Semana del 12 al 18 de Enero 2015

Semana del 12 al 18 de Enero 2015
[E. Libro] [E.M.T] [R. Servicio] [Atalaya]
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obsesiones, la intranquilidad y la tristeza. Hay estudios
que indican que la cólera persistente incrementa el
riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y otros
innumerables males crónicos. Pero mucho antes de
estas investigaciones científicas, la Biblia dio esta
sensata exhortación: “Depón la cólera y deja la furia”
(Salmo 37:8). Ahora bien, ¿cómo podemos hacerlo?
[ 22 ] [Textos] Leemos en la Palabra de Dios este
prudente consejo: “La perspicacia del hombre
ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su
parte pasar por alto la transgresión” (Proverbios 19:11).
La perspicacia es la capacidad de ver más allá de lo
superficial, de trascender lo obvio. Es una cualidad que
fomenta el entendimiento, ya que nos permite
comprender por qué actúan o hablan las personas como
lo hacen. Al tratar de captar sus verdaderos motivos,
sentimientos y circunstancias, tal vez nos sea más fácil
no hacerlas objeto de juicios ni de sentimientos
negativos.
[ 23 ] [Textos] La Biblia ofrece esta otra
[Canción 114 ][E. Libro] [Inicio]
[ 20 ][ 21 ][ 22 ][ 23 ][ 24 ]
cl cap. 18 párrs. 20-24 y recuadro de la página
188
Un libro de “sabiduría práctica”
20. ¿Por qué es Jehová el único capaz de
mostrarnos el mejor modo de vivir, y qué
información práctica contiene la Biblia?
[ 20 ] [Textos] Jehová nos indica en su Palabra cuál es
el mejor modo de vivir. Al ser nuestro Creador, sabe
mejor que nosotros lo que necesitamos, y las
necesidades fundamentales del hombre —entre ellas
recibir amor, ser feliz y tener buenas relaciones
personales— siguen siendo las mismas. La Biblia
recoge un caudal de “sabiduría práctica” que nos ayuda
a llevar una vida con sentido (Proverbios 2:7). Aunque
cada sección de este manual contiene un capítulo que
indica cómo aplicar los sabios consejos de las
Escrituras, centrémonos ahora en un ejemplo.
21-23. ¿Qué sabios consejos nos ayudan a evitar
que nos dominen la cólera y el rencor?
[ 21 ] [Textos] ¿Hemos notado que la gente amargada
y resentida suele acabar haciéndose daño a sí misma?
Efectivamente, el rencor es una carga abrumadora.
Cuando no nos libramos de él, nos dominan las
recomendación: “Continúen soportándose unos a otros y
perdonándose liberalmente unos a otros” (Colosenses
3:13). La exhortación “continúen soportándose unos a
otros” invita a ser pacientes con el prójimo, a tolerar las
características que nos irritan. Tal aguante nos ayuda a
evitar los rencores mezquinos. El verbo “perdonándose”
transmite la idea de dejar que se vaya el resentimiento.
Nuestro sabio Creador sabe que necesitamos perdonar
a nuestros semejantes cuando hay razones bien
fundadas. Y no es solo para beneficio de ellos, sino por
nuestra propia paz interior (Lucas 17:3, 4). ¡Cuánta
sabiduría encierra la Palabra de Dios!
24. ¿Qué resultados obtendremos al ir aplicando los
dictados de la sabiduría divina?
[ 24 ] [Textos] En su inmenso amor, Jehová quiso
comunicarse con nosotros, y eligió el mejor medio
posible: una “carta” redactada por escritores humanos
guiados por el espíritu santo. Como consecuencia, sus
páginas nos brindan la sabiduría divina, que es „muy
fidedigna‟ (Salmo 93:5). Al aplicar sus dictados
y enseñársela al prójimo, nos sentimos atraídos
espontáneamente a nuestro sapientísimo Dios. En el
próximo capítulo analizaremos otra gran prueba de su
sabiduría previsora: su capacidad de predecir el futuro y
cumplir su propósito.
Preguntas para meditar
Proverbios 2:1-6 ¿Qué esfuerzos hay que hacer para
extraer la sabiduría de la Palabra de Dios?
(Proverbios 2:1-6) Hijo mío, si recibes mis dichos y
2
atesoras contigo mis propios mandamientos, de modo
que con tu oído prestes atención a la sabiduría, para
3
que inclines tu corazón al discernimiento; si, además,
clamas por el entendimiento mismo y das tu voz por el
4
discernimiento mismo, si sigues buscando esto como a
la plata, y como a tesoros escondidos sigues en busca
5
de ello, en tal caso entenderás el temor de Jehová, y
6
hallarás el mismísimo conocimiento de Dios. Porque
Jehová mismo da la sabiduría; procedentes de su boca
hay conocimiento y discernimiento.
Proverbios 2:10-22 ¿De qué maneras nos beneficiará
vivir en armonía con los sabios consejos de las
Escrituras?
(Proverbios 2:10-22) Cuando la sabiduría entre en tu corazón
y el conocimiento mismo se haga agradable a tu mismísima
11
alma, la capacidad de pensar misma te vigilará, el
12
discernimiento mismo te salvaguardará, para librarte del mal
13
camino, del hombre que habla cosas perversas, de los que
dejan las sendas de la rectitud para andar en los caminos de la
14
oscuridad, de los que están regocijándose en hacer el mal,
que están gozosos en las cosas perversas de la maldad;
15
aquellos cuyas sendas son torcidas, y que son sinuosos en
16
su derrotero general; para librarte de la mujer extraña, de la
17
extranjera que ha hecho melosos sus propios dichos, que
está dejando al amigo íntimo de su juventud y que ha olvidado
18
el mismo pacto de su Dios. Porque abajo a la muerte de
veras se hunde su casa, y abajo a los que están impotentes en
19
la muerte [bajan] sus senderos trillados. Ninguno de los que
tienen relaciones con ella volverá, ni alcanzarán de nuevo las
20
sendas de los que viven. El propósito es que andes en el
camino de los buenos y que guardes las sendas de los justos.
21
Porque los rectos son los que residirán en la tierra, y los
22
exentos de culpa son los que quedarán en ella. En cuanto a
los inicuos, serán cortados de la mismísima tierra; y en cuanto
a los traicioneros, serán arrancados de ella.
Romanos 7:15-25 ¿Cómo ilustra este pasaje lo sabio
que fue Dios al escribir su Palabra mediante seres
humanos?
(Romanos 7:15-25) Porque lo que obro no lo sé. Porque lo
que deseo, esto no lo practico; sino que lo que odio es lo que
16
hago. Sin embargo, si lo que no deseo es lo que hago,
17
convengo en que la Ley es excelente. Mas ahora el que lo
18
obra ya no soy yo, sino el pecado que reside en mí. Porque
sé que en mí, es decir, en mi carne, nada bueno mora; porque
la facultad de desear está presente conmigo, pero la facultad
19
de obrar lo que es excelente no está [presente]. Porque lo
bueno que deseo no lo hago, pero lo malo que no deseo es lo
20
que practico. Ahora, pues, si lo que no deseo es lo que
hago, el que lo obra ya no soy yo, sino el pecado que mora en
21
mí. Hallo, pues, esta ley en el caso mío: que cuando deseo
hacer lo que es correcto, lo que es malo está presente
22
conmigo. Verdaderamente me deleito en la ley de Dios
23
conforme al hombre que soy por dentro, pero contemplo en
mis miembros otra ley que guerrea contra la ley de mi mente y
que me conduce cautivo a la ley del pecado que está en mis
24
miembros. ¡Hombre desdichado que soy! ¿Quién me librará
25
del cuerpo que está padeciendo esta muerte? ¡Gracias a
Dios mediante Jesucristo nuestro Señor! Así pues, con [mi]
mente yo mismo soy esclavo a la ley de Dios, pero con [mi]
carne a la ley del pecado.
1 Corintios 10:6-12 ¿Qué aprendemos de los ejemplos
bíblicos amonestadores referentes a Israel?
(1 Corintios 10:6-12) Ahora bien, estas cosas llegaron a ser
nuestros ejemplos, para que nosotros no seamos personas
que deseen cosas perjudiciales, tal como ellos las desearon.
7
Ni nos hagamos idólatras, como hicieron algunos de ellos;
así como está escrito: “Se sentó el pueblo a comer y beber, y
8
se levantaron para divertirse”. Ni practiquemos fornicación,
como algunos de ellos cometieron fornicación, de modo que
9
cayeron, veintitrés mil [de ellos] en un día. Ni pongamos a
Jehová a prueba, como algunos de ellos [lo] pusieron a
10
prueba, de modo que perecieron por las serpientes. Ni
seamos murmuradores, así como algunos de ellos
murmuraron, de modo que perecieron por el destructor.
11
Pues bien, estas cosas siguieron aconteciéndoles como
ejemplos, y fueron escritas para amonestación de nosotros a
12
quienes los fines de los sistemas de cosas han llegado. Por
consiguiente, el que piensa que está en pie, cuídese de no
caer.
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[P.S] [Nº1] [Nº2] [Nº3]
[P.S] Lectura de la Biblia: Josué 21 a 24 | Puntos
Sobresalientes
Respuestas a preguntas bíblicas:
24:2. ¿Adoraba ídolos Taré, el padre de Abrahán?
Al principio no era siervo de Jehová Dios. Es probable
que rindiera culto al dios luna Sin, muy popular en Ur.
Según la tradición judía, tal vez hasta fabricara ídolos.
No obstante, cuando Abrahán sale de Ur por orden
divina, su padre lo acompaña a Harán (Génesis 11:31).
Lecciones para nosotros:
22:9-12, 21-33. Debemos tener cuidado de no juzgar
mal los motivos de los demás.
[Nº1] Núm. 1: Josué 17:11-18 (3 min. o menos)
11
Y vinieron a pertenecer a Manasés, en Isacar y en
Aser: Bet-seán y sus pueblos dependientes e Ibleam y
sus pueblos dependientes y los habitantes de Dor y sus
pueblos dependientes y los habitantes de En-dor y sus
pueblos dependientes y los habitantes de Taanac y sus
pueblos dependientes y los habitantes de Meguidó y sus
pueblos dependientes, tres de las alturas.
12
Y los hijos de Manasés no lograron tomar posesión
de estas ciudades, sino que los cananeos persistieron
13
en morar en esta tierra. Y resultó que, cuando los
hijos de Israel se hicieron fuertes, fueron poniendo a los
cananeos a hacer trabajos forzados, y no los
desposeyeron enteramente.
14
Y los hijos de José procedieron a hablar con
Josué, y dijeron: “¿Por qué me has dado como herencia
una sola suerte y un solo lote, cuando soy un pueblo
numeroso por razón de que Jehová me ha bendecido
15
hasta ahora?”. Por lo cual Josué les dijo: “Si eres
pueblo numeroso, anda, sube al bosque, y tienes que
hacerte desmonte allí en la tierra de los perizitas y de
los refaím, porque la región montañosa de Efraín se ha
16
hecho demasiado angosta para ti”. Entonces los hijos
de José dijeron: “No basta para nosotros la región
montañosa, y hay carros de guerra con hoces de hierro
entre todos los cananeos que moran en la tierra de la
llanura baja, tanto los que están en Bet-seán y sus
pueblos dependientes como los que están en la llanura
17
baja de Jezreel”. De modo que Josué dijo esto a la
casa de José, a Efraín y Manasés: “Eres un pueblo
numeroso, y gran poder es tuyo. No debes recibir una
18
sola suerte, sino que la región montañosa debe llegar
a ser tuya. Porque es bosque, tendrás que desmontarlo,
y tiene que llegar a ser el punto de terminación para ti.
Pues debes expulsar a los cananeos, aunque tengan
carros de guerra con hoces de hierro y sean fuertes”.
[Nº2] Rey Acaz. Tema: Dios no aprueba a los
idólatras (it-1 págs. 40, 41) (5 min.)
ACAZ
(forma abreviada de Jehoacaz, que significa: “Que
Jehová Asga; Jehová Ha Asido”).
1. Hijo del rey Jotán de Judá. Acaz comenzó a reinar
a la edad de veinte años y su gobernación duró dieciséis
años. (2Re 16:2; 2Cr 28:1.)
Puesto que Ezequías, el hijo de Acaz, tenía
veinticinco años cuando comenzó a reinar, este debió
engendrarlo con menos de doce años. (2Re 18:1, 2.)
Aunque en los climas templados los varones por lo
general alcanzan la pubertad entre los doce y quince
años, en los climas cálidos pueden alcanzarla antes.
También varían las costumbres en cuanto al matrimonio.
La revista Zeitschrift für Semitistik und verwandte
Gebiete (publicada por E. Littmann, Leipzig, 1927, vol. 5,
pág. 132) informó que el casamiento de niños es
frecuente en la Tierra Prometida aun en tiempos
modernos, y se cita un caso de dos hermanos de ocho y
doce años que se casaron, el mayor de los cuales iba a
la escuela junto con su esposa. No obstante, tanto un
manuscrito hebreo como la Versión Peshitta siriaca y
algunos manuscritos de la Versión de los Setenta dicen
en 2 Crónicas 28:1 que la edad de Acaz cuando
comenzó a reinar era de “veinticinco años”, no veinte.
En cualquier caso, Acaz murió relativamente joven, y
su vida se caracterizó por una constante violación de la
ley de Dios. A pesar de que Isaías, Oseas y Miqueas
estuvieron activos en su obra de profetizar durante el
tiempo de Acaz, la idolatría crasa caracterizó su reinado.
No solo permitió que existiera entre sus súbditos, sino
que él personalmente y de manera regular participó en
hacer sacrificios paganos, hasta el punto de quemar a
su(s) propio(s) hijo(s) como ofrenda(s) en el valle de
Hinón. (2Re 16:3, 4; 2Cr 28:3, 4.) Debido a esta entrega
a la adoración falsa, el gobierno de Acaz estuvo plagado
de muchísimas dificultades. Siria y el reino septentrional
de Israel se unieron para atacar a Judá desde el N., los
edomitas aprovecharon la oportunidad para atacar
desde el SE. y los filisteos invadieron desde el O. Se
perdió el valioso puerto de Elat, en el golfo de ʽAqaba.
Zicrí, poderoso efraimita, mató a un hijo del rey y a dos
de sus hombres principales en una incursión del reino
septentrional que resultó en la matanza de 120.000
hombres de Judá y en que alrededor de 200.000
judaítas fueran llevados cautivos. Solo gracias a la
intervención del profeta Oded, con el apoyo de algunos
hombres principales de Efraín, fue posible que se
liberara a estos cautivos y regresaran a Judá. (2Cr 28:515, 17-19; 2Re 16:5, 6; Isa 7:1.)
El mensaje que el profeta Isaías recibió de Dios, en
el que se le aseguraba que Jehová no permitiría que las
fuerzas siro-israelitas destruyeran Judá y pusieran sobre
el trono a un hombre que no fuera de la línea davídica,
debió fortalecer el „corazón tembloroso‟ de Acaz.
Aunque se le invitó a solicitar una señal de Dios, el
idólatra Acaz replicó: “No pediré, ni someteré a Jehová a
prueba”. (Isa 7:2-12.) De todos modos se predijo que,
como señal, una doncella daría a luz un hijo que sería
llamado Emmanuel (Con Nosotros Está Dios), y que
antes de que el niño creciera, la alianza siro-israelita
habría dejado de ser una amenaza para Judá. (Isa 7:1317; 8:5-8.)
Con relación a los “sesenta y cinco años” de Isaías
7:8, cuando, según este profeta, Efraín sería “hecho
añicos”, el Comentario exegético y explicativo de la
Biblia (de Jamieson, Fausset y Brown, C.B.P., 1981,
vol. 1, pág. 560) dice: “Unos dos años después de esta
fecha tuvo lugar una deportación de israelitas bajo
Tiglat-pileser (2 Reyes 15:29). Unos veinte años más
tarde, se efectuó otra por Salmanasar (2 Reyes 17:1-6),
cuando reinaba Oseas. Pero la última, que „cortó‟
enteramente a Israel, al punto de „no ser ya pueblo‟, y
fue seguida de la colonización de Samaria por
extranjeros, tuvo lugar bajo Esar-hadón, quien se llevó
también a Manasés, rey de Judá, el año vigésimo
segundo de su reinado, sesenta y cinco años después
de haberse proferido esta profecía (Cf. Esdras 4:2,
3, 10, con 2 Reyes 17:24; 2 Crónicas 33:11)”.
Su vasallaje a Asiria y su muerte. No obstante, en
lugar de cifrar su fe en Jehová, debido a su temor a la
conspiración siro-israelita, Acaz optó por una política
insensata y sobornó a Tiglat-piléser III de Asiria para
que acudiera en su ayuda. (Isa 7:2-6; 8:12.) El alivio que
pudo suponerle el que el ambicioso rey de Asiria
aplastara a Siria e Israel fue solo temporal. A la postre
“le causó angustia, y no lo fortaleció” (2Cr 28:20), pues
de este modo Acaz puso a Judá bajo el pesado yugo
asirio.
Al parecer, Acaz fue llamado a Damasco como rey
vasallo para rendir homenaje a Tiglat-piléser III, y
mientras estuvo allí, debió impresionarle el altar pagano
de la ciudad, pues copió su diseño e hizo que el
sacerdote Uriya construyera uno igual para colocarlo
delante del templo de Jerusalén. Entonces osó ofrecer
sacrificios sobre este “gran altar”. El altar original de
cobre se retiró a un lado hasta que el rey decidiera el
uso que debería dársele. (2Re 16:10-16.) Mientras
tanto, hizo pedazos gran parte de los utensilios de cobre
del templo y cambió otras cosas del recinto del templo,
todo “por causa del rey de Asiria”, quizás para pagar el
pesado tributo impuesto sobre Judá o posiblemente
para esconder parte de la riqueza del templo de los
ambiciosos ojos asirios. Las puertas del templo se
cerraron y Acaz “hizo altares para sí en todo rincón de
Jerusalén”. (2Re 16:17, 18; 2Cr 28:23-25.)
Después de dieciséis años de mala gobernación y de
crasa apostasía, Acaz murió, y a pesar de haber sido
enterrado como sus antepasados “en la Ciudad de
David” (2Re 16:20), no se colocó su cuerpo en las
sepulturas de los reyes. (2Cr 28:27.) Su nombre se
incluye en las genealogías reales. (1Cr 3:13; Mt 1:9.)
El nombre de Acaz aparece en una inscripción de
Tiglat-piléser III como ia-ú-ha-zi.
2. Bisnieto de Jonatán, el hijo del rey Saúl. (1Cr
8:35, 36.)
[Nº3] Jehová es el Creador Todopoderoso (igw
pág. 2 párr. 4–pág. 3 párr. 1) (5 min.)
(Salmo 100:3)
“Yo soy Jehová. Ese es mi nombre; y a ningún otro
daré yo mi propia gloria, ni mi alabanza a imágenes
esculpidas.”
(Isaías 42:8)
“Todo el que invoque el nombre de Jehová será
salvo.”
(Romanos 10:13)
“Toda casa es construida por alguien, pero el que ha
construido todas las cosas es Dios.”
(Hebreos 3:4)
“Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién ha creado
estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de ellas aun
por número, todas las cuales él llama aun por
nombre. Debido a la abundancia de energía dinámica,
porque él también es vigoroso en poder, ninguna de
ellas falta.”
(Isaías 40:26)
[R. Servicio] [Inicio]
Tema del mes: Sirvamos como esclavos al Señor
con la mayor humildad (Hechos 20:19).
Canción 61
10 min. Sirvamos como esclavos al Señor con la
mayor humildad. Análisis con el auditorio. Lea
Hechos 20:19. Luego pida comentarios sobre las
siguientes preguntas: 1) ¿Qué idea comunica la frase
“sirviendo como esclavo”? 2) ¿De qué maneras
podemos servir como esclavos a nuestro Señor? 3)
¿Qué es la humildad? 4) ¿Cómo nos ayuda la
humildad a cumplir con nuestro ministerio?
(Hechos 20:19) sirviendo como esclavo al Señor con la
mayor humildad mental y con lágrimas y con las
pruebas que me sobrevinieron por los complots de los
judíos;
20 min. “Mejore sus habilidades en el ministerio:
aprenda a responder a una persona furiosa.” Análisis
con el auditorio. Después de analizar el artículo,
presente dos demostraciones breves y realistas. En la
primera, un publicador no responde bien ante una
persona furiosa. En la segunda, el mismo publicador
responde mejor ante la misma situación. Anime a
todos a seguir las sugerencias del apartado “Intente
esto durante el mes”.
Mejore sus habilidades en el
ministerio: aprenda a responder a una
persona furiosa
Por qué es importante. En el ministerio encontramos
a muchas personas que nos responden con
educación. No obstante, Jesús predijo que habría
quienes nos odiarían (Juan 17:14). Por eso, no
debemos sorprendernos si alguna vez nos
encontramos con personas que se enfurecen con
nosotros. Si eso nos ocurriera, tenemos que
reaccionar de una manera que agrade a Jehová, el
Dios a quien representamos (Rom. 12:17-21; 1 Ped.
3:15). Responder bien impedirá que la situación
empeore. Además, dará un buen testimonio tanto a la
persona como a quienes puedan estar observando, y
eso hará que estén más dispuestos a escuchar a los
Testigos en otra ocasión (2 Cor. 6:3).
(Juan 17:14) Yo les he dado tu palabra, pero el mundo
los ha odiado, porque ellos no son parte del mundo, así
como yo no soy parte del mundo.
(Romanos 12:17-21) No devuelvan mal por mal a
nadie. Provean cosas excelentes a vista de todos los
18
hombres. Si es posible, en cuanto dependa de
19
ustedes, sean pacíficos con todos los hombres. No se
venguen, amados, sino cédanle lugar a la ira; porque
está escrito: “Mía es la venganza; yo pagaré, dice
20
Jehová”. Pero, “si tu enemigo tiene hambre,
aliméntalo; si tiene sed, dale algo de beber; porque
haciendo esto amontonarás brasas ardientes sobre su
21
cabeza”. No te dejes vencer por el mal, sino sigue
venciendo el mal con el bien.
(1 Pedro 3:15) Antes bien, santifiquen al Cristo como
Señor en su corazón, siempre listos para presentar una
defensa ante todo el que les exija razón de la esperanza
que hay en ustedes, pero haciéndolo junto con genio
apacible y profundo respeto.
(2 Corintios 6:3) De ninguna manera estamos dando
causa alguna para tropiezo, para que no se encuentre
falta en nuestro ministerio;
Cómo hacerlo:
• Mantenga la calma y sea amigable. Esto contribuirá
a relajar el ambiente. No se tome la reacción de la
persona como un ataque personal (Ecl. 7:9). Puede
que ella tenga problemas graves o que usted haya
llamado a su puerta en un momento inoportuno. Y si
lo que le irrita es nuestro mensaje, es probable que
sea porque no esté bien informada (2 Cor. 4:4).
(Eclesiastés 7:9) No te des prisa en tu espíritu a
sentirte ofendido, porque el ofenderse es lo que
descansa en el seno de los estúpidos.
(2 Corintios 4:4) entre quienes el dios de este sistema
de cosas ha cegado las mentes de los incrédulos, para
que no pase [a ellos] la iluminación de las gloriosas
buenas nuevas acerca del Cristo, que es la imagen de
Dios.
• Hable con amabilidad (Prov. 15:1). ¿Ha despertado
a la persona? ¿La ha interrumpido en sus
quehaceres? Es verdad que los Testigos no tenemos
que pedir perdón por cumplir con nuestra comisión.
Sin embargo, usted podría disculparse sinceramente
por haber llamado en un momento inoportuno. ¿Y si
la persona está enojada por algún rumor falso que ha
escuchado sobre nosotros? Si este es el caso, podría
decir: “Entiendo por qué esta molesto. Pero parece
que lo que le han dicho sobre nosotros no es del todo
cierto. ¿Me permite que se lo aclare?”. Si la persona
está en contra de alguna de nuestras prácticas, como
nuestra postura respecto a los expulsados o la sangre,
entonces podría decir: “Entiendo. Otras personas nos
han dicho lo mismo. Pero, ¿puedo mostrarle en la
Biblia la razón por la que adoptamos esa postura?”.
(Proverbios 15:1) La respuesta, cuando es apacible,
aparta la furia, pero la palabra que causa dolor hace
subir la cólera.
• En caso de que la persona esté muy alterada, puede
que sea mejor marcharse sin ni siquiera intentar
decir nada. Y si pidiera que no lo visiten más los
testigos de Jehová, entonces asegúrele que se
respetará su deseo.
Intente esto durante el mes:
• Incluya sesiones de práctica en la adoración en
familia.
• Después de despedirse de una persona que se haya
mostrado furiosa, pregúntele a su compañero si
podría haber reaccionado de una mejor manera.
Canción 76 y oración
Canción 65 [Atalaya] [Inicio]
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Seamos santos en todo aspecto de la vida
OBEDEZCAMOS SIEMPRE LAS NORMAS DE
JEHOVÁ
3, 4. a) ¿Por qué debemos obedecer siempre las
leyes y principios de Jehová? b) ¿Por qué no
debemos vengarnos ni guardar rencor?
“Sean santos en todo lo que hacen.” (1 PED. 1:15,
La Palabra de Dios para Todos)
Canción 106
¿SABE LA RESPUESTA?
¿Por qué es importante que obedezcamos siempre las
normas de Jehová?
¿Por qué respetar a Jehová como nuestro único
Soberano nos ayuda a ser neutrales?
Teniendo en cuenta lo que dice Hebreos 5:7, 11-14,
¿cómo deberíamos estudiar la Palabra de Dios?
1, 2. a) ¿Qué espera Jehová de sus siervos? b)
¿Qué preguntas vamos a responder en este
artículo?
[ 1 ] [Textos] EL APÓSTOL Pedro citó del libro de
Levítico y explicó por inspiración divina que los
cristianos, al igual que los israelitas, tienen que ser
santos en todo aspecto de la vida (lea 1 Pedro 1:1416). “El Santo”, Jehová, espera que tanto los ungidos
como las “otras ovejas” se esfuercen al máximo por
ser santos “en toda su conducta”, en todo lo que
hagan (Juan 10:16).
[ 2 ] [Textos] En este artículo descubriremos otras
perlas espirituales del libro de Levítico que nos
ayudarán a entender las normas de santidad de
Jehová y a ponerlas en práctica en nuestra vida.
Además, responderemos a las siguientes preguntas:
¿Por qué debemos obedecer siempre las normas de
Jehová? ¿Qué nos enseña Levítico sobre respetar a
Jehová como nuestro único Soberano? Y ¿qué
aprendemos de los sacrificios que ofrecían los
israelitas?
[ 3 ] [Textos] Para agradar a Dios, debemos obedecer
siempre sus leyes y principios, y nunca restarles
importancia ni adoptar una actitud indiferente.
Aunque ya no estamos obligados a cumplir la Ley que
dio a Moisés, esta nos ayuda a percibir lo que es
correcto o incorrecto desde el punto de vista de Dios.
Por ejemplo, Jehová les mandó a los israelitas: “No
debes tomar venganza ni tener rencor contra los hijos
de tu pueblo; y tienes que amar a tu prójimo como a ti
mismo. Yo soy Jehová” (Lev. 19:18).
[ 4 ] [Textos] Como vemos, Jehová no quiere que nos
venguemos ni que guardemos rencor (Rom. 12:19). Si
pasáramos por alto lo que nos pide, estaríamos
manchando su nombre y agradando a Satanás. Por
eso, cuando alguien nos ofende, no debemos permitir
que el resentimiento se apodere de nosotros. La
Biblia dice que somos “vasos [o recipientes] de barro”
llenos de un tesoro: el ministerio (2 Cor. 4:1, 7). No
podemos meter en el mismo recipiente un tesoro tan
valioso como el ministerio y un ácido tan corrosivo
como el rencor.
5. ¿Qué aprendemos de la obediencia de Aarón
cuando murieron sus hijos? (Vea la ilustración del
principio.)
[ 5 ] [Textos] Levítico 10:1-11 cuenta la dolorosa
experiencia que vivieron Aarón y su familia. Jehová
mandó fuego del cielo para acabar con la vida de
Nadab y Abihú, dos de los hijos de Aarón, y le dijo a la
familia que no diera ninguna muestra de tristeza.
¡Qué difícil debió ser obedecer aquel mandato! ¿Y
nosotros? ¿Conservamos nuestra santidad ante
Jehová al no buscar la compañía de familiares o
amigos expulsados? (Lea 1 Corintios 5:11.)
6, 7. a) ¿Qué puntos importantes deberíamos
tener en cuenta al decidir si participar o no en
una boda en una iglesia? (Vea la nota.) b) ¿Qué
podríamos decirle a un familiar que nos invita a
participar en una boda en una iglesia?
[ 6 ] [Textos] Puede que hoy en día no tengamos que
enfrentarnos a una prueba tan dura como la de Aarón
y su familia. Pero ¿qué hay si un familiar nos invita a
asistir a una boda en una iglesia o incluso participar
en ella? Aunque es cierto que la Biblia no lo prohíbe
directamente, sí que contiene principios que nos
pueden ayudar a decidir.*
[ 7 ] [Textos] Quizás a algunos familiares les
sorprenda nuestra decisión. Tal vez no entiendan que
queramos obedecer a Jehová y ser santos en este
asunto (1 Ped. 4:3, 4). No queremos ofenderlos, así
que nos expresaremos con cariño; pero es importante
que seamos claros. Y sería bueno hablar del asunto
cuanto antes. Podríamos empezar dándoles las
gracias por habernos invitado a participar en su boda,
y luego explicarles que en la ceremonia religiosa
habrá cosas que no podremos hacer y que, como no
queremos hacerlos sentir incómodos o abochornados
en ese día tan especial, es mejor que no participemos.
Decírselo de esta manera nos ayudará a no transigir y
a obedecer las normas de Jehová en todo momento.
JEHOVÁ ES NUESTRO ÚNICO SOBERANO
8. ¿Cómo destaca Levítico el derecho que tiene
Jehová a establecer leyes?
[ 8 ] [Textos] El libro de Levítico destaca el derecho
de Jehová como Soberano a establecer leyes.
Reconoce más de 30 veces que fue Jehová quien dio
las leyes que leemos en él. Moisés era consciente de
eso; de ahí que hiciera siempre lo que Dios le mandó
(Lev. 8:4, 5). Del mismo modo, nosotros debemos
obedecer siempre a nuestro único Soberano, Jehová.
Para lograrlo, contamos con la ayuda de su
organización. Pero habrá veces que tendremos que
demostrar nuestra obediencia cuando estemos a
solas, como le ocurrió a Jesús en el desierto (Luc. 4:113). ¿Qué haremos entonces? Si confiamos en Dios y
lo respetamos como nuestra máxima autoridad, nadie
nos hará desobedecer y no nos dejaremos vencer por
el miedo (Prov. 29:25).
9. ¿Por qué se nos odia?
[ 9 ] [Textos] A los seguidores de Cristo no debería
sorprendernos que nos persigan. Él advirtió a sus
discípulos: “Los entregarán a tribulación y los
matarán, y serán objeto de odio de parte de todas las
naciones por causa de mi nombre” (Mat. 24:9). Pero
ese odio no nos detiene: seguimos predicando y
siendo santos a la vista de Jehová en todo lo que
hacemos. Ahora bien, ¿por qué se nos odia, si somos
ciudadanos honrados que llevamos vidas limpias y
ordenadas? (Rom. 13:1-7.) Porque obedecemos a
Jehová como nuestro único Soberano. Es “solo a él” a
quien adoramos, y nunca pasaremos por alto sus
justas normas (Mat. 4:10).
10. ¿Qué le ocurrió a un hermano que quebrantó
su neutralidad?
[ 10 ] [Textos] La Biblia dice que los cristianos “no
son parte del mundo”. Por esta razón, no tomamos
parte en guerras ni en asuntos políticos (lea Juan
15:18-21 e Isaías 2:4). Por desgracia, algunos
hermanos han quebrantado su neutralidad. Muchos
de ellos luego se han arrepentido sinceramente y han
vuelto a Jehová (Sal. 51:17). Pero otros no. Tomemos
por caso algo que pasó en Hungría durante la
Segunda Guerra Mundial. Unos oficiales juntaron en
la misma ciudad a 160 hermanos menores de 45 años
que habían sido encarcelados en distintas prisiones
del país por mantenerse neutrales. Una vez allí, les
dijeron que debían emprender el servicio militar.
Aunque la mayoría fueron fieles y se negaron, nueve
prestaron el juramento militar y aceptaron los
uniformes. Dos años después, uno de esos nueve se
vio ante una situación muy comprometida: le
ordenaron formar parte de un pelotón de
fusilamiento y ejecutar a algunos de aquellos Testigos
fieles. ¡Qué impresión debió llevarse al ver que su
propio hermano estaba entre los prisioneros!
Afortunadamente, las ejecuciones al final no se
llevaron a cabo.
DÉMOSLE A JEHOVÁ LO MEJOR
11, 12. ¿Qué nos enseña sobre Jehová lo que la
Ley estipulaba para los sacrificios?
[ 11 ] [Textos] La Ley que se le dio a Moisés
estipulaba que los israelitas ofrecieran sacrificios
(Lev. 9:1-4, 15-21). Dichos sacrificios no podían tener
defectos, pues apuntaban al sacrificio perfecto de
Jesús. Además, cada uno tenía que hacerse de una
manera concreta. Por ejemplo, Levítico 12:6 explica
lo que debía hacer una mujer después dar a luz: “Al
cumplirse los días de su purificación por hijo o por
hija, traerá un carnero joven en su primer año para
una ofrenda quemada y un pichón o una tórtola para
una ofrenda por el pecado, a la entrada de la tienda
de reunión, al sacerdote”. Aunque las instrucciones
eran muy específicas, la Ley deja claro que Jehová es
un Dios razonable y amoroso. Si la madre no tenía
suficiente para un carnero, podía ofrecer dos tórtolas
o dos pichones (Lev. 12:8). Aunque fuera pobre,
Jehová la amaba y la valoraba igual que a la que podía
ofrecer un animal más costoso. ¿Qué nos enseña esto
a nosotros?
todos los publicadores se obtiene un informe mundial
que permite a la organización ver dónde hace falta
más ayuda y, de acuerdo con eso, planificar todo lo
que tiene que ver con la predicación. ¿Verdad que no
es mucho pedir que a final de mes entreguemos el
informe?
[ 12 ] [Textos] El apóstol Pablo animó a los
cristianos a ofrecer un “sacrificio de alabanza a Dios”
(Heb. 13:15). Ofrecemos este sacrificio de alabanza
cuando damos a conocer el santo nombre de Jehová
mediante la predicación. Claro está, no todos tenemos
las mismas circunstancias ni la misma salud, pero lo
importante es que siempre le demos a Jehová lo
mejor de nosotros mismos. Por ejemplo, quienes no
pueden salir de su casa debido a la edad avanzada o
la mala salud dan testimonio por carta o por teléfono
y predican a quienes van a verlos. De esa manera
también alaban a Jehová (Rom. 12:1; 2 Tim. 2:15).
[ 14 ] [Textos] Después de analizar estas perlas
espirituales, ¿no es cierto que entendemos mejor por
qué Jehová incluyó el libro de Levítico en su Palabra?
(2 Tim. 3:16.) Y ahora, sin duda, estamos más
resueltos a permanecer santos, no solo porque Jehová
lo espera, sino porque se merece que le demos lo
mejor. Además, este análisis nos ha motivado a
profundizar en nuestro estudio de la Biblia (lea
Proverbios 2:1-5). Está claro que todos queremos que
Jehová acepte nuestros sacrificios de alabanza. Por
eso, preguntémonos: “¿Cómo son mis hábitos de
estudio? ¿Estoy permitiendo que la televisión, los
videojuegos, el deporte o los pasatiempos me
impidan progresar?”. Si es así, meditemos en las
palabras que el apóstol Pablo incluyó en su carta a los
Hebreos.
13. ¿Por qué deberíamos entregar un informe de
nuestra actividad en el ministerio?
[ 13 ] [Textos] Cuando le ofrecemos sacrificios de
alabanza a Jehová, no lo hacemos obligados, sino
movidos por el profundo amor que le tenemos (Mat.
22:37, 38). ¿Cómo deberíamos ver entonces que se
nos pida informar nuestra actividad en el ministerio
cada mes? Entregar los informes es una manera de
demostrar nuestra “devoción piadosa”, en otras
palabras, nuestro amor y obediencia a Jehová (2 Ped.
1:7). Por supuesto, nadie debería sentirse presionado
a salir a predicar tan solo por poner más horas en el
informe. De hecho, si un publicador, por su edad o
mala salud, únicamente puede dedicar quince
minutos al mes a predicar, se le permite informar ese
tiempo. Jehová sabe que detrás de esos minutos hay
un corazón lleno de amor por él y de aprecio por el
privilegio de ser uno de sus Testigos. Sabe que es lo
mejor que puede dar, y por eso lo valora tanto. Como
hemos visto, el que un israelita fuera pobre no le
impedía hacer sacrificios a Jehová. Del mismo modo,
los hermanos que están limitados pueden sentirse
contentos de entregar el informe. Con los informes de
PROFUNDICEMOS EN NUESTRO ESTUDIO DE LA
BIBLIA
14. ¿Por qué deberíamos examinar nuestros
hábitos de estudio?
¿Cuánta importancia damos al estudio de la Biblia y a
la adoración en familia? (Vea el párrafo 14)
15, 16. ¿Por qué fue Pablo tan directo con los
cristianos hebreos?
[ 15 ] [Textos] Pablo fue muy directo cuando
escribió a los hebreos (lea Hebreos 5:7, 11-14). Les
dijo con toda franqueza que se habían hecho
“embotados en su oír”, que les costaba mucho
entender las enseñanzas profundas. ¿Por qué fue tan
directo? Porque, al igual que Jehová, amaba a
aquellos cristianos y le preocupaba que estuvieran
tratando de sobrevivir a base de “leche”, o de un
conocimiento superficial de las Escrituras. Aunque
era importante que conocieran las doctrinas y
enseñanzas básicas, si querían convertirse en
cristianos maduros debían ingerir “alimento sólido”,
es decir, profundizar en su estudio.
[ 16 ] [Textos] En vez de haberse convertido en
maestros, seguían necesitando que alguien les
enseñara. ¿La razón? No se habían nutrido con
“alimento sólido”. ¿Y nosotros? ¿Cómo vemos las
verdades profundas? ¿Nos esforzamos por
entenderlas? ¿Dedicamos tiempo a orar y a estudiar
la Biblia en profundidad? Si nos cuesta, ¿será porque
nos hemos acostumbrado a estudiar solo por encima?
Recordemos que nuestra labor no es únicamente
predicar, sino enseñar y hacer discípulos (Mat. 28:19,
20).
17, 18. a) ¿Por qué deberíamos esforzarnos por
estudiar las verdades profundas de la Biblia? b)
¿Cómo deberíamos ver el consumo de bebidas
alcohólicas antes de las reuniones?
[ 17 ] [Textos] A muchos de nosotros no nos resulta
fácil estudiar la Biblia, y Jehová no obliga a nadie a
hacerlo. Aun así, sin importar el tiempo que llevemos
en la verdad, todos debemos nutrirnos con alimento
espiritual sólido, pues es imprescindible para
mantenernos santos.
[ 18 ] [Textos] Para ser santos a la vista de Jehová,
debemos examinar las Escrituras con cuidado y hacer
lo que él nos pide. Volvamos al ejemplo de Nadab y
Abihú, a quienes Jehová ejecutó por ofrecer “fuego
ilegítimo”, quizás mientras estaban bajo los efectos
del alcohol (Lev. 10:1, 2). Fijémonos en lo que Dios le
mandó a su padre, Aarón, justo después de aquel
incidente (lea Levítico 10:8-11). ¿Quiere decir esto
que no debemos consumir bebidas alcohólicas antes
de las reuniones cristianas? Reflexionemos en los
siguientes puntos. Nosotros ya no tenemos que
obedecer la Ley (Rom. 10:4). En algunos países, los
hermanos toman bebidas alcohólicas con moderación
durante las comidas antes de ir a las reuniones. En la
Pascua se compartían cuatro copas de vino. Cuando
Jesús instituyó la Conmemoración, les pidió a los
apóstoles que bebieran del vino que representaba su
sangre (Mat. 26:27). La Biblia condena beber en
exceso y emborracharse (1 Cor. 6:10; 1 Tim. 3:8). Y,
movidos por su conciencia, muchos hermanos tal vez
decidan abstenerse por completo de alcohol antes de
participar en cualquier faceta del servicio sagrado.
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que las
circunstancias no son las mismas en todos los países,
y que lo importante es que distingamos “entre la cosa
santa y la profana” para asegurarnos de agradar a
Dios y de ser santos en todo lo que hacemos.
19. a) ¿Qué puede ayudarnos a sacarle el máximo
provecho a la adoración en familia y al estudio
personal? b) ¿Qué tenemos que hacer para ser
santos?
[ 19 ] [Textos] Hay muchos tesoros espirituales que
podemos descubrir si los buscamos con cuidado en la
Palabra de Dios. La organización nos da numerosas
ayudas para sacarle el máximo provecho a la
adoración en familia y al estudio personal, ¿las
estamos usando? Conozcamos mejor a Jehová y su
propósito, y acerquémonos cada vez más a él (Sant.
4:8). Como el salmista, pidámosle: “Destapa mis ojos,
para que mire las cosas maravillosas procedentes de
tu ley” (Sal. 119:18). Obedezcamos siempre las
normas de Jehová, “el Santo”, y participemos con
entusiasmo en “la obra santa de las buenas nuevas”
(1 Ped. 1:15; Rom. 15:16). Vivimos en tiempos
difíciles, así que resolvámonos a ser santos en todo
aspecto de la vida y a servir a Jehová como nuestro
único Soberano.
Textos del Libro
Párrafo 20
(Proverbios 2:7) Y para los rectos atesorará sabiduría
práctica; para los que andan en integridad él es un
escudo,
Párrafo 21
(Salmo 37:8) Depón la cólera y deja la furia; no te
muestres acalorado solo para hacer mal.
Párrafo 22
(Proverbios 19:11) La perspicacia del hombre
ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su
parte pasar por alto la transgresión.
Párrafo 23
(Colosenses 3:13) Continúen soportándose unos a
otros y perdonándose liberalmente unos a otros si
alguno tiene causa de queja contra otro. Como Jehová
los perdonó liberalmente a ustedes, así también háganlo
ustedes.
(Lucas 17:3, 4) Presten atención a ustedes mismos. Si
tu hermano comete un pecado, dale una reprensión; y si
4
se arrepiente, perdónalo. Aun si siete veces al día
peca contra ti y siete veces vuelve a ti, diciendo: „Me
arrepiento‟, tienes que perdonarlo”.
Párrafo 24
(Salmo 93:5) Tus propios recordatorios han resultado
muy fidedignos. La santidad es propia de tu misma
casa, oh Jehová, por largura de días.
Textos Atalaya
Párrafo 1
(1 Pedro 1:14-16) 14 Como hijos obedientes, dejen de
amoldarse según los deseos que tuvieron en otro
tiempo en su ignorancia, 15 y más bien, de acuerdo con
el Santo que los llamó, háganse ustedes mismos santos
también en toda [su] conducta, 16 porque está escrito:
“Tienen que ser santos, porque yo soy santo”.
(Juan 10:16) 16 ”Y tengo otras ovejas, que no son de
este redil; a esas también tengo que traer, y escucharán
mi voz, y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor.
Párrafo 2
Párrafo 3
(Levítico 19:18) 18 ”’No debes tomar venganza ni tener
rencor contra los hijos de tu pueblo; y tienes que amar a
tu prójimo como a ti mismo. Yo soy Jehová.
Párrafo 4
(Romanos 12:19) 19 No se venguen, amados, sino
cédanle lugar a la ira; porque está escrito: “Mía es la
venganza; yo pagaré, dice Jehová”.
(2 Corintios 4:1) 4 Por eso, teniendo este ministerio
según la misericordia que se nos mostró, no nos
rendimos;
(2 Corintios 4:7) 7 Sin embargo, tenemos este tesoro en
vasos de barro, para que el poder que es más allá de lo
normal sea de Dios y no el que procede de nosotros.
Párrafo 5
(Levítico 10:1-11) 10 Más tarde Nadab y Abihú, los hijos
de Aarón, tomaron y llevaron cada uno su braserillo y
pusieron en ellos fuego y sobre él colocaron incienso, y
empezaron a ofrecer delante de Jehová fuego ilegítimo,
que él no les había prescrito. 2 Con esto salió un fuego
de delante de Jehová y los consumió, de modo que
murieron ante Jehová. 3 Entonces Moisés dijo a Aarón:
“Esto es lo que ha hablado Jehová, diciendo: ‘Entre los
allegados a mí sea yo santificado, y ante el rostro de
todo el pueblo sea yo glorificado’”. Y Aarón guardó
silencio. 4 De modo que Moisés llamó a Misael y
Elzafán, los hijos de Uziel, tío de Aarón, y les dijo:
“Acérquense, llévense a sus hermanos de enfrente del
lugar santo hasta fuera del campamento”. 5 Se
acercaron, pues, y se los llevaron en sus trajes talares
hasta fuera del campamento, tal como Moisés había
hablado. 6 Subsiguientemente Moisés dijo a Aarón y a
sus *otros+ hijos, Eleazar e Itamar: “No vayan a dejar sus
cabezas desaseadas, y no deben rasgar sus prendas de
vestir, para que no mueran ustedes y para que no se
indigne él contra toda la asamblea; pero sus hermanos
de toda la casa de Israel se darán al llanto a causa de la
quema, la cual Jehová ha hecho arder. 7 Y de la entrada
de la tienda de reunión no deben salir ustedes, por
temor de que mueran, porque el aceite de la unción de
Jehová está sobre ustedes”. Así que hicieron conforme a
la palabra de Moisés. 8 Y Jehová procedió a hablar a
Aarón, y dijo: 9 “No bebas vino ni licor embriagante, tú
ni tus hijos contigo, cuando entren en la tienda de
reunión, para que no mueran. Es estatuto hasta tiempo
indefinido para sus generaciones, 10 tanto para hacer
distinción entre la cosa santa y la profana, y entre la
cosa inmunda y la limpia, 11 como para enseñar a los
hijos de Israel todas las disposiciones reglamentarias
que Jehová les ha hablado por medio de Moisés”.
(1 Corintios 5:11) 11 Pero ahora les escribo que cesen
de mezclarse en la compañía de cualquiera que,
llamándose hermano, sea fornicador, o persona
dominada por la avidez, o idólatra, o injuriador, o
borracho, o que practique extorsión, y ni siquiera
coman con tal hombre.
Párrafo 6
Párrafo 7
(1 Pedro 4:3-4) 3 Porque basta el tiempo que ha pasado
para que ustedes hayan obrado la voluntad de las
naciones cuando procedían en hechos de conducta
relajada, lujurias, excesos con vino, diversiones
estrepitosas, partidas de beber e idolatrías ilegales. 4
Porque no continúan corriendo con ellos en este
derrotero al mismo bajo sumidero de disolución, ellos
están perplejos y siguen hablando injuriosamente de
ustedes.
Párrafo 8
(Levítico 8:4-5) 4 Entonces Moisés hizo tal como le
había mandado Jehová, y se congregó la asamblea a la
entrada de la tienda de reunión. 5 Luego Moisés dijo a
la asamblea: “Esta es la cosa que Jehová ha mandado
hacer”.
(Lucas 4:1-13) 4 Ahora bien, Jesús, lleno de espíritu
santo, se apartó del Jordán, y el espíritu lo condujo por
aquí y por allá en el desierto 2 por cuarenta días,
mientras lo tentaba el Diablo. Además, no comió nada
en aquellos días, y por eso, cuando estos hubieron
concluido, tuvo hambre. 3 Entonces el Diablo le dijo: “Si
eres hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en
pan”. 4 Pero Jesús le respondió: “Está escrito: ‘No de
pan solamente debe vivir el hombre’”. 5 De modo que
lo llevó hacia arriba y le mostró todos los reinos de la
tierra habitada en un instante de tiempo; 6 y el Diablo
le dijo: “Te daré toda esta autoridad y la gloria de ellos,
porque a mí me ha sido entregada, y a quien yo quiera
se la doy. 7 Por eso, si tú haces un acto de adoración
delante de mí, todo será tuyo”. 8 Respondiendo, Jesús
le dijo: “Está escrito: ‘Es a Jehová tu Dios a quien tienes
que adorar, y es solo a él a quien tienes que rendir
servicio sagrado’”. 9 Entonces lo condujo a Jerusalén y
lo apostó sobre el almenaje del templo y le dijo: “Si eres
hijo de Dios, échate abajo desde aquí; 10 porque está
escrito: ‘A sus ángeles dará encargo acerca de ti, que te
conserven’, 11 y: ‘Te llevarán en sus manos, para que
nunca des con tu pie contra una piedra’”. 12
Respondiendo, Jesús le dijo: “Dicho está: ‘No debes
poner a prueba a Jehová tu Dios’”. 13 De modo que el
Diablo, habiendo concluido toda la tentación, se retiró
de él hasta otro tiempo conveniente.
(Proverbios 29:25) 25 El temblar ante los hombres es lo
que tiende un lazo, pero el que confía en Jehová será
protegido.
Párrafo 9
(Mateo 24:9) 9 ”Entonces los entregarán a tribulación y
los matarán, y serán objeto de odio de parte de todas
las naciones por causa de mi nombre.
(Romanos 13:1-7) 13 Toda alma esté en sujeción a las
autoridades superiores, porque no hay autoridad a no
ser por Dios; las autoridades que existen están
colocadas por Dios en sus posiciones relativas. 2 Por lo
tanto, el que se opone a la autoridad se ha puesto en
contra del arreglo de Dios; los que se han puesto en
contra de este recibirán juicio para sí. 3 Porque los que
gobiernan no son objeto de temor para el hecho bueno,
sino para el malo. ¿Quieres, pues, no temer a la
autoridad? Sigue haciendo el bien, y tendrás alabanza
de ella; 4 porque es ministro de Dios para ti para bien
tuyo. Pero si estás haciendo lo que es malo, teme:
porque no es sin propósito que lleva la espada; porque
es ministro de Dios, vengador para expresar ira sobre el
que practica lo que es malo. 5 Hay, por lo tanto, razón
apremiante para que ustedes estén en sujeción, no solo
por causa de esa ira, sino también por causa de [su]
conciencia. 6 Pues por eso ustedes también pagan
impuestos; porque ellos son siervos públicos de Dios
que sirven constantemente con este mismo propósito. 7
Den a todos lo que les es debido: al que [pide]
impuesto, el impuesto; al que [pide] tributo, el tributo;
al que [pide] temor, dicho temor; al que [pide] honra,
dicha honra.
(Mateo 4:10) 10 Entonces Jesús le dijo: “¡Vete, Satanás!
Porque está escrito: ‘Es a Jehová tu Dios a quien tienes
que adorar, y es solo a él a quien tienes que rendir
servicio sagrado’”.
Párrafo 10
(Juan 15:18-21) 18 Si el mundo los odia, saben que me
ha odiado a mí antes que los odiara a ustedes. 19 Si
ustedes fueran parte del mundo, el mundo le tendría
afecto a lo que es suyo. Ahora bien, porque ustedes no
son parte del mundo, sino que yo los he escogido del
mundo, a causa de esto el mundo los odia. 20 Tengan
presente la palabra que les dije: El esclavo no es mayor
que su amo. Si ellos me han perseguido a mí, a ustedes
también los perseguirán; si ellos han observado mi
palabra, también observarán la de ustedes. 21 Mas
todas estas cosas las harán contra ustedes por causa de
mi nombre, porque ellos no conocen al que me ha
enviado.
(Isaías 2:4) 4 Y él ciertamente dictará el fallo entre las
naciones y enderezará los asuntos respecto a muchos
pueblos. Y tendrán que batir sus espadas en rejas de
arado y sus lanzas en podaderas. No alzará espada
nación contra nación, ni aprenderán más la guerra.
(Salmos 51:17) 17 Los sacrificios para Dios son un
espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y
aplastado, oh Dios, no lo despreciarás.
Párrafo 11
(Levítico 9:1-4) 9 Y al octavo día aconteció que Moisés
llamó a Aarón y sus hijos y a los ancianos de Israel. 2
Entonces dijo a Aarón: “Toma para ti un becerro joven
para una ofrenda por el pecado y un carnero para una
ofrenda quemada, sanos, y preséntalos delante de
Jehová. 3 Pero a los hijos de Israel hablarás, diciendo:
‘Tomen un macho cabrío para una ofrenda por el
pecado y un becerro y un carnero joven, cada uno de un
año de edad, sanos, para una ofrenda quemada, 4 y un
toro y un carnero para sacrificios de comunión para
sacrificarlos delante de Jehová, y una ofrenda de grano
mojada ligeramente con aceite, porque hoy es cuando
Jehová ciertamente se aparecerá a ustedes’”.
(Levítico 9:15-21) 15 En seguida se puso a presentar la
ofrenda del pueblo, y tomó el macho cabrío de la
ofrenda por el pecado que era para el pueblo y lo
degolló, e hizo una ofrenda por el pecado con él como
con el primero. 16 Entonces presentó la ofrenda
quemada e hizo con ella conforme al procedimiento
regular. 17 En seguida presentó la ofrenda de grano y
llenó su mano con parte de ella y la hizo humear sobre
el altar, además de la ofrenda quemada de la mañana.
18 Después degolló el toro y el carnero del sacrificio de
comunión que era para el pueblo. Entonces los hijos de
Aarón le entregaron la sangre, y él la roció en derredor
sobre el altar. 19 En cuanto a los trozos grasos del toro
y la cola gorda del carnero y la envoltura de grasa y los
riñones y el apéndice del hígado, 20 ellos entonces
colocaron los trozos grasos sobre los pechos, después
de lo cual él hizo humear los trozos grasos sobre el altar.
21 Pero los pechos y la pierna derecha los meció Aarón
de acá para allá como ofrenda mecida delante de
Jehová, tal como Moisés había mandado.
(Levítico 12:6) 6 Entonces, al cumplirse los días de su
purificación por hijo o por hija, traerá un carnero joven
en su primer año para una ofrenda quemada y un
pichón o una tórtola para una ofrenda por el pecado, a
la entrada de la tienda de reunión, al sacerdote.
(Levítico 12:8) 8 Pero si no tiene lo suficiente para una
oveja, entonces tiene que tomar dos tórtolas o dos
pichones, uno para una ofrenda quemada y uno para
una ofrenda por el pecado, y el sacerdote tiene que
hacer expiación por ella, y ella tiene que ser limpia’”.
Párrafo 12
(Hebreos 13:15) 15 Mediante él ofrezcamos siempre a
Dios sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de labios
que hacen declaración pública de su nombre.
(Romanos 12:1) 12 Por consiguiente, les suplico por las
compasiones de Dios, hermanos, que presenten sus
cuerpos como sacrificio vivo, santo, acepto a Dios, un
servicio sagrado con su facultad de raciocinio.
(2 Timoteo 2:15) 15 Haz lo sumo posible para
presentarte aprobado a Dios, trabajador que no tiene
de qué avergonzarse, que maneja la palabra de la
verdad correctamente.
entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo
incorrecto.
Párrafo 13
Párrafo 16
(Mateo 22:37-38) 37 Él le dijo: “‘Tienes que amar a
Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y
con toda tu mente’. 38 Este es el más grande y el
primer mandamiento.
(Mateo 28:19-20) 19 Vayan, por lo tanto, y hagan
discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos
en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo,
20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les
he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los
días hasta la conclusión del sistema de cosas”.
(2 Pedro 1:7) 7 a [su] devoción piadosa, cariño
fraternal; a [su] cariño fraternal, amor.
Párrafo 14
(2 Timoteo 3:16) 16 Toda Escritura es inspirada de Dios
y provechosa para enseñar, para censurar, para
rectificar las cosas, para disciplinar en justicia,
(Proverbios 2:1-5) 2 Hijo mío, si recibes mis dichos y
atesoras contigo mis propios mandamientos, 2 de
modo que con tu oído prestes atención a la sabiduría,
para que inclines tu corazón al discernimiento; 3 si,
además, clamas por el entendimiento mismo y das tu
voz por el discernimiento mismo, 4 si sigues buscando
esto como a la plata, y como a tesoros escondidos
sigues en busca de ello, 5 en tal caso entenderás el
temor de Jehová, y hallarás el mismísimo conocimiento
de Dios.
Párrafo 15
(Hebreos 5:7) 7 En los días de su carne [Cristo] ofreció
ruegos y también peticiones a Aquel que podía salvarlo
de la muerte, con fuertes clamores y lágrimas, y fue
oído favorablemente por su temor piadoso.
(Hebreos 5:11-14) 11 En lo que respecta a él tenemos
mucho que decir y difícil de explicar, puesto que
ustedes se han hecho embotados en su oír. 12 Porque,
en realidad, aunque deberían ser maestros en vista del
tiempo, de nuevo necesitan que alguien les enseñe
desde el principio las cosas elementales de las sagradas
declaraciones formales de Dios; y han llegado a ser
como quienes necesitan leche, no alimento sólido. 13
Porque todo el que participa de leche no conoce la
palabra de la justicia, porque es pequeñuelo. 14 Pero el
alimento sólido pertenece a personas maduras, a los
que mediante el uso tienen sus facultades perceptivas
Párrafo 17
Párrafo 18
(Levítico 10:1-2) 10 Más tarde Nadab y Abihú, los hijos
de Aarón, tomaron y llevaron cada uno su braserillo y
pusieron en ellos fuego y sobre él colocaron incienso, y
empezaron a ofrecer delante de Jehová fuego ilegítimo,
que él no les había prescrito. 2 Con esto salió un fuego
de delante de Jehová y los consumió, de modo que
murieron ante Jehová.
(Levítico 10:8-11) 8 Y Jehová procedió a hablar a Aarón,
y dijo: 9 “No bebas vino ni licor embriagante, tú ni tus
hijos contigo, cuando entren en la tienda de reunión,
para que no mueran. Es estatuto hasta tiempo
indefinido para sus generaciones, 10 tanto para hacer
distinción entre la cosa santa y la profana, y entre la
cosa inmunda y la limpia, 11 como para enseñar a los
hijos de Israel todas las disposiciones reglamentarias
que Jehová les ha hablado por medio de Moisés”.
(Romanos 10:4) 4 Porque Cristo es el fin de la Ley, para
que todo el que ejerza fe tenga justicia.
(Mateo 26:27) 27 También, tomó una copa y, habiendo
dado gracias, la dio a ellos, diciendo: “Beban de ella,
todos ustedes;
(1 Corintios 6:10) 10 ni ladrones, ni personas
dominadas por la avidez, ni borrachos, ni injuriadores,
ni los que practican extorsión heredarán el reino de
Dios.
(1 Timoteo 3:8) 8 Los siervos ministeriales, igualmente,
deben ser serios, no de lengua doble, no dados a mucho
vino, no ávidos de ganancia falta de honradez,
2. La Biblia cuenta que Dios hizo el cielo,
Párrafo 19
y que al principio el hombre fue perfecto,
(Santiago 4:8) 8 Acérquense a Dios, y él se acercará a
ustedes. Límpiense las manos, pecadores, y purifiquen
su corazón, indecisos.
(Salmos 119:18) 18 Destapa mis ojos, para que mire las
cosas maravillosas procedentes de tu ley.
(1 Pedro 1:15) 15 y más bien, de acuerdo con el Santo
que los llamó, háganse ustedes mismos santos también
en toda [su] conducta,
(Romanos 15:16) 16 de ser siervo público de Cristo
Jesús a las naciones, ocupándome en la obra santa de
las buenas nuevas de Dios, a fin de que la ofrenda, a
saber, estas naciones, resulte acepta, siendo santificada
con espíritu santo.
la fértil tierra y el inmenso mar,
pero el pecado no tardó en entrar.
También nos habla sobre cierto ángel
que, por soberbia, contra Dios se alzó.
Su rebelión hundió al mundo en desgracia,
mas el Creador traerá liberación.
3. Vivimos hoy en tiempos tan dichosos:
¡nació por fin el Reino celestial!
La salvación ofrece Dios al hombre
que quiera obedecer Su voluntad.
Las buenas nuevas de este libro vivo
son un deleite para el corazón.
Feliz aquel que beba de sus aguas:
Cántico 114
tendrá gran paz y eterna bendición.
(Véanse también 2 Tim. 3:16; 2 Ped. 1:21.) volver
El libro de Dios es un tesoro
Cántico 61
(Proverbios 2:1)
Qué clase de persona debo ser
1. Existe un libro que supera a todos:
nos llena el alma de esperanza y paz,
(2 Pedro 3:11)
los ojos abre a quienes andan “ciegos”
y a los “muertos” nueva vida da.
Se trata, sí, de la Sagrada Biblia,
preciosa gema que Jehová nos dio.
Si bien usó la pluma de los hombres,
él es su Autor, pues fue quien la inspiró.
1. ¿Qué podría darte, bendito Jehová?
¿Quién puede pagarte tu infinita bondad?
Me miro en tu ley, tu Palabra es mi espejo,
con gusto me esfuerzo por ser tu reflejo.
Mi vida dedico a tu adoración;
de este don espiritual.
es lo que más quiero, la mejor decisión.
Tu voluntad haré
Ser un siervo tuyo y hacerte feliz:
y mis votos cumpliré.
no hay un mayor honor para mí.
Inquietud y frustraciones
2. Quiero examinarme, lograr descubrir
con tu paz alejaré.
si estoy alcanzando lo que esperas de mí.
3. Tu mandamiento es
Si te soy leal, estaré en tu memoria
el deleite de mi ser;
el día que obtengas, Jehová, la victoria.
me da fuerzas, me sostiene
(Véanse también Sal. 18:25; 116:12; 119:37; Pro.
11:20.) volver
y mis pasos guía fiel.
Rocío matinal
es tu paz, Señor Jehová,
a mi alma reverdece
Cántico 76
Jehová, Dios de la paz
y me libra de ansiedad.
(Véanse también Sal. 4:8; Fili. 4:6, 7; 1 Tes. 5:23.)
volver
(Filipenses 4:9)
Cántico 65
1. Jehová, Dios de la paz,
Dios de amor eterno y leal:
“Este es el camino”
te suplico que me ayudes
y me des serenidad.
(Isaías 30:20, 21)
Confiado vivo yo,
pues tu Hijo me compró.
1. Hay un camino que conduce a la paz;
Con tu paz insuperable
te lo enseñó el propio Hijo de Jehová.
guardarás mi corazón.
Brilló la luz, la oscuridad se disipó;
2. En vano el mundo va
pudiste ver a tu divino Instructor.
tras la paz y la unidad,
(ESTRIBILLO)
mas tu pueblo ya disfruta
¡Es la verdad! ¡Sin duda, es la verdad!
La senda sigue sin mirar atrás;
contigo marcha tu Dios, Jehová.
1. ¿Quién gozará, Jehová,
No busques más, pues esta es la verdad.
de tu gran amistad?
2. Hay un camino que conduce al amor;
¿Quién en tu tienda se hospedará?
estás en él, no mires a tu alrededor.
¿Quién tu favor tendrá?
Detrás de ti, la voz de Dios escucharás
El que confía en ti
diciéndote que no te vayas a desviar.
y en tu Palabra fiel,
(ESTRIBILLO)
el que habla siempre con la verdad
¡Es la verdad! ¡Sin duda, es la verdad!
y a todos hace el bien.
La senda sigue sin mirar atrás;
2. ¿Quién logrará, Señor,
contigo marcha tu Dios, Jehová.
ante tu trono estar?
No busques más, pues esta es la verdad.
¿Quién de alegría y felicidad
3. Hay un camino que conduce a salvación,
tu alma llenará?
no encontrarás ninguna senda superior.
El que anda en tu ley
Si eres fiel y sigues la ley del Señor,
y honra a tu nombre da,
podrás tener eterna vida, paz y amor.
el que procede con rectitud
(ESTRIBILLO)
y huye de la maldad.
¡Es la verdad! ¡Sin duda, es la verdad!
3. Sobre tus hombros, yo
La senda sigue sin mirar atrás;
mi carga arrojaré.
contigo marcha tu Dios, Jehová.
En ti mi alma esperará,
No busques más, pues esta es la verdad.
miedo no sentiré.
(Véanse también Sal. 32:8; 139:24; Pro. 6:23.)volver
Tu amistad, Jehová,
gloria y deleite es.
Cántico 106
Como un tesoro la guardaré.
¡De ti jamás me iré!
La amistad con Jehová
(Salmo 15)
(Véanse también Sal. 139:1; 1 Ped. 5:6, 7.) volver
(Josué 21:1-24:33)
16 Y salió la suerte para los hijos de José desde el
Jordán junto a Jericó hasta las aguas de Jericó al
oriente, el desierto que sube de Jericó a la región
2
montañosa de Betel. Y salía de Betel, que pertenece a
3
Luz, y pasaba al límite de los arkitas en Atarot, y
bajaba hacia el oeste al límite de los jafletitas hasta el
límite de Bet-horón Baja y Guézer, y resultaba que su
terminación daba al mar.
4
Y los hijos de José, Manasés y Efraín, procedieron
5
a tomar posesión de tierra. Y el límite de los hijos de
Efraín por sus familias vino a ser, sí, el límite de su
herencia hacia el oriente vino a ser Atarot-addar, hasta
6
Bet-horón Alta; y el límite salía al mar. Micmetat estaba
al norte, y el límite daba la vuelta hacia el oriente a
7
Taanat-siló, y pasaba hacia el oriente a Janóah. Y
bajaba de Janóah a Atarot y a Naará y llegaba hasta
8
Jericó y salía al Jordán. Desde Tapúah el límite seguía
hacia el oeste al valle torrencial de Qaná, y resultaba
que su terminación daba al mar. Esta es la herencia de
9
la tribu de los hijos de Efraín por sus familias. Y los
hijos de Efraín tenían ciudades enclavadas en medio de
la herencia de los hijos de Manasés, todas las ciudades
y sus poblados.
10
Y no expulsaron a los cananeos que estaban
morando en Guézer, y los cananeos continúan morando
en medio de Efraín hasta el día de hoy, y vinieron a
estar sujetos a trabajos forzados de esclavo.
17 Y la suerte vino a ser para la tribu de Manasés,
porque él era el primogénito de José, para Makir el
primogénito de Manasés, el padre de Galaad, porque él
fue uno que resultó ser hombre de guerra; y Galaad y
2
Basán llegaron a pertenecerle. Y llegó a haber [una
suerte] para los hijos de Manasés que quedaron, según
sus familias, para los hijos de Abí-ézer y los hijos de
Héleq y los hijos de Asriel y los hijos de Siquem y los
hijos de Héfer y los hijos de Semidá. Estos fueron los
hijos de Manasés hijo de José, los varones según sus
3
familias. En cuanto a Zelofehad hijo de Héfer, hijo de
Galaad, hijo de Makir, hijo de Manasés, resultó que no
tuvo hijos, sino hijas, y estos eran los nombres de sus
4
hijas: Mahlá y Noá, Hoglá, Milcá y Tirzá. De modo que
estas se presentaron delante de Eleazar el sacerdote y
Josué hijo de Nun y los principales, y dijeron: “Jehová
fue quien mandó a Moisés que nos diera una herencia
en medio de nuestros hermanos”. Por consiguiente, les
dio, por orden de Jehová, una herencia en medio de los
hermanos de su padre.
5
Y hubo diez lotes que le tocaron a Manasés aparte
de la tierra de Galaad y Basán, que estaban al otro lado
6
del Jordán; porque las hijas de Manasés obtuvieron
una herencia en medio de los hijos de él; y la tierra de
Galaad vino a ser la propiedad de los hijos de Manasés
que quedaron.
7
Y el límite de Manasés vino a ser desde Aser hasta
Micmetat, que está enfrente de Siquem, y el límite se
8
dirigía a la derecha a los habitantes de En-Tapúah. La
tierra de Tapúah vino a ser de Manasés, pero Tapúah,
en el límite de Manasés, pertenecía a los hijos de Efraín.
9
Y el límite bajaba al valle torrencial de Qaná, hacia el
sur al valle torrencial de estas ciudades de Efraín en
medio de las ciudades de Manasés, y el límite de
Manasés estaba al norte del valle torrencial, y su
10
terminación llegaba a dar al mar. Al sur era de Efraín;
y al norte, de Manasés, y el mar venía a ser su límite; y
por el norte llegan hasta Aser, y por el oriente, hasta
Isacar.
11
Y vinieron a pertenecer a Manasés, en Isacar y en
Aser: Bet-seán y sus pueblos dependientes e Ibleam y
sus pueblos dependientes y los habitantes de Dor y sus
pueblos dependientes y los habitantes de En-dor y sus
pueblos dependientes y los habitantes de Taanac y sus
pueblos dependientes y los habitantes de Meguidó y sus
pueblos dependientes, tres de las alturas.
12
Y los hijos de Manasés no lograron tomar posesión
de estas ciudades, sino que los cananeos persistieron
13
en morar en esta tierra. Y resultó que, cuando los
hijos de Israel se hicieron fuertes, fueron poniendo a los
cananeos a hacer trabajos forzados, y no los
desposeyeron enteramente.
14
Y los hijos de José procedieron a hablar con
Josué, y dijeron: “¿Por qué me has dado como herencia
una sola suerte y un solo lote, cuando soy un pueblo
numeroso por razón de que Jehová me ha bendecido
15
hasta ahora?”. Por lo cual Josué les dijo: “Si eres
pueblo numeroso, anda, sube al bosque, y tienes que
hacerte desmonte allí en la tierra de los perizitas y de
los refaím, porque la región montañosa de Efraín se ha
16
hecho demasiado angosta para ti”. Entonces los hijos
de José dijeron: “No basta para nosotros la región
montañosa, y hay carros de guerra con hoces de hierro
entre todos los cananeos que moran en la tierra de la
llanura baja, tanto los que están en Bet-seán y sus
pueblos dependientes como los que están en la llanura
17
baja de Jezreel”. De modo que Josué dijo esto a la
casa de José, a Efraín y Manasés: “Eres un pueblo
numeroso, y gran poder es tuyo. No debes recibir una
18
sola suerte, sino que la región montañosa debe llegar
a ser tuya. Porque es bosque, tendrás que desmontarlo,
y tiene que llegar a ser el punto de terminación para ti.
Pues debes expulsar a los cananeos, aunque tengan
carros de guerra con hoces de hierro y sean fuertes”.
18 Entonces toda la asamblea de los hijos de Israel
se congregó en Siló, y procedieron a situar allí la tienda
de reunión, puesto que la tierra estaba ya sojuzgada
2
delante de ellos. Pero todavía quedaban entre los hijos
de Israel aquellos a los cuales no se había repartido
proporcionalmente su herencia, a saber, siete tribus.
3
Así que Josué dijo a los hijos de Israel: “¿Hasta
cuándo van a ser delincuentes en cuanto a entrar para
tomar posesión de la tierra que Jehová el Dios de sus
4
antepasados les ha dado? Consíganse tres hombres
de cada tribu y déjenme enviarlos, para que se levanten
y recorran la tierra y delineen mapas de acuerdo con su
5
herencia, y que vengan a mí. Y tienen que repartirla
proporcionalmente entre sí en siete partes. Judá se
quedará de pie en su territorio al sur, y la casa de José
6
se quedará de pie en su territorio al norte. En cuanto a
ustedes, ustedes delinearán el mapa de la tierra en siete
partes, y tienen que traérmelas acá, y tendré que echar
suertes para ustedes aquí delante de Jehová nuestro
7
Dios. Porque los levitas no tienen participación en
medio de ustedes, por cuanto su herencia es el
sacerdocio de Jehová; y Gad y Rubén y la media tribu
de Manasés han tomado su herencia del lado del Jordán
hacia el oriente, la cual Moisés el siervo de Jehová les
ha dado”.
8
De modo que los hombres se levantaron para ir, y
Josué procedió a mandar a los que iban a delinear el
mapa de la tierra, y dijo: “Vayan y recorran la tierra y
delineen el mapa de ella y vuelvan a mí, y aquí es
donde echaré suertes para ustedes delante de Jehová
9
en Siló”. Con eso, los hombres se fueron y pasaron por
la tierra y delinearon su mapa por ciudades en siete
partes, en un libro. Después de eso vinieron a Josué, al
10
campamento de Siló, y Josué se puso a echarles
suertes en Siló delante de Jehová. De ese modo Josué
allí repartió la tierra proporcionalmente a los hijos de
Israel en las partes que les correspondían.
11
Entonces se sacó la suerte de la tribu de los hijos
de Benjamín, por sus familias, y el territorio de su suerte
12
salió entre los hijos de Judá y los hijos de José. Y su
límite vino a ser en el rincón del norte desde el Jordán, y
el límite subía hasta la ladera de Jericó al norte y subía
por la montaña hacia el oeste, y resultaba que tenía su
13
terminación en el desierto de Bet-aven. Y el límite
pasaba de allí a Luz, a la ladera sur de Luz, es decir,
Betel; y el límite bajaba a Atarot-addar sobre la montaña
14
que está al sur de Bet-horón Baja. Y el límite estaba
trazado y daba la vuelta por el lado occidental hacia el
sur desde la montaña que mira a Bet-horón al sur; y
resultaba que su terminación daba a Quiryat-baal, es
decir, Quiryat-jearim, una ciudad de los hijos de Judá.
Este es el lado occidental.
15
Y el lado del sur era desde la extremidad de
Quiryat-jearim, y el límite salía hacia el oeste y salía al
16
manantial de las aguas de Neftóah. Y bajaba el límite
a la extremidad de la montaña que mira al valle del hijo
de Hinón, que está en la llanura baja de Refaím al norte,
y bajaba al valle de Hinón, a la ladera del jebuseo al sur,
17
y bajaba a En-roguel. Y estaba trazado hacia el norte
y salía a En-semes y salía a Guelilot, que está enfrente
de la subida de Adumim; y bajaba a la piedra de Bohán
18
hijo de Rubén. Y pasaba a la ladera del norte enfrente
19
del Arabá y bajaba al Arabá. Y el límite pasaba a la
ladera del norte de Bet-hoglá, y resultaba que la
terminación (del confín) daba a la bahía del norte del
mar Salado, en el extremo sur del Jordán. Este era el
20
límite del sur. Y el Jordán le servía de límite en el lado
oriental. Esta fue la herencia de los hijos de Benjamín,
por sus familias, por sus límites todo en derredor.
21
Y las ciudades de la tribu de los hijos de Benjamín,
por sus familias, resultaron ser Jericó y Bet-hoglá y
22
23
Émeq-queziz, y Bet-arabá y Zemaraim y Betel, y
24
Avim y Pará y Ofrá, y Kefar-amoní y Ofní y Gueba;
doce ciudades y sus poblados.
25
26
Gabaón y Ramá y Beerot, y Mizpé y Kefirá y
27
28
Mozah, y Réquem e Irpeel y Taralá, y Zelah, Haélef y Jebusí, es decir, Jerusalén, Guibeah y Quiryat;
catorce ciudades y sus poblados.
Esta fue la herencia de los hijos de Benjamín por sus
familias.
19 Entonces salió la segunda suerte para Simeón,
para la tribu de los hijos de Simeón, por sus familias. Y
su herencia vino a estar en medio de la herencia de los
2
hijos de Judá. Y llegaron a tener en su herencia a
3
Beer-seba con Seba, y a Moladá, y Hazar-sual y Balá y
4
5
Ézem, y Eltolad y Betul y Hormá, y Ziqlag y Bet6
marcabot y Hazar-susah, y Bet-lebaot y Saruhén; trece
7
ciudades y sus poblados. A Ain, Rimón y Éter y Asán;
8
cuatro ciudades y sus poblados, y todos los poblados
que estaban todo en derredor de estas ciudades hasta
Baalat-beer, Ramá del sur. Esta fue la herencia de la
9
tribu de los hijos de Simeón por sus familias. La
herencia de los hijos de Simeón fue tomada del lote de
los hijos de Judá, porque la parte que correspondía a los
hijos de Judá resultó demasiado grande para ellos. Así
que los hijos de Simeón recibieron una posesión en
medio de la herencia de ellos.
10
En seguida se sacó la tercera suerte para los hijos
de Zabulón por sus familias, y el límite de su herencia
11
vino a dar hasta Sarid. Y su límite subía hacia el oeste
también a Mareal y llegaba a Dabéset y llegaba al valle
12
torrencial que está enfrente de Joqneam. Y desde
Sarid se volvía al este hacia el nacimiento del sol hasta
el confín de Kislot-tabor, y salía a Daberat y subía a
13
Jafía. Y desde allí pasaba al oriente hacia el naciente
a Gat-héfer, a Et-qazín, y salía a Rimón y estaba
14
trazado hasta Neá. Y el límite daba la vuelta a esta
por el norte a Hanatón, y resultaba que sus
15
terminaciones daban al valle de Iftah-el, y Qatat y
Nahalal y Simrón e Idalá y Belén; doce ciudades y sus
16
poblados. Esta fue la herencia de los hijos de Zabulón
por sus familias. Estas fueron las ciudades y sus
poblados.
17
Fue para Isacar para quien salió la cuarta suerte,
18
para los hijos de Isacar por sus familias. Y su límite
19
vino a ser hasta Jezreel y Kesulot y Sunem, y
20
Hafaraim y Shión y Anaharat, y Rabit y Quisión y
21
Ébez, y Rémet y En-ganim y En-hadá y Bet-pazez.
22
Y el límite llegaba a Tabor y Sahazuma y Bet-semes,
y resultaba que las terminaciones de su confín daban al
23
Jordán; dieciséis ciudades y sus poblados. Esta fue la
herencia de la tribu de los hijos de Isacar por sus
familias, las ciudades y sus poblados.
24
Entonces salió la quinta suerte para la tribu de los
25
hijos de Aser por sus familias. Y su límite vino a ser
26
Helqat y Halí y Beten y Acsaf, y Alamélec y Amad y
Misal. Y en dirección al oeste llegaba a Carmelo y a
27
Sihor-libnat, y se volvía hacia el nacimiento del sol a
Bet-dagón y llegaba a Zabulón y al valle de Iftah-el al
norte, a Bet-émeq y Neiel, y salía a Cabul a la izquierda,
28
y a Ebrón y Rehob y Hamón y Qaná hasta la populosa
29
Sidón. Y el límite se volvía a Ramá y hasta la ciudad
fortificada de Tiro. Y el límite se volvía a Hosá, y sus
terminaciones llegaban a dar al mar, en la región de
30
Aczib, y Umá y Afeq y Rehob; veintidós ciudades y
31
sus poblados. Esta fue la herencia de la tribu de los
hijos de Aser por sus familias. Estas fueron las ciudades
y sus poblados.
32
Fue para los hijos de Neftalí para quienes salió la
sexta suerte, para los hijos de Neftalí por sus familias.
33
Y su límite vino a ser desde Hélef, desde el árbol
grande en Zaananim, y Adamí-néqueb y Jabneel hasta
Laqum; y sus terminaciones llegaban a dar al Jordán.
34
Y el límite se volvía hacia el oeste a Aznot-tabor, y de
allí salía a Huqqoq y llegaba a Zabulón al sur, y llegaba
a Aser al oeste y a Judá en el Jordán, hacia el
35
nacimiento del sol. Y las ciudades fortificadas eran
36
Zidim, Zer y Hammat, Raqat y Kinéret, y Adamá y
37
38
Ramá y Hazor, y Quedes y Edrei y En-hazor, y
Yirón y Migdal-el, Horem y Bet-anat y Bet-semes;
39
diecinueve ciudades y sus poblados. Esta fue la
herencia de la tribu de los hijos de Neftalí por sus
familias, las ciudades y sus poblados.
40
Fue para la tribu de los hijos de Dan, por sus
41
familias, para quienes salió la séptima suerte. Y el
confín de su herencia vino a ser Zorá y Estaol e Ir42
43
semes, y Saalabín y Ayalón e Itlá, y Elón y Timnah
44
45
y Eqrón, y Eltequeh y Guibetón y Baalat, y Jehúd y
46
Bene-beraq y Gat-rimón, y Me-jarqón y Raqón, con el
47
confín enfrente de Jope. Y el territorio de los hijos de
Dan fue demasiado estrecho para ellos. Y los hijos de
Dan procedieron a subir y a guerrear contra Lésem y a
tomarla y a herirla a filo de espada. Entonces tomaron
posesión de ella y se pusieron a morar en ella, y
empezaron a llamar Dan a Lésem, conforme al nombre
48
de Dan su antepasado. Esta fue la herencia de la tribu
de los hijos de Dan por sus familias. Estas fueron las
ciudades y sus poblados.
49
Así acabaron de dividir la tierra para posesión por
sus territorios. Entonces los hijos de Israel dieron a
Josué hijo de Nun una herencia en medio de ellos.
50
Por orden de Jehová le dieron la ciudad que él pidió, a
saber, Timnat-sérah, en la región montañosa de Efraín;
y él se puso a edificar la ciudad y a morar en ella.
51
Estas fueron las herencias que Eleazar el
sacerdote y Josué hijo de Nun y los cabezas de los
padres de las tribus de los hijos de Israel distribuyeron
como posesión por sorteo en Siló, delante de Jehová, a
la entrada de la tienda de reunión. De modo que
cesaron de repartir proporcionalmente la tierra.
20 Entonces Jehová habló a Josué, y dijo: 2 “Habla a
los hijos de Israel, y diles: „Den para ustedes las
ciudades de refugio de que les hablé por medio de
3
Moisés, para que huya allí el homicida que sin
intención hiera mortalmente sin saberlo a un alma; y
estas tienen que servirles como refugio del vengador de
4
la sangre. Y él tendrá que huir a una de estas ciudades
y detenerse a la entrada de la puerta de la ciudad y
hablar sus palabras a oídos de los ancianos de aquella
ciudad; y ellos tienen que recibirlo a sí en la ciudad y
5
darle un lugar, y él tiene que morar con ellos. Y en
caso de que el vengador de la sangre corra tras él,
entonces no deben entregar al homicida en su mano;
porque fue sin saberlo que hirió mortalmente a su
6
semejante, y no le tenía odio anteriormente. Y tiene
que morar en aquella ciudad hasta que comparezca
ante la asamblea para juicio, hasta la muerte del sumo
sacerdote que exista en aquellos días. Es entonces
cuando el homicida podrá volver, y tendrá que entrar en
su ciudad y en su casa, en la ciudad de la cual había
huido‟”.
7
Por consiguiente, dieron estado sagrado a Quedes
en Galilea, en la región montañosa de Neftalí, y a
Siquem, en la región montañosa de Efraín, y a Quiryatarbá, es decir, Hebrón, en la región montañosa de Judá.
8
Y en la región del Jordán, junto a Jericó, hacia el
oriente, dieron a Bézer, en el desierto, en la meseta de
la tribu de Rubén, y a Ramot en Galaad, de la tribu de
Gad, y a Golán en Basán, de la tribu de Manasés.
9
Estas llegaron a ser las ciudades señaladas para
todos los hijos de Israel y para el residente forastero que
reside como forastero en medio de ellos, para que huya
allá cualquiera que hiera mortalmente a un alma sin
intención, para que no muera por mano del vengador de
la sangre hasta que esté de pie delante de la asamblea.
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