Umbral de Daño Económico para Rhyacionia frustrana Comstock

UNIVERSIDAD DE PINAR DEL RÍO
¨ HERMANOS SAÍZ MONTES DE OCA ¨
FACULTAD DE AGRONOMÍA Y FORESTAL
Umbral de Daño Económico para Rhyacionia frustrana
Comstock en plantaciones de Pinus caribaea Morelet var.
caribaea Barret y Golfari en Camagüey.
TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL TÍTULO DE MASTER EN CIENCIAS FORESTALES
MENCIÓN SILVICULTURA
AUTORA: Ing. Yeidis Ramayo Reynaldo
TUTOR: M.Sc. Haylett Cruz Escoto.
Pinar del Río
2007
Dedicatoria:
A mi hija, que ha sido el motor impulsor de mi empeño.
A mis padres, que han dado todo por mi superación.
A mi hermana, que soporta todos mis antojos, y los cumple sin
medida.
A mis amigos (as), que palabra a palabra me convencen de poder
terminar, y seguir avanzando.
A todas aquellas personas que han tenido que ver de una forma u
otra con el trabajo.
La solución (…) viene del suyo. Cual sea,
es bueno discutirla: predecirla es vano. Lo
que deba ser será.
José Martí
Agradecimientos:
Le agradezco, cada día que pasa a mi pequeña hija que no protesta
y me dona su tiempo irrecuperable, a mis padres y hermana que en
todo momento me han ayudado, a mis vecinas, Miriam, Ariadna,
Adelina, Maité, Marielena, Yanela, Estrella, que le han brindado
cariño y atención a mi hija para yo poder terminar.
Le estoy eternamente agradecida a Enrique de Zayas, por toda la
ayuda brindada, y por soportarme insistentemente.
A Carlos Murgüido, que ha colaborado grandemente en la asesoría
y realización de este trabajo.
A René López Castilla, pues sin su ayuda no sería posible haber
terminado.
A Haylett por ser mi Tutora y brindarme todo su apoyo y
comprensión.
A Pedro Garcíga, que indiscutiblemente no sabe con sus palabras
el estímulo que me dio.
A todos los que se han brindado en ayudarme, le doy mil gracias
Y Mis Disculpas a los que no mencioné.
Resumen
Resumen
En Cuba la obtención de un Umbral de Daño Económico (UDE) para una plaga
en particular y en determinado cultivo forestal, ha sido poco estudiado, a pesar
de la importancia que tiene este para el Manejo Integrado de Plagas (MIP),
con este trabajo se realiza un estudio del UDE de Rhyacionia frustana por las
numerosas investigaciones realizadas que permiten conocer el comportamiento
de la plaga en los diferentes ciclos de su desarrollo, para aplicar un control
económicamente justificado en plantaciones de Pinus caribaea
en las
localidades de La Experiencia y San Felipe, Provincia de Camagüey. Para esta
investigación se tomaron las variables altura, número total de yemas y yemas
afectadas en las parcelas tratadas con Dipterex al 80 PH 6g/lts (Triclorform 80
CE) y no tratadas (Testigo) que permitió establecer una comparación entre
parcelas tratadas y no tratada, para obtener la efectividad técnica, y determinar
el Nivel de Daño Económico (NDE) de la plaga. En la localidad La Experiencia
se estimó un 5% equivalente a 111 plantas dañadas por hectárea, mientras que
el UDE resultó de 97 Plantas por hectáreas. Debido a que la densidad
poblacional de la mariposa en la localidad San Felipe de las parcelas tratadas y
testigos fue similar, resultó muy baja la efectividad técnica de los tratamientos
(0.30), no siendo necesario el cálculo del NDE y el UDE por lo que se
recomendó en este caso solo el empleo de tratamientos mecánicos.
Resumen
INDICE
Resumen .............................................................................................................................
Introducción ........................................................................................................................
1/Revisión Bibliográfica: .................................................................................................. 3
1.2 Aspectos generales de Rhyacionia frustrana Comstock, en el Mundo, Cuba y la
Provincia. ...................................................................................................................... 3
1.3 Bioecología de la Plaga. ......................................................................................... 7
1.3.1Caracteristicas de la Plaga. ................................................................................... 7
1.5 Importancia Económica. ......................................................................................... 8
1.6 Recomendaciones de Manejo. ................................................................................ 9
1.6.1 Manejo silvícola e inspección. ............................................................................ 9
1.6.2 Control Mecánico. ............................................................................................... 9
1.6.3 Control Químico. ............................................................................................... 10
1.6.4 Control Biológico. ............................................................................................. 10
1.7 Especie Hospedera. ............................................................................................... 12
1.7.1 Descripción General. ......................................................................................... 12
1.7.2 Descripción Botánica. ........................................................................................ 13
1.7.3 Distribución Geográfica. ................................................................................... 14
1.7.4 Condiciones del Hábitat. ................................................................................... 15
1.7.5 Clima. ................................................................................................................ 16
1.7.6 Topografía y Suelos. .......................................................................................... 16
1.7.7 Principales Plagas de Insectos. .......................................................................... 17
1.7.8 Enfermedades. ................................................................................................... 17
1.8 Manejo Integrado de Plagas (MIP). ...................................................................... 18
1.8.1 Historia y Evolución del concepto Umbral Económico. ................................... 19
1.8.2 Categorías de Umbrales. .................................................................................... 21
1.8.3 Umbral Económico y Nivel Económico de Infestación. ................................... 24
1.8.4 Umbral Económico o Umbral de Tratamiento (UT). ........................................ 26
2/Materiales y Métodos. ................................................................................................. 27
2.1Características y ubicación del área en estudio. .................................................... 27
2.2 Método de muestreo, registro y procesamiento de la información....................... 29
2.3 Índice de Daños. ................................................................................................... 30
2.4 Determinación de la Efectividad Técnica. ............................................................ 30
2.5 Índice de Distribución .......................................................................................... 31
2.6 Nivel de Daño Económico (NDE). ....................................................................... 31
2.7 Umbral Económico. .............................................................................................. 32
3/ Resultados y Discusión. ............................................................................................. 34
3.1 Índice de Daños .................................................................................................... 41
3.2 Efectividad Técnica. ............................................................................................. 42
3.3 Índice de Distribución. ......................................................................................... 42
3.4 Nivel de Daño Económico (NED). ....................................................................... 44
3.5 Umbral de Daño Económico ................................................................................ 45
3.6 Repercusión Científico, Social y Ecológico de este trabajo. ................................ 48
3.7 Repercusión Económica ....................................................................................... 49
4/ Conclusiones .............................................................................................................. 49
5/ Recomendaciones ....................................................................................................... 50
Bibliografía .........................................................................................................................
Anexos ...............................................................................................................................
Introducción
Introducción
Desde hace muchos años los bosques se han convertido en objeto de interés
económico del hombre, originalmente se trataba solo de la simple explotación
de las riquezas de éstos como una fuente permanente de materia prima
valiosa, la madera y sus derivados, pero además de esto, ellos cumplen
importantes
funciones
ecológicas
y
sociales.
Una
de
las
premisas
fundamentales es la protección de éstos, debido a la exposición de los mismos
a factores nocivos, entre los que se destacan las plagas de insectos forestales
y los microorganismos que habitan en este ambiente (Hochmut, 1990). Por la
significación de los bosques y su posición primordial entre otros sistemas
naturales, la protección y cuidado de ellos podrá sustancialmente contribuir a
la preservación de la naturaleza, lo que debería ser una de las más importantes
actividades humanas.
Para la definición de bosque FAO, (2000) adoptó un umbral del 10% de la
cubierta de copa. La definición incluye tanto a los bosques naturales, como a
las plantaciones forestales excluyendo las poblaciones de árboles sembrados
principalmente con el fin de obtener una producción agrícola (plantaciones de
árboles frutales), sirviéndose de ésta definición de bosque, se estimó que la
cubierta forestal mundial en el 2000 era de cerca de 3.9 mil millones de
hectáreas, es decir, aproximadamente 0.6 ha per cápita. Cerca del 95% de la
cubierta forestal se encontraba en los bosques naturales, y el 5 % en las
plantaciones forestales.
En Cuba el patrimonio forestal asciende a 2 696 600 ha, lo cual representa el
24.5% de la superficie total del país, de las cuales el 31% son bosques
productores y dentro de estos el 78,8% son bosques naturales, y el 27,2%
plantaciones; del área total de bosques, el 46% son dedicados a la protección y
el 23% a la conservación (Dirección Forestal Nacional, 2006).
Los agroecosistemas por su propia estructura favorecen el incremento
poblacional de organismos, lo que permite que los mismos se transformen en
2
Introducción
plagas. En la actualidad en casi la totalidad de las Empresas Forestales o
entidades con Patrimonio Forestal, aparecen los planes de reforestación con
coníferas (principalmente con Pinus caribaea, Pinus cubensis y Pinus
maestrensis (, (Vera et al 2000).
La especie Pinus caribaea Morelet llegó a ocupar un área aproximada de
17000 ha (Departamento de Ordenación EFIC, 1999), la cual ha mermado
paulatinamente, lo cual se debe fundamentalmente a la alta demanda, a la
inadecuada política de manejo y a la acción multifacético de los factores
nocivos, entre los cuales desempeñan un papel importante las plagas de
insectos forestales.
Entre las plagas más importantes que afectan a las diferentes especies del
género Pinus, el insecto Rhyacionia frustrana Comstock ocupa un lugar
destacado por los daños que causan en estos, sin embargo no tienen
concebido dentro de sus planes el control de dicha plaga, sin utilizar productos
químicos, si los índices de infestación llegasen a alcanzar un grado tal que
amenacen la utilización de la madera para el uso con que se realizaron. Su
distribución general abarca Canadá, EEUU, Centro América y el Caribe. Es
comúnmente llamada el gusano de los brotes, la larva penetra en los tejidos
suaves de los brotes tiernos y en el lugar atacado se origina una agalla
resinosa, el brote aparece externamente con las agujas rojizas o secas y se
observa el desarrollo de varios brotes nuevos en el lugar atacado así como la
guía terminal deformada. (Hochmut et al. 1983).
Para el control de R. frustrana se ha empleado generalmente los métodos
químicos, y silviculturales, aunque la combinación de insecticidas químicos con
biológicos es un método incluido en estos últimos años en el manejo de esta
plaga. El empleo de Metarrhizium anisopliae a una concentración de 108
esporas / g en dosis de 0.150 kg / ha + Dipterex 80 %
Ph
a una
concentración de 0.1 % SA en dosis de 1 kg / ha y una segunda a los 20 días
con las mismas dosis., ha constituido uno de los métodos menos agresivos
para el control de esta plaga con resultados alentadores (Vera et al, 2000). Otro
3
Introducción
de los métodos utilizados en Cuba es la liberación de la avispa parasitoide
Trichogramma pintoi a intervalos de 15 – 20 metros, de modo que se libera
1g / ha, también con resultados satisfactorios.
Cuando la población y presencia de un organismo cualquiera ocasiona un daño
de carácter económico, se requiere destruirla para evitar pérdidas, de esta
situación se originó la necesidad de un límite de tolerancia que se alcanza con
el "Umbral Económico". La determinación de los Umbrales Económicos para
cada plaga en particular y en determinado cultivo, es absolutamente necesario;
pero la falta de suficiente información bioecológica restringe actualmente su
aplicación (Labrador, 1975). En el campo forestal, la situación se complica aún
más, debido a los extensos turnos de corta o cosecha, que prácticamente
impiden su aplicación (CATIE 1991).
La dificultad en precisar Umbrales Económicos o elementos de valoraciones
similares a partir de los cuales poder determinar cuándo una medida de control
resulta económicamente justificada, lo que crea la necesidad de revisar los
patrones actuales que se utilizan para iniciar trabajos de control contra R.
frustrana, siendo una plaga que ocupa un lugar destacado por el número de
investigaciones realizadas en Cuba sobre ella, por lo que se conoce el efecto
de la plaga en las diferentes etapas, lo cual facilita el establecimiento mas
cercano del UE, corroborando lo planteado por Hilje,(1998).
La determinación del Umbral de Daño Económico para las plagas forestales en
Cuba, es aun escaso a pesar de su importancia, es por ello que se traza la
siguiente hipótesis de trabajo:
El Umbral de daño económico para R. frustrana permite definir el momento
óptimo para determinar cuando una medida de control resulta económicamente
justificada.
Y con el propósito de confirmarla se trazó el siguiente objetivo:
Determinar el umbral de daño económico que permita definir desde qué
intensidad de ataque es conveniente proceder al control de la plaga.
4
Revision Bibliográfica
1/Revisión Bibliográfica:
1.2 Aspectos generales de Rhyacionia frustrana Comstock, en
el Mundo, Cuba y la Provincia.
En general Rhyacionia frustrana
Comstock, (Lepidoptera: Olethreutidae),
abarca Canadá, EE.UU., Centroamérica y
el Caribe de acuerdo a lo planteado por
Hochmut (1972); Alatorre (1977) y Yates
et al., (1997). En Cuba es conocida en
todo el País (Hochmut et al. 1988).
Generalmente se observa en todas aquellas áreas plantadas de pinares en los
que provoca daños en posturas así como en plantaciones jóvenes. Ataca
árboles de pino de 6-8 años, si están enramados a la altura del suelo, en el
espacio comprendido entre este y 1,5 m de altura se registran los mayores
daños; a partir de ahí, la intensidad del ataque disminuye rápidamente y a la
altura de 2,5 m constituye un raro fenómeno.
Rhyacionia frustrana, la polilla de la yema, es una plaga de insecto del bosque
mayor en los Estados Unidos. Su rango se extiende de Massachusetts a
Florida y al oeste de Texas, se encontró en el Country de San Diego, California,
en 1971 y remontó a arbolillos del pino infestados enviados de Georgia en
1967. La polilla se ha extendido del norte subsecuentemente al este en
California y se encuentra en San Diego, Naranja, y Condados de CERN (Yates
et al, 1997)
La Polilla del brote, ingresó desde Argentina a Chile por el sur,
presumiblemente a comienzos de los 80, aunque su detección oficial data de
1985. En poco menos de 10 años se dispersó activa y pasivamente a toda el
área de distribución del pino, que en Chile abarca desde la V a la X Región
(Valparaíso a Osorno) (Lanfranco, 2000)
3
Revision Bibliográfica
Horne et al, 1909 reportan por primera vez en Cuba al insecto como Evetria
sp., en 1945, Bruner et al reportan a Rhyacionia rigidana como no abundante
en los casos observados; y en 1971, Hochmut y Manso la informan como
Rhyacionia frustrana afectando todas las partes de Cuba donde se cultiva
Pinus caribaea y Pinus cubensis.
La introducción de la plaga en la
provincia Camagüey,
(1984),
según
personales
de
Zayas et al.
comunicaciones
Hernández (1984);
Anias (1984) y Pozo (1984) se supone
de
forma
fortuita
y
data,
aproximadamente desde 1957- 1958,
Desde Topes de Collantes en posturas de Pinus caribaea que se plantaron en
la desaparecida Masa semillera 504 donde se observaron daños muy
parecidos al provocado por la plaga en dichas posturas.
En 1960 provenientes de la Coloma, Provincia Pinar del Río, se efectúo la
segunda introducción de posturas de la especie al territorio, plantándose en la
localidad de Pozos de Vilató, donde se mantiene subespontáneo el pino dentro
del bosque semicaducifolio sobre rocas básicas, con deterioros parecidos al de
los primeros y similares al de la plaga.
En Cuba además de Rhyacionia frustrana, existe la presencia de Rhyacionia
subtropica Miller, limitada a la región occidental, donde ataca a Pinus tropicalis
como otro representante del género, conocida en la parte del suroeste de
Estados unidos, donde afecta Pinus ellioti, y otros géneros de pinos, también
afecta P. caribaea en Honduras y se diferencia de Rhyacionia frustrana, porque
la envergadura de sus alas varía de 15 a 18 mm, (Hoctmut, 1972)
6
Revision Bibliográfica
Rhyacionia buoliana Schiff, que afecta la yema terminal, es otro representante
mas del género, destacado en Chile, el insecto plaga primaria del género Pinus
ataca plantaciones de Pinus radiata (Baldini et al, 2000).
1.3 Bioecología de la Plaga.
Dentro de los factores que provocan fluctuaciones en la densidad poblacional
se destacan las lluvias torrenciales y los fuertes vientos aunque tengan menor
importancia que las plagas de vida libre (Valdés, 1976).
Esta plaga se caracteriza por una tipicidad con una población de carácter
permanente y crónico en casi todas las localidades donde crece Pinus caribaea
y Pinus cubensis, y de acuerdo a las condiciones climáticas podría tener de 6 a
8 generaciones por año. (Hochmut y Manso, 1971; Mendoza, et al. 1982).
Los daños fundamentales que causa R. frustrana son las galerías que abren
las larvas del insecto en los brotes o yemas, lo cual provoca la muerte de los
mismos, con lo que se favorece la deformación del árbol con la emisión de
nuevas yemas en el lugar atacado, a la vez que se produce cierta disminución
en el crecimiento de las plantas (Berisford y Kulman, 1967 ; Manso 1971 ;
Hochmut, 1972, 1974 ; Hochmut y Manso, 1975 : Alatorre,1977 ; Yates et al.,
1981 citados por Echevarria, (1988).
1.3.1Caracteristicas de la Plaga.
El adulto es una mariposa pequeña de color gris, con manchas rojizas sobre
las alas anteriores. La hembra coloca sus huevos hacia el extremo superior de
los brotes nuevos, sobre el eje mismo, en la base de una aguja o en cualquier
parte de ésta. La larva recién nacida que se desarrolla en el extremo de los
brotes nuevos, es de color amarillo claro y mide 1,5 mm de longitud. El huevo
es ligeramente convexo y aproximadamente 1/32 pulgada (0.8 mm) de
diámetro, es opaco blanco cuando se pone, pero cambia de amarillo a naranja
en el medio cuando madura. (Yates, 1997). La larva desarrollada es de color
anaranjado y mide hasta 10 mm de largo, la pupa es carmelita y mide hasta 7
mm, ésta se encuentra en el interior de los brotes atacados.
7
Revision Bibliográfica
El desarrollo de la plaga es continuo durante todo el año. Las pequeñas larvas
penetran en los tejidos suaves del extremo superior de los brotes nuevos, y en
el lugar atacado se origina una agalla resinosa, dentro de la cual viven. Las
larvas desarrolladas atacan el eje del brote, y hacen una galería de 2 a 3 cm.
de longitud, en dirección a su base. Dentro de la galería hacen la pupa al final
del desarrollo.
Externamente el brote aparece con las agujas rojizas o secas y en general se
secan sin deformarse, lo que trae como consecuencia el desarrollo de brotes
nuevos en el lugar atacado. Cuando se produce el brote en la guía terminal se
origina un excesivo acopamiento de la planta y la deformación del tronco; pero
sólo en casos aislados se ha advertido la muerte del árbol a consecuencia de la
acción de la plaga (Hochmut et al. 1983).
1.5 Importancia Económica.
Entre las plagas más importantes que afectan a las diferentes especies del
género Pinus, el insecto R. frustrana, ocupa un lugar destacado por los daños
que causa en éstas. Realizando galerías que abre en los brotes o yemas, tanto
axilares como terminales, con lo que provoca pérdidas de crecimiento y la
deformación del árbol, según lo planteado por Hochmut (1972); Viloria (1976);
Alatorre (1977) citados por Echevarría (1988).
Dentro de las especies de insectos que ocasionan algún tipo de daño a las
plantaciones de pino radiata en Chile y otras partes de Sudamérica, se precisa
que la polilla del brote del pino, R. buoliana Schiff., es la de mayor impacto en
estos recursos. (Lanfranco, 2000).
El crecimiento de brotes de Pinus caribaea var. hondurensis mostrando el daño
en las yemas términales por R. frustrana se supervisó en el Valle de Turrialba,
Costa Rica. Los cálculos indicaron que durante 1 año, un brote terminal tenía
una probabilidad de ataque de 0.8, y una probabilidad de 0.19 de producir un
tallo ahorquillado. Se concluye que 38% de árboles en una plantación
8
Revision Bibliográfica
probablemente serán ahorquillados como resultado del daño por R. frustrana
(Ford, L.B, 1986)
R. frustrana plaga de los pinos, ha tenido poca relevancia económica, debido a
que las mayores plantaciones de pino que hubo en costa Rica, se destinaron a
la producción de pulpa, para lo cual se aprovechan los fustes deformes (Hilje et
al 1991).
Las más grandes pérdidas económicas en la región del sur de los Estados
Unidos son el resultado de retardar el crecimiento de altura y deformar los
tallos principales de árboles en las plantaciones. En los huertos de semilla de
pino mata las flores hembras y los conos (USDA Forest Service, 2000)
1.6 Recomendaciones de Manejo.
1.6.1 Manejo silvícola e inspección.
Las condiciones favorables y el manejo adecuado de cada una de las especies
de Pinus, reduce notablemente la intensidad de los ataques del barrenador,
aprovechando las medidas silviculturales que tienden a contrarrestar el efecto,
la reproducción o diseminación del mismo, por lo que deben realizarse
inspecciones periódicas de la plantación (Arguedas, 1993).
1.6.2 Control Mecánico.
Cuando se detectan ataques en plantaciones jóvenes, todos los brotes
infestados deben ser cortados y eliminados de los sitios de producción
Hochmut y Manso, (1975); Alatorre, (1977). Sí se debió cortar el ápice de
crecimiento de la planta, una vez que este rebrote es necesario seleccionar el
rebrote más vigoroso y eliminar el resto para evitar deformaciones severas del
fuste.
9
Revision Bibliográfica
1.6.3 Control Químico.
Es el uso de Agentes de Protección de Cultivos para bajar rápidamente la
población de plagas, cuando estas han alcanzado un nivel que ya le produce
daño económico, (UNINET, 2002).
La agricultura, como actividad relacionada con el hombre, ha generado dos
situaciones encontradas: por un lado ha contribuido a mejorar su calidad de
vida, y, por otro, ha generado graves desequilibrios ambientales. El empleo
abusivo e irracional de plaguicidas constituye una de las causas más
importantes
de
estos
desarreglos,
los
cuales
pueden
traducirse
en
contaminación, extinción de especies, intoxicaciones, y otros. (Internet, 2002)
Existen numerosas recomendaciones sobre el uso de diferentes insecticidas, la
continua aparición de nuevos productos en el mercado internacional, provoca
la definición en el uso de estos, así como la importancia de la conservación del
medio ecológico. A pesar de esto, para el control del insecto R. frustrana se
recomienda: Insecticidas como Malathión, Triclorfon, Forato, Dimetoato,
Diazinón, han sido registrados con resultados positivos. Este método de
combate se ha utilizado principalmente en viveros y plantaciones recién
establecidas, cuando los niveles de infestación son altos. Deben realizarse, al
menos, tres aplicaciones (Hochmut, 1972)
1.6.4 Control Biológico.
El control biológico es el uso de organismos vivos (parásitos, predatores y
patógenos) o sus productos para prevenir o reducir las pérdidas o daños
causados por las plagas, (UNINET, 2002)
Según la FAO, (2000), el empleo de organismos patógenos, como virus,
bacterias y hongos que atacan a los insectos forestales perjudiciales, es otra
esfera de lucha biológica objeto actualmente de muchas investigaciones en
diversos países. Algunos de estos organismos (por ejemplo, Bacillus
10
Revision Bibliográfica
thuringiensis y Beauveria spp.) se prestan para ser producidos industrialmente,
con lo cual satisfacen ampliamente la demanda de «insecticidas» más
específicos. El método de aplicación es semejante al de los insecticidas
químicos, con los que pueden usarse sin inconveniente alguno.
Una de las vías de reducción del empleo de plaguicidas es la introducción de
los medios de control biológico. Los microorganismos constituyen un grupo
importante de elementos biológicos de uso fitosanitario, debido a su diversidad,
su relativamente fácil producción masiva y la posibilidad de crear epizotias, que
en ocasiones logran mantener las plagas y enfermedades por debajo del
umbral de daño, sin necesidad de nuevas aplicaciones (Fernández et al, 1997)
Hasta 1974 por Hochmut, habían sido identificados un total de 11 especies de
parásitos encontrados en la plaga, 1 especie del orden diptera y 10 del orden
Himenóptera.
Los hongos ectomicorrizógenos no solo tienen acción como biofertilizantes,
sino también como biocontroladores de daños ocurridos en las posturas de
Pinus caribaea, de forma tal que el empleo de esporas de Boletus sp podría
unirse al método tradicional de combatir R. frustrana (Cuesta et al, 2001)
El empleo de la lucha biológica y silvícola posibilitó lograr un 100% de
efectividad en el control de la plaga, al aplicar Bacillus thuringiensis Berliner en
las dosis recomendadas, a una plantación de P. caribaea Morelet de 2 a 3
años de edad en áreas de la Estación Experimental Forestal de Viñales,
concluyeron que este presenta buena efectividad contra las larvas de R.
frustrana, recomendando su integración dentro del conjunto de medidas para el
combate de la plaga (Merlán, 2003)
11
Revision Bibliográfica
1.7 Especie Hospedera.
Pinus caribaea Morelet
Pinus caribaea Morelet var caribaea Barret y Golfari
Constituye una conifera tropical de gran interés forestal en numerosas regiones
del mundo, debido a su rapidez de crecimiento, aceptable conformación
fenotípica y buena calidad de la madera. Esta variedad es autóctona de Cuba,
distribuyéndose naturalmente en la provincia de Pinar del Río y la Isla de la
Juventud. Por su gran plasticidad ecológica y rápido crecimiento, ha sido
utilizada ampliamente en los planes de reforestación de todo el país
(Betancourt, 1986).
1.7.1 Descripción General.
En
1952,
Little
y
Dorman,
determinaron que P. caribaea Morelet
tiene su área de distribución natural
en Las Bahamas, Cuba y Centro
América, y que no existe en Los
Estados Unidos. Es una especie de la
familia pinaceae, subdividida en tres
variedades por Barret y Golfari en
(1962) como P. caribaea Morelet var. caribaea; de Cuba (típica); P. caribaea
var. hondurensis Barret y Golfari de Centroamérica (pino de Honduras) y P.
caribaea Morelet var. bahamensis Barret y Golfari de las Islas Bahamas (pino
de Bahamas).
12
Revision Bibliográfica
La variedad caribaea típica es la que habita en la Isla de Cuba e Isla de la
Juventud. Se caracteriza por tener las semillas con alas adnata; hojas de tres
acículas, rara vez 4 y conos de 5 cm a 10 cm de largo.
En Cuba, P. caribaea var. caribaea se conoce con los nombres comunes de
pino macho y pino amarillo. Fuera de nuestro país le llaman pino cubano, pino
antillano y pino del Caribe.
1.7.2 Descripción Botánica.
Según Bisse (1988) es un árbol de pequeño a mediano porte que alcanza 1025 m de altura regularmente, aunque pueden llegar a 27-28 m y hasta 30 m, ya
que no hay ejemplares muy viejos, el diámetro es de 60-70 cm aunque puede
alcanzar mayores dimensiones.
Hojas: Describe las hojas en grupos de 3 por fascículos y raramente 4; de 15
a 25 cm de largo, de color verde amarillento a verde oscuro.
Flores: Es una especie monoica, flores masculinas en amentos y flores
femeninas en estróbilos leñosos, florece en los meses de enero y febrero.
Frutos: Conos asimétricos dehiscentes, con un promedio de 60-70 semillas
germinables.
Semillas: Angostamente ovoides a triangulares, de color gris moteado a pardo
claro y aladas.
Madera: textura media, grano típicamente recto, con albura poco diferenciable
del duramen. La albura es de color carmelitoso pálido; el duramen carmelita
algo más subido; la intensidad del color varía por la cantidad de resina
presente. La madera recién aserrada tiene un lustre medio y es grasienta al
tacto, en consonancia con la cantidad de resina que posea. Esta madera
presenta anillos visibles, diferenciándose notablemente la madera tardía de la
temprana.
13
Revision Bibliográfica
1.7.3 Distribución Geográfica.
P. caribaea var. caribaea tiene su área de distribución geográfica en la
provincia de Pinar del Río, la más occidental de Cuba, y en la Isla de la
Juventud. En algunos lugares se encuentra formando rodales puros y otros en
mezcla con P. tropicalis.
14
Revision Bibliográfica
Tabla 1. Distribución natural de las especies de pinos en Cuba.
NOMBRE
NOMBRE
CIENTÍFICO
SECCIÓN
SUBSECCIÓN
PORCIENTO DE DISTRIBUCIÓN
REPRESENTAT
NATURAL
ÁREA
CUBIERTA
IVIDAD
Pinus cubensis
Pino de Mayarí,
Griseb
Pino, Pino de
Pinus
(endémica)
Moa, Pino de
austral
nororiental
hectáreas
región sur
15 000
8%
región
25 000
Baracoa
Pinus
maestrensis
Bisse
Pino de la Sierra
Pinus
(endémico,
Maestra, Pino de
austral
antes Pinus
la Maestra
5%
oriental
hectáreas
occidentalis
Sw.)
Pinus tropicalis
Morelet
región suroeste
(endémico,
Pino Hembra,
antes Pinus
Pino Blanco
Pinus
sylvestris
occidental de
5%
cubensis Griseb
15 000
hectáreas
Cuba e Isla de
La Juventud
var
terethrocarpa
Wr.
Pinus caribaea
Pino Macho,
Morelet var.
Pino Amarillo,
caribaea Barrett
Pino del Caribe,
y Golfari
Pino de Cuba
región noreste
Pinus
australes
82 %
occidental de
245 000
Cuba e Isla de
hectáreas
La Juventud
(endémico)
1.7.4 Condiciones del Hábitat.
En los suelos ferríticos (latosoles) donde forma masas monodominantes, se
puede encontrar a la siguiente vegetación asociada: Callophyllum antillanum
Britt. (Ocuje) junto a los cursos de agua, Byrsonia crassifolia (L.) H. B. K.
15
Revision Bibliográfica
(Peralejo), Curratela americana L. (Vacabuey), Comocladia dentata Jacq.
(Guao de sabana o Guao prieto), Brya microphylla Bisse (Granadillo) y otras
especies comúnmente de porte arbustivo. También se localizan en algunos
sitios, las palmeras Acoelorrhaphaphe wrightii Wendl. (Guano prieto); así como
Poaceas de los géneros Andropogon, Panicum, Aristida y otras.
1.7.5 Clima.
Habita en un clima tropical húmedo, con precipitaciones que varían entre los 1
062 mm y los 1 562 mm, existiendo áreas que sobrepasan los 2 000 mm; 24,9o
C y los 25,1o C con máximas hasta 37o C
y mínimas de 4o C (Betancourt,
1999).
1.7.6 Topografía y Suelos.
Esta variedad de P. caribaea se encuentra en sitios relativamente llanos y en
los de topografía ondulada o colinosa; casi desde el nivel del mar hasta 464 m
de altitud en la meseta de Cajálbana (Pinar del Río). En Cuba, se ha cultivado
con todo éxito, a 750 m de altitud, en Topes de Collantes (Santi Spíritus),
aproximadamente, y a igual altura en la Alcarraza, Sierra Maestra (Santiago de
Cuba), además a 980 m en La Gran Piedra (Santiago de Cuba).
Los suelos predominantes en Cajálbana
son ferríticos (latosoles). Suelos
ácidos (comúnmente con pH que varía entre 5,5 y 6,5) y pobres en bases
intercambiables. El latosol típico es muy profundo, de color rojo púrpura, fiable
en toda su extensión, formado por un proceso aluvial; algunas áreas de poca
extensión tienen suelos aluviales. En las laderas de las colinas aparece el
latosol menos evolucionado, poco profundo y en ciertos lugares con
afloramientos rocosos.
16
Revision Bibliográfica
1.7.7 Principales Plagas de Insectos.
La especie Pinus caribaea, es la de mayor auge de plantación en el país y una
de las priorizadas, la afectan 26 especies de insectos fitófagas, entre estos es
reportadas como plagas fisiológicas más importantes la especie R. frustrana.,
atacando en vivero y plantaciones jóvenes provocando deformación de los
árboles (Viloria, 1976; Vázquez, Menéndez y López, 1999).
P. caribaea var. caribaea es afectada por diversas plagas de insectos, pero sin
que las mismas construyan grandes calamidades. Hochmut y Manso (1971)
informan que localizaron dañando a P. caribaea a los insectos: Neodiprion
insularis
(Cres.),
himenóptero
defoliador ;
Dioryctria
horneana
(Dyar),
lepidóptero cuya larva ataca las yemas terminales de los pinos y otras partes
de la planta; Dioryctria clariolaris (Walk.), lepidóptero que en estado larval
taladra los brotes tiernos del pino; Rhyacionia frustrana (Comstock), lepidóptero
que taladra las yemas de los pinos; Phyllophaga ( Cnemarachis) explanicollis
(Chap.), coleóptero defoliador del pino ; Ips grandicollis (Eichh.) e Ips
calligraphus (Germ.) - este último insecto fue determinado con anterioridad
como Ips intertitialis (Eichh.)-, ambos graves plagas de la corteza y del líber de
los pinos y vectores de la Ceratocystis spp. . También reportan a Xileborus
affinis Eichh., escolítido taladrador de la madera; Atta insularis Guér., bibijagua,
himenóptero defoliador y Lachnopus sp., coleóptero defoliador. Bruner,(1975)
reporta también ataques de: Agalliopsis maculata (Obs.), saltahojas, sin
importancia y otros.
1.7.8 Enfermedades.
En los viveros de pinos se presentan, en ocasiones, ataques de Damping-off,
enfermedad también llamada mal de almácigas, estrangulamiento del cuello del
tallo. Como agentes causantes de esta enfermedad, se ha reportado en otros
países, varios hongos, de los géneros Fusarium, Rhizoctonia, Pythium,
Alternaria Mucor y otros. Labrada (1973) informa que en Cuba, se ha reportado
ataques de Damping-off en los viveros de pinos, ocasionados por hongos del
género Fusarium.
17
Revision Bibliográfica
1.8 Manejo Integrado de Plagas (MIP).
El control de plagas puede lograrse de forma más efectiva a través del Manejo
Integrado de Plagas (MIP). Mediante el uso de una combinación de medidas de
control, preventivas y/o correctivas, para contener una plaga dentro de niveles
operativos aceptables de daño y con un mínimo de efectos secundarios
ambientales. La filosofía básica indica que el control será más efectivo y se
presentarán menos problemas de resistencia, cuando se despliegue toda una
gama de medidas contra una plaga. Un aspecto crucial es la planeación y una
buena comprensión de la ecología y la biología tanto de las plagas como de la
plantación.
Es casi inevitable, que en un período de rotación, se presenten brotes de
plagas en las plantaciones forestales tropicales y que estas causen pérdidas
económicas importantes. En el pasado la principal respuesta a las plagas fue el
uso de venenos, pero este enfoque no solamente es menos efectivo al
transcurrir el tiempo pues las plagas presentan resistencia, sino también
porque se vierten grandes cantidades de químicos tóxicos en el medio
ambiente (Wilye, 2000)
Los antecedentes son extensos a nivel mundial, mientras que a nivel nacional
son escasos y de difícil ubicación. Las primeras ideas sobre los parámetros
poblacionales de uso en el Manejo Integrado de Plagas (MIP) fueron
publicadas por Pierce en 1934, quien se preguntó si todo ataque de insecto
podía registrarse como daño, si no, cuándo se volvía evaluable y por debajo de
qué punto de daño se garantizaba el trabajo de control; Shotwell en 1935,
relacionó la densidad de la plaga y pérdidas potenciales del cultivo y Parker en
1952 discutió la influencia de las condiciones climáticas en la relación densidad
de la plaga y rendimiento según Pedigo et al. (1986) citado por Navarro (2000)
Se han identificado dos niveles poblacionales de plagas de importancia
económica en el MIP: el Nivel Económico de Infestación (NEI) y el Umbral
Económico (UE) definidos por (Stern et al, 1959)
18
Revision Bibliográfica
El MIP enfatiza la compatibilidad de los métodos y técnicas de combate a
emplear, y la reducción de las densidades de las plagas a niveles que causen
menos pérdidas económicas. En el área forestal, los turnos de corta, que son
prolongados y la imposibilidad de aislar el efecto de cada plaga en dicho turno,
impiden el establecimiento de niveles de daño económicos para cada plaga
(Hilje, 1988)
1.8.1 Historia y Evolución del concepto Umbral Económico.
En el año 1959 Stern et al. , definen los conceptos de Nivel Económico de
Infestación (NEI) y Umbral Económico (UE) como el más bajo número de la
plaga que causaría daño económico y como la densidad de la población de la
plaga a la cual se deben iniciar las medidas de control, para prevenir que ésta
alcance daño económico y; Daño económico, como la cantidad de daño que
justificaría el costo de las medidas de control (Stern et al. 1959, Stern 1966,
Smith 1976, Walker 1985). Que fueron retomados por los mismos en el año
1966, Smith en 1976 y Walker en 1985, también los mantuvieron.
Pitre et al., (1979) hacen referencia al desarrollo del concepto paralelamente
con el de Control Integrado (CI) y Manejo Integrado de Plagas (MIP), sirviendo,
para que los investigadores y extensionistas incluyan la parte biológica y
económica en sus estudios y recomendaciones tratando de involucrar la parte
de costos ecológicos y sociales en sus últimas definiciones.
En 1986, Pedigo et al., comentan que la sobrevivencia de estas definiciones
estaba dada por la simplicidad y practicidad en la mayoría de las situaciones y
que el principio de daño económico suministró la base para incorporar
información dentro de los procesos de toma de decisión sobre la respuesta del
hospedero al daño y por ello proponen, para el uso de una misma
nomenclatura emplear la terminología de Stern et al. (1959), pero proponen
una nueva definición de Umbral Económico como "la equivalencia de daño
de una población de plaga correspondiente a la última fecha posible, para
la cual una táctica de control dado, seria implementada para prevenir que
19
Revision Bibliográfica
la infestación cause un daño económico". Equivalente de daño como "la
cantidad de daño que seria producido por una plaga, a través de su ciclo
total de vida”. Equivalencia como "el equivalente de daño total (para una
población) para un momento en el tiempo".
El concepto en general consiste en soportar la presencia de la plaga hasta el
punto en que cause suficiente daño como para que el beneficio de su control
justifique el costo de dicho control siendo esto similar a lo que se conoce en la
literatura entomológica como “Niveles Daño Económico”. (French, 1989)
Según Gora y Onore, 1989, la aplicación de medidas que controlen el Manejo
de Plagas solo se justifica cuando el valor de los productos protegidos es
superior al costo del tratamiento. Lo ideal seria contar para cada especie de
insecto patógeno con un indicador único que permita decidir si es necesario el
control o no. Estos indicadores han sido desarrollados en la agricultura y se
conocen como Señal, especie de Umbral de Daño Económico (Sweeney,
1994).
En sus programas de MIP, los directivos deben establecer lo que se denomina
"el Umbral Económico": por debajo del Umbral Económico: se tolera la
presencia de la plaga. Solamente cuando el daño aumenta (o se predice su
aumento) por encima del umbral: se toman medidas (Wylie, 2000).
Pedigo, (2003) refiere que el UE es la guía esencial que debe ser desarrollada
en una situación dada. Sin embargo, el UE es muy problemático por su
considerable incertidumbre.
Los agricultores no han adoptado ampliamente los programas de Manejo de
Plagas en el sureste de EE.UU., para 1973 solamente 12 Umbrales
Económicos habían sido establecidos para insectos específicos en California y
entre los existentes actualmente, muchos son nominales y no basados en
investigaciones
integrales,
y
desarrollar
nuevos
UE
pueden
mejorar
20
Revision Bibliográfica
enormemente los programas de Manejo Integrado de Plagas y reducir el uso de
plaguicidas.
En Cuba el concepto de UE en la rama forestal se maneja por Hochmut, (1989)
definiendo umbrales nominales basados en la práctica diaria, posteriormente
Amador, (1998) hace estudios de este tipo refiriéndose a la obtención mediante
la relación de la altura media de los árboles y su relación con los índices de
infestación.
Ramayo y Zayas, (2003) relacionan el nivel de pérdidas económicas con el
porciento de infestación en semillas forestales.
1.8.2 Categorías de Umbrales.
Poston et al. (1983) diferenciaron cuatro categorías de umbrales, en cuanto a
su instrumentación como toma de decisión, los que son resumidos por (Clavijo,
1993) como:
1. Nominales
3. Integrales
2. Simples
4. Subjetivos – Objetivos
Objetivos:
 Fijos
 Descriptivos
 Dicótomos
Umbrales Nominales: establecidos en la base de una experiencia de trabajo
en un cultivo determinado, sin que existan datos experimentales que los
apoyen, son estáticos y tienden a permanecer en uso por mucho tiempo.
Umbrales Simples: representados por estimados basados en cuantificaciones
muy gruesas del impacto de las poblaciones plagas sobre los rendimientos de
las plantas atacadas. Normalmente se expresan en relación a respuestas
21
Revision Bibliográfica
promedios basadas en un conjunto de condiciones calificadas como normales,
entre las cuales se incluyen el precio de mercado, costos de las medidas de
control y la capacidad productiva potencial del cultivo.
Umbrales Integrales: su establecimiento implica la aplicación en conjunto de
todas las variables que inciden en la toma de decisión, requiere recursos
humanos interdisciplinarios, para lograr el diseño de modelos complejos que se
asemejen
al
campo
y
obtener
respuestas
mediante
el
empleo
de
computadoras.
UEs* Subjetivos vs. UEs* Objetivos. Las determinaciones subjetivas son el
enfoque más crudo para el desarrollo de los UEs. Ellos no se basan en un NDE
calculado; en cambio, se basan en la experiencia de quien los practica. Ellos
han sido llamados umbrales nominales y no están formulados con base en un
criterio objetivo. Probablemente los umbrales nominales representan la mayoría
de los UEs que se encuentran en las publicaciones de extensión y en las
recomendaciones verbales. Aunque son estáticos y posiblemente imprecisos,
siguen siendo más progresistas que no usar un UE porque de todos modos
requieren una evaluación de la cantidad de plaga. Por tanto, su uso a menudo
puede resultar en la reducción del número de aplicaciones de pesticidas.
Los UEs objetivos, se basan en los NDE calculados y cambian con cambios
en las variables primarias de los NDE (por ejemplo, los valores de mercado y
los costos de manejo). Con UEs objetivos, se calcula un NDE, y se hacen
estimados en relación con la posibilidad de que la población de la plaga exceda
el NDE. La decisión final sobre la acción que se debe tomar y el momento de
aplicarla se basa en el incremento esperado de daño y en las demoras
logísticas, lo mismo que en los rangos de la actividad de las tácticas usadas.
UEs Fijos: Es más común de UE objetivo. Con este tipo, el UE se establece en
un porcentaje fijo del NDE, por ejemplo, 50% o 75%. El uso del término “fijo” no
significa que no pueda ser cambiado; quiere decir que el porcentaje del NDE es
fijo. Por tanto, cambia constantemente con cambios en el NDE. El UE fijo
22
Revision Bibliográfica
ignora diferencias en crecimiento de la población y los rangos de daño; sin
embargo, los porcentajes usualmente se establecen conservadoramente bajos,
por ejemplo cuando hay error, el error está del lado de tomar una medida aún si
no es necesaria. Los UEs son crudos, pero podrían ser los niveles más altos
que se pueden desarrollar cuando la dinámica de las poblaciones se
comprende pobremente, se refiere Pedigo et al. (1986) citado por (Pedigo,
2002)
UEs Descriptivos: son más sofisticados que los UEs fijos. En los UEs
descriptivos, se hace una descripción del crecimiento de la población, lo mismo
que de la necesidad, y el momento de, realizar una acción, lo cual se basa en
el aumento futuro esperado de los rangos de daño. Cuando el número de
larvas causa perjuicio suficiente para llegar al nivel de daño, se puede aplicar
un modelo estadístico basado en los datos de los muestreos para proyectar el
futuro crecimiento de la población. Si estas proyecciones indican que los
números excederán el NDE durante el período susceptible, entonces se realiza
una acción; si no, se continuará con muestreos incrementales para detectar
cambios inesperados en la población hasta cuando la plantación deje de ser
susceptible.
Este enfoque tiene la ventaja de usar datos de muestreos recientes para hacer
un seguimiento de lo dañina que es la población de plaga. Su debilidad está al
hacer proyecciones con base en datos de daño anteriores; por ejemplo, los
rangos de daño futuro pueden no tener una relación fuerte con los rangos
pasadas, dando origen a errores en la toma de decisiones.
UEs Dicótomos: Los UEs dicótomos se pueden desarrollar usando un
procedimiento estadístico para clasificar una población de plaga como
económica o no económica a partir de muestras tomadas a través del tiempo.
El procedimiento estadístico ha sido denominado muestreo secuencial en el
tiempo, el cual se puede usar con el estado dañino de una plaga para
determinar de manera objetiva el UE. El procedimiento se basa en la prueba de
la proporción de probabilidad secuencial como en los muestreos.
* Umbrales
23
Revision Bibliográfica
convencionales o en los de espacios secuénciales. Sin embargo, los muestreos
secuénciales en el tiempo difieren en que, para tomar las decisiones, se usa
una perspectiva del tiempo en lugar de una perspectiva del espacio según
Pedigo y Buntin, (1994) citado por Pedigo (2002).
1.8.3 Umbral Económico y Nivel Económico de Infestación.
El UE es un valor complejo que aunque representa una densidad de la plaga,
es más bien una regla para la toma de decisiones, y depende de estimar y
predecir varios parámetros difíciles (Pedigo, 1996)
Los más significativos de ellos incluyen
1) las variables del NDE (esto es porque el UE se basa en el NDE),
2) fenología de la plaga y del hospedero,
3) crecimiento de la población y de los rangos de daño.
4) demoras de tiempo asociadas con las prácticas de MIP usadas.
A causa de las incertidumbres involucradas, particularmente en los rangos de
crecimiento de la población de plagas, la mayor parte de los UEs son
relativamente crudos; no arrojan el mismo nivel de resolución cualitativa de los
NDEs.
Los niveles económicos, se caracterizan por:
son la clave en los programas de Manejo Integrado, ya que nos
apoyamos en ellos para tomar decisiones;
nos indican la medida a tomar en cualquier situación;
ayudan a aumentar el beneficio y conservar el medio ambiente;
nos expresan la densidad de plaga, es decir, el nº de insectos / unidad
de muestra (planta, hoja, racimo, etc.); y
por tanto, tienen atributos biológicos y económicos.
24
Revision Bibliográfica
Nivel Económico de Daños.
El nivel económico de daños: indicador teórico y se expresa como la densidad
de la plaga, o sea el nivel mínimo de la plaga que reduce la cosecha hasta el
umbral de beneficio, punto en el cual se inicia el Daño Económico, y esta dado
por el punto máximo de pico que alcanza la plaga en su época de mayor
aparición (Pérez, 2000)
Figura 1. Relación entre el nivel económico de daños (NED), el umbral de tratamiento (UT) y la
posición general de equilibrio (PGE).
Este valor permite tomar la decisión de control correcta, en el momento
oportuno. Varía con las condiciones climáticas de cada zona, con el estado de
desarrollo del cultivo y de la plaga (UNINET, 2002)
25
Revision Bibliográfica
1.8.4 Umbral Económico o Umbral de Tratamiento (UT).
Se define como la densidad de población de plaga a la que debe aplicarse el
tratamiento para evitar que la población aumente hasta alcanzar el NED. Por lo
tanto el UT suele ser menor que el NED (a veces es igual) para permitir que las
medidas de control hagan efecto antes de que se alcance el nivel de daño.
Suele ser un porcentaje del NED. Puede ser determinado a partir del
conocimiento del NED y de la dinámica de poblaciones. Puede variar mucho
según la plantación, la época del año, la zona y el valor de la plantación. Es el
nivel práctico que debe utilizarse para tomar decisiones, es decir, tratar o no
tratar (Pérez, 2000)
26
Materiales y Métodos
2/Materiales y Métodos.
2.1Características y ubicación del área en estudio.
La investigación se realizó en dos localidades diferentes: La experiencia
localizado a unos 12 kilómetros al noroeste de la ciudad de Camagüey, y San
Felipe localizado a unos 20 kilómetros al norte de la ciudad de Camagüey, en
plantaciones jóvenes de Pinus caribaea donde se montaron varias parcelas de
muestreo; ambas localidades corresponden al patrimonio de la Unidad Silvícola
Camagüey, perteneciente a la Empresa Forestal Integral Camagüey.
Figura 2. Mapa de la provincia de Camagüey.
La EFI Camagüey tiene un patrimonio forestal que asciende a 365 631,7 ha
incluyendo los cayos al norte y sur de la provincia. El área cubierta por los
bosques naturales ocupa una superficie de 226 875,1 ha de área deforestada y
57 143,1 ha de área inforestal (Servicio Estatal Forestal, 2001).
27
Materiales y Métodos
La Experiencia:
Pertenece al municipio Camagüey, y se ubica en el sector sur, a partir de los
límites de la ciudad con la sabana serpentinosa al norte del territorio. Presenta
un potencial aproximado de unas 6 000 ha para pino, y el resto se utiliza
fundamentalmente con plantaciones de eucaliptos, siendo su categorización de
productivo, encontrándose en el nacimiento de las cuencas de los ríos
Saramaguacán y Máximo. De topografía llana, con unos 100 m.s.n.m. de
altitud, sin uso anterior en el área. Con un suelo rojo poco profundo, abundante
afloramiento de rocas serpentinas, con drenaje medio, y con una vegetación
espontánea compuesta por: Espartillo (Sporobolus indicus L.), Granadillo
(Cuscuta americana L.), Palma enana (Calyptrogyne occidentalis (Sw)), Palma
Jata (Copernicia longiglossa León) y Peralejo (Bryrsonina crassifolia (L),
H,B,K).
San Felipe:
Está Integrado por terrenos pertenecientes a cuatro municipios (Esmeralda,
Florida, Sierra de Cubitas y Camagüey) con una superficie superior a las
30 000 ha, con una clara vocación para pino, dado por sus tipos de suelos,
latosoles, y con categorías de producción y protección de aguas y suelo, al
estar enclavado en la cuenca del río Caonao. De topografía ondulada, con
unos 150 m.s.n.m. de altitud, sin uso anterior en el área, Con suelo rojo
profundo, con buen drenaje y afloramiento de rocas serpentinas. Vegetación
espontánea de espartillo (Sporobolus indicus L.), peralejo (Bryrsonina
crassifolia (L), granadillo (Cuscuta americana L.), palma jata (Copernicia
longiglossa León) palma enana (Calyptrogyne occidentalis (Sw)).
Las posturas que se usaron fueron producidas en el vivero, Kilo 7, en bolsas
de polietileno estándar, utilizando semillas provenientes de la Masa Semillera
504 ubicada en La Experiencia, Provincia de Camagüey, obteniendo posturas
con seis meses de edad, que fueron llevadas al campo para la plantación.
28
Materiales y Métodos
2.2 Método de muestreo, registro y procesamiento de la
información.
En la plantación seleccionada en cada localidad y partiendo de su calidad de
sitio, luego de registrar sus características generales, se montaron 2 parcelas
representativas de 1000 metros cuadrados, en el interior de cada una se ubicó
un cuadrado de 49 plantas como parcela real (7x7 plantas) individuales,
quedando la planta 1 ubicada en el extremo norte de la parcela evaluados en
zig-zag y separadas por 100 metros entre ambas, definiéndolas como parcela
#1 para control de la plaga por métodos mecánicos y químicos; y parcela #2 sin
control alguno sobre la plaga (testigo) (Murguido, 2004).
En ambas localidades en la primera y la segunda etapa, coincidiendo los
mismos meses, cada 30 días y durante 13 meses la parcela 1 fue tratada con
Dipterex al 80PH 6g/lts ( para un dosis de 1.2-1.6 kg iA/ha) CNSV,(2006)con el
objetivo de mantener en ellas niveles de infestación inferiores a lo registrado en
condiciones normales, aplicando por la falta del producto en el séptimo mes el
control mecánico, mediante la corta de yemas afectadas por tijeras de podas,
acopio y eliminación de las mismas (Hochmut, 1976). A estos mismos
intervalos para estudiar el efecto a largo plazo de los ataques del insecto se
midieron las alturas de las plantas, el número total de yemas y/o brotes de cada
árbol y de ellas las atacadas por la plaga, calculándose con ello el índice de
daños.
Los datos fueron procesados por medios automatizados, utilizándose el
paquete estadístico Statgraphics Plus para Windows 5.0 con un nivel de
significación de 0.05 al respecto Pardé y Bouchón (1994) plantean que en
materia forestal lo mas frecuente es adoptar, como intervalo de confianza, el
que corresponde a una probabilidad del 95 %.
29
Materiales y Métodos
2.3 Índice de Daños.
Para la determinación del índice de daños se considera cada yema atacada
como un individuo vivo, (De Zayas, 1993) se cálculo mediante la fórmula
reflejada en la nueva metodología para el inventario patológico según (López,
2002) aplicada a las plagas forestales, como:
ID % = (Y/N* k)*100
Donde:
ID: Índice de Daño
Y: cantidad de yemas atacadas
N: total de árboles evaluados
K: último grado de la escala
2.4 Determinación de la Efectividad Técnica.
Para determinarla se aplicó la formula que se usa comúnmente cuando existen
parcelas o áreas testigos (Vázquez, 2004)
Et = [ 1 – ( an)(dt) / (at)(dn) ] 100
Donde:
an: nivel de daño antes del tratamiento en el área no tratada
dt: nivel de daño después del tratamiento en el área tratada
at: nivel de daño antes del tratamiento en el área tratada
dn: nivel de daño después del tratamiento en el área no tratada.
30
Materiales y Métodos
2.5 Índice de Distribución
Según el desarrollo de la plaga en la Experiencia y San Felipe, para definir
como fluctúa esta por meses de evaluación se calculó el índice de infestación
atendiendo a lo planteado por (López, 2002)
ID = Y/N
Donde:
ID: Índice de distribución
Y: Total de árboles afectados
N: total de árboles muestreados
2.6 Nivel de Daño Económico (NDE).
El nivel económico de daños: indicador teórico y se expresa como la densidad
de la plaga, o sea el nivel mínimo de la plaga que reduce la cosecha hasta el
umbral de beneficio, punto en el cual se inicia el Daño Económico, y esta dado
por el punto máximo de pico que alcanza la plaga en su época de mayor
aparición (Pérez, 2000)
Para determinar el Nivel de daño económico se utilizó la siguiente relación
planteada por Pedigo y Stevenson (2003)
Ee = Vpt ( pt) – Vps (ps)
Donde:
Ee = Efecto económico
Vpt : Valor de la producción en el área tratada
Vps : Valor de la producción en el área no tratada
Pt. : Precio del producto con tratamiento
Ps
: precio del producto sin tratamiento
31
Materiales y Métodos
2.7 Umbral Económico.
Una de las vías para perfeccionar las medidas de control contra plagas
forestales, es la elaboración de umbrales económicos de nocividad de los
insectos, que provocan pérdidas en las plantaciones, sean estas recuperables
o no, teniendo en consideración, los debates mantenidos por muchos años por
los productores, sobre el efecto que puede provocar el insecto R. frustrana en
plantaciones de pinares y la frustración por no poder controlar la plaga por
métodos económicos Amador, (1988), contando hoy con numerosos estudios
realizados a la misma que permiten conocer su comportamiento en todas las
etapas lo que indica estar en condiciones de realizar el cálculo de un umbral
económico, dada la condición que se consideran pérdidas las plantas muertas
así como las afectadas por el ataque de la plaga, debido a que posteriormente
tendrán una calidad inferior en la madera, no considerándose plantas
promisorias, que ocasionan pérdidas, considerado este como criterio indicador
de pérdidas económicas.
Se utilizaron los costos de la plantación establecidos en la ficha técnica de la
Unidad silvícola Camagüey (Anexo 2), Costo del tratamiento, o inventario
patológico (Anexo 1) valor del producto Dipterex (10 pesos) (IIF, 2001)
Para la determinación del umbral en todos los casos se partió del método
analítico establecido por Tanski et al (1979) el cual consiste en la evaluación de
dos grupos de plantas, uno tratado con productos y otro sin tratar lo cual
constituye la base de la valoración de la nocividad de la plaga en cualquier
cultivo.
Cálculo del umbral Económico.
Por otra parte el cálculo del umbral de Daño Económico (UDE) se realizó con
las variantes más efectivas usando la siguiente fórmula propuesta por Pedigo,
(2002)
32
Materiales y Métodos
UE = (X * P) / (k * c)
Donde:
X = rendimiento en el testigo por unidad de superficie.
P = diferencia entre la cantidad de daños entre la mejor variante y el testigo
(atacado)
C = incremento de rendimiento o productividad.
k = Coeficiente constante
en correspondencia con la pérdida sensible (La
indicada por el calculo del nivel de daño económico)
Por razones prácticas operativas se trabaja con tres conceptos o parámetros:
ID: Índice de Daños(estimado en el muestreo)
NED ó NDE: Nivel de daño económico (Calculado a partir de la
efectividad técnica de los productos aplicados en relación a los costos
para un valor determinado)
UT ó UE ó UDE (Umbral de daño económico, umbral económico, o
umbral de tratamiento como el valor inmediato antes de llegar al NDE y
se calcula teniendo en cuenta el NDE y la diferencia entre el rendimiento
y el incremento de las parcelas tratada y no tratada, con el objetivo de
obtener mayores beneficios y menores pérdidas económicas)
33
Resultados y Discusión
3/ Resultados y Discusión.
En las áreas estudiadas se trabajó en todos los casos con indicadores medios
representados en (Tabla 2), a partir de los datos tomados en los 49 árboles
muestreados, coincidiendo con Deriabín et al, (1979) que se deben tomar no
menos de 10 árboles en calidad de control; en cultivo de tabaco se utilizó una
muestra de 10 plantas cada una en lotes de 4 hectárea (UNINET, 2002) López,
(2006) en viveros de Cedrela odorata empleo una muestra de 40 posturas, por
cada tratamiento empleado (3) con un diseño de tres bloques no aleatorios.
Tabla 2. Indicadores medios obtenidos en las localidades La Experiencia y San
Felipe.
La Experiencia
San Felipe
Variables
(1)
(2)
(1)
(2)
Alturas (cm)
62.51
58.81
30.39
24.66
Total de Yemas
31.48
30.10
13.12
11.18
Yemas Atacadas
1.07
1.05
0.13
0.19
Índice de Ataque
3.81
4.42
0.85
1.45
Estos datos fueron analizados mediante la estadística descriptiva arrojando los
resultados que se muestran en las tablas 3 y 4
34
Resultados y Discusión
La Experiencia:
Tabla 3. Características de los datos evaluados en la localidad La Experiencia
Desviación
Sdt.
Parámetros
N
Media Mediana Mínimo Máximo Varianza
ALTURA P1
49
59,99
61,81
0
132,12
663,21
25,75
ALTURA P2
49
32,4
35,81
0
132,56
1124,07
33,52
YEMAS Total P1
49
30,26
24,81
0
72,56
346,8
18,62
YEMAS Total P2
YEMAS
Atacadas P1
YEMAS
Atacadas P2
49
16,58
13,18
0
153,5
598,34
24,46
49
1,02
0,1
0
4,6
1,15
1,07
49
0,57
0,1
0
5,9
1,02
1,01
San Felipe:
Tabla 4. Características de los datos evaluados en la localidad San Felipe.
Parámetros
ALTURA P1
ALTURA P2
YEMAS Total P1
YEMAS Total P2
YEMAS
Atacadas P1
YEMAS
Atacadas P2
N
49
49
49
49
Media Mediana Mínimo Máximo Varianza
28,53
28,75
0
49,25
90,49
22,42
23,37
0
39,68
69,27
12,21
11,56
0
24,75
25,62
10,09
9,56
0
18,81
20,25
Desviación
Sdt.
9,51
8,32
5,06
4,5
49
1
1
0
4
1,1
1,04
49
0,17
0,12
0
0,93
0,02
0,17
En todos los casos se realizaron análisis para evaluar el comportamiento de los
datos,
los
que
no mostraron una
distribución
normal, aplicando
la
transformación de los mismos, mediante (x+0.5)1/2 la cual se realizó el ajuste
mediante el Test de Kolmogorov ; esta nueva distribución no tuvo un ajuste a la
distribución normal se decidió realizar análisis no parametrito, empleando el
Test de Kruskall-Wallis , apropiado para este tipo de distribuciones de datos.
35
Resultados y Discusión
En la Figura 3 se refleja el comportamiento de las alturas, en ambas
localidades, lo que corresponde con la incidencia de la plaga, destacándose la
localidad San Felipe con menor incidencia de esta, lo que se atribúyela
comportamiento de acuerdo a datos históricos de la misma poco marcada en
esta área EEFC, (1998)
70,00
60,00
Parcela 1 La Experiencia
Alturas Promedio
50,00
Parcela 2 La Experiencia
40,00
Parcela 1 San Felipe
30,00
Parcela 2 San Felipe
20,00
10,00
0,00
Parcelas
Figura 3. Comportamiento de las alturas promedio por parcelas de evaluación.
Con el control aplicado a la parcela número uno, se logra incrementar en altura,
en ambas localidades siendo estas de 62.51 y 30.39 y de 58.81 y 24.86 en las
testigo evidenciando una disminución del crecimiento por la influencia de R.
frustrana. Este resultado se confirma con el Test aplicado en las tablas 5 y 6
donde se aprecian diferencias significativas para ambas localidades
Tabla 5. Test de Kruskall-Wallis aplicado a la altura en la Experiencia.
V*
N*
R*
-----------------------------------------------------------Altura P1
49
61.2449
Altura P2
49
37.7551
-----------------------------------------------------------Estadistico = 16.9397 P-Valor = .0000385874
Nota: V*: variable
N*: Número de Muestra
R*: Rango
36
Resultados y Discusión
Tabla 6. Test de Kruskall-Wallis aplicado a la altura en San Felipe.
V*
N*
R*
-----------------------------------------------------------Altura P1
50
62,42
Altura P2
50
38,58
-----------------------------------------------------------Estadistico = 16, 8843 P-Valor = 0, 0000397297
Nota: V*: variable
N*: Número de Muestra
R*: Rango
El comportamiento del número total de yemas emitidas se puede apreciar en
la Figura 4, donde se relaciona en las parcelas con tratamiento de 31.48 y
13.12
para
La
experiencia
y
San
Felipe
respectivamente
Parcela 2 San Felipe
Parcela 1 San Felipe
Parcelas
Parcela 2 La Experiencia
Parcela 1 La Experiencia
0,00
10,00 20,00 30,00 40,00
Total de yemas promedio
Figura 4. Comportamiento del total de yemas promedio por parcelas de evaluación.
Al contrario de las parcelas número dos sin tratamiento alguno donde se
comportan sobre 11.18 y 30.10 en La Experiencia y San Felipe, factor este que
puede ser una respuesta fisiológica de la planta, al efectuar la corta de las
37
Resultados y Discusión
yemas afectadas produciendo un mayor número de yemas con la corta de las
mismas, lo que coincide con Sánchez, (2000) refiriéndose, a que el número de
brotes no solo es consecuencia del ataque, sino también del la respuesta
fisiológica que cada planta presenta al mismo, y se refleja de mayor número en
San Felipe en relación con las alturas que son menores.
Tabla 7. Resultado del Test de Kruskall-Wallis aplicado a la variable total de
yemas emitidas por plantas en la Experiencia
V*
N*
R*
-----------------------------------------------------------Yemas P1
49
60.7959
Yemas P2
49
38.2041
-----------------------------------------------------------Estadístico = 15.6433 P-Valor = .0000764832
Nota: V*: variable
N*: Número de Muestra
R*: Rango
Este comportamiento fue evaluado estadísticamente en ambas localidades
para una significación de 0.05, donde se destaca que la localidad La
Experiencia muestra diferencias significativas, que se aprecian en los datos
obtenidos en la Tabla 7 y 8.
Tabla 8. Resultado del Test de Kruskall-Wallis aplicado a la variable total
yemas emitidas por plantas en San Felipe.
V*
N*
R*
-----------------------------------------------------------Yemas P1
50
58,08
Yemas P2
50
42,92
-----------------------------------------------------------Estadístico = 6,82839 P-Valor = 0,00897013
Nota: V*: variable
N*: Número de Muestra
R*: Rango
38
Resultados y Discusión
De igual forma la Tabla 8 refleja las diferencias existentes entre la parcela
tratada (1), y la parcela testigo (2) en San Felipe, en cuanto al número de
yemas emitidas en ambas parcelas donde puede apreciarse una diferencia
entre ambas con una probabilidad de 0.008 que reafirma el comportamiento en
relación a la localidad y las alturas.
El número total de yemas atacadas por parcelas en ambas localidades se
comportó como se aprecia en la Figura 5 relacionándose de la siguiente forma:
en las parcelas con tratamiento (Parcelas #1) 1.07 y 0.13 respectivamente, así
como en las testigos (Parcelas #2) resultó de 1.05, 0.19, lo que permite
apreciar que aún cuando existió un control en la parcela número uno de la
localidad la experiencia este resultó superior, causa que atribuimos al existir
mayor cantidad de alimento siendo ésta parcela la de mayor número de yemas
emitidas, factores que se encuentran estrechamente relacionados (Hochmut,
1975)
Yemas Atacadas Promedio
1,20
1,00
Parcela 1 La Experiencia
0,80
Parcela 2 La Experiencia
Parcela 1 San Felipe
0,60
Parcela 2 San Felipe
0,40
0,20
0,00
Parcelas
Figura 5. Comportamiento del total de yemas atacadas promedio por parcelas de
evaluación.
39
Resultados y Discusión
En la tabla 9 se muestra el resultado del Test de Kruskall-Wallis aplicado al
número total de yemas emitidos por plantas en la localidad San Felipe
demostrando que existen diferencias significativas.
Tabla 9. Resultado del Test de Kruskall-Wallis aplicado a la variable yemas
afectadas en la Experiencia.
V*
N*
R*
-----------------------------------------------------------Ataques P1
49
58.8878
Ataques P2
49
40.1122
-----------------------------------------------------------Estadístico = 10.8509 P-Valor = .000986984
Nota: V*: variable
N*: Número de Muestra
R*: Rango
De igual modo para relacionar el comportamiento de la plaga en esta variable
aplicando el Test de Kruskall-Wallis se arrojan diferencias que se explican a
causa de ser menor la incidencia de la plaga en la localidad San Felipe y esto
se explica en el Punto Índice de Daños.
Tabla 10. Resultado del Test de Kruskall-Wallis aplicado a la variable yemas
afectadas en San Felipe.
V*
N*
R*
-----------------------------------------------------------Ataques P1
50
58,59
ataques P2
50
42,41
-----------------------------------------------------------Estadistico = 8, 02085 P-Valor = 0,00462286
Nota: V*: variable
N*: Número de Muestra
R*: Rango
40
Resultados y Discusión
3.1 Índice de Daños
Del total de árboles muestreados en cada localidad se obtuvo que en La
Experiencia el 90% de estos fueron afectados y el 52 % en San Felipe, lo que
evidencia un mayor índice de ataque en la primera localidad de estudio.
Parcela 2 San Felipe
Parcela 1 San Felipe
Parcelas
Parcela 2 La Experiencia
Parcela 1 La Experiencia
0,00
1,00
2,00
3,00
4,00
5,00
Indice de ataque
Figura 6. Comportamiento del índice de ataque por parcelas de evaluación.
El índice de daños reflejado en la Figura 6 calculado para las parcelas número
uno con tratamiento resultó de: 3.81 y 0.85 para las parcelas número dos sin
tratamiento se comporta como: 4.42 y 1.45 para las localidades La Experiencia
y San Felipe respectivamente, lo que evidencia mayor ataque de la plaga en
las parcelas número dos expuestas a las fluctuaciones de la plaga sin control
alguno sobre ella, lo que indica una eficiencia del tratamiento aplicado con
Dipterex al 80 PH 6g/lts con el objetivo de mantener en ellas niveles de
infestación inferiores a lo registrado en condiciones normales, y aplicando por
la falta del producto en el séptimo mes el control mecánico, mediante la corta
de yemas afectadas por tijeras de podas, acopio y eliminación de las mismas.
41
Resultados y Discusión
3.2 Efectividad Técnica.
La efectividad técnica del tratamiento aplicado en la localidad de la Experiencia
resultó de un 84%, interprétese en una disminución del número de insectos y
plantas dañadas, con el tratamiento logrando elevar la calidad de la plantación
para el logro acertado del establecimiento, factor este que al ser calculado en la
localidad San Felipe se mostró en 0.30% debido a que el efecto de la plaga fue
menor en ambas parcelas (1 y 2), y se describe en el período evaluado según
cmportamiento de la misma, este indicador constituye la clave para el cálculo
de NED y el UDE considerado la K (% de reducción del daño físico, es decir,
eficacia del tratamiento) de la expresión matemática que se emplea.
3.3 Índice de Distribución.
El comportamiento del índice de distribución de la plaga en los meses
evaluados índica las fluctuaciones de la plaga en este período donde se puede
apreciar que existen picos poblacionales en ambas parcelas a pesar del
control, en los períodos secos del año, siendo visibles en los meses de Febrero
Marzo, abril así como en julio
para todas las parcelas evaluadas, lo que
coincide por lo descrito por Valdés, (1976) citado por Amador, (1998), cuando
refiere que en los meses poco lluviosos el estrés de las plantas por la falta de
agua posibilita la aparición y propagación de la plaga. En los meses
superhúmedos se aprecia un decrecimiento de la plaga R. frustrana
apreciándose en abril y mayo y junio para las cuatro parcelas evaluadas Figura
7.
42
P2 EXP
P1 EXP
P1 SF
agosto
julio
junio
mayo
abril
marzo
febrero
enero
diciembre
noviembre
octubre
septiembre
P2 SF
agosto
1,00
0,90
0,80
0,70
0,60
0,50
0,40
0,30
0,20
0,10
0,00
Julio
Indice de Distribución
Resultados y Discusión
Meses
Figura 7. Índice de distribución de Rhyacionia frustrana por parcelas de evaluación en las
localidades La Experiencia y San Felipe.
Se observan períodos que son llamados de latencia, o posición general de
equilibrio de la plaga, siendo evaluado por Cisneros, (1992), como el promedio
de la densidad poblacional durante un tiempo relativamente largo para las
condiciones particulares de un lugar, apreciada en los meses de marzo a
octubre, en la localidad de San Felipe encontrándose la plaga en estos
períodos de manera tal que su presencia no se considera provoque un daño
económico. Y reafirma las diferencias en comportamiento de la plaga R.
frustrana en dependencia del lugar y las condiciones medioambientales.
Se coincide con Hochmut en 1978 y Amador (1998) en que la fluctuación de la
plaga es de tipo permanente, cuando fue posible evaluarla durante todo un año
para cada una de las zonas estudiadas en diferentes formas de ataque y en
ocasiones dada las características del alimento y el medio como en los meses
secos donde provoca picos poblacionales.
43
Resultados y Discusión
3.4 Nivel de Daño Económico (NED).
El NDE, indicador teórico, fue estimado con un por ciento de pérdidas
permisibles igual al 5% en la localidad La Experiencia, y definido como el punto
critico de abundancia de la plaga a partir del cual comienzan las pérdidas
económicas, siendo el nivel mínimo de insectos que reduce el beneficio de la
plantación según lo descrito por Pérez (2000)
Tabla 10. Calculo del Nivel de Daño Económico para R. frustrana en la
Experiencia.
Índice de daño y valor de la producción ( MN) sin tratamiento (Vps) y con
tratamiento ( Vpt)
ID
SIN TRATAMIENTO
CON TRATAMIENTO
%
A
A x 0.45
Et =
B
B x 0.45
84%
NPd
Nps
Vps- 0.0
NPd
Nps
Vpt- 16
0
0
2222
1003
0
2222
987
5
111
2111
950
18
2204
975 (NDE)
10
222
2000
900
36
2186
968
15
333
1889
850
53
2169
960
20
444
1778
800
71
2151
952
ID: Índice de daños en %; NPd: Número de plantas dañadas; NPs: Número de
plantas sanas; Et: Eficiencia técnica; 0.45 precio de las plantas en centavos.
NDE: Nivel de Daño Económico.
Como se observa en la tabla 10 el NDE se encuentra al 5% debido a que el
valor de la plantación fue de 975 con plantas de 0.45 centavos, mientras que el
valor de la plantación sin tratamiento fue de 950, comienza a disminuir, y
atendiendo al concepto de Umbral de Daño Económico, se puede decir que el
nivel de daños permisible se encuentra entre 0 y 5% de daño, lo que es lo
mismo alrededor de 111 plantas afectadas en una hectárea.
En el caso de la localidad San Felipe este no se consideró realizarlo porque el
comportamiento de la plaga es mínimo, y la efectividad técnica baja, lo que
hace coincidir que el nivel de Daño Económico varía con el tiempo y lugar
durante una temporada y es sensible a las condiciones ambientales a las
44
Resultados y Discusión
prácticas agronómicas y a los costos de los insumos (INIA, 2003)
demostrándose en las muestras tomadas en localidades diferentes, cuando
aún se evalúan en iguales períodos.
El cálculo del NDE para Rhyacionia frustrana depende de varios factores, tanto
de carácter intrínseco (voracidad, fecundidad, longitud del ciclo de vida), como
la relación insecto-planta (especificidad alimentaría, estructura atacada, edad
del árbol y capacidad de recuperación de este) y de tipo económico
(establecimiento de la plantación, usos y valores comercial de la especie
forestal, intensidad y extensión del daño ) (Hilje, et al, 1991),
3.5 Umbral de Daño Económico
El umbral económico debe determinarse previo al nivel de daño económico con
el objeto de contar con suficiente tiempo para el inicio de las medidas de
control y para que estas medidas tengan efecto antes de que la población
alcance el nivel de daño económico (INIA, 2003).
Como el umbral se encuentra para la localidad la experiencia en el rango
permisible entre 0 y 5% de pérdidas se calculó el umbral para un 3% de
pérdidas donde si aplicamos la fórmula de umbral prevista tenemos según los
datos:
UE = (X * P) / (k * c)
X = 950/1003 =0.94
P = 111-18 =93
C =975/1003 =0.97
=0.97-0.94=0.03
K para un 5%= 20 y K Para un 3%= 33.3
45
Resultados y Discusión
Entonces:
UEd5%
UEd3%
UEd5% = (0.94) (93) / (20) (0.03)
UEd3% = (0.94) (93) / (33.3) (0.03)
UEd5%=146 plantas por hectárea
UEd3%= 97 plantas para un 3% de
pérdida permisible
Cuando se comparan los umbrales calculados para el 5 y 3% se observan
pérdidas superiores con un nivel del 5% lo que demuestra que el nivel de daño
económico calculado es el adecuado a este caso determinando finalmente el
umbral de daño económico para la localidad La Experiencia para una hectárea,
de acuerdo a los valores que se relacionan en la Tabla. 11, donde el 3% es el
coeficiente fijo para un nivel determinado de pérdida para plantaciones de alto
rendimiento, el cual fue determinado como 97 plantas /ha, realizando una regla
de 3 se tiene entonces que:
97 / 22.22 = 4.36 ~ 4
4% como ID equivalente al UDE
En condiciones de vivero López, (2006) para Hypsipyla grandella siguiendo la
misma metodología para el calculo determinó umbrales para un 20% de
pérdidas soportables igual a 800 plantas afectadas por la plaga con el empleo
del Disyston (Disulfoton G-10), y valores inferiores iguales al 12 % con el uso
del extracto del Nim (Azadirachta indica). Cuando analizamos los resultados se
puede decir que el UDE depende de la efectividad técnica y de los costos del
producto.
46
Resultados y Discusión
Tabla 11. Relación entre el Nivel de Daño económico y el Umbral de Daño
Económico
Índice de daño y valor de la producción ( MN) sin tratamiento (Vps) y con
tratamiento ( Vpt).
ID
%
SIN TRATAM
A
A x 0.45
CON TRATAM
B
B x 0.45
Et =
84%
NPd
Nps
Vps- 0.0
NPd
Nps
Vpt- 16
0
0
2222
1003
0
2222
987
4
97
2155
970
11
2211
979 (UDE)
5
111
2111
950
18
2204
975 (NDE)
10
222
2000
900
36
2186
968
15
333
1889
850
53
2169
960
20
444
1778
800
71
2151
952
ID: Índice de daños en %; NPd: Número de plantas dañadas; NPs: Número de
plantas sanas; Et: Eficiencia técnica; 0.45 precio de las plantas en centavos.
UDE: Umbral de Daño Económico, NDE: Nivel de Daño Económico.
El umbral económico calculado se define al igual que Pérez, (2000) como la
densidad de población de plaga a la que debe aplicarse el tratamiento para
evitar que la población aumente hasta alcanzar el NED. Por lo tanto el UT es
menor que el NED (a veces es igual) para permitir que las medidas de control
hagan efecto antes de que se alcance el nivel de daño. Es un porcentaje del
NED como es el caso estudiado (4%). Fue determinado a partir del
conocimiento del NED y de la dinámica de las poblaciones. Y puede variar
mucho según la especie, la época del año, la zona y el valor de la plantación.
Es el nivel práctico que debe utilizarse para tomar decisiones, es decir, tratar o
no tratar.
Relación entre la certificación de las plantaciones y el UDE
Cuando se establece un proyecto de reforestación para un área determinada,
se aplican los valores según ficha técnica de la Empresa Forestal donde se
encuentra enclavada el área, con un costo determinado y no incluyendo el
inventario patológico. Durante un período de tres años, momento en el cual se
50
Resultados y Discusión
debe certificar la plantación aplicando el Instructivo técnico, 2001 por varios
conceptos, dentro de ellos el porciento de Supervivencia, Vigor y Estado
Fitosanitario que permiten obtener o no una bonificación; factores estos que
inciden en la relación entre la certificación de las plantaciones y el UDE.
En el caso de estudio (0-3 años) que coincide con la mayor incidencia de la
plaga. Este insecto puede alcanzar hasta 2.0 m de altura de vuelo, por lo que
los valores de los rendimientos están dados en el valor neto a certificar y en un
momento dado por el porciento de Bonificación que se pierde por beneficio,
donde se justifica el valor de la plantación en esta época, y se discrepa de los
criterios difundidos por Amador (1998), los que expresan que al termino de la
plantación se observa una recuperación a largo plazo de la misma, por lo que
los daños no se consideran pérdidas.
3.6 Repercusión Científico, Social y Ecológico de este trabajo.
La determinación del UDE para plagas Forestales en Cuba, constituye uno de
los primeros resultados en el Manejo integrado de plagas forestales.
Su uso representa una nueva alternativa para el MIP en la rama forestal, ya
que mediante el empleo de estos indicadores (NDE y UDE) constituyen una
herramienta para mantener la plaga dentro de niveles operativos aceptables de
daños y con un mínimo de efectos secundarios ambientales. la introducción en
la rama forestal del UDE como indicador, permite hacer un uso racional del
volumen de insecticidas que se utilizaran en un sitio forestal, lo que beneficiara
la salud ambiental del entorno.
Rhyaccionia frustrana representa una plaga importante tanto en viveros como
plantaciones de Pinus caribaea, por lo que la introducción del criterio UDE en la
lucha integrada de esta plaga contribuirá a mejorar la calidad del personal que
interactúa directamente con la introducción de este indicador
50
Resultados y Discusión
3.7 Repercusión Económica
El estudio y cálculo del UDE constituye una vía teórico-practica y económica
para la toma de decisiones del productor a la hora del control de la plaga. El
uso correcto de este instrumento facilita la posibilidad de obtener ganancias o
mayores beneficios, al estimar con precisión el punto o NDE cuando comienzan
las pérdidas económicas.
Atendiendo a estos parámetros estudiados podemos afirmar que en la etapa
en que se desarrolla la plaga y la implicación que tiene el SEF en la provincia,
si esta no es controlada de forma oportuna puede representar una pérdida de
1080.10 $/ha sin incluir los % de bonificación que pueden aportar ganancias al
productor en MN.
50
Conclusiones
4/ Conclusiones
El Nivel de Daño Económico para Rhyacionia frustana en plantaciones
de Pinus caribaea var. caribaea con 13 meses de edad, para la localidad
la Experiencia resultó de 49 $/Ha
El Umbral de Daño Económico (UDE) para Rhyacionia frustana en
plantaciones de Pinus caribaea var. caribaea con 13 meses de edad,
para la localidad la Experiencia resultó de 97 plantas afectadas por
hectárea.
El cálculo del NED y el UDE no se realizó en la localidad San Felipe por
la poca incidencia de la plaga y la baja efectividad del tratamiento.
50
Conclusiones
50