A VIVIR POR FE: GUARDAR LA LEY. Proverbios 28:4, 7, 9. — El

A VIVIR POR FE:
 GUARDAR LA LEY. Proverbios 28:4, 7, 9.
— El primer principio para vivir una vida de fe es aceptar la norma que Dios nos ha dado para
nuestra vida: la Ley.
— ¿Cómo nos ayuda la Ley en nuestro caminar por esta vida?
(a) Nos ayuda a distinguir el bien del mal. De esta forma, podemos realizar las elecciones
correctas.
(b) Nos indica normas prácticas para nuestra vida, que afectan a todo nuestro ser (comida,
descanso, relaciones personales, familia…)
 ENTENDER TODAS LAS COSAS. Proverbios 28:5.
Proverbios 28:4
Proverbios 28:5
1
Los que dejan la ley
Los hombres malos
2
Alaban a los impíos
No entienden el juicio
3
Más los que la guardan
Más los que buscan a Jehová
La ley como nuestro «ayo» que nos lleva
a buscar a Dios (Gálatas 3:24).
Entienden todas las cosas
Como resultado (punto 4), Dios nos dará
discernimiento para poder hacer frente
al impío, y entender «todas las cosas».
4
Contenderán con ellos
La persona que no sigue la ley es incapaz
de distinguir el bien del mal. Por ello,
alaba a quien no debe alabar y es
incapaz de entender la justicia.
B CASOS PRÁCTICOS:
 SI ERES RICO: Proverbios 28:8, 19, 20, 22, 24, 27.
— No te enriquezcas a costa de los pobres (Proverbios 28:8)
— Trabaja arduamente (Proverbios 28:19)
— No trates de hacerte rico rápidamente
(a) Ni pecando (Proverbios 28:20)
(b) Ni siendo avaro (Proverbios 28:22)
(c) Ni robando a tus padres (Proverbios 28:24)
— Da a los pobres (Proverbios 28:27)
 SI ERES POBRE: Proverbios 28:3, 6; 29:13.
— Cuando eres pobre, ¿es más fácil o más difícil vivir por fe?
— El pobre tiene los mismos deberes que el rico (Proverbios 28:3)
— Los pobres que son justos son mejores que los ricos impíos (Proverbios 28:6)
— Los pobres y los ricos son iguales (Proverbios 29:13)
 SI TIENES QUE INSTRUIR: Proverbios 29:15.
— Los fallos de carácter deben ser reprendidos o castigados, para que la persona sea capaz de
rectificar su conducta.
— Permitir que un niño crezca sin decirle nunca «No» es arruinar su vida y convertirlo en una
vergüenza para él y para los que lo rodean.