1TM LUMBALGIAS epidemi 08

TEMA MONOGRÁFICO
LUMBALGIAS
Epidemiología y repercusión laboral
A. Rodríguez Cardosoa, M. Herrero Pardo de Donlebúnb y C. Barbadillo Mateosc
a
MFyC. aC.S. Loranca. Fuenlabrada. bÁrea 6. Madrid. cServicio de Reumatología. Clínica Puerta de Hierro. Madrid.
EPIDEMIOLOGÍA
Problemática para la epidemiología de la lumbalgia
Como ocurre con la mayoría de enfermedades de alta prevalencia,
existen numerosos problemas para recoger datos epidemiológicos
y grandes variaciones en las estadísticas publicadas sobre las lumbalgias.
La primera dificultad radica en la falta de definición1 del término “lumbalgia”. Como tal, la lumbalgia es solamente un síntoma,
no una enfermedad ni un síndrome, y la mayoría de las estadísticas
se realizan sobre diagnósticos concretos, no por sus síntomas.
Tampoco existe consenso sobre la duración de las distintas categorías de dolor lumbar (agudo, subagudo y crónico). Una pequeña
variación en la clasificación temporal puede alterar enormemente
las cifras de prevalencia de dichas categorías.
Algunos estudios se basan únicamente en datos de incapacidad
laboral, lo que minimiza el problema. A esto hay que sumar todos
los episodios nuevos o las recurrencias no consultadas por los pacientes, ya sea por la levedad de los síntomas o por asumir ellos
mismos el tratamiento.
Ciertos procesos considerados como etiológicos no han demostrado plenamente su correlación con el dolor de espalda. Así ocurre con los hallazgos radiológicos de la artrosis lumbar, las anomalías de transición (lumbarización y sacralización), las espondilólisis y
los nódulos de Schmörl, que se presentan con la misma frecuencia
en sujetos que no sufren lumbalgias y que deben ser excluidos de
las estadísticas2.
Los resultados también difieren si se considera el dolor lumbar
dentro de un trabajo de patología general o se diseña específicamente para estudiar la lumbalgia. En este último caso, la prevalencia determinada suele ser mayor3.
Estadísticas sobre la lumbalgia
Datos generales. Prácticamente todos los individuos sufrirán un
episodio de lumbalgia en algún momento de la vida (entre un 65 y
un 90%). Lo mismo les ocurrirá, cada año, a un 5-25% de la población general, incidencia que aumenta hasta un 50% en edad laboral4.
Una revisión de la bibliografía5 existente entre 1981 y 1998 seleccionó aquellas publicaciones con una metodología adecuada y
obtuvo una prevalencia media del 5,6% para la población de Norteamérica.
Ambos sexos sufren por igual la lumbalgia. Respecto a la edad,
el pico de afección se sitúa entre los 25 y los 45 años, es decir, en el
rango de población activa6.
Atención primaria. Se calcula que entre un 3 y un 4% de las consultas atendidas en atención primaria son debidas a las lumbalgias.
Únicamente el resfriado común origina mayor demanda.
La región lumbar es la localización dolorosa más frecuente del
aparato locomotor. Motiva el 30-50% de los problemas reumatoló-
gicos asistidos en medicina general, donde la patología musculosquelética sólo es superada por las enfermedades respiratorias7.
Un estudio prospectivo8, realizado durante casi 2 años, demostró que el dolor lumbar motivó el 3,4% de la demanda atendida en
una consulta de atención primaria, con 5,6 casos por 100 historias
clínicas y año. Representaba, asimismo, el primer síndrome doloroso consultado, por delante de las cefaleas.
Distintas causas. Ya hemos mencionado que es engañoso incluir en
las estadísticas ciertos diagnósticos basados en hallazgos radiológicos,
cuya relación con los datos clínicos no se ha podido demostrar.
Entre un 90 y un 95% de casos se catalogan como lumbalgias
mecánicas7. De éstas, son pocas las que obtienen un diagnóstico
más preciso. El resto corresponde a enfermedades inflamatorias u
orgánicas, que sí exigen mayor estudio y certeza.
De todos aquellos sujetos que padecen dolores lumbares, en un
30% se irradiará en algún episodio o instante de la evolución, siendo el cuadro más frecuente una lumbociática secundaria a una
hernia discal. La edad media de presentación en este caso es de 35
años en los varones y 8-10 años más tarde en las mujeres9.
Evolución
Casi todos los pacientes tratados confirman que la mayoría (9095%) de los cuadros de dolor lumbar mejoran en un corto período
de tiempo: 50% en una semana, 90-95% en 4-8 semanas2, 7, 10, 11.
Sin embargo, un trabajo12 realizado al respecto, señala que el
concepto clásico de recuperación, en el primer mes de la lumbalgia, no refleja con exactitud la mejoría real del dolor y la incapacidad (21% a los 3 meses, 25% en 12 meses), sino la ausencia de demanda de atención médica.
En las tablas I y II se enumeran los distintos factores de riesgo14-16 que contribuyen al inicio y la prolongación tanto de las lumbalgias como de las incapacidades originadas.
REPERCUSIÓN LABORAL
La verdadera trascendencia de las lumbalgias no radica en su prevalencia, sino en la repercusión laboral y los costes de las incapacidades originadas.
Datos sobre incapacidad
En los países desarrollados constituye la primera causa de incapacidad laboral (IL) en menores de 45 años, y la tercera en mayores
de 45, sólo superada por la cardiopatía isquémica y otros procesos
reumáticos2,7,14.
En España, las 55.338 lumbalgias que se registraron de media
durante los años 1993-199713, como motivo de IL, causan más del
5% del total de éstas y el 4,8% de las jornadas laborales perdidas,
con una duración media de la baja de 41 días14, 15.
El resto de Europa presenta cifras semejantes. En el Reino
Unido se halló que el 11% de la población interrogada había visto
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LUMBALGIAS
Epidemiología y repercusión laboral
A. Rodríguez Cardoso, M. Herrero pardo de Donlebún y C. Barbadillo Mateos
Costes económicos
TABLA I Factores de riesgo de la lumbalgia
Traumatismos directos
Laborales
Profesiones de carga
Profesiones con inclinaciones y giros
Profesiones con vibraciones
Profesiones que obligan a mantener la misma posición durante
largos períodos (conductores)
Profesiones con labores repetitivas
Tabaquismo. Se cree debido a la tos y no a un efecto tóxico del tabaco
Obesidad. Por sobrecarga y sedestación asociada
Escaso desarrollo muscular
Depresión y otros trastornos del ánimo
TABLA II Factores de riesgo de la incapacidad laboral y la prolongación
de la baja causadas por las lumbalgias
Tratar episodios agudos con reposo en cama
Terapias quirúrgicas mal indicadas
Bajo nivel cultural y económico
Falta de satisfacción en el trabajo
La propia duración de la baja es un factor de riesgo para la incapacidad
Trastornos psicológicos (de personalidad, depresión, ansiedad, alcoholismo,
abuso de fármacos)
Obesidad
afectada su actividad laboral en las 4 semanas previas al estudio debido al dolor lumbar17. Francia pierde 12 millones de jornadas laborales cada año por este motivo15.
Se dice que el 90-95% de las lumbalgias remiten en 1-2 meses; el
5-10% restante, aquellas que se cronifican, son las responsables del
85-90% del gasto total originado por esta patología2.
En España13 supuso, en 1998, un coste por absentismo laboral
superior a los 11.000 millones de ptas. y un coste medio de
209.666 ptas./trabajador.
En los Estados Unidos4 los costes directos ascienden a unos 20
billones de dólares, y esta cifra aumenta a 50 billones si se incluyen
los gastos indirectos (litigación, días laborales perdidos, etc.).
El aspecto más alarmante es que estos datos, lejos de disminuir,
van en aumento16, de forma que si sigue la progresión actual, podrían superar los gastos originados por el sida y la cardiopatía isquémica. Bibliografía
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