PDF - Archive of Our Own

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Supernatural, SPN, destiel - Fandom, Supernatural Cast
Destiel, DeanCas, CasDean, Dastiel, Castiel/Dean Winchester
Sam Winchester, Dean Winchester, Castiel (Supernatural), Jensen
Ackles, Misha Collins, Jared Padalecki, Mary Winchester, John
Winchester, Jimmy Novak, Amelia Novak
Autism Spectrum, Gay Sex, Alternate Universe - Teenagers
Published: 2016-12-30 Updated: 2017-01-07 Chapters: 4/? Words:
10567
Solo pienso en ti |Destiel| AU|
by Agatha_colors
Summary
Misha y Castiel son gemelos identicos, o al menos lo fueron hasta los cuatro años cuando
un accidente hizo de Cass un niño con espectro autista.
El mundo es un lugar nuevo y extraño cada día para Castiel, palabras que no entiende,
seentimientos que no puede expresar, cosas que no termina de aprender pero hay algo de
lo que podria hablar por horas: Dean Winchester.
Todo el mundo ve lo raro que es Castiel, lo diferente, lo dificil... Exepto Dean, el lo unico
que ve es que si hace una sola cosa mas el va a explotar de amor, y él realmente no debe
porque esta saliendo con su hermano gemelo.
Notes
Bueno esto nacio como ese comentario de que Castiel tiene "autismo" en muchas partes
(Cosa que no comparto para nada, solo es exeso de inocencia (Si, dije inocencia)). Quiero
aclarar que yo no soy una experta en el espectro como tal pero eh intentado hacer lo mejor
posible. Y si vas a decir que estas personas "No tienen relaciones amorosas" o "Es
morboso" puedes irte a la mierda y cerrar la puerta tras tu inculto cerebro.
Prologo
Todos los niños de pueblo estaban en el balneario; era verano y lo que parecía el día más caluroso
del año, se conocían y como no eran tantos prefirieron organizar una salida entre todos, la Señorita
Cloe iba a preparar helados para todos los que fueran, la carne la traería la familia Novak y los
Winchester estaban felices de preparar la ensalada de papás para todos. Mary se sentó al lado de
su mejor amiga, Ruth Novak que sostenía al enérgico Castiel de una mano - ¿Qué tienes, Cass? -¡Quiero ir a jugar!- Reclamo intentando soltarse de la mano de su madre con fuerza, la rubia rio
viéndolo -¿Y porque no lo dejas?- Interrogo dándole una jarra de jugo a la mujer que acepto con
una sonrisa, entendía por que Cass estaba tan excitado pues todo el mundo estaba riendo y
corriendo de un lado al otro además que el mayor de los gemelos era conocido por ser el más
ruidoso de su generación, haciendo travesuras e intimidando a algunos niños mayores; todos
creían que los Novak iban a tener mucho trabajo cuando Castiel llegara a la adolescencia, ninguno
se imaginaba cuánta razón podían tener.
-Intento lanzarse al agua para ir tras Jimmy, no me quiero arriesgar…- Jensen llego al lado de su
madre, un niño rubito como el sol en traje de baño rojo y sandalias de cars que salto a abrazar a su
madre enseguida - ¡Mamá! ¿Puedo ir al agua? - John Winchester por esos años ya estaba perdido
en la bebida y Mary había preferido dejarlo en casa, su hijo Sam aún tenía dos años y Jensen
amaba poder cuidarle de la mano como un gran hermano mayor; ambas mujeres se miraron
cuando vieron a Castiel que al fin se quedaba quieto mirando a Dean - ¿Puedo ir con Dean? ¡Solo
estaré en la orilla! - Ambas asintieron, Mary tomo sus manos y las unió juntas -No se suelten de la
mano o no habrá más baños en el rio, nunca más…- Los niños felices salieron corriendo en
dirección al rio, el Winchester aún tenía problemas para diferenciar a Misha de Castiel, pero no le
importaba mucho porque ambos eran sus mejores amigos.
Se bañaron un rato en la orilla, hasta donde habían dejado una muralla de piedras; Dean había
dejado el coche de su hermanito lo suficientemente cerca para que pudiera mojar sus pies y jugar
con la arena, Mary los miraba desde la orilla con atención -Me gusta tu hermanito…- Dijo Castiel
ayudándole a hacer un castillo de arena que en realidad era un montón de arena con forma de
nada, Sam se reía feliz cada vez que se rompía -Cuando seamos grandes podemos tener un bebé si
quieres…- Eso pareció llamar la atención de Castiel que con enormes ojos le miraba a él y a Sam ¿Cómo? - Dean siguió hablando mientras colocaba una línea de piedritas en el castillo de su
hermano menor -Mami dice que solo tienes que querer mucho a alguien y darle un beso…
Podemos hacer eso cuando seamos grandes- Castiel asintió porque tenía bastante sentido, pero
pronto encontró un, pero - ¿Y si nos aburrimos? Yo no quiero cambiarle el pañal -Se la damos a nuestras mamás, a ellas les gustan los bebés…- Elevo los hombros el ojiverde
metiéndose al agua primero que Cass - ¿Lo prometes, Dean? - Hasta entonces nadie le llamaba
Jensen, aun no le asustaba su primer nombre -Lo prometo… Aunque debe ser genial tener uno
que juegue contigo…-Misha es aburrido, siempre solo quiere dormir…- Aclaro metiéndose al agua de a poco, él y Dean
aún tenían las manos sujetas -A mí me cae bien Misha. - entonces Castiel soltó su mano molesto Voy a nadar donde los grandes…- Dean negó asustado -No podemos ir ahí, nos vamos a morir y
después mamá nos va a castigar…-¡Te da miedo! ¡Lero, lero! - Se burló Castiel lanzándole agua en la cara al mayor de los
Winchester, el rubio no contesto a sus molestias tomando más piedritas del fondo que le parecían
bonitas -No debemos subir ahí…- ¿Por qué? - Interrogo el moreno tirando agua por la boca mientras bordeaba la muralla de
piedras, Dean se asustó al verlo - ¡No salgas! - Pero no le hizo caso, siguió nadando y se paró para
comenzar a escalar - ¡Castiel! Si sigues haciéndolo voy a gritar, y tu mamá se va a enojar…- El
moreno siguió sin hacerle caso y subió hasta estar parado en la cima del muro caminando sobre las
resbalosas piedras -Cass vas a caerte, dame la mano, ten…- Le extendió la mano cuando lo vio
resbalarse pero al querer tomarla su cuerpo se cargó hacia la orilla perdiendo el equilibrio, termino
cayendo junto en el momento que apretó la pequeña mano del rubio gritando -¡Dean!- y Dean
comenzó a gritar también al ver un líquido rojo mezclarse con el agua; Lo demás todo el mundo lo
sabía.
Aún Dean tenía pesadillas donde escuchaba a Cass gritar su nombre, aún recordaba la sangre y
como la mano de su amigo de pronto dejo de apretar la suya; lo adultos gritando asustados
mientras el trataba de ayudar a Castiel, pero no podía hacer nada; eso no era nada comparado con
lo que le había pasado a Castiel de todos modos.
Capitulo 1 "Estoy enamorado de ti"
-Solo son unos minutos, Jensen, volveré enseguida -Aclaro Misha al salir de su cuarto; Vivian en
un lugar demasiado pequeño o muy grande con muy poca gente, todo el mundo se conocía y no
solo de nombre, sabían dónde vivías, con quien, que, hacia tu familia, lo que preguntaran… Ese
era su pueblo.
Los Winchester por ejemplo eran conocidos por su padre un alcohólico rehabilitado que ahora
hacia de pastor en el pueblo, su hermano menor: Sam, era el cerebrito, bueno el segundo mas
cerebrito pero el número uno en deportes, todo los practicaba y le salían increíble; su madre era
una mujer perfecta, podía hacer todo, si alguien estaba sin trabajo ella iba a sus casas ayudando en
todo lo que podía, les quitaba ropa a él y Sam y vestía a sus niños, preparaba comida… Mary y
John Winchester eran de las personas más respetadas del pueblo mientras que Dean, su hijo mayor
no era nada de eso, ni bueno en la escuela ni malo, no era la mejor persona ni la peor, solo una vez
había chocado el auto de su padre cuando tenía como ocho años pero ya todo el mundo lo había
olvidado… Oh, claro, y ya nadie le decía Dean, era Jensen para a todos por que había tenido ese
raro trauma de ver como su mejor amigo casi muere cuando tenía cuatro años.
Misha en cambio, era uno de los gemelos Novak, su familia no era conocida por nada más que no
fuera el accidente de Castiel, la madre y el padre de Cass y el hermano de, no importaba que
hiciera bien o mal, ellos siempre serian esa familia, la que existe detrás de la triste historia de Cass;
Dean sabía que la gente lo hacía porque quería ser buenas personas pero solo hacían la vida de
Misha y su familia más difícil, por lo mismo la familia Novak que antes eran sus vecinos se habían
venido a vivir lejos del pueblo, una casa simple con un granero kilómetros a la redonda en que
nadie le preguntaría a Castiel si necesitaba ayuda.
Los padres de los gemelos tenían suficiente con eso asique él y Misha habían decidido a los
catorce (cuando se habían besado por primera vez) que nadie debía saber, un día ellos se irían a la
universidad o trabajar a otro lugar y podrían hacer todas esas cursis que hacen las parejas pero por
ahora no iban a darle más preocupaciones a sus padres, conseguían novias esporádicamente por
turnos para que nadie sospechara porque bueno, así era vivir en un pueblo, la gente comenzaba a
sospechar si dos chicos pasaban mucho tiempo juntos, además se consolaban mutuamente con que
no salían demasiado tiempo con las chicas, no estaban haciéndole daño. Susan era la novia de
Misha ahora, era hija de sus vecinos y estaría aquí por todo el verano, lo que ella suponía poco
tiempo asique no desperdiciaba oportunidad de venir a visitar a su novio a casa, con un lindo
vestido y magdalenas que la señora Novak siempre agradecía sonriente, aunque nadie se las
comiera porque en esa casa no les gustaba el dulce, por eso el prefería traer ensalada de papas o
carne para la cena.
Esta vez prefirió dejar a Susan charlar en paz con quien ella creía el amor de su vida y se dedicó a
abrir las ventanas del cuarto, era enorme que estando en un primer piso le permitía salir fácil
cuando se suponía que no debía estar ahí; también había una cama de una plaza con cubrecama
azul, una alfombra de mimbre de color naranjo (el favorito de Misha) que cubría todo el espacio
bajo la misma y el resto de la decoración era más bien pobre, la misma que tenía desde que eran
niños; asomo la cabeza por la ventana y pudo ver a la castaña riendo mientras abrazaba a su novio,
al verlo sonrió agitando su mano en el aire y el correspondió con una sonrisa antes de volver a
meterse; no entendía como Misha podía estar tan fresco ahí fuera si ellos hace dos minutos estaban
besándose tana acaloradamente y a él ni siquiera se le bajaba la erección aun. Estiro la cama y
abrió la puerta como un ritual aprendido antes de encender la radio, el señor Novak se ganaba la
vida en el aserradero donde Dean trabajaba medio tiempo después de la escuela y su esposa era
modista en casa para poder cuidar de Castiel, el mayor de los gemelos por ende los recursos no
eran muchos, apenas había un viejo televisor que todos compartían en la sala.
El tomo el trabajo en el aserradero, por que la bicicleta no se le daba y para usar la moto de su
padre tenía que llenar el estanque, a veces quisiera poder trabajar más y comprarle una televisión a
su novio o dos pasajes para irse de ahí, pero si no terminaba la escuela a su madre le iba a dar un
ataque además que él tampoco tenía un televisor propio.
Mientras tarareaba la canción una cabeza entro al cuarto, el mismo cabello, la misma altura y los
mismos ojos pero no la misma mirada; esta era más escurridiza, inocente y temerosa de lo que era
la de su novio -Hola, Castiel…- Hablo con una sonrisa, pero el otro no le vio por qué miraba a
cualquier lado menos hacia él -Lo siento, Dean… pensé que te habías ido- Jugaba con sus manos
nervioso, comenzó a irse pero él le detuvo en seguida; estaba en esta casa desde niño pero hace
trece años que no había vuelto a tener una plática discente con Castiel, al principio por que Cass
no quería hablar con nadie, de hecho, no hablaba pero ahora porque Misha nunca los dejaba
cruzar palabra, suponía que o se avergonzaba de Dean o de su hermano y el esperaba
sinceramente lo primero. -No, Cass, es tu casa… Hace mucho que nadie me llamaba, Dean –
Dijo, el moreno le miro por unos segundos, apenas tres y volvió a mirar hacia la pared -No debo
llamar a Dean, Dean, él es Jensen… Misha dijo, yo lo siento-No, tu puedes, definitivamente tu puedes llamarme Dean, Cass…- Aclaro levantándose de la
cama, se quedó sentado en la orilla mirando al ojiazul aún; busco sus ojos moviendo la cabeza
graciosamente. Y Castiel rio avergonzado mirando al piso - ¿Buscabas a tu hermano? -No, no, estaba buscando mi libro… Misterios del universo – Dean sabía perfectamente cuál era
asique fue por el al estante de su novio, tenía un sistema solar en la portada y dentro cosas que el
jamás podría terminar de entender. Se lo extendió con una sonrisa - ¿Es bueno? - El moreno
asintió abrazando la enorme enciclopedia, Castiel estaba parado sobre la alfombra y la desordeno
un poco con el pie -Mucho…- ¿Me muestras? - Interrogo de nuevo, había que ser claro con Castiel para obtener las respuestas
que querías, el chico asintió sentándose en la cama y abriendo la hoja. Lo raro en Castiel no era
que fuera tonto como algunos niños lo llamaban en la escuela, era demasiado inteligente, siempre
tenía un libro de física, astronomía o matemática, le gustaban las cosas lógicas, las que nadie más
entendía por qué estaban muy ocupados haciendo amigos cosa que no necesitaba el ojiazul, un
don que traía una cruz junto con él, u obtuvo cuando se golpeó la cabeza en el rio, hasta donde él
tenía entendido, rompió una parte de su cerebro que lo había convertido en algo parecido a una
persona con autismo: No entendía muy bien las cosas “bellas” del lenguaje, la ironía o la poesía,
las metáforas, no le gustaban los lugares llenos de personas, le estresaba el desorden y ser tocado
sin que le avisaran o que le miraran demasiado, por eso iba solo a dar exámenes a la escuela -Esta
es mi favorita… - Señalo una nebulosa de colores y claro que Jensen sabía lo que era, el
investigaba de esas pequeñas charlas que tenían con Cass, él no tenía televisor pero gastaba casi lo
mismo en esos pesados libros, cada vez que veía a Cass con uno distinto él iba a leerlo también y
si no entendía algo Sam era listillo, no tanto como el Novak pero podía ayudarlo. Dean sabía que
nunca volverían a ser amigos como cuando eran unos niños, que jamás seria como Misha asique
creyó que era lógico si él se volvía un poco más Castiel; si la montaña no va a Mahoma, Mahoma
va a la montaña. -A mí me gusta esta…- Señalo la otra imagen riendo, Cass no le miro peor sonrió
pasando su dedo sobre la foto -Me gustaría descubrir una yo y colocarle mi nombre… ¡Seria la
estrella más molona! -Sería mi estrella favorita entonces…- Musito Castiel cerrando el libro, Dean sonrió también y por
pequeños segundos pudieron mirarse a los ojos; el rubio sabía que era mucho más de lo que
muchas otras personas tendrían en la vida de parte de Cass asique estaba feliz, feliz de poder ver
que aunque todo el mundo creía que los gemelos eran iguales él sabía que los ojos de Misha eran
azul cielo y los de Castiel como el mar, todo revuelto y oscuro como si su iris no fuera más que
una sombra allí -¿Por qué haces eso con Misha? Las personas solo deben besar a sus novias…-
- ¿Y quién dice que yo no soy su novio y Susan hace mal? - Castiel hizo una mueca de sorpresa y
se preocupó un poco - ¿Quieres que le diga a mamá que Susan es mala? - El ojiverde se
enterneció y tuvo que contenerse de no pellizcar sus mejillas, era tan dulce que no entendía como
alguien podía no mirarle y comérselo a besos. -No, no… Está bien, Susan es la novia de tu
hermano… ¿Cómo sabes lo que hago con tu hermano? - El pelinegro abrió su boca para decir
algo, pero justo entro Misha al cuarto y él se levantó de golpe de la cama abrazando su libro
nervioso - ¿Qué haces aquí, Castiel? Este no es tu cuarto. -Misha- Rezongo el Winchester pero fue ignorado por los gemelos que en otra situación, verle a
los dos juntos en un cuarto le parecía una fantasía de lo más sexy ahora le molesto rotundamente
por lo asustado que se veía Cass -Libro, vine por el libro, lo siento…- Parecía tan pequeño que el
rubio tenía que ayudarlo -Yo le dije que se quedara a hablar conmigo, tú estabas bastante
ocupado…- Aclaro, Castiel le miro pero salió de allí más que rápido y cuando los otros dos chicos
de 17 años quedaron solos el rubio recogió sus cosas para marcharse -¿Qué haces?-Me voy… La próxima vez que quieras ser un matón con tu hermano intenta que no sea frente
mío o voy a romperte la cara ¿Entiendes? - Misha no contesto nada y solo se quedó mirando a la
cama cabreado.
***
- ¿Siquiera por qué les eso? ¿No tienes que trabajar mañana? - Dean levanto la vista hasta Sam
sonriendo - ¿Me explicas esto? - Apunto una formula en la página del libro de física que acababa
de comprar, su hermano menor asintió y Jensen no tardo en levantarse de su cama, estaba en
boxers solamente porque eso de usar pijama definitivamente no era su estilo. Subió la escalera del
camarote y se acostó al lado de su hermano abriendo la página del libro que tenía marcada -Esta
alfa significa la longitud de aquí a aquí y la delta es la velocidad ¿Entiendes ahora? -Sí, es simple…- Dijo Jensen aun mirando el libro para entender algunas cosas más -Jensen, tienes
ese promedio bajo y ni siquiera entiendes las cosas que pasamos en clase y son más simples…- Oh
claro que su hermano iba a hacer ese comentario, estaba adelantado dos años de escolaridad
asique ahora eran compañeros de clase -Si, y ahora voy a subirlo gracias a ti…- cerro el libro con
una sonrisa mientras golpeaba el hombro de su hermano comenzando a bajar a su cama -Dean…-No me llames así…- La espalda se le había erizado y el corazón se le aceleraba con un miedo que
no podía controlar, no era culpa de Sam, de pequeño el mismo le enseño a decirle así -Lo siento,
es costumbre… ¿Es por Misha? No te gusta ni la astronomía, la física o la química, pero te la
pasas leyendo sobre eso… ¿Te pide que hagas su tarea? Porque si te obliga a hacer una sola cosa
como si fuera sus escla-El rubio rebuzno volviendo a sentarse -Sammy, ni siquiera hago mi propia
tarea… Ya te dije que Misha no es ese tipo de persona, yo acepte esto – Entonces su madre entro
al cuarto molesta - ¿Qué hacen despiertos aún? - Se acercó a la cama a ver qué era lo que su hijo
ocultaba entre sus brazos - ¿Están viendo porno? -No es porno, mamá…- La mujer que su instinto maternal le impedía creer esa frase tomo el libro
para revisarlo, su boca se deformo al darse cuenta que era un libro de “Física 2” - ¿Mis hijos se
desvelan leyendo física? ¿Debo preocuparme? - Ambos negaron con un movimiento de cabeza,
Dean bajo de la cama para meterse a la suya - ¿Hay algo que no me digas? Astronomía, autismo y
ahora esto ¿Sabes que primero debes preocuparte de tus calificaciones antes que tener hobby de
universitario? - Sam que consiguió hilar cabos después de la frase de su madre aclaro riendo -A
este no le interesa eso, es que le gusta alguien más inteligente que él…- Aclaro, Mary Winchester
miro a su hijo mayor preocupada - ¿Estas con eso de Castiel otra vez? Estas con su hermano…-Sí, y Cass jamás va a hacerme caso, pero no por eso no puedo ser su amigo, no tiene sida por si
este pueblo les hizo creer eso…- Se dio vuelta hacia la pared, su madre le dio un beso a Sam y
salió del cuarto apagando la luz, al rato el menor vio cómo se encendía una linterna en la cama de
abajo.
***
- A dormir, Cass…- Murmuro Misha al quitar a su hermano de frente del telescopio con cuidado;
le revolvió el cabello con cariño -Tenemos que devolverlo mañana ¿Entiendes? -Sí, solo dos días… ¿Tenemos que dormir hoy también? - El ojiazul menor por siete minutos -Si,
todos los días, tú ya sabes eso…- Le ayudo a quitarse la camisa y los pantalones para ponerse el
pijama, había cosas que mareaban a su hermano como vestirse o desvestirse, pero Misha esperaba
que quien lo quisiera encontraría esas cosas tan adorables como las encontraba él. Su hermano no
tenía muchas cosas que le hicieran ver “anormal” aunque si las tuvieras para él nunca lo seria,
Castiel no era tonto, era diferente y mucho menos era un insensible muy inteligente como decían
algunos, solo era más inocente que otros chicos de su edad pero nada más, no había nada que no
pudiera hacer o sentir… Incluso enamorarse Jensen, el sentía esas cosas solo que no podía
demostrarlo o expresarlo, el problema era de nuestro idioma que era tan raro que personas
hermosas como Castiel terminaban sin poder decir nada -¿Podemos leer?- Le negó peinando su
cabello, amaba tanto saber que podía cuidar de todo a su hermano -Tienes que dormir, descansar
ese cerebro que es mi seguro de vida…- El mayor ojiazul se tocó la cabeza sonriendo -Soy
inteligente, eso querías decir…-Sí, eso dije… Entendiste, puedo hablarte de algo hasta que te duermas si quieres…- Castiel se
metió a la cama y dejo que Misha lo cobijara mientras se sentaba en la orilla; su madre estaba
cansada y su padre apenas había llegado del trabajo, a él no le costaba nada cuidar de su hermano,
era su cosa favorita desde que cumplió los ocho - ¿Dean? - ¿Quieres hablar de Dean? Tenemos que llamarlo Jensen, a él no le gusta Dean ¿Recuerdas?Misha sabia porque su novio odiaba su segundo nombre, no porque se lo hubiese dicho por que el
rubio no se lo quiso contar ni a su terapeuta si no porque se había despertado cuando escucho a su
hermano gritar ese nombre desde el rio; Castiel no tenía que saber eso, no recordaba ese día si
quiera asique no tenía por qué preocuparse -No, él dijo que le podía decir Dean, solo yo…Coloco la mano en su pecho sonriendo, sus ojos se cerraban perezosos asique Misha apago la luz
encendiendo el espanta cuco; no regulaba el hambre ni el sueño, enseñarle a ir al baño había sido
trabajo pesado asique por ahora recordarle comer y dormir estaban bastante bien para él -Asique
estuviste ligando con mi novio… -Lo siento…- Se disculpó sinceramente, su hermano menor miro hacia la ventana un poco abierta,
batía la cortina blanca apenas - ¿Qué quieres hablar de Jensen? -Cuando se ríe hace eso con sus ojos – El que estaba sentado en la orilla se rio porque sabía
perfectamente de lo que hablaba -Me gusta también, y su nariz se levanta aquí…- Tomo la de su
hermano que ya parecía más dormido que despierto, pero aun así se rio bajito; lo miro largos
segundos antes de volver a hablar - ¿Castiel? - ¿Qué? -Me gusta, Jensen…- Se sentía el peor ser humano del mundo, pero realmente esperaba que algún
día su hermano lo entendiera y encontrara alguien que de verdad lo quisiera a él, su hermano entre
dormido contesto -Ya sé, yo entiendo, Mi…-Y yo le gusto, Cass – El otro se revolvió un poco, arrugando el entrecejo apenas antes de volver a
sonreír con los ojos cerrados -Entiendo, lo haces feliz…- Misha sintió como se les caía el alma a
los pies, quiso besarle la frente, pero eso lo asustaría asique prefirió levantarse para irse, antes de
irse Castiel le hablo - ¿Puedo ser su amigo? Yo no voy a ligar con el nunca más…- Prometió
mirándole con esos enormes ojos azules que se comían el mundo sin entenderlo; a él se le llenaron
los ojos de lágrimas y agradeció que su hermano mayor no pudiera verlo; tomo aire para sonreír Seguro, serán amigos, Cass, lo prometo…- y cerró la puerta tras de él, veía como las otras
personas veían a su hermanito cuando hablaban con él, sabía lo que pensaban, como lo llamaban,
como lo trataban diferente y podía protegerlo de todo eso pero no sabía si iba a poder ver a la
persona que ama romperle el corazón así a Castiel…. No sabe si su Jensen merece esa confianza,
no sabe si lo seguirá queriendo igual si no lo hace, pero decide confiar porque su hermano mayor
está enamorado de su novio y no merece tener que preguntarle a él que piensa Dean sobre las
flores.
Sostenme mientras caemos
“Las personas con autismo pueden tener dificultades para iniciar las cosas, o podrían no saber qué
es lo que deben hacer y si es…” - ¿Qué haces? - Cerro el libro de golpe reconociendo esa voz
esperaba no haberse visto tan asustado por fuera como estaba por dentro y sonrió lo mejor que
pudo. Misha le había dado un CD de su banda favorita el sábado, aunque él ya le había perdonado
el viernes, hoy era domingo y quedaron de encontrare en la cafetería del centro del pueblo por un
asunto “Muy importante” y el esperaba que Susan no estuviera embarazada o “Muy importante”
iba a pasar a ser un homicidio. -Leía…-Sí, eso se hace usualmente con un libro, Jensen…- Aclaro el ojiazul mirando hacia él, antes de
que pudiera quitárselo Dean lo guardo en su mochila con una exagerada sonrisa -Da igual, Misha,
son de esas bobadas de fantasmas que me gustan a mi… ¿Qué era lo que tenías que decirme tan
urgente?- El ojiazul miro a su alrededor, la cafetería estaba vacía y la señora Cloe estaba leyendo
su revista, cruzo medio cuerpo sobre la mesa para besarle en los labios unos segundos y volvió a
su lugar sonriendo; Dean estaba rojo completamente mirando en todas direcciones y su novio le
guiño un ojo -¿Te cuesta física, no? Y matemáticas…- Jensen dio un resoplido molesto - ¿Otro
más? Me cuesta la cartola completa, ya dije que le pediré ayuda a Sam…- Misha se carcajeo al
verlo enfurecerse tan rápido - ¡No te rías! A ti también te cuesta todo y tu hermano es más
inteligente…-Tranquilo, tranquilo… Tengo tu solución y no tienes que humillarte con tu hermanito- el rubio le
miro sospechosamente de arriba abajo buscando alguna señal de lo que tramaba su novio - ¿Qué
cosa? -Castiel te enseñara…- Se congelo, el hielo bajo por su espalda hasta sus pies; fue solo un segundo
en que no supo que decir ni que hacer pero el moreno se dio cuenta -No pongas esa cara, tiene
autismo no es un psicópata…- Claro que lo sé, completo mentalmente Dean, era casi la única
persona de este pueblo que se moría por estar cerca de Cass y no por morbo, el sabia sus rutinas,
leía sus libros, le gustaba como golpeaba su brazo, sabía perfectamente que no era un psicópata si
no un niño hermoso que te podía robar el aliento si le dabas más de cinco minutos de tu tiempo…
Estoy enamorado de tu hermano, idiota.
-No es eso Misha, Dios, tu hermano es increíble y jamás eh tenido un problema con el… Es solo
que soy muy bruto Misha, y tu hermano es como Einstein, voy a estresarlo…- Le miro a los ojos
apenado y el Novak sonrió feliz, se le había apretado el pecho de solo pensar en que su novio
fuera como el resto de las personas pero no, ahí estaba Jensen creyendo que Cass era mejor que él,
tanto que sentía vergüenza -No es así, tranquilo, le gusta explicar esas cosas por horas y no eres
más bruto que yo, si me explica a mi puede hacerlo contigo…- El Wínchester bebió de su gaseosa
mirándole con una sonrisa -Pensé que odiabas que me acercara a él…-Tenía miedo de que le trataras como el resto, puedo odiar a todo este pueblo por tratarlo como a
un enfermo, pero me dolería tener que romperte la cara a ti…- Se miraron a los ojos unos
segundos antes de comenzar a reírse -Yo no te rompí la cara cuando le dijiste idiota a Sammy…-Fue en cuarto…- Enfatizo Misha antes de carcajearse, bajo la mesa se tomaron de las manos con
un ligero apretón; Misha pensó en la suerte que tenia de haber conocido a Dean y el rubio pensaba
en lo injusta que era la vida por que el debería amar a Misha, debería estar feliz por la confianza
que le estaba dando ahora y no apunto de hiperventilar por que iba a estar cerca de Castiel que no
iba a interesarse ni en un millón de años.
***
Cerro el libro cuatro veces antes de poder dejarlo sobre la mesa; Dean iba a venir, a verle a él, ser
su amigo… Tenía cosquillas en los pies y su mano golpeaba su brazo más rápido que otras veces,
su madre le dejaba usar el granero como su estudio y quería llevar allí al Winchester, pero su padre
había dicho que estaba bien la cocina esta primera vez. Castiel creía que era muy simple para
Dean, pero luego de charlar con Misha se sintió más tranquilo, la siguiente vez podría llevarlo al
granero, esta vez solo preparo tres pies hasta encontrar uno que lo hiciera sentir seguro; su madre
desde su máquina de coser se reía -Deja de mirar la puerta así, va a caerse…- El moreno la miro
con enormes ojos azules asustados -Solo bromeo, cariño, nada va a caerse…- Eso lo tranquilizo
un poco, apenas segundos hasta que la puerta se abrió, en dos segundos Castiel corrió hacia su
cuarto asustado. Dean miro los tres pies enfriando en el mesón y las botellas de jugo de arándano,
eran seis sobre la mesa, los libros perfectamente ordenados y lápices del más pequeño al más
grande -¿Cass?- Misha le dijo que esperar ahí pero todo era tan adorable que no pudo; además era
su culpa, Castiel estaba cambiando su rutina por él y eso era estresante -Señora Novak…- Saludo
con un movimiento de cabeza, se quitó la chaqueta y la colgó en el respaldar de una silla antes de
ir tras de Misha que hablaba calmadamente con Cass -Tranquilo, amigo, está bien si ya no quienDean le interrumpió con una sonrisa; el mayor tenía la manos a ambos lados de la cabeza
moviéndolas de arriba abajo -Hola, Cass ¿Está bien si te llamo así?- Su voz pareció dejar
incrédulo al moreno que miro a su hermano menor y luego a Dean el otro ojiazul rio susurrando Te habla a ti…-Es que creo que es justo que si tú vas a llamarme Dean yo pueda llamarte Cas ¿No? - Castiel
sonrió asintiendo, el movimiento de su brazo no se detenía, pero empezaba a relajarse y Misha
estaba sorprendido; al gemelo mayor le molestaba mirar a las personas a la cara o los ojos, pero
con Dean a tan poca distancia hablándole no podía evitar examinar lo bello que era su rostro de
cerca, los lugares donde se arrugaba o estiraba, las pecas y los pequeños pelitos: algunos más
oscuros que otros -Puedes… - Le aclaro, eso hizo sonreír al rubio que no parecía ni por un pelo
incomodo como la señora Novak pensaba que estaría -Tu hermano dijo que podías ayudarme a
estudiar matemáticas ¿Crees que podamos hacer eso, hoy? - El moreno asintió, Misha se rio un
poco por que probablemente nadie más veía como su hermano estaba babeando -Si, puedo… Dijo finalmente, Dean miro a la cocina y el cuarto al final del pasillo - ¿Dónde crees tú que sea
mejor estudiar? - Castiel se había relajado completamente ahora mirando las paredes, estaba
sintiendo cosquillas de nuevo y el ojiverde no dejaba de sonreír: tan bonito -En el granero…- ¿Y podemos estudiar ahí? - Castiel miro a su madre que elevo los hombros susurrando “Decide
tu”, volvió a mirar a Jensen asintiendo -No se diga más entonces…- Contesto el Winchester
tomando su chaqueta y los libros, puso cuidado en ordenarles del más grande al más pequeño; su
nuevo “profesor” sonreía incrédulo de que iba a estar con Dean toda una tarde mostrándole cosas
que él amaba -Ah, y gracias por ayudarme Cass, soy un poco bruto asique avísame si te molesto
mucho…-Seguro, pero yo no me molesto mucho…Era el día más feliz de sus vidas y ninguno de los dos iba a darse cuenta que era el mismo.
***
-Bien, no entiendo…- Soltó el lápiz sobre la mesa de madera; el granero por fuera se veía como
cualquiera pero dentro estaba decorado mejor que su cuarto y más limpio por sobre todo -No
entender no está bien, Dean…- Se quejó Castiel mirando la ecuación; el Winchester se carcajeo
mirando con atención la manera en que parecía tratar de entenderlo -No, no está bien… ¿Podemos
tomar un descanso?- Castiel movía la cabeza de un lado a otro pensándoselo; Jensen busco sus
ojos con los suyos, moviendo la cabeza como el mientras hacía ojos de cachorrito -¿Por favor?Insistió, cuando el verde dio con el azul Castiel dejo de moverse y sus mejillas estaban rojas, miro
a otro lado enseguida -Esta bien…-¿Que estáis haciendo vosotros dos?- Interrogo Misha con una bandeja; traía un pie y el jugo de
arándano con tres vasos -Descanso… Dean no entiende…- Aclaro su hermano, el gemelo se
carcajeo dándole el cuchillo para cortar la tarta -Si, vas a tener que acostumbrarte a eso con
Jensen…- El rubio le saco la lengua tomando el vaso de jugo que le extendía, fue a tomarlo de
manera que sus dedos se rozaron haciendo que Cass lo soltara de golpe; el vaso dio en el piso y el
del cuchillo comenzó con sus tic avergonzado pero antes de que pudiera terminar de preocuparse
Dean se echó la culpa -No sabes cómo le jode a mi madre, eh roto toda la loza de casa unas tres
veces… Lo siento ¿Puedes ir por otro, Misha? - Su novio asintió recogiendo los restos del vaso
antes de salir del granero; el ojiverde se volvió a sentar recibiendo otro vaso, Cass aún se golpeaba
el brazo, pero parecía relajarse de a poco - ¿Por qué te asusta tu hermano? - Interrogo, llevaba
enamorado del chico mucho tiempo, claro que iba a darse cuenta que cuando Misha entraba en
escena junto con el su nervio se iban arriba. No era el, no era Misha solo, eran ellos juntos - ¿Te
molesta que salga conmigo? ¿Cómo asco? - Tenia que preguntar, el ojiazul negó sentándose frente
al mientras le ofrecía un trozo de tarta y el dibujaba en un papel algo que no le dejaba ver muy
bien -Las personas se enamoran de personas, eso dice mamá… Está bien que tú quieras a
Misha…-Oh, eso lo sé, mi mamá también me lo dijo… ¿Esta bien para ti que Misha me quiera a mí? - El
chico asintió, un suspiro de esperanza paso por la mente del Winchester que tomando un bocado
de pie: Pregunto - ¿Está bien que yo quiera a Misha? - Esa respuesta tardo, mucho más que las
otras y pudo ver a Castiel mirando hacia la puerta del granero antes de contestar -Si, está bien
querer…-Para ti, Cass ¿Te gusta que lo quiera? - Entonces el otro pelinegro entro al granero nuevamente
con otro vaso y se sirvió el mismo jugo de arándano - ¿No vas a comer? - Interrogo al ver que el
ojiazul frente al no se sirvió nada -No le gusta el dulce… Lo preparo para ti- Musito su novio
besando su hombro, Dean no se movió por que las cosquillas que le recorrieron los pies no le
dejaban ni siquiera hablar, Castiel estaba rojo de nuevo.
***
Luego de dos semanas yendo a la casa de los Novak para estudiar con Cass; Dean entendía mejor
sus libros y también estaba entendiendo al señor Sheepard en clases. Sam creía que su hermano
estaba iniciándose en las drogas o algo por que se estaba riendo con su tarea - ¿Qué tienes? Interrogo con miedo a la respuesta - ¿Sabías que hay estrellas de hielo? - Su hermano menor de
trapico con su emparedado -No, pero gracias…-No hay de que, yo tampoco sabía…- Elevo los hombros sin nada de ironía en sus palabras, Sam
en serio se estaba preocupado por el pobre, antes de que pudiera exteriorizarlo el padre de ambos
entro a la cocina con un poco de preocupación también. - ¿Saliste temprano del trabajo? Interrogo Dean luego de saludarle, John asintió abriendo la nevera para servir tres vasos de jugo y
dos emparedados que repartió con sus hijos y él -Si, hice horas extras la semana pasada asique me
las cobre hoy para descansar con ustedes…En casa de los Winchester todos sabían que Misha era el novio de Dean y no las niñas bonitas con
las que salía a veces, sabían que su primer beso había sido a las catorce por que el había estado tan
rojo al llegar de la escuela y sus padres le habían terminado sacando las palabras a la fuerza, Mary
en especial sabía desde que él tenía seis años que algo así iba a pasar cuando los había encontrado
dándose pequeños “besitos” tras la casa; cuando creció no hizo más que confirmarlo viendo como
ambos niños pasaban más tiempo juntos que otros mejores amigos, ignorando a las chicas incluso
cuando se suponía que estaban en la “edad”, ella no iba a hacerse la ciega y no estaba tan ocupada
con su otro hijo como los Novak. Mary había hecho camino desde que Dean era pequeño porque
una madre sabe, una madre lleva a ese mini ser humano en su vientre nueve meses, lo crea de sus
propias entrañas y ella obviamente sabe cuándo su hijo mira a otro chico como si encendiera el
sol, ella no iba a actuar como si fuera ciega asique mientras John salía de la bebida después del
accidente de Castiel “Podría haber sido uno de nuestros hijos y yo no habría estado para ayudar”;
ella le había contado sobre sus sospechas de que quizás Dean podía tener unos gustos diferentes,
que ella no iba a hacer nada para cambiarlo, que si quería podía largarse solo o quedarse a respetar
y amar a su hijo tal como era. John sonrió al ver la determinación en su mujer, tal como tomo esa
botella de Ron y la colgó en la pared diciendo “Se acabó, no volverás a beber una sola gota” y así
había sido por cuatro años; la miro sonriendo unos segundos, tomo sus mejillas y beso su frente
“Son nuestros hijos, los hicimos con todo el amor que teníamos, siempre voy a amarlos con todo
el amor que tenga”.
Dean no sabía esas cosas, Dean solo sabía que el día que el conto que Misha le beso su madre se
había reído por lo rojo que estaba, su padre había hecho un par de bromas sobre lo mentiroso que
era y Sam se burlaba de que Misha fuera más bajito y más valiente. Tenía una buena familia.
- ¿Qué tal van tú y Misha? - Interrogo su padre que, aunque lo sabía no se metía mucho porque no
apoyaba el plan de su hijo sobre conseguir novias falsas cuando perfectamente podían decir las
cosas por su nombre y que se jodiera el resto del pueblo. Dean miro a su hermano en el sofá con
algo de nervios y Sam encendió la televisión demostrándole que él no iba a ayudarle esta vez, el
ojiverde tuvo que volverse hacia su padre sonriendo nervioso -Bien… Como siempre ¿Pasa algo?
- John bebió de su botella mirando hacia el patio delantero, el impala que Dean tanto quería
heredar estaba ahí guiñándole un ojo antes de volver la vista a su hijo mayor soltando el vaso Acabo de verle entrar a casa de Susan y sus padres no están… Sé que dije que no me metería,
Jensen, pero antes no pasaban de tener una cita con una chica una vez al mes o algo así, pero esto
¿Entiendes que no está bien? Juegan con una chica y juegan el uno con el otro… No está bien,
quien te quiere no te oculta–
-Quizás yo no quiero salir del closet aún…- Se defendió el rubio, aunque en el fondo el pequeño
se le encogió un poco, tomo sus libros y cuadernos para meterlos a la mochila -Sabes que no eres
tú el problema, Dean…- Eso erizo todos sus sentidos, su cuerpo se tensó por completo y el nudo
en la garganta se volvió frio en su columna - ¡No me digas, Dean! - Grito, sin pensárselo, al ver la
cara de su padre y su hermano no tuvo más que tomar la mochila del taburete a su lado para salir
de allí.
Al salir de casa escucho a su padre llamarle un par de veces, pero miro el auto de los Novak fuera
de la casa de Susan, el auto de sus padres no estaba y podía ver movimiento en su cuarto en el
segundo piso: No era tan tonto pero el problema si era él. Marco a Misha por teléfono antes de
subir a la moto, pero no contesto, estaba demasiado ocupado; siguió conduciendo.
***
Entro al granero y sus pensamientos cambiaron, estaba llorando un poco, pero lo único que le
preocupaba ahora era que Castiel se iba a molestar por llegar sin permiso.
-Lo siento – Fue lo primero que dijo; él moreno que estaba resolviendo unas ecuaciones en una
pizarra estaba en silencio mirándole, era justo decir que Castiel estaba aterrado, no se suponía que
la persona de la que estás enamorado entre a las seis de la tarde luciendo hermosa mientras llora y
tú no puedas ni siquiera sonreírle o preguntar que tiene, no se supone que sea así. Abrió la boca eh
intento decirle, pero nada salía, ni una sola palabra mientras el de la cazadora de cuero y jeans
oscuros se sentaba en uno del puf que tenía en el suelo, el siguió mirándole con tanta atención,
tratando de entender. Soltó su lápiz y lo guardo en el estante que estaba, Castiel nunca dejaba una
ecuación a la mitad, incluso si le llevaba horas resolver un problema él la terminaba, pero Dean
llego llorando a su granero y se olvidó de todas las cosas que necesitaba hacer su cerebro para
centrarse en la única cosa que necesitaba su corazón.
Normalmente él les decía a las personas si podían entrar a su granero, incluso a Misha, pero desde
que el Winchester había estado viniendo a estudiar con él, cada vez se volvía mas como si deberá
estar ahí, junto a él en todo momento; incluso cuando estaba en silencio haciendo como que leía
los problemas, pero Castiel sabía que solo estaba tarareando una canción molesta, incluso entonces
el moreno creía que debía quedarse ahí, ese era el orden natural de las cosas desde hace dos
semanas. Estaba tan feliz porque antes él podía hablar solo del color de su cabelló, de su risa, el
sonido de su voz pero ahora el tenia tantas cosas de Dean que incluso había algunas que no quería
contar; la manera en que su pie golpeaba cada seis minutos exactos su taburete mientras
estudiaban, como dibujaba el siete que para el siempre parecería un uno, como Dean decía “Cass”
cuando se estaba riendo o “Castiel” cuando estaba a punto de dormirse de cansancio, también
aprendió que aquel polvo que él creía caspa en Dean a veces era aserrín de su trabajo en el
aserradero… Había aprendido tantas cosas y lejos de hacerle sentir satisfecho hacían que quisiera
saber más, mucho más, así como saber porque Dean Winchester entraba a un granero llorando a
las seis de la tarde.
Quería decirle todo eso, pero nada salió por su boca y solo se quedó de pie un poco más cerca
observándole -Estas llorando…- Aclaro después de un rato porque no sabía cómo hacer que el
rubio le contara que pasaba, además que verle así le estaba creando una malestar en el estómago No llores…- Repitió, el rubio le miro riendo en medio de sus lágrimas y Cass miro a otro lado
porque la risa de Dean era una cosa pero la risa de Dean provocada por él le hacía sentir un poco
de calor -No si ya me esperaba yo una respuesta así de tu parte…- Tomo un pañuelo de su bolsillo
y se limpió esperando que el moreno le volviera a mirar; otra persona lo último que hubiese
querido ver en esta situación seria al hermano gemelo del tipo que te está engañando sin embargo,
él no podía ver una sola cosa en la que Misha y Castiel fueran iguales. El ojiazul devolvió su
rostro hasta el rubio lentamente, Jensen lo sabía y se quedó ahí esperando que le mirara, cuando
ambos se miraron a los ojos el moreno dio un pequeño saltito de sorpresa y el volvió a reírse ¿Quieres saber porque lloro? -Si…- Contesto el moreno sentándose frente a él, con cuidado el rubio le explico -Hay un chico
que me gusta y yo le gusto ¿Entiendes? -Se gustan…- Reitero Cass asintiendo -Entonces este alguien ahora está haciendo cosas que solo
hacia conmigo con alguien mas – Siguió Dean jugando con sus manos, esperaba que no se
enterara de que era su hermano -Ah, le gusta esa persona y ya no le gustas tú…- Termino de
diagnosticas el ojiazul con una sonrisa, el ojiverde trago saliva intentando no reír y llorar al mismo
tiempo porque sería un desastre -Supongo que sí, tienes razón… -Tiene que dejar de gustarte…- Ahora si estaba llorando un poco más, él otro chico arrugo el
entrecejo mirándole molesto -No llores, es molesto…-Es que una vez que empiezo no puedo parar…- Castiel dio un resoplido levantándose para volver
a su ecuación por que la razón para llorar de Dean le parecía absurda ¿Por qué le gustaba alguien
tan idiota? A Dean debía gustarle alguien como Dean. -Está bien, pero no ensucies…- el ojiverde
reclamo - ¿Cass me abrazas? -No…- Tenia que intentarlo al menos; se secó las lágrimas pero apropósito hizo ruidos más altos,
Castiel escribió dos números antes de ceder -Te puedo abrazar el jueves…- Era apenas Lunes, el
Winchester se rio un poco pero debía contenerse para mantener el papel -Esta bien, llorare hasta el
jueves entonces…- Eso hizo al moreno mirarlo arrugando el entrecejo mientras él seguía
“llorando”; tomo el lápiz entre ambas manos pensándoselo, el rubio sabía que le estaba costando
ares cuando al fin soltó el plumón -Uno pequeño…- El ojiverde se paró abriendo los brazos;
Castiel era más pequeño pero por poco y cuando quedo frente al su barbilla tocaba con sus ojos Voy a contar hasta tres, nada más…-Vale, vale…- Aclaro su estudiante. No sabía por qué había venido con Cass, podría haber ido
con Benny su mejor amigo o quedarse con su hermano, ir a algún lugar solo, pero su cerebro lo
había tratado aquí, con un corazón roto en la mano por que su subconsciente creía que este lugar
era tan seguro que podía repararlo: No se equivocaba. Cass no era solo un corazón roto
curándose, era como miles de corazones saliendo de todos lados.
Dejo que el moreno hiciera todo, acercarse y rodear su torso, el solo se limitó a imitarle; se
preocupó de no apretar demasiado y de escuchar claramente como él contaba los números en voz
alta. No quería que llegara al tres pero cuando llego tuvo que soltarlo y ambos se quedaron
mirando, el ojiazul sonrió orgulloso porque era verdad, Dean ya no estaba haciendo esa molesta
cosa sobre llorar y lo dejo volver a su puf en silencio mientras el volvía a su pizarra -Gracias,
Castiel, me hacen feliz tus abrazos…- Si el novio de su hermano hubiese estado de frente al chico
y no viendo su espalda se habría dado cuenta de lo rojo que estaba; como su boca se había entre
abierto y sus manos tiritaban un poco, Cass sentía que su corazón comenzaría a caminar fuera de
su cuerpo en cualquier momento asique tomo aire y lo aguanto dentro de el con la boca cerrada,
busco su libro de estrellas y cuando sintió que se calmaba volvió hasta los pufs sentándose al lado
de Dean que le miro sonriendo -Estaré cerca para que no llores y estés feliz…- Entonces Dean
quería llorar por que se olvidó de Misha, se olvidó de Susan, de su padre, se olvidó de todo el
mundo y solo pensó en cuanto quisiera que Cass fuera para él, que lo quisiera como él lo quería,
tan fuerte que sentía que su corazón saldría de su cuerpo.
"Te amo"
A las diez llevo a Castiel dentro de casa y la señora Novak le invito a cenar, el acepto preguntando
también si podía esperar a Misha en su cuarto; hasta donde ella sabía ambos eran mejores amigos
y el Winchester siempre había tenido libre acceso a todo en esa casa, no se negó en absoluto.
Cass no había querido cenar con ellos en días y Clary estuvo tan feliz cuando el accedió a
quedarse para acompañar a Dean; ella aún tenía que coser un par de cosas, pero era una de esas
pequeñas oportunidades que la vida les permitía para disfrutar a su hijo, ella no iba a poner algo
sobre eso asique preparo la comida favorita del ojiazul junto con su cansado esposo que más que
ayudar se dedicaba a estorbar en la pequeña cocina americana mientras charlaba con Dean. Era su
suegro, aunque él no lo supiera, y el rubio siempre estaba feliz de ver cuánto le agradaba a aquel
hombre su presencia - ¿Supiste lo de Baltazar? - Interrogo, el chisme que, aunque a nadie le
enorgullecía era la principal entretención en un lugar tan pequeño.
Baltazar era el verdadero mejor amigo de Misha, desde que ellos se habían dado cuenta que
debían elegir o ser novios o amigos por que las dos definitivamente no se les estaban dando bien;
y claro que el Novak había terminado con el chico más popular del pueblo: Baltazar, él era
bisexual abiertamente lo que había hecho que la gente se le alejara como si hubiese confesado
tener lepra, aunque eso no hizo que se retractara en lo absoluto. Por eso años le conoció Misha,
cuando no tenía un solo amigo y todos lo llamaban “Marica furtivo” o “Chupapollas y medio”; a
ambos eso les había parecido una ofensa personal, pero lo habían tomado por el lado de que era
increíblemente intolerante. Al final, Misha que era más apegado a eso de ser el abogado del diablo
y causas perdidas le había invitado a almorzar cuando Dean falto por estar resfriado; no había
mucha historia luego de eso, simplemente había conseguido su alma gemela que le seguía sin un
solo retraso cuando se le iba la ficha (Trotes para los cuales un Winchester no se prestaba); cantar
sobre la mesa de la cafetería, irse de fiesta fin de semana entero o simplemente ser populares;
Dean, su novio, era más del estilo bajo perfil para sobrevivir, pero no se quejaba, el realmente
estaba feliz de que alguien estuviera para Misha cuando él no podía por que se habían peleado o
tenía que trabajar, aunque eso no quitaba que a veces lo colocara medio celoso como aquella vez
que escucho mal una conversación y le dio tal paliza al pobre que ni siquiera se la devolvió porque
como le diera un golpe a Jensen, Misha le daba otro peor. Era el pobre Baltazar solo contra el
mundo.
Al final resulto que solo había sido una broma entre amigos, Dean tuvo que ser su esclavo por una
semana hasta que se dio cuenta que el otro chico se estaba aprovechando de su culpa, de todos
modos, Baltazar ya sabía que ellos eran novios y ese tipo de bromas no estaban permitidas frente
al Winchester.
-Sí, algo me dijo Misha… ¿Por qué? -Pues su madre esta tan afligida por que el no piensa casarse con la chica, es algo egoísta ¿No
crees? - El rubio se rasco la garganta luego de tomar un sorbo de limonada, el vaso lo dejo de
nuevo sobre la mesa -La verdad yo tampoco estoy muy de acuerdo en casar a alguien solo por un
bebé, hasta donde se fue algo de una noche en una fiesta… El matrimonio y los hijos son dos
cosas distintas, eso creo…- Miro a Clary Novak que le levanto el pulgar, al menos ella no lo
querría matar; por algo era mejor amiga de su madre. El señor Novak, lleno de canas como estaba
pareció meditar la frase de Dean y solo soltó un -Si, quizás sean jóvenes… De cualquier modo,
me preocupa que Misha tenga las mismas costumbres que él… Tu siempre has sido tan tranquilo y
responsable, no sé cómo pueden ser tan diferentes y llevarse tan bien- Bajo esos ojos verdes
avergonzado “Si usted supiera” pero no lo dijo, mejor sonrió ampliamente eh hizo una broma Sera la costumbre ya, que si no yo me las habría pirado…- Ambos rieron y un tímido Castiel
cruzo la sala, tenía el cabello húmedo y una bata blanca abierta en el pecho le cubría el cuerpo
completo, parecía quedarle grande por algunas tallas y tenía pequeñas gotitas estilando por todos
lados.
Si, Dean Winchester estaba enamorado de Castiel, pero no, Dean Winchester jamás había pensado
en Castiel como un… ¿Igual? Las cosas que él amaba de Castiel, en su mayoría era de
personalidad, su ternura, la inocencia, la inteligencia, su voz, pero él nunca se detuvo a pensar en
que bajo esas camisas blancas y los sweaters sin mangas había un torso que lucía demasiado
marcado, incluso un poco más que el de su hermano, no había pensado nunca que realmente el
quisiera ver más de eso y definitivamente quería. Alejo los pensamientos mirando a otro lado con
mejillas rojas; no lo pensaba por que dudaba mucho que Castiel si quiera pensara en el sexo
alguna vez, no podía visualizar alguna forma en la que le interesara y si llegaba a ser, no sería por
él. -Vestirme…- Dijo el moreno frente a su madre, el no veía nada de malo en estar ahí medio
desnudo para Dean, nadie veía nada de malo siendo sincero, excepto el ojiverde que volvió a
mirar una gotita que se escurría más allá de su torso, por primera vez imagino situaciones que
involucraban a Castiel y sexo en la misma parte, quería detenerlas, todas esas imágenes, pero por
Dios que no podía.
“¿Esta esto bien?” “No, Dean, no toques ahí se siente raro”
-Dios, estoy muy enfermo…- Murmuro sin querer, los señores Novak le quedaron mirando
extrañados - ¿Qué dijiste, cariño? - Se apresuró a contestar ahogándose un poco -Nada, habla
conmigo mismo…- Sonrió volviendo a beber limonada, tenía que dejar de ver tanto hentai que se
le estaba yendo de las manos. Castiel insistió a su padre -Vestir…por favor- Su padre miro al reloj
rezongando -Tu hermano ya debería estar aquí, yo tengo que terminar de arreglar este horno…Entonces su madre tuvo la peor idea del mundo -Dean puede ayudarte ¿Verdad? Ambos sois
chicos, no tiene nada…- Al rubio le estaba dando vértigo, ni siquiera sabía si podía pararse de esa
silla y no estaba preparado para un Cass que no sabía secarse ni vestirse, no podía ayudarle con
eso. No podía ni verle ¿Cómo iba a tocarle? Santo Dios, lo estaban probando desde el cielo,
seguro. - ¡NO! - Grito Castiel robándole las palabras de la boca, aunque siendo sincero el habría
dicho que si, por ayudar al prójimo y todo eso. -Dios, está bien, Cass, solo fue una idea, no tienes
que gritarme…- El moreno no le tomo más atención y se devolvió a su cuarto con su madre detrás,
el otro adolescente podría jurar que vio cierto sonrojo en sus mejillas.
De nuevo las imágenes a su mente, esperaba que no hubiera nada con leche en el menú o esta
sería una cena muy larga.
Dejo caer su cabeza en le mesa y el señor Novak hablo desde la cocina -Diecisiete años y no sabe
vestirse, debería tener un castigo – Dean azoto nuevamente su cabeza con la madera de la mesa.
Compasión, señor.
***
Misha llego a las once y media, todo el mundo estaba en cama ya e incluso Dean que se había
quedado a esperarlo, el plan en principio había sido discutir con él, pero después de todos los
pensamientos impuros que había tenido con su hermano esa noche, se sentía más infiel el que
cualquier otra persona. El moreno entro con el teléfono en el oído maldiciendo contra su buzón de
voz -Es el quinto mensaje que te dejo, Winchester, voy a matarte apenas te vea”; al parecer no era
el único molesto y cuando dijo “Bo” desde la cama no palacio hacerle gracia a su novio que soltó
el teléfono, estaba furioso, pero de a poco se desplomo cayendo de rodillas - ¿Te asustado de
verdad? Misha, levántate, venga, hombre, no exageres…- Se asustó intentando ayudarlo, pero
pronto se dio cuenta que el moreno estaba llorando, no como el lloraba estoicamente si no con
mocos y falta de aire - ¿Misha? ¿Qué tienes? ¿Qué tienes? - Decir que un millón de ideas pasaron
por su mente en esos segundos seria quedarse corto, su mente busco posibles culpables, razones y
como iba a cobrárselas en nanosegundos hasta que el contesto -Lo siento, lo siento mucho… Yo
no quería… Jensen, soy un idiota… Lo siento tanto- Se abrazaba a su pierna aun llorando, él se
congelo en su lugar y le acaricio el cabello cuando logro reaccionar -No seas tonto, cálmate…
Levántate-Perdóname… Lo único que pensaba era en cuanto daño iba a hacerte, tengo que decirte así… Tú
no sabes lo que hice hoy, Jen, soy un hijo de puta…- Claro que sabía, pero ahora se replanteaba si
valía tanto la pena viendo como estaba Misha, claramente no lo había disfrutado si llegaba
llorando a casa, se suponía que ella era su novia y no lo justificaba, pero no había tenido muchas
opciones porque estaban jugando con fuego… Después de todo eran niños, ambos, aunque les
molestara oírlo. -Te perdono, está bien, solo deja de llorar…- El moreno tenia esos enormes ojos
azules tan húmedos y las mejillas rojas, se pasó el antebrazo por la cara para limpiarse y el rubio
sintió que le escocían un poco los ojos. Si, a veces ambos eran una nenazas. -No, Jensen, tienes
que escucharme, hice algo horrible… Susan – Y volvía llorar como un niño; Dean se agacho un
poco y le levanto, no trabajaba en el aserradero porque se le hiciera difícil levantar sesenta kilos
hasta su regazo, Misha seguía llorando cuando él le abrazo y beso el cuello -Tu y Susa, lo se…
¿Lo hicieron, ¿no? Está bien…- Volvió a besarle, Misha aun sorbía su nariz. Sonaría cruel, pero si
algo amaba Jensen de su novio era cuando lloraba, no con una película o frustración, cuando
lloraba con el corazón, se sorbía la nariz, hacia ruidos graciosos y todo el paquete. Cuando Cass
“cambio” Misha había visto a sus padres sufrir, su madre consumirse por la tristeza y su padre por
el trabajo, el mundo volcarse para su hermano en explicaciones, diagnósticos, exámenes, mientras
el solo quería saber porque su hermano ya no quería jugar carreras con él; nadie le había
explicado, pero él no quería preocupar a sus padres asique lloraba con Dean, en la casa del árbol,
ambos lloraban hasta que Mary los encontraba dormidos con las mejillas rojas abrazados. Al
principio no era muy efectivo por que tenían cinco años y cuando Dean veía a su mejor amigo
llorar él terminaba llorando también, pero con el tiempo había perfeccionado el arte de consolarle,
ahora podía decir cosas que lo hicieran sentir mejor y quitaran algo de peso de sus hombros.
Había leído una vez que todo el mundo hablaba de lo difícil que era ser autista, pero nadie dice lo
difícil que es vivir con alguien que tiene autismo.
Por eso Dean amaba sus llanto, le recordaba que este era Misha, su Misha, no el chico popular que
con su risa y los ojos azules conquistaba a todo el mundo; era un niño pequeño que nunca pudo
ser porque maduro de golpe para cuidar a su hermano mayor, era el chico que no importaba que
hiciera siempre tenía miedo de decepcionar a sus padres, que a veces no sabía si su propio
hermano lo quería, el chico que podría haber odiado a su hermano porque sus padres olvidaron
todas sus exposiciones escolares por dos años por él, pero en cambio se levantaba cada mañana: lo
vestía, le cuidaba de todo y no dejaba que nadie se metiera con él.
Ese era el Misha que lloraba, ese que solo conocía él, ni siquiera el idiota de Baltazar. ¿Y que si
por una vez se acostaba con una chica? Un maldito error no importaba, no para alguien que lo
amaba como Dean.
-Jensen… Tú no te lo mereces…- Y el ojiverde cerro sus ojos porque él no se lo merecía, no se
merecía a Misha. No se merecía nada, pero le quería tanto. -Te perdono, dije y te amo… - Busco
su bocas, labios húmedos y salados por las lágrimas, pero no le importo, eso logro cortarle el llanto
de a poco asique le siguió besando hasta necesitar aire -Te amo, Misha, Te amo- Repitió, para el
mismo, porque tenía que memorizarlo, porque este hombre era todo lo que necesitaba; basta de
sueños tontos, él era su novio… Podía ser amigo de Cass, pero nada más, Cass jamás iba a darle
esto, no.
-También te amo, mucho…Le empujo a la cama, bajo su cuerpo, sabían acoplarse perfectamente; ya no había besos
incomodos o choques de dientes hace mucho, sus movimientos era uno solo, si Jensen iba a la
izquierda el Novak automáticamente le seguiría. Por eso, no le costó nada levantar su sudadera
negra hasta su pecho, lo escucho sorberse la nariz aún y soltó una risita -Cállate, tus padres van a
oírnos…- Misha le miro y coloco ambas manos en su boca para tapar cualquier sonido, él rubio no
pudo evitar sentir más ternura que otra cosa besando sus manos antes de volver a desabrochar su
pantalón que era lo que deseaba, tomarle, hacerle suyo hasta que se le borraran las manos de
cualquier otra persona.
Hasta que estuviera seguro que era solo suyo.
Sin que se dieran cuenta, la puerta se cerró desde fuera. Castiel mantenía la mano aun en el pomo
repasando mentalmente más que las imágenes las palabras “Te amo”; en su mente, no entendía
que significaban muy bien, pero sabía que él nunca podría decírselas a Dean y no por que no las
sintiera, solo es que no podía… Le dolía tanto el pecho pensando eso, tampoco entendía bien eso,
no sabía que podía llorar para sacar ese dolor, el no había vuelto a llorar desde los cuatro años y
¿Cómo iba a saber que tenía que hacerlo ahora? Golpeo su brazo repetidas veces mientras volvía a
su cuarto contando los pasos hasta su cuarto, enojado era algo que conocía, así le decía su mamá a
eso cuando él quería romper todo en su cuarto… Feliz era eso cuando Dean le había abrazado
hoy… Triste desde ahora iba a ser cuando te das cuenta que no eres especial para tu persona
especial.
Se metió a su cuarto en silencio, se sentó sobre la cama y abrazo sus rodillas sin saber que más
hacer; el sentía muchas cosas por Dean, podía mostrarle su estrella favorita o prepararle pie, él
podía hacer un dibujo, quedarse a comer aunque odiara la mesa de madera, él podía dejarle sentar
en sus pufs sin que pidiera permiso y podía darle abrazos de tres o cuatro si quería para no llorar…
pero él no era suficiente porque Misha podía besarle en muchos lugares, abrazarlo todo el día,
charlar mucho, mirarle a los ojos y Misha podía decirle “Te amo”.
El no merecía a Dean y dolía, dolía mucho.
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