Experiencias y Construcciones en APS y salud mental

EXPERIENCIAS Y CONSTUCCIONES EN APS Y SALUD MENTAL
INSTITUCIÓN: CENTRO ATENCIÒN PRIMARIA EN SALUD MENTAL
MERCEDES DE GIUSTO
COCHRANE Y TIRA 25- BARRIO PARANÁ V-PARANÁ- ENTRE RIOS0343-4-340799- [email protected]
AUTORAS: LIC. EN TS. SILVINA GARAY- PSICOP. MARIA EUGENIA MARTINEZ- LIC. EN
PSICOLOGÍA SOLANGE GAVA- LIC. EN PSICOLOGÍA TANIA GONZÁLEZ SEGURA.
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1-RECUPERANDO UN RECORRIDO INSTITUCIONAL
Toda historia institucional siempre remite a objetivos o intencionalidades que se
configuran en una fuerza instituyente (un contexto y un texto) que dan rédito a la
instalación de un dispositivo.
La institución que referimos nace desde la idea de
constituirse en un servicio de
escucha, en una línea telefónica que da cuenta de una preocupación por instalar otra
forma de relación con la comunidad. Los obstáculos de la coyuntura, habilitaron la
ampliación de este objetivo inicial.
En el año 1997 se denomina Centro Provincial de Orientación, a una propuesta
destinada a contribuir, por un lado, un lugar de elaboración conceptual, y por otro el
desarrollo de un verdadero sistema público de asistencia y prevención en
Psicopatología, que integrara y articulara en una estrategia preventivo-asistencial. Tal
cual se encuentra escrito en los registros de inicio de esta institución.
En el 2007 se publica en el Boletín SIEMPRO- Entre Ríos que este centro es un
programa dentro de lo que era el Ministerio de Salud y Acción Social de la provincia de
Entre Ríos.
Luego un decreto sitúa a esta institución como Centro de Salud, pero con ausencia de
un proyecto institucional claro, sin definición precisa de objetivos y de una misión
institucional, entre otros.
Podemos decir que las prácticas de esta institución en el campo de la salud mental
fueron previstas dentro del encuadre de APS y Salud Mental, pero poder pensar un
encuadre no necesariamente significa que la práctica sea de APS, por lo cual también el
desarrollo del trabajo “cercano” a la comunidad devenía en prácticas aisladas y
desgajadas.
Nos encontramos en el 2012 atravesados por la sanción de la 26.657 y con un proyecto
en el cual cada uno de los miembros del equipo de salud están implicados directa o
indirectamente en su elaboración. Esta es una breve historización de una institución de
salud mental que se ha ido configurando a partir de hechos y acciones institucionales
y de sus experiencias con la comunidad en los contextos sociales-culturales y políticos
que atravesó la provincia, la región y el país.-
2- DESAFIOS
Esta Institución actualmente construye y desarrolla acciones en el marco de un abordaje
interdisciplinario e intersectorial, basados en los principios de la atención primaria de la
salud, orientado sus acciones a la prevención y promoción de la salud mental.
Desde estos objetivos nos desafiamos a:
-Reconocer las condiciones de salud de la comunidad a través de la participación de
sus miembros, desarrollando y fortaleciendo las capacidades para producir los recursos
y así propiciar los cambios deseados por los miembros de la comunidad.
-Construir
y facilitar redes en virtud de un modelo de salud mental inclusivo de
empoderamiento ciudadano y ejercicio pleno de derecho.
-Propiciar líneas de acción en Salud en general y Salud Mental particular valorando
las prácticas compartidas, pudiendo pensar el “espacio comunitario” de diversos modos,
que nos posibilite a poder pensar con otros y construir la comunidad que es también ser
parte.
-Trabajar con la comunidad nos abre al cuestionamiento interdisciplinario reconociendo
la historicidad y la relatividad de los saberes, a la intersectorialidad y a preservar lo
cultural. Las prácticas comunitarias despliegan la capacidad de descifrar la realidad y
construir propuestas de trabajo creativas capaces de preservar y efectivizar derechos.
-Intentan instalar y recuperar espacios democratizados en donde el
poder quede
plasmado en una visión propia de aprenderse y desarrollarse como potencia hacia
adentro de la comunidad. El poder en términos de Foucault como una relación social
situada, en un contexto histórico de saber, verdad,
valores,
creencias, discursos,
dispositivos institucionales y prácticas sociales. Y también como una relación política
que implica orden, normas, recursos, reconocimiento, aceptación y legitimación.
El contexto social, las demandas cotidianas y nueva institucionalidad que sé esta
gestando a partir de legislaciones y los cambios institucionales, nos posiciona e
interpela
a revisar nuevamente los principios de universalidad, territorialidad,
integralidad, intersectorialidad, accesibilidad y progresividad de las políticas sociales,
dado que implica un cambio de lógicas y principalmente de prácticas.
3- NUESTRAS PROPUESTAS: UN COMPROMISO Y UNA INTERPELACION
Consideramos que las propuestas que exponemos hoy,
están atravesadas por
el
objetivo de promocionar
el ejercicio de los derechos humanos en diferentes
dimensiones, potencializar
prácticas interdisciplinarias comunitarias y fortalecer la
participación intersectorial acorde a la ley 26.657.
Estamos convencidas que propiciar prácticas comunitarias es un ejercicio de ruptura
epistemológica, ideológica y política, de lo cual hay mucho por atravesar y aprender.
En este sentido se intenta superar las prácticas hegemónicas caracterizadas por la
discriminación, exclusión, clasificación y focalización, ubicando a todos integrantes
de la comunidad como protagonistas comprometidos, como ciudadanos y al mismo
tiempo al Estado garante de derechos. Propiciando e integrando perspectivas éticas
que sustenten criterios de equidad, que superen la visión liberal de igualdad, es decir
reconocer lo heterogéneo y singular, de responsabilidad, asumiendo acciones acordes
al lugar de pertinencia, priorizando la problematización, la evaluación como práctica
cotidiana
y la autonomía que reconoce objetivos y límites profesionales e
institucionales.
• Registro del territorio: Cuerpo Vivido
Con el objetivo de vivenciar el cuidado y atención de la salud desde una perspectiva
integral
se instaura un dispositivo de taller de movimiento corporal. Esta propuesta
propicia el encuentro con el otro
a veces vivenciada desde el propio cuerpo,
descubriendo diferentes formas de relaciones que se plasman a través del movimiento
corporal, fusionando la plástica individual y la identidad de ser, estar y relacionarse.
Este dispositivo auspicia un modo más de participación comunitaria a través de la
identificación de deseos, expectativas, necesidades y situaciones problemas, a medida
que emerge el sentido de pertenencia grupal.
En esta experiencia de trabajo se sustenta
desde la conceptualización del cuerpo
incluyendo los dos sentidos, el cuerpo físico, visible y clasificable externamente y el
cuerpo vivido.
Retomando a Diana Mafia 1 “El concepto filosófico de cuerpo vivido, que le debemos a
la fenomenología, proporciona al cuerpo una significatividad y una singularidad que no
puede enajenarse, el cuerpo vivido sedimenta nuestras experiencias, es un cuerpo con
historia que nos da una perspectiva siempre biográfica en el encuentro con otros
cuerpos.
No es un cuerpo universalizable, ni abstracto ni objetivable, es el cuerpo que nos ubica
en el espacio y en el tiempo, el que establece la lejanía y la cercanía de una manera
subjetiva, el antes y el después en una temporalidad completamente personal, lo
alcanzable y lo inalcanzable desde la propia experiencia del movimiento, es el cuerpo
donde cada sensibilidad, cada cicatriz, cada estría, cada localización física de las
emociones, cada sensibilidad erógena, diseña un mapa totalmente personal que
sedimenta como historia.”
Desde esta perspectiva de sentido, el cuerpo vivido, lo mencionamos
desde
la
metáfora de territorio, nos interpela en cada momento, en pos de propiciar el registro
autónomo, encontrarse con el otro, desde la diversidad
recursos que permita integrar
lo escindido cuerpo –mente
actuar.
1
y
DIANA MAFIA El cuerpo como frontera Mimeo de una conferencia.
la
recuperación de
entre sentir, pensar y
En este espacio semanal,
el movimiento, la música,
las técnicas corporales y
psicológicas aportan a la expresión de los malestares, sin la necesidad
de mediar la
palabra.
El campo de la salud en sus prácticas hegemónicas se ha apropiado e invadido el
territorio de los cuerpos, desconociendo las plásticas singulares, las marcas históricas, y
si bien ha producido avances en términos de la sobreviviencia, es necesario avanzar en
términos de independencia y emancipación.
• La grupalidad como posibilidad
La violencia de género es y ha sido un problemática social que cada día nos asombra
dada su creciente expresión y complejidad. Experiencias realizadas en Argentina y
Latinoamérica indican los aportes favorables de
las instancias grupales como
dispositivos de abordaje en las diferentes expresiones de la violencia. Como tal se
constituye en espacio socioeducativo y terapéutico dado que posibilita visibilizar y
desarticular circuitos abusivos.
Además
estas instancias se instituyen como una estrategia de ejercicio
de
distribución del poder, mediante la problematización y desnaturalización de la vida
cotidiana atravesada por la violencia,
Un grupo de mujeres fortalecido a través del trabajo sostenido por la palabra en un
espacio de contención que acciona la atención, prevención, protección y promoción de
los derechos en contexto comunitarios. Este dispositivo contiene la obligatoriedad del
trabajo interdisciplinario
atravesamientos
dado que permite
reconocer las diferentes aristas y
de la verticalidad individual y la horizontalidad grupal. La
coordinación profesional ( psicología y trabajo social) implica
que da cuenta la
complejidad de la realidad y la dificultad en la construcción de un abordaje que
contemple a los diferentes factores de este problema de salud
social prevalente,
entendiendo por esto a problemáticas que tienen alcance sobre la salud
y que se
encuentran atravesadas por condiciones sociales actuales.
•
La espera un espacio para contar
En el ámbito de la sala de espera de esta institución de Salud Mental se promociona
lectura como un recurso integrador del psiquismo, proyecto que además de ser una
acción de promoción de la salud tiende a la protección de derechos, democratizando
el acceso a la lectura e interpelando los sentidos, compartiendo un espacio de salud y
un espacio público como un territorio abierto y común. Actualmente nos encontramos
transmitiendo nuestra experiencia en cada acción participativa que propone la
comunidad, entendiendo la participación como la capacidad de actuar y accionar en el
mundo en el cual se vive.
Esta estrategia permite
establecer las relaciones
intersectoriales entre referentes de las bibliotecas populares, instituciones escolares
y
comunitarias que incentiva la posibilidad de promover intervenciones saludables,
produciendo un “giro” a la función estereotipada de un centro de salud.
•
Salud Mental y escuela : Intervenciones para crecer
Cada año, en nuestro Centro de Salud Mental, se recibe gran demanda de las escuelas de
la zona y de padres, para atención psicopedagógica y/o psicológica de chicos que
presentan diferentes dificultades de conducta y/o en el ámbito escolar.
Ocurre que dicho requerimiento excede
generalmente la oferta que la institución
puede cubrir, a lo cual se agrega que, una vez concretada la consulta, en las entrevistas
preliminares, muchas veces se observa que no todos los casos que son derivados por la
institución educativa necesitan un abordaje clínico sino otro tipo de intervención que
podría realizarse en el contexto escolar (con el cuerpo docente, con el grupo de pares o
con los padres.) De la misma manera, suele ocurrir que la especialidad que se solicita
desde el informe enviado por la escuela, no es la más pertinente desde la mirada del
equipo de Salud Mental.
Ante estas situaciones, en el año 2010, realizando una supervisión de las tareas
realizadas por el Equipo Interdisciplinario de infancia, se visualizó la posibilidad de
realizar un abordaje comunitario desde nuestra institución: concurrir a la escuela para
ampliar la visión y la participación, conocer la cotidianeidad escolar y de sus actores,
abriendo así nuevas posibilidades de acción, de intervención, en la búsqueda de una
adecuada respuesta a las demandas.
Esta modalidad es llevada a cabo inicialmente, en una de las escuelas de la zona
(Benjamín Terán) generando buenos resultados, ya que hace lugar a las necesidades de
su contexto, teniendo en cuenta las peculiaridades de la institución escolar incluyendo a
todos sus actores.
A su vez, esta actividad generó nuevos pedidos de asesoramiento hacia el Equipo
Interdisciplinario, el cual debió generar otros recursos (talleres con docentes,
observaciones áulicas, trabajo interinstitucional con el equipo docente y directivo) que
fueron implementados desde entonces en dicha institución escolar.
Cabe destacar que esta modalidad de trabajo comunitario fue extendida, a través del
dispositivo de admisión, a varias de las escuelas de la ciudad (Las Heras, Osvaldo
Magnasco, Maestro Entrerriano, Héroes de Malvinas, Nuestra Señora de Luján, Manuel
Belgrano, Santa Fe, Cristo Redentor, entre otras), sosteniendo además el espacio clínico
de la atención de niñ@s.
Cabe destacar que el Equipo Interdisciplinario revisa en reuniones semanales las
intervenciones realizadas en las diferentes escuelas, trabajando en la elaboración de
diferentes estrategias.
Trabajar interdisciplinariamente es para nosotros, trabajar basándonos en el respeto,
viendo al otro tal cual es y flexibilizando cuanto sea necesario para poder construir el
objeto de la intervención, pero juntos. Flexibilizar implica también no sólo ver al niño
como portador del problema y la solución del mismo, sino ver a todas las personas de su
contexto como actores responsables y también como recursos para la resolución de las
problemáticas.
Llevar el trabajo interdisciplinario en Salud Mental a la escuela implica co-pensar
modos de abordaje para construir juntos, validando cada rol, escuchando al docente en
su saber y como profesional de la educación. De la misma manera, como profesionales
de salud mental, aprendemos del docente, de su cotidianeidad y resignificamos,
redimensionamos nuestras concepciones a partir del intercambio y la construcción con
ellos: las intervenciones en la escuela amplían la mirada, las posibilidades de abordaje
dando lugar al sentido común como un instrumento más en la resolución de las
diferentes situaciones, salir al territorio nos permite pensar lo obvio y darle lugar.
A continuación compartiremos una experiencia vivida desde este proyecto para ilustrar
algunas intervenciones que hemos realizado.
Queremos hablar de Facundo y Andrea. Andrea es una docente de cuarto grado, quien
nos manda un informe áulico sobre Facundo, un niño repitente con una sobre edad de 3
años con respecto a sus compañeros. Este chico era conocido por ser “problema”, venia
del turno tarde lo cual había sido una estrategia escolar frente a su repitencia. La
docente se sentía desbordada.
En el informe realiza una descripción de todas las conductas negativas y todas las
dificultades de aprendizaje que presentaba.
Intervenciones: solicitamos entrevista con la docente a la cual escuchamos y
le
pedimos una tarea, que observara al niño y elaborara una lista de los aspectos positivos,
es decir que lograba terminar, que podía hacer bien, en qué momentos sí escuchaba, o
trabajaba.
Esto le costó mucho a la docente, se demoró bastante en poder hacerlo. Pero lo logra.
Nos hace una lista de aspectos positivos, y esto progresivamente provoca un cambio en
la docente que comienza a percibir a este niño como un desafío y a reflejarle a
Facundo una imagen mucho más favorable de sí mismo.
Otra intervención fue observar el aula, la relación de la docente con el grupo, y con el
niño. Y la relación de este con sus pares.
Otra intervención fue conocer al niño a través de una entrevista fuera del aula, a su vez
se realizan otras entrevistas con otros niños del grado, utilizando esto para que el niño
no se pensara a sí mismo como “el problema”. En la entrevista con Facundo nos
encontramos con un niño con un gran potencial, resiliente, quien tenía metas y
aspiraciones (quería ser veterinario o cantante) pero con muchas dudas sobre sí mismo y
sobre su potencial para lograrlo. A su vez conocimos su realidad familiar, adversa,
padres que mostraban poco interés en él, en sus aprendizajes, centrados en sus propios
problemas de adultos (alcoholismo, depresión, duelos, adicciones, problemas de pareja,
escasos recursos económicos, etc).
Se realizaron entrevistas con los padres y se hicieron intervenciones familiares. Esto nos
permitió hacer el uso de redes interinstitucionales (justicia y salud).
Con el equipo directivo también hubo que generar una visión diferente del niño más
integral, ya que había prejuicios y se necesitaba que la institución confiara en él, y
pudieran permitir que, por ej. Si la docente le encomendaba una tarea la directora no lo
retara como suponiendo que se había escapado del aula, se necesitaba que él viera otra
imagen de sí mismo reflejada en los adultos.
Resultados:
La docente logra ampliar la mirada sobre el niño pudiendo integrar los aspectos
positivos con los que Facundo contaba. Un ejemplo de esto fue que quiso, en la jura de
la bandera darle una lugar destacado al niño el cual consistía en trasladar la bandera
hacia la dirección luego de la jura. Para lo cual sus padres fueron citados de manera
especial, y por primera vez, para participar de un acto positivo de su hijo (ya que
siempre eran llamados por algún hecho negativo). Fue un momento muy emocionante
para la familia.
Facundo termina el año con buenas notas, con un comportamiento colaborativo en el
aula, buena relación con sus compañeros y con un vínculo de afecto con la docente. El
compromiso de la docente fue tal que hasta quiso continuar el trabajo con Facundo un
año más.
A partir de esta experiencia comenzamos a solicitar dentro del informe áulico los
aspectos positivos del niño, como una manera de intervención en la mirada del docente.
Además pedimos que se incluyan, en el mismo, las soluciones intentadas desde la
escuela, ya que buscamos conocer con qué recursos cuentan y como los utilizan.
4- CONCLUSIONES:
Apelamos a que cada una de estas experiencias que habilitan construcciones
promuevan a que el equipo de salud pueda trabajar sobre como horizontalizar la
relación comunidad-centro de salud sobre un encuadre de saberes diferentes pero
en una relación complementaria, donde tanto el uno como el otro adviertan cuanto
necesitan del saber, del conocimiento y de la experiencia del otro con el objetivo de
disminuir las desigualdades.
Entendemos a la APS como una estrategia aplicada al campo de la Salud Mental, y
las experiencias que compartimos dan cuenta de la construcción de esta estrategia,
es por eso que consideramos que la historia de una institución también habilita,
delimita y da identidad a cada una de los proyectos que se proponen en el marco
institucional, pasamos de ser APS y Salud Mental a poder pensarnos como APS en
Salud Mental y a poder pensar lo comunitario
colectiva en la cual
implicado en una conciencia
somos parte del problema y también de la solución. Lo
comunitario como un espacio de intersección
de muchos actores, se propone
brindando algún sentido de concreción a la estrategia de APS en Salud Mental.