AGORA 29 de marzo.indd

12
Ágora
PLAZA CULTURAL DE
Evocaciones
musicales
De lejos y a mi alrededor
Don Manuel
Sánchez Silva
Algo de Colima de “antier”
Carlos Caco Ceballos Silva
INVIERNO 1997. Mucho recuerdo las carreras de caballos en la
calzada Galván, las que casi siempre
se realizaban entre las caballerías de
los ranchos y de las haciendas de la
región. Se cruzaban apuestas entre los
dueños y los simpatizadores de los
caballos como de los jinetes, lo mismo
que las carreras de automóviles que se
realizaban en los llanos del Peregrino,
sin faltar, desde luego, las reinas con
sus chambelanes; como yo era de los
menores nunca fui chambelán en estos
eventos, pero sí me gustaba muchísimo
admirar la belleza y el donaire de las
reinas que casi iban de manolas o de
chinas poblanas. Desde luego, también
había carreras de automóviles de Colima
a Manzanillo, recordando una que fue
de mucho renombre, uno de ellos era
José Quevedo y otro Enrique Rivera,
ambos jóvenes de 25 años que hicieron volar a sus coches en una cerrada
competencia, llegando a Manzanillo
en una hora y quince minutos, sin
que afortunadamente sufrieran algún
percance por las altas velocidades que
tuvieron que desarrollar en un camino
de curvas cerradas, subidas y bajadas
pronunciadas y solamente de terracería.
No recuerdo quién llegó primero, pero
la diferencia fue tan pequeña, que el
jurado los decretó empatados.
Mucho recuerdo los mentados
barrios, como el del “Agua Fría”, el
de la “Salud”, el de la “Campana”, y
sobre todo a los del “Cuervo” y a los
del “Manrique”, que presumían de muy
valientes, por lo que nunca incursionábamos por esos rumbos en busca de una
colimota rodillona.
Por aquellos tiempos, a los médicos, la gente, es decir, todos nosotros,
les llamábamos “matasanos”; a las
parteras les decíamos “comadronas”;
a los ingenieros, “mide- calles”; a los
abogados, “picapleitos; a los que tenían
título, pero que llevaban asuntos a los
juzgados y por supuesto más listos
que los que tenían diploma, les decían
Se cruzaban apuestas entre los dueños
y los simpatizadores de los caballos
como de los jinetes, lo mismo que las
carreras de automóviles que se realizaban
en los llanos del Peregrino.
DIRECTOR GENERAL: ARMANDO MARTÍNEZ DE LA ROSA
(3 de julio de 1960)
Ágora
VIÑETAS DE LA PROVINCIA 6
“guizacheros”; a las droguerías actuales
las conocíamos como “boticas”, y a
los encargados “boticarios”; a los que
surtían de agua fresca, “aguadores”,
que nos la trían en cántaros de barro
cargados en burros con armazones de
madera y cuero, donde venían colgados
tres cántaros de cada lado.
Una palabra muy socorrida era
“nango”, que le endilgaban a cualquiera
que hiciera una tontería; “pediche”, a los
que pedían algo sin mucha necesidad;
“pasguato”, a los que exageraban su
flojera; “taralailo”, a los que no les agradaban las del sexo lindo; “menjurje”,
cualquier remedio que entre el pueblo
lo usan para friegas; “común” era el
nombre como todo mundo le llamaba a
los excusados, por ser el lugar que todo
el mundo, ricos y pobres lo compartían;
“calandrias”, los coches de caballos que
tenían su “sitio” frente a Catedral.
Mi abuelo Manuel, como lo he
platicado en otra ocasión, era muy
partidario de cualquier evento, ya sea
corrida de toros, compañías teatrales o
excursiones, encontrándome entre mis
viejos papeles una carta del señor José
Lewis, remitida desde Guadalajara el
9 de junio de 1901, donde le dice que
siendo representante de la compañía
de zarzuela “Blanca Covini”, le ofrece
que al paso para Manzanillo, y mientras llega el vapor que los conducirá a
Sinaloa, podrán trabajar en Colima una
temporada de seis días, agregando que
el personal femenino es muy atractivo
y el masculino de mucha categoría, y le
COORDINADOR: JULIO CÉSAR ZAMORA VELASCO
Imágenes: Fotos de Archivo.
Correo: [email protected], [email protected]
pide que le conteste a la mayor brevedad
al Hotel Colón de aquella ciudad, que
desde entonces ya se le conocía como
la Perla del Occidente. Y otra carta del
señor Manuel Rivelo, fechada el 5 de
octubre e 1902, dirigida al señor don
Alberto G. Larios, preguntándole si sería
factible llevar al Teatro Santacruz (hoy
teatro Hidalgo) al notable transformista
italiano “Aldo”, suplicándole le diga
con franqueza si sería negocio para una
temporada de cuatro días, suplicándole
ver al Sr. Don Manuel Ceballos, pues
seguro con el tendrán éxito las funciones
y tener el placer de conocerlo.
Recuerdo que allá por la década
de los treinta, nuestros amigos mayores,
tan admirados por nosotros jóvenes de
veintitantos años, trajeron del Canadá
dos canoas estilo indio por los meses de
noviembre y diciembre, cuando los ríos
todavía llevaba mucho agua, las bajaban,
a mí me tocó, una vez que bajaron al río
Armería, Eduardo Brun, Carlos Schulte,
Jorge Álvarez y El Culiche, pues me
encargó Eduardo que tomara películas
con su cine Pathe, y en esa ocasión pudo
haber habido una tragedia, pues la canoa
de Eduardo, por un error de cálculo o
valentía, se atrevieron a meterse al mar
en plena desembocadura, la ola verde los
volcó y el buen amigo Pancho Vizcaíno,
en unión de otros, lucharon para sacar a
los de la canoa. Recuerdo que esta fue
la última vez que excursionaron en los
ríos y las dos canoas fueron a parar a
los museos del recuerdo.
* Empresario, historiador y narrador. †
PLAZA CULTURAL DE
Domingo 29 de Marzo de 2015
2334
ESCRIBEN: Gabriel Gallo pág.2, Armando Polanco y Mónica Lavín pág.3, Leopoldo Barragán pág.4,
Norma Navarrete pág.5, Historia pág.7, Josafat Ramírez págs.8-9, Enrique Herrera pág.10,
Javier Chávez y Estela Muñoz pág.11 y Carlos Caco Ceballos pág.12
2
Ágora
PLAZA CULTURAL DE
11
Ágora
PLAZA CULTURAL DE
La poesía enseña porque transmite
sensibilidad, tan necesaria en este
tiempo: José Vicente Anaya
La última visita
Gabriel Gallo H.
Javier Chávez
Con aprecio para los compañeros
de viajepor los caminos de la escritura:
Miguel León Govea
y Christian Mora
Cerró sus ojos para mantener
vivo su sueño, pero el perfume
persistente lo obligó a abrirlos
nuevamente. Ahí estaba:
iluminada por la luz que
entraba por la ventana.
Seguía sonriéndole.
A través de la ventana, el anciano
observaba con los ojos entrecerrados los
árboles altos y deshojados por el frío. En
el piso, las hojas secas empujadas por el
viento formaban arabescos intrincados.
Eran incapaces de reconocer su muerte
y que la vida en este universo, es frágil
y fugaz.
Los párpados rojizos que cubrían los
ojos glaucos por la edad, estaban entornados la mayor parte del día, aburridos
de observar el mismo paisaje durante
semanas.
Por su mente se deslizaban sin
descanso escenas de su vida. El flujo de
pensamientos se había convertido en algo
tan monótono como el oleaje del océano.
Muy de vez en vez, aparecían historias
diferentes con una carga emocional extra;
de amor, aventura o zozobra, pero con más
frecuencia de tristeza y soledad.
Por temperamento y propia decisión,
su vida había transcurrido en una gris
medianía, estuvo libre de sobresaltos y
peligros, pero también sin grandes logros
o satisfacciones. Ahí, recostado en aquel
rincón gris, en un hospital gris, de una
ciudad gris, como sucede con frecuencia
a quienes ven cerca el fin de su existir, se
preguntaba por el significado de la vida,
si esta tendría o no motivo o finalidad,
y en ese caso ¿cuál sería ese o la razón
del vivir?
En el suave bamboleo adormecedor
del transcurrir de las horas y días, se
vio obligado a reconocer que en ningún
momento de su vida había conocido la
felicidad. Épocas de tranquilidad y satisfacciones, sí, las había tenido, pero
¿cómo sería sentir la felicidad? Quisiera
sentirla tan solo un momento, se decía a
sí mismo, mientras el sueño iba tomando
posesión de su mente.
Un suave y tenue perfume hizo que
entreabriera los ojos. De pie, a su lado,
estaba una joven mujer. Su vestido era
sencillo y elegante, de fina hechura, con
el color preciso para hacer resaltar el
rostro perfecto de ella. El pelo recogido,
con aretes de esmeralda que hacían juego
con el color de sus ojos. Su nariz era recta
y su boca sonriente.
Cerró sus ojos para mantener vivo
su sueño, pero el perfume persistente lo
obligó a abrirlos nuevamente. Ahí estaba:
iluminada por la luz que entraba por la
ventana. Seguía sonriéndole. Y adivinando
sus pensamientos, para disipar sus dudas
acerca de su existencia, estiró su mano y
la colocó sobre la frente del anciano.
Al sentir la mano sobre su frente, lo
envolvió la paz y un sentimiento de alegría
como nunca antes había experimentado.
Los colores de la habitación tornaron a adquirir una brillantez que no había notado.
Giró su cabeza y vio el cielo de un azul
luminoso. Los árboles, a pesar de seguir
mostrando una tonalidad gris, parecía que
irradiaban de su interior la vida latente que
esperaba solo un poco de calor para brotar
incontenible, y cubrir las secas ramas con
una explosión de color y vida.
Como en éxtasis, volteó a ver a la
dama y preguntó:
-¿Quién es usted?
-¿No me reconoces?
-No. ¿Quién es? ¿Cómo llegó
aquí?
-No hables, es mejor vivir y sentir
este momento. ¿No crees?
En silencio, miraba alternativamente
a ella y al parque, asombrándose del más
simple
vuelo de las aves y a continuación
de la profunda tranquilidad y armonía
que emanaba de ella. De las manos que
cubrían la suya, sentía fluir un amor tibio y tranquilo, que fue impregnando su
magro cuerpo.
Perdida la noción del tiempo y
fijando la mirada en sus ojos verdes,
preguntó:
-¿Eres quien estoy pensando?
Ella con una suave sonrisa, asintió
ligeramente: Sí, soy la felicidad.
Con el corazón henchido de alegría,
el anciano cerró sus parpados, sintiendo
la tibieza de aquellas manos.
Unos momentos después, una voz
susurró en su oído: Pero… mi existencia
es efímera.
Al comprender lo que escuchó, abrió
lentamente sus ojos, para encontrarse nuevamente solo. Con un profundo suspiro
sus ojos se fueron cerrando.
Final II
-¿Eres quien estoy pensando?
Ella esbozando una sonrisa y agitando ligeramente la cabeza, lo negó.
-Entonces ¿quién eres?
-¿Realmente no lo sabes? -preguntó
con voz suave.
Pensando un poco, volteó a verla:
No esperaba que fueras así.
Hablando casi en un susurro, le dijo:
Vengo, por ti. ¿Me acompañas?
El anciano sintió y dibujando una
sonrisa, sus parpados se fueron cerrando
lentamente.
Una olfateada
de inteligencia
Estela Muñoz Hernández
Hay un cliché en los editores comerciales que dicen que la poesía no se
vende. Yo lo he cambiado. No puedo pensar que la poesía se venda o no, sino que
la poesía se lee y se entiende; la poesía está implícita en el pueblo, en el lenguaje
y en los juicios del pueblo mexicano, afirmó el escritor José Vicente Anaya (Villa
Coronado, Chihuahua, 22 de enero, 1947).
En entrevista con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, en el
marco del reconocimiento a su trayectoria que organizó el Instituto Nacional
de Bellas Artes, el poeta, editor, ensayista y traductor argumentó que Híkuri es
diferente, pues utiliza diálogos en lengua rarámuri intercalados en el poema y
tiene que ver con el sentido ético-espiritual, de convicción, por mencionar entre
ellos el respeto a la naturaleza y convivencia humana.
En la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, José Vicente
Anaya reconoció que actualmente “tenemos una poesía muy estancada, ya no va
para atrás ni para adelante, hay ciertos vicios de repetir formas que escribieron
poetas del pasado; en ese sentido hay poetas que no se renuevan también, es otra
verdad de nuestro tiempo”.
Dentro del ciclo Protagonistas de la Literatura Mexicana, el poeta y editor
de la revista Alforja refirió que “siguen estando en la poesía, a final de cuentas, los
mismos poetas, aunque los divulgadores e instituciones que desempeñan un papel
importante es donde se cultivan la divulgación y conocimiento de la literatura”.
Al recordar los orígenes del Movimiento Infrarrealista, corriente de la cual
formó parte y que es el eje de la novela de Roberto Bolaño Los detectives salvajes, refirió que “el infrarrealismo fue la continuación del periodo de rebeliones y
búsquedas por parte de los jóvenes que sí queríamos cambiar totalmente al mundo.
No lo veo como un fracaso que se diga que no lo logramos, sí hay un cambio muy
grande del mundo a partir del 68, y lo hay en México”.
Acompañado de familiares, colegas, amigos y paisanos, José Vicente Anaya
comentó que Híkuri, el cual es el poema más extenso en su obra, ya va en su novena
edición, por lo que en breve saldrán otros mil ejemplares a la venta en las librerías
de México, sumando 19 mil a lo largo de 27 años desde su publicación.
Al referirse a Híkuri, afirmó que hay algo especial en esa poesía, pues
precisó que híkuri es el nombre en wixarika (huichol) del peyote, el cual es un
enteógeno, y en el uso ritual rarámuri es una manera de introspección, de conocerse a uno mismo. “En mi caso, lo experimenté con un chamán tarahumara y
creo que ese momento fue determinante y ahí nace ese poema largo, el cual es el
más divulgado de mi obra”.
Además, señaló que el poeta nunca deja de escribir y “estoy escribiendo y
tengo cuatro poemarios inéditos, de los cuales uno se editara a mediados de mayo.
Son poemarios en lo que me transformo y transformo mi lenguaje.
“La poesía implícitamente nos invita a entrar en ella, como si entráramos
en otro lugar, en otro país, en ese sentido nos enseña, porque transmite sensibilidad también, que es necesaria en este tiempo. Precisamente la criminalidad
que se registra actualmente se debe a que estamos muy lejos de una verdadera
sensibilidad, hemos perdido el aprecio de lo que es humano, y no sólo en México, podemos pensar en las guerras de Oriente o la violencia en otros sentidos”,
agregó en clara alusión a los asesinatos registrados en Estados Unidos por parte
de las fuerzas policiales.
Había saboreado miles de olores de distintos individuos, sin distinguir edades, sexo o
creencias. Carolina atesoraba este peculiar hábito,
pues para ella el olor de las personas le concedería
la inteligencia de las mismas.
En una ocasión, cuando Carolina gozaba
de la infancia, a los 6 años olfateó en secreto a
cinco compañeros de su salón de clases, con el
objetivo que le trasmitieran un poco de su conocimiento. Ese día la maestra Chabela aplicaría
examen de español.
Cabe mencionar que la profesora esperaba
la jubilación y el descanso de sus actividades por
sus años de servicio; no veía acertadamente sin
sus anteojos que extravió la noche anterior, así
que al calificar el examen de Carolina colocó
la máxima calificación con pluma roja en una
esquina del examen, acto que impulsó a la niña
creer más en su extravagante práctica.
Por cuestiones quizá de la exacta alineación
del Universo o la casualidad de la existencia, el
raro mecanismo de Carolina funcionó durante
varios años. El día de conferencia acerca de las
diferentes especies de árboles existentes en la
región, tema que no conocía ampliamente la joven,
quien previamente antes de comenzar olió a dos
de sus compañeros, esto no fue suficiente, ya que
fue un total fracaso la plática y Carolina se sintió
apenada, confundida y enojada; su costumbre ya
no trabajaba en la realidad de la vida.
Así que aferrada a su pensamiento, a los
7 días volvió a oler a cinco personas más en su
presentación de oratoria, en la cual únicamente
diez personas asistieron y aplaudieron por “educación artificial” y con expresión de no entender
el discurso de Carolina, pero sus manos golpeaban sutilmente formando un sonido de apruebo;
en ese momento la dama volvió a creer que si
olisqueaba a la gente, ella dominaba el poder de
comer el intelecto.
Todos poseemos el privilegio de creer lo
que se nos plazca, aunque lo que creamos no
sea verdad, verdad que no existe, pues para lo
que a un ser considera verídico, para el otro
es irreal.
10
Ágora
Chiapas
Desde la azotea de la casa de Ángeles
PLAZA CULTURAL DE
PLAZA CULTURAL DE
(Primera parte)
Armando Polanco
Enrique Herrera González
Ser feliz es bastante fácil: disfruta
en cada momento con lo que haces, y da gracias siempre por estar vivo.
Gracias a la creatividad de nuestros brillantes
legisladores, ¡y que se nos vino otro puente! (días de
asueto con goce de sueldo para los burócratas y fauna
política/burocrática nada más, en fechas que para ellos
son de “guardar”), correspondiente al 21 de marzo, por
ser cumpleaños del Sr. Benito Juárez, y, así sumándonos
al jolgorio oficial dejamos que Tláloc vaciara toda el
agua que traía contenida en su divinita vejiga sobre
nuestro entrañable Colima, mientras nosotros (nuestros grandes amigos Sergio y Zoila Orozco, y Mary
mi esposa y su servilleta) corremos a Chiapas en un
viaje de ensueño.
Allá pudimos constatar que el calor de Tuxtla
Gutiérrez, capital de Chiapas, alterna con el frío de San
Cristóbal de Las Casas por sus diferencias de altura
(MSN), provocando un encuentro de estados anímicos
y térmicos muy agradable que hicieron las delicias de
nuestra alma enamorada al 100 por ciento. Llegar a
ese paraíso ya es un folclor, pues sus gentes trasmiten
alegría y amor con el colorido de sus orgullosas y bellísimas vestimentas, pero constatan lamentablemente
con la pobreza extrema de muchas comunidades que a
pesar de vivir en zonas de recursos naturales espléndidos, siguen siendo objeto de explotación por algunos
vivales, sin embargo, a pesar de ello el ambiente es de
fiesta continua, pues cada quien ha aprendido a vivir
de la belleza del lugar en un multiquehacer de tantas
actividades que llevan a las delicias de lugareños y los
visitantes.
Nos hospedamos y agenciamos de un guía extraordinario que nos llevó primero a comer a un lugar
típico de la región llamado “las pichanchas”, donde la
comida regional, la marimba y el pumpo (bebida con
jugo de piña, vodka y otros brebajes, se sirve en un bule
con el escándalo de una campana para que los demás
se asombren de ver a los brutus que toman tal amansa
burros) son el ingrediente principal, amén desde luego
de los moles, enchiladas, chiles rellenos y cochi (cerdo)
en pipián. De ahí nos fuimos a la plaza de las marimbas
donde un grupo de excelentes músicos interpretan melodías que invitan a bailar y a desinhibirse al compás
de danzones y música de la región.
Al día siguiente, después de desayunar opíparamente un bufet de comida regional, nos fuimos,
guiados y transportados por nuestro guía a recorrer los
5 miradores que desde una montaña aledaña a Tuxtla,
permiten ver un panorama de ensueño, donde el principal
protagonista es el Cañón del Sumidero (cañón de paredes
perpendiculares que alcanzan los mil metros de altura).
Esta formación es producto de millones de años por la
acción abrasiva del torrente acuoso del río Grijalva, y
que en su boca sur desemboca en el embalse artificial de
la presa hidroeléctrica Manuel Moreno Torres, conocida
popularmente como Presa Chicoasén. Nos embarcamos
luego para hacer el recorrido de aproximadamente dos
horas en las aguas del río, hasta la mencionada presa que
tiene una profundidad de mil 200 metros, cuya fuerza
hidroeléctrica genera energía de tres cuartas partes de
las necesidades de nuestro país y adicionalmente vende
3
Ágora
remanentes a Guatemala.
Al terminar el recorrido y ya entrados en mareos,
nos fuimos a Chiapa de Corzo, donde comimos en el
restaurante “Jardines de Corzo”, que tiene un bufet con
más de 50 platillos regionales, toda una delicia, y está
amenizado con una marimba que, con todo y desparpajo
nos puso a bailar como niños en fiesta con piñata, y al
ritmo de esa música, los mezcales, la comida y el ambiente, hubo un momento en que no nos ubicábamos ni
entendíamos si estábamos en la tierra o en el cielo.
Luego de recorrer el pueblo, subir al campanario
de la iglesia y comprar artículos de la región, regresamos a nuestro hotel, para cenar ligero y descansar. Al
día siguiente, temprano salimos hacia San Cristóbal,
por la carretera vieja, llegando primero a un nicho de
belleza llamado el bufadero que es una cascada de
aproximadamente 70 metros de altura que vierte un
torrente de agua cristalina sobre unas pilas, formadas de
enormes piedras de contorno suave y dan lugar a su vez
a estanques de albor brillante, que invitan a sumergirse
y fundirse en ese paraíso. Todo limpísimo y muy bien
cuidado por los habitantes del lugar. De ahí seguimos
hacia nuestro destino serpenteando una carretera llena
de vegetación con ruido de guacamayas y otros pájaros
que amenizan el espíritu en sincronía con la eternidad. Al
ir ascendiendo, pronto nos encontramos con múltiples
poblados indígenas arrinconados, cual nidos de pájaros
entre los pinos y abetos, con casitas de adobe y madera
que semejan postales de calendarios antiguos llenos
de misterio, historia y costumbres, que nos llenan de
inquietudes, pues niñas, ancianos y adultos, transitan
unos por la carretera con cargas de leña a sus espaldas,
ceñidas por amplias bandas de tejidos propios sobre la
frente de su cabeza, vestidos con limpísimos atuendos
bellamente bordados con hilos multicolores, muy bien
combinados que portan orgullosamente y recorren el
camino cuesta arriba descalzos. Cultivos de granadas
por las laderas, borregos lanudos y breves áreas de maíz
y hortalizas; mujeres tejiendo sentadas en el suelos,
armadas de grandes bolas de hilos multicolores que
entremezclan magistralmente para producir las formas
extraordinarias de sus telares.
Llegamos a una población llamada Zinacantán,
lugar de telares, donde los tejidos son la fuente mayor
de ingresos de la población enclavada entre pinos y
planicies, y las mujeres de todas las edades transforman
las bolas de hilos en verdaderas obras de arte. Comimos
ahí en una cocina humilde pero limpísima tortillas del
comal cocinadas con leña, con frijoles negros y queso
doble crema, amén de chile bravísimo, unos tacos que
si se bautizaran serían sin duda “tacos kentuchin”, riquísimos. Sumado todo ello a una taza de café humeante
que en esa región se produce en grandes volúmenes.
Partimos luego hacia San Juan Chamula, población
cuyos habitantes utilizan sus extraordinarias vestimentas
con mucho orgullo, y su material de elaboración muestra
el linaje o la jerarquía de quien la porta. Cuenta con
un templo de estilo colonial construido bajo la dirección
de Dominicos, allá por el año de 1540, y no tiene bancas
para sentarse, pues los habitantes oran de rodillas y crean
una atmósfera mística muy especial al realizar rituales
que son mezcla de la evangelización del siglo XV, con
las creencias religiosas prehispánicas. El templo está
decorado con velas multicolor de diferentes tamaños, y
en particular en el piso, que está alfombrado por ramas
de pino, que crujen al pisarlas y desprenden un aroma
a incienso natural, suelen encontrarse hileras de velas
en áreas de 1 a 2 metros cuadrados que limpian para
adherirlas por los practicantes con su propia parafina,
previos a su ritual de oración. Curiosamente, al terminar
sus oraciones brindan con una bebida que ellos elaboran llamada possh, que es un destilado a partir de un
fermento que tiene como base el maíz, con graduación
alcohólica arriba de los 40 grados Gay Lussac, y Coca
cola. La ornamenta de los santos es 100 por ciento
indígena, pues el cristianismo no pudo desarraigar tan
bellos atuendos (gracias a Dios).
Llegamos a la tarde a San Cristóbal, que te platico amigo, nos impresionó enormemente la belleza
del lugar, adoquinado de sus calles por piedra laja
en un 95 por ciento, muy limpias; con una población
aproximadamente de 190 mil habitantes, enclavada
entre los pinos con temperatura promedio de 15 grados
Celsius. Luego de hospedarnos en el centro de la ciudad,
salimos a visitar el museo del cacao, el del jade y el de
artesanías, para luego comer en otro restaurant típico
de la región. Ahí, al arrullo de la marimba concluimos
nuestra comida con café colado de la zona y possh en
abundancia. Para digerir, tal banquete, salimos a caminar
por las calles llenas de folclor y colorido, rodeados por
desgracia de un enjambre de vendedores de artículos
elaborados manualmente por los lugareños, pero pronto
aprendimos de los turistas extranjeros que circulaban
como nosotros a decir; “no gracias, muy caro” y listo.
Había grandes contingentes de turistas sobre todo europeos, de Portugal, Francia, Italia, Alemania, que, al
igual que nosotros, se veían asombrados por la belleza
natural del lugar.
Ya por la noche, recorriendo uno de los varios
andadores compuestos de muchas calles exclusivas
para peatones, llenas de restaurantes, cafés, tiendas con
artículos de todo tipo, boutiques, música, riquísimas,
fuimos a tomar vino tinto al quiosco del parque principal, donde se encuentra la catedral, y fundidos con la
música chiapaneca que una gran marimba ameniza, con
canciones que sólo ahí es posible escuchar. Grupos de
turistas de todas partes del mundo llegaban, así como un
contingente enorme de bastoneras (señoras de la tercera
edad todas con bastón), que prontamente se pusieron
a bailar y poco faltó para que nuestro compañero de
viaje (Sergio) se integrara al grupo, donde él pensó
que solicitaban con urgencia la presencia masculina
y estaba puestísimo para ello. Por fortuna, la mirada
tierna y soñadora de su esposa lo detuvo y no pasó
a mayores. Regresamos, pues, salvos y sanos y rete
contentos a nuestro hotel, para descansar y tener energía suficiente para el recorrido del día siguiente. Pero
eso lo continuaré en mi próxima colaboración, porque
todavía falta lo mejor y es algo extenso, pues narro las
bellezas de los lagos, cascadas y bosques, amén de esa
población de ensueño llamada Comitán.
Comprendo que no hay en ellos más felicidad que
alegrarse y buscar el bienestar en su vida. 13. Y que
todo hombre coma y beba y lo pase bien en medio de
sus afanes; eso es don de Dios. Eclesiastés 3.12
¡Ah!, bella la vista desde la azotea de la casa
de Ángeles en Manzanillo. Una danza de luces en
un cielo dormido por el sopor y los barcos de papel
anclados, inmóviles, divagando entre su pericia en
alta mar o la obediencia a la ancla. El cielo desde
aquí es un manto con puntos brillantes, noches marinas, aéreas, saladas, lunáticamente amorosas en
las que las estrellas se desprenden instintivamente
y caen en nuestras manos; se quedan en la punta del
dedo meñique, pulgar, índice, para deslizarse sobre
nuestros brazos.
Una de tantas noches allí, la luna, en un descuido
quedó adormecida en la palma de mi mano, momento para que las estrellas entraran por la ventana, se
colaran por debajo de la puerta, llegaran al patio, se
distribuyeran en fregador y cercaran el croto junto
a la pared de ladrillos y sigilosamente ingresaran al
cuarto de la mamá de Ángeles, doña Mariquita, quien
dormía plácidamente.
Mi curiosidad me obligó a no perderlas de vista,
las seguí hasta la puerta y me asomé creyendo haber
imaginado aquella reunión celestial, pero no, el cuarto
estaba iluminado como nunca vi; doña Mariquita
dormía obsequiada al descanso con un rictus bendito,
pequeñísimas partículas revoloteaban alrededor de
su recámara. Bella imagen aquella; nadie creería si
les dijera lo que presencié en ese entonces.
Luz María, Marisol, Hugo, Manzo, Bere, Martín, Norma, Claudia y Ana Celia seguían cantando,
embriagados de paisaje nocturno desde la azotea
de la casa de Ángeles en Manzanillo. Desde casi el
cielo, tras subir muchas peldaños, tras muchos respiros sofocados, desde allí se descubría la verdadera
felicidad. Me uní a la algarabía con mis hermanos.
Desde mis adentros quise armar poemas ligeros,
carentes de toda lógica, soberbios, pero desistí por
amor al paisaje.
El señor tiempo nos lanzó bostezos, pero la
magia se imponía, besé con ímpetu el panorama
mientras las voces, los gritos, el baile, las risas y
uno que otro manotazo por ilimitada alegría me
desprendía; intenté armar un pequeño cuento con
el mar y la azotea de la casa de Ángeles, pero lancé
mi inspiración por la ventana que da a la cocina, allí
donde reposa el comedor con ocho sillas de madera
y su florero al centro con crisantemos amarillos; me
acerqué a la orilla de la azotea para indagar otros
paisajes y encontré otras formas, otras atmósferas,
diversos tonos, fijé mi vista hacia el malecón, el
jardín, la quietud del mar y los reprimidos barcos de
papel; la figura de alguien a lo lejos me hizo cambiar
de perspectiva, era una mujer frente al mar, me dije
a mí mismo que se trataba de una poetisa para así
calmar interrogantes inútiles, vestía una blanca túnica
y movía sus brazos al infinito, quizá llamaba a Medusa
o declamaba poemas de Safo; apenas aquella figura
desapareció de mi vista, agradecí la energía de nuestra
adolescencia, nuestro compañerismo y hermandad
coincidente al estudiar letras y comunicación, y el
eterno retorno de nuestras risas, hilo vivencial que
nos aligera muchos pesares; pensando esto el paisaje adquirió nuevas formas y cada uno de nosotros
experimentó calladamente sensaciones que entraron
por los sentidos, enredándose en algún recoveco de
nuestra memoria, recuerdos gratos como veces fueron
las estancias en casa de Ángeles en Manzanillo, y su
consabida bienvenida, igualada por las maternales
atenciones de doña Mariquita, su amadísima madre,
miel que con ellos celebro y festejo.
Dorar la píldora
Mónica Lavín
Cómo lograr una larga fila de lectores
Lo vi con mis propios ojos. Fue en FILEY, la
Feria del Libro y la Lectura de Yucatán, en la ciudad
de Mérida el fin de semana pasado. Una larga fila de
jóvenes serpenteaba entre los “stands” editoriales.
Me dio enorme curiosidad saber a qué se debía
esa inacabable línea que aún no llegaba a su fin. Había
visto algo semejante y muy conmovedor a la muerte
de Carlos Fuentes frente al Palacio de Bellas Artes,
también para conseguir el autógrafo de Saramago,
de manera previsible frente a taquilleros televisivos,
también con Xavier Velasco y José Agustín, lo mismo
que Francisco Martín Moreno. Lo podía suponer de
un autor como Paulo Coelho o Jorge Bucay. Pero no
era ninguno de ellos, todos los chicos llevaban en su
mano un libro azul o un amarillo, ambos títulos de
Benito Taibo: “Persona normal” y “Desde mi muro”.
De verdad me emocioné. La literatura podía estar en
el gusto de esa cantidad de jóvenes lectores, porque la
mayoría lo eran. La literatura mexicana además. Pensé
que se debería a la presencia de Benito Taibo en el
noticiero matutino de Radio UNAM, que invita a las
voces de especialistas sobre temas actuales y difunde
noticias, y donde Taibo y Juana Inés Dehesa deleitan
con su calidez y naturalidad. Pero además de ello, era
otra la razón. Lo supe después, cuando Benito Taibo
no apareció en la cena a la que estábamos invitados
algunos autores. Pensé en que probablemente se le
habría inflamado la mano de tanto firmar y la quijada
trabado de tanto sonreír. Alguna vez vi a Julio Frenk,
cuando era secretario de Salud, con la mano en cabestrillo. Tanto saludo había acabado por lastimarlo.
Tal vez Benito Taibo pagaba aquella noche el precio
Los “booktubers” son
chicos jóvenes que comentan
libros para la red, se graban
en video y suben su comentario
y van cosechando seguidores
en YouTube.
de la notoriedad. Así que fue hasta el día siguiente,
al cierre de FILEY, que en sólo tres años y bajo la
dirección de un apasionado de la gestión cultural
como Rafael Morcillo ha convocado la sed lectora
de manera espléndida, que me enteré. El fenómeno
“booktuber” había alcanzado a Benito Taibo.
Los “booktubers” son chicos jóvenes que
comentan libros para la red, se graban en video y
suben su comentario y van cosechando seguidores
en YouTube. De alguna manera, más allá de lo que se
proponen las casas editoriales con las estrategias de
visitas a medios por parte de los autores, de alguna
nota crítica que pueda salir en los escasos medios
donde se publican, este proyecto autogestado por
jóvenes que surgió en Inglaterra, está siendo una
estrategia espontánea, fraternizadora y efectiva. Algo
así como lo que Oprah Winfrey logra en Estados Unidos a través de sus recomendaciones de libros. Una
audiencia amplia se siente a gusto con los comentarios
de jóvenes que tienen 25 años en promedio y que
ya han sido invitados en varios foros a dar pláticas
sobre cómo hacer estos videos.
El comentario de libro de alguna manera institucionalizado, o hecho a base de lo que comenta
el autor y no el lector del libro (como sucede en la
mayor parte de las entrevistas de radio y televisión)
ha dejado de tener el efecto que en otros momentos
tuvo, los espacios donde se publica la crítica formal
son escasos y para iniciados. El lector ha tomado la
palabra, el lector joven, y lo ha hecho a través de un
medio en que se mueve como pez en el agua y por
lo tanto puede tener ideas más audaces y efectivas
antes de que el programa, proyecto, iniciativa sea
aprobado y apoyado por empresas o instituciones.
Habrá que cuidar que el fenómeno “booktubers”
no pierda esa frescura de no tener que quedar bien
con nadie, de ser lector y comentar libros, quizás de
inaugurar otras formas de un viejo oficio desde la
frontera del gusto lector. Y ese es un gusto que se
forma enfrentándose a los libros, desde las lecturas
más simples o sagas de aventuras hasta las más sutiles
y riesgosas en su forma.
El contagio de boca a boca no miente porque
obedece a la relación emocional con el libro. Tal
vez estamos de cara a la formación de nuevos comentaristas de libros, lo que sí es cierto, como lo
demostró esa fila larga y paciente que esperaba la
firma de Benito Taibo, es que los jóvenes sí leen.
Son los puentes entre el autor-libro y lector los que
provocan el encuentro. La mano adolorida de un
autor firmando lo puede confirmar.
4
Ágora
PLAZA CULTURAL DE
Ágora
PLAZA CULTURAL DE
Conversando con Werner Ruzicka
Leopoldo Barragán Maldonado
Corría el año 1996 cuando todos los sábados madrugaba para trasladarme a la Perla Tapatía y asistir a las
clases de alemán en el Instituto Goethe, entonces ubicado
en la calle Morelos, cerca de la Avenida Chapultepec.
En dicho centro conocí a mi maestro Werner Ruzicka,
a quien siempre escuchaba con interés no solo debido a
la energía y entusiasmo para enseñarnos aquel idioma,
sino además por su vivaz didáctica al introducir en las
clases diversas temáticas filosóficas, literarias, históricas y religiosas. No era para menos, porque Werner a
la edad de 16 años se inició en el yoga profundizando
el orientalismo que lo llevó en tres ocasiones a estudiar
dicha disciplina en monasterios budistas de Sri Lanka
y Tailandia; asimismo, estudió filosofía y arte teatral en
Graz y Viena, desempeñándose en su patria austriaca
como actor y director de teatros. En 1971 se incorporó
al Instituto Goethe de Guadalajara, montando con sus
alumnos cerca de 50 obras. Diez años más tarde recibió
diversos premios como el mejor director teatral a la vez
hecho de haber recurrido a textos de autores revisionistas,
varios de ellos encarcelados, fue motivo para que algunos
sinodales condicionaran su voto a reserva de que los
retirara de mi investigación, circunstancia sorprendente
para Werner, y normal para quien estas líneas escribe.
El pasado viernes 13 de marzo, tuvimos la oportunidad
de volvernos a encontrar, desayunar y comentar su
último libro titulado Actuación y meditación, el actor
en busca de sí mismo” (2011), y desde luego conversar
un poco acerca de la relación que se establece entre el
actor, la meditación y la actuación, ya que para él “lo
más importante es que el artista tenga una base sólida,
de meditación, reflexionar sobre sí mismo, de conocer
su propia mente y luego aplicarlo a un arte; en mi caso
la aplico al teatro, porque el teatro es un arte diferente, si
lo comparo con el músico su instrumento lo afina, luego
lo toca, y cuando termina de tocar quita el instrumento,
él no es el instrumento; en el caso del actor él mismo
es el instrumento, tiene que trabajar su cuerpo, a través
Yo vengo de la escuela de Bertolt Brecht, tenía dos fases, una fase
del expresionismo alemán y luego empezó a estudiar marxismo,
tiene un mensaje disfrazadamente político; entonces vine a
México y comencé con este tipo de obras con mensaje político.
que ganó el concurso para dramaturgos en el Festival
Cervantino celebrado en Guanajuato, aunque el premio
no lo recibió debido a cuestiones de nacionalidad. Werner
impartió en el Centro de Actores y Autores de Occidente
(CAAO) de Televisa Guadalajara las materias de historia del teatro, análisis de textos, actuación, expresión
corporal y vocal. En dos ocasiones ha sido becario de
CONACULTA, y tiene más de dos décadas trabajando
en cuentos de contenido espiritual, su sensibilidad para
abordar estos temas lo condujo a narrar semanalmente,
durante dos años, los “Cuentos para despertar” en TV
Azteca Jalisco. Una de las especialidades de Werner es
la sátira religiosa como lo plasma en sus obras De la
tontería de la Cruz, narrada en alemán, y El evangelio
erótico de María Magdalena, versión en inglés.
Ciertas afinidades ideológicas y filosóficas con
Werner, en especial Nietzsche y Cioran, generaron una
relación de amistad que actualmente seguimos cultivando; en dos ocasiones lo invité a participar en la Semana
Cultural Alemana que con el apoyo del Consulado y la
Embajada Alemana en México, organizamos al interior
de la Asociación de Estudios Germánicos. La primera
vez que estuvo con nosotros presentó su monólogo La
caravana, representando a un derviche que, entre sus
alardes de sabiduría, exclamaba: “No soy político que con
un mugre sueldo de burócrata, se hace multimillonario
en sólo seis años. Como Jesús que de cinco panecitos
sacó cinco mil”. Por cierto, el primer escrito que leí de
mi maestro fue El Evangelio de Santo Tomás.
Werner siente atracción por nuestro Estado, y
Comala es uno de sus lugares favoritos. La penúltima
vez que trabamos conversación le comenté la censura
bibliográfica de la que fui objeto cuando preparaba mi
tesis doctoral en Ciencias Sociales, ya que por el sólo
del cuerpo hace visible lo que pasa en su mente, trabaja
su voz y su respiración. En la meditación uno empieza
a distanciarse de su cuerpo, para muchas personas eso
es imposible”.
Degustando unos exquisitos chilaquiles nos adentramos en la charla preguntándole de qué manera concebía
el arte, a lo que contestó: “lo digo con una sola palabra:
creatividad; yo creo algo que no existe, en este caso creo
un personaje en el teatro que es ficción”. La creatividad
a la que se refiere Werner está vinculada con la vida
espiritual, en la página 15 del mencionado texto, leemos:
“Hace muchos años un maestro espiritual me dijo: ‘si
quieres seguir un camino espiritual, primero debes dejar
el teatro, porque el teatro y la espiritualidad no se pueden
combinar’. ¿Y qué hice? Mejor dejé a ese maestro”. En
la obra de Werner encontramos un mensaje muy claro,
ya que está escrita para aquellos que comparten la idea
de que la actuación y la meditación se corresponden, ya
que por “la meditación conoces el funcionamiento de tu
mente, porque nos identificamos con lo que pensamos, nos
identificamos con los conceptos que nos metieron en la
cabeza y ni siquiera son nuestros; en la meditación haces
un distanciamiento, ahí pasa la corriente de conciencia y
tú lo ves como si fuera un río, te vuelves un observador
del funcionamiento de tu mente”.
La meditación viene a ser para él un criterio para
distinguir los tipos de teatro: “generalmente es una relación entre un persona que representa algo y hay un público
en el que crea la ilusión teatral, cree que tú eres Hamlet,
por ejemplo. Hay una transmisión de una fuerza mental
que mueve algo en las cabezas de la gente. Yo siempre
he manejado un teatro con mensaje, en Guadalajara fui
el primero en iniciar con el teatro político en los años 70,
hasta que se hizo muy difícil, me cerraron los teatros. Yo
vengo de la escuela de Bertolt Brecht, tenía dos fases,
una fase del expresionismo alemán y luego empezó a
estudiar marxismo, tiene un mensaje disfrazadamente
político; entonces vine a México y comencé con este
tipo de obras con mensaje político, y tuvimos la ilusión
de poder hacer algo de influencia y cambio a través del
teatro político; en ciertas ocasiones nos invitaron grupos que estaban en huelga y presentábamos obras para
levantar el ánimo, eran experiencias tremendas porque
era gente pobre”.
Werner nos cuenta que con el arraigo de las discotecas, la gente empezó a perder el interés sobre el teatro
político, los jóvenes ya no tenían interés en nada social,
por lo que buscó otra opción para hacer teatro, y ésta fue
lo sexual, dice Werner: “lo sexual siempre funciona, hice
por ejemplo La ronda, son diez escenas, el hombre en
la segunda escena va con otra mujer, ésta mujer va en
otra escena con otro hombre, y al final se cierra…era
un exitazo lo sexual, pero luego me enfadé”. Uno de los
rasgos esenciales en la transición escénica de Werner es
el conocimiento de las culturas orientales, en su texto encontramos que en primer lugar destaca el budismo porque
“no es religión y no requiere ninguna fe. La meditación
budista se basa en la realidad. No requiere que uno crea
en mitos no comprobables, ni en dogmas impuestos por
una religión”; y en segundo lugar el tantrismo porque:
“No rechaza nada. Usa todo, hasta las emociones más
fuertes, e incluso el sexo”. Así pues, el tantra es la visión
que le ha permitido conciliar lo sexual con lo espiritual,
al respecto sostiene: “para mucha gente lo sexual es la
satisfacción de un deseo, medio animal. El tantrismo es
quizá la única corriente espiritual que incluye sexo, otros
caminos espirituales no incluyen sexo porque te atan la
vida, y el tantrismo te dice: ‘usa el veneno, se vuelve
medicina’. Escribí un diálogo que se llama Rito erótico,
y ahí está utilizando el sexo, porque en un acto sexual el
hombre es total, en otras actividades está a medias, pero
en un acto sexual utilizas la respiración, cabalgas la ola,
te excitas, se apaga, te excitas, se apaga, haces un acto
sexual muy prolongado que te carga de energía en lugar
de descargarte, entonces ahí está la conexión entre sexo y
espiritualidad”. Lo dicho por Werner no se aparta mucho
de que Cheryl Isaacson opina acerca del tantra-yoga: “si
se es consciente de la energía que el acto sexual desata,
éste puede ser uno de los caminos más rápidos que nos
conduzcan a la armonía espiritual…experimentar el
flujo de energías que se da entre la pareja, difundirlas
por todo el cuerpo en lugar de concentrarlas en las áreas
predominantemente sexuales”.
Ya para terminar nuestra conversación y cerrar el
triángulo de la temática, le pregunté qué pensaba de los
actores de teatro, y enfatizó: “Hay actores que dicen:
‘me gusta actuar’, para mí no es suficiente, actuar es
meditar, la actuación debe ser más interiorizada; por
eso casi no voy al teatro, gritan, lo vomitan y tratan de
convencer al público mientras más gritan; yo me inclino
más al teatro japonés que 7 de 10 partes están adentro
y 3 partes están afuera, son visibles, pero se requiere de
un público con ojos, que vea lo que sucede dentro del
actor, porque muchas cosas no se pueden transmitir, se
tienen que sentir, y gran parte del teatro comercial gritan,
mucha luz, muchos efectos, eso es un teatro para la gente
que solo quiere ver y escuchar”.
Avendaño y por David Barragán, luchador que había
representado a México en las Olimpiadas de Ámsterdam
en 1928. Ahí se encontraban los hoy legendarios Tarzán
López, Jack O'Brien y El Dientes Hernández.
El 21 de septiembre de 1933, durante el gobierno
del presidente Abelardo L. Rodríguez, se reinaugura la
Arena Modelo, renombrada al poco tiempo como Arena
México, propiedad del señor Salvador Luttheroth.
La lucha libre no tardó en establecerse en el
México de los años treinta, y comenzó a tener sus
primeros adeptos y a mostrar la naturaleza que adquiriría al mezclarse con la idiosincrasia mexicana. Sin
problemas, se comprendió pronto la regla esencial:
los luchadores técnicos se enfrentan a los luchadores
rudos; el atleta leal a las reglas de la batalla se enfrenta
a aquel que quiere llegar por el camino fácil al triunfo; limpieza contra artimaña, respeto contra traición,
ortodoxia contra ímpetu.
Durante la década de los años cuarenta comienzan
a consolidarse las rutas y circuitos de luchadores que se
presentaban en México, así como aquellos gladiadores
que nacían en otros estados de la República Mexicana.
Después de los años iniciales, los primeros ídolos y
villanos ya están bien identificados por el público, la
mayoría excelentes deportistas adiestrados en las artes
de la lucha al ras de lona, se puede decir que nacen
los gladiadores nacionales de la nueva república del
pancracio.
Los años cincuenta son de esplendor para la
lucha libre y fundamental para su consolidación
como industria cultural. Aparecen las primeras publicaciones especializadas en lucha libre, historietas
y foto historietas cuyos protagonistas eran El Médico
Asesino, Black Shadow, Cavernario Galindo, Gory
Guerrero, y la más sonada y duradera de ellas: Santo,
El Enmascarado de Plata, una revista atómica, editada
por José G. Cruz.
Sin duda, aquellos nuevos medios masivos como
la televisión y el cine tuvieron un papel fundamental
para la difusión mundial de la lucha libre mexicana.
Por su parte, la industria televisiva no quedó
exenta de presentar lucha libre en su naciente programación, tanto la televisada en directo a través de
Función de lucha libre en 1970, en Colima.
9
controles remotos como la
presentada tras adecuar sus
propias instalaciones y foros
en sus propios estudios.
El 12 de enero de 1952, se
realizó la inauguración oficial
del Televicentro con una función de lucha libre. A partir de
ese sábado los aficionados a la
lucha acudían a la televisora o se
congregaban frente a algún televisor para ver las luchas, cuyo
elenco estaba formado por El
Médico Asesino, Camilo Pérez
El Bulldog, Gorilita Flores, La
Tonina Jackson, Lobo Negro,
Enrique Llanes y Gardenia
Davis, entre otros.
Es memorable la corta,
pero impactante temporada en
Televicentro en la Cd. de México, de 1952 a 1954, orquestada
por Jesús Garza Hernández, don
Chucho, quien fue locutor, cácaro, promotor, poeta y conductor,
designado directamente por
Emilio Azcárraga Vidaurreta
para este proyecto.
Mientras tanto, su competidor, Canal 4, trasmitía
controles remotos los viernes
desde la Arena Coliseo, como
fue el caso de la lucha de apuestas más afamada del pancracio El luchador TNT (oriundo de Tecomán, Colima) contra Mil máscaras.
mexicano, máscara vs máscara
radiofónico Pedro El Mago Septién, todos ellos forde El Santo contra Black Shadow el 7 de noviembre
maron durante casi dos años, una de las más ilustres
de 1952, resultando vencedor el primero.
troupés del tele-catch universal.
La empresa de lucha libre formada en TelevicenPromotora Mexicana de Lucha Libre, se convirtió
tro se llamó "Promotora Mexicana de Lucha Libre",
en la primera competencia seria para la Empresa Mexiincorporando a la labor televisiva a gente del medio
cana de Lucha Libre (EMLL) de Salvador Lutteroth. En
luchístico como Don Chucho, el luchador y actor Wolf
ese tiempo, se dio una desbandada por parte de un buen
Ruvinskis, el ex luchador Marcelo Andreani; Jack
número de elementos del elenco de la EMLL, como
O'Brien en la dirección de cámaras y al comentarista
fueron los casos de los hermanos Llanes, Rubinskis y
O'Brien, lo que también influyó para el intercambio y
debut de nuevos luchadores en ambas empresas.
Sin embargo, las transmisiones de tele-lucha
fueron prohibidas desde 1956 y dejaron de transmitirse
por televisión en los canales 4, 5 y 2, que ya se habían
fusionado en una sola empresa, el Telesistema Mexicano, hoy Televisa. Sólo se transmitían en la ciudad
de Monterrey hacia finales de los sesenta.
"El Departamento del Distrito Federal, encabezado por Ernesto P. Uruchurtu, llamado el Regente de
Hierro, decidió prohibir las transmisiones. Según las
autoridades, muchos padres de familia habían acudido
a la regencia capitalina solicitando el cese de esos
programas porque sus hijos insistían en reproducir,
dentro de la sala hogareña o trepados en las camas
y enfrentando a hermanos y amiguitos, las llaves y
golpes que ejecutaban las estrellas del cuadrilátero,
en especial los topes supersónicos del Gorilita Flores
y el temible "doble golpe a las carótidas", patentado
por El Médico Asesino".
*Con textos de libros, revistas e infografías de
este deporte que son parte de la biblioteca particular
sobre la lucha libre mexicana de quien escribe esta
reseña.
8
Ágora
PLAZA CULTURAL DE
Ágora
PLAZA CULTURAL DE
Lucha libre, parte de la cultura popular mexicana*
(I/II)
Josafat Ramírez Mendieta
Como apasionado de este deporte de los encordados, así como tradición familiar, ya que mi familia
paterna ha sido parte de este mundo en la Ciudad de
México como aficionados, integrantes de las porras de
famosos luchadores en las arenas y otras actividades
afines. Esto se da porque viven cerca del coloso más
importante que es la Arena México, que popularmente
se le conoce como la catedral de la lucha libre. Vivir
esta cultura es tan apasionante que se vuelve
parte de tu vida, por ello te invito con este
texto a reflexionar sobre este espectáculo
deportivo, su transformación como industria
cultural y su papel como parte de la identidad
e historia mexicana.
A más de cien años de su llegada a México y 80 años de su profesionalización, la lucha
libre será abordada desde los antecedentes más
remotos de prácticas deportivas hasta llegar a
la época actual.
La lucha libre mexicana es algo más que
un simple deporte espectáculo. "El Pancracio
es una de las más exitosas y simultáneamente
tradicionales y contemporáneas industrias
culturales en México, y sus protagonistas, los
luchadores, son reconocidos internacionalmente como atletas de excelencia, pundonor
y calidad, dueños también de un misticismo
recubierto de misterio, sacrificio y entrega a
su público que acude a verlos a los cosos en
noches de catarsis colectiva".
"Son además los gladiadores mexicanos, intérpretes y legatarios de una escuela y
tradición propia del gremio consolidado en la
década de los años treinta del Siglo XX, pero
con remotos y vastos antecedentes históricos.
La lucha libre es también una actividad que
constantemente desafía las fronteras y límites
entre la realidad y la fantasía, es simultáneamente un rudo oficio lleno de crudeza como un
arte de fina ejecución, colorido, generador de
imaginarios, mitologías, argots y fetichismos,
que ha sabido transformarse con los tiempos,
deviniendo un legado intangible dentro de
la cultura y los espectáculos del México del
Siglo XXI".
Esta fusión se cultivó tal vez de manera involuntaria en pro del espectáculo principalmente en el
catch-as-catch-can francés desde principios del siglo
XIX, extendido después a otras regiones europeas,
donde los participantes debían ser excelentes atletas, con
capacidades elásticas y acrobáticas fuera de lo común,
además de poseer una presencia física impecable, marcada musculatura, agilidad, fortaleza y conocimientos
tres caídas.
Hacia el año 648 A.C., se introdujo una nueva
técnica llamada pankration (pancracio), mucho más
ruda, la cual se practicaba al ras de suelo; este es
el primitivo origen de lo que hoy conocemos como
lucha libre.
El naciente espectáculo del catch europeo y sus
trupés llegaron junto con las grandes oleadas de migrantes de finales del siglo XIX y principios del XX
a Estados Unidos; el catch floreció como una
gran industria que más tarde se transformaría
en el wrestling y se formarían compañías de
luchadores que viajaban continuamente a
México para ofrecer exhibiciones.
Entre 1896 y 1899 tuvo lugar un
encuentro "al catch-weyt (…) de lucha grecorromana, siendo la primera en forma y por
profesionales que se vio el siglo antepasado
en el desaparecido coso Bucareli de la Cd. de
México, entre el norteamericano Billy Clarck
y el siciliano Romulus, el hombre perfecto
despertando gran expectación por la novedad
y generando una atractiva recaudación en
taquilla para la empresa Orrín", establecida
en el Circo Teatro Orrín.
En la segunda década del siglo XX,
llegó a México una oleada de campeones de
lucha grecorromana que dieron exhibiciones
en los teatros Principal y Colón. Al Principal
vino el campeón mundial Giovanni Raicevich; "los invencibles", el italiano Ruggiero, el
irlandés Pat Conall, el austriaco Schmith, el
sueco Hzalmar Ludin, el canadiense Webeest
y otros más.
En el Colón, Antonio Fournier capitaneaba el equipo de luchas grecorromanas que
contaba con exponentes como el Conde Koma
y el japonés Nabutaka, quien a la postre tuvo
a su mejor pupilo en el luchador profesional
Eduardo El Dientes Hernández, quien era
profesor y entrenaba lucha libre en la Escuela
Nacional de Maestros, en donde Gil Larrea
era el instructor de lucha.
Durante las décadas de los años 1910
y 1920, se realizaron exhibiciones deportivas
en la Academia del Estado Mayor, el deporte
era tomado como una responsabilidad moral
y cívica del Estado y por tanto como parte
esencial de las instituciones de seguridad
pública.
Hacia 1930, la estafeta de la promoción
pública del deporte llamado sport, fue tomada
principalmente por la policía y por la iniciativa
privada a través de fundaciones, auspicios y
patrocinios que en sus instalaciones o con su
subvención se llevaban a cabo.
Después del periodo revolucionario, las
instituciones pretendían mostrarse fortalecidas y
modernas, tal como se suponía era la nueva "nación
mexicana".
En el Casino de Policía entrenaba una generación
que amaba la lucha libre las 24 horas del día. Aquel
casino era dirigido y entrenado por el profesor Gonzalo
La lucha libre no tardó en establecerse en
el México de los años treinta, y comenzó
a tener sus primeros adeptos y a mostrar
la naturaleza que adquiriría al mezclarse
con la idiosincrasia mexicana.
Antecedentes históricos
La lucha es una de las actividades más
primitivas del ser humano, inicialmente fue
utilizada para la supervivencia y la organización tribal, después en la guerra, el ritual, el
deporte, los negocios o para el entretenimiento
o espectáculo deportivo, como sucede hoy
en día con la lucha libre mexicana que se ha
consolidado como una industria cultural de
México para el mundo.
Internacionalmente, la lucha tiene sus principales expresiones en el catch europeo, el wrestling
norteamericano y anglosajón, el pororesu japonés y la
lucha libre mexicana, o escuelas reconocidas como el
sumo, resultado de un variado abanico de estilos, tipos
y escuelas de lucha aportadas por un sinfín de regiones,
civilizaciones, reinos, imperios, naciones, etcétera.
en las tres escuelas de lucha fundacionales: la lucha
olímpica, de origen helénico; la grecorromana, de
procedencia etrusca, y el jiu-jitsu japonés.
Durante los juegos olímpicos, el estilo de lucha
era de pie, y los participantes podían usar las manos y
los pies; la caída de uno era el triunfo del otro, si caían
los dos era nulo, y el combate se decidía a través de
Flores y rosas
Norma Navarrete
Todas las rosas son las mismas rosas.
Juan Ramón Jiménez
Todos los días florecen algunas rosas
Con cara triste,
Otras con anhelo infantil.
Todas las horas se vuelven estrellas
Cuando el termómetro de la vida
Las eleva candente de infinito.
Todos los hombres saben que,
Al morir se vuelven polvo.
O “tal vez más flores amarillas”,
Dijo un poeta.
Todos los soles ignoran su soledad
Y reconocen su galaxia.
Todos los niños crecen.
Todas las flores abarcan
Una montaña de ilusión.
Todos los poetas
Saben que la vida
Es más triste sin su poesía.
Todas las burbujas de jabón
Se vencen al amor del aíre,
Del tiempo.
Todos los segundos son:
Una rosa invisible.
Todas las rosas,
Un segundo.
5
6
Ágora
PLAZA CULTURAL DE
PLAZA CULTURAL DE
VIÑETAS DE LA PROVINCIA
En la historia del arte…
Evocaciones musicales
(3 de julio de 1960)
Don Manuel Sánchez Silva
El director de orquesta, pintura de Frédéric Blaimont.
Don Emilio era de pocas palabras
y de genio fácilmente irritable.
A diferencia del tipo de director
moderno, que extrema gracejadas y
le preocupa más hacer reír al público
con sus contorsiones y payasadas
que manejar la batuta con maestría,
de lo que menos se ocupaba el señor
Torres era de hacerse grato a los
asistentes a un festejo, dando la impresión de que no tocaba por contrato
para divertir a los demás, sino por el
gusto personalísimo de "hacer música".
Ahora que los ritmos modernos, estrafalarios y distorsionados, como el "chacha-chá", "merengue" y mambo, vienen
aturdiendo con sus estridencias, resulta
oportuno recordar los gustos musicales
de hace apenas 30 y 35 años y a sus más
destacados intérpretes de la provincia.
Hermosa música aquella, rica en
melodías y en cadencia, que surgiendo
de la posguerra en 1918 inyectó alegría y
optimismo a una humanidad deseosa por
divertirse para olvidar los horrores de la
matanza y disfrutar intensamente del goce
de la supervivencia.
El tango, tristón y lánguido, apareció
poco antes de la guerra y se mantuvo hasta
mediados de los años veintes, compartiendo
los honores en la predilección de la gente de
aquel tiempo con el "one step", el "camel"
y el "fox trot", habiendo sido este último el
ritmo que mayores simpatías tuvo. Después
vinieron los "blues", sedantes y excesivamente lentos, de lentitud casi letárgica.
Y la mejor prueba de que ese tipo
de música tenía verdadero mérito es que
sigue teniéndolo, ya que de algunos años
a esta parte se está operando una regresión
a los aires de moda en esos maravillosos
años veinte, a fines de los cuales estalló
la algarabía de jazz, interpretado por
instrumentales de nueva creación, como
el violinófono, el nomanote, el banjo, la
batería, el vibráfono y, sobre todo, la desbordante invasión de los saxofones. El jazz
fue toda una revolución. Sin embargo, para
los buenos aficionados a la música, tenía
el inconveniente de ser demasiado ruidoso
y agitado. Fue Paul Waittman, el famoso
gordinflón de los éxitos yanquis, el que lo
depuró y estilizó al convertirlo en "jazz
sinfónico", lo que le abrió las puertas de
la aceptación definitiva.
Entre los músicos de entonces, don
Emilio Torres se destacó por méritos
propios. Era un hombre moreno y bien
presentado. Había estudiado violín con el
venerado maestro don José Levy y dominaba
el difícil instrumento. Después de formar
parte de diversos conjuntos musicales,
integró su propia orquesta y se hizo de
un magnífico archivo, en él contenía las
partituras de todas las melodías de moda.
Era intransigente en materia de técnica musical y obligaba a sus filarmónicos a hacer
"escoletas" diarias y exhaustivas. Dirigía
con la precisión de un metrónomo y la más
insignificante disonancia lo ponía fuera
de sí, como también le encolerizaba que
algún instrumento adelantara o retardara
7
Ágora
en fracciones de segundo su intervención.
Tenía, musicalmente hablando, la obsesión
de la exactitud cronológica.
Convencido de su mérito, se hacía
pagar caro, lo que no era obstáculo para
que fuera constantemente solicitado para
amenizar matrimonios, fiestas domésticas
y bailes formales, que abundaban en el sonriente Colima de aquella época, en que las
gentes posiblemente tenían menos dinero,
pero sabían divertirse más.
Don Emilio era de pocas palabras y
de genio fácilmente irritable. A diferencia
del tipo de director moderno, que extrema
gracejadas y le preocupa más hacer reír al
público con sus contorsiones y payasadas
que manejar la batuta con maestría, de lo
que menos se ocupaba el señor Torres era de
hacerse grato a los asistentes a un festejo,
dando la impresión de que no tocaba por
contrato para divertir a los demás, sino por
el gusto personalísimo de "hacer música",
sin que le importara un comino la concurrencia. Pertenecía a la vieja solera de los
antiguos músicos, realmente músicos.
Sus explosiones y salidas de tono,
manifestaciones de su temperamento, eran
conocidas de propios y extraños. Cuando
en un descanso se le acercaba alguien para
preguntarle:
-¿Qué va usted a tocar en seguida?
-¡El violín! -contestaba con acritud-,
yo únicamente toco el violín... -con lo que
el curioso quedaba ignorante de cuál sería
la próxima melodía por ejecutar.
Durante el gobierno del licenciado
Solórzano Béjar, y en el siguiente de don
Laureano Cervantes, don Emilio intervino
en la política. Fue diputado local y presidente municipal, pero sus incursiones
por los vericuetos de las cosas públicas
no afectaron el ejercicio de su profesión.
Conservó su orquesta y siguió dirigiéndola con la misma seguridad y severidad de
cuando era un simple ciudadano.
Nadie como él en Colima interpretó
aquellos encantadores "fox" de la vida:
"Chapultepec", "Plenitud", "Nido de
amor", "Pompas", "Mi hombre", "Juana
de Arco", "Dardanela" y tantas melodías
de ese tiempo, estimulantes de la alegría
y el romanticismo de los muchachos de
entonces, que ahora peinamos canas.
Fue don Emilio Torres el último director de orquesta colimense, verdaderamente
director.
* Periodista, escritor
y fundador de Diario de Colima.†
Ágora
de signos lingüísticos se incluyen
signos visuales.
1 de abril
1929.- Nació el escritor checoslovaco, Milan Kundera, autor de
La insoportable levedad del ser. En
el año 2010, es nombrado Duque de
Amarcord por el Rey Xavier I (Javier Marías), convirtiéndose así en
el primer escritor checo en obtener
título nobiliario en el ficticio Reino
de Redonda.
1930.- Se estrenó en Alemania
la película El ángel azul, dirigida por
Joseph von Sternberg. En ella debuta
la actriz Marlene Dietrich.
El quitasol (1777), pintura de Francisco Goya.
30 de marzo
1746.- Nació en la localidad
aragonesa de Fuentedetodos el pintor
Francisco de Goya. Su obra abarca
la pintura de caballete y mural,
el grabado y el dibujo. En todas
estas facetas desarrolló un estilo
que inaugura el Romanticismo. El
arte goyesco supone, asimismo, el
comienzo de la pintura contemporánea, y se considera precursor
de las vanguardias pictóricas del
siglo XX.
1844.- Nació Paul Verlaine,
poeta lírico francés, perteneciente
al movimiento simbolista. En castellano, el modernismo no puede
entenderse sin la figura de Verlaine.
La obra de algunos grandes poetas del
ámbito hispánico, como Rubén Darío,
Manuel Machado, José Martí, Pablo
Neruda, son consecuencia directa o
indirecta de la del poeta francés.
1853.- Nació Vincent Willem
Van Gogh, pintor neerlandés, uno
de los principales exponentes del
postimpresionismo. Pintó unos 900
cuadros (entre ellos 27 autorretratos
y 148 acuarelas) y realizó más de
mil 600 dibujos.
31 de marzo
1914.- Nació Octavio Paz,
poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano, Premio Nobel de
Literatura de 1990. Se le considera
uno de los más influyentes escritores
del siglo XX y uno de los grandes
poetas hispanos de todos los tiempos. Su extensa obra abarcó géneros
diversos, entre los que sobresalieron
poemas, ensayos y traducciones.
Experimentación e inconformismo
pueden ser dos de las palabras que
mejor definen su labor poética.
Con todo, Paz es un poeta difícil de
encasillar. Ninguna de las etiquetas
adjudicadas por los críticos encaja
con su poesía: poeta neomodernista
en sus comienzos; más tarde, poeta
existencial; y, en ocasiones, poeta
con tintes de surrealismo. Ninguna
etiqueta le cuadra y ninguna le sobra,
aunque el mismo Paz reconoció que
en su formación "fundamentales
fueron los surrealistas, con quienes
hice amistad en el año 46 ó 47, que
en esa época estaban más cerca de
los libertarios". Después de la preocupación social, presente en sus
primeros libros, comenzó a tratar
temas de raíz existencial, como la
soledad y la incomunicación. Una
de las obsesiones más frecuentes en
sus poemas es el deseo de huir del
tiempo, lo que lo llevó a la creación
de una poesía espacial cuyos poemas
fueron bautizados por el propio autor
con el nombre de topoemas. Esto
es lo que significa poesía espacial:
poesía opuesta a la típica poesía
temporal y discursiva. Se trata de
una poesía intelectual y minoritaria,
casi metafísica, en la que además
2 de abril
1834.- Nació el escultor francés Frederic-Auguste Bartholdi,
autor de la estatua de la libertad en
Nueva York.
1891.- Nació Max Ernst, un
artista alemán nacionalizado francés
considerado figura fundamental tanto en el movimiento dada como en el
surrealismo. A lo largo de su variada
carrera artística, Ernst se caracterizó
por ser un experimentador infatigable, utilizando una extraordinaria
diversidad de técnicas, estilos y materiales. En todas sus obras buscaba
los medios ideales para expresar, en
dos o tres dimensiones, el mundo
extradimensional de los sueños y
la imaginación.
3 de abril
1682.- Murió Bartolomé Esteban Murillo, un pintor barroco
español. Formado en el naturalismo
tardío, evolucionó hacia fórmulas
propias del barroco pleno con una
sensibilidad que a veces anticipa
el Rococó en algunas de sus más
peculiares e imitadas creaciones
iconográficas como la Inmaculada
Concepción o El Buen Pastor en
figura infantil.
1924.- Nació el actor Marlon
Brando. A lo largo de su carrera,
recibió múltiples reconocimientos
por sus logros actorales, entre ellos
dos premios Óscar, dos Globo de
Oro y tres BAFTA. Fue el más relevante discípulo del Actors Studio,
donde estudió el método Strasberg.
Se convirtió en actor de teatro a
mediados de los años cuarenta y en
actor de cine a comienzos de los
cincuenta. Se hizo conocido por sus
intervenciones en películas como Un
tranvía llamado deseo, Viva Zapata!,
Julio César y On the Waterfront,
entre otras.
The Fireside Angel (1937), obra de Marx Ernest.