2017. Volumen 12, nº 1. - Universidad de Las Palmas de Gran

REVISTA IBEROAMERICANA DE
PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO
Y EL DEPORTE
VOL 12 Nº 1
Enero – Junio 2017
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y del Deporte / [Editor Jefe, Félix Guillén García] .
–n. 1 (2006)–. –Las Palmas de Gran Canaria, [2006-]
v. : 24 cm. -- semestral. -- Descripción basada en: vol. 12, nº 1 (Enero - Junio 2017)
ISSN 1886-8576 = Rev. Iberoam. Psicol. Ejerc. Deporte
1. Psicología - Publicaciones periódicas 2. Deportes - aspecto psicológico Publicaciones periódicas I. Guillén García, Félix, ed. lit.
II., ed.159.9:796(05)
IBIC: WSDP / JM
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE
Revista semestral de Psicología
VOL. 12, nº 1. Enero-Junio 2017
ISSN: 1886-8576 / eISSN: 2340-7700
D.L.: GC 1148-2014
CONSEJO EDITORIAL
Editor Jefe: Félix Guillén García
Departamento de Psicología y Sociología, Facultad de
Formación del Profesorado y Facultad de Ciencias de la
Actividad Física y el Deporte, Universidad de Las Palmas
de Gran Canaria. C/. Santa Juana de Arco, 1, 35004 Las
Palmas de Gran Canaria, España. Fax: +34 (0) 928452880;
correo-e.: [email protected]
Asistente de traducción:
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Asistentes Editorial:
Constanza Fernández del Castillo
Gabriel Díaz Perera
Farid Belmahdi Sánchez
Harehagua Rodríguez González
Abraham La O Pérez-Gil
Sergio Pérez Aguiar
Editores Asociados:
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Robert J. Brustad. University of Nothern Colorado,
EEUU.
Fabrice Dosseville. University of Caen Basse-Normandie,
Francia.
António Manuel Fonseca. Universidade do Porto,
Portugal.
Tomás García Calvo. Universidad de Extremadura,
España.
Sylvain Laborde. University of Caen Basse-Normandie,
Francia.
Daniel Memmert. German Sport University of Cologne,
Alemania.
Henning Plessner. University of Heidelberg, Alemania.
Markus Raab. German Sport University of Cologne,
Alemania.
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España.
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Catarina, Brasil.
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Portugal.
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Rica, Costa Rica.
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Barcelona, España.
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Huelva, España.
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de Compostela, España.
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Vasco, España.
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Reabilitação Psicofísica e Social (CIARPSICOS), Brasil.
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España
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Tadeo, São Paulo, Brasil.
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España.
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España.
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Hernández de Elche, España
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España.
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Uruguay.
Alberto Cordova. University of Texas San Antonio,
EE.UU.
Robelius de Bortoli. Universidade Presidente Antônio
Carlos de Aimóres, Brasil.
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Madrid, España.
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Extremadura, España.
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Coruña, España.
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Beatriz Galilea Ballarini. Consejo Catalán del Deporte
(CEARE), España.
Luis García. Northern Illinois University, EE.UU.
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Francisco García Ucha. Universidad de Ciencias de la
Cultura Física y el Deporte, "Manuel Fajardo", Cuba.
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Medicina del Deporte, Cuba.
Mª Dolores González Fernández. Universidade Lusíada
Porto, Portugal.
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España.
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de Madrid, España.
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Olavide de Sevilla, España.
Pedro Jara Vera. Universidad de Murcia, España.
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España.
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José Martín-Albo Lucas. Universidad de Zaragoza,
España.
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España.
Luiz Carlos Moraes. Universidade Federal de Minas
Gerais, Brasil.
Verónica Morales Sánchez. Universidad de Málaga,
España.
Miguel Morilla Cabezas. Universidad Pablo de Olavide
de Sevilla, España.
Franco Noce. Universidade Federal de Minas Gerais ,
Brasil.
Juan Luis Nuñez Alonso. Universidad de Las Palmas de
Gran Canaria, España.
Aurelio Olmedilla Zafra. Universidad de Murcia,
España.
Joan Palmi Guerrero. INEFC de Lleida, España.
Sandra Peláez. McGill. University, Canadá.
Eugenio Pérez Córdoba. Universidad de Sevilla, España.
Jordi Renom Pinsach. Universidad de Barcelona,
España.
Eduardo Remor. Instituto de Psicología de la
Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS),
Brasil.
Josep Roca i Balasch. INEF de Cataluña, España.
Carlos Ríos Bedoya. Michigan State University, EE.UU.
Antonio Roberto Rocha. Universidade Federal de
Pernambuco, Brasil.
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Colombia.
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Madrid, España.
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Madrid, España.
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de Mato Grosso, Brasil.
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Marta Zubiaur González. Universidad de León, España.
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Psicología del Deporte
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del Deporte, 2016
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12, nº 1 (2017)
ISSN 1886-8576
SUMARIO
EDITORIAL.................................................................................................................................................................................................. 11
ARTÍCULOS ................................................................................................................................................................................................ 13
PERSONALIDAD Y LESIONES EN EL ALTO RENDIMIENTO DEPORTIVO EN MODALIDADES INDIVIDUALES ............................. 15-22
Rosendo Berengüí 1, Francisco J. Ortín 2, Enrique J. Garcés de Los Fayos2, y María D. Hidalgo2
Universidad Católica de Murcia1, España y Universidad de Murcia2, España
INFLUENCIA DE LA RSC EN LA TRANSMISIÓN DE IMAGEN EN EL PATROCINIO TURÍSTICO DEPORTIVO ................................ 23-31
Manuel Alonso-Dos-Santos1, Ferran Calabuig2, Francisco Montoro3 e Irena Valantine4
Universidad Católica de la Santísima Concepción1, Chile, Universidad de Valencia2, España, Universidad de Granada3, España y
Lithuanian Sports University4, Kaunas, Lituania
UN CUESTIONARIO PARA EVALUAR LOS CANALES DE COMUNICACIÓN .................................................................................... 33-41
Antonio Hernández-Mendo, María Mar Fernández-de-Motta y María Julia Raimundi
Universidad de Málaga, España
ADAPTACIÓN Y VALORACIÓN PSICOMÉTRICA DEL SRI (SPECIALIZATION RECREATION INDEX) EN DEPORTISTAS
FEDERADOS ......................................................................................................................................................................................... 43-51
Sheila Romero, Ioseba Iraurgi y Aurora Madariaga
Universidad de Deusto, España
COMPARATIVA EN EL PERFIL DE TAREA Y CAPITANÍA EN LOS LÍDERES DE EQUIPOS DE FÚTBOL Y BALONCESTO ............... 53-58
Julio Torrado1, Gabriel Pita2, Iván Valle2, Gabriel Iglesias2 y Constantino Arce2
Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Sede Ibarra1, Ecuador y Universidad de Santiago de Compostela2, España
IMPLEMENTACIÓN DE UNA INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN FÚTBOL BASE, SATISFACCIÓN SUBJETIVA
DE LOS DEPORTISTAS Y EXPERIENCIAS DE PASIÓN, COMPETENCIA PERCIBIDA Y COMPROMISO
DEPORTIVO EN RELACIÓN CON LA INTENCIÓN DE PRÁCTICA FUTURA ...................................................................................... 59-69
Estefanía Navarrón-Vallejo, Débora Godoy-Izquierdo, Mercedes Vélez-Toral, María J. Ramírez-Molina y Manuel
G. Jiménez-Torres
Universidad de Granada, España
LIDERANÇA E SATISFAÇÃO NO FUTEBOL: TESTAGEM DA CONGRUÊNCIA COM RECURSO A ANÁLISE DE EQUAÇÕES
ESTRUTURAIS ...................................................................................................................................................................................... 71-82
Daniel Duarte1, Pedro Teques1 y Carlos Silva2
Instituto Politécnico da Maia1, Portugal e Instituto Politécnico de Santarém2, Portugal
EFEITOS DA INSTRUÇÃO VERBAL E DA INTERVENÇÃO POR VÍDEO NA LARGADA EM REGATAS À VELA ................................. 83-90
João Santos1, Gonçalo Dias1 e Duarte Araújo2
Universidade de Coimbra1, Portugal y Universidade de Lisboa2, Portugal
REVISIÓN DE LA AGRESIÓN EN DEPORTISTAS: VARIABLES INFLUYENTES Y EVALUACIÓN ....................................................... 91-98
Higinio González-García1, Antonia Pelegrín1 y Enrique J. Garcés de los Fayos2
Universidad Miguel Hernández de Elche1, España y Universidad de Murcia2, España
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Sumario
IDENTIFICACIÓN CON EL EJERCICIO FÍSICO Y AUTOEFICACIA: DIFERENCIAS ENTRE PRACTICANTES DE PILATES VS NO
PRACTICANTES .................................................................................................................................................................................. 99-106
Salvador Boix1, Eva León-Zarceño2 y Miguel Ángel Serrano3
IES Maciá Abela1, Crevillent, España, Universidad Miguel Hernández de Elche2, España y Universitat de València3, España
EFECTOS DE UN PROGRAMA DE JUEGO LIMPIO APLICADO A JÓVENES FUTBOLISTAS FEDERADOS PARA LA MEJORA
DE LA DEPORTIVIDAD CON SUS OPONENTES ............................................................................................................................ 107-119
Javier Lamoneda1 y Francisco J. Huertas2
IES Seritium1, Jerez de la Frontera, España y Universidad de Granada2, España
EJERCICIO FÍSICO AGUDO, AGOTAMIENTO, CALIDAD DEL SUEÑO, BIENESTAR PSICOLÓGICO E INTENCIÓN DE
PRÁCTICA DE ACTIVIDAD FÍSICA ................................................................................................................................................... 121-127
Begoña Amador, Carlos Montero, Vicente J. Beltrán-Carrillo, David González-Cutre y Eduardo Cervelló
Universidad Miguel Hernández, España
GESTIÓN DEL TIEMPO DE PRÁCTICA MOTRIZ EN LAS SESIONES DE EDUCACIÓN FÍSICA EN EDUCACIÓN
PRIMARIA ......................................................................................................................................................................................... 129-138
Jesús Molina-Saorín, Juan Carlos Garrido y Francisco Martínez-Martínez
Universidad de Murcia, España
LA ADHERENCIA DEL ENTORNO FAMILIAR EN EL FÚTBOL PREBENJAMÍN: UN ESTUDIO DE CASO ..................................... 139-148
Abel Merino, Ana Arraiz y Fernando Sabirón
Universidad de Zaragoza, España
RELACIÓN ENTRE IMAGEN CORPORAL, DIMENSIONES CORPORALES Y EJERCICIO FÍSICO EN USUARIOS DE
GIMNASIOS...................................................................................................................................................................................... 149-156
Haney Aguirre-Loaiza1,2, Sebastián Reyes1, Santiago Ramos3, Diego A. Bedoya1 y Alejandra M. Franco4
Universidad del Quindío1, Colombia, Universidad del Valle2, Colombia, Universidad de Caldas3, Colombia y Universidade Estadual
Paulista4, Brasil
EVENTOS ..................................................................................................................................................................................................157
NORMAS DE PRESENTACIÓN ................................................................................................................................................................161
8
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12 nº 1 (2017)
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12, nº 1 (2017)
ISSN 1886-8576
SUMMARY
EDITORIAL.................................................................................................................................................................................................. 11
ARTICLES .................................................................................................................................................................................................... 13
PERSONALITY AND INJURIES IN HIGH PERFORMANCE SPORTS ................................................................................................... 15-22
Rosendo Berengüí 1, Francisco J. Ortín 2, Enrique J. Garcés de Los Fayos2, & María D. Hidalgo2
Catholic University of Murcia1, Spain, & University of Murcia2, Spain
INFLUENCE OF CSR IN THE IMAGE TRANSMISSION IN THE SPORTS SPONSORSHIP TOURISM................................................ 23-31
Manuel Alonso-Dos-Santos1, Ferran Calabuig2, Francisco Montoro3, & Irena Valantine4
Catholic University of Santísima Concepción1, Chile, University of Valencia2, Spain, University of Granada3, Spain, &
Lithuanian Sports University4, Kaunas, Lithuania
A QUESTIONNAIRE TO ASSESS COMMUNICATION CHANNELS .................................................................................................... 33-41
Antonio Hernández-Mendo, María Mar Fernández-de-Motta, & María Julia Raimundi
University of Málaga, Spain
ADAPTATION AND PSYCHOMETRIC ASSESSMENT OF SRI (SPECIALIZATION RECREATION INDEX) IN SPORTSPEOPLE ........ 43-51
Sheila Romero, Ioseba Iraurgi, & Aurora Madariaga
University of Deusto, Spain
COMPARISON BETWEEN THE TASK AND CAPTAINCY PROFILE OF LEADERS IN SOCCER AND BASKETBALL TEAMS ............. 53-58
Julio Torrado1, Gabriel Pita2, Iván Valle2, Gabriel Iglesias2, & Constantino Arce2
Pontifical Catholic University of Ecuador, Ibarra Campus1, Ecuador, & University of Santiago de Compostela2, Spain
IMPLEMENTATION OF A PSYCHOLOGICAL INTERVENTION IN JUNIOR CATEGORIES OF FOOTBALL,
ATHLETES' SUBJECTIVE SATISFACTION AND EXPERIENCES OF PASSION, PERCEIVED COMPETENCE
AND COMMITMENT IN RELATION TO THE INTENTION OF FUTURE PRACTICE ........................................................................... 59-69
Estefanía Navarrón-Vallejo, Débora Godoy-Izquierdo, Mercedes Vélez-Toral, María J. Ramírez-Molina, & Manuel G.
Jiménez-Torres
University of Granada, Spain
LEADERSHIP AND SATISFACTION IN SOCCER: TESTING CONGRUENCE WITH STRUCTURAL EQUATION MODELING
ANALYSIS ............................................................................................................................................................................................. 71-82
Daniel Duarte1, Pedro Teques1, & Carlos Silva2
Polytechnic Institute of Maia1, Portugal, & Polytechnic Institute of Santarém2, Portugal
EFFECTS OF VERBAL INSTRUCTION AND VIDEO INTERVENTION ON START IN SAILING REGATTAS ........................................ 83-90
João Santos1, Gonçalo Dias1, & Duarte Araújo2
University of Coimbra1, Portugal, & University of Lisboa2, Portugal
REVIEW OF AGGRESSION IN ATHLETES: INFLUENTIAL VARIABLES AND EVALUATION .............................................................. 91-98
Higinio González-García1, Antonia Pelegrín1, & Enrique J. Garcés de los Fayos2
University Miguel Hernández of Elche1, Spain, & University of Murcia2, Spain
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
9
Summary
IDENTIFICATION WITH PHYSICAL EXERCISE AND SELF-EFFICACY: DIFFERENCES BETWEEN PRACTIONERS OF PILATES
VS NON-PRACTITIONERS ................................................................................................................................................................. 99-106
Salvador Boix1, Eva León-Zarceño2, & Miguel Ángel Serrano3
IES Maciá Abela1, Crevillent, Spain, University Miguel Hernández of Elche2, Spain & University of València3, Spain
EFFECTS OF A FAIR PLAY PROGRAM APPLIED TO YOUNG FOOTBALL PLAYERS TO IMPROVE SPORTSPERSONSHIP ........ 107-119
Javier Lamoneda1 y Francisco J. Huertas2
IES Seritium1, Jerez de la Frontera, Spain & University of Granada2, Spain
ACUTE PHYSICAL EXERCISE, EXHAUSTION, SLEEP QUALITY, PSYCHOLOGICAL WELL-BEING AND INTENTION TO
PRACTICE PHYSICAL ACTIVITY ....................................................................................................................................................... 121-127
Begoña Amador, Carlos Montero, Vicente J. Beltrán-Carrillo, David González-Cutre y Eduardo Cervelló
University Miguel Hernández, Spain
TIME MANAGEMENT OF MOTOR PRACTICE IN PHYSICAL EDUCATION SESSIONS IN PRIMARY EDUCATION ..................... 129-138
Jesús Molina-Saorín, Juan Carlos Garrido, & Francisco Martínez-Martínez
University of Murcia, Spain
THE ADHERENCE OF THE FAMILY ENVIRONMENT IN UNDER 7S FOOTBALL: A CASE STUDY ............................................... 139-148
Abel Merino, Ana Arraiz, & Fernando Sabirón
University of Zaragoza, Spain
RELATIONSHIP BETWEEN SATISFACTION AND PERCEIVED BODY IMAGE, BODY COMPOSITION AND PHYSICAL
EXERCISE IN GYM USERS................................................................................................................................................................ 149-156
Haney Aguirre-Loaiza1,2, Sebastián Reyes1, Santiago Ramos3, Diego A. Bedoya1, & Alejandra M. Franco4
University of Quindío1, Colombia, University of Valle2, Colombia, University of Caldas3, Colombia, & São Paulo
State University 4, Brasil
EVENTS .....................................................................................................................................................................................................157
GUIDE FOR AUTHORS ............................................................................................................................................................................161
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12 nº 1 (2017)
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 11
ISSN 1886-8576
EDITORIAL
Es un orgullo poder comenzar esta editorial exponiendo
las buenas sensaciones que se perciben actualmente para la
psicología de la actividad física y el deporte en el contexto
iberoamericano. Este hecho se ve reflejado en la aparición y
crecimiento de asociaciones internacionales que tiene como
objetivo hacer visible el conocimiento científico y profesional
de nuestra área a través de publicaciones y congresos de
calidad. En este sentido, debemos destacar la reciente
realización en Monterrey (México) del XXIV Congreso
Internacional FOD y en Tepic (Nayarit), México del IV
Coloquio Internacional Psicología del Deporte, así como el
gran evento que nos espera en 2017, con el desarrollo en
España del 14th World Congress of Sport Psychology
auspiciado por la International Society of Sport Psychology
(ISSP), actividad científica más importante a nivel mundial
que se lleva a cabo en nuestra área de conocimiento.
Este crecimiento científico y profesional, se ha mostrado
en nuestra revista con un incremento en la calidad y
cantidad de manuscritos recibidos para su revisión, con más
de 100 artículos revisados durante el año 2016, lo que nos
postula como una de las revistas punteras en publicaciones
sobre psicología de la actividad física y el deporte a nivel
internacional.
Asimismo, durante este año hemos asistido al gran evento
deportivo a nivel mundial, que son los Juegos Olímpicos. En
ellos, se ha constatado la profesionalización que está
llevando a cabo el deporte en todos los países, con
especialistas y científicos que han colaborado con los
deportistas para optimizar su rendimiento, y entre los que
hemos podido encontrar a numerosos expertos en
psicología del deporte.
Por todo ello, poder presentar los artículos que se
encuentran en este número, resulta gratificante y
demuestra el buen nivel del ámbito que nos ocupa. Así, en
este ejemplar tenemos varios trabajos muy interesantes
dentro del contexto de deporte de rendimiento, como el
que analiza la relación entre la personalidad y lesiones en el
alto rendimiento deportivo en modalidades individuales,
desarrollado por Rosendo Berengüí y sus colegas, o el
desarrollado por Julio Torrado, Gabriel Pita, Iván Valle,
Gabriel Iglesias y Constantino Arce, en el que hacen una
comparativa en el perfil de tarea y capitanía en los líderes de
equipos de fútbol y baloncesto. En esta línea, también
tenemos la publicación de liderazgo y satisfacción en fútbol:
evaluando la congruencia con análisis de ecuaciones
estructurales, desarrollado en Portugal por Daniel Duarte,
Pedro Teques y Carlos Silva. Desde el país vecino también
no llega un interesante análisis sobre los efectos de la
instrucción verbal y de la intervención por vídeo en la salida
en regatas de vela, presentado por João Santos.
En este número, también encontramos manuscritos que
permiten la validación de nuevos instrumentos que puedan
ser utilizados en psicología del deporte. Así, Antonio
Hernández-Mendo y sus colegas presentan un cuestionario
para evaluar los canales de comunicación en el contexto
deportivo, mientras que Sheila Romero y sus compañeros,
han desarrollado una adaptación y valoración psicométrica
del SRI (Specialization Recreation Index) en deportistas
federados.
En el contexto específico del fútbol, presentamos tres
artículos con diferente temática, pero con este deporte
como denominador común. Así, Estefanía Navarrón-Vallejo y
sus colegas, nos presentan una intervención psicológica en
fútbol base, para optimizar la satisfacción subjetiva de los
deportistas y experiencias de pasión, competencia percibida
y compromiso deportivo en relación con la intención de
práctica futura. También relacionándolo con la adherencia a
la práctica, Abel Merino y sus compañeros, presentan un
trabajo en el que se destaca la importancia del entorno
familiar en el fútbol pre-benjamín. Finalmente, Javier
Lamoneda, nos muestra los efectos de un programa de
juego limpio aplicado a jóvenes futbolistas federados para la
mejora de la deportividad con sus oponentes.
En relación al ejercicio físico y su orientación a la salud,
podemos encontrar en este número varios artículos muy
interesantes, como el desarrollado por Eduardo Cervelló, en
el que se relación el ejercicio físico agudo, agotamiento,
calidad del sueño, bienestar psicológico y la intención de
práctica de actividad física, o el desarrollado por Salvador
Boix y colaboradores, en el que comparan la identificación
con el ejercicio físico y autoeficacia entre practicantes de
Pilates versus no practicantes. También, Héctor Haney
Aguirre y sus colegas, analizan la relación entre imagen
corporal, dimensiones corporales y ejercicio físico en
usuarios de gimnasios.
Por último, en este número aparece un artículo
relacionado con la gestión del tiempo de práctica motriz en
las sesiones de educación física en educación primaria,
desarrollado por Jesús Molina-Saorín y sus compañeros,
otro del ámbito de la gestión deportiva en el que se analiza
la influencia de la RSC en la transmisión de imagen en el
patrocinio turístico deportivo, llevado a cabo por Manuel
Alonso-dos-Santos.
Finalmente, aparece una interesante revisión de la
agresión en deportistas, analizando las variables influyentes
y evaluación, llevado a cabo por Higinio González-García y
sus colegas.
Por todo ello, incidimos en el orgullo que sentimos al
poder ayudar a través de nuestro trabajo y el de nuestros
colaboradores, al avance de nuestra disciplina para seguir
creciendo y haciéndonos más fuertes.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
Tomás García Calvo
Editor Asociado de RIPED
11
ARTÍCULOS
ISSN: 1886-8576
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 15-22
ISSN 1886-8576
PERSONALIDAD Y LESIONES EN EL ALTO RENDIMIENTO DEPORTIVO EN MODALIDADES
INDIVIDUALES
Rosendo Berengüí 1, Francisco J. Ortín 2, Enrique J. Garcés de Los Fayos2 y María D. Hidalgo2
Universidad Católica de Murcia1, España y Universidad de Murcia2, España
RESUMEN: En el estudio de las lesiones la personalidad del deportista ocupa un importante
lugar, apuntándose la influencia de determinados rasgos sobre la ocurrencia de las mismas.
Además, el alto rendimiento deportivo requiere de elevadas exigencias y la exposición a
múltiples factores de riesgo, entre ellos psicológicos. Este estudio analiza el papel de la
personalidad sobre las lesiones en deportistas de élite. Se empleó el 16PF-5 y un registro de
lesiones, con 38 deportistas integrantes de sus respectivas selecciones nacionales. Los
resultados señalan correlaciones significativas entre el número de lesiones y las escalas Tensión
y Atrevimiento. Los lesionados por sobreuso presentan promedios superiores en Vigilancia,
Privacidad y Autosuficiencia, e inferiores en Dominancia, Atención a las Normas y Autocontrol.
Respecto al mecanismo de lesión, los lesionados por sobrecarga registran puntuaciones
superiores en Vigilancia, Tensión y Ansiedad.
PALABRAS CLAVE: Personalidad, lesiones deportivas, alto rendimiento, deporte competitivo.
PERSONALITY AND INJURIES IN HIGH PERFORMANCE SPORTS
ABSTRACT: In the study of sports injuries the personality play a prominent position, by the
influence of particular traits on the occurrence thereof. In addition, high-performance sports are
high-demanding which involve exposure to multiple risk factors, including psychological risk
factors. This study analyses the role of personality on injuries of elite athletes. The sample is
composed by 38 athletes, members of their respective national teams. Personality was assessed
using 16PF-5 and injuries were recorded with an ad-hoc questionnaire. Results show significant
correlations between the number of injuries and Tension and Social Boldness scales.
Considering the type of injury, athletes with overuse injuries have higher scores in Vigilance,
Privateness and Self-Reliance, and lower scores in Dominance, Rule-Consciousness and SelfControl. Regarding the mechanism of injury, athletes injured by overloading show higher scores
on Vigilance, Tension and Anxiety than other athletes injured.
KEYWORDS: Personality, sports injuries, high performance, competitive sport.
PERSONALIDADE E LESÕES NOALTO DESEMPENHO ESPORTIVO
Manuscrito recibido: 09/03/2016
Manuscrito aceptado: 13/10/2016
Dirección de contacto: Rosendo
Berengüí Gil. Universidad Católica
de Murcia. Campus de los
Jerónimos, s/n. 30107 Guadalupe
(Murcia).
E-Mail: [email protected]
RESUMO: No estudo das lesões a personalidade do atleta desempenha um papel importante,
marcando a influência de certas características sobre a ocorrência do mesmo. Além disso, os
esportes de alto desempenho exigem altas demandas e exposição a múltiplos fatores de risco,
incluindo psicológica. Este estudo analisa o papel da personalidade sobre as lesões em atletas.
16PF-5 foi usado e um registro de lesões, com 38 atletas membros de suas equipes nacionais.
Os resultados mostram correlações significativas entre o número de lesões e Tensão e
Atrevimento balanças, e escores mais altos de Apreensão, Tensão e Ansiedade em atletas com
mais lesões. Os resultados mostram correlações significativas entre o número de lesões e
estresse e Desafio balanças e escores mais altos de apreensão, tensão e ansiedade em atletas
com mais lesões. Os lesados por overuse tem médias acima de Vigilância, Privacidade e
Autosuficiência, e menor no Dominância, Atenção às normas eAutoControlo. Quanto ao
mecanismo de lesão, lesões por overuse ter escores mais altos em Vigilância, Tensão e
Ansiedade.
PALAVRAS CHAVES: Personalidade, lesões esportivas, alto desempenho, desporto de
competição.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
15
Rosendo Berengüí , Francisco J. Ortín , Enrique J. Garcés de Los Fayos y María D. Hidalgo
El estudio de los vínculos existentes entre las variables
psicológicas del deportista y la vulnerabilidad a padecer
lesiones ha acumulado un amplio cuerpo de conocimiento en
las tres últimas décadas. Las lesiones son experiencias
considerablemente frecuentes en el deporte, un riesgo
inevitable según la mayoría de entrenadores, deportistas y
profesionales de la medicina (Slobounov, 2008), pudiendo
experimentar los practicantes de las diversas modalidades a lo
largo de sus carreras deportivas numerosas lesiones de
diferente tipo y nivel de gravedad.
La propuesta explicativa más influyente en este contexto, el
Modelo de Estrés y Lesión de Andersen y Williams (1988) y
Williams y Andersen (1998), establece el determinante papel del
estrés al aumentar la vulnerabilidad del deportista a la lesión.
Concretamente destaca la evaluación cognitiva por parte del
deportista de las situaciones deportivas potencialmente
estresantes, como pueden ser la competición o la presión
externa, ya que puede acarrear una desmesurada respuesta de
estrés que desequilibre las adecuadas condiciones fisiológicas y
de concentración necesarias en la ejecución deportiva. El
modelo plantea además el elemental papel desempeñado por
diferentes variables a través de sus efectos sobre la respuesta
al estrés, considerándose fundamentales la historia de
estresores del individuo, recursos de afrontamiento y la
personalidad del deportista.
El estudio de la personalidad es uno de los tópicos de estudio
clásicos en psicología deportiva y quizás uno de los más
controvertidos, por la gran diversidad de planteamientos y
resultados de investigación hallados. Este panorama es idéntico
al encontrado al plantear la relación de la personalidad con las
lesiones deportivas. En este ámbito los estudios han analizado
principalmente las variables propuestas en el modelo de Estrés
y Lesión, concretamente dureza (Prieto, Ortega, Garcés de Los
Fayos, y Olmedilla, 2014; Skirka, 2000), locus de control (GarcíaMas, Pujals, Fuster-Parra, Núñez, y Rubio, 2014; Krueger, 2005;
Ortín, 2008; Ortín, Olmedilla, Garcés de los Fayos, y Hidalgo,
2008), motivación (Prieto, Palmeira, y Olmedilla, 2015; Van
Mechelen et al., 1996) y, en especial, ansiedad rasgo
competitiva (Berengüí, 2011; Berengüí, Garcés de Los Fayos, y
Hidalgo, 2013; Berengüí y López-Puga, 2015; Hanson,
McCullagh, y Tonymon, 1992; Ivarsson, Johnson, y Podlog, 2013;
Johnson y Ivarsson, 2010; Olmedilla, Andreu, Ortín, y Blas, 2009;
Prieto et al., 2015; Smith, Ptacek, y Patterson, 2000). En todos
esos casos, dichas variables de personalidad han mostrado, en
diferente grado, relación con las lesiones deportivas.
Por otra parte, el empleo de cuestionarios generales para la
evaluación de los rasgos de personalidad ha sido reducido en
esta área. A pesar de ello y haciendo uso de variados
instrumentos, diferentes estudios aportan datos que apuntan a
la influencia de determinados rasgos sobre la ocurrencia de
lesiones. Por ejemplo, un mayor número de lesiones se ha
relacionado con menores niveles de estabilidad emocional del
deportista (Berengüí et al., 2013; Lysens et al., 1989), privacidad
(Berengüí et al., 2013; Taimela, Kujala, y Osterman, 1990;
Valliant, 1981), y por el contrario, con mayores puntuaciones en
sensibilidad (Jackson et al., 1978), mayor atrevimiento (Taimela,
Kujala, y Osterman, 1990), neuroticismo (Berengüí, Garcés de
los Fayos, y Almarcha, 2008), irritabilidad rasgo (Johnson y
Ivarsson, 2010), y puntuaciones elevadas (Berengüí et al., 2013;
16
Berengüí y Garcés de los Fayos, 2010) o incluso muy bajas
(García y Aragües, 1998) de ansiedad rasgo. Las lesiones
también han sido asociadas a sujetos más emprendedores
(Hamilton, Hamilton, Meltzer, Marshall, y Molnar, 1989) y
menos precavidos (Lysens et al., 1989). Además, Yatabe et al.
(2005) sugieren que las diferencias en rasgos de personalidad
pueden ser consideradas un riesgo a la lesión puesto que cada
factor de personalidad se relaciona directamente con una
respuesta emocional, y de ahí su influencia en la incidencia de
lesiones deportivas.
El alto rendimiento deportivo implica un alto nivel de estrés y
requiere de elevadas exigencias físicas, técnicas, tácticas y
psicológicas. Frente al deporte amateur, la cuantiosa inversión
de horas de entrenamiento y las duras demandas competitivas
conllevan una mayor exposición del deportista a multitud de
factores de riesgo extrínsecos que, junto a un cúmulo de
factores intrínsecos al propio deportista, como la edad, el
historial previo de lesiones o el efecto de determinados
aspectos psicológicos, como la personalidad, pueden
interaccionar para aumentar el riesgo de lesión.
A la hora de estudiar las lesiones deportivas, debemos
atender a diferentes criterios para poder realizar una precisa
clasificación. En este sentido, en investigación el criterio de
gravedad suele ser el más utilizado, significando esa la
gravedad de la lesión el tiempo de baja total o parcial de la
práctica, medido usualmente en días, que implica para el
deportista (Jacobson y Tegner, 2007; Schneider, 2006). Las
lesiones también suelen ser clasificadas dependiendo del tipo
concreto de las mismas, por ejemplo, según Pfeiffer y Mangus
(2008)
pueden
distinguirse
esguinces,
distensiones,
contusiones, fracturas y luxaciones, o a partir de la
categorización de Hägglund, Waldén, Bahr, y Ekstrand (2005),
existen lesiones traumáticas (esguince, tensión, contusión,
fractura, luxación, otras), que son producidas por un incidente
concreto, o lesiones por sobreuso, que constituyen un
problema acumulativo en el tejido debido a la suma de
repetidas tensiones, o como indican Hägglund et al. (2005)
lesiones causadas por microtrauma repetitivo en tendones,
huesos y articulaciones, que se desarrollan gradualmente con
el paso del tiempo.
Otro criterio clasificatorio de lesiones empleado, aunque en
menor medida, suele ser el mecanismo o causa de la lesión.
Shultz, Houglum, y Perrin (2000) y Pfeiffer y Mangus (2007)
distinguen entre lesiones agudas y crónica, y Leadbetter (1998)
plantea diferentes mecanismos, concretamente, contacto,
sobrecarga dinámica, sobreuso y sobrecarga, vulnerabilidad
estructural, falta de flexibilidad, balance muscular y crecimiento
rápido. Una causa muy común, frente a lesiones de tipo agudo,
suelen ser las denominadas lesiones por sobrecarga, sobreuso
o de empleo excesivo, implicando que el deportista ha hecho
demasiadas repeticiones de una actividad determinada (Pfeiffer
y Mangus, 2007). Suelen tener un principio progresivo, una
duración más larga y comúnmente resultan de una
acumulación de agravamientos de carácter leve o estrés
repetitivo (Shultz et al., 2000), estando relacionadas estas
lesiones con altos niveles de estrés, sin tiempo suficiente para
la recuperación. Puede advertirse como las lesiones por
sobrecarga o sobreuso constituyen en sí mismas tanto un tipo
concreto como un mecanismo o causa de lesión.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Personalidad y lesiones en el alto rendimiento deportivo en modalidades individuales
Si bien desde el terreno médico innumerables
investigaciones han aportado cifras epidemiológicas del
impacto de las lesiones en el alto rendimiento (Caine, Harmer, y
Schiff, 2010), y desde el campo de la psicología se ha estudiado
la personalidad del deportista de alto nivel (Aidman y Schofield,
2004), es preciso profundizar en mayor grado en los nexos
entre ambos.
Por ello el objetivo del presente estudio es analizar la
personalidad de deportistas de alto rendimiento en relación al
padecimiento de lesiones deportivas, su gravedad, mecanismo
de producción y los tipos concretos de lesión.
MÉTODO
Participantes
La muestra participante está integrada por 38 deportistas
españoles de alto rendimiento, 27 hombres (71.1%) y 11
mujeres (28.9%), integrantes de las selecciones nacionales de
sus respectivas modalidades, y con amplia experiencia en
competiciones del más alto nivel de exigencia (Juegos
Olímpicos, Campeonatos del Mundo y de Europa, y otros
eventos internacionales de alto nivel). La edad media es 21.35
años (DT = 2.53), y un rango entre 17 y 29 años. Distribuidos por
deportes, 12 deportistas son competidores de taekwondo
(31.6%), 9 de piragüismo (23.7%), 7 de ciclismo (18.4%), 6 de
atletismo (15.8%), 3 de luchas olímpicas (7.9) y 1 de natación
(2.6%).
Instrumentos
Sixteen Personality Factor Questionnaire, 5ª Edición (16PF-5).
Cuestionario de personalidad con amplia tradición en su
empleo en el ámbito deportivo. Para este estudio hemos
utilizado su quinta edición (Cattell, Cattell, y Cattell, 1995) que
consta de 185 ítems, con un formato de respuesta de tres
opciones. El instrumento surge de la investigación científica en
los elementos básicos de la personalidad, y su estructura de
rasgos proporciona una descripción rica e integrada de la
persona, incluyendo los cinco grandes rasgos, siendo una
medida comprensiva de la personalidad normal (Cattell y
Schuerger, 2003).
El cuestionario está constituido por 16 escalas primarias, o
rasgos de primer orden: Afabilidad, Razonamiento, Estabilidad,
Dominancia, Animación, Atención a las normas, Atrevimiento,
Sensibilidad, Vigilancia, Abstracción, Privacidad, Aprensión,
Apertura al cambio, Autosuficiencia, Perfeccionismo y Tensión.
Las distintas combinaciones de esas escalas o rasgos de primer
orden dan como resultado la obtención de cinco dimensiones
globales de personalidad o factores de segundo orden:
Extraversión (dimensión que sitúa al sujeto en un punto del
continuo entre introversión y extraversión), Ansiedad
(definitoria de sujetos reactivos, aprensivos y tensos, frente a
personas ajustadas y estables emocionalmente), Dureza (que
diferencia entre individuos receptivos y de mente abierta, en
oposición a sujetos de mentalidad dura, tradicionales y
prácticos), Independencia (sitúa a los individuos como
dominantes, atrevidos y abiertos al cambio, frente a tímidos,
confiados y tradicionales), y Autocontrol (personas atentas a las
normas, prácticas y perfeccionistas, en oposición a
desinhibidas, abstraídas y tolerantes del desorden).
Respecto a ediciones anteriores incorpora tres escalas, o
índices de estilo de respuesta (Aquiescencia, Manipulación de
Imagen e Infrecuencia), y afirman Russell y Karol (2005) que en
esta última versión del instrumento han mejorado sus
características psicométricas, obteniendo una fiabilidad
promedio de .74.
Lesiones. Para el registro de los datos personales y deportivos
se utiliza un cuestionario ad hoc (Berengüí et al., 2013),
mediante el cual también se obtiene la información relevante
de lesiones para el estudio. Se definieron las lesiones que
debían ser registradas como aquellas acontecidas como
resultado de la participación en un entrenamiento o
competición, y que implicaron la restricción o el cese completo
en la actividad deportiva un día o más a partir del día de inicio
de la lesión (Hootman, Dick, y Agel, 2007). En el cuestionario se
solicitaba al deportista indicar las lesiones sufridas durante la
última temporada, el tipo de lesión concreta, y el tiempo (en
meses, semanas y/o días) transcurrido desde el inicio hasta la
plena recuperación de cada una. También se requería una
breve explicación sobre cuál fue la causa de la lesión, para así
poder decidir sobre la inclusión de aquellas directamente
relacionadas con la práctica deportiva o descartar lesiones que
fueran ajenas a la misma.
Procedimiento
En un primer momento se informó a los entrenadores y
directores técnicos de diferentes federaciones deportivas de los
objetivos del estudio. Una vez confirmada la colaboración,
fueron concertadas diferentes fechas para acudir a
concentraciones técnicas en las que se administraron los
cuestionarios. Tras informar a los deportistas del propósito y
objetivos del estudio y el tratamiento de confidencialidad que
recibirían los datos aportados, firmaron su consentimiento.
Tras cumplimentar los cuestionarios, las lesiones fueron
analizadas en reuniones periódicas por colaboradores
especialistas en medicina y fisioterapia deportivas, para así
poder analizar dudas o incorrecciones, haciendo uso del
sistema OSICS (Orchard Sports Injury Classification System) de
Rae y Orchard (2007), para codificar las lesiones y realizar un
adecuado tratamiento y clasificación de las mismas.
Diseño y análisis de datos
Se realiza un estudio comparativo en el que se ha utilizado un
diseño transversal de grupos naturales.
Se emplearon estadísticos descriptivos (medias, desviaciones
típicas y porcentajes) para la descripción de las variables. Se
realizó análisis de correlación (coeficiente de Pearson) para
observar las pautas de variación común entre las puntuaciones
en las escalas de personalidad y el número de lesiones
registradas. Se utilizó la prueba T de Student para examinar las
diferencias de medias entre la muestra de deportistas y la
muestra normativa del 16PF-5, y las diferencias en variables de
personalidad en función de la gravedad, tipo y causa de las
lesiones. Para conocer el tamaño o magnitud de las diferencias
encontradas se calculó el tamaño del efecto (d) propuesto por
Cohen (1988).
Se realizaron agrupaciones para el contraste de medias. Para
analizar el tipo de lesión se emplea la clasificación de Hägglund
et al. (2005), que divide en siete tipos, por sobreuso y seis de
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
17
Rosendo Berengüí , Francisco J. Ortín , Enrique J. Garcés de Los Fayos y María D. Hidalgo
tipo traumático. La gravedad es establecida a partir de la
clasificación de Berengüí (2011), con cuatro tipos: lesiones leves
(suponen un tiempo de baja total o parcial de la práctica
deportiva entre 1 y 7 días desde el comienzo de la lesión),
moderadas (de 8 a 21), graves (22 a 42), y muy graves (a partir
de 42 días). Esta clasificación está basada en el sistema NAIRS
(Coddington y Troxell, 1980; Petrie, 1992) pero añadiendo la
categoría de lesiones muy graves, tras consensuar con
especialistas en medicina y fisioterapia deportivas que, por su
alta duración de baja y posterior recuperación, estas lesiones
causan la ausencia completa en el entrenamiento y la
competición, dando el deportista por perdida la temporada en
su totalidad o casi por completo. Finalmente se realiza una
clasificación de las causas o mecanismo de la lesión, a partir de
la propia descripción de los deportistas sobre la forma de
producirse.
Para el análisis estadístico se empleó el paquete informático
SPSS para Windows (versión 17.0, SPSS Inc.), y en todo caso se
consideró un resultado estadísticamente significativo cuando el
valor de probabilidad fue ≤ .05.
RESULTADOS
En total son registradas 85 lesiones durante la temporada de
estudio, con un promedio de 2.23 lesiones por deportista, y un
rango entre una (15 sujetos, 39.47%) y seis lesiones (dos
sujetos, 5.26%). Las mujeres presentan una media de 1.91
lesiones y los hombres 2.37, no encontrándose diferencias por
sexo.
La mayor proporción de lesiones corresponde a las lesiones
leves (41.18%) y moderadas (41.18%), entre ambas 35 casos,
mientras las lesiones graves son señaladas en 11 ocasiones
(12.94%) y las lesiones muy graves en 4 casos (4.71%). Respecto
a los tipos concretos de lesión, se registran 36 tipos diferentes,
siendo los más numerosos esguinces de tobillo (9 casos),
tendinopatía de hombro (7), sobrecarga lumbar (5), contusión
en pierna (4) y tendinopatía de rodilla (4).
Atendiendo al momento en que se produjo la lesión, el
68.24% (58 lesiones) se originaron en entrenamientos, y el
31.76% en competición (27), y el 70.59% (60) acontecieron en
momentos de alta competición, por el 29.41% (25) que
ocurrieron en pretemporada. Del total, la gran mayoría 88.24%
(75) fueron lesiones de nueva ocurrencia, frente al 11.76% (10)
que supusieron recaídas en lesiones anteriores.
Al comparar las medias de la muestra con las de la muestra
normativa del 16PF-5 (Russell y Karol, 2005), se obtuvieron
diferencias estadísticamente significativas en varias escalas. Los
deportistas registran promedios superiores en Vigilancia (t3484 =
2.800; p < .05), Abstracción (t3484 = 2.508; p < .05),
Autosuficiencia (t3484 = 3.630; p < .05), y Tensión (t3484 = 4.768; p <
.05). La muestra normativa por su parte presenta una media
mayor que los deportistas en Estabilidad Emocional (t3484 = 4.7517; p < .05).
Para examinar la relación entre la personalidad del
deportista y las lesiones, se efectúa un análisis de correlaciones
(Tabla 1), encontrándose correlaciones estadísticamente
significativas entre el número de lesiones y las escalas
primarias Atrevimiento (r = .337; p = .039), Aprensión (r = .397; p
= .009) y Tensión (r = .515; p = .000).
Tabla 1
Correlaciones entre el número de lesiones y las escalas y
dimensiones del 16PF-5
Nº Lesiones
r
-.158
-.218
-.261
.045
.024
-.117
.337 *
-.101
.168
.042
-.078
.297
.244
.202
-.107
.555 **
-.060
.302
.016
.183
-.099
Afabilidad
Razonamiento
Estabilidad Emocional
Dominancia
Animación
Atención a las normas
Atrevimiento
Sensibilidad
Vigilancia
Abstracción
Privacidad
Aprensión
Apertura al cambio
Autosuficiencia
Perfeccionismo
Tensión
Extraversión
Ansiedad
Dureza
Independencia
Autocontrol
p
.345
.189
.114
.787
.885
.484
.039
.546
.314
.801
.643
.070
.140
.225
.522
.000
.719
.065
.925
.271
.552
Nota: *p < .05; **p < .01
Al analizar la gravedad de las lesiones, únicamente son
encontradas
diferencias
estadísticamente
significativas
atendiendo al tipo de lesión moderada. En este caso, los sujetos
que han padecido ese tipo de lesiones (n = 22), tanto en
Dominancia (t36 = -2.104; p = .043) como en Autosuficiencia (t36 =
-2.397; p = .022), los deportistas lesionados presentan un
promedio superior que los deportistas sin lesiones de gravedad
moderada. En ambos casos la magnitud de las diferencias es
moderada.
Tabla 2
Medias (DT) en el 16PF-5 en lesiones de gravedad moderada
Dominancia
Autosuficiencia
0 (n = 16)
12.00 (3.37)
4.44 (2.98)
Gravedad: Moderada
≥1 (n = 22)
14.59 (4.21)
7.18 (3.80)
De los siete tipos de lesión (Tabla 3) el mayor porcentaje
corresponde a las lesiones por sobreuso (38.82%), y entre las
lesiones traumáticas destacan las contusiones, concretamente
18
t
t36 = -2.104; p = .043
t36 = -2.397; p = .022
19 (22.35%). Sumadas las seis categorías de
traumáticas, son registradas 52 lesiones (61.18%).
d
0.690
0.767
lesiones
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Personalidad y lesiones en el alto rendimiento deportivo en modalidades individuales
Tabla 3
Distribución de lesiones por tipos
Lesión
n
%
Esguince
12
14.12
Distensión
10
11.76
Contusión
19
22.35
Al conformar dos grupos, sujetos sin lesiones por sobreuso (n =
17) y deportistas con una o más de ese tipo (n = 21), son
encontradas diferencias estadísticamente significativas en
varias escalas (Tabla 4). Los deportistas con esas lesiones
presentan valores superiores en Vigilancia, Privacidad y
Autosuficiencia, e inferiores en Dominancia, Atención a las
Fractura
3
3.53
Luxación
1
1.18
Otras
7
8.24
Sobreuso
33
38.82
Normas, y la dimensión global Autocontrol. Por otra parte, al
examinar las lesiones traumáticas no se obtuvieron diferencias
en ningún tipo, como tampoco al agrupar los seis tipos de
lesiones traumáticas en una sola categoría.
Tabla 4
Medias (DT) en el 16PF-5 en grupos de lesiones por sobreuso
Causa: Sobreuso
≥1 (n =21)
12.24 (4.15)
11.62 (3.18)
13.19 (2.50)
11.43 (3.91)
7.48 (3.38)
3.76 (1.13)
0 (n = 17)
15.06 (3.40)
15.65 (5.11)
9.24 (5.01)
8.29 (4.17)
4.24 (3.34)
5.76 (2.13)
Dominancia
Atención a las normas
Vigilancia
Privacidad
Autosuficiencia
Autocontrol
En el estudio se registran diez mecanismos o causas diferentes
de lesión: sobrecarga, que suponen el 31.76% del total (27
lesiones), golpe o colisión con rival (22.35%), relacionadas con
aspectos técnicos (como técnica inadecuada o defectuosa
ejecución técnica) (15.29%), falta de condición física o de
entrenamiento (9.41%), a causa de la superficie o terreno de
juego (5.88%), falta de atención a la tarea (4.71%), caída (3.53%),
recuperación defectuosa de una lesión anterior (3.53%), defecto
t
t36 = 2.252; p = .031
t36 = 2.973; p = .005
t36 = 2.973; p = .005
t36 = -2.239; p = .031
t36 = -2.950; p = .006
t36 = 3.704; p= .001
d
0.716
0.944
1.003
0.758
0.943
1.178
postural (2.35%), y golpe con un elemento de juego (1.18%).
Entre todas las posibles causas, se encuentran diferencias
significativas en lesiones por sobreuso o sobrecarga,
concretamente y como se observa en la Tabla 5, en las
diferencias de medias en Vigilancia, Tensión y Ansiedad, en
todas ellas con promedios superiores de los deportistas
lesionados a causa de ese tipo concreto.
Tabla 5
Medias (DT) en el 16PF-5 en grupos de lesiones por sobrecarga
Vigilancia
Tensión
Ansiedad
0 (n = 20)
9.45 (4.72)
9.10 (5.36)
5.70 (1.84)
Mecanismo: Sobrecarga
≥1 (n = 18)
t
13.61 (2.28)
t36 = 3.399; p = .002
12.89 (4.71)
t36 = 2.302; p= .027
7.11 (1.99)
t36 = 2.268; p = .029
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
El objetivo del presente estudio ha sido analizar la personalidad
del deportista lesionado de alto rendimiento respecto al
padecimiento de lesiones, su gravedad, mecanismo de
producción y los tipos concretos de lesión.
Son
encontradas
correlaciones
estadísticamente
significativas, de magnitud moderada, entre el número de
lesiones y las escalas Atrevimiento y Tensión. Las personas
altas en atrevimiento muestran tendencia a la búsqueda de
sensaciones frente a la inhibición, siendo osados, atrevidos,
emprendedores y arriesgados (Russell y Karol, 2005),
características que pueden hacer que el deportista se exponga
a mayores riesgos que los deportistas con menores niveles en
esta escala. Por otra parte, una alta tensión muestra sujetos
tensos, intranquilos e impacientes, estableciéndose como un
rasgo de personalidad que en principio puede resultar
especialmente negativo para el rendimiento óptimo, ya que el
mismo requiere usualmente serenidad y niveles adecuados de
d
1.074
0.728
0.717
activación para una apropiada actuación. A pesar de que a
priori ese rasgo no sería deseable, la muestra de este estudio lo
presenta incluso en mayor medida que la población general.
Además, la escala contribuye a la dimensión Ansiedad, la cual
diferencia entre personas ajustadas (en su polo bajo, estables
emocionalmente, confiadas, seguras y relajadas) frente a
personas ansiosas, caracterizadas como reactivas, suspicaces,
aprensivas y tensas.
El examen del papel de la personalidad del deportista en
relación a la gravedad, el tipo y el mecanismo de ocurrencia de
las lesiones resulta complejo, por la escasez de investigaciones
que hayan probado esa relación, en especial con la
personalidad del lesionado, y la consiguiente imposibilidad
para efectuar comparaciones entre estudios.
Atendiendo a la gravedad de la lesión, en nuestra
investigación son encontradas diferencias en la muestra en
Dominancia y Autosuficiencia exclusivamente en lesiones de
gravedad moderada (entre 8 y 21 días de baja total o parcial).
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
19
Rosendo Berengüí , Francisco J. Ortín , Enrique J. Garcés de Los Fayos y María D. Hidalgo
En determinados casos se han obtenido datos que respaldan la
relación de la gravedad con estrés vital (véase Williams y
Andersen, 2007), autoconfianza (Witting y Schurr, 1994),
ansiedad y recursos de afrontamiento (Hanson et al., 1992),
estados de ánimo negativos (Lavallee y Flint, 1996), apoyo social
(Hanson et al., 1992; Hardy, O’Connor, y Geisler, 1990),
evaluación del rendimiento propia o ajena (Ortín, 2008), y el
grado de tensión psicológica experimentada y la evaluación
negativa de esa tensión (Olmedilla, Prieto, y Blas, 2011). Sin
embargo, son prácticamente inexistentes los estudios que han
contemplado los rasgos de personalidad. En esos escasos
trabajos se observa el peso de rasgos como estabilidad
emocional, aprensión, tensión, dureza, extraversión o ansiedad
(Berengüí, 2011), y dureza (Wittig y Schurr, 1994), en relación a
los distintos tipos de gravedad.
Respecto a todos esos estudios, los datos aquí presentados
no son coincidentes y, por ello, consideramos preciso y
necesario mayor número de estudios que profundicen en esa
relación y aporten datos concluyentes al respecto.
En relación al tipo de lesión, un buen número de escalas y
dimensiones se muestran como influyentes en el padecimiento
de lesiones por sobreuso, concretamente los deportistas con
mayor Vigilancia, Privacidad y Autosuficiencia, y menor
Dominancia, Atención a las Normas y Autocontrol, registran
lesiones de este tipo. Determinadas variables psicológicas han
sido asociadas con el tipo de lesión. Gimeno, Buceta, y PérezLlantada (2007) encuentran una asociación entre baja confianza
y una incidencia mayor de lesiones por sobrecarga, y Olmedilla
et al. (2011) hallan relaciones entre el grado de tensión
psicológica, y la evaluación negativa de esta tensión, con
lesiones en muñecas, tobillos y esguinces. Sin embargo, y al
igual que el caso relativo a la gravedad de la lesión, son
prácticamente inexistentes los estudios que hayan hecho uso
de cuestionarios de personalidad, y solo el estudio de Berengüí
(2011) mostró relación con Vigilancia, denotando esa escala
personas desconfiadas, suspicaces y tendentes a la hostilidad
en las relaciones.
Entre los diez mecanismos o causas de lesión registrados en
el estudio, los más numerosos son sobrecarga, golpe o colisión
con rival, y relacionadas con aspectos técnicos. Son
encontradas diferencias significativas únicamente en lesiones a
causa de sobrecarga, en las escalas Vigilancia, Tensión y la
dimensión Ansiedad, y en todas ellas los deportistas lesionados
por este mecanismo presentan mayores puntuaciones, siendo
además puntuaciones más elevadas en comparación con las
muestras normativas españolas y americanas. En este análisis
vuelve a hacerse patente el peso del rasgo ansiedad.
La ansiedad rasgo es descrita como una disposición general o
tendencia a percibir las situaciones como una amenaza y
reaccionar con respuestas de ansiedad (Spielberger, 1966).
Para Russell y Karol (2005) los sujetos ansiosos experimentan
con mayor frecuencia afectos negativos, presentan dificultad
para controlar adecuadamente sus emociones o reacciones, y
pueden actuar con conductas contraproducentes. Por ello es
indiscutible el efecto que la ansiedad puede tener sobre el
deportista, ya que el concurso de estados afectivos negativos, y
la sobreactivación física y psicológica, pueden conducir a una
posición de riesgo para el padecimiento de las lesiones,
principalmente por la ausencia del oportuno ajuste global que
20
demanda la ejecución deportiva. Así pues, parece evidente el
peso de la ansiedad en la ocurrencia de lesiones, siguiendo los
planteamientos de Williams y Andersen (1998), y puesto de
manifiesto en numerosos estudios que han analizado la
ansiedad rasgo competitiva (Berengüí, 2011; Berengüí, Garcés
de Los Fayos, y Hidalgo, 2013; Berengüí, y López-Puga, 2015;
Hanson, McCullagh, y Tonymon, 1992; Ivarsson, Johnson, y
Podlog, 2013; Johnson y Ivarsson, 2010; Olmedilla, Andreu,
Ortín, y Blas, 2009; Prieto et al., 2015; Smith, Ptacek, y
Patterson, 2000).
REFERENCIAS
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Lesiones y factores psicológicos en futbolistas juveniles.
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incidencia en jóvenes deportistas (Tesis Doctoral no
publicada). Universidad de Murcia, Murcia.
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presentada al Congreso Nacional de Psicología de la
Actividad Física y el Deporte, Madrid.
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 23-31
ISSN 1886-8576
INFLUENCIA DE LA RSC EN LA TRANSMISIÓN DE IMAGEN EN EL PATROCINIO TURÍSTICO
DEPORTIVO
Manuel Alonso-Dos-Santos1, Ferran Calabuig2, Francisco Montoro3 e Irena Valantine4
Universidad Católica de la Santísima Concepción1, Chile; Universidad de Valencia2, España;
Universidad de Granada3, España y Lithuanian Sports University4, Lituania
RESUMEN: El objetivo de este trabajo es medir la influencia que la imagen del destino turístico
deportivo y la responsabilidad social corporativa (RSC) tienen sobre la transmisión de imagen en
el patrocinio y en la intención de asistir a un evento deportivo. La muestra (259) se obtuvo
mediante cuestionario en línea re-direccionado desde un banner en un evento internacional y
profesional de tenis. Utilizamos mínimos cuadrados parciales para el contraste de las hipótesis.
La imagen de la ciudad que acoge el evento deportivo influye sobre el proceso de transmisión
de imagen, pero no sobre la intención de asistencia. Así mismo, la RSC influye sobre la
transmisión de imagen, pero no sobre la intención de asistencia al evento. Los resultados
recomiendan a organizaciones de eventos deportivos orientar la comunicación hacia la marca y
el evento para aumentar la intención de asistencia, y estrategias socialmente responsables y
vinculadas con el medio para incrementar la actitud hacia los patrocinadores.
PALABRAS CLAVE: Patrocinio, deporte, transferencia de imagen, turismo deportivo.
INFLUENCE OF CSR IN THE IMAGE TRANSMISSION IN THE SPORTS SPONSORSHIP TOURISM
ABSTRACT: The objective of this work is to measure the influence that the image of the sports
tourism destination and corporate social responsibility (CSR) have on the image transmission in
the sponsorship and the intention to attend a sporting event. The sample (259) was obtained by
on-line questionnaire redirected from a banner in an international and professional tennis
event. We use partial least squares for the contrast of the hypothesis. The image of the city that
hosts the sporting event influences the process of image transmission but not on the intention
of assistance. Likewise, the RSC influences the image transmission but not on the intention of
attendance to the event. The results recommend to organizations of sporting events to guide the
communication toward the brand and the event to increase the intention of assistance, and
socially responsible strategies and linking with the environment in order to increase the attitude
toward the sponsors.
KEYWORDS: Sponsorship, sport, image transfer, tourism sponsorship.
INFLUÊNCIA DA RSC NA TRANSMISSÃO DE IMAGEM NO SPORTS PATROCÍNIO TURISMO
Manuscrito recibido: 07/08/2015
Manuscrito aceptado: 09/05/2016
Dirección de contacto: Manuel
Alonso Dos Santos, Facultad de
Ciencias Económicas y
Administrativas, Universidad
Católica de la Santísima
Concepción, Calle Alonso Ribera,
2850. 4090541 Concepción (Chile).
Correo-e: [email protected]
RESUMO: O objetivo deste estudo é de avaliar a influência que a imagem de um destino turístico
desportivo e a responsabilidade social corporativa (RSC) têm sobre a transmissão de imagem de
um patrocinador e sobre a intenção de querer assistir a um evento desportivo. A amostra (259)
foi obtida através de um questionário on-line, redirecionada através de um banner publicitário
de um evento de ténis internacional e profissional. Recorremos ao método estatístico dos
mínimos quadrados parciais para comparação das hipóteses. A imagem da cidade que acolhe o
evento desportivo influencia o processo de transmissão de imagem, mas não influencia a
intenção de querer assistir ao evento. Da mesma forma, a RSC influencia a transmissão de
imagem, mas não influencia a intenção de querer participar no evento. Os resultados
recomendam que as organizações de eventos desportivos devem, por um lado, orientar a
comunicação para a marca, enquanto que, por outro lado, o evento servirá para aumentar a
intenção de querer assistir e, por último, as estratégias socialmente responsáveis bem como a
conexão ao meio, para aumentar a atitude para com os patrocinadores.
PALAVRAS CHAVES: Patrocínio, esporte, transferência de imagens, patrocínio turismo.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
23
Manuel Alonso-Dos-Santos, Ferran Calabuig, Francisco Montoro e Irena Valantine
Desde hace una década los viajes turísticos deportivos han
visto incrementada su importancia desde que la sociedad de
consumo los ha adaptado en su actual configuración (Chen y
Funk, 2010). Los eventos deportivos forman una parte
importante dentro de este tipo de viajes turísticos deportivos,
suponen una gran cantidad de afluencia de turistas al destino
de acogida del evento. Existen diversos trabajos que analizan
los servicios deportivos con un uso regular sin tener en cuenta
al usuario o espectador como turistas (p.e. Pérez-López,
Morales, Anguera, y Hernández-Mendo, 2015; Serrano, Rial,
García, y Gambau, 2011) y otros trabajos que analizan la calidad
de los servicios deportivos ofrecidos a los espectadores o
deportistas entendiéndolos también como turistas (p.e.
Calabuig, Mundina, y Crespo, 2010). Sin embargo, hasta ahora
la investigación académica no se ha detenido a estudiar cómo
la imagen del destino puede influir en la eficacia de la
transmisión de imagen en el patrocinio deportivo.
El gasto en patrocinio ha ido incrementándose cada año,
desde el 2011 las empresas invirtieron a nivel global 51,1
billones de dólares (IEG, 2016), hasta el gasto proyectado
estimado para el año 2016 de 60,2 billones de dólares. Esta
ascendente inversión viene acompañada de mayor interés y
examen acerca del gasto y eficacia. En consecuencia, se hace
necesario proporcionar conocimientos y metodologías para
evaluar la eficacia de la actividad de patrocinio (Grohs, 2015).
El patrocinio es una de las estrategias de marketing más
comúnmente utilizadas (Maxwell y Lough, 2009) y de mayor
importancia respecto a otras técnicas de comunicación.
Además, el patrocinio deportivo es considerado el patrocinio
más relevante (Olson, 2010), pues dos tercios del gasto en
patrocinio está dedicado a equipos deportivos, eventos y
jugadores (Crompton, 2004).
El objetivo de esta investigación consiste en conocer cómo la
imagen de una ciudad que acoge un evento deportivo influye
en la eficacia de la transmisión de imagen desde un
patrocinado hacia un patrocinador y cómo las acciones de
responsabilidad social corporativa ejercidas por la organización
del evento deportivo influyen en la imagen del destino. Como
objetivo secundario se pretende conocer el alcance de la
influencia que la imagen de la ciudad ejerce sobre la intención
de asistencia al evento deportivo.
El conocimiento de la marca por parte de un consumidor es
un reflejo de la información que el consumidor asocia a la
marca en cuestión y que está almacenada en su memoria
(Keller, 2003). Las asociaciones hacia la marca pueden estar
influidas por la actividad de patrocinio (Keller, 2003). Esto, en el
caso de los eventos deportivos, sucede cuando la marca se
asocia con el evento, y las características asociadas con el
evento se transfieren hacia la marca. Esta asociación es llamada
transferencia de imagen y se produce cuando un individuo
conecta en su memoria la información acerca de los atributos,
beneficios y actitudes del evento con la marca. Estas
asociaciones hacia la marca pueden tomar diferentes formas,
como atributos, beneficios, experiencias y actitudes (Keller,
2003), y son desarrolladas desde una variedad de fuentes,
incluyendo la marca, la categoría de producto, los atributos del
24
producto, el precio, el posicionamiento, la comunicación
promocional, etc.
Gwinner y Eaton (1999) demostraron empíricamente que,
ciertamente, se produce una transferencia de imagen en el
contexto del patrocinio deportivo. Consecuentemente, las
empresas están interesadas en conocer cómo gestionar la
actividad de patrocinio para maximizar la cantidad de imagen
transferida, y así, maximizar la inversión realizada. Por ello es
fundamental identificar los factores que influyen en la
transferencia de imagen desde el evento hacia la marca.
La Transmisión de Imagen: Actitud Hacia el Evento y
Actitud Hacia el Patrocinador
La actitud hacia el patrocinador se podría definir como la
evaluación global de un consumidor hacia la organización
patrocinadora de un evento (Keller, 2003). Meenaghan (2001) y
Dees, Bennett, y Villegas (2008), entendieron este constructo
como una disposición favorable hacia el patrocinador. Por otra
parte, Levin, Joiner, y Cameron (2001), adoptaron la variable
actitud hacia el patrocinador para comprobar el efecto del
tiempo de exposición y el recuerdo al patrocinio. Así mismo,
otros autores también han examinado la actitud hacia el
patrocinio como medida de la eficacia del patrocinio
(Alexandris, Tsiotsou, y James, 2012; Dees et al., 2008; Kim,
Kwak, y Kim, 2010).
Según Meenaghan (1983) las actividades o eventos están
poseídos de atributos de personalidad particulares depositados
en la mente del consumidor, y la actividad de patrocinio asocia
una actividad o evento en particular con los productos o
servicios de la empresa. Los individuos asocian a un promotor
con una actividad patrocinada, las imágenes de la actividad se
transfieren al patrocinador, es decir, la actitud que se tiene
hacia el patrocinado se transfiere al patrocinador.
Por su parte, Meenaghan (2001) concluyó que las actitudes
positivas hacia el patrocinador son antecedentes de las
intenciones de compra de los consumidores, y así también de
los comportamientos reales de compra. Para Gwinner (1997)
las actividades tales como eventos deportivos comparten
asociaciones específicas de imágenes y características. El
objetivo del patrocinio es evocar sentimientos y actitudes
positivas hacia el patrocinador, vinculando estrechamente el
patrocinador a un evento que el consumidor valora
positivamente. La estrecha vinculación se logra mediante la
presentación del patrocinador de forma simultánea con el
evento, que debería traducirse en un contagio de la imagen a la
empresa patrocinadora (Grohs y Reisinger, 2005).
En la literatura de marketing deportivo se puede encontrar al
menos dos estudios que han aportado evidencias empíricas
que soportan la teoría de transferencia de imágenes para dos
eventos deportivos. Stipp y Schiavone (1996) mostraron que
existe una correlación positiva y significativa entre las actitudes
de los consumidores hacia los Juegos Olímpicos y la imagen de
los patrocinadores olímpicos. De manera similar, Grohs,
Wagner, y Vsetecka (2004) indican que se produjo una
transferencia de imagen significativa entre un evento deportivo
de invierno y los patrocinadores de dicho evento.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Influencia de la RSC en la transmisión de imagen en el patrocinio turístico deportivo
Intención de comportamiento
De la revisión de la literatura se desprende la preeminencia de
los planteamientos teóricos de Ajzen (1991) a la hora de
predecir la conducta humana. Las personas actúan de acuerdo
con sus intenciones influidas por la percepción de control del
comportamiento, las normas subjetivas y las actitudes hacia el
comportamiento (Ajzen, 1991). Un gran número de estudios
han apoyado con sus resultados la creencia de que las
intenciones juegan un papel importante en la predisposición
del comportamiento real.
Por consiguiente, la intención de compra puede ser un
indicador apropiado de la eficacia del patrocinio,
particularmente cuando un patrocinador participa en eventos
deportivos dirigidos a los aficionados deportivos (Ko, Kim,
Claussen, y Kim, 2008), pues su mera presencia puede influir en
el individuo que visiona o participa en el evento y en su
intención de comprar un producto del patrocinador (Dean,
2002; Pitts, 1998). Diversos estudios han demostrado que la
actitud de los consumidores es un importante predictor de las
intenciones de comportamiento (Alonso-Dos-Santos, Calabuig,
Montoro-Rios, Valantine, y Emeljanovas, 2014; Alonso-DosSantos, Vveinhardt, Calabuig, y Montoro-Ríos, 2016; Novais y
Arcodia, 2013).
Según Lacey, Sneath, Finney, y Close (2007), algunos
investigadores han encontrado que el patrocinio aumenta la
predisposición de los asistentes a comprar productos de los
patrocinadores de la marca como consecuencia del patrocinio
(Cornwell y Coote, 2005; Pope y Voges, 2000). Además, dado
que el rendimiento de las ventas no se puede atribuir a una
sola variable, los investigadores en general carecen de los
mecanismos de control para aislar una relación directa entre el
patrocinio y el rendimiento de las ventas (Quester y Farrelly,
1998 citado por Lacey et al., 2007), de forma que las ventas que
son consecuencia de actividades de patrocinio son a menudo
difíciles de medir.
diferentes autores como una medida de la efectividad de una
campaña de marketing (Kim et al., 2010; Lacey, Close, y Finney,
2010; Mohr y Webb, 2005; Roy, 2011). Los resultados muestran
que cuando una marca está vinculada a una causa que es
importante para el consumidor hay una actitud más positiva
hacia la marca.
Aunque se trata de un supuesto generalmente aceptado, es
decir, que los consumidores recompensan a las empresas que
participan en iniciativas de carácter social, hay algunas
evidencias de que esto no ocurre (Kim et al., 2010). Por
ejemplo, Becker-Olsen, Cudmore, y Hill (2006), encontraron que
las iniciativas sociales responsables no garantizan siempre una
evaluación favorable de la marca por parte de los
consumidores. Por ejemplo, Webb y Mohr (1998) hallaron que
la mitad de los encuestados atribuían un interés egoísta a la
empresa patrocinadora de causas sociales. Cuando las acciones
sociales son consideradas con fines de lucro, las evaluaciones
hacia las empresas tienden a empeorar. Sin embargo, cuando
los motivos son considerados altruistas las evaluaciones hacia
las empresas tienden a mejorar (Becker-Olsen et al., 2006).
Pero la literatura de marketing también proporciona
evidencias de los beneficios de la comunicación de las
actividades con causa para los consumidores y las partes
interesadas (Sen y Bhattacharya, 2001). Tal y como afirman
Plewa y Quester (2011), un programa de RSC puede convertirse
en una herramienta estratégica que las organizaciones podrían
utilizar para mantener el apoyo de los principales interesados.
Los estudios han revelado la respuesta positiva de los
consumidores en cuanto a la motivación de compra, incluyendo
la disposición a pagar precios más altos por productos y
servicios (Creyer, 1997), el cambio del comportamiento de
compra por productos comercializados por empresas que
realizan campañas de apoyo a la comunidad (Plewa y Quester,
2011) y el aumento de actitud hacia la organización o evento
deportivo (Sen y Bhattacharya, 2001).
La Imagen del Destino
Marketing Social y Responsabilidad Social Corporativa
La imagen de la ciudad puede ser entendida como imagen de
La práctica de la responsabilidad social de las empresas no se
marca. Han (1989) indica que incluso puede concebirse como
limita únicamente al negocio de los productos y servicios no
un constructo resumen, donde los consumidores pueden
deportivos. En la industria del deporte, las organizaciones
abstraer información acerca de un territorio, de sus productos,
deportivas evalúan cómo pueden beneficiarse de esta práctica
de las celebridades, del comportamiento de sus habitantes o de
y llegar hasta su público objetivo e influir en él (Roy, 2011).
los acontecimientos que tienen lugar. Todo esto al alcance de
En los últimos 50 años se ha producido un aumento
los espectadores de un evento (o turistas) los cuales lo analizan
significativo en las actividades de RSC de las organizaciones
y evalúan.
deportivas (Godfrey, 2009). Sin embargo, los académicos y los
La influencia de la imagen de destino en la formación de la
gestores comerciales aún siguen preguntándose si la RSC
actitud sigue siendo un tema frecuente en la literatura de
realmente es un gasto útil y rentable (Blumrodt, Bryson, y
investigación en turismo (Tasci, Gartner, y Cavusgil, 2007). Los
Flanagan, 2012).
trabajos teóricos y empíricos han puesto de relieve la
En general, los consumidores quieren que las empresas sean
multidimensionalidad (Echtner y Ritchie, 1993) y el papel de la
socialmente responsables y hagan aportes concretos a la
imagen del destino en el comportamiento de compra de los
sociedad (Blumrodt et al., 2012). Las actividades de RSC
viajeros (Pike, 2002). Sin embargo, la conceptualización y la
influyen en la percepción de los consumidores, la intención de
medida de la imagen del destino se mantiene opaca debido a la
compra y la lealtad (Mohr y Webb, 2005). En las diversas
abstracción y a la multidimensionalidad del constructo (Tasci et
investigaciones realizadas se revela que el mayor impacto de
al., 2007). De acuerdo con Gartner (1994), la imagen del destino
las acciones socialmente responsables recae sobre la imagen
puede ser definida como un sistema interactivo del
de marca (Blombäck y Scandelius, 2013; Roy, 2011).
conocimiento objetivo, de las impresiones subjetivas, prejuicios,
La actitud del consumidor hacia la marca implicada en el
imaginaciones y pensamientos emocionales hacia un destino
patrocinio de una acción con causa ha sido utilizada por
en manos de individuos o grupos. Por lo tanto, la imagen de un
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
25
Manuel Alonso-Dos-Santos, Ferran Calabuig, Francisco Montoro e Irena Valantine
destino de turismo deportivo puede ser tratada como un
producto turístico compuesto, basado en atributos y rasgos
distintivos que posee el lugar de celebración de un evento
deportivo.
En el proceso de toma de decisiones, la imagen simplifica el
proceso mediante la reducción de riesgos y permitiendo
elección (Gartner, 1994). El concepto de imagen supone, por lo
tanto, que si una persona tiene un conocimiento adecuado
acerca de un destino estará dispuesta a escogerlo entre otros.
Esta tendencia podría resultar en la repetitividad de las visitas,
la creciente demanda de bienes comerciales del país, o la
disposición a mantener unos vínculos más permanentes con el
país.
Acoger un evento o acontecimiento deportivo constituye una
estrategia de marca llevada a cabo sobre la base de un proceso
de transferencia de imagen desde el evento hacia el destino
turístico. En este sentido, se puede dibujar un paralelismo con
el patrocinio en el deporte. Es decir, los patrocinadores tratan
de asociarse con la imagen de la entidad organizadora o el
deporte patrocinado (Gwinner y Eaton, 1999; Gwinner, 1997).
Anteriormente, el estudio de Henseler, Ringle, y Sinkovics
(2009) indicó que ciertas asociaciones del patrocinador eran
transferidas al evento deportivo. En este caso, la imagen del
destino puede influir sobre la imagen del evento y sobre el
patrocinador del evento (Alonso-Dos-Santos et al., 2014).
Como consecuencia de lo anteriormente expuesto, nos
planteamos las siguientes hipótesis:
Hipótesis 1: La actitud hacia el evento (el patrocinado) ejerce
una influencia positiva en la actitud hacia el patrocinador.
Hipótesis 2: La actitud hacia el patrocinador influye
positivamente en la intención de compra de productos del
patrocinador.
Hipótesis 3: La actitud hacia el evento influye positivamente
en la intención de asistencia al evento.
Hipótesis 4: El grado en que los consumidores valoran la RSC
desarrollada por la entidad organizadora del evento está
positiva y directamente relacionado con la actitud hacia el
evento.
Hipótesis 5: El grado en que los consumidores valoran la RSC
desarrollada por la entidad organizadora del evento está
positiva y directamente relacionado con la formación de la
imagen del destino.
Hipótesis 6: El grado en que los consumidores valoran la RSC
desarrollada por la entidad organizadora del evento está
positiva y directamente relacionado con la intención de
asistencia.
Hipótesis 7: La imagen del destino influye positivamente en la
intención de asistencia al evento deportivo.
Hipótesis 8: La imagen del destino influye positivamente en la
actitud hacia el evento (patrocinado).
Hipótesis 9: La imagen del destino influye positivamente en la
actitud hacia el patrocinador.
MÉTODO
Participantes
Para iniciar el proceso de recolección
banner en la página web del evento
500 de tenis que redirigía al usuario
auto administrada. Hubo un total
26
de datos se introdujo un
deportivo Valencia Open
a una encuesta en línea
de 301 personas que
comenzaron el cuestionario, aunque una vez tratados los
valores atípicos y perdidos se obtuvo una muestra de 259 casos
que se consideraron válidos. Para determinar el tamaño
mínimo de la muestra se han desarrollado dos reglas básicas
(Hair, Ringle, y Sarstedt, 2011). El tamaño mínimo de la muestra
debe ser igual al mayor de los siguientes supuestos: (1) diez
veces mayor al número de indicadores formativos utilizados
para medir un constructo, o (2) diez veces mayor que el mayor
número de caminos estructurales dirigidos a un constructo
latente en particular integrado en el modelo estructural. Por lo
tanto, el tamaño de la muestra es suficiente para continuar con
el análisis.
Respecto de las características de la muestra, 144 sujetos
fueron hombres (55.6%), y 115 mujeres (44.4%). El rango de
edad más frecuente fue el de 25-34 años con un 27.8% seguido
de la edad entre 18-24 y 44-54 años con un 16.2% cada uno.
Para probar las hipótesis se empleó un grado de confianza del
95% con un error del 5%.
Instrumento
La escala para medir la actitud hacia el evento de los individuos
ha sido adaptada de Speed y Thompson (2000). Esta escala fue
posteriormente utilizada por otros investigadores como
Dhurup y Rabale (2012). La escala empleada para medir la
actitud hacia el patrocinador ha sido traducida y adaptada de
Dees et al. (2008), la cual previamente había sido adaptada de
Quester y Thompson (2001). La escala de intención de
asistencia ha sido construida mediante una adaptación y
traducción de Kim et al. (2010) quien a su vez adaptó los ítems
de Fournier (1998). La escala para la intención de compra fue
adaptada de Smith y Westerbeek (2007). Los autores se
basaron en los estudios previos de Speed y Thompson (2000) y
Richardson y O’Dwyer (2003). Para medir la imagen de la ciudad
de acogida del evento deportivo se empleó una adaptación de
Russell, Ward, y Pratt (1981) que posteriormente también fue
adaptada por Kaplanidou y Vogt (2007). Para la escala de RSC,
en primer lugar, siguiendo a Lacey et al. (2010) se adaptó un
ítem para medir la percepción que el consumidor tiene acerca
del compromiso con la comunidad local. El resto de la escala ha
sido adaptado de Kim et al. (2010) y Mohr y Webb (2005).
Todas las escalas tipo Likert fueron empleadas con opciones
de 1 a 5 puntos, siendo 1 total en desacuerdo y 5 total acuerdo.
Análisis de Datos
El método de análisis elegido para esta investigación es el de
mínimos cuadrados parciales (PLS). Se trata de un método de
modelado de ecuaciones estructurales con SmartPLS (Ringle,
Wende, y Will, 2005). PLS es esencialmente un análisis de
regresión (Hair et al., 2011) apropiado cuando se examina una
serie de construcciones y su relación con las variables
dependientes y entre sí (Chin, 1998).
Además, PLS es apropiado para esta investigación ya que
puede manejar los constructos con solo unos pocos
indicadores, tan pocos como dos o incluso uno y es menos
restrictivo en los supuestos acerca de la distribución de los
datos (Hair et al., 2011), especialmente cuando no existe
normalidad como en esta muestra. Además, es más apropiado
cuando hay pequeños tamaños muestrales (Chin, Marcolin, y
Newsted, 2003), como en el caso de este estudio. PLS examina
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Influencia de la RSC en la transmisión de imagen en el patrocinio turístico deportivo
en un análisis único, sistemático, e integrador el modelo de
medida (cargas factoriales de los indicadores) para confirmar la
fiabilidad y validez de las medidas, y a su vez el modelo
estructural, es decir, las relaciones de causalidad entre las
variables (Barroso, Cepeda, y Roldán, 2007).
RESULTADOS
Evaluación del Modelo de Medida
Para evaluar la fiabilidad individual se procede a examinar las
cargas o correlaciones simples de los indicadores sobre sus
respectivas dimensiones. La carga estandarizada debe ser
superior a .60 (Barclay, Higgins, y Thompson, 1995). Este nivel
mínimo en las correlaciones simples señala que más del 50%
de la varianza del parámetro observado es compartida con la
variable (Bollen, 1989). La tabla 1 muestra que todos los valores
superan el umbral mínimo inferior.
Tabla 1
Evaluación del modelo de medida: Fiabilidad individual (λ),
fiabilidad compuesta (FC) validez convergente (AVE), alfa de
Cronbach (α) y varianza explicada de las variables endógenas.
Constructo
Imagen del destino
Intención de compra
Intención
asistencia
Actitud
evento
de
hacia
el
Actitud
hacia
patrocinador
el
RSC
Ítem
Ima1
Ima2
Ima3
Ima4
Ima5
Ima6
Ima7
Ima8
Ima9
Ima10
Ima11
Ima12
Intcom1
Intcom2
Intcom3
Intasis1
Intasis2
Intasis3
Acteve1
Acteve2
Actpat1
Actpat2
Actpat3
RSC1
RSC2
RSC3
RSC4
RSC5
RSC6
λ
.647
.663
.713
.714
.704
.657
.752
.723
.680
.672
.754
.746
.842
.850
.904
.818
.901
.915
.928
.941
.891
.929
.901
.614
.862
.873
.865
.852
.733
FC
.921
AVE
.495
α
.907
R2
.157
.900
.751
.834
.411
.910
.773
.856
.405
.933
.874
.856
.305
.933
.823
.892
.454
.916
.649
.880
Para medir la fiabilidad de las escalas se utiliza la fiabilidad
compuesta. Bagozzy y Yi (1988) sugieren .70 como nivel mínimo
para una fiabilidad aceptable. Todos los valores muestran
valores superiores a los recomendados.
El procedimiento PLS, respecto a la validez convergente, nos
permite evaluar el grado en que los ítems de una dimensión
explican realmente la misma idea subyacente. Según Fornell y
Larcker (1981) el valor de la varianza extraída (AVE) debería
superar el valor 0.5. Todos los indicadores superan el umbral
mínimo establecido excepto la imagen del destino que tiene un
valor de .497, muy cercano a .5, por lo que se continua con el
análisis.
Para evaluar la validez discriminante mediante PLS existen
dos métodos: (a) comparar que la varianza media compartida
entre un constructo y sus medidas es mayor que la varianza
que dicho constructo comparte con los otros constructos del
modelo (Barclay et al., 1995) y (b) evaluar que las correlaciones
entre los constructos son más bajas que la raíz cuadrada de la
AVE (tabla 2) (Fornell y Larcker, 1981). Mediante ambos
métodos se comprueba que ciertamente las escalas presentan
validez discriminante.
Tabla 2
Resultados de la validez discriminante: raíz cuadrada de las AVE
(valores de la diagonal) con las correlaciones de las variables
latentes (parámetros por debajo de la diagonal)
Variable
1 Imagen del destino
2 Intención de compra
3 Intención de asistencia
4 Actitud hacia el evento
5 Act. hacia patrocinador
6 RSC
1
.703
.493
.442
.458
.597
.396
2
3
4
5
6
.866
.411
.429
.641
.373
.879
.595
.464
.419
.934
.552
.465
.907
.496
.805
Evaluación del Modelo Estructural
Se procede a realizar el procedimiento bootstrapping (500) para
crear las submuestras aleatorias del conjunto original con el
objetivo de estimar el modelo estructural (Hair, Ringle, y
Sarstedt, 2011), este procedimiento no paramétrico comprueba
la significación mediante la estimación de los errores estándar
de los estimadores. Para la evaluación se recomienda
comenzar por examen del coeficiente de correlación múltiple al
cuadrado (R2) (Barroso et al., 2007). Falk y Miller (1992) señalan
que el valor recomendado debería ser superior a 0.1. Los
índices mostrados en la tabla 1 superan los valores mínimos
recomendados. Respecto del ajuste global, el índice SRMR
(Standardized Root Mean Square Residual) arroja un valor de
0.062, considerándose adecuado (Henseler et al., 2014).
Según Chin (1998) los coeficientes path estandarizados se
consideran significativos si adquieren cuanto menos un valor
de .2, pero deberían alcanzar al menos un valor de .3. En la
tabla 3 se recogen los valores mencionados. Todos alcanzan un
valor superior al recomendado.
Para comprobar el soporte de las hipótesis se evalúan los
coeficientes de significación y el p-valor. La tabla 3 muestra el pvalor para cada hipótesis descrita. Se observa que H6 y H7 no
son soportadas, por lo tanto, no existe un efecto directo y
positivo en las acciones percibidas por parte del consumidor
acerca de las acciones socialmente responsables realizadas por
la organización del evento y la intención de asistencia al evento
deportivo. Así mismo, tampoco existe un efecto significativo
entre la imagen del destino y la intención de asistencia al
evento deportivo.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
27
Manuel Alonso-Dos-Santos, Ferran Calabuig, Francisco Montoro e Irena Valantine
Tabla 3
Resultados del análisis bootstrapping 500 repeticiones
Relación causal
Actitud hacia evento → Act. hacia patrocinador
Actitud hacia patrocinador → Intención compra
Act. hacia evento → Intención de asistencia
RSC → Act. hacia el evento
RSC → Imagen destino
RSC → Intención asistencia
Imagen destino → Intención asistencia
Imagen destino → Act. hacia el evento
Imagen destino →Act. hacia el patrocinador
Hipótesis
Coef. Path
p-valor
H1
H2
H3
H4
H5
H6
H7
H8
H9
.352
.641
.447
.336
.396
.138
.182
.325
.435
p < .001
p < .001
p < .001
p < .001
p < .001
p > .050
p > .050
p < .001
p < .001
DISCUSIÓN
Tras confirmar la validez y fiabilidad de las escalas y variables
utilizadas en el modelo de medida se procede a comentar los
resultados de los contrastes de las hipótesis. Se confirma que la
imagen del patrocinado influye en la imagen del patrocinador y
a su vez en la intención de compra de los productos del
patrocinador. Entonces, la transmisión de imagen o el
patrocinio es efectiva.
Se confirma el efecto de la transmisión de imagen desde el
patrocinado al patrocinador mediante el contraste de las
hipótesis H1 y H2. Tales resultados son congruentes con
anteriores investigaciones en el ámbito del patrocinio deportivo
(Alexandris et al., 2012). Por lo tanto, se confirma que la imagen
del patrocinado (medido mediante la actitud hacia patrocinado
y patrocinador) influye en la imagen del patrocinador y a su vez
en la intención de compra de los productos del patrocinador,
siendo entonces efectivo el patrocinio.
La actitud hacia el evento influye en la intención de asistencia
a dicho evento deportivo. Se soporta la hipótesis. Este hallazgo
ciertamente apoya el principio de que la actitud es un fuerte
predictor de las intenciones (Ajzen, 1991), además captura de
forma positiva la formación de la intención en eventos
deportivos.
La imagen del destino no tiene una influencia directa sobre la
intención de asistencia al evento. Aunque sí tiene una influencia
total debido al efecto indirecto (efecto de la RSC más el efecto
de la imagen del destino). La imagen del destino no tiene una
influencia directa sobre la intención de asistencia al evento. No
fue soportada la hipótesis H4. Estos resultados son
congruentes con los encontrados en los estudios de Kaplanidou
y Vogt (2007) y Jin, Lee, y Lee (2012), quienes encontraron que la
imagen de un destino no se identifica como un antecedente
importante de la intención de conducta en el turismo, AlonsoDos-Santos et al. (2014) tampoco encontraron un efecto
significativo. Los estudios de Chi y Qu (2008) revelaron que la
imagen del destino no influye directamente en la lealtad del
turista respecto a un destino, lo que respalda los resultados del
estudio actual. Así pues, los consumidores de eventos
deportivos pueden determinar su intención de asistir a un
evento conforme a otros factores como la percepción de
calidad (Crespo, Mundina, Calabuig, y Aranda, 2013; MoralesSánchez, Gálvez-Ruiz, y Ruíz-Alba, 2013), la experiencia y las
percepciones de valor (Calabuig, Burillo, Crespo, Mundina, y
Gallardo, 2010), independientemente de la imagen del destino.
Sin embargo, se debe tener en cuenta que el principal motivo
28
p-valor
efecto total
p < .05
p < .05
p < .05
p < .05
p < .05
p < .05
de viaje es la asistencia al evento deportivo y no disfrutar del
territorio en sí. Tómese como ejemplo los viajes que los
aficionados deportivos realizan para disfrutar únicamente del
evento y regresar a su lugar de origen solo horas después de la
finalización del mismo. Por lo tanto, sí es recomendable
seleccionar un lugar de destino apropiado teniendo en cuenta
las influencias directas e indirectas. En este sentido, estrategias
adecuadas podrían conllevar la elección de destinos bien
comunicados.
En cuanto a la influencia de la imagen del destino sobre el
evento y el patrocinador, ciertamente se produce una
transferencia de imágenes. Estos resultados son similares a los
obtenidos por Bodet y Lacassagne (2012).
Así mismo, se produce un efecto directo y significativo desde
las acciones de RSC a la imagen del destino y la actitud hacia el
evento deportivo, pero las acciones de RSC no son suficientes
para determinar la intención de asistencia al evento deportivo.
Esto es, no ejerce un efecto directo significativo.
Implicaciones para la Gestión
Choi y Yoh (2011) sugirieron que uno de los cinco objetivos del
patrocinio deportivo era precisamente mejorar la imagen de
marca. Los resultados refuerzan la idea de que la inversión
realizada será rentabilizada. El efecto de la transmisión de
imagen soporta la inversión realizada por las empresas para
aumentar la notoriedad y el conocimiento de marca, además
de mejorar la actitud hacia la misma extrayendo y asimilando
valores inherentes al evento y/o al deporte que patrocina.
Las implicaciones para la gerencia sugieren diseñar una serie
de estrategias por parte de los organizadores de los eventos
deportivos, instituciones públicas y patrocinadores. El
patrocinador podría incrementar o implementar acciones de
vinculación de marcas. Las acciones de RSC sí inciden sobre la
actitud y la imagen del destino. Por ejemplo, realizar un torneo
para discapacitados paralelamente al torneo principal, usar
sistemas de reciclaje durante la celebración del torneo o incluir
patrocinadores
sin
costo
como
organizaciones
no
gubernamentales. Los organizadores pueden proporcionar un
boletín informativo del evento que incluya información útil
como la ubicación de los estadios, información sobre hoteles,
restaurantes o el tráfico. En definitiva, se proponen acciones
estratégicas basadas en los resultados obtenidos.
Según Walker y Kent (2010) los aficionados más
comprometidos procesan la información acerca de la
responsabilidad social de la empresa reforzando su
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Influencia de la RSC en la transmisión de imagen en el patrocinio turístico deportivo
compromiso y lealtad hacia la marca. En los aficionados menos
activos, la exposición a la información derivada y emitida por la
empresa sobre las acciones responsables que lleva a cabo,
puede llevar al consumidor a la creación de asociaciones de
marca positivas. Por lo tanto, la responsabilidad social puede
ser un vehículo para atraer a un público menos implicado con
el producto, con el objetivo de conectar a la gente con una
organización deportiva a través de sus esfuerzos para impactar
positivamente en la comunidad local.
Alonso-Dos-Santos, M., Vveinhardt, J., Calabuig, F., y Montoro, F.
(2016). Involvement and image transfer in sports
sponsorship. Engineering Economics, 27(1), 78–89. doi:
10.5755/j01.ee.27.1.8536
Añó, V., Calabuig, F., Ayora, D., Parra, D., y Duclos, D. (2013).
Percepción social de la importancia, el impacto y los
beneficios esperados de la celebración de los Juegos
Mediterráneos de Tarragona en 2017. Revista de Psicología
del Deporte, 23(1), 33-40.
Bagozzi, R. P., y Yi, Y. (1988). On the evaluation of structural
Limitaciones y Futuras Líneas de Investigación
equation models. Journal of the Academy of Marketing
Para concluir, se debe señalar que los resultados de la presente
Science, 16, 74-94.
investigación tienen que tomarse con cautela pues no están
Bal, C., Quester, P., y Plewa, C. (2009). Event-related emotions: A
carentes de limitaciones. Se debe tener prudencia al extrapolar
key metric to assess sponsorship effectiveness. Journal of
los resultados a las organizaciones deportivas y destinos en
Sponsorship, 2(4), 367–378.
general. La presente investigación se ha enmarcado en una
Barclay, D., Higgins, C., y Thompson, R. (1995). The partial least
disciplina concreta que representa unos valores específicos, así
squares (PLS) approach to causal modeling: Personal
como los diferentes destinos también implican connotaciones
computer adoption and use as an illustration. Technology
específicas. El medio por el que se realizó la encuesta puede
Studies, 2(2), 285–309.
haber influido en las características de la muestra, ya que los
Barroso, M. C., Cepeda, G., y Roldán, J. L. (2007). Investigar en
encuestados pueden presentar características específicas de
economía de la empresa: ¿partial least squares o modelos
los usuarios en línea. Respecto a las características de la
basados en la covarianza? Comunicación presentada en XIX
muestra, los resultados indicaron que un alto porcentaje de los
Congreso anual y XV Congreso Hispano Francés de AEDEM,
elementos muestrales procedían de la comunidad local donde
Vitoria, España.
era organizado el evento deportivo, lo que puede haber
Becker-Olsen, K. L., Cudmore, B. A., y Hill, R. P. (2006). The
influenciado las respuestas.
impact of perceived corporate social responsibility on
En cuanto a futuras líneas de investigación, sería interesante
consumer behavior. Journal of Business Research, 59(1), 46realizar un análisis longitudinal para estudiar el efecto en los
53. doi: 10.1016/j.jbusres.2005.01.001
posibles cambios de patrocinadores. Analizar cómo
Blombäck, A., y Scandelius, C. (2013). Corporate heritage in CSR
experiencias pasadas con otros eventos deportivos pueden
communication: a means to responsible brand image?.
influenciar la actitud hacia el evento objetivo de estudio, y así
Corporate Communications: An International Journal, 18(3),
mismo hacia los patrocinadores y el destino turístico. Por
362-382
último, sería interesante abordar la eficacia del patrocinio y la
Blumrodt, J., Bryson, D., y Flanagan, J. (2012). European football
transferencia de imagen desde un punto de vista emocional.
teams’ CSR engagement impacts on customer-based brand
Mientras que la cognición es ciertamente relevante para el
equity. Journal of Consumer Marketing, 29(7), 482-493. doi:
éxito del patrocinio, parece necesario investigar el papel
10.1108/07363761211274992
desempeñado por la respuesta emocional de los consumidores
Bodet, G., y Lacassagne, M.-F. (2012). International place
a la hora de determinar las propiedades de los resultados de
branding through sporting events: a British perspective of
patrocinio, debido a la respuesta también emocional que
the 2008 Beijing Olympics. European Sport Management
generan los servicios deportivos (p.e. Pérez-López, MoralesQuarterly, 12(4), 357-374. doi: 10.1080/16184742.2012.
Sancho, Anguera, y Hernández-Mendo, 2015) eventos y equipos
693114
deportivos en el consumidor y espectador (Bal, Quester, y
Bollen, K. A. (1989). Structural equations with latent variables.
Plewa, 2009). Del mismo modo, sería interesante relacionar
New York, USA: Wiley-Interscience.
también la imagen del destino, con el patrocinador del evento y
Calabuig, F., Burillo, P., Crespo, J., Mundina, J. J., y Gallardo, L.
el impacto social del evento, dado que un impacto social
(2010). Satisfacción, calidad y valor percibido en
positivo puede que afecte a la percepción del propio evento
espectadores de atletismo. Revista Internacional de Medicina
(Añó, Calabuig, Ayora, Parra, y Duclos, 2014) y en consecuencia
y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, 10(40), 577-593.
al patrocinador.
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
31
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 33-41
ISSN 1886-8576
UN CUESTIONARIO PARA EVALUAR LOS CANALES DE COMUNICACIÓN
Antonio Hernández-Mendo1, María del M. Fernández de Motta1 y María J. Raimundi2
Universidad de Málaga1, España y Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y
Técnicas2, Argentina
RESUMEN: El objetivo de este trabajo ha consistido en estudiar la fiabilidad y la estructura
factorial del cuestionario ACANCODO (Análisis de CANales COmunicativos DOminantes), que
consta de 60 ítems distribuidos en tres escalas: Visual, Auditiva y Kinestésica con 20 ítems cada
una. Se ha administrado a través de la plataforma de evaluación psicosocial on-line Menpas
(www.menpas.com) a una muestra compuesta por 1121 participantes procedentes de distintos
ámbitos con edades comprendidas entre los 12 y los 59 años. Los resultados indican que el
instrumento, que finalmente ha quedado con 47 ítems, posee unas óptimas propiedades
psicométricas, con una fiabilidad excelente (Alpha de Cronbach en todas sus escalas superior a
.92) y variancias explicadas cercanas al 60%. Estos resultados proporcionan una base óptima
para realizar, posteriormente, un análisis factorial confirmatorio que permita determinar la
varianza media extractada, validez convergente y discriminante.
PALABRAS CLAVE: Canales de comunicación, propiedades psicométricas, análisis factorial.
A QUESTIONNAIRE TO ASSESS COMMUNICATION CHANNELS
ABSTRACT: The aim of this work was to study the reliability and factor structure of the
questionnaire ACANCODO (dominant communication channel analysis), which consists of 60
items divided into three scales: Visual, Auditory and Kinesthetic, with 20 items each. It is
administered through the psychosocial assessment platform online Menpas (www.menpas.com)
to a sample of 1121 participants from different areas and aged between 12 and 59 years. The
results indicate that the instrument has finally left with 47 items, has optimal psychometric
properties, with excellent reliability (Cronbach's Alpha in all scales greater than .92) and
variances explained close to 60%. These results provide an optimal basis for a confirmatory
factor analysis to determine the average variance extracted, convergent and discriminant validity
later.
KEYWORDS: Communication channels, psychometric properties, factor analysis.
UM QUESTIONÁRIO PARA AVALIAR OS CANAIS DE COMUNICAÇÃO
Manuscrito recibido: 13/09/2015
Manuscrito aceptado: 29/09/2015
Dirección de contacto: Antonio
Hernández Mendo. Dpto. Psicología
Social, Trabajo Social, Antropología
Social y Estudios de Asia Oriental.
Campus Teatinos s/n. 29071
Málaga, España.
Correo-e: [email protected]
RESUMO: O objetivo deste trabalho foi estudar a estrutura confiabilidade e a estrutura fatorial
do questionário ACANCODO (Análise de CANal de COmunicação DOminante), que consiste em
60 itens divididos em três escalas: visuais, auditivas e cinestésicas com 20 itens cada una de eles.
É administrado através da plataforma on-line Menpas avaliação psicossocial (www.menpas.com)
a uma amostra de 1121 participantes de diferentes áreas com idades entre 12 e 59 anos. Os
resultados indicam que o instrumento tenha finalmente saiu com 47 itens, tem propriedades
psicométricas ideais, com excelente confiabilidade (Alpha de Cronbach em todas as escalas
maior que .92) e variâncias explicadas perto de 60%. Estes resultados constituem uma excelente
base para mais tarde uma análise confirmatória fator para determinar a variância média
extraída, convergente e validade discriminante.
PALAVRAS CHAVES: Canais de comunicação, as propriedades psicométricas, análise fatorial.
La comunicación permite la vida en sociedad siendo un aspecto
esencial de la experiencia humana, y junto con el aprendizaje
son el motor principal de la evolución del hombre y el medio
que ha permitido el intercambio de la información, el
conocimiento y el saber entre los individuos (Jiménez, 2011).
Comunicar implica expresar emociones, ideas y pensamientos
mediante un intercambio de información verbal y no verbal,
entre un emisor y un receptor (De Paz, Maderna, y Gutiérrez,
2006).
La vía de comunicación más frecuente en el hombre es la
comunicación no verbal. A lo largo del desarrollo de una
persona, la voz, la cara, los gestos y la postura comunican
sentimientos a los demás, influyendo sobre su conducta. Así en
las relaciones interpersonales se emiten (codificación) y se
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
33
Antonio Hernández-Mendo, María del M. Fernández de Motta y María J. Raimundi
reciben (decodificación) un gran número de señales de carácter
no verbal, como expresiones faciales (Russell y Fernández-Dols,
1997), posturas y gestos (Wallbott, 1998), vocalizaciones (Juslin y
Scherer,
2005),
que
se
interpretan,
voluntaria
o
involuntariamente, como sentimientos, emociones, actitudes o
intenciones. Estas señales cumplen funciones regulatorias, de
la propia experiencia emocional, así como de su expresión
(Riggio, 2006). Así, cuando dos personas entran en contacto, a
través del tipo de conducta comunicativa que establecen, van
definiendo progresivamente su relación. De entre todos los
mensajes posibles seleccionan aquéllos que son adecuados al
tipo de relación que han establecido, sirviéndoles de refuerzo o
de propuesta para modificar la misma (Rojí, 2006).
El cerebro, a través de los órganos sensoriales (ojos, oídos,
piel, nariz y boca) recibe una ingente cantidad de información
procedente del medio, selecciona parte de esa información e
ignora el resto. Cada canal sensorial actúa como un filtro que
responde a un rango determinado de estímulos (ondas
luminosas, ondas sonoras, contacto físico, etc.), que variará
según de la especie de que se trate (Dilts, 2003). Cada persona
tiene un estilo preferido de reunir, almacenar, recuperar y
comunicar la información (Bandler y Grinder, 1979) y aunque la
experiencia se procesa con todos los sentidos a la vez, algunos
tienden a centrar más la atención en la información que
reciben visualmente, estas personas suelen pensar en
imágenes procesando más completamente la porción visual de
la experiencia. Otras destacan por la modalidad auditiva y
piensan en términos de dialogo interno (auto habla o auto
diálogo), recordando o imaginando sonidos y conversaciones
ya que se produce un mejor procesamiento de los estímulos
auditivos de la experiencia. Y otras, procesan mejor los
estímulos kinestésicos de la experiencia recordando e
imaginando las sensaciones asociadas a estas experiencias
(Bandler y Grinder, 1979). Estos sistemas de representación
mental: visual, auditivo y kinestésico (VAK), se utilizan de forma
desigual, potenciándose unos e infrautilizándose otros, en
función de su empleo (Hall, 1996).
Lo esencial, desde el punto de vista de la comunicación, es la
modalidad dominante en un contexto determinado. Cuando se
conoce el sistema dominante de experiencia sensorial de una
persona (visual, auditivo o kinestésico), se está en condiciones
de adaptar los mensajes a las necesidades de la misma,
empleando palabras y gestos para producir resultados
efectivos (Yapko, 2003). Esta perspectiva cobra especial
relevancia en el contexto clínico dónde la comunicación verbal y
no verbal representa uno de los aspectos más importantes de
la atención médica y psicológica y posibilita la aplicación de
conocimientos, técnicas y estrategias para conseguir los fines
terapéuticos (Travaline, 2005). Distintos estudios han puesto de
manifiesto que una comunicación clínica efectiva tiene una
repercusión positiva en el proceso diagnóstico y terapéutico
(Stewart, Brown, Boon, Galajda, Meredith, y Sangster, 1999), ya
que se vincula con una mayor satisfacción del clínico y del
paciente, una mayor adherencia a los planes de tratamiento y
una toma de decisiones más adecuada (Duffy, Gordon Whelan,
Cole-Kelly, y Frankel, 2001).
A pesar de la importancia de la comunicación terapéutica, y
que independientemente de las características individuales, es
un proceso que puede ser observable, objetivado, enseñado y
34
aprendido (De Paz, Maderna, y Gutiérrez, 2006), llama la
atención la escasa investigación sobre instrumentos que
faciliten su evaluación, que cumplan con las propiedades
psicométricas óptimas y que además sean fáciles de utilizar. En
nuestro país las mayorías de las escalas elaboradas para este
fin, se encuentran poco o nada desarrolladas y las que existen
fuera de nuestras fronteras tienen una validez y fiabilidad muy
variada y en todo caso no comprobada en nuestro ámbito (Ruiz
y Pérula de Torres, 2006). El interés por los aspectos
comunicativos en el contexto clínico se ha desarrollado de
forma paralela al de la especialidad de Medicina de Familia y las
investigaciones realizadas en este contexto van enfocadas hacia
la evaluación de las habilidades en entrevista clínica (Ruiz,
Prados, Alba, Bellón, y Pérula de Torres, 2001). Para este fin se
dispone de dos cuestionarios el GATHA-RES y el CICAA. El
cuestionario GATHA-RES está específicamente desarrollado
para valorar el perfil comunicacional de los médicos residentes
en medicina de familia en el ámbito de la atención primaria. Y
el cuestionario CICCA evalúa la comunicación clínica centrada
en el paciente en distintos ámbitos sanitarios. Ambos
instrumentos presentan una fiabilidad y validez adecuadas
para el fin que se proponen, que no es otro que su uso en la
formación e investigación en este ámbito (Ruiz y Pérula de
Torres, 2006). Pero ninguno de los dos valora la adecuación del
estilo
comunicativo
a
las
modalidades
sensoriales
predominantes del paciente, lo que sin duda favorecería la
comunicación entre ambos y tendría una repercusión positiva
en el proceso diagnóstico y terapéutico (Stewart, Brown, Boon,
Galajda, Meredith, y Sangster, 1999). El establecer un adecuado
rapport que se adapte a dichas peculiaridades cobra especial
importancia en la hipnosis clínica donde la selección de
palabras y gestos que contribuyen a crear actitudes positivas y
expectativas adecuadas (Capafons, 2001) y por otro a promover
respuestas hipnóticas que se adapten a las necesidades del
individuo (Yapko, 2003). Para alcanzar estos objetivos se debe
de tener en cuenta con qué estilo de comunicación es más
probable que la persona responda y adaptar los mensajes al
mismo (Barber, 1991; Barber, 2000; Zeig, 2001). A pesar de las
importantes repercusiones que los conocimientos de la
modalidad sensorial dominante de cada persona tienen, hasta
el momento, no existe en el ámbito clínico, ningún instrumento
que permita estimarla.
No obstante, en los últimos años, es en el ámbito educativo,
donde se ha generado una gran cantidad de trabajos sobre
comunicación, modalidades sensoriales y aprendizaje
(Bahamón, Vianchá, Alarcón, y Bohórquez, 2012). Dado que la
percepción influye de modo muy destacado en el aprendizaje
(Keefe, 1988), es importante que éste se fomente a través de
diversas opciones que permitan a los estudiantes entrar en
contacto con la información por diferentes vías, favoreciendo
así el desarrollo de estructuras cognitivas que en su caso
privilegien lo visual, táctil o auditivo (Pozo, Scheuer, Mateos, y
Pérez Echeverría, 2006). En la actualidad, existe en la literatura
científica una amplia gama de cuestionarios diseñados para
evaluar el estilo de aprendizaje de los alumnos que incluyen las
preferencias perceptuales como uno de sus factores, aunque a
pesar de su amplia utilización la mayoría no están validados o
la fiabilidad y validez que presentan no son adecuadas (Cassidy,
2001). De entre ellos cabe citar el Perceptual Learning Styles
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Un cuestionario para evaluar los canales de comunicación
Preference Questionnaire (PLSPQ) de Reid (1984) que
corresponde al modelo de Reidde estilos de Aprendizaje y en el
que se estudian las modalidades sensoriales de cada individuo
(visual, auditivo, kinestésico y táctil) y el factor dependencia e
independencia de campo (individual y social) que a pesar de su
extendido uso no presenta unos índices de validez y fiabilidad
adecuados y la estructura factorial del mismo no se
corresponde con el modelo de estilos de Aprendizaje de Reid
(Decapa, y Wintergerst, 2004). Otro referente se encuentra en el
Learning Style Inventory de Dunn, Dunn y Price (1985) que
evalúa las preferencias perceptuales junto con las ambientales,
emocionales, sociológicas y de procesamiento de la
información (Fleming, 2001) presentando una validez y
fiabilidad adecuadas (Hawk y Shah, 2007). Siguiendo en la
investigación sobre estilos de aprendizaje, uno de los
instrumentos más utilizados es el Inventario de Estilos de
Aprendizaje (VARK) desarrollado por Fleming (Fleming y Mills,
1992). Este cuestionario que evalúa las preferencias de
aprendizaje independientemente de las características de
personalidad, el procesamiento de la información y la
interacción social en el aula, consta de 16 ítems con cuatro
opciones de respuesta que se corresponde cada una con un
estilo
de
aprendizaje
diferente
(visual,
auditivo,
lectura/escritura y kinestésico). Los resultados obtenidos
muestran una estructura de cuatro factores, con una fiabilidad
adecuada (Leite, Svinicki, y Shi, 2010).
El objetivo de esta investigación es, pues, estudiar la
fiabilidad y la estructura factorial del cuestionario ACANCODO
(Análisis de CANales COmunicativos DOminantes) con el
objetivo de comprobar si reúne los requisitos metodológicos
adecuados para determinar los canales de comunicación
dominantes de los participantes en el proceso comunicativo.
Estas consideraciones son de gran relevancia en el contexto
clínico y deportivo, y en especial para el trabajo con técnicas de
Hipnosis (Craciun y Szatmari, 2007; Jara y Garcés de los Fayos,
1995), Programación Neurolingüística (PNL) (Pelegrín y Jara,
2009) o Coaching (Gilbert y Rangeon, 2011) y en intervenciones
específicas para mejorar el estilo de comunicación de los
entrenadores (Cruz, Torregrosa, Sousa, Mora, y Viladrich, 2010;
Marques, Nonohay, Koller, Gauer, y Cruz, 2015)
participantes (3.75%), la italiana con 7 (0.62%), 6 participantes
con nacionalidad Alemana (0.54%) y 6 Colombiana (0.54%), 5
participantes son del Reino Unido y de Ecuador (0.45%), 4 de
Bélgica (0.36%), 3 argentinos, 3 polacos y 3 de los Países Bajos
(0.27%), 2 participantes eslovenos (0.18%) y 3.84% pertenecen a
distintas nacionalidades (Estados Unidos, Marruecos, Noruega,
Portugal, Rusia, etc.).
Instrumento
Para el desarrollo de la investigación se han utilizado los
siguientes instrumentos de valoración:
 Programa estadístico SPSS, en su versión 21.0 para
Windows.
 Cuestionario ACANCODO que consta de 60 ítems
referentes a los canales: visual (20 ítems), auditivo (20
ítems), y kinestésico (20 ítems). Las respuestas se recogen
en una escala que oscila de uno a cinco puntos (de nada
identificado a completamente identificado). En el anexo se
adjunta el cuestionario.
Procedimiento
La administración del cuestionario se ha llevado a cabo a través
de la plataforma de Evaluación Psicosocial on-line Menpas
(www.menpas.com). El objetivo de esta herramienta software
es la evaluación del comportamiento psicosocial a través de
cuestionarios y tareas donde se evalúan distintas variables y
comportamientos de usuarios (González, Hernández-Mendo, y
Pastrana, 2010). La importancia de esta herramienta radica en:
a) la rapidez en la evaluación tanto de usuarios/deportistas
como de organizaciones, instituciones o entornos y su
consecuente inmediatez en la obtención de los resultados de
dicha evaluación, b) la elaboración de una base de datos de
baremación de cuestionarios e inventarios, aceptados por la
comunidad científica internacional (González, HernándezMendo, y Pastrana, 2010).
Para la realización de la prueba es necesaria una conexión a
Internet y registrarse en la plataforma, rellenando previamente
un formulario con los datos sociodemográficos (nombre,
nacionalidad, deporte practicado, género, edad, profesión u
otros campos) del participante, comprobándose en la medida
de lo posible que los datos introducidos son correctos. Los
resultados se obtienen al finalizar la prueba. El acceso a la
aplicación y a los resultados obtenidos por los usuarios sólo
podrá ser realizado por el gestor de la aplicación.
MÉTODO
Participantes
La muestra de este estudio está compuesta por 1121
participantes procedentes de distintos ámbitos con edades
comprendidas entre los 12 y los 59 años (M=22.53 y DT=7.20).
Análisis estadístico
En lo relativo al género la muestra se compone de 695 (62%)
El análisis de datos se ha realizado mediante la utilización del
participantes femeninos y 426 (38%) participantes masculinos.
programa estadístico SPSS, en su versión 21.0 para Windows.
En relación al estado civil, 1055 participantes son solteros
Se ha llevado a cabo un análisis factorial exploratorio (AFE),
(93.66%); 62 casados (5.53%), 6 divorciados (0.53%) y 3 viudos
utilizándose el método de componentes principales con
(0.26%).
rotación Promax (Kaiser, 1958) para obtener un reparto más
Respecto al nivel de estudios de los participantes, la
homogéneo de la varianza explicada con una estructura más
frecuencia más alta corresponde a los estudios universitarios
fácil de interpretar (Abad et al., 2011). Los criterios de
con 804 participantes (71.72%), seguido de los estudios medios
pertinencia considerados para la realización del AFE fueron el
con 293 participantes (26.14%); y finalmente 22 participantes
determinante de la matriz, la medida de adecuación de Káiser(1.96%) con estudios primarios EGB o FP1 y solamente 2 sin
Meyer-Olkin (KMO) y el test de esfericidad de Bartlett. En la
estudios (0.18%).
eliminación de los ítems, se utilizó como criterio los resultados
Con relación a la nacionalidad, la española es la mayoritaria
del Alfa de Cronbach (Cronbach, 1951) por el que se elimina el
con 1023 participantes (91.26%) seguida de la mexicana con 42
elemento en el análisis de consistencia interna, mejorando de
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
35
Antonio Hernández-Mendo, María del M. Fernández de Motta y María J. Raimundi
esta manera tanto la fiabilidad como los índices KMO y la
varianza explicada de cada escala.
RESULTADOS
La fiabilidad del cuestionario ha sido realizada mediante un
análisis de consistencia interna, estimando el coeficiente Alpha
de Cronbach (Cronbach, 1951) para cada escala. Se puede
comprobar en la Tabla 1, que el valor obtenido para la escala
visual es de .92, para la escala auditiva .92 y de .92 para la
escala kinestésica. Siguiendo el rango establecido por Nunnally
(1976) para aceptar la consistencia interna, se puede afirmar
que los resultados obtenidos son excelentes para las tres
escalas.
Tabla 1
Valor Alpha de Cronbach para cada escala
Escala
Visual
Auditiva
Kinestésica
Número de ítems
20
20
20
Alpha de Cronbach
.917
.918
.925
Las características de los ítems fueron analizadas comprobando
si el Alpha de la escala aumentaba con la eliminación de algún
ítem y analizando la correlación corregida ítem-total. En la
Tabla 2, se observan los índices de fiabilidad obtenidos tras la
eliminación de los ítems (correlación ítem-total corregida < .30),
mostrando que las tres escalas tienen una excelente
consistencia interna Nunnally (1976), todos son > .90.
Tabla 2
Valor Alpha de Cronbach para cada escala tras la eliminación de
los ítems
Escala
Visual
Auditiva
Kinestésica
Número de ítems
15
17
15
Alpha de Cronbach
.938
.926
.935
En la Tabla 3 se presentan los estadísticos descriptivos de los
ítems de cada escala y la prueba de normalidad.
Tabla 3
Descriptivos y prueba de normalidad de los ítems para cada escala
Ítem
25
28
31
34
37
40
43
46
49
52
55
58
13
16
M
3.68
3.06
1.63
3.43
3.97
3.41
4.23
4.24
2.40
4.31
2.87
3.87
3.46
3.10
Escala Visual
DT
As
1.14
6.05
1.38
5.71
1.33
11.12
1.43
9.46
1.47
10.70
1.64
10.65
1.49
17.25
1.66
15.21
1.80
17.02
1.71
21.05
2.05
16.30
2.06
17.79
1.22
0.01
1.17
1.18
Ku
116.85
102.31
228.90
202.56
247.67
239.03
453.88
388.60
436.30
587.95
413.49
471.14
2.83
13.42
KS
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
Ítem
2
17
26
29
32
35
38
41
44
47
50
53
56
59
23
8
M
2.86
2.87
2.60
3.25
3.49
3.77
1.84
3.58
2.74
3.94
2.69
3.04
2.91
3.30
3.06
3.72
Escala Auditiva
DT
As
1.21
0.15
1.23
1.45
1.41
4.69
1.31
7.41
1.48
6.68
1.39
10.85
1.49
14.46
1.68
10.64
1.80
11.99
1.73
14.85
1.95
14.02
1.97
15.95
2.23
13.33
2.17
16.49
1.23
4.12
1.04
-0.44
Ku
-0.88
15.63
72.71
146.09
131.66
247.49
341.86
240.52
271.32
372.83
336.26
402.72
315.40
422.93
66.79
-0.17
KS
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
Ítem
21
24
30
33
33
42
45
48
51
54
57
60
12
15
36
M
3.64
2.64
4.08
3.95
3.84
4.43
3.18
1.91
2.76
2.77
3.66
3.55
4.12
3.69
3.77
Escala Kinestésica
DT
As
1.06
4.03
1.30
4.54
1.21
9.24
1.30
10.64
1.60
10.12
1.49
15.23
1.74
13.67
1.96
13.22
1.92
15.72
2.02
15.99
2.01
18.33
2.18
17.06
0.84
0.08
0.96
1.14
1.55
8.47
Ku
69.87
69.38
204.51
241.67
228.19
392.99
329.41
299.83
393.12
402.23
488.07
443.59
7.39
18.15
181.13
KS
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
.000
Nota: KS = prueba de normalidad de Kolmogorov – Smirnov
En la Tabla 3 se recoge un análisis descriptivo de cada ítem por
escalas. Como se puede comprobar los ítems presentan una
distribución
no
normal,
característico
de
muchas
investigaciones en ciencias sociales (Bandalos y Finney, 2010;
Embretson y Reise, 2000; Ferrando y Anguiano-Carrasco, 2010;
McDonald y Ahlawat, 1974).
Se ha llevado a cabo un análisis factorial para obtener la
estructura del cuestionario y las interrelaciones entre variables.
Para poner a prueba la pertinencia de dicho estudio, en primer
lugar, se analizó si la matriz de correlaciones de cada escala era
una matriz apropiada para realizar un análisis factorial (Visauta,
1998), obteniéndose los resultados que se presentan en la
Tabla 4.
Tabla 4
Criterios de pertenencia de realización del análisis factorial para cada escala
36
Escalas
Visual
15 ítems
Determinante
.0000757
KMO
.961
Auditiva
17 ítems
.0000899
.951
Kinestésica
15 ítems
.0000909
.962
Test de esfericidad de Bartlett
χ2: 9518.891
gl: 105
sig:. 000
2
χ : 9337.384
gl: 153
sig:. 000
χ2: 9331.841
gl: 120
sig: .000
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Un cuestionario para evaluar los canales de comunicación
Los resultados obtenidos permiten afirmar que los criterios
de pertinencia se cumplen según Visauta, Martori, y Cañas
(2005), puesto que en todas las escalas:
 Los determinantes de la matriz de correlaciones son bajos
y distintos de cero, para la escala visual (.00007), para la
auditiva (.0000899) y la kinestésica (.0000909).
 Los índices de adecuación muestral KMO son >.90 (.96
escala visual .95 auditiva y .96 para la kinestésica)
indicando que las correlaciones entre parejas de ítems
pueden ser explicadas por los restantes ítems
seleccionados.
 El test de esfericidad de Bartlett es altamente significativo y
se consiguen, además valores χ2 altos, por lo que las
variables presentas altas correlaciones (Prueba de Bartlett
= 9518.891, p < .001 visual; 9337.384, p < .001 auditiva y
9331.841, p < .001 kinestésica).
A continuación, se muestran los resultados del análisis factorial
para cada escala. En la Escala Visual, 2 factores explican el
61.13% de la varianza total (Tabla 5). El factor 1 explica el
56.47% de la varianza total, incluye los ítems 25, 28, 31,34, 37,
40 43, 46, 49, 52,55 y 58 y define la escala, pues la mayoría de
los ítems saturan en él. Se ha denominado “Imagen y
Apariencia” pues representa el procesamiento visual basado en
la estética, en la apariencia externa de las personas y del
entorno y en las artes visuales. El factor 2 explica el 7.30% de la
varianza total, contiene los ítems 13, 16 y 19 y se ha designado
“Aprehensión gráfica” por agrupar la información visual que
llega a través de la escritura.
Tabla 5
Análisis de componentes principales para la Escala Visual
Factor
Ítem
1
.927
.903
.886
.843
.828
804
.797
.713
.679
.639
.621
.421
49. Tengo una opinión negativa sobre las personas que visten mal
52. Me gusta observar a las personas
55. Procuro reparar rápidamente los rasguños o abolladuras de la chapa de mi vehículo
25. Me preocupo mucho con mi apariencia
43. Me gusta ver mi casa, apartamento, piso o habitación impecable
46. Veo al menos dos películas al mes
58. Pienso que las flores naturales dan mucha vida a un escritorio o a una casa
40. Encuentro fácilmente el camino en una ciudad desconocida cuando tengo un plano
37. Preparo un examen, una conferencia o una reunión, escribiendo los resúmenes de los puntos clave
31. Tengo un diario donde anoto lo que hago
34.Me gusta ver y admirar las fotografías y obras de arte utilizadas en publicidad
28. Me gusta asistir a exposiciones y visitar museos
13. A menudo anoto por escrito lo que tengo que hacer
16. Cuando cocino sigo la receta al pie de la letra
19. Sigo con facilidad un itinerario con indicaciones escritas
2
.861
.686
.509
Tabla 6
Análisis de componentes principales para la Escala Auditiva
Ítem
26. Hablo a menudo solo
59. Busco, hablando en voz alta, la solución los problemas de matemáticas.
56. Suelo hablar con mi perro o mi gato
53. Cuando estoy en una ciudad desconocida me gusta preguntar el camino en una estación de
servicio
38. Compro muchos DVD’s grabados
47. Me gusta asistir a conciertos y espectáculos musicales
50. Me acusan de hablar mucho
35. Estoy muy atento al tono de voz de las personas
41. Preparo exámenes, reuniones, conferencias leyendo mis notas en voz alta o hablando con otras
personas
32. Me molesta cuando mi coche (o el coche donde viajo) empieza a hacer ruidos
17. Para acordarme de las cosas utilizo reglas mnemotécnicas
44. Me gusta más dar una charla o conferencia que escribir un trabajo o artículo sobre el mismo
tema o asunto
29. Prefiero escuchar un archivo de sonido (CD/DVD) que describe un dispositivo que leer una
noticia
11. Prefiero recibir una explicación oral que escrita
20. Soy un oyente atento
23.Prefiero estar actualizado escuchando noticias en la radio más que leyendo
8. Me gusta hablar largo y tendido
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
1
.898
.861
.820
.808
Factor
2
3
.783
.763
.693
.693
.684
.656
.653
.604
.573
.948
.468
.422
.922
37
Antonio Hernández-Mendo, María del M. Fernández de Motta y María J. Raimundi
En la Escala Auditiva, 3 factores explican el 57.87% de la
varianza total (Tabla 6). El factor 1 explica el 45.52% de la
varianza, contiene los ítems 17, 26, 29, 32, 35, 38, 41, 44, 47, 50,
53, 56 y 59. Este factor mide el dialogo interno y el gusto por la
audición musical /sonidos se ha denominado “Escucha interna y
externa“ y es el que define a la escala. El factor 2 explica el
6.51% de la varianza total y comprende los ítems 11, 20 y 23,
mide la preferencia por la información recibida auditivamente
como noticias, explicaciones y conversaciones, se ha llamado
“Información auditiva”. El factor 3 explica el 5.83% de la varianza
total contiene el ítem 8, mide la satisfacción por hablar y por lo
que se ha denominado “Gusto por la expresión oral”.
En la Escala Kinestésica, 2 factores explican el 58.18% de la
varianza total (Tabla 7). El factor 1 explica un 51.49% de la
varianza, contiene los ítems 21, 24,30, 33, 39, 42, 45, 48, 51, 54,
57 y 60 mide la percepción de las sensaciones internas y táctiles
por ello se ha llamado “Percepción interna y táctil”. El factor 2
explica el 6.69% de la varianza total, contiene los ítems 12, 15 y
36 y mide la “Percepción espacial y de movimiento”.
Tabla 7
Análisis de componentes principales para la Escala Kinestésica
Factor
Ítem
57. Si el día fue duro, mi cuerpo está muy tenso
30. Cuando estoy comprando me gusta tocar y probar antes de decidirme a realizar la compra
42. Me gusta que me den masajes
51. Pienso mejor cuando estoy de pie o en movimiento
33. Mis familiares me acariciaban cuando era niño
39. Me gusta tomar un baño caliente después de un día de trabajo
54. Extraigo muchas conclusiones sobre la manera como las personas me estrechan la mano
45. Bailo bien
60. Me gusta la artesanía, los trabajos manuales, construir cosas.
21. Compro ropa con tacto agradable
24. Tengo la costumbre de tocar a las personas con quien hablo
48. Pertenezco a un club de fitness
12. Me gusta la vida al aire libre
15. Tengo una buena coordinación de movimientos
36. Me gusta más practicar deportes que verlos
En la Tabla 8, se presentan las correlaciones entre los factores
de cada una de las escalas.
Tabla 8
Correlaciones entre factores de las escalas
Factor
1
2
3
1
-
Auditiva
2
.55
-
Visual
3
.25
.18
-
1
-
2
.57
-
Kinestésica
1
2
.61
-
DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos pueden ser consideramos óptimos,
muestran una adecuada estructura factorial, y los factores
estimados reflejan los principales sistemas de representación
mental.
Para la Escala Visual se ha obtenido una estructura factorial
simple con dos factores que explican el 61.13% de la varianza
total. El factor 1 “Imagen y apariencia” explica un 53.80% de la
varianza total. Representa un procesamiento visual basado en
la estética, en la apariencia externa de las personas y del
entorno y en las artes visuales. Característica fundamental de
las personas cuyo sistema de representación sensorial
dominante es el visual (Cudicio, 2003). El factor 2, “Aprehensión
gráfica”, explica el 7.30% constituye el procesamiento de la
información a través de imágenes gráficas. También
característico de las personas cuyo sistema representacional
sensorial predominante es el visual (Cudicio, 2003).
38
1
.961
.822
.808
.794
.789
.767
.745
.736
.732
.682
.628
.626
2
.839
.780
.623
Para la Escala Auditiva se ha obtenido una estructura factorial
simple con 3 factores que explican 57.87% de la varianza total.
El factor 1 “Escucha interna y externa” explica un 45.52% de la
varianza. Refleja la preferencia por la escucha, bien de uno
mismo o del entorno (tono de voz, ruidos, música). Procesa la
parte auditiva de la experiencia. El factor 2, “Información
auditiva”, explica el 6.51% de la varianza total. Hace referencia
también a la escucha, pero de una forma más activa y atenta
relacionada con la captación de información. El factor 3, “Gusto
por la expresión oral” explica el 5.83% de la varianza total. Esta
dimensión procesa la experiencia auditiva desde el emisor,
desde la satisfacción por el hecho de comunicar algo,
característica también de las personas cuyo sistema sensorial
preferente es el auditivo (Cudicio, 2003).
Para la Escala Kinestésica se aprecia una estructura factorial
simple, con dos factores que explican un 58.18% de la varianza
total. El primer factor, “Percepción interna y táctil”, explica el
51.49% de la varianza. Esta dimensión es la que define a la
escala, saturando en ella la mayoría de los ítems. Hace
referencia a la percepción de sensaciones internas, tanto
procedentes del cuerpo como de las emociones y del tacto,
características de las personas cuyo canal preferente de
procesamiento sensorial es el kinestésico (Cudicio, 2003). El
segundo factor, “Percepción del espacio y del movimiento”,
explica 6.69% de la varianza total. Valora las sensaciones
procedentes de la expresión corporal, del movimiento y del
espacio, propias también de las personas cuyo sistema
sensorial preferente es el kinestésico (Cudicio, 2003).
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Un cuestionario para evaluar los canales de comunicación
Con respecto al cuestionario VARK, los resultados obtenidos
por Leite, Svinicki, y Shi, (2010) muestran una estructura de
cuatro factores (visual, auditivo, lectura/escritura y kinestésico)
que confirman el modelo teórico hipotético sobre estilos de
aprendizaje. Se puede observar que el factor lectura/escritura
se corresponde con el factor “Información auditiva” de la Escala
Auditiva y el factor “Aprehensión gráfica “de la Escala Visual del
presente estudio.
Por lo que respecta a la fiabilidad del ACANCODO en las tres
escalas ha resultado excelente, obteniéndose en todas ellas un
coeficiente Alpha de Cronbach > .90 (α visual = .93, α auditivo =
.92 y α kinestésico = .93). Se ha conseguido incrementar la
fiabilidad inicial de las mismas eliminando los ítems cuya
correlación ítem-total era inferior a .30. Las tres escalas
muestran una excelente consistencia interna, lo que indica que
el grado de co-variación de los ítems es alto por lo que se
considera que las escalas proporcionan una evaluación fiable.
En relacional cuestionario VARK la fiabilidad obtenida por
Leite,et al. (2010) oscila entre buena y aceptable (.85, .82, .84 y
.77 para la escala visual, auditiva, de lectura/escritura, y
kinestésica respectivamente), aunque hay que señalar que este
cuestionario está formado por test/retest y además no se ha
utilizado el coeficiente Alpha de Cronbach para la estimación de
la misma. Uno de los aspectos a destacar del cuestionario VARK
es que consta de 16 ítems y es fácil de administrar, aunque la
redacción es ambigua puesto que no clarifica las preferencias
del encuestado y además las situaciones descritas en los
mismos no son aplicables a la población general sino a una
parte de ella (Leite et al., 2010).
Los resultados de la presente investigación indican que el
cuestionario ACANCODO con 47 ítems (Escala Visual 15, Escala
Auditiva 17 y Escala Kinestésica 15), posee unas óptimas
propiedades psicométricas, con una fiabilidad excelente y una
estructura factorial parsimoniosa. Por tanto, provee de una
medida fiable, precisa y válida para determinar los sistemas de
representación sensorial dominantes. En base a estos
satisfactorios resultados, se considera de interés realizar un
AFC para confirmar las evidencias sobre su estructura interna y
estimar otros aspectos relativos a sus propiedades
psicométricas.
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Guilford.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Un cuestionario para evaluar los canales de comunicación
ANÁLISIS DE CANALES COMUNICATIVOS DOMINANTES (ACANCODO)
Las frases que siguen están destinadas a descubrir los canales de comunicación dominante que utiliza en su relación con el mundo.
Puntúe cada declaración, de acuerdo con una escala de 1 a 5 puntos (1 mínimo, 5 máximo), dependiendo de la importancia que
tengan para Vd. o hasta qué punto se siente identificado con estas afirmaciones. No existen respuestas correctas o incorrectas,
malas o buenas, verdaderas o falsas, únicamente deseamos conocer su opinión a este respecto. Lea atentamente cada frase y
decida la frecuencia con la que cree que se produce cada una de ellas. Señala la respuesta que más se aproxime a sus preferencias.
No emplee mucho tiempo en cada respuesta, su primera idea sin duda reflejará mejor su opinión correcta, confíe en ella.
Máximo
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8. Me gusta hablar largo y tendido
11. Prefiero recibir una explicación oral que escrita
12. Me gusta la vida al aire libre
13. A menudo anoto por escrito lo que tengo que hacer
15. Tengo una buena coordinación de movimientos
16. Cuando cocino sigo la receta al pie de la letra
17. Para acordarme de las cosas utilizo reglas mnemotécnicas
19. Sigo con facilidad un itinerario con indicaciones escritas
20. Soy un oyente atento
21. Compro ropa con tacto agradable
23. Prefiero estar actualizado escuchando noticias en la radio más que leyendo.
24. Tengo la costumbre de tocar a las personas con quien hablo
25. Me preocupo mucho con mi apariencia
26. Hablo a menudo solo
28. Me gusta asistir a exposiciones y visitar museos
29. Prefiero escuchar un archivo de sonido (CD/DVD) que describe un dispositivo que leer una noticia
30. Cuando estoy comprando me gusta tocar y probar antes de decidirme a realizar la compra
31. Tengo un diario donde anoto lo que hago
32. Me molesta cuando mi coche (o el coche donde viajo) empieza a hacer ruidos
33. Mis familiares me acariciaban cuando era niño
34. Me gusta ver y admirar las fotografías y obras de arte utilizadas en publicidad
35. Estoy muy atento al tono de voz de las personas
36. Me gusta más practicar deportes que verlos
37. Preparo un examen, una conferencia o una reunión, escribiendo los resúmenes de los puntos clave
38. Compro muchos DVD’s grabados
39. Me gusta tomar un baño caliente después de un día de trabajo
40. Encuentro fácilmente el camino en una ciudad desconocida cuando tengo un plano
41. Preparo exámenes, reuniones, conferencias leyendo mis notas en voz alta o hablando con otras personas
42. Me gusta que me den masajes
43. Me gusta ver mi casa, apartamento, piso o habitación impecable
44. Me gusta más dar una charla o conferencia que escribir un trabajo o artículo sobre el mismo tema o asunto
45. Bailo bien
46. Veo al menos dos películas al mes
47. Me gusta asistir a conciertos y espectáculos musicales
48. Pertenezco a un club de fitness
49. Tengo una opinión negativa sobre las personas que visten mal
50. Me acusan de hablar mucho
51. Pienso mejor cuando estoy de pie o en movimiento
52. Me gusta observar a las personas
53. Cuando estoy en una ciudad desconocida me gusta preguntar el camino en una estación de servicio
54. Extraigo muchas conclusiones sobre la manera como las personas me estrechan la mano
55. Procuro reparar rápidamente los rasguños o abolladuras de la chapa de mi vehículo
56. Suelo hablar con mi perro o mi gato
57. Si el día fue duro, mi cuerpo está muy tenso
58. Pienso que las flores naturales dan mucha vida a un escritorio o a una casa
59. Busco, hablando en voz alta, la solución los problemas de matemáticas.
60. Me gusta la artesanía, los trabajos manuales, construir cosas
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REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 43-51
ISSN 1886-8576
ADAPTACIÓN Y VALORACIÓN PSICOMÉTRICA DEL SRI (SPECIALIZATION RECREATION
INDEX) EN DEPORTISTAS FEDERADOS
Sheila Romero, Ioseba Iraurgi y Aurora Madariaga
Universidad de Deusto, España
RESUMEN: Los cambios en los hábitos deportivos acaecidos en la última década han dado lugar
a una preeminencia del componente recreativo frente al competitivo. La práctica deportiva
entendida como ocio se está extendiendo a toda la población, resultando, por el otro lado, en
un descenso de las licencias deportivas. Por ello, resulta necesario abordar las prácticas
competitivas desde teorías relacionadas con las nuevas demandas de la sociedad. La
especialización de recreación es un constructo que analiza la variedad de participantes que
existen en una misma práctica de ocio, segmentándolos en diferentes niveles de especialización
a lo largo de un continuo. El SRI (Specialization Recreation Index) clasifica a los participantes en
función de su orientación, experiencia, relaciones y compromiso hacia la práctica realizada. La
presente investigación muestra la adaptación y valoración psicométrica del SRI con una muestra
de deportistas federados con y sin discapacidad, presentando resultados adecuados que
indican que en las prácticas federadas se produce una especialización de recreación en los
deportistas y que permiten la utilización del SRI en estos contextos deportivos.
PALABRAS CLAVE: Especialización de recreación, adaptación, valoración psicométrica, deporte
federado.
ADAPTATION AND PSYCHOMETRIC ASSESSMENT OF SRI (SPECIALIZATION RECREATION
INDEX) IN SPORTSPEOPLE
ABSTRACT: Due to the changes in sport habits that have taken place this decade, the
recreational component has gradually gained preeminence over the competitive one. The
practice of sports as leisure has extended to the overall population, which has led to a decline
in the issuing of sportive licenses. It is thus necessary to approach competitive practice from the
framework of different theories related with societal demands. Recreation specialization is a
construct that analyzes the variety of participants who coexist in the same practice of leisure,
segmenting them into different levels of specialization along a continuum. The SRI
(Specialization Recreation Index) classifies participants based on their orientation, experience,
relationships and commitment to practice. This research shows the adaptation and
psychometric evaluation of SRI with a sample of amateur sportspeople with and without physical
disabilities, presenting appropriate results that indicate that, in federated practice, a
specialization recreation does occur in athletes, and that SRI can be used in competitive sporting
contexts.
KEYWORDS: Recreation Specialization, Adaptation, Psychometric Assessment, Federated Sport.
ADAPTAÇÃO E AVALIAÇÃO PSICOMÉTRICA DO SRI (ÍNDICE DE ESPECIALIZAÇÃO DE
RECREAÇÃO) EM DESPORTISTAS FEDERADOS
Manuscrito recibido: 15/10/2015
Manuscrito aceptado: 25/05/2016
Dirección de contacto: Sheila
Romero. Instituto de Estudios de
Ocio. Facultad de Ciencias Sociales
y Humanas. Universidad de Deusto.
Avenida de las universidades, 24.
48007, Bilbao, Vizcaya, España.
Correo-e: [email protected]
RESUMO: A mudança contínua dos hábitos desportivos que ocorreu na última década levou a
uma predominância da componente recreativa fronte a competitiva. A prática desportiva
entendida como lazer está-se espalhando para toda a população, resultando, por outro lado,
num declínio das licenças desportivas. É, portanto, necessário abordar as práticas competitivas
com teorias relacionadas com as novas demandas da sociedade. A especialização de recreação
é um constructo que analisa o leque de participantes que estão na mesma prática de lazer,
segmentamdo-os em diferentes níveis de especialização ao longo de um continuum. O SRI
(Specialization Recreation Index) clasifica os participantes de acordo com sua orientação,
experiência, relações e compromisso para a prática feita. Esta pesquisa mostra a adaptação e
avaliação psicométrica do SRI com uma amostra de desportistas federados com e sem
incapacidade física, apresentando resultados adequados, indicando que, na prática federada
ocorre uma especialização em recreação nos desportistas e permite o uso do SRI nestes
contextos desportivos.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Sheila Romero, Ioseba Iraurgi y Aurora Madariaga
PALAVRAS CHAVES: Espacialização de recreação, adaptação, avaliação psicométrica,
desportistas federados.
El continuo cambio de los hábitos deportivos acaecidos en la
última década, debidos principalmente a un cambio de valores
en la sociedad, consecuencia de la evolución de los valores
materialistas en pro de unos post-materialistas, ha resultado en
una variación de las demandas deportivas de la población
(García-Ferrando, 2006; García-Ferrando y Llopis, 2011; Olivera y
Olivera, 1995; Sicilia, Águila, y González-Cutre, 2011). La práctica
del deporte tradicional, asentado en los valores materialistas y
de carácter esencialmente competitivo, ha dado paso a una
preeminencia de una práctica deportiva de naturaleza más
recreativa. Si bien a una mayor parte de la población le interesa
la práctica deportiva en su generalidad, el deporte reglado
estaría quedando relegado a un segundo plano dando lugar a un
descenso de las licencias deportivas (García-Ferrando y Llopis,
2011). Las personas buscan la vivencia de nuevas experiencias
en el terreno deportivo, experiencias óptimas donde la persona
se encuentra completamente absorta en una actividad para su
propio placer y disfrute (Hernández-Mendo, Morales-Sánchez, y
Triguero, 2013). Por ello, es necesario entender el deporte como
un fenómeno que ha evolucionado desde el ámbito de la
competición y de las aptitudes físicas a ser un fenómeno de
carácter global que actúa en los diferentes ámbitos de la
sociedad ocupando todas las facetas de la vida diaria (Celma y
Giménez, 2004; Falco, Samdal, Estevan, y Álvarez, 2013). Este
auge de los valores post-materialistas ha sido fruto también de
la importancia que ha ido ganando el ocio en las últimas décadas
(Hellín, Moreno, y Rodríguez, 2004) dando lugar a una
diversificación de las prácticas deportivas.
Conviene mencionar en este punto a la especialización de
recreación, término que alude a prácticas de ocio complejas que
requieren de una combinación de habilidades y conocimientos e
influyen significativamente en diversos aspectos de la vida de las
personas (Liu, 2012). La teoría de la especialización de recreación
es un área de estudio que describe la variación en las
experiencias, la avidez, el compromiso o las relaciones
relacionados con una determinada práctica de ocio,
segmentando a los participantes de la misma en subgrupos
identificados (Salz, Loomis, y Finn, 2001). Es decir, evalúa la
variedad de participantes que existen en una misma práctica
(Jett, Thapa, y Ko, 2009). Bryan (1977) fue el pionero en hablar del
concepto de especialización de recreación, quien lo definió como
un continuo del comportamiento hacia las prácticas de ocio que
va de lo general a lo particular.
Los participantes en prácticas de ocio no han tenido un
sencillo método de segmentación y de identificación dentro de
una misma actividad, por ello, la investigación sobre la
especialización de recreación puede ser útil para este fin debido
a su énfasis en la investigación de la diversidad entre los
participantes en una misma práctica (Kerins, Scott, y Shaffer,
2007).
Bryan (1977) propuso este concepto para explicar los
significados al identificar y segmentar la diversidad de
pescadores de trucha. El paso de un principiante a un experto en
una práctica de ocio se comprueba en un aumento de la
capacidad, experiencia y compromiso, así como el cambio en las
44
orientaciones de valor de las actitudes, comportamientos y
preferencias de la misma. El autor desarrolló una tipología de los
pescadores de truchas sobre la base de diferencias en la gestión
del equipamiento, la habilidad y preferencias de las actividades
realizadas (William y Gerard, 2010). Su tipología consistía en
(Bryan, 1977): (a) pescadores ocasionales, nuevos en el deporte,
pescan con poca frecuencia porque la pesca aun no es una parte
importante de su ocio o porque simplemente ésta no tiene
mayor interés para ellos; (b) los generalistas, asiduos al deporte,
utilizan técnicas variadas; (c) los especialistas en técnicas,
pescadores que se especializan en un método de pesca
particular y usan técnicas específicas, excluyendo otras en gran
parte y, por último, (d) los especialistas en técnicas y en entornos,
pescadores fuertemente comprometidos que se especializan
varios métodos y tienen diferentes preferencias por los
diferentes tipos de agua o dónde practicar su actividad.
Esta categorización no es estricta ya que, del mismo modo,
McFarlane (1994, 1996) en sus investigaciones sobre la
observación de aves, sugiere que existen cuatro tipos principales
de observadores de aves: los participantes ocasionales, los
principiantes, los intermedios y los avanzados. También, en
otros estudios sobre la pesca, sus autores clasificaron a los
pescadores en: extraños, turistas, regulares e influyentes (Ditton,
Loomis, y Choi, 1992; Hawkins, Loomis, y Salz, 2009; Salz, et al.,
2001; Salz y Loomis, 2005;).
A pesar de que la teoría de la especialización ha sido aplicada
a multitud de prácticas de ocio, en su conceptualización inicial
Bryan hace referencia a las prácticas deportivas (Bryan, 1977), de
hecho, él mismo aplicó su teoría con pescadores, promoviendo
los estudios sobre la especialización en prácticas principalmente
deportivas. Algunos ejemplos de ello son: escalada (Weekley,
2002), ultimate (Kerins, et al., 2007) o ski (Won, Bang, y Shonk,
2008) aunque la mayoría de ellos, y siguiendo a Bryan, también
centraron sus estudios sobre la especialización en la pesca (Choi,
Loomis, y Ditton, 1994, Ditton, et al., 1992; Morgan y Soucy, 2009;
Needham, Sprouse, y Grimm, 2009; Salz y Loomis, 2005;
Valentine, 2003; Wilde y Ditton, 1994). De hecho, en los últimos
años se comienzan a apreciar estudios basados en prácticas con
un componente más competitivo como es el caso del softbol y
voleibol (Liu, 2012; Liu, Caneday, y Tapps, 2013) o el motociclismo
(Chen y Shih, 2013)
La especialización de recreación es un constructo
multidimensional. Si bien en su conceptualización inicial Bryan
(1977) puso el énfasis en los aspectos relacionados con el
comportamiento y el conocimiento de la especialización con
pocos indicadores, posteriormente el afecto ha ganado
importancia como una dimensión importante de la
especialización. Por ello, McIntyre y Pigram (1992) propusieron
un modelo de especialización por el cual la conducta, el
conocimiento y el afecto eran interrelacionados y,
consecuentemente reforzados por una cuarta dimensión que
ayudaría a comprender de una manera más completa este
constructo: el compromiso. Cada uno de estas dimensiones son
independientes una de otra, pero pueden interactuar y
reforzarse en ellas (Weekley, 2002).
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Adaptación y valoración psicométrica del SRI (Specialization Recreation Index) en deportistas federados
Mientras que algunos estudios se han centrado solamente en
una dimensión (Ditton et al., 1992; Graefe, 1981; Schreyer, Lime,
y Williams, 1984). La mayoría de estudios han realizado
aproximaciones multidimensionales para dar explicación a la
especialización de recreación (Jett, et al., 2009; Mcfarlane, 2004;
Oh y Ditton, 2008; Salz, David, y Loomis, 2005).
A pesar de haber unas dimensiones claras para abordar el
concepto de especialización, los investigadores que han seguido
la teoría de Bryan (1977) han usado diferentes variables y
técnicas para segmentar a los participantes en diferentes niveles
de especialización. Estas variables suelen relacionarse con la
medida de la experiencia adquirida con el tiempo en una
determinada práctica, los contextos sociales, los gastos, el
equipamiento utilizado, la centralidad que ocupa la actividad en
el estilo de vida o las preferencias en la misma (Weekley, 2002).
Fueron Salz et al. (2001) los que decidieron elaborar un índice
que contemple las cuatro dimensiones contempladas en la
especialización de recreación -compromiso, conducta, afecto y
conocimiento- y que ayude a establecer las tipologías de
participantes en una determinada práctica. Este índice se
elaboró a partir del estudio realizado por Ditton et al. (1992) que
relacionaban la especialización de recreación con la teoría de los
mundos sociales (Unruh, 1979) definiéndola en este caso como
un proceso mediante el cual los mundos sociales y submundos
segmentan e interactúan disponiendo a sus miembros a lo largo
de un continuo (Ditton et al., 1992).
Con el fin de clasificar a los participantes en mundos sociales
con fines conceptuales Unruh (1980, 1979) propuso un esquema
de cuatro mundos sociales generalizados. Sus cuatro
submundos (extraños, turistas, regulares y los influyentes)
fueron codificadas en función de su proximidad y conocimiento
sobre el mundo social y las actividades propias del mismo. Los
cuatro submundos se pueden medir bajo cuatro características
propias a cada actividad: orientación, experiencia, relaciones y
compromisos.
Ditton et al. (1992) no desarrollaron algunos de sus objetivos
propuestos en su estudio sobre la re-conceptualización de la
especialización bajo la teoría de los mundos sociales, por lo que
Salz et al. (2001) decidieron terminar esta tarea con la realización
y validación del índice que midiese la especialización de
recreación (en adelante SRI = Specialization Recreation Index).
Es necesario incidir en que el SRI se ha utilizado para
segmentar a los participantes en diferentes niveles de
especialización, pero las variables dependientes que utiliza cada
autor para determinar qué especialización es la que se mide
dependen de los objetivos de cada estudio. El SRI ha sido
utilizado en diferentes investigaciones (Hawkins et al., 2009; Salz
et al., 2001; Salz y Loomis, 2005) pero no ha sido adaptado al
castellano.
El propósito de esta contribución es presentar las
características psicométricas y validez de constructo de la
versión adaptada al castellano del SRI siguiendo el mismo
análisis llevado a cabo por sus autores (Salz et al., 2001). Frente
a la problemática del descenso de la práctica deportiva en
marcos reglados y el auge de una práctica deportiva orientada
hacia fines recreativos, la población objeto de estudio han sido
deportistas federados, distinguiendo dos muestras en función
de la presencia o no de discapacidad física. Si el número de
licencias se ha reducido considerablemente, este efecto se ha
visto más pronunciado en el caso de deportistas con este tipo de
discapacidad. Por ello, a mayores, también se muestra la validez
discriminante del índice, observando qué variables discriminan
a cada colectivo.
MÉTODO
Participantes
Participan en el estudio 370 deportistas de los cuales 138 tienen
discapacidad física (Gd) y 232 no tienen ningún tipo de
discapacidad (Gn). En la Tabla 1 se muestran detalladamente
todas las principales variables de caracterización de la muestra
y su distribución a partir del grupo de pertenencia. En todas las
variables se encontraron diferencias estadísticamente
significativas entre ambos grupos. A este respecto, mientras que
la mayoría de los deportistas con discapacidad física tienen más
de 31 años, por el contrario, la mayoría de deportistas sin
discapacidad se encontraban en el intervalo entre 16 y 20 años.
El nivel de estudios es superior en los deportistas sin
discapacidad, aunque hay que matizar que, según la edad de los
mismos, la mayoría de ellos se encontraban estudiando en el
momento de la realización del estudio, habiendo un porcentaje
superior de ocupación en los deportistas con discapacidad.
En cuanto a las características deportivas, se observa una
preeminencia de modalidades colectivas en el colectivo sin
discapacidad (baloncesto, rugby, balonmano, hockey, fútbol,
etc.) frente a la mayoría de prácticas individuales y/o dobles en
los deportistas con discapacidad física (atletismo, montañismo,
tiro olímpico, slalom…). Ambos colectivos llevan más de 4 años
practicando el deporte realizado y entrenan más de 4 horas a la
semana.
Procedimiento
Se acudió a clubes deportivos para acceder al grupo de
deportistas sin discapacidad, así como también a los propios
jugadores en determinados casos. En el caso de los deportistas
con discapacidad física se acudió en un primer momento a las
federaciones de deporte adaptado pertinentes y ellas abrieron
la vía para acceder a los clubes y a los deportistas con licencia
libre. En todos los casos se les explicó, tanto a entidades como a
deportistas, las características y objetivos del estudio y la
confidencialidad de los datos. Una vez establecidos los contactos
con los participantes se les explicó la finalidad del estudio y se
les pidió responder a un cuestionario -en formato papel u online
en el caso del Gd-, informándoles que podían abandonar el
estudio si así lo deseaban.
Instrumento
El SRI original estaba compuesto por 4 ítems, derivados de las
cuatro características (orientación, experiencias, relaciones y
compromiso) utilizadas por (Unruh, 1979) para colocar a los
participantes en un particular submundo social; en nuestro caso,
en un nivel de especialización específico (Salz et al., 2001).
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
45
Sheila Romero, Ioseba Iraurgi y Aurora Madariaga
Tabla 1
Principales características sociodemográficas de las muestras: Gd Vs Gn
Hombre
Sexo
Mujer
Entre 16 y 20 años
Entre 21 y 25 años.
Edad
Entre 26 y 30 años.
Más de 31 años.
Primarios
Secundarios
Formación profesional
Diplomatura/Licenciatura.
Nivel de estudios
Posgrado/Doctorado
Sin estudios
Analfabeto
Ns/Nc
Ocupado
En paro
Estudiante
Amo/a de casa
Situación laboral
Pre/jubilado.
Incapacitado
Otros
Ns/Nc
Individual
Tipo deporte
Colectivo
Individual/dobles
≤ 4 años
Duración de práctica
> 4 años
< 4 horas semana.
Frecuencia de práctica
≥4 horas semana.
Nota: X² = Prueba de Ji cuadrado; p = valor de significación
Total
N
254
116
95
87
52
125
22
64
94
150
8
23
0
3
120
29
156
1
23
26
2
7
96
219
55
95
269
83
280
Por cada característica Unruh (1979) describió 4 tipos de
submundos con sus respectivos participantes: extraños, turistas,
regulares e involucrados (Tabla 1) Basándose en esas
descripciones Salz et al. (2001) elaboraron los 4 ítems, cada uno
de ellos con 4 opciones de respuesta (correspondiéndose estas
con los 4 niveles de especialización). Estas opciones consisten en
afirmaciones que describen la conexión de cada participante con
la práctica realizada, ordenando las opciones desde menos
especializado (respuesta 1) a más especializado (respuesta 4).
Los autores consideraron que en cada ítem los participantes
menos especializados seleccionarían la opción de respuesta 1, y
los participantes más especializados seleccionarían la opción de
respuesta 4. La suma de las cuatro respuestas se utiliza para
colocar a los participantes a lo largo del continuo de
especialización de recreación.
Previo al estudio de campo se realizó un proceso de
traducción retro-traducción del SRI. Dos personas bilingües
(inglés-castellano) tradujeron el SRI de su lengua original al
castellano (versión origen). Alcanzada la primera versión
traducida al castellano otras dos personas bilingües, diferentes
de las anteriores, retro-tradujeron la versión traducida de nuevo
al inglés. En ambos procesos, un miembro del equipo
investigador sirvió de juez en el caso de disparidad de las
traducciones. El proceso concluyó con altos niveles de acuerdo
(67,5%), tanto en la traducción (65%) como en la retro-traducción
(70%), conformando la versión adaptada al castellano del SRI.
46
Con Discapacidad
n
%
119
86.2
19
13.8
9
7.1
8
6.3
9
7.1
101
79.5
20
15.2
23
17.4
40
30.3
20
15.2
5
3.8
21
15.9
0
0
3
2.3
54
40.9
11
8.3
11
8.3
1
0.8
20
15.2
26
19.7
2
1.5
7
5.3
50
36.2
34
24.6
54
39.1
59
44.7
73
55.3
54
41.2
77
58.8
Sin discapacidad
n
%
135
58.2
97
41.8
86
37.1
79
34.1
43
18.5
24
10.3
2
0.9
41
17.7
54
23.3
130
56.0
3
1.3
2
0.9
0
0
0
0
66
28.4
18
7.8
145
62.5
0
0
3
1.3
0
0
0
0
0
0
46
19.8
185
79.7
1
0.4
36
15.5
196
84.5
29
12.5
203
87.5
χ²
p
31.62
< .001
174.21
< .001
101.26
< .001
150.44
< .001
140.54
< .001
37.14
< .001
39.16
< .001
RESULTADOS
Análisis descriptivo y de fiabilidad
La Tabla 2 muestra los datos descriptivos, consistencia interna y
parámetros estructurales del SRI. Para el total de ítems se ha
calculado el porcentaje en cada nivel de respuesta, su media (M),
desviación estándar (DT), asimetría (As) y curtosis (K). Para cada
una de las cuatro dimensiones se han calculado las pruebas de
Kolmogorov-Smirnov (K-S), su consistencia interna, la
correlación de los ítems con el total de la escala (r) y el valor de
la fiabilidad si se retirase el ítem (α). Asimismo, también para
cada una de las cuatro dimensiones se ha realizado un Análisis
Factorial Confirmatorio (AFC) presentándose en la misma tabla
sus pesos factoriales (λ), su error de medida (δ) y la fiabilidad
compuesta (FC) - grado de consistencia entre los indicadores con
el constructo latente- obtenida a partir de estos parámetros.
Todos los ítems han obtenido puntuaciones medias por encima
de los 3 puntos, lo que indica mayores niveles de acuerdo con
los ítems propuestos. El ítem ‘relaciones’ presenta asimetría y
curtosis marcada (As y K > 1.25) siendo éstas menos notorias en
los ítems restantes. No obstante, las pruebas de KolmogorovSmirnov, para 370 grados de libertad, han resultado para los
cuatro ítems estadísticamente significativas (p < .001) indicando
falta de normalidad en la distribución. De los 4 ítems, el referido
de nuevo a ‘relaciones’ presenta correlación con el total de la
escala por debajo de .35, el mismo que haría mejorar la fiabilidad
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Adaptación y valoración psicométrica del SRI (Specialization Recreation Index) en deportistas federados
de la escala si fuese retirados (α global = .68). El resto de ítems
tienen un comportamiento psicométrico más ajustado.
Validez de constructo
El coeficiente Káiser-Meyer-Olkin (KMO = .69) y el test de
esfericidad de Bartlett para el total de la escala (χ² (6) = 274,387; p
≤ .001) mostraron resultados que permitieron concluir que los
ítems eran relevantes para compartir información entre ellos y,
por tanto, se podía llevar a cabo el análisis factorial.
Para probar la unifactorialidad del SRI se realizó un AFC a partir
de la matriz de correlaciones policóricas. Dada la falta de
normalidad multivariante (coeficiente de Mardia = 7.59), se
utilizó para la estimación del modelo el método de mínimos
cuadrados no ponderados y los estadísticos robustos de Bentler
y Bonett (1980) y Satorra y Bentler (1990). El matiz de datos
muestra adecuación con el modelo de medida del SRI (χ² (6) =
5.27; p = .072), presentando índices de bondad de ajuste
adecuados [(GFI = .99; CFI = .96; BBNNFI =.87 SRMR = .04; RMSEA
= .07 (.00 a .14)], y confirmando, también en este caso, la
existencia de un factor común a las cuatro dimensiones que
componen el SRI. A partir de los coeficientes lambda y épsilon
del análisis confirmatorio se han calculado la fiabilidad de
constructo y/o compuesta (.66) y el porcentaje de varianza
extractada (22.68%).
Tabla 2
Estadísticos descripticos, consistencia interna y parámetros estructurales del SRI
Dimensión
Ítem
1
2
3
4
M
DT
As
K
r
α
λ
δ
FC
Orientación
1
0.8
7.6
42.2
49.5
3.40
0.67
-0.84
0.30
.63
.50
.83
.55
.66
Experiencia
2
3.0
17.3
48.9
30.8
3.08
0.77
-0.52
-0.13
.40
.66
.53
.85
Relaciones
3
0.8
4.1
31.6
63.5
3.58
0.61
-1.37
1.81
.30
.70
.41
.91
Compromiso
4
0.8
12.2
55.4
31.6
3.18
0.66
-0.38
-0.63
.55
.56
.67
.74
Nota: M – media; DE – desviación estándar; As – asimetría; K – curtosis; r – correlación ítem con total escala; α – alpha si se retira el ítem; λ – peso factorial
en el AFC; δ – error de medida en el AFC; FC – fiabilidad compuesta a partir del AFC
Correlaciones entre ítems
Las correlaciones bivariadas entre los ítems, presentadas en la
Tabla 3, indican correlaciones débiles, si bien todas las
correlaciones observadas son estadísticamente significativas. La
correlación más fuerte se encuentra entre las dimensiones
‘orientación’ y ‘compromiso’ (r = .54).
Tabla 3
Correlaciones bivariadas entre los ítems del SRI
Pares de dimensiones
Relaciones y experiencia
Relaciones y orientación
Relaciones y compromiso
Experiencias y orientación
Experiencias y compromiso
Orientación y compromiso
r
.102
.345
.293
.442
.365
.544
p
. 05
< .001
< .001
< .001
< .001
< .001
Rangos de especialización
Posteriormente y siguiendo el análisis llevado por los autores
(Salz et al., 2001), se realizó un rango de especialización
mediante la suma de las respuestas de los cuatro ítems (Figura
1). Las puntuaciones acumuladas van de 4 a 16. Los deportistas
fueron segmentados en grupos de especialización en función de
estas puntuaciones:
- Puntuación acumulada = 4-6/ Índice de especialización = 1
(menos especializado)
- Puntuación acumulada = 7-10/ Índice de especialización = 2
(moderadamente especializado)
- Puntuación acumulada = 11-13/ Índice de especialización =
3 (muy especializado)
- Puntuación acumulada = 14-16/ Índice de especialización =
4 (altamente especializado)
En la Figura 1 se aprecia como las puntuaciones acumuladas
van aumentando, situándose en las puntuaciones acumuladas
más altas la mayoría de la población. Esto también se puede
observar en los rangos establecidos, mostrando como hay más
deportistas en la categoría ‘altamente especializado’.
Figura 1. Distribución de los deportistas según las puntuaciones
acumuladas y niveles de especialización.
En la Tabla 4 aparece la distribución de deportistas en función
de los niveles de especialización establecidos por el SRI en
función del grupo de pertenencia. El contraste de hipótesis
muestra un valor de χ² = 8.77 que arroja una significación de p =
.012, es decir, que existen diferencias en los rangos de
especialización en los dos grupos estudiados. En concreto, poco
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
47
Sheila Romero, Ioseba Iraurgi y Aurora Madariaga
más del 50% del Gn pertenecería al grupo de los ‘altamente
especializados’ frente al 38% del Gd.
Tabla 4
Distribución de los deportistas en función de los niveles de
especialización
Nivel de Especialización
Moder especializados
Muy especializados
Altamente especializados
Gd
f (%)
17
(12.4%)
67
(48.9%)
53
(38.7%)
Gn
f (%)
13
(5.6%)
99
(42.7%)
120
(51.7%)
Total
f (%)
30
(8.1%)
166
(45%)
173
(46.9%)
Validez discriminante
Para probar la validez discriminante del SRI se tomaron como
referencia las tres variables asociadas a la práctica esperando
que los deportistas más veteranos (años de práctica) y los que
practican con mayor intensidad (frecuencia de práctica)
presenten una mayor especialización y, por tanto, mayores
puntuaciones en las dimensiones del SRI. Asimismo, se espera
que no haya diferencias respecto al tipo de deporte practicado.
En la Tabla 5 se presenta el contraste de medias para la
segmentación realizada en los tres factores de interés.
Respeto a los años de práctica deportiva se observan
diferencias estadísticamente significativas en las dimensiones
‘orientación’ (t = 2.05; p = .041) y ‘compromiso’ (t = 3.27; p = .001)
y tendencial (p < .10) en la dimensión ‘relaciones’ (t = 1.82; p =
.069), observando como los participantes con más de 4 años de
práctica presentan puntuaciones medias más altas que los
menos experimentados. Atendiendo a las horas de práctica
semanal y al tipo de deporte, no se observan diferencias
estadísticamente significativas en ninguna de las dimensiones
componentes del SRI, por lo que se explica que ni la duración de
la práctica ni el tipo de deporte practicado influyen en los niveles
de especialización.
También se llevó a cabo un análisis discriminante para
identificar las variables que mejor caracterizan a cada grupo
poblacional y así poder visibilizar también las diferencias entre
ambos.
Tabla 5
Contraste de medias en las dimensiones del SRI respecto a tres variables de especialización en el deporte
M
DT
M
DT
t
p
M
DT
M
DT
t
p
M
DT
M
DT
t
p
≤ 4 años
Años de práctica
deportiva
> 4 años
< 4 horas
Frecuencia de
práctica
≥ 4 horas
Individual
Tipo de deporte
Colectivo
Orientación
3.28
0.74
3.45
0.63
2.05
.041
3.39
0.66
3.41
0.67
0.26
.796
3.44
0.60
3.38
0.71
0.92
.358
Experiencia
3.05
0.67
3.08
0.80
0.27
.781
3.10
0.74
3.07
0.77
0.26
.794
3.09
0.78
3.06
0.77
0.34
.733
Relaciones
3.48
0.73
3.62
0.57
1.82
.069
3.53
0.61
3.59
0.62
0.77
.440
3.61
0.55
3.56
0.65
0.71
.480
Compromiso
2.98
0.67
3.23
0.65
3.27
.001
3.18
0.61
3.17
0.68
0.15
.887
3.17
0.65
3.18
0.67
0.18
.859
Nota: t = t de student; p = valor de significación
Tabla 6
Análisis discriminante de las dimensiones componentes del SRI en
los dos grupos de control: Coeficientes de discriminación
Dimensiones
Orientación
Relaciones
Compromiso
(constante)
Gd
Gn
Coeficientes de clasificación
3.707
4.381
7.209
7.921
3.258
2.830
-24.057
-27.491
Los resultados tanto de la prueba M de Box (M = 24.72; F = 4.08;
p < .001) como del valor de Lambda de Wilks (V = .74; χ² = 30.17;
p < .001) permiten concluir que los dos grupos poblacionales
estudiados difieren, indicando una única función discriminante,
y por tanto es adecuado proseguir con este análisis. El análisis
discriminante ha seleccionado tres dimensiones del SRI que han
48
sido incluidas en una única función discriminante concentroide .379 en el Gd y .225 en el Gn.
En la Tabla 6 se presentan los coeficientes de función de
clasificación, mostrando que, en cuanto al SRI, tanto la
‘orientación’ como las ‘relaciones’ discriminan en mayor medida
al Gn, discriminando la dimensión ‘compromiso’ al Gd.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
El objetivo de este estudio ha sido examinar las propiedades
psicométricas y la validación del SRI en su adaptación al
castellano. El análisis de traducción y retro-traducción muestra
un acuerdo interjueces con la escala original por encima del 67%,
lo que indica una primera aproximación a la escala original
favorable.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Adaptación y valoración psicométrica del SRI (Specialization Recreation Index) en deportistas federados
Las puntuaciones tienden a presentar valores de asimetría
estudio con tamaños muestrales mayores y en otros contextos,
positiva indicando una mayor conformidad con los enunciados
por ejemplo, en prácticas deportivas específicas y no analizando
propuestos. Las correlaciones tanto con el total de la escala (r <
el deporte federado en su globalidad.
.63) como entre los ítems (r < .54) muestran una relación
En resumen, los resultados de la adaptación al castellano del
moderada entre los mismos, y son similares a las encontradas
SRI muestran adecuadas propiedades psicométricas y
por sus autores (r oscila entre .41 y .60). En cuanto a la
unifactorialidad de las dimensiones componentes. Sin embargo,
consistencia interna, no se han obtenido resultados tan
si bien, el SRI no es más que un índice clasificador para conocer
adecuados al SRI original; sin embargo, éstos son aceptables, en
la variedad de practicantes en una determinada práctica de ocio,
tanto que la fiabilidad está influenciada por el número de ítems
el criterio que han utilizado sus autores para su creación y
(Nunnally y Berstein, 1995), y en el caso del SRI son tan solo
validación no ha seguido un análisis muy adecuado. De hecho,
cuatro.
que solamente se haya utilizado en tres investigaciones, en las
Las correlaciones entre los pares de variables no han
que sus autores han estado involucrados, muestra su escasa
presentado una relación muy fuerte, sin embargo, ésta ha sido
aceptación entre los investigadores del área. No obstante,
estadísticamente significativa en todos los pares de variables.
también hay que decir que no existen otras herramientas de
Los rangos de especialización establecidos indican que en las
medida que permitan una valoración del constructo de
prácticas federadas los perfiles ‘menos especializado’, es decir,
especialización. En definitiva, se dispone de un instrumento
los ‘extraños’ en la actividad, pierden importancia en pro de una
adaptado al castellano para la identificación de los diferentes
mayor especialización. Sin embargo, esta especialización es
niveles de especialización de recreación en contextos
superior en los deportistas sin discapacidad, mostrando que
deportivos.
éstos se sitúan en el perfil de ‘altamente especializados’, siendo
lo ‘influyentes’ en la actividad, y los deportistas con discapacidad
REFERENCIAS
física en la categoría de ‘muy especializados’, correspondiéndose
Bentler, P. M., y Bonnet, D. C. (1980). Significance tests and
con los ‘regulares’. La vivencia de experiencias óptimas en el
goodness of fit in the analysis of covariance structures.
deporte (Hernández-Mendo et al., 2013), también se refleja en
Psychological Bulletin, 88(3), 588-606. doi:10.1037/0033los distintos niveles de dedicación y rendimiento mostrados
2909.88.3.588.
(Fernández, Godoy-Izquierdo, Jaenes, Gómez-Millán, y Vélez,
Bryan, H. (1977). Leisure value systems and recreation
2015), o en este caso, en los distintos niveles de especialización.
specialization: The case of trout fishermen. Journal of Leisure
La satisfacción que les produce a los participantes el hecho de
Research, 9, 174-187. doi:10.1177/004728757801600352.
vivir y experimentar el deporte (Moreno, Alonso, Martínez, y
Bryan, H. (2000). Recreation specialization revisited. Journal of
Cervelló, 2005) resulta en una especialización que va
Leisure Research, 32(1), 18-21.
aumentando con la duración de la práctica y que se percibe
Celma, J. (2004). ABC del gestor deportivo. Barcelona: Editorial
diferente por los colectivos estudiados.
INDE.
Según los datos obtenidos en ambos grupos. A medida que
Chen, L. S., y Shih, M. H. (2013). The Study on the Correlation
aumentan los años de participación se acrecienta la experiencia
between Serious Leisure, Recreation Involvement and
y el compromiso de los jugadores, aunque este crecimiento no
Recreation Specialization. Using Honda Club Members as an
se observa en el resto de las dimensiones componentes del SRI.
Example. Business and information. Recuperado de
Así pues, mientras que la frecuencia de la práctica no influye en
http://asiair.asia.edu.tw/ir/handle/310904400/38955.
la especialización expresada, cabía esperar que respecto al tipo
Choi, S., Loomis, D. K., y Ditton, R. B. (1994). Effect of social group,
de deporte practicado (individual vs colectivo) no hubiera
activity, and specialization on recreation substitution
diferencias en la especialización de los jugadores. Este último
decisions.
Leisure
Science,
16,
143-159.
resultado difiere de los obtenidos por Hellín, Moreno, y
doi:10.1080/01490409409513227.
Rodríguez (2006) donde apuntaban que los deportistas que
Ditton, R. B., Loomis, D. K., y Choi, S. (1992). Recreation
practican deportes colectivos se sienten más especializados que
specialization: Reconceptualization from a social worlds
los que practican deportes individuales.
perspective. Journal of Leisure Research, 24, 33-51.
También se ha valorado qué variables podrían llegar a
Falco, C., Samdal, O., Estevan, I., y Álvarez, O. (2013).
discriminar la pertenencia a un grupo u otro. Mientras que las
Estructuración de la estrategia para organizar actividades
dimensiones ‘orientación’ y ‘relaciones’ son las que mejor
físico-deportivas y recreativas. Revista Iberoamericana de
caracterizan a los deportistas sin discapacidad, el ‘compromiso’
Psicología del Ejercicio y el Deporte, 8(2), 373-391.
desarrollado hacia el deporte practicado es característico de los
Fernández, M. A., Godoy-Izquierdo, D., Jaenes, J. C., Gómezdeportistas con discapacidad física.
Millán, M. R., y Vélez, M. (2015). Flow y rendimiento en
Los resultados apoyan la conceptualización de la
corredores de maratón. Revista de Psicología del Deporte,
especialización de recreación tal y como la formuló Bryan (1977)
24(1), 9-19.
y posteriormente reformularon Ditton et al. (1992). La versión
García-Ferrando, M. (2006). Posmodernidad y deporte: entre la
española del SRI presenta datos de acomodación psicométrica
individualización y la masificación. Encuesta sobre hábitos
similares a las de su estudio original reproduciendo su
deportivos 2005. Madrid: Consejo Superior de Deportes
estructura conceptual, si bien precisa de mayor número de
(CSD) y Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
evidencias que consoliden su capacidad de medida.
García-Ferrando, M., y Llopis Going, R. (2011). Ideal democrático y
Probablemente el tamaño de la muestra ha influido en los
bienestar personal. Encuesta sobre los hábitos deportivos en
resultados obtenidos, haciéndose necesaria la replicación del
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
49
Sheila Romero, Ioseba Iraurgi y Aurora Madariaga
España 2010. Madrid: Consejo Superior de Deportes y
Centro de Investigaciones Sociológicas.
Graefe, A. R. (1980). The relationship between level of participation
and selected aspects of specialization in recreational fishing
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internal validity and reliability of a multivariable index to
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51
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 53-58
ISSN 1886-8576
COMPARATIVA EN EL PERFIL DE TAREA Y CAPITANÍA EN LOS LÍDERES DE EQUIPOS DE
FÚTBOL Y BALONCESTO
Julio Torrado1, Gabriel Pita2, Iván Valle2, Gabriel Iglesias2 y Constantino Arce2
Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Sede Ibarra1, Ecuador y Universidad de
Santiago de Compostela2, España
RESUMEN: La presente investigación pretende explorar la relación entre características de la
tarea y el liderazgo, así como conocer si el ejercicio del liderazgo informal está alineado con la
figura formal del capitán. Acerca del estudio de estas variables se ha tratado de conocer cómo
puede influir sobre ellas el tipo de cultura de liderazgo según el deporte. Se aplicó la EELD-24
(Torrado y Arce, 2015), junto a preguntas destinadas a evaluar el perfil de tarea, a una muestra
de 219 deportistas adultos masculinos (132 de fútbol y 87 de baloncesto). Se ha observado que
el tipo de deporte condiciona dicho perfil de tarea y el ejercicio de la capitanía por parte de los
líderes informales. En fútbol, menos de la mitad de los líderes informales son capitanes (44.2%),
destacando en ellos en mayor medida la posición en el campo que su nivel de juego. En
baloncesto, una gran parte de los líderes sí son capitanes (77.1%) pero en ellos influye mucho
más el nivel de juego que la ocupación de funciones muy influyentes en el juego colectivo. Los
resultados relativizan las conclusiones aportadas por investigaciones previas sobre la influencia
del perfil de tarea (Moran y Weiss, 2006).
PALABRAS CLAVE: Liderazgo, nivel de juego, posición, capitán.
COMPARISON BETWEEN THE TASK AND CAPTAINCY PROFILE OF LEADERS IN SOCCER AND
BASKETBALL TEAMS
ABSTRACT: Present research try to know about task characteristics and leadership, and also
explore if peer leadership is lined up to formal leader as the captain. About this variable it was
tried to know how leadership culture in sport can affect. The EELD-24 (Torrado & Arce, 2015),
and questions oriented to evaluate task profile, were applied to a 219 men athletes sample (132
from soccer and 87 from basketball). It was observed that type of sport determines task profile
and captaincy development of peer leaders. In soccer, minus than a half of peer leaders are
captains (44.2%), standing out for them more the position in the field than level of performance.
In basketball, most of leaders are captains (77.1), but in them is more important level of
performance than position in the team structure during the game. Results diminish the
importance of previous research about influence of task profile (Moran y Weiss, 2006).
KEYWORDS: Leadership, level of performance, position, captain.
COMPARAÇÃO DO PERFIL DE TAREFA E CAPITANÍA NOS LÍDERES DE TIMES DE FUTEBOL E
BASQUETE
Manuscrito recibido: 30/10/2015
Manuscrito aceptado: 23/06/2016
Dirección de contacto: Julio Torrado
Quintela. Unidad de Psicología
Deportiva y Apoyo a la
Investigación. Universidad de
Santiago de Compostela. C/ José
María Suárez Núñez s/n. 15782
Santiago de Compostela, España.
Correo-e: [email protected]
RESUMO: A presente investigação pretende explorar a relação entre características da tarefa e
a liderança, bem como conhecer se o exercício da liderança informal está alinhado com a figura
formal do capitão. A respeito do estudo destas variáveis tratou-se de conhecer como pode
influir sobre elas o tipo de cultura de liderança segundo o desporto. Aplicou-se a EELD-24
(Torrado e Arce, 2015), mais questoes referidas ao perfil de tarefa, a uma mostra de 219
desportistas adultos masculinos (132 de futebol e 87 de basquete). Observou-se que o tipo de
desporto condiciona o perfil de tarefa e o exercício da capitanía por parte dos líderes informais.
Em futebol, menos da metade dos líderes informais são capitães (44.2%), destacando neles em
maior medida a posição no campo que seu nível de jogo. Em basquete, uma grande parte dos
líderes sim são capitães (77.1%) mas neles influi bem mais o nível de jogo que a ocupação de
funções muito influentes no jogo colectivo. Os resultados relativizan as conclusoes de trabalhos
previos sobre a influência do perfil de tarefa (Moran e Weiss, 2006).
PALAVRAS CHAVES: Liderança, nível de jogo, posição, capitão
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
53
Julio Torrado, Gabriel Pita, Iván Valle, Gabriel Iglesias y Constantino Arce
Los procesos grupales suponen un objeto de estudio de primera
importancia en el ámbito de la psicología del deporte (Bloom y
Loughead, 2011). Dentro de ellos, el liderazgo es uno de los que
más atención ha recibido, tanto en su estudio en sí como su
relación con otros aspectos grupales (Alves, 2000; Galván, LópezWalle, Pérez-García, Tristán, y Medina-Rodríguez, 2013; Losada,
Rocha, y Castillo, 2012; Urra, 2015). El liderazgo formal es aquel
que está definido por la jerarquía del grupo y por la estructura
predeterminada, y otorga a la persona que lo ejerce un poder
referido a su puesto, aunque no a su persona (Peus, Weisweyler,
y Frey, 2009). Sin embargo, existe otro tipo de liderazgo,
informal, no asociado a la estructura previa del grupo sino
generado a través de la influencia mutua entre los miembros del
grupo (Wheelan y Johnston, 1996). En el ámbito deportivo el
liderazgo formal se puede focalizar en la figura del entrenador o
del capitán, mientras que el informal es un rol que puede
terminar siendo ejercido por cualquier miembro del grupo
(Dupuis, Bloom, y Loughead, 2006; Holmes, McNeil, y Adorna,
2010; Northouse, 2007).
Dentro de este ámbito, la investigación específica sobre el
liderazgo informal que algunos jugadores ejercen entre sus
compañeros en los equipos deportivos ha girado en torno al
modelo teórico tradicional de dos orientaciones del líder, social
y de tarea (Torrado y Arce, 2015). Esta concepción ha dado pie a
numerosas investigaciones que han intentado profundizar en el
modelo, tanto de manera general como especialmente en el
campo de la orientación social (Price y Weiss, 2011; Vince y
Loughead, 2010). La dimensión de tarea, sin embargo, ha
recibido menor atención por la investigación. Algunos autores se
han centrado en conocer más acerca de los valores relacionados
con el esfuerzo y la actitud ante la competición (Holmes, McNeil,
y Adorna, 2010). Sin embargo, otros trabajos han pretendido
conocer la relevancia del nivel de juego, e incluso de la posición
en el campo que ocupa cada jugador, en el desarrollo del rol del
líder informal (Dupuis, Bloom, y Loughead, 2006; Tropp y
Landers, 1979)
En cuanto a la participación de los líderes en el juego,
inicialmente se presumía que la posición que cada deportista
ocupaba en la disputa del juego contribuía a definir en mayor
medida la capacidad de liderazgo. Sin embargo, ya en los inicios
de estos estudios Tropp y Landers (1979) precisaron que el
mayor predictor del liderazgo era la influencia que cada
deportista ejercía sobre el juego, y no exclusivamente la
posición, de modo que quienes mostraban mayores
capacidades de liderazgo tendían a ser aquellos que ejercían
mayor influencia sobre la tarea, planteamiento que fue
confirmado más tarde en sucesivas investigaciones (Gill y Perry,
1984; Glenn y Horn, 1993; Moran y Weiss, 2006). En un estudio
en rugby, Melnick y Loy (1996) contabilizaron en un 35.5% las
ocasiones en que un capitán ocupaba una de las posiciones
centrales más influyentes en el juego. A pesar de ello, algunos
autores plantearon que no es tan sencillo establecer si esta
relación se da en el citado sentido, o por el contrario es el hecho
de ejercer el liderazgo lo que lleva a algunos jugadores a realizar
funciones de mayor relevancia, para así facilitar su influencia y
su relación con los demás (Klonsky, 1991; Torrado, 2012). Por
tanto, ha quedado demostrada la relación entre los conceptos,
pero no la dirección de la causalidad entre ellos, sino que más
54
bien se apunta a una influencia mutua (Lee, Partridge, y Coburn,
1983).
Sí parece existir una relación más evidente entre el nivel de
juego y el liderazgo, en el sentido de que los jugadores que
muestran mayor capacidad de ejercer como líderes también son
evaluados como aquellos con las mejores habilidades para el
juego tanto en el caso de hombres (Cannella y Rowe, 1995;
Yukelson, Weinberg, Richardson, y Jackson, 1983) como en
mujeres (Gill y Perry, 1984). Esta relación entre liderazgo y nivel
de juego tiende a presentarse de manera mucho más clara
todavía si quien establece la relación son los entrenadores,
quienes tienden a emparejar de forma inequívoca ambas
características, estableciendo de forma contundente el criterio
de que el líder de un equipo debe tener un alto nivel de juego
(Glenn y Horn, 1993; Moran y Weiss, 2006; Yukelson et al. 1983).
A pesar de lo señalado, alguna investigación ha apuntado a la
influencia del tipo de deporte en alguna de estas variables.
Klonsky (1991) mostró que la influencia en el juego era un factor
relacionado de manera casi lineal con el liderazgo si se estudiaba
específicamente en el béisbol. Esta perspectiva de la relevancia
del tipo de deporte, sin embargo, no ha estado muy presente en
las investigaciones desarrolladas sobre estas variables. Además
de ello, los estudios existentes presentan ciertas limitaciones y
son muy anteriores en el tiempo, por lo que se presenta como
necesario reforzar los resultados con investigaciones más
actualizadas. También es necesario tener en cuenta que el
aspecto cultural puede determinar el tipo de resultado obtenido,
debido a la importancia otorgada en distintos contextos, por
ejemplo, al nivel de rendimiento y su relevancia para liderar los
equipos deportivos.
En lo que respecta a la capitanía, poca investigación se ha
realizado al respecto para intentar conocer más sobre la figura.
Principalmente se ha asumido la relación capitán-líder de equipo
en la investigación (Dupuis, Bloom, y Loughead, 2006; Gould y
Voelker, 2010; Melnick y Loy, 1996) Sin embargo, el trabajo
aplicado puede presentar algunas dudas sobre la relación tan
lineal entre capitán y líder, lo que genera el interés de conocer
más sobre la posibilidad de que sean o no la misma figura.
El presente trabajo tiene como objetivo profundizar en estos
aspectos en un contexto cultural propio y en una investigación
actualizada. En concreto se pretende averiguar: (1) el nivel de
juego de los líderes deportivos, (2) la influencia que tienen sobre
el juego del equipo, (3) si ejercen o no la función de capitanes, y
(4) si estas variables pueden o no variar en función de la
modalidad deportiva practicada. Se han elegido las dos
modalidades deportivas probablemente más practicadas en el
entorno cultural español (fútbol y baloncesto).
MÉTODO
Participantes
Participaron 219 deportistas masculinos españoles de categoría
sénior, con un rango de edades comprendido entre los 17 y los
38 años, con una media de 24.12 años y una desviación estándar
de 5.02. Los participantes pertenecían a dos modalidades
deportivas diferentes: fútbol (n = 132) y baloncesto (n = 87), por
ser las que propician mayores probabilidades de recogida de
datos.
Todos los participantes estaban federados, en diferentes
categorías: local/comarcal (n = 3), autonómica (n = 173), nacional
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Comparativa en el perfil de tarea y capitanía en los líderes de equipos de fútbol y baloncesto
(n = 41) e internacional (n = 2). Entrenaban una media de 3.3 días
a la semana, con una desviación estándar de 0.5.
Instrumentos
Para la evaluación de la capacidad de liderazgo se ha utilizado
un instrumento de medida denominado EELD-24 (Torrado y
Arce, 2015), que se basa en el tradicional modelo de un liderazgo
social y de tarea. Esta escala plantea a los jugadores de equipos
deportivos que puntúen, en unas conductas señaladas, al
compañero de equipo que ellos crean que mejor ejerce el rol de
liderazgo. Esta tarea se hizo de forma anónima, sin indicar quién
evalúa ni quién es la persona evaluada.
Además, a la aplicación de esta escala se añadieron una serie
de preguntas orientadas a los objetivos de la investigación: a)
inicialmente, previas a la escala, se incluyeron preguntas de
clasificación, para definir correctamente la muestra de
participantes; b) a continuación de la escala se añadieron dos
preguntas referidas a dos características de tarea relativas al
líder elegido "Cuál es su nivel de juego en comparación con el resto
del equipo?", con una escala de 5 posibles respuestas desde
"bajo" hasta "alto", y "¿En qué posición suele jugar más?", con
respuestas diferenciadas para jugadores de fútbol y baloncesto;
y c) al final del cuestionario se preguntaba de manera directa a
los participantes si la persona que estaban evaluando era el
capitán del equipo o no. Con respecto a la evaluación de la
influencia en el juego, en colaboración con un grupo de
entrenadores expertos se trató de determinar cuáles eran las
posiciones más influyentes en el juego colectivo según el
deporte, a los que se pidió que las agruparan en 3 niveles. Los
resultados de esas valoraciones permitieron señalar los distintos
niveles de influencia en el juego: "alta" los bases en baloncesto y
los centrocampistas en fútbol; "media" los defensas en fútbol y
pívots en baloncesto; y "baja" los delanteros y porteros en fútbol,
escoltas y aleros en baloncesto.
Procedimiento
Los participantes emitieron sus respuestas sobre un cuadernillo
que contenía todas las partes referidas en el apartado anterior.
Los datos fueron recogidos de manera colectiva en el vestuario,
siempre por uno de los investigadores, en sesiones grupales
previas a un entrenamiento durante la fase central de la
temporada. El tiempo total utilizado fue aproximadamente de 12
minutos. Se garantizó el anonimato de las respuestas y se utilizó
el mismo procedimiento estandarizado en todas las recogidas,
contactando primero con los entrenadores para solicitar el
permiso y acordar el día de visita al entrenamiento.
RESULTADOS
Se han obtenido resultados sobre el nivel de juego de los líderes
evaluados, sobre la influencia que ejercen en el juego según su
posición en el equipo y sobre si eran o no capitanes de sus
equipos. Estos resultados se han extraído también en función de
los dos deportes presentes en la muestra, fútbol y baloncesto.
En el Tabla 1, se presentan los estadísticos descriptivos de la
EELD-24, con los ítems agrupados por subescalas.
Tabla 1
Estadísticos descriptivos de los ítems de la EELD-24
M
DT
Asimetría Curtosis
EMP1
Comparte los sentimientos de los compañeros
3.25
1.043
-.332
-.222
EMP2
Comprende el sentir de los compañeros
3.65
.878
-.273
-.072
EMP3
Siente lo que le pasa a los compañeros
3.47
.905
-.289
-.088
EMP4
Comprende los problemas de los compañeros
3.54
.882
-.274
.051
ITD1
Su opinión ejerce influencia sobre los compañeros
3.86
.950
-.602
.122
ITD2
Su opinión es respetada por los compañeros
4.01
.928
-.875
.634
ITD3
Tiene mucho peso en las decisiones entre compañeros
3.79
1.002
-.565
-.158
ITD4
Su punto de vista es importante a la hora de tomar decisiones entre los compañeros
3.78
.947
-.517
-.045
VD1
Se comporta de manera responsable
4.22
.896
-1.189
1.276
VD2
Muestra un comportamiento maduro
4.09
.957
-.967
.577
VD3
Actúa de manera razonable
4.15
.833
-.909
.851
VD4
Actúa de manera reflexiva
3.82
.863
-.480
.126
AS1
Apoya a los compañeros en los momentos malos
4.01
.914
-.775
.332
AS2
Felicita a los compañeros cuando lo hacen bien
4.26
.872
-1.118
.920
AS3
Aprovecha los buenos momentos para dar confianza a los compañeros
3.97
.787
-.673
.688
AS4
Da señales de satisfacción cuando los compañeros lo hacen bien
4.23
.794
-.918
.669
COM1
Contribuye a establecer los objetivos del equipo en la competición
4.06
.937
-1.014
.862
COM2
Se emplea a fondo en la competición
4.55
.693
-1.598
2.643
COM3
Lo da todo en la competición
4.51
.805
-1.917
3.883
COM4
Se esfuerza en la competición
4.52
.760
-1.746
3.151
ENT1
Se toma los entrenamientos en serio
4.41
.825
-1.528
2.194
ENT2
Rinde al máximo en los entrenamientos
4.10
.890
-.935
.778
ENT3
Entrena duro
4.23
.909
-1.276
1.525
ENT4
Llega puntualmente a los entrenamientos
4.12
1.034
-1.153
.823
*= p < .001
Nota: EMP=Empatía; ITD=Influencia en la toma de decisiones; VD=Valores deportivos; AS=Apoyo Social; COM=Orientación a la
competición; ENT=Orientación al entrenamiento
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
55
Julio Torrado, Gabriel Pita, Iván Valle, Gabriel Iglesias y Constantino Arce
Tabla 2
Frecuencia y porcentaje según Nivel de juego del líder de equipo
Fútbol
Frecuencias
Descriptivos
n
20
67
44
1
Alto
Medio-Alto
Medio
Medio-Bajo
M
DT
%
15.2
50.8
33.3
0.8
3.8
0.69
En la Tabla 2 se puede observar los resultados relativos al nivel
de juego de los líderes.
Podemos comprobar que, en términos generales, el nivel de
juego de los líderes observados se encuentra en los rangos "alto"
y "medio-alto", que agrupan al 75.4% de los participantes.
Ninguno de ellos fue evaluado como nivel "bajo", y solamente 1
lo fue en "medio-bajo". Sin embargo, haciendo la diferenciación
por deportes, vemos que esta relación está mucho más marcada
en el baloncesto, donde hasta el 58.8% de los líderes evaluados
fueron puntuados con un nivel de juego “alto”, mientras que en
el caso del fútbol la categoría con mayor número de respuestas
Baloncesto
n
%
51
58.6
28
32.2
8
9.2
0
0.0
4.49
0.66
Total
n
71
95
52
1
%
32.4
43.4
23.7
0.5
4.07
0.76
es “medio-alto” con un 50.8%, y los líderes valorados con nivel
“medio” son algo más del doble que los señalados como “alto”
(33.3% frente a 15.2%). Asumiendo la única respuesta “mediobajo” como un valor atípico, y descartándolo del análisis,
encontramos que las diferencias observadas entre ambas
modalidades deportivas obtienen significatividad estadística:
χ2(2) = 47.524; p < .001.
La Tabla 3 muestra los resultados referidos a la variable
"Influencia en el juego", determinada por la función de tarea de
los jugadores evaluados como líderes.
Tabla 3
Frecuencia y porcentaje según Influencia del líder en el juego
Fútbol
Frecuencias
Descriptivos
Alta
Media
Baja
M
DT
n
77
47
7
3.45
0.61
En inicio, si observamos los resultados de manera general,
muestran que los líderes tienden a jugar en posiciones de
influencia "alta" en mayor medida, situación que ocurre en un
38.8% de los casos. En contraposición, solo tienen influencia
"baja" un 26% de los participantes. Pero, sin embargo, al igual
que ocurre en la variable anterior, un análisis en detalle
diferenciando por deportes nos ofrece una perspectiva distinta,
pues la tendencia es inversa en función del deporte. Así,
mientras en fútbol los líderes ocupan con claridad posiciones o
roles de alta importancia en el juego (un 58,3% de los casos) y
muy pocas veces las calificadas como de baja influencia (un
5,3%), en el caso del baloncesto observamos la inversa y apenas
un 8% ocupa posiciones de alta influencia, frente al 57.5% de los
casos en que los líderes compiten en posiciones de baja
influencia en el juego colectivo. Las diferencias observadas
mostraron significatividad χ2(2) = 89.282; p < .001.
En la Tabla 4 se pueden observar los resultados referentes al
hecho de si los líderes evaluados eran o no capitanes de sus
equipos.
En líneas generales, sin hacer diferenciación por deportes, se
comprueba que no se han registrado grandes diferencias entre
los líderes que son capitanes y los que no lo son, pues en un
54.6% de los casos el líder es capitán del equipo, mientras que
en el 45.4% no lo es.
56
%
58.3
35.6
50.3
Baloncesto
n
%
7
80.0
30
34.5
50
57.5
4.49
0.65
Total
n
85
77
57
%
38.8
35.2
26.0
2.13
0.80
Tabla 4
Frecuencia y porcentaje según se el líder el capitán del equipo
Sí
No
Fútbol
n
%
7
4.2
2
5.8
Baloncesto
n
%
1
0.1
6
9.9
Total
n
18
8
%
4.6
5.4
En un análisis más pormenorizado y diferenciando por deportes,
podemos ver que el líder es el capitán en el caso del fútbol en un
44.2% de los casos y en el caso del baloncesto en un 70.1% de
los casos. Por el contrario, el líder no es el capitán en el caso del
fútbol en un 55.8% de los casos y en baloncesto en un 29.9%.
Esta diferencia observada en las distribuciones es
estadísticamente significativa: χ2(1) = 14.243; p < .001.
DISCUSIÓN
El presente trabajo tuvo como objetivo describir el nivel de juego
de los líderes deportivos, la influencia en el juego del equipo, y
averiguar si desempeñaban o no el rol de capitanes de sus
equipos. Y todo ello se ha investigado en dos modalidades
deportivas (fútbol y baloncesto) con el propósito de averiguar si
la situación deportiva puede tener o no un efecto mediador en
este tipo de variables.
La conclusión general a tener en cuenta es una elevada
variabilidad de los resultados en función del tipo de deporte
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Comparativa en el perfil de tarea y capitanía en los líderes de equipos de fútbol y baloncesto
practicado. Si analizamos los objetivos paso por paso
apuntaron antes con alguna de estas variables, como la posición
comprobamos, en primer lugar y en términos generales, que los
en el campo a la hora de influir sobre el rol de líder, el deporte
líderes de equipos desarrollan su función bajo el rol de capitán
en sí parece condicionar los resultados en este ámbito (Klonsky,
en más de la mitad de los casos. Estos resultados apuntan a que
1991). Es necesario, en todo caso, continuar el trabajo para
existe un buen ejercicio del rol de capitán en esos equipos, pero
reforzar los resultados obtenidos. La evaluación de la influencia
también refuerzan la idea apuntada en investigaciones previas
en el juego debe ser reforzada, para consolidar la realidad de ese
de que los grupos generan necesariamente un liderazgo y que
concepto y fortalecer las posibles conclusiones derivadas, a
éste surge, bien sea asociado a la figura formal o bien en
través de mayor sistematización del método de evaluación.
cualquier otro miembro del grupo (Northouse, 2007; Wheelan y
Además de ello, sería importante introducir nuevos deportes en
Johnston, 1996). Sin embargo, es la distinción entre deportes la
el análisis para comprobar la posible variabilidad de los datos,
que explica mejor los datos, ya que mientras en el caso del fútbol
superando la posible limitación del estudio al trabajar solamente
los líderes no capitanes superan ligeramente el 55%, en el caso
con fútbol y baloncesto y ya que los resultados señalan una
del baloncesto se da el efecto inverso y el 70% de los señalados
amplia variabilidad por deporte. También sería de interés
como líderes sí ejercen como capitanes. Este desequilibro entre
analizar la traslación de esta investigación al deporte femenino.
deportes produce el resultado del global y obliga a un análisis
separado. La explicación a este fenómeno se puede dar a través
REFERENCIAS
de los métodos de elección de capitanes. Los equipos de fútbol
Alves, J. (2000). Liderazgo y clima organizacional. Revista de
mantienen métodos tradicionales no dependientes de las
Psicología del Deporte, 9(12), 123-133.
personas, como la antigüedad en el equipo, mientras que, en el
Bloom, G. A., y Loughead, T. M. (2011). Current developments in
baloncesto, también influido porque la importancia del capitán
North American sport and exercise psychology: team
es menor que en el caso del fútbol, tiende a ser elegido por
building in sport. Revista Iberoamericana de Psicología del
factores más dependientes de las capacidades personales y por
Ejercicio y el Deporte, 6(2), 237-249.
la influencia mutua entre los miembros del grupo.
Cannella, A. A., y Rowe, W. G. (1995). Leader capabilities,
En el caso de las variables de tarea, nos encontramos también
succession, and competitive context: A study of professional
con una importante relevancia del deporte. Tanto en el caso del
baseball teams. The Leadership Quarterly, 6(1), 69-88.
nivel de juego de los líderes como en su influencia en el juego del
doi:10.1016/1048-9843(95)90005-5.
equipo los resultados ofrecen tendencias invertidas en la
Dupuis, M., Bloom, G. A., y Loughead, T. M. (2006). Team captains’
comparación entre fútbol y baloncesto. En el caso del primero,
perceptions of athlete leadership. Journal of Sport Behavior,
se muestra una importancia relativa del nivel de juego (50.8%
29, 60-78.
son evaluados con un nivel “medio-alto” pero son el doble los de
Engleman, M., y Pease, D. (1987). Role of perceived leadership in
nivel “medio” que los de nivel “alto”), y mucho más decisiva de la
relation to situational and psychological factors in youth sports.
posición en el campo, con un 58.3% en posiciones de alta
Comunicación presentada en la American Alliance for
influencia. Por el contrario, en baloncesto se da el fenómeno
Health, Psysical Education, Recreation and Dance. St. Louis,
contrario, mostrando muy poca importancia de la variable
MO.
“influencia en el juego” (apenas el 8% juega en posiciones de alta
Galván, J. F., López-Walle, J. M., Pérez, J. A., Tristán, J. L., y Medinainfluencia), frente al mayor peso del nivel de juego (58.6% del
Rodríguez, M. E. (2013). Clima motivacional en deportes
máximo nivel, “alto”). Estos resultados pueden explicarse por las
individuales y de conjunto en atletas jóvenes mejicanos.
dinámicas propias de la tarea en el juego. En primer lugar, por
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y del Deporte,
una cuestión de probabilidad en la ocupación de las posiciones,
8(2), 393-410.
porque las funciones determinadas como de alta influencia son
Gill, D. L., y Perry, J. L. (1979). A case of study of leadership in
diferentes en el número de jugadores que las ocupan, ya que
women´s intercollegiate softball. International Review of
mientras existen muchos centrocampistas en fútbol apenas solo
Sport Sociology, 14(2), 83-91. doi: 10.1177/1012690279014
hay un base en baloncesto. La inversa se da si comparamos el
00206
porcentaje de los señalados como nivel de influencia “bajo”:
Glenn, S. D., y Horn, T. S. (1993). Psychological and personal
porteros y delanteros dentro del fútbol y escoltas y aleros en
predictors of leadership behavior in female soccer athletes.
baloncesto. Por otro lado, el baloncesto se muestra como un
Journal of Applied Sport Psychology, 5, 17-34. doi:
deporte más centrado en el nivel de rendimiento y ejecución, y
10.1080/10413209308411302
donde el nivel de especialización de los jugadores tiende a ser
Gould, D., y Voelker, D. K. (2010). Youth sport leadership
mayor que en fútbol, en el que la polivalencia en la tarea es más
development: leveraging the sport captaincy experience.
posible y más valorada. Esto determina que los jugadores
Journal of Sport Psychology in Action, 1(1), 1-14.
doi:
especialistas, sin ser tan influyentes en el sentido colectivo del
10.1080/21520704.2010.497695.
juego, tienen una elevada importancia en la ejecución y el
Holmes, R. M., McNeil, M., y Adorna, P. (2010). Student athletes’
resultado. Por tanto, sus posibilidades de ejercer como líder del
perceptions of formal and informal team leaders. Journal of
equipo son mayores, lo que debe ser tenido en cuenta a la hora
Sport Behavior, 33, 442-465.
de entender los resultados ofrecidos.
Klonsky, B. G. (1991). Leaders’ characteristics in same-sex sport
A través de este trabajo se ha pretendido mostrar una especial
groups: A study of interscholastic baseball and softball
importancia del tipo de deporte en la definición de un perfil del
teams. Perceptual and Motor Skills, 72, 943–946.
líder en cuanto a las variables de tarea y al desarrollo del rol de
liderazgo formal como capitán. Al igual que otros autores
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
57
Julio Torrado, Gabriel Pita, Iván Valle, Gabriel Iglesias y Constantino Arce
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 59-69
ISSN 1886-8576
IMPLEMENTACIÓN DE UNA INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN FÚTBOL BASE,
SATISFACCIÓN SUBJETIVA DE LOS DEPORTISTAS Y EXPERIENCIAS DE PASIÓN,
COMPETENCIA PERCIBIDA Y COMPROMISO DEPORTIVO EN RELACIÓN CON LA INTENCIÓN
DE PRÁCTICA FUTURA
Estefanía Navarrón, Débora Godoy-Izquierdo, Mercedes Vélez, María J. Ramírez-Molina y
Manuel G. Jiménez-Torres
Universidad de Granada, España
RESUMEN: En este trabajo se presenta un programa de entrenamiento psicológico
implementado en un equipo de categoría cadete de fútbol base y se analiza la satisfacción
subjetiva de los jugadores con dicha intervención. Además, tras la intervención se exploraron
las experiencias de pasión, competencia percibida y compromiso deportivo y su papel sobre la
intención de práctica y competición futuras y de continuar en el mismo club. Participaron 12
jugadores varones de 13 a 16 años pertenecientes a un equipo de un club de fútbol local. La
intervención se integró dentro del trabajo deportivo general y consistió en un entrenamiento
básico de habilidades psicológicas para deportistas jóvenes; se realizó durante 12 semanas, de
forma colectiva e individual. Los resultados indican una buena valoración de la intervención y
una alta satisfacción con la misma; el 100% de los participantes indicó su deseo de continuar
con el trabajo psicológico la siguiente temporada. Además, los jugadores con mayor pasión por
el fútbol demostraron tener una mayor intención de práctica futura, de competición futura y de
permanencia en el club.
PALABRAS CLAVE: Entrenamiento psicológico, jóvenes futbolistas, satisfacción, intención
futura.
IMPLEMENTATION OF A PSYCHOLOGICAL INTERVENTION IN JUNIOR CATEGORIES OF
FOOTBALL, ATHLETES' SUBJECTIVE SATISFACTION AND EXPERIENCES OF PASSION,
PERCEIVED COMPETENCE AND COMMITMENT IN RELATION TO THE INTENTION OF FUTURE
PRACTICE
ABSTRACT: This paper describes a psychological skills training implemented in a football team
of young players and reports athletes' subjective satisfaction with the intervention. Besides,
experiences of passion, perceived competence and sport commitment were explored after the
intervention, as well as their relationship with players' intention of future participation in athletic
activities and competition and of maintaining membership in the same club. Twelve 13 to 16
years old male players belonging to a local football club were involved. The intervention was
incorporated into the general athletic training and consisted on a training of basic mental skills
for young athletes; it was conducted during 12 weeks in both individual- and group-format. The
results show a positive evaluation of the intervention by the participants and a high subjective
satisfaction; 100% of participants indicated their desire to continue with the psychological
training during the following season. In addition, those players with higher levels of passion for
football reported stronger intention to keep training and competing in the future as well as of
membership to the same club.
KEYWORDS: Psychological training, young football players, satisfaction, intention.
Manuscrito recibido: 30/10/2015
Manuscrito aceptado: 04/06/2016
Dirección de contacto: Débora
Godoy Izquierdo. Departamento de
Personalidad, Evaluación y
Tratamiento Psicológico. Facultad
de Psicología. Campus
Universitario de Cartuja. 18071,
Granada, España.
Correo-e: [email protected]
IMPLEMENTAÇÃO DA UMA INTERVENÇÃO PSICOLÓGICA NO FUTEBOL BASE, SATISFAÇÃO
SUBJETIVA DOS ATLETAS E EXPERIÊNCIAS DE PAIXÃO, COMPETÊNCIA PERCEBIDA E
COMPROMETIMENTO EM RELAÇÃO Á INTENÇÃO DE PRÁTICA FUTURA
RESUMO: Este trabalho apresenta um programa de treinamento psicológico implementado em
uma equipa de futebol cadete, e descreve a satisfação subjetiva dos jogadores com essa
intervenção. Além disso, experiências de paixão, percepção de competência e compromisso
esportivo foram exploradas após a intervenção, e a sua relação com a intenção de futura
participação em atividades atléticas e competição dos jogadores e de manter a filiação no
mesmo clube. Doze jovens jogadores homens com idade entre 13 e 16 anos pertencentes a uma
equipa de um clube de futebol local participaram. A intervenção foi incorporada no treinamento
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
59
Estefanía Navarrón, Débora Godoy-Izquierdo, Mercedes Vélez, María J. Ramírez-Molina y Manuel G. Jiménez-Torres
atlético geral e consistiu em um treinamento de habilidades mentais básicas para jovens atletas;
foi realizada durante 12 semanas, individualmente e em grupo. Os resultados indicam uma boa
avaliação da intervenção e uma alta satisfação com ele; 100% dos participantes manifestaram o
seu desejo de continuar o trabalho psicológico na temporada seguinte. Além disso, os jogadores
com níveis mais elevados de paixão pelo futebol relatou uma intenção mais forte para continuar
treinando e competindo no futuro, assim como da adesão ao mesmo clube.
PALAVRAS CHAVES: Treinamento psicológico, jovens jogadores, satisfação subjetiva, intenção
Aunque en los últimos años hemos asistido a un incremento
notable en cuanto a la participación infanto-juvenil en el deporte,
en España existen diversos trabajos que han estudiado los
niveles de actividad físico-deportiva de los adolescentes (e.g.,
García-Ferrando, 2006a) y que revelan los índices de inactividad
física existentes. Por ejemplo, el 50% de los escolares de más de
15 años no realiza otro tipo de actividad física que no sea la
propia del centro escolar (Hernández y Martínez, 2007),
configurándose el sedentarismo como un importante problema
en la infancia y en la adolescencia (García-Ferrando, 2006b). Este
hallazgo resulta preocupante porque la participación regular en
actividades físicas organizadas incrementa el bienestar físico,
psicológico y social de los jóvenes participantes (e.g., American
College of Sports Medicine, 2014; OMS, 2010; US-DHHS, 2010).
Además de los beneficios mencionados, este contexto puede ser
aprovechado como medio de transmisión de valores, tales como
la cooperación, la empatía, la valoración del esfuerzo, los hábitos
saludables, la autonomía o el respeto (Cecchini, Montero,
Alonso, Izquierdo, y Contreras, 2007; Escartí, Buelga, Gutiérrez, y
Pascual, 2009; Sánchez-Oliva, Leo, Sánchez-Miguel, Gómez, y
García-Calvo, 2011).
Así pues, existen múltiples y muy positivos beneficios
derivados de la práctica deportiva, pero la simple participación
por sí sola no los desarrolla, sino que va a depender de la forma
en que se administre y organice. Bien gestionado, el deporte
puede resultar muy provechoso, pero también puede ocurrir lo
contrario, puede pasar desapercibido o, lo más grave, provocar
efectos negativos, ya que el mismo contexto puede también
llegar a convertirse en una fuente de ansiedad y frustración
(Díaz, Buceta, y Bueno, 2004; Pelegrín y Garcés de los Fayos,
2008). Por una parte, se debe manejar el deporte de una manera
responsable. Por ejemplo, el entrenador, siendo el máximo
responsable de un equipo, debería adaptar la actividad y el
entrenamiento a las características de sus jugadores, a sus
circunstancias, a sus recursos y a los requisitos de la
competición; las posibles consecuencias de incluir más carga
física en un entrenamiento de la que los jugadores pueden
tolerar, de dejar pasar ofensas o insultos de algún jugador a un
compañero en un entrenamiento o a un contrario en un partido,
de tener expectativas excesivamente elevadas sobre un jugador
y exigencias de rendimiento superiores a las de otros jugadores,
etc. son imaginables.
Por otra parte, se debe conseguir que nuestros deportistas
desarrollasen habilidades que les permitiesen afrontar la
demanda deportiva, tanto en los entrenamientos como en las
competiciones, de manera eficaz y favorable, pero que les sirvan
también como recursos en su vida cotidiana, como podría ser
enseñarles a gestionar el estrés, a que se establezcan retos
adecuados, ayudarles a manejar la incertidumbre, a saber actuar
con un marcador adverso, a realizar una buena toma de
60
decisiones, etc. En términos generales, el objetivo principal en
las categorías de deporte base debería ser desarrollar recursos
que contribuyan al funcionamiento eficaz, la salud y el bienestar
de los practicantes y favorezcan un desarrollo y formación
personal y deportivo óptimos, todo ello dentro de un marco
educativo y lúdico (Vélez y Godoy-Izquierdo, 2008).
En este contexto, la psicología deportiva se presenta como un
recurso, ofreciendo a los deportistas herramientas y técnicas
para un mejor funcionamiento psicológico que les permita
afrontar de manera más eficaz diferentes situaciones en el
ámbito deportivo pero también extradeportivo (Cantón, Checa,
y Ortín, 2009; Chamorro, Torregrosa, Sánchez-Miguel, SánchezOliva, y Amado, 2015; Ezquerro, 2008; González y Garcés de los
Fayos, 2009; Reyes, Raimundi, y Gómez, 2012; Wood y Wilson,
2012) a la vez que les ayuda a fomentar su bienestar psicológico,
ya no solamente como deportista sino también como persona
(Olmedilla, Bazaco, Ortega, y Boladeras, 2011; Olmedilla, Ortega,
Ortín, y Andreu, 2008; Romero et al., 2010; Salgado, Rivas, y
García-Mas, 2011; Sheard y Golby, 2006).
El entrenamiento psicológico tiene una gran importancia no
solamente en el deporte de élite, sino también en las categorías
de deporte base. Si un joven jugador no se encuentra motivado
para practicar deporte, probablemente no se adherirá. Si no
tiene confianza en sí mismo, por mucho que se le enseñe no
avanzará lo esperado, al igual que si no es capaz de concentrarse
en la tarea. Si competir le supone demasiado estrés, por muy
buenos entrenamientos que haga y por muy buenas aptitudes
que tenga, no podrá alcanzar el nivel de rendimiento deseado.
En un deporte de equipo, si los jugadores no cooperan entre sí,
es difícil que desarrollen su potencial como equipo. Por tanto,
variables como la motivación, la autoconfianza, el estrés, la
atención y la concentración o la cohesión resultan importantes
para aprender, para rendir y para continuar con la práctica
deportiva.
Con el reconocimiento de la importancia del funcionamiento
psicosocial en el ámbito deportivo a cualquier nivel, cada vez son
más numerosos los clubs, equipos y deportistas que deciden
incluir e integrar el entrenamiento psicológico como una parte
más dentro de su entrenamiento deportivo general. España
tiene algunos ejemplos con adultos en deportes individuales,
por ejemplo en natación (Cantón et al., 2009), tenis (Latinjak,
Torregrosa, y Renom, 2009), atletismo (Buceta, López de la Llave,
Pérez-Llantada, Vallejo, y del Pino, 2002; Jaenes y Caracuel, 2005),
remo (Jaenes, Caracuel, y Peñaloza, 2012) o vela (Abenza et al.,
2014), como en deportes de equipo, como fútbol (Mora, Zarco, y
Blanca, 2001), baloncesto (Ortega, Giménez, y Olmedilla, 2008),
voleibol (Díaz y Rodríguez, 2005), balonmano (Abenza, Bravo, y
Olmedilla, 2006), hockey hierba (Blanco y Buceta, 1993), baile
deportivo (Cantón y Checa, 2011) o gimnasia rítmica (Álvarez,
Falco, Estevan, Molina-García, y Castillo, 2013). Lo mismo sucede
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Implementación de una intervención psicológica en fútbol base...
en el caso del deporte infantil y juvenil en diferentes
modalidades (Carmona, Guzmán, y Olmedilla, 2015; De la Vega,
2003; García-Naveira, y Jerez, 2012; Godoy-Izquierdo, Vélez, y
Godoy, 2007; Godoy-Izquierdo, Vélez, Pradas, y Carrasco, 2007;
Lameiras, Almeida, Pons, y García-Mas, 2014; Leo, García Calvo,
Parejo, Sánchez, y García-Mas, 2009; Lorenzo, Gómez, Pujals, y
Lorenzo, 2012; Morilla et al., 2010; Olmedilla, Ortega, Andreu, y
Ortín, 2010; Olmedilla et al., 2008; Urra, 2014).
El entrenamiento psicológico debería de estar planificado y
organizado y ser integrado dentro de la planificación general del
entrenamiento deportivo (Godoy-Izquierdo, Pradas, y Vélez, en
prensa), interactuando directamente con el resto de las áreas
física, técnica y táctica. Se busca la preparación completa del
deportista, ayudándole al aprendizaje y dominio de las
habilidades deportivas demandadas. Dentro de los programas
de entrenamiento, las habilidades psicológicas que se suelen
trabajar en intervenciones de tipo básico o general suelen ser la
autorregulación motivacional y establecimiento de objetivos
(Abenza et al., 2014), la concentración y atención (De la Vega,
2003), la autorregulación emocional (Lorenzo et al., 2012;
Rogerson y Hrycaiko, 2002), los recursos de imaginación y
visualización (Ferrer, 2013; Lameiras et al., 2014; Patrick y
Hrycaiko, 1998; Savoy y Beitel, 1997; Valdés, 2002), auto-diálogo
positivo (Latinjak et al., 2009; Patrick y Hrycaiko, 1998; Savoy y
Beitel, 1997), cohesión (Álvarez et al., 2013; González y Garcés de
los Fayos, 2009; Leo et al., 2009) y autoconfianza (Abenza et al.,
2006; Junichi y Hajime, 2007; Rodríguez, López, Gómez, y
Rodríguez, 2015), entre otras. Estos estudios indican la eficacia
de las intervenciones desarrolladas para la mejora de diferentes
habilidades deportivas psicológicas tanto con un programa
multicomponente como con intervenciones centradas en algún
recurso o técnica en concreto.
Siguiendo los ejemplos de trabajos previamente publicados en
los que se muestra lo que se está haciendo en el ámbito aplicado
y se presenta el programa de entrenamiento psicológico (e.g.,
Eraña, 2004; González y Garcés de los Fayos, 2009; Nieto y
Olmedilla, 2001; Olmedilla, Ortega, Boladeras, Ortín, y Bazaco,
2013; Olmedilla et al., 2008), el presente trabajo pretende
presentar la intervención psicológica llevada a cabo en un
equipo de la categoría cadete de fútbol once de un club local. El
objetivo principal de este trabajo es presentar dicha intervención
integrada en el plan de trabajo general deportivo del equipo, y
conocer la satisfacción de los futbolistas respecto a dicha
intervención al finalizar la misma. Dicha intervención tenía a su
vez como objetivos principales la detección de necesidades
psicológicas individuales de los jugadores y colectivas como
equipo, el entrenamiento de destrezas psicológicas básicas y el
fortalecimiento de valores y hábitos deportivos. Además, de
forma complementaria, se exploraron algunas experiencias
subjetivas que podrían tener una influencia positiva en la
intención de práctica y competición futura. En este sentido, este
estudio es pionero, al no existir, a nuestro conocimiento,
ninguna investigación previa publicada en la que se aborden las
variables de este estudio en jóvenes futbolistas.
masculino, militante de la Segunda División Andaluza de
Granada. Algunos jugadores del equipo habían abandonado el
club en el tiempo precedente, debido fundamentalmente a los
malos resultados cosechados durante la temporada. Por ello, el
equipo generalmente convocaba a algún jugador de categorías
inferiores para los partidos. No obstante, puesto que estos
jugadores eran variables, no recibieron la intervención.
Sus edades estaban comprendidas entre los 13 y 16 años (M =
14.75, DT = 0.87). Su participación en el deporte iba desde 4 años
hasta 10 años, con un promedio de 6.92 años (DT = 2.07), y
llevaban compitiendo en esta disciplina desde 1 año hasta 7
años, con un promedio de 3.42 años de competición (DT = 1.56).
Instrumentos
Se realizó una evaluación inicial para recoger datos generales
que permitieran diseñar el programa de entrenamiento de
forma ajustada a las necesidades y circunstancias concretas del
equipo. Con este objetivo, se recogió información sobre sus
problemas actuales y pasados, sus objetivos para la temporada,
los principales recursos deportivos de los futbolistas, sus
comportamientos en el campo y el vestuario, su funcionamiento
general como equipo, la relación entre los jugadores y la
comunicación entre ellos y con el entrenador a través de la
observación directa, asistiendo a varios entrenamientos y
partidos, y entrevistas individuales al entrenador, al delegado y
a los jugadores.
Para evaluar la satisfacción de los jugadores con el programa
de entrenamiento psicológico recibido, se elaboró un
autoinforme ad hoc que contenía 7 preguntas a las que los
jugadores respondieron de forma individual una vez terminada
la temporada. Dichas preguntas fueron las siguientes: 1. Señala
tu satisfacción general con el trabajo psicológico que se ha
realizado. 2. ¿Te ha servido para aprender algo nuevo? - ¿Puedes
poner un ejemplo? 3. ¿Te ha ayudado para ser mejor futbolista?
4. ¿Te ha ayudado para comprometerte más con el equipo? 5.
¿Te ha ayudado para seguir entrenando y seguir mejorando? 6.
¿Crees que ha servido para mejorar a nivel de equipo? y 7. ¿Te
gustaría continuar con el trabajo psicológico la próxima
temporada? Todas se respondían en una escala de 0 =
Ninguna/Nada a 10 = Completamente. Las propiedades
psicométricas de este autoinforme no se han explorado; nuestro
objetivo con él era obtener información sobre las percepciones
personales en relación con la intervención y la satisfacción con
la misma, y no tiene ningún objetivo exploratorio, diagnóstico o
de otro tipo que sí requiera la comprobación de su fiabilidad y
distintos tipos de validez.
Con el fin de obtener información sobre las experiencias de
pasión por el deporte, competencia deportiva percibida y
compromiso deportivo de los jugadores, éstos cumplimentaron
los siguientes autoinformes. Estas medidas fueron incluidas tras
la intervención con el objetivo de conocer y, particularmente,
hacer ver a los jugadores, en ese momento, que aunque se
obtuvieran malos resultados deportivos (que fue la realidad del
equipo durante toda la temporada), el trabajo realizado desde el
comienzo de la temporada a nivel tanto físico-técnico-táctico
MÉTODO
como psicológico les había llevado a percibirse como jugadores
Participantes
comprometidos y motivados en constante proceso de
La muestra estuvo formada por los 12 jugadores permanentes
aprendizaje y mejora, y no de comparar niveles pre-post
integrantes del equipo Puerto de Motril C.F. categoría cadete A
intervención en estas variables.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
61
Estefanía Navarrón, Débora Godoy-Izquierdo, Mercedes Vélez, María J. Ramírez-Molina y Manuel G. Jiménez-Torres
La Escala de Pasión (Vallerand et al., 2003) para evaluar los dos
tipos de pasión, la armoniosa y la obsesiva, a través de un total
de 14 ítems, los 7 primeros referidos a pasión armoniosa (p.e.,
“Practicar este deporte está en armonía con las demás
actividades de mi vida”) y los 7 últimos a la pasión obsesiva (p.e.,
“Mi estado de ánimo depende de si hago o no esta actividad”). El
deportista tiene que indicar su grado de acuerdo para cada
afirmación a través de una escala tipo Likert de 0 = “Nada de
acuerdo” a 10 = “Completamente de acuerdo”. Se cambió el
formato de respuesta original (de 0 a 7 puntos) para que
resultara más fácil y comprensible dicha escala de respuesta. Se
obtienen así dos puntuaciones, una referida a pasión armoniosa
y otra para pasión obsesiva, promedios ambas de las respuestas
a los ítems de cada subescala. Las propiedades psicométricas de
este instrumento han sido comprobadas previamente con la
versión original (Chamarro et al., 2015; Marsh et al., 2013).
Además, los participantes respondieron a una pregunta
general sobre la pasión por la actividad deportiva (“¿Sientes
pasión por el deporte? Sentir pasión por una actividad significa
que te gusta muchísimo, que la encuentras muy importante en
tu vida y te ayuda a definirte incluso personalmente y que
inviertes en ella bastante tiempo y compromiso de forma
regular”), a la que el participante debía responder en una escala
de 0 = “Ninguna pasión” a 10 = “Pasión total”. Esta pregunta fue
añadida para confirmar la validez de constructo del instrumento
utilizado en este estudio.
Por la misma razón, respondieron tres preguntas que
evaluaban posible dependencia a través de indicadores de
pensamientos rumiativos y falta de concentración (“¿Le das
vueltas en tu cabeza a que no puedes jugar al fútbol ese día y no
puedes concentrarte en lo que tienes que hacer en ese
momento, p.e. una tarea escolar?”), mal humor (“Si no puedes
jugar al fútbol un día, ¿te sientes de mal humor?”) y
desmotivación respecto a realizar otras actividades (“Si no
puedes jugar al fútbol un día, ¿te sientes desmotivado para hacer
otras cosas, incluso las que tienes que hacer en ese momento?”)
en el caso de que un día no pudieran practicar su actividad. Los
participantes respondían en qué grado experimentaban los
estados descritos en una escala de 0 = “Nada” a 10 =
“Totalmente”. Se obtuvo una puntuación global promedio de las
respuestas a los 3 ítems.
La Competencia Deportiva Percibida se evaluó a través de un
ítem con validez aparente cuyo enunciado era “Indica de 0 a 10
lo bueno que crees que eres como deportista/futbolista
considerando tu interés por la actividad, tu nivel de implicación
y compromiso, tus resultados y tu dominio del deporte”, y al que
el jugador debía responder en una escala de 0 = “Creo que soy
muy malo” a 10 = “Creo que soy muy bueno”. Otros autores (e.g.,
Godoy-Izquierdo, Vélez, Rodríguez, y Jiménez, 2009; Jackson,
Kimiecik, Ford, y Marsh, 1998; Stein, Kimiecik, Daniels, y Jackson,
1995, Estudio 3) han utilizado procedimientos similares. Aunque
algunos autores han desaconsejado el uso de medidas de un
único ítem por sus consecuencias en cuanto a validez
psicométrica, otras veces han sido aceptadas este tipo de
medidas con el fin de minimizar la alteración de la evaluación, en
62
particular en el contexto de la competición (Feltz, Short, y
Sullivan, 2008).
Para evaluar el Compromiso Deportivo, se utilizó la Escala de
Compromiso Deportivo (Sport Commitment Questionnaire; SCQ,
Scanlan, Simons, Carpenter, Schmidt, y Keeler, 1993), versión de
Sousa, Torregrosa, Viladrich, Villamarín, y Cruz (2007). Consta de
28 ítems que se agrupan en seis factores principales: el
compromiso deportivo (6 ítems; “Estoy decidido a seguir
practicando este deporte”), la diversión (4ítems; “Me divierto
haciendo deporte”), las alternativas de participación (4 ítems;
“Me gustaría hacer otras actividades en lugar de hacer deporte”),
las coacciones sociales (7 ítems; “Creo que debo seguir haciendo
deporte para agradar a mis padres”), las inversiones personales
(3 ítems; “Me esfuerzo mucho para hacer deporte”) y la
implicación (4 ítems; “Si dejase de hacer deporte echaría de
menos los momentos divertidos que he pasado haciendo
deporte”). Los participantes indicaban su grado de acuerdo en
una escala Likert de 5 puntos de 1 = muy en desacuerdo a 5 =
muy de acuerdo. Se introdujeron algunas modificaciones a la
redacción de los ítems para ajustarlos más a los objetivos de
nuestra investigación. Las propiedades psicométricas de la
versión española de este instrumento han sido comprobadas
por Sousa et al. (2007).
Finalmente, los participantes señalaron su intención de seguir
practicando y compitiendo en este deporte en el futuro, así como
la intención de continuar jugando en este club, en tres preguntas
diferentes con validez aparente, para cada una de las cuales se
incluyó una escala de respuesta tipo Likert de 0 = “Ninguna” a 10
= “Completamente”.
Además, los deportistas rellenaron una hoja general de datos
sociodemográficos y deportivos: nombre (alias), edad, número y
posición, tiempo que llevaban practicando y compitiendo en
dicha modalidad y en este club y si con anterioridad a esta
actividad practicaban o competían en otra modalidad.
Procedimiento
La demanda de la incorporación del trabajo psicológico en la
programación del entrenamiento deportivo general del equipo
es realizada por parte del entrenador y se produce pasada la
mitad de la temporada; está motivada por los malos resultados
cosechados y tenía el objetivo de mejorar el proceso de
formación deportiva de sus jugadores e intentar no descender.
La intervención psicológica se realizó durante 12 semanas
desde que el club se pone en contacto con nosotros hasta acabar
la temporada. Previa a la intervención tiene lugar la evaluación
inicial para la recogida de datos. Las sesiones de intervención
son semanales y tienen una duración aproximada de 1 hora, son
colectivas y se realizan antes de uno de los entrenamientos del
equipo. Se realizan en el vestuario o en el campo, dependiendo
del objetivo de la sesión. En la Tabla 1 se presentan las áreas que
componen el programa de intervención, así como algunas
actividades concretas realizadas en cada una de ellas. Aunque la
participación fue voluntaria, se pidió compromiso a los
jugadores desde el inicio. Todos los jugadores se adhirieron
apropiadamente.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Implementación de una intervención psicológica en fútbol base...
Tabla 1
Programa de intervención psicológica: Componentes, objetivos y ejemplos de actividades.
‐ Presentación
‐ Aclaración del papel del psicólogo deportivo
‐ Presentación de los objetivos psicológicos
‐ Exposición de los estilos agresivo, pasivo y asertivo
Habilidades de comunicación
‐ Dinámicas para practicar los diferentes estilos
‐ Expresión de valores positivos individuales
‐ Expresión de valores positivos de equipo
‐ Dinámica de los pies en papel
Cohesión de tarea
‐ Torres de Hanoi
‐ Puzzle
‐ ¿Me conozco? ¿Conozco a mi equipo?
‐ Autodiálogo positivo
Autoconfianza
‐ Autoinstrucciones
‐ Autorreforzamiento
‐ Anticipación de dificultades y posibles soluciones
‐ Establecimiento de objetivos de resultado y de realización
Motivación
‐ Establecimiento de objetivos individuales y colectivos
‐ Establecimiento de rutinas de un deportista
Valores y hábitos deportivos
‐ Trasmisión de valores: compañerismo, respeto, responsabilidad, juego limpio…
‐ Exposición del concepto
Nivel de activación*
‐ Identificación del nivel de activación óptimo
‐ Autorregulación del nivel de activación
‐ Miedos
Estrés*
‐ Técnicas de detección e identificación de pensamientos disfuncionales
‐ Autorregulación emocional
Atención y concentración*
‐ Programación de rutinas
Nota: Aunque estas áreas y habilidades relacionadas de autorregulación se comentaron a lo largo de toda la intervención, no se llegó a realizar ningún
trabajo específico sobre ellas.
Rol del psicólogo deportivo
Además, se ofreció a 4 jugadores una intervención individual
focalizada en sus necesidades específicas (1 hora semanal, antes
de la sesión colectiva), al presentar problemas de autocontrol
emocional y conductual durante la competición por la
provocación de los rivales o las decisiones del árbitro, así como
problemas familiares o académicos que les estaban afectando
de manera negativa a nivel personal.
Al finalizar la temporada y por consiguiente la intervención,
quisimos evaluar la percepción subjetiva de los futbolistas
respecto a la misma y su satisfacción con ella.
Paralelamente, quisimos conocer en ese momento qué
estaban experimentando los deportistas que les hacía seguir
practicando y compitiendo incluso a pesar de cosechar malos
resultados de forma continuada, por lo que se exploraron las
experiencias de pasión, dependencia, competencia percibida y
compromiso deportivo en relación con la práctica de fútbol, así
como la asociación entre dichas variables y su papel sobre la
intención de práctica y competición futuras y de continuar en el
mismo club.
Tanto la intervención como las diferentes evaluaciones se
realizaron tras la firma de un consentimiento informado por
parte de los padres/madres o tutores de los deportistas. Todos
los participantes colaboraron voluntariamente.
Diseño del estudio y análisis estadísticos.
Este estudio tiene un diseño descriptivo de tipo transversal con
medidas post-intervención únicamente. Para el análisis
estadístico de los datos se decidió utilizar pruebas no
paramétricas, una vez comprobados los supuestos pertinentes y
dado el tamaño de la muestra y de los subgrupos analizados. En
concreto, además de análisis descriptivos (tendencia central,
dispersión, porcentajes), se realizaron pruebas de asociación rho
de Spearman y comparaciones de grupos independientes U de
Mann-Whitney.
RESULTADOS
Análisis de la satisfacción percibida con la intervención psicológica
realizada
Las respuestas de los jugadores fueron agrupadas en cuatro
categorías: baja (1-3), moderada (4-6), alta (7-8) y muy alta (9-10)
satisfacción. En la Figura 1 se muestran los resultados obtenidos,
los cuales indicaron una muy elevada satisfacción general con el
trabajo realizado, ya que la mitad de los jugadores valoraron
como "alta" su satisfacción y la otra mitad como "muy alta". En
cuanto al nuevo aprendizaje derivado de la intervención, el
41.7% otorgó una puntuación entre 7 y 8 y el 58.3% entre 9 y 10.
Un 58.3% indicó una valoración muy alta (entre 9 y 10) de la
intervención para hacerles ser mejor futbolista, y el 41.7% una
valoración alta (entre 7 y 8), y lo mismo ocurrió con respecto a
que la intervención les haya ayudado a adquirir mayor
compromiso con el equipo. En cuanto a seguir con los
entrenamientos y así poder mejorar, el 75% indicó una
puntuación muy alta y el 25% restante una puntuación alta. El
8.3% consideró que la intervención había ayudado a mejorar a
nivel de equipo de forma moderada, un 41.7% de forma elevada
y un 50% de forma muy elevada. Por último, destacar que el
100% de los jugadores mostraron su deseo de continuar con el
trabajo psicológico la siguiente temporada.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Estefanía Navarrón, Débora Godoy-Izquierdo, Mercedes Vélez, María J. Ramírez-Molina y Manuel G. Jiménez-Torres
100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0
SATISFACCIÓN
GENERAL
NUEVO
APRENDIZAJE
MEJOR
FUTBOLISTA
COMPROMISO
EQUIPO
MODERADA
ALTA
CONTINUAR
MEJOR EQUIPO
ENTRENANDO Y
MEJORANDO
CONTINUAR LA
PRÓXIMA
TEMPORADA
MUY ALTA
Figura 1. Satisfacción percibida de los jugadores con la intervención psicológica.
Análisis de las experiencias de pasión por el fútbol, competencia
percibida, compromiso deportivo e intención de práctica deportiva
futura
A nivel descriptivo (ver Tabla 2), los deportistas mostraron una
elevada intención de práctica y competición futuras, así como de
permanencia en el club. Los deportistas informaron tener una
competencia percibida moderadamente elevada, una elevada
pasión general por el fútbol, siendo mayor la pasión armoniosa
que la pasión obsesiva, baja dependencia en relación con el
deporte y un elevado compromiso deportivo, con la puntuación
más alta en la dimensión de oportunidades de implicación,
seguida de la de diversión, compromiso deportivo, inversiones
personales, coacciones sociales y, en último lugar,
oportunidades de implicación.
Tabla 2
Resultados descriptivos y correlaciones de Spearman para las principales variables del estudio.
1. Intención de práctica futura (0-10)
2. Intención de competición futura (0-10)
3. Intención de continuar en el club (0-10)
4. Competencia Percibida (0-10)
5. Pasión Armoniosa (0-10)
6. Pasión Obsesiva (0-10)
7. Pasión General (0-10)
8. Dependencia (0-10)
9. Compromiso Deportivo General (1-5)
9.1. Compromiso deportivo (1-5)
9.2. Diversión (1-5)
9.3. Alternativas a la implicación (1-5)
9.4. Inversiones personales (1-5)
9.5. Coacciones sociales (1-5)
9.6. Oportunidades de implicación (1-5)
M (DT)
[Mín-Max]
9.50 (1.00)
[7.00-10.00]
9.42 (1.00)
[7.00-10.00]
8.58 (1.38)
[5.00-10.00]
7.17 (0.72)
[6.00-8.00]
9.20 (0.56)
[8.00-9.86]
7.56 (2.22)
[3.29-10.00]
8.58 (1.00)
[7-10.00]
3.10 (0.72)
[1.29-4.29]
4.45 (0.40)
[3.60-4.85]
4.76 (0.54)
[3.17-5.00]
4.77 (0.47)
[3.50-5.00]
3.83 (1.07)
[1.00-5.00]
4.28 (0.85)
[2.67-5.00]
4.24 (1.10)
[1.33-5.00]
4.81 (0.34)
[4.00-5.00]
1
2
3
4
5
6
7
8
9
-
.88**
.69*
-.17
.22
-
.62*
-.12
.17
.67*
.36
.31
.29
.58*
.59*
.47
.29
-
-.44
-
.23
.71**
.60*
.59*
.24
.31
.34
.37
.21
.31
-
.43
.30
.47
.25
-
.33
.60*
.17
-
.68*
.43
-
.61*
9.1
9.2
9.3
9.4
9.5
9.6
-
.18
.06
.26
-.08
.45
-
-.03
.38
.24
.10
-
-.36
.37
.56
-
-.23
-.34
-
.45
.10
.26
-.11
-.12
.31
.08
.14
.38
.29
.63
*
.51
.49
-.17
.57
0.43
.36
.54
.59
-.10
-.04
-.09
.42
-.20
-.16
.08
.26
.43
-.01
-.18
.10
.00
.67
*
.40
-.13
.34
.30
.21
.40
.42
.22
-.23
.11
.68
*
.58
.67
.35
.47
0.23
.46
.00
.15
.59
*
.40
.50
*
*
-
*p < .05, **p < .01
Se realizó un análisis de correlaciones para conocer las posibles
asociaciones entre las variables del estudio. Los resultados
indicaron asociaciones directas entre las principales variables
64
del estudio (ver Tabla 2): la intención de práctica futura muestra
una relación significativa con la pasión obsesiva y con la
intención de competición futura y de permanencia en el club (p
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Implementación de una intervención psicológica en fútbol base...
< .05). La intención de competición futura muestra una relación
significativa con la pasión obsesiva y la pasión general, además
de con la intención de práctica futura y la intención de
permanencia en el club (p < .05). Por su parte, la intención de
permanencia en el club muestra una relación significativa directa
con la pasión general, la pasión obsesiva y la dependencia,
además de asociarse significativamente con la intención de
práctica y competición futuras (p < .05). Las variables
competencia percibida y pasión armoniosa no se asociaron
significativamente con ninguna de las demás variables. La
dependencia, además, se mostró directamente asociada con la
pasión general y obsesiva y con el compromiso deportivo (p <
.05).
Por otra parte, también se encontraron algunas asociaciones
entre las principales variables del estudio y las dimensiones de
compromiso deportivo (Tabla 2): la intención de práctica futura
se asocia directamente con la diversión; la pasión armoniosa con
las inversiones personales; la pasión general con la dimensión
de coacciones sociales y oportunidades de implicación; y el
compromiso deportivo general con la diversión y las coacciones
sociales (p < .05). Sin embargo, no se encontró ninguna
asociación significativa entre las propias dimensiones de
compromiso deportivo (Tabla 2).
No obstante, los valores de todas estas correlaciones son en
muchos casos moderados, aun cuando no lleguen a la
significación estadística.
Por último, no se encontraron diferencias en la intención de
práctica y competición futura y de permanencia en el club en
función de ninguna variable independiente del estudio (pasión,
dependencia, competencia percibida y compromiso deportivo),
salvo en el caso de la pasión general y la pasión armoniosa, para
las que se encontraron diferencias marginalmente significativas.
Las comparaciones U de Mann-Whitney para muestras
independientes realizadas indicaron que los jugadores con
mayor pasión por el fútbol demostraron tener una mayor
intención de práctica futura (M = 10.00), competición futura (M =
10.00) y de permanencia en el club (M = 9.40) que los jugadores
con menos pasión general por el deporte (M = 9.14, M = 9.00 y M
= 8.00, respectivamente) (U = 10.000, p = .11; U = 7.500, p = .05; U
= 6.000, p = .05, respectivamente); y aquéllos con mayor pasión
armoniosa (M = 9.14) mostraron tener mayor intención de
permanecer en el club que aquéllos con menor pasión
armoniosa (M = 7.80) (U = 8.000, p = .11).
habilidades consideradas esenciales en cualquier paquete de
entrenamiento psicológico (Patrick y Hrycaiko, 1998; Savoy y
Beitel, 1997).
El presente estudio muestra los resultados de la intervención
en términos de valoración subjetiva de la intervención ofrecida y
satisfacción con la misma, así como la descripción de otras
variables relevantes para el compromiso con la actividad y el
rendimiento, en concreto competencia deportiva percibida,
pasión y compromiso deportivo en el momento de finalizar la
intervención como parte del feedback ofrecido a los deportistas
al terminar la temporada sobre el trabajo de formación
deportiva integral realizado. Los resultados demuestran una
valoración muy positiva del trabajo realizado y sus resultados
por parte de los deportistas que recibieron la intervención, tal y
como se refleja en las opiniones de los jugadores. La valoración
que los deportistas dan sobre el programa implementado
resulta ser un vehículo de información muy directo y eficaz;
como indican Page y Thelwell (2013), el uso de este tipo de
información puede ser muy útil para valorar la eficacia e
influencia de los programas de entrenamiento psicológico.
El entrenamiento psicológico en deportistas no sólo se ha
utilizado con el único fin de potenciar su rendimiento sino
también para fomentar y fortalecer su satisfacción y bienestar
(Mamassis y Doganis, 2004; Rogerson y Hrycaiko, 2002; Thelwell
y Maynard, 2003). Este planteamiento resulta muy interesante
en categorías inferiores, pues a diferencia del deporte de élite en
el que ganar es un fin, en el deporte infantil y juvenil competir y
ganar es un medio para desarrollar las habilidades y valores que
conllevan el deporte, favoreciendo el aprendizaje y crecimiento
tanto deportivo como humano de los jóvenes deportistas.
En España podemos encontrar estudios realizados en deporte
base que respaldan la eficacia del entrenamiento psicológico
(e.g., Carmona et al., 2015; Godoy-Izquierdo et al., 2007;
Lameiras et al., 2014; Leo et al., 2009; Lorenzo et al., 2012;
Olmedilla et al., 2010; Olmedilla et al., 2008).
Sería interesante en futuras intervenciones psicológicas en
deporte base poder trabajar también de forma directa con los
entrenadores para poder realizar un trabajo conjunto, específico
y continuado (Buceta, 2004; Olmedilla, Ortín, Andreu, y Lozano,
2004) así como incluir a la familia, asesorándoles o interviniendo
en ella, al ser modelos de conducta y actores principales
implicados directamente en la práctica de la actividad física y del
deporte de niños, adolescentes y jóvenes (Buceta y Beirán, 2002;
Gimeno, 2003; Godoy-Izquierdo y Vélez, en prensa; Olmedilla,
DISCUSIÓN
Ortín, y González, 2003; Ortín, 2009). En algunos casos,
El objetivo de nuestra intervención fue dotar a los jugadores de
encontramos carencias en su formación y actitudes hacia el
un equipo de fútbol de categoría cadete de una serie de
deporte de los más jóvenes que perjudican en mayor o menor
habilidades psicológicas básicas entrenadas a través de la
medida a estos chicos y chicas en su desarrollo como deportistas
puesta en marcha de un programa de entrenamiento
y, sobre todo, personas. El deporte es una herramienta con
psicológico durante 12 semanas realizado desde mediados
mucho poder que puede contribuir a que los jugadores, además
hasta el final de la temporada. Se trataba de que los deportistas
disfrutar, socializarse y crecer con salud, se hagan fuertes
aprendieran diferentes habilidades para autorregular sus
mentalmente y se desarrollen como personas con compromiso,
recursos mentales para que las pudieran utilizar dentro de sus
disciplina, sacrificio, esfuerzo, perseverancia, espíritu de equipo
rutinas de entrenamiento y competición (Patrick y Hrycaiko,
y otros valores de gran trascendencia en la vida (Buceta, 2015).
1998). Se trabajaron habilidades de regulación de la atención y
Y, pese a encontrarnos con tan múltiples y variados beneficios
concentración, control del nivel de activación, y desarrollo de
en este contexto, el abandono precoz del deporte también es
valores y hábitos deportivos, pero sobre todo se hizo hincapié en
otra realidad. Al incorporarnos en este equipo lo pudimos
las habilidades sociales y de comunicación, cohesión de grupo
comprobar de primera mano, pues algunos jugadores se habían
por la tarea, autoconfianza y autorregulación motivacional,
ido marchando conforme pasaban las semanas, quizás por el
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
65
Estefanía Navarrón, Débora Godoy-Izquierdo, Mercedes Vélez, María J. Ramírez-Molina y Manuel G. Jiménez-Torres
desánimo cosechado por malos resultados, la falta de
compromiso de los jugadores, alternativas más deseables fuera
del contexto deportivo, demasiada presión por parte del club,
del entrenador o de los padres, falta de refuerzos del entrenador
o la actividad, ausencia de apoyo de los compañeros, etc.
Muchos factores pueden haber propiciado la marcha de esos
jugadores, y al no tener un contacto directo con los que se
fueron, decidimos que, en vez de situarnos en los motivos que
llevan a dicho abandono, podríamos abordarlo desde los
factores que podían estar influyendo en seguir practicando la
actividad entre los que no abandonaron en las siguientes
semanas.
Vallerand et al. (2003) sugirieron que la pasión, entendida
como una fuerte inclinación o deseo hacia una actividad que a
una persona le gusta mucho, encuentra muy importante en su
vida y en la que invierte una considerable cantidad de tiempo y
energía, y que se convierte en una actividad autodefinitoria, es
la que proporciona la energía necesaria para persistir en las
actividades de forma comprometida. El compromiso deportivo se
refiere a una disposición psicológica que representa el deseo y
la decisión de seguir participando en el deporte (Scanlan et al.,
1993), explicando así la implicación continuada en la práctica
deportiva. Además, la pasión y el compromiso darían lugar a la
práctica deliberada, lo que facilitaría el desarrollo de la
percepción de competencia deportiva: si un deportista cree que
tiene las habilidades suficientes para lograr una meta, la
ejecución se iniciará y sostendrá hasta lograrla; si no existe tal
percepción de habilidad puede existir la posibilidad de
abandonar la práctica (Guillet, Sarrazin, Carpenter, Trouilloud, y
Cury, 2002).
Nuestros resultados señalan altos niveles de experimentación
de estados positivos como la pasión general, la pasión
armoniosa, la competencia percibida y el compromiso deportivo
entre los deportistas jóvenes de este equipo, lo que puede estar
manteniendo la intención de querer seguir con la actividad
deportiva y de competir en el futuro, y la intención de continuar
en el mismo club. Además, aquellos jugadores con más pasión
general mostraron una intención más fuerte de continuar en la
actividad y la competición en el futuro, y aquéllos con mayor
pasión general por el fútbol y pasión armoniosa fueron los que
mayor intención de seguir en el club refirieron. Aunque no se
hayan obtenido asociaciones o diferencias entregrupos para
todas las variables del estudio, probablemente debido al
reducido tamaño muestral o bien por un efecto techo, los
resultados tienen implicaciones prácticas relevantes en relación
con la adherencia a la actividad deportiva y la prevención del
abandono deportivo en el deporte infantil-juvenil. Por todo esto,
es muy importante desarrollar intervenciones psicológicas
destinadas al desarrollo de habilidades que permitan la
experimentación de experiencias positivas que se traduzcan en
un incremento de no solamente el rendimiento, sino también la
satisfacción y, por consiguiente, la dedicación al deporte,
particularmente a través del fortalecimiento de las creencias de
eficacia personal deportiva, el compromiso deportivo y de la
experimentación de estados subjetivos positivos como la pasión.
Pese a la calidad de la intervención y los resultados positivos
derivados de la misma mostrados en este estudio, una de las
principales limitaciones de esta investigación ha sido el reducido
tamaño de la muestra debido a los pocos miembros que
66
integraban el equipo, lo que limita la generalización de los
resultados. En próximos estudios se debería incluir muestras
más amplias, por ejemplo, incluyendo a otras categorías del
mismo club o incluso diferentes clubs. La otra limitación
principal de este estudio es no disponer de unos niveles de línea
de base para las principales variables analizadas. Futuros
estudios deben incluir una evaluación preintervención completa,
tanto de las variables principales del estudio como de variables
de resultado, incluyendo la evaluación de las propias habilidades
psicológicas abordadas con instrumentos específicos para la
edad de los deportistas (e.g., Godoy-Izquierdo, Vélez, Ramírez, y
Andréu, 2006), que facilite posteriormente un adecuado análisis
de la eficacia y efectos de la intervención ofrecida. Esto es
particularmente relevante en el caso de variables como las
incluidas en este estudio, para las que no existe, a nuestro
conocimiento, ningún estudio previo realizado con jóvenes
futbolistas. No obstante, un aspecto positivo de este informe es
la aportación de una experiencia de intervención psicológica
directa con jugadores y la contribución de un trabajo de campo,
ya que ofrece la posibilidad al resto de profesionales del área de
acceder a esta valiosa información para así conocer lo que otros
compañeros están haciendo y recoger posibles ideas para su
trabajo.
REFERENCIAS
Abenza, L., Bravo, J. F., y Olmedilla, A. (2006). Estrategias
psicológicas para una intervención en crisis: Un caso en
balonmano femenino. Revista de Psicología del Deporte, 15(1),
109-125.
Abenza, L., González, J., Reyes, L., Reyes, F., Blas, A., y Olmedilla,
A. (2014). Descripción y evaluación del entrenamiento
psicológico de una deportista de regata clase laser radial.
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
69
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 71-82
ISSN 1886-8576
LIDERANÇA E SATISFAÇÃO NO FUTEBOL: TESTAGEM DA CONGRUÊNCIA COM RECURSO A
ANÁLISE DE EQUAÇÕES ESTRUTURAIS
Daniel Duarte1, Pedro Teques1 e Carlos Silva2
Instituto Politécnico da Maia1, Portugal e Instituto Politécnico de Santarém2, Portugal
RESUMO: O propósito do presente estudo foi examinar as relações simultâneas entre as
preferências e perceções do comportamento do treinador e a satisfação com a liderança. O
estudo aplicou análise de equações estruturais para testar a hipótese da congruência
preconizado pelo Modelo Multidimensional da Liderança (Chelladurai, 2007) considerando um
modelo de mediação com variáveis latentes. Participaram neste estudo 213 futebolistas do
género masculino com idades compreendidas entre os 18 e os 34 anos (M = 22.03, DP = 3.45).
Os resultados demonstraram que a preferência e perceção dos comportamentos democrático,
autocráticos e de suporte social do treinador, têm um papel importante na determinação das
variáveis da satisfação dos futebolistas com a liderança. Em geral, os resultados do presente
estudo parecem contribuir para o conhecimento da relação treinador-atleta, evidenciando o
papel mediador das perceções dos comportamentos de liderança do treinador.
PALAVRAS CHAVES: Perceção, relação treinador-atleta, suporte social, análise de equações
estruturais.
LEADERSHIP AND SATISFACTION IN SOCCER: TESTING CONGRUENCE WITH STRUCTURAL
EQUATION MODELING
ABSTRACT: The purpose of the present study is to investigate the simultaneous relationships
among preferred and perceived coaching behaviour, and their satisfaction with leadership. The
study employed structural equation modeling analysis to test the congruence hypothesis
derived from the Multidimensional Model of Leadership (Chelladurai, 2007), estimating
mediation effects in latent variable model. The sample included 213 football players from men’s
senior squads aged between 18 and 34 (M = 22.03, DP = 3.45). The results indicated that there
are three particular leadership behaviours, the democratic behaviour, the autocratic behaviour,
and the social support, which play a major role to determine football players’ satisfaction. In
general, the results of this study seem to broaden the knowledge concerning the relationship
between coach-athlete, highlighting the mediating role of perceptions related to coach
behaviours.
KEYWORDS: Perception, coach-athlete relationship, social support, structural equation
modeling.
LIDERAZGO Y SATISFACCIÓN EN FÚTBOL: EVALUANDO LA CONGRUENCIA CON ANÁLISIS
DE ECUACIONES ESTRUCTURALES
Manuscrito recibido: 30/10/2015
Manuscrito aceptado: 04/06/2016
Dirección de contacto: Daniel
Duarte. Director da Escola Superior
de Ciências Sociais, Educação e
Desporto Instituto Politécnico da
Maia - IPMAIA Avenida Carlos
Oliveira Campos 4475 - 690 Maia
Portugal
Correo-e: [email protected]
RESUMEN: El propósito del presente estudio ha sido el de examinar las relaciones simultaneas
entre las preferencias y percepciones del comportamiento del entrenador y la satisfacción con
el liderazgo. En el estudio se ha aplicado un análisis de ecuaciones estructurales para testar la
hipótesis de congruencia preconizada por el Modelo Multidimensional de Liderazgo
(Chelladurai, 2007), considerando un modelo de medición con variables latentes. Han
participado 213 futbolistas del género masculino, con edades comprendidas entre los 18 e los
34 años (M = 22.03, DE = 3.45). Los resultados han demostrado que la relación de preferencia y
de percepción de tres comportamientos del entrenador, o sea, comportamiento democrático,
comportamiento autocrático y soporte social, tienen un rol importante en la determinación de
varias variables de satisfacción de los futbolistas con el liderazgo de su entrenador. En general,
los resultados del presente estudio parecen ampliar el conocimiento de la relación entrenadoratleta, destacando el rol mediador de la percepción de los comportamientos de liderazgo del
entrenador.
PALABRAS CLAVE: Percepción, relación entrenador-atleta, suporte social, análisis de ecuaciones
estructurales.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
71
Daniel Duarte, Pedro Teques e Carlos Silva
A investigação acerca da relação treinador-atleta tem assumido
que os treinadores influenciam o rendimento dos atletas, bem
como algumas variáveis psicológicas relacionadas com o seu
bem-estar pessoal (Chelladurai & Riemer, 1998). O estudo da
relação treinador-atleta tem vindo a ser a contribuição, nas
últimas décadas, do Modelo Multidimensional da Liderança
(MML; Chelladurai, 2007). De acordo com o MML (Chelladurai,
2007), a perceção dos atletas acerca do comportamento do
treinador varia em função das suas próprias características
individuais (e.g., capacidade, traços, idade) e das características
da situação (e.g., modalidade, nível desportivo). Os estudos que
pretenderam avaliar os efeitos do tipo de modalidade desportiva
sobre a perceção do comportamento do treinador, focaram
essencialmente as diferenças entre modalidades em relação à
dependência da tarefa (e.g., desportos individuais versus
desportos coletivos). Apesar dos resultados obtidos variarem
entre estudos, parece existir suporte para a ideia de que o tipo
de tarefa influencia os comportamentos dos treinadores
percebidos pelos atletas (Chelladurai, 2007). Adicionalmente, a
investigação tem demonstrado que existem características
especificas dos atletas que influenciam a própria atuação do
treinador (e.g., Vieira, Dias, Real, & Fonseca, 2014; Silva, Rosado,
Silva, & Serpa, 2014). Outros estudos consideram que as
perceções do comportamento do treinador variam em função
do género (e.g., Riemer & Toon, 2001). Contudo, a disparidade
de resultados entre estudos levaram os investigadores a
sugerirem que as diferenças entre géneros dos atletas podem
variar segundo fatores relacionados com a modalidade
desportiva, bem como com o ambiente social e cultural.
O MML tem constituído a base para o desenvolvimento de
estudos de liderança no desporto em vários países (e.g., Andrew,
2009; López, Rocha, & Castillo, 2012; Marcos, Miguel, SanchezOliva, & García-Calvo, 2013; Riemer & Toon, 2001; Teques, Silva,
& Borrego, 2014; Tobar, 2015). Tal como consta na Figura 1, a
hipótese central deste modelo sugere que a satisfação dos
atletas pode ser alcançada pela congruência de três
componentes do comportamento do treinador: o preferido, o
atual, e o requerido. Ou seja, quando o comportamento que o
atleta prefere do treinador é congruente com o comportamento
que o treinador exibe atualmente e com o comportamento que
é requerido para aquele contexto específico, o atleta tende a
sentir-se mais satisfeito e a apresentar mais rendimento. Pelo
contrário, quando o comportamento do treinador requerido
para a situação, o comportamento de liderança preferido pelos
membros, e o comportamento de liderança percebido pelos
membros não são similares, o rendimento do grupo e a
satisfação podem ser comprometidos (e.g., Borrego, Silva, &
Palmi, 2012; Chelladurai, 1984; Riemer & Chelladurai, 1995;
Schliesman, 1987; Serpa, Pataco, & Santos, 1991).
Características da
Comportamento
situação
exigido
Características do
Comportamento
Rendimento e
líder
atual
Satisfação
Características dos
Comportamento
membros
preferido
Figura 1. Modelo Multidimensional da Liderança no Desporto (adaptado de Chelladurai, 2007)
Não obstante, desde há algum tempo, Chelladurai e Riemer
(1998) referiram que a maioria dos estudos relativos à hipótese
da congruência do comportamento de liderança do MML tem
apresentado algumas dificuldades que derivam dos dados
utilizados nas suas análises. Isto é, os estudos têm utilizado uma
variável híbrida resultante da subtração dos resultados da
perceção dos comportamentos de liderança e dos
comportamentos preferidos da liderança, e posteriormente,
associam essa variável híbrida com a satisfação dos membros.
Infortunadamente, as técnicas de análise de dados que
consideram a diferença entre os resultados de duas variáveis
72
apresentam problemas relacionados com a fiabilidade (Johns,
1981), validade discriminante (Fornell & Larcker, 1981),
correlações espúrias (Anderson, Burnham, Gould, & Cherry,
2001), e restrições na variância (Liu, 2009).
De modo a evitar os enviesamentos associados ao uso da
diferença entre os resultados de duas variáveis, alguns
investigadores propuseram a utilização das técnicas de
regressão hierárquica (e.g., Chelladurai, 2007; Chelladurai &
Riemer, 1998; Riemer & Chelladurai, 1995). De facto,
considerando as duas variáveis (i.e., comportamentos
percebidos e comportamentos preferidos da liderança) em
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Liderança e satisfação no futebol: testagem da congruência com recurso a análise de equações estruturais
separado na regressão, seguida da interação entre elas, é
possível contornar os problemas associados à criação de uma
variável híbrida resultante da diferença dos resultados entre
essas duas variáveis. De modo a testar a eficácia da hipótese da
congruência dos comportamentos do treinador com esta técnica
estatística, Riemer e Toon (2001) verificaram que não existe
suporte para a hipótese da congruência dos comportamentos
do treinador, ao avaliarem a satisfação de tenistas como
resultado da interação entre os comportamentos de liderança
preferidos e percebidos dos seus treinadores. Estes dados
contrastam com o estudo de Andrew (2009) que verificou que a
congruência dos comportamentos de treino e instrução, e de
comportamento autocrático, relacionam-se com a satisfação de
jovens atletas no ténis.
Considerando a investigação anterior cujo propósito foi
examinar a hipótese da congruência dos comportamentos de
liderança do treinador (Andrew, 2009; Riemer & Chelladurai,
1995; Riemer & Toon, 2001), parece existir a necessidade de
explorar o papel das relações simultâneas entre as variáveis dos
comportamentos preferidos e percebidos da liderança do
treinador, e a satisfação no desporto através de análises de
equações estruturais (AEE). Isto porque, as análises de regressão
hierárquica clássicas que têm vindo a ser utilizadas pelos
investigadores até ao momento, tendem a atenuar as
estimativas dos parâmetros e a inflacionar os erros padrão,
aumentando a probabilidade de os investigadores rejeitarem
hipóteses que podem estar corretas. Para além disso, a AEE
permite testar o ajustamento global do modelo teórico, bem
como a significância individual dos parâmetros num quadro
metodológico único (Kline, 2011).
De acordo com Riemer (2006), apesar dos estudos que já
foram realizados para testar os princípios preconizados pelo
MML, ainda há muito trabalho por realizar. Concretamente à
hipótese da congruência, o autor refere que poucos estudos
foram realizados para examinar a sua existência, sugerindo a
execução de estudos futuros mais sofisticados e sistemáticos.
Neste âmbito, o propósito do presente estudo é alargar a
investigação nesta área, explorando as relações simultâneas
entre os comportamentos de liderança do treinador preferidos,
os comportamentos percebidos, e a satisfação com a prática
desportiva. Mais especificamente, o objetivo consiste em
compreender como é que as preferências de vários
comportamentos do treinador (treino-instrução, reforço,
suporte social, comportamento democrático, e autocrático) se
relacionam com as perceções desses mesmos comportamentos
e com a satisfação dos atletas com a prática desportiva (Figura
2). Adicionalmente, o presente estudo pretende testar a hipótese
da congruência dos comportamentos de liderança do treinador,
examinando a possibilidade de as perceções dos
comportamentos de liderança do treinador mediarem a
associação entre as preferências do comportamento e a
satisfação.
Preferência
TreinoInstrução
Perceção
TreinoInstrução
Preferência
Comp.
Democrático
Perceção
Comp.
Democrático
Preferência
Comp.
Autocrático
Perceção
Comp.
Autocrático
Preferência
Suporte
social
Perceção
Suporte
social
Preferência
Reforço
positivo
Perceção
Reforço
positivo
Satisfação
Prestação
individual
Satisfação
Prestação
equipa
Satisfação
Treino e
Instrução
Satisfação
Tratamento
pessoal
Figura 2. Modelo proposto acerca das relações simultâneas entre as preferências do comportamento do treinador, as perceções
desses comportamentos, e as variáveis da satisfação.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
73
Daniel Duarte, Pedro Teques e Carlos Silva
MÉTODO
Participantes
No presente estudo participaram 223 jogadores seniores
masculinos de futebol oriundos das divisões amadoras da
distrital do Porto com idades compreendidas entre os 18 e os 34
anos (M = 22.03, DP = 3.45). Os anos de experiência de prática da
modalidade variavam entre os 7 e os 17 anos (M = 12.45, DP =
3.89). Os participantes tinham entre 4 e 5 treinos por semana.
Procedimentos
Após a aprovação do estudo por parte do comité de ética da
instituição universitária, diretores e treinadores de 12 clubes de
futebol foram contactados para obterem permissão com vista a
reunir com os seus atletas. Depois de obter a permissão, os
atletas foram informados acerca do estudo, tornando claro que
a participação era voluntária e que as respostas seriam
confidenciais. Os atletas preencheram os questionários no início
ou no final de uma das sessões de treino.
Instrumentos
Comportamentos de liderança. Os comportamentos preferidos e
percebidos da liderança do treinador foram avaliados através da
Escala de Liderança do Treinador (ELD; Serpa, Lacoste, Antunes,
Santos, & Pataco, 1988; Serpa, 1993), versão portuguesa
traduzida e adaptada da Leadership Scale for Sports (Chelladurai
& Saleh, 1980). Cada uma das versões de preferência e perceção
da ELD são constituídas por 40 itens subdivididos por 5
dimensões do comportamento de liderança do treinador. Em
primeiro lugar, o comportamento de treino-instrução (13 itens)
avalia a ênfase do treinador na instrução técnica e tática, nos
aspetos corretivos do treino, e na informação que dá aos
jogadores para as situações especificas da modalidade.
Segundo, o comportamento de suporte social (8 itens) do
treinador caracterizado pelo interesse acerca dos atletas e do
seu bem-estar, procurando um bom ambiente de grupo através
de relações interpessoais positivas entre os atletas. Terceiro, o
comportamento de reforço positivo (5 itens) do treinador que
pretende reforçar positivamente o atleta, reconhecendo e
recompensado
os
bons
desempenhos.
Quarto,
o
comportamento democrático (9 itens) do treinador que
promove a participação ativa dos atletas nas decisões relativas
aos objetivos do grupo, aos métodos de trabalho, estratégias e
táticas da modalidade. Por último, o comportamento autocrático
(5 itens) preconizada pela independência do treinador nas
tomadas de decisão e no estabelecimento da autoridade
pessoal. Os itens da versão de preferência são precedidos da
frase “Eu prefiro que o meu treinador…”, enquanto a versão de
perceção é precedida de “O meu treinador…”. Os itens são
avaliados através de uma escala de 5 pontos (1 = Nunca, 5 =
Sempre), e tal como as variáveis, constam na Tabela 1.
Satisfação. A satisfação foi avaliada considerando 4 dimensões
do Questionário de Satisfação do Atleta (QSA; Borrego, Leitão,
Alves, Silva, & Palmi, 2010), versão portuguesa traduzida e
adaptada do Athlete Satisfaction Questionnaire (Riemer &
Chelladurai, 1998): satisfação com o treino e instrução (3 itens),
satisfação com o tratamento pessoal (5 itens), satisfação com a
prestação da equipa (3 itens) e satisfação com a prestação
individual (3 itens). A escala de resposta é de 7 pontos (1 = Nada
satisfeito, 7 = Extremamente satisfeito). As variáveis e os seus
itens são apresentados na Tabela 1.
Análise dos dados
A identificação do modelo de mediação com variáveis latentes
seguiu duas etapas (Kline, 2011) usando a versão 20 do
programa Analysis of Moment Structures (AMOS). Inicialmente,
uma análise fatorial confirmatória (AFC) foi conduzida para
validar o modelo de medida. A qualidade do ajustamento do
modelo foi considerada adequada quando os valores do CFI
(comparative-of-fit-index) e do TLI (Tucker-Lewis índex) foram
superiores a .90. Os valores do RMSEA (root mean square error of
aproximation) e do SRMR (standardized root mean square residual)
foram inferiores a .08 (Hair, Black, Babin, & Anderson, 2010). A
fiabilidade compósita foi preferida em detrimento do
usualmente utilizado coeficiente de alfa de Cronbach por
demonstrar que é menos provável subestimar a fiabilidade das
escalas (Raykov, 1997). Valores de fiabilidade compósita acima
de .70 foram considerados adequados (Hair et al., 2010). As
validades convergente e discriminante foram avaliadas para
testar a validade de constructo. A variância extraída média (VEM)
foi estimada para avaliar a validade convergente e valores acima
de .50 foram considerados para demonstrar validade
convergente (Fornell & Larcker, 1981; Hair et al., 2010). A
validade discriminante foi assumida quando a VEM de cada
constructo foi superior ao quadrado da correlação entre esse
constructo e todos os outros (Fornell & Larcker, 1981).
Posteriormente, o modelo estrutural foi especificado para
testar as hipóteses do estudo. De modo a avaliar os efeitos de
mediação, foi realizado um procedimento misto de análise,
seguindo fundamentalmente os métodos formais de Baron e
Kenny (1986), mas também utilizando os procedimentos
descritos por Lau e Cheung (2010) para avaliar os efeitos diretos
e indiretos de modelos de mediação complexos com variáveis
latentes. As análises foram executadas com base num
procedimento de reamostragem bootstrap com intervalos de
confiança (IC) de 95% para determinar a significância dos efeitos
diretos e indiretos. O efeito indireto é considerado significativo
(≤ .05) se o seu IC correspondente a 95% não incluir o zero
(Williams & MacKinnon, 2008).
RESULTADOS
Análise preliminar
Uma análise inicial aos dados revelou que as não-respostas
preenchiam 0.5% das células sem um padrão fixo. Deste modo,
as não-respostas foram tratadas usando o algoritmo de máxima
verosimilhança (Schafer & Graham, 2002). Não foram
identificadas respostas extremas, nem univariadas (z > 3.00),
nem multivariadas (distância Mahalanobis = p1 < .001, p2 < .001).
Os valores de assimetria variaram entre -1.72 e 2.98, enquanto
os valores de achatamento variaram entre -1.36 e 4.15.
Adicionalmente, o coeficiente de Mardia (78, 12) para a curtose
multivariada excedeu o valor considerado adequado para a
normalidade dos dados (Byrne, 2010). Deste modo, foi
executada a técnica de Bollen-Stine bootstrap com repetição de
2000 amostras nas análises seguintes (Nevitt & Hancock, 2001).
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
74
Liderança e satisfação no futebol: testagem da congruência com recurso a análise de equações estruturais
Tabela 1
Pesos fatoriais (B), erros estandardizados (SE), pesos fatoriais estandardizados (β), e quadrado das correlações (R2) relativos aos itens
incluídos no modelo de medida.
Variável
Itens
B
SE
β
R2
Preferência – Treino-Instrução
̶
ELD5pr
Explica aos atletas os aspetos técnicos e tácticos (…)
1.00
0.76
.58
ELD8pr
Presta atenção particular à correcção dos erros (…)
0.82
0.10
0.63
.39
ELD29pr
Dá a cada atleta informações específicas sobre (…)
1.03
0.12
0.80
.65
Preferência – Suporte social
̶
ELD7pr
Auxilia os membros do grupo a resolver (…)
1.00
0.80
.64
ELD22pr
Exprime o afeto que sente pelos atletas
0.95
0.07
0.81
.65
ELD31pr
Encoraja as relações amigáveis (…)
1.07
0.08
0.90
.81
Preferência – Reforço
̶
ELD10pr
Informa o atleta quando ele tem uma boa (…)
1.00
0.87
.75
ELD28pr
Mostra a sua satisfação quando um atleta (…)
0.89
0.11
0.81
.66
ELD37pr
Reconhece o mérito quando ele existe
0.90
0.11
0.91
.82
Preferência – Comportamento Autocrático
̶
ELD12pr
Não dá explicações sobre as suas acções
1.00
0.80
.80
ELD27pr
Recusa qualquer tipo de compromisso com (…)
0.95
0.05
0.80
.81
ELD40pr
Fala de forma a desencorajar perguntas
0.94
0.06
0.77
.76
Preferência – Comportamento Democrático
̶
ELD2pr
Pergunta aos atletas as suas opiniões (…)
1.00
0.72
.53
ELD15pr
Deixa os atletas participar na tomada de decisão
1.08
0.12
0.75
.56
ELD30pr
Pede a opinião dos atletas sobre os aspetos (…)
0.95
0.11
0.72
.52
Perceção – Treino-Instrução
̶
ELD5p
Explica aos atletas os aspetos técnicos e tácticos (…)
1.00
0.80
.64
ELD8p
Presta atenção particular à correcção dos erros (…)
1.12
0.09
0.90
.60
ELD29p
Dá a cada atleta informações específicas sobre (…)
0.91
0.08
0.68
.47
Perceção – Suporte social
̶
ELD7p
Auxilia os membros do grupo a resolver (…)
1.00
0.59
.66
ELD22p
Exprime o afeto que sente pelos atletas
1.55
0.18
0.89
.80
ELD31p
Encoraja as relações amigáveis (…)
1.32
0.15
0.81
.35
Perceção – Reforço
̶
ELD10p
Informa o atleta quando ele tem uma boa (…)
1.00
0.75
.67
ELD28p
Mostra a sua satisfação quando um atleta (…)
0.89
0.12
0.66
.72
ELD37p
Reconhece o mérito quando ele existe
0.90
0.15
0.77
.61
Perceção – Comportamento Autocrático
̶
ELD12p
Não dá explicações sobre as suas acções
1.00
0.75
.33
ELD27p
Recusa qualquer tipo de compromisso com (…)
0.95
0.12
0.79
.63
ELD40p
Fala de forma a desencorajar perguntas
0.70
0.09
0.57
.57
Perceção – Comportamento Democrático
̶
ELD2p
Pergunta aos atletas as suas opiniões (…)
1.00
0.78
.77
ELD15p
Deixa os atletas participar na tomada de decisão
0.96
0.08
0.75
.57
ELD30p
Pede a opinião dos atletas sobre os aspetos (…)
1.07
0.09
0.87
.60
Satisfação – Prestação Individual
̶
SAT1
O nível em que os meus objectivos de performance (…)
1.00
0.71
.66
SAT6
A melhoria do meu desempenho ao longo da época (…)
1.57
0.15
0.80
.64
SAT11
A melhoria que tenho tido ao nível técnico
1.34
0.13
0.81
.50
Satisfação – Prestação da equipa
̶
SAT3
A relação de vitórias e derrotas da equipa (…)
1.00
0.80
.67
SAT8
O desempenho da equipa ao longo desta época
1.17
0.07
0.93
.87
SAT9
O nível dos objetivos já atingidos pela equipa (…)
1.20
0.08
0.81
.64
Satisfação – Treino e Instrução
̶
SAT4
O treino que recebo do treinador ao longo da época
1.00
0.78
.80
SAT7
A instrução que tenho recebido do treinador (…)
0.98
0.07
0.86
.74
SAT10
A formação que recebo do meu treinador (…)
1.05
0.06
0.89
.61
Satisfação – Tratamento Pessoal
̶
SAT2
O reconhecimento que recebo do meu treinador
1.00
0.83
.64
SAT5
A amizade que o treinador tem para comigo
0.92
0.07
0.77
.59
SAT12
O nível de reconhecimento que o treinador (…)
0.98
0.07
0.80
.69
SAT13
A lealdade do treinador ao longo da época
0.82
0.05
0.79
.63
SAT14
A forma como o treinador me apoia
1.08
0.06
0.90
.82
Nota. 25 itens das versões Preferência e Perceção da ELD (1, 3, 4, 6, 8, 9, 11, 13, 14, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 23, 24, 25, 26, 29, 32, 33, 34, 35, 36, 38, e 39)
foram eliminados porque não cumpriram o valor limite de .50 para os pesos fatoriais estandardizados.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
75
Daniel Duarte, Pedro Teques e Carlos Silva
Modelo de medida
Os resultados da análise fatorial confirmatória (AFC) ao modelo
de medida indicaram um ajustamento inaceitável aos dados
[χ2(2406) = 5959.24, B-S p < .001, CFI = .696, TLI = .665, RMSEA =
.104 (IC = .102, .107), SRMR = .089]. No entanto, 25 itens das
versões de preferência ou perceção da ELD não conseguiram
exceder o ponto de corte de .50 (Hair et al., 2010). Por
conseguinte, por uma questão de equidade fatorial entre as
duas versões optou-se por eliminar os respetivos itens em
ambas as versões. A estrutura fatorial final relacionada,
principalmente, com a Escala de Liderança no Desporto são
consistentes com os estudos de revisão que revelaram
problemas relativamente às qualidades psicométricas do
instrumento de medida (Chelladurai, 2007; Chelladurai &
Riemer, 1998). Deste modo, o modelo de medida foi reanalisado
após a eliminação destes 25 itens, revelando um ajustamento
aceitável aos dados [χ2(811) = 1196.17, B-S p < .001, CFI = .927,
TLI = .915, RMSEA = .047 (IC = .042, .053), SRMR = .044]. Os valores
do CFI e TLI foram mais elevados do que o valor mínimo
recomendado de .90, e os valores do RMSEA e do SRMR
revelaram um bom ajustamento aos dados (< .08). (Hair et al.,
2010). Após estes procedimentos, todos os itens demonstraram
pesos fatoriais aceitáveis entre .57 (perceção comportamento
autocrático) e 91 (preferência reforço positivo), evidenciando
que cada item capta adequadamente o respetivo fator.
A estatística descritiva das medidas e as suas correlações estão
reportadas na Tabela 2. Numa análise às médias verifica-se que
os atletas preferem (M = 4.84, DP = .79) e percecionam (M = 4.12,
DP = .66) mais comportamentos de treino-instrução. Os valores
da fiabilidade compósita foram superiores ao limite
recomendado de .70 (Hair et al., 2010), variando entre .72
(preferência comportamento autocrático) e .91 (satisfação
tratamento pessoal), indicando que os constructos apresentam
consistência interna. Os valores da VEM foram iguais ou
superiores a .50, revelando validade convergente. A validade
discriminante foi evidenciada em todas as medidas, visto que o
quadrado das correlações entre os constructos posicionou-se
abaixo dos valores da VEM (Fornell & Larcker, 1981). Em geral, o
modelo de medida demonstrou um ajustamento adequado aos
dados, e seguidamente, o modelo estrutural foi identificado.
Tabela 2
Médias, desvios-padrão, fiabilidade, quadrado das correlações, validade convergente e discriminante das variáveis em estudo
TIa
TIb
CDa
CDb
CAa
CAb
SSa
SSb
RPa
RPb
PI
PE
T&I
TP
TIa
1.00
TIb
.09
1.00
CDa
.12*
.03
1.00
b
CD
.02
.10*
.28**
1.00
a
CA
-.24*
-.09
-.15*
-.12*
1.00
b
CA
-.05
-.15*
-.04
.53**
.39**
1.00
a
SS
.13*
-.03
.12*
.08
-.18*
-.06
1.00
b
SS
.09
-.24**
.05
.36*
-.14*
.12*
.42**
1.00
a
RP
.21**
.04
.32**
.06
-.30**
-.09
.64**
.20**
1.00
b
RP
.08
.24**
.04
-.03
-.05
-.32**
.09
.32**
.13*
1.00
PI
.36**
.42**
.01
.12
-.11*
-.34**
.42**
.22**
.05
.34**
1.00
PE
.03
.03
.04
.02
-.43**
-.26**
.18*
.39**
.08
.51**
.52**
1.00
T&I
.32**
.24**
-.23**
.06
-.03
-.07
.13*
19*
.20**
.08
.34**
.65**
1.00
TP
.26**
.13*
.28**
.41**
-.15*
-.37**
.33**
.29**
.01
.45**
.46**
.54**
.45**
1.00
VEM
.55
.64
.54
.65
.79
.51
.70
.61
.74
.53
.60
.72
.71
.68
M
4.84
4.12
3.87
3.23
2.06
2.97
3.76
3.23
4.24
3.86
4.89
5.01
4.67
4.98
DP
.79
.66
.56
.78
.52
.89
.65
.76
.48
.78
.91
.94
1.02
1.23
FC
.78
.83
.78
.84
.72
.77
.82
.87
.89
.77
.82
.89
.88
.91
Nota. TI = treino-instrução; CD = comportamento democrático; CA = comportamento autocrático; SS = suporte social; RP = reforço positivo; PI = prestação
individual; PE = prestação equipa; T&I = satisfação com treino e instrução; TP = tratamento pessoal; VEM = variância extraída média; FC = fiabilidade
compósita; * p < .05, ** p < .01.
a = versão preferência; b = versão perceção.
Modelo estrutural
Na execução do modelo estrutural, partimos da hipótese que as
perceções dos comportamentos de liderança do treinador
medeiam a relação entre as preferências dos comportamentos
de liderança e a satisfação dos atletas. Seguindo os passos de
Baron e Kenny (1986), o primeiro critério para estabelecer a
mediação foi assumir a relação direta entre as variáveis
independentes (preferências do comportamento do treinador) e
a variável dependente (satisfação). Segundo, o modelo proposto
foi testado, onde são identificados os efeitos entre as
preferências do comportamento do treinador sobre as
perceções desses mesmos comportamentos que, por sua vez,
foram associadas à satisfação. Finalmente, os efeitos da
mediação foram assumidos quando a significância estatística da
relação entre as variáveis independentes e dependente reduz
76
significativamente (mediação parcial) ou é anulada (mediação
total).
Teste aos efeitos diretos entre as preferências do
comportamento do treinador e a satisfação com a prática
desportiva. Tal como preconizam Lau e Cheung (2010), o
primeiro passo para testar as relações de mediação inclui o teste
ao modelo estrutural somente com os efeitos diretos. Ou seja,
no que se refere concretamente ao presente estudo, importa
testar as relações entre as preferências do comportamento do
treinador e a satisfação. Portanto, este modelo não inclui ainda
as variáveis mediadoras. O modelo com efeitos diretos revelou
um ajustamento satisfatório do modelo [χ2(123) = 558.69, B-S p
< .001, CFI = .943, TLI = .932, RMSEA = .055 (IC = .047, .063), SRMR
= .051]. Os coeficientes diretos estandardizados são
apresentados na Tabela 3. As relações entre as preferências de
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Liderança e satisfação no futebol: testagem da congruência com recurso a análise de equações estruturais
treino-instrução, a satisfação com a prestação individual (β = .19;
IC = .02, .24) e a satisfação com o treino e instrução (β = .23; IC =
.05, .36) foram significativas. As preferências de comportamento
democrático relacionam-se negativamente com a satisfação com
o treino e instrução (β = -.22; IC = -.29, -.03), e positivamente com
a satisfação com o tratamento pessoal (β = .20; IC = .05, .35). As
preferências do comportamento autocrático relacionam-se
negativamente com a satisfação com a prestação da equipa (β =
.26; IC = .07, .38). As preferências de suporte social relacionamse com a satisfação com o tratamento pessoal (β = .27; IC = .08,
.42). Por último, as preferências do comportamento de reforço
apresentaram relações positivas com a satisfação com a
prestação individual (β = .21; IC = .06, .37) e com a prestação da
equipa (β = .19; IC = .04, .33).
Teste aos efeitos de mediação das perceções dos
comportamentos de liderança do treinador. O segundo critério
visa especificar o modelo estrutural proposto. As perceções dos
comportamentos de liderança do treinador (i.e., perceção de
treino-instrução, comportamento democrático, comportamento
autocrático, suporte social e reforço positivo) foram incluídas no
modelo como variáveis de mediação na relação entre as
preferências do comportamento do treinador (i.e., preferências
de treino-instrução, suporte social, e reforço) e a satisfação com
a prática desportiva (i.e., satisfação com a prestação individual,
prestação da equipa, treino e instrução, e tratamento pessoal)
tal como apresentado no modelo proposto (Figura 1). O modelo
de mediação revelou um ajustamento aceitável [χ2(861) =
1326.47, B-S p < .001, CFI = .912, TLI = .903, RMSEA = .050 (IC =
.045, .056), SRMR = .06]. Foram identificadas relações não
significativas entre a preferência e a perceção de
comportamentos de treino-instrução (p = .78), bem como entre
a preferência e perceção de comportamentos de reforço positivo
(p = .56). Deste modo, a perceção dos comportamentos de
treino-instrução revelou estar associada à satisfação com a
prestação individual (β = .18; IC = .12, .43), e com a qualidade do
treino e instrução (β = .16; IC = .09, .27). A perceção de
comportamentos de reforço positivo demonstrou associações
com a satisfação com a prestação individual (β = .38; IC = .18, .52),
e com a prestação de equipa (β = .43; IC = .19, .58) (Figura 3).
Apesar de não se cumprir um dos critérios fundamentais para se
assumir mediação, visto que a relação entre a variável
independente (preferência) e o mediador (perceção) não é
significativa, manteve-se estas variáveis no modelo estrutural
devido aos efeitos indiretos apresentados sobre as variáveis da
satisfação. Ou seja, poderão existir efeitos de mediação sem que
haja uma relação significativa entre as variáveis independentes
e as mediadoras (Williams & MacKinnon, 2008).
Tal como é apresentado na Figura 3, a preferência e a perceção
do comportamento democrático do treinador estão associadas
(β = .42; IC = .31, .61), relacionando-se com a satisfação com o
tratamento pessoal (β = .39; IC = .26, .48). Os resultados
demonstraram também uma associação entre a preferência e a
perceção do comportamento autocrático (β = .43; IC = .25, .51)
que, por sua vez, se relaciona negativamente com a satisfação
com a prestação individual (β = -.22; IC = -.29, -.13), prestação da
equipa (β = -.19; IC = -.25, -.08) e com o tratamento pessoal (β = .15; IC = -26, -.05). Ainda, a preferência e a perceção do suporte
social estão relacionadas (β = .42; IC = .28, .56), associando-se à
satisfação com a prestação da equipa (β = .50; IC = .42, .61) e com
o tratamento pessoal (β = .47; IC = .33, .57).
Os testes bootstrap aos efeitos indiretos confirmaram que as
perceções dos comportamentos de liderança do treinador (i.e.,
perceção de treino-instrução, comportamento democrático,
comportamento autocrático, suporte social e reforço positivo)
medeiam a relação entre as preferências do comportamento do
treinador (i.e., preferência de treino-instrução, comportamento
democrático, comportamento autocrático, suporte social e
reforço positivo) e a satisfação com a prática desportiva (i.e.,
satisfação com a prestação individual, prestação da equipa,
treino e instrução, e tratamento pessoal).
Considerando os efeitos (ver Tabela 3), a preferência do
comportamento de treino-instrução apresenta efeitos indiretos
com a satisfação com a qualidade do treino e instrução (β = .28;
IC = .17, .51) e com a prestação individual (β = .39; IC = .27, .68).
A preferência do comportamento de reforço positivo demonstra
efeitos indiretos com a satisfação com a prestação da equipa (β
= .48; IC = .29, .67) e com a prestação individual (β = .38; IC = .29,
.51). Ainda, a preferência do comportamento democrático
associa-se negativamente com a satisfação com o treinoinstrução e positivamente com a satisfação com o tratamento
pessoal por via dos efeitos de mediação da perceção desse
mesmo comportamento (β = .18; IC = .09, .18). A preferência do
comportamento autocrático associa-se negativamente com a
satisfação com a prestação da equipa por via do efeito de
mediação da perceção do comportamento autocrático do
treinador (β = -.15; IC = -.23, -.05). Por último, a preferência do
comportamento de suporte social associa-se significativamente
com a satisfação com o tratamento pessoal através da perceção
desse comportamento (β = .23; IC = .07, .29). De acordo com
Baron e Kenny (1986), os efeitos indiretos apresentados revelam
mediação parcial e total, visto que com a inclusão das variáveis
mediadoras, os efeitos diretos entre as preferências do
comportamento do treinador e a satisfação deixaram de ser
significativas (mediação total) ou reduziram de intensidade, mas
mantiveram-se significativas (mediação parcial). A Tabela 3
apresenta os efeitos diretos e indiretos do modelo estrutural
revisto.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
77
Daniel Duarte, Pedro Teques e Carlos Silva
Perceção TreinoInstrução
Preferência
Treino-Instrução
Perceção Comp.
Democrático
.18**
.19**
.42**
Satisfação Prestação
individual
.23**
.16**
Preferência Comp.
Democrático
Preferência Comp.
Autocrático
.39**
Satisfação
Prestação equipa
.21**
.43**
.19**
Preferência
Suporte social
.38**
Satisfação Treino e
instrução
.50**
.43**
.42**
Satisfação
Tratamento pessoal
Preferência
Reforço positivo
.47**
-.22** -.19* -.15*
Perceção Reforço
positivo
Perceção Suporte
social
Perceção Comp.
Autocrático
Figura
3. Modelo revisto das relações simultâneas entre as preferências do comportamento do treinador, as perceções desses
Figura 3. Modelo revisto das relações simultâneas entre as preferências do comportamento do treinador, as perceções desses mesmos comportamentos, e as
mesmos
comportamentos,
as variáveis
na
prática
desportiva.
Nota. *p (p
< <.05,
**p
.01. Todas
as variâncias
variáveis
da satisfação na práticaedesportiva.
Nota. da
*p <satisfação
.05, **p < .01.
Todas
as variâncias
foram significativas
.001).
Por<questões
de simplicidade
visual, foram
significativas
(p <
.001). Por(pquestões
de simplicidade
as relações não
significativas
> .05) não foram
apresentadas. visual, as relações não significativas (p > .05) não foram apresentadas
Tabela 3
Efeitos diretos e indiretos estandardizados do modelo estrutural.
Efeitos indiretos
Variável dependente
Efeitos diretos
TI
CD
CA
SS
RP
Satisfação
̶
̶
̶
̶
Prestação individual
.19**a
.39**
̶
̶
̶
̶
Prestação equipa
.07
.08
̶
̶
̶
̶
Treino e instrução
.23**b
.07
̶
̶
̶
̶
Tratamento pessoal
.03
.28**
̶
̶
̶
̶
Comp. democrático
Prestação individual
.07
.02
̶
̶
̶
̶
Prestação equipa
.06
.03
̶
̶
̶
̶
Treino e instrução
-.23**b
-.13*
̶
̶
̶
̶
Tratamento pessoal
.20**b
.06
̶
̶
̶
̶
Comp. autocrático
Prestação individual
-.26**b
-.03
̶
̶
̶
̶
Prestação equipa
-.02
-.15*
̶
̶
̶
̶
Treino e instrução
-.06
-.02
̶
̶
̶
̶
Tratamento pessoal
-.02
-.02
̶
̶
̶
̶
Suporte social
Prestação individual
.04
.03
̶
̶
̶
̶
Prestação equipa
.05
.02
̶
̶
̶
̶
Treino e instrução
.05
.01
̶
̶
̶
̶
Tratamento pessoal
.27**a
.23**
̶
̶
̶
̶
Reforço positivo
Prestação individual
.21**b
.38**
b
̶
̶
̶
̶
Prestação equipa
.19**
.48**
̶
̶
̶
̶
Treino e instrução
.09
.02
̶
̶
̶
̶
Tratamento pessoal
.10
.03
Nota. *p < .05, **p < .01. aCom a inclusão do mediador, o efeito direto deixou de ser significativo (mediação total). bCom a inclusão do mediador, o efeito
direto baixou, mas manteve-se significativo (mediação parcial). TI = treino-instrução; CD = comportamento democrático; CA = comportamento
autocrático; SS = suporte social; RP = reforço positivo.
Variável independente
Preferências
Treino-instrução
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Liderança e satisfação no futebol: testagem da congruência com recurso a análise de equações estruturais
DISCUSSÃO
Baseados no Modelo Multidimensional da Liderança (MML;
Chelladurai, 2007), o propósito do presente trabalho foi testar as
relações simultâneas entre as preferências do comportamento
do treinador, as perceções desses mesmos comportamentos e
as variáveis da satisfação na prática desportiva, procurando
examinar a hipótese da congruência entre os comportamentos
preferidos e percebidos sobre a satisfação através de modelos
de equações estruturais. De um modo geral, os resultados
indicam que a relação de preferência e de perceção de três
comportamentos do treinador, ou seja, comportamento
democrático, comportamento autocrático e suporte social, tem
um papel importante na determinação da satisfação dos atletas
do presente estudo. Especificamente, a preferência e a perceção
do comportamento democrático do treinador estão associadas,
relacionando-se com a satisfação com o tratamento pessoal.
Adicionalmente, os resultados demonstraram a relação entre a
preferência e a perceção do comportamento autocrático que,
por sua vez, se relaciona negativamente com a satisfação com a
prestação individual, a prestação da equipa e com o tratamento
pessoal. Por último, a preferência e a perceção do suporte social
estão relacionadas, ligando-se de seguida à satisfação com a
prestação da equipa e com o tratamento pessoal.
Tal como está previsto pelo MML, quanto maior é a
congruência entre a preferência e a perceção dos
comportamentos atuais do líder, maior será a satisfação dos
atletas (Chelladurai, 2007). Neste sentido, considerando em
conjunto os resultados do presente estudo, se o treinador
providenciar
o
nível
desejado
de
comportamentos
democráticos, tendem a influenciar a satisfação dos atletas com
o tratamento pessoal, ou seja, a perceção do atleta
relativamente ao reconhecimento que tem do seu treinador e a
qualidade da relação interpessoal entre treinador e o atleta.
Ainda, a relação entre os comportamentos preferidos e
percebidos de suporte social tendem a determinar a satisfação
dos atletas com a prestação da equipa e com o relacionamento
interpessoal mantido com o seu treinador. Estes resultados vêm
dar suporte à investigação que evidenciou a congruência entre
os comportamentos preferidos e atuais de suporte social e
democráticos na promoção da satisfação dos atletas (Antunes,
Serpa, & Carita, 1998; Schliesman, 1987).
No presente estudo, verificou-se ainda que os
comportamentos
autocráticos
podem
influenciar
negativamente o atleta na sua satisfação com: (a) o seu próprio
rendimento desportivo; (b) e com o rendimento desportivo da
sua equipa, a nível do alcance dos objetivos de rendimento
pessoais e da equipa e da melhoria do desempenho de ambos;
e (c) com a qualidade da relação interpessoal com o treinador.
Estes resultados parecem reforçar a investigação na área. Por
exemplo, Andrew (2009) verificou, através de análise de
regressão hierárquica, que a congruência entre níveis reduzidos
de comportamentos autocráticos preferidos e percebidos
incrementava significativamente todas as variáveis da satisfação
dos atletas (i.e., prestação individual, prestação equipa, treino e
instrução, e tratamento pessoal). No entanto, importa referir
que Andrew (2009) não reportou se a relações entre os
comportamentos autocráticos preferidos e percebidos e as
variáveis da satisfação são positivas ou negativas.
Adicionalmente, os resultados do presente estudo
relacionados com as preferências e perceções de
comportamentos democráticos e autocráticos parecem
contribuir para o esclarecimento de um dos paradoxos da
investigação acerca da liderança, i.e., existirem estudos que
evidenciam que a satisfação dos membros das equipas está
relacionada com os comportamentos democráticos do líder, e
outros estudos que referem que a satisfação dos membros se
relaciona com comportamentos autocráticos do líder (cf.,
Schliesman, 1987; Terry, 1984). Este paradoxo poderá encontrar
esclarecimento na relação entre as preferências e perceções dos
comportamentos do líder e o tipo de satisfação. Ou seja, os
resultados deste estudo evidenciam que a perceção de
comportamentos democráticos está apenas relacionada com a
satisfação com o tratamento pessoal, enquanto que as
preferências e perceções do comportamento autocrático
relacionam-se também com outras variáveis da satisfação, tais
como a satisfação com a performance individual e coletiva. Para
além dos tipos de satisfação, poderão estar envolvidas variáveis
situacionais, como, por exemplo, o tamanho do grupo, o género
do líder e dos membros da equipa, ou a intensidade dos
comportamentos do líder (Foels, Driskell, Mullen, & Salas, 2000).
Comparar os resultados do presente estudo com investigaões
anteriores parece ser um desafio, dado que a maioria dos
estudos incorpora uma variável híbrida relativa às diferenças
dos resultados na análise à congruência dos comportamentos
preferidos e percebidos da liderança do treinador (Chelladurai &
Riemer, 1998). Os estudos encontrados que utilizaram a
regressão hierárquica para testar a hipótese da congruência do
MML (Andrew, 2009; Riemer & Toon, 2001) e que,
eventualmente, estariam mais aproximados à técnica estatística
utilizada no presente estudo, apresentaram resultados
contraditórios. Riemer e Toon (2001) exploraram cinco
dimensões do comportamento do treinador (treino-instrução,
comportamento democrático, comportamento autocrático,
suporte social, e reforço positivo) e os seus resultados não
suportaram a hipótese da congruência dos comportamentos do
treinador no ténis. Os resultados de Rimer e Toon (2001) foram
diferentes dos resultados de Andrew (2009) que avaliou seis
dimensões do comportamento do treinador (treino-instrução,
comportamento democrático, comportamento autocrático,
suporte social, reforço positivo, e consideração situacional) no
ténis, e evidenciou que a congruência dos comportamentos
preferidos e percebidos do comportamento autocrático têm
impacto em todas as variáveis da satisfação dos atletas. A
inconsistência do padrão de congruência das preferências e
perceções dos comportamentos de liderança e a satisfação
entre o presente estudo, Riemer e Toon (2001), e Andrew (2009)
poderá estar relacionada com aspetos metodológicos. Primeiro,
Riemer e Toon (2001) utilizaram a versão original da Escala de
Liderança no Desporto (Chelladurai & Saleh, 1980), enquanto
que Andrew (2009) executou o seu estudo considerando uma
escala revista da ELD (Zhang, Jensen, & Mann, 1997) com seis
dimensões. O presente estudo utilizou a ELD, mas, por questões
de validade de constructo, foram eliminados 25 itens do
instrumento original. Segundo, os resultados poderão ser
inconsistentes devido a diferenças culturais. Riemer e Toon
(2001) desenvolveram o estudo no Canadá, e Andrew (2009) nos
Estados Unidos da América. Terceiro, a recolha dos dados foi
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
79
Daniel Duarte, Pedro Teques e Carlos Silva
diferente estre estudos, podendo influenciar as respostas
(Dillman, 2000). Neste âmbito, Riemer e Toon (2001) recolheram
os dados 48h antes das competições individualmente com os
atletas, Andrew (2009) enviou um formulário online, e o presente
estudo recolheu os dados antes ou depois das sessões de treino.
Por último, tal como consta no MML, as características dos
membros podem influenciar as preferências e perceções dos
comportamentos de liderança. Deste modo, os participantes dos
três estudos apresentam níveis de competência desportiva
diferentes. Riemer e Toon (2001) avaliaram a congruência das
preferências e perceções de comportamentos de liderança dos
melhores tenistas da primeira divisão da NCAA (Associação
Atlética de Escolas Nacionais), Andrew (2009) avaliou tenistas de
todas as divisões da NCAA, e o presente estudo foi desenvolvido
com futebolistas amadores.
Apesar das diferenças entre estudos, os resultados do
presente estudo poderão contribuir para a discussão de um
tópico antigo da liderança no desporto em vários domínios.
Primeiro, a utilização das análises das equações estruturais
permite testar o ajustamento global do modelo teórico, bem
como a significância individual dos parâmetros num quadro
metodológico único (Kline, 2011). Neste âmbito, permitiu ainda
analisar a validade de constructo, convergente e discriminante
das dimensões da liderança do treinador, bem como a sua
fiabilidade. A análise da validade e fiabilidade sobre a Escala de
Liderança no Desporto (Chelladurai & Saleh, 1980) já é antiga,
sendo que parece não existir estabilidade de valores destes
determinantes psicométricos nos estudos que utilizaram a
escala (cf., Andrew, 2009; Riemer & Chelladurai, 1995; Riemer &
Toon, 2001). No presente estudo, o modelo de medida revisto
permitiu analisar os resultados através de dimensões que
demonstraram validade e fiabilidade. Os resultados do presente
estudo evidenciaram que as perceções dos comportamentos do
treinador funcionam como mediadores da relação entre as
preferências dos comportamentos e a satisfação dos atletas. De
facto, se atendermos ao MML (Chelladurai, 2007) verificamos
que as variáveis relativas às preferências dos comportamentos
do treinador, as perceções desses comportamentos e a
satisfação-rendimento preconizam um modelo de mediação.
Por conseguinte, os resultados do presente estudo advindos das
relações simultâneas do modelo estrutural podem alargar o
conhecimento acerca da hipótese da congruência dos
comportamentos do treinador, reconhecendo que os efeitos de
mediação da perceção dos comportamentos do treinador na
relação entre comportamentos preferidos e as variáveis da
satisfação dos atletas, se apresentam como uma solução válida
para avaliar a congruência entre comportamentos preferidos e
percebidos. Por último, os estudos mais proeminentes na área
que visaram testar a hipótese da congruência dos
comportamentos preferidos e percebidos do treinador (Andrew,
2009; Riemer & Toon, 2001) aplicaram os instrumentos a atletas
das principais divisões do ténis nos Estados Unidos. Dado que as
características dos membros é um antecedente dos
comportamentos preferidos e percebidos do treinador, os
resultados do presente estudo são oriundos de futebolistas não
profissionais, oferecendo uma nova perspetiva acerca dos
comportamentos de liderança no desporto.
80
Limitações e investigação futura
Em primeiro lugar, para Chelladurai e Riemer (1998) existem
variáveis de que influenciam a relação treinador-atleta, tais
como a performance do atleta, a personalidade e a experiência
do treinador, ou características dos atletas (e.g., género, idade).
A investigação futura deverá analisar os efeitos de mediação da
perceção dos comportamentos dos treinadores sobre a relação
entre os comportamentos preferidos e as variáveis da satisfação
considerando o controlo deste tipo de variáveis no modelo
estrutural. Segundo, a modalidade desportiva influencia as
perceções do comportamento do treinador (e.g., Chelladurai,
2007). O presente estudo incluiu futebolistas seniores
amadores. Neste sentido, a investigação futura deverá averiguar
a invariância estrutural do modelo entre as várias modalidades
e níveis de performance, tentando perceber eventuais
diferenças nas suas relações. Terceiro, as perceções dos
comportamentos de liderança podem ser influenciadas por
características situacionais, tais como o tamanho do grupo, a
posição tática em campo, ou o estatuto titular/suplente (e.g.,
Riemer & Chelladurai, 1995; Westre & Weiss, 1991). Os próximos
estudos deverão considerar estas e outras variáveis situacionais
não vislumbradas na literatura que poderão influenciar as
preferências e perceções dos comportamentos do líder, como,
por exemplo, o resultado da competição anterior ou o padrão de
resultados desportivos alcançados pela equipa no período da
recolha dos dados. Finalmente, importa referir que as relações
evidenciadas no presente estudo são de natureza correlacional,
impossibilitando a análise à causalidade dos efeitos. Assim, os
futuros estudos deverão analisar estas relações considerando
uma perspectiva temporal, por exemplo, com o propósito de
perceber os efeitos das preferências e das perceções do
comportamento do treinador sobre a satisfação ao longo de
uma época desportiva.
CONCLUSÃO GERAL
Em síntese, os resultados do presente estudo evidenciam a
importância
da
congruência
dos
comportamentos
democráticos, autocráticos e de suporte social na determinação
da satisfação dos atletas. Desde a perspetiva do treinador, estes
resultados sugerem um conjunto de implicações práticas.
Primeiro, os comportamentos do treinador influenciam vários
tipos de satisfação dos atletas. Estes resultados podem
encorajar os treinadores a apresentarem comportamentos
democráticos, tais como a partilha das decisões para a
instituição de regras do grupo, ou escutar a opinião dos atletas
acerca dos métodos de trabalho, para influenciar a satisfação
dos atletas com o relacionamento interpessoal. A apresentação
de comportamentos de suporte social, como promover as
relações interpessoais entre os jogadores, ou preocupar-se com
o bem-estar pessoal dos atletas, podem aumentar a satisfação
dos atletas com o rendimento desportivo da equipa e com a
relação com o próprio treinador. Ainda, parece que devem ser
evitados comportamentos autocráticos, como, por exemplo,
comportamentos que pretendem vincar a autoridade pessoal
(e.g., falar de forma a desencorajar perguntas) ou não dar
qualquer tipo de explicação para as decisões que toma. Estes
comportamentos
autocráticos
parecem
influenciar
negativamente várias variáveis da satisfação dos atletas (e.g.,
satisfação com o rendimento desportivo individual e coletivo, e
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Liderança e satisfação no futebol: testagem da congruência com recurso a análise de equações estruturais
também, com o relacionamento com o próprio treinador. No
entanto, deve ser reconhecido que estas relações podem
divergir, dependendo da modalidade desportiva, do tamanho do
grupo, ou do género dos atletas.
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 83-90
ISSN 1886-8576
EFEITOS DA INSTRUÇÃO VERBAL E DA INTERVENÇÃO POR VÍDEO NA LARGADA EM
REGATAS À VELA
João Santos1, Gonçalo Dias1 e Duarte Araújo2
Universidade de Coimbra1, Portugal y Universidade de Lisboa2, Portugal
RESUMO: Este estudo teve como objectivo investigar como é que o desempenho de jovens
velejadores emergia na largada em regatas à vela de acordo com diferentes tipos de
intervenção, nomeadamente: a instrução verbal fornecida pelo experimentador e o
visionamento de vídeo com os aspectos fundamentais da largada. A amostra contemplou 12
velejadores do sexo masculino, classe Optimist (12.00 ± 1.41 anos), com 3 a 5 anos de experiência
de prática na modalidade, integrados no ranking regional e nacional. Os participantes foram
distribuídos por três grupos com 4 elementos cada: Grupo I (Vídeo); Grupo II (Intervenção
Verbal) e Grupo III (Controlo). O grupo de intervenção por vídeo mostra uma tendência de
melhor desempenho nas seis largadas, obtendo uma frequência relativa de verbalizações com
71.8%. Relativamente à auto-percepção dos velejadores, constata-se que o grupo de
intervenção por vídeo foi o que obteve a melhor percepção, alcançando 87.5% das verbalizações
correspondentes à posição relatada. Conclui-se que o tipo de instrução fornecida aos
velejadores antes da realização da largada pode ter influenciado o seu desempenho,
principalmente quando o experimentador recorreu à intervenção indirecta (vídeo).
Presumivelmente, este tipo de intervenção direccionou a atenção do velejador para os
principais aspectos técnicos da largada e localização dos adversários, facilitando o seu processo
de tomada de decisão.
PALAVRAS CHAVE: Largada em regatas à vela, tipo de intervenção, desempenho.
EFFECTS OF VERBAL INSTRUCTION AND VIDEO INTERVENTION ON START IN SAILING
REGATTAS
ABSTRACT: This study aimed at investigating how the performance of young sailors emerges at
the start in sailing regattas according to different types of intervention, namely: the verbal
instruction provided by the investigator and uses the viewing of the video of the main aspects
of the start to improve its performance. The sample consisted of 12 male sailors, Optimist class
(12.00 ± 1.41), with 3-5 years of experience, in the regional and national ranking. The participants
were divided into three experimental groups with 4 elements each: Group I (Indirect Intervention
– Video) and Group II (Verbal Intervention) and Group III (Control Group). The video intervention
group shows a better performance trend in the six starts, getting a relative frequency of
verbalization with 71.8%. With regard to self-perception of the sailors, it appears that the video
intervention group was the one that had the best perception, reaching 87.5% of utterances
corresponding to the reported position. We concluded that the type of instruction provided to
sailors prior to the start may have influenced their performance, especially the use of an indirect
intervention (video). Probably, this type of intervention has directed sailors’ attention to the main
technical aspects of the regatta start, facilitating the decision-making process.
KEYWORDS: Starting in sailing regattas, type of intervention, performance.
EFECTOS DE LA INSTRUCCIÓN VERBAL Y VISUALIZACIÓN DE VÍDEO EN LA SALIDA DE LAS
REGATAS DE VELA
Manuscrito recibido: 02/11/2015
Manuscrito aceptado: 23/06/2016
Dirección de contacto: João Santos.
Faculdade de Ciências do Desporto
e Educação Física – Universidade de
Coimbra (FCDEF.UC), Estádio
Universitário de Coimbra, Pavilhão
3 / 3040-156, Coimbra, Portugal.
Email: [email protected]
RESUMEN: El presente trabajo tuvo como objetivo investigar cómo surgió el desempeño de los
marineros jóvenes en la salida de las regatas de vela de acuerdo a los diferentes tipos de
intervención, a saber: una instrucción verbal proporcionada por el experimentador y
visualización de vídeo con los aspectos fundamentales de la salida. La muestra incluyó a 12
marineros de sexo masculino, de clase Optimist (12.00 ± 1.41 anos), 3-5 años de experiencia
práctica en el deporte, integrado en el ranking regional y nacional. Los participantes se
dividieron en tres grupos con cuatro elementos cada uno: Grupo I (Video); Grupo II (Intervención
verbal) y Grupo III (control). El vídeo para el grupo de intervención muestra una mejor tendencia
de desempeño en las seis aperturas, para conseguir una frecuencia relativa de verbalización,
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
83
João Santos, Gonçalo Dias e Duarte Araújo
con 71.8%. Con respecto a la autopercepción de los marineros, se observa que el grupo de
intervención de vídeo fue el que tuvo la mejor percepción, alcanzando el 87.5% de los
enunciados correspondientes a la posición notificada. Llegamos a la conclusión de que el tipo
de intervención que se imparte a los marineros puede haber influido en su desempeño,
especialmente cuando el experimentador recurrió a la intervención indirecta (vídeo).
Presumiblemente, este tipo de intervención ha dirigido la atención del navegante de los
principales aspectos técnicos de la liberación y la ubicación de los oponentes, facilitando su
proceso de toma de decisiones.
PALABRAS CLAVE: Vela deportiva, tipo de intervención, rendimiento.
A Vela é um desporto onde a eficácia das acções técnicas,
tácticas e estratégicas dependem das condições ambientais e do
comportamento dos adversários (Araújo, 2006; Dahon, 1997;
Saltonstall, 1983, 1996). Esta constatação é particularmente
evidente na largada, onde o atleta tem que percepcionar a
intensidade e a direcção do vento para ser capaz de decidir por
uma zona onde largar (Araújo, Davids, & Serpa, 2005; Araújo et
al., 2015; Santos, Dias, Couceiro, Mendes, & Santos, 2016).
O velejador age para melhor percepcionar as informações
disponíveis no ambiente (Rocha, Araújo, & Fernandes, 2005).
Contudo, existe também informação não disponível no
ambiente (e.g., armazenada na memória) que influencia o
sucesso na largada em regatas à Vela (Araújo & Serpa, 1999;
Araújo et al., 2005; Pluijms, Cañal-Bruland, Kats, & Savelsbergh,
2013). Conhecer estes processos é importante pois, o modo
como o treinador pode influenciar o velejador a usar a
informação disponível, e que lhe permita ser bem sucedido, é
um aspecto central, embora pouco estudado, no treino das
largadas em Vela. Nesta óptica, parece ser muito importante
investigar a intervenção do treinador na acção do velejador, por
exemplo, através do fornecimento de instruções verbais
ministradas antes da realização da tarefa, assim como, perante
uma intervenção, que contemple o visionamento de vídeos
pedagógicos, onde se abarque os principais aspectos técnicos da
largada (Santos et al., 2013).
A literatura mostra que a instrução verbal possibilita ao atleta
uma visão global dos aspectos técnicos que podem ser usados
na largada em regatas à Vela (Lourenço dos Santos et al., 2016;
Santos et al., 2013). Neste sentido, os estudos de Públio, Tani, &
Manoel (1995) e Magill (2011) indicam que o fornecimento de
instruções verbais objectivas e sucintas pode direccionar a
atenção dos executantes para a acção a desempenhar.
Reforçando esta posição teórica, Sawada et al. (2002), ao
analisarem
atletas
a
realizar
sequências
gímnicas,
demonstraram que a instrução verbal permitia obter melhores
resultados na aprendizagem destas habilidades motoras, que
outras formas de intervenção, nomeadamente: apresentação de
vídeo pedagógico com as principais componentes críticas de
uma determinada tarefa ou demonstração através de um
modelo humano (e.g., professor ou treinador).
Por outro lado, o visionamento de vídeos pode guiar o
comportamento motor dos velejadores rumo ao objectivo da
tarefa (Hodges & Franks, 2002). Este método tem vindo a ser
reconhecido como um tipo de intervenção relevante no
processo de aprendizagem e desempenho desportivos, pois
fornece previamente uma imagem da acção a realizar (Dicks,
Button, & Davids, 2010; Magill, 2011). Tais pressupostos teóricos
já foram analisados em várias pesquisas, nomeadamente em
84
movimentos do Golfe (e.g., swing e putting: ver Guadagnoli,
Holcomb, & Davis, 2002; Smith, 2004), onde se concluiu que o
visionamento de vídeos melhorou significativamente a
aprendizagem e o desempenho dos atletas. Neste contexto,
também Atienza, Balaguer, & Garcia-Merita (1998), ao
analisarem os efeitos da intervenção por vídeo na aprendizagem
do serviço de ténis, verificaram que os atletas melhoraram a sua
técnica de servir.
Deste modo, é muito importante averiguar de que forma a
instrução verbal fornecida pelo treinador e o visionamento de
vídeos com os principais aspectos sobre a largada podem dirigir
a atenção do velejador para a informação relevante, como por
exemplo, as acções dos adversários. Operacionalmente, pode-se
medir uma variável perceptiva usada pelos atletas durante o seu
desempenho, através de protocolos de “verbalização
retrospectiva”, também descritos na literatura por protocolos
verbais (Araújo, 2006; Araújo & Serpa, 1999; Ericsson & Simon,
1993).
Posto isto, o presente estudo tem como objectivo principal
investigar como é que o desempenho de jovens velejadores
emerge na largada em regatas à Vela, de acordo com dois tipos
de intervenção: 1) A instrução verbal fornecida pelo treinador e
2) O visionamento de vídeo com os aspectos fundamentais da
largada.
MÉTODO
Amostra
A amostra foi constituída por 12 jovens velejadores do sexo
masculino, pertencentes ao Clube de Vela Costa Nova, inseridos
na classe Optimist (12.00 ± 1.41 anos de idade), voluntários, com
3 a 5 anos de experiência da modalidade, estando integrados no
campeonato regional e nacional da modalidade. Os
participantes foram distribuídos por três grupos experimentais,
constituídos por quatro elementos cada: Grupo I (Intervenção
por Vídeo); Grupo II (Intervenção Verbal); e Grupo III (Controlo).
De modo a salvaguardar o processo de amostragem de
conveniência, a distribuição dos velejadores pelos três grupos
experimentais foi feita de modo a contrabalançar a experiência
dos praticantes, contemplando-se os seguintes aspectos: 1)
Número de anos de prática dos velejadores na modalidade (e.g.,
variava entre 3 a 5 anos) e 2) Avaliação subjectiva de
desempenho dos velejadores obtido ao longo da época
desportiva, sendo esta atribuída pelo treinador da respectiva
equipa. Após a recolha destes dados, fez-se o somatório
individual de cada atleta, i.e., do número de anos de prática e
avaliação subjectiva do treinador, ordenando-se os mesmos do
menor para o maior valor de pontuação, colocando-se assim o
velejador com o menor valor obtido no grupo de intervenção por
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Efeitos da instrução verbal e da intervenção por vídeo na largada em regatas à vela
vídeo. Este procedimento foi adoptado em função da hipótese
do nosso estudo considerar que o grupo de intervenção por
vídeo podia, supostamente, apresentar melhores resultados no
desempenho da tarefa em análise, seguindo-se depois o grupo
de instrução verbal e o grupo de controlo (Santos, 2013) (Tabela
1).
Este estudo foi realizado ao abrigo do código de ética da
Universidade de Coimbra e da Convenção de Helsínquia em
pesquisa com seres humanos. Os atletas e os seus encarregados
de educação foram previamente informados que esta
investigação não causava qualquer tipo de dano para a sua
integridade física e psíquica, sendo garantido o anonimato e a
confidencialidade dos dados.
Tabela 1
Grupos experimentais e tipo de intervenção ministrada aos velejadores.
Grupos experimentais
Grupo I
Grupo II
Grupo III
n = 12
4
4
4
Idade dos praticantes
(M ± DP)
11.50 ± 1.91
12.00 ± 1.41
12.50 ± 1.00
Variáveis
A variável independente deste estudo correspondeu ao tipo de
intervenção ministrada aos velejadores antes do desempenho
da tarefa. Nesta base, o tipo de intervenção ministrada em cada
grupo, correspondente à manipulação desta variável, foi a
seguinte:
1. Antes da largada da Vela, todos os velejadores foram
informados que o objectivo da tarefa consistia em largar e
efectuar um percurso definido tão rápido quanto possível
(“contra-relógio”);
2. Antes da realização da primeira regata, o Grupo I
(Intervenção Vídeo) visualizou um vídeo/DVD que
contemplava os principais aspectos técnicos na largada em
regatas à Vela;
3. Antes da realização da primeira regata, o Grupo II
(Intervenção Verbal) beneficiou de uma única instrução
verbal fornecida pelo experimentador sobre o local
favorável para largar. Perante o local onde foi efectuado o
estudo, a informação ministrada consistiu no seguinte: (…)
“neste campo de mar, parece que o melhor local para largar é
no meio da linha de largada”. Note-se que esta instrução
verbal serviu apenas como um mero indicador sobre o
melhor local para largar, isto perante as condições do local
no dia da recolha de dados, tendo os velejadores total
liberdade de escolherem o melhor local para largarem. Este
aspecto nunca foi referido aos participantes para permitir
que emergisse a sua natural capacidade de auto-percepção
e decisão autónoma no instante da largada;
4. Durante toda a regata, todos os grupos, e particularmente o
Grupo III (Controlo), que não teve nenhuma intervenção por
parte do experimentador, beneficiaram da informação
contextual presente no envolvimento, nomeadamente:
condições do vento, correntes marítimas e diferentes tipos
de ondulação, entre outras variáveis percepcionadas pelos
velejadores.
As variáveis dependentes deste estudo foram as seguintes:
1. Desempenho dos velejadores, que foi avaliado durante e após
a largada através de uma grelha de avaliação observacional
do desempenho (número de pontos) e pelo ranking de
posição no final das regatas (soma das classificação de
Anos de experiência
(M ± DP)
6.00 ± 2.16
4.00 ± 0.82
4.75 ± 3.40
Tipo de Intervenção
Intervenção Vídeo
Intervenção Verbal
Grupo de Controlo
chegada do velejador em cada uma das 6 regatas). Neste
caso, ao menor número de pontos obtidos pelos velejadores
correspondeu uma melhor posição no ranking. Para analisar
a avaliação observacional do desempenho, estabeleceu-se
uma pontuação com base na realização de 6 largadas
(Santos, 2013). Assim, foi possível classificar o melhor
desempenho dos praticantes pelo maior número de pontos
obtidos, ou seja, 9 pontos, estando suportados na avaliação
dos seguintes parâmetros: 1) desempenho apresentado
durante o minuto que antecede a largada, i.e., passivo
(equivalia a 1 ponto) ou activo (equivalia a 2 pontos); 2)
obtenção (equivalia a 2 pontos) ou não da posição no
momento da largada (equivalia a 1 ponto); 3) posição no
instante zero face à linha de largada, i.e., óptima (equivalia a
3 pontos), atrasada (equivalia a 2 pontos) ou adiantada
(equivalia a 1 ponto) e 4) posição “correcta” (equivalia a 2
pontos) ou não correspondente face ao lado favorável
(equivalia a 1 ponto). Esta pontuação foi obtida através das
filmagens
(videogramas)
e
da
avaliação
do
experimentador1. Para além da avaliação do desempenho
dos velejadores, registou-se a sua posição de chegada em
todas as regatas e atribuiu-se um ranking da posição de
chegada, com um ponto para o primeiro classificado, dois
pontos para o segundo classificado e assim sucessivamente,
tal como preconiza a Federação Portuguesa de Vela.
2. Foi analisada a auto-percepção dos atletas através da
comparação dos relatos verbais referentes à questão “Em
que zona largaste?”, com a observação da posição no
instante da largada, sendo esta obtida através dos
videogramas. Deste modo, foi possível aferir se a percepção
de posição verbalizada pelo velejador coincidia com a
posição realmente obtida no instante da largada (e.g.,
atribuição de 1 ponto), captada pela gravação em vídeo.
Caso não coincidisse, não seria atribuída qualquer
pontuação. Foi também quantificado o número de
verbalizações dos atletas referentes aos seguintes aspectos:
1) “teste da linha de largada”; 2) “saltos de ventos”; 3) “corrente
marítima”, 4) “largar sem oposição directa”; 5) “largar junto à
frota” e 6) “instrução prévia”. Para tal, contabilizou-se 1 ponto
sempre que uma destas verbalizações era mencionada ao
1
Treinador com 17 anos de experiência na modalidade e credenciado pela
Federação Portuguesa de Vela.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
85
João Santos, Gonçalo Dias e Duarte Araújo
longo do protocolo verbal, sendo que, no final, verificou-se
o número de vezes que estes itens foram referidos pelos
atletas após o final da regata.
Tarefa experimental
A tarefa consistiu em efectuar seis largadas e um percurso
definido, no menor tempo possível (contra-relógio). As largadas
foram realizadas num único campo de mar e de forma
consecutiva. Ao longo das seis largadas foi implementado um
único percurso, igual para todos participantes, sendo este mais
curto que o habitualmente estipulado para a classe Optimist pela
IODA (International Optimist Dinghy Association).
Este percurso fez com que a posição de largada tivesse uma
importância acrescida no desempenho da regata, mas sem que
a distância entre a largada e a bóia de bolina fosse
excessivamente próxima, ou seja, de modo a que não desse
“bordo directo” (Figura 1).
Figura 1. Percurso da regata e trajecto da embarcação (adaptado de Santos, 2013).
Depois da largada, cada regata teve a duração de
aproximadamente 4 minutos. A performance dos velejadores foi
registada através de três câmaras de filmar a 25 Hz. Para tal, foi
colocada na embarcação do barco visor (alinhada com a linha de
largada) uma câmara de filmar, a qual registou a largada e
chegada das embarcações. A segunda câmara de filmar ficou
86
posicionada atrás da pré-largada, no sentido de captar toda a
linha de largada. A terceira câmara de filmar foi colocada em
terra, de forma a obter um plano/ângulo abrangente de todo o
campo de mar, ou seja, no instante da largada. Finalmente, uma
quarta câmara de filmar foi usada para registar as verbalizações
dos velejadores, isto em substituição de um gravador.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Efeitos da instrução verbal e da intervenção por vídeo na largada em regatas à vela
Tratamento de dados
Para avaliar se o tipo de intervenção fornecida aos velejadores
antes do desempenho da tarefa afectava significativamente a
performance dos velejadores, assim como a classificação final e
auto-percepção da largada, recorreu-se ao teste estatístico
ANOVA one-way e ao teste post-hoc Bonferroni, tal como
preconiza Marôco (2011) para a dimensão do número de
amostras em estudo.
Os pressupostos da distribuição normal das variáveis
dependentes nos diferentes grupos experimentais e da
homogeneidade foram avaliados respectivamente pelo teste
Kolmogorov-Smirnov com correcção de Lilliefors e pelo teste de
Levene. A classificação da dimensão do efeito (η2) foi realizada
de acordo com Hopkins, Hopkins, e Glass (1996).
Adicionalmente, procedeu-se ao teste da potência (Power), de
acordo com Pallant (2011). As análises estatísticas descritivas,
gráficas e inferenciais foram realizadas através do software IBM
SPSS Statistics (v. 20, Chicago, IL), aplicando-se um nível alfa de
.05.
RESULTADOS
Avaliação dos grupos experimentais no total das seis
largadas
A Tabela 2 mostra os dados da estatística descritiva e inferencial
relativa à avaliação dos grupos experimentais no total das 6
largadas. Verifica-se que o grupo de intervenção por vídeo
apresentou melhor desempenho nas 6 largadas, obtendo uma
frequência relativa de 71.8%, seguindo-se o grupo de controlo
(70.8%) e o grupo de instrução verbal (67.6%).
Tabela 2
Avaliação dos grupos experimentais no total das 6 largadas.
Intervenção
Vídeo
Verbal
Controlo
Resultados finais
Desempenho
Classificação final
f
%
f
Ranking
155
71.8
117
1º
146
67.6
171
2º
153
70.8
181
3º
No que se refere à classificação final, tal como nos itens
anteriores, o grupo de intervenção de vídeo foi o que alcançou
menor pontuação, ou seja, melhor performance no somatório da
posição de chegada nas seis regatas, ficando em primeiro lugar
do ranking em cinco das seis regatas efectuadas.
Verbalizações retrospectivas obtidas por cada grupo
experimental no protocolo verbal
A Tabela 3 apresenta os dados das verbalizações retrospectivas
sobre acções realizadas e informações atendidas, referidas por
cada grupo experimental no protocolo verbal. Verifica-se que o
grupo de controlo foi o que mencionou mais vezes a variável:
“testar a linha de largada”, previamente ao minuto zero,
apresentando assim 8 verbalizações.
Relativamente às verbalizações apresentadas pelos
velejadores para as variáveis: “salto de vento” e “corrente
marítima”, o grupo de intervenção verbal referiu mais vezes estes
aspectos, i.e., previamente à realização da tarefa, obtendo uma
frequência relativa de 42.1% e 50.0%, respetivamente. No que
diz respeito às variáveis “largar sem oposição directa” (50.0%),
“largar com a frota” (44.4%) e “instrução prévia” (66.7%), constata-
se que o grupo de intervenção de vídeo referenciou estes
aspectos com maior frequência.
Tabela 3
Verbalizações retrospectivas obtidas por cada grupo experimental
no protocolo verbal.
Variáveis
Vídeo
Teste da linha de largada
Salto de vento
Corrente marítima
Largar sem oposição dir.
Largar com a frota
Instrução prévia
f
2
7
1
5
4
2
%
18.2
36.8
10.0
50.0
44.4
66.7
Intervenção
Verbal
f
%
1
9.1
8
42.1
5
50.0
4
40.0
3
33.3
1
33.3
Controlo
f
%
8
72.7
4
21.1
4
40.0
1
10.0
2
22.2
0
0
Posição onde os grupos experimentais efectuaram a largada
A Tabela 4 mostra os dados correspondentes à posição onde os
grupos experimentais efectuaram a largada.
Os dados demonstram que os velejadores optaram por largar
preferencialmente junto ao barco de comissão de regata, isto em
43.1% dos casos, mesmo não sendo este o local mais favorável
para largar. Seguiu-se a opção dos velejadores pelo barco visor
e o meio da linha, onde se obtiveram valores percentuais de
38.9% e 18.1%, respectivamente.
Tabela 4
Posição onde os grupos experimentais efectuaram a largada.
Intervenção
Vídeo
Verbal
Controlo
Total
Comissão de
regata
f
%
11
15.3
10
13.9
10
13.9
31
43.1
Meio
f
1
7
5
13
Barco visor
%
1.4
9.7
6.9
18.1
f
12
7
9
28
%
16.7
9.7
12.5
38.9
Constata-se ainda que, ao longo das seis largadas, o grupo de
intervenção por vídeo largou preferencialmente das
extremidades da linha de largada Além disso, verifica-se ainda
que, das 24 largadas efetuadas, os velejadores largaram em 11
ocasiões junto ao barco da comissão de regata e, em 12
ocasiões, optaram por largar junto do barco visor. Finalmente,
os resultados mostram que o grupo de intervenção verbal e o
grupo de controlo optaram por explorar as diferentes
possibilidades que a linha de largada oferecia.
Avaliação da auto-percepção do local onde largaram no
decorrer das 6 largadas
A Tabela 5 mostra os dados correspondentes à auto-percepção
dos grupos experimentais durante a largada.
Tabela 5
Avaliação da auto-percepção dos grupos experimentais no total das
6 largadas.
Intervenção
Vídeo
Verbal
Controlo
Total
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
f
C
21
18
19
58
%
NC
3
6
5
14
C
87.5
75.0
79.2
80.6
NC
12.5
25.0
20.8
19.4
87
João Santos, Gonçalo Dias e Duarte Araújo
O grupo de intervenção por vídeo obteve uma auto-perceção de
87.5% sobre local correcto para largar no total das seis largadas,
estando assim em sintonia com a posição previamente
estabelecida pelo experimentador, “neste campo de mar, parece
que o melhor local para largar é no meio da linha de largada”.
Segue-se o grupo de controlo (79.2%) e grupo de intervenção
verbal (75.0%), respectivamente. No que diz respeito aos três
grupos experimentais, em 58 das 72 incursões, verifica-se que os
velejadores percepcionaram correctamente o local onde
realizaram a sua largada.
Diferenças entre médias para as variáveis dependentes
analisadas
O tipo de intervenção apresentada aos velejadores antes do
desempenho da tarefa, na categoria da classificação final nas
regatas, indica que a instrução verbal teve um efeito
estatisticamente significativo e de moderada dimensão (F(2.69) =
4.710; p = .012; η2 = 0.120; p = .772). Além disso, o teste post-hoc
de Bonferroni mostra diferenças estatisticamente significativas
entre as médias dos grupos de intervenção verbal e o grupo de
controlo (p = .014), relativamente à classificação final dos
velejadores na regata (Tabela 6).
Tabela 6
Diferença entre médias para as variáveis dependentes analisadas.
Variável
Intervenção
Verbal (6.45 ± 1.02) – Vídeo (6.08 ± 1.35)
Desempenho dos velejadores
Classificação final nas regatas
Auto-percepção da largada
Verbal (6.45 ± 1.02) – Controlo (6.42 ± 1.21)
Vídeo (6.08 ± 1.35) – Controlo (6.42 ± 1.21)
Verbal (4.86 ± 2.51) – Vídeo (7.13 ± 4.34)
Verbal (4.86 ± 2.51) – Controlo (7.79 ± 3.26)
Vídeo (7.13 ± 4.34) – Controlo (7.79 ± 3.26)
Verbal (1.88 ± 0.34) – Vídeo (1.75 ± 0.44)
Verbal (1.88 ± 0.34) – Controlo (1.79 ± 0.41)
Vídeo (1.75 ± 0.44) – Controlo (1.79 ± 0.41)
O tipo de intervenção apresentada aos velejadores previamente
à tarefa, referente à avaliação do processo de desempenho,
mostra que a intervenção não teve um efeito estatisticamente
significativo (F(2.69) = 0.702; p = .499; η2 = 0.020; p = .164).
Finalmente, ao analisarmos os efeitos da intervenção
apresentada aos velejadores antes da deslocação para a água,
ou seja, na auto-percepção da largada, constata-se que o tipo de
instrução não obteve um efeito estatisticamente significativo
(F(2.69) = 0.605; p = .549; η2 = 0.017; p = .147).
DISCUSSÃO
Este estudo teve como objectivo investigar como é que o
desempenho de jovens velejadores emergia na largada em
regatas à Vela, de acordo com diferentes tipos de intervenção,
nomeadamente:
a
instrução
verbal
fornecida
pelo
experimentador e o visionamento de vídeo com os aspectos
fundamentais da largada. Neste sentido, os dados obtidos na
análise notacional mostram uma tendência de o grupo
experimental de intervenção por vídeo apresentar melhor
performance comparativamente aos grupos intervenção verbal e
grupo de controlo, em todos os parâmetros de avaliação.
Perante estes elementos, a intervenção por vídeo pode ter
resultado como um transmissor privilegiado de informação aos
velejadores (Dowrick, 1999; Magill, 2011). Resultados
semelhantes já tinham sido verificados em outras pesquisas,
nomeadamente em movimentos do Golfe (Fery & Ponserre,
2001; Guadagnoli et al., 2002; Maxwell, Masters, & Eves, 2000;
Smith, 2004) e Ténis (Atienza et al., 1998), onde se concluiu que
o
recurso
ao
visionamento
de
vídeos
optimizou
significativamente a aprendizagem e o desempenho dos atletas.
Os resultados mostram ainda que o pior desempenho foi
obtido pelo grupo de intervenção verbal em todos os
parâmetros de avaliação. Ainda assim, este grupo experimental
obteve uma melhor classificação final nas regatas quando
88
Diferença entre médias
p
0.375
.850
0.042
- 0.333
- 2.250
- 2.917*
- 0.667
0.125
0.083
- 0.42
1.00
1.00
.081
.014
1.00
.851
1.00
1.00
comparado com o grupo de controlo. Nesta óptica, importa
salientar que o fornecimento de instrução verbal mais detalhada
aos velejadores sobre as características da tarefa podia,
eventualmente, ter apresentado resultados diferentes neste
estudo, direccionado assim a atenção dos executantes para os
aspectos mais relevantes da mesma (Tani, 2005). Esta limitação
do estudo deve ser aprofundada em futuros trabalhos, de modo
a aferir se, efetivamente, uma instrução verbal mais
pormenorizada oferece melhores resultados do que uma
instrução mais sucinta e direcionada para os objectivos da
tarefa.
Por seu lado, nas largadas 4 e 5, a análise dos videogramas
indica que os seus velejadores estiveram a percorrer a linha de
largada no minuto que antecedeu a largada, aparentemente, tal
como indica Araújo (2006), para recolherem o maior número de
informações do ambiente e em particular da acção dos
adversários. Tal constatação é evidente nas verbalizações
retrospectivas sobre as informações e acções dos velejadores,
isto quando apresentam valores de 72.7% para a variável “testar
da linha de largada” do protocolo verbal. Estes dados indicam
ainda que o atleta teve que ajustar a sua capacidade de
percepcionar o vento (intensidade e direcção) e ser capaz decidir
por uma zona onde largar (Araújo et al., 2005; Brandt et al.,
2012). Neste contexto, destaca-se que, na largada cinco, os
velejadores conseguiram ganhar posição na linha de largada, o
que provocou com que metade dos velejadores efectuasse uma
boa largada.
Os dados obtidos demonstram igualmente que os velejadores
tiveram que identificar um lado favorável para largar, decidindo
assim por largar preferencialmente junto das extremidades
(Santos et al., 2013). Estes resultados estão em sintonia com
Rocha et al. (2005) ao referirem que para o velejador é mais fácil
percepcionar o enfiamento da linha de largada, uma vez que a
linha de largada é uma linha imaginária e quando este se
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Efeitos da instrução verbal e da intervenção por vídeo na largada em regatas à vela
encontra no meio da linha de largada pode provocar a ilusão de
óptica que está na posição óptima para largar, quando na
verdade não é essa a sua posição.
O facto de grande parte dos velejadores não largarem da zona
potencialmente favorável, tendo largado do barco da comissão
de regata, pode ser explicado por uma menor afinação
perceptiva destes atletas às informações relevantes para atingir
o objectivo da largada, ou seja, largar à frente dos adversários e
do lado favorável, bem como serem igualmente capazes de
efectuarem juízos sobre qual foi o melhor local para largar
(Araújo et al., 2005; Rocha, 2003; Rocha et al., 2005).
Esta constatação pode ainda ser justificada, em virtude de os
velejadores não estarem afinados para largar ou do meio da
linha ou do barco visor, factor esse que pode ter influenciado a
tomada de decisão dos velejadores, uma vez que, face às regras
de navegação em regata, o barco que se encontra amura a
estibordo (e.g., recebem o vento do lado direito da embarcação)
tem direito a rumo, ou seja, prioridade na navegação. Dito de
outro modo, como o barco da comissão de regata está sempre
situado a estibordo da linha de largada, as embarcações que
largam desta zona não necessitaram de se desviar dos barcos
que navegavam amurados a bombordo (Araújo, 2006; Rocha et
al., 2005).
Posto isto, ao afinarmos o nosso diapasão pelos autores
Rocha et al. (2005) e Araújo et al. (2016), consideramos que a
acção e o treino dos atletas podem, eventualmente, ser
direccionados para todo o tipo de constrangimentos (e.g.,
direcção e intensidade do vento, diferentes campos de mar e
acção dos adversários) e não apenas uma parte destes (e.g.,
posição em relação à linha de chegada). Nesta óptica,
concordamos que os treinadores não devem procurar
automatizar e programar as acções dos seus atletas em contexto
de treino e competição (Alda et al., 2014; Gyomber et al., 2016;
Luquin et al., 2012; Reyes et al., 2012;). Por outras palavras, tal
como refere Rocha et al. (2005), os atletas necessitam de
percepcionar para agir, mas também de agir para percepcionar.
Perante os resultados obtidos, recomenda-se que futura
investigação aprofunde os efeitos de diferentes tipos de
intervenção na largada em regatas à vela através de uma
amostra mais numerosa e com uma instrução verbal mais
detalhada comparativamente à que foi apresentada neste
estudo. Além disso, importa efectuar uma validação de
instrumentos mais robusta, onde se salvaguarde a intrusão de
variáveis parasitas na leitura e interpretação dos resultados.
CONCLUSÕES
Os resultados obtidos mostram que a intervenção por vídeo
pode ter direccionado a atenção dos velejadores para os
principais aspectos técnicos da largada e localização dos
adversários, permitindo-lhes atender à informação mais
relevante para tomar decisões.
Por seu lado, o tipo de intervenção apresentada na categoria
da classificação final nas regatas indica que a instrução verbal
teve um efeito estatisticamente significativo e de moderada
dimensão comparativamente às outras formas de intervenção.
Este aspecto é relevante na medida em que este grupo
experimental obteve a pior classificação em todos os
parâmetros de avaliação durante as respectivas largadas.
Finalmente, os resultados deste estudo permitem concluir que
uma largada eficaz pode resultar numa boa classificação na
regata. Deste modo, a acção do treinador pode ser orientada
junto dos seus atletas para fornecer informações relevantes
sobre o campo de regata, assim como para treinar perante
diferentes condições ambientais que permitam obter uma boa
largada face à acção dos adversários.
Aplicações práticas
Este estudo tem aplicações práticas para os treinadores, pois
mostra que o tipo de intervenção (e.g., verbal, vídeo ou outra)
deve ser ajustado em função da capacidade de os atletas
percepcionarem a informação relevante da tarefa. Deste modo,
importa reforçar o papel do vídeo no treino da vela em
complementaridade com a verbalização do treinador. Esta
abordagem é fundamental na análise da percepção e tomada de
decisão dos velejadores, uma vez que permite aferir como é que
guiam e adaptam o seu comportamento decisional na
competição.
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REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 91-98
ISSN 1886-8576
REVISIÓN DE LA AGRESIÓN EN DEPORTISTAS: VARIABLES INFLUYENTES Y EVALUACIÓN
Higinio González-García 1, Antonia Pelegrín1 y Enrique J. Garcés de los Fayos2
Universidad Miguel Hernández de Elche1, España y Universidad de Murcia2, España
RESUMEN: El presente trabajo de revisión persigue el objetivo de conocer las diferentes
variables que influyen en la agresión en deportistas y los métodos e instrumentos utilizados
para su evaluación. Se revisaron artículos originales publicados en las bases de datos de PubMed, Scopus, PsycInfo, Web of Knowledge y en la red Research Gate. Después de la búsqueda,
se seleccionaron 70 trabajos de investigación, que hablaban de la temática de la agresión en
deportistas. Tras la revisión de la literatura se agrupó en variables personales (género,
orientaciones de meta, edad, ajuste emocional, entre otras) y variables ambientales (cultura,
tipo de deporte, padres, entrenador, años compitiendo, variable ganar-perder, medios de
comunicación, entre otras). Por último, en el ámbito de la evaluación de la agresión en
deportistas, destacan el uso de los cuestionarios, las actas arbitrales y la observación, y con
menor prevalencia el uso de la entrevista.
PALABRAS CLAVE: conducta agresiva, prevención, violencia, competición deportiva.
REVIEW OF AGGRESSION IN ATHLETES: INFLUENTIAL VARIABLES AND EVALUATION
ABSTRACT: The present review aims to know the different variables that influence aggression
in athletes and the methods and tools used for evaluation. Original articles published in the
databases of Pub-Med, Scopus, PsycINFO, Web of Knowledge and the network Research Gate
were reviewed. After the search, 70 research papers that talked about the issue of aggression
in athletes were analyzed. After review of the literature are grouped into personal variables
(gender, goal orientations, age, emotional adjustment, etc) and environmental variables
(culture, type of sport, parents, coach, years competing, variable win-lose, media, etc). Finally, in
the field of evaluation of aggression in athletes, include the use of questionnaires, the arbitral
scoresheet and observation, and with lower prevalence using the interview.
KEYWORDS: aggressive behavior, prevention, violence, sports competition.
REVISÃO DA AGRESSÃO EM ATLETAS: VARIÁVEIS INFLUENTES E AVALIAÇÃO
Manuscrito recibido: 11/01/2016
Manuscrito aceptado: 21/04/2016
Dirección de contacto: Higinio
González-García. Universidad
Miguel Hernández de Elche.
Avenida de la Universidad de Elche,
S/N, Departamento de Psicología
de la Salud, Edificio Altamira. Elche
03202 Alicante. Correo-e.:
[email protected]
RESUMO: A presente revisão tem como objetivo conhecer as diferentes variáveis que
influenciam a agressividade em atletas e os métodos e instrumentos utilizados para a sua
avaliação. Os artigos originais publicados nas bases de dados Pub-Med, Scopus, PsycINFO, Web
of Knowledge e da rede Research Gate e foram revistos. Após a pesquisa, foram selecionados
70 trabalhos de pesquisa que falavam sobre a questão da agressividade em atletas. A revisão
dos textos foi agrupada em variáveis pessoais (sexo, objetivos, estado emocional, entre outras)
e variáveis ambientais (cultura, tipo de desporto, país, treinador, anos de competição, variável
ganha-perde, meios de comunicação, entre outras). Por último, no campo da avaliação de
agressão em atletas, inclui o uso de questionários, os processos de arbitragem e de observação,
e com menor prevalência utilizando a entrevista.
PALAVRAS CHAVES: comportamento agressivo, prevenção, violência, competição desportiva.
En los últimos tiempos el tópico de la agresión en el deporte se
ha convertido en un tema importante dentro de la comunidad
científica, al mismo tiempo que ha cobrado interés por las
instituciones gubernamentales (Gómez-Figueroa y Salazar, 2015;
Hernández-Mendo, Molina, y Maíz, 2003; Hernández-Mendo y
Morales-Sánchez, 2013; Tenenbaum, Stewart, Singer, y Duda,
1997). La agresión por parte de los deportistas no sólo inflinge
los valores morales del ser humano, sino que, al mismo tiempo,
transmite una enseñanza incorrecta a los espectadores y
aficionados al deporte (Hernández-Mendo et al., 2001; Huesman
y Taylor, 2006; López-Frías, 2012).
Si tenemos en cuenta las variables que inciden en la conducta
deportiva, jugadores, atletas, entrenadores y espectadores,
existen diversas definiciones del comportamiento agresivo en el
deporte. Desde la Sociedad Internacional de la Psicología del
Deporte (ISSP), la agresión se define como “la aplicación de un
estímulo aversivo físico, verbal o gestual de una persona hacia
otra” (Tenenbaum, Stewart, Singer, y Duda, 1997, p. 229). Desde
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
91
Higinio González-García, Antonia Pelegrín y Enrique J. Garcés de los Fayos
esta perspectiva la agresión se concibe como una conducta y,
concretamente, como un comportamiento cuya intención es la
de hacer daño a la persona o personas que son objeto de la
agresión.
Otros autores, la definen como el conjunto de pensamientos,
actitudes y comportamientos expresados inadecuadamente y
que implican una serie de respuestas que traspasan la línea de
las normas, el respeto, la consideración, el control y, en
definitiva, la deportividad. La conducta agresiva en el deportista
abarca, en su conjunto, una serie de reacciones desajustadas
como, por ejemplo, insultar, amenazar, desafiar, criticar, pegar,
golpear, empujar, escupir a otro jugador, entre otras acciones
(Pelegrín y Garcés De los Fayos, 2007, p. 17).
La conducta agresiva en deportistas puede manifestarse de
diversas maneras y clasificarse en función de diferentes criterios
(tipos, naturaleza y el grado en que la conducta es
conscientemente controlada o impulsiva) (Carrasco y González,
2006a). Por lo tanto, la agresión se muestra como un fenómeno
importante de cara a su estudio en deportistas. Por un lado, por
la necesidad de prevenir conductas agresivas y violentas durante
la competición y, por otro, como un factor depresor del
rendimiento deportivo. Por ello, el objetivo del presente trabajo
de revisión es: conocer las diferentes variables que influyen en
la agresión en deportistas y los métodos e instrumentos
utilizados para su evaluación.
MÉTODO
El presente trabajo de investigación se trata de una revisión
sistemática de la literatura científica, para la cual se revisaron
artículos originales publicados en las bases de datos de PubMed, Scopus, PsycInfo, Web of Knowledge y en la red Research
Gate. Los artículos y resúmenes buscados fueron estudios
originales, de revisión y tesis doctorales, publicados en el
periodo temporal comprendido entre 1955 y el año 2015. Las
palabras clave utilizadas fueron las siguientes: “agresión y
deporte”, “conducta agresiva en el deporte”, “agresión”, “sport
aggression”, “aggressive behavior in sport”, “aggression”.
Después de la búsqueda, se seleccionaron 70 trabajos de
investigación que se ajustaban en mayor medida a los criterios
de inclusión. Los criterios de inclusión fueron estudios que
hablaran de la agresión en deportistas. Por otro lado, se
excluyeron los estudios que hablaban de la agresión en
cualquier persona ajena a los deportistas.
Tabla 1
Variables que Influyen en la Agresión en Deportistas. Adaptado de Pelegrín et al. (2013).
variables personales
- Edad
- Género
- Orientación Motivacional
- Variables de Personalidad
- Autoconfianza
- Variables Emocionales:
- Inestabilidad emocional
- Percepción hostil y atribución de las intenciones de los demás
- Baja tolerancia a la frustración
- Ira
- Bajo autocontrol
- Egocentrismo
- Competitividad
- Altos niveles de estrés
- Ansiedad
- Variables Sociales:
- Escasas habilidades interpersonales
- Falta de comportamientos de respeto
- Bajo nivel de preocupación
- Falta de consideración y empatía
- Bajo nivel de razonamiento moral
Variables que influyen en la agresión en deportistas
El comportamiento agresivo y violento se compone de una
amplia amalgama de variables que interactúan entre sí y, a
mayor número de variables, existen mayores posibilidades de
manifestar su aparición (Kroneman, Loeber, y Hipwell, 2004;
Molen, Hipwell, Vermeiren, y Loeber, 2011). Por otro lado, la
investigación aplicada muestra que las variables que mejor
predicen el comportamiento agresivo son la inestabilidad
emocional, la intolerancia, falta de habilidades sociales, la
hostilidad, la inseguridad y la falta de confianza (Pelegrín, Serpa,
y Rosado, 2013).A continuación, se presentan distintos estudios
que analizan algunas de las variables que más incidencia tienen
sobre el comportamiento agresivo en deportistas.
92
variables ambientales
- Tipo de Deporte:
- Nivel de contacto
- Deporte individual
- Deporte de equipo
- Orientación de la competición
- Entrenador
- Padres
- Valores y normas de los jugadores
- Aficionados
- Resultado ganar/perder (dentro o fuera de casa)
- Ambiente socializador
- Imitación de modelos agresivos
- Medios de comunicación
- Cultura
- Nivel de Práctica Deportiva (Profesional vs Amateur)
- Años compitiendo
En relación a la influencia cultural, en un estudio de Grossman
y Hines (1996) y de Gee y Leith (2007), en competidores de la NHL
(Liga Nacional de Hockey Americana), se concluyó que los
norteamericanos cometen más infracciones que los europeos
que compiten en esta liga.
Otra variable importante es la naturaleza del deporte, es decir,
si es individual o colectivo. En este sentido, la literatura muestra
mayores niveles de agresividad en los deportes colectivos y
menores en los individuales (Baron y Richardson, 1994; Pelegrín
et al., 2013). Por otro lado, la variable de si el deporte es de
contacto o no, influye en el razonamiento moral de los
deportistas con su entorno. En un trabajo de Endresen y Olweus
(2005) descubrieron que, los niños que participaron en deportes
de contacto y fuerza, fueron significativamente más propensos a
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Revisión de la agresión en deportistas: variables influyentes y evaluación
tener niveles más altos de conductas antisociales y de violencia
2013). La influencia de la ansiedad rasgo y estado con la
fuera del ámbito del deporte. Además, demostraron que el
agresión, ha sido estudiada por Gumusdag (2013), que encontró
abandono del deporte de contacto consiguió disminuir estos
que la agresión hostil fue asociada con la autoconfianza,
comportamientos. Otro aspecto importante, en el que incide el
ansiedad somática y ansiedad rasgo. Por otro lado, la
tipo de deporte, es el tipo de manifestación que se produce en
autoconfianza fue el predictor más importante de la agresión
la conducta agresiva, porque las características idiosincráticas de
hostil, y la ansiedad somática, fue el predictor más importante
cada deporte modifican el tipo de agresión que se produce. En
de la agresión pasiva y asertividad.
un trabajo de Guilbert (2006), se concluyó que, en el tenis de
El factor años de competición se muestra como importante en
mesa, la natación y los deportes de tiro, perciben más una
relación con la agresividad, en diversos trabajos se ha
agresión de tipo verbal y psicológica, mientras que en el kárate y
demostrado que los deportistas que llevaban más tiempo
baloncesto prevaleció más la agresión física.
compitiendo en su deporte presentaron niveles más altos de
Otro tópico de interés, es el estudio de la incidencia de las
agresividad que los deportistas que llevaban menos tiempo
orientaciones de meta en la agresividad. En este sentido, la
(Kavussanu y Ntoumanis, 2003; Christoforidis, Kalivas, Matsouka,
orientación al ego se relaciona con bajos niveles de deportividad,
Bebetsos, y Kambas, 2010). Por otro lado, Rascle, Coulomb, y
menos respeto a las normas, menos respeto al oponente, menos
Pfister (1998), demostraron que los equipos profesionales se
respeto a los árbitros y un bajo razonamiento moral (Luckwü y
comportaban más agresivamente que los no profesionales. Por
Guzman, 2011; Miller, Roberts, y Ommundsen, 2004), y con una
tanto, esto confirma la relación entre ser deportista profesional
mayor intención, juicio y realización de comportamientos
y mostrar conductas más agresivas (White y Duda, 1994).
antisociales (Sage y Kavussanu, 2008).
Otro aspecto remarcable es la influencia de la variable
Por otro lado, la influencia de los padres en los
ganar/perder que también se asocia con la conducta agresiva. En
comportamientos antisociales de los deportistas, ha sido
este caso Wolf (1961) comprobó que las infracciones aumentan
demostrada por un estudio de Sánchez, Pulido, Amado, Sánchez,
al final del partido por parte de los equipos que van abajo en el
y Leo (2014), en el que se encontró una relación entre la presión
marcador. Resultados similares obtuvo Volkamer (1971)
de los padres, la intención y actuación de comportamientos
encontrando más infracciones en los equipos perdedores que
antisociales en los deportistas. Al mismo tiempo se confirmó que
en los ganadores. En los partidos terminados en empate
las percepciones antisociales de los padres se relacionan de
Volkamer comprobó que el equipo visitante cometía más
forma positiva con las percepciones antisociales de sus hijos.
infracciones que el equipo local, debido a que los primeros
Este estudio confirma los resultados obtenidos por Miller et al.
tenían que enfrentarse no sólo a sus oponentes sino también al
(2004) y Guivernau y Duda (2002). Al contrario, un clima que
público.
favorece la superación y se valora a los deportistas en función
En un estudio de Blasco y Orgilés (2014) se concluyó que los
de un criterio autorreferencial, está relacionado con
adolescentes de 13 a 17 años jugadores tanto de fútbol como de
comportamientos socialmente adaptados en deportistas (Leo,
baloncesto, mostraron mayor agresividad verbal que los niños
Sánchez-Miguel, Sánchez-Oliva, Gómez, y García-Calvo, 2009;
de 7 a 12 años. Otro trabajo de investigación de Pelegrín et al.
Leo, Sánchez-Miguel, Sánchez-Oliva, Amado, y García-Calvo,
(2013) encontró también una mayor incidencia de
2009).
comportamientos agresivos y antideportivos en los deportistas
Otro factor que influye en la socialización del deportista es el
más jóvenes y las mujeres (16 a 20 años) en contraste con los
entrenador, jugando un papel fundamental en la agresión y en
deportistas de mayor edad y las mujeres (21-25 y 26-30 años).
los comportamientos antisociales en el deporte. El entrenador
Otro factor influyente es el poder de los medios de
ejerce influencia en el clima moral y motivacional del equipo, y
comunicación y el ambiente socializador, en el aprendizaje de los
esto repercute en las conductas antideportivas de los
modelos agresivos de conductas antideportivas que se
deportistas. Por ello, se hace necesario la educación del
producen a través de la observación (Bandura, 1978; Huesman y
entrenador hacia un clima orientado a la maestría, de cara a
Taylor, 2006).
prevenir las conductas antideportivas de los deportistas
Evaluación de la agresión en deportistas
(Kavussanu y Spray, 2006).
A lo largo de la investigación científica de la agresión en
Las diferencias entre géneros en la agresión cobran una gran
deportistas, los instrumentos empleados para la evaluación han
importancia de cara a ampliar la comprensión del concepto en
destacado por la falta de claridad en la definición conceptual de
el contexto deportivo. En este sentido, los hombres presentan
la agresión, así como por el empleo de numerosas pruebas
más actos de agresión instrumental y hostil que las mujeres, y
clínicas en el ámbito deportivo (Carrasco y González, 2006b). Las
las mujeres se caracterizan por mayores niveles de ataques
técnicas más empleadas en el ámbito deportivo son: análisis de
verbales y formas indirectas de agresión (Maxwell, Visek, y
archivos (actas arbitrales), cuestionarios, la observación (natural
Moores, 2009; Pelegrín et al., 2013; Keeler, 2007). Al mismo
y grabaciones de video) y la entrevista.
tiempo, los hombres presentan más conductas agresivas que las
mujeres (Coulomb-Cabagno y Rascle, 2005). Por otro lado, en el
Análisis de Archivos
género masculino una hipótesis de las razones de la conducta
Los estudios que emplean el análisis de archivos o las actas
agresiva y violenta ha sido el nivel de masculinidad (Brannon y
arbitrales se utilizan en deportes de equipo (González-Oya y
Juni, 1984; Smith y Wiesenthal, 1995).
Dosil, 2004). En estos estudios, el árbitro recoge el número de
Otros trabajos, en los que se ha relacionado la agresividad con
infracciones que han cometido jugadores o entrenadores
el ajuste emocional, han mostrado su relación positiva (Mestre,
durante el partido, así como los comportamientos agresivos que
Tur, Samper, y Latorre, 2010; Pelegrín, 2005, 2008; Pelegrín et al.,
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Higinio González-García, Antonia Pelegrín y Enrique J. Garcés de los Fayos
se han desarrollado a lo largo de la competición y todos los datos
relativos a quién comete la infracción, dorsal, posición en el
campo, minuto, equipo, entre otros (Lozano, Olmedilla, López, y
Hernández-Ardieta, 2000). La crítica que recibe este método es
la presencia del juicio subjetivo del árbitro estando él implicado
en un partido (Olmedilla, Lozano, y Andreu, 2001).
Cuestionarios
Los cuestionarios han sido la medida más utilizada para la
evaluación de la Agresión en deportistas. Dos de los
cuestionarios con más popularidad en la evaluación de la
agresión han sido: el Buss-Durkee Hostility Inventory (Buss y
Durkee, 1957) y el Buss-Perry Aggression Questionnaire (BPAQ)
(Buss y Perry, 1992). Las escalas de Buss han sido ampliamente
utilizadas en el campo de la psicología social, pero menos
utilizadas en el campo deportivo (Skelton, Glynn, y Berta, 1991).
Una de las escalas pionera aplicada al ámbito deportivo fue la
Escala de Actitudes Competitivas (CAS) (Lakie, 1964). Se diseñó
con el propósito de medir las actitudes de los deportistas en
diferentes deportes en relación a la filosofía de ¨ganar a toda
costa¨. El instrumento presenta 22 ítems en una escala tipo
Likert de 1 a 5. Posteriormente, Duda, Olson, y Templin (1991)
adaptaron la escala de Lakie, reduciendo el número de ítems,
llamándola Escala de Actitudes Hacia la Deportividad.
Otra escala muy popular en la evaluación de la agresión en el
terreno deportivo es el Bredemeier Athlete Aggression Inventory
(BAAGI; Bredemeier, 1975, 1978); fue desarrollado para la
medida de la agresión hostil e instrumental. Posteriormente, la
escala se redujo a un breve formulario que se comprende de 14
ítems de cada sub-escala (BAAGI-S, de Wall y Gruber, 1986).
Por otro lado, Butt (1979) desarrolló el “Sport Protocol” para
evaluar 5 variables: la agresividad, la competición, la
competencia, la cooperación y los conflictos. En este
cuestionario, los deportistas debían contestar en una escala
dicotómica a una batería de preguntas. La fiabilidad de este
cuestionario es baja debido al reducido número de ítems en
cada escala.
En otro trabajo, con el objetivo de conocer la legitimidad de
actos agresivos en baloncesto, Bredemeier (1985) elaboró su
cuestionario Continuum of Injurious Acts (CIA). Este instrumento
estaba compuesto por seis tarjetas en las que se exponían actos
agresivos con serias consecuencias que iban en aumento. Los
participantes deben clasificar como legítima o no la situación de
cada tarjeta y el comportamiento que tendrían en esas
situaciones. Aunque este instrumento es válido y fiable, no se ha
utilizado demasiado porque apenas aporta información.
Una escala posterior de Infante y Wigley’s (1986), es la llamada
Verbal Aggressiveness Scale (VAS), o en castellano, la Escala de
Agresión Física y Verbal validada por Del Barrio, Moreno, y López
(2001). Este instrumento consta de 20 ítems referentes a
conductas agresivas tanto físicas como verbales. La puntuación
se registra con una escala tipo Likert de 1 a 3, que incluye cuatro
ítems de control para evitar respuestas aleatorias. La versión
española ha presentado un alfa de Cronbach de 0.84.
En un estudio de Pelegrín (2005), se elaboró el “Cuestionario
de Actitudes Antideportivas y Violentas para Deportistas”
realizado ad hoc. La escala consta de 25 ítems que contienen la
frecuencia y gravedad de conductas agresivas y antideportivas
en los deportistas, dirigidas hacia sus propios compañeros,
94
jugadores del equipo contrario y entrenadores. Para cada ítem
se ofrecen cuatro opciones de respuesta de menor a mayor
frecuencia. Los valores de Alpha de Cronbach fueron de 0.84.
A partir de los instrumentos CIA (Bredemeier, 1985) y JAYMQO
(Stephens, Bredemeier, y Shields, 1997) se elaboró el
“Cuestionario
sobre
Intenciones
y
Comportamientos
Antisociales en Fútbol” (CICAF) (García-Calvo, 2006). El
instrumento consta de 6 situaciones en las que se plantean
comportamientos antisociales que pueden darse en el fútbol. A
cada situación le acompañan 3 preguntas valoradas en una
escala Likert de 0 a 100. El instrumento posee dos factores
secundarios, intención y realización de actos antisociales, y un
factor principal que engloba las dos dimensiones anteriores y
que se corresponde con el comportamiento antisocial. Los
valores de Alpha de Cronbach fueron 0.8 para la actuación
antisocial, 0.76 para la intención antisocial y 0.81 para el juicio de
la acción.
Por otro lado, Kavussanu y Boardley (2009), con el propósito
de medir los comportamientos de deportividad y no
deportividad, elaboraron el Cuestionario de Comportamientos
Prosociales y Antisociales en el Deporte. Éste consta de 34 ítems
que conforman 4 factores, que mostraron niveles de bueno a
muy bueno en la consistencia interna de la escala; (.86) en el
factor comportamientos antisociales del deportista hacia el
oponente; (.83) en el factor comportamientos antisociales del
deportista hacia los compañeros; y de (.74) en el factor
comportamientos prosociales del deportista hacia el compañero
y hacia el oponente.
Observación
El valor de la observación reside en permitir una evaluación
directa de la conducta de interés en situaciones naturales. Para
su correcta utilización es necesario un adiestramiento de los
observadores y un procedimiento sistemático y riguroso
(Carrasco y González, 2006b). En un estudio de Harrell (1980) se
entrenó a observadores en la identificación de predictores de la
agresión en el baloncesto durante una competición. Los
observadores se eligieron al azar para evaluar a jugadores de
baloncesto de Educación secundaria y otros factores del juego
(por ejemplo, tiros realizados, la altura del jugador). Los
resultados mostraron que el indicador más fuerte de agresión y
del número de faltas, fueron las conductas agresivas cometidas
por el equipo contrario hacia el jugador, seguidos del porcentaje
de tiro y pérdidas de balón. En otro estudio de Dorsch y
Widmeyer (1996) se examinó la deportividad observando videos
de comportamientos agresivos, en los que se evaluó el impacto
del aumento de la información contextual sobre las
percepciones de los jugadores para dañar a otros física y
psicológicamente. Los resultados mostraron que la información
contextual tiende a reducir la percepción de los atletas de dañar
físicamente a los demás cuando se presentan estímulos no
agresivos. En ambas situaciones, la eliminación de la
información contextual tiende a aumentar la percepción de la
intención maliciosa de los estímulos agresivos. En este sentido,
Gardner y Janelle (2002) estudiaron deportistas masculinos y
femeninos de contacto, deportistas de bajo contacto y población
no deportistas, sobre 28 videos de conductas agresivas o
asertivas en un entorno deportivo o no deportivo. Después de
ver cada video, los participantes proporcionaron clasificaciones
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Revisión de la agresión en deportistas: variables influyentes y evaluación
de aceptación ("sí/no") a la probabilidad de que la persona
sufriera una lesión y si ellos cometerían este comportamiento,
así como una calificación de aceptabilidad (escala de 7 puntos)
sobre el comportamiento que se muestra en el clip. Los
resultados revelaron que los hombres calificaron las conductas
grabadas como más legítimas y más aceptables que las mujeres.
Además, las conductas agresivas y asertivas se calificaron más
legítimas y aceptables por los deportistas que por los no
deportistas.
En un estudio similar, Visek y Watson (2005) evaluaron la
legitimidad de infracciones y actos agresivos en 87 jugadores
masculinos de hockey (niños, estudiantes de secundaria,
universitarios y deportistas profesionales). Los jugadores
evaluaron cinco videoclips de hockey sobre hielo que
representaban infracciones reglamentarias y comportamiento
agresivos. Los resultados mostraron que a medida que
aumentaba el nivel de competición aumentó la percepción de
legitimidad de los comportamientos agresivos. Estos resultados
son similares a los obtenidos por Worrell y Harris (1986) y Ryan,
Williams, y Wimer (1990). En un trabajo de Coulomb-Cabagno,
Rascle, y Souchon (2005) examinaron la incidencia de la agresión
percibida por los árbitros de fútbol masculino. En su estudio, se
analizaron 26 partidos de fútbol del campeonato nacional
francés masculinos y femeninos, con un árbitro diferente para
cada juego. Se observaron y codificaron los partidos en video en
agresión instrumental u hostil. Los resultados revelaron que los
jugadores de fútbol varones cometieron más acciones agresivas
por juego que las jugadoras. En otro estudio, Gee y Sullivan
(2006) examinaron la agresión en jugadores de hockey sobre
hielo masculino. Los resultados de dos observadores de partidos
de video, mostraron que el 81% de las acciones agresivas
pasaron desapercibidas por el árbitro del partido, y que los actos
significativamente más agresivos fueron cometidos cuando la
diferencia de puntuación fue menor en comparación con las
diferencias más grandes de puntos.
Un instrumento desarrollado en castellano para evaluar los
comportamientos de los jugadores en el fútbol, ha sido el
Instrumento de Observación del Fair-Play en Fútbol (IOFF) (Cruz,
et al., 1996). El instrumento está formado por 18 ítems divididos
en 3 categorías que miden: faltas de contacto, conductas
antideportivas y conductas deportivas. En un principio se graban
los partidos de fútbol en vídeo y posteriormente se realiza el
análisis observacional de los equipos mediante la plantilla de
observación. Este instrumento permite el registro de los
comportamientos, incidencias, tarjetas, goles, orden de las
incidencias sucedidas en el partido, entre otros.
Entrevista
La entrevista como técnica destaca en el ámbito clínico de
evaluación de la agresión, aunque también hay estudios que la
han utilizado en el terreno deportivo, sobre todo en los trabajos
para examinar la moralidad de los deportistas (Kimble, Russo,
Bergman, y Galindo, 2010). Esta técnica requiere un buen
manejo por parte del evaluador si se pretende una correcta
administración de la misma (Carrasco y González, 2006a).
Aunque, a medida que el grado de estructuración es mayor, su
fiabilidad y validez es más independiente de la habilidad del
entrevistador y, por tanto, su validez está mejor garantizada
(Carrasco y González, 2006b). En un trabajo de investigación de
Bredemeier y Shields (1986) exploraron la interacción moral
(deportividad) de 100 jugadores de baloncesto y no deportistas
universitarios y de Educación Secundaria. Durante la entrevista,
a cada estudiante se le presentaron 4 dilemas morales
hipotéticos. Algunos dilemas estaban relacionados con el
contexto vital normal, otros dilemas estaban enfocados
específicamente al deporte. En este sentido, un estudio de
Secunda, Blau, McGuire, y Burroughs (1986) evaluó los factores
psicobiomotores que predicen el éxito de la posición ofensiva de
golpeo en fútbol americano. Se utilizó la entrevista entre otros
tipos de evaluación, encontrándose que las variables
psicológicas de la agresividad y el acatar las normas del
entrenador fueron positivas y significativamente predictoras de
la habilidad.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
El objetivo de este trabajo de revisión fue conocer las diferentes
variables que influyen en la agresión en deportistas y los
métodos e instrumentos utilizados para su evaluación. Una vez
expuesto el marco teórico, podemos concluir que:
Las principales variables estudiadas en los trabajos analizados
se agrupan en variables personales y variables ambientales. Por
un lado, las variables personales se componen de: edad, género,
orientación motivacional, variables de personalidad, variables
emocionales y variables sociales. Por otro lado, las variables
ambientales son: tipo de deporte, orientación de la competición,
entrenador, padres, valores y normas de los jugadores,
aficionados, resultado, ambiente socializador, imitación de
modelos agresivos, medios de comunicación, cultura, nivel de
práctica deportiva y años compitiendo.
La mayoría de trabajos analizados versan sobre las variables
ambientales. En este caso, sobre las variables: tipo de deporte,
padres, cultura, entrenador, nivel de práctica deportiva, variable
ganar-perder, medios de comunicación y años compitiendo. Por
otro lado, dentro de los estudios de variables personales
analizados, destacan: género, ajuste emocional, edad y
orientación motivacional.
En las últimas décadas se ha acrecentado la investigación en
el campo aplicado de la agresión en deportistas. Los métodos e
instrumentos de evaluación muestran una gran aplicación
específica al ámbito deportivo. Los cuestionarios, las actas
arbitrales y la observación han sido los métodos más empleados
en su evaluación. Por otro lado, el método de la entrevista se ha
utilizado más en el ámbito clínico que en el ámbito deportivo.
Como líneas de trabajo futuras, sería interesante seguir
ampliando la lista de variables personales protectoras de la
agresión en deportistas, como podría ser el trabajo de la
personalidad, y buscar más estrategias de fortalecimiento de
estas variables, tanto desde la familia como desde el
entrenamiento deportivo, de
cara
a prevenir los
comportamientos agresivos en las competiciones deportivas y
en la vida diaria. Al mismo tiempo, también sería interesante
poner en marcha proyectos estatales, que promulguen
conductas de fair play en la práctica deportiva, y sobre todo
potenciar el fair play desde el deporte profesional, para que
ejerza como modelo a los deportistas de categorías inferiores.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Higinio González-García, Antonia Pelegrín y Enrique J. Garcés de los Fayos
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 99-106
ISSN 1886-8576
IDENTIFICACIÓN CON EL EJERCICIO FÍSICO Y AUTOEFICACIA: DIFERENCIAS ENTRE
PRACTICANTES DE PILATES VS NO PRACTICANTES
Salvador Boix1, Eva León-Zarceño2 y Miguel A. Serrano-Rosa3
IES Maciá Abela, Crevillent1, España, Universidad Miguel Hernández de Elche2, España y
Universitat de València3, España
RESUMEN: El objetivo principal del presente estudio fue analizar las diferencias en los niveles
de identificación con el ejercicio físico entre participantes en un programa de actividad físicodeportiva y/o de Pilates, participantes de otras actividades físico-deportivas y personas
sedentarias. Además, se valoraron los niveles de autoeficacia en cada uno de los grupos
estudiados. Para ello, se llevó a cabo un trabajo de corte longitudinal con un diseño pre-post
test, integrado por 93 participantes con una edad media de 41.14 años (DT = 11.60). Los
resultados revelaron diferencias significativas entre grupos mostrando peores niveles de
identificación con el ejercicio físico y autoeficacia en los participantes sedentarios. Como
conclusión, se puede afirmar que los practicantes de Pilates presentaron mayores niveles de
identificación que el grupo activo no Pilates y el grupo sedentario. Asimismo, se observó que los
sujetos sedentarios registraron menores puntuaciones de autoeficacia que los grupos activos y
que las variables rasgo analizadas no cambiaron significativamente tras seis meses de estudio.
PALABRAS CLAVE: Método Pilates, identificación con el ejercicio físico, autoeficacia, adherencia.
IDENTIFICATION WITH PHYSICAL EXERCISE AND SELF-EFFICACY: DIFFERENCES BETWEEN
PRACTIONERS OF PILATES VS NON-PRACTITIONERS
ABSTRACT: The main objective of this study was to analyze the differences in the levels of
identification with the physical exercise among participants in a program of physical activity
and/or Pilates, participants of other sports and sedentary people. In addition, the levels of selfefficacy in each of the groups studied were valued. It was carried out a longitudinal work with a
design pre-test post-test, consisting of 93 participants with an average age of 41.14 years (DT =
11.60). Statistically significant results showed that there are differences between groups,
showing worst levels of identification with the physical exercise and self-efficacy in sedentary
participants. In conclusion, it can be said that Pilates practitioners had higher levels of
identification that the active group not Pilates and the sedentary group. It was also noted that
sedentary subjects recorded lower scores of self-efficacy than active groups and that the trait
variables analyzed did not change significantly after six months of study.
KEYWORDS: Pilates method, exercise identity, self-efficacy, adherence.
IDENTIFICAÇÃO COM O EXERCÍCIO FÍSICO E AUTOEFICÁCIA: DIFERENÇAS
ENTRE PRATICANTES DE PILATES VS NÃO PRATICANTES
Manuscrito recibido: 19/02/2016
Manuscrito aceptado: 20/04/2016
Dirección de contacto: Salvador
Boix, Departamento de
Orientación, Instituto de Educación
Secundaria Maciá Abela, Avda.
Manuel Sanchis Guarner s/n. 03330
Crevillent, España.
Correo-e: [email protected]
RESUMO: O principal objetivo deste estudo foi analisar as diferenças nos níveis de identificação
com o exercício físico entre os participantes de atividade físico-desportiva e/ou de Pilates,
participantes de outras atividades físico-desportivas e pessoas sedentárias. Além disso, foram
avaliados os níveis de autoeficácia em cada um dos grupos estudados. Para este realizou-se um
corte longitudinal com um desenho pré-pós teste composto por 93 participantes com idade
média de 41.14 anos (DT = 11.60). Os resultados mostram diferenças significativas entre os
grupos, mostrando piores níveis de identificação com o exercício físico e autoeficácia em
participantes sedentários. Como conclusão, podemos afirmar que praticantes de Pilates têm
níveis mais elevados de identificação do que o grupo ativo não Pilates e o grupo sedentário.
Também foi observado que os indivíduos sedentários gravou a menor pontuação de
autoeficácia do que os grupos ativos e que as variáveis traço analisado não se alterou
significativamente após seis meses de estudo.
PALAVRAS CHAVES: Pilates, identificação com o exercício físico, autoeficácia, aderência.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
99
Salvador Boix, Eva León-Zarceño y Miguel A. Serrano-Rosa
El ejercicio físico-deportivo además de proteger la salud,
contribuye a aumentar la autoeficacia (Rimmele et al., 2007), la
calidad del sueño (Aguilar-Parra et al., 2015; Passos et al., 2011)
y el bienestar psicológico (Bize, Johnson, y Plotnikoff, 2007;
Cantón, 2001; Tubic y Dordic, 2013). A pesar de todas las
evidencias científicas que muestran como la práctica regular de
ejercicio físico reporta importantes beneficios para la salud, la
población cada vez se está haciendo más sedentaria (Cavill,
Kahlmeier, y Racioppi, 2006) lo que favorece un incremento en
los niveles de obesidad y enfermedades cardiovasculares (Varo,
Martínez, y Martínez-González, 2003). El sedentarismo es
considerado por sus repercusiones sobre la salud la epidemia
del siglo XXI, siendo el centro de atención internacional de las
políticas sanitarias y educativas (Hernández et al., 2008).
También a nivel psicológico se observa como el índice de
trastornos mentales causados por el estrés va en aumento
(Herrera-Gutiérrez, Olmos, y Brocal-Pérez, 2015) de modo que
algunos trabajos, como por ejemplo el de Subirats y Soteras
(2012), insisten en la necesidad de participar en programas de
ejercicio físico-deportivo como forma de prevención de la
mortalidad prematura, de enfermedades crónicas, de la
dependencia funcional, del deterioro cognitivo, de la ansiedad y
de la depresión.
Desde diversas teorías se ha estudiado la participación de las
personas en el ejercicio físico y su continuidad. Tal es el caso de
la teoría de la autoeficacia (Bandura, 1977) o la teoría de la
conducta planeada (Ajzen, 1991) en la que de manera sintética
se plantean los factores implicados en el proceso de acción a
partir de la intención y la percepción de control de la conducta
(Cantón, 2001). Actualmente, la mitad de la población que inicia
un programa físico lo abandona durante los seis primeros meses
(Herrera-Gutiérrez et al., 2015; Wilson y Brookfield, 2009). Ante
esta alarmante estadística, los investigadores consideran
fundamental averiguar cuáles son los procedimientos
necesarios para que los sujetos aumenten la adherencia a
programas de actividad física (León y Serrano, 2011). El concepto
adherencia se refiere al estudio de la relación entre las variables
que determinan el grado en que una persona completa la
prescripción o el tratamiento programado para conseguir un
cambio eficaz en un contexto social y cultural concreto (Serdà,
del Valle, y Marcos-Gragera, 2012). La adherencia al ejercicio se
encuentra muy vinculada a la identificación con el ejercicio físico,
que ha resultado ser una variable significativamente relacionada
con la implicación y permanencia en programas deportivos
(Joaquín, Vázquez, García, Benítez, y Arbinaga, 2013). El estudio
de las identidades se considera importante ya que guían el
comportamiento y crean expectativas de rol (Stets y Burke,
2003). Algunos trabajos muestran que a mayor identificación con
el ejercicio físico se da una mayor frecuencia semanal de
ejercicio (Stracha y Brawley, 2008; Strachan, Brawley, Spink, y
Glazebrook, 2010), una mayor duración y frecuencia de ejercicio
vigoroso (Strachan, Woodgate, Brawley, y Tse, 2005) y un mayor
número de semanas en que el practicante se mantiene activo
(Anderson, Cychosz, y Franke, 1998). En función del tipo de
actividad, otros investigadores señalan que las personas que
corrían o hacían actividades enérgicas como culturismo, bicicleta
o aeróbic puntuaban más alto en identificación con el ejercicio
físico, que las que únicamente andaban o no hacían ningún tipo
de ejercicio (Anderson y Cychosz, 1995). A pesar de ello, con el
100
paso del tiempo, los individuos pueden variar la fuerza o el grado
de apoyo a una determinada identidad (Ryan y Deci, 2003).
Aunque aquellos con elevados niveles de identificación, tienen
también mayores creencias de eficacia que hace que sean más
resistentes a la percepción de incompatibilidad (Strachan y
Brawley, 2008) consecuencia de las características inherentes a
la actividad y/o de las necesidades, reales o percibidas, del
interesado (Marcus, Eaton, Rossi, y Harlow, 1994).
Entre los programas físico-deportivos que se ofertan en la
actualidad, el método Pilates ha alcanzado elevadas cotas de
popularidad y participación por lo que se considera interesante
incluir dicha actividad en el estudio de la identidad con el
ejercicio físico. El método Pilates es un tipo de actividad física
muy enfocada al mantenimiento y la mejora de salud (Anderson
y Spector, 2000; Muirhead, 2004). Su creador Joseph Hubertus
Pilates desarrolla una serie de ejercicios donde el equilibrio
entre el cuerpo y la mente es la base para obtener una perfecta
forma física y mental (Pilates, 1934). Dentro de la literatura
científica existe un creciente interés por el estudio del método
Pilates aunque, prácticamente, la totalidad de investigadores
consideran necesarios nuevos trabajos para comprobar sus
efectos (Altan, Korkmaz, Bingol, y Gunay, 2009; Brown, 1999;
Lange, Unnithan, Larkam, y Latta, 2000; Stan, Collins, Olsen,
Croghan, y Pruthi, 2012) ya que las publicaciones existentes
suelen contar con un tamaño muestral pequeño, no definen con
exactitud el método Pilates empleado en cada una de ellas y no
existen trabajos previos en la mayoría de los campos estudiados
(Bernardo, 2007; Boix, León, y Serrano, 2014).
En función de los antecedentes aquí presentados, se han
formulado los siguientes objetivos: (a) analizar las diferencias en
los niveles de identificación con el ejercicio físico entre
participantes en un programa de actividad físico-deportiva y/o
de Pilates, participantes de otras actividades físico-deportivas y
personas sedentarias. Se espera que aquellos sujetos que se
ejercitan con Pilates obtengan mejores puntuaciones que los
participantes de otras actividades físico-deportivas y las
personas sedentarias, ya que este tipo de ejercicio físico
promulga un espacio para la relajación y la búsqueda de un
estado general de armonía (Serrano y Boix, 2012) que puede
contribuir a aumentar en mayor medida sus niveles de
identificación con el ejercicio físico; (b) valorar los niveles de
autoeficacia entre los cuatro grupos estudiados (Pilates, Pilates
combinado con otras actividades físico-deportivas, control activo
y control sedentario). Se espera que el grupo sedentario obtenga
los peores resultados frente a los grupos activos, ya que la
acumulación de un mayor tiempo de experiencia deportiva
influye positivamente sobre los niveles de salud (Goyen y Anshel,
1998; Martín, 2003); (c) comprobar si existen diferencias
significativas respecto al momento inicial, tras seis meses, entre
los propios sujetos que conforman cada grupo. Se espera que
los sujetos activos mantengan o mejoren sus niveles de
identificación y autoeficacia ya que la práctica habitual de
actividad físico-deportiva se considera un factor protector de la
salud (Cavill et al., 2006).
MÉTODO
Participantes
En el presente estudio participaron voluntariamente 93 sujetos
mayores de edad (73 mujeres y 20 hombres). La edad media de
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Identificación con el ejercicio físico y autoeficacia: diferencias entre practicantes de pilates vs no practicantes
los participantes fue de 41.14 años y el rango de edad oscilaba
entre los 18 y 72 años. A todos ellos se les informó sobre los
objetivos del trabajo, garantizando la confidencialidad de sus
respuestas como así se establece en la última reforma de la
Declaración de Helsinki (1964), aprobada en Fortaleza (2013). De
los 93 sujetos participantes, 47 practicaban regularmente Pilates
(50.5%) y los 46 restantes no se ejercitaban con dicha técnica
(49.5%). La edad media de los practicantes de Pilates era de
42.47 años y su rango de edad oscilaba entre los 23 y 72 años.
Los practicantes de Pilates fueron agrupados en dos subgrupos
(solo Pilates y más que Pilates) en función de sus hábitos físicodeportivos. El grupo solo Pilates constaba de 21 participantes (M
= 40.71 años, rango de edad 23-58 años) que se ejercitaban
exclusivamente con la técnica Pilates una media semanal de 2.57
días. Los 26 participantes de Pilates restantes (M = 43.88 años,
rango de edad 25-72 años) combinaban el Pilates con otras
actividades físico-deportivas y se ejercitaban una media semanal
total de 4.15 días. El grupo no Pilates estaba formado por 46
sujetos seleccionados a partir de sus hábitos físico-deportivos.
Fueron descartados aquellos sujetos que practicaban Pilates,
yoga y/o taichí al considerar que dichas actividades comparten
importantes rasgos comunes (Serrano y Boix, 2012). La edad
media del grupo no Pilates fue de 39.78 años y su rango de edad
oscilaba entre 18 y 63 años. El grupo no Pilates estaba integrado
por un primer subgrupo de 21 sujetos catalogados como activos
(M = 39.71 años, rango de edad 23-62 años) al practicar
habitualmente actividad físico-deportiva y por un segundo
subgrupo de 25 sujetos (M = 39.84 años, rango de edad 18-63
años) que fueron clasificados como sedentarios. El grupo activo
no Pilates se ejercitaba una media semanal de 4.52 días.
psicométricas adecuadas para su uso (Martín et al., 2002). El
índice de fiabilidad recogido en el trabajo de Rueda y PérezGarcía (2004) es de .90. El presente estudio encontró una
puntuación del alfa de Cronbach de .82 en el pre-test y de .89 en
el post-test.
Procedimiento
La metodología empleada en esta investigación es de corte
longitudinal, con una duración de seis meses, y a través de
mediciones repetidas (pre-test y post-test) se posibilitaba el
seguimiento de los grupos. En relación a la selección de la
muestra, se trató de evitar la heterogeneidad en la formación de
profesores de Pilates buscando un método concreto que se daba
en determinados centros, por lo que el tipo de selección fue no
aleatorio intencional. Los participantes asistían a centros de una
franquicia especializada en el método Pilates original. Todos sus
profesores habían sido formados en una única escuela de
formación del método Pilates por los mismos especialistas.
Además, los centros compartían la misma metodología de
trabajo ya que todos se basaban en una programación mensual
común, aspecto clave para incluirlos en la investigación. El
método Pilates estudiado en el presente trabajo es el original
basado en los mismos principios, ejercicios y aparatos que
proponía Joseph Pilates (Pilates, 1934). Antes de la
cumplimentación de los cuestionarios, los participantes debían
leer una hoja con los objetivos del trabajo y firmar dando su
consentimiento
informado.
Todos
completaron
los
cuestionarios en un ambiente tranquilo con la supervisión de
uno de los investigadores en las diferentes salas de cada centro.
Por otro lado, los integrantes del grupo control activo y
sedentario se buscaron en función del grupo Pilates para que
estuvieran equiparados.
Instrumentos
Escala de Identificación con el Ejercicio Físico (EIEF). Se utiliza la
versión española, compuesta por nueve ítems, de la Exercise
Análisis de datos
Identity Scale (EIS; Anderson y Cychosz, 1994) desarrollada por
Para el procesamiento estadístico de los datos se ha usado el
Modroño, Guillén, y González (2010). La escala surge con el
SPSS para Windows en su versión 20.0. El nivel de significación
propósito de establecer el grado de identificación con el ejercicio
estadística fue establecido en p < .05. En primer lugar, se depuró
que mostraban los deportistas, y poder determinar la
la base de datos mediante el cálculo de los valores atípicos, las
permanencia en los programas deportivos en los que
distancias de Mahalanobis y la prueba Kolmogorov-Smirnoff. En
participaban. Los resultados del análisis de las propiedades
segundo lugar, se utilizó la prueba alfa de Cronbach para valorar
psicométricas muestran niveles satisfactorios de consistencia
la fiabilidad. En tercer lugar, se realizaron los análisis de varianza
interna, obteniéndose un alfa de Cronbach de .96. Respecto a la
para valorar si los grupos partían con niveles sociodemográficos
estabilidad temporal se obtiene una fiabilidad test-retest de .90,
y fisiológicos similares. En cuarto lugar, se llevaron a cabo
tras una semana (Modroño et al., 2010) que puede considerarse
análisis descriptivos y de frecuencias. En quinto lugar, se
muy buena, aunque ligeramente inferior al .93 obtenida en la
realizaron las pruebas t para muestras relacionadas. Para
versión inglesa. En definitiva, los resultados muestran unos
finalizar, se utilizó el modelo lineal general de medidas repetidas,
niveles adecuados de fiabilidad y validez que concuerdan con
covariando los días de actividad físico-deportiva semanal, y se
estudios previos (Anderson y Cychosz, 1994). En el presente
llevaron a cabo las correlaciones de Spearman.
estudio, se llevaron a cabo los análisis de fiabilidad del
instrumento obteniendo una puntuación del alfa de Cronbach
RESULTADOS
de .97 en el pre-test y de .98 en el post-test.
En relación a las variables sociodemográficas y fisiológicas
Autoeficacia General (AEG). Para medir la autoeficacia se ha
evaluadas, los subgrupos no parten con puntuaciones similares
utilizado la escala adaptada para población española
ya que existen diferencias significativas en el número de días de
desarrollada por Baessler y Schwarzer (1996). Esta prueba está
práctica de ejercicio físico-deportivo semanal (p = .00). Dicha
formada por 10 ítems donde los participantes deben responder
variable será tratada como covariada en los análisis del modelo
a cada enunciado mediante una escala tipo Likert con cuatro
lineal general de medidas repetidas. No se dan diferencias
alternativas de respuesta. La escala mide de forma directa la
significativas en las restantes variables registradas: edad (p =
percepción de autoeficacia general. La escala ya ha sido utilizada
.55), número de hijos (p = .98), índice de masa corporal (p = .12),
ampliamente en población española siendo sus propiedades
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
101
Salvador Boix, Eva León-Zarceño y Miguel A. Serrano-Rosa
número de tazas de café (p = .52) y número de cigarros por día
(p = .38).
Respecto al primer objetivo del trabajo, los resultados
encontrados ponen de manifiesto la existencia de diferencias
significativas en la variable identificación con el ejercicio físico
(F3,88 =10.36, p < .00, η2p= .26, power = 1.00). Las pruebas post-hoc
(Bonferroni) señalan que las diferencias de medias de los grupos
solo Pilates y más que Pilates son significativas, en el pre-test,
con respecto al grupo activo (p = .01). En el caso del grupo activo
la diferencia de medias es significativa (p = .00) con respecto al
grupo sedentario tanto en el pre-test como en el post-test. Los
resultados derivados de los análisis descriptivos muestran como
el grupo sedentario obtiene los niveles más bajos de
identificación con el ejercicio físico tanto en el pre-test como en
el post-test (véase Tabla 1). Las puntuaciones obtenidas por el
grupo más que Pilates son las más altas en ambas mediciones.
A este grupo le sigue el grupo solo Pilates y a continuación el
grupo activo no Pilates. En relación a los análisis intra-grupos, los
resultados obtenidos no encuentran diferencias significativas en
la evolución de los niveles de identificación con el ejercicio físico
entre el pre-test y el post-test. Solamente se puede destacar una
tendencia cercana a la significación en el grupo control activo (p
= .07), siendo las puntuaciones más bajas en la medición final. La
variable días semanales ejercicio físico-deportivo fue tratada
como covariada y resultó significativa (p = .00) en el factor
identificación con el ejercicio. Para ver la dirección de esta
significación se llevaron a cabo las correlaciones de Spearman.
Estas pruebas señalan que la relación entre número de días de
ejercicio físico-deportivo e identificación con el ejercicio es
directa en el pre-test (r = .58, p = .00) y en el post-test (r = .56, p =
.00).
Respecto al objetivo número dos, los resultados del modelo
lineal general de medidas repetidas revelan diferencias
estadísticamente significativas en la variable autoeficacia
general (F3,88 =3.37, p < .02, η2p= .10, power = .75). Las pruebas
post-hoc (Bonferroni) muestran diferencias entre el grupo de
otras actividades físico-deportivas diferentes al Pilates con
respecto al grupo sedentario en la medición inicial (p = .01). En el
post-test no existen diferencias significativas entre grupos. Los
estadísticos descriptivos realizados muestran puntuaciones
superiores de autoeficacia entre los grupos que habitualmente
practican actividad física frente al grupo control sedentario
(véase Tabla 1). Los análisis intra-grupos efectuados no
muestran diferencias significativas en ninguno de los cuatro
grupos estudiados.
Tabla 1
Puntuaciones medias, desviaciones típicas, diferencia de medias y diferencias significativas
Solo Pilates
Más Pilates
Sedentario
Activo
Diferencias significativas
Pre-test
40.29 (15.75)
45.50 (11.69)
17.36 (10.97)
38.67 (15.50)
Post-test
41.48 (14.60)
46.19 (13.74)
17.36 (10.52)
36.14 (16.96)
Pilates con Activos
p = .01
Más Pilates con Activos p = .01
Activos con Sedentarios p = .00
Activos con Sedentarios p = .00
Ms (sig.)
1.19 (0.46)
0.69 (0.65)
0 (1.00)
-2.53 (0.67)
Sin significancia estadística
Pre-test
3.10 (0.32)
3.30 (0.44)
2.85 (0.38)
3.21 (0.26)
Activos con Sedentarios p = .01
Post-test
3.13 (0.39)
3.25 (0.52)
2.94 (0.43)
3.22 (0.35)
Sin significancia estadística
Ms (sig.)
0.03 (0.65)
-0.05 (0.61)
0.09 (0.21)
0.01 (0.90)
Sin significancia estadística
Identificación con
el ejercicio físico
Intergrupos
Intragrupos
Autoeficacia
Intergrupos
Intragrupos
DISCUSIÓN
Atendiendo a los tres objetivos propuestos, se considera que la
principal aportación del presente trabajo es que el mismo se ha
centrado en el estudio de la identificación con el ejercicio físico
en practicantes de la técnica Pilates, una relación todavía
desconocida que no había sido analizada anteriormente. Se
conoce algo más sobre la identificación con el ejercicio en
practicantes de otras actividades físico-deportivas con un mayor
componente aeróbico. Sin embargo, la creciente popularidad y
relevancia en el panorama físico-deportivo mundial de la técnica
Pilates muestra la necesidad de nuevos trabajos que aporten luz
a las incógnitas que todavía existen sobre su práctica.
Los resultados obtenidos para dar respuesta al objetivo
número uno confirma la primera hipótesis planteada ya que los
sujetos que se ejercitan con Pilates obtienen mayores niveles de
identificación con el ejercicio físico que los participantes de otras
actividades físico-deportivas y las personas sedentarias. El grupo
sedentario es el que obtiene las puntuaciones más bajas de
102
identificación por lo que el presente estudio confirma la
necesidad de practicar actividad físico-deportiva de manera
habitual para mantener unos niveles adecuados de salud
psicológica ya que el sedentarismo, entre otras muchas
problemáticas, aumenta la probabilidad de padecer trastornos
mentales (Subirats et al., 2012). En cuanto a los participantes del
estudio físicamente activos existen diferencias significativas
entre los grupos Pilates con respecto al grupo activo no Pilates
en la medición inicial. En la medición final los análisis
descriptivos realizados muestran que los participantes que se
ejercitan con Pilates también obtienen puntuaciones de
identificación con el ejercicio más elevadas que el grupo activo
no Pilates, aunque las diferencias no son significativas. Además,
tras seis meses de entrenamiento son los grupos Pilates los
únicos que aumentan sus niveles iniciales de identificación. La
práctica continuada de ejercicio físico-deportivo parece
mantener, en el post-test, los niveles de identificación
registrados en el pre-test. La variable identificación con el
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Identificación con el ejercicio físico y autoeficacia: diferencias entre practicantes de pilates vs no practicantes
ejercicio físico se podría considerar rasgo, por lo que no debería
En relación a la segunda hipótesis planteada, los resultados
cambiar tras seis meses, salvo que hubiera alguna intervención
obtenidos confirman la hipótesis de los investigadores ya que los
para modificarla. Probablemente, un tamaño muestral superior
sujetos sedentarios obtienen menores niveles de autoeficacia
hubiera podido aportar nuevas diferencias entre los grupos
que el resto de grupos físicamente activos. En consonancia con
físicamente activos en el post-test. El presente trabajo es el
la actual tendencia en investigación, el presente estudio se
primero, según el conocimiento de los autores, en emplear la
centra en el análisis de una variable psicológica positiva dejando
versión española de la Escala de Identificación con el Ejercicio
en un segundo plano otras más clásicas como la depresión o la
Físico (Modroño et al., 2010) para el estudio del método Pilates.
ansiedad. En el caso de la autoeficacia generalizada, los
Es por ello que no existen referentes previos centrados en la
resultados obtenidos coinciden con estudios previos que
técnica Pilates en los que apoyar los resultados obtenidos.
muestran como los mejores niveles de autoeficacia se relacionan
Donde sí se pueden establecer conexiones es con el grupo no
con la práctica de actividad física regular (Reigal y Videra, 2013).
Pilates activo que realiza actividades físico-deportivas,
Además, estos autores confirman que los sujetos que realizan
principalmente aeróbicas, y cuyos resultados mejoran
entre tres y cuatro días de actividad física obtienen mejores
significativamente las puntuaciones del grupo sedentario en
niveles de autoeficacia que aquellos que practican con una
ambas mediciones coincidiendo con el estudio de Anderson y
frecuencia menor. Esta afirmación coincide plenamente con los
Cychosz (1995). Atendiendo a la relación directa, recogida en la
resultados del presente trabajo, ya que los grupos que obtienen
literatura científica, entre niveles de identificación con el ejercicio
mayores
puntuaciones en
autoeficacia
se ejercitan
y adherencia en programas de actividad física se puede
semanalmente 4.15 días (Pilates y más) y 4.52 días (grupo control
establecer que, en el presente trabajo, el método Pilates es un
activo).
tipo de actividad física que podría promover la identificación y
En relación a la tercera hipótesis planteada, los resultados
por tanto también la adherencia, al igual que sucede cuando se
encontrados no confirman la hipótesis de los autores. Se
practican otras actividades físico-deportivas. La relación directa
esperaba que tras seis meses de estudio los sujetos físicamente
encontrada entre la variable días semanales de actividad físicoactivos mantuviesen o mejorasen los niveles de identificación
deportiva con el factor identificación con el ejercicio vendría a
con el ejercicio físico y de autoeficacia. Sin embargo, estas
señalar que la práctica de Pilates no sería el único determinante
mejoras no se dan en todos los grupos ya que los participantes
de esas diferencias, sino la práctica de cualquier ejercicio físico
activos no Pilates reducen sus niveles de identificación y los
en mayor o menor medida. Esta correlación va en la línea del
sujetos que combinan el Pilates con otros ejercicios reducen sus
trabajo de Blázquez, Corte-Real, Dias, y Fonseca (2009) que
niveles de autoeficacia. La ausencia de resultados significativos
señala que conforme aumenta la frecuencia de práctica
intragrupos podría deberse a que la autoeficacia es un rasgo
deportiva aumentan los niveles de bienestar psicológico.
relativamente estable, consistentes a través del tiempo (VeraDentro de la gran variedad de actividades físicas existentes, se
Villarroel, Córdova-Rubio, y Celis-Atenas, 2009) situación que
cree importante recalcar que el método Pilates puede ser una
también se da en el factor identificación con el ejercicio físico.
técnica de entrenamiento recomendable porque es apta para
Una vez expuestas las tres hipótesis de la investigación, se
todas las edades y tipos de condición física, ya que no precisa de
relacionan los resultados con el marco teórico empleado en el
grandes destrezas previas. De ahí, la conveniencia de que las
presente trabajo. La teoría de la autoeficacia (Bandura, 1977) y
personas sedentarias o que no suelen realizar actividad físicola teoría de la conducta planeada (Ajzen, 1991) han sido
deportiva de manera habitual puedan iniciarse en la práctica de
empleadas a la hora de estudiar la participación de las personas
Pilates por ser una actividad muy enfocada a la mejora de la
en programas de actividad física. En el caso de la primera teoría,
salud y que podría favorecer la adherencia en sus usuarios.
se hace referencia a las expectativas sobre la propia capacidad
Además, teniendo en cuenta que la mitad de la población que
de alcanzar un determinado nivel de ejecución, que es una parte
inicia un programa físico lo abandona durante los seis primeros
del proceso conductual del deportista, (Arruza, Balagué, y
meses (Herrera-Gutiérrez et al., 2015) los resultados de este
Arrieta, 1998) cuyas consecuencias pueden influir a la hora de
trabajo adquieren mayor relevancia ya que la técnica Pilates
mantener o aumentar la participación en la práctica físicopodría favorecer la permanencia en programas físicodeportiva o incluso para abandonarla. En el presente estudio el
deportivos. Por ello, los autores del presente estudio consideran
grupo que combina Pilates con otras actividades es el que
recomendable que profesionales sanitarios (médicos,
presenta mayores niveles de identificación y de autoeficacia por
enfermeros, fisioterapeutas, nutricionistas o especialistas en
lo que se podría considerar que dichos participantes tienen altas
ciencias de la salud) se hagan eco de estos resultados y sigan
expectativas sobre su capacidad para participar eficazmente de
confiando en la actividad física en general y en el método Pilates
dichas actividades lo que podría favorecer una mayor identidad
en particular como un sistema de entrenamiento adecuado para
con el ejercicio físico aumentando la probabilidad de
abordar diferentes problemáticas de salud. En el ámbito de la
permanecer durante más tiempo activo. En resumen, la
medicina y rehabilitación ya se ha empezado a utilizar la técnica
autoeficacia ayudará a mantener la actividad física, y esta a su
Pilates en pacientes con fibromialgia (Altan et al., 2009) o en
vez contribuirá a mantener los niveles superiores de
mujeres que se recuperan de cáncer de mama (Eyigor,
autoeficacia. En esta misma línea y dentro de la teoría de la
Karapolat, Yesil, Uslu, y Durmaz, 2010). Estas recomendaciones
conducta planeada, la variable que mayor poder predictivo tiene
podrían hacerse extensibles a otras actividades catalogadas
sobre la intención de practicar ejercicio físico es el control
como aula-salud (yoga y/o taichí) ya que según el trabajo de
comportamental, o lo que es lo mismo la percepción del
Serrano y Boix (2012) estas técnicas físicas comparten
individuo sobre su capacidad en realizar la conducta (Neipp,
importantes rasgos comunes con el método Pilates.
Quiles, León, Tirado, y Rodríguez-Marín, 2015). Las altas cotas de
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
103
Salvador Boix, Eva León-Zarceño y Miguel A. Serrano-Rosa
participación de Pilates en el mundo y los elevados niveles de
identificación que registran sus practicantes podrían asociarse
con los resultados obtenidos en el mencionado estudio ya que
el método es apto para cualquier edad y no precisa de destrezas
previas para su práctica (Pinto, Sarmento, Pereira da Silva,
Cabral, y Chiavegato, 2015) lo que confiere a la técnica Pilates un
elevado grado de control comportamental percibido que
favorece el bienestar y la mejora de la salud en general de sus
practicantes.
Respecto a futuras líneas de investigación se cree conveniente
avanzar en el análisis sobre la identificación con el ejercicio físico
y la adherencia en practicantes de Pilates. Se considera
importante que los futuros trabajos centrados en la técnica
Pilates definan con la mayor precisión posible el apartado
metodológico, ya que es una de las principales limitaciones
detectadas en muchos trabajos (Boix et al., 2014). Para ello, los
autores del presente estudio plantean diferentes posibilidades a
la hora de agrupar y analizar a los participantes. Entre las
posibilidades, se contempla el estudio de sujetos que sólo
practiquen Pilates frente a un grupo control sedentario o la
comparación de un grupo de Pilates frente a un grupo control
activo con una frecuencia semanal de práctica idéntica. En caso
de organizar trabajos en la línea del presente estudio se
recomienda ampliar el número de sujetos que integren cada uno
de los cuatro grupos estudiados. Sin embargo, se hace constar
que la limitación relacionada con el tamaño de la muestra, no es
fácil de superar. Las sesiones de Pilates se organizan en grupos
muy reducidos y los alumnos tienen una gran flexibilidad horaria
lo que dificulta el seguimiento de los sujetos en los trabajos
longitudinales.
Como conclusión, los practicantes de actividad físico-deportiva
presentan mayores niveles de identificación con el ejercicio físico
y autoeficacia que las personas sedentarias. La elevada
identificación obtenida por los sujetos practicantes de Pilates y
las relaciones existentes entre los niveles de identificación con el
ejercicio y la adherencia a programas físicos podría justificar la
irrupción y popularidad del Pilates en el panorama físicodeportivo mundial.
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 107-119
ISSN 1886-8576
EFECTOS DE UN PROGRAMA DE JUEGO LIMPIO APLICADO A JÓVENES FUTBOLISTAS PARA
LA MEJORA DE LA DEPORTIVIDAD
Javier Lamoneda1 y Francisco J. Huertas2
IES Seritium1, Jerez de la Frontera, España y Universidad de Granada2, España
RESUMEN: El propósito de este trabajo fue elaborar un programa de intervención para la
mejora de las actitudes y conductas hacia el oponente y analizar el cambio que genera. Se
empleó un estudio cuasi-experimental con una fase de intervención de seis semanas de
duración. Participaron 87 jugadores con una edad media de 11.12 años (± 0.67): experimental
44 y control 43. Los resultados mostraron una mejora significativa en el grupo experimental
respecto al control para: disculparse, dar la mano al vencedor, felicitar al oponente, animar al
perdedor, permitir jugar al que llega tarde y preocuparse por el jugador lesionado. No se
obtuvieron mejoras en actitudes o conductas cuyas consecuencias podrían repercutir en los
intereses del jugador. En el grupo control se observó una pérdida significativa de las
orientaciones hacia la deportividad. Esta investigación aporta indicios para conciliar
deportividad y competitividad mediante la instauración de programas formativos en el fútbol
base federado.
PALABRAS CLAVE: intervención, deportividad, fútbol base, juego limpio.
EFFECTS OF A FAIR PLAY PROGRAM APPLIED TO YOUNG FOOTBALL PLAYERS TO IMPROVE
SPORTSPERSONSHIP
ABSTRACT: The purpose of this study was to create an intervention program to improve the
attitudes and behaviors towards the opponent and analyze its development. A quasiexperimental study with a six weeks intervention was implemented. A total of 87 players
participaded (age of 11.12 years (± 0.67): experimental 44 and control 43. The results showed a
significant improvement in the experimental group compared to control group for: to apologize,
to give the hand to the winner, to congratulate the opponent, toencourage the loser, to allow to
play who arrives late and to worry about the injured player. There were no improvements in
attitudes or behaviors whose consequences could affect the interests of the player. In the
control group there was a significant loss of the orientations toward the sportsmanship. This
research provides evidence of the improvement of the sportsmanship and competitiveness
through the establishment of training programs in the federated.
KEYWORDS: intervention, sportsmanship, youth football, fair play.
EFEITOS DO PROGRAMA FAIR PLAY APLICADA AO JOVENES JUGADORES DE FUTEBOL PARA
UMA MELHORIA DA DESPORTISMO
Manuscrito recibido: 16/03/2016
Manuscrito aceptado: 30/06/2016
Dirección de contacto: Javier
Lamoneda Prieto. IES Seritium.
Avda. de Ámsterdam s/n. 11405.
Jerez de la Frontera (Cádiz). España.
Correo-e:
[email protected]
RESUMO: O objetivo deste trabalho foi desenvolver um programa de intervenção para melhorar
as atitudes e comportamentos em relação ao adversário e analisar a mudança que ele cria. Foi
utilizado um estudo quasi-experimental com fase de intervenção de seis semanas. Participantes
87 jogadores com uma idade média de 11,12 anos (± 0,67): experimental 44 e controlo 43. Os
resultados mostraram uma melhora significativa no grupo experimental em relação ao controle
para: desculpar, agitar as mãos com o vencedor de felicitar o adversário, incentivar a perdedor,
o que lhe permite jogar até tarde e se preocupar com o jogador lesionado. Nenhuma melhoria
nas atitudes ou comportamentos cujas consequências podem afetar os interesses do jogador
obtido. No grupo controle, uma perda significativa de orientações esportivo observado. Esta
pesquisa fornece a evidência de conciliar desportivismo e competitividade através da criação
de programas de formação no futebol juvenil federal.
PALAVRAS CHAVES: intervenção, desportivismo, futebol juvenil, jogo limpo.
En las últimas cuatro décadas las políticas de promoción
deportiva dirigidas a la población juvenil europea se han
caracterizado por una especialización temprana y un descenso
de la práctica espontánea (De Knop, 1996). A este modelo de
iniciación deportiva, que utiliza la competición como práctica
habitual, le ha sido discutido su valor formativo. Los argumentos
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
107
Javier Lamoneda y Francisco J. Huertas
que establecen la compleja correspondencia entre competición
y deportividad parten del postulado que el practicante se centra
exclusivamente en elementos extrínsecos al juego como la
victoria. Esta orientación motivacional ha sido estudiada durante
años por la Teoría de las Metas de Logro y la Teoría de la
Autodeterminación, llegando a la conclusión de que un excesivo
valor por el resultado se asocia con bajos niveles de
razonamiento moral y tendencias agresivas (Cechini, 2015).
El dominio de las habilidades por sí mismo no tiene un
componente de educación en valores (Hartmann, Sullivan, y
Nelson, 2012), es más, se ha demostrado cómo la competición
en el fútbol favorece la proliferación de comportamientos antideportivos (Kavusanu, y Spray, 2006). De ahí la importancia de
incluir en las escuelas deportivas programas formativos que
palien las carencias hacia las que tiende el jugador. Para ello, no
basta con aprovechar situaciones conflictivas, se precisa de un
tratamiento sistemático (Brunelle, Danish, y Foneris, 2007).
Frente a esta demanda, el sistema educativo elabora
normativas oficiales que instan al docente sobre el qué, cuándo
y cómo enseñar. En este marco de instrucción formal la
Educación Física se presenta como una asignatura con un
currículo definido. Sin embargo, desde la educación no formal,
el deporte es planteado al amparo de cada reglamento sin existir
un consenso en la mejor fórmula para desarrollar programas
que potencien los valores asociados al deporte (Iturbide y
Elosua, 2012).
El juego limpio y la deportividad, proveniente del anglicismo
fairplay y sintetiza el código ético en el deporte. A pesar de su
relevancia, en la actualidad carece de una definición
universalmente aceptada y de los valores que lo vertebran
(Gómez y Sánchez, 2014). Siguiendo a Vallerand, Briere,
Blachard, y Provencher (1997) el término adquiere una
concepción multidimensional integrado por cinco ámbitos: (1)
Compromiso con la práctica deportiva: máxima implicación y
reconocimiento de los errores propios, (2) Convecciones
sociales: tener un trato cortés con el oponente (dar la mano,
reconocer el buen juego o ser un buen perdedor), (3) Respeto a
reglas y árbitros: cumplir la normativa y respetar al colegiado, (4)
Respeto y preocupación por el oponente: adoptar una actitud de
ayuda (prestar material o respetar al jugador lesionado sin
obtener ventaja), (5) Perspectiva negativa: rechazar actitudes
contrarias a comportamientos éticos, como el deseo de buscar
la victoria a toda costa, competir por obtener recompensas o
enfurecerse con el entrenador.
Para mejorar los componentes de la deportividad en los
últimos años se han desarrollado numerosos programas
formativos. Las medidas que han tenido mayor repercusión en
España pueden clasificarse de acuerdo con la temporalidad en:
(1) Campañas de difusión, concienciación y formación y (2)
Programas de intervención basados en diferentes modelos
teóricos. Otra de las medidas han sido: (3) Establecimiento de
cambios normativos, (4) Actividades físicas y juegos, (5)
Evaluación de comportamientos.
Campañas
Comprenden un conjunto de acciones encaminadas a sugerir
reflexión y debate, para lo cual se emplean: guías, folletos,
trípticos, carteles, decálogos, artículos en prensa escrita o
páginas web, mensajes en pancartas y camisetas en pro de la
108
deportividad, vídeos de sensibilización o recomendaciones a
deportistas. Se han dirigido tanto a jugadores, padres como
entrenadores. Han sido las más utilizadas por diferentes
instituciones, federaciones o asociaciones deportivas debido a
su versatilidad: permiten llegar a una amplia masa social sin la
necesidad de invertir un número elevado de especialistas.
Una de las primeras propuestas en España surgió del grupo
de investigación de psicología del deporte de la Universidad
Autónoma de Barcelona (Valiente, Boixadós, Torregrosa,
Figueroa, Rodríguez, y Cruz, 2001): los trabajos se iniciaron con
la identificación de valores, actitudes y comportamientos
relacionados con el fairplay y culminaron con una campaña para
la promoción del juego limpio en la ciudad de Barcelona.
En esta misma línea, la campaña Escuela del Deporte (García,
Sánchez, Sánchez, Leo, y Amado, 2012) con una participación de
726 jóvenes extremeños tuvo una cobertura de más de 60
localidades. Las jornadas incluían asesoramiento tanto a
deportistas y entrenadores, como a padres.
Desde la piscología deportiva se han aportado interesantes
trabajos dirigidos a la formación y sensibilización de padres y
entrenadores sobre el comportamiento deportivo y la
colaboración en el trabajo entre ambas partes (Boixadós,
Valiente, Mimbrero, Torregrosa, y Cruz, 1998; Gimeno, 2006). Los
talleres destinados a la educación con padres y entrenadores en
Aragón incluían (Gimeno, 2006): entrenamiento de habilidades
sociales como: la modificación de la actitud no verbal, la escucha
activa, la reestructuración cognitiva, el control de la ansiedad o
la solución de problemas.
En este sentido, Sáenz, Aguado, y Lanchas (2013), aportaron
un la herramienta de trabajo denominada World café como
medida para extraer opinión de los agentes implicados en el
deporte escolar (padres, árbitros, profesores, entrenadores,
representantes de instituciones y deportistas de élite y
escolares). Tras concluir la investigación, los autores subrayaron
la necesidad de llevar a cabo una formación coordinada dirigida
a monitores y padres para la promoción de valores.
Programas
Intervenciones prolongadas en el tiempo, basadas en diferentes
teorías educativas, aportan planes específicos de trabajo para la
mejora del desarrollo moral en el deportista.
Siguiendo la teoría de desarrollo estructural de Lawrence
Kohlberg, la intervención educativa a través del desarrollo del
juicio moral, ha sido otra de las líneas de trabajo más prolíferas
en el campo de la actividad física. La discusión de dilemas
morales como principal recurso de trabajo ha sido empleada en
trabajos con futbolistas. Gutiérrez (2007) aplicó un programa de
intervención con 313 jugadores de categorías benjamín a cadete
del Getafe CF. Los resultados revelaron en los entrenadores
interés por la formación moral; y en los jugadores, a pesar de no
lograr modificar su escala de valores, una mejora en el número
de conductas deportivas en el juego.
En esta misma línea, Sáenz (2010) planteó un trabajo original
para la prevención de la violencia en el fútbol base. Para ello,
analizó previamente a los equipos cadetes alaveses con mayores
índices de agresión. La muestra definitiva estuvo constituida por
12 equipos a los que aplicó un protocolo de prevención de
partidos de riesgo. Se mostró la eficiencia del programa
argumentada por una positiva evaluación de la deportividad, si
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Efectos de un programa de juego limpio aplicado a jóvenes futbolistas para la mejora de la deportividad
bien, constataba la existencia de determinados incidentes antideportivos que ensombrecían los resultados.
Otro referente que ha sustentado diversas propuestas se
basan en el Programa de Responsabilidad Personal y Social ideado
por el Hellison (1988). El modelo se caracteriza por incluir una
estructura piramidal y progresiva en cinco niveles de
responsabilidad: (1) Respeto a los demás, (2) Motivación en la
práctica, (3) Autonomía, (4) Ayuda y (5) Transferencia a otros
contextos extra-deportivos. En España, uno de los primeros
trabajos que derivaron de las investigaciones de Hellison se
deben a ha Jiménez y Durán (2004). De la investigación
desarrollada en 11 centros adscritos al programa de Garantía
Social de la Comunidad de Madrid, derivaron interesantes
aportaciones al modelo original. La versión definitiva se resume
en tres niveles: (1) Confianza y participación, (2) Promoción de
valores a través de la actividad física y el deporte y (3)
Transferencia a la vida cotidiana.
Cambios normativos
El Programa Respect (Football Asociation) dirigido a más de
10.000 técnicos, colegiados, jugadores y espectadores estableció
medidas extraordinarias para fomentar la seguridad en los
terrenos de juego: para evitar los “corrillos” solamente podía
dirigirse al árbitro el capitán de cada equipo, se establecieron
jornadas para mejorar la formación de los colegiados y se
adecuaron instalaciones a fin de separar la afición de jugadores
y entrenadores (Brackenridge, Pitchford, y Wilson, 2011).
En esta misma línea, cabe mencionar el programa de la
Universidad de Cádiz: En la UCA Juega Limpio. El deporte Educa,
que han recurrido a la modificación en el sistema de puntuación
del juego, premiando o penalizando el comportamiento de los
jugadores. Esta eficaz iniciativa entre otros galardones recibió el
trofeo Joaquín Blume en su edición del año 2009.
Otra de las medidas ha sido la inclusión de criterios
extraordinarios de valoración. Algunos ejemplos son las
denominadas: Tarjeta verde (implantada entre otros lugares en
el fútbol andaluz e italiano) o Tarjeta blanca (Ortega et al., 2015).
El programa Tarjeta Blanca en síntesis consistía en la
colaboración de los participantes en el arbitraje de partidos,
establecer un mismo tiempo de juego para todos los
participantes y el fomento de conductas éticamente correctas a
través de premiar a un jugador con la tarjeta blanca al concluir
el encuentro.
Juegos y actividades físicas
Desde el año 2009 viene desarrollándose una interesante
propuesta formativa de deporte escolar a través del Excmo.
Ayuntamiento de Segovia y la Universidad Valladolid. Las
medidas más representativas del programa son: la inclusión de
encuentros con una periodicidad semanal en la que se estipula
un tiempo de juego similar para todos, los participantes de
diferentes procedencias pueden jugar en un mismo equipo; la
formación polideportiva y coeducativa y dar a la figura del árbitro
una función didáctica (Monjas, Ponce, y Gea, 2015).
El programa Juega Limpio Practícalo desarrollado en Castilla la
Mancha incluía entre otras medidas actividades formativas,
recursos didácticos para el profesorado de educación física
(Dorado, 2011). Planchelo desarrolló un programa dirigido a la
etapa de Educación Primaria con estrategias de autocontrol,
resolución de conflictos, discusión de dilemas morales,
introducción del refuerzo positivo ante conductas con una
orientación ética y reflexión compartida con el grupo de clase en
el que incluía un glosario de juegos y deportes alternativos con
orientación recreativa y participativa (Hernández y Planchelo,
2014). El Programa para Vivir los Valores desde los Deportes de
Equipo (Omeñaca, Ponce, Sanz, y Valdemoros, 2015) integró tres
vías de actuación: a través de centros educativos, familias y
entrenamiento deportivo.
Evaluación de comportamientos
Un interesante instrumento empleado por las federaciones
aragonesa y alavesa de fútbol es el denominado Registro de
Deportividad en los Partidos de Fútbol (RDPF) (Gimeno, Sáenz,
Ariño, y Aznar, 2007). A través de este instrumento el árbitro
antes del comienzo del partido entrega a los dos entrenadores
un ejemplar del RDPF, para que una vez finalizado,
cumplimenten los registros. El colegiado recopila la información
junto con el acta del partido. Similares iniciativas han sido
puestas en marcha recurriendo a tecnologías de última
generación para la valoración del juego limpio a través del
programa Juega Verd Play (Consell Esportiu del Baix Llobregat,
2014) o ¡Valora el juego limpio! (Orts y Gandia, 2015).
Este trabajo trata de dar respuesta a la demanda suscitada en
los últimos años por establecer un marco común de referencia
en la educación no formal que garantice la formación integral del
deportista. Para ello, se presenta una investigación
específicamente diseñada para promover actitudes y conductas
deportivas hacia el oponente en el fútbol base a través de un
programa multimodal, de aplicación grupal y de prevención
primaria. Los constructos teóricos de referencia fueron tanto las
teorías de aprendizaje social como de desarrollo estructural, así
como teorías motivacionales (teoría de las Metas de Logro y de
la Autodeterminación). Se aporta un plan de actuación que
incluye: una metodología precisa, unos recursos y actividades
prácticas y unas herramientas para su valoración tanto para el
análisis de las actitudes como de las conductas en situación real
de juego.
MÉTODO
Participantes
Se seleccionó una muestra de forma aleatoria de ocho equipos
de un universo de veintiún clubes que cumplían el requisito de
estar federados y pertenecer a una urbe de 200.000 habitantes
al sur de España. Para ello, se empleó un muestreo sistémico y
por cúmulos. Participaron 87 jugadores con una edad media de
11.12 años (± 0.67).
En la fase de intervención diferenciamos dos grupos:
experimental, compuesto por 44 jugadores que recibieron el
programa de intervención y control, de 43 participantes (que no
recibe ningún seguimiento).
Instrumentos
Conductas deportivas relacionadas con el oponente. Se empleó la
categoría “conductas deportivas” del instrumento de
Observación de Fair play en Fútbol (IOFF) construido por el Grup
d’Estudis de Psicología de l’Esport de la Universitat Autónoma de
Barcelona (Cruz, Boixadós, Torregrosa, y Mimbrero, 1996) que
utilizaron tanto con futbolistas profesionales como con
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Javier Lamoneda y Francisco J. Huertas
jugadores de cantera. En la plantilla de conductas deportivas se
recogieron: aceptar disculpas, disculparse, tirar la pelota fuera,
devolver la pelota, saltar por encima y animar o ayudar.
Orientaciones hacia la deportividad con el oponente. Se recurrió
a la sub-escala factores sociales de la deportividad de la versión
española adaptada al fútbol alevín (MSOS-F) validada por
Lamoneda, Huertas, Córdoba y García (2014). Las respuestas se
recogen en una escala tipo Likert con un rango de 1 a 5, siendo
1 = “no se corresponde conmigo en absoluto”; 2 = “prácticamente
no se corresponde conmigo”; 3 = “se corresponde conmigo en
parte”, 4 = “se corresponde conmigo en gran medida”; y 5 = “se
corresponde exactamente conmigo”.
Procedimiento
Esta investigación siguió un diseño cuasi experimental de grupo
control no equivalente con medidas pre post test en contextos
reales. El estudio se fraguó entre los meses de abril de 2011 y
mayo de 2012 en tres fases: inicial, intervención y final (figura 1).
Figura 1. Cronograma
Fase inicial
Se diseñó el programa de intervención y el manual para
entrenadores. Posteriormente, se procedió a contactar con las
entidades deportivas colaboradoras. Durante este proceso se
informó mediante carta y entrevista personal a los presidentes
de cada entidad deportiva y con los entrenadores. Se obtuvo una
valoración positiva de la actividad por parte de todos los clubes
y asociaciones deportivas. Tras la aprobación, se solicitaron
permisos a los representantes legales de los jugadores/as
mediante una hoja de consentimiento para participar en el
programa.
110
Durante la investigación se contó en todo momento con la
colaboración de doce Técnicos de Ciclo Formativo de Grado
Superior en Animación y Actividad Física, que tras superar un
período de formación de tres semanas, colaboraron en el
análisis de conductas de juego limpio y supervisaron el período
de intervención. En la fase de formación previa a la intervención
se explicó detalladamente el programa de intervención (2
sesiones), se establecieron reuniones iniciales con los
entrenadores (2 sesiones) y recibieron una formación específica
sobre el modo de analizar conductas de juego limpio (3 sesiones:
1 sesión teórica, en la que se definen las categorías del IOFF y 2
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Efectos de un programa de juego limpio aplicado a jóvenes futbolistas para la mejora de la deportividad
sesiones prácticas en las que se realizan conductas en situación
real de juego).
Para la evaluación inicial se administró la escala MSOS-F a los
ocho equipos que compusieron la muestra y se observó a cada
equipo durante un encuentro de 70 minutos de duración
conductas de fair-play en situación real de juego mediante el
IOFF.
En la administración de la escala MSOS-F se comunicó a los
participantes que debían dar su opinión personal con sinceridad
sin dejar ninguna pregunta sin responder. Se leyó cada ítem a
grupos reducidos (entre 7-14 participantes), en presencia del
entrenador principal. En ningún caso se superaron los 20
minutos.
En el estudio de conductas se llevó a cabo un diseño
observacional en el que las unidades de estudio eran equipos de
fútbol alevín federados con un registro temporal puntual. El
procedimiento seguido para el registro y codificación de
conductas de juego limpio fue el siguiente: (1) Ubicación: tres
observadores se reunían 15 minutos antes de cada encuentro en
las gradas situadas en la zona central del campo. (2) Protocolo
de registro: se anotaron conductas antideportivas, faltas de
contacto y deportivas cada minuto de juego y en el orden en que
se iban produciendo siguiendo la “Plantilla de Observación de
Conductas relacionadas con el fair play” de Cruz et al. (1996). (3)
Recuento de datos: en la codificación de conductas los tres
observadores discutían in situ cada jugada para dar una
respuesta consensuada y al concluir cada uno de los períodos en
los que se divide el encuentro se realizaba un recuento de
incidencias.
Fase de intervención
Durante seis semanas se acordó con los entrenadores y
delegados de cada equipo participante (grupo experimental)
dedicar veinte minutos semanales al fomento de la deportividad.
Antes de cada sesión los técnicos tuvieron en su poder el
programa que se iba a desarrollar y durante las sesiones de
trabajo intervinieron activamente en las charlas. Durante las
mismas contaron con la supervisión y apoyo de dos técnicos
deportivos y al menos en dos sesiones por el coordinador
principal del programa. El lugar establecido de reunión fue
generalmente los vestuarios y el día, el primero de la semana
tras la competición. Los entrenadores adquirieron el
compromiso de realizar un seguimiento del comportamiento
posterior a la sesión con el fin de transferir los aprendizajes al
entrenamiento y competición.
Fase final
Se analizaron actitudes y conductas de los jugadores durante los
meses de abril y mayo de 2012 con el fin de comparar los
resultados finales con los iniciares y poder así valorar la eficacia
de la intervención. El procedimiento seguido fue exactamente el
mismo que el empleado en la fase inicial.
Descripción del programa
Se trata de un programa multimodal de aplicación grupal,
destinado a la mejora de las orientaciones hacia la deportividad
y prevención primaria de la violencia en futbolistas federados de
entre 10 y 12 años de edad. Se basa en modelos cognitivos
(razonamiento ético y reestructuración cognitiva), conductuales
(modelado conductual, negociación, contrato conductual,
reforzamiento), cognitivo-conductuales (entrenamiento de
habilidades sociales y autocontrol) y motivacionales (teoría de
las Metas de Logro y teoría de la Motivación Intrínseca). La
secuencia metodológica para su aplicación la compusieron seis
etapas: (a) Instrucción verbal, diálogo y discusión, (b) Modelado,
(c) Reflexión, (d) Compromisos, (e) Práctica y (f) Revisión.
(a) Instrucción verbal, diálogo y discusión. Los modelos
teóricos de referencia en esta fase fueron: la teoría de
clarificación de valores y el enfoque cognitivo-evolutivo. La
clarificación de valores se centra en favorecer una reflexión
personal de valores que encaminen al participante a adoptar
actitudes y conductas más acordes a sus planteamientos y
pueda, de esta forma, solucionar los conflictos intra-personales.
El enfoque cognitivo-evolutivo o también llamada teoría del
desarrollo estructural, se fundamenta en que la educación moral
se produce a través de una construcción autónoma y racional de
principios y normas usando como medio el diálogo con uno
mismo y con los demás.
(b) Modelado. Tras el tratamiento cognitivo iniciado en el
primer paso, se aportó la experiencia real de deportistas que
destacaban por haber actuado correctamente. La utilización de
modelos deportivos se trata de un método de contrastada
eficacia en el desarrollo moral (Meier, y Koenen, 2010). Este tipo
de aprendizaje se basa en las teorías de aprendizaje vicario en el
que el participante imitando la conducta realizada por el
“deportista modelo” lograría incorporarlo al repertorio personal.
(c) Reflexión. Tiempo de retención y análisis.
(d) Compromisos. Se aportó a cada participante una ficha de
registro en la que debían anotar libremente el compromiso
semanal que adquirían. El hecho de adquirir un compromiso con
el entrenador y el equipo tenía implícito unos beneficios y
sanciones en relación con elogios, felicitaciones y tiempo de
juego en competición. Así, un jugador podía abandonar un
encuentro cuando su actuación fuese contraria a la deportividad
o gozar de mayor tiempo de juego a través de comportamientos
pro-deportivos.
El contrato de contingencia se fundamenta en las teorías de
condicionamiento operante. El propósito era la modificación de
la conducta a través del des-aprendizaje de las antideportivas y
re-aprendizaje de pro-deportivas. Para aumentar la posibilidad
de que una respuesta ocurra y otra se extinga se emplean los
denominados refuerzos: positivo, tras la conductas pro
deportivas; aversivo, frente a conductas des adaptativas; y
refuerzo vicario, que se refiere al efecto que provoca en jugador
no involucrado directamente en la acción, observar la medida
empleada por el técnico como consecuencia del
comportamiento de un compañero.
Resulta interesante destacar la propuesta de “compromisos
colectivos”. Según Kohlberg (1969) la “norma colectiva” es un
medio adecuado para la mejora de la “atmósfera moral”, aspecto
de crítica influencia en el comportamiento moral de las
personas. El desarrollo moral no se limita solo y exclusivamente
al cumplimiento estricto de reglas sociales impuestas, sino que
se interiorizan desde la interrelación con el medio.
(e) Práctica. Puesta en práctica de los compromisos adquiridos
en entrenamiento y competición.
(f) Revisión. La revisión de compromisos y refuerzo de
conductas se realizaba semanalmente al empezar la reunión del
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Javier Lamoneda y Francisco J. Huertas
equipo. Además, se le animaba al entrenador a que incluyese
tiempos de reflexión al finalizar cada entrenamiento y partido.
Análisis de los datos
En primer lugar, para analizar el efecto que podría tener el
programa de intervención en cada grupo han sido realizados
estadísticos descriptivos y un estudio intra-grupo en el que se
describe cómo evolucionaron grupo control y experimental de
forma independiente, para lo que se empleó la prueba de
Wilcoxon.
En segundo lugar, con el fin de analizar las diferencias entre
grupo control y experimental tras la intervención se recurrió al
test exacto de Fisher´s. Con los resultados obtenidos se crearon
dos grupos, los que mejoraron y los que no, generando dos
variables dicotómicas y empleando una tabla de contingencia
introduciendo como variables: 1. Mejora: sí, no. 2. Grupo:
experimental o control. Posteriormente, se evaluó la
probabilidad asociada a cada una de las tablas 2 x 2 ponderando
los datos y tomando como referencia la significatividad exacta
bilateral.
A fin de profundizar en el análisis del cambio que pudiera
surgir tras la intervención en las orientaciones hacia la
deportividad y valorar la diferencia entre grupos se estudió la
“evolución” e “involución” de los participantes. En el primer caso,
se analizaron los casos que pasaban de una posición contraria o
neutra a la deportividad (valores 1, 2 o 3 en la escala Likert) a
positiva (valores 4 y 5). Para el segundo caso, se revisaron los
participantes que partiendo de valores positivos tornaban a
negativos o neutros. Los resultados se analizaron con el paquete
estadístico SPSS 20.0 para Windows.
RESULTADOS
Análisis descriptivo e intra-grupo
Los participantes en el programa de intervención mejoraron
significativamente (p ≤ .05) sus orientaciones conductuales hacia
el oponente en tres casos: felicitar al oponente, animar al perdedor
y rechazar un gol para atender al jugador lesionado. Por su parte,
los deportistas que no recibieron tratamiento educativo
empeoraron significativamente dos orientaciones conductuales:
animar al perdedor y preocuparse por el lesionado. Se aprecia un
caso en el que ambos grupos decrecieron significativamente:
rectificar una situación injusta para el oponente (tabla 1).
Tabla 1
Orientaciones hacia la deportividad: análisis descriptivo e intra-grupo
1. Dar la mano al vencedor
2. Felicitar al oponente
3. Animar al perdedor
4. Permitir jugar al que llega tarde
5. Preocuparse por el jugador lesionado
6. Rectificar una situación injusta
7. Prestar material deportivo
8. Rechazar un gol y atender lesionado
Exp Pre
3.93 ±1.15
2.30 ±1.62
3.64 ± 1.55
4.11 ± 0.99
3.91 ±1.05
1.77 ±1.24
2.50 ±1.62
2.98 ±1.34
Experimental
Exp Post
4.14 ±1.19
3.34 ±1.15
4.36 ±1.12
4.18 ±1.02
3.93 ±1.37
1.34 ±1.01
2.84 ±1.56
3.66 ±1.33
En lo que respecta al análisis conductual, se aprecia un
incremento en todos los campos analizados, sin embargo las
diferencias fueron estadísticamente significativas (p ≤ .05)
p
.219
.002*
.024*
.677
.461
.026*
.248
.007*
Cont pre
4.44 ±1.03
3.21 ±1.52
4.72 ±0.79
4.14 ±1.30
4.19 ±0.93
1.91 ±1.15
2.53 ±1.45
3.40 ±1.51
Control
Cont post
4.12 ±1.29
2.88 ±1.19
2.79 ±1.54
3.79 ±1.42
3.51 ±1.01
1.33 ±0.84
2.23 ±1.36
3.60 ±1.27
p
.104
.147
.000*
.181
.002*
.010*
.167
.576
exclusivamente para aceptar disculpas. Por su parte, en el grupo
control, no se obtuvieron diferencias significativas (tabla 2).
Tabla 2
Conductas pro-deportivas: análisis descriptivo e intra-grupo
1. Aceptar disculpas
2.Disculparse
3.Pelota fuera
4.Devolver pelota
5.Saltar portero
6.Ayuda/anima
Total
Total (durante el juego)
Exp Pre
0
0
0
0
0
42
42
0
Experimental
Exp Post
4
11
0
1
0
59
75
16
Análisis inter-grupo
Como puede apreciarse en la tabla 3, en cinco de los ítems
estudiados de la escala MSOS-F el porcentaje de jugadores del
grupo experimental mejoró significativamente (p ≤ .05) más que
el control: dar la mano al vencedor, felicitar al oponente, animar al
perdedor, permitir jugar al que llega tarde y preocuparse por el
112
p
.046*
.066
1
.317
1
.102
.066
.066
Cont pre
1
3
0
1
1
41
47
6
Control
Cont post
4
4
1
1
0
49
59
10
p
.180
.705
.317
1
.317
.285
.357
.461
jugador lesionado. En el caso particular del ítem 3 (animar
perdedor) se observa además una evolución positiva en
experimental e involución en el control.
El grupo control involucionó más que el experimental en
caso de: dar la mano al vencedor, rechazar un gol y atender
lesionado.
al
el
el
al
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Efectos de un programa de juego limpio aplicado a jóvenes futbolistas para la mejora de la deportividad
Tabla 3
Orientaciones hacia la deportividad: análisis inter-grupo
1. Dar la mano al vencedor
2. Felicitar al oponente
3. Animar al perdedor
4. Permitir jugar al que llega tarde
5. Preocuparse por el jugador
lesionado
6. Rectificar una situación injusta
7. Prestar material deportivo
8. Rechazar un gol y atender lesionado
Exp.
14
27
22
15
Mejora
Cont.
4
14
3
9
P
.016*
.010*
.000*
.000*
Exp.
12
12
15
6
20
7
.005*
6
4
.739
7
17
.017
3
17
22
4
11
16
.713
.252
.282
1
6
13
1
3
7
1
.484
.203
4
5
0
4
9
9
1
.256
.001*
Al comparar los resultados relativos a conductas deportivas en
la medida pretest y postest entre los grupos (tabla 4), los
resultados confirman diferencias estadísticamente significativas
(p ≤ .05) entre los grupos, siendo el grupo experimental el que
presenta una mejora mayor en el total de conductas analizadas
durante el juego y entre éstas: disculparse.
Se observa una evolución similar entre grupos en cuatro
conductas: aceptar disculpas, pelota fuera, devolver pelota y saltar
al portero. Las diferencias no fueron significativas entre grupos
en el total de conductas pro-deportivas analizadas y las que
atañan a: ayuda o animar al oponente.
Tabla 4
Conductas pro-deportivas: análisis inter-grupo
Exp
Cont
1. Aceptar disculpas
4
3
P
1
2.Disculparse
11
1
.043*
3.Pelota fuera
0
1
1
4.Devolver pelota
1
0
1
5.Saltar portero
0
0
1
6.Ayuda/anima (total)
17
8
.661
Total
33
12
.219
Total durante el juego
16
4
.018*
DISCUSIÓN
El objeto de la presente investigación fue analizar el efecto que
pudiera suponer para el futbolista alevín un programa de
intervención destinado a mejorar la deportividad hacia el
jugador oponente. Para ello, se valoraron no solo actitudes a
través de escalas, sino también conductas deportivas en
situación real de juego. Tras seis semanas de intervención se
apreció una mejora significativa de las orientaciones
conductuales en el grupo experimental en cinco actitudes: dar la
mano al vencedor, felicitar al oponente, animar al perdedor,
permitir jugar al que llega tarde y preocuparse por el jugador
lesionado. En el ámbito de la conducta se encontraron
diferencias significativas (p ≤ .05) en las acciones pro-deportivas
durante la competición, entre estas, las más repetidas y en las
que obtuvo un incremento favorable al grupo experimental
fueron las disculpas tras realizar una falta.
Programa de juego limpio
Este trabajo quiso mostrar cómo la promoción del juego limpio
y deportividad en el fútbol base es accesible a cualquier entidad,
independientemente de los recursos económicos y humanos
que cuente. Aunque se ha demostrado la conveniencia de contar
Evoluciona
Cont.
P
4
.051
5
.103
1
.000*
3
.484
Exp.
1
5
5
7
Involuciona
Cont.
7
11
24
12
P
.030*
.103
.000*
.203
con especialistas en psicología del deporte, programas no solo
dirigidos a deportistas sino también a padres y entrenadores
principalmente (Gimeno, 2006) y financiado por entidades
influyentes (Programa Respect), para determinadas entidades los
mencionados requerimientos pueden ser un hándicap. El
presente estudio muestra la eficacia de un programa planificado,
respaldado por familiares y entrenadores y dirigido a
deportistas.
Se ha mostrado cómo en un contexto de deporte federado era
posible mejorar la deportividad. La literatura científica ha
desvelado claras debilidades morales del deporte competitivo,
principalmente por el interés por alzarse con la victoria y
prescindir de cualquier otro objetivo (Teoría de la
Autodeterminación). Por ello, resulta especialmente interesante
desarrollar programas formativos en el fútbol competitivo
proponiendo medidas que no modifiquen la normativa de juego
(e.g., programa En la UCA Juega Limpio. El deporte Educa). Entre las
medidas empleadas en el programa resulta interesante
destacar: (a) Desarrollar el juicio moral en las sesiones de
entrenamiento, como habían expuesto anteriores trabajos
desarrollados en Getafe (Gutiérrez, 2007). (b) Adquirir
compromisos colectivos con el entrenador, compañeros y
responsables del programa, siendo conscientes que tendrían un
seguimiento en entrenamiento y competición. Se ha mostrado la
conveniencia de emplear la evaluación de la conducta como
medida para educar en valores (Gimeno et al., 2007; Orts y
Gandia, 2015). (c) Utilizar recompensas para fomentar conductas
pro-deportivas. Como muestra el programa Tarjeta Blanca,
resulta eficiente incorporar en el deporte competitivo incentivos
que promuevan el juego limpio (Ortega et al., 2015).
Deportividad e intereses del jugador
No se encontraron diferencias entre grupos en al ámbito de
las orientaciones conductuales para: presar material deportivo. Es
más, se detectó un caso en el que tanto el grupo control como el
experimental involucionaron tras la intervención: rectificar una
situación injusta para el oponente. Al analizar qué aspectos de la
deportividad mejoró o no el grupo experimental vislumbramos
una línea divisoria entre orientaciones y conductas cuyas
consecuencias podían o no repercutir en los intereses del
jugador. De tal modo que, aquellos componentes de la
deportividad que no afectaron al resultado o intereses del
deportista mejoraron tras la intervención, como: disculparse,
animar al perdedor, felicitar al oponente o preocuparse por el
jugador lesionado. Sin embargo, para los que se asociaban con
respuestas que podían perjudicar al deportista no se obtuvo
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
113
Javier Lamoneda y Francisco J. Huertas
mejora: presar material deportivo o rectificar una situación injusta
para el oponente.
Los resultados en este caso confirman los hallazgos obtenidos
en la investigación de Šukys (2013) en la que ya advertía de una
tendencia menos deportiva a medida que la situación afectase
más al resultado de la competición. Así mismo, Durán (2013)
reflexionaba sobre diferentes niveles de desarrollo moral en el
deporte y definía como valores de máximo nivel ético aquellos
que suponían en el participante un sacrificio propio. Es muy
probable que esta sea la causa de que ambos grupos
empeorasen tras la intervención en aspectos como: rectificar una
situación injusta para el oponente que favorecía los intereses
personales.
Conducta deportiva
Al concluir el estudio no se encontraron diferencias entre grupos
en el total de conductas deportivas analizadas. Estos resultados
pueden deberse: en primer lugar, a la existencia de actos
protocolarios normativos como el saludo inicial entre jugadores
que incrementó por igual el número de actuaciones deportivas
en el grupo control y experimental; y en segundo lugar, que el
estudio de conductas en la categoría alevín evidenció un
reducido número de acciones de fair-play promovidas por un
desarrollo de juego muy continuo, sin apenas interrupciones.
Entre las conductas estudiadas, sí se encontraron diferencias
significativas en las acciones analizadas durante el juego a favor
del grupo experimental. Las más repetidas y en las que se
produjo una mejora fueron las que atañan a la disculpa y aceptar
disculpas. La disculpa, puede entenderse como una actuación
deportiva que se produce tras la consecución de una falta. El
hecho de lograr una mejora en el comportamiento del deportista
en una situación de desconexión normativa resultó francamente
positivo, y más aún si observamos cómo en el fútbol dicha
situación se repite con alta frecuencia, principalmente por
tratarse de un deporte en el que la interacción física entre los
participantes es una circunstancia natural y de constante
presencia en el juego (Cruz et al., 1996).
Pérdida de valores del control
Se observó una pérdida significativa de las orientaciones hacia la
deportividad en el grupo control para: dar la mano al vencedor,
felicitar al oponente, animar al perdedor y rechazar un gol para
atender al lesionado. Este dato debe interpretarse como un claro
indicador de la necesaria intervención educativa en el deporte
federado, sin la cual difícilmente podemos afirmar que el fútbol
es un medio formativo de la persona. Estos resultados coinciden
con la revisión bibliográfica realizada por Cechini en la que
concluye afirmando cómo: “la práctica del deporte, tal y como en
la actualidad se está implementando, no desarrolla valores”…
“incluso bajo determinadas circunstancias, los resultados pueden
ser justamente los contrarios” (Cechini, 2015; p. 8). En esta misma
línea existen trabajos recientes que advierten de los problemas
del fútbol y de la necesaria intervención e investigación para la
promoción de valores socio-educativos en contextos
competitivos (Veroz, Yagüe, y Tabernero, 2015).
Limitaciones y futuras líneas de investigación
Entre las limitaciones del estudio consideramos una muestra
intra-grupo reducida y el posterior tratamiento estadístico
114
empleado. También sería necesario mencionar a manera de
prospectiva de investigación, hasta qué punto es posible mejorar
el razonamiento moral del jugador. Si un programa destinado a
la mejora de las orientaciones hacia la deportividad llega a
modificar la escala de valores del participante o tan solo a
orientar su conducta para agradar al técnico o respetar una
norma establecida en el club. En definitiva, si permite pasar de
un nivel de desarrollo moral pre-convencional a convencional o
post-convencional (Kohlberg, 1969).
Por otra parte, convendría desarrollar herramientas de
evaluación que permitan avanzar en el complejo análisis de
actitudes y conductas, así como determinar las posibles
variables intervinientes en el jugador.
Finalmente, de cara a futuros proyectos con similares
objetivos
conviene
mencionar
algunas
orientaciones
metodológicas: (a) Temporalización. Adecuar la duración del
programa a los objetivos planteados, la edad y la madurez de los
participantes para que éstos puedan ser comprendidos,
retenidos y aplicados. (b) Colaboración. Implicar al máximo
número de agentes en la formación del deportista: familiares,
aficionados, árbitros, dirigentes deportivos. Así como lograr el
respaldo del mayor número de organismos que apoyen el
proyecto para una mejor financiación y difusión. (c) Tipo de
aplicación. Abordar la mejora de la deportividad no sólo a través
de intervenciones grupales, sino también: individuales, con el fin
de paliar las carencias puntuales que pudiera tener un
deportista; e inter-grupales, como la promoción de jornadas de
convivencia entre clubes y asociaciones deportivas.
CONCLUSIONES
Atendiendo a los objetivos iniciales del presente estudio, las
conclusiones sacadas en base a ellos son las siguientes:
Primera, en apenas seis semanas de intervención se
obtuvieron mejorías en el grupo experimental que instigan en
una posible avenencia entre deportividad y competitividad. Los
componentes de fair-play en los que se obtuvo mejora
significativa tras el estudio fueron: disculparse tras una falta, dar
la mano al vencedor, felicitar al oponente, animar al perdedor,
permitir jugar al que llega tarde y preocuparse por el jugador
lesionado.
Segunda, no se lograron mejorar actitudes y conductas
vinculadas con los intereses personales del jugador como:
prestar material deportivo, rechazar un gol para ayudar a otro o
rectificar una situación injusta pero beneficiosa para el equipo.
Tercera, si prescindimos de un tratamiento educativo la
tendencia del jugador es a empeorar su deportividad, de ahí la
vital importancia de implementar programas formativos para
garantizar la buena formación del jugador.
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116
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Efectos de un programa de juego limpio aplicado a jóvenes futbolistas para la mejora de la deportividad
ANEXO 1
Nº / Título
Objetivos
1 / Juega limpio respeta
- Respetar a otros jugadores.
- Dar la mano al jugador al que le has hecho falta.
Contenidos
La deportividad con otros jugadores durante el partido: valorar al oponente.
- El valor del juego limpio en el fútbol.
- Respeto al resto de jugadores.
- Estrategias para la resolución pacífica de conflictos: dar la mano tras cometer una falta.
1. Parte inicial: justificación
Hacer conscientes a los jugadores de la importancia que tiene jugar limpio. Iniciar la justificación desde los propios
intereses de los futbolistas:
-Las sanciones perjudican al equipo: una actuación incontrolada que lleve a la expulsión deja a sus compañeros con
un jugador menos.
-Acumular sanciones perjudican al jugador: debe hacer frente a multa y pérdida del derecho de jugar los próximos
partidos.
-Está más que demostrado que uno de los requisitos para fichar a jugadores es el comportamiento de éstos.
2. Modelado
El jugador del Deportivo de la Coruña Manuel Pablo recibió una entrada muy dura de Giovanella que le produjo una
grave lesión. Este hecho provocó en el celtiña Giovanella un enorme sentimiento de culpa que le llevó a olvidar la
gran rivalidad entre los dos equipos gallegos y preocupase por él durante toda la recuperación.
3. Parte final: Compromiso
-Respeta a todos.
-Discúlpate: da la mano al jugador al que has hecho falta.
Nº / Título
Objetivos
2 / Juega limpio: no hagas trampa
- Jugar con limpieza para ganar con dignidad.
- Proponerse ganar sin hacer trampas: no perder tiempo, fingir una falta / lesión, parar el juego a través de faltas
intencionadas…
Contenidos
-Valoración del juego limpio como medio para ganar con dignidad.
-Medidas para fomentar el juego limpio en el campo: reconocer las faltas levantar la mano.
1. Parte inicial: Justificación
Imaginad la siguiente situación: “Durante un partido mi equipo va perdiendo, estoy cerca del área oponente y el
defensa me ha robado el balón limpiamente, si me tiro al suelo simulando una caída es posible que a mi equipo le
concedan penalti”.
- ¿Cómo crees que actúan la mayoría de los jugadores de otros equipos, simulan la caída para aprovecharse de la
situación o se levantan, son honestos? Enumera las ventajas y desventajas de ser honesto y de hacer trampas.
- ¿Qué suelen hacer los jugadores de tu equipo? ¿Por qué?
- ¿Qué harías tú, tratarías de engañar al árbitro para obtener beneficio?
2. Modelado
El delantero alemán Miroslaw Marian Klose se negó a lanzar un penalti al considerar que era injusto, que había
resbalado y no le habían hecho falta.
3. Parte final: Compromiso
-Valora el juego limpio como medio para ganar con dignidad.
-Proponte ganar sin hacer trampas: sin perder tiempo, fingir una falta o lesión, parar el juego a través de faltas
intencionadas, etc.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
117
Javier Lamoneda y Francisco J. Huertas
Nº / Título
Objetivos
3 /Juga por diversión, sin esperar recompensas inmediatas
- Valorar el esfuerzo y buen juego eliminando la idea de que ganar es lo único que importa en el fútbol.
- Desarrollar actitudes de entrega generosa, altruista y humilde.
Contenidos
-Valoración del éxito como: superación de los propios límites, ejecución correcta de la tarea, fomento de la amistad o
disfrute de la propia práctica deportiva (autotelismo).
-Desarrollo de actitudes altruistas, que lleven al deportista a dar lo mejor de sí mismo sin esperar recompensa.
1. Parte inicial:
modelado
Manel Estriarte: "El mejor premio es haber dado lo mejor de uno mismo".
Lo ganó todo como jugador y sin embargo los medios de comunicación parecían no acompañar los éxitos del waterpolo
al entenderlo un deporte minoritario. El jugador después de todo afirmaba que jugaba no tanto por que fuese
reconocido socialmente, sino porque realmente disfrutaba jugando.
2. Justificación
Estamos acostumbrados a observar en la televisión el gran poder mediático que tiene el fútbol. Se ha convertido en
un espectáculo del que parece imposible creer que sea simplemente un juego en el que se divierten los jugadores.
Nuestras estrellas cobran sobre 30.000.000 de euros anuales cuando el sueldo base de un trabajador español es
13.000 euros. Un buen deportista es precisamente bueno porque simplemente disfruta jugando, por encima que sea
reconocido su trabajo.
3. Parte final: Compromiso
-Valora el esfuerzo y buen juego eliminando la idea de que ganar es lo único que importa en el juego.
-Juga sin esperar que te aplaudan, que te reconozcan lo bueno que eres, preocúpate exclusivamente de estar
concentrado y de disfrutar del partido.
Nº / Título
Objetivos
4 / Sé un buen ganador: ponte en lugar del otro
- Tras la victoria: mostrar respeto hacia el otro equipo.
- Reconocer el buen juego del contrario animando al perdedor.
Contenidos
-La deportividad en la victoria.
-La deportividad con otros jugadores durante el partido: valorar al oponente.
1. Parte inicial: Justificación
Ponte en su lugar.
¿Cómo te sientes cuando tu equipo encaja un gol y el equipo contrario lo celebra con desprecio y rabia?
¿Consideras que el hecho de haber ganado da derecho a un equipo a ridiculizar al oponente?
2. Modelado
Rafa Nadal. Es todo un señor en la pista, compite con valentía, es humilde y atento con su oponente. En el abierto de
Australia de 2008 abrazó tras el partido a Federer ya que vio que estaba llorando de rabia por haber perdido.
3. Parte final: Compromiso
-Valora el buen juego del adversario, muéstrale respeto.
-Anima al jugador derrotado.
-Gane o pierda, da la mano siempre al finalizar el partido.
118
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Efectos de un programa de juego limpio aplicado a jóvenes futbolistas para la mejora de la deportividad
Nº / Título
Objetivos
5 /Sé un buen perdedor
-Reconocer el buen juego del oponente y felicitar las buenas acciones del otro equipo.
Contenidos
-La deportividad en la derrota.
-Valorar al oponente: aceptar, reconocer y felicitar el buen juego del otro equipo.
1. Parte inicial: Justificación
Saber perder. Un buen competidor tras la derrota reconoce el valor del campeón. Entiende que ha jugado mejor que
él, se ha preparado mejor, ha peleado más, en definitiva entiende que su oponente ha merecido ganar.
2. Modelado
Sir Alex Ferguson. A pesar de su meteórica trayectoria deportiva, tras la final de la Liga de Campeones que enfrentaba
a su equipo con el FC Barcelona en 2011, no tuvo reparos en reconocer la superioridad del rival: ”es el mejor equipo
que he visto, y lo acepto. No voy a poner excusas. Nunca nadie nos había dado una paliza así. Disfruten con sus triunfos
y su fútbol, se lo merecen".
3. Parte final: Compromiso
-Reconoce los errores y no culpes a otros de la derrota. Reconoce el buen juego del oponente. -Felicita las buenas
acciones del otro equipo.
Nº / Título
6 / Cordialidad
Objetivos
- Desear un buen partido al otro equipo dando la mano al empezar (cordialidad).
- Atender al jugador lesionado: tirar el balón fuera, interesarse por él (ayuda).
- Ser generoso con los demás (prestar material deportivo).
- Reaccionar ante actuaciones injustas (actitud crítica).
Contenidos
-La deportividad con otros jugadores al empezar y finalizar el encuentro.
-Respeto e interés por los oponentes: (a) Consideración por el jugador que llega tarde al encuentro. (b) Atención,
consideración y ayuda por el jugador lesionado. (c) Actitud crítica: reaccionar deportivamente ante actuaciones
injustas. (d) Generosidad: prestar equipamiento al oponente.
1. Parte inicial: Justificación
Un extraordinario competidor no solamente reconoce la victoria del rival, más aún, se alegra por él. Entiende que no
es el mejor, que hay magníficos deportistas. Celebrar el éxito ajeno supone cambiar la mentalidad de la derrota
entendida como fracaso, culpabilidad, humillación o frustración, convirtiendo toda situación en alegría y
satisfacción, al ganar y al perder siempre reconocer el esfuerzo, buen juego y tenacidad del justo vencedor.
2. Modelado
El Sevilla FC alevín. Entregó la copa de campeón del torneo Iraugi al finalista, RCD Espanyol, al entender que había sido
mejor equipo y realmente se merecía haber ganado.
3. Parte final: Compromiso
-Deséale un buen partido al otro equipo dando la mano al empezar.
-Atiende al jugador lesionado, interésate por él, lanza el balón fuera, aunque me perjudique.
-Se generoso con los compañeros y oponentes (pasa al compañero, cede una ocasión de gol, presta tus espinilleras…).
-Reacciona ante las injusticias aunque no te beneficien (por ejemplo cuando el árbitro se confunde).
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
119
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 121-127
ISSN 1886-8576
EJERCICIO FÍSICO AGUDO, AGOTAMIENTO, CALIDAD DEL SUEÑO, BIENESTAR PSICOLÓGICO
E INTENCIÓN DE PRÁCTICA DE ACTIVIDAD FÍSICA
Begoña Amador, Carlos Montero, Vicente J. Beltrán-Carrillo, David González-Cutre y
Eduardo Cervelló
Universidad Miguel Hernández, España
RESUMEN: El objetivo del estudio ha sido determinar cómo la realización de una sesión de
ejercicio físico se relaciona con el bienestar psicológico (entendido como vitalidad subjetiva y
estado afectivo), la calidad del sueño y la intención de práctica futura de actividad física. Además,
un objetivo secundario ha sido validar de forma exploratoria una escala de medida de la
percepción de agotamiento. Participaron 200 personas con edades comprendidas entre los 14
y 70 años (118 hombres y 82 mujeres). Los resultados mostraron en primer lugar que la medida
de agotamiento se mostró válida y fiable. También encontramos una correlación positiva entre
la vitalidad subjetiva, el estado afectivo positivo y la calidad del sueño, y una correlación negativa
entre el estado afectivo negativo y la calidad del sueño. Tras la sesión de ejercicio, no existieron
mejoras significativas en las variables de bienestar. La percepción de agotamiento se relacionó
negativamente con el bienestar y fue la única variable que predijo la intención de práctica futura,
de forma negativa. Estos resultados nos proporcionan una información relevante sobre la
importancia de la intensidad aguda de ejercicio en la predicción de la intención futura de
práctica de actividad física.
PALABRAS CLAVE: ejercicio físico agudo, agotamiento, bienestar, intención, calidad del sueño.
ACUTE PHYSICAL EXERCISE, EXHAUSTION, SLEEP QUALITY, PSYCHOLOGICAL WELL-BEING
AND PHYSICAL ACTIVITY INTENTION
ABSTRACT: The aim of the study was to determine how the implementation of an exercise
session is related to psychological well-being (subjective vitality and affective state), sleep quality
and physical activity intention. In addition, a secondary objective was to validate the scale of
perceived exhaustion. 200 people participated in the study, aged between 14 and 70 years (118
men and 82 women). The results showed that the scale of exhaustion was valid and reliable. We
also found a positive association between vitality, positive emotional state and sleep quality and
a negative association between negative emotional state and sleep quality. After the exercise
session, no significant improvements were found in the well-being variables. The perception of
exhaustion was negatively related to well-being and was the only variable that negatively
predicted physical activity intention. These results provide relevant information concerning the
importance of acute exercise intensity in the prediction of physical activity intention.
KEYWORDS: acute exercise, exhaustion, well-being, intention, sleep quality.
EXERCÍCIO FÍSICO AGUDA, EXAUSTÃO, QUALIDADE DO SONO, BEM-ESTAR PSICOLÓGICO E
INTENÇÃO DA PRÁTICA DE ATIVIDADE FÍSICA
Manuscrito recibido: 18/12/2016
Manuscrito aceptado: 05/05/2016
Dirección de contacto: Eduardo
Cervelló, Centro de Investigación
del Deporte. Universidad Miguel
Hernández de Elche. Avenida de la
Universidad, s/n. 03202 Elche,
España.
Correo-e: [email protected]
RESUMO: O objetivo do estudo foi determinar como a realização de uma sessão de exercício
físico está relacionado com bem-estar psicológico (entendida como a vitalidade subjetiva e
estado emocional), a qualidade do sono ea intenção da futura atividade física. Além disso, um
objetivo secundário foi validar de forma exploratória uma escala de medida da exaustão
percebida. Eles envolveu 200 pessoas com idade entre 14 e 70 anos (118 homens e 82
mulheres). Os resultados mostraram pela primeira vez que a medida da exaustão provou válido
e confiável. Também encontramos uma correlação positiva entre a vitalidade subjetiva, estado
emocional positivo e qualidade do sono, e uma correlação negativa entre o estado afetivo
negativo e qualidade do sono. Após a sessão de exercício, não houve melhorias significativas
nas variáveis de bem-estar. A percepção de exaustão foi negativamente relacionada com o bemestar e foi a única variável que previu o futuro intenção de prática, de forma negativa. Estes
resultados nos fornecer informações relevantes sobre a importância da intensidade do exercício
agudo na previsão futura intenção de atividade física.
PALAVRAS CHAVES: Exercício agudo físico, exaustão, bem-estar, a intenção, qualidade do sono.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
121
Begoña Amador, Carlos Montero, Vicente J. Beltrán-Carrillo, David González-Cutre y Eduardo Cervelló
Existe un gran consenso en la comunidad científica en
considerar que la práctica regular de actividad física reporta
grandes beneficios para la salud, de la misma forma que la
inactividad física está asociada a un gran número de
enfermedades crónicas (Chastin, Egerton, Leask, y Stamatakis,
2015; Texeira, Carraça, Markland, Silva, y Ryan, 2012). Sin
embargo, a pesar de conocerse los beneficios que la actividad
física aporta a la salud, el 59% de la población europea afirma
que nunca o casi nunca realiza ejercicio ni deporte
(Eurobarómetro, 2014), siendo de gran interés para los
investigadores conocer por qué algunas personas participan en
actividades físicas y otras no (Bauman et al., 2012), ya que esta
información resulta necesaria para la promoción de estilos de
vida activos y saludables.
Aunque hacer actividad física de forma regular puede aportar
mejoras en el bienestar psicológico y en la adherencia a la
práctica deportiva a través de cambios motivacionales (Gunnell,
Crocker, Mack, Wilson, y Zumbo, 2014), es necesario profundizar
en qué medida afecta la realización de actividad física aguda a
estas variables (Focht, Knapp, Gavin, Raedeke, y Hickner, 2007).
Desconocemos si diferentes tipos de actividad física aguda, en
cuanto a intensidad o duración, pueden estar relacionadas con
el bienestar y el interés o la intención de practicar actividad física
de nuevo, aunque cada vez existe más cuerpo de conocimiento
que muestra que la actividad física aguda afecta a variables de
corte psicológico y/o cognitivo (Cervelló et al., 2014).
En este sentido, el bienestar psicológico se ha estudiado desde
varias perspectivas. Nosotros, al igual que Ryan, Huta, y Deci
(2008), distinguiremos entre dos dimensiones diferenciadas del
bienestar que son hedonismo y eudaimonia. Desde la
perspectiva hedónica (estado afectivo), se considera el bienestar
como la presencia de afecto positivo que pretende maximizar las
experiencias positivas, y la ausencia de afecto negativo con la
finalidad de minimizar las experiencias negativas. Y desde la
perspectiva eudaimónica (vitalidad subjetiva), el bienestar se
refiere a vivir de forma plena o dar realización a los potenciales
humanos más valiosos como son la autorrealización y el
crecimiento psicológico (Ryan et al., 2008). En un estudio sobre
los indicadores del bienestar psicológico (Molina-García, Castillo,
y Pablos, 2007) se sugiere que las personas que experimentan
placer asociado con la actividad física son más propensas a
repetir dicha actividad (Harwood, Keegan, y Raine, 2015).
Igualmente, en un estudio reciente, Cervelló et al. (2014)
encontraron que el bienestar psicológico tras una sesión se
relacionaba con la motivación intrínseca situacional, aunque
quedó por determinar cómo la intensidad del ejercicio afectaba
a la intención de práctica futura. A este respecto, existen
modelos teóricos, como el de la conducta planeada (Ajzen, 1985,
1988), que destacan que las experiencias pasadas tienen un
efecto determinante en las intenciones de repetición de una
conducta. Esta idea ha sido explorada en las conductas de salud
y de práctica de actividad física (Conner y Sparks, 2005; MorenoMurcia, Cervelló, Huéscar, Belando, y Rodríguez, 2013). De
hecho, ya se sabe que cuando existe una historia pasada de
realización de una conducta, es más fácil que esta conducta se
repita, generándose un hábito, pero también que cuando las
condiciones situacionales no son favorables, existe un conflicto
entre lo “habitual” y lo “situacional”, que determina la intención
en primer momento y la conducta posteriormente
122
(Chatzisarantis, Hagger, Biddle, y Karageorghis, 2002). Sin
embargo, no se ha explorado suficientemente como estos
condicionantes situacionales afectan a la intención de práctica
futura (Chatzisarantis et al., 2002), ni conocemos ningún estudio
que haya contemplado cómo la intensidad del ejercicio o el
bienestar obtenido tras una sesión de actividad física pueden ser
condicionantes situacionales de la intención de práctica futura
de actividad física.
Parece ser que la calidad del sueño es otro indicador que
influye en el bienestar psicológico, la salud y la calidad de vida
(Polo-Kantola et al., 2014). En un estudio realizado con
trabajadores, se observó que aquellos sujetos que realizaban
mayor esfuerzo físico, frente a aquellos que permanecían
sentados, presentaron mayores trastornos de sueño tanto en
cantidad como en calidad (Akerstedt et al., 2002), aunque en este
estudio no se analizó la carga física que soportaban los sujetos,
ni si había diferencias en la misma. Además, en un estudio
reciente realizado con adolescentes, se encontró que estos
trastornos del sueño van ligados a emociones negativas como la
depresión, la ansiedad o la baja autoestima (Wong et al., 2013).
De hecho, en un estudio en el que se analizó la relación existente
entre el bienestar psicológico, la calidad del sueño y la
motivación, se encontraron asociaciones directas entre estas
variables (Cervelló et al., 2014). Sin embargo, no se encontraron
diferencias en la calidad del sueño al comparar diferentes
intensidades de ejercicio (ligera, moderada o vigorosa),
probablemente debido a que más que la intensidad del ejercicio,
sería interesante estudiar cómo el “impacto” de ese ejercicio
afecta de forma distinta a diferentes sujetos. Es por eso que se
hace necesario cuantificar el impacto individual de la carga
aguda en cada persona y estudiar si este impacto es el que se
relaciona de forma más consistente con las distintas
dimensiones del bienestar.
A este respecto, recientemente se ha incluido el concepto de
“agotamiento” como mediador entre la intensidad de ejercicio y
el bienestar (Hecimovich, Peiffer, y Harbaugh, 2014). El
agotamiento físico hace referencia a la pérdida de vitalidad, que
provoca que las personas no puedan seguir haciendo ejercicio
de forma efectiva (Heywood, Sabado, y De Leon, 2012).
Recientemente se ha creado una escala para medir el
agotamiento post ejercicio (Hecimovich et al., 2014). Esta escala
está formada por ítems que contemplan tanto aspectos físicos
como psicológicos relacionados con la adaptación al ejercicio.
Para estudiar la validez concurrente de la escala, se comparó con
los datos obtenidos con otra escala que mide fatiga, la Lee
Fatigue Scale (LFS) de Lee, Hicks, y Nino-Murcia (1991),
encontrando correlaciones muy altas y porcentajes de varianza
explicados muy altos cuando se regresaron los valores de una
escala sobre otra en una misma muestra.
Así, a partir de los trabajos previos expuestos anteriormente,
y para seguir profundizando en la comprensión de estas
relaciones, el objetivo principal de este estudio consistió en
analizar cómo la percepción de agotamiento tras una sesión de
actividad física aguda se relaciona con las dimensiones del
bienestar psicológico, la calidad del sueño y la intención de
práctica futura de actividad física. Un objetivo secundario fue
presentar de forma exploratoria la adaptación al castellano de la
escala de agotamiento de Hecimovich et al. (2014).
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Ejercicio físico agudo, agotamiento, calidad del sueño, bienestar psicológico e intención de práctica de actividad física
Nuestras hipótesis de trabajo son; a) que habrá una relación
positiva entre el bienestar psicológico (vitalidad subjetiva y
estado afectivo positivo) y la calidad del sueño; b) que tras la
sesión de actividad física aguda, el agotamiento físico se
relacionará negativamente con las dimensiones beneficiosas del
bienestar psicológico y con la calidad del sueño, y positivamente
con el estado afectivo negativo; y c) que la intención de práctica
se podrá predecir positivamente por el estado afectivo positivo
y la vitalidad, y negativamente por el agotamiento y el estado
afectivo negativo.
MÉTODO
Participantes
La muestra estuvo compuesta por 200 participantes (118
hombres y 82 mujeres) con edades comprendidas entre los 14 y
los 70 años (M = 29.87, DT = 13.67), tanto del ámbito del
entrenamiento deportivo (natación, atletismo, ciclismo, triatlón,
fútbol, tenis, pádel, baloncesto, voleibol, pelota valenciana,
boxeo; n = 113) como de la salud (aeróbic, TRX, gimnasia de
mantenimiento, andar, correr, spinning, GAP, body pump, body
combat, bailes de salón, entrenamiento con pesas; n = 87).
Instrumentos
El estado afectivo: se evaluó con el cuestionario de los nueve
adjetivos utilizados en el Positive and Negative Affect Schedule
(PANAS; Mackinnon et al., 1999; Watson, Clarck, y Tallegen,
1988), en su versión adaptada al castellano por Cervelló et al.
(2014), como medida hedónica del bienestar. Este cuestionario
establece cuatro sentimientos positivos (alegre, feliz, contento,
divertido) y cinco negativos (deprimido, preocupado, frustrado,
enojado, infeliz). La escala de respuestas tipo Likert oscila desde
1 (no del todo) a 7 (totalmente de acuerdo).
Vitalidad subjetiva: se empleó el cuestionario Subjective Vitality
(Ryan y Frederick, 1997) adaptado al castellano por MolinaGarcía et al. (2007), para medir la vitalidad subjetiva (medida
eudaimónica del bienestar psicológico). Está compuesto por
siete ítems que indican cómo te sientes en el momento actual.
Algún ejemplo sería “me siento vivo y vital”, “tengo energía y
ánimo”. El rango de respuestas a través de la escala tipo Likert
va de 1 (totalmente en desacuerdo) a 7 (totalmente de acuerdo).
La calidad del sueño: se midió mediante la escala de sueño
Karolinska Sleep Diary de Akerstedt, Hume, Minors, y Waterhouse
(1994), adaptada al castellano por Cervelló et al. (2014). Se
compone de siete ítems, y las respuestas se recogen en una
escala tipo Likert que oscila desde 1 a 5 (excepto los ítems
“despertar” y “sensación de descanso” que van de 1 a 3), siendo
el significado de está puntuación diferente para cada ítem. Así,
en el ítem referente a “calidad del sueño”, el rango va desde 1
(muy pobre) a 5 (muy bueno); en el ítem “tranquilidad del sueño”,
1 (muy inquieto) a 5 (muy tranquilo); en el ítem “facilidad para
dormirme”, 1 (muy difícil) a 5 (muy fácil); en el ítem “despertar”, 1
(desperté demasiado temprano) a 3 (no desperté temprano); en el
ítem “facilidad para despertarme”, 1 (muy difícil) a 5 (muy fácil);
en el ítem “sensación de descanso”, 1 (no descansé en absoluto) a
3 (completamente descansado); y en el ítem “¿has dormido lo
suficiente?”, 1 (no, definitivamente muy poco) a 5 (sí,
definitivamente lo suficiente). Este instrumento de medida fue
utilizado para ver las sensaciones de cómo había dormido cada
participante antes y después de la sesión de ejercicio.
El agotamiento post ejercicio: se registró mediante el
cuestionario
The
Hecimovich-Peiffer-Harbaugh
Exercise
Exhaustion Scale (HPHEES) (Hecimovich et al., 2014) diseñado a
partir de un estudio cualitativo y la aplicación del modelo
matemático de Rasch. Se compone de 14 ítems, de los cuales
algunos miden aspectos psíquicos (“¿te sientes despierto
mentalmente?”, “¿te sientes agotado mentalmente?”) y otros
físicos (“¿crees que podrías correr con facilidad?”, “¿te duelen los
músculos?”). Las respuestas son recogidas en una escala tipo
Likert con un rango de puntuación que oscila desde 1 (nada) a 10
(totalmente).
Intención de práctica futura. Para medir la intención de práctica
futura se utilizó la misma aproximación que la empleada por
Chatzisarantis, Biddle, y Meek (1997).
Se utilizó un único ítem con la formulación (“indica hasta qué
punto estarías dispuesto el próximo día a hacer una sesión con
la misma intensidad que la que hiciste hoy”) con una escala tipo
Likert del 1 (no estaría en absoluto dispuesto a realizar la misma
sesión) a 7 (estaría totalmente dispuesto a realizar la misma sesión).
Procedimiento
Antes de la administración de los cuestionarios, todos los sujetos
fueron informados del objetivo del estudio y se procedió a
resolver cualquier duda que les pudiera surgir. Los sujetos
mayores de edad firmaron un consentimiento informado. A los
menores de edad se les pidió, además, el consentimiento
informado de alguno de sus padres o tutores. Para llevar a cabo
el estudio, los participantes rellenaron los cuestionarios en tres
momentos temporales diferentes: antes (momento 1) y después
de la sesión de actividad física aguda (momento 2), y al día
siguiente al despertarse (momento 3).
Un investigador asistió a una sesión de los diferentes grupos
de entrenamiento (tanto deportivo como del ámbito de la salud)
de los participantes de este estudio y procedió a administrar los
cuestionarios. En cada grupo se realizó la sesión
correspondiente que tenía prevista el entrenador o instructor
dentro de su planificación habitual. Antes de la sesión de
ejercicio (momento 1), los participantes rellenaron el
cuestionario de vitalidad subjetiva, el cuestionario del estado
afectivo y el cuestionario referente a la calidad del sueño. Estas
medidas supusieron las tomas basales de las variables de
bienestar. Después de la sesión (momento 2), respondieron de
nuevo el cuestionario de vitalidad subjetiva y el cuestionario del
estado afectivo, y además el cuestionario del agotamiento físico
y el ítem que medía la intención de práctica futura de actividad
física. Al día siguiente (momento 3), un investigador fue a recoger
los cuestionarios que miden la calidad del sueño, el estado
afectivo y la vitalidad subjetiva, que fueron cumplimentados por
los participantes tras despertar. Estos cuestionarios eran
idénticos a los que habían rellenado antes de llevar a cabo la
sesión de ejercicio, por lo que ya conocían su estructura.
RESULTADOS
En primer lugar, se calcularon los estadísticos descriptivos y
pruebas de fiabilidad para todas las variables (calidad del sueño,
estado afectivo positivo, estado afectivo negativo, vitalidad
subjetiva, intención de práctica de actividad física y agotamiento)
en cada momento temporal: pre/post sesión de ejercicio y al día
siguiente de la sesión de ejercicio (Tabla 1). El análisis de
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
123
Begoña Amador, Carlos Montero, Vicente J. Beltrán-Carrillo, David González-Cutre y Eduardo Cervelló
fiabilidad de todas las variables examinadas mostró valores alfa
de Cronbach por encima de .70, salvo para la variable calidad del
sueño (pre) que se quedó cerca de este valor. En agotamiento, el
análisis mostró una fiabilidad de .80, pero eliminando el ítem
número 5 (¿Te sientes físicamente vacío?) se incrementaba hasta
.84, por lo que se prescindió de dicho ítem para aumentar la
fiabilidad del instrumento. En el caso de la variable intención de
práctica, no se calculó la fiabilidad, pues se trataba de un solo
ítem.
A continuación, se llevó a cabo el análisis factorial exploratorio
de la escala de agotamiento físico agudo. Esta escala mide la
pérdida de vitalidad, provocando que disminuya la eficacia en la
actividad física. La solución factorial rotada, a partir del método
de máxima verosimilitud, junto con la redacción de los ítems,
aparece en la Tabla 2. Podemos observar que los ítems que
componen la escala del agotamiento tienen saturaciones
superiores a .30 exceptuando el ítem número 8, aunque está
muy próximo a estos valores, por lo que decidimos conservarlo
dado que éste es un estudio exploratorio. La varianza explicada
total del factor fue de 42.35%.
Tabla 1
Estadísticos Descriptivos y Fiabilidad
Variables
Alfa
M
DT
Calidad del Sueño (Pre)
Estado Afectivo Positivo (Pre)
Estado Afectivo Negativo (Pre)
Vitalidad (Pre)
Estado Afectivo Positivo (Post)
Estado Afectivo Negativo (Post)
Vitalidad (Post)
Intención práctica
Agotamiento
Calidad Sueño (Día 2)
Estado Afectivo Positivo (Día 2)
Estado Afectivo Negativo (Día 2)
Vitalidad (Día 2)
.65
.92
.87
.83
.93
.87
.82
.84
.78
.94
.89
.83
3.57
5.38
1.76
5.04
5.90
1.49
5.13
5.87
7.03
3.62
5.65
1.51
5.08
.67
1.10
.96
1.00
.97
.74
1.07
1.33
1.34
.71
1.12
.77
1.03
Tabla 2
Análisis Factorial Exploratorio de la Escala de Agotamiento Físico Agudo
Indica cómo te sientes tras tu último entrenamiento o competición
2. ¿Te sientes con energía?
1. ¿Te sientes recuperado?
3. ¿Te sientes fresco?
7. ¿Crees que fácilmente podrías entrenar un poco más?
4. ¿Crees que podrías correr con facilidad?
6. ¿Crees que podrías repetir fácilmente tu último entrenamiento o competición?
13. ¿Crees que puedes caminar con facilidad?
10. ¿Te sientes despierto mentalmente?
11. ¿Te sientes relajado?
14. ¿Te sientes “espeso” mentalmente?
12. ¿Te sientes agotado mentalmente?
9. ¿Te duelen los músculos?
8. ¿Sientes débiles tus piernas y/o brazos?
Posteriormente se calcularon correlaciones bivariadas para
confirmar la hipótesis de partida, fundamentada en las
relaciones existentes entre el agotamiento, el bienestar
psicológico (vitalidad subjetiva y estado afectivo), la calidad del
sueño y la intención de práctica de actividad física. Como se
.80
.75
.73
.72
.70
.70
.63
.56
.50
.46
.45
.39
.28
observa en la Tabla 3, antes de la sesión de ejercicio, la calidad
del sueño mostró una correlación positiva con el estado afectivo
positivo y la vitalidad, y negativa con el estado afectivo negativo.
Tabla 3
Correlaciones Bivariadas en los Tres Momentos Temporales
1. Calidad del Sueño (Pre)
2. Estado Afectivo Positivo (Pre)
3. Estado Afectivo Negativo (Pre)
4. Vitalidad (Pre)
5. Estado Afectivo Positivo (Post)
6. Estado Afectivo Negativo (Post)
7. Vitalidad (Post)
8. Agotamiento
9. Intención de práctica
10. Calidad Sueño (Día 2)
11. Estado Afectivo Positivo (Día 2)
12. Estado Afectivo Negativo (Día 2)
13. Vitalidad (Día 2)
124
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
1
.35**
-.38**
.27**
.15*
-.20**
.07
-.08
-.14*
.64**
.23**
-.21**
.23*
1
-.39**
.62**
.48**
-.30**
.26**
-.23**
.10
.16*
.55**
-.28**
.41**
1
-.37**
-.26**
.61**
-.07
.21**
.01
-.25**
-.28**
.55**
-.31**
1
.45**
-.36**
.53**
-.33**
.18*
.16*
.51**
-.41**
.62**
1
-.52**
.52**
-.31**
.13
.17*
.43**
-.31**
.41**
1
-.27**
.30**
-.17*
.-17*
-.30**
.60**
-.32**
1
-.41**
.21**
.04
.37**
-.20**
.62**
1
-.30**
.02
-.20**
.20**
-.30*
1
-.14*
.09
-.09
.09
1
.29**
-.21**
.24**
1
-.51**
.61**
1
-.41*
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Ejercicio físico agudo, agotamiento, calidad del sueño, bienestar psicológico e intención de práctica de actividad física
Tras la sesión de ejercicio, el agotamiento correlacionó de forma
negativa con el estado afectivo positivo y la vitalidad, y de forma
positiva con el estado afectivo negativo. Como cabía esperar, el
agotamiento también correlacionó de forma negativa con la
intención de práctica. Además, la intención de práctica
correlacionó positivamente con la vitalidad post sesión y
negativamente con el estado afectivo negativo post sesión.
Cabe destacar que no encontramos correlaciones significativas
entre el agotamiento agudo y la calidad del sueño al día siguiente
de la sesión de ejercicio. Sin embargo, la calidad del sueño en
este momento temporal mostró una relación positiva con el
estado afectivo positivo y la vitalidad, y negativa con el estado
afectivo negativo. También se calculó una regresión lineal (Tabla
4) en la que se comprobó qué variables post-sesión podrían
predecir la intención de practicar en el futuro. Encontramos que
únicamente el agotamiento, de forma negativa, predijo la
intención de práctica futura, explicando un 14.5% de la varianza.
Tabla 4
Regresión Lineal para Analizar las Variables Predictoras de la Intención de Práctica Futura de Actividad Física
Intención de práctica
Estado Afectivo Positivo (Post)
Estado Afectivo Negativo (Post)
Vitalidad (Post)
Agotamiento
Coeficientes no
estandarizados
B
Error típ.
6.79
.91
-.07
.12
-.17
.14
.14
.10
-.23
.07
Por último, se efectuó una serie de pruebas “t” de muestras
relacionadas para comprobar si la práctica aguda de actividad
física mejoraba las variables del bienestar, no encontrando
diferencias significativas en ninguna de las variables entre las
medidas pre y post ejercicio.
DISCUSIÓN
Este trabajo analiza si el agotamiento provocado por una carga
aguda de ejercicio físico puede estar modulando la relación
entre esta variable, el bienestar psicológico, la calidad del sueño
y la intención de práctica futura, puesto que existe un gran
interés en la comunidad científica sobre los efectos de la fatiga o
el agotamiento en el comportamiento de las personas en
diferentes ámbitos relacionados con la práctica de actividad
física (Ament y Verkerque, 2009).
Una primera visión de los resultados nos indica que,
efectivamente, el agotamiento ha sido la única variable
predictora de la intención de práctica futura de ejercicio físico y
se ha relacionado de forma consistente con todas las variables
post ejercicio del bienestar, con correlaciones moderadas
exceptuando la calidad del sueño. Estos resultados están
parcialmente en consonancia con la tercera hipótesis propuesta,
puesto que, aunque el agotamiento ha predicho la intención de
práctica futura negativa y significativamente, ni el estado afectivo
(positivo y negativo), ni la vitalidad predijeron la intención de
práctica.
El hecho de encontrar relaciones entre el agotamiento y el
bienestar, y también con la intención de práctica, está
reforzando la idea, ya avanzada en otros estudios (Smets,
Garssen, Bonke, y DeHaes, 1995), de que el agotamiento (que
incluye en su definición tanto elementos físicos como
psicológicos), es una medida mucho más fina del impacto de la
carga física que las medidas de fatiga para estudiar la evolución
de variables de corte psicológico y conductual. Habitualmente se
utilizan como sinónimos los conceptos de agotamiento y fatiga o
percepción de esfuerzo (Borg, 1982), siendo el agotamiento
definido como un estado más relacionado con la falta de
vitalidad y que tiene consecuencias también en falta de
Coeficientes
tipificados
Beta
-.05
-.09
.11
-.24
t
7.45
-.59
-1.21
1.31
-3.12
Sig.
.00
.55
.23
.19
.00
motivación, mientras que la fatiga se asocia más a una
sintomatología más fisiológica o médica, relacionada con un
descenso de la capacidad física (Smets et al., 1995). Nuestros
resultados van en la línea de estas consideraciones.
Concretamente hemos visto que a mayor agotamiento
disminuía la vitalidad y se incrementaba el estado afectivo
negativo.
Sin embargo, frente a lo que nosotros creíamos, y frente a lo
que otros estudios han hallado (Akerstedt et al., 2002), no hemos
encontrado relaciones entre el agotamiento y la calidad del
sueño. Es muy probable que una única sesión de ejercicio físico,
en personas que realizan actividad física de forma habitual, no
afecte a la calidad del sueño. Una línea futura de investigación
acerca del agotamiento, sería seguir analizando el efecto agudo
del ejercicio en la calidad del sueño en diferentes poblaciones
según variables de interés como la edad o el nivel de condición
física. Cada persona posee un nivel de tolerancia específico a la
carga de entrenamiento, pudiendo percibir un nivel diferente de
agotamiento ante una misma sesión de ejercicio, lo que afectaría
de modo diverso al bienestar psicológico e intención de práctica
futura. Por otra parte, debería analizarse el efecto crónico del
ejercicio en la calidad del sueño, para conocer si varias sesiones
de entrenamiento, a diferentes intensidades, afectan a la calidad
del sueño. Otra cuestión a tener en cuenta sería el tipo de
entrenamiento. Podríamos distinguir entre entrenamiento
aeróbico y entrenamiento de fuerza (mayor demanda
neuromuscular), puesto que estudios recientes ya nos informan
de que el efecto de la carga física en el bienestar también se
relaciona con sustancias bioquímicas que se producen en
entrenamientos de larga duración, que modulan el efecto de la
fatiga y el agotamiento (Fuss et al., 2015).
Por otra parte, la calidad del sueño sí se ha relacionado
consistentemente con todas las dimensiones del bienestar,
encontrando asociaciones directas con la vitalidad y el estado
afectivo positivo e inversas con el estado afectivo negativo, tal y
como predijimos en nuestra primera hipótesis. Resultados
similares se obtuvieron en el estudio con adolescentes en clases
de educación física de Cervelló et al. (2014), lo que parece indicar
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
125
Begoña Amador, Carlos Montero, Vicente J. Beltrán-Carrillo, David González-Cutre y Eduardo Cervelló
que este patrón se reproduce tanto en jóvenes como en
practicantes de diferentes modalidades y edades.
Un resultado que no esperábamos encontrar es que la
práctica de actividad física aguda no mejorase el bienestar
percibido al día siguiente de la práctica, puesto que ya hay
algunas evidencias de que sí se producen estas mejoras (Cervelló
et al., 2014; Focht et al., 2007). A pesar de que no hemos
obtenido diferencias significativas pre-post en la mejora del
bienestar, el agotamiento sí mostró una relación directa con el
estado afectivo negativo (día 2) e inversa con el estado afectivo
positivo (día 2) y la vitalidad (día 2), lo que podría indicar que el
agotamiento tras una sesión de ejercicio físico se relaciona con
el bienestar del día posterior.
Un objetivo secundario ha sido comprobar de forma
exploratoria la robustez de la escala de medida del agotamiento.
El estudio exploratorio de la escala ha mostrado que
efectivamente existe un factor general que mide el agotamiento.
Los ítems han presentado saturaciones aceptables, menos uno
de ellos, que debería ser revisado en posteriores estudios. La
escala también ha mostrado validez de criterio, pues ha
correlacionado en la dirección esperada tanto con la vitalidad
como con el estado afectivo. La fiabilidad, por otra parte,
también ha sido alta. Sería muy interesante ampliar este estudio
con una muestra mayor, de forma que pudiésemos implementar
análisis factoriales confirmatorios, confirmando la invarianza del
instrumento e incluyendo nuevas variables que le dotasen de
mayor validez.
Por último, los resultados de este estudio nos sugieren que el
control de la carga debe ser tenido en cuenta si queremos incidir
positivamente en las variables que hemos analizado. Si la sesión
es muy intensa aumentará el agotamiento y disminuirá la
intención futura de práctica de dicha actividad, es decir, las
personas estarán menos dispuestas a realizarla de nuevo. Es
necesario programar las actividades de forma que no
sobrepasemos el umbral de tolerancia de cada persona. De
hecho, la escala de agotamiento físico agudo nos puede valer,
complementariamente a los registros directos de la carga, para
poder cuantificar mejor el entrenamiento.
Una de las limitaciones del estudio, y que puede estar
afectando al comportamiento de las distintas variables
analizadas, es la heterogeneidad en las edades de la muestra, y
de los diferentes de niveles de práctica. Sin embargo, el hecho
de estudiar el agotamiento percibido, homogeniza los resultados
hallados, ya que lo que pretendemos estudiar es cómo se
relaciona el agotamiento con el bienestar y la intención de
práctica futura. Así, dos personas con diferente nivel de
condición física, pueden tener los mismos niveles de
agotamiento habiendo practicado sesiones con distinta
intensidad. Lo que nos interesa, es estudiar si una mayor o
menor respuesta de fatiga a la carga que supone la sesión
(independientemente de ésta), afecta a la percepción de
bienestar y la intención de práctica futura, como así ha sido.
Los resultados de este trabajo nos invitan a seguir
investigando sobre la relación entre el ejercicio físico agudo, el
estado psicológico y la conducta de los participantes. Las
prospectivas de investigación planteadas en esta discusión
pueden servir de orientación para futuros estudios, mientras
que las conclusiones de este trabajo pueden ser de utilidad para
el diseño y aplicación de programas de actividad física.
126
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
127
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 129-138
ISSN 1886-8576
GESTIÓN DEL TIEMPO DE PRÁCTICA MOTRIZ EN LAS SESIONES DE EDUCACIÓN FÍSICA EN
EDUCACIÓN PRIMARIA
Jesús Molina, Juan C. Garrido, Francisco D. Martínez-Martínez
Universidad de Murcia
RESUMEN: El objetivo principal ha sido determinar cuánto tiempo destinan los maestros para
la práctica de actividad motriz del alumnado. Se trata de un estudio de carácter descriptivo, cuya
muestra está formada por 4 maestros (hombres) de educación física cuyas edades oscilan entre
los 30 y 50 años, y para cuyo desarrollo ha sido diseñada una escala de gestión del tiempo en
función de la presencia o ausencia de actividad motriz. Entre los resultados obtenidos, se
confirma que el alumnado no dispone –siquiera– de la mitad del tiempo total disponible para la
realización de actividad motriz, lo cual resulta altamente preocupante para el logro de los
objetivos del área y la consecución de las competencias, motivo por el cual se ofrecen
indicaciones para mejorar esta situación. A través del presente estudio, ha sido posible
identificar, acotar y definir el modo en el que se estructura y distribuye la gestión del tiempo en
las sesiones de educación física.
PALABRAS CLAVE: Actividad motriz, eficiencia, escala, tiempo de compromiso motor.
TIME MANAGEMENT OF MOTOR PRACTICE IN PHYSICAL EDUCATION SESSIONS IN
PRIMARY EDUCATION
ABSTRACT: The main target has been to determine how much time physical education teachers
dedicate to motor activity and how much of it they effectively use with their students. The study
is mainly descriptive, and the sample used comprises of 4 male physical education teachers
whose ages range from 30 to 50 years, and also a scale of time management which has been
designed in order to determine the presence or absence of motor activity. The results confirm
that the students do not even have half of the total time available for the use of motor activity.
These findings are really alarming for the achievement of the targets and competencies in this
subject. For this reason, some indications are provided to improve the current situation.
Through the following study, it has been possible to identify, delimit and define the way in which
time management is structured and allocated in physical education sessions.
KEYWORDS: Motor activity, efficiency, scale, motor activity time.
GESTÃO DO TEMPO DE PRÁTICA MOTRIZ NAS SESSÕES DE EDUCAÇÃO FÍSICA NO ENSINO
PRIMÁRIO
Manuscrito recibido: 25/02/2015
Manuscrito aceptado: 06/10/2016
Dirección de contacto: Jesús Molina
Saorín, Universidad de Murcia.
Facultad de Educación. 30100,
Espinardo (Murcia), España.
Correo-e: [email protected]
RESUMO: O objetivo principal tem sido determinar quanto tempo destinam os professores para
a prática de atividade motriz dos seus alunos. Trata-se de um estudo de carácter descritivo, com
uma mostra formada por 4 professores (homens) de educação física homens com idades
compreendidas entre os 30 e 50 anos. Para seu desenvolvimento, tem sido desenhada uma
escala de gestão do tempo em função da presença ou ausência de atividade motriz. Entre os
resultados obtidos, confirma-se que o alunado não dispõe –sequer– da metade do tempo total
disponível para a realização de atividade motriz, o qual resulta altamente preocupante para
atingir os objetivos da área e a consecução das competências, motivo pelo qual oferecem-se
indicações para melhorar esta situação. Através do presente estudo, tem sido possível
identificar, dimensionar e definir o modo no que se estrutura e distribui a gestão do tempo nas
sessões de educação física.
PALAVRAS CHAVES: Atividade motriz, eficiência, escala, tempo de compromisso motor.
A lo largo de la historia, el tiempo ha condicionado la estructura
de las sociedades civiles y, de forma especial, la organización
escolar. El concepto de tiempo escolar alcanza dimensiones
distintas en función de cada época aunque, en cualquier caso,
siempre se ha visto como un recurso limitado y de carácter
restrictivo (Lázaro, 2000). El horario escolar establecido para el
área de Educación Física –en todos los cursos de educación
primaria– prevé una dedicación total de 2 horas semanales
(Anexo III del Decreto 198/2014). Por ello, es necesario gestionar
con la mayor eficacia posible nuestra labor docente, al tiempo
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
129
Jesús Molina, Juan C. Garrido, Francisco D. Martínez-Martínez
que transferir nuestro aprendizaje al resto de docentes de esta
área. Autores como Sánchez (1986) determinaron que, de una
sesión de 60 minutos, únicamente son productivos entre 20 y 25
minutos; por lo tanto, una organización eficaz resulta altamente
recomendable de cara a la eficiencia en la labor docente
programada, con el fin de tratar de optimizar –al máximo– ese
rango de minutos que finalmente acaban siendo productivos.
Siguiendo esta idea, Caballero (2012) indica que para la correcta
organización y desarrollo de una sesión de Educación Física, una
de las premisas que hay que tener presente es la creación de
hábitos. En este sentido, el autor manifiesta que es importante
establecer normas y rutinas claras, que deben cumplirse
sistemáticamente. Además, hace referencia al hecho de que el
material debe estar listo y preparado antes de que comience la
sesión, debiendo existir un protocolo para su transporte y
colocación. Algunos autores como Siedentop (1983) y Berliner
(1992), han constatado que el tiempo de compromiso motor es
uno de los criterios más significativos en relación con el éxito
pedagógico o la eficacia de nuestra enseñanza. Teniendo en
consideración los criterios que aparecen en una sesión de
educación física (traslado del alumnado, aseo personal,
colocación del material…), resulta problemático para el
profesorado –desde un punto de vista organizativo– y confuso –
desde un punto de vista metodológico– planificar la sesión
desconsiderando aquello que en la práctica deviene durante el
desarrollo de la sesión, en tanto en cuanto se aleja a lo definido
en los manuales clásicos sobre la didáctica de esta materia. Al
parecer, si realizamos una lectura horizontal de la normativa,
nuestras sospechas quedan confirmadas: la existencia de
criterios que –directa o indirectamente– suponen un elevado
consumo de tiempo no vinculado al desarrollo de las
capacidades físicas básicas en esta área, no han sido
contempladas a la hora de ejecutar la interpretación de la
legislación, en tanto en cuanto para el área de Educación Física
se han asignado las mismas horas anuales que para otras áreas
desprovistas de tales criterios. Por otra parte, no podemos
olvidar la constante preocupación (casi agónica) que vive el
profesorado al constatar la dificultad existente para que el
alumnado alcance una adaptación funcional mínima,
precisamente por ese irrefrenable flujo de dispersión del
tiempo. Sin lugar a dudas, supondría una gran ayuda para el
profesorado que pretende realizar el diseño de su
programación, disponer de datos cuantificados sobre los usos y
aprovechamiento del tiempo tal y como se producen en el
contexto real de aprendizaje, en la medida en que tal
conocimiento permitiría que los diseños curriculares fuesen
mucho más fieles a la realidad, operativos, eficaces y despojados
de aquellos elementos que, por superfluos, podrían generar
ruido en esa planificación, haciéndola ineficaz e imprecisa.
Despejar las incógnitas que rodean el uso y distribución del
tiempo a lo largo de la sesión, supone una poderosa
información, en la medida que posibilita al profesorado
planificar su trabajo considerando que –necesariamente– tiene
que destinar ciertos momentos a la realización de tareas que no
implican ninguna actividad física en el alumnado y, por lo tanto,
que no es tan amplio el tiempo del que dispone para optimizar
los objetivos planificados. Para obtener esta información,
estudios como el de Lozano, Viciana, y Piéron (2006), indican que
se han utilizado diferentes instrumentos en las últimas décadas;
130
unos basados en la observación del comportamiento del
alumnado (BESTPED de Laubach, 1975; ALT-PE de Siedentop,
Birdwell, y Metzler, 1979; el OBEL/ULg de Piéron y Dohogne,
1980; y el Software para el análisis de la gestión del tiempo, de
Viciana, Fernández, Zabala, Reguena, y Lozano, 2003); otros
estudios están basados en la observación del comportamiento
del profesorado (PROF/ULg de Piéron y Piron 1981; o el OSCD-PE
de Rink, 1983). Del mismo modo, existen varios estudios que
observan la actuación de ambos (PETAI de Philips y Carlisle,
1983; Sistema de Observación Multidimensional de Carreiro da
Costa y Piéron, 1990; y el SOFIT de Mc Kenzie, 1991). Teniendo
en cuenta las diferentes categorías que registran estos
instrumentos, el objetivo del presente estudio no se centra tanto
en observar la conducta del alumnado –o su compromiso
cognitivo–, sino en registrar en qué se emplea el tiempo en las
sesiones de educación física, atendiendo a la presencia o
ausencia de actividad motriz, centrando –para ello– las
observaciones en la figura del propio maestro. En base a este
planteamiento, se elaboró una escala con un sistema de
categorías (denominada escala EGTAM), en virtud de la cual fue
posible observar cómo el docente –en cuestión– emplea el
tiempo del que dispone para desarrollar la sesión de educación
física con el alumnado (en su conjunto). De este modo, el
objetivo de este estudio fue cuantificar el modo en el que se
distribuye el tiempo durante las sesiones de educación física,
desde la percepción de que existe una gran asimetría entre el
tiempo real de actividad motriz y aquel que –se supone– se
dispone para ello. Como cabe imaginar, la lectura de este trabajo
por parte de los profesionales de la educación física (y, por lo
tanto, el conocimiento de los resultados aquí mostrados),
fomentaría sobremanera el diálogo y la reflexión al respecto de
la importancia de controlar la gestión del tiempo, en la medida
en que su conocimiento permitiría al maestro el uso de aquellas
fórmulas organizativas que mejor coadyuven a una planificación
eficiente.
MÉTODO
La investigación llevada a cabo tiene un carácter descriptivo;
desde ese propósito, se creó la escala citada, que recoge todas y
cada una de las categorías presentes en la sesión de educación
física; es decir, tanto el tiempo destinado a la presencia de actividad
motriz así como también el tiempo registrado en ausencia de
actividad motriz.
Participantes
La muestra de este estudio se circunscribe a un grupo de cuatro
maestros de educación física, habiendo realizado las
observaciones en tres colegios (C1, C2 y C3) de educación infantil
y primaria ubicados en la Región de Murcia. En cada uno de estos
centros se observaron, registraron, codificaron y analizaron un
total de 168 horas (72 horas en primer y segundo curso; 96 horas
en el resto de cursos). Por lo tanto, en su conjunto, para este
estudio se observaron, registraron, codificaron y analizaron un
total de 504 horas (organizadas en 516 sesiones). En la siguiente
tabla (Tabla 1), se recoge la distribución de las sesiones
analizadas según su correspondencia con los centros de
procedencia.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Gestión del tiempo de práctica motriz en las sesiones de eduación física en educación primaria
Tabla 1
Distribución de las sesiones observadas según el colegio.
Centros
C1
C2
C3
TOTALES
45 min.
96
96
Número de Sesiones
60 min.
96
132
156
384
90 min.
24
12
36
El muestreo utilizado fue de tipo censal, siendo la muestra de
este estudio un total de 4 participantes de nacionalidad española
(que representan el 100 % de los maestros de Educación Física
adscritos a los tres centros analizados), siendo varones en su
totalidad. En cuanto a la edad, encontramos dos grandes
categorías: tres maestros tienen entre 30 y 40 años, y el otro
maestro restante una edad comprendida entre 40 y 50 años. Por
otra parte, se trata de un grupo con varios años de experiencia
(dos de los maestros entre 5 y 10 años de servicio, y los otros dos
una experiencia superior a la década).
Instrumento
La escala EGTAM se nutre de una amplia información
bibliográfica referida a aquellos ámbitos relacionados con la
distribución del tiempo (Del Villar, 2001; Generelo y Plana, 1996;
Martínez, Sampedro, y Veiga, 2007; Olmedo, 2000; Owen y Sallis,
1998), junto con trabajos referidos a la didáctica y metodología
específica del área de educación física (Piéron, 1999; Siedentop,
1998; Sierra, 2003). Se trata de una escala de observación con 9
criterios generales; cuatro de estos criterios incluyen dos
categorías (A+B, D+E, F+G, H+I). Todo el sistema de categorías fue
elaborado bajo los criterios de exhaustividad y mutua exclusión.
Tal y como se sugiere desde la literatura especializada (Anguera
y Hernández, 2013; Fernández, Sánchez, Jiménez, Navarro, y
Anguera, 2012; Garay, Hernández, y Morales, 2006), para la
notación de las categorías se utilizó un sistema universal de
atribución alfabética (A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M), siendo A, B,
C, D, E, F, G, H, I, J, K, L y M el código atribuido para cada una de
las respectivas categorías. En total, el instrumento está formado
por 13 categorías organizadas a tenor de un gran criterio: la
actividad motriz en el alumnado durante la sesión. En concreto,
la codificación que se utilizó para registrar la distribución
temporal de las distintas categorías, así como su descripción,
viene recogida en la tabla 2.
La construcción y validación del instrumento fue realizada
siguiendo tres grandes etapas: definición de los criterios de
estudio, análisis de jueces y validación semántica del
instrumento de recogida de información. A continuación, se
presentan los procedimientos y materiales utilizados en cada
una de las diferentes fases de la investigación, así como los
escenarios y personas involucradas en cada una de ellas. Las
categorías se elaboraron partiendo de una doble vía. En primer
lugar, mediante un análisis documental sobre los grandes
ámbitos relacionados con la distribución temporal en las
sesiones de educación física. En segundo lugar, a partir de un
proceso de consultoría con expertos dedicados al ámbito de la
didáctica de la educación física, quienes fueron invitados a
participar en esta fase en virtud de su experiencia y
conocimiento específico en esta área (educación física); su
aportación permitió la depuración del sistema de categorías y el
perfeccionamiento de la redacción del instrumento final. Una
vez finalizada esa fase, el registro sistemático de datos (en los
centros) fue realizado por tres observadores (cada uno de los
cuales realizó sus observaciones en un colegio distinto); a partir
del protocolo observacional de Blanco, Castellano, Hernández,
Sánchez y Usabiaga (2014), todos ellos fueron entrenados
previamente; como cabe imaginar, el entrenamiento de los
observadores resulta del todo fundamental para un registro
coherente y unívoco de los datos; precisamente por ello todos
ellos realizaron cinco horas de observaciones previas en un
mismo centro (no participante en el estudio), a los únicos efectos
de servir para unificar el sistema de recogida y codificación de
datos. El diseño del instrumento reúne 13 categorías
organizadas alrededor de los aspectos más influyentes
recogidos en la literatura (Anderson y Barrette, 1978; Birdwell,
Metzler y Siedentop, 1979; Carlisle y Philips, 1983; Dohogne y
Piéron, 1980; Laubach, 1975; Lozano, Ramírez, San-Matías,
Viciana y Zabala, 2006). El resultado fue una escala
completamente original; este instrumento –y todas las
categorías que lo conforman– fue sometido a la opinión de
varios expertos en didáctica de la educación física, procedentes
de centros de investigación superior. Una vez diseñado el
instrumento, analizamos su contenido al juicio del grupo de
expertos, con el fin de valorar la pertinencia de los criterios
elaborados, el grado de acierto en las dimensiones definidas, así
como también la comprensión y validación semántica de cada
ítem. Como norma, para consolidar un criterio utilizamos un
grado de concordancia de –al menos– el 75 % de los jueces.
Como resultado de este proceso, se definieron –previamente–
siete criterios de análisis los cuales, una vez iniciada la recogida
de información –y tras detectar in situ nuevas situaciones de
obligado registro que no habían sido contempladas– se
ampliaron hasta alcanzar los 9 criterios definitivos, siendo éstas
–a su vez– desglosadas en las 13 categorías ya citadas. Dichos
criterios se establecieron sistemáticamente en un instrumento
de recogida de información debidamente organizado para su
aplicación por los diferentes observadores. Una vez finalizada la
validación semántica, se procedió a la formación de los
observadores con el fin de constatar el ajuste y equivalencia de
las observaciones, con independencia de quién fuese el
observador. Otro de los aspectos importantes para la
configuración definitiva de la escala, fueron los criterios de
aplicabilidad y eficiencia (Hastad y Lacy, 1998) que también
fueron considerados, pues interesaba que el instrumento fuese
de fácil aplicación y con un consumo reducido de tiempo por
parte de los participantes. El resultado fue un instrumento que
permite observar, en tiempo real, el desarrollo de cada sesión
cuantificando –con aproximación hasta los segundos– la
distribución y uso temporal realizado en cada momento. En
cuanto a la organización interna de la escala, el observador
recoge el número de sesión observada, el curso, el nombre del
centro, el horario en el que se imparte la sesión, los distintos
intervalos temporales (y la duración de los mismos), las
descripciones cualitativas asociadas a los criterios que
corresponden y, por último, el tiempo que el maestro empleó en
cada una de las categorías.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
131
Jesús Molina, Juan C. Garrido, Francisco D. Martínez-Martínez
Tabla 2
Codificación de las distintas categorías y criterios
132
Con supervisión
(A)
Sin supervisión
(B)
Aseo
(C)
Vuelta
(E)
NC
NP
Instrucción, por parte del docente, de la tarea a realizar previa a cada actividad.
Este intervalo temporal se abre en el momento en el que el maestro inicia su explicación sobre la nueva tarea a realizar (los alumnos
ya están preparados para escuchar la explicación docente); recoge el tiempo de duración de la explicación; finaliza cuando se inicia la
actividad motriz.
Indicaciones
(J)
Explicación y Material y/o
aclaración
alumnado
(G)
(F)
Instrucción Organización
(I)
(H)
Organización por parte del docente de los recursos materiales antes de cada actividad.
Este intervalo temporal se abre en el momento en el que el maestro –con o sin ayuda del alumnado- comienza a organizar el material;
recoge el tiempo de duración de la organización del material; finaliza cuando el maestro inicia las instrucciones de la actividad
propuesta.
NC
NP
Indicación realizada por el docente durante el transcurso de la actividad (pausa).
Este intervalo temporal se abre con la señal acústica (o visual) del maestro indicando una pausa en la actividad que se está realizando;
recoge el tiempo de duración de las indicaciones docentes para las aclaraciones oportunas sobre el desarrollo de la actividad en curso;
finaliza con la reanudación de la actividad.
NC
NP
Periodo de tiempo existente entre la finalización de una actividad y el inicio de la explicación de la siguiente.
Este intervalo temporal se abre con la señal acústica (o visual) del maestro indicando el fin de la actividad que se estaba realizando;
recoge el tiempo de duración de las indicaciones docentes para la organización previa antes de explicar la actividad nueva a realizar;
finaliza con el inicio de las instrucciones de la próxima actividad.
NC
Actividades, hechos o acciones “justificadas” que provocan que el docente no comience la sesión a la hora marcada en el horario del
centro.
Este intervalo temporal se abre con la hora de inicio marcada en el horario; recoge el tiempo de demora del comienzo de la sesión por
motivos de coordinación docente (conversar con otro maestro durante el tiempo de sesión; aguardar en el aula con los alumnos hasta
que venga otro maestro -tutor o especialista en cambio de hora- o hasta que toque la sirena -recreo o salida; aguardar en el aula sin
los alumnos hasta que venga a traerlos el maestro que los tiene -tutor o especialista-); finaliza cuando el maestro da comienzo a la
sesión.
Actividades, hechos o acciones “sin justificar” que provocan que el docente no comience la sesión a la hora marcada en el horario del
centro.
Este intervalo temporal se abre con la hora de inicio marcada en el horario; recoge el tiempo de demora del maestro (por el motivo
que fuere salvo coordinación docente); finaliza con la llegada del maestro –al aula- ante los alumnos.
(K)
NC
NP
(L)
NP
NC
(M)
Demora
del inicio
de sesión
Coordinación
docente
Transiciones
Indicaciones
Organización previa a cada
durante la
actividad
actividad
Organización previa al
inicio de sesión
Traslado
Ida
(D)
Aseo
personal
Actividad Motriz
Definición de categorías: Núcleo categorial (NC) y nivel de plasticidad (NP)
Criterios
Categorías
NC
Actividad motriz realizada por parte del alumnado bajo la supervisión del docente.
NP
Este intervalo temporal se abre en el momento en el que el maestro comienza la supervisión de la actividad motriz realizada por el
alumnado (ya sea que esté fijándose en todo el grupo, en un subgrupo en concreto o incluso en un alumno en particular) recoge el
tiempo de duración de la actividad motriz que están realizando con la supervisión del maestro; finaliza cuando cesa la actividad que
lleva a cabo el alumnado tras la señal acústica (o visual) del maestro que indica el final de la actividad (a pesar de que, en ocasiones,
pueda haber alumnado que siga practicando). Este se produce por varios motivos: coincide con que acaba la actividad motriz y
comienza el periodo de transición; el maestro paraliza la actividad mientras los alumnos están en movimiento; interrupción promovida
por la resolución de dudas y conflictos que irrumpen en escena durante la actividad.
NC
Actividad motriz realizada por parte del alumnado sin la supervisión del docente.
NP
Este intervalo temporal se abre en el momento en el que el maestro deja de supervisar la actividad motriz; recoge el tiempo de duración
de la actividad motriz que están realizando sin la supervisión del maestro; finaliza cuando cesa la actividad que lleva a cabo el alumnado
tras la señal acústica (o visual) del maestro (también puede finalizar una vez que el maestro vuelve a estar disponible para supervisar
la actividad que realizan los alumnos pero sin necesidad alguna de paralizar dicha actividad). Este se produce por varios motivos:
coincide con que acaba la actividad motriz y comienza el periodo de transición; el maestro paraliza la actividad mientras los alumnos
están en movimiento; interrupción promovida por la resolución de dudas y conflictos que irrumpen en escena durante la actividad.
NC
Momento en el que los alumnos se asean en la zona de vestuarios.
NP
Este intervalo temporal se abre en el momento en el que el maestro observa que el primer alumno llega a la zona de vestuarios; recoge
el tiempo que emplean los alumnos en realizar los hábitos de higiene oportunos y formar parte de la fila que, posteriormente, y bajo
la supervisión del maestro, emprenderá la marcha en dirección al aula o al patio (última hora); finaliza justo cuando el maestro da la
señal de que empiecen a desfilar en fila india, con independencia de que sea de regreso al aula o bien al patio.
NC
El maestro observa cómo el alumnado abandona el aula para dirigirse a la zona en la que se va a desarrollar la sesión.
NP
Este intervalo temporal se abre con la salida del aula del maestro (o del primer alumno de la fila, bajo la supervisión del maestro);
recoge el tiempo destinado por los alumnos en desplazarse hasta colocar la bolsa de aseo en su lugar habitual; finaliza en el preciso
instante en que el maestro observa que el primer alumno accede a la zona de vestuarios o al lugar específico donde depositan el
material de aseo personal.
NC
El maestro observa cómo el alumnado abandona la zona en la que se ha llevado a cabo la sesión para dirigirse al aula.
NP
Este intervalo temporal se abre con la señal acústica (o visual) del maestro indicando el final de la actividad motriz y, como consecuencia
directa de ello, la orden para ir al aseo; recoge el tiempo que acontece desde que van al aseo hasta que el maestro observa que el
primer alumno entra en dicha zona. Posteriormente, también recoge el intervalo de tiempo que engloba la salida de los alumnos (tras
señal del maestro) de las inmediaciones de la zona de vestuarios hasta el aula o patio (última hora); finaliza cuando el maestro constata
que el primer alumno entra al aula o acude con sus familiares al patio (última hora).
NC
Organización por parte del docente de recursos materiales y/o personales al inicio de la sesión.
NP
Este intervalo temporal se abre en el momento en el que el maestro organiza recursos de tipo material y/o personal; recoge el tiempo
de duración de la organización inicial previa al inicio de la primera actividad de la sesión; finaliza una vez que el maestro corrobora que
la coordinación de los alumnos (o la colocación del material) es adecuada y procede al traslado, explicación o realización de la primera
actividad motriz.
NC
Primer contacto del docente con sus alumnos al inicio de la sesión.
NP
Este intervalo temporal se abre en el momento en el que el maestro saluda a sus alumnos, resuelve dudas de diversa índole o explica
en qué va a consistir la sesión (con la premisa de que, todo ello, acontece antes del comienzo de la primera actividad); recoge el tiempo
de duración de las situaciones descritas con anterioridad; finaliza antes de que empiece la primera actividad motriz (premisa).
NP
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Gestión del tiempo de práctica motriz en las sesiones de eduación física en educación primaria
A continuación, y con objeto de facilitar al lector la
interpretación, se ofrece –a modo de ejemplo– un extracto de la
escala tal y como fue rellenada por uno de los observadores
(Tabla 3):
Tabla 3
Extracto de la escala EGTAM
Sesión
Hora
12:00:00
1
Min.
12:00:53
00:53
12:02:28
01:35
12:04:39
02:11
12:05:42
01:03
12:07:37
01:55
12:09:32
01:55
12:10:54
01:22
12:11:52
00:58
12:12:30
00:38
12:13:11
00:41
Curso
1º A
Centro
Descripción Cualitativa
Los alumnos forman una fila para ir al
aula. El tiempo de recreo ya ha
expirado.
Van entrando al aula poco a poco.
C.E.I.P. San Antonio
Categoría
Horario
Criterios
A+B
12:00-13:00
Tiempo (Min.)
0:22:30
L
C
0:03:09
Todos los alumnos están sentados en
su sitio. El maestro incide en el frío
que hace. Van a coger todas las
chaquetas.
Comienzan a salir del aula. Van
formando una fila de manera
ordenada.
El maestro cierra el aula de 1º A con
llave. Tiempo de traslado hasta la
pista.
Los alumnos van dejando las bolsas
de aseo en el banco, como suele ser
habitual. Con las mismas, se dirigen al
centro de la pista. Mientras tanto, el
maestro aprovecha para ir a por el
material.
Habla con una alumna que le comenta
una situación en particular. Por lo
visto, no va a participar durante la
clase por algún motivo justificado.
Empieza la preparación previa antes
de realizar la parte de movilidad
articular.
Realizan la parte de movilidad
articular.
Instrucciones durante la actividad de
movilidad articular.
Prosiguen con la parte de movilidad
articular. Feedback y supervisión.
L
D+E
0:08:49
F
F+G
0:03:33
D
H+I
0:16:50
D
J
0:01:05
D
K
0:01:13
G
L
0:02:53
H
M
Procedimiento
Los datos fueron recogidos durante el curso académico 20142015, realizando el primer contacto con los centros educativos
de manera presencial. En primera instancia, se estableció
contacto con el director del centro, y se le informó sobre la
temática y el objeto del estudio a realizar, solicitando el permiso
oportuno para desarrollar la investigación. Tras obtener la
autorización de las autoridades académicas, se pasó a hablar
con el responsable del área de educación física con objeto de
comunicarle el principal objetivo de este trabajo, así como pedir
su colaboración. Una vez aceptada la propuesta, concretamos la
muestra requerida para la realización de las pertinentes
observaciones cualitativas. A partir de ese momento, se procedió
a observar –directamente– el desarrollo de cada una de las
sesiones de educación física analizadas en presencia del
profesorado que, de forma voluntaria, participó en el estudio.
Para la recogida de datos se utilizó un cronómetro junto con la
hoja de registro en la que se anotaba los distintos sucesos
acaecidos en todas y cada una de las sesiones; mediante
A
J
observaciones sistemáticas se registraron las acciones que
fueron llevadas a cabo, descritas de forma cualitativa y en un
lapso de tiempo determinado.
Calidad del dato
Siguiendo la literatura especializada (Anguera y Hernández,
2015; Anguera y Hernández, 2016; Morillo y Hernández, 2015), la
principal estrategia cualitativa que se utilizó para la estimación
de la calidad del dato fue la concordancia consensuada, junto
con el diseño de un sistema de codificación (basado en una
arquitectura de criterios y categorías) y el establecimiento de un
protocolo de actuación (debidamente consensuado entre los
observadores participantes). En un primer momento, los datos
registrados fueron analizados con el programa SPSS/PASW con
el propósito de llevar a cabo la detección de posibles errores y
obtener la fiabilidad mediante la prueba Kappa de Cohen (Tabla
4 y 5); las observaciones fueron realizadas de forma continuada
durante tres meses y llevadas a cabo por tres observadores.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
133
Jesús Molina, Juan C. Garrido, Francisco D. Martínez-Martínez
Tabla 4
Índices Kappa de Cohen por criterios
Criterios
Actividad Motriz
Aseo personal
Traslado
Organización previa al inicio de sesión
Organización previa a cada actividad
Indicaciones durante la actividad
Transiciones
Coordinación docente
Demora del inicio de sesión
Total Sesión
Concordancia Intra
.999
1.000
.996
.999
1.000
1.000
.997
.998
1.000
.997
Tabla 5
Índices Kappa de Cohen por duración de las sesiones
Duraciones asignadas a cada
sesión
Sesiones de 45 minutos
Sesiones de 60 minutos
Sesiones de 90 minutos
Concordancia
Intra
.999
1.000
.997
Concordancia
Inter
.999
1.000
.998
Se aplicó la concordancia consensuada (aproximación cualitativa
de la calidad del dato), junto con un análisis descriptivo
estadístico, complementando la función promedio para la
extracción de los valores porcentuales que posibilitaron la
comparación, así como para la obtención de los tiempos medios
alcanzados en cada una de las categorías. El cálculo de la
fiabilidad entre los observadores (inter), se realizó a partir de un
diseño que relaciona dos facetas (categorías y observadores),
obteniéndose la estimación de los componentes de varianza de
forma aleatoria infinita. Tras el análisis se pone de manifiesto
que la práctica totalidad de la varianza queda vinculada a la
faceta categorías (99,94 %), resultando nula para la faceta
observadores, y para la faceta que interacciona categorías con
observadores (,051 %), por lo que se desprende –de este análisis
global de coeficientes de generalizabilidad– que la estructura de
este diseño posee una fiabilidad de precisión en la
generalización de los resultados que pueden considerarse
excelentes (,999). Para el cálculo de la fiabilidad entre el mismo
grupo de observadores (intra), se siguió el mismo procedimiento
anterior (dos facetas –categorías y observadores– y estimación
de componentes de varianza de forma aleatoria infinita),
quedando la práctica totalidad de la varianza vinculada a la
faceta categorías (99,91 %), resultando nula para la faceta
observadores, y para la faceta que interacciona categorías con
observadores (,085 %), por lo que se desprende –de este análisis
global de coeficientes de generalizabilidad– que la estructura de
este diseño posee una fiabilidad de precisión en la
generalización de los resultados que pueden considerarse del
todo excelentes (1,000). Para conocer la homogeneidad de las
categorías, también se siguió el procedimiento anterior, siendo
los coeficientes de generalización nulos para la estructura de
este diseño (,000), lo que revela unas categorías elevadamente
significativas, diferenciadoras y –por lo tanto– no homogéneas.
Por último, también se replicó el procedimiento anterior (dos
facetas –categorías y sesiones– y estimación de componentes de
varianza de forma aleatoria infinita) para conocer el número
134
Concordancia Inter
.999
1.000
.996
.999
1.000
1.000
.998
.999
1.000
.998
mínimo de sesiones a analizar conservando una generalización
precisa en los resultados. Dado que la mayoría de la varianza
quedó vinculada a la faceta categorías (90,13 %), resultando casi
nula para la faceta sesiones (,12), y muy baja para la faceta que
interacciona categorías con sesiones (9,65 %), tras el análisis
global de coeficientes de generalizabilidad se desprende que
para alcanzar una fiabilidad de precisión en la generalización de
unos resultados de excelencia, es preciso realizar el análisis de –
al menos– 36 sesiones.
RESULTADOS
Para la presentación y análisis de los datos, se llevó a cabo un
análisis de frecuencias, seguido de la elaboración de una tabla
(Tabla 6) mediante la cual se muestran algunos de los resultados
obtenidos en esta investigación. Los resultados indican que el
sistema de categorías empleado en la muestra es fiable, con una
buena fuerza de concordancia. Tal y como puede apreciarse, se
recogen las distribuciones del tiempo empleado en cada
categoría según el curso, duración de la sesión y promedio total
(para facilitar su seguimiento y comprensión, todos los
resultados vienen expresados en porcentaje).
Como se observa, y atendiendo al tipo de sesión, los
resultados son muy similares a los obtenidos por cursos;
teniendo en consideración que la descripción de los datos
obtenidos nos ayuda –sobremanera– a determinar en qué
categorías se emplea el tiempo y con qué porcentajes, para la
presentación de los resultados obtenidos se optó por utilizar una
secuencia temporal que permite al lector la identificación y
descripción de las diferentes categorías analizadas atendiendo
al momento en el que estas iban apareciendo, y en función del
desarrollo cotidiano de las sesiones. En este sentido, y a grandes
rasgos, podemos decir que M (demora del inicio de sesión)
únicamente aparece al inicio de cada sesión. Además, un criterio
como es el de la organización previa al inicio de sesión también
figura al comienzo de cada sesión y se desglosa en G, que refleja
el tiempo en el que el maestro se presenta al alumnado y les
explica lo que van a realizar durante la sesión, y F, que muestra
el tiempo que el docente dedica a la organización del alumnado
antes de que comience el traslado, así como también al tiempo
destinado a la organización del material antes del comienzo de
la primera actividad. Por su parte, el tiempo destinado al traslado
del alumnado viene recogido en D. Una vez que el alumnado está
en el lugar donde transcurre la sesión, el maestro indica en qué
consiste la primera actividad, siendo este el tiempo acotado por
I. A continuación, la categoría A abarca el periodo de tiempo en
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Gestión del tiempo de práctica motriz en las sesiones de eduación física en educación primaria
el que el alumnado está realizando la actividad en presencia del
docente, mientras que B nos indica el hecho de que se está
desarrollando una actividad sin la supervisión del maestro.
Después de la actividad, el alumnado regresa al punto de
reunión habitual. Como consecuencia de ello, transcurre un
tiempo de transición (K) que facilita la disminución de la
frecuencia cardíaca. Tras este periodo de recuperación, el
maestro organiza el material y la posición del alumnado (H), que
vuelve a aparecer antes de explicar la siguiente actividad (I). Una
vez concluida la explicación, el alumnado comienza a realizar la
actividad motriz bajo la supervisión del maestro (momento en
que se activa A) hasta que este la detiene para indicar una
variación de la misma o aclarar algún aspecto –J–; después de
esta indicación, retoman la actividad (vuelve a aparecer con ello
A). Cuando finaliza la última actividad de la sesión, el alumnado
se desplaza hacia el aseo –E– . La llegada del alumnado a la zona
de vestuarios inicia el tiempo de higiene personal (C). Finalizado
este periodo, el alumnado se dirige al aula (activándose el
tiempo para E); por último, la categoría L abarca el tiempo en el
que el maestro espera la llegada del docente que habrá de
hacerse cargo del alumnado en la próxima sesión.
Tabla 6
Distribución del tiempo empleado en cada categoría
Categorías
A+B
A
B
C
D+E
D
E
F+G
F
G
H+I
H
I
J
K
L
M
Desv.
1º
43.7
41.3
2.3
6.3
7.7
4.6
3.0
3.7
2.7
0.9
22.2
9.6
12.6
1.9
5.3
3.0
6.0
0.13
2º
40.8
40.4
0.3
7.0
6.4
3.3
3.1
4.6
4.0
0.5
26.2
13.4
12.8
1.3
5.8
2.6
3.6
0.11
3º
48.3
43.7
4.6
7.0
6.6
3.4
3.2
5.2
2.7
2.5
16.0
6.6
9.5
3.4
5.5
4.9
3.3
0.11
1er Tramo
44.2
41.8
2.4
6.8
6.9
3.8
3.1
4.5
3.2
1.3
21.5
9.9
11.6
2.2
5.6
3.5
4.4
0.11
4º
50.1
49.2
0.9
5.5
6.9
4.6
2.3
9.7
5.1
4.6
14.8
8.4
6.4
1.6
4.8
2.0
3.8
0.13
5º
6º
50.4
49.8
0.6
6.2
5.4
3.0
2.3
4.3
2.6
1.7
21.0
6.6
14.5
0.8
6.7
2.4
2.3
0.13
55.0
54.0
0.9
5.8
5.4
3.1
2.3
2.6
2.6
0.0
19.4
8.4
11.0
2.1
5.4
1.8
2.8
0.14
2º Tramo
51.8
51.0
0.8
5.8
5.9
3.6
2.3
5.5
3.5
2.1
18.4
7.8
10.6
1.5
5.6
2.1
3.0
0.13
45´
60´
90´
Promedio
Promedio
Promedio
42.3
41.8
0.5
8.1
6.8
4.7
2.2
5.4
4.2
1.2
15.4
5.1
10.3
2.1
8.5
7.1
4.2
0.11
49.0
47.1
1.9
6.4
6.4
3.7
2.7
5.3
3.2
2.2
18.7
8.0
10.7
2.0
5.4
3.9
2.9
0.12
46.3
46.0
0.3
5.2
5.2
2.5
2.6
3.6
3.4
0.2
25.4
15.4
10.1
1.0
8.1
3.4
1.8
0.12
Promedio
Total
45.9
45.0
0.9
6.5
6.2
3.6
2.5
4.8
3.6
1.2
19.8
9.5
10.4
1.7
7.3
4.8
3.0
0.12
Notas: Todos los resultados representan porcentajes.
DISCUSIÓN
Teniendo en consideración que la media de tiempo destinado a
la actividad física que realiza el alumnado analizado alcanza un
45,9 % (del tiempo total disponible para las sesiones), se pone de
manifiesto la consonancia con la mayor parte de los estudios
que tratan el tiempo de compromiso motor, en los cuales los
valores medios se sitúan entre el 30 y el 50 % respecto del tiempo
total de la sesión (González, 2001; Lozano y Viciana, 2002; Lozano
et al., 2006; Martín, 2003; Pavón y Travieso, 2006). De hecho, tal
y como argumenta el profesor Piéron (1992), existen estudios
donde se constata que el tiempo de actividad motriz no
representa más de un 30 % del tiempo útil o funcional (tiempo
que resulta de sustraer del tiempo programado, el tiempo
empleado en que el alumnado se desplaza al lugar de la
actividad y se cambia de vestuario). Por tanto, se circunscribe al
tiempo que el alumnado está en la pista (Tinning, 1992); no
obstante, los resultados cosechados por Campos, Castañeda y
Garrido (2011) denotan que se trata de un tiempo que varía –de
un modo destacable– en función del estilo de enseñanza
utilizado por el maestro y del grado de motivación que presenten
el alumnado (Carrasco, Chirosa, Martín, Cajas, y Reigal, 2015). Del
mismo modo, se comprobó que fue en 6º de primaria donde
existe una mayor optimización del tiempo de dedicación activa a
la actividad motriz (55 %), y –exclusivamente– a partir de 2º de
primaria se constata un incremento progresivo de esta
optimización a medida que avanzamos de curso. Por su parte, el
análisis de C permite comprobar que el tiempo que se destina a
los hábitos higiénicos corresponde con el 6.5% del promedio
total. Además, y a excepción de los dos primeros cursos, en el
resto de cursos sí disminuye el porcentaje de tiempo empleado
(de 3º a 4º y de 5º a 6º de primaria, respectivamente). De igual
modo, la suma de D y E abarca un porcentaje muy similar a C,
concretamente el 6.2 %. En cambio, según estudios publicados
por Pérez (2010), el tiempo utilizado por el alumnado en su
traslado asciende al 10.3 %. Atendiendo a los resultados
obtenidos, se aprecia que conforme avanzamos de curso el
porcentaje de tiempo empleado para el desplazamiento es
menor (posiblemente relacionado con el aumento de la
autonomía del alumnado). A su vez, en 5º y 6º de primaria se
puede observar que son resultados muy similares, tanto en el
desplazamiento de ida como en el de vuelta. En relación al cuarto
criterio, su análisis nos muestra que el tiempo que se destina es
del 4.8 %. En este caso, Sierra (2003) destaca la importancia que
tiene la preparación de la información previa que se ha de
facilitar al alumnado con anterioridad al inicio de la sesión,
debiendo esta ser clara, suficiente y estructurada, con la
intención de optimizar el tiempo disponible. Profundizando en
los resultados obtenidos, se puede comprobar que es en 4º de
primaria donde se aprecia un mayor porcentaje de tiempo
empleado para las categorías F y G (9.7 %), debido al hecho de
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
135
Jesús Molina, Juan C. Garrido, Francisco D. Martínez-Martínez
que G alcanza mayor protagonismo que en ningún otro curso,
especialmente en tercero y cuarto de primaria. En este caso, la
progresión no es lineal (ni mucho menos), pues se constata que
en 5º y 6º de primaria se obtienen los porcentajes más bajos.
Siguiendo con este análisis, cabe destacar que el quinto criterio
comprende el 19.8 % del promedio total, siendo –por tanto– el
segundo criterio que más tiempo ocupa dentro de las sesiones
de educación física. En relación a dicho criterio, Piéron (1999)
establece que el tiempo de presentación de las actividades no ha
de sobrepasar el 15 % del tiempo útil, con lo que los resultados
aquí presentados revelan una situación que –cuanto menos–
resulta inquietante y objeto de futuros estudios. Además, este
autor considera que –de forma habitual– el alumnado pasa
demasiado tiempo recibiendo información o descripciones de
habilidades por parte de sus maestros, perdiendo preciosas
ocasiones para implicarles activamente en la materia. En cuanto
a la organización de la actividad, Tinning (1992) constata que el
alumnado emplea hasta un 20 % del tiempo en elegir equipos,
moverse de un sitio a otro o ser organizados para alguna
práctica. En el estudio aquí presentado, para este mismo criterio
se obtienen los mayores resultados (que no los más
esperanzadores) en 1º y 2º de primaria (24.2 %), siendo 2º de
primaria donde se alcanzan las puntuaciones más elevadas de
todas (26.2 %). Qué duda cabe, se trata de una situación cuanto
menos preocupante y digna de tener en consideración para un
análisis complementario y exhaustivo propio de un nuevo
estudio. En 2º de primaria se registra el mayor tiempo empleado
para la organización del material (13.4 %). A su vez, es en 5º de
primaria donde se alcanza la –nada desdeñable– cantidad de
14.5 %, correspondiente a la entrega de instrucciones previas a
la realización de la actividad. Al igual que otras categorías de este
estudio, se corrobora que tampoco sigue una línea ascendente
y, en ese sentido, los resultados son muy dispares. Con respecto
a J, cabe destacar que el promedio total de tiempo dedicado
alcanza un 1.7 %. Según Olmedo (2000), una de las estrategias
que podemos utilizar los docentes para incrementar el tiempo
de actividad motriz es precisamente esta: la de animar
constantemente, ser dinámicos y activos, así como utilizar
variantes de un mismo ejercicio o actividad. En relación a este
estudio, la mayor cantidad de tiempo empleado se registra en 3º
de primaria (alcanzando un 3.4 %). A pesar de ello, se constata
que las diferencias no son –precisamente– muy ostensibles
cuando se coteja con el resto de cursos, siendo en todos ellos
bastante similares. Por otra parte, K representa el 7.3 % del
promedio total obtenido. Según autores como Generelo y Plana
(1997), es importante establecer pautas de organización
adecuadas –particularmente– en relación al uso del espacio y al
material disponible, con el objetivo de incrementar el tiempo de
actividad motriz. Concretamente, se trata del criterio donde más
se aprecia la concordancia reflejada en los porcentajes
obtenidos en cada uno de los dos tramos. Ahora bien, destaca
sobremanera que sea mayor el porcentaje de tiempo en las
sesiones de 90 minutos que en aquellas de tan solo una hora de
duración. Para finalizar, se comprueba que el promedio total del
tiempo destinado para L (coordinación docente) es del 4.8 %. En
este sentido, el mayor porcentaje de tiempo empleado se
aprecia en 3º y 4º de primaria (3,5 %), alcanzando 3º de primaria
el valor de 4.9 %. La mayor diferencia se aprecia, precisamente,
de 3º a 4º de primaria; no obstante, los porcentajes obtenidos
136
denotan resultados que no son muy dispares. Por último, M
(demora del inicio de sesión) refleja que el promedio total
obtenido es del 3 %. En este caso, consultada la literatura
especializada (Delgado, Medina, y Sierra, 2008), se desprende
que los docentes observados fueron muy puntuales ya que no
se retrasaron en más de un 8.3 % del tiempo total de la sesión
(siendo lo habitual valores que oscilan en torno al 12.4 %).
Asimismo –y en este estudio– los resultados de los porcentajes
obtenidos denotan un patrón de disminución a medida que
avanzamos de curso, siendo 1º de primaria el curso en el que se
aprecia el mayor porcentaje (6 %).
CONCLUSIONES
El estudio llevado a cabo nos permitió corroborar cuánto tiempo
se destina a la práctica de actividad motriz. Tal y como se
consideró con anterioridad a la obtención de los datos
recabados, tanto el propósito de esta investigación como
también la percepción inicial del equipo de investigación (en
cuanto a la asimetría en la distribución temporal para las
sesiones de educación física), quedaron cubiertas. En promedio,
el tiempo disponible para la realización de tareas que incluyen
actividad motriz no supera el 50 % del tiempo total de la sesión,
si bien es cierto que el tiempo de compromiso motor es mayor
conforme avanzamos de curso. Como consecuencia directa, el
grado de activación del alumnado –en ocasiones– no alcanza el
necesario umbral de estímulo desde un punto de vista
fisiológico. Considerando que –en apariencia, y a la luz de los
resultados
exploratorios–
las
sesiones
de
mayor
aprovechamiento serían aquellas que tienen una hora de
duración, consideramos del todo pertinente dar continuidad a
este planteamiento en estudios posteriores centrados –
precisamente– en corroborar este extremo. Por otra parte, y de
cara también a estudios posteriores, pretendemos acometer un
doble propósito; por una parte, aumentar el número de
observaciones en sesiones de 45 y 90 minutos estableciendo qué
porcentaje –dentro del tiempo de actividad motriz– corresponde
a cada una de estas sesiones; y en segundo lugar, analizar cuál
es el tiempo total en el que el alumnado está siendo partícipe de
un proceso de adaptación funcional significativa (para este
segundo propósito, sería necesario el uso de monitores de la
frecuencia cardíaca). Del mismo modo, cabría reflexionar bajo
qué paradigmas y fundamentos epistemológicos se sostiene
esta reciente legislación educativa desde la cual se decidió
reducir el tiempo total de horas destinadas al área de educación
física (en pro de otras áreas). Con los datos aportados en este
estudio, y en aras a coadyuvar a la realización de futuras
investigaciones sobre esta temática, parece del todo
recomendable ampliar tanto el número de maestros
participantes, como también el total de observaciones a realizar
y el número de observadores, de tal forma que los datos
alcancen una dimensión diferente.
Por otra parte, si bien es cierto que a través de este estudio se
trata de mostrar cuánto tiempo se destina a cada categoría
analizada (con la intencionalidad de que el docente disponga de
suficiente información para optimizar mejor su tiempo), no es
menos cierto que los resultados son merecedores de una seria
y profunda reflexión. En primer lugar, para la Administración
educativa; la prescripción horaria que establece el Real Decreto
126/2014 (que regula la educación primaria en España), es la
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Gestión del tiempo de práctica motriz en las sesiones de eduación física en educación primaria
principal responsable de la asignación de mayor o menor
cantidad de minutos para el desarrollo de esta –y otras–
asignaturas. En segundo lugar, el desconocimiento de los
profesionales de la educación física sobre el uso cotidiano de los
minutos de que disponen y el aprovechamiento real del tiempo
de actividad motriz, a todas luces contribuye a deturpar tanto su
planificación, como las expectativas que –sobre su desempeño
profesional– se hayan podido fraguar, cuyo resultado no parece
que llegue a ser positivo ni para el profesorado, ni tampoco para
el alumnado. En cuanto a los aspectos metodológicos, se sugiere
a otros investigadores la realización de estudios versados en la
influencia que, sobre la eficacia de la gestión del tiempo, pueda
tener la introducción de categorías metodológicas. Por último,
hemos advertido que son muchas las dificultades que
encontramos los docentes de educación física a la hora de
impartir sesiones, debido al hecho añadido de que nos
desenvolvemos en espacios abiertos, con todo el alumnado y en
situaciones de movimiento. En este sentido, sería conveniente
aislar –para su estudio– determinado uso de variaciones en la
organización y metodología, cuantificando su influencia en la
economía del tiempo y el aprovechamiento de la sesión.
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138
Agradecimientos
Es nuestro deseo expresar el reconocimiento a la labor científica prestada
por los revisores que han sometido a análisis este artículo, destacando su
profesionalidad y rigurosidad; en ese sentido, deseamos mostrar nuestro
agradecimiento sincero por la ayuda recibida, así como por las interesantes
sugerencias facilitadas hasta alcanzar la versión definitiva de este
documento. Sin lugar a dudas, constituyen la clave de bóveda para el
desarrollo de una revista científica.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 139-148
ISSN 1886-8576
LA ADHERENCIA DEL ENTORNO FAMILIAR EN EL FÚTBOL PREBENJAMÍN: UN ESTUDIO DE
CASO
Abel Merino, Ana Arraiz y Fernando Sabirón
Universidad de Zaragoza, España
RESUMEN: Los padres se erigen como primeros referentes para la adquisición de hábitos físicodeportivos de sus hijos. El estudio se centra en el fútbol prebenjamín, el inicio de la formación
deportiva en una disciplina de eminencia competitiva. La investigación desea comprender la
adherencia del familiar en la búsqueda de un deporte en edad escolar que revalorice el
referente educativo. Para ello, se lleva a cabo un estudio de caso de modalidad etnográfica en
la que se utiliza la observación participante, el dato cualitativo en la imagen y el
acompañamiento en las redes sociales de un equipo de fútbol prebenjamín a lo largo de una
temporada. Se destacan el entorno de amistad generado, la implicación en el equipo de sus
niños, el disfrute del momento y la concatenación de emociones en el partido como claves
interpretativas de la adherencia de la familia en el fútbol prebenjamín. Este artículo reivindica la
participación positiva del familiar en el escenario en revalorización de los valores educativos que
puede promover el fútbol.
PALABRAS CLAVE: Adherencia, deporte escolar, fútbol prebenjamín, familia.
THE ADHERENCE OF THE FAMILY ENVIRONMENT IN UNDER 7S FOOTBALL: A CASE STUDY
ABSTRACT: Parents are the first reference in the acquisition of physical and sporting habits of
their children. The study focuses on the under 7s football which it is the beginning of sports
training in a discipline of competitive eminence. The research wants to understand the
adherence of the family in the search for a school sports that revalues the educational reference.
A Case Study design, ethnographic mode, is applied through participant observation, the
qualitative data on the image and the accompaniment in social networks of a under 7s football
team along an entire season. The results include the friendship environment generated,
involvement in their children's team, the joy of the moment and the concatenation of emotions.
They are interpretative keys of the adhesion of the family in the under 7s football. This article
claims the positive involvement of the family on this framework which must revalue the
educational values that can promote football.
KEYWORDS: Adherence, school sport, under 7s football, family.
A ADESÃO DO AMBIENTE FAMILIAR NO PREBENJAMÍN FUTEBOL: UM ESTUDO DE CASO
Manuscrito recibido: 15/01/2016
Manuscrito aceptado: 07/10/2016
Dirección de contacto: Abel Merino
Orozco. C/Barriocampo 33,
Alesanco, 26324 La Rioja, España.
Correo-e: [email protected]
RESUMO: Os pais são a primeira relativa à aquisição de hábitos físicas e desportivas dos seus
filhos. O estudo centra-se no futebol prebenjamín, é o início de treinamento esportivo em uma
disciplina de eminência competitivo. A pesquisa quer entender a adesão da família na busca de
um desporto escolar que pode revalorizar a referência educacional. Para fazer isso, temos feito
um estudo de caso de modo etnográfico. Temos usado a observação participante, dados
qualitativos na imagem e acompanhamento em redes sociais de um time de futebol
prebenjamín ao longo uma temporada. Ele destaca o ambiente de amizade gerado, participação
na equipe de seus filhos, o gozo do momento e da concatenação de emoções no jogo como
chaves interpretativas da adesão da família no futebol prebenjamín. Este artigo defende o
envolvimento positivo da família e sublinha a importância de valores educacionais que pode
promover o futebol.
PALAVRAS CHAVES: adesão, desporto escolar, prebenjamín futebol, familia.
El fútbol prebenjamín se caracteriza por ser el inicio del deporte
institucionalizado para muchos niños, un escenario
socioeducativo no formal donde niños y padres, especialmente
en esta edad, depositan ilusiones y expectativas formativas. El
deporte en edad escolar, y particularmente el fútbol, posee la
inherencia y primacía de la competición (Blázquez, 1995; Merino,
Sabirón, y Arraiz, 2015), lo que implica unas particularidades
para abordar la adherencia del niño a la actividad física.
El estudio indaga sobre la adherencia de los familiares como
referente educativo de los niños que practican el fútbol
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
139
Abel Merino, Ana Arraiz y Fernando Sabirón
prebenjamín, sin obviar la complementariedad de los factores
intrínsecos del que lo practica: amistad, placer, disfrute por la
actividad física, hacer amigos, gusto por el deporte… (Almagro,
Saenz, y Moreno, 2010; García, Rivera de los Santos, Jiménez, y
Ramos, 2012; Garita, 2006; Merino, Arraiz, y Sabirón, 2016;
Recours, Souville, y Griffet, 2004; Tuero, Zapico, y González,
2012). El foco sobre la familia en su adherencia en el deporte de
sus hijos no ha sido común en la categoría prebenjamín, pero se
destaca su trascendencia dado que existe unanimidad en
señalar a los padres como primeros referentes para la
adquisición de hábitos físico-deportivos (Andersen y Wold, 1992;
Isorna, Ruiz, y Rial, 2013; Piéron, 2002; Raudsepp, y Viira, 2000;
Romero, Garrido, y Zagalaz, 2009; Sanz, Ponce de León, y
Valdemoros, 2012; Ulrich-French y Smith, 2009; Vizcarra,
Macazaga, y Rekalde, 2006), mediando incluso en los gustos
iniciales de sus hijos en la práctica de la actividad física y
subrayando los estereotipos de género: “chicas de rosa y niños
al balón” (Fredriks y Eccles, 2004; Levey, 2013).
Lukwu y Guzmán (2011) apuntan que el compromiso es un
predictor de la adherencia en deportistas jóvenes; en el fútbol
prebenjamín, este compromiso se manifiesta en la implicación
familiar en la actividad donde pueden desempeñar diferentes
roles en un equipo de fútbol: entrenadores, organizadores,
colaboradores, árbitros, aficionados…. (Merino et al., 2016). Este
entramado social construido por el adulto para sus niños tiene
vinculación con la relación de amistad existente entre los padres,
lo cual es un importante indicador de la adherencia del niño al
fútbol (Ulrich-French y Smith, 2009).
Las familias son parte indisociable del escenario y reivindican
el referente educativo en el fútbol prebenjamín a través de unos
entrenadores formados, favorecer los valores deportivos,
incluso desde la estructura competitiva, una coordinación con la
educación física del colegio y el trabajo formativo con
entrenadores y familias. Además, las familias recalcan su
participación como apoyo al entrenador (Vizcarra et al., 2006).
El comportamiento de las familias ha sido objeto de atención
y numerosos autores han tratado de dinamizar propuestas que
intervienen sobre el familiar en el deporte en edad escolar, pues
es recurrente que éstos sean núcleo de conflictos o promuevan
valores que contradicen el ideal del potencial formativo
atribuido al deporte en edad escolar (Diputación Foral de Bizkaia,
2012; Garrido, Campos, y Castañeda, 2010; Gimeno, 2000;
Hernández-Núñez, 2005; Jasso et al, 2013). Se ha demostrado
que la intervención con los padres puede tener muy buena
valoración por los padres y entrenadores y posee un impacto
positivo hacia las actitudes proeducativas que se promueven
hacia los niños (Gimeno, 2003). Pese a ello, la línea entre la
presión y la motivación puede resultar difícil de discernir cuando
se lleva a cabo “una labor de entrenador con sus hijos” (Ortín,
2009, p. 35). Gimeno (2006, p. 603) justifica que “padres y
entrenadores son responsables, en gran medida, de las
consecuencias que sobre el desarrollo psicológico y físico tendrá
la práctica deportiva de sus deportistas o hijos”. Por ello, Smoll y
Smith (1999) recomiendan a los padres que sean
ejemplarizantes en la gestión de las emociones que provoca el
deporte para respetar las decisiones del entrenador, aceptar su
rol y el resultado de la competición, valorando el esfuerzo de sus
niños. La participación constructiva de los padres resulta un
140
criterio para la percepción del deporte como elemento educativo
para el niño (Cruz, Boixadós, Torregrosa, y Mimbrero, 1996).
La adherencia al deporte adquiere una especial relevancia en
los países industrializados, donde el ejercicio físico que practican
los niños desciende conforme pasan los años hasta la mayoría
de edad (Sallis y Patrick, 1996; Lukwu y Guzmán, 2011). En
España, el fútbol es el deporte que cuenta con más difusión
social y cultural, un alto número de participantes y se le asocia a
la violencia, se trata de la disciplina deportiva “que más
incidencia puede tener en la formación de la personalidad y el
comportamiento social de los escolares” (Viciana y Zabala, 2004,
p. 172). Calzada (2004, p. 47) señala que el deporte en edad
escolar se está desarrollando a imitación del deporte
mediatizado culturalmente: “lo importante es el rendimiento y el
resultado. No se ha diseñado un deporte para un escolar, sino
para hombres y mujeres pequeños, adaptando los tiempos e
implementos”. En la misma línea, Viciana y Zabala (2004)
reclaman que concretamente el fútbol tiene una escasa
vinculación con conductas educativas, por lo que ha de revisarse
para reivindicarse como deporte en edad escolar. Al respecto,
Calzada (2004) advierte de las dificultades políticoadministrativas que pueden encontrarse a la hora de proponer
la adaptación del deporte al niño, puesto que la revalorización
del referente educativo queda supeditada a la primacía del
deporte mediático. En los modelos de fútbol que se proponen
desde las federaciones, con primacía de la competición frente a
otros valores deportivos, se ha encontrado una mayor coacción
familiar, incitando a la participación en estas actividades como
prescripción (Veroz, Yagüe, y Tabernero, 2015). El deporte en
edad escolar es permeable a todos los familiares y, por ello, debe
atender su figura inexorablemente.
En un extenso estudio con entrevistas a 96 padres de niños de
entre seis y doce años que practican deporte en edad escolar
(ajedrez, danza y fútbol), se concluye que las familias fomentan
y se implican en la participación de sus hijos en el fútbol porque
consideran necesario el aprendizaje del “capital competitivo
infantil” como preparación para la vida adulta inexorablemente
competitiva. Así, las familias autoimpulsan la adherencia en un
escenario competitivo porque creen que enriquece la formación
de sus hijos (Levey, 2013). Se apunta a una familia que concibe
la infancia como como “un periodo de formación, un tiempo para
construir el carácter e invertir para el futuro” (Chua, 2011, p. 97).
Levey (2013, preface xv) admite que las familias expresan
ambivalencia respecto a las actividades extraescolares
competitivas, pero “ninguna estaba dispuesta a negar a sus hijos
la oportunidad de éxito (…) especialmente cuando sus
compañeros participan”. La no participación puede entenderse
como un paso atrás formativo, por lo que las familias tratan de
contribuir al desarrollo de estas actividades extraescolares que
completan y mejoran las oportunidades que genera la educación
formal. Si bien, Sanz et al. (2012) hallaron que los jóvenes de
entre 12 y 16 años reprochan a sus familias que enfaticen más
los resultados académicos sobre los físico-deportivos.
La Teoría de las Metas de Logro (Ames, 1992; Nicholls, 1989)
alude a dos formas bien diferenciadas de valorar la competencia
de, en este caso, el joven deportista: la primera, en comparación
al nivel de los demás -orientación al ego- y, la segunda, que
atribuye el éxito o fracaso a la relación individual con la tarea, sin
considerar la ejecución de los compañeros -orientación a la
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
La adherencia del entorno familiar en el fútbol prebenjamín: un estudio de caso
tarea-. Se ha evidenciado cómo el fomento del clima
motivacional orientado hacia la tarea favorece una mayor
implicación y diversión del deportista con su actividad, frente a
la orientación al ego, que puede contribuir con la aparición de
niveles altos de ansiedad o escasa diversión (García, SantosRosa, Jiménez, y Cervelló, 2005). La tendencia a atribuir éxitos o
fracasos por parte de los familiares de manera arbitraria tiene
un impacto emocional en el joven deportista (Ortín, 2009).
Este estudio profundiza sobre la adherencia en el fútbol
escolar de los familiares del niño que lo practica, en tanto que
primeros agentes educativos, desde el enfoque positivo que
explica, en parte, el abandono del deporte en edad escolar, que
se considera cualitativa y potencialmente tan trascendente
como el abandono escolar sobre la construcción del
autoconcepto del niño. Isorna et al. (2013, p. 98) lamentan que
“uno de los grandes problemas con los que se encuentran los
expertos que trabajan en este campo es el de la escasa
adherencia y los altos índices de abandono que la práctica
deportiva presenta entre los adolescentes”. Toral, Vicente y
García (2004) consideran que es alarmantemente significativa la
cantidad de abandono deportivo en edad escolar. El mayor
índice de abandono se da en los adolescentes de las familias que
obligan la actividad física, en vez de animar a su práctica (Isorna
et al., 2013). Uno de los principales focos de interés ha de ser la
prevención del abandono prematuro deportivo mediante la
adherencia a una actividad física adecuada para el niño,
entendiendo la participación en el deporte como “derecho
fundamental para todos” (UNESCO, 1978, p. 33).
El deporte en edad escolar tiene vinculación con el aumento
de la práctica de la actividad física (Bolívar, Jiménez, y Bueno,
2012), que se asocia a la prevención de hábitos nocivos como el
uso del alcohol en la adolescencia, uno de los hábitos más
frecuentes y peligrosos en nuestra sociedad (Ruiz y Ruiz-Risueño,
2011; Ruiz-Juan, Isorna, Ruiz-Risueño, y Vaquero, 2014). Además,
“el hecho de ser sedentario parece aumentar la probabilidad de
consumir más tabaco” (Ruiz-Risueño y Ruiz-Juan, 2015, p. 121).
El entorno familiar es uno de los modelos de referencia más
importantes para la práctica de la actividad físico-deportiva del
joven en edad escolar (Isorna et al., 2013; Ortín, 2009). De hecho,
la posibilidad de que no practiquen una actividad física se
multiplica por cuatro cuando los progenitores son sedentarios
(Sanz et al., 2012). Diversos estudios demuestran que es
significativamente inferior el abandono de la actividad física en
niños cuyas familias practican que en las que no lo hacen
(Andersen y Wold, 1992; Isorna et al., 2013; Piéron, 2002;
Raudsepp y Viira, 2000; Romero et al., 2009). La emisión de
comentarios positivos del entorno adulto que acompaña al joven
deportista se asocia a una mayor diversión y un mayor deseo de
seguir en la actividad (Sousa, Cruz, Torregrosa, Vilches, y
Viladrich, 2006).
El objetivo del estudio trata de profundizar sobre la
adherencia de las familias en el escenario del fútbol
prebenjamín, dentro del incipiente proceso formativo
institucionalizado en el deporte que emprenden sus niños, como
clave interpretativa esencial para una propuesta de deporte en
edad escolar adecuada a la naturaleza del niño, a la inherencia
de la implicación de su familia y que revalorice los valores
educativos que posee el fútbol prebenjamín.
MÉTODO
Participantes
En la investigación participan los integrantes de un equipo de
fútbol de la categoría prebenjamín de segundo año: 12
jugadores (todos chicos, 11 de 7 años y 1 de 6), 3 entrenadores y
los familiares que están presentes en los partidos de sus chicos.
El equipo se selecciona de una competición de 14 equipos
riojanos. 11 de los jugadores proceden del mismo colegio
concertado al que representan, mientras que 1 de ellos lo hace
desde un colegio público. Todos los participantes otorgaron su
consentimiento informado antes de comenzar el trabajo de
campo y colaboraron en la restitución al campo, requisito
indispensable de la investigación etnográfica en la que se
devuelve al nativo aquello que ha contribuido a construir,
atendiendo al criterio de cientificidad de credibilidad y
favoreciendo la mejora en la práctica educativa (Sabirón, 2006).
Diseño
El estudio se lleva a cabo mediante un diseño de estudio de caso
de modalidad etnográfica (Sabirón, 2006), ya que el interés se
centra en comprender la vivencia del nativo desde su
perspectiva. Se utiliza la observación participante para registrar
datos cualitativos, tanto narrativos como en la imagen, como
soporte revelador de datos a los que en ocasiones es imposible
llegar por otros medios (Banks, 2010), y el acompañamiento en
el uso de las redes sociales de las familias: blog digital, WhatsApp
y YouTube.
El estudio no anhela su representatividad estadística, sino la
utilidad basada en el criterio de trasferencia del caso sobre el
que se ha profundizado. Se atiende a la ética a través del
consentimiento informado de los adultos, la confidencialidad en
las citas del trabajo de campo y la autorización de las imágenes
para su difusión en el ámbito científico. En este sentido, a lo largo
de la investigación se ha prestado particular atención a la
triangulación de los datos entre los diferentes participantes e
instrumentos de recogida de datos (Flick, 2014).
Procedimiento
Se han tenido en cuenta las fases de la observación participante
definidas por Taylor y Bogdan (1986): acceso, permanencia y
salida del campo. La observación se combina con la interacción
con el participante alcanzando la categoría de miembro en el
equipo (Angrosino, 2012). Paralelamente, se fueron registrando
los registros socioconstruidos por las familias en las redes
sociales con su consentimiento.
El trabajo de campo se llevó a campo a lo largo de la
temporada competitiva 2014/15, un total de 35 partidos de
fútbol (16 de liga, 18 en 5 torneos y 1 amistoso). Las sesiones de
observación comenzaban 30 minutos antes del encuentro,
cuando llegaban los jugadores al campo de juego y finalizaban
cuando las familias se iban a casa tras el partido, unos 90
minutos por partido.
Instrumentos
Para el desarrollo del trabajo de campo de la observación
participante se utilizó un diario de campo, en el que
manualmente se registraban los aspectos más fenomenológicos
del escenario y los interpretativos derivados de los
acontecimientos ocurridos y del diálogo intencionado con los
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
141
Abel Merino, Ana Arraiz y Fernando Sabirón
participantes. Las imágenes se registraron con cámaras
fotográficas. Algunas de las imágenes se incorporaron a las
redes sociales de las que hacen uso los familiares.
Además, se utilizaron tres plataformas digitales como fuentes
de datos, facilitadas por las redes sociales que utilizaron las
familias para comunicarse: YouTube, vídeos de los momentos
más interesantes de los partidos; un blog digital, donde se
realizaba una crónica interactiva con fotografías de lo acontecido
durante el partido, y un grupo de la aplicación móvil WhatsApp,
donde los familiares intercambiaban sus percepciones sobre el
equipo (únicamente se consideraron los momentos de
pertinencia para el estudio).
Análisis de datos
El proceso de análisis de los datos se lleva a cabo atendiendo las
fases del Método Comparativo Constante que implican procesos
cíclicos de recogida del dato y su triangulación (Glaser y Strauss,
1967), el proceso finaliza con la restitución al campo.
Tras el registro del trabajo de campo y su trascripción a un
documento Word 2013, el registro narrativo y las imágenes se
volcaron al programa informático específico de tratamiento del
dato cualitativo NVivo 11 para su precategorización. Tras un
contraste interjueces, la triangulación con el nativo y un nuevo
proceso de contraste con los vídeos, basado en la reflexividad,
se consolidaron las categorías que se presentaron al nativo en la
restitución al campo, como validez final de los resultados.
RESULTADOS
Se consolidan cuatro macrocategorías que profundizan sobre la
adherencia del familiar al fútbol prebenjamín y que permiten
organizar las categorías emergentes del estudio: amistad,
disfrute del momento, concatenación de emociones e
implicación.
Tabla 1
Categorías resultantes del análisis de los datos
Adherencia
Amistad
Orgullo
Humor
Disfrute del momento
Felicidad: flow del niño.
Ánimo incondicional
Práctica adulta
Amistad. Esta categoría profundiza en el entorno afectuoso que
se genera entre los miembros de un equipo por el hecho de
compartirlo, tanto niños como familiares.
Orgullo. Un punto clave de unión es el orgullo de las familias
hacia los niños, son los protagonistas, el centro de atención del
escenario, especialmente cuando cumplen expectativas, las
Implicación
Cargos
Analistas
Concatenación emociones
Tensión
Descarga emocional
Ambiente
superan o se les ve felices. Todos los jugadores son copartícipes
de un éxito común.
Aunque “X” e “Y” fueron los premiados individualmente fue, sin
lugar a dudas, la actuación de todo el equipo la que coadyuvó a
la consecución de este éxito deportivo. ¡Enhorabuena a todos!
(Blog: 8/12/14).
Figura 1. Familias se acercan para realizar unas fotografías del equipo, donde se incluyen familiares. Fuente: Elaboración propia.
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
La adherencia del entorno familiar en el fútbol prebenjamín: un estudio de caso
Incluso en los momentos de mayor dificultad competitiva los
padres muestran su satisfacción personal por sus hijos.
Nuestros chiquillos pelearon duro pero la remontada no pudo ser.
Terminó el partido con un 8-3. El orgullo por nuestros chavales no
decae. (Blog: 30/11/14).
Humor. Clave lingüística tomada y compartida entre los
miembros de un equipo para autoafirmarse en una identidad y
microcultura común. El humor une a los participantes.
En las gradas atentos ya a los desarrollos previos del encuentro.
Obsérvese el rejuvenecedor look de nuestro, nunca alabado como se
debe, buen amigo “X”. (Blog: 22/11/14).
El humor se erige como mediador en las relaciones sociales
adultas con protagonismo de sus niños, quienes poseen
particularidades formativas comunes que pueden compartir los
adultos; ese vínculo favorece la conversación del adulto.
Charla técnica antes del partido. El entrenador sólo desea dar “un
par de ideas básicas”. Termina la exposición: “¿Os habéis enterado?”
Padres comentan cómplices e irónicos desde la grada: “Sí…ya se han
enterado, ya…” (Risas). (Diario campo: 17/01/15).
Disfrute del momento. El adulto prioriza la felicidad del niño en
el escenario dentro de unas normas de conducta implícitas,
aunque esa felicidad no derive estrictamente del fútbol, sino de
las relaciones entre los participantes.
Felicidad: flow del niño. La felicidad del niño está en el presente.
Generalmente se exterioriza mediantes sonrisas y es compartida
por los jugadores. El familiar disfruta viendo a su hijo feliz en la
actividad, compartiéndola con sus amigos y lo antepone a otras
cuestiones competitivas.
Un familiar: “Un grupo de amigos compitiendo juntos hasta una
edad adecuada hasta que cada uno elija su mejor futuro”.
(WhatsApp: 3/06/15).
Aunque, en ocasiones, la espontaneidad del niño que lleva a esa
felicidad se coarta para priorizar los aspectos eminentemente
deportivos. El niño ha de ser capaz de disfrutar a través del
fútbol.
Van llegando las familias a su primer partido reglado. “¿Puedo ir
al parque?” Pregunta el primer niño. “No, hoy toca fútbol” Replica el
padre. (Diario de campo: 08/11/14).
Figura 2. Niños disfrutando conjuntamente. Fuente: Blog http://adpaulamontal.blogspot.com.es/
Ánimo incondicional. El amor del familiar hacia el niño supera
cualquier resultado competitivo y sus coordenadas espaciotemporales. Si bien, en los momento de más emoción en los
partidos es cuando se realizan los ánimos concurrentes de
forma más vehemente y recurrente.
Los seguidores del equipo del “Equipo A” parecen entender que
nuestros chiquillos necesitan mucho ánimo y se produce una
explosión de ánimos que los niños perciben claramente. (Blog:
22/11/14).
Aunque la intensidad del momento haya propiciado
desolación competitiva, el familiar acaba dando cariño a su niño,
velando por su seguridad y formación.
En la salud y en la enfermedad, en la victoria y en la derrota, así
os queremos chicos, con vuestros defectos y vuestras virtudes, por
que sois grandes de todas maneras. (Blog: 15/3/15).
Práctica adulta. Ciertos familiares tienen afición por el fútbol y
tratan de proyectarla a sus hijos o, meramente, facilita un vínculo
entre el hijo y los progenitores para compartir experiencias, en
su sentido más competitivo o, simplemente, como actividad
física.
Dos padres de equipos rivales se conocen por el fútbol que
practicaban en 3ª división y comienzan a hablar de aquellos tiempos
en comparativa a lo que ahora viven con sus hijos. (Diario de campo:
23/5/15).
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Abel Merino Orozco, Ana Arraiz Pérez y Fernando Sabirón Sierra
Figura 3. Padres practicando fútbol entre partido y partido. Fuente: Blog http://adpaulamontal.blogspot.com.es/
Implicación. Participación económicamente desinteresada del
adulto en el equipo de su hijo para que éste funcione, invirtiendo
su tiempo e ilusiones en el escenario de fútbol prebenjamín.
Cargos. Familiares y allegados asumen responsabilidades
organizativas y formativas en el equipo de sus niños para
impulsar el proyecto futbolístico. Posee un interés formativodeportivo.
Los padres crean un club de fútbol para que siga unido el grupo
de niños que practicaban juntos fútbol, además de desencuentros
con otros clubes que ofrecían colaboración: los familiares asumen
los cargos directivos y colaboran en la organización. (Diario de
campo: 18/11/14).
Además, algún familiar trasmite los conocimientos
futbolísticos a los jugadores a modo de formadores, bien como
colaboración al entrenador previamente pactado o como
consejos complementarios e independientes a la labor de éste.
A falta del entrenador en el partido, los ayudantes, donde se
incluyen padres, hacen sus funciones durante el partido.
Previamente el entrenador había establecido las directrices. (Diario
de campo: 23/2/15).
Analistas. Las familias realizan una valoración táctica de las
situaciones competitivas acaecidas durante un partido a fin de
optimizar el rendimiento competitivo del equipo. La mensajería
instantánea es un espacio de diálogo entre los familiares para
analizar los partidos y proponer oportunidades de mejora
colectiva.
Tras el partido, un grupo de padres se queda analizando el
partido, confluyen en que los siete primeros minutos fueron
maravillosos: el resto del partido tuvieron que quedarse atrás
porque las circunstancias del fútbol eran las que eran: un resultado
positivo que había que salvaguardar. La conversación continuó a lo
largo de la tarde por WhatsApp (Diario campo: 27/12/15).
Concatenación de emociones. El devenir del partido, mediado
por el resultado y las expectativas atribuidas al mismo,
promueve en el espectador de una serie de emociones que
144
facilitan la afición del familiar por el fútbol en el que el
protagonista es su niño.
Tensión. Momentos del partido en los que los participantes se
encuentran expectantes sobre los que va a ocurrir
competitivamente. Tiene vinculación con las esperanzas
competitivas que se depositan concurrentemente en el partido
y puede desencadenar: Incertidumbre, cuando el resultado es
difícil de predecir y cualquier equipo puede conseguir la victoria;
Ilusión y optimismo, explicitado en un resultado que es
favorecedor; Sufrimiento, como malestar tenso generado por
una situación desfavorable o potencialmente desfavorable para
los intereses competitivos del equipo; Calma, una situación
relajada derivada de un resultado favorablemente claro o
esperado, asociado a la falta de competitividad o Ansiedad, en la
preocupación por cumplir las expectativas generadas
competitivamente, en exceso puede agarrotar, inhibir o
sobrexcitar la conducta.
“Acabo de darme cuenta de que todas las letras de sufrir están en
disfrutar, ironías del lenguaje y del fútbol, dentro del disfrute está el
sufrimiento” (Blog: 18/1/15).
Durante una victoria por tres goles se subtitula una foto de los
familiares en la grada: “Como siempre alguna fotito de los
sufridores…que no parecen sufrir mucho hoy”. (Blog:31/1/15).
Una madre comenta: “La culpa de la derrota es de los padres, que
hemos creado unas expectativas muy grandes en este partido a lo
largo de la semana y les ha creado ansiedad” (Diario de campo:
14/3/15).
Descarga emocional. Momento resolutivo en el que se define el
estado anímico de manera solidaria a un suceso del partido con
trascendencia para el resultado: un gol, un penalti, una jugada
de peligro desbaratada, un final de cuarto o del partido. El fútbol
prebenjamín puede desencadenar varias respuestas como el
Alivio, que supone la distensión por haber superado una
situación amenazante para los intereses del equipo, la Alegría,
que aparece como satisfacción personal porque el equipo ha
conseguido algo positivo, la Desolación, en reacción a la
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
La adherencia del entorno familiar en el fútbol prebenjamín: un estudio de caso
sensación de incapacidad derivada de un suceso que va en
contra de los intereses del equipo, y la Frustración, que se
expresa en la impotencia por no ser capaz de rendir al nivel
competitivo esperado, ser superado por el rival o las
circunstancias, puede desencadenar respuestas agresivas.
Un partido de semifinales de un torneo se desequilibra
rápidamente en el marcador en contra. Se escuchan los primeros
reproches a los entrenadores rivales desde la grada: “Tramposos”.
Incluso, violentamente dirigido a los niños cuando realizan una
falta.: “!Ya vale ya, ya vale ya!, ¡guarros!” Desde la organización se
habla por megafonía: “La educación se da desde la grada” En la
grada continúan los comentarios ofensivos de impotencia que
finalizan en una gran bronca generaliza que incluye a los niños.
(Diario de Campo: 27/12/14).
Ambiente. Atmósfera generada por las emociones que rodean
el entorno del equipo que son compartidas por los miembros y
que trasciende a la intensidad puntual del partido. El ambiente
influye en la planificación de la formación y en las relaciones
sociales de los participantes. Puede variar de la Euforia, del
optimismo más desmedido facilitado por una actuación que ha
superado las expectativas competitivas del equipo o la
ratificación de la victoria, a la desilusión, como un sentimiento de
fracaso cuando se considera que se está cosechando un
rendimiento por debajo de las expectativas y/o trabajo realizado.
El fútbol precisa de Seriedad para desarrollar ciertas dinámicas
formativas para el jugadore.
¡Una máquina bien engrasada... una coreografía perfecta, una
canción bien entonada, un instrumento afinado, un reloj suizo, un
arma afilada, natación sincronizada, magos del fútbol! Todo eso han
sido nuestros chiquillos, y mucho más que no pongo por no aburrir,
esta mañana (Blog: 25/1/15).
¡Mala racha! No ha podido ser esta vez tampoco. Nuestros
chiquillos no han sabido sacudirse la presión del contrario. (Blog:
28/3/15).
Reacción del entrenador ante el abandono de un jugador
importante y algún mal resultado “Para mí es un golpe más, ya me
paso exactamente igual en mi otra etapa. Me da la sensación de
hacer trabajo para los demás”. (WhatsApp: 3/6/15).
Relaciones intercategoriales. Los vínculos entre las categorías,
facilitados por NVivo 11, permite trazar una imagen
comprehensiva de la adherencia familiar en el escenario.
Figura 4. Relaciones intercategoriales
En este entramado de interdependencias destacan la
concatenación de emociones como eje nuclear de la adherencia
del familiar al escenario. La tensión tiene un papel fundamental,
ya que se retroalimenta con el ambiente y la felicidad del niño,
estableciendo pautas de comportamiento en la expresión de sus
emociones. El ánimo incondicional y la práctica adulta se asocian
a las emociones generadas en la tensión del partido. El ambiente
actúa como poso de la concatenación de emociones durante los
partidos, es influido por el ánimo incondicional y facilita la
emergencia del humor, con vínculos sobre la felicidad del niño.
La práctica adulta media en la categoría analistas y favorece que
se asuman cargos en el equipo. El orgullo se expresa a través del
ánimo incondicional.
DISCUSIÓN
En los resultados se ha profundizado sobre la adherencia del
familiar al fútbol prebenjamín, aquello que hace que participen
activamente en el escenario, que les hace afición y les atrapa,
cumpliendo el objetivo del estudio. Los familiares con sus
comportamientos y actitudes se erigen como referentes
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Abel Merino, Ana Arraiz y Fernando Sabirón
educativos en el fútbol prebenjamín influyendo en la actitud del
niño hacia el deporte que practica (Andersen y Wold, 1992;
Isorna et al, 2013; Piéron, 2002; Raudsepp y Viira, 2000; Romero
et al., 2009; Sanz et al., 2012; Ulrich-French y Smith, 2009;
Vizcarra et al., 2006).
La amistad es una de las claves que explican la adherencia
tanto entre los adultos como en niños (Almagro et al., 2010;
Garita, 2006; Merino et al., 2016; Recours et al., 2004; Tuero, et
al., 2012) y así se subraya en este estudio. En este caso, las
relaciones sociales entre los familiares ayudan a la vertebración
organizativa del equipo y favorecen su ambiente.
Los comportamientos disruptivos de los familiares han sido
foco en la intervención sobre el escenario (Diputación Foral de
Bizkaia, 2012; Garrido et al., 2010; Gimeno, 2000; HernándezNúñez, 2005; Jasso et al, 2013), en esta investigación se muestra
como derivan de la concatenación de emociones que provee la
competición al familiar, las cuales suponen ser una clave
interpretativa de lo que atrapa a los padres en el fútbol (Toral et
al., 2004). Son especialmente los momentos de frustración los
que predisponen a la agresividad. Asimismo, unas expectativas
competitivas poco realistas pueden generar ansiedad en los
adultos y en los niños, que pueden somatizar y convertir la
actividad en una mala experiencia. Boman, Furlong, Schochet,
Lilles, y Jones (2009) consideran que los familiares han de atribuir
el éxito del niño a su esfuerzo y no tanto al resultado,
favoreciendo una retroalimentación constructiva y honesta. El
ánimo incondicional actúa en ese sentido y ha de hacerse más
presente en los momentos competitivos, donde el resultado se
apodera de las emociones y deja poco espacio a la reflexión.
El compromiso familiar sobre el deporte (Lukwu y Guzmán,
2011) se manifiesta a través de la implicación, lo que favorece
una actitud activa del familiar en el escenario socioeducativo
construido para sus niños. Los familiares muestran su apoyo a
la actividad asumiendo cargos y colaborando en la optimización
de los procesos formativos (Merino et al., 2016) y competitivos;
si bien, no se acredita su capacitación formativamente reglada
para ello. Esta implicación familiar puede ser compatible con la
idea de que las familias consideran que los deportes
competitivos pueden proveer de un aprendizaje útil a los niños
para la vida adulta y que sino participan pueden quedarse atrás
en su desarrollo competencial (Chua, 2011; Levey, 2013).
La práctica de actividad física de los progenitores se evidencia
como predictor de la adherencia de los niños al deporte en
numerosos estudios (Andersen y Wold, 1992; Isorna et al., 2013;
Raudsepp y Viira, 2000; Piéron, 2002; Romero et al., 2009); en
esta investigación se ha explicitado cómo la práctica adulta del
fútbol, que es generalizada en España y en este caso (Viciana y
Zabala, 2004), tiene influencia sobre la adherencia de los
familiares y, consecuentemente, sobre la de sus hijos.
El disfrute del niño en el momento emerge como categoría
que trasciende a la práctica deportiva, un padre es feliz viendo a
su hijo divertirse, por lo que su disfrute justifica la inversión de
esfuerzos en el fútbol prebenjamín y se erige como un
significado en sí mismo (Merino et al., 2015). Así, los pares se
consolidad como referente formativo de relevancia (Isorna et al.,
2013). El humor derivado de este disfrute y el utilizado como
nexo entre los adultos autoafirma en la identidad grupal del
grupo, les sitúa en un mismo plano compartido (Jiménez y
Jiménez, 2008).
146
La totalidad de jugadores del equipo son niños, así como la
inmensa mayoría de participantes en el resto de equipos contra
los que se jugó, lo que subraya los estereotipos de género en el
deporte: chicas en rosa y chicos al balón (Fredriks y Eccles, 2004;
Levey, 2013).
Este estudio abre una interesante prospectiva como estudio
longitudinal, ya que, respecto a la utilidad, interesan tanto los
factores de la adherencia al deporte como prevención al
abandono (Andersen y Wold, 1992; Isorna et al., 2013; Piéron,
2002; Raudsepp y Viira, 2000; Romero et al., 2009; Toral et al.,
2004)
CONCLUSIONES
La adherencia a la actividad físico-deportiva resulta beneficiosa
para el que la práctica y el fútbol ocupa un papel importante en
la vorágine de actividades extraescolares, muchos niños tienen
su primer contacto deportivo institucionalizado a través del
fútbol. A los siete años resulta pertinente comprender la
adherencia de los progenitores al fútbol como primeros
referentes educativos de los niños en una edad sensible en la
construcción del autoconcepto. El abandono de la actividad física
puede tener repercusión sobre el desarrollo de los niños, por lo
que es importante concienciar a los adultos al respecto, en su
probada actitud activa: la competición es lo genuino del fútbol,
facilita que el participante haga afición, pero se corre el riesgo de
que la evaluación sea estrictamente resultadista. Los familiares
deben atribuir los éxitos y oportunidades de mejorar al esfuerzo
realizado, a la capacidad de autosuperación de los niños y al
potencial cooperativo que posee el fútbol. El adulto ha de velar
por la priorización del referente educativo en el fútbol, así como
la participación saludable en una actividad deportiva que se
realiza en un entorno de amistad
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Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12 nº 1 pp. 149-156
ISSN 1886-8576
RELACIÓN ENTRE IMAGEN CORPORAL, DIMENSIONES CORPORALES Y EJERCICIO FÍSICO EN
USUARIOS DE GIMNASIOS
Haney Aguirre-Loaiza1,2, Sebastián Reyes 1, Santiago Ramos-Bermúdez3, Diego A. Bedoya1
y Alejandra M. Franco 4
Universidad del Quindío1, Colombia, Universidad del Valle2, Colombia, Universidad de
Caldas3, Colombia y Universidad Estadual Paulista4, Brasil
RESUMEN: Las dimensiones de la composición corporal (CC) y el ejercicio físico parecen estar
asociados con la percepción y satisfacción de la imagen corporal (IC). En una muestra no
probabilística de 247 usuarios de gimnasios de la ciudad de Armenia, Colombia, de ambos sexos
(Medad= 27.5, DE = 10.0 años), se estudió la relación entre la IC, la CC y práctica de ejercicio físico.
A partir de un estudio No-Experimental, relacional, fue aplicado el modelo de siluetas de IC y la
medición antropométrica, incluido el porcentaje de grasa según la ecuación Faulkner, la
frecuencia y duración del EF se midió a través de un autoinforme. Los resultados indican que
las medidas de CC, masa corporal, talla, IMC, y porcentaje de grasa correlacionan
significativamente con la IC. El EF no presentó correlaciones significativas con la IC. Diferencias
de sexos fueron observadas, siendo más insatisfechas las mujeres. Los resultados respaldan el
papel modulador del EF en la IC y la relación de medidas objetivas de la IC.
PALABRAS CLAVE: Imagen corporal, Ejercicio, Índice de Masa Corporal, Antropometría
(PsycINFO – Thesaurus).
RELATIONSHIP BETWEEN SATISFACTION AND PERCEIVED BODY IMAGE, BODY
COMPOSITION AND PHYSICAL EXERCISE IN GYM USERS
ABSTRACT: Some characteristic of the Bodily Composition (BC) and the Physical Exercise seem
to be associated with the perception and the Body Image (IC). In a non-probabilistic sample of
247 users of gyms in the city of Armenia-Colombia, of both genders between 18 and 60 years of
age (Mage= 27.5, SD = 10.0), was studied the relationship between the IC, the BC and the physical
exercise. From a Non-Experimental, association study, the model silhouettes IC was applied, also
the anthropometric measurement was taken, including fat percentage according to Faulkners
equation, the frequency and length of the physical information was measure through selfreport. The results disclose that measures BC, weight, height, Body Mass Index, and body fat
percentage are significantly correlated with the perception and satisfaction of the IC. Physical
exercise does not yield significant correlations with the categories of perception and satisfaction
of the IC. Gender differences are described, where women are significantly more dissatisfied.
The results make clear the modulatory role of exercise in the IC and the relationship of objective
measures of perception of the IC.
KEYWORDS: Body Image, Exercise, Body Mass Index, Anthropometry. (PsycINFO – Thesaurus).
RELAÇÃO ENTRE SATISFAÇÃO E PERCEPÇÃO DA IMAGEM CORPORAL, COMPOSIÇÃO
CORPORAL E EXERCÍCIO FÍSICO NO USUARIOS DO GINÁSIOS
Manuscrito recibido: 27/02/2016
Manuscrito aceptado: 07/10/2016
Dirección de contacto: Héctor
Haney Aguirre Loaiza. Instituto de
Psicología Universidad del Valle.
Ciudad Universitaria Meléndez.
Calle 13 Nº 100-00. Edificio 388,
Oficina 4040. Santiago de CaliColombia.
Correo-e:
[email protected]
RESUMO: Características da composição corporal (CC) e o exercício parecem estar associados à
percepção e satisfação da Imagem Corporal (IC). Em uma amostra não-probabilística de 247
usuários de academias na cidade de Armênia-Colômbia, de ambos os sexos, (Midade = 27.5; DE =
10.0) foi estudada a relação entre a IC, a CC e prática do exercício. A partir de um estudo NãoExperimental, relacional foi aplicado o modelo das silhuetas da IC e a medição antropométrica,
incluindo o percentual de gordura corporal segundo com a equação de Faulkner; a frequência
e duração do exercicio foram avaliadas por meio de um autorelato. Os resultados indicam que
as medidas da CC, massa corporal, altura, índice de massa corporal (IMC) e percentual de
gordura se correlacionam significativamente com a IC. O exercício não apresentou correlações
significativas com a IC. Diferenças do sexo foram observadas, sendo mais insatisfeitas as
mulheres. Os resultados apontam o papel modulador do exercício na IC e a relação de medidas
objetivas da IC
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
149
Haney Aguirre-Loaiza, Sebastián Reyes, Santiago Ramos-Bermúdez, Diego A. Bedoya y Alejandra M. Franco
PALAVRAS CHAVES: Imagem Corporal, Exercício, Índice de Massa Corporal, Antropometria.
(PsycINFO – Thesaurus).
La imagen corporal (IC) ha tenido diferentes connotaciones
durante el último siglo (Tatangelo, McCabe, y Ricciardelli, 2015),
dentro de las aproximaciones conceptuales se ha entendido
como “la representación mental de la figura corporal, su forma y
tamaño, la cual está influenciada por factores históricos,
culturales, sociales, individuales y biológicos, que varían con el
tiempo” (Slade, 1994, p. 502). Previamente, Schilder (1935/1950),
conceptualizó la IC como la imagen del propio cuerpo formada
por la mente. Sin embargo, la operacionalización conceptual de
la IC reviste múltiples connotaciones de mayor complejidad
(Raich, 2001), que abarcan percepciones, actitudes, creencias,
sentimientos y comportamientos en relación con la apariencia
física (Cash, 2004; Thompson, Heinberg, Altabe, y Tantleff-Dunn,
1998).
La IC percibida y/o deseada puede coincidir con el propio
cuerpo del sujeto, o por el contrario discrepar, generando
posibles alteraciones en el bienestar de la persona (Tatangelo,
McCabe, y Ricciardelli, 2015). Dichos desajustes pueden
enmarcarse en dos perspectivas (Clark y Tiggemann, 2008; Karr,
Davidson, Bryant, Balague, y Bohnert, 2013; Tatangelo et al.,
2015): (a) interpersonales, o determinantes socioculturales que
influyen, predicen y se relacionan con las conductas
relacionadas con la IC, y (b) intrapersonales, variables más o
menos de cada persona, (e.g. masa corporal, la talla). Ambas
perspectivas no son excluyentes sino integradoras entre sí; de
manera que los factores interpersonales e intrapersonales
sostienen la internalización y comparación de un modelo de
belleza idealizado y promocionado por los canales de
comunicación (Clark y Tiggemann, 2008; Derenne y Beresin,
2006), y al ser este inalcanzable, se afecta la satisfacción
corporal, generando conductas poco saludables (Thompson,
Van Den Berg, Roehrig, Guarda, y Heinberg, 1998), tales como
métodos del control de la masa corporal, dietas restrictivas y
exigentes programas de ejercicio físico (Cash, 2004). La
alfabetización en el uso de los medios de comunicación parece
ser un factor de protección ante su impacto sobre la IC (McLean,
Paxton, y Wertheim, 2013).
A nivel interpersonal, los determinantes sociales parecen
influenciar la IC. Por ejemplo, los comentarios de los padres
hacia sus hijos predicen la aparición de trastornos de
alimentación y problemas asociados a la insatisfacción con la IC
(Kluck, 2010; Rodgers, Paxton, y Chabrol, 2009), y las burlas de
padres y hermanos se relacionan con la insatisfacción corporal
en mujeres y el desarrollo muscular en hombres (Schaefer y
Blodgett, 2014). Asimismo, la presión social por parte de
compañeros y de padres (Helfert y Warschburger, 2011), las
redes sociales (Fardouly, Diedrichs, Vartanian, y Halliwell, 2015;
Mischner, Van Schie, Wigboldus, Van Baaren, y Engels, 2013;
Veldhuis, Konijn, y Seidell, 2014), y las interacciones sociales
influyen en la IC y pueden generar conductas alimentarias poco
saludables (Quiles, Quiles, Pamies, Botella, y Treasure, 2013).
A nivel intrapersonal, las medidas antropométricas (peso, talla
y el Índice de Masa Corporal - IMC) asociadas a procesos
cognitivos, emocionales y conductuales de la IC, han centrado el
esfuerzo de las investigaciones (Cash, 2004). La IC cambia
150
durante el ciclo vital en aspectos físicos y cognitivos (De Guzman
y Nishina, 2014; Olive, Byrne, Cunningham, y Telford, 2012); así
por ejemplo, se observó que altos valores del IMC tuvieron un
efecto negativo en la satisfacción de la IC en adultos (Holsen,
Jones, y Birkeland, 2012), y que en el tránsito entre la
adolescencia y la adultez joven, en un lapso de diez años, los
altos niveles de insatisfacción corporal son proporcionales con
el IMC (Bucchianeri, Arikian, Hannan, Eisenberg y NeumarkSztainer, 2013). De igual manera, el desarrollo puberal tardío en
niños entre siete y nueve años (Olive, et al., 2012) y adolescentes
escolares advierte insatisfacción corporal (De Guzman y Nishina,
2014). Además, las preocupaciones referentes a la IC varían
según el sexo, siendo más importante para los hombres el
desarrollo muscular, mientras que para las mujeres la reducción
de grasa (Baile, 2014; Cash, 2004; Tatangelo et al., 2015).
El IMC ha sido una variable de análisis en estudios de IC para
estimar para estimar la adecuación de la masa corporal, y se ha
asociado con la depresión y trastornos de conducta alimentaria
(Gavin, Simon, y Ludman, 2010; Palmeira et al., 2010; Schwartz y
Brownell, 2004). No obstante, las medidas de IMC carecen de
control en los modelos predictivos y relacionales debido a que
no discriminan los componentes de la masa corporal total (óseo,
magro, graso, visceral, agua) (Canda, López-Silvarrey, y Legido,
2007). Por lo tanto, algunas medidas indirectas y más objetivas
permiten la discriminación de otros elementos de la
composición corporal de las personas. Así por ejemplo, el cálculo
del porcentaje de grasa a través de la toma de pliegues cutáneos
es una técnica sencilla y fiable para contribuir a un control y
discriminación del porcentaje de grasa (Canda et al., 2007).
Asumimos que el ajuste entre la IC y las dimensiones
corporales reales es pertinente para la adaptación personal y
social de los sujetos. De manera que variables moduladoras
como la ingesta de alimentos (Baile, 2014; Cruz-Sáez, Salaberria,
Rodríguez, y Echeburúa, 2013) y el ejercicio físico (actividad física
sistematizada y con objetivos específicos) pueden ser
protectoras o de riesgo para el bienestar general. El ejercicio
físico ha reportado diversos beneficios en diferentes
dimensiones de la actividad humana (Eime, Young, Harvey,
Charity, y Payne, 2013) y desde luego se ha asociado con la IC
(Burgess, Grogan, y Burwitz, 2006; Hausenblas y Fallon, 2006;
Karr, Davidson, Bryant, Balague, y Bohnert, 2013; Monteiro,
Amaral, Oliveira, y Borges, 2011), mostrando efectividad incluso
en el tratamiento de los trastornos de la alimentación
(Pendleton, Goodrick, Poston, Reeves, y Foreyt, 2002).
De acuerdo a lo anterior, la frecuencia (número de sesiones de
ejercicio físico por semana) y duración (tiempo que lleva
haciendo ejercicio) del ejercicio físico son indicadores del
desarrollo, mantenimiento o idealización de la IC. En perspectiva
de los antecedentes revisados, no ha sido estudiada la posible
relación entre la IC, las dimensiones corporales e indicadores del
ejercicio físico. De acuerdo a la combinación de diversos factores
cognitivos, emocionales y conductuales asociados a la IC
(Thompson, Van Den Berg, Roehrig, Guarda, & Heinberg, 2004)
se plantean como hipótesis: (a) la IC está relacionada con las
medidas antropométricas y los indicadores (frecuencia y
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Relación entre imagen corporal, dimensiones corporales y ejercicio físico en usuarios de gimnasios
duración) del ejercicio físico, y (b) existen diferencias en la IC
entre hombres y mujeres.
De este modo el presente trabajo plantea dos objetivos;
estudiar la relación entre la IC, dimensiones de composición
corporal (IMC y porcentaje de grasa) y ejercicio físico (frecuencia
y duración) e identificar las posibles diferencias de la IC entre
sexos.
MÉTODO
Participantes
En un muestreo polietápico se seleccionaron de manera
intencional tres gimnasios de la ciudad de Armenia, Colombia,
provenientes de tres estratos socioeconómicos (alto, medio y
bajo). Los gimnasios debían tener registro legal en la Cámara de
Comercio de la ciudad. Sus administradores o responsables
suministraron voluntariamente y por escrito la información de la
cantidad de personas matriculadas en cada gimnasio, de esta
manera se estimó una población total de 715 practicantes.
La muestra se calculó con el programa STATS®, a partir de una
muestra simple (error máximo aceptable del 5%, nivel de
confianza del 95%), y un diseño muestral estratificado por medio
de la representatividad de los tres gimnasios, (Briones, 2009;
Heinemann, 2003), obteniéndose una muestra de n = 250
participantes, tres de ellos no completaron la información para
un total de 247. La muestra estuvo integrada por ambos sexos:
hombres (n = 162, 65.4%) y mujeres (n = 85, 34.5%), entre los 18
y 60 años (Medad = 27.5, DE = 10.0) y una Mediana = 24.0. El cálculo
estratificado siguió el procedimiento sugerido por HernándezSampieri, Collado y Baptista (2010), los datos registrados se
observan en la tabla 1.
mostrando confiabilidad en aspectos relacionados con ésta,
tales como la obesidad (Baile, 2014). Igualmente, en este estudio,
el análisis de consistencia interna arrojó un coeficiente de Alfa
de Cronbach de .72, satisfactorio según los parámetros
estimados por la literatura (Anastasi y Urbina, 1998; Hogan,
2004; Prieto y Delgado, 2007; Urbina, 2007).
Silueta
IMC
1
17
2
19
3
21
4
23
5
25
6
27
7
29
8
31
9
33
Figura 1. Modelos de siluetas para medir la IC y la equivalencia
con el IMC. Siluetas corporales tomadas de (Marrodán et al.,
2008).
Nota: *Se hace la acotación de los tres datos perdidos,
pertenecientes al estrato de gimnasio B. En negrilla el valor total
de cada columna.
a
Cantidad de n arrojada por el muestreo del programa stats y
establecidos por la ecuación de fh a través de fracción constante
(fh =0.349).
b
Número de participantes definitivos para el presente estudio.
Dimensiones de la composición Corporal
Se utilizaron las medidas de masa corporal, talla, IMC, y
porcentaje de grasa, se utilizó una técnica doblemente indirecta,
dicha técnica ha demostrado ser fiable, válida y funcional, con
alto nivel de precisión y eficacia (Canda et al., 2007). El material
usado en el kit antropométrico fue: Una báscula marca Polar,
para obtener la masa corporal total, con un rango de 0 a 150 kg
y una precisión de 100gr.; una cinta metálica marca Uniflex de
3m para calcular la talla; un adipómetro marca Polar, un lápiz
cosmético de color negro marca Esika, y un calibrador de
pliegues para determinar el porcentaje de grasa en los pliegues
cutáneos. El porcentaje de grasa se obtuvo mediante la ecuación
de Faulkner: % grasa = ( 4Pliegues * 0.053) + 5.783. La suma de
los cuatro pliegues cutáneos fueron tricipital, sub-escapular,
supra-iliaco y abdominal.
Indicadores de frecuencia y duración del ejercicio físico
La frecuencia y la duración se evaluaron mediante un
cuestionario ad hoc elaborado por los investigadores. Cada
participante respondió cuantas veces por semana realizaba
ejercicio físico (frecuencia) y cuánto tiempo llevaba realizándolo
(duración).
Instrumentos
Evaluación de la Imagen Corporal
Para la medición de la IC se empleó el modelo de siluetas
(Stunkard y Stellar, 1990) modificado por Collins (1991); que
consta de nueve figuras de hombres y mujeres, a las cuales se
les asigna individualmente un puntaje de 1 a 9. El tamaño de la
silueta aumenta progresivamente de tamaño en dirección de
izquierda a derecha, siendo la primera la más delegada (con IMC
de 17 Kg/m2), y la última la más obesa (con IMC de 33 Kg/m2
(véase la figura 1). Este instrumento ha sido ampliamente
utilizado para medir la IC (Meneses y Moncada, 2008),
Procedimiento
Para la recolección de la información se siguió el procedimiento
de trabajo propuesto por Marrodán et al. (2008), donde el
evaluador, le muestra al participante una ficha, le pregunta ¿Con
cuál de estas siluetas se identifica usted actualmente? (imagen
percibida), y éste responde con el señalamiento de la figura
correspondiente. El mismo proceso se repite con la pregunta
¿Cuál
imagen
desearía
tener?
(imagen
deseada).
Posteriormente, para calcular la “imagen real” (que es la posición
de la silueta en que se estima el ponderado del IMC calculado a
través de la medida de la masa y la talla). Paralelo a la medición
Tabla 1
Cálculo de la muestra por estrato de gimnasio
Estrato
Gimnasio A
Gimnasio B
Gimnasio C
Total
Universo
283
157
275
715
Statsa
99
55
96
250
Muestreo
Participantesb
99
52*
96
247*
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
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Haney Aguirre-Loaiza, Sebastián Reyes, Santiago Ramos-Bermúdez, Diego A. Bedoya y Alejandra M. Franco
del IMC, se midieron los pliegues cutáneos. Inmediatamente los
datos fueron vaciados en una matriz de Excel para Office
permitiendo informar a cada participante sobre su estado, y las
posibles recomendaciones y la ruta de acompañamiento por los
profesionales cuando era necesario.
En esencia, el procedimiento consistió en determinar la
diferencia entre la silueta percibida y la silueta real, permitiendo
establecer posibles distorsiones de la IC y el grado de
satisfacción frente a ésta. La diferencia entre la silueta deseada
y la imagen real permitió identificar la satisfacción y posible
insatisfacción de los sujetos. De acuerdo al valor de la resta, cada
sujeto se ubicó en una de cinco las categorías establecidas, este
mecanismo permite controlar que en algunos casos resulta
difícil distinguir claramente entre dos siluetas contiguas
(Marrodán et al., 2008).
 Categoría 1: arroja valores de < -4
 Categoría 2: arroja valores entre -4 y -2.
 Categoría 3: arroja valores entre -2 y 2
 Categoría 4: arroja valores entre 2 y 4
 Categoría 5: arroja valores > de 4
Según la valoración de la silueta percibida (distorsión), en las
categorías 1 y 2 (valores negativos), se ubican los individuos con
una imagen real o IMC menor que la imagen percibida, es decir,
que se ven más gruesos de lo que realmente son. Contrariamente,
en las categorías 4 y 5 (valores positivos) se ubican individuos
que se ven más delgados de lo que realmente son. Por lo tanto, los
individuos pertenecientes a la categoría 3, tienen una imagen
percibida congruente con la real, de manera que se perciben tal
como son. Se utilizó el mismo método para medir la silueta
deseada (satisfacción-insatisfacción).
A partir del consentimiento informado, cada participante fue
notificado sobre los propósitos y los alcances del estudio, el
anonimato y la autonomía de abandonar el estudio cuando así
lo deseara. Para los propósitos se asumieron los lineamientos de
la Resolución N° 8430 ( Ministerio de Salud de la República de
Colombia, 1993), el cual se establece las normas académicas,
técnicas y administrativas para la investigación en salud.
Asimismo, se aceptaron las disposiciones y lineamientos de la
Ley 1090 (Colegio Colombiano de Psicólogos, 2012).
Análisis estadístico
Los datos fueron filtrados y depurados mediante una matriz de
datos de Excel, y posteriormente analizados en el paquete
estadístico de SPSS v.20.0. Se efectuó un análisis estadístico
univariado, donde se calcularon frecuencias, porcentajes,
medidas de tendencia central (media) y de dispersión
(desviación estándar). Las relaciones se calcularon a través del
coeficiente de correlación de Pearson. La estadística inferencial
se estimó con valor de p < .05. Para las posibles diferencias de
dos muestras independientes se ejecutaron pruebas NoParamétricas de U de Mann-Whitney, previo sometimiento y
rechazo de los supuestos de normalidad (Kolmogorv-Smirnov) y
homocedasticiadad de varianzas (prueba de Levenne). La
consistencia de las puntuaciones para el modelo de las siluetas
se calculó a través del coeficiente de alfa de Cronbach.
RESULTADOS
Relación entre Imagen Corporal, Composición corporal y
ejercicio físico
Los coeficientes de correlación entre la IC, composición corporal
e indicadores de ejercicio físico se muestran en la tabla 2. Se
encontró una correlación significativa entre IC y las dimensiones
de composición corporal (masa, talla, IMC y porcentaje de grasa)
exceptuando una relación entre el porcentaje de grasa y la
silueta deseada. Respecto a los indicadores de ejercicio físico,
únicamente la duración (meses de entrenamiento) se relacionó
con la imagen percibida (r = .14, p < .05). Los datos anteriores
indican que el grupo de variables de composición corporal se
relacionan con las siluetas de IC, distinto a los indicadores de
ejercicio físico que no se asociaron con la IC.
Tabla 2
Coeficientes de correlación de las siluetas y categorías de la Imagen Corporal, composición corporal y ejercicio físico
Imagen corporal
Siluetas
Variables
Masa
.40**
.25**
.10*
Composición Corporal
Talla
IMC
.25*
.67**
.15**
.13*
-.17**
.23**
%Grasa
.58**
.06
.14**
Duración
.14*
-.00
-.02
Ejercicio físico
Frecuencia
-.01
-.01
.01
Percibida
Deseada
Real
Categorías
Percepción
-.18**
.03
-.26**
-.27**
-.12
.02
Satisfacción
-.02
-.21**
.14*
.10*
-.02
.02
Nota: IMC= Índice de Masa Corporal, %Grasa= Porcentaje de Grasa. Las variables de categorías (percepción y satisfacción) se calcularon de acuerdo a la
escala de razón y no ordinal
*p < .05 ** p < .01
La silueta de la imagen percibida, se correlacionó con todas las
variables de composición corporal, se estableció que entre más
robusta es la percepción, mayor masa (r = .40, p < .01), talla (r =
.25, p < .05), IMC (r = .67, p < .01) y el porcentaje de grasa (r = .58,
p < .01). Todo ello indica que los usuarios que se percibían más
altos, con mayor masa, y mayor porcentaje graso, tendían a
señalar las figuras más robustas; lo cual era esperable en
152
términos del ajuste entre la percepción y medidas objetivas
acordes a las dimensiones corporales.
La silueta deseada únicamente se correlacionó con el grupo de
las variables de composición corporal, a excepción del
porcentaje de grasa. Los valores de la correlación permiten
identificar que, a mayor silueta de la imagen deseada, mayores
eran las medidas antropométricas como masa corporal, (r= .25,
p < .01), talla (r= .15, p < .01) e IMC (r= .13, p < .01).
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Relación entre imagen corporal, dimensiones corporales y ejercicio físico en usuarios de gimnasios
Todas las variables de composición corporal se
correlacionaron con las siluetas de la imagen real. Se halló que
la masa (r = .10, p < .05), el IMC (r = .23, p < .01) y el porcentaje de
grasa (r = .14, p < .01), aumentan proporcionalmente con el
incremento de las imágenes de las siluetas.
El cálculo de correlación entre las categorías de la IC y los
indicadores de ejercicio físico arrojó coeficientes no significativos
estadísticamente. Lo cual significa que los indicadores de
ejercicio físico (tiempo y frecuencia de entrenamiento), no se
correlacionan con la percepción y satisfacción de la IC. Por otro
lado, tres de los cuatro indicadores de composición corporal si
lo están; así, a mayor masa (r = -.18, p < .01), IMC (r = -.26, p < .01)
y porcentaje de grasa (r = -.27, p < .01), menor puntaje en la
categoría de percepción, es decir que los usuarios más robustos
y gruesos, tienden a verse más delgados. A su vez, la satisfacción
se correlacionó, con tres indicadores de composición corporal:
Talla (r = -.21, p < .01), IMC (r = .14, p < .05), y porcentaje de grasa
(r = .10, p < .05).
importante es que las dimensiones corporales (masa, talla, IMC
y porcentaje de grasa) se relacionaron significativamente con las
siluetas y las categorías de precepción y satisfacción de la IC,
mientras que, en las variables de frecuencia y duración del
ejercicio físico, no lo hicieron. Así, los anteriores datos confirman
parcialmente nuestras hipótesis, por un lado, se afirma que las
dimensiones corporales estudiadas se relacionan con la IC,
mientras que la hipótesis de posibles diferencias de la IC según
el sexo, las mujeres se muestran menos satisfechas que los
hombres, y no se hallaron diferencias según la percepción.
Nuestros resultados señalan una correlación inversa entre el
porcentaje la masa corporal, el IMC y el porcentaje de grasa, lo
cual indica que los usuarios más robustos tienden a verse más
delgados. Podría deducirse que algunos usuarios de gimnasios
pueden subestimar la condición real de su forma física y tienden
a percibirse más delgados, lo cual se ha observado en diferentes
grupos etarios (Sánchez-Ávarez, González-Montero, y Marrodán,
2012), también, encontramos que quienes tienen mayor IMC y
porcentaje de grasa mayor es la insatisfacción. Así, muestras de
Diferencias de la imagen corporal en función al sexo
mujeres adolescentes escolarizadas (Trejo, Castro, Facio,
De acuerdo con el propósito de identificar las diferencias de la IC
Mollinedo, y Valdez, 2010) y adultos de ambos sexos (Casillas,
entre hombres y mujeres, la tabla 4 describe los promedios y las
Montaño, Reyes, y Jiménez-Cruz, 2006) han observado
diferencias en los puntajes de las siluetas y categorías de
alteraciones en la percepción y satisfacción de la IC.
percepción y satisfacción.
Gran parte de la literatura parece confirmar la relación entre
la IC y la composición corporal a partir del IMC (Morán, Cruz, y
Tabla 4
Iñárritu, 2007), sin embargo la medida del IMC carece de criterios
Diferencias de la Imagen Corporal entre hombres y mujeres
de estimación de normalidad (Canda et al., 2007); por lo que las
medidas de porcentaje de grasa son útiles y de mayor poder
Imagen
Hombres
Mujeres
discriminativo. Al respecto, los porcentajes de grasa se
Corporal
(n = 162)
(n = 85)
U
p
Siluetas
M
DE
M
DE
relacionan con la IC al parecer intermediando por los ideales de
Percibida
4.02
1.34
4.49
1.42
5496.5
.008
belleza (Arroyo et al., 2008). Los análisis con medidas de
Deseada
3.96
0.80
3.39
0.84
4347.5
.000
porcentaje de grasa en relación a la IC son escasos debido a que
Real
4.99
1.76
5.6
1.56
5419.5
.005
gran parte de esta línea de trabajo ha sido desarrollada por
Categorías
psicólogos, y por lo tanto, las técnicas antropométricas no son
Percepción
3.22
0.60
3.28
0.59
6621.5
.532
objeto de estudio del quehacer profesional. En este sentido, la
Satisfacción
3.19
0.55
3.6
0.74
4896.0
.000
conformación de equipos interdisciplinarios podrá suplir y
Nota: U= U de Mann-Whitney.
atender este llamado.
Se encuentra entonces, que frente a las respectivas siluetas se
Por otro lado, la IC no se relacionó con la frecuencia y duración
hallaron diferencias estadísticamente significativas. En la imagen
del ejercicio físico. Coherentemente, un estudio en niños
percibida (U = 5496.5, p = .008), las mujeres se percibieron más
brasileños, no reportó relación entre la actividad física habitual y
robustas (M = 4.49, DE = 1.42) que los hombres (M = 4.02, DE =
la IC (Adami, Freiner, Santos, Fernandes, y De-Oliveira, 2008). Sin
1.34). El deseo de una imagen corporal más delgada por parte
embargo, otras investigaciones parecen diferir de esta
de las mujeres, evidenció diferencias ante los hombres (U =
perspectiva, señalando los efectos benéficos del ejercicio físico
4347.5 p = .000). Del mismo modo, la imagen real mostró
sobre la IC. Por ejemplo, aquellos que se ejercitaron entre 6 y 15
diferencias (U = 5419.5, p = .005), encontrándose que las mujeres
semanas mejoraron la IC en comparación de quienes no
están más gruesas en comparación a los hombres.
practicaron ningún tipo de ejercicio físico (Perry et al., 2002).
En el análisis de las categorías se establecieron diferencias
Asimismo, la participación de seis semanas en danza aeróbica
significativas en los puntajes de satisfacción-insatisfacción (U =
redujo significativamente la insatisfacción con la IC y mejoró la
4896.0 p = .000), mientras que en la percepción no se
autopercepción física (Burgess et al., 2006). Por último, se ha
encontraron diferencias entre el sexo (p > .05). Así, parece
reportado que los usuarios de gimnasios describen satisfacción
indicarse que las mujeres obtuvieron mayores valores de
personal y sensaciones de bienestar con las prácticas físicas
insatisfacción (M = 3.6, DE = 0.74) en comparación a los hombres
(Franco, Ayala, y Ayala, 2011).
(M = 3.19, DE =0.55).
Respecto a nuestra segunda hipótesis, la literatura respalda
nuestros resultados al observar que las mujeres usuarias de
DISCUSIÓN
gimnasios están menos satisfechas con su imagen corporal que
Este trabajo tuvo como propósito estudiar la relación entre la IC,
los hombres. De esta manera, las niñas practicantes de ejercicio
dimensiones de composición corporal (IMC y porcentaje de
con fines estéticos (Laus, Braga, y Almeida, 2013) y las mujeres
grasa) y ejercicio físico (frecuencia y duración) e identificó las
practicantes de danza clásica (García-Dantas, Sánchez-Martín,
posibles diferencias de la IC entre sexos. El hallazgo más
Del Rio, y Jaenes, 2014; Paredes, Nessier, y González, 2011) son
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
153
Haney Aguirre-Loaiza, Sebastián Reyes, Santiago Ramos-Bermúdez, Diego A. Bedoya y Alejandra M. Franco
consideradas población en riesgo de desarrollar problemas de
conducta alimentaria, alteración de la IC y conductas poco
saludables (Cash, 2004). Sin embargo, los hombres practicantes
de ejercicio físico con pesas, también presentan alteraciones e
insatisfacción con su IC (Babusa, Czeglédi, Túry, Mayville, y
Urbán, 2015; Baile, González, Ramírez, y Suárez, 2011).
Una posible explicación a la discrepancia encontrada entre los
estudios revisados se deba a planes metodológicos
heterogéneos y a distintos usos de las medidas. Por otro lado,
no se desconoce que todos los trabajos reconocen factores
ambientales, evolutivos, socioculturales y psicológicos asociados
a la IC (Clark y Tiggemann, 2008; Karr et al., 2013; Tatangelo et
al., 2015). De este modo, el cuerpo ideal de belleza expuesto en
los medios de comunicación es cada vez más delgado para las
mujeres (reducción excesiva de grasa), y más atlético o deportivo
y musculoso para los hombres (McCabe et al., 2011, 2015). De
manera que la combinación de múltiples factores refuerzan el
ideal de belleza (Thompson et al., 2004).
Así, el análisis de variables moduladoras como el ejercicio
físico y las dimensiones corporales, pueden relacionarse entre sí.
Las ideas y emociones de las personas pueden desencadenar en
conductas poco saludables que impliquen déficits o excesos,
bien sea en la práctica del ejercicio físico o conductas
alimentarias que serán evidenciadas en las dimensiones
corporales. Se ha descrito en informes recientes que los usuarios
de gimnasios presentan un autoconcepto frágil y problemas de
conducta alimentaria (Castro-López, Cachón, Valdivia, y Zagalaz,
2015). Sin embargo, las diferencias en la IC entre levantadores
de pesas y practicantes de otro tipo de ejercicio físico siguen sin
esclarecerse (Borkoles, Polman, y Levy, 2010).
El ejercicio físico como práctica reviste de una condición
neutral, es decir no es positivo ni negativo y más bien, modula el
direccionamiento de los objetivos desde los profesionales
calificados en concertación con los usuarios comprometidos con
su salud asumiendo responsablemente una adecuada práctica
de ejercicio físico que tendrá como consecuencia el bienestar
general. A modo de ejemplo, una inadecuada práctica de
ejercicio física puede conllevar a conducta alimentaria y con ello
problemas asociados a la IC. Por consiguiente, programas
educativos desde marcos instituciones pueden resultar
benéficos para contribuir en hábitos deseados (Contreras, Gil,
García, Fernández, y Pastor, 2012; Hernández-Alcántara y León,
2012).
Futuros estudios podrían esclarecer mejor la relación entre el
ejercicio físico, duración, frecuencia, y disposición actitudinal
hacia las mismas, además de direccionar análisis inferenciales.
Para ello, tener en cuenta algunas limitantes del trabajo
permitirán considerar nuevas preguntas; entre éstas, pueden
ser consideradas la representatividad de la muestra, la cual no
abarcó todos los gimnasios del marco muestral, debido a
dificultades por parte de administradores o gerentes al no
permitir el acceso a los investigadores. Ejecutar procesos
investigativos de mayor control metodológico permitirá
establecer inferencias sobre el papel modulador del ejercicio
físico y la IC, al igual que la comparación entre muestras
físicamente activas y sedentarias. Las variables de ejercicio físico
fueron obtenidas a través del autoinforme lo cual da lugar
estimaciones de sesgos, por lo tanto, un control riguroso de
indicadores medibles como la intensidad y volumen son
154
deseados. En la toma de los pliegues del porcentaje de grasa se
evitó vincular a los menores de edad, sin embargo, el estudio con
muestras de adolescentes y niños es interesante para esta línea
de trabajo pues puede constituir un panorama de intervención
desde edades más tempranas con implicaciones en programas
de prevención, y por último, trazar estudios longitudinales que
se asocien con medios de comunicación en función a los
contenidos deportivos.
El presente trabajo es el primero en estimar la relación entre
la IC, el ejercicio físico y la composición corporal en una muestra
de usuarios de gimnasios, concluyendo que las dimensiones
masa, talla, IMC y porcentajes de grasa se relacionan con la IC,
en tanto, que la frecuencia y la duración del ejercicio físico no
tiene relación con la IC. En cuanto al sexo se observaron
diferencias en la satisfacción, siendo más insatisfechas las
mujeres.
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Tatangelo, G. L., McCabe, M. P., y Ricciardelli, L. A. (2015). Body
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Trejo, P. M., Castro, D., Facio, A., Mollinedo, F., y Valdez, G. (2010).
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Urbina, S. (2007). Claves para la evaluación con tests psicológicos.
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ideal on adolescent girls. Appetite, 73, 172-182. doi:
10.1016/j.appet.2013.10.023.
Agradecimientos
Al programa de Licenciatura en Educación física y Deportes de la
Universidad del Quindío y a los usuarios y administradores de los gimnasios
participantes en el presente trabajo.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
EVENTOS
ISSN: 1886-8576
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12, nº 1 pp. 159
International Conference on “Emerging Trends in
fitness and Sports Science”
5 a 7 de enero de 2017
Rajasthan, India
Información en: http://www.icpess17.com/index.php
30th International ACHPER Conference
Camberra, Australia
16 a 18 de enero de 2017
Información en:
www.achper.org.au/professionallearning/2017-achperinternational-conference
2017 Sports Science Summit
Londres, Reino Unido
24 a 27 de enero de 2017
Información en: www.lifescienceevents.com
18th World Congress of the International Association
of Physical Education and Sport for Girls and Women
(IAPESGW)
Miami, USA
17 a 21 de enero de 2017
Información en: www.barry.edu/iapesgw
ISSN 1886-8576
8th Asia-Pacific Conference on Exercise and Sports
Science 2017 (APCESS 2017)
Bangkok, Tailandia
14 a 16 de junio de 2017
Información en:
http://apcess2017.kasetsart.org/index.php
North American Society for the Psychology of Sport
and Physical Activity (NASPSPA) Conference
San Diego, USA
15 al 18 de junio de 2017
Información en: http://naspspa.com/?page_id=660
22nd Annual Congress of the European Congress of
Sport Science
Duisburg-Essen, Alemania
5 a 8 de julio de 2017
Información en: http://ecss-congress.eu/2017/17/
(ISSP) 14th World Congress
10 a 14 de julio de 2017
Sevilla, España
Información en: http://www.issp2017.com/
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº12 (2017)
159
NORMAS DE
PRESENTACIÓN
ISSN: 1886-8576
REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL EJERCICIO Y EL DEPORTE Vol. 12, nº 1 pp. 163-168
ISSN 1886-8576
NORMAS PARA LA PUBLICACIÓN DE TRABAJOS
La Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el
Deporte (RIPED) es una publicación semestral, que publica en
español, portugués e inglés, y tiene como objetivo la edición
de trabajos de carácter científico realizados en el ámbito de
la psicología del ejercicio y el deporte.
Los trabajos serán originales, inéditos y no se
encontrarán en proceso de revisión en otra revista. Deberán
estar realizados con rigor metodológico y han de suponer
una contribución al progreso en el ámbito de la psicología
del ejercicio y el deporte. Se aceptarán trabajos, tanto de
naturaleza teórica como empírica, en especial aquellos que
se refieren a cuestiones actuales y de relevancia científica.
Los trabajos serán revisados por asesores o especialistas
externos o ajenos al Consejo Editorial de forma anónima.
Presentación
Todos
los
trabajos
deberán
ser
presentados
mecanografiados, por triplicado, en hojas tamaño DIN A-4,
por una sola cara, y con doble espaciado (fuente tipo Times
New Roman, 12 puntos). Se adjuntará junto al original en
papel, una copia en disco tamaño 3½” o CD -también es
posible enviarlo, por correo-e., directamente al Editor-. El
texto deberá estar procesado en formato Word
6.0/7.0/97/2000.
Los trabajos tendrán una extensión máxima de 25
páginas, de 35 líneas a doble espacio, con márgenes de 3
cms. y numeración en la parte inferior derecha. Se aceptan
escritos en castellano o portugués. Se ha de incluir un
resumen (en español, portugués e inglés), entre 100 y 150
palabras, así como un apartado de palabras-clave
(recomendable no más de 4), también en los tres idiomas.
Las figuras, tablas y gráficas se enviarán una en cada
hoja (impresas en alta calidad para ser usadas como
originales), deberán ser compuestas por los autores del
modo definitivo como deseen que aparezcan y estar
numeradas correlativamente, indicándose su ubicación en el
texto. En el caso de las fotografías, su tamaño tendrá una
base de 7 ó 14 cm. y una altura máxima de 20 cm. El pie que
describa estas ilustraciones deberá estar en español o
portugués. Por la parte de atrás se anotará a lápiz el
nombre del autor y el título del trabajo al que pertenecen.
No se aceptarán notas.
Lugar de envío
Los trabajos serán enviados por correo certificado, en
disquete o CD y papel (como se indica en el primer punto de
la presentación) a la siguiente dirección:
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el
Deporte
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Facultad de Formación del Profesorado.
C/. Santa Juana de Arco, 1
35004. Las Palmas de Gran Canaria (España).
Su recepción se acusará de inmediato, y en un plazo
máximo de 90 días se contestará acerca de su aceptación o
no. En el supuesto de no ser aceptado se devolverá el
original. Eventualmente, la aceptación definitiva podría
supeditarse a “mejoras” o modificaciones del trabajo que los
consultores o el consejo editorial propongan al autor. El
autor o el primero de los firmantes (a no ser que
expresamente se señale otro) recibirán 20 separatas.
Revisión
Todos los manuscritos serán revisados anónimamente. Con
el fin de mantener dicho anonimato, en la primera página
del texto sólo aparecerá el título del trabajo, pero no los
nombres de los autores. Estos y sus filiaciones irán en una
hoja previa encabezada también por el título. La filiación
comprenderá,
generalmente,
el
departamento,
la
institución, la ciudad y el país. De no existir otra indicación,
la correspondencia se mantendrá con el primer autor en la
dirección de su filiación. Es importante que se incluya una
dirección de correo electrónico, o en su defecto, un teléfono
de contacto o fax.
Características
La preparación de los manuscritos ha de atenerse por lo
demás a las normas de publicación de la APA (Publication
Manual of the American Psychological Association, cuarta
edición, 1991. Interpretación de la normativa internacional
para la presentación de trabajos científicos. A continuación,
se recuerda algunos de los requisitos y se especifican otros
adicionales. Obviamente, todas las referencias del texto
deberán aparecer dentro del apartado de referencias y
viceversa.
Las citas bibliográficas contenidas en el texto constarán
del apellido del autor y años de publicación (ambos entre
paréntesis y separados por una coma). Si el nombre del
autor está incluido en el texto, se pone entre paréntesis sólo
el año. Si se trata de dos autores, siempre se citan ambos.
Cuando el trabajo tiene más de dos y menos de seis autores,
se citan todos la primera vez; en las siguientes citas se pone
sólo el nombre del primero, seguido de “et al.” y el año,
excepto que haya otra abreviatura de igual forma y del
mismo año, en cuyo caso se pondrá la cita completa. Para
más de seis autores se cita el primero seguido de “et al.” y
en caso de confusión se añaden los autores subsiguientes
hasta que resulten bien identificados. En todo caso, la
referencia en el listado bibliográfico debe ser completa.
Cuando se incluyan varias citas en el mismo paréntesis, se
adoptará el orden cronológico. Para identificar trabajos del
mismo autor, o autores, de la misma fecha, se añaden al
año las letras a, b, c, hasta donde sea necesario, repitiendo
el año. Cuando esté “en prensa” se indicará entre guiones.
Las
referencias
bibliográficas
irán
ordenadas
alfabéticamente al final del trabajo, iniciando una página y
ateniéndose a la siguiente normativa:
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
163
Normas de publicación
a)
b)
c)
164
Para libros: Autor (apellido, coma e iniciales de nombre
y punto, en caso de varios autores, se separan con
coma y antes del título con una “y”); año (entre
paréntesis) y punto; título completo en cursiva y punto;
ciudad y dos puntos, y editorial. En el caso de que se
cite un libro traducido, se añade al final entre paréntesis
el año de la referencia original. Ejemplo:
Nuñez, J.L. y Martín-Albo, J. (2004). Psicología de la
competición. Sevilla: Wanceulen.
Para capítulos de libros colectivos o de actas: Autor (es);
año; título del trabajo que se cita y, a continuación,
introducido con “En”, el o los directores, editores o
compiladores (iniciales del nombre y apellidos), seguido
entre paréntesis de dir., ed. o comp., añadiendo una “s”
en el caso de plural; el título del libro en cursiva y entre
paréntesis la paginación del capítulo citado; la ciudad y
la editorial. Ejemplo:
Valdés, H. (2003). La personalidad de los árbitros y
jueces. En F. Guillén (dir.), Psicología del arbitraje y el
juicio deportivo (pp. 39-54). Barcelona: Inde.
Para revistas: Autor; año; título del artículo; nombre de
la revista completo en cursiva; vol. también en cursiva y
página inicial y final. Ejemplo:
Ejemplo: Fox, K.R. y Corbin, C.B. (1989). The Physical
Self-Perception Profile: Development and preliminary
validation. Joumal of Sport and Exercise Psychology, 11,
408-430.
Para otra casuística acúdase al citado manual de la APA.
Condiciones
Si se acepta un trabajo para su publicación, los derechos de
impresión y reproducción por cualquier forma y medio son
de la Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el
Deporte (RIPED) no rechazará ninguna petición razonable
por parte del autor para obtener el permiso de
reproducción de sus contribuciones. Asimismo, se entiende
que las opiniones expresadas en los artículos son de
responsabilidad exclusiva de los autores y no comprometen
la opinión y política científica de la Revista. Igualmente, las
actividades descritas en los trabajos publicados estarán de
acuerdo con los criterios y normativa vigente, tanto por lo
que se refiere a experimentación como en todo lo relativo a
la deontología profesional. RIPED podrá solicitar a los
autores copia de los datos en bruto, manuales de
procedimiento, puntuaciones, y, en general, material
experimental relevante.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº1 (2017)
Normas de publicación
NORMAS PARA A PUBLICAÇÃO DE TRABALHOS
A Revista Iberoamericana de Psicologia del Exercício y el
Desporte (RIPED) é uma publicação semestral, que publica
em espanhol, português e inglês, e tem como objetivo a
edição de trabalhos de caráter científico realizados no
campo da psicologia do exercício e do esporte.
Os trabalhos serão originais, inéditos e não podem
estar sob processo de revisão em outra revista. Deverão ser
feitos com rigor metodológico e supõem uma contribuição
ao progresso do campo da psicologia do exercício e do
esporte. Serão aceitos trabalhos, tanto de natureza teórica
como empírica, em especial aqueles que se referem a
questões atuais e de relevância científica. Os trabalhos
serão revisados por consultores ou especialistas externos
ou fora do Conselho Editorial de forma anônima.
Apresentação
Todos os trabalhos deverão ser apresentados impressos em
três vias, folhas tamanho A-4, frente única e com espaço
duplo (fonte tipo Times New Roman, tamanho 12).
Juntamente com o original em papel, deverá ser entregue
una copia em disquete tamanho 3½” ou CD -também é
possível enviar isto, para correio-e., diretamente para o
Editor-. O texto deverá estar processado em formato Word
6.0/7.0/97/2000.
Os trabalhos terão uma extensão máxima de 25
páginas, de 35 linhas a espaço duplo, com margens de 3
cms. e numeração na parte inferior direita. Serão aceitos
trabalhos escritos em espanhol, português ou inglês. Deve
ser incluído um resumo (em espanhol, português e inglês),
entre 100 e 150 palavras, assim como palavras-chave
(recomendável não mais que 4), também nos três idiomas.
As figuras, tabelas e gráficos serão enviadas uma em
cada folha separadamente (impressas em alta qualidade
para serem usadas como originais), deverão ser elaboradas
pelos autores de modo definitivo da maneira que desejam
aparecer no texto e
numeradas, indicando-se sua
localização no texto. No caso de fotografias, seu tamanho
terá uma base de 7 ou 14 cm. e uma altura máxima de 20
cm. O texto que descreve estas ilustrações deverá estar em
espanhol ou português. Na parte de trás se anotará a lápis o
nome do autor e o título do trabalho a que pertence. Não
serão aceitas anotações.
Local para envio
Os trabalhos serão enviados por correio registrado, em
disquete ou CD e papel (como indicada no primeiro ponto
da apresentação) para o seguinte endereço:
Revista Iberoamericana de Psicologia del Exercício y el
deport
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Facultad de Formación del Profesorado.
C/. Santa Juana de Arco, 1
35004. Las Palmas de Gran Canaria (España).
O recebimento será confirmado imediatamente e, dentro de
um prazo máximo de 90 dias, será respondido sobre a
aceitação ou não. Caso não seja aceito, o original será
devolvido. Eventualmente, ao aceite definitivo poderá ser
condicionado a “melhorias” ou correções do trabalho que os
consultores ou o conselho editorial proponham ao autor. O
autor ou o primeiro das assinantes (a não ser que
expressamente se indique outro) receberão 20 separatas.
Revisão
Todos os manuscritos serão revisados anonimamente. Com
o objetivo de manter tal anonimato, na primeira página do
texto só aparecerá o título do trabalho, sem os nomes dos
autores. Estes e suas respectivas filiações irão em uma folha
anterior previa encabeçada também pelo título. A filiação
compreenderá, geralmente, o departamento, a instituição, a
cidade e o país. Não existindo outra indicação, a
correspondência será mantida a do primeiro autor no
endereço de sua filiação. É importante que se inclua uma
direção de correio eletrônico, ou caso não exista, um
telefone de contato ou fax.
Características
Na preparação dos manuscritos, deve-se estar atento para
as demais normas de publicação da APA (Publication
Manual of the American Psychological Association, quarta
edição, 1991. Interpretação da normativa internacional para
a apresentação de trabalhos científicos. A seguir, são
apontados alguns dos requisitos e especificados outros
adicionais. Obviamente, todas as referencias do texto
deverão aparecer dentro do seguimento de referências.
As citações bibliográficas contidas no texto constarão
do sobrenome do autor e anos de publicação (ambos entre
parêntesis e separados por um vírgula). Se o nome do autor
está incluído no texto, se coloca entre parêntesis somente o
ano. Se tratando de dos autores, sempre se cita ambos.
Quando o trabalho tem mais de dois e menos de seis
autores, se cita todos na primeira vez; nas seguintes
citações se coloca somente o nome do primeiro, seguido de
“et al.” e o ano, exceto que haja outra abreviação igual e do
mesmo ano, na qual se colocará a citação completa. Para
mais de seis autores será citado o primeiro seguido de “et
al.” e no caso de confusão se os autores subsequentes até
que resultem bem identificados. Em todo caso, nas
referências bibliográficas a citação dos autores deve ser
completa. Quando se incluem várias citações no mesmo
parêntesis, se adotará a ordem cronológica. Para identificar
trabalhos do mesmo autor, ou autores, da mesma data, se
adiciona as letras a, b, c, até onde seja necessário, repetindo
o ano. Quando o artigo está “em publicação” se indicará
entre aspas..
As
referências
bibliográficas
serão
ordenadas
alfabeticamente no final do trabalho, iniciando uma página
e atendendo a seguinte norma:
a) Para livros: Autor (sobrenome, vírgula e iniciais do nome
e ponto, em caso de vários autores, se separam com
vírgula e antes do título com um “e”); ano (entre
parêntesis) e ponto; título completo em itálico e ponto;
cidade e dois pontos, e editora. No caso de um livro
traduzido, se adiciona no final entre parêntesis o ano da
referência original. Exemplo:
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
165
Normas de publicación
b)
a)
166
Nuñez, J.L. e Martín-Albo, J. (2004). Psicologia de la
competición. Sevilla: Wanceulen.
Para capítulos de livros coletivos: Autor (es); ano; título
do trabalho que se cita e, na continuação, introduzido
com “En”, o (os) diretor(es), editor (es) ou organizador
(es) (iniciais do nome e sobrenomes), seguido entre
parêntesis de dir., ed. ou org., adicionando um “s” em
caso de plural; o título do livro em itálico e entre
parêntesis as páginas do capítulo citado; a cidade e a
editora. Exemplo:
Valdés, H. (2003). La personalidad de los árbitros y
jueces. En F. Guillén (dir.), Psicologia del arbitraje y el
juicio deportivo (pp. 39-54). Barcelona: Inde.
Para revistas: Autor; ano; título do artículo; nome da
revista completo em itálico; vol. também em itálico e
página inicial e final. Exemplo:
Fox, K.R. e Corbin, C.B. (1989). The Physical SelfPerception Profile: Development and preliminary
validation. Joumal of Sport and Exercise Psychology, 11,
408-430.
Em casos diferentes aos citados, consultar manual da APA.
Condições
Caso o trabalho seja aceito para publicação, os direitos de
impressão e reprodução por qualquer forma e meio são da
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Deporte(RIPED). Não serão recusados nenhum pedido
normais por parte do autor para obter a permissão de
reprodução de suas contribuições. Ainda assim, entende-se
que as opiniões expressas nos artigos são de
responsabilidade
exclusiva
dos
autores
e
não
comprometem a opinião e política científica da Revista.
Igualmente, as atividades descritas nos trabalhos publicados
estarão de acordo com os critérios e normativa vigente,
tanto no que se refere a experimentação como em tudo
relacionado à deontologia profissional. RIPED poderá
solicitar aos autores cópia dos dados originais, manuais de
procedimento,
anotações,
e,
em
geral,
material
experimental relevante.
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
Normas de publicación
RULES FOR PUBLISHING ARTICLES
The Iberoamerican Journal of Exercise & Sport Psychology
(RIPED) is published every six months, it is published in
Spanish, Portuguese and English and its main aim is to edit
scientific papers concerning sport and exercise psychology
The papers must be original, unpublished and not under
revision at any other journal. They must be strictly
methodological and contribute to the progress of sport and
exercise psychology. Both theoretical and empirical papers
will be accepted, especially those which relate to current
situations and those of scientific relevance. The papers will
anonymously be revised by advisers or experts.
Presentation
Papers should be written on double-spaced Din A-4 sheets
(Times New Roman font, 12 point size). They should be sent
to the editor ([email protected]) in WORD processor
6.0/7.0/97/2000. All papers must consist of a maximum of
25 pages, 35 double-space lines, argins of 3cms and
numbering on the bottom right hand corner. Papers may be
submitted in Spanish, Portuguese or English. An abstract
and tittle should be included in Spanish, Portuguese and
English of about 100-150 words as well as a key word
section (no more than 4) also in all three languages.
Figures, tables and diagrams should be sent one on each
page (printed in high quality in order to be used as
originals). They should be numbered in the order that the
author wishes them to appear. Photographs must be 7 or 14
x 20cm (maximum). The author´s name and the title of the
paper must be written in pencil on the back. No notes will be
accepted.
Submission
The reception of the papers will be acknowledged
immediately and in a period no longer than 90 days, you will
be notified whether it has been accepted or not. If it is not
accepted, the original will be returned. In occasions, the final
acceptance of a paper may be subject to some modifications
proposed to the author by the board of advisors. The
articles may also be sent by email to the Editor in Chief
([email protected])
Revision
All of the manuscripts shall be revised anonymously and in
order to maintain this anonymity, the first page will consist
only of the title but not the names of the authors. Their
names and details should appear on a previous page which
also has the title at the top. The details should generally
consist of, the department, the institution, the city and the
country. Unless requested otherwise, the first name to
appear in the contact list will be the person to receive
correspondence. It is important to include an email address,
or alternatively, a telephone or fax number.
Characteristics
When preparing the manuscripts, authors should follow the
APA (Publication Manual of the American Psychological
Association, 6th ed. 1991) publication rules. Interpretation of
international rules for submitting scientific papers. The
requirements are listed below as well as additional ones.
Obviously, quotations should be included in the reference
section and vice versa Quotations should consist of the
author´s surname and year of publication (both in
parenthesis and separated by a comma). If the author´s
name is quoted in the text, only the year will be put in
parenthesis. If there are two authors, both of them should
always be quoted. When the paper consists of more than
two and less than six authors, they should all be quoted the
first time, from then onwards, only the first author’s name
will appear followed by “et al” and the year, unless there is
another reference with the same abbreviation and year, in
which case the whole reference will appear. When there are
more than six authors, the first one shall appear followed by
“et al” and in case of confusion; the subsequent authors will
be included until they are evident. In any case, the
bibliographic list of references should be complete.
When various quotations are included in the same
parenthesis, they should appear in chronological order. To
identify works of the same author/s from the same year, the
year must be followed by a, b, c), until necessary, repeating
the year. When it is “in press”, it should be placed in inverted
commas. Bibliographical references should be listed in
alphabetical order at the end of the paper on a separate
page, following the rules below:
a) Books: Author (surname, comma and initials of
name and full stop, when there are various authors,
they are separated by a comma and before the title
with an “and”); year (in parenthesis) and full stop;
whole title written in italics and full stop; city and
colon and the publisher. For example:
Nuñez, J. L. y Martín-Albo, J. (2004). Psicología de la
competición. Sevilla: Wanceulen.
b) Chapters of books or proceedings: Author/s, year,
title of the quoted work, then, introduced by “In” the
name of the directors, editors or compilers (initials of
name and surname), followed by dir., ed. or comp.,
adding an “s” when plural; the title of the book written
in italics and the page number of the chapter quoted
in parenthesis; the city and the publisher. For
example:
Valdés, H. (2003). La personalidad de los árbitros y
jueces. En F. Guillén (Dir.), Psicología del arbitraje y el
juicio deportivo (pp. 39-54). Barcelona: Inde.
c) Journals: Author; year; title of the article; whole name
of journal written in italics; ol. also in italics and first
and last page. For example:
Fox, K. R. & Corbin, C. B. (1989). The Physical SelfPerception Profile:
Development and preliminary validation. Joumal of
Sport and Exercise Psychology, 11, 408-430.
For further information, please consult the APA Manual.
Conditions
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 12, nº 1 (2017)
167
Normas de publicación
When a manuscript is accepted for publishing, the copyright
belongs to the Iberoamerican Journal of Exercise & Sport
Psychology (RIPED) and a reasonable petition from the
author to obtain permission to reproduce his/her
contributions will not be denied. Any expressed opinions in
the article are exclusively responsibility of the author and
they do not compromise the opinion or scientific policy of
the journal. The activities described in the published articles
will follow the criteria and current regulations, not only
when concerning experimentation but also in relation to the
professional ethics. RIPED may request a copy of the data
from the authors, manual of proceedings, grades and any
relevant experimental material.
168
Revista Iberoamericana de Psicología del Ejercicio y el Deporte. Vol. 11, nº 2 (2016)