6 22 10 24 14 26 16 28 18 32 M e habría gustado tener a mano este fascículo el pasado 11 de junio, cuando recibí la llamada telefónica de una amiga que hace poco dejó de trabajar en una empresa y ahora incursiona en el campo de las consultorías. "¡Vieras cuánto me ha costado ponerle precio a mis servicios. No tengo ni la menor idea de cuánto cobrar! Claro, toda mi vida acostumbrada a recibir un salario cada quincena y ahora me toca definir una tarifa", me dijo esta profesional preocupada por no optar por un monto tan alto que ahuyente a los posibles clientes ni tan bajo que le provoque pérdidas. Confieso que me limité a escuchar, pues nunca he vivido la experiencia de ofrecer un servicio a título personal. Sin duda, habría podido ayudar a mi amiga de haber leído previamente el artículo de la página 22 de esta publicación: "¿Cómo ponerle precio a un servicio?" Se trata de un texto generoso en consejos y ejemplos concretos, dirigido a quienes venden servicios no regulados por los colegios profesionales o la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep). En estas líneas, se responde la pregunta "¿Qué hacer cuándo no hay guía?". También se plantea y contesta una interrogante clave: "Si debo reducir el precio, ¿qué recorto?". De lectura obligatoria es el artículo que encontrará en las páginas 18-22, el cual le brinda 6 estrategias para fijar precios. Entre ellas, aquella basada en los costos de producción, según la demanda del mercado y también basado en la competencia. Como ve, solo información de utilidad le ofrece este fascículo en el que EF vuelve a contar con el valioso apoyo del Banco Nacional de Costa Rica y que, al igual que las publicaciones que lo han precedido, merece ser guardado pues es una obra de consulta continua. Evidencia de lo anterior son otros artículos como "Fijar el precio: una decisión medular", "Todo costo cuenta al fijar su precio", "¿Qué es el punto de equilibrio?" (muy útil para mi amiga pues explica cómo vender para no ganar ni perder en el negocio), "No olvide su margen de beneficio", "El precio de los productos" y "Sepa cuándo hacer descuentos". Vale la pena leer y analizar los casos de cuatro empresas que han aprendido el difícil arte de poner precio: Hotel Las Colinas, la joyería Amarí Jewels & Designs, Transportes MG y La Frescura del Molino. No tengo la menor duda de que compartiré esta publicación con mi amiga... • Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 5 F rancisco Quesada y su esposa, Ligia Álvarez, empezaron a vender lácteos hace casi 35 años, en Coronado, San José. En ese entonces, vendían queso tipo Turrialba a un precio similar a la competencia. Su estrategia de precio para el queso se basaba en los costos; pero, también monitoreaban lo que cobraba la competencia y fijaban sus tarifas de acuerdo con eso. Francisco reconoce que con el precio tan bajo, “no era mucha la ganancia”, pero si lo aumentaban, la gente podía conseguirlo más barato en otro lugar. La natilla sí la podían vender un poquito más cara, debido a su alta calidad. Sus productos se vendían principalmente en la feria del agricultor. Un cambio de visión En 2010, su empresa, Quesera Artesanal QM, se 6 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 empezó a asesorar con expertos para operar mejor. No solo logró tener un flujo de caja en el que se determinan sus ingresos y salidas, sino que su estrategia de precios varió. Hoy se preocupan mucho más por mercadear los productos. Actualmente, fabrican quesos maduros, que son aquellos a los que se les da un añejamiento, tienen pasta más seca y el sabor más concentrado, como el parmesano. Se trata de quesos gourmet. Se realizan con cultivos de bacterias lácticas que, según el propietario, hace algunos años no se conseguían en el país. El proceso de preparación y afinamiento es más largo que el de los quesos frescos, a veces duran tres meses, seis meses, un año, o hasta 15 meses. Según Quesada, ellos elaboran quesos tipo francés, como el Brie y el Camembert. Precisamente, muchos de sus clientes son de esa nacionalidad. “Tenemos que buscar a los franceses. A veces, a la gente nacional como que no le agrada mucho ese tipo THINKSTOCK PARA EF de queso. Los franceses, en cambio, se sienten felices. Algunos tienen tiempo de vivir aquí y, al encontrar un producto típico de su tierra, lo usan todos los días”, cuenta el productor. Este cambio en el tipo de producto demandó otra estrategia de precio. Ahora, Francisco y Ligia consideran: k El público a quien se dirigen. Son clientes de cierto nivel cultural y económico, muchos de ellos extranjeros. Pueden cobrar un precio más alto, pues se trata de un producto gourmet: para paladares más refinados. No obstante, Francisco y Ligia quieren que el producto sea accesible para consumidores nacionales, por lo que no lo suben mucho kSus costos. Por ejemplo, si venden el queso en Guanacaste cobran un poco más que en San José, pues consideran los gastos del viaje. k La competencia. A menudo, comparan sus productos con similares importados y optan por dar un precio inferior. k Puntos de venta. Hoy, sus quesos se venden en supermercados orgánicos en Santa Ana y Curridabat, en una tienda de vinos franceses en Escazú y entre particulares extranjeros y nacionales. El precio y el comprador Aunque usted tenga una empresa muy diferente de la de Francisco y Ligia, el tema del precio también le afecta, como a cualquier negocio. ¿Ya su pyme tiene un plan de fijación de precios? ¿En qué se basa? ¿Sabe qué factores valorar? Para comenzar, debe saber que cada bien, cada empresa y cada público es diferente. No todos los clientes se preocupan por el precio, pues muchos le prestan más atención a la calidad de lo que adquieren, al trato, o al prestigio del producto o servicio. Los compradores, según el libro Fundamentos de marketing, de William Stanton, Michael Etzel y BruManual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 7 ce Walker, se dividen en cuatro grandes segmentos: kAquellos que son leales a una marca y a quienes no les interesa mucho el precio que pagan. k Los castigadores del sistema o system beaters, que muestran interés por determinadas marcas, pero siempre buscan comprar a precios reducidos. k Compradores de gangas, que basan sus compras en los precios bajos. k Los desinteresados, que no muestran favoritismo por alguna marca, pero tampoco basan sus compras en los precios bajos. El hecho de que no todos los consumidores se interesen en el precio, no implica que usted no deba construir una estrategia para establecerlo pues, a fin de cuentas, por medio del precio de su producto o servicio es que usted paga sus costos, obtiene ganancias y genera recursos para crecer. Además, indudablemente es una herramienta de mercadeo. ¿Qué analizar para fijarlo? Roberto Mendoza, profesor del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), aconseja que, antes de definir el precio de un producto o servicio, se deben tener claros varios factores: k THINKSTOCK PARA EF k Perder dinero y afectar su estabilidad financiera. “Puede haber un desequilibrio en el flujo de caja, ya que al cobrar precios inferiores a los reales, indudablemente se pierden utilidades y esto desencadena faltantes para comprar materia prima o pagar salario”, advierte Andrés Chavarría, director de Desarrollo Empresarial de Pymes de Costa Rica. k Quedar fuera del mercado. Si no se corrige, la empresa podría cerrar, considera Albert Cambronero, contador público y asesor empresarial. k Requerir sus propios ingresos para cubrir sus costos fijos. “En poco tiempo la persona notará que ya no tiene capital de trabajo. Esta también es una consecuencia de un vicio muy arraigado en el micro y pequeño empresario: no separar sus finanzas personales de las de su empresa”, menciona Jorge Oreamuno, de Acorde. k Requerir endeudarse para financiar su negocio. Al no tener suficientes ingresos podría ser necesario un financiamiento de emergencia, advierte Oreamuno. k No atraer al mercado meta. Por ejemplo, si el tipo de producto o servicio se dirige a un sector de bajos ingresos y, el precio que se fija es muy alto, difícilmente se logrará capturar a ese público. k Pérdida de clientes. Si el precio se sube mucho, sin una justificación razonable para el usuario, es probable que los clientes sensibles al precio se marchen. Fuentes: Andrés Chavarría, Jorge Oreamuno, Albert Cambronero, expertos. 8 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 ¿Está fragmentada o hay alguna empresa que domina el mercado? Si alguien domina el mercado, es muy difícil competir con precios, pues estos los establece esa empresa dominante. Si se trata de una industria más abierta o fragmentada, hay más oportunidad de influir en la fijación del precio. k “Puede que alguien se dedique a vender el mismo producto, pero en un segmento que a usted no le afecta”, dice Mendoza. Así que es importante conocer si afecta directamente su negocio y cómo responder a eso de otras maneras que no impacten los precios, por ejemplo. Sin embargo, si no hay manera de librarse la competencia, entonces será necesario contemplar eso en la fijación de tarifas. k ¿Cuál es la propuesta de valor que le ofrece a su cliente? ¿Se basa en brindar un precio bajo o en otros aspectos? “Por ejemplo, la propuesta de valor puede estar orientada a la funcionalidad, o a la calidad, o a la disponibilidad del producto. Muchas veces, el cliente prefiere comprar en un lugar aunque sea más caro, porque sabe que siempre va a encontrar el producto ahí”, explica Mendoza. k ¿Cuál es su público? ¿Es de ingresos bajos o altos? “Si es de ingresos bajos, lógicamente va a prevalecer más el precio”, afirma el docente. Pero, si su público tiene más posibilidades económicas, puede pagar un poco más y posiblemente se sentirá más confiado al pagar más por un producto, sobre todo por uno de compleja elaboración. k ¿Cuáles son los costos variables y fijos en los que usted incurre para desarrollar su producto o servicio? Debe conocer con detalle los costos de cada producto, pues debe cubrirlos con los ingresos que recibe. Eso, le marcará precios mínimos esenciales para su continuidad. k ¿Su compañía es líder en el producto o servicio que vende? “Puede ser que usted sea la empresa que está constantemente desarrollando productos nuevos,entonces tiene más libertad para fijar el precio que usted quiere”, explica Mendoza. k Cuanto más corto es el ciclo del producto, usted tiene que obtener su ganancia lo más rápido posible. Eso lo empuja a vender a un precio más bajo, pero con un volumen muy alto. O bien, a vender a un precio más alto, pero con un volumen menor. k Por ejemplo, en los productos agrícolas la estacionalidad influye en el precio: cuando hay abundancia el precio es menor, cuando hay escasez sube. En ese caso, el mercado establece el precio, es la llamada ley de la oferta y la demanda. Esto sucede en servicios como los hoteles, en los que hay temporadas bajas y altas. Las floristerías, por ejemplo, hacen sus mayores ventas en el Día de los Enamorados y el Día de la Madre, fechas para las cuáles sus productos suben. Al fijar el precio De acuerdo con el economista Randall Masís, de RGS Asesores, cuando se trabaja en fijar precios hay que plantearse cuál es el objetivo: kA. Maximizar ganancias, es decir, incrementar el monto que se gana. kB. Atacar a la competencia; por ejemplo, poner un precio más bajo que el de los competidores para atraer a sus consumidores y ‘arrebatárselos’. kC. Posicionarse en el mercado, dar a conocer su producto o servicio y lograr un lugar importante en el Cuando un negocio vende varios productos, lo ideal sería que todos generen ganancias. Sin embargo, no siempre es así. ¿Qué hacer? ¿Eliminar los que no son rentables y privilegiar los que generan más ganancias? No precisamente. Se llama ‘caballito de batalla’ o ‘producto estrella’ al que genera la mayoría de los ingresos o las ventas, explica Kattia Rojas, vocerade Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible. “No es de extrañarse, pero sí de controlarse, que muchos productos “estrella” financien productos que no son tan rentables. Sin embargo, estos últimos son necesarios dentro de la oferta empresarial”, analiza Albert Cambronero, contador y asesor empresarial. Hay productos que generan la ganancia de un negocio y otros que dan apoyo. “Yo puedo tener un producto con el que no estoy ganando mucho o con el que solo estoy cubriendo mis costos, pero sé que mi cliente vienen a comprarme el producto que me da margen porque tengo el que no me da margen. Eso es lo que se llama productos estratégicos”, indica Roberto Mendoza, docente del Incae. Por ejemplo: ciertas empresas venden máquinas de afeitar, cuya cuchilla es reemplazable. El costo de la máquina es relativamente bajo. Una vez que se gasta la cuchilla, el consumidor debe comprar más cuchillas. El negocio está en la cuchilla, no en la máquina. Es en la cuchilla donde se obtiene la ganancia. Al final, no se ve como un ítem (por aparte), sino como algo completo (la máquina y la cuchilla)”, ilustra Mendoza. ¿Cómo fijar su precio? “Las estrategias de precio para ‘los caballitos de batalla’ y subproductos o servicios, dependen de la etapa en la que se está vendiendo, los objetivos que se han propuesto, la finalidad y el enfoque que el empresario le asigne a cada uno”, añade la vocera. mercado. Según el propósito que se tenga, se deben valorar aspectos como los siguientes: k El precio debe cubrir los costos asociados con la fabricación del producto o con el otorgamiento del servicio que se va a ofrecer. k El valor fijado debe corresponderse con el mercado meta, es decir, usted debe conocer la capacidad económica de su público meta, sus gustos y lo que está dispuesto a pagar. k El posicionamiento del producto o servicio que se quiere vender. k La demanda del mercado,o sea, estar consciente de cuánta gente quiere comprarlo. k La competencia,lo que ofrecen los competidores en los productos o servicios similares. k El entorno legal de la actividad o el producto que se elabora. Por ejemplo, los servicios públicos (el transporte como buses y taxis, la venta de combustible) son regulados por la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep). Otros servicios profesionales son regulados por los colegios de cada gremio, que generalmente establecen un monto mínimo de cobro según el servicio.• Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 9 C uando hay fiestas familiares o de vecinos, a Andrés siempre le toca hacer las hamburguesas. Le quedan tan ricas, que mucha gente le ha motivado a poner su propia soda. La forma en que las cocina (a la parrilla) y su salsa les han dado popularidad. Andrés le empieza a dar vueltas al asunto: “¿Yo con mi propia soda? Estaría bonito. ¿Por qué no?” . Un amigo que trabaja en mercadeo le ayudó a sondear si las personas del área donde pondría la soda estarían interesadas en ir a su negocio. También averiguó más o menos qué precio pagarían por las hamburguesas, para tener una idea. El resultado del sondeo fue favorable, así que Andrés decidió establecer una soda especializada en hamburguesas cerca de su casa, 10 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 Enlístelos todos, no deje ninguno de lado. Monitoréelos para definir si en algún momento deberá aumentar sus precios o reducir los costos. Si decide reducir los costos, procure no disminuir la calidad del producto o servicio que brinda. Si decide subir el precio, analice cuál podría ser la reacción de sus consumidores, especialmente de aquellos sensibles al precio. Haga un flujo de caja en el que determine cuáles son sus gastos e ingresos proyectados, así tendrá un mayor orden y se evitará sorpresas. Fuente: Expertos consultados, 2015. donde no hay restaurantes como McDonald’s o Burger King o sodas similares a la suya. Su plan es que sea una soda exclusiva y diferente. Si tiene éxito, luego ampliaría su oferta a otros productos. Pero, va a intentarlo primero con las hamburguesas. ¿Cuánto cobrar? Algo que le preocupa es cómo fijar el precio de sus productos. ¿Qué debe tomar en cuenta este emprendedor? ¿Tiene usted la misma interrogante para su negocio? Los costos en los que se incurre en la realización de esas hamburguesas representan uno de los elementos más importantes por valorar para contestar sus dudas. Aunque hay otros aspectos por considerar, como el tipo de cliente al que se dirige, la zona en la que opera THINKSTOCK PARA EF y la competencia, lo básico y esencial son los costos. La idea es que el precio del producto los cubra. “Los precios que se fijan mal repercuten en la estabilidad financiera y en la rentabilidad de la empresa”, advierte Kattia Rojas Méndez, vocera de Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible. Para Rojas, si el empresario prioriza otros aspectos y no incorpora del todo los costos fijos, los variables y el margen de ganancia, difícilmente la empresa sea financieramente viable. ¿Cuáles son esos costos a los que debe prestarles atención? Para hacerlo más simple, vamos a dividirlos en dos tipos: fijos y variables. Costos fijos Los costos fijos son los que se deben pagar independientemente de si se venden o no las hamburguesas, es decir, no dependen de las operaciones de la empresa. Se deben sufragar ya sea que un negocio como el de Andrés produzca 100 hamburguesas o solo 40. Acá se ubican, por ejemplo, el pago del alquiler del local en el que funciona la soda, el pago de servicios públicos como el agua, la luz, internet, el teléfono (que generalmente se mantienen muy similares todos los meses), la patente municipal y otros impuestos. Otros costos fijos involucran la mensualidad que se paga si el em- Costos fijos. Son aquellos que no cambian en el proceso productivo, no dependen del nivel de actividad de la empresa. Son gastos que la empresa debe pagar independientemente de si vende o no. Ejemplos: alquiler, servicios públicos, seguros, impuestos y otros. Costos variables. Cambian con el volumen de ventas, tienen una relación directa con el nivel de actividad de la empresa. Ejemplos: mano de obra y materia prima. Fuente: Randall Masís, economista. Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 11 presario sacó un préstamo para invertir en la compañía, el pago a los empleados que no están relacionados con las actividades de producción (por ejemplo, los trabajadores administrativos como la cajera, en este caso), el costo por el mantenimiento de su equipo, los seguros, los servicios profesionales que contrata, como el contador, entre otros. Costos variables Por su parte, los costos variables están relacionados directamente con la actividad de la empresa, son los que sí dependen de cuántas hamburguesas se produzcan. Por ejemplo, la materia prima y la mano de obra. En el caso de la materia prima, un negocio como el de Andrés puede incluir el pan, la lechuga, el tomate, la carne molida, las salsas, el jamón y el queso que se utilizan para hacer las hamburguesas. La mano de obra comprende la cantidad de trabajadores que se contratan para producir un bien o servicio y su pago. En algunas empresas se les paga únicamente por lo que producen. Por ejemplo, en algunas fábricas al trabajador se le paga por la cantidad de productos que elabore, no tiene un salario fijo. La materia prima y la mano de obra se consideran variables porque son costos que pueden cambiar de un día a otro. Por ejemplo, si un día se van a hacer 200 hamburguesas extra debido a que hay un evento especial, se debe comprar más materia prima. Igualmente, puede que se necesite personal extra. No obstante, según explica el economista Randall Masís, hay ocasiones en que costos variables como la mano de obra se comportan como costos fijos debido a que al trabajador que interviene en la producción se le paga un salario fijo. En este caso, Andrés no les paga a sus cocineros por la cantidad de hamburguesas que hagan, sino que les paga un salario fijo (¢1.500 por hora, ¢12.000 por día).• 12 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 k ¢¢ k ¢ k ¢ ¢ k ¢ ¢ k ¢ ¢ Costos fijos Alquiler Agua Luz Internet y teléfono Patente municipal Salarios y cargas sociales (pago a trabajadora administrativa y a dueño de pyme) Pago por servicios profesionales Total de costos fijos Costos variables (para cumplir con demanda de 1.000 hamburguesas al mes) Pan de hamburguesa Lechuga Tomate Carne molida Queso Mantequilla Jamón de pavo Salsa de tomate Mayonesa Mostaza Miel Refresco Mano de obra y cargas sociales (dos cocineros, uno a tiempo completo y otro medio tiempo) Total de costos variables Total (costos fijos totales + costos variables totales) Costo fijo por unidad (¢1.657.040/1.000): ¢120.000 ¢40.000 ¢60.000 ¢25.000 ¢12.000 ¢1.370.040 ¢30.000 ¢1.657.040 ¢106.250 ¢13.750 ¢11.428,5 ¢289.500 ¢159.375 ¢18.900 ¢142.800 ¢16.575 ¢25.300 ¢19.125 ¢53.550 ¢425.000 ¢616.518 ¢1.898.071,5 ¢3.555.111,5 ¢1.657,04 THINKSTOCK PARA EF k ¢ Producto o rubro Precio unitario Un pan Una gajo o pedazo de lechuga Una rebanada de tomate Una torta de carne molida Un queso 9 gramos de mantequilla Una rebanada de jamón 9 gramos de salsa de tomate 9 gramos de mayonesa 9 gramos de mostaza 9 gramos de miel Refresco Mano de obra (cocinero dura 15 min para hacer una hamburguesa y gana ¢1.500 por hora) Total de costo variable por unidad: ¢106,25 ¢13,75 ¢11,42 ¢289, 50 ¢159,37 ¢18,90 ¢142,80 ¢16,57 ¢25,30 ¢19,12 ¢53,55 ¢425 ¢375 ¢1.656,53 Costo fijo por unidad+costo variable por unidad Margen de ganancia del 20% Impuesto de ventas 13% Impuesto de servicio 10% Precio final con impuestos ¢3.313,57 ¢662,71 ¢516,91 ¢397,62 ¢4.890,81 Ventas estimadas al mes ¢3.976.280 (sin contar el impuesto de ventas ni de servicio). • Ganancias al mes (utilidades) ¢421.168,50. Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 13 E l punto de equilibrio es el nivel de actividad (relacionado con el volumen de ventas) de una empresa en el cual sus costos fijos y variables se hallan cubiertos; es decir, los ingresos que recibe y los costos en los que incurre para producir son iguales. Aquí la empresa no pierde ni gana. “Permite determinar el nivel de operaciones que debe mantener la empresa para mantener todos los costos de operación… El punto de equilibrio es la cantidad mínima que debe vender una pyme para cubrir al menos sus costos”, explica May Portuguez, directora de la empresa AP Corporate Training. Si la empresa vende sobre su punto de equilibrio va a obtener ganancias. Por el contrario, si vende por debajo de él, tendrá pérdidas. El punto de equilibrio tiene im- 14 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 portancia a la hora de definir los precios por dos razones. Primero, indica cuántas son las ventas mínimas que requiere la empresa para ‘sobrevivir’. Segundo, es un indicador que alerta sobre si se requieren cambios para obtener ganancias, y uno de esos cambios puede ser subir o bajar los precios. ¿Cómo calcularlo? Lo primero que la empresa debe hacer para encontrarlo es tener claro a cuánto ascienden sus costos. Luego, debe clasificarlos en fijos y en variables. Los fijos son los que no se ven afectados por el nivel de actividad de la empresa, como el alquiler, los impuestos, los servicios públicos. Los variables son los que cambian de acuerdo con el nivel de actividad de la empresa, como la materia prima y la mano de obra. Una vez que se tiene el dato de los costos fijos y variables, se debe tener claro el costo variable por unidad y el precio por unidad. Veamos un ejemplo. Laura abrió una pequeña empresa de fabricación de bolsos. Sus costos fijos mensuales son ¢250.000 y el costo variable por unidad (por bolso) es de ¢10.000. Cada bolso lo vende en ¢20.000. ¿Cuántos bolsos debe vender como mínimo para recuperar todos sus costos? ¢ ¢ ¢ ¢ ¢ THINKSTOCK PARA EF Esto significa que Laura debe vender 25 bolsos al mes para, al menos, cubrir sus costos. Ese es su punto de equilibrio. Hagamos una comprobación para ver si calculamos bien: ¢ ¢ ¢ ¢ ¢ ¢ Se puede ver que los ingresos y costos son iguales. Si a los ingresos le restamos los costos, el resultado es cero. En este contexto, Laura no gana ni pierde. Pero, para que obtenga ganancias debe vender más de 25 bolsos. Obviamente, la idea es que venda muchísimos más. Por ejemplo, si vende 50 al mes, va a obtener ¢1.000.000 al mes. Si vende menos de 25 bolsos, va a tener pérdidas. Supongamos que en un mes vende 20 bolsos, lo cual hace que sus ingresos sean de ¢400.000, mientras sus costos siguen siendo de ¢500.000. Está perdiendo ¢100.000. Si esto sucediera, Laura debería analizar cómo reducir sus costos (idealmente, sin afectar la calidad del producto) o valorar si procede aumentar un poco el precio.• k Tenga muy claros los costos que genera su producto o servicio, para que el resultado sea lo más exacto posible. k Divida los costos en fijos y variables. k Venda sobre el nivel de unidades del punto de equilibrio para obtener ganancias. k Si tiene pérdidas, valore disminuir sus costos (procure que, al hacerlo, la calidad no disminuya) o analice subir el precio, en el tanto sea factible, según su caso. Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 15 THINKSTOCK PARA EF E l margen de beneficio es el porcentaje de ganancia que establece y obtiene el empresario por la venta de su producto o servicio luego de haber cubierto sus costos. Es el monto que se le añade al costo unitario de un producto o servicio. “Es la diferencia entre el precio de venta, sin impuestos y los costos del producto”, define la contadora Celina Víquez. ¿Qué margen conviene poner? ¿Un 10%, 20%, 50%, 80%? No hay una respuesta definitiva o absoluta. Ese porcentaje dependerá de la estrategia que utilice el empresario. Pero, siempre debe estar presente, pues la idea de todo negocio es obtener ganancias y, a través de él, se logra ese cometido para invertir. Puntos por considerar Si una empresa basa su estrategia de precios en el prestigio de su producto y en el hecho de que su público meta no es sensible al precio, sino que tiene una buena condición económica, puede fijar el margen según lo considere, en el tanto le funcione. Sin embargo, si la estrategia está basada en sus costos y en monitorear el precio de la competencia debido a que sus clientes son sensibles al precio, no siempre convendría fijar un margen de un 60% o 90% cuando sus competidores establecen márgenes del 30%. ¿Por qué? Podría suceder que sus potenciales clientes no estén dispuestos a pagar ese monto que el empresario añora y que no es muy realista con su mercado. Decidir el porcentaje amerita un análisis detallado que debe hacer cada negocio, ojalá con el apoyo de un equipo de profesionales del tema o asesores expertos en la materia. En el caso de una empresa pequeña, que está empezando, la contadora Celina Víquez recomienda efectuar un estudio de mercado. Por ejemplo, pensemos en una empresa que ofrecerá servicios de limpieza. “Digo: ‘bueno, ¿cuántas empresas de servicios de limpieza hay en el mercado que son las reconocidas? ¿Cuánto pagan de salarios? ¿Cuánto es el costo de colocar a la gente?’ Todos esos estudios de mercado que yo haga van a incidir a la hora de calcular el precio del servicio”, ilustra la contadora. Con base en los costos que se tengan y en la información que se recabe, se fijaría el porcentaje de ganancia al que se aspira. “(Si la pyme está iniciando) no voy poner un 200% de ganancia porque tengo que darme a conocer en el mercado”, dice Víquez. Una vez que la pyme sea reconocida, que tenga una trayectoria, hay más posibilidades de emplear otras estrategias como basarse en su prestigio e incrementar el margen de ganancia, explica la contadora. k Saque bien sus costos de producir un bien o servicio, o lo que le cuesta comprar cada producto para luego revenderlo. k Parta del costo unitario del producto o servicio que ofrece. k Determine un margen de beneficio realista que se ajuste a sus intereses y a los de su mercado y tipo de cliente. Recuerde que usted puede desear un margen del 100%, pero puede que sus clientes no estén dispuestos a pagar tanto. k Asesórese con el equipo de su empresa que se especialice en esa área o contrate a expertos en la materia. Recuerde que el precio es un elemento muy importante para que su empresa sea rentable. ¿Cómo obtenerlo? Generalmente, luego de tener los datos del costo unitario del producto o servicio que se ofrece, el empresario saca el margen únicamente añadiendo el porcentaje que desea. Veamos un ejemplo: El costo unitario de un producto es de ¢100 y el empresario decide obtener un margen del 20%. El método que usualmente se emplea es sacar el 20% de ¢100, que es ¢20 y sumárselo al costo por unidad, de manera que el precio –sin el impuesto de ventas– sería de ¢120. El empresario se está ganando ¢20 por unidad. Según Víquez, existen otras fórmulas contables más exactas para calcular ese margen. Por ello, es importante que con sus asesores en finanzas o del área de mercadeo, determine la fórmula que más se adecúa a su producto o servicio e interés. • Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 17 Considera los costos fijos y variables para determinar el precio. Esta técnica es la más elemental y es ideal para pymes que están iniciando; aunque toda empresa debe tomar en cuenta sus costos al momento de establecer o modificar su precio. “Revise los costos de su producto, porque no es rentable venderlo a un precio menor de lo que le costó hacerlo”, subraya Kattia Rojas, vocera de Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible. Este método propone calcular los costos totales que la empresa debe asumir, tanto los fijos como los variables (ver nota Todo costo cuenta al fijar su precio, pag. 10). Al sumarlos, se obtiene como resultado el costo total. A esa cifra se le saca un margen de beneficio, que lo determina el comerciante según lo que espera obtener de ganancias, según el tipo de producto o servicio y dependiendo de 18 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 cuán rápido se venden los bienes o servicios. Veamos un ejemplo: Pamela inicia su negocio de bisutería; ella elabora collares, pulseras, aretes y anillos. ¿Cómo puede fijar el precio de los anillos que llevan una piedra turquesa? Para eso debe calcular sus costos fijos (alquiler, servicios públicos, seguros, impuestos, etc., que suman ¢300.000 al mes, o sea, ¢7.500 por unidad si hace 40 anillos al mes) y variables (mano de obra y materia prima, aproximadamente ¢1.615 por anillo si produce 40 al mes). Esos costos deben sumarse para conocer los costos totales de fabricación de cada unidad. Luego, debe calcularse el margen de beneficio, que según el mejor criterio de Pamela es un 15%. Cálculo de precio de anillos de piedra de tono turquesa: Costos fijos por unidad= ¢7.500. Costos variables por unidad= ¢1.615. Costo fijo + costo variable= ¢9.115. Margen de beneficio= ¢1.367, 2. Precio total= ¢10.482,2. A este precio se le debe sumar el 13% del impuesto de ventas (¢1.362,6). Dicho monto, no se lo deja la comerciante, sino que se lo entrega a la Dirección General de Tributación Directa. Así las cosas, el precio final de cada anillo sería de ¢11.844,8., aunque la empresaria solo recibiría ¢10.482,2. por cada uno (tras descontar el impuesto). En un mes, los 40 anillos que vende de este tipo de piedra le generarán ingresos de ¢419.288 , con una utilidad de ¢119.288. Esta es una fórmula esencial para establecer el precio, pero si el producto o el mercado tiene otras condiciones particulares, puede aplicar otras fórmulas. Acá cuenta el criterio de expertos, la oferta de la competencia y el público meta. Esta estrategia valora los precios del mercado en el cual se quiere incursionar, por lo que amerita consultar con sus conocedores. También implica estudiar los precios de sus similares. El interesado puede realizar encuestas o estudios de mercado en los que pregunte a los consumidores cuánto están dispuestos a pagar por el bien o servicio que se les ofrece. Por ejemplo, si un empresario quiere ingresar al negocio de venta de computadoras, puede solicitar un estudio de mercado y con base en él fijar el precio que va a cobrar, eso sí, sin descuidar sus costos. No obstante, dichos estudios son costosos. Precio y demanda “Existe una relación inversa entre la demanda y el precio. Cuanto menor sea el precio mayor es la demanda y, por ende, cuanto mayor el precio, menor la demanda”, explica el economista Randall Masís. Según el experto, hay factores que pueden hacer que la demanda varíe y deben anticiparse. Ingreso y percepción Un factor que puede hacer cambiar la demanda es el nivel de ingresos de la persona (con más ingresos la demanda aumenta, pero si el ingreso baja, baja la demanda). Si el bien en cuestión tiene un producto sustituto, cuando el precio suba aumentará su compra. Finalmente, en esto pesan también los gustos del consumidor. Masís afirma: “Si el consumidor considera que mi producto es malo, su demanda va a bajar. Pero, si mi producto es mejorado con respecto al de mi competencia, la demanda subirá”. Si va a bajar el precio, debe estar seguro de que puede asumir el riesgo. A esta técnica se le conoce también como estrategia competitiva. Generalmente, se emplea cuando en el mercado hay una empresa que domina el mercado, entonces, la pyme tiene dos opciones: 1. Establecer un precio muy parecido al de esa empresa y diferenciarse por la calidad o un período amplio de garantía, por ejemplo. 2. Fijar los precios arriba o debajo de esa empresa líder. Por debajo de la competencia Si se hace por debajo de los precios del líder y de otras empresas en general, podría desatar una guerra de precios con otros negocios, que pueden provocar que las ganancias sean pocas. La pyme debe bajar el precio si no le genera pérdidas y si cuenta con alguna ventaja competitiva sobre la empresa líder, lo cual suele ser poco probable. Por ello, hay que tener cautela con esta técnica. Por arriba de la competencia Esta estrategia generalmente la usan empresas que venden marcas de prestigio. El libro Fundamentos de marketing, de los autores William Stanton, Michael Etzel y Bruce Walker, menciona que esta alternativa la usan marcas de automóviles como Ferrari y Bentley, la marca de cristalería Waterford y la marca de relojes Rolex, entre otras. Esta estrategia se puede emplear para bienes de costo relativamente alto. En el caso de los servicios, lo han aplicado la cadena de hoteles Ritz Carlton e instructores de golf. “Por lo común, la asignación de precios por encima de la competencia solo funciona cuando el producto es distintivo o cuando el vendedor ha adquirido prestigio en su campo”, detalla el libro. Además, puede usarse si en la zona en la que se vende el producto o servicio, hay poca competencia o se es el único presente. Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 19 Implica precios altos al introducir el producto, que luego se reducen. Se utiliza cuando se va a introducir un producto o servicio al mercado y se le pone un precio alto. Se le conoce también como asignación de precios descremados en el mercado o market-skimming pricing. Alto precio y calidad Esta estrategia aplica para un sector específico del mercado dispuesto a pagar un precio alto. La idea es asociar el precio a la calidad. A medida que progresa el ciclo de vida del producto, el precio se reduce. Según el texto Fundamentos de marketing, de los autores William Stanton, Michael Etzel y Bruce Walker, “la asignación de precios descremados del mercado tiene varios propósitos; como debe proveer márgenes de utilidades sanos, está planeada en principio para recuperar los Los precios bajos deben usarse con precaución y preferiblemente con asesoría. Esta estrategia se aplica cuando la empresa establece un precio muy bajo al lanzar el producto, con el fin de acaparar o penetrar de forma más amplia en cierto mercado y generar muchas ventas. Uno de sus propósitos es quitarle clientes a la competencia. Con cautela Debe emplearse con cuidado, pues puede suceder que los competidores también bajen el precio y se termine perdiendo dinero. “Esta técnica es muy usual cuando mi objetivo es la recuperación rápida de la inversión, pero para ello, debo contar con economías a escala que me permitan reducir costos al elevar la producción”, aconseja el economista Randall Masís. Posteriormente, es probable que la empresa incremente su precio. 20 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 costos de investigación y desarrollo pronto”. ¿Cuándo usarla? Esta estrategia es ideal para usarse en estos escenarios: k El producto tiene cualidades distintivas muy buscadas. kLa demanda es consistente, lo que tiende a suceder en las primeras etapas del ciclo de vida de un producto. “En esta situación, es improbable que los precios bajos generen grandes ingresos totales”, dicen los autores. kEl nuevo producto está protegido de la competencia por una o más barreras de entrada, como una patente, mencionan los autores. Los autores señalan que esta técnica se ha empleado para productos tecnológicos nuevos como televisores de alta definición, hoteles y centros para vacacionar. La marca Chanel es un ejemplo de esta estrategia. Hay casos en los que el precio se determina de acuerdo con el valor que le da el consumidor, quien compra el producto por su reputación y porque asocia su precio a la calidad. Exclusividad Un ejemplo de esto es la marca Chanel, que vende diferentes productos como cosméticos, perfumes, anteojos, bolsos. Los precios de esta marca son altos, pero muchos consumidores están dispuestos a pagarlos pues saben que usarla les da cierto rango social e importancia y consideran que el producto es de buena calidad. En Costa Rica, cuando algunas empresas que venden cosméticos y perfumería ofrecen descuentos de su mercancía, usualmente excluyen a la marca Chanel de esas promociones, pues es un producto típicamente caro y cuyos consumidores no son sensibles al precio. Lo adquieren haya o no promociones. Nicolás Restrepo explica en su libro El precio: clave de la rentabilidad que existen varias tácticas que deben considerarse al fijar el precio de un producto o servicio. Estas son algunas: El vendedor debe determinar cuáles clientes son sensibles al precio y establecer condiciones beneficiosas para ellos. Puede generar cupones de descuento en periódicos o revistas o en las cajas de algunos productos. Esta técnica es empleada en teatros y cines para el público estudiantil, que generalmente no tiene muchos ingresos. Implica un esfuerzo del comprador de recortar el cupón en aras de obtener el beneficio. El precio de un mismo producto o servicio puede ser diferente según el lugar en el que se localice, cuánta competencia haya y el nivel socioeconómico del consumidor. Por ejemplo, hay restaurantes que cobran más barato en zonas rurales, donde los pobladores tienen ingresos económicos más bajos. Mientras tanto, los precios son más altos en zonas más exclusivas. Un ejemplo son los outlets, que tienden a estar alejados y en lugares poco comerciales, pues buscan atraer a personas sensibles al precio, a las que no les importe desplazarse. Consiste en cobrar un precio más barato o más caro, según el momento en que se haga la compra. Restrepo pone el ejemplo del metro de la ciudad de Santiago, en Chile. En horas pico, el precio es normal, pero en horas poco concurridas el precio es más bajo.Una persona sensible al precio podría decidir hacer sus viajes en un horario no pico para ahorrar dinero. En algunos cines la entrada es más barata en algunos días entre semana, mientras que los fines de semana el precio es normal. Esta táctica funciona así: si el consumidor compra grandes cantidades de un producto, el precio es menor, pero si solo compra un producto es mayor. Esta táctica la utilizan proveedores que le venden mercancía a ciertos negocios. En el caso de los servicios, la táctica también es válida. Por ejemplo, un salón de belleza puede cobrar más barato si el cliente decide hacerse varios tratamientos de belleza que solo uno. Existen programas informáticos que le pueden ayudar a medir los costos de sus bienes y servicios y también a establecer el precio: k Lokad Priceforge. “Hace optimización de precios con base en datos históricos y pruebas A/B (experimentos aleatorios con dos variables) de cómo el cambio de precio afecta al comercio. Esto funciona mejor cuando es con comercio electrónico y se pueden hacer variaciones de precios en línea, correr pruebas y ver resultados”, explica Paul Fervoy, vicepresidente de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic). k Excel también es una herramienta que permite hacer fórmulas y cálculos de forma sencilla y rápida. k Otros programas de manejo contable y de administración tienen la opción de calcular los costos. s o t c u Prod s o d a t tos . a p a p e d e a bas Tels. 2442-9662 / 8646-2217 • [email protected] • Facebook: Papas Don Cuco Servicios financieros integrales y apoyo empresarial para las PYMES • [email protected] • Tel. 2212-2000 A unque la fijación de precios cuando se otorga un servicio es similar a la de precios para productos, hay algunas diferencias. Uno de los primeros puntos es si se trata de una pyme que quiere ofrecer servicios públicos como transporte de personas o si quiere montar una gasolinera. En esos casos, los precios los determina la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep). Esta institución aprueba los aumentos o reducciones (por ejemplo, en la gasolina). Una empresa puede solicitar aumentos, pero la decisión final la toma la Aresep. En este escenario, la empresa 22 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 tiene que ser muy cuidadosa con sus gastos para que el negocio resulte rentable. Un ejemplo La empresaria Mayra Vásquez tiene una empresa de transporte de estudiantes en Talamanca. Ella es contratada directamente por el Ministerio de Educación Pública para que brinde el servicio, por lo que no tiene control sobre el precio, pero sí sobre sus gastos. Su estrategia para que su negocio se mantenga rentable es comprar productos en oferta para sus buses y busetas y darles mantenimiento preventivo. Negocios en esta situación pue- den ofrecer otros servicios complementarios que no estén regulados, con lo cual sus ganancias pueden incrementar. Por ejemplo, una gasolinera generalmente tiene una tienda en la que vende productos relacionados con temas automotores o aprovecha y ofrece lavado de carros. En el caso de las compañías de buses, algunas habilitan sodas en sus paradas o alquilan espacios para que otras empresas se instalen. Servicios profesionales regulados En el caso de un servicio de un especialista que por ley es parte de un colegio profesional, algunos gremios establecen tarifas mínimas THINKSTOCK PARA EF sobre los servicios que se brindan. Esto significa que el profesional no puede cobrar menos de eso, pues estaría incurriendo en competencia desleal. Por ejemplo, el Colegio de Cirujanos Dentistas establece honorarios mínimos. En el caso de las “carillas de porcelana anteriores”, por citar un tipo de tratamiento, el precio mínimo que deben cobrar es de ¢135.000. ¿Cómo define un profesional si cobra el mínimo o más? Puede valorar la calidad de los materiales que usa, el tiempo que invierte en la realización del trabajo y la ganancia que le interesaría tener, así como si su cliente estaría dispuesto a pagar más de eso. La zona en la que se encuentra la clínica también es una variable que influye. Igualmente, para el caso de los abogados y notarios, existe un decreto ejecutivo que establece los honorarios mínimos y así para otras profesiones. “El empresario no debe omitir estas directrices”, aconseja Kattia Rojas, de Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible. Servicios independientes Cuando se trata de servicios en los que no existe regulación, el precio se puede establecer de varias formas: k 1. Según la frecuencia con la que contraten los servicios. k 2. Si el servicio brindado se da bajo un contrato estipulado por el cliente. k 3. Si se trata solo de una labor o de varias en un tiempo establecido. “Si no, lo frecuente es que el precio se determine por las horas que llevará el profesional en ejecutar el servicio”, menciona Rojas. Las empresas que otorgan servicios tienen que tomar en cuenta sus costos fijos y variables, administrativos y operativos, los cuales se deben ver reflejados en el precio final. La experiencia puede incrementar el precio. “También se toma en cuenta el reconocimiento de quien ofrece el servicio”, destaca Rojas. Si desea saber cuánto cobrar también puede consultarles a colegas, o en los mismos colegios profesionales –cuando no hay tarifas mínimas– existen guías de precios. Si debo reducir el precio, ¿qué recorto? Cuando es necesario bajar los precios debido a que la clientela ha disminuido, por ejemplo, los costos por reducir variarán según la profesión y el servicio (en el tanto no se violenten las tarifas mínimas). “Normalmente, son los costos administrativos y operativos los que podrían eventualmente disminuir de acuerdo con la estrategia de la empresa”, expresa Rojas.• Algunos servicios requieren consideraciones especiales según su área. kMecánicos. Los precios de sus servicios consideran el costo de las herramientas que utiliza, los gastos del taller (agua, electricidad), el pago a otros mecánicos o ayudantes. Gerardo Marín, de la Asociación Nacional del Sector Empresarial Automotriz, recomienda valorar la dificultad del trabajo, sus conocimientos, su experiencia, el tiempo que demanda y si deben subcontratar a alguien. La asociación cuenta con una lista de precios para guiar a los mecánicos. kEstilistas. Sus precios incluyen el trabajo por realizar, los materiales, el tiempo, el uso de electricidad por la secadora y la plancha de cabello, el trabajo físico que implica cada labor. “No se cobra por cobrar, hay que tomar muchas cosas en cuenta”, aconseja Luis Fernando García, estilista y vocal de la Asociación Costarricense de Estilistas en Belleza y Afines (Aceba). kFontaneros. Deben analizar si la labor requiere equipos especiales, materiales o gran esfuerzo físico. Esteban Espinoza, de la empresa de fontanería Multiservicios Espinoza, cuenta que ellos cobran un precio mínimo por cada trabajo, que cubre sus costos. El transporte hacia el lugar también debe valorarse. En servicios como el destaqueo, por citar un caso, pesan el tamaño y distancia de la tubería, si el tubo está dañado y la sonda no pasa y es necesario picar, así como el uso de máquinas industriales que pueden ser caras y requieren mantenimiento. kJardineros. Sus precios valoran el costo de su equipo, el gasto por combustible para desplazarse, el tipo de trabajo por hacer, los fertilizantes o herbicidas, la duración de la labor, el mantenimiento de la maquinaria e imprevistos que pueden surgir, como romper un tubo. Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 23 THINKSTOCK PARA EF C uando se trata de establecer el precio de un producto, hay varias consideraciones por valorar. Los expertos destacan estos elementos: k 1. Los costos totales. Se derivan del desarrollo de un producto. Hay variables y fijos, entre los cuales es importante incluir el diseño del bien (colores, logos), la etiqueta, el 24 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 empaque y su distribución. Por ejemplo, imagine que su producto de venta es la leche, debe determinar si la venderá en caja, plástico o botella de vidrio, cómo será el diseño del empaque, el tamaño, la calidad, además de cumplir con las estipulaciones legales de la etiqueta. Debe analizar cuál material se adapta a las necesidades de su cliente y qué le resulta más rentable a su empresa. k 2. El precio de la competencia. Aunque su estrategia de precios no debe basarse exclusivamente en este aspecto, debe sondear de los precios de sus competidores. Si el suyo es excesivamente mayor, cuando se trate de un producto de características similares, es probable que los consumidores prefieran comprar el otro puesto que eso significa obtener una mejor tarifa. k 3. El ingreso personal y familiar del consumidor. ¿Qué tanto está dispuesto a pagar un consumidor por el producto que se le ofrece? ¿Tiene capacidad económica? Hay que conocer al cliente para ofrecerle productos y precios que esté dispuesto a pagar. k 4. La frecuencia de consumo. ¿Es un producto de consumo diario, como la leche, que generalmente se compra todos los días, o es un producto suntuario que se consume solo en fechas especiales? Es apropiado tener una proyección del consumo estimado para calcular cuántas ventas y cuánta demanda se tendrá y, por supuesto, el mejor precio. k 5. La estacionalidad del producto. ¿Es un producto que solo se vende en ciertas épocas o que abunda en algunos períodos, como los árboles de Navidad y algunas frutas? Si es un producto temporal, posiblemente su precio varíe cada año y hay que estar muy pendiente de cuánto cobra la competencia. Cuando vendo productos perecederos El autor Nicolás Restrepo señala en su libro El precio: clave de la rentabiliad, que los productos perecederos son aquellos “que pueden consumirse o usarse hasta cierto momento; de ahí en adelante, por alguna razón, ya no tienen valor para los clientes”. Esto incluye el pan, las frutas y los lácteos, entre otros. Incluso, Restrepo menciona que bienes como la ropa pueden comportarse como perecederos, pues pasan de moda y ya nadie los quiere comprar. El autor ejemplifica que en la sección de panadería de algunos supermercados, desde cierta hora venden los productos por debajo del costo para evitar que se pierdan. Para rehuirle a las pérdidas, se recomienda que, en el caso de los productos perecederos, se calculen muy bien los costos, pues algunos son muy delicados y requieren un transporte especial como la carne, por ejemplo. Igualmente, hay que tomar en Reutilizamos vidrio kAl fijar el precio, no ignore los costos de la etiqueta, el empaque, su diseño, así como los de distribución y almacenamiento. kEn los productos perecederos, fije un porcentaje mayor dentro de los costos variables para cubrir posibles pérdidas a raíz de que el producto venza. kRecuerde que después de determinar su precio, debe calcular el impuesto de ventas, que es de un 13%, a menos que exista una exención como sucede en los bienes de la canasta básica. Ese 13% se le cobra al consumidor y el vendedor se lo entrega a la Administración Tributaria. cuenta los costos de distribución y de almacenamiento, tener claro cuánto tiempo van a estar en los supermercados o comercios y los gastos asociados a ello, como las devoluciones de productos dañados. “En productos perecederos podría considerarse dentro de los costos variables un determinado porcentaje adicional por pérdida o merma, por falta de calidad u obsolescencia”, aconseja Jorge Oreamuno, consultor de Acorde.• y discos de acetato para crear arte Proponemos transformación y conciencia en la preservación del ambiente. Tels. 2221-1529 / 8871-9820 www.facebook.com/delta.vitroarte [email protected] Servicios financieros integrales y apoyo empresarial para las PYMES • [email protected] • Tel. 2212-2000 C uando la joyería Amarí Jewels & Designs -especializada en diseños con gemas- realiza descuentos, generalmente lo hace con aquellas piezas que tienen tiempo de estar en su tienda y no se venden. ¿A qué se debe su decisión? “Es más rentable recuperar el dinero invertido en ellos (los artículos), aunque sea con menos ganancia, a que permanezcan guardados o ya no sean consecuentes con las piezas de una nueva colección”, justifica María Luisa Domínguez García, copropietaria de la joyería. Precisamente, ese es uno de los tantos objetivos de los descuentos: convertir inventarios antiguos o que rotan muy poco en dinero en efectivo. Incluso podría darse que el bien se venda a un precio menor de lo que costó producirlo. “Esto es a cambio de contar con liquidez, que la empresa pueda reinvertir en productos rentables y/o dinamizar las ventas de otros productos o servicios”, plantea Jorge Oreamuno, consultor de Acorde. Un propósito Detrás de todo descuento que su 26 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 empresa realice debe haber un propósito claro, no deben realizarse porque sí, ya que la idea de cualquier negocio es generar ganancias, no pérdidas Por ello, es muy importante analizar los pros y los contras de rebajar el precio de un producto o servicio por cierta temporada. No son para todos los clientes Roberto Mendoza, docente del curso Control y Gerencia de Costos en el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), manifiesta que la realización de descuentos depende de la sensibilidad del público meta del negocio hacia estos. “No en todos los productos los clientes reaccionan igual”, añade. Según Mendoza, al realizar una promoción se deben considerar dos cosas: k 1. ¿Cuánto se va a gastar en la promoción? k 2. ¿Cuánta va a ser la utilidad adicional que producirá? “Si la utilidad adicional es inferior al costo de hacer la promoción, pues no haga la promoción. Si va a hacer la promoción es porque va a obtener una ganancia”, detalla el profesor. Lo positivo Algunos beneficios de los descuentos son los siguientes: k Tendrá efectivo de forma inmediata si el negocio lo necesita, aunque se pierda un poco de dinero o la ganancia sea menor a la proyectada. Esto se puede emplear en casos como el señalado previamente: cuando se evidencia que un producto es poco probable que se venda al precio fijado originalmente, pues lleva muchos meses en los anaqueles sin que alguien decida adquirirlo. k Sus volúmenes de venta pueden aumentar dado que más gente puede estar interesada en un precio más bajo. k Se vende más rápido. Cuando un bien está en descuento a veces se crea la idea de que es probable que pronto se agote, lo que lo hace al consumidor apurarse y comprar. k Se crea fidelidad en algunos clientes, especialmente en los que andan en busca de descuentos , a los que dan mucho valor. kLas empresas buscan salir de los inventarios porque hay productos que pueden ser estacionales, de temporada o de moda. k“Conviene obtener la mayor cantidad de efectivo en esos momentos y tener menos inventario, sobre todo si hay impuestos sobre activos. Entonces, al bajar los inventarios, los activos bajan y también evita la obsolescencia”, explica Roberto Mendoza, profesor del Incae. Lo negativo Cuando los descuentos se hacen para imitar a otros negocios o sin analizar si habrá algún beneficio, podría verse comprometida la rentabilidad. “En una promoción, debe cuidarse que el precio permita cubrir los costos variables, aun cuando se sacrifique una parte del margen que ese producto debe generar”, asegura Oreamuno. Hay negocios que abusan de los descuentos y los tienen casi todo el año. Por ejemplo, para cada celebración que se realiza en el país (incluidas las no tan populares). Esto es bueno para el consumidor quien actúa inteligentemente y no compra en los períodos en los que el precio es normal, pues percibe que el costo de producción del bien es mucho menor y que a eso se debe que en la tienda siempre haya descuentos. Pero, en este contexto, cuando el precio es normal, el consumidor no se acerca al negocio, sino que espera a que el descuento llegue. “El precio, además de un instrumento financiero para asegurar rentabilidad, es un instrumento de mercadeo, pero no para campañas permanentes en el tiempo”, aclara el consultor de Acorde. ¿Cuándo hacer descuentos? Cada empresa va a establecer promociones según sus necesida- THINKSTOCK PARA EF des. Lo ideal es desarrollar un plan anual en el que se definan las fechas en las que se harán descuentos y los objetivos. Jorge Oreamuno considera que conviene hacer descuentos “siempre que la promoción obedezca a una estrategia comercial de mediano o largo plazo, que se quiera reactivar o dinamizar las ventas o liberar inventarios de baja rotación”. Hay fechas que se prestan más para poner los productos y servicios en descuento: el Día de la Madre, el Día del Padre, en setiembre (período de cierre fiscal), en el llamado Viernes Negro, en San Valentín o el Día del Amor y la Amistad. El propósito en estos casos usualmente es aumentar los volúmenes de venta. “Se sacrifican un poco los márgenes de beneficio, pero se generan ventas más rápido”, explica el economista Randall Masís.• kEstablezca un plan anual en el que fije en qué fechas hará descuentos, su propósito y el beneficio previsto. kConozca y seleccione los mejores descuentos que puede aplicar (precio 2x1; descuentos con cupones; descuentos por pronto pago; rebajar un porcentaje específico, sea un 30%, 50% o el que se considere pertinente; por la compra de un producto se le puede dar al consumidor una tarjeta para que en la próxima compra disfrute de un descuento; plantearle al consumidor que si compra un producto, el segundo queda a mitad del precio). kAproveche las redes sociales de su empresa, su sitio web y el correo electrónico para anunciarle a sus clientes que en su negocio habrá descuentos. También ponga un rótulo en su ventanal o vitrina que llame la atención. kColoque los productos que están en descuento en un espacio especial para que cuando el consumidor entre a la tienda sepa qué está en descuento y qué no. Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 27 una estrategia o un plan a seguir”, reconoce Ivette López, gerenta del hotel. Hoy, López reflexiona que no debieron basar su precio en la competencia únicamente, pues los costos en los que incurre cada empresa son diferentes. Esta situación hizo que perdieran competitividad y que sus flujos de efectivo se vieran comprometidos. ¿Cuál fue su error más grande? HOTEL LAS COLINAS PARA EF “No valorar nuestros costos reales, entre ellos el precio de nuestro tiempo y no solo nuestro trabajo, sino impuestos de bienes inmuebles, pólizas y los costos financieros”, recuerda López. Por otro lado, se dieron cuenta de que cuando subían el precio, perdían clientela. “Fue cuando determinamos que la relación con nuestros clientes era muy frágil y se basaba únicamente en el precio, justamente porque no estábamos haciendo ninguna diferencia con la competencia”, dice López. Aunque la empresa tenía prácticas sostenibles, no las promocionaban, así que decidieron explotar ese factor. Otro aspecto que empezaron a resaltar fue su trato amigable y personalizado, al ser una empresa familiar. Cambios cruciales E l Hotel Las Colinas es una empresa familiar –localizada en La Fortuna de San Carlos, Alajuela– con 25 años de existir. Inició como un hotel básico que cobraba $10 por noche. Con el paso del tiempo, evolucionó y mejoró. En 2008 se remodeló y empezó a funcionar bajo un esquema más ecológico: instalaron paneles solares para calentar el agua de las duchas, se empezaron a emplear aires acondicionados más eficientes y se remodeló la estructura para aprovechar la luz natural. Con estos cambios, no había claridad de en qué basarse para fijar sus precios. “A decir verdad, los fijamos basados en la competencia y en los precios de empresas con servicios similares. No sabíamos cómo hacerlo. No teníamos 28 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 Fecha de creación: 1990. En 2008 se remodeló. Estrategia de fijación de precio: basada en sus costos y con incrementos conforme a la inflación y sus gastos. Su estrategia también se basa en su valor agregado al ser una pyme familiar y ecológica. Al inicio, fijaron sus precios según la competencia, lo cual no fue positivo. Logros de la empresa: galardonada con la Bandera Azul Ecológica en 2010. Certificación en Sostenibilidad Turística con cuatro niveles otorgada por el Instituto Costarricense de Turismo. Certificación de carbononeutralidad dad por Carbon Clear en 2014 y el MEIC le otorgó la mención honorífica Pyme Mujer 2015. La empresa buscó asesoría en el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y calcularon los costos de los servicios que ofrecían. Decidieron eliminar el servicio de alimentación, pues no era rentable, e incrementaron las tarifas de hospedaje. Desde la primera fijación del precio, han hecho incrementos de acuerdo con la inflación y según sus costos. “Sacamos un costo del servicio y, gracias al valor agregado, podemos vender a un mejor precio, pues se valora todo el esfuerzo que hacemos en el área ambiental y social. Esto nos califica mejor para cierto tipo de cliente más consciente y responsable”, asegura. Actualmente, la empresa tiene nueve colaboradores y tres son familiares. Este año el hotel recibió, por parte del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), la mención honorífica Pyme Mujer, que reconoció el trabajo de Flor Fernández Cubillo, propietaria del hotel y madre de Ivette López.• cos de los precios de las materias primas de las frutas y vegetales. “Esto para saber cuándo incrementaban y disminuían los precios de compra. Además, se determinó con base en rendimientos de productos y costos de producción”, recuerda Rivera, gerente general de la empresa. A medida que el negocio se desarrollaba, realizaron ajustes. Por ejemplo, al principio se contempló que la producción iba a ser diaria, pero luego se percataron de que no. También, aparecieron nuevos costos, como el mantenimiento del equipo e infraestructura, incrementos en la factura eléctrica y auditorías. Necesidad de ser más precisos ALBERT MARÍN PARA EF E l ingeniero agrónomo Rodrigo Rivera Bianchini soñó con tener su propia empresa procesadora de frutas y vegetales. En 2005 ese anhelo se convirtió en realidad, cuando la empresa Gerber se interesó en que les procesara piña para sus colados. Después de mucho trabajo surgió La Frescura del Molino. Su labor consiste en pelar, lavar y secar los alimentos y eliminarles toda contaminación física, química y microbiológica. Parte de los aspectos que tuvo que determinar la empresa en sus inicios fue cómo establecía el precio de sus productos. Su fijación se basó en datos históri- Con el paso del tiempo, la empresa cosechó más clientes y nuevos productos. Empezaron a producir tortillas, pupusas, chorreadas y tamal de elote. Esto demandó un trabajo más organizado. “Todo esto nos lo ha dado la experiencia. Este camino no ha sido nada fácil, más cuando se trabaja con productos perecederos cuyos precios fluctúan todas las semanas y en ocasiones con proveedores informales (que no es el caso actual) y competencia y empleados desleales”, dice el gerente. En su momento, hubo errores que les costaron muy caros. Por ejemplo, algunos proveedores les indicaban un precio de venta y cantidades que podrían venderles, pero a la hora de la hora no sostenían el precio ni el volumen. “Con una producción encima, se tuvo que correr a buscar otro proveedor y comprar más caro con tal de no quedarle mal al cliente”, rememora Rivera. Un mejor software Fecha de creación: en 2005. Estrategia de fijación de precio: medición detallada de sus costos, con sistemas de control de producción y programación. Actualmente, implementa un software que mejorará la generación de información para calcular sus precios. Logros de la empresa: tiene clientes como McDonald’s, Auto Mercado, PriceSmart, Spoon. Este año la empresa empezó a exportar a Estados Unidos y próximamente lo hará a Francia, Holanda, Alemania y Japón. La empresa implementa un nuevo softwareque facilitará y mejorará la generación de información. Según Rivera, han mejorado significativamente en el cálculo y fijación de sus precios. Por ejemplo, se separó la empresa en cinco áreas de producción, que funcionan como unidades de negocio independientes, de manera que la diversificación de productos y clientes no sea un problema. “Esto nos ha ayudado a tener un control sobre todo el proceso productivo”, afirma Rivera.• Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 29 Fijación de precios. MAYRA VÁSQUEZ PARA EF ¿Cómo funciona la fijación de precios en esta empresa? De tres maneras distintas: k 1. El servicio del transporte de estudiantes del Colegio Sulayom (en Amubri) es contratado por el Ministerio de Educación Pública, que les paga ¢815 por estudiante. La empresa no tiene control sobre el precio. Del colegio diurno Sulayom transportan a 148 jóvenes. En ese mismo centro de estudios opera un colegio nocturno y transportan a 111 estudiantes. k 2. El precio del transporte de pobladores de la zona indígena es establecido por la asociación de desarrollo. Los precios varían según el lugar al que los lleven de entre ¢300, ¢500 y ¢700. k 3. Cuando transportan a particulares como turistas y visitantes, el precio lo establecen ellos según la cantidad de personas que deban transportar y el vehículo que utilicen, sea buseta, carro o bus. Por ejemplo, cuando utilizan una buseta de 15 personas cobran ¢15.000, ¢1.000 por persona, explica Mayra. Monitoreo de costos U na pareja de emprendedores de la reserva indígena Amubri, en el cantón de Talamanca, estableció en 2012 un negocio para transportar a estudiantes y pobladores. En tres años de creada, su empresa Transportes MG ha crecido notablemente. No solo ha aumentado su personal (hoy son siete personas), sino también la cantidad de vehículos que utilizan, entre los cuales se encuentran dos busetas y tres buses. Los dueños de este negocio son la maestra Mayra Vásquez y su esposo, Carlos Sánchez. Ellos también ofrecen su servicio de transporte a turistas y visitantes. 30 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 Fecha de creación: marzo de 2012. Estrategia de fijación de precio: el precio es fijado por el Ministerio de Educación Pública en el caso del transporte de estudiantes y por la Asociación de Desarrollo Indígena en el caso del servicio a los pobladores. La empresa controla sus gastos para mantener el negocio a flote. En los precios que sí tienen control (transporte de turistas y visitantes), lo establecen según sus costos, la cantidad de personas y la distancia. Logros de la empresa: iniciaron con un carro particular y hoy cuentan con dos busetas y tres buses. Tienen siete empleados. Cuando el precio es fijado por la autoridad, es imposible ejercer un control sobre este. Entonces, ¿qué estrategia utilizan para que esa fijación no les afecte y que el negocio sea rentable? La dueña de la empresa enumera varias de sus tácticas: k Siempre compran productos en oferta, como el aceite y los artículos de mantenimiento. k Cuentan con proveedores que les otorgan facilidades de pago. k Procuran darle mantenimiento periódico a sus buses y busetas. En cuanto a sus servicios a particulares, el precio lo definen según la distancia que recorrerán y siempre toman en cuenta los gastos de combustible. A veces hay resistencia de algunos usuarios, especialmente los turistas, a desembolsar la suma que cobran. Sin embargo, ellos cumplen con todas las normas, al igual que otras empresas de transporte del país y cobrar menos afectaría su rentabilidad. Mayra insiste en que se debe educar mejor a los usuarios para que entiendan los esfuerzos que hacen para operar.• Otras consideraciones que no dejaron de lado fueron los impuesto de ventas y, en los casos en que se usa la tarjeta de débito o crédito, la comisión que cobra el banco por las transacciones. Un control estricto AMARÍ JEWELS & DESIGNS PARA EF D esde la creación de su empresa de joyería Amarí Jewels & Designs en 2009, las hermanas María Luisa y María José Domínguez García decidieron ser muy cuidadosas con la fijación del precio de sus creaciones, tanto así, que invirtieron en un softtwarepara mantener ordenado todo el inventario de materiales y su costo. Ellas importan las gemas que utilizan desde Hong Kong, donde reside María José. “Por lo tanto, debemos tomar en cuenta, además de los costos de los materiales, nacionalización y transporte. También el empaque y la mano de obra para diseñar y construir la pieza”, detalla María Luisa Domínguez, diseñadora y copropietaria de la empresa. Aunque al inicio la planificación y el control de costos les resultó favorable, con el tiempo realizaron ajustes. Por ejemplo, vieron que no podían estandarizar o igualar el cobro por ciertos rubros. “No es lo mismo la mano de obra para un collar que lleva piedras muy pequeñas difíciles de manipular, a un collar con piedras grandes que se hace rápidamente”, dice Domínguez. ¿Hubo algún error que cometieron al fijar sus precios? “¡Claro que hubo errores! Por ejemplo, para engarzar un collar, al principio no tomábamos en cuenta el hilo o la aguja que se utiliza. Al cabo del tiempo y, al llegar a cierto volumen, te das cuenta de que absolutamente todo lo que necesitas para llegar al producto final cuenta”, recomienda la diseñadora. Aparte de su vigilancia y consideración por los costos, las emprendedoras estudiaron el mercado para saber si sus precios eran competitivos. Hoy en día, emplean el mismo software, pero lo han adaptado a sus necesidades. “Resulta más fácil de esta manera. Sin embargo, nada sustituye la revisión que uno hace personalmente”, dice María Luisa. Su historia Fecha de creación: noviembre de 2009, en Avenida Escazú. Estrategia de fijación de precio: emplean un software para mantener ordenado todo el inventario de materiales y su costo. Tratan de no dejar de lado ningún costo, al momento de fijar su precio y también estudian el mercado para ver si sus precios son compatibles con la oferta de productos semejantes a los suyos. Logros de la empresa: han participado en dos ediciones del Hong Kong Fashion Week y desarrollaron una tienda en línea. Amarí Jewels & Designs surgió luego de que María José se casara con un ciudadano de la India. Al irse a vivir allá, fue atraída por las costumbres de esta nación donde las joyas tienen un papel muy importante. “A la hora de casarse, incluso la suegra le da a su nuera una dote de joyas. Por ahí nació el interés de María José”, relata María Luisa. Tras mudarse a Hong Kong, María José estudió gemología y diseño de joyas. Por su parte, María Luisa, quien es arquitecta, también estudió orfebrería. En 2008, vieron surgir una oportunidad para crear su negocio de joyas y en noviembre del 2009 inauguraron su local en Avenida Escazú, San José.• Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 31 THINKSTOCK PARA EF 32 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 k k 1. ¿Qué aspectos se deben considerar al fijar el precio de un producto o servicio? Haga el análisis enfocado en su empresa. ¿Qué no puede dejar de lado al fijar o ajustar sus precios? 2. Calcule los costos fijos de su empresa. Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015 | 33 k 3. Calcule los costos variables de su empresa (enliste los costos de la materia prima de todos sus productos o servicios y la mano de obra para la producción). k 4. Calcule el costo fijo por unidad y el costo variable por unidad de cada producto o servicio que ofrece. Posteriormente, determine el precio por unidad, con su margen de ganancia. Cuando corresponda, añádale el impuesto de ventas. Igualmente, incluya el impuesto de servicio cuando aplique. k 5. Calcule el punto de equilibrio de su producto o servicio. Recuerde que la fórmula es: costos fijos totales / (precio unitario-costo variable por unidad). Analice cuánto debe vender para alcanzar las ganancias deseadas. 34 | Manual Pymes N°5 | El Financiero | 2015
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