Hebreos 6:4-6 RVG Porque es imposible que los que una vez

Hebreos 6:4-6 RVG Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron
el don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, (5) y asimismo gustaron la
buena palabra de Dios, y los poderes del mundo venidero, (6) y recayeron, sean otra vez
renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y
exponiéndole a vituperio.
Éste es uno de los grandes cañones de los arminianos que, emplazado en lo alto de sus
murallas, es frecuentemente disparado con fragor contra los pobres cristianos llamados
calvinistas. Trataré de inutilizarlo esta noche, o mejor incluso, volverlo contra el enemigo;
porque nunca fue suyo, nunca fue moldeado en sus fundiciones, sino que fue hecho para
enseñar la doctrina diametralmente opuesta a la que ellos sostienen.
--- Pausa --- Aclaración --En su obra “Defensa al Calvinismo”, el predicador Charles Haddon Spurgeon expresó lo
siguiente:
No hay ninguna alma viviente que sostenga más firmemente las doctrinas de la
Gracia que yo, y si alguien me preguntara si me da vergüenza que me llamen
calvinista, yo respondo: no quiero que me llamen de ninguna otra manera que
cristiano. Pero si me preguntan: ¿Sostienes tú las perspectivas doctrinales que
sostuvo Calvino? Yo replico que en general las sostengo y me alegra confesarlo. Pero
lejos está de mí ni siquiera imaginar que Sión no contiene dentro de sus murallas a
nadie que no sea un cristiano calvinista, o que nadie que comparta nuestro punto de
vista, es salvo.
--- Fin de la aclaración--Aquellos que reaciamente se oponen a las doctrinas de la Gracia, especialmente a la doctrina
de la Perseverancia final o seguridad eterna de los santificados, utilizan los versículos
anteriores como escudo y jabalina contra calvinistas. Declarando que es posible perder al
Espíritu, ¡realmente no puedo imaginarme esa situación!, ¡me es inconcebible!, y sin
embargo, para ellos es una clara muestra de la inseguridad que vive el creyente todos los
días de su vida sobre la tierra.
Los arminianos dicen que Cristo murió no con la intención de salvar a ninguna persona en
particular, y nos enseñan que su muerte no asegura, más allá de toda duda la salvación de
ningún hombre determinado.
Lamentablemente, muchos cristianos no son capaces de presentar defensa y avanzar en la
ofensiva para “llevar cautivo todo intento a la obediencia de Cristo”, a pesar de que “las
armas de nuestra milicia son poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”.
En el Matthew Poole's English Annotations on the Holy Bible hallamos el siguiente
comentario:
No por una inhabitación de su persona en ellos, sino por su operación en ellos, por
lo que él (i.e. el autor) está tratando cuán lejos o hasta qué punto un hombre natural
puede ser elevado, y no tener su naturaleza cambiada: como es evidente en Sócrates,
que murió por reconocer o confesar la unidad de la Deidad; y como el escribano
cercano del reino de los cielos.
Entonces, el Espíritu Santo puede operar en el hombre de dos maneras:
1) Interna. Implica una regeneración y renovación.
Tito 3:4-5 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor
para con los hombres, (5) nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hayamos
hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y de la
renovación del Espíritu Santo;
Lavamiento: loutron (λουτρόν, G3067), baño, lavadero (relacionado con louo,
(λούω, G3068) significa bañarse, lavar el cuerpo, (b) voz pasiva, metafóricamente
del efecto de la Palabra de Dios sobre las actividades del creyente.), se usa
metafóricamente de la Palabra de Dios, como el instrumento de la purificación
espiritual (Efe_5:6); en Tit_3:5 , del «lavamiento de regeneración».
Regeneración: palingenesia (παλιγγενεσία, G3824), nuevo nacimiento (palin , de
nuevo; genesis , nacimiento).
Renovación: anakainosis (ἀνακαίνωσις, G342), renovación, relacionado con
anakainoo (ἀνακαινόω, G341), hacer nuevo (ana , atrás o de nuevo; kainos , nuevo,
no en el sentido de reciente, sino de diferente), renovar.
washing: Joh_3:3-5; 1Co_6:11; Eph_5:26; 1Pe_3:21
renewing: Psa_51:10; Rom_12:2; Eph_4:23; Col_3:10; Heb_6:6
2) Externa. No implica la regeneración y renovación del Ser, simplemente el hombre es
utilizado como parte del Propósito Soberano y Eterno de Yahweh.
Ejemplos de la Voluntad Soberana de Dios: Rom_3:5-7; Gen_50:20; 2Cr_20:6; Job_9:1215, Job_9:19, Job_23:13-14; Sal_76:10; Isa_10:6-7, Isa_46:10-11; Dan_4:35; Mar_14:21;
Hch_2:23, Hch_4:27-28
---Pausa--- Aclaración--John MacArthur redactó un comentario respecto a Hechos 2:23, diciendo:
Desde la eternidad Dios predeterminó que Jesús moriría una muerte en expiación
como parte de su plan preparado de antemano. El hecho de que la crucifixión haya
sido ordenada de antemano por Dios no exime de culpa a quienes la provocaron.
Lo anterior es cierto debido a que: Cuando uno es tentado, no diga que es tentado de parte
de Dios; porque Dios no puede ser tentado con el mal, ni Él tienta a nadie; sino que cada
uno es tentado cuando de su propia concupiscencia es atraído, y seducido. Y la
concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado,
engendra muerte. (Santiago 1:13-15)
---Fin de la aclaración--Es decir, el Espíritu Santo puede obrar en una persona sin que ella haya sido regenerada
previamente o lo sea después, y sabemos que “el que no naciere otra vez, no puede ver el
reino de Dios” (Juan 3:3), y no solo eso sino “que el que no naciere de agua y del Espíritu,
no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5). En otras palabras, el Espíritu Santo puede
obrar en una persona sin que aquella haya sido o sea salva.
Marcos 12:32-34 RVG Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, porque
hay un Dios, y no hay otro fuera de Él. (33) Y el amarle con todo el corazón, y con todo el
entendimiento, y con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí
mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. (34) Y viendo Jesús que él había
respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba
preguntarle.
En su sermón sobre la regeneración, el pastor Charles Haddon Spurgeon escribió:
Es algo asombroso ver cómo el pintor puede aproximarse a la expresión de la vida,
pero su lienzo permanece muerto e inmóvil. Y es igualmente asombroso cuán cerca
un hombre puede aproximarse en apariencia a un cristiano, y sin embargo, por no
haber nacido de nuevo, la regla absoluta le excluye del cielo; y con toda su
pretensión, con todos los atavíos de su pretendida piedad, y con todo el hermoso
plumaje de la experiencia, sin embargo tiene que ser echado fuera de las puertas
del cielo.
La Palabra de Dios nos da otro ejemplo de la operación externa del Espíritu Santo en un
hombre sin que éste haya sido renovado antes, durante o inmediatamente después del acto,
el nombre del tal es Caifás, el Sumo Sacerdote.
Contexto: Jesús ha resucitado a Lázaro.
Juan 11:46-53 Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había
hecho. (47) Entonces los príncipes de los sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y
dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchos milagros. (48) Si le dejamos así,
todos creerán en Él; y vendrán los romanos y nos quitarán nuestro lugar y nuestra nación.
(49) Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis
nada; (50) ni consideráis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que
toda la nación perezca. (51) Y esto no lo dijo de sí mismo; sino que como era el sumo
sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación; (52) y no solamente
por aquella nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban
dispersos. (53) Así que, desde aquel día consultaban juntos para matarle.
Caifás profetizó, ¡eso es algo maravilloso!, y sin embargo vemos en él la operación externa
del Espíritu Santo, pues sabemos certísimamente que “la profecía no fue en los tiempos
pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombre de Dios hablaron siendo
inspirados del Espíritu Santo” (2 Pedro 1:21); no obstante, a diferencia de los santos
hombres de Dios, en Caifás no tenía habitación el Espíritu Santo, pues de otra manera él
hubiese sido movido a reconocer a Jesús como el Cristo.
Mateo 16:13-17 Y viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus
discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? (14) Y
ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los
profetas. (15) Él les dice: ¿Y vosotros quién decís que soy yo? (16) Y respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. (17) Y respondiendo
Jesús, le dijo: Bienaventurado eres Simón hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne
ni sangre, sino mi Padre que está en el cielo.
Hablando de la sabiduría de Dios, Pablo declara: (1 Corintios 2:8-16) la que ninguno
de los príncipes de este mundo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca
hubieran crucificado al Señor de gloria. (9) Antes, como está escrito: Ojo no ha visto,
ni oído ha escuchado, ni han subido en corazón de hombre, las cosas que Dios ha
preparado para los que le aman. (10) Pero Dios nos las reveló a nosotros por su
Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. (11) Porque
¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está
en él? Así tampoco nadie conoce las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. (12) Y
nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es de Dios,
para que conozcamos lo que Dios nos ha dado; (13) lo cual también hablamos, no
con palabras que enseña la humana sabiduría, sino con las que enseña el Espíritu
Santo, acomodando lo espiritual a lo espiritual. (14) Pero el hombre natural no
percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura; y no las
puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. (15) Pero el que es
espiritual juzga todas las cosas; mas él no es juzgado por nadie. (16) Porque ¿quién
conoció la mente del Señor, para que le instruyese? Mas nosotros tenemos la mente
de Cristo.
A Simón Pedro le fue revelada por el Padre, a través de Su Espíritu Santo, la naturaleza de
Su Amado Hijo Jesús, ¡más a Caifás no!, ¿de dónde sustento mi declaración? Síganme en la
lectura…
Mateo 26:3-5 Entonces los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos del
pueblo, se reunieron en el palacio del sumo sacerdote llamado Caifás, (4) y tuvieron consejo
para prender con engaño a Jesús, y matarle. (5) Pero decían: No en el día de fiesta, para
que no se haga alboroto en el pueblo.
Mateo 26:57-68 Y los que prendieron a Jesús, le llevaron a Caifás el sumo sacerdote, donde
los escribas y los ancianos estaban reunidos. (58) Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio
del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los siervos, para ver el fin. (59) Y los príncipes
de los sacerdotes y los ancianos y todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús,
para entregarle a muerte, (60) pero no lo hallaron; aunque muchos testigos falsos venían,
pero no lo hallaron. Y a la postre vinieron dos testigos falsos, (61) que dijeron: Éste dijo:
Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo. (62) Y levantándose el sumo
sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti? (63) Mas Jesús
callaba. Y el sumo sacerdote respondiendo, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos
digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. (64) Jesús le dijo: Tú lo has dicho. Además os digo:
Desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra de poder, y viniendo en las nubes
del cielo. (65) Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado!
¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora habéis oído su blasfemia. (66)
¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: ¡Culpable es de muerte! (67) Entonces le
escupieron en su rostro, y le dieron de puñetazos; y otros le abofeteaban, (68) diciendo:
Profetízanos, Cristo, ¿quién es el que te golpeó?
Marcos 14:53-65 Y trajeron a Jesús ante el sumo sacerdote; y estaban reunidos con él todos
los príncipes de los sacerdotes y los ancianos y los escribas. (54) Y Pedro le siguió de lejos
hasta adentro del patio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los siervos, calentándose
al fuego. (55) Y los príncipes de los sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra
Jesús, para entregarle a muerte, mas no lo hallaban. (56) Porque muchos decían falso
testimonio contra Él; pero sus testimonios no concordaban. (57) Entonces levantándose
unos, dieron falso testimonio contra Él, diciendo: (58) Nosotros le oímos decir: Yo derribaré
este templo que es hecho a mano, y en tres días edificaré otro hecho sin mano. (59) Pero ni
aun así concordaba el testimonio de ellos. (60) Entonces el sumo sacerdote, levantándose
en medio, preguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti?
(61) Mas Él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dijo:
¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? (62) Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del
Hombre sentado a la diestra del poder, y viniendo en las nubes del cielo. (63) Entonces el
sumo sacerdote rasgando su vestidura, dijo: ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? (64)
Habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos le condenaron a ser culpable de muerte.
(65) Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrir su rostro, y a abofetearle, diciéndole:
Profetiza; y los siervos le herían a bofetadas.
No podemos hablar de hombres no regenerados que estaban dentro del círculo de la fe, mas
nunca fueron parte de ellos por su falta de fe, sin hablar de Judas Iscariote, el cual era
contado entre los apóstoles de Jesús.
Hechos 1:16-17 Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura la cual el
Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que
prendieron a Jesús. (17) Porque él era contado con nosotros y tuvo parte en este
ministerio.
Juan 12:4-6 Entonces dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote, hijo de Simón, el que le
había de entregar: (5) ¿Por qué no fue este ungüento vendido por trescientos denarios, y
dado a los pobres? (6) Y dijo esto, no porque tuviese cuidado de los pobres; sino porque era
ladrón, y tenía la bolsa, y traía lo que se echaba en ella.
Mateo 26:14-16 Entonces uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los príncipes de
los sacerdotes, (15) y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y convinieron con
él por treinta piezas de plata. (16) Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.
En el Antiguo Testamento encontramos otro ejemplo en el cual un hombre es ordenado por
Dios para maldecir al siervo David.
2 Samuel 16:8-10 Jehová te ha dado el pago de toda la sangre de la casa de Saúl, en lugar del
cual tú has reinado; pero Jehová ha entregado el reino en mano de tu hijo Absalón; y he aquí,
has sido tomado en tu maldad, porque eres hombre sanguinario. (9) Entonces Abisai hijo
de Sarvia, dijo al rey: ¿Por qué maldice este perro muerto a mi señor el rey? Yo te ruego que
me dejes pasar, y le quitaré la cabeza. (10) Y el rey respondió: ¿Qué tengo yo con vosotros,
hijos de Sarvia? Si él así maldice, es porque Jehová le ha dicho (amar, H559) que maldiga a
David; ¿quién, pues, le dirá: Por qué lo haces así?
amar (‫א ַמר‬,
ָ H559), «decir, hablar, relatar, ordenar, responder».
El término tiene muchas connotaciones que requieren, particularmente en algunos pasajes,
una traducción adecuada (p. ej., «responder», o sea, «decir en respuesta a»), como se puede
apreciar en las diferentes versiones. Moisés pide permiso al faraón para que Israel vaya a
ofrecer sacrificios a Dios como él «manda» (Exo_8:27 LBA ). El impacto de la comunicación
divina es más que una simple declaración. Tiene autoridad.
Cuando se trata del «hablar» divino, el verbo puede referirse a una simple comunicación
(Gen_1:26). Sin embargo, encontramos a menudo un sentido más pleno donde el «decir»
de Dios efectúa lo que dice (cf. Génesis 1). La frase «así ha dicho el Señor», tan frecuente en
los profetas, se ha analizado como una fórmula de uso frecuente en mensajes. Las cartas de
hoy comienzan con un «Estimado Señor», pero los mensajes divinos concluyen con «así ha
dicho el Señor». La Biblia reconoce que detrás del hablar divino hay autoridad y poder.
Al leer cada uno de los textos antes mencionados, respecto a los hombres no regenerados y
sus terribles acciones, sólamente puedo ver dos cosas:
1) La Mano Soberana de Dios llevando acabo cuanto Él ha determinado de antemano y
2) La corrupción, perversidad e incapacidad el hombre caido.
Romanos 9:10-24 Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac
nuestro padre (11) (aunque aún no habían nacido sus hijos, ni habían hecho bien ni mal,
para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras de la ley
sino por el que llama), (12) le fue dicho a ella: El mayor servirá al menor. (13) Como está
escrito: A Jacob amé; mas a Esaú aborrecí. (14) ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia
en Dios? ¡En ninguna manera! (15) Porque a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo
tenga misericordia; y me compadeceré del que yo me compadezca. (16) Así que no es del
que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. (17) Porque la Escritura
dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y que mi
nombre sea predicado por toda la tierra. (18) De manera que del que quiere tiene
misericordia; y al que quiere endurecer, endurece. (19) Me dirás entonces: ¿Por qué, pues,
inculpa? porque, ¿quién ha resistido a su voluntad? (20) Mas antes, oh hombre, ¿quién eres
tú, para que alterques contra Dios? ¿Dirá lo formado al que lo formó: Por qué me has hecho
así? (21) ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un
vaso para honra y otro para deshonra? (22) ¿Y qué si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer
notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira, preparados para
destrucción; (23) y para hacer notorias las riquezas de su gloria para con los vasos de
misericordia que Él preparó de antemano para gloria, (24) a los cuales también ha llamado,
aun a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?
Romanos 3:4-18 ¡En ninguna manera! Antes bien, sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso;
como está escrito: Para que seas justificado en tus palabras, y venzas cuando seas juzgado.
(5) Y si nuestra injusticia encarece la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que
da castigo? (Hablo como hombre.) (6) ¡En ninguna manera! De otro modo, ¿cómo juzgaría
Dios al mundo? (7) Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por
qué aún soy juzgado como pecador? (8) ¿Y por qué no decir (como somos difamados, y
algunos afirman que decimos): Hagamos males para que vengan bienes? La condenación de
los cuales es justa. (9) ¿Qué, pues? ¿Somos mejores que ellos? En ninguna manera; porque
ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. (10) Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno. (11) No hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. (12)
Todos se desviaron del camino, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no
hay ni siquiera uno. (13) Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan, veneno
de áspides hay debajo de sus labios; (14) cuya boca está llena de maldición y de amargura;
(15) sus pies, prestos para derramar sangre; (16) destrucción y miseria hay en sus caminos;
(17) y el camino de paz no han conocido. (18) No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Romanos 3:23 RVG por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios;