SUMARIO - Cilniana

SUMARIO
Cilniana
3ª ÉPOCA, AÑO XIII – Números 22/23, 2009 - 2010
ISSN 1575-6416
PRESENTACIÓN
Francisco de Asís López Serrano
DOSSIER: EL SIGLO XX EN MARBELLA
Lucía Prieto Borrego (coord.)
7-22
Marbella en la época de Primo de Rivera
Miguel Ángel Guillén Ramírez
23-38
Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
Ana Rubia Osorio
39-56
Los últimos de Sierra Blanca. Resistencia y supervivencia
durante la Guerra Civil y el primer franquismo
Lucía Prieto Borrego
57-70
La información y la documentación del siglo XX sobre Marbella
conservada en el Archivo Histórico Provincial de Málaga.
Documentos para la investigación científica y para el ejercicio
de derechos ciudadanos
Esther Cruces Blanco
ESTUDIOS
73-84
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
Juan Miguel Cervera Añón
85-94
La remodelación del Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando:
Una nueva propuesta museográfica
Victoria Sabino Mendiola
Juan Luis Puerto Fernández
95-116 La fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
Fernando M.ª Álvarez Cantos
117-126 Don Manuel Gutiérrez de la Concha: un general liberal
en la España de Isabel II (Córdoba de Tucumán, Argentina:
3 de abril de 1808 - Monte Muro, Navarra: 27 de junio de 1874)
Fernando Fernández Bastarreche
127-136 Reflexiones acerca de las escrituras expuestas.
El caso concreto de Marbella
Francisco Machuca Prieto
EDICIÓN
Asociación Cilniana para la Defensa
y Difusión del Patrimonio Cultural
Apartado 821 - 29600 Marbella
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[email protected]
Telf. 639 00 72 90
COORDINACIÓN
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CONSEJO DE REDACCIÓN
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Permanente de San Pedro Alcántara)
Andrés García Baena
(Centro de Educación Permanente de Marbella)
Francisco de Asís López Serrano
(Director del Archivo Municipal de Marbella)
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(Delegación de Cultura de Marbella)
Francisco Javier Moreno Fernández
(Doctor en Historia del Arte)
Antonio Rodríguez Feijóo
(IES Sierra Blanca de Marbella)
Catalina Urbaneja Ortiz
(Presidenta de la Asociación Cilniana)
CONSEJO ASESOR
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(Universidad de Málaga: Historia Contemporánea)
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(Universidad de Málaga: Historia Moderna)
Bartolomé Mora Serrano
(Universidad de Málaga: Historia Antigua)
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(Universidad de Málaga: Historia Contemporánea)
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(Universidad de Málaga: Historia Económica)
Emilio Ortega Berenguer
(Universidad de Málaga: Historia Contemporánea).
FUNDADOR
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DISEÑO Y MAQUETACIÓN
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Graficamar (Marbella)
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(Marbella)
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MATA - Enrique del Castillo, 3
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(San Pedro Alcántara)
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Foto Portada:
Orificio de entrada del eje de la rueda hidráulica
o “voladera” que movía la “Molienda de Agua” del
“Trapiche del Prado”.
Fotografía: Francisco Machuca Márquez, agosto 2009
Depósito Legal: MA-845-97
ISSN: 1575-6416
Título clave: CILNIANA
La Asociación Cilniana no se hace responsable de las opiniones contenidas
en los artículos firmados.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 3-4
ISSN 1575-6416
Presentación
Francisco de Asís López Serrano
Director del Archivo Municipal de Marbella
U
na monarquía, un república, una dictadura (vía guerra civil) y una democracia
son los cuatro enunciados que definen
el siglo XX español, las cuatro historias de una
centuria controvertida hasta el cansancio, pues
una de ellas, la dictadura, es la historia de nunca
acabar, dicho esto desde un punto de vista historiográfico. Contamos con la apertura de archivos,
las informaciones de toda naturaleza que se están
prodigando en los últimos años y, sobre todo, contamos con una generación de historiadores, novelistas, ensayistas y «personas del común» que, en
su mayoría –por desgracia no siempre es así–, han
apostado por el conocimiento de ese periodo con
el ánimo de lograr un mínimo de justicia histórica
y nada más. Con todo ello contamos para progresar en un conocimiento que, serenamente, nadie
debería de objetar. Las publicaciones sobre el
periodo franquista, las que cumplan con las condiciones de cualquier investigación seria, las que
secunden la verdad, porque es así como adquieren el rango científico, han de ser acogidas sin
recelos casi como un imperativo moral, porque la
inmensa mayoría de los españoles de 2010 no son
herederos de, ni se sienten vinculados con, ni son
responsables de los trágicos años de fratricidio.
Este número doble explora también este
siglo XX: la dictadura y las consecuencias de la
guerra, y también nos acerca a un periodo tan
poco estudiado como es la dictadura de Primo
de Rivera en Marbella. Aunque no es sólo de esta
centuria de la que se alimentan la trama y el argumento de la presente revista.
En cuanto al siglo XX, comenzamos,
como hemos dicho, con un texto de la Marbella
de la época de Primo de Rivera; un periodo del
que, hasta ahora, disponíamos de una información raquítica. La escasez se subsanó, en parte,
al hallarse, durante las tareas de inventariación
del Archivo Municipal de Marbella, en 1998, las
actas capitulares y los acuerdos de comisiones
de esta etapa; unos documentos que se localizaron encartados en los presupuestos de los años
1923-1930. A partir de ese momento, los historiadores pudieron acceder a la fuente de estudio
más importante para emprender la investigación
del periodo. Y Miguel Ángel Guillén ha acometido el estudio del sexenio primoriverista abordándolo desde casi todos sus ángulos: la sociedad
(población, situación trabajadores, condiciones
higiénico-sanitarias) o la economía –sustentada
en la agricultura de forma prioritaria y, en menor
grado, en la minería y en la pesca, y en la que se
contempla ya como potencialidad el protagonismo del turismo–. Concluye con un análisis del
poder político local, de los nombres que ostentan ese poder y de su continuidad, en algunos
casos, durante la dictadura franquista.
Avanzando en el tiempo, Ana Rubia Osorio examina el estado de la ciudad durante la
posguerra, aunque su incisión se prolonga algunas décadas más. Se centra en la vertiente social
y en los efectos de la guerra. El racionamiento
y la penuria económica que dan lugar al estraperlo; las enfermedades derivadas de las malas
condiciones higiénico-sanitarias por las que atravesaba Marbella; el descenso de la población y
su distribución por sectores de ocupación; las
condiciones de vida de los represaliados y de los
perdedores, con la incautación de sus bienes y
la desasistencia por parte de las autoridades; y
el miedo. Provista de un considerable aparato
crítico y habiendo escrutado la documentación
municipal a conciencia, el análisis de la investigadora aporta nuevos e imprescindibles datos para
la comprensión de ese segmento histórico y, de
paso, para el conocimiento global de la historia
de nuestra ciudad.
Francisco de Asís López Serrano
Y a la guerra y a la posguerra vuelve de
nuevo Lucía Prieto Borrego para explorar una de
sus cuestiones menos conocidas: los refugiados
o maquis de Sierra Blanca, que, como una isla
revolucionaria en medio de territorio nacional,
se mantuvieron activos, tras muchas vicisitudes,
regresos y entregas, hasta la mitad de la década
de los 40. Con la información que ha recabado
del Archivo del Juzgado Togado Militar de Málaga y del Archivo de la Prisión Provincial, la profesora Prieto Borrego rubrica un vigoroso artículo
en donde pone de manifiesto las acciones de las
partidas guerrilleras y de la propia Guardia Civil.
El minucioso estudio se acompaña de aspectos
particulares, de su forma de vida en la sierra, con
nombres y apellidos de los implicados y su destino último. Y no sólo de los implicados, también
de sus familias y del miedo que recorría muchas
de las calles de Marbella, Istán y Ojén.
El dossier del siglo XX concluye con el artículo sobre documentación que nos entrega Esther Cruces. El objetivo del trabajo es la guía de
fuentes que sobre la Marbella del siglo XX contiene el Archivo Histórico Provincial de Málaga,
de donde es directora la autora; pero antes de repasar las posibilidades investigadoras del fondo,
Esther Cruces introduce una serie de reflexiones
de extraordinario valor tanto para los estudiosos
como para los archiveros, a través de las cuales
repasa aspectos de hondo calado. Dentro de la
clásica paradoja que define al siglo XX como el
de la civilización y la barbarie, España conoce en
esta centuria una verdadera explosión documental a la vez que se enfrenta a una destrucción
masiva de los documentos. Pone de relieve, además, cómo buena parte de aquella producción se
utiliza para actuaciones represivas, para culminar su introducción con unas observaciones que
afectan esencialmente al concepto de acceso a
los documentos y al concepto de «memoria». No
se puede confundir –alega la autora– el derecho
de acceso con el supuesto derecho de consultar
cualquier documento; y en relación con la llamada «Ley de la Memoria Histórica», nos propone un
recto juicio del verdadero significado del derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen.
Por último, explica con detalle las fuentes de que
dispone el AHPM para uso de los investigadores:
documentación notarial, elecciones, hacienda o
turismo, entre otras muchas.
Los estudios que publicamos en la segunda parte exhiben un grado de diversificación más
acentuado que en otras ocasiones. Presentamos
el análisis de unos restos arqueológicos cerámicos, cuyo arco cronológico oscila entre el siglo
II a. C. y el XV d. C, que fueron arrojados a los
contenedores de la calle Misericordia y que Juan
Miguel Cervera Añón rescató, estudió y depositó
en el Centro Cultural Cortijo Miraflores. El artículo es el resultado de su estudio.
4
Presentación
Victoria Sabino Mendiola y Juan Luis Puerto Fernández son, por su parte, los autores de la
propuesta de remodelación del Museo de Arte
Precolombino Felipe Orlando de Benalmádena,
en la que se informa sobre los avances en su accesibilidad física, educativa y cultural. Para ello, se
han diseñado una serie de actuaciones y programas para todas las edades con el fin de conocer
no sólo el museo en sí, sino la cultura y tradiciones de los pueblos precolombinos. Se cuenta la
historia de las remodelaciones, sus colecciones
(que abarcan desde el 3200 a. C. hasta el 1500
d. C.), su instalación, sus actuaciones preventivas y la previsión de otras actuaciones futuras.
De naturaleza completamente distinta es
el original y minucioso trabajo sobre la fiesta de
los toros en la Marbella del Antiguo Régimen a
cargo de Fernando María Álvarez Cantos, en el
que, ayudado de una bibliografía extensa y perfectamente seleccionada, así como de la consulta exhaustiva de la documentación al respecto
del Archivo Municipal de Marbella y del Histórico
Provincial de Málaga, sienta las bases de posteriores investigaciones de otras esquinas de la historia local, además de aportar bastantes noticias
inéditas sobre hechos relativos a nuestro pasado.
Fernando Fernández Bastarreche, posiblemente el máximo especialista en la historia del
ejército español del siglo XIX, firma un artículo de
evidente interés para la historia de nuestro municipio en el que sitúa a Manuel Gutiérrez de la Concha
(marqués del Duero) en el contexto de un tiempo
marcado tanto por las guerras carlistas –cotejando su figura con la de otros generales contemporáneos como Narváez, Prim, Serrano, Espartero y
O’Donnell– como por los dos pronunciamientos
(1841 y 1843) en los que participó. No siendo un
espadón strictu sensu, aunque es cierto que lo encontramos simultaneando cargos políticos con sus
responsabilidades militares, pertenece a un ámbito
ideológico mucho más centrado que el de Narváez,
del cual se aleja para apoyar a O’Donnell, aunque
su lealtad se dirigía primordialmente al trono.
La revista termina con un «sorprendente»
y novedoso artículo que subscribe un flamante
investigador: Francisco Machuca Prieto. Sorprendente por lo inaudito de su «batida» en busca de
las lápidas, placas o monumentos que en Marbella nos proporcionan información muchas veces única; y novedoso por tratarse de un tipo de
fuente que, en conjunto, ha sido ignorada hasta
ahora en nuestra historiografía local y que Francisco Machuca incorpora para complementar el
resto de fuentes tradicionales. Hablamos de una
fuente histórica confeccionada, creada o construida en su momento con una intencionalidad
determinada (como justificar un acto de gobierno o resaltar la figura de un gobernante) pero de
la que hay que extraer adecuadamente la información e interpretar su grado de veracidad. n
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Dossier:
El Siglo XX
en Marbella
Lucía Prieto Borrego
(coord.)
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ISSN 1575-6416
Marbella en la época
de Primo de Rivera
Miguel Ángel Guillén Ramírez
Profesor de Geografía e Historia en el IES “Profesor Pablo del Saz” (Marbella)
y miembro del Grupo de Investigación “Historia del Tiempo Presente” de la UMA
RESUMEN
La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) es un periodo histórico que acaba con el sistema político de la
Restauración, iniciado en 1875. Las transformaciones que se producen en la década de 1920 y la retirada del apoyo
al régimen dictatorial propician la llegada de la Segunda República. En este artículo se ofrece al lector una visión
general del municipio de Marbella en esos años del siglo pasado, se analiza la población, las condiciones higiénicosanitarias, la situación de los trabajadores, las actividades económicas y la política municipal.
PALABRAS CLAVE
Caciquismo, ideología nacionalcatólica, Unión Patriótica, Beneficencia Municipal, Ramiro Campos Turmo.
ABSTRACT
Primo de Rivera’s dictatorship (1923-1930) is a period of history that puts an end to the political system known as
the Restoration, which began in 1875. The changes that took place in the 1920s, as well as the withdrawal of support
to the dictatorial regime helped bring about the Second Republic. In this essay, the reader will find an overview of the
municipality of Marbella during the period of time mentioned above; aspects examined range from the population to
hygienic-sanitary conditions, the workers’ living conditions, economic activities and local politics.
KEY WORDS
Caciquismo, National-catholic thinking, Patriotic Union, Municipal Charity, Ramiro Campos Turmo.
1. Significado de la dictadura del general
Primo de Rivera
S
i se contempla la situación política internacional de los años veinte, el régimen de
Primo de Rivera no es una excepción, por
el contrario, se inscribe en la corriente de implantación de dictaduras en gran número de países
de Europa. Estos regímenes surgen en respuesta
al temor que los sectores conservadores tienen
de la posibilidad del triunfo de una revolución
proletaria que instaure un régimen semejante al
de la Unión Soviética. El sistema parlamentario
liberal es considerado por tales grupos como débil e inútil; a pesar de su crisis se mantiene en
los países con larga tradición democrática como
Gran Bretaña y Francia.
La Dictadura se encuentra entre dos ciclos que han merecido una gran atención de los
historiadores, la Restauración y la Segunda República Española. Tiene una entidad singular y una
gran influencia en los dos siguientes periodos:
1
la República y el primer decenio de la dictadura
de Franco.
Sorprende conocer que es la época menos
investigada de la Historia de España del siglo XX.
A partir de los años setenta esto empezó a cambiar y en aquel decenio surgió un intenso debate
historiográfico que se ha centrado en dos aspectos, su naturaleza en relación con las demás autocracias europeas de la época y las causas de su
advenimiento. Las grandes obras aparecieron a
partir de la década de 1980. En la actualidad los
trabajos que se ocupan del periodo superan el
medio millar de monografías y artículos.
En septiembre de 1923, a raíz del triunfo
del golpe de Estado de Primo de Rivera, finaliza
el régimen de la Restauración. No sorprendió a
la opinión pública, que esperaba una intervención militar. Para una parte de los investigadores, entre ellos José Luis Gómez-Navarro, es una
acción comparable a las sublevaciones liberales
del XIX1; otros estudiosos, como Leandro Álvarez Rey, consideran que el análisis de los hechos
GÓMEZ-NAVARRO NAVARRETE, J. L.: El régimen de Primo de Rivera: reyes, dictaduras y dictadores, Madrid, Cátedra, 1991, p. 161.
Miguel Ángel Guillén Ramírez
descarta esa comparación2. Eduardo González
Calleja resalta que es la primera intervención
de las Fuerzas Armadas que, a diferencia de las
del siglo XIX, no cedió el poder a un partido
sino que el Directorio Militar se dedica a inculcar en la vida de cualquier español los valores
y las actitudes militares. Según este historiador
el pronunciamiento del 13 de septiembre puede explicarse por la conjunción de tres factores
principales: la crisis “estructural” del Estado de
la Restauración, el crónico intervencionismo de
la cúpula militar en la vida política española desde el siglo XIX y el deterioro del orden público,
sobre todo en Barcelona, que corría el riesgo de
transformarse en permanente3.
Primo de Rivera llega al poder como resultado de una crisis sobre todo política que se
inscribe en otra más profunda que surge ante
la demanda de la incorporación de las masas a
la vida política. El grupo que controla el poder
encauza la respuesta a este conflicto con la Dictadura.
Los golpistas pretenden instaurar un Estado fuerte que garantice el orden público y la paz
social, que defienda los intereses de la minoría
privilegiada e impulse el desarrollo económico.
El movimiento militar es bien recibido por amplios sectores de la opinión pública y cuenta con
el apoyo del Ejército, la Iglesia, la patronal y las
altas finanzas; el Rey tiene un papel esencial en
el triunfo del golpe, al aceptarlo y de esta manera otorgar legitimidad al nuevo régimen. En
las primeras semanas se encarcela a centenares
de políticos, dirigentes sindicales y nacionalistas
periféricos bajo la acusación de ser enemigos de
la patria.
Marbella en la época de Primo de Rivera
cual las minorías dirigentes crean un nuevo discurso nacionalista para conseguir el apoyo de las
masas, a la vez que supone un intento de modernizar la estructura del Estado4.
La ideología nacionalcatólica aglomera
componentes tradicionales con nuevos postulados nacionalistas: elementos del nacionalismo
integral francés, el fascismo y la filosofía vitalista
con principios de la derecha antiliberal española.
Quiroga la califica de “religión política” porque
el valor supremo era el culto a la nación, y para
tal fin se lleva a cabo un gigantesco programa de
adoctrinamiento de las masas.
Este nuevo pensamiento proclama que
ha llegado el fin de la democracia, defiende un
concepto sagrado de la patria y promete un renacimiento nacional mediante la creación de un
Estado corporativo autoritario. Para ese plan había que contar con la actuación de las entidades
capaces de adoctrinar a los españoles de todas
las edades: escuelas, administraciones públicas
(en especial los ayuntamientos), medios de comunicación y el Ejército.
El Régimen no logra su objetivo de convertir el pensamiento oficial en el mayoritario, y
ello es debido, sobre todo, al fracaso de las políticas de adoctrinamiento y al mal funcionamiento de los organismos estatales. Además, a pesar
de que los hombres del partido oficial copan los
ayuntamientos, Primo de Rivera no fusiona por
completo a la Unión Patriótica con la burocracia
estatal, sino que utiliza a mandos del Ejército en
el control de las instituciones.
Frente a la visión pesimista de la Generación del 98, los partidarios del dictador anuncian
el resurgimiento de la nación española. España
Titular aparecido en el periódico La Vanguardia, 15/09/1923. Fuente: http://hemeroteca.lavanguardia.es
Las autocracias de los veinte se esfuerzan,
señala Quiroga, en el proceso de nacionalización
de las masas. La dictadura de Primo de Rivera es
para él ejemplo de un proceso de construcción
de Estado-nación desde el poder político, en el
en el XIX es simbolizada por el icono cristiano de
la madre sufridora por la suerte de su hijo: Mater
Dolorosa, así se titula la conocida obra de José
Álvarez Junco, en la que su autor reflexiona sobre el nacionalismo español de aquella centuria.
2
ÁLVAREZ REY, L.: Bajo el fuero militar. La Dictadura de Primo de Rivera en sus documentos (1923-1930), Universidad de Sevilla,
2006, p. 17.
3
GONZÁLEZ CALLEJA, E.: La España de Primo de Rivera. La modernización autoritaria 1923-1930, Madrid, Alianza Editorial, 2005,
pp.17-62.
4
QUIROGA FERNÁNDEZ DE SOTO, A.: Haciendo españoles. La nacionalización de las masas en la Dictadura de Primo de Rivera (19231930), Madrid, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2008, pp. 33-4 y 323-6.
8
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Miguel Ángel Guillén Ramírez
La personificación de España como figura femenina cambia en la época de la Dictadura, ahora
se encarna en una bella y alegre joven andaluza;
es decir, se adopta la representación de España
simbolizada por Andalucía y creada por viajeros
románticos extranjeros en el siglo XIX.
La primera medida que adopta Primo de
Rivera es la disolución de las Cortes y la inhabilitación de los políticos del sistema de la Restauración. Después disolverá los ayuntamientos
y diputaciones, considerados núcleos del caciquismo y de la corrupción administrativa. Jefes
y oficiales militares son nombrados para dirigir
las administraciones locales. En 1924 se aprueba
el Estatuto Municipal, cuyo objetivo es mejorar
la administración local y situarla bajo el control
gubernativo.
El Estado maximiza su carácter intervencionista en el ámbito económico, política que
se concreta en la fundación del Consejo de Economía Nacional, la creación de monopolios y de
empresas estatales con poca o ninguna rentabilidad. La política de obras públicas es uno de los
grandes logros del Régimen. La industria conoce
un gran impulso, sobre todo en los sectores básicos, y las exportaciones se multiplican. Sin embargo, la agricultura –sector básico en la España
de entonces– tiene avances modestos.
El Código de Trabajo lleva el intervencionismo estatal al mundo laboral; el primorriverismo pretende acabar con la lucha de clases. Esta
excesiva ingerencia va alejando a la patronal de
la Dictadura; los patrones perciben que los Comités Paritarios aceptan más veces las demandas
obreras que las empresariales.
Primo de Rivera da con la solución de
la “cuestión marroquí” al destinar los recursos
económicos y militares necesarios a la vez que
actúa en conjunción con Francia. En Marbella, según cálculos aproximados que hemos realizado,
en torno al 50% de los jóvenes en edad militar
son declarados prófugos en cada llamamiento a
quintas, huyen de su obligación a participar en la
guerra de Marruecos.
Es importante destacar que la resolución
de algunos problemas heredados de la Restauración y que había servido para ver con simpatía el
inicio del nuevo régimen, como eran la cuestión
de Marruecos o los asuntos de orden público, no
conducen al dictador a concluir su mandato y,
por tanto, a hacer efectiva su “provisionalidad”
expresada en el Manifiesto de 1923. Por el contrario, la fundación de un partido único, la Unión
Patriótica, la reunión de una Asamblea Nacional
Marbella en la época de Primo de Rivera
Consultiva (1927) y el Proyecto de una nueva
Constitución (1929) demuestran la voluntad del
general Primo de Rivera de permanecer por largo tiempo en el poder.
La Dictadura termina en enero de 1930
debido al creciente alejamiento del Régimen
por parte de la Corona, el Ejército, la Iglesia, el
gran capital, los terratenientes, el funcionariado
y las clases medias urbanas, sectores que en sus
inicios habían sido su apoyo. Y esa pérdida de
respaldo se origina por las contradicciones, insuficiencias y errores del sistema primorriverista.
A esto hay que sumar la oposición realizada a
Primo por parte de las fuerzas políticas, sindicatos, intelectuales, asociaciones de estudiantes y
profesionales.
El general Berenguer comenzará el periodo llamado la “Dictablanda”. José Ortega y Gasset escribió un famoso artículo en el diario El Sol,
titulado “El error Berenguer”, en el que señalaba
la imposibilidad política de la pretensión del nuevo Gobierno: volver a la situación constitucional
de la España anterior al régimen primorriverista
como si la Dictadura no hubiera existido.
Las fuentes para el estudio de la época,
como corresponde a un régimen dictatorial, son
limitadas. No se cuenta con actas parlamentarias
y la prensa es censurada de manera habitual en
los temas de mayor interés político. Sin embargo, señala María Teresa González Calbet, contamos con una gran cantidad de literatura política
por parte de los más afamados prohombres de la
década. En 1930 hubo un volumen extraordinario de este tipo de publicaciones5.
2. La sociedad de Marbella en la década de los veinte6
Marbella es, a finales del primer decenio del siglo XXI, un territorio destacado en
el ámbito malagueño, andaluz y español. Si se
considera el número de habitantes, ocupa el
segundo puesto entre los 101 municipios malagueños; el noveno en la lista de los diez municipios con mayor peso demográfico de Andalucía y el lugar 49 entre los 100 más poblados
de España.
La población de hecho en el padrón de
2008 era de 130.549 habitantes, el 25% de ellos
de origen extranjero. Es reseñable que el primer
y principal recurso con el que cuenta un lugar
son sus pobladores. Estos se dedican en su inmensa mayoría al sector terciario y sus condiciones generales de vida se pueden calificar de
favorables.
5
GONZÁLEZ CALBET, Mª Teresa: La Dictadura de Primo de Rivera. El Directorio Militar, Madrid, Ediciones El Arquero, 1987,
pp. 15 y 16.
6
La investigación histórica que a continuación se desarrolla sobre la Marbella de los años veinte del siglo pasado está basada
en la consulta de los siguientes fondos del Archivo Municipal de Marbella (AMMb): Actas Capitulares (AA. CC.) de 1923 a 1931 y
las de los dos primeros decenios del siglo XX, Libros de Registro de Salida de Documentos (LRSD) 1923-1931 y “Correspondencia
Oficial” (CO) entre 1923 y 1931.
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Miguel Ángel Guillén Ramírez
Muy diferente era la realidad social de este
municipio en los años de Primo de Rivera; entonces albergaba a cerca de 10.000 vecinos, la mayoría de los cuales obtenían sus rentas del sector
primario, en especial de la agricultura. Los ciudadanos vivían inmersos en graves problemas sociales, económicos y sanitarios, característicos de las
regiones subdesarrolladas. Superaban a Marbella
en población y actividad económica núcleos como
Ronda, Antequera, Vélez-Málaga y Estepona.
Carretera de Costabella (Fot. Gaytán).
Fuente: CAMPOS TURMO, R.: El jardín de España en Marbella.
Notas para su implantación, Málaga, Imprenta La Moderna, 2.ª ed., 1929
Marbella en la época de Primo de Rivera
también ocurría que aquellos automovilistas
que recorrían la avenida principal a una velocidad que el guardia municipal consideraba superior a 35 kilómetros por hora eran sancionados.
El casco urbano presentaba un tamaño y
aspecto de pequeño pueblo; en el censo demográfico el faro era considerado una entidad de
población que se hallaba a una distancia de 100
metros del centro.
En 1928 se instalaron los primeros teléfonos en la población, a la vez que en Málaga,
Ronda, Campillos y Archidona7.
El cine, el teatro, el circo, los toros (con
más presencia en los días de feria) y las celebraciones religiosas eran las actividades que complementaban la vida rutinaria de los habitantes
de esta tierra malagueña. También se convocaban algunas conferencias y mítines políticos.
Las condiciones socioeconómicas de la
Marbella de entonces la convertían en un pueblo
pobre; hoy las calificaríamos como propias del
mundo subdesarrollado. De esta situación de pobreza pueden dar idea algunos hechos:
• Según cálculos aproximados que he mos realizado, el 35% de sus habitantes
estaban acogidos a la Beneficencia Mu nicipal.
• Las clases trabajadoras vivían en su ma yoría en una situación cercana a la indi gencia.
• Ramiro Campos Turmo subraya en su
obra Costabella que es el pordiosero el
primer personaje que el visitante en cuentra.
Las comunicaciones con Málaga eran deficientes, la carretera estaba en pésimas condiciones. En 1922 se había establecido una línea de
autobuses de Automóviles Portillo entre la capital
malagueña y La Línea, pasando por Marbella; en el
recorrido de 130 kilómetros se empleaban doce
horas. Ramiro Campos Turmo, oficial del Ejército
2.1. La población
que vive en esta época, escribe que Marbella e
Istán están comunicadas mediante una senda de
montaña que tarda en recorrerse cuatro horas. La
Evolución demográfica
línea ferroviaria proyectada entre Málaga y San
En 1920 la población del término municiFernando (Cádiz) sólo llegaba hasta Fuengirola,
pal de Marbella es de 9.704 habitantes de hecho;
diez años después los habitantes descienden a
y año tras año se demandaba, en vano, junto a
9.301. Este decrecimiento demográfico tiene
otros municipios, la finalización del trazado. Es
varias causas posibles: una, la de mayor peso,
la época inicial de la expansión del automóvil y
es la emigración motivada por la búsqueda de
en la ciudad esto queda reflejado; por una parte,
empleo (a la capital de la provinse instala un surtidor de gasolina
cia o a otros lugares de España y
frente a la Alameda y, por otra, el
Las condiciones
también a América); otra puede
Ayuntamiento pretende cobrar un
socioeconómicas
estribar en las deficiencias en la
impuesto al combustible que llerealización de los censos.
ga al municipio, pero el Estado le
de Marbella la
El término municipal se
recuerda a la institución local que
convertían en un
encuentra dividido a efectos adello no es posible porque es de
su competencia exclusiva. Como pueblo pobre, hoy las ministrativos en cinco secciones.
Los 8.814 habitantes de hecho
anécdota, podemos citar que los
calificaríamos como (8.782 de derecho) del padrón de
pocos coches y camionetas de repropias del mundo 1924 pueden repartirse, según
parto tenían reservada su zona de
los cálculos que hemos realizado,
aparcamiento; si lo hacían en otro
subdesarrollado
de la siguiente forma:
lugar, se originaban problemas;
7
10
CLAVERO BERLANGA, J.: El telégrafo en Málaga (1857-1930), Málaga, Universidad de Málaga, 2000, p. 13.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 7-22
Miguel Ángel Guillén Ramírez
A)Marbella ciudad: concentra a 3.073 re sidentes, resultado de la suma de los
vecinos de las secciones primera y se gunda, más parte de la tercera.
B)San Pedro: 1.036 habitantes.
C)Los restantes 4.705 pobladores tienen
su domicilio en los demás núcleos: El
Ángel, La Concepción, Las Chapas, et cétera8.
Marbella en la época de Primo de Rivera
Sus escritos forman parte de la campaña
de propaganda gubernamental. Los oficiales
del Ejército fueron instados a escribir obras
“educacionales” como parte de los programas de nacionalización. Así, por ejemplo, una
Real Orden del 29 de enero de 1926 lanzó la
“Campaña de cultura ciudadana”, en la que el
régimen pidió a los oficiales que escribieran
El censo de 31 de diciembre de 1930 revela la existencia de
1.839 edificios; de ellos, 1.595 dedicados a vivienda y el resto (244) a
otros usos; la mayoría son de una
altura (866) y de dos pisos (862);
los de tres alturas descienden a 109
y de cuatro pisos sólo existen dos
edificios. A estos se añaden 305
“albergues”, de los cuales 120 se
destinan de manera principal a vivienda y el resto, 125, a otros usos;
la suma de edificios y “albergues”
hace un total de 2.144 construcciones en el término municipal. Sólo
un 6% de los 1.839 edificios son de
tres o cuatro alturas, es decir, el aspecto urbano es el de un pueblo; el
total de construcciones dedicadas a
Línea Algeciras-Málaga de Automóviles Portillo, 1927.
vivienda en el municipio es de 1.715
Fuente: Serrano Lima, A. (coord.): Imágenes de Marbella VI: El Turismo.
y en ellas viven, según el censo de
Catálogo de la Exposición, Marbella, Asociación Cilniana, 2002, p. 26
ese año, 9.301 personas, lo que resulta una media de 5,4 habitantes por vivienda,
libros y panfletos de alto contenido nacionacifra que nos aproxima al número de integrantes
lista para distribuirlos dentro y fuera de los
de una familia. Esta es considerada numerosa a
cuarteles. Las recompensas monetarias, el reefectos oficiales cuando la conforman los padres
conocimiento oficial y el prestigio fueron exy siete o más hijos.
celentes incentivos, ya que floreció el género
Ramiro Campos Turmo, militar destinado
del adoctrinamiento patriótico en la literatura
en Marbella, escribe dos pequeñas obras en las
castrense10.
que explica sus propuestas para el desarrollo del
turismo [Costabella (La Riviera española)] y la creaRamiro Campos Turmo escribe dos
ción de una gran zona verde (El jardín de España
pequeñas obras en las que explica sus
en Marbella), con las que mejoraría la mala situación socioeconómica del término municipal. En
propuestas para el desarrollo del turismo
este aspecto comenta lo siguiente:
“Su escasa población atraviesa una verdadera crisis debida a la paralización de las
fundiciones, fábricas de azúcar, minas y de
otra industria muy productiva que en tiempo hubo: el contrabando [...]. La población
irá disminuyendo si no se crea algo que contenga la emigración [...] actividades nuevas
y más productivas [...] es la organización de
una zona invernal o solana de España.”9
y la creación de una gran zona verde,
con las que mejoraría la mala situación
socioeconómica del término municipal
División socio-profesional
La población de la ciudad en los años
veinte se puede clasificar en grupos de carácter
socio-profesional semejantes a los existentes en
otros pueblos:
AMMb, Caja (C.) 505, “Censos de la Población” de 1920 y de 1930 y “Padrón Municipal de 1924”.
CAMPOS TURMO, R.: Costabella (La Riviera española). Notas para la implantación de una ruta de turismo, Málaga, Imprenta La
Moderna, 1928, p. 9.
10
QUIROGA FERNÁNDEZ DE SOTO, A.: Haciendo…, op. cit., p. 145.
8
9
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 7-22
11
Miguel Ángel Guillén Ramírez
•Una clase propietaria de grandes exten siones de tierra trabajadas por jornale ros y que garantiza la seguridad de sus
pertenencias con la vigilancia encarga da a guardas jurados que tienen licencia
de armas para este cometido.
•Un grupo poseedor de viviendas de al quiler y/o de negocios diversos (arma dores, joyeros-relojeros...).
•Empresarios de industrias (licores, vi nos y otros productos) y de espectácu los (cines y plaza de toros-teatro).
•Profesionales liberales: abogados, mé dicos, ingenieros.
•Comerciantes y transportistas que son
dueños de una o varias camionetas.
•Artesanos: hojalateros, herreros, alfare ros, afiladores, ebanistas, albañiles, etc.
•Funcionarios municipales (entre ellos
médicos, farmacéuticos y veterinarios,
jueces…).
•Fuerzas de seguridad (guardias civiles y
carabineros).
•Maestros.
•Pequeños propietarios agrarios.
•La generalidad de la población se dedi ca a los trabajos agrarios, mineros y de
la pesca. El grueso lo forman la mano
de obra con un empleo estable de las
compañías agrícolas de San Pedro y El
Ángel o bien los que trabajan a jornal.
Los mineros son asalariados de una
compañía británica. La situación laboral
y de vida de los pescadores es de las
más precarias.
•Existen sectores marginales integrados
por parte de la comunidad gitana y un
reducido número de pequeños delin cuentes.
2.2. Las condiciones higiénico-sanitarias
La situación higiénico-sanitaria del municipio al comienzo de la dictadura de Primo de
Rivera, en especial del casco urbano, presenta
graves deficiencias que sitúan en constante riesgo la salud de la población.
Los arroyos que descienden de Sierra
Blanca están sin embovedar y son focos de infección por el encharcamiento de sus aguas y la
acumulación de residuos sólidos y líquidos que
arroja el vecindario, lo que facilita la aparición
de enfermedades infecto-contagiosas como el
paludismo.
Además, los brotes de viruela y tuberculosis provocan una gran alarma social; por ejemplo,
en 1930 muere una maestra de tuberculosis y sus
alumnas faltan en su mayoría por miedo a contagiarse, temor que siente también la nueva maestra, que vive en el edificio escolar con sus hijas.
12
Marbella en la época de Primo de Rivera
Hay que recordar que en esta época no
existe saneamiento urbano ni abastecimiento de
agua sometida a tratamiento de desinfección.
Los retretes en mal estado generan filtraciones
que se dirigen hacia las calles, circunstancia que
es denunciada a la Alcaldía.
Una parte de la carne que se destina al
consumo humano no cuenta con las garantías
del matadero ni del análisis veterinario porque
el sacrificio de animales se realiza de manera
ilegal.
Algunos vecinos del estrecho casco antiguo de la ciudad realizan prácticas rurales en
plena urbe: poseen cerdos a los que atan a estacas clavadas en las cercanías de sus viviendas.
A los perros no se les aplica un protocolo de vacunación sistemático, lo que provoca
que sus mordeduras originen primero pánico
entre los afectados y sus familiares y, después,
se movilicen con rapidez para que en Marbella y Málaga los médicos y veterinarios traten
a las personas atacadas, muchas veces niños, y
se realice una observación del perro sospechoso de poseer hidrofobia. El ganado vacuno es
afectado por enfermedades como la glosopeda;
el caprino, por la fiebre de malta y el porcino,
por la peste.
La lectura de las actas capitulares, en especial las de 1922 y 1923, transmiten la gran
preocupación que invade a las autoridades,
pues son conscientes de que las deficiencias de
la higiene y el saneamiento urbanos reseñadas
favorecen la aparición y transmisión de enfermedades infecto-contagiosas. El paludismo o
malaria es la afección con mayor incidencia en
el municipio, causa la muerte a quince personas
en los años veinte, disminuye en las siguientes
décadas hasta desaparecer hacia mediados de la
centuria. Tiene un carácter endémico a causa de
los habituales estancamientos que se originan
en los cauces de los cursos bajos de los ríos y
arroyos, condiciones propicias para el desarrollo
del mosquito anofeles; la picadura de un ejemplar hembra a una persona origina el inicio de
una enfermedad caracterizada por fiebres altas
e intermitentes. Los principales focos epidémicos surgen en la colonia de San Pedro debido a
que se localizan en sus cercanías las desembocaduras de los ríos Guadalmina, Guadaiza y Verde.
Además, como todas las epidemias, se contrae
y propaga entre los sectores sociales menos favorecidos, y estos no pueden hacer frente a los
gastos del tratamiento antipalúdico. Se procuran
limpiar en primavera u otoño los arroyos que
atraviesan el término municipal, en especial los
de la Represa y Cantarranas, al objeto de dar corriente a sus aguas empantanadas, focos de olores y de un posible brote de malaria, y se aplican
tratamientos que eliminen el desarrollo de bandas de mosquitos.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 7-22
Miguel Ángel Guillén Ramírez
Marbella en la época de Primo de Rivera
2.3. La situación de los trabajadores
y detentación de tierras”. El interés municipal es
muestra de que en Marbella se han producido
La situación de vida cercana a la indigencia
casos o hay posibilidad que se promuevan. Las
afecta a un amplio sector de las clases trabajadoocupaciones de fincas tienen como objetivo los
ras y se agrava con la alternancia de periódicas selatifundios, vigilados por guardas jurados que
quías y temporales, característicos del clima medidefienden con armas esas propiedades12.
terráneo, que deterioran o arruinan los cultivos o
Algunos jornaleros sobreviven el tiempo
imposibilitan la realización de las faenas agrícolas
que pueden, hasta que son expulsados, mediante
y pesqueras. Una crisis social de este tipo tiene
la explotación ilegal de las tierras de los bienes de
lugar a finales del invierno de 1924 y es originada
propios del Ayuntamiento; en el verano de 1930,
por el pertinaz temporal de lluvias. La situación
un peón guarda municipal denuncia por tres veces
se aborda en el pleno del Ayuntamiento del 17
a tres vecinos que tras un juicio deben dejar libre
de marzo. La iniciativa para intentar remediar la
el monte y dejarlo a disposición del Concejo13.
situación de inactividad laboral y por tanto de falA fines de noviembre de ese año, el gota de ingresos de los obreros ha partido, según
bernador civil envía un telegrama al alcalde para
el acta capitular, de “los mayores contribuyentes
que le informe de cuántos obreros agrícolas esy fuerzas vivas de la población”, y una comisión
tán en situación de desempleados; estos se calpresidida por el alcalde ha “repartido un socorro
culan en más de trescientos, reflejo del elevado
en especie a todos los necesitados”. Un antiguo
paro agrario de Andalucía14.
concejal, Miguel Martín Nieto, interviene como
Por otro lado, la actividad pesquera a mevecino para afirmar que se considera representandiados de 1926 ocupa a 400 familias y se practite de los obreros y califica lo aprobado como una
ca con técnicas artesanales en la que participan
limosna; esta intervención en el pleno es posible
pequeñas empresas familiares. Los beneficios se
debido a que en los primeros tiempos de la Dictadistribuyen en partes según lo estipulado por los
dura se aprueba una norma municipal que permimiembros de las embarcaciones.
te, al finalizar un pleno, la participación de los veEn la primavera de 1927 se produce una
cinos con preguntas o consideraciones. La ayuda
movilización de protesta por parte de los pespara los trabajadores ascendía a 1.228,10 pesetas
cadores y dirigida por su Pósito ante la Alcaldía,
de auxilios en especie; además, los días 18 y 21, se
y el máximo responsable de ella media ante el
ofrecieron jornales para la reparación de caminos
Gobernador Civil con el objeto de que no se
y otras tareas designadas por el Ayuntamiento. Mipermita la pesca con traíñas por el perjuicio que
guel Martín Nieto no era un ciudadano cualquiera,
puede ocasionar a los modestos pescadores que
además de antiguo concejal,
faenan con los sardinales, barera presidente de la Sociedad
cos de mucha menor capaciEn la primavera de
dad pesquera; además avisa al
Federación Obrera El Progreso.
1927 se produce
gobernador de que teme “una
Las palabras de Martín alarman
complicada alteración públial alcalde, Diego Jiménez, quien
una movilización de
ca”. Es posible que los promoal día siguiente dirige un oficio
protesta por parte de los tores de esta técnica de pesca
al capitán de la Guardia Civil
informando de lo acontecido
pescadores y dirigida por de la traíña o “arte de la luz”,
como ocurriría tres
en la sesión de la noche antesu Pósito ante la Alcaldía, fueran,
años después, unos poderorior. La denuncia no se limita
con el objeto de que no
sos personajes o “caciques”:
al capitán de la Guardia Civil
los hermanos Fernández Cano
sino que se eleva al delegado
se permita la pesca con
y también Nieto Molina. Tarda
gubernativo (figura militar con
traíñas por el perjuicio
un mes en anularse la autorifunción política en el territorio
de un partido judicial creada que puede ocasionar a los zación para la pesca con sisde faro y al conocerse la
en la Dictadura) quien disuelve
modestos pescadores que tema
noticia, según relata el responla sociedad obrera cumpliendo
faenan con los sardinales sable municipal al gobernador
órdenes del gobernador civil.
(Marqués de Linares), “se conMeses después, Miguel Martín
gregó de manera espontánea en manifestación
Nieto se marcha a vivir a Málaga11.
El alcalde publica un bando el 11 de fetodas las clases que recorrió el pueblo con todo
brero de 1928 que recoge medidas del Gobierno
orden, exteriorizando su inmenso júbilo y agraque intentan poner freno a la llamada “invasión
decimiento por tan justa solución con aclamacio11
AMMb, C. 25, pieza (P.) 3, AA. CC., 17 de marzo y 14 de julio de 1924, pp. 23-24 y 31; LRSD 307, n. º de registro 327, 18marzo-1924; C. 79, CO, 13 y 14-marzo-1925.
12
AMMb, CO, 11-febrero-1928, C. 82, P. 2.
13
AMMb, CO, 11-diciembre-1930, C. 84.
14
AMMb, CO, 25, 26, 28 y 29 de noviembre de 1930, C. 85.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 7-22
13
Miguel Ángel Guillén Ramírez
nes de vivas al Gobierno de S. M. y al Marqués
de Linares que con tan sincero empeño ha conseguido llevar la tranquilidad a estos modestos
hogares”. En agosto de ese año, el Ayuntamiento expresa su agradecimiento con la designación
del paseo principal de Marbella como Alameda
del Marqués de Linares. En la actualidad, la Alameda no es conocida de esta manera pero sí existe una calle denominada Marqués de Linares15.
Pero el conflicto no acaba; tres años después, en octubre de 1930, la Junta Directiva del
Pósito de Pescadores se reúne con el alcalde para
exponer, en palabras textuales, “la angustiosa situación que a esta clase de pescadores en general
viene creándole el arte de pesca de la traíña en
este litoral”. El alcalde, Diego Jiménez, dirige un
escrito al gobernador civil en el apoya las demandas del Pósito. El máximo responsable municipal
ha recibido una comunicación extraoficial del ayudante de Marina en el que se le informa de que
Marbella en la época de Primo de Rivera
los pescadores han celebrado una manifestación
de protesta y se han llevado las redes del armador
Francisco Fernández Cano y que están dispuestos
a salir todas las noches para retirar ese arte de
pesca. Este conflicto es muestra de una confrontación de intereses económicos, pero, ante todo,
es una lucha social, la que enfrenta a pescadores
que obtienen del mar lo necesario para subsistir
con los armadores de las traíñas que obtienen elevadas capturas. Las traíñas son propiedad de Francisco Fernández Cano, depositario de los fondos
municipales, tesorero del Sindicato Agrícola Católico de Marbella (organización que reúne a los
grandes propietarios de tierras). Miguel Martín
Nieto, concejal y sindicalista de la sociedad El Progreso en un Pleno celebrado dos meses después
del inicio de la Dictadura, califica a este poderoso
vecino como “cacique”16.
A la Beneficencia Municipal están acogidas
en 1925, según cálculo aproximado del alcalde,
más de 700 familias pobres. Si se
tiene en cuenta que la población
es de 10.000 habitantes y que cada
familia puede estar compuesta por
una media de cinco miembros, estarían acogidos a esta ayuda social
unos 3.500 habitantes, es decir, un
35% de la población. Este servicio
es insuficiente para cubrir las necesidades, y en los Presupuestos
municipales ocupa siempre la tercera o cuarta partida en importancia; por ejemplo, en los de 1929
se destinan a esta partida 17.075
pesetas, un 15% del total.
2.4. El movimiento asociativo
Fuente: Archivo Histórico Provincial de Málaga, Sección Gobierno Civil,
Serie Asociaciones (AHPM-GC-A), C. 6.240
El 19 de octubre de 1920
se crea la Sociedad de Recreo Casino de Marbella, con una junta directiva presidida por el capitán de
Carabineros Enrique del Castillo.
Al año siguiente, en julio,
se funda la Sociedad Amigos de
Marbella, que tiene la misma presidencia y cuya junta directiva es
muy parecida a la del Casino. Su
primera Junta de Gobierno está
formada por personas que son o
han sido concejales en estos últimos años de la Restauración o que
lo serán en la dictadura de Primo
de Rivera o de Franco; además,
están representadas las “fuerzas
vivas” de la ciudad17.
AMMb, CO, 30-marzo/ 27 y 28 de abril de 1927, C. 82, P. 1; AA. CC., 5-agosto-1927, p.24, C. 25, P. 4.
AMMb, CO, 15 de octubre de 1930, CO, 21 de mayo de 1931, C. 84; AA. CC., 8 de octubre y 24 de noviembre de 1923.
17
ALCALÁ MARÍN, F.: Crónica de Marbella, Marbella, 2006, pp. 520-533.
15
16
14
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 7-22
Miguel Ángel Guillén Ramírez
El espacio asociativo creado
por el Casino y la Sociedad Amigos de
Marbella va a reunir y aunar a los grupos poderosos en lo político, social y
económico de la Marbella de los años
veinte; el polo opuesto a los sindicatos
y partidos obreros, que crearán también sus asociaciones “recreativas”.
Miembros del Casino y la Sociedad Amigos de Marbella integran el 8
de enero de 1922 el Consejo Local de
Marbella de Los Exploradores de España. Si la Sociedad busca una mejora de
Marbella, la agrupación de los Exploradores persigue la “regeneración nacional”, y es equiparable en parte a la de
los “Boys Scouts”.
El 24 de marzo de 1926 se
considera en el pleno la solicitud del
presidente de la Sociedad de Recreo
Casino de Marbella sobre la concesión
de la parcela que comprende los terrenos de la zona oeste del paseo de la
Alameda para la construcción de una
casa domicilio social. Se aprueba por
siete votos a favor (el alcalde, Diego
Jiménez, y los concejales José Palma,
José Roldán, Juan Padilla, Francisco Rovira, José Almagro y Bernabé Sánchez)
y tres en contra de Francisco Belón,
Pedro Montiel y Juan Belón18.
Por otra parte, es difícil seguir
las actividades de las asociaciones obreras en un régimen político en el que hay
falta de libertades. El Gobierno Civil, en
un escrito de noviembre de 1930, solicita con urgencia a la Alcaldía que le envíe
una relación de las sociedades obreras
constituidas y domiciliadas en el municipio. La respuesta del consistorio es
que no existen organizaciones de ese
tipo y por ello no se envía el informe solicitado. La
situación legal es así pero la real es diferente: los
trabajadores utilizan instituciones culturales para
organizar sus reivindicaciones. La inquietud social
y política obrera durante la dictadura primorriverista cobrará forma en asociaciones creadas tras
su caída. La Sociedad Cultural Recreativa se crea
en agosto de 1930 y en ella se reúne la oposición
antidinástica y es un núcleo de donde surgirán los
fundadores del PSOE local. La Agrupación Socialista se constituye a principios de abril de 1931.
3. Las bases económicas
La estructura económica de la ciudad en
los años veinte se basa en las actividades primarias: la mayor parte de la riqueza se obtiene de
18
Marbella en la época de Primo de Rivera
Fuente: AHPM-GC-A, C. 6.240
la agricultura. La minería ocupa un bajo porcentaje de la población activa, aunque su peso en la
economía del municipio es significativo: en 1920
la sociedad minera británica The Marbella Iron
Ore Company Limited era la segunda empresa de
Marbella, tras la Colonia Agrícola de San Pedro.
El Casino y la Sociedad Amigos de
Marbella va a reunir y aunar a los
grupos poderosos en lo político, social
y económico de la Marbella de los años
veinte; el polo opuesto a los sindicatos
y partidos obreros, que crearán también
sus asociaciones “recreativas”
AMMb, C. 25, P. 4, AA. CC., 26-marzo-1926, p. 7.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 7-22
15
Miguel Ángel Guillén Ramírez
Marbella en la época de Primo de Rivera
3.1. La agricultura
La distribución de la tierra se caracteriza
por un alto índice de concentración (48%) en cinco latifundios (colonias de San Pedro y El Ángel,
Sierra Blanca, Hacienda de Rosado o San Manuel,
Coto Larios o Coto de los Dolores)19.
Marbella es un territorio donde se extienden dos tipos de explotaciones latifundistas: las
de regadío, en su parte occidental (San Pedro y El
Ángel), que emplean a un alto número de trabajadores con un trabajo estable; y las fincas de secano en el oriente del municipio, cultivadas por
jornaleros y vinculadas a la burguesía de Málaga.
Ambas tienen en común que los titulares de las
tierras o las sociedades propietarias no residen o
tienen su sede en la ciudad.
La Sociedad Agrícola de San Pedro contrata a un elevado número de trabajadores, y entre
estos existe un gran diferencia en el nivel salarial: el de los jóvenes y mujeres, 224 de un total
de 777, importan la mitad del que perciben los
varones adultos.
3.2. La minería
A partir de 1923 la producción de la mina
de hierro de El Peñoncillo decrece y en 1925 la
Estadística Minera Española (EME) considera que
había sido explotada en su mayor parte y que las
labores subterráneas en la misma eran mínimas.
Hasta 1930 el hierro magnético extraído en la
explotación constituye el mayor aporte a la pro-
ducción de este mineral en la provincia de Málaga. La Sociedad decidió cerrar la explotación
en el verano de 1931. El número de obreros empleados en la mina presenta oscilaciones a lo largo de los años veinte: 1920 (330 mineros), 1924
(230) y 1931 (300)20.
3.3. Otras actividades económicas
La Pesca
Se ha comentado esta actividad en relación
con el conflicto entre los pescadores. Añadimos
que en el municipio no existen lonjas ni casas de
venta o contratación de pescados; las capturas
son vendidas y transportadas por cuenta propia a
otras poblaciones. Son quince los transportistas
de pescado del municipio, quienes deben pagar
un arbitrio en la casilla de la Recaudación antes
de hacer el transporte, pero procuran no hacerlo
y las autoridades municipales les dan avisos para
que efectúen las liquidaciones.
El Turismo Potencial
Por otro lado, son interesantes las propuestas que realiza Campos Turmo en su obra Costabella (La Riviera Española), escrita en el año 1928,
para promocionar el turismo. Este oficial militar
cifra en seis tipos de servicios los necesarios:
1. Los de fines morales: Iglesia, cárcel,
hospital, etc.
2. Económicos: puerto, estación de ferro carril, mercado, etc.
Depósito de mineral de preembarque, años 20.
Fuente: Serrano Lima, A. (coord.): Imágenes de Marbella IX: La Minería. Catálogo de la Exposición, Marbella,
Asociación Cilniana, 2003, p. 53
PRIETO BORREGO, L.: Marbella. Los años de la utopía. Estudio de una comunidad andaluza (1931-1936), Marbella, 1994, pp. 37-39.
NADAL SÁNCHEZ, A.: Andalucía ante el advenimiento de la República. Coyuntura política y movimientos huelguisticos en la Málaga
de 1930, Málaga, 1981, pp. 41-44; PRIETO BORREGO, L.: Marbella…, op. cit., pp. 55-56 y AMMb, C. 85, CO, 26-noviembre-1930 y C.
84, 14 de enero de 1931.
19
20
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Miguel Ángel Guillén Ramírez
Marbella en la época de Primo de Rivera
3. Sociales: policía, bom beros, beneficencia, etc.
4. Culturales
5. Higiene: saneamiento,
campo de deportes, ar bolado, policía sanita ria, alcantarillado, agua,
luz, matadero, etc.
6. Servicios de comunica ciones: correo, telégra fo, teléfonos, etc.
Según él, cuando existan
estos servicios y se pueda llegar
en automóvil al Juanar y haya comunicaciones con la Serranía de
Ronda, será el momento de traer
al turista. La mayoría de los servicios señalados eran inexistentes o deficientes. Además, Campos Turmo pronostica a Marbella
un desarrollo económico turístico si se acometen una serie de
actuaciones urbanísticas y de
imagen:
“Si al mismo tiempo desarrolláis el plano del ensanche,
el paseo marítimo […] para
que surja la nueva población
junto al mar, si establecéis una
policía sobre las costumbres
eliminando de la carretera al
pordiosero, primer personaje que el visitante encuentra,
a partir de ese momento la
ciudad con la belleza de su
posición tendrá un porvenir
brillante”.
Este militar elabora una pequeña obra
impresa en Málaga en 1929 en la que propone
construir El Jardín de España en Marbella. En el
proyecto se hace referencia al amor a la naturaleza, a la necesidad de repoblar los montes,
pero sobre todo es un proyecto de exaltación
patriótica propio de la época. Cada provincia
tendría su árbol representativo, lo mismo sucedería en cada municipio; los más de 9.000 municipios españoles que existían en la década de los
veinte deberían elegir su ejemplar. El algarrobo
es la especie que simboliza a las poblaciones
de Marbella, Istán y Ojén, y el eucalipto a San
Pedro. Además, habría que adoptar el árbol característico de España. Esos miles de árboles se
plantarían en un jardín-carretera desde Marbella
a Istán, bordeando Sierra Blanca, para remontar
la Sierra Real. La longitud de la carretera pla21
Proyecto del Jardín de España.
Fuente: CAMPOS TURMO, R.: El jardín…, op. cit.
neada alcanzaría 30 km. y la obra se complementaría con otras actuaciones: “Para la estética
del conjunto se proyectarían: plantas, glorietas, inscripciones, columnas, estatuas, diversas
construcciones, con el objeto de convertir dicho
terreno en el lugar más agradable de Europa,
por el doble motivo del encanto del clima y la
belleza de la obra”21.
Campos Turmo llegaría a ser procurador
en las Cortes de 1946 en representación sindical.
4. Las instituciones. El poder local
En los primeros años veinte la Corporación municipal se forma con 17 concejales,
seleccionados entre las distintas categorías de
los contribuyentes, y son renovados cada dos
años por sorteo. En un pleno se elige por votación al alcalde.
CAMPOS TURMO, R.: El jardín…, op. cit.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 7-22
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Miguel Ángel Guillén Ramírez
Marbella en la época de Primo de Rivera
4.1. El Ayuntamiento previo a la Dictadura
Juntas de Vocales Asociados. Estas se conforman
por sorteo entre las categorías de contribuyenEl origen del Ayuntamiento previo al cotes y tienen el cometido de aprobar los presumienzo de la Dictadura es buena muestra de los
puestos en reunión con el Ayuntamiento. La
conflictos personales y políticos entre los homutilización de los miembros de las juntas como
bres que están o quieren estar en el poder local.
autoridades municipales interinas no supone el
El 6 de abril de 1923 se nombra por Real Orden
fin del dominio caciquil: son políticos semejana Sebastián Martín Fernández alcalde de Martes a los que sustituían23.
bella y se destituye al anterior, Francisco Nieto
El alcalde saliente, Sebastián Martín FerMolina. Ello genera un enfrentamiento entre los
nández, ha estado sólo cinco meses en el cargo
partidarios y los detractores del nuevo dirigente
y pasa a ocupar el puesto de jefe de la Policía
municipal. Se aprueba un voto de censura conMunicipal durante la Dictadura y seguirá en la
tra el alcalde por seis a favor y cuatro en contra.
República.
Se le acusa, según sus detractores, “entre otras
En los siete años y medio que transcurren
violencias contrarias a las leyes vigentes, la de
entre octubre de 1923 y abril de 1931 se suceden
suspender una reunión de la nunca bien alabaen Marbella cuatro ayuntamientos; en la época
da Sociedad Amigos de Marbella, de cuya reunión
de Primo de Rivera gobiernan los dos primeros.
tenía conocimiento
El inicial ocupa gran
oficial, y destituir
parte de la DictaduLos apellidos de los concejales
al agente municipal
ra, cerca de cinco
Francisco Guerrero
años; el segundo tiedurante este periodo se repiten con
Villarrubia”. De la
ne una duración de
insistencia, por ejemplo, Belón, Lima, poco más de año y
pugna se deduce que
Otal y Martín Nieto. En lo referente medio.
el nombramiento por
R. O. del nuevo alcalLos apellidos
a su extracción socio-profesional, la
de ha generado una
de los concejales dudivisión tanto en el mayoría de los regidores son pequeños rante este periodo
Ayuntamiento como
se repiten con insisempresarios, maestros y médicos
en la Sociedad de
tencia, por ejemplo,
Amigos de Marbella,
Belón, Lima, Otal y
Martín Nieto. En lo referente a su extracción soorganización que agrupa a la clase poderosa de
cio-profesional, la mayoría de los regidores son
la ciudad, a la que pertenece la mayoría de los
pequeños empresarios, maestros y médicos. La faimplicados en estas disputas, que en gran parte
milia ejercía un papel fundamental en los distintos
deben de estar generadas por rencillas personaniveles de las clientelas partidistas, indica Javier
les22.
Moreno Luzón, y así no resultaba extraño encontrar a parientes ocupando a la vez diversos cargos
4.2. Los Ayuntamientos de la Dictadura
municipales, provinciales y parlamentarios24.
Veinte días después del golpe, el tres de
Por otra parte, es importante señalar que,
octubre, bajo la presidencia de la autoridad milicon el triunfo del golpe de Estado, el general
tar, el capitán de la Guardia Civil, se reúne el PleMartínez Anido es nombrado para un puesto
no municipal para celebrar una sesión extraordiclave en el Gobierno, se sienta en el Consejo
naria y cumplir lo que dispone el Real Decreto de
como ministro de la Gobernación; y es que hay
30 de septiembre anterior, es decir, la disolución
que tener presente que el cada vez mayor dede los ayuntamientos.
terioro del orden público fue una de las causas
Los vocales asociados de la Junta Municidel apoyo al golpe. Más tarde, Franco contará
pal del Distrito pasan a desempeñar los cargos de
con la experiencia acumulada de este general
concejales y se constituye la nueva corporación.
y le asignará la responsabilidad de ser Ministro
El futuro del proyecto regeneracionista
de Orden Público. Este hecho sirve de ejemplo
que impulsaba el régimen en sus inicios residía
del continuismo de los dirigentes políticos entre
en el cambio del poder político local, y con esa
ambas dictaduras; comportamiento político que
idea Primo de Rivera ordena por R. D. de 30 de
se aprecia también en la esfera local. Hay casos
septiembre de 1923 la disolución de los 9.254
de concejales que lo siguen siendo en el periodo
ayuntamientos de España y su sustitución por las
intermedio, la Segunda República.
22
AMMb, CO de julio de 1921 (no se concreta el día de la fundación de la Asociación Amigos de Marbella en los impresos que
envía para dar a conocer su constitución e invitar al alcalde, Rafael Otal Palomares, a inscribirse), C. 76, P. 2; AA. CC., 7-mayo-1923,
p. 35, C. 25, P. 2.
23
GONZÁLEZ CALLEJA, E.: La España…, op. cit., pp. 129-131.
24
VARELA ORTEGA, José (dir): El poder de la influencia. Geografía del caciquismo en España (1875-1923), Madrid, Marcial Pons y
Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2001, p. 585.
18
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Miguel Ángel Guillén Ramírez
Primer Ayuntamiento (3-octubre-1923 / 4-julio-1928)
El historial político de algunos responsables municipales de esta primera corporación
prueba que los cambios en la dirección del Estado no les afecta a la hora de ocupar los sillones
del Ayuntamiento. Javier Moreno Luzón se pregunta sobre la continuidad de las elites provincianas de la Restauración tras su derrumbe en
1923 y concluye que resulta evidente que tanto
la dictadura de Primo de Rivera como los partidos del centro republicano y de la derecha católica de la Segunda República fueron herederos
de los poderes caciquiles en algunas regiones25.
Cristóbal Luna de la Torre había sido alcalde entre el 1 de enero de 1912 y el mismo día del año
1916, después vuelve a la institución local como
concejal en julio de 1926.
Diego Jiménez Martín es el primer alcalde
que gobierna Marbella tras el triunfo del golpe
de Primo de Rivera; ejerce el puesto cerca de cinco años y presenta su dimisión por razones de
salud el 22 de junio de 1928. En la Guerra Civil,
enero de 1937, ocupa la presidencia de la Comisión Gestora. José Otal Ferrando será gestor en la
primera Comisión Gestora de la época franquista, la que se constituye a principios de abril de
1939. Por tanto, el ejemplo de Martínez Anido
en la política nacional es generalizable a la local.
En el primer pleno municipal el nuevo alcalde, Diego Jiménez Martín, señala las tres prioridades de su mandato26:
1.Reducir los gastos a los indispensables.
2.El control de los productos, en especial
de primera necesidad, para que sean
de calidad y “se adquieran con el peso
exacto y mínimo, al precio conveniente”.
3.La ley ordena y los ciudadanos tienen
“derecho a saber cómo se administran
sus intereses (...) todos los meses se fi jarán al público las cuentas que se pro duzcan en este Municipio”.
Estos objetivos coinciden a grandes rasgos con los del recién instaurado régimen para
acabar con la corrupción y desorden de las municipalidades.
Los gobernadores civiles (la Dictadura
nombra a generales o coroneles) reciben órdenes de proceder a una inspección general de los
ayuntamientos, sobre todo en sus aspectos económicos. Se origina una psicosis de persecución
a los corruptos en la administración municipal.
La prensa de los primeros meses de la Dictadura
narra encarcelamientos de concejales y secretarios, destituciones y algunos suicidios. Antiguos
Marbella en la época de Primo de Rivera
responsables de gobiernos locales reintegran a las
instituciones municipales 4.178.470 pesetas, elevada suma para principios de los años veinte. A
pesar de esto, la “lucha anticaciquil” es limitada
porque no ataca a los grandes caciques sino sólo
a los de segunda fila (concejales, alcaldes, etc.),
además es poco intensa, se reduce a multas y destituciones y los encarcelamientos son breves.
La figura del Delegado Gubernativo es una
creación de la Dictadura. Se trata de un oficial del
Ejército que se presenta como clave en el inicio
del fin de la corrupción y de control de la tarea
regeneradora. A cada partido judicial se destina
uno, por ello el 19 de diciembre de 1923 toma
posesión el delegado gubernativo de Marbella, el
capitán de caballería Adrián González Sagaseta27.
Sus principales cometidos son el control
del Ayuntamiento, impartir charlas patrióticas y
otras acciones difusoras del nacionalismo entre
la población. Más adelante se les pide contribuir
a estructurar el partido oficial, la Unión Patriótica. Depende de manera directa del gobernador
civil de Málaga, que es también gobernador militar, el general Enrique Cano; a su vez, éste recibe
las órdenes del ministro de la Gobernación, el
general Martínez Anido.
Según las instrucciones remitidas por el
Directorio el 1º de enero de 1924, los delegados
gubernativos debían disolver los ayuntamientos
constituidos el 1º de octubre de 1923 sobre la
base de la Junta Municipal de Vocales Asociados,
y sustituirlos por nuevas corporaciones formadas
por “personas de alto prestigio social, de solvencia acreditada y a ser posible con título profesional, o en su defecto, mayores contribuyentes”.
Inician una lucha contra algunas redes caciquiles,
aunque los pocos delegados que se tomaron en
serio esta labor incomodan al poder político y
son destituidos. A partir de entonces no se persigue al caciquismo en general, sino a los caciques
que no son afectos al régimen. Es el comienzo de
la adaptación de la mayor parte del caciquismo
a la Dictadura y de ésta a aquél, salvo cuando se
produce una fuerte discrepancia política.
Alejandro Quiroga advierte el fracaso de
la tarea encomendada al Ejército de ser agente
nacionalizador de la población, objetivo confiado a las acciones de los delegados gubernativos
y de los oficiales del Servicio Nacional de Educación Física Ciudadana y Premilitar (SNEFCP).
La intervención militar en la vida civil resultó
contraproducente; la labor de los delegados desprestigiaba no sólo al primorriverismo sino también a las Fuerzas Armadas y a la idea nacionalcatólica de España. En fin, la política militarista de
la Dictadura condujo a que las fuerzas políticas
VARELA ORTEGA, J. (dir): El poder…, op. cit., pp. 588-9.
AMMb, C. 25, P. 2, AA. CC., 8-octubre-1923.
27
AMMb, C. 25, P. 3, AA. CC., 19-diciembre-1923 y GONZÁLEZ CALLEJA, E.: La España…, op. cit., p. 130.
25
26
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19
Miguel Ángel Guillén Ramírez
contrarias llegasen a un consenso sobre la supremacía del poder civil sobre el militar28.
En Marbella no se promueve el cambio
de dirigentes municipales en abril de 192;, el
Ayuntamiento permanece estable entre octubre
de 1923 y julio de 1928 al frente de Diego Jiménez Martín. La alternativa que se vislumbra como
seguida en el Municipio es la del pacto con los
caciques o con algún sector de ellos.
En abril de 1924 entra en vigor el Estatuto
Municipal, pero el poder municipal permanece
en manos de los gobernadores civiles. El Estatuto
gira en torno a dos ideas básicas: la autonomía y
la necesidad de regenerar la vida pública, acabando con las corruptelas administrativas. Los municipios podían dotarse de regímenes especiales
de gobierno y mantener una gestión económica
y financiera no dependiente de la Administración
Central. Modernizó la estructura presupuestaria
y fiscal de los municipios y los dotó de mayores
recursos ordinarios y extraordinarios29.
En enero de 1927 el gobernador civil
transmite a los responsables políticos de la ciudad que una R. O. no aprueba la Carta Municipal
formulada por la Alcaldía de Marbella en razón
a estimarse que los impuestos que se asignan
equivaldría a crear una aduana interior. La Corporación reforma la Carta, pero un año después
sigue sin ser aprobada por no aceptar la Administración Central la percepción del arbitrio sobre la
gasolina, impuesto exclusivo del Estado30.
El alcalde, Diego Jiménez Martín, en un
escrito fechado el 20 de junio de 1928 y leído
en el pleno del día 22, expone que presenta su
dimisión por razones de salud. El Ayuntamiento por unanimidad acuerda aceptar la renuncia
y termina el mandato de cerca de cinco años del
primer regidor municipal de la Dictadura.
El Segundo Ayuntamiento (4-julio-1928 / 26-febrero1930)
Es elegido alcalde Francisco Nieto Molina
por diez votos a favor y una papeleta en blanco.
No es la primera vez que ejercía esta función;
había presidido la penúltima Corporación antes
del inicio de la Dictadura (1-abril-1922/6-abril1923) y ahora comienza un mandato que finaliza
en poco más de año y medio (4-julio-1928/26-febrero-1930). Alfredo Palma Morito es nombrado
primer teniente de alcalde, su actividad política
continúa en la República (presidente de Acción
Marbella en la época de Primo de Rivera
Nacional de Marbella en 1932) y también en el
franquismo, en la Corporación elegida en junio
de 1950 será elegido concejal por el Grupo o Tercio de Entidades y teniente de alcalde del Distrito Tercero. Es propietario de la finca El Rosario y
de propiedades en el casco urbano de la ciudad,
además tenía negocios en Argentina31.
Las dimisiones de cuatro concejales en un
plazo de tres semanas arguyendo problemas de
salud es un hecho difícil de aceptar como cierto;
sin duda son excusas, al menos en parte de ellos,
que señalan problemas en el Ayuntamiento que
no se perciben en documentos de esas fechas32.
En este periodo político surgen pocas polémicas o enfrentamientos entre los concejales que
estén recogidas en los registros municipales. En
una de esas ocasiones se reprochan unos a otros
el no cumplimiento de sus obligaciones fiscales
con el municipio de ellos o sus familiares: arbitrios
sobre el comercio, circulación de vehículos...
Antonio Montero Sánchez trabaja en la
Secretaría del Ayuntamiento como escribiente o
mecanógrafo; en abril de 1928 había sido nombrado concejal sustituto y ahora ocupa el puesto
de concejal. Durante la República mantendrá un
puesto de funcionario municipal como oficial de
primera (1934). Será el secretario de la primera
Gestora Municipal del franquismo, constituida
el 1 de abril de 1939, y formará parte del Ayuntamiento creado el 6 de febrero de 1949 por el
Tercio Representativo de Entidades Económicas,
Culturales, Profesionales o vecinos de reconocido prestigio y alcalde el 3 de mayo de 1950. Ana
María Rubia ha comprobado que en las gestoras
y corporaciones de los años cuarenta y primera
mitad de la década siguiente ejercen cargos numerosas personas que habían estado vinculadas
al poder municipal durante la época de Primo de
Rivera y/o la República (en partidos de centro-derecha). Señala María Teresa González Calbet que
el estilo de las dictaduras de Franco y Primo es
distinto, pero determinadas ideas, instituciones y
protagonistas fueron herederos en 1939 de la experiencia de Primo de Rivera; en el caso de Marbella, esa afirmación general se cumple tanto en
la primera como en la segunda corporación municipal; esa continuidad de determinados políticos,
algunos ya señalados, en los puestos municipales
en esas dos épocas; incluso hay casos, como el de
Manuel Marcelo Laureano, que también es concejal en el periodo intermedio, el republicano33.
QUIROGA FERNÁNDEZ DE SOTO, A.: Haciendo…, op. cit., pp. 195-7.
GONZÁLEZ CALLEJA, E.: La España…, op. cit., pp. 130-136 y GONZÁLEZ CALBET, M. ª T.: La Dictadura…, op. cit., pp. 224-225.
30
AMMb, C. 25, P. 4, AA. CC., 21-febrero-1927, p. 19 y 18-mayo-1928, p. 37.
31
AMMb, C. 25, P. 4, AA. CC., 4-julio-1928, p. 39 y 3-agosto-1928, p. 42; PRIETO BORREGO, L.: Marbella…, op. cit., pp. 4244 y 89 y RUBIA OSORIO, A. M. ª: “El poder local en Marbella durante el Primer Franquismo (1939-1959)”, Trabajo de la Línea de
Investigación del Doctorado, Universidad de Málaga, 2003 (inédito), pp. 87-101.
32
AMMb, AA. CC., 11 de julio y 3 de agosto de 1928, pp. 40-42.
33
RUBIA OSORIO, A. M. ª: “El poder…”, op. cit., pp. 83-97; GONZÁLEZ CALBET, M. ª T.: La Dictadura…, op. cit., p. 11 y ÁLVAREZ
REY, L.: Bajo…, op. cit., p. 215.
28
29
20
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Miguel Ángel Guillén Ramírez
La continuidad también es con respecto al
periodo anterior, la Restauración. El gobernador
civil nombra concejales a Tomás García Hernández y Rafael Otal Palomares; este último había
sido alcalde años antes de la Dictadura, entre el
1 de enero de 1916 y el 1 de abril de 1922, y
concejal en el siguiente Ayuntamiento, presidido
por Francisco Nieto Molina (1-abril-1922/6-abril1923). A su vez, Tomás García Hernández también fue edil en la última corporación municipal
señalada. Estos nombramientos pretenden cubrir
una parte de las cuatro dimisiones comentadas,
pero sigue la presentación de renuncias, como
la del concejal Juan Belón Salgado, quien en su
escrito de dimisión alega que se acoge al caso
primero del artículo 86 del Estatuto Municipal
para renunciar a su cargo34.
El 28 de agosto de 1928 el Consejo de Ministros aprueba, entre otras, la Carta Municipal
del Ayuntamiento de Marbella35.
En la madrugada del 1 de mayo de 1929
se produce un atentado contra las puertas del
Ayuntamiento; un fuego generado por la combustión de petróleo y que empezaba a invadir
la puerta principal pudo ser sofocado por unos
señores que paseaban a la altura de la fachada
del edificio y se percataron de lo que sucedía.
La Corporación encomienda al Alcalde, utilizando los medios que considere convenientes, que
indague acerca del autor o autores de ese acto
violento. El gobernador civil niega la petición de
la municipalidad de dedicar a dos policías a investigar el asunto. El juez de Instrucción abre un
sumario sobre este delito. Teniendo en cuenta
la fecha del atentado, lo más probable es que se
deba a la acción de algunos sindicalistas exaltados, aunque no se logra aclarar la autoría36.
Otras dos corporaciones gobiernan el
municipio entre abril de 1930 y abril de 1931 y
en ambos se nombra alcalde a Francisco Romero
Piña, contable de la colonia de San Pedro y propietario de fincas rústicas. Las listas de concejales de estos dos últimos consistorios es una relación de personas presentes en ese puesto antes
y durante la Dictadura.
5. Conclusiones
La dictadura de Primo de Rivera es un régimen político que responde a la tendencia que
tiene lugar en gran parte de los países de Europa de imposición de autocracias que pretenden
imponer un Estado fuerte que asegure el orden
social establecido y aleje el peligro de revolución
Marbella en la época de Primo de Rivera
socialista. Además, se produce la crisis “estructural” del sistema político vigente, la Restauración,
y las masas aspiran a tener su lugar en el ámbito
de la participación política. Obtiene un amplio
apoyo social en sus inicios, pero lo va perdiendo
a lo largo de los seis años de gobierno. La nueva
ideología, el nacionalcatolicismo, declara el fin
de la democracia, defiende un concepto sagrado
de la patria y promete un renacimiento nacional
mediante la creación de un Estado corporativo
autoritario. La intervención militar en la vida civil resulta contraproducente, la labor de los delegados gubernativos desprestigiaba no sólo al
primorriverismo sino también a las Fuerzas Armadas y a la idea nacionalcatólica de España.
La Marbella de los años veinte es una
comunidad con escasa población, en torno a
10.000 personas, que se dedica sobre todo a las
actividades del sector primario, en especial a la
agricultura, y que tiene unas difíciles condiciones de vida. Los empleos son precarios y los salarios bajos; más de 700 familias están acogidas
a la Beneficencia Municipal, en torno al 35% de
los habitantes.
El casco urbano de Marbella presenta un
aspecto de pequeño pueblo, sus calles muestran
deficientes condiciones higiénico-sanitarias, los
arroyos mantienen una parte del año sus aguas
estancadas y se convierten en receptores de inmundicias y todo ello facilita la propagación de
enfermedades infecto-contagiosas.
La Unión Patriótica, la organización política que intenta consolidar el régimen, no echa
raíces en el municipio, al igual que ocurre en el
resto de España; sólo es una débil agrupación de
los que quieren participar en el poder político.
El proclamado “regeneracionismo” de la
Dictadura se queda en nada en el poder local; en
la composición de las corporaciones de Marbella
se repiten parte de los nombres y apellidos de
sus concejales a lo largo de la primera mitad del
siglo XX. La constitución de los ayuntamientos
tiene un hilo conductor que sigue la relación del
poder económico y el político en la mayoría de
los casos, a ello se suma la integración de profesionales como los maestros. No se forma un
nuevo ayuntamiento en 1924, los políticos de la
Restauración prosiguen en parte.
El primorriverismo y el franquismo fueron
distintos pero determinadas ideas, instituciones
y protagonistas de la dictadura de los años veinte continuaron en la década de los cuarenta con
Franco. Esto ocurre a escala nacional y también
en Marbella.
34
AMMb, C. 25, P. 4, AA. CC., 19-octubre-1928, pp. 43-44. Artículo 86º. “Podrán excusarse del cargo de Concejal: 1º. Los
impedidos físicamente y los mayores de sesenta y cinco años. 2º. Los que hayan sido Senadores, Diputados a Cortes, regionales o
provinciales hasta dos años después de haber cesado en el ejercicio de sus cargos”. (Gaceta de Madrid, nº 69, 9 de marzo de 1924,
página 1.230)
35
AMMb, C. 25, P. 4, AA. CC., 28-noviembre-1928, p. 44 y C. 25, P. 5, AA. CC., 19-enero-1929, p. 1.
36
AMMb, C. 25, P. 5, AA. CC., 13-mayo-1929, p. 11; 6-septiembre-1929.
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Miguel Ángel Guillén Ramírez
Marbella en la época de Primo de Rivera
La Marbella de 1931 es una sociedad
que presenta numerosos problemas socioeconómicos y una marcada diferenciación de
clases; los monárquicos han sido desplazados,
al igual que en el resto de España, tras las caí-
APÉNDICE
das de Primo de Rivera y de Alfonso XIII. Sus
habitantes se disponen a vivir otra etapa histórica, con la ilusión y la esperanza de mejorar
su situación sociolaboral unos y con temor al
futuro, otros. n
D O C U M E N TAL
Homenaje en Marbella al Ejército en África y al general Primo de Rivera
MARBELLA
El 10 DE OCTUBRE
Invitada por el señor delegado gubernativo, de este partido, se reunió en el salón del Ayuntamiento numerosa concurrencia, en acto de homenaje al Ejército por los recientes éxitos logrados
en África.
El señor delegado explicó el objeto de lar reunión, disculpándose de ser él militar y delegado
del Gobierno, el que invita al acto; parece un autobombo, pelo no hace más, –dice– que recoger el
sentir del vecindario, parte de opinión general del país. Se siente complacido de tener un motivo
para ver congregados a todos e ir matando la indiferencia, que es el mayor mal de los pueblos.
Toma la palabra el maestro nacional don Juan Padilla, que hace un oratorio ramillete de hazañas guerreras de nuestro Ejército y entona un himno de alabanza al Directorio militar.
Su elocuencia, bien conocida de todos, es premiada con muchos aplausos.
Ante gran expectación se levanta don José Roldán Salcedo, presidente de la U. P.
Modestamente declara que carece de dotes oratorias, pero se ve forzado por las circunstancias a decir algo. Con una gran naturalidad, hizo una poética relación de los triunfos espirituales
y materiales de nuestra raza, que empieza a resurgir hasta ponerse a la cabeza de la civilización, y
dedica, un sentido recuerdo a los caídos en esta triunfante empresa de guerra.
Una atronada salva de aplausos demostró al señor Roldán que supo llegar a los sentimientos
de los reunidos.
El ayudante de Marina señor Norte, con su reconocida elocuencia, demostró lo que sufre el
Ejército en esta campaña.
Hace el resumen el delegado gubernativo.
Dice que el Directorio desea entregar la gobernación de España a los hombres civiles, pero
no antes de lo prudente, para no malograr lo hecho; que hay que acabar de moralizar desde la aldea
a la capital y que en esta labor es precisa la ayuda de todos los hombres de buena voluntad. En lo
que a él se refiere, declara que nada puede sin la colaboración de todos.
Con respecto a la actuación del Directorio lee unas cifras reveladoras del escándalo administrativo de tiempos pasados. Entre 10 pueblos de su distrito tienen el 13 de septiembre, en caja
16.115 pesetas; hoy reúnen 60.133, después de haber satisfecho créditos atrasados por valor de
285.343 pesetas.
Es calurosamente aplaudido.
Se acuerda telegrafiar al gobernador de la provincia en, la siguiente forma: “Reunidos Sala
Ayuntamiento para homenaje Ejército en África y general Primo de Rivera, en nombre autoridades
pueblo, ruego respetuosamente V. E. salude con entusiasmo general Primo de Rivera, felicitándole
éxitos África y Gobernación y concesión merecidísima de recompensa. Saluda afectuosamente V.
E. —Marbella 10 octubre 1925.— El delegado gubernativo; Román González”.
________
También se acuerda telegrafiar al alcalde de Zaragoza para que felicite al batallón del Infante.El señor González Sagaseta da a todos las gracias por su asistencia y se ofrece una vez más a este
vecindario.
Fuente: Archivo Díaz de Escovar (ADE), La Unión Mercantil, 20 de octubre de 1925
22
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ISSN 1575-6416
Situación social de Marbella
tras la Guerra Civil
Ana Rubia Osorio
Profesora de Secundaria Bachillerato en el IES Río Verde (Marbella)
y miembro del Grupo de Investigación “historia del Tiempo Presente” de la UMA
RESUMEN
El presente artículo pretende acercar al lector las características sociales de una población como Marbella, que verá
reflejada los problemas de una sociedad de principios de siglo junto con los de una población que acaba de salir de
una experiencia tan negativa como fue la Guerra Civil. Del mismo modo, nos acercamos a la situación antagónica
en la que se encontrará la sociedad marbellí tras la finalización de la guerra: vencedores y vencidos.
PALABRAS CLAVE
Población activa, incentivos agrícolas, Causa General, informes de conducta, Asignación Familiar, División Azul.
ABSTRACT
The present article tries to bring over to the reader the social characteristics of a population as Marbella, which will see
reflected the problems of a society of beginning of century together with those of a population who has just gone out of
an experience as negative as it was the Civil war. In the same way we approach the antagonistic situation in which the
society will be “marbellí” after the ending of the war: winning and defeated.
KEY WORDS
Population activates, incentives agriculturalist, General reason, reports of conduct, Familiar assignment, Blue division.
1. Condiciones Generales
fue cada vez mayor; la población se abastecía
básicamente a través de las cartillas de racionaa situación de la sociedad en Marbella tras
miento, ya que en los mercados escaseaban los
la finalización de la contienda civil presenproductos alimenticios de primera necesidad. El
ta las mismas características que el resto
país, desde el final de la guerra y hasta principios
del país. Una población que
de los años cincuenta, vive
ha sufrido penurias de todo
en el periodo de autarquía.
Los años cuarenta fueron
tipo, tanto morales como
La política de autoabastecien España una década de
económicas y pérdidas de
miento estuvo dirigida por
propiedades, casa, enseres y, prolongada penuria (escasez, el poder político2 y perselo que era aún peor, las pérhambre, racionamiento,...), guía la erradicación de las
didas de tipo personal, cuimportaciones. Con este
la ciudad de Marbella no
yas cicatrices perdurarán en
tipo de política económica
la sociedad española duranse facilitaba la concentrasería una excepción
te las siguientes décadas1.
ción del poder en el dictador
Los años cuarenta fueron en España una
y en su círculo de seguidores, tanto a escadécada de prolongada carestía (escasez, hambre,
la nacional como local. Directamente ligaracionamiento,...); la ciudad de Marbella no sería
do a esta situación aparece el mercado negro3.
una excepción.
Las clases trabajadoras fueron las que
Durante los años posteriores a la guerra,
más claramente sufrieron las consecuencias de
el empleo disminuyó drásticamente; la inflación
la implantación de esta política autárquica.
L
1
El tema ha sido trabajado por BARRANQUERO TEXEIRA, E. y PRIETO BORREGO, L.: Así sobrevivimos al hambre. Estrategias
de supervivencia de las mujeres en la postguerra española, Málaga, CEDMA, 2003.
2
Vid. RICHARDS, M.: Un tiempo de silencio. La guerra civil y la cultura de la represión en la España de Franco, 1936-1945,
Barcelona, Crítica, 1999.
3
Vid. NAREDO, J. M.: “La incidencia del estraperlo en la economía de las grandes fincas del sur”, Agricultura y Sociedad, 19,
abril-junio 1981, pp. 81-128.
Ana Rubia Osorio
Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
Los salarios a fimujeres viudas, a quieLas clases trabajadoras fueron las nes la guerra habían
nales de los cuarenta a
penas habían subido la que más directamente sufrieron las convertido en cabeza
mitad, mientras que el
familias y buscaban
consecuencias de la implantación de
coste de subsistencia hael sustento diariamende esta política autárquica
bía subido en un 100%4.
te para ellas y para los
Este periodo eshijos, que en la mayor
tuvo caracterizado por el racionamiento, instruparte de los casos eran menores de edad y por lo
mento por medio del cual se garantizaba el sumitanto se encontraban en la obligación de alimennistro mínimo de alimentos a la población5.
tarlos. Fueron muy numerosas las mujeres que
Los productos alimenticios sometidos a
hicieron del estraperlo su forma de vida en estos
racionamiento eran el café, lentejas, arroz, paaños9, y muchas también las que requirieron la
tatas, judías, garbanzos, aceite, azúcar, carnes,
ayuda de la caridad del Régimen, el Auxilio Sotocino, bacalao, huevos y leche condensada6. A
cial, implantado tanto en Marbella como en San
partir de 1940, las cartillas de racionamiento paPedro Alcántara10.
san a depender de los ayuntamientos, siendo los
Fueron los primeros años de la posguerra,
alcaldes los encargados de controlar la política
años de escasez, hambre, enfermedades propide abastecimiento local.
ciadas por la escasa alimentación y las ínfimas
En 1940 se estableció una clasificación de
condiciones higiénicas de la mayoría de la polas cartillas de racionamiento según el nivel de
blación. Sólo los grupos más cercanos al poder o
ingresos familiares y el nivel de vida de las poblainstituciones como el Ejército o la Guardia Civil
ciones españolas. Por Orden de 15 de noviembre
no sufrieron el racionamiento en la misma medide 1940 se fijaban tres tipos de cartillas, según
da que el resto de la población al contar con una
el nivel de vida de los habitantes fueran consideserie de beneficios excepcionales en función de
rado alto, medio y humilde7.
su status o de su cercanía a los canales de distribución de los recursos.
En Marbella, de las 2.113 cartillas censaEl Régimen manifestó siempre un interés
das, la mayoría eran de tercera categoría. Sólo
especial por mostrar ante la población su “sennueve personas eran depositarias de la cartilla
sibilidad social”, y en los años cuarenta, a pesar
de primera8.
de la escasez y el hambre, con respecto a las priLa estratificación social de Marbella en
meras décadas del siglo en 1930 morían 123,75
los años cuarenta puede generalizarse al resto el
niños, en 1940: 113,76. El descenso fue aumenpaís: una escasa clase alta de propietarios; no estando progresivamente en las décadas siguientaba representada en niveles altos la clase media,
tes: 1950: 69,84; 1960: 43,66; en 1970: 28,1211.
formada por funcionarios, profesiones liberales y
comerciantes. La mayoría de la población estaría
La década de los cuarenta, “la década
dentro de las denominadas clases populares o
sombría” de miles de españoles, fue para la gran
bajas, formadas mayoritariamente por jornaleros
mayoría de la población unos años de continua
del campo y pescadores.
lucha por conseguir los alimentos básicos para
El racionamiento se sintió por parte de la
poder subsistir y de sufrimiento de numerosas
población no sólo en el ámbito de la alimentaenfermedades, como consecuencia de la defición, sino en aspectos de la vida cotidiana como
ciente nutrición de la población, cuyos resultados
la luz eléctrica y el consumo de agua.
más crueles se dejaban observar en los niños, esUno de los grupos más empobrecidos
pecialmente en los que aún no habían cumplido
en estos primeros años de posguerra fueron las
su primer año de vida; y en la población anciana.
Para el nivel de vida en el franquismo, vid. MOLINERO, C. e YSÀS, P.: “El malestar popular por las condiciones de vida. ¿Un
problema político para el régimen franquista?”, Ayer, 52, 2003, pp. 255-280 y ARCO BLANCO, M. Á. del: Hambre de siglos. Mundo
rural y apoyos sociales del primer franquismo en Andalucía Oriental (1936-1951), Granada, 2007.
5
O. 14 de mayo 1939. (Ministerio de Industria y Comercio). RACIONAMIENTO. Normas, BOE de 17 de mayo, en ARANZADI,
E.: Repertorio Cronológico de Legislación, Madrid, Archivo Histórico Municipal de Marbella (AHMMb).
6
BARRANQUERO TEXEIRA, E y PRIETO BORREGO, L.: Así sobrevivimos…, op. cit., p. 65.
7
Ibídem, p. 68.
8
Vid. PRIETO BORREGO, L.: “Racionamiento, Control social y Estraperlo. Marbella: los años del hambre”, Cilniana, 16, pp.
5-18.
9
Para un análisis general del fenómeno del estraperlo, vid. PÉREZ GONZÁLEZ, B.: El estraperlo en Cádiz. La estrategia social,
Cádiz, 2004.
10
La bibliografía sobre Auxilio Social se ha incrementado en los últimos años tanto en estudios de carácter general como local,
entre los primeros están la tesis doctoral de Mónica Orduña Prada, publicada en 1996 con el título: El auxilio social (1936-1940). La
etapa fundacional y los primeros años y las dos obras de Cenarro, Á.: La sonrisa de Falange, Barcelona, 2006; y Los niños de
Auxilio social, Madrid, 2009. Entre los de ámbito local, entre los más recientes vid. GIMÉNEZ MUÑOZ, M. C.: “La asistencia social
en Sevilla; del Auxilio de Invierno al Auxilio Social (1936-1939)”, Hispania Nova. Revista de Historia Contemporánea, 9 (2009).
11
PAYNE, S. G.: El Régimen de Franco, Madrid, 1987, p. 500.
4
24
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Ana Rubia Osorio
2. Incidencia de las enfermedades sobre la población
Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
Otras enfermedades como la tuberculosis
no eran muy frecuentes y no presentaban elevados porcentajes de mortandad en la población;
sin embargo, esto sí ocurría con la hemorragia
cerebral.
La fiebre tifoidea era endémica de la zona,
dándose todos los años una media de cuarenta
enfermos. Había desaparecido casi totalmente
en los años sesenta gracias a la implantación
obligatoria de la vacuna y a la mejora del abastecimiento de aguas16. Como nos indica Matilde Eiroa San Francisco en su libro Viva Franco. Hambre,
Racionamiento, Falangismo. Málaga, 1939-1942, el
tifus era una de las enfermedades que asolaba a
los encarcelados en la prisión de Málaga durante
los primeros años de posguerra. En la provincia
de Málaga su población se ve afectada por el tifus en la década de los cuarenta y por la fiebre
tifoidea en la de los cincuenta.
Otra enfermedad que se daba con cierta
frecuencia es el asma bronquial, y ello estaba relacionado directamente con los casos de bronquitis, que eran frecuentes en Marbella, desembocando posteriormente en el asma.
En el siguiente cuadro se observan las enfermedades que mayor influencia han tenido en
los índices de mortalidad en la población desde
principios del siglo XX, hasta 1950.
Observamos una disminución considerable en el número de muertes en enfermedades
Nos basaremos para la realización de este
apartado en el estudio realizado por el doctor
Antonio Maíz Viñals, cotejando observaciones
desde principios de siglo hasta el comienzo de
la década de los cincuenta.
Dos enfermedades fueron disminuyendo
a lo largo del siglo XX, hasta desaparecer casi
por completo en Marbella. Se trata de la viruela
y el paludismo. La primera en los tres primeros
decenios del siglo presentaba una mortalidad
del 0,76%; 0,80% y 0,76% respectivamente12, habiendo desaparecido totalmente en los últimos
decenios.
El paludismo presentaba una elevada
mortandad entre los habitantes de Marbella en
los primeros años del siglo XX, produciéndose un recrudecimiento con los duros años de
la posguerra, donde las condiciones de alcantarillado e higiene no eran las más adecuadas
en la ciudad. Este brote se dio entre los años
1942-43-44 y 4513. Su propagación por el término municipal fue así mismo debida a las numerosas charcas que quedaban a ambos lados
de la orilla de los ríos y numerosos arroyos que
se encuentran en el término. Estas charcas eran
más frecuentes en uno de los ríos más grandes
de Marbella, el Río Verde, pero existían también
aunque en menor medida en los ríos Real, Guadaiza y Guadalmina14.
Cuadro I
Para terminar con la enM
uertes
por enfermedades
fermedad las medidas
adoptadas iban dirigidas
a tres ámbitos: el enfermo palúdico15; el mosquito propagador de la
enfermedad y contra el
mismo parásito en el
período de incubación
de la enfermedad. Especialmente se tenían en
cuenta las medidas de
profilaxis contra los enfermos de paludismo. Se
controlaba la administración de quinina a la
población y se intentaba
la desaparición de los focos de cría del mosquito
anofeles mediante obras
que desecaran las charcas o la petrolización de Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos de MAÍZ VIÑALS, A.:
Geografía…, op. cit., pp. 79-88.
las mismas.
Vid. MAIZ VIÑALS, A.: Geografía Médica de Marbella, Marbella, 1976.
Ibídem, p. 92.
14
Ibídem, p. 93.
15
Ibídem, p. 99.
16
Vid. JIMÉNEZ LUCENA, I.: El Tifus en la Málaga de la postguerra. Un estudio historicomédico en torno a una enfermedad
colectiva, Málaga, Universidad de Málaga, 1990.
12
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Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
como la bronquitis capilar, debilidad congénita,
Durante el verano las enfermedades más
hemorragia cerebral, meningitis, neumonía, palufrecuentes son el paludismo y las fiebres tifoidismo y vejez, debido a las mejoras en medicina
deas y paratifoideas. En invierno aparecerán con
a lo largo del siglo XX, especialmente en la aplimayor frecuencia los procesos pulmonares20.
cación de vacunas adecuadas a cada enfermedad.
Las características de la población en MarSe mantiene para las fechas de estudio
bella son parecidas a las del resto de España dulos datos del cáncer teniendo en cuenta el herante los años del primer franquismo, sufriendo
cho de que durante la primera mitad del siglo
las consecuencias de la guerra civil durante la déXX se desconocían los métodos de detección y
cada de los cuarenta.
curación.
Debemos mencionar en contrapartida el
3. La Población en Marbella durante
el Primer franquismo
aumento de otras enfermedades, como la sífilis y
en menor medida la arteriosclerosis.
El índice de mortandad por estaciones
El estudio poblacional de Marbella predel año, ateniéndonos a la primera mitad del sisenta idénticas características a la población del
glo, es como sigue: primavera, el 27,1%; verano,
resto del país, y siempre con el telón de fondote
24,7%; otoño, 22,2%; e invierno, el 25,9%17.
los efectos de la contienda civil21.
La mortalidad
Cuadro II
infantil pasará de 168
E
volución de la Población de Marbella, 1940-1960
niños menores de u
año en 1901 a 88 en
1940, pero aumentará
a 124 al siguiente año,
comenzando la dura
década de los cuarenta, con las consecuen- Fuente: Informe de Población y Demografía. Ayuntamiento de Marbella, 1982
cias de la guerra civil18.
Si observamos el cuadro I, vemos el agraLa enfermedad causante del mayor número de
vado descenso de la población tras la finalización
muertes entre la población infantil en Marbella
de la contienda. Este descenso se presenta más
fue el catarro intestinal en sus diferentes maniacusado si comparamos las cifras de población
festaciones19.
de la ciudad con los años anteriores a la guerra
Las enfermedacivil.
des aparecen entre la
Durante el verano
Se deduce que a medida que transcurren
población con una malos años la población aumenta, levemente al
yor recurrencia en unas
las enfermedades
principio de la década de los cincuenta y con maestaciones que en otras.
más frecuentes son
yor envergadura a comienzos de los sesenta. De
De este modo, en priel paludismo y las
un 1% de crecimiento anual, pasamos al 2,2%, en
mavera son frecuentes
1960, demostrando el aumento del nivel de vida
las
congestiones
cerefiebres tifoideas y
y desarrollo en la sociedad, generalizado para
brales como la neumoparatifoideas
la mayoría del país y no en menor medida para
nía, bronquitis y colitis;
la ciudad de Marbella, donde ya en estos años
esta última con mayor
comienza a despuntar con la industria turística
incidencia durante el mes de mayo debido al auincipiente que atraerá a una población foránea
mento de la temperatura ambiente, que traerá
en busca de mejores expectativas de vida22.
consigo la aparición de microbios en las aguas.
MAIZ VIÑALS, A.: Geografía…, op. cit., p. 101.
Ibídem, pp. 102-103.
19
Ibídem, p. 104.
20
Ibídem, pp. 105-106.
21
El estudio de la población en Marbella se ha basado fundamentalmente en una Memoria realizada por Damián LÓPEZ CANO
para el Ayuntamiento de Marbella en 1982, formando parte del Plan General de Marbella. Se obtienen datos de la evolución de la
población desde principios del siglo XX, hasta 1975, año del fin del régimen franquista. Utilizaremos los datos que se acomodan al
periodo elegido para esta línea de investigación, es decir, desde la finalización de la guerra civil, en 1939, hasta el año 1960, donde la
dictadura franquista vislumbra ciertos cambios económicos, políticos y sociales.
22
En el estudio del turismo en Marbella, cabe mencionar los trabajos realizados por Antonio RODRÍGUEZ FEIJÓO en diferentes
artículos de la revista Cilniana: “Aproximación a los orígenes del turismo en Marbella”, Cilniana, 7, enero-marzo 1989, pp. 2-11; “El
Patrimonio de Marbella: entre el ocio y el negocio”, Cilniana, 12, Época III, 1999, pp. 2-7; POSAC MON, C.: “El impacto del Turismo
en la arqueología de la Costa del Sol”, Cilniana, 7, 1989, pp. 18-20; QUIRÓS HERNÁNDEZ, M.: “La transformación de la población
de Marbella por el turismo: Aproximación a un análisis demográfico comparativo (1950–1987)”, Cilniana, 7, 1989, pp. 21-30; OLIVA
ESPALLARDO, J.: “El impacto del Turismo en el espacio geográfico de la Costa del Sol: el caso de Marbella”, Cilniana, 7, 1989, pp.
31-37 y FERRE BUENO, E. y RUIZ SINAGOGA, D.: “Algunos aspectos del impacto del Turismo en la costa del Sol Occidental: El
caso de Marbella”, Cilniana, 7, 1989, pp. 47-58.
17
18
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Ana Rubia Osorio
Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
A principios del
Cuadro III
siglo XX, la población es
La Población de Marbella de 1900 a 1930
ligeramente superior que
en 1930. Este escaso aumento, si exceptuamos el
inicio del segundo decenio, encontrará su explicación especialmente en
coyunturas económicas. Fuente: Ibídem, cuadro II
El aumento de 1910 respondería no tanto a un aumento demográfico de
3.1. Concentración y Dispersión. Distribución espacial
la población como a la posible llegada de persode la población
nas exteriores al municipio de Marbella, quizás
atraídos por las posibilidades de trabajo agrícola
La concentración de la población es un
que ofrecían grandes haciendas del municipio,
hecho que aparece claramente dominante en
como la colonia agrícola de San Pedro Alcánel municipio. Dos núcleos principales de poblatara23, dedicada principalmente al cultivo de la
ción han destacado a lo largo de todo el siglo
caña de azúcar, que ofrecía desde la segunda miXX en el municipio: Marbella ciudad y San Petad del siglo XIX un aumento en el número de
dro Alcántara, con más del 75% de la población
habitantes.
del término. El resto de entidades de población
Observando detenidamente los cuadros
varían el número de habitantes a lo largo del siI y II, la población pasa de 9.629 habitantes en
glo. La dispersión de la población es pues poco
1900, a 12.069 en 1960, con un crecimiento muy
significativa.
débil, que arroja un aumento en estos 60 años
Hasta 1960, es San Pedro Alcántara el núde tan sólo 2.440 habitantes, con el considerable
cleo que aparece menos dinámico en la evolución
descenso que supone la sangría poblacional de la
de su población. En la década de los cuarenta la
guerra civil y la crisis económica y social de los
Sociedad “Colonia de San Pedro Alcántara”, es
años de la posguerra.
comprada por el Ayuntamiento de Marbella. Con
Las primeras décadas no configuran un
este cambio de propietario se produjo una dismiritmo demográfico propio de sociedades preinnución del efectivo poblacional, que hasta la dédustriales, con altas y bajas significativas; pero
cada de los sesenta no comenzará a recuperarse,
finalmente aparece una tendencia regresiva hasdebido en este caso a la llegado del turismo. Heta 1940, llegando a este año con una población
mos de reseñar como muestra de lo expresado el
de 8.982 habitantes, que significaría tan solo un
siguiente dato: en 1960, la población de San Pe93% de la de principios de siglo.
dro suponía el 9,5% del total del término, mienA partir de este último año la población
tras que a principios del siglo XX era del 23,1%24.
comienza a crecer a un ritmo moderado de un
Al mismo tiempo, Marbella ciudad, que había vis1% anual.
to fluctuar sus índices, aunque en menor medida,
La década de los años cincuenta se maalcanza en ese mismo año la mayor participación
nifiesta con un crecimiento muy superior a los
poblacional del término, con el 60,5%25.
años anteriores, con un 2,2% anual, llegando a
Según observamos en estos datos, la cri1960 con una población de 12.069 habitantes,
sis demográfica que sufrió el municipio hasta
que representara un porcentaje del 125% con
1950 incidió con mayor intensidad en San Pedro
respecto a la población de 1900. Se observa
Alcántara; al mismo tiempo el aumento poblacómo el aumento de estos últimos años es decional de la década de 1950-60 se produce con
bido a la incipiente industria del turismo, que
menor intensidad en Marbella ciudad.
tímidamente ya empieza a despuntar. Se desMientras estas dos entidades mayores
prende de todo ello el importante despegue
iban arrastrando sus crisis demográficas, las deque Marbella tendrá en los años posteriores, simás entidades menores se iban consolidando,
tuándose con índices de crecimiento de poblallegando a 1950 con una evolución muy favoración muy superior a otras zonas de Andalucía
ble y con un porcentaje de población del 37,1%26
y España.
del total del término municipal.
23
Vid. CASADO BELLAGARZA, J. L.: “Los colonos de San Pedro Alcántara en 1861. El inicio del poblamiento”, Cilniana,
9, 1997, pp. 7-14; CASADO BELLAGARZA, J. L.: “Azúcar y especulación. El caso de ‘La Colonia de San Pedro Alcántara”, en A.
PAREJO BARRANCO y A. SÁNCHEZ PICÓN (eds.): Economía Andaluza e Historia Industrial. Estudios en Homenaje a Jordi Nadal,
Almería, 1 y 2 de octubre de 1998, Universidad de Almería, 1999, pp. 311-335 y PRIETO BORREGO, L. y CASADO BELLAGARZA,
J. L.: La Granja Modelo de San Pedro Alcántara. Un Proyecto de Innovación Agraria. “Rosa Verde”, Marbella, 1994.
24
Memoria de Población y Demografía. F. 1.512, Ayuntamiento de Marbella, Marbella, 1982.
25
Ibídem.
26
Ibídem.
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Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
Los datos anteriormente expuestos son
fácilmente observables en los cuadros III, IV y V.
A partir de la segunda década del siglo XX, el cultivo de la caña de azúcar entra en crisis, comenzando a plantarse otros cultiCuadro IV
vos como viña y frutales. La
Participación de las Entidades en la Población del Término
inestabilidad en la producción
de los cultivos en la colonia de
San Pedro Alcántara se verá reflejada en el porcentaje de su
población, que disminuirá sus
efectivos hasta los inicios de
la década de los sesenta con la
llegada del turismo, motor del
aumento de la población hasta
nuestros días.
Fuente: Nomenclátor de las ciudades...,1900–1960. Memoria de Población y Demografía, Folio (F.)
Observando la evolu1.545, Ayuntamiento de Marbella. Marbella 1982
ción de los porcentajes de
El comportamiento poblacional de Mar“otras entidades”, ésta aumenta a lo largo de
bella ciudad se mantiene estable a lo largo de
los sesenta años. La población es atraída por los
los sesenta años, con escasa variaciones en los
incentivos agrícolas que se ofrecen desde principorcentajes.
pios de siglo, en las numerosas haciendas que la
San Pedro Alcántara es la entidad con
configuran; y ya en 1960, el fenómeno urbanístico que lleva consigo la evolución turística de la
mayor disminución del porcentaje de población.
zona que empieza a despuntar como importante
La actividad principal de sus habitantes desde
será la principal causa del aumento poblacional.
Cuadro V
A mediados de siglo aparecen configuraEntidades de Población en 1900
das nuevas entidades de población que no existían a principios de la centuria: el caserío de las
Albarizas, Alicates, Las Chapas. Se escinden la
Fábrica Azucarera de San Pedro de la colonia del
mismo nombre, que aparece configurando una
barriada del término municipal.
En la Hacienda Las Chapas surge un núcleo poblacional a penas existente en 1900, así
como en los caseríos de Guadaiza27, Guadalmina,
FUENTE: Ibídem, F. 1.547
Machones y Nagüeles.
Cuadro VI
Entidades de Población en 1950
Fuente: Ibídem, F. 1.549
principios de siglo era la agricultura, concretamente de caña de azúcar y remolacha azucarera.
El régimen de trabajo de sus tierras se hacía en
explotación directa, por lo que la masa de jornaleros que se contrataban en ella era muy amplia.
27
28
3.2. La Población Activa
Se ha realizado el estudio de la población activa de Marbella por sectores a
partir del estudio de población y demografía hecho por el Ayuntamiento de Marbella
en 1982 y éste a su vez se ha apoyado en
los datos del censo de 1960. Hemos considerado oportuno exponer los datos de este
año, ya que constituye el final cronológico
de nuestros años de trabajo para la presente
investigación. Se ha desglosado la población
activa en hombres y mujeres con sus respectivos porcentajes.
Observamos en una población de
12.069 habitantes en 1960 un equilibrio en la
población masculina por sectores laborales.
Predominio del sector primario a comienzos de
los sesenta, pero seguido muy de cerca por los
hombres que trabajan en el sector secundario y
algo más alejado en el porcentaje la población
masculina dedicada al sector terciario.
Vid. CASADO BELLAGARZA, J. L. y PRIETO BORREGO, L.: “El Trapiche de Guadaiza”, Rosa Verde, 3, 1994, pp. 23-29.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 23-38
Ana Rubia Osorio
Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
En el primario la mayoría de la población
calificativo de “sus labores” en todos los padrosigue trabajando en la agricultura, por las difenes que se realizan durante el franquismo y en
rentes haciendas y huertas presentes a lo largo
cualquier documento donde sea necesario reflejar la actividad desempeñada por la mujer30:
de todo el término municipal. No debemos olvidar la pesca, que agrupa
Cuadro VII
a un sector laboral de la
E
structura
de
la
P
oblación
activa por Sectores, Marbella 1960
población muy inferior al
agrícola, pero no por ello
menos importante para la
vida cotidiana de los habitantes de Marbella a comienzos de la década de
los sesenta.
El sector secunda- Fuente: Ibídem, F. 1.589
rio estaría representado
principalmente por la construcción, íntimamen“El modelo de española que difunde
el franquismo es el tradicional: la mujer
te ligada al turismo28, que comienza a despuntar
casada, honesta, de mediana cultura, sin
fuerte precisamente en 1960 en Marbella29.
inquietudes políticas y que trabaja en sus
Si atendemos a los datos de la población
labores”31.
femenina, cabe destacar la escasa participación
de la mujer en el mundo laboral. Son muy débiles los porcentajes de los sectores primarios y
Debemos incidir en el hecho de que en los
secundarios con un 1% y 2,1% respectivamente,
padrones municipales, en un porcentaje imporespecialmente si lo comparamos con los mismos
tante de ocasiones con la mención “sus labores”,
porcentajes en hombres: 99% y 97,9% respectivano se hace justicia a la realidad, ya que numerosas
mente. Tan sólo merece cierta atención la partimujeres trabajaban en tareas agrícolas ayudando
cipación de la mujer en el sector terciario, con
a sus maridos o en actividades comerciales con
un 21,2%; lejos, sin embargo, del 78,8% de los
sus esposos que no eran reconocidas como tales
hombres que trabajan en este sector. DenCuadro VIII
tro del sector servicios, la mujer se dediD
istribución
de
la
P
oblación Activa por Sectores,
cará especialmente a la enseñanza, sanidad
1960
(P
articipación
en %)
y servicio doméstico, siguiendo las pautas
de la población del resto del territorio nacional durante la dictadura franquista y
especialmente durante el primer franquismo, aunque nos encontremos ya al final de
este período y en los albores de una nueva
etapa de desarrollismo, en la que sin embargo poco cambiará el panorama laboral
de la mujer española hasta bien entrada la
década de los setenta. La mujer, siguiendo
las directrices del franquismo, cuidará esencialmente de la familia y el hogar, no siendo
encajado positivamente por la sociedad el
hecho de que la mujer trabajase fuera del
hogar, y quedando reducida su actividad al
Fuente: Ibídem, F. 1.595
28
29
2007.
Vid. RODRÍGUEZ FEIJOO, A: “Aproximación…”, op. cit.
Vid. PAREJO BARRANCO, A. y AURIOLES MARTÍN, J. (coords.): La economía de la provincia de Málaga, Almería,
30
Para el trabajo de la mujer en el franquismo, si bien centrado más bien en las últimas décadas vid., BABIANO, J. (ed.): Del
Hogar a la huelga. Trabajo, género y movimiento obrero durante el franquismo, Madrid, 2007. Para la provincia de Málaga vid.
BARRANQUERO TEXEIRA, E.: “El trabajo de la mujer y la nueva sociedad: Málaga (1937-1939)”, en M. ORTEGA y M. ª J.
MATILLA (eds.): El trabajo de las mujeres, siglos XVI-XX: Actas de las Sextas Jornadas de Investigación Interdisciplinaria, junio
1987, Madrid, Madrid, Universidad Autónoma, 1987, pp. 451-465; BRAVO LARA, M. ª D.: “Las Faeneras: aproximación al trabajo
de las mujeres en el Franquismo”, en L. PRIETO BORREGO (coord.): Guerra y franquismo en la provincia de Málaga. Nuevas líneas
de investigación, Málaga, 2005, pp.145-160. Para Marbella, vid. MATA LARA A. M. ª: “Construcción social de una imagen. Realidad
de la mujer. Marbella, 1940-1970”, Cilniana, 13, 1999, pp. 86-90.
31
SÁNCHEZ LÓPEZ, R.: “Una ciudad murciana en el franquismo. Huellas de los años cincuenta en Cieza”, en F. CHACÓN
JIMÉNEZ: Historia de Cieza. Volumen V. Cieza en el siglo XX. Pasado y Presente, Murcia, 1995, p. 172. Para una aproximación a los
modelos femeninos durante el franquismo, entre otro vid. DUEÑAS CEPEDA, M. ª J.: “Adoctrinamiento educativo para una sociedad
patriarcal”, en P. COLMENARES: Historia y Memoria de la guerra civil y primer franquismo en Castilla y León, Valladolid, 2009 y
“Modelos de Mujer en el franquismo”, en C. DE LA ROSA CUBO [et alii]: La voz del olvido: Mujeres en la Historia, Valladolid, 2003.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 23-38
29
Ana Rubia Osorio
por la burocracia franquista, o incluso el trabajo
de numerosas mujeres viudas en la agricultura,
el comercio o el sector servicios, que no veían
la luz como actividad ocupacional reconocida a
todos los efectos sociales y económicos.
En los datos del cuadro VIII, observamos
un equilibrio en la población activa de Marbella
en 1960, frente al predominio del sector primario en las primeras décadas del siglo XX.
Por sectores, observamos un predominio
del sector primario con el 39,1%, seguido del sector terciario, con el 31%. Lo sigue el sector secundario, con el 29,9%, donde destaca especialmente la construcción, con un 21% de efectivos
laborales. Ello es deducible del aumento del turismo en Marbella, que requiere la construcción
de nuevos hoteles, villas residenciales y mejora
de las infraestructuras para el buen desarrollo
turístico.
En el lado opuesto nos encontramos con
un mínimo porcentaje residual en 1960 que trabaja en la minería: el 1,2%.
En el sector terciario es destacable el
15,9% dedicado a “otros servicios”, que abarcaría desde el comercio, el servicio doméstico de
numerosas mujeres en casa de hacendados y familias burguesas, la enseñanza, la sanidad, hasta
las tiendas, como carnicerías y panaderías.
Hemos de tener en cuenta en este estudio
poblacional, los elementos inactivos, atendiendo
a la misma fecha que los datos anteriores.
Cuadro IX
Clasificación de la Población Inactiva, 1960
(Participación en %)
Fuente: Ibídem, F. 1.611
La población inactiva representa el 64,4%
de la población total. Aparece un mayor porcentaje de población inactiva dependiente (con el
94,4 %) de la coyuntura social y económica para
Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
su supervivencia, frente a la minoría independiente (5,6%) que obtiene sus propios ingresos,
como es el caso de los rentistas, o por medio de
subvenciones más o menos logradas por parte
del Estado franquista, como es el caso de los jubilados y pensionistas.
En la estructura de población activa por
sectores los datos representados corresponden a
un total de población para el año 1960 de 12.069
habitantes32, con un número de personas activas
de 4.302, correspondiente al 35,6% de la población. Desglosándola por sectores observamos la
siguiente correspondencia:
Cuadro X
Población Activa por Sectores, 1960
Fuente: Memoria de Población y Demografía, F. 1.589,
Ayuntamiento de Marbella, Marbella 1982
Se trata de valores porcentuales referidos
al total de personas activas.
El sector primario abarca el mayor número de personas activas, mientras que el secundario y terciario presenta porcentajes parecidos.
El terciario conocerá un elevado aumento en las
décadas posteriores.
4. Consecuencias Sociales, Políticas y Económicas
en los dos bandos tras la Guerra Civil
Los años inmediatamente posteriores a
la finalización de la Guerra Civil conocieron una
feroz represión que no se agotó en la violencia
o desaparición física. La represión económica
impulsó la incautación de los bienes de las personas represaliadas33. Estos bienes eran custodiados por los alcaldes; en Marbella la entrega
también se realizará a personas adictas a la causa del Movimiento Nacional previo inventario y
con la presencia del alcalde Rafael Benítez Arias
y el comandante de la Guardia Civil de San Pedro
Alcántara34.
Los ayuntamientos de toda España se
convirtieron en emisores de los llamados Informes de Conducta, tanto a petición del Gobierno
Memoria de Población y Demografía, F. 1.589, Ayuntamiento de Marbella, Marbella 1982.
Ley de 9/02/39 de Responsabilidades Políticas. Un estudio sobre la Comisión Provincial de Incautaciones de Bienes de Málaga
fue realizado por BARRANQUERO TEXEIRA, E.: Málaga entre la guerra y la Posguerra. El Franquismo, Málaga, 1994, pp. 159163; También, MORALES MUÑOZ, M.: “Entre el cielo y la tierra: La represión franquista en Málaga”, Baética, 30, pp. 431-445.
Hemos de destacar el proyecto que el mismo autor coordina junto con Fernando Arcas sobre la incautación de bienes en la provincia
de Málaga y en el que participan Miguel Ángel Melero Vargas, Pilar Morales Fernández y Miguel Tello Ruiz. Para la Málaga del
primer franquismo vid. también CERON TORREBLANCA, C. M.: “La Paz de Franco”. La Posguerra en Málaga: desde los oscuros
años 40 a los grises años 50, Málaga, 2007, y EIROA SAN FRANCISCO, M.: Viva Franco. Hambre, Racionamiento, Falangismo.
Málaga, 1939-1942, Málaga, 1995, pp. 215-218.
34
AHMMb; “Correspondencia Oficial”, C. 109, P. 1.
32
33
30
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Ana Rubia Osorio
Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
Petición de Informes sobre la conducta y antecedentes políticos sociales.
Fuente: AHMMb, C. 122, “Correspondencia de Oficio”
Civil como de los Juzgados Militares35. Estos informes se realizaban de todos aquellas personas
de las que se tenía información de que habían
podido estar cercanos a la República, bien ideológicamente, bien teniendo algún puesto en las
administraciones públicas o en algún partido
político o sindicato. Se pedían para formar parte de la Guardia Civil e incluso ser guarda forestal. En las empresas privadas se precisaba un
buen “Informe de Conducta político-social, mo-
35
Vid. PRIETO BORREGO, L.: “Fuentes municipales en el Ayuntamiento de Marbella para el estudio de la represión franquista
(1937-1942)”, en Actas del V Encuentro de Investigadores del Franquismo, Albacete 13-15 noviembre 2003, Universidad de CastillaLa Mancha, Cd-Rom, 2003 y MORALES MUÑOZ, M.: “Entre el cielo…”, op. cit.
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31
Ana Rubia Osorio
ral e ideológica”. El presidente de la Comisión
Gestora pedía cualquier tipo de información de
una persona en concreto, desde su fecha de nacimiento, familia, trabajos realizados durante la
República, ideología política, si había estado involucrado en delitos de sangre y, sobre todo, si
se le suponía alguna vinculación con la violencia
política. La información era obtenida de diversas fuentes, especialmente de la que proporcionaban los vecinos y conocidos de la ciudad
–convertidos muchas veces por intereses individuales en delatores–, de la que obraba en los archivos de la Guardia Civil o de la que elaboraba
el alcalde, en base a los informes de la Oficina
de Investigación de la organización falangista.
Igualmente, cuando los presos eran trasladados desde campos de concentración u otras
prisiones a las de Málaga, se requerían los pertinentes informes por parte del gobernador civil.
Desde la máxima autoridad provincial se
abordará la protección de los familiares afectados por la represión durante la etapa republicana
de la guerra cuando estos hubieran sido trabajadores de la administración local. En Marbella se
emitió la información expresada en el cuadro XI
sobre el personal municipal que fue asesinado en
el verano de 1936.
Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
rados. La protección a este colectivo se extendía
a través de la administración local a la atención
médica y farmacéutica36. Una protección y una
cobertura que a lo largos de la siguiente década
se extenderá, también, al menos en Marbella37 a
otros grupos, incluso a los más afectados por la
represión franquista. Un mecanismo al que no es
ajeno la búsqueda del consenso o la integración
de los sectores con mayor posibilidad de oponerse al régimen38.
El Gobierno Civil pedirá a la Comisión Gestora, presidida por Enrique Belón Lima, a finales
de 1942 un “Informe sobre los asuntos de importancia ocurridos en Marbella sobre la actuación
del Ayuntamiento y hechos más destacados” desde el 16 de febrero de 1936, cuando se producen
las últimas elecciones de la República al 17 de
enero de 1937, fecha de entrada de las tropas
franquistas en la ciudad. El objetivo de dicha petición será obtener la información necesaria para
ser incluida en el macro proceso que se conoce
con el nombre de “Causa General”. El caso de
Marbella será llevado por el fiscal Instructor Delegado de la Causa General de Málaga-Cádiz39.
La informaciones elaboradas40 contienen
un minucioso relato de la actuación de los cargos políticos municipales desde las elecciones
Cuadro XI
Funcionarios asesinados por los republicanos durante la Guerra Civil
Fuente: Elaboración propia en base a los datos obtenidos del AHMMb, C. 115, “Correspondencia Oficial”
Otro de los colectivos protegidos por el
Régimen fue el de los excombatientes “del Movimiento Nacional” heridos y mutilados de guerra
que pasaron a llamarse Caballeros Mutilados. La
administración pública en cualquiera de sus escalafones habría de convertirse en un espacio privilegiado donde los heridos de guerra –qué duda
cabe, del bando vencedor– desarrollaron una
actividad para la que no siempre estaban prepa-
de febrero de 1936 hasta el 17 de enero de 1937,
fecha de la entrada de las tropas del coronel Borbón en la ciudad, sobre todo de su participación
en la violencia desatada contra los derechistas,
entre los que se cita al farmacéutico Juan Lavigne Gutiérrez41, Eugenio Lima Chacón, Francisco
Ric Sánchez o Francisco Chinchilla Domínguez,
así como contra sus bienes particulares, los de la
Iglesia o el casino42.
AHMMb, C. 121, P. 1, “Correspondencia Oficial”.
En investigaciones posteriores determinaremos el carácter de esa protección y su intencionalidad política.
38
Para los apoyos y el consenso en torno al régimen de Franco, vid. ANDERSON, P. y ARCO BLANCO, M. Á. del: “Construyendo
el franquismo, violencia y represión en el campo andaluz de posguerra”, en Ayeres en discusión. Temas claves de Historia Contemporánea
hoy, IX Congreso de la AHC, Cd-Rom.
39
Vid. PRIETO BORREGO, L.: “El Terror rojo en la Causa General de Casares”, Baética, 22, 2000, pp. 525-545.
40
Dichos informes son elaborados a partir de los datos que el presidente de la Comisión Gestora, Enrique Belón Lima, envía al
fiscal instructor delegado de la Causa General de Málaga-Cádiz el 23 de diciembre de 1942. AHMMb, C. 119, P. 1, “Correspondencia
de Oficio”.
41
Juan Lavigne Gutiérrez fue nombrado farmacéutico titular de Marbella en virtud de concurso en la sesión ordinaria del Ayuntamiento
celebrada el 7/03/1928, posesionándose en dicho cargo el 1/04/1928. AHMMb, C.127, P. 1, “Correspondencia de Oficio”.
42
PRIETO BORREGO, L.: La Guerra Civil en Marbella. Represión y Revolución en un pueblo de la costa, Málaga, 1998, pp. 69-81.
36
37
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Ana Rubia Osorio
Uno de los informes más descriptivos es
el de José Ruiz Martín, “Malaspatas”, último alcalde de la República, perteneciente al partido
socialista: “extremista peligroso, usa toda clases de armas, acusado de haber participado en
el asesinato de un sacerdote, saqueos, expolios
e incautaciones”. Fue líder ugetista y junto con
Fernando Sánchez constituyeron la representación de la UGT en el Comité Político del Frente
Popular en septiembre de 193643. En el informe
enviado al fiscal de la Causa General se afirma
que el 17 de enero con la entrada de las tropas
“nacionales” huye presumiblemente a Francia
llevándose el dinero existente en la caja municipal que ascendía a once mil pesetas44.
Entre los dirigentes republicanos, anarquistas y socialistas que aparecen en el informe
se encuentra, junto al mencionado, su hermano
Juan; Manuel y Juan Sánchez Carrasco, “Medioculo”; José Añón Delgado, Miguel Martín Nieto,
Francisco Romero Añón, Salvador Ávila Delgado,
Antonio Muñoz Osorio, Esteban Guerrero Gil,
Antonio López Gómez, Félix y Gabriel Rovira
Guillén, José Serrano del Río, Manuel Jiménez
Carrasco, Salvador Rodríguez Ruiz y uno conocido por “Boquera”. Francisco Rodríguez Santiago,
jornalero, con el único cargo político de votar al
Frente Popular en las elecciones de febrero de
1936 fue condenado a 20 años de reclusión, al
ser acusado de adueñarse de la finca de Francisco Ric Sánchez45.
Algunas de las personas mencionadas en
el Informe habían sido ya juzgadas y condenadas;
algunas se encontraban en el exilio, otras, como
los hermanos Rovira Guillén, fueron absueltas;
Antonio Muñoz Osorio había sido muerto por
la Guardia Civil en la sierra y Francisco Romero
Añón fusilado en la cárcel de Málaga46. Todos
fueron encausados en 1942.
Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
En todos los informes aparece la calificación genérica de “extremista peligroso”, como
por ejemplo los que afectaban a varios militantes
de la CNT-FAI, acusados de tomar parte en los saqueos y detenciones de ciudadanos simpatizantes con la ideología derechista como Juan Belón
Lima47, Antonio Mescua Soto48, Benito Otal Ferrando49 y en el intento de detención de Francisco Cantos Gallardo50. Todos ellos represaliados
por su militancia conservadora durante la guerra. Luego, tuvieron un protagonismo destacado
en la vida política y social en los años posteriores
del primer franquismo.
A partir de 1942 comienzan a salir presos
de las cárceles franquistas con libertad condicional una vez comprobados los informes de conducta de cada uno de ellos51. El procedimiento a
seguir era siempre el mismo: el jefe de prisiones
donde se encontraba el detenido enviaba una
carta al presidente de la Comisión Gestora de
donde era originario el prisionero pidiendo un
informe positivo o negativo para la libertad condicional de los mismos. Aquéllos enviaban sus informes atendiendo a la actividad política e ideológica del preso durante la República y grado de
peligrosidad. Si existía algún impedimento, desaparecería el derecho a la libertad condicional u
obtendría la residencia fuera de su localidad de
origen a más de 250 km de la misma.
Los resultados de los informes podían ser
positivos donde se especificaba “sin inconveniente a su libertad condicional”; negativos, aludiendo el alto grado de peligrosidad. En ocasiones,
a pesar de ser liberados de prisión, volvían a ser
encarcelados por orden del propio presidente de
la Comisión Gestora, como ocurrió en Marbella
con Esteban Guerrero Gil “El Inglesito”, dirigente
del Partido Socialista de Marbella desde la proclamación de la República, secretario del Comité
PRIETO BORREGO, L.: La Guerra Civil…, op.cit., p 48.
AHMMb, C. 119, P. 1, “Correspondencia Oficial”.
45
Ibídem.
46
Vid. PRIETO BORREGO, L.: “La represión política de posguerra. El proceso contra Francisco Romero Añón, alcalde de
Marbella”, en F de A. LÓPEZ SERRANO y J. L. CASADO BELLAGARZA (coords.): Estudios en homenaje a Antonio Serrano
Lima. Marbella, 2007, pp. 133-147.
47
Juan Belón Lima fue maestro nacional y miembro de la Comisión de Censura para la proyección de películas durante el Primer
Franquismo. Hermano del que fue Presidente de la Comisión Gestora de Marbella del 15/02/ 1940 al 22/06/1946, Enrique Belón
Lima.
48
Antonio Mescua Soto fue gestor de la Comisión Gestora presidida por Enrique Belón Lima y vigilante de Arbitrios.
49
Benito Otal Ferrando pertenece a la familia propietaria y administradora del Teatro Principal de Marbella donde se proyectaban
las películas durante los años del primer franquismo
50
Francisco Cantos Gallardo fue alcalde de Marbella en tres ocasiones durante el franquismo: del 01/10/1946 al 03/05/1950; del
01/09/1953 al 23/09/1959 y del 13/10/1966 al 17/04/1978. AHMMb, Actas Capitulares (AA. CC.), 1946-1978.
51
Ley 4 de junio de 1940. (Jefatura del Estado). Normas, BOE 6 junio 1940. LIBERTAD CONDICIONAL. Concesión a condenados
en jurisdicción castrense a penas inferiores a seis años y un día. Artículo 4º: A los efectos del concepto sobre los interesados, han de
serles favorables los informes que emita el Alcalde de su residencia y los de los del Jefe de la Guardia Civil y de Falange Española y
Tradicionalista de las J.O.N.S., sobre la conveniencia de conceder los beneficios de esta ley. Decreto 1 de abril de 1941. (Presidencia).
Normas, BOE 1 abril 1941. LIBERTAD CONDICIONAL. Sentencia dos por el delito de Rebelión, hasta el máximo de doce años.
Artículo 2º: Los que por aplicación de los preceptos de la presente ley obtengan la libertad expresada, quedarán desterrados durante el
tiempo que les reste de la mitad de la condena, a más de 250 kilómetros de distancia del núcleo de población en que hubieran cometido
el delito o que constituyese su residencia habitual. ARANZADI, E.: Repertorio cronológico…, op. cit., 1940 y 1941. AHMMb. El
tema de la libertad condicional es tratado por EGIDO LEÓN, Mª. A.: El perdón de Franco. La represión de las mujeres en el Madrid
de la posguerra, Madrid, 2009.
43
44
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Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
Antifascista de Enlace, que había sido concejal
del Ayuntamiento desde 1932. Es un caso donde
se evidencian los límites que el “perdón de Franco” tenía en los pueblos, lo que explica que muchos, tras ser indultados, no volvieran a sus lugares de origen o, incluso, se “echaran a la Sierra”.
Las resoluciones denegadas o las que
eran positivas pero con la salvedad de
que debían fijar su residencia a más
de 250 km de donde eran originarios
corresponden a personas que tuvieron
un mayor protagonismo en la vida
política de Marbella durante la República
El propio alcalde volvió a encarcelar y a enviar a
la prisión de Málaga a Esteban Guerrero, no sin
antes cursar carta al gobernador civil mostrando
su extrañeza sobre la liberación del mismo y considerándolo un “elemento peligroso” y que por
tanto no podía estar en libertad y mucho menos
volver a vivir en Marbella.
En ocasiones, el informe era positivo pero
no en su totalidad, ya que no mostraba inconvenientes a la liberación del preso pero con la
salvedad de que viviera a una distancia de la ciudad que en la mayoría de los casos era a más de
250 km.
Se piden al Ayuntamiento de Marbella
informes para la obtención de la libertad condi-
cional de los siguientes presos originarios de la
ciudad y que se encontraban en diferentes cárceles españolas (véase cuadro XII).
Las resoluciones denegadas o las que eran
positivas pero con la salvedad de que debían fijar
su residencia a más de 250 km de donde eran
originarios corresponden a personas que tuvieron un mayor protagonismo en la vida política de
Marbella durante la República, como es el caso
de José Romero Añón52 o Esteban Guerrero Gil.
Los reclusos que obtenían la libertad condicional debían seguir una serie de instrucciones
que estaban en conocimiento de los presidentes
de las comisiones gestoras de cada localidad53:
•El prisionero irá directamente al lugar
que se le haya asignado, donde perma necería hasta que se le concediese la li
bertad definitiva, en el caso de que ob servara buena conducta.
•No puede salir del lugar asignado sin au torización del jefe de la prisión de la
que procede. Si se ausentase sin permi so le sería revocado el beneficio conce dido, con el efecto de su reingreso en
prisión. Si tuviese necesidad de cambiar
de residencia, lo solicitaría al jefe de pri siones y esperaría a que su solicitud se
resuelva favorablemente para evitar la
revocación de la gracia que disfruta.
•En el momento de su llegada al punto
de destino, se presentará al director o
jefe de prisión, y si no la hubiese en la
Cuadro XII
Resolución de informes para la consecución de libertad condicional
FUENTE: Elaboración propia. AHMMb, C 119. P 1, “Correspondencia Oficial”
52
53
34
Hermano del secretario del Partido Comunista y alcalde desde el 11/05/1936 al 07/01/1937, Francisco Romero Añón.
AHMMb, C. 121, P. 1, “Correspondencia Oficial”.
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Ana Rubia Osorio
localidad, a la autoridad gubernativa,
con la presencia de un documento por
tador desde la prisión de origen, para
que le sirva de recomendación y garantía.
•Queda obligado a dirigir por correo, el
primer día de cada mes, un informe re ferente a su propia persona, escrito por
él mismo, presentándolo al director o al
jefe de prisión o al jefe del puesto de
la Guardia Civil para que lo remita al
comandante-jefe de la Agrupación de
Prisiones. En dicho informe expresará el
jornal o remuneración señalada por su
trabajo, así como las economías y aho rros que haya podido hacer. Si se queda se sin ocupación, lo debe consignar en
el escrito expresando el motivo, con el
fin de practicar las gestiones posibles a
fin de practicarle otra nueva ocupación
si su proceder lo merece.
•Deberá ser sincero en sus informes y
con todo interés se le recomienda que
evite malas compañías y todo lo que
pueda conducirle a una vida relajada o a
la comisión de nuevos delitos.
El control de la vida de los reclusos con libertad condicional era pues exhaustivo, debiendo dar cuenta de sus actividades al organismo
que le había concedido la gracia de la libertad
condicionada en su vida diaria y que no era otro
que el propio Régimen a través de los diferentes
jefes de prisiones.
Estos prisioneros, en el momento de
su detención en los momentos inmediatos a
la finalización de la Guerra Civil, eran primero
recluidos en improvisados campos de concentración54 y después enviados a las prisiones o
arrestos de sus respectivos pueblos y, después
de ser juzgados, a las prisiones provinciales. De
este modo, los detenidos de Marbella eran enviados a la Prisión Provincial de Málaga, donde
esperaban a ser juzgados por Juzgados Militares y de ahí se dirigían a distintas prisiones por
el territorio español, dependiendo alguno de
ellos del lugar donde eran detenidos fuera de la
provincia en su huida, en la mayor parte de los
casos a Francia.
Mientras se encontraban cumpliendo su
pena en prisión los reclusos realizaban trabajos por los que sus familiares más directos, esposas e hijos menores de quince años, recibían
una aportación económica mensual, “asignación
Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
familiar”55, dependiendo de la clase de trabajo
realizado. El recibo de esta asignación económica por parte de los familiares estaba estrictamente regulado por las esferas del Régimen, estableciéndose un procedimiento para el cobro de los
mismos a partir de 194356:
•El director de la prisión provincial era
el conducto oficial por el que la familia
recibía dicha asignación. El importe en
metálico y los recibos correspondientes
eran enviados a los presidentes de las
comisiones gestoras, quienes a su vez
eran los encargados de entregar a las
familias la asignación familiar corres pondiente, bien a través de un funcio nario municipal, bien a través del propio
ayuntamiento, con la presencia de los
familiares en los edificios oficiales para
la entrega del importe.
El importe en metálico y los recibos
correspondientes eran enviados a los
presidentes de las comisiones gestoras,
quienes a su vez eran los encargados
de entregar a las familias la Asignación
Familiar correspondiente
•Una vez satisfechas las cantidades a los
respectivos beneficiarios, el presidente
de la comisión gestora devolverá al di rector de la prisión provincial corres pondiente los recibos firmados por los
interesados, acompañados por una rela ción nominal de los mismos con el im porte de cada uno indicado.
•Se devolverán, así mismo, los recibos no
satisfechos y su importe, consignándo se en cada uno de ellos los motivos por
los que no han podido ser efectivos,
acompañado de la relación de los mismos.
•La suma a la que ascienda los recibos
pagados y los impagados debía ser
EXACTAMENTE igual a la que fue remi tida, quedando las operaciones ultima das en el plazo de quince días por parte
de los ayuntamientos a partir de la fe cha de recepción de la cantidad global y
de sus recibos.
•Estos pagos tienen un descuento de
Para el sistema carcelario del franquismo, vid. MOLINERO, C. M. SALA y J. SOBREQUES (eds.): Una inmensa prisión. Los
campos de concentración y las prisiones durante la guerra civil y el franquismo, Barcelona, 2003. Sobre la funcionalidad de los Campos
de Concentración es recomendable por su interés teórico el artículo de RODRIGO SÁNCHEZ, J.: “¡Vae Victic! La función social de
los campos de concentración franquistas”, en C. MIR CURCÓ: La represión bajo el franquismo. Ayer, 43, 2001, pp. 163-188..
55
Para el estudio del sistema redentorista, vid. GÓMEZ BRAVO, G.: La redención de penas, La formación del sistema penitenciario
franquista. 1936-1950, Madrid, 2007.
56
AHMMb, C. 121, P. 1, “Correspondencia Oficial”.
54
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Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
Modelo de Relación de “Asignación Familiar” de los presos originarios de la ciudad que se encontraban en la
Prisión Provincial de Málaga en marzo 1944.
Fuente: AHMMb, C. 122, P. 1, “Correspondencia de Oficio”
36
2% por gastos que el presidente de la
comisión gestora recibe ya deducida,
entregándola de menos a los interesados; pero en las relaciones que acompañaban los recibos pagados e impagados
enviados a la prisión, deberían figu-
rar las mismas cantidades que aparecían
en los recibos.
El encargado de controlar el pago y envío de estas remuneraciones económicas de los
presos era el Ministerio de Justicia, a través de
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 23-38
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Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
la Dirección General de Prisiones y dentro de la
tión. Pero los soldados del ejército “nacional” caímisma el Patronato Central para la Redención de
dos en combate, emparentados con los dirigentes
las penas por el Trabajo. El importe variaba selocales, recibirán recompensas que no eran sólo
gún el trabajo realizado y el mes57.
económicas, sino también honoríficas. Así, bajo el
Las familias del bando vencedor que
mandato del alcalde Enrique Belón Lima, la avenihabían perdido un hijo en campaña durante la
da del Faro recibió el nombre –que aún conserva–
guerra recibían una compensación económica en
de su hermano, Antonio Belón Lima60.
agradecimiento por la entrega de la vida de sus
Las familias que presentaban hijos comhijos por la causa del Movimiento Nacional. El
batiendo voluntariamente en la División Azul
importe oscilaba en torno a las 58 pesetas si era
recibían por el mismo procedimiento que los anun soldado y aumentaba a medida que el falleteriormente mencionados una retribución ecocido hubiera ejercido un rango mayor en la esnómica que variaba según el escalafón que el micala militar, cabo o sargento58. Mientras que las
litar ocupaba en la jerarquía militar. Se observa
familias de los caídos en el bando republicano
de todos modos un importe económico mayor
no solo no recibían ayuda económica ninguna
que el recibido por los familiares fallecidos en
sino que se procuraba que las
viudas y madres de soldados
fallecidos no se pusieran luto.
Los soldados muertos en los
frentes de guerra del bando
nacionalista, décadas después
de la finalización de la Guerra
Civil, dieron nombre a calles
del barrio de Miraflores59.
Al fallecer todos en plena juventud y no estar casados,
el importe económico lo recibía
directamente el padre de los
fallecidos en el hogar familiar
mediante firma del correspondiente recibo, llevado por un
funcionario del ayuntamiento.
Aquí se recibían todos los importes procedentes de la autoridad militar correspondiente a
Celebración de la misa con motivo de la visita de la Virgen de Fátima
la zona militar donde estaba ina Marbella, finales de 1949.
corporado el soldado en cuesFotografía: Fondo de la Asociación Cilniana (Archivo Bocanegra)
57
El importe de Asignación Familiar de algunas de las personas encarceladas en la Prisión Provincial de Málaga originarias de
Marbella en 1944 variaba: 97.65; 30; 51.90; 44; 88.49; 66; 78; y 52 pesetas según trabajo realizado.
58
Personas fallecidas en campaña cuyas familias reciben compensación económica: Juan Orozco Andrades; Francisco Valenzuela
López; Antonio García España; Ángel Sánchez González; Antonio Domínguez Martín; Miguel Vázquez Madueño; Juan Vázquez
Delgado; Antonio Núñez Mata; Román Leiva Gallardo; Cristóbal Lara Perelló; Francisco Piña Delgado; Manuel García Rando; Pedro
Sánchez Jiménez.
59
Es el caso de la calle Piña Delgado, recordando al soldado del Regimiento de Infantería Soria nº 9, Francisco Piña Delgado,
hijo de José Piña Otal, perteneciente a la familia Otal de reconocida ideología pro-Régimen durante los primeros años del franquismo.
AHMMb, C. 127, P. 1, “Correspondencia de Oficio”.
60
Este cambio se produjo en la sesión ordinaria del Ayuntamiento celebrada el 18/12/1943. Junto con la avenida Antonio Belón
Lima se procedió al cambio de nombre de calle Tetuán por Vigil de Quiñones y calle La Fuente por Miguel Cano Gutiérrez. AHMMb,
C. 24 H, P. 1, AA. CC., sesión ordinaria del 18 de diciembre de 1943. Antonio Belón Lima debido a su militancia en Acción Católica
fue detenido junto con otros vecinos de ideología derechista el 21 de julio de 1936. Encarcelado en la prisión de Málaga durante un
tiempo, fue trasladado al barco-prisión Marqués de Chávarri. Fue puesto en libertad, permaneciendo oculto hasta la entrada de las tropas
nacionales en Málaga el 7 de febrero de 1937. Se incorporó al Ejército Nacional, muriendo en combate en el frente de Córdoba el 19
de septiembre de 1938. ALCALÁ MARÍN, F.: Marbella Segunda República y Guerra Civil. (Crónica de una época difícil), Marbella,
1988, p. 231. El cambio de nombre de calles ya se había realizado con anterioridad el día de la constitución de la primera Comisión
Gestora presidida por Diego Jiménez Martín tras la toma de Marbella por las tropas nacionales, hecho ocurrido el 17 de enero de 1937.
En sesión plenaria de 18 enero de 1937 se acordó el cambio de nombre a las siguientes calles y plazas: Plaza de la Constitución-Plaza
del General Franco; Plaza de la Verdura-Plaza de Fal Conde; Plaza del Puente de Ronda-Plaza de José Antonio Primo de Rivera;
Plaza de África-Plaza del Coronel Borbón; Calle de Cánovas del Castillo-Calle del General Queipo de Llano; Calle de Pedraza-Calle
del Comandante La Herrán; Calle de Fortaleza-Calle del Teniente Coronel Coco. Todas ellas con nombres de destacados militares
del Bando Nacional en las campañas militares de la zona sur en la Guerra Civil, exceptuando la Plaza de Fal Conde, jefe del partido
Carlista, quien tuvo que exiliarse durante la Guerra Civil a Portugal por sus desavenencias con Franco. Tras volver a España prohibió
el alistamiento de carlistas en la División Azul lo que provocó que las autoridades le confinasen en Ferrerías (Menorca). AHMMb, C.
102, P. 59, “Correspondencia de Oficio”.
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Situación social de Marbella tras la Guerra Civil
Procesión de la Virgen de Fátima a su paso por las calles de El Barrio, finales de 1949.
Fotografía: Fondo de la Asociación Cilniana (Archivo Bocanegra)
campaña durante la Guerra Civil, entre las 120 y
250 pesetas al mes61. No hay que olvidar que la
famosa unidad que envió Franco a luchar con los
alemanes contra la Unión Soviética constituyó
una salida para el hambre de muchos españoles.
Aunque quizá no fuera este el caso de Guillermo
Alcalá López, quien tuvo un destacado protagonismo en la vida política de la ciudad tras su vuelta a Marbella62.
La situación social en los años inmediatamente posteriores a la finalización de la contienda es la de una extrema polarización entre
grupos muy empobrecidos y afectados por las
consecuencias de la represión y de la guerra y la
de otros grupos emergentes, beneficiarios de la
victoria por su papel en la guerra o su cercanía
a los nuevos poderes locales, unidos ahora a los
grupos tradicionalmente acomodados. Pronto
arribaran, junto a estos dos sectores, las nuevas
fortunas procedentes del estraperlo; su inclusión
y exclusión en los resortes del poder local serán
objeto de posteriores investigaciones, así como
el papel que en esta sociedad tenebrosa de miedo y hambre jugará la Iglesia cuando a finales de
la década irrumpa en el panorama local la arrolladora personalidad de Rodrigo Bocanegra. De
aquellos días, inmediatos a la contienda, seguirá
persistiendo el miedo como un fiel reflejo de la
situación a la que poco a poco se verá encaminada forzosamente la población que lucha por salir
de la miseria, sin olvidar el trato al que fueron
sometidas todas aquellas personas que tuvieron
alguna actividad política o sindical durante la República. Está por determinar cómo fue la vida de
la siguiente generación, ¿se les negó a los familiares de los represaliados “el perdón” o fueron
integrados a cambio del olvido? En ambos casos
al Régimen no le faltaron instrumentos ni para la
represión ni para la socialización en los nuevos
valores políticos y religiosos. n
Los soldados voluntarios en la División Azul originarios de Marbella fueron los siguientes: Enrique Cuevas González; José Tomé
Carrasco, fallecido en los campos de guerra de Rusia; Eugenio Varas Suspérregui, sargento fallecido en campaña en Rusia; Francisco
Vázquez Osorio; Miguel Domínguez García; Manuel Romero López; Manuel Carnero Fernández, Manuel García Rando; Guillermo
Alcalá López. AHMMb, C. 118, P. 1, “Correspondencia Oficial”.
62
El sargento de la División Azul Guillermo Alcalá López tuvo un destacado protagonismo en la vida política de la ciudad a su
regreso de las campañas militares en Rusia. Comienza siendo Auxiliar temporero de Secretaría del Ayuntamiento para pasar pronto a
escalar puestos en la actividad política municipal.
61
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ISSN 1575-6416
Los últimos de Sierra Blanca.
Resistencia y supervivencia durante la
Guerra Civil y el primer franquismo
Lucía Prieto Borrego
Universidad de Málaga
RESUMEN
A medida que el ejército franquista llevaba a cabo su ofensiva sobre la provincia de Málaga, a su retaguardia quedaron grupos de hombres armados. Desde la caída de Casares, algunos de estos grupos, se asentaran en Sierra Bermeja. En Sierra Blanca, entre los términos de Istán, Ojén y Marbella, se mantuvieron escondidos y a la defensiva
varias partidas de antiguos militantes de la UGT y de la CNT hasta los años cuarenta. Fuertemente combatidos por
la Guardia Civil con los métodos propios de la contrainsurgencia, los llamados, huidos o maquis de Sierra Blanca,
en muy pocos casos se integrarán en el organizado movimiento guerrillero de posguerra optando por la rendición y
la entrega a la espera del perdón. Ello no impidió que sobre ellos, sus familias y sus apoyos, se ejerciera una intensa
represión, legitimada en base a unas leyes que entre otros métodos institucionalizan la Ley de fugas.
PALABRAS CLAVE
Guerra Civil, huidos, resistencia, Sierra Blanca, franquismo.
ABSTRACT
As Franco’s army was carrying out its offensive on the Malaga province, to his rear they remained groups of armed men.
Since the fall of Casares, some of these groups they were settling themselves in Sierra Bermeja. In Sierra Blanca, between
the terms of Istan, Ojen and Marbella, remained hidden and defensive several items of former militants of the UGT and
the CNT to the forties. Strongly opposed by the Guardia Civil with their own methods of counterinsurgency, which are
called, escaped or «maquis» of Sierra Blanca, in rare cases be integrated into the post-war guerrilla movement organized
by opting for the surrender and delivery to the expectation of forgiveness. It did not prevent that on them, his families and
his supports, there was exercised an intense repression legitimized on the basis of a few laws that between other methods
they become institutionalized the Law of escapes.
KEY WORDS
Civil war, fled, resistance, Sierra Blanca, Franco’s regime.
L
a conocida estrategia de Queipo de Llano
de alcanzar Málaga antes que las tropas
italianas, dejó a la retaguardia de su ejército algunos puntos interiores en las comarcas
occidentales de la provincia. Aquí permanecieron grupos armados que una vez, tomada Málaga no quisieron o no pudieron pasar a la zona
republicana y desde enero y febrero de 1937 se
quedaron ocultos en Sierra Blanca y en los alrededores de pueblos como Ojén, Coín, Guaro y
Monda. Más al oeste, en Sierra Bermeja y en las
proximidades de Casares quedaron reductos de
las columnas que combatieron en la Sierra de
Ronda.
Pero la resistencia de una guerrilla
organizada en la provincia de Málaga, durante la
1
etapa de la guerra se dio en Andalucía Oriental,
donde actuaría la primera guerrilla antifranquista,
subordinada al gobierno republicano, fue el
grupo conocido como “Los Niños de la Noche”1.
Entre estos guerrilleros estaba el del alcalde de
Nerja, Manuel Martín Rico, Joaquín Centurión y
los hermanos Rivas. Aquella guerrilla, creada con
el objetivo de hostigar la retaguardia enemiga,
realizó varios actos de sabotaje entre Nerja y
Motril e intentó sublevar a varios pueblos de la
costa.
Ya tras la guerra, la zona, sería el punto
donde desembarcaron en 1944 los guerrilleros
adiestrados en el norte de África por los norteamericanos. Entre ellos, el comunista Ramón
Vías, jefe de la Agrupación Guerrillera de Málaga
Vid. AZUAGA RICO, J. M. ª: La Guerrilla Antifranquista en Nerja, Nerja (Málaga), 1996.
Lucía Prieto Borrego
Los últimos de Sierra Blanca...
Sierra Blanca vista desde Marbella. Fotografía: Francisco Machuca Márquez
hasta su detención en 19452. La Guerrilla malagueña que en 1946 estaba liderada por José
Muñoz Lozano, “Roberto”, llegó a convertirse
en estos años en una de las más organizadas y
activas del maquis español. Integrada, después
en la Agrupación Guerrillera de Granada, su mayor actividad se desarrollo entre los años 19481949. Precisamente en unos momentos en los
que se acentuaba la
represión sobre la reLa huída a los montes sistencia. Entre 1951
y el ocultamiento fue un y 1953 fue exterminapor la delación de
fenómeno que se dio en da,
su propio jefe a la vez
cuanto en las primeras que perdía todo conzonas tomadas por los tacto con la dirección
del Partido Comunisrebeldes se puso de
ta (PC).
En la zona
manifiesto la brutalidad
oriental de la prode la represión
vincia de Málaga, la
Sierra de Ronda era
un espacio de tradición guerrillera. Allí desde la
caída de Ronda actúo la columna anarquista de
Pedro López, parte de sus efectivos debieron de
formar parte de la posterior partida, dirigida por
su hermano, el ex Guardia Civil anarquista, Bernabé López Calle, “Comandante Abril”, partida
que junto a la de “Manolo El Rubio” integrarían
la Agrupación Guerrillera “Fermín Galán”. Hasta
la muerte del “Comandante Abril” en 1949, sus
efectivos se fueron desplazando hacia la zona
de Ronda. En Sierra Bermeja se concentraban
grupos de resistentes en torno a Estepona, Jubrique y los aislados pueblos del sur de la Sierra de
Ronda, entre ellos la partida del “Asturiano”. Con
estos grupos contactarían en el verano de 1945
los dirigentes de PC de Málaga para crear en San
Pedro Alcántara, Marbella y Estepona, la nueva
organización comunista, Unión Nacional, desde
la que se impulsarán las distintas agrupaciones
guerrilleras. Estos contactos fueron descubiertos
y los enlaces detenidos3 frustrando así la organización de unos grupos que quedarían al margen del movimiento guerrillero organizado en la
zona oriental de la provincia.
No parece que los grupos que se mantuvieron en Sierra Blanca llegaran a tener contacto con las partidas de Sierra Bermeja, ni con las
de Ronda. Por el contrario, los grupos que entre
1937 y 1946-1947 operaron en los montes de Istán, Ojén y Marbella se interrelacionaron entre
sí, moviéndose con bastante libertad entre los
tres términos municipales. Asentados, los dos
primeros casi en su totalidad por una orografía
agreste y montañosa como, igualmente una parte del de Marbella, ocupada, su zona llana por
densos bosques de pinos.
La huída a los montes y el ocultamiento
fue un fenómeno que se dio en cuanto en las primeras zonas tomadas por los rebeldes se puso
de manifiesto la brutalidad de la represión4, prolongando en la retaguardia de las zonas recién
conquistadas a un nivel que en la provincia de
Huelva dio lugar a la proclamación del estado de
guerra5.
2
Ramón Vías se fugó de la cárcel de Málaga el día 1 de mayo de 1946 con otros 25 presos, un mes después fue abatido en
una Granja. Vid. ROMERO NAVAS, J. A.: La Guerrilla en 1945. Proceso a dos jefes guerrilleros: Ramón Vías y Alfredo Cabello Gómez Acebo,
Málaga, 1999.
3
Vid. ROMERO NAVAS, J. A.: “La caída en 1945 de una organización clandestina comunista en Marbella, San Pedro Alcántara,
Estepona y otras localidades de la zona occidental de Málaga”, Cilniana, 19, 2006, pp. 59-84.
4
Uno de los primeros estudios de carácter exclusivamente descriptivo y desde el punto de vista de uno de los cuerpos represivos
que lucharon contra el maquis es el del teniente coronel de la Guardia Civil Francisco Sánchez Aguado, El maquis en España: su
historia, publicado por la editorial San Martín en 1979. En Andalucía en la provincia de Huelva estudiada por Francisco Espinosa
casi inmediatamente al triunfo del golpe militar. Vid. ESPINOSA MAESTRE, F.: La guerra civil en Huelva, Huelva, 1996 y, para Cádiz,
PÉREZ REGORDAN, M.: El maquis en la provincia de Cádiz, Sevilla, 1992. En Extremadura, el fenómeno es estudiado por CHAVES
PALACIOS, J.: Huidos y maquis. La actividad guerrillera en la provincia de Cáceres (1936-1950), Cáceres, 1990. En Galicia, HARTMUT,
H.: A guerrilla antifranquista en Galicia, Vigo, 1980. A estos estudios, de ámbito local, añadimos, los de carácter general como el
de SERRANO FERNÁNDEZ, S.: Maquis. Historia de la guerrilla antifranquista, Madrid, 2001; el más sintético de MORENO GÓMEZ, F.:
“Huidos, guerrilleros, resistentes. La oposición armada a la dictadura”, en J. CASANOVA (coord.): Morir, matar, sobrevivir. La violencia
en la dictadura de Franco, Barcelona, 2002, pp. 197-295.
5
Vid. ESPINOSA MAESTRE, F.: La guerra…, op. cit.
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1. Los que se escondieron
Tras la caída de la capital y ser cortada la
carretera de Almería a la altura de Motril muchas
familias regresaron a sus pueblos sin ni siquiera
intentar alcanzar la zona republicana, sin duda
confiados en que su falta de responsabilidad en
la violencia desatada en el verano del 36 sería
tenida en cuenta. Los hombres huyeron o se escondieron cuando comprobaron que no habría
piedad. Otros muchos no llegaron a irse y para
ellos permanecer armados en las cercanías de
sus pueblos fue un desafío a la derrota. Algunos
ni siquiera llegaron a estar armados porque no
habían combatido. Limitándose su responsabilidad al desempeño de cargos políticos en los comités de gestión.
Los que se ocultaron sin llegar a salir de
sus pueblos o propiedades o que regresaron,
fueron, después los célebres “topos”. Para otros
el anonimato consistió en hacerse invisibles en
lugares ajenos al de su origen. Era muy arriesgado y prácticamente imposible sobrevivir sin la
documentación que probara la existencia de un
pasado incontaminado de la influencia republicana y nadie que hubiera tenido cargos en las organizaciones obreras podía aspirar a ser avalado.
Era el caso de Fernando Sánchez Guerrero que nunca pasó de la capital. El joven socialista, uno de los más activos miembros del Comité de Enlace permaneció un año “oculto” en
las calles malagueñas, alojándose cuando podía
en uno de los paradores más transitados, llamada “La Corona”, un lugar que se convertirá en
punto de encuentro de evadidos, ocultos y estraperlistas, y otras veces en los campos. Cuando
lo detuvieron, los guardias hicieron constar que
iba bien vestido y afeitado, declaró que sus padres le habían ayudado, después consciente de
que podían ser represaliados, alegó que había
sobrevivido por la ayuda de amigos y sus padres
ignoraban su paradero. Lo que es seguro es que
Fernando, acusado de ser uno de los principales
autores de los “robos” del “período rojo” pasó
desapercibido en Málaga, donde no podía trabajar por falta de documentación. Es posible que a
través de los montes viniera, de vez en cuando a
Marbella en busca de la ayuda de sus parientes.
Una de las veces, que merodeaba por el Monte
de Las Chapas, en el que vivían unos allegados,
el frío y el cansancio le animaron a pedir asilo en
un cortijo. Quizá no era la primera vez, porque
la dueña lo conocía y le dio cama y comida. Unas
horas más tarde, sobre las diez de la noche del
9 de enero de 1938, la Guardia Civil lo sacó del
almacén donde dormía y lo detuvo, no llevaba
armas. Poco antes, un falangista que custodiaban, la todavía atestada cárcel, fue avisado por
uno de sus hijos de que en su casa se encontraba
durmiendo un conocido que había pedido comida y refugio, “cuyo sujeto había pertenecido
durante el período rojo al comité de Marbella”.
Pese a los buenos informes que muchos vecinos
presentaron –entre ellos el del muy influyente
Juan Lavigne– eximiéndole de responsabilidad
en cualquier “delito de sangre”, tras un juicio sumarísimo, a los pocos días fue fusilado6.
En el caso concreto de Marbella y Casares, las matanzas fueron tan expeditivas que muy
pocos decidieron entregarse, al menos mientras
el desenlace de la guerra fue incierto. Esconder
o proteger a un huido suponía la detención y el
procesamiento de los encubridores, pero en todos los pueblos hubo hombres ocultos gracias
a la protección de sus familiares y a la complicidad de los vecinos. No todos los que intentaron
hacerse invisibles tuvieron la trágica suerte de
Fernando Sánchez Guerrero, delatado por su pariente. Un conductor miembro de la Colectividad
del Transporte de la CNT, sobre el que pesaban
cargos gravísimos de delitos de sangre, vivió
prácticamente emparedado en las murallas del
Castillo de Marbella hasta septiembre de 1944,
entonces fue procesado por Auxilio a la Rebelión
Militar, alcanzándole el indulto de 1945 que puso
en la calle a quienes con sus misma condena, llevaban presos desde 19397.
En Ojén vivió oculto en casa de unos tíos
un hombre que salió de Ceuta en 1936. No fue
descubierto hasta 1939, después de que una de
sus parientes diera a luz a una hija suya, las tres
mujeres que lo encubrieron fueron procesadas8.
Los escondidos o emboscados, que después serían llamados “topos”, fueron un fenómeno común. Sin embargo, la estrecha vigilancia a que
eran sometidas las familias de los “desaparecidos” convierte en excepcional, el muy conocido
caso de Manuel Cortés9, no por haberse ocultado, sino por no haber sido descubierto ni sospechada su existencia por los vecinos. La discreción, el silencio y el disimulo eran los principales
instrumentos para mantener la vida, cuantas menos personas conocieran la presencia de los “ausentes” mayor era la garantía del anonimato. Sin
embargo, no era infrecuente que en los pueblos
se supiera que había muertos que estaban vivos.
Archivo del Juzgado Togado Militar n. º 24 de Málaga (AJTMMA), Caja (C.) 405, “Procedimiento sumarísimo de urgencia n.º
4/1938 del Juzgado Militar n. º 14 de Marbella”.
7
Archivo de la Prisión Provincial de Málaga (APPM), “Fichas de Entrada” y AJTMMA, C. 454. Como contraportada del proceso
correspondiente a Manuel Melgar del Valle se ha utilizado una hoja donde aparece la certificación del secretario del Juzgado Militar
n. º 2 de Málaga y del Procedimiento abreviado n. º 1.345/44, seguido contra varios vecinos de Marbella.
8
AJTMMA, C. 177, “Procedimiento sumarísimo de urgencia nº 42/1939 del Juzgado Militar n. º 9 de Málaga”.
9
Sobre la vida de Manuel Cortés vid. FRASER, R.: Escondido. La Vida de Manuel Cortés, México, 1973.
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En el proceso del “topo” de Marbella, la Guardia
Civil, tras interrogar a más de treinta testigos,
solicitó al gobernador militar de Málaga que le
diera mayor margen de tiempo para instruir las
diligencias ante el gran número de personas entre parientes y vecinos que parecían conocer al
escondite y al escondido10.
2. Los que se echaron al monte
Pero, más generalizados que los casos de
personas que permanecieron solas o escondidas
en sus casas, fueron los grupos de hombres que
como proscritos, sobrevivían en las sierras, a veces muy cerca de sus pueblos y de sus hogares,
viviendo una semiclandestinidad. Vivos para los
suyos, “muertos” o “desaparecidos” para los extraños, eran el peligro a conjurar en la retaguardia. Su captura, en las zonas “pacificadas” quedó
en manos de la Guardia Civil, eficazmente auxiliada por los Servicios de Investigación y Vigilancia
de Falange mientras que en los territorios conquistados el ejército franquista iba aniquilando
a quienes se le resistían en los frentes de guerra.
Cuando, el último de estos frentes se desmoronó, el fenómeno de los huidos cobró una nueva
y más amplia dimensión. No quedaba más alternativa que la huída o la nueva España de Franco.
Cuando tras ser atrapados, los prisioneros de
guerra eran devueltos para ser juzgados en sus
pueblos, muchos ni quisieron ni se atrevieron a
comparecer ante el juez. Saltaron de los trenes
en marcha, de los camiones. Escaparon de prisiones que custodiadas por voluntarios de Falange,
se improvisaron para recibirlos. Otros, que ya
se encontraban a salvo y regresaban confiados,
avisados por sus familiares del peligro que corrían, no llegaron a pisar las calles del pueblo,
dirigiéndose directamente a los montes. Fue el
caso de Antonio Machuca, uno de los más activos dirigentes de la CNT quien tras enterarse del
asesinato de dos hermanos y un cuñado a manos
del capitán de la Guardia Civil, Gómez Cantos, se
ocultó de inmediato en las faldas de la sierra11.
Con él estaban varios compañeros, todos de la
CNT y habitantes del Barrio Alto, formaban parte
de un grupo que mantenía una fuerte cohesión
en base a una militancia antigua y compartida en
la organización anarquista. Del grupo, Machuca
había pertenecido, al Comité de Investigación y
Vigilancia de Marbella12 y los restantes a las juntas directivas del Sindicato Único de Oficios Varios de la CNT.
No sólo el miedo a la cárcel o a la muerte
de quienes tenían responsabilidades “echó” a los
hombres al monte. También se fueron quienes
ya estaban legalmente libres de culpa, o nunca
la habían tenido; quienes habían sido juzgados y
absueltos e incluso quienes ya habían cumplido
su condena. Entre los primeros, se encontraba
Francisco Magariño Machuca, un viejo militante
ugetista, a quien tras hacer la preceptiva presentación ante las autoridades no le correspondió
responsabilidad alguna y pudo ponerse a trabajar en la Colonia de San Pedro Alcántara. Al
poco de volver, lo denunció el propietario de la
finca de la que había sido arrendatario, obligado
a comparecer al Centro de Falange, huyó temiendo las represalias del denunciante13. También algunos de los integrantes de las partidas de Ojén
que se formaron en los años cuarenta habían
sido juzgados con anterioridad. Marcelino Alonso Rodríguez, apodado “Madrileño”, y Francisco
Pérez Gómez, apodado “Mambrú”, ambos en libertad condicional, volvieron por segunda vez a
la sierra en mayo de 1944 por no poder soportar
la presión a que los sometía la Guardia Civil de
Ojén. Cazadores furtivos y sobre todo desertores
del ejército de Franco, también nutrirán los grupos de fugitivos.
En Sierra Bermeja y Sierra Blanca se escondieron hombres armados desde 1937. Participaban, sin ser de momento guerrilleros de
alguna de las características que definen a esta
histórica forma de resistencia: el conocimiento
del terreno y de las gentes que los habitaban.
La solidaridad de amigos y familiares, vital para
la supervivencia era un arma de doble filo al seguir la Guardia Civil el rastro de los apoyos. Pero
los hombres que en estos años sobrevivieron en
Sierra Blanca, eran en su mayor parte campesinos, acostumbrados sin duda a transitar por las
veredas de la sierra, única comunicación posible
entre Ojén e Istán. Ello explica la movilidad entre
los miembros de las partidas de ambos pueblos,
extensible también a la gente de Marbella que
se movía con igual presteza en los límites de los
montes, que como los Manchones bordeaban
Istán, que en las cuevas de Puerto Rico, en las
cercanías de las sierras de Ojén.
10
AJTMMA, C. 454. Los datos proceden de una hoja suelta utilizada de contraportada en el sumario del proceso correspondiente
a Manuel Melgar del Valle.
11
En febrero de 1937 su hermano, Alonso, su hermana María y su cuñado, José Ramos Ríos, fueron fusilados.
12
AJTMMA, C. 652, “Tribunal Popular de Justicia. Sumario 22/1936 del Juzgado Instructor Especial n.º 3 de Málaga”.
13
El dueño de la finca, aprovechando la legislación de 1935 que anulaba algunas de las garantías dadas en el bienio anterior
a los arrendatarios, canceló el contrato de arrendamiento. Durante la guerra, el Comité de Enlace, entregó la finca, previamente
incautada, a Francisco Magariño. Su dueño al recuperarla exigió se le pagara los daños y perjuicios cometidos en la propiedad. El
aparcero se negó, pues el dueño había recuperado la propiedad con todas las labores agrícolas realizadas y sin daño alguno. Ante las
amenazas recibidas y conociendo la influencia del denunciante se escondió en la Sierra durante casi cuatro años sin que en realidad
pesara contra él ningún cargo. AJTMMA, C. 53, “Causa n.º 1.294/1942 del Juzgado Militar n.º 20 de Málaga”.
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La capacidad de desplazarse con una relativa libertad fue posible hasta 1942 por que algunas de las fuerzas encargadas de su persecución
eran soldados de reemplazo poco preparadas
para enfrentarlos en este tipo de medio14.
Entre 1937 y 1938 el grupo de Antonio
Machuca y José Rueda, “Gorrión”, del que también formaban parte, Antonio Salas Urda, “Ubillo” , y José Sánchez Infante15, se mantiene más
o menos asentado en las laderas suroccidentales de Sierra Blanca, entre Camoján y Nagüeles,
concretamente, refugiados en la Mina de Buenavista, de donde se desplazan sin dificultad al
Cortijo de Camoján y al de las Ánimas, junto al
arroyo de Guadalpín. Ambos son puntos de apoyo para la supervivencia de la gente de la Sierra
a los que posiblemente acudan también otros
huidos del mismo pueblo, Francisco Magariño
Machuca, José Gómez Machuca, “Regordito”,
Miguel Sánchez López, “Cañavera” y Joaquín Gil
Fernández, “Palmero”16. Este último, más relacionado con grupos de Istán y Ojén que con sus
paisanos de Marbella, a lo largo de los casi ocho
años que permaneció en la Sierra se movió con
total libertad entre los Manchones y Puerto Rico.
Antonio Muñoz Osorio, del PSOE, concejal del
último ayuntamiento de la República, también se
mantuvo oculto entre Istán y Marbella desde que
huyó en julio de 1937 de un Batallón de Trabajadores, hasta febrero de 194117.
En las sierras de Istán hubo junto a grupos consolidados, varios hombres que permanecieron más o menos aislados. En marzo de 1941
se entregaron en el puesto de la Guardia Civil
de Istán, Agustín Vidales Morales, Antonio Merchán Martín y Juan Macías Ortega, “Hornero”18,
antiguo dirigente del PSOE local, no parece que
hubieran tenido relación con el grupo más importante que operaba en la zona, el liderado por
Manuel Granados Domínguez, “Dios”, con quien
estaba Joaquín el “Palmero”. Ambos fueron abatidos a finales de junio de 1944 en el mismo enfrentamiento con la Guardia Civil en Puerto Rico
Alto. Entre este punto, a través de la vereda que
muere en las faldas de Juanar se movían hasta el
Puerto de Ojén y los Llanos de Puzla, dos grupos
de Ojén que no operaron necesariamente juntos.
Los últimos de Sierra Blanca...
Manuel Granados Domínguez, el “Dios”,
en la sierra de Istán.
Fotografía: Cedida por Ascensión Vidales Granados
En marzo de 1937 se escondió en esta
zona, Marcelino Alonso Rodríguez, “Madrileño”19,
destacado militante anarquista, quien había sido
secretario general de la Federación Local de Sindicatos Únicos (FLSU) de la CNT-AIT de Málaga en
1933. En la capital residió durante la guerra en
compañía de su esposa. Según los informes que
SERRANO, S.: Maquis..., op. cit., p. 35.
Antonio Machuca, en su biografía inédita y escrita en francés por Raimond Chaumette, incluye también a un hombre llamado
Juan Ruiz, pero no puede ser su amigo y compañero, Juan Ruiz Martín que salió de Marbella en enero de 1937 con las milicias de
la CNT.
16
Joaquín el “Palmero”, no se entregó nunca a las autoridades, ni parece que formara parte de un grupo en concreto quizá
por que fue uno de los huidos que más tiempo permaneció en la Sierra pudo moverse entre varios grupos en distintos momentos.
Francisco Aguado Sánchez, el oficial de la Guardia Civil, autor de un estudio sobre el maquis lo sitúa en 1940 en la partida de
Marcelino Alonso de la que formaban parte hombres de Ojén. AGUADO SÁNCHEZ, F.: El maquis…, op. cit., p. 555. Lo que parece
seguro es que cuando lo mataron estaba con Manuel Granados Domínguez, “Dios”, natural de Istán. AJTMMA, C. 557, “Causa n. º
1.699/1946 del Juzgado Militar Especial de Atracos n. º 11 de Málaga”.
17
Cuando lo mató la Guardia Civil llevaba una libretilla que decía: “Entré en la sierra el día ocho de febrero de 1938”. AJTMMA,
C. 180, “Procedimiento Sumarísimo n. º 731/1941 del Juzgado Militar Especial n. º 5 de Málaga”.
18
AJTMMA, C. 53, “Causa n. º 1.294/1942 del Juzgado Militar n. º 20 de Málaga”.
19
Marcelino Alonso Rodríguez. Era de Toro (Zamora). Estaba casado con María Ortiz López que era de Ojén, ambos parece que
regresaron al pueblo tras entregarse Marcelino en marzo de 1941.
14
15
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de él elaboró la policía malagueña, Marcelino, enterado de que un grupo de milicianos anarquistas, con Santana Calero a la cabeza, pretendía
asesinar a vecinos derechistas de Ojén –algo que
había impedido el propio Comité de Enlace– se
presentó él mismo en el pueblo, con la intención
de evitarlo. Quizá por ello, no fue condenado y
después de entregarse en marzo de 1941, quedó
en libertad. Volvió a la Sierra en mayo de 1944
en compañía de Francisco Pérez, “Mambrú” y
de otros cuatro vecinos de Ojén. Durante estos
meses, el grupo del “Madrileño” coincidió con el
otro grupo de Ojén, el formado por tres de los
integrantes del Comité de Enlace, José Gómez
Fernández a quien llamaban “Presidente” por
ejercer este cargo en el citado organismo, José
Vázquez Guerrero, “Pepito Vázquez”, y Antonio
Mairena Lorente, “Roío”, a los cuales se les habría unido, “El Niño de Elvira”. Aguado, atribuye
a este grupo varios atracos, entre ellos uno de
considerable importancia (30.000 pesetas) en la
Colonia del Ángel20.
Al huir, el objetivo prioritario de todos
estos hombres había sido el de salvar la vida
que por uno u otro motivo pendía de un hilo y
después sobrevivir. El fenómeno de los huidos y
escondidos en la fase anterior a la constitución
de la guerrilla se caracteriza a nivel general por
la ausencia de objetivos políticos. Era un compás
de espera con la mirada puesta en el final de la
guerra o a la expectativa de cruzar las fronteras,
entre tanto sus estrategias eran el ocultamiento
o la defensa.
La evidencia de la presencia de uno de
estos grupos en las proximidades de Marbella
quedó al descubierto a raíz de un enfrentamiento del grupo de Antonio Machuca con la Guardia
Civil. En la primavera de 1938 se buscaba afanosamente a los “rojos huidos” tanto por las sierras
de Mijas y Alhaurín como por los alrededores de
las de Ojén e Istán. En los pueblos existían muchos rumores pero quienes eran los de la Sierra y
donde se ocultaban sólo lo sabían sus familiares
y los “enlaces” que estos utilizaban para llevarles ropa y comida. El grupo tenía su refugio en
la Mina de Buenavista, allí fueron sorprendidos
la mañana del 23 de abril por una patrulla de la
Guardia Civil a la que un falangista de la unidad
de Investigación y Vigilancia enseñó el camino.
Frente a los requerimientos de salir de la cueva y entregarse, huyeron disparando y uno de
los guardias fue herido en una muñeca. Menos
Los últimos de Sierra Blanca...
suerte tuvo José Sánchez Infante, un disparo le
alcanzó en el pecho, mientras sus compañeros se
ponían a salvo. El muerto pudo ser identificado
porque en la cueva, junto a una cesta de esparto
y tres mantas se encontraron varios documentos,
entre ellos una cédula personal con su fotografía21. Poco antes, aquella misma mañana y en la
Cañada de las Encinas, otra patrulla sorprendió
a un hombre que llevaba alimentos en dirección
a la mina. Tras ser “interrogado” y confesar que
en Buenavista vivían cinco hombres condujo a
la patrulla al lugar. Allí acababa de producirse el
tiroteo. A los que escaparon, los guardias no lograron darle alcance, sólo pudieron ordenar el
traslado del herido y dar aviso al juez que habría
de levantar el cadáver.
El detenido, un carbonero que siempre
vivió en la sierra, era según los informes de
los Guardias y de las autoridades locales una
persona con cierto retraso mental pero fue
utilizado para intentar localizar e identificar a
los fugitivos22. A medida que se sucedieron los
interrogatorios y posiblemente las palizas fue
dando más nombres. Los que en la zona entre
Camoján y Nagüeles utilizaban como refugio, la
antigua mina de plomo, eran: José Rueda, “Gorrión”, y Antonio Machuca de la calle Bermeja; El hijo de la “Margarita” de la calle Lobatas;
“Albarquiña”, de la de San Francisco; Antonio
Muñoz del Santo Cristo; Francisco Magariño
Machuca y el que había resultado muerto, José
Sánchez Infante. A otros dos, Joaquín, con la
familia en San Pedro, y otro de Coín, Antonio,
los identificó con menor precisión. En posteriores diligencias de careo, añadió otros nombres
como cuando afirmó:
“[…] que efectivamente mientras su careado ha estado en las Ánimas ha visto
llegar allí a comer y hablar con el mismo
a distintos fugitivos de la sierra, entre
ellos, el Gorrión, Machuca, el Regordito
y un hijo del Bizco “Pantaleón” llamado
Juan […]23.
Lázaro, el carbonero, apoyó durante muchos meses a Machuca y a su grupo. Una vez a
la semana bajaba a vender carbón y en el mismo
saco subía el pan y los alimentos, conocía a la
perfección los montes del término municipal y
era un testigo de excepción del ir y venir de los
hombres de la sierra a los que protegió mientras
AGUADO SÁNCHEZ, F.: El maquis…, op. cit., pp. 555-556.
AJTMMA, C. 408, “Procedimiento sumarísimo de urgencia n. º 6/1938 del Juzgado Militar n. º 15 de Marbella”.
22
Existe cierta contradicción entre la declaración que consta en el atestado de la Guardia Civil y la que el 7 de mayo hizo ante
el juez. En ambas afirmó que en la zona había cinco “individuos” pero en la primera sólo identificó a tres: “Pepe Sánchez, un tal
Magariño, un tal Ovillo, un tal sobrino de la cañavera y el de las Jabalquiñas”. Ante el juez los identificó con más detalles al afirmar,
donde vivían y quienes eran sus familiares. En efecto en la sierra con los de Marbella había varios hombres de Coín pero Joaquín,
no puede ser otro que Joaquín el “Palmero”.
23
AJTMMA, C. 408, “Procedimiento sumarísimo de urgencia n. º 6/1938 del Juzgado Militar n. º 15 de Marbella”.
20
21
44
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Lucía Prieto Borrego
Los últimos de Sierra Blanca...
pudo. Sus amigos nunca
ción de uno de sus hijos
llegarían a saber que lo
del ejército franquista,
obligaron a hablar creautomáticamente se les
yendo incluso que con su
consideró, simpatizantes
silencio les había salvado
de los “rojos fugitivos”.
la vida24.
El colono de Camoján
José Sánchez Intenía tres yernos encarfantes, de la CNT25, fue el
celados y era pariente
primero de los hombres
de Antonio Machuca,
abatidos por la Guardia
En el transcurso de la
Civil en el término de
investigación, negarían
Marbella. Según Machureiteradamente
cualca su cadáver fue exquier apoyo a los huidos
puesto para escarmiento
en abierta contradicción
de los apoyos que estos
con las afirmaciones del
pudieran tener en la
carbonero que había sido
población. Los restandetenido en posesión de
tes miembros del grupo
alimentos que según él
salvaron la vida porque
les fueron facilitados en
tres de ellos, escondiel Cortijo de las Ánimas,
dos entre las retamas
a la vez que declaraba
pudieron esquivar los
haber visto en multitud
disparos y Antonio Salas
de ocasiones a los busJosé Sánchez Infantes
Urda, “Ubillo”, porque
cados, comiendo en el
se oculto, incrustado en Fotografía: AJTMMA, C. 408, “Procedimiento sumarísimo huerto de Camoján.
de urgencia n.º 6/1938 del Juzgado Militar n. º 15 de Marbella”
un hueco de la mina. Si
La Guardia Civil
cuando el carbonero que
sospechaba que la mujer
fue obligado por los guardias a registrar la cueva,
procesada, era junto al carbonero el medio del
lo vio, calló porque veinticuatro horas después,
que se valían los parientes de los huidos para
“Ubillo” se reunió con sus compañeros que ya lo
hacerles llegar los alimentos. Esta sospecha fue
daban por muerto26. Pero la operación de la Mina
alimentada por el informe de un falangista en
de Buenavista, privó al grupo de los apoyos vitael que se recogía que la esposa del alcalde vio
les que mantenían en los cortijos de Camoján y
como un desconocido abordaba a una recovera
las Ánimas y el grupo se desplazó a la zona orienque subía a los cortijos, la mujer se protegía de
tal de la Sierra. Un mes después, según el testila lluvia con un paraguas y al descubrir su rostro,
monio de uno de los falangistas, dedicados a la
el desconocido huyó al ver que no era la persovigilancia de la zona, se le enfrentaron, Joaquín
na que esperaba. Las sospechas de los guardias
Gil, “Palmero”, Antonio Machuca y José Rueda,
no eran infundadas, según Machuca una granjera
“Gorrión”, que en mayo de 1938 vivían en una
que vendía leche le traía a diario alimentos y nochoza del término de Ojén27 .
ticias, ellos la esperaban ocultos en algún rincón
La operación de la Mina de Buenavista acade su camino, saliendo al paso cuando oían el
rreó la detención de los habitantes del Cortijo de
tintineo de los cántaros28:
las Ánimas y del colono del Cortijo de Camoján.
Los primeros estaban bajo sospecha por haber
“[…] Conocía a una granjera que, cada
día, llevaba leche de cabras a Marbella. Yo
sido encarcelados a consecuencia de la deserAntonio Machuca, afirma que Lázaro conservó su secreto: “«Nunca he visto a un guerrillero en mi región», afirmó valientemente
el hombre. Los franquistas lo dejaron ir. ¡Qué este valiente hombre sea agraciado por haber conservado su secreto!”. CHAUMETTE,
R.: Antonio Machuca..., op. cit., p. 52.
25
José Sánchez Infantes, militante de la CNT, fue el contador de la junta directiva del Sindicato Único de Oficios Varios de
Marbella en septiembre de 1931. PRIETO BORREGO, L.: Marbella, los años de la utopía. Estudio de una Comunidad Andaluza (1931-1936),
Marbella (Málaga), 1994, p. 119.
26
CHAUMETTE, R.: Antonio Machuca..., op. cit., pp. 50-51.
27
De tal encuentro sólo existe la declaración del falangista ante la Guardia Civil, testimonio que fue incorporado al proceso de
los enlaces del grupo de Machuca. La zona donde el falangista, práctico, utilizado por las autoridades franquistas para reconocer la
sierra, afirmó haber tenido un encuentro con los tres fugitivos fue peinada. Puesto que no existe, prueba alguna de tal encuentro
ni hubo testigos, es posible dudar de la veracidad de este testimonio. Resulta raro que un miembro de los Servicios de Falange
realizara labores de inspección en solitario y menos aún que al encontrarse con los tres anarquistas que estaban armados esperara,
como relató a la Guardia Civil que hombres como Antonio Machuca o Joaquín Gil se entregaran voluntariamente a la sola visión de un
uniforme de Falange. Machuca por su parte que debía conocer sobradamente al “Palmero”, con quien también estaba emparentado,
no lo incluye en ningún momento entre los miembros de su grupo ni alude al incidente relatado por el falangista.
28
La granjera a la que Antonio Machuca alude puede ser la casera del cortijo de las Ánimas. Esta mujer en su declaración admite
que bajaba a diario a Marbella, donde vendía tanto su leche como la de su vecino de Camoján.
24
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Lucía Prieto Borrego
En abril de 1939 la guerra había
terminado y a Sierra Blanca a lo largo
de la primavera comenzaron a llegar
combatientes que habían eludido las
presentaciones o que habían evitado ser
hechos prisioneros
conocía sus horas de paso por un camino
próximo a nuestro escondite, además, su
aproximación a mí me la indicaba el ruido
de los cántaros que se entrechocaban por el
balanceo provocado por los andares del burro, vehículo portador infatigable. La granjera aflojaba el paso, pero no se paraba, en
estilo telegráfico me comunicaba verbalmente las principales noticias: noticias sobre el desarrollo del rastreo, las noticias de
la guerra, las noticias de nuestras familias. A
veces, hasta nos mandaban pan con ella”29.
Los últimos de Sierra Blanca...
los yernos encarcelados, pero fue suficiente para
enviar a su padre a la cárcel por un delito que era
ajeno a la investigación emprendida. En el caso
de los colonos de las Ánimas fueron absueltos
porque, poco antes de ser detenidos, el marido
que acababa de ser puesto en libertad, puso en
conocimiento de la Guardia Civil:
“Que un rojo huido fue a su casa a pedir pan, contestando este que pasara dentro y que aquel le dijo que no entraba que
le sacara a la calle […] se negó diciendo
que había estado en la cárcel y que no quería volver”30.
En abril de 1939 la guerra había terminado y a Sierra Blanca a lo largo de la primavera
comenzaron a llegar combatientes que habían
eludido las presentaciones o que habían evitado ser hechos prisioneros31. La Sierra ya no era
una solución provisional ni un refugio pasajero.
Algunos llevaban escondidos demasiado tiempo
y pronto los grupos que se fueron reorganizando
se plantearon el propósito de alcanzar el término
Los registros ordenados en los dos cortide San Roque y llegar a nado a la colonia britájos no dieron como resultado pruebas incriminica32. Dieciséis de estos hombres con sus armas
natorias pero la presión a que fueron sometidas
llegaron a Gibraltar, su increíble aventura fue reambas familias, llevó a una de las hijas del colono
cogida en la prensa británica33. Pero hubo otros
de Camoján a entregar voluntariamente un arma
que prefirieron quedarse. La empresa gibralque su padre había negado tener. Era de uno de
tareña de la que
debieron estar inCuadro n.º 1
formados muchos
Excombatientes republicanos refugiados en Sierra Blanca que
de los hombres
alcanzaron Gibraltar a nado desde La Tunara el 6 de julio de 1939
que estaban en la
sierra,
requería
además de saber
nadar una gran
preparación física
e implicaba dar
la espalda a cualquier vinculación
familiar y emocional. De momento
era una despedida
definitiva, fácil de
asumir por jóvenes como los que
se fueron, solteros
y sin compromisos
Fuente: CHAUMETTE, R.: (inédita) Antonio Machuca. Marbella. Térmoignage recueilli, Palaiseau, 1973. Mecanofamiliares. Otros
grafiado en francés y MONFERRER CATALÁN, L.: Odisea en Albión. Los republicanos españoles exiliados en Gran
como Joaquín Gil y
Bretaña (1936-1977), Madrid, 2007, p. 71
algunos huidos de
CHAUMETTE, R.: Antonio Machuca…, op. cit., p. 55.
AJTMMA, C. 408, “Procedimiento sumarísimo de urgencia n. º 6/1938 del Juzgado Militar n. º 15 de Marbella”.
31
Este fue el caso de Antonio Toro Aguilar y Antonio Ravira Sánchez, que salieron de Madrid el 4 de abril de 1939 y andando
llegaron a Sierra Blanca el día 21 del mismo mes, uniéndose al grupo de Antonio Machuca. CHAUMETTE, R.: (inédita) Antonio
Machuca…, op. cit., p. 58.
32
La aventura de los marbelleros que alcanzaron Gibraltar narrada en las ya citadas memorias de Antonio Machuca, son
recogidas por Fernando Alcalá Marín, en su obra Marbella. Segunda República y Guerra Civil (Crónica de una época difícil), Marbella,
1988, pp.258-260.
33
MONFERRER CATALÁN, L.: Odisea…, op. cit., p. 71.
29
30
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Los últimos de Sierra Blanca...
Ojén, tenían esposa e hijos y aunque proscritos, sabían que no estaban solos.
3. La actuación de las Partidas: entre la
acción y la represión
Pero el final de la guerra supuso un
antes y un después para la gente del monte, ya no era posible el apoyo del ejército
republicano. Unos grupos se desarticulan
al entregarse sus miembros, otros, animados por el comienzo de la Segunda Guerra Mundial plantean una feroz resistencia acentuando el recurso a la violencia
y actuaciones propias de la delincuencia
común como secuestros y atracos. Los
grupos que se quedan en Sierra Blanca
no parece que puedan articular ni organizaciones ni actividades de carácter político pero aunque sus estrategias fueron
puramente defensivas y ya no existían las
organizaciones de las que habían formado parte no eran delincuentes comunes.
Tanto los miembros del primitivo grupo
de Marbella que permanecía en los montes desde 1937 como los integrantes de
las dos partidas de Ojén eran militantes
de la CNT. Antonio Machuca Ortiz, José
José Rueda Duarte, Antonio Machuca Ortiz y Antonio Toro Aguilar
Rueda Duarte, José Gómez Machuca, Micon otros dos compañeros en el exilio.
guel Sánchez López, Joaquín Gil FernánFotografía: Cedida por François Machuca
dez, Miguel Criado Zorrilla y Salvador Pétán a lo largo de 1940 se habían producido robos
rez Natera, fueron directivos de la organización
de varias cabezas de ganado. Del realizado en
anarquista; Antonio Muñoz Osorio, concejal del
el Molino de José Merchán del que fue sustraída
último ayuntamiento republicano era del PSOE y
una cerda y varias cabras, fue acusado el “Dios”.
Francisco Magariño de la UGT. Una de las partidas
Sin embargo, las acciones más espectade Ojén estaba integrada por el presidente de la
culares del maquis de Sierra Blanca tienen lugar
CNT local que lo fue también del Comité de Enen Istán en unos momentos en los que la Guarlace, Antonio Gómez Fernández y José Vázquez
dia Civil desarrolla una estrategia conducente al
Guerrero, secretario de Izquierda Republicana
desmantelamiento de los
(IR). Marcelino Alonso,
de resistentes de
“Madrileño”, había sido
Dieciséis de estos hombres con grupos
Sierra Blanca, basada tanel secretario general de
sus armas llegaron a Gibraltar, to en un incremento de
la FLSU malagueña. Los
informes de las autori- su increíble aventura fue recogida las operaciones de captura, concebidas como
dades lo consideraban
en la prensa británica
auténticas cacerías como
un hombre culto y de
en la persuasión para
influencia entre la miconseguir la retirada voluntaria de la sierra.
litancia anarquista. Eran perseguidos y estaban
A primeros de febrero en el marco de
en la sierra por sus ideas y por sus actividades
una operación en la que participaron efectivos
políticas y las autoridades los consideraban rede la Guardia Civil de Marbella y Ojén eran esvolucionarios, cuidando en muchos de los infortrechamente vigilados los bosques de Nagüeles.
mes elaborados de diferenciarlos de ladrones y
Es muy posible que la Guardia Civil que llevaba
rateros.
meses recibiendo información de las costumbres
Entre 1940 y 1941 las acciones llevadas
de “los rojos fugitivos” conociera el camino que
a cabo por los grupos de Marbella, Istán y Ojén
al anochecer del día 9 de febrero tomó Antonio
son minimizadas por la Guardia Civil34, pequeños
Muñoz Osorio confiado en la densidad del alhurtos en cortijos y casas de campo habituales
cornocal, fue acribillado al no responder al alto.
cuando sus enlaces no podían proveerlos. En Is34
AGUADO SÁNCHEZ, F.: El maquis…, op. cit., p. 555-556.
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Los últimos de Sierra Blanca...
Según la versión policial iba armado de pistola
con ellos con la consigna de que intentaran cony fue rematado cuando ya en el suelo la volvió
vencerlos para hacer su presentación voluntaria
contra uno de los guardias35, su compañero, apoante la Guardia Civil. Se les prometía la libertad
dado el “Soldado”, consiguió huir.
a los que no tuvieran responsabilidades en la reEs difícil no relacionar las acciones subsipresión republicana y con toda probabilidad las
guientes de los grupos de Istán con la muerte de
autoridades locales se comprometían a fabricarMuñoz Osorio que tuvo pronta respuesta. Apeles informes favorables. No es descartable como
nas unos días más tarde, en la Loma del Retamar,
ponen de manifiesto algunos de los avales preuna pareja de la Guardia Civil correspondiensentados por vecinos solventes de Ojén a favor
te al puesto de Istán fue atacada por “sujetos
de los huidos del pueblo e incluso los elaborados
desconocidos”36. El guardia Alberto Prieto Gallepor la Guardia Civil que este compromiso se prego resultó muerto y su compañero, Antonio Gósentara como garantía para la posterior libertad
mez Sánchez, malherido37. Apenas un mes más
de los proscritos. La realidad después sería otra.
tarde, el 19 de marzo de 1941, cinco hombres
Pero de momento la estrategia que implicaba
armados entraron en un
la acción simultaneada
café, situado en pleno
En 1941, un bando del capitán de familiares, amigos,
centro del pueblo. Era
autoridades locales, y el
general de la 2ª Región Militar “generoso” olvido de las
mediodía y la taberna en
la que se vendían alimenpersonas de orden dio
instaba a la entrega voluntaria
tos y bebidas estaba muy
resultado, sobre todo
de quienes no hubieran tenido
concurrida. Veinticinco
cuando algunos de los
responsabilidades políticas
hombres que se enconhuidos, bien presentatraban presentes fueron
dos de forma voluntaria
inmovilizados y encerrados en una habitación,
bien apresados, fueron utilizados como cebo
mientras, los asaltantes se llevaban cuantos propara cercar a los que se sabía que jamás iban a
ductos y artículos pudieron transportar. Durante
entregarse.
unos días el pueblo quedó sin ningún tipo de proLos informes de la Guardia Civil son explítección. Tras el ataque al café de José Bernal, la
citos al aclarar que las presentaciones efectuadas
Guardia Civil se declaraba impotente para llevar a
en el cuartel de Marbella, los primeros días de
cabo ningún tipo de servicios en un término mumarzo de 1941 se debían a la misión encomendanicipal38 ocupado en su mayor parte por sierras
da a dos de los miembros del grupo de Antonio
Machuca que aún permanecían en la Sierra. El 10
agrestes y, prácticamente, aislado. Algunas de
de marzo en Marbella, se entregó con sus armas
las acciones llevadas a cabo en Istán entre 1940
un vecino de Ojén, apodado “Hogaza”. Pero no
y 1941 fueron atribuidas al grupo del “Dios”.
parece que los dos comisionados de la Guardia
La toma del bar de Istán en pleno día ha
Civil consiguieran que se entregaran todos sus
de estar relacionada con la estrategia desplegacompañeros que como Joaquín el “Palmero” no
da por la Guardia Civil para conseguir el desmanlo hizo. Salvador Pérez, que se presentó en martelamiento de los grupos de la Sierra forzando
zo de 1941 fue uno de los utilizados para oba cambio de promesas, la entrega voluntaria del
tener información de los huidos. “Albarquiña”
mayor número posible de resistentes. En 1941,
murió en Sierra Blanca el mismo 19 de marzo de
un bando del capitán general de la 2ª Región Mi1941, a consecuencia de varios disparos, quizá
litar instaba a la entrega voluntaria de quienes
a manos de la Guardia Civil, descontenta de sus
no hubieran tenido responsabilidades políticas.
servicios, asesinado, según otras versiones, por
Tanto las autoridades locales como la
sus antiguos compañeros que lo consideraban
Guardia Civil en los primeros meses de 1941,
un traidor39. Junto a él bajaron de la sierra otros
acentuaron la presión sobre los familiares de los
huidos, autorizándolos a ponerse en contacto
cuatro vecinos del Barrio Alto: José González CisAJTMMA, C. 180, “Procedimiento Sumarísimo n. º 731/1941 del Juzgado Militar Especial n. º 5 de Málaga”.
Archivo Histórico Provincial de Málaga (AHPM), Gobierno Civil (GC), C. 12.509, “Orden Público”, 1941-1942.
37
Según un informe de la Guardia Civil, el juez municipal de Istán recibiría una carta fechada el 31 de mayo de 1941, donde
Manuel Granados Domínguez y Francisco Guerrero Tineo, les informaban de haber dado muerte al también huido en la Sierra
Antonio García Tapia, “Cadena”, por su participación en el ataque a la pareja de la Guardia Civil del Puesto de Istán “de la que resultó
un Guardia muerto y otro herido”. AJTMMA, C. 148, “Procedimiento Sumarísimo n. º 2.212/1943 del Juzgado Militar Especial n. º
5 de Málaga”.
38
AHPM-GC, C. 12.509, “Orden Público”, 1941-1942.
39
En realidad no hay pruebas documentales que demuestren que Salvador Pérez Natera y el otro comisionado, Antonio Salas
Urda, delataran a sus compañeros. Seguramente se entregaron pues la Guardia Civil no cogía vivo a quien le ofrecía resistencia.
Pero pudieron ser obligados como de hecho lo eran los familiares a ponerse en contacto con ellos e intentar convencerlos de que se
entregasen y al no conseguirlo pudieron eliminarlo en el marco de las operaciones planteadas en esos días. Por las mismas fechas,
se conoce por un informe de la Guardia Civil, la muerte de uno de los miembros de la partida del “Dios”, Antonio García Tapia,
“Cadena”, por sus propios compañeros, que se lo comunicaron mediante una carta fechada el 31 de mayo de 1941 al juez municipal
de Istán. AJTMMA, C. 180, “Procedimiento Sumarísimo n. º 2.212/1943 del Juzgado Militar Especial n. º 5 de Málaga”
35
36
48
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Lucía Prieto Borrego
Los últimos de Sierra Blanca...
medo, “Palmero”; Antonio Salas Urda, “Ubillo”,
hubiera participado en hechos violentos, que
Miguel Criado Zorrilla, “Pincho” y Juan Sánchez
tanto los dos miembros del Comité de Enlace
Espada, todos de la CNT.
como Marcelino Alonso habían evitado. Sus cauEn el caso de los de Ojén, fue el cabo, cosas fueron sobreseídas y quedaron en libertad.
mandante del puesto, quien presionó a los famiSin embargo, las promesas de perdón fueron
liares para que regresaran los que permanecían
una falacia. Sometidos a la continúa humillación
“escondidos” desde 1937. La mujer, de Marcelide la vigilancia del cabo de la Guardia Civil y a
no, “Madrileño” fue la enviada para convencer a
la obligación de comparecer, hasta varias veces
su compañero. Un día antes se había entregado,
diarias al cuartel, algunos volvieron a la Sierra
Antonio Mairena Lorente, “Roío”, que compareen 1944.
ció ante la Guardia Civil cansado “de llevar una
En la segunda semana de marzo de 1941,
vida tan intranquila”40 y por las gestiones realila campaña del Gobierno Militar de conseguir
zadas por su familia; Andrés Sánchez Márquez,
entregas voluntarias, sumada a la intensificación
“Caraviejo”, miembro, como Mairena, del Comide la represión seguía dando sus frutos. Acusaté de Enlace que se ocultó en abril de 1937, atedos de participar en la muerte del Guardia Civil,
rrado por el fusilamiento en Marbella de algunos
abatido en febrero en la Loma del Retamar, en el
vecinos de Ojén y sólo se decidió a entregarse
término de Istán, en los primeros días de marzo
cuando su hermano Pedro le mostró el salvoconfueron detenidos José Gómez Machuca, “Regorducto del cabo en el que se le eximía de cualdito”, y Miguel Sánchez López, “Cañavera”43. Los
41
quier responsabilidad . Menos implicación polídos serían fusilados en la Cárcel de Málaga en
tica que los anteriores pero sin duda más miedo
septiembre de 194244. El 16 de este mismo mes
había tenido, Miguel
Cuadro n.º 2
Márquez Mata. Su
hermano Baltasar ha- Hombres de la Sierra Presentados a la Guardia Civil en marzo de 1941
bía sido fusilado por
Gómez Cantos y su
sobrino, menor de
edad, encarcelado.
Entre abril de 1937
y marzo de 1941 no
se atrevió a entrar
en Ojén. Se entregó
como los anteriores,
el 10 de marzo de
194142. Todos abandonaron las armas
que habían conservado desde su paso por
las columnas milicianas. Algunos no se
atrevieron a comparecer con ellas delante del cabo y las dejaron a la entrada del Fuente: AJTMMA, C. 147, “Información sumario n. º 743//1943 del Juzgado Militar Especial de Atracos n. º 14”
pueblo. Sometidos a
se presentó en el puesto de San Pedro Alcántara,
un procedimiento judicial, todos tuvieron inforFrancisco Magariño Machuca “con el fin de que no
mes no ya favorables sino benevolentes, tanto
lo buscaran más, porqué nada había hecho”45. En
de la Guardia Civil como de los vecinos conservadores, aunque bien es cierto que algunos les
1944 los informes realizados por el mando de la
debían la vida. Se les contempló la eximente de
Guardia Civil al frente de la operación reconocían
la presentación voluntaria y que ninguno de ellos
que las entregas y las detenciones habían sido el
AJTMMA, C. 370, “Procedimiento ordinario n. º 1.159/1941 del Juzgado Militar Eventual de Marbella-Estepona”.
AJTMMA, C. 370, “Procedimiento ordinario n. º 1.167/1941 del Juzgado Militar Eventual de Marbella-Estepona”.
42
AJTMMA, C. 140, “Procedimiento ordinario n. º 1.160/1941 del Juzgado Militar Eventual de Marbella-Estepona”.
43
Archivo Municipal de Marbella (AMMA), C. 214-H, Pieza (P.) 74 y C. 216-H, P. 50, “Certificados de Conducta”.
44
PRIETO BORREGO, L.: La Guerra Civil en Marbella. Revolución y represión en un pueblo de la costa, Málaga, 1998, p. 184.
45
Entregó un palo de metro y cuarto de largo, una honda de esparto y un zurrón de piel de cabra, siendo procesado y quedando
definitivamente en libertad al no podérsele probar hechos delictivos alguno, en noviembre de 1942. Dijo haberse presentado al
enterarse del Bando publicado por el Capitán General Jefe de la Segunda Región Militar. AJTMMA, C. 53, “Causa n. º 1.294/1942 del
Juzgado Militar n. º 20 de Málaga”.
40
41
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49
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Los últimos de Sierra Blanca...
resulta difícil la “voluntaria” colaboración de los
campesinos y prácticamente imposible la de los
familiares. Los hombres de la sierra cada vez más
acosados y más desgastados, sobre todo los que
permanecen huyendo desde 1937 recurren a una
violencia que sin embargo –salvo excepciones–
no es indiscriminada. Los secuestros y extorsiones económicas de mayor nivel se dirigieron a
personas de clara filiación derechista o de las
que se sospechaba o se sabía que podían haber
colaborado con sus informaciones y denuncias
en la elaboración de informes de conducta, en
definitiva a enemigos políticos.
En Istán en marzo de 1941 un grupo de
personas relacionadas con la fábrica de madera
fueron sorprendidas en el Puerto de la Trocha. Dos
hombres armados tomaron al hijo del propietario
de la citada fábrica a quien enviaron a buscar 6.000
pesetas. Como rehenes de los huidos quedaron los
restantes miembros del grupo, entre ellos un ingeniero de caminos y el encargado del cable de la
madera. Los hechos serían investigado tres años
Antonio Mairena Lorente
después cuando Juan Macias Ortega “Hornero” fue
Fotografía: Cedida por Antonio Mairena López
acusado de ayudar a los que seguían en la sierra.
En abril de 1944 fue secuestrado el también veciresultado del dispositivo puesto en marcha a raíz
no de Istán, Pedro Morales Ortiz. Fue sorprendide la actuación de los huidos de Istán46.
do cuando trabajaba en el campo y retenido. Los
La sincronía de las presentaciones realizasecuestradores se pusieron en contacto con su fadas en Ojén y Marbella demuestra que los hommilia a través de un vecino que estaba trabajando
bres se habían puesto de acuerdo o al menos se
en una parcela próxima. Exigían el pago de 15.000
comunicaron entre sí. Pero la toma del puesto de
pesetas. La incapacidad de la familia de afrontar el
Istán, el mismo día que se les tomaba declaración
rescate los obligó a pedir dinero a familiares o rea los fugitivos de aquel pueblo era la respuesta de
currir a préstamos privados con intereses. La serie
los “irredentos” de la sierra a la claudicación de los
de personas que de una forma u otra estaban enque acudieron a los cuarteles aunque es cierto que
teradas de las gestiones realizadas para conseguir
algunos de los que se quedaron tenían acusacioel dinero y hacerlo llegar a los huidos –pues sabían
nes más graves que los que se habían entregado.
que eran fugitivos del pueblo quienes lo habían
exigido– hizo que el hecho trascendiera. Unos días
4. Secuestradores y secuestrados. La represión
después de ser entregadas al “Dios” las 15.000 pesetas por la familia de Pedro Morales, varios miemA partir de 1941, la estrategia de los
bros de la misma eran detenidos y procesados jungrupos que se quedaron fue más agresiva asuto con el prestamista y los vecinos que habían sido
miendo la generalizada dialéctica, represión–
obligados a hacer de mensajeros. Todos fueron
contrarepresión que es común en las partidas
encarcelados, mientras el “Dios” permanecía en
de huidos hasta la fase de
paradero desconocido48.
47
eclosión de la guerrilla .
En Marbella, un coEn Marbella, un conocido
Ahora ya no se limitan a pernocido personaje de posipersonaje de posición
manecer a la defensiva y se
ción acomodada fue objeto
acomodada fue objeto de
recurre al secuestro como
de amenazas mediante carmedio de financiación en
en junio de
amenazas mediante cartas tas anónimas,
unos momentos en los que
194349. En referencia al far-
anónimas, en junio de 1943
AJTMMA, C. 147, “Información sumario n. º 743//1943 del Juzgado Militar Especial de Atracos n. º 14”.
SERRANO FERNÁNDEZ, S.: Maquis…, op. cit., p. 37.
48
Un año después se declaró el sobreseimiento de la causa. Fueron procesados el padre y el tío de Pedro Morales, los vecinos
que llevaron el mensaje y el prestamista. Todos ellos presentaron ante el juez una versión de los hechos distinta de la prestada
ante la Guardia Civil de Istán. En una primera versión dijeron que el amenazado llevó personalmente el dinero al lugar donde los
huidos le indicaron y que el prestamista le facilitó 4.000 pesetas para pagar a los secuestradores. En la versión posterior dijeron
que a Pedro Morales le mantuvieron retenido mientras les entregaban el dinero, y en un intento de no perjudicar al prestamista
declararon que las 4.000 pesetas les había sido prestadas a la familia con anterioridad al secuestro.
49
AJTMMA, C. 139, “Causa n.º 2.529/1943 del Juzgado Militar Especial de Atracos n.º 14 de Málaga”.
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50
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macéutico Juan Lavigne, existía la creencia en las
familias de personas represaliadas que el farmacéutico era uno de los principales denunciantes50.
En Ojén, en junio de 1944, fue secuestrado Juan Villarrubia cuyas relaciones con el cabo
de la Guardia Civil eran conocidas.
Todas estas acciones desencadenaron una
serie de investigaciones que dieron lugar a una
represión desmedida e indiscrimada focalizada,
sobre todo en los familiares y apoyos de los huidos pero que cómo en el insólito caso de Juan
Lavigne alcanzó a personas no directamente relacionadas con las actuaciones de aquellos.
El 24 de junio de 1943 fue cuando el farmacéutico recibió una carta sin firmar en la que
se le exigía 25.000 pesetas a cambio de su vida o
la de sus hijos. En el largo y complicado proceso
que siguió al descubrimiento del intento de secuestro no se aclaró quien o quienes podían ser
los secuestradores. Pero si es cierto que 17.000
pesetas fueron depositadas en un caserón cercano al Pecho de las Cuevas, en un lugar conocido
como “El Polvorín viejo” y que el dinero, cuidadosamente guardado en una caja de lata fue hallado por tres niños que buscaban nidos.
Es bastante probable que Lavigne creyera
que el dinero le fue exigido por Joaquín el “Palmero”, sin que por ello, cuando los hechos fueron descubiertos dejara de negar que el anónimo
recibido estuviera firmado por Joaquín Gil. Su
negativa es explicable puesto que las amenazas
no habían sido denunciadas lo que convertía a la
víctima en cómplice. Es evidente que el influyente don Juan, temía las represalias de los que aún
no se habían rendido y que se sabía amenazado.
Posiblemente por ello, no sólo pagó parte de la
cantidad exigida sino que intentó desvincular
las amenazas del secuestro de la gente de la sierra, conocidos militantes políticos y presentarse
como víctima de delincuentes comunes.
El dinero, depositado en billetes de 1.000,
500 y 100 pesetas era una fortuna que allí mismo, los tres chavales se repartieron. Sin duda,
Los últimos de Sierra Blanca...
abrumados por la posesión de tal cantidad se
apresuraron a comunicarlo a sus madres. Fueron
ellas quienes primero tuvieron noticia del hecho
y quienes se hicieron cargo del dinero porque
dos de los cabezas de familia estaban ausentes
mientras el padre de otro de los niños había sido
fusilado seis años antes. Las tres mujeres, escondieron los billetes, sólo una no lo tocó a la espera que su marido volviera; las otras, hermanas
entre si, en una “apurada situación económica”
gastaron parte del dinero en artículos de primera
necesidad, pero dada la extrema pobreza de sus
familias, las compras llamaron la atención de los
vecinos de la calle Lobatas. La Guardia Civil supo
que unos niños hacían gastos que no estaban en
relación con la situación económica de sus padres haciéndolos sospechosos de algún robo51.
Dos meses después de que el dinero fuera hallado, los tres menores fueron interrogados52 y los
tres confesaron que junto a los billetes había una
nota mecanografiada en la que textualmente se
decía: “Joaquín tan solo te mando lo que tengo,
Juan Lavigne”. Inmediatamente se relacionó, al
aludido Joaquín, con el huido de igual nombre al
que los guardias llevaban años persiguiendo. Un
delito común, de apropiación de dinero ajeno,
paso a la Jurisdicción Militar. En septiembre de
1943, los padres de dos de los niños y la madre
de otro, fueron detenidos e interrogados. Igualmente se le tomó declaración a Lavigne, pero los
guardias que se ocuparon del caso, estimaron
que el farmacéutico que alegó una enfermedad
muy grave53 no tenía porque ser detenido. En su
declaración admitió haber recibido un anónimo
el que se amenazaba con secuestrar a sus hijos
si no entregaba 25.000 pesetas y confesó llevar
el dinero en la lata en que fue encontrado, pero
negó que la nota que adjuntó con los billetes estuviera firmada, ni dirigida a nadie, pues al ser
la amenaza anónima desconocía a sus autores.
No dio parte ante el temor de que sus hijos sufrieran algún daño. El testimonio de una persona
de “solvencia económica y moral” no fue cues-
50
En realidad en el conjunto de los procesos consultados de Marbella las declaraciones de Lavigne no son acusadoras
reconociendo, cuando él a su vez fue ayudado, que protegió a personas muy comprometidas como Esteban Guerrero Gil. En otras
se inhibe pero de lo que no hay duda es de que era muy temido y que los hijos y esposas de algunos fusilados lo odiaban. En el
proceso abierto por el intento de secuestro a su persona él también declaró sentirse enfermo de ansiedad por las amenazas que
percibía lo cual pudo llevarlo a equivocarse sobre las autorías de los anónimos.
51
El proceso no contiene datos de que ningún vecino realizara ninguna denuncia según la Guardia Civil actuó por la existencia
de rumores.
52
En el proceso seguido contra los padres de los niños por ser estos menores de edad no se aclara quien fue el autor del
anónimo que recibió Lavigne, Este a lo largo del proceso estuvo o se fingió enfermo de gravedad, sólo admitió que recibió
un anónimo y que pago. Es difícil creer que los niños se inventaran que habían visto la nota firmada y dirigida a Joaquín. Las
declaraciones de sus madres sobre si sabían leer son confusas. Una de ellas admite que creía que uno de los niños sabía leer un
poco lo que explicaría que se enteraran de quien era el dinero y a quien iba dirigido. Lo que no se puede dar por hecho es que fuera
Joaquín el “Palmero” quien lo exigió o al menos no el único. En uno de los procesos abiertos en 1945 a un enlace de los grupos de la
Partida del “Asturiano” que operaba en Sierra bermeja, este declaró que una vez llevó un anónimo a don Juan Lavigne, farmacéutico
de Marbella. Quizá fuera este grupo el que lo extorsiono y él lo atribuyó al huido de Marbella, desconociendo que las partidas de
la Sierra de Ronda estaban en contacto con gente de San Pedro Alcántara que bien pudieran conocerlo. Lo que resulta extraño es
que los autores del anónimo no hicieran saber a Lavigne que su dinero se había perdido.
53
Juan Lavigne aportó un Certificado Médico Oficial en el cual se decía que “durante la dominación roja” había padecido
“una congestión cerebral con hemiplejía (sic) izquierda, producida por ‘Choc’ nervioso que sufrió con motivo de su detención
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tionado aunque desmentía las declaraciones de
los tres niños y convertía a sus padres en sospechosos de ser los autores del anónimo. De ser
ciertas las afirmaciones de don Juan, sólo podían
conocer que el dinero lo entregó él, quienes se
lo habían pedido.
Es difícil admitir que la Guardia Civil llegará a creer que las tres familias podían estar en relación con el secuestro. Los padres de los niños
eran jornaleros, afiliados durante la República a la
CNT como casi todos los trabajadores del Barrio
Alto, pero según los informes emitidos no tenían
ninguna significación política. Difícilmente podían haber planeado un secuestro porque ambos
estaban segando en cortijos de la provincia de
Cádiz cuando sus hijos en vez de nidos se encontraron una lata con billetes. La madre del más
pequeño de los niños, tenía menos posibilidades
aún de ser sospechosa, viuda desde siete años
antes y madre de cuatro hijos, hubo de confesar
a la Guardia Civil que aquel día se encontraba en
la Línea de la Concepción54. Ante la minoría de
edad de los niños, los cinco adultos fueron procesados, si bien en el transcurso de las investigaciones, el Juez decretó igualmente el procesamiento de Juan Lavigne55. En septiembre de 1943
los cinco procesados ingresaron en la prisión de
Málaga56. Se les acusaba de hurto mientras los
niños a lo largo del proceso negaron saber leer.
Intentaban en vano proteger a sus padres quienes alegaban una y otra vez que desconocían al
dueño del dinero que sus hijos no habían robado, sólo lo habían encontrado. Eran ciertamente
cantidades muy elevadas las que tomaron. Uno
de los matrimonios guardó sus 1.800 pesetas en
el hueco de la tapia de su patio sin atreverse a
tocarlo; las seis mil doscientas pesetas que le correspondió a otro de los niños, era una fortuna
de la que sus padres tomaron apenas una parte
para visitar a un sobrino enfermo. Fue la mujer
viuda la que gastó mayor cantidad de dinero, intentando remediar la precariedad de la situación
en la que la había sumido la guerra. Era también
a los ojos de las autoridades la más sospechosa
Los últimos de Sierra Blanca...
de los encausados desde el punto de vista político. Los informes falangistas, la consideraban
sin responsabilidad política, pero al igual que su
hermana, izquierdista. La encausada, era además
la viuda de un significado anarquista y según, los
informadores, ella posiblemente seguía siendo
“marxista”. La sentencia de agosto de 1944, les
imputa un delito de encubridores, y los condenó
al pago de una multa que en caso de no ser pagada supondría 120 días de prisión subsidiaria. Al
farmacéutico que nunca admitió lo que los niños
contaron se le consideró víctima y fue absuelto,
recuperó el dinero restante. Los procesados junto a él no pudieron responder a los pagos más
que con la prisión.
Sí, parece más probable que en el secuestro de Juan Villarrubia Fernández, vecino
de Ojén, el 29 de junio de 1944, intervinieran
Manuel Granados Domínguez, “Dios”, y Joaquín
Gil Fernández, “Palmero”. Estos fueron denunciados y procesados, junto a ellos actuó según
la declaración del secuestrado, el huido de Istán,
Francisco Guerrero Tineo, apodado “Guerrerillo”
y otro de Monda57, apodado “Diairo”58. En este
caso el secuestro debió ser rápidamente denunciado, porque un día después, el 30 de junio, la
Guardia Civil sorprendió al “Palmero” y al “Dios”
en Puerto Rico. El primero cayó abatido allí mismo, el segundo sobrevivió aunque murió a los
pocos días después de que se le infectara la herida que sus compañeros no pudieron curar. Pero
el dinero no debió ser recuperado porque unos
meses más tarde, Marcelino Alonso, el “Madrileño” fue acusado por un enlace de las partidas
de Ojén de arrebatárselo al “Dios” cuando este
agonizaba.
El proceso abierto a raíz de esta denuncia pone de manifiesto el endurecimiento de la
acciones contra los huidos de la Sierra en unos
momentos en los que se está reorganizando la
guerrilla malagueña. Las actuaciones emprendidas contra los supuestos enlaces o apoyos demuestran la intencionalidad de erradicar a los
grupos a los que ya no se considera simples hos-
por aquellos elementos” enfermedad de “la cual curó al ser liberada esta plaza”. Que además había tenido recaídas posteriores
y por ese motivo el “Sr. Lavigne, se encuentra en tal estado de salud, que cualquier impresión recibida, pudiera ser de fatales
consecuencias”.
54
Su confesión la dejaba aún más indefensa pues tuvo que admitir ante la Guardia Civil que acababa de llegar de La Línea de
la Concepción, lo que era admitir que se dedicaba al estraperlo, único medio de supervivencia de las mujeres que se quedaron a
cargo de sus familias tras el fusilamiento de sus maridos.
55
El Juez Militar declaró el procesamiento de Juan Lavigne por las contradicciones encontradas. No pudo entregar el
anónimo recibido porque según él lo había perdido y apenas justificó el silencio de los hechos por el miedo. El juez entendió que
la Guardia Civil lo protegía.
56
No existe orden de prisión para Juan Lavigne que de nuevo antes el juez presentó justificaciones de su enfermedad.
57
En el proceso instruido por el Juzgado Militar n. º 11 de Málaga contra Marcelino Alonso y otros, se incluye una certificación
de la declaración que Juan Villarrubia hizo para la causa n. º 1.016 seguida, en el mismo Juzgado Militar, contra Joaquín Gil
Fernández, Francisco Guerrero Tineo y otros Desconocidos, acusados de su secuestro.
58
Los informes de la Guardia Civil dan por “aniquilada” la partida del “Diairo”, que actuaba en la zona de Monda, con la
presentación de sus dos últimos miembros, el propio Antonio Escamilla Martín, “Diairo”, y Juan Montes López, “Sargento”, a
principios de abril de 1947. AHPM-GC, C. 12.663, “Oficios, informes y partes de correspondencias de los cuerpos de seguridad del
Estado, sobre bandoleros, guerrilleros y contrabandistas, 1938-1953”. Otras fuentes identifican al “Diairo” con un vecino de Monda
llamado Antonio Escamilla Vidal. AJTMMA, C. 344, “Causa n. º 903/1945 del Juzgado Militar n. º 11 de Málaga”.
52
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tigadores o marginales del sistema sino guerrilleros potenciales contra el Régimen.
No es descartable que las acciones emprendidas en Ojén a principios de 1945 formaran parte de una estrategia puesta en marcha por
la Guardia Civil con la colaboración del vecino
secuestrado para volver a detener e interrogar
a Marcelino Alonso. Su cultura, su ascendencia y
sus conocidos contactos con la CNT de Málaga,
lo hacían sospechoso de incorporarse a la resistencia que se estaba organizando. Mientras que
por otra parte, quizá el hecho de abandonar por
segunda vez la clandestinidad le acarreará la desconfianza de los que aún permanecían escondidos. El hecho de que el secuestro de Villarrubia
y la muerte del “Palmero” y del “Dios” ocurrieran
en el lapsus de tiempo que Marcelino Alonso estuvo en la sierra fue utilizado para implicarle en
unos hechos que él siempre negó y de los que
no se presentaron más pruebas que la acusación
que contra él hizo el enlace de las partidas de
Ojén59. Por su parte Villarrubia que en otro proceso anterior había identificado sin dudar a sus
secuestradores no cita en ningún momento que
entre ellos estuviera Marcelino.
Parece evidente que Marcelino y “Pepito Vázquez” eran rivales60. Al primero, lo sitúa
Francisco Aguado con el grupo del “Palmero”, en
1940, mientras que el segundo formaría parte
junto con el “Presidente” de la partida del “Pellejero”, en la misma fecha61.
La supuesta implicación de Marcelino en
el secuestro fue relatada al Cabo por el propio
secuestrado a quien a su vez se la había contado
Vázquez. A consecuencia de la denuncia como
presumiblemente se pretendía, “Madrileño” y
“Mambrú”, ambos en libertad condicional y sus
compañeras fueron detenidos. Pero la Guardia
Civil no se conformó con aceptar el relato de
Vázquez tal y como se lo transmitió Villarrubia.
De los subsiguientes interrogatorios resultaron
evidentes las relaciones que la partida de huidos
–integrada por Antonio Gómez, Antonio Mairena
y José Vázquez– mantenía con la gente del pueblo, incluido el alcalde. Tanto éste como Tomás
Morales y Villarrubia habían recibido cartas que
hubieron de ser entregadas a la Guardia Civil.
Los últimos de Sierra Blanca...
En ellas, escritas en un tono no sólo respetuoso
sino cordial e incluso cariñoso queda claro, por
una parte que el Alcalde se había entrevistado
con los tres en un lugar llamado Cerro Jonete.
Allí, a cambio de la protección de la partida se
comprometía a procurar que no molestaran a
sus familiares y por otra, que los destinatarios
de las tres notas les habían prestado “ayuda” en
ocasiones anteriores. Ayuda que era agradecida
Despedida y firma de la carta dirigida al alcalde de Ojén.
Fuente: AJTMMA, C. 557, “Causa n. º 1.699/1946 del Juzgado Militar
Especial de Atracos n. º 11 de Málaga”
como si en lugar de proceder de la extorsión o
el chantaje les hubiera sido facilitada de forma
voluntaria. Sin abandonar el tono respetuoso, las
misivas llevaban una amenaza implícita, debían
cesar las presiones sobre sus parientes y el alcalde y Villarrubia debían intentar que el cabo fuera
sacado de Ojén62.
La máxima autoridad del pueblo quedó
bajo sospecha, pero la Guardia Civil lo consideraba un hombre más pusilánime que peligroso.
Atrapado entre el miedo y el deber no había denunciado nunca su encuentro con los tres hombres. No era el único. Muchas de las pequeñas
propiedades de los campesinos de Ojén estaban
en las faldas de la sierra. La partida bajaba hasta
los Llanos de Puzla y hasta el Puerto de Ojén,
no era difícil encontrarse con ellos. Algunos lo
habían hecho y habían callado. Pero la Guardia
Civil sabía que el silencio no era sólo por temor,
59
Miguel Vázquez Guerrero, hermano de José Vázquez, era el principal contacto de la partida en el pueblo. Según él, Marcelino
Alonso y “Mambrú” estaban presente cuando murió el “Dios” y, según el atestado instruido por la Guardia Civil, estos se habrían
quedado con el dinero de Villarrubia. Hecho que fue negado ante el juez militar cuando el testigo estaba ya procesado. AJTMMA,
C. 557, “Causa n. º 1.699/1946 del Juzgado Militar Especial de Atracos n. º 11 de Málaga”.
60
Sus trayectorias políticas eran muy diferentes. El primero tuvo, en el seno de la CNT una relevante significación, al haber sido
el secretario general de la Federación Local de Sindicato Únicos de Málaga en septiembre de 1933. Orador brillante, sus escritos
fueron recogidos por el diario El Popular (30/08/1933). Su preparación intelectual e influencia eran reconocida en los informes de
la Guardia Civil. José Vázquez Guerrero, por su parte, era un campesino, secretario de IR de Ojén desde su fundación que actuó de
alcalde accidental en el Ayuntamiento del Frente Popular.
61
La partida de “Marcelino” y “Palmero”, estaba integrada, además, por “Madroño”, “Hogaza”, “Espartero”, “Feo” y “Caraviejo”.
Mientras que en la partida del “Pellejero” estaban “Melenas”, “Corchadillo”, “Corteño”, “Pepe Vázquez” y “Presidente”. AGUADO
SÁNCHEZ, F.: El maquis…, op. cit., p. 555.
62
Las tres cartas, escritas en una caligrafía impecable están dirigidas a sus “estimados paisanos”. Están firmadas por “Vázquez,
Mairena y Gómez”. Posiblemente el autor fuese Vázquez porque en una de ellas, se alude directamente a su hermano Miguel.
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eran vecinos de un pueblo donde casi todos los
habitantes estaban emparentados, nadie quería
enemistarse con sus familias ni acarrear sobre
ellos la ignominia de la denuncia. El proceso
puso de manifiesto la estrecha relación que los
huidos mantenían con la gente de su pueblo, incluidas las autoridades. Un hecho que alertó al
juez militar que pidió varias veces la aclaración
de unas circunstancias que aún se confundieron
más cuando el denunciante inicial se desdijo de
las acusaciones efectuadas porqué muchos vecinos de Ojén quedaron bajo sospecha.
En el proceso emprendido, a diferencia
de lo ocurrido en 1937, los informes del alcalde y de otros vecinos no fueron tan amables. En
ellos, se ponía de manifiesto la actuación de los
encausados durante la guerra y la República pero
el endurecimiento de las valoraciones de los acusados pretendían quizá paliar los efectos de la
sospecha que había caído sobre quienes habían
pagado y ocultado su relación con la gente de la
sierra. Junto al principal enlace, Miguel Vázquez,
fueron procesados, Marcelino Alonso, “Mambrú”
y otros tres hombres, acusados de encubridores.
Igualmente fueron procesadas tres mujeres. Todos fueron encarcelados.
La sentencia les probó cargos no exclusivamente relacionados con el proceso sino igualmente con actuaciones anteriores. Algunos de
los encartados había sido juzgados con anterioridad, Marcelino y su mujer habían sido absueltos,
Francisco Pérez, había cumplido ya cuatro años
de una condena inicial de doce y Miguel Vázquez,
el enlace que desencadenó el proceso había sido
condenado por ayudar a un fugitivo de Monda.
Los restantes hombres condenados, no habían tenido una actuación política destacada pero se les
consideró también de dudosa conducta al haber
pertenecido algunos a la CNT. También había sido
juzgada y absuelta por su actuación en el pueblo la
mujer de uno de los huidos. Aunque la sentencia
reconoció que la participación de Marcelino Alonso y Francisco Pérez en el secuestro de Villarrubia
no estaba probada, ambos fueron condenados a
cuatro años de prisión por el delito de “Encubridor de Reberdes”63. Para los restantes encausados
las penas oscilaron entre dos y tres años.
Tanto algunas de las personas condenadas en el proceso derivado del secuestro de Juan
Lavigne como en el de Juan Villarrubia, tenían
una relación totalmente marginal de los hechos.
Los padres de los niños de la calle Lobatas permanecieron un año en prisión, aun después de
haber vendido todas sus pertenencias para pagar
el dinero que habían consumido. El mismo que
Juan Lavigne nunca aclaró quien le pidió. Los niños, culpables sólo de haber ocultado el dinero,
Los últimos de Sierra Blanca...
vivieron junto con sus hermanos una situación
de total abandono común a las decenas de niños
cuyos padres estaban encarcelados y de la que
en el caso de Marbella se vivió de forma especialmente aguda en las calles del Barrio Alto, de donde procedían casi todos los fugados a la sierra.
Las mujeres de los huidos tuvieran o no
relación con los delitos imputados a sus compañeros vivieron continuamente bajo sospecha. Interrogadas casi a diario por la Guardia Civil, eran
estrechamente vigiladas. Las seguían cuando
salían a los campos, minuciosamente comprobaban los alimentos que compraban buscando
cualquier exceso que pudiera ser derivado para
sus familiares ocultos. Cuando el racionamiento
dejo fuera de la alimentación oficial a los proscritos, la cartilla se convirtió en otra forma de
control para sus mujeres. Su moral y su comportamiento eran igualmente observados. En la
sentencia de la mujer de uno de los huidos de
Ojén no constan más cargos que los de mantener
con el fugitivo “relaciones carnales clandestinas
e ilícitas”. No era la única, también la compañera
del Guerrillero, casada civilmente en Istán tenía
que identificarse como soltera “que hacía vida
marital”. Aquellas que quedaron embarazadas
de sus compañeros “ausentes” tuvieron que soportar la humillación de tener que inscribir a sus
hijos como madres solteras. Otras sin relación
alguna con delitos que ni siquiera se les había
probado a sus compañeros fueron encarceladas
por varios años. La mujer de Marcelino Alonso,
el “Madrileño” fue detenida porque autorizada
a llevarle café cuando aún se encontraba en el
arresto de Ojén un guardia la oyó decir: “si te
tienes que morir hazlo como un hombre”. De
cualquier forma se la consideraba cómplice de
las actividades de su compañero a quien según
los informes había acompañado durante la guerra vestida de miliciana. Junto a ella fue también
encarcelada la novia de “Mambrú”. La mujer de
otro de los fugitivos de Ojén debió quedar en
una situación dramática a juzgar por las peticiones de clemencia que realizó ante el juez. Junto
a ella en la prisión tenía a un niño pequeño y
los otros dos sobrevivían solos e en las calles del
pueblo. En 1947 aún seguían en la cárcel varios
de los procesados.
En Istán, la madre y la esposa del “Dios”,
así como la compañera del Guerrillero tuvieron
que demostrar que eran analfabetas y que por
tanto no podían escribir los anónimos enviados
desde la sierra. Las mujeres de los huidos vivieron entre dos fuegos, las amenazas de las autoridades y la represión y la conciencia de que su
ayuda y apoyo era vital para la supervivencia de
sus hijos o maridos.
A Marcelino Alonso se le concede la Libertad Condicional el 30 de junio de 1947. AJTMMA, C. 557, “Causa n. º 1.699/1946
del Juzgado Militar Especial de Atracos n. º 11 de Málaga”.
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5. La vida en la sierra
Los hombres que decidieron hacer su vida
de una forma que de momento parecía provisional a espaldas de un mundo que no aceptaban lo
hicieron para sobrevivir y para ellos fue prioritario establecer mecanismos de seguridad. Uno
de ellos fue distribuirse en pequeños grupos. En
general vivieron juntos entre dos y cinco hombres, casi siempre del mismo pueblo o incluso
como en el caso de algunos de los de Marbella,
del mismo Barrio y de la misma calle. Grupos que
se interrelacionan entre sí en ocasiones convenidas o que mantenían contactos periódicos. En
realidad, el espacio que abarcaban estos grupos,
entre los Manchones y el Puerto de Ojén no era
excesivamente amplio y podía ser recorrido con
facilidad.
Aunque la sierra se convirtió para los
derrotados en un lugar de confinamiento su
aislamiento de la vida social y familiar no fue
total. Los enlaces fueron su principal apoyo y
por tanto objeto de represión. Eran en general,
como Lazaro Moya, el enlace de Antonio Machuca, carboneros o gente que tenía su oficio
en la sierra: recolectores de palma o leñadores.
Unos por la fuerza y otros por solidaridad, los
habitantes de las casas de campo cercanas a
la sierra eran otro de los asideros. En ellas los
hombres pese a tener otros refugios como cuevas o chozas acudían, sobre todo en invierno a
resguardarse de las inclemencias. Estos cortijos
eran tanto más utilizados cuanto más alejados
estaba el pueblo de la sierra. Para los hombres
de Marbella fueron vitales centros de apoyo
los cortijos de Puerto Rico, Camoján y las Ánimas. Los guardianes de los dos últimos fueron
represaliados por ayudar a los escondidos. Allí
recibían además de las noticias del pueblo, las
ropas y los alimentos que desde el Barrio Alto
les mandaban sus familiares ocultas en el saco
del carbonero o a través de Antonia, la casera
de las Ánimas. En Puerto Rico Alto vivía un cabrero que era hermano de uno de los huidos de
Istán y que había ayudado al grupo de Antonio
Machuca desde 1937. Este punto de apoyo muy
aislado se mantuvo activo, al menos hasta el verano de 194464:
“[…] Al anochecer, evitando los caminos demasiado fáciles, descendimos hasta
cerca de la finca “Puerto Rico”, de un amigo
que se dedicaba a la ganadería de cabras y
cerdos. Las cabras estaban pastando en las
faldas de la montaña para paliar la falta de
tierras de nuestro amigo. Lo encontramos
ordeñando sus cabras en un corral cerca
de su vivienda. La familia de nuestro amigo había sufrido, también, la represión de
los franquistas: la hermana de su esposa
había sido fusilada; su hermano estaba en
la misma situación que nosotros, llevaba
meses escondido en otra zona”65.
Pero la presión de la Guardia Civil reducía
las solidaridades y fueron también muchos, los
campesinos que eran obligados por la presencia
de las armas a atender a los huidos. Así los recuerda, la hija del guarda de un cortijo, en las
laderas de Sierra Blanca66:
“Los rojos estaban en la sierra y mi
padre tenía que darle cuenta a la Guardia
Civil. Allí estuvo, Joaquín “El Palmero”, en
mi casa no estaba escondido pero todas
las noches venía a comer, a media noche
a las 2 ó las 3, se tenía que levantar mi
madre a hacer amasijo para tortilla o buñuelos, porque, llegaban y le decían a mi
padre: Mira Antonio que esta noche vamos
a comer. Venían, una pila, de los que estaban en la sierra, no sólo Joaquín, aunque
Joaquín era el jefe (...)”.
En los pueblos situados en plena sierra
como Istán y Ojén los apoyos estaban en el interior del casco urbano. Los enlaces, casi siempre familiares se encontraban con facilidad con
los huidos en las afueras del pueblo. Cuando
Mairena se entregó declaró que en todo momento fue alimentado por su madre quien
personalmente le llevaba la comida. Lo mismo
declaró otro entregado en Istán, atendido, este
por su esposa. Miguel Vázquez, el principal enlace de la partida de Ojén, se entrevistaba regularmente con su hermano y era quien llevaba
sus mensajes al pueblo. Igualmente, Francisco
Pérez, “Mambrú”, hizo llegar sus advertencias
a Villarrubia a través de su novia. Estos contactos facilitaban la alimentación y una mínima
“comodidad” a la vida de los proscritos. Además de los alimentos básicos que llegaban a
la sierra u obtenían ellos mismos mediante la
caza, los hombres se procuraban café, tabaco y
en algunos casos bebidas alcohólicas. Cuando,
el carbonero Lazaro Moya fue sorprendido llevaba para los de Buenavista, café y pan blanco.
El enlace de los de Ojén, les facilitaba vino, tabaco y aguardiente. Pero cuando se estableció
el racionamiento el acceso a los alimentos se
complicó. A partir de 1940 se generalizan los
robos de alimentos y animales. Tomados por la
En los procesos de 1944 se alude a la presencia de resistentes aún en el mismo punto.
CHAUMETTE, R.: Antonio Machuca…, op. cit., p. 54.
66
Citado en BARRANQUERO TEXEIRA, E. y PRIETO BORREGO, L.: Así sobrevivimos al hambre: estrategias de supervivencia de las
mujeres en la posguerra española, Málaga, 2003, p. 77.
64
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fuerza de las armas, era un tributo que se cobraban casi siempre a vecinos acomodados. No
siempre las denuncias se hacían efectivas porque implicaban admitir la existencia casi siempre de alimentos almacenados que excedían los
límites del racionamiento legal.
Pese a la benignidad de un clima que permitía, a diferencia de los huidos de otras regiones, permanecer casi todo el año en los bosques,
el invierno obligaba a estos hombres a buscar
otros refugios. Hasta los años cuarenta, los testimonios orales y los mismos atestados de la Guardia Civil indican que los hombres bajaban a los
pueblos y que mantenían contactos más o menos clandestinos con sus familias permaneciendo ocultos durante los días más inclementes, en
los pajares o en los corrales. En el monte la vida
se hacía en las cuevas, en la de Buenavista los
guardias encontraron jergones mantas y algunos
ajuares, las chozas de los cabreros y carboneros
también eran utilizadas como refugio.
A excepción de uno o dos de los entregados en 1941, todos los hombres estaban armados. Unos habían conservado el armamento de
su época de combatientes, otros habían recogido armas de las que se tiraron en la retirada. Los
que se fueron a Gibraltar llegaron con pistolas,
pero los que se quedaron entregaron fusiles y
armas de caza.
El aspecto más problemático de la vida
en la sierra era la salud. Una enfermedad común
sin abrigo o medicinas podía convertirse en mortal. Los hombres de Sierra Blanca contaron con
el apoyo de un hombre de su confianza. Era el
practicante de la Beneficencia Municipal de Mar-
Los últimos de Sierra Blanca...
bella, Francisco Ruiz Gallardo, éste que también
era dentista, a través del pastor que habitaba
en Puerto Rico, arregló la dentadura a varios de
los huidos, entre ellos al “Palmero”67. Fue a este
practicante a quien acudió, el citado cabrero,
apodado “Hornero” para llevarlo al monte a curar al “Dios”, herido en el enfrentamiento en el
que murió Joaquin Gil Fernández. Fue él quien
facilito a sus compañeros las gasas, algodón,
vendas, agua oxigenada y el suero antitetánico e
instrucciones de cómo tenían que curar la heridas que finalmente matarían a Manuel Granados
Domínguez68.
A medida que la guerrilla malagueña
se reorganizaba, el cerco a los hombres de la
Sierra Blanca se fue estrechando. Tras las muertes del “Palmero” y del “Dios”, quedaron hasta
1945, los de Ojén. En 1947 varios de los que
estaban en la cárcel solicitaron los beneficios
del Indulto de 17 de julio. Pero la vuelta a sus
pueblos no terminó con el confinamiento, ellos
y sus familias siempre serían sospechosos. Aún
después de haber sido juzgados, algunos más
de una vez, el perdón legal no fue acompañado
por el perdón social. El caso más paradigmático fue el de Marcelino Alonso Rodríguez al que
ninguna de sus sentencias le probó delito. Dos
veces volvió a la sierra tras ser indultado, las dos
veces intentó hacer vida corriente en Ojén. Pero
el acoso persistió, presionados por la Guardia
Civil, sus antiguos compañeros lo acusaron de
ser un hombre peligroso. Detenido de nuevo, el
16 de marzo de 1949, a las siete de la mañana,
en la mina de “El Peñoncillo” le fue aplicada la
Ley de fugas69. n
Cuadro n. º 3
La Represión contra los Hombres de la Sierra de Istán, Ojén y Marbella
Fuente: Elaboración propia en base a los datos obtenidos del RCMA, AJTMMA y AHPMA
67
En el proceso trabajado por José Aurelio Romero constan los trabajos que el dentista hizo a varios huidos de la sierra, el
hecho de que la información procesal sea la misma a la que accedimos hace años transmitida de forma oral revela hasta que punto
los contactos entre amigos y familiares de los huidos existían.
68
ROMERO NAVAS, J. A.: “La caída en 1945 de una organización clandestina comunista en Marbella, San Pedro Alcántara,
Estepona y otras localidades de la zona occidental de Málaga”, Cilniana, 19, 2006, pp. 70-71.
69
Muy dudosamente podía haber intentado escapar cuando era trasladado a la Prisión provincial, ya que varios testimonios
orales señalan que estaban muy enfermo. AHPM-GC, C. 12.663, “Oficios, informes y partes de correspondencias de los cuerpos de
seguridad del Estado, sobre bandoleros, guerrilleros y contrabandistas, 1938-1953”.
56
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ISSN 1575-6416
La información y la documentación del siglo
XX sobre Marbella conservada en el Archivo
Histórico Provincial de Málaga.
Documentos para la investigación científica y para el
ejercicio de derechos ciudadanos
Esther Cruces Blanco
Directora del Archivo Histórico Provincial de Málaga
RESUMEN
La producción documental en España en el siglo XX experimentó un incremento rápido y enorme, debido tanto a
factores generales –que se sucedían en el entorno administrativo semejante– como a motivos derivados de la actividad
política, económica y social del país. Es cierto que las tipologías documentales son las de la centuria precedente,
pero los documentos son expedidos y producidos con mayor frecuencia tanto por las Administraciones Públicas
como por los ciudadanos. Ello implica que el uso posterior de este acervo documental por parte de los investigadores
requiera un esfuerzo añadido no sólo de búsqueda sino también de selección de las fuentes documentales, para que
los objetivos del proceso de investigación no se vean lastrados por excesos informativos. El siglo XX también es la
centuria en la que los archivos de todo tipo sufren tanto los hechos bélicos como los procesos posteriores de purgas,
ocultaciones y eliminaciones de pruebas. Igualmente en este Siglo surge un nuevo concepto relacionado con los
archivos y sus usuarios: el acceso a los documentos, la posibilidad o no de consulta, y, desde luego, los archivos se
verán relacionados con numerosos procesos de análisis de la represión.
La ciudad de Marbella y su entorno se ve sumida en estas características relacionadas con la documentación y los
archivos, para el estudio de del siglo XX marbellí hay más documentos, pero también muchos archivos y fondos
documentales se han visto mermados por los problemas que han afectado a la Historia Contemporánea española.
PALABRAS CLAVE
Fuentes documentales, investigación, historia local, Administración pública, acceso.
ABSTRACT
The public records production suffered an important and quickly increase during the XX century, by product of general
agents –the same that were develop in the public administration environment– and other that provide from policy, economic and social activities in Spain. It is true that the typologies of the records are the same that were produce in the
century before, but these documents are produced more frequently by the Public Administration and by the citizens. By
the way this means that the use of this documental heap by researchers demands an effort not only for the search of
them also it is necessary an effort to select them, in order that the objectives of the research process don’t be loaded with
information excessive. The XX Century is also the period when all kind of archives suffer the damage of wars and the
consequences of them: purges, hidings and elimination of evidences. Beside this in the New Century appears a new issue
linked to archives and theirs users: the access to the records, the possibility or not of consultation, and, of course, archives
will be involved in several analysis of repression process.
Marbella, the city and its environment, is submitted in all these processes in relationship with archives and records, for
the study of the XX century of Marbella there are more documents, but also many archives and records repositories have
been affected by all that problems of the Contemporary History.
KEY WORDS
Records; research; local history; Public Administration; access.
1. La producción documental en el siglo XX en España
E
l siglo XX tal vez pudiera ser alguna vez
calificado como la centuria de la producción documental, nunca antes, en ningún
siglo precedente se han producido tantos docu-
mentos, tan variados y con diversos fines. Pero
igualmente también ha sido el siglo de la destrucción masiva de documentos, sin olvidar que
esta práctica, la eliminación de pruebas escritas,
es tan antigua como la propia existencia del documento1.
Vid. BAEZ, F.: Historia universal de la destrucción de libros. De las tablillas sumerias a la guerra de Irak, Barcelona, 2004. También GIMENO BLAY, F. M.:
“Quemar libros... ¡qué extraño placer!”, Scripta manent. De las ciencias auxiliares a la historia de la cultura escrita, Granada, 2008, pp. 259-288.
1
Esther Cruces Blanco
La información y la documentación del siglo XX...
Esta “explosión docuSe ha de entender asimental” –como ha sido deno- El siglo XX tal vez pudiera mismo que el XX ha sido un
minado este fenómeno por la
siglo convulso, con el padeciser alguna vez calificado
teoría archivística– ha supuesmiento de dos grandes Guecomo la centuria de la
to, entre otras cuestiones, la
rras Mundiales y una Guerra
producción documental
aparición de varios tipos de
Civil para el ámbito espacial
archivos –de gestión u oficique en este ciclo de confena, centrales, intermedios e históricos– de manera
rencias nos atañe. Y ello supone dos cuestiones:
que esta producción y flujo documental pudiera ser
por un lado que en estos períodos bélicos surgiecontrolado técnica y administrativamente desde el
ron instituciones especiales y por lo tanto éstas
principio y, asimismo, se garantizara que todos los
produjeron documentos sólo y exclusivamente
documentos generados tuvieran un final consecuendedicados a fines militares, de espionaje o reprete y útil, y con ello la constitución de los postulados
sivos, y, por otro lado, que las acciones bélicas
de los principios archivísticos de las tres edades de
supusieron la desaparición de muchos documenlos documentos y del principio de procedencia.
tos del pasado y del presente de aquel momenEste aumento también ha implicado que
to, en algunas ocasiones de manera fortuita y en
en los archivos y desde los archivos se haya de
otras de forma intencionada.
abordar lo que se denomina la “selección docuEstos períodos bélicos se manifiestan
mental”, partiendo de la base de que todos los
también de una forma singular con respecto a la
documentos que se producen no pueden ni deben
documentación, nos referimos a la incautación
ser conservados definitivamente, pero siempre
de los mismos, al robo de patrimonio documensu eliminación deberá estar circunscrita a unas
tal o a la apropiación de archivos que pudieran
pautas técnicas y a unas normas aprobadas por
inculpar a sus poseedores, a quienes en los dolos organismos públicos competentes para ello.
cumentos estaban mencionados, etc. Estas situaY para el historiador esta explosión de la
ciones son bien conocidas para toda Europa y en
producción documental ha supuesto “la apariEspaña aún no se ha indagado suficientemente
ción de nuevas fuentes, de enfoques nuevos de
sobre ello, es decir: cuánto patrimonio docuproblemas antiguos, de nuevas posiciones “intermental desapareció, cuántos documentos fuepretativas” acerca de fenómenos conocidos, tieron incautados, cuántos documentos han sido
ne tanta o más importancia para el progreso hisrecuperados. En España se crearon en 1937 dos
toriográfico que la rotulación de nuevos campos
organismos relacionados con la documentación:
de investigación”2 que, indudablemente, obliga a
la Oficina de Investigación y Propaganda Anticomunista (OIPA) y una institución especialmente
seleccionar más acertadamente los documentos,
destinada a la incautación de documentos, la Deconocer mejor los archivos, abordar los trabajos
legación Nacional de Asuntos y años después los
de heurística con un mayor rigor para no perdocumentos recogidos y producidos por ambas
derse, tal vez, en un bosque demasiado frondoso
se constituyeron en la Sección de Guerra Civil del
donde no se encuentre el recurso necesario.
Archivo Histórico Nacional, luego a la creación
Con estos postulados queremos advertir
de la misma como Archivo General de la Guerra
de lo siguiente:
Civil3 y posteriormente se ha integrado en el Cen•La existencia de mucha documentación
tro Documental de la Memoria Histórica4, con el
a veces impide comprender un fenómeque muchos archiveros estamos en desacuerdo.
no u hecho concreto.
Asimismo estos fondos son ampliamente conoci•La producción de mucha información y
dos por el público en general por las polémicas
documentación implica que tanto las
que la devolución de una parte de los mismos a
administraciones públicas y privadas
la Generalitat de Cataluña causaron.
como los usuarios potenciales de las
Pero ¿por qué se producen más docu mismas han de ser selectivos.
mentos? Indudablemente por el desarrollo de
•La existencia de distintos tipos de arlos Estados, por los niveles cualificados que van
chivos obliga al potencial usuario de los
alcanzando las administraciones públicas, por
documentos custodiados en los mismos
el interés científico, por la adopción de mode a discernir qué desea consultar, con qué
los administrativos que abogan por documen finalidad y dónde ha de acudir. No basta,
tar todos los hechos producidos o recibidos en
por lo tanto, considerar que todo lo procualquiera de los organismos públicos. Por lo
ducido está conservado en un supuesto
tanto la existencia de actuaciones públicas docu “archivo histórico”.
mentadas supone la creación y uso de tipologías
ARÓSTEGUI, J.: La investigación histórica: teoría y método, Barcelona, 2001, p. 364.
Real Decreto 426/1999, de 12 de marzo.
4
Real Decreto 697/2007, de 1 de junio.
2
3
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Esther Cruces Blanco
documentales claramente delimitadas5, cuestión
ésta que ya se aprecia nítidamente desde mediados del siglo XIX. Pongamos como ejemplo una
realidad que afectó a España en las décadas de
los años 50 y 60 del siglo XX, y especialmente
a Andalucía, el hecho de la emigración. Las diversas disposiciones sobre el control de los emigrantes antes y tras su salida y, posteriormente
en su retorno, supuso la producción diversa de
documentos en un mismo expediente de emigración: “Los documentos son fundamentales en
los países de origen y de acogida: el pasaporte,
el visado, el certificado médico, el certificado de
penales, los avales de los ayuntamientos [...] el
contrato laboral, los permisos de residencia y de
trabajo [...]”6.
De todo ello deviene que en España la
organización de la administración pública fue
destacable desde mediados del siglo XIX, ello
supuso no sólo una racionalidad en su estructura y en las funciones que cada departamento
debía acometer, sino la acertada concepción de
unos procedimientos administrativos racionales
y bien sistematizados como tuvimos oportunidad de analizar el pasado año en este mismo
foro7. Y como ariete de toda esta reforma de la
Administración Pública se ha de recordar la denominada “Ley Azcárate”8, tal vez la primera ley
de procedimiento administrativo del mundo. En
esta norma existe una preocupación por el tratamiento de los expedientes administrativos, pues
recoge el pensamiento de Gumersindo Azcárate quien intentó “dar la categoría de principios
generales a una suma de buenas prácticas sobre
documentación del actuar administrativo que ya
venían anticipándose [...] desde mediados del siglo XIX”9, lo cual va a tener una clara repercusión
en la forma y composición de los expedientes
administrativos, en cómo y de qué manera están
conservados en los archivos públicos y por ende
en cómo los potenciales usuarios de los mismos
en la actualidad, historiadores o no, han de saber
consultarlos y manejarlos.
Pero en España, a pesar de las dificultades de todo tipo que el siglo XX comportó, y
con independencia de los cambios continuos
de gobierno, se mantuvo un interés, al menos
hasta la Guerra Civil, por organizar y estructurar los procedimientos administrativos. Desde
principios de esta centuria surgieron diversas
La información y la documentación del siglo XX...
normas, semejantes todas ellas, que muestran
“su común interés por garantizar el orden y el
control de los documentos, reconociéndose así
sus implicaciones sobre el funcionamiento de la
Administración”10.
Y mucho había de regeneracionismo en
todo ello, de ansias de modernización, de alcanzar unos tiempos nuevos, de hallar formas
aceptadas por todos y que caminaran hacia una
mayor calidad y eficacia en la Administración Pública; y recordemos para ello un Real Decreto del
Ministerio de Gobernación, de 17 de agosto de
1902, publicado en la Gaceta de Madrid, sobre la
reforma del procedimiento administrativo, y que
en la exposición de motivos refleja la importancia de un correcto procedimiento pues “abundan
leyes sabias y previsoras, pero su espíritu está
falseado por la manera de llevarlas a al práctica,
siendo general el disgusto y la desconfianza que
producen confusión del procedimiento, la lentitud de los trámites y la incertidumbre de la resolución [...]”11, gracias a lo cual hoy se conservan
más y mejores expedientes y documentos en los
archivos públicos.
En la posguerra se inicia esta capacidad normativa, por ejemplo con el Decreto de
31 de enero de 1947, por el que se aprueba el
Reglamento de Procedimiento Administrativo
del Ministerio de Gobernación, “es otra norma
muy completa e ilustrativa sobre el tratamiento y régimen de los documentos y expedientes
en la década anterior a la Ley de Procedimiento
Administrativo”12 y, desde luego, unos años después la aprobación de la Ley de Procedimiento
Administrativo de 1958, de la cual ha derivado la
producción documental en las oficinas públicas
desde el momento de su aplicación hasta la aparición de la Ley 30/1992 de Régimen Jurídico de
las Administraciones Públicas y del procedimiento administrativo común. Por lo tanto todo usuario de documentación elaborada en este amplio
período debería conocer estos textos legales
cuando quisiera abordar un trabajo de investigación con documentación de esta época.
Por todo ello desde hace ya tiempo y aún
más en nuestros días ha crecido la función de
los archivos ligados a la memoria contemporánea, y hoy estas instituciones están ligadas a
nuevos productores de documentos y a nuevos
usuarios13.
BASTIEN, H.: “Le cadre juridique”, en La pratique archivistique française, París, 1993, p. 83.
ALBA MONTESERÍN, S. y FERNÁNDEZ ASPERILLA, A.: “Migración y archivos. Las llaves de la investigación histórica en la España contemporánea”, RAM Revista de la Asociación de Archiveros de la Comunidad de Madrid, 3, 2008, p. 7.
7
CRUCES BLANCO, E.: “Las fuentes documentales para el estudio de marbella en el siglo XIX conservadas en el Archivo Histórico Provincial de Málaga”, Cilniana , 20/21, 2007- 2008, pp. 135-158.
8
Ley de Represión de la Usura, de 23 de julio de 1908.
9
RIVERO ORTEGA, R.: El expediente administrativo. De los legajos al los soportes electrónicos, Pamplona, 2007, p. 69.
10
RIVERO ORTEGA, R.: El expediente…, op. cit., p. 76.
11
RIVERO ORTEGA, R.: El expediente…, op. cit., p. 74.
12
RIVERO ORTEGA, R.: El expediente…, op. cit., p.77.
13
NORA, P.: “Missions et enjeux des archives dans les sociétés contemporaines”, COMMA, 2-3, 2003, p. 47.
5
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Los diversos gobiernos y los diversos sistemas políticos existentes en la España del siglo
XX son circunstancias que han supuesto, sin
lugar a dudas, que la documentación haya sido
elaborada de diferentes maneras, en numerosos
organismos que tenían variadas competencias y
funciones o a veces similares entre sí –la duplicidad de funciones en las Administraciones Públicas no es un asunto de la historia del tiempo
presente tan sólo–, igualmente los cambios de
gobierno y de régimen de gobierno han supuesto que fueran creadas nuevas funciones en el
Estado y, por ende, nuevos procedimientos, nuevos expedientes, nuevas series documentales en
los archivos, lo cual redunda –imaginamos que
positivamente– en que los historiadores y potenciales usuarios de todo este bagaje documental
tengan fácilmente donde elegir. Asimismo ello ha
de implicar la existencia de diversas perspectivas
informativas y nuevas maneras historiográficas
que, como exponía J. Casanova, “ni que decir tiene que esas innovaciones historiográficas reflejaban el impacto retardado de cambios fundamentales ocurridos en las estructuras políticas, sociales y económicas y en las actitudes intelectuales
durante el siglo XX. Dos guerras mundiales y una
revolución, que extendió después su poder a
otros países, habían destruido el monopolio político y social de las élites tradicionales”14.
Y no cabe duda, como en su día expuso
Nicolás Cabrillana15, que “la labor cultural de los
políticos de la Segunda República habría que
buscarla principalmente en la Gaceta de Madrid,
en las leyes y decretos que forjaron y publicaron
en los años de su normal andadura, en el período 1931-1933” y entre estas disposiciones se encuentra el Decreto de creación de los Archivos
Históricos Provinciales que tanta importancia
tienen hoy para la conservación de toda esta documentación producida a lo largo de los siglos,
y muy especialmente, por la cantidad de documentos conservados en los mismos, producidos
en los siglos XIX y XX.
Pero ya hemos indicado que junto a esta
producción documental enorme, cuyo crecimiento ha sido exponencial desde principios del siglo
XX y muy especialmente desde la II Guerra Mundial, también esta centuria ha sido testigo de la
destrucción de documentos a gran escala. Esta
eliminación de documentos en la Provincia de
Málaga y especialmente en Marbella fue expuesta
el pasado año en este mismo foro pero de nuevo
debemos repetir que no se ha de olvidar que debería ser elaborada “una guía de las fuentes documentales que ya no existen, es decir, dar a conocer
La información y la documentación del siglo XX...
aquellos documentos, a veces demandados por
los investigadores, ayuntamientos y ciudadanos
en general porque serían útiles para atender sus
necesidades informativas de todo tipo”16. En muchas ocasiones en el Archivo Histórico Provincial
de Málaga son atendidas consultas que demandan documentos que han desaparecido: unos perecieron bajo las llamas de los acontecimientos
de mayo de 1931, otros durante la Guerra Civil ya
fuera porque los archivos sufrieron los bombardeos y daños consecuencia de los hechos bélicos,
ya fuera porque el Gobierno de la República hizo
desaparecer documentos ante la llegada de las
tropas de Franco o porque los gobernantes republicanos en su huída se llevaron los documentos
de mayor valor informativo o comprometedor.
Igualmente las tropas del general Franco trabajaron con ahínco en la incautación de documentos
y en la destrucción de otros.
Pero estas circunstancias se repitieron en
los años de la Transición política, y muchos de
los documentos de los diversos organismos del
Movimiento Nacional han desaparecido a pesar
las diversas órdenes e instrucciones recibidas en
los Archivos Estatales que obligaban a la entrega de estos documentos en los archivos públicos
que correspondieran. Efectivamente estas disposiciones se cumplieron siempre que se pudo,
pues en muchas ocasiones –y puedo hablar en
primera persona– cuando se iniciaban los trámites para las transferencias de estos documentos a
los Archivos Históricos Provinciales, los archivos
de diversos organismos, instituciones y servicios
del Movimiento Nacional habían desaparecido,
sin que se diera cuenta de ello, y sin que nadie
lo pudiera o quisiera remediar. Hay quien sabe
de nuevas piras de documentos elaboradas en
las mismas instalaciones de los organismos públicos, hay quien sospecha que otros archivos y
documentos están en casas de particulares, otros
documentos se destruyeron con la “buena intención” de que los datos que contenían no hicieran
mal a nadie, y así una amplia gama de realidades.
Barreras que eran insuperables entonces sin Leyes
ni normas que auxiliaran la labor del archivero. Y
todo ello es desconocido, el público que hoy se
acerca a los archivos ignora estas realidades –en
la mayor parte de los casos– y sólo piensa que
los documentos quieren ser de nuevo ocultados,
lo cual es del todo incierto e injusto. En muchos
casos quienes hoy reclaman información contribuyeron, en su momento, a su desaparición y
ocultación. Siempre nos queda la esperanza de
que con el paso del tiempo muchos archivos y
documentos del franquismo aparezcan.
CASANOVA, J.: La Historia Social y los historiadores, Barcelona, 1991, pp. 36-37.
CABRILLANA CIEZAR, N.: “Fondos notariales en los Archivos Históricos Provinciales”, ANABAD XXXII, 1982, pp. 17-25.
16
CRUCES BLANCO, E.: “La Guerra Civil y los archivos en la Provincia de Málaga: la destrucción de los símbolos”, en Los años
convulsos. 1931-1945. Documentación del Archivo Histórico Provincial de Málaga. Cádiz, 2006, p. 13.
14
15
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Por todo lo antedicho se puede deducir
que el mundo de los archivos ha tenido una sacudida sin precedentes en los últimos veinte o
treinta años, comenzando por una serie de problemas técnicos (conservación de nuevos documentos) y una inflación exponencial de la documentación, así como los problemas derivados
de unos derechos y unas obligaciones sobre la
consulta17.
2. Los archivos de la represión. Fuentes documentales
para la historia contemporánea y del tiempo presente
No debemos olvidar en esta exposición
sobre la información y la documentación en el siglo XX que una parte de la misma fue producida
y utilizada para la represión. La persecución de
movimientos de izquierdas, de partidos políticos
y de organizaciones sindicales, la represión de
actos y manifestaciones de partidos políticos de
todo color y espectro ideológico, los conflictos
bélicos ya citados, la repercusión de los mismos
tanto en los ámbitos militares como civiles, la
apertura de juicios sumarísimos, de tribunales
que juzgaran actos de guerra, la depuración de
instituciones y de personas, la revisión de los
hechos, y un largo etc. ha provocado que con
respecto a muchos documentos del siglo XX se
vincule el uso de los mismos para aquellos hechos pero, por el mismo proceso de creación de
los documentos, éstos también puedan ser utilizados para la ayuda de las víctimas. Por ello entre las Resoluciones de la Reunión de Delegados de la
Reunión del Consejo Internacional de Archivos, celebrada en Marsella en noviembre de 2002 una de
ellas establece lo siguiente: Considerando que
hay una creciente demanda por parte de las víctimas de regímenes opresores y de las necesidades de los investigadores, se requiere presionar
a los gobiernos de los países en transición a la
democracia liberalizar el acceso a los archivos.
Por ello, y con la visión puesta en unos
archivos creados ex profeso para la custodia de
unidades e instituciones represoras, se creó en
el seno del Consejo Internacional de Archivos un
grupo de trabajo para el estudio de los archivos
de los servicios de seguridad del estado de los
desaparecidos regímenes represivos y ello supuso que “la comunidad internacional de archiveros
se hacía eco así de la preocupación manifestada
por los colectivos defensores de los Derechos
Humanos en relación con la pervivencia de tales
documentos, esenciales para reconstruir la Historia Social o para asegurar la perpetuación de la
La información y la documentación del siglo XX...
memoria colectiva; así como por las cuestiones
éticas y deontológicas implícitas en la custodia y
el tratamiento de tales fondos”18.
En este sentido en España ha sido aprobada la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la
que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron
persecución o violencia durante la Guerra Civil
y la Dictadura; no obstante esta Ley que para
ser cumplida requiere la presentación de documentos que avalen lo solicitado, que acrediten
lo ocurrido, que permita la búsqueda de fosas
y enterramientos, que facilite la identificación
de fallecidos, a pesar de todo ello, la Ley no se
acuerda de los archivos de manera que, en gran
medida, es de difícil aplicación. A pesar de todo,
desde los archivos se entiende que esta Ley está
directamente necesitada de estas instituciones,
pues los archivos siempre están relacionados,
con respecto a este tema, con: la investigación,
la memoria colectiva y la depuración de responsabilidades y compensación de las víctimas19.
Y no debemos pensar que la documentación empleada para la represión o necesaria para
rehabilitar individualidades mermadas, contenidas, amedrentadas o condenadas existe sólo y
exclusivamente en los expedientes producidos
por órganos judiciales de jurisdicción especial
u ordinaria; en otros muchos documentos pueden ser apreciadas estas circunstancias como
por ejemplo en los de la Organización Sindical
pues en 1940, cuando se aprueban la Ley de Unidad Sindical y la Ley de Bases de la Organización
Sindical, se crea una estructura territorial basada
en las delegaciones provinciales, comarcales y
locales, y en las delegaciones se agrupaban los
empresarios, los técnicos y los trabajadores y en
ellas se debía asegurar “la disciplina social de
los productores sobre los principios de unidad y
cooperación”, expresaba la Ley20 y de ello se derivaba un sistema de control de la población, un
mecanismo de conocer posiciones personales e
ideológicas, pues de ello dependían, entre otras
cuestiones, los contratos de trabajo.
De la misma manera debemos recordar
que gran parte de la documentación producida
y recibida en el Gobierno Civil tenía un elevado
componente político, y que “el Gobernador Civil
tuvo una actividad protagonista en la política
provincial y se convirtió en la figura relevante
del franquismo para el mantenimiento del régimen en las provincias” por lo que los documentos reflejan esta situación, siendo especialmente
destacable, para el aspecto relacionado con la
NORA, P.: “Missions...”, op. cit., p. 47.
GONZÁLEZ QUINTANA, A.: “Los archivos de la represión: balance y perspectivas”, COMMA, 2004, p. 59.
19
GONZÁLEZ QUINTANA, A.: “Los archivos...”, op. cit., p. 59.
20
LASO BALLESTEROS, A.: “El papel de la comunidad nacional-sindicalista de Valladolid: El fondo de la Organización Sindical en
el Archivo Histórico Provincial”, en Escritura y documentos. Los Archivos como fuentes de información, León, 2007, p. 195.
17
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represión, la Sección “Orden Público” pues “bajo
este epígrafe se conserva documentación fundamental para el estudio de la represión y el mantenimiento del orden durante todo el siglo XX”21.
Contraportada del libro La documentación del Gobierno Civil
conservada en el Archivo Histórico provincial de Málaga
Tal vez quienes pretendan abordar una
investigación con documentos de los primeros
años del franquismo se han de plantear la reflexión de que la información estará allí no donde aparentemente la materia o función de un
organismo o institución de la Administración Pública tuviera su competencia sino en función de
otros planteamientos de control político, para
ello debemos recordar lo expresado en el Reglamento de Procedimiento Administrativo del
Ministerio de Gobernación, de 31 de enero de
1947 –ya citado– que si bien es otra norma muy
completa sobre el tratamiento y régimen de los
documentos y expedientes –en la década anterior a la Ley de Procedimiento Administrativo– y
La información y la documentación del siglo XX...
en general “mantiene la tradición española en la
materia, pero es de resaltar que su primer artículo excluye la aplicación de este reglamento a los
expedientes por las faltas de orden público, que
se tramitarán según su régimen especial”22.
En cualquier caso la búsqueda de fuentes
documentales para el análisis de este aspecto
hoy comentado por todos y objeto de noticias
de prensa y de artículos de opinión en todo
tipo de medios de comunicación habrá de estar
sometido a la idea de que indagar sobre el uso
público de la historia supone “investigar de qué
manera el conocimiento y las representaciones
del pasado son inseparables de sus circunstancias políticas y sociales”23 y con ello queremos
hacer una llamada de atención pues no todo ciudadano con derecho a consultar estos archivos y
documentos está formado para hacer ese análisis, pues hay quien se queda únicamente con el
hecho descriptivo, con la información a secas, lo
que implica que a veces ésta no aporte todo lo
que podría dar de sí o sea mal interpretada.
Los archivos de referencia para la etapa
franquista son, en el ámbito de la Administración
General del Estado y sus Servicios Centrales: el
Archivo General de la Administración, en los fondos de los Ministerios de Gobernación, Ministerio de Estado/Asuntos Exteriores, Ministerio de
Educación, Trabajo, Información y Turismo, Justicia, Secretaria General del Movimiento, Delegación Nacional de Sindicatos24, siendo su equivalente en las provincias, con documentación de
esos mismos organismos producida en el ámbito
provincial, los Archivos Históricos Provinciales.
Este acervo documental producido, en definitiva, recientemente y vinculado a situaciones,
hechos y circunstancias para las que ha transcurrido un tiempo no muy lejano –a veces ya largo
desde su surgimiento– ha supuesto la existencia
de documentos y la posibilidad de su consulta;
esta circunstancia determina los estudios no ya
sólo de la Historia Contemporánea sino, muy
especialmente, de la historia inmediata o del
tiempo reciente. Sin lugar a dudas la historiografía evoluciona y cambia, y ello es debido, entre
otras cuestiones, a la proximidad temporal del
historiador con respecto al hecho que estudia,
de manera que la investigación histórica “se ha
expandido y diversificado enormemente durante
los últimos años” y el debate historiográfico se
ha hecho más complejo y sofisticado25. Y en este
contexto de la historia inmediata y del uso de
21
DÍAZ SÁNCHEZ, A.: “Por orden del Gobernador”, en La documentación del Gobierno Civil Conservada en el Archivo Histórico Provincial de Málaga, Málaga, 2007, p. 16, pp. 22-23.
22
RIVERO ORTEGA, R.: El expediente…, op. cit., p.77.
23
PASAMAR, G.: “El “uso público de la historia”, un dominio entre la urgencia y el desconcierto”, en Usos de la Historia y políticas
de la memoria, Zaragoza, 2004, p. 15.
24
ALBA MONTESERÍN, S. y FERNÁNDEZ ASPERILLA, A.: “Migración y archivos. Las llaves de la investigación histórica en la
España contemporánea”, RAM Revista de la Asociación de Archiveros de la Comunidad de Madrid, 3, 2008, p. 8.
25
CABRERA ACOSTA, M. A.: “Historia y teoría de la sociedad: del giro culturalista al giro lingüístico”, en Lecturas de la Historia.
Nueve reflexiones sobre la Historia de la Historiografía, Zaragoza, 2001, p. 255.
62
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Esther Cruces Blanco
La información y la documentación del siglo XX...
documentos con ciertos problemas de acceso se
reabre el debate iniciado por Jacques Le Goff y
Pierre Nora sobre el papel de los historiadores,
sobre el “papel social” de los historiadores, y es
también cuando surge la controversia entre la
ética y la política sobre el aspecto de la transparencia, sobre el derecho a la información26.
No provocaremos aquí el debate sobre la
“historia del tiempo reciente” porque no es ese
nuestro cometido, aunque sí han de ser mencionadas las fuentes documentales necesarias para
abordar esos trabajos de investigación. No obstante debemos recordar la contradicción, que
sin lugar a dudas provoca confusiones en las
consultas efectuadas en los archivos, sobre “[...]
una clara renovación metodológica en la medida
en que bajo ese equívoco manto terminológico
(¿cómo puede haber una Historia del Presente
si ambos términos son antitéticos?) se encubre
una aspiración encomiable: hacer “una historia
con testigos”, sobre la base de los testimonios
directos de protagonistas vivos y aún activos”27.
Sea como fuere, con la denominación que la historiografía considere para la mención del estudio e investigación de hechos y acontecimientos
cada vez más cercanos al momento en el que son
analizados, lo cierto es que la Historia Contemporánea ha adquirido en la Universidad y en los
centros de investigación, e incluso en el gran público, en los últimos 30 años un desarrollo y la
“historia del tiempo presente” ha conducido a
los investigadores no sólo a las salas de consulta
de los archivos sino también a plantearse aspectos relativos a la accesibilidad de las fuentes28.
3. Acceso y memoria
Jacques Le Goff expuso que la memoria
ha constituido un hito importante en la lucha
por el poder conducida por las fuerzas sociales.
Apoderarse de la memoria y del olvido es una de
las máximas preocupaciones de las clases, de los
grupos, de los individuos que han dominado y
dominan las sociedades históricas y si bien éste
ha sido un postulado bien comprendido por los
historiadores en general y los de la Historia Contemporánea y de la historia inmediata en particular, hoy en día es una premisa de los países que
aspiran a hacer valer un Estado de Derecho, por
ello la Recomendación del Consejo de Europa
de julio de 2000 expresa que un país no accede
plenamente a la democracia sino cuando los ciu-
dadanos disponen de la posibilidad de conocer
de manera objetiva los elementos de su historia
reciente.
Los archivos han llegado a ser necesarios
para la memoria identitaria29, con todos los pros
y contras que ello conlleva, pero indudablemente la ausencia de documentos siempre agrava el
perjuicio ya creado a un individuo. Quizá por ello
en la actualidad son muchos los trabajos archivísticos, las publicaciones de los archivos y las
actividades de los mismos que están avocadas al
Los archivos han llegado a ser
necesarios para la memoria
identitaria, con todos los pros y
contras que ello conlleva
conocimiento de estos aspectos, por ejemplo durante estos días se celebra en Copenhague y en
Malmö unas conferencias sobre Memory, Archives
and human rihgts con el propósito de conocer la
relevancia y la importancia de los archivos para
sustentar los derechos humanos y documentar
las violaciones contra los mismos30. Igualmente
la VIII Jornada de Archivos de la Provincia de Málaga, organizadas por el Archivo Histórico Provincial de Málaga, celebradas en noviembre de 2008
tuvieron como objetivo Los Archivos y memoria,
precisamente para que todos los archivos de la
Provincia fueran conscientes de la relevancia de
estas instituciones con respecto a la aplicación
y cumplimiento de esta Ley. Y todo ello no es
fortuito, ni fruto de modas más o menos frívolas, bien al contrario, responde a una reflexión
común entre archiveros, a veces también de los
investigadores, pues con todo ello se revisa la
concepción de “archivos secretos” por la del acceso a la información, y mediante estas consideraciones los archivos pueden ser calificados de
secretos, no por sí mismos sino por la materia
que custodian31.
Si bien todo lo que llevamos expresado
es relevante, también lo es que la documentación del siglo XX y en concreto la de los últimos cincuenta años es especialmente sensible
a cuestiones que también afectan al individuo,
pero en este caso para protegerlo frente al mal
uso o abuso de información sobre su persona,
sus familiares o sus allegados, es en este espacio temporal cuando surge el problema de la
26
LAURENT, S. : “L´histoire, au-delà du secret de l´archive”, en Archives “secrètes”, secrets d´archives. Historiens et archivistes face
aux archives sensibles, París, 2003, pp. 10-11.
27
MORADIELLOS, E.: “Historia Contemporánea e Historia del tiempo presente: la cuadratura del círculo”, en La persistencia del
pasado: Escritos sobre la historia, Cáceres, 2004, p. 132.
28
LAURENT, S. : “L´histoire…”, op. cit., p. 8.
29
NORA, P.: “Missions…”, op. cit.
30
[www.lansarkivetkbh.dk].
31
LAURENT, S. : “L´histoire…”, op. cit., p. 9.
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consulta de los archivos por los historiadores
del “tiempo presente”, pues algunos archivos
son “sensibles”, otros secretos o prohibidos32.
Y esta dificultad de acoplar intereses particulares y colectivos, normas sobre acceso y normas
sobre restricción del mismo están especialmente a la orden del día en los Archivos Históricos
Provinciales33.
Por lo tanto todo potencial usuario de
documentos producidos recientemente o un
tanto alejados de nuestro tiempo presente pero
con contenidos que afecten a datos personales
deberá tener conocimiento de una serie de leyes, normas y disposiciones que afectan tanto
a la documentación como a los usuarios de la
misma. Es lo que la Archivística y las normas
al efecto califican como “acceso a la información y a la documentación”. Pero no se debe
confundir el derecho de acceso –un derecho
constitucional pero no un derecho fundamental– relativo al “derecho a recibir información”
de las Administraciones Públicas y el “derecho
a informarse”34, con un supuesto derecho –entendido así por algunos demandantes de información de los archivos– a consultar cualquier
documento que esté custodiado y conservado
en los archivos públicos, sea cual sea su clase.
Es decir, se han de tener claros los conceptos
sobre la posibilidad de uso de la información y
la documentación, pues hay confusiones extendidas entre los usuarios de los archivos, donde éstos sólo quieren entender derechos pero
nunca obligaciones, por lo que se deberían explicar claramente las diferencias entre el derecho de acceso a los documentos y el derecho a
ser y estar informado, es decir las diferencias
entre el derecho de acceso y otros derechos
informativos35. En cualquier caso se deberían
evitar confusiones, a veces provocadas por las
propias Administraciones Públicas y sobre todo
por declaraciones de tenor político o artículos
de opinión periodísticos donde por ignorancia
o por crear confusión motivada se interpretan
de igual forma el derecho a conocer las actuaciones de la Administración Pública –transparencia– con el derecho a acceder a documentos
que son, a su vez, valedores de otros derechos;
por ello se debería tener diáfanamente claro
que “la derivación del derecho de acceso a los
archivos y registros administrativos del princi-
La información y la documentación del siglo XX...
pio de transparencia, que es a su vez especificación, determinación, de la idea de publicidad,
cobra especial relevancia en la medida en que
de la misma cabe deducir que esa información
administrativa a que hemos aludido, que queda excluida temporalmente del conocimiento
general, serlo en función de un título jurídico
concreto y específico de entre aquéllos que la
propia Constitución recoge” y ello deriva del
“derecho a la información administrativa”36.
Las normas sobre acceso son variadas,
múltiples y podríamos considerar que hasta confusas, por no decir que, igualmente, son difíciles
de aplicar y de comprender. Pero ello no exime
a los archiveros ni a los archivos, ni desde luego
a los usuarios de los mismos de su conocimiento y cumplimiento. El secreto de y en los archivos, criticado por Marc Bloch en 1941, no existe,
pues han sido aprobadas muy diversas leyes para
los archivos, y hay medios humanos y económicos en los archivos –unos más y otros menos,
claro está– y el “imperativo de la transparencia”
es común en el discurso común administrativo
y político, y ello supone “un effort collectif de
réflexion sur la situation contemporaine, au confluent de deux réalités, l´une concernant les archives, l´autre ayant trait au secret”37.
A todo ello se viene a sumar un nuevo
concepto aparecido recientemente en España,
aunque ya con una trayectoria en países democráticos: el de la memoria, evidentemente no
nos referimos a la Historia, porque la ciencia de
Clío siempre ha de estar basada en la memoria
como en alguna ocasión ya hemos indicado, sino
a ese componente especial que el “vocablo”
memoria ha tomado para sí, cuando se vincula
a la palabra historia, una categoría determinada de recuerdo y una manera especial de hacer
historia, y es aquel que está vinculado a hechos
dolorosos de un pasado reciente, “el vocablo
“memoria” ha adquirido una notable diversidad
de significados: desde los alusivos a la identidad
de colectivos marginados, hasta otros más ambiciosos que apenas se diferencian de los de la
“tradición política nacional”; sin olvidar, por supuesto, aquellos que se refieren al recuerdo autobiográfico de los supervivientes de totalitarismos o los significados que aluden a los debates
provocados por procesos judiciales notorios en
los que han sido encausados y condenados an-
ROUQUET, F. (dir.): L´exploitation scientifique des archives, París, p. 31.
GÓMEZ-LLERA GARCÍA NAVA, E.: “El problema del acceso a la documentación en los Archivos históricos”, conferencia presentada a las I Jornadas sobre acceso a los documentos públicos y oficiales, Madrid, febrero de 2009, organizadas por la Asociación
de Archiveros Españoles en la Función Pública. [www.aefp.org.es].
34
FERNÁNDEZ RAMOS, S.: “El acceso a los documentos públicos y oficiales en la legislación española”. conferencia presentada a las I
Jornadas sobre acceso a los documentos públicos y oficiales. Madrid, febrero de 2009, organizadas por la Asociación de Archiveros
Españoles en la Función Pública. [www.aefp.org.es].
35
FERNÁNDEZ RAMOS, S.: Los concejales y el acceso a la información. El derecho de los concejales de acceso a la documentación local,
Granada, 2003, p. 9.
36
POMED SÁNCHEZ, L. A.: El derecho de acceso de los ciudadanos a los archivos y registros, Madrid, 1989, pp. 109-110.
37
LAURENT, S. : “L´histoire…”, op. cit., p. 7.
32
33
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tiguos verdugos”38. Y en este contexto se ha de
insertar la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por
la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron
persecución o violencia durante la Guerra Civil
y la dictadura, conocida como “Ley de Memoria
Histórica”.
Los archivos y los documentos en ellos
conservados son un elemento básico para el cumplimiento y comprensión de esta Ley, sin que en
ella, como hemos indicado, se citen estas unidades básicas, ni se hayan concebido recursos económicos y humanos para poderla llevar a cabo.
No obstante, hemos de reiterarlo, “el papel de
los archivos en ese intento de construir acervos
para la memoria colectiva”, es esencial, de manera que los archivos y los documentos pueden
ayudar “a que no se olviden ni la represión ni sus
víctimas”; pero también se ha de tener en cuenta
que los archivos son el “medio para el ejercicio
de los derechos reconocidos a las víctimas de la
represión en el proceso de transición política
y como instrumentos de información preferente
para la depuración de responsabilidades por la
violación de los derechos humanos”39.
No obstante esta Ley, pensada para la
rehabilitación de las víctimas y sus familiares,
para facilitar reconocimientos, compensaciones
y demás actuaciones encaminadas a solventar y
reparar actuaciones del pasado, muchas de ellas
derivadas del derecho al honor, puede ser un
perjuicio para las víctimas, precisamente por una
inadecuada utilización de los documentos y de
los datos en ellos contenidos, siendo necesaria
la comprensión del derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen y el “entendimiento
de la relación entre los tres derechos es fundamental para la correcta determinación de cuándo se viola cada uno de ellos, pues a menudo
la jurisprudencia los confunde”40. Y en relación
precisamente con esta Ley y con ese equilibrio
necesario del derecho a saber por parte de las
víctimas, el derecho a investigar por parte de los
historiadores, pero también para que los archivos velen por el derecho a la intimidad y el honor, son aprobadas disposiciones como la Instrucción de 12 de julio de 2006, de la Secretaría General
Técnica, por la que se dictan normas sobre el acceso y
la consulta de documentos en los archivos dependientes del Ministerio del Interior –norma aplicable a
los documentos producidos por este Ministerio
y conservados, por ejemplo, en un Archivo Histórico Provincial como el de Málaga–, mediante la
La información y la documentación del siglo XX...
cual se ha identificar el usuario de la documentación, el motivo de la consulta y el uso que le será
dado a la información obtenida.
Y en relación con todo lo aquí tratado, la
documentación del “tiempo presente” que puede ser material básico para una investigación
histórica, lo es también para el desarrollo y desenvolvimiento de actividades y actuaciones administrativas. En muchos casos los historiadores
olvidan que el documento considerado esencial
para una investigación ha sido producido con un
fin administrativo, y que éste nunca se pierde ni
olvida y, por lo tanto, sigue teniendo en primer
lugar y ante todo un uso administrativo por el
Organismo o Institución que lo produjo, bien
para proseguir con esa actuación bien para proteger derechos individuales o colectivos. En este
sentido en la actualidad se plantea en España la
elaboración y aprobación de una ley de transparencia administrativa tal vez porque “en los últimos años han sido muchas las voces que han
venido demandando al gobierno la aprobación
de una ley que reconozca plenamente el derecho de toda persona a acceder en condiciones
de igualdad a toda información en poder de las
instituciones públicas”, para evitar numerosas
irregularidades tales como casos en los que los
ayuntamientos rehúsan escritos al alcalde y los
devuelven si abrir aunque contengan un recurso41.
Con todo lo expuesto se entiende sumamente necesario que las Administraciones Públicas, los archiveros y los usuarios de los archivos
comprendan claramente diferenciados unos límites materiales al derecho de acceso en general,
derivados del artículo 105b) de la Constitución
Española, el mismo que admite el acceso a los
registros y archivos administrativos “salvo en lo
que afecte a la seguridad y defensa del Estado, la
averiguación de los delitos y la intimidad de las
personas”42 sin perjuicio de los derechos a estar informados, a conocer o los derivados de la
transparencia administrativa.
4. Numerosos temas de trabajo, diversas fuentes
Guía de fuentes sobre Marbella en
el siglo XX conservadas en el Archivo Histórico
Provincial de Málaga
documentales.
Con respecto a los historiadores “la memoria es reconocida actualmente como una destacada “categoría social”, un enfoque nuevo de
la historia política y cultural”43 y estos nuevos enfoques son fruto tanto de la ampliación y diversi-
PASAMAR, G.: “El “uso público…”, op. cit., p. 19.
GONZÁLEZ QUINTANA, A.: “Los archivos…”, op. cit., p. 60.
40
BALAGUER CALLEJÓN, M. L.: El derecho fundamental al honor, Madrid, 1992, p. 42.
41
FERNÁNDEZ CASADO, N.: “La información como derecho. Zapatero anuncia una ley para garantizar el acceso a la información
pública”, Archivamos, 69, 2008, p. 5.
42
FERNÁNDEZ RAMOS, S.: Los concejales…, op. cit., p. 91.
43
PASAMAR, G.: “El “uso público…”, op. cit., p. 18.
38
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dad de fuentes y cantidad de las mismas conservadas en los archivos como de preocupaciones
metodológicas y modalidades historiográficas.
Y en este sentido los Archivos Históricos
Provinciales juegan un destacado papel. Es cierto
que las penurias, carencias y esfuerzos sobreañadidos que estas instituciones sufren no han
impedido nunca proseguir con las funciones encomendadas, es más estas funciones se han visto
ampliadas, ya lo ponía de manifiesto hace tiempo M. Ravina: “en los más de sesenta años transcurridos desde la creación en 1931 de la red de
Archivos Históricos Provinciales, éstos han visto
profundamente incrementadas sus funciones,
pues si en un principio tan sólo eran los receptores y custodios de los Protocolos Notariales
centenarios de todos los distritos de la provincia, a partir de 1969 se convirtieron además en
un centro archivístico para la Administración del
Estado de su ámbito, haciendo por tanto tareas
de archivo administrativo, intermedio e histórico” y después archivos provinciales para la administración de la Comunidad Autónoma. “Sin
embargo, estas circunstanciales reformas no han
podido aminorar, sino en todo caso robustecer,
la finalidad de servicio a la investigación histórica para la que fueron creados”44, y sobre esta
realidad abundaba Juan José Generelo45: “[...] la
historia de los Archivos Históricos Provinciales
es, con muy pocas excepciones, la historia de
cómo una vez creados los centros, se les van añadiendo funciones y, con ellas, tipos de fondos. A
la función de archivos notariales se les une la de
archivos históricos de la Administración del Estado, más tarde la de intermedios y, por último, la
de archivos de administraciones autonómicas”.
Recientemente, durante la rememoración
de los 75 años de existencia de los Archivos Históricos Provinciales nos preguntábamos:
“¿Permite la situación actual de los
Archivos Históricos Provinciales el cumplimiento de la legislación española no
sólo sobre archivos sino también sobre
todas aquellas normas del Derecho Administrativo sobre acceso?. ¿Están los Archivos Históricos Provinciales preparados
para asumir las normas europeas sobre
el acceso a la documentación histórica y
el acceso a la documentación administrativa, considerando que esta es la división
establecida?”46.
La información y la documentación del siglo XX...
“¿Pueden ser aplicadas las Directrices Europeas en los Archivos Históricos Provinciales? ¿Y las recomendaciones
del Consejo Internacional de Archivos?.
Me atrevo afirmar, por la experiencia del
ejercicio diario del servicio en un Archivo
Histórico Provincial que es muy difícil el
cumplimiento de algunas disposiciones
y de la totalidad de esas normas, por falta, evidentemente de medios, humanos y
materiales”47.
Por tanto debemos recordar aquí esas dos
realidades la del permanente ingreso y servicio
de nuevos documentos y nuevas responsabilidades en estos Archivos y la de la precariedad
de medios para asumirlas. De este aumento de
ingresos de documentos, de gestión de información y de la ampliación del número y de tipos de
usuarios da cuenta un reciente estudio donde se
ponen de manifiesto dichas circunstancias48.
Pero también debemos recordar aquí una
cuestión que en esa Conmemoración indicábamos: los documentos de este tiempo aún reciente o cuyas consecuencias aún se mantienen,
solicitados en un Archivo Histórico Provincial
provocan en muchas ocasiones que el archivero
tenga que “gestionar el dolor”, la lucha con los
recuerdos y con el pasado de muchos ciudadanos. Este tipo de consulta es la de un usuario
que casi siempre mantiene un combate consigo
mismo, se decide a ir al Archivo para remover
el pasado, por cuestiones sentimentales o muy
personales: la búsqueda de familiares –por los
motivos que sea– incluso la búsqueda de hijos
abandonados, reapertura de casos de violación
o estupro, remordimiento y necesidad de restituir bienes, y un largo etc. Sin lugar a dudas,
esta consulta requiere una dedicación larga y
delicada, quien acude al archivero lo hace casi
con el mismo efecto de la confesión, busca la
comprensión de este funcionario, que ha de
actuar con suma delicadeza y, además, valorar
las posibilidades de acceso a los documentos. Y
este, sin lugar a dudas, es un aspecto desconocido por quienes acuden a las salas de consulta
o demandan información “histórica” para temas
de investigación “cruciales” y “fundamentales”,
“importantísimos”, empleando algunos de los
calificativos que la mayor parte de los historiadores usan para sus siempre –no me cabe duda–
interesantes investigaciones.
RAVINA MARTÍN, M.: Catálogo de los documentos genealógicos del Archivo Histórico Provincial de Cádiz, Madrid, 1993.
GENERELO, J. J.: “Fuentes para la investigación en los Archivos Históricos Provinciales”, en La investigación y las fuentes documentales de los archivos, Guadalajara, 1996, p. 221.
46
CRUZ MUNDET, J. R. y MIKELARENA PEÑA, F.: Información y documentación administrativa, Madrid, 1998, p. 332.
47
CRUCES BLANCO, E.: Los Archivos Históricos Provinciales y los usuarios. Pasado, Presente y Futuro, Madrid, Ministerio de Cultura,
10 de octubre de 2006.
48
DÍAZ SÁNCHEZ, A.: “El Archivo Histórico Provincial de Málaga”, en Los Archivos y el Patrimonio documental de la Provincia de
Málaga, Málaga, 2009, pp. 29-63.
44
45
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Esther Cruces Blanco
Pero partiendo de esas realidades la documentación del siglo XX conservada en los archivos, y en particular en el Archivo Histórico
Provincial de Málaga, permite un amplio por no
decir casi universal estudio de temas y aspectos, algunos nuevos y vinculados con intereses
historiográficos recientes como la arqueología
industrial unida a la idea de cultura científica,
técnica e industrial; la arqueología del trabajo,
o los estudios sobre los archivos de empresas49,
los estudios sobre el mundo del trabajo y el movimiento obrero50, que para el caso español y
con respecto a la documentación conservada en
los Archivos Históricos Provinciales no hay que
olvidar todos los documentos generados por
Organización Sindical, más conocida como “los
Sindicatos Verticales”51, cuyos documentos, con
respecto a la Provincia de Málaga están en el Archivo Histórico Provincial.
El poder judicial, con todos sus órganos,
siempre ha sido una actividad productora de
enormes masas documentales, y para el siglo XX
esta actividad se ha visto reforzada. Para el caso
que nos ocupa el Archivo Histórico Provincial de
Málaga conserva no sólo los documentos de los
documentos producidos por la justicia ordinaria,
también del Partido Judicial de Marbella, sino de
todas aquellas jurisdicciones especiales surgidas,
sobre todo, tras la Guerra Civil: Juzgado de Vagos
y Maleantes (1945-1971), Juzgado de Peligrosidad y Rehabilitación Social (1971-1987), Tribunal
Tutelar de Menores (1939-1992), Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas (1939-1944).
Con respecto a la documentación judicial el Archivo Histórico Provincial de Málaga publicó una
síntesis sobre la documentación conservada en
el mismo, aunque éstas referencias pronto quedan anticuadas puesto que todos los años son
transferidos varios cientos de metros procedentes de órganos judiciales52, por ejemplo, para el
caso de Marbella la última transferencia de documentación judicial ha sido realizada el 19 de
mayo de 1999.
No nos podemos olvidar de la importancia
de la documentación notarial para poder abordar
cualquier estudio histórico, aunque consideran-
La información y la documentación del siglo XX...
do que con respecto al siglo XX sólo pueden ser
consultados aquellos que hayan cumplido cien
años; de manera que en las actualidad pueden
ser consultados los protocolos notariales hasta
el años de 1908 para lo cual también existe un
inventario publicado53.
Con carácter general para toda la Provincia, el AHPM conserva la documentación de la
Junta Electoral Provincial desde 1977 a 1996.
La documentación del Distrito Forestal,
ICONA, IRYDA también se conserva en este archivo que aquí tratamos para toda la provincia,
desde 1943 hasta 1990.
Con respecto a la actividad englobada
dentro de la materia cultural, y con anterioridad
a la existencia de un Ministerio o Consejería de
Cultura, ya fueron producidos numerosos documentos sobre todo relacionados con la protección e intervención en edificios históricos, excavaciones arqueológicas y albergues juveniles.
Procedentes de la Delegación de Educación y Ciencia se conservan los expedientes de
maestros que ejercieron en la provincia de Málaga, desde 1911 a 1984, así como los proyectos
de todos los edificios educativos (1952-1984).
Y no cabe duda que en cualquier momento de la historia los aspectos económicos son básicos y rigen una gran parte de los acontecimientos públicos y privados, pero cuando se atiende
a las finanzas del Estado, al régimen tributario,
fiscal y económico organizado, regulado y controlado por el Ministerio de Hacienda, sus documentos reflejarán ese acontecer, y en el siglo XX
español las crisis mundiales más las provocadas
por la Guerra Civil y el período de la autarquía
hace valer especialmente estos documentos. El
Archivo Histórico Provincial de Málaga conserva
un enorme volumen documental procedente de
la Delegación Provincial del Ministerio de Hacienda, parte de la cual está siendo publicada
periódicamente, por un lado la muy interesante
documentación relativa a Edificios y solares. Registro para actuaciones fiscales y catastrales en Málaga.
1902-193854 y por otro toda la documentación
producida por los diversos organismos que dentro del Ministerio de Hacienda se han ocupado
49
Los archivos de empresas suscitaron un primer interés para los archiveros y los investigadores después de la II Guerra Mundial, de hecho en Francia se creó en 1949 una sección específica en los Archivos Nacionales y se creó una Comisión de salvaguarda
de los archivos económicos; pero partiendo de estos inicios se fueron ampliando en los años cincuenta apareciendo el concepto de
“archivos del trabajo”. BASTIEN, H.: “Le cadre juridique”, en La pratique archivistique française, París, 1993, p. 79
50
CRUCES BLANCO, E.: “Fuentes documentales para la historia del trabajo en los archivos de Andalucía”, Arch-e. Revista Andaluza
de Archivos, 2, enero 2010 (monográfico que recoge las aportaciones a las Jornadas sobre los Archivos del Mundo del Trabajo en Andalucía, Sevilla, noviembre 2008), pp. 135-158.
51
LASO BALLESTEROS, A.: “El papel…”, op. cit., pp. 191-256.
52
AQUESOLO VEGAS, J.: “Apuntes sobre la Justicia en España 1931-1945. La documentación conservada en el Archivo Histórico
Provincial de Málaga”, en Los años convulsos. 1931-1945. Documentación del Archivo Histórico Provincial de Málaga, Cádiz, 2006, pp. 5365; FERNÁNDEZ ESCORIAL, M. y CABANILLAS GARCÍA, M.: “Estudio de series documentales en los fondos judiciales conservados en
el Archivo Histórico Provincial de Málaga”, en Los Archivos judiciales en la modernización de la Administración de justicia. Actas, Sevilla,
2007, pp. 413-425.
53
ACUÑA, E.; CRUCES, E. y LOBILLO, D.: Inventario de la documentación notarial conservada en el Archivo Histórico Provincial de
Málaga (1496-1905), Sevilla, 2008.
54
FERNÁNDEZ ESCORIAL, M. y CASTILLO MUÑOZ, B.: Málaga, 2009.
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La información y la documentación del siglo XX...
de la elaboración, mantenimiento y tributación
Pero como anteriormente hemos indicadel catastro tanto de rústica como de urbana: La
do el siglo XX español es una centuria convuldocumentación catastral en el Archivo Histórico Prosa, donde la Guerra Civil, sus prolegómenos y
vincial de Málaga. 1850-198955.
sus consecuencias a lo largo de una dictadura
Con respecto a la documentación prode cuarenta años han condicionado la producducida por los organismos responsables de la
ción documental y la vida de los españoles, y
industria y el comercio el AHPM conserva los
por ello la documentación producida por el
expedientes de insGobierno Civil será
talaciones eléctricas
sumamente
imporPara una zona como Marbella es
de toda la provincia
tante para conocer
fundamental la documentación
(1959-1986), el regismuchos de los aconexistente procedente de la
tro industrial (1938tecimientos y hechos
2004), el registro de
de un largo período.
Delegación Provincial de
cooperativas (1949El Archivo Histórico
1993) y el registro Información y Turismo (1947-1995) Provincial de Málaga
de patentes (1953ha publicado el inven1984).
tario y estudios sobre la documentación que
Para una zona como Marbella es fundaconserva de esta Institución: La documentación
mental la documentación existente procedente
del Gobierno Civil Conservada en el Archivo Históride la Delegación Provincial de Información y Tuco Provincial de Málaga. 1800-199957. Asimismo
rismo (1947-1995) pues en ella se recogen todo
sobre ese período violento que antecede a la
tipo de actividades relacionadas con esta indusGuerra Civil y los años posteriores a la misma
tria: campañas de promoción, subvenciones,
el Archivo Histórico Provincial de Málaga orgacontrol de visitantes, etc. por lo que estos expenizó una exposición, y publicó el estudio codientes poseen un interés especial para la prorrespondiente, denominado Los años convulsos.
vincia de Málaga en general y muy especialmente
1931-1945. Documentación del Archivo Histórico
para la Costa del Sol y Marbella, de manera que
Provincial de Málaga58.
los usuarios también cuentan con la publicación
La documentación procedente de la Jefade este fondo documental56.
tura Provincial de Carreteras es de un enorme volumen (377 expedientes) y entre sus documentos se conservan
todos los proyectos de
infraestructuras viarias
de la provincia desde
mediados del siglo XIX
hasta 1989. Para esta
zona geográfica que
nos ocupa son especialmente destacables
todos los proyectos
relacionados con la
N-340 y la Autovía del
Sol, así como todo tipo
actuaciones en puentes, viaductos, mantenimiento de carreteras
y caminos, etc.
Con respecto a
proyectos de infraestructuras son destacables los conservados
en el fondo de la Confederación HidrográFondeadero de Marbella. Fuente: AHPMA
Inventario y varios estudios introductorios, Málaga, 2006.
CANO RAMÓN, M.; DÍAZ SÁNCHEZ, A. y GALLARDO GÁLVEZ, M. J.: “El fondo de la Delegación Provincial del Ministerio de
Información y Turismo de Málaga”, Tría, 3, 1966, pp. 161-181.
57
Málaga, 2007.
58
Cádiz, 2006.
55
56
68
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Esther Cruces Blanco
fica del Guadalhorce,
con casi 100 proyectos relacionados con
Marbella que hacen
referencia a: el río
Verde, el río Guadaiza, el río Real tanto a
sus encauzamientos
como presas, los proyectos de regulación
del abastecimiento de
agua en esta parte de
la Costa del Sol, etc.
Las series documentales producidas
por toda la actividad
del Instituto Nacional
de Estadística también se conservan en
el AHPM desde 1883
hasta 1998, de manera
que todo lo encuestado y analizado por
este organismo también queda recogido para
Marbella.
Con respecto a las funciones y competencias que ha tenido la materia relacionada con el
trabajo y el empleo el Archivo conserva los proyectos de Escuelas Taller y del Acuerdo de Empleo y Promoción Agraria (1998-2004) con expedientes relativos a Marbella en ambos casos.
Y desde luego en la actualidad un fondo
ampliamente consultado pero sujeto a normas
estrictas de acceso es el procedente del Archivo del Centro Penitenciario y nos referimos a los
expedientes de internos en dicho centro y en las
cárceles de partido. Para su consulta el usuario
ha de solicitar el acceso según la Instrucción del
Ministerio del Interior citada, siendo ágil la consulta pues se cuenta con un inventario para ello
y una publicación que explica la evolución y contendió de este fondo59.
La documentación producida por
el Gobierno Civil será sumamente
importante para conocer muchos
de los acontecimientos y hechos
de un largo período
La documentación judicial como la de la
Prisión Provincial son ejemplos de los nuevos
campos de investigación sobre la historia del siglo XX, de esa indagación del “uso público” de la
La información y la documentación del siglo XX...
Fondeadero de Marbella. Fuente: AHPMA
Historia al que antes aludíamos que es amplio y
variado y entre sus temas se encuentran los relativos a la historia política y a la historia económica y desde luego los problemas de la “memoria”60.
Y junto con los estudios históricos que estos documentos facilitan, estas fuentes documentales
La documentación judicial como
la de la Prisión Provincial son
ejemplos de los nuevos campos de
investigación sobre la historia del
siglo XX, de esa indagación del
“uso público” de la Historia
han pasado a ser parte de noticias casi diarias
en los medios de comunicación, tanto por expertos como por simples aficionados, de manera
que efectivamente, si no se hace un uso público
de la historia, desde luego se está haciendo empleando las fuentes documentales para ese conocimiento público del pasado y también un uso
político del mismo, (usages politiques du passé), de
manera que la historia más reciente ha pasado a
ser elemento de crítica en los debates políticos,
en la cuestión de la opinión pública y entre los
historiadores61.
El Archivo del Colegio de Arquitectos está
conservado en el Archivo Histórico Provincial de
Málaga de manera que la enorme actividad cons-
59
FERNÁNDEZ ESCORIAL, M.: “Aproximación a la historia de las prisiones. El caso de Málaga”, en Los años convulsos…, op. cit.,
pp. 67-77.
60
PASAMAR, G.: “El “uso público…”, op. cit., p. 16.
61
PEIRÓ MARTÍN, I.: “La opinión pública y los historiadores: memoria, historiografía y política”, en Usos de la Historia…, op.
cit., p. 147.
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Esther Cruces Blanco
La información y la documentación del siglo XX...
tructiva de la zona de la Costa del Sol, incluida Marbella, está documentada en los proyectos y en los
expedientes de dirección de obras (1957-1992).
Así pues cualquier aspecto de la historia
social, económica, de las mentalidades, etc. pueden ser abordados para la Provincia de Málaga
con los documentos conservados en su Archivo
Histórico Provincial de manera que gracias a todos estos documentos textuales, gráficos y fotográficos cualquier investigador, pero también
cualquier ciudadano sin pretensiones científicas
pero con acuciantes necesidades burocráticas,
tendrá los elementos informativos suficientes
evitando situaciones de improvisación como
las que denuncia J. Aróstegui: la investigación
histórica se ha confiado a “la improvisación, a
la intuición y al buen sentido del investigador”
más que a una preparación rigurosa, pero la
investigación histórica requiere un trabajo detenido y la “explotación y trascripción de las
fuentes junto con la elaboración de un plan, en
el curso mismo de la investigación, el diseño
o plan primitivos serán con toda probabilidad
profundamente modificados y el resultado final
seguramente tendrá poco que ver con las presunciones iniciales”62. n
A N E X O
Aproximación a una Guía de Fuentes
62
70
ARÓSTEGUI, J.: La investigación…, op. cit., pp. 360-361.
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Estudios
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ISSN 1575-6416
Vestigios olvidados de
nuestra ciudad ¿Negligencia o
indiferencia?
Juan Miguel Cervera Añón
Licenciado en Química
RESUMEN
Han sido muchas las construcciones y obras de reforma que se han llevado a cabo en el casco antiguo de Marbella
en los últimos años sin la presencia de personal municipal o cualificado a nivel arqueológico. El presente artículo
pretende informar sobre la presencia de restos arqueológicos cerámicos, que abarcan una amplia cronología de
la historia de nuestra ciudad (desde los siglos II a.C. hasta el XV d.C.) y que, sencillamente, fueron arrojados a
un contenedor de escombros salvo una ínfima parte que consiguió salvarse y que aquí se detallan. Después de su
estudio, han sido depositados en la Sección Arqueológica del Centro Cultural Cortijo Miraflores, dependiente del
Ayuntamiento de Marbella.
PALABRAS CLAVE
Arqueología, cerámica romana, cerámica medieval.
ABSTRACT
The constructions and works of reform have been many that have had been in centre old of Marbella in the last years,
without the qualified presence of municipal personnel. The present article tries to inform on the presence of ceramic
archaeological rest, that they include an ample chronology of the history of our city (since 2th century BC to 15th century
AC) and that, simply, they were thrown to a rubbish container except for a very small part that was able to be saved and
that here they are detailed. After his study have been deposited in the Archaeological Section Cortijo Miraflores Cultural
Center, under the Marbella Town Hall.
KEY WORDS
Archaeology, roman potery, medieval potery.
1. Antecedentes
A
mediados de 1993 se llevó a cabo una
obra de construcción anexa a la cara sur
de la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, concretamente en calle Misericordia,
en la que había una zona baldía de huerta o jardín y que tendría como destino la ejecución de
un edificio para albergar las aulas donde, en un
futuro, se impartirían los principios de la catequesis.
Para la realización de la cimentación se hicieron hoyos, de menos de un metro de profundidad, cuyos escombros eran arrojados en una
cuba situada en la Plaza de Tetuán. La sorpresa
fue enorme cuando de entre los escombros “brotaron” multitud de restos cerámicos, que llamaban la atención de los obreros por su colorido o,
en algún caso, por contener dibujos o grabados
llamativos.
Tras informar a personal municipal de la
Delegación de Cultura de la aparición de estos
restos cerámicos, me quedé asombrado ante la
actitud impasible que denotaban, argumentando, mediante simples conjeturas de despacho,
que se trataba de material de acarreo que no
conllevaba ningún tipo de interés histórico o
arqueológico. El desinterés mostrado por la Administración Local de aquellos momentos era
patente.
La cantidad de material que llegó a rescatarse no va más allá a tres bolsas de plástico,
perdiéndose una enorme cantidad de restos que,
si bien se desconoce si aportaba datos sobre algún tipo de estructura asociada, tenía una importancia crucial en cuanto al valor histórico y
Juan Miguel Cervera Añón
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
fedatario, que consolidaba la presencia humana
dentro del casco antiguo de nuestra ciudad con
anterioridad a la conquista musulmana, como así
lo confirman algunos de los restos que se lograron recoger.
La cantidad de
material que llegó a
rescatarse no va más
allá a tres bolsas de
plástico, perdiéndose
una enorme cantidad
de restos
2. Contexto histórico y
piezas de periodo califal, nazarí..., entre las que podemos distinguir fragmentos de cerámica común,
candiles, grandes vasijas y cerámica vidriada.
Se ha constatado también la presencia de
fragmentos cerámicos de tradición púnica (s. IV
– II a.C.) que no se tratarán en el presente artículo, pero cuya mención es de referencia obligada.
situación actual
Situada a intramuros de la antigua ciudadela árabe, se supone que
en su lugar se hallaba la
Mezquita Mayor o Aljama en época musulmana,
por lo que la ubicación de
la iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación define
uno de los enclaves históricos más importantes,
y diría que “misterioso”, para futuros estudios
en nuestra ciudad.
Si bien la presencia de elementos arquitectónicos de época romana, dentro del casco
antiguo de Marbella, se limita a unos cuantos
sillares, algunos capiteles jónicos, sigillatas que
aparecieron en las “obras de remozamiento del
edificio del Ayuntamiento”1 y a restos cerámicos
hallados en las excavaciones de un solar anexo
al lienzo sur de la muralla del Castillo, con motivo de la restauración de dicha zona durante el
mandato gilista, la aparición de estas piezas, más
allá de la propia muralla del Castillo, avalan la
conjetura de la ubicación de un poblado romano
dentro del casco histórico de la ciudad, como ya
citaba D. Fernando Alcalá: “[...] el casco antiguo
de Marbella se levanta sobre el solar que durante
época romana ocupaba una localidad [...], cuyo
nombre no sabemos, pero pudo ser la Salduba
citada por Plinio y Mela”2. Pero este hecho tenemos que dejarlo relegado a la mera hipótesis debido, entre otros motivos, a los pocos sondeos
arqueológicos que se han llevado a cabo durante
las obras realizadas en el casco antiguo.
3.1. Cerámica Romana
A) Cerámica Campaniense
Es la cerámica de la conquista de Hispania por las legiones romanas y sirve de referencia constante para el estudio del fenómeno de
integración del mundo romano en la Península,
desde la república hasta la etapa de Augusto.
Dentro del grupo de las campanienses,
podemos catalogarla como Campaniense Tipo B,
las cuales presentan una arcilla de color beige (o
marrón claro en procesos de cocción defectuosa), dura, depurada pero algo granulosa, con inclusiones calizas y micáceas, con barniz no muy
denso, de color negro o negro castaño, brillante,
con iridiscencias, aplicado por inmersión y que
no suele cubrir el fondo externo del vaso3.
Figura 1.- Fragmento correspondiente a
parte del pie.
Posible plato o fuente de fondo llano y
borde rectilíneo, con pie anular molturado que
podría corresponder al tipo Lamboglia 5-7.
Pasta de color beige, dura, depurada, con
inclusiones calizas y micáceas.
Decorada con barniz de color negro, brillante, con iridiscencias.
Utilización reservada a presentar o servir
alimentos.
3. Descripción tipográfica
Dentro de los fragmentos cerámicos que
pudieron conservarse, encontramos dos períodos históricos bien diferenciados. El primero de
ellos hace referencia a época romana, donde nos
encontramos con un amplio abanico cronológico
que abarca desde tiempos de la republicana hasta época cristiana y que aportan fragmentos de
platos, ánforas y cerámica común.
La segunda época hace mención a la etapa
de dominación musulmana, y donde encontramos
Figura 1
Su cronología puede situarse entre mediados del siglo II a.C. y finales del I a.C.
Posac Mon, C.: Guía Arqueológica de Marbella, Marbella, Delegación de Cultura, 1983, p. 12.
Alcalá Marín, F.: Marbella, esa desconocida (Inventario y defensa del patrimonio Histórico de la ciudad), Marbella, Delegación de
Cultura, 1978, p. 15.
3
Vid. BELTRÁN LLORIS, M.: Cerámica romana: Tipología y clasificación, 2 vols., Zaragoza, Pórtico, 1978.
1
2
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Juan Miguel Cervera Añón
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
Figura 2.- Dibujo esquemático de una pátera del tipo Lamboglia 5-7.
Su cronología abarca desde finales del siglo V a.C. hasta inicios del siglo I a.C.
Figura 4.- Dibujo esquemático de una lucerna romana del tipo Dressel 1B.
Según Beltrán, su tipología corresponde a
una lucerna delfiniforme, nombre que recibe por
la presencia de aletas o asitas laterales5. De pasta negra y barniz campaniense, posee adornos
radiales en el disco, un asa posterior y presencia
o no de aletas laterales; son fabricadas en Italia
central y del Sur, fechándose a finales del siglo
II y I a.C.
Figura 2
B) Lucernas
Las lucernas se fabricaron mediante moldes, empleando uno para la parte superior y otro
para la inferior, uniendo posteriormente las asas.
Eran objetos empleados para la iluminación.
Se distinguen varias partes en una lucerna: el pico o mechero (mixus), el deposito de
combustible (infundibulum), el disco (discum) que
es la parte superior de la lucerna, y que se encuentra rodeado por la orla (margo) y el asa. El
disco suele llevar uno o dos agujeros de alimentación, uno para introducir el aceite y otro para
la respiración4.
Figura 4
C) Aplique Decorativo
Figura 3.- Fragmento correspondiente al
disco de una lucerna.
Lucerna republicana: conserva intacto en
su centro el orificio de alimentación y gran parte
de la orla, donde se observa el arranque de un
asa que ha desaparecido. La arcilla es gris.
De tipología Dressel 1B, se caracteriza
por ser de cuerpo bicónico, con una aleta lateral
en la parte derecha y pudiendo aparecer o no
con asa.
Conserva una pequeña parte del disco
pintado con el barniz negro originario y presenta decoración geométrica en forma radial en la
parte superior.
Figura 5.- Fragmento de cerámica anaranjada, con forma triangular, sobre la que se
observan en relieve motivos zoomorfos y fitomorfos.
Figura 5
Figura 3
Alcanzan a distinguirse tres figuras: una
central con características vegetales flanqueada
por dos siluetas animales, que podrían intuirse
como un par de carneros.
Se debe de remarcar, en este caso, la falta
de paralelos en la bibliografía consultada.
En cuanto a su cronología, podría ubicarse en periodos alto imperiales.
4
Vid. ROCA ROUMENS, M. y FERNÁNDEZ GARCÍA, M. ª I.: Introducción al estudio de la cerámica romana. Una breve guía de referencia,
Málaga, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Málaga, 2005.
5
Vid. BELTRÁN LLORIS, M.: Cerámica…, op. cit.
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Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
Se supone que en su lugar se
hallaba la Mezquita Mayor o
Aljama en época musulmana, por
lo que la ubicación de la Iglesia
de Ntra. Sra. de la Encarnación
define uno de los enclaves
históricos más importantes
D) Ánforas
Como nos cuenta Estrabón, “el olivo,
alimento básico en la dieta de los pueblos del
Mediterráneo, se cultivaba en época de Augusto a lo largo de la fachada oriental peninsular”.
Aunque no se especifica ni se enumeran las
regiones de su cultivo, ni se hacen referencias
sobre la producción y el consumo, es de entender que los habitantes de la costa mediterránea
hispana se dedicaban a la producción de aceite. La cuestión de la producción local de aceite
es un hecho comprobado a través de los indicios arqueológicos. Actualmente, se reconocen
en estos lugares instalaciones destinadas a la
producción de aceite, la mayoría de las cuales
muestran una actividad productora complementaria con otros alimentos, ya sea vino o
conservas de pescado.
Hablamos de la ánforas, envases que
tuvieron como función la de transportar
materias primas tales como aceite, vino,
frutas y salazones como el apreciado garum,
entre otras mercancías, lo que hace de
estos recipientes uno de los elementos más
importantes para la historia económica del
mundo romano.
Figura 6.- Fragmento correspondiente a la
boca de un ánfora, que podría pertenecer al tipo
Dressel 38 (Beltrán IIA)6.
Se trata de un tipo de ánfora cuyos principales hallazgos se documentan en la Bética y
que estaba destinada al transporte de aceites y
salazones.
Su cronología abarca los siglos I y II d.C.
Figura 7.- Dibujo esquemático de un ánfora tipo Dressel 38 (Beltrán IIA).
Figura 7
Figura 8.- Fragmento correspondiente a la
boca de un ánfora, que podría pertenecer al tipo
Tripolitana II (Dressel 18, II).
Figura 8
Recibe este nombre debido a que se fabricaban en Tripolitania, actual Trípolis, en el Líbano, durante los siglos I d.C. y mitad del II d.C., y
hasta el siglo IV d.C.
Figura 9.- Dibujo esquemático de un ánfora tipo Tripolitana II (Dressel 18, II)7.
Figura 6
6
7
76
Figura 9
Ibídem.
Vid. BELTRÁN LLORIS, M.: Guía de la cerámica romana, Zaragoza, Pórtico, 1990.
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Juan Miguel Cervera Añón
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
Por último, hay que mencionar la presencia de dos fragmentos que corresponden a
sendas terminaciones de ánforas bien diferenciadas y que, por motivos obvios, no pueden
catalogarse.
ofrecen decoración sino alisados o bruñidos. Las
técnicas sencillas afectan básicamente al modelado, consisten en meandros o bandas realizadas
a peine, incisiones, impresiones…
Entre las técnicas decorativas encontramos pigmentaciones, engobes, barnices y es3.2. Cerámica Musulmana
maltes, donde las principales materias colorantes son óxidos metálicos: rojo (óxido de hierro:
Al-Andalus fue una civilización que irradió
Fe2O3), negro (óxido de manganeso, MnO2), veruna personalidad propia tanto para Occidente
de (óxido de cobre: CuO), azul (óxido de cobalcomo para Oriente, como así lo atestiguan los mato: CoO), etcétera; así por ejemplo, el óxido de
jestuosos monumentos arquitectónicos y obras
hierro produce color rojo en cocción oxidante
civiles que se conservan en nuestro país.
y negro en reductora, mientras que el óxido de
Situada en tierra de encuentros, de crucobre, tanto al ser usado como engobe o en forces culturales y fecundos mestizajes, al-Andalus
ma de barniz o cubierta, da verde en oxidación y
fue olvidada después de su esplendor, tanto por
rojo en reducción.
Europa como por el universo musulmán, como
En cuanto a las cubiertas vítreas, enconuna bella leyenda que no hubiera pertenecido a
tramos dos grandes grupos según los fundentes
ninguno de los dos mundos.
usados mayoritariamente. Un grupo presenta
Los musulmanes utilizaban pastas natumayor cantidad de sales de sodio y potasio (funrales y pastas modificadas para conseguir caracdentes alcalinos) muy usadas en Oriente Próxiterísticas especiales en las cerámicas. Las pastas
mo, mientras que el otro grupo presentan sales
naturales eran más susceptibles de ser usadas en
de plomo como fundente principal, de tradición
objetos destinados al servicio de mesa, mientras
romana. En éstas, para formar el vidrio, es esenque las pastas modificadas, que se hacían de macial el plomo, la sílice y componentes básicos
nera general añadiéndole desengrasantes como
como el bórax o la sal. Algunos pigmentos viran
la arena, el cuarzo o la dolomita, o bien mezclande color en función de la mayor o menor propordo arcillas de diferentes variedades, se usaban
ción de fundentes alcalinos de la cubierta; así, el
esencialmente en piezas de fuego para hacer
cobre da color turquesa cuando la proporción de
ollas, cazuelas, etcétera, consiguiendo así una
estas sales en el barniz es alta.
mejor adaptación al barniz o esmalte, una mayor
Las cubiertas translúcidas se realizaban
resistencia mecánica o térmica y un aumento de
esencialmente con barniz de plomo, a partir
la porosidad, entre otras características.
de minerales como la galena (sulfuro de ploAditivos como la sal garantizaban una alta
mo: PbS2) y el litargirio o minio (sesquióxido de
porosidad, aumentando así la evaporación y conplomo: Pb3O4). Para conseguir cubiertas opacas
secuentemente el poder para enfriar del contesimples (verdes, marrones, etcétera), se añadían
nedor. Aparecen también grandes vacuolas que
a la preparación de la cubierta de plomo óxidos
parecen tener un origen orgánico, al tiempo que
metálicos colorantes.
partículas calcáreas, que pueden indicar el uso
Si al barniz de plomo le añadimos óxido
de arcillas jóvenes, de buena plasticidad natural,
de estaño (SnO2) obtenemos una cubierta blanprocedentes de la orilla de ríos o estanques, es
ca opaca. Las partículas de estaño se reparten
decir, con abundante materia
de forma regular en el vidrio
orgánica.
Dentro de los fragmentos rompiendo la natural transluLa presencia de este
cidez del barniz de plomo y
cerámicos que pudieron
material de origen orgánico
creando una superficie blanca
conservarse, encontramos por la difusión de cristales de
y condiciones en las cuales
la cocción no consiguió una dos períodos históricos bien casiterita (SnO2) en la masa
vítrea. Las decoraciones con
oxidación total de la pasta,
diferenciados
óxidos metálicos sobre estanaunque la temperatura fuera
nífero generalmente se efecla adecuada, da lugar al fenótuaban después de la primera cocción y sobre
meno del corazón negro, por el cual el interior
la cubierta cruda, antes de la segunda cochura.
de la pasta se queda de color negro o gris, con
En ocasiones la decoración se aplicaba
motivo de la formación de monóxido de carbono
con una barbotina muy líquida compuesta por la
(que posee carácter reductor) durante el proceso
arcilla pigmentada o de otro color, a veces blande combustión que tiene lugar por la descomquecina. En ocasiones encontramos engobes de
posición de la materia orgánica, entre otros facbarbotina, de color rojo o negro, que sirven de
tores.
fondo a motivos pintados en colores contrastaEntre las técnicas de acabado, los sistedos como el blanco. Por otra parte, al engobe se
mas más simples se encuentran normalmente
la adicionaba en ocasiones algún fundente en su
sobre cerámica común, donde las superficies no
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Juan Miguel Cervera Añón
composición, como ceniza vegetal (carbonato de
potasio: K2CO3), lo que producía un aumento de
la adherencia al cuerpo cerámico.
Dentro del conjunto de los fragmentos
cerámicos de estudio en el presente artículo, es
importante destacar que nos movemos en una
amplia escala de tiempo que podría abarcar desde el periodo califal hasta el nazarí.
Vamos a hacer una pequeña introducción
sobre el proceso de evolución de los tipos cerámicos más importantes a lo largo de las distintas
etapas históricas de la dominación musulmana.
Época de la Conquista y del Emirato (s. VIII-IX d.C.)
Se conocen muy pocos restos cerámicos
de esta época ya que no está definido por un
modelo propio, sino que concurren una mezcla
de técnicas y esquemas decorativos autóctonos,
romanos, visigodos y bizantinos con influencias
norteafricanas y orientales.
Las cerámicas se realizan a mano y a torno
lento e irán adoptando cambios, de manera paulatina, en su funcionalidad y en la decoración.
La integración del vidriado produce un
avance importante en las cerámicas, aportando
la impermeabilización de las piezas. Por otra parte, la combinación de óxidos metálicos de cobre,
cobalto y manganeso, entre otros, dará lugar a
mejoras estéticas aportando coloraciones y reflejos metálicos que nos proporcionarán piezas
más bellas y, por ende, más caras.
El Califato Omeya (s. X-XI d.C.)
La cerámica evolucionará desde los tipos
anteriores produciendo una mayor variedad de
formas y decoraciones. En esta época pueden considerarse, a grandes rasgos, dos grandes tipos de
vajilla: una común, vidriada o no, y otra de lujo.
La cerámica común sin vidriar estará decorada por pinturas en blanco, negro o rojo con base
a motivos geométricos; mientras que las vidriadas tendrán decoración monocroma o bícroma.
La cerámica de lujo es la conocida como
“cerámica verde-manganeso”, definida por una
ornamentación a base de dos óxidos colorantes,
el de cobre que produce el verde y el de manganeso que da tonalidades moradas o negruzcas,
dispuestos sobre una cubierta blanca8.
Los reinos de Taifas (s XI d.C.)
Tras la desintegración del califato cordobés, Málaga será gobernada por los Hammudies,
una dinastía de origen bereber.
El arte seguirá fuertemente influenciado
por las formas califales anteriores, pero difumi-
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
nado por los contactos con el norte de África y
Oriente, creando así un estilo particular.
La cerámica continuará desarrollando el
tipo “verde-manganeso” que llegará a alcanzar
una elevada complejidad decorativa. Por otra
parte, será el auge de la llamada “cerámica de
cuerda seca”, que pervivirá en Málaga hasta los
nazaríes. Los diseños se trazaban en crudo por
medio de una mezcla de aceites y agente colorante. Diferentes barnices de colores llenaban
los espacios interiores, los cuales, tras una nueva
cocción, se vitrificaban perfilados por los trazos
oscuros del óxido de manganeso9.
Almorávides y Almohades (s. XI-XIII d.C.)
La debilidad política y militar de los reinos
de Taifas favorecerán las invasiones africanas en
la Península, que impondrán el fundamentalismo
religioso y cambiarán el arte frente a la riqueza
precedente, imponiendo austeridad en los materiales, pero no así en la decoración, que vendría
caracterizada por el barroquismo y exuberancia
ornamental con influjos del norte de África.
Durante la época almorávide se continúa
con los esquemas anteriores en la producción
cerámica, aunque tiene lugar una degeneración
decorativa caracterizada por cerámicas monocromas, con vidriados en verde o melado, prevaleciendo el valor funcional sobre el estético. Pervive la “cuerda seca” aunque con una decoración
más esquemática y se produce un aumento de
los útiles domésticos, dando lugar a una multitud de formas con diversa funcionalidad.
En la dominación almohade, como consecuencia de su fundamentalismo religioso, se
rechaza toda manifestación de opulencia, por
lo que la producción cerámica de este periodo
se centra en la sencillez y la renovación. Es característica de esta época la “cerámica con decoración esgrafiada”, la cual consistía en pasar
un punzón sobre una zona pintada con negro de
manganeso, sin fundente y por tanto sin vidriar,
de modo que vuelva a aparecer el color natural
del barro.
Otra forma cerámica de este periodo es
la de la llamada “cerámica de falsa cuerda seca”,
también conocida como “cuerda seca parcial”
o “cerámica de verdugones”, en la que sobre la
pieza bizcochada se diseñaban los elementos decorativos a pincel, con óxido de manganeso. A
continuación se rellenaban de pasta vítrea, que
no siempre respetaba los límites fijados. La diferencia con la “cuerda seca” estriba en que deja
grandes zonas sin decorar, dejando a la vista el
color natural del barro10.
Vid. CANO PIEDRA, C.: La cerámica verde-manganeso de Madinat Al-Zahra, El Legado Andalusí, 1996.
Vid. PUERTAS TRICAS, R.: “Cerámica de cuerda seca en Málaga. Aspectos tipológicos”, Mainake, IV-V, 1982-1983, pp. 265-280.
10
Vid. FERNÁNDEZ SOTELO, E. A.: Ceuta Medieval. Aportación al estudio de las cerámicas (S. X-XV), Ceuta, Trabajos del Museo
Municipal, 1988.
8
9
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Época Nazarí (s. XIV-XV d.C.)
Aunque se continúa con la producción
almohade, se intensificarán los modelos estampillados y se sigue con la producción de “falsa
cuerda seca”, mientras que la “cerámica esgrafiada” evolucionará a un tipo de pasta bizcochada
pintada de manganeso con temas geométricos.
Otro tipo característico de este periodo es
la “cerámica de loza dorada”. El dorado se obtenía mezclando diferentes óxidos metálicos con cinabrio (mineral formado por sulfuro de mercurio:
HgS). Al calentar la mezcla el mercurio se volatilizaba y se combinaba con los metales de la mezcla
y, tras varias cocciones a diferentes temperaturas
y en atmósfera reductora, se obtenía el dorado
que aparecería en primera instancia cubierto por
un color negruzco que era eliminado al frotar.
Existen varias clasificaciones que ordenan
u organizan la cerámica hispanomusulmana. Unas
hacen referencia a su utilidad como elementos
de cocina, otras según la forma del recipiente las
dividen en formas abiertas y formas cerradas y
otras las agrupan en cerámica común y cerámica
de uso particular que, además, podrían formar
subgrupos según estén o no vidriadas o decoradas con diferentes motivos.
Para facilitar la lectura, se van a clasificar
estos materiales de una manera sencilla, que va a
consistir en reunirlos en grupos; tendremos así el
grupo de los candiles, el grupo de los ataifores,
el de los alcadafes, jarritos y jarritas, etcétera11.
Dentro de cada uno de estos grupos se
definirá, siempre que sea posible, el modo de fabricación, tipo de pasta, ornamentación, utilidad
y su posible cronología.
A) Grupo de los Ataifores12
Son piezas para el servicio de mesa: presentación de alimentos sólidos, frutos, dulces…,
limitado en altura y cuyo diámetro máximo coincide con el de la boca.
Figura 10.- Fragmento cerámico de un
ataifor que conserva parte del fondo, pared y el
borde en buenas condiciones.
Hecho a torno, con pasta depurada y cocción oxidante derivando a coloración pajiza.
Presenta ausencia de repie y vidriado exterior en melado claro jaspeado.
Decoración interior con adornos geométricos de trazo rectilíneo con motivos triangulares y circulares.
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
En cuanto a su cronología, podríamos ubicarlo entre los siglos IX y X.
Figura 10
Figura 11.- Dibujo esquemático de dos tipos de ataifores.
Figura 11
B) Grupo de las Redomas13
Se trata de una vasija para contener y escanciar líquidos, caracterizándose por la diferencia de volumen entre su cuerpo amplio, globular
o cilíndrico, y el gollete angosto y estilizado. Otra
posible función es la de vinagrera o aceitera.
Figura 12.- Fragmento de cuello que conserva el arranque y parte del asa.
Figura 12
11
Vid. ACIÉN ALMANSA, Manuel et al.: “Evolución de los tipos cerámicos en el S. E. de Al-Andalus”, en Véme Colloque Internacional
sur la céramique médiévale en Méditerraneé Occidentale, Rabat, 11-17 noviembre 1991, pp. 125-139.
12
Vid. Ibídem; ROSSELLÓ BORDOY, Guillem: “La cerámica árabe de Mallorca. Avances sobre su tipología y su cronología”,
Mayurqa: revista del Departament de Ciències Històriques i Teoria de les Arts, 14, 1975, pp. 215-230 y SUÁREZ PADILLA, José:
“Algeciras altomedieval. Secuencia arqueológica al norte del río de la Miel: del siglo IX al siglo X”, Almoraima: revista de estudios
campogibraltareños, 33, 2006 (Ejemplar dedicado a: I Jornadas de Arqueología del Campo de Gibraltar. Protección del patrimonio.
Tarifa, 23, 24 y 25 de abril de 2004), pp. 359-390.
13
Vid. ACIÉN ALMANSA, M. [et al]: “Evolución…”, op. cit.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 73-84
79
Juan Miguel Cervera Añón
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
Hecho a torno; cocción oxidante que proporciona pastas de coloración
anaranjada.
Vidriado melado
monocromo, tanto al interior como al exterior,
decorado con líneas o
“chorreones” negros de
manganeso.
En cuanto a su cronología, podríamos ubicarlo entre los siglos XI y XII.
Figura 15.- Dibujo esquemático de un jarrito.
C-2) Jarritas
Figura 13.- Dibujo esquemático de una
redoma.
Figura 16.- Fragmento
cerámico correspondiente con
parte del cuerpo de una jarrita;
con unos 5 cm de longitud.
Figura 15
Hecho a torno; de pasta rosada, depurada y paredes finas.
Se trata de una pieza de “cuerda seca
parcial”, con decoración geométrica de dientes
de sierra.
En cuanto a su cronología, podríamos ubicarla en el siglo XI.
C) Grupo de los Jarritos y Jarritas14
Los jarritos son piezas cerradas, de dimensión mediana, que presentan como diferencia fundamental morfológica respecto a la
jarrita la presencia de un solo asa, diferencia
condicionada por su función como recipiente
fundamentalmente escanciador, presentando, a
veces, piquera de pellizco en el lugar contrario
al asa.
Las jarritas son recipientes contenedores
de líquidos, de tamaño medio, que se caracterizan por un cuerpo ovoide, cuello desarrollado y
dos asas de cinta verticales, que unen el cuello
con la mitad superior del vientre.
Figura 16
Figura 13
C-1) Jarritos
Figura 17.Dibujo esquemático de una jarrita
similar a la de la
Fig. 16.
Figura 14.- Fragmento de jarrito que conserva el asa entera y parte del cuerpo.
Está realizado a torno; bizcochado, de
pasta pajiza con engobe negro, bien depurada
y con desgrasantes finos (micas, cuarzo, esquistos).
En cuanto a su cronología, podríamos ubicarlo entre los siglos XI y XII.
Figura 18.Fragmento de cerámica perteneciente
al cuerpo de una
jarrita.
Figura 17
Figura 14
14
80
Figura 18
Vid. Ibídem; FERNÁNDEZ SOTELO, E.: Ceuta…, op. cit. y ROSSELLÓ BORDOY, G.: “La cerámica…”, op. cit.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 73-84
Juan Miguel Cervera Añón
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
Fabricada a torno; pasta depurada y de
coloración pajiza.
Se trata de una pieza con decoración pintada, donde se observa campo rayado.
La decoración pintada se realiza a base de
manganeso sin fundente y, por lo tanto, sin vidriar, aplicada unas veces directamente sobre la
superficie del recipiente o bien sobre un engobe
lechoso previo cuando el barro es rojo.
En cuanto a su cronología, un tanto ambigua debido a la
perduración en el
tiempo de este
tipo pastas y decoraciones, podríamos ubicarla
entre los siglos
XIII al XV.
Figura 19.Dibujo esquemático de jarrita
con decoración
pintada.
Figura 19
do frecuente la presencia de esquistos y predominante los granos de cuarzo.
Presenta borde vuelto al exterior, con asidero para tapadera, ausencia de cuello y cuerpo
globular.
Se observa decoración incisa, “a peine”,
formando en el labio bandas onduladas y en el
cuerpo a bandas horizontales.
En cuanto a su cronología, podríamos ubicarlo en los siglos IX-X.
Figura 21.- Fragmento de marmita de la
que se conserva solamente parte del cuello y del
cuerpo.
Hecha a torno; conserva aún restos del
tizne en el exterior de toda la pieza.
En cuanto a su cronología, el hecho de no
poseer el interior vidriado, puede trasladarla al
siglo XII, pero debido a las pocas referencias que
nos aporta el fragmento, su datación puede resultar algo ambigua e inexacta.
D) Grupo de las Marmitas / Ollas15
Son cacharros de cocina, que en la mayoría de los casos conservan todavía las huellas del
fuego. Generalmente son ollas para ebulliciones
prolongadas y vivas. Se trata de cerámica de uso
común, por lo que por lo general no presenta
decoración, aunque a partir del siglo XII, en Málaga, los distintos tipos aparecen siempre recubiertos interiormente por una capa de vidriado,
que actúa como impermeabilizante.
Figura 21
Figura 20.- Fragmento de marmita que
conserva el borde y parte del cuerpo.
Figura 22.- Dibujo esquemático de dos tipos de marmitas/ollas.
Figura 22
Figura 20
Modelada a torno, aunque con algunos
acabados irregulares; la pasta presenta desgrasantes visibles, de tamaño pequeño-medio, sien-
E) Grupo de las Cazuelas16
La forma de la cazuela, grande o pequeña,
suele ser semejante, con ligeras variaciones en el
borde según se utilice con tapadera o no. Están
hechas de barro cocido, lo que les proporciona
un color rojo ladrillo, moldeadas a torno, con vidrio melado en el interior y parte del exterior.
15
Vid. ACIÉN ALMANSA, M. [et al]: “Evolución…”, op. cit.; FERNÁNDEZ SOTELO, E.: Ceuta…, op. cit. y SUÁREZ PADILLA, J.:
“Algeciras…”, op. cit.
16
Ibídem.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 73-84
81
Juan Miguel Cervera Añón
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
Poseen paredes curvas, labio exvasado y
solero convexo, pueden tener o no un número
variable de asas, dando cierto aspecto decorativo a la pieza donde va a prevalecer la funcionalidad por encima de cualquier otra consideración.
Tienen un diámetro aproximado de 12 cm y una
altura de 4 cm.
Figura 23.- Fragmento correspondiente a
media cazuela completa, según plano sagital.
Hecha a torno; pasta de color rojo ladrillo.
Presenta borde exvasado, de paredes bajas y curvas.
Posee vidrio monocromo melado en el interior y poco en el exterior.
En cuanto a su cronología, podríamos ubicarlo en los siglos XIV-XV.
las cazoletas, podríamos ubicarlo en el siglo XII,
como muy tardío.
Figura 25
Figura 26.- Fragmento correspondiente a
la piquera de un candil de piquera.
Vidriado monocromo melado.
En cuanto a su cronología, teniendo en
cuenta lo expuesto anteriormente, podríamos
ubicarlo en el siglo XII, como muy tardío.
Figura 23
Figura 24.Dibujo esquemático de una cazuela.
Figura 24
F) Grupo de los Candiles17
Eran objetos de uso común y elemento
indispensable en el hogar.
El candil de piquera, que se presentará en
un primer momento con cazuela de gran diámetro y un asa que se introduce por el gollete, irá
evolucionando principalmente disminuyendo el
diámetro de la cazoleta y aumentando el tamaño
de la piquera, de forma que a partir del siglo XII
la cazoleta apenas alcanza más anchura que la
piquera.
Figura 25.- Fragmento correspondiente al
asa de un candil de piquera.
Pasta bizcochada, de color rosada, con
desgrasante fino y variado (esquisto, cal y mica).
En cuanto a su cronología, el asa es un
elemento poco identificativo o determinante,
pero teniendo en cuenta que a partir del siglo
XII empiezan a aparecer los candiles de pie alto y
17
18
82
Figura 26
Figura 27.- Dibujo esquemático de un candil de piquera.
Figura 27
G) Grupo de los Alcadefes18
Son vasijas de base y boca anchas, con pared troncocónica invertida y de variedad en cuanto a tamaño y remates. Se trata de piezas de uso
común. Su función es auxiliar: amasado del pan,
higiene personal, para lavar la vajilla o la ropa.
Esta forma perdurará en el mundo cristiano llegando hasta nosotros como “lebrillos” o
“barreños”.
Vid. ACIÉN ALMANSA, M. et al.: “Evolución…”, op. cit. y FERNÁNDEZ SOTELO, E.: Ceuta…, op. cit.
Vid. ACIÉN ALMANSA, M. et al.: “Evolución…”, op. cit.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 73-84
Juan Miguel Cervera Añón
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
Figura 28.- Fragmento correspondiente al
cuerpo de un alcadafe.
H) Varios
H-1) Tapaderas19
Presentan un conjunto variado pero con
el fin común de servir como cubrición de vasijas cerradas, principalmente jarros-as, cazuelas
y para cubrir la boca de grandes tinajas, evitando así que penetraran impurezas en su interior.
Suelen aparecer estampilladas, con vidriado monocromo, generalmente verde, con vidriado azul y blanco típico nazarí o, simplemente,
bizcochadas.
Figura 31.- Fragmentos de tapadera.
Modelados a torno; pasta de color anaranjado, bien depurada.
Figura 28
Modelado a torno; pasta bien depurada.
Se observa decoración incisa, “a peine”,
formando meandros desiguales.
En cuanto su cronología, no puede darse
ningún dato certero.
Figura 29.- Fragmento de un alcadafe correspondiente al borde y una pequeña parte del
cuerpo.
Figura 31
Figura 32.- Dibujo esquemático de una tapadera.
Figura 32
H-2) Útiles de Marfil o Hueso
Figura 29
Modelado a torno; pasta clara y bastante
desgrasante fino; presenta un borde engrosado
con labio de tendencia triangular y paredes inclinadas al exterior.
Posee vidriado verde en el interior y poco
en el exterior.
En cuanto su cronología podríamos atribuirla al periodo nazarí.
Figura 30.Dibujo esquemático de dos tipos de
alcadafes.
Figura 30
19
Figura 33.- Se trata de un instrumento de
hueso o marfil, labrado, con forma de aguja o
punzón, por lo que su utilidad puede estar relacionada con los oficios textiles, coser, zurcir,
etcétera.
Figura 33
En cuanto a su cronología, no puede darse ningún dato certero.
Ibídem.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 73-84
83
Juan Miguel Cervera Añón
Vestigios olvidados de nuestra ciudad ¿Negligencia o indiferencia?
H-2) Pesa de hilar o Fusayola
Son elementos ligados a la vida económica. Se insertan en un contexto de producción y
transformación de las plantas textiles.
Figura 34.- Se trata de una fusayola “toneliforme”, hecha en cerámica y que posee un orificio centrado que la atraviesa longitudinalmente.
Figura 36
Figura 34
H-3) Piezas de gran tamaño20
El elemento característico es la TINAJA,
grandes vasijas de cuerpo ovoide y cuello no
muy alto, aunque en otros casos aparecen con un
reborde entorno a la boca, de formas y volúmenes variados, que se destinaban principalmente
a la contención de líquidos como agua, aceite o
vino, y sólidos como el trigo (Figura 35).
Figura 35
Figura 36.- Fragmento perteneciente al
cuerpo de una tinaja.
Conserva el arranque del asa y el comienzo de una carena.
Está hecha a torno; paredes gruesas, pasta tosca aunque depurada, con desgrasante fino
y variado.
4. Conclusión
La falta de interés por preservar el patrimonio histórico de Marbella durante la última década
del siglo XX, se traduce una vez más en la pérdida,
20
84
ya no de restos cerámiLa falta de interés
cos o arqueológicos de
por preservar el
suma importancia, sino
de gran parte de nuestra patrimonio histórico
entidad y señas históde Marbella
ricas como pueblo que
durante la última
deberían servir como
referencia para aquellos
década del siglo
que nos gobiernan.
XX, se traduce
Con el presente
artículo he querido dar
una vez más en la
a conocer una parte impérdida, ya no de
portante de la historia
restos cerámicos o
de Marbella que hubiera quedado sepultada
arqueológicos de
entre escombros, como
suma importancia,
tantas otras veces. En él
se ha podido observar el
sino de gran parte
patrimonio que subyace
oculto en el subsuelo del de nuestra entidad
y señas históricas.
casco antiguo y que tanto se afanan por esconder, aquellos cuyos intereses económicos no son
precisamente los de nuestro pueblo.
Al término del presente artículo se habían
realizado en el Casco Antiguo varias intervenciones arqueológicas, de las cuales esperamos se
obtengan valiosas informaciones sobre la historia de nuestra Ciudad.
Valga el presente escrito para realizar una
llamada de atención, a quien corresponda en las
venideras corporaciones municipales, para que
tengan en cuenta estos hechos de negligencia
o indeferencia dentro de las actuaciones urbanísticas que se han cometido en el pasado, para
que vigilen las intervenciones, remodelaciones y
restauraciones que puedan acometerse en un futuro en el casco antiguo de nuestra Ciudad, instaurando la presencia de personal cualificado en
la materia, como sería la figura de un arqueólogo
municipal, que tantas veces se ha demandado y
que, como se ha querido dejar patente en este
artículo, tanta falta hace. n
Vid. ACIÉN ALMANSA, M. et al.: “Evolución…”, op. cit. y FERNÁNDEZ SOTELO, E.: Ceuta…, op. cit.
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Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 85-94
ISSN 1575-6416
La Remodelación del Museo de
Arte Precolombino Felipe Orlando:
Una nueva propuesta museográfica
Victoria Sabino Mendiola
Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando
Juan Luis Puerto Fernández
Técnico en Patrimonio
SÍLEX, Patrimonio Histórico Artístico y Arqueológico
RESUMEN
Creado en 1970, gracias a la generosidad del artista mexicano afincado en Benalmádena Felipe Orlando, este
museo se ha caracterizado por la singularidad e importancia de su colección de arte precolombino, sin duda una de
las más significativas en este campo.
En el presente artículo analizamos la reestructuración y reforma realizada entre los años 2002-2005, con el
objetivo de adaptar el edificio a las exigencias museográficas actuales. Con ello, se pretendía una mejora de la
“accesibilidad física”: facilitar las visita al público, la eliminación de barreras físicas, ampliación de las salas
expositivas, racionalización de accesos y recorridos, modernización de las instalaciones y servicios, etc. Además,
desde 2005 se ha venido trabajando en mejorar lo que denominamos “accesibilidad educativa y cultural”, ya que
una de las principales líneas de actuación que se desarrolla en todas las áreas de actividades de un museo es la de
los programas y talleres educativos.
PALABRAS CLAVE
Museo Municipal de Benalmádena, Felipe Orlando, Arte Precolombino, Mesoámerica, Accesibilidad educativa y
cultural.
ABSTRACT
Created in 1970, thanks to the generosity of the Mexican artist settled down in Benalmádena Felipe Orlando,
this museum has characterized by the singularity and importance of its collection of pre-Columbian art, without a doubt
one of most significant in this field.
In the present article we analyze the restructuring and reform carried out from 2002-2005, with the aim of adapting
the building to the current museum requirements. This is intended to improve the “physical accessibility”: to facilitate
them visits to the public, removing physical barriers, expansion of the exhibition rooms, access and route rationalization,
modernization of facilities and services, etc. Furthermore, since 2005 we have been working on improving what we call
“accessibility of education and culture” as one of the main lines of action that takes place in all areas of activities of a
museum is the educational programs and workshops.
KEY WORDS
Municipal museum of Benalmádena, Felipe Orlando, Pre-Columbian Art, Mersoamerica, Educational and cultural
accessibility.
1. Orígenes
E
l Museo de Arte precolombino Felipe
Orlando, abre sus puertas como Museo
Municipal el 5 de mayo de 1970, creado
gracias a la generosidad del artista mexicano
afincado en Benalmádena Felipe Orlando, este
museo se ha caracterizado por la singularidad e
importancia de su colección de arte precolombino, sin duda una de las más significativas en
este campo.
El Museo de Arte precolombino Felipe
Orlando, abre sus puertas como Museo
Municipal el 5 de mayo de 1970, creado
gracias a la generosidad del artista
mexicano afincado en Benalmádena
Felipe Orlando
Pero para la culminación de este museo,
anteriormente se producen una serie de acontecimientos en el municipio, como fueron los des-
Victoria Sabino Mendiola y Juan Luis Puerto Fernández
La remodelación del Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando
cubrimientos por parte del Grupo Espeleológico
lógicos hallados en las excavaciones que se iban
de Málaga (GEMA) de uno de los yacimientos neoproduciendo en el municipio.
líticos más importantes de la Costa malagueña,
La colección del museo se verá ampliada
como son las cuevas de Los Botijos y la Zorrera
con una posterior donación de Felipe Orlando de
entre los años 1965 y 1967, con unos hallazgos
138 piezas precolombinas procedentes de Costa
materiales líticos y cerámicos de gran interés,
Rica, Santo Domingo y Honduras, quedando una
cuyos materiales fueron estudiados por Carmen
colección de piezas precolombinas de 275 piezas,
Olaria de Gusi1. Estos restos se depositaron en
además de las piezas arqueológicas de la zona.
el Ayuntamiento y formaron
El edificio ubicado en
una colección que se manla calle principal de BenalEl edificio ubicado en la calle mádena pueblo fue proyectuvo expuesta en el Edificio
principal de Benalmádena tado por el arquitecto AnConsistorial, creciendo considerablemente el interés
pueblo fue proyectado por tonio Luque Navajas como
por la arqueología del muuna casa señorial de tres
el arquitecto Antonio Luque plantas, en las que la planta
nicipio, puesto que anteriormente se habían producido
alta sería la vivienda de FeliNavajas como una casa
otros hallazgos fortuitos de
pe Orlando con una entrada
señorial de tres plantas
restos, en este caso un moindependiente, en la planta
saico de época romana en la
baja y principal se ubicaban
denominada Villa de Torremuelle, encontrado en
el despacho de dirección, las oficinas de admiel año 1951 y cedido a la Real Academia de Bellas
nistración y la zona de atención al público, así
Artes de San Telmo de Málaga por el propietario
como los accesos; las piezas de arqueología lodel terreno. La conciencia de hacer posible el cocal se exponían entre una pequeña sala situada
nocimiento de la historia del municipio a través
a la izquierda de la entrada y en el recibidor,
de sus restos materiales, suscitó un gran interés
mientras que las de la colección precolombina
en que todos estos hallazgos permanecieran en
se distribuían en dos salas de esta misma planta.
la localidad, para lo cual era necesaria la creación
Finalmente en la planta semisótano a la que se
de un edificio destinado a ello.
accedía mediante una escalera, se encontraban
En este ambiente de creciente interés
varias zonas expositivas de la colección precopor la historia y por lo antiguo, se produjo el
lombina distribuidas entre el descansillo y tres
encuentro entre el entonces alcalde de Benalsalas, y un pequeño almacén y otra habitación
mádena, don Enrique Bolín Pérez-Argemí, y don
que quedaría como laboratorio en el que se reaFelipe Orlando García Murciano, pintor y anlizaban las reproducciones de algunas de las pietropólogo de origen mexicano-cubano, poseezas expuestas, además de los aseos.
dor de una colección de objetos arqueológicos
Durante el proceso de creación del Museo
precolombinos procedentes de México. Felipe
se recibe una Orden Ministerial con fecha de 11
Orlando ya formaba parte del círculo cultural
de mayo de 1970 para el depósito inmediato de
malagueño desde mediados de los años 60,
los objetos arqueológicos procedentes de las expero fue cuando llegó a Benalmádena pueblo
cavaciones no autorizadas realizadas en el municuando consideró la posibilidad de establecer
cipio, en el Museo Arqueológico de Málaga, pues
una residencia fija en este lugar, por lo que le
aunque las puertas de Museo Municipal se abrieofreció al Alcalde del municipio donar su valioron el 5 de mayo de ese mismo año, no se recibió
sa colección para un futuro museo. Llegaron a
la autorización del Ministerio para la creación
un acuerdo el 20 de diciembre de 1968 en el
del museo hasta el 8 de octubre de 1970, por lo
que Felipe Orlando donaría 137 piezas arqueoque los objetos arqueológicos procedentes del
lógicas de origen mexicano al Ayuntamiento de
municipio se trasladaron al Museo Provincial de
Benalmádena, condicionando su donación al
Málaga para su clasificación y posteriormente
compromiso de dicho Ayuntamiento de crear
se realizó la solicitud para que se trasladasen al
un Museo que las albergue y nombrar directorMuseo Arqueológico Municipal de Benalmádena
conservador vitalicio con carácter honorario
una vez hubiera sido debidamente creado.
(pues lo único que percibiría sería el uso de una
Finalmente el Museo Municipal de Benalde las plantas del museo como su residencia) al
mádena se consolida como una institución con
Sr. García Murciano.
doble vertiente, por una parte alberga una coSe aúnan de esta forma varios intereses,
lección de objetos de arqueología precolombina
por una parte tener un material con el suficiente
procedentes de la colección donada por Felipe
interés como para poder crear un museo de reOrlando, que luego se vio incrementada con poslevancia, y por otra conservar los restos arqueoteriores donaciones, préstamos y compras hasta
Estos primeros estudios fueron presentados bajo el título “La Cueva de los Botijos y de la Zorrera de Benalmádena (Málaga)”
en el XIII Congreso Nacional de Arqueología, celebrado en Huelva en 1973.
1
86
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 85-94
Victoria Sabino Mendiola y Juan Luis Puerto Fernández
un total de 718 piezas procedentes de México,
Nicaragua, Colombia, Ecuador, El Salvador, Perú,
Costa Rica, Panamá y la República Dominicana.
Por otra parte, es el lugar en el que se recogen los
restos materiales procedentes de excavaciones
realizadas en el municipio, así como los hallazgos fortuitos que se han producido, y que permiten a través de su análisis y exposición conocer
el pasado de la localidad, esta parte de la colección está formada por 266 piezas, en su mayor
parte de época Neolítica y del periodo Romano.
2. Remodelación
Tras el fallecimiento de Felipe Orlando en
2001, el Museo cierra sus puertas para acometer un proceso de reformas estructurales y espaciales destinadas a mejorar las instalaciones del
edificio y su accesibilidad. Esta remodelación supondrá la total reforma de la institución mediante la incorporación de un nuevo planteamiento
expositivo y la introducción de nuevos medios
técnicos, con el objetivo de adaptar completamente la institución a las exigencias de un museo moderno. En cuanto a la accesibilidad debemos mencionar que el uso y disfrute de bienes y
servicios por las personas que forman parte de
la sociedad pasa obligatoriamente por que éstos
sean accesibles a todas ellas, con independencia
de su edad, características físicas o posible discapacidad permanente o temporal. Por todo ello, y
siguiendo el criterio propuesto por la Asociación
Profesional de Museólogos de España (APME)
en su reunión en junio de 2000, sobre el tema
“Hagamos accesibles los museos”, de hacer accesibles los museos suprimiendo barreras arquiCilniana 22/23, 2009 - 2010: 85-94
La remodelación del Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando
tectónicas; haciendo comprensible los discursos
etc., se acometen las obras de remodelación entre el año 2003 y 2005 siguiendo el proyecto del
arquitecto Raúl Gantes Rodríguez, quien busca
mantener la estética anterior del edificio, pero
adaptando su diseño a los nuevos tiempos, y empleando en el edificio materiales nobles. De esta
manera el edificio queda con la misma altura,
aunque se incorpora la planta superior que era la
vivienda de Felipe Orlando a la zona expositiva,
quedando una amplia sala expositiva, con cuatro
lucernarios, que además de incorporar la luz natural a la exposición, permiten ordenar el espacio. La planta baja quedará con la zona administrativa y dos salas de exposición, y en la planta
semisótano se ubicarán otras dos salas de exposición, los aseos, el almacén y el laboratorio. El
tránsito entre las distintas plantas se realiza mediante una escalera, y se procede a la instalación
de un ascensor para facilitar el recorrido a los
discapacitados físicos, de la misma manera que
además de la entrada principal, para la que se ha
mantenido la escalinata del proyecto anterior, se
ubica una entrada lateral que posibilita el acceso
al centro de discapacitados, además de actuar de
salida de emergencia.
Los acabados del edificio se harán en materiales nobles como se ha comentado anteriormente, instalando una tarima flotante de madera
de iroco con anchas juntas, el acero en los rodapiés y pasamanos de las escaleras interiores y de
acceso al edificio, mármol en los baños, el uso
del cristal en los dos grandes ventanales de la
fachada, los lucernarios y en las escaleras junto
con el blanco roto de las paredes y de la piedra
blanca en la fachada, ayudarán a crear una atmós87
Victoria Sabino Mendiola y Juan Luis Puerto Fernández
fera de gran amplitud y luminosidad. La calidad
de la materia de los suelos es fundamental para
el recorrido que tiene que efectuar el espectador, por eso se optó por la tarima flotante. Ésta
destaca por su grado de flexibilidad para no molestar al público y en su capacidad de resistencia,
además de que es acogedora psicológicamente.
El aprovechamiento de la luz natural a través de
los lucernarios y fachada es deseable por varias
razones: “proporciona una buena reproducción
cromática, es gratuita, da una buena modelación,
y produce un efecto psicológico en la persona”2.
En cuanto a la instalación necesaria para el control adecuado de la luz natural, se decantó por la
inclusión de una serie de láminas de vinilo sobre
lucernarios, así como persianas y cortinaje para
La remodelación del Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando
na, y el arqueólogo don Gonzalo Pineda de las
Infantas Beato acometerá la realización del de la
Colección de Arqueología Local.
Paralelamente a la creación de estos discursos, y en estrecha colaboración con los mismos, será la empresa Macua García & Ramos la
que se encargue de diseño del proyeccto museográfico del museo, creando también una imagen
corporativa del mismo, que sirva para su promoción cultural y como seña identificatoria.
3. Las Colecciones
3.1. Introducción
“Para que un museo pueda desarrollar sus
funciones y obtener el máximo rendimiento, se
hace preciso contar con una serie de ámbitos específicos, relacionados entre sí y al mismo tiempo independientes, para que dichas funciones no
entren en colisión”3. De esta forma, la distribución espacial, debe estar supeditada al programa
y al funcionamiento general de la institución.
La transición del mundo exterior al museo
se realiza a través del vestíbulo, de donde parten las distintas comunicaciones horizontales y
verticales. Este es un aspecto singular, ya que en
este espacio se produce el primer contacto del
público con el museo, por lo que debe convertir
en el lugar de adaptación del visitante. Este espacio es de medianas dimensiones y en el se ubican el control de acceso a las salas expositivas,
guardarropas, pequeño expositor de ventas, etc.
3.2. Colección Precolombina
los ventanales. Con ello evitamos los típicos inconvenientes de la luz natural: incidencia de los
rayos ultravioleta, deslumbramiento, reflexión,
penumbra, etc.
Además de la acometida arquitectónica,
se procede a encargar a especialistas la creación
del discurso que llevará cada una de las colecciones, de manera que doña Paz Cabello Carro,
en este momento directora del Museo de América de Madrid se encargará de la realización del
guión museológico de la Colección Precolombi2
3
88
Las colecciones se desvinculan totalmente una de otra, ocupando plantas y espacios totalmente diferenciados, siendo la Colección Precolombina la que cobrará una mayor importancia
por el mayor número y calidad de sus piezas, así
como por lo excepcional de la colección, pues en
Andalucía es el único museo existente de estas
características, y en el resto de España también
son muy pocos los museos que nos encontramos
con colecciones de arqueología precolombina.
Siguiendo el guión museológico de doña Paz
Las colecciones se desvinculan
totalmente una de otra, ocupando
plantas y espacios totalmente
diferenciados, siendo la Colección
Precolombina la que cobrará una
mayor importancia
ZUBIAUR CAREÑO, F. J.: Curso de museología, Gijón, 2004, p. 138.
ZUBIAUR CAREÑO, F. J.: Curso…, op. cit., p. 91.
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Victoria Sabino Mendiola y Juan Luis Puerto Fernández
Cabello, la colección se subdivide en tres áreas
principales: Mesoamérica o el antiguo México,
Andes Centrales o Antiguo Perú, y el Área Intermedia conformada por la Baja Centroamérica y
los Nades del Norte. Se corresponderían con los
dos principales núcleos de civilización americanos, México y Perú, y la zona que queda entre
ambos territorios, cuyas poblaciones no crean
ciudades propiamente dichas pero sí que se forman pequeños centros de población más o menos desarrollados que reciben influencia de uno
u otro núcleo según su cercanía y los contactos
comerciales establecidos.
Estas salas, o “áreas de exposición permanente” como las denomina Herreman, no solo hacen referencia a los objetos en sí expuestos, sino
a toda la información complementaria (auxiliar)
que los acompaña (planos, textos, gráficos, etc).
En la planta baja nos encontramos con las
salas I-II dedicadas a Mesoamérica, son las piezas
provenientes del Antiguo México y se confirman
en su mayor parte por la donación fundacional
de Felipe Orlando. Las piezas se distribuyen atendiendo a su antigüedad, desde
el Periodo Preclásico (1500 a.C. al 500
d.C.) al Postclásico Tardío, entre el 900 y
1500 d.C., a las regiones a las que pertenecen, ya sea México Central, Occidente
de México o la zona del Golfo Mexicano,
y también responde a temas monográficos, tales como las mujeres bonitas o
prettie ladyes, que son exvotos femeninos
de la fertilidad; instrumentos musicales
formados por silbatos, vasijas con patas
sonajas, vasijas silbadoras y flautas; otra
parte dedicada a dioses, rituales y creencias, con figuras de personificaciones de algunos
de sus dioses como Xipe Totec, o Huehueteotl,
escenas de sacrificios, figuras sonrientes, o cuchillos de obsidiana para el ritual del sacrificio;
asimismo también nos
encontramos con una
parte dedicada a aquellos objetos que nos
pueden dar una idea de
su incipiente industria
textil, como son una
muestra de fusayolas o
pesas de telar más o menos decoradas.
En la planta primera se dedican las Salas
III-IV al Área Intermedia, en la que la
Baja Centroamérica parece representada por una
serie de piezas
de Nicaragua y
Costa Rica, sienCilniana 22/23, 2009 - 2010: 85-94
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do lo más significativo la rica
decoración de las vasijas Chorotegas y Nicaraos destacando
las vasijas trípodes cuyas patas
sonajas están formadas por
cabezas humanas, o de animales como delfines y dragones,
y otras vasijas con formas y
diseños del jaguar o el cocodrilo. Los Andes del Norte comprenden la zona de Colombia
y Ecuador, es aquí donde nos
encontramos con algunas de
las piezas más antiguas de la
colección, una serie de figurillas femeninas esquemáticas
de la Cultura Valdivia (Ecuador)
que datan del 3200 al 1800 a.C.
Los Andes Centrales se
distribuyen entre las Salas V-VI
comprendiendo la zona del antiguo Perú (actuales Perú, Bolivia y norte de Chile) y está representada por sus
principales culturas: Moche, Lambayeque y Chimú
en el costa Norte,
y Nasca, Wari, IcaChincha en la costa
sur, y Chancay en la
costa central. Existe
también en esta zona
una división temática, puesto que hay
elementos del vestido, así como de la
industria textil, armas,
de labranza y cultivo, y
de rituales y creencias;
aunque lo más característico son los restos textiles
de rica decoración, y las vasijas de Nasca, ricamente decoradas, con amplia temática, como
las cabezas cortadas o personajes poderosos con
tocados de plumas y narigueras de jaguar.
3.3. Colección Arqueológica
La planta Semisótano consta de dos salas,
la primera es para exposiciones temporales, aunque en una parte de la sala nos encontramos con
varios cepos de ancla de época romana, y dos
esculturas y un busto del siglo XIX provenientes
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Victoria Sabino Mendiola y Juan Luis Puerto Fernández
de un barco hundido en las costas de Benalmádena. Al fondo nos encontramos con la sala dedicada a la Colección Arqueológica. El guión que
siguen las piezas responde a una presentación
cronológica de la historia de la ciudad, en la que
se habla del yacimiento localizado, así como el
material encontrado en el mismo. Las tres zonas
fundamentales son La Prehistoria, dedicadas al
Paleolítico con una fotografía y explicación de la
Cueva del Toro, y al Neolítico con los restos líticos y cerámicos de las Cuevas de los Botijos y la
Zorrera; la época Prerromana, de la que apenas
se conservan restos materiales, representada por
una serie de monedas y un panel explicativo del
Cerro de la Era; y la época Romana, de la que
nos encontramos los restos más abundantes, en
su mayor parte proveniente de las excavaciones
realizadas en los últimos años en la Villa y Factoría de salazones de Torremuelle, de la Villa Altoimperial de Benalmándena, conocida comúnmente como Benalroma y de la Factoría de aceite
de oliva de Los
Molinillos.
90
La remodelación del Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando
4. Instalación Museográfica
La instalación Museográfica por la empresa Macua García & Ramos, siguiendo las directrices de los guiones museológicos de cada una de
las colecciones planteó varios tipos de vitrinas.
La vitrina es un elemento necesario para la presentación adecuada de los objetos expuestos, así
como para su conservación y seguridad; además
permiten una mejor visión de las piezas contenidas en ella, encierran y protegen los objetos
expuestos y se presentan a una altura adecuada
para la visión. Ofrecen una triple protección: dificultan el robo de piezas; evitan la entrada de
polvo e insectos y ofrecen condiciones ambientales constantes que pueden mejorar a través de
la introducción de material higroscópico.
En cuanto al tipo de vitrina empleadas en
nuestro museo unas son corridas y adosadas a la
pared, con una fina estructura en metal y cristal,
con patas tubulares de acero, y fondo y base en
madera lacada en tonos blancos neutros (Pantone
Warm gray 6). El siguiente tipo son unas vitrinas
exentas corridas, con una gran base de madera
lacada con el pantone anteriormente citado,
sobre la que se apoya un gran esqueleto formado por paneles acristalados y
acero, éstas son las que se colocan en
la planta primera del edificio, dispuestas debajo de cada uno de los lucernarios, contribuyendo así a repartir los
espacios de esta planta. Otras son las
vitrinas exentas para piezas singulares,
formadas por una estructura de cristal y
acero, dentro de la cual se coloca un plinto más
o menos alto según el tipo de pieza que vaya a
albergar. Por último se han realizado dos vitrinas empotradas, con tres o dos puertas
practicables en el frente, realizadas en
carpintería metálica y con puertas de
vidrio transparente. Los materiales
y el diseño de todas estas vitrinas
contribuyen a aligerar el espacio,
fomentando un recorrido de las
salas sosegado, sin estridencias
y con sensaciones espaciales
de amplitud y serenidad. Es
decir, en la elección de los materiales, se ha integrado tanto
un rol eminentemente técnico
como el estético.
Para la distribución de
las piezas dentro de vitrinas se
han creado una serie de plintos
o peanas de madera lacada, de
distinta altura, forma y tamaño, y
con una gama de colores suaves en su
mayoría, de tonos blanco roto, grisáceos,
y para añadir alguna nota de color o resaltar
algunas piezas, con tonos más oscuros, como el
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marrón o el rojizo, contribuyen a restar uniformidad a la exposición y a resaltar formas y colores, y
las piezas importantes. Asimismo también se emplean espejos y otros elementos de sujeción y exposición de piezas creados en el momento y para
piezas específicas, con metacrilato moldeado.
Acompañan a las piezas una serie de elementos que facilitan el recorrido y la explicación de la exposición, son los textos y paneles
explicativos, mapas, dibujos, fotografías y cartelas. Respecto a este material informativo, se ha
introducido una nota de color para diferenciar
cada una de las áreas, que también aparece señaCilniana 22/23, 2009 - 2010: 85-94
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lado en el plano del edificio, de manera que para
Mesoamérica se ha elegido el verde, para los Andes Centrales el rojizo, para el Área Intermedia el
azul, y para la Arqueología Local el anaranjado.
De esta manera acompaña a cada una
de las áreas un primer panel introductorio, de
grandes dimensiones, realizado en madera lacada del color que corresponda, sobre el que van
impresas las explicaciones y mapa del espacio a
explicar. Un segundo nivel lo cumplen los textos
de sala, son unos carteles de tamaño menor, de
madera lacada en un tono neutro, sobre el que
van impresas en el color que le corresponda las
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Victoria Sabino Mendiola y Juan Luis Puerto Fernández
explicaciones de un pequeño grupo de piezas según responda a un tema o un área cronológica,
estos paneles explicativos se ubican dentro de
vitrinas o en la pared. Las cartelas son pequeños
paneles en las que nos encontramos con el menor grado de información, realizadas también en
tono neutro y con la grafía en color según el área,
acompaña a cada una de las piezas detallando
de qué se trata, la numeración que le corresponde dentro del inventario del museo, su periodo
cronológico, y su procedencia, en algunos casos
aportan también información sobre el donante o
prestatario de la misma.
Las fotografías y dibujos se realizan en paneles y se suelen disponer dentro de las vitrinas,
aunque en algún caso nos lo encontramos en la
pared más próxima a la vitrina en la que se encuentra la pieza o piezas sobre la que ofrece la
información.
5. Iluminación
“Los elementos materiales que integran
la luz son tan complejos que, aun con permanentes análisis científicos, todavía no se han
encontrado resultados válidos para todos los
elementos que de ella dependen”4. Su naturaleza se manifiesta en tres formas: natural, artificial y combinada. La luz natural evidencia
su máxima eficacia –siempre que no afecte a
la conservación de las obras– al presentarse en
condiciones semejantes a las que fueron creadas las piezas (eficacia sicológica), pero, al ser
viva y cambiante, ofrece un reparto desigual en
el transcurso del día, lo que exige un dispositivo que la tamice o dosifique adecuadamente,
como ya comentamos al principio. La luz artificial, inerte, monótona y constante, presenta
una distribución homogénea sobre los objetos,
sin embargo siempre será una luz obtenida de
forma artificial. Por tanto la luz, va ser la responsable, en buena medida, de que la visita al museo posibilite la contemplación y se haga con el
deleite reclamado. La iluminación no debe ser
relegada al capítulo de “instalaciones diversas”
en el plan de adecuación museográfica de un
espacio. Requiere un proyecto específico dentro del programa museográfico que se apoye en
tres criterios esenciales: la conservación de las
obras, el respeto y realce del espacio arquitectónico y la comodidad visual del observador.
Para conseguir un efecto adecuado de
luminosidad, se han utilizado varios tipos de luminarias, ya respondan a una zona de distribución, para una iluminación general, o a la zona
expositiva para la iluminación de las piezas. En
las zonas de oficina, así como en los espacios
4
5
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La remodelación del Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando
de distribución se han instalado una serie de
luces de bajo consumo, downligth, que posibilita una uniformidad luminosa, así como una
iluminación suficiente, tanto como para los trabajos realizados en edificio, como para el recorrido de los visitantes. Ya en las salas, buscando
una iluminación efectiva y adecuada de las piezas, se han instalado unos carriles electrificados trifásicos en el techo sobre las vitrinas, en
los que van conectados focos de varios tipos,
son los más utilizados los proyectores halógenos Pollux de Erco con transformadores para
poder regularlos, giratorios y orientables, con
lámparas dicroicas con reflectores de luz fría,
para iluminar con detalle las piezas. Casi todas
las luces se disponen exteriores a las vitrinas,
aunque en el caso de las dos vitrinas empotradas, se ha instalado un tubo de luz fluorescente
regulable, con reactancia electrónica y con un
regulador en cada vitrina sobre el techo de vidrio opal.
Los bañadores de pared, también con
lámpara halógena y filtro UV, se ubican para dar
una uniformidad en la iluminación, pues en estas
salas no se busca una iluminación teatral, sino un
equilibrio luminoso que permita poder observar
las piezas con todo detalle, por encima de destacar unas sobre otras.
6. Conservación Preventiva
A nuestro juicio, “las técnicas o el proceso
de preservación y conservación de las colecciones de un museo comienzan cuando éstas entran
en la institución y se las somete no sólo a los
diversos estudios y actuaciones museológicas,
sino sobre todo cuando entran en contacto físico
con las instalaciones museográficas –salas permanentes, temporales, laboratorios, etc.– y con
las particulares condiciones ambientales”5.
Las medidas de conservación (humedad
relativa, iluminación y temperatura) deberán
quedar fijadas al realizar la exposición permanente, siendo muy importante vigilar que se
mantengan constantes y sin oscilaciones. Por
ello una parte muy importante de la museografía
consiste en integrar los elementos que permitan
un óptimo estado de conservación de las piezas,
así como los elementos de medición adecuados.
En la colección nos encontramos con que la mayor parte de las piezas son objetos de cerámica
policromada, cuya adecuación es bastante sencilla, aunque se debe vigilar que la humedad relativa (HR) no sea muy alta, puesto que ésta podría
favorecer la aparición de sales que pueden destruirlas, pero en general los parámetros óptimos
para la conservación son una HR entre el 50 y 60,
LEÓN, A.: El museo. Teoría, praxis y utopía, Madrid, 1990. p. 247.
ALONSO FERNÁNDEZ, L.: Museología y museografía, Barcelona, 2006, p. 179.
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Victoria Sabino Mendiola y Juan Luis Puerto Fernández
La remodelación del Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando
una temperatura entre 19 y 21 grados, y hasta
trinas que contienen elementos susceptibles de
50 luxes.
ser perjudicados por ésta, como son los textiles
Existen en la colección otros materiales
y la madera, se baja hasta 30 luxes. También incimás sensibles, como son los metales, maderas y
de en el control de la iluminación los lucernarios
textiles, que determinan el que se adecuen aún
de la planta primera, a los que se les ha adosado
más estos parámetros, por ejemplo los textiles
un vinilo protector que no permita pasar luz en
deben tener una iluminación muy baja, puesto
exceso y que impida las radiaciones de infrarroque se deterioran con facilidad, y la humedad
jos y ultravioletas. Igualmente la parte superior
también algo más baja, entorno a un 40-50,
de todas las vitrinas, sobre las que incide direcde forma similar hay que tratar a las maderas;
tamente la luz de las luminarias, está protegida
los metales en cambio soportan la luz, pero no
con un vidrio opal que tamiza la luz, y con filtro
la humedad, por lo que se debe mantener en
de radiaciones UV.
torno al 30-40, y vigilar si se activan puntos de
corrosión.
7. Actividades y Proyectos
Para conseguir mantener la temperatura,
el edificio cuenta con una serie de máquinas de
Hasta aquí se ha hecho referencia a todas
aire frío y calor, que permiten controlar en cada
aquellas reformas arquitectónicas que se han
una de las plantas la temperealizado en el edificio que
ratura adecuada. Respecto a
facilitan una mejor comprenSe ha editado un
la humedad, que en este caso
sión de la colección y una macatálogo de la Colección yor accesibilidad a ella, pero
presenta un problema de exceso, se controla instalando
Precolombina, redactado además, desde 2005 se ha veen trampillas en las vitrinas
nido trabajando en mejorar lo
por doña Paz Cabello
adosadas en pared, en las
que denominamos “accesibiexentas en peanas especiales,
lidad educativa y cultural”, ya
y en las empotradas con alojamiento en la base
que una de las principales líneas de actuación
de la vitrina, de bolsitas de art-sorb, que es un
que se desarrolla en todas las áreas de actividamaterial que absorbe el exceso de humedad. En
des de un museo es la de las actividades y los
el caso de los textiles, éstos van sujetos a soprogramas y talleres educativos, para hacer mas
portes con tejidos neutros, desadificados, y que
comprensible el significado del contenido del
a su vez van sobre un papel o una cartulina de
museo y del discurso de las colecciones expuestas. Esta propuesta educativa se plantea, “[...]
este mismo material absorbente de humedad.
como una vía de doble dirección, un soporte
En casos en los que la humedad relativa aumenpara la intercomunicación, un puente. Precisata, se instalan temporalmente deshumidificadomente la enseñanza nos permite levantar ese
res que recogen el exceso de humedad.
puente entre la sociedad y el patrimonio, salCaso aparte supone el control de la
vando el gran abismo que, en ocasiones, separa
temperatura y humedad, para lo que se han
ambas realidades”6.
instalado dentro de las vitrinas dos tipos de
Para ello, se han realizado una serie de
medidores, unos pequeños termohigrómetros
actuaciones que han buscado la introducción
con medición de HR mediante dial y banda hicompre nsiva del público en las formas artísgrométrica, y temperatura con dial, similares a
ticas y culturales precolombinas, por una paragujas de reloj que marcan la temperatura y la
te se han creado unas audioguías, tanto para
humedad; y otro tipo formado por tiras mediadultos como para niños, en las que el visitandoras de cartón, que se colorean para marcar el
te puede realizar una visita a la colección, recigrado de temperatura y humedad. Al no enconbiendo los contenidos de la exposición según
trar este tipo de medidores suficientes para una
sus necesidades e inquietudes, buscando que
adecuada conservación de la colección, recienéstas realicen una labor contextualizadora, y
temente se ha adquirido un data logger, un meque a través de explicaciones y elementos sodidor electrónico que permite realizar lecturas
noros tales como música o sonidos de ambienperiódicas de estos parámetros y descargarlas
tación, consigan introducir al visitante en estas
mediante un software en un ordenador, y así
culturas.
obtener un mayor control.
Además se ha editado un catálogo de la
Respecto al control de la iluminación,
Colección Precolombina, redactado por doña Paz
como se ha indicado con anterioridad, al realizar
Cabello, quien ha estudiado profundamente la
la instalación de la exposición se instalaron unas
colección para el guión museológico y con esta
luminarias que permiten graduar la intensidad
publicación ofrece profundizar más en los conode la luz, manteniéndose en casi todas las piezas
cimientos de las culturas precolombinas.
una iluminación de hasta 50 luxes, que en las vi6
FONTAL MERILLAS, O.: La educación patrimonial, Gijón, 2003, p 115.
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La remodelación del Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando
Este museo es un museo
manufacturas, como los Amates
Este museo es un
local, y como tal busca una raique son realizados con una pasta
gambre en los ciudadanos del museo local, y como tal de raíz de morera y se recortan
municipio, para ello poco a poco
con figuras de dioses, o son pinbusca una raigambre tados con escenas costumbristas
va diseñando una serie de actividades, que supongan la partien los ciudadanos del de alegres colorido.
cipación continuada de los tres
Los más mayores encuenmunicipio
grandes segmentos de público
tran en el Museo su espacio en
que podemos distinguir: infantil,
torno a las tres festividades más
juvenil-adulto y adulto-tercera edad. Para el muimportantes que se celebran en casi todas parseo son muy importantes cada uno de estos cotes del mundo, el Día de los Difuntos, la Semana
lectivos, así como en la gran mayoría de museos
Santa y la Navidad, pues las exposiciones que se
ofrecen actividades y programas dirigidos excluinstalan con este motivo sirven como pretexto
sivamente para el público más joven, a través de
para realizar una reunión, en la que serán los
gabinetes pedagógicos y actividades dirigidas a
más mayores quienes conocerán las tradiciones
los niños en edad escolar, en este centro se cenlatinoamericanas en estas fechas y a su vez sean
tra el interés en los tres.
ellos quienes cuenten cómo se han vivido estas
Para el público más joven se ha desarrollafiestas tradicionalmente en cada uno de sus ludo una actividad principal, que se pone en margares de origen, de esta manera se mantiene una
cha todos los años durante los meses de marzo a
interesante tertulia, que además quedará grajunio en colaboración con la Delegación de Edubada para que el museo cuente con un archivo
cación del Ayuntamiento de Benalmádena dentro
documental de las mismas. Este encuentro se
del programa educativo Conoce tu Museo, esta
acompaña de una degustación de los dulces tíactividad “Descubriendo el antiguo México”, se
picos que se toman en cada una de estas fechas
dedica al conocimiento de esta área geográfica
tan señaladas, lo que sirve también de incentivo
y cultural. La actividad cuenta con un recorrido
para que faciliten recetas tradicionales de estas
escenificado por un indígena mexica, que lleva
fiestas.
como apoyo una serie de cajas sorpresas que
Otras actividades celebradas en el muayudarán a conocer el uso de los objetos con
seo han sido la de realizar varios conciertos,
los que nos encontramos expuestos, y se comde música coral celebrando el Día Internacioplementa con juegos. Además los escolares tamnal de los Museos, y también música mariachi
bién participan de otras actividades realizadas
mexicana en Navidades, y un concierto de Múa lo largo del año, que suponen la presentación
sica Andina con componente ecuatorianos en
de distintas tradiciones de estos pueblos que se
Semana Santa.
mantienen en la actualidad, de esta manera se
Las actividades que se realizan se encaexhibe un Altar de Muertos mexicano en la fecha
minan no únicamente a conocer el pasado de
más cercana al Día de los Difuntos, y se celebran
la localidad, sino que buscan presentar costumlas Posadas en Navidad, otra tradición de origen
bres, historia y tradiciones Americanas, como un
mexicano. Los escolares visitan el museo en escomplemento a la exposición.
tas dos fechas para conocer estas tradiciones y
realizar actividades en torno a ellas.
8. Conclusión
Para el público juvenil y para los adultos,
Con este artículo lo que pretendemos es
realizamos una vez al año en torno al mes de
ofrecer el nuevo enfoque que se le ha dado al
mayo, unas Jornadas de Misterios de América
museo de Arte Precolombino Felipe Orlando tras
Precolombina, que suponen reunir en las instalasu remodelación, adaptándolo a las corrientes
ciones del museo especialistas y periodistas que
museográficas actuales y a las nuevas demana través de conferencias y proyecciones, posibidas de la sociedad. El museo ha dado un giro
litarán descubrir estas culturas a través de los
hacia “su territorio”, tomando conciencia de
enigmas que les han acompañado a lo largo de
su responsabilidad en la tutela, recuperación y
la historia.
análisis del patrimonio cultural que alberga. “A
Además periódicamente se realizan en el
través del museo contribuimos a la conservación
museo exposiciones de pequeña envergadura,
del pasado, al mismo tiempo que descubrimos,
que sirven para conocer más detalladamente alestudiamos, preservamos y exaltamos sus valogunos de los aspectos de estas culturas, tanto
res universales para devolverlos a la comunidad
su tradiciones como hemos señalado antes con
mediante actividades provechosas para todos los
la instalación de un Altar de Muertos Mexicano
sectores de la población”7. n
o un Nacimiento Mexicano en Navidad, o de sus
PUERTO FERNÁNDEZ, J. L.: “Memoria de actuación del modulo de Museografía del TE S. Marcos. Un ejemplo de difusión del
patrimonio a través de los programas de Escuelas Taller, Casas de Oficio y Talleres de Empleo”, Rayya, 4, 2007, p. 265.
7
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ISSN 1575-6416
La Fiesta de Toros
en Marbella durante el
Antiguo Régimen
Fernando María Álvarez Cantos
Investigador de la historia de Marbella
RESUMEN
Está fuera de toda duda que la Fiesta de Toros ha sido y es el espectáculo popular español por antonomasia. En el
convencimiento de la innegable influencia que las celebraciones de corridas de toros han tenido en la idiosincrasia
de nuestros pueblos, intentamos a través de este artículo hacer una breve exposición de cómo pudieron ser estas
funciones en la Marbella del Antiguo Régimen, comprobando que la trayectoria aquí seguida varía poco de la que
se produjo en todo el reino.
PALABRAS CLAVE
Antiguo Régimen, obligados de la carne, vacada, ordenanzas municipales, capea, plaza Pública.
ABSTRACT
There is no doubt that the «Fiesta de Toros» has been and is the most popular Spanish festival by far. It is absolutely
undeniable the influence of the celebrations that bullfighting has had in the idiosyncrasy of our villages, we will try to make
a short explanation through this article of how these actions might have been in the Marbella of the times of the Ancient
Regime. In accordance with the development followed here, the festival varies very little from what happened in the whole
Kingdom.
KEY WORDS
Ancient Regime, suppliers of the meat, herd of cows, municipal ordinances, amateur bullfight, Public square.
1. A modo de prólogo
A
un cuando el objeto principal del presente trabajo no es otro que el hacer una breve historia sobre lo que pudo ser la Fiesta
de Toros en Marbella a lo largo del Antiguo Régimen, no nos resignamos a dejar de enunciar las
distintas formas de tauromaquia que se practicaban de forma generalizada con anterioridad a la
Reconquista, para desde ahí tratar de intuir razonadamente las que pudieron celebrarse específicamente en esta tierra. No existe, que sepamos,
ninguna publicación sobre este particular y debemos advertir al lector de que buena parte de
las deducciones que expondremos en este apartado, relativas a las circunstancias específicas
de Marbella, serán más el producto de nuestro
razonamiento que de unos hechos constatables.
Es fácil comprender, dado lo relativamente
pequeña que fue esta ciudad, la penuria de festejos,
tanto en número como en calidad, que se celebraron en Marbella a lo largo de ese período. Ello ex-
plicaría, junto con la pérdida de registros escritos,
la escasez de fuentes documentales conservadas.
No obstante, hemos encontrado algunos datos y
documentos antiguos que, junto a otros relativos
a diferentes zonas de España, pueden darnos una
ligera idea de lo que pudo ser la Fiesta de Toros en
Marbella durante el periodo que nos ocupa.
También hemos creído oportuno dedicar
otro apartado al análisis de lo que pudo ser en
Marbella la cría de ganado vacuno, labor ésta ligada de manera imprescindible a la propia existencia
de la Fiesta. Anotaremos conclusiones que serán
el producto de nuestras investigaciones y análisis
estadísticos. Y veremos cómo este término municipal, que pudo llegar a ser una importante zona
ganadera, devino en una comarca cuyo censo de
bóvidos careció de toda transcendencia.
2. Desde la prehistoria hasta la reconquista
De forma muy amplia podríamos definir
“la lidia” como toda operación o trabajo que
Fernando María Álvarez Cantos
el hombre realiza con aquellos bóvidos que, al
sentirse acosados, reaccionan acometiendo y
corneando, atacando y no huyendo. En este significado, y sólo en éste, deberemos de aceptar
que la primera forma de lidia no fue otra que
la brega efectuada por el hombre primitivo en
la práctica cinegética con el toro salvaje o uro1.
Este humano antiguo, por necesidad vital, tuvo
que aprender las diversas reacciones de los animales ante los distintos estímulos, así como sus
costumbres y querencias para poder aplicar estos conocimientos prácticos en su propio beneficio a la hora de ejecutar su caza.
Este gesto de utilizar el conocimiento
para anticiparse a los previsibles movimientos
del toro constituye el principio fundamental de
todo tipo de lidia o tauromaquia: el aprovechamiento por parte del hombre del conocimiento
de las normas de conductas del toro para conseguir en cada momento superar con su habilidad
y técnica la fuerza superior del animal y hacer
con él lo que se pretende, hasta lo sumo de crear
arte. Con el tiempo, el hombre encontrará en
sus provocaciones al animal y en las correspondientes, y casi siempre previsibles, reacciones
del mismo, un desafío que al mismo tiempo le
acarrea una diversión; entonces se produce el
nacimiento del “juego con el toro”, de la lidia
propiamente dicha.
Hay suficientes pruebas de la presencia
del hombre primitivo en distintas zonas de Marbella. En una de ellas, nos ha quedado representada en una pintura roja la figura de un toro2.
Esta pintura nos demuestra, cosa lógica por otra
parte, pues Marbella no iba a ser una excepción
en la península, la existencia de bóvidos en esta
zona. Admitiendo por tanto la coexistencia en
Marbella del hombre primitivo con el toro, deberemos de aceptar que aquel cazaría a éste y
que, por tanto, aquí se dio lo que acabamos de
definir como primera manifestación de lo que,
en sentido amplio, entendemos por lidia, y que
no fue otra que la caza.
Con el tiempo, el hombre se hizo más sedentario y tornó su dependencia vital de la caza
hacia la cosecha agrícola, completando ésta con
la sucesiva domesticación de distintos animales,
incluidos los bóvidos. Para conseguirlo, tuvo
que acortar la distancia de actuación y continuar
ampliando y aplicando sus conocimientos sobre
el toro; es decir, siguió “lidiando” o “bregando”
para capturar al toro, ya fuera con fines domésticos, ya fuera con fines rituales-religiosos. Así lo
explica Ramón Grande del Brío:
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
“El toro empezaría a ser considerado
como animal inmolatorio cuando ya la humanidad comenzase a alternar la primitiva actividad cazadora y recolectora con la
nueva actividad agrícola, que, en muchos
lugares, gozaría enseguida de preponderancia sobre la anterior. […] El valor del
sacrificio como factor de potenciación de
las fuerzas genésicas de la naturaleza también fue reconocido por el hombre neolítico bajo el rito del sacrificio del toro, hasta
el punto de elevarlo a la máxima categoría
religiosa.”3
En los albores de lo que consideramos
Historia, en torno al Mediterráneo se fueron
acrisolando una serie de pueblos y culturas de
cuya mutua influencia y sucesión a lo largo de los
siglos surgió lo que sería la Civilización Occidental. Dentro de las manifestaciones culturales que
de forma ininterrumpida se fueron transmitiendo de generación a generación se encuentran los
juegos taurinos.
Fue en Creta, en la que se desarrolló
la que ha venido en llamarse “Civilización Minoica”, donde nos aparece por primera vez la
evidencia de estos juegos. En sus frescos y en
otras manifestaciones artísticas, esa civilización nos ha dejado constancia de cierta forma
de juegos lúdicos-religiosos que sus habitantes
realizaban con toros. Los estudiosos no se ponen de acuerdo sobre si estos juegos tenían un
carácter puramente ritual, antes del sacrificio
del animal a los dioses, o si se trataba de ejercicios con una finalidad lúdica, o si eran ambas
cosas a la vez.
Estos mismos juegos se transmitieron a la
sociedad griega, que los acogió y practicó. Fue
precisamente en la zona del Egeo donde la otrora necesidad cinegética del hombre primitivo se
convirtió definitivamente en puro rito, ya fuera,
como hemos dicho, de carácter religioso, ya fuera de carácter deportivo y como demostración
de habilidad y valor.
Con los romanos se dio un paso adelante
en la evolución de los juegos taurinos, evolución
que afectó tanto al lugar de su ejecución como
a la forma en que la realizaban. Así, el escenario
pasó a los circos y el juego, aun cuando pudo haber conservado en muchos casos la parte ritual
egea, se transformó en espectáculo de masas, a
las que divertía y apasionaba, por lo que podemos considerarlo como un claro antecedente del
devenir de la Fiesta.
1
ABAD OJUEL, A. y OLIVA, E. L.: Los Toros, Barcelona, Argos, 1966, p. 29. Parece que la acepción de la palabra uro la introdujo
Julio César en su libro La Guerra de las Galias al latinizar, probablemente por facilidad fonética, la expresión celta “auroch”, que
significa “toro salvaje”.
2
PEREZ-MALUMBRES LANDA, A.: “El patrimonio arqueológico en Marbella. Algunas reflexiones”, en I Jornadas Patrimonio Histórico
Local, Marbella 1999, Marbella, Asociación Cilniana, 2000, p. 17.
3
GRANDE DEL BRÍO, R.: El culto al toro. Ritos y símbolos de la tauromaquia, Madrid, Ediciones Tutor, 1999, pp. 95 y 96.
96
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En lo que a Marbella se refiere, no nos
consta la existencia de asentamientos helenos
en el litoral de esta ciudad, por lo que presumiblemente en nuestra zona no llegarían a practicarse los rituales y juegos taurinos de la cultura
greco-minoica. Por otra parte, a pesar de la constatada y evidente romanización de esta costa,
no parece probable que aquí se dieran las manifestaciones taurinas romanas. La presencia de
los habitantes del Lacio en estos territorios, en
cuanto a su número, no fue lo suficientemente
importante como para hacernos pensar que llegaran a celebrarse espectáculos circenses, entre
otras razones por la inexistencia de un recinto
apropiado.
Con la caída del Imperio y la ocupación
bárbara, tanto desde el nuevo poder dominante como desde la Iglesia, se impuso la abolición
de todas las manifestaciones públicas de origen
romano, entre ellas el circo. En este sentido, y
para hacernos una idea del nuevo talante y de su
segura repercusión, baste con citar las manifestaciones al respecto de San Isidoro de Sevilla:
“Estos espectáculos y esta exhibición
de vanidades no sólo están sometidas por
los vicios de los hombres, sino que se establecieron por mandato del demonio; por
tanto, nada debe haber en común en el
cristiano con las locuras circenses, con la
impudicia del teatro, con la crueldad del
anfiteatro, con lo bárbaro de la arena, con
la lujuria de los juegos. Niega a Dios el que
asiste a estas cosas y se hace prevaricador
de su fe el que de nuevo apetece aquello a
que renunció en el santo bautismo, a saber:
al demonio, a sus pompas y a sus obras.”4
Este mensaje de animadversión hacia todo
tipo de festejos que desde la Iglesia se intentaba imponer al pueblo, se vio además favorecido
por una de las principales consecuencias sociales que produjo la invasión bárbara: el paulatino
empobrecimiento de la población, que hace que
ésta se convierta más rural en detrimento de las
grandes ciudades, lo que conllevaba, por pura lógica numérica, a la decadencia de la celebración
de esos espectáculos.
Si la época visigoda se caracteriza por el
oscurantismo y la ausencia de testimonios en
todos los órdenes fundamentales de la historia,
no iba a ser menos en lo relativo a los festejos
taurinos. No existen documentos que demuestren la existencia de tales celebraciones. Y lo que
parece una reprimenda del rey Sisebuto (612-
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
621) al obispo de Barcelona “por su afición a las
fiestas de toros”5, se trata, al decir de José M. ª
de Cossio, de un error de transcripción de la palabra latina “faurorum” por “taurorum”. Sin embargo, el propio De Cossio acepta la posibilidad
de que en esas fechas se celebraran algún tipo
de festejo taurino pues, argumenta, en el texto
anteriormente descrito de San Isidoro se habla
de los espectáculos circenses de origen romano
en presente, es decir, como si en esa época se
dieran tales espectáculos y, por ende, dado que
entre aquellos se incluían los taurinos, supone la
subsistencia de éstos6.
Actualmente no existe ningún autor
que defienda la teoría, considerada hoy
como pura leyenda, del origen árabe
de la Fiesta de Toros, principalmente
porque estos no podían traer algo que
desconocían
Deberíamos, por tanto, aceptar que tampoco en la Marbella visigoda se celebraron espectáculos taurinos: no parece razonable que
aquí fueran a imponerse unas costumbres romanas justo en el momento de la desaparición generalizada de las mismas.
Con el Islam y su rápida expansión asistimos a la división de la península ibérica en dos
desiguales zonas. En cada una de ellas, y en lo
que a los festejos taurinos se refiere, se observarán igualmente desiguales desarrollos. En la
diminuta región asturiana, refugio de los cristianos, no sólo se gesta el embrión de la futura
Reconquista, sino que también, a lo largo de los
varios siglos de guerras contra el Islán, se genera
el nacimiento de nuevas fórmulas de juegos taurinos que aún hasta nuestros días no han dejado
de incrementarse.
Por el contrario, en la extensa zona musulmana no debió de darse manifestación taurina
alguna. Actualmente no existe ningún autor que
defienda la teoría, considerada hoy como pura
leyenda, del origen árabe de la Fiesta de Toros,
principalmente porque este pueblo no podía
traer algo que desconocía. Sin embargo, sí parece
cierto que fueran los musulmanes de al-Ándalus
los causantes indirectos del nacimiento de una
nueva forma de fiesta de toros, la que practicaron primera y especialmente los caballeros, cuando, para ejercitarse en el manejo del caballo con
fines guerreros y cinegéticos, lanceaban toros7.
LÓPEZ IZQUIERDO, F.: Historia del toro de lidia, Madrid, Agualarga, 1996, p. 48.
CLARAMUNT, F.: Historia ilustrada de la tauromaquia, Vol. I, Madrid, Espasa Calpe, 1989, p. 74.
6
COSSIO, J. M. ª de: Los Toros, Vol. III, Madrid, Espasa Calpe, 1989, pp. 812 y 813.
7
ALAMEDA, J.: El hilo del toreo, Madrid, Espasa Calpe, 2002, p. 23.
4
5
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No obstante, hay autores que defienden la
posibilidad de que en la zona fronteriza, debido
al largo periodo de contacto con los cristianos,
los árabes aprendieran y ejecutaran el lanceo de
toros, lo que quedaría avalado por las referencias que sobre ello se dan en el Romancero. De
hecho, en la ciudad de Granada, durante el reinado de Muhammad V (1354-1391), se celebraron
combates de fieras consistentes en el enfrentamiento de un toro con varios perros entrenados
para que mordieran las orejas del bóvido. Al final
del espectáculo, “salen jinetes que pican al toro
y le dan muerte”, interviniendo en esta última
faena el propio Muhammad V8.
Es de suponer, visto todo lo anterior, que
Marbella estuvo también durante la ocupación
árabe sin ningún tipo de celebración taurina. Aunque quizá en la última etapa islamita del Reino de
Granada, dada la cercanía de nuestra ciudad con la
frontera cristiana, pudiera pensarse en la posibilidad, más como excepción que como regla, de que
algún militar árabe se atreviera a lancear toros.
La única cita que nos ha quedado sobre
la existencia de festejos taurinos en la Alta Edad
Media está inserta en las “Generales” de Alfonso
X el Sabio y se refiere al organizado por Alfonso
II el Casto durante las cortes que en el año 815 se
celebraron: “E mientras que duraron aquellas cortes lidiaban cada día toros e bofordaban de cada
día e facían grandes alegrías”. El problema de esta
cita, según José M.ª de Cossio, estriba en que la
“General” fue escrita cuatro siglos más tarde de la
fecha a que se refiere la acción que describe, sin
que exista ningún otro soporte documental que
acredite su veracidad, lo que da pie a De Cossio
para interpretar que el rey sabio se limitó a extrapolar la costumbre del siglo XIII al siglo IX9.
Con el avance de los cristianos, se iba produciendo en las zonas reconquistadas un imparable proceso de generalización de las corridas
de toros, donde todas las ciudades y villas adquirieron la costumbre de celebrar al santo patrón
con dichos festejos. Es decir, que el Reino de Granada fue el último lugar de la península Ibérica
en adoptar las costumbres taurinas10.
3. Siglos XV y XVI.
Las primeras corridas en Marbella
Por lo expuesto en el párrafo anterior, podemos afirmar que la primera vez que se corrie-
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
ron toros en Marbella tuvo que ser, como muy
pronto, en el año 1485, y que a partir de ahí, y
sucesivamente cada año, debió de festejarse al
santo patrón con esta fiesta popular, estableciéndose una costumbre que se ha mantenido, con
alguna excepción, hasta nuestros días.
Una de las primeras tareas que tuvieron que acometer los nuevos pobladores fue
sin duda la de instaurar un nuevo modelo de
ciudad, para lo cual fue imprescindible la creación del Concejo11. Y entre las prioridades de
éste, figuró la de asegurar el abastecimiento
de alimentos a la población. Para solventar el
problema del abasto, la mayoría de estas instituciones optaron por la figura del “obligado”12.
Los obligados eran personas entendidas y con
capacidad económica suficiente (o respaldadas
por fiadores), que en pública subasta se hacían
con la exclusiva obligación (de aquí lo de “obligados”) del suministro y la venta de algunos de
los productos básicos, normalmente alimenticios, para el consumo de los habitantes de la
ciudad, lo que descargaba, lógicamente, las preocupaciones del Concejo.
A los abastecedores de carne,
a cambio de la exclusiva, no se
les solicitaba más prestación,
ni siquiera económica, que la
de asegurar el abastecimiento
y uno o varios toros, según
las ciudades, para ser corridos
normalmente en las fiestas
patronales
Según parece, no era fácil encontrar un
“obligado” con la solvencia suficiente, lo que se
deduce de las muchas facilidades que en las ordenanzas se ofrecían a estos abastecedores13. Tal
fue así que, a cambio de la exclusiva, no se les
solicitaba más prestación, ni siquiera económica,
que la de asegurar el abastecimiento y, en el caso
de la carne, la donación de algún que otro animal
como carnero, cabrito o ternero, dependiendo
de la época, para alimentar a los enfermos; y uno
o varios toros, según las ciudades, para ser corridos normalmente en las fiestas patronales14.
8
RODRÍGUEZ LÓPEZ, J.: “Juegos de guerra y acoso de fieras en al-Ándalus y reinos cristianos peninsulares ibéricos”, Universidad
de Granada, en http://www.cafyd.com/HistDeporte/htm/pdf/6-2.pdf, p. 2.
9
COSSIO, J. M. ª de: Los toros, op. cit., Tomo I, p. 639.
10
LÓPEZ IZQUIERDO, F.: Historia…, op. cit., p. 49.
11
CASTRO, T. de: El Abastecimiento Alimentario en el Reino de Granada. (1482-1510), Edición on-line de la autora, Parte I, 2. Los
Concejos.
12
Ibídem, Parte I, 1.3 El Obligado.
13
Ibídem, Parte III, La Carne / 1 – 2.2 Los Abastecedores.
14
Ibídem, Parte III, La Carne / 2 - 2.1 El consumo estacional.
98
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No tenemos documentado que, al principio de su conquista, se celebraran corridas en
Marbella; aunque, dada la unanimidad de todos
los municipios vecinos a la hora de imponer a los
“obligados” la donación de toros para las corridas,
podemos considerarlo un hecho. Sí que tenemos
constancia de que, al menos desde 1517, también
en Marbella existió esta obligación contractual
por parte de los abastecedores de carnes:
“Y que dará dos toros para quando la
cibdad se los demandare apercibiéndole la
cibdad ocho días antes e que sean de quatro años arriba y que se pesen después de
corridos en la carneçería a precio de siete
maravedís la libra.”15
Queda meridianamente descrito que el
primer destino de los toros requeridos a los obligados no era otro que el ser corridos.
Por otro lado, tomando como referencia
las ciudades de Ronda y Málaga, en las que al
menos desde 1496 se imponía a los carniceros
en sus contratos la obligación de regalar toros
a la ciudad16, tenemos la convicción de que eso
mismo debió de ocurrir en Marbella, lo que acercaría más las primeras celebraciones de festejos
taurinos al día de su reconquista.
Otra prueba de celebración de corridas
en Marbella la encontramos en las más antiguas
“Cuentas de Propios” que se conservan en este
Ayuntamiento, y que corresponden a las que se
hicieron en 157817, relativas a los gastos de 1577.
En ellas se detallan dos partidas, cuyas transcripciones18son:
“Toros: Más se le reciben en cuenta
por el dicho Juan de Paz19 cuatro ducados
que dio en pago a García de Valderrama
escribano del concejo de esta ciudad de
los que se gastó en comprar dos toros que
se corrieron el día de San Juan del año de
setenta y siete y se le mandaron librar porque esta ciudad tiene provisión y licencia
de Su Majestad para poder gastar en semejantes fiestas tres mil maravedíes de los
propios y por cuenta se le mandaron dar
los dichos cuatro ducados por libranza de
primero de Abril del dicho año, con carta
de pago ………..…....……1.496.- marav.”
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
“Toros: Recíbansele más en cuenta
dos ducados que dio a Salvador Pérez de
Vargas por la quiebra y pérdida que hubo
en un toro que el dicho dio por mandato
de esta ciudad para correr el día de San
Bernabé del año setenta y siete y se le
mandaron librar de los tres mil maravedíes de que esta ciudad tiene licencia para
gastar por cédula de Su Majestad en semejantes fiestas, nuestra libranza de diez
y seis de Abril del dicho año con carta de
pago…..……….…………… 748.- marav.”
De ambos apuntes contables podemos
deducir que el Ayuntamiento tenía licencia Real
para dedicar de los fondos de los Propios 3.000
maravedíes anuales en la compra de toros para
ser corridos en las festividades indicadas. La consecuencia de esta licencia la seguirá utilizando el
Concejo hasta entrado el s. XX.
En el segundo de los asientos contables
se nos muestra documentalmente, por primera
vez según nos consta, la celebración de corridas
de toros en honor de San Bernabé. También nos
permite aseverar casi con toda seguridad que
en esa fecha aún seguía existiendo la figura del
“obligado de la carne”, con el compromiso de
dar toros a la ciudad para ser corridos. ¿Cómo
si no se podría explicar el “dio por mandato de
esta ciudad” del tal Salvador Pérez de Vargas?
Nuestra interpretación es que este Salvador era
el “obligado de carnes”, ya que sólo a los de este
oficio se les podía imponer, por medio de cláusula contractual en la concesión del abasto de
dicho alimento, la donación de toros. En este
caso, dado que un toro había sufrido quiebra, el
Concejo tuvo que pagar un sustituto, lo que hizo
del sobrante de la licencia de disposición de los
fondos de los Propios.
Por la forma indeterminada de expresar
la quiebra del toro (“un toro”), deducimos que
en esta fecha de 1578 aún seguía imponiéndose
al obligado la donación mínima de dos toros ya
comentada para 1517; pues de tratarse sólo de
uno, se habría escrito “el toro”.
Para Bartolomé Bennassar, este sistema
de “obligados” se generalizó por toda España,
incluso en muchas pequeñas localidades; sólo
dejaría de usarse a partir de la grave crisis económica de 162020. Sin embargo, tenemos constan-
15
AGS, CR, leg. 57.11, f. 14v – Esta referencia, probablemente el testimonio más antiguo que sobre la celebración de corridas
en Marbella exista, nos ha sido facilitada por la doctora Catalina Urbaneja Ortiz, a la que agradecemos su siempre inigualable
amabilidad y disposición.
16
AMG, leg. 779 / l, doc. 3 y 5. Datos cedidos también por Catalina Urbaneja.
17
AMMb, Caja (C.) 1045-H / 1, “Cuentas de Propios”.
18
Estas transcripciones corresponden, en primer lugar, al investigador malagueño Juan Manuel García Manzano (q.e.p.d.).
Posteriormente fue Catalina Urbaneja quien nos las revisó y completó.
19
Este Juan de Paz era el Mayordomo de Propios en el citado año, a quien correspondía detallar todas las cuentas de dichos
Propios.
20
BENNASSAR, B.: La España del Siglo de Oro, Barcelona, Crítica, 2001, p. 126-127.
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99
Fernando María Álvarez Cantos
cia documental de que en Marbella en 1779 aún
se seguía usando la fórmula del obligado para
cubrir el abasto de la ciudad, aunque desconocemos si su utilización fue de forma continuada a
lo largo de los tres siglos o, por el contrario, fue
retomada a partir de una fecha. En dicho año se
formalizaron cuatro escrituras de obligación de
la ciudad contra distintos obligados: el del abasto del aceite al por menor, el del jabón, el de las
carnes de vacas y machos (entendemos que cabrío) y el de la nieve21. Pero es más, el 16 de abril
de 1792, encontramos una nueva obligación por
parte de Francisco Prieto y Salvador Periáñez a
favor de los Propios de esta ciudad y el abasto
de carnes de ella22. En lo referente a este trabajo,
la diferencia principal entre los contratos de estos tardíos abastecedores de carne y los primeros del s. XVI estriba precisamente en la cláusula
de donación de toros, la cual en el s. XVIII había
desaparecido.
Hay otra consecuencia que podemos extraer de la celebración de corridas en la festividad de San Bernabé, que es la confirmación de
que dicho santo, desde el principio, fue el patrón
del la ciudad. Este hecho, cuestionado, no sin razón, por algún autor23, consideramos que queda
zanjado con la anotación citada24.
Sin embargo, nos queda la duda de por
qué el Ayuntamiento pagaba los toros que se corrían en San Juan si lo normal era, como hemos
apuntado, que este tipo de celebraciones fueran
por cuenta de la propia hermandad del santo.
Hemos encontrado una posible explicación de
esto: en el año 1567, el papa Pío V, en su bula “De
salutis gregis dominici”, prohibió los festejos taurinos en todo el mundo cristiano. Poco después,
en 1572, el rey Felipe II mandó una cédula a los
concejos de las ciudades y villas castellanas solicitando de éstas el fomento y refundación de las
antiguas cofradías de caballeros, con el fin de que
estos, al efectuar sus acostumbradas celebraciones de los “juegos de la guerra” (torneos, justas y
cañas) estuvieran adiestrados y preparados ante
una posible situación de defensa del reino. Los
concejos se apresuraron a exponer al Rey su total
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
acuerdo con la misiva, siendo frecuente que en
la respuesta utilizaran, excusándose en un mejor
cumplimiento de la misma, la solicitud de que
se autorizaran los festejos taurinos, ya que desde que estos no se celebraban había disminuido
considerablemente el número de caballeros que
poseían caballos, lo que se subsanaría con la inclusión de las corridas de toros entre las celebraciones de estas cofradías a su santo patrón.
Además, en sus respuestas, los concejos dejaban
claro que los caballeros no querían asumir la financiación de los festejos, proponiendo que ésta
fuera con cargo a los Propios de la ciudad25. En
1575, el nuevo papa Gregorio XIII, en su Exponis
nobis super, y a petición de Felipe II, levantó la
prohibición taurina, aunque sólo a los legos.
No nos ha sido posible comprobar si Marbella fue destinataria de la real cédula26. Es probable que sí, y que en esta ciudad se fundara una
cofradía de caballeros bajo la advocación de San
Juan, lo que explicaría que Felipe II autorizara las
corridas de toros en honor de dicho santo con
cargo a los Propios, eximiendo a sus cofrades del
coste de los animales.
Otra prueba de la celebración de corridas
de toros en Marbella en el siglo XVI, la encontramos en la exposición que Andrés García Baena
hace en su libro Marbella Andalusí y fortificaciones
anexas27, cuando describe los comentarios que
sobre dicha ciudad hace a su vez Pedro de Medina en la edición de 1595 de su libro Primera y
segunda parte de las grandezas y cosas notables de
España:
“Marbella es ciudad muy antigua […]
es ciudad muy fuerte, y bien cerrada con
tan fuertes murallas que se huelgan los
moços corriendo por cima de ellas toros y
vacas enlazadas”.
En nuestra opinión, lo de correr toros encima de las murallas nos parece un tanto exagerado, no constándonos que se dé esta modalidad
en ningún otro lugar. Sin embargo, no ocurre lo
mismo con lo de enlazar a los toros, que sí fue
AHPM, leg. P 4917, fols. 937 al 939v (22-03-1779 y 03-04-1779) y el día 12-05-1779, fol. 949 y 949v.
AHPM, leg. P 4920, fol. 626.
23
CABRILLANA, N.: Marbella en el siglo de Oro, Granada, 1989, p. 190. “Ninguna vez aparece citado San Bernabé, ni hay nadie
en la localidad que lleve el nombre, contra la costumbre de la época, lo cual nos hace dudar del patronazgo que se le atribuye”.
Coincidimos con Cabrillana en lo relativo al escaso número de marbellíes que a lo largo de los siglos han tomado el nombre de
Bernabé y también en lo concerniente a las poquísimas veces que es nombrado en todos los documentos antiguos. Francamente
no encontramos una explicación a este hecho constatado.
24
Hemos encontrado abundantes citas en las que se afirma que cada año, en todos los pueblos, después de su reconquista se
celebraban corridas de toros en honor del Santo Patrón. De todos ellos, tomamos sólo dos ejemplos: BENNASSAR, B.: Historia de
la Tauromaquia, Real Maestranza de Caballería de Ronda, 2000, p. 32 y CASTRO, T. de: El Abastecimiento…, op. cit., que expresa con
total nitidez este hecho.
25
MARTÍN RODRÍGUEZ, J. L.: “Cofradías de Caballeros en la Castilla del quinientos. El caso de Ávila”, Espacio, Tiempo y Forma.
Serie IV: Historia Moderna, 7, 1994, pp. 409-434.
26
El autor del artículo al que hacemos referencia en el apartado anterior se basa en un expediente del AGS, Sección Diversos
de Castilla, leg. 25, pieza (él la llama folio) 1 que ocupa 714 págs. El importante número de páginas nos ha hecho desistir de la
posibilidad de solicitar fotocopia del expediente al archivo.
27
GARCÍA BAENA, A.: Marbella Andalusí y fortificaciones anexas, Málaga, Arguval, 2004, p. 80.
21
22
100
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Fernando María Álvarez Cantos
una variedad muy frecuente28 y que, de ser cierta esa afirmación, nos daría una pista de cómo
pudieron ser algunas de las primitivas fiestas de
toros en Marbella. Otra cuestión sería saber qué
tipo de corridas se celebraban aquí. Para ello,
veamos brevemente cuáles fueron los festejos
que por esas fechas se daban en España, y que
fundamentalmente eran de dos tipos:
“Corridas Caballerescas”. Tienen su
origen en la Edad Media, probablemente
hacia finales del siglo XIII, en el reinado
de Alfonso X, y como consecuencia del
adiestramiento de los nobles caballeros
para la guerra. En ellas no podían intervenir más que caballeros guerreros que
lanceaban desde el caballo a los toros, a
modo de como se lanceaba en las batallas
y en los torneos.29 Estos caballeros eran
ayudados por sus criados y lacayos, que
debían hacerlo siempre a pie. De entre
estas corridas caballerescas, sin duda, las
más importantes son las llamadas “reales”,
que, como su nombre indica, eran organizadas por mandato regio para festejar
algún suceso relacionado con la corona
(boda, nacimiento, coronación, etc., de la
realeza) o de la nación en general (victoria
militar, etc.), en las que la asistencia de los
monarcas, aún siendo bastante frecuente
en las celebradas en las ciudades en que
en esos momentos eran estantes, no era
condición necesaria para ser consideradas
como reales. Se celebraban en las plazas
mayores, con la concurrencia de la nobleza y el pueblo. El protocolo, la etiqueta y
el ordenamiento preestablecidos eran el
distintivo de estas corridas. Sin embargo,
cuando eran organizadas por el ayuntamiento, las cofradías de nobles (antecesoras de las Reales Maestranza de Caballería)
o alguna entidad benéfica (hospital, casa
de misericordia, etc.) para celebrar algún
evento religioso o recaudar fondos, aún
con asistencia de la monarquía, perdían su
condición de reales. En Madrid las llamaban “corridas de la villa”30 y en el resto de
España eran, simplemente, caballerescas.
Tuvieron su máximo auge cuando disfruta-
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
ron del apoyo real, y por ende de la nobleza, durante los siglos XVI y XVII, comenzando su declive en el XVIII,31 a partir de
la llegada de los Borbones, siendo Felipe
V el primero en desistir de darles el apoyo
real que hasta entonces habían brindado
sus antecesores, lo que trajo consigo la retirada paulatina de los nobles.
“Corridas populares”. Solían celebrarse
por motivos diversos, principalmente en
honor de un santo, bien por su patronazgo, bien por la devoción que hacia él había
en la ciudad o pueblo. Contrariamente a
las caballerescas, eran siempre a pie, y la
anarquía, el desorden y la violencia brutal, muchas veces cruel, eran dueños de
todo el festejo, siendo su única finalidad
la diversión y el jolgorio popular. Aquí,
como en tantas otras facetas, cada pueblo
quería ser diferente al vecino, por lo que
existen a lo largo de toda España infinidad
de variedades que solían nombrarse como
“juegos de toros”, y siendo la más común
el correr los toros hasta la plaza donde se
celebraba el festejo que, en la mayoría de
los casos, derivará con el tiempo hacia lo
que se conoce como “capea”32.
Para que nos hagamos una idea más exacta de lo que se entiende por capea, hemos recurrido a la definición que de ella hace José M.ª de
Cossio:
“El lidiar reses vacunas tumultuaria y
anárquicamente, en plazas públicas dispuestas provisionalmente para la función,
fue sin duda la forma primitiva del espectáculo taurino. No debemos dudar que cuando textos venerables medievales hablan de
‘correr toros’, se refieren a espectáculos
de este tipo. Es seguro que en ellos, y promiscuamente, actuaban nobles y plebeyos,
aficionados y profesionales, gentes, en fin,
sin más denominador común que su deseo
de medirse con los toros.”33
Era frecuente, sobre todo en las grandes
ciudades, que los festejos fueran mixtos, de ma-
Esta suerte de jugar con toros enlazados existe hoy en día aunque bajo la denominación de “toros ensogados” (los toros
enlazados, en la actualidad, es una suerte campera practicada en los rodeos americanos) y que, a pesar de su progresiva prohibición
en algunas comunidades debido a su crueldad y violencia, se sigue practicando en todas las regiones de España con distintos
nombres. Así, por ejemplo, en Cataluña, en Tarragona, se la conoce como “bous capllaçats”, en Valencia como “bous ensogats”, en
Vascongadas “sokamuturra”, en Castilla-León “toros enmaromados”, en Madrid y en Andalucía están prohibidos, sin embargo, en esta
última existen doce pueblos con licencia. Datos de la web: http://galeon.hispavista.com/ayudaanimales/fiestas/torosensogados.htm.
29
MENA CABEZAS, I. R.: “Caballeros, toros y toreros en el siglo XVI: un texto de Don Luis Zapata de Chaves”, Revista de Estudios
Taurinos, 8, 1998, p. 160.
30
COSSIO, J. M.ª de: Los toros…, op. cit., Tomo I, p. 648.
31
MENA CABEZAS, I. R.: “Caballeros…”, op. cit., p. 161.
32
BENNASSAR, B.: La España…, op. cit., pp. 32 y 33.
33
COSSIO, J. M. ª de: Los toros…, op. cit., Tomo I, p. 679.
28
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nera que el día que había festejo, en primer lugar
se efectuaba el popular, normalmente por la mañana, y por la tarde el caballeresco34. Pero lo que
hubo siempre fue una clara división entre ambas
formas de celebración:
“Ahora el pueblo tendrá un toro propio
donde cebar su torpeza y desaliño. Después, una vez concluido el villano espectáculo y, despejado el espacio festivo de
aquel infamante contagio, los caballeros
actuarán en una arena socialmente inmaculada, es decir, ocupada por su única y
exclusiva presencia”35.
Lo que sí parece claro es que las modalidades tienen una idea común: su concepción
como espectáculo. La presencia de público y el
carácter festivo de ambas, independientemente
de la formalidad dispar de cada una, son su punto de encuentro. Y es a partir de este concepto
del espectáculo como se fraguará la futura sociedad taurómaca36.
¿Y en Marbella? ¿Cuál de estas dos modalidades se practicaba? ¿O se dieron ambas? Casi
con toda seguridad, parece que fue la “corrida
popular” o “capea” la que a lo largo de cuatro
siglos ha marcado la regularidad de los festejos
celebrados37, aunque tenemos indicios suficientes para creer que también, al menos en ciertas
ocasiones, se pudieron haber organizado corridas caballerescas; lo veremos más adelante.
En cuanto a la variedad descrita por Pedro
de Medina de correr toros enlazados, ya fuera
encima o no de las murallas, pudo ser una modalidad que puntualmente, y sólo en la época a
que se refiere, pudo haberse dado. Aún hoy, con
independencia de la generalizada de toros ensogados, se celebran en muchos pueblos de España
diferentes juegos populares taurinos tales como
el Toro de la Vega, de Tordesillas; el Toro de San
Marcos, en Beas de Segura; el Toro Embolado, en
Valencia; el Toro del Alba, en Paterna de la Rivera;
el Bous a la Mar, en Castellón; etcétera.
4. El siglo XVII
Una exageración extrema en el arte, en
los gustos, en los espectáculos públicos y, en general, en todas las facetas culturales de la vida,
podría servirnos como definición escueta de la
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
filosofía y del pensamiento barroco. También en
lo taurino se aprecia durante el s. XVII la misma
tendencia barroca que en el resto de manifestaciones. Así, a lo largo de la centuria, los festejos
taurinos caballerescos adquieren una espectacularidad sublime; el ornato, la armonía, la apariencia social de sus personajes y las demostraciones
de valor ante el toro, especialmente cuando se
pretende agasajar a una dama, son algunas de
las características intrínsecas a este tipo de celebración.
La afición taurina en España fue creciendo
significativamente (exageradamente diríamos)
hasta el punto de convertirse en “la diversión
por excelencia en la España moderna”38, gracias,
sobre todo, al fuerte apoyo dado por los reyes
Felipe III y IV, grandes aficionados que, con sus
continuas asistencias a las corridas, arrastraron
a la nobleza y ésta, a su vez, a la alta burguesía,
a compartir sus regios gustos taurinos. La plebe
no necesitaba de esa fuerza de arrastre. El pueblo, con tal de apartarse de sus cotidianas penumbras, siempre estuvo dispuesto para “el pan
y el circo”.
El entusiasmo de la Corte se contagió
por todo el reino. No había un solo rincón en
la península donde dejaran de celebrarse los
eventos en honor de la Corona (nacimientos,
bautizos, bodas y entronizaciones), de acontecimientos militares nacionales (batallas y gestas
coetáneas o conmemoraciones de las pasadas)
o de todos los hechos religiosos relevantes,
principalmente las canonizaciones de santos.
Llegándose al colmo de la contradicción cuando en 1654 se celebró la de Santo Tomás de
Villanueva, arzobispo de Valencia y “acérrimo
enemigo de las corridas”39, con varios festejos
taurinos.
En el plano local, en las ciudades pequeñas y en los pueblos, fueron las hermandades,
juntas de administración de hospitales40 u otras
entidades benéficas las que solicitaban la correspondiente licencia para la celebración de corridas, ya fuera con miras recaudatorias, ya con la
finalidad únicamente lúdica41 de festejar al titular de la hermandad.
Nos ha quedado constancia de que en
Marbella, como en el resto de España, también
se organizaron corridas por parte de las hermandades. Se puede comprobar en una escritura pública otorgada en esta ciudad el 10 de Septiem-
34
AMIGO VÁZQUEZ, L.: “Fiestas de toros en el Valladolid del XVII. Un teatro del honor para las élites de poder urbanas”, Studia
Historia. Historia Moderna, 26, 2004, p. 284.
35
GARCÍA-BAQUERO, A.; ROMERO DE SOLÍS, P. y VÁZQUEZ PARLADÉ, I.: Sevilla y la Fiesta de Toros, Sevilla, 1994, p. 44.
36
BENNASSAR, B.: La España…, op. cit., p. 38.
37
AMMb, AA. CC., C. 19-H / 1, fol. 11, sesión del 25-05-1901, “Las tres capeas de vacas según costumbre”.
38
AMIGO VÁZQUEZ, L.: “Fiestas…”, op. cit., p. 283.
39
BENNASSAR, B.: La España…, op. cit., p. 28.
40
GARRIDO, F. y GARRIDO, A.: II Centenario de la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda: 1785-1985, Ronda,
1988, p. 25.
41
BENNASSAR, B.: La España…, op. cit. (Citado en A. GUILLAUME-ALONSO, op. cit., p. 36).
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bre de 165242. En ella, el escribano Cristóbal de
Acevedo, compareció ante el también escribano
García Pastor para comprometerse a donar un
toro a la hermandad que bajo la advocación de
Nuestra Señora del Pópulo formaban los escribanos de este número. Aunque es un dato aislado,
nos puede servir como exponente de que, al menos hacia la mitad del siglo, en Marbella, como
en todo el reino, hubo una afición importante a
las corridas de toros. Por lo curioso del texto y
por los datos que de él se extraen hemos decidido incluir su transcripción parcial.
<La cofradía de Ntra. Sra. del Pópulo
contra Cristóbal Acevedo>
“Sepan cuantos esta escritura vieren
cómo yo Cristóbal Acevedo, escribano público del número de esta ciudad de Marbella, vecino de ella, otorgo y digo que por
cuanto Francisco Martínez Cordero, difunto, escribano público y del cabildo que fue
de su número, por su testamento, bajo de
cuyas disposiciones murió, dejó de limosna
un toro para que se lidiara en la fiesta que
los escribanos de este número hacen a Ntra.
Sra. del Pópulo en cinco de Agosto de cada
año. Y asintiendo con esta voluntad, D. Miguel Cordero, su hijo, lo entregó en la fiesta que se hizo este presente año, el que se
pesó en la carnicería de esta ciudad y procedieron de él trescientos reales poco más
o menos y cuya cantidad entró en poder de
mí el dicho otorgante y que he gastado en
dichos gastos tocantes a la dicha fiesta. Y
porque siempre así, por la memoria del dicho Francisco Martínez Cordero, me obligo
a que cada y cuando que haya fiesta de Ntra.
Sra. del Pópulo, por una vez y por los dichos
trescientos reales, y no más, daré un toro, de
los mejores de mi rebaño, para que se lidie
en la dicha fiesta. Y lo que de él procediere
se compren uno o dos utreros en conformidad con lo dispuesto por el dicho Francisco
Cordero. Y porque desde luego me doy por
entregados en los dichos trescientos reales
sobre que renuncio a la excepción de las pecuarias y leyes de la entrega como en ella se
contiene. Y si así no lo cumpliere, por la Justicia Real de esta ciudad, como patrona de
esta fiesta, se me pueda ejecutar y apremiar
con todo rigor. Y para que así lo cumpliere
mi persona y bienes...”
La escritura es bastante clara. No sólo nos
informa de la existencia de festejos taurinos que
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
se celebraban todos los años el cinco de agosto
en conmemoración de una festividad religiosa,
sino que también nos delata el hecho de que los
escribanos de Marbella formaban hermandad
bajo la advocación de Ntra. Sra. del Pópulo. Además, la donación testamentaria, como limosna,
de un toro para festejar a un santo, que se dice
dispuso el notario Martínez Cordero, es otro hecho bastante frecuente en el seiscientos español,
llegando a ser verdadera legión los mandamientos testamentarios de celebración de corridas
por el alma del testado; eran las llamadas “corridas funerarias”43.
No estamos seguros de cómo interpretar
la frase “por la Justicia Real de esta ciudad, como
patrona de esta fiesta”. Dudamos sobre si lo que
se quiere decir es que la Justicia Real (al igual
que hoy en día lo es el Ministerio del Interior a
través de las Fuerzas de Seguridad) era la responsable del orden y cumplimiento del festejo o que
el gremio formante no era sólo el de los dichos
fedatarios públicos, sino que a su vez los jueces
eran cofrades de la misma y ejercían también
como patrones del festejo.
Hay un dato en esta escritura que parece indicar el estilo caballeresco de estas corridas
que organizaban los escribanos. En todos los documentos anteriores a éste en los que se hacía
mención a los festejos taurinos celebrados en
Marbella, se utilizó la palabra “correr” para definir la acción que se realizaba ante el toro. Sin
embargo, en éste se utiliza la de “lidiar” (“daré
un toro, de los mejores de mi rebaño, para que
se lidie en la dicha fiesta”). En tauromaquia, estas dos palabras tienen un significado muy distinto. El “correr toros” es un hecho colectivo,
anárquico y que suele terminar con el festejo en
sí, ya sea capea o corrida, dependiendo del lugar. El concepto “lidiar toros”, por el contrario,
se refiere a una tarea generalmente de carácter
individual, en la que un protagonista se enfrenta
al animal realizando una serie de suertes normalizadas que se ejecutan según unos cánones establecidos y dentro de un orden que finaliza con
la muerte del toro. En su significado taurino más
estricto (no en el amplio, del que hemos hablado
al principio de este trabajo) la forma de lidia que
se practicaba en 1652 era la que los caballeros
hacían desde el caballo y que, en esa fecha, podía ser la tradicional de lancear toros o la nueva
que ya se imponía de rejonearlos44.
No hemos encontrado ningún otro documento del s. XVII marbellí relacionado tan
claramente con su tauromaquia. Además, no se
conservan ni las Cuentas de Propios ni las Actas Capitulares del Ayuntamiento, fuentes que
El hallazgo de esta escritura se lo debemos a Vicente Murillo Utor. Desde aquí hacemos público nuestro agradecimiento.
GARCÍA-BAQUERO, A.; ROMERO DE SOLÍS, P. y VÁZQUEZ PARLADÉ, I.: Sevilla…, op. cit., p. 18.
44
La suerte de lancear se practicó con anterioridad al siglo XVII y la de rejonear a partir del XVII.
42
43
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La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
casi con toda seguridad nos habrían permitido
la extracción de algún dato al respecto. Sí que
nos han quedado algunas escrituras de arrendamiento, que comentaremos en otro apartado, en
las que hay constancia de la celebración de estos
festejos durante el siglo que nos ocupa.
En nuestra opinión, basada principalmente en la comparación con el resto de ciudades
de España y en que la Marbella cristiana estuvo
desde sus orígenes dotada de una guarnición
permanente de militares, es muy probable que
algunas de las corridas que a lo largo del s. XVII
se celebraron en esta ciudad no tuvieran el carácter normal de populares o capeas, sino que
fueran de la forma caballeresca, en la que los
caballeros militares (Domínguez , Arias Maldonado, Marmolejo, Godoy, etcétera) se atrevieran a
lancear o rejonear toros.
5. Siglo XVIII
La instauración de la dinastía borbónica
en nuestro país trajo consigo, entre otros resultados, la transformación de buena parte de las
estructuras del Estado. La mentalidad francesa
se dejó sentir en todos los estamentos de la nación y las corridas de toros también se vieron
influenciadas por los nuevos gustos, para nada
taurinos, de Felipe V.
De la misma
forma
que la gran
No tenemos constancia
afición taurina de
de la celebración de
los Austrias supuso
corridas caballerescas el principal aliento y
para la prolifeen esta ciudad, tampoco sostén
ración de las corridas
la tenemos de la
caballerescas, la abucelebración de corridas lia taurina del primer
rey Borbón español
modernas hasta
trajo como consecuencia la desapaprincipios del s. XX
rición paulatina de
aquéllas. Los nobles, siempre dispuestos al halago de los caprichos regios, fueron poco a poco
abandonando la que otrora fuera su gran diversión, orientando sus nuevas preferencias hacia
temas y costumbres importadas del país vecino.
Sin embargo, no todos los nobles optaron
por el abandono; tal era el arraigo que algunos
sentían hacia lo taurino, que no pocos de estos
privilegiados españoles decidieron dejar España
y trasladarse a Portugal, donde a la sazón reinaba Joao V el Magnánimo (1706-1750), gran impulsor de la Fiesta de Toros en el país vecino,
para poder seguir practicando y disfrutando con
su afición45.
Y lo que pudo haber terminado con la Fiesta, no fue sino el principio de la gran revolución,
entendida como cambio, de la tauromaquia. El
alejamiento de las clases altas por el gusto taurino produjo un vacío en el panorama festivo del
pueblo. Pero éste, siempre ansioso y ávido de diversión, fue rellenando silenciosa y lentamente
esta carencia con otra Fiesta de Toros, en este
caso ejecutada a pie por gente plebeya, que no
hizo sino sacar a la luz, hasta su aceptación generalizada y definitiva, lo que ya se daba furtivamente en el matadero de San Bernardo de Sevilla
desde al menos el siglo XVI46:
“Coincidiendo con el cambio dinástico
y el inicio de la nueva centuria tiene lugar
en el siglo XVIII el nacimiento, consolidación y desarrollo de un nuevo espectáculo parateatral: la fiesta de toros tal como
la conocemos en la actualidad. Aunque
proveniente de la Fiesta Real del periodo
barroco, en la que la nobleza quebraba
rejones y alanceaba toros, los cambios
realizados durante la Ilustración son de tal
magnitud que podemos afirmar que nos
encontramos ante dos espectáculos totalmente diferentes; aunque reminiscencias
del primero llegarán, más o menos modificadas, hasta nuestros días. […] un grupo
de hombres, tan aguerridos como poco
numeroso, se lanza a los ruedos. Provienen de los más bajos estratos sociales del
campo y la ciudad.”47
Esta nueva forma fue adquiriendo una
mayor expansión a raíz de que el toro fue muerto a estoque por el torero, de poder a poder, cara
a cara, tomando definitivamente cuerpo y forma
de espectáculo de masas, hecho que se produjo
hacia 1730-174048.
¿Llegó todo esto a influir en las corridascapeas que se celebraban en Marbella? Probablemente, en aquel tiempo, no. De hecho, al igual
que no tenemos constancia de la celebración de
corridas caballerescas en esta ciudad, tampoco
la tenemos de la celebración de corridas modernas hasta principios del s. XX; por lo que, presumiblemente, aquí se siguieron dando los festejos
taurinos populares o capeas de siempre, sin que
los marbelleros pudieran disfrutar en sus festejos de la presencia de las emergentes figuras populares: los matadores de toros.
HENRIQUES, J.: “Historia del toreo a caballo en Portugal”, Capítulo I, Los Orígenes, 6 Toros 6, 552, 25-01-2005, p. 27.
TORO BUIZA, L.: “Sevilla en la historia del toreo”, 6 Toros 6, 550, 11-01-2005, p. 22.
47
SÁNCHEZ ÁLVAREZ-INSÚA, A.: “Toros y Sociedad en el siglo XVIII. Génesis y desarrollo de un espectáculo convertido en seña
de identidad nacional”, Arbor, 182 (722), 2006, p. 905.
48
Ibídem.
45
46
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Hemos observado que con la reinstauración de los festejos taurinos en Marbella, de la
que no tenemos constancia hasta la segunda mitad del XVIII, se produjo un importante cambio
en lo referente a la edad de los animales utilizados. Vemos cómo en todas las citas relativas
a esta ciudad que hasta ahora hemos insertado,
los bóvidos son nombrados como “toros”; es
más, al abastecedor de carnes se le obligaba a
que los por él donados debían de superar los
cuatro años49. Sin embargo, en esta nueva etapa
siempre, a excepción de la primera de las citas
que hemos encontrado, aparecen como novillos;
e incluso, ya en el s. XX, como erales50. No será
hasta los años sesenta de dicho siglo, coincidiendo con la construcción de las actuales plazas de
toros, cuando vuelven a lidiarse cuatreños en
esta ciudad.
Si en la escritura ya comentada de la hermandad de Nuestra Señora del Pópulo podría
entreverse la posibilidad de que los festejos
organizados por esta cofradía pudieran ser de
forma caballeresca, existe otro documento del
s. XVIII marbellí que nos relata la celebración
de festejos taurinos en esta ciudad, con la peculiaridad de que, de la descripción que se hace
de tales festejos, podría deducirse la posibilidad de que éstos pudieran haber alcanzado el
rango de “corrida real”, lo cual sería claramente
anacrónico.
Nos referimos al cuaderno que se editó
sobre las fiestas que con motivo de la proclamación del rey Carlos IV se celebraron en Marbella durante los días 11, 12, 13, 14 y 15 de
febrero de 179051. Sobre lo acontecido el día
12 se dice: “La tarde de este día se corrieron
novillos con alegría general en la plaza mayor, a
que asistió la ciudad en sus balcones, teniendo
convidados al Clero, Cuerpos Militares, Ministerio de Marina y personas de distinción”. Sobre
el día 13 sólo se dice: “El trece continuaron las
corridas de novillos, por mañana y tarde, […]”
¿Llegaron a ser corridas reales? La condición de
celebrarse por un evento real es clara, como lo
es la asistencia de caballeros, con sus sirvientes
y lacayos; quedando descrito así: “A las tres de
la tarde se congregó la ciudad en el Consistorio,
y diputó los comisarios de fiestas para que con
maceros y clarines pasasen a caballo a conducir
al Alférez Mayor52 desde sus casas a las Capi-
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
tulares. Presentándose con efecto en la plaza
de ellas sobre un brioso caballo con tocados
de seda […]. Iba servido de cuatro volantes y
seis lacayos […]”. También se describe el ornato suntuoso de la plaza y la asistencia a ella
de todo el estamento social de la ciudad (clero,
cuerpo militar, marina, personas distinguidas y
el pueblo llano). Sin embargo, sólo le falta, para
que efectivamente consideremos que se trataron de corridas reales, que en el documento se
explicitara si en las citadas corridas intervinieron los caballeros de la ciudad para rejonear los
novillos, cosa que no se dice y que, casi con
toda seguridad, no llegó a ocurrir, pues, en esas
fechas habían desaparecido las celebraciones
de corridas caballerescas.
Durante los siglos anteriores, los caballeros y los nobles habían sido los verdaderos
artífices de la Fiesta, sin embargo, como ya hemos comentado, el protagonismo de estos desaparece de la escena taurina a comienzos del
s. XVIII. Aunque pronto retomarían el timón,
poniéndose al frente de las Reales Maestranzas
de Caballerías y volviendo a demostrar su pasión por los toros al apoyar la celebración de las
nuevas corridas a pie, hasta el extremo de ser
los promotores de las construcciones de plazas
fijas (dedicadas exclusivamente a la organización de estos festejos) con las que se abandonaría paulatinamente la celebración de corridas
en las plazas mayores.
Estas antiguas organizaciones de caballeros, que con tanta eficacia habían ayudado
a la defensa de la Monarquía, se convirtieron
durante el siglo de la Ilustración en sociedades
a través de las cuales sus miembros adquirían
cierto prestigio social, relegándose el sentido
guerrero para las que fueron creadas, aunque
sí continuaron fomentando y perfeccionando
el arte de la doma y la equitación, más en un
sentido elitista de demostración de un estatus
social que en el de la práctica guerrera para la
que fueron creadas.
Precisamente, el devenir fastuoso de las
Reales Maestranzas pudo haber sido el principal
motivo de la creación en Marbella, a partir del s.
XVIII, de una importante nómina de caballeros
maestrantes, pertenecientes todos a la Real de
Ronda. Veamos en el cuadro siguiente53 quiénes
fueron estos caballeros maestrantes:
49
La edad mínima de un toro es de cuatro años. Con tres se le llama novillo, con dos, sin llegar a tres recibe el nombre de
utrero, con más de uno y menos de dos se le conoce como eral y a los más pequeños añojo y becerro.
50
AMMb, C. 20 H / 7, AA. CC., fol. 7, sesión del 10-05-1915. “[…] con la única condición de que tanto las reses de la capea como
las de muerte han de ser erales, y los toreros profesionales […]”
51
Documento que se conserva en el Archivo Díaz Escobar de Málaga, C. 109.
52
En otra parte del documento se dice que se trata de D. Miguel de Chinchilla Varona Ponce de León y Villavicencio, caballero
maestrante de la Real de Caballería de Ronda.
53
Datos facilitados por Francisco Rosales Martín, archivero de la Real Maestranza de Caballería de Ronda.
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La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
Cuadro N.º 1
Caballeros Maestrantes de Marbella
Es extraña la ausencia en esta relación de
maestrantes del mayorazgo Tomás Domínguez
y Vargas. No se explica el por qué de su falta.
Tenemos sobrada constancia de su pertenencia
a la sociedad maestrante rondeña, lo que queda
patente en casi todas las escrituras que otorgó
desde al menos 1773, en las que a continuación
de su nombre, como era costumbre, aparecen
sus títulos, y entre estos el de “Caballero de la
Real Maestranza de Caballería de Ronda”54 .
Si tenemos presente, como ya se ha dicho, el importante vínculo que existió entre los
maestrantes y el “mundo del toro”, debemos de
aceptar que estos caballeros marbellíes debieron
influir en un posible incremento del número de
corridas celebradas en la ciudad, lo que conllevaría, lógicamente, un aumento de vecinos aficionados a la Fiesta.
Si tenemos presente el importante vínculo
que existió entre los maestrantes y el
“mundo del toro”, debemos de aceptar que
estos caballeros marbellíes debieron influir
en un posible incremento del número de
corridas celebradas en la ciudad
Pero la Fiesta de Toros es como un ente
vivo que no ha parado de crecer y de modificarse
desde sus orígenes. Al referirse a la evolución de
la corrida, dice Araceli Guillaume-Alonso55:
“Espectáculo fuertemente ritualizado
pero en modo alguno estático, la corrida
de toros es el resultante de cinco siglos de
depuración de las formas, de afianzamiento del concepto sacrificial del toro –que
no estaba inscrito en los orígenes– y de
adaptación a los cambios sociales y mentales de su país fundacional que es España.”
¿Se puede afirmar que en Marbella hubo
tal evolución durante los cinco siglos de existencia de corridas de toros? En lo referente a la que
probablemente fuera la primera innovación de
cierta relevancia que se produjo en la tauromaquia después de su implantación en Marbella, es
decir, la desaparición de la lanza en beneficio del
rejón, es difícil ofrecer una opinión mínimamente fundada si admitimos, como queda dicho, que
no está claro ni tan siquiera que aquí se celebrasen corridas caballerescas.
En lo tocante al otro cambio, sin duda el
más importante de cuantos ha sufrido la tauromaquia, o sea, el toreo a pie, deberíamos ajustarnos a la constancia documental que poseemos,
la cual nos indica que no fue hasta 1908, año de
la construcción de la primera plaza de toros56
de esta ciudad, cuando se celebraron auténticas
novilladas modernas estoqueadas por un profesional ayudado de su correspondiente cuadrilla.
Sin embargo, existe un indicio que nos abre la
posibilidad de que en el palenque de la plaza
del Ayuntamiento también pudieron haberse celebrado este tipo de novilladas modernas57. Sea
54
AHPM, leg. P 4924, fol. 743. Hemos tomado como ejemplo, entre otras muchas, la escritura de testamento de D. Tomás
Domínguez y Vargas (06-03-1804): “[…] como nos Dn. Thomás Domínguez y Vargas, Caballero Profeso que soy de la Real Distinguida
Orden Española de Carlos 3º; Alférez Mayor del Santo Oficio de la Inquisición de este Reyno de Granada, por mar y tierra, en esta
ciudad; Individuo de la Iltre. Real Maestranza de Cavallería de la ciudad de Ronda; y Regidor Perpetuo, el más preeminente que soy
de esta ciudad de Marvella […]”
55
GUILLAUME-ALONSO, A.: “De Ginebra a El Puerto de Santa María o la universalidad de la corrida de toros”, 6 Toros 6, 579,
2-08-2005, p. 12.
56
AMMb, , C. 20H / 2, AA. CC., fol. 9 y 9v, sesión del 20-05-1908. Esta plaza fue fabricada de madera en los Llanos de San
Luis, donde posteriormente se edificó la de mampostería conocida como la de Otal, siendo el novillero Antonio Ruiz (Ponce) el
profesional que figura en el primer cartel de toros de Marbella (AMMb, C. 450 H / 32) que se conserva y al que le cupo el honor de
matar las tres novilladas (de uno y de dos novillos) que se celebraron en esta primera plaza durante la feria
57
Hemos visto en las actas capitulares de los primeros años del s. XX cómo, al referirse a los festejos de la feria, los nombran
como de “novillos de muerte”, lo que sería un claro indicio sobre la posible celebración de corridas modernas en la plaza del
ayuntamiento.
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como fuere, lo más probable es que la nueva tauromaquia tardara muchos años en hacerse realidad en Marbella, de forma que, por ejemplo, en
1845 aún no se celebraban en la feria más que las
acostumbradas capeas58.
6. El escenario. La historia a través de un testigo:
el Mesón de la Plaza
Hasta aquí hemos hablado siempre de la
fiesta en sí; del cómo, del cuándo y del por qué
de los distintos festejos. Hablemos ahora del lugar o, mejor, lugares en que a lo largo del tiempo
pudieron celebrarse las corridas en Marbella.
Una primera referencia sobre el particular la encontrábamos antes al comentar la cita
referida a la improbable forma de correr toros
encima de las murallas, aun en el caso de que
estos estuvieran ensogados. Particularmente, y
con las lógicas reservas, creemos que se trata
de una exageración y que, por tanto, debemos
descartar las murallas como primitivo escenario
taurino marbellí.
Si consideramos que en los pueblos de
España se acostumbraba, por lo general, a correr
los toros por las calles hasta la plaza principal,
en la que se concluía la fiesta59 con la celebración
de una capea, debemos aceptar que en Marbella
debió ocurrir lo mismo y que fue en dicha plaza
donde se celebraban todos los festejos taurinos.
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
Esta suposición nos viene avalada por el hecho
de que, según parece, la plaza pública y el edificio del ayuntamiento se construyeron en 149360,
lo que nos induciría a pensar que ya desde los
inicios de la fiesta, y hasta 1908, se han celebrado allí los festejos.
Analizando la distribución del callejero
marbellí en el entorno de su Plaza Mayor, no vemos por cuáles de estas calles pudieron correr
los mozos a los toros del festejo. La costumbre
en estas celebraciones era que los toros pasaran
la noche anterior a la corrida pastando en los ejidos extramuros de la ciudad, desde donde eran
conducidos o corridos por las calles, normalmente de madrugada, tal y como hoy se sigue haciendo en Pamplona y otros muchos sitios, hasta
los provisionales corrales. Teniendo en cuenta la
situación antigua de los ejidos de Marbella (actuales zonas del edificio Berrocal y de la Alameda), difícilmente se pudieron correr toros, dada
la sinuosa estrechez de sus calles, desde estos
lugares hasta la plaza. Por tanto, a nuestro entender, los toros debieron de ser conducidos por
pastores con cabestros, también de madrugada,
aunque sin ser corridos, hasta los corrales, donde permanecerían a la espera de la celebración
del festejo.
La escasez de sitios apropiados dentro de
las plazas desde donde visualizar bien el espectáculo produjo en toda España bastantes proble-
Suelta de vaquillas en la plaza de la Constitución a finales del s. XIX.
Fuente: SERRANO LIMA, A. (coord.): Imágenes de Marbella III: El Casco Antiguo. Catálogo de la Exposición,
Asociación Cilniana, 1998, p. 29
58
AMMb, C. 9 H / 8, AA. CC., s/f, sesión del 22-05-1845: “Y la Corporación acordó se den dos capeas de novillos, uno en el día
del patrono y el otro en el de San Antonio…”
59
Aún sigue siendo hoy en día una costumbre en muchos pueblos, si bien sólo las celebradas en Pamplona y en San Sebastián
de los Reyes llegan a ser conocidas por el gran público.
60
MORENO FERNÁNDEZ, F. J.: El centro histórico de Marbella: Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Málaga, Ayuntamiento de
Marbella y Cilniana, 2004, p. 189.
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mas y disputas por la consecución de una buena
ubicación. El Conde de las Navas lo expresó así:
“Arrobas y arrobas de papeles hemos
visto, conteniendo peticiones, pleitos,
procesos y alegatos para hacer constar el
derecho de una persona o familia a tener
ventana (cuando las corridas se celebraban en la plaza pública) en las fiestas de
los toros, en tenerla en piso más bajo, o
poder disponer de dos. Y no son menos
frecuentes y curiosas las cuestiones de etiqueta que se promovían en tales fiestas,
hasta por el decorado de los asientos de
la plaza.”61
Desde el siglo XVI, y hasta al menos el
XIX, ha existido en la plaza pública de Marbella
un “testigo” que, de alguna forma, nos ha dejado
constancia de las distintas etapas por las que ha
transcurrido la historia de la tauromaquia marbellí. Se trata del que era conocido como Mesón de
la Plaza62. Su privilegiada ubicación en la esquina norte que forman la actual calle del General
Chinchilla con la plaza, hizo de sus balcones placeros un lugar apreciado, cotizado y disputado
para la observación de los espectáculos, civiles
y religiosos, que se celebraban o que transitaban
por la plaza. Este mesón perteneció a la familia
Bazán, pasando más tarde su propiedad, al igual
que el resto de sus bienes, al hospital de la Encarnación o de Bazán.
Por las escrituras de arrendamiento63 del
mesón, otorgadas periódicamente por los administradores del hospital, podemos comprobar
cómo la afición taurina marbellí siguió, en términos generales, las pautas seguidas en el resto de España. Así, a través de la imposición, o
no, de cierta cláusula en estos contratos públicos, podemos apreciar cómo hubo épocas en las
que, coincidiendo con una mayor demanda hacia
estos espectáculos por parte de las clases altas
de la sociedad española, los balcones quedaban
excluidos del arrendamiento, reservándose para
el disfrute de los propios administradores. En
otras etapas, en las que decayó casi totalmente
el gusto por estos festejos, ni siquiera se hace
mención a los balcones en el contrato. Por últi-
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
mo, coincidiendo con la institucionalización en
España de personas, o entidades, que de forma
profesional organizaban los festejos con fines lucrativos64 (el afán de lucro fue muy antiguo en la
Fiesta, si bien, en los siglos anteriores sólo eran
los hospitales, las casas de misericordia o algunas
hermandades las que conseguían licencia para
organizar festejos que le depararan beneficios),
también los balcones del mesón se nos aparecen
como instrumentos capaces de producir para sus
propietarios algunos reales, fruto del alquiler de
los mismos durante los festejos.
Hemos encontrado tres escrituras de
arrendamiento del mesón que nos confirman
que en Marbella también existió la pasión que
los festejos taurinos despertaban en los españoles del s. XVII. La primera es de 1648. En ella queda patente quiénes debían de ser los agraciados
que dispondrían de tan privilegiada ubicación
para disfrutar de las fiestas:
“[…] y es condición que han de quedar reservadas del arrendamiento dos ventanas,
la última y segunda comenzando desde el
arca del agua65 de esta ciudad en los días
que ubiere (sic) fiestas de toros u otro regocixo. La una para los Administradores
del hospital y la otra para el capellán.”66
En 1669, los administradores seguían reservándose su inmejorable puesto en las ventanas. En el arrendamiento otorgado en dicho año
vemos cómo no queda explicitada la celebración
de corridas; pero estamos seguros de que con la
expresión “qualesquiera fiestas” se refieren principalmente a los festejos taurinos, dado que por
esas fechas, como hemos analizado al hablar del
s. XVII, la afición taurina española alcanzó cotas
memorables:
“Es condición que las dos ventanas que
en dicho mesón están mirando a la plaza
frente a la alcantarilla del agua an de quedar para los Administradores y a los que
adelante se dieren para los días del Corpus, semana Santa y qualesquiera fiestas
que se hicieren en esta ciudad sin poder
pedir por dichas bentanas cosa alguna”67
61
GUALBERTO LÓPEZ, J. (Conde de las Navas): El espectáculo más nacional, Madrid, Rivadeneyra, 1899, p. 590. Citado en
MOREIRO, J. M. ª: Historia, cultura y memoria del arte de torear, Madrid, Alianza, 1994, p. 94.
62
El nombre de Posada de la Corona que parece dieron los viajeros románticos a este mesón (ALCALÁ MARÍN, F.: Crónica de
Marbella, Marbella, 2006, pp. 402-403 y CARRASCOSA TINOCO, Ó. y BERNAL GUTIÉRREZ, J.: Marbella vista por los viajeros románticos,
Málaga, Arguval, 2009, pp. 138-139) no lo hemos visto en ninguno de los muchos documentos por nosotros estudiados. En todos
y cada uno de ellos se le nombra desde siempre como Mesón de la Plaza.
63
De haberse conservado un mayor número de protocolos notariales, habríamos tenido en estas escrituras de arrendamiento
una fuente documental que nos hubiera permitido una cronología taurina de Marbella mucho más completa.
64
SHUBERT, A.: A las cinco de la tarde. Una historia social del toreo, Turner, Madrid, 2002, pág. 27
65
Desconocemos qué pudo haber sido el arca del agua, aunque nos figuramos su relación con la alcantarilla del agua que se
nombra en la escritura que a continuación queda también parcialmente trascrita.
66
AMMb, C. 372 H / 31, , s/f “Fondo Bazán”.
67
AHPM, leg. P 4905 / 2, fol. 320 y 320v (5-10-1669).
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Fernando María Álvarez Cantos
La tercera escritura que de esta etapa
hemos encontrado está datada en 1702. En ella
ocurre lo contrario que en la anterior, de forma
que la fiesta que se especifica es la de toros, quedando indeterminadas las otras. También aquí
los arrendadores del hospital no se andan con
divagaciones y hacen su reserva de ventanas en
la primera cláusula del contrato, casi enfatizando
que era la más importante:
“Primeramente, es condición que las
ventanas de dicho mesón que caen a la
plaza no se incluyan en este arrendamiento, porque quedan para que la parte de
dicho Hospital pueda usar de ellas para la
celebridad de las fiestas de toros y otras
cualesquiera que se ofrezcan en la dicha
plaza, sin que en estos casos pueda usar
de ellas el dicho Francisco Ubalde para
arrendarlas o darlas a persona alguna.”68
Se ha comentado en este trabajo cómo la
llegada de los Borbones produjo el enfriamiento gradual de la afición taurina de los caballeros
y nobles, lo que provocó una fuerte caída en la
organización de eventos taurinos. Este descenso
en la organización de festejos ha quedado también reflejado en los arrendamientos del mesón,
como podemos comprobar en el contrato de alquiler concedido en 1723, en el que para nada se
incluye la cláusula de reserva de las ventanas69.
Sin embargo, al igual que el resto de España, pasado un tiempo, Marbella volvió a celebrar
sus festejos taurinos. Y las ventanas del mesón,
a partir del último tercio del s. XVIII, tuvieron
nuevamente su protagonismo, aunque en esta
nueva etapa cambió la mentalidad festiva de los
administradores, tornando el interés otrora demostrado por el uso particular de las ventanas
por otro interés crematístico, en beneficio del
hospital, y basado en la renta producida por el alquiler de aquéllas durante los días de festejos70.
Incluso, en algún momento, el nosocomio utilizó
dicha renta para ayudar a resarcir la deuda que
tuvo que contraer con el Ayuntamiento al verse
obligado a acometer unas obras de acondiciona-
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
miento del edificio para poder alojar a la tropa
transeúnte71, siendo la propia institución municipal la que subastaba las ventanas para cobrarse
lo prestado72.
Como administrador del hospital, el vicario y juez eclesiástico de Marbella Josef Martín y Cantos otorgó el 16 de abril de 1795 un
nuevo contrato de arrendamiento del mesón
a favor de Josef de Tapia. Y aunque en él se
omitió la condición contractual sobre las ventanas73, ello no fue óbice para que se siguieran
arrendando.
En lo referente a la afirmación del Conde
de las Navas sobre los muchos pleitos que produjeron las disputas por los derechos de uso de
las ventanas para las funciones taurinas, también
nos ha quedado constancia de estos percances
en Marbella. Así, el día 4 de junio de 1822, como
consecuencia de la demanda interpuesta por
Isabel Mesa, vecina de esta ciudad, contra Beatriz Rodríguez, empleada de la posada de Josef
de Tapia74, se celebró un juicio de conciliación
(preciosa, romántica e ingenua invención de los
liberales del Trienio) en el que la demandante denunció el engaño sufrido de la demandada en el
alquiler de una ventana de la posada del dicho
Josef de Tapia, que por el precio de treinta reales
habían ajustado para el disfrute de la misma durante todos los festejos taurinos75.
7. La ganadería vacuna
Considerando la indispensable dualidad
de protagonistas en todo festejo taurino, el
hombre y el toro, hemos creído oportuno dedicar este último apartado a hacer un breve análisis, visto desde un prisma taurino, de lo que
pudo ser la ganadería vacuna en Marbella desde su reconquista a los musulmanes hasta el s.
XVIII. Comprobaremos cómo lo que fue una importante base de la economía local devino en un
simple complemento de la actividad agrícola y
alimentaria.
En primer lugar, queremos dejar bien claro que no tenemos constancia de la existencia en
esta ciudad de ningún tipo de ganadería específi-
AHPM, leg. P4912, cuaderno 3º de 1702, fol. 756. (12-06-1702)
AHPM, leg. P4913, cuaderno 1º de 1723. fol. 26. (4-01-1723)
70
AMMb, C. 394 H / 6, “Libro de cuentas del hospital de la Encarnación”, fol 463, 1785: “Ytt. son cargo ciento ochenta y siete
rs. que rentaron las ventanas del Mesón en las Fiestas de Toros…187-”
71
AMMb, “Cuentas de Propios y Arbitrios”, C. 1046 H / 3, s/f, Gastos extraordinarios contabilizados en 1781, referentes al año
1780.
72
AMMb, C. 1046 H / 8, “Cuentas de Propios y Arbitrios”: “D. Antonio Mª. Jiménez – Por el remate de las ventanas del Mesón
de la Plaza, que se remataron en el referido año pasado de 1783 […]”.
73
AHPM, Leg. P 4918, s/f
74
Es muy probable que esta posada de Josef de Tapia fuera en realidad el mesón propiedad del hospital que, en esta fecha,
aún estuviera arrendado por dicho Sr. Tapia. Todo apunta a que coincidiendo aproximadamente con el inicio del s. XIX, en Marbella
cambió la costumbre de utilizarse la palabra mesón por la de posada. Así, aún hoy se sigue llamando de forma antonomástica al
que fuera mesón de la Puerta del Mar (también propiedad del hospital de Bazán) como La Posada. En este mismo sentido, según
nos ha declarado Juan Duarte Cuevas, que hasta su reciente fallecimiento ha sido el propietario del inmueble donde estuvo ubicado
el mesón de la plaza, que en este edificio estuvo la posada de la plaza.
75
AMMb, C. 99 H / 3, libro 2º, “Juicios de Conciliación”, fol. 85v y 86.
68
69
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Fernando María Álvarez Cantos
ca de reses de lidia76, por lo que todas las reseñas
sobre vacadas que en este capítulo hagamos se
referirán exclusivamente a las de ganado manso,
únicas que aquí han existido.
En el mundo islámico, la explotación de
los pastos se realizaba de forma comunal, es decir, libre para todos los musulmanes, sin ninguna
restricción territorial de carácter administrativo.
En 1485, cuando llegan los cristianos a Marbella,
éste era el régimen existente en los pastos y baldíos de la comarca77.
Los Reyes Católicos respetaron al principio
todas las instituciones ganaderas de los nazaríes;
eso sí, imponiendo a los propietarios mudéjares
de ganados fuertes gravámenes. Precisamente a
través de las relaciones de tipo fiscal que sobre
ellos mandaron hacer, podemos conocer la importancia de esta primitiva ganadería marbellí, que, en
el obispado de Málaga y después de la de Ronda,
fue la que poseyó un mayor número de cabezas de
ganado, tanto cabrío como vacuno, amén de ser la
única en la que aparecen censadas ovejas78.
Las grandes posibilidades ganaderas que
Marbella tuvo después de su reconquista son
achacables no sólo al buen clima y a la gran extensión de su término en proporción a su insignificante población, sino, y sobre todo, a la cédula
firmada en Sevilla el 8 de marzo de 1491 por los
Reyes Católicos por la que concedieron el disfrute
de “comunidad de pastos” a todas las tierras comprendidas en las jurisdicciones de Marbella y la
villa de Casares. Esto significaba la libertad completa para el tránsito, los pastos, los abrevaderos,
etcétera del ganado de los vecinos de ambos términos y lugares y villas de su jurisdicción79.
Esta extensa comunidad de pastos entre
los términos de Casares y Marbella aún se vería incrementada, probablemente sólo durante
algunos meses predeterminados del año, con
buena parte del sur de la Serranía de Ronda en
su linde con el actual término de Benahavís, lo
que se desprende del convenio firmado entre las
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
ciudades de Ronda y Marbella el 14 de Agosto de
1544 por el que se efectuaba el deslinde de sus
términos para el aprovechamiento común de las
“yervas y aguas” en beneficio del ganado80.
Toda esta infraestructura ganadera que
poseyó Marbella trajo como consecuencia el que
sus habitantes se inclinaran por el fomento y desarrollo de la cría de ganado en detrimento de
las explotaciones agrícolas81. La importante ganadería que en 1573 declaró poseer el alcaide
Alonso de Bazán, compuesta, sin contar sus rastras, por 929 cabezas82, sería un claro indicio de
lo anteriormente comentado.
Una nueva prueba de la importancia ganadera de Marbella durante el siglo XVI la extrae
también Cabrillana de los protocolos notariales,
de sus escrituras de compra-venta de ganado, en
las que aparecen distintas “castas” de vacunos.
Lógicamente, el hecho de que existieran estas
“castas” o nombres de ganaderos implicaba la
subsistencia de las correspondientes ganaderías.
Para hacer el anterior razonamiento, se basa
Cabrillana en una escritura de compraventa de
1571 en la que se pagaron 37 ducados por cuatro
reses vacunas, “una de la casta de Menora, otra
de la de García Nieto, otra de la de Martín de Peralta y otra de la del alcaide Alonso de Bazán”83.
En estas escrituras a que se refiere Cabrillana queda ratificado lo que los aficionados
tenemos por verdadero: que las palabras utilizadas en la ganadería de bravos provienen, como
no podía ser de otra manera, dado el origen de
estas explotaciones, de las utilizadas en las antiguas de mansos. Veamos dos ejemplos, del 31 de
julio de 1559 y del 3 de junio de 1561, en los que
se aprecia tal circunstancia:
“Isabel Ximénez, viuda de Gonzalo
García, dona a sus nietos dos vacas, una
bermeja retinta, otra con una becerra bragada y tres eralas, una rubia, otra bermeja
y otra mohína.”
76
Para el lector no aficionado, aclararle que el toro de lidia es el resultante de las sucesivas selecciones que a lo largo de los
siglos se han hecho en las ganaderías, particularmente a partir del s. XVIII cuando se inicia el proceso de creación de ganaderías
específicas de toros para los festejos taurinos.
77
RAMOS IBASETA, J. R.: Política ganadera de los Reyes Católicos en el obispado de Málaga, Málaga, Diputación Provincial, 1988,
p. 11.
78
Ibídem, pp. 10, 25 y 38.
79
CABRILLANA CIÉZAR, N.: Marbella…, op. cit., p. 111.
80
AHMMb, C. 110 / 3. Certificado hecho en 1805 por el Escribano Mayor del Cabildo de Ronda D. Rafael Granados sobre una
escritura de convenio otorgada el 22-03-1788 entre las ciudades de Ronda y Marbella para los pastos del ganado de los vecinos de
ambas ciudades. Aquí se incluye el dato del convenio de 1544.
81
URBANEJA ORTIZ, C.: Marbella y su tierra en el tránsito de la época musulmana a la cristiana, Universidad de Málaga, Ayuntamiento
de Marbella y Cilniana, Málaga, 2008, p. 474.
82
Ibídem, p. 112.
83
CABRILLANA CIÉZAR, N.: Documentos Notariales de Marbella (1536-1573), Sevilla, 1990, doc. 568. Opinamos que el significado
de la palabra “casta” en el siglo XVI, tal como se utiliza en estas escrituras de compra-venta, tiene un sentido más de expresar
el nombre de la ganadería de procedencia, incluso el lugar de esta procedencia, que el de la “casta” (encaste) en el sentido de
diversidad específica de cada ganadería con que la utilizamos hoy. Entendemos que en la escritura se está detallando los nombres
de los ganaderos propietarios y no lo que hoy entendemos por distintos encastes. No es probable que en esa fecha hubiera en
Marbella tantos encastes en el sentido actual del término. Lo lógico sería que hubiera varias ganaderías, y que todas ellas tuvieran
el mismo o parecido encaste.
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“Alonso Abolía, cristiano nuevo, vecino de Istán, se obliga a pagar a Juan de
Pina, vecino de Marbella, 16 ducados de
oro por un novillo bermejo rebalbo84 que
le vendió, de su hierro y señal, en dicha
cantidad. Se lo pagará el día de San Miguel
de 1562 y 1563. Ahora le dará una gallina
o dos reales y medio”85
Otro detalle interesante que observamos
en las mencionadas escrituras transcritas por
Cabrillana es el hecho de que ya en la segunda
mitad del s. XVI , al igual que ocurre hoy con la
ganadería de bravos, los propietarios vendedores poseían “hierro” y “señal” propios86, lo que
podría tener su explicación en la circunstancia
ya comentada de que estas ganaderías pastaban
libremente en los pastos comunales y en las dehesas boyales del concejo y, lógicamente, para
evitar posibles conflictos, tenían que estar bien
identificadas87.
Sin embargo, y pese a lo abundante del
terreno, desde el mismo inicio de la Comunidad
de Pastos, los ganaderos tuvieron no pocos problemas derivados de la venta, el 24 de agosto de
1491, de la villa de Casares a D. Rodrigo Ponce
de León, Duque de Cádiz, para la liquidación de
deudas contraídas con los reyes durante la guerra. Aunque la comunidad siguió entre ambas urbes, D. Rodrigo y sus descendientes no pararon
de poner trabas a la libre circulación de ganado
por los terrenos de su propiedad, lo que desencadenó un sinfín de pleitos entre ambas partes en
la Real Chancillería de Granada, siempre manipulados por las influencias de los Ponce de León88.
El continuo aumento demográfico de Marbella y la repoblación de Estepona trajeron consigo un lógico incremento de huertas, arboledas,
viñedos, etcétera, y todo ello en detrimento de
los espacios baldíos del comunal. Este hecho, para
Cabrillana89, no supuso una quiebra importante
en la ganadería, pues seguía habiendo espacio
más que suficiente para pastos. Sin embargo, sí
trajo consigo enfrentamientos entre agricultores
y ganaderos. Veamos un claro ejemplo de ello.
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
En 1700, los campesinos marbelleros,
hartos del continuo abuso que sobre los pastos
comunales ejercían los grandes ganaderos de la
ciudad, decidieron interponer demanda contra
ellos y contra los representantes de la ley, para lo
cual otorgaron un poder el 18 de abril de 1700,
cuya exposición de motivos transcribimos:
“[…] para que se querellen contra la justicia de esta ciudad como de D. Carlos de
Chinchilla y Ventimilla y de D. Luis de Godoy y Espinosa90, vecinos de esta ciudad,
porque los susodichos, con la mano de la
autoridad, de poderosos y validos de las
justicias y a su imitación otros, teniendo
como tenemos señalada por los Reyes Católicos, desde que esta tierra ganaron a
los moros, una dehesa para que el ganado
paste en ella y no otro alguno, que es desde la Loma de Río Verde hasta la Loma de
los Arquillos y para en la Boca del Chopo,
los susodichos con sus ganados así de lanar como vacas de cría están apostados en
ella sin que prevalezca la yerva ni pueda
entrarla a pastar nuestro ganado de arada
de que se ha seguido el decaimiento y destrucción nuestra y de nuestros ganados,
sin poder mantener ni conservar nuestras
labores, tal que de este decaimiento se ha
seguido que muchos, por nuestros cortos
medios, cultivamos las tierras con vacas
por no poder comprar bueyes porque con
lo que se compra uno, por no poder hacer
yuntas, se compran dos vacas y con ellas se
hace yuntas porque muchos se conservan
en esta forma por no poder más y con el
motivo de entrar a pastar dichas vacas de
arada dicha dehesa, los referidos y demás
criadores de ganado vacuno y de lana se
han introducido a pastarla con el supuesto
de que pastando las nuestras vacas de arada la deben pastar sus vacas cerriles con
que crían, sin atender a que el privilegio
y concepción de la dehesa para el dicho
ganado de arada, así bueyes como vacas,
84
El término “rebalbo” es en realidad “rebarbo”. Ignoramos si se trata de un error de transcripción o que en esa época se
expresaba así. Actualmente este vocablo no se recoge en el DRAE; sin embargo, José Mª. de Cossio sí lo acepta en su “Vocabulario
Taurino Autorizado” dentro del Tomo I de su mencionada obra Los Toros, p. 105, dándole el significado de “bociblanco”. Hemos
encontrado otra cita referente a este término que nos confirma que se debió de utilizar antiguamente en la ganadería , así, en la
corrida que el 20-04-1862 se celebró en Madrid con toros de la ganadería de Miura y en la que el toro Jocinero hirió de muerte al
diestro José Rodríguez “Pepete”, también fue encunado el torero Cayetano Sanz por el toro de la misma camada llamado “Rebarbo”,
según se detalla en el libro Datos para escribir la historia de las ganaderías bravas de un autor anónimo que se autodenomina “Un
aficionado”, editada en Madrid en 1876 , p. 39.
85
CABRILLANA CIÉZAR, N.: Documentos…, op. cit., docs. 162 y 360.
86
Ibídem, docs. 181, 359, 360, 382, 504 y 568.
87
Ibídem, docs. 183 y 232. Ambos documentos son escrituras de arrendamientos temporales del ganado y en ellas se dice que
los animales deberán ser devueltos, a la “Boyada del Concejo” de donde fueron tomados.
88
CABRILLANA CIEZAR, N.: Marbella…, op. cit., pp. 112-114 y URBANEJA ORTIZ, C.: Marbella…, op. cit., pp. 473 y 474.
89
CABRILLANA CIEZAR, N.: Marbella…, op. cit., p. 115.
90
D. Luis de Godoy fue el suegro del mayorazgo Tomás Domínguez de Calatrava por el matrimonio de éste con Catalina Luisa
de Godoy y Pedrosa, hija de aquel.
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La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
Cuadro N.º 2
Los 26 ganaderos más importantes de Marbella en 1752 (más de 100 cabezas)
Fuente: Elaboración propia en base a los datos obtenidos del AHPG, Ensenada, libro 1384, fols. 65 al 76
porque trabajan y cultivan la tierra para
sembrarla y ha llegado restado por la causa de no guardarse la dehesa para el dicho
ganado, que el poco que tenemos es preciso tener un guarda con él cada labrador
fuera de dicha dehesa, que no tuviéramos
si se guardara, pues se pudiera conservar
Boyada del Concejo además del decaimiento que tiene el dicho ganado que muchas
veces por débil y flaco no pueden hacer la
sementera y los granos que se ocasionan
en los trigos y mieses [...]” 91.
Resulta interesante el contenido de esta
escritura. De ella, amén de la confirmación de
las disputas entre ganaderos y agricultores, po-
demos entresacar varios datos y conclusiones
relacionados con el tema pecuario.
En primer lugar, la descripción, aunque
muy escueta, de las lindes de lo que fue la dehesa boyal de Marbella, la cual estuvo ubicada en
la “mesopotamia” de los ríos Verde y Guadaiza92.
Para Catalina Urbaneja, esta dehesa se mantuvo
durante todo el s. XVI93. La presente escritura no
sólo confirma tal aseveración sino que la amplia,
como poco, en un siglo.
En segundo lugar, en ella vemos claros indicios de que en Marbella, a comienzos del siglo
XVIII, aún existían algunos ganaderos de vacuno
de cierta entidad, pues, aunque no se nos indica
el número de cabezas que componían las vacadas de tan prepotentes y abusones criadores94,
AHPM, leg. P 4912, Cuaderno 3º de 1700, fol. 159.
URBANEJA ORTIZ, C.: Marbella…, op. cit., p. 112. Catalina Urbaneja, además, nos ha ampliado la información de su libro
asegurándonos esta ubicación interfluvial, así como que la dehesa fue la misma que tuvieron los musulmanes en época nazarí.
93
Ibídem.
94
A este número se podría haber llegado, al menos en el momento de su otorgamiento, por los testamentos de dichos ganaderos,
pero, muy a pesar nuestro, en los protocolos de Marbella que actualmente se conservan en el Archivo Histórico Provincial de Málaga,
no existe el de D. Carlos de Chinchilla y aunque sí existe uno de D. Luis de Godoy y Espino otorgado como “cerrado” el 21-12-1701
91
92
112
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Fernando María Álvarez Cantos
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
el hecho de que fueran denunciados porque su
ganado producían el agotamiento de los pastos
de la citada dehesa nos ratificaría en la importancia de sus manadas.
En la escritura también se nos dice que el
ganado de los demandados era cerril, es decir,
que era un ganado bronco y sin domar, lo que lo
hacía propicio para que entre sus componentes
se pudieran escoger los destinados a la celebración de festejos taurinos.
Por otra parte, y como nueva confirmación de que a comienzos del s. XVIII aún existían en Marbella criadores de vacuno de cierta
importancia, veamos el potencial ganadero que
declaran en sus testamentos, otorgados en 1704,
Francisco Gil de Quiñones y Francisco Fernández
Caracuel:
“Trescientas reses vacunas de hierro,
bueyes y vacas, dos cobras de yeguas que
son catorce cabezas, cuatro o cinco potros
tusones, cincuenta puercos más o menos,
setenta y dos ovejas que tengo dadas en
arrendamiento […]”95
“[…] quinientas cabezas de ganado
de lana, cien reses vacunas, bueyes y
vacas, tres machos castellanos, uno de
ellos muleto.”96
mayor participación en el sostén económico de
la ciudad, en 1752 era mayoritariamente un simple complemento para la actividad agraria, habiendo desaparecido prácticamente las grandes
vacadas que parece que existieron en los siglos
anteriores.
Así, de los 337 vecinos que hicieron su
declaración por posesión de animales (incluimos
también a los apicultores), ya hemos visto que
sólo 26 tenían más de 100 cabezas. De los 321
restantes que poseían menos de 100, la gran mayoría (el 78,5% de estos 321, que supone el 66,6%
del total de 337) sólo disfrutaba de la tenencia
de cinco o menos unidades, de los cuales 119
(el 35,3% del total y el 37,1% de los 321) sólo declaró una cabeza (mayoritariamente un jumento,
seguido de un cerdo, una vaca o una colmena).
Centrándonos en la ganadería vacuna, diremos que fueron 109 vecinos los que poseían
ganado de esta especie, la mayoría de ellos en
tan modesta cantidad que no debemos considerarlos más que como una demostración palpable de su única utilidad en la pequeña economía
agraria.
Cuadro N. º 3
Ganaderos de vacuno en cuanto al nº de sus cabezas
De ambos testamentos vislumbramos cómo estos ganaderos marbelleros
de principios del siglo XVIII lo eran de
más de una especie animal a la vez. Esta
tendencia a la pluralidad quedará también
reflejada entre los principales ganaderos
en las respuestas que sobre la ganadería
se dieron en las Generales del Catastro de Fuente: Ibídem
Ensenada, donde entre los 26 ganaderos
que declaran poseer más de 100 cabezas (heA la vista del cuadro anterior, y si considemos considerado esta cifra por entenderla míramos la mencionada cifra de 100 cabezas para
nimamente importante), un buen porcentaje de
determinar el límite inferior de una ganadería de
ellos criaban más de una especie; los restantes
cierta envergadura, resulta que hay seis ganadedebemos considerarlos como específicos de una
ros que cumplen dicho requisito, de los que sólo
sola especie, pues, aunque declaran poseer otras
uno poseía más de 200.
más, el ínfimo número de sus componentes nos
El censo vacuno declarado por los vecinos
impide considerarlas como actividad singularen el Catastro alcanza la cifra de 1918 cabezas. Dimente ganadera97.
cho número y su distribución nos confirman el desPrecisamente es en estas Respuestas doncenso de esta actividad pecuaria en el cómputo de
de se puede ratificar cómo la ganadería de vacula economía local, hasta el punto de que la cantino marbellera, otrora relativamente importante
dad que en su día declaró poseer el alcaide Alonso
y que, junto con las de otras especies, fue elede Bazán casi iguala a la mitad de todo este censo.
gida a expensas de la agricultura para tener una
En el cuadro siguiente se constata lo dicho:
y abierto después de su fallecimiento a petición de su hija en Enero de 1702, en él no se detallan sus bienes por haberlo hecho,
según declara, en otro anterior, al que se remite, el cual tampoco se conserva.
95
AHPM, leg. P 4912, Cuaderno 2º de 1704, fol. 1060, (19-06-1704).
96
AHPM, leg. P-4912, Cuaderno 2º de 1704, fol. 1089, (19-12-1704).
97
AHPG, Ensenada, libro 1384, fols. 65 al 76. Toda la información dada en este trabajo sobre las respuestas nº 18,19 y 20,
dedicadas a la ganadería en el Catastro de Ensenada de Marbella, han sido extraídas de estadísticas y análisis realizados por el
autor del presente artículo.
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113
Fernando María Álvarez Cantos
Cuadro N. º 4
Reparto de las variedades
del ganado vacuno
Fuente: Ibídem
Estos datos, en los que se aprecia por
un lado que sólo había 22 toros (probablemente sementales) repartidos entre nueve ganaderos, y por otro la ausencia total de novillos, nos
confirmarían la imposibilidad de ganaderías de
bravo.
Aunque para algunos autores durante el s.
XVII ya existieron bastantes ganaderías de vacunos dedicadas exclusivamente a la cría del toro
bravo98 con finalidad taurina, para la mayoría
de ellos debe discernirse entre dicho bravo y el
de lidia, cuyas ganaderías específicas no tienen
su erección hasta la segunda mitad del s. XVIII,
justo con la invención y aplicación de “la tienta”
como método selectivo. Hasta entonces, todo el
ganado que se utilizaba en las corridas era escogido entre el vacuno de las manadas del lugar,
que estaban dedicadas a la cría de ejemplares
con la triple finalidad de carne, tracción y bravura. Esta opinión generalizada queda bastante
patente en el siguiente párrafo:
“Muchos datos históricos nos demuestran que siglos antes de que existieran en
nuestro país ganaderías vacunas reconocidas, dedicadas exclusivamente a cultivar y
explotar el factor bravura con destino a la
fiesta de los toros, había en muy distintos
lugares de la Península numerosas “canteras” de bravura entre el ganado vacuno
que se criaba en libertad. De estas “canteras” más o menos cultivadas para el doble
o triple fin carne-bravura-trabajo sacaban
los aficionados los numerosos ejemplares
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
que lidiaban y mataban como festejo fundamental para celebrar no sólo ferias, fiestas y acontecimientos nacionales o locales,
sino también bodas, bautizos, cánticos de
primeras misas etc., etc., según puede
leerse en documentos del siglo XVII.”99
En Marbella, donde nunca existieron ganaderías específicas para la cría de toros destinados a servir en los festejos taurinos, lógicamente tuvo que ser este último método el que
se utilizara a la hora de escoger el ganado. Por
tanto, como bien se explicita en la ya analizada escritura de la Hermandad de Ntra. Sra. del
Pópulo [“(...) daré un toro, de los mejores de
mi rebaño (…)”100], los toros utilizados en las
fiesta populares marbellíes se entresacaban de
las vacadas de la ciudad. Estas vacadas estaban
compuestas tanto por ganado manso como por
el bravío o cerril, llegándose a utilizar en las
corridas unos y otros, ya que para que sirvieran
en el festejo bastaba con que embistieran101. Es
más, así debió de ser siempre hasta los primeros años del s. XX102, en que sólo a partir de la
construcción en 1908 de su primera plaza de
toros vemos el primer cartel taurino de esta
ciudad en el que se anuncia el origen de los animales mediante la típica fórmula de “acreditada
ganadería”:
“PRIMERA CORRIDA DE RESES BRAVAS
con UN NOVILLO-TORO DE MUERTE de
acreditada ganadería […]”103.
Pero, ¿quiénes eran los responsables de
elegir de entre toda la manada a los animales que
debían de ser utilizados en las corridas?; ¿qué
criterios se seguían para dicha elección? Durante
siglos, y al menos desde el XIV al XVII, las autoridades del concejo delegaron en los carniceros y
obligados de la carne para este cometido104. Estos señores tenían un mayor conocimiento sobre
las reses, ya que parte de su trabajo consistía en
patearse toda la dehesa boyal para escoger y comprar los animales que con posterioridad sacrificaban para la venta de carnes. En esta tarea, acompañados por los boyeros y vaqueros como verdaderos conocedores del ganado, señalarían a los
SÁNCHEZ ÁLVAREZ-INSÚA, A.: “Toros …”, op. cit., pp. 899 y 906.
GILPÉREZ, L. y FRAILE, M.: El toro bravo. Origen y evolución del toro y del toreo, Sevilla, 1962, p. 55 (Citado por LÓPEZ IZQUIERDO,
F.: Historia…, op. cit., pp. 54 y 58).
100
Nos llama la atención la utilización de la palabra rebaño. De tener en la escritura la misma acepción que actualmente tiene
en el DRAE, nos confirmaría que en este término municipal, a mediados del s. XVII, existió al menos una gran ganadería de reses
vacunas, lo que apoyaría todo lo comentado sobre las grandes posibilidades ganaderas que tuvo Marbella.
101
OYOLA FABIÁN, A.: Toros y Bueyes, la tradición ganadera y taurina de la dehesa, Badajoz, Diputación de Badajoz, 2008, p. 66.
102
AMMb, C. 19 H / 1, AA. CC., fol. 46v, sesiones del 24 y 26-05-1902. El alcalde expuso el problema existente a la hora de
buscar ganado para los festejos en honor de San Bernabé ya que la mayoría de éste se encontraba infectado por la glosopeda, por
lo que en la extraordinaria sesión siguiente se propuso la búsqueda entre el existente en la sierra de Benahavís.
103
AMMb, C. 450 H / 32.
104
GILPÉREZ, L. y FRAILE, M.: El toro…, op. cit.; LÓPEZ IZQUIERDO, F.: Historia…, op. cit., p. 59 y ABAD OJUEL, A. y OLIVA, E.:
Los Toros…, op. cit., pp. 32 y 33.
98
99
114
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 95-116
Fernando María Álvarez Cantos
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
toros que por su comportamiento y reata dentro
de la manada se les presuponían más bravos105.
Hemos comentado en este trabajo cómo
los concejos locales, desde los Reyes Católicos,
imponían a los “obligados” de la carne la donación de un número variable de animales según
la ciudad, entre los que se incluían algunos toros para ser corridos. Esta imposición debió de
ser una norma generalizada en todo el reino,
pues lo mismo se hacía en Salamanca106 como
en Málaga. Así, la obligación en esta última ciudad fue de “[…] cuatro toros buenos e tales que
sean a contentamiento de la cibdad de quinqueño arriba para correr en un día del año qual la
cibdad quisiere”107. Mientras que en la de Ronda
el compromiso fue, al igual que en Marbella, de
sólo “[…] dos toros madrigados a la cibdad para
quando se los pidieren e que dellos faga la cibdad lo que quisiere” 108.
Al analizar cuál pudo ser el primitivo
método selectivo utilizado por los obligados
en la selección de los animales que debían ser
corridos, nos vamos a basar en dos testimonios
de aquella época. En primer lugar el de Gabriel
Alonso Herrera, de 1513:
“Si el señor de las vacas procura tener un
buen toro castizo, habrá de él buena sucesión
y linaje que en las reses más se parescen por la
mayor parte a los padres que a las madres, y de
los buenos toros salen buenos bueyes […]”109
En segundo lugar, el que hacia 1679-1680
nos dejó la francesa Condesa d’Aulnoy al comentar un viaje por España:
“Para las fiestas de los toros se prefieren los hijos o los hermanos de los que
ocasionaron la mayor carnicería en las fiestas precedentes […] Cuando el abuelo o
bisabuelo de la fiera mató a tales o cuales
hombres se confía con razón en que la prole
no se muestre menos encarnizada […]”110
Por tanto, parece claro que el criterio que
siguieron los obligados de la carne a la hora de
elegir al toro que iba a ser corrido en los festejos
no fue otro que el comportamiento de sus ancestros111. Pero, si el toro moría al final del festejo,
¿cómo se aseguraba su descendencia?, ¿cómo
llegaron a crearse las “canteras” de bravos que
Borrador del cartel anunciador de las corridas de
toros incluidas en la Feria y Fiestas de Marbella del
año 1910 (rehecho sobre el del año 1909).
Fuente: AMMb, C. 450 H / 32
GILPÉREZ, L. y FRAILE, M.: El toro…, op. cit. (Citado por LÓPEZ IZQUIERDO, F.: Historia…, op. cit., p. 59).
ABAD OJUEL, A. y OLIVA, E.: Los Toros…, op. cit., p. 33. Según un documento de 1555 sobre el abasto de carnes a Vitigudino,
se obligaba al carnicero “a dar toros buenos para correr y matar a contento del concejo”.
107
AMG, Leg. 779 / 1, doc. 5, Málaga, 15-03-1496
108
AMG, Leg. 779 / 1, doc. 3, Ronda, 13-03-1496.
109
HERRERA, G. A. de: “Obra de Agricultura”, Alcalá de Henares, 1513, Madrid, Biblioteca de Autores Españoles, 1970 (Citado
por LÓPEZ IZQUIERDO, F.: Historia…, op. cit., p. 50).
110
LÓPEZ IZQUIERDO, F.: Historia…, op. cit., p. 56.
111
Este método de selección sigue estando totalmente vigente en nuestros días, lo que queda patente cuando al indultarse
un toro en una corrida es imprescindible el consentimiento del ganadero, el cual dará o no su visto bueno dependiendo de las
posibilidades que para semental vea en él.
105
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Fernando María Álvarez Cantos
La Fiesta de Toros en Marbella durante el Antiguo Régimen
Plaza de Toros de Otal.
Fotografía: Serrano Lima, A. (coord.): Imágenes de Marbella IX: “La Minería”, Catálogo de la Exposición de Fotografías de la
Asociación “Cilniana”, 2004, p. 37
existieron entre los mansos y de las que se extraían los toros para las corridas?
No hemos encontrado ningún trabajo en
el que se exponga alguna hipótesis que sirva
de respuesta a estas dos cuestiones. Por nuestra parte, a continuación, vamos a permitirnos
el formular una teoría que pudiera ser novedosa
por cuanto que imputa a los concejos municipales la responsabilidad de que los toros corridos
dejaran descendencia y, por tanto, a partir de dicha descendencia, de la creación del germen de
las canteras de bravos.
Afirma Francisco López Izquierdo112 que
ya desde la antigüedad el geógrafo gaditano del
siglo I d.c. Pomponio Mela consideraba conveniente que los toros no cubriesen a las vacas hasta la edad de cuatro años, consejo éste que sigue
siendo válido y practicado en nuestros días.
Hemos visto cómo, en las ordenanzas
municipales que regulaban la contratación de
los obligados de la carne, se hace hincapié en
la edad de los toros que debían de ser regalados a la ciudad. Recordemos que en Marbella se
exigía que fueran de cuatro o más años; en Málaga, aparte de buenos, debían de ser cinqueños
(“quinqueños”); mientras que en Ronda se daba
un paso más y la exigencia pasaba por la paternidad del toro (“madrigados”). Si partimos de lo
anteriormente comentado sobre la que ha sido
norma ganadera a lo largo de los siglos respecto
a la edad mínima que deben tener los toros para
cubrir a las vacas, podemos crear una correspondencia biunívoca entre la edad y la paternidad.
Así, los toros a partir de cuatro años, normalmente, debían de ser padres; y los toros que eran
padres debían de tener cuatro o más años.
112
116
Según el razonamiento anterior, con las
imposiciones contractuales por parte de los
ayuntamientos a los obligados sobre la edad o la
paternidad del toro, lo que se estaba consiguiendo es que todos estos toros dejaran descendencia antes de morir.
Voluntaria o involuntariamente,
desde los ayuntamientos, a través
de sus ordenanzas, se impuso
que los descendientes de los toros
corridos que habían demostrado
mayor bravura, configurarían, sin
duda, las primeras “canteras” o
núcleos embrionarios del futuro
toro de lidia
Desconocemos la verdadera intención del
legislador al incluir en las ordenanzas tal imposición. No podemos aseverar que lo hiciera pensando únicamente en preservar la descendencia
de los posibles toros buenos, ni tampoco que su
finalidad exclusiva fuera la de asegurarse la edad
mínima de los animales. Sea como fuere, el resultado real es que, voluntaria o involuntariamente,
desde los ayuntamientos, a través de sus ordenanzas, se impuso que los toros que iban a ser
corridos en las fiestas tuvieran ya descendientes.
Los descendientes de los toros corridos que habían demostrado mayor bravura, configurarían,
sin duda, las primeras “canteras” o núcleos embrionarios del futuro toro de lidia. n
LÓPEZ IZQUIERDO, F.: Historia…, op. cit., p. 50.
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ISSN 1575-6416
Don Manuel Gutiérrez de la
Concha: un general liberal en
la España de Isabel II
(Córdoba de Tucumán, Argentina: 3 de abril de
1808 - Monte Muro, Navarra: 27 de junio de 1874)
1
Fernando Fernández Bastarreche
Profesor titular de Historia Contemporánea
Universidad de Granada
RESUMEN
El artículo enmarca la figura del general Manuel Gutiérrez de la Concha, primer marqués del Duero, en la Historia
de España del siglo XIX. Proporciona diversas claves sobre su vida militar y política, desde los ascensos fulgurantes
en la primera guerra carlista hasta el levantamiento del cerco de Bilbao y el intento de restauración borbónica en la
tercera guerra, frustrado por su muerte en el campo de batalla en junio de 1874.
El autor compara la biografía del marqués del Duero con las de los grandes espadones de la época: Espartero,
Nárvaez, O´Donnell, Serrano y Prim, y de la relación con ellos surge su participación en el Partido Moderado
y en la Unión Liberal, que le hace presidir el Senado durante seis legislaturas consecutivas. Basándose en sus
intervenciones parlamentarias reflexiona sobre su responsabilidad a la hora de estudiar los asuntos públicos, y de su
conocimiento en áreas que excedían lo puramente militar.
PALABRAS CLAVE
Marqués del Duero, guerra carlista, ejército isabelino, Partido Moderado, Unión Liberal.
ABSTRACT
The article frames the figure of general Manuel Gutiérrez de la Concha, first Marquis of the Duero, in the history of
nineteenth-century Spain. Provides several clues to its military and political life, from dazzling promotion in the First
Carlist War to the lifting of the siege of Bilbao and the Bourbon restoration attempt in the third war, frustrated by his
death on the battlefield in June 1874.
The author compares the biography of the Marquis of the Duero with those of the great swords of the time: Espartero,
Narvaez, O’Donnell, Serrano and Prim, and the relationship with them comes their participation in the Moderate Party
and the Liberal Union , which makes preside over the Senate for six consecutive terms. Based on their parliamentary
interventions reflect on their responsibility when discussing public affairs, and their knowledge in areas that went beyond
purely military
KEY WORDS
Marquis of the Duero, Carlist War, military Elizabethan, Moderate Party, Liberal Union.
V
enir a hablar de Manuel Gutiérrez de la
Concha, marqués del Duero, a San Pedro
Alcántara, no deja de ser un atrevimiento. Sobre todo cuando entre nosotros hay personas que han hablado de él más allá de lo que mis
conocimientos me permiten.
Estudios como los publicados por José
Luis Casado Bellagarza o Secundino José Gutié-
rrez Álvarez, en nuestros días2; aproximaciones
más alejadas en el tiempo como la del profesor
Seco Serrano, o contemporáneas de su muerte,
como la debida a la pluma de Vega Inclán, Castro
y López, y Astorga en su Relación histórica de la
última campaña del marqués del Duero, que prologara un gran estudioso de las campañas carlistas
como fue Gómez de Arteche, no son sin embar-
1
Este artículo corresponde a la conferencia pronunciada en San Pedro Alcántara el 11 de diciembre de 2008, como parte de las
Jornadas sobre la historia local de San Pedro Alcántara, organizada por la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Marbella.
2
CASADO BELLAGARZA, J. L.: “Apuntes biográficos de Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen, primer marqués del Duero”,
en Un militar español del XIX. El Marqués del Duero, San Pedro Alcántara, Hermandad de San Pedro de Alcántara, 2008, pp. 11-22.
También El Marqués del Duero y Cataluña, San Pedro Alcántara, Hermandad de San Pedro de Alcántara, 2007; GAY ARMENTEROS, J.:
Fernando Fernández Bastarreche
Don Manuel Gutiérrez de la Concha...
go suficientes para responder a la necesidad de
un estudio biográfico que recupere de manera
adecuada la figura que hoy nos ocupa.
La suerte del marqués del Duero no es
exclusiva. Tenemos grandes carencias en lo referente al conocimiento de estas figuras militares
que compaginaron la carrera militar con la actividad política y, en ocasiones, con la económica,
ofreciendo un perfil de hombre público extremadamente complejo, cuyo conocimiento resulta
necesario si queremos entender cómo nacimos
a un sistema constitucional del que somos deudores.
Por supuesto, no pretendo suplir esa carencia. Hay personas más adecuadas para cubrir
este objetivo. Mi intención hoy, en estos breves
minutos, no va más allá de esforzarme por contribuir al rescate de la memoria del marqués del
Duero, situándolo en la época y las circunstancias
que marcaron una etapa tan decisiva en nuestra
historia como la que transcurrió a lo largo de los
tres primeros cuartos del siglo XIX. Con ello, si
lo logro, podremos entenderlo mejor y hacer un
balance más ajustado a la realidad de su significado.
1. Antecedentes hasta la primera guerra carlista
Manuel Gutiérrez de la Concha pertenece
a una generación de militares que desempeñaron un papel protagonista en la historia española
del siglo XIX, con unas características que responden a dos acontecimientos fundamentales: la
primera guerra carlista y el establecimiento de
un sistema de monarquía constitucional, representada en los años en que se desarrolla su vida
por la figura de Isabel II.
Por supuesto, existen otra serie de características que podríamos llamar menores, que
contribuyen a perfilar aún más la personalidad
de los miembros de esta generación de generales que definirán con su protagonismo la historia
política de los años centrales del siglo.
Concha nace precisamente en 1808, cuando el conflicto contra el francés está a punto de
iniciarse. En 1809 nace O’Donnell, en 1810 Serrano y, ya en 1814, Prim. Tres de los grandes
espadones que marcarán de manera particular la
segunda mitad del reinado de Isabel II.
Anteriores eran Espartero, nacido en 1793
y el único de los grandes espadones que participa en la Guerra de la Independencia; Luis Fernández de Córdoba –nacido en 1798– cuya tem-
Manuel de la Concha, 1849, de Luis Legrand y Julio Donon
prana muerte dejará abierto el camino a Narváez
que, nacido en 1799, fue demasiado joven para
luchar frente al invasor francés, aunque sí lo hará
contra los Cien Mil Hijos de San Luis, jugándose
carrera y vida en defensa del constitucionalismo
y redimiéndose del ostracismo al que le condenó
el absolutismo fernandino a través de la primera
guerra carlista.
Posteriores a la generación de Concha
serían los artífices del retorno a la dinastía borbónica que Serrano y Prim habían expulsado
del trono en 1868: Pavía y Rodríguez de Alburquerque, nacido en 1827, y Martínez Campos,
en 1831. Son generales, espadones, cuya intervención en política seguirá unas directrices que
marcan una diferencia fundamental en el carácter del protagonismo militar que nos conducirá
a los golpes de Estado de septiembre de 1923 y
julio de 1936, con unas características netamente diferentes a lo que fue el intervencionismo de
nuestros espadones.
La generación de Concha crece y prospera, cuando no muere, en los largos años de la
guerra civil de 1833 a 1840. Son militares que,
“El Marqués y su tiempo”, en Un militar…, op. cit., pp. 23-36; GUTIÉRREZ ÁLVAREZ, S. J.: “Los agobios económicos del marqués del
Duero y el final de una gran propiedad”, Cuadernos de Historia Contemporánea, 14, 1992, pp. 9-29; SECO SERRANO, C.: “El marqués
del Duero y sus estudios de táctica militar”, Prólogo a la obra de Concha PROYECTO DE TÁCTICA DE LAS TRES ARMAS, reeditada
por el Ministerio de Defensa en 1989. También “Milicia y política: el marqués del Duero. Apuntes para su biografía”, Boletín de la
Real Academia de la Historia, CLXXXIX, mayo-agosto 1992, pp. 203-250; GÓMEZ DE ARTECHE, J.: “Introducción” a la obra de VEGA
INCLÁN, M. de la; CASTRO Y LÓPEZ, J. y ASTORGA, M.: Relación histórica de la última campaña del marqués del Duero. Homenaje de honor
militar que tributan a la memoria de tan esclarecido caudillo, Madrid, Imprenta y Litografía del Depósito de la Guerra, 1874.
118
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 117-126
Fernando Fernández Bastarreche
procedentes en gran parte de familias militares
y ligadas a la nobleza, ingresan por lo común a
edades muy tempranas en la profesión militar.
Doce años tenía Manuel Gutiérrez de la Concha
cuando ingresa como cadete de la Guardia Real;
diez O’Donnell, como subteniente por real gracia; 12 Serrano. Narváez había ingresado a los 15
como cadete de las Guardias Valonas. Espartero,
uno de los pocos entre ellos procedentes de familia humilde, ajena al mundo de las armas y de
la nobleza, a los 16 como soldado distinguido
voluntario para luchar contra el francés, al igual
que lo haría años más tarde Prim, con 19, para
luchar contra los carlistas.
Todos ellos, salvo Espartero que combate en la Guerra de la Independencia y Prim que
no se incorpora hasta la primera Guerra carlista,
hacen sus primeras armas en los años del trienio
liberal y de la década absolutista. De esta manera
se ven inmersos en las pugnas entre defensores
y enemigos de las fórmulas políticas definidas
por el absolutismo y el liberalismo. Y aunque
su protagonismo es escaso, sí tenemos elementos suficientes como para aceptar su inclinación
hacia las tesis liberales, quizá no de manera tan
evidente como fue el caso de Narváez enfrentándose en 1822 a sus propios compañeros de las
Guardias reales, pero sí con la suficiente evidencia como para sufrir la inevitable persecución política, como sería el caso del propio Concha.
2. La Guerra Carlista y la definición política
Y es en 1833, con edades que oscilan entre los 40 años de Espartero y los 19 de Prim
–Concha tiene 25–, cuando la guerra carlista se
convierte en el vehículo de una brillante carrera
militar, indispensable para la posterior política.
La guerra los convierte en héroes. Todos
ellos reciben heridas, condecoraciones y ascensos. Concha será al término de la guerra mariscal de campo, con apenas 32 años. Se habrá distinguido en numerosas acciones militares que,
entre otras cosas, le harán merecedor de tres
laureadas de San Fernando, y se habrá labrado
–como sus compañeros– fama de valiente en un
mundo en el que la valentía se demostraba día
a día, y en el que las condiciones de vida eran
extremadamente duras.
En esta España en guerra, no puede resultarnos extraño que los incipientes partidos
políticos, que conspiraban unos contra otros
en la corte de la Reina Gobernadora, fijaran sus
ojos en los hombres más destacados del frente
de batalla, intentando atraerlos a sus filas, deficientes de apoyo social. Un caudillo victorioso era, inevitablemente, el héroe popular que
podía arrastrar tras de sí a una población que,
3
Don Manuel Gutiérrez de la Concha...
desde la guerra del francés, no se había visto
–de manera más o menos directa– libre de una
situación de guerra.
Los generales de nuestra generación –los
Concha, O’Donnell, Fernández de Córdoba, etc.–
no fueron, sin embargo, protagonistas políticos
de primera fila en estos años iniciales de la monarquía constitucional. Las grandes figuras, en
las que las opciones moderada y progresista del
liberalismo pusieron sus ojos, eran los hombres
de la generación anterior: Espartero (1793), Luis
Fernández de Córdoba (1798) o, en sustitución
de éste tras su temprana muerte, Ramón María
Narváez (1799). La generación de Manuel Gutiérrez de la Concha desarrollará su carrera política
a la sombra de las dos grandes y contradictorias
figuras, símbolos del progresismo en el caso de
Espartero, y del moderantismo en el de Narváez.
Solo pasados bastantes años, y con gran esfuerzo, la generación nacida en los años de la Guerra
de la Independencia, alcanzará la primera fila del
protagonismo político.
No es el momento de debatir sobre el
porqué de las filiaciones políticas de Espartero y
Narváez. Pero podemos, si no afirmar de manera
categórica, sí al menos hacer conjeturas fiables
acerca de la definición política de Manuel Gutiérrez de la Concha.
Por supuesto, estamos en condiciones de
afirmar su inclinación hacia el liberalismo de manera evidente, sin las sombras que arrojan dudas
acerca del oportunismo de otros espadones.
Pero, aceptada la opción liberal frente a
la absolutista, ¿qué lleva a Concha a situarse al
lado del moderantismo representado por Luis
Fernández de Córdoba primero, y por Narváez
después?
Aquí entramos de lleno en el terreno de
las conjeturas, a la espera de que un estudio biográfico nos permita disponer de conclusiones
demostrables. El profesor Gay Armenteros argumentaba la antipatía de Concha hacia Espartero
con Ayacucho al fondo3. Los antecedentes familiares de los Concha –su padre Juan Gutiérrez de
la Concha y Mazón, brigadier de marina y gobernador intendente de la provincia de Tucumán,
había sido fusilado en Argentina en 1810– y la
relación que se establecía entre Espartero y los
ayacuchos, no parecen, en mi opinión, argumento de peso. Mi hipótesis se orientaría hacia las
simpatías/antipatías personales y profesionales
en el marco de un escenario en el que la rivalidad Espartero/Fernández de Córdoba primero,
Espartero/Narváez después, se transfirió del terreno militar al campo de la política.
Esto no quiere decir que Concha fuera
por definición liberal moderado. De hecho, su
trayectoria posterior nos lo mostrará mucho más
GAY ARMENTEROS, J.: “El Marqués…”, op. cit., p. 30.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 117-126
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Fernando Fernández Bastarreche
inclinado hacia las posturas centristas representadas por O’Donnell y su Unión Liberal. Pero debemos tener en cuenta que, en estos momentos
de la guerra carlista, la aproximación a las tendencias progresistas o moderadas obedecía más
a enfrentamientos personales que a la definición
de una ideología concreta.
3. Los pronunciamientos de 1841 y 1843
Lo cierto es que en 1841 encontraremos a
Manuel Gutiérrez de la Concha junto a Narváez,
O’Donnell y el desventurado Diego de León, asumiendo un papel protagonista en el intento de
derrocar a Espartero de la Regencia.
En torno a María Cristina se organizó una
trama conspirativa en la que estaban presentes
generales como Diego de León, Concha, Borso
de Carminati y por descontado, O’Donnell y el
implacable Narváez. El proyecto de un primer levantamiento se ramificó pronto por toda España,
dando lugar a un pronunciamiento en septiembre
de 1841 que terminó en fracaso. Narváez desde
Gibraltar, pasando a Andalucía, debía aprovechar
la popularidad conquistada en las tierras del Sur
por su actuación contra las partidas; Borso di
Carminati trabajaría para levantar Zaragoza;
O’Donnell, que había conseguido su cuartel para
Pamplona, junto con Montes de Oca en Vitoria,
esperaban arrastrar a los simpatizantes del carlismo, que se suponía harían causa común contra su vencedor; sin tener en cuenta que Cabrera
primero, y don Carlos después, habían dado la
consigna de no implicarse en el pronunciamiento. Desde Bourges, donde residía la Corte carlista, no se deseaba la caída de Espartero, cuya
política en lo referente a la Iglesia se esperaba
provocara una reacción que favorecería el fortalecimiento de la causa del carlismo.
Y en Madrid, Diego de León, Pezuela y
Concha preparaban simultáneamente el gran
golpe de efecto: asaltar el Palacio real, donde
contaban con la colaboración del comandante
Marchesi, responsable de la guardia exterior, y
secuestrar a las infantas. La consigna era sublevarse a toda costa contando con que, afianzada
la sublevación en el Norte –que constituiría su
base territorial– y devuelto el poder a María Cristina –de nuevo tutora de sus hijas–, Espartero
se enfrentaría a la tesitura de resucitar la guerra
civil o resignar la Regencia.
Sin embargo, la decidida oposición que
mostró el coronel Domingo Dulce, comandante
de los alabarderos de Palacio, frustró el intento
de rapto, a la vez que la descoordinación entre
los implicados hacía fracasar los levantamientos
en las ciudades.
4
120
Don Manuel Gutiérrez de la Concha...
Viendo fracasados sus intentos Pezuela,
Concha y León, optan por la huida. El primero,
herido y muerto su caballo, se salva gracias a la
actitud del coronel que mandaba a los soldados
de la Guardia Real que le perseguían. Sabiendo
que se encontraba oculto en las cercanías, se
dirige a sus hombres en estos términos: “Los
soldados de España no son perros de caza. Nos
han mandado que recorramos la carretera hasta
Villalba; lo que pase fuera de la carretera no nos
interesa. ¡A caballo todo el mundo!” Así, Pezuela
pudo llegar hasta el deshabitado monasterio de
El Escorial, donde el fraile que ejercía de guardián le dio cobijo4.
Concha consiguió igualmente escapar
de sus perseguidores. Pero no le cupo la misma
suerte a Diego de León, que se entregó, convencido de que Espartero no daría la orden de fusilarlo, pese a que las fuerzas enviadas para su
captura le instaron a escapar.
O’Donnell consiguió alcanzar la frontera, no así Borso, cuyo fracaso al menos parcialmente, atribuye Baroja en Juan Van Halen, el
oficial aventurero, a su deficiente conocimiento
del castellano que le hizo perder toda autoridad cuando arengó a los soldados diciéndoles:
“¡Higos míos: esos empapamientos de acuas
serán mañana chorreones de la nostra gloria!”.
La misma suerte corrió Montes de Oca, que
fue hecho prisionero. Narváez regresó a París,
renunciando a levantar Andalucía. La proclamación de María Cristina como Regente, efectuada por el general convenido Urbiztondo en
Vergara, el 7 de octubre, quedó reducida a una
pantomima.
El frustrado golpe coincide con la estancia de Serrano en Málaga donde se encontraba
enfermo; pese a ello se traslada a Madrid al estallar la revuelta, poniéndose bajo las órdenes de
Espartero, que le confió la primera división del
Ejército del Norte.
Este primer aviso, al que Espartero permaneció sorprendentemente ajeno reaccionando con
una inusitada lentitud, tendría en su desenlace final perniciosas secuelas para la popularidad del Regente, ya que sometidos a los tribunales militares
los implicados, fueron condenados a muerte, quedando en manos de Espartero conceder un indulto
que se daba por descontado si se tenía en cuenta
que todos los generales condenados habían sido
heroicos combatientes en la pasada guerra civil.
No obstante, y pese a las reiteradas peticiones de
indulgencia que se le hicieron, Espartero se mostró tan inflexible como en ocasiones similares lo
había sido durante la guerra, negando el indulto.
Las sentencias fueron ejecutadas y los conspiradores convertidos en héroes de la libertad en la lucha
ROZALEJO, Marqués de.: Cheste o todo un siglo. 1809-1906, Madrid, Espasa Calpe, 1936, p. 90.
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Fernando Fernández Bastarreche
contra el dictador, que así era como empezaba a
ser visto Espartero por sectores cada vez más amplios de la clase política y militar. Entre todos los
ejecutados adquirió especial relevancia la figura de
Diego de León, “la primera lanza del reino”, cuyo
valor ante el pelotón de fusilamiento no fue menor
al mostrado en el campo de batalla, convirtiéndose
en una de las figuras más relevantes del imaginario
romántico de la época. No cabe sin embargo, interpretar como un gesto románticamente desesperado ante el fracaso del pronunciamiento el asalto a
Palacio por parte de Diego de León, cuando en realidad se trataba de la pieza fundamental de toda la
conspiración cuidadosamente preparada5.
El pronunciamiento de 1841 tiene sin embargo una componente sentimental irrefutable:
una Reina desterrada, una inocente hija huérfana
retenida, y una defensa del Trono en la que se derrochan valor y heroísmo, elementos todos que
llevó a calificarlo de “conspiración romántica” y
que jugó mucho en la pérdida de popularidad del
Regente al que se le asignaba el papel de villano,
encerrado en su palacio y rodeado de una corte
de aduladores6.
Y nuevamente lo encontramos en 1843,
cuando alcanza el éxito que marcará el inicio del
reinado de Isabel II.
Efectivamente, los conspiradores no se
habían desanimado tras el fracaso de 1841.
O’Donnell y Narváez, parece que a propuesta de
este último, acordaron constituir una sociedad
secreta, al estilo de las de masones y comuneros
tan en boga en estos tiempos, con el objeto de
preparar la revolución política que debía terminar
con la Regencia esparterista.
El Consejo Supremo de la “Orden Militar
Española”, que así se denominó esta sociedad secreta, se constituyó a principios de 1842, siendo
sus miembros, Narváez, Fernando Fernández de
Córdoba, Pezuela, Benavides y Escosura, que actuaba como secretario. En Madrid se estableció
una sucursal entre cuyos componentes figuraban
Fulgosio y Aspiroz, que contaban con el apoyo de
El Heraldo, redactado por Zaragoza y Sartorius. A
la Orden no le faltaron medios de financiación,
provenientes en buena medida de la fortuna de
María Cristina, aunque también de otras fuentes,
entre ellas del marqués de Viluma; y nutrió sus filas con numeroso afiliados, entre los que se contaban muchos jefes y oficiales descontentos con
la política de Espartero, así como con políticos,
entre ellos Donoso Cortés. La presidencia recayó
en O’Donnell que aunque más joven, era superior a Narváez en graduación, y éste prefería que
las cosas fueran así, confiando en el ascendiente
que tenía sobre el joven general.
Don Manuel Gutiérrez de la Concha...
Manuel de la Concha.
Grabado de la editorial Felipe González Rojas, Madrid
Hay que admirar el golpe de vista y la
astucia de Narváez. Sabe que los progresistas
confían en beneficiarse de la fuerza militar que
apoya a los moderados, responsables del pronunciamiento militar. Igualmente sabe que Serrano en Barcelona y Prim en Reus, han tomado
la iniciativa para imponer su opción, confiados
en que él, alma del pronunciamiento, desembarcando en Cádiz tendrá pocas posibilidades de
ganarles la mano. Pero Narváez, que intuye la
maniobra, pretende entrar por la frontera catalana. Prim difiere el apoyo que le reclama, con
lo que sus intenciones quedan claramente al
descubierto.
Sin embargo Narváez no abandona –siempre tuvo fama de testadura–. Se traslada a Marsella, alquila un vapor, “Le Rubis”, y el 27 de junio
desembarca en Valencia, donde el levantamiento
ya había triunfado. Mientras Concha sigue camino para ponerse al frente del levantamiento en
Andalucía, Narváez toma el mando en Valencia.
El Gobierno provisional no tuvo más remedio
que asumir los hechos y el 30 le nombra Capitán
General de Valencia.
5
BUXÓ DE ABAIGAR, J. (Marqués de Castell-Florite): Domingo Dulce, general isabelino. Vida y época, Barcelona, Planeta, 1962, pp.
144-146.
6
FERNÁNDEZ BASTARRECHE, F.: Los espadones románticos, Madrid, Síntesis, 2007, pp. 226-229.
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Fernando Fernández Bastarreche
4. Manuel Gutiérrez de la Concha en la política
del reinado de Isabel II
Hasta aquí podríamos concluir que el moderantismo sería la opción política de Manuel
Gutiérrez de la Concha. Pero esto no sería cierto. A comienzos de los años cuarenta no cabían
muchas más posibilidades. La rivalidad entre Espartero y Narváez trascendía de lo militar a lo
político. No era probable que cualquier otra vía
alternativa pudiera tener posibilidades de éxito.
Como Concha, O’Donnell, Serrano, incluso el
mismo Prim –que acabaría siendo el líder de los
progresistas, cuyo símbolo era Espartero–, conspiraban contra éste. Pero eso no significará que
en el futuro permanezcan aliados con Narváez
de manera incondicional.
La historia de los años siguientes, el cuarto de siglo que permanece Isabel II en el trono,
sirven para poner de manifiesto algunas cuestiones claves para entender la figura de Concha.
Ante todo, y revisando su vida tras el triunfo del pronunciamiento que en 1843 puso fin a
la Regencia de Espartero, una primera conclusión
parece evidente. Si Manuel Gutiérrez de la Concha
fue un espadón, lo fue en el sentido estricto que
a este término da el Diccionario de la Real Academia: personaje de elevada jerarquía en la milicia.
Según esta definición tan generalista, espadones serian todos los generales. Pero en una
acepción más ajustada, que no contempla la Real
Academia, entendemos por espadón a ese personaje que une, a su elevada jerarquía, el poder y
la influencia que le permiten afrontar la aventura
de imponer una solución política como alternativa a la existente. Poder e influencia ya es algo
que no puede atribuirse a todos los generales, ni
siquiera a una minoría amplia. Fueron contados
los que realmente alcanzaron esa posición en
una sociedad nacida entre guerras. Y ellos, terminadas éstas, serán los protagonistas en la nueva etapa de nuestra historia. De su mano se producirá la transición política del antiguo al nuevo
régimen, de su mano reinará Isabel II, como de
su mano le vendrá a la infortunada reina la pérdida del trono; aunque luego se lo devolvieran a la
dinastía en la persona de su hijo Alfonso.
De entre todos ellos destacan de manera
particular cinco: Espartero, Narváez, O’Donnell,
Serrano y Prim. Podríamos hablar de otros, qué
duda cabe. Luis Fernández de Córdoba por ejemplo, con quien Pabón pensaba que el “régimen de
los generales” tuvo su inicio. O el fusilado Diego
de León, cuya trágica ejecución se prestaría maravillosamente a la estampa del militar como figura romántica, el mismo halo de tragedia que
podría tener la imagen de un Zumalacárregui7.
7
8
122
Don Manuel Gutiérrez de la Concha...
Pero los que pervivieron, los que llegaron
al poder, los que incluso renunciaron a él en ocasiones, fueron los cinco mencionados.
Y con ello estoy afirmando que, si bien
Concha hubiera podido, no tenemos constancia
de que haya querido ser un espadón en el sentido político del término.
Cierto que lo encontramos simultaneando
cargos políticos con sus responsabilidades militares. Lo vemos ocupando un escaño en el Congreso en las legislaturas de 1843 y de 1844-1845.
Y desde 1845 es senador, siendo poco después,
y como muestra de la confianza que su prestigio
militar le había granjeado en la Corte, designado
para ponerse al frente de las fuerzas de intervención en Portugal en 1847.
Pero esto es algo normal, que deriva del
sistema establecido por la Constitución de 1845
a través del cual Narváez –y este será un mérito
personal–, busca la manera de alejar a los generales del pronunciamiento mediante una política que pretendió vincularlos institucionalmente
con la Constitución.
Esto se hizo en parte a través del Senado,
en el que tenían cabida los generales más representativos normalmente como senadores vitalicios
designados por la Reina, al margen de su opción
política. Excepto Prim –que no reuniría los requisitos para ser designado senador hasta 1858 aunque
sí será diputado–, el resto de nuestros espadones
serán senadores vitalicios; incluso Espartero, designado en 1847. La lista de capitanes y tenientes
generales es numerosa. Junto a Narváez, Serrano
y O’Donnell, encontramos a muchos otros, más
o menos conocidos: los Concha (Manuel y José),
Pavía y Lacy, Alaix, Infante, el anciano Castaños,
Cleonard, Fernando Fernández de Córdoba, Rodil,
etc. Indudablemente, la integración de generales
como Alaix o el propio Espartero, podía ser un
medio de evitar que, desde el exilio, se dedicaran
a la conspiración. La experiencia y el sentido común estaban detrás de esta disposición.
Esto forma parte del sistema aunque, por
supuesto, no garantiza la permanencia al lado de
Narváez. De hecho, éste se había convertido en
1850 en un gobernante autoritario, que prefería
gobernar mediante decretos, marginando al Parlamento, y mostrando escasa paciencia con las
contrariedades:
“[…] contestaba a ellas con actos de violencia y de arrogancia que labraban cada
día su impopularidad en los altos círculos de la política y en la opinión del país.
[…] A los que le hacían la oposición en
las Cortes, mirábalos como a enemigos
personales […]”8
FERNÁNDEZ BASTARRECHE, F.: Los espadones…, op. cit., pp. 11-12.
FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA, F.: Mis memorias íntimas, Madrid, Atlas. B.A.E, 1966, p. 249.
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Fernando Fernández Bastarreche
Don Manuel Gutiérrez de la Concha...
Este comportamiento hizo que muchos
Esto ocurre en un momento delicado,
de sus antiguos partidarios, colaboradores suyos
porque muy posiblemente los militares fieles a
en el pronunciamiento de 1843, fueran distanEspartero estarían dispuestos a levantarse en
ciándose, especialmente O’Donnell, que buscaba
armas contra esta maniobra política, que signiuna alternativa política capaz de convertirle en
ficaba entregar la revolución a sectores ajenos al
líder de una formación política capaz de converprogresismo. Pero Espartero no quiso encabezar
tirse en alternativa a la moderada. Y junto a él,
la revuelta. Y ante su postura, la única salida era
políticos y generales entre los que se contaban
sumarse a O’Donnell antes que permitir que las
los dos hermanos Concha, Manuel y José.
fuerzas radicales capitalizaran la revolución y la
No tendrá nada de particular, por lo tanto,
condujeran a unos extremos que el Ejército no
que cuando O’Donnell se lance a la aventura de
estaba dispuesto a asumir.
organizar su propio partido, buscando un hueco
La resistencia se manifestó en las calles a
entre las dos grandes figuras que lideran a motravés de la Milicia Nacional, y en el Congreso,
derados y progresistas, Manuel Gutiérrez de la
donde un elevado número de diputados se consConcha se sume al proyecto, e incluso se benefitituyeron en sesión permanente. Los milicianos
cie de él. A ello contribuye el alejamiento tempose apostaron en las proximidades del Congreso
ral de Narváez, que abre el proceso de crisis que
dispuestos a defenderlo mientras esperaban en
pondrá fin a la década moderada.
vano que Espartero llegara para capitanear la reLa especulación en torno a las concesiones
sistencia.
ferroviarias se convirtió en el caballo de batalla
Las fuerzas gubernamentales dirigidas por
utilizado para derribar a Sartorius. El camino haO’Donnell, Concha y Serrano –entonces Capitán
cia la crisis quedó abierto en la sesión del Senado
General de Madrid–, despejaron calles y plazas a
del nueve de diciembre. Manuel Gutiérrez de la
cañonazos. La misma suerte corrió el Congreso,
Concha, con su discurso en la Cámara Alta, fue
donde los diputados fueron desalojados por la
una de las voces que denunciaron las irregulariartillería a las órdenes de Serrano que con esta
dades cometidas, la sombra de cuya corrupción
acción se hizo merecedor del ascenso a capitán
llegaba hasta la familia real. Sometida a votación
general, al tiempo que dejaba patente su militanla política de estas concesiones, el Gobierno fue
cia unionista y el abandono del progresismo que
derrotado por 105 votos contra 69. Al día siguiencon anterioridad había profesado. En Barcelona,
te Sartorius optó por clausurar las Cortes. Esta
como en las demás capitales en las que la resismedida, más las represalias adoptadas durante el
tencia se había alzado, se impusieron igualmenmes de enero del nuevo año hacia los senadores
te las armas del Gobierno.
opuestos a su gestión, entre ellos varios geneNo deja de ser curioso, sin embargo, el
rales, precipitará su caída. Al producirse el prohecho de que la presencia del mayor de los Connunciamiento que encabezará O’Donnell, Concha
cha en los años de gobierno de O’Donnell, nunca
–confinado en Tenerife– regresará a la península
llegue a adquirir la importancia política que le
para unirse al golpe que derribaría al Gobierno.
hubiera podido hacer merecedor de la consideDe esta forma, cuando la Unión Liberal
ración de “espadón”. Incluso su hermano José
entre en liza, en sus fisería Ministro años más
las veremos políticos tan
concretamente de
Manuel Gutiérrez de la Concha tarde,
significados como Cortila cartera de Ultramar, y
fue una de las voces que
na, Ríos Rosas, Cánovas
cuando llegue la revoludel Castillo o Alonso
denunciaron las irregularidades ción que en 1868 ponga
Martínez, y generales
fin al reinado de Isabel II,
cometidas en las concesiones
como Serrano o el mayor
será el último Presidente
de los Concha, quien por
ferroviarias, la sombra de cuya del Consejo de Ministros
estos años se beneficiará
y el hombre que, tras la
corrupción llegaba hasta la
del proceso desamortibatalla de Alcolea, pacte
familia real
zador desarrollado en
el traspaso de poderes
1855, incrementando de
a un general tan versátil
esa manera su influencia política9.
como Serrano, salido de las filas de la Unión LiEl marqués del Duero se contará entre los
beral de O’Donnell y, tras la muerte de éste, líder
que ayuden a subir al poder a O’Donnell tras la
de los unionistas.
renuncia de Espartero en pleno Bienio ProgreOtra cosa es que, dentro de lo que era la
sista, en el momento en que el líder progresista
línea de funcionamiento político marcada por la
decide retirarse de la política activa a la plácida
Constitución de 1845, y en virtud de su afinidad
vida de sus tierras riojanas.
con O’Donnell, Concha presidiera por seis veces,
MARTINEZ GALLEGO, F. A.: Conservar progresando: la Unión Liberal (1856-1868), Valencia, Centro Francisco Tomás y Valiente,
2001, p. 23.
9
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Fernando Fernández Bastarreche
Don Manuel Gutiérrez de la Concha...
y en legislaturas consecutivas –desde la decimotercera a la decimoctava– la
Cámara Alta.
Pero no hay más.
Hasta donde sabemos, no
tenemos constancia de que
pretendiera hacer valer su
autoridad o su prestigio
para satisfacer mayores
ambiciones políticas.
San Gil, que tan duramente
castigaría posteriormente
O’Donnell, junto a Serrano
o al propio Narváez. Pero
también nos lo encontramos al lado de la Reina
cuando, tras el exilio y la
muerte de O’Donnell, y el
fallecimiento de Narváez
en abril de 1868, decida
permanecer fiel al trono, ya
inevitablemente entregado
en brazos de la reacción más conservadora, y defender hasta dónde fue posible, junto y bajo las
órdenes de su hermano José –accidental Presidente del Gobierno– a una Isabel II que posiblemente no mereciera esa entrega. Delegados los
poderes en Manuel, capitán general de Castilla la
Nueva, será el marqués del Duero quien negocie
y ceda el poder a los revolucionarios el 29 de
septiembre.
Manuel Gutiérrez de la
Concha fue una de las
voces que denunciaron las
irregularidades cometidas en
las concesiones ferroviarias,
la sombra de cuya corrupción
llegaba hasta la familia real
5. ¿Moderantismo o fidelidad a la Reina?
Incluso, en los años finales del reinado
de Isabel II, cuando podríamos considerarle más
volcado hacia el moderantismo, su conducta
puede ser interpretada desde una perspectiva
bien diferente.
Porque a Concha lo vemos reprimiendo
el levantamiento de los sargentos del cuartel de
Féretro del marqués del Duero.
Fuente: Portada de La Ilustración Española y Americana, 8 de julio de 1874
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Fernando Fernández Bastarreche
Don Manuel Gutiérrez de la Concha...
Esta fidelidad hacia la Reina es común a
que muchos generales consideraban que debía ser
espadones como Narváez o el propio O’Donnell
evitada si se quería encontrar una alternativa poque, incluso cuando ya estaba plenamente conlítica estable, rompiendo con la tradición anterior.
vencido de la inutilidad de sus esfuerzos por
De cualquier forma, nos inclinamos a penrescatar al trono de las fuerzas de la reacción,
sar que el marqués del Duero habría optado por
prefiere marchar al exilio antes que pronunciarse
una nueva línea de intervención. La protagonizacontra su reina, como harían Serrano y Prim.
da por los generales de la generación siguiente
Esto no es óbice para que, instaurada la
–Pavía y Martínez Campos–, evitando convertirse
frágil normalidad revolucionaria, Manuel Gutiéen líderes de los partidos políticos y buscando, a
rrez de la Concha se mantenga próximo a los
un nivel mucho más institucional y general que
espadones triunfantes, aunque no participe del
el de los anteriores pronunciamientos, una solupoder de forma directa, aunque sí lo veremos
ción para las desgracias de la Patria.
presentándose a las elecciones al Senado, y reNo pudo ser. Galdós nos lo cuenta:
sultando elegido por la provincia de Málaga, durante el reinado de Amadeo de Saboya.
“Llegó el General donde estábamos
Tordesillas y yo, ocultos a la vista de los
Precisamente será, como representante
demás asistentes por un matorral espeso.
del Gobierno, el comisionado que se desplace al
Con voz displicente dijo a su ordenanza:
puerto de Cartagena para recibir oficialmente al
-Ricardo, el caballo.
nuevo monarca, lo que significaba la aceptación
Éstas fueron las últimas palabras que
evidente de la nueva normalidad que pretendía
pronunció en el mundo de los vivos… En
instaurarse mediante el cambio de dinastía.
el momento de cruzar la pierna derecha
No fue una tarea agradable, ya que las
por la grupa del caballo, una bala, que lo
circunstancias resultaron totalmente adversas.
mismo pudo venir del cielo que del mismo
Concha acude a Cartagena porque Prim ha sido
infierno, le atravesó el corazón. Con débil
herido en el atentado de la calle del Turco. Y es
gemido expiró el primer soldado español
quien, tras los saludos de rigor, debe comunicar
de aquellos maldecidos tiempos”11.
al joven príncipe que acaba de recibir un telegrama en el que se daba cuenta de la muerte del
hombre fuerte de la revolución que, de esta maSus restos descansan en el Panteón de
nera, quedaba huérfana y condenada al fracaso.
Hombres Ilustres de la Basílica de Atocha.
Será Manuel Gutiérrez de la Concha quien
tras el fracaso de la república federal, marche al
6. Una reflexión final a modo de epílogo
Norte, a luchar nuevamente contra los carlistas,
convirtiéndose en la esperanza de victoria frenEn las líneas anteriores he obviado aspecte a ellos. Entra con Serrano en Bilbao, liberado
tos importantes de la personalidad de Manuel
del cerco carlista y, nombrado General en jefe del
Gutiérrez de la Concha intencionadamente. En
parte, lo digo al principio, porque hay quien pueEjército del Norte, continúa la campaña mientras
de hacerlo con más conocimiento. Pero también
el duque de la Torre vuelve a Madrid10.
Todo parece indicar que en estos momenporque, como reza el título, se trataba de hablar
tos, el marqués del Duero tuviera ya tomada su
del marqués del Duero desde la perspectiva del
decisión y, quizá por primera vez en su carrera
general liberal, centrándome en su figura militar.
militar, estuviera dispuesto a utilizar su prestigio
Durante muchos años, y quizá aún nos que–notablemente fortalecido por la campaña del
de un resabio de ello, al hablar de la España de los
Norte–, para poner fin a un período de despropósigenerales la referencia a los “espadones” implicaba
tos, buscando la ansiada “vuelta a la normalidad”,
un cierto matiz despectivo. Como si habláramos
a través de la restauración de
de militares que gobernaban
los Borbones en la figura de
a golpe de sable, sin
El marqués del Duero será España
Alfonso XII, en connivencia
más recurso que la autoridad
quien negocie y ceda el
con Cánovas del Castillo. No
cuartelera. Posiblemente ello
es probable, sin embargo, poder a los revolucionarios el se deba en parte a la imagen
que estuviera pensando en
que la literatura nos ha lega29 de septiembre de 1868 do. Los Galdós, Baroja o Valle
un pronunciamiento, fórmula
10
La campaña queda narrada en la obra Relación histórica de la última campaña del marqués del Duero. Homenaje de honor militar
que tributan a la memoria de tan esclarecido caudillo, de la que son autores Miguel de la Vega Inclán, jefe del Estado Mayor General del
Ejército del Norte, José Castro López, coronel encargado de la sección topográfica de dicho Ejército, y Manuel Astorga, ayudante
de campo del general Concha. En el transcurso de estos días, al pasar por Logroño, visita a Espartero, ya octogenario. No deja de
ser llamativo el hecho de que Manuel tenga este gesto de deferencia con el anciano general, tanto tiempo enemigo político, y que
pocos años después, a raíz de la muerte de Jacinta en junio de 1878, su hermano José, casado con la hermanastra de la princesa de
Vergara, fuera tan poco escrupuloso en los asuntos relacionados con la herencia de su mujer.
11
PÉREZ GALDÓS, B.: “De Cartago a Sagunto”, en Episodios Nacionales, Madrid, Urbión/Hernando, 1976, p. 46.
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Fernando Fernández Bastarreche
Inclán, cada cual en su estilo y con sus antipatías personales, han contribuido a
ello en buena medida. Pero
también, en buena medida,
hayamos hecho extensivas
a esta época, que se cierra
con la restauración de los
Borbones en 1874, las características que han presidido
el intervencionismo militar
en la España del siglo XX.
Y este es un grandísimo error. Entre otras
cosas porque, con sus virtudes y sus defectos, los
espadones del periodo
central del siglo XIX, eran también políticos. Y
algunos de ellos con una talla que nada tenían
que envidiar a la de muchos líderes del ámbito
civil. Pertenecían a un partido y utilizaban su
prestigio personal para llevarlo al poder, aplicando una fórmula que nos puede parecer desafortunada desde nuestra perspectiva actual, pero
que –y esto no podemos dejar de tenerlo en
cuenta– formaba parte de un sistema político en
proceso de maduración, deudor de las carencias
propias de un país en guerra permanente durante los cuarentas primeros años del siglo, y con un
escaso desarrollo social y económico.
Sus conocimientos
excedían con mucho
a lo puramente
militar.
Era de los pocos
hombres públicos
que se tomaba la
molestia de estudiar
los asuntos que
se debatían en las
Cortes
Escultura del marqués del Duero, de Santiago de
Santiago, 1995, San Pedro Alcántara.
Fotografía: Jose L. Casado, 2004
12
126
Don Manuel Gutiérrez de la Concha...
Ha sido fácil denostar a estos personajes. Espartero nos ha sido presentado como un
hombre ignorante, pero lo que hoy sabemos de
su vida doméstica y de los fondos de su biblioteca personal, desdice esta imagen. Y Narváez,
aún por rescatar del desconocimiento, tiene en
su haber como, demostró Pabón y nos recordó
Seco Serrano, un bagaje de realizaciones que por
sí solo debería bastar para poner en duda la imagen con la que ha pasado a la posteridad.
En términos generales, algo así ocurre
con todos ellos. Los conocemos por sus hechos
militares, pero los condenamos por su actividad
política. Y obviamos algo que, conforme nos vamos aproximando a sus figuras, va siendo cada
vez más evidente.
Es el caso de Manuel Gutiérrez de la Concha. En estas líneas hemos hablado algo acerca
de su figura como militar; podríamos hablar mucho más sin duda.
Pero no podemos olvidar que, aunque
no fuera una figura de primera fila en la política, tiene una trayectoria que nos lo presenta
como un hombre con conocimientos que excedían con mucho a lo puramente militar. Que era
de los pocos hombres públicos que se tomaban
la molestia de estudiar los asuntos que habían
de debatirse en las Cortes, y que sus intervenciones ponían de manifiesto que sabía de qué
hablaba.
Y que, junto a todo ello, y como quienes
se han aproximado con cariño a su figura ya han
puesto de manifiesto, fue un hombre de empresa en muchos aspectos adelantado a su tiempo,
demostrando poseer unas dotes que por sí solas
le hubieran hecho destacar al margen de su trayectoria militar12.
En el caso del marqués del Duero, como
ocurrió con Espartero y quizá algún día ocurra con
Narváez o con O’Donnell, el estudio biográfico es
un requisito indispensable para comprender, no ya
al personaje, que ya de por sí resulta apasionante, sino un periodo especial de nuestra historia
reciente sobre el que se han escrito muchos lugares comunes,
Fue uno de
pero que está necesitado de
los generales
mucha investigación todavía.
El mejor epílogo a la
que colaboró
figura de Manuel Gutiérrez de
a que España
la Concha, uno de los generatuviera un
les que colaboró a que España tuviera un sistema político
sistema
constitucional, sería un estudio
político
biográfico que abordara su personalidad desde todos los punconstitucional
tos de vista, y lo rescatara –a él
y a su época– de un olvido o, lo que es peor, de
un conocimiento deficiente. n
Remito en este sentido a los estudios de Casado Bellagarza y Gutiérrez Álvarez, citados en la primera nota de este texto.
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ISSN 1575-6416
Reflexiones acerca de las
escrituras expuestas.
El caso concreto de Marbella
1
Francisco Machuca Prieto
Licenciado en Historia
RESUMEN
El presente artículo pretende resaltar la importancia que las “escrituras expuestas” (lápidas, placas, monumentos,
mosaicos, etcétera) han tenido y tienen aún en las sociedades humanas. No debe olvidarse que gracias a estos
documentos gráficos se conocen hechos históricos de los que no tendríamos constancia alguna si no fuese por los
datos que se recogen en ellos. Siguiendo una metodología clasificatoria, se aborda el caso concreto de Marbella y
su memoria epigráfica.
PALABRAS CLAVE
Escrituras expuestas, epigrafía, memoria histórica, espacios públicos y privados.
ABSTRACT
This article aims to stand out the importance that the “public writings” (tombstones, plaques, monuments, mosaics, etc.)
have had and still have within the human societies. We must not forget that thanks to these graphical documents we have
known about historical facts which we would not have any information if was not for the data collected on them. Following
a qualifying methodology, we will approach to the specific case of Marbella and its epigraphic memory.
KEY WORDS
Public writings, epigraphy, historical memory, public and private places.
1. Las escrituras expuestas: consideraciones previas
venido dando, de parte de las élites políticas,
administrativas y culturales, unos usos y signifia escritura, desde que aparece en la secados concretos. El presente artículo, justamengunda mitad del IV milenio a.C., ha sido
te, centra su interés en uno de los productos
un elemento vivo y en constante cambio.
gráficos más genuinos del poder público: las esMuestra de ello, entre otras cosas, son los nucrituras expuestas, tan susceptibles de ser anamerosos soportes en los que ha sido deposilizadas mediante el método paleográfico3 como
tada a lo largo del tiempo,
cualquier otra categoría
tales como libros, paredes,
textual, pues aportan una
La escritura, desde que
cartas, epígrafes o utensirica información acerca del
lios2. Desde su nacimiento aparece en la segunda mitad pasado, sobre la cual difícilhasta nuestros días, cuando
mente tendríamos constandel IV milenio a.C., ha
por fin ha logrado su democia si no hubiera sido plassido un elemento vivo y en mada en muros y materiales
cratización y extensión social, a la escritura se le ha
pétreos.
constante cambio
L
1
El presente artículo se ha realizado bajo el asesoramiento de la profesora Alicia Marchant Rivera, miembro del Departamento
de Ciencias y Técnicas Historiográficas, Historia Antigua y Prehistoria de la Universidad de Málaga, a quien agradecemos sus consejos y
orientaciones. Los fallos u omisiones que hubieren se deben exclusivamente al autor. También agradecemos a Antonio Luna Aguilar
que nos haya facilitado la ubicación de algunas de las escrituras expuestas incluidas en este artículo.
2
PETRUCCI, A.: La ciencia de la escritura. Primera lección de Paleografía, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2002, pp.
17-18.
3
Esta afirmación sólo tiene sentido si se engloba dentro de la propuesta de Jean Mallon sobre lo que tiene que ser la Paleografía,
que “debe ocuparse de los monumentos gráficos de todo tipo y naturaleza y, en cada uno de los casos, de modo total”. Citado en
PETRUCCI, A.: La ciencia…, op. cit., p. 7-8. Este prestigioso paleógrafo francés del siglo XX reivindicaba la necesidad de que la disciplina
Francisco Machuca Prieto
Reflexiones acerca de las escrituras expuestas...
A decir verdad, sobre
nado por múltiples factores,
Desde el Bajo Medievo,
las pareces siempre se ha
como las circunstancias en
escrito4. Es importante te- pocas han sido las ciudades que se desarrolla el acto de
ner en cuenta que hasta este
escribir, las características
de Europa cuyas calles,
momento, los muros habían
materiales de la superficie
plazas y edificios no se
sido un espacio escriturario
elegida o, simplemente, las
reservado
exclusivamente poblaron de escritos de toda urgencias del escribiente.
a los poderes públicos y, en
Un ejemplo recurrente de lo
clase y función
todo caso, a la publicidad, lo
que aquí estamos diciendo
que nos lleva a afirmar que
son los graffiti, que utilizan
el ámbito urbano, la calle propiamente dicha, se
el espacio gráfico de un dominus sin su autorizapresta al uso de la escritura como no lo hace ninción7. Esta libertad de escribir dónde y cómo una
gún otro. Pero ¿qué se entiende por “escrituras
quiera contrasta con los productos gráficos que
expuestas”? Según el palógrafo italiano Armando
emanan de los poderes públicos, realizados con
Petrucci5 dicho término hace referencia a todas las
particular esmero y solemnidad. Asimismo, como
escrituras concebidas para ser usadas en espacios
ya he apuntado, dado que los espacios gráficos
abiertos o, incluso, en espacios cerrados, con el
de ámbito público tienen como dominus al poder
fin de permitir una lectura plural de un texto soconstituido, es frecuente que sea éste quien debre una superficie manifiestamente perceptible.
termine la función y uso social que han de tener
Es decir, a diferencia de un libro, destinado a la
las escrituras expuestas en la sociedad.
lectura individual, las potenciales posibilidades de
Indudablemente, el poder usa en su benefiexposición que presenta el ámbito urbano permicio la escritura, produciendo múltiples y variados
ten un contacto masivo y más relevante entre lo
testimonios gráficos, destinados, entre otras coallí escrito y la sociedad, razón por la cual las essas, a propagar su imagen y perpetuar en el tiemcrituras expuestas, debido a la enome influencia
po la memoria de sí. De esta manera, teniendo en
que ejercen en la mentalidad de los individuos,
cuenta lo anterior y sin olvidar que las instituciohan sido desde antiguo usadas como sostén de
nes públicas son dueñas del espacio donde se va
a colocar la escritura expuesta, cobra sentido la
ideologías políticas y religiosas. No debe pasarse
afirmación de Eduardo Gil García, según el cual
por alto, de igual modo, que cada espacio gráfico
dichos documentos gráficos sirven en su mayoría
urbano tiene un responsable encargado de determinar su utilización, el dominus, así denominado
para perpetuar las obras hechas por el dominus,
por Petrucci. Al referirnos a las escrituras que esquedando relegados a un segundo plano los propios personajes homenajeados o las construcciotán expuestas en las paredes de nuestras ciudades
nes inauguradas y restauradas8. De hecho, todos
el máximo propietario de los espacios gráficos
casi siempre será el poder públicamente constilos productos que parten de la iniciativa del dotuido (municipal, estatal, eclesiástico, etc.).
minus, por lo general, van a estar dotados de una
Aunque en las ciudades existen lugares
marca distintiva, que puede ser su nombre o un
que se prestan más que otros a acoger textos, las
emblema, cuya finalidad principal es hacer identiexperiencias antiguas y modernas6 nos muestran
ficable su aportación. Todos los espacios gráficos
que todo en ellas puede volverse espacio de escricontemplados hasta ahora, asimismo, pertenecen
tura. Tanto en el pasado como en nuestros días,
exclusivamente a la esfera de lo público, pero ello
han sido más que numerosos los espacios escrituno significa que en las ciudades no podamos enrarios que han surgido espontáneamente, en los
contrar escrituras expuestas en espacios privados,
cuales el orden de lo escrito ha venido determique tienen por dominus un particular9.
paleográfica se configurara más bien como “historia de la cultura escrita” y no se ocupe tan sólo de las características formales de
la escritura, sino también de sus usos sociales. Consecuentemente, los problemas que plantean las escrituras expuestas, al igual que
los de cualquier otro testimonio escrito, pueden ser resumidos en seis preguntas: ¿de qué trata?, ¿cuándo fue escrito?, ¿dónde se
ubica?, ¿con qué técnicas y sobre qué materiales fue realizado?, ¿quién lo hizo? y, sobre todo, ¿para qué fue escrito el texto?
4
Son sobradamente conocidos por todos los graffiti de Pompeya, los carteles devocionales de los centros de peregrinación
del Medievo, los letreros que en los siglos XVI y XVII se colgaban en las puertas de las viviendas repletos de injurias contra los
enemigos personales y, por último, las proclamas pintadas por los obreros en los muros de las fábricas desde las primera décadas
del siglo XIX.
5
Las siguientes líneas han sido extractadas a partir de PETRUCCI, A.: Alfabetismo, escritura y sociedad, Barcelona, Gedisa, 1999,
pp. 60-61.
6
Véase nota n. º 3.
7
MARCHANT RIVERA, A. (coord.): “Reflexiones acerca de las escrituras expuestas en espacios públicos y privados en Málaga”,
Isla de Arriarán, XX, 2002, p. 138.
8
GIL GARCÍA, E.: “Reflexiones acerca de escrituras expuestas en espacios públicos y privados”, Signo: revista de historia de la
cultura escrita, 2, 1995, p. 187.
9
A pesar de estar hablando de espacios privados, las escrituras expuestas contenidas en ellos continuarán siendo consideradas como
tal mientras sigan permitiendo una lectura de masas y el texto sea visible a cierta distancia, tal y como ocurre en los espacios públicos. En
efecto, no es infrecuente encontrar carteles e inscripciones en el interior de portales, en patios exteriores o en jardines de casas.
128
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Francisco Machuca Prieto
2. Clasificación de las escrituras expuestas
Como vemos, la importancia de las escrituras expuestas sigue siendo considerable en
nuestra sociedad10. Desde el Bajo Medievo11, pocas han sido las ciudades de Europa cuyas calles,
plazas y edificios no se poblaron de escritos de
toda clase y función. Son tantas las escrituras expuestas que existen en nuestro entorno, que se
ha hecho necesario la elaboración de una clasificación previa para su estudio. Así, para la realización del presente trabajo me he decantado por
adoptar la tipología clasificatoria que propone el
ya mencionado Eduardo Gil García12:
1.-Placas, inscripciones, monolitos y bajorrelieves que recuerdan la estancia o el nacimiento de un personaje ilustre en la ciudad. En
este apartado el dominus suele ser municipal o,
en todo caso, particular.
2.-Aquellas que nos recuerdan la fecha de
la inauguración/restauración de un monumento
o algún acontecimiento destacado, ya sea de carácter local, nacional o internacional. El dominus
sí es aquí más variado, puesto que no sólo puede
ser local, sino también provincial, estatal, eclesiástico, etc.
3.-Mosaicos, placas y monolitos levantados en honor de un personaje ilustre. De nuevo,
el dominus predominante vuelve a ser el poder
municipal, aunque estamos ante programas gráficos abiertos a la colaboración ciudadana.
Reflexiones acerca de las escrituras expuestas...
bres que recuerdan a tradiciones o actuaciones
políticas... Lógicamente, hablamos de textos ubicados en espacios gráficos que tiene como dominus al poder constituido.
3. Aproximación a las escrituras expuestas en espacios
públicos y privados en Marbella
En comparación con el formidable patrimonio epigráfico que hay presente en otras
ciudades de Andalucía o de la propia provincia
de Málaga, las escrituras expuestas de época histórica en Marbella son escasas, perteneciendo
la mayoría de las aquí mostradas a la segunda
mitad del siglo XX y a esta primera década del
XXI. Como es lógico, las causas de este “vacío
epigráfico”13 son múltiples, pero entre ellas es necesario destacar que la propia ciudad de Marbella
no ha adquirido un papel más o menos relevante
en el devenir histórico de Andalucía hasta hace
relativamente poco. Precisamente, muchos de los
ejemplos contenidos en este trabajo están estrechamente relacionados con el fenómeno turístico, que surge hacia la década de 1950. Así las cosas, conforme a la clasificación ya reflejada arriba,
los grupos de escrituras expuestas de Marbella
que han podido ser sistematizados son estos:
1º. Inscripciones que nos recuerdan la estancia o nacimiento de un personaje en un determinado lugar de nuestra ciudad:
Calle Nueva, placa alusiva a Rogelio Vigil
de Quiñones14:
4.-Placas, estatuas e inscripciones que recuerdan a personas que hicieron un bien social
reconocido por la comunidad. Los domini más
frecuentes vuelven a ser el poder local y los particulares privados.
5.-Las placas expuestas en honor de los
caídos. Su dominus suele ser con frecuencia estatal, aunque se instaure en las paredes de otro,
pero igualmente puede ser local y eclesiástico.
6.-Inscripciones de dominio público,
como son las referencias a edificios, carteles de
calles, letreros orientativos, etcétera, con nom-
Fotografía: El autor
MARCHANT RIVERA, A. (coord.): “Reflexiones…”, op cit., p. 138.
En el mundo clásico, como sabemos, el uso público de la escritura fue algo normal, pero una situación inversa se dio a
partir de la Alta Edad Media, época en la que se olvidó por completo la faceta inventiva de la escritura, mientras que la de carácter
solemne fue usada sólo en el ámbito privado. Esta situación se dio en una sociedad desalfabetizada, en la que escribir era una
actividad reservada eminentemente a los eclesiásticos, razón por la que no hubo visos de cambio hasta el siglo XIII.
12
GIL GARCÍA, E.: “Reflexiones…”, op. cit., pp. 172 y 173.
13
Definición empleada para el caso concreto de Gran Canaria. Véase RAMÍREZ SÁNCHEZ, M.: “Escritura expuesta y poder en
Gran Canaria: resultados preliminares”, en F. MORALES PADRÓN (ed.): Actas del XVI Coloquio de Historia Canario-Americana, Cabildo
insular de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 2006, p. 1.174.
14
Médico militar de profesión, Vigil de Quiñones fue uno de los Últimos de Filipinas. Tras su regreso a España, estuvo destinado
en las Canarias y el norte de África hasta su retiro en 1926. Sobre el personaje, véase, entre otros, BELAÚSTEGUI FERNÁNDEZ, A.:
Rogelio Vigil de Quiñones y otros médicos militares ejemplares. La lucha contra el olvido II, Madrid, Ministerio de Defensa, 2007.
10
11
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 127-136
129
Francisco Machuca Prieto
Reflexiones acerca de las escrituras expuestas...
En esta casa nació, el día
1 de enero de 1862,
D. Rogelio Vigil de Quiñones y Alfaro,
héroe de Baler (Filipinas).
Marbella, 11 de diciembre de 2001
Plazuela de San Berbabé, actual sede de
Sevillana-Endesa, inscripción en honor de Felipe
IV y su estancia en Marbella15:
EL REY NUESTRO SEÑOR DON
FELIPE CUARTO POSO EN
ESTA CASA EN TREINTA
DE MARZO DE 1624
GOBERNANDO
ESTA CIUDAD DON MELCHOR
DOMÍNGUEZ INFANTES WASCONCELOS 16
DON TOMÁS MESSÍA DE ACEBEDO CABALLERO
DE LA ORDEN DE CALATRAVA. AÑO 1623
ESTA OBRA SE HYZO
CON EL CAUDAL
DE PROPYOS REYNANDO NUESTRO MONARCA D.
CARLOS 3º. AÑO DE 1779
Plaza del Ayuntamiento, esquina con calle
Panadería, pareja de inscripciones que conmemoran la traída de agua a Marbella durante el
reinado de Felipe IV:
2º. Inscripciones que mencionan la fecha de
inauguración o restauración de algún edificio, así
como algún acontecimiento de especial interés:
Plaza de los Naranjos, actual edificio del
Ayuntamiento de Marbella, tres placas con la fecha
de su construcción y remodelaciones siguientes:
ESTA OBRA LA MANDÓ HAZER LA
CIUDAD DE MARVELLA SIENDO
CORREGIDOR EL ILUSTRE DON JUAN
DE PISSA OSSORIO. AÑO DE 1568
MARBELLA MANDÓ HAZER ESTE
BALCÓN PARA QUE JUSTICIA Y REGIMIENTO BEAN LAS FIESTAS
DE SU OBLIGACIÓN SIENDO
SU CORREGIDOR Y CAPITANGE
Fotografía: El autor
Fotografía: El autor
REINANDO LA CATÓLICA MAJESTAD
FELIPE IIII MARBELLA MANDO HAZER
ESTA OBRA DEL AGUA Y LA TRAJO
A LAS FUENTES DE ESTA CIUDAD
SIENDO CORREGIDOR DE ELLA
CON LA DE RONDA Y SU CAPITANAGE
DON TOMÁS MESÍA DE AZEBEDO
CABALLERO DE LA ORDEN
DE CALATRABA. ACABÓSE AÑO
DE 1632
15
Cuando el palacete donde esta inscripción se encontraba fue vendido a principios del siglo XX, la placa fue llevada por la
familia Domínguez al Hospital de Santo Tomás, en Málaga, donde todavía se encuentra en perfecto estado de conservación. Visto
en ROMERO, A.: “El cortijo de Miraflores. Los moradores en su historia”, Cilniana, 8, 1996, pp. 42-51.
16
Como criterio utilizado para la transcripción de los epígrafes, se ha optado por presentar de forma actualizada la ortografía
del documento transcrito, debido al interés por facilitar su consulta y lectura. Esta actualización se refiere fundamentalmente a
los signos de acentuación y puntuación y al uso de las mayúsculas y minúsculas. Se han respetados algunos rasgos propios de la
época, igual que en el texto original: “y” en lugar de “i” o viceversa, la “b” y la “v”, así como la “c” y la “z”. Los nombres propios y
apellidos se han actualizados a fin de facilitar su identificación.
130
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 127-136
Francisco Machuca Prieto
Reflexiones acerca de las escrituras expuestas...
Y SU ALCALDE MAIOR EL LICENCIADO DON FERNANDO
SUÁREZ DE SAN MARTÍN ABOGADO EN LOS
REALES CONSEJOS. Y DIPUTADOS LOS
CABALLEROS REGIDORES MELCHOR
DOMÍNGUEZ DON LORENZO SÁNCHEZ ALDERETE
EL LICENCIADO DON ÁLVARO MARTÍNEZ CORDERO Y DON
DIEGO LAÍNEZ DE SOTOMOR SARGENTO MAYOR
Plaza de la Iglesia, fachada norte de la
Iglesia de la Encarnación, epígrafe sobre su construcción en el siglo XVII:
CORDOBA QUEM GENUIT MALACAE DAT
AETHERE PRAESUL
CONSTRUXIT SUPER HOC LUDOVICUS OPUS.
ANNO MDCXVIII 17
PRESIDENTE
D. AMADOR BELOM PELLISO
Plaza de los Naranjos, lateral de la Capilla
de Santiago, placa que recuerda su fundación y
alude a su restauración:
Fundada por SS. MM. los Reyes Católicos Isabel y
Fernando el día 11 de Junio de 1.485, recibiendo su
Erección Canónica mediante la Bula
«Dum ad illam fidei costatiam» dictada por S. S. El
Papa Inocencio VIII el día 4 de Agosto del mismo año.
Restaurada en 1.998 siendo Alcalde de Marbella el
Ilmo. Sr. D. Jesús Gil y Gil y albergando en la actualidad a la Muy Antigua y Excelentísima
Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Stmo. Cristo
del Amor, María Stma. de la Caridad y San Juan Evangelista, bajo el mandato del Hermano Mayor de la
misma D. Antonio Belón Cantos.
Iglesia de la Campana, en Nueva Andalucía:
PARROQUÍA DE LA VIRGEN MADRE
LA BENDIJO
EL OBISPO DE LA DIÓCESIS
MONSEÑOR BUXARRAIS VENTURA
PADRINOS DE BENDICIÓN
D. RAFAEL GARCIA NAVARRA
DÑA BRUNILDA NUÑEZ DE GARCIA N.
23 MARZO 1975
Fotografía: El autor
Cortijo Miraflores, dos placas, una a cada
lado de la puerta principal:
Calle Málaga, mural que rememora la rendición musulmana:
YO. D. TOMÁS DOMÍNGUEZ Y GODOY
SUCEDO A PEDRO EN ESTE PRADO
I A ESTA CASA I HAZIENDA, GOBERNADORA
DE FRANCISCOS, MIS ARMAS Y BLASÓN DOI
AÑO DE 1706
CON EL SER, EL PRADO Y CASA POR FRANCISCO DIOS ME
DIO, Y IO PARA CONSERVARLO
LO DOI A SU PROTECCIÓN. AÑO DE 1706
Plaza de África, farola con dos inscripciones que conmemoran la llegada de luz eléctrica a
las calles de Marbella a finales del siglo XIX:
MUY ILUSTRE
AYUNTAMIENTO
DE MARBELLA
1886
SE CONSTRUYÓ
SIENDO ALCALDE
Fotografía: El autor
17
Traducción libre: “Luis, que Córdoba engendró, obispo dado a Málaga por el Cielo construyó encima de este lugar esta obra.
Año 1618”. El prelado referido es Luis Fernández de Córdoba Portocarrero que ocupó la sede episcopal malagueña entre los años
1615 y 1623.
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Francisco Machuca Prieto
Reflexiones acerca de las escrituras expuestas...
EN ESTE LUGAR
EL 11 DE JUNIO DE 1485
SEGÚN LA TRADICIÓN, EL REY
DON FERNANDO EL CATÓLICO RECIBE DEL
ALCAIDE MUSULMÁN DE MARBELLA
LAS LLAVES DE LA CIUDAD,
HUMILLÁNDOSE ANTE EL ALTÍSIMO EN
SEÑAL DE AGRADECIMIENTO, DESDE
ENTONCES RECIBE EL NOMBRE DE
CRUZ DEL HUMILLADERO
Entrada de la Delegación de Cultura, basamento de la Cruz del Mentidero18 con dos inscripciones y un grafito de 1905, con las iniciales
de cuatro personas. La primera de las inscripciones, en mal estado de conservación, fue realizada
en 1602; la segunda, precedida de una fórmula
latina, nos indica cuando fue trasladada al lugar
donde permaneció hasta su demolición19:
EL LICENCIADO
ÁLVARO MARTÍNEZ
CORDERO ALCALDE MAYOR
LA MUDO A SU
COSTA
1643
Don FRANCISCO EROLA MUÑOZ
Maestro-impresor,
fundó la primera imprenta de Marbella
en esta plaza en 1960 y plantó esta palmera
así como los treinta y cuatro árboles
Jacarandas que la circundan
Marbella 7 de Julio de 2004
Instituto Río Verde, en el interior del
edificio:
EL ILMO. SR. DELEGADO PROVINCIAL
DE EDUCACIÓN Y CIENCIA EN MÁLAGA,
D. JUAN PANIAGUA DÍAZ, INAUGURÓ
EL I.B. «RÍO VERDE» DE MARBELLA
EL DÍA 25 DE ABRIL DE 1991.
Colegio Bocanegra, en el recibidor de la
entrada:
FUNDACIÓN DIOCESANA DE ENSEÑANZA
“SANTA MARÍA DE LA VICTORIA”
COLEGIO MONSEÑOR RODRIGO BOCANEGRA
ERA DIRECTOR DE ESTE CENTRO ESCOLAR,
D. FRANCISCO MOYANO
CUANDO FUERON BENDECIDAS E INAGURADAS POR
MONS. D. ANTONIO DORADO SOTO
OBISPO DE MÁLAGA Y PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN,
LAS OBRAS DE AMPLIACIÓN Y REFORMA REALIZADAS
EN EL MISMO SEGÚN LOS REQUISITOS DEL NUEVO
SISTEMA EDUCATIVO.
Málaga, 18 de Septiembre de 1998
Iglesia de la Divina Pastora, en la
entrada:
LOS PUEBLOS DE ANDALUCÍA TIERRA
DE MARIA SANTÍSIMA,
DEDICAN ESTOS DOCE
MURALES A LA VIRGEN.
HAN SIDO REALIZADOS POR EL GRUPO
‘AIRA 3’ DE ALCALÁ
DE GUADARIA POR
INICIATIVA DEL PÁRROCO DE ESTA IGLESIA
D. JUAN ANAYA PEÑA
MARBELLA 1983
AÑO MARIANO
Fotografía: El autor
Plaza arbolada en la confluencia de las calles Padre Enrique Cantos y Padre Juan Romerro,
en un pilar de ladrillo:
GRUPO AIRA
firmas
EL PÁRROCO
firma
18
Los mentideros, que proliferaron en las ciudades y villas castellanas a partir del siglo XVII, eran sitios de reunión y lugares
donde la población se congregaba a conversar.
19
La Cruz del Mentidero estuvo ubicada hasta principios del siglo XX en “los llanos de El Fuerte”, al este de La Alameda. Visto
en ALCALÁ MARÍN, F.: Marbella, esa desconocida, Marbella, Delegación de Cultura, 1978, pp. 87-88.
132
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Francisco Machuca Prieto
Reflexiones acerca de las escrituras expuestas...
3º. Inscripciones mediante las cuales se
rinde honor a diversos personajes:
Plaza de la Iglesia, glorificación del patrón
de la ciudad:
EL PUEBLO DE SAN PEDRO ALCÁNTARA
RINDE HOMENAJE A SU FUNDADOR
EXCMO. D. MANUEL GUTIÉRREZ
DE LA CONCHA, MARQUÉS DEL DUERO
MAYO 1.995
SAN BERNABÉ
PATRÓN DE MARBELLA
ALCALDE PERPETUO DE LA CIUDAD
11 DE JUNIO DE 2007
Pinar Vigil de Quiñones, placa en honor
del personaje homónimo:
ROGELIO VIGIL DE QUIÑONES y Alfaro
Héroe de Baler (Filipinas)
Marbella 1-1-1862
Cádiz 7-2-1934
Explanada de la Plaza de Toros, inscripción ubicada en el pedestal de la estatua en honor al torero Manolo González20:
Fotografía: El autor
MARBELLA
A
MANOLO GONZÁLEZ
22 DE ABRIL DE 2000
Avenida Ramón y Cajal, placa conmemorativa situada en el pedestal de la estatua titulada La bella del Mar:
HOMENAJE A TODOS LOS QUE CON SU
ESFUERZO HAN CONVERTIDO A MARBELLA
EN LA JOYA DEL MEDITERRÁNEO.
M.I. AYUNTAMIENTO DE MARBELLA
Plaza de la Victoria, busto dedicado al
aristócrata y promotor turístico Jaime de Mora
y Aragón:
DON JAIME
DE MORA
Y ARAGÓN
Avenida de Don Jaime de Mora y Aragón,
estutua en honor a dicho personaje:
DON
JAIME
DE MORA Y ARAGÓN
1925 – 1995
San Pedro Alcántara, detrás de la Plaza de
la Iglesia, dos placas de homenaje en la estatua
del Marqués del Duero, fundador de la colonia
agrícola que luego ha dado origen a dicha población:
20
AL MARQUÉS DEL DUERO, D. MANUEL
GUTIÉRREZ DE LA CONCHA E IROGOYEN:
EN CONMEMORACIÓN DEL BICENTENARIO
DE SU NACIMIENTO
SAN PEDRO ALCÁNTARA 3/4/2008
San Pedro Alcántara, Plaza de la Iglesia,
epígrafe en la fachada de la misma que alude al
nacimiento del santo patrón:
1499-1999
EN CONMEMORACIÓN DEL
V CENTENARIO DEL NACIMIENTO
DE SAN PEDRO DE ALCÁNTARA
Iglesia de la Encarnación, interior del edificio, epígrafe situado junto a la imagen de la Virgen del Carmen:
EN MEMORIA DE
DON FRANCISCO GAMBERO LEÓN
(1919-1977)
QUIEN EL 19 DE JULIO DE 1936, SALVÓ DE
SU DESTRUCCIÓN LA IMAGEN DE LA VIRGEN
DEL CARMEN QUE SE VENERA EN ESTE ALTAR.
LA HERMANDAD DE LA VIRGEN DEL CARMEN
Y LA COFRADÍA DE PESCADORES, PRESIDIDAS
POR DON MANUEL DE HARO Y HARO, LE DEDICAN
ESTE RECUERDO, SIENDO PÁRROCO EL REV.
P. DON FRANCISCO ECHAMENDI
MARBELLA 16 DE JULIO 1999.
Capilla de San Juan de Dios, interior del
edificio:
Popular matador de toros y ganadero sevillano, fallecido en 1987.
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 127-136
133
Francisco Machuca Prieto
Reflexiones acerca de las escrituras expuestas...
EN MEMORIA DE
JOSÉ MANUEL
VALLÉS FERNÁNDEZ
FUNDADOR DE ESTA COFRADÍA
Y HERMANO MAYOR
DESDE 1968 A 1992
D. E. P.
29-6-97
4º. Inscripciones en recuerdo de personajes
que están reconocidos socialmente por su labor y
trabajo, sin residir necesariamente en la ciudad:
Plaza de los Naranjos, inscripción ubicada en el pedestal del busto en honor al jefe del
Estado:
A S. M. EL REY D. JUAN CARLOS I
GARANTE DE LAS LIBERTADES
CONSTITUCIONALES DEL PUEBLO ESPAÑOL
M. I. AYUNTAMIENTO DE MARBELLA
1983
Plaza de la Iglesia, en la fachada norte:
M. I. Ayuntamiento de Marbella
a
Dña. Maruja Espada Andrade
cuidadora de nuestros mayores
Marbella, septiembre de 2006
Comisión Gestora
Plaza de la Iglesia, en la fachada norte,
muy cerca de la anterior inscripción:
El pueblo de Marbella
Reconoce la labor del Sacerdote
D. Juan Anaya Peña
1.969-2.005
Avenida Severo Ochoa, plaza del hotel
Fuerte Miramar:
PLAZA
D. JOSÉ LUQUE MANZANO
PROMOTOR TURÍSTICO DE MARBELLA
NACIDO EN ESTEPA AÑO 1916
Jardines en la confluencia de la calle Málaga y la avenida Severo Ochoa, busto dedicado al
periodista Víctor de la Serna:
MARBELLA
A
VÍCTOR
DE LA SERNA
Paseo de Alemania, en la entrada principal del Colegio Alemán:
Don Juan Hoffmann
• 8. September 1916 † 22. Oktober 1998
Generalkonsul der Bundesrepublik Deutschland
Cónsul general de l República Federal Alemana
Gründer dieser Schule
Fundador de este Colegio
“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”
“Wanderer, es gibt keinen Weg der Web muss beim
Wandern geschaffen werden”
(Antonio Machado, “Caminos”)
5º. Placas en recuerdo de los caídos en la
Guerra Civil:
Iglesia de la Encarnación, interior del
templo:
D. JOSÉ VERA MEDIALDEA
D. ENRIQUE CANTOS GALLARDO
D. JOAQUÍN BELÓN RAMOS
D. JUAN ROMERO MORALES
Fueron inmolados por Dios y por
la Patria en 1936.
Las Juventudes Católicas de Marbella
ruegan una oración por su alma.
Plaza de la Iglesia, dos placas en recuerdo de los muertos del bando nacional junto a la
puerta principal del templo:
CAÍDOS POR DIOS Y POR ESPAÑA
(lista de veintidós nombres)
PRESENTES
HÉROES CAÍDOS
EN LOS FRENTE DE COMBATE
(lista de treinta y un nombres)
PRESENTES
Fotografía: El autor
134
Cementerio municipal, junto a la puerta
principal:
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 127-136
Francisco Machuca Prieto
Reflexiones acerca de las escrituras expuestas...
PLAZA
DE LOS
NARANJOS
Calle Virgen de los Dolores, placa orientativa:
VIRGEN
DE LOS
DOLORES
Plazuela de San Bernabé, placa orientativa:
PLAZUELA
DE
SAN BERNABÉ
Fotografía: El autor
Ermita del Santo Cristo, placa orientativa:
A LOS QUE DIERON SU VIDA
EN DEFENSA DE LA LIBERTAD
10 DE ABRIL DE 1983
HERMITA
DEL SANTO
CRISTO
Cementerio municipal, en una de las esquinas exteriores:
(lista de ciento diecinueve nombres)
En recuerdo de todas aquellas personas de Marbella y
la comarca cuyas vidas fueron
arrebatadas por el franquismo y el fascismo europeo,
para que hoy, más que nunca, en este
mundo aún repleto de violencia y sufrimiento,
podamos seguir construyendo una sociedad plural
y en convivencia basada en los valores republicanos
de Igualdad, Fraternidad y Solidaridad que
nos ayuden a hacer de este mundo un mundo mejor.
6º. Inscripciones orientativas e informativas de calles, plazas, barriadas, lugares de interés, monumentos, edificios públicos, etc. Algunos ejemplos son:
Plaza de los Naranjos, placa orientativa:
Fotografía: El autor
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 127-136
Fotografía: El autor
Poliderportivo municipal Paco Catos, panel informativo sobre las instalaciones:
Fotografía: El autor
135
Francisco Machuca Prieto
Reflexiones acerca de las escrituras expuestas...
POLIDEPORTIVO
MUNICIPAL
PACO CANTOS
Arco de hormigón en la salida del núcleo
urbano de Marbella, sobre la carretera N-340, dirección a Málaga:
Barriada de la Plaza de Toros, monolito
orientativo:
MARBELLA
4. Conclusiones
BARRIADA
PLZ DE
TOROS
Calle Viento, señal indicativa sobre el Museo del Grabado:
MUSEO DEL GRABADO
Fotografía: El autor
Monumento a la Libertad de Expresión,
Avenida del Mar:
LA LIBERTAD NO MUERE,
NACE Y DUERME CADA DÍA.
SORIANO
NO HAY LUGAR TAN ESTRECHO
DONDE NO SE PUEDE ELEVAR
EL PENSAMIENTO AL CIELO
SÉNECA
Plaza de la Iglesia, fachada norte del templo:
Pueblos que rezaron en Marbella
Templo de Dios
suecos
belgas
alemanes
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GRIEGOS
ÁRABES
HEBREO
136
ROMANOS
TEMPLVM
Puede observarse, llegados a este punto, que las escrituras expuestas han venido sirviendo a las instituciones públicas de Marbella
y a los diferentes dominus privados para perpetuar su obra, como muestran las placas conmemorativas de actos oficiales, nuevas construcciones y restauraciones que aquí hemos presentado. No debe pasarse por
alto, sin embargo, el hecho de
que muchas de las inscripciones
diseminadas por nuestro término municipal permanecen ocultas y semi-escondidas, en mal
estado e incluso sucias, salvo
quizás el grupo de epígrafes de
la plaza de los Naranjos. Asimismo, aunque existen importantes
inscripciones del siglo XVII, casi
todas encuadradas en el reinado
de Felipe IV (1621-1665), las escrituras expuestas de Marbella
son relativamente escasas hasta
mediados del siglo XX, cuando
el turismo se convierte en el
principal motor económico de
la ciudad. Así, son habituales las
placas que aluden a personalidades directamente relacionadas
con tal fenómeno, como Jaime
de Mora, José Luque Manzano y el periodista
Víctor de la Serna. En el núcleo poblacional de
Las escrituras expuestas de
Marbella son relativamente
escasas hasta mediados del
siglo XX, cuando el turismo se
convierte en el principal motor
económico de la ciudad
San Pedro Alcántara, por su parte, destacan las
inscripciones en honor a Manuel Gutiérrez de
la Concha, marqués del Duero, fundador de la
colonia agrícola en 1857. En otro orden de cosas, finalmente, debe tenerse presente que las
escrituras expuestas contenidas en el presente
artículo sirven para apoyar, a pesar de que no
siempre se tiene en cuenta, las investigaciones
sobre acontecimientos histórico-sociales ocurridos en nuestra localidad. n
Cilniana 22/23, 2009 - 2010: 127-136