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Diócesis de Teruel y Albarracín
Año LVI - Núm. 3.140 - 5 de abril 2015
Pascua
Jesús
Jesús resucitado,
resucitado,
lucero
lucero matutino,
matutino,
primavera
primavera perenne,
perenne,
victoriosa,
victoriosa,
extiende
extiende tu
tu alegría,
alegría,
tu
tu fuerza
fuerza yy medicina
medicina
aa los
los que
que están
están
sumidos
sumidos en
en tristeza.
tristeza.
Renuévanos
Renuévanos aa todos
todos
con
con tu
tu divino
divino aliento,
aliento,
que
que es
es Don
Don vivificante,
vivificante,
poderoso.
poderoso.
Y
Y así,
así, resucitados,
resucitados,
seremos
seremos tus
tus testigos,
testigos,
los
los hijos
hijos de
de la
la Pascua
Pascua
yy del
del Espíritu.
Espíritu.
DESEAMOS A TODOS NUESTROS LECTORES, REPARTIDORES Y
AMIGOS UNA SANTA Y FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN
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DÍA DEL SEÑOR
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EVANGELIO • DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCION • Jn 20,1-9
día de la semana, María Magdalena fue al
sepulcro al amanecer cuando aún estaba
oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
Echó a correr y fue donde estaban Simón
Pedro y el otro discípulo, a quien quería Jesús, y les dijo: -Se han llevado del sepulcro
al Señor y no sabemos dónde lo han puesto. Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos,
pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose,
vio las vendas en el suelo, pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y
entró en el sepulcro: Vio las vendas en el
suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el
que había llegado primero al sepulcro; vio
y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.”
Entonces entró
L
a verdad es que el título de este comentario pascual puede parecer
anodino, pero, en el día de Resurrección, hemos de dejar a un lado las
apariencias y contemplar la realidad:
Cristo ha resucitado. Y para poder pronunciar este saludo pascual con convencimiento y para proclamar las decenas de aleluyas que la liturgia de hoy
nos propone, hay que entrar con Pedro
en el sepulcro y ver con Pedro lo que el
amor de la Magdalena había visto ya,
aunque sin entender: vendas en el suelo
y el sudario enrollado.
¿Entrar? Sí, entrar en el sepulcro y ver la
nueva realidad: el lugar donde depositaron el cuerpo muerto de Jesús ya no es
un sepulcro, sino que es el aquí de la
Resurrección. Como el bautismo que recibimos o que han recibido los neófitos:
no es un mero morir, sino que es un pasar de la muerte a la vida, del pecado a
la resurrección. Con todo, el lugar de la
Resurrección es la Iglesia. No quiero decir que la Resurrección sea la metáfora
de la permanencia del recuerdo de Jesús
en una comunidad tan consistente que
ha pervivido a lo largo de los siglos, repletos de persecuciones y, también, de
pecados. No. Lo que quiero decir es
que el único espacio y el único tiempo
en los que se puede acoger y proclamar
la Resurrección es la Iglesia. Más aún, el
único camino para experimentar conscientemente la Resurrección en la propia vida es la Iglesia.
Entra en el sepulcro y te darás cuenta de
que es el lugar donde Jesús, Hijo de
Dios, Hijo del Hombre, Hijo de María,
resucitó. Entra en la Iglesia (para algunos, que la juzgan desde fuera, es un sepulcro), con Pedro, y tendrás la patencia
de la Resurrección. Resucitarás y verás a
Cristo presente en los sacramentos. Por
supuesto, en la sagrada eucaristía. Y verás a Cristo presente en los cristianos:
aquellos que alzaron las palmas en sus
manos; aquellos que miraron al que se
alzaba en la Cruz; aquellos que se alimentan y viven de él. En donde hay un
cristiano está Cristo resucitado: en la
política, en la cultura, en las ciencias y
en el arte, en los medios de comunicación, en la familia, en la enseñanza, en
el campo y la fábrica, en el despacho,
en el sufrimiento.
Nuestro mundo, nuestra compleja realidad social, necesitan de la resurrección
de los hijos de Dios que glorifiquen al
Señor con sus obras. Es necesario que,
con la profundidad y la novedad del Espíritu Santo, cantemos aleluya para que
el brillo, la alegría y el gozo de este día
sea la lámpara que alumbre año tras
año los senderos del mundo de la vida.
Hoy con la luz nueva de la pascua podemos ser lámpara en el candelero. Es
el momento de entrar en el sepulcro y,
renovados, salir del lugar de la Resurrección a evangelizar.
Felicidades. Felicidades a María, la Virgen. Felicidades a la Iglesia, nuestra madre. Felicidades a los pobres del mundo,
nosotros. ¿Aleluya? ¡¡¡Aleluya!!!
José Antonio Calvo Gracia
Palabra de Dios para la semana
10 VIERNES DE LA OCTAVA DE PASCUA
TIEMPO PASCUAL
5 DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN
DEL SEÑOR - Hch 10, 34a. 37-43. - Sal 117. - Col 3,
1-4. O bien: 1 Cor 5, 6b-8. - Secuencia. - Jn 20, 1-9: Lc 24, 13-35.
OCTAVA DE PASCUA
6 LUNES DE LA OCTAVA DE PASCUA - Hch 2, 14. 2233. - Sal 15. - Secuencia (ad libitum). - Mt 28, 8-15.
7 MARTES DE LA OCTAVA DE PASCUA - Hch 2, 3641 - Sal 32. O bien: Aleluya. - Secuencia (ad libitum).
- Jn 20, 11-18.
8 MIÉRCOLES DE LA OCTAVA DE PASCUA - Hch 3,
1-10. - Sal 104. O bien: Aleluya. - Secuencia (ad libitum). - Lc 24, 13-35.
9 JUEVES DE LA OCTAVA DE PASCUA - Hch 3, 1126. - Sal 8. O bien: Aleluya. - Secuencia (ad libitum).
- Lc 24, 35-48.
- Hch 4, 112. - Sal 117. O bien: Aleluya. - Secuencia (ad libitum). - Jn 21, 1-14.
11 SÁBADO DE LA OCTAVA DE PASCUA - Hch 4,
13-21. - Sal 117. O bien: Aleluya. - Secuencia (ad libitum). - Mc 16, 9-15.
SEGUNDA SEMANA DE PASCUA
12 II DOMINGO DE PASCUA o de la Divina Misericordia. - Hch 4, 32-35. - Sal 117. - 1 Jn 5, 1-6. - Jn 20,
19-31.
Los que hemos renovado nuestras
promesas bautismales recibimos un
nuevo impulso, que nos ayuda a
sentirnos evangelizadores y misioneros. El periodo pascual fortalece
nuestra fe en el Señor Resucitado.
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IGLESIA HOY
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DIÓCESIS DE TARAZONA
JORNADA INTERDIOCESANA DE RADIO MARÍA EN CALATAYUD
E
l pasado domingo, 22 de marzo, V Domingo de Cuaresma, conocido en Calatayud como domingo de San
Lázaro, se celebró en la Casa de la Iglesia de esa Ciudad la Jornada Interdiocesana de Radio María.
A la misma, acogidos
por el Grupo de Nuestra
Señora de la Peña de
Calatayud, acudieron
voluntarios y representaciones de los Grupos de
Zaragoza, Guadalajara,
Huesca y Soria, así
como de los incipientes
grupos de Barbastro, Tarazona y Tudela, así como la Coordinadora Nacional del
voluntariado de Radio María, Elena Navarro; reuniéndose
un total de 36 personas.
Durante la Jornada se estudiaron diversos temas sobre el
propio carácter de Radio María, la naturaleza e incorporación de voluntarios, y las labores de difusión y programación. A las 13.30 horas el vicearcipreste de Calatayud, y
párroco de Miedes de Aragón, don Juan Manuel Melendo,
celebró la eucaristía.
La jornada concluyó sobre las 18.30 horas con la entrega
de unos obsequios que el grupo de Calatayud ofreció a
sus invitados.
Grupo Virgen de la Peña de Radio María
UN AINZONERO PRIMER PREMIO NACIONAL
DE MÚSICA SACRA EN EL PILAR DE ZARAGOZA
E
n el marco del primer Concierto de Cuaresma, el día 3 de marzo, en la basílica de Ntra.
Sra. del Pilar de Zaragoza, se hizo público el
fallo del concurso nacional de Música Sacra que
convocó el Cabildo Metropolitano con motivo del
1975 aniversario de la Venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza, al que se presentaron 11 partituras
de toda España.
En el altar mayor de la basílica, después de
unas palabras de saludo y bienvenida del deán D.
Manuel Almor, el secretario capitular D. Luis Antonio Gracia leyó el acta de la concesión de premios, en la que consta que el jurado, por unanimidad, acordó conceder el primer premio a la
SALVE presentada por D. José Antonio Bellido Alcega, músico de Ainzón, profesor en diversas escuelas de música y compositor de varias obras
para banda y orquesta.
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IGLESIA EN ARAGÓN
Agradecimiento de Cáritas Diocesana de Zaragoza
H
ace unos días vivimos con
expectación la paralización de la Reforma de
Ley del Ingreso Aragonés de Inserción, cuya aprobación parecía
evidente. Nuestras oraciones y las
reivindicaciones y actividades realizadas por la Plataforma de Entidades en contra del actual funcionamiento y la Reforma del Ingreso Aragonés de Inserción (IAI)
han dado sus frutos. Las entidades
promotoras de esta plataforma
compartimos con vosotros esta
hazaña esperanzadora, que es de
todos y que se ha concretado en
que la Ley no sea aprobada en el
último pleno de esta legislatura
como estaba previsto.
Queremos agradecer la implicación y valentía de las familias
afectadas, la colaboración de las
ochenta entidades adheridas, de
nuestra Diócesis, de las distintas
Cáritas de la región y de Cáritas
Aragón-La Rioja, el asesoramiento
desde Cáritas Española, así como
el apoyo recibido de los medios de
comunicación en este proceso. Sin
la colaboración de todos ellos, esta
labor no habría sido posible.
Este logro, enmarcado en nuestro compromiso cristiano a la luz
de la Doctrina Social de la Iglesia,
es un buen ejemplo de lo que la
denuncia profética puede llegar a
conseguir trabajando en red con
otros, desde el consenso y la tolerancia, uniendo sinergias y sensibilidades a favor de los más desprotegidos. Creo que ello es una meta
fácilmente alcanzable cuando lo
que se persigue es la salvaguarda
de la dignidad humana y la
búsqueda de la justicia social,
temas centrales de nuestras campañas institucionales en los próximos años. Reiteramos nuestro más
sincero agradecimiento por vuestro
empeño y colaboración.
CINCUENTA ANIVERSARIO DE LA APLICACIÓN
DE LA REFORMA LITÚRGICA DEL CONCILIO VATICANO II
EN LA DIÓCESIS DE ZARAGOZA
L
a consecuencia más llamativa del Concilio
Vaticano II fue la aplicación de la reforma litúrgica, sobre todo en el aspecto de los templos y en el uso de las lenguas vernáculas. Los
cambios comenzaron a ser efectivos en la Iglesia
universal a partir del 7 de marzo de 1965. En la
diócesis se dieron los primeros pasos en la Navidad previa: el 25 de diciembre de 1964 el arzobispo Cantero convocó al canónigo Juan Antonio
Gracia, prefecto de ceremonias del Cabildo, a
Fernando Pérez Aysa, maestro de ceremonias de
la Seo, el claretiano Ernesto Azofra Peña (residente actualmente en Alagón, donde forma parte
del equipo sacerdotal que atiende varias parroquias de la Ribera Alta) y el jesuita Valentín Arteta (+1995) (BEOAZ 1965, 159-179). La comisión sugirió, entre otras cosas, que “la ubicación
del recinto del presbiterio con el altar mayor ha
de facilitar la máxima participación activa de los
fieles en los actos litúrgicos” (ibídem, 176). El 15
de enero el prelado había prohibido cualquier reforma o modificación de los altares que careciese
de su licencia escrita y del informe de la Comisión Diocesana de Arte Sacro por ser una “materia
delicada” y por “la calidad artística extraordinaria
de muchos retablos”. El 10 de febrero nombró al
sacerdote José Aznar, profesor de Arte Sacro del
Seminario, como visitador diocesano de los templos parroquiales y casas religiosas para poder
aplicar dicha reforma (ibídem, 61-62 y 154-155).
El 18 de marzo se bendijo la nueva parroquia de
la Almudena (en el local desaparecido de la C/Escosura) y el 21 lo fue el templo de San Braulio. En
Santa Engracia se consagró el nuevo altar mayor de
mármol, completado "por unos artísticos crucifijo y
candeleros” el 28 de marzo (ibídem, 275, 278-280
y 282-283).
Juan Ramón Royo García
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Exhortación apostólica
Evangelii Gaudium (II)
El Evangelio, donde deslumbra gloriosa la Cruz de Cristo, invita insistentemente a la alegría. Bastan algunos ejemplos: « Alégrate » es el saludo del ángel
a María (Lc 1,28). La visita de María a Isabel hace que Juan salte de alegría en el
seno de su madre (cf. Lc 1,41). En su canto María proclama: « Mi espíritu se estremece de alegría en Dios, mi salvador
» (Lc 1,47). Cuando Jesús comienza su
ministerio, Juan exclama: «Ésta es mi alegría, que ha llegado a su plenitud » (Jn
3,29). Jesús mismo « se llenó de alegría
en el Espíritu Santo» (Lc 10,21). Su mensaje es fuente de gozo: «Os he dicho estas cosas para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría sea plena » (Jn
15,11). Nuestra alegría cristiana bebe de
la fuente de su corazón rebosante. Él promete a los discípulos: « Estaréis tristes,
pero vuestra tristeza se convertirá en alegría» (Jn 16,20). E insiste: «Volveré a veros y se alegrará vuestro corazón, y nadie os podrá quitar vuestra alegría » (Jn
16,22). Después ellos, al verlo resucitado, «se alegraron» (Jn 20,20). El libro de
los Hechos de los Apóstoles cuenta
que en la primera comunidad «tomaban
el alimento con alegría» (2,46). Por donde los discípulos pasaban, había « una
gran alegría » (8,8), y ellos, en medio de
la persecución, « se llenaban de gozo »
(13,52). Un eunuco, apenas bautizado,
« siguió gozoso su camino » (8,39), y el
carcelero « se alegró con toda su familia por haber creído en Dios » (16,34).
¿Por qué no entrar también nosotros en
ese río de alegría?
Hay cristianos cuya opción parece ser
la de una Cuaresma sin Pascua. Pero reconozco que la alegría no se vive del mismo modo en todas las etapas y circunstancias de la vida, a veces muy duras. Se
adapta y se transforma, y siempre permanece al menos como un brote de luz que
nace de la certeza personal de ser infinitamente amado, más allá de todo.
Comprendo a las personas que tienden
a la tristeza por las graves dificultades que
tienen que sufrir, pero poco a poco hay
que permitir que la alegría de la fe comience a despertarse, como una secreta pero firme confianza, aun en medio
de las peores angustias: « Me encuentro
lejos de la paz, he olvidado la dicha […]
Pero algo traigo a la memoria, algo que
me hace esperar. Que el amor del Señor
no se ha acabado, no se ha agotado su
ternura. Mañana tras mañana se renuevan. ¡Grande es su fidelidad! […] Bueno es esperar en silencio la salvación del
Señor » (Lm 3,17.21-23.26).
FRANCISCO
ESCRIBE NUESTRO OBISPO
¡PROCLAMAMOS
TU RESURRECCIÓN!
L
a celebración de la Semana Santa que nos ha introducido en los misterios centrales de la vida cristiana, debe ayudarnos a valorar, año tras año, el don de la
fe que un día recibimos y que no puede ser ensombrecido por un “acostumbrarnos al misterio”, hasta el punto que la muerte y resurrección de Cristo dejen de
asombrarnos y de fundamentar auténticamente nuestra fe.
Os invito a detenernos en este día de Pascua de Resurrección. La gratitud y la
alegría deben brotar de nuestro corazón. Somos miembros de la Iglesia y, como los
primeros seguidores de Jesús, estamos llamados a saborear la experiencia de lo que
estamos celebrando. Los apóstoles y los discípulos de Jesús entienden desde el principio que la resurrección de Cristo es tan real como su crucifixión. No habían pensado en un Mesías crucificado, pero lo encuentran ejecutado en un madero. Abren
entonces su corazón a la Escritura. Descubren, a semejanza de lo que nos muestra
San Lucas en el camino de Emaús, que era mucho lo que de Él se decía en el Antiguo
Testamento y que ahora desde la experiencia de la Resurrección cobraba un sentido
nuevo. Es verdad que se llenan de titubeo y asombro, como quizá nos sigue ocurriendo a nosotros veinte siglos después, pero ellos se van dejando hacer y descubren que cruz y resurrección se identifican, lo entienden de un modo nuevo y llegan
así, ahí es nada, a la fe en Jesús como el Hijo de Dios. Sí, descubren a Jesús que
vive, que les habla, que permite que le toquen, aun cuando son conscientes de que
no pertenece al mundo que normalmente es tangible: “La paradoja era indescriptible: por un lado, Él era completamente diferente, no un cadáver reanimado, sino alguien que vivía desde Dios de un modo nuevo y para siempre; y, al mismo tiempo,
precisamente El, aun sin pertenecer ya a nuestro mundo, estaba presente de manera
real, en su plena identidad. Se trataba de algo absolutamente sin igual, único, que
iba más allá de los horizontes usuales de la experiencia y que, sin embargo, seguía
siendo del todo incontestable para los discípulos. Así se explica la peculiaridad de
los testimonios de la resurrección: hablan de algo paradójico, algo que supera toda
experiencia y que, sin embargo, está presente de manera absolutamente real”. (Benedicto XVI, Jesús de Nazaret(III) p.286)
Este hecho es lo que la Iglesia naciente comienza a descubrir y a acoger y hoy sigue siendo un punto de asombro para nosotros y, a la vez, de prueba de nuestra fe.
Ellos saben que la muerte de Jesús, que hemos celebrado de un modo singular el
viernes santo, es una muerte cargada de sentido. Son conscientes de que Jesús, el
Hijo de Dios, muere por nuestros pecados; es decir tiene que ver con nosotros y
muere por nosotros. La muerte de Jesús, en el contexto del amor de Dios, no tiene
que ver con la muerte que proviene del pecado original: “Al insertarse en este contexto de palabra y amor de Dios, Jesús es arrancado de ese tipo de muerte que proviene del pecado original del hombre, como consecuencia de querer ser como Dios;
una presunción que debía terminar con el hundimiento en la propia miseria, marcada por el destino de la muerte. La muerte de Jesús es de otro tipo: no proviene de
la presunción del hombre, sino de la humildad de Dios. No es la consecuencia inevitable de un orgullo desmesurado y contrario a la verdad, sino obra de un amor en
el que Dios mismo desciende hacia el hombre para elevarlo de nuevo hacia sí. Por
tanto, es una muerte en el contexto del servicio de expiación; una muerte que realiza la reconciliación y se convierte en una luz para los pueblos”. (Benedicto XVI,
Jesús de Nazaret(III) p. 295)
Os animo a vivir desde el sosiego y la reflexión profunda y sincera la Resurrección de Cristo que estamos celebrando. Cuanto más se observa mayor riqueza fluye
del corazón amoroso de Dios, que nos ayuda a cimentar nuestra fe, a hacerla vida y
a compartirla con los demás.
¡Feliz Pascua de Resurrección!
† Carlos Escribano Subías,
Obispo de Teruel y de Albarracín
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IGLESIA HOY
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CARTA DEL ARZOBISPO DE ZARAGOZA
HACIA UN NUEVO PLAN DIOCESANO DE PASTORAL
Queridos diocesanos:
Me dirijo a todos vosotros, sacerdotes, miembros de vida consagrada y fieles laicos, para informaros
sobre la preparación de un nuevo Plan Diocesano de
Pastoral y para motivaros a la participación de todos en
la elaboración del mismo.
Al finalizar el Plan Diocesano
de Pastoral anterior 2012-2015, llega
la hora de elaborar un nuevo Plan
Diocesano de Pastoral para los próximos años en nuestra Diócesis de Zaragoza, partiendo de la evaluación del
Plan que concluye, y teniendo en
cuenta las necesidades y urgencias
pastorales de nuestra Iglesia Diocesana en el momento presente, a la luz de
la Exhortación apostólica del Papa
Francisco Evangelii Gaudium, que nos
señala caminos para la marcha de la
Iglesia en los próximos años (cfr. EG1).
Para elaborar el nuevo Plan
Diocesano de Pastoral he nombrado
una Comisión Mixta, integrada por sacerdotes, religiosos y fieles laicos,
miembros del Consejo Presbiteral y del Consejo Diocesano de Pastoral, presidida por el Sr. Vicario General.
Esta Comisión será la encargada de preparar un cuestionario, recoger las contestaciones de los grupos, redactar un proyecto del Plan para presentarlo en el Consejo Presbiteral y Consejo Diocesano de Pastoral en el
mes de junio. Una vez aprobado, se publicará para que
entre en vigor en toda la Diócesis.
El Plan Diocesano de Pastoral es un instrumento al servicio de la misión evangelizadora de
nuestra Iglesia, para orientar en una misma dirección la acción pastoral de nuestra comunidad diocesana. Es un medio para la comunión y la misión.
Es la hoja de ruta y la carta de navegación para todos los que pertenecemos a la
gran familia diocesana de Zaragoza, que peregrina en esta bendita
tierra de Aragón.
Con esta breve carta exhorto
vivamente a todos, sacerdotes,
miembros de vida consagrada y fieles laicos, a trabajar en la preparación y gestación del Plan Diocesano
de Pastoral, con interés y esperanza,
en un clima de comunión y corresponsabilidad. Deseo y espero que
el trabajo sea fecundo en las parroquias; arciprestazgos; delegaciones
y organismos pastorales; movimientos y asociaciones; comunidades religiosas; vicarías territoriales. Que
nadie se sienta excusado y que todos se sientan implicados, porque
es algo que nos afecta a todos.
Con mi afecto, gratitud y bendición,
† Vicente Jiménez Zamora. Arzobispo de Zaragoza
Zaragoza, 16 de marzo de 2015
DIÓCESIS DE TERUEL Y ALBARRACÍN
PROCESO A JESÚS
El sábado 21 de marzo del presente año se representó en
la Parroquia de San León Magno de Teruel una adaptación de
la obra de teatro “Proceso a Jesús”.
La representación estuvo muy concurrida y resultó emotiva
e interpelante en opinión de muchos de los que la presenciaron. La puesta en escena la hizo el grupo de teatro turolense
Siglo XIII que mantiene una buena colaboración con la parroquia y ya el año pasado también puso en escena un Via Crucis.
Es un acto enmarcado dentro de las actividades pastorales,
de carácter cultural, de la parroquia en este tiempo de cuaresma y de preparación para la Pascua.
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EVANGELIO Y VIDA
LUZ, MÁS LUZ • LA MEMORIA EN LA ORACIÓN
Al orar, al recordar orando, es cuando el pasado se fija y se
esclarece. Ante el presente nuestra conciencia funciona lo
mismo que una cámara fotográfica, solo capta el negativo.
Más tarde, en el “cuarto oscuro”, en la soledad de la oración, podremos trabajar sobre este negativo hasta obtener
la foto ampliada y debidamente interpretada, la imagen definitiva
(J.M. Cabodevilla, Orar c on las cosas: el baúl. 2003)
Prisca y Áquila.
LIBROS •
VÍA LUCIS
Siguiendo al Resucitado
J. María Fernández Lucio. P.V.P.: 3 euros.
Este libro ofrece un Vía Lucis, forma de devoción
cristiana que celebra la resurrección de Jesús y
los episodios que acontecieron desde el momento en que María Magdalena encuentra el sepulcro vacío hasta Pentecostés. Dividido en catorce
estaciones, en paralelismo estructural con el Vía
Crucis, e inspirado en el camino de Emaús, en el
que los discípulos se encuentran con Cristo Resucitado, este Vía Lucis es un medio de meditación y reflexión sobre el misterio de la resurrección del Señor que se apoya en los textos evangélicos y en textos del magisterio del papa Francisco y del Concilio Vaticano II.
Peregrinacion diocesana de catequista a Ávila
10-12 de abril
PROGRAMA
• Viernes, 10 de abril: Viaje de ida, llegada, alojamiento y comida en el
seminario. Por la tarde, visita a la casa natal de santa Teresa y al museo de
los PP Carmelitas. Eucaristía.
• Sábado, 11 de abril: Por la mañana visita al Monasterio de la Encarnación y al Museo. Eucaristía y visita a la Catedral. Por la tarde, peregrinación
al sepulcro de santa Teresa en Alba de Tormes. Velada con Teresa.
• Domingo, 12 de abril: Por la mañana visita al Monasterio de San José.
Museo e Iglesia. Eucaristía. Paseo a pie por el centro de Ávila. Y por la tarde,
viaje de vuelta.
Alojamiento en régimen de pensión completa en el Seminario de Ávila.
Avenida de la Inmaculada, 9. Precio (visitas incluidas): en habitación individual, 170 euros y en habitación doble, 155 euros. Modo de inscripción: ingreso indicando tu nombre seguido de la palabra ÁVILA a la cuenta de la delegación de catequesis. ES46 2085 0113 690100 623619.
Plazo de inscripción: 27 de mayo. Información:
Sergio Pérez, Tel. 625 097 857 • [email protected]
APUNTES
PARA EL DÍA A DÍA
(412)
Evangelizadores
con Espíritu
La Iglesia y la humanidad necesitan evangelizadores con Espíritu, es decir, evangelizadores
que se abren sin temor a la acción del Espíritu Santo.
En Pentecostés, el Espíritu
hace salir de sí mismos a los
Apóstoles y los transforma en
anunciadores de las grandezas de
Dios, que cada oyente comienza
a entender en su propia lengua.
El Espíritu Santo, además, infunde la fuerza para anunciar la
novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo
y lugar, incluso contracorriente.
Tenemos que invocar al Espíritu Santo, bien apoyados en la
oración. Sin la oración toda acción evangelizadora corre el riesgo de quedarse vacía, sin alma,
sin vida.
Jesús quiere evangelizadores
que anuncien la Buena Noticia
(el Evangelio) no sólo con palabras sino sobre todo con una
vida que se ha transfigurado, por
la acción del Espíritu Santo y que
permanece bajo la acción incesante del mismo Espíritu.
Una evangelización con Espíritu es muy diferente de un conjunto de tareas vividas como una
obligación pesada que simplemente se tolera como algo que
contradice las propias inclinaciones y deseos. Invoquemos al Espíritu Santo para que venga a renovar, a sacudir, a impulsar a la
Iglesia, y a cada uno de nosotros,
hacia la audacia de testimoniar y
anunciar el Evangelio a todos los
hombres.
Arzobispo emérito de Zaragoza
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ÚLTIMA PÁGINA
JORNADA POR LA VIDA
EJERCICIOS ESPIRITUALES DE
CUARESMA - ACCIÓN CATÓLICA
E
l día 25 de Marzo, en la fiesta de la Anunciación,
celebramos la Jornada por la Vida, el lema de este
año fue “Hay mucha vida en cada vida”. Por ello
la Delegación de Familia y Defensa de la Vida organizó una Eucaristía en la Iglesia del Seminario.
Estuvo presidida por el Sr. Obispo, que en su homilía nos recordó las palabras del Papa Francisco en la
Evangelii Gaudium cuando habla del aborto: “Entre
esos débiles, que la Iglesia quiere cuidar con predilección, están también los niños por nacer, que son los
más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se
les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y
promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo. Frecuentemente, para ridiculizar alegremente
la defensa que la Iglesia hace de sus vidas, se procura
presentar su postura como algo ideológico, oscurantista y conservador. Sin embargo, esta defensa de la
vida por nacer está íntimamente ligada a la defensa
de cualquier derecho humano. Supone la convicción
de que un ser humano es siempre sagrado e inviolable, en cualquier situación y en cada etapa de su desarrollo. Es un fin en sí mismo y nunca un medio para
resolver otras dificultades”.
P
or fin del 10 al 13 de Marzo, 17 afortunadas,
pudimos disfrutar de los ejercicios de cuaresma que dirigió el Padre Felipe García,
que sutilmente nos fue llevando hacia la búsqueda de la conversión y de una mirada nueva
en esta Pascua, para después salir y reconocer a
Jesús a nuestro lado, en nuestra agenda diaria,
entre los pucheros, como decía Teresa, y sobre
todo en los pobres, y desgastarnos con ellos.
Vivimos momentos de fraternidad, pero sobre
todo de silencio, en el que pudimos saborear la
Misericordia de Dios, que nos ayuda y nos motiva a hacer el bien, y nos fuimos agradecidas por
esa llamada de Jesús a permanecer junto a Él.
JAVIERADA
FELICES
PASCUAS
Desde este sencillo
medio de comunicación
les deseamos,
a todos nuestros lectores,
una, ¡Feliz Pascua!
Diócesis de Teruel - Albarracín
Hoja Parroquial Diocesana Suplemento del B.O.E. de las Diócesis de Teruel y Albarracín. Director: José Antonio Lázaro Fernández. D.L. TE-Nº 3-1958.
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