El Peregrino 11 - Arquidiócesis de Durango

El Peregrino
Semanario de la Arquidiócesis de Durango Año 1 No. 11 - 13 octubre 2014
e
ditorial
El Obispo
en nuestra Diócesis
A
DIRECTOR GENERAL
Pbro. Lic. M. Victor Solis
COORDINADOR GENERAL
L.C.T.C. Gabriela Juarez
ENCARGADA DE LA OFICINA DE PRENSA
DISEÑO E ILUSTRACIÓN
L.D.G. y P. David Moreno
COOLABORADORES
Pbro. Lic. Pedro Roacho Ortiz
L.C.T.C. Mitzú Otero Hernández
sí como Pablo se convierte en
Apóstol después de haber tenido un
encuentro personal con el Señor
Resucitado y a través de este
acontecimiento
comprende
su
vocación y misión, también el Obispo
es alguien que habiéndose
encontrado con Cristo, descubre día
con día la fecundidad de la Cruz.
El Obispo vive su misión y vocación
tomando la Cruz; la Cruz de la
búsqueda de nuevas formas
pastorales; la Cruz de no ser
comprendidos en sus exigencias y
aceptados en sus limitaciones. La
Cruz de no saber comprender
plenamente a los demás. La Cruz de
no entender de todo el lenguaje de las
nuevas generaciones. La Cruz de
tener .que despojarse de un
pensamiento que parecía infalible. La
Cruz de tener que estar siempre
disponibles para aprender y para
escuchar.
Comprender a nuestros Obispos, es
pensar en su forma de existir. Su
función de Maestro se hace
tremendamente difícil. No todos
aceptan su tarea de profeta: unos
quisieran
que
los
Obispos
transmitieran un mensaje más
tranquilo... otros quisieran escuchar
del Obispo un Evangelio más tenso y
revolucionario.
Saben los Obispos que deben ir
delante de sus ovejas con el ejemplo y
la exhortación, que deben esforzarse
por conocerlas una por una, en su
interioridad complicada, que deben
estar dispuestos a consumir
cotidianamente su vida por ellas.
Saben los Obispos que deben tener un
corazón de Padre, hermano y amigo
(lleno de comprensión y de
interminable misericordia), pero
saben también, que el definitivo
servicio para el bien pleno de sus
hijos, hermanos y amigos le impone
actitudes de firmeza apostólica y de
aparente dureza evangélica.
Al Obispo se le exige mucho, se le
examina cotidianamente, se le
interpela y discute, con frecuencia
más allá de las justas reclamaciones.
Los Obispos como Pablo, necesitan
día con día de ese ENCUENTRO con
Jesucristo Vivo que les fortalezca para
ser fieles a su vocación y su misión.
Pbro. Lic. Pedro Roacho Ortiz
n
E
oticias
l Excelentísimo Señor Arzobispo
Don Héctor González Martínez, de la
Arquidiócesis de Durango, informa a toda la feligresía y a la ciudadanía en
general, que a partir del lunes 13 de
octubre, el INAH, SECOPE, EL H.
AYUNTAMIENTO DE DURANGO Y LA
PARROQUIA
DE
CATEDRAL, emprenderán
obras
de
restauración interior de la cúpula
de la capilla del Santísimo en
Catedral, y obra de pintura de las
paredes exteriores. Por lo cual, las
puertas laterales estarán cerradas a
los feligreses y sólo podrán ingresar a
la misma, por la puerta central.
Por lo anterior informado, se ruega a
todos
tengan
PACIENCIA
Y
COMPRENSIÓN. Se agradece a las
Instituciones mencionadas su pronta
disposición en beneficio de la
comunidad.
OBRAS EN CATEDRAL
DURANGO SE UNE EN ORACIÓN
E
CON EL SANTO ROSARIO
l pasado 11 de octubre, el Movimiento
Familiar Cristiano, de la Arquidiócesis de
Durango, efectuó con devoción el rezo del
Santo Rosario, en el Nuevo Santuario de
Guadalupe, Así lo comunicó el Presbítero
Ricardo Saldaña Sánchez, Coordinador del
Movimiento, quien además comentó: “Este
acto de piedad, se realizó en
conmemoración de que octubre es el mes
que la Iglesia ha dedicado para Honrar a la
Virgen María, con la devoción del Rosario.
Fueron partícipes los integrantes del
Movimiento, y la comunidad católica, a
quienes se les invitó a fomentar en sus
familias esta forma de oración, que llena de
bendiciones a quienes lo rezan con fervor”.
NACE LA PARROQUIA
UNIVERSITARIA
L
a Arquidiócesis de Durango, llevó
a cabo este pasado 12 de octubre,
la erección de la nueva Parroquia
Universitaria “San Ignacio de
Loyola”, en el Templo de San Juanita
de los Lagos. Así lo comunicó el
Presbítero José de la Luz Guerrero
Haro, Secretario Canciller, quien a su
vez informó: “El Templo San Juanita
de los Lagos es la sede de esta
nueva Parroquia, que se crea con la
finalidad de abrir un espacio de la
Iglesia Diocesana, para servir a los
jóvenes universitarios mediante el
testimonio, el anuncio del evangelio
y la promoción de valores y principios
cristianos, para suscitar en ellos un
encuentro con Jesucristo Vivo, y
lleguen
a
ser
personas
comprometidas con el mundo y la
Iglesia. La ceremonia fue presidida
por el Señor Arzobispo, Don Héctor
González Martínez, donde tomó
posesión de la nueva Parroquia, el
Presbítero Jesús Omero Herrera
Maldonado y su equipo Sacerdotal,
conformado por el Presbítero Lic.
Joaquín Duarte Núñez, el Presbítero Lic. Juan Ángel Cisneros Rodríguez y el
Presbítero Lic. Sergio Ibarra Ramos”.
h
omilía
Domingo XXVIII, Ordinario;
EL GRAN ENCUENTRO FINAL
El tema de la convocación y del encuentro
universal atraviesa en todos los libros de la
Escritura y define la experiencia de Israel y de
la Iglesia.
El pueblo elegido percibe su unidad como un
encuentro continuamente provocado por la
convocación de Yahvé. El enfoque de estos
encuentros casi siempre es cultual y
sacrificial, en referencia al gran encuentro
que concluye la Alianza y preludia o antecede
el encuentro final y universal. Cuando loa
profetas prevén le llegada mesiánica acuden
al tema de la asamblea en que Yahvé
congregará no sólo las doce tribus de Israel,
sino todas las naciones de la tierra.
Dios desea congregar a todas las naciones,
por medio del pueblo elegido,
precedentemente destinado en los planes
de Dios a ser el instrumento privilegiado del
encuentro universal. Pero, el rechazo de
Israel lo priva de este privilegio, y dicha
congregación universal se logrará en torno
al Cristo crucificado que resucita de entre los
muertos.
Es Dios, quién por medio de Jesús convoca
este encuentro; pero su proyecto de
reunificación no se logrará sin la
participación activa y la colaboración del
hombre. El proyecto de Dios se convierte en
tarea del hombre: el Reino de Dios no
desciende del cielo como un relámpago. Si es
cierto que Cristo constituye la piedra angular
de la construcción, los hombres no pueden
dispensarse de colaborar a levantar el
edificio. En este encuentro universal no
habrá ningún reconocimiento para Israel. Ha
comenzado un nuevo universalismo. Es el
banquete sobre el monte que el Señor
preparará para todos los pueblos.
Desde el día de Pentecostés, el lugar y la
señal privilegiados del encuentro universal
queridos por Dios es la Iglesia. El milagro de
las lenguas y su lugar en Jerusalén, de
gentes llegadas de todas partes del mundo,
expresan bien, desde su nacimiento la
naturaleza y la misión de la Iglesia; su
misterio puede expresarse como
convocación y misterio. La Iglesia no es
fiel a sí misma, si no se coloca como puente
que une no solo a los hombres con Dios, sino
también entre sí. La Iglesia tiene el deber de
ir al encuentro de los hombres y de
alcanzarlos ahí donde se encuentren.
En el mundo moderno y secularizado, ha
cambiado mucho la situación y la presencia
de la Iglesia entre los hombres. En tiempos
de cristiandad la Iglesia congregaba no sólo
en torno a la Eucaristía, sino también en
todos los demás sectores de la vida y de la
actividad humana, sobre los cuales ejercía
una verdadera tutela; hoy esta competencia
es muy diversa por el cambio de situaciones.
Podremos decir que la verdadera unidad, el
verdadero encuentro de los hombres se da
fuera de la esfera de influjo de la Iglesia,
cuando no, en oposición a ella.
La convocación y el encuentro de los
hombres sucede hoy en torno a los ideales
de justicia de liberación, toma de conciencia
de la dignidad personal, que reúnen a las
masas en partidos o sindicatos. Los
hombres se unen en la lucha contra el
hambre, las enfermedades, en el intento
titánico de librarse de la esclavitud y de las
fuerzas de la naturaleza; se congregan en
torno a la ciencia y a la técnica, en las cuales
creen como en una esperanza nueva y
terrena; se congregan y se unen en la lucha
de clases, contra la opresión y el poder de
los sistemas. Este es el terreno donde se
encuentran los hombres de hoy, y donde el
hombre moderno tiene siempre conciencia
de poder terminar un destino histórico y
terreno, ajeno a preocupaciones religiosas.
La convocatoria de la Iglesia, en estos
ambientes, pasa a través del testimonio de
los creyentes que sea de verdad un llamado
a la salvación y a una reunión mucho más
total y profunda de aquella que el hombre
logra construir solo con sus manos.
Héctor González Martínez
Adm. Apostólico
e
piscopeo
El único camino para la paz es la cultura del encuentro y
del diálogo
Hoy se celebra por vez primera la fiesta de San Juan
XXIII y, en las oraciones litúrgicas, se le recuerda
como "imagen viva del Buen Pastor" y se pide que, al
igual que en el Papa Roncalli, se despierte en
nosotros "la llama de la caridad".
Ante el fantasma de la guerra que está presente en
el mundo, es necesaria una vuelta a la encíclica del
Papa “Bueno” Pacen in Terris (1963).
Su santidad el Papa Francisco constantemente ha
hecho oír el “grito que, con creciente angustia, se
levanta en todas las partes de la tierra, en todos los
pueblos, en cada corazón, en la única gran familia
que es la humanidad: ¡el grito de la paz! Es el grito
que dice con fuerza: Queremos un mundo de paz,
queremos ser hombres y mujeres de paz, queremos
que en nuestra sociedad, desgarrada por divisiones
y conflictos, estalle la paz; ¡nunca más la guerra! La
paz es un don demasiado precioso, que tiene que
ser promovido y tutelado”.
Además denuncia también, “con particular
sufrimiento y preocupación las numerosas
situaciones de conflicto que hay en nuestra tierra”.
En los últimos meses el papa Francisco ha reiterado
varias veces su llamada a poner fin a los conflictos en Ucrania, Irak, Siria, Gaza, Ucrania y algunas partes de África. La guerra es irracional. Solo lleva a
destrucciones. A través de las destrucciones crece.
La avidez, la intolerancia y el deseo del poder son los
motivos de la guerra.
La paz en la tierra (Pacem in Terris 1-35), es la
suprema aspiración de toda la humanidad a través
de la historia, es indudable que no puede
establecerse ni consolidarse si no se respeta
fielmente el orden establecido por Dios. En los seres
vivos y en las fuerzas de la naturaleza impera un
orden maravilloso y que, al mismo tiempo, el hombre
posee una intrínseca dignidad, por virtud de la cual
puede descubrir ese orden y forjar los instrumentos
adecuados para adueñarse de esas mismas fuerzas
y ponerlas a su servicio.
Dios creó al hombre a su imagen y semejanza,
dotándole de inteligencia y libertad, y le constituyó
señor del universo, como el mismo salmista declara
con esta sentencia. Resulta sorprendente el
contraste que con este orden maravilloso del
universo ofrece el desorden que reina entre los
individuos y entre los pueblos. Parece como si las
relaciones que entre ellos existen no pudieran
regirse más que por 1a fuerza.
Sin embargo, en lo más íntimo del ser humano, el
Creador ha impreso un orden que la conciencia
humana descubre y manda observar estrictamente.
Los hombres muestran que los preceptos de la ley
están escritos en sus corazones, siendo testigo su
conciencia. Por otra parte, ¿cómo podría ser de otro
modo? Todas las obras de Dios son, en efecto, reflejo
de su infinita sabiduría, y reflejo tanto más luminoso
cuanto mayor es el grado absoluto de perfección de
que gozan.
Equivocadamente se piensa que las relaciones de los
individuos con sus respectivas comunidades políticas
pueden regularse por las mismas leyes que rigen las
fuerzas y los elementos irracionales del universo,
siendo así que tales leyes son de otro género y hay
que buscarlas solamente allí donde las ha grabado el
Creador de todo, esto es, en la naturaleza del
hombre.
Son, en efecto, estas leyes las que enseñan
claramente a los hombres: cómo deben regular sus
mutuas relaciones en la convivencia humana; cómo
deben ordenarse las relaciones de los ciudadanos
con las autoridades públicas de cada Estado; cómo
deben relacionarse entre sí los Estados; cómo deben
coordinarse, de una parte, los individuos y los
Estados, y de otra, la comunidad mundial de todos
los pueblos, cuya constitución es una exigencia
urgente del bien común universal.
El orden que debe regir entre los hombres, se
fundamenta en la persona humana como sujeto de
derechos y deberes. Todo hombre es persona, esto
es, naturaleza dotada de inteligencia y de libre
albedrío, y que, por tanto, el hombre tiene por sí
mismo derechos y deberes, que dimanan
inmediatamente y al mismo tiempo de su propia
naturaleza. Estos derechos y deberes son, por ello,
universales e inviolables y no pueden renunciarse
por ningún concepto. Si, por otra parte,
consideramos la dignidad de la persona humana a la
luz de las verdades reveladas por Dios, hemos de
valorar necesariamente en mayor grado aún esta
dignidad, ya que los hombres han sido redimidos con
la sangre de Jesucristo, hechos hijos y amigos de
Dios por la gracia sobrenatural y herederos de la
gloria eterna.
¿Qué podemos hacer nosotros por la paz en el
mundo? Como decía el Papa Juan XXIII, a todos
corresponde la tarea de establecer un nuevo sistema
de relaciones de convivencia basadas en la justicia y
en el amor (Pacem in Terris 301-302).
¡Que una cadena de compromiso por la paz una a
todos los hombres y mujeres de buena voluntad!
(Ángelus 1 sept. 2013). Es una fuerte y urgente
invitación que dirijo a toda la Iglesia Católica, pero que
hago extensiva a todos los cristianos de otras
confesiones, a los hombres y mujeres de las diversas
religiones y también a aquellos hermanos y
hermanas no creyentes: la paz es un bien que supera
cualquier barrera, porque es un bien de toda la
humanidad. No es la cultura de la confrontación, la
cultura del conflicto, la que construye la convivencia
en los pueblos y entre los pueblos, sino ésta: la
cultura del encuentro, la cultura del diálogo, éste es el
único camino para la paz.
Durango, Dgo., 12 de Octubre del 2014.
+ Mons. Enrique Sánchez Martínez
Obispo Auxiliar de Durango
s
anto de la semana
Virgen y Doctora
de la Iglesia
(1515-1582)
"En la cruz está la gloria, Y
el honor,Y en el padecer
dolor, Vida y consuelo,Y el
camino más seguro para el
cielo."
R
Santa Teresa de Jesús
15 de Octubre
"Nada te turbe, nada te
espante.
Todo se pasa. Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene, nada le
falta.
Sólo Dios basta."
eformadora del Carmelo, Madre de
las Carmelitas Descalzas y de los
Carmelitas
Descalzos;
"mater
spiritualium" (título debajo de su
estatua en la basílica vaticana);
patrona de los escritores católicos y
Doctora de la Iglesia (1970): La
primera mujer, que junto a Santa
Catalina de Sena recibe este título.
Nació en Ávila, España, el 28 de
marzo de 1515.
Su nombre, Teresa de Cepeda y
Ahumada, hija de Alonso Sánchez de
Cepeda y Beatriz Dávila Ahumada. En
su casa eran 12 hijos. Tres del primer
matrimonio de Don Alonso y nueve del
segundo, entre estos últimos, Teresa.
Escribe en su autobiografía:
"Por la gracia de Dios, todos mis
hermanos y medios hermanos se
asemejaban en la virtud a mis
buenos padres, menos yo".
h
oja parroquial
Parroquia de la Inmaculada Concepción
GUANACEVÍ DURANGO
E
l Presbítero José Adan Guzmán Ruelas,
es el actual encargado de la Parroquia
Inmaculada Concepción, en el municipio de
Guanaceví, Durango, perteneciente al
Decanato Mártires Jesuitas. Aquí ha
prestado sus servicios durante 5 años,
siendo Sacerdote desde hace ya 10 años.
“Quiero estar presente en el Reino de Dios,
estar completamente a su servicio y cada
día dar lo mejor como persona y Sacerdote.
También quiero seguir motivando y
demostrar mi confianza a las personas para
que exista gente más comprometida, es
decir, protagonistas de la Fe,”, así lo
expresó el Padre José.
COMUNIDADES PARROQUIALES
Además del Templo Parroquial, el Presbítero José Adan, esta a cargo de las 22
comunidades, algunas Capellanías se
encuentran en: Posta de Jihuites, Ciénega
de Morelos, El Zape, Cebollas, Escobar,
Coscomate Potrero, entre otras.
MISION DIOCESANA
realizan un apostolado, que consiste en
llevar despensas a las personas que más lo
La misión diocesana, se lleva a cabo
necesitan y visitan a los enfermos.
mediante el Kerygma en casi todas las
Los Ministros, conformado por Señores que
comunidades, se explica semanalmente, con
están en constante servicio hacia el
ayuda de maestros y otras personas que
Sacerdote.
conforman los grupos que imparten estas
El grupo de Cruzados, se reúnen cada
pláticas, con autorización del mismo
semana, los cuales pertenecen a la Escuela
Presbítero.
de la Cruz y colaboran en la Liturgia.
También el Catecismo de la Arquidiócesis de
México, se ha ido implementando por medio
INICIACIÓN CRISTIANA
de Catequistas, hacia los niños.
“Al principio, fue difícil, las personas no la
aceptaban, se oponían a esta iniciativa
difundida por la Iglesia para recibir
Dentro de esta Parroquia, se encuentran
formación de los Sacramentos, pero
diferentes grupos que colaboran y trabajan
después se abrió paso a través de los
en equipo, difundiendo el Evangelio.
obstáculos y poco a poco la gente se fue
El grupo de Jóvenes, se encarga de estudiar
involucrando”, comentó el Presbítero José.
el “Youcat”, es decir, el Catecismo para
jóvenes, sesionado todos los viernes,
Actualmente se concluyó el Kerygma, y se
además de realizar labores sociales.
esta llevando a cabo el Compendio de la
El grupo de Misericordia, esta conformado
Iglesia con una duración de tres meses.
por Señoras que promueven la oración y
GRUPOS CATÓLICOS
s
abías que...
L
os Papas visten de blanco
desde que Pío V fue elegido
Pontífice y decidió mantener su
hábito dominico en vez de la
túnica púrpura que solían llevar
los Pontífices hasta entonces.
Desde ese año,
1556, los Papas
han llevado
túnica blanca
hasta nuestros
días.
L
a ciudad de Roma dedicó una plaza
al Beato Juan Pablo II el 7-4-2013, día
en el que se celebraba el Domingo de
la Divina Misericordia, fiesta que fue
instituida precisamente por el Papa
Juan Pablo II .
L
a única fiesta nueva instituida
por la Iglesia Católica durante el
siglo XX fue la de la Divina
Misericordia, que se celebra el
domingo siguiente al Domingo de
Resurrección.
I
glesia México
Velemos por los
derechos de los niños,
niñas, adolescentes y
jóvenes
De Rogelio Cabrera López, Arzobispo
de Monterrey
Recientemente, se ha dado a conocer la
aprobación, por parte del Senado de la
República, de la Ley de Protección a las
Niñas, Niños y Adolescentes, causando una
serie de cuestionamientos entre los padres
de familia y miembros de la sociedad en
general. Somos conscientes de la necesidad
de legislar a favor de los más pequeños, de
los adolescentes y de los jóvenes, buscando
que se proteja ampliamente su bienestar y
su desarrollo armónico en la familia y en la
sociedad,
garantizándoles
amplia
protección, pero también es importante que
se escuche la voz de los padres de familia,
quienes, con justa razón, sienten que no se
ha respetado el sentido original que se
había propuesto en la redacción de esta ley.
Deseo unirme al sentir de los padres de
familia quienes, con gran preocupación,
piden a los señores Diputados analicen bien
su contenido y se realicen las correcciones
necesarias, antes de la aprobación por parte
de esta Cámara. No podemos permitir que
una ley tenga una redacción confusa, antes
bien, para lograr la implementación de la
misma, ésta debe ser clara, y una vez
aprobada, debe contribuir al sano
cumplimiento en bien de los ciudadanos. No
debemos olvidar que los primeros
responsables en la educación de los hijos son
los padres de familia, y si ellos manifiestan
inconformidad con el contenido, lo más
recomendable es que sean atendidas sus
peticiones y se llegue, a través de un diálogo
respetuoso, a una buen conclusión.
La mayor tentación,
el individualismo
De Alberto Suárez Inda , Arzobispo de Morelia
Siguiendo el desarrollo del Sínodo de los Obispos sobre la Familia,
que tiene lugar en Roma, son dignos de atención los testimonios
que han dado las parejas de esposos de diferentes países ante
esta asamblea eclesial. El Evangelio de la familia, es decir, el
proyecto de Dios sobre la misma, es algo sublime. Pero más
admirable es la vivencia y realización de ese Evangelio en la
práctica de las virtudes, que se resumen en un amor fiel y
perseverante. La cultura actual, con todos sus riesgos, ofrece la
oportunidad de vivir con mayor plenitud y autenticidad la vocación
de hijos de Dios que han de actuar por amor y con
responsabilidad. El gran peligro, que ya advertía San Pablo, es
usar la libertad como pretexto para vivir de manera egoísta; la
tentación mayor es el individualismo, que llega a destruir toda
relación social. Detrás de la grave crisis de la familia está
ciertamente una ideología que penetra de manera globalizada las
costumbres y el pensamiento, y que viene a pervertir el verdadero
sentido de la libertad cristiana. La acción pastoral que hoy se nos
exige en la Iglesia supone la formación de personas capaces de
responder con generosidad y perseverancia al amor de Dios en el
amor al prójimo. La oración que dirigimos en estos días a la
Sagrada Familia de Jesús, María y José sostenga el ejercicio
cotidiano de la caridad para que cada hogar sea el lugar ordinario
para vivir el encuentro con el Misterio de Dios que es Amor (cf. 1Jn 4,8).
El caso de Iguala:
desafío para todos
De Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Acapulco
Quiero expresar mi dolor y el de la Iglesia Católica por todas las
secuelas que se han surgido, a partir de la tragedia de Iguala. Es
preciso que veamos el dolor, también como una oportunidad para
generar solidaridad con todos los que sufren y responsabilidad para
que estas tragedias no vuelvan a suceder. Me dirijo, de manera
particular, a las familias de los jóvenes estudiantes de la Nomal de
Ayotzinapa, lo mismo que a sus directivos y alumnos, para expresarles
este dolor y mi acompañamiento cercano en este momento de
prueba. Sé que se han organizado para orar en la misma escuela por
sus muertos y desaparecidos. La Arquidiócesis de Acapulco se suma
a sus oraciones organizando una jornada de oración por la paz y por
ustedes mismos. El Señor Jesús a través de Santiago Apóstol les hará
llegar el consuelo y la esperanza que necesitan.
V
aticano
"La Iglesia si se
detiene y se cierra,
se enferma", el Papa en
No permanecer
cerrados en los
propios sistemas,
la Santa Misa
sino abrirse a las sorpresas
de Dios, pidió el Papa
Abrirse a las sorpresas de Dios y no cerrarse
ante los signos de los tiempos. Es cuanto afirmó
el Papa en su homilía de la Misa matutina de este
lunes 13 de octubre, presidida en la capilla de la
Casa de Santa Marta. Al comentar las palabras
de Jesús a los doctores de la ley, Francisco
exhortó a los fieles a no permanecer sujetos a
sus propias ideas, sino a caminar con el Señor,
encontrando siempre cosas nuevas. Jesús habla
a los doctores de la ley que le piden un signo y
los define “generación malvada”. El Santo Padre
partió de este pasaje del Evangelio para
detenerse sobre el tema de las “sorpresas de
Dios”. Y observó que tantas veces estos
doctores piden signos a Jesús, y Él les responde
que no son capaces de “ver los signos de los
tiempos”
Consistorio para la
canonización de dos beatos
y para informar de la
situación de los cristianos
en Oriente Medio
El lunes, 20 de octubre, en el Aula Nueva del Joseph Vaz, sacerdote del oratorio de San Felipe Neri.
Sínodo, el Santo Padre presidirá la celebración
de la hora tercia y el consistorio ordinario público
para la canonización de los beatos Joseph Vaz,
sacerdote del oratorio de San Felipe Neri,
fundador del oratorio de la Milagrosa Santa Cruz
en Goa (India) y apóstol de Ceylan (Sri Lanka) y
Canara (India) y de María Cristina de la
Inmaculada Concepción, fundadora de la
Congregación de las Hermanas Víctimas
Expiadoras de Jesús Sacramentado. El Papa
informará también a los miembros del Colegio
Cardenalicio sobre la situación actual de los
cristianos en Medio Oriente y el compromiso de
la Iglesia para la paz en esa región.
María Cristina de la Inmaculada Concepción.
“Los misioneros recibieron la
llamada, salieron a llamar a todos en
los cruces del mundo; y así han hecho
tanto bien a la Iglesia”, son palabras del
Papa Francisco durante su homilía en la
Santa Misa de agradecimiento por las
canonizaciones equivalentes, celebradas el
pasado 3 de abril, de dos nuevos santos de
la Iglesia: la hermana María de la
Encarnación (1599-1672), fundadora del
convento de las ursulinas en Quebec, y
Francisco de Laval (1623-1708), primer
obispo canadiense y fundador del seminario
de Quebec. El Papa recordó que “la Iglesia si
se detiene y se cierra se enferma, se puede
corromper, ya sea con pecados que con la
falsa ciencia separada de Dios, que es el
secularismo mundano”. El obispo de Roma
explica a los fieles que los misioneros no se
quedan con la gracia de Dios para sí mismos,
todo lo contrario, con la fuerza de Dios
“tuvieron el coraje de salir por las calles del
mundo con confianza en el Señor que llama”.
Resaltando la imagen de los dos nuevos
santos, el también Obispo de Roma, recordó
que “la misión evangelizadora de la Iglesia es
esencialmente el anuncio del amor, de la
misericordia y del perdón de Dios, revelado a
los hombres a través de la vida, muerte y
resurrección de Jesucristo”
FUENTE: VATICAN NEWS
"Maestro de la Fe y Heraldo de la Palabra"