Discurso del Ing. Miguel Angel Moir, Secretario de

Presentación de la Política General de Gobierno y su
vinculación en el Plan Nacional de Desarrollo
Miguel Angel Moir
Secretario de Planificación
Guatemala, 19 de julio de 2016
 Señor Jimmy Morales, Presidente de la República
 Señor Carlos Raúl Morales, Ministro de Relaciones Exteriores
 Señor Julio Héctor Estrada, Ministro de Finanzas Públicas
 Señor Hans Magnusson, Encargado de Negocios de la Embajada de
Suecia
 Cuerpo diplomático acreditado en el país,
 Jefes y directores de agencias de cooperación,
 Señoras y señores, buenos días
Quisiera iniciar agradeciendo la presencia de todos ustedes, en un espacio
que nos permitirá estrechar nuestros lazos de asociatividad para continuar
trabajando por el desarrollo de Guatemala; un país que requiere el
compromiso de todos sus ciudadanos y sobre todo de sus autoridades por
erradicar los flagelos que afectan a muchos de ellos.
También quiero agradecer a las autoridades del Ministerio de Finanzas
Públicas y del Ministerio de Relaciones Exteriores por sumarse a este
espacio, ya que hemos llevado a cabo un arduo trabajo en lo que respecta
a la armonización del proceso de planificación y gestión pública, con el
objetivo de afianzar las intervenciones necesarias para mejorar el bienestar
de la población guatemalteca.
La coordinación interinstitucional y con otros actores es un mecanismo de
gestión clave si deseamos que las condiciones de Guatemala se
transformen. Y por ello, el espacio que nos reúne el día de hoy se orienta a
dar a conocer los instrumentos con los que el país cuenta para armonizar
todos nuestros esfuerzos para la consecución del desarrollo.
Como es de su conocimiento, son varios los desafíos a los cuales
enfrentamos, definiéndose desde esta administración una política de
gobierno para el periodo 2016 – 2020, la cual nace a partir del Plan Nacional
de Desarrollo K’atun, Nuestra Guatemala 2032.
Muchos de ustedes lo conocen ya, pero es importante que me refiera a
este instrumento estratégico para la gestión del desarrollo del país. El
K’atun se gestó desde el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano y Rural
(Conadur) y para su formulación se desarrolló una serie de diálogos
ciudadanos con representantes de diferentes sectores de la sociedad civil y
otros actores estratégicos del desarrollo.
Sus aportes sirvieron para definir las prioridades, metas, resultados y
lineamientos que configuran el Plan Nacional de Desarrollo. La
participación ciudadana le brinda la legitimidad y sostenibilidad para su
implementación y seguimiento.
Este instrumento viene a fortalecer la vinculación intersectorial de la
gestión pública y con otros sectores. El K’atun representa el instrumento
marco para abordar las prioridades nacionales de desarrollo; define metas
y temporalidades que generan cambios para el bienestar de los
guatemaltecos.
Además,
armoniza
el
ciclo
de
la
planificación,
programación, presupuesto y evaluación de la gestión pública. El K’atun es
un plan de largo plazo que plantea una visión de país, y constituye una
hoja de ruta que se orienta a lograr las transformaciones estructurales
necesarias para cerrar las brechas de desigualdad e inequidad que
persisten en Guatemala.
Deseo resaltar además, que su formulación retoma elementos de los
Acuerdos de Paz y de la situación actual del país en las diferentes áreas del
desarrollo. De esta forma, 16 variables determinaron su estructura para
erradicar los flagelos que aquejan a la población guatemalteca, y fortalecer
el abordaje de elementos que coadyuvan a consolidar la gestión pública
ante los diversos escenarios que enfrentamos de carácter económico,
político, social, natural.
De esta cuenta, 80 metas, 123 resultados y 730 lineamientos configuran el
K’atun; además de 36 prioridades contenidas en sus 5 ejes.
Riqueza para todas y todos aborda temas como la aceleración del
crecimiento económico inclusivo y con transformación productiva,
generación de empleo decente y de calidad, y democratización del crédito.
Un segundo eje, Estado garante de los derechos humanos y conductor del
desarrollo se orienta al fortalecimiento de las capacidades del Estado para
responder a los desafíos del desarrollo, gobernabilidad democrática,
seguridad y justicia.
El tercer eje Guatemala Urbana y Rural trata prioridades como el desarrollo
rural integral, el desarrollo urbano sostenible y resiliente, y el desarrollo
territorial local.
Recursos naturales hoy y para el futuro incorpora dentro de sus prioridades
la adaptación y mitigación al cambio climático, la gestión sostenible de los
recursos hídricos, ordenamiento territorial y el incremento de la
participación de la energía renovable; entre otras.
Finalmente, el derecho a la protección social, la seguridad alimentaria y
nutricional, la reducción de la morbi – mortalidad y de la mortalidad
materna, infantil y de la niñez, garantizar la cobertura de todos los niveles
educativos, son algunas de las prioridades que se encuentran dentro de
Bienestar para la gente.
Tomando como referencia esta herramienta estratégica de planificación
del desarrollo, se gestó la Política Nacional de Desarrollo, la cual constituye
el instrumento para operativizar el K’atun.
A partir de este marco, la Política General de Gobierno se formula para
identificar las prioridades y directrices que desde ya orientan la gestión
pública para el periodo 2016-2020, por medio de ejercicios de alineación de
la planificación, programación y asignación de recursos presupuestarios
para articular el ciclo plan-presupuesto.
Con estos instrumentos, también se ha iniciado un proceso de priorización
del marco de políticas públicas para alinearlas al K’atun.
Asimismo, se ha orientado el accionar de las instituciones, mediante la
vinculación de la formulación de sus instrumentos de planificación
estratégica y operativa multianual y anual hacia las prioridades del
desarrollo.
En este contexto, debo detenerme a explicar rápidamente que el país está
trabajando en un proceso que permitirá integrar y articular los
compromisos en materia de desarrollo asumidos a nivel internacional, para
articularlos con las prioridades nacionales; es decir, vinculando la agenda
internacional de desarrollo al marco de política pública definido por el país.
Más adelante profundizaré en la hoja de ruta que se ha establecido para
este proceso.
Retomando el abordaje de la Política General de Gobierno, ésta tiene como
fin superar la inseguridad generalizada, el deterioro de las condiciones de
vida de la población y la vulnerabilidad ante eventos naturales. Para ello,
identifica 20 lineamientos de política y 101 acciones estratégicas,
contenidas en 5 ejes y que tienen como fin dar cumplimiento a 29 metas y 1
gran resultado de desarrollo: la reducción de la pobreza.
De esta forma, las 29 metas contenidas en la Política General de Gobierno
se centran en:
 Aumentar la efectividad de la gobernanza, según el ranking mundial, de 25
a 50 al 2019;
 Mejorar la posición de país en el índice de percepción de la corrupción, de
la posición 32 a 50;
Ambas para el eje Tolerancia cero a la corrupción y modernización del
Estado.
El eje Seguridad alimentaria, salud integral, y educación de calidad
establece que para el 2019 se habrá:
 Reducido la desnutrición crónica en 10 puntos porcentuales en niños
menores de dos años;
 Se habrá disminuido en un punto porcentual la población subalimentada;
 La mortalidad en la niñez habrá disminuido 10 puntos por cada mil nacidos
vivos;
 Además, de haber reducido la mortalidad materna en 20 puntos;
 Haber incrementado la cobertura en educación primaria 6 puntos;
 Y en educación preprimaria en 12 puntos;
 Así como también, haber aumentado la tasa de finalización en primaria en
7.1 puntos;
 Haber reducido la brecha a la mitad en el IDH entre los grupos de
población urbano/rural y entre grupos de población indígena y no
indígena
En el eje Fomento de las mipymes, turismo, vivienda y trabajo digno y
decente se ha considerado que para el 2019 se debe:
 Haber incrementado la cartera de créditos del sistema bancario para
empresarios menores 4 puntos porcentuales;
 Haber aumentado los microcréditos 3 puntos porcentuales;
 Haber disminuido progresivamente la tasa de informalidad en el empleo;
 Así como también las tasas de subempleo y desempleo, y la proporción de
la población ocupada viviendo en pobreza extrema;
 Haber aumentado la proporción de mujeres en empleo remunerado no
agrícola;
 También se ha planteado ascender la posición de país en el Índice de
Competitividad Turística en 10 posiciones;
 Y finalmente, haber reducido el déficit habitacional en 4%
Por su parte, el eje Ambiente y recursos naturales define que para el 2019
se habrá:
 Mantenido la cobertura forestal en 33.7%;
 Se habrá mermado la pérdida de vidas humanas por eventos
hidrometeorológicos;
 Haber aumentado en 5 puntos porcentuales la energía renovable en la
matriz energética;
 Además, de contar con una Ley de Aguas
El último eje, Seguridad ciudadana establece que para el 2019:
 La tasa de delitos cometidos contra el patrimonio de las personas habrá
disminuido en 9 puntos;
 Y la tasa de homicidios en 6 puntos;
El abordaje de la Política General de Gobierno converge con los aspectos
del desarrollo que incorpora el enfoque multidimensional de la pobreza.
En este sentido, Guatemala ha avanzado durante los últimos años en el
reconocimiento de la existencia de este flagelo social que limita las
posibilidades de desarrollo para la mayoría de la población guatemalteca, y
en su atención prioritaria, así como la reducción progresiva de la
desigualdad, sin la cual no es posible observar retornos importantes en
materia de reducción de la pobreza.
Por ello, las metas anteriores se disponen a alcanzar un gran resultado de
país, el cual se centra en combatir la pobreza general y pobreza extrema;
de tal cuenta que en 2019:
 La pobreza extrema haya disminuido en 5.3 puntos porcentuales;
 La pobreza general, en 5.6 puntos porcentuales;
 Y el coeficiente de Gini esté situándose por debajo del 0.50
Para alcanzar estas metas, desde inicio de la administración la
institucionalidad pública volcó sus esfuerzos por orientar y redefinir sus
intervenciones para 2016 hacia estas metas.
También cobra especial relevancia el punto resolutivo 03-2016 emitido por
el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano y Rural para orientar la inversión
pública de los Consejos de Desarrollo a tres sectores priorizados en la
Política: agua y saneamiento, salud y educación. De esta forma, alrededor
del 86% del Programa de Transferencias Físicas y Financieras y
Transferencias de Capital se invertirá en estas áreas durante el ejercicio
fiscal 2017, lo cual contribuirá a alcanzar las metas de desarrollo.
Se agotó, también un proceso arduo, como indiqué al inicio, porque los
instrumentos de planificación estratégica operativa multianual y anual se
formularan a partir de los lineamientos y acciones vertidas en la Política
General de Gobierno. Y no debo dejar de resaltar la coordinación
emprendida en conjunto con el Ministerio de Finanzas Públicas para que
las prioridades nacionales contenidas en la Política General de Gobierno
encuentren expresión en el presupuesto público para el ejercicio fiscal 2017
y multianual 2017-2019.
Para lograr esta vinculación, es importante mencionar que 14 de las 29
metas de la Política se abordaron mediante modelos lógicos que
permitieron identificar las intervenciones más eficientes y reflejarlas en los
procesos de planificación y presupuestación de las instituciones públicas
vinculadas. Las mismas, se han denominado como Resultados Estratégicos
de País (REP). El resto de metas, en virtud de que su consecución es
producto del accionar público en general, se identificó la producción
institucional que mayormente contribuye a su consecución, la cual será
objeto de priorización para los ejercicios fiscales subsecuentes.
He mencionado rápidamente algunas de las acciones estratégicas para
operativizar el K’atun y la Política General de Gobierno; pero es también
importante señalar que el país requiere fortalecer sus acciones para
institucionalizar el Sistema de Seguimiento y Evaluación que permita
analizar, identificar y reorientar oportunamente los lineamientos de
política pública para cumplir con los resultados y responder a las
prioridades del país.
Para ello, se han dado algunos avances por afianzar el mismo y dar un
seguimiento sistemático no solo a la Política General de Gobierno, sino a
todos los instrumentos de gestión pública.
En este sentido, se ha iniciado con la identificación de un set de
indicadores de proceso, resultado e impacto que darán cuenta del avance
en el cumplimiento de los resultados y prioridades contenidas en el Plan y
Política Nacional de Desarrollo; las metas para el periodo 2016-2020
incorporadas en la Política General de Gobierno; al marco de políticas
priorizadas alineadas al K’atun; y a los indicadores previstos en el marco de
desarrollo internacional, los cuales han sido asumidos como compromiso
de país y están siendo objeto de un proceso de vinculación con las
prioridades nacionales de desarrollo.
La institucionalización de este sistema se enfocará en 3 aspectos
fundamentales:
1) la implementación, es decir las diferentes acciones que permiten la
operativización de los instrumentos ya mencionados;
2) la gestión, entendida ésta como la forma en que los diferentes
sectores (gobierno, sociedad civil, cooperación) en sus diferentes
niveles territoriales,
se coordinan y articulan para lograr una
implementación integral, sinérgica que permita mejorar los
resultados del desarrollo; y
3) los cambios en términos de las diferentes dimensiones del desarrollo
conseguidos en las poblaciones beneficiarias y sus territorios. Y no
debe excluirse el cambio que se busca también en una
administración pública transparente y proba.
No puedo dejar de mencionar el rol y extender el agradecimiento a la
cooperación internacional por el acompañamiento que nos ha brindado
en momentos de crisis y en los procesos que al Estado por ley y legitimidad
le compete dar cumplimiento. Acciones que se han generado como parte
también del principio de responsabilidad mutua por asegurar el derecho al
desarrollo a todos los guatemaltecos y guatemaltecas.
Todos los actores vinculados a la gestión del desarrollo en el país,
poseemos este compromiso y es por ello, que reiteramos que nuestra
labor debe desempeñarse con transparencia, probidad y posicionando a
las personas y su bienestar como el fin último en nuestro trabajo.
Para entrar en este último punto, quisiera hacer alusión a algunas
consideraciones que hemos identificado para la apropiación y seguimiento
de la agenda internacional de desarrollo.
En primer lugar, las prioridades contenidas en el Plan Nacional de
Desarrollo y la Política General de Gobierno son el marco a partir del cual
se definirán las metas e indicadores a los cuales el Estado se
comprometerá a dar cumplimiento, en el marco de la Agenda 2030 para el
Desarrollo Sostenible.
Está, por ser una agenda ambiciosa y compleja, obliga al país a realizar un
ejercicio de priorización. Una comparación entre los Objetivos de
Desarrollo del Milenio y los ODS, permite identificar que la nueva agenda
contiene 9 objetivos más que los ODM; además, de ocho veces más al
hablar de sus metas (21 de los ODM contra 169 de los ODS) y cuatro veces
más en lo que respecta a indicadores: 70 de los ODM contra 231
indicadores de los ODS.
Esto representa un desafío para el país en cuanto al seguimiento y reporte
de manera objetiva de los avances, puesto que existen algunas dificultades
respecto a la disponibilidad, actualización y desagregación de la
información, por lo que el país debe volcar sus esfuerzos en fortalecer sus
sistemas de información y en acelerar los tiempos y plazos en los que se
levantan los datos estadísticos.
La agenda ODS al estar sustentada en el principio de “no dejar a nadie
atrás” profundiza dichos retos. Y finalmente, sobresalen algunas
limitaciones del Estado en materia de recursos tanto humanos, técnicos y
financieros para el cumplimiento y reporte de indicadores.
Como todos conocen, durante la vigencia de los Objetivos de Desarrollo
del Milenio, tuvimos aciertos, estancamientos e incluso retrocesos en los
principales indicadores de desarrollo.
No obstante, fue un proceso que nos dejó aprendizajes para fortalecer la
gestión pública y por afianzar el rol del Estado para garantizar el derecho al
desarrollo.
Evidentemente, el contexto del país era diferente también. Si bien, los
Acuerdos de Paz constituyeron una agenda de desarrollo para el país, las
brechas de desigualdad en términos económicos y sociales, entre grupos
sociales y territorios continuaron prevaleciendo. Las mismas en el seno de
la nueva agenda internacional de desarrollo adquieren una connotación
especial por cuanto uno de sus principios aboga por “no dejar a nadie
atrás”.
Dentro de las lecciones aprendidas en el marco de la Agenda ODM, alude a
la necesidad de que la agenda sea objeto de revisión para adecuarla al
contexto nacional y a su marco de políticas públicas.
En el marco de los ODM, esta situación no permitió que se incorporaran las
prioridades de desarrollo en los procesos de planificación estratégica y
operativa. Además de que en el presupuesto público se invisibilizaran las
intervenciones más efectivas para alcanzar los objetivos de desarrollo.
Otro de los factores que incidieron en débiles resultados alcanzados por el
país en la Agenda ODM, fue que el país no contaba con una visión o un
plan de largo plazo para propiciar las transformaciones que el país
requería. Además, no se contó con un mecanismo institucionalizado para
su seguimiento, lo cual también incidió en los desafíos para reportar los
avances de los indicadores.
Por otra parte, hubo un conocimiento parcial de los contenidos y
compromisos adquiridos y los mecanismos de participación de sociedad
civil fueron de forma intermitente.
Como resultado de lo anterior, se realizó una propuesta para la
apropiación y seguimiento sistemático de la Agenda 2030, la cual se
presentó en la tercera reunión ordinaria del Conadur; instancia que definió
y aprobó el mecanismo institucionalizado del que el Estado de Guatemala
dispondrá para el seguimiento de la agenda internacional de desarrollo.
En este contexto, el ámbito político del seguimiento de la agenda se
gestionará desde el Conadur, y a lo interno de la Comisión de Trabajo de
Alineación y Seguimiento del Plan Nacional de Desarrollo se definirá una
estructura interna encargada de la coordinación de los diferentes
componentes. La Segeplán, como Secretaría del Consejo brindará el
acompañamiento técnico para su abordaje.
Quisiera realizar una acotación para señalar que hemos realizado
reuniones de trabajo en conjunto con el Ministerio de Relaciones
Exteriores para dar a conocer a todos los miembros de la Comisión el
contenido de los compromisos que Guatemala ha asumido en materia de
desarrollo dentro de la comunidad internacional.
También se consensuó como parte de la propuesta, que las prioridades
nacionales son el marco de referencia para la apropiación de la agenda y
para el cumplimiento de otros instrumentos en materia de desarrollo. Se
ha dispuesto también que se dotará de un sistema de información para el
seguimiento; y de un marco normativo para dar un carácter vinculante a
los compromisos internacionales y se fortalecerán las capacidades
institucionales para la presentación de informes periódicos.
Serán cinco fases las que agotaremos para la apropiación y seguimiento de
la agenda internacional de desarrollo.
 Se ha iniciado con el proceso de difusión de la agenda ODS para que
todos los sectores de sociedad civil conozcan el contenido de la
agenda, se apropien y contribuyan a su cumplimiento. La semana
pasada se socializaron los contenidos con todas las instituciones
públicas. Esta semana se llevarán a cabo los talleres en los territorios,
en el marco de los Consejos Regionales de Desarrollo; y el próximo mes
se estará trabajando con los miembros de la sociedad civil, adscritos al
Conadur.
 Asimismo, se llevará a cabo una priorización para contar con una
propuesta base de los indicadores, metas y objetivos que el Estado de
Guatemala identificará para su apropiación y compromiso para su
cumplimiento. Insumos importantes se están recogiendo en los talleres
de socialización.
 Con esta propuesta, se socializará y validará la identificación de
indicadores y metas con las instituciones vinculadas al logro de los ODS.
 Posteriormente, la propuesta se presentará y aprobará en el seno del
Conadur, para
 Finalmente, socializar el compromiso nacional, incluyendo el set de
indicadores, metas y objetivos definidos, con todos los actores de la
sociedad guatemalteca.
Por otra parte, quisiera destacar el hecho que los diálogos para la
formulación del K’atun coincidieron con las consultas nacionales que el
Sistema de Naciones Unidas realizó para la formulación de la Agenda 2030
para el Desarrollo Sostenible.
Estos ejercicios simultáneos permitieron que entre ambos instrumentos
exista un alto nivel de coincidencia, aproximadamente un 90% de
concordancia temática. Como indiqué al inicio de este espacio, la agenda
internacional de desarrollo, quedará inserta dentro del marco de política y
las prioridades del país, como un compromiso al cual debemos darle
cumplimiento y seguimiento, a partir del sistema de seguimiento previsto
para el Plan y la Política Nacional de Desarrollo.
Muy rápidamente mencionaré cómo los objetivos de la Agenda de
Objetivos de Desarrollo Sostenible se articulan a cada eje del K’atun:
Son 9 Objetivos de Desarrollo Sostenible que se encuentran inmersos en el
eje Guatemala Urbana y Rural y abordan temas como la lucha contra la
pobreza, el hambre y la desigualdad, infraestructura para el desarrollo,
medios de vida sostenible, adaptación de medidas para el combate contra
el cambio climático, y construcción de sociedades pacíficas e inclusivas.
En el eje Bienestar para la gente, 13 ODS se encuentran articulados a los
contenidos del Plan y se relacionan con temas como la lucha contra la
pobreza, hambre y desigualdad; educación; igualdad de género;
crecimiento económico inclusivo, infraestructura para el desarrollo,
medios de vida sostenible; adaptación de medidas para el combate contra
el cambio climático, y construcción de sociedades pacíficas e inclusivas.
Además de estos temas, otros como el acceso a energía y medios para
revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible se vinculan al eje
Riqueza para todas y todos, totalizando 12 ODS en éste.
Nueve ODS se armonizan en el Eje Recursos naturales hoy y para el futuro
abordando elementos como la erradicación de la pobreza, hambre,
disponibilidad de agua, acceso a energía, medios de vida sostenible,
adaptación de medidas para el combate contra el cambio climático; y usos
sostenible de los ecosistemas.
En el eje Estado garante de los derechos humanos y conductor del
desarrollo son 10 los ODS que se vinculan y abordan temas como reducción
de la desigualdad, medios sostenibles de vida, construcción de sociedades
pacíficas e inclusivas y el fortalecimiento de medios para revitalizar la
alianza mundial para el desarrollo sostenible.
El K’atun identifica los principales flagelos que aquejan a la mayor parte de
la población guatemalteca, por lo cual, el abordaje a las causas
estructurales que frenan las oportunidades de las personas es la premisa
en la que debemos seguir trabajando para cambiar el modelo de desarrollo
que prevalece en el país.
Hemos avanzado en agotar algunos pasos pero la ruta que hemos definido
también presenta retos para lograr los cambios y transformaciones que el
país requiere.
Algunos como la necesidad de contar con las capacidades institucionales
para monitoreo y seguimiento ya los he mencionado.
También es necesario que la institucionalidad pública continúe afianzando
los procesos de planificación y presupuestación, para generar los impactos
que nos hemos trazado. Para ello, sin duda, debemos demandar una
gestión transparente y eficiente en el manejo de los recursos públicos.
Quisiera culminar invitándoles a fortalecer los mecanismos de gestión e
interlocución entre representantes de cuerpo diplomático acreditado en el
país, jefes de agencias de cooperación y el Gobierno de Guatemala para
garantizar la coordinación de todo el ciclo de la cooperación para el
desarrollo, estableciendo los vínculos que sean necesarios con las fases de
la planificación y ejecución. Muchas gracias.