Caos y Azar

El Caos y el Azar en el hombre: su ciencia, la educación y su evolución
Ma Dolores García y Enrique García
Instituto Universitario de Tecnología de Valencia
Introducción
El concepto de caos a menudo puede crear en nosotros una idea negativa, una
visión de desorden en donde las cosas no funcionan bien, en un mundo en donde lo
establecido y lo "correcto" es precisamente el orden. Si consideramos que el
paradigma bajo el cual siempre hemos crecido es el del orden, entonces es realmente
"caótico", al menos para muchos de nosotros, pensar que el orden es un desorden
armonioso, algo necesario para la continuidad universal.
Desde el momento en que estamos hablando de establecer una nueva forma de
concebir al mundo, no será fácil asimilar rápidamente esta visión debido a que se trata
de un nuevo paradigma, es más, los autores del artículo coincidimos con algunos
investigadores que señalan que la Teoría del Caos o Caología no es fácil de entender
y muchas veces sus conceptos pueden confundir más de lo que intentan explicar.
Desde esta perspectiva se tratará de hacer algunas breves reflexiones con respecto a
esta novedosa teoría, esperando no caer en una confusión que haga un "total caos" en
las ideas. En nuestro tiempo hay que cambiar ese paradigma positivista, determinista
que ya no resuelve los planteamientos actuales.
Por otro lado, el azar se opone al determinismo por el hecho de que mientras
que la información completa acerca de un sistema determinista se reduce a la serie de
ecuaciones que definen su evolución y una serie de condiciones iniciales (valores de
sus variables de estado en un momento temporal determinado), un proceso aleatorio
no admite tal compresión de la información en una ley general, y la única posibilidad
de describirlo es representar todos sus estados o, como mucho, intentar ajustar dichos
estados mediante una ley estadística.
Por su parte, los sistemas caóticos aunque sean deterministas no permiten la
predicción porque trayectorias que surgen juntas divergen rápidamente borrando el
recuerdo de dicho inicio común. En estos casos se separa el determinismo de las
ecuaciones que expresa la necesidad de las matemáticas y la predictibilidad que es
algo físico dependiente de las limitaciones asociadas con nuestra finitud humana. En
los sistemas caóticos pequeñas diferencias iniciales se amplifican con el tiempo y dan
lugar a diferencias macroscópicas.
En este artículo se hace una revisión teórica de los nuevos conocimientos y
autores que investigan e identifican los conceptos emergentes para avanzar en el área
de la investigación y educación. La problemática de la praxis del docente al pasar por
momentos de ruptura paradigmática es objeto de reflexión; en este sentido, se hace
necesario abrir nuevos horizontes hacia dimensiones pedagógicas innovadoras que
asumidas responsablemente encaminen el desarrollo de las potencialidades humanas
para la transformación y desarrollo local, regional y nacional.
Es así que, la motivación que conduce el presente trabajo, obedece a factores
relacionados a un tema de interés, unido a un intención académica y a la vivencia
diaria en la cual los valores afectan a comportamientos y actitudes de los estudiantes.
Es por ello, que las reflexiones de orden epistemológico deben estar orientadas a
vislumbrar posibles decisiones en la praxis del docente relacionada con la
formulación de las siguientes interrogantes: La primera ¿Cómo se supera la posición
analítica y ordenada de la educación actual a través de la teoría del caos? La segunda
¿Cómo reconciliamos las ciencias sociales con las ciencias naturales usando la Teoría
del Caos?
Contexto
Las rupturas paradigmáticas
Las nuevas exigencias de la sociedad, las rupturas paradigmáticas, los
continuos avances tecnológicos en los ámbitos de la información, la comunicación,
las discusiones en la que participan científicos e intelectuales sobre la necesidad de
redimensionar la concepción del pensamiento y la generación del conocimiento y el
nuevo paradigma educativo caracterizado por el aprendizaje significativo centrado en
el estudiante plantean una transformación que conduce a la revisión de la praxis
pedagógica del docente enmarcada hasta ahora en moldes rígidos y conductistas y a la
resignificación de aspectos tradicionales de la didáctica donde afloran interrogantes
como: en qué consiste el acto de aprender, cómo se debe aprender y qué es lo que
debe ser aprendido en un mundo donde el orden, el desorden, la complejidad y la
entropía son escenarios de fundamentación para entender a la educación, al estudiante
y a los procesos propios del aprendizaje.
Por otro lado, el fenómeno de la globalización, como bien lo señala Leal
(2005) ha hecho que la sociedad actual se sumerja en una crisis paradigmática donde
el acceso al conocimiento se da en forma acelerada, caracterizada por la búsqueda del
saber y por la comprensión del ser. Es así, que se observa cómo el mundo está
cambiando. Existen nuevos retos. La educación en general y el docente y los
estudiantes, en particular, forman parte de ellos. Se ha reabierto la discusión sobre la
necesidad de reformar el pensamiento y el conocimiento, Aunque los viejos esquemas
en el que los estudiantes asisten a clases a aprender de sus profesores lo que
presumiblemente saben; pero ellos, los estudiantes, no, todavía persisten.
Afortunadamente, ya se está caminando por el sendero donde la educación ya no se
ve como un producto sino como un proceso orientado a buscar lo desconocido.
Un nuevo camino
El nuevo paradigma conduce al proceso educativo a alejarse del tratamiento
exclusivo de lo que es bien conocido para acercarlo a lo desconocido desde la óptica
de la construcción social del conocimiento y de la dimensión de la Teoría del Caos,
desde la cual se ve la realidad que nos rodea interconectada y llena de lazos de
retroalimentación, donde cada elemento actúa para modificar el comportamiento del
medio que lo envuelve, pero no en forma independiente, sino obedeciendo a un
comportamiento integrado por el conjunto. Esto implica interpretar la realidad desde
un cambio paradigmático que conduzca a la ruptura epistemológica absolutista.
En la actualidad, el docente se enfrenta, por un lado, con un paradigma de
tradición
científica positivista con una metodología fragmentada, rígida, fiable,
predictiva, objetiva y unidireccional, es decir, conductista y cuantitativa. Por otro
lado, un paradigma postpositivista del orden fenomenológico, hermenéutico y socio
critico, entre otros, con una metodología interpretativa, no fragmentada, de
comprensión, subjetiva denominada modalidad cualitativa. Ésta acepta la situación de
estudio tal como sucede y ve al ser humano, como sujeto producto de los estados
mentales propios de él y de los acontecimientos de su vida personal en combinación
con un sistema de ideas, sentimientos y costumbres del grupo del cual forma parte.
Desde esta óptica, al hombre se comprende como sujeto de un todo y no de
una
fragmentación,
perteneciente
a
un
mundo
caótico,
impredecible
y
multidimensional, en el que se logra poner cierto orden en el caos y proyectar un
determinado nivel de saber práctico de las acciones. Sin embargo, en esta época de
cambio, de transformación, de redimensionamiento y hasta de resignificación de la
educación, la sociedad pretende que cambien los profesores.
En opinión de Hasley (citado por Hargreaves, 1998:31), la educación en
general y la escuela en particular es “la papelera de la sociedad”, “receptáculos
políticos en los que se deposita sin ceremonia alguna lo no resuelto de la sociedad y
los problemas insolubles. Pocas personas desean hacer algo respecto a la economía,
pero todo el mundo –políticos, medios de comunicación y público en general- quieren
hacer algo con la educación.” Es así, que se observa que la educación siempre está en
el ojo del huracán y junto a ella, el docente que lleva a su lado al estudiante.
La modernidad y la postmodernidad
Hoy día, el docente se debate en una lucha sin tregua al ser, si se quiere,
víctima de la transición de lo moderno a lo postmoderno, de lo objetivo a lo subjetivo,
del orden al desorden pero de manera radical y por separado. Es el aceptar lo uno u lo
otro. A veces con un doble discurso, consciente o inconsciente, ya que, comprender a
la sociedad contemporánea supone dar una mirada intensa y profunda que observe al
mundo más allá de su dimensión histórica, espacial y temporal desde una visión
social y de reconciliación entre lo social y la verdad científica.
Es ver la vida desde adentro y sentir desde la vida de la cotidianidad. Al
respecto, Galindo (1999) interpreta la realidad como “las miradas que observan a los
mundos contemporáneos son muy diversas, las formas que las agrupan son parte del
ejercicio de la mirada que mira las miradas.” (p.9), lo que quiere decir que, el docente
se encuentra ante una diversidad de opciones que lo conducen a una reflexión
creativa, permanente, intensa, estética, lúdica, social y caótica.
Modelo Analítico
Fin de la historia
En estos momentos de crisis paradigmática expresado por Vattimo (1992)
como el “fin de la historia”, lo que para el investigador implica la ruptura con todo
aquello que se había establecido como la forma universal en el que la sociedad en
general, y la educación en particular debían ajustarse, en el que el orden es el lugar
desde donde se piensa y desde donde reina la racionalidad, se hace necesario buscar
nuevas epistemes, nuevos horizontes que conduzcan al análisis que logre una
narrativa pedagógica más acorde con la realidad socio-educativa de una sociedad
impregnada de orden y desorden.
Aunque paradójicamente, el docente, no deja aún de lado lo que ya tiene,
aunque eso signifique explicarse el mundo desde una visión newtoniana,
determinista, con una orientación positivista lo cual conlleva a un conflicto en el que
se debaten muchos docentes. Martínez (2000) afirma que, “la historia de la
humanidad podría considerarse como una serie de esfuerzos por comprender el
mundo.” (p.13). Y por último presentar la visión de que es posible la reconciliación
de las ciencias sociales y las naturales para trabajar conjuntamente donde lejos de
excluirse una de la otra se complementen desde la dimensión del caos.
Todos los que participan en la dinámica del proceso educativo tienen un
objetivo, el de educar, cualquiera que sea el nivel; pero no debe verse como si el
proceso se realizara a lo largo de los años, en forma lineal y en etapas determinadas.
La educación ya no puede ser concebida como algo lineal, que tiene un inicio y un
final de manera unidireccional. Hoy día, se debe tener presente que el sujeto es
complejo que es parte activa de una sociedad también compleja. Al respecto, Morín
nos recuerda que el ser humano es a la vez físico, biológico, psíquico, cultural, social
e histórico, (Morin, 1999).es decir, la educación debe irradiar la condición humana
que sitúa al ser humano, en este caso, al estudiante en un universo que ha dejado de
ser perfecto, eterno y ordenado por uno donde reina lo complejo, es decir, “cohabita”
con el caos.
Esquemas rígidos
Frente a esquemas rígidos y estereotipados en la educación, el articulo
presenta otra mirada de desarrollar al estudiante de manera íntegra en sus diversas
dimensiones, con todos sus talentos y facultades, pues entre los teóricos consultados
hay un acuerdo implícito y explicito que ve a la educación en su sentido más amplio y
el recurso para encontrar dentro del caos la solución a los problemas que aquejan a la
educación y en el que están envueltos. La problemática de la praxis del docente al
pasar por momentos de ruptura paradigmática es objeto de reflexión; en este sentido,
se hace necesario abrir nuevos horizontes hacia dimensiones pedagógicas
innovadoras que asumidas responsablemente encaminen el desarrollo de las
potencialidades humanas para la transformación y desarrollo local, regional y
nacional. Es así que, la motivación que conduce el presente artículo, obedece a
factores relacionados a un tema de interés, unido a una intención académica y a la
vivencia diaria en la cual los valores afectan comportamientos y actitudes de los
estudiantes.
Es por ello, que las reflexiones de orden epistemológico están orientadas a
vislumbrar posibles decisiones en la praxis docente relacionada con la formulación de
las siguientes interrogantes: La primera ¿Cómo se supera la posición analítica y
ordenada de la educación actual a través de la teoría del caos? La segunda ¿Cómo
reconciliamos las ciencias sociales con las ciencias naturales usando la teoría del
caos?
La ciencia contemporánea comienza a develar los secretos
Hay un pensamiento que dice que “La filosofía sin la ciencia es estéril y la
ciencia sin la filosofía es ciega”. La ciencia es una invención humana llena de
imperfecciones y complejidades, ya que el hombre mismo es imperfecto y de una
complejidad extraordinaria. Se podría afirmar que, la historia de la humanidad
descansa sobre una complejidad organizada que ha tratado de explicar el mundo, sus
fenómenos y hasta al mismo hombre, primero desde una orientación positivista,
apoyada en la teoría de la causalidad y del determinismo que en su momento fue de
gran aporte y luego, debido a ese espíritu incansable de búsqueda, del ser humano, lo
ha guiado a incursionar dentro de otros horizontes, quién sabe más abiertos.
Estos primeros cimientos de la humanidad descansan en una teoría cuyos
términos fundamentales debían representar entidades ‘concretas’, ‘tangibles’,
‘mensurables’ y ‘verificables’ (Principio de verificación), que conducirían a descubrir
leyes. Lo observable tenía que ser visto en todo momento para ser refutado y
replicado, para Galindo (op) esto significa que el que “indaga necesita darse cuenta
de lo que está haciendo todo el tiempo, lo logre o no.” (p.10).
La Fisca Clásica y la Fisca Cuántica
Desde el S. XVII hasta finales del siglo XX, el pensamiento científico estuvo
dominado por el modelo mecanicista de Newton (1Mecánica Clásica). De acuerdo a
este modelo es posible dar respuestas a todas las preguntas y el observador es
independiente de lo observado. Hasta mediados del S. XX, el hombre continuaba
buscando esa verdad absoluta, ese conocimiento objetivo, ese determinismo de los
fenómenos. Laplace, físico francés, (1749-1827) llegó a afirmar que si le daban la
posición, la velocidad y las fuerzas que están actuando sobre las partículas del
universo, él podría decir el estado del universo, dentro de un mes. Sus palabras
reflejan un determinismo extremo, consecuencia de la credibilidad en la realidad
aportada por la Mecánica Clásica del momento.
Esta concepción miraba hacia afuera, veía al objeto independiente del sujeto,
el observador y lo observado estaban separados, aparentemente uno no influía sobre
el otro. La física fue el modelo a seguir para poder encontrar una respuesta, ya que
todo tenía un porqué, una razón de ser. Dicha ciencia era la que había alcanzado un
grado mucho más elevado de desarrollo que ninguna otra, se ganó un estatus porque
aparentemente tuvo más éxito que otras en la solución de problemas (Martínez,
2002). Pero el hombre nunca está satisfecho y lo podemos ver en un poema anónimo
(citado en Fromkim y Rodman, 1978: 172), que lo describe de esta manera:
As a rule, man is a fool;
When it´s hot, he wants it cool;
When it´s cool, he wants it hot;
Always wanting what is not.
La observación del mundo atómico, Modelo Organicista (2Mecánica Cuántica)
caracterizado por la descripción del comportamiento de sistemas físicos a partir del
mundo atómico y subatómico, ha llevado a muchos científicos a cuestionar sus
propias ideas positivistas y, a darse cuenta, de que la verdad es relativa, no tiene un
dueño único, nos pertenece a todos; el tiempo y el espacio, como lo afirma Einstein
(1905), no son absolutos, sino relativos; el observador afecta y cambia la realidad que
estudia (principio de indeterminación o incertidumbre de 2Heisenberg). Einstein
relativiza los conceptos de espacio y tiempo al afirmar que dependen del observador.
Una nueva visión del mundo
Hemos entrado en una etapa post-positivista, donde la intersubjetividad juega
un papel importante. El ser humano ha comenzado a ver hacia adentro y a relacionar
tanto lo externo con lo interno y viceversa. Además observamos, la integración de
muchos estudios, lo que se pone en evidencia en el establecimiento de nuevas
ciencias como, la biotecnología, la neurobiología, la disciplina de la cognición; lo que
conlleva más que a un trabajo multi e interdisciplinario a uno de tipo
transdisciplinario (paradigma sintético) (Ferreiro, 20 Ç+ 03:15). Por tanto, la nueva
visión post-positivista, como bien lo señala Henry Margenau, Premio Nóbel de
Física, “... la ciencia del siglo XX, es una aventura humana, preñada de desafíos e
ideas, esperanzas y frustraciones, y sus conceptos trascienden en sumo grado el
dominio de los hechos mensurables.” (1969, Citado por Martínez, 2002:34).
Sección Empírica
Los secretos de la irregularidad de la naturaleza o el Iceberg de la irregularidad
Hoy día, La ciencia contemporánea está redescubriendo a la naturaleza que
dentro de sus patrones regulares que brindan respuestas supuestamente exactas y
contundentes a todas las preguntas excitantes, también tiene comportamientos
irregulares que se asocian con situaciones complejas, impredecibles, erráticas,
aleatorias y con un alto grado de desorden, lo cual se conoce como caos.
En el campo de las matemáticas, el caos se usa para describir situaciones cuyo
comportamiento carece de cierta regularidad en el tiempo y a la vez es muy sensible a
las condiciones iniciales, decir, bajo un comportamiento caótico, basta pequeños
cambios en las condiciones que se tienen al inicio, para que la evolución del
fenómeno estudiado y los resultados finales se modifiquen drásticamente (Arteaga,
2015). La rama de las matemáticas que se encarga del estudio del comportamiento
caótico se denomina Teoría del Caos, que llamaremos en este artículo como TC.
La Teoría del Caos
Para comprender lo que puede ser un comportamiento caótico, imaginemos
una pelota que se deja rodar desde una cima por una superficie larga, inclinada e
irregular. Si se le pidiera a una persona que dejara rodar la pelota desde el mismo
lugar, resultaría que en cada caso la trayectoria descrita por la pelota cuesta abajo
sería diferente. No importa que se trate de lanzar la pelota desde la misma posición
inicial, siempre se cometerá un pequeño error, mismo que resultará en una trayectoria
distinta en cada ocasión. A lo mejor, al inicio, el movimiento sea parecido, pero a la
larga, las trayectorias se separan cada vez más entre sí, haciendo imposible saber el
punto exacto en el que caerá la pelota. Pero el caos, no es azar y si que posee cierto
orden que depende en parte de la complejidad tanto de las fuerzas internas a las que
están sometidos los cuerpos u organismos, así como de las fuerzas con las que los
cuerpos interaccionan entre sí.
La Teoría del Caos ha permitido identificar las condiciones bajo las cuales se
presenta el comportamiento caótico, clasificarlo y comprender “las reglas” que se
hallan debajo del aparente desorden que se observa durante este comportamiento que
muestra ciertos patrones y características comunes entre sí. Hoy por hoy, la TC como
paradigma emergente hace presencia en disciplinas tales como la física, la química, la
biología, la ingeniería, la medicina, la ecología, la computación y las ciencias
sociales.
Por ejemplo, se emplea en la investigación del comportamiento de circuitos
eléctricos, del cerebro, láseres, crecimiento poblacional, fluidos, clima, oscilaciones
mecánicas, sistemas ópticos, células nerviosas, órbitas de cuerpos celestes, el
corazón, tráfico vehicular, en el estudio de problemas relacionados con la sociología,
como el comportamiento colectivo de poblaciones, en la economía, el mercado de
valores, en las ciencias políticas, la evolución de las tendencias en opiniones públicas,
en educación, la violencia escolar, la administración escolar. En fin, el caos está en
todas partes, el punto está en reconocerlo.
Otro ejemplo de un comportamiento del caos, es el efecto mariposa.
Imaginemos un jardín como expresión del orden perfecto de la naturaleza, en medio
de esa perfección, una mariposa posada sobre la hoja de una rama de un árbol. De
repente, la mariposa alza su vuelo de manera irregular e impredecible, Ese aleteo
azaroso podría convertirse en una perturbación natural, generar pequeñísimas
modificaciones en el aire y en las condiciones meteorológicas, que desencadenarían
consecuencias catastróficas.
Ibáñez, en su libro “Las teorías del caos, la complejidad y los sistemas.
Impactos educativos y aplicaciones en ciencias sociales” (Homosapiens Ediciones,
2008), proyecta la TC a los sistemas educativos y señala que “la pedagogía del caos
supone que el aula es un ámbito donde se generan situaciones inestables e
irreversibles, donde los factores aleatorios y azarosos tienen un papel muy
determinante en la evolución del curso de las conductas dentro de un aulas”. Enfatiza
el experto que “Las más mínimas perturbaciones en un sistema áulico, que es
inestable por naturaleza, generan consecuencias enormes que no se pueden
prever”.(Ibáñez, 2009).
Los paradigmas tradicionales en el que se fundamenta aún la educación hoy
en día, ve el sistema educativo como un sistema ordenado, regular y estable que
legitimiza la norma y la estandarización. En tal sentido, Ibáñez señala que “desde
estos parámetros el sistema va a tratar de anular las diferencias dentro del aula” y es
desde la dimensión de la pedagogía del caos, que se postula las diferencias y supone
que el aula es un sistema desordenado, irregular e inestable en el que se generar
perturbaciones que no deben anularse, sino que deben ser aprovechadas para que de
ese desorden aparente emerja un orden. (Ibáñez, o,c).
La crisis de interpretación
Por otro lado, las teorías de la complejidad intentan superar ese principio
analítico y ordenado de la ciencia, al respecto Cañellas (2002) señala que tras la
modernidad se ha evidenciado una crisis de interpretación que se presenta de manera
más profunda en las ciencias sociales, ya que éstas “pretenden explicar y dar razón de
los cambios sociales producidos por la exposición de las tecnologías que han hecho
de la sociedad un lugar fenomenológico absolutamente diferente mediante
metodologías del siglo XIX.” (p.237). El problema radica que se pretende dar cuenta
desde una narrativa establecida por el orden entendiendo como certidumbre. Rosany
(citado por Cañellas, 2002) afirma que:
Nuestro razonamiento frente a la complejidad sigue
siendo analítico y nuestra imagen del mundo
disciplinaria…seguimos extrapolando de forma lineal
los datos del pasado, cuando los desarrollos que
estamos viviendo no son lineales, son exponenciales,
constante aceleración. (1996,p.25)
En otras palabras seguimos usando formas de otros tiempos con una visión
estática, y lineal para una época dinámica y no lineal. Cañellas plantea que la
educación precisa capacidad para enfrentarse a realidades complejas y que se
necesita, formas nuevas de pensar la educación en un mundo asimismo nuevo que no
tiene que ver con la modernidad.
En opinión del experto “hoy conocer es reconocer la complejidad de las cosas,
por lo que cuando mayor es la complejidad más alto es el nivel de de desorden y de
incertidumbre.” (p.239). Prigogine (1997 citado por Cañellas 2002 ) señala al
respecto que la complejidad nace de interacciones muy sencillas y simples y el
desorden de la incertidumbre funcional de tales interacciones.” (p.239). Por tanto, a
mayor complejidad se acrecientan los niveles de incertidumbre.
La complejidad y la Teoría del Caos
.
La complejidad a la que se hace referencia es el contexto natural de la Teoría
del Caos la cual supone aceptar el desorden, la innovación y el movimientos como
aspectos propios de una situación caótica y se presenta, en opinión de Cañellas como
fundamento para la educación al aportar un cambio de paradigma en referencia al
concepto de ciencia.
Por ejemplo, a nivel biológico nuestro cerebro es, una compleja red de
relaciones entre neuronas, creadas y mantenidas mediante procesos electro-químicos,
generando una característica llamada neuroplasticidad: la capacidad de nuestro
cerebro de moldearse a sí mismo de manera permanente a lo largo de la vida. El
aprendizaje, en su sentido más fundamental, es la formación de nuevas conexiones
neuronales, lo que constituye un escenario para replantear algunos supuestos sobre el
aprendizaje.
Es así que la TC se distingue por estudiar sistemas dinámicos no lineales,
sistemas de los cuales no tenemos mayor información, sistemas de inestabilidad
permanentes y sistemas sensibles a los cambios. Además, intenta entender la no
linealidad del cerebro y el lado irregular y desajustado y erradtico de la naturaleza.
Sus conceptos fundamentales son: las estructuras dispativas, bifurcaciones, atractores
y fractales. La TC permite conocer la realidad de la educación, fenómeno altamente
complejo, no lineal con diferencias significativas en su punto de partida (la diversidad
genética y social, biológica, psicológica, cultual que existen el aula), de una
estructuración continua, dinámica y por ende caótica. La TC aporta un nexo entre la
teoría y la práctica y no plantea diferencias entre la naturaleza y lo social lo que
conlleva a la reconciliación de las ciencias de la naturaleza y las ciencias sociales..
Valores epistémicos
En aras de buscar acercamiento o aproximación a una estrategia compleja con
el caos se plantean estas acciones:
(a) Conocer para hacer; es decir, combinar los conocimientos teóricos con los de
acción.
(b) Conocer para innovar; o lo que es igual, conocer para crear nuevos
conocimientos, más allá del saber técnico-aplicacionista.
(c) Conocer para repensar lo conocido o pensado; es decir, epistemologizar el
conocimiento, poner a prueba las categorías conceptuales con las que el científico o el
tecnólogo trabajan para hacer inteligible o manipulable la realidad que se desea
estudiar o sobre la que se desea intervenir.
Algunas metodologías de aprendizaje en la complejidad de la Teoría del Caos
(Cañellas, 2005)
La Teoría del Caos puede aportar una metodología caótica que ayude en una
situación caótica a construir el conocimiento que permitirá por un lado conectar la
práctica con el estudiante y por la otra, la situación educativa con la teoría. Para
Cañellas (2005), una situación caótica (compleja) en el mundo de la educación
supone que “el estudiante debe aprender a través de un enmarañado número de
posibilidades, actividades, lecturas, ejercicios que le son presentados .sin orden
alguno, pero a partir de los cuales, debe ir seleccionando las informaciones e ir
construyendo su conocimiento de acuerdo con los objetivos que se le hayan
planteado. (p.1332). Es como caminar por un laberinto, el estudiante es el dueño del
camino que recorre que le conduce al objetivo deseado. Así pues, podemos citar los
siguientes tipos de aprendizaje:
• Aprendizaje en laberinto(Attali, 1998): consiste en involucrar al estudiante en una
situación no clarificada ni simplificada, es decir, una situación desestructurada y
compleja que el mismo con su esfuerzo y los recursos pertinentes sea capaz de
clarificar lo propuesto.
• Aprendizaje interpretativo (Davis y Sumara, 1997): Es una adaptación de la teoría
del caos que debe incidir en la transformación del currículo. Implica que sea el
estudiante quien interprete que es lo que debe aprender a través de actividades,
lecturas, ejercicios, consultas que le son presentados sin orden alguno, que debe ir
seleccionando la información e ir construyendo su conocimiento de acuerdo con los
objetivos que se le hayan planteado.
• La autogestión educativa (Colom, 2000): parte de la idea de que el orden lo deben
establecer los estudiantes sin intervención del docente.
• La educación ambiental: presenta al estudiante problemas complejos entrelazados,
centrados en ecosistemas. La educación ambiental enseña una visión sistémica del
mundo en orden a elementos en interrelación.
• La creatividad: La creatividad es el lado errático de la razón, es la variable azarosa
de la mente, se manifiesta libre y espontánea.
• El hipertexto: presupone una situación caótica, desordenada, sin lógica lineal
propia del libro, por lo que, es el estudiante quien a través de la simultaneidad y la
interconectividad deberá buscar y encontrar las informaciones que requiere.
La Teoría del Caos reconcilia las ciencias naturales y las ciencias sociales
Parece ser que por fin se ha llegado a un consenso a una reconciliación de las
ciencias naturales y las ciencias sociales y la mediadora es la Teoría del Caos. A
través de ella se ha dado una transferencia de una gama de términos, principios y
leyes explicativas que vienen siendo empleados por los nuevos modelos científicos
derivados de la teoría del caos, la teoría de catástrofes, la geometría fractal, la teoría
de la autopoiesis, la teoría de la auto-organización y la teoría de las estructuras
disipativas. (Romero, 2014)
Conclusiones
La Teoría del Caos permite una aproximación a la comprensión de la realidad
desordenada, dinámica, cambiante compleja, contingente e incierta. La TC puede ser
una alternativa para abordar la complejidad de los fenómenos sociales propios de la
sociedad actual influenciada por las tecnologías de la comunicación y de la
información cuya tarea podría ser generar modelos comprensivos e interpretativos de
los social y de lo educativo. La gran aportación de la Teoría el Caos como modelo
para comprender la complejidad de la naturaleza, del ser humano y de las ciencias en
general es la crítica a la razón lineal, estricta y ordenada de ver el mundo y que hasta
ahora sigue apoderada del mundo de la educación.
De igual forma, la Teoría del Caos, supone un apoyo epistemológico para la
educación al adaptar el conocimiento pedagógico a la realidad social actual en tanto
que la realidad se torna compleja. Permite una aproximación de las ciencias sociales y
las ciencias naturales en proceso caracterizado por la flexibilidad, la complejidad, el
desorden con un sentido abierto e impredecible
que se dan en los procesos
formativos. Por tanto, el enfoque caótico de la educación propicia, en opinión de
Cañellas (2005). un modelo teórico y una plataforma práctica que indica el camino a
seguir, ya que la sociedad actual es cada vez más compleja, global, cambiante, en
constante transformación, abierta y contingente; aunque, todavía hay vestigios de
estructuras metodológicas del siglo XIX y XX.
La Teoría del caos y el Paradigma de la Complejidad son modelos científicos
transdisciplinarios que están al servicio de áreas científicas, tanto sociales como de
las ciencias naturales, por ejemplo: la Física, la Química, la Neurofisiología, la
Biología y la Medicina, el Derecho, la Sociología, la Economía y la Pedagogía con la
finalidad de acercarse a su objeto de estudio. En el área de la informática, se han
creado softwares con una metodología basada en el análisis de sistemas:
Modelización y Simulación que permiten descubrir posibles comportamientos
adecuados, tal es el caso del programa Chaos Data Analyzer Profesional o el de Rius
Lozano, M. et al (2002) y su equipo de investigación, aplican la Teoría del Caos y el
Análisis Sistémico (Paradigma de la Complejidad o Paradigma Sistémico) como
metodología de análisis (conceptual y estadístico) para analizar la influencia del
sistema educativo y de un programa de educación para la salud diseñado por los
investigadores en el comportamiento respecto a la salud de jóvenes escolares de
segundo ciclo de Secundaria. (Romero, 2014)
Frente a la visión analítica, mecanicista y positivista de la ciencia clásica,
cuyo objetivo era observar y explicar una sola dimensión de la realidad biofísica,
psíquica o social–, la nueva ciencia emergente representada por el Paradigma de la
Complejidad plantea una visión con características de unificación de la naturaleza y
la sociedad, donde no hay espacio para una visión reductora, para lograrla a partir de
la integración de todos los elementos y dimensiones que constituyen la realidad un
objeto a analizar. Esta nueva forma de pensar y hacer ciencia desde la Complejidad y
el Caos implica, para Núñez Cubero, L. y Romero Pérez, C (2003) (citado por
Romero, 2014, p.8)) entre otras, las siguientes características definitorias. (Romero,
2014)
• Analizar la complejidad o, lo que es igual, indagar las relaciones dinámicas del
todo con las partes y las relaciones dinámicas entre azar (indeterminado) y
necesidad (determinado, probabilístico).Analizar lo caótico, es decir, el
comportamiento impredecible del sistema pero que responde, no obstante, a un
orden subyacente. No debe olvidarse que caos no es desorden, sino aparente
desorden manifiesto que, sin embargo, responde a un orden latente
• Descubrir los atractores o focos activos de los sistemas, sean físicos o sociales, las
fluctuaciones, la fractalidad, la coevolución de distintos sistemas, etc. son entre
otros, dimensiones de la realidad que es posible conocer mediante esta teoría y este
nuevo Paradigma Científico
La Teoría del Caos nos aproxima a una nueva forma de ver, pensar,
comprender e interpretar la realidad para ver al ser humano con la mirada del mundo
interior y del mundo exterior en una simbiosis compleja (García y García, 2015). Si la
ciencia mecanicista aspiraba al conocimiento de lo universal. Los paradigmas de la
Teoría del Caos y de la Complejidad busca el conocimiento de la diversidad y lo
particular. Por tanto, como afirma Romero (2014), “Frente al monismo científico de
la ciencia paradigmática –Ciencia analítico-mecanicista–, el pluralismo metodológico
del Paradigma de la Complejidad”. Pero aún debemos preparar a los docentes para
esta tarea, nos queda enfrentar ese reto para aplicar la complejidad y la pedagógica
caótica en la educación desde el primer nivel del sistema educativo.
Dirección en Calaméo: http://www.calameo.com/books/004152288cae4a1cf8733
Referencias Consultadas
Arteaga, J. (2015) Caos. [Documento en línea] disponible:
http://www.sabermas.umich.mx/archivo/secciones-anteriores/la-ciencia-en-pocaspalabras/66-numero-8/131-caos.html
Colom, A. (2002). La Educación En El Contexto De La Complejidad La Teoría Del
Caos Como Paradigma Educativo. ).[Documento en línea] disponible:
https://books.google.co.ve/books
Colom, A. (2005). Teoría del Caos y Práctica Educativa. ).[Documento en línea]
disponible: http://www.mecd.gob.es/dctm/revista-de-educacion/articulos
Ferreiro, G. (2003) Estrategias Didácticas del Aprendizaje Cooperativo-El
constructismo social: una nueva forma de enseñar y aprender. México: Trillas.
Fromkin, V. and Rodman, R. (1978). An Introduction to Language. (2nd ed.). New
York: Holt, Rinehart and Winston.
Galindo, J. (1998). Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación.
México: Pearson Educación Latinoamericana.
Hargreaves, A. (1998). Profesorado, cultura y postmodernidad (Cambian los
tiempor, cambia el profesorado).[Documento en línea] disponible:
https://books.google.es/books
Leal, J. (2011).La autonomía del sujeto investigador y la metodología de la
investigación. (3ra Ed).
Ibáñez E. (2009) El Caos Como Propuesta Para Atender Problemas Educativos..
[Documento
en
línea]
disponible:
http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2009/05/10/educacion/EDUC01.html
Leal, J. (2011).La autonomía del sujeto investigador y la metodología de la
investigación. (3ra Ed).
Martínez, M. (2002). Comportamiento Humano–Nuevos Métodos de investigación.
(4ª ed.). México: Trillas.
Morín, E. (1999). Los Siete Saberes. Francia: UNESCO
Romero. C. (2014) Paradigma de la complejidad, modelos científicos y conocimiento
educativo. [Documento en línea] disponible
http://www.uhu.es/agora/version01/digital/numeros/06/06articulos/monografico/pdf_6/clara_romero.pdf
Vattimo, G. (1992). Ética de la Interpretación. Argentina: Paidós.