Cuando te roban el buen ánimo

Cuando te roban el buen ánimo
Glenda Libier Madrigal Trujillo
C
Página 8
onfieso que el lunes 2 de enero
me levanté con toda la intención
de ponerle buena actitud a este
difícil año, que en el mediano
plazo resultará fatídico para las mayorías.
Pero me duró pocas horas.
Rara vez voy al centro de la ciudad, pero
ese día tuve que hacerlo porque debía
recoger un aparato celular de un familiar,
en un pequeño negocio ubicado frente al
Banco HSBC, por la calle Madero. Como
no me iba a tardar, me estacioné en el cajón
que estaba enfrente, donde es para bajar
y subir pasaje.
Dirección General:
ARMANDO
MARTÍNEZ
DE LA ROSA
Coordinación:
GLENDA LIBIER
MADRIGAL
TRUJILLO
Las opiniones
expresadas aquí
son exclusivas
de sus autoras
y no representan
necesariamente
la opinión de esta
casa editora. Las
fotos que aquí
se publican son
de apoyo para
ilustrar los textos.
Las seguimos
invitando para que
nos acompañen
los miércoles y
nos hagan llegar
sus comentarios
al correo:
[email protected]
Sólo crucé la calle y llegué al negocio, al
cual ni siquiera se puede entrar porque el
módulo obliga a que los clientes esperen
en la banqueta –no sé si siempre es así,
pero ese día así fue–. Como la encargada
no se encontraba, llamé por teléfono al
propietario del negocio para que me diera
instrucciones, pero no contestó. Crucé la
calle y al llegar a mi auto ya estaba un
elemento de Tránsito disponiéndose a
levantarme una multa.
Le dije, pero vengo de aquí enfrente y llegué hace un par de minutos. El funcionario
no me dejó hablar. Como burlándose, me
señaló el letrero que indicaba que esos
cajones sólo estaban para el ascenso y
descenso de personas. No quise discutir,
pues su intolerancia colmó mi paciencia.
¿Va a esperar la multa?, preguntó el elemento de tránsito, burlón e intolerante. Y
mi respuesta fue rápida y de todo corazón:
“Haga lo que quiera, bola de rateros”. Subí
al auto y me fui.
Así de rápido y de fácil, un elemento de
tránsito le puso fin a mi buena actitud ante
este 2017. Qué mejor forma de arruinar los
buenos propósitos que encontrarte con un
miembro del gobierno municipal que sólo
busca la manera de afectar el bolsillo de
la gente. Porque, yo me sigo preguntando,
¿dónde estaba escondido este tránsito,
que inmediatamente llegó a multar, aun
cuando debió darse cuenta que apenas duré
un par de minutos en el pequeño negocio
de celulares?
El hecho me fastidió, me enojó, porque me
jacto de ser una ciudadana responsable de
mis actos y respetuosa de las leyes; porque
uso el cinturón de seguridad, respeto los
Año 23 altos, los lugares reservados a personas
con discapacidad y hasta reclamo cuando
alguien no lo hace. Porque cuando circulo
por calles y avenidas de la ciudad no veo
a los elementos de tránsito municipal
procurando la seguridad de automovilistas y transeúntes, pero sí los encuentro
agazapados, escondidos en determinados
cruceros, a la caza de infractores.
Si el dinero que pagamos por multas injustas, como ésta, se utilizara en beneficio de
la población, seguro no me enojaría tanto
ésta que me impuso el tránsito del que no
puse atención a su nombre. Pero eso no
pasa, la sociedad no vemos reflejado ese
dinero en mejores servicios. ¡Pero qué bien
ganan el alcalde, regidores y funcionarios
de primer nivel!
A la pésima experiencia con este señor
intolerante y burlón, se suma la molestia
que sin duda todas y todos tenemos, por
el alza indiscriminado a las gasolinas, que
redundará en más inflación y encarecimiento de la vida, y más desempleo, violencia
e inseguridad.
¿A qué le apuesta el gobierno de Héctor
Insúa, al convertir la Dirección de Tránsito y Vialidad en su principal oficina
recaudadora? Porque es por eso que sus
elementos se la viven buscando la forma
de fregar a las y los conductores, muchas
veces con nimiedades como la falta que
cometí y que se habría resuelto con sólo
aplicar el criterio… Lástima que el alcalde
y sus funcionarios de vialidad carezcan,
precisamente, de criterio.
Al mediodía del mismo lunes acudí a las
oficinas de Vialidad a pagar la multa que
se quedó levantando el tránsito burlón e
intolerante. Y para mi sorpresa, no pudieron
cobrarme, que porque no llevaba el folio
y todavía no aparecía en el sistema. ¿Ese
también es problema mío como ciudadana,
que el Ayuntamiento carezca de un sistema
de cómputo eficiente para prestar un servicio? Ahora tengo que regresar a pagar esa
infracción tal vez más cara, pues entiendo
que el cobro sube dependiendo de las horas
y de los días que tardemos en liquidarlo.
Con esto, también entendí que el gobierno
municipal de Colima es muy eficiente en
aplicar infracciones de tránsito, pues esa
indicación es la que tienen los elementos
de la corporación, sacar dinero de cualquier
nimiedad y ser intolerante con las y los
conductores. Pero no les pidas eficiencia
en sus servicios, porque ahí ni siquiera
pueden cobrarte una multa vial a las pocas
horas de que te la aplican, si no llevas el
papel de muestra.
Así, pues, esta bola de rateros no sólo
afectaron mi bolsillo, también se llevaron
mi buen ánimo, que en estos momentos es
lo que más me pesa.
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MUJER SONORA
Daniela es la víctima y
evitó su feminicidio
Silvia Núñez Esquer
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SENDEROS VIOLETA
Susan Sontag
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LENGUANTES
De demonios y fiscales
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Mujeres ante la crisis
económica
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Rossy Villarruel Figueroa
Cynthia Híjar
Ma. Elena García Rivera
30 mil menores,
víctimas de explotación
y abuso sexual
La caja
Ana Alcántar
Cuando te roban
el buen ánimo
Glenda Libier Madrigal Trujillo
•
Miércoles 4 de enero de 2017
•
Número 1175
MUJER SONORA
La caja
Daniela es la víctima y
evitó su feminicidio
U
n feminicida potencial violenta
a su esposa sistemáticamente y
nadie dice nada porque es ella la
golpeada y no hay alguien muerto.
Desde hace un año la víctima era agredida,
pero no acudió a denunciar por miedo al
agresor. Una ocasión que fue violentada
hizo una llamada de emergencia, acudió en
su auxilio la policía municipal, pero ella no
quiso denunciar por miedo.
Daniela no es la primera mujer en Sonora
que se defiende de su esposo o pareja con
un arma y el agresor muere. Pero sí es la
primera que, observamos, ha sido juzgada
con perspectiva de género y de acuerdo a
los estándares internacionales plasmados en
el Protocolo para juzgar con perspectiva de
género de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación.
El propio procurador general del estado de
Sonora, Rodolfo Montes de Oca, explicó en
entrevista radiofónica los motivos por los
que este caso se resolvió a través del no ejercicio de acción penal, y evocó la perspectiva
de género como una de las motivaciones.
En 2004 documentamos al menos diez casos
de mujeres que hirieron a sus esposos en
defensa propia –según su dicho–, pero tres
de ellas, al morir el esposo producto de las
heridas, fueron juzgadas con severidad, sin
tomar en cuenta los antecedentes de violencia
ejercida contra ellas por el fallecido, acusadas
de homicidio.
En estos casos, a menudo el arma la traía
el agresor y con esa misma arma resultó
herido. La investigación periodística que
hicimos para un reportaje titulado “Mujeres
que matan”, reveló que en todos los casos
las mujeres tuvieron un historial de violencia
de pareja, según testigos, pero en ninguna se
tomó en cuenta ese elemento.
El 18 de diciembre pasado se hizo público que
el potencial feminicida de Daniela la atacó,
la golpeó con manos y pies; ella tomó un cuchillo para defenderse, pero mientras repelía
la agresión, lo hirió y éste perdió la vida.
Ella fue detenida e investigada por la muerte,
pero se acreditó que sólo se defendió, que
cuando él estaba herido, lo auxilió como pudo
y permaneció siempre a su lado.
Eso fue lo que ella narró a las autoridades,
lo que coincidió totalmente con el dicho de
un testigo presencial y las pruebas periciales
que confirmaron los hechos, eso dio como
resultado que la Procuraduría acreditara la
legítima defensa y el no ejercicio de la acción
penal, quedando libre de inmediato. Más adelante, en la entrevista el procurador
explicó que tomando en cuenta las circunstancias de modo, tiempo y lugar que se reflejaron
en los datos contenidos en el Informe Policial
Homologado (IPH), las entrevistas recabadas
y los dictámenes periciales elaborados, entre
otros datos de prueba, se estableció que Daniela se defendió legítimamente de un ataque
violento de su esposo.
En congruencia con un boletín enviado por la
Procuraduría, el funcionario agregó que uno
de los testigos narró cómo el ahora fallecido
golpeó con manos y pies a Daniela, ocasionándole lesiones en cara y boca, las cuales fueron
certificadas mediante el dictamen médico.
El testigo refirió que cuando Daniela corrió
a la puerta para pedir auxilio, la víctima se
interpuso, le golpeo la cara y la lanzó al piso
para continuar agrediéndola. Por su parte,
Daniela tomó un cuchillo para defenderse,
pero en medio de la discusión lo lesionó,
causándole la muerte.
“Daniela, quien no cuenta con antecedentes
penales, solicitó ayuda y permaneció junto a
su esposo brindándole auxilio y al llegar los
agentes policíacos, ella misma se entregó a
las autoridades”, dijo.
Montes de Oca aseveró que fue demostrado
que ella hirió a su esposo en legítima defensa,
por lo que el Ministerio Público del fuero común decretó el no ejercicio de la acción penal.
Refirió que para resolver la investigación, el
personal de la Procuraduría realizó peritajes y
recabó entrevistas de al menos una persona,
que estuvo presente en el lugar de los hechos.
Al caso Daniela se le aplicó estrictamente el
Código Penal vigente en Sonora en su artículo
13, apartado B, fracción II, que establece que
Ana Alcántar
se actualiza la legítima defensa: “cuando se
repela una agresión real, actual o inminente
y sin derecho, en defensa de bienes jurídicos
propios o ajenos, siempre que exista necesidad
de la defensa empleada y no medie provocación dolosa suficiente e inmediata por parte
del agredido o de su defensor”.
Éste es el vivo ejemplo de los casos no
resueltos de violencia intrafamiliar ya sea
porque ellas no quisieron denunciar o porque
lo hicieron, y no fueron bien atendidas.
La diferencia en
se defendió, fue
de género y que
estuvo dispuesto
públicamente.
su caso, es que Daniela
juzgada con perspectiva
hubo un procurador que
a sostener el argumento
Desde la sociedad civil es importante reconocer a las autoridades cuando hacen su trabajo
de acuerdo a la legislación. Es comprensible
que haya quienes dolidos por la muerte de
una persona, piensen que quien se defendió
debe ser castigado por el resultado irreparable.
Pero eso no significa que sea lo justo.
El nuevo marco legal en el que predomina la
protección de los Derechos Humanos de las
víctimas, debe tomar en cuenta el contexto
en el que la víctima se defendió para no ser
ella la muerta.
No se debe olvidar que Daniela pudo haber
sido asesinada, si no ese día, cualquier otro,
de lo cual hubo testigos, pero al defenderse
el resultado fue distinto.
Daniela pudo haber sido revictimizada al
sentenciarla por un acto cometido en defensa
propia, pudo haber engrosado las filas de
quienes son juzgadas por lo que en su clásico,
Elena Azaola llama “El delito de ser mujer”. Es decir, aquellas mujeres que fueron sancionadas con sentencias tres veces más altas
que a los hombres por el mismo delito. Por
ello no debemos olvidar que Daniela es la
víctima y evitó su feminicidio.
*Periodista integrante de la Red Nacional
de Periodistas y directora del blog Mujer
Sonora http://mujersonora.blogspot.mx/
Cimacnoticias
Twitter: @mujersonora
R
ecuerdo que un día, mientras buscaba
unas cosas que necesitaba, me encontré con una caja. Era nada más que una
simple caja para zapatos color roja,
maltratada por el tiempo, con letras blancas en
la tapa y por un costado describía el modelo de
zapatos que contenía. Pero obviamente no contenía zapatos, me di cuenta por su peso.
Hace unos días, estaba sentada en un restaurante
con un amigo, esperábamos una pizza que ya se
había tardado demasiado en llegar, casi enfrente
de nuestra mesa, se encontraba una mujer, no
parecía estar en sus cinco sentidos, estaba ahí,
sentada, y jugueteaba con la pajilla con la que
bebía su refresco.
Batí aquella caja con fuerza para tratar de descifrar
su contenido, pero no logré saberlo. Todavía no
la abría, y cuando estaba por hacerlo, entró mi
madre en la habitación y me sorprendió con la
caja en las manos. “Ésa es mía”, me dijo. Sólo
le lancé una sonrisa apenada y se la entregué sin
hacer más preguntas.
Por un momento me perdí en los movimientos
que la mujer de la otra mesa realizaba. Comía
una mini pizza que reposaba en un plato hecho de
barro; le daba una pequeña mordida y la volvía a
dejar con mucho cuidado, después bebía refresco
y sacaba la pajilla para limpiarla con una servilleta
y volverla a poner en la botella.
Toda la tarde me la pasé pensando en aquella
caja color rojo. ¿Qué contenía? Cuando regresé
con mi madre, no pude evitar la curiosidad de
preguntarle qué era lo que había adentro: “Nada
en especial”, me dijo. Pero obviamente aquella
caja era algo así como un escondite. Nadie mete
en una caja nada, sino que esconde algo que no
quiere que las demás personas vean. Me preguntaba intensamente qué era lo que mi madre
podría querer esconder.
Mi amigo y yo no éramos los únicos en aquel
restaurante; detrás de nosotros también había
un hombre con su hijo. El papá tendría algunos
40 ó 45 años, mientras que su hijo era un adolescente de algunos 16 años. Dado que nuestra
pizza se estaba tardando demasiado- ya que el
menú aseguraba que todo era preparado en el
momento- tenía rato escuchando la conversación
que padre e hijo entablaban, usando a la mujer de
la otra mesa como punto de referencia.
Me llamaba bastante la atención el hecho de que
mi madre hubiera escogido una simple caja de
cartón para esconder algo -que todavía no sabía
qué era-. Era una simple caja, sin decoración
ni nada, escondida debajo de la cama, y pensé
que podía contener fotografías. Recordé que
cuando yo era pequeña, mi mamá tenía una caja
de aluminio repleta de fotos que no dejaba que
ni yo ni mis hermanos viéramos solos por temor
a que las maltratáramos, pero que a mí me encantaba ver y que siempre agarraba cuando ella
no estaba en casa.
“Sí, ya está grande, se le nota”, escuché que decía
el hombre a mi espalda, mientras el hijo esbozaba
una risilla. En ese momento llegó nuestra pizza y
también vi cómo la mujer de enfrente se levantaba
para irse, no sin antes pedir un calendario del
lugar: “¿No tiene más grandes?”, preguntó decepcionada, mientras se acomodaba el pantalón;
el hombre le contestó que ésos eran los únicos,
y ella salió del lugar resignada.
Estaba en una lucha constante entre abrir o no la
caja de mi madre, pues eso era una invasión a la
privacidad, así que primero le pregunté si podía
hacerlo o no, y ella me dijo que sí. Cuando abrí
la caja, me encontré con una fotografía bastante
vieja en la que mi abuelo sonreía sentado en la
entrada de una casa. Después había una libreta,
que probablemente era el diario de mi mamá,
mismo que no abrí y también me encontré con
un anillo, una cadena y un esmalte para las uñas
color rojo. Era todo.
Después de ver cómo la mujer salía del lugar,
escuché al hombre y a su hijo hablar de ella con
mayor libertad; el padre dijo que “todo se cayó,
por la edad”- haciendo referencia a sus pechos- y
el joven se reía después de decir que “parecía que
estaba loca”. Entonces me pregunté cuál habría
sido el motivo para que esa mujer estuviera así.
Probablemente tuvo hijos, mismos que provocaron cambios en su cuerpo, quizá trabajó demasiado para ellos y al final éstos no le supieron
agradecer y perdió la razón, o no. Quién sabe. El
punto era, que los dos hombres detrás de mí, no
tenían por qué opinar de su vida o su apariencia.
Cientos de veces he escuchado comentarios sobre
las mujeres. ¿Por qué tenemos que ser perfectas
después de todo lo que tenemos que pasar?
Después de matar mi curiosidad al abrir la caja,
me quedé pensando en que mi mamá había escondido ahí las cosas que más quería: un diario
en el que escribía todo lo que quería sin temor
a ser juzgada, su esmalte favorito, una foto de
mi abuelo -al cual quería mucho y con la que
probablemente había llorado al recordarlo-, el
anillo que era de él y una cadena que mi hermano le regaló. No era solamente una caja; era un
escondite en el que guardaba con recelo aquello
que la hacía feliz.
Una simple caja basta para guardar nuestros
secretos, nuestros sentimientos e inseguridades
y, a veces, quizá hasta nuestras locuras. A veces,
nuestro cuerpo es como la caja que mi madre
tenía debajo de la cama, como aquella mujer
silenciosa frente a mí. Nadie sabe lo que hay
adentro de cada una de nosotras, por lo tanto,
no debemos ser juzgadas por cómo nos vemos
o cómo actuamos; nadie sabe que dentro de cada
una de nosotras hay miles de cosas por descubrir.
[email protected]
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Silvia Núñez Esquer*
LENGUANTES
Mujeres ante la crisis económica
De demonios y fiscales
Ma. Elena García Rivera
on el inicio del año, se vino el vendaval encima, producto al incremento
en el precio de los combustibles, lo
que generó el descontento y enojo
de la población.
Hoy, después de años, recuerdo esa noche gracias a la designación para la Fiscalía General del
estado de Quintana Roo. En octubre de 2004, un
juez giró la orden de aprehensión contra Jean
Succar Kuri, que huyó a los Estados Unidos
alertado por una red de políticos, misóginos por
obligatoriedad de clase y género en este país.
Miguel Ángel Pech Cen, propuesto por la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional
(PAN) para ocupar el cargo de fiscal en Quintana
Roo, es uno de los políticos que conformaron
esta red de corrupción en la que se asentó uno de
los antecedentes más dolorosos para las mujeres
mexicanas, en términos de corrupción ante la
pederastia, la esclavitud sexual y la persecución
criminal y hostigamiento de periodistas.
Con 24 votos a favor: Partido Acción Nacional
(PAN), Partido Revolucionario Institucional
(PRI), Partido Verde Ecologista de México
(PVEM), Partido Encuentro Social (PES),
Partido Nueva Alianza (Panal), Movimiento de
Regeneración Nacional (Morena) y un diputado
independiente, nos han recordado que los derechos de las mujeres son una cosa secundaria en
los temas políticos, que no nos alcanza la preparación, la perspectiva de Derechos Humanos
cuando somos mujeres, que pase lo que pase en
este país, seguiremos siendo relegadas de los
puestos de toma de decisión cuando competimos
contra un hombre corrupto. El compadrazgo que
siempre será más que suficiente para ocupar los
cargos en México.
Se designó a Miguel Ángel Pech Cen como
fiscal general de Quintana Roo, omitiendo sus
graves antecedentes, y desde luego, ignorando
la demanda ciudadana de transparencia en la
elección.
Una vez más, uno de los hombres vinculado con
las administraciones que fueron evidenciadas en
Los demonios del edén, ocupa un lugar donde la
toma de decisiones afectará a toda la población.
¿Y si no era a él, a quién? Entérese, estimada
lectora, de que el gobernador de Quintana Roo
tenía la posibilidad de incluir en la terna a Araceli
Andrade, una abogada que además de cubrir el
perfil que el puesto exige, es una de las mujeres
que incidieron para lograr una de las sentencias
más importantes en la lucha contra la pederastia
y la violencia machista en México.
Gracias a ella y a otras mujeres, fue posible impartir justicia y castigar al pederasta Jean Succar
Kuri por el delito de pornografía infantil, con una
sentencia histórica de 112 años. Sin embargo,
a Araceli Andrade la dejaron fuera de la terna.
En cambio, repentinamente y con la gracia de la
violencia política hacia las mujeres en México,
incluyeron en esta terna al abogado Miguel Ángel
Pech, que como funcionario fue sospechoso de
obstruir la ley y la justicia también en el caso
de Succar Kuri.
La negligencia y el entorpecimiento al caso relativo del tráfico de menores de edad conocido
como La Casita no le bastaron a los diputados
para tener algo de vergüenza esta vez.
¿Cuál es el argumento de dejar a mujeres capaces
como Araceli Andrade fuera de la terna para
fiscal? Argumentos no hay, pero sí un mensaje
lleno de violencia política, misoginia normalizada en la oligarquía mexicana, machista por
excelencia que ha vetado a Araceli Andrade.
Necesitamos instituciones que garanticen un
ejercicio pleno de los derechos tanto para hombres como para mujeres, y particularmente para
los niños y niñas sumamente desprotegidos y
violentados en nuestro estado.
Se necesitan instituciones donde se puedan
investigar, perseguir y juzgar a sus antecesores,
encabezadas por personas imparciales, sin intereses partidarios, que garanticen estar del lado de la
ciudadanía y no del lado de políticos, delincuentes
o trasgresores de los Derechos Humanos.
Vemos con profundo pesimismo cómo se desvanecen las esperanzas de seguridad y justicia para
hombres y mujeres quintanarroenses, siendo
nuevamente espectadores de aquellos tiempos
de simulaciones y abusos, en las que se omiten
las necesidades de atención a problemáticas.
La ciudadanía organizada del estado afirma que
ninguna administración, ni Secretaría de Seguridad o Fiscalía en Quintana Roo, ha logrado
prevenir la grave violencia feminicida que azota
al estado (uno de los primeros lugares a nivel
nacional, como ocurre con el delito de violación).
Así las cosas en Quintana Roo, después de una
sentencia histórica. Y es que los caballeros no
tienen memoria.
*Cynthia Híjar Juárez es educadora popular
feminista. Actualmente realiza estudios sobre
creación e investigación dancística en el Centro de Investigación Coreográfica del Instituto
Nacional de Bellas Artes/Cimacnoticias
@CynthiaHijar
Contra las opiniones de algunos funcionarios,
en el sentido de que el mega gasolinazo sólo
afectaría a quienes tienen y utilicen vehículo automotor, la experiencia muestra que la decisión
tomada por el Gobierno Federal repercute en
toda la cadena productiva y afectará el precio
de la canasta básica.
Además, es probable que algunas empresas
recurran al recorte de personal o al incremento
de las horas en la jornada laboral, sin que esto
signifique aumento en el salario.
Estamos ante un panorama nada alentador,
en el que las mujeres, como sucede en épocas
de crisis, pueden ser el sector más golpeado,
aunque, paradójicamente, también pueden ser
quienes construyan estrategias para lograr la
sobrevivencia familiar.
Así sucedió en España y Grecia, países que hace
poco tiempo, ante las situaciones adversas, las
mujeres incrementaron la creatividad al realizar
proyectos productivos para obtener ingresos, de
tal suerte que al igual que como ha sucedió con
las mexicanas, “(…) mostraron que en momentos de dificultades económico-sociales están
mejor preparadas para hacer frente a grandes
cambios sociales que sean muy estresantes”,
afirmó una madrileña.
En efecto, un porcentaje de varones que asume
como rasgo significativo de su masculinidad
cumplir a cabalidad el rol de proveedores,
frente a la pérdida de empleo o el recorte del
salario, tienen dificultades para resolver esta
problemática, pues como lo afirma Juan José
López-Ibor, director del Instituto de Psiquiatría
y Salud Mental del Hospital Clínico San Carlos
de Madrid: “(…) en situaciones límite de estrés,
los varones responden de manera diferente a las
mujeres (…) al tiempo se disparan ente ellos las
depresiones y aumenta el número de suicidios”
En Colima, esta problemática masculina ha sido
abordada el doctor Moisés Rozanes, columnista
de Diario de Colima.
En este sentido, cuando el marido o pareja
sentimental pierde el empleo, pierde sus bienes
o su salud, la creatividad y valentía de las mu-
jeres se incrementan, y aunque anteriormente
no hubieran tenido ingresos propios, buscan la
posibilidad de resarcir la deteriorada economía
familiar.
Referencias hay muchas, como la que el viernes
anterior conocí de una mujer cuyo marido adicto
a los juegos de azar, perdió una flotilla de camiones de los que obtenía el sostén de su familia.
Ella, que hasta entonces se dedicaba de manera
exclusiva al cuidado del hogar, se las ingenió
para obtener dinero mediante la organización
de excursiones a diferentes lugares del país. La
empresa fue exitosa, no sólo sirvió para sacar
adelante a sus hijos e hijas, sino que a lo largo
de los años, gracias a la iniciativa de quien en
los hechos se convirtió en jefa de la familia,
adquirieron nuevas unidades y rehicieron la
flotilla antaño perdida.
Ante la crisis que provocará el gasolinazo, es
casi seguro que centenas de mujeres colimenses
pondrán a flote a sus grupos familiares. Desafortunadamente, la ausencia de la perspectiva
de género en las instituciones impedirá convertir en datos estadísticos la forma en que, en
momentos de zozobra económica y social, las
mujeres sacan adelante no sólo a sus familias,
sino al país, destrozado por el neoliberalismo
y las pésimas decisiones políticas de quienes
presiden las instituciones.
Es indispensable que se registren la contribución
femenina para resolver los problemas, producto
de la rapiña de unos cuantos que detentan el poder económico y político; también es necesario
que la creatividad e iniciativa de las mujeres, se
convierta en exigencia para parar la impunidad,
la corrupción y el abuso del poder, pues tal como
como lo señala en su muro fray Julián Cruzalta,
hoy más que nunca tenemos que proclamar: “La
paz es producto de la justica, no al gasolinazo”.
Ante la
crisis que provocará el gasolinazo, es casi seguro que
centenas de mujeres colimenses
pondrán a flote a
sus grupos familiares.
Página 5
C
A
lguna noche de hace años, cuando
yo aún no sabía que existían los
feminismos en México, vi un documental donde Lydia Cacho hacía un
“statement” poderoso al enunciarse una mujer
que, al luchar contra la pederastia en el estado
de Quintana Roo, enfrentaba las consecuencias
impuestas por la corrupción mexicana.
Foto: César Martínez López/Cimacnoticias
Página 4
Cynthia Híjar*
30 mil menores, víctimas de
explotación y abuso sexual
SENDEROS VIOLETA
Susan Sontag
*México, sin jurisdicción en pederastia y turismo sexual infantil
A
Amo las limitaciones
porque son la causa de la inspiración.
Susan Sontag
un cuando la mayoría de las entidades de la República Mexicana
reformaron sus legislaciones
penales para eliminar el abuso
sexual infantil, sólo en Colima y Tabasco
contemplaron el delito de la pederastia y
sólo en 11 estados se tipifica el delito de
turismo sexual.
M
El país no cuenta con suficientes elementos
jurídicos para garantizar los derechos de la
niñez y adolescencia, según el estudio “Abuso
sexual infantil”, que en junio de 2016 publicó
el Centro de Estudios para el Adelanto de las
Mujeres y la Equidad de Género (CEAMEG)
de la Cámara de Diputados.
Esto, a pesar de que estimaciones de UNICEF
indican que en México, alrededor de 30 mil
menores de edad son víctimas de explotación
y abuso sexual.
El 4 de diciembre de 2014 entró en vigor
la Ley General de los Derechos de Niños,
Niñas y Adolescentes (LGDNNA) que reconoce principios rectores como la igualdad,
no discriminación y el derecho a una vida
libre de violencia de la niñez; sin embargo,
a dos años de su publicación, las 32 entidades federativas aún no logran armonizar su
legislación para la protección de la infancia,
indicó el informe.
Entre los delitos de abuso a menores de edad
que contempla la LGDNNA, se encuentran:
el abuso sexual, la corrupción, pornografía,
turismo sexual, pederastia, incesto, violación
y estupro.
A través de la revisión de los marcos normativos de cada estado, el CEAMEG observó que
a junio de 2016 sólo los estados de Colima y
Tabasco tipifican la pederastia, mientras que
las 32 entidades federativas contemplan los
delitos de corrupción de menores, pornografía
infantil, estupro y violación.
La pederastia, de acuerdo con el artículo 209
bis del Código Penal Federal, es aprovecharse
de la confianza, subordinación o superioridad que se tiene sobre un menor de 18 años
para ejecutar, obligar, inducir o convencer
a ejecutar cualquier acto sexual, con o sin
su consentimiento.
En su informe, el CEAMEG destacó que el
delito de turismo sexual infantil está tipificado únicamente en 11 entidades: Baja California, Chiapas, Coahuila, Colima, Ciudad
de México, Guerrero, Michoacán, Querétaro,
Quintana Roo, San Luis Potosí y Sinaloa.
El Código Penal Federal señala en su artículo
203 que comete el delito de turismo sexual
quien promueva, publicite, invite, facilite
o gestione por cualquier medio a que una o
más personas viajen al interior o exterior del
territorio nacional con la finalidad de realizar
cualquier acto sexual, real o simulado, con
una o varias personas menores de 18 años
de edad o que no comprenden el significado
de ese hecho.
Otros delitos, como el incesto, está contemplado en 26 de los 32 estados; las entidades
que faltan por legislarlo son: Baja California,
Campeche, Michoacán, Morelos y San Luis
Potosí.
El estudio indica que únicamente el estado
de Colima contempla los ocho delitos en su
Código Penal, no obstante los estados que
demuestran un mayor rezago en materia
legislativa para castigar el abuso sexual
infantil son Campeche, Morelos, Puebla y
Tamaulipas, quienes contemplan sólo cinco
de los ocho delitos.
Con base en los resultados del estudio, el
CEAMEG exhortó a los estados a armonizar
y actualizar los marcos legales vigentes tanto
federales como locales. Asimismo, pidió
asignar recursos para la capacitación de las
autoridades en contacto con las víctimas y
generar mecanismos para la reparación de
daños.
El país
no cuenta con suficientes elementos
jurídicos para garantizar los derechos de la niñez y
adolescencia, según
el estudio “Abuso
sexual infantil”.
uy probablemente millones de mujeres en el mundo -yo soy una de
ellas- hemos sentido, constatado y
adoptado la fuerza vital y la congruencia natural de esta escritora, guionista,
cineasta y feminista norteamericana, que nos
ha inspirado en nuestro afán de encontrarle
un sentido diferente a la vida, con base en la
solidaridad y la libertad, cuya sustento es la
creatividad.
Susan Sontag nació en la ciudad de Nueva York
un 16 de enero de 1933, pero se crió en Tucson,
Arizona, y en Los Ángeles, California, donde
realizó la mayoría de sus estudios, aunque también cursó un posgrado en la Universidad de
Harvard. Posteriormente también fue docente
en varias universidades de las que tiempo atrás
había sido alumna muy distinguida, a decir
de sus compañeros y compañeras, así como
de sus maestros.
Cuando Susan contaba apenas con 5 años
de edad, murió su padre, un comerciante de
pieles que padecía tuberculosis y que no la
pudo superar. Siete años después, su madre
se volvió a casar con un capitán de nombre
Nathan Sontag, y Susan heredó su apellido.
A ese respecto escribió: “Siendo niña, viví
una infancia solitaria, en pueblos desolados,
y mi única alfombra mágica eran los libros.
Y soñaba: sería mayor, iría lejos, haría cosas.
A los 14 años, un día, ante la ventana de mi
cuarto, miraba afuera y pensaba en mis cosas. Oscureció y el cristal reflejó mi imagen.
Viéndome, me dije: Susan, no te conviertas en
una persona de la que te avergüences... No he
decepcionado los sueños que tuve desde niña”.
Inició una relación sentimental con un profesor
de la Universidad de Chicago, y tras 10 días
de noviazgo se casaron; ella contaba con 17
años de edad. De ese matrimonio nació su hijo
David, también escritor, quien posteriormente
se convirtió en el editor de toda la obra de su
madre. Tras 8 años de vivir juntos y de realizar
algunos trabajos en colaboración, el matrimonio se separó, y Susan se trasladó a vivir a
París, donde cursó sus estudios en la Sorbona.
Aunque ser docente le venía bien y le gustaba hacerlo, porque le aportaba además
una relativa estabilidad económica, no era
su fuerte; paralelo a ello seguía escribiendo,
pero como a todo escritor, más siendo mujer,
no le garantizaba que fuera a vivir de ello.
Sin embargo, su seriedad y dedicación a la
escritura le ganó el respeto de la sociedad
estadounidense, aunado a su postura política
y literaria con la que siempre fue congruente,
y en 1963 publica su primera novela: El
benefactor, que le abrió las puertas
para realizar varias aportaciones
en diferentes publicaciones de
mucho prestigio.
Siendo los años sesenta de
mucha revuelta y definiciones políticas, también a
nivel cultural y literario,
la sociedad estadounidense estaba ansiosa por
encontrar quien pudiera
aclararles, mediante posturas definidas, lo que
estaba sucediendo con las
artes. Así fue que Susan
se convirtió en la vocera
autorizada, pues ella entendía y expresaba la distancia
que existe entre la realidad
humana, cultural y artística,
y nuestra interpretación de esa
realidad. En el año de 1968 publica
su libro Contra la interpretación, que
se convirtió en un referente importante y
una de las banderas a seguir, sobre todo
de su generación.
algunas de ellas.
“Quizá se le atribuye demasiado valor a la
memoria y no el suficiente a la reflexión. La
memoria es, dolorosamente, la única relación
que podemos sostener con los muertos”.
“La inteligencia es realmente un tipo de gusto:
gusto por las ideas”.
“Escribo para definirme, un acto de
autocreación, en un diálogo
conmigo misma, con escritores que admiro, vivos
y muertos, con lectores
ideales. Porque me
da placer. No sé con
certeza para que
sirve mi trabajo”.
Lo que necesitamos es utilizar
lo que tenemos”.
“Envidio a los
paranoicos;
realmente sienten que la gente
les está prestando
atención”.
Susan Sontag
Hacia finales de los años setenta, fue nombrada
miembro de la Academia Americana de las Letras. Pero así como fue reconocida por su obra
literaria, fue satanizada por sus posturas políticas intervencionistas que realizaba su país,
en contra de otros países, a los cuales incluso
ella tuvo el atrevimiento de visitar, como fue
el caso de Sarajevo. Siempre se manifestó en
contra de la política exterior que mantenía su
país, con la exportación de guerras y la toma
de rehenes para fortalecer la soberbia de los
mandatarios de entonces.
Al día de hoy, sus famosas frases se pueden encontrar como referencia para resaltar cualquier
situación de la vida cotidiana. Aquí comparto
¿Qué es lo más hermoso en hombres viriles?, algo femenino;
¿qué es lo más hermoso
en mujeres femeninas?, algo
masculino”.
Se puede aseverar que Susan
Sontag es una de las escritoras que en todos los géneros literarios en los
cuales incursionó, imprimió un sello especial.
Es de las pensadoras más consecuentes con la
historia y el momento que le tocó vivir; hasta
en su vida personal se permitió experimentar
encuentros amorosos con mujeres, exitosas
también, que le aportaron experiencias que
traducía en literatura y dejaba evidencia de la
libertad que caracterizó su existencia. Murió
el 28 de diciembre de 2004.
*Feminista
rosymar154qhotmail.com
Cel. 3121324714
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Rossy Villarruel Figueroa*
Foto: César Martínez López/Cimacnoticias
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Cimacnoticias