LOS DUEÑOS DEL ESPACIO PÚBLICO EN EL

LOS DUEÑOS DEL ESPACIO PÚBLICO EN EL PROCESO DE GENTRIFICACIÓN
DEL CENTRO HISTÓRICO DE LA CIUDAD DE MEXICO
Coloquio Internacional de Diseño 2015
Mesa 2: La Calle como lugar de inclusión social y de expresión
Dr. José J. Jiménez Jiménez1 [email protected]
Dr. Jesús E. de Hoyos Martínez2 [email protected]
Dr. Alberto Álvarez Vallejo3 [email protected]
Resumen
La gentrificación del espacio habitable se relaciona con las formas de renovación
urbana ante los procesos de deterioro que a lo largo del tiempo va sufriendo la ciudad.
Los procesos de cambio se asocian a dos tipos de factores: los naturales y los
inducidos; los primeros nada tienen que ver con la acción humana, mientras que los
segundos son producto de su actuación en el sistema. Los cambios en el tiempo se
orientan al deterioro de los sistemas y su avejentamiento. La ciudad como sistema está
sujeto a estos procesos de deterioro y resulta necesario revertir los procesos de
deterioro a través de procesos de reflexión y acciones ordenadas, que es un principio
de la planeación racional (Chadwick, 1982). En el espacio público, la calle es el
elemento que mas cambia por a consecuencia de la gentrificación, sus funciones se
modifican y así mismo las relaciones entre los actores. Es el propósito de la presente
ponencia explorar los cambios en la pertenencia del espacio de la calle por los actores
a partir de los procesos de renovación del Centro Histórico de la Ciudad de México
¿De quién es el espacio de la calle y que cambios se dan en la relación de los actores
a partir de los procesos de gentrificación? son las preguntas básicas que motivan la
presente ponencia.
1
Doctor en Planeación Urbana y Regional. Profesor investigador de tiempo completo, Facultad de
Arquitectura y Diseño, Universidad Autónoma del Estado de México.
2
Doctor en Ciencias Sociales. Profesor investigador de tiempo completo, Facultad de Arquitectura
y Diseño, Universidad Autónoma del Estado de México.
3
Doctor en Ciencias Sociales. Profesor investigador de tiempo completo Facultad de Arquitectura y
Diseño, Universidad Autónoma del Estado de México.
Palabras clave: Gentrificación, Espacio Habitable, La Calle
Abstract
The gentrification of the habitable space is related to urban renewal due to deterioration
processes that over time undergo the city. The process of change associates itself to
two factors: natural and induced; the first one has nothing to do with human action,
while the latter is the result of that. The changes over time are oriented to the aging of
the system and its deterioration. The city as a system is subject to these processes and
it is necessary to reverse these degradation through renewal processes based on
reflection and ordered actions, which are the principle of rational planning (Chadwick,
1982). In the public space, the street is the element that most changes as a result of
gentrification processes, its functions change and so do the relations between the
actors. It is the purpose of this paper to explore the changes in the ownership of the
street space by the actors. Who owns the street? What are the changes occurred
between the actors? are the basic questions that that motivate this paper. The case
study is the Historic Center of Mexico City, which has been subjected to a large urban
renewal process in recent years.
Key words: Gentrification, Habitable Space, The Steet.
Introducción
Estos procesos de renovación urbana en sus diversas formas se asocian en gran
medida al concepto de “gentrificación”, ampliamente utilizado en la actualidad para
denotar el mejoramiento de la calidad del ambiente urbano, en particular del espacio
público. Para los propósitos del presente ensayo se denomina como Gentrificación a
estos procesos de renovación urbana y los criterios asociados con este concepto se
pretenden aplicar al fenómeno del uso del espacio público antes y después de los
procesos de renovación urbana que se han dado en el Centro Histórico de la Ciudad de
México, procurando identificar a los actores participantes y los factores asociados con
el uso del espacio en este lugar. El marco temporal de este ensayo se basa en la
experiencia vivida a lo largo de 13 años de estar “sufriendo” estos procesos, día con
día, por ser la zona donde se ubica el espacio de trabajo de este autor. El ensayo se
aboca particularmente en la zona oriente desde el Zócalo hasta el Mercado de la
Merced, área eminentemente popular y característica de la zona oriente del centro de
la Ciudad de México.
Según el diccionario Webster4 el concepto de gentrificación se refiere al proceso de
renovación y reconstrucción [urbanas] acompañados de influjos de personas de clase
media o con afluencia económica dentro de áreas deterioradas que con frecuencia
desplazan a los residentes mas pobres. Esta definición considera al desplazamiento
como posible y contrasta con definiciones tempranas del concepto en dónde se hacía
referencia al desplazamiento de personas como condición del proceso5. En este tenor
esta definición es más conveniente ya que permite una mejor aplicación a los procesos
de renovación del espacio urbano y que no necesariamente implica desplazamientos
de los residentes originales. Es conveniente también considerar que el fenómeno es
una asociación de cambios en la dimensión espacial de la ciudad, así como de cambios
en la dimensión social y económica de la dinámica urbana (Sabatini, 2015). Es un
proceso multifactorial y cuyas implicaciones, asimismo, se manifiestan en los ámbitos
económico, político y social e incluso ambiental.
Desde mediados de los 60´s del siglo pasado, el concepto se ha venido aplicando a los
procesos de transformación del espacio y sus correlacionados efectos sociales,
económicos, políticos y ambientales, entre otros. Ha tenido una afortunada aceptación
por parte de los analistas y resulta muy “actual” el hablar de gentrificación aunque a
veces se aplica a cualquier asunto relacionado con los procesos de renovación urbana.
Al igual que el manejo de los “sistemas complejos” me da la impresión, a veces, que los
individuos hablan de un fenómeno que en esencia no comprenden cabalmente y por
ello el abuso en el uso del término6.
La ciudad y el espacio habitable arquitectónico y urbanístico
La ciudad en su conjunto la consideramos (definimos) como un espacio adaptado para
ofrecer la habitabilidad requerida por los seres humanos en su vida individual y
colectiva. Se coincide con Glaeser (Glaeser: 2012) en que la ciudad es la mayor
4
http://www.merriam-webster.com/dictionary/gentrification
Ver Smith 2002
6
Ver por ejemplo el manejo del concepto en la enciclopedia Wikipedia
es.wikipedia.org/wiki/Gentrificación
5
creación de la humanidad para vivir en comunidad pues en ella se potencializan las
capacidades del ser humano para alcanzar mayores niveles de bienestar y desarrollo.
La ciudad está compuesta de espacios, o más bien, el espacio banal se ha subdividido
en micro y macro espacios para albergar las actividades humanas, estos espacios son
de varios tipos entre individuales y colectivos, personales y públicos, internos y
externos. todos ellos en relación al patrón de la actividad
desempeñada en los
mismos.
El espacio habitable es un concepto holístico que abarca todo tipo de espacios
adaptados, para el desempeño de las actividades humanas. Dentro de éstos se
encuentran los espacios construidos ex profeso y los acondicionados simplemente, de
manera consciente, para cierto tipo de actividades al aire libre. Podemos agrupar los
tipos de espacios en dos categorías básicas, el diseño del espacio a nivel micro y el
diseño a nivel macro. El diseño arquitectónico abarca el primero y el diseño urbanístico
el segundo. Entre ambos es necesario ubicar un nivel intermedio, el diseño meso, que
se puede asociar con la disciplina de la Arquitectura del Paisaje. La Arquitectura tiene
que ver con el diseño interno del espacio habitable, el adentro; mientras que el
Urbanismo se asocia con el diseño del espacio habitable externo, el afuera. Las
propiedades del espacio micro se asocian con lo individual, lo privado, lo civilizado, lo
controlable; mientras que el espacio macro se relaciona con lo colectivo, lo público, lo
bárbaro7, lo incontrolable, entre otros atributos.
El uso del espacio habitable externo está asociado a las demandas de los actores que
tienen necesidad de utilizarlo, ya sea como canal de comunicación física (peatones) o
como espacio productivo (vendedores ambulantes) y le darán el carácter que éste debe
tener para cumplir con sus propósitos. El siguiente gráfico (figura 1), busca ilustrar los
componentes del espacio habitable y sus características.
7
Niklas Luhman desarrolla un excelente discurso en torno a las características de la bargbarie y
los atributos asociados a lo no “civilizado”, que aparentemente queda muy bien para las
características del espacio de la calle. Véase Carballo, op. cit. 2012.
Figura 1. Categorías de componentes del espacio habitable y sus atributos
El espacio de la calle es uno de los componentes del espacio macro; es uno de los
“afueras” del espacio habitable, es el espacio de todos. Por ello que la pertenencia del
mismo se da con base en que algún actor en particular ejerce para utilizarlo de acuerdo
a sus propósitos y esto es lo que le da el “derecho” para apropiarse del mismo.
La pertenencia del espacio público en el centro histórico de la Ciudad de México
Hacia finales del siglo pasado y principios del presente (al menos hasta el 2005) las
calles y plazas en la zona referida eran ocupadas metro cuadrado a metro cuadrado
por puestos de venta de las más variadas mercancías imaginables, producto de la
comercialización global de los productos manufacturados. Era una mezcolanza de
puestos, transeúntes y vendedores (y en ocasiones vehículos automotores) que
provocaba problemas de circulación e inseguridad. Como urbanista este autor se
preguntaba el porqué de esa relación causa efecto entre mercaderes y los
compradores. La explicación temprana era que la gente acudía a este mercado
ambulante porque ahí encontraba los productos necesarios a precios sumamente
accesibles para su presupuesto, sin embargo reflexiones adicionales condujeron a la
explicación obvia que era más bien al revés: que los puestos estaban ahí porque la
gente ya acudía tradicionalmente a esas zonas por diversas razones, entre otras: por
ser el paso hacia el trabajo pues es una zona de maquiladoras, comercio establecido y
hacia el centro, oficinas y servicios; así mismo acudía para realizar las compras en el
comercio regular característico de la zona de Merced, cuya diversidad de productos es
sumamente amplia desde los productos agropecuarios, hasta los textiles, pasando por
los misceláneos, los juguetes, la papelerías, las ferreterías, etc. En verdad se puede
afirmar que es la zona de mercado más grande de México.
Los vendedores ambulantes aprovecharon esa ventaja locacional combinada con
economías de aglomeración para colocar sus puestos con mercancías de novedad y
oportunidad generaron un proceso de retroalimentación en el que ambos actores –
compradores y vendedores- se reforzaron mutuamente para generar una dinámica
sumamente intensa además de conflictiva. Es muy curioso ver como los vendedores
ambulantes colocan sus mercancías sobre plásticos o telas ingeniosamente amarrados
de las cuatro esquinas, de tal manera que cuando les “avisan” que viene la autoridad,
con un simple jalón recogen sus mercancías y caminan sobre la calle “como si nada”.
La permanencia en el espacio público se da reiteradamente, aunque no sea de “tiempo
corrido”, es decir, el patrón de ocupación se repite día con día en las horas laborables y
ese patrón es respetado por el conjunto de vendedores, so pena de sufrir las
consecuencias en caso de desacato. Generalmente el mismo vendedor se vuelve a
ubicar muy cerca del lugar que ocupaba antes del “silbido” de aviso y al siguiente día
se sigue el mismo patrón.
Este esquema de ocupación se rompió con los procesos de renovación del espacio
urbano, a través del proceso de gentrificación, con la creación de las calles peatonales
y las calles con acceso controlado de vehículos, al mismo tiempo que se da la
restauración de los edificios patrimonio arquitectónico del Centro Histórico de la Ciudad
de México. El conflicto político ocasionado por el desplazamiento de los vendedores
ambulantes tuvo implicaciones políticas muy fuertes y se negoció su reubicación en
lugares alternativos para liberar al centro histórico de la jungla del comercio informal.
Con el pretexto de la renovación se da la liberación del espacio público de vendedores
ambulantes “fijos”8 y se procedió a realizar las obras.
Mientras se dan los procesos de obra los vendedores, naturalmente!, se desplazan a
otras zonas, sin embargo una vez completada la renovación los vendedores
nuevamente se apropian de la calle, curiosamente, conservando los mismos patrones
de antaño. La relación de éstos con los vendedores formales, con local comercial en la
zona, parece ser la razón de este patrón, pues la mayoría parece tener un acuerdo
entre ellos y la razón seguramente es económica, aunque se requiere el aval de los
líderes a los cuales también hay que aportar el >”derecho de piso”.
En general, a la pregunta ¿de quién es el espacio de la calle?, los “dueños” de ésta
siguen siendo los vendedores ambulantes, los cuales despliegan sus mercancías en
cualquier lugar de los pasos peatonales, dejando al transeúnte corredores muy
angostos para circular. Otros actores, los vendedores de revistas y libros se apropian
del espacio y a pesar de los cambios en el mismo se reubican muy cerca de su lugar
original. Los mendigos y cilindreros 9 siguen apropiándose del mismo espacio que
venían ocupando y no tienen aparentemente ninguna represión por parte de las
autoridades.
Conclusiones
En realidad el espacio público en la zona de interés sigue teniendo a los mismos
dueños, sin embargo su uso se da bajo otras condiciones ya que el Estado, como actor
principal en el sentido que es el que ejerce la autoridad, ha limitado las condiciones de
uso y apropiación. Los actores siguen siendo los mismos, incluso a nivel personal, se
tiene la tendencia a ocupar la misma área con pequeñas variaciones dependiendo de
las condiciones físicas del espacio (durante su modificación) y la participación de otros
vendedores (auspiciados por los líderes). El titiritero, el vendedor de libros, el vendedor
de bolsas, el vendedor de mascadas, etc. tienden a ser “sedentarios” en un espacio
publico muy bien definido en la microgeografía (unos cuantos metros lineales) de la
8
Se utiliza esta expresión en el sentido que aunque eran puestos ambulantes, cada puesto tenía
su lugar perfectamente definido, lo que convertía al suelo dónde se ubicaba como un espacio con
pertenencia y permanencia. Incluso se realizaban “ ventas” de puestos, que en realidad era una
venta “virtual” del espacio.
9
Manejo de cajas de música tipo Armonía para ambientar el sonido urbano.
zona de referencia. Es como su área de dominio y aunque no hay expedidos títulos de
propiedad, entre ellos conocen los alcances de sus “derechos” y los respetan. Claro
que el uso del espacio tiene un costo, el cual en du dimensión económica se da en
forma de renta del espacio a los líderes que les permiten su uso; en la dimensión social
el acuerdo entre los individuos conlleva a la defensa de sus derechos entendidos,
incluso con acciones que conllevan a la confrontación y la lucha a nivel personal. El
juego del derecho según los actores determina la extensión de sus acciones (Azuela y
Mussetta, 2009).
El peatón es el que menos derechos tiene de apropiación del espacio, puede hacer uso
del mismo solo temporalmente mientras camina de un punto a otro, espera a cruzar la
calle, realiza una compra a uno de esos vendedores, o se detiene para revisar el
ambiente (siempre y cuando no estorbe a los dueños del mismo). Es un escenario en el
que el más fuerte sobrevive. Sin una acción efectiva de la autoridad es de esperarse
que este patrón sobreviva a expensas de la calidad del ambiente del espacio público
urbano.
Fuentes de información
Azuela Antonio y Mussetta Paula (2009). Algo más que el ambiente. Conflictos sociales
en tres áreas naturales protegidas de México, Revista de Ciencias Sociales, Año 1,
Núm. 16, Argentina, Universidad Nacional de Quilmes.
Carballo, Francisco (2012). Niklas Luhman y la Barbarie: Consideraciones sobre
inclusión e exclusión en la era planeataria; en Estrada Saavedra Marco y Millán René
(Coord), (2012). La Teoría de Sistemas de Niklas Luhman a Prueba: Horizontes de
aplicación a la investigación social en América Latina.
Chadwick G. F. (1982).A Systems View of Planning. Massachussetts, Pergamon Press.
Sabatini, Francisco (2015). Transformación de la periferia urbana popular: entre el
estigma y la devolución espacial. En A. Lindon & D. Hiernaux (Eds.), Del Territorio
Emergente a las Micropolis: Periferias y Suburbios. México: Universidad Autónoma
Metropolitana Iztapalapa. En imprenta.
SMITH Neil (2003). "Gentrification, the Frontier and the Restructuring of Urban Space"
en Campbell y Feinstein (2003). Readings in Planning Theory, Second Edit. Malden
MA. Blackwell Publ.
http://www.merriam-webster.com/dictionary/gentrification
http://www.es.wikipedia.org/wiki/Gentrificación