I Taller de Crítica a la Economía - Ediciones Lecturas de Zamarraco

I Taller de Crítica a la Economía
Organiza: Ediciones Lecturas de Zamarraco
20 de febrero de 2016
SESIÓN 5: Una mirada antropológica a la economía: la ruptura
del lazo social
Paz Moreno Feliu
Presentación
Si alguien quisiese destacar qué han aportado las investigaciones
antropológicas al conocimiento del papel que ocupa la economía en
distintas sociedades inevitablemente tendría que detenerse en los
siguientes temas:
1) LA
ECONOMÍA
ENGARZADA/INCRUSTADA
RELACIONES SOCIALES (K. Polanyi: embeded)
EN
LAS
En muchas sociedades hemos notado la ausencia de una
ideología “económica” comparable a la que hoy existe en
nuestra sociedad y con ella la dificultad para atribuir a ciertos
acontecimientos y a ciertas relaciones sociales la categoría de
“económicas” y a otras no. Este tipo de fluctuación también
existe en nuestras sociedades, como podemos comprobar en
cuanto profundizamos un poco en nuestra vida cotidiana.
Todavía existen ciertos lazos sociales - sin los que nos resultaría
difícil pensar la sociedad- que no están puramente en manos
del mercado. Por ejemplo, ¿formarían parte de la economía los
cuidados, a menudo realizados por mujeres, en las casas? ¿o los
clasificaríamos como parte del sector informal si se basan en
vínculos sociales y se producen en las casas; pero, como parte
del mercado si tienen lugar en una guardería y pagamos dinero
por esos cuidados? La complejidad de nuestra clasificación
persiste fuera del ámbito doméstico y de los cuidados basados
en lazos sociales: situémonos en una gasolinera para llenar el
depósito. Si nos atiende un empleado, seguro que
consideraríamos ese acto, sin duda alguna, parte del “sector”
consumo de la economía. Pero ¿y si lo hacemos nosotros? ¿si no
nos queda más que repostar sin que nadie nos pague porque no
somos empleados?¿qué somos, trabajadores informales o
consumidores? (En ese caso, los antropólogos hablarían de
“consumo productivo” ; hecho, el término “economía informal”
fue acuñado por un antropólogo, llamado Hart, inspirándose en
las relaciones que había analizado en Ghana).
Si esta ambigüedad ocurre entre nosotros, no podrá
extrañarnos que los antropólogos hayan recurrido a distintas
expresiones para explicar cómo en otros pueblos lo que
llamamos “economía”, carece de instituciones específicas y las
relaciones sociales en torno a ella son muy diferentes a lo que
ocurre en nuestras sociedades desde el siglo XIX. Así, Mauss
hablaba del hecho social total, Dumont del holismo, o Karl
Polanyi de incrustación para explicar esta ausencia de una
esfera económica delimitada.
2) LA RECIPROCIDAD Y SUS VÍNCULOS SOCIALES
La segunda referencia inevitable de las aportaciones
antropológicas a la economía se centraría en cómo otras
gentes han creado entre sí ciertos vínculos sociales, que les han
permitido llevar a cabo intercambios muy complejos que atañen
a todos los aspectos de la vida de las personas: relaciones entre
parientes, entre amigos, con los jefes, con los forasteros, con
los enemigos, e incluso con los difuntos y con las divinidades.
Todos esos vínculos sociales aparecen y desaparecen rodeados
de festines, invitaciones, competiciones, e intercambios de
regalos y dones entre distintos grupos de personas. Pero
también aparecen vinculados a distintas formas de comercio, de
dinero, de mercados, de peleas, de luchas por el poder o de
búsquedas de alianzas. Nos referimos al complejo mundo de la
reciprocidad y del don con sus obligaciones. Los vínculos
sociales que se establecen en torno al don parten –en todas las
sociedades en las que los encontramos- de las tres obligaciones
que ya había analizado Marcel Mauss en su rompedor Ensayo
sobre el don: la moral del don establece que existe la
obligación de
dar, de recibir y de devolver (regalos,
invitaciones, etc.). La existencia de relaciones recíprocas
todavía se mantiene –muy difuminada y con elementos de
mercado sustituyendo ciertos vínculos sociales- entre nosotros:
pensemos en las invitaciones a bodas; en los regalos de
navidad; en la correspondencia al asistir a entierros; en las
ayudas entre amigos y parientes; en los cuidados a niños,
enfermos y ancianos. Sí, es cierto, que muchas cosas se
compran y se venden, pero todavía persisten estos vínculos y
obligaciones entre las personas.
3) RECIPROCIDAD, COMPARTIR Y
IGUALDAD: Kropotkin y los !Kung San
LA
CUESTIÓN
DE
LA
Cuando estudiamos relaciones sociales no podemos atribuirles
el carácter de “benéficas” o “maléficas”, porque cualquiera de
ellas puede ser las dos cosas a la vez (y muchas otras). Hay
una cierta tendencia a idealizar la “reciprocidad”de forma
simplista, como si fuera un atributo del “buen salvaje”, el mejor
exponente de unas supuestasrelaciones armónicas, existentes
antes del capitalismo, que las ha destruido, alejándonos, una
vez más, de una mítica edad de oro.
Por el contrario, al analizar la reciprocidad observamos, en
muchos casos etnográficos, como a partir de ella puede
originarse una estructura jerárquica, un principio de
desigualdad: sin mecanismos de “control” o reparación, el que
da un don se sitúa en una posición superior a quien lo recibe,
que, desde ese mismo momento, se convierte en deudor y
tendrá la obligación de devolver el regalo. (¿no se habla,
también, de “regalo envenenado”?).
No podemos ignorar que la reciprocidad es un elemento
fundamental de las relaciones clientelares o caciquiles que han
dominado y dominan gran parte de la “economía de favores”
que podemos encontrar, por ejemplo, en el campo de la
“corrupción” económico-política-mediática de nuestra propia
sociedad.
Para terminar, me gustaría ilustrar este debate igualdaddesigualdad con un ejemplo .etnográfico –los !Kung San, una de
las sociedades consideradas más igualitarias, y la controversia
entre antropólogos sobre hasta qué punto comparten las cosas
o mantienen ciertas relaciones de reciprocidad (hxaro). En el
fondo de esta discusión está la formulación que había hecho
Kropotkin en La ayuda mutua (no olvidemos que, durante su
juventud, había convivido con pueblos cazadores-recolectores
en sus exploraciones geográficas por Siberia) sobre la
importancia de compartir. En otras palabras, .la discusión
plantea si para los !Kung compartir es el mecanismo que
refuerza su modo de vida igualitario frente a las jerarquías que
pueden acompañar o surgir a partir de las obligaciones de la
reciprocidad.