18 Julio - Blog de Tjutil

VIDA Y MINISTERIO CRISTIANOS
GUÍA DE ACTIVIDADES PARA LA REUNIÓN
18 – 24 JULIO
SALMOS
74 – 78
Referencias
˙ Canción 110 y oración
˙ Palabras de introducción (3 mins. o menos)
TESOROS DE LA BIBLIA
(Vea la Guía de Actividades para la Reunión) Pag.6
“Recuerde las obras de Jehová” (10 mins.):
Sl 74:16; 77:6, 11, 12. Medite en las obras de
Jehová (w15 15/8 pág. 10 párrs. 3, 4; w04 1/3
págs. 19, 20; w03 1/7 págs. 10, 11 párrs. 6, 7).
(Salmo 74:16) A ti te pertenece el día; también, a ti te
pertenece la noche. Tú mismo preparaste la lumbrera,
aun el sol.
(Salmo 77:6) Ciertamente me acordaré de mi música de
cuerda por la noche; con mi corazón de veras mostraré
preocupación, y mi espíritu escudriñará cuidadosamente.
(Salmo 77:11, 12) Me acordaré de las prácticas de Jah;
pues ciertamente me acordaré de tu maravilloso obrar de
mucho tiempo atrás. 12 Y ciertamente meditaré en toda tu
actividad, y en tus tratos sí me interesaré intensamente.
*** w15 15/8 pág. 10 párrs. 3-4 Nunca olvide que
Jehová lo quiere ***
3
Taylene, Brigitte y Sandra están convencidas
de que Jehová ha estado a su lado en los
momentos más difíciles, y usted también puede
estarlo (Sal. 118:6, 7). En este artículo veremos
cuatro pruebas de que Dios nos ama: 1) la
creación, 2) la Biblia, 3) la oración y 4) el rescate.
Si medita en estas pruebas, se sentirá aún más
agradecido por el amor que Jehová le tiene (lea
Salmo 77:11, 12).
LA CREACIÓN
4
¿Es posible percibir el gran amor de Jehová al
meditar en la creación? Por supuesto. El simple
hecho de que haya creado todas las cosas es una
muestra de su amor (Rom. 1:20). Dios diseñó la
Tierra con todo lo necesario para que podamos
sobrevivir, pero además quiere que disfrutemos de
la vida. Por ejemplo, para sobrevivir necesitamos
alimentarnos, pero en la Tierra hay una variedad
tan grande de alimentos que comer es un
verdadero placer (Ecl. 9:7). Catherine es una
cristiana de Canadá a la que le encanta la
naturaleza, sobre todo cuando llega la primavera.
Ella dice: “Es increíble ver cómo todo vuelve a la
vida. Las flores están programadas para brotar de
la tierra y las aves regresan de sus viajes
migratorios, como el pequeño colibrí que vuelve al
comedero que tengo colgado fuera de la cocina.
¡Jehová nos da tantas cosas buenas! Debe
querernos mucho”. Nuestro cariñoso Padre
celestial disfruta al contemplar su creación y quiere
que nosotros también la disfrutemos (Hech.
14:16, 17).
*** w04 1/3 págs. 19-20 Cómo demostramos que
amamos a Dios ***
Cómo demostramos que amamos a Dios
AMAR a Dios no es un ejercicio intelectual.
Como bien pueden confirmar sus siervos de todo el
mundo, el verdadero amor a Dios crece conforme
conocemos su personalidad y se fortalece aún más
cuando sabemos lo que él ama o lo que odia, así
como cuáles son sus preferencias y los requisitos
que pide en su adoración.
En su gran amor, Jehová nos ha facilitado su
Palabra, la Biblia, en la cual se revela a la
humanidad y nos indica cómo manejó diversas
situaciones. Tal como nos complace la carta de un
ser querido, también nos produce gozo la Biblia,
pues descubrimos en ella nuevos aspectos de la
personalidad divina.
Sin embargo, como a veces vemos en nuestro
ministerio, el que alguien aprenda acerca de Dios
no implica que vaya a amarlo. Jesús dijo a ciertos
judíos ingratos de su tiempo: “Ustedes escudriñan
las Escrituras, porque piensan que por medio de
ellas tendrán la vida eterna; [...] pero bien sé que
no tienen el amor de Dios en ustedes” (Juan
5:39, 42). Hay quienes pasan años aprendiendo
sobre los actos amorosos de Jehová y, aun así, le
tienen poco cariño. Esto se debe a que no perciben
lo que el conocimiento trae consigo. En cambio,
millones de personas sinceras con quienes
estudiamos la Biblia sienten que su amor a Dios
aumenta sin cesar. ¿Por qué? Porque, como
hicimos nosotros, siguen el ejemplo de Asaf. ¿De
qué manera?
Meditemos agradecidos
Resuelto a cultivar amor a Jehová en su
corazón, Asaf escribió: “Con mi corazón de veras
mostraré preocupación [...]. Me acordaré de las
prácticas de Jah; pues ciertamente me acordaré de
tu maravilloso obrar de mucho tiempo atrás.
Y ciertamente meditaré en toda tu actividad, y en
tus tratos sí me interesaré intensamente” (Salmo
77:6, 11, 12). El amor a Dios florecerá en el
corazón de todo el que medite sobre los caminos
de Jehová, tal como hizo el salmista.
Además, recordar las buenas experiencias que
hemos tenido en el servicio de Jehová afianza
nuestra relación con él. El apóstol Pablo dijo que
somos “colaboradores” de Dios, y de esta
vinculación tan cercana puede brotar una amistad
muy especial (1 Corintios 3:9). Cuando le
manifestamos a Jehová nuestro amor, él lo valora,
y su corazón se regocija (Proverbios 27:11).
Entonces, cuando le pedimos su apoyo y él nos
ayuda a afrontar alguna dificultad, percibimos que
está cerca de nosotros, con lo que nuestro amor
aumenta.
La amistad entre dos personas se estrecha
a medida que se expresan mutuamente sus
sentimientos. De igual modo, cuando le decimos a
Jehová por qué le tenemos cariño, nuestro amor se
intensifica, lo cual nos lleva a reflexionar en estas
palabras de Jesús: “Tienes que amar a Jehová tu
Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con
toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos
12:30). Pues bien, ¿qué hemos de hacer para
no dejar nunca de amar a Jehová con todo el
corazón, toda el alma, toda la mente y todas las
fuerzas?
Amemos a Jehová con todo el corazón
La Biblia habla del corazón simbólico, que
representa la persona interior, es decir, nuestros
deseos, actitudes y sentimientos. Así que amar a
Jehová con todo el corazón significa que antes que
nada deseamos agradarle (Salmo 86:11).
Demostramos que lo amamos haciendo que
nuestra personalidad le sea grata. Y nos
esforzamos por imitarlo ‘aborreciendo lo que es
inicuo y adhiriéndonos a lo que es bueno’
(Romanos 12:9).
El amor a Dios moldea toda nuestra forma de
pensar. Por ejemplo, tal vez tengamos un trabajo
apasionante o absorbente, pero ¿es ahí donde
está nuestro corazón? No. Dado que amamos a
Jehová con todo el corazón, somos ante todo
ministros suyos. También deseamos complacer a
nuestros padres, a nuestro cónyuge y a nuestro
patrono, pero demostramos el amor incondicional
que sentimos por Jehová tratando sobre todo de
agradarle a él. En resumidas cuentas, él merece el
primer lugar en nuestro corazón (Mateo 6:24;
10:37).
*** w03 1/7 págs. 10-11 párrs. 6-7 “¡Miren! Este
es nuestro Dios” ***
6
Cuando se encuentra al aire libre en un
luminoso día de verano, ¿qué siente en la piel?
El calor del Sol. Sin embargo, lo que siente en
realidad son los resultados del poder creador de
Jehová. ¿Cuánta potencia tiene el Sol? Pues bien,
en su núcleo la temperatura es de unos
15.000.000 oC. Si sacáramos de allí un fragmento
del tamaño de la cabeza de un alfiler y lo
trajéramos a la Tierra, tendríamos que alejarnos de
esa diminuta fuente de calor unos 140 kilómetros
para no sufrir ningún daño. De hecho, el Sol emite
cada segundo una energía equivalente a la
explosión de centenares de millones de bombas
atómicas. No obstante, la Tierra gira en torno a
este colosal horno termonuclear justo a la distancia
adecuada. Si se aproximara más, se evaporarían
las aguas, y si se alejara, se congelarían. Tanto un
extremo como el otro borrarían la vida del planeta.
7
Sin embargo, aunque su vida misma depende
del Sol, muchas personas lo dan por sentado y por
ello pierden de vista las lecciones que nos enseña.
Salmo 74:16 dice de Jehová: “Preparaste la
lumbrera, aun el sol”. Así es, este astro ensalza a
Jehová, “el Hacedor del cielo y de la tierra” (Salmo
146:6). Con todo, no es más que una de las
numerosas creaciones que nos revelan Su
inmenso poder. De modo que cuanto más
aprendemos sobre el poder creador de Jehová,
mayor es el asombro reverente que nos inspira.
Sl 75:4-7. Entre las obras de Jehová está la de
asignar a hombres humildes para que cuiden
de su congregación (w06 15/7 pág. 11 párr. 3; it1 pág. 1188 párr. 7).
(Salmo 75:4-7) Dije a los tontos: “No sean tontos”, y a
los inicuos: “No ensalcen el cuerno. 5 No ensalcen en
alto su cuerno. No hablen con cuello arrogante. 6 Porque
ni del oriente ni del occidente, ni del sur hay un
ensalzamiento. 7 Porque Dios es el juez. A este abate, y
a aquel ensalza.
*** w06 15/7 pág. 11 Puntos sobresalientes de
los libros tercero y cuarto de los Salmos ***
75:4, 5, 10. ¿Qué se simboliza con el
“cuerno”? Los cuernos de los animales son armas
poderosas. Por lo tanto, la palabra “cuerno”
simboliza el poder o la fortaleza. Jehová levanta
los cuernos de su pueblo, lo que indica que lo
ensalza, al tiempo que ‘corta los cuernos de los
inicuos’. Aquí también se nos previene contra
‘ensalzar en alto nuestro cuerno’, o desarrollar una
actitud orgullosa o arrogante. Como es Jehová
quien ensalza, hemos de ver todas las
responsabilidades que se nos asignan en la
congregación como dádivas procedentes de él
(Salmo 75:7).
*** it-1 pág. 1188 Humildad ***
Todos, tanto hombres como mujeres, deberían
ser sumisos a los que llevan la delantera y esperar
que Jehová les dé cualquier nombramiento o
asignación de servicio, puesto que de Él procede el
nombramiento. (Sl 75:6, 7.) Tal como dijeron
algunos de los levitas, hijos de Coré: “He escogido
estar de pie al umbral en la casa de mi Dios más
bien que ir de acá para allá en las tiendas de la
iniquidad”. (Sl 84:10.) Lleva tiempo desarrollar tal
humildad verdadera. Cuando las Escrituras
enumeran de aquellos a quienes se nombraría
para el puesto de superintendente, especifican que
no debería nombrarse a nadie recién convertido,
“por temor de que se hinche de orgullo y caiga en
el juicio pronunciado contra el Diablo”. (1Ti 3:6.)
Sl 78:11-17. Recuerde los actos de Jehová a
favor de su pueblo (w04 1/4 págs. 21, 22).
(Salmo 78:11-17) También empezaron a olvidar sus
tratos y sus maravillosas obras que él les hizo ver.
12
Enfrente de sus antepasados él había obrado
maravillosamente en la tierra de Egipto, el campo de
Zoan. 13 Partió el mar, para dejarlos pasar, e hizo que las
aguas quedaran paradas como una represa. 14 Y continuó
guiándolos con una nube de día, y toda la noche con una
luz de fuego. 15 Procedió a partir rocas en el desierto,
para hacer[les] beber una abundancia [que era]
justamente como profundidades acuosas. 16 Y se puso a
hacer que salieran arroyos de un peñasco y a hacer que
descendieran aguas justamente como ríos. 17 Y siguieron
pecando aún más contra él, rebelándose contra el
Altísimo en la región árida;
*** w04 1/4 págs. 21-22 ¿Tenemos la vista fija en
la recompensa? ***
Saber qué siente Jehová por su pueblo nos
brinda esperanza, una cualidad de tanta
importancia como la fe (1 Corintios 13:13). En la
Biblia, el término griego que se traduce
“esperanza” conlleva el sentido de una ansiosa
“expectativa de bien”. Teniendo en cuenta tal
esperanza, el apóstol Pablo escribió: “Deseamos
que cada uno de ustedes muestre la misma
diligencia a fin de tener la plena seguridad de
la esperanza hasta el fin, para que no se hagan
indolentes, sino que sean imitadores de los que
mediante fe y paciencia heredan las promesas”
(Hebreos 6:11, 12). De lo dicho se desprende que
si continuamos sirviendo fielmente a Jehová,
podemos estar seguros del cumplimiento de
nuestra esperanza. A diferencia de muchas
expectativas mundanas, esta esperanza “no
conduce a la desilusión” (Romanos 5:5). Ahora
bien, ¿cómo mantener viva y bien definida la
esperanza?
Cómo afinar nuestro enfoque espiritual
Al igual que no podemos fijar la vista en dos
objetos
al
mismo
tiempo,
tampoco
podemos hacerlo con nuestra visión espiritual.
Si nos concentramos en asuntos del sistema
actual, de seguro se desdibujará nuestra visión del
nuevo mundo que Dios promete. Y es posible que,
con el tiempo, esta borrosa imagen periférica
pierda su atractivo y simplemente desaparezca de
nuestro campo visual. ¡Qué gran pérdida! (Lucas
21:34.) Es vital, por tanto, que mantengamos el ‘ojo
sencillo’, enfocado en el Reino de Dios y en la
recompensa de vida eterna (Mateo 6:22).
No siempre resulta fácil mantener el ojo
sencillo. Los problemas diarios reclaman nuestra
atención, y es posible que en nuestro camino
no solo surjan distracciones, sino también
tentaciones. Entonces, ¿cómo podemos en estas
circunstancias mantener nuestra vista fija en el
Reino y en el nuevo mundo prometido por Dios sin
desatender
otras
cuestiones
necesarias?
Analicemos tres medios para lograrlo.
Estudiando diariamente la Palabra de Dios.
La lectura regular de la Biblia y el estudio de
publicaciones bíblicas contribuyen a que nuestra
vida gire en torno a los asuntos espirituales.
Es cierto que tal vez llevemos años investigando la
Palabra de Dios; no obstante, debemos continuar
haciéndolo, tal como es preciso que sigamos
ingiriendo alimento físico para mantenernos vivos.
¿Acaso dejamos de comer solo porque lo hayamos
hecho miles de veces en el pasado? Por lo tanto,
sin importar lo bien que conozcamos la Biblia,
no podemos dejar de ingerir alimento espiritual
incesantemente si queremos mantener viva
nuestra esperanza y poseer una fe y un amor
fuertes (Salmo 1:1-3).
Meditando con aprecio sobre la Palabra de
Dios. ¿Por qué es fundamental la meditación? Por
dos razones. En primer lugar, nos permite asimilar
lo que leemos y cultivar un profundo aprecio por
ello. Y en segundo lugar, impide que nos
olvidemos de Jehová, de sus maravillosas obras y
de la esperanza que ha puesto ante nosotros.
Ilustrémoslo: los israelitas que siguieron a Moisés
en el éxodo de Egipto vieron con sus propios ojos
demostraciones del formidable poder de Jehová.
También experimentaron su amorosa protección
mientras Él los guiaba hacia su heredad. Aun así,
en cuanto llegaron al desierto que tenían que
atravesar camino de la Tierra Prometida,
empezaron a quejarse, lo que demostró su grave
falta de fe (Salmo 78:11-17). ¿Por qué
reaccionaron así?
El pueblo desvió su atención de Jehová y la
magnífica esperanza que él les ofrecía, y se centró
en su bienestar inmediato y en sus intereses
carnales. Pese a las milagrosas señales de las que
fueron testigos, muchos israelitas faltos de fe
comenzaron a quejarse. “Rápidamente olvidaron
[las] obras [de Jehová]”, dice Salmo 106:13. Este
comportamiento imperdonable le costó a aquella
generación la entrada en la Tierra Prometida.
Por consiguiente, durante la lectura de las
Escrituras o de otras publicaciones bíblicas,
dediquemos tiempo a reflexionar en lo que leemos,
pues tal reflexión resulta esencial para nuestra
salud y desarrollo espiritual. Por ejemplo, al leer el
Salmo 106, citado parcialmente arriba, meditemos
sobre las cualidades de Jehová. Observemos lo
paciente y misericordioso que fue con los israelitas.
Fijémonos en cómo hizo todo lo posible por
ayudarlos a alcanzar la Tierra Prometida, a pesar
de sus continuas rebeliones. Imaginémonos la
angustia y el dolor que sentía Jehová cuando su
misericordia y paciencia se acercaban a su fin
debido a la insensibilidad e ingratitud de aquel
pueblo. Además, al repasar los versículos 30 y 31,
en los que se alude a la firme y valerosa defensa
de la justicia que hizo Finehás, nos convencemos
de que Jehová no olvida a los que le son leales y
que los recompensa en abundancia.
Poniendo en práctica los principios bíblicos.
Cuando seguimos los principios de la Biblia,
comprobamos por nosotros mismos que los
consejos de Jehová funcionan. Proverbios 3:5, 6
dice: “Confía en Jehová con todo tu corazón, y
no te apoyes en tu propio entendimiento. En todos
tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará
derechas tus sendas”. Piense en la serie de
problemas mentales, emocionales y físicos que ha
provocado la conducta inmoral de muchas
personas. Quienes se entregan a los placeres
momentáneos, recogen aflicciones durante años,
algunos durante toda su existencia. Por el
contrario, quienes siguen el ‘camino estrecho’
obtienen un anticipo de cómo será la vida en el
nuevo sistema, lo que los anima a continuar en la
senda que conduce a la vida (Mateo 7:13, 14;
Salmo 34:8).
BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):
Sl 78:2. ¿Cómo se refirió proféticamente este
versículo al Mesías? (w11 15/8 pág. 11 párr. 14).
(Salmo 78:2) En un dicho proverbial ciertamente abriré
mi boca; sí, haré que enigmas de mucho tiempo atrás
salgan burbujeando,
*** w11 15/8 pág. 11 párr. 14 Esperaban al
Mesías ***
14
Utilizaría comparaciones y parábolas.
El salmista Asaf cantó: “En un dicho proverbial [o
“en parábolas”] ciertamente abriré mi boca” (Sal.
78:2; Reina-Valera Actualizada). ¿Por qué
podemos asegurar que estas palabras son
aplicables a Jesús? Porque así nos lo indica
Mateo. Después de relatar las parábolas donde
Jesús compara el Reino a una semilla de mostaza
y a la levadura del pan, el evangelista añade: “Sin
ilustración no les hablaba; para que se cumpliera lo
que se habló por medio del profeta que dijo: ‘Abriré
mi boca con ilustraciones, publicaré cosas
escondidas desde la fundación [del mundo]’” (Mat.
13:31-35). Ciertamente, las comparaciones y
parábolas eran un medio que usó con maestría
para enseñar a la gente.
Sl 78:40, 41. ¿Cómo pueden nuestras acciones
afectar a Jehová según estos versículos?
(w12 1/11 pág. 14 párr. 5; w11 1/7 pág. 10).
(Salmo 78:40, 41) ¡Cuán a menudo se rebelaban contra
él en el desierto, lo hacían sentirse herido en el desierto
árido! 41 Y vez tras vez ponían a Dios a prueba, y
causaban dolor aun al Santo de Israel.
*** w12 1/11 pág. 14 La Biblia les cambió la
vida ***
Conforme estudiaba la Biblia, mi opinión de
Dios cambió por completo. Aprendí que él
no es culpable de la maldad y del sufrimiento,
y que se siente herido al ver que la gente hace
cosas malas (Génesis 6:6; Salmo 78:40, 41).
Me prometí a mí mismo que haría todo lo
posible por no causarle dolor. Más bien, quería
alegrar su corazón (Proverbios 27:11). Dejé el
cigarrillo, la bebida y toda práctica inmoral.
Finalmente, en marzo de 1994, me bauticé
como testigo de Jehová.
*** w11 1/7 pág. 10 ¿Tiene Jehová
sentimientos? ***
Acérquese a Dios
¿Tiene Jehová sentimientos?
EN CASO afirmativo, ¿le afecta nuestra
conducta? ¿Pueden nuestras acciones alegrarlo o
herirlo? Según algunos filósofos de la antigüedad,
nadie tiene el poder de afectar a Dios, por lo que
es imposible que tenga emociones. Sin embargo,
la Biblia enseña todo lo contrario, a saber, que a
Jehová le importa lo que hacemos y que tiene
sentimientos. Analicemos los versículos 40 y 41 del
Salmo 78.
Este salmo pone de manifiesto cómo reaccionó
Jehová ante ciertos actos de los antiguos israelitas.
Tras liberarlos de la esclavitud en Egipto, Jehová
les propuso entrar en el pacto de la Ley y tener una
relación única con él. Si obedecían sus leyes,
llegarían a ser su “propiedad especial”, y él los
usaría de manera extraordinaria para cumplir su
propósito. Ellos accedieron, pero ¿cumplieron con
su parte? (Éxodo 19:3-8.)
El salmista dice: “¡Cuán a menudo se
rebelaban contra él en el desierto[!]” (versículo 40).
Y añade: “Vez tras vez ponían a Dios a prueba”
(versículo 41). Como muy bien nos deja ver el
escritor, el pueblo se rebelaba constantemente.
Su actitud irrespetuosa comenzó en el desierto,
poco después de su liberación de Egipto. Allí
empezaron a murmurar contra Dios, poniendo en
duda que tuviera el poder y la intención de
protegerlos (Números 14:1-4). Una obra de
consulta para traductores bíblicos señala que la
expresión “se rebelaban contra él” podría verterse
como “endurecieron sus corazones contra Dios” o
“le dijeron que no a Dios”. Con todo, en su
misericordia, Jehová los perdonaba cuando se
arrepentían. Sin embargo, con el tiempo caían en
lo mismo. De modo que era el cuento de nunca
acabar (Salmo 78:10-19, 38).
¿Cómo se sentía Jehová cada vez que aquel
pueblo voluble le daba la espalda? El versículo 40
declara que “lo hacían sentirse herido”. Otra
traducción dice que ellos “llenaron de tristeza” a
Dios. Respecto a este versículo, cierta obra de
consulta comenta: “Lo que aquí se quiere expresar
es que la conducta de los hebreos causaba dolor,
uno similar al que se siente cuando un hijo se
rebela”. Así como un hijo desobediente puede
ocasionar mucho dolor a sus padres, los israelitas
rebeldes “causaban dolor [...] al Santo de Israel”
(versículo 41).
¿Qué aprendemos de este salmo? Por un lado,
que Jehová tiene un cariño intenso por sus siervos
y que no se apresura a darlos por perdidos. Saber
esto es realmente consolador. Sin embargo,
también hemos visto que Jehová es sensible y que
nuestra conducta puede afectar sus sentimientos.
¿No nos impulsa esto a hacer lo correcto?
Por eso, en vez de elegir el mal camino y
causarle dolor a nuestro Dios, comportémonos
como es debido y alegremos su corazón. Eso es
precisamente lo que él pide de nosotros. De hecho,
en Proverbios 27:11 nos exhorta: “Sé sabio, hijo
mío, y regocija mi corazón”. Así es, no hay mayor
regalo para Jehová que ver que sus siervos le
obedecen porque quieren hacerlo feliz.
¿QUÉ ME ENSEÑA SOBRE JEHOVÁ LA LECTURA
BÍBLICA DE ESTA SEMANA?
Capítulo 74
w06 15/7 pág. 11 Puntos sobresalientes de los
libros tercero y cuarto de los Salmos
74:13, 14. ¿Cuándo quebró Jehová „las cabezas
de los monstruos marinos en las aguas y
aplastó hasta hacer pedazos las cabezas de
Leviatán‟? A ―Faraón, rey de Egipto‖, se le llama
―el gran monstruo marino que yace estirado en
medio de sus canales del Nilo‖ (Ezequiel 29:3).
Leviatán tal vez represente a ―los fuertes de
Faraón‖ (Salmo 74:14, nota). De modo que el
hecho de quebrar sus cabezas posiblemente se
refiera a la aplastante derrota que sufrieron Faraón
y su ejército cuando Jehová liberó a los israelitas
del cautiverio egipcio.
w04 15/7 pág. 8 „Nunca cesarán verano e
invierno‟
¿Qué causa las estaciones? En pocas palabras: la
inclinación de la Tierra. El eje de rotación de
nuestro planeta está a casi 23,5° con respecto al
plano de su órbita alrededor del Sol. Si no
estuviera inclinado, no habría estaciones ni
variación climática, y la vegetación y el ciclo de los
cultivos se verían afectados.
Al observar cómo se suceden las estaciones, se
percibe la mano del Creador. Dirigiéndose a
Jehová
Dios,
el
salmista
declaró
muy
acertadamente: ―Tú fuiste el que estableció todos
los límites de la tierra; verano e invierno... tú mismo
los formaste” (Salmo 74:17).
w03 1/7 pág. 11 párr. 7 “¡Miren! Este es nuestro
Dios”
Sin embargo, aunque su vida misma depende del
Sol, muchas personas lo dan por sentado y por ello
pierden de vista las lecciones que nos enseña.
Salmo 74:16 dice de Jehová: ―Preparaste la
lumbrera, aun el sol‖. Así es, este astro ensalza a
Jehová, ―el Hacedor del cielo y de la tierra‖
(Salmo 146:6). Con todo, no es más que una de
las numerosas creaciones que nos revelan Su
inmenso poder. De modo que cuanto más
aprendemos sobre el poder creador de Jehová,
mayor es el asombro reverente que nos inspira.
w02 15/6 pág. 20 párr. 12 Aprendamos y
enseñemos la moralidad cristiana
El apóstol destacó una razón principal para
aprender y luego aplicar la moralidad bíblica. El
mal comportamiento de los judíos deshonraba a
Jehová: ―Tú, que te glorías en ley, ¿por tu
transgresión de la Ley deshonras a Dios? Porque
‗el nombre de Dios es blasfemado entre las
naciones a causa de ustedes‘‖ (Romanos 2:23,
24). Igualmente hoy, si no cumplimos con las
pautas de moralidad cristiana, deshonramos a su
Autor. Por el contrario, si nos atenemos firmemente
a las normas de Dios, lo enaltecemos, lo honramos
(Isaías 52:5; Ezequiel 36:20). El que seamos
conscientes de ese hecho fortalecerá nuestra
resolución cuando nos enfrentemos a tentaciones
o situaciones en las que pasar por alto la moralidad
cristiana pudiera parecer el modo más fácil o
conveniente de actuar. Por otra parte, de las
palabras de Pablo aprendemos algo más. Además
de reconocer personalmente que nuestra conducta
puede honrar o deshonrar a Dios, cuando
enseñemos al prójimo, ayudémosle a ver que,
dependiendo de si pone en práctica o no las
normas morales que está aprendiendo, él también
puede honrar a Jehová o deshonrarlo. No es
sencillamente que la moralidad cristiana produzca
satisfacción personal y proteja la salud. También
honra a Quien la ha establecido y la promueve
(Salmo 74:10; Santiago 3:17).
w00 1/3 págs. 8-9 párrs. 2-3 Jehová, el que es
vigoroso en poder
¿Cuál es el origen de toda esta energía solar?
¿Quién construyó esta central energética celeste?
Jehová Dios. El Salmo 74:16 dice acerca de él:
―Tú mismo preparaste la lumbrera, aun el sol‖. Sí,
Jehová es, en última instancia, la Fuente de toda la
energía, tal como es la Fuente de toda la vida
(Salmo 36:9). Nunca debemos dar por sentado su
poder.
Sin embargo, confiamos en el poder de Dios para
mucho más que solo nuestras necesidades físicas
básicas. La redención del pecado y de la muerte, la
esperanza en un futuro mejor y la confianza en
Jehová están inseparablemente ligadas al ejercicio
de su poder (Salmo 28:6-9; Isaías 50:2). En la
Biblia hay muchos ejemplos que dan testimonio del
poder de Jehová para crear y redimir, para salvar a
su pueblo y destruir a sus enemigos.
cl cap. 11 pág. 115 párr. 18 “Todos sus caminos
son justicia”
Aunque Jehová demuestra gran misericordia a
quienes se le acercan con sinceridad, no tolerará
indefinidamente una situación que ocasione
oprobio a su santo nombre (Salmo 74:10, 22, 23).
Nadie puede mofarse del Dios de justicia; a los
pecadores obstinados no los amparará del juicio
condenatorio que merece su conducta. Es ―un
Dios misericordioso y benévolo, tardo para la
cólera y abundante en bondad amorosa y verdad,
[...] pero de ninguna manera dará exención de
castigo‖ (Éxodo 34:6, 7). En armonía con estas
palabras, a veces ha visto necesario imponer una
pena a quienes violan deliberadamente sus rectas
leyes.
na pág. 27 El nombre de Dios y el “Nuevo
Testamento”
¿Cómo considera Jehová a los que quitan de la
Biblia el nombre de él? Si usted fuera autor de un
libro, ¿qué pensaría de alguien que hiciera grandes
esfuerzos por quitar de ese libro su w04 15/7 pág.
8 „Nunca cesarán verano e invierno‟
¿Qué causa las estaciones? En pocas palabras: la
inclinación de la Tierra. El eje de rotación de
nuestro planeta está a casi 23,5° con respecto al
plano de su órbita alrededor del Sol. Si no
estuviera inclinado, no habría estaciones ni
variación climática, y la vegetación y el ciclo de los
cultivos se verían afectados.
Al observar cómo se suceden las estaciones, se
percibe la mano del Creador. Dirigiéndose a
Jehová
Dios,
el
salmista
declaró
muy
acertadamente: ―Tú fuiste el que estableció todos
los límites de la tierra; verano e invierno... tú mismo
los formaste” (Salmo 74:17).
w03 1/7 pág. 11 párr. 7 “¡Miren! Este es nuestro
Dios”
Sin embargo, aunque su vida misma depende del
Sol, muchas personas lo dan por sentado y por ello
pierden de vista las lecciones que nos enseña.
Salmo 74:16 dice de Jehová: ―Preparaste la
lumbrera, aun el sol‖. Así es, este astro ensalza a
Jehová, ―el Hacedor del cielo y de la tierra‖
(Salmo 146:6). Con todo, no es más que una de
las numerosas creaciones que nos revelan Su
inmenso poder. De modo que cuanto más
aprendemos sobre el poder creador de Jehová,
mayor es el asombro reverente que nos inspira.
w02 15/6 pág. 20 párr. 12 Aprendamos y
enseñemos la moralidad cristiana
El apóstol destacó una razón principal para
aprender y luego aplicar la moralidad bíblica. El
mal comportamiento de los judíos deshonraba a
Jehová: ―Tú, que te glorías en ley, ¿por tu
transgresión de la Ley deshonras a Dios? Porque
‗el nombre de Dios es blasfemado entre las
naciones a causa de ustedes‘‖ (Romanos 2:23,
24). Igualmente hoy, si no cumplimos con las
pautas de moralidad cristiana, deshonramos a su
Autor. Por el contrario, si nos atenemos firmemente
a las normas de Dios, lo enaltecemos, lo honramos
(Isaías 52:5; Ezequiel 36:20). El que seamos
conscientes de ese hecho fortalecerá nuestra
resolución cuando nos enfrentemos a tentaciones
o situaciones en las que pasar por alto la moralidad
cristiana pudiera parecer el modo más fácil o
conveniente de actuar. Por otra parte, de las
palabras de Pablo aprendemos algo más. Además
de reconocer personalmente que nuestra conducta
puede honrar o deshonrar a Dios, cuando
enseñemos al prójimo, ayudémosle a ver que,
dependiendo de si pone en práctica o no las
normas morales que está aprendiendo, él también
puede honrar a Jehová o deshonrarlo. No es
sencillamente que la moralidad cristiana produzca
satisfacción personal y proteja la salud. También
honra a Quien la ha establecido y la promueve
(Salmo 74:10; Santiago 3:17).
w00 1/3 págs. 8-9 párrs. 2-3 Jehová, el que es
vigoroso en poder
¿Cuál es el origen de toda esta energía solar?
¿Quién construyó esta central energética celeste?
Jehová Dios. El Salmo 74:16 dice acerca de él:
―Tú mismo preparaste la lumbrera, aun el sol‖. Sí,
Jehová es, en última instancia, la Fuente de toda la
energía, tal como es la Fuente de toda la vida
(Salmo 36:9). Nunca debemos dar por sentado su
poder.
Sin embargo, confiamos en el poder de Dios para
mucho más que solo nuestras necesidades físicas
básicas. La redención del pecado y de la muerte, la
esperanza en un futuro mejor y la confianza en
Jehová están inseparablemente ligadas al ejercicio
de su poder (Salmo 28:6-9; Isaías 50:2). En la
Biblia hay muchos ejemplos que dan testimonio del
poder de Jehová para crear y redimir, para salvar a
su pueblo y destruir a sus enemigos.
cl cap. 11 pág. 115 párr. 18 “Todos sus caminos
son justicia”
Aunque Jehová demuestra gran misericordia a
quienes se le acercan con sinceridad, no tolerará
indefinidamente una situación que ocasione
oprobio a su santo nombre (Salmo 74:10, 22, 23).
Nadie puede mofarse del Dios de justicia; a los
pecadores obstinados no los amparará del juicio
condenatorio que merece su conducta. Es ―un
Dios misericordioso y benévolo, tardo para la
cólera y abundante en bondad amorosa y verdad,
[...] pero de ninguna manera dará exención de
castigo‖ (Éxodo 34:6, 7). En armonía con estas
palabras, a veces ha visto necesario imponer una
pena a quienes violan deliberadamente sus rectas
leyes.
na pág. 27 El nombre de Dios y el “Nuevo
Testamento”
¿Cómo considera Jehová a los que quitan de la
Biblia el nombre de él? Si usted fuera autor de un
libro, ¿qué pensaría de alguien que hiciera grandes
esfuerzos por quitar de ese libro su nombre? Los
traductores que objetan al nombre, basándose
para ello en problemas de pronunciación o en la
tradición judía, pudieran ser comparados con las
personas de quienes Jesús dijo que ―[¡]cuelan el
mosquito pero engullen el camello!‖ (Mateo 23:24).
Tropiezan con estos problemas menores, pero
terminan creando un problema de importancia... al
remover el nombre del personaje más importante
del universo del libro que él ha inspirado.
El salmista escribió: ―¿Hasta cuándo, oh Dios,
seguirá vituperando el adversario? ¿Seguirá el
enemigo tratando tu nombre con falta de respeto
para siempre?‖. (Salmo 74:10.)
Capítulo 75
¿Qué advertencia contiene Salmo 75:5?
w06 15/7 pág. 11 Puntos sobresalientes de los
libros tercero y cuarto de los Salmos
75:4, 5, 10. ¿Qué se simboliza con el “cuerno”?
Los cuernos de los animales son armas poderosas.
Por lo tanto, la palabra ―cuerno‖ simboliza el
poder o la fortaleza. Jehová levanta los cuernos de
su pueblo, lo que indica que lo ensalza, al tiempo
que ‗corta los cuernos de los inicuos‘. Aquí
también se nos previene contra ‗ensalzar en alto
nuestro cuerno‘, o desarrollar una actitud orgullosa
o arrogante. Como es Jehová quien ensalza,
hemos de ver todas las responsabilidades que se
nos asignan en la congregación como dádivas
procedentes de él (Salmo 75:7).
w06 15/7 pág. 11 Puntos sobresalientes de los
libros tercero y cuarto de los Salmos
76:10. ¿Cómo puede “la misma furia del
hombre” elogiar a Jehová? A veces se producen
buenos resultados cuando Dios permite que los
hombres nos ataquen con furia debido a que
somos siervos de él. Las penalidades que tales
ataques puedan causarnos nos sirven de un modo
u otro de disciplina o entrenamiento. Pero Jehová
no tolerará que suframos más de lo que sea
necesario para completar dicho entrenamiento (1
Pedro 5:10). ‗Lo restante de la furia del hombre,
Dios lo ceñirá sobre sí.‘ ¿Y si sufrimos hasta el
punto de morir? Eso también puede alabar a
Jehová, ya que quienes sean testigos de nuestro
fiel aguante quizás glorifiquen igualmente a Dios.
w86 15/12 pág. 28 “Bendigan a Jehová”... ¿por
qué?
El Salmo 75 contiene una advertencia contra el
orgullo cuando dice: ―No ensalcen [...] su cuerno‖.
(Versículo 5.) El cuerno era un símbolo de fuerza,
poder. (Deuteronomio 33:17.) El exaltar el cuerno
demostraría un comportamiento altivo. Aquí el
salmista le advierte al inicuo que no adopte una
actitud arrogante con relación a su aparentemente
segura posición de poder, pues Jehová ‗cortará
los cuernos de los inicuos‘. (Salmo 75:10.) El
saber esto anima a los siervos de Dios a
permanecer fieles a él a pesar de la aparente
prosperidad del inicuo. (Compárese con Salmo
144:11-15a.)
w80 1/2 págs. 21-22 párrs. 2-3 La “copa” que
todas las naciones tendrán que beber de
manos de Dios
Según el encabezamiento del cántico, éste había
de cantarse según la melodía que llevaba el título
de ―No arruines.‖ La nación de Israel, de la cual el
compositor del cántico era miembro, no fue
arruinada permanentemente como lo fueron las
naciones vecinas, sino que, bajo la Providencia
Divina, surgió de nuevo. Así, tenemos una canción
que cuadra bien con nuestros tiempos, y cuyos
versículos siete y ocho nos interesan ahora, puesto
que dicen: ―Porque Dios es el juez. A éste abate,
y a aquél ensalza. Porque hay una copa en la
mano de Jehová, y el vino está espumando, está
lleno de mezcla. Y seguramente sus heces serán
vertidas de ella; todos los inicuos de la tierra las
escurrirán, las beberán.‖—Sal. 75:7, 8 y el
encabezamiento; vea también Biblia de Jerusalén.
La ―copa‖ de la cual todas las naciones beberán
en el futuro cercano contiene la poción más
amarga que ellas habrán bebido alguna vez. Las
lecciones que podemos sacar de la historia antigua
y de la moderna indican eso. El hecho de que
todas las naciones se verán obligadas a beber una
poción tan nauseabunda no deja dudas en cuanto
a que Dios, el ―Rey de las naciones,‖ juzga que
son ‗inicuas.‘ (Sal. 75:8; Jer. 10:7) Por eso, de las
manos de él, tendrán que beber las heces mismas
de la ―copa‖ de vino espumoso, cargado de
especias. Pero, ¿qué hay de nosotros que
esperamos un futuro que resulte feliz? ¿Cómo
podemos escapar de beber, junto con las naciones
condenadas a la destrucción, esa poción mortífera
que la ―copa‖ contiene? Lógicamente, tenemos
que escuchar todo el consejo que dé Aquel que
extenderá esa ―copa‖ a las naciones a su debido
tiempo y luego tenemos que obrar prestamente en
armonía con ese consejo. ¿Lo haremos?
Capítulo 76
w07 15/5 pág. 19 “Tus planes serán firmemente
establecidos”
Jehová también puede controlar la situación de
modo que los malvados, sin darse cuenta,
colaboren con Su propósito. El salmista le dirigió
estas palabras: ―La misma furia del hombre te
elogiará; lo restante de la furia lo ceñirás sobre ti‖
(Salmo 76:10). Jehová quizás permita a sus
enemigos descargar su cólera contra quienes le
sirven, pero solo hasta el punto necesario para
disciplinar e instruir a su pueblo. Dios cargará con
―lo restante‖, es decir, con todo lo que exceda de
dicho límite.
w86 15/12 pág. 28 “Bendigan a Jehová”... ¿por
qué?
♦ 76:6—¿En qué sentido se ‗quedaron dormidos‘
―el conductor de carro‖ y ―el caballo‖?
A los israelitas se les enseñó a confiar en Jehová
más bien que en caballos y carros. (Salmo 20:7;
Proverbios 21:31.) No tenían razón para temer a
los caballos ni a los carros con hoces del enemigo,
pues Jehová podía quitar la fuerza de sus
enemigos, haciendo que ‗se quedaran dormidos‘.
La referencia aquí es a ―un sueño de duración
indefinida‖... la muerte. (Jeremías 51:39.) Esto
debería ser una advertencia a los caudillos
mundiales de hoy día, quienes confían en sus
armamentos. (Salmo 76:12.)
w80 15/9 pág. 27 párr. 19 Viviendo en armonía
con nuestra selección
Además, Pedro señala no solo que hay una
recompensa, sino que cuando Dios permite el
sufrimiento lo permite solo hasta el punto en que
provee entrenamiento y disciplina para nosotros de
las maneras en que necesitamos estas cosas
como individuos. El salmista escribió: ―La misma
furia del hombre te elogiará.‖ (Sal. 76:10) Si Dios
permite que el hombre dé rienda suelta a su furia
contra nosotros, podemos estar seguros de que
nuestro sufrimiento o muerte obrará para el bien.
Esto no solo nos servirá de entrenamiento, Dios
también frustrará el propósito de los inicuos al
hacer que otros glorifiquen a Dios al observar que
sufrimos fielmente por Su nombre. Además, el
sufrimiento es por un período relativamente breve y
tiene fin.
Capítulo 77
w84 15/1 págs. 24-25 párrs. 12-13 “Acuérdense
de los que llevan la delantera entre ustedes”
¿Qué contribuirá a que el anciano cultive a mayor
grado las cualidades esenciales? De hecho, en
algunos casos, ¿qué puede hacer para
conservarlas? Hallamos la respuesta en las
palabras de Pablo:
―Que se adhiera firmemente a la fiel palabra en lo
que toca a su arte de enseñar, para que pueda
exhortar por la enseñanza que es sana y también
censurar a los que contradicen‖. (Tito 1:9.)
―Capacitado para enseñar‖. (1 Timoteo 3:2.)
¿Qué puede hacer el anciano para ‗adherirse
firmemente a la fiel palabra‘ y estar ―capacitado
para enseñar‖? Primero, tiene que apartar tiempo
con regularidad para el estudio personal de la
Biblia. Eso abarca la preparación que debe realizar
para las reuniones cristianas y sus asignaciones de
discursos. Por su propia salud espiritual, tal
preparación no debe ser superficial. Por ejemplo,
puede que él subraye en un breve lapso las
respuestas a las preguntas de un artículo de
estudio de La Atalaya, pero ¿significa eso que se
ha estudiado la información? ¿Entiende él a
cabalidad el desarrollo del tema? ¿Se han
examinado los textos bíblicos citados para
determinar cómo aplican? Claro, no es posible
lograr eso en una breve sesión de subrayar
respuestas. El estudio personal y el de familia
requieren tiempo. (Josué 1:8; Salmo 1:2; 77:6, 12.)
es11 pág. 10 Enero
Martes 11 de enero
[Dios] no está muy lejos de cada uno de nosotros
(Hech. 17:27).
En efecto, quienes buscan a Dios pueden llegar a
conocerlo. ¿Cómo? Una manera es ―leyendo‖ el
libro de la creación, el cual nos enseña muchísimo
acerca de la personalidad y el poder de Dios. Así
es, podemos aprender mucho sobre el Creador
reflexionando con aprecio en su creación (Rom.
1:20). También tenemos la Biblia, un libro en el que
Jehová nos dice muchas cosas acerca de sí mismo
(2 Tim. 3:16, 17). Cuanto más meditemos en sus
obras y más nos interesemos en sus tratos, mejor
llegaremos a conocerlo (Sal. 77:12). Seguir a
Cristo también nos ayudará a acercarnos más a
Jehová. ―Antes que el mundo fuera‖, Jesús
disfrutaba de una posición muy gloriosa al lado de
su Padre (Juan 17:5). Él es ―el principio de la
creación por Dios‖ (Rev. 3:14). Durante los
millones y millones de años que vivió en el cielo
con su Padre, ―el primogénito de toda la creación‖
hizo muchísimas cosas (Col. 1:15). Era el
compañero inseparable de Jehová. w09 15/5 4:3, 4
km 11/10 pág. 7 párr. 2 La meditación: esencial
para conservar el celo
Jesús percibió que las muchedumbres ―estaban
desolladas y desparramadas como ovejas sin
pastor‖ (Mat. 9:36). Del mismo modo, nosotros
podemos reflexionar en cuánto necesita la gente
las buenas nuevas y en la urgencia de los tiempos
en que vivimos (1 Cor. 7:29). Podemos meditar en
las obras y cualidades de Jehová, en el privilegio
de ser sus Testigos y en las preciosas gemas
espirituales que hemos adquirido de la Palabra de
Dios y que aún desconoce la gente del territorio
(Sal. 77:11-13; Isa. 43:10-12; Mat. 13:52).
km 4/06 pág. 1 párr. 4 Cómo mantener nuestro
celo
Sería recomendable, por tanto, examinar nuestros
hábitos de estudio. Tal vez sepamos marcar las
respuestas en un artículo de estudio de La Atalaya
e incluso dar comentarios acertados. Pero
¿buscamos todos los textos bíblicos que aparecen
y pensamos cómo ponerlos en práctica en nuestra
vida? En la lectura semanal de la Biblia, ¿tratamos
de investigar más, si nuestras circunstancias lo
permiten, y meditamos sobre las lecciones que se
extraen? (Sal. 77:11, 12; Pro. 2:1-5.) En verdad
nos beneficiaremos mucho si reflexionamos sobre
la Palabra de Dios y nos dejamos cautivar por ella
(1 Tim. 4:15, 16). Un estudio tan concienzudo
nutrirá nuestro corazón y nos dará la energía
necesaria para ser ―celoso[s] de obras
excelentes‖ (Tito 2:14).
cl cap. 31 pág. 312 párr. 8 „Acerquémonos a
Dios, y él se acercará a nosotros‟
Mientras leemos, visualicemos los relatos.
Tratemos de ver a los personajes bíblicos como
gente real. Procuremos enterarnos de sus
antecedentes, circunstancias y motivos. Luego,
reflexionemos sobre lo que hayamos leído y
hagámonos preguntas como estas: ―¿Qué me
enseña sobre Jehová la narración? ¿Qué
cualidades suyas distingo? ¿Qué principio desea él
que aprenda, y cómo puedo aplicarlo en mi vida?‖.
Leamos, meditemos y apliquemos las lecciones.
De este modo, la Palabra de Dios cobrará vida
para nosotros (Salmo 77:12; Santiago 1:23-25).
wt cap. 6 págs. 55-56 párr. 12 La cuestión que
todos debemos afrontar
Quienes fueron leales a Jehová no pensaron que
bastaba con obedecer lo que él había puesto por
escrito. Cuando la esposa de Potifar intentó
persuadir a José para que se acostara con ella, no
había ninguna ley divina escrita que prohibiera el
adulterio. No obstante, José sabía que Jehová
había instituido el matrimonio en Edén y que no
aprobaría las relaciones sexuales con la esposa de
otro hombre. Por lo tanto, no deseaba tantear
hasta qué punto le permitiría Dios ser como los
egipcios. Se mantuvo fiel a las sendas de Jehová
porque meditó en Sus tratos con la humanidad y
actuó en conformidad con lo que percibía que era
Su voluntad (Génesis 39:7-12; Salmo 77:11, 12).
be pág. 24 párr. 3 Aplíquese a la lectura
Con respecto a la lectura de las Escrituras, Jehová
aconsejó a Josué: ―Este libro de la ley no debe
apartarse de tu boca, y día y noche tienes que leer
en él en voz baja‖ (Jos. 1:8). Cuando
reflexionamos, a menudo hablamos en susurros,
por lo que el vocablo hebreo que se traduce por
―leer [...] en voz baja‖ también se vierte ‗meditar‘
(Sal. 63:6; 77:12; 143:5). Meditar es pensar con
detenimiento, sin apresurarse. La lectura
meditativa logra que la Palabra de Dios nos cale
más hondo. La Biblia contiene información muy
valiosa para quienes desean andar en las sendas
de Jehová, pues en sus páginas hallamos
profecías,
consejos,
proverbios,
poesías,
expresiones de juicio divino, aspectos del propósito
del Creador y numerosas experiencias de la vida
real. Es muy provechoso, por tanto, leer las
Escrituras de tal forma que se graben en la mente
y el corazón.
w06 15/7 pág. 12 Puntos sobresalientes de los
libros tercero y cuarto de los Salmos
77:6. Para interesarnos de corazón en las
verdades
espirituales
y
escudriñarlas
cuidadosamente, tenemos que dedicar tiempo al
estudio y la meditación. Es fundamental disponer
de algunos momentos para estar a solas.
w02 1/12 págs. 13-14 párr. 4 Disfrutemos del
estudio personal de la Palabra de Dios
Seleccionar el mejor momento para meditar
depende del horario de uno y el de su familia.
Muchos hermanos reflexionan sobre un texto
bíblico por las mañanas cuando leen el folleto
Examinando las Escrituras diariamente. De hecho,
los 20.000 trabajadores voluntarios de los hogares
Betel por todo el mundo comienzan el día con un
análisis de quince minutos del texto diario. Aunque
solo unos pocos miembros de la familia Betel
ofrecen comentarios cada mañana, el resto
reflexiona sobre lo que se dice y se lee. Otros
Testigos meditan sobre la Palabra de Dios de
camino al trabajo, mientras escuchan las
grabaciones en casete de la Biblia y de las revistas
La Atalaya y ¡Despertad!, disponibles en varios
idiomas. Muchas amas de casa lo hacen cuando
atienden las labores del hogar. En realidad, todos
ellos imitan al salmista Asaf, quien escribió: ―Me
acordaré de las prácticas de Jah; pues ciertamente
me acordaré de tu maravilloso obrar de mucho
tiempo atrás. Y ciertamente meditaré en toda tu
actividad, y en tus tratos sí me interesaré
intensamente‖ (Salmo 77:11, 12).
w98 1/6 págs. 10-11 párr. 6 „Sigan andando en
unión con Cristo‟
Ahora bien, es importante digerir bien el alimento
que tomamos. De modo que debemos meditar
sobre lo que leemos (Salmo 77:11, 12). Por
ejemplo, cuando leemos el libro El hombre más
grande de todos los tiempos, los capítulos cobran
más valor si pausamos y nos preguntamos:
―¿Qué faceta de la personalidad de Cristo se
destaca en este pasaje, y cómo puedo reflejarla en
mi vida?‖. Esta meditación nos permitirá poner en
práctica lo que aprendemos. Luego, cuando
tengamos que tomar una decisión, preguntémonos
qué hubiera hecho Jesús en ese caso. Si nuestra
decisión es consecuente con la respuesta,
demostramos que estamos verdaderamente
arraigados en Cristo.
w83 15/8 pág. 27 párr. 15 ¡“Manténganse
limpios”!
Pero el odiar lo que es malo es, a lo más, solo una
manera negativa de mantenernos santos y limpios.
Tenemos que dar pasos positivos también.
Continuamente tenemos que estar conscientes de
nuestra necesidad espiritual (Mateo 5:3). ¡Cuán
vital es que los ―amadores de Jehová‖ se
alimenten de Su Palabra con regularidad (Salmo
119:105-112)! Tenemos que tomar a pecho el
excelente consejo que se encuentra en Filipenses
4:8, y llenar nuestra mente de pensamientos
limpios y edificantes. Es de gran provecho para
nosotros el que aprendamos de memoria ciertos
textos bíblicos y la letra de los cánticos del Reino.
Luego, recordaremos naturalmente esas palabras
y pensamientos durante momentos de ocio, o en el
transcurso de la noche, cuando quizás nos
desvelemos. (Salmo 63:6; 77:6.)
Capítulo 78
km 9/75 pág. 3 párrs. 1, 3 Presidiendo
excelentemente
Al alistar los requisitos para superintendentes, la
Biblia dice que él debe ser ejemplar en ‗presidir su
propia casa excelentemente.‘ Eso es razonable,
pues si ―no sabe algún hombre presidir su propia
casa, ¿cómo cuidará de la congregación de Dios?‖
(1 Tim. 3:4, 5) Por supuesto, todos los padres
cristianos,
prescindiendo
de
si
son
superintendentes o no, deben reconocer la
necesidad de presidir excelentemente sobre sus
familias. ¿Qué significa esto?
Podemos apreciar que el padre que preside
excelentemente se esfuerza por guiar a sus hijos y
cuidar de ellos. Hay que dedicar mucho tiempo y
atención
para
instruirlos
apropiadamente,
ayudándolos tanto a amar como a temer a Jehová
y a conducirse de una manera recta. (Sal. 78:5-7;
34:11; Efe. 6:4) No puede descuidarlos debido a
que está más interesado en trabajar con otras
personas o en ayudar a éstas, o porque le parece
que sus hijos automáticamente ―saldrán buenos.‖
es11 pág. 45 Abril
Lunes 25 de abril
Causaban dolor aun al Santo de Israel (Sal.
78:41).
Jehová no ha dejado nunca que el dolor y la
decepción lo paralicen. Cuando se le han
presentado complicaciones, ha intervenido de
inmediato a fin de minimizar las consecuencias. Al
mismo tiempo ha tomado medidas a largo plazo
para garantizar que al final se cumpla su propósito
(Sal. 104:31). Es por eso que Jehová sigue siendo
el ―Dios feliz‖ (1 Tim. 1:11; Sal. 16:11). Como
estamos hechos a la imagen de Dios, somos
capaces de razonar y actuar con sabiduría. En
efecto, podemos analizar las dificultades y tratar en
lo posible de superarlas. Una ayuda importante
para encarar las adversidades es reconocer que
hay cosas que escapan a nuestro control. Si
dejamos que estos asuntos nos obsesionen, nos
sentiremos aún más frustrados y perderemos de
vista muchos de los gozos de servir a Jehová. Una
vez que tomamos medidas razonables para
arreglar una situación, es mejor pasar la página y
ocuparse en actividades más provechosas. w09
15/12 2:5-8
g95 8/7 pág. 11 La convivencia con amor
Un grave error que cometen muchos abuelos y
padres es el de preocuparse solo por el bienestar
físico de los hijos y los nietos. Los últimos abuelos
mencionados, Molly y Reg, dicen: ―La mejor
herencia que podemos dejar a nuestros hijos y
nietos es la crianza en el conocimiento verdadero
de la Palabra de Dios‖. (Deuteronomio 4:9; 32:7;
Salmo 48:13; 78:3, 4, 6.)
pe cap. 12 pág. 109 párr. 13 Una cuestión vital
que le concierne
¿Qué hay de su vida? Usted quizás no crea que
realmente importe cómo usted viva. Pero sí
importa. Sépalo usted o no, apoya el lado de Dios
o el lado de Satanás en esta cuestión. Jehová se
interesa en usted, y desea que usted le sirva y viva
para siempre en la Tierra paradisíaca. (Juan 3:16)
Cuando los israelitas se rebelaron contra Dios,
esto hizo que él se sintiera herido o sintiera dolor.
(Salmo 78:40, 41) ¿Es el derrotero de usted en la
vida uno que esté alegrando a Dios, o uno que le
cause dolor? Por supuesto, para alegrar a Dios
usted tiene que aprender Sus leyes y obedecerlas.
be pág. 26 párr. 5 Aplíquese a la lectura
¿Por qué decidió Jehová que sus grandiosos
propósitos se plasmaran en un libro? Para que los
seres humanos pudieran consultar su Palabra
escrita y así examinar las maravillosas obras
divinas, contárselas a sus hijos y grabarlas en la
memoria (Sal. 78:5-7). La intensidad con que nos
aplicamos a leer la vivificante Palabra de Jehová
es la mejor indicación del aprecio que sentimos por
su generosidad al transmitirnos tales revelaciones.
w08 15/10 págs. 21-22 párr. 4 ¿Trata usted a los
demás con profundo respeto?
Otra forma de honrar a Jehová es participando en
la predicación. En la antigüedad, Jehová invitó a
los israelitas a ser sus testigos, pero ellos no
cumplieron con su comisión (Isa. 43:1-12).
Constantemente le daban la espalda y ―causaban
dolor [...] al Santo de Israel‖ (Sal. 78:40, 41). Con
el tiempo, el pueblo perdió por completo el favor de
Jehová. Nosotros, en cambio, valoramos
muchísimo el privilegio que tenemos de dar
testimonio de él y de dar a conocer su nombre.
Nos sentimos así por el gran amor que le
profesamos y por el intenso deseo que tenemos de
que se santifique su nombre. Ahora que sabemos
la verdad acerca de nuestro Padre celestial y de
sus propósitos, ¿cómo vamos a dejar de predicar?
Nos sentimos como el apóstol Pablo, quien dijo:
―Necesidad me está impuesta. Realmente, ¡ay de
mí si no declarara las buenas nuevas!‖ (1 Cor.
9:16).
w07 15/6 pág. 27 párrs. 5-6 Jehová valora
nuestra obediencia
A Dios le interesan las decisiones que tomamos, y
le afecta nuestra desobediencia. ¿De qué manera?
Le duele ver que alguien sigue un proceder tan
insensato (Salmo 78:40, 41). Supongamos que
una persona diabética no sigue la dieta que le han
recetado e insiste en consumir alimentos que le
hacen daño. ¿Cómo se sentirá el médico que la
atiende, si realmente se preocupa por ella? Sin
duda, a Jehová también le duele que le
desobedezcamos, porque sabe cuáles son las
consecuencias de no seguir su ―receta‖ para la
vida.
¿Qué nos ayudará a obedecer? Cada uno de
nosotros debe pedirle a Dios ―un corazón
obediente‖, como hizo el rey Salomón. Este
monarca reconocía que lo necesitaba para
―discernir entre lo bueno y lo malo‖ al juzgar a sus
hermanos israelitas (1 Reyes 3:9). Nosotros
también precisamos ―un corazón obediente‖ para
distinguir entre el bien y el mal en un mundo
saturado del espíritu de desobediencia. Con ese
fin, Dios nos ha suministrado su Palabra,
publicaciones para el estudio de la Biblia, las
reuniones
cristianas
y
superintendentes
bondadosos. ¿Estamos aprovechando al máximo
estas amorosas dádivas?
w06 15/7 pág. 11 Puntos sobresalientes de los
libros tercero y cuarto de los Salmos
78:24, 25; nota. ¿Por qué se llama al maná “el
grano del cielo” y “el pan mismo de ángeles”?
Ninguna de las dos expresiones da a entender que
el maná fuera la comida de los ángeles. Era ―el
grano del cielo‖ porque de ahí venía (Salmo
105:40).
Puesto
que
los
ángeles
—o
―poderosos‖— viven en el cielo, la expresión ―el
pan mismo de ángeles‖ bien pudiera significar
sencillamente que provenía de Dios, quien mora en
los cielos (Salmo 11:4). También es posible que
Jehová usara a ángeles para suministrar el maná a
los israelitas.
w06 1/7 pág. 22 párrs. 6-7 Nacieron dentro del
pueblo escogido por Dios
Aunque los israelitas nacían en el seno de una
nación dedicada a Dios, cada uno debía decidir si
le serviría. Antes de que entraran en la Tierra
Prometida, Moisés les dijo: ―De veras tomo los
cielos y la tierra como testigos contra ustedes hoy,
de que he puesto delante de ti la vida y la muerte,
la bendición y la invocación de mal; y tienes que
escoger la vida a fin de que te mantengas vivo, tú y
tu prole, amando a Jehová tu Dios, escuchando su
voz y adhiriéndote a él; porque él es tu vida y la
longitud de tus días, para que mores sobre el suelo
que Jehová juró a tus antepasados Abrahán, Isaac
y Jacob que les daría‖ (Deuteronomio 30:19, 20).
Por lo tanto, en cuanto a amar a Jehová, escuchar
su voz y adherirse a él, cada israelita debía hacer
su propia elección. Y puesto que todos tenían libre
albedrío, habrían de cargar con las consecuencias
de su decisión (Deuteronomio 30:16-18).
En el período de los jueces encontramos ejemplos
que muestran claramente las consecuencias de la
fidelidad y de la infidelidad. Justo antes de entrar
en dicho período, los israelitas habían seguido el
buen ejemplo de Josué y cosechado bendiciones.
―El pueblo continuó sirviendo a Jehová todos los
días de Josué y todos los días de los ancianos que
extendieron sus días después de Josué y que
habían visto toda la gran obra de Jehová que él
había hecho por Israel.‖ Sin embargo, después de
la muerte de Josué ―empezó a levantarse otra
generación que no conocía a Jehová ni la obra que
él había hecho por Israel. Y los hijos de Israel se
pusieron a hacer lo que era malo a los ojos de
Jehová‖ (Jueces 2:7, 10, 11). Como vemos, la
nueva generación no valoró su herencia como
miembros de un pueblo dedicado, un pueblo por el
que su Dios, Jehová, había ejecutado tantos actos
poderosos (Salmo 78:3-7, 10, 11).
w06 1/9 págs. 18-19 Cuando un ser amado deja
a Jehová
Pues bien, pensemos en cómo se sintió Jehová
cuando se rebelaron contra él los israelitas. Según
Salmo 78:38-41, sufrió un enorme dolor. Aun así,
tuvo gran paciencia con ellos, advirtiéndoles,
disciplinándolos y perdonándolos cada vez que
demostraban arrepentimiento. Es obvio que
Jehová tiene mucho apego a sus criaturas, ―la
obra de [sus] manos‖, y no se apresura a darlas
por perdidas (Job 14:15; Jonás 4:10, 11). Él nos ha
dotado con la capacidad de sentir un apego
semejante, un amor leal que es especialmente
fuerte en la familia. Por esta razón, no es de
extrañar que nos afecte tanto la pérdida espiritual
de un ser querido.
No cabe duda de que tal pérdida es uno de los
trances más amargos que afrontan los cristianos
verdaderos (Hechos 14:22). Jesús señaló que se
producirían divisiones en las familias por motivo del
mensaje que él anunciaba (Mateo 10:34-38). No es
que el mensaje como tal cree dichas divisiones.
Más bien, las causan los familiares que no abrazan
el cristianismo o incluso se ponen en contra, así
como los que lo abandonan. Pero debemos estar
agradecidos a Jehová, pues proporciona a los
fieles los medios necesarios para soportar estas
circunstancias.
w05 1/4 pág. 16 párr. 13 Padres, protejan su
preciada herencia
Sabiamente, los padres no solo han de advertir a
sus hijos de las consecuencias de desobedecer a
Jehová, sino que también han de explicarles cómo
le afecta a él nuestra conducta. Hay que mostrarles
con la Biblia que podemos herirlo si no hacemos su
voluntad (Salmo 78:41). Podríamos preguntarles:
―¿Verdad que no quieres hacer sentir mal a
Jehová?‖, y explicarles: ―El enemigo de Dios,
Satanás, afirma que servimos a Jehová por
egoísmo, y no por amor‖. Entonces podemos
añadir que Job alegró el corazón de Dios y
suministró una respuesta ante la acusación falsa
de Satanás porque permaneció íntegro (Job 1:911; 27:5). Los niños han de entender que,
dependiendo de cómo se comporten, pueden
hacer feliz a Dios o entristecerlo (Proverbios
27:11).
w04 1/4 págs. 21-22 ¿Tenemos la vista fija en la
recompensa?
Meditando con aprecio sobre la Palabra de Dios.
¿Por qué es fundamental la meditación? Por dos
razones. En primer lugar, nos permite asimilar lo
que leemos y cultivar un profundo aprecio por ello.
Y en segundo lugar, impide que nos olvidemos de
Jehová, de sus maravillosas obras y de la
esperanza que ha puesto ante nosotros.
Ilustrémoslo: los israelitas que siguieron a Moisés
en el éxodo de Egipto vieron con sus propios ojos
demostraciones del formidable poder de Jehová.
También experimentaron su amorosa protección
mientras Él los guiaba hacia su heredad. Aun así,
en cuanto llegaron al desierto que tenían que
atravesar camino de la Tierra Prometida,
empezaron a quejarse, lo que demostró su grave
falta de fe (Salmo 78:11-17). ¿Por qué
reaccionaron así?
El pueblo desvió su atención de Jehová y la
magnífica esperanza que él les ofrecía, y se centró
en su bienestar inmediato y en sus intereses
carnales. Pese a las milagrosas señales de las que
fueron testigos, muchos israelitas faltos de fe
comenzaron a quejarse. ―Rápidamente olvidaron
[las] obras [de Jehová]‖, dice Salmo 106:13. Este
comportamiento imperdonable le costó a aquella
generación la entrada en la Tierra Prometida.
Por consiguiente, durante la lectura de las
Escrituras o de otras publicaciones bíblicas,
dediquemos tiempo a reflexionar en lo que leemos,
pues tal reflexión resulta esencial para nuestra
salud y desarrollo espiritual. Por ejemplo, al leer el
Salmo 106, citado parcialmente arriba, meditemos
sobre las cualidades de Jehová. Observemos lo
paciente y misericordioso que fue con los israelitas.
Fijémonos en cómo hizo todo lo posible por
ayudarlos a alcanzar la Tierra Prometida, a pesar
de sus continuas rebeliones. Imaginémonos la
angustia y el dolor que sentía Jehová cuando su
misericordia y paciencia se acercaban a su fin
debido a la insensibilidad e ingratitud de aquel
pueblo. Además, al repasar los versículos 30 y 31,
en los que se alude a la firme y valerosa defensa
de la justicia que hizo Finehás, nos convencemos
de que Jehová no olvida a los que le son leales y
que los recompensa en abundancia.
w03 15/5 págs. 23-24 Corramos con constancia
para ganar la carrera de la vida
Debería servirnos de advertencia el mal ejemplo de
los israelitas que perecieron por su falta de fe en
las promesas de Jehová (Salmo 78:37). En vez de
imitarlos, seamos constantes y sirvámosle durante
estos últimos días con sentido de la urgencia.
―Vivo cada jornada como si el gran día de Jehová
fuera a venir mañana‖, señaló un superintendente
experimentado (Joel 1:15).
w01 1/10 pág. 9 párrs. 7-8 Imitemos a Jehová al
educar a los hijos
Para enseñar a volar a los polluelos, el águila
―revuelve su nido‖ batiendo las alas y hace que
estos emprendan el vuelo. Cuando por fin un
aguilucho salta del nido, situado a menudo en un
risco, la madre ―revolotea sobre‖ él. Si parece
que va a caer al suelo, esta se lanza en picado y,
colocándose debajo, lo lleva ―sobre sus plumas
remeras‖. De manera similar, Jehová cuidó con
cariño a la recién constituida nación de Israel. Le
dio la Ley de Moisés (Salmo 78:5-7) y veló por su
bienestar, siempre dispuesto a acudir en su ayuda
cuando estuvo en apuros.
¿Cómo pueden los padres cristianos imitar el amor
de Jehová? En primer lugar, deben enseñar a sus
hijos los principios y normas de la Palabra de Dios
(Deuteronomio 6:4-9). El objetivo es ayudarlos a
tomar decisiones que armonicen con las
Escrituras. Al hacerlo, los afectuosos padres
revolotean sobre sus polluelos, por así decirlo, y
observan cómo aplican lo aprendido. A medida que
los niños crecen y reciben mayor libertad, los
progenitores están prestos para ―lanzarse en
picado‖ y ‗llevarlos sobre sus plumas remeras‘
cada vez que corren peligro.
w00 15/6 pág. 20 párr. 10 “Todos ustedes son
hermanos”
Los padres deben imitar el ejemplo de Dios al
tratar con sus hijos, especialmente cuando estos
necesitan censura. ―Jehová siguió advirtiendo a
Israel y Judá‖ que se volvieran de sus malos
caminos, pero ellos ―siguieron endureciendo la
cerviz‖ (2 Reyes 17:13-15). Los israelitas incluso
―trataban de embaucarlo con su boca; y con su
lengua trataban de mentirle‖. A muchos padres
puede parecerles que sus hijos actúan a veces de
esa manera. Los israelitas ‗pusieron a Dios a
prueba‘ y le causaron dolor, hicieron que se
sintiera herido. De todos modos, Jehová ―era
misericordioso; cubría el error y no arruinaba‖
(Salmo 78:36-41).
w93 15/4 pág. 17 párr. 12 Jóvenes, ¿tras qué
siguen ustedes?
Sobre todo, tienes que aprender a odiar, aborrecer
y detestar lo que es malo. (Salmo 97:10.) ¿Cómo
es posible odiar lo que al principio pudiera ser
divertido o placentero? Pensando en las
consecuencias. ―No se extravíen: de Dios uno no
se puede mofar. Porque cualquier cosa que el
hombre esté sembrando, esto también segará;
porque el que esté sembrando con miras a su
carne, segará de su carne la corrupción.‖ (Gálatas
6:7, 8.) Cuando te veas tentado a ceder a la
pasión, piensa en lo que es de mayor importancia:
el dolor que causará a Jehová Dios esta acción.
(Compárese con Salmo 78:41.) Piensa también en
la posibilidad de una preñez no deseada o de
contraer una enfermedad, como el sida. Reflexiona
en los serios problemas emocionales y la pérdida
de amor propio que sufrirás. Además, pudiera
haber consecuencias a largo plazo. Una cristiana
admite: ―Mi esposo y yo tuvimos relaciones
sexuales con otras personas antes de conocernos.
Aunque ahora ambos somos cristianos, nuestra
vida sexual anterior es una fuente de contiendas y
celos en nuestro matrimonio‖. Tampoco debes
olvidar que perderás tus privilegios teocráticos o
que posiblemente se te expulse de la congregación
cristiana. (1 Corintios 5:9-13.) ¿Es algún placer
momentáneo merecedor de un precio tan elevado?
w86 15/11 pág. 27 ¿Busca usted al compañero
de su vida?
¿Cree usted realmente que el Reino se ha
acercado y que pronto limpiará la Tierra? ¿Y se ve
en el Paraíso global que se ha predicho, o desea
disfrutar de lleno del sistema de cosas actual?
¿Anda buscando un compañero que pueda
suministrarle una vida cómoda, o busca a alguien
que ponga en primer lugar la adoración verdadera?
(Mateo 6:33.) En realidad, ¿qué está en primer
lugar en su vida? Es sabio que examinemos
nuestros pensamientos y motivos más íntimos.
Entonces, si se hace necesario, podemos hacer
ajustes y así evitar un derrotero que pudiera
desagradar a Jehová. (Compárese con Salmo
78:40, 41.)
¿QUÉ IDEAS DE LA LECTURA BÍBLICA DE ESTA
SEMANA PUEDEN SERVIRME EN LA
PREDICACIÓN?
Lectura de la Biblia (4 mins. o menos): Sl 78:1-21
(Salmo 78:1-21) Presta oído, sí, oh pueblo mío, a mi
ley; inclinen ustedes su oído a los dichos de mi
boca. 2 En un dicho proverbial ciertamente abriré mi
boca; sí, haré que enigmas de mucho tiempo atrás salgan
burbujeando, 3 los cuales hemos oído y sabemos, y los
cuales nuestros propios padres nos han contado; 4 los
cuales no escondemos a sus hijos, pues los contamos aun
a la generación venidera, las alabanzas de Jehová y su
fuerza y sus cosas maravillosas que él ha obrado. 5 Y
procedió a levantar un recordatorio en Jacob, y una ley
estableció en Israel, cosas que él mandó a nuestros
antepasados, para que las dieran a conocer a sus
hijos; 6 a fin de que la generación venidera, los hijos que
habían de nacer, [las] conocieran, para que ellos se
levantaran y [se las] contaran a sus hijos, 7 y para que
cifraran su confianza en Dios mismo y no olvidaran las
prácticas de Dios, sino observaran sus propios
mandamientos. 8 Y no llegaran a ser como sus
antepasados, una generación terca y rebelde, una
generación que no había preparado su corazón y cuyo
espíritu no fue fidedigno para con Dios. 9 Los hijos de
Efraín, aunque disparadores armados del arco, se
retiraron en el día de la pelea. 10 No guardaron el pacto
de Dios, y en su ley rehusaron andar. 11 También
empezaron a olvidar sus tratos y sus maravillosas obras
que él les hizo ver. 12 Enfrente de sus antepasados él
había obrado maravillosamente en la tierra de Egipto, el
campo de Zoan. 13 Partió el mar, para dejarlos pasar, e
hizo que las aguas quedaran paradas como una represa.
14
Y continuó guiándolos con una nube de día, y toda la
noche con una luz de fuego. 15 Procedió a partir rocas en
el desierto, para hacer[les] beber una abundancia [que
era] justamente como profundidades acuosas. 16 Y se
puso a hacer que salieran arroyos de un peñasco y a
hacer que descendieran aguas justamente como ríos. 17 Y
siguieron pecando aún más contra él, rebelándose contra
el Altísimo en la región árida; 18 y procedieron a probar
a Dios en su corazón, pidiendo algo de comer para su
alma. 19 De modo que empezaron a hablar contra Dios.
Dijeron: “¿Puede Dios arreglar una mesa en el
desierto?”. 20 ¡Miren! Golpeó una roca para que aguas
manaran, y torrentes mismos salieran inundando.
“¿Puede también dar pan mismo, o puede preparar
subsistencia para su pueblo?” 21 Por eso, Jehová oyó y
empezó a enfurecerse; y fuego mismo se encendió
contra Jacob, y cólera también ascendió contra Israel.
SEAMOS MEJORES MAESTROS
(Vea la Guía de Actividades para la Reunión) Pag. 1
Primera conversación (2 mins.
o menos): wp16.4 pág. 16. Mencione el sistema de
donaciones.
Revisita (4 mins. o menos): wp16.4 pág. 16.
Curso bíblico (6 mins. o menos): fg lección 5
párrs. 6, 7.
4. ¿Cuándo acabará el sufrimiento?
¿Cuándo terminará Dios con la maldad? Jesús dio
una “señal” para indicar cuándo se acercaría ese
momento. Las condiciones actuales, que
amenazan la supervivencia del género humano,
demuestran que vivimos en “la conclusión del
sistema de cosas”. (Lea Mateo 24:3, 7-14, 21, 22.)
Durante los mil años que Jesús gobernará la Tierra
desde el cielo, irá eliminando las causas de
sufrimiento (Isaías 9:6, 7; 11:9). Como además de
rey, será sumo sacerdote, se encargará de borrar
los pecados de quienes aman a Dios. Así pues, por
medio de Jesús, Dios acabará con las
enfermedades, la vejez y la muerte. (Lea Isaías
25:8 y 33:24.)
NUESTRA VIDA CRISTIANA
Canción 15
Necesidades de la congregación (10 mins.)
Jehová creó todas las cosas (5 mins.): Análisis con el auditorio. Ponga el video de jw.org titulado Jehová
creó todas las cosas (vaya a ENSEÑANZAS BÍBLICAS > NIÑOS). Después invite a la plataforma a algunos
niños escogidos de antemano y hágales preguntas sobre el video.
ESTUDIO BÍBLICO DE LA CONGREGACIÓN:
“EJEMPLOS DE FE” cap. 20 párr. 1-13 (30 mins.)
“He creído”
1. ¿Cómo se
sentía Marta, y
cuál
era la
causa?
MARTA
no logra
quitarse de la
cabeza
la
imagen de la
tumba de su
hermano: una
cueva sellada
con una gran
piedra. Su pena
es
tan
abrumadora, tan
sombría
y
pesada, como
aquella enorme
losa.
Sencillamente no puede creer que su amado
hermano ya no esté. Desde que Lázaro exhaló su
último suspiro —hace ya cuatro días—, para ella
todo ha sido un ir y venir de gente, una
interminable sucesión de lamentos y condolencias.
2, 3. a) ¿Qué es posible que sintiera Marta al ver
a Jesús? b) ¿Qué revelaron las palabras
de Marta?
2
Y ahora Marta se encuentra ante el hombre
que su hermano Lázaro más apreciaba. De seguro,
ver de nuevo a Jesús le abre la herida de su
angustiado corazón, pues se trata del único ser en
el mundo que podía haber evitado aquella tragedia.
Pero mientras habla allí con él, en las afueras del
pueblo de Betania, se va mitigando su profundo
dolor. En pocos minutos siente cómo la dulce
mirada y la profunda compasión de Jesús la
reconfortan una vez más. Él le hace preguntas que
la ayudan a centrarse en su fe y en su creencia en
la resurrección. De hecho, la conversación lleva a
Marta a pronunciar estas memorables palabras:
“Yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios,
Aquel que viene al mundo” (Juan 11:27).
3
Queda claro que Marta era una mujer de gran
fe. Y aunque la Biblia no habla mucho sobre ella,
su ejemplo nos enseña importantes lecciones que
fortalecen nuestra fe y confianza en Dios. Pero
antes de centrarnos en su ejemplo, repasemos el
primer relato bíblico en que aparece Marta.
“Inquieta y turbada”
4. ¿Cómo se componía la familia de Marta, y
qué relación existía entre los tres
hermanos y Jesús?
4
Retrocedamos unos meses en el tiempo.
Lázaro, que aún estaba bien de salud, se disponía
a recibir en su casa de Betania a la visita más
importante de todas: nada más y nada menos que
a Jesucristo. Por lo visto, Lázaro vivía con sus
hermanas, Marta y María, bajo el mismo techo.
Algunos estudiosos indican que Marta debió ser la
mayor, pues en el relato se la ve actuar como la
anfitriona y en ocasiones se la menciona primero
(Juan 11:5). No tenemos forma de saber si alguno
de los tres se casó alguna vez, pero lo que en
realidad importa es que llegaron a ser muy buenos
amigos de Jesús. Durante su ministerio en Judea,
donde se enfrentó a mucha hostilidad y oposición,
Jesús solía alojarse en casa de ellos. ¡Cuánto
debía disfrutar de la paz y el cariño que se
respiraban allí!
5, 6. a) ¿Por qué estaba Marta tan ocupada para
la visita de Jesús? b) ¿Qué hizo María
cuando tuvo la oportunidad de recibir a
Jesús en su casa?
5
Marta tenía mucho que ver con que aquel
hogar fuera tan acogedor y agradable. Era una
mujer hacendosa que siempre andaba trajinando
por la casa, y para la visita de Jesús no iba a ser
menos. De modo que planeó una comida especial
con muchos platos que deleitaran a su distinguido
huésped y a sus posibles acompañantes.
La hospitalidad era muy importante en la sociedad
de aquel tiempo. Cuando llegaba un invitado, lo
recibían con un beso, le quitaban las sandalias, le
lavaban los pies y le untaban el cabello con un
relajante aceite aromático (lea Lucas 7:44-47).
En cuanto a su alojamiento y comidas, ¡no podía
faltar ningún detalle!
6
Sin duda, Marta y María tenían mucho trabajo
que hacer. María —a quien a veces se describe
como la más sensible y reflexiva de las dos—
seguramente ayudó a su hermana al principio, pero
las cosas cambiaron en cuanto llegó Jesús.
Él aprovechó la ocasión para impartir sus
enseñanzas, ¡y con qué maestría lo hacía!
A diferencia de los líderes religiosos de su día,
Jesús respetaba a las mujeres y con gusto les
hablaba del Reino de Dios, el tema de su
ministerio. María, entusiasmada, se sentó a los
pies del Maestro, atenta a cada palabra que salía
de su boca.
(Lucas 7:44-47) 44 Con eso, se volvió a la mujer y
dijo a Simón: “¿Contemplas a esta mujer? Entré en
tu casa; no me diste agua para los pies. Pero esta
mujer me ha mojado los pies con sus lágrimas y los
ha enjugado con sus cabellos. 45 No me diste beso;
pero esta mujer, desde la hora que entré, no ha
dejado de besarme los pies tiernamente. 46 No me
untaste la cabeza con aceite; pero esta mujer me ha
untado los pies con aceite perfumado. 47 En virtud de
esto, te digo, los pecados de ella, por muchos que
sean, son perdonados, porque amó mucho; mas al
que se le perdona poco, poco ama”.
7, 8. ¿Por qué comenzó Marta a sentirse cada
vez más frustrada, y qué acabó
haciendo?
7
Es fácil imaginar cómo se sintió Marta ante la
situación. La tensión e inquietud crecía en su
interior a medida que cocinaba y se encargaba de
mil y un quehaceres para atender a sus invitados.
Y mientras ella estaba yendo y viniendo de un
lugar a otro, ¡allí estaba su hermana, sentada sin
hacer nada! ¿Acaso mostraría Marta su enojo
frunciendo el ceño o resoplando frustrada? Es muy
posible que sí. Al fin y al cabo, ¡ella sola no podía
con todo!
8
Al final, Marta no pudo aguantar más y
explotó. Interrumpió a Jesús diciéndole: “Señor,
¿no te importa que mi hermana me haya dejado
sola para atender las cosas? Dile, por lo tanto, que
me ayude” (Luc. 10:40). ¡Qué palabras tan
directas! Está claro que Marta esperaba que Jesús
corrigiera a María y le ordenara que volviera a sus
tareas.
9, 10. a) ¿Qué le contestó Jesús a Marta?
b) ¿Cómo sabemos que Jesús no estaba
menospreciando el duro trabajo de
Marta?
9
Probablemente, la respuesta de Jesús
sorprendió a Marta, como ha sorprendido a tantos
lectores de la Biblia desde entonces. Él le contestó
con cariño: “Marta, Marta, estás inquieta y turbada
en cuanto a muchas cosas. Son pocas, sin
embargo, las cosas que se necesitan, o solo una.
Por su parte, María escogió la buena porción, y
no le será quitada” (Luc. 10:41, 42). ¿Qué quiso
decir Jesús? ¿Estaba acusando a Marta de
materialista o menospreciando el duro trabajo que
suponía preparar una buena comida?
10
No, no fue así. Jesús vio enseguida que los
motivos de Marta eran nobles y sinceros. Además,
evidentemente no creía que estuviera mal agasajar
a los invitados, pues había acudido con gusto al
“gran banquete” que Mateo había ofrecido en su
honor poco tiempo antes (Luc. 5:29). El problema
no era la comida en sí, sino las prioridades de
Marta: estaba tan enfrascada preparando los
platos que perdió de vista lo principal. ¿De qué se
trataba?
Aunque estaba “inquieta y turbada en cuanto
a muchas cosas”, Marta fue humilde y aceptó
la corrección
11, 12. ¿Cómo corrigió Jesús con cariño a su
amiga Marta?
11
Jesús, el Hijo unigénito de Dios, había ido a
la casa de Marta a enseñar la verdad. Nada podía
ser más importante, ni siquiera la deliciosa comida
ni los diligentes preparativos que ella había hecho.
Sin duda, Jesús se sintió triste al ver que su amiga
se perdía esta oportunidad única de fortalecer su
fe, pero dejó que tomara su propia decisión.* Ahora
bien, Jesús no iba a obligar a María a que también
se perdiera esa ocasión tan especial.
*En la cultura judía del siglo primero, las
mujeres no solían recibir formación académica.
Su educación iba dirigida principalmente a
atender las labores del hogar. Por lo tanto, es
probable que a Marta le resultara muy extraño
que una mujer se sentara a los pies de un
maestro a escuchar sus enseñanzas.
12
A fin de calmar el exaltado ánimo de Marta,
Jesús la corrigió repitiendo con dulzura su nombre
y le aseguró que no había necesidad de estar
“inquieta y turbada en cuanto a muchas cosas”.
Una comida sencilla de uno o dos platos habría
sido suficiente, sobre todo cuando tenían ante sí
un banquete espiritual. Pero estaba claro que
Jesús no iba a negarle a María “la buena porción”
que había elegido: la oportunidad de escucharlo y
aprender de él.
13. ¿Qué podemos aprender de lo que Jesús le
dijo a Marta?
13
Esta escena doméstica contiene muchas
lecciones para los cristianos de hoy. Por ejemplo,
nos enseña que no debemos permitir que nada nos
impida satisfacer nuestra “necesidad espiritual”
(Mat. 5:3). Además, al recibir invitados, queremos
imitar el espíritu generoso y diligente de Marta; sin
embargo, nunca debemos inquietarnos tanto por
los aspectos prácticos que nos perdamos lo más
importante. Cuando estamos en compañía de
nuestros hermanos, nuestro principal objetivo
no debe ser disfrutar de un banquete, sino, sobre
todo, estimularnos unos a otros y compartir dones
espirituales (lea Romanos 1:11, 12). La comida
más sencilla puede dar lugar a una ocasión
sumamente fortalecedora.
(Romanos 1:11, 12) 11 Porque anhelo verlos, para
impartirles algún don espiritual a fin de que se les
haga firmes; 12 o, más bien, para que haya un
intercambio de estímulo entre ustedes, por cada uno
mediante la fe del otro, tanto la de ustedes como la
mía.
 Repaso de esta reunión y adelanto de la próxima (3 mins.)
 Canción 73 y oración
4 E ENERO _ 2 CRÓNICAS 29- 32
TEXTOS ESTUDIO DE LA ATALAYA
1
(Hebreos 4:12) Porque la palabra de Dios es viva, y
ejerce poder, y es más aguda que toda espada de dos
filos, y penetra hasta dividir entre alma y espíritu, y
entre coyunturas y [su] tuétano, y puede discernir
pensamientos e intenciones de[l] corazón.
2
(Efesios 4:31, 32) Que se quiten toda amargura
maliciosa y cólera e ira y gritería y habla injuriosa, junto
con toda maldad. 32 Más bien háganse bondadosos unos
con otros, tiernamente compasivos, y perdónense
liberalmente unos a otros, así como Dios también por
Cristo liberalmente los perdonó a ustedes.
3
(Efesios 5:1, 2) Por lo tanto, háganse imitadores de
Dios, como hijos amados, 2 y sigan andando en amor, así
como el Cristo también los amó a ustedes y se entregó
por ustedes como ofrenda y sacrificio a Dios para olor
fragante.
(1 Pedro 2:21) De hecho, ustedes fueron llamados a este
[curso], porque hasta Cristo sufrió por ustedes,
dejándoles dechado para que sigan sus pasos con sumo
cuidado y atención.
4
(Romanos 7:18) Porque sé que en mí, es decir, en mi
carne, nada bueno mora; porque la facultad de desear
está presente conmigo, pero la facultad de obrar lo que
es excelente no está [presente].
(Santiago 3:2) Porque todos tropezamos muchas veces.
Si alguno no tropieza en palabra, este es varón perfecto,
capaz de refrenar también [su] cuerpo entero.
5
(1 Corintios 6:9, 10) ¡Qué! ¿No saben que los injustos
no heredarán el reino de Dios? No se extravíen. Ni
fornicadores, ni idólatras, ni adúlteros, ni hombres que
se tienen para propósitos contranaturales, ni hombres
que se acuestan con hombres, 10 ni ladrones, ni personas
dominadas por la avidez, ni borrachos, ni injuriadores, ni
los que practican extorsión heredarán el reino de Dios.
(Colosenses 3:9, 10) No estén mintiéndose unos a otros.
Desnúdense de la vieja personalidad con sus prácticas,
10
y vístanse de la nueva [personalidad], que mediante
conocimiento exacto va haciéndose nueva según la
imagen de Aquel que la ha creado,
6
(Juan 6:44) Nadie puede venir a mí a menos que el
Padre, que me envió, lo atraiga; y yo lo resucitaré en el
último día.
(Juan 3:16) ”Porque tanto amó Dios al mundo que dio a
su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no
sea destruido, sino que tenga vida eterna.
7
(Romanos 7:24, 25) ¡Hombre desdichado que soy!
¿Quién me librará del cuerpo que está padeciendo esta
muerte? 25 ¡Gracias a Dios mediante Jesucristo nuestro
Señor! Así pues, con [mi] mente yo mismo soy esclavo a
la ley de Dios, pero con [mi] carne a la ley del pecado.
(1 Juan 2:1, 2) Hijitos míos, les escribo estas cosas para
que no cometan un pecado. Y no obstante, si alguno
comete un pecado, tenemos un ayudante para con el
Padre, a Jesucristo, uno que es justo. 2 Y él es un
sacrificio propiciatorio por nuestros pecados, pero no
solo por los nuestros, sino también por los de todo el
mundo.
(1 Timoteo 1:15) Fiel y merecedor de plena aceptación
es el dicho de que Cristo Jesús vino al mundo para salvar
a pecadores. De estos yo soy el más notable.
8
(Salmo 15:1-5) Oh Jehová, ¿quién será huésped en tu
tienda? ¿Quién residirá en tu santa montaña? 2 El que
está andando exento de falta y practicando la justicia y
hablando la verdad en su corazón. 3 No ha calumniado
con su lengua. A su compañero no ha hecho nada malo,
y ningún oprobio ha repetido contra su conocido
íntimo. 4 A sus ojos el despreciable ciertamente es
rechazado, pero honra a los que temen a Jehová. Ha
jurado a lo que es malo [para sí], y no obstante no [lo]
altera. 5 No ha dado su dinero a interés, ni ha tomado un
soborno contra el inocente. Al que está haciendo estas
cosas, nunca se le hará tambalear.
(2 Corintios 13:11) Finalmente, hermanos, continúen
regocijándose, siendo reajustados, siendo consolados,
pensando de acuerdo, viviendo pacíficamente; y el Dios
de amor y de paz estará con ustedes.
9
(Efesios 4:22-24) que ustedes deben desechar la vieja
personalidad que se conforma a su manera de proceder
anterior y que va corrompiéndose conforme a sus deseos
engañosos; 23 pero que deben ser hechos nuevos en la
fuerza que impulsa su mente, 24 y deben vestirse de la
nueva personalidad que fue creada conforme a la
voluntad de Dios en verdadera justicia y lealtad.
11
(Salmo 74:16) A ti te pertenece el día; también, a ti te
pertenece la noche. Tú mismo preparaste la lumbrera,
aun el sol.
(Isaías 40:26) Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién
ha creado estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de
ellas aun por número, todas las cuales él llama aun por
nombre. Debido a la abundancia de energía dinámica,
porque él también es vigoroso en poder, ninguna [de
ellas] falta.
(Isaías 40:29) Está dando poder al cansado; y hace que
abunde en plena potencia el que se halla sin energía
dinámica.
12
(Job 2:3-5) Y Jehová pasó a decir a Satanás: “¿Has
fijado tu corazón en mi siervo Job, que no hay ninguno
como él en la tierra, un hombre sin culpa y recto,
temeroso de Dios y apartado del mal? Todavía está
reteniendo firmemente su integridad, aunque tú me
incitas contra él para que me lo trague sin causa”. 4 Pero
Satanás respondió a Jehová y dijo: “Piel en el interés de
piel, y todo lo que el hombre tiene lo dará en el interés
de su alma. 5 Para variar, sírvete alargar la mano, y toca
hasta su hueso y su carne, [y ve] si no te maldice en tu
misma cara”.
(Proverbios 27:11) Sé sabio, hijo mío, y regocija mi
corazón, para que pueda responder al que me está
desafiando con escarnio.
13
(2 Pedro 1:5-7) Sí; por esta misma razón, contribuyendo
ustedes en respuesta todo esfuerzo solícito, suministren a
su fe, virtud; a [su] virtud, conocimiento; 6 a [su]
conocimiento, autodominio; a [su] autodominio,
aguante; a [su] aguante, devoción piadosa; 7 a [su]
devoción piadosa, cariño fraternal; a [su] cariño
fraternal, amor.
(Colosenses 3:12) De consiguiente, como escogidos de
Dios, santos y amados, vístanse de los tiernos cariños de
la compasión, la bondad, la humildad mental, la
apacibilidad y la gran paciencia.
(Romanos 8:5) Porque los que están en conformidad
con la carne fijan la mente en las cosas de la carne; pero
los que están en conformidad con el espíritu, en las cosas
del espíritu.
(Romanos 12:9) Sea [su] amor sin hipocresía.
Aborrezcan lo que es inicuo; adhiéranse a lo que es
bueno.
14
(Romanos 12:2) Y cesen de amoldarse a este sistema de
cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente,
para que prueben para ustedes mismos lo que es la buena
y la acepta y la perfecta voluntad de Dios.
(Lucas 11:13) Por lo tanto, si ustedes, aunque son
inicuos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con
cuánta más razón dará el Padre en el cielo espíritu santo
a los que le piden!”.
(Gálatas 5:22, 23) Por otra parte, el fruto del espíritu es:
amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe,
23
apacibilidad, autodominio. Contra tales cosas no hay
ley.
(Proverbios 4:23) Más que todo lo demás que ha de
guardarse, salvaguarda tu corazón, porque procedentes
de él son las fuentes de la vida.
16
(Salmo 37:31) La ley de su Dios está en su corazón; sus
pasos no vacilarán.
(Proverbios 23:12) De veras trae tu corazón a la
disciplina, y tu oído a los dichos del conocimiento.
(Gálatas 5:16, 17) Pero digo: Sigan andando por
espíritu y no llevarán a cabo ningún deseo carnal.
17
Porque la carne está contra el espíritu en su deseo, y el
espíritu contra la carne; porque estos están opuestos el
uno al otro, de manera que las mismísimas cosas que
ustedes quisieran hacer, no las hacen.
19
(Salmo 25:14) La intimidad con Jehová pertenece a los
que le temen, también su pacto, para hacer que lo
conozcan.
(Salmo 34:8) Gusten y vean que Jehová es bueno; feliz
es el hombre físicamente capacitado que se refugia en él.
(2 Pedro 2:11) mientras que los ángeles, aunque son
mayores en fuerza y poder, no presentan contra ellos
acusación en términos injuriosos, [lo cual no hacen] por
respeto a Jehová.
(Salmo 64:1-4) Oye, oh Dios, mi voz en mi
preocupación. De lo pavoroso del enemigo quieras
salvaguardar mi vida. 2 Quieras ocultarme del habla
confidencial de los malhechores, del tumulto de los
practicantes de nocividad, 3 que han aguzado su lengua
precisamente como una espada, que han apuntado su
flecha, discurso amargo, 4 para disparar desde lugares
ocultos contra alguien exento de culpa. De repente
disparan contra él y no temen.