Buy Priligy Sweden (Priligy:Dapoxetine) Priligy Buy Online Usa

GEOLOGIA COLOMBIANA N9 1 -
Páginas 23 -
41
ACERCA DE LA GEOLOGIA DE LA SERRANIA
DE PERIJA ENTRE CODAZZI y
VILLANUEVA
(Magdalena - Guajira, Colombia)
Por
LUlGI RADELLI "
RESUMEN.-La Serranía de Perijá (entre Codazzi y Villanueva)
tituída por terrenos primarios y mesozoicoR, sedimentarios e ígneos. El
cribe las diferentes formaciones, discute sus relaciones recíprocas, su
su significado geológico. Al final, presenta una pequeña síntesis e
estilo tectónico de la región.
está cons·
autor des·
origen, y
indica el
RESUME.-La Serranía de Perijá (entre Codazzi el Vilhmueva) est constituée
par des terrains paléozolques el mésozolques, sédimentaires et volcaniques. L'A.
s'intéresse ¡¡ l'étudc des differentes formations (facies, relations mutuelles, ge·
nese, significat géologique). n essaie aussi une premiere synthcse de I'évolution
géologique et il indique la structure tectonique de la region.
ABSTRACT.-The Serranía de Perijá (from Codazzi to Vmanueva) is formed
by paleozoic and mesozoic sedimente and igneous rocks. The A. studies the prin.
cipal formations (faeies, relationships, genesis, geological significance). He ma·
kes al80 a simplified systematic review of the geological evolution and of the
tectonic structure of the region.
RIASSUNTO.--La Serranía de Pedjá (tra Codazzi e Villanueva) e costituita
da terreni primad e mesozoici, sedimentari e ignei. L'A. descrive le differenti
formuzioni, discute .le loro relazioni rec'iproche, la loro genesi e il loro significato
Iofioe presenta una prima sintesi dell'evoluzione geologica e indica
8truttUl"U teltonit'1I delIa regíone.
" ¡'¡pnl"I" 1i1,01611<'0 Nudo.. "I, 11011"1 ••
1II1IIurlulII~nl"
da c:¡,,,IUidu, IIlllv. NIII. C.. lmllhlll.
24
L.
ACERCA
RADELLI
Lus oh8crvueiones de campo han sido ejecutadas por los ('Ulltl'O, 11'11'0 el uutor vi·
sitó IH:,íctit'amente todas las localidades de mayor interés y eluhnt"ó rlQl"sonalmen.
te el estudio petrográfico.
.
El untor agradece a los demás miembros de la comiHi611 todll ]u ,'ola1JOra.
('.iÓn prestada y en particular la discusión de los problemas nuís dlllicudos.
El mapa anexo a este trabajo es sólQ una esquematiza<'Íón ell'l fIlie se elahoró
y que se halla en los un'hivos del ServidQ Geológico NIWiollll1 ¡!(\ Bogotá.
AUTORES ANTEBJOHRS.- AI'or1'1! do ItI geQlogía de lu vmtÍlmte E de la Se·
rranía de Perijá (Venezuela) existll unl! literatura U1HllldulIl4', {lIJe se halla re·
sumida y comentada en el LEXICO ESTItATIGBAFICO DI'; VI':NEZUELA, pu·
blicado por cuenta del M.n¡ster.o do MJfIl1~ e Hidroe'l.u:hlll'OH dI' (\He país. De inte·
rés particular 60n, entre l'OS demlÍ8, 108 truLnjos dI) KlJ NDH; Hol,.,ü la formación
La Quinta.
Recientemente J. B. MILLER ha pllhlÍt'IH10 (·1,) IIn I'Hllllllo tf)('tónÍl'Q de la
Serranía elaborado PQr medio de fotQH y wl'ono('inriolllOH nlÍl'lloH, Un trabajo de
HEA·WHITMAN (2) presentado en el In Congl'{IHO (;/loIógil'o Venezolano
trata de la estratigrafía y de la petrografía de lusfol'lIIul'ioncs de lo vertiente
venezolana de la Serrunía, pero se trata de un tt'ubujo do IIIUy P'OI:O interés, pues
las formaciones están extremadamente subdivididas, s.in que He puedo estahlecer
alguna correlación, por falta de una representación cartogrúfica, Por lo que se
refiere a la vertiente enlombiana, la documentadón es mucho mús escasa. En
una nota R. WOKITTEL (7) trata de los grandes rasg'Os geQlógicos de la región,
en otra (8), de .los indicios cupríferos que allí se hallan.
INTRODUCCION
En el sector en examen de la Serranía de Perijá afloran los siguientes terrenos:
Cenozoic'O
aluviones
terrazas
Mesozoico
conglomerados y calizas (Crol.ó,'jlO)
red.beds subcQntinentales ('I'rluH-.'ura)
Paleozoico
('uJc'¡ÍI'oo
LA
25
GEOLOGIA.,.
PARTE 1
PREFACIO.-En el año de 1961 el A. hizo parhl de IIlIn l'nlnlHlon del Ministe,
rio de Minas y Petróleos de Colombia, compuesta, IIdmnliH ,lo (.1, ,101' lo~ señores
G. Champetier de Ribes, P. Pagnaeco y G. Weecksteen, (lII('lIr!(luln .1(11 c~tudio de
las mineralizaciones !:upríferas de la Serranía de Pedjú (\/111'(\ IInl'(,fTiJ y Villa·
nueva.
Durante esta mlSlOn se estudiaron los rasgos principaleH do \n "oolollí,. de. la
región y se cluhoró un mapa geOlógico de escala 1 :200.00'1). KI IIm"u geológico
ha sido eluhorudo ,'on base en las fotos aéreas. La prepat'adón 11" lu hase topo·
gráfiCII, 1)01' medio de las fotos estuvo a cargo y mérito del sl,ñor (;. Weet'lcsteen,
DE
EL GEOSINGLINAL PALEOZOICO
Paleozoico infl'rior
La base de ]a serie paleozoica aHora, en ]a reglOn estudiada, en
dos fajas estrechas de rumbo "gI'OSHO lllodo" NS, delimitadas por fa­
llas subverticales, La primera y UlÚS importante de estas fajas se
halla al E de Manaure y constituye las primeras estribaciones de la
cordillera propiamente dídlll: (~stá en contacto hada el W con ]08
sedimentos del Cretáceo y .Iuwia e] E con la serie paleozoica fosilí­
fera, La segunda se cnelH'ntl'a al E de Socorro y está en contacto,
tanto hacia el E como .IHwia el W, con terrenos mcsozoicos, consti­
tuyendo as] un verdadero horst, que a continuaeión se indieará co­
mo "Rorst del Socorro",
al Las rocas de la región de Manaure
Se trata de rocas de origen detrítieo (areniseas cuarzosas y euar­
zoso-feldespáticas) que después de una clastcsis han sido interesa­
das por un metamorfismo de grado bajo,
La textura esquistosa puede o no estar manifestada, según se trate
de originarias areniscas feldespáticas o puramente cuarzosas, La es­
tructura es granoblástico-catae1ástica scudoporfiroblástica.
La dastcsis presenta intensidad variahle de punto a punto,
En donde ésta es ligera se pueden todavía reeonocer, además de
los neogénicos sericita, e10rita y moseovita (poca), los siguientes mi­
nerales: cuarzo (siempre de extinción ondulante), feldt\spatos sódi­
co-cálcieos (oligoclasa) y potásicos, eon eircón como accesorio, En
donde la clastesis ha sido fuerte, los feldespatos han dcsapareeillo
casi por completo, dando lugar a un fieltro de minerales fiJíticos, en
el cual se hallan ínmergidos los granos de cuarzo. Lo dicho compn/l'.
ha que la blastesis depende esencialmente de la clastesis.
En algunas intercalaciones más ..icas de elementos fcrro-magHI'Hiu­
nos el metamodisIllo dio orig('n a capitas de clorita,
En una de I.aH muestras estudiadas, proe(~dcnte de la part(' .inf...-im'
111·' eHTSO 111" río Manaure, pOl'O n! E del PlIchlo homónimo, tUllihit'1l
tW OhA('I'V() 1111 l'iIoneito suh'IIIÍ1'1'1I!>l1'6pieo IIiH('ordantc de ('UUI'¡r,O.
1))
I,(I,~ rOl'II,~
1':1
dI"
Uorst
dl'l
8111'1/1'1'0
tipu lilol(',¡¡;il'o PI'I'IIOIliilllllll('
tohr.I'(lQ
Ilu pm'
UIIII,lIuórfÍ\'O
1111<1 111 ¡('III' i 1U1'1 "I/JlPI·jo/'..".
1111 1III'IIIIIIOI·n.. 1II0,
('''yo
1'"
IHUI
1(1'11(10
1II'l'lIi¡.¡('u UI'I'UI'II('U.
l'orl'e·"Jlolld.' nI
tll'
lu
inlNc'MII·
:1: 11 11 U d"
26
L.
ACERCA
RADELLI
La roca prescnta una textura ligeramente esquistosa, estructura
granoblástico-cataelástica y se compone de abundante cuarzo, feldes­
pato potásico (ortosa y microelina), plagioelasa (oligoelasa), serici­
ta, epidota y poca moscovita.
El cuarzo presenta siempre extinción ondulante y sc halla en gra­
nulaciones o en alotriohlastos a veees con cstructura dc nlOsaico. Tan­
to los feldespatos potásicos eomo la plagioelasa deben cntenderse
eomo minerales rcsiduales o persistentes: la transforn¡ación ortosa­
sericita y la saussul'itizaeión de la plagioelasa apenas se cncuentran
en un estado inicial y muchas veces los feldespatos se prcsentan en
granos de evidente (~a ..aeter detrític.o y en tal caso sc reconocen las
maelas de Karlsbatl pnla ortosa, enrejadas en la mieroelina, según
albita en la plagiodasa. Las transformaciones dc las cuales se ha
dicho arriba se dt~~u ....ollan más profundamente cn los granos peque­
ños que en los grandt'H, en los cuales empiezan sólo a lo largo de su­
perficies de menor I"t'sistencia, como fracturas y planos de maela.
Por lo tanto en donde la elastesis ha sido fuerte, también ha sido
fuerte la blastesis y el resultado de esta son masas irregulares de
sericita dentro dt~ las cuales flotan cristales de feldespatos más o
menos alterados y u menudo corroídos por el cuarzo.
Los accesorios mús difundidos son óxidos de hicrro, apatito y circón.
Además de la faeies descrita se encuentra en el Horst del Socorro
una facies calcárcu, representada por calcarcnitas eataelásticas. Un
examen a simplc visla sobre una sección pulida de la roca permite
reconocer fácilmente elementos dctríticos más o mcnos redondea­
dos inmergidos en una matriz fina. Bajo el mieroseopio ambas par­
tes de la roca resultan constituídas por calcita y se obscrva fácilmen­
te una elastesis, debido a la cual los elcmcntos calcárcos detríticos
están intensamente fracturados. En algunos casos la fracturación ha
sido bastante fuerte para alejar entre sí los distintos fragmentos que
se hallan esparcidos sin riingún orden en la matriz. Como consecuen­
cia de los fenómenos dinámicos, la roca pudo ser atravesada por pe­
queñas inyecciones de cuarzo.
Desde el punto dc vista estratigráfico es posible que todas estas
rocas cataelásticas y ligeramente metamórficas correspondan a la
"Serie de Perijá" de los geólogos venezolanos.
2) El Paleozoico fosilífero
La serie paleozóica fosilífcru aflora en la vertiente W de la Se­
rranía de Perijá al E de la fuju eonstituída por las rocas detrítico­
metamórficas descritas.
a) El ])e1JOniano
Lu PUI'I(~infcl'itll' d('la 1II'I'¡.. rOBi IH(~.I·u CMI ¡¡ ('omtituítlu por rocas
li¡(t'I'IIIIIt'lIlt~ H!('IUIII('¡I'I'i('tUI tlt' tII'ifolc'n pl'(~Vldt'I'i('ntPI!I('IlI(~ tohú('po,
DE
LA
GEOLOGIA.,.
27
como se observa con facilidad en el valle del Río Manaure. Se trata
de rocas de grano finísimo, con superficies de esquistosidad brillan­
tes debido a la presencia de abundante scricita, de color variable
entre el negruzco, el verde y el rojizo. Contienen una fauna bastante
bien conservada, en la cual se reconocen hraquiópodos (Spirifer?)
y lamelibranquios. Por caracteres litológi(:os y paleontológicos y por
su posición estratigráfica con respccto a IUA formaciones permo-car­
bonianas, parece corresponder al "Grupo Cuehirí" ("Caño Grande")
de los geólogos venezolanos.
Bajo el microscopio las rocas I'C8U h.un (~OnAli Iuí.]as por un fieltro
de laminillas iso-orientadas de I:wl'idta y de 1I1lumusa tupida a veces
aparentemente isótropa, en .Ia cual el solo mint'I'ul I'eeonocible es el
cuarzo, mientras que la pn'Hf'ne.iu (le feldcspatos qw'(la dudosa. El
cuarzo se encuentra cn gl'anos diminutos de forlllu i 1·1.·('gular, muy
poco esféricos y redondos, a mcnudo en pequeños len tejones alarga­
dos e incurvados, más raramente en cristales automod08.
Faltan huellas de catacIasis, como por otra parte cstá comprobado
por la buena conservación de los fósiles.
El conjunto de estos caractcres habla en favor de un origen tobá­
ceo y no detrítico de la roca y de un ligero metamorfismo.
b) El Permo-Carbonífero
b') La formación calcárea
En la misma región se encuentra una formación calcárea de espe­
sor considerable, que descansa sobrc el Devoniano tobáceo.
Se trata de calizas grises, que se hallan cn bancos de un metro o
más de espesor, muchas veces ricamente fosilíferas, que parecen
corresponder a la formación venezolana "Palmarito".
La fauna comprende: microforaminíferos (probablemente de la
familia de las Fusulinas), restos de amonitas (Orthoceras?), gasteró­
podos, crinoideos y corales, cuyo estudio detallado permitirá sin du­
da la subdivisión de la formación en términos de tiempo-roca. La
caliza está localmente carsificada y se encuentran cuevas con esta­
lagtitas.
El origen de la caliza es químico-organógeno. Está constituída
eusi completamente por calcita: la mayoría de ésta se halla en granos
diJllinutos, pero también hay algunos cristales mayores que presentan
II.IH típicas trazas de elivaje de este mineral.
It:HpLU't'i(lo~ sin orden ninguno en la masa calcárea se encuentran
1lIllIhit;1I pet¡lIt'íius masas (k t'ul('etlonia, producto de la cristalización
cit. ~il it't' ('oloitlu l.
1'11
Atlt'lIlIiM tlt~ In fU('ies plll'Unlt~lIlC' (~ulcárcu prcdominante Re hnllun
111 rOI'lIlIlt'itíll tlt'lgutloll lIivt'lt~~ 11.. ruul'guH ('Ht'UmosaM: d inleréM tleo
28
L.
ACERCA
RADELLI
esta citación está en que estos niveles son responsahles de algunas
complicaciones tectónicas, observables en el detanc, por haber per­
mitido, dehido a su mayor plasticidad, fenómenos de despegamiento.
h") La formación tobácen
La parte superior de la serie paleozóica está constituícla al E de
Manaure (entre ManauTe y S. José de Oriente) por roeas de color
obscuro y grano finísimo, ricamente fosilíferas, con fuunas de eri­
noideos y corales. El examen microscópico dc este t.ipo litológico
permite reconocer unu gran cantidad de granos de cuarzo esparcidos
dentro de una mcsoHl.asis tupida y de pequeñas laminillas dc mine­
rales filíticos (serieitu, moscovita?).
El cuarzo preseulll a veces formas irregulares, otras veces es idio­
mórfico o en forma cle' delgados y alargados lcntejom>;; por lo general
curvos.
La mesostasis tieue colores de interferencia muy hajos, relieve va­
riable y parece a vC'c-cs contener feldespato; en algunos eaeos también
se presenta como pareialmcnte isótropa.
Las laminillas dn minerales filíticos son transpm"c.'ntml con un solo
Nicol, tienen colornl ele interferencia amarillentos y 80n iso-orienta­
das. Algunas caviducles de forma rómhiea más o nU'U08 perrecta están
ocupadas por ealci.l.u.
Así como se dese:rihió, esta roca podría ser eonílidcl'lulu eomo una
pelita ligeramente metamorfoseada después dc una (:lustNlis hastante
fuerte. llero, como en el caso anterior de las tobaH devonianas, contra
esta manera de ver 8C opone el perfecto estado !Ie ()olli:\ervación de
101i fósiles. Por lo tanto es preciso considcI'ar esta I'oea eomo una toha
(ligeramente metamórfica?) que se depositó en umhiente marino,
causando el exterminio de- toda forma de vida Jlr('~ent('.
DE
LA
GEOLOGIA" ••
Lm\ rocas son masivas, claras o débilmente rosadas, de estructura
[wrfírica. La composición mineralógica es sensihlemente constante
I'n 1.08 diferentes puntos de la masa_
Bajo el microscopio se observan, dentro de una mesostasis diminu­
ta elara, fenocristales de plagioelasa, cuarzo, ortosa y sanidina y su­
hordinadamente láminas de biotita decolorada de dimensiones me­
dianas o pequeñas, masas de forma Ill·iHl1u.ltica de dorita, de las
euales, segregaciones de óxidos dcltielTo .kmul"can los bordes y las
trazas de clivaje del primitivo anfihol del c'llal la clorita misma
deriva.
La mesostasis es difíeilnwule re8oluhle: se ullrcdall abundan~es
granos diminutos de cuarzo,1l1áH raramente peqlH'ños eristales de
plagioclasa, productos .laminares, escamosos y a vee('s fHlrosos de
colores de interferencia hajos, que por lo menos pareiahucnte pare­
cen estar constituidos por clorita, y esferulitas.
En algunas partes de la mesostasis se observan con un solo Nieol
masas de aspecto turbio, que hajo Nicoles cruzados adquieren un
color rojizo.
La plagioclasa, oligoclasa, se halla en idiomorfos madados según
albita. El cuarzo automorfo presenta, especialmente en los mayores
cristales, fuertes fenómenos de reahsorción.
Ortosa y sanidina son más hien eseasas y tiencn, especialmente la
sanidina, carácter idiomórfico. Mucho más abundante es una mezda
eutéctica entre orlosa y plagioclasa, la que da lugar a grandes estruc­
turas en las cuales la plagioclasa se halla Íntimamente inmergida en
la ortosa. En algunas muestras se observa también epidota fcrrífera,
en cristales de dimensiones medianas o pequeñas con fuerte relieve
y colores de interferencia elevados y anómalos.
PARTE
Las riodacitas de U rumita - V illanueva
Al E de los puehlos de Urumita y Villanueva aflora una importante
masa de riodacita. La posición cstratigráfiea dc estas rocas es un
prohlema muy delicado. El límite' superior está muchas veces demar­
cado por delgados niveles conglomeráticos, con guijarros de rioda­
cita, que pertenecen ya a la fOl'mac:ión La Quinta (Mezozoico inf. y
medio). De otra parte, comO SI' v('rá más adelante, también durante
la deposición de La Quinta, hllho manif()staciones efusivas ácidas
(tobas) : por lo tanto se del)l~ ÍlII!'rpretar esta masa dc lavas riodacÍ­
ticas como el eOl'lTApondienlc- de- la parte principal del complejo
fenónwllo dusivo yuinici(lelo 1'11 1'1 Paleozoico. Por estas razones, a
pC'flLU' dI' epI(' I1I1IlC'n HC' ohMe~rvtl I'imlneita ntl"Uvc'l-lundo los terrenos pa­
I('o:lloic~o~. ('1-\ 1'11:1\01111111«' eonaldc"'lIl"1n C·OIll.O pOKIc·rior a {>l-\Iosy ante­
.·jm' cle' lIelllc;lIo~,
29
II
EL MESOZOICO
Un cambio importante de las condiciones amhientales demarca la
transición del paleOZOICo al mesozoico: a la sedimentación marina
1\0 substituye durante mucho tiempo una sedimentación Buhcon­
I ilH'ntal, reapareciendo las facies francamentc marinas sólo eon la
U'U nHgrcsión cretácica.
1':1 e81:ahlceimient~ de estas nucvas condiciones depcnde de la erec­
(·i."m ele In !:orrlillera ercinilmll, con la cual están probablemente re­
IIH'imuulllHintnlHiones profunduR de las cuales las riodacitas de Uru­
1IIIIü • VillunucwLI sedan 10M l('¡;lip;()!\ superficiales.
1':.1&1 1II1l1li')'ll
III11I.QIIICll'fi¡;1I1O
.1.. ve!' está eOllril'lIIUtlu por lu presüneiu ti .. huella!'. el..
puleozóieOH y IIf1Hcntetl "11
uh""I"VU(]¡ltI NI 1011 1(,'T(~nO!\
~
30
&
L. RAOELLI
.3
Dichos terrenos mcsozóicos de origen continental son por ]0 tanto
el producto de la erosión de la cordillera erciniana.
!I
.....
WJi
Una descripción detaUada de esta forma<:Íón 1'8 muy difícil: las ro­
cas presentan maeroseópi(~amente un aspceto JJlUy lmiformc, el con­
tenido paleontológieo es muy escaso y por ]0 gtlneru.1 ausente y faltan
por ]0 tanto en el terreno niveles guías que pcrm itan reeonocer con
seguridad sus diferentes partes desplazadas por ]a t{'etónica tcreiaria.
Por otra parte, U:lIa deseripción de este tipo, además de sobrepasar
los límites que desde el comienzo se pusieron al presente trabajo,
probablemente no tendría mucho interés debido al carácter mismo
de la formación.
Por estas consideraciones, nos limitaremos a indicar a continuación
sus caracteres fundamentales, sus facies más típicas y en particular
las que puedan aportar un verdadero adelanto a los conocimientos
sobre la geología regional.
El carácter de ]a formación (~S prevaleeicntemente detrítieo, pero
además de las roeas de origen puramente detrítico, son muy abun­
dantes las de origen volcánico y las rocas híhridas, que resultan de
la mezcla Íntima de una parln .letrítiea y de otra volcánica.
En definitiva se pueden ¡'(\I'Olloecr las siguientes facies:
a) eonglomel'llllos
h)
1I¡'elliAeUH
+
¡'Ol'/HI
volo' 11 i('IIH úei(llls (l'('('dHlalizallLU!)
g
8.; g
.2'"
-
... .• e...•
o
o
-g
o o
Q) Q
'0
C:.::
\,.)
o
c:
e
o .~
CI)
U)
'0
o
•
~
D~
~
•
Q.
o
10
...
u
-;¡:
Sedimentos de o.l'ig(·n continental de edad precretácica, por lo
general de color rojo, ..on (lesde hace tiempo familiares a los geólogos
colombianos, para .IOf! cuales constituyen genéricamente la formación
"Girón". Pero exiHle derta amhigüedad sobre el significado y la
posición estratigráfiea de dicha formación, ambigüedad que aumentó
en los úhimos añoH .J.ebido esp(~dulmente a los descubrimientos pa­
leontológicos de W. D. BRUGKNEH fl) en el "Girón" del Departa­
mento de Santander, que pareeen indicar el CarllOniano. Al contra­
rio, la secuencia continental o Huhcontinental de la Serranía de Pe­
rijá está claramcnl<~ eomprendicla entre el Paleozóieo superior y el
Cretáceo: corresponde por ]0 tanto cstratÍgráficaml'nte a la forma­
ción La Quinta tle 108 autores venezolanos, a la eual además corres­
ponde por cuanto se refiere al ambiente de sediJll('ntaeión y por la
presencia de materiales volcánicos .intcrcalados.
'>\
~
~
01
1) Mesozoico in!. y medio. (Trias y Jura) : formación La Quinta
z:
tÉ
los mesoZOleos; y por la discordancia existente, también si no siem­
pre fácilmente observable entre estos terrenos, discordancia ya ano­
tada por KUNDIG en la base de su sección tipo dc la formación La
Quinta (Lex. Estr. Ven., pág. 336), a la cual corresponden los terre­
nos mesozoicos precretáeieos del valle del Río Cesar.
p
CI)
-8~
al
8., i.
~
t
oí .!!
8­
~
::
"'t:
.,fe
.-
•
,"
I!
e
:J:
~
e cr:::
.~ ~
Q)
"-
"­
Q)
o :.=
e
t q~
o
o u\()
Q)
I/).co
Q
"
cci;
'0
2 ~
o'
4.)
~ 8~
.S'
ego01
~
1/)
.2
(;
Q) ....
8.
~~ ~
't:I
§
.-B
.... e
.... '::1
1/)
.-
O
CII
-
Q)
1/)
\
_', ~ ... ,,_~ __
"
,
32
L. RADELLI
c) areniscas
d) tobas interestratificadas en las areniscas
e) areniscas
tobas
lavas básicas
a) Los conglomerados
Conglomerados con guijarros de lavas ácidas son comunes en la
base de las areniscas cerca del contacto con las riodacitas y tendrían
que corresponder a la parte más antigua dc la formación.
Se trata por lo general de niveles de poco espesor, e~ los cuales,
dentro de la matriz arcnácea rojiza se destacan, por su color claro,
los elementos redondeados de roca volcánica.
Se pueden observar, por ejemplo, a lo largo del camino que desde
Urumita sube al punto geod~sico N9 597 Y también subiendo des­
de Villanueva hacia ].a localidad llamada Africa.
b) Las rocas volcánicas ácidas recristalizadas asociadas
con las areniscas
En contacto (de falla) con el Horst del Socorro se encuentran,
asociadas con las areniscas, rocas de origen volcáni(~o, entre las cuales
hay lugar a distinguir dos facies: tobas ácidas rccristalizadas y mi­
cropegmatitas filonianas qnederivan de la dcvitr.ificadón de un an­
tiguo vidrio.
A pesar de que se carezca de datos ciertos de eorrdaeión, parece
lógico pensar, debid~ a que el volcanismo mcsozoi(:o siempre es mu­
cho más básico, que estas rocas correspondan a una parte basal de la
formación La Quinta y que representen el pl'Otlucto de la última
actividad del volcanismo que había alcanzado BU paroxismo en el
Paleozoico.
~
ILI
o
In
o
e
j
o
.~
~
§.
8.
u
~
e
-
u >
';;0
'o _
lo.
I~
O
o •
4»
,2.
~
iii
...
,...
0. ..
=
1
:¡:
8
:
4»
o
Q,
Q,
u
4»
-N
01
'o
4»
.- 'ti
Q
-:
'ij
~
~
a.
a.
i
N
'+1 ....
4»
DI
b') Las tobas recristalizadas
Se trata de rocas claras, de estructura porfíricll debido a la presen­
cia de fenocristales feldespáticos de color roslldo en una mesostasis
fina, que se confunden fácilmente con verdaderas lavas. Derivan de
la deposición de una nube' ardiente y prescntlln carácter de "welded
tuffs" o ignimbrítico.
Un examen microseópi~o permitc reconocer: una matriz diminuta;
cuarzo en granos. pequeños qun derivan
procesos de devÍtrifica­
ción; mayores cristales de mwl'ZO autoIUorfo; plagioclasa ácida
(oligoclasa) madada según a.lhitu; feldespato potásico; lapilli fiau­
rados dehido al cnfriamiento; olgunas láminlls de biotitamuchas
veces d.ecoloradas; <:lorita y Il/Itltito como accesorios. En algunos
casos tarnhUm tlf' o)u;o:r.van C\Il Uf! secciones delgadas, dentro de la
n11l80IlLUI'I.iH PC(ll1fliiulI JlUU\tllII (lolIIl"ln>ltae cscn<::iulmcntc de microlitos
de plugiodoHa, 10. (IIU) ¡;~ purd('1l hltel·pl·{~tpl· eOlllO IlIll1er,Íal conAO-
ue
o
e
4»
::1
O'
In
LLI
!g 'ji
Q
...
o
¡
-
I
001
C/I't)
....
¡
!
I
E
8...
i
I
J
~
I. j
O
., 34
35
L. RADln.LI
ACERCA DE LA GEOLOGIA, ••
lidado en la ehimenea volcánica y arranemcloll elo e'llll u PIl d momento
de la erupción. También se encuentra caldla erllllulinu ('11 filoncitos
desordenados e irregulares: es más prohahle (Iun elli!ll e'ulc'll.u se deba
a la eristalización de material calcáreo sindepoMldollul pon lus tobas
-en el cual caso indicaría una deposición dn IUII IIl'fI;lIlI(lus en am­
biente acuático- más bicn que una inyección tur'dfu,
intermedio, hacen pensar en una deposición por ohra de impetuosas
corrientes oeasionales.
La roca contiene también restos orgánicos: 11llldm'u Hili.eificada,
perfectamentc reconocible gracias a su típica IlHtI'lIeturu y glóbulos
de naturaleza aparentemente vegetal, muchas VC(~(,K ch'e'IIII(]ados por
una corona de cuarzo secundario, más raramenLo tlllll..1it 11 idos por cal­
cedonia.
El conjunto de estos caracteres indica deposideíll ele'
ambiente subcontincntal.
IUH
tobas en
tIIUW'l'U
(f!. Ver dos hechos principalmente:
-el primero de éstos
Es una roca derivada de la devitrificación de 1111 11111 iguo vidrio.
Presenta grano fino y color rojizo, Se compoTln e'Mc'lwiulmcnte de
cuarzo, ortoea y plagioclasa ácida (albita), OrtoMu y IIlul(iodasa son
idiomórficas y mucladas: según Karlsbad la 01'101111. MPI/:lín ulhita y
más raramente según alhita-periclina la plagioclt'lill.
A la ohservación microscópica con un solo Nieol 1I11111U~ feldespatos
presentan un aspecto turbio, dehido a un pritwiJlio eh, IIl1c'I'llción. La
ortoea prevalece netamente sohre la plagioduMI.I. 11:1 e'IIIIt':t.(), ulotrio­
módico, cementa y penetra los feldespatos, dUII410 11I!(III' ti una es­
tructura de interpenetración de las {Ol'mas .!Ullll "Hllllth'JUII,
En esta masa fundamental se ohservan lo(~¡llllIc'"I,' nl!(UIUIII csferu­
litas, Accesorios son apatito y granos d(~ óxidoll 1III"MiI'UM,
('11 (IIU' I'neicntcmente se ha reconocido que los
suelos rojos se originan ('" I'f'giones húmedas y ealientes, es deeir en
condiciones que permi 1llll IIIlU oxidación rápida;
-el segundo es la pr4'H4'lIeiu de un más o menos ahundantc ec­
mento calcáreo, que c~ (lifil'il 4'xplicar sólo por medio de fenómenos
diagenéticos, a expensus 414' 111111 parte caleáreo-clástica que derive tic
la erosión de las cordill4'I'u¡.I palcozóieas,
Por lo tanto, si se tÍen('u Vil euenta todas estas diferentes ohserva­
ciones, el amhiente depo~i('¡()nal de La Quinta resulta haher sido un
ambiente suhcontinentaI I'omplcjo de clima .~aliente: en parte pro­
hahlemente suh-aéreo, tul vez con fuertes variaciones estacionales de
humedad; en parte cubierto por agullB hujlls en su mayoría dul<:es o
salobres.
d) Las tobas
c) Las areniscas
Parece ser esta la facies más difundida en 111 flil'lIlI.lI'it'HI Lu Quinta,
Son areniscas rojas, compactas, de gr~lJlo fino, dI' 1""11'1111'/1 I'oneoidea,
que se pueden elasificar como red-hedH, I'MtrllUfi4'utlUM 1'11 huncos de
espesor variahle, Su composición miulwul4'il/:iell 1'11 lIuíM hiPII I/niforme.
Cuarzo, en granos poco redondeados y 1'4,ldc'MJlIIIOM, PMIU'('illImente
sódico-cálcicos, constituyen la casi totuHcltll1 cl4' In ,'oC'U. El ecmento
puede ser ferruginoso, ealeál'co.fcITugillullo. 4'I11c'ill'I'O y ul'('iHoso, El
diámetro máximo de los granos no pU8U 1'11 1>I'IIIIII'IIio ch, 1080,1 mm.
Si este es el tipo litológico lil'('clomintll1h" vudnH Hon
ridades ohservahles en los cMIJ'ulo8.
IUH
[lm'líeula­
La estratificación cruzada PI< hUHI.unteJ Irt'(1 11 C' 11 11' y huy (IIW 8c.ñalar
que ésta se observll por lo gNu,tul Pllllj unl 111111'1111' (1 IIfI Ulunento de
la granulometría, ('n más o 1lI1'1l0H Ih'lgadoll IIlvI'II'M 1'IHliie~nos,
In prClIII'!H'iu 41 .. loc'nlps (~ongl()­
mCl'adol'\ Nm gUijUl'l'UH IIllgulolluII y IUW() 'I.drc'piullnelo". 11"1', pOI' n()
1'111111' IIl'pm'udoH 41t· 111 ,'IH~U flrul "11 111 {'lIuf In hulllln 1'01' lIillj.\lín I¡po
pUl'tirnll.ll'i41íul imporlllllll'
La presencia de feldespatos pOI'O o t\ll 1l1t1'1:ados sugiere condicio­
nes áridas, pues de otra manen, .101< .I'l'ld('lIput08 hahrían sido altera­
dos. Hahría que pensar por lo !U1l1O ('" un ambiente desértico; en
dicho caso las facies congloUl('rlil j¡'UIi, de las cuales se ha hablado
poco arriha, podrían efectivllllu'ul4' inh'l'pretarse como productos de
corrientes originadas en Ot'uHieíll d.. escasas lluvias torrcneiales,
Pero se oponen a estn
b") La micropegmatita
Otl'lI
La definición precisa del amhiente en I~l ellaI (~staB rocas elástieas
se han depositado es un problema que J)J'('f!(mtu (~jcrtas dificultades.
La constancia de la granulometría junto (lOll d p(lqucño tamaño de
los granos hacen pensar a menudo en .kp(ISiH)t! eó1icos,
interestratific(J.d(~s I'It l(M ar(·t"¡.~cas
Intercalaciones tobáccas pxisten 4'11 diCc'rentes niveles .'Ie' 111 /olPI'il'
detrítica y son muy difíciles parar('I~()noc:n .'n el terreno, plH'toI d(' 111M
areniscas no se diferencian por nillgún c'U!'úCtCf macroHe~".pil'o. Sil
verdadera naturaleza aparcce sólo hujo d c'xamcn miCfO/old.piI'H,
Se componen de una mesosta8iH diminulu pn la cual lIil hulhw 111­
mergidos pequeños cristales de I'UlIl'ZO Ilutolllorfo, feldc~8l'ulOIl y lIIi­
nerales filítieos, principalmentn hinl.ila, 11tH' I'nhan en lml 1'(WUIi df'll'I­
ticas. No se ohservan los fenóulI'lloH de "C'l'ritollaHzación y el.· elc'vll "'­
ficación que earacterizan las rOllU¡.\ pi:I"OdúMI ¡e'ufo! d('I'!(~ritll!! 11 J 4'011111'1111111
de este capítulo y 10ealizaduH ellt lo huse dc' In .fofnuwieín 1.11 (.hll 11 111,
e) T,as lavas y las rocas hi/ul/tilhlll/(·s (Iwdml(t,~
ld~
('011
1(( /orllltldd"
Quinta
1'11
Iln illlpOl'IUlllp IIIUglllllli"1I1O I're,vnI1'4'jf\nll'lIlI'II\(' 4'rll.lvn IIu Inlt1rf\o
HUllo 1011 II'I'I'C'IW" ellÍtoIt jl'()~ d4' LtI C)lIilllll. 8r Iruln Ilc' Illvt\tI UIIIII'.dtICll'
:.~6
Ac~:nCA
L. RADELLI
y más básicas y de sus correspoudientes hipoabisales, que se eucuen­
tran tanto en yacimiento concordante como discordante en los sedi­
mentos descritos,
La edad de este fenómeno efusivo es por lo tanto posterior a por lo
menos una parte de la sedimentación de La Quinta y anterior a las
calizas cretácicas, que nunca han sido interesadas por él. Dichas ro­
cas volcánicas se hallan prevalecientemente a lo largo de una faja
más o menos continua desdc cl Cerro Quitafrío (S de San Diego)
hasta Urumita, micntras que manifestaciones análogas menos impor­
tantes se encucntran tanto más al N, como al E en las cstribaciones
de la Serranía de Perijá propiamente dicha.
Son la sede de interesantes manifestaciones eupríferas y han sido
en muchos puntos profundamente alteradas por la subida de las solu­
ciones hidrotermales metálicas.
En la faja Quitaf1'Ío - Urumita afloran dos facies principales: una
hipoabisal no continua (Quitafrío-Zeppelín-Cerro del Ovejo) y una
fraucamente efusiva.
Geológicamentc se puede interpretar este alineamiento de rocas
hipoabisales como la sede dc un antiguo volcán linear o de fisura:
entrc las rocas efusivas y las hipoabisales, cn dondc éstas afloran,
hay una estrecha analogía dc composición químico-mineralógica.
Algunos ejemplos
"San J osé-Quitafrío": las rocas ígneas de esta JocaJHlad compren­
den microgahros cuarcíferos y andesitas piroxeno-olivínicas con
tendcnda basáltica.
Los microgabros constituyen gran parte de la colina de San José
y rcaparecen más al W en el pequeño relievc de Quitafrío.
Estructura holocristalina hipidiomórfica; caráctcr ligeramentc tra­
quítico por la disposición de los cristales alargados de plagioclasa;
grano medio-fino. Minerales esenciales: plagioclasa, piroxeno urali­
tizado, clorita originada dc la alteración de olivino y anfíbol, cuarzo
y ortosa; accesorios: apatito, circón, titanita, siderita, minerales de
cobre, óxidos de hierro.
La plagioclasa se haUa en idiomorfos alargados por lo general
maclados según albita. Hay dos gencraciones dc este mineral: los
fenocristales de primera generación tienen composición An 50; los
cristales menores de la segunda son más ácidos (An 35-40).
Cuarzo y ortosa se hallan en la roca en cantidad subordinada con
respecto a la plagiodasa. La ortosa forma cristales de pequeñas di­
mensiones por lo general no maclados. Muchas veces se hana aso­
ciada con cuarzo, constituyendo material intersti¡;ial de carácter
micropegmátieo, que se originó por devitrificación de un vidrio que
representaba la parte más ílCidll dc la roca,
37
1)1.; LA GEOLOCIA •••
Por euunto sc refiere a los minerales colorcados, se reconocen
pennina y un mineral con trazas de exfoliación muy fina, bastante
,'di(w(\, incoloro con un solo Nicol, colores de interferencia a veces
ullul'unjados, otras veces más elevados e irregularmente repartidos,
língulo de extinción Z: c=20-40'?, que se puede interpretar como
pil'ox('f1O más o mcnos completamente cloritizado. Es posible que
lu ulh'l"IlCión hidrotermal, también si no ha sido completa haya se­
¡(IJ ¡(lo el desarrollo: piroxeno--> anfíbol (uralita) --}. clorita.
EJ olivino está alterado casi por completo a antigorita.
.Iavas cubren a estas rocas. Estructura mierolítica, color por lo
gris-rojizo. Minerales escncial(\s: plagioclasa en gran canti.
piroxeno y olivino (ahÜl'ados a dOl'itll); accesorios: ortosa,
C'UUI'l';O, minerales metálko8, ealeita, e~fcrulih.A,
1,11 plugioclasa tiene composición An 50 cnlol:l
l'0(\OA
fenocristales,
AH :lS en los microlitos. El piroxeno, casi incoloro y con hastante
1'(,Jkv(\ con un solo Nicol, es una augita con ángulo de extinción
('ece; 35-40°, El olivino está completamente altürLlt10 a antigori­
Iu, (Jite se presenta con hordes demarcados por segregaciones de óxi­
dos de hierro. La ortosa se halla en pequeños cristales a veces ma.
('Ju(los s(~gún Karlsbad. El cuarzo es intersticial y se encuentra en
¡(,'unos diminutos. La calcita es secundaria.
'/.:
__
. La pequeña colina de Zeppelín está constituída por
dillhusas olivínicas, cubiertas por lavas andesito-basálticas, y por are.
niM('Us rle la formación La Quinta.
LUH .1 ¡alJasas olivÍnicas están ubicadas en la vertiente E. Son rocas
eoJor obscuro, grano fino, que la alteración meteórica descompo.
111' ('11 bolas más o menos redondeadas.
(1('
Estructura mierodiabásica, lo que se dche a la presencia de cris­
lules idiomórficos de plagioclasa entre los cuales se anidan los aIo­
1I'.io.lUórficos de augita, de cristalización más tardía.
La plagioclasa tiene composición de labradorita y se presenta en
mierolitos maclados según alhita. La augita es incolora con un solo
amarillenta hajo Nicoles cruzados y su ángulo de extinción
Z: e es de 40°,
J.as lavas tienen estructura intersertal y están constituidas casi
por <lomplcto de mierolitos de plagioclasa básica (andesina-lahrado.
,'.ilu) entre los cuales se alojan vidrio, granos de óxidos metálicos, di.
minutos granos de cpidota y pocos cristales dc olivino por completo
ullPl'utlos a (l/ol·ita.
"1';1 SmlO", .1!'llJtan en esta localidad las facies hipoahisales y las
1I""lIj~cIlM
lil ¡,·u.
j"ojilH calún atravesuduH tlólo por rocas efusivas, las cuales
e~iül'tll vuriabilida,'1 dl~ punto a
(·1 AI'royo dd Potr('ro I<IC hulIuo ande'Hi1 Ut! de estructura mi(:m.
IlIIlIItmW vid"iosas y vlwllOla"('H, a V(l,'PH tl'aquítiClU<l.
38
L,
RADELLI
Bajo el microscopio estas rocas resultan constituídas esencialmen­
te de microlitos de plagioclasa (An 35-40), inmergidos en una ma­
sa vidriosa rica cn productos ferruginosos de color rojizo y de algu­
nos cristales de olivino alterados a clorita; accesorios son: clorita,
calcita, turmalina y óxidos de hierro, Parte de la clorita, la calcita y
la turmalina son de origen tardío y relacionados con la mineraliza­
ción cuprífera.
En las cercanías de la finca de El Seno, en ambas vertientes del
valle, las lavas tienen menor cantidad de vidrio, son más compactas
y no vacuo]ares; pres(mtan estructura microlítica y las traquíticas
son escasas. Tamhién en relación con la mineralización cuprífera
postcrior, hay en (1stas rocas abundantes filoncit08 de epidota. En
las facies fluidalcs !:le observa que la corriente ha sido interrumpi­
da por la presencia ele óxidos de hierro de segregaeión magmática,
alrededor de los cllnl(~8 están dispuestos los mÍcrolitos tIe plagioclasa.
En algunos I?unt:oB son bien evidentes las hudluH tle una clastesis
que permitió la inynt~ción de cuarzo (automorfo) y (le calcita y con
la cual están relacionadas las manifestaciones cupríferas.
A veces, como pOI' ejemplo en localidad "El Ovl'jn", las lavas, ade­
más de aravesarlus, han penetrado íntimamente ItUl urC'niscas, dan­
do lugar a menudo a rocas híbridas, en las cualntl al¡.;unas porciones
de areniscas sc haIlan incluidas en la roca volcúu j('a, como en una
especie de red.
ACERCA
39
DE LA GEOLOGIA .••
b) La formación calcárea
Sucesivamente a la facies detrítica, típicamente transgresiva, em­
pieza la sedimentación cretácica más característica, químico-organó­
gena que da origen a una formación calcárea. Se trata de calizas
gris-elaras, ricamente fosilíferas. Entre las muchas formas fósiles que
contienen, particularmente características son pclecípodos de oma­
mentaciónabundante, gracias a los cuales resulta siempre muy fácil
diferenciar estas calizas de las paleozoicas,
Localmente en la masa calcárea !le observan, como por ejemplo
en los alrededores de Manallre, particularidades sedimentarias co­
mo bloques redondeados (t:alciil'llos) en pequeños niveles margosos
escamosos, que hacen penAlH' 1m una sedimentación bajo condiciones
particulares, probablemenl(' eorricntes de turbidez.
Las calizas constituycn po,' ]0 general sinclinales interrumpidos
por fallas, que descanatln diacordantcmente tanto sohre La Quinta,
como sobre terrenos rnú.. untiguos, en particular sobre las riodacitas.
Debido a las disloeadollr!\ terciurias las calizas cretácicas se en­
cuentran desde el vaHc' (1('1 Río Cesar hasta en las más altas estriba­
ciones de la cordillera (por ejemplo, el Cerro Coloreado).
PARTE
III
2) Mesozoico supo _. - Cretá(wo
LAS FORMACIONES UECIENTES
Un importante cambio paleogeográfico dmnur1'1l In Inmsición al
Mesozoico superior: el ambiente continental qlh' 'uthía (lirigido du­
rante mucho tiempo la sedimentación de La Quinta (!H invadido por
el mar cretácico y termina ]a actividad voleúnij'll.
a) La formación detrítica
La parte inferior del Cretáceo de la Serrnnín dB Per.ijá está cons­
tituída por una formación detrítica que corr('tlllonde al comienzo de
la transgresión. Cuando no se encuentran v(','dml(~ros conglomerados
es difícil diferenciar esta formación de lu tllll(',';or (La Quinta), pues
el Cretáceo detrítico está cOnfltitllído por 10M mismos materiales de
la formación La Quinta rese(li./HentadoB.
Estratigráficamente corresp()I1(le a la forlluwilin Río Negro de los
geólogos venezolanos.
Probablemente pertenecell U (·¡;1.u forrurwÍl'in tnmbién Jos terrenos
elásticos que se hallan en lit hUMO d(~ Ius (~llli"'IIH eretácicas a lo largo
de la carretera San Diego-MIlII/IUI'!" en (Imlll(·, uHodadaA con conglo­
merados, están r(H~1I8 detriti(lllM I'inLll-\, (~HtI'HI,ifj('Il(ltlH y pJ(~gndas.
No s(\ ('neonlrul'OtI .ftíHilll.,
De las formaciones recientes las más interesantes son las grandcH
terrazas, entre las cuales es típica la de M anaure.
Están compuestas por cantos de diferentes elases (areniscas de Lu
Quinta, riodacitas, etc.) y contienen un nivel de areniscas ClHU'¡f,O­
sas diagenétieas.
La deposición de estas importantes masas elásticas indicCl lIIovi.
mientos tectónicos recientes, probablemente un rejuvencci.miNllo de.
antiguas fallas EW_
Parecen pre-cuatemarias (pliocéllicas?) plWS están inlet'('IIt1c!U" pOI'
(~uCltcrllario, j~lIyas huellul\ 11011
I'C"
conocibles en diferentes puntoA.
el ciclo de erosión típico del
"¡(.,,
CONCLUSIONES Y Tl<:CTONI.CA
¡\Mi e'OlllO tI(' d(,!'I('rihhí, In ('vol!wic)n ¡I;('ulc·l,.,;i(·u (I(~ ('1<1111 1'11"16 11.,
Serl'ullfll el(' Pe'l'jjl¡ (:oJllpl'('IIlI(. 111" ¡;i¡:;lIi(lIlI('" ('Input! J1"lIlI'il'ulnlll
'n
40 L.
41
ACERCA DE LA GEOLOGIA ••• RADELLr
-Una importante sedimcntación marina paleozoica (Dev. m.-Per­
mocarbonífcro) prevalecientemente calcárea, sigue a la dcposición
de areniscas cuarzosas y cuarzoso-feldespaáti(:as (Dev. inf.? tran~gre­
sión sobre el Caledoniano?) Y contemporáneamente sc desarroUa un
volcanismo que da lugar a frecuentes e importantes intercalaciones
tobáceus.
-Al final del Paleozoico sc produce una orogénesis ()on mctamor­
fi¡;mo más o menos intenso de la seric paleozoi(:a (zona de la
moscovita para el prc-Devoniano medio, arcniscas; zona d~ la seri­
cita y de la clorita para el Dev. m.-Permocarbonífero). Mas o menos
contemporáneamentD el volcanÍsm'o alcanza su paroxismo y se em­
plazan así las riodadtas de Urumita-Villanueva, prohahlemente tes­
tigos de un mayor mab'T11atismo profundo.
-Discordancia y sedimcntación de las areniscas rojas de La Quinta
(suhcontinentales, desérticas en parte): durante las primeras fases
de esta sedimentación se verifican las últimas actividades de] volca­
nismo riodacÍtico que dan lugar a menores intercaludoncs de tohas.
Durante la sedimcntación de La Quinta empieza 011"0 ciclo volcá­
nico, esta vez hásico, que da lugar a intercalacionoswhitceas y suce­
sivamente (hacia el final de la sedimentación conlillP1I1ul) a suhidas
de lavas, que puede producir un basculamiento (l(~ 111 formación La
Quinta.
-Trangresión crctáciea, que empieza con la dnp0l'lil'Jún de conglo­
merados y areniscas parecidas a las de La Quinta y M4' 41t'surrolla con
una importante scdimentación calcárea.
-Tectónica terciaria que provoca la erección d., lu ('0I'41ilIcra, en
compartimientos longitudinales, sin dar lugar a 1111 vl"'4h,,!t-ro plega­
miento.
Las fallas más importantes están orÍcnta¡'fuH 4'011141 111 I~ordillera.
Una de estas fallas es la de Botella-Manaure, 11tH' (¡tH'!' UPUI'4'ccr al E
los terrenos paleozoicos, I9iloníticos en los ah'(1t14·4Ior(~¡.¡ ele Manaure.
Todo el hloque situado al E de esta falla hu Millo kvnnln.:Jo preser­
vando los diferentes terrenos en su posic.ión (\MI"Uligl'itfka, así que
la estructura general de la parte central de .In 4'OI'llill.era uparece co­
mo un sinclinal mesozoico (La Quinta
Crd ,in'o), Varias fallas
secundarias acompañan a la principal.
+
Además, como aparece en el mapa, exi!llOlI vIII'i.us fullas EW: so­
hre la edad de estas es difícil ent.,~ar en dOlulll'M, plWS algunas podrían
ser contemporáneas de la fase WclónÍca pl'hwlpul y otras posteriores,
como parece indiearlo la exi~h'rwia dtl la 14"'I'u:r.n l'ücientc de Ma­
naure.
BIBLIOGRAFIA
1) BROCKNER, W. D. - Note on some fossils from the Girón group in the Rio
Lebrija valle y, Department of Santander, Colombia, Journ. Paleont., v. 28,
n. 1, pp. 112.113, 1954.
2) HEA, J. P. y WHITMAN, A. TI.
Stratigraphy ann petrology of the pre.Cre.
taceous sediments of the north·central Sierra de Perijú, Sta te of Zulia, Vene·
zuela, (versión en español) Bol. de Geol. Ven., Publ Esp. N9 3, tomo 1, 1960.
3) MINISTERIO DE MIN AS E HIDROCAHUUROS.
Léxico Estratigráfico
de Venezuela, Bol. de Geol. Ven., Pub'l. ESJ'. NI? 1, 1956.
4) MILLER, J. B. - Directrices tl)('tóni('!\H on 1u Sierra de Perijá, Bol. Geol. Ven.,
Publ. Esp. NI? 3 tomo n, 1960.
5) RAASVELDT, H. C. -
FllllllH
do I'umllo en el nordeste de Colombia, Rev. del
Petróleo, N9 64, 1956.
7) WOKITTEL, R. - BO~qlllljO goográfico y geológico de la Sierra Nevada de
Santa Marta y de la Scrrunin dll Perijá, Bol. Geol., Vol. 5 N9 3, 1957,
8) WOKITTEL, R. -
Lu fonundón cuprífera de la Serranía de Perijá (Inten.
dencia de La Guajira y l)OI)lIrtamento del Magdalena), Bol. Geol., Vol 5
N9 3, 1957.
INDICE
Prefacio
Autores anteriores
Introducción
PARTE 1 -
EL GEOSINCLINAL PALEOZOICO
Paleozoico inferior: Las rocas de la región de Manaure Las rocas del Horst del Socorro El Paleozoico fosilífero: El Devoniano El Permo·Carbonífero Las riodacitas de Urumita·VilIanueva
PARTE 11
EL MESOZOICO
Mesozoico inf. y medio (Trías y Jura): formadón La Quinta Los conglomerados Las rocas volcánil"as ácidas recristalizadas asociadas con las areniscas: Las tobas recristalizadas
La micropegmatita
Las areniscas
Las tobas interestratHicadas en las areniscas
Las lavas y las rocas hipoabisales aso¡'iadas con ]lI formación J,u Qnlntn,
Mesozoico supo - Cretáceo La formación detrítica La formación calcárea PARTE IJI
LAS FORMACIONES H1':CIENTJ~S
CONCLUSIONES y TECTONICA
UlBLIO(;UAFIA
SedimentQ$ f8Cltnles y <:MO$ de alll-vlollts
~Terr(l'la
Ctelóceo
o
Ft)tmociÓt'l LoQujf'\Io{Juro.1rio$?1
Riodocitos
Puleczoico mod. o $U!);
Puleoloico .~quisto$O
( Pre.-On. med )
Esquema tectonico de la 59rrooio dé Perijó entre Codoni 'i Villonu8lfo
S~meruos
reeienle.$ y eom$ de m\lvÍOi'les
[gTttfglO
~ Cretóceo
_
Lovos t !K!solticot y $US couéspondientlll.s h¡poobiW~~
A$ociadol con kl formotm La Quinfo
R'iodQciios
E
~Ieozoj(;o
med.Oliup.
PoI&l:t:aieo eSCI,uiilOSO
(Ft~ev.med)
..
Esquema QeoíÓ9ico de la Serronio de Perijó entre Codozzi y Vlllonu8vo