Ajedrez con Mijail Tal - e

Ajedrez
con
Mijail Tal
Juegan las blancas
Mijail Tal- Pal Benko
Bled, 1959
Casillas Reales
Ajedrez
con
Mijail Tal
(Tele-ajedrez)
Juan Sebastián Morgado
GM
Cuadernillo Nro. 8
Colección
Aula Ajedrecística
Cuadernillos didácticos para
enseñanza
y aprendizaje del ajedrez
Alvarez Castillo Editor
Colección Aula Ajedrecística
Director de Colección: MF Fernando Pedró
Morgado, Juan Sebastián
Casillas Reales: Ajedrez con Mijail Tal 1 Juan Sebastián Morgado:
Buenos Aires: Alvarez Castillo Editor, 2009.
80 p.; 21 x 15 cm. (Aula Aj edrecística/8 Fernando Pablo Pedró)
ISBN 978-987-25188-1-3
l. Ajedrez. I. Pedró, Fernando Pablo, dir. II. Título
CDD 794.1
Sitio en Internet:
http://www.alvarezcastillo.com.ar
Correo electrónico:
editor@alvarezcastillo. com. ar
Arte de tapa y diseño de interior: Fernando Pedró
metajedrez@yahoo. com.ar
Primera edición: julio de
2009, 2.000
ejemplares.
Este libro se terminó de imprimir en el mes de julio de 2009 en Cosmosprint,
Eduardo Femández 155, Avellaneda, Pcia. de Buenos Aires, Argentina, con
una tirada de 2.000 ejemplares
Hecho el depósito que marca la Ley 11.723
Impreso en Argentina - Printed in Argentina
Casillas Reales
Ajedrez
con
Mijail
Tal
(Tele-ajedrez)
Juan Sebastián Morgado
GM
El sistema algebraico permite
transcribir part id a s de aj edrez .
Cada casilla recibe un nombre
que se forma con la letra de la
columna
(ve r ti c al )
y con el
número de la fila (h o rizonta l) .
La s
columnas s e d esignan desde
la «a» hasta la «lm partiendo del
lado de las blanca s y de izquie rda
a derecha. Y la s filas se numeran
del 1 al 8, comenzando también
del lado
d e las blancas .
Para escribir una j ugada se
anota
pieza
primero la inicial de la
que se movió (R=Rey;
D=D ama; T=Torre; A= Alfil;
C=Caballo) y luego la c asilla de
llegada. Si se mueve un p e ón, no se escribe la inicial. Así, l.e4 indica que el p eó n
que está delante del rey mueve a la casilla «e4», y l...Cf6 muestra el movimiento del
caballo negro a la casilla «f6».
Cuando dos piezas iguales pueden ir a una misma casilla, es necesario aclarar la
casilla desde la que pa rtió, para evitar confusiones. Esto se hace indicando la
columna o la fila. Al produ cirse la coronación de un peón se indica el movimiento
del mismo seguido del signo igual y la inicial de la pieza que s e in troduce al j uego
( ej e mplo d8=D).
a
h
ct
e
g
11
·
SIGNOS UTILIZADOS EN LA ANOTACIÓN ALGEBRAICA
Enroque Corto
!?
J ugada Interesante
0-0-0 Enro que Largo
?!
Jugada D udos a
0-0
X
Captura
=
+
Jaque.
;t
a .p
++
Cap tura al paso
o
# Jaque mate
1-0
Las blancas ganan
0-1
Las negras ganan
112
Tablas
Bue na Juga da
!!
Excelente Jugada
?
Error
??
Grave Error
Igualdad
Leve ventaja de las
blancas
+
±
:¡:
+-
-+
Ventaja decisiva
de las negras
00
Posición compleja
o
Jug ada única
00
=
Con co mpens a ción por el material
leve ventaja de las
negras
t
Con iniciativa
Ventaja de las
¿\
Con idea de
blancas
<=>
Fila
Ventaja de las
?
Con contrajuego
negras
X
Punto débil
Ventaja decisiva
o
Mejor es
de las blancas
N
Novedad teórica
Prólogo
por el GM (Tele-ajedrez) Roberto GabrieiAivarez
«Para poder descubrir nuevos mundos
es necesario tener el coraje
de perder de vista la costa
durante mucho tiempo.»
Andre Gide (1859-1951)
Escritor francés,
Premio Nobel de Literatura en 1947.
Mijail Tal, campeón del mundo de aj edrez en 1961, a los 24 años de edad (por
aquel entonces, el campeón más j oven de la historia), maravilló con sus combinaciones
y extraordinarios ataques a generaciones de aj edrecistas. ¿Cuál era el secreto de esos
ataques? Para algunos, el j uego de Tal se basaba en una formidable intuición, para .
otros, sus sacrificios eran para complicar la lucha al extremo y amedrentar así a sus
rivales... y no faltaban en aquella época quienes incrédulamente lo calificaban como un
"bluff', «un gángster del tablero», aseverando que sus combinaciones eran erróneas.
En esta obra, el maestro Juan Sebastián Morgado, va mucho más allá ... se alej a de la
costa (como sugiere la frase que encabeza este prólogo) e intenta descubrir la verdad,
o al menos, una aproximación a la misma, desde un punto de vista ciertamente original.
Es así como se presenta a los lectores la «Teoría de las casillas reales», un complejo de
casillas que rodean al rey enemigo y que son factibles de ser atacadas. Con rigurosos
análisis, el autor nos brinda numerosos ej emplos de ataques cuyo éxito resulta
«inexplicable» a los detractores del j uego del «Mago de Riga» (así llamaban a Tal sus
innumerables admiradores). El libro comienza haciendo conocer la historia sobre cómo
surgió y se fue elaborando esta hipótesis, comenzado con el genial ajedrecista cordobés
Osvaldo Bazán, continuando con las investigaciones de Sergio Wavrenchuk, y
finalizando con el propio trabajo de Juan Sebastián Morgado. Tras formular la hipótesis
y desarrollarla con selectos ejemplos, continúa en el segundo capítulo con la explicación
de las j ugadas directas e indirectas, para fmalizar con la «Teoría de las Casillas Reales,
las aperturas, las piezas «reales» y sus casillas de paso». En resumen, un valioso
aporte a la literatura ajedrecística moderna, un manual indispensable para el jugador de
ataque y para todos los aficionados que quieran hallar una explicación a la complej idad
(aparentemente) inexplicable del j uego de combinación.
Palabras previas
por el GM (TeJe-ajedrez) RodolfoArgentino Redolfi
No por trillado, el tema ..tiempo vs materiar ha dejado de ser atractivo. Está
contenido en las partidas de Morphy, Bronstein, Keres, Tal y otros grandes, cuyos
estilos se prestan para manejar estos valores con llamativa soltura.
Juan Sebastián Morgado
¡Cuántas enseñanzas nos brindan esas partidas! Pero, ¡cuántas veces las
reproducimos superficialmente, concentrando nuestra atención en el hermoso remate
fmall Si acertamos con él, nos declaramos satisfechos y guardamos el tablero, orgullosos
de haber hallado la misma solución que descubrió el j ugador de cartel.
No advertimos -o no queremos advertir- que eso ha sido como tener la bola
frente y cerca de la tronera. Algunos más, otros menos, en varios años de práctica
todos hemos aprendido a ejecutar combinaciones directas y a resolver fmales artísticos
y problemas de mate en dos, en tres, en cuatro j ugadas. Si coincidimos en esto -pienso
que sí- debemos inferir, por lógica, que la diferencia que nos separa de los famosos
está oculta en otro lugar de la partida. Una íntima sensación de impotencia que
reconocemos secretamente allá en el fondo del ego, pero cubrimos con mil y una capa
de pretextos y pseudoargumentos, nos autopersuade de no intentar la búsqueda de
ese lugar, a no tomar el toro por las astas. A priori, aceptamos el fracaso y renunciamos
al esfuerzo. Así nos va: felices, siempre a nivel de superficie.
Reza el refrán: Lo que natura non da, Salamanca non presta·: Es cierto.
¡Pero no confundamos los tantos! Una cosa es la Salamanca consistente en las
aperturas, finales y remates brillantes que exige un tipo de natura: buena memoria, y
habilidad en los ej ercicios prácticos -en ajedrez postal, ni la memoria hace falta; se la
reemplaza con la bibliografía a la vista-. Otro cantar son las aguas que caen susurrando
sus secretos. Aquella es efecto o consecuencia de ésta. Es la suma de resultados
obtenidos por quienes sí tomaron el toro por las astas, y de cuyos esfuerzos nos
aprovechamos. Adoptamos y aplicamos lo mej or de lo que ellos nos ofrecen, y en un
santiamén, equilibramos las cargas. Empujamos el vehículo cuando ya arrancó.
La Salamanca madre, en cambio, nos reclama la promoción de la natura que
hemos condenado al jaque perpetuo del letargo. ¡Sacudámosla! Convirtámosla en un
aliento largo, aunque sea de galope corto, pero nuestro. Seamos protagonistas del
esfuerzo. Dispongámonos a imponer nuestra transpiración, antes que la celada
prestada. Sigamos las huellas del mendocino Pereyra1, que no se resigna a aceptar
planteos o propuestas de los famosos, si no convencen a su espíritu crítico. ¡Y busca!
O las de Morgado, siempre preocupado por encadenar los pies huidizos de la verdad
en el enigma de las casillas reales ... ¡Y busca!
De los frutos más o menos dulzones cosechados a raíz de este método de
razonamiento propio, dependen las satisfacciones auténticas. Digo frutos más o menos
dulzones porque podría ocurrir que, habiendo triunfado en la aplicación práctica de
una ley básica -esto es lo realmente valioso- el punto o medio punto se fuera de las
manos por otras causas. 2
1
Manuel Pereyra Puebla, Campeón de Mendoza y Campeón Argentino de Ajedrez Postal,
famoso por las increíbles jugadas que hallaba en sus partidas.
2
Artículo del talentoso Gran Maestro (Tele-ajedrez) cordobés Rodolfo Argentino Redolfi
en la revista Ajedrez de Estilo
n°
20, junio de 1984, pág. 432. Este texto introduce una
nota titulada Conceptos, en la que Redolfi explica algunas de sus notables ideas ajedrecísticas,
tales como piezas animadas, extremo de bloqueo absoluto, extremo de apertura absoluta,
energías de las piezas, y otros.
6
Capítulo 1
Historia de una idea
A partir de la revista El Rey (antecesora de Ajedrez de Estilo)
n°
4, en 1980, se publicaron nueve capítulos y un apéndice en seis par­
tes de lo que se llamó «Secretos de Miguel Tal». También se publicaron
tres notas actualizadas y corregidas en los números 534, 536 y 537 de
la revista Check!, de la Federación Canadiense de Ajedrez Postal, en
1999.
Desde el origen de la idea de las 'casillas reales' (de esto se
trata), ha corrido mucha agua bajo el puente. Allá por los años
60,
las
'diabluras' de Tal recorrían el mundo, causando sensación. Se presen­
taba algo diferente al frío estilo 'cientificista' de Botvinnik.
En Córdoba, Argentina, un pequeño grupo de ajedrecistas con
inquietudes se dedicó a la dificil tarea de procurar 'descifrar ' al menos
'algo' de tan particular estilo. La idea original de las 'casillas reales'
es del talentoso maestro cordobés Osvaldo Bazán, que brilló en esa
época, y tuvo la gran satisfacción, por ejemplo, de participar en el 'super­
torneo' del Sesquicentenario de nuestra independencia (Buenos Aires
1960), venciendo entre otros a Uhlmann, Pachman y Wade, y entablando
con el mismísimo Bobby Fischer y los yugoslavos Gligoric e Ivkov entre
otros.
En tanto, en Buenos Aires, un fuerte ajedrecista de primera cate­
goría que había participado en dos Campeonatos Metropolitanos Supe­
riores, Sergio Wavrenchuk, también veía azorado las hazañas del
'mago de Riga'. Era un agudo observador, y también fue profesor en
varios Clubes (Boca Juniors y ADISYC, entre otros). Wavrenchuk y
Osvaldo Bazán no se conocían personalmente, pero cierta tarde de
1965,
en el concurrido Salón Caissa de Lavalle y Maipú en Buenos
Aires (en el mismo lugar donde luego estuvo muchísimos años el Bar
'La Escalerita'), Wavrenchuk observó que en una de las mesas había
7
Juan Sebastián Mor g ado
varios habitués analizando una partida de Tal. Entre ellos, estaba el
ajedrecista cordobés Claudio Domínguez, que hablaba de las 'casillas
reales'. Domínguez era, obviamente, amigo de Bazán.
«¿Cómo es eso de las casillas reales?», preguntó Wavren­
chuk. Luego de algunas respuestas evasivas, Domínguez le explicó
brevemente la idea. Durante el viaje de regreso a su casa de Villa
Bosch (Buenos Aires), rondó por su mente la teoría que el estilo de Tal
había inspirado.
Paradqjicamente, estas ideas no fueron desarrolladas ni continua­
das por Bazán, como él mismo me explicó durante la Final del Campeo­
nato Argentino de 1973 en Santa Fe, que ambos disputamos. «Me dedi­
qué a estudiar a Petrosian, lamentablemente para mí», me contó.
En cambio, para Wavrenchuk fue la idea madre que impulsó su capaci­
dad creativa y su notable poder de observación.
Fue una gran satisfacción estudiar con él durante bastante tiempo,
entre 1968 y 1973. Nos reuníamos los domingos por la tarde en mi casa
de Pardo 23 61, Bella Vista (Buenos Aires). De esa época, por fortuna,
pude recopilar muchas notas sueltas para darle forma a esos artículos,
y ahora -¡cuarenta años después!- a este libro. Solamente el Dr. Raúl
Castelli, en su desaparecida revista artesanal «l.P4R!!», en 1967,
publicó una pequeña parte, que pasó totalmente desapercibida para la
afición (e incluso para mí) en aquel momento.
Reacciones positivas y negativas
Luego de la publicación en «El REY», recibí muchas felicitaciones,
y también duras críticas. En 1982, por ejemplo, estuvo en Buenos Aires
el GM letón Vladimir Bagirov. «Nada mejor que mostrarle el
trabajo», pensé.
Por la amable gestión del Profesor Jorge Berguier, obtuve
una entrevista en el Hotel Sarmiento, del Barrio de Congreso de la
Ciudad de Buenos Aires, donde se alojaba. Traductor mediante, le
8
Casillas Reales
expliqué la idea, luego de lo cual, poco menos, ¡se encolerizó!. ¡Hacía
tiempo que no veía a alguien tan enojado! «Nadie sabe más de Tal
que yo, que estuve cerca de él desde sus comienzos. Tal siempre
ha basado sus éxitos en una intuición extraordinaria y nada más»,
fue su respuesta. No hubo ninguna posibilidad de diálogo posterior, y
me quedé con la impresión de que Bagirov tenía una personalidad muy
rígida, y que le resultaba dificil tolerar los más mínimos disensos. Al
menos, podemos decir que Bagirov minimizaba la capacidad de Tal de
producir ideas, al reducir todo a la simple intuición.
Más amable, fue, en cmnbio, el desacuerdo con el GM Bent
Larsen, producido en la entrevista durante el Magistral Clarín de 1982
(publicado en la revista El Rey n° 17). «Eran sacrificios para compli­
car más. Eran una locura total. Claro que jugando así él ocasionaba
mucho miedo a sus rivales, y explotaba muy bien esa circunstan.
Cla».
Misha Tal en persona
Emocionante fue para mí conversar personalmente con Tal en
198 7, cuando vino a la Argentina para jugar el Magistral de Termas de
Río Hondo junto a Polugaievsky. Luego de explicarle en qué consistía
el trabajo, le entregué una copia en idioma ruso (disponía de ella gracias
a la traducción realizada por Jorge Dulik). Al día siguiente, Misha me
d�jo: ··Es un trabajo de investigación muy interesante··, agregando
con gracia: «Bueno, ¡parece que Ud. sabe más de mí que yo mismo,
pero más no puedo decirle porque sino mis rivales me van a tomar
Cuando Tal vino nuevamente a nuestro país para participar
del Magistral Najdorf en 199 1, dio otra vez muestras de su fino sentido
del humor, preguntándome: «¿Ha seguido Ud. sacrificando piezas
el tiempo!».
en sus partidas postales? A mí ya casi no me dejan
...
9
».
Juan Sebastián Morg ado
Eduard Gufeld
Otro Gran Maestro destacado a quien pude mostrar este trabajo
fue Eduard Gufeld, durante la Olimpíada de Tesalónica, en 1988. «Ma­
ravilloso», dijo. «Ud sabe, yo también gusto de ese estilo, y he sa­
crificado piezas en muchas partidas. Me resulta sorprendente su
idea de que Tal es un ajedrecista posicional y no táctico».
Es verdad; lo que siempre se afirma en este trabajo es que muchos
de los sacrificios de Tal son posicionales, porque no constituyen simples
combinaciones ganadoras, sino que dan lugar a largas luchas, en las
que la ecuación "tiempo - material" es llevada a su máxima expresión.
La Prueba del tiempo
Por cierto que el ajedrez ha cambiado radicalmente en estos úl­
timos cuarenta años. Pasamos rápidamente por la época de las Mephisto,
y hoy estamos en la era de los Fritz, los Junior, los Rybka, los super­
procesadores. Todo lo que ofrecemos aquí sobre este tema ha sido
analizado con los modernos programas, y como toda prueba del tiempo,
hubo partidas que sobrevivieron, y otras que no. Por eso, el material
que sigue tiene muchas diferencias con el que se presentó hace cuarenta
años. Algunas partes han sido eliminadas, otras corregidas, y también
se ha agregado material nuevo, producido durante ese prolongado lapso.
Con los conocimientos derivados de este concepto he jugado
torneos por correspondencia muy importantes con resultados más que
aceptables, inclusive dos campeonatos mundiales y una veintena de
torneos de grandes maestros, logrando obtener el vice campeonato
mundial en 1984, y llegando al record de once normas de Gran Maestro.
La pequeña idea original se fue ampliando a un amplio espectro de
conceptos ajedrecísticos, algunos de los cuáles desarrollaremos aquí.
10
Botvi nnik,M . - Tal,M. [E 69]
U.R.S.S., Cmnp e onato Mundial
M oscú 1 9 60 ( S exta Partida.)
l . c 4 C f6 2 . C f3 g6 3 . g3 A g 7
4 .Ag2 0-0 5 . d4 d 6 6 . C c3 C b d7
7 . 0-0 e5 8 . e4 c6 9. h3 D b 6 1 0 . d5
cxd5 ll. cxd5 C c5 1 2. C e l Ad7
1 3 . C d3
S i 1 3 .Tb l a5 1 4 .Ac3 Dc7
1 5 . a4 Tfc 8 1 6 . Rh2 h5 17 . f3 h4
1 8 . g4 Ch7+, estamos en Udov­
cic-Tringov, L eningrado 1 9 6 7 .
1 3 . . . C x d3 1 4 . D xd3 Tfc8
Tran s c r i b i m o s a c ont i ­
nuac i ó n l o s c om e ntari o s d e l
propio Tal e n su libro Prácti ca
d el aje drez m agis tral: <<...las
negras, en parte por conside­
raciones psicológicas, se deci­
den por operaciones en el .flan­
co dama, y solamente después
de haber adormecido los rece­
los del adversario, efectuar la
ruptura f5. Reconozco que ya
11
Juan Sebastián Morg ado
entonces barrun taba el sacrifi­
cío Cf4 (idea un tan to nebulo­
sa). O cupo la columna «e » con
la Tf8 par a man tener defendido
el peón 'a ' y también para que
las blancas pensasen que no me
disp o n ía a ma n io b ra r en el
flanco rey». Vemos aquí sintetizados los tres conc eptos : cami­
no directo, camino indirecto y
pre s enc i a p ermanente del di ­
recto.
S i 1 4 . . . Ch5 ? ! 1 5 .Ae3 D d8
1 6 . D e2 f5 1 7 . exf5 � ; 1 4 .. . C e 8
1 5 . Ae3 D d8 1 6 .Tac l f5 1 7 . exf5
gxf5 1 8 . f4 c on igualdad, s egún
el propio Tal .
1 5 .T b l
1 5 . D e2 C e 8 1 6 .Ae3 Db4
c on c ontraj uego.
1 5 . . . Ch5 1 6 .A e3 D b4 1 7 . D e2
Esta línea ha sido discuti­
da p or la teoría casi hasta hoy.
Veamos: 1 7 . Tfc l f5 1 8 .Afl Cf6
1 9 . f3 Ch5 2 0. Af2 Ah6 y las ne­
gras tienen buen juego, Wexler,
B . -Rub inetti , .T . /Bu en o s A ir e s
1 9 64; 1 7. D d l Tc4 1 8 . Rh2 Tac8
1 9 . Af3 C f6 2 0 . a3 Da5= Panc­
z yk, K . - W oj tki e w i c z,A . /
Czestochowa 1 992; 1 7 .a3 Db3
1 8 . D dl Dxd l 1 9 . T fxd 1 f5 2 0 .
Rh2 f4 y las negras tienen buen
j uego, To dorov, O . - Tk achiev,
V./Cappelle la Grande 1 9 9 4 .
1 7 . . . Tc4
12
S i 1 7 . . . f5 ? 1 8 . exf5 A xf5
1 9 . Tb c 1 A d7 2 0 . C e 4 ! A b 5 ?
2 1 . T xc 8 + Txc 8 2 2 . D g4 + - ,
n1i e ntras qu e 1 7 . . . Tc 7 ! ? f u e
sugerida por Khalifman.
1 8 .Tfc l
1 8 . a3 D b 3 1 9 . D d 1 c on
l eve ventaj a, según Khalifman.
1 8 . . . Tac8
C on las últimas movidas
las negras se dedican al flanc o
dama (columna abierta) y en la
próxima j ugada ( 1 9 . . . f5 ) virarán
hacia el otro flanco. Más adelan­
te veremos claramente la j ustificacwn .
1 9. R h 2
1 9 .Axa 7 ? ! f5 ! (19 . . . b 6
2 0. D e 3 Td4 oo) 2 0 . exf5 A xf 5
2 l .Ta l b 6�; 1 9 . a3 D b 3
(19 . . Da 5 !?) 2 0 . D d l D x d l +
2 1 . Txd 1 c on i de a d e A f l !
(Petrosian) .
1 9 . f5 2 0 . exf5 Axf5 2 1 .Ta l '! !
2 1 . a3 D b 3 2 2 . C e4 Tc 2 ?
(2 2 . . . Tc l =) 2 3 . Txc 2 Txc 2
2 4 . D d l C f4 ! ? interesant e , s e­
gún Khalifman, y «con impre­
visibles c omplicaciones», según
Tal . S i n emb argo , l u e g o de
2 5 . gxf4 exf4 26 . Tc l Txb 2
2 7 . D xb 3 T xb 3 2 8.A xf4 l as
blancas frenan todas las ame­
nazas, y quedan con gran ven­
taj a.
2 1 . . . C f4
.
.
..
,
Casillas Reales
1
Dxb2 Tb 1 3 1 . D d4 Tc2 3 2 .Dxf4
Tbb2 33 .Dg3 Rf7 34.Rg l Txg2+
3 5 .Dxg2 Txg2+ 3 6 . Rxg2 b 5 y
luego de Ac8 y Ab7 las negras
ganan un p e ón , p ero l o s alfiles
de di stinto c o l or pron o s t i c an
unas p o sibl es tablas .
2 3 . . . D xb 2 ?
Jugan do p ara ganar, sin
medir los riesgos. El propio Tal
indi c ó luego de l a p arti da que
había p ensado en j ugar 23 . . . Ae5
p ero que desistió de ella por 24.
f3 D xb 2 2 5 . C d 1 D d4 2 6 . Txc4
Txc4 2 7 . Tc 1 Txc 1 28.Axc l Dxd5
2 9 . A f l c on p o s i c i ón aproxi­
madamente i gual .
2 4 .Tab l
24 . C d 1 ? D e5 + Tal
2 4 . . . f3 2 5 .Txb 2 ?
B otvinnik n o encu entra
el camino. Lo c orrecto era 2 5 .
A xf3 A xb l 2 6 . Txbl D c 2 2 7 .
Te 1 [varios días después d e la
partida, Flohr encontró 2 7 .Ae4 !
Txe4 (27. . . A e 5+ 2 8. Rg2 Txe 4
29. Cxe 4 Dxb l 3 0. Cxd6 Axd6
3J. De6+ Rg7 32. Dd7+ Rg8 33.
Dxc 8 + A.f 8 3 4. D e 6 + Rg7 3 5.
Ac 3 + Rh 6 3 6. d6+ -) 2 8 . C xe 4
D xb l 2 9 . C x d 6 Tf8 3 0 . D e 6 +
Rh8 3 1 . Cf7+ Txf7 3 2 . D xf7 +]
2 7 .. . Db2 2 8 . Tb l = Tal
2 5 . . . fxe2 26.Tb3 T d4 !+ 27.Ae l
2 7 . A e 3 Txc 3 2 8 . Tbxc 3
Td l - + ; 2 7.Tb2 Txd2 2 8 . Txd2
2 l . . Cf6 ! ?oo
2 2 .gxf4 exf4 2 3 . A d 2
.
Ob s erv e e st e diagrama .
Vea la ubicación de las siguien­
tes piezas : Af4, Ag7 (listo para
p a s ar a A e 5 ) , Tc 4 , D b 4 , f4 .
Pronto volverem o s s obre e st e
punto. El resto d e la partida e s
muy interesant e .
G o l db erg , s e gun d o d e
Botvinnik, comentó en e l bol e­
tín del torneo que «ganaba 23 . a3
D b 3 2 4 . A xa7 p ero Tal indica
24 . . . A e 5 2 5 .f3 [ 2 5 . Rg l b 6->,
s e gún Tal y 2 5 . Af3 , sugerida
posteriormente por Konstanti­
nopolsky se encuentra con 2 5 .
b6 2 6.Dd l D xb 2 2 7 . Ta2 Txc 3
2 8 . Txb 2 Txc l 2 9 .D d2 (ó 29.
De 2 Ac2 ooj 2 9 . . . Ac4 ! + que es
una curi osa j ustificación táctica
de la j ugada C f4] 25 . . . b6 2 6 .
D d l D xb 2 2 7 .Ta2 Txc 3 2 8 .
Txb 2 Txc l 2 9 . D d2 Axb 2 3 0 .
. .
13
Juan Seb astián Morgado
A h 6-+ (Khal�fman indica la
menos fuerte 28. . . Axc3 29. Txe2
Ae5+ 30. Txe5 Txcl+)
27 . . . A e 5+ 28.Rg1 A f4? !
28 . . . Txc3 29.Tbxc3 Tdl-+
2 9 . C xc 2 Txc 1 3 0 . C xd4 Txcl +
3 1 .Afl A e4 3 2 . Cc 2 A e 5 3 3 . f4
A f6 3 4 . T x b 7 A xd 5 3 5 . Tc 7
A x a 2 3 6 . T x a 7 Ac4 3 7 . Ta8+
R f7 3 8 . Ta7+ Re6 3 9 .Ta3 d5
4 0 . R f2 A h 4+ 4 1 .Rg 2 R d6 4 2 .
C g3 Axg 3 4 3 . A x c 4 d x c 4 4 4 .
Rxg3 Rd5 4 5 . Ta7 c 3 4 6 .Tc7
R d4 0-1
Tal,M . - Brin ck Cl aussen,B.
[ C 7 6) Hastings 1 9 6 3/64
l. e 4 eS 2 . C f3 C c 6 3.Ab5 a6
4 . A a4 d6 5.c3 A d 7 6 . d 4 g 6
7 . 0- 0
7 . d x e 5 C x e 5 (7 . . . dxe 5
8.Ag5!?) R . C x e 5 dxe 5 9 . A g 5
A xa4 1 O . D xa 4 + Dd7= Roz en­
thal, S . -Rauzer,V./UR S S/1 9 3 5
7 . . . A g7 8 . dxe5
8 . Cb d2; 8 . Te1 !?
8 . . . dxe5
8 . . . Cxe5 9 . C xe5 dxe5 10.
f4 Axa4 ll.Dxa4+ b5oo Khalif­
n1an.
9 . Ag5 f6 '? !
Luego de 9 . . . C f6 Gligoric
le ganó una b o n i ta p arti da a
Sliwa, en el torn e o d e Moscú
1 9 5 6 .; 9 . . . Af6 IO.Ae3 Cge7 11.
Del 0-0 12 . Ah6 A g 7 1 3 . Axg7
Rxg7 14 . D e 3 ;!; Zurakhov-Gu­
feld, URS S 195 9 .; 9 . . . Cge7 1 0 .
Cbd2 h6 l l . A e3;t
1 O.Ae3 Ch6 l l . C bd2
l l .Ac5 Af8 l 2 .Axf8 Rxf8
13 . D d5 D e7 14 . Td l A eRoo Lu­
kasi ewi c z,A . - Szmac inska, G . /
Bydgoszcz 1 9 9 0 .
1 1 . . . e f7 1 2 . b 4 o- o 1 3 . A b 3
14
Casillas Reales
Te S'? !
Qui e r e n o p o n e r s e a l a
molesta clavada del Ab3 , p ero,
c on l a mi sma i dea, era mej or
1 3 . . .Dc8
1 4 . a4 A e 6 1 5 . A x e 6 Txe6 16 .
D b 3 D d7 1 7 .C c4 Te eS 1S . b 5
ax b 5 1 9 . axb 5 T x a 1 2 0 . T x a 1
CcdS 2 1 .b6 cxb6 ?
Pierde el c ontrol sobre la
casilla d5 , donde s e ubicará un
fuerte c abal l o blanc o. 2 1 . . . c 6
2 2 . Td 1 D e 6 2 3 .Ac 5 (2 3. Ca 5
Dxb 3 24. Cxb 3 Ce6 25.Rflt)
23 . . . Af8 24 .Db4�
2 2 . C x b 6 D c6
Un p o c o meJo r e r a
2 2 . . . D d3
2.L C d 5 Af8 2 4 . h4 ! Rg7
despro t e gi da . Las s i gu i ent e s
variantes, algunas d e las cuáles
incluy e n e l sacrifi c i o de d o s
p e ones , s on ilustrativas d e las
d i fi c u l t a d e s de las n e gr a s :
2 6 . C h4 C d 6 2 7 . D d 1 ! C xe 4
2 8 . C f5 + R g 6 2 9 . Ta4 R x f5
3 0 . Txe4 R e 6 3 1 . c 4 c on gran
at a que . P o r ej empl o : 3 1 . . . f5
3 2 . Th4 f4 3 3 . Ab 6 (3 3.Axf4 ! ?)
3 3 . . . Rt7 34.Axd8 Txd8 3 5 . Dxh5+
D g 6 3 6 . D xe 5 Ad6 3 7 . Txf4 +
Rg8 3 8 . C e 7+ Axe7 3 9 . Dxe7+2 6 . A x c 5 D xc 5 2 7 . Ta 4 Te 6
2 S . Tc 4 D a7 2 9 . Tc 7 Ta6 3 0 .
D b4 gxh 5 ?
Último error [3 0 . . . Ta l +
3 l . Rh2 D a3 ]
3 1 .De7 D aS 3 2 .C h 4 1-0
L a s e s c aramu z a s en el
flanco dama esc ondían el pro­
pósito de ataque sobre el Rey.
•
Tal,M. - Stean,M. [D34]
M o scú , 1 9 7 5 .
l .C f3 C f6 2 . c 4 e S 3 .C c 3 e 6
4 .g3 d 5 5 . cxd5 e x d 5 6 . d4 C c6
7 . A g 2 A e 7 S . 0-0 0 - 0 9 . A g 5
cxd4 1 0. C xd4 h 6 1 1 .Ae3 TeS
1 2.D b3 Ca5 1 3 . D c2 Ag4 1 4 . h3
Ad7 1 5 .Tad l TeS
1 5 . . . D c 8 1 6 . Rh 2 Cc6
1 7 .Cxd5 C xd5 1 8 . Axd5 Axh3
25.h5 ! Ac5
Por supuesto, era horrible
25 . . . gxh 5 ya que la posición del
rey negro queda c ompletamente
15
Juan S eb astián Morg ado
1 9 . C xc 6 b x c 6 2 0 . A xc 6 A xfl
2 1 . Txfl-+ Vukic,M . -Novosels­
ki , Z . /Kraguj evac 1 9 8 4 .
16 . C f5 A f8
Calculando que las blan­
cas no pueden capturar en «d5))
p or Te S c on ame n aza d o b l e ,
p ero . . . 1 6 . . . A e S 1 7 .Axd5 Cxd5
1 8 . Txd5 A x e 3 1 9 . C x e 3 Dc 7oo
12-Yz De B o er,G . -Vladimirov, E ./
Tilburg 1994; c ontra 1 6 . . . Ab4
e s fu erte 1 7 . A xd5 ! [ 1 7 . A d4 ? !
C c 6 1 8 . A xf6 D xf6 1 9 . e4 (19.
Txd5 Axf5f1) 1 9 . . . Axc3 20. Dxc3
D xc 3 2 l . b xc 3 A xf 5 2 2 . e xf5
C e 7= K ovac i c , P. -Su s n i k , M . /
Tom o Zupan 1 99 4 ; ó 1 7 . g4
A xc 3 1 8 . b x c 3 A xf5 1 9 . Dxf5
Cc4f± (19 . . Txe3? 20.fxe3 Cc4
2l.Axd5 Dc7 22.Df
. 4± S chmidt,
W. -Hernandez,R. /Vrsac 1 97 7)]
1 7 . . . Cxd5 (17 . Te5? es similar
a la partida que estamos anali.
. .
16
zando: 18.Cxh6+ gxh6 19.Dg6+
Rh8 20.Dxh6+ Rg8 2l.Dg6+
Rh8 22.Axj7+- Tratar,M . -Sus­
nik,M/Vrhnika 1 995) 1 8 . Txd5 -+
17.Ax d5 ! Te S ?
U n error que p ermite un
fulminante ataque sobre el rey,
c omenzan do p o r un sacrifi c i o
d e pieza . Ante tan grande es­
tructura de pi ezas reales, mejo­
r e s c h anc e s prácti c a s p are c e
brin dar 1 7 . . . C c4 Por ej empl o :
1 8 . Axb7 Tb8 1 9 .Ac6 Txb2 2 0 .
D e 1 D c 8 2 l . A xd7 C xd7 2 2 .
A xa7 C de5 2 3 . g4 D a8 24 . A d4
Txe 2 ! f±
1 8. C xh6+ ! gxh6 1 9.Dg6+ Rh8
2 0 . A x f7 Tc 6 2 1 . T d 5 D e 7
22.Ad4 C c4 23.f4 Ag7 24.Axe5
C xe5 25.Txe5 Df8 26.Ab3 C g4
2 7 . D d 3 C x e 5 2 8 . fx e 5 D e S +
29.Rh2 Ae8 3 0 . e6 Td6 3 1. D e4
1 -0
Casillas Reales
s obre l a ruptura e S , verdadero
obj etivo .
1 2 . . . b 5 1 3 . D d2 TeS 1 4 . h3
1 4 . e 5 b 4 1 5 .exd6 exd6
(1 5 . b x c 3 1 6. dxc 7 cxd2 17.
cxd8D Txd8 18.Txe7 Txb2 1 9.
Cxd2t) 1 6 . Txe8+ Cxe8 1 7 . C d 1
D e7 oo Rubinetti, J. -Browne,W. /
Mar del Plata 1 97 1
1 4 . .. C f6 1 5 .Tad l Ad7'! !
1 5 . . . b4 1 6 . Cb 1 Ch5 =
1 6. e5
Las blancas no j uegan 1 6 .
axb5 ya que piensan en sacrifi­
car su peón «a». Al c apturarlo,
además, las negras alejarán una
pieza de l a defensa de su rey.
1 6 . . . b 4 1 7 . C e4
1 7 . e x f6 b x c 3 1 8 . b xc 3
A xf6oo
1 7 . . . C xe4 1 S .Txe4 A xa4
Y ya tenemos cuatro pie­
zas agrediendo la ciudadela del
rey negro, en tanto el Aa4 y el
C c 7 están alejado s .
1 9.Ah6 A hS
1 9 . . . dxe5 20.Axg7 (20. Th4
Af6oo) 20 . . . Rxg7 2 1 .Th4 h5 22.
Txh 5 ! ±]
20.T d e l f6'!
Permite armar la j aula del
rey negro , mediante el s encill o
avance del peón «e». Mej or era
2 0 . . . Ab5 2l.e6 fxe6 (Si 2 1 .. .f 5
s e produc e el mi smo final que
en la partida. 22.Axb5 axb5 23.
Mik adze,Z. - Tal,M.
G ori 1 9 6 8
.
En esta posición derivada
de un Stonewall, Tal define rá­
pi damente pasando su alfil a la
diagonal real .
3 0 . .- . A d S ! 3 1 . D f2 Ac7 3 2 .Ag2
D xg3+ 0-1
(•....
.
;
. '
\
T al,M - Benk o,P [A43]
Torneo de C andidatos,
Yugoslavia 19 5 9
l . e4 c5 2 . C f3 g6 3 . d4 Ag7 4.d5
d6 5 . C c3 C f6 6.A b 5 + C bd7
7 . a 4 0-0 S .0-0 a 6 [ 8 ... C e 8 ]
9.Ae2 T b S l O.Te l C eS l l .Af4
C c7 1 2 .Afl
Tal n o j uega la rutinaria
1 2 .a5 , sino que p ermite a su ad­
versario la activi dad en el flanco
dama, para « desviar» la atención
17
.
Juan Sebastián Morg ado
Th4 Axb2 24.AJ8!+-) 22 . Axb 5
axb 5 2 3 . dx e 6 A xb 2 2 4 . D f4
(24 . Cg5 Af6 (24 . . . d5 25. Tf4 Af6
2 6. Cj7±) 2 5 . Cf7 (25. Tf4 ? Tb 6
26. Cj7 Da8+) 25 ... Dc8 2 6 . Ag5
Ac3 2 7 . D f4 y tablas. ) 24 . . . Af6
25 . h4 d5 2 6 . Te St
2 1 . c6 ! f5
2l . . . A b 5 2 2 . Th4 f5 2 3 .
Af8! Cxd5 24 . Txh 7 ! f4 2 5 . Th6
Txf8 26.Txg6+ Ag7 2 7.Dxd5 + 22.Th4
L a s p i ezas real es e stán
marcadas c on un cuadrado. Las
casillas marcadas c on círcul os
indican la j aula del rey negro.
22 . . . A xb2
Obnubilado por la amplia
ganancia de material, B enko no
a dv i e rt e el si g u i ent e g o lp e
m o rt a l . D e t o do s m o d o s , s i
2 2 . . . Af6 2 3 . C g 5 (23.g4 Axh4
2 4. Cxh4 Tf8 2 5. gxf5 Tf6 2 6.fxg6
hxg6 2 7. A d3 + -) 2 3 . . . D c 8 24 .
g4 D b 7 2 5 . A g2+
23 . A f8 ! ! T x f8 2 4.D h 6 T f7
2 5 . exf7+ Rxf7 2 6 . D xh7+ Ag7
2 7 . T h 6 D g8 2 8 . D x g 6 + R f8
2 9.Cg5 Dxd5 3 0.Th8+ 1 -0
A
·�
L a si gui ente p art i da es
tatnbién un buen ej emp l o d e
<(jugadas indirectas. » (Ver capí­
tulo 2)
Tal,M.- Shamkovich,L . [ C 8 7 ]
Campeonato de la U.R.S . S.
Kiev, 1 9 64
l . e 4 e 5 2 . C f3 C c 6 3 . Ab5 a6
4.Aa4 C f6 5.0-0 Ac7 6.Te l d6
7 . c3 0-0 8 . d4 exd4 9. cxd4 Ag4
10. C c3 C d7
IO . . . b 5 1 l . Ab 3 C a 5 1 2.
Ac2 c 6 (1 2 . .. Te8 1 3.Ae3t S la­
vic ek,M. -Vavrik, J. /Zlin 1 999)
18
Casillas Reales
1 3 . h3 Ah5 14 . A f4± Jaeger,F. ­
O ldernes, L . /N or 1 9 9 7
l l .A e 3 C b 6 1 2 . A b 3 Af6 1 3 .
D d 3 Axf3 1 4 .gxf3 D d7
C o ntra g o l p e an do s o b r e
d4, y obligando a la defen sa.
26.Tdl
La torre s e ha teni do que
mover m o mentán ea me nt e en
fo rma pen du l ar, p e r o n u n c a
ab and o n a s u pr opó s it o d e
agredir desde g l .
26 . D e7 27 . a3 Td7 28 . b 4 C f6
2 9 . T h 3 Cg8 30 . T g l d x c 4
3 1 .fxe4 Tfd8 3 2 .Td1 Rg7 3 3 .f4
C c7 ?
1 5. Rg2 !
El obj etivo es evitar que
la dama negra se c onvi erta en
real (Dh3 ), y para eso se nec esita
Hevar el rey a h 1 en dos tiempos.
15 . . . C e7 1 6.Tgl g6 1 7 . R hl
y e l o bj e t i v o h a s i d o
cumplido, ya que si las negras
j u e gan D h 3 , s e rá e xp u ls a da
mediante Tg3 .
1 7 . . . d5 1 8 .Ag5 Axg5 1 9.Txg5
c 6 2 0 .C e 2 Tad 8 2 1 . T dl C a8
2 2 . D e 3 C c 7 2 3 . T d gl R h 8
2 4 .T5g3 C g8 2 5 .Ac2
.
(ver diagrama)
P u e d e o b s e rvarse qu e
t o das l as p i e z as b l an c a s s on
reales, o pueden serlo.
2 5 . . . C e6 !
19
.
Juan Sebastián Morg ado
La i gn oran c i a del c on ­
cepto d e «casillas real es» oca­
siona s erios errores de evalua­
ción c omo é ste. Tiene el s erio
inc\lnveni ente de al ej ar el ca­
ballo defens or de su flanco rey.
La defensa c orrecta era 3 3 . . . f5 !t
Ahora, luego de:
3 4 . f5 !
e l ataque de las blancas
es demoledor.
3 4 . . . f6 3 5. fx g 6 h xg 6 3 6 . T g l
C e6 3 7 . e 5 C f8 3 8 .Axg6 ! C xg6
3 9. C f4 Dfi 40. e6 Te7 4 1 . ex f7
Txe3 4 2 . fxg8D+ 1 -0
�'·
-�
Morgado,J.-Kie tsel,M. [B8 4 ]
X C ampeonato Mundial c orr. ,
19 8 2
l. e 4 eS 2.C f3 d 6 3 . d 4 c x d 4
4 . C xd4 Cf6 5. C c3 a6 6.Ae3 e6
7 . A e 2 Dc7 8.f4 b5 9.Af3 A b 7
1 0. e 5 dxe5 l l .Axb7 D x b 7
Kasparov y Nikitin indi­
c an aqu í qu e m e r e c e c o n s i ­
dcrarse e l sacrificio de cal i dad
l l . . exd4 1 2 . Axa8 dxe3 13 .Df3
( 1 3 . D d3 Ac5 (13 Dxj4 1 4. 0- 00 A e 7oo) 1 4. C e4 Cxe4 1 5 . Dxe4
0 - 0 1 6 . 0 - 0-0 Cd700) 1 3 . .. A a 3
14. Cd l A x b 2 1 5 . Cxb 2 D c 3 +
16 . R e2 Dxc2+ 1 7 .Rx e 3 D xb 2
.
. . .
20
1 8 . Thb1 D c 3 + 1 9 . Rf2 D c 5 +oo
1 2. f xe5 C fd7 1 3 .0-0 b4 ! ?N
En l a s e di c i o n e s p rimera y
segunda de la Enciclopedia Yu­
gosl ava Tomo B , s e indicab a
e sta p o s i c i ón c omo c omp l ej a .
Luego de aparecer esta partida
en el In forma dor Yu g o s l av o
número 3 3 , incluída entre las 3 0
mej ores del perí o do, y con una
cali fi c ac i ón de 1 O punto s del
j ura d o Gran Ma e str,o L a szl o
Szab ó, Kasparov revisó la línea,
y en la tercera edici ón de la obra
menci onada, indica el sacrificio
1 1 . . . exd4 . Lue g o , Kasparov y
..
Nikitin, dicen en su libro D e­
.
fensa Siciliana . , E ditorial Fun­
damentos , España 19 8 7 , página
..
2 5 0, que esta j ugada, que po­
dría encaj ar en la categoría de
las habitualmente calificadas de
«natural es», va a dar lugar a un
ej cn1 p l o de anál i s i s de l argo
Casillas Reales
alcance que p ennitirá, sin em­
bargo, un ráp i do desenlace . En
probabl e que l as n egras hayan
replic a d o c on e x c e siva brus­
quedad, provocando así un re­
crudecimiento de la lucha, con­
siderando, además, que tanto el
desarrollo c omo la coordinación
de l as piezas tenían que inclinar
la balan za en favor de las blan­
..
cas .
En l a primera partida en
la que se había planteado esta
variante se j ug ó 1 3 . . . C c 6 1 4 .
C xc 6 (1 4. Dh 5 Cdxe 5 1 5. Cxc 6
Cxc 6 1 6. Ce4 t) 1 4 . . . D xc 6 1 5 .
D h 5 g 6 1 6 . D h 4 A g 7 1 7 . Ah 6
A xh 6 1 8 . D xh 6 b 4 oo G hin da­
Un gur e a n u , Bu c ar e st 1 9 7 8 ;
Dudosa es 1 3 . . . C xe 5 ? ! ya qu e
luego de 1 4 . Dh5 [parece dema­
siado arriesgada 1 4 . Cxe6 ?!, ya
qu e d e spués d e 1 4 . . . fxe 6 1 5 .
Dh5+ Cg6 1 6. Tae 1 C d7 1 7 .Ag5
(1 7. A d4 e 5 1 8. A x e 5 0-0-0--t
Salazar Jacob-Georgiev, Inns­
bruck 19 7 7) 1 7 . . . D c 6 Moisini­
B on d o c , B uc arest 1 9 6 5 , y l as
negras resisten el ataque blanco ,
manteniendo ventaj a 1naterial .]
1 4 . . . Cg6 1 5 . Dh3 (1 5. Tae 1 Cd7
1 6. Dh 3 Ae 7 1 7. Txf7 Rxf7 1 8.
Dxe 6+ Rf8 1 9. Cd5 Cf6 20. Tf1
Td8oo Wittmann-Jakobsen, Olim­
píada de B uenos A ires 1 9 7 8 .)
1 5 . . . Ae7 (1 5.. . Ad6 1 6. Cxe 6fxe 6
21
1 7. Dxe 6+ De 7 1 8. Dc8+ Dd8
1 9. Db 7 t Dj ukic- B orisek, Por­
toroz 2 0 0 5 .) 1 6 . Txf7± Watson­
Gutman, B ruselas 1 9 8 6 .
14. D h 5 ! ?
En el momento de j ugarse
esta partida, esta jugada era una
novedad teórica. Me atraía mu­
cho, ya que des de el punto de
vista de las casillas reales ofrecía
eno1mes posibilidades de desa­
rrollo. Por cierto, en el transcur­
so del j uego p o drá verse la es­
trategia de las blancas de pro­
curar presionar esas casillas, aún
obsesivamente y a costa de ma­
t er i a l . S i 1 4 . C a4 C c 6 [ 1 4 . . .
C xe5 ?! 1 5 .Dh5 Cbc6 (1 5 . . . Cg6
1 6. D h 3 t) 1 6 . C xc 6 C xc 6 1 7 .
CeS Axc 5 1 8 . A xc 5t] 1 5 . D h 5
C dx e 5 1 6.C x e 6 g 6 1 7 . C e c 5
Db5oo; o bien, si 1 4 . Txt7 Rxf7
1 5 . D g4 C c 5 1 6 . Tfl + (1 6. Ca 4
Cb d 7 1 7. Tfl + Rg8 1 8. Cx c 5
Cxc5 1 9. Cxe6 Dd7 20 Dj3 Cxe 6
.
2 l . Dxa8 h 6oo; 1 6. Tf1+ Re8 1 7.
Cxe 6 D d 7 18. Txj8 + Txf8 19.
Cxg 7+ Rf7 20. C.f5 bxc 3 2 1 .
Cd6+ Dxd6 22. exd6 cxb2 23.
Df5+-) 1 6 . . . Re8 1 7 . Cxe6 D d7
1 8 . Txf8 + Txf8 1 9 . C xg7+ Rf7
2 0 . C f5 b xc 3 2 l . C d 6 + D xd 6
22 . exd6 c xb 2 2 3 . D f5 +=
1 4 . . g6 1 5. D h3 bxc3
1 5 . . . A c 5 1 6 . Txf7 R x f7
1 7 .Dxe6+ (1 7. Tfl + ?! Re80 18.
.
Juan Sebastián Morg ado
Dxe6+ Rd8D 19.Cd5 a5 20.c4
Ta6f!-) 1 7 . . . Rg7 1 8 . C f5 + gxf5
1 9 . Dh 6+ = ; 1 5 .. . Cx e 5 1 6 . Txf7
Cxf7 17.Dxc6+ De7D 1 8 . C d5
(18.Dc8+ Dd8 19.De6+=) 1 8 . . .
D x e 6 1 9 .Cxc6 Rd7 2 0 . Cxf8 +
Txf8 2 l . Cb6+ Rc 6 2 2 . Cxa8 Te8
2 3 . Te 1 C d7 2 4 . C c 7 Rxc 7 2 5 .
A b 6 + C xb6 2 6 . Tx e 8 R d 6 oo ;
Kasparov y Nikit in indican c o­
m o "p l au sible" 1 5 . . . C c 5 1 6 .
C c e 2 C b d 7 [ 1 6 . . . A g 7 1 7 . a 3t
(N o es tan buena la sugerencia
de Kasparov y Niki tin 17. C.f5?!
d e b i d o a 17... gxf5 18.Axc5
Cd7+)] evaluación que parece
c orrecta . Por ej emplo , si 1 7 . Cf3
C e4 1 8 . C e d4t
1 6 .Txf7 ! cxb2'?!
bloquear la casilla b 1 con la to­
rre atacada por el p e ón . (Kas­
parov y Nikitin) Si 1 6 .. . Rxf7??
1 7 . Dx e 6 + R g 7 1 8. C f5 + gxf5
1 9 . Ah6##; la mej or p osibili dad
d e fe n s i v a p ara las n e gras e s
1 6 . . . D d5. Por ej e mplo : 1 7 . Tafl
(17.Cxe6? Rxj7 18. Tf1+ Rg8)
1 7 . . . A c 5 D y ahora luego de la
sencilla 1 8 . bxc3 , si p or ej emplo
1 8 . . . C c 6 1 9.Cxe 6 A xe 3 + 2 0 .
Rhl Ta7 2 1 . Cg7+ Rd8 2 2 . Dxe3
Dxe5 (22. . . Ccxe5 23.c4!t) 2 3 .
D f3 � . Kasparov y Nikitin indi­
can en esta variante 1 8 .Txh7 ?!
Tf8 «y quizás las negras pudie­
ran haberse defendido c on "éxi­
to")), pero en realidad ellas están
algo mej or; y si directamente
18.Cxe6?! Axe3+ 19.Rh1 Dxe5
salvando las amenazas más im­
p ortantes , y que d an do c on ven­
taj a material .)
1 7 . D x e 6 + Rd8 18.Tbl A c 5
1 9. D c4 TeS
1 9 . . . Axd4 ? 20.Dxd4 ! Cc6
2 1 . D d5 !±
20.Rhl!
A cambio de la pieza las
blancas han c onseguido un for­
tísimo ataqu e , aún a p e s ar de
que deben p er d er un ti emp o en
22
20. e6? De4 ! 2 1 .Ag5+ Rc8
2 2 . exd7+ Cxd7 2 3 . Txd7 Rxd7
24. Dxc 5 Te5 2 5 . Cb3 ! Re8 ! 2 6 .
D c 3 ! Txg5 2 7 . Te l ! Txg2+ 2 8 .
Rfl Te2 2 9 . Txe2 b i D+ 3 0 . Rf2
Dxe2+ 3 1 . Rxe2 Dh 1 3 2 . Dh8+=
Y si 2 0 .Txh7?! Db4oo
20 . . . Txe5'!
Casillas Reales
Axb4 23.Txb2 Txe5 24.Aj2 Ac5
25. C.f3--+) 2 2 . A g5 +±; otras de­
fen s as fall an: 2 0 . . . C c 6? 2 l . e 6
(21. Txb2+-) 2 l . . . Cce5 22. exd7
C xc 4 2 3 . dx e 8 D + R x e 8 2 4 .
Txb 7+-; 2 0 . . . a 5 ? 2 l . e6 + ; 2 0 . . .
D b 4 ? 2 1 . D d5 Ta7 2 2 . C c 6+!
Cxc 6 2 3 . Axc5 !+
2 1 . C e 6 + Txe6 2 2 . D xe 6 Axe3
23 .Dxe3 D d5
Luego de e xten s o s aná­
l i si s durante vari o s día s , m e
decidí por:
2 4 . Te 7 !
Es la j ugada c':'i dentc que
previm o s amb o s , aunqu e c on
diferente eval u a c ión . K l ets e l
pensó que obtenía superi oridad,
ya que no previó la jugada 2 7,
que sí había yo podido calcular,
luego de muchas horas de aná­
lisi s . Si 2 0 . . . Cxe5 ?? 2 l .Ag5++-;
si 2 0 . . . A xd4 ?? 2 1 . Ag5 + mate
en 9 . (Kasparov y N ikitin dan
sólo 2l.Dxd4); la mej or alterna­
tiva era 2 0 . . . Ta7 aunque de to­
das maneras las blancas quedan
con superiori dad luego de 2l. e6
Db6 2 2 . Ag5+ Rc 8 23 .Af4 Db4
2 4 . D xb 4 A xb 4 2 5 . Txb 2 A c 5
26.exd7+ Cxd7 2 7.Cf3+ c on un
p e ón neto de ventaj a. En cam­
bio, si 2 1 . Ag5+ Rc8 2 2.e6
D e4! 23 .cxd7+ Cxd7oo; Kaspa­
rov y N ikitin indi c an 2 l .Txh7
T x e 5 (aunque otorga a las
blancas iniciativa, es mejor pa­
ra las negras 21 ... Db4 22.Dxb4
Kasparov y Nikitin la califican
c omo ··golp e i mpre s c indibl e y
exacto··, teniendo en cuenta l os
inconvenientes de la linea alter­
n ativ a . S e v e n í a a l a s man o s
24 .Txh7, pero s i bi en las blancas
obtienen ventaj a, no era sencillo
evaluarla en este momento de
la partida. Por ej emplo: 24 . . . Rc7
{en e l momento de j ugarse l a
23
Juan Sebastián Morg ado
p arti da me pre o c up ab a 2 4 . . .
D xa2 ya que luego de 25 .Th8+
[no había p o dido evaluar que
era decisiva 2 5 . D e 7 + Rc 8 2 6.
De8+ Rb7 2 7 . D e4+ (2 7. Txd7+ ?
Cx d 7 2 8. Dxd 7+ R b 6 2 9 . D d4
+ =) 2 7 . ..Rc 8 2 8 . D e 1 ! este es el
golpe que escapó a mis análisis
28 . . . Dd5 2 9 .Dc3+ Cc6 3 0 . Th8+
Rb 7 3 l . D xb 2 + Db5 3 2 . D a 1 +-]
2 5 . . . Rc7 2 6 . Df4+ Rb7 2 7 . Db4+
(2 7. D c 1 Cb 6 2 8. Txb2 p[7 co)
2 7 . . Rc 7 ! 2 8 . Txb 2 (y la torre
quedaba expuesta en h 8. Por
es te m o tivo m e de cidí fin a l ­
m e n te p o r 2 4. Te 7) 2 8 . . . D a 1 +
2 9 . Tb 1 D xh 8 3 0 . Db 7+ Rd6co }
2 5 . Th8 Cb6 2 6.D g3 + D d6 2 7 .
D xd6+ Rxd6 2 8 .Txb2 C c 6 2 9 .
Txa8 C xa8 3 0 .h4-+ y las blan­
cas tienen iniciativa en el final
c on su T y peones libres, frente
a l os dos C negros, no n1uy há­
biles cuando hay p e ones libres
alej ados.
2 4 . . C f6
2 4 . . . D xa2 2 5.Te 8 + R c 7
2 6 . D f4+ Rb 7 2 7 . Db4+ Rc7 2 8 .
Txb2 D d5 2 9 .Df4++-; 2 4 . . . Rc7
2 5 . c4 (es curi oso que c asi 1 5
años después se haya llegado a
esta misma posici ón. Las blan­
c as i n t entaron 2 5 . Df4 + ? ! y
l u e g o d e 2 5 . . . Dd6 2 6. Dxd6 +
Rxd6 2 7. Txh 7 Cc6 28. Txb2 Tc8
2 9 . Th 3 Ce e 5 3 0. Rg 1 Tc 6 l a s
,
.
negras pudieron resistir, ya que
la presencia de su torre ayuda a
c o n s o l i dar l a d e fensa, L o c K ersic , Eslovenia 1 9 9 7 .) 2 5 . . .
Df5 (25 . . . Dc6? 2 6. Txb2 ± ; 25 . . .
Dxc4 ? ? 2 6. De 5 + + -) 2 6 . D g3 +
Rc 6 2 7 . Te e l ! « y l a ventaj a de
las blancas es evi dente» (Kas­
parov-Nikitin) 27 . . . Cc5 (2 7. . . Cb6
2 8. Te dl ±) 2 8 . Tf l D e4 D 2 9 .
Tf6 + C e 6 D 3 0 . Tx e 6 + D xe 6
3 1 . D f3 + R c 7 3 2 . D xa 8 D xc 4
3 3 . D a 7 + R c 8 (3 3 . . R c 6 3 4 .
De3 ±) 3 4 . Df2±
2 5 .Te 5 D b 7
2 5 . . . D xa 2 2 6 . D b 6 ++ - ;
2 5 .. . D d 6 2 6 . Te 6 D xh 2 + 2 7 .
Rxh2 C g4+ 2 8 . Rg 1 C xe 3 2 9 .
Txe 3 +.
.
24
2 6 .Tdl + ! C b d7
2 6 . . . C fd 7 2 7 . Te 8 + R c 7
2 8 . D f4+ Rb 6 2 9 . D d4 + R a 5
3 0 . Te 3 +-
27.Dc5 !
Casillas Reales
Morgado,J. -Top alia n , J. [ B8 2 ]
Buenos Aire s . match
Villa Cr e s p o -E l Peón, 1 9 6 7
l . e 4 e S 2 . C f3 e 6 3 . d 4 c x d 4
4 . C x d 4 a 6 5 . C c 3 . D c 7 6 . A d3
C f6 7. 0-0 C c6 8 . C b3 d6 9.A e3
A e7 1 0.f4 bS 1 1 . a3 Ab7 1 2. D e2
1 2 . D f3 1 - 0 en 4 0 M ohr1ok,D. -Musil, V. /Buesum 1 9 6 8 .
1 2 . . . 0-0 1 3 . g4 d S
1 3 . . . C d 7 1 4 . D g2 g 6 1 5 .
D h 3 Af6 1 6 . Tf3 Tfe 8 1 7 . Tafl
Ag7 1 8 . f5 exf5 1 9 . gxf5 C c e 5
2 0 . T3 f2 A c 8 2 l . C d5 D d8 2 2 .
fxg6 fxg6 2 3 . D g3 Tf8 2 4 . A g5
C xd3 2 5 . A xd8 C xf2 2 6 . Txf2
Txd8 2 7 . D x d 6 A b 7 2 8 . C c 7
Tac 8 2 9 . C e 6 Tc 6 3 0 . D e 7 1 - 0
H a d z i n i k o l a , E . - Av i n a l , A . /
Mangalia 1 9 9 2 .
1 4 . ex d 5
1 4 . e 5 C d 7 1 5 . g 5 Tfd 8
1 6 . Tf3 C f8 oo H eugst-Luft , cr
1 980.
1 4 . . . C xd5 1 5. C xd5 exdS 1 6 .
C d4 Tfe8 1 7 .Df2 Af8
1 7 . . . b4 1 8 . C xc 6 D xc 6
1 9 . A d4 bxa3 2 0 . bxa3 A c 5 ! =
1 8 . c 3 C a S 1 9 . Ta e 1 C c 4 2 0 .
D h4 g6 2 1 .A c l Ag7 '!
Esta j ugada natural es e l
ori g e n d e l o s p r o b l emas . L o
m ej o r e r a a c eptar e l d e s afí o
2 1 . . . C xa3 22 . Txe8 (22 . f5 Txe 1
(22 . . . Cc4 23jxg6 hxg6 24.Axg6
E s ta e s l a j u g a d a qu e
Klets el n o pudo prever cuan do
e l j uego s e desarrollab a alre­
dedor de la j ugada 2 0 .
2 7 . . . D a7
2 7 . . . b l D 2 8 . D f8 + R c 7
2 9 . Tc 5 + ! Cxc 5 3 0 . D d6+; Luego
de la partida, Kletsel todavía s e
enc ontrab a d e s ori ent a d o , y a
que p en s ó que t o davía ganaba
c on 2 7 . . . Db8 que es refutada en
forma sencilla mediante 2 8 .Te3 !
/j. D e 7 , Tc3 , ganando imnediat ament e ; 2 7 . . . Tc 8 2 8 . D f8 + y
mate en 9 ; 2 7 . . . Tb 8 2 8 . D f8 + y
mat e en 8 ; 2 7 . . . a5 2 8 . D f8 + y
mate en 8 .
2 8 . D c6 !
2 8 . D c 6 D d4 2 9 . D xa 8 +
Rc 7 3 0 . Te e 1
1 -0
•
.
(
>
fxg6 25. Txf8+ Txj8 26. Te 7 Dxe 7
25
Juan Sebastián Morgado
2 7. Dxe 7± Puede verse en esta
p osición la fuerza de la dupla
D + C .) 2 3 . Txe l C c 4 2 4 . Ah 6
D d 6 co ) 2 2 . . . Txe 8 2 3 . f5 C c 4
2 4 . A f4 D d 8 2 5 . A g 5 D c 7
2 6 . Tf3 ! ? (2 6.Af6/ ?; 2 6.fxg6/ ?)
2 2 . f5 ! ±
A h o ra e s t a ruptura s e
p otencia, debido a que se ame­
..
naza tanto fxg 6 c omo f6 ata­
cando el alfil , según las varian­
tes.
22...Ce5
2 2 . . . D b 6 2 3 . Txe 8 + Txe 8
2 4 . f6 A f8 (2 4 . . A h 8 2 5 . g5 ±)
2 5 . Tf3 ! ± ; 22 . . . Axd4+ 2 3 . cxd4
Txe l 24 . Txe l Db6 2 5 . Df2t
23 .Ab l C c6
2 3 . . . C d7 24 . C e 6 ! (24. g5
Cc 5 2 5 . A e 3 Ce 4 f!.) 24 . . fx e 6
25 . fxg6 hxg6 2 6 . Axg6 C f8 2 7 .
A f7+ Dxf7 2 8 . Tx f7 Rxf7 2 9 .
Ah6 Axh60 3 0 . Dxh6 A c 6 3 1 .
Dg5 Tec 8 3 2 . Tfl + Re8 3 3 .Tf6 +
.
.
2 4 . C e6 !
L a p o d e r o s a e s tructura
r e a l c o nstrui da p ermit e e st e
g o l p e qu e d e fin e l a p arti da
rápi damente .
2 4 . . . fxe6
24 . . . D e 7 2 5 . Ag5 +2 5 . fxg6 h6 2 6 . g5 Tf8 27 .gxh6
Txfl + 2 8 .Txfl D b 6+ 2 9. Rg2
1 -0
(33. h 4 ±)
Mijail Tal, el Mago de Riga
Caricatura de Frank Stiefel
26
Capítulo 2
Jugadas Directas e Indirectas
Habíamos dicho que las piezas deben ubicarse en el tablero
de manera que impresi onen directa o indirectamente las casillas
real e s .
Veamos la siguiente partida:
B e n k o ,P.-Tal,M . [ A8 9]
Torne o de C andidatos,
Yugo s lavia, 1 9 5 9
l . C f3 f5 2.g3 C f6 3 .Ag2 g6 4 . c4
Ag7 5 . C c3 0-0 6 . 0-0 d 6 7 . d4
C c6 8 . d5 C a5
8 . . . C e 5 9 . C x e 5 dxe5 1 0 .
e 4 (J O. D b 3 h 6 l l . Td l R h 8
C d6oo s egún Khalifman.
9. D d3
9 . Da4 ! ? c 5 1 0 . dxc6 bxc 6
1 1 . C d4 c 5 1 2 . A xa8 c xd4 1 3.
Cb5 A d7 1 4 . Ag2 a6co S chlosser
-Tseitlin, Budapest 1 9 9 2 .
9 . . c 5 1 0 . C g5 a 6 l l .Tb l
l l . C e 6 ! ? A x e 6 1 2 . dxe6
C c 6 (1 2 . . . Dc8 1 3. Cd5 !) 1 3 . e4 !
Khalifman
l l . . . Tb8 1 2 .Ad2 D e8 1 3 . b3
E rr ó n e a s e gún Khal i f.
12.Ad2 g5 1 3.Ael h 5 1 4. c5 h4oo
Vuki c - I l incic , C etinj e 1 9 9 2 .)
1 O . f4 1 l . gxf4 e xf4 1 2 . e 5 C g4
1 3 . e6 C e S 1 4 . Te 1 C xc4 1 5 .Te4
. .
27
Juan Sebastián Morg ado
man, que prop one 1 3 e d 1
1 3 . . . b S 1 4 . a3
1 4 . C xb5 ? ! axb5 1 5 .Axa5
Ta8 (1 5. . . b4 1 6. a3 bxa3 1 7. Ta l
Ce4 1 8. Cxe4 fxe4 1 9.Axe4 Axal
20. TxaJ oo) 1 6 b 4 bxc4 1 7 . D xc4;J;
1 4 . . C g4 ! 1 S . C f3
1 5 . f4 ! ?
1 S . . . b xc4 1 6.bxc4 Tb3 1 7 .Txb3
1 7 . a4 Tb 4 +
1 7 . . . C xb 3 1 8 .Tb l C d4
1 8 . . . C xd2 1 9 . D xd2 D d8
2 0 . C a4 oo
1 9 . e3 ?
1 9 . Cxd4 c xd4 (1 9 . . Ce5!?)
2 0 . C d 1 Ce5 2 l .Dc2 Ad7 22. Cb2
Dc8+
1 9 . . . C xf3 + 2 0 . A x f3 C e S 2 1 .
D e 2 C xf3 + 2 2 . D xf3 eS !
Poniendo a las blancas en
una encrucij ada.
23.Ddl
Optan p or dej ar a las ne­
gras c on un fuerte c entro. En
c as o de 2 3 . dx e 6 lu e g o d e
23 . . . Axe6 las negras están mej or
p or su activa parej a de alfiles.
2 3 . . . e 4 2 4 . D a4 ? !
Un plan estratégico apa­
rente. Obviamente, si las negras
cambian las damas, el dominio
blanco de la c olumna b se haría
s ent i r. S i 2 4 . Tb 8 g 5 c on un
fu e rt e ataqu e en c i ern e s .
(24 . . D d8 2 5 . Db l =) ; l o mej or
quizás fuese 24 . C e2
.
2 4 . D e 7 2 S . D c 6 '!
. .
.
.
.
.
28
Nuevamente, 2 5 . C e 2 era
l o mej or. Por ej emplo : 2 5 . . . g5
2 6 . Tb 8 Ab7 2 7 . Txf8+ A xf8 =
Veamos esta p osición pa­
ra ilustrar una jugada indirecta.
B enko jugó aquí muy c onfiada­
mente D c 6 amenazando Tb6 o
Tb8. A simple vista, la p osición
e s muy c omprometi da para las
n e gra s , p ero v eamo s el p ap el
que juega el A c 8. Luego de una
primera ob s ervac i ón adverti­
mos que se encuentra casi "do­
minado", imposibilitado de mo­
ver, y estorbado por sus propios
peones, en especial el de f5 . Pe­
r o l u e g o de un anál i s i s más
profundo , p o demos ver que el
rey blanc o no ti ene pi ezas que
J o defiendan, tiene muy debili­
tadas sus casillas blancas (g2f3 -h3 ), y sus pi ezas no ti enen
fác i l traslado p ara su defensa
Casillas Reales
(en especial la Dc6). En cambio ,
obs ervemo s cuán rápi damente
las piezas negras pueden c on­
vertirse en real e s : la Tf8 ya es
real, la dama puede p enetrar p or
g4 , h 5 o e 5 de acu erdo a l o s
acontecimi ento s , e l A c 8 puede
acrecentar su poderío desde h3 ,
y el Ag7 puede incursi onar por
e5 o d4. Surge aquí entonces la
brillante jugada indirecta :
2 5 . . . f4 ! !
que abre camino para el
alfi l . N o p o demos decir que el
A c 8 ha s i do j uga d o dire c ta­
mente, pues no ha sido movido,
pero sí p odemos afirmar que su
situación es directa. ¡ En algunas
o c a s i o n e s l a s p i e z a s a c túan
desde sus casillas iniciales !
26.Tb8
Pierde enseguida, p ero de
todos modos las alternativas no
salvaban el j uego. 2 6 . gxf4 Ah3
2 7 . D a4 g5 + ; 2 6 . C e 2 fxg3 2 7 .
hxg3 D f7 2 8 . C f4 (28.A e l g5- +)
2 8 . . . g5 + ; 2 6 . exf4 e 3 ! -+
2 6 . . . A h 3 2 7 .Txf8+
2 7 . Tb 7 fx e 3 ! 2 8 . A x e 3
D f6-+
2 7 . Dxf8 2 8 . exf4
2 8 . gxf4 D b 8 -+
28 . . D b 8 2 9. C e2 D b l +
y l a s b l an c a s p erdi eron
p or tiempo. 0-1
. .
.
29
Tal,M . - G olom b e k, H . [ B 1 2 ]
Olimpíada de Munich, 1 9 5 8
l . e4 c 6 2 . d4 d 5 3 . e5 Af5 4 . c4
e 6 5 . C c3 dxc4 6 . A xc4 C e7
7 . C ge 2 C d7 8 . 0-0 C b 6 9 . A b 3
D d 7 1 0 . a4 aS l l . C g3 Ag6
1 2 .Ac2
1 2 . A g 5 C f5 1 3 . C xf5
A xf5 1 4 Tc l h6 1 5 . A e 3 Ae7=
S chweinhagen,T. -Von A lvens­
l eb en, W. , S cho epp enste dt 1 9 9 3
1 2 . Axc2
1 3 . D xc2
C ed5
1 4 . C ce4 C b4 1 5 .D e2 C 6 d5
1 5 . D x d4 1 6 . A e 3 D d8
1 7 . D g4 �
1 6 . f4 g6
.
.
.
.
.
1 7 .Ta3 !
Ya s e advi erten aquí l o s
elementos de una estructura real
importante. Todas las piezas son
o pueden s er reales fácilment e .
1 7 . . . A e 7 1 8 . A d 2 C c2 1 9 . T d3
Juan Sebastián Morgado
C db4 20.Axb4 C xb4 2 1 .Td d l
Ha si do b onita esta ma­
ni obra ge ométric a de l a torr e ,
vía a3 - d3 - d l .
2 1 . . . Td8 2 2 . R h l h5
En e sta p arti da tamb i én
puede verse el tema de la resi­
denci a del rey que s e v erá en
un capítulo p o st erior. Las ne­
gras n o se an tman a e nr o c ar
debi do a la posibilidad de un rá­
pi do ataque blanc o , p otenciado
p or la lej anía del Cb4 . 22 . . 0 - 0
2 3 . C f6 + A xf6 2 4 . e xf6 y l a s
b l an c a s t i e n e n u n p e ó n r e a l
muy fuerte en f6 .
2 3 . C f6 + ! Axf6 2 4 . exf6 Rf8 ?
.
P r e o c up a d a s p or l a
ame n a z a f4 - f5 , l a s n e gr a s
colocan s u rey e n una situación
c ompro m etida . Un p o c o mej or
era 24 . . . h4 aunque también las
blancas quedan mej or luego de
2 5 . C e4 h3 2 6 . g4 Th4 2 7 . Tf3
30
D d5 28 . Cc 3 D d6 2 9 . f5 t
2 5 ! C e4 h4 2 6 . C c5 D c8 2 7 . f5
Mediante esta ruptura Tal
obtiene dominio absoluto sobre
las casillas negras, y de ese mo­
do su caball o adqui ere de una
manera indirecta una p otencia
en orme .
27 . . . gxf5 2 8 . D e3 b 6 ?
L a d e fe n s a c o rr e c t a e s
2 8 . . . Th5 ! que protege l as ca­
sillas reales imprescindibles g5
y g6, aunque era muy di fi cil de
enc ontrar frente al tablero. Por
ej e mp l o : 2 9 . D h 3 b 6 3 0 . g4
(forzada es la línea 30. Tf4 pero
s ó l o se llega a tablas luego de
3 0 . . . bxc 5
3 1 . Txh 4
Txh 4
3 2 . Dxh 4 R e 8 3 3 . D h 7 Tx d4
3 4 . Dg8 + R d 7 3 5. Dxf7 + Rd6
3 6. D e 7+ Rd5 y parece que l as
b lan c a s ganan l u e g o d e 3 7.
Txd4+ cxd4 38.j7 pero luego de
3 8 . . . D a 6 ! 3 9 . D d8 + R e S 4 0.
Db8 + Re4 4 1 . h 3 Dfl + 42. Rh2
e 5 4 3 . Dg8 d3 4 4 . Dg5 Df2
45.f8D d2 46. Dd6 Cd5 ,4 7. Dh5
Dfl 48. Dh 4 + Df4 + 49. Dxf4 +
exf4 =) 3 0 . . . Th 6 3 l . g 5 Th 5
3 2 . T f4 (3 2 . Df3 Th 8 3 3 . Cd3
Tx d4 3 4 . Ce 5 c 5 3 5. g 6 fxg6
3 6. Tg 1 Th 7 3 7. Cxg 6 + Rf7
3 8. Ce 7 D d 7 3 9 . Dg2 Rxf6
4 0 . Txd4 Dxd4 4 1 . Dg5 + Rf7
4 2 . Cc 8 D d5 + =) 3 2 . . . b x c 5
3 3 . T xh4 Txh4 3 4 . D xh 4 R e 8
Casillas Reales
3 5 . D h 7 C d5 0 3 6 . D g 8 + R d 7
3 7 . D xf7 + R d 6 3 8 . dxc 5 + R e S
3 9 . Te 1 + Rd4 4 0 . g 6 Tf8 +±
2 9 . D g5 !
ganando un tiempo deci­
sivo.
29 . . . Th7 3 0 .Tf4 b xc5 3 1 .Txh4
T x h 4 3 2 . D g 7 + R e 8 3 3 . D g8 +
R d 7 3 4 . D xfi+ R d 6 3 5 . D e7+
1 -0
M orgado,J. - S an akoiev, G .
[ B 9 9 ] X Camp e o n at o Mundial
c orr. , 1 9 8 2
1 . e 4 c 5 2 . C f3 d 6 3 . d 4 c x d 4
4 . C xd4 C f6 5 . C c3 a6 6.Ag5 e 6
7 . f4 A e 7 8 . D f3 D c7 9 . 0 -0-0
C b d7 1 0.Ae2 b5 1 1 .Axf6 Cxf6
1 2 . e5 Ab7 1 3 .Dg3 dxe5 14.fxe5
C d7 1 5 .Af3
1 5 . Cx e 6 ? fxe6 1 6 . Ah5 +
g6 1 7 . A xg6+ hxg6 1 8 . D xg 6 +
Rd8 1 9 .Dxe6 D c 6 2 0 . D g4 (20.
Txd7+ Dxd7 2 l . Tdl Ag5+ 22.
Rb l A d2 +) 20 . . . Rc 7+ D ahl , K . ­
A rn li n d,E . /S u eci a 1 9 6 2 .
1 5 . . . A xf3 1 6. gxf3 g 6 1 7. f4 Db7
1 8 .Th e l ! ?N
1 8 . h4 0 - 0 - 0 1 9 . C f3 b 4
2 0 . C e2 C c 5 oo L ars en , B . -Por­
tisc h, L . /M an i1 a 1 9 7 4
1 8 . . . 0-0-0 1 9. C e4
1 9 . Cb3 Rb8 20. Td3 Cb6oo
P r e e h t e 1 , H . - G i a n n o n i , F. 1
Prel . C op a del Mundo 8-9, corr,
1 990.
1 9. . .R b 8 2 0 . C b 3
2 0 . C g 5 A xg 5 2 1 . D x g 5
Tc 8 2 2 . Rb 1 C b 6 2 3 . a3 t Hal­
wick Jr, F. -Bie dermann , T. /NA
PZ M60 1 9 9 6
20. . . C b 6 2 1 . C d6 ! ? Axd6 2 2 .
Txd6
Más fuerte que 2 2 . exd6
C d 5 2 3 . f5 gxf5 2 4 . C c 5 D b 6
2 5 . d7+ Ra7t
22 . . . Txd6
22 . . . D c 7 2 3 . f5 gxf5
24 . Ca5 Tc 8 2 5 . Cc 6+t
2 3 . exd6 C d5 2 4 . f5 !
Medi ante este sacrificio
de p e ó n las b l anca s aumentan
indirectamente la acci ó n de su
D g3 , en c ombinaci ó n s on e l
C b 3 y e l p e ón d 6 . Las negras
logran defender la posici ó n con
31
Juan Sebastián Morg ado
p r e c i s a s j u gadas d e fe n s i v a s .
24 . Cc5 Dc6 2 5 . Da3 a5 ! 2 6. Cd3
Tc 8 2 7 . c 3 b4+!
24 . . . gxf5 2 5 . C c 5 D c 6 2 6 . d7+
Ra7 27.Dh4 Db6 2 8 . b 4
Las b l ancas han j ugado
para un « tema real de corona ­
ción )) , tema que trataremos en
el capítulo 4 .
2 8 . . . f4 !
Única para igualar. Ataca
el p e ón b 4 . Si 28 . . . a5 2 9 . D d4
Td8 3 0 .bxa5±; ó 2 8 . . . D d6 2 9 . a3
D f4 + 3 0 . D xf4 C xf4 3 l . T d l
C d5 3 2 . Tg l ±
2 9. D h 5
2 9 . T d l D d6 3 0 . D g 5 h 6
3 l . Dg7 Td8 3 2 . D xf7 D e S +!
2 9 . . .T d 8 !
29 . . . Cxb4? 3 0. a3 (30. Dxj7
Td8 3 1 . Te5 Cc 6oo) 3 0 . . . Cc6 3 1 .
D xf7±
3 0 . a3 a5 3 1 . c3
3 1 . D xf7 ? axb 4 3 2 . C x e 6
D f2 +
3 1 . . . C xc 3 3 2 . D x f7 ax b 4 3 3 .
ax b 4 D d 6 3 4 . D xe 6 D xe 6 3 5 .
Txe6 f3 ! 3 6 . R d 2 f2 3 7 .Ta6 +
R b 8 3 8 .Tf6 C a4 3 9.Txf2 C xc5
4 0 . b xc 5 T x d 7 + 4 1 . R c 3 R c 7
42.Rb4 Td3 !
4 2 . . . Td5 ? 4 3 . Rxb 5 Th 5
44. Tg2 Th6 4 5 .Tg7+ Rd8 46.h4
Txh4 4 7 . Rb6 Th l 4 8 . Tg8+ Re7
4 9 . Th8 Rf6 (49 . . . Tb l + 50. Rc 7
Th l 5 1 . c 6 h 5 52. Rb8 Tb l + 53.
32
Rc8 Th l 54. c 7 Rf6 55. Rd7±) 5 0 .
c6 Tb l + 5 1 .Ra7 Rg6 5 2 . c 7 Tc l
5 3 . c 8 D Txc 8 5 4 . Txc 8 Rg5
(5 4 . . . h 5 5 5 . Tc 5 + -) 5 5 . Tg 8 +
Rh4 5 6 . Rb6+4 3 .Tf7+
4 3 . R xb 5 Tb 3 + 4 4 . R c 4
Th3 4 5 .Tf7+ Rc6=
43 . . . Td7 44 .Tf5
44 . Txd7+ Rxd7 45 . Rxb 5
Rc7 46.h4 h5 ! 4 7 . c 6 Rc8 48 .Rc5
Rc 7 49 . Rd5 Rc 8 5 0 . R e 5 R c 7
5 1 . Rf5 Rxc 6 5 2 . Rg5 R d 7 5 3 .
Rxh5 Re8 5 4 . Rg6 Rf8=
Po demos ver otro ej em­
plo instructivo en la sigui ente
partida, j ugada p or dos fuertes
tele-aj e drecistas .
Guzzardo,R . -L aurencena,A .
[ C 95] Final VI Camp.
Argentino, c orr. , 1 9 78
l . e4 e5 2 . C f3 C c6 3 .Ab5 a 6 4 .
Aa4 C f6 5. 0-0 A e 7 6.Tel b 5 7 .
Ab3 d6 8 . c3 0-0 9. h3 Cb8 1 0. d4
C b d7 l l . C h4 C b 6 1 2 . C d2 c5
1 3 . dxc5 dxc5 1 4. C f5 c4 1 5.Ac2
Axf5 1 6. exf5 D c7 1 7 .g4 h6 1 8 .
h4 C fd7
L a s n e gras intentaron
mej orar la línea 1 8 . . . Ch7 1 9 . Cf3
f6 2 0 . C d2 Tad8 2 1 . D f3 --t Fi s-
Casillas Reales
C d 6 Th 8 2 5 . D xf7 + R h 6 2 6 .
Dg6#; 2 2 . . . Cxf6 2 3 . Cxf6+ gxf6
24 . Dh 5 Tfd8 2 5 . Dh6+-; 2 2 . . . g6
23 . D g4 s e gui do de D xg5 c on
gran ataqu e .
2 3 . D h 5 C dS '?
L a defensa c orre c t a era
2 3 . . . g6 � � obturando la diagonal
b l -h 7 , y luego de 24 . Dh6 (24.
Dxg5 Cd5 2 5. Tadl C 7xf6 26.
Cxf6 + Dxf6 +) 2 4 . . . C xf6 2 5 .
C xg5 amenazan d o A x g 6 , l a s
negras di sp onen d e 2 5 . . . C b d5
2 6 . Te4 (2 6. Txe5 Tae8 2 7.Axg6
fxg6 2 8. Dxg6+ Rh 8=) 26 . . C f4
2 7 . Txf4 exf4 2 8 .Axg6 fxg6 2 9 .
D xg6+ Rh8 =
2 4 . fxg7 R xg7
cher, R . -B enk o , P. /Nu eva York
1 965 .
.
1 9. C e4 Axh4 2 0 . g5 !
Primera jugada indirecta.
La D tiene ahora p osibilidades
de atacar mediante Dg4 o Dh5 .
ahora las blancas rema­
tan el j uego c on el bon ito golpe
2 5 . C f6 ! ! T h 8 2 6 . D x g 5 + R f8
2 7 . C h7 + R e S 2 8 . T x e 5 + C xe 5
2 9 . D xe 5 + D e6 3 0 . D xh8+ Rd7
3 1 .Dg7 R c6 3 2 .T d l f6 3 3 . D g2
Tg8 3 4 . A g6 Tg7 3 5 . Rfl R e S
36. C f8 D eS 3 7 .Te l 1 -0
y
20 . . . A xg5 2 1 .Axg5 hxgS 22.f6 !
Segunda jugada indirec ­
ta, qu e posibilita el acce s o del
Ac2 a casillas reales.
2 2 . . . D c6
22 . . . gxf6 2 3 . Dh5 Rg7 24.
33
Juan Sebastián Morg ado
En la siguiente partida las
negras p ermiti eron una jugada
i n dire c ta qu e las l l evó a una
p os i c i ón muy pasiva :
M orgado,J. - Foguelm an,A .
[C O l ] Metrop olititano p or
Equip o s , 1 9 73
l . e4 e6 2 . d4 d5 3 . C c3 A b 4
4 . exd5 exd5 5 . A d3 C f6 6.Af4
0-0
6. . . Cc6; 6. . .c5
7 . C ge 2 C c6
7 . . Ag4 ? ! 8 . f3 Ah5 9 . D d2
A g 6 1 0 . 0 - 0 - 0 C b d7 l l . g4 c 6
1 2 . h4 Axd3 1 3 . D xd3 b 5 1 4 .h5 t
Vo r o t n i k o v, V. - N au m k i n , I . /
M oscú 1 9 9 5
8. 0-0
8.f3 Ae6 9 .D d2 Te8 1 0 . 00 - 0 a 6 l l . g4 b 5 1 2 . 114 A a 5 oo
S anz ,N. -Zan ol etty G arc í a , D . /
Fuengirola E spaña 2 0 0 5
8... Ch5? !
8 . . . Te8 ! ?
9.Ae3 f5 ? !
.
(Ver diagram a)
Las dos últimas j ugadas
c onstituyen un plan dudoso, ya
qu e ah ora las b l an c as pue den
in crementar la ac c i ón de sus
p i e z a s m e di ant e una fu e rt e
jugada indirecta:
1 0 . C g3 ! C xg3 l l . fxg3 !
y la Tfl tiene gran activi34
dad p or la c ol umna ' f' s emi­
abierta. Además, la Dd 1 dispone
de buenas casillas en f3 y h5 .
l l . . . C e 7 1 2 . D f3 c 6 1 3 . Ta e l
A d 7 1 4 . A g5 Tf7 1 5 . R h l D f8
1 6. g4 g6 1 7 . D e3 fxg4 '?
1 7 . . . Ad6
1 8 . T x f7 R x f7 1 9 . D e 5 C f5
2 0 . C x d 5 ! D d 6 2 1 . C x b 4 Te 8
2 2 .A c4+ 1 -0
G ar ci a, H . - Wavrenchu k, S .
[B80 ] Villa B osch, 1 9 72
l . e 4 eS 2 . C f3 e6 3 . d 4 c x d 4
4 . C xd4 a6 5 . C c3 D c7 6.g3 d6
7.Ag2 C f6 8.0-0 A e7 9.h3 Ad7
1 O . a3 '! !
N o hay una razón obj e­
tiva para aconsej ar esta j ugada,
qu e s e j u e ga gen eralment e
cuan d o l a s n e gras amenazan
Casillas Reales
avanzar su peón b 5 -b4, o Ab4,
p or ej emp l o . L as alt ernativas
teóricas han s i do varias : 1 O . Rh 1 ;
1 0 . f4 ; 1 0 . g4 ; 1 0 . A e 3
1 0 . . . C c6 1 1 . C d e 2 Tc8
1 1 . . . 0 - 0 1 2 . b 3 Tac 8 1 3 .
Ab2 Tfd8 1 4 . D d2 (C on el rey
negro ya enrocado, p o dría j usti­
ficarse 1 4..f4 ) 1 4 . . . Ae8= Ravot,
S. -Dimitrov, C . /Cannes 2 0 0 7 .
1 2 . g4 ? !
L a s n e gra s n o fij a r o n
to davía la residencia d e s u rey
( 0 - 0 ) , de modo que el avan c e
d e l o s peones blancos es arri es­
gado . 1 2 . Ae 3 ! ?
1 2 . . . h6 1 3 .f4 D b 6+ 1 4 . R h 1
Las negras disponen aho­
ra de un b onito golpe táctic o
··rayos x··, que permite a l a Th8
adquirir indirectamente un papel
preponderante en el ataque que
s obrevi en e .
1 4 . . . g5 !
A m e n a z a s i mp l e m e n t e
h 5 , ah ora qu e l a s b l an c a s n o
pue den j ugar g5 .
1 5 . f5 ?
L a defens a c orrecta era
1 5 . D d3 c on el obj eto de j ugar
A e 3 , y dar al rey b l an c o una
c a s i l l a de e s c ap e por g l . D e
todos modos las negras ti enen
la iniciativa luego de 1 5 . . . gxf4
(1 5 . . . h 5 1 6. A e 3 ± ; 1 5 . . . Cxg4 ?
1 6. hxg4 h 5 1 7. D h 3 + -) 1 6 .
Axf4 C eS 1 7 . Dg3 h5 Por ej em­
p l o : 1 8 . g5 h4 1 9 . Dh2 Ch5 2 0 .
A x e 5 d x e 5 2 1 . D x e 5 Th 7 t
(2 l . Tg8!?)
1 5 . . . C xg4 ! 1 6 . hxg4
O bien 1 6 . fxe6 Axe6 1 7 .
h xg4 (1 7. Cd5 Cf2 + 1 8. R h 2
A x d5 1 9. Dxd5 Ce 5 +) 1 7 . . . h 5
1 8 .Rh2 hxg4+ 1 9 . Rg3 d 5 20. e5
f5 t
1 6 . . . h5 1 7 . C g l
Ya n o había buenas de­
fen sas . Si 1 7 . Rh 2 hxg4+ 1 8 .
Rg3 d5 ! +
1 7 . . . h x g 4 + 1 8 . A h 3 e x f5 1 9 .
exf5 C e S 2 0 . f6 A c6 + 2 1 . R h 2
C f3 + 2 2 . R g 3 A x f6 2 3 . C d 5
Axd5 2 4 . D x d 5 A e 5+ 2 5 . Rxg4
C h 2 + 2 6 . R f5 C xf1 2 7 . A xg 5
C e3 + 28.Axe3 D xe3 0-1
. .
A
-�
35
Grandes rivales de
Mijail
Tal : l.
Paul
Keres , una de sus primeras partidas con un
maestro de la élite� 2. Mij ail Botvinni k, con quien se enfrentó dos veces por el C am­
peonato del
Mundo ;
3 . An a toly Ka rpov, Montreal 1 979; 4. Tigran .P etrosian, en
Curazao 1 962 ; 5 . Tres futuros Campeones del Mundo (en 1 9 5 8 ) : Boris
tado), Tal y
tura 1 95 9
Petro sia n ;
6. Vas sily Smyslov,
Spassky ( sen­
Campeón Mundial 1 954, en el Candida­
Capítulo 3
La Teoría de las Casillas Reales y las Aperturas.
Piezas reales. C asillas de Paso.
El signo actual de la te oría de las aperturas está marcado p or
la flexibilidad. H oy sab emo s que ap erturas que se c onsi deraban
ultra-posicional e s , pue den ll evar a posi c i ones de ataque directo,
o viceversa. Es p o sibl e seleccionar el repertorio propi o de aperturas
sobre la base de nuestra teoría, teniendo en cuenta las estructuras
que se producen. Aunque todas las aperturas pueden c onsiderarse,
nos detendremos aquí especialmente en la Defensa Siciliana y la
D efensa India al Rey, que ofrecen muchos temas de casillas reales
para ambos bando s . Algunas líneas de la Apertura Española otorgan
a l a s b l an c a s b u enas p e rsp e ctivas , y o b l i gan a l a s n e gras a
defenderse c on mucho cuidado de las am enazas reales.
texto y 9 Cb3 D e s de el punto
de vista de nuestra teoría debe­
n1o s c onsi derar sup eri or 9 . .B:b 1 ,
ya qu e no al ej a el cabal l o que
e s t á i n1p r e s i o n a n d o c a s i l l a s
sub -real e s . Por otra part e , s e
c ontrola l a casilla b4, para evitar
un posibl e Ab4, que desarrolla
Tai,M .-Tolush,A . [B97]
Campeonato de la U. R. S . S .
L eningrado , 1 9 5 6
l . e 4 eS 2 . C f3 d 6 3 . d 4 c x d 4
4 . C xd4 C f6 5. C c3 a6 6 .Ag5 e 6
7.f4 D b 6 8.D d2 Dxb2 9.Tb l
La teoría de las aperturas
indi c a dos alternativas , l a del
.
37
.
Juan Sebastián Morg ado
el Af8 y permitiría al rey negro
enrocar, saliendo de la zona de
fuego. Además gana un tiemp o
al atacar la dama rival .
9 . . . D a3 1 0 . e 5
E sta j ugada ti ene vari o s
propósitos : c oloca un peón ata­
c ant e , que domina dos imp or­
tantes casillas sub-reales, obli­
ga al C f6 defensor a d e s p l a­
zarse y l e quita al Af8 la casilla
d6. Las alternativas s erían 1 O .
Axf6 y 1 O . f5 S in dudas , des de
nuestro punto de vista tendrían
tamb i én sus fun dament o s . L a
p r i ln e ra d e e l l a s ( 1 O . A xf6 )
elimina el principal defensor del
rey n e gro , p ermite un p o sibl e
pasaj e del Afl por e2-h5 , don­
de sería muy poderoso, y posi­
b i l i t a en un futuro f5 -fx e 6 ,
abri e n d o l a c o lumna « f» . En
cuanto a 1 O . f5 , también cumple
c on los princip i o s de agres i ón
s obre e l r ey n e gr o . D e mo do
que la elección de la jugada en
este momento dependerá de los
gustos y de las modas .
1 0 . dxe5 l l . fxe 5 C fd7
El ex C ampeón Mundial
de la FIDE Al exander Khalif­
Inan indica l l . . . h6 1 2 .Af4 ! Cfd7
1 3 .Ac4t
1 2 . C e4
Nuevamente s e pres enta
aquí una alternativa de 1nucho
.
.
38
val o r 1 2 . A c 4 Impr e s i ona l a s
casillas e6 y f7 , y mnenaza el
enroque, luego del cual la Tfl
tamb i é n e s t ar í a p r e s i o n an d o
s obre f7 . En cuanto a l a del texto
( 1 2 . C e4 ) domina d o s c as i l l as
sub-reales importantes, y cola­
bora para evitar el desarrollo del
Af8 n e gro , al qu e dar c ontro­
ladas las casillas b4, c5 y d6 . En
tant o , el Afl puede re s e rvars e
para ir a e2, o . . . a b5 !
1 2 . . . D x a2 ? !
El signo p ertenece a Kha­
l i fman . S i nos otro s c o l ocamos
pi ezas real e s y nuestro adver­
sari o s e entreti ene capturan do
peones y perdi endo ti empos c on
su dama, quiere decir que él no
c o mp r e n d e b i e n la p o s i c i ó n .
B ol eslavsky indica que e s erró­
nea 1 2 Cc6 debido a 1 3 . Cxc6
bxc6 1 4 . Tb3 Dxa2 1 5 .Dc3 pero
ahora solamente indica 1 5 . . Da4?
. . .
.
Casi l las Reales
[ E s m ej o r 1 5 . . . Tb 8 ! 1 6 . D xc 6
( 1 6 . A c 4 T xb 3 {1 6. . . Dxb 3 1 7.
cxb 3 A b 4 1 8. Dx b 4 Tx b 4 1 9 .
Cd6+ Rf8 20. Cxc8 Tb8 2 1 . 0-0±}
1 7 . A xb 3 D a3 1 8 . A d2 A e 7 oo )
1 6 . . . D a l + 1 7 . Rf2 D xe5 1 8 . Ad3
f6 1 9 . Thb l D d5 2 0 . D xd5 exd5
2 l . Txb 8 C xb 8 2 2 . Txb 8 fxg5
2 3 . Txc 8 + R d 7 2 4 . A xa 6 dxe4
2 5 . Re 3 t] 1 6 . Ac4 C x e 5 1 7 . 0 - 0
Cxc4 1 8 . Cf6+ gxf6 1 9 . D xf6+­
S egún Khalifman y la Encicl o­
p e di a Yu go s l ava Tomo B 3 a.
edición, páginas 5 3 0/ 1 , línea 1 1 1
1 2, la j ugada exacta es 1 2 . . . h6 !
pero ahora p o dría intentars e en
estilo romántic o 1 3 .Ab5 ! ? (1 3.
Af4 ? ! Dxa2 1 4. Td1 +; 1 3. A h 4
Uxa2 1 4 . Tb 3 D a 1 + 1 5 . Rf2
Da4 -+) 1 3 . . . hxg5 1 4 . Tb 3 D xa2
1 5 . Dc 3 axb5 (1 5 . . . Cc 6 1 6.Axc 6
bxc 6 1 7. 0- 0 t) 1 6 . D xc 8 + R e 7
1 7 . 0 - 0 D a7 1 8 . Td3 c on p o ­
sición c ompl ej a, Vlasov- Shal­
nev, S okobanj a 1 9 8 9 , s e gún l a
Enciclopedia Moderna de Aper­
turas (Kalinichenko ) , tomo II,
página 6 69/8 1 . N o hay lugar en
este libro para análisis c oncretos
de e sta p o s i c i ón , ya qu e p o ­
drían ocup ar muchas página s ,
p e r o e s fác i l adv ertir qu e , a
cambi o de dos peones, las blan­
cas tienen un p o dero s o ataque,
d01nin an do l a s c a s i l l a s real e s
d8 , e8 , f8 , f7 , f6, e 6 , d6 .
39
1 3 .T b 3
Esta torre tiene un extra­
ordinario panorama de s de esta
p o s i c i ón (Tf3 , g 3 , h 3 , etc ) , y
además impide a la D a2 regresar
vía d5 . D e c imos entonc e s que
b3 es una casilla de paso , p or
donde pasará la torre al flanc o
r ey.
1 3 . . .D a l +
L e quita a las blancas el
enroqu e , y en f2 el rey e stará
baj o el peligro de un futuro Ac5 ,
pero pierde otro tiempo, ya que
en a l la dama quedará baj o los
rayos de la Th 1 , y deberá reti­
rarse en brev e .
1 4 . Rf2 D a4
Kh a l i fman i n di c a 1 4 . . .
h6 ! ? p ero las blancas ti enen un
ataqu e qu e c omp ensa la des­
ventaj a materi al luego de 1 5 .
A e 3 ( 1 5 . A e2 ? D xh l 1 6 . C xe 6
hxg5 -+; 1 5 .Ah4? ! Da4 1 6 .Ab5 ?
(1 6. Dc3 ? Cc 6+) 1 6 . . . axb 5 1 7 .
C xb 5 C a6+) 1 5 . . . D a4 1 6 . D c 3
Cc6 1 7 .Ae2 Da5 1 8 . Cxc 6 Dxc3
1 9 . Tx c 3 b x c 6 2 0 . C d 6 + (2 0.
A d4 ! ?) 2 0 . . . Axd6 2 1 . e xd6�
Finalizada la excursión de
caza menor la dama vuelve para
la defensa, pero las blancas ya
di sponen de un balanc e suma­
mente favorable entre sus ata­
c ante s y l o s d e fe n s o re s . L a s
blancas cuentan c on D , T, dos
Juan Sebastián Morg ado
C y do s A, ademá s de l p eón eS .
Y l a Th 1 p o drá sa lir c on ga­
nancia de tiempo mediante una
j ugada indire cta que está siem­
pre latente (A b 5 ). Por su parte,
las negras s e d efienden c on la
D a4 , C d 7 y A f8 , s o l ament e .
Para agregar a la defe nsa el Cb 8
y e l A c 8 n e c e s i tan ti emp o s .
Ahora se le presentan a las blan­
cas dos alternativas que resp on­
den a l o s principios de nuestra
teoría. Tal elige una de ellas :
1 5.Ab5? !
Y en este punto crític o Tal
« ¡ s e e xc e di ó en l o s l ímite s ! » .
Por medi o de una jugada in ­
directa s e gana l a c asilla b S y
l o gra la puesta en j uego de la
Th 1 c on ganancia de ti emp o s ,
p e r o l a s n e gras d i s p o n e n d e
defensas e xito sas .
S encilla y ganadora era
40
1 S . C x e 6 ! ! qu e amen a z a C c 7
mat e , y o b liga a l a s i guiente
s e c u en c i a forz a da : 1 S . . . fxe 6
1 6 . C d6+ A xd6 1 7 . D xd6 Tf8+
1 8 . Rg 3 C f6 D 1 9 . e xf6 gxf6 D
2 0 . Ae2 ! +- y las blancas· ganan
en todas las variantes, c omo l o
pue den c omprobar l o s lectores
que analicen detenidamente esta
p o sici ón .
1 5 . axb 5 1 6. C x b 5 f6 1 7 . exf6
1 7 . Ced6+ Axd6 1 8 . Cxd6+
Re7 1 9 . e xf6+ gxf6+
1 7 . . . gxf6 ?
¡ La d e fen s a inc orrecta !
¡ Claro que era muy dificil hallar
frente al tablero la j ugada exac­
ta ! Ahora tenemos todas nues­
tras pi ezas impre si onando ca­
sillas reales o sub-reales, o bien
en c ondi c i on e s p otencial e s de
hacerlo, c omo la Tb3 . En el año
200 1 Kasparov halló la defensa
exacta 1 7 . . . D xe4 ! y brindó ex­
tensos análisis en las ChessBase
Magazine número 83/84 . Vea­
m o s un resumen de e l l o s : 1 8 .
fxg7 A c S + (1 8 . . . Df5 + ? 1 9. Tf3
Ac5+ 20. Rg3 De5 + 2 1 .Rh3 Tg8
2 2 . Te l + -) 1 9 . Rg 3 D e S + [ 0 ,
c omo indica el propio Kasparov,
la más fuerte 1 9 . . . Tg8 ! 2 0 . Te 1
{ 2 0 . C c 7+ Rf7 2 l . Tf3 + Rxg7
2 2 . Te 1 A d 6 + 2 3 . Rf2 D xf3 +
2 4 . gxf3 A xc 7 2 S . D c 3 + Rf7
2 6 . D xc 7 T x g S 2 7 . D xc 8 Te S
.
.
Casillas Reales
2 8 . D xb 7 (2 8. D h 8 Txc 2 + 2 9 .
Rg3 Cf6 3 0. Tb l b 6 3 1 . Txb 6
Cb d 7 3 2 . Dxa 8 Cxb 6 +) 2 8 . . .
T xc 2 + 2 9 . Rg 3 Ta a 2 3 0 . D e 4
Tg2+ 3 l .Rf4 Cf8+ } 2 0 . . . Cf6 2 1 .
Axf6 Txg7+ (2 l . . . Dg6+ 22.Ag5
Dxg 7 2 3 . D d8 + Rf7 2 4. D c 7 +
Rg 6 2 5 . Dxc 5 h 6 +) 2 2 . A x g 7
Dg6+ 23 . Rf3 D xg7 24 . D f4 Ca6
2 5 . C d6+ A xd6 2 6 . D xd6 D f8 +
« y las blancas tienen que olvidar
su glorioso ataque y luchar para
s obrevivir en un final poco pla­
c entero» (Kasparov) . 2 7 . D x f8+
Rxf8 2 8 . Ta l Ad7 2 9 . Rf4 A c6 -+ ]
2 0 . Rh 3 D xg 7 2 l . C c 7 + R f7
2 2 . Tfl + Rg8 23 . Ah6 -curiosa­
ment e , Khalifman indi c a e sta
p o s i c i ón c omo ganadora p ara
¡ las blancas ! - 23 . . . Dg6 24 . Tg3
Ta3 2 5 . c 3 C c 6 2 6 . C d5 Ta4 ! !
27.Txg6+ [27.Dd 1 Ad6 (2 7. . . Ta l
2 8. Dh 5 Dxg3 + 2 9. Rxg3 Txfl
30. Dg4 + Rj7 3 1 . Dg7+ Re8 32.
Cc 7+ R d8 33. Cxe 6+ R e 8 34.
Dxh 8 + Af8 3 5. Cc 7+ R d8 3 6.
Af4 ± ; 2 7. . . Cce5 2 8. Cf4) 28 . T g5
C c e 5 2 9 . Cf6+ C xf6 3 0 . Txf6 + ]
2 7 . . . h xg 6 2 8 . D g 5 C de 5 2 9 .
C f6 + R f7 3 0 . C d7 + R e 8 3 1 .
C xc 5 Tc4 3 2 . C d3 C t7 +
Otra alternativa era 1 7 . . .
Cxf6 1 8 . Cxf6+ (18. Cbd6+ Axd6
19. Cxd6+ Re 7 + Listengarten­
Tolush, Erevan 1 9 5 6) 1 8 . . . gxf6
1 9 . A xf6 A c 5 + 2 0 . R e 1 D e4 +
41
2 1 . Rd 1 t
Ahora falta la Th l . En­
tonc e s :
1 8 .Te l ! !
Es difícil opinar acerca de
cuántas variantes vio Tal cuan­
do jugó la del texto, p ero bien
po demos decir que e sta e s una
j ugada de neto c orte posicional ,
y en pleno de acuerdo a la teoría
que e stamos exp oniendo aquí .
1 8 . . . Ta6
La mej or defensa, p ero a
estas alturas ya es insufici ente.
S i 1 8 . . . fxg5 1 9 . C c 7 + e s c on­
tun dente (Cherta y Puig indi ­
caron que luego d e 1 9. Dxg5 las
negras pueden defenderse, p ero
en reali dad s ó l o p o drían pro­
l o n gar su a g o n í a m e d i an t e
1 9 . . . Dxb 5) ; o b i e n 1 8 . . . D a 5
1 9 . D f4 ! fxg5 2 0 . C e d6 + A x d 6
2 1 . Txe6+ A e 7 2 2 . Txe 7+ R xe7
2 3 . Te 3 ++-; p e or aún es 1 8 . . .
Juan Sebastián Morg ado
Ca6 1 9 . C e d6++1 9 . A x f6 C x f6 2 0 . C x f6 + R f7
2 1 . T f3 ? !
M á s fu ert e era 2 1 . C e4 !
p o r ej emp l o : 2 1 . . . C d7 2 2 . D g5
D xb 3 2 3 . c xb 3 +2 1 . . . D h4+
2 1 . . . D xb 5 2 2 . C d 5 ++- ;
2 1 . . . Ac 5 + 2 2 . R g 3 h 6 2 3 . Te4
Da5 (23 . . . Dxb5 ? 24. Cd5 + Re8
25. Cc 7+ + -) 24 . Df4+2 2 . Rfl e5
22 . . . D c4+ 2 3 . Rg 1 A c 5 +
24 . Rh l Dxb 5 2 5 . C d5 ++2 3 . D d5+ A e 6 2 4 . C d7+ Rg6 ?
Era r e s i s t ente 2 4 . . . R e 7 !
2 5 . D c 5 + R e 8 ! 2 6 . D c 8 + (2 6.
Cxf8 ? ? Ac4 + - + ,· 26. Tx.f8+ Tx.f8+
2 7. Dxf8 + Rxd 7 28. Td l + Rc 6
2 9. Dxb 8 oo) 2 6 . . . R e 7 2 7 . D xb 8
A g 7 2 8 . D xb 7 D c 4 + 2 9 . R g 1
D c 8 oo
2 5 . C xe 5 + + - R g 7 2 6 . T g 3 +
S anguineti,R.-Bronstein,L.
[D 95 ] Z onal Sudamericano,
Fortaleza 1 9 75
l . C f3 C f6 2 . c 4 c 6 3 . C c 3 d 5
4 . e 3 g 6 5 . d4 A g 7 6 . D b 3 0-0
7 . A d2 e6 8 .Ad3 c5
8 . . . b 6 9 . 0-0 Ab 7 1 0 . e4 c5
B on darev s ky, l . -K e r e s , P. /L e ­
ningrado 1 9 3 9
9. cxd5 cxd4 1 0 . C x d4
1 O. exd4 exd5 1 1 . 0-0 Cc6
1 2 . Tfe 1 ± Feno gl i o , V. -M arini ,
L . /Buenos Aires 1 9 5 9
1 O . . . exd5 1 1 . 0-0 C c6 1 2 . C xc 6
b xc6 1 3 . C a4
D x g3
2 6 . . . Rh 6 2 7 . C f7 + A xf7
2 8 . D d2 + Rh 5 2 9 . Te 5 + D g 5
3 0 . D xg5 #
2 7 . D x b 7 + C d 7 2 8 . h xg3 T b 6
2 9. D c7 A c 5 3 0 . C xd7 A c4 +
3 1 .Tc 2 1 -0
•
(
.
\'
42
En e sta p o s i c i ón ya po­
demos advertir que, en tanto las
blancas han alej ado su c aballo
del c entr o p ara aprov echar la
d e b i l i d a d de c 5 , l a s n e gras
cuentan c on su C f6 l i st o para
saltar a g4 , su dama esp era la
oportuni dad para ir a h4, el Ac8
ya ata c a c as i l l a s s u b -r e a l e s
Casil las Reales
d e s de su p o s i c i ón , y e l A g 7
puede ir en e l futuro a e5 . E l en­
roqu e b l anc o n o ti ene defen­
s ores .
1 3 . . . A e 6 1 4 . D c2 ? !
L a s b l an c a s n o d e s e an
debilitars e c on 1 4 .h3 ya que si
bien evita Cg4 , queda expuesto
a un p o s i b l e A xh 3 futuro ; l a
j ugada d e fe n s i va c orre c ta e s
1 4 . Cc5 ya que acerca e l caballo
al c entro , y de s e r n e c e s ari o
dispone de C xe 6 eliminando un
atac ante p otencialmente p el i ­
gro s o .
1 4 . . . C g4 1 5 . A e 2
Las blancas avizoran al­
gún p eligro y traen este alfil a
la defensa. Si 1 5 .h3 C e 5 1 6.Ac3
(1 6. A e 2 Af5 -t) 1 6 . . . Dh4 y las
amenazas s obre h3 ya s on de
significac i ó n .
1 5 . . . D h4 1 6 . h3
Las blancas qui eren man­
tener su parej a de alfiles, pero
la defensa c orrecta era 1 6 .Axg4
eliminando un caballo peligro­
so. 1 6 . . . Dxg4 ( 1 6 . . . Axg4 1 7 . Dxc6
Tab8 1 8 . Tfc l (1 8. Dxd5 Tfd8oo)
1 8 . . . Ae5oo) 1 7 . f3 y el ataque de
las negras que da c ontrolado .
1 6 . . A f5 1 7 . D d 1 C e S 1 8 . A c 3
Tfe 8
C on la torre aquí el sacrifi­
cio Axh3 se hace peligroso, ya que
la Te8 podría pasar vía e6-h6 .
.
43
1 9.Rh2 h 5
Este peón se c onvierte en
sub-real , y ap oya el j aque en
g4 . O tra j ugada qu e hay qu e
c on s i derar d e s d e el p unto de
vista de nuestra teoría es 1 9 . . . g5
p ero las negras desisten p orque
l u e g o de 2 0 . C c 5 l a s b l an c as
controlan el pasaj e de l a Te8 por
e6.
2 0 .Tc l Tad8 2 1 . C c5
C on h e xá g o n o s h em o s
indicado l as pi ezas p otenc i al­
Inente reales. C on cuadrados las
piezas reales, y c on círcul os, las
casillas reales atacadas .
2 1 . . . d4 ! !
Ya en un capítulo anterior
habíamos dicho que si la posi­
ción no se abre p or medios nor­
males o natural es, p odemos re­
currir a l o s mét o dos vi ol entos .
Este avance de p e ón es el inici o
de una extraordinaria combina-
Juan S ebastián Morg ado
ción, basada en la acumulaci ón
de piezas s obre casillas real e s ,
y e n l a falta d e suficientes de­
fen s ore s .
2 2 . A xd 4
Un p o c o m ej or e ra 2 2 .
exd4 aunque luego de 22 . . . Ah6
2 3 . Ta 1 Af4+ 2 4 . Rh 1 (2 4. Rg l
Axh 3- +) 24 . . . A xh 3 2 5 . g3 D g5
las negras tienen mej or j uego.
2 2 . . . C g4 + 2 3 . Rg l C xe 3 ! ! 2 4 .
fxe 3 T x d 4 ! ! 2 5 . ex d 4 A x d 4 +
26.Rhl
Las negras realizaron una
c ombinaci ón notable, digna de
fi gurar entre l a s n1 ej o r e s de
t o das las ép ocas , p ero cuando
ya p u e den rematar el j u e g o ,
c ometen un error :
2 6 . . . Te3 ? �
G anab a inm e di atamente
el nuevo sacrificio 2 6 . Axh3 ! ! -+
2 7 .Tf3
Ahora las blancas apro­
vechan la ocasión para sumar la
torre a la defensa.
2 7 . . . T X f3 2 8 . A X f3 A X h 3 2 9 .
g3 'l @
Ahora son las blancas las
que de saprovechan la oportu­
ni da d . G an a b a 2 9 . D e 1 ! A f2
3 0 . D e8+ Rg7 3 1 .De5+ Rg8 3 2 .
D h 2 +2 9 . . . D xg3 3 0 . D e 2 ?
Otro error. Había que j u-
gar 3 0 . Tc2 Af2 3 1 . Txf2 D xf2co
30 D g5 ?
Ultimo error. M e di ante
30 . . . A f2 ! -+ las n e gras nueva­
mente inclinaban la balanza a su
favo r.
3 1 . C b 3 +Ahora la defensa de l as
blancas l o gra frenar t o das las
amenazas .
3 1 . . . A e 3 3 2 . Te l A f4 3 3 . T g l
D h4 3 4 . D e l D f6 3 5 .Ag2 A e6
3 6 . C c5 Ag4 3 7 .Tfl g5 38. C d3
1 -0
D e b o d e c i r qu e L u i s
B ro n s t e i n y O s v a l d o B az án ,
amb o s c ordob e s e s y ami go s ,
c onv ersaron más d e una v e z
s obre e l t ema d e l a s c a s i l l as
reales . . .
• . .
•
. .
44
M orill o Párraga,N. -Ortíz,V.
[C40] Me1norial B ehtins,
c orr. l 9 6 9
(Ver diagram a
en la p ágina siguiente.)
1 3 . . A d6 ! 1 4 . g3
O b i e n 1 4 . f4 e xf3 1 5 .
Txf3 C xf3 + 1 6 . Axf3 D xh2+-+
.
Casillas R eales
l a Ta8 la c on s i deramo s c omo
una pi eza potencialmente acti­
va. Es fácil advertir la falta de
piezas defens oras del rey blan­
co.
1 5 . . C eg4 !
También es correcta 1 5 . . .
exf3 aunque es menos c ontun­
dent e . Po drí a s e gu i r 1 6 . A xf3
Cfg4 1 7 .De2 Ac5+ 1 8 . d4 Axd4+
1 9 . Rh l Cxh2 2 0 . Ag5 + Re8 2 1 .
Ah5 + Rd7 2 2 . D g2 D xg2+ 2 3 .
Rxg2 C xfl - +
1 6 .fxg4 A xg3 ! 1 7 .Tf2
Si
1 7 . h x g 3 ? D xg3 +
1 8 . Rh l C xg4 1 9 . A xg4 A xg4
2 0 . D x g4 D xg4 2 1 . T f8 + R e 7
2 2 . Txa8 D d l + 2 3 . Rh2 Dxc l -+
1 7 . . . Axf2+ 1 8. Rxf2 Dxh2+ 1 9.
Re3 Dg3+ 20.Rd4 c5+ ! 2 1 .
Rxc5 C d7+ 2 2 . Rd4
Si 2 2 . Rxd5 De5+ 2 3 . Rc4
b5+ 24 . Rb3 Cc5+ 25 . Ra3 b4+ 26.
Rxb4 Ca6+ 2 7 . A xa6 Tb8 +-+
22 . . . D e 5 + '? !
Una imprec i s i ón en el remat e .
G anaba e n s e gui da 2 2 . . . D f2 +
2 3 . Rxd5 b 5 ! 2 4 . Rxe4 A b 7 + y
mate en 1 O j ugadas .
2 3 . R e 3 d4+ 2 4 . Rf2 D h 2 + 2 5 .
Rfl C e 5 2 6. C c3
.
1 4 . . . D h3 1 5 . f3
Luego de una apertura románti­
ca h emos llegado a una posición
d on d e las n e gras han sacri fi­
cado mucho material , pero están
dadas las c on di c i on e s para un
ataque sobre las casi llas real es.
C on hexágon o s tenemo s mar­
cadas las pi ezas potencialmente
reales, c on cuadrados las piezas
reales, y c on círculos las casillas
reales y sub-reales atacadas . A
(Ver d i agram a
e n l a p ágin a siguiente.)
2 6 . . . d3
26 . . . C xg4 -+
45
Juan Seb astián Morg ado
A d7 1 7 . h4 Rg8 1 8 . hxg5 hxg5
1 9 . Txh8+ Axh8 2 0 . D f3 Ag7 y
las negras se defi enden Giusto­
lisi
Pachman, Dublin 1 9 5 7 .
1 0 . D a5
1 O . . Dc7 1 1 . 0-0-0 0-0 1 2 .
C d5 Cxd5 1 3 . cxd5 Cf6 1 4. f5 g5
1 5 . A f2 b 5 1 6 . Ab 3 A d 7 1 7 . h4
g4oo M u n J aud r an .T. /F. clubs eh
c orr 1 9 64 ; 1 O . Db6 ? ! 1 1 . 0- 0 - 0
Dc7 1 2 . C d5 Cxd5 1 3 . exd5 Cf6
1 4 .h 3 b5 1 5 .Ab3 Ab7 1 6.
The 1 ---+ C ontini-Galli/corr 1 9 66
1 1 . 0-0-0 0 - 0 1 2 . g4 C e S
1 3 .Thgl
-
. .
.
-
,
. .
2 7 . e x d 3 A xg4 2 8 . A xg4 R e 7 !
2 9. C d5+ Rd6 3 0. C e3 Tf8+
3 0 . . . C xd3 es mate en 5 .
3 1 . C f5+ Txf5 + ! 3 2 .Axf5 D h l +
3 3 . R e2 D f3 + 3 4 . R e l C xd3#
Una c ombinac i ón extra
ordinaria .
-
(•
.
'.
·.
'
· _
_
\
Klein,J. -M ar e u ssi,B. [B94]
B ueno s Aire s , 1 9 63
l . e 4 e S 2 . C f3 d6 3 . d 4 e x d 4
4 . C x d 4 C f6 5 . C e3 a 6 6 . A g 5
C b d7 7.Ae4 h6 8.Ah4 g6 9.De2
A g7 1 0 .f4
Una j ugada l ó gi c a . L a s
b l ancas s e prep aran p ara una
l u c h a de enro qu e s o p u e st o s .
P r ematuro e s e l s ac r i fi c i o
1 O . A x f7 + R xf7 l l . D c 4 + d 5
1 2 . e x d 5 C b 6 1 3 . D b 3 C fx d 5
1 4 . 0-0-0 g 5 1 5 .Ag3 e 6 1 6 . C e4
46
En esta posición tenemos
sólo dos piezas reales (cuadra­
dos), pero muchas otras poten­
cialmente real es ( h exágonos)
1 3 . . . b 5 '! !
N o muy feliz, ya que per­
n1ite el ingreso de un p eligros o
c ab al l o a l a z o n a r e a l c o n
ganancia de ti emp o s . M erecía
.
Casillas Reales
c on s i d e rac i ón 1 3 . . . e 6 procu­
rando c ontrolar el Ac4 .
1 4 . C c6 ! D c7 1 5. C d5 C x d 5
1 6 . A x d 5 C a4 ?
Alej a el caballo de la de­
fensa del centro y el flanco rey.
La mej or de fen s a era 1 6 . . . Ab7
1 7 . C xe 7+ Rh700 donde las ne­
gras tienen un p e ón menos, p ero
han logrado crear una p o sición
donde tienen tres pi ezas real es
(Dc 7 , C e S y Ag7), y las blancas
deben prestar atención a ellas .
17.e5 !
Esta j ugada e s , simultá­
neamente , una defensa real in­
directa de la casilla b2 (obtura
el Ag7 ) y un ataque a la casilla
sub/real f6 .
1 7 . . .A b 7 1 8 . C xe7+ R h8 1 9.
Af6 !
'
2 1 . D e3
A h ora t e n emo s ata c a da
una casilla real más (h6) que en
la p o s i c i ó n ant erior, y se pro­
duc e un r emate s enci l l o p ero
n1uy b onito.
2 1 . .. R h 7 2 2 . A x g 7 R x g 7 2 3 .
C f5+ ! gxf5 2 4 . gxf5 + R h 7 2 5 .
D x h6+ ! R xh 6 26 .Td3
Una casilla de p a s o deCl SIVa
1 -0
•
B artí s , G . -M u h ana,J. [ C 95]
Campe onato de las Américas,
c orr. , 1 9 7 8
l . e4 e 5 2 . C f3 C c6 3 . A b 5 a 6
4.Aa4 C f6 5.0-0 A e 7 6 .Te l b 5
7 . A b 3 d 6 8 . c3 0 - 0 9 . h 3 C b 8
1 0. d4 C b d7 l l . C b d 2 A b 7
1 2 .Ac2 Te8 1 3 . C fl Af8 1 4. C g3
Podríamos decir que d2 y
fl han sido casillas de paso para
que el Cg3 s e c ol oqu e en una
situaci ón sub-r ea l
1 4 . . . g 6 1 5 . a4 e S 1 6 . d 5 C b 6
1 7 . D e 2 b x a4 1 8 . A x a4 C x a 4
1 9.Tx a4 D b 6
O bi en 1 9 . . . Ac8 2 0 . b3
Te 7 2 l . A g 5 A g 7 2 2 . D e 3 D f8
2 3 . D d3 h 6 2 4 . A d2 C h 7 2 5 . c4
Tb7 Y2- Yz B al ashov,Y. -Smejkal,
J./Leningrado 1 9 7 7 ; También s e
.
1 9 . . . dxe5 2 0 . fxe5 Tae8
Tamp o c o s al v ab a 2 0 . . .
Axf6 2 l . exf6 D f4+ 2 2 . D d2+
47
Juan Sebastián Morg ado
j ug ó 1 9 . . A g 7 qu e c on duj o a
una lucha cerrada 2 0 . c4 Ac8 2 1 .
A d 2 Te 7 2 2 . A a 5 D e 8 2 3 . Ta 3
Tb7 24 . Tb 1 Tab 8 25 .b3 C d 7 2 6 .
C e l C f8 2 7 . C d3 f5 2 8 . b 4 f4
2 9 . C fl A f6 3 0 . Tb 2 C d 7 3 1 .
Taa2 Y2- Y2 Quinteros , M . - S egal,
A . /S ao Paulo 1 9 7 7
2 0 .Ta3 Te b 8 '! !
.
D esde el punto de vista
de nuestra teoría las dos últimas
j ugadas negras s on dudosas, ya
que alej an piezas defensoras del
R g 8 . E n e s t a s i tu a c i ó n l a s
b l an c a s ti e n e n vari a s p i e z a s
p o t e n c i al m e n t e r e al e s , y l a s
amenazas que las negras pueden
crear s obre la c olumna «b» no
son sufici entemente fuertes.
2 1 . b 3 A c 8 2 2 . A d 2 C e8 2 3 . c4
f5 '! !
¡ Otra j ugada di scutib l e !
En tanto las blancas evitaron las
48
amenazas negras sobre l a c o­
luinna «b» mediante los avances
b3 y c 4 , l a s n e gras abren e l
j uego sobre s u propio rey. Pese
a que cuentan c on la posibilidad
de d e fen ders e · c o l o cando su s
torre s en l a s e gun da línea, l a
j ugada del texto es desac onse­
j able, ya que otorga a las blan­
c as i mp o rtant e s c a s i l l a s p or
d o n d e p a s ar s u s p i e z a s (p o r
ej emplo h5 ) .
2 4 . exf5 ! ± gx f5
Y ah ora las blancas tie­
nen a su disposición una casilla
de paso imp ortant e : h 5 , donde
pueden ir el caballo o la dama.
2 5 . C g5 Ta7
Las n e gras c onfiaban en
esta casilla de pas o para llevar
la torre al flanco rey, defendién­
dose de las amenazas .
2 6 . f4 e 4 2 7 . A c3
Otra casilla de paso para
c ol ocar un tremendo alfil real.
2 7 . . . D d8
N o s irv e 2 7 . . . A g 7 c on
i de a d e op oners e al A c 3 p or
2 8 . D h 5 A xc 3 2 9 . D x e 8 + Rg7
3 0 . C e 6 + A x e 6 3 1 . C h 5 + Rh6
3 2 .Dxe6+ Rxh5 3 3 . D xf5 + Rh6
3 4 . D g5 # E sta variante da una
i d e a de l a p e l i gro s i da d del
ataque blanc o.
28.Dh5 C f6 2 9.Dh4 D e7
Casil las Reales
3 1 . Dxh 5 A d 7 3 2 . Te 3 A e 8 3 3 .
D e 2 --+
3 0 . . . T x a6
N o s a l v a ba 3 0 . . . A xa 6
debido a 3 1 . Cxf5 D d8 (3 l . . . De8
3 2 . C xh 7 (3 2 . A xf6 ? Dg 6 3 3 .
Cx d6 Dxf6 3 4 . Cdx e 4 Dh 6 oo)
3 2 . . . Txh7 3 3 . D xf6 + ) 3 2 . C e 6+3 1 .A xf6 D a7
S i 3 1 . . . D xf6 3 2 . D xh 7 #
pues ya no está l a Ta7 .
3 2 . Te3 !
E st a t orre s e suma al
ataque vía g3 . La casilla e3 es
otra casilla de paso.
32 . . . Ta3 3 3 . C e6 Df7 3 4 . C xe4 !
B onita j ugada i n directa.
El caballo captura un p e ón y a
la vez l e cede su lugar a la torre.
3 4 . . . Tbxb3
D esesp eración. Ya no hay
defensa p osibl e .
3 5 . C c3
3 5 . C 4 g 5 +3 5 . . . T x c 3 3 6 . A x c 3 Txc3 3 7 .
Txc3 A x e 6 3 8 .Tg3 + Rh8 3 9.
dxe6 D xe6 4 0 . D d8+- D f7 4 1 .
D c8 h 6 4 2 . T d 3 Rg7 4 3 . T d 5
Rg6 44.Rh2 h 5 45.g4 fxg4 46.
Tg5+ R h 7 4 7 . D f5+ D xf5 4 8 .
Txf5 A h 6 4 9 . h xg4 h x g 4 5 0 .
Rg3 Rh8 5 1 .Rxg4 A f8 52. Rf3
1 -0
U n a p art i da e xtra or­
dinaria.
C o n h e xá g o n o s e s tán
marcadas las piezas p otencial­
mente reales. ¿Por qué también
incluímos a la �a3 ? Aparente­
mente ella no puede participar
en el ataque sobre el flanco rey,
y a qu e deb e de di c ar s e a d e ­
fender b3 . S in embargo , luego
de un anál i s i s más pro fun do ,
vemos qu e l u e g o d e 2 9 . . . C e 8
3 0 . Te 3 Tab 7 3 l . C e2±
3 0 .T x a6 ! !
L a Ta 3 e r a p ot e n c i a l ­
mente real e n form a indirecta ,
ya que sirv e para de sviar uno
de los defensores del Rg8 . Si las
n e gr a s c ap turan c on l a Ta 7 ,
entonc es queda desprotegi da la
segunda línea; si lo hac en c on
el A c 8 , enton c e s que da inde­
fenso el peón f5 . Un j ugador de
estil o ultra posici onal se c onfor­
maría con una ventaj a más mo­
de sta, me di ant e 3 0 . Ch 5 C xh 5
49
Juan Sebastián Morgado
Tal , M . -Vo o r e m aa,A . [B 4 8 ]
Tallinn , 1 9 7 1
l . e 4 e S 2 . C f3 e 6 3 . d 4 c x d 4
4 . C xd4 C c6 S. C c3 D c7 6.A e3
a6 7.Ad3 C f6 8.0-0 A d6 9.Rh l
hS 1 0 .f4
1 0 . C xc 6 dxc 6 (J O . . . bxc 6
l l .f4 Cg4 12.Df3 Cxe3 1 3. Dxe3
e5 1 4. Ce2 Ab 7 1 5.Ac4 -+ Nezh­
In e t d i n o v, R . - Ta i m a n o v, M . /
Tbilisi 1 9 5 9) 1 1 . f4 Cg4 1 2 . A d2
e5 1 3 . f5 b 5 1 4 . D e2 A c 5 1 5 . a4
Tb 8 1 6 . A g 5 oo Voron ov-Pelts/
L eningrado 1 9 7 1
1 0 . . . C g4 l l . D f3
Era aparente la «natural>)
1 1 . A g 1 ? d e b i d o a 1 1 . . . C x d4
1 2 . A xd4 A xf4+
l l . . . C xe 3 1 2 . D x e 3 D b 6 1 3 .
C ce2 eS ! '?
C ontra l a c l avada 1 3 . . .
Ac 5 ! ? probabl ement e Tal hu­
bi era c ontestado con 1 4 . c3 por
ej emplo : 1 4 . . . Dxb2 1 5 . e 5 � (1 5.
a3 D b 6 1 6.f5 e5 1 7. Dg5 exd4
1 8. Dxg 7 Tf8 1 9. Tab l Da 7 2 0.
e 5 t) ; 1 3 . . . D xb2 1 4 . C xc 6 bxc 6
1 5 . e 5 A e 7 1 6 . Tab 1 D xa2 1 7 .
f5 t .
C on la del texto, las ne­
gras h an o b t e n i d o ap arente ­
mente una buena posición, ba­
sada en la clavada sobre la D e3 ,
p ero ti enen e l probl ema d e l a
falta de protección de su rey, y
l o s s eri o s inconvenientes para
50
desarrollar el Ac8, que está muy
entorpecido por el peón d7 . Tal
hab í a p r e v i s t o una e xc e l ente
j ugada de ataque :
1 4 . D g3 !
Una casilla de paso ines­
perada para las negras . 1 4 . C f5
Dxe3 1 5 . C xe3 exf4 1 6 . C xf4 b5
1 7 . Tad l Ae5 oo
1 4 . . . exd4 ?
1 4 . . . e xf4 ? 1 5 . D g5 ! (1 5 .
Dxg 7? A e 5 +) 1 5 . . . Cxd4 (1 5 . . .
Dxb2 1 6.Ac4 y la acmnulación
de pi ezas blancas real es es muy
p e l i gr o s a .) 1 6 . D xg 7 Tf8 1 7 .
D x d4 D x d4 1 8 . C x d4 y l a s
b l ancas pronto recup erarán e l
p e ón c o n v entaj a ; l a s n e gras
o b t i e n e n t ab l a s l u e g o d e
1 4 . . . C x d4 ! 1 5 . fx e 5 A c 7 1 6 .
D xg7 Tf8 1 7 . Txf7 (1 7. A c 4 ! ?)
1 7 . . Txf7 1 8 . D h 8 + Tf8 (1 8 . . .
Re 7? 1 9. Cc3!) 1 9 . Dxh5+ Rd8=
1 S . D xg7 Tf8 1 6. eS Ae7 1 7 . fS
.
Casil las Reales
Ahora las blancas ti enen
todas sus piezas atacando casi­
llas reales, o en condiciones de
hac erlo a breve plazo. Los peo­
nes de e5 y f5 tienen una fuerza
extraordinaria, ya qu e a l a vez
que atacan casillas sub-real e s ,
imp i den e l d e s arr o l l o d e l a s
p1ezas negras .
1 7 . . . f6
Las alternativas tampoco
salvan . S i la s blancas c ontinua­
ran con la glotonería 1 7 . . . D xb2
1 8 . C g3 Cb4 1 9 . C e4 ! con ataque
ganador (1 9. Cxh5 Cd5 +) ; Y si
1 7 . . . D c 7 1 8 . Ta e l h4 1 9 . C f4 y
otra vez arri b amo s a u n a p o ­
s i c i ó n ideal ; 1 7 . . . D c 5 1 8 . Ta e l
(1 8 ..f6 ! ?) 1 8 . . . h4 1 9 . C f4 e s
similar; 1 7 . . . Cb4 1 8 . Cf4+
1 8 . C f4 ! Tf7
1 9 . D xe 7 +
1 8 . . . Cxe5
R x e 7 2 0 . C d 5 + R d 6 2 1 . C xb 6
Tb8 2 2 . a4± ; 1 8 . . . fxe5 1 9 . f6 ! +1 9. e xf6 !
A h o ra s e p r o d u c e u n
··tema c oronaci ón··, que veremos
c o n a m p l i t u d e n el p r ó x i m o
capítulo .
1 9. . . C e 5
S i 1 9 . . . Txg7 2 0 . fxg7 Rf7
2 1 . f6 A xf6 2 2 . C xh 5 C e 7
2 3 . Ta e 1 O tra p o s i c i ón i d eal ,
c on t o d a s l a s p i e z a s r e al e s ;
51
1 9 . . . A xf6 2 0 . D g 8 + Tf8 2 1 .
Ta e l + C e 5 2 2 . D g6+ R d 8 2 3 .
Txe5 +2 0 . A c 4 '?
A hora las n e gras ti enen
chanc es de defenders e . Ganaba
fác i lm e n t e 2 0 . D h 8 + A f8 2 1 .
Tae 1 y se p ro duc e otra posición
óptima de p i e z as real e s .
2 0 . . . C x c 4 2 1 . D g 8 + A f8 2 2 .
C x h 5 C d 6 2 3 . Ta e 1 + Rd8 2 4 .
Te 7 D b 5 25.Tfe 1 D d 5 ?
El error final . L a defensa
c orrecta era 25 . . . DaS 2 6 . Ta 1 (Si
2 6. c3 Dxa2 de fe nd i en d o f7 2 7.
Cg7 dxc3 28. Ce 6+ dxe 6 29. Txj7
Cxj7 3 0. Dx.f8 + R c 7 3 1 . Dxf7+
A d 7! 3 2 .fx e 6 Td8 3 3 . Dg 7
cxb2 00) 2 6 . . . Txe 7 ! (2 6. . . Dd5 ?
2 7. Cf4 Dxf5 2 8. Txf7 Cxj7 2 9.
Dxj7!+ -) 2 7 . fxe7+ Rxe7 2 8 . f6 +
R d 8 2 9 . D xf8 + R c 7 3 0 . C g 7
D d5 �
2 6 . C f4 D x a2
Un p o c o m ej o r era
2 6 . . . D a S p ero de t o d o s modos
las b l an c a s ganan l u e g o d e
2 7 . b4 ! D xb4 2 8 . C d3 .
2 7 . C e 6 + ! D xe6
2 7 . . . dxe 6 2 8 . Txf7 C xf7
2 9 . D xf8 + Rc 7 3 0 . D xf7 + Rb 6
3 l . D g 8 +2 8 . fxe6 Txf6 2 9.Tfi 1 -0
Juan Sebastián Morg ado
Szmetan,J.-Gareía González,G.
[B8 9 ] Málaga, 1 9 76
l . e 4 e S 2 . C f3 e 6 3 . d 4 e x d 4
4 . C x d4 C e6 5 . C e3 d6 6 . A e 3
C f6 7 . A e4 A e 7 8 . D e2 a6 9.00-0 D e 7 1 0 . A b 3 0-0 l l . g 4
C x d4 1 2 . Txd4 b S 1 3 . gS C d7
1 4 .Tgl C eS
H oy la teoría recomienda
1 4 . . . Td8 l S . DhS g6 1 6 . Dh6 Af8
1 7 . Dh4 C e S 1 8 . Tg3 D e7 1 9 . f4
Tb8 2 0 . fS h S 2 l . Tf3 b4oo S egún
Akopian en la ECO B , 3 a. edi­
c i ón , p á g i n a 4 9 8 1 1 0 6 , a u n a
p o s i c i ón c omp l ej a l l eva 1 4 . . .
Ab 7 1 5 . f4 C e S 1 6 . fS Tfc 8 1 7 .
Rb l Cxb3 1 8 . axb3 Af8 1 9 .Tg3
g6 2 0 . f6 A c 6 oo D e Fi rmian­
M . G ómez , Nueva York 1 9 8 9 .
1 5 . e 5 g6
1 S . . . C xb 3 + 1 6 . axb 3 dS
[ 1 6 . . . dxeS 1 7 . Th4 g6 1 8 . Df3 e4
( 1 8 . . . Ab 7 1 9. Dh 3 h5 2 0. Txh 5
gxh 5 2 1 . D xh 5 Ac5 2 2 .D h 6
A x e 3 + 2 3.fx e3 Tfc 8 24. Tg3 + ­
H au g , U . - M aru s i ak , L . II E C G
2 0 0 6 /Tel eche s s 1 1 7) 1 9 . C xe 4
Ab7 2 0 . A d4 e S 2 l .Ac3oo Carl ­
s on, C . -Eisen,D./corr 1 9 8 9 ] 1 7 .
Th4 (1 7. D h 5 ? D xe5 1 8. Th 4
Df5 + Sinkovic-Jovanovic/Tu­
c epi 1 9 9 6) 1 7 . . . g6 1 8 . f4 Ab 7
1 9 . Tg 3 ( 1 9 . A d4 A c 5 2 0. D e 3
A xd4 2 1 .D x d4 t A n t o s z k i e ­
wicz , G ,-H ofmann/DD R 1 9 8 9)
52
1 9 . . . R g 7 2 0 . fS t C arr- M ark­
land/corr. B PC F 1 9 8 S
1 6 .Th4 Ab7
A una lucha muy compli­
cada c onduj o 1 6 . . . b4 1 7 . Tg3 fS
(1 7 . . . bxc 3 1 8. Tgh 3 cxb2 + 1 9.
Rb 1 h 5 2 0. Tx h 5 + -) 1 8 . gxf6
C xb 3 + 1 9 . axb 3 Axf6 2 0 . e xf6
b xc 3 2 1 . A g S c xb 2 + 2 2 . Rxb 2
e S 23 . Tc3 -+ H eim, B . -M einzer,
D./ B ade nw eil e r 1 9 8 S .
1 7 . T g3 !
L a s b l an c a s ti e n en s u s
pi ezas at a cando casillas real es
o e n c o n di c i o n e s d e h a c erl o
pronto. El dominio de la colum­
na 'h ' ya no puede ser c ontra­
rr es tado , y se advierte la falta de
defen s ores del rey negro, espec i almen t e un c abal l o . En l a s
j ugadas 1 6 y 1 7 las blancas han
uti l i z ado do s casillas de paso
decisivas para colo c ar las torres
re al e s .
·
Casillas Reales
1 7 . . . R g7
1 7 . . . C xb 3 + 1 8 . axb 3 dxe 5
1 9 .Dg4 ! (1 9. Tgh3 Ag2 ooj 1 9 . . . h5
20.Txh5 gxh5 2 l . D xh5 +1 8. A d4 d S ?
Como dij imos antes, cuan­
do una cantidad de nuestras pie­
zas se encuentra atacando casi­
llas reales, las combinaciones sur-­
gen en forma natural . M ej or era
1 8 . . . C xb 3 + 1 9 . a x b 3 d 5 2 0 . f4
(20. Th 6? Axg5 + 2 1 . Txg 5 Rxh 6+
B arnier, A . -Rotsaert,J./Provence
1 9 9 0) con clara ventaj a, análisis
de J. Szmetan en l a E C O B 3a.
e dición, y en In f. 2 1 /3 5 8. Sin
embarg o , las n e gras p u e d e n
s obrevivir l u e g o d e 2 0 . . . A c 5
2 1 . D e 3 (2 l . Tgh 3 Th 8 ooj 2 1 . . .
Axd4 (2 l . . Tac8 22.f5! Ax d4 23.
f6 + ±) 2 2 . D xd4 Th 8 ± S h ari f,
M . -Mascarinas , R . /Manil a 1 9 7 7
1 9.AxdS ! ! AxdS 20. CxdS cxdS
2 1 . e6+ f6
.
53
2 2 . Txh7 !
2 l . . . Rg8
Axg5 + 23 . Txg5 Df4+ 24.Ae3+
2 2 . D h S ! C d3 + 2 3 . R b l gxhS
2 3 . . . Th 8 2 4 . D h 6 + R g 8
2 5 . gxf6 +2 4 . g x f6 + R h 8 2 S . fx e 7 + C e S
2 6 . exf8D+ Txf8 2 7 .TxhS Txf2
2 8 . Axf2 1 -0
•
'·
.
-
.
/
··
· ..
.�
/
·
·
.··
·
.
\
·
.
Szme tan,J. -Panno, O . [E63 ]
S antos Lugares , 1 9 7 7
l . C f3 C f6 2 . c4 g 6 3 . g3 A g7
4 .Ag2 0-0 S.0-0 d6 6 . C c3 C c6
7 . d4 a6 8.b3 Tb8 9.Ab2 b S 1 0.
cxb 5 axb S l l .Tc l b 4 1 2 . C b l
C a7 1 3 . C e 1 c 6 1 4 . C d3 D aS
1 4 . . A a6 ! ?
1 S . C d 2 Ae6
1 5 . . . C d5 1 6 . C c 4 D a6
1 7 . D c 2 A d 7 1 8 . e4± Winkler­
H ein/corr. DDR M 1 9 8 6 .
1 6 . C c4 D b S 1 7 . D d2 Tfc8 1 8 .
Tc2 C d5 ? !
1 8 . . . A f5 ! ?
1 9. c4 C c3 20.a3 eS 2 1 . dS Ad7
2 1 . . . Ag4 2 2 . Te l D d7 2 3 .
axb4 c xb4 2 4 . C xb4 Txb4 2 5 .
Axc3 Txb 3 2 6 . A xg7 Rxg7 2 7 .
Tb2 y las negras tienen proble­
mas debido a la mala ubicación
del Ca7 .
2 2 . a4 D a6 23 . e S ! dxe5 ? !
·
.
Juan Sebastián Morg ado
N o al c anza a e quilibrar
2 3 . . . A f5 ? ! 2 4 . Te l (2 4 . A x c 3
bxc3 25. Txc3 y ahora, para le ­
v a n ta r l a c o n tra - e s truc tura
blanca que maniata el Ca l, las
negras disponen del sacrificio
de c a lidad 25 . . . Txb 3 2 6. Txb 3
Dxc 4 oo) 24 . . dxe5 25 .Axc3 Axd3
2 6 . D xd3 bxc 3 2 7 . Txc 3 e4 2 8 .
Txe4 Axc3 2 9 . Dxc3 y aquí s on
las blancas las que sacrificaron
la calidad exitosamente, ya que
mantienen al Ca7 preso, y pre­
si onan sobre el peón e7, además
de dominar la gran diagonal . Por
ej empl o : 2 9 . . . Te 8 (2 9 . . . Df6 ?
30.Dxf6 exf6 3 1 . Te 7+ -) 3 0 . Te3
D f6 3 1 . C e 5 � ; l o mej or parec e
s er 2 3 . . . A xa4 ! ? aunqu e en l a
partida viva e s muy difícil de
c onsi derar, por la clavada que
s e p r o duc e . 2 4 . Ta l C ab 5 2 5 .
exd6 (25.Axc3 bxc3 oo) 2 5 . . . exd6
2 6 . A xc 3 (S i 2 6. Df4 Cd4 2 7.
Axc3 bxc 3 2 8. Txa4 D b 5 29. T
ca2 Dxb3 � las negras disponen
de un tema real de c oronac i ón
muy p o dero s o , y l a pi e z a de
ventaj a ap enas c ompensa; 2 6.
bxa 4 ? Cd4 +) 2 6 . . . bxc 3 2 7 . D f4
C d4 oo
C on l a del texto, las ne­
gras p l anean ganar la cali dad
l u e g o d e una v ariante más o
menos forzada, pero en la eva­
luación final de la p osición de
.
54
la j ugada 2 8 , en tanto las blan­
c a s c on s truy e n una p o dero s a
p osici ón real , las negras tienen
varias de sus piezas aisladas en
el flanc o dama.
2 4 . C d x e 5 Af5 2 5 . Tc c l A x e 5
2 6 . C xe 5 C e 2 + 2 7 . R h l C xc l
28.Txcl D d6
2 9 . g4 ! +
E l avanc e de e s t e p e ón
permite a las blancas contar con
l a terc era línea para p a s ar l a
torre a l flanco rey.
29 . . . Ad7 30.Tel TeS 3 1 .Dh6 f6
3 2 . Te 3 e 6 3 3 . C xg6 e x d 5 3 4 .
C f4 Txe3 3 5 . fxe3 Ac6 3 6. C h5
D f8 3 7 . C x f6 + R f7 3 8 . D h 5 +
Re7 3 9. D e5+ Rfi 40.D c7+ Rg6
4 1 . D xh7+ 1 -0
•
Casillas Reales
S eeehi Vigne au,E.­
S u b o tieanee [E59]
Dyckhoff, c orr. 1 9 5 6
l . d4 C f6 2 . e4 e6 3 . C e3 Ab4 4 . e
3 e S 5.Ad3 0-0 6 . C f3 d5 7 . 0-0
C e 6 8 . a3 A x e 3 9 . b xe 3 d x e 4
1 0.Axe4 D e7 l l . a4 b 6 1 2 .Aa3
eS 1 3 . D e2 A b 7 1 4 . A e 2 e4 1 5 .
C d2 Tfd8
1 5 . . . C a 5 1 6 . dxc 5 b xc 5
1 7 . c4 Tfe8 1 8 . Tfd l Tad8= Naj ­
dorf, M . -Reshevsky, S . /B u en o s
Aires 1 9 5 3 .
1 6 . dxe5 ? ! . . .
A cambio de un peón, las
negras l ogran la casilla de pas o
e5 .
1 6 . . . C e S 1 7. ex b 6 axb 6 1 8 . h3
D e6
1 8 . . . C d 3 ? 1 9 . Tfd l Ta 5
2 0 . C xe4 A xe4 2 l . A xd3 Txd3
2 2 . Tx d 3 T g 5 2 3 . f3 A xf3
2 4 . A d 6 D c 6 2 5 . A e 7 Txg 2 +
2 6 . D xg2 Axg2 2 7 . Td6+
1 9.Ab 5 De6 20.Tfd 1 h5
20 . . . Ac6 ! ?
2 1 . C b3
2 1 . C f l T d 3 ! 2 2 . A x d3 ?
N o hay ningún apuro p or cap­
turar la t o rr e . (2 2 . Cg 3 ! ?)
22 . . . exd3 2 3 . Db2 D d5 + Fude­
rer, A . -Rabar, B . /Zagreb 1 9 5 4 .
2 1 . . . C f3 + ? !
2 l . . . C d3 22 . C d4 D e 5 oo
2 2 . R h 1 '! !
55
S e e xp on e i nn e c e s ari a­
mente a l o s ra y o s X del Ab 7 ,
que e s p o tencialment e una pieza
real . Era mej or 2 2 . Rfl ! t
2 2 . . . T d 3 23 . C d4 D eS
2 4 . A x d 3 '?
H a s t a aquí l a s b l an c a s
hab í an realizado una c orrecta
defensa de sus propias casillas
reales, pero este es un error que
trae c on s e c u encias grav e s : el
Ab7 s e despi erta, p a s ando de
una acción indirecta a una di­
recta. Era buena 2 4 . D b 2 , y las
blancas están bien . Si p or ej em­
pl o 24 . . . C e 5 p o dría s e guir 2 5 .
Tdc l �
2 4 . . . exd3 2 5 . Dxd3 C e 1 ! -+ 2 6 .
C f5 C x d 3 2 7 . C e 7 + R h7 2 8 .
C xe8 C xf2+ 2 9.Rg 1 C x d 1 30.
C d6 C xe3 3 1 .Ael
3 l . C xb 7 Txa4-+
3 1 . .. Td8 32. Cxb7 Td1 + 33 .Rf2
C e2
Juan Sebastián Margado
3 3 . . . Cc4-+
34. Re2 Tgl 3 S .Tb l C dS 36.
Rd3 C a3 37.Tb3 Tdl + 38.Ad2
C b l 3 9.Tb 2 C dxc3 40.aS bxaS
4 1 . C x a S C d S 4 2 . g3 C f6 4 3 .
Re2 Txd2+ 44 .Txd2 Cxd2 4S.
Rxd2 C e4 + 46.Re3 C xg3 47.
Rf4 h4 0-1
Kasparov,G.- Karp ov,A. [C92]
Campeonato Mundial, Partida 20
Lyon/Nueva York, 1 9 9 0
l . e4 eS 2.Cf3 C c6 3 .AbS a6 4.
A a4 C f6 5 . 0-0 Ae7 6 . Te l b 5
7.Ab3 d 6 8 . c3 0-0 9. h3 Ab7 1 0 .
d 4 TeS l l . C b d2 A f8 1 2 . a4 h6
1 3 .Ac2 exd4 1 4 . cxd4 C b4 l S .
A b l eS 1 6.d5 C d7 1 7 Ta3
Típica casilla de pas o de
esta línea.
1 7 . . . f5 1 8.Tae3 ! ? C f6 1 9. C h2
Libera una casilla de paso
imp ortante en forma indirecta :
la torre puede ir a g3 . 1 9 . exf5
Txe 3 2 0 . Txe3 Cbxd5 oo
1 9 . . . Rh8
2 0 . Cxe4
1 9 . . . fx e 4 ? !
C b x d 5 (2 0 . . . Cfxd5 2 1 . Tg3 t)
2 1 . C xf6+ C xf6 2 2 . Txe8 C x e 8
2 3 . D d3 C f6 24 . D g6 t
20.b3
c on i dea de Ab2 . S i 2 0 .
e xf5 T x e 3 2 1 . T x e 3 C b x d 5
22 .Te 1 D d7 23 . C df3 Te8 � Fe­
d o r o w ie z , J. - L ob o , R . 1 S an
Franci s c o 1 9 9 5 .
2 0 . . b x a4 ! ?
2 0 . . . c4 2 1 .bxc4 bxc4 22.
C xc 4 (2 2 . A b 2 t) 22 . . . fx e 4 oo ;
2 0 . . . fx e 4 ! ? 2 1 . C x e 4 C fx d 5
[2 1 . . . Cbxd5 ? 22 . Cxf6 Txe3 23 .
Txe3 Cxf6 (23 . . . Cxe3 ? 24.Dd3)
24. Cg4± Harab or,M. -Klompus,
G . /c orr. 1 9 9 1 ] 2 2 . T g 3 Te 6 ! ?
.
(22 . . . Cjo 23. Cxf6 Dxf6 24. Cg4
Txe l + 25. Dxe l Da l 2 6.Ad2 �)
2 3 . D g4 (2 3 . Cxc 5 Tx e l + 2 4 .
Dxe l dxc5 25.De4 Cf6 2 6.Dxb 7
Tb8 �) 2 3 . . . D e 7 �
2 1 . bxa4 c4 ? !
.
56
2 1 . . . fxe4 2 2 . C xe4 C fxd5
(22 . . . Axd5 ! ? 23. Cxf6 Txe3 24.
Txe 3 Dxf6 2 5. A d2 Tb 8 � I o ­
t ov, V. -We rn er, E . /c orr. Worl d
Cup6-7 sf1 6 1 9 9 0) 2 3 .Tg3 (23.
Cxd6 Cxe 3 2 4. Cf7+ Rg8 2 5.
Cxd8 Cxdl 26. Txe8 A c 6+) 23 . . .
Casillas Reales
Te6 (2 3 . . . (.{6 2 4. Cxf6 Dxf6 2 5.
A d2 Txe l + 26. Axe l De 6 2 7.Ac3
Ae4 28.Axe4 Dxe4 29. Dh 5 Cd5
3 0. Dxh 6 + Dh 7 3 1 . Dg5 Cx c 3
32. Txc3 Te8 33. C.f3 A e 7 34. Dd5
Dg6 35. Te3 Af6 3 6. Txe8+ Dxe8
3 7. Dxd6 Dxa4 3 8. Dxc 5 D a l +
39. Rh2 a 5 �) 24 . D g4 (24. Cxc5 ?
Txe l + 2 5 . Dxe l dxc 5 2 6. D e 4
Cf6 2 7. Dxb 7 Tb8 28. D.f3 A d6+)
24 . . . D e 7 c on chane e s aproxi­
madamente igual e s . Las negras
han defendido el punto vital h6,
y e s p e c u l a n c on la Te l
in d e fe n s a , am e n a z an d o C f6 .
Para liberar de la presi ón a su
Te 1 , las blancas deberán jugar
Cf3 y Rh2 . (24 . . . A c8!?)
2 2 . Ab 2 ! fxc4 ? !
2 2 . . . C d3 2 3 . A xd3 c x d 3
2 4 . e xfS Txe 3 2 S . Tx e 3 C x d S
2 6 . T x d 3 -* ; 2 2 . . . Tc 8 2 3 . D f3 !
[23 . Ac 3 aS;!; (S ó l o aparente e s
23 . . .fxe 4 ? d e b i d o a 2 4. A x b 4
Db6 25. Cxe4 Cxd5 2 6.Ac3 Cxe3
2 7. Tx e 3 d5 2 8. A d4 ±) P o r
ej e m p l o : 2 4 . D f3 C d3 ! E s t a
j ugada de interferencia siempre
es fundamental en la defensa de
las negras . 2 S . Axd 3 c xd3 2 6 .
A xf6 D xf6 2 7 . e x fS Txe 3 2 8 .
T x e 3 Te S 2 9 . Tx d 3 D e S c o n
p l e n a c o mp e n s ac i ó n p o r l o s
p e o -n e s , un o d e l o s c u a l e s
c a erá a l a b r e v e d a d] 2 3 . . . f4
57
[ 2 3 . . . fx e 4 ? 2 4 . C x e 4 C fx d S
(24 . . . Cbxd5 ? 2 5. Cxf6 Txe3 2 6.
Txe3 gxf6 2 7. Df5 ± Lustyk , J. ­
S zp ak , N . /c orr. 1 9 9 7) 2 S . C g S
C xe 3
2 6 . C f7 +
Rg8
27.
C xh6+ ! +- ; 2 3 . . . D d7 2 4 . A xf6
gxf6 2 S . Tc 1 fxe4 2 6 .Axe4 Txe 4
2 7 . C x e 4 C xd S 2 8 . C x f6 +] 2 4 .
Dxf4 c 3 2 S . Txc3 Txc3 2 6 .Axc3
CbxdS 2 7 . A xf6 C xf4 2 8 . A xd8
Tx d8 2 9 . Ch f3 -*
23 . C xc4 C fx d 5
2 3 . . . CbxdS ? 24. Cxf6 Txe3
(24 . . . Cxe3 25. Dh 5 + -) 2 S . Tx e 3
gxf6 2 6 . D g4 ± ; 2 3 . . . A xdS ? 24 .
C xf6 Txe3 2 S . Txe3 +2 4 .Tg3 ? !
2 4 . C xd6 C xe 3 2 S . C f7 +
Rg8 2 6 . C xd8 C xd 1 2 7 . Txe 8
Ac 6-+; 24. DhS ! c3 (24 . . . Te 5 2 5.
Axe5 dxe5 26. Cg4 De8 2 7. Dxe8
Txe8 2 8. Tg3 -* ; 24 . . . Cxe3 ? 2 5.
Dxh 6 + + - Vaa s s en , J . - B e s s e ­
l ing/ c o r . r 1 9 9 1) 2 S . A xc 3 (2 5.
Txc3 Te 5 oo) 2S . . . C xc 3 2 6 . C xc 3
Tx e 3 2 7 . T xe 3 D g S 2 8 . D xg S
h x g S 2 9 . C f3 -* ; 24 . Tf3
2 4 . . . Tc 6
2 4 . . . C d3 2 S . A x d3 c xd3
2 6 . Dh S Te 6 2 7 . Tg 6 Txg 6 2 8 .
D xg6 Dh4 2 9 . Cf3 ±
2 5 . C g4 ? !
o2S . Cf3 ! C d3 (25. . . Cf4 ? !
26. Cd4 Te5 2 7. Dg4 -* : 25 . . . De 7
2 6. Cfg 5 ! ±) 2 6 . C e g S ! T x e 1 +
Juan Sebastián Marg ado
2 7 . Cxe 1 hxg5 2 8 . Cxd3 Rg8 2 9 .
Aa2 Tc8 3 0 . Dg4 D c 7 3 1 . h4-+
25 . . . D e8 '!
2 5 . . . C d3 ! 2 6 . A xd3 (2 6.
Cx h 6 ? Tx h 6 2 7. Cg5 D d 7 + )
2 6 . . . c xd3 2 7 . Txd3 [2 7. Cxh 6 ?
Txh 6 2 8. Cg5 Dd 7 29. Te 6? In­
cre í b l e m ente , aquí G utman y
Treppner indican "ganando l as
blancas". L u ego de 29 . . . C.f6! las
n e gras t i e n e n c l ara v entaj a . ,·
2 7. Rh2 De 7ooj 2 7 . . . D e 7 [ 2 7 . . .
D e 8 2 8 . f3 C f4 (2 8 . . . Cb 6? 2 9.
Tb 3 d5 3 0. Dd4 Cxa4 3 1 . Txb 7
dx e 4 3 2 . Txg 7 Ac5 3 3. Tg5 +
Axd4 + 34. Axd4 + Rh 7 3 5. Tg 7+
R h 8 3 6.Cf6 Rxg 7 3 7. Cxe8+ Rf7
3 8. Cc 7 Td6 3 9 . A e 5 Tad8
4 0. A x d6 Tx d6 4 l . Tx e 4 ±)
2 9 . Td e 3 D g6 3 0 . A c 1 ( 3 0 . Tb 3
A c 6 3 1 . A c l (3 l . D c l ! ?) 3 1 . . .
C xg2 (3 l . . . d5 ! ?) 3 2 . Rxg2 d 5
3 3 . C c f2 A xa4 3 4 . Tx e 6 D x e 6
3 5 . A f4 A xb 3 3 6 . D xb 3 a S -+ )
3 0 . . Tae 8 3 1 . C cf2 h 5 3 2 . Txe6
C x e 6 y l as n e g r a s t i e n en una
p o s i c i ón dinámica, c on p arej a
de A en p o sición abi ert a . Por
ell o, cuentan con mej ores chan­
c e s . ] 2 8 . f3 Cf4 2 9 . Tde3 h5 3 0 .
C gf2 d5 -+ ; o b i e n 2 5 . . . D d7 ! ?
Txf6
2 6 . C c f6
S chus s l cr
2 7 . A x f6 C xf6 2 8 . C xf6 gxf6
2 9 . D d4+
2 6 . C xh6 !
.
58
2 6 . . . c3
2 6 . . . T xh 6
2 7 . Cxd6 ! ±
Dh5 2 8 . Tg5 Dxd 1 2 9 . Cf7+ Rg8
3 0 . C xh 6 + Rh 8 3 1 . T xd l Te 8
3 2 . A g 6 Te 6 3 3 . C f7 + R g 8
3 4 . C e 5 Te 7 3 5 . C xc 4 C f4
3 6 . A b l C e 6 3 7 . Tg4 C d 5
3 8 . Aa2 Cb4 3 9 . Ab 3 Ad5
4 0 . A c 3 Tb 7 4 1 . A xb 4 Txb 4
4 2 . T x d 5 Txb 3 4 3 . f4 C c 7
44. Td8 Ce6 45 .Tc8 C d4 4 6 . C e 5
Tb 7 4 7 . C g 6 1 - 0 Wey an d , F ­
Neubau er O/F corr 1 9 9 1
27. C f5 cxb 2 2 8 . Dg4 ! + N
C on idea de Cxg7
,
(Ver d i ag r am a
e n l a p ágina siguie nte .)
28 . . . A c8
28 . . . Tc 8 2 9 . Rh2 Cc2 3 0 .
D h4 + Th 6 3 1 . C xh 6 gxh 6 3 2 .
A xc 2 +- ; 2 8 . . . D d 7 2 9 . D h 5 +
Rg8 3 0 . Tg6 Txe4 3 1 . Txe4 Dc7
Casillas Reales
3 1 . . .D e5
3 l . . Ta 7 3 2 . C f6 D f7
3 3 . Te 8 Cxf6 3 4 . D xh6++.
3 2 . C g 5 D f6 3 3 . Te 8 !
C on i dea de 3 4 .C2J f7 +33 . . . A f5 3 4 . D x h 6 + '? !
3 2 . Th 6 +29.D h4+
2 9 . Cxg7 ? Txe4 !
2 9. . .Th6
2 9 . . R g 8 3 0 . C g5 ? (3 0 .
Ch 6 + Rh 8 3 1 . C.f7 + R g 8 3 2 .
D h 8 + R xf7 3 3 . Cxd 6 + ! + -)
3 0 . . . Txe l +
3 l . Rh 2
A xf5
3 2 . A xf5 Th l + ! 3 3 . Rxh l b i D +
3 4 . Axb 1 D e 1 +-+
3 0 . C xh6 gxh6 3 1 . R h 2 !
3 l . C f6 D x e l + 3 2 . Rh 2
Ag 7 ? (32 . . . D e 5 !- +) 3 3 . D xh6+
A xh 6 3 4 . T g 8 # ; 3 l . C x d 6 ?
Dxe 1 + 3 2 . Rh2 D e 6
.
3 4 . Cf7+ ! Dxf7 3 5 . D xh6+
Ah7 3 6 . Txa8 +3 4 . . . D x h 6 3 5 . C f7 + R h 7 3 6 .
A x f5+ D g6 3 7 . A xg 6 +
3 7 . Txg6 ! Ce7 3 8 .Txe7 !+3 7 . . . R g7 3 8 . T x a8 A e7 3 9 .Tb8
a5 4 0 . A e 4 + Rxf7 4 1 . A x d 5 +
1 -0
Mijail Tal, el Pirata
Carica tura de Jovan Prokoplj evic
59
Bobby Fischer, rival y a migo : l. Olimpíada de Lcipzig, 1 960; 2 . De pie, observando la
partida de
Fischer Campeonato del Mundo; 3.Bobby visita a Misha
en
el Hospital
(Curazao 1 962 ); 4. La Habana 1 966: 5 . La Habana 1 966, analizando ante la mirada de
Lev PolugaicvsJd; 6 . Candidatura l 9 5 9 : F i scher, Tal y Petrosian
C apítulo 4
Tema real de corona ción
Las casillas reales se caracterizan sie1npre por ser dinámicas :
dependen del lugar donde están los reye s. Por eso, dentro de l o s
temas a tratar dentro d e l a Teoría d e las Casillas Reales, es suma­
mente in1portante el de la resi dencia de l o s monarcas . S in embargo,
en el transcurs o de la investigaci ón se van enc ontrando nuevos
c onc eptos, nuevas i deas , nuevos desarrol l o s .
Durante una reuni ón d e mnigos realizada el 1 1 d e enero de
1 9 66 en el Sal ón Caissa de Lavall e y Maipú en Buenos Aires, c on
l a pre s enc i a de Wavrenchuk, el c ordob é s D 01nínguez y vari o s
aficionados, surgi eron novedosas ideas que aportaron imp ortantes
c onceptos a l a Te oría de l as C asillas Reales . Aparecían grandes
dudas cuando se analizaba la partida Tal vs Petrosian, Cmnpeonato
S ovi é tic o 1 9 5 7 , y s obrevenían las di scusi ones , ya que era fácil
advertir que Tal n o intentaba colocar sus piezas s obre las casillas
reales de Petro sian . ¿Estaba Tal c ontradiciendo sus propios prin­
cipios? ¿Puede una casilla de c oronación s er ocasi onalmente consi­
derada c omo una casilla real, aún siendo estática? En este capítulo
tratamos de dar respuesta a estas preguntas .
man) 1 2 . g4 Cfe 7 1 3 . cxd4 Cxd4
1 4 . C x d4 D c 3 + 1 5 . A d2 D xd4
1 6. f4 Cg6 1 7. c 3 ! Dc5 1 8 . gxh5t
K o n s t ant i n o p o l s k y - I v a s h i n /
U. R . S . S . 1 9 5 2 ; 1 0 . . . dxc 3 1 1 g4
C e 7 1 2 . gxh 5 t S orokin-Gudin1
U. R . S . S . , 1 9 6 0 .
l l . g4 C fe7 1 2 .gx h 5
1 2 . c xd4
1 2 . D c7
1 2 . . . dxc 3 ? ! l 3 . D g4_,
1 3 . A f4
Tal,M . -Petrosian, T. [ C 1 8 ]
Campeonato de la U.R. S . S .
M oscú, 1 9 5 7
l . e4 e6 2 . d4 d S 3 . C c3 A b4 4 . e5
C e7 5 . a3 A xc3+ 6 . b xc3 e S 7 .
Dg4 C fS 8.Ad3 hS 9. D h3 cxd4
1 0 . C f3
1 0 . A xf5 ! ? e xf5 l l . D g3
g6 1 2 . cxd4 Th omas .
1 0 . . . C c6
1 O D c 7 1 1 . Tb 1 C c 6
(l l dxc 3 12.g4 Ce 7oo Khalif.
.
.
.
.
. . .
61
.
Juan Sebastián Morg ado
piezas blancas no se encuentran
pre s i onando casillas real e s ni
tamp o c o t i e n e n p o s i b i l i dade s
p otenciale s de hacerl o , y ade­
más el rey n e gro está sufi ci ente­
mente protegi do. Sigamos con
la partida :
1 3 . . . C g6
1 3 . . . dxc3 ? ! 1 4 . Tg l � ; in­
t e r e s an t e era 1 3 . . A d 7 ! ? Por
ej empl o : 1 4 . Tg l 0 - 0 - 0 ! ? (1 4 .
g6 1 5. h 6 �) 1 5 . Txg7 Cxe5 ! ?oo
1 4 . D g4
1 4 . A xg 6 fxg 6 1 5 . c xd4
Ad7� (1 5 . . . Txh5 ? ! 1 6. Dg4 Ce 7
1 7. Tc 1 A d7 1 8. 0- 0 � Nevio,J. ­
A lvarenga, R . /VIII -CB I - S F - 0 5
1 9 9 4)
1 4 C xf4
Aunque era obj etivamen­
te mej or, no era para el estilo de
Petrosian la variante 1 4 . . . Cgxe5
y a qu e era muy t á c t i c a . P o r
ej emp l o : 1 5 . C x e 5 C x e 5 1 6 .
D xg7 C f3 + (1 6 . . Cxd3 + ? 1 7.
cxd3 Dxc 3 + 1 8. Re2 Dc2 + 1 9.
A d2 Txh5 2 0. Tac1 Da4 2 1 . Tc 7±;
1 6 . Txh 5 ? 1 7. R e 2 dx c 3 1 8.
Thg 1 ! ± Kup p e r, J. - D ur a o , J. /
Muni ch 1 9 5 8) 1 7 . Rfl [ 1 7 . Re2
D x f4 1 8 D xh 8 + Re 7 1 9 . D g 7
A d 7 ( 1 9 . . . e 5 2 0 . D g 3 D xg3
2 1 . hxg3 Ag4 (2 1 . . . e4 22. cxd4
Cx d4 + 2 3 . R e 3 Cf5 + 2 4 . Rf4
exd3 2 5 . cxd3 oo G i uri c za , G . '
.
.
Si 1 3 . cxd4? Cxd4+
C on 1 3 . A f4 l a s b l an c a s
han c o mpl et a do su desarrol l o ,
Y las negras están leve1nente re­
tra s a da s , p e r o p u e d e n j u ga r
A d 7 Y 0 - 0 - 0 rápid am e nt e Pero
v e amos el « d e s a rrol l o » de l a s
blancas : s u dama está radiada en
h3 , Y baj o l os rayos X del Ac8 ·
su estructura de peones es realment e h orribl e , ya que p o s e e
dos peones doblados «h» y «e»,
u?,o avanzado en e 5 baj 0 p r e ­
S l o n de las pi ezas negras, un o
aislado en a3 Y uno retrasado en
f2 . ¿ Cuál e s el secreto de seine­
j ante «violación a las reglas clá­
s i c a s ? » . D e b em o s ent o n c e s
buscarl e una explicaci ón a este
enig1na, Y en lo posible dentro
de nuestra hipót e s i s de trabaj o
de las casillas real e s . Esta pri­
mera aproximación parece ir en
s e nti d o c o ntrari o , ya q u e l a s
.
'
62
. . .
.
. .
.
.
Casillas R eales
Al varen ga , R . /V I I - C B I -Final
1 9 9 2) 2 2 . Tab 1 dxc 3 2 3 . Txb 7+
Rf6 2 4 . Rd 1 e4 2 5 . A e2 d4 2 6 .
R e 1 + P a lm o , P. -Kuutti , L . /l l
.T S M / 1 K i rj e s hakki 1 9 6 7 ) 2 0 .
D g3 +-] 1 7 . . . D xf4 1 8 . D xh 8 +
Re7 Khalifman diagnostica aquí
«c on c o ntraj uego » , y luego de
1 9 . D g7 e 5 ! ? l a p o s i c i ón es
c ompl ej a .
1 5 . D xf4 dxc3
Petrosian considera que el
peón «h» es débil y prefiere ob­
tener una ventaj a muy clara en
el flanc o dama, pero ésto es sólo
aparente .
Mej or era 1 5 . . . Txh5 aun­
que luego de 1 6 . cxd4 las blan­
C lS «arreglaron» sus p e ones, y
ti e n en s u s p i e z a s p ot e n c i a l ­
ment e real e s : La Df4 pre si ona
fl, el Cf3 puede saltar a g5 , el
Ad3 mira g6, y las torres pueden
ac tuar en las c olumnas «b» o
« g» , s e gún s e ub i qu e e l r e y
negro . A s u v e z , e l rey blanco
t e n drí a u n a c a s i l l a b a s t ant e
segura en e2 . Una c ontinuaci ón
p o s i b l e p o drí a s e r 1 6 . . . C e 7
[ 1 6 . . . Ad7? 1 7 . D g4 � ; 1 6 . . . D e 7 ?
1 7 . Tg l D f8 1 8 . C g5 � Anál i s i s
d e Ganzo ( 1 8. Re2 A d 7 1 9. Dg4
g6 20. Axg6 fxg6 2 I . Dxg6+ D.f7
22. Dg8+ Df8! =) ] 1 7 . Tb l Cf5
1 8 . Tg l Ad7 1 9 . D d2 g6i
63
1 6.Dg5
¿ S ign i fi c a e s t o que Tal
vu e l v e a j ugar s obre c a s i l l a s
reales? N o sirve 1 6 . Tg 1 ? f6 ! f=!
1 6 . . .D e 7
E l peón «g» no p o día de­
fen ders e , p orque si 1 6 . . . Rf8 el
rey n e gro fij aría resi dencia en
una zona donde al tnenos cuatro
pi ezas blancas s erían real e s , y
crearían amenaza s i n s o lubl e s .
Por ej e mpl o : 1 7 . Tg l Tg8 1 8 .
h 6 + - ; S i 1 6 . . . Tg8 ? 1 7 . h 6±
1 7 . D xg7 D f8
Petrosian to davía c onsi­
dera qu e el p e ón «h» es débil .
P o dr í a h a b e rs e j ug a d o 1 7 . . .
Txh5 1 8 . Tg l D f8 1 9 . D f6 Th 6
2 0 . Df4 Ad7 2 1 . C g5 0 - 0 - 0 22 .
C xf7 C xe 5 2 3 . D xe 5 D xf7 2 4 .
D xc 3 + R b 8 H u gent o b l e r, P. ­
D ambrauskas , V. /c orr. 1 9 9 9 , y
ah ora l u e g o de 2 5 . D e 5 + Ra8
Juan Se bastián Morg ado
2 6 . Tb l b 6 2 7 . Tg7 las blancas
tienen piezas activas que c om­
pensan la debilidad de sus p eo�
nes .
1 8 . D g 5 D h6
S i 1 8 . . A d 7 l a s b l ancas
pueden j ugar 1 9 . Tg l c on posi­
ción similar a la de la partida.
1 9 .Tg l !
.
p r o p i am ente di chas, s e trata
de una c asilla es táti ca. Ahora
p o d em o s ver c ómo a dqui eren
significado las j ugadas blancas.
1 9 . . . D xg 5
No s e puede 1 9 . . . D xh 5 ?
2 0 . D f6 ! Dh6 (20. . . Th 6 2 1 . Tg8+
R d 7 2 2 . A g 6 ! + - ; 2 0 . . . Ce 7
2 1 . Tg 7+ -) 2 l . Tg8 ++2 0 . T xg 5
Ahora se ve claro el peli­
gro del peón «h» libre .
2 0 . . A d7 '!
Un descuido que permite
ganar la c asilla subreal h6 p or
m e di o s tácti c o s . Era c orrecta
2 0 . . Re7 2 l .Tb l ;J; y las chances
de las blancas son un poco me­
j ores debido al peón h libre .
.
.
2 1 .Re2?
¡ Aquí surge l a luz ! Tal
admite que no puede agredir las
c a s i l l a s r e al e s ya qu e el r e y
negro puede escap ar a l fl anc o
· dama, y entonces ¡ to m a c o m o
r e al la casilla h8 ! A esta forma
in directa de ap l i c ac i ón de l a
te orí a d e l as casillas real e s l a
llamaremos Tem a Real d e C o­
ronación. En otras palabras, una
c a s i l l a de c o r o n a ci ó n p u e d e
ocasional m e n te ser considera­
da como una casilla r e al. Y, a
diferencia de las casillas reales
64
Pierden l a oportunidad de
aprovechar la falla de las negras .
Muy fuerte era 2 l .h6 ! aprove­
chando que ahora no se puede
c apturar el p e ón « h . » P o r
ej emp l o : 2 1 . . . 0 - 0 - 0 (2 l . . . R e 7
22. h 7±; 21 . . . Txh6? ? 22. Tg8+ + -)
22.h7±
2 1 . . .Re7
El inconveniente de 2 1 . .
0-0-0 es que alej a el rey de la
casilla h8, y p ermite 22 . Re3 con
gran don1ini o d e l a s c a s i l l a s
negras . Por ej empl o : 2 2 . . Th6
2 3 . Tag l T dh 8 2 4 . Tg 8 + Txg8
.
.
Casillas Reales
2 5 . Txg8+ Rc 7 2 6 . Tg5 -t
2 2 . R e 3 Taf8 2 3 . Tag l A e 8
2 4 . C d4
(2 9 . . . e 4 ? 3 0. R d4 + ; 2 9 . . . Axg6
3 0. hxg6 Tf6oo (3 0 . . . Txh2 ? 3 1 .
Tx a 7 Thxf2 3 2 . Txe 5 ±) ; 3 0 .
Txf7+ Txf7 3 l . A xf7 Rxf7 3 2 .
Txe5 oo ] 29 . Th 7 Th8 3 0 . Tg7=
2 5 . C xc6+ Axc6 ?
Un e rr o r d e fi n i ti v o , ya
que ahora las blancas tendrán el
c ontrol abs oluto del c entro y el
rey blanco dominará el escena­
r i o . E r a n e c e s ar i a 2 5 . . . b xc 6
2 6 . A e 2 c 5 2 7 . Tb l d4+ 2 8 . Rf4
A c 6 2 9 .h4t
26.Rd4 !
las negras evitaron que el
A d3 se instalara en g6 , p ero al
c o sto de ceder el dominio de las
casillas negras, y de quedar c on
su alfil malo. El final es clara­
mente ganador para las blancas .
2 6 . . . f4
2 6 . . . A e 8 2 7 . A e 2 T f7
2 8 . T l g3 +
27 .Tg7+ Tfi 2 8 .Tg8 !
Aprovecha l o s r e c urs o s
tácti c o s p ara c amb iar p i e z as
defens oras de la casilla h8 .
2 8 . . . T xg8
No se p o dí a 2 8 . . . Txh 5 ?
2 9 . Ag6+2 9 . T x g 8 T f8 3 0 . T x f8 R x f8
3 1 . h6 b6 3 2 .Rxc3 Rg8 33.Ag6
aS 3 4 . R d 4 R f8 3 5 . c 3 R g 8
3 6 . h7 + Rg7 3 7 .Afi !
Una sutil eza para mej orar
2 4 . . . fS ? !
Petrosian intenta defender
la casilla de c oronación c ortan­
do la acc i ón del A blanc o . La
técnica correcta, que Tal aplica,
consiste en dominar las casillas
sub-reales (en este caso h6, h7,
g6, g7, g8) y p or supuesto la real
h8 . Para lograr ese obj etivo, hay
que c ambi ar las pi ezas defen­
s oras .
La defens a real c orrecta
era 24 . . . f6 ! buscando a la vez
atacar el peón h5 y la cuña c en­
tral e5 . Por ej emplo : 2 5 . Tg7+ ! ?
Af7 (2 5 . . . Tf7 ? 2 6. exf6 + Rxf6
2 7. Tlg6+ Re 7 28. Txe6+ ±) 2 6 .
C xc 6 + b xc 6 2 7 . A g 6 fxe 5 2 8 .
Tg3 Thg8 [28 . . . Re8 2 9 . Tg5 Re7
65
Juan Sebastián Morgado
la posici ón del al fil .
37 . . .Ad7
S i 3 7 . . . Rxh 7 3 8 . Axe6+3 8 . A g8 A c8 3 9. R d 3 A d7 4 0 .
R e 2 R h 8 4 1 . Rf3 b 5 42 . R xf4 d4
43 . cxd4 b4 4 4 . ax b 4 a4 4 5 . d 5
a3
O b i en 4 5 . . . exd5 4 6 .
A x d 5 +4 6 . d xe 6 a2 4 7 . e x d 7 a l D 4 8 .
d8D D e l + 4 9.Rf5 D b l + 50.Re6
S i 5 0 . Rf6 Dg6+ !
50 . . . Dg6+ 5 1 . R d 7 1 -0
<.
�- )
'
.
.
/
Tal , M . - L arsen,B. [ B7 7 ]
Zurich , 1 9 5 9
l . e4 e S 2 C f3 C c6 3 . d4 c x d 4
4 . C x d 4 g6 5 . C c3 A g7 6 . A e 3
C f6 7 . A c4 0-0 8.Ab3 d6
Si 8 . . . C a 5 9 . e 5 C e 8 1 0 .
Axf7++- Fischer, R . -Reshev s ­
ky, S . /Nueva York 1 9 5 8
9 . f3 e X d 4 1 o . A X d 4 A e 6 1 1 .
D d 2 D aS 1 2 .0-0-0 b S
1 2 . . . A xb 3 1 3 . c xb 3 ! �
1 3 .Rb l b4
1 3 . . . Tfc 8 1 4 . g4 Axb3 1 5 .
cxb3 b4 1 6 . Ce2 Tc6 1 7 . a4 Tac8
1 8 . Tc l C d 7 1 9 . Txc 6 Txc 6 2 0 .
Axg7 Rxg7 2 1. C d4 Tc5 2 2 . h4±
Estrin, Y. -Lisitsin, G . /Le n ingr a­
do 1 9 5 5 .
1 4.CdS
.
66
1 4 . C e 2 ? ! A xb 3 1 5 . cxb 3
Tfd8+
14 . . . A x d S
1 4 . . . C xd5 1 5 . A xg7 Rxg7
1 6 . exd5 A d7 1 7 . Tdc l � Suetin
- K o r ch n o i , C amp enat o de l a
U. R. S . S . 1 9 5 3 ,
1 S. exd5
Ftacnik h a an a l i za d o en
pro fun di dad la alt ern ativa 1 5 .
Axd5 Cxd5 (una fam osa par ­
tida siguió 1 5. . . Tac 8 1 6.Ab3 y
se definió a favor de las blan ­
cas luego de muchas complica­
c ion e s, Fisc h e r, R . - Lar s e n , B.
Interzonal Portoroz 1958) 1 6 .
Axg7 (1 6.exd5 Dxd5 1 7. Dxb4 oo)
1 6 . . . C c 3 + 1 7 . b xc 3 ( l 7. A xc 3
bx c 3 1 8.Dx c 3 Dxc 3 1 9 . bx c 3
T.fc8=) 1 7 . . . Tab8 ! 1 8 . cxb4 Dxb4+
1 9 . D xb4 Txb4+ 2 0 . Ab2 Tfb8 =
l S . . . D b S 1 6 .Thel aS
L ars e n ha l o gr a d o un
fuetie ataque, y dispone de to­
das sus piezas real es o p oten­
cialmente reales. Basa su estra­
tegia en el avance de las mino­
ría s , y ah ora amenaza a5 -a4 .
O b s e r v e m o s ahora c ómo Tal
n1ani obra para obtener un peón
libre en el flan c o dama , donde
t i e n e may o r í a , a l a v e z qu e
apli ca el concepto de D efe nsa
R eal , o b ligan d o al cam b i o de
las pi ezas m ás am enazadoras .
17.Dc2 !
Casillas Reales
D eb i do a la dob l e ame­
naza, las negras deb en ac eptar
el cambio de damas.
1 7 . . . D xe 2 1 8 .T x e 2 a4 1 9 . A c 4
Tfc8 2 0 . A b 5 Ta5
En c a s o d e 2 0 . . . C x d 5
Euw e indicó una b onita varian­
t e : 2 l . A xg 7 Tc 5 ! 2 2 . c 4 b xc 3
2 3 . Tx d 5 T x d 5 2 4 . A c 6 T d 2
(2 4 . . . c2 + 25.Rc l) 2 5 . A xa8 Txe2
2 6 . A xc 3 T x g 2 2 7 . A c 6 Txh 2
2 8 . A xa4 h 5 2 9 . b4 -+
2 1 . A x f6 ! '?
Una c oncepción original .
Busca pasar un peón y para eso
«sacrifica» la parej a de alfiles y
se acepta una posición c on alfil
d e di s t i n t o c ol o r. Si 2 1 . A c 6
Cxd5 2 2 . A xg7 Txc 6+
2 1 . . . A x f6 2 2 .A c 6 a3
Av an z an el p e ón « a »
antes que las b lancas realicen la
mani obra Te3 y a2-a3 , fij ándo­
lo en c a s i l l a b lanc a , donde e s
67
vuln erabl e .
Si 2 2 . . . h 5 23 . Te4 Tb8 24.
f4 Rf8 2 5 . Td3 Tb 6 2 6 . Tc4 a3
2 7 . Tb 3 A xb 2 2 8 . Tb xb 4 Txb4
2 9 . Tx b 4 e 5 + N i eph au s , W. ­
L ehmann , H . /N uremb crg 1 9 5 9 ;
y si 2 2 . . . Tb 8 2 3 . g4 g5 24 . Te4
A e 5 2 5 .h4 h 6 2 6 . Th 1 Rg7 2 7 .
hxg5 hxg5 2 8 . Th5 f6= Vamosi ,
L . -Kulcsar, M . /Bu dap est 1 9 9 8 .
2 3 . b3 Rf8
Luego de 23 . . . Tc 7 24 . c 4
bxc 3 2 5 . b4 Ta6 las negras l o­
graron b l oqu e ar el avan c e del
p e ón « b » : 2 6 . b 5 Tb 6 2 7 . Rc 2
R f8 2 8 . Te 4 Ta 7 2 9 . Tb 1 Ta 5
3 0 . f4 h 5 3 1 . g 3 R g 7 3 2 . h 3 t
Pavlovi c , M . -Almei da Sacnz,A./
Andorra 1 9 9 9 .
Ahora parec e que las ne­
gras han l ogrado esteri lizar l a
1nayoría blanca, p ero . . .
2 4 . c4 ! ?
U n p l an muy c r e at i v o ,
Juan Sebastián Morgado
que ti enta a las negras a ganar
un p eón, qu e quedará pasado y
ap oyado en l a s e xta l í n e a . A
c a 1n b i o , l a s b l an c a s c r e an e l
peén «b» p a s ado, que aparente­
ment� no es peligr o s o .
Obsérvese que l as casillas
sub-rea� e s b 4 -b 5 -b 6 -b 7 r e ­
pres entan e l punto crític o . S i las
negras no advi erten el peligro,
el peón (( b )) p u ed e volverse una
amenaza rea l . En tanto, las ne­
gras nunca lograrán dominar la
c asilla sub-real c 2 , bl oqueada
por el rey blanc o.
2 6 . b 4 ! e6 ! '!
arri e s gada . Khalif­
m an indi ca d o s alternativas : a)
el intento 26 . . . Tb8 ? ! con idea de
frenar el p e ón desde b 6 , no es
seguro qu e t e nga éxi t o , ya que
luego d e 2 7 . Te4 g5 2 8 . b 5 Ae5
2 9 . g3 h 5 3 0 . Tb 1 Tb 6 3 l .Tbb4� ;
b ) l o mej o r e s 2 6 . . . e 5 devol­
viendo el peón , c on i d ea d e A d8b6, c ontrolando el peón b blanco.
2 7 . b 5 c xd 5 '!
Muy
2 4 . . . b xc3
Lars c n no ve p e l i gr o y
c ap tu ra e l p e ó n . M ej or e r a
2 4 . . . A c 3 2 5 . h4 e 5 = (2 5 . . . h 5 ?
2 6. g4 � ) ; o b i en directamente
2 4 . . . e S ! c on i d e a de A d 8 - b 6 ,
c on igualdad aproximada . 2 5 .
Rc2 Ag5 2 6 . g3 f5 2 7 . Rd3 A d8=
G arc í a , G . -Juliao, C . /Winnip eg,
1 9 74 .
25.Rc2
peón c 3 negro quedará
c ompl etamente bl o quea d o por
el Rc2 , e n tanto s e ha liberado
el peón ' b '
2 5 . . . Ta7 ? !
Primer signo de descuido.
C on esta j ugada la toiTe dej a de
proteger las cas i l las subreal e s
b 5 , b 6 , b 7 . Era mej or 2 5 . . . Tb 8
2 6 . Te4 Ta6 27 .b4 Tab 6 2 8 . Rb 3 t
El
68
El error definitivo. Llega
tarde 27 . . . Ad8? deb i do a 2 8 . dx e6 ± ;
s i 27 . . . R e 7 2 8 . dx e 6 fxe 6 2 9 .
Tde 1 e 5 3 0 . R xc 3 R e 6 3 1 .
Rb3 � ; la mej or defen sa era 2 7 . . .
Te7 ! y si 2 8 . dxe6 Txe6 2 9 . Txe6
fx c 6 3 0 . T x d 6 T d 8 3 1 . Tx d 8 +
A x d 8 3 2 . R xc 3 Ac 7 y e l p e ón
de v en t aj a n o p are c e sufici ente
para ganar.
28.b6!
P o s i b l ctnent e, l a j u gada
Casillas Reales
interme dia que s e l e e s c ap ó a
Lars en.
2 8 . . . Te7
2 8 . . . Ta 6 ? 2 9 . A b 7 ! +- ;
2 8 . . . Txc6 2 9 .bxa7 Ta6 3 0 . Txd5
Txa7 3 1 . Txd6+2 9.Txe7 Rxe7
2 9 . . . A x e 7 3 0 . b 7 Tb 8
3 1 . Txd5 +3 0 .Te l + A e 5
Ú nica. 3 0 . . . R f8 3 l . b7 Tb8
3 2 . Te8++-; 3 0 . . . Rd8 ?? 3 1 .Te8#
3 1 . b 7 Tb8 3 2 . f4
P e s e a c on t a r c on u n a
pieza d e ventaj a y un peón «b»
en s éptima, las blancas todavía
deben j ugar con cuidado debido
a la amenazante masa de peones
c entrale s .
3 2 . . . R c 6 33 .fxe5 dxe 5 34.Tb l !
3 4 . Rxc 3 ? R d 6 ! 3 5 . A a4
Txb 7 ->
34. . .Rd6
3 4 . . . d4 3 5 . Tb6 R d 6 tras­
pone a la parti da.
3 5 .Tb6 d4
3 5 . . . Rc 7
3 6 . Ta 6
d4
3 7 .A e4 f5 3 8 .Ad5 d3 + 3 9 . Rxc 3
d2 4 0 . R x d2 T d 8 4 1 . Ta 5 R b 6
4 2 . b 8 D + Txb 8 43 . Txa3 +3 6 . Ta6 f5 3 7 . Ta8 R c7 3 8 . Ad 5
e 4 3 9 . T x a3 c 3 4 0 . R d 3 g5
4 1 . Rxd4
C a e n t o d o s l o s p e on e s
n e gro s .
4 1 . . . e 2 4 2 .Txc3 + R d 6 4 3 . Te3
1 -0
69
C ap ab l a n c a,J. -Spiel m ann,R .
[ D 3 8 ] Nu eva York , 1 9 2 7
l . d 4 d 5 2 . C f3 e 6 3 . c 4 C d 7
4 . C c3 C gf6 5 . Ag5 Ab4 6. cxd5
exd 5 7 . D a4 Axc3 + 8 . b xc3 0-0
9. e3 c 5 1 0 A d 3 c4 l l .A c 2
l l . Ab 1 D b 6 1 2 . 0- 0 C e4
1 3 . Dc2 Dg6 1 4.Af4t P�jasunov,
A . - C h e b o t arev, O . /Vo l g o grado
1 996.
l l . . . D e7 1 2 . 0-0 a6 1 3 .Tfe l D e6
1 4 . C d 2 b 5 1 5. D a5 C e4 '? !
S op ortaba mej or la pre­
s i ón d e l a s b l an c a s 1 5 . . . A b 7
1 6 . a4 Ac6t
1 6. C xe4 d x c 4 1 7 . a4 D d 5 '!
.
L a s n e gras pre p aran l a
j u gada d e c ons o l i daci ón Ab 7 ,
c o n b u e n a s p e rsp e c t i v a s d e
contraj u ego. Sin embargo, aho­
ra las blan cas di spon en de un
senci llo tema real de c oronaci ón
que l e s otorga ventaj a decisiva
pronta1nentc. Había qu e resig-
Juan Sebastián Morgado
nars e a 1 7 . . . Tb 8 1 8 . Tc b 1 Tb 6
1 9 . A f4 ---t (1 9 . axb 5 a x b 5 2 0.
Txb 5 ? Ta 6 + ; 1 9. h 3 ! ? A b 7 2 0.
Af4 ---t)
1 8 . ax b 5 ! D x g 5 1 9 . A xe 4 T b 8
2 0 . b x a6
Luego de esta breve s e­
c u e n c i a , s e a dvi ert e qu e l a s
b l an c a s dominan l a s c a s i l l as
reales de c oronación a7 y a8 .
2 0 . . .T b 5
2 0 . . . D xa 5 2 l . Txa5 Tb 3
22 . a7 C b 6 2 3 Tc 1 Ad7 24 . a 8 D
C xa 8 2 5 . A xa 8 +2 1 . D c7 C b 6 2 2 . a7 A h 3
2 3 . Te b l T x b l + 2 4 . T x b l f5
2 5 . A f3 f4 2 6 . exf4 1 -0
1 5 .Tfx d l A xc5
.
•>
.
'
'
Pill s bury,H.- M arco,G. [ D 3 7 ]
H astings 1 8 9 5
l . d 4 d 5 2 . c 4 e 6 3 . C c 3 C f6
4 . C f3 Ae7 5 . A f4 0-0 6.Tc l c6
7 . e3 b6 8 . A d3 A b7 9.0-0 C b d7
1 0 . e 4 ! '?
U n a alt ernat iv a intere­
sante en este momento crí tico de
la apertura, donde hay muchas
otras alte rn at iv as : 1 O.b3 ; 1 O .h3 ;
1 0 . c xd5 ; 1 0 . a3 ; 1 0 . D d2
1 0 . . . d xe4 l l . C xe 4 C xe4 1 2 .
Axe4 C f6 1 3 . A b l c 5 1 4 . dxc5
D xd l
1 4 . . . A xc 5 1 5 . D e2;!;
,
70
a part ir de este momen­
to que da plant eada la lucha de
flanc os donde las blancas tienen
un p eón de ventaj a en el flanc o
al ej ado de l o s reyes . Nac e un
t e1na real de c o r o n aci ó n n1uy
níti d o , y la manera de c ondu­
cirl o es 1nuy didáctica.
1 6 . a3 Tfd 8 '? !
Primer mi n i erro r estra­
t é gic o . Más l ó g ica era 1 6 . a5
p roc u ra n do qu e l a may oría de
p e on e s blanca n o s e movilic e .
Luego de 1 7 . C d4 a4 1 8 . Cb5 se
p r o d u c e o t r o t i p o de l u c h a ,
donde la mayoría d e peones ha
sido c ontrolada , pero a cambio
de c e der el c ontrol de casillas
c e ntral es imp o rtantes ; s i 1 6 . . .
A xf3 1 7 . gxf3 a 5 1 8 . Rfl y l a
parej a b l an c a d e alfi l e s c om­
pensa p lenament e el doblaj e de
los p e ones del flanco rey.
Y
,
-
.
.
Casillas Reales
Si 2 4 . . . Rf8 2 5 . T x d 7 Axd7
2 6 . Ab l Tc 8 2 7 . A e4 eS 2 8 . Ae3
Txc 7 2 9 .Txc 7 Cxc 7 3 0 . Axb6 y
el peón «a» libre y alej ado re­
presenta una ventaj a clara .
2 5.Tx d l Ab7
2 5 . . . g5 ? 2 6 . Td8 gxf4 2 7 .
Txe8+ Rg7 2 8 . A b 1 ! ± ; 2 5 . . . e 5 ?
2 6 . Td 8 +2 6 .T d 7
C o mo e l o bj e t i v o e s
d o mi n a r l a c a s i l l a r e a l c 8 ,
tambi én p o dí a c omenzarse por
2 6 . A c 4 ! y si 2 6 . . . Rf8 2 7 . T d 7
traspone a la partida (o bien 2 7 .
Aa6 ! A xa6 (2 7. . . Txa 6 28. Cxa6
Axa 6 29. Td8 Re 7 30. c 8D Axc8
31. Txc8±) 2 8 . C xa6 Tc 8 2 9 . A e 3 ± )
26 . . . R f8
2 6 . . . g 5 2 7 . A g3 (2 7. A e 3
A e 5 2 8. A xb 6 Tc 8 2 9 . Td8 Rg 7
3 0. a 4 Cx c 7 3 l . Tx c 8 A x c 8
3 2 . Cd3 A d6 3 3 . a 5 t) 2 7 . . . Rf8
28 .h3 (28.Ac4 Txa3 29. Td8 Tc3
30.A{l e5 3 J . Cd5 Axd5 32. c8D
Txc 8 3 3 . Txc 8 R e 7 3 4 . Tb 8 -t)
2 8 . . . b 5 { 2 8 . . . A e 7 2 9 . A c 4 C f6
3 0 . Td3 ! La retirada exacta de l a
torre, defendien do e l peón a 3 y
quedando a salvo del ataque del
c ab a l l o n e gro en l a vari ant e
c l av e . C o mp arar c on * * [ 3 0 .
Td4 ? C e 8 3 l . Ab 5 Tc 8 3 2 . Aa 6
(32. Cc 6 * * 32 . . . Cxc 7 33. Cxe 7
Cxb 5 3 4 . Cxc 8 Cx d4 7/!.) 3 2 . . .
1 7 . b 4 A e7 1 8 . C d4 C eS '? !
Un nuevo mini-error. Lo
c o rr e c t o p ara e v i t ar qu e l a s
b l an c a s p a s e n u n p e ó n era
1 8 . . . Tac 8 1 9 . C b 5 T x d l + 2 0 .
T x d 1 T x c 4 2 l . A d 6 R f8 2 2 .
Axe7+ Rxe 7 2 3 . C xa7 A a 6 2 4 .
A d 3 Tc 7 2 5 . C c 6 + Txc 6 2 6 .
A xa 6 Tc 3 2 7 . Ta l C d5 2 8 . Rf l
c o n i gua l dad ap ro ximada , y a
que l a d up la de p i e z a s negras
torre y cabal l o es muy activa, y
no e s p o sibl e p ara las bl anc a s
pasar un p e ó n .
1 9. A a2 a5 2 0 . c 5 ! axb 4 2 1 . c6
A c8 2 2 . c7
To das l a s c a s i l l a s sub-·
reales han sido c ontroladas y el
p e ó n llegó hasta c 7 . Ahora vie­
ne la lucha por el control de la
casilla real c 8 .
2 2 . . . Td7 23 . C c6 Af6 2 4 . C xb 4
Txd l +
71
Juan Sebastián Morg ado
A xa6 3 3 . C xa6 f6 3 4 . Td7 e 5 �
* ] 3 0 . . . C e 8 (3 0 . . . Tc 8 3 1 . A b 5
Ce8 traspone a * * *) 3 l . Ab 5 Tc 8
* * * 3 2 . C c 6 ! (3 2 . A a 6 ? A x a 6
33. Cxa 6 f6 34. Td7 trasp one a *)
3 2 . . . Txc 7 (3 2 . . . Cx c 7 * * 3 3 .
Cx e 7 Cxb 5 3 4 . Cx c 8 + -) 3 3 .
Axc 7 Cxc 7 3 4 . a4 + (34. Td7 !?) }
2 9 . Ab 1 Tc8 3 0 . Axh7 e5 3 l . Ad3
Txc 7 (3 l . . . Cxc 7 32 . Af5 ±) 3 2 .
Axb5 Txd7 3 3 . Axd7± y las blan­
cas tienen un peón neto de ventaj a.
2 7 . Ae4 Ae7
27 . . . Txa3 2 8 . Td8 +2 S . h3 '! !
M antenía l a ventaj a 2 8 .
Ab5 ! C f6 2 9 . Td 1 Tc 8 3 0 . Ac6
Axc 6 3 1 . C xc 6 C d5 3 2 . Ca7+
2 S . . . TeS
2 8 . . . C f6 ? 2 9 . Td 1 +
de 2 9 .Ab5 ! Cf6 3 0 .Td 1 Ce8 3 1 .
A d 7 (3 l . A c 6 ? Axc 6 3 2 . Cxc 6
Cxc 7 = ; 3 l . A g3 ±) 3 1 . . . Txc 7
3 2 .Axc 7 C xc7 3 3 .Aa4±, ya que
l a c al i dad de v entaj a n o e stá
c omp ensada.
2 9 ... Axa6 3 0 . C xa6 Cf6 3 1 .Td3
C d5 3 2 .Ae3 ReS 'lí-'lí
•
B ondarevs ky,I . -S mysl ov, V.
[E 5 1 ] Camp eonato de la U. R. S . S.
Moscú, 1 9 5 0 .
l . d 4 C f6 2 . e4 e 6 3 . C e3 A b 4
4. e3 d 5 5 . a3 Ae7 6 . C f3
6 . c 5 c 6 7 . f4 C e4 8 . C xe4
d x e 4 9 . D c 2 f5 1 O . A c 4 C a 6 �
A l a t o r t s e v, V. - S m y s l o v, V . 1
Camp eonato de l a U. R. S. S . , 1 9 5 0 .
6 . . . 0-0 7.Ad3 b 6 8.0-0 e S 9.D e2
9 . c x d 5 e x d 5 1 0 . dxc 5
bxc5 l l . e4 ! dxe4 1 2 . Cxe4 Aa6=
9 . . . C e6 l O . T d l exd4 l l . e xd4
A a 6 1 2 . b 3 Te S 1 3 . T b l D c 7
1 4 . C b 5 DbS
1 4 . . . Axb5 1 5 . cxb 5 ± X c 6
1 5 .Ag5 h6 1 6.Ah4
L1 A g 3
1 6 . . . C h 5 ! 1 7 .A xe7
1 7 .cxd5 Cf4 1 8 . D e4 Cxd3
2 9. A a6 ?
Echa a p erder el buen tra­
baj o realizado hasta aquí . Luego
72
(20. Dxd3 =)
2 0 . . . Da8 (2 0 . . . Axf2 + ! ? +) 2 1 .
D xd 3 A e 7+
1 9 . dxc 6 Axh4 2 0 . c 7
Casillas Reales
1 7 . . . C x e 7 1 8 . C e 5 C f6 1 9 . a4
C c6 20.f4 C b 4 !
2 0 . . . A xb 5 2 l . axb 5 C xd4
2 2 . D f2 C f5 2 3 . g4 C d 6 2 4 . g 5
Cfe4 (24 . . . hxg5! ?) 2 5 . D g2 -t
2 1 . f5 C x d3 2 2 . D x d 3 exf5 2 3 .
D xf5 A b 7 24.Tb c l a6 2 5 . C c3
D d6
L1 D b 4
2 6 . a5 dxc4
26 . . . b xa 5 ? 2 7 . c 5 +
2 7 . b xc4
2 7 . Cxc4 Dc6 2 8 . Dh3 b5+
2 7 ... b5 2 8 . c5
tratarán de bloquearlas l o más
férreamente p o sibl e y aprove­
char su solitari o peón b libre .
2 8 . . . D d8 2 9.Ta l ? !
D efiende el peón «a» , p e­
ro es demasiado pasiva. Ahora
el peón «b» cobra vi da. Mej or
era 29 . C e2 y luego de 29 . . . Ad5
(gana un peón 29 . . . Dxa5 ? pero
al alto costo de dejar de con ­
tro Za r la c asilla sub re a l c 6.
En ton ces, las blancas podr ían
a v a nz a r 3 0. c 6 A a 8 3 1 . Cg3
confinando al Aa8 y obteniendo
ventaja en el centro y el .flanco
rey, a l m ó di c o p re c io de un
p e ó n . ) 3 0 . C g 3 c o n c h an c e s
aproximadamente iguale s .
2 9 . . . b 4 3 0. C e2 ?
Ah ora ya e s tard e . E ste
error hará que el peón «b» c obre
gran importancia. Era nec esaria
3 0 . C a4 y si p or ej emplo : 3 0 . . .
Te8 (O bien 3 0. . . Ae4 3 l . D.f2 oo)
3 l . D f2 c on idea de Tab 1 , ata­
c ando el p e ón «b» y evitando
qu e avanc e . En c amb i o , a l a
aparente 3 1 . Cb 6 Tc 7 3 2 . Tac l (o
bien 32. Cbc4 Ce4 33. d5 Axd5
Pero n o 2 8 . c xb 5 ? a xb 5
2 9 . C xb 5 D d 5 3 0 . D f l Txc l
3 l . Txc l Aa6+
L a lucha se c entrará de
aquí en más entre dos obj etivos
opue sto s . L as b l ancas procu­
rarán dominar las casillas sub­
reales d5 y c6, para avanzar sus
p e o n e s c entral e s ; l a s n e gras
3 4 . Cxf7 Txf7 3 5 . Dxd5 Dxd5
3 6. Txd5 Cc3 3 7. Td6 Tf4 -t) 3 2 . . .
Cd5 t) S i ahora 3 l . . . Ae4 enton­
c e s 3 2 . D b 2 y l a s n e gr a s n o
llegan a j ugar b4-b3 para coor­
dinar su defensa c on el Ae4.
73
Juan S e b as tián Margado
30. . .Ae4 !
Las negras se han asegu­
ra do l a c asi l l a subreal b 3 , d e
m o d o qu e p u e d e n i n s t a l ar l a
cuña ap oyada por e l Ac2 .
3 1 . D h3 Ac2 3 2 .Tfl b3
merc e d d e l as n e gras e l otro
s e c t o r del t ablero. Era m ej or
3 4 . D f3 qu e o t o rga c h a n c e s
prácticas . Por ej emplo, si 3 4 . . . b2
3 5 . Ta e l Tb 8 (3 5 . . . b 1 D ? 3 6.
Txb l Axb l 3 7. Txb l �) 3 6 . C c 6
D g 5 3 7 . C xb 8 (3 7. Dxd5 D e 3 +
3 8.Rh l b iD 39. Txb l Txb l 40.
Txb l Axb l 4 l . Df3 Te8 42. Cgl
y las blancas ofrecen resisten ­
cia. Las negras tienen la calidad
de ven taja, pero todav ía deben
con trolar de cerca a los peones
lib res blanc os.) 3 7 . . Txb 8 3 8 .
D xf7+ Rh7 3 9 . Cf4 Cxf4 (39 . .
b iD 40. Ce 6 Dg4 4 1 . Txb l Txb l
4 2 . Txb l A x b l 4 3 . h 3 ?) 4 0 .
.
.
E n t an t o las n e gra s y a
atnenazan b2 ganando la cali­
dad, l os p e ones «d» y «e» blan­
cos han perdi do toda su p oten­
cia al qu edar huérfanos del apo­
yo de sus piezas menores y las
torres . Las negras se han adue­
ñado c ompl etamente de la vital
casilla d5 .
3 3 . D c3 C d5
Era muy buena tamb i én
3 3 . Te 8
3 4 . D b 2 '?
La Db2 quedará reduci da
a una funci ón menor, confinada
al bloqueo de la casilla subreal
de c o r onac i ón b 2 , d ej an d o a
. .
74
D xf4 D xf4 4 l . Txf4 b l D 4 2 .
Txb l Txb l + 4 3 . Rf2 Ab 3 y las
negras deb en j ugar ah ora para
c ontrolar las c asillas subreal e s
d e c oronación d 5 y c6, obj etivo
nada fác il d e l o grar. Veamo s :
44 . Tf8 Tb 2 + 4 5 . Rg3 A d5 4 6 .
Td 8 y aunque las blancas pier­
dan su peón g2, los peones «e»
y « d» son poderosos, y equili­
b ran la d e s v entaj a mat eri al .
D esde d8 la torre domina la im­
p ortante casilla subreal d5 .
3 4 . . . C e3 ! +
Ahora las negras podrán
construir una posición de ataque
s obre el rey blanc o.
3 5 .Tfe l
Casi llas Reales
4 8 . C c 5 Db4 !1 D e l 4 9 .
R e 2 D xa 5 5 0 . C xb 3 D b 5 + - +
4 8 . . . A f5 4 9 . R d 2 D b 5 5 0 . R d l
Ag4+ 5 1 . R c l D c4+ 0-1
3 5 . Tf3 ? C d l -+
3 5 . . . D d 5 3 6 . C f3
3 6 . C f4 D e 4 3 7 . g 3 Tfd 8
3 8 . Rf2 (3 8. Cg4 Cc 4- +) 3 8 . . .
D xd4 3 9 . D xd4 Txd4 4 0 . Rxe 3
Te4+ 4 1 . Rd2 b2-+
3 6 . . . Tfe 8 3 7 .Ta c l Tc6 3 8 . C c3
Df5 3 9. C d l Tce6 40. C xe3 Txe3
4 1 .Txe3 Txe3 4 2 . Rf2
4 2 . c 6 D xa 5 11 D c 3 ; 42 .
Te l Txe l + 4 3 . Cxe l D e4+
4 2 . . . D e4 43 .Te l Txe l 44 . C xe l
A d l -+
/145 . . . D e2 ! 46 . D e2 A e 2
4 7 . c 6 b2 4 8 . c 7 Ag4 +
Gaprindashvili,N, Dzindzichashvili,R, [B 5 1 ]
Wij k Aan Zee, 1 9 7 9
l . e4 c5 2 . C f3 d6 3 .A b 5+ C c6
4 . 0-0 A d 7 5 . c3 C f6 6 .Te l a6
7 .Axc6 Axc6 8 . d4 Axe4 9.Ag5
d5 1 0. C b d2 Ag6
La alternativa teóri ca es
1 0 . . . A xf3
l l . dxc 5
Luego de esta j ugada las
blancas quedan con mayoría de
peones en el flanc o dama, e ini­
cian un «plan de casillas reales
de c oronac i ón . »
l l . . . e 6 1 2 . D a4 + D d 7 1 3 . D d4
TeS
Peor e s 1 3 . A e 7 1 4 . C e 5
-
.
.
(1 4. b 4 ? ! 0- 0 1 5. Cc 4 dxc 4 1 6.
Dxd 7 Cxd 7 1 7. Axe 7 Tfe 8 1 8.
Ad6 j6 1 9. Te3 e5 � Pedzich,D.­
4 5 . c6
4 5 . D d2 ? D e 2 + 4 6 . D xe 2
Axe2 ; 4 5 .h3 D f4+ 4 6 . Rg l (46.
Cf3 Axf3 4 7. gxf3 Dh2 +) 4 6 .
D e 3 + 4 7 . Rfl D e 2 + 4 8 . D xe 2
Axe2+ 4 9 . Rxe2 b2 +]
45 . . . Dxc6 4 6 . C d3 D c4 4 7 . R e3
A c 2 48. C e l
M i ch a l s k i , 0 . / C z e s t o ch o w a
1 9 9 8) 1 4 . . . D b 5 1 5 . b4 A c 2 (s i
1 5 . 0- 0 1 6. a 4 � ; o b i e n 1 5 . . .
Da4 1 6. Cb 3 �) 1 6 . a4 ! + Kize­
kin , A . - S itnikov, D . /Kol ontaevo
1 9 9 7 ; 1 3 . . C c 4 1 4 . C xe4 dxe4
. .
. .
-
.
75
Juan Sebastián Morgado
1 5 . D xd7+ Rxd7 1 6 . C e 5 + R e 8
1 7 . b 4 A f5 1 8 . g4 f6 1 9 . gxf5
exf5 2 0 . Af4 g5 2 1 . A g3 fxe5 Y2Y2 P e dz i ch , D . -K u c z yn s k i , R . /
C ctni ew o 1 9 9 1 .
1 4 . b 4 Ae7 1 5 . a4 0-0
qu e d ar á
exclu í do de l a lucha
p or e l centro, y no ayudará en
l a d e t e n c i ó n del p e ón c 5 . Lo
i deal sería que estuviera situado
en l a c a s i l l a sub -real c 6 . L a
defensa más segura era quizás
1 9 . . . f6 evitando C e S y procu­
ran d o c omp e n s ar l a m a y o r í a
blanca del flanco dama c on e l
avance de los peones centrales.
20.Ce5!
C amb ia l o s c ab al l o s y a
que s on las mej ores pi ezas blo­
queadoras . Si 2 0 .cxb6 Cxb6 2 1 .
A c 5 C d5 =
2 0 . . C xe 5 2 1 . T x e 5 b xc 5 2 2 .
bxc5 !
.
1 6 . C c4 !
B u e n a man i obra p ara
o b l i ga r a una s imp l i fi c a c i ó n
fav or a bl e L a mayoría d e p eo­
nes e stá l ej o s del rey negro, y
p or eso s erá más difícil la de­
fensa. Tambi én merecía c o n s i ­
deraci ón 1 6 . Ce 5 D e 8 1 7 . c4
1 6 . . . dxc4 1 7 . D x d7 C xd7 1 8 .
Axe7 Tfe8 1 9.Ad6 b 6 ! ?
Esta es una j ugada tenta­
d o ra ya que el peón c5 que dará
doblado y aislado. Y como qu e­
da la c o lumna 'b ' ab i erta, las
n e gra s p l a n e a n c e rrarl a c o n
A c 2 -A b 3 . E l pr o b l c 1na qu e
presenta este p l an es q u e el A b3
.
,
76
Ahora la estrategia de las
blancas s erá buscar el domini o
de la casilla subreal c 6 . Obsér­
vese la imp ortante funci ón que
c u mp l en l o s al fi l e s : c o ntr o la n
las casillas b 1 y b8, evitando de
Casillas Reales
e s e m o d o qu e l a s t o rr e s l a s
ocupen. ¿Cuál alfil cumple me­
j o r s u fun c i ó n ? E s o s e v e rá
pront o . O tra manera de desa­
rrollar una estrategia de casilla
real de c oronación era mediante
2 2 . b 5 p e r o l u e g o d e 2 2 . . . f6
2 3 . Txc 5 Txc 5 2 4 . A xc 5 a xb 5
2 5 . axb 5 A e4 l a s n e gras c on­
trolan la casilla sub-real b 7.
2 2 . . . A c2 ? !
A h ora e l a l fi l n o p o drá
c u mp l i r l a s d o s fun c i o n e s :
c ontr o l ar b 1 y obturar l a c o ­
lumna «d» desde d3 . En caso de
2 2 . . . f6 e n t o n c e s 2 3 . Te 2 Tc 6
(2 3 . . . e 5 24. a 5 Ted8 2 5. Tb2 -*)
24 . Tb2 Ae4 2 5 . f3 Ad5 2 6 . Tab l
c on mej or j uego, ya que si bien
el A d5 domina la casilla ·sub­
r e a l c 6 , l a c o l umn a ' b ' e s tá
c o ntro l a da en forma ab s o luta
por la blancas, que disponen de
Tb 6 ; la j ugada más r e s i stent e
parece ser 22 . . . a 5 Por ej emplo :
23 . Ta2 f6 24 .Te l e 5 2 5 .Tb2 Ta8
2 6 . Tb 6 A c 2 2 7 . Ta l R f7 2 8 .
Tb 7+ Rg6 2 9 . c 6 y las blancas
c onquistaron la casilla sub-real
c6, pero las negras l o c ompen­
san mediante el ataque perma­
nente a l p e ón a4 ; 2 2 . . . A d3 ? !
2 3 . f4 f6 24 . Te e l Rf7 2 5 . Ta2 a5
2 6 . Tb 2 -*
23 .Te 2 A b 3
77
2 3 . . . A d3 2 4 . Tb 2 a 5 2 5 .
f4 --+ ya qu e las blancas s e asegu­
ran la ruta del rey vía f2, e3 , con­
trolando además la columna «b.»
2 4 . f4 !
Abriéndole camino al rey
blanco (Rf2-e3 - d4 ), en procu­
ra de dominar las casillas sub­
real es c6-c 7 .
2 4 . . . f6
I n t er e s a n t e e r a 2 4 . . . a 5
planteando una lucha cuerp o a
c u erp o , ya qu e si bi e n fij a e l
p e ón a 4 en c a s i l l a b l anc a, e l
peón a S también e s vulnerable.
En tanto el Ab3 está inmovili­
zado, también lo está la Ta l , en
d e fen s a de su p e ó n « a . » P o r
ej empl o : 2 5 .Rf2 f6 2 6 . Re3 Rf7
2 7 . Rd4 h5 pro curando qu e l as
blancas n o pue dan e fectuar el
avanc e g4 y f5 , c on i d e a de
dominar la casilla d5 . Si ahora
di r e c t am e n t e 2 8 . f5 e xf5 2 9 .
Txe 8 Rxe8 3 0 . Rd5 Rd7 (3 0 . . .
h4!?) 3 1 . Te l Axa4 3 2 .Te7+ Rd8
3 3 . Txg7 Ac6+ 3 4 . Rxc4 a4 3 5 .
Rb4 y pese a que aún las blan­
cas tienen chances p or su dupla
de piezas más activa, el final que
s obreviene es muy largo.
2 5 .Rf2 Rf7 2 6 .R e3 e S '?
Un error muy instruc ti v o .
Parec e la defens a c orrecta, ya
que intenta llegar con el rey a
Juan Sebastián Morgado
c ontrolar la casilla c 6 . Sin em­
b argo , luego de 2 6 . h5 2 7 . Rd4
a5 traspone a la línea anterior.
2 7 . f5 !
I mp i d e n e l p l an n e gr o
citado , y se aseguran la ll egada
d e l r e y a d 5 , c o n tr o l an d o l a
casilla sub-real c 6 .
2 7 . . . g6 2 8 . R e 4 !
Aprovechando la pasivi­
dad del A b 3 . L a Te 2 cump l e
efi c i entement e l a func i ó n d e
c o ntr o l ar que u n a p i e z a d e
menor valor, e l Ab3 , vuelva al
centro. Claro que el plan de las
blancas implica un sacrificio de
p e on .
2 8 . . . g xf5+ 2 9 . R d 5 ! !
. .
fuerte que l o s p e ones c entral es
negros, que pue den ser deteni­
dos c on el alfil.
2 9 . . . f4 3 0 . c6 T g 8 3 1 . c7
Ahora hay que dominar la
casilla real c 8 .
3 1 . h5 3 2 . R c6 R e 6 33 .Ac5 !
Nec esaria para defender­
s e del avance de los peones ne­
gro s .
3 3 . . . h 4 3 4 . Rb 7
. .
'
¡ Una concepci ón brillan­
te ! G aprindashvil i prefiri ó do­
minar la casilla sub-real vital
c6, a cambio de un peón , calcu­
lando que el p eón c7 será n1ás
78
Tri unfo d e l a e strategia
blanca. D ominan la casilla real
de c oronación b 8 , controlan los
p e on e s n e gr o s c on e l A c 5 , y
sólo necesitan cambiar una torre
para obtener ventaj a decisiva. El
resto es s encillo.
34 . . . h3 3 5 . gxh3 f3 3 6 . T d 2 e4
3 7 . Te l f5 3 8 . T d 6 + R e S 3 9 .
Txa6 A c 2
S i 3 9 . f4 4 0 . A d4++40.Ad4+ Rd5 4 1 .Tf6 1 -0
. .
Sum ario
Prólo g o /5
p o r el
GM (Tete-aj ed rez) Roberto Gab riei Aivarez
Palabras p revias /5
p o r el
GM (Tete- aj ed rez) Rod olfo Arg enti n o Redolfi
Cap ítulo 1
Historia de
una
idea /7
Reacciones positivas y negativas /8
Misha Tal en persona /9
Eduard Gufeld / 1 O
La Prueba del tiempo / 1 O
Capítulo 2
Ju g adas Directas e In directas /27
Capítulo 3
La
Teoría d e las Casillas Reales y las Aperturas.
Piezas reales. Cas illas d e Paso /37
Capítulo 4
Tem a real de coronación
/6 1
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en j ul i o de 2 0 09
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Fe de erratas
Página 44,
18
columna, abajo .
l .De5 + Rg8 32.Dh2-+
Donde dice: Ganaba 29.De l ! Af2 3 0.De 8+ Rg7 3
! 3 l .Dxf7 + Rh8, etc.
Debe decir: Hacía tablas 29.De l ! Af2 30.D e8+ Rh7
Alvarez Castillo E dito r
Bue n o s A i res , 2 009
alvarezcastilloh@y ahoo . c om . ar
Mijail Tal, campeón del mundo en 1961, maravilló con sus com­
binaciones y extraordinarios ataques a generaciones de ajedre­
cistas. ¿Cuál era el secreto de esos ataques? Para algunos, el juego
de Tal se basaba en una formidable intuición, para otros, sus
sacrificios eran para complicar la lucha al extremo y amedrentar
así a sus rivales... En esta obra, el maestro Juan Sebastián Morga­
do, intenta descubrir lá verdad, desde un punto de vista cierta­
mente original: la <<Teoría de las casillas reales», un complejo de
casillas que rodean al rey enemígo y que son factibles de ser
atacadas. Con rigurosos análisis, el autor nos brinda numerosos
ejemplos de ataques cuyo éxíto resulta <<inexplicable» a los de­
tractores del juego del <<Mago de Riga».
Un valioso aporte a la literatura ajedrecística moderna y un ma­
nual indíspensable para el jugador de ataque y para todos los
aficionados que quieran hallar una explicación a la complejidad
(aparentemente) inexplicable del juego de combinación.
Juan Sebastián Morgado (1 947) es Gran Maestro en Tete-ajedrez, Maestro de la Federación Internacional de Ajedrez y
Licenciado en Psicología. Obtuvo invicto el Vicecampeonato Mundial de Ajedrez por correspondencia en el X certamen
ecwnénico que se desarrolló entre 1978 y 1984, y desde entonces logró la cantidad record de once normas de Gran
Maestro en la especialidad. Su partida con Mikhail Kletsel -que figura ampliamente comentada en este trabajo- recorrió
el mundo, siendo seleccionada entre las 30 mejores del mundo por el Informador Yugoslavo 33, calificada con 10 puntos
por el GM Lazlo Szabo y comentada luego por Carry Kasparov. En el ajedrez "frente al tablero" fue finalista del
Campeonato Argentino 1973 y compartió el primer puesto del Abierto de Mar del Plata de 1983 con el M.l. Luis
Bronstein, entre otros logros.
Morgado ha sido el editor de la prestigiosa revista "Ajedrez de Estilo" y de una extensa serie de publicaciones sobre la
teoría del juego y sobre los éxitos deportivos de los grandes maestros ac tuales y posee la librería especializada más
importante de la Argentina.
1 - Iniciación alAj edrez
Javier Cararnia
6 - El Cambio de Piezas
(Transformaciones en la estrategia de la partida)
MI Diego Valerga
2 -Finales Prácticos (en pre11sa)
Prólogo: MIEnrique Scarella
MF Fernando Pedró
7- Por los Laberintos del Ajedrez
3 - Motivos Tácticos Básicos
MF Gustavo Águila - MF Marcelo Reides
Javier Caramia
Prólogo: GM Osear Panno
Prólogo: MI Alejo de Dovitiis
8 - Casillas Reales. Ajedrez con Mijail Tal
4 - Pensar la Apertura
(Método racional para
El estudio de las aperturas)
MI Alejo de Dovitiis
GM (Tele-ajedrez) Juan Sebastián Margado
Prólogo: GM ([ele-ajedrez) Roberto Alvarez
ISBN 978-987-25188-1-3
Prólogo: MI Diego Valerga
5 - Táctica con los Campeones
(Aspirantes al Título Mundial,San Luis, 2005)
MF Marcelo Reides - N icol:ís Fiori
Prólogo: GM Rubé11 Felgaer
9 789872 5 1 88 1 3