Cronograma OPEN HOUSE - Colegio Abraham Lincoln

BOLETÍN 85:
LAS TELECOMUNICACIONES DEL ECUADOR
Eco. Luis Luna Osorio MBA
OCTUBRE 11 de 2014
La Asamblea Nacional del Ecuador, en los próximos días, aprobará el
proyecto de Ley Orgánica de Telecomunicaciones, cuyos objetivos
principales, según el Ministerio de Telecomunicaciones (MINTEL), son:
“Impulsar el despliegue de las redes de nueva generación fijas y móviles,
ampliando su cobertura y masificando los servicios a todo el territorio
nacional; y, mejorar la oferta de servicios a los ciudadanos, con mayor
calidad, a precios asequibles, impulsando condiciones efectivas de
competencia.”
El autor de este blog considera necesario informar a la ciudadanía sobre la
importancia de las telecomunicaciones en el mundo y en el Ecuador; con el
propósito de que se valore cabalmente la importancia del sector para la
economía global y del país, se conozca los diferentes aspectos que
involucra y las poblaciones a las que afecta.
Para hacerlo, utiliza en parte información procesada por la oficina del
Asambleísta René Yandún Pozo y también sus propias investigaciones.
CONCEPTOS.- La telecomunicación es toda transmisión y recepción de señales
de cualquier naturaleza, típicamente electromagnéticas, que contengan signos,
sonidos, imágenes o cualquier tipo de información que se desee comunicar a
distancia. 1/ Wikipedia
Esta actividad constituye, para la globalización y la sociedad de la información y el
conocimiento, una herramienta fundamental y un factor social y económico de
gran relevancia. La población, todas las actividades económicas y los medios
masivos de difusión, se valen de ella para compartir contenidos al público.
La telecomunicación incluye la radio, la televisión, la telefonía fija y móvil, la
transmisión de datos, las redes informáticas y el Internet. Gran parte de estas
tecnologías, conocidas como tecnologías de la información y la comunicación
(TIC), se perfeccionaron en el siglo XX, requeridas por los ejércitos durante la
Segunda Guerra Mundial; y, después, se han convertido en necesidades vitales de
la sociedad, por acción de la globalización económica, que exige todos los días
comunicaciones más rápidas y eficientes; al igual que desarrollo de la electrónica,
la informática y los transportes nacionales e internacionales.
LAS TELECOMUNICACIONES MUNDIALES.- La Unión Internacional de
Telecomunicaciones (UIT) informa que, a finales de 2014, habrá en el mundo
cerca de tres mil millones de usuarios de Internet, dos tercios de los cuales
procederán de países en desarrollo; y, que, el número de abonados a la banda
ancha móvil, será de 2.300 millones en todo el mundo. Se prevé que el 55% de
esos abonos pertenezcan a países en desarrollo.
"Las cifras de TIC recién publicadas confirman, una vez más, que las tecnologías
de la información y la comunicación siguen siendo el motor principal de la
sociedad de la información", declaró el Secretario General de la UIT, Dr.
Hamadoun I. Touré.
A finales de 2014 habrá unos 100 millones menos de abonados a telefonía fija que
en 2009. En cambio, habrá casi 7 mil millones de abonados a la telefonía móvil
celular, de los cuales 3.600 millones se encontrarán en la Región Asia-Pacífico. El
aumento se debe principalmente, al crecimiento de la demanda en los países en
desarrollo, que poseerán el 78% del total mundial de abonos a celular; pero, el
mercado está cerca de la saturación.
África, y Asia y el Pacífico, donde la penetración alcanzará el 69% y el 89%,
respectivamente, al final de 2014, son las regiones con el mayor crecimiento del
celular (y donde la tasa de penetración es más baja). La tasa de penetración en la
Comunidad de Estados Independientes (CEI), los estados árabes, América y
Europa, ha alcanzado niveles superiores al 100% y se prevé que su crecimiento
sea inferior al 2% en 2014.
A fines de año, la penetración de banda ancha fija (pista que permite la
transmisión de datos a velocidades elevadas y en forma simultánea por diversos
canales) habrá llegado al 10% en el mundo, con tendencia a multiplicarse.
Según Juan R. de Laiglesia, economista que trabaja para la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo (OECD), en América Latina, desde 1990, la inversión
extranjera en telecomunicaciones suma más de 110 mil millones de dólares, una
cifra superior al total de inversiones extranjeras en este sector en el resto de
países en desarrollo juntos; sin embargo de ello, entre los latinoamericanos más
pobres, sólo uno de cada cuatro tiene línea telefónica; razón por la cual, el
fomento de mercados competitivos y de medidas que faciliten el acceso a las
telecomunicaciones puede contribuir a reducir la brecha entre ricos y pobres, en
términos de índices de conexión.
Todo ello, unido a la velocidad con que se desarrollan las tecnologías y las
industrias que proveen de las maquinarias y equipos para las telecomunicaciones,
son indicadores de que han desaparecido las distancias físicas entre quienes se
comunican de uno a otro lado del planeta y que se gana diariamente en eficiencia,
velocidad, nitidez y costo, para todos los clientes de estos servicios que, además,
proveen de información invalorable a todos quienes efectúan investigación
científica y tecnológica, hacen negocios o toman decisiones con respecto a la
administración de los estados e internacional.
LAS TELECOMUNICACIONES ECUATORIANAS.- Como consta en un libro mío,
entre los años 2000 y 2011, el sector Comunicaciones del Ecuador, obviamente
con mayor acción de las telecomunicaciones, creció en el 280%; la Construcción
en el 165%, el sector Financiero en el 114%, mientras que el Sector Petróleo lo
hizo solamente en el 55% y fueron menores los desarrollos de los sectores
Agropecuario (48%), del Transporte (47%) y de la Industria (42%), demostrando
que el país se incorpora rápidamente a la globalización tecnológica y que la
demanda de telecomunicaciones de punta es creciente y básica para muchos
servicios del Estado y para las empresas privadas.
En el año 2012, las telecomunicaciones del Ecuador significaron 4.382 millones de
dólares, equivalentes al 7,63% del Producto Interno Bruto (PIB); pero, su aporte
indirecto para que los otros sectores productivos funcionen es básico y tiene una
enorme importancia nacional.
En ese mismo año, según un documento de la Corporación Andina de Fomento
(CAF), las líneas de telefonía fija del Ecuador fueron 2,2 millones, con una
penetración de mercado del 15%; las líneas de telefonía móvil llegaron a 17,3
millones, superando a la población nacional de cerca de 15 millones de habitantes;
en la banda ancha fija, los accesos superan los 800 mil, con una penetración muy
baja de apenas el 5,5%; la banda ancha móvil, suma poco más de 600 mil
accesos, con una penetración de apenas 4,4%; y, la televisión pagada sumó poco
más de 650 mil suscriptores, con una penetración de mercado de 4,4%. Ello
significa que en casi todos los casos, con excepción del de la telefonía móvil, el
Ecuador está por debajo de la media latinomaericana y que, en consecuencia, es
necesario desarrollar todos los elementos fundamentales para que los niveles se
eleven a proporciones adecuadas para servir satisfactoriamente a la población.
En varios casos, un solo operador copa más del 50% del mercado, lo que querría
decir que se configuran condiciones de monopolio, que el Estado está en la
obligación de regular, a fin de que no perjudiquen al consumidor, ni en la calidad
del servicio ni en el costo del mismo. Según la CAF, la Corporación Nacional de
Telecomunicaciones (CNT estatal), copa el 87% de la telefonía fija; Claro sirve al
69% de los clientes de telefonía móvil y al 57% de los suscriptores de banda
ancha móvil; y, la CNT sirve al 55% de los clientes de banda ancha fija.
El aporte directo de las Telecomunicaciones al Producto Interno Bruto (PIB) es
relativamente reducido, pero su aporte indirecto es invalorable. Se podría decir
que nada se hace en ninguno de los sectores políticos, económicos y sociales, sin
contar con el aporte de este servicio.
De otro lado, este es un negocio de gran rentabilidad, debido a que los usuarios y
clientes de las telecomunicaciones crecen en progresión geométrica, al igual que
los avances tecnológicos, permitiendo que determinados bienes, como los
teléfonos celulares, se vuelvan obsoletos en poco tiempo y exijan una nueva ronda
de consumo y adquisición de aparatos más sofisticados.
En el año 2014, en el Ecuador el sector registra 12 mil empleos directos, cerca de
18 millones de líneas activas móviles (para una población que acaba de superar
los 15 millones), 2,4 millones de líneas de telefonía fija, cerca de 5,5 millones de
conexiones de Internet y 36 mil kilómetros de fibra óptica.
El desarrollo de las telecomunicaciones tiene un efecto trascendental en la
ampliación de la cobertura de las tecnologías de la información y la comunicación
(TIC) y, para todos los gobiernos del mundo, debe ser una preocupación
permanente que éstas cuenten con los servicios oportunos, baratos y de calidad
máxima en estos aspectos.
Son varios los sectores donde el Estado debe incidir prioritariamente: el gobierno
electrónico (e-government), la educación electrónica (e-education) y la salud
electrónica (e-health). Con ello se facilitará mucho la vida de los habitantes y se
podrá multiplicar los servicios públicos a costos reducidos. Para los negocios, es
clave el desarrollo del comercio electrónico, por medio del cual los contactos
comerciales y los negocios pueden dar posibilidades de acceso al mundo, incluso
a las pequeñas y medianas empresas.
En el “Indice Integral de Desarrollo de las TIC” para el año 2013, en la región
latinoamericana, el Ecuador se encuentra en el nivel 10 entre 16 países
registrados. El nivel máximo lo tiene Brasil con un índice de 4,5/5, mientras que el
índice del Ecuador es de 3,5/5 y el del último país, Bolivia, es de solamente 2,6/5.
El conocimiento de esta realidad ha hecho que se diseñe por el gobierno el plan
denominado Ecuador Digital 2.0, que tiene como iniciativa política la cobertura de
servicios de telecomunicaciones a toda la población y el incremento de la
conectividad internacional, con uno de los mayores anchos de banda internacional
y la optimización de las infraestructuras locales para Internet (IXP), con gran
capacidad.
Sin embargo, como expresa la CAF en su informe, una de las debilidades del
Ecuador es el “Pobre desarrollo del capital humano, especialmente en cuanto al
número de investigadores, a la capacidad innovadora y a la colaboración
universidad - empresas”, siendo otra debilidad, la insuficiente normativa sectorial y
el escaso desarrollo del e-goverment o informatización de las actividades
gubernamentales.
En ese mismo informe, la CAF destaca como una oportunidad de las
telecomunicaciones nacionales y de las TIC en el país, a la notable reducción de
los aranceles a las terminales móviles, discos duros y memorias USB, que pueden
promover una importante y dinámica adopción de las TIC por la población.
Las memorias USB, según la Wikipedia, son útiles para conexión de periféricos
como: teclados, mouses, joysticks, escáneres, cámaras digitales, teléfonos
móviles, reproductores multimedia, impresoras, dispositivos multifuncionales,
sistemas de adquisición de datos, módems, tarjetas de red, tarjetas de sonido,
tarjetas sintonizadoras de televisión y grabadoras de DVD externa, discos duros
externos y disqueteras externas.
EL PROYECTO DE LEY.- En el Ecuador, las telecomunicaciones, de acuerdo con
el artículo 313 de la Constitución de la República 2008, son un sector estratégico.
Como tal, están consideradas como un servicio público que debe ser prestado por
el Estado, mediante las empresas públicas y las mixtas en las que la mayoría del
capital sea estatal; y, por excepción, por empresas privadas o del sector de la
economía popular y solidaria.
Debido a que la Ley principal que regula las telecomunicaciones data de 1992,
que tiene normas adicionales y que ha sido reformada varias veces, pero sin
lograr que esté acorde con las necesidades actuales, se ha visto la urgencia de
cambiarla por una nueva. Su proyecto se encuentra actualmente en manos de la
Asamblea Nacional y es posible que se apruebe la Ley hasta fines de 2014.
Obviamente, todos los ciudadanos estamos de acuerdo en que rija una nueva
norma; pero, el deseo general es que sea mejor que la anterior, no signifique
marcha atrás y armonice con la velocidad de los cambios tecnológicos.
Lamentablemente, el proyecto en proceso de aprobación no es el más
conveniente. Entre otros aspectos, la estructura institucional que se ha ideado está
por fuera de la Constitución y la lógica.
Con respecto a lo primero, el análisis jurídico presentado por el Asambleísta René
Yandún, informa que la Agencia de Regulación y Control de las
Telecomunicaciones, que se pretende crear con la nueva Ley, viola los siguientes
artículos de la Constitución de la República: 1, de los Principios fundamentales;
204 y 206, de la Función de Transparencia y Control Social; 208, del Consejo de
Participación Ciudadana y Control Social; 213, relativo a las superintendencias;
225, relativo al Sector Público.
En relación con lo segundo, para el señor Ministro de Telecomunicaciones, de
manera increíble, se proponen diferentes roles en el proyecto de Ley: dirigiría el
Ministerio de Telecomunicaciones y presidiría la Junta de Regulación y Control de
las Telecomunicaciones, la Corporación Nacional de Telecomunicaciones
(CONATEL), las empresas públicas de TELECOM, los varios medios de
comunicación públicos, la Dirección Nacional de Registro de Datos Públicos, el
Registro Civil del Ecuador, el Registro Mercantil, el Fondo de Desarrollo de las
Telecomunicaciones; y, Correos del Ecuador. Además, representaría al Ecuador en
la Unidad Internacional de Telecomunicaciones y concurriría a los gabinetes
itinerantes del Presidente de la República.
Cómo puede ser la misma persona genial y trabajadora, la que planifica lo que se
va a hacer, organiza trámites y procesos, luego hace las obras, las audita y
evalúa, y finalmente se pronuncia sobre si están bien o mal hechas? De dónde
sacará tiempo para atender bien tantas obligaciones? Lo hará por Internet?
El Estado ha diseñado en la Constitución un sistema administrativo más racional,
que no puede ser cambiado por normas secundarias. Ese sistema crea un sistema
de pesos y contrapesos para evitar los malos manejos y la corrupción; por tanto,
debería ser aplicado, para salvaguardar los intereses de todos los ciudadanos.
De otro lado, la Junta en referencia la formarían tres funcionarios públicos y no
están en ella ni las Fuerzas Armadas ni la Policía, que, en términos de seguridad,
deberían estar en el órgano que realiza el control de las telecomunicaciones,
cuando éstas son ahora el medio más importante de comunicación de los
delincuentes y terroristas internacionales para hacer sus fechorías y meterse hasta
en las comunicaciones secretas estatales.
Lo ideal en la administración pública debería ser que, un cuerpo colegiado
planifique y defina las políticas, un ejecutivo organice la aplicación y dirija la
ejecución y que alguien totalmente independiente evalúe la marcha de los
proyectos y audite los gastos. Eso es lo recomendable.
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