Descarga 08 PDF - Crónica ambiental

COL A BOR A DORE S
C I N T YA C O N T R E R A S
Reportera de la fuente ambiental desde hace ocho
años. Trabaja en Excélsior y Grupo Imagen.
AG U S T Í N D E L C A S T I L L O
Reportero especializado en medio ambiente,
ganador del premio Reuters-uicn para América
Latina (2008) y autor de los libros Arterias de vida,
los ríos de occidente y Montañas de Jalisco.
CHIMINA ESTUDIO
Sus infográficos e ilustraciones se han publicado en
revistas, periódicos, libros y páginas web; también
se han integrado a proyectos museográficos.
Su misión es traducir informaciones abstractas
a una narrativa gráfica efectiva.
V E S TA M Ó N I C A H E R R E R Í A S
Curadora, investigadora y editora independiente
de proyectos fotográficos. Dirige Ediciones Ve y ha
publicado Manuel Álvarez Bravo (Francia, 2012)
y Mexican Portraits (eu, 2012).
G E O R G I N A H I DA L G O V I VA S
Periodista y ciclista urbana. Manifiesta mutaciones
de tanto respirar esmog. Sobrevivió a tres inviernos
rusos, ¿cómo? La fórmula se encuentra en su libro
de crónicas Vodka Naka (editorial Almadía).
FR ANCISCO MARTÍNEZ NIETO
Egresado del posgrado en Comunicación de la
Ciencia y la Cultura del iteso (Guadalajara). Su área
fundamental es la divulgación de la astronomía
y las ciencias del espacio.
JILLIAN MITCHELL
Fotógrafa radicada en San Pancho, Nayarit.
Su trabajo se enfoca en la gente y sus historias.
Recientemente se ha dedicado a capturar
el caso Ayotzinapa.
FLORENCIA MOLFINO
Editora y periodista independiente, escribe sobre
viajes, estilo de vida y medio ambiente. Entre sus
especies favoritas está la extinta ballena Maiacetus
inuus que hace 47 millones de años dividía su
tiempo entre la tierra y el mar.
M A R U M O N R OY
Reportera y editora con 20 años de experiencia.
Su trabajo se centra en temas relacionados con
consumo, viajes y medio ambiente.
A L F R E D O N A R VÁ E Z L O Z A N O
Periodista independiente, especializado en
alimentación y sustentabilidad. Es profesor
universitario de Análisis de Tendencias.
Colaborador constante en la revista Nexos.
JULIA PRIOLLI
Periodista freelance y guionista de sitcoms. Tiene
un posgrado en la Universidad de Sao Paulo
y escribe cuentos en un blog. Vive en Brasil.
E D UA R D O R A M Ó N T R E J O
Diseñador gráfico e ilustrador tapatío de la revista
El Fanzine y colaborador en Life & Style.
behance.net/eduardoramon
DA N I E L S Á N C H E Z P O I T E V I N
Editor y cofundador de la revista La Peste. Estudió
filosofía. Es socio y coordinador de proyectos
en dn3 comunicación.
ÁG ATA S Z È K E LY
Periodista y escritora experta en salud y
wellness. Sus artículos se publican en medios
nacionales e internacionales y han sido
traducidos a varios idiomas.
direc torio
DIRECCIÓN GENER AL
Bárbara Hernández
Edgar Chahín
DIRECCIÓN EDITORIAL
Jorge Lestrade
[email protected]
C O O R D I N AC I Ó N G E N E R A L
Nora Torres
[email protected]
EDICIÓN
Gerardo Lammers
[email protected]
C O R R E C C I Ó N D E E S T I LO
Israel Galina
[email protected]
DISEÑO
Carolina Mendieta
[email protected]
Lorenzo Vera
[email protected]
EDICIÓN WEB
Pablo Ampudia
[email protected]
DESARROLLO WEB
Víctor Lozano
[email protected]
con te nido
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22
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CONSUMO INTELIGENTE
Tecnología verde de vanguardia
OPINIÓN
De Lima a París:
El largo plazo comienza hoy
NUMERALIA
Mar de Cortés, la joya del Pacífico
N O TA
San Pancho:
El dique y el estero
GLOSARIO
18
QUIÉN ES QUIÉN
5Gyres.com
PERSONA
Tender la ropa al Sol
(Y otras conductas domésticas que protegen el planeta)
22
CENTRAL
33
PA R A L I P Ó M E N O S
34
38
40
47
10 ejemplos para cambiar a México
De la imposibilidad de un contrato natural (II)
CRÓNICA
La modelo que se lava el cabello con agua mineral
¿Qué sucede en tu cabeza cuando usas un shampoo para beber?
INFOGR AFÍA
Acuífero guaraní: el gran depósito sudamericano
P O R TA F O L I O S
Sanna Kannisto:
El teatro de la naturaleza
SERES
Puma (Felis concolor):
El león americano
MIS PRIMEROS DESASTRES
Biodiversidad
48
Este producto fue impreso en papel Domtar
Lynx White FSC de 118 g, 100% sustentable. Cuenta con el certificado del Forest
Stewardship Council, lo que garantiza el
uso responsable de los recursos naturales
con que se fabrica.
Crónica ambiental, año 1, No. 8, febrero 2015, es una publicación mensual editada por dn3 Comunicación sc.
Chapultepec 540, interior 609, colonia Roma, delegación Cuauhtémoc, cp 06700, México, df. Teléfono 5514
1577. Editor responsable: Jorge Lestrade Sadurní. Número del certificado de Reserva de Derechos al Uso
Exclusivo 04-2014-060613205000-102. Número issn 2007-994x ante el Instituto Nacional del Derecho de
Autor. Certificado de Licitud de Título en trámite, Certificado de Licitud de Contenido en trámite. Impresa
en Servicios Profesionales de Impresión sa de cv. Mimosas 31, colonia Santa María Insurgentes, delegación
Cuauhtémoc, cp 06430, México, df. Teléfono 5117 0100. Crónica ambiental tiene un tiraje mensual de 5 000
ejemplares; esta edición terminó de imprimirse en febrero de 2015. Distribución controlada. El contenido de
los artículos es responsabilidad exclusiva de los autores y no refleja el punto de vista de Crónica ambiental.
Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial del material publicado sin
consentimiento por escrito de Crónica ambiental.
Noticia de un bicisecuestro
CONSUMO INTELIGENTE
Tecnología
verde de vanguardia
POR MARU MONROY I ILUSTRACIONES DE EDUARDO RAMÓN
Cada año —en enero—, decenas de empresas de todos
tamaños se reúnen en Las Vegas durante el Consumer
Electronic Show (ces). Se trata del espectáculo de innovación
tecnológica más grande de Estados Unidos —y quizá del
mundo—. Ahí, las firmas aprovechan para cacarear sus
inventos, prototipos y productos que saldrán al mercado
en el futuro. Presentamos algunos gadgets que se
distinguieron por ofrecer soluciones ambientales.
4
Es lavable y
cuesta cerca de
Aire acondicionado
inteligente
$2 000
sensibo.com
Hazte visible
visijax.com
Si tu principal medio de transporte es la bicicleta, seguro
querrás la chamarra equipada con luces led que fabrica la
compañía británica Visijax. La Commuter Jacket obtuvo
en esta exposición el premio 2015 a la innovación; cuenta
con 23 luces led de alta intensidad tanto en el frente como
en la espalda (visibles incluso si llevas mochila), luces
direccionales en las mangas que se activan con el
movimiento, capa de teflón para hacerla impermeable,
tela que facilita la ventilación y una pila usb con 30 horas
de duración.
Sensibo es un sistema de clima artificial
que ahorra hasta 40% de energía
(en comparación con los dispositivos
convencionales). Se controla desde
cualquier smartphone y es compatible con
aparatos de todas las marcas, por lo que
es posible modificar la temperatura de
las estancias aún sin estar en ellas.
Una ventaja adicional es que no
requiere instalación para ser utilizado;
usa baterías que duran hasta tres años.
También puede sincronizarse con el
control remoto tradicional de tu celular,
te avisa cuándo cambiar los filtros e
incluye un sensor que mide humedad,
temperatura, luz y detecta cuándo una
habitación está ocupada o vacía.
Cuesta $ 2 500.
Almacena tus hábitos
y horarios, por lo que se
activa de forma automática.
Jardines más saludables
edyn.com
La base de datos tiene
información de más de
5 000 plantas.
Edyn lanzó su sensor para jardín y válvula
de riego. El sistema fue galardonado con
el reconocimiento Tecnología por un
mundo mejor, debido a que monitorea las
condiciones climatológicas en exteriores
para mantener las plantas bajo las mejores
condiciones posibles.
Cubre un área de 23 metros cuadrados,
funciona con luz solar y detecta luz,
humedad, temperatura y nutrientes en la
5
tierra; luego, cruza esta información con la
aplicación y sugiere el tipo de plantas que
se darán mejor en ese ambiente. Además
avisa cuándo es el mejor momento para
sembrarlas y cuáles se llevan bien
estando juntas. El sistema no estaría
completo si no mostrara cuándo deben
regarse, así que la válvula se adapta a
cualquier sistema de riego (manguera,
rehilete o aspersor o riego por goteo).
La scooter
cero emisiones
gogoro.com
Un vehículo que llamó la atención de
medios y consumidores durante el ces
fue la Smartscooter, presentada por
Gogoro, la primera cero emisiones.
Se trata de un vehículo eléctrico cuya
velocidad máxima es de 95 km/h y que
por el momento sólo está disponible en
San Francisco, California. Está fabricado
en aluminio ultraligero —es 30% más
liviano y el doble de resistente que
cualquier otra scooter—; la suspensión
está inspirada en el tren de aterrizaje
de los aviones y en el diseño de los
autos de Fórmula 1 para que sea
segura y suave.
Al girar alcanza ángulos de 48º, de
modo que tiene un toque casi deportivo.
También es impermeable y las baterías
se cambian en segundos (ofrecen hasta
100 kilómetros de recorrido); por si fuera
poco, incluye una función para
optimizar los viajes, pues registra
los hábitos del conductor y está equipado
con una aplicación para monitorear
los traslados, el estado de la unidad
y encontrar las estaciones de recarga
más cercanas.
Acelera de cero a
50 km/h en
4.2 segundos.
Piensa mal
thinkdirtyapp.com
En el supermercado, camina hasta el
pasillo de belleza o cosméticos, saca tu
celular, abre la aplicación Think Dirty y
escanea el código de barras del producto
que te interesa comprar; en segundos
sabrás si ese shampoo, loción o jabón está
fabricado con ingredientes peligrosos
para la salud y conocerás alternativas más
saludables y menos dañinas.
Brinda información de más de 200 000
artículos e incluye un “Mugrómetro”
6
para que con datos fáciles de entender
conozcas los ingredientes, impacto
ambiental y certificaciones relacionadas
con los productos. También puedes
escanear lo que tienes en tu baño para que
poco a poco agregues más marcas al
directorio. Si un producto no aparece en
la base de datos, puedes enviar el código
de barras y la aplicación te notificará
cuando sea incluido.
Recárgalo con la
luz del Sol
Cuesta casi
$18 000
solpro.com
Mientras los dejas expuestos a la luz solar
los cargadores de batería Solpro permiten
que tu smartphone, tableta o reproductor
de música se carguen. Existen dos modelos:
Gemini, lo suficientemente pequeño para
llevarlo en el bolsillo, con capacidad para
darte dos cargas completas que te salvarán
en días nublados; y Helios, que almacena
energía ya sea a través del puerto usb o
utilizando la luz del Sol. El tiempo de carga
es de cuatro horas y media, y puedes cargar
dos dispositivos al mismo tiempo.
La impresora que utiliza
botellas de refresco
ekocycle.com
Will.i.am, Coca Cola y 3D Systems
lanzaron la Ekocycle, una impresora verde
3D que aprovecha las botellas vacías de
la marca refresquera para convertirlas
en la materia prima con que funciona.
Cada cartucho utiliza unos tres envases
de medio litro, de modo que 25% de los
objetos impresos está fabricado con
productos reciclados. Incluye 25 accesorios
relacionados con música, moda y
tecnología seleccionados por el cantante
de The Black Eyed Peas que se convierten
en una cubierta para smartphone
o en accesorios de decoración. Imprime en
alta resolución y con una amplia gama
de colores.
Helios
$2 400
Gemini
$900
Audífonos sustentables
nighthawk.audioquest.com
Otro de los productos galardonados con
el premio al mejor eco diseño fueron los
audífonos Nighthawk, de Audioquest.
Su diseño —que emula las bocinas
convencionales— cubre todo el oído,
son semi abiertos y están fabricados con
un nuevo material sustentable llamado
CONSUMO INTELIGENTE
7
madera líquida, que se obtiene al
mezclar madera con fibras recuperadas
que se calientan, licuan y procesan en
modelos de inyección. La acústica que
ofrecen es mucho mejor a la del plástico
y, por el momento, el precio no
está disponible.
Tecnología verde de vanguardia
De Lima
a París:
el largo
plazo
comienza
hoy
POR EXEQUIEL EZCURRA*
C
omo en otras ocasiones, la Conferencia de las Partes 20
(cop) realizada en Perú en diciembre pasado, se manifestó como una mezcla de buenas intenciones junto a una penosa
disfuncionalidad para avanzar hacia soluciones concretas. El
objetivo parecía sencillo: empezar a transitar un camino para
eventualmente desarrollar un sistema de evaluación de emisiones por país.
Había algunas señales auspiciosas. El acuerdo bilateral
entre China y los Estados Unidos para reducir emisiones precedió la cumbre como un halo de esperanza. La aceptación de
ambos países de superar el debate acerca de si la intensidad
de las emisiones debería estimarse en proporción al tamaño de la población o de la economía, que había sido el principal
obstáculo al Protocolo de Kioto, los llevó a abrir un espacio
inesperado al diálogo y la negociación.
Bajo esa influencia, se avanzó en cosas importantes. Una
aprobación generalizada de la gravedad del ascenso del nivel del mar llevó a incrementar el apoyo para las pequeñas
islas-Estado. Quizá el progreso más importante se dio en la
admisión por los países en desarrollo de su responsabilidad
en la reducción de emisiones. Pero el desafío más grande, el de
desarrollar un sistema transparente para medir las emisiones
por país, sigue siendo un objetivo trunco. No es un objetivo
pequeño, porque sobre ese inventario de emisiones estarían
basadas las metas por nación y el monitoreo de cumplimiento.
Estas negociaciones se harán más intensas a medida que
avance el año, camino a la cop 21 en París (que se realizará
del 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2015). Las naciones
entienden lo crítico de la situación, qué duda cabe. Las devastadoras sequías regionales, como la de California en 2014, siguen apareciendo como focos de alarma en todo el globo. La
intensidad de eventos extremos es cada vez mayor, y el ascenso
del océano provoca estragos en muchas costas. Nadie niega las
conclusiones del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (ipcc): la influencia humana en el clima del planeta es
irrefutable, la temperatura global está aumentando, las oscilaciones son cada vez más extremas, y el cambio es irreversible.
Debemos hacer algo urgentemente para mitigarlo.
La cop 21 en París podría ser un parteaguas en el largo,
penoso, y hasta ahora infructuoso proceso de las negociaciones internacionales sobre el cambio climático. Si la comunidad internacional logra llevar su preocupación a los líderes del
mundo, París 2015 podría ser el parteaguas. Si no lo logramos,
cada país seguirá tratando de hacer lo mínimo de su parte a
la espera de que otros hagan algo más significativo. Los países
industrializados continuarán lidiando con sus economías rezagadas, y no verán con buenos ojos la idea de imponer cargas
EL CAMBIO CLIMÁTICO ES, EN EL FONDO,
UN DESAFÍO DE EQUIDAD Y
JUSTICIA. EQUIDAD ENTRE SOCIEDADES
RICAS Y POBRES, JUSTICIA PARA CON
LAS GENERACIONES FUTURAS.
adicionales a sus contribuyentes para disminuir sus emisiones. Y el panorama se puede poner aún más desalentador con
la abrupta caída de los precios del petróleo, porque ¿quién va
a invertir en energías renovables cuando el precio petróleo ha
tocado un mínimo histórico?
El cambio climático es, en el fondo, un desafío de equidad y
justicia. Equidad entre sociedades ricas y pobres, justicia para
con las generaciones futuras a quienes les dejaremos un mundo
devastado. Lograr acuerdos en París demandará un liderazgo
moral que hasta ahora no hemos logrado concertar, pero que
empieza tímidamente a verse en algunos rincones del planeta.
Como especie, como humanidad, necesitamos un cambio
de mentalidad, una verdadera transformación civilizatoria
que opere hacia adentro de nuestras propias sociedades. El
problema no es el de una competencia entre países por contaminar al máximo a la espera de que otras sociedades hagan
lo que la nuestra no está dispuesta a hacer. El problema, creo
yo, radica en darse cuenta de que el cambio social y económico que demanda avanzar hacia una economía más eficiente
y sustentable en el uso de la energía es bueno para quien lo
emprenda, independientemente de los infructuosos debates
internacionales, y es bueno también para el planeta. China
firmó el acuerdo con Estados Unidos no sólo por altruismo: el
creciente descontento por la contaminación atmosférica y sus
evidentes impactos en la salud jugaron un papel preponderante. Las élites gobernantes entendieron que no podían continuar de manera indefinida con su modelo de crecimiento sin
sufrir serias consecuencias.
En eso radica el desafío. En darnos cuenta de que el problema de la reducción de emisiones no es una meta cuyos frutos
se verán en muchas décadas, sino que se verán hoy. Si tenemos
ciudades con aire limpio y menos emisiones, nuestros hijos vivirán mejor hoy. Si tenemos bosques densos y ecosistemas saludables, no sólo contribuirán a la captura de carbono, sino que
nos darán agua limpia, biodiversidad, aire transparente. Hoy.
ése es el reto inmenso de París 2015.
* Profesor de Ecología y doctor por la Universidad Colegial de Gales del Norte; es director del Instituto para México y los
Estados Unidos (uc Mexus) de la Universidad de California en Riverside.
9
NUMER ALIA
POR CINTYA CONTRERAS I @cintyacc
POR AGUSTÍN DEL CASTILLO | @manfrax
el dique y el estero
San
Pancho
NOTA
San Pancho, comunidad emblemática de
la Riviera Nayarit, vive días de conflicto
por la construcción de un bordo de tres
metros de ancho en su estero (hábitat
de cocodrilos y nutrias) por parte de una
inmobiliaria. La autoridad municipal
señala que servirá para contener aguas
negras; en cambio, los detractores
advierten que la obra, detenida como
consecuencia de las protestas, provoca
pérdida de biodiversidad y aumenta
el riesgo de inundaciones en la región.
“Y
o soy Natalio y él es mi primo; cuando caiga otra lluvia tan
fuerte como la de 2010, véngase a esta orilla, aquí en mi casa,
a comer un pescado dorado, y le aseguro que juntos veremos pasar
casas flotando sobre el río”.
Natalio porta un machete por si hace falta; su primo es apenas
mayor de edad. Son invasores de la zona federal de muchas décadas.
Conocen como pocos el comportamiento del río Los Izotes y el estero de San Francisco, llamado coloquialmente San Pancho, en Nayarit, nombre también de la localidad contigua, con 2 000 habitantes
que viven del turismo, el comercio y la pesca.
La región está en efervescencia desde que la Inmobiliaria San
Pancho, con permisos oficiales y un convenio con el Organismo
de Agua Potable y Saneamiento de Bahía de Banderas (Oromapas), decidió modificar el cauce, abrir un bordo de tres metros
de ancho y cercenar la zona federal. Esa situación no dejó indiferente a miembros de la comunidad, que tras interponer denuncias
ante instancias ambientales y señalar en medios de comunicación
locales y nacionales la destrucción de su ecosistema, pararon la
obra por su cuenta, la mañana del 3 de enero de 2015 (a un mes de
que arrancaran los trabajos); los lugareños —que han formado el
colectivo Todos unidos por el estero— se dijeron exasperados ante
la celeridad de la construcción del dique y la lenta actuación de las
autoridades para impedirlo.
Si bien el bordo está casi terminado, el ayuntamiento local y la
delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente
(Profepa) pusieron sellos de clausura en las horas siguientes a la acción vecinal; situación que no significa el fin de la historia.
En el pequeño solar de Natalio, un núcleo de casas precarias con
madera y lonas, se ha vivido la fuerza de los cambios desde hace casi
13
Foto | Jillian Mitchell.
40 años, cuando se asentaron de forma ilegal en la zona federal,
sobre un bordo que data de los años 70 del siglo XX, y que desde
entonces había funcionado como “protector contra inundaciones” en San Pancho, una aldea de pescadores devenida a conejillo de indias por un experimento socialista apadrinado por el
expresidente Luis Echeverría Álvarez, el cual quedó condenado
al fracaso prácticamente al día siguiente de que dejara el poder,
en 1976. Todo San Pancho contiene edificaciones notables de
ese breve periodo de auge, tras el que volvió el anonimato provinciano, interrumpido de nuevo por la irrupción del turismo
bajo la marca Riviera Nayarit.
“Antes del desastre de 2010 tenía una huertita allí abajo,
con vástagos de plátano, con maicito, un espacio para mis gallinitas. No sólo se los llevó el agua, sino que ya no se puede
sembrar nada porque se fue el suelo. Hoy sólo hay piedras y
nada crece que valga la pena”, señala el hombre moreno, recio
y bajito, de mirada torva, astuta, pero que no resiste una buena conversación para reírse un poco a costa de sus vecinos,
los compradores de fraccionamientos residenciales que han
invertido miles de dólares para espacios de descanso y recreación, hoy amenazados.
El de 2010 a que alude Natalio es un temporal que ha dejado huella: destrucción de caminos, derribamiento de puentes,
inundaciones de fincas, arrasamiento de chozas y ahogamiento
de ganado en tres días de pesadilla. El daño se potenció debido
a las modificaciones a la cuenca conformada por cinco arroyos:
desde la deforestación de las partes altas hasta el desvío de corrientes, estrechamiento con muros y gaviones, “acciones totalmente al margen del sentido común, no digamos la prevención
de desastres”, subraya Érik Saracho Aguilar, ambientalista y
uno de los líderes informales del poblado. El gobierno federal
iba a declarar zona de desastre en toda la región, pero los empresarios del turismo lo impidieron porque “dañaba la imagen”
del destino.
Inmobiliaria San Pancho —razón social de la empresa que
construye con autorizaciones de la Comisión Nacional del Agua
(Conagua) y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (Semarnat)— ha montado el nuevo bordo con una
anchura de tres metros, que parte la zona federal y deja espacios
pantanosos a ambos lados. Al Este, se seguirá recibiendo el agua
que baje de la cuenca; la zona Oeste, poco más de media hectárea, quedó atrapada entre terrenos elevados, lo que la destina
a ser rellenada para la expansión del terreno contiguo, donde
la firma constructora tiene planteado establecer casas para turistas… siempre que las aguas, que algunos aseguran que son
memoriosas, no reconozcan su lugar original.
Esa es la parte medular del problema: un desbordamiento
no sólo pone en riesgo a las nuevas fincas; se lleva de corbata a
San Pancho, que se acostumbra lentamente a la volubilidad del
clima y a las consecuencias del mal manejo del territorio.
14
Martín Reygoza, encargado de la obra por parte de la inmobiliaria y gestor de los permisos ambientales, asegura por teléfono que atenderá a Crónica ambiental para aclarar la situación.
“Opina mucha gente que nada sabe, yo quiero mostrarle realidades”, promete, pero después ni siquiera contesta la llamada.
Si bien el delegado municipal, Cayetano Vázquez, señala
que medio pueblo está en peligro, la autoridad municipal de Bahía de Banderas, a través del Oromapas, difundió que el proyecto del bordo es para conectar tubería que “permitirá evitar que
las aguas negras se derramen en el mismo, como sucedió desde
que la capacidad de la planta de tratamiento fue rebasada”. Los
permisos de la Semarnat, que se dieron a conocer apenas en la
tercera semana de enero, reconocen la ubicación de la tubería,
pero no la modificación de la zona federal, como es el caso de un
bordo (expedientes 18NA2013HDO28 y 18NA2013HDO29).
Esto ha derivado en que la agrupación vecinal, a través de Érik
Saracho —quien es vocal de organizaciones no gubernamentales al seno del núcleo Nayarit del Consejo Consultivo para el
Desarrollo Sustentable— haya solicitado formalmente la revocación de esos permisos.
Pero Oromapas cuenta otra historia: el organismo municipal solicitó la intervención de Inmobiliaria San Pancho —
propiedad del estadounidense John Hardesty, un inversionista
que adquirió del expresidente Echeverría las tierras en torno
a San Pancho— para hacer el bordo y canalizar la tubería necesaria para llevar los desechos a la planta de tratamiento, pues
actualmente, siete de cada 12 litros por segundo de aguas negras
del pueblo van crudos al cuerpo lagunar, asegura.
El contrato que firmaron Oromapas y la inmobiliaria acuerda que ésta hará el bordo “dentro de los 10 metros de la zona
federal a lo largo de la laguna y arroyo”, para instalar el “tubo
de impulsión” de las aguas negras. No hay explicación de los
efectos de modificar un cauce ante avenidas extremas de agua.
Mientras los promotores de la obra señalan que la contaminación y el deterioro habían degradado severamente el cuerpo
de agua, los opositores aseguran que el embalse contenía vida
abundante: por un lado, con el movimiento de tierras se destruyó parcialmente la comunidad de majahuas o majaguas, un árbol nativo de zonas pantanosas salinas; por otro, hay evidencias
fotográficas de 2014 con cocodrilos e incluso nutrias, el famoso
“perro de aguas” del trópico mexicano, en el interior del estero. “Hay que mejorar la calidad ambiental, pero eso no se logra
con una infraestructura invasiva”, dice el biólogo Alan Heinze,
también vecino de San Pancho.
Don Natalio sostiene que el tiempo a todos pone en su lugar,
y que si no es retirado, el bordo nuevo va a ser rebasado por el
agua en la próxima gran tormenta, y derramará hacia el poblado; “pasa cada cuatro o cinco años”, subraya. Los vecinos creen
lo mismo. Así sucedió en tres días extremos de octubre de 2010,
cuando los elementos invocaron al río, ese “dios pardo” que es
“implacable siempre, fiel a sus estaciones y sus cóleras / destructor que recuerda cuanto los humanos prefieren olvidar…” (TS
Eliott, Cuatro Cuartetos).
QUIÉN ES QUIÉN
5Gyres.org
Foto | Vberger.
POR FLORENCIA MOLFINO | @flormk
2.5 MM O
MENOS
268 000
TONELADAS
Mide el microplástico, producto de
los desechos que comienzan a erosionarse en el mar, y también del
que contienen ciertos productos
de belleza exfoliantes (las famosas
microesferas).
Peso estimado del plástico que
flota en los océanos del mundo.
“E
l plástico: hecho para durar para siempre, diseñado para desecharse”, es la frase con la que 5Gyres (cinco giros, en español)
explica su misión. Se trata de una organización sin fines de lucro que se
dedica a eliminar de los mares la contaminación por plástico.
Del total de productos plásticos que se consumen en el mundo,
5Gyres alerta que apenas 5% se reutiliza, 50% se entierra en los vertederos y otro tanto se va a un “paradero desconocido”, cuyo destino final
suele ser el mar abierto. Pero las aguas oceánicas no son un ecosistema
sencillo, y en ellas existen al menos cinco giros, espacios descomunales
(el del norte del Pacífico se estima que mide el equivalente al doble del
territorio de Estados Unidos), en los que la combinación de los vientos,
sumados a la rotación de la Tierra y las corrientes oceánicas, producen
un efecto similar al de un jacuzzi. En ese inmenso jacuzzi oceánico,
nuestra basura gira lenta e incesantemente por décadas, sin degradarse, produciendo efectos nefastos en la fauna y flora marina.
5Gyres fue fundado por el doctor en Ciencias Marcus Eriksen y su
pareja, Anna Cummins, en 2009. Desde entonces, ambos han estudiado los cinco giros oceánicos, embarcándose en expediciones solventadas por donantes y otras ong asociadas. En cada viaje (hasta ahora
nueve), realizan además paradas en tierra firme para impartir conferencias y mostrar una curiosa exhibición, en la que evidencian los estragos de la basura plástica marina, por medio de esculturas hechas por
Eriksen a partir de dicha materia prima. Cada año, la ong invita a científicos, fotógrafos y curiosos para que se sumen a sus travesías (cada
participante financia su propio viaje), durante las que estudian algún
tema en particular. En la última edición, realizada en 2014, el foco estuvo puesto en el efecto de las partículas de plástico: según 5Gyre, éstas
funcionarían como un imán para sustancias químicas contaminantes
que también flotan en el mar —como el ddt—, que son ingeridas por
los peces, y así entran a la cadena alimenticia humana, cerrando en
nuestros cuerpos el círculo de contaminación que iniciamos al tirar a
la basura cualquier desecho plástico.
QUIÉN ES QUIÉN
17
5Gyres.org
PERSONA
TENDER
LA ROPA
AL SOL
(y otras conductas domésticas
que protegen el planeta)
POR ÁGATA SZÉKELY | @agataszekely
He aquí cinco hábitos caseros con impacto
positivo probado. Pequeñas grandes acciones que,
viralizadas, pueden disminuir o, en el mejor de
los casos, eliminar patrones negativos de consumo.
H
ace apenas unos días, la eco-acción de Lauren Singer, una
neoyorkina de 23 años, se volvió viral. Singer, que cursa estudios ambientales, llamó la atención y se dio a conocer a
través de las redes sociales por llevar dos años ininterrumpidos
reduciendo sus desechos a cero. En su página trashisfortossers.
com, la estudiante muestra un pequeño frasco que contiene
aquello que no pudo reusar o reciclar en 24 meses de su reto
personal. El resto de su basura la llevó a centros de composta y
1
reciclaje. En el transcurso del proyecto aprendió a fabricar pasta
de dientes y jabón, y eliminó los plásticos de su vida. Singer contó
que emprendió el desafío al observar que su cesto repleto de residuos señalaba una contradicción entre sus valores y sus acciones.
Además de funcionar como inspiración, la joven le ahorró al planeta tonelada y media de desechos sólo en ese tiempo, y mostró
una vez más que las decisiones individuales con impacto son
posibles. Aquí, más hábitos caseros en pro de la sustentabilidad:
Tolerancia cero a los
empaques superfluos
Centros de acopio de reciclables: recuperamexico.com,
proambi.com, reciclaelectronicos.com y ecoce.org.mx.
2
De acuerdo con cifras del inegi, cada mexicano genera 769 gramos de basura al día (y en el df el número se eleva hasta dos
kilogramos). Diariamente se recolectan 86 343 toneladas en
todo el país, de las cuales se trata 6%. 87% va a parar a tiraderos
a cielo abierto (sólo 13% de los 1 882 sitios de disposición final,
son rellenos sanitarios). Reducir, reutilizar y reciclar la cantidad de basura que se produce ahorra espacio, contaminantes,
emisiones, agua y energía.
Ser unplugged (en la
medida de lo posible)
Secar la ropa al aire libre en lugar de usar la secadora durante seis meses disminuye en 320 kilos la emisión de CO2 al año.
Al cambiar los focos comunes por lámparas de bajo consumo, que utilizan 60% menos electricidad, se reduce la emisión en 140 kilos de CO2 al año. De los hábitos domésticos
con impacto positivo, ésta es una de las medidas de las que
los consumidores son más conscientes (probablemente porque
un ahorro de energía también implica un ahorro económico).
Al reducir 10% la basura personal, se ahorran más de 500
kilos de CO2 al año. Comprar alimentos a granel, no usar bolsas
de plástico, preferir artículos sin envases ni moños e imprimir lo
menos posible son algunas estrategias para lograrlo.
El inegi indica que en nueve de cada 10 viviendas se reportan prácticas relacionadas con el ahorro de electricidad. 88%
de los encuestados apaga la luz cuando no está en una estancia
y 53% ya utiliza focos ahorradores.
En México se desechan 22 millones de toneladas de papel,
que si se reciclaran ahorrarían 33% de la energía que se precisó
para fabricarlo y 28 000 millones de litros de agua.
19
3
Atención al agua
Cada familia destina cerca de 2 000 pesos anuales a comprar agua embotellada, más del doble de lo que cuesta un filtro
de agua de buena calidad que puede durar varios años.
Una llave que gotea pierde casi 1 900 litros de agua al mes (suficiente para bañarnos unas 100 veces). Dejar el grifo abierto
al lavar los trastes puede gastar 120 litros de agua en una sola
ocasión. Lavar el carro con una manguera desperdicia más de
300 litros.
En todos los hogares, el escusado es el mayor derrochador.
Cuando se jala la palanca, se pierden hasta 10 litros (si no se
puede adquirir uno de bajo consumo, introducir dos botellas
llenas de agua en la caja logrará que se consuman cuatro litros
menos en cada descarga).
5
Un metro cuadrado de azotea verde atrapa un kilo de CO2 y
genera el oxígeno requerido por una persona en un año. Los
jardines en los techos reducen el efecto “isla de calor” en las
ciudades y absorben hasta 75% del agua de lluvia, lo que alivia la presión de los sistemas de drenaje. Funcionan también
como aislantes acústicos y aportan varios beneficios para la
salud (como reducir el estrés y la presión arterial, mejorar
la atención y los índices de recuperación de enfermedades). Incluso, las plantas de interior son más que un objeto decorativo para las personas y el entorno: limpian el aire y
reducen la contaminación en los espacios hasta en 80% (las
mejores para este fin: la Sansevieria o Espada de San Jorge,
las Dracaenas, las cintas (Spotiphyllum), la planta de bambú
(Chamaedorea) y la hiedra (Hedera belix).
En México se consumen 364 litros de agua por persona al
día; más del doble que en Europa, donde se usan alrededor de
150 litros diarios.
4
Generar oxígeno
Comprar un filtro
Pese a que las autoridades insisten en que 98% de los municipios y delegaciones tienen servicio de agua potable, 73% de los
hogares compra agua en garrafón o botella. Según el último
estudio de la Beverage Marketing Corporation, realizado en
2010, México es el mayor consumidor de agua per cápita del
mundo. Se compran 200 000 botellas de plástico cada hora, de
las cuales sólo se recicla 21% (según la Asociación para Promover el Reciclado del pet); el resto va a parar a tiraderos a
cielo abierto.
Un estudio realizado por la American Chemical Society
aseguró que si se reemplazaran por azoteas verdes los techos
de todos los edificios de un área urbana del tamaño de Detroit,
con una población de un millón de personas, lograrían capturarse 55 000 toneladas de CO2, el equivalente a eliminar el
emitido por 10 000 vehículos utilitarios deportivos de tamaño
medio por un año.
Fuentes: Agencia de Gestión Urbana del DF (agu.df.gob.mx) I Ciceana I Gran Libro de la Casa Sana (Martínez Roca) I Greenpeace I Inegi I
Journal of Environmental Science & Technology I Las Páginas Verdes I nasa (nasa.gov) I Profeco I Semarnat I todocarton.com.mx
PERSONA
20
Tender la ropa al sol (y otras conductas domésticas que protegen el planeta)
21
10
PARA CAMBIAR A MÉXICO
Por Alfredo Narváez Lozano,
Francisco Martínez Nieto y Gerardo Lammers
Los políticos lo recalcan una y otra vez, y nadie lo duda: el país necesita un cambio. Pero,
¿cómo lograr la transformación que México requiere más allá de los desgastados discursos?
Para responder a esta pregunta, Crónica ambiental exploró qué es lo que otros
países, estados y regiones, no necesariamente con más recursos, están haciendo —en términos
de proyectos, planes, estrategias y políticas públicas— para potenciar a sus sociedades,
atendiendo retos globales —como el cambio climático, la protección de la biodiversidad, la
escasez de agua o el manejo de la basura—, que enfrenta el planeta. De la soberanía
alimentaria a la educación y de Ecuador a Finlandia, te presentamos 10 ejemplos exitosos
en el cuidado del medio ambiente que son compatibles con el desarrollo económico.
CENTR AL
01 Sobe-
ranía
Alimentaria
Japón protege de modificaciones genéticas
sus diferentes variedades de arroz
Japón
J
apón, la tercera mayor economía del mundo después de Estados Unidos y China, no permite, por ley, ningún cultivo
con semillas genéticamente modificadas dentro de sus islas.
Y eso incluye al alimento base de la dieta de sus 127 millones
de habitantes: el arroz y sus diferentes variedades, entre ellas el
arroz japonés o japónica, que se caracteriza por su textura única
y carácter pegajoso. En promedio, según la FAO, cada japonés
consume al año 59 kilos (6.7 kilos es el consumo per cápita en
México; 140 kilos en Madagascar). El país del sol naciente es el
noveno productor mundial.
Aunque en la actualidad existe un intenso debate global en
torno a los impactos (positivos y negativos) del uso de transgénicos en asuntos tales como la biodiversidad y la salud, la postura del gobierno japonés es no admitirlos dentro de su territorio
(curiosamente sí invierte en el desarrollo de arroces transgénicos biofortificados en otras regiones del planeta). Esta postura
está en consonancia con el sentir de ciudadanos y organizaciones —como la Unión de Consumidores de Japón— que rechazan el uso y la ingesta de productos que contengan Organismos
Genéticamente Modificados (ogm). Los científicos que están en
contra señalan que la inclusión de estos genes manipulados podría provocar efectos nocivos en la salud humana y una pérdida
en términos de biodiversidad.
Existen razones culturales que influyen en el rechazo que
los japoneses manifiestan contra los arroces genéticamente modificados y los transgénicos en general. El budismo sintoísta, la
religión mayoritaria, le da una especial importancia a la pureza
y eso incluye a los alimentos. El arroz, más que un alimento, es
un símbolo nacional. No en vano, desde que empezó a plantarse
este cereal (originario de China, según algunos historiadores; o
de India, según otros) hace 2 400 años, el calendario del cultivo del arroz domina el tiempo japonés. Se afirma que la humildad, una de sus virtudes más apreciadas, es como el arroz. Su
gastronomía pone especial énfasis no sólo en la presentación de
su amplia gama de platillos (elaborados muchos de ellos a base
de arroz), sino a la calidad de sus ingredientes. Los japoneses
se sienten orgullosos de su arroz.
Además de prohibir la siembra de transgénicos en sus colinas y laderas (73% del país es montañoso y está cubierto de
bosques), el gobierno japonés impone un arancel de 800% a la
importación de arroz.
México
¿Qué habría que
hacer en México
siguiendo el ejemplo
japonés?
Proteger de modificaciones genéticas las miles de variedades
de maíz que existen a lo largo y ancho del territorio nacional
(adaptadas a diferentes ecosistemas), ya que el maíz no sólo es
el alimento base, sino que es su centro de origen genético: no
podemos arriesgar este invaluable acervo, producto de 8 000
años de cuidadosa domesticación por parte de cientos de generaciones de agricultores desde tiempos prehispánicos. La
alteración o pérdida por medios artificiales podría tener consecuencias negativas para la salud y la alimentación de millones
de personas, para la cultura mexicana y también para el medio
ambiente. Si los nuevos genes patentados contaminan la enorme diversidad genética de esta planta se corre el riesgo de perder
genes únicos para luchar contra los efectos del cambio climático, pues cada variedad ya está adaptada a los diferentes climas
—algunos de ellos francamente agrestes— de México, mientras
que el maíz transgénico requiere, por ejemplo, condiciones óptimas de agua y fertilizantes. En este sentido, los maíces mexicanos constituyen una póliza para el futuro.
Aunque hasta ahora en México no se cultiva maíz transgénico de manera comercial, las presiones por parte de las seis
empresas fabricantes (Monsanto, Syngenta y Dupont Pioneer,
entre otras) por entrar son muy fuertes. Está en marcha un proceso judicial que varias organizaciones civiles como Colectivas
AC y Fundación Semillas de Vida entablaron contra estas poderosas trasnacionales. Las asociaciones mexicanas argumentan que la introducción de maíz transgénico dentro de nuestras
fronteras violaría tres derechos: a la alimentación, al medio ambiente sano, y al patrimonio cultural y natural. Mientras tanto,
al interior del gobierno mexicano hay un debate: organismos
como la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la
Biodiversidad (Conabio) advierten que el uso de transgénicos
podría no ser conveniente, otros, como la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación
(Sagarpa), no tienen mayores objeciones.
A falta de pruebas contundentes sobre el daño cabal que
pueden causar los transgénicos, es fundamental proteger todas
y cada una de las diferentes variedades de maíces con que contamos. Se trata de un tesoro no sólo nacional, sino mundial.
02 Cuidado
del
Agua
La agricultura de precisión de Israel
Israel, un país creado en 1948, más pequeño que el Estado de México, desértico, ubicado en una región políticamente inestable y
con sólo 20% de su superficie cultivable, se destaca por el uso ultraeficiente del agua en la agricultura. Esto lo ha logrado gracias a
sus vanguardistas sistemas de riego por goteo, los cuales emplean
tecnologías satelitales de monitoreo para conocer en tiempo real el
estado de sus diferentes cultivos.
Empresas israelíes como Netafim (fundada en 1965 en el
kibbutz Hatzerim) han jugado un papel clave en esta revolución, ya
que sus sistemas de riego, que operan con microtubos elaborados
con sofisticados plásticos, ofrecen hasta 80% más eficiencia que
los sistemas de riego abierto.
Como resultado, esta nación de poco más de ocho millones de
habitantes tiene 95% de autosuficiencia alimentaria, con lo cual
fortalece su seguridad nacional, vende tecnología, asesora a países en desarrollo y se da el lujo de exportar flores frescas a Europa
todos los días.
Eficientar el uso del agua para la agricultura implementando
no sólo sistemas de riego por goteo y por aspersión en todo el país,
sino normativas y programas de capacitación, así como políticas
transversales que involucren a las diferentes dependencias oficiales
vinculadas con el tema.
En zonas privilegiadas como El Bajío, aún predomina el riego
a cielo abierto que pierde grandes cantidades por evaporación, lo
cual es preocupante, pues se espera que la desertificación, presente
en buena parte de los estados del norte, se extienda al centro del país.
Instituciones gubernamentales como la Sagarpa y la banca de desarrollo deberían hacer más accesible la compra de equipos mediante
créditos blandos. La grave sequía que azotó al país en 2012 —y que
hizo necesario cambiar las reglas del Fondo Nacional de Desastres
que no otorgaba recursos para afectados por sequías— es una prueba de que el clima está cambiando y que cada vez será más costoso,
en muchos sentidos, no adaptarse.
¿Qué habría que
hacer en México
siguiendo el ejemplo
israelí?
03 Protec-
ción
al clima
La economía cero carbono de Suecia
Suecia es el país líder en el desarrollo de una economía cero
carbono, es decir, que no emita emisiones de CO2. Cuenta con
ocho instancias oficiales —como la Agencia Sueca de Protección Ambiental, creada en 1967—, involucradas en la política
ambiental. Del trabajo gubernamental han surgido documentos claves —como el Código sobre Medio Ambiente (1999) y la
Estrategia Sueca de Desarrollo Sostenible (2003)— para diseñar
políticas e instrumentos que incentiven la sustentabilidad y que
han puesto énfasis en los sectores del transporte y la energía. En
1990 se introdujo el impuesto a los combustibles derivados del
petróleo. Y en 1995 se formó la Asociación Nacional de EcoMunicipalidades que busca reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Kalmar, una pequeña ciudad del sur, ha servido de prototipo para algo que se pretende replicar en el resto
del país: sustituir sus calentadores eléctricos, de gas y de aceite
por un modelo de calefacción distrital que usa biocombustibles.
La estrategia sueca para convertirse en economía cero carbono consta de tres etapas: Para 2020 contar con 50% de energía
renovable, así como lograr 40% de reducciones de gases de efecto invernadero; para 2030, que su flota vehicular no dependa de
energías fósiles; y para 2050, contar con un suministro energético sostenible y eficiente sin emisiones de CO2 a la atmósfera.
Hay razones para pensar que Suecia va bien encaminada: en
2009 emitió 60 millones de toneladas de CO2, 3.6 millones de
toneladas menos que en 2008 (una reducción de 17% en comparación con 1990). 77 pueblos y ciudades han alcanzado la categoría de eco-municipalidades. Mälmo, Väjxo y Estocolmo son
modelos de sustentabilidad urbana. Esta última obtuvo en 2010
el título de “Capital Verde Europea”.
¿Qué habría que hacer en México
siguiendo el ejemplo sueco?
Planes transexenales, con metas muy claras, a corto, mediano y
largo plazo, y asegurar su cumplimiento. Impulsar estrategias
de movilidad. Urge desincentivar el uso del automóvil en todo
el país. Una manera de hacerlo sería eliminando el subsidio a la
gasolina y demás combustibles fósiles.
Cabría ensayar la reducción de combustibles fósiles en las
ciudades, con un proyecto piloto como el de Kalmar. Tequisquiapan, que cuenta con cierta infraestructura solar y geotérmica pudiera ser una opción. El Gobierno Federal se comprometió
en la pasada cumbre de cambio climático celebrada en Nueva
York, a que un tercio de su producción energética sería renovable en 2018.
04 Salud
Derechos
del consumidor:
El sistema - semáforo de etiquetado de alimentos
procesados de Inglaterra y Ecuador
A finales de 2012 el gobierno británico, en respuesta a los altos índices de obesidad de su población, implementó un sistema de etiquetado para informar, con sólo un vistazo, y a todo tipo
de consumidores (niños, adultos mayores, ciudadanos inmigrantes
que no dominan el idioma inglés) sobre los contenidos de grasas saturadas, sal, azúcar y calorías de los alimentos procesados. Se trata
de una etiqueta-semáforo: el rojo es alerta máxima; el amarillo es
advertencia; y el verde, cero riesgo.
Dicho sistema ha probado su eficacia, como lo muestra el apoyo
de prestigiadas organizaciones como la British Medical Association y la Consumers International. Tan es así que, en agosto pasado,
Ecuador se convirtió en el primer país de América Latina en adaptarlo a su territorio.
A sólo unos meses de su implementación, la Agencia Nacional
de Regulación y Control Sanitario de Ecuador ha declarado que este
proyecto ha dado resultados positivos. A saber: algunas empresas
han reformulado sus productos para que éstos contengan niveles
menores de grasas, azúcar y sal.
Este servicio que orienta la decisión de compra del consumidor
se suma a otras valiosas iniciativas de certificación de alimentos,
como lo es, por ejemplo, el eco-etiquetado (implementado en Suecia desde 1989), que garantiza que el impacto ambiental a lo largo
del ciclo de vida de los productos y servicios haya sido examinado
y aprobado.
Implementar un sistema similar cuanto antes, considerando el
grave problema de obesidad que se tiene en el país. Según el portal
El Poder del Consumidor, el etiquetado que actualmente existe en
México —desarrollado por la industria—, no sólo es de difícil lectura, sino engañoso.
En noviembre pasado, el diputado Fernando Bribiesca presentó
ante la Cámara la iniciativa del etiquetado en forma de semáforo (lo
que supone una modificación al artículo 212 de la Ley General de
Salud). La transformación de esta iniciativa en ley estaría en consonancia con la “Estrategia Nacional para la Prevención y Control de la
Obesidad y Diabetes”, del Programa Sectorial de Salud del Gobierno
Federal. Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad está
asociada en México a 300 000 muertes al año. 26% de los niños mexicanos, entre cinco y 11 años, padecen obesidad.
¿Qué habría que hacer
en México siguiendo
los ejemplosinglés
y ecuatoriano?
05 Urba-
nismo
Medellín, un proyecto de ciudad construido
desde la ciudadanía
Durante años, Medellín tuvo el estigma de ser una ciudad
violenta controlada por narcotraficantes. Hasta que, en 2003,
impulsado por el frente cívico Compromiso Ciudadano por
Colombia, Sergio Fajardo ganó la alcaldía (2004-2007) de manera arrasadora. Bajo la guía de este matemático y profesor, que
llegó detestando la política en un sentido tradicional, la ciudad
inició un proceso de transformación, con especial atención en
las mujeres y los pobres, con el lema “Medellín, la más educada”.
A sabiendas de que la violencia encierra y aisla, la estrategia de Fajardo y su equipo (a los cuales hizo firmarles compromisos éticos y de transparencia) consistió en generar obras de
gran impacto en el espacio público, con la colaboración de la
ciudadanía. Destinó 40% del presupuesto anual de la ciudad
a rubros educativos. Llevó a cabo proyectos como “La Escuela
Busca al Niño” y “Emprendimiento Social”, así como los llamados Proyectos Urbanos Integrales (pui): intervenciones en
colonias pobres, realizadas a partir de las necesidades expresadas por los propios colonos. Cinco parques-biblioteca (diseñados por prestigiados arquitectos colombianos), 10 nuevas
escuelas y ludotecas en zonas marginadas, así como el MetroCable, un sistema de funicular que permite a los vecinos de la
periferia pobre llegar al centro, figuran entre sus obras más
emblemáticas. Redujo el índice de homicidios de 381 casos por
cada 100 000 habitantes, a 28.
El premio que Medellín obtuvo en 2013 como “Ciudad Innovadora del Año”, por encima de Nueva York y Tel-Aviv, en
buena medida se debe a las ideas y honestidad de este político
sui generis.
¿Qué habría que hacer en
México siguiendo el ejemplo
de Medellín?
Atender, por principio de cuentas, a las zonas más marginadas
del territorio nacional con proyectos urbanos y educativos dignos e incluyentes. Si pueden contribuir a enriquecer el espacio
público, qué mejor. Sería una forma de comenzar a combatir la
inequidad que existe en el país.
Aunque la ciudad de México está despertando de un marasmo de décadas y otras ciudades del país como Guadalajara,
León o Tijuana, han dado algunos pasos interesantes, falta mucho por hacer en términos de innovación urbana. El transporte urbano sigue siendo una pesadilla, lo mismo que el acceso a
servicios públicos. La nueva Secretaría de Desarrollo Territorial
busca solucionar el problema con mayor regulación del ordenamiento del territorio, pero eso tomará años.
El caso de Medellín de esperanzas a las regiones más castigadas del país y demuestra que no es necesario esperar a que
todas las iniciativas surjan del Gobierno Federal. Muchas ciudades medias del país podrían ser el próximo Medellín: Celaya,
Ciudad Juárez, por ejemplo. Son los líderes con una idea precisa
de qué hacer por la sociedad y somos los ciudadanos participativos los que debemos ejercer el derecho a tener la última palabra.
06 Protec-
ción
forestal
Las nuevas estrategias de Acre, Brasil,
para cuidar los bosques
Entre los años 1970 y 1990 los extensos bosques del estado brasileño de Acre eran víctimas de una depredación rampante a manos
de compañías madereras y ganaderas. Francisco Chico Mendes,
gran figura del ambientalismo brasileño de la época, encabezó
entonces un movimiento para promover un modelo sustentable
de desarrollo, que sustituía la deforestación incontrolada por la
recuperación de actividades tradicionales y con mucho menor
impacto ambiental, como la recolección de caucho o de nueces
de castaña. El asesinato de Chico en 1988, a manos de latifundistas de la región, tuvo un efecto definitivo en el porvenir de los
bosques de Acre, al llamar la atención internacional, detonar la
expansión del movimiento y manifestarse en las políticas públicas del Partido de los Trabajadores, que tomó el poder hacia
finales de la década de 1990.
Los numerosos marcos regulatorios implementados por el
gobierno desde entonces —entre ellos la Ley Chico Mendes—
han buscado un balance entre el crecimiento económico y la
preservación de los bosques, mediante acciones como la división organizada de la tierra, que rompió con la ambigüedad en
los derechos de propiedad que tantos problemas causaba entre
habitantes y terratenientes; un programa estatal de pagos por
servicios ambientales, para incentivar la vigilancia del bosque
y las prácticas sustentables de agricultura –especialmente los
métodos tradicionales indígenas-; y la creación de nuevos mercados, como el cultivo de peces o la fabricación de condones,
industria que emplea recursos forestales no madereros, como
el caucho.
Con estas medidas el producto interno bruto de la región
creció durante la primera década del nuevo siglo a un ritmo mayor que el de la economía brasileña, mientras que, según el Fondo para la Defensa del Medio Ambiente —ong ambientalista
con base en Nueva York—, la deforestación disminuyó hasta en
un 70%. Desde 2008 una nueva política impulsada por el Estado
prevé que esta tasa pueda bajar hasta 80% dentro de cinco años.
Los bosques y los
nuevos mercados.
¿Qué habría que hacer en
México siguiendo el ejemplo
brasileño?
México figura en la lista de los países con mayores recursos
forestales y también en la de aquéllos que presentan la mayor
deforestación en los últimos 20 años. Más allá de las estrategias de restauración, la experiencia en Acre sugiere acciones en
al menos tres frentes: el económico, relacionado con la creación
de industrias alternativas basadas en prácticas no destructivas del ambiente; el social, orientado a generar mejores condiciones de vida para los pobladores, sin criminalizar sus
prácticas tradicionales; y el ambiental, mediante la conservación y la apertura de programas de subsidios para vigilar y mantener relaciones sustentables con el bosque.
07 Energía
El modelo nuclear de Francia
El cambio climático ocasionado por la intervención humana
está haciendo a muchos ambientalistas reexaminar su posición acerca de la energía nuclear. Y sus defensores apuntan al
ejemplo de Francia, que produce —de manera segura—, más
del 70% de su electricidad de esa fuente, emitiendo niveles
bajísimos de CO2 a la atmósfera. El origen del proyecto nuclear francés se remonta a la crisis del petróleo en 1973, cuando el primer ministro Pierre Messmer anunció un ambicioso
programa para dotar al país de una infraestructura nuclear
que produjera electricidad para toda la nación, conquistando,
así, la independencia energética. El trabajo para construir las
tres primeras plantas inició ese mismo año y en los próximos
15 se instalaron 56 reactores.
En la actualidad, Francia cuenta con un sistema de 19 centrales nucleares con un total de 58 reactores (la mayoría de doble
circuito), gestionado por una serie de organismos encargados
de la investigación, construcción y explotación de las centrales,
así como de la seguridad en las instalaciones. Según estimaciones del gobierno de Alemania, la posibilidad de accidente en
una central nuclear es de 0.3% para Europa.
Su electricidad no sólo es la más barata de Europa, sino que
este país es el mayor exportador neto en el mundo. Francia ocupa el segundo lugar, detrás de Estados Unidos, por cantidad de
energía nuclear y primero por densidad de población.
¿Qué habría que
hacer en México
siguiendo el ejemplo
francés?
Aprovechar las décadas de experiencia de Laguna Verde e invertir en una nueva generación de reactores nucleares, eficientes
y seguros, ubicados en estados de la República con baja o nula
incidencia sísmica como Durango, San Luis Potosí, Zacatecas
y Yucatán. Ello estaría en consonancia con una estrategia de
diversificación de fuentes energéticas.
La escasez de petróleo de fácil acceso (una de las razones que
motivaron la Reforma Energética del presidente Peña Nieto),
está colocando al país en una situación de cada vez más dependencia energética. Y si a esto sumamos las acciones que México,
como todos los países del globo, deben emprender para frenar
el cambio climático, un modelo energético como el nuclear podría ser una alternativa. “México tiene dos reactores un poco
antiguos de tecnología americana y estamos dispuestos a emprender una cooperación en este sector”, declaró el presidente
francés François Hollande en su más reciente visita a México, en
abril pasado, en la que se firmó el Acuerdo de Cooperación para
el Desarrollo de los Usos Pacíficos de la Energía Nuclear. En
la actualidad, nuestro país produce 4% de electricidad usando
esta tecnología.
08 Internet
El impacto del social media en las políticas
ambientales de la industria
El uso de Internet como escenario para organizar y movilizar demandas se remonta a su propio origen como tecnología masificada.
Ya en 1994, una coalición de grupos ambientalistas —entre ellos Defenders of Wildlife, Sierra Club o Greenpeace— coordinó un movimiento en Internet para denunciar la indolencia ambiental presente
en el Tratado de Libre Comercio. Era tan sólo un pequeño adelanto
de la predominancia que este medio iba a adquirir en la discusión
pública sobre estos temas.
Un par de décadas después, la llegada de las redes sociales virtuales no sólo ha visibilizado las buenas o malas prácticas ambientales de las industrias, sino también su credibilidad pública como marcas y su posicionamiento en los mercados. En 2012 el escándalo, mal
administrado por Nestlé en sus redes sociales, ante la acusación de
Greenpeace de fomentar la tala de bosques en Indonesia, mediante la
compra masiva de aceite de palma, culminó con la exclusión de este
ingrediente de sus procesos de producción. Un éxito similar ha tenido otra campaña de Greenpeace donde más de un millón de firmas
electrónicas logró que la empresa de juguetes Lego rompiera sus relaciones con la petrolera Shell, a la que proporcionaba una imagen
aceptable entre el público infantil.
Mediante otra estrategia, la página Change.org, dedicada a la
publicación e impulso de peticiones sociales en diversos rubros, se
jacta de liquidar prácticas ambientalmente cuestionables —o abiertamente destructivas— por parte de emporios como Kellogg’s, General Mills, GAP o Unilever. Todo ello mediante la participación de
millones de usuarios que almacenan sus firmas en el sitio y comparten la demanda dentro de las redes sociales. Se materializa una forma de participación social que, con todo y sus limitaciones, obtiene
resultados sin mediaciones o demoras.
Impulsar el sentido y el valor político del activismo digital. Según
números del Banco Mundial, el 43% de la población en el país tiene
acceso a Internet. De ellos, nueve de cada diez cuentan con registro
en alguna red social. Sin embargo, el activismo digital se encuentra
muy poco extendido. Es necesario clarificar la relación de la participación ciudadana con el logro de objetivos concretos y posibles, divulgar los procesos de las políticas públicas para saber cómo incidir
en ellos y promover la imaginación política, que permita la configuración de movimientos robustos pero también creativos
y carismáticos.
¿Qué habría que hacer
en México siguiendo
estos ejemplos de las
redes sociales virtuales?
09 Manejo de
residuos
¿Qué habría que hacer en México
siguiendo el ejemplo de Alemania?
Diseñar un sistema de aprovechamiento y fomentar una
cultura pública del tratamiento de la basura. México se encuentra entre los mayores productores de basura en el mundo; sin
embargo, la solución predominante continúa basándose en
los rellenos sanitarios, dentro de los cuales, según la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, se alcanza una
tasa de reciclaje menor al 3%. Es necesario diseñar estrategias
que integren a los sectores públicos, sociales y empresariales.
Por otra parte, la conformación de cooperativas de reciclaje entre las comunidades dependientes del manejo de los residuos
puede combinar beneficios sociales y ambientales, como lo demuestra la experiencia en Sao Sebastiao, Brasil.
ón
cac
i
Ed
u
El crecimiento de la industria alemana ha sido por muchos años
equivalente al de sus residuos, contribuyendo junto con su extensa población —más de 80 millones— a la generación de más
de 40 millones de toneladas de basura por año. Durante años,
el manejo de estos residuos se limitaba a deshacerse de ellos
mediante acciones no sistematizadas, carentes de métodos de
reciclaje o de preocupación alguna para la separación entre los
residuos de la industria y los domésticos.
La entrada de la Ley de Economía Circular y Residuos, en
1994, que promueve una economía de ciclo cerrado, ha logrado que la basura comience a eliminarse incluso antes de que
exista, pues los fabricantes deben diseñar sus productos y empaques evitando materiales superfluos o no reciclables. Una vez
convertidos en basura, los productos son reciclados mediante
un programa público de separación que precisa de hasta ocho
contenedores diferentes, o transformados, mediante plantas
de incineración, en electricidad. Los residuos finales, como escombros y materiales peligrosos, son almacenados en rellenos
sanitarios sustentables.
Gracias a este programa, los alemanes son quienes mejor
reciclan, pues recuperan casi el 70% de sus residuos domésticos. Este logro los ha motivado para proyectar un programa de
cero residuos para 2020. Mientras tanto, importan decenas de
toneladas de basura de países como Italia, de quienes reciben
importantes recursos para procesar y reciclar sus desperdicios.
inc
lus
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La desaparición gradual de la
basura en Alemania
ca
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y
ita
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tos
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en pr
10 Edu-
cación
La formación de ciudadanos
innovadores de Finlandia
Según el índice Better Life de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (ocde), Finlandia es uno de
los países que mejor protegen sus recursos ambientales. Este
resultado está sostenido por eficaces políticas ambientales, una
cultura ambientalista de avanzada y, fundamentalmente, un
notable sistema educativo.
Las cosas no han sido siempre así. Durante la época de la
posguerra, la economía finlandesa, cuyo eje era la explotación
forestal, estaba sumida en una profunda crisis. Hasta 1968, la
educación en Finlandia se regía por la desigualdad, pues distinguía entre los estudiantes talentosos y el resto, ofreciendo
diferentes oportunidades según el caso. El punto de inflexión
tuvo lugar en la década de 1970, cuando el gobierno, mediante
un debate parlamentario, decidió qué tipo de educación quería
para sus ciudadanos. El modelo finlandés, que despierta tanta
atención en el mundo entero, está soportado en una educación
inclusiva, pública, gratuita y lúdica, en la que los alumnos, en
lugar de aprender contenidos, desarrollan proyectos que resuel-
PAR AL I P ÓM ENO S
De la imposibilidad de un
contrato natural (II)
POR DANIEL SÁNCHEZ POITEVIN / @Dapoitevin
ven problemas. Quizá cueste trabajo creer que en el país
nórdico, los alumnos tienen pocas horas de clases, tareas
mínimas y deambulan por los salones sin uniforme… y
sin zapatos.
Un aspecto clave es la atención especial que se le otorga a la formación de su planta docente. El gobierno cerró
el 80% de las escuelas de Pedagogía y Educación, dejando
sólo las mejores. En un país como Finlandia donde la clase
media es mayoría, los profesores, que reciben un sueldo tan
bueno como el de un ingeniero o abogado, requieren el nivel de maestría para impartir clases.
Desde que comenzaron a aplicarse, Finlandia ha
ocupado los primeros lugares en las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (pisa,
por su siglas en inglés), hecho que contrasta con el presupuesto que el gobierno destina a la educación, que no
figura entre los más altos. Pero, sin duda, el logro más importante del sistema educativo finlandés, más allá de pruebas y escalafones, es formar ciudadanos innovadores y, por
qué no decirlo, felices.
¿Qué habría que hacer
en México siguiendo el
ejemplo finlandés?
Distribuir estratégicamente los recursos destinados a la
educación. En la actualidad México invierte un porcentaje de su Producto Interno Bruto muy similar al de Finlandia; sin embargo, las posiciones de ambos países en
el índice de educación de la OCDE son diametralmente
opuestas. Es necesario ampliar el margen de maniobra
del presupuesto que el Gobierno Federal otorga a la Secretaría de Educación para atender rubros hasta ahora
desfavorecidos como la capacitación de los maestros, el
fomento de la cultura educativa o el impulso a la infraestructura escolar. Todo ello, teniendo una idea clara sobre
qué es lo que implica una enseñanza eficaz de acuerdo
con la realidad de nuestro país.
D
ecíamos en la columna anterior que términos como
naturaleza, sustentabilidad, cambio climático, etcétera, se han vuelto nociones de uso común que más que informarnos y alfabetizarnos sobre la emergencia ambiental, nos
alejan de ella, al ser conceptos vacíos dentro de una narrativa ideologizada y despolitizada. La falta de una crítica de
sus propios términos han vuelto al ambientalismo (incluida
buena parte de la ciencia y política) más una religión que un
organismo crítico y racional. Se trata de explorar las posibilidades de politizar, de devolver el debate público a la realidad
mundial, no de negar los problemas ambientales actuales ni
sus posibles consecuencias.
El filósofo esloveno Slavoj Žižek plantea en su libro
¡Bienvenidos a tiempos interesantes! de qué modo un desastre natural no sólo es un evento condicionado por procesos
sociales, sino que en su mayoría somos los culpables de que
dichos sucesos existan. En sentido estricto, la Tierra no tiene desastres; no es que una erupción volcánica suceda para
destruir bosques y fauna, o que las inundaciones anuales del
Nilo antes de la humanidad causasen pérdidas incuantificables en las colonias de insectos que habitaban en la vera del
río. Incluso con seres humanos de por medio, no es lo mismo
un terremoto arriba de siete grados Richter en Japón que en
Haití. El desastre está condicionado a situaciones sociales
muy específicas, es casi un evento sociopolítico.
No se quiere decir con esto que no pueda haber un evento
planetario catastrófico, sino que nuestro modo de afrontar
y entender los fenómenos naturales no debe ser desde una
perspectiva ambiental, al modo de una naturaleza desbocada por una desincronización climática que la actividad humana provoca, sino desde la perspectiva política, asumiendo que las causas y consecuencias son en buena medida un
producto humano. Dice Žižek en el libro antes citado: “El
verdadero culpable no es la BP [British Petroleum] (aunque,
para evitar cualquier malentendido, creemos que debe ser
castigada lo más severamente posible), sino la demanda que
nos empuja a una producción de petróleo que se desentiende
de las consideraciones ambientales”.
CRÓNICA
POR JULIA PRIOLLI
34
L
a última noche del siglo XX, en Guarda do Embau, un
balneario en el litoral sur de Brasil, un grupo de mujeres
—casi adultas o casi adolescentes— se desesperaban por la falta de agua. No buscaban beberla: querían bañarse. La sal, ese
mismo mineral con el que los brasileños supersticiosos suelen
cubrirse para espantar el mal de ojo, maltrata el cabello. Y ninguna brasileña quiere lucir fea en Año Nuevo, sobre todo en el
nuevo milenio. La costumbre dicta que la ropa que se usa en la
noche vieja marca la suerte del año siguiente. Pero una cabellera maltratada por la sal marina era un mal presagio. “Entonces
decidimos lavarnos los cabellos con agua mineral”, dice Diana
Bouth, modelo, presentadora de un programa sobre maternidad en el canal GNT y mujer de un surfista, mientras recuerda
el episodio una década después. Dice que desde entonces su cabello nunca había sido tan suave, liso, luminoso, intenso, dócil
ni flexible. Así que, en ocasiones importantes, Diana Bouth no
deja de usarla. “No puedo bañarme con agua mineral todos los
días porque no soy Cleopatra”, dice resignada. “Pero puse un
filtro en mi ducha”. Cuando no tiene tiempo de pasar por el salón de belleza, Bouth se lava la cabeza con agua mineral. “Una
botella de un litro y medio basta”. Sólo es cuestión de darse un
último enjuague libre de cloros, fluores, carbonatos y tantos
otros aditivos que tiene el agua que fluye a través de las tuberías
de las ciudades.
Diana Bouth se maquilla como las paulistas, que se maquillan porque no toman Sol. Bouth toma sol como las cariocas, que no se maquillan porque están siempre bronceadas.
Las cariocas dicen que el maquillaje envejece. Las paulistas
argumentan que lo que envejece la piel es el Sol. La verdad
es que no se broncean porque en Sao Paulo llueve 100 días al
año. Hoy Bouth, quien creció entre Sao Paulo y Río de Janeiro,
tiene dificultad para definir dónde está su residencia fija, y se
broncea y se maquilla porque se lo exige el trabajo. La mujer
que se lava el pelo con agua mineral se siente vieja, mientras
con nostalgia recuerda el viaje que hizo con sus amigas. “Todo
eso pasó cuando aún era joven”. Hoy, a los 30 años, siente
como si se tratara de los caprichos de una juventud perdida
en otro siglo, aunque el agua que usa para bañarse es bastante
más vieja que ella. “Las aguas subterráneas muy antiguas son
llamadas aguas fósiles”, dice el profesor Antonio Mozeto, que
estudia acuíferos, es decir, las formaciones geológicas donde
se almacena el agua bajo la tierra. Las aguas que Bouth usa
para lavar sus cabellos son aguas jóvenes, aunque tengan siglos de existencia. “La edad del agua — explica Mozeto— es
determinada por el tiempo que transcurrió desde que llegó al
acuífero hasta el momento en que fue almacenada”. Cuanto
más antigua el agua, más inmaculada. Entre las mujeres es un
inconveniente llegar intacta a una edad avanzada. Sin embargo, toda forma de vejez tiene algo de sacro. “Me siento mayor
pero más interesante”, admite Bouth, quien nunca abdicó del
capricho juvenil de lavarse el pelo con agua mineral.
Durante el carnaval de 2011, mientras Bouth corría olas con
su marido en Ipanema, Marcia Moribe, una funcionaria de la
empresa de distribución de agua potable en Sao Paulo se curaba de una gripe. Había llovido todos los días del carnaval, y un
frío fuera de lo común para marzo debilitó a buena parte de los
paulistas. A Moribe no le molestaba no poder irse de rumba.
Esta química descendiente de japoneses habla solamente lo
necesario. No se ríe con sus colegas de trabajo, todos químicos,
que tampoco suelen reírse entre ellos. Moribe tenía sólo una
preocupación: si su nariz seguía tapada, no podría participar
en un panel de evaluación organoléptica, un análisis sensorial que la ley exige a las empresas que abastecen de agua a las
grandes ciudades. Los técnicos, que ya tienen una sensibilidad
para degustar matices y variaciones en los infinitos sabores
posibles del agua, evalúan las que se distribuyen en Sao Paulo.
Cuando hay una queja, ellos saben el origen del problema. Las
aguas tienen diferentes sabores a causa de los químicos con que
las tratan.
35
El jueves después del carnaval, el primer día útil del año en
Brasil, tras un esfuerzo que no escatimó en antigripales, Moribe está lista para degustar el agua del grifo. Rosangela Ciampi,
su subalterna en la empresa, trae dos Erlenmeyers —esos matraces de laboratorio que abundan en las películas de ciencia
ficción— llenos de agua. El primero huele y se ve feo. Tiene un
color anaranjado y no es potable. El segundo sí, y es para probarlo. Mientras los otros compañeros del panel organoléptico
llegan —faltan dos—, Moribe y Ciampi esperan en silencio.
Cuando llegan los demás, se saludan sólo con un movimiento
de las cejas, y se ponen a mover y oler frenéticamente los botes
que Ciampi llena a cada rato, y enumera con un bolígrafo que
escribe sobre cristal. Evalúan con notas de uno a ocho y apuntan en una hoja de papel con decenas de opciones de olores,
sabores y colores. Moribe sorbe sólo algunos milímetros de
agua, cierra los ojos, luego los abre y apunta algo más. Tras
un largo silencio, murmura: “No es pescado”. Su compañero contesta, con una pregunta que no va dirigida a nadie en
particular: “¿Cuándo será la Semana Santa este año?” Acaso el
sabor de trapo mojado —como lo definió, por fin, Moribe— le
hiciera recordar la fiesta, las chicas o el chocolate que viene
junto con las festividades de Pascua. ¿Puede ser que el único
varón en un grupo de químicas catadoras de agua estuviera
recordando el carnaval mientras probaba agua que sabía mal?
Las aguas mienten y engañan a los sentidos. Lo que el olfato
distingue como un suave aroma cítrico puede ser consecuencia
de la acumulación de un alga que crece en determinada presa o
también de coliformes fecales, es decir, heces. Mientras Moribe
identificaba un suave sabor floral, los periódicos de Sao Paulo
informaban que los habitantes de la ciudad ya no podían soportar el olor de cloro, incluso para bañarse. “Cuando se calienta y
evapora, el olor de cloro queda aún más fuerte”, se quejaba un
entrevistado. Moribe no había leído el periódico y tampoco se
había maquillado. Si lo hubiera hecho, no habría podido participar en el panel. Maquillaje, perfume, mal humor y estrés pueden alterar un análisis sensorial. Cuando fue cuestionada sobre
la noticia que ella no había leído, Moribe dictaminó: “Es el cloro, cuya concentración varía según el punto de distribución del
agua. Si estuviera muy cerca de la estación de tratamiento, por
ejemplo, tendría mayor concentración que en los puntos más
alejados de la red”. Después de un silencio respetuoso, Ciampe
recordó que el cloro añadido siempre estaba dentro de los límites aceptables por el Ministerio de Salud. Las mujeres que no se
maquillan por gajes del oficio confían en el agua del grifo que a
menudo prueban con rigor científico. Y cuando se les pregunta si lavarían su pelo con agua mineral, su mirada adquiere el
gesto de reproche de una profesora frente a un estudiante que
quiere pasarse de listo. La pregunta queda sin respuesta.
Renato Frascino es un sommelier de aguas nacido en la ciudad
de Bebedouro, que en español significa Bebedero y queda al
sur de Brasil. Nunca bebe agua del grifo. Para este analista
sensorial, ni el cloro ni el calcio y ni siquiera el flúor, notable
por haber solucionado el problema de las caries dentales en
las metrópolis brasileñas, son aceptables en un vaso con agua.
Si tiene que probarla, Frascino prefiere escupir. “El agua del
grifo viene de la presa —dice el catador—, que es un reservorio de mierda”. Sentado sobre un sillón de cuero negro, tiene
bajo los pies un tapiz de piel de cebra sobre el que hay una
cucaracha —de esas que viven en las tuberías de la ciudad—
sin que él la vea. O Frascino hace que no la ve. Está en la sala
de eventos de la editorial de revistas de lujo donde es consultor de enología y aguas. En esta editorial se escribe sobre polo,
gastronomía, golf, moda y gente con clase. En el salón donde
Frascino prueba aguas embotelladas en Europa, a diario sirven comidas exquisitas y los comensales son los mismos periodistas y críticos que escriben las revistas. Frente a la mirada
inerte de la cucaracha que no se mueve, Frascino repite como
un mantra: “Dulce, salado, ácido, amargo y agrio”, y ubica
en sus papilas gustativas el agua que entra en su cuerpo para
llegar a sus conclusiones. “Perrier sabe a hielo, como los Alpes. San Pellegrino sabe a césped, como los bosques de Italia”,
dictamina. Frascino frecuenta los más exclusivos eventos de
Sao Paulo para opinar sobre la calidad de las aguas ofrecidas
a sus clientes y dicta un curso que bautizó como Universidad
de los Sentidos.
36
Hace poco Frascino inventó un agua gourmet para la refresquera brasileña Schincarioll, que se llama For Your Senses
(fys). Este tipo de agua tiene alta concentración de bicarbonato para limpiar las papilas de los residuos de sabores de
la comida. Schincarioll fabrica una cerveza de mala reputación. En 2003 cambió el nombre de la marca y contrató a
Zeca Pagodinho, un famoso sambista y beodo carioca para
una agresiva campaña de publicidad. Un año después, Pagodinho salía en la televisión anunciando Brahma, la cerveza
de la competencia. Ninguna de las bebidas de Schincarioll es
bien aceptada por los consumidores refinados de Brasil. Según
Frascino, “son bebidas con burbujas demasiado grandes, que
sólo aprecian los norteños, pues les gusta eructar”. Los norteños a los que Frascino se refiere son los habitantes de Bahía,
y de los estados cercanos. Decir bahiano es un slang grosero
entre brasileños del sur para quienes el gentilicio es sinónimo de cursi. Pero a los bahianos les falta agua. Un proyecto
ideado por el emperador Pedro II, en el siglo XIX, trataba de
desviar las aguas del río Sao Francisco —el más grande que
atraviesa la zona semiárida brasileña— para llevar agua a
rincones desiertos del norte. Pero la idea es controvertida y
todavía no ha podido realizarse. Hace unos años, el obispo de
Barra, Luiz Flavio Cappio, estuvo más de 20 días sin comer,
en protesta para que no le cambiasen el trayecto natural al río.
En una zona donde el agua que hay contamina y enferma a las
personas, nadie se preocupa por la apariencia del cabello o con
elegir el vaso correcto para cada ocasión. “Schincarioll quiere
cambiar esta imagen de víctimas de la sequía y trata de entrar
al mercado de consumo de lujo”, dice Frascino, que se dedica
a la industria de las aguas desde que percibió que el mercado
de Brasil era sofisticado en casi todos los productos, menos en
el más elemental de ellos: aquel que unifica una molécula de
oxígeno con dos de hidrógeno.
entiende lo que pasa en la cabeza de las mujeres, sobre todo
cuando la lavan con agua de manantial. Mozeto vive en Sao
Carlos, una ciudad universitaria al norte de Sao Paulo. Bajo sus
pies está el acuífero guaraní. Pero se engaña quien cree que el
agua mineral de los pozos perforados en la región es siempre
guaraní. Hay otros más arriba, puesto que los acuíferos son la
formación geológica que permite que el agua sea absorbida por
la tierra y se acumule en reservorios subterráneos que se abren
y se pierden en distintas grietas. “Complicada en sí es la fórmula de la cosmética capilar —dice—. Todo el mundo sabe que las
sales son letales para el cabello, pero nadie hace un champú tan
puro como el agua mineral”. Mozeto conserva la cabellera anacrónica que tenía cuando se graduó de química hace 40 años.
“Y me los lavo con champú común”, garantiza.
Además de esconder la edad, falsear sabor y presentarse en innumerables versiones, al agua le han puesto bastantes etiquetas:
deportiva, gourmet, mineral, fashion. En estas últimas importa el diseño del embalaje, no su contenido. Son las que vienen
en botellas coloridas, plateadas, negras, redondas, ovales. Las
deportivas son aguas ligeras, bajas en sodio, para rehidratar el
cuerpo más rápido. Renato Frascino sabe que el mercado de las
aguas va más allá de la degustación y por eso participó en el
diseño del primer spa de aguas de la ciudad de Sao Paulo, a inaugurarse en la primavera de 2011. El espacio es patrocinado
por la empresa de aguas Santa Bárbara filial de Nestlé, y será un
sitio para beber y disfrutar de las aguas en todas las presentaciones posibles: meditaciones, baños aromáticos, degustaciones y
alta peluquería. Lo que para Diana Bouth era una broma de
amigas se ha convertido en una industria. Agua de manantial
para componer los cabellos rebeldes. H20 más eficaz que los
champús y cremas de los salones tradicionales. Y, si resultara
cierto que los beneficios del agua fósil son tantos como dice el
profesor Mozeto, tal vez allí se encuentre la fuente de la juventud que buscan Bouth y sus amigas. O tal vez sólo baste abrir
el grifo —como hace la química Marcia Moribe— para lavar el
rostro que nunca llevará maquillaje.
Antonio Mozeto, el experto en las variaciones de las aguas
prehistóricas, puede charlar durante horas sobre hidrógeno
subterráneo, en la atmósfera o en el espacio sideral, pero no
CRÓNICA
37
La modelo que se lava el cabello con agua mineral
¿Qué sucede en tu cabeza cuando usas un champú para beber?
38
INFO GR AFÍA
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P ORTA FOL IO S
F lower a r ra ngement , 2010
Sanna
Kannisto:
e l te atro de la nat u r ale z a
POR VESTA MÓNICA HERRERÍAS
A
partir de largos recorridos y periodos de observación en
reservas protegidas de los bosques tropicales de Brasil,
Guyana Francesa y Costa Rica, la artista finlandesa Sanna Kannisto (Hämeenlinna, 1974) investiga, a su manera, la relación
entre naturaleza y cultura.
Mezclando la tradición pictórica de las naturalezas muertas
con métodos usados por biólogos, antropólogos y arqueólogos
para observar el entorno, ella imagina escenas que podrían ocurrir ahí para luego registrarlas, y con ello se convierte en directora de escena de un peculiar proyecto fotográfico.
Convencida de que teatro y fotografía comparten la intención de crear ilusiones, y que todo en una imagen artística es
verdadero y falso a la vez, Kannisto emplea un método de trabajo que implica el uso de un dispositivo teatral. Luego de detectar
a sus actores, la artista finlandesa instala un telón de fondo que
en ocasiones es una sábana y otras un cubo, que hace las veces de escenario. En otros momentos prefiere sacar de contexto
plantas y animales y retratarlos en su pequeño escenario, sobre
todo a causa del clima, pero en ciertas ocasiones este impulso
obedece a la inquietud de adaptarse a los ritmos de la naturaleza y realizar un trabajo contemplativo: “Cuando trabajas largos
periodos en el bosque, encuentras que ha cambiado tu concepto
del tiempo… Y el tiempo deja de escaparse de ti. Los días, el alba
y la niebla se vuelven similares. Las experiencias se vuelven más
físicas y los sentidos se afinan. Incluso el cansancio y la soledad
se convierten en experiencias espirituales”.
Además de preguntarse si puede obtenerse conocimiento a partir de la imagen fotográfica, sus trabajos nos remiten a
un universo documental y científico en el que pueden surgir el
asombro, la poesía, el humor y la ficción. Consciente de que el encuadre puede revelar detalles que pasarían inadvertidos a simple vista en un contexto natural, Kannisto comparte aspectos
de una escena diminuta que de golpe adquieren una relevancia
inusual. En otras, la fotógrafa muestra partes de su dispositivo o
de sus herramientas, a fin de enviarnos de manera intencional al
universo de la ficción.
Gracias a la foto sutil y al punto de vista sensible de Sanna
Kannisto podemos examinar los límites de lo verdadero y lo
falso, de lo objetivo y lo subjetivo; descubrir un escenario natural dentro del bosque y constatar que el verdadero teatro en la
fotografía ocurre cuando miramos las cosas a través del punto
de vista de una auténtica artista.
41
S p h i n g id a e : M a n du c a p e l l e n i a , 2 014
42
Da sy pu s novemci nc t u s , 20 01/20 08
43
Fr o g S t u d i e s 1- 4 (4), 2 0 03
44
Pl a nt s t r e s s , s t u d y, 2 0 0 6
45
Unt it led (Sel f por t ra it), 20 0 0
Sanna Kannisto nació en Finlandia en 1974. Entre 1994 y 2002 estudió Fotografía en la escuela Turku de
Arte y Comunicación y en la Universidad de Arte y Diseño de Helsinki. Ha expuesto su obra de manera
individual en diversas galerías del mundo. Su trabajo ha sido seleccionado en varias antologías y su más
reciente libro es Fieldwork (Aperture, 2011).
PORTAFOLIOS
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Sanna Kannisto: el teatro de la naturaleza
47
SER ES
MIS PRIMEROS DESASTRES
POR GEORGINA HIDALGO VIVAS | @cactodeasfalto
1
2
Fue justo cuando empezó lo del Segundo Piso. El día que
exhibieron las grúas en el Zócalo se decidió hacer la acción.
Estaban HumanOmar, Tom Dieussaert, Xavier Treviño, el
Abocleto, Javi Nofriegues, Ricardo Salas, Agustín Martínez,
Álvaro la Rana y otros 10 más, a los que esporádicamente me
unía para rodar desde El Ángel.
Con la nota del diario Reforma sobre la ruta que seguía el
jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador, Tom y Xavier monitorearon los puntos por donde pasaba el modesto
Tsuru blanco. Durante una semana ubicaron calles y horas,
y así se decidió interceptarlo a la altura de 20 de noviembre y
Venustiano Carranza.
Una tarde de principios de 2002, luego de varias rondas de
cerveza en una cantina de la Roma, tomó forma el bicisecuestro del Peje, y con ello uno de lo capítulos inaugurales de la
historia del ciclismo urbano en la ciudad de México.
En la madrugada, divididos en dos guardias —una en Izazaga y otra en 20 de noviembre— esperaron ansiosos a que el
Tsuru pasara. Todos estaban frotándose las manos; unos por
frío, otros de puro gusto maquiavélico. Tom ubicó el auto y se
fue pedaleando a su lado. Cuando los demás lo vieron venir,
comenzó el encapsulamiento. Tres ciclistas le cerraron el paso,
cuatro más a los lados, y otros tres atrás. El coche disminuyó
la velocidad y dio la vuelta al Zócalo entre una nube de ciclistas. A la altura de Palacio Nacional, el Peje bajó el vidrio.
Iba sentado en el asiento trasero del lado derecho, y mientras
todos gritaban consignas como “¡No al segundo piso!”, Tom le
entregó la propuesta de una ciclopista a Cuernavaca sobre las
vías del ferrocarril.
Cuando descendió del vehículo y vio que varias bicis estaban amarradas a las puertas del edificio principal, comprendió que estaba acorralado. El personal de vigilancia trataba de
ayudarlo, mientras él sonreía: “Sí, sí, claro, las bicis, las bicis”.
Se le advirtió que no entraba sin antes agendar una reunión
con los ciclistas. “Sí, claro, ahorita”, respondió.
Nofriegues me sorprende, viste de traje y ha ganado algunos kilos. Está de nuevo en el bicindario después de rodar
de ida y vuelta a Canadá. Era un flaco con sonrisa de niño que
planeaba con una mirada de loco las acciones más descabelladas; lo mismo proponía meterse a rodar por Periférico, que
pintar clandestinamente una ciclovía sobre Cuauhtémoc, o
boicotear la inauguración del Segundo Piso.
En las reuniones cheleras de bicitercos se proponían ciclopistas, tunear bicis, políticas de transporte eficientes y campañas mediáticas. Quince años después, con 114 kilómetros de
ciclovías en la ciudad, 80 organizaciones ciclistas de todo tipo
en el df, una Red Nacional de Ciclismo Urbano que conjunta a
50 más, un sistema de bici pública (Ecobici) con 100 000 usuarios y medio millón de adeptos a los ciclotones, pareciera que
los sueños más salvajes del ciclismo urbano se hicieron realidad.
— ¿No sientes que has creado un monstruo?, le pregunto.
— Más bien fuimos varios los que creamos un monstruo,
pero lo mejor es que fue un monstruo sexy que atrajo cada vez
a más gente y se hizo un movimiento cool, porque antes andar
en bici era para ñoños.
La ciclopista del Peje quiso paliar el desastre del Segundo
Piso con lana del Banco Mundial y terminó con una ciclovía
mal planeada, de puentes súper difíciles y sin conexión a ningún lado.
Sí, hoy andar en bici es cool (excepto cuando el camión te
embiste, los policías borrachos te avientan la patrulla, te asaltan en la pejeciclopista o te peleas con el diablero que obstruye
la vía por Izazaga). Ni hablar de los taxistas que se estacionan
en el carril confinado de Reforma o de los automovilistas que
hablan por teléfono mientras pretenden dar vuelta, o de los
imprudentes que se avientan a rodar en sentido contrario, sin
casco y sin luces y van zigzagueando como en ciclotón. Uf.
El sueño birruedo se ha transformado en pesadilla. Menos
mal que nos quedan las chelas para seguir inventando la ciudad.
Los ojos del Nofri brillan acuosos... oh, oh.
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