CISTICERCOSIS HEPÁTICA OVINA IVARS

CISTICERCOSIS HEPÁTICA EN CORDEROS
Un problema económico solo
detectado en el matadero.
Introducción:
Es una enfermedad parasitaria importante, mucho más que lo que a priori muchos ganaderos
piensan, puesto que en la mayoría de los casos no
la ven en sus ganaderías. Se detecta casi siempre
en el matadero. La enfermedad supone una
pérdida de rentabilidad importante por los decoTípicas lesiones de cisticercosis hepática
misos de hígado que conlleva. Para hacernos una
idea, un estudio realizado en un importante matadero del centro de España, revela que un 35 %
de los hígados de corderos, son decomisados por esta razón. El control de la enfermedad pasa
por conocer cómo se desarrolla el proceso. No existe ningún tratamiento eficaz en corderos para
curar este proceso, siendo únicamente las practicas de manejo higiénico de la granja y el control
del parasito adulto en el perro, lo que nos permitirá controlar la enfermedad.
¿Quién y cómo se produce la enfermedad en los corderos?
Está causada por el Cysticercus Tenuicollis, que es la fase larvaria de la
tenia del perro denominada Taenia Hydatígena. La tenia es el parásito
adulto y vive en el intestino del perro y menos frecuentemente en otros
carnívoros silvestres y gatos. Estos parásitos van soltando pequeños
fragmentos de su organismo (proglotis) que contienen los huevos. Que
son liberados al exterior junto con las heces del perro contaminando pasEscólex de tenia
tos, forraje, paja y otros alimentos del ganado. Cuando el cordero ingiere
estos huevos se produce la disolución de la cubierta de los mismos (embrióforo), liberándose una larva (oncosfera) que penetra en los vasos sanguíneos del intestino
delgado del cordero, llegando por vía sanguínea (vena porta) al hígado, perforan los vasos sanguíneos y migran a través del tejido hepático hacia la superficie del mismo. En este paso forman
unos trayectos sinuosos sanguinolentos que son las lesiones que principalmente se aprecian en
los corderos de cebo. Si los corderos viviesen más tiempo, ocurriría que la mayor parte de esas
oncosferas perforarían la cubierta que rodea el hígado y llegarían a la cavidad abdominal, donde
se convertirían en los cisticercos típicos de cuello delgado (de ahí el apellido “Tenuicollis”) y de
hasta 15 cm de largo. Cuando los perros comen cadáveres
de ovino, restos de matadero, etc., ingieren los cisticercos,
que, literalmente, se enganchan al intestino delgado del
perro, continuando su evolución hasta convertirse en
parásito adulto, cerrándose el ciclo evolutivo.
CICLO DEL CYSTICERCUS TENUICOLLIS
(Taenia Hydatígena)
Síntomas y lesiones: En
condiciones normales, la
Tenia adu lta
(inte stino delgado de l per ro )
infección natural suele ser
Escólex d e tenia
asintomática, solo poniéndose de manifiesto cuando
los corderos son sacrificados en el matadero. Hay
situaciones extremas, en
C uando el perro consume
casos de infestaciones muy
víscer as d e ovino s infectad os,
vuelve a cerrar el ciclo
Proglotis de te nia
grandes, que pueden producir la muerte del animal
por las afecciones hepátiHu evo de tenia que
contam ina alim entos
cas que producen. Aun así,
de corde ros
un animal con un hígado
parasitado es mucho menos eficaz a la hora de crecer y engordar, siendo más susceptible de padecer otro tipo de enfermedades (Clostridiosis, etc).
Como consecuencia de la migración de las oncosferas en el hígado, se observan trayectos sinuosos de entre 1 y 2 mm de grosor, rellenos de una masa oscura. Algunos de estos cisticercos quedan retenidos bajo la cubierta externa del hígado, conteniendo una masa de color blanco. Otros
cisticercos salen del hígado y quedan fijados en diferentes partes de las paredes de órganos del
abdomen (parte exterior del hígado, epiplón, peritoneo visceral, etc.), desarrollándose el cisticerco propiamente dicho.
Cisticerco en peritoneo
Control y prevención:
No existe ningún tratamiento eficaz para aplicar en corderos y controlar la enfermedad, siendo la prevención la única forma de luchar contra este problema. La prevención incumbe tanto a ganaderos cómo a
propietarios de perros. Una vez visto el ciclo del parásito y cómo se
produce el contagio, debemos actuar sobre tres puntos:
1. Evitar que los perros tengan acceso y consuman cadáveres, vísceras, otros restos de
matadero, etc. que puedan estar infectados por cisticercos.
2. Desparasitar convenientemente nuestros animales de compañía, suministrando cada
2-3 meses, de una forma rigurosa, los tenicidas habitualmente utilizados para el control de los quistes hidatídicos (Prazicuantel, Mebendazol, Niclosamida, Nitroscanato,
etc.) . Muy importante recoger y destruir las heces de los 2-3 días siguientes a la aplicación de estos productos (atar o encerrar los perros).
3. Evitar el consumo por parte de los corderos, con alimentos contaminados con heces
de perros (y presumiblemente por huevos de Taenia Hydatígena). Evitar el contacto
entre perros y piensos, paja, agua, etc.
Todos estos métodos también sirven para el control de la cisticercosis muscular, cenurosis
(modorra) y quistes hidatídicos.
Sección de ovino Cooperativa de IVARS D´URGELL – Pç. Bisbe Coll, 9 – 25260 IVARS DE URGELL (Lérida) - Tel: 973 580 000