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A PALOS
SUPLEMENTO JOVEN
DE TIEMPO ARGENTINO
Domingo 26 de octubre de 2014
Buenos Aires, Argentina
Año 5 Nº289
Además: El Chiste de los Árboles | Orden y progresismo | El tren de la memoria | Generación
Hip Hop | Estereotipos | Yira | Semana del Trabajo Social | Invasión espacial
año 5 | nº 289 | 26 de octubre de 2014
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FUTBOL PARA EXTRATERRESTRES
El Chiste de los Árboles
Por Zambayonny
Ilustración: Daniel Caporaletti
El famoso Chiste de los Árboles es un chiste mortal. Cualquiera que lo escuche comienza a reír sin poder parar durante minutos, horas, días o semanas enteras. Al cabo de
ese tiempo se suelen morir de hambre y de sed o ahogados
entre carcajadas con los músculos agotados, presas de los
más horrorosos calambres. Sus cadáveres mantienen una
sonrisa petrificada que mezcla la alegría y la desesperación
como si continuaran riendo después de muertos.
Los primeros registros acerca del Chiste de los Árboles datan del siglo V a. C. Se supone que fue creado casualmente
por soldados etruscos durante alguna tensa espera entre
combates y que ellos mismos fueron paradójicamente sus
primeras víctimas mortales. Desde entonces se ha considerado un arma de guerra no convencional que sin embargo
es casi imposible de utilizar porque aquel que cuenta el
chiste muere de risa al decirlo, aunque en la mayoría de los
casos el que lo intenta se tienta de tal forma que no suele
llegar al final del mismo y eso lo termina salvando a él y a
los demás. De esta manera el chiste se regula a sí mismo.
En El arte de la guerra Sun Tzu hace referencia elípticamente
al Chiste de los Árboles con muchísimo cuidado y temor de
la siguiente manera: “La máquina de matar hecha con palabras”. Quizás el autor hubiera preferido extenderse cientos
de páginas acerca de este prodigio mortífero pero a sabiendas de que recordar el chiste entero (aún sin contarlo en
voz alta) también provoca el mismo efecto mortal, decidió
no hacerlo.
Se supone que el Chiste de los Árboles está conformado
por una idea de relojería de lógica perfecta que desata en
el cerebro una sobrestimulacion neuronal desconocida, la
cual se manifiesta en el sistema nervioso central provocando reacciones incontrolables que el cuerpo no soporta.
El prestigioso neurólogo Adam Zeman lo graficó de una
manera más brutal durante una convención de neurociencia en Paris: es como si el Chiste de los Árboles falseara
para siempre la canilla del cerebro dejando salir el chorro
de su contenido hasta secarlo.
A lo largo de la historia existen muchísimas referencias a
personas que murieron por escucharlo o de prestidigitadores que recorrían los pueblos de feria en feria contando la
leyenda del chiste y pidiendo dinero a cambio de contarlo
o de no hacerlo.
Como única excepción se podría citar un triste caso en el
cual a una señora alemana su propio hijo le contó el Chiste
de los Árboles y a ella no le causó gracia, pero tampoco
lloró al verlo morir de risa entre convulsiones dos días después de haberlo contado.
Hoy por hoy no se sabe exactamente cuántas personas en el
mundo conocen el Chiste de los Árboles porque obviamente esta broma no está incluida en el repertorio de ningún
humorista.
Solamente una vez pudieron transcribirlo.
Lo logró el Gobierno Británico tras montar un cuartel en
permanente estado de alerta conformado por científicos
y militares preparados para la misión. La oportunidad les
llegó 12 años después cuando siete sudafricanos a punto de
Invasión espacial
Se denomina invasión espacial al proceso
iniciado por el gobierno de la República
Argentina y denunciado por la oposición
de ese país tras el lanzamiento del satélite geostacionario Arsat-1. A partir de
entonces, y como en otros ámbitos de la
vida más terrestre, el gobierno argentino
comenzó una estrategia de colonización de
ese territorio denominado el espacio.
WHISKYPEDIA
Contenido [ocultar]
1. Definición
2. Causas
3. Financiamiento
4. Código procesal espacial
Causas
Como todo fenómeno de carácter social,
la invasión espacial del gobierno argentino tiene múltiples explicaciones, pero hay
consenso entre los historiadores acerca de
que el motivo fundamental de la conquistas del espacio exterior tiene que ver con
el creciente aislamiento que sufría el país,
según las crónicas de respetables diarios
como Clarín y La Nación que existían por
ese entonces. Fue así que, absolutamente aislado del resto de los países y casi sin
diálogo ya con nadie fuera de las fronteras
argentinas, el país se vio en la obligación
morir de risa por haber oído el chiste fueron llevados de
urgencia a ese centro de experimentación. Solamente uno
de ellos sobrevivió a las drogas y a las torturas que les infligieron hasta grabarles el relato sin escucharlo. Finalmente
también murió.
La traducción e interpretación de esa grabación estuvo a
cargo de otro equipo de personas que no conocían la finalidad del proyecto y a los cuales les hicieron transcribir
apenas 3 segundos de la cinta a cada uno hasta completarla, sin que ninguno pudiera leer lo que estaba escrito
antes o después. Así y todo 9 de estas personas murieron
de risa, con lo cual los científicos confirmaron que el chiste
era más peligroso de lo que imaginaban.
Hicieron varias copias del texto sin leerlo y las archivaron
en secreto.
Una de ellas quedó alojada en las bóvedas del tesoro nacional inglés hasta que uno de sus directores durante una
enorme crisis de valores decidió robarla para suicidarse leyéndola. Encontraron su cuerpo inerte en una habitación
cerrada de su mansión, doblado de risa en el suelo, famélico y con la mueca dura de alegría en el rostro junto al papel
con el chiste a su lado. Los primeros policías que llegaron a
la escena también murieron al leerlo creyendo que se trataba de una carta de despedida, lo mismo ocurrió con dos de
sus hijos y con su viuda. Finalmente la tragicómica cadena
de muertes se detuvo cuando el fiel mayordomo ciego tomó
el papel y se lo tragó.
Lo asesinaron esa misma noche y su cuerpo apareció prolijamente destripado en los suburbios de Londres.
No se supo más nada de ese asunto hasta que hace algunos
años en un partido por la FA Cup que es un certamen que
disputan absolutamente todos los clubes asociados a la Federación inglesa de fútbol y que por lo tanto, si el sorteo
lo dispone, el equipo más importante del país puede jugar
contra un combinado amateur de algún pueblo pequeño,
un viejo dirigente de uno de estos modestos clubes que
enfrentaban por primera vez en su historia al poderoso
Manchester, entró al vestuario visitante con la excusa de
saludar a los rivales y les alcanzó a leer algunas palabras
del sucio y viejo papel que llevaba en las manos antes de
empezar a reír cayéndose al suelo y rompiendo el papel
entre convulsiones:
“Un árbol verde y lleno de frutas le pregunta a un árbol
seco en plena primavera: ¿Sabés por qué…“X
de sumarse a la carrera espacial, con el
objetivo de movilizar en un futuro a toda
la población hacia el cosmos, buscando alguna civilización en la que un gobierno de
características populistas pudiera a lo mejor entablar relaciones exteriores serias y
confiables.
Financiamiento
Uno de los puntos más polémicos referidos
al plan del gobierno para la conquista espacial fue aquel referido a los modos de financiamiento de semejante empresa. Como
fue de público conocimiento, el gobierno
nacional argentino por ese entonces se financiaba, según los medios de la época, a
través de dos fuentes principales: el petróleo y la plata de los jubilados. Siendo que el
petróleo era de difícil extracción y para ello
había que esperar un tiempo, se optó por la
segunda vía. Sin embargo, el dinero de las
personas en situación de jubilación tampoco era suficiente por lo cual se optó por una
solución heterodoxa que consistió en dos
pasos. La primera fue bajar la edad de jubilación a los 15 años, de manera tal que casi
toda la población económicamente activa
se consideró un jubilado y así el gobierno
pudo ir a por su dinero para financiar la invasión espacial. Dicha táctica generó prontamente el fin de los sistemas jubilatorios,
por lo cual se comenzó con una política de
importación de jubilados a los cuales, una
vez importados, también se los esquilmaba
para aportar a la causa espacial.
Código procesal espacial
Uno de los primeros síntomas que revelaron el macabro plan del gobierno para
conquistar el espacio fue el debate en el
Congreso de la Nación de un nuevo Código
Procesal Espacial, que buscaba la regulación de los principios básicos de la vida en
el universo cósmico a punto de invadirse.
Esas jornadas de debate, donde se definió
el carácter de la propiedad en el universo,
las relaciones entre humanos allí arriba,
los límites territoriales, entre otras cosas,
fue la señal que la oposición argentina encontró para desbaratar el macabro plan que
comenzó con un simple e inocente satélite
arrojado al espacio infinito. X
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ESTEREOTIPOS
HOY: La mina que se pone
en bolas en el Encuentro
Nacional de Mujeres
» »También tiene historial
netbook.
de haberla pudrido en
la Sala Alberdi, la marcha »»Al lado de la carpeta con
los discos de Kumbia
contra la realización de
Queers, Bikini Kill, Tiger
los Juegos Olímpicos de
Trap, Chocolate Remix y
Invierno en Sochi a la que
un “permitido” masculino
fueron diez personas,
con Negu Gorriak y Manu
una manifestación en
Chao.
Buenos Aires contra el
Mundial de Brasil a la que
fueron cinco, la Marcha de »»Obvio tiene la tapa de la
netbook llena de stickers
Mujeres Originarias por el
tipo: “Hacé concha el
Buen Vivir, y el desalojo de
patriarcado”.
la Huerta Orgázmika.
»»Usa software libre.
»»Es de pintar mucho
con aerosol ya sea la
»»Muy a favor de la
Catedral Metropolitana,
independencia vasca y de
el monumento a Roca,
casi cualquier movimiento
la estatua de Olmedo y
independentista en el
Portales, el baño de Puan,
mundo.
o un afiche de Ibuevanol.
»»Puede bancar un poco a
»»Tiene una bandita punk
Osvaldo Bayer.
con canciones como
“Corta el pene”, “Aborto
»»No usa corpiño.
religioso”, “El papá de
Jesús era heteroflexible” y »»Le queda como el orto.
“Estado mataputo vos sos
»»No se depila.
el genocidio”.
»»También le queda como
»»Bermuda de jean,
el orto.
musculosa y borcegos
aunque haga 30°.
»»Armó un fanzine sobre
feminismo revolucionario,
»»Es parte del 0,001% de los
guerra prolongada contra
argentinos que se bajó un
el hombre, extracción de
disco de las Pussy Riot.
los recursos naturales en
el Ártico, persecución a los
»»También puede militar en
homosexuales en Uganda
el Partido Pirata.
y nueva agricultura.
»»Es más “activista” que
»»Puede haber estudiado
“militante”.
en colegio religioso.
»»Siempre envidió un poco a
»»Por esta columna te
Camila Speziale.
puede militar una
»»Supo ser squatter,
denuncia en el INADI.
freegana y quemacoches.
»»Se indignó con las letras
»»Ya se cambió tres veces el
de Zambayonny a partir
nombre.
de la nota de Mariana
Carbajal.
»»Vive en un ph con una
amiga a la que le da
»»Lectora del suplemento
vergüenza mostrar las
Las/12.
tetas en una marcha y
»»Su madre no sabe
se puso de avatar en
exactamente a qué se
Facebook una foto de
dedica.
Malala Yousafzai.
»»Con ella armó una
cooperativa para
comercializar “copitas
menstruales ecológicas”
para reemplazar a las
toallitas.
»»Tiene las temporadas
completas de Girls y The L
Word en una carpeta de la
»»Vacaciona en el Tigre hace
años.
»»En comunidad,
obviamente.
»»Es bastante antiperonista,
también.
»»Frecuenta Casa Brandon.
Estereotipo que viene
«El que llama por su nombre de pila a los
famosos»
Si se te ocurre cómo describirlo, mandá tus ideas a
contacto@niapalos.org o vía Twitter a @niapalos así
lo publicamos.
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ruido de fondo | Orden y progresismo, de Martín Rodríguez (Emecé)
La clase postergada
Por Martín Armada
La historia del pensamiento argentino es un contrapunto entre los que
se aferran a los métodos para cruzar el desierto, los que abrazan la
vulgata académica para no salir de
la huella y los que están empecinados por encontrar qué hilos unen su
drama personal con la vida colectiva.
Martín Rodríguez está entre los últimos. De hecho, Orden y Progresismo
(Emecé, 2014) no abre con una “Introducción”, ni siquiera con una “Advertencia”, Rodríguez las reemplaza
por “Obsesiones”, y así empieza. Los
intereses permanentes de la Nación
son la materia de ensayo de los que,
incluso sin saberlo, siguen la letra
minuciosa de la tradición iniciada
por Alberdi, pero este libro es una
galería de sombras terribles y amadas, un libro sarmientino guiado por
la ecuación voluntariosa y brutal de
que sólo lo que se cree puede transformarse en idea.
Independientemente de sus pulsiones, Orden y progresismo (OyP) es una
recopilación y edición precisa de
muchos de los textos escritos al calor
de los hechos en Revolución Tinta
Limón, el blog que Rodríguez admi-
falsa escuadra
nistró frenéticamente durante años.
OyP se aleja los metros necesarios de
la virulencia bloguera, lo que permite
ver el fondo de olla de aquellas irrupciones iluminadas por el sol naciente
del kirchnerismo: una concepción religiosa del pensamiento político y de
la política. Ahora bien, no hablamos
de la religión degradada en dogma,
sino del sentido vital e inicial de una
forma de experiencia y conocimiento que busca religar. En ese sentido,
OyP no es un libro de ruptura, pero
tampoco es un libro conservador, es
una sucesión de observaciones en las
que se persigue -abrazo con lo real
mediante- restablecer un sentido de
continuidad entre los fenómenos políticos y los detalles despreciados.
Pero Rodríguez no practica el populismo ilustrado y, de las clases posibles, elige la más relegada en la historia de las ideas, la que nadie reivindica, aquella de la que sus hijos pródigos se avergüenzan. “La clase media
está en el intríngulis de todos los
imaginarios: debe dejar el peronismo en paz porque es de los obreros,
a la izquierda clasista en paz porque
no pertenece a esa clase, al populismo en paz porque ella tiene lo que
desea, no debe golpear las puertas de
los cuarteles porque es minoría, y así,
en el trasfondo, en muchos imaginarios es una clase mutilada”.
La insatisfacción es el ritmo respiratorio de OyP, es un electrocardiograma de la clase media argentina, de
su imaginario y su deseo de salvarse
odiando al Estado al que reza. Por eso
y no por las trazas de análisis de las
múltiples coyunturas kirchneristas
OyP es un libro de un gran peso específico. Porque todo lo que se mira
a lo largo de sus páginas es el reverso
de una reflexión sobre las mayores
conquistas de la historia reciente,
porque toda afirmación es la praxis
de las obsesiones que componen a
una clase expulsada del ábaco marxista, una clase donde nadie quiere
ser héroe y eso hace al corazón de su
subjetividad histórica.
OyP construye una cosmogonía
trinaria: “Estado, clase media y
peronismo”. La más dramática de
todas, en la que padres e hijos se
buscan en un laberinto infinito.×
El tren de la memoria
Por Romina Sánchez
Más allá de la gran ciudad, al interior,
trenes como piezas de un modelo económico que, una vez extinguidas, trajeron la extinción de pueblos que hoy son
ruinas de un museo involuntario y viviente. Más acá, en Buenos Aires, trenes
metropolitanos, únicos en esta parte del
continente en la avanzada de integración, también son marcas identitarias,
retazos de la historia porteña. Con el
propósito de preservar y poner en valor
31 estaciones de trenes de la Ciudad, la
Defensoría del Pueblo presentó un proyecto de ley en la Legislatura. El fin es,
dicen, estrictamente cultural.
Ahora bien, la iniciativa propone a su vez
la protección de otros elementos constitutivos del sistema ferroviario como
puentes, refugios, cabinas de señales,
talleres, relojes, campanas, garitas.
El conjunto de estaciones detallado en
el proyecto y cuya catalogación se propone, integra una red de transporte de
pasajeros y de carga “de alto valor histórico, urbanístico, arquitectónico y cultural, que son testimonio del desarrollo
industrial y la consolidación de la estructura territorial (…) añadiéndose el valor
tipológico, urbanístico y ambiental” que
posee, según se desprende de los fundamentos de la propuesta. Y se abunda
en argumentos de corte histórico: “El ferrocarril llegó a nuestro país a mediados
del siglo XIX en un contexto de florecimiento económico y fuerte crecimiento
de la población a raíz de la inmigración,
y permitió la formación de un mercado
interior, acercó poblaciones distanciadas y contribuyó significativamente al
transporte de cargas y de pasajeros”.
Una vez realizada la evaluación de la
totalidad de las estaciones dentro del
ámbito de la Ciudad, la Subsecretaría
de Derechos Urbanos, Espacio Público y Medio Ambiente de la Defensoría
porteña, a cargo del proyecto, planteó la
catalogación de las estaciones Caballito,
Villa Luro y Liniers, del tren Sarmiento; las estaciones Lisandro de la Torre,
Belgrano C, Núñez, Rivadavia, del tren
Mitre ramal Tigre; las estaciones 3 de
febrero, Ministro Carranza, Colegiales,
Luis M. Saavedra, Dr. Luis M. Drago, Gral.
Urquiza, Gral. Pueyrredón, del tren Mitre
ramal Suárez; las estaciones Palermo,
Chacarita, La Paternal, Villa del Parque,
Devoto, del tren San Martín; las estaciones Federico Lacroze, Artigas, Arata, Beiró, Libertador, Devoto, del tren general
Urquiza; y las estaciones Buenos Aires,
Sáenz, Villa Soldati, Presidente Illia, Saldías, Scalabrini Ortiz, del ferrocarril Belgrano Norte y Sur.
Si seguimos el Código de Planeamiento
Urbano, existen distintas figuras de protección, conformes, en este caso, al estado y las necesidades de cada estación
referida en el proyecto.
A saber, por protección integral se entiende el resguardo de la totalidad de un
edificio, conservando todas sus características arquitectónicas y sus formas de
ocupación del espacio. En esta categoría
se ubican, por ejemplo, las estaciones
de Caballito, Liniers, Belgrano C y Núñez.
En tal sentido, se deberá proceder, de
aprobarse la normativa propuesta, que
está tratándose en la Legislatura, a proteger la totalidad de cada edificio.
La protección estructural, en cambio,
preserva el exterior del edificio, su tipología, los elementos básicos que definen
su forma de articulación y ocupación del
espacio, permitiendo modificaciones
que no alteren su volumen. Protección
estructural merecerían, entonces, las
estaciones Villa Luro, 3 de febrero, Saavedra y Luis María Drago.
Y por último, la protección cautelar salvaguarda la imagen característica del
área permitiendo mayor nivel de intervención que las otras protecciones. Aquí,
por caso, corren su suerte las estaciones
Rivadavia, Lisandro de la Torre, Chacarita, Beiró y Libertador.
Desde la subsecretaría en cuestión,
afirman que “el cambio de trenes, como
está sucediendo con el tren Sarmiento,
no debe impedir la puesta en valor”.
También, señalan que el organismo está
estudiando plantear el mismo tipo de
catalogación para los subtes. Por estos
días se está llevando a cabo un relevamiento fotográfico en las líneas A y C. Y
sostienen: “Hoy está en boga el reconocimiento de la identidad porteña, y los
trenes son parte de ello. Hay un clima de
época. Por eso somos optimistas en que
el proyecto prosperará”.×
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Nota
El derecho a vivir en la ciudad
Por diferentes razones -ya sea la verba de Víctor Hugo o el violento desalojo en el barrio Papa Francisco-, la situación de las villas en la
Ciudad de Buenos Aires es una problemática siempre presente. Su aumento exponencial tras una década de crecimiento económico marca
la urgencia de la discusión. El acceso a la vivienda digna, en el distrito que concentra las mayores oportunidades laborales, colisiona contra
una errática política habitacional que afecta a jóvenes y familias, también de clase media. Proponiéndolo como un primer disparador de
una más extensa y necesaria discusión sobre el problema de la vivienda en la Argentina, en el siguiente texto, su autora ofrece un recorrido
histórico y se concentra en las políticas que explican la expansión de las villas porteñas en los últimos años. Desalojos y lógicas de mercado
como contrapunto del derecho a vivir en la ciudad y por qué el crecimiento económico no necesariamente es igualitario.
Por Romina Barrios*
La política habitacional no puede
analizarse de manera aislada. Enmarcada en un determinado modelo de desarrollo económico, debe
estudiarse a la luz de un recorrido
histórico. El proceso de industrialización sustitutivo iniciado en la Argentina como coletazo de la crisis
económica mundial de los primeros años 30 fue la punta de lanza
para la política económica que llevó adelante el presidente Juan Domingo Perón. Un país caracterizado por la explotación agropecuaria
extractiva dejó lugar al crecimiento
del empleo industrial intensivo en
mano de obra. El trabajo estaba en
la ciudad, donde también estaban
las industrias.
El Censo Municipal de 1936 y el
Censo Nacional de 1947 plasmaron
el crecimiento acelerado de la Ciudad de Buenos Aires: de 2.410.047
habitantes en 1936 a 2.981.043 en
1947. Este fue el último gran salto
poblacional que registra la ciudad.
Tomemos en cuenta este dato, la
población de la Ciudad de Buenos
Aires es relativamente estable en
alrededor de 2.900.000 habitantes
desde hace 60 años.
En este contexto, surgió un mito:
“Perón creó las villas”. Lo cierto es
que Perón enfrentó una crisis de
vivienda en el proceso de mayor inclusión social que registraba el país
hasta ese momento. La clase trabajadora aparecía en escena y adquiría
derechos mientras se consolidaba
la clase media. La política de vivienda fue protagonista y adquirió una
dimensión desconocida: la escala
masiva.
Obras
Repasemos. El Estado intervino so-
bre el problema de forma directa a
través de la construcción encargada principalmente al Ministerio de
Obras Públicas y de manera indirecta, a través de una fortísima política
de créditos encarada por el Banco
Hipotecario (BH). La construcción
directa encarnó diferentes modelos
arquitectónicos, desde conjuntos de
tipo monobloques como los que se
sumaron al barrio “Marcelo T. de Alvear” en Lacarra y Alberdi, barrios
de vivienda unifamiliar conocidos
como “casitas peronistas” o “chalet
californiano” como el “Presidente
Perón” en Saavedra, hasta barrios
obreros de pabellones con equipamiento, inéditos para esos tiempos
como “Los Perales” en Mataderos.
En la mayoría de los casos las viviendas eran entregadas en alquiler y
luego vendidas en planes de cuotas
a sus dueños.
La política de vivienda fue acompañada por otra serie de medidas:
congelamiento del precio de los alquileres, suspensión de los desalojos y sanción de la ley de propiedad
horizontal en 1948.
Las cifras son elocuentes. La cartera
hipotecaria del BH tenía 101.223
préstamos en 1946 y hacia fines de
1957 ascendía a 492.266. Más de
5000 viviendas construidas en la
Ciudad de Buenos Aires por acción
directa para sectores trabajadores,
en su mayoría migrantes internos.
Así las cosas, la estructura social urbana sufrió modificaciones a partir
de una fuerte intervención estatal
que llevó adelante una política social que no tenía precedentes. Los
trabajadores ejercían su derecho a
vivir en la ciudad.
Los años siguientes
Tras el golpe de Estado de 1955, la
política de vivienda fue poco a poco
arrasada a través de iniciativas erráticas que incluyeron desde programas para las villas miseria dominados por la idea de la erradicación, la
intervención del crédito internacional y las constructoras para grandes
conjuntos habitacionales. En aras
de la eficiencia estatal y la profesionalización de la burocracia, se había
abierto paso a la regulación privada
de los problemas públicos.
Los años 70 tuvieron un pequeño
interregno en el que aquellas voces
“La ciudad no tiene un crecimiento de población
importante hace 60 años, pero en la última década
creció sustantivamente la población en villas”
26 de octubre de 2014 | año 5 | nº 289
formadas en el ideario peronista
junto a los barrios organizados, unidos detrás del Movimiento Villero
Peronista, reivindicaban esa política
y peleaban por el reconocimiento
de las villas. Los Equipos Político
Técnicos de la Juventud Peronista
se nutrían de la labor de distintas
disciplinas abocadas al problema de
la vivienda, así como el Consejo Tecnológico Peronista, que elaboró una
propuesta de vivienda para el nuevo
gobierno de Perón.
El “Plan Nacional de Urbanismo y
Vivienda (1974-1977)” preveía un
ambicioso programa de construcción directa de 815.000 viviendas
en tres años en el marco del Pacto
Social entre empresariado nacional, los trabajadores y el Estado. El
ascenso del lopezrreguismo, tras
la muerte de Perón, clausuró cualquier expectativa.
La última dictadura militar expulsó a los sectores populares de la
ciudad. Del Cioppo, al frente de la
Comisión Municipal de la Vivienda
(CMV) en la gestión Cacciatore, hizo
tristemente célebre la frase que resume la mirada del neoliberalismo
sobre el espacio urbano y los sectores populares: “Hay que merecer vivir en la ciudad. No cualquiera puede
vivir en ella”. La CMV llevó adelante
el proceso de erradicación de villas
por el cual echó a gran parte de su
población en algo más de 4 años.
También se llevó a cabo una política
de revitalización de espacios verdes,
relocalización industrial, liberalización de los alquileres y promoción
del mercado inmobiliario que continuaría en los años 90. El año 2001
marca el quiebre y muestra los resultados: marginalidad y exclusión,
caídos del sistema, pobreza, desocupación, destrucción de la estructura
productiva. En este contexto de tanta emergencia hablar de la vivienda,
centrar la mirada en la habitación,
parecía casi una burla.
que la construcción de vivienda es
una herramienta fundamental para
la generación de empleo. ¿Desde
dónde era posible comenzar la reconstrucción?
La política de vivienda se canaliza
a través de los institutos provinciales de vivienda y los municipios. La
lógica es absolutamente contraria
a las descentralización de los 90. El
Gobierno Nacional pone los recursos
económicos y el apoyo técnico, y las
instancias subnacionales ejecutan
las políticas. Las 1.186.255 soluciones habitacionales a julio de 2014 no
sólo representan vivienda nueva, se
corresponden con una amplia gama
de programas que buscan soluciones a las diferentes aristas que tiene
el problema: PROFOSA (desarrollo
social en áreas fronterizas del NOA
y NEA), PROMHIB (mejoramiento
habitacional e infraestructura básica), PROMEBA (mejoramiento de
barrios), PROPASA (agua potable,
ayuda social y saneamiento básico),
reactivación del FONAVI, Urbanización de Villas y Asentamientos,
y Techo Digno, entre muchos otros
programas.
El lanzamiento en 2012 del “Programa de Crédito Argentino del
Bicentenario para la Vivienda Única Familiar” (Pro.Cre.Ar), que promueve la construcción de viviendas
y la entrega de créditos, redobló la
apuesta. Este programa fue robusteciendo su operatoria hasta ofrecer
líneas de crédito para construcción,
ampliación y refacción de viviendas
para aquellos que poseen terreno, y
también para la compra de terreno
y construcción de las viviendas así
como la compra de unidades nuevas a estrenar. Por supuesto, sigue
habiendo deudas que saldar, por eso
el Gobierno Nacional creó hace pocas semanas la Secretaría de Acceso
al hábitat, para avanzar en la urbanización de 100 barrios en todo el país.
El mapa y el territorio
En este contexto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que, como mencionamos, no tiene un crecimiento
de población importante desde hace
60 años, atraviesa desde hace una
década un aumento sustantivo de
la población en villas. Nos preguntamos cómo se explica este crecimiento. La Ciudad es el distrito que mayor
movimiento migratorio tiene, por
ubicación, transporte y actividad
económica. Dentro de ese panorama, la migración de bajos recursos
se vincula en gran medida con el aumento de la construcción, el comercio menor, y el derrame de nuevos
ocupados que contratan personal
Con la llegada del kirchnerismo se
creó el Ministerio de Planificación
Federal, Inversión Pública y Servicios. En esta órbita se conforma la
subsecretaría de planificación territorial, que crea los planes estratégicos y el anteproyecto de Ley de
Ordenamiento Territorial en consenso con todas las provincias del
país. También se ponen en marcha
los programas federales que despliegan un conjunto de acciones para el
acceso a la vivienda. El abordaje integral reconoce el déficit cuantitativo
y cualitativo, pero para muchos analistas comete el pecado de asumir
Villas y ciudad
5
“El crecimiento económico no necesariamente es igualitario. Esas condiciones
hay que generarlas a través de la intervención estatal”
doméstico, entre otras actividades.
Una porción de esa migración se ubica en el conurbano, y la restante se
instala en villas porteñas.
La lógica de crecimiento de las villas
de CABA, donde se estiman más de
260.000 personas (el número aumenta a 500.000 si se tienen en cuenta
todas las personas con problemas
de vivienda), tiene que ver con una
expulsión que no es sólo económica: aquellas personas que no tienen
lazos legales, laborales legales y/o
familiares (ausencia de ingresos,
garantías o información suficientes)
con la ciudad o su población, son expulsados del circuito de la vivienda
formal.
La desregulación del mercado inmobiliario llevó a récords de construcción de metros cuadrados en las comunas de la zona norte de la ciudad
en desmedro de las comunas de la
zona sur. Se trata de un plan habitacional: construcción de viviendas
lujosas y suntuosas en las comunas
del norte y otros desarrollos para las
comunas del sur que no prevén habitación y donde llamativamente están las mayores carencias. Mientras
tanto, la preocupación por la urbanización de las villas parece esconder
un mero interés por la regularización
dominial del esfuerzo de autogestión
de las familias que habitan estos barrios y que, a partir de la recuperación económica de la última década,
mejoraron su situación habitacional.
El presupuesto para vivienda pasó
del 3,67% al 2,5%, y en viviendas para
villas del 1,4% al 0,7%. A su vez, la
construcción directa es inexistente
así como la participación de cooperativas de vivienda. En 2009, el jefe
de Gobierno Mauricio Macri terminó
de vetar la Ley de Emergencia Habitacional sancionada en 2004 que
permitía mayores instrumentos para
intervenir sobre una situación considerada crítica desde 2001, como por
ejemplo el freno a los desalojos o la
necesidad de generar una partida
especial para afrontar esta cuestión.
Al no tener acceso al mercado formal
de la vivienda, estas personas son
empujadas hacia el mercado informal, concentrado principalmente
en villas y asentamientos.
Frente a las ocupaciones o las situaciones en inquilinatos lo que
opera es la política de desalojo con
subsidio, al igual que en la gestión
de Cacciatore. La clase trabajadora
que recuperó expectativas sigue
eligiendo las oportunidades laborales que genera el distrito más
rico del país, pero el gobierno local
no genera políticas habitacionales
para los que menos oportunidades
tienen. En la memoria sigue estando la idea de que todos tenemos derecho a la centralidad que da la ciudad. Situación que no solo atañe a
la población villera, sino también a
los sectores medios. Se estima que
sobre un total de 1.300.000 viviendas en CABA, 340.000 permanecen
ociosas, no saliendo al mercado de
alquiler. Esta especulación inmobiliaria hizo aumentar un 600% el
precio del metro cuadrado en la
Ciudad. Lo que pasa en el mercado
informal replica en el formal: cada
vez menos propietarios, cada vez
más difícil alquilar, por eso cada
vez más hacinamiento.
El crecimiento económico no necesariamente es igualitario. Esas
condiciones hay que generarlas a
través de la intervención estatal.
Es mucho más complejo gobernar
con todos adentro, porque requiere del mejoramiento de las condiciones prexistentes en un contexto
de crecimiento económico que lógicamente presenta cada vez más
demandas y desafíos. Pensar la
realidad en condición ceteris paribus
alienta escenarios que solo conforman a aquellos que, ni desde la
teoría ni desde la práctica, se comprometen con cambiar la realidad
que denuncian. Gerenciar el desarrollo inmobiliario y la gestión de
una ciudad para pocos, en medio
de una exponencial demanda habitacional, genera las consecuencias
que hoy están a la vista.X
*Magister en Administración Pública e
Investigadora del Instituto de Arte Americano (FADU-UBA). Está realizando su
tesis doctoral sobre el origen de las villas
miseria en la Ciudad de Buenos Aires.
6
año 5 | nº 289 | 26 de octubre de 2014
novela Conversación en La Catedral, de
Mario Vargas Llosa. Tiene ese instinto: un hombre adorado por las masas
mineras con una vida increíble.
¿Por dónde pasan las principales
transformaciones?
Wilmer Urrelo
«a la derecha no le
interesa la historia, le
interesa lo inmediato»
El escritor boliviano Wilmer Urrelo es autor de las novelas Mundo Negro, Fantasmas asesinos y Hablar con los Perros
(publicada en el país y ganadora del Premio de Literatura Anna Seghers en Alemania). En 2012 participó de la
antología La ciudad contada en donde describió su relación con Buenos Aires, mediante una particular búsqueda
de los escenarios de la novela La Casa de Manuel Mujica Láinez. El cuento “¿Será este el momento para quemar a
quien tanto temo?” forma parte de la recientemente publicada antología De la Tricolor a la Wiphala, en donde Urrelo
deja de lado los laureles reservados a los soldados de la Guerra del Chaco, para narrar abusos a indígenas de las
mismas tropas justificados por la “superioridad racial”. Precisamente esa guerra y la ciudad de La Paz son dos de los
ejes principales de varios de sus textos. “Odio a La Paz por fea, por estar tan cerca del cielo y por sentirse orgullosa
de los 3600 metros de altura sobre el nivel del mar”, escribe Urrelo en la introducción de la antología. Invitado por el
FILBA semanas antes de la nueva elección de Evo Morales, Urrelo habló de su visión de poder, los cambios en Bolivia,
su relación con Internet y la crítica literaria.
Por Mariano Zamorano
¿Cómo analizás los 8 años en el
poder de Evo Morales?
Cuando Evo llegó a la presidencia
con el 54% de los votos en 2006 yo
vivía en Santa Cruz, que era el departamento por naturaleza opositor.
A partir de ese sorprendente porcentaje hubo un quiebre en la sociedad
boliviana. En ese momento yo no le
daba importancia, pero con todos los
errores que ha tenido, está teniendo
y que seguramente vaya a tener, con
todas las terribles metidas de patas y
traiciones cometidas, indudablemente el Evo es un símbolo que ha quedado en la memoria del boliviano.
Mi generación de cuarentones jamás
habíamos imaginado que algún día
podíamos tirar un satélite. Eso ha
cambiado la mentalidad del boliviano. Hay una valoración, podemos
hacer cosas que podían hacer en la
Argentina, Brasil, Estados Unidos y
Europa. Otro ejemplo: ahora estamos
produciendo computadoras que son
distribuidas a los estudiantes secundarios. Ya no compramos y de acá a
algunos meses se van a empezar a
vender en el mercado interno. Que
Evo es autoritario, lo es. Toda la gente que se enfrenta a él tiene el peligro
de ir a la cárcel o abandonar el país.
Algunos han salido con razón, pero
algunos no. El vicepresidente Álvaro
García Linera fue docente mío de la
carrera de Comunicación Social durante dos años, y mira cómo ha cambiado ahora con todo lo que nos decía en la universidad: casarse con una
niña de 25 años, entrar al mundo del
jet set. Álvaro es otra cosa. Las ideas
políticas de Evo se mantienen más
por instinto. Álvaro lee un montón,
Evo no lee nada, pero mantiene ese
instinto político. Me parece mucho
a Juan Lechín, uno de los líderes mineros más importantes de la historia
de Bolivia, que incluso aparece en la
Recomiendo mucho la película Zona
Sur, muy interesante por el retrato
que realiza del protagonismo político y económico que está empezando
a tener esa parte de la sociedad boliviana que conocemos como cholo
e indio. Toda la burguesía aymara
está empezando a comprar las casas
de la zona sur: los dueños son ellos.
El cholo y el indio están empezando
a tener una lógica distinta. Hay una
dosis enorme de autoritarismo en el
gobierno, pero no es una dictadura, y
vas a cualquier medio y puedes decir
lo que quieres. Luego de los fallidos
intentos de dividir al país en Santa
Cruz en 2008, toda la oposición empezó a bajar jodido los decibeles. A
partir de ahí, pucha, no te imaginas
cómo cambió. Ya no están los medios con esa cosa salvaje y estúpida
de 2006. Hay una especie de pulseada
económica, eso no se puede negar.
Eso de tener el gobierno pero no tener el poder fue hasta 2008. La Razón
era un periódico opositor, ahora no.
PAT era un medio opositor y ahora
no. Unitel era la red televisiva, comparable aquí con el Grupo Clarín, y ha
bajado increíblemente los decibeles
porque han asumido el poder a partir
del 64% de 2009. Ahora hay un montón de chupamedias. Gente de Santa
Cruz que quería matar a Evo en 2006
ahora está con él. Son los giros del
poder.
¿Y los cambios en la producción
literaria boliviana de los últimos
10 años?
Me he vuelto un gran lector de la
producción literaria y de no ficción
–por llamarla de alguna manera- del
país de los años 30. Lo que pasa que
la tradición narrativa boliviana tiene
raíz en la Guerra del Chaco: al perder
una guerra, los soldados que participan se dan cuenta de que el país era
otra cosa, un país contradictorio, con
mucha pobreza, blancos e indígenas
peleando en la misma trinchera. Esa
generación vuelve con la idea de hacer la revolución nacionalista que
ocurre en 1952. Antes que la literatura había que ponerse la mochila de
compromiso político. Esa necesidad
de narrar el país con un compromiso
político empieza a desaparecer en la
década del 90. Con el proceso neoliberal aparecen voces que empiezan
a contarte cosas distintas, voces disímiles de las generaciones anteriores,
«El cholo y el indio están
empezando a tener una lógica distinta. Hay una dosis enorme de autoritarismo en el gobierno, pero no
es una dictadura, y vas a
cualquier medio y puedes
decir lo que quieres»
26 de octubre de 2014 | año 5 | nº 289
desencantados que se dan cuenta de
que éramos un país pequeño y, en
muchos casos, insignificante. En la
década del 90 hubo incluso la necesidad de no narrar el país, textos enteros en donde Bolivia no aparece y los
escritores empiezan a desmarcarse.
Ahora hay más libertad para escribir.
Yo publiqué Mundo Negro en 2000,
una novela policial de los años 30 en
donde más que nada aparece Estados
Unidos. Con Fantasmas asesinos (2005)
empieza a aparecer La Paz y con Hablar con los perros hay un compromiso
más de narrar el país, con presencia
de la Guerra del Chaco y La Paz. Lo
políticamente correcto en los 90 era
no hablar del país, no hablar de ideología, no hablar de problemas políticos y eso se ha roto.
En Hablar con los perros y en el
cuento “¿Será este el momento de
quemar a quien tanto temo?” está
la Guerra del Chaco como escenario principal. ¿La considerás el
acontecimiento que mejor te queda para comenzar una historia?
Fantasmas asesinos está basada en un
hecho real, a partir de la violación
de un niño en 1986. Un niño que iba
a cambiar los cassettes de Atari, y es
violado por un portero de un colegio
cambiario que lo mata. La sociedad
paceña cerradísima decía que lo
había matado por ser homosexual.
Buena parte de nuestra niñez acabó
ahí: yo tenía 11 años y no sabía lo que
era violar. Ocurre esto y todo nuestro
mundo rosa se va al tacho. Fue tal el
impacto que el presidente Víctor Paz
Estenssoro, un hombre adusto y sin
carisma, salió al balcón del Palacio y
prometió dar la pena de muerte que
en Bolivia no existía. La indignación
era 100 veces más al de acá por Melina o Mariángeles. A partir de ahí
me planteé hacer una cosa distinta.
El cerco Boquerón de la Guerra del
Chaco me llamaba poderosamente
la atención: 150 soldados bolivianos
cercados por casi 10 mil paraguayos,
aguantando 20 días sin comida ni
agua. ¿Por qué no se comían los cadáveres? Se me ocurrió escribir con la
idea de canibalismo en Boquerón, y
extender la historia a la ciudad de La
Paz. Más allá del episodio de La Guerra del Chaco, que es el contexto de
la novela, Hablar con los perros permite
abandonar esa cosa en donde no se
menciona el país y la tradición que
no se anima a criticar a La Paz.
En el cuento hay una intencionalidad de sacar del panteón a ciertos
héroes de la historiografía a partir
de la superioridad racial que siente el protagonista blanco, que justifica la violación a los camaradas
indígenas.
La narrativa de la guerra habitualmente se basa en la alabanza al soldado boliviano, jamás corrupto en el
sentido sexual. Los nietos de la Guerra
del Chaco tenemos la idea del abuelito tierno que nos llevaba a comer salteñas y helados, pero no del abuelo
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que había padecido cosas terribles
junto a su familia. Cuando vuelve del
Chaco está también el abuelo violento. Eso no lo lees: hemos escondido
la basura debajo de la alfombra. En
vez de expiar esos fantasmas, hemos
hecho la revolución del 52. Nunca hemos preguntado qué ha significado
para nuestros abuelos y abuelas perder a un hermano, o para nuestros
tatarabuelos perder cinco hijos. Nos
hemos quedado con lo políticamente
correcto. Sin la Guerra del Chaco y la
revolución de 1952 Evo no estaría en
el poder ahora. El 52 le da el voto a
las mujeres, desaparece el voto calificado y los indígenas pueden votar.
¿Quién votó para el 54% de Evo? La
masa indígena y chola. También hay
una consecuencia de la guerra del 32.
Los análisis que se hacen en tele y periódicos son tan livianos. La maldad
por la maldad no existe. La maldad
se crea históricamente. Si la derecha
quisiera recrear al Evo como un personaje maquiavélico, oscuro, tiene
un antecedente histórico de dónde
agarrarse, puede hacerlo, pero a la
derecha no le interesa la historia. Le
interesa lo inmediato. En general a
los medios le interesa lo inmediato.
En la introducción del cuento presente en De la tricolor a la Wiphala escribís que te gusta putear
contra el servicio de internet de
Bolivia por ser “caro, lento y estúpido”. ¿Cuál es tu relación con Internet en el proceso de escritura?
«Lo políticamente correcto en los 90 era no hablar del
país, no hablar de ideología, no hablar de problemas políticos y eso se ha roto»
Muy pobre. No tengo Facebook, no
tengo Twitter, me parece de una frivolidad enorme; para mostrar mi
mundo prefiero escribir una novela.
Tengo correo electrónico al que –exagerando- veo 20 minutos por día. Soy
de una generación a la que Internet
ha llegado muy tarde y era muy caro.
Los chicos de 20 no pueden entender
que yo escribía a máquina mis primeros cuentos de fines de los 90. No me
interesa la lógica de las redes sociales, ni seguir el redil sólo por.
En tu última visita nombraste a
Murakami y Bolaño como escritores con una nefasta influencia
en generaciones jóvenes, y nula
visión por parte de la crítica. ¿A
quién agregás?
A Alan Pauls. No sé por qué lo quieren tanto. A mí me parece malo, es
un bodrio. Yo le mandaría a reescribir
sus novelas. Hace poco leí a Feiling y
es hermoso, es un genio, mil veces
superior a Alan Pauls. La virtud de
Anagrama fue descubrir esos autores
gringos que nosotros no podíamos
leer o porque estábamos lejos o porque no sabíamos inglés. A Murakami
lo publica Tusquets pero sirve como
ejemplo. Creo que en esa visita dije
“son preferibles las drogas que leer
a Murakami”. Murakami tiende a
gustarle al snob, a esa clase media
supuestamente ilustrada, cuando
hay una tradición tan rica en literatura japonesa. La idea de lo exótico
ganando antes que la calidad literaria. A mí me acusan de bolañista
porque a un chico se le ocurrió la
estupidez de decir que el título Fantasmas Asesinos era igual a Los detectives salvajes. El problema de Bolaño
son los bolañistas. Esos chicos que
leen a Bolaño y creen que Bolaño
es el único que escribe novelas largas. Por otro lado hay una cosa de
esa nueva literatura que hay que
tomarla con pinzas. Lo mismo pasa
en Bolivia: he sido jurado de varios
concursos en donde los escritos son
copias de Alan Pauls y Víctor Hugo
Viscarra. Yo casi no leo contemporáneos, me gustan más los clásicos.
Me leo Los miserables todos los años,
o La montaña mágica.
¿A qué le decís ni a palos?
Ni a palos bailaría y ni a palos me
pondría ebrio. Ni a palos me iría al
carnaval de Oruro. X
El Brasil de los emergentes:
entre el "safe made" brazilian man y la faxineira
Por Manuel Gonzalo
Desde Río de Janeiro
El Ave Silva canta hasta morir... en
las encuestas. Se pinchó el globo de
Marina, fenómeno que cobró vuelo
debido a la tragedia, los medios, las
encuestas y las necesidades emergentes, sobre el cual se construía una
imagen de renovación y ecologismo.
Aunque cuando las papas quemaban
y el globo -y O Globo- se empezaba
a quedar sin biodiesel, los votos del
PSDB, volvieron al PSDB. La estructura
regional de un partido que supo ser
socialdemócrata y sabe ser de centroderecha primó por sobre la novedad
mediática. Se pasó de la imagen verde
y renovada a lo que ese entramado de
circunstancias y actores esperaban
y esperan: que el próximo gobierno
no sea del PT. Porque por sobre las
falencias y la falta de audacia que
se le puede apuntar al gobierno de
Dilma, lo que nuclea al voto Aecio es
un voto que, resaltando las virtudes la
alternancia, esconde un fuerte sentido anti-PT. En esta segunda vuelta la
disputa está más clara.
Neves, de Tancredo a Aecio. El abuelo de Aecio Neves, Tancredo, fue el
primer Presidente electo (por vía indirecta) en la vuelta a la democracia verdeamarela, allá por 1985. Lideró una
alianza de partidos en oposición a la
dictadura aunque una enfermedad
abdominal no permitió que asumiera
su cargo, el cual quedó en manos de
su vice José Sarney. En su trayectoria
política, Tancredo había sido Ministro
de Justicia de Getulio Vargas y Primer
Ministro de Joao Goulart, dos de los
gobiernos que junto al PT mayor énfasis pusieron en la "cuestión" social.
En 2010, durante la campaña para su
primer Presidencia Dilma afirmó que
"Lula había empezado a cumplir el
sueño de Tancredo" en referencia a su
ideal distributivo y de justicia social.
Hoy Aecio se hace fuerte en el electorado que cuestiona la política social
del PT. Paradojas de la democracia
brasileña.
Volvió la política. A su modo, a su
forma. Los potenciales ganadores y
perdedores de este ballotage aparecieron con mayor claridad. El ambiente universitario se dio cuenta que si
gana Aecio la política "expansionista"
del PT podría tener un freno. Florecieron los stickers de Dilma: Dilma
con colores del movimiento de LGT,
Dilma con los clásicos colores del PT,
Dilma feminista, etc. A su modo, a su
forma. Ni en tuiter, ni pintando paredes: en facebooki. La discusión se da
en la red de Zuckerberg. Desde largas
declaraciones de principios, hasta
las frases más xenófobas contra los
nordestinos, pasando por las fotos de
perfil alineadas con la lista 13 (la de
Dilma) cada hijo de vecino se expresa
como puede y gusta. A su modo, a su
forma. Los militantes de Aecio plotean
sus autos, varios de ellos Mercedes.
Istoé, O Globo y Veja siguen y profundizan su campaña. Periodismo militante. A su modo, a su forma. Lula se
pegó a Dilma, cosecharon adhesiones
de todo tipo -desde Chico Buarque,
Caetano, Zeca Baleiro hasta Bresser
Pereira, funcionario de Cardoso y fundador del PSDB- y salieron a patear la
rua con la estrategia de profundizar
los márgenes alcanzados en el nortenordeste y reducir los del sur.
Dinámica ascendente (y divergente)
de la nueva clase C. En la Aguafuerte
Carioca del 23 de febrero decíamos
que la inclusión no es estática. En la
edición del 5 de octubre de Ni a palos, el domingo de la primera vuelta,
apuntábamos acerca del papel que
ocuparían los evangélicos, la juventud
y los partidos de izquierda de cara a
la segunda vuelta. En estas tres semanas hay dos trayectorias dentro de
la nueva clase C, esos cerca de 40 millones de brasileños que salieron de
la pobreza durante las gestiones petistas, que reflejan un ideario político
en gestación y que van a definir esta
segunda vuelta eleccionaria. Por un
lado, hay un primer grupo que logró
ascender materialmente trabajando
quizás en el cuentapropismo, emprendiendo algún negocio en su barrio o
incluso bajo relación de dependencia,
que accedió a un coche y está pagando una casa en la periferia urbana,
que ve su propia trayectoria como un
camino de puro esfuerzo individual,
un self made brazilian man/woman.
En su cosmovisión -influida en algu-
nos por el evangelismo pentecostallos brasileros que no mejoraron su
situación económica son perezosos
o faltos de constancia. Este perfil muchas veces ve al Estado, a la política
y, consecuentemente, al PT como un
lastre en su camino de prosperidad
individual. Muchos votarán a Aecio en
la segunda vuelta. Por otro lado, está
otro perfil, el de la faxineira que trabaja en alguna casa de familia, que también avanzó materialmente, a quien
le impactan directamente las políticas
de aumento del salario mínimo. Que
logró mandar a sus hijos a la universidad y que a través del SUS (Sistema
Único de Salud) se está haciendo por
primera vez un tratamiento bucal.
Este segundo grupo votará a Dilma.
Dos sujetos políticos emergentes del
proceso petista, beneficiados por las
políticas de estímulo al consumo y víctimas de los problemas del transporte
urbano en Brasil, novedades -diversidade- para la política brasilera. A su
modo, a su forma, exploran, construyen, aspiran, participan, demandan y
definen la elección del domingo. Elegirán entre Dilma y Neves. Tancredo?
Nao! Neves, Aecio, Never.
Todo dentro del capitalismo, claro.
×
año 5 | nº 289 | 26 de octubre de 2014
8
Nac and pop
la mala
leche
La salidera
Eventos, lanzamientos, recomendaciones
Por Martín Rodríguez
Tinelli es un empresario. Tinelli
es un dirigente del fútbol. Tinelli,
como tantos, vuela en círculo alrededor de la AFA, y vuela en círculo
más rasante aún desde la muerte
de Julio Grondona. Tinelli fue el
forjador del tinellismo, es decir:
en la Argentina contemporánea
habría algo sobre lo que afirmarse
en el “a favor” y en el “anti” Tinelli. Es el inventor de una televisión
exitosa que catapulta y entierra
popularidades, y frente a la que
la política se ha rendido. Tinelli es
más cercano a una noción de “lo
popular” que lo que muchos de los
intelectuales y políticos “nacionales y populares” suponen que ellos
mismos invocan en su representación, aunque la provocación de
decir eso no alcance. Tinelli es un
problema para el país progresista.
Tinelli es un problema para el país
liberal. Tinelli estimula las habilidades de una picaresca que puede
ser facha pero que cultiva el exceso. Exceso de consumo, exceso de
derroche. Hace rato que se nota
que para Tinelli el rating de su
programa no es un fin en sí mismo
sino la garantía de su vandorismo,
es decir, de su eficacia para tener
un instrumento con el que golpear y negociar todo lo otro que
esconde a medias tras bambalinas.
Tinelli se lleva bien con los populismos: con el populismo liberal
de Menem, con el populismo kirchnerista, con el populismo futuro
de Massa, Scioli o Macri. Su peor
relación finalmente fue con la
Alianza. ¿Qué no tenía la Alianza?
Populismo. ¿Qué es el populismo,
entonces? Ay. Entonces digámoslo así: Tinelli es cultura. No tiene
aún su Oscar Landi ni Alberto Ure.
Están en proceso. Aunque eso será
aburridísimo.
Escribió indignado Emanuel Respighi en el diario Página/12 el pasado martes 21 de octubre: “El
reconocimiento que ayer recibió
Marcelo Tinelli como ‘personalidad destacada de la cultura’, a través de un proyecto presentado por
el diputado del PRO Oscar Moscariello y votado afirmativamente
únicamente por la bancada oficialista en la Legislatura, vuelve a desnudar la visión mercantilista que
acerca de la cultura tiene el partido que gobierna la ciudad de Buenos Aires. No se trata de un hecho
aislado. Más bien es la coherencia
de una manera de concebir la cultura en términos de rentabilidad,
sin tener en cuenta los mensajes y
valores que la personalidad galardonada pone en circulación, enceguecidos por las luces del éxito.”
Escribió Eduardo Febbro en la
contratapa de Página/12 el pasado miércoles 22 de octubre desde
París: “Los reaccionarios están de
moda, en los libros y en la calle.
En plena era digital e híper conectada, las baladas retrógradas,
la destrucción de obras de arte
contemporáneas o la demolición
sistemática de los ideales de libertad oriundos de los años ’60 son
la moneda de intercambio ideológico circulante en la Francia de
estos días. Un parlanchín de pantalla plana sin escrúpulos vende
15.000 ejemplares por día (más
de 300 mil hasta hoy) de un libro
reaccionario, xenófobo, sexista,
antifeminista, antihomosexual y
antiprogresista hasta el absurdo.
El suicidio francés, del periodista
Eric Zemmour, sacudió la galaxia
intelectual parisiense y la cuenta
bancaria del editor, Albin Michel,
el cual calcula una ganancia de 10
millones de euros por un libro digno de figurar en el panteón reaccionario de las inexactitudes y el
racismo exacerbado. Pero el pensamiento ultra está en su apogeo.
Hay, sin embargo, una diferencia
sustancial respecto de obras de autores franceses universales como
Jean-Paul Sartre, Roland Barthes,
Michel Foucault, Raymond Aron
o Paul Virilio. Los autores de hoy
pulverizan los records de venta,
no son filósofos o sociólogos sino
polemistas de pantalla chica que
saben husmear con acierto el humor de la sociedad para servirle en
bandeja una mezcla de barrabasadas hediondas y racistas.”
Hacer convivir a Tinelli con otras
nociones de lo cultural como Borges, María Elena Walsh o Cortázar
parece un gesto de rebeldía plebeya de los populistas liberales del
PRO, frente a la visión de la cultura ilustrada de la izquierda. Dos estáticas. Algo que la sonrisa de Hernán Lombardi no pudo disimular
estos días. Un antiprogresismo, un
ladriantiprogresismo. Cuando era
chico, en plena “formación”, mi
viejo me contaba con sorna algo
de los años 60: había intelectuales
que iban a ver las películas de Isabel Sarli para desentrañar qué las
podía hacer tan populares. Básicamente, un “entrismo pajero”. A mí
me quedó plastificada la escena:
hombres de barba y polera negra,
fumadores de cigarros negros, mirando con las cejas levantadas y
distancia el temblor virtuoso de
la carne de Sarli. Una postal de mi
educación sentimental.
La discusión en torno a Tinelli es
una discusión legítima en torno a
“valores”. ¿Qué es la cultura?
En Argentina no hay best sellers
racistas.x
Semana de Trabajo Social
en la UBA
La Semana de Trabajo Social en la UBA tiene
como propósito el intercambio y socialización de
debates y producciones de interés para el Trabajo Social, brindar espacios de información para
estudiantes, graduados y docentes y realizar la
muestra anual de prácticas de formación profesional. Van a poder participar de 5 mesas temáticas (Memoria y dictadura, perspectiva de género,
hábitat y vivienda, abordaje de adicciones, el rock,
la cultura y la vida cotidiana), dos mesas centrales
(para repensar las políticas sociales de los últimos años y sus principales desafíos, y un homenaje a Michel Foucault destacando su influencia
en el trabajo social), la presentación de trabajos
de investigación y muestra de talleres, entre otras
cosas. Esto sucederá del 27 al 31 de octubre en la
sede de Constitución de la Facultad de Ciencias
Sociales (Santiago del Estero 1029) habiendo actividades desde las 8:30 de la mañana.
trabajosocial.sociales.uba.ar
Yira - Santos impostores
Yira es una de esas bandas a las que les atraviesa
argentinidad genuina y barrio malevo por la sangre. Santos impostores es un disco que combina lo
más auténtico de la Ciudad de Buenos Aires, revoleando bandoneones y recites bien tangueros, a
los que se le suman riffs distorsionados típicos
del rock argento. Ojo, además proponen sintetizadores y un sonido eléctrico que pega bastante
bien con lo que hacen. No, no cruzan el límite.
Siguen sonando "barrio", “calle”. El hecho de que
no crucen esa delgada linea roja es gracias a sus
letras que mantienen una temática nostálgica
propia de nuestros autores de los '30. Ni que hablar de llevar el tatuaje del lunfardo en cada párrafo y las metáforas de “fulbo” que se repiten en
varios temas. Yira no suena parecido a casi nada.
Pocas bandas en la escena musical actual logran
eso. ¿Hace mucho que no ves a los pibes? ¿Tenés
ganas de charlar de la vida? Invitalos a tomar
unos vinos y poné de fondo Santos impostores. Ah,
y tené en cuenta esto: “Sucio Amor”, el tema con el
que cierran el disco, mezcla tango, rock y cumbia.
Explota.
yira.bandcamp.com
Generación hip-hop, de Jeff Chang (Caja Negra)
La historia de la música es también la historia de su
contexto. Suponemos que el periodista Jeff Chang
se dio cuenta de esto cuando se abocó durante
más de diez años a investigar la historia del hiphop y terminó escribiendo Generación Hip-Hop, un
libro enorme en todos los sentidos de la palabra
-hablamos de una investigación tan exhaustiva que
supera las 600 páginas. Siguiendo la parábola que
va de Grandmaster Flash a Jay Z, de la furia política
de Public Enemy a las rimas sexistas del gangsta
rap, y de las guerras de pandillas y las fiestas calle-
Staff
Director
Federico Scigliano
Editor
Diego Sanchez
Redactores
Pablo Móbili
Martín Rodríguez
Emiliano Flores
Franco Dorio
Julián Eyzaguirre
Romina Sánchez
Diseño original
Nizo Mauas
Arte
Diego Paladino
Fotografía
Patrick Haar
jeras a su posicionamiento como uno de los sonidos más influyentes del mainstream actual, Chang
encuentra un reflejo de las tensiones políticas e
ideológicas de la comunidad afroamericana, pero
también una rima del capitalismo contemporáneo
y de la siempre interesante cultura popular estadounidense. Edita Caja Negra -los mismos del imprescindible Retromanía- quienes en su canal de
YouTube armaron una playlist para acompañar la
lectura de este muy interesante libro.
www.cajanegraeditora.com.ar
Redacción:
Amenabar 23 (C1426AYB)
Ciudad Autónoma de
Buenos Aires
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comercial:
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Internos: 156 y 159
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atrasados:
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