A veces, buscando la delgadez se llega a la

ENTREVISTA / CLOTILDE VÁZQUEZ
Médico especialista en
endocrinología y nutrición
Clotilde Vázquez
Martínez
“A veces, buscando
la delgadez se llega
a la gordura”
Expertos en endocrinología, nutrición, psicología y ejercicio físico de la Asociación Método por
Intercambios han realizado un análisis, incluido en su
web www.metodoporintercambios.com, que alerta del
peligro de catorce dietas consideradas “milagro” que
promueven una alimentación desequilibrada. El análisis
defiende la eficacia de la dieta mediterránea, en la que
se basa el “método por intercambios”, porque, “además de ser sana y equilibrada, es la que mejor enseña
a comer y cambiar los hábitos para que estos perduren
en el tiempo, siempre bajo el seguimiento de un profesional sanitario”, indica la doctora Clotilde Vázquez, jefa
del Departamento de Endocrinología y Nutrición de la
Fundación Jiménez Díaz y presidenta de la Asociación
Método por Intercambios.
¿Qué caracteriza a las “dietas milagro”?
En realidad, no existen “dietas milagro” ni “fármacos
milagro”. El problema de la acumulación de grasa no
desaparece milagrosamente. Se denomina así a dietas
que prometen resultados rápidos y sin esfuerzo, pero
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que carecen de fundamento científico sobre su eficacia
o seguridad y, entre otras cosas, excluyen o reducen la
ingesta de algunos alimentos o grupos de estos. La gente tiene la tentación de seguirlas porque quiere resultados rápidos, pero es un error. Hay que ver las causas de
la acumulación de grasa y seguir una dieta que asegure
un buen estado nutricional.
¿Cuáles son las consecuencias derivadas de una
ingesta desequilibrada de nutrientes?
Las dietas desequilibradas perjudican nuestra salud. La
escasez de hidratos de carbono provoca una pérdida
de masa muscular y de líquido, pero no de grasa. Estas
dietas que promueven disminuir el consumo de cereales,
pasta, arroz, legumbres o pan y aumentar el de proteínas
pueden originar cetosis, un trastorno metabólico que
conlleva efectos secundarios como mareos, náuseas, o
deshidratación si se prolongan mucho tiempo. Un aporte
de proteínas mayor del necesario puede generar un
aumento de la presión arterial, daño renal o acumulación
de ácido úrico. Si se quiere dejar de tener sobrepeso y
no recuperar peso hay que perder grasa. Si perdemos
músculo o agua, nos habremos desnutrido, y se producirá el efecto rebote, con el que habrá una mayor tendencia a engordar y a recuperar el peso perdido. A veces,
buscando la delgadez se llega a la gordura.
¿Cuáles son las recomendaciones cuando se va a
iniciar una dieta para perder peso?
Si somos personas con tendencia a engordar, hay que
consultar a un endocrino para ver si hay un problema
metabólico u hormonal o si existen anomalías que
acompañan al exceso de grasa, como, por ejemplo, la
diabetes. Después de hacer un diagnóstico, se marcarán
unas directrices para seguirlas con apoyo del médico o
del nutricionista.
¿En qué consiste el “método por intercambios”?
El método por intercambios está basado en la dieta
mediterránea, que incluye todos los tipos de alimentos.
Determina qué alimentos de un mismo grupo en cantidades proporcionales tienen el mismo valor nutricional,
y a estas equivalencias se les llama intercambios. Un
intercambio de hidratos de carbono es aquella cantidad
de alimento que contiene diez gramos de hidratos de
carbono; un intercambio de proteínas es la cantidad de
alimento que contiene diez gramos de proteínas; y lo
mismo ocurre con las grasas. Este método es un sistema
que permite libertad de elección sin salirse del equilibrio
necesario. Se pueden hacer cambios dentro del mismo
grupo. Por ejemplo, si tengo prescritos en mi dieta cuatro
intercambios de hidratos de carbono y me gusta la pasta, puedo comer todos los intercambios con la pasta y
no tomar pan. Con este método, la gente acaba teniendo
la sensación de que aprende a comer, que es autosuficiente y que no se perjudica intentando perder peso.