CÓMO AYUDAR A SU HIJO - Colegio Intercultural Trememn

“La edad entre el nacimiento y
los 5 años son el cimiento sobre
el cual se pueden construir vidas
exitosas.”
CÓMO AYUDAR
A SU HIJO
durante la edad preescolar
Adaptación de una publicación del
Departamento de Educación de los Estados Unidos
Oficina de Comunicaciones y Relaciones Comunitarias
Cómo ayudar a su hijo a ser un buen lector
Para las familias del Colegio Intercultural Trememn
I.
INTRODUCCIÓN
Los investigadores científicos que estudian cómo funciona el cerebro han demostrado
que los niños aprenden mucho más temprano—y mucho más—de lo que antes
pensábamos fuera posible. Desde el nacimiento hasta los 5 años de edad, los niños
desarrollan las destrezas del lenguaje, el razonamiento, las aptitudes emocionales y
sociales que van a necesitar por el resto de sus vidas.
Este folleto comienza con información que le ayudará a preparar a su niño para el
aprendizaje y alistarse para comenzar la escuela. La mayor parte del folleto contiene
actividades sencillas que usted puede hacer con su niño. Estas actividades son sólo un
comienzo. Esperamos que usted y su niño las disfrute lo suficiente para crear y
descubrir muchas más por su propia cuenta.
Adicionalmente, este folleto le ofrece sugerencias para controlar lo que su niño mira
por el televisor y ayudarle a escoger buenos programas de televisión y videos, así como
sugerencias para escoger buenos servicios de parvulario. También le proporcionamos
una lista de control para guiarlo al preparar a su niño para el kindergarten.
Como padre, usted puede ayudar como nadie más a que su niño quiera aprender. Ese
deseo de aprender es esencial para el éxito de su niño más tarde en la vida. ¡Es muy
importante que lo disfrute! Por lo tanto, si usted y su niño no disfrutan alguna de las
actividades, sigan con otra. Pueden completar la primera actividad más adelante Listos
para aprender
II.
LISTOS PARA APRENDER
Los niveles de aprendizaje, desarrollo y éxito escolar de los niños dependen de varios
factores, como la salud del niño y su bienestar físico, su preparación social y
emocional, y sus destrezas de lenguaje, así como su conocimiento general sobre el
mundo.
Salud y bienestar físico
Al asegurar que su niño tenga alimentos nutritivos, ejercicio y cuidado médico regular,
usted le da un buen comienzo en la vida y minimiza las posibilidades de desarrollar
problemas de salud serios o de aprendizaje más tarde en la vida.
Alimentos
Los niños necesitan una buena dieta. Después de que su niño nace, él requiere
alimentos nutritivos para mantenerse sano. Los niños de edad escolar se pueden
concentrar mejor en clase si comen alimentos balanceados que incluyen panes y
cereales; frutas y vegetales; carne, aves, pescado y sustitutos de la carne; así como
leche, queso y yogur. Asegúrese que su niño no coma demasiadas grasas y alimentos
dulces.
Los niños entre las edades de 2 a 5 años generalmente pueden comer los mismos
alimentos que los adultos, pero en porciones más pequeñas. Su pediatra le puede dar
buenos consejos sobre qué alimentos darle a su niño menor de 2 años.
Ejercicio
Los niños necesitan hacer ejercicio. Para aprender a controlar y coordinar los músculos
mayores en los brazos y las piernas, su niño necesita tirar y coger pelotas, correr, saltar
y bailar. Para aprender a controlar y coordinar los músculos más pequeños en las
manos y los dedos, su niño necesita colorear con crayones, armar rompecabezas,
utilizar tijeras infantiles —sin puntas filosas— cerrar la cremallera de su chaqueta, y
poder agarrar objetos pequeños como moneditas.
Si usted sospecha que su niño sufre de alguna discapacidad, visite a su doctor tan
pronto como sea posible. La intervención temprana puede ayudar a que su niño se
desarrolle bien y alcance su potencial físico y mental.
Cuidado médico
Los niños necesitan exámenes médicos regulares, vacunas, y cuidado dental. Es muy
importante que usted busque un doctor o una clínica donde su niño pueda recibir
atención médica rutinaria o cuidado especial si se enferma o se lastima.
Las vacunas pueden prevenir un gran número de enfermedades, incluyendo
sarampión, paperas, rubéola, difteria, tétano, tos ferina, HIB (Haemophilus influenzae
tipo b), polio y tuberculosis. Estas enfermedades pueden dañar el desarrollo mental y
físico de su niño. Hable con su doctor sobre los beneficios y los riesgos de las vacunas.
Al cumplir los 3 años de edad a más tardar, su niño también debe comenzar a recibir
exámenes dentales regulares.
Preparación social y emocional Los niños comienzan la escuela con diferentes grados
de madurez social y emocional. Estas cualidades toman tiempo y requieren de práctica
para aprenderlas bien. Déles oportunidades para desarrollar las siguientes cualidades
positivas:
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Confianza en sí mismos: Los niños deben sentirse bien consigo mismos y creer
que pueden tener éxito. Los niños que demuestran seguridad en sí mismos están
más dispuestos a intentar cosas nuevas y seguir intentando si es que no logran
éxito la primera vez.
Independencia: Los niños deben aprender a hacer las cosas por sí mismos.
Motivación: Los niños deben querer aprender.
Curiosidad: Los niños tienen una curiosidad natural la cual se debe cultivar para
que puedan aprovechar al máximo las oportunidades para aprender lo que se les
presenten.
Persistencia: Los niños deben aprender a acabar lo que han comenzado.
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Cooperación: Los niños deben saber cómo llevarse bien con otros y aprender a
compartir y tomar turnos.
Autocontrol: Los niños deben aprender que hay buenas y malas maneras de
expresar enojo. Deben comprender que algunas formas de comportarse, como
pegar y morder, no son aceptables.
Empatía: Los niños deben expresar un interés por otras personas y comprender
cómo se sienten.
Estas son algunas cosas que usted puede hacer para ayudarle a su niño a desarrollar
éstas cualidades.
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Demuéstrele al niño que usted lo quiere y que puede contar con usted. Los niños
que se sienten queridos son más aptos a tener confianza en sí mismos. Su niño
debe creer que, no importa qué suceda, alguien siempre estará a su lado. Déle a
su bebé mucha atención, aliento, abrazos y tiempo para tomar una buena siesta
todos los días.
Ponga un buen ejemplo. Los niños imitan lo que ven a otros hacer y lo que
escuchan a otros decir. Cuando usted hace ejercicio o se alimenta bien, es más
probable que su niño lo hará también. Cuando usted trata a otras personas con
respeto, es probable que su niño lo hará también. Si usted comparte sus cosas
con otras personas, su niño aprenderá a ser considerado y a tomar los
sentimientos de otras personas en cuenta.
Ofrezca oportunidades para la repetición. Hay que practicar bastante para
aprender a gatear, a pronunciar nuevas palabras, o a beber agua de una taza en
vez de un biberón. Su niño no se aburre al repetir las cosas. De hecho, al repetir
las cosas hasta que se las aprende, su niño refuerza la confianza que necesita
para intentar cosas nuevas.
Utilice la disciplina de manera apropiada. Todos los niños deben tener límites.
Los niños cuyos padres les dan una disciplina firme pero cariñosa generalmente
desarrollan mejores destrezas sociales y se desarrollan mejor en la escuela que
aquellos niños cuyos padres no les dan suficientes límites o por el contrario les
imponen reglas demasiado rígidas. Aquí les damos algunas ideas.
Dirija las actividades de su niño, pero no sea mandón. Ofrezca buenas razones
cuando le pida a su niño que haga algo. Por ejemplo, puede decir, “Por favor
levanta tu carrito de las escaleras para que nadie se tropiece con él” - no,
“levántalo porque yo te digo que lo hagas.”
Hablen sobre las cosas emocionantes que va a hacer en
el kindergarten, los proyectos de arte, los cantitos, los
juegos.
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Escuche a su niño para descubrir cómo se siente y si necesita apoyo especial.
Demuéstrele amor y respeto cuando se sienta enojado con su niño. Critique el
comportamiento, no al niño. Por ejemplo, puede decir, “Te quiero mucho, pero
no está bien que rayes la pared con tus crayones. Me enojo mucho cuando haces
eso.”
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Ayúdele a escoger bien cómo resolver los problemas. Puede preguntarle al niño
de 4 años, “¿qué podemos hacer para que tu hermanito deje de tumbar tus
bloques de madera?”
Mantenga una actitud positiva y alentadora. Felicite a su niño cuando haga algo
bien. Las sonrisas y los elogios rinden mucho más para moldear un buen
comportamiento que los castigos duros.
Permita que su niño haga cosas por sí mismo. Los niños pequeños deben ser
vigilados cuidadosamente. Sin embargo, también tienen que aprender a ser
independientes y a desarrollar la confianza en sí mismos al desempeñar tareas
cotidianas como vestirse solos y guardar sus juguetes. Es importante que usted
permita que su niño aprenda a escoger qué decisiones va a tomar y no que usted
decida todo por él.
Aliente a su niño a jugar con otros niños y a sentirse cómodo entre adultos que
no son familiares. Los niños de edad preescolar necesitan oportunidades sociales
para aprender a considerar otros puntos de vista. Los niños pequeños tenderán a
llevarse mejor con sus profesores y compañeros de clase si han tenido
experiencia tratando con otros adultos y niños.
Demuestre una actitud positiva hacia el aprendizaje y la escuela. Los niños llegan
al mundo con una necesidad muy fuerte por descubrir y explorar. Si su niño va a
mantener un nivel sano de curiosidad, usted debe fomentar su desarrollo. Al
demostrar entusiasmo por lo que su niño hace (“¡Mira que bien dibujas!”) le
ayuda a sentirse orgulloso de sus logros.
Los niños también se emocionan por comenzar la escuela cuando sus padres expresan
emoción al tomar este gran paso. A medida que su niño se prepare para entrar al
colegio, háblele sobre la escuela. Hablen sobre las cosas emocionantes que va a hacer,
los proyectos de arte, los cantitos, los juegos. Demuestre entusiasmo al describir todas
las cosas importantes que va a aprender de su maestra—cómo leer, cómo contar, y
cómo medir y pesar las cosas.
Lenguaje y conocimiento general
Los niños pueden desarrollar destrezas del lenguaje solamente si han tenido
oportunidades para hablar, escuchar y utilizar el lenguaje para resolver problemas y
aprender acerca del mundo que los rodea.
Mucho antes de que su niño comience la escuela hay muchas cosas que usted puede
hacer para ayudarle a desarrollar su lenguaje.
Por ejemplo:
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Déle muchas oportunidades para jugar. Los niños aprenden al jugar. Esta es la
forma más natural para que ellos exploren, desarrollen su creatividad, aprendan
a inventarse y contar historias y para desarrollar sus capacidades sociales. El
juego también les ayuda a aprender cómo se resuelven los problemas; por
ejemplo, si se le vuelca el triciclo, el niño debe calcular cómo enderezarlo. Al
jugar con otros niños, ellos aprenden cómo negociar.
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Apoye y guíe a su niño mientras aprende una nueva actividad. Los padres pueden
ayudar a sus niños a aprender cómo hacer cosas nuevas al guiar sus esfuerzos e ir
incrementando su conocimiento y destrezas gradualmente. Por ejemplo, cuando
se sienten a armar un rompecabezas, señale una de las piezas y sugiera, “Yo creo
que ésta es la pieza que necesitamos en este espacio. A ver, inténtalo...”
Entonces el niño puede colocar la pieza en su lugar y acomodarla. Mientras que
el niño adquiera más conciencia sobre cómo funciona un rompecabezas y cómo
ajustar las piezas para que encajen bien, usted puede darle menos y menos
sugerencias.
Hable con su niño desde el día que nazca. Su bebé necesita escuchar su voz. Las
voces del televisor o el radio no pueden reemplazar el sonido de las voces de sus
padres, porque éstas no responden a sus balbuceos y sonidos. Su niño necesita
saber que cuando hace un cierto sonido, por ejemplo, “mamamamamama,” su
mamá le va a responder—ella se sonreirá con él y le hablará. Entre más le hable
a su bebé, más va a aprender y tendrá mucho más que decir cuando crezca.
Escuche a su niño. Los niños tienen sus propios pensamientos y sentimientos
especiales, sus propios gozos y penas, esperanzas y temores. Aliente a su niño a
compartir sus pensamientos y sentimientos a medida que sus destrezas de
lenguaje se desarrollen. El escuchar atentamente es la mejor manera para
descubrir cómo le camina la mente y asesorar qué es lo que sabe o no sabe y
cómo razona y aprende. Pero escucharlo le demuestra al niño que sus
sentimientos y pensamientos tienen valor.
Hágale preguntas. Pregúntele cosas que requieran de una respuesta más
complicada que un “sí” o un “no” sencillo. Si su niño se detiene durante una
caminata a levantar hojas secas, puede señalarle cómo son iguales o distintas.
Responda a sus preguntas. Hacer preguntas es un buen método para que su niño
aprenda a comparar y clasificar diferentes cosas. Responda a las preguntas de su
niño consideradamente, y tanto como sea posible, aliéntelo a contestar sus
propias preguntas. Si usted no sabe la respuesta a una de sus preguntas,
dígaselo. Juntos pueden buscar y descubrir la respuesta correcta.
Lea en voz alta todos los días. A los niños de todas las edades les encanta que les
lean. Aunque su niño no comprenda totalmente la historia o la poesía que usted
le lee, leer juntos le da la oportunidad de aprender sobre el lenguaje y de
disfrutar el sonido de su voz. Usted no tiene que ser un lector excelente para que
su niño disfrute que le lea en voz alta. El simple hecho de relacionar la lectura
con la experiencia cálida y cómoda de estar con usted puede infundirle un amor
por la lectura que le durará toda la vida.
Usted no tiene que ser un lector excelente para que su
niño disfrute que le lea en voz alta.
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Tenga presente la cantidad de televisión que su niño ve. Hay programas de
televisión muy buenos que pueden introducir nuevos horizontes y promover el
aprendizaje, pero los malos programas o el uso excesivo de la televisión como
entretenimiento puede resultar dañino.
Sea realista sobre las habilidades e intereses de su niño. Fije normas altas y
aliente a su niño a intentar cosas nuevas. Si no se les desafía a aprender cosas
•
nuevas, los niños se aburren. Por otro lado, los niños que los empujan demasiado
rápido o a quienes se les obliga a hacer cosas que no les interesan se frustran y
se desaniman fácilmente.
Ofrezca oportunidades para que su niño vea y haga cosas nuevas. Entre más
variadas sean las experiencias de su niño, más va a querer aprender sobre el
mundo. No importa dónde vivan, su comunidad puede ofrecer nuevas
experiencias. Visiten museos, bibliotecas, zoológicos y otros lugares de interés
educativo.
Permita que su niño escuche música, baile y pinte. Déjelo participar en actividades que
le ayuden a desarrollar su imaginación y permítale expresar sus ideas y sentimientos.
Las actividades que ofrecemos en la siguiente sección de este folleto le pueden otorgar
estas oportunidades.
Si no se les desafía a aprender cosas nuevas, los niños se
aburren. Por otro lado, los niños que los empujan
demasiado rápido o a quienes se les obliga a hacer cosas
que no les interesan se frustran y se desaniman
fácilmente.
III.
ACTIVIDADES
Las actividades en esta sección están diseñadas para ayudarle a preparar a su niño
para el aprendizaje y el buen desarrollo. La mayoría de estas actividades son muy
sencillas y fácilmente se pueden incorporar a sus rutinas diarias. Al desarrollar las
actividades, recuerde que la repetición es sumamente importante, particularmente
para los niños más pequeños. Los niños disfrutan y aprenden al repetir la misma
actividad una y otra vez.
Las actividades están organizadas según las siguientes etapas de desarrollo:
Bebés = Desde el nacimiento hasta cumplir el primer año
Niñez temprana = 1 a 3 años de edad
Edad preescolar = 3 a 5 años de edad
Tenga en mente que los niños no siempre aprenden al mismo paso. Y no dejan de
hacer una cosa de repente sólo porque han crecido un poco. Utilice las etapas que
sugerimos anteriormente sólo como una guía general mientras que su niño aprende y
se desarrolla, y no como un reglamento estricto por seguir. Por ejemplo, puede haber
una actividad que aparece en la sección para los niños de 1 a 3 años que funciona muy
bien con un bebé. Por otro lado, la misma actividad puede no interesarle a otro niño
hasta llegar a la edad preescolar.
Además, las actividades se pueden adaptar para cumplir mejor con las necesidades de
los niños de distintas edades. La lectura en voz alta es un buen ejemplo. Leer en voz
alta con su bebé consiste en enseñarle el libro y contarle el cuento sin poner
demasiado énfasis en las palabras escritas en el libro. Con niños un poco más grandes,
uno debe adherirse más al texto del cuento y pedirle al niño que identifique o nombre
los dibujos que van con el texto. A medida que su niño desarrolle su lenguaje, puede
cambiar un poco mientras lee. Cuando su niño comience a reconocer letras y algunas
palabras, usted puede señalarle las palabras que aparecen con frecuencia o que él ha
aprendido a reconocer en otras lecturas.
Cada sección comienza con una lista de logros y comportamientos típicos de la edad
correspondiente. Después aparece una lista de cosas que usted puede proveer para
ayudarle a su niño a aprender y crecer. De nuevo, ya que cada niño aprende a su
propio paso, debe considerar estas listas solamente como guías generales.
Al realizar las actividades, recuerde los siguientes puntos:
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Algunas de las actividades, a pesar de recomendarse para ciertas edades, son
beneficiosas para los niños de todas las edades. Leer en voz alta, por ejemplo, es
importante para los niños desde el día que nacen. Al modificar una actividad
para su niño, usted le permite seguirla disfrutando a medida que él sigue
creciendo y desarrollándose.
Busque actividades que le interesan a su niño. Si usted selecciona una actividad
que es demasiado difícil para él, su niño se puede desanimar. Si es demasiado
fácil, se puede aburrir. Si su niño parece estar desinteresado en cierta actividad,
inténtela más tarde. Frecuentemente los intereses de los niños cambian a
medida que crecen. Trate de darle a escoger entre varias actividades para que
aprenda a pensar por sí mismo.
Se supone que las actividades deben ser divertidas. Al realizar una de las
actividades con su niño, demuestre su entusiasmo y no dé sermones sobre lo
que aprende y lo importante que es. Si su niño disfruta de la actividad, su
entusiasmo por el aprendizaje seguirá aumentando
1. BEBÉS: DESDE EL NACIMIENTO HASTA EL PRIMER AÑO DE EDAD
Qué puede anticipar
Los bebés crecen y cambian dramáticamente durante su primer año de vida.
Los bebés comienzan a:
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Desarrollar el control de sus propios cuerpos. Ellos aprenden a levantar la
cabeza, voltearse, sentarse, gatear y, en algunos casos, caminar.
Desarrollar conciencia de sí mismo como un ser aparte de otros. Ellos aprenden a
verse las manos y los dedos de los pies y jugar con ellos. Aprenden a llorar
cuando sus padres se alejan y a reconocer sus propios nombres.
Jugar. Los bebés primeramente juegan con sus propias manos. Más tarde
demuestran un interés en los juguetes, les gustan los juegos de “meter y sacar”
objetos y eventualmente les gusta abrazar o cargar muñecas o peluches.
Relacionarse con otras personas. Los bebés primeramente responden a los
adultos más que a otros bebés. Un poco más tarde comienzan a fijarse en otros
•
bebés, pero tienden a tratarlos como objetos, no como personas. Después
comienzan a poner atención cuando los otros bebés hacen ruido.
Comunicarse y desarrollar destrezas del lenguaje. Primero los bebés lloran y
hacen ruidos con la garganta. Después comienzan a balbucear y decir “mama” y
“papa.” Más tarde producen una gran variedad de sonidos y comienzan a
nombrar algunas personas y objetos muy conocidos. Entonces es cuando
comienzan a disfrutar el sonido de las rimas y los juegos de palabras.
Los bebés primeramente responden a los adultos más
que a otros bebés. Un poco más tarde comienzan a
fijarse en otros bebés, pero tienden a tratarlos como
objetos, no como personas.
Qué necesitan los bebés
Los bebés requieren de:
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Padres o guardianes que respondan a sus llantos y sus balbuceos y que los
mantengan seguros y cómodos
Oportunidades para moverse y practicar nuevas destrezas físicas;
Objetos para mirar, tumbar, agarrar, tirar, o palmear y examinar que no sean
peligrosos;
Áreas de juego seguras; y
Muchas oportunidades para escuchar el lenguaje, para producir sonidos y que
alguien les responda.
Cómo desarrollar la confianza:
Para desarrollar la confianza, su bebé necesita sentir su cuerpo, escuchar su voz y
disfrutar de la cercanía física con sus padres.
Qué necesita
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Música
Qué hacer
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Mueva las piernitas y los bracitos de su recién nacido con mucho cuidado. O
hágale cosquillas en la barbilla o la barriguita. Cuando pueda controlar un poco la
cabeza, acuéstese a su lado en el piso y coloque su cabecita en su pecho. Deje
que le agarre la nariz o le jale el cabello. Háblele y nombre cada parte que le va
tocando.
Los bebés necesitan desarrollar un lazo fuerte con una
persona como mínimo quien les provee seguridad y
amor.
Este primer y fundamental lazo es el comienzo de toda
relación humana.
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Coloque a su bebé sobre su abdomen. Hay estudios científicos que han
demostrado que este tipo de contacto físico produce endorfinas, unas sustancias
químicas en el cerebro que hacen que su bebé sienta consuelo. Además este tipo
de contacto fortalece los músculos abdominales y de la espalda que son
esenciales mientras que su bebé aprende a gatear.
Cante y abrace a su bebé. Acójalo en sus brazos o boca arriba en su regazo
colocando su cabecita sobre sus rodillas. Asegúrese que la cabeza y la nuca de un
recién nacido tenga suficiente apoyo. Cántele su canción de cuna favorita.
Incorpore rituales en el día de su bebé. Por ejemplo, a la hora de dormir, cántele
las mismas canciones de cuna todas las noches, arrullándolo o frotándole la
barriguita.
Levante a su bebé en brazos rápidamente cuando llore. Intente descubrir por
qué llora. ¿Tiene hambre? ¿Se mojó el pañal? ¿Tiene calor? El llanto es la única
manera que su bebé se puede comunicar con usted. Al consolarlo, usted le da el
mensaje que el lenguaje tiene un propósito comunicativo y que hay alguien que
quiere comprenderlo.
Para entretener a su bebé, dígale una rima con acción. Por ejemplo: "Los
Maderos de San Juan," o "La Hormiguita". Moviendo sus dedos a lo largo del
brazo del niño, comenzando con la muñeca y terminando en el hombro, y
haciéndole cosquillas debajo de la orejita, diga,"Por aquí va una hormiguita,
recogiendo su leñita, le cayó un aguacerito, y se escondió en su agujerito." Si no
se sabe canciones de cuna o rimas infantiles, ¡invéntese algunas!
Baile con su bebé. Para consolarlo cuando está molesto, recline su cabecita en su
hombro y arrúllelo suavemente o póngale música suave al caminar con él en
brazos. Para entretenerlo cuando está de buen humor, cántele una canción
alegre.
¡Tócalo y míralo!
Cuando están despiertos, los bebés trabajan duro, tratando de aprender todo sobre el
mundo. Para poder aprender bien, ellos necesitan muchas cosas con que jugar e
inspeccionar. Objetos que existen en la casa ofrecen muchas posibilidades.
Qué necesita
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Una cuchara de madera con una carita feliz dibujada
Telas de distintas texturas, como terciopelo, algodón, pana, paño de toalla, satín,
arpillera, o piel sintética.
Un tubo de cartón del papel sanitario o toallas de papel
Ollas, sartenes y tapaderas
Una cartera vieja o una canasta con cosas para meter y sacar
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Tazas de medir y cucharas
Cajas y recipientes de plástico
Carretes grandes
Matracas u otros objetos para hacer ruido (sonajas, llaves o una lata llena de
frijoles)
Qué hacer
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Permita que su bebé vea, toque y escuche los sonidos de una gran variedad de
objetos. Los objetos coloridos, de texturas interesantes o que hacen ruido son
especialmente buenos.
Ponga uno o dos de los objetos en una zona de juego donde su bebé los puede
alcanzar fácilmente—más de dos quizás lo confundiría. (Muchos de los objetos
serán de interés también para los niños más grandecitos. Por ejemplo, a los
bebés les encanta inspeccionar el rollo de toallas de papel. Pero un niño de 4
años quizás quiera jugar con el mismo rollo como si fuera un micrófono, o un
telescopio o un túnel para sus carritos.)
Balbuceo infantil
A los bebés les encanta escuchar las voces de sus seres queridos.
Qué necesita
No necesita materiales
Qué hacer
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Hable frecuentemente con su bebé. Responda a sus gorjeos y balbuceos. Repita
los “ga – gas” que hace y sonríale. Dele el lenguaje de vez en cuando. Por
ejemplo, cuando su bebé estire la mano hacia la botella y diga, “ga-ga-ga,”
dígale, “Ah, ¿ya estás listo para tomarte la leche? Aquí está la leche. Mmm, ¡mira
que rica!”
Diga o lea con su niño rimas infantiles y otros versos que tengan ritmos fuertes y
patrones de sonidos repetidos. Cambie el tono de su voz, haga muecas y cante
canciones de cuna. Jueguen al escondite y a las palmaditas.
Jueguen con palabras o tocando al bebé. Pregunte, ¿dónde está la naricita?”
Luego tóquele la nariz y diga juguetonamente, “¡Ya encontré la naricita!” Repita
este juego varias veces y luego cambie a la orejita, la rodillita o la barriguita. Pare
cuando usted o el bebé se canse del juego. Desde un principio, los bebés tratan
de imitar los sonidos que nos escuchan hacer. Ellos “leen” nuestros gestos y
nuestros movimientos. Al hablar, cantar, sonreír y hacer gestos el bebé aprende
a amar y aprende a utilizar el lenguaje.
Cambie el juego tocándole la nariz o la oreja y repitiendo la palabra varias veces.
Hágalo también con objetos. Cuando el bebé oiga el nombre de una cosa vez tras
vez, va a comenzar a relacionar el sonido con su significado.
•
Señale y nombre varios objetos conocidos. Al escuchar el nombre de cada objeto
repetidamente, su bebé aprende a relacionar la palabra con su significado. Por
ejemplo, puede decir, “Aquí está tu cobija. Esta es tu cobija favorita, ¡Qué linda
cobija suavecita!”
2. NIÑEZ TEMPRANA, DE 1 A 3 AÑOS DE EDAD
Qué puede anticipar
Entre el primer y el segundo cumpleaños, los niños:
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Son enérgicos, activos y curiosos;
Son un poco egoístas;
Les gusta imitar los sonidos y las acciones de otras personas (por ejemplo, al
repetir las palabras que sus padres y otras personas dicen y al fingir ayudar en los
quehaceres domésticos con los adultos);
Quieren ser independientes y hacer las cosas por sí mismos;
Tienen una duración de atención muy corta si no están involucrados en una
actividad que les interesa;
Exploran variaciones con sus destrezas físicas (por ejemplo, intentando caminar
hacia atrás);
Comienzan a ver en qué son parecidos o diferentes que otros niños;
Juegan solos o con otros niños;
Incrementan sus vocabularios de 2 o 3 palabras a más o menos 250 y
comprenden cada vez más lo que la gente les dice;
Piden que sus padres y otras personas les lean en voz alta, pidiendo
frecuentemente sus libros o cuentos favoritos; y
Fingen leer y escribir de la manera que ven a sus padres y otras personas hacerlo.
Entre el segundo y el tercer cumpleaños, los niños
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Son más conscientes de otras personas;
Son más conscientes de sus propios sentimientos y pensamientos;
Suelen ser tercos y a veces hacen rabietas;
Pueden caminar, correr, saltar, brincar, rodar y trepar;
Incrementan su vocabulario de 250 a 1,000 palabras en el transcurso del año;
Pueden hablar en oraciones cortas de 2, 3 o 4 palabras;
Comienzan a escoger sus cuentos y libros favoritos para leer en voz alta;
Comienzan a contar;
Comienzan a prestar atención a la escritura, como las letras de sus nombres;
Comienzan a distinguir entre los dibujos y la escritura; y
Comienzan a hacer garabatos, marcando símbolos que parecen letras.
Qué necesitan los niños en esta edad
Los niños entre 1 y 2 años requieren de:
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Oportunidades para tomar sus propias decisiones: “¿Quieres usar la taza roja o la
azul?”;
Límites claros y razonables;
Oportunidades para utilizar los músculos mayores en los brazos y las piernas;
Oportunidades para utilizar los músculos menores para manipular objetos
pequeños, tales como piezas de rompecabezas y juegos para amontonar;
Actividades que les permitan tocar, probar, oler, escuchar y ver cosas nuevas;
Oportunidades para aprender sobre las “causas y efectos”—las cosas que causan
que otras cosas sucedan (por ejemplo, los bloques se caen cuando se apilan
demasiado alto);
Oportunidades para desarrollar y practicar sus destrezas de lenguaje;
Oportunidades para jugar con y aprender sobre las letras del abecedario y los
números; y
Oportunidades para aprender sobre los libros y la escritura.
Los niños entre los 2 y 3 años requieren oportunidades para:
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Desarrollar la dexteridad manual (por ejemplo, cómo agarrar los crayones y
lápices, cómo armar un rompecabezas o hacer un collar de cuentas);
Hacer más cosas por sí mismos, como vestirse solos;
Hablar, cantar y desarrollar su lenguaje;
Jugar con otros niños y desarrollar sus destrezas sociales;
Experimentar con nuevas formas de mover sus cuerpos;
Aprender más sobre la escritura y los libros y cómo funcionan;
Hacer cosas que les ayuden a incrementar su vocabulario y su conocimiento, y
que les ayuden a aprender más sobre el mundo; por ejemplo, salir a caminar y
visitar bibliotecas, museos, restaurantes, parques y zoológicos.
Vamos de compras
Comprar víveres es sólo una de las rutinas diarias que usted puede utilizar para
ayudarle a su niño a aprender. Las compras son especialmente útiles para enseñarle a
su niño nuevas palabras y para que el niño descubra nuevas personas y lugares.
Qué necesita
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Una lista de compras
Qué hacer
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•
Escoja un momento en el cual ni usted ni su niño tengan hambre o esten
cansados.
En la tienda, coloque al niño en el carrito para que se siente frente a usted.
Recorra la tienda despacio.
Permita que el niño toque los objetos que van a comprar—un litro de leche fría,
o la cáscara de una naranja. Háblele sobre cada objeto: “La cáscara de la naranja
se siente áspera. Toma, tócala tú.”
Asegúrese de nombrar los objetos que ve en los estantes y hable sobre lo que
están viendo y haciendo: “Primero vamos a comprar un cereal. Mira, es una caja
grande con azul y rojo. Escucha el ruido que hace cuando agito la caja. ¿Puedes
hacer el mismo ruido? Ahora vamos a pagar. Vamos a poner los alimentos en el
mostrador mientras busco mi cartera. La cajera nos va a decir cuánto tenemos
que pagar.”
Anime a su niño a practicar diciendo “hola” y “adiós” a las cajeras y a los otros
clientes.
Váyanse a casa antes de que el niño se canse y se ponga gruñón.
•
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Magia con títeres
Los niños se fascinan con los títeres. Ellos saben bien que los títeres no están vivos, sin
embargo hablan con ellos y les hacen caso como si fueran una persona real.
Qué necesita
Un calcetín viejo, pero limpio
Botones (deben ser de un diámetro mayor que una pulgada para evitar que se
ahoguen con ellos)
Hilo y aguja
Tela roja
Un guante viejo
Lapiceros con punta de fieltro
Pegamento
Hilaza y listón
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Qué hacer
Para hacer los títeres:
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Títere de media: Utilice una media vieja y limpia. En la punta de la media,
cósale los botones para hacer ojos y una nariz. Pegue o cosa un pedazo de la
tela roja para hacer la boca. Póngale un listón en el cuello.
Títeres para los dedos: Córtele los dedos a un guante viejo. Dibuje caritas en
los dedos con los lapiceros. Pegue la hilaza para formar una cabellera.
Qué hacer con los títeres:
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Haga que el títere le hable a su niño: “Hola, Me llamo Tania. ¿Cómo te llamas?
Margarita. Qué bonito nombre. ¡Qué bonita camiseta llevas puesta, Margarita!
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Me gusta el conejito que tienes dibujado en la camiseta.” O haga que el títere
le cante un cantito sencillo. Use una voz especial para el títere.
Anime a su niño a contestarle al títere, respondiendo a sus preguntas y
haciéndole preguntas a él.
Póngale títeres para los dedos al niño para que practique moviendo los dedos
uno a la vez.
La próxima vez que quiera que su niño le ayude a limpiar su recámara, haga
que el títere se lo pida: “Hola, Carlitos. Vamos a poner estos crayones en su
caja, y luego vamos a recoger los juguetes y guardarlos en su lugar. ¿Me ayudas
a buscar la pelota?”
Los títeres ofrecen otra oportunidad para que usted
hable con el niño y lo aliente a hablar con usted.
También ayudan a que su niño se aprenda palabras
nuevas, use su imaginación y desarrolle su coordinación
manual.
Muévete
A los niños pequeños les encanta explorar nuevos espacios y treparse sobre, a través y
adentro de las cosas.
Qué necesita
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Un peluche
Cajas de cartón
Almohadas
Una sábana grande
Una pelota suave
Una canasta de plástico para la lavandería
Elástico
Cascabeles
Qué hacer
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Salto con almohadas. Dele varias almohadas al niño para que se tire sobre ellas.
(Los niños pequeños generalmente descubren cómo hacer esto por sí mismos.)
Un carro de cartón. Dele una caja de cartón grande para empujar en el cuarto.
Quizás quiera subir a su peluche a la caja y darle un paseo. Si la caja no es
demasiado alta, lo más probable es que descubrirá a su niño adentro de ella.
Baloncesto. Siéntese como a tres pies del niño y ponga la canasta de la
lavandería sobre sus piernas. Pídale que tire la pelota en la canasta.
Una carpa bajo la mesa. Cubra una mesa con una sábana suficientemente grande
para alcanzar el piso por los cuatro lados. Esta carpita es un lugar ideal para
jugar, especialmente si está lloviendo.
Cascabeles. Cosa cascabeles sobre una tira de elástico que le quede en los
tobillos del niño. Entonces observe (y escuche) qué sucede cuando el niño se
mueve o da de brincos.
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Al realizar una actividad, hable, dialogue con su niño sobre lo que los dos están
haciendo.
Las actividades basadas en el movimiento ayudan a los
niños a desarrollar mejor control de sus músculos
mayores. También les ayudan a aprender nuevas
palabras y conceptos importantes como las direcciones:
arriba, abajo, adentro, afuera, sobre, detrás, al lado de y
debajo.
Yo también soy músico
La música es una forma de comunicación que todos los niños comprenden. No es
necesario que ellos puedan seguir la letra de una canción; los hace felices sólo con
escuchar el calor de su voz o la emoción de una grabación o bailando con un ritmo
alegre.
Qué necesita
Música
Matracas (sonajas, latas llenas de frijoles o botones, rollos de papel sanitario
vacíos, ollas, recipientes de plástico)
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Qué hacer
Permita que el niño use una cuchara de madera para tamborear con las ollas o
recipientes de plástico, o que sacuda una sonaja o un recipiente bien tapado,
lleno de frijoles o botones; o que trompetee con los rollos de papel vacíos.
Cante o tóquele grabaciones de cantos infantiles. Anímelo a participar
activamente. Aunque no se sepa la letra de la canción, él puede imitar sus
movimientos, aplaudir o tararear con usted.
Cuando el niño tenga mejor coordinación física, anímelo a moverse con al ritmo
de la música. Puede dar vueltas, saltar, mecerse o caminar de puntillas siguiendo
el ritmo.
Busque grabaciones de varios tipos de música. Ayude a que el niño aprenda a
seguir el ritmo con palmaditas, a moverse con música lenta y rápida y a escuchar
cuidadosamente buscando sonidos especiales en la música.
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Estas son algunas sugerencias para ayudar a su niño a cantar:
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Cante usted. Cante despacio para que el niño lo pueda seguir. Desanímelo
cuando canta a gritos.
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Comience tarareando una melodía sencilla, como "Los pollitos dicen, pío, pío,
pío" y diga, "la, la-la-la, la-la." Agregue las palabras más tarde.
Incorpore la música naturalmente a su rutina diaria. Deje que su niño lo
escuche cantar mientras hace su quehacer o cante con el radio o la televisión o
siga la música de sus grabaciones en CD. Pídale que cante con usted.
Introduzca la música a la vida del niño tan pronto como
sea posible. La música y la danza le ayudan a escuchar, a
coordinar los movimientos de sus manos y su cuerpo, y a
expresarse creativamente.
Juegos con masa
A los niños pequeños les encanta jugar con masa o con plastilina. ¡Y por qué no! Los
niños pueden moldearla y hacer formas fascinantes con ella. Al hacer su masa los niños
aprenden cómo medir ingredientes y aprenden nuevas palabras.
Qué necesita
2 tazas de harina
1 taza de sal
4 cucharaditas de crémor tártaro
2 tazas de agua
2 cucharadas grandes de aceite
Colorantes
Extractos de almendras, o vainilla, limón o menta
Un sartén
Objetos para pegar a la masa, como palitos de paleta o pitillos
Objetos para aporrear la masa, como un mazo de juguete
Objetos para hacer impresiones, como las tapas de los frascos, moldes de
galletitas o tapas de botella
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Qué hacer
Para hacer la masa:
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Mezcle los colorantes con el agua. Mezcle todos los ingredientes en un sartén.
Disuélvalos a fuego medio, revolviendo la mezcla hasta formar una bolita
suave.
Déjela enfriar. Amásela un poco. Divida la masa en varios pedazos y agrégueles
gotas de un extracto a cada una para crear distintos olores.
Hable con su niño sobre lo que están haciendo. Deje que el niño le ayude a medir
y agregar los ingredientes.
Permita que el niño amase la mezcla un poco cuando todavía no haya perdido
todo su calor y después cuando se haya enfriado para enseñarle sobre la
temperatura.
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Déle un poco de masa para que juegue con ella, le pegue palitos o haga
impresiones con ella haciendo animales, casitas o figuras.
Cocinar con usted—siguiendo los pasos de una receta—
es la manera perfecta para que su niño empiece a
aprender cómo seguir instrucciones y cómo contar y
medir. También les enseña cómo cambian las cosas.
¡Léeme un cuento!
La manera más importante de desarrollar el conocimiento que los niños necesitan para
aprender a leer exitosamente es leyéndoles en voz alta frecuentemente—comenzando
cuando son bebés.
Qué necesita
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Libros de cartulina gruesa, libros “predecibles” y libros que nombran conceptos
(como los colores, números, figuras)
Un diccionario infantil (preferiblemente de fuerte construcción)
Papel, lápices, crayones y marcadores
Qué hacer
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Desde su nacimiento, haga la lectura en voz alta con su niño una parte de su
rutina diaria. Escoja un momento tranquilo, como justo antes de ir a la cama.
Esto le dará una oportunidad de descansar un poco entre el tiempo de jugar y el
tiempo de dormir. Si es posible, lea con él sobre su regazo o en sus brazos para
que se sienta cómodo y seguro. A medida que vaya creciendo, quizás necesite
moverse un poco mientras alguien le lee. Si se cansa o se pone inquieto, pare de
leer. Mantenga la hora de la lectura en voz alta como un momento de
tranquilidad y comodidad para que su niño la espere con anticipación.
Trate de leer con su niño todos los días. Al principio lea sólo unos cuantos
minutos a la vez, varias veces al día. Al ir creciendo, su niño le hará saber si
quiere que usted le lea por más tiempo. No se desanime si algún día no puede
leer con él o si no siempre es posible mantener la misma rutina. Simplemente
regrese a la rutina tan pronto como sea posible. Ante todo, asegúrese que la
lectura siga siendo divertida para ambos.
Déle al bebé un libro de cartón grueso para que lo vea, lo toque y lo aguante.
Permita que voltee las páginas, mire por los agujeros o levante las “ventanitas.”
Al crecer un poco, ponga sus libros en repisas o en una canasta que el niño pueda
alcanzar. Aliéntelo a explorar sus libros y hablar sobre lo que ve. Quizás le hable
sobre los dibujos o “finja” leerle a usted un libro que ha escuchado varias veces.
Si el niño tiene 2 o 3 años, use su tiempo de lectura para enseñarle sobre los
libros y la escritura. Mientras le lee, deténgase de vez en cuando y señale las
letras y las palabras; luego señale los dibujos que las palabras representan. Su
niño comenzará a entender que las letras forman palabras y que las palabras
nombran los dibujos. También empezará a entender que cada letra tiene su
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propio sonido—una de las cosas más importantes que su niño debe saber al
aprender a leer.
Mientras leen juntos, hable con el niño. Anímelo a preguntar cosas y hablar
sobre la historia que están leyendo. Pregúntele qué cree que va a suceder en el
cuento. Señale las cosas en los libros que pueda relacionar con su propia vida:
“Mira el dibujo del pingüino. ¿Te acuerdas cuando vimos el pingüino en el
zoológico?”
Lean los libros favoritos repetidamente. Su niño quizás le pida que le lea sus
libros favoritos una y otra vez. Y aunque usted se canse de leer los mismos libros,
tenga por seguro que el niño los sigue disfrutando y sigue aprendiendo al
escucharlos repetidamente.
Lean libros “predecibles.” Estos libros son aquellos con palabras o acciones que
se repiten varias veces. Estos libros ayudan a que los niños anticipen lo que va a
suceder en la historia. Al leer, aliente al niño a escuchar y repetir con usted las
palabras y frases que se repiten en la historia, como los colores, los números, las
letras, animales, objetos y actividades diarias. Su niño aprenderá estas palabras o
frases repetidas y se divertirá diciéndolas con usted cada vez que aparecen en la
historia. Muy pronto las dirá antes que usted se lo pida.
Demuestre entusiasmo al leer. Lea con expresión. Haga la lectura más
interesante al leer con distintas voces para los personajes de la historia,
agregando efectos de sonido y usando gestos y muecas.
Compre un diccionario infantil. Si es posible, compre uno con ilustraciones al
lado del texto. Entonces formen el hábito de “buscar en el diccionario.”
Tenga a la mano material para escribir como crayones, lápices y papel.
Visiten la biblioteca a menudo. Establezcan la tradición de visitar la biblioteca
cada semana desde que el niño es muy pequeño. Consiga una tarjeta de
biblioteca para el niño tan pronto como sea posible. Muchas bibliotecas ofrecen
tarjetas a los niños tan pronto como ellos aprenden a escribir su nombre (claro
que usted también tendrá que firmar por su niño).
Demuéstrele que usted también lee. Cuando lleve al niño a la biblioteca, busque
un libro para usted también. Ponga un buen ejemplo al permitir que su niño lo
vea leyendo. Invítelo a traer uno de sus libros y sentarse con usted mientras
usted lee su propio libro, una revista o el periódico. No se preocupe si se siente
un poco incómodo al leer. El hecho de que usted también lee es lo importante.
Cuando su niño ve que la lectura es importante para usted, lo más probable es
que decida que la lectura es importante para él también.
Si no se siente cómodo al leer, busque programas de apoyo para adultos en la
comunidad. Su bibliotecaria le puede ayudar a localizar programas para mejorar
su lectura. Sus amigos o familiares también le pueden leer a su niño y hay
voluntarios en muchas comunidades que también pueden ayudar.
3. EDAD PREESCOLAR, DE 3 A 5 AÑOS DE EDAD
Qué puede anticipar
Entre el tercer y cuarto cumpleaños, los niños:
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Comienzan a jugar con otros niños, no solo al lado de ellos;
Son más capaces de tomar turnos y compartir y comienzan a comprender que las
otras personas tienen sentimientos y derechos;
Son cada vez más independientes y se pueden vestir casi sin ayuda;
Pueden desarrollar temores (“Mami, hay un monstruo debajo de mi cama.”) y
pueden tener amiguitos imaginarios;
Tienen más control de sus músculos mayores y les encanta correr, saltar, brincar
con dos pies, agarrar una pelota, subir y bajar escaleras y bailar cuando oyen
música;
Tienen mayor control de sus músculos menores que los niños más pequeños, lo
cual se ve claramente en sus dibujos y garabatos;
Pueden clasificar las cosas que se parecen o no se parecen;
Pueden reconocer los números;
Les gusta el humor ridículo, las adivinanzas y las bromas;
Entienden y pueden seguir instrucciones verbales;
Pueden utilizar nuevas palabras y formar oraciones más largas;
Son conscientes de los sonidos que riman en las palabras;
Pueden intentar leer, tratando de llamar la atención y demostrando orgullo por
sus logros;
Pueden reconocer la escritura que les rodea en letreros o logotipos;
Saben que cada letra del abecedario tiene un nombre y pueden identificar por
los menos 10 letras del abecedario, en particular las que forman parte de su
nombre; y
“Escriben” o garabatean mensajes.
Entre el cuarto y quinto cumpleaños, los niños:
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Son muy activos, están llenos de energía y a veces pueden ser agresivos al jugar;
Disfrutan más de actividades en grupos, pues pueden mantener su nivel de
interés por períodos más largos;
Disfrutan haciendo gestos y muecas y comportándose ridículamente;
Pueden formar grupitos entre sus amigos y cambian sus amigos rápidamente;
Tienen mejor control al correr, brincar y saltar;
Reconocen y pueden escribir los números del 1 al 10;
Reconocen diferentes figuras como círculos, cuadrados, rectángulos y triángulos;
Les encanta hacer rimas, hacer juegos de palabras y contar chistes;
Conocen y pueden usar palabras que son importantes para el trabajo escolar,
tales como los nombres de los colores, figuras y números; conocen y saben usar
palabras que son importantes para la vida diaria, tales como los nombres de las
calles y direcciones;
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Conocen cómo se sostiene un libro al leer y pueden seguir la escritura de
izquierda a derecha y de arriba a abajo al escuchar que alguien les lee en voz
alta;
Reconocen las figuras y los nombres de las letras del abecedario y conocen los
sonidos de algunas letras; y
Pueden escribir algunas letras, en particular las letras que forman parte de su
nombre.
Qué necesitan los niños en esta edad
Los niños entre los 3 y 4 años de edad necesitan oportunidades para:
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Jugar con otros niños para que puedan aprender a escuchar, tomar turnos y
compartir;
Desarrollar mayor coordinación física, por ejemplo, saltando con ambos pies;
Desarrollar sus habilidades de lenguaje más a través de libros, juegos, cantos,
ciencias, matemáticas y actividades artísticas;
Desarrollar más destrezas de autonomía, por ejemplo, aprendiendo a vestirse o
desvestirse solos;
Contar y medir;
Participar activamente con los adultos en la lectura en voz alta;
Explorar el abecedario y la escritura; y
Intentar escribir mensajes.
Los niños entre los 4 y 5 años de edad necesitan oportunidades para:
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Experimentar y descubrir, con límites;
Desarrollar su propio interés en materias académicas como las ciencias, la
música, el arte y las matemáticas;
Disfrutar actividades basadas en la exploración y la investigación;
Agrupar objetos que sean similares (ya sea por tamaño, color o figura);
Utilizar la imaginación y la curiosidad;
Desarrollar las destrezas del lenguaje al hablar y escuchar; y
Ver que la lectura y la escritura son agradables y útiles (por ejemplo, al escuchar
cuentos y poesías, los niños ven a los adultos utilizando los libros para encontrar
información y al dictarle historias a los adultos).
Cómo relacionarse bien con otros
El aprender a relacionarse bien con otras personas es muy importante para el
desarrollo social de los niños.
Qué necesita
No necesita materiales
Qué hacer
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Déle mucha atención personal y ánimo a su niño. Aparte el tiempo necesario
para que usted y su niño puedan compartir actividades agradables. Sus
sentimientos positivos hacia su niño le ayudarán a sentirse bien sobre sí mismo.
Ponga un buen ejemplo. Demuéstrele lo que significa relacionarse bien con otras
personas y a tratarlas con respeto. Que le oiga decir “por favor” y “gracias”
cuando habla con las personas. Trate a las personas de manera que demuestre
que le importa lo que les sucede.
Ayude a su niño a encontrar buenas formas de resolver sus conflictos con otros
niños. Ayúdele a anticipar qué sucedería si demuestra su enojo y golpea a su
compañero: “Juanito, yo sé que Angélica se llevó tu carrito sin pedir permiso.
Pero si tú le pegas y se pelean, entonces ella se va a ir a su casa y ustedes no van
a poder jugar más hoy. ¿De qué otra manera le puedes hacer entender que
quieres que te devuelva tu carrito?”
Ofrezca oportunidades para que su niño comparta y demuestre compasión.
Póngalo a cargo de alimentar a los pajaritos en su patio. Cuando llegue una
familia nueva al vecindario, horneen galletitas juntos para darles la bienvenida.
Sea afectuoso con su niño. Los niños necesitan muchos abrazos, besos, una
mano sobre el hombro y palmaditas en la espalda.
Dígale constantemente que lo quiere mucho. No dé por sentado que sus
acciones afectuosas hablan por sí mismas (aunque son muy importantes).
Los quehaceres domésticos
Todas las tareas del hogar se pueden convertir en un buen juego educativo y pueden
ser muy divertidas.
Qué necesita
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Los quehaceres domésticos que se tienen que realizar, tales como:
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Lavar la ropa
Lavar y secar los platos
Sacar la basura
Poner la mesa
Quitarle el polvo a los muebles
Qué hacer
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Hable con su niño sobre el quehacer que van a comenzar juntos. Explique por
qué la familia necesita que esto se haga. Describa cómo lo harán y cómo el niño
le puede ayudar.
Enséñele nuevas palabras que se relacionan con cada tarea: “Primero vamos a
poner el mantel en la mesa, y luego siguen las servilletas.”
Lavar la ropa les ofrece muchas oportunidades para aprender. Pregúntele
cuántas prendas se tienen que lavar. A ver cuantas puede nombrar: medias,
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camisetas, pijama, suéteres, camisas. Pídale que le ayude a juntar toda la ropa
sucia y luego dividan la ropa según sus colores—blancos, claros y oscuros.
Demuéstrele cómo medir el jabón y pídale que le ponga jabón a la lavadora. Deje
que ponga la ropa en la lavadora, nombrando cada prenda. Aparte una media.
Cuando la lavadora esté llena de agua, saque la otra media del par. Pregúntele al
niño cuál media se siente más pesada y cuál más ligera. Al acabar de lavar la
ropa, pídale al niño que aparte su propia ropa y agrupe las cosas que son
similares (por ejemplo, las camisetas, las medias).
Garabatos, dibujos, pinturas y pegamento
Los niños pequeños son artistas naturales y los proyectos de arte pueden despertar las
imaginaciones y alentar la expresión de los niños. Hacer garabatos también los prepara
para expresar sus ideas con la escritura.
Qué necesita
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Crayones, marcadores de agua con punta de fieltro
Diferentes tipos de papel (incluyendo cartulina y papel grueso)
Cinta adhesiva
Pinturas para niños
Tijeras para niños (sin puntas filosas)
Retazos de tela u otros objetos que se pueden pegar al papel (cuerda, bolitas de
algodón, palitos, hilaza)
Qué hacer
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Déle varios tipos de papel y materiales para escribir y hacer garabatos. No
necesitan libros para colorear. Es bueno comenzar con crayones de cera. Los
marcadores de agua son divertidos para el niño porque no hay que hacer
demasiada presión para obtener un color brillante. Cubra la mesa con papel “de
carnicero” para que su niño se dé gusto pintando a sus anchas.
Ponga periódicos o plástico sobre la mesa o el piso y péguele un pedazo de
cartulina o papel grueso. Póngale un delantal al niño para que se divierta con las
pinturas sin mancharse.
Déle retazos u otros objetos como hilaza, cuerda o bolitas de algodón para
pegarle a sus dibujos (en cualquier patrón). Déjelo tocar las diferentes texturas y
pídale que le hable sobre lo que siente.
Estas son algunas sugerencias para introducir al niño al arte:
- No le diga qué debe dibujar o pintar.
- No le “arregle” sus dibujos. El niño va a tener que practicar bastante antes de
que usted pueda reconocer lo que ha dibujado. Pero dele rienda suelta a su
creatividad. Invítelo a hablar con usted sobre lo que está creando y que
identifique cada objeto en su dibujo.
- Déle muchos materiales distintos con qué trabajar. Demuéstrele cómo
trabajar con materiales nuevos.
- Busque una actividad artística que esté al nivel adecuado para su niño y déjelo
que haga la mayor parte del proyecto, tanto como sea posible.
- Exhiba los trabajos de arte del niño en su casa. Señáleselos a las visitas que
llegan a la casa cuando su niño los pueda escuchar elogiando su trabajo.
Letras por todos lados
Compartir el abecedario con los niños les ayuda a comenzar a aprender los nombres
de las letras, a reconocer sus figuras y a relacionar las letras con los sonidos del idioma
hablado.
Qué necesita
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Un libro sobre el abecedario
Bloques con letras
Imanes en forma de letras
Papel, lápices, crayones y marcadores
Pegamento
Tijeras para niños
Qué hacer
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Con su niño al lado, escriba las letras de su nombre en un papel y diga cada letra
al escribirla. Haga un letrero con su nombre para su cuarto o algún otro lugar
especial. Pídale que decore su letrero.
Enséñele cantitos sobre el abecedario y jueguen juegos de palabras que usan el
abecedario. Algunos libros sobre el abecedario contienen cantos y juegos que se
pueden aprender juntos.
Busque videos educativos, DVDs, CDs y programas de televisión como “Between
the Lions” (Entre los Leones), “Blue’s Clues” (Las Pistas de Blue) y Plaza Sésamo
que ofrecen actividades para que los niños se aprendan el abecedario. Vean
estos programas juntos y rimen y canten juntos con el programa.
Ponga imanes en forma de letras sobre su refrigerador o en alguna otra
superficie metálica que no sea peligrosa. Pida que el niño nombre las letras
mientras juega con ellas y que diga las palabras que está intentando deletrear.
No importa donde se encuentre con su niño, señale las letras individuales en
letreros, carteleras, volantes, recipientes, libros y revistas. Cuando cumpla 3 o 4
años, pida que busque y nombre algunas letras.
Anime a su niño a deletrear y escribir su nombre. Al principio su niño quizás sólo
use algunas letras de su nombre. Por ejemplo, Emiliano, al que su familia lo
conoce como EMI, sólo usa la letra M cuando “escribe” su nombre.
Haga una fila larga con los bloques de madera y pida que su niño diga el nombre
de cada letra. Ayúdelo a usar los bloques para deletrear su nombre.
Déle una página de una revista vieja. Marque un círculo alrededor de una letra
en la página y pídale que busque dónde más puede encontrar la misma letra.
Los niños que conocen bien los nombres y las figuras de
las letras del abecedario cuando entran a la escuela
generalmente se les hace más fácil aprender a leer.
¡A rimar!
Las rimas ayudan a los niños a prestar atención a los sonidos de las palabras, lo cual es
un paso importante al comenzar a leer.
Qué necesita
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Libros con rimas, juegos de palabras o cantitos infantiles
Qué hacer
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Jueguen con rimas o cantos que riman. Muchos cantos y juegos infantiles
incluyen actividades como aplaudir, hacer que reboten pelotas o pasarse las
pelotas.
Lea rimas infantiles con su niño. Al leer, deténgase un momento antes de leer la
palabra que rima y pídale al niño que diga la palabra que sigue. Cuando lo haga
bien, felicítelo.
Preste atención a las rimas en las canciones que conoce en el radio, la televisión
o en reuniones familiares. Cante las canciones con su niño.
Cuando estén en casa, señale varios objetos y diga sus nombres en voz alta, por
ejemplo, mesa. Pida que su niño diga cuantas palabras pueda que rimen con el
nombre. Otras palabras que son fáciles de rimar son carro, gato, rana. Deje que
su niño rime con palabras sin sentido que no existen pero que riman bien, tales
como: gato—pato, rato, garabato, sato.
Diga tres palabras, tales como gato, pato y pollo y pida que si niño identifique
cuáles palabras suenan igual, o sea que riman.
Si su niño tiene un nombre que es fácil de rimar, pida que busque palabras que
riman con su nombre: Ana—lana, sana, rana.
Si tienen acceso a una computadora, anime a su niño a usarla para jugar juegos
en rima.
Las rimas son una extensión de las destrezas del
lenguaje de los niños. Al escuchar y decir rimas, junto
con palabras y frases repetidas, su niño aprende sobre
los sonidos del lenguaje y sobre las palabras. Las rimas
emocionan a los niños al intentar adivinar lo que sigue,
lo cual aumenta la diversión y la aventura de leer.
Dime el sonido
Escuchar y decir los distintos sonidos de las palabras enseña a los niños que las
palabras se componen de sonidos, lo cual les ayuda a relacionar los sonidos de una
letra con su forma escrita. Esto resulta en una mejor preparación para la lectura.
Qué necesita
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Una revista vieja
Un libro de rimas infantiles o juegos de palabras
Qué hacer
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Diga cuatro palabras que comienzan con el mismo sonido, como barco, bola,
balde y bello. Pídale al niño que identifique cual es el primer sonido de cada
palabra, /b/*.
Diga cuatro palabras como, carro, perro, pastel y pollo. Pídale que identifique la
palabra que comienza con un sonido diferente.
Diga cuatro palabras como, balón, pelón, melón y turrón. Pídale que le diga cual
es el último sonido de cada palabra, /n/.
Déle una revista vieja. Siéntese con el niño y señale objetos en las ilustraciones.
Pídale que diga los sonidos con los cuales comienzan los nombres de los objetos.
Cambie el juego diciendo un sonido y pidiendo que el niño halle un objeto que
comience con ese sonido.
Diviértanse jugando con trabalenguas como “Pablito clavó un clavito en la calva
de un calvito,” u otras rimas sin sentido como “Tres Tristes Tigres,” u otras rimas
modernas como las rimas del Dr. Seuss.
Al leer un cuento o una poesía, pida que el niño escuche y repita las palabras que
comienzan con el mismo sonido. Luego pídale que piense un poco y diga otra
palabra que comienza con el mismo sonido.
Ayúdelo a inventarse frases ridículas con muchas palabras que comienzan con el
mismo sonido, como “Pati pateó el palito de la paleta.”
Junta los sonidos con las letras
Aunque los niños pueden aprender a relacionar la mayoría de las palabras con los
sonidos que representan, prepárese para darles bastante ayuda.
Qué necesita
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Papel
Bolsa de papel
Qué hacer
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Diga algunos sonidos de las letras, como /p/, /c/ y /t/ y pida que su niño escriba
la letra que va con el sonido.
Al leerle a su niño, señale las letras que comienzan con la misma letra que su
nombre: María y mañana, Lisa y limón, Sofía y sol. Pídale que busque otras
palabras que comienzan con el mismo sonido.
Escriba letras sobre un papel y póngalas adentro de la bolsa de papel. Pida que
su niño saque un pedazo de papel de la bolsa y diga el nombre de la letra y el
•
sonido que representa. Entonces pídale que diga una palabra que comienza con
ese sonido.
Siéntese a jugar “Veo, Veo, Veo” con su niño. Busque algo en el cuarto y diga,
“Veo, veo, veo,” el niño contesta, “¿qué ves?” “Una cosita,” y el niño dice, “¿con
qué letrecita?” “Con la letrecita, /m/. ¿Qué es?” Si quiere le puede dar pistas
como, “Es roja, dulce y se come” (manzana). O “Se pone sobre la mesa antes de
sacar los platos” (mantel).
Al relacionar sonidos con letras su niño aprende que las
letras que ve en las palabras escritas representan los
sonidos que dice al hablar. Este es un paso importante
para comenzar a leer con éxito.
Mi libro
A muchos niños en edad preescolar les gusta muchísimo hablar y tienen mucho que
decir. Aunque la mayoría todavía no puede escribir palabras sin ayuda, les encanta
dictar cuentos para que otros los escriban.
Qué necesita
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Papel
Perforadora
Tijeras para niños
Lápiz, pluma y crayones
Hilaza, alambres, grapadora
Pegamento
Qué hacer
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•
Haga un librito con cinco o seis páginas. Su niño puede ayudarle a hacerle los
agujeros a la orilla del papel e hilar la hilaza para juntar las hojas. También
pueden armar el libro con alambre o lo pueden grapar.
En la primera página del libro escriba el nombre de su niño. Explíquele que este
libro se tratará sobre él.
Hable con el niño sobre lo que va a dibujar en cada hoja. Mientras él habla,
escriba en la hoja lo que dice. Estos son algunos ejemplos:
-
•
Otros miembros de mi familia
Mis juguetes favoritos
Mis libros favoritos
Mis amigos
Mi mascota
Mi vecindario
Mi casa (o mi cuarto)
Anime al niño a leerles su libro a otros miembros de la familia o a las visitas.
Hacer este libro le ayudará a su niño a desarrollar
destrezas del lenguaje escrito y verbal y le dará mayor
destreza.
Matemáticas en acción
Las matemáticas activas que tienen que ver con contar, medir y usar palabras sobre los
números son una buena forma de presentar las matemáticas a su niño en edad
preescolar.
Qué necesita
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Bloques
Dados o dominós
Qué hacer
•
Hable sobre los números y use conceptos numéricos en su rutina diaria con el
niño. Por ejemplo:
- “Vamos a dividir la masa en dos partes para poder hacer galletitas ahora y
guardar el resto en el congelador para hornear galletitas la próxima semana.”
- “Vamos a colgar este cuadro seis pulgadas más alto que el librero de tu
cuarto. Vamos a usar esta regla para medir.”
- “¿Cuántos platos necesitamos en la mesa? Vamos a contar: Uno para Mamá,
otro para Papá y otro para Julieta. ¿Cuántos platos son en total? ¡Tres! ¡Muy
bien!”
•
Hable sobre los números más importantes para su niño: su edad, su dirección, su
teléfono, su altura y su peso. Al enfocarse en estos números personales usted le
ayuda a aprender conceptos matemáticos muy importantes como:
- El tiempo (horas, días, meses, años; más viejo, más joven; ayer, hoy, mañana).
A un niño pequeño le puede decir, “A las 2 nos vamos a tomar una siesta”.
Cuando hace planes con un niño en edad preescolar, le puede señalar, “Ya
solo faltan tres días para ir a visitar a la abuelita. Vamos a marcar el día con
una X en el calendario para que nos acordemos en qué día nos vamos de
viaje.”
- Longitud (pulgadas, pies; más largo, más alto, más bajito): “Esta cinta está
demasiado corta para el regalo de la Tía Susana. Vamos a cortar una cinta más
larga.”
- Peso (onzas, libras, gramos; más pesado, más ligero; cómo utilizar las pesas);
“Ya pesas 30 libras. Casi no puedo levantar a un niño tan grande.”
- Dónde viven (direcciones, teléfonos); “Estos números en la puerta de nuestro
departamento son el 2-1-4. Vivimos en el departamento número 214.” O:
“Cuando vas a jugar a la casa de Teresita, llévate esta notita. Es nuestro
número de teléfono: 253-6711. Algún día te aprenderás el teléfono para que
me puedas llamar cuando estés en la casa de tu amiguita.”
•
Déle oportunidades para aprender las matemáticas mientras juega. Por ejemplo:
- Jugar con bloques le puede enseñar a clasificar objetos por color o por figura.
Los bloques también le ayudan a aprender sobre dimensión, lo ancho, la
altura y lo largo.
- Jugar juegos donde tienen que llevar la cuenta de la puntuación, como tirar
una pelota adentro de una canasta, le ayuda a contar. Enséñele a jugar con
dados o dominós. Pídale que tire los dados y cuente los puntitos. Deje que tire
los dados y trate de buscar pares.
- Contar sus juguetes favoritos.
IV.
¿LISTOS PARA EL COLEGIO?
Las actividades en este folleto le ayudarán a preparar a su niño para el colegio. A
medida que el primer día de escuela se acerca, quizás quiera hacer algunas cosas más
para asegurar que su niño está firmemente encaminado hacia el éxito escolar.
1. Investigue la fecha de inscripción que tiene este colegio, pues los cupos son
limitados. No espere hasta el último momento para informarse sobre los
reglamentos y prácticas de la escuela.
2. Aprenda tanto como sea posible sobre el colegio antes que comience el curso
escolar. Investigue, entre otras cosas, lo siguiente:
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El nombre del director;
El nombre de la educadora de su niño;
Las planillas que le van a pedir que llene;
Las vacunas que exigen que los niños tengan antes de entrar a la escuela;
Una descripción del programa académico para prekinder y kinder;
El calendario escolar y el horario diario de los alumnos;
Procedimientos para el transporte hacia y desde la escuela; y
Cómo puede participar en la educación de su niño y en la escuela.
Pida en secretaría la información necesaria y arregle una cita para hacer una visita.
3. Investigue de antemano lo que la escuela espera de los alumnos nuevos. Si usted
conoce bien las expectativas de la escuela un año o dos por adelantado, tendrá
más oportunidades para prepararlo bien. A veces los padres no están de acuerdo
con las expectativas de la escuela para sus niños. Por ejemplo, quizás opinen que la
escuela no cuenta con distintos métodos para enseñar a los niños de varias
maneras según su estilo de aprendizaje y desarrollo, o quizás no sienten que su
programa académico es demasiado riguroso. Si usted no tiene claridad respecto
del tipo de escuela que busca para su hijo, quizás sea buena idea pedir una reunión
con la educadora para dialogar sobre las expectativas que la escuela y usted tienen.
4. Visite la escuela con su niño. Recorran la escuela y enséñele dónde se encuentran
su salón de clase, la biblioteca, baños y lugares de juego. Permita que su niño
observe a los alumnos en sus salas de clase.
5. Hable con su niño sobre la escuela. Durante su visita, haga comentarios positivos
sobre la escuela. Una buena actitud es contagiosa. (“Mira todos los niños y las
niñas pintando en su salón. Se ve muy divertido, ¿no crees?”) Cuando regresen a
casa, demuestre entusiasmo por el gran paso que su niño está a punto de dar.
Recuérdele que comenzar la escuela es un evento muy especial.
Hable con su niño sobre las maestras que tendrá y cómo le van a ayudar a
aprender cosas nuevas. Anime a su niño a que considere a las maestras como
amigas sabias a quienes debe escuchar y demostrarles respeto.
Explíquele lo importante que es ir a la escuela todos los días. Explíquele lo
importante y emocionante que va a ser aprender cosas nuevas, tales como lectura,
escritura, matemáticas, ciencias, arte y música.
6. Considere ofrecerse como voluntario para ayudar en la escuela. La maestra de su
niño apreciaría la ayuda de otro adulto para distribuir papel y lápices o para
supervisar el patio de recreo. Ser voluntario es una forma muy útil de aprender
más sobre la escuela y conocer a su personal, así como conocer y relacionarse con
otros padres.
Cuando llegue el día esperado y sea hora de ir a la escuela, acompañe a su niño, pero
no se quede demasiado tiempo. Y tenga paciencia. Muchos niños pequeños se sienten
abrumados al principio porque no han tenido mucha experiencia con situaciones
nuevas. Quizás no disfruten de la escuela al principio. Su niño quizás llore o se cuelgue
de sus piernas al decirle adiós todas las mañanas, pero con su apoyo y el de su
maestra, esto puede cambiar rápidamente.
Cuando su niño salga de casa para enfrentar su primer día en el colegio, dígale lo
orgulloso que usted se siente de él.
V.
CÓMO TOMAR EL CONTROL DE SU TELEVISOR
Al llegar a la educación parvularia, los niños en los Estados Unidos ya han visto
aproximadamente 4,000 horas de televisión. La mayoría de los expertos en el
desarrollo infantil están de acuerdo que esto es excesivo. Pero prohibir la televisión
tampoco es la respuesta correcta. Los buenos programas de televisión pueden
despertar la curiosidad de los niños y abrirles nuevos mundos. Es mejor que los padres
o los guardianes mantengan el control sobre cuánto tiempo los niños se pasan frente
al televisor y qué programas ven.
Estas son algunas sugerencias para seleccionar programas para su niño:
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Reflexione sobre la edad de su niño y seleccione cuidadosamente aquellas cosas
que usted desea que vea, que aprenda y que imite.
Busque programas que
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VI.
tengan alguna lección que enseñar
sean interesantes para el niño
lo animen a escuchar y hacer preguntas
le ayuden a aprender más palabras
le hagan sentirse bien sobre su aprendizaje
le presenten nuevas ideas y nuevas experiencias
Mantenga un control sobre cuántas horas de televisión su niño ve cada semana y
qué programas ve. Algunos expertos recomiendan que los niños no deben ver la
televisión más de dos horas por día. Sin embargo, usted debe decidir cuántos y
cuáles programas va a permitirle.
Aprenda más sobre los programas infantiles que hay en la televisión, en videos o
DVDs y ayude a su niño a hacer sus selecciones.
También puede encontrar buena información sobre los programas para niños en
las revistas y periódicos. Los suscriptores a la programación por cable y los
contribuyentes a las estaciones de televisión públicas reciben guías de
programación donde pueden encontrar buena información sobre programas
especialmente para niños.
Después de seleccionar los programas que son apropiados para su niño, permita
que él decida qué programas quiere ver. Prenda el televisor al comienzo del
programa y apáguelo cuando se acabe.
Vea televisión con su niño cuando pueda para que pueda responder a sus
preguntas y hablar sobre lo que han visto. Preste atención a la manera como
responde al programa para que le pueda ayudar a entender lo que está viendo.
Después de ver un programa de televisión, jueguen o hagan otras actividades.
Pídale al niño que le diga una palabra nueva que se aprendió durante el
programa. Juntos, busquen la palabra en el diccionario y hablen sobre su
significado. O pídale que haga su propia historia basada en uno de sus personajes
favoritos que ve en la televisión.
Incluya a toda la familia en la discusión y las actividades relacionadas con los
programas de televisión.
Asegúrese de nunca utilizar el televisor como niñera. Más bien, balancee la
buena televisión con otras actividades agradables y educativas para su niño.
CÓMO ESCOGER UN BUEN COLEGIO
Escoger un buen colegio para su niño es sumamente importante para su seguridad y
bienestar. Estas son algunas sugerencias para ayudarle a escoger una buena escuela.
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Busque información. Es importante revisar las referencias y entrevistarse con la
educadora cuidadosamente.
Antes de reunirse con la educadora, haga una lista de preguntas. No se fíe de los
buenos reportes de otras personas. El colegio funciona bien para algunos padres, pero
quizás no sea el mejor para usted. Y como con cualquier otro medio para obtener
cuidado para sus niños, revise las referencias con muchísimo cuidado.
No importa qué tipo de cuidado está buscando, busque proveedores que:
Sean agradables y respondan a usted. Los buenos educadores disfrutan rodearse
de los niños, tienen mucha energía, mucha paciencia y poseen la madurez para
manejar bien las crisis y los conflictos.
Tienen experiencia trabajando con los niños pequeños y les gusta trabajar con
esa edad. Investigue cuánto tiempo han trabajado con niños pequeños, por qué
han escogido esta carrera y si ofrecen actividades que son apropiadas para la
edad de su niño. Observe cómo manejan a otros niños. ¿Se ven felices los niños?
¿Cómo responden los cuidadores a ellos?
Reconocen las necesidades individuales de cada niño. Busque personas que
demuestran consideración hacia los distintos intereses y necesidades de los
niños y quienes le puedan ofrecer la atención que su niño necesita.
Tienen una filosofía similar a la suya sobre los niños. Investigue qué tipo de
disciplina usan en el centro y cómo enfrentan los problemas cuando estos
surgen.
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Asegúrese de la limpieza y la seguridad de la escuela. Revise que tenga el equipo y los
materiales que permitan que su niño explore y aprenda, incluyendo bastantes libros y
varias áreas donde puedan realizar distintas actividades.
Lista de control para inscribirse en la escuela
La siguiente lista de control, aunque no está absolutamente completa, puede servirle
de guía al preparar a su niño para la escuela. Es bueno considerar los elementos de la
lista como metas que alcanzar. Deben ser logradas, tanto como sea posible, mediante
rutinas diarias o actividades que ha planeado con su niño.
Y si su niño avanza un poco lento en algunas áreas, no se preocupe demasiado.
Recuerde que los niños se desarrollan a diferentes pasos.
Salud y bienestar físico
Mi niño:
-
Se alimenta con una dieta balanceada
Obtiene suficientes horas de descanso
Recibe atención médica y dental regular
Tiene todas su vacunas
Corre, salta y juega al aire libre y realiza otras actividades para desarrollar sus
músculos mayores y para hacer ejercicio.
- Trabaja con rompecabezas, hace garabatos, colorea, pinta y realiza otras
actividades que le ayudarán con su dexteridad y coordinación.
- Preparación social y emocional
Mi niño:
- Está aprendiendo a explorar e intentar cosas nuevas
- Está aprendiendo a trabajar bien solo y hacer muchas cosas por sí mismo
- Tiene muchas oportunidades para estar con otros niños y está aprendiendo a
cooperar con ellos
- Es curioso y está motivado para aprender
- Está aprendiendo a terminar sus quehaceres
- Está aprendiendo el autocontrol
- Puede seguir instrucciones sencillas
- Ayuda con los quehaceres de la casa
Lenguaje y conocimiento general
Mi niño:
-
Tiene muchas oportunidades para hablar y escuchar
Recibe una lectura en voz alta todos los días
Tiene acceso a libros y otros materiales de lectura
Está aprendiendo sobre la escritura y los libros
Tiene límites impuestos por un adulto sobre los programas televisión que ve
Es alentado a hacer preguntas
Es alentado a resolver problemas
Tiene oportunidades para fijarse en las semejanzas y las diferencias
Es alentado a clasificar las cosas
Está aprendiendo a escribir su nombre y dirección
Está aprendiendo a contar y a jugar con números
Está aprendiendo a identificar y nombrar las figuras y los colores
Tiene oportunidades para dibujar, escuchar la música y para bailar
Tiene oportunidades para tener experiencias directas con las cosas del mundo
como ver y tocar objetos, escuchar nuevos sonidos, oler y probar nuevas
comidas y observar cómo el movimiento de las cosas
Existe una fuerte relación entre el desarrollo que un
niño logra temprano en su vida y el nivel de éxito que
tendrá más tarde en la vida. Cuando a los niños
pequeños se les ofrece un ambiente rico en lenguaje e
interacciones literarias, lleno de oportunidades para
escuchar y hacer uso constante del lenguaje, ellos
comienzan a adquirir los fundamentos esenciales para
poder aprender a leer. Un niño que entra a la escuela
sin estas destrezas corre el grave riesgo de comenzar
atrasado y de seguirse atrasando en su aprendizaje.