12 Ágora PLAZA CULTURAL DE Evocaciones musicales De lejos y a mi alrededor Don Manuel Sánchez Silva Algo de Colima de “antier” Carlos Caco Ceballos Silva INVIERNO 1997. Mucho recuerdo las carreras de caballos en la calzada Galván, las que casi siempre se realizaban entre las caballerías de los ranchos y de las haciendas de la región. Se cruzaban apuestas entre los dueños y los simpatizadores de los caballos como de los jinetes, lo mismo que las carreras de automóviles que se realizaban en los llanos del Peregrino, sin faltar, desde luego, las reinas con sus chambelanes; como yo era de los menores nunca fui chambelán en estos eventos, pero sí me gustaba muchísimo admirar la belleza y el donaire de las reinas que casi iban de manolas o de chinas poblanas. Desde luego, también había carreras de automóviles de Colima a Manzanillo, recordando una que fue de mucho renombre, uno de ellos era José Quevedo y otro Enrique Rivera, ambos jóvenes de 25 años que hicieron volar a sus coches en una cerrada competencia, llegando a Manzanillo en una hora y quince minutos, sin que afortunadamente sufrieran algún percance por las altas velocidades que tuvieron que desarrollar en un camino de curvas cerradas, subidas y bajadas pronunciadas y solamente de terracería. No recuerdo quién llegó primero, pero la diferencia fue tan pequeña, que el jurado los decretó empatados. Mucho recuerdo los mentados barrios, como el del “Agua Fría”, el de la “Salud”, el de la “Campana”, y sobre todo a los del “Cuervo” y a los del “Manrique”, que presumían de muy valientes, por lo que nunca incursionábamos por esos rumbos en busca de una colimota rodillona. Por aquellos tiempos, a los médicos, la gente, es decir, todos nosotros, les llamábamos “matasanos”; a las parteras les decíamos “comadronas”; a los ingenieros, “mide- calles”; a los abogados, “picapleitos; a los que tenían título, pero que llevaban asuntos a los juzgados y por supuesto más listos que los que tenían diploma, les decían Se cruzaban apuestas entre los dueños y los simpatizadores de los caballos como de los jinetes, lo mismo que las carreras de automóviles que se realizaban en los llanos del Peregrino. DIRECTOR GENERAL: ARMANDO MARTÍNEZ DE LA ROSA (3 de julio de 1960) Ágora VIÑETAS DE LA PROVINCIA 6 “guizacheros”; a las droguerías actuales las conocíamos como “boticas”, y a los encargados “boticarios”; a los que surtían de agua fresca, “aguadores”, que nos la trían en cántaros de barro cargados en burros con armazones de madera y cuero, donde venían colgados tres cántaros de cada lado. Una palabra muy socorrida era “nango”, que le endilgaban a cualquiera que hiciera una tontería; “pediche”, a los que pedían algo sin mucha necesidad; “pasguato”, a los que exageraban su flojera; “taralailo”, a los que no les agradaban las del sexo lindo; “menjurje”, cualquier remedio que entre el pueblo lo usan para friegas; “común” era el nombre como todo mundo le llamaba a los excusados, por ser el lugar que todo el mundo, ricos y pobres lo compartían; “calandrias”, los coches de caballos que tenían su “sitio” frente a Catedral. Mi abuelo Manuel, como lo he platicado en otra ocasión, era muy partidario de cualquier evento, ya sea corrida de toros, compañías teatrales o excursiones, encontrándome entre mis viejos papeles una carta del señor José Lewis, remitida desde Guadalajara el 9 de junio de 1901, donde le dice que siendo representante de la compañía de zarzuela “Blanca Covini”, le ofrece que al paso para Manzanillo, y mientras llega el vapor que los conducirá a Sinaloa, podrán trabajar en Colima una temporada de seis días, agregando que el personal femenino es muy atractivo y el masculino de mucha categoría, y le COORDINADOR: JULIO CÉSAR ZAMORA VELASCO Imágenes: Fotos de Archivo. Correo: [email protected], [email protected] pide que le conteste a la mayor brevedad al Hotel Colón de aquella ciudad, que desde entonces ya se le conocía como la Perla del Occidente. Y otra carta del señor Manuel Rivelo, fechada el 5 de octubre e 1902, dirigida al señor don Alberto G. Larios, preguntándole si sería factible llevar al Teatro Santacruz (hoy teatro Hidalgo) al notable transformista italiano “Aldo”, suplicándole le diga con franqueza si sería negocio para una temporada de cuatro días, suplicándole ver al Sr. Don Manuel Ceballos, pues seguro con el tendrán éxito las funciones y tener el placer de conocerlo. Recuerdo que allá por la década de los treinta, nuestros amigos mayores, tan admirados por nosotros jóvenes de veintitantos años, trajeron del Canadá dos canoas estilo indio por los meses de noviembre y diciembre, cuando los ríos todavía llevaba mucho agua, las bajaban, a mí me tocó, una vez que bajaron al río Armería, Eduardo Brun, Carlos Schulte, Jorge Álvarez y El Culiche, pues me encargó Eduardo que tomara películas con su cine Pathe, y en esa ocasión pudo haber habido una tragedia, pues la canoa de Eduardo, por un error de cálculo o valentía, se atrevieron a meterse al mar en plena desembocadura, la ola verde los volcó y el buen amigo Pancho Vizcaíno, en unión de otros, lucharon para sacar a los de la canoa. Recuerdo que esta fue la última vez que excursionaron en los ríos y las dos canoas fueron a parar a los museos del recuerdo. * Empresario, historiador y narrador. † PLAZA CULTURAL DE Domingo 29 de Marzo de 2015 2334 ESCRIBEN: Gabriel Gallo pág.2, Armando Polanco y Mónica Lavín pág.3, Leopoldo Barragán pág.4, Norma Navarrete pág.5, Historia pág.7, Josafat Ramírez págs.8-9, Enrique Herrera pág.10, Javier Chávez y Estela Muñoz pág.11 y Carlos Caco Ceballos pág.12 2 Ágora PLAZA CULTURAL DE 11 Ágora PLAZA CULTURAL DE La poesía enseña porque transmite sensibilidad, tan necesaria en este tiempo: José Vicente Anaya La última visita Gabriel Gallo H. Javier Chávez Con aprecio para los compañeros de viajepor los caminos de la escritura: Miguel León Govea y Christian Mora Cerró sus ojos para mantener vivo su sueño, pero el perfume persistente lo obligó a abrirlos nuevamente. Ahí estaba: iluminada por la luz que entraba por la ventana. Seguía sonriéndole. A través de la ventana, el anciano observaba con los ojos entrecerrados los árboles altos y deshojados por el frío. En el piso, las hojas secas empujadas por el viento formaban arabescos intrincados. Eran incapaces de reconocer su muerte y que la vida en este universo, es frágil y fugaz. Los párpados rojizos que cubrían los ojos glaucos por la edad, estaban entornados la mayor parte del día, aburridos de observar el mismo paisaje durante semanas. Por su mente se deslizaban sin descanso escenas de su vida. El flujo de pensamientos se había convertido en algo tan monótono como el oleaje del océano. Muy de vez en vez, aparecían historias diferentes con una carga emocional extra; de amor, aventura o zozobra, pero con más frecuencia de tristeza y soledad. Por temperamento y propia decisión, su vida había transcurrido en una gris medianía, estuvo libre de sobresaltos y peligros, pero también sin grandes logros o satisfacciones. Ahí, recostado en aquel rincón gris, en un hospital gris, de una ciudad gris, como sucede con frecuencia a quienes ven cerca el fin de su existir, se preguntaba por el significado de la vida, si esta tendría o no motivo o finalidad, y en ese caso ¿cuál sería ese o la razón del vivir? En el suave bamboleo adormecedor del transcurrir de las horas y días, se vio obligado a reconocer que en ningún momento de su vida había conocido la felicidad. Épocas de tranquilidad y satisfacciones, sí, las había tenido, pero ¿cómo sería sentir la felicidad? Quisiera sentirla tan solo un momento, se decía a sí mismo, mientras el sueño iba tomando posesión de su mente. Un suave y tenue perfume hizo que entreabriera los ojos. De pie, a su lado, estaba una joven mujer. Su vestido era sencillo y elegante, de fina hechura, con el color preciso para hacer resaltar el rostro perfecto de ella. El pelo recogido, con aretes de esmeralda que hacían juego con el color de sus ojos. Su nariz era recta y su boca sonriente. Cerró sus ojos para mantener vivo su sueño, pero el perfume persistente lo obligó a abrirlos nuevamente. Ahí estaba: iluminada por la luz que entraba por la ventana. Seguía sonriéndole. Y adivinando sus pensamientos, para disipar sus dudas acerca de su existencia, estiró su mano y la colocó sobre la frente del anciano. Al sentir la mano sobre su frente, lo envolvió la paz y un sentimiento de alegría como nunca antes había experimentado. Los colores de la habitación tornaron a adquirir una brillantez que no había notado. Giró su cabeza y vio el cielo de un azul luminoso. Los árboles, a pesar de seguir mostrando una tonalidad gris, parecía que irradiaban de su interior la vida latente que esperaba solo un poco de calor para brotar incontenible, y cubrir las secas ramas con una explosión de color y vida. Como en éxtasis, volteó a ver a la dama y preguntó: -¿Quién es usted? -¿No me reconoces? -No. ¿Quién es? ¿Cómo llegó aquí? -No hables, es mejor vivir y sentir este momento. ¿No crees? En silencio, miraba alternativamente a ella y al parque, asombrándose del más simple vuelo de las aves y a continuación de la profunda tranquilidad y armonía que emanaba de ella. De las manos que cubrían la suya, sentía fluir un amor tibio y tranquilo, que fue impregnando su magro cuerpo. Perdida la noción del tiempo y fijando la mirada en sus ojos verdes, preguntó: -¿Eres quien estoy pensando? Ella con una suave sonrisa, asintió ligeramente: Sí, soy la felicidad. Con el corazón henchido de alegría, el anciano cerró sus parpados, sintiendo la tibieza de aquellas manos. Unos momentos después, una voz susurró en su oído: Pero… mi existencia es efímera. Al comprender lo que escuchó, abrió lentamente sus ojos, para encontrarse nuevamente solo. Con un profundo suspiro sus ojos se fueron cerrando. Final II -¿Eres quien estoy pensando? Ella esbozando una sonrisa y agitando ligeramente la cabeza, lo negó. -Entonces ¿quién eres? -¿Realmente no lo sabes? -preguntó con voz suave. Pensando un poco, volteó a verla: No esperaba que fueras así. Hablando casi en un susurro, le dijo: Vengo, por ti. ¿Me acompañas? El anciano sintió y dibujando una sonrisa, sus parpados se fueron cerrando lentamente. Una olfateada de inteligencia Estela Muñoz Hernández Hay un cliché en los editores comerciales que dicen que la poesía no se vende. Yo lo he cambiado. No puedo pensar que la poesía se venda o no, sino que la poesía se lee y se entiende; la poesía está implícita en el pueblo, en el lenguaje y en los juicios del pueblo mexicano, afirmó el escritor José Vicente Anaya (Villa Coronado, Chihuahua, 22 de enero, 1947). En entrevista con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, en el marco del reconocimiento a su trayectoria que organizó el Instituto Nacional de Bellas Artes, el poeta, editor, ensayista y traductor argumentó que Híkuri es diferente, pues utiliza diálogos en lengua rarámuri intercalados en el poema y tiene que ver con el sentido ético-espiritual, de convicción, por mencionar entre ellos el respeto a la naturaleza y convivencia humana. En la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, José Vicente Anaya reconoció que actualmente “tenemos una poesía muy estancada, ya no va para atrás ni para adelante, hay ciertos vicios de repetir formas que escribieron poetas del pasado; en ese sentido hay poetas que no se renuevan también, es otra verdad de nuestro tiempo”. Dentro del ciclo Protagonistas de la Literatura Mexicana, el poeta y editor de la revista Alforja refirió que “siguen estando en la poesía, a final de cuentas, los mismos poetas, aunque los divulgadores e instituciones que desempeñan un papel importante es donde se cultivan la divulgación y conocimiento de la literatura”. Al recordar los orígenes del Movimiento Infrarrealista, corriente de la cual formó parte y que es el eje de la novela de Roberto Bolaño Los detectives salvajes, refirió que “el infrarrealismo fue la continuación del periodo de rebeliones y búsquedas por parte de los jóvenes que sí queríamos cambiar totalmente al mundo. No lo veo como un fracaso que se diga que no lo logramos, sí hay un cambio muy grande del mundo a partir del 68, y lo hay en México”. Acompañado de familiares, colegas, amigos y paisanos, José Vicente Anaya comentó que Híkuri, el cual es el poema más extenso en su obra, ya va en su novena edición, por lo que en breve saldrán otros mil ejemplares a la venta en las librerías de México, sumando 19 mil a lo largo de 27 años desde su publicación. Al referirse a Híkuri, afirmó que hay algo especial en esa poesía, pues precisó que híkuri es el nombre en wixarika (huichol) del peyote, el cual es un enteógeno, y en el uso ritual rarámuri es una manera de introspección, de conocerse a uno mismo. “En mi caso, lo experimenté con un chamán tarahumara y creo que ese momento fue determinante y ahí nace ese poema largo, el cual es el más divulgado de mi obra”. Además, señaló que el poeta nunca deja de escribir y “estoy escribiendo y tengo cuatro poemarios inéditos, de los cuales uno se editara a mediados de mayo. Son poemarios en lo que me transformo y transformo mi lenguaje. “La poesía implícitamente nos invita a entrar en ella, como si entráramos en otro lugar, en otro país, en ese sentido nos enseña, porque transmite sensibilidad también, que es necesaria en este tiempo. Precisamente la criminalidad que se registra actualmente se debe a que estamos muy lejos de una verdadera sensibilidad, hemos perdido el aprecio de lo que es humano, y no sólo en México, podemos pensar en las guerras de Oriente o la violencia en otros sentidos”, agregó en clara alusión a los asesinatos registrados en Estados Unidos por parte de las fuerzas policiales. Había saboreado miles de olores de distintos individuos, sin distinguir edades, sexo o creencias. Carolina atesoraba este peculiar hábito, pues para ella el olor de las personas le concedería la inteligencia de las mismas. En una ocasión, cuando Carolina gozaba de la infancia, a los 6 años olfateó en secreto a cinco compañeros de su salón de clases, con el objetivo que le trasmitieran un poco de su conocimiento. Ese día la maestra Chabela aplicaría examen de español. Cabe mencionar que la profesora esperaba la jubilación y el descanso de sus actividades por sus años de servicio; no veía acertadamente sin sus anteojos que extravió la noche anterior, así que al calificar el examen de Carolina colocó la máxima calificación con pluma roja en una esquina del examen, acto que impulsó a la niña creer más en su extravagante práctica. Por cuestiones quizá de la exacta alineación del Universo o la casualidad de la existencia, el raro mecanismo de Carolina funcionó durante varios años. El día de conferencia acerca de las diferentes especies de árboles existentes en la región, tema que no conocía ampliamente la joven, quien previamente antes de comenzar olió a dos de sus compañeros, esto no fue suficiente, ya que fue un total fracaso la plática y Carolina se sintió apenada, confundida y enojada; su costumbre ya no trabajaba en la realidad de la vida. Así que aferrada a su pensamiento, a los 7 días volvió a oler a cinco personas más en su presentación de oratoria, en la cual únicamente diez personas asistieron y aplaudieron por “educación artificial” y con expresión de no entender el discurso de Carolina, pero sus manos golpeaban sutilmente formando un sonido de apruebo; en ese momento la dama volvió a creer que si olisqueaba a la gente, ella dominaba el poder de comer el intelecto. Todos poseemos el privilegio de creer lo que se nos plazca, aunque lo que creamos no sea verdad, verdad que no existe, pues para lo que a un ser considera verídico, para el otro es irreal. 10 Ágora Chiapas Desde la azotea de la casa de Ángeles PLAZA CULTURAL DE PLAZA CULTURAL DE (Primera parte) Armando Polanco Enrique Herrera González Ser feliz es bastante fácil: disfruta en cada momento con lo que haces, y da gracias siempre por estar vivo. Gracias a la creatividad de nuestros brillantes legisladores, ¡y que se nos vino otro puente! (días de asueto con goce de sueldo para los burócratas y fauna política/burocrática nada más, en fechas que para ellos son de “guardar”), correspondiente al 21 de marzo, por ser cumpleaños del Sr. Benito Juárez, y, así sumándonos al jolgorio oficial dejamos que Tláloc vaciara toda el agua que traía contenida en su divinita vejiga sobre nuestro entrañable Colima, mientras nosotros (nuestros grandes amigos Sergio y Zoila Orozco, y Mary mi esposa y su servilleta) corremos a Chiapas en un viaje de ensueño. Allá pudimos constatar que el calor de Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, alterna con el frío de San Cristóbal de Las Casas por sus diferencias de altura (MSN), provocando un encuentro de estados anímicos y térmicos muy agradable que hicieron las delicias de nuestra alma enamorada al 100 por ciento. Llegar a ese paraíso ya es un folclor, pues sus gentes trasmiten alegría y amor con el colorido de sus orgullosas y bellísimas vestimentas, pero constatan lamentablemente con la pobreza extrema de muchas comunidades que a pesar de vivir en zonas de recursos naturales espléndidos, siguen siendo objeto de explotación por algunos vivales, sin embargo, a pesar de ello el ambiente es de fiesta continua, pues cada quien ha aprendido a vivir de la belleza del lugar en un multiquehacer de tantas actividades que llevan a las delicias de lugareños y los visitantes. Nos hospedamos y agenciamos de un guía extraordinario que nos llevó primero a comer a un lugar típico de la región llamado “las pichanchas”, donde la comida regional, la marimba y el pumpo (bebida con jugo de piña, vodka y otros brebajes, se sirve en un bule con el escándalo de una campana para que los demás se asombren de ver a los brutus que toman tal amansa burros) son el ingrediente principal, amén desde luego de los moles, enchiladas, chiles rellenos y cochi (cerdo) en pipián. De ahí nos fuimos a la plaza de las marimbas donde un grupo de excelentes músicos interpretan melodías que invitan a bailar y a desinhibirse al compás de danzones y música de la región. Al día siguiente, después de desayunar opíparamente un bufet de comida regional, nos fuimos, guiados y transportados por nuestro guía a recorrer los 5 miradores que desde una montaña aledaña a Tuxtla, permiten ver un panorama de ensueño, donde el principal protagonista es el Cañón del Sumidero (cañón de paredes perpendiculares que alcanzan los mil metros de altura). Esta formación es producto de millones de años por la acción abrasiva del torrente acuoso del río Grijalva, y que en su boca sur desemboca en el embalse artificial de la presa hidroeléctrica Manuel Moreno Torres, conocida popularmente como Presa Chicoasén. Nos embarcamos luego para hacer el recorrido de aproximadamente dos horas en las aguas del río, hasta la mencionada presa que tiene una profundidad de mil 200 metros, cuya fuerza hidroeléctrica genera energía de tres cuartas partes de las necesidades de nuestro país y adicionalmente vende 3 Ágora remanentes a Guatemala. Al terminar el recorrido y ya entrados en mareos, nos fuimos a Chiapa de Corzo, donde comimos en el restaurante “Jardines de Corzo”, que tiene un bufet con más de 50 platillos regionales, toda una delicia, y está amenizado con una marimba que, con todo y desparpajo nos puso a bailar como niños en fiesta con piñata, y al ritmo de esa música, los mezcales, la comida y el ambiente, hubo un momento en que no nos ubicábamos ni entendíamos si estábamos en la tierra o en el cielo. Luego de recorrer el pueblo, subir al campanario de la iglesia y comprar artículos de la región, regresamos a nuestro hotel, para cenar ligero y descansar. Al día siguiente, temprano salimos hacia San Cristóbal, por la carretera vieja, llegando primero a un nicho de belleza llamado el bufadero que es una cascada de aproximadamente 70 metros de altura que vierte un torrente de agua cristalina sobre unas pilas, formadas de enormes piedras de contorno suave y dan lugar a su vez a estanques de albor brillante, que invitan a sumergirse y fundirse en ese paraíso. Todo limpísimo y muy bien cuidado por los habitantes del lugar. De ahí seguimos hacia nuestro destino serpenteando una carretera llena de vegetación con ruido de guacamayas y otros pájaros que amenizan el espíritu en sincronía con la eternidad. Al ir ascendiendo, pronto nos encontramos con múltiples poblados indígenas arrinconados, cual nidos de pájaros entre los pinos y abetos, con casitas de adobe y madera que semejan postales de calendarios antiguos llenos de misterio, historia y costumbres, que nos llenan de inquietudes, pues niñas, ancianos y adultos, transitan unos por la carretera con cargas de leña a sus espaldas, ceñidas por amplias bandas de tejidos propios sobre la frente de su cabeza, vestidos con limpísimos atuendos bellamente bordados con hilos multicolores, muy bien combinados que portan orgullosamente y recorren el camino cuesta arriba descalzos. Cultivos de granadas por las laderas, borregos lanudos y breves áreas de maíz y hortalizas; mujeres tejiendo sentadas en el suelos, armadas de grandes bolas de hilos multicolores que entremezclan magistralmente para producir las formas extraordinarias de sus telares. Llegamos a una población llamada Zinacantán, lugar de telares, donde los tejidos son la fuente mayor de ingresos de la población enclavada entre pinos y planicies, y las mujeres de todas las edades transforman las bolas de hilos en verdaderas obras de arte. Comimos ahí en una cocina humilde pero limpísima tortillas del comal cocinadas con leña, con frijoles negros y queso doble crema, amén de chile bravísimo, unos tacos que si se bautizaran serían sin duda “tacos kentuchin”, riquísimos. Sumado todo ello a una taza de café humeante que en esa región se produce en grandes volúmenes. Partimos luego hacia San Juan Chamula, población cuyos habitantes utilizan sus extraordinarias vestimentas con mucho orgullo, y su material de elaboración muestra el linaje o la jerarquía de quien la porta. Cuenta con un templo de estilo colonial construido bajo la dirección de Dominicos, allá por el año de 1540, y no tiene bancas para sentarse, pues los habitantes oran de rodillas y crean una atmósfera mística muy especial al realizar rituales que son mezcla de la evangelización del siglo XV, con las creencias religiosas prehispánicas. El templo está decorado con velas multicolor de diferentes tamaños, y en particular en el piso, que está alfombrado por ramas de pino, que crujen al pisarlas y desprenden un aroma a incienso natural, suelen encontrarse hileras de velas en áreas de 1 a 2 metros cuadrados que limpian para adherirlas por los practicantes con su propia parafina, previos a su ritual de oración. Curiosamente, al terminar sus oraciones brindan con una bebida que ellos elaboran llamada possh, que es un destilado a partir de un fermento que tiene como base el maíz, con graduación alcohólica arriba de los 40 grados Gay Lussac, y Coca cola. La ornamenta de los santos es 100 por ciento indígena, pues el cristianismo no pudo desarraigar tan bellos atuendos (gracias a Dios). Llegamos a la tarde a San Cristóbal, que te platico amigo, nos impresionó enormemente la belleza del lugar, adoquinado de sus calles por piedra laja en un 95 por ciento, muy limpias; con una población aproximadamente de 190 mil habitantes, enclavada entre los pinos con temperatura promedio de 15 grados Celsius. Luego de hospedarnos en el centro de la ciudad, salimos a visitar el museo del cacao, el del jade y el de artesanías, para luego comer en otro restaurant típico de la región. Ahí, al arrullo de la marimba concluimos nuestra comida con café colado de la zona y possh en abundancia. Para digerir, tal banquete, salimos a caminar por las calles llenas de folclor y colorido, rodeados por desgracia de un enjambre de vendedores de artículos elaborados manualmente por los lugareños, pero pronto aprendimos de los turistas extranjeros que circulaban como nosotros a decir; “no gracias, muy caro” y listo. Había grandes contingentes de turistas sobre todo europeos, de Portugal, Francia, Italia, Alemania, que, al igual que nosotros, se veían asombrados por la belleza natural del lugar. Ya por la noche, recorriendo uno de los varios andadores compuestos de muchas calles exclusivas para peatones, llenas de restaurantes, cafés, tiendas con artículos de todo tipo, boutiques, música, riquísimas, fuimos a tomar vino tinto al quiosco del parque principal, donde se encuentra la catedral, y fundidos con la música chiapaneca que una gran marimba ameniza, con canciones que sólo ahí es posible escuchar. Grupos de turistas de todas partes del mundo llegaban, así como un contingente enorme de bastoneras (señoras de la tercera edad todas con bastón), que prontamente se pusieron a bailar y poco faltó para que nuestro compañero de viaje (Sergio) se integrara al grupo, donde él pensó que solicitaban con urgencia la presencia masculina y estaba puestísimo para ello. Por fortuna, la mirada tierna y soñadora de su esposa lo detuvo y no pasó a mayores. Regresamos, pues, salvos y sanos y rete contentos a nuestro hotel, para descansar y tener energía suficiente para el recorrido del día siguiente. Pero eso lo continuaré en mi próxima colaboración, porque todavía falta lo mejor y es algo extenso, pues narro las bellezas de los lagos, cascadas y bosques, amén de esa población de ensueño llamada Comitán. Comprendo que no hay en ellos más felicidad que alegrarse y buscar el bienestar en su vida. 13. Y que todo hombre coma y beba y lo pase bien en medio de sus afanes; eso es don de Dios. Eclesiastés 3.12 ¡Ah!, bella la vista desde la azotea de la casa de Ángeles en Manzanillo. Una danza de luces en un cielo dormido por el sopor y los barcos de papel anclados, inmóviles, divagando entre su pericia en alta mar o la obediencia a la ancla. El cielo desde aquí es un manto con puntos brillantes, noches marinas, aéreas, saladas, lunáticamente amorosas en las que las estrellas se desprenden instintivamente y caen en nuestras manos; se quedan en la punta del dedo meñique, pulgar, índice, para deslizarse sobre nuestros brazos. Una de tantas noches allí, la luna, en un descuido quedó adormecida en la palma de mi mano, momento para que las estrellas entraran por la ventana, se colaran por debajo de la puerta, llegaran al patio, se distribuyeran en fregador y cercaran el croto junto a la pared de ladrillos y sigilosamente ingresaran al cuarto de la mamá de Ángeles, doña Mariquita, quien dormía plácidamente. Mi curiosidad me obligó a no perderlas de vista, las seguí hasta la puerta y me asomé creyendo haber imaginado aquella reunión celestial, pero no, el cuarto estaba iluminado como nunca vi; doña Mariquita dormía obsequiada al descanso con un rictus bendito, pequeñísimas partículas revoloteaban alrededor de su recámara. Bella imagen aquella; nadie creería si les dijera lo que presencié en ese entonces. Luz María, Marisol, Hugo, Manzo, Bere, Martín, Norma, Claudia y Ana Celia seguían cantando, embriagados de paisaje nocturno desde la azotea de la casa de Ángeles en Manzanillo. Desde casi el cielo, tras subir muchas peldaños, tras muchos respiros sofocados, desde allí se descubría la verdadera felicidad. Me uní a la algarabía con mis hermanos. Desde mis adentros quise armar poemas ligeros, carentes de toda lógica, soberbios, pero desistí por amor al paisaje. El señor tiempo nos lanzó bostezos, pero la magia se imponía, besé con ímpetu el panorama mientras las voces, los gritos, el baile, las risas y uno que otro manotazo por ilimitada alegría me desprendía; intenté armar un pequeño cuento con el mar y la azotea de la casa de Ángeles, pero lancé mi inspiración por la ventana que da a la cocina, allí donde reposa el comedor con ocho sillas de madera y su florero al centro con crisantemos amarillos; me acerqué a la orilla de la azotea para indagar otros paisajes y encontré otras formas, otras atmósferas, diversos tonos, fijé mi vista hacia el malecón, el jardín, la quietud del mar y los reprimidos barcos de papel; la figura de alguien a lo lejos me hizo cambiar de perspectiva, era una mujer frente al mar, me dije a mí mismo que se trataba de una poetisa para así calmar interrogantes inútiles, vestía una blanca túnica y movía sus brazos al infinito, quizá llamaba a Medusa o declamaba poemas de Safo; apenas aquella figura desapareció de mi vista, agradecí la energía de nuestra adolescencia, nuestro compañerismo y hermandad coincidente al estudiar letras y comunicación, y el eterno retorno de nuestras risas, hilo vivencial que nos aligera muchos pesares; pensando esto el paisaje adquirió nuevas formas y cada uno de nosotros experimentó calladamente sensaciones que entraron por los sentidos, enredándose en algún recoveco de nuestra memoria, recuerdos gratos como veces fueron las estancias en casa de Ángeles en Manzanillo, y su consabida bienvenida, igualada por las maternales atenciones de doña Mariquita, su amadísima madre, miel que con ellos celebro y festejo. Dorar la píldora Mónica Lavín Cómo lograr una larga fila de lectores Lo vi con mis propios ojos. Fue en FILEY, la Feria del Libro y la Lectura de Yucatán, en la ciudad de Mérida el fin de semana pasado. Una larga fila de jóvenes serpenteaba entre los “stands” editoriales. Me dio enorme curiosidad saber a qué se debía esa inacabable línea que aún no llegaba a su fin. Había visto algo semejante y muy conmovedor a la muerte de Carlos Fuentes frente al Palacio de Bellas Artes, también para conseguir el autógrafo de Saramago, de manera previsible frente a taquilleros televisivos, también con Xavier Velasco y José Agustín, lo mismo que Francisco Martín Moreno. Lo podía suponer de un autor como Paulo Coelho o Jorge Bucay. Pero no era ninguno de ellos, todos los chicos llevaban en su mano un libro azul o un amarillo, ambos títulos de Benito Taibo: “Persona normal” y “Desde mi muro”. De verdad me emocioné. La literatura podía estar en el gusto de esa cantidad de jóvenes lectores, porque la mayoría lo eran. La literatura mexicana además. Pensé que se debería a la presencia de Benito Taibo en el noticiero matutino de Radio UNAM, que invita a las voces de especialistas sobre temas actuales y difunde noticias, y donde Taibo y Juana Inés Dehesa deleitan con su calidez y naturalidad. Pero además de ello, era otra la razón. Lo supe después, cuando Benito Taibo no apareció en la cena a la que estábamos invitados algunos autores. Pensé en que probablemente se le habría inflamado la mano de tanto firmar y la quijada trabado de tanto sonreír. Alguna vez vi a Julio Frenk, cuando era secretario de Salud, con la mano en cabestrillo. Tanto saludo había acabado por lastimarlo. Tal vez Benito Taibo pagaba aquella noche el precio Los “booktubers” son chicos jóvenes que comentan libros para la red, se graban en video y suben su comentario y van cosechando seguidores en YouTube. de la notoriedad. Así que fue hasta el día siguiente, al cierre de FILEY, que en sólo tres años y bajo la dirección de un apasionado de la gestión cultural como Rafael Morcillo ha convocado la sed lectora de manera espléndida, que me enteré. El fenómeno “booktuber” había alcanzado a Benito Taibo. Los “booktubers” son chicos jóvenes que comentan libros para la red, se graban en video y suben su comentario y van cosechando seguidores en YouTube. De alguna manera, más allá de lo que se proponen las casas editoriales con las estrategias de visitas a medios por parte de los autores, de alguna nota crítica que pueda salir en los escasos medios donde se publican, este proyecto autogestado por jóvenes que surgió en Inglaterra, está siendo una estrategia espontánea, fraternizadora y efectiva. Algo así como lo que Oprah Winfrey logra en Estados Unidos a través de sus recomendaciones de libros. Una audiencia amplia se siente a gusto con los comentarios de jóvenes que tienen 25 años en promedio y que ya han sido invitados en varios foros a dar pláticas sobre cómo hacer estos videos. El comentario de libro de alguna manera institucionalizado, o hecho a base de lo que comenta el autor y no el lector del libro (como sucede en la mayor parte de las entrevistas de radio y televisión) ha dejado de tener el efecto que en otros momentos tuvo, los espacios donde se publica la crítica formal son escasos y para iniciados. El lector ha tomado la palabra, el lector joven, y lo ha hecho a través de un medio en que se mueve como pez en el agua y por lo tanto puede tener ideas más audaces y efectivas antes de que el programa, proyecto, iniciativa sea aprobado y apoyado por empresas o instituciones. Habrá que cuidar que el fenómeno “booktubers” no pierda esa frescura de no tener que quedar bien con nadie, de ser lector y comentar libros, quizás de inaugurar otras formas de un viejo oficio desde la frontera del gusto lector. Y ese es un gusto que se forma enfrentándose a los libros, desde las lecturas más simples o sagas de aventuras hasta las más sutiles y riesgosas en su forma. El contagio de boca a boca no miente porque obedece a la relación emocional con el libro. Tal vez estamos de cara a la formación de nuevos comentaristas de libros, lo que sí es cierto, como lo demostró esa fila larga y paciente que esperaba la firma de Benito Taibo, es que los jóvenes sí leen. Son los puentes entre el autor-libro y lector los que provocan el encuentro. La mano adolorida de un autor firmando lo puede confirmar. 4 Ágora PLAZA CULTURAL DE Ágora PLAZA CULTURAL DE Conversando con Werner Ruzicka Leopoldo Barragán Maldonado Corría el año 1996 cuando todos los sábados madrugaba para trasladarme a la Perla Tapatía y asistir a las clases de alemán en el Instituto Goethe, entonces ubicado en la calle Morelos, cerca de la Avenida Chapultepec. En dicho centro conocí a mi maestro Werner Ruzicka, a quien siempre escuchaba con interés no solo debido a la energía y entusiasmo para enseñarnos aquel idioma, sino además por su vivaz didáctica al introducir en las clases diversas temáticas filosóficas, literarias, históricas y religiosas. No era para menos, porque Werner a la edad de 16 años se inició en el yoga profundizando el orientalismo que lo llevó en tres ocasiones a estudiar dicha disciplina en monasterios budistas de Sri Lanka y Tailandia; asimismo, estudió filosofía y arte teatral en Graz y Viena, desempeñándose en su patria austriaca como actor y director de teatros. En 1971 se incorporó al Instituto Goethe de Guadalajara, montando con sus alumnos cerca de 50 obras. Diez años más tarde recibió diversos premios como el mejor director teatral a la vez hecho de haber recurrido a textos de autores revisionistas, varios de ellos encarcelados, fue motivo para que algunos sinodales condicionaran su voto a reserva de que los retirara de mi investigación, circunstancia sorprendente para Werner, y normal para quien estas líneas escribe. El pasado viernes 13 de marzo, tuvimos la oportunidad de volvernos a encontrar, desayunar y comentar su último libro titulado Actuación y meditación, el actor en busca de sí mismo” (2011), y desde luego conversar un poco acerca de la relación que se establece entre el actor, la meditación y la actuación, ya que para él “lo más importante es que el artista tenga una base sólida, de meditación, reflexionar sobre sí mismo, de conocer su propia mente y luego aplicarlo a un arte; en mi caso la aplico al teatro, porque el teatro es un arte diferente, si lo comparo con el músico su instrumento lo afina, luego lo toca, y cuando termina de tocar quita el instrumento, él no es el instrumento; en el caso del actor él mismo es el instrumento, tiene que trabajar su cuerpo, a través Yo vengo de la escuela de Bertolt Brecht, tenía dos fases, una fase del expresionismo alemán y luego empezó a estudiar marxismo, tiene un mensaje disfrazadamente político; entonces vine a México y comencé con este tipo de obras con mensaje político. que ganó el concurso para dramaturgos en el Festival Cervantino celebrado en Guanajuato, aunque el premio no lo recibió debido a cuestiones de nacionalidad. Werner impartió en el Centro de Actores y Autores de Occidente (CAAO) de Televisa Guadalajara las materias de historia del teatro, análisis de textos, actuación, expresión corporal y vocal. En dos ocasiones ha sido becario de CONACULTA, y tiene más de dos décadas trabajando en cuentos de contenido espiritual, su sensibilidad para abordar estos temas lo condujo a narrar semanalmente, durante dos años, los “Cuentos para despertar” en TV Azteca Jalisco. Una de las especialidades de Werner es la sátira religiosa como lo plasma en sus obras De la tontería de la Cruz, narrada en alemán, y El evangelio erótico de María Magdalena, versión en inglés. Ciertas afinidades ideológicas y filosóficas con Werner, en especial Nietzsche y Cioran, generaron una relación de amistad que actualmente seguimos cultivando; en dos ocasiones lo invité a participar en la Semana Cultural Alemana que con el apoyo del Consulado y la Embajada Alemana en México, organizamos al interior de la Asociación de Estudios Germánicos. La primera vez que estuvo con nosotros presentó su monólogo La caravana, representando a un derviche que, entre sus alardes de sabiduría, exclamaba: “No soy político que con un mugre sueldo de burócrata, se hace multimillonario en sólo seis años. Como Jesús que de cinco panecitos sacó cinco mil”. Por cierto, el primer escrito que leí de mi maestro fue El Evangelio de Santo Tomás. Werner siente atracción por nuestro Estado, y Comala es uno de sus lugares favoritos. La penúltima vez que trabamos conversación le comenté la censura bibliográfica de la que fui objeto cuando preparaba mi tesis doctoral en Ciencias Sociales, ya que por el sólo del cuerpo hace visible lo que pasa en su mente, trabaja su voz y su respiración. En la meditación uno empieza a distanciarse de su cuerpo, para muchas personas eso es imposible”. Degustando unos exquisitos chilaquiles nos adentramos en la charla preguntándole de qué manera concebía el arte, a lo que contestó: “lo digo con una sola palabra: creatividad; yo creo algo que no existe, en este caso creo un personaje en el teatro que es ficción”. La creatividad a la que se refiere Werner está vinculada con la vida espiritual, en la página 15 del mencionado texto, leemos: “Hace muchos años un maestro espiritual me dijo: ‘si quieres seguir un camino espiritual, primero debes dejar el teatro, porque el teatro y la espiritualidad no se pueden combinar’. ¿Y qué hice? Mejor dejé a ese maestro”. En la obra de Werner encontramos un mensaje muy claro, ya que está escrita para aquellos que comparten la idea de que la actuación y la meditación se corresponden, ya que por “la meditación conoces el funcionamiento de tu mente, porque nos identificamos con lo que pensamos, nos identificamos con los conceptos que nos metieron en la cabeza y ni siquiera son nuestros; en la meditación haces un distanciamiento, ahí pasa la corriente de conciencia y tú lo ves como si fuera un río, te vuelves un observador del funcionamiento de tu mente”. La meditación viene a ser para él un criterio para distinguir los tipos de teatro: “generalmente es una relación entre un persona que representa algo y hay un público en el que crea la ilusión teatral, cree que tú eres Hamlet, por ejemplo. Hay una transmisión de una fuerza mental que mueve algo en las cabezas de la gente. Yo siempre he manejado un teatro con mensaje, en Guadalajara fui el primero en iniciar con el teatro político en los años 70, hasta que se hizo muy difícil, me cerraron los teatros. Yo vengo de la escuela de Bertolt Brecht, tenía dos fases, una fase del expresionismo alemán y luego empezó a estudiar marxismo, tiene un mensaje disfrazadamente político; entonces vine a México y comencé con este tipo de obras con mensaje político, y tuvimos la ilusión de poder hacer algo de influencia y cambio a través del teatro político; en ciertas ocasiones nos invitaron grupos que estaban en huelga y presentábamos obras para levantar el ánimo, eran experiencias tremendas porque era gente pobre”. Werner nos cuenta que con el arraigo de las discotecas, la gente empezó a perder el interés sobre el teatro político, los jóvenes ya no tenían interés en nada social, por lo que buscó otra opción para hacer teatro, y ésta fue lo sexual, dice Werner: “lo sexual siempre funciona, hice por ejemplo La ronda, son diez escenas, el hombre en la segunda escena va con otra mujer, ésta mujer va en otra escena con otro hombre, y al final se cierra…era un exitazo lo sexual, pero luego me enfadé”. Uno de los rasgos esenciales en la transición escénica de Werner es el conocimiento de las culturas orientales, en su texto encontramos que en primer lugar destaca el budismo porque “no es religión y no requiere ninguna fe. La meditación budista se basa en la realidad. No requiere que uno crea en mitos no comprobables, ni en dogmas impuestos por una religión”; y en segundo lugar el tantrismo porque: “No rechaza nada. Usa todo, hasta las emociones más fuertes, e incluso el sexo”. Así pues, el tantra es la visión que le ha permitido conciliar lo sexual con lo espiritual, al respecto sostiene: “para mucha gente lo sexual es la satisfacción de un deseo, medio animal. El tantrismo es quizá la única corriente espiritual que incluye sexo, otros caminos espirituales no incluyen sexo porque te atan la vida, y el tantrismo te dice: ‘usa el veneno, se vuelve medicina’. Escribí un diálogo que se llama Rito erótico, y ahí está utilizando el sexo, porque en un acto sexual el hombre es total, en otras actividades está a medias, pero en un acto sexual utilizas la respiración, cabalgas la ola, te excitas, se apaga, te excitas, se apaga, haces un acto sexual muy prolongado que te carga de energía en lugar de descargarte, entonces ahí está la conexión entre sexo y espiritualidad”. Lo dicho por Werner no se aparta mucho de que Cheryl Isaacson opina acerca del tantra-yoga: “si se es consciente de la energía que el acto sexual desata, éste puede ser uno de los caminos más rápidos que nos conduzcan a la armonía espiritual…experimentar el flujo de energías que se da entre la pareja, difundirlas por todo el cuerpo en lugar de concentrarlas en las áreas predominantemente sexuales”. Ya para terminar nuestra conversación y cerrar el triángulo de la temática, le pregunté qué pensaba de los actores de teatro, y enfatizó: “Hay actores que dicen: ‘me gusta actuar’, para mí no es suficiente, actuar es meditar, la actuación debe ser más interiorizada; por eso casi no voy al teatro, gritan, lo vomitan y tratan de convencer al público mientras más gritan; yo me inclino más al teatro japonés que 7 de 10 partes están adentro y 3 partes están afuera, son visibles, pero se requiere de un público con ojos, que vea lo que sucede dentro del actor, porque muchas cosas no se pueden transmitir, se tienen que sentir, y gran parte del teatro comercial gritan, mucha luz, muchos efectos, eso es un teatro para la gente que solo quiere ver y escuchar”. Avendaño y por David Barragán, luchador que había representado a México en las Olimpiadas de Ámsterdam en 1928. Ahí se encontraban los hoy legendarios Tarzán López, Jack O'Brien y El Dientes Hernández. El 21 de septiembre de 1933, durante el gobierno del presidente Abelardo L. Rodríguez, se reinaugura la Arena Modelo, renombrada al poco tiempo como Arena México, propiedad del señor Salvador Luttheroth. La lucha libre no tardó en establecerse en el México de los años treinta, y comenzó a tener sus primeros adeptos y a mostrar la naturaleza que adquiriría al mezclarse con la idiosincrasia mexicana. Sin problemas, se comprendió pronto la regla esencial: los luchadores técnicos se enfrentan a los luchadores rudos; el atleta leal a las reglas de la batalla se enfrenta a aquel que quiere llegar por el camino fácil al triunfo; limpieza contra artimaña, respeto contra traición, ortodoxia contra ímpetu. Durante la década de los años cuarenta comienzan a consolidarse las rutas y circuitos de luchadores que se presentaban en México, así como aquellos gladiadores que nacían en otros estados de la República Mexicana. Después de los años iniciales, los primeros ídolos y villanos ya están bien identificados por el público, la mayoría excelentes deportistas adiestrados en las artes de la lucha al ras de lona, se puede decir que nacen los gladiadores nacionales de la nueva república del pancracio. Los años cincuenta son de esplendor para la lucha libre y fundamental para su consolidación como industria cultural. Aparecen las primeras publicaciones especializadas en lucha libre, historietas y foto historietas cuyos protagonistas eran El Médico Asesino, Black Shadow, Cavernario Galindo, Gory Guerrero, y la más sonada y duradera de ellas: Santo, El Enmascarado de Plata, una revista atómica, editada por José G. Cruz. Sin duda, aquellos nuevos medios masivos como la televisión y el cine tuvieron un papel fundamental para la difusión mundial de la lucha libre mexicana. Por su parte, la industria televisiva no quedó exenta de presentar lucha libre en su naciente programación, tanto la televisada en directo a través de Función de lucha libre en 1970, en Colima. 9 controles remotos como la presentada tras adecuar sus propias instalaciones y foros en sus propios estudios. El 12 de enero de 1952, se realizó la inauguración oficial del Televicentro con una función de lucha libre. A partir de ese sábado los aficionados a la lucha acudían a la televisora o se congregaban frente a algún televisor para ver las luchas, cuyo elenco estaba formado por El Médico Asesino, Camilo Pérez El Bulldog, Gorilita Flores, La Tonina Jackson, Lobo Negro, Enrique Llanes y Gardenia Davis, entre otros. Es memorable la corta, pero impactante temporada en Televicentro en la Cd. de México, de 1952 a 1954, orquestada por Jesús Garza Hernández, don Chucho, quien fue locutor, cácaro, promotor, poeta y conductor, designado directamente por Emilio Azcárraga Vidaurreta para este proyecto. Mientras tanto, su competidor, Canal 4, trasmitía controles remotos los viernes desde la Arena Coliseo, como fue el caso de la lucha de apuestas más afamada del pancracio El luchador TNT (oriundo de Tecomán, Colima) contra Mil máscaras. mexicano, máscara vs máscara radiofónico Pedro El Mago Septién, todos ellos forde El Santo contra Black Shadow el 7 de noviembre maron durante casi dos años, una de las más ilustres de 1952, resultando vencedor el primero. troupés del tele-catch universal. La empresa de lucha libre formada en TelevicenPromotora Mexicana de Lucha Libre, se convirtió tro se llamó "Promotora Mexicana de Lucha Libre", en la primera competencia seria para la Empresa Mexiincorporando a la labor televisiva a gente del medio cana de Lucha Libre (EMLL) de Salvador Lutteroth. En luchístico como Don Chucho, el luchador y actor Wolf ese tiempo, se dio una desbandada por parte de un buen Ruvinskis, el ex luchador Marcelo Andreani; Jack número de elementos del elenco de la EMLL, como O'Brien en la dirección de cámaras y al comentarista fueron los casos de los hermanos Llanes, Rubinskis y O'Brien, lo que también influyó para el intercambio y debut de nuevos luchadores en ambas empresas. Sin embargo, las transmisiones de tele-lucha fueron prohibidas desde 1956 y dejaron de transmitirse por televisión en los canales 4, 5 y 2, que ya se habían fusionado en una sola empresa, el Telesistema Mexicano, hoy Televisa. Sólo se transmitían en la ciudad de Monterrey hacia finales de los sesenta. "El Departamento del Distrito Federal, encabezado por Ernesto P. Uruchurtu, llamado el Regente de Hierro, decidió prohibir las transmisiones. Según las autoridades, muchos padres de familia habían acudido a la regencia capitalina solicitando el cese de esos programas porque sus hijos insistían en reproducir, dentro de la sala hogareña o trepados en las camas y enfrentando a hermanos y amiguitos, las llaves y golpes que ejecutaban las estrellas del cuadrilátero, en especial los topes supersónicos del Gorilita Flores y el temible "doble golpe a las carótidas", patentado por El Médico Asesino". *Con textos de libros, revistas e infografías de este deporte que son parte de la biblioteca particular sobre la lucha libre mexicana de quien escribe esta reseña. 8 Ágora PLAZA CULTURAL DE Ágora PLAZA CULTURAL DE Lucha libre, parte de la cultura popular mexicana* (I/II) Josafat Ramírez Mendieta Como apasionado de este deporte de los encordados, así como tradición familiar, ya que mi familia paterna ha sido parte de este mundo en la Ciudad de México como aficionados, integrantes de las porras de famosos luchadores en las arenas y otras actividades afines. Esto se da porque viven cerca del coloso más importante que es la Arena México, que popularmente se le conoce como la catedral de la lucha libre. Vivir esta cultura es tan apasionante que se vuelve parte de tu vida, por ello te invito con este texto a reflexionar sobre este espectáculo deportivo, su transformación como industria cultural y su papel como parte de la identidad e historia mexicana. A más de cien años de su llegada a México y 80 años de su profesionalización, la lucha libre será abordada desde los antecedentes más remotos de prácticas deportivas hasta llegar a la época actual. La lucha libre mexicana es algo más que un simple deporte espectáculo. "El Pancracio es una de las más exitosas y simultáneamente tradicionales y contemporáneas industrias culturales en México, y sus protagonistas, los luchadores, son reconocidos internacionalmente como atletas de excelencia, pundonor y calidad, dueños también de un misticismo recubierto de misterio, sacrificio y entrega a su público que acude a verlos a los cosos en noches de catarsis colectiva". "Son además los gladiadores mexicanos, intérpretes y legatarios de una escuela y tradición propia del gremio consolidado en la década de los años treinta del Siglo XX, pero con remotos y vastos antecedentes históricos. La lucha libre es también una actividad que constantemente desafía las fronteras y límites entre la realidad y la fantasía, es simultáneamente un rudo oficio lleno de crudeza como un arte de fina ejecución, colorido, generador de imaginarios, mitologías, argots y fetichismos, que ha sabido transformarse con los tiempos, deviniendo un legado intangible dentro de la cultura y los espectáculos del México del Siglo XXI". Esta fusión se cultivó tal vez de manera involuntaria en pro del espectáculo principalmente en el catch-as-catch-can francés desde principios del siglo XIX, extendido después a otras regiones europeas, donde los participantes debían ser excelentes atletas, con capacidades elásticas y acrobáticas fuera de lo común, además de poseer una presencia física impecable, marcada musculatura, agilidad, fortaleza y conocimientos tres caídas. Hacia el año 648 A.C., se introdujo una nueva técnica llamada pankration (pancracio), mucho más ruda, la cual se practicaba al ras de suelo; este es el primitivo origen de lo que hoy conocemos como lucha libre. El naciente espectáculo del catch europeo y sus trupés llegaron junto con las grandes oleadas de migrantes de finales del siglo XIX y principios del XX a Estados Unidos; el catch floreció como una gran industria que más tarde se transformaría en el wrestling y se formarían compañías de luchadores que viajaban continuamente a México para ofrecer exhibiciones. Entre 1896 y 1899 tuvo lugar un encuentro "al catch-weyt (…) de lucha grecorromana, siendo la primera en forma y por profesionales que se vio el siglo antepasado en el desaparecido coso Bucareli de la Cd. de México, entre el norteamericano Billy Clarck y el siciliano Romulus, el hombre perfecto despertando gran expectación por la novedad y generando una atractiva recaudación en taquilla para la empresa Orrín", establecida en el Circo Teatro Orrín. En la segunda década del siglo XX, llegó a México una oleada de campeones de lucha grecorromana que dieron exhibiciones en los teatros Principal y Colón. Al Principal vino el campeón mundial Giovanni Raicevich; "los invencibles", el italiano Ruggiero, el irlandés Pat Conall, el austriaco Schmith, el sueco Hzalmar Ludin, el canadiense Webeest y otros más. En el Colón, Antonio Fournier capitaneaba el equipo de luchas grecorromanas que contaba con exponentes como el Conde Koma y el japonés Nabutaka, quien a la postre tuvo a su mejor pupilo en el luchador profesional Eduardo El Dientes Hernández, quien era profesor y entrenaba lucha libre en la Escuela Nacional de Maestros, en donde Gil Larrea era el instructor de lucha. Durante las décadas de los años 1910 y 1920, se realizaron exhibiciones deportivas en la Academia del Estado Mayor, el deporte era tomado como una responsabilidad moral y cívica del Estado y por tanto como parte esencial de las instituciones de seguridad pública. Hacia 1930, la estafeta de la promoción pública del deporte llamado sport, fue tomada principalmente por la policía y por la iniciativa privada a través de fundaciones, auspicios y patrocinios que en sus instalaciones o con su subvención se llevaban a cabo. Después del periodo revolucionario, las instituciones pretendían mostrarse fortalecidas y modernas, tal como se suponía era la nueva "nación mexicana". En el Casino de Policía entrenaba una generación que amaba la lucha libre las 24 horas del día. Aquel casino era dirigido y entrenado por el profesor Gonzalo La lucha libre no tardó en establecerse en el México de los años treinta, y comenzó a tener sus primeros adeptos y a mostrar la naturaleza que adquiriría al mezclarse con la idiosincrasia mexicana. Antecedentes históricos La lucha es una de las actividades más primitivas del ser humano, inicialmente fue utilizada para la supervivencia y la organización tribal, después en la guerra, el ritual, el deporte, los negocios o para el entretenimiento o espectáculo deportivo, como sucede hoy en día con la lucha libre mexicana que se ha consolidado como una industria cultural de México para el mundo. Internacionalmente, la lucha tiene sus principales expresiones en el catch europeo, el wrestling norteamericano y anglosajón, el pororesu japonés y la lucha libre mexicana, o escuelas reconocidas como el sumo, resultado de un variado abanico de estilos, tipos y escuelas de lucha aportadas por un sinfín de regiones, civilizaciones, reinos, imperios, naciones, etcétera. en las tres escuelas de lucha fundacionales: la lucha olímpica, de origen helénico; la grecorromana, de procedencia etrusca, y el jiu-jitsu japonés. Durante los juegos olímpicos, el estilo de lucha era de pie, y los participantes podían usar las manos y los pies; la caída de uno era el triunfo del otro, si caían los dos era nulo, y el combate se decidía a través de Flores y rosas Norma Navarrete Todas las rosas son las mismas rosas. Juan Ramón Jiménez Todos los días florecen algunas rosas Con cara triste, Otras con anhelo infantil. Todas las horas se vuelven estrellas Cuando el termómetro de la vida Las eleva candente de infinito. Todos los hombres saben que, Al morir se vuelven polvo. O “tal vez más flores amarillas”, Dijo un poeta. Todos los soles ignoran su soledad Y reconocen su galaxia. Todos los niños crecen. Todas las flores abarcan Una montaña de ilusión. Todos los poetas Saben que la vida Es más triste sin su poesía. Todas las burbujas de jabón Se vencen al amor del aíre, Del tiempo. Todos los segundos son: Una rosa invisible. Todas las rosas, Un segundo. 5 6 Ágora PLAZA CULTURAL DE PLAZA CULTURAL DE VIÑETAS DE LA PROVINCIA En la historia del arte… Evocaciones musicales (3 de julio de 1960) Don Manuel Sánchez Silva El director de orquesta, pintura de Frédéric Blaimont. Don Emilio era de pocas palabras y de genio fácilmente irritable. A diferencia del tipo de director moderno, que extrema gracejadas y le preocupa más hacer reír al público con sus contorsiones y payasadas que manejar la batuta con maestría, de lo que menos se ocupaba el señor Torres era de hacerse grato a los asistentes a un festejo, dando la impresión de que no tocaba por contrato para divertir a los demás, sino por el gusto personalísimo de "hacer música". Ahora que los ritmos modernos, estrafalarios y distorsionados, como el "chacha-chá", "merengue" y mambo, vienen aturdiendo con sus estridencias, resulta oportuno recordar los gustos musicales de hace apenas 30 y 35 años y a sus más destacados intérpretes de la provincia. Hermosa música aquella, rica en melodías y en cadencia, que surgiendo de la posguerra en 1918 inyectó alegría y optimismo a una humanidad deseosa por divertirse para olvidar los horrores de la matanza y disfrutar intensamente del goce de la supervivencia. El tango, tristón y lánguido, apareció poco antes de la guerra y se mantuvo hasta mediados de los años veintes, compartiendo los honores en la predilección de la gente de aquel tiempo con el "one step", el "camel" y el "fox trot", habiendo sido este último el ritmo que mayores simpatías tuvo. Después vinieron los "blues", sedantes y excesivamente lentos, de lentitud casi letárgica. Y la mejor prueba de que ese tipo de música tenía verdadero mérito es que sigue teniéndolo, ya que de algunos años a esta parte se está operando una regresión a los aires de moda en esos maravillosos años veinte, a fines de los cuales estalló la algarabía de jazz, interpretado por instrumentales de nueva creación, como el violinófono, el nomanote, el banjo, la batería, el vibráfono y, sobre todo, la desbordante invasión de los saxofones. El jazz fue toda una revolución. Sin embargo, para los buenos aficionados a la música, tenía el inconveniente de ser demasiado ruidoso y agitado. Fue Paul Waittman, el famoso gordinflón de los éxitos yanquis, el que lo depuró y estilizó al convertirlo en "jazz sinfónico", lo que le abrió las puertas de la aceptación definitiva. Entre los músicos de entonces, don Emilio Torres se destacó por méritos propios. Era un hombre moreno y bien presentado. Había estudiado violín con el venerado maestro don José Levy y dominaba el difícil instrumento. Después de formar parte de diversos conjuntos musicales, integró su propia orquesta y se hizo de un magnífico archivo, en él contenía las partituras de todas las melodías de moda. Era intransigente en materia de técnica musical y obligaba a sus filarmónicos a hacer "escoletas" diarias y exhaustivas. Dirigía con la precisión de un metrónomo y la más insignificante disonancia lo ponía fuera de sí, como también le encolerizaba que algún instrumento adelantara o retardara 7 Ágora en fracciones de segundo su intervención. Tenía, musicalmente hablando, la obsesión de la exactitud cronológica. Convencido de su mérito, se hacía pagar caro, lo que no era obstáculo para que fuera constantemente solicitado para amenizar matrimonios, fiestas domésticas y bailes formales, que abundaban en el sonriente Colima de aquella época, en que las gentes posiblemente tenían menos dinero, pero sabían divertirse más. Don Emilio era de pocas palabras y de genio fácilmente irritable. A diferencia del tipo de director moderno, que extrema gracejadas y le preocupa más hacer reír al público con sus contorsiones y payasadas que manejar la batuta con maestría, de lo que menos se ocupaba el señor Torres era de hacerse grato a los asistentes a un festejo, dando la impresión de que no tocaba por contrato para divertir a los demás, sino por el gusto personalísimo de "hacer música", sin que le importara un comino la concurrencia. Pertenecía a la vieja solera de los antiguos músicos, realmente músicos. Sus explosiones y salidas de tono, manifestaciones de su temperamento, eran conocidas de propios y extraños. Cuando en un descanso se le acercaba alguien para preguntarle: -¿Qué va usted a tocar en seguida? -¡El violín! -contestaba con acritud-, yo únicamente toco el violín... -con lo que el curioso quedaba ignorante de cuál sería la próxima melodía por ejecutar. Durante el gobierno del licenciado Solórzano Béjar, y en el siguiente de don Laureano Cervantes, don Emilio intervino en la política. Fue diputado local y presidente municipal, pero sus incursiones por los vericuetos de las cosas públicas no afectaron el ejercicio de su profesión. Conservó su orquesta y siguió dirigiéndola con la misma seguridad y severidad de cuando era un simple ciudadano. Nadie como él en Colima interpretó aquellos encantadores "fox" de la vida: "Chapultepec", "Plenitud", "Nido de amor", "Pompas", "Mi hombre", "Juana de Arco", "Dardanela" y tantas melodías de ese tiempo, estimulantes de la alegría y el romanticismo de los muchachos de entonces, que ahora peinamos canas. Fue don Emilio Torres el último director de orquesta colimense, verdaderamente director. * Periodista, escritor y fundador de Diario de Colima.† Ágora de signos lingüísticos se incluyen signos visuales. 1 de abril 1929.- Nació el escritor checoslovaco, Milan Kundera, autor de La insoportable levedad del ser. En el año 2010, es nombrado Duque de Amarcord por el Rey Xavier I (Javier Marías), convirtiéndose así en el primer escritor checo en obtener título nobiliario en el ficticio Reino de Redonda. 1930.- Se estrenó en Alemania la película El ángel azul, dirigida por Joseph von Sternberg. En ella debuta la actriz Marlene Dietrich. El quitasol (1777), pintura de Francisco Goya. 30 de marzo 1746.- Nació en la localidad aragonesa de Fuentedetodos el pintor Francisco de Goya. Su obra abarca la pintura de caballete y mural, el grabado y el dibujo. En todas estas facetas desarrolló un estilo que inaugura el Romanticismo. El arte goyesco supone, asimismo, el comienzo de la pintura contemporánea, y se considera precursor de las vanguardias pictóricas del siglo XX. 1844.- Nació Paul Verlaine, poeta lírico francés, perteneciente al movimiento simbolista. En castellano, el modernismo no puede entenderse sin la figura de Verlaine. La obra de algunos grandes poetas del ámbito hispánico, como Rubén Darío, Manuel Machado, José Martí, Pablo Neruda, son consecuencia directa o indirecta de la del poeta francés. 1853.- Nació Vincent Willem Van Gogh, pintor neerlandés, uno de los principales exponentes del postimpresionismo. Pintó unos 900 cuadros (entre ellos 27 autorretratos y 148 acuarelas) y realizó más de mil 600 dibujos. 31 de marzo 1914.- Nació Octavio Paz, poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano, Premio Nobel de Literatura de 1990. Se le considera uno de los más influyentes escritores del siglo XX y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos. Su extensa obra abarcó géneros diversos, entre los que sobresalieron poemas, ensayos y traducciones. Experimentación e inconformismo pueden ser dos de las palabras que mejor definen su labor poética. Con todo, Paz es un poeta difícil de encasillar. Ninguna de las etiquetas adjudicadas por los críticos encaja con su poesía: poeta neomodernista en sus comienzos; más tarde, poeta existencial; y, en ocasiones, poeta con tintes de surrealismo. Ninguna etiqueta le cuadra y ninguna le sobra, aunque el mismo Paz reconoció que en su formación "fundamentales fueron los surrealistas, con quienes hice amistad en el año 46 ó 47, que en esa época estaban más cerca de los libertarios". Después de la preocupación social, presente en sus primeros libros, comenzó a tratar temas de raíz existencial, como la soledad y la incomunicación. Una de las obsesiones más frecuentes en sus poemas es el deseo de huir del tiempo, lo que lo llevó a la creación de una poesía espacial cuyos poemas fueron bautizados por el propio autor con el nombre de topoemas. Esto es lo que significa poesía espacial: poesía opuesta a la típica poesía temporal y discursiva. Se trata de una poesía intelectual y minoritaria, casi metafísica, en la que además 2 de abril 1834.- Nació el escultor francés Frederic-Auguste Bartholdi, autor de la estatua de la libertad en Nueva York. 1891.- Nació Max Ernst, un artista alemán nacionalizado francés considerado figura fundamental tanto en el movimiento dada como en el surrealismo. A lo largo de su variada carrera artística, Ernst se caracterizó por ser un experimentador infatigable, utilizando una extraordinaria diversidad de técnicas, estilos y materiales. En todas sus obras buscaba los medios ideales para expresar, en dos o tres dimensiones, el mundo extradimensional de los sueños y la imaginación. 3 de abril 1682.- Murió Bartolomé Esteban Murillo, un pintor barroco español. Formado en el naturalismo tardío, evolucionó hacia fórmulas propias del barroco pleno con una sensibilidad que a veces anticipa el Rococó en algunas de sus más peculiares e imitadas creaciones iconográficas como la Inmaculada Concepción o El Buen Pastor en figura infantil. 1924.- Nació el actor Marlon Brando. A lo largo de su carrera, recibió múltiples reconocimientos por sus logros actorales, entre ellos dos premios Óscar, dos Globo de Oro y tres BAFTA. Fue el más relevante discípulo del Actors Studio, donde estudió el método Strasberg. Se convirtió en actor de teatro a mediados de los años cuarenta y en actor de cine a comienzos de los cincuenta. Se hizo conocido por sus intervenciones en películas como Un tranvía llamado deseo, Viva Zapata!, Julio César y On the Waterfront, entre otras. The Fireside Angel (1937), obra de Marx Ernest.
© Copyright 2026