UNIVERSIDAD DE PINAR DEL RÍO ¨ HERMANOS SAÍZ MONTES DE OCA ¨ FACULTAD DE AGRONOMÍA Y FORESTAL Umbral de Daño Económico para Rhyacionia frustrana Comstock en plantaciones de Pinus caribaea Morelet var. caribaea Barret y Golfari en Camagüey. TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL TÍTULO DE MASTER EN CIENCIAS FORESTALES MENCIÓN SILVICULTURA AUTORA: Ing. Yeidis Ramayo Reynaldo TUTOR: M.Sc. Haylett Cruz Escoto. Pinar del Río 2007 Dedicatoria: A mi hija, que ha sido el motor impulsor de mi empeño. A mis padres, que han dado todo por mi superación. A mi hermana, que soporta todos mis antojos, y los cumple sin medida. A mis amigos (as), que palabra a palabra me convencen de poder terminar, y seguir avanzando. A todas aquellas personas que han tenido que ver de una forma u otra con el trabajo. La solución (…) viene del suyo. Cual sea, es bueno discutirla: predecirla es vano. Lo que deba ser será. José Martí Agradecimientos: Le agradezco, cada día que pasa a mi pequeña hija que no protesta y me dona su tiempo irrecuperable, a mis padres y hermana que en todo momento me han ayudado, a mis vecinas, Miriam, Ariadna, Adelina, Maité, Marielena, Yanela, Estrella, que le han brindado cariño y atención a mi hija para yo poder terminar. Le estoy eternamente agradecida a Enrique de Zayas, por toda la ayuda brindada, y por soportarme insistentemente. A Carlos Murgüido, que ha colaborado grandemente en la asesoría y realización de este trabajo. A René López Castilla, pues sin su ayuda no sería posible haber terminado. A Haylett por ser mi Tutora y brindarme todo su apoyo y comprensión. A Pedro Garcíga, que indiscutiblemente no sabe con sus palabras el estímulo que me dio. A todos los que se han brindado en ayudarme, le doy mil gracias Y Mis Disculpas a los que no mencioné. Resumen Resumen En Cuba la obtención de un Umbral de Daño Económico (UDE) para una plaga en particular y en determinado cultivo forestal, ha sido poco estudiado, a pesar de la importancia que tiene este para el Manejo Integrado de Plagas (MIP), con este trabajo se realiza un estudio del UDE de Rhyacionia frustana por las numerosas investigaciones realizadas que permiten conocer el comportamiento de la plaga en los diferentes ciclos de su desarrollo, para aplicar un control económicamente justificado en plantaciones de Pinus caribaea en las localidades de La Experiencia y San Felipe, Provincia de Camagüey. Para esta investigación se tomaron las variables altura, número total de yemas y yemas afectadas en las parcelas tratadas con Dipterex al 80 PH 6g/lts (Triclorform 80 CE) y no tratadas (Testigo) que permitió establecer una comparación entre parcelas tratadas y no tratada, para obtener la efectividad técnica, y determinar el Nivel de Daño Económico (NDE) de la plaga. En la localidad La Experiencia se estimó un 5% equivalente a 111 plantas dañadas por hectárea, mientras que el UDE resultó de 97 Plantas por hectáreas. Debido a que la densidad poblacional de la mariposa en la localidad San Felipe de las parcelas tratadas y testigos fue similar, resultó muy baja la efectividad técnica de los tratamientos (0.30), no siendo necesario el cálculo del NDE y el UDE por lo que se recomendó en este caso solo el empleo de tratamientos mecánicos. Resumen INDICE Resumen ............................................................................................................................. Introducción ........................................................................................................................ 1/Revisión Bibliográfica: .................................................................................................. 3 1.2 Aspectos generales de Rhyacionia frustrana Comstock, en el Mundo, Cuba y la Provincia. ...................................................................................................................... 3 1.3 Bioecología de la Plaga. ......................................................................................... 7 1.3.1Caracteristicas de la Plaga. ................................................................................... 7 1.5 Importancia Económica. ......................................................................................... 8 1.6 Recomendaciones de Manejo. ................................................................................ 9 1.6.1 Manejo silvícola e inspección. ............................................................................ 9 1.6.2 Control Mecánico. ............................................................................................... 9 1.6.3 Control Químico. ............................................................................................... 10 1.6.4 Control Biológico. ............................................................................................. 10 1.7 Especie Hospedera. ............................................................................................... 12 1.7.1 Descripción General. ......................................................................................... 12 1.7.2 Descripción Botánica. ........................................................................................ 13 1.7.3 Distribución Geográfica. ................................................................................... 14 1.7.4 Condiciones del Hábitat. ................................................................................... 15 1.7.5 Clima. ................................................................................................................ 16 1.7.6 Topografía y Suelos. .......................................................................................... 16 1.7.7 Principales Plagas de Insectos. .......................................................................... 17 1.7.8 Enfermedades. ................................................................................................... 17 1.8 Manejo Integrado de Plagas (MIP). ...................................................................... 18 1.8.1 Historia y Evolución del concepto Umbral Económico. ................................... 19 1.8.2 Categorías de Umbrales. .................................................................................... 21 1.8.3 Umbral Económico y Nivel Económico de Infestación. ................................... 24 1.8.4 Umbral Económico o Umbral de Tratamiento (UT). ........................................ 26 2/Materiales y Métodos. ................................................................................................. 27 2.1Características y ubicación del área en estudio. .................................................... 27 2.2 Método de muestreo, registro y procesamiento de la información....................... 29 2.3 Índice de Daños. ................................................................................................... 30 2.4 Determinación de la Efectividad Técnica. ............................................................ 30 2.5 Índice de Distribución .......................................................................................... 31 2.6 Nivel de Daño Económico (NDE). ....................................................................... 31 2.7 Umbral Económico. .............................................................................................. 32 3/ Resultados y Discusión. ............................................................................................. 34 3.1 Índice de Daños .................................................................................................... 41 3.2 Efectividad Técnica. ............................................................................................. 42 3.3 Índice de Distribución. ......................................................................................... 42 3.4 Nivel de Daño Económico (NED). ....................................................................... 44 3.5 Umbral de Daño Económico ................................................................................ 45 3.6 Repercusión Científico, Social y Ecológico de este trabajo. ................................ 48 3.7 Repercusión Económica ....................................................................................... 49 4/ Conclusiones .............................................................................................................. 49 5/ Recomendaciones ....................................................................................................... 50 Bibliografía ......................................................................................................................... Anexos ............................................................................................................................... Introducción Introducción Desde hace muchos años los bosques se han convertido en objeto de interés económico del hombre, originalmente se trataba solo de la simple explotación de las riquezas de éstos como una fuente permanente de materia prima valiosa, la madera y sus derivados, pero además de esto, ellos cumplen importantes funciones ecológicas y sociales. Una de las premisas fundamentales es la protección de éstos, debido a la exposición de los mismos a factores nocivos, entre los que se destacan las plagas de insectos forestales y los microorganismos que habitan en este ambiente (Hochmut, 1990). Por la significación de los bosques y su posición primordial entre otros sistemas naturales, la protección y cuidado de ellos podrá sustancialmente contribuir a la preservación de la naturaleza, lo que debería ser una de las más importantes actividades humanas. Para la definición de bosque FAO, (2000) adoptó un umbral del 10% de la cubierta de copa. La definición incluye tanto a los bosques naturales, como a las plantaciones forestales excluyendo las poblaciones de árboles sembrados principalmente con el fin de obtener una producción agrícola (plantaciones de árboles frutales), sirviéndose de ésta definición de bosque, se estimó que la cubierta forestal mundial en el 2000 era de cerca de 3.9 mil millones de hectáreas, es decir, aproximadamente 0.6 ha per cápita. Cerca del 95% de la cubierta forestal se encontraba en los bosques naturales, y el 5 % en las plantaciones forestales. En Cuba el patrimonio forestal asciende a 2 696 600 ha, lo cual representa el 24.5% de la superficie total del país, de las cuales el 31% son bosques productores y dentro de estos el 78,8% son bosques naturales, y el 27,2% plantaciones; del área total de bosques, el 46% son dedicados a la protección y el 23% a la conservación (Dirección Forestal Nacional, 2006). Los agroecosistemas por su propia estructura favorecen el incremento poblacional de organismos, lo que permite que los mismos se transformen en 2 Introducción plagas. En la actualidad en casi la totalidad de las Empresas Forestales o entidades con Patrimonio Forestal, aparecen los planes de reforestación con coníferas (principalmente con Pinus caribaea, Pinus cubensis y Pinus maestrensis (, (Vera et al 2000). La especie Pinus caribaea Morelet llegó a ocupar un área aproximada de 17000 ha (Departamento de Ordenación EFIC, 1999), la cual ha mermado paulatinamente, lo cual se debe fundamentalmente a la alta demanda, a la inadecuada política de manejo y a la acción multifacético de los factores nocivos, entre los cuales desempeñan un papel importante las plagas de insectos forestales. Entre las plagas más importantes que afectan a las diferentes especies del género Pinus, el insecto Rhyacionia frustrana Comstock ocupa un lugar destacado por los daños que causan en estos, sin embargo no tienen concebido dentro de sus planes el control de dicha plaga, sin utilizar productos químicos, si los índices de infestación llegasen a alcanzar un grado tal que amenacen la utilización de la madera para el uso con que se realizaron. Su distribución general abarca Canadá, EEUU, Centro América y el Caribe. Es comúnmente llamada el gusano de los brotes, la larva penetra en los tejidos suaves de los brotes tiernos y en el lugar atacado se origina una agalla resinosa, el brote aparece externamente con las agujas rojizas o secas y se observa el desarrollo de varios brotes nuevos en el lugar atacado así como la guía terminal deformada. (Hochmut et al. 1983). Para el control de R. frustrana se ha empleado generalmente los métodos químicos, y silviculturales, aunque la combinación de insecticidas químicos con biológicos es un método incluido en estos últimos años en el manejo de esta plaga. El empleo de Metarrhizium anisopliae a una concentración de 108 esporas / g en dosis de 0.150 kg / ha + Dipterex 80 % Ph a una concentración de 0.1 % SA en dosis de 1 kg / ha y una segunda a los 20 días con las mismas dosis., ha constituido uno de los métodos menos agresivos para el control de esta plaga con resultados alentadores (Vera et al, 2000). Otro 3 Introducción de los métodos utilizados en Cuba es la liberación de la avispa parasitoide Trichogramma pintoi a intervalos de 15 – 20 metros, de modo que se libera 1g / ha, también con resultados satisfactorios. Cuando la población y presencia de un organismo cualquiera ocasiona un daño de carácter económico, se requiere destruirla para evitar pérdidas, de esta situación se originó la necesidad de un límite de tolerancia que se alcanza con el "Umbral Económico". La determinación de los Umbrales Económicos para cada plaga en particular y en determinado cultivo, es absolutamente necesario; pero la falta de suficiente información bioecológica restringe actualmente su aplicación (Labrador, 1975). En el campo forestal, la situación se complica aún más, debido a los extensos turnos de corta o cosecha, que prácticamente impiden su aplicación (CATIE 1991). La dificultad en precisar Umbrales Económicos o elementos de valoraciones similares a partir de los cuales poder determinar cuándo una medida de control resulta económicamente justificada, lo que crea la necesidad de revisar los patrones actuales que se utilizan para iniciar trabajos de control contra R. frustrana, siendo una plaga que ocupa un lugar destacado por el número de investigaciones realizadas en Cuba sobre ella, por lo que se conoce el efecto de la plaga en las diferentes etapas, lo cual facilita el establecimiento mas cercano del UE, corroborando lo planteado por Hilje,(1998). La determinación del Umbral de Daño Económico para las plagas forestales en Cuba, es aun escaso a pesar de su importancia, es por ello que se traza la siguiente hipótesis de trabajo: El Umbral de daño económico para R. frustrana permite definir el momento óptimo para determinar cuando una medida de control resulta económicamente justificada. Y con el propósito de confirmarla se trazó el siguiente objetivo: Determinar el umbral de daño económico que permita definir desde qué intensidad de ataque es conveniente proceder al control de la plaga. 4 Revision Bibliográfica 1/Revisión Bibliográfica: 1.2 Aspectos generales de Rhyacionia frustrana Comstock, en el Mundo, Cuba y la Provincia. En general Rhyacionia frustrana Comstock, (Lepidoptera: Olethreutidae), abarca Canadá, EE.UU., Centroamérica y el Caribe de acuerdo a lo planteado por Hochmut (1972); Alatorre (1977) y Yates et al., (1997). En Cuba es conocida en todo el País (Hochmut et al. 1988). Generalmente se observa en todas aquellas áreas plantadas de pinares en los que provoca daños en posturas así como en plantaciones jóvenes. Ataca árboles de pino de 6-8 años, si están enramados a la altura del suelo, en el espacio comprendido entre este y 1,5 m de altura se registran los mayores daños; a partir de ahí, la intensidad del ataque disminuye rápidamente y a la altura de 2,5 m constituye un raro fenómeno. Rhyacionia frustrana, la polilla de la yema, es una plaga de insecto del bosque mayor en los Estados Unidos. Su rango se extiende de Massachusetts a Florida y al oeste de Texas, se encontró en el Country de San Diego, California, en 1971 y remontó a arbolillos del pino infestados enviados de Georgia en 1967. La polilla se ha extendido del norte subsecuentemente al este en California y se encuentra en San Diego, Naranja, y Condados de CERN (Yates et al, 1997) La Polilla del brote, ingresó desde Argentina a Chile por el sur, presumiblemente a comienzos de los 80, aunque su detección oficial data de 1985. En poco menos de 10 años se dispersó activa y pasivamente a toda el área de distribución del pino, que en Chile abarca desde la V a la X Región (Valparaíso a Osorno) (Lanfranco, 2000) 3 Revision Bibliográfica Horne et al, 1909 reportan por primera vez en Cuba al insecto como Evetria sp., en 1945, Bruner et al reportan a Rhyacionia rigidana como no abundante en los casos observados; y en 1971, Hochmut y Manso la informan como Rhyacionia frustrana afectando todas las partes de Cuba donde se cultiva Pinus caribaea y Pinus cubensis. La introducción de la plaga en la provincia Camagüey, (1984), según personales de Zayas et al. comunicaciones Hernández (1984); Anias (1984) y Pozo (1984) se supone de forma fortuita y data, aproximadamente desde 1957- 1958, Desde Topes de Collantes en posturas de Pinus caribaea que se plantaron en la desaparecida Masa semillera 504 donde se observaron daños muy parecidos al provocado por la plaga en dichas posturas. En 1960 provenientes de la Coloma, Provincia Pinar del Río, se efectúo la segunda introducción de posturas de la especie al territorio, plantándose en la localidad de Pozos de Vilató, donde se mantiene subespontáneo el pino dentro del bosque semicaducifolio sobre rocas básicas, con deterioros parecidos al de los primeros y similares al de la plaga. En Cuba además de Rhyacionia frustrana, existe la presencia de Rhyacionia subtropica Miller, limitada a la región occidental, donde ataca a Pinus tropicalis como otro representante del género, conocida en la parte del suroeste de Estados unidos, donde afecta Pinus ellioti, y otros géneros de pinos, también afecta P. caribaea en Honduras y se diferencia de Rhyacionia frustrana, porque la envergadura de sus alas varía de 15 a 18 mm, (Hoctmut, 1972) 6 Revision Bibliográfica Rhyacionia buoliana Schiff, que afecta la yema terminal, es otro representante mas del género, destacado en Chile, el insecto plaga primaria del género Pinus ataca plantaciones de Pinus radiata (Baldini et al, 2000). 1.3 Bioecología de la Plaga. Dentro de los factores que provocan fluctuaciones en la densidad poblacional se destacan las lluvias torrenciales y los fuertes vientos aunque tengan menor importancia que las plagas de vida libre (Valdés, 1976). Esta plaga se caracteriza por una tipicidad con una población de carácter permanente y crónico en casi todas las localidades donde crece Pinus caribaea y Pinus cubensis, y de acuerdo a las condiciones climáticas podría tener de 6 a 8 generaciones por año. (Hochmut y Manso, 1971; Mendoza, et al. 1982). Los daños fundamentales que causa R. frustrana son las galerías que abren las larvas del insecto en los brotes o yemas, lo cual provoca la muerte de los mismos, con lo que se favorece la deformación del árbol con la emisión de nuevas yemas en el lugar atacado, a la vez que se produce cierta disminución en el crecimiento de las plantas (Berisford y Kulman, 1967 ; Manso 1971 ; Hochmut, 1972, 1974 ; Hochmut y Manso, 1975 : Alatorre,1977 ; Yates et al., 1981 citados por Echevarria, (1988). 1.3.1Caracteristicas de la Plaga. El adulto es una mariposa pequeña de color gris, con manchas rojizas sobre las alas anteriores. La hembra coloca sus huevos hacia el extremo superior de los brotes nuevos, sobre el eje mismo, en la base de una aguja o en cualquier parte de ésta. La larva recién nacida que se desarrolla en el extremo de los brotes nuevos, es de color amarillo claro y mide 1,5 mm de longitud. El huevo es ligeramente convexo y aproximadamente 1/32 pulgada (0.8 mm) de diámetro, es opaco blanco cuando se pone, pero cambia de amarillo a naranja en el medio cuando madura. (Yates, 1997). La larva desarrollada es de color anaranjado y mide hasta 10 mm de largo, la pupa es carmelita y mide hasta 7 mm, ésta se encuentra en el interior de los brotes atacados. 7 Revision Bibliográfica El desarrollo de la plaga es continuo durante todo el año. Las pequeñas larvas penetran en los tejidos suaves del extremo superior de los brotes nuevos, y en el lugar atacado se origina una agalla resinosa, dentro de la cual viven. Las larvas desarrolladas atacan el eje del brote, y hacen una galería de 2 a 3 cm. de longitud, en dirección a su base. Dentro de la galería hacen la pupa al final del desarrollo. Externamente el brote aparece con las agujas rojizas o secas y en general se secan sin deformarse, lo que trae como consecuencia el desarrollo de brotes nuevos en el lugar atacado. Cuando se produce el brote en la guía terminal se origina un excesivo acopamiento de la planta y la deformación del tronco; pero sólo en casos aislados se ha advertido la muerte del árbol a consecuencia de la acción de la plaga (Hochmut et al. 1983). 1.5 Importancia Económica. Entre las plagas más importantes que afectan a las diferentes especies del género Pinus, el insecto R. frustrana, ocupa un lugar destacado por los daños que causa en éstas. Realizando galerías que abre en los brotes o yemas, tanto axilares como terminales, con lo que provoca pérdidas de crecimiento y la deformación del árbol, según lo planteado por Hochmut (1972); Viloria (1976); Alatorre (1977) citados por Echevarría (1988). Dentro de las especies de insectos que ocasionan algún tipo de daño a las plantaciones de pino radiata en Chile y otras partes de Sudamérica, se precisa que la polilla del brote del pino, R. buoliana Schiff., es la de mayor impacto en estos recursos. (Lanfranco, 2000). El crecimiento de brotes de Pinus caribaea var. hondurensis mostrando el daño en las yemas términales por R. frustrana se supervisó en el Valle de Turrialba, Costa Rica. Los cálculos indicaron que durante 1 año, un brote terminal tenía una probabilidad de ataque de 0.8, y una probabilidad de 0.19 de producir un tallo ahorquillado. Se concluye que 38% de árboles en una plantación 8 Revision Bibliográfica probablemente serán ahorquillados como resultado del daño por R. frustrana (Ford, L.B, 1986) R. frustrana plaga de los pinos, ha tenido poca relevancia económica, debido a que las mayores plantaciones de pino que hubo en costa Rica, se destinaron a la producción de pulpa, para lo cual se aprovechan los fustes deformes (Hilje et al 1991). Las más grandes pérdidas económicas en la región del sur de los Estados Unidos son el resultado de retardar el crecimiento de altura y deformar los tallos principales de árboles en las plantaciones. En los huertos de semilla de pino mata las flores hembras y los conos (USDA Forest Service, 2000) 1.6 Recomendaciones de Manejo. 1.6.1 Manejo silvícola e inspección. Las condiciones favorables y el manejo adecuado de cada una de las especies de Pinus, reduce notablemente la intensidad de los ataques del barrenador, aprovechando las medidas silviculturales que tienden a contrarrestar el efecto, la reproducción o diseminación del mismo, por lo que deben realizarse inspecciones periódicas de la plantación (Arguedas, 1993). 1.6.2 Control Mecánico. Cuando se detectan ataques en plantaciones jóvenes, todos los brotes infestados deben ser cortados y eliminados de los sitios de producción Hochmut y Manso, (1975); Alatorre, (1977). Sí se debió cortar el ápice de crecimiento de la planta, una vez que este rebrote es necesario seleccionar el rebrote más vigoroso y eliminar el resto para evitar deformaciones severas del fuste. 9 Revision Bibliográfica 1.6.3 Control Químico. Es el uso de Agentes de Protección de Cultivos para bajar rápidamente la población de plagas, cuando estas han alcanzado un nivel que ya le produce daño económico, (UNINET, 2002). La agricultura, como actividad relacionada con el hombre, ha generado dos situaciones encontradas: por un lado ha contribuido a mejorar su calidad de vida, y, por otro, ha generado graves desequilibrios ambientales. El empleo abusivo e irracional de plaguicidas constituye una de las causas más importantes de estos desarreglos, los cuales pueden traducirse en contaminación, extinción de especies, intoxicaciones, y otros. (Internet, 2002) Existen numerosas recomendaciones sobre el uso de diferentes insecticidas, la continua aparición de nuevos productos en el mercado internacional, provoca la definición en el uso de estos, así como la importancia de la conservación del medio ecológico. A pesar de esto, para el control del insecto R. frustrana se recomienda: Insecticidas como Malathión, Triclorfon, Forato, Dimetoato, Diazinón, han sido registrados con resultados positivos. Este método de combate se ha utilizado principalmente en viveros y plantaciones recién establecidas, cuando los niveles de infestación son altos. Deben realizarse, al menos, tres aplicaciones (Hochmut, 1972) 1.6.4 Control Biológico. El control biológico es el uso de organismos vivos (parásitos, predatores y patógenos) o sus productos para prevenir o reducir las pérdidas o daños causados por las plagas, (UNINET, 2002) Según la FAO, (2000), el empleo de organismos patógenos, como virus, bacterias y hongos que atacan a los insectos forestales perjudiciales, es otra esfera de lucha biológica objeto actualmente de muchas investigaciones en diversos países. Algunos de estos organismos (por ejemplo, Bacillus 10 Revision Bibliográfica thuringiensis y Beauveria spp.) se prestan para ser producidos industrialmente, con lo cual satisfacen ampliamente la demanda de «insecticidas» más específicos. El método de aplicación es semejante al de los insecticidas químicos, con los que pueden usarse sin inconveniente alguno. Una de las vías de reducción del empleo de plaguicidas es la introducción de los medios de control biológico. Los microorganismos constituyen un grupo importante de elementos biológicos de uso fitosanitario, debido a su diversidad, su relativamente fácil producción masiva y la posibilidad de crear epizotias, que en ocasiones logran mantener las plagas y enfermedades por debajo del umbral de daño, sin necesidad de nuevas aplicaciones (Fernández et al, 1997) Hasta 1974 por Hochmut, habían sido identificados un total de 11 especies de parásitos encontrados en la plaga, 1 especie del orden diptera y 10 del orden Himenóptera. Los hongos ectomicorrizógenos no solo tienen acción como biofertilizantes, sino también como biocontroladores de daños ocurridos en las posturas de Pinus caribaea, de forma tal que el empleo de esporas de Boletus sp podría unirse al método tradicional de combatir R. frustrana (Cuesta et al, 2001) El empleo de la lucha biológica y silvícola posibilitó lograr un 100% de efectividad en el control de la plaga, al aplicar Bacillus thuringiensis Berliner en las dosis recomendadas, a una plantación de P. caribaea Morelet de 2 a 3 años de edad en áreas de la Estación Experimental Forestal de Viñales, concluyeron que este presenta buena efectividad contra las larvas de R. frustrana, recomendando su integración dentro del conjunto de medidas para el combate de la plaga (Merlán, 2003) 11 Revision Bibliográfica 1.7 Especie Hospedera. Pinus caribaea Morelet Pinus caribaea Morelet var caribaea Barret y Golfari Constituye una conifera tropical de gran interés forestal en numerosas regiones del mundo, debido a su rapidez de crecimiento, aceptable conformación fenotípica y buena calidad de la madera. Esta variedad es autóctona de Cuba, distribuyéndose naturalmente en la provincia de Pinar del Río y la Isla de la Juventud. Por su gran plasticidad ecológica y rápido crecimiento, ha sido utilizada ampliamente en los planes de reforestación de todo el país (Betancourt, 1986). 1.7.1 Descripción General. En 1952, Little y Dorman, determinaron que P. caribaea Morelet tiene su área de distribución natural en Las Bahamas, Cuba y Centro América, y que no existe en Los Estados Unidos. Es una especie de la familia pinaceae, subdividida en tres variedades por Barret y Golfari en (1962) como P. caribaea Morelet var. caribaea; de Cuba (típica); P. caribaea var. hondurensis Barret y Golfari de Centroamérica (pino de Honduras) y P. caribaea Morelet var. bahamensis Barret y Golfari de las Islas Bahamas (pino de Bahamas). 12 Revision Bibliográfica La variedad caribaea típica es la que habita en la Isla de Cuba e Isla de la Juventud. Se caracteriza por tener las semillas con alas adnata; hojas de tres acículas, rara vez 4 y conos de 5 cm a 10 cm de largo. En Cuba, P. caribaea var. caribaea se conoce con los nombres comunes de pino macho y pino amarillo. Fuera de nuestro país le llaman pino cubano, pino antillano y pino del Caribe. 1.7.2 Descripción Botánica. Según Bisse (1988) es un árbol de pequeño a mediano porte que alcanza 1025 m de altura regularmente, aunque pueden llegar a 27-28 m y hasta 30 m, ya que no hay ejemplares muy viejos, el diámetro es de 60-70 cm aunque puede alcanzar mayores dimensiones. Hojas: Describe las hojas en grupos de 3 por fascículos y raramente 4; de 15 a 25 cm de largo, de color verde amarillento a verde oscuro. Flores: Es una especie monoica, flores masculinas en amentos y flores femeninas en estróbilos leñosos, florece en los meses de enero y febrero. Frutos: Conos asimétricos dehiscentes, con un promedio de 60-70 semillas germinables. Semillas: Angostamente ovoides a triangulares, de color gris moteado a pardo claro y aladas. Madera: textura media, grano típicamente recto, con albura poco diferenciable del duramen. La albura es de color carmelitoso pálido; el duramen carmelita algo más subido; la intensidad del color varía por la cantidad de resina presente. La madera recién aserrada tiene un lustre medio y es grasienta al tacto, en consonancia con la cantidad de resina que posea. Esta madera presenta anillos visibles, diferenciándose notablemente la madera tardía de la temprana. 13 Revision Bibliográfica 1.7.3 Distribución Geográfica. P. caribaea var. caribaea tiene su área de distribución geográfica en la provincia de Pinar del Río, la más occidental de Cuba, y en la Isla de la Juventud. En algunos lugares se encuentra formando rodales puros y otros en mezcla con P. tropicalis. 14 Revision Bibliográfica Tabla 1. Distribución natural de las especies de pinos en Cuba. NOMBRE NOMBRE CIENTÍFICO SECCIÓN SUBSECCIÓN PORCIENTO DE DISTRIBUCIÓN REPRESENTAT NATURAL ÁREA CUBIERTA IVIDAD Pinus cubensis Pino de Mayarí, Griseb Pino, Pino de Pinus (endémica) Moa, Pino de austral nororiental hectáreas región sur 15 000 8% región 25 000 Baracoa Pinus maestrensis Bisse Pino de la Sierra Pinus (endémico, Maestra, Pino de austral antes Pinus la Maestra 5% oriental hectáreas occidentalis Sw.) Pinus tropicalis Morelet región suroeste (endémico, Pino Hembra, antes Pinus Pino Blanco Pinus sylvestris occidental de 5% cubensis Griseb 15 000 hectáreas Cuba e Isla de La Juventud var terethrocarpa Wr. Pinus caribaea Pino Macho, Morelet var. Pino Amarillo, caribaea Barrett Pino del Caribe, y Golfari Pino de Cuba región noreste Pinus australes 82 % occidental de 245 000 Cuba e Isla de hectáreas La Juventud (endémico) 1.7.4 Condiciones del Hábitat. En los suelos ferríticos (latosoles) donde forma masas monodominantes, se puede encontrar a la siguiente vegetación asociada: Callophyllum antillanum Britt. (Ocuje) junto a los cursos de agua, Byrsonia crassifolia (L.) H. B. K. 15 Revision Bibliográfica (Peralejo), Curratela americana L. (Vacabuey), Comocladia dentata Jacq. (Guao de sabana o Guao prieto), Brya microphylla Bisse (Granadillo) y otras especies comúnmente de porte arbustivo. También se localizan en algunos sitios, las palmeras Acoelorrhaphaphe wrightii Wendl. (Guano prieto); así como Poaceas de los géneros Andropogon, Panicum, Aristida y otras. 1.7.5 Clima. Habita en un clima tropical húmedo, con precipitaciones que varían entre los 1 062 mm y los 1 562 mm, existiendo áreas que sobrepasan los 2 000 mm; 24,9o C y los 25,1o C con máximas hasta 37o C y mínimas de 4o C (Betancourt, 1999). 1.7.6 Topografía y Suelos. Esta variedad de P. caribaea se encuentra en sitios relativamente llanos y en los de topografía ondulada o colinosa; casi desde el nivel del mar hasta 464 m de altitud en la meseta de Cajálbana (Pinar del Río). En Cuba, se ha cultivado con todo éxito, a 750 m de altitud, en Topes de Collantes (Santi Spíritus), aproximadamente, y a igual altura en la Alcarraza, Sierra Maestra (Santiago de Cuba), además a 980 m en La Gran Piedra (Santiago de Cuba). Los suelos predominantes en Cajálbana son ferríticos (latosoles). Suelos ácidos (comúnmente con pH que varía entre 5,5 y 6,5) y pobres en bases intercambiables. El latosol típico es muy profundo, de color rojo púrpura, fiable en toda su extensión, formado por un proceso aluvial; algunas áreas de poca extensión tienen suelos aluviales. En las laderas de las colinas aparece el latosol menos evolucionado, poco profundo y en ciertos lugares con afloramientos rocosos. 16 Revision Bibliográfica 1.7.7 Principales Plagas de Insectos. La especie Pinus caribaea, es la de mayor auge de plantación en el país y una de las priorizadas, la afectan 26 especies de insectos fitófagas, entre estos es reportadas como plagas fisiológicas más importantes la especie R. frustrana., atacando en vivero y plantaciones jóvenes provocando deformación de los árboles (Viloria, 1976; Vázquez, Menéndez y López, 1999). P. caribaea var. caribaea es afectada por diversas plagas de insectos, pero sin que las mismas construyan grandes calamidades. Hochmut y Manso (1971) informan que localizaron dañando a P. caribaea a los insectos: Neodiprion insularis (Cres.), himenóptero defoliador ; Dioryctria horneana (Dyar), lepidóptero cuya larva ataca las yemas terminales de los pinos y otras partes de la planta; Dioryctria clariolaris (Walk.), lepidóptero que en estado larval taladra los brotes tiernos del pino; Rhyacionia frustrana (Comstock), lepidóptero que taladra las yemas de los pinos; Phyllophaga ( Cnemarachis) explanicollis (Chap.), coleóptero defoliador del pino ; Ips grandicollis (Eichh.) e Ips calligraphus (Germ.) - este último insecto fue determinado con anterioridad como Ips intertitialis (Eichh.)-, ambos graves plagas de la corteza y del líber de los pinos y vectores de la Ceratocystis spp. . También reportan a Xileborus affinis Eichh., escolítido taladrador de la madera; Atta insularis Guér., bibijagua, himenóptero defoliador y Lachnopus sp., coleóptero defoliador. Bruner,(1975) reporta también ataques de: Agalliopsis maculata (Obs.), saltahojas, sin importancia y otros. 1.7.8 Enfermedades. En los viveros de pinos se presentan, en ocasiones, ataques de Damping-off, enfermedad también llamada mal de almácigas, estrangulamiento del cuello del tallo. Como agentes causantes de esta enfermedad, se ha reportado en otros países, varios hongos, de los géneros Fusarium, Rhizoctonia, Pythium, Alternaria Mucor y otros. Labrada (1973) informa que en Cuba, se ha reportado ataques de Damping-off en los viveros de pinos, ocasionados por hongos del género Fusarium. 17 Revision Bibliográfica 1.8 Manejo Integrado de Plagas (MIP). El control de plagas puede lograrse de forma más efectiva a través del Manejo Integrado de Plagas (MIP). Mediante el uso de una combinación de medidas de control, preventivas y/o correctivas, para contener una plaga dentro de niveles operativos aceptables de daño y con un mínimo de efectos secundarios ambientales. La filosofía básica indica que el control será más efectivo y se presentarán menos problemas de resistencia, cuando se despliegue toda una gama de medidas contra una plaga. Un aspecto crucial es la planeación y una buena comprensión de la ecología y la biología tanto de las plagas como de la plantación. Es casi inevitable, que en un período de rotación, se presenten brotes de plagas en las plantaciones forestales tropicales y que estas causen pérdidas económicas importantes. En el pasado la principal respuesta a las plagas fue el uso de venenos, pero este enfoque no solamente es menos efectivo al transcurrir el tiempo pues las plagas presentan resistencia, sino también porque se vierten grandes cantidades de químicos tóxicos en el medio ambiente (Wilye, 2000) Los antecedentes son extensos a nivel mundial, mientras que a nivel nacional son escasos y de difícil ubicación. Las primeras ideas sobre los parámetros poblacionales de uso en el Manejo Integrado de Plagas (MIP) fueron publicadas por Pierce en 1934, quien se preguntó si todo ataque de insecto podía registrarse como daño, si no, cuándo se volvía evaluable y por debajo de qué punto de daño se garantizaba el trabajo de control; Shotwell en 1935, relacionó la densidad de la plaga y pérdidas potenciales del cultivo y Parker en 1952 discutió la influencia de las condiciones climáticas en la relación densidad de la plaga y rendimiento según Pedigo et al. (1986) citado por Navarro (2000) Se han identificado dos niveles poblacionales de plagas de importancia económica en el MIP: el Nivel Económico de Infestación (NEI) y el Umbral Económico (UE) definidos por (Stern et al, 1959) 18 Revision Bibliográfica El MIP enfatiza la compatibilidad de los métodos y técnicas de combate a emplear, y la reducción de las densidades de las plagas a niveles que causen menos pérdidas económicas. En el área forestal, los turnos de corta, que son prolongados y la imposibilidad de aislar el efecto de cada plaga en dicho turno, impiden el establecimiento de niveles de daño económicos para cada plaga (Hilje, 1988) 1.8.1 Historia y Evolución del concepto Umbral Económico. En el año 1959 Stern et al. , definen los conceptos de Nivel Económico de Infestación (NEI) y Umbral Económico (UE) como el más bajo número de la plaga que causaría daño económico y como la densidad de la población de la plaga a la cual se deben iniciar las medidas de control, para prevenir que ésta alcance daño económico y; Daño económico, como la cantidad de daño que justificaría el costo de las medidas de control (Stern et al. 1959, Stern 1966, Smith 1976, Walker 1985). Que fueron retomados por los mismos en el año 1966, Smith en 1976 y Walker en 1985, también los mantuvieron. Pitre et al., (1979) hacen referencia al desarrollo del concepto paralelamente con el de Control Integrado (CI) y Manejo Integrado de Plagas (MIP), sirviendo, para que los investigadores y extensionistas incluyan la parte biológica y económica en sus estudios y recomendaciones tratando de involucrar la parte de costos ecológicos y sociales en sus últimas definiciones. En 1986, Pedigo et al., comentan que la sobrevivencia de estas definiciones estaba dada por la simplicidad y practicidad en la mayoría de las situaciones y que el principio de daño económico suministró la base para incorporar información dentro de los procesos de toma de decisión sobre la respuesta del hospedero al daño y por ello proponen, para el uso de una misma nomenclatura emplear la terminología de Stern et al. (1959), pero proponen una nueva definición de Umbral Económico como "la equivalencia de daño de una población de plaga correspondiente a la última fecha posible, para la cual una táctica de control dado, seria implementada para prevenir que 19 Revision Bibliográfica la infestación cause un daño económico". Equivalente de daño como "la cantidad de daño que seria producido por una plaga, a través de su ciclo total de vida”. Equivalencia como "el equivalente de daño total (para una población) para un momento en el tiempo". El concepto en general consiste en soportar la presencia de la plaga hasta el punto en que cause suficiente daño como para que el beneficio de su control justifique el costo de dicho control siendo esto similar a lo que se conoce en la literatura entomológica como “Niveles Daño Económico”. (French, 1989) Según Gora y Onore, 1989, la aplicación de medidas que controlen el Manejo de Plagas solo se justifica cuando el valor de los productos protegidos es superior al costo del tratamiento. Lo ideal seria contar para cada especie de insecto patógeno con un indicador único que permita decidir si es necesario el control o no. Estos indicadores han sido desarrollados en la agricultura y se conocen como Señal, especie de Umbral de Daño Económico (Sweeney, 1994). En sus programas de MIP, los directivos deben establecer lo que se denomina "el Umbral Económico": por debajo del Umbral Económico: se tolera la presencia de la plaga. Solamente cuando el daño aumenta (o se predice su aumento) por encima del umbral: se toman medidas (Wylie, 2000). Pedigo, (2003) refiere que el UE es la guía esencial que debe ser desarrollada en una situación dada. Sin embargo, el UE es muy problemático por su considerable incertidumbre. Los agricultores no han adoptado ampliamente los programas de Manejo de Plagas en el sureste de EE.UU., para 1973 solamente 12 Umbrales Económicos habían sido establecidos para insectos específicos en California y entre los existentes actualmente, muchos son nominales y no basados en investigaciones integrales, y desarrollar nuevos UE pueden mejorar 20 Revision Bibliográfica enormemente los programas de Manejo Integrado de Plagas y reducir el uso de plaguicidas. En Cuba el concepto de UE en la rama forestal se maneja por Hochmut, (1989) definiendo umbrales nominales basados en la práctica diaria, posteriormente Amador, (1998) hace estudios de este tipo refiriéndose a la obtención mediante la relación de la altura media de los árboles y su relación con los índices de infestación. Ramayo y Zayas, (2003) relacionan el nivel de pérdidas económicas con el porciento de infestación en semillas forestales. 1.8.2 Categorías de Umbrales. Poston et al. (1983) diferenciaron cuatro categorías de umbrales, en cuanto a su instrumentación como toma de decisión, los que son resumidos por (Clavijo, 1993) como: 1. Nominales 3. Integrales 2. Simples 4. Subjetivos – Objetivos Objetivos: Fijos Descriptivos Dicótomos Umbrales Nominales: establecidos en la base de una experiencia de trabajo en un cultivo determinado, sin que existan datos experimentales que los apoyen, son estáticos y tienden a permanecer en uso por mucho tiempo. Umbrales Simples: representados por estimados basados en cuantificaciones muy gruesas del impacto de las poblaciones plagas sobre los rendimientos de las plantas atacadas. Normalmente se expresan en relación a respuestas 21 Revision Bibliográfica promedios basadas en un conjunto de condiciones calificadas como normales, entre las cuales se incluyen el precio de mercado, costos de las medidas de control y la capacidad productiva potencial del cultivo. Umbrales Integrales: su establecimiento implica la aplicación en conjunto de todas las variables que inciden en la toma de decisión, requiere recursos humanos interdisciplinarios, para lograr el diseño de modelos complejos que se asemejen al campo y obtener respuestas mediante el empleo de computadoras. UEs* Subjetivos vs. UEs* Objetivos. Las determinaciones subjetivas son el enfoque más crudo para el desarrollo de los UEs. Ellos no se basan en un NDE calculado; en cambio, se basan en la experiencia de quien los practica. Ellos han sido llamados umbrales nominales y no están formulados con base en un criterio objetivo. Probablemente los umbrales nominales representan la mayoría de los UEs que se encuentran en las publicaciones de extensión y en las recomendaciones verbales. Aunque son estáticos y posiblemente imprecisos, siguen siendo más progresistas que no usar un UE porque de todos modos requieren una evaluación de la cantidad de plaga. Por tanto, su uso a menudo puede resultar en la reducción del número de aplicaciones de pesticidas. Los UEs objetivos, se basan en los NDE calculados y cambian con cambios en las variables primarias de los NDE (por ejemplo, los valores de mercado y los costos de manejo). Con UEs objetivos, se calcula un NDE, y se hacen estimados en relación con la posibilidad de que la población de la plaga exceda el NDE. La decisión final sobre la acción que se debe tomar y el momento de aplicarla se basa en el incremento esperado de daño y en las demoras logísticas, lo mismo que en los rangos de la actividad de las tácticas usadas. UEs Fijos: Es más común de UE objetivo. Con este tipo, el UE se establece en un porcentaje fijo del NDE, por ejemplo, 50% o 75%. El uso del término “fijo” no significa que no pueda ser cambiado; quiere decir que el porcentaje del NDE es fijo. Por tanto, cambia constantemente con cambios en el NDE. El UE fijo 22 Revision Bibliográfica ignora diferencias en crecimiento de la población y los rangos de daño; sin embargo, los porcentajes usualmente se establecen conservadoramente bajos, por ejemplo cuando hay error, el error está del lado de tomar una medida aún si no es necesaria. Los UEs son crudos, pero podrían ser los niveles más altos que se pueden desarrollar cuando la dinámica de las poblaciones se comprende pobremente, se refiere Pedigo et al. (1986) citado por (Pedigo, 2002) UEs Descriptivos: son más sofisticados que los UEs fijos. En los UEs descriptivos, se hace una descripción del crecimiento de la población, lo mismo que de la necesidad, y el momento de, realizar una acción, lo cual se basa en el aumento futuro esperado de los rangos de daño. Cuando el número de larvas causa perjuicio suficiente para llegar al nivel de daño, se puede aplicar un modelo estadístico basado en los datos de los muestreos para proyectar el futuro crecimiento de la población. Si estas proyecciones indican que los números excederán el NDE durante el período susceptible, entonces se realiza una acción; si no, se continuará con muestreos incrementales para detectar cambios inesperados en la población hasta cuando la plantación deje de ser susceptible. Este enfoque tiene la ventaja de usar datos de muestreos recientes para hacer un seguimiento de lo dañina que es la población de plaga. Su debilidad está al hacer proyecciones con base en datos de daño anteriores; por ejemplo, los rangos de daño futuro pueden no tener una relación fuerte con los rangos pasadas, dando origen a errores en la toma de decisiones. UEs Dicótomos: Los UEs dicótomos se pueden desarrollar usando un procedimiento estadístico para clasificar una población de plaga como económica o no económica a partir de muestras tomadas a través del tiempo. El procedimiento estadístico ha sido denominado muestreo secuencial en el tiempo, el cual se puede usar con el estado dañino de una plaga para determinar de manera objetiva el UE. El procedimiento se basa en la prueba de la proporción de probabilidad secuencial como en los muestreos. * Umbrales 23 Revision Bibliográfica convencionales o en los de espacios secuénciales. Sin embargo, los muestreos secuénciales en el tiempo difieren en que, para tomar las decisiones, se usa una perspectiva del tiempo en lugar de una perspectiva del espacio según Pedigo y Buntin, (1994) citado por Pedigo (2002). 1.8.3 Umbral Económico y Nivel Económico de Infestación. El UE es un valor complejo que aunque representa una densidad de la plaga, es más bien una regla para la toma de decisiones, y depende de estimar y predecir varios parámetros difíciles (Pedigo, 1996) Los más significativos de ellos incluyen 1) las variables del NDE (esto es porque el UE se basa en el NDE), 2) fenología de la plaga y del hospedero, 3) crecimiento de la población y de los rangos de daño. 4) demoras de tiempo asociadas con las prácticas de MIP usadas. A causa de las incertidumbres involucradas, particularmente en los rangos de crecimiento de la población de plagas, la mayor parte de los UEs son relativamente crudos; no arrojan el mismo nivel de resolución cualitativa de los NDEs. Los niveles económicos, se caracterizan por: son la clave en los programas de Manejo Integrado, ya que nos apoyamos en ellos para tomar decisiones; nos indican la medida a tomar en cualquier situación; ayudan a aumentar el beneficio y conservar el medio ambiente; nos expresan la densidad de plaga, es decir, el nº de insectos / unidad de muestra (planta, hoja, racimo, etc.); y por tanto, tienen atributos biológicos y económicos. 24 Revision Bibliográfica Nivel Económico de Daños. El nivel económico de daños: indicador teórico y se expresa como la densidad de la plaga, o sea el nivel mínimo de la plaga que reduce la cosecha hasta el umbral de beneficio, punto en el cual se inicia el Daño Económico, y esta dado por el punto máximo de pico que alcanza la plaga en su época de mayor aparición (Pérez, 2000) Figura 1. Relación entre el nivel económico de daños (NED), el umbral de tratamiento (UT) y la posición general de equilibrio (PGE). Este valor permite tomar la decisión de control correcta, en el momento oportuno. Varía con las condiciones climáticas de cada zona, con el estado de desarrollo del cultivo y de la plaga (UNINET, 2002) 25 Revision Bibliográfica 1.8.4 Umbral Económico o Umbral de Tratamiento (UT). Se define como la densidad de población de plaga a la que debe aplicarse el tratamiento para evitar que la población aumente hasta alcanzar el NED. Por lo tanto el UT suele ser menor que el NED (a veces es igual) para permitir que las medidas de control hagan efecto antes de que se alcance el nivel de daño. Suele ser un porcentaje del NED. Puede ser determinado a partir del conocimiento del NED y de la dinámica de poblaciones. Puede variar mucho según la plantación, la época del año, la zona y el valor de la plantación. Es el nivel práctico que debe utilizarse para tomar decisiones, es decir, tratar o no tratar (Pérez, 2000) 26 Materiales y Métodos 2/Materiales y Métodos. 2.1Características y ubicación del área en estudio. La investigación se realizó en dos localidades diferentes: La experiencia localizado a unos 12 kilómetros al noroeste de la ciudad de Camagüey, y San Felipe localizado a unos 20 kilómetros al norte de la ciudad de Camagüey, en plantaciones jóvenes de Pinus caribaea donde se montaron varias parcelas de muestreo; ambas localidades corresponden al patrimonio de la Unidad Silvícola Camagüey, perteneciente a la Empresa Forestal Integral Camagüey. Figura 2. Mapa de la provincia de Camagüey. La EFI Camagüey tiene un patrimonio forestal que asciende a 365 631,7 ha incluyendo los cayos al norte y sur de la provincia. El área cubierta por los bosques naturales ocupa una superficie de 226 875,1 ha de área deforestada y 57 143,1 ha de área inforestal (Servicio Estatal Forestal, 2001). 27 Materiales y Métodos La Experiencia: Pertenece al municipio Camagüey, y se ubica en el sector sur, a partir de los límites de la ciudad con la sabana serpentinosa al norte del territorio. Presenta un potencial aproximado de unas 6 000 ha para pino, y el resto se utiliza fundamentalmente con plantaciones de eucaliptos, siendo su categorización de productivo, encontrándose en el nacimiento de las cuencas de los ríos Saramaguacán y Máximo. De topografía llana, con unos 100 m.s.n.m. de altitud, sin uso anterior en el área. Con un suelo rojo poco profundo, abundante afloramiento de rocas serpentinas, con drenaje medio, y con una vegetación espontánea compuesta por: Espartillo (Sporobolus indicus L.), Granadillo (Cuscuta americana L.), Palma enana (Calyptrogyne occidentalis (Sw)), Palma Jata (Copernicia longiglossa León) y Peralejo (Bryrsonina crassifolia (L), H,B,K). San Felipe: Está Integrado por terrenos pertenecientes a cuatro municipios (Esmeralda, Florida, Sierra de Cubitas y Camagüey) con una superficie superior a las 30 000 ha, con una clara vocación para pino, dado por sus tipos de suelos, latosoles, y con categorías de producción y protección de aguas y suelo, al estar enclavado en la cuenca del río Caonao. De topografía ondulada, con unos 150 m.s.n.m. de altitud, sin uso anterior en el área, Con suelo rojo profundo, con buen drenaje y afloramiento de rocas serpentinas. Vegetación espontánea de espartillo (Sporobolus indicus L.), peralejo (Bryrsonina crassifolia (L), granadillo (Cuscuta americana L.), palma jata (Copernicia longiglossa León) palma enana (Calyptrogyne occidentalis (Sw)). Las posturas que se usaron fueron producidas en el vivero, Kilo 7, en bolsas de polietileno estándar, utilizando semillas provenientes de la Masa Semillera 504 ubicada en La Experiencia, Provincia de Camagüey, obteniendo posturas con seis meses de edad, que fueron llevadas al campo para la plantación. 28 Materiales y Métodos 2.2 Método de muestreo, registro y procesamiento de la información. En la plantación seleccionada en cada localidad y partiendo de su calidad de sitio, luego de registrar sus características generales, se montaron 2 parcelas representativas de 1000 metros cuadrados, en el interior de cada una se ubicó un cuadrado de 49 plantas como parcela real (7x7 plantas) individuales, quedando la planta 1 ubicada en el extremo norte de la parcela evaluados en zig-zag y separadas por 100 metros entre ambas, definiéndolas como parcela #1 para control de la plaga por métodos mecánicos y químicos; y parcela #2 sin control alguno sobre la plaga (testigo) (Murguido, 2004). En ambas localidades en la primera y la segunda etapa, coincidiendo los mismos meses, cada 30 días y durante 13 meses la parcela 1 fue tratada con Dipterex al 80PH 6g/lts ( para un dosis de 1.2-1.6 kg iA/ha) CNSV,(2006)con el objetivo de mantener en ellas niveles de infestación inferiores a lo registrado en condiciones normales, aplicando por la falta del producto en el séptimo mes el control mecánico, mediante la corta de yemas afectadas por tijeras de podas, acopio y eliminación de las mismas (Hochmut, 1976). A estos mismos intervalos para estudiar el efecto a largo plazo de los ataques del insecto se midieron las alturas de las plantas, el número total de yemas y/o brotes de cada árbol y de ellas las atacadas por la plaga, calculándose con ello el índice de daños. Los datos fueron procesados por medios automatizados, utilizándose el paquete estadístico Statgraphics Plus para Windows 5.0 con un nivel de significación de 0.05 al respecto Pardé y Bouchón (1994) plantean que en materia forestal lo mas frecuente es adoptar, como intervalo de confianza, el que corresponde a una probabilidad del 95 %. 29 Materiales y Métodos 2.3 Índice de Daños. Para la determinación del índice de daños se considera cada yema atacada como un individuo vivo, (De Zayas, 1993) se cálculo mediante la fórmula reflejada en la nueva metodología para el inventario patológico según (López, 2002) aplicada a las plagas forestales, como: ID % = (Y/N* k)*100 Donde: ID: Índice de Daño Y: cantidad de yemas atacadas N: total de árboles evaluados K: último grado de la escala 2.4 Determinación de la Efectividad Técnica. Para determinarla se aplicó la formula que se usa comúnmente cuando existen parcelas o áreas testigos (Vázquez, 2004) Et = [ 1 – ( an)(dt) / (at)(dn) ] 100 Donde: an: nivel de daño antes del tratamiento en el área no tratada dt: nivel de daño después del tratamiento en el área tratada at: nivel de daño antes del tratamiento en el área tratada dn: nivel de daño después del tratamiento en el área no tratada. 30 Materiales y Métodos 2.5 Índice de Distribución Según el desarrollo de la plaga en la Experiencia y San Felipe, para definir como fluctúa esta por meses de evaluación se calculó el índice de infestación atendiendo a lo planteado por (López, 2002) ID = Y/N Donde: ID: Índice de distribución Y: Total de árboles afectados N: total de árboles muestreados 2.6 Nivel de Daño Económico (NDE). El nivel económico de daños: indicador teórico y se expresa como la densidad de la plaga, o sea el nivel mínimo de la plaga que reduce la cosecha hasta el umbral de beneficio, punto en el cual se inicia el Daño Económico, y esta dado por el punto máximo de pico que alcanza la plaga en su época de mayor aparición (Pérez, 2000) Para determinar el Nivel de daño económico se utilizó la siguiente relación planteada por Pedigo y Stevenson (2003) Ee = Vpt ( pt) – Vps (ps) Donde: Ee = Efecto económico Vpt : Valor de la producción en el área tratada Vps : Valor de la producción en el área no tratada Pt. : Precio del producto con tratamiento Ps : precio del producto sin tratamiento 31 Materiales y Métodos 2.7 Umbral Económico. Una de las vías para perfeccionar las medidas de control contra plagas forestales, es la elaboración de umbrales económicos de nocividad de los insectos, que provocan pérdidas en las plantaciones, sean estas recuperables o no, teniendo en consideración, los debates mantenidos por muchos años por los productores, sobre el efecto que puede provocar el insecto R. frustrana en plantaciones de pinares y la frustración por no poder controlar la plaga por métodos económicos Amador, (1988), contando hoy con numerosos estudios realizados a la misma que permiten conocer su comportamiento en todas las etapas lo que indica estar en condiciones de realizar el cálculo de un umbral económico, dada la condición que se consideran pérdidas las plantas muertas así como las afectadas por el ataque de la plaga, debido a que posteriormente tendrán una calidad inferior en la madera, no considerándose plantas promisorias, que ocasionan pérdidas, considerado este como criterio indicador de pérdidas económicas. Se utilizaron los costos de la plantación establecidos en la ficha técnica de la Unidad silvícola Camagüey (Anexo 2), Costo del tratamiento, o inventario patológico (Anexo 1) valor del producto Dipterex (10 pesos) (IIF, 2001) Para la determinación del umbral en todos los casos se partió del método analítico establecido por Tanski et al (1979) el cual consiste en la evaluación de dos grupos de plantas, uno tratado con productos y otro sin tratar lo cual constituye la base de la valoración de la nocividad de la plaga en cualquier cultivo. Cálculo del umbral Económico. Por otra parte el cálculo del umbral de Daño Económico (UDE) se realizó con las variantes más efectivas usando la siguiente fórmula propuesta por Pedigo, (2002) 32 Materiales y Métodos UE = (X * P) / (k * c) Donde: X = rendimiento en el testigo por unidad de superficie. P = diferencia entre la cantidad de daños entre la mejor variante y el testigo (atacado) C = incremento de rendimiento o productividad. k = Coeficiente constante en correspondencia con la pérdida sensible (La indicada por el calculo del nivel de daño económico) Por razones prácticas operativas se trabaja con tres conceptos o parámetros: ID: Índice de Daños(estimado en el muestreo) NED ó NDE: Nivel de daño económico (Calculado a partir de la efectividad técnica de los productos aplicados en relación a los costos para un valor determinado) UT ó UE ó UDE (Umbral de daño económico, umbral económico, o umbral de tratamiento como el valor inmediato antes de llegar al NDE y se calcula teniendo en cuenta el NDE y la diferencia entre el rendimiento y el incremento de las parcelas tratada y no tratada, con el objetivo de obtener mayores beneficios y menores pérdidas económicas) 33 Resultados y Discusión 3/ Resultados y Discusión. En las áreas estudiadas se trabajó en todos los casos con indicadores medios representados en (Tabla 2), a partir de los datos tomados en los 49 árboles muestreados, coincidiendo con Deriabín et al, (1979) que se deben tomar no menos de 10 árboles en calidad de control; en cultivo de tabaco se utilizó una muestra de 10 plantas cada una en lotes de 4 hectárea (UNINET, 2002) López, (2006) en viveros de Cedrela odorata empleo una muestra de 40 posturas, por cada tratamiento empleado (3) con un diseño de tres bloques no aleatorios. Tabla 2. Indicadores medios obtenidos en las localidades La Experiencia y San Felipe. La Experiencia San Felipe Variables (1) (2) (1) (2) Alturas (cm) 62.51 58.81 30.39 24.66 Total de Yemas 31.48 30.10 13.12 11.18 Yemas Atacadas 1.07 1.05 0.13 0.19 Índice de Ataque 3.81 4.42 0.85 1.45 Estos datos fueron analizados mediante la estadística descriptiva arrojando los resultados que se muestran en las tablas 3 y 4 34 Resultados y Discusión La Experiencia: Tabla 3. Características de los datos evaluados en la localidad La Experiencia Desviación Sdt. Parámetros N Media Mediana Mínimo Máximo Varianza ALTURA P1 49 59,99 61,81 0 132,12 663,21 25,75 ALTURA P2 49 32,4 35,81 0 132,56 1124,07 33,52 YEMAS Total P1 49 30,26 24,81 0 72,56 346,8 18,62 YEMAS Total P2 YEMAS Atacadas P1 YEMAS Atacadas P2 49 16,58 13,18 0 153,5 598,34 24,46 49 1,02 0,1 0 4,6 1,15 1,07 49 0,57 0,1 0 5,9 1,02 1,01 San Felipe: Tabla 4. Características de los datos evaluados en la localidad San Felipe. Parámetros ALTURA P1 ALTURA P2 YEMAS Total P1 YEMAS Total P2 YEMAS Atacadas P1 YEMAS Atacadas P2 N 49 49 49 49 Media Mediana Mínimo Máximo Varianza 28,53 28,75 0 49,25 90,49 22,42 23,37 0 39,68 69,27 12,21 11,56 0 24,75 25,62 10,09 9,56 0 18,81 20,25 Desviación Sdt. 9,51 8,32 5,06 4,5 49 1 1 0 4 1,1 1,04 49 0,17 0,12 0 0,93 0,02 0,17 En todos los casos se realizaron análisis para evaluar el comportamiento de los datos, los que no mostraron una distribución normal, aplicando la transformación de los mismos, mediante (x+0.5)1/2 la cual se realizó el ajuste mediante el Test de Kolmogorov ; esta nueva distribución no tuvo un ajuste a la distribución normal se decidió realizar análisis no parametrito, empleando el Test de Kruskall-Wallis , apropiado para este tipo de distribuciones de datos. 35 Resultados y Discusión En la Figura 3 se refleja el comportamiento de las alturas, en ambas localidades, lo que corresponde con la incidencia de la plaga, destacándose la localidad San Felipe con menor incidencia de esta, lo que se atribúyela comportamiento de acuerdo a datos históricos de la misma poco marcada en esta área EEFC, (1998) 70,00 60,00 Parcela 1 La Experiencia Alturas Promedio 50,00 Parcela 2 La Experiencia 40,00 Parcela 1 San Felipe 30,00 Parcela 2 San Felipe 20,00 10,00 0,00 Parcelas Figura 3. Comportamiento de las alturas promedio por parcelas de evaluación. Con el control aplicado a la parcela número uno, se logra incrementar en altura, en ambas localidades siendo estas de 62.51 y 30.39 y de 58.81 y 24.86 en las testigo evidenciando una disminución del crecimiento por la influencia de R. frustrana. Este resultado se confirma con el Test aplicado en las tablas 5 y 6 donde se aprecian diferencias significativas para ambas localidades Tabla 5. Test de Kruskall-Wallis aplicado a la altura en la Experiencia. V* N* R* -----------------------------------------------------------Altura P1 49 61.2449 Altura P2 49 37.7551 -----------------------------------------------------------Estadistico = 16.9397 P-Valor = .0000385874 Nota: V*: variable N*: Número de Muestra R*: Rango 36 Resultados y Discusión Tabla 6. Test de Kruskall-Wallis aplicado a la altura en San Felipe. V* N* R* -----------------------------------------------------------Altura P1 50 62,42 Altura P2 50 38,58 -----------------------------------------------------------Estadistico = 16, 8843 P-Valor = 0, 0000397297 Nota: V*: variable N*: Número de Muestra R*: Rango El comportamiento del número total de yemas emitidas se puede apreciar en la Figura 4, donde se relaciona en las parcelas con tratamiento de 31.48 y 13.12 para La experiencia y San Felipe respectivamente Parcela 2 San Felipe Parcela 1 San Felipe Parcelas Parcela 2 La Experiencia Parcela 1 La Experiencia 0,00 10,00 20,00 30,00 40,00 Total de yemas promedio Figura 4. Comportamiento del total de yemas promedio por parcelas de evaluación. Al contrario de las parcelas número dos sin tratamiento alguno donde se comportan sobre 11.18 y 30.10 en La Experiencia y San Felipe, factor este que puede ser una respuesta fisiológica de la planta, al efectuar la corta de las 37 Resultados y Discusión yemas afectadas produciendo un mayor número de yemas con la corta de las mismas, lo que coincide con Sánchez, (2000) refiriéndose, a que el número de brotes no solo es consecuencia del ataque, sino también del la respuesta fisiológica que cada planta presenta al mismo, y se refleja de mayor número en San Felipe en relación con las alturas que son menores. Tabla 7. Resultado del Test de Kruskall-Wallis aplicado a la variable total de yemas emitidas por plantas en la Experiencia V* N* R* -----------------------------------------------------------Yemas P1 49 60.7959 Yemas P2 49 38.2041 -----------------------------------------------------------Estadístico = 15.6433 P-Valor = .0000764832 Nota: V*: variable N*: Número de Muestra R*: Rango Este comportamiento fue evaluado estadísticamente en ambas localidades para una significación de 0.05, donde se destaca que la localidad La Experiencia muestra diferencias significativas, que se aprecian en los datos obtenidos en la Tabla 7 y 8. Tabla 8. Resultado del Test de Kruskall-Wallis aplicado a la variable total yemas emitidas por plantas en San Felipe. V* N* R* -----------------------------------------------------------Yemas P1 50 58,08 Yemas P2 50 42,92 -----------------------------------------------------------Estadístico = 6,82839 P-Valor = 0,00897013 Nota: V*: variable N*: Número de Muestra R*: Rango 38 Resultados y Discusión De igual forma la Tabla 8 refleja las diferencias existentes entre la parcela tratada (1), y la parcela testigo (2) en San Felipe, en cuanto al número de yemas emitidas en ambas parcelas donde puede apreciarse una diferencia entre ambas con una probabilidad de 0.008 que reafirma el comportamiento en relación a la localidad y las alturas. El número total de yemas atacadas por parcelas en ambas localidades se comportó como se aprecia en la Figura 5 relacionándose de la siguiente forma: en las parcelas con tratamiento (Parcelas #1) 1.07 y 0.13 respectivamente, así como en las testigos (Parcelas #2) resultó de 1.05, 0.19, lo que permite apreciar que aún cuando existió un control en la parcela número uno de la localidad la experiencia este resultó superior, causa que atribuimos al existir mayor cantidad de alimento siendo ésta parcela la de mayor número de yemas emitidas, factores que se encuentran estrechamente relacionados (Hochmut, 1975) Yemas Atacadas Promedio 1,20 1,00 Parcela 1 La Experiencia 0,80 Parcela 2 La Experiencia Parcela 1 San Felipe 0,60 Parcela 2 San Felipe 0,40 0,20 0,00 Parcelas Figura 5. Comportamiento del total de yemas atacadas promedio por parcelas de evaluación. 39 Resultados y Discusión En la tabla 9 se muestra el resultado del Test de Kruskall-Wallis aplicado al número total de yemas emitidos por plantas en la localidad San Felipe demostrando que existen diferencias significativas. Tabla 9. Resultado del Test de Kruskall-Wallis aplicado a la variable yemas afectadas en la Experiencia. V* N* R* -----------------------------------------------------------Ataques P1 49 58.8878 Ataques P2 49 40.1122 -----------------------------------------------------------Estadístico = 10.8509 P-Valor = .000986984 Nota: V*: variable N*: Número de Muestra R*: Rango De igual modo para relacionar el comportamiento de la plaga en esta variable aplicando el Test de Kruskall-Wallis se arrojan diferencias que se explican a causa de ser menor la incidencia de la plaga en la localidad San Felipe y esto se explica en el Punto Índice de Daños. Tabla 10. Resultado del Test de Kruskall-Wallis aplicado a la variable yemas afectadas en San Felipe. V* N* R* -----------------------------------------------------------Ataques P1 50 58,59 ataques P2 50 42,41 -----------------------------------------------------------Estadistico = 8, 02085 P-Valor = 0,00462286 Nota: V*: variable N*: Número de Muestra R*: Rango 40 Resultados y Discusión 3.1 Índice de Daños Del total de árboles muestreados en cada localidad se obtuvo que en La Experiencia el 90% de estos fueron afectados y el 52 % en San Felipe, lo que evidencia un mayor índice de ataque en la primera localidad de estudio. Parcela 2 San Felipe Parcela 1 San Felipe Parcelas Parcela 2 La Experiencia Parcela 1 La Experiencia 0,00 1,00 2,00 3,00 4,00 5,00 Indice de ataque Figura 6. Comportamiento del índice de ataque por parcelas de evaluación. El índice de daños reflejado en la Figura 6 calculado para las parcelas número uno con tratamiento resultó de: 3.81 y 0.85 para las parcelas número dos sin tratamiento se comporta como: 4.42 y 1.45 para las localidades La Experiencia y San Felipe respectivamente, lo que evidencia mayor ataque de la plaga en las parcelas número dos expuestas a las fluctuaciones de la plaga sin control alguno sobre ella, lo que indica una eficiencia del tratamiento aplicado con Dipterex al 80 PH 6g/lts con el objetivo de mantener en ellas niveles de infestación inferiores a lo registrado en condiciones normales, y aplicando por la falta del producto en el séptimo mes el control mecánico, mediante la corta de yemas afectadas por tijeras de podas, acopio y eliminación de las mismas. 41 Resultados y Discusión 3.2 Efectividad Técnica. La efectividad técnica del tratamiento aplicado en la localidad de la Experiencia resultó de un 84%, interprétese en una disminución del número de insectos y plantas dañadas, con el tratamiento logrando elevar la calidad de la plantación para el logro acertado del establecimiento, factor este que al ser calculado en la localidad San Felipe se mostró en 0.30% debido a que el efecto de la plaga fue menor en ambas parcelas (1 y 2), y se describe en el período evaluado según cmportamiento de la misma, este indicador constituye la clave para el cálculo de NED y el UDE considerado la K (% de reducción del daño físico, es decir, eficacia del tratamiento) de la expresión matemática que se emplea. 3.3 Índice de Distribución. El comportamiento del índice de distribución de la plaga en los meses evaluados índica las fluctuaciones de la plaga en este período donde se puede apreciar que existen picos poblacionales en ambas parcelas a pesar del control, en los períodos secos del año, siendo visibles en los meses de Febrero Marzo, abril así como en julio para todas las parcelas evaluadas, lo que coincide por lo descrito por Valdés, (1976) citado por Amador, (1998), cuando refiere que en los meses poco lluviosos el estrés de las plantas por la falta de agua posibilita la aparición y propagación de la plaga. En los meses superhúmedos se aprecia un decrecimiento de la plaga R. frustrana apreciándose en abril y mayo y junio para las cuatro parcelas evaluadas Figura 7. 42 P2 EXP P1 EXP P1 SF agosto julio junio mayo abril marzo febrero enero diciembre noviembre octubre septiembre P2 SF agosto 1,00 0,90 0,80 0,70 0,60 0,50 0,40 0,30 0,20 0,10 0,00 Julio Indice de Distribución Resultados y Discusión Meses Figura 7. Índice de distribución de Rhyacionia frustrana por parcelas de evaluación en las localidades La Experiencia y San Felipe. Se observan períodos que son llamados de latencia, o posición general de equilibrio de la plaga, siendo evaluado por Cisneros, (1992), como el promedio de la densidad poblacional durante un tiempo relativamente largo para las condiciones particulares de un lugar, apreciada en los meses de marzo a octubre, en la localidad de San Felipe encontrándose la plaga en estos períodos de manera tal que su presencia no se considera provoque un daño económico. Y reafirma las diferencias en comportamiento de la plaga R. frustrana en dependencia del lugar y las condiciones medioambientales. Se coincide con Hochmut en 1978 y Amador (1998) en que la fluctuación de la plaga es de tipo permanente, cuando fue posible evaluarla durante todo un año para cada una de las zonas estudiadas en diferentes formas de ataque y en ocasiones dada las características del alimento y el medio como en los meses secos donde provoca picos poblacionales. 43 Resultados y Discusión 3.4 Nivel de Daño Económico (NED). El NDE, indicador teórico, fue estimado con un por ciento de pérdidas permisibles igual al 5% en la localidad La Experiencia, y definido como el punto critico de abundancia de la plaga a partir del cual comienzan las pérdidas económicas, siendo el nivel mínimo de insectos que reduce el beneficio de la plantación según lo descrito por Pérez (2000) Tabla 10. Calculo del Nivel de Daño Económico para R. frustrana en la Experiencia. Índice de daño y valor de la producción ( MN) sin tratamiento (Vps) y con tratamiento ( Vpt) ID SIN TRATAMIENTO CON TRATAMIENTO % A A x 0.45 Et = B B x 0.45 84% NPd Nps Vps- 0.0 NPd Nps Vpt- 16 0 0 2222 1003 0 2222 987 5 111 2111 950 18 2204 975 (NDE) 10 222 2000 900 36 2186 968 15 333 1889 850 53 2169 960 20 444 1778 800 71 2151 952 ID: Índice de daños en %; NPd: Número de plantas dañadas; NPs: Número de plantas sanas; Et: Eficiencia técnica; 0.45 precio de las plantas en centavos. NDE: Nivel de Daño Económico. Como se observa en la tabla 10 el NDE se encuentra al 5% debido a que el valor de la plantación fue de 975 con plantas de 0.45 centavos, mientras que el valor de la plantación sin tratamiento fue de 950, comienza a disminuir, y atendiendo al concepto de Umbral de Daño Económico, se puede decir que el nivel de daños permisible se encuentra entre 0 y 5% de daño, lo que es lo mismo alrededor de 111 plantas afectadas en una hectárea. En el caso de la localidad San Felipe este no se consideró realizarlo porque el comportamiento de la plaga es mínimo, y la efectividad técnica baja, lo que hace coincidir que el nivel de Daño Económico varía con el tiempo y lugar durante una temporada y es sensible a las condiciones ambientales a las 44 Resultados y Discusión prácticas agronómicas y a los costos de los insumos (INIA, 2003) demostrándose en las muestras tomadas en localidades diferentes, cuando aún se evalúan en iguales períodos. El cálculo del NDE para Rhyacionia frustrana depende de varios factores, tanto de carácter intrínseco (voracidad, fecundidad, longitud del ciclo de vida), como la relación insecto-planta (especificidad alimentaría, estructura atacada, edad del árbol y capacidad de recuperación de este) y de tipo económico (establecimiento de la plantación, usos y valores comercial de la especie forestal, intensidad y extensión del daño ) (Hilje, et al, 1991), 3.5 Umbral de Daño Económico El umbral económico debe determinarse previo al nivel de daño económico con el objeto de contar con suficiente tiempo para el inicio de las medidas de control y para que estas medidas tengan efecto antes de que la población alcance el nivel de daño económico (INIA, 2003). Como el umbral se encuentra para la localidad la experiencia en el rango permisible entre 0 y 5% de pérdidas se calculó el umbral para un 3% de pérdidas donde si aplicamos la fórmula de umbral prevista tenemos según los datos: UE = (X * P) / (k * c) X = 950/1003 =0.94 P = 111-18 =93 C =975/1003 =0.97 =0.97-0.94=0.03 K para un 5%= 20 y K Para un 3%= 33.3 45 Resultados y Discusión Entonces: UEd5% UEd3% UEd5% = (0.94) (93) / (20) (0.03) UEd3% = (0.94) (93) / (33.3) (0.03) UEd5%=146 plantas por hectárea UEd3%= 97 plantas para un 3% de pérdida permisible Cuando se comparan los umbrales calculados para el 5 y 3% se observan pérdidas superiores con un nivel del 5% lo que demuestra que el nivel de daño económico calculado es el adecuado a este caso determinando finalmente el umbral de daño económico para la localidad La Experiencia para una hectárea, de acuerdo a los valores que se relacionan en la Tabla. 11, donde el 3% es el coeficiente fijo para un nivel determinado de pérdida para plantaciones de alto rendimiento, el cual fue determinado como 97 plantas /ha, realizando una regla de 3 se tiene entonces que: 97 / 22.22 = 4.36 ~ 4 4% como ID equivalente al UDE En condiciones de vivero López, (2006) para Hypsipyla grandella siguiendo la misma metodología para el calculo determinó umbrales para un 20% de pérdidas soportables igual a 800 plantas afectadas por la plaga con el empleo del Disyston (Disulfoton G-10), y valores inferiores iguales al 12 % con el uso del extracto del Nim (Azadirachta indica). Cuando analizamos los resultados se puede decir que el UDE depende de la efectividad técnica y de los costos del producto. 46 Resultados y Discusión Tabla 11. Relación entre el Nivel de Daño económico y el Umbral de Daño Económico Índice de daño y valor de la producción ( MN) sin tratamiento (Vps) y con tratamiento ( Vpt). ID % SIN TRATAM A A x 0.45 CON TRATAM B B x 0.45 Et = 84% NPd Nps Vps- 0.0 NPd Nps Vpt- 16 0 0 2222 1003 0 2222 987 4 97 2155 970 11 2211 979 (UDE) 5 111 2111 950 18 2204 975 (NDE) 10 222 2000 900 36 2186 968 15 333 1889 850 53 2169 960 20 444 1778 800 71 2151 952 ID: Índice de daños en %; NPd: Número de plantas dañadas; NPs: Número de plantas sanas; Et: Eficiencia técnica; 0.45 precio de las plantas en centavos. UDE: Umbral de Daño Económico, NDE: Nivel de Daño Económico. El umbral económico calculado se define al igual que Pérez, (2000) como la densidad de población de plaga a la que debe aplicarse el tratamiento para evitar que la población aumente hasta alcanzar el NED. Por lo tanto el UT es menor que el NED (a veces es igual) para permitir que las medidas de control hagan efecto antes de que se alcance el nivel de daño. Es un porcentaje del NED como es el caso estudiado (4%). Fue determinado a partir del conocimiento del NED y de la dinámica de las poblaciones. Y puede variar mucho según la especie, la época del año, la zona y el valor de la plantación. Es el nivel práctico que debe utilizarse para tomar decisiones, es decir, tratar o no tratar. Relación entre la certificación de las plantaciones y el UDE Cuando se establece un proyecto de reforestación para un área determinada, se aplican los valores según ficha técnica de la Empresa Forestal donde se encuentra enclavada el área, con un costo determinado y no incluyendo el inventario patológico. Durante un período de tres años, momento en el cual se 50 Resultados y Discusión debe certificar la plantación aplicando el Instructivo técnico, 2001 por varios conceptos, dentro de ellos el porciento de Supervivencia, Vigor y Estado Fitosanitario que permiten obtener o no una bonificación; factores estos que inciden en la relación entre la certificación de las plantaciones y el UDE. En el caso de estudio (0-3 años) que coincide con la mayor incidencia de la plaga. Este insecto puede alcanzar hasta 2.0 m de altura de vuelo, por lo que los valores de los rendimientos están dados en el valor neto a certificar y en un momento dado por el porciento de Bonificación que se pierde por beneficio, donde se justifica el valor de la plantación en esta época, y se discrepa de los criterios difundidos por Amador (1998), los que expresan que al termino de la plantación se observa una recuperación a largo plazo de la misma, por lo que los daños no se consideran pérdidas. 3.6 Repercusión Científico, Social y Ecológico de este trabajo. La determinación del UDE para plagas Forestales en Cuba, constituye uno de los primeros resultados en el Manejo integrado de plagas forestales. Su uso representa una nueva alternativa para el MIP en la rama forestal, ya que mediante el empleo de estos indicadores (NDE y UDE) constituyen una herramienta para mantener la plaga dentro de niveles operativos aceptables de daños y con un mínimo de efectos secundarios ambientales. la introducción en la rama forestal del UDE como indicador, permite hacer un uso racional del volumen de insecticidas que se utilizaran en un sitio forestal, lo que beneficiara la salud ambiental del entorno. Rhyaccionia frustrana representa una plaga importante tanto en viveros como plantaciones de Pinus caribaea, por lo que la introducción del criterio UDE en la lucha integrada de esta plaga contribuirá a mejorar la calidad del personal que interactúa directamente con la introducción de este indicador 50 Resultados y Discusión 3.7 Repercusión Económica El estudio y cálculo del UDE constituye una vía teórico-practica y económica para la toma de decisiones del productor a la hora del control de la plaga. El uso correcto de este instrumento facilita la posibilidad de obtener ganancias o mayores beneficios, al estimar con precisión el punto o NDE cuando comienzan las pérdidas económicas. Atendiendo a estos parámetros estudiados podemos afirmar que en la etapa en que se desarrolla la plaga y la implicación que tiene el SEF en la provincia, si esta no es controlada de forma oportuna puede representar una pérdida de 1080.10 $/ha sin incluir los % de bonificación que pueden aportar ganancias al productor en MN. 50 Conclusiones 4/ Conclusiones El Nivel de Daño Económico para Rhyacionia frustana en plantaciones de Pinus caribaea var. caribaea con 13 meses de edad, para la localidad la Experiencia resultó de 49 $/Ha El Umbral de Daño Económico (UDE) para Rhyacionia frustana en plantaciones de Pinus caribaea var. caribaea con 13 meses de edad, para la localidad la Experiencia resultó de 97 plantas afectadas por hectárea. El cálculo del NED y el UDE no se realizó en la localidad San Felipe por la poca incidencia de la plaga y la baja efectividad del tratamiento. 50 Conclusiones 50
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