¿Cómo cuidarnos, cómo cultivarnos?

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Section
El Sol de San Telmo
Número 13 Buenos Aires agosto/septiembre 2009
“Cuidando el barrio, juntos”
www.elsoldesantelmo.com.ar
GRATIS
¿Cómo cuidarnos, cómo cultivarnos?
Testimonios:
¿Quién te cuida? p.4
Informe:
Los más vulnerables p.6
Salud:
El bienestar individual p. 10
y
Dos centros de salud del barrio
p. 12
Quiénes somos:
Vuelve La Poesía p. 8
Comunidad:
Volver a la gauchada barrial p.13
p. 2
Editorial: La importancia de cuidarnos
El Sol de San Telmo
Editorial y mensaje de la directora
Nuestra Misión:
El Sol de San Telmo es un periódico no-partidario dedicado a
fortalecer y celebrar el barrio de San Telmo y el Casco Histórico de Buenos Aires. Definimos nuestra visión editorial como
periodismo comunitario. Valoramos toda comunicación que
genere un foro abierto de participación y diálogo para las
muchas voces que constituyen la comunidad de San Telmo.
Reconocemos que vivimos en una época en la cual los medios
(tanto masivos como independientes) ocupan cada vez más el
espacio de intercambio y comunicación que antes ocupaban
nuestros espacios públicos—las plazas, parques y veredas
donde nuestros abuelos se juntaban para conectarse con el
mundo y con sus comunidades. Por eso queremos revalorar
el intercambio y la conexión humana a través de un periódico
cuya identidad, contenido, y espíritu se definen a través de
la participación activa de sus lectores y colaboradores. Todos
los que viven o trabajan en el barrio, o simplemente le tienen
cariño, están invitados a formar parte del debate sobre San
Telmo: su patrimonio tangible e intangible, su pueblo y su
futuro.
Our Mission:
El Sol de San Telmo is a non-partisan publication committed
to strengthening and celebrating the neighborhood of San
Telmo and the Historic District of Buenos Aires. We define
our editorial vision as community journalism and value all
communication that creates an open forum of participation
and dialogue for the many voices that constitute the
community of San Telmo. We recognize that we live in an era
when the media (corporate and independent) increasingly
occupy the role of exchange and communication that our
public spaces once did—the plazas, parks and sidewalks
where our grandparents gathered to connect with each
other, with the world, and with their communities. This is
why we want to revalue human exchange and connection
through a publication whose identity, content and spirit
are defined through the active participation of its readers
and contributors. All those who live, work, or simply have a
special affection for the neighborhood are invited to be part
of the debate about San Telmo: its tangible and intangible
heritage, its people and its future.
g
Directora y editora: Catherine Mariko Black
Fundadores: Catherine Mariko Black y Marcelo Ballvé
Director ejecutivo y propietario: Gonzalo Plaza
Corrección: Flavia Vogel
Colaboradores: Carolina López Scondras, Patricia
Barral, Bruno Ballestrero, Daniel Boldini, Rachel Hunt,
Victoria Starke, Marcelo Magadan, José Edgardo Gherbesi,
Teddy Robson, Gabriel Gonzalez, Constanza Gnecco, Alberto
Martínez, Juan Lima, Alicia Lenta, Patricio Tejedor, Eva
Valentinas, Alejandra Quiroga, Leandro Alves, Stefanie
Horn, Nora Palancio Zapiola, Leandro Martínez, Graciela
Fernández, Ricardo Cordero, Germán Rozo
El arte de nuestro logo es un
fileteado del maestro Martiniano Arce
www.martinianoarce.com
Dirigir consultas al: 15-5374-1959
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Registro de Propiedad Intelectual: 614000
Dónde retirar El Sol:
Todo Mundo
Anselmo Aieta 1095
Panadería Cosas Ricas
Perú 1081/85
Restaurant Manolo
Bolívar1299
Librería Fedro
Carlos Calvo 578
Del Limonero
Balcarce 873
La Fundamental
Pasaje Giuffra 370
La Guarida del Angel
Cochabamba 486
Kioscos de Diarios:
- Carlos Calvo y Perú
- Humberto 1 y Anselmo Aieta
-Independencia y Perú
-Piedras y Carlos Calvo
-Piedras y Chile
-Bolívar y México
- Chile y Defensa
-Defensa y Brasil
Cómo y por qué nació este número dedicado al cuidarse
Este número de El Sol nació de nuestra última reunión editorial, una Entonces decidimos que este periódico podría expresar algunas ideas
noche fría y lluviosa a fines de junio, al pico de la pandemia de la Gri- para contrarrestar la inducción a alejarse, desconfiar y resguardar, que
pe A. Pensé que nadie saldría de su casa, dadas las indicaciones de no se difunde con tanta insistencia en otros medios. No para desvalojuntarse en lugares cerrados, pero para mi grata sorpresa se reunió un rizarlos, sino para reforzar la otra cara de la moneda: que confiarnos,
grupo de personas de gran sensiencontrarnos, apoyarnos y —en
bilidad y charlamos un largo rato
las palabras de un colaborador—
Decidimos que este periódico podría expresar “envecinarnos” es otra manera de
sobre la atmósfera extraña que se
algunas ideas para contrarrestar a la
veía en las calles de Buenos Aires
atravesar los tiempos difíciles en
en ese momento.
injuntiva de alejarse, desconfiar y resguardar, que nos encontramos.
Una de las ideas que surgió fue
que este número está dedicado a
que se difunde con tanta insistencia en otros Así
cómo el miedo —a la enfermela cuestión de cómo cuidarnos. Tanmedios de comunicación.
dad, a la inseguridad, a la crisis—
to en el nivel individual como en el
produce el aislamiento individual,
social. Cómo cuidar nuestro cuerpo,
y por ende cómo debilita esa invinuestros vínculos, nuestro barrio. La
sible red de conexión y contención
construcción colectiva que en tiemque llamamos “comunidad”. Algupos de tranquilidad y prosperidad
nos mencionaron que en San Telmo se notaban menos los extremos de se conserva con mayor facilidad, es algo que también se puede construir
la gripe (barbijos y carteles ofreciendo alcohol en gel en cada esquina) conscientemente. Ahora más que nunca es importante que nos comproque en otros barrios, tal vez porque el contacto con otros vence más el metamos a vigilar, proteger y valorar este recurso único que gozamos en
miedo aquí, en veredas donde uno siempre se cruza con algún conocido San Telmo: una comunidad íntima, diversa, y resistente.
y no deja de reconocer esa conexión, aunque sea sólo con una sonrisa y Quiero agradecer a los que pusieron su pensamiento original y sinceel saludo cotidiano.
ro en la producción de este número. Y quiero también invitar a todos
Otra idea que salió fue cómo los medios de comunicación exacerban el nuestros lectores a la próxima reunión editorial de El Sol para plasmar,
miedo hasta producir un ambiente de paranoia que tal vez sobrepasa la juntos, una política cultural y comunitaria en los números siguientes.
realidad de la situación. No es para decir que los medios mienten, sino
—Catherine Mariko Black, directora y editora
que la comunicación mediática crea un fuerte clima psicológico que se
reproduce en las palabras y acciones de la gente. Cenas y citas cancelaReunión editorial abierta
das, funciones suspendidas, menos vida fuera del ámbito privado, mePara definir el número 14 de El Sol de San Telmo
nos uso de los espacios públicos y compartidos. Y ese tejido de conexión
Fecha: lunes 31 de agosto de 19 a 20
humana, ya tan frágil hoy día, se debilita más aún.
Lugar: Librería Fedro, Carlos Calvo 578
g
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seguido, o si no vivís en la
zona pero te gusta nuestro
contenido, podés hacerte
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“Si yo fuera alcalde...”
agosto/septiembre 2009 Número 13
Si yo fuera alcalde: recuperemos la calle
La seguridad la construimos juntos, no solos
Nosotros podemos colaborar con esta idea de generar un espacio
compartido iluminando nuestros frentes y volviendo a salir del
espacio privado al espacio público. Propongo salir a la calle a tomar
mate, como antes, charlando con los vecinos en la puerta, conociéndonos.
Propongo poblar las plazas un rato cada día, generar seguridad desde
nosotros, cuidándonos unos a otros.
Salir a baldear o lavar el coche entre varios a la misma hora (se realizó la experiencia en otros barrios), juntarse a charlar en los puestos de
diarios, como los vecinos de Bolívar y Juan de Garay que recuperaron
la Plazoleta Castagnino y la transformaron en uno de los espacios más
cuidados del barrio.
Haga la prueba. El sábado a la tarde invite amigos a charlar en la
puerta, la plaza, el parque. Va notar cómo cambia el panorama y
cómo nos acercamos cada vez más en vez de alejarnos.
—Carolina López Scondras
¿Reconocés este sitio?
Medí tu conocimiento de la zona. ¿Dónde fue
sacada esta foto? ¿Sabés algo de la historia del
lugar? Para una descripción completa ver la
página 15.
La calle Defensa por la noche. Foto: www.200cables.com
Una cosa es la inseguridad y otra es la sensación de inseguridad, el mie- elementos que alientan el encuentro humano. Y, por otro lado, genedo liso y llano, aún si no pasa nada. La oscuridad por si misma genera rando actividades que llamen a juntarse y poblar estos espacios,
miedo, la sensación de no ver y ser vulnerable. NO es lo mismo andar donde se pueden cruzar vecinos alertas y policías o guardias que
conozcan el movimiento del barrio.
por una avenida iluminada que por una callecita oscura.
La soledad da escalofríos, aunque
Con horror contemplo como ponen
sea de día, y los lugares desolados
rejas en las plazas de Capital.
Propongo
poblar
las
plazas
un
rato
cada
día,
Ideologías al margen, la lógica parenos ponen en alerta. Los lugares
generar seguridad desde nosotros,
cuidados y seguros son los que
ciera ser la siguiente: si las plazas son
lugares inseguros, pongamos rejas
se usan, los que queremos, de
cuidándonos unos a otros.
los que nos apropiamos.
para que quienes generan inseguriLas plazas, las calles, los espadad no estén ahí.
cios públicos, entonces, para que
Sinceramente, dudo de que ayude
esta medida, y hasta lo empeora, en
generen sensación de seguridad
deberían estar iluminados, poblados y con alguna figura conocida términos de la sensación de inseguridad que genera que no haya nadie
y asociada a nuestra seguridad: ya sea vecinos que sabemos que nos en las calles y los espacios que pertenecen a todos estén cada vez más
cuidarán o algún guardia. Esto se logra, por un lado, poniendo luces y encerrados.
g
“Tu salud no tiene precio (y vale más que tu dinero)”.
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El Sol de San Telmo
Testimonios: ¿Quién te cuida?
¿Quién te cuida? Testimonios sobre los
Juan: el “cuidacalle” o “cuidagente” de EEUU y Balcarce
Salgo a la calle y ahí está él: en la esquina, con su sonrisa siempre dis- tinuar… eso si no hubiera una bolsa pesada que cargar o algún manpuesta en primera línea y con su brazo revoleando la bienvenida. A dado que hacer, ya que en esos pequeños grandes detalles es el priveces, un gesto lo dice todo. Con Juan es así, su esquina, su cuadra, su mero en fijarse y ofrecerse. Desde cuando necesité un cigarrillo antes
calle, mi casa, tu casa, nuestra casa. Hace tanto frío.
del colapso, o desde algunas palabras que cambiaron el curso del día,
Le respondo con el saludo. Hay que ver esa sonrisa. ¿A fuerza de qué se hasta cuando fue una caja de cartón porque yo tenía que enviar una
mantiene? Me pregunto cómo hace. A veces,
encomienda, o cuando me ayudó a juntar bidones de cinco litros vaincluso así, supeditado a las insanas
cíos para reciclarlos y convertirlos en
e incómodas costumbres de la calle,
candelabros. Ni hablar de cada vez que
De lo que hace puedo decir bastante,
pienso que Juan le pescó la vuelta;
preciso esa especia que tanto escasea
ese límite indefinible, o lo entendió
llamada “monedapalbondi”.
aunque es más importante el cómo
todo o está completamente loco. “O
Así es Juan, siempre dispuesto. Y eso no
lo hace, que es lo que enaltece y hace
ambas cosas”, imagino que diría él
es todo. Era un día caluroso. “Amerita
respetable la diferencia entre su vida y
si lo estuviera entrevistando en este
tener bici para pasear”, comenté. Bastó
la
de
cualquiera.
instante.
un segundo para que dijera: “Apenas
Pregunto y respondo para adentro,
me entero de algo te aviso”. Bastaron
el sacrificio quema las entrañas y
un par de días para que hubiera una
debe ser alto. ¿Quién lo impuso?
bici en la puerta de mi casa. Era una
¿Será destino, será karma, será asignoche de luto nacional y me dijo, “¿No
nación, será decisión, será necesidad? Como sea, siempre da la impre- te enteraste?”. “No, es que no tengo televisor”, le contesté. “Te doy una,
sión de que Juan no es lo que puede, sino lo que quiere.
si yo tengo dos. Siglo veinte cambalache”, remató.
De lo que puede o pudo poco sé. Escuché en alguna ocasión que no se le Me acuerdo de la vez en que mi novio y yo estuvimos en la encrucijada
escapa el conocimiento del bandoneón, que en el arte culinario se desa- de hacer un trámite en la mentada Dirección Nacional de Migraciones,
rrolla exquisitamente, que tiene tres nietas por las que suspira y respira. conocida por sus eternas filas y para el cual había que pasar una noche
De lo que hace puedo decir bastante más, aunque es más importante haciendo fila sin garantías de poder ser atendido. Fue Juan que dijo que
el cómo lo hace, que es lo que enaltece y hace respetable la diferencia iría, y rechazó nuestra oferta de dinero por el favor.
entre su vida y la de cualquiera.
Así es Juan, el “cuidacoche” (definición que le queda chica, sería mucho
Para empezar, es probable que sus dientes rechinen al punto de produ- mejor para su oficio “cuidacalle” o “cuidagente”) de Estados Unidos y
cir un cataclismo de bruxismo. Así y todo, lograrán decir: “¿Todo bien? Balcarce, un vecino y amigo fiel, como pocos, muy pocos.
Vos cada día más linda… ¿Cómo está el novio?…, ¿Y el hermano, qué
—Victoria Starke, vecina de San Telmo y diseñadora de ropa,
cuenta? Me alegra. ¿Y tu mamá? Hace mucho no la veo, qué guapa que
www.vekadice.com.ar (Fotos y texto)
es tu mamá… ¿Tu amiga viene esta semana? Avisame, así le guardaAcción concreta: agradecé a esa persona que te
mos un lugar, para ella siempre hay lugar”.
Otro piropo o refrán, según el día; nuevo revoleo de pañuelo y a conhace sentir cuidado y protegido.
g
Gracias a los que nos hacen sentir cuidados
Es difícil de definir un ángel guardián... una
como lo vengo haciendo. Estos intercambios
g
parte está en el diariero de la esquina de
me hacen sentir afortunado y acompañado.
México y Bolívar, quien deja el diario debajo
de la puerta los domingos; otra en la carnicería/verdulería El Salteño, a unos pocos pasos,
donde siempre te esperan con una sonrisa y
buen humor. Y la familia que atiende en la panadería de Defensa al 600, con sus exquisitas
empanadas y facturas; o el mozo de La Poesía, quien siempre trae un pedacito extra de lo
que acompañe el café ese día creo que son un
ángel con muchas alas desparramadas por el
barrio. —Eva Valentinas
Cerca de mi trabajo vive un señor de la calle
que se llama Jorge, con quien no tengo ninguna relación, salvo como vecino. El ve todos
mis movimientos, cuando llego al trabajo a las
siete de la mañana y cuando salgo a las ocho
de la noche. Cuando paso, me saluda siempre,
hay momentos en los que me extiende su
mano para comentarme sentimientos interesantes, por ejemplo me dice que soy un buen
muchacho, que observa cómo trabajo y que
voy a tener éxito en la vida si sigo luchando
—Gabriel Gonzalez
g
Una persona que me resulta absolutamente
“cuidadora” de los vecinos es Hugo, el farmacéutico de la RICAMON. Y lo digo porque
muchas veces me ha llamado la atención el
buen humor, la paciencia y hasta la ternura
que pone en la atención de su numerosa clientela PAMI. Convengamos que no es lo mismo
“Sabiduría es para el alma lo que es la salud para el cuerpo”.
p. 5
Testimonios: ¿Quién te cuida?
agosto/septiembre 2009 Número 13
que nos hacen sentir protegidos
Me parece oportuno citar la labor llevada a cabo por la policía de San
Telmo, ya que las veces que recurrí a ellos tuve una respuesta muy buena. Los “del barrio” ya nos conocemos bastante, pero una vez al salir de
mi domicilio se encontraban dos personas sospechosas que no conocía
y decidí llamar al 101. Vino un móvil policial y resultó ser que la pareja
de sospechosos vendía drogas; en el otro caso se trató de un hombre
que también fue detenido porque estaba robando estéreos de los autos
estacionados en la calle. —Teddy Robson
g
dar las pildoritas o las gotas y decir “son tantos pesos” que dirigirle a
viejos que apenas pueden con su alma, aquejados en el cuerpo y pobretes de bolsillo, algunas linduras y piropos como “Rosita, la flor del
barrio”, “Alberto, el galán de San Telmo”, todo con modos y sonrisas que
no les curarán los achaques pero los hace irse mucho más contentos.
—Graciela Fernández
Cuando salgo de mi edificio y veo al maestro fileteador Martiniano
Arce apoyándose en su balcón, observando los vaivenes de la cuadra,
siento que tenemos una suerte de espíritu guardián en esta esquina. Y
cuando me ve y me tira un beso teatral con su risa de abuelo juguetón,
siempre me saca una sonrisa y me refuerza el amor a este barrio, donde
el arte de vivir en comunidad todavía persiste. —Catherine Black
g
Cualquier día, a cualquier hora, en cualquier vereda, uno se cruza con
un vecino con el que se saluda. En los negocios, las noticias más importantes se transmiten boca a boca y tienen que ver siempre con el barrio.
En la peluquería, entre dimes y diretes, uno puede enterarse de qué negocio va a cerrar y a qué se dedicará el nuevo que pondrán en su lugar,
que en el viejo edificio que se está reciclando abrirá un hotel de cuatro
estrellas, quiénes serán los dueños, qué está pasando con el empedrado, todo lo que está ocurriendo en los alrededores. En el Hipopótamo
no importa si un día no tengo cambio, al mozo no le preocupa. Sabe
que le pagaré la próxima vez, y me lo dice. El mismo bar oficia también
de correo: puedo dejar al cajero un sobre que alguien vendrá a buscar, y
no hay problemas. Como en un pueblo chico, pero a un paso de la Casa
Rosada. Eso es todo un privilegio. —Ricardo Cordero
g
Para que los colectivos 17 y 45 y el 9 y el 10 no choquen en la esquina;
para que los planetas tampoco; para ofrecer lo básico (un gesto cálido, un toque de cuidado, una sonrisa); para darle una pispeada a las
revistas; para ponerle onda a mi mañana. Ahí está, en su kiosco de diarios, Chacabuco y Humberto Primi, todos los días, ojos verdes, Silvia
Fernández. ¡Muchas gracias! —Juan Lima
En la calle Perú Alberto Belzui, más conocido como “Carucha” ¡es lo
más! Es el portero de Perú 1088. Durante 9 años me ayudó y me salvó
desde prestarme una escalera, arreglar una canilla o la persiana del negocio hasta enseñarme a combatir las inundaciones de la esquina de Perú
y Humberto Primo que se dan por falta de limpieza. El chiste y la sonrisa
permanente de tenerlo en la cuadra es una alegría para toda la gente de
Origen. Brindamos con una Stella Artois por Carucha. —Alicia Lenta
g
Si me pregunto quién me cuida en San Telmo, la respuesta que nace espontáneamente es: el barrio mismo. Además de este primer gran personaje surgen varios, pero dos se destacan: uno, Edgardo, me espera detrás
del mostrador en la panadería de Perú cruzando San Juan. “¿Cómo
anda?”, me pregunta. “Espere, en 5 salen las medialunas calentitas,
pruebe unos cuernitos... cómo anda el Ezequiel (Ezequiel es mi hijo al que
conoce de chiquito)”. Paso por la caja. “Chau”, me despide con su mano
en alto. El otro gran personaje es Pablito, el dueño de la ferretería San
Juan. Acostumbro entrar al local cargado de interrogantes y en busca de
soluciones a la compleja problemática vinculada al mantenimiento de mi
departamento: pinturas, flotantes, pegamentos, tornillos, tarugos… y él
siempre, con la mejor onda, encuentra la respuesta. Y si no la hay, la inventa. Me voy contento con la joya que acabo de adquirir, sintiéndome por
un momento pintor, carpintero, plomero, gasista, todo gracias al “amigo”
ferretero. Grandes tipos Edgardo y Pablo!!! —Alberto Martínez
Laura me avisa que dejé la canilla de la terraza abierta o me dice que no
me preocupe si nuestros perros se ladran de terraza a terraza, cual barras
brava, cuando estoy en cama con una gripe atroz y no los puedo calmar.
María se enoja si le pregunto si puedo pasar cada vez que hay que arreglar
algo de nuestra terraza que afecta a la suya. “Patri, ya te dije que no me
pidas más permiso, si no estoy pasás y listo”. Mariana y Nicolás siempre
están dispuestos a cuidar nuestros 2 perros y 4 gatos para que podamos ir
un día, sin problemas, a cualquier parte. Son algunos de los vecinos que
siento que nos cuidan, aunque tal vez ellos ni estén enterados de lo que yo
siento. Y Mary y Claudia, de la panadería de Independencia al 400 y su
dueña; y Alejandro, que casi siempre está con 2 o 3 cervezas de más, pero
no por eso pierde el respeto y la conciencia de que hay cosas en su calle
-que es la mía- que son intocables. San Telmo es un barrio que cuida, con
sus vecinos que están, su gente que no mira para otro lado ni se hace la
distraída. Y eso no está en ningún mapa turístico ni folleto de recomendaciones inmobiliarias. Está en su espíritu, que se siente. —Patricia Barral
g
Si tan sólo se tratase de una panadería y de la relación panadero-cliente,
mis sábados y domingos serían diferentes. El sólo hecho de pensar que
atrás de esos mostradores de madera inundados por panes está Jorge,
y un poquito más atrás entre máquinas y hornos está Juan, hace que la
rutina se modifique, que la soledad desaparezca y que el primer mate del
fin de semana se comparta con amigos. Jorge escucha, sonríe, habla
con su voz gruesa, pero por sobre todas las cosas comparte. Comparte su
espacio, comparte su día entre historias y sonrisas, comparte como lo hace
un amigo. Juan contempla y amasa. Prepara lo que va a ser la excusa
perfecta para que mi sábado y mi domingo sean diferentes. Si tan sólo
se tratase de una panadería, no podría explicar el placer y la alegría de
tenerlos tan cerca. —Patricio Tejedor
“Hay más que una relación lingüística entre las palabras común, comunidad y comunicación”.
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El Sol de San Telmo
Los vulnerables
Los vulnerables
¿Quiénes son los que menos cuidado tienen?
Esconderse bajo el cielo
Duermen tapándose la cabeza o con el rostro contra una pared como si les diera vergüenza, como tratando de esconder
ese hecho tan íntimo de quedar vulnerables frente al mundo
por la inconsciencia en que nos envuelve el sueño. “Sí -dice
Xavier-, cuando amanece y empezás a escuchar el movimiento por la calle no te querés destapar por la vergüenza que te da. La gente con la mirada te dice todo”. Él vivió
en la calle un año y medio.
San Telmo no aparece en los informes como uno de los barrios
donde hay más personas en situación de calle. Sin embargo, no es difícil percibir que junto con el Microcentro, Retiro,
Constitución, Barracas, San Cristóbal, Balvanera y Barrio Norte
(oficialmente reconocidos como los más implicados) el barrio
también está conteniendo situaciones similares. Muchos vecinos suelen quejarse, algunos desde la incomprensión y otros desde la discriminación, de que la gente que vive
en la calle ocupa y/o ensucia el espacio público, las plazas, las
entradas de viviendas, los bajo autopista. También se lamentan de los jóvenes y /o adultos que están todo el día sin hacer
nada, tomando cerveza en la vereda, unos en peor estado que
otros. Todos en condiciones de mucho descuido.
Quiénes son, qué hacen
Según los censos, unos más reales y otros más sospechosos,
hay entre 11 mil (Médicos del Mundo) o 1.500 (Gobierno
de la Ciudad) personas que duermen a la intemperie en la
ciudad. Algunos tienen casa en el Conurbano y vienen a cartonear a la ciudad, pero no pueden volver a su vivienda todos
los días. Otros, nada más se están escapando.
¿Por qué se quedan si tienen casa? Porque no pueden llevar el
carro, porque no pueden pagar los 5 pesos en el depósito para que se lo
cuiden, porque no les alcanza el tiempo para ir y venir y estar donde hay
que estar para juntar lo que otros tiran, porque no tienen para pagar los
boletos de colectivo/tren o nada más porque prefieren volver cada tanto porque a veces es mejor estar en la calle que entre cuatro paredes de
cartón y chapa, con muchos otros amontonados, peleando o recibiendo
malos tratos de parte de algún integrante de la familia. En otros casos,
situaciones de adicción no resueltas generan la exclusión.
Hay paradores, es cierto, en los que se puede pernoctar. Pero no es sencillo llegar a ellos y algunos dicen que es preferible dormir en la calle por
las condiciones en las que están. En el de Paseo Colón 811 hay que tener
que hacer cola para recibir a las 5 de la tarde -con suerte- uno
de los 200 números que dan para el ingreso a las 7.
Las familias enteras que están en la calle no pueden permanecer juntas si acceden a un parador oficial (mujeres y niños
por un lado, hombres por otro) y mucho menos el perrito o
el gatito que generalmente cuidan los más chicos. Pero tampoco hay contención y/o comprensión para quienes viven en
inmuebles intrusados (y no es objeto de esta nota abordar
ese tema), plazas, veredas o bajo autopistas. “Vienen y te tiran todo arriba de un camión, ropa, colchones, perro, gato,
todo arriba y te sacan de la plaza o de la casa que quieren
desalojar”, cuenta Xavier. Quienes realizan esa tarea son los
integrantes de la UCEP (Unidad de Control del Espacio Público) una creación de la actual gestión porteña. Generalmente
trabajan de noche.
Personas sin casa durmiendo debajo de las arcadas del Paseo Colón
Solemos exigirles a quienes no tienen nada
que cuiden nuestras cosas. Nuestras plazas,
nuestras veredas, nuestras paredes.
g
una derivación de hospital o asistente social para poder entrar. En el de
Piedras al 1300 o Av. Belgrano al 400, lo mismo. En el Parador Retiro hay
La movilidad social
No es sencillo vivir en el desamparo ni entenderlo porque el
desamparo no se entiende, se siente. Y aún cuando cualquiera
de nosotros lo haya sentido, como siempre es mejor olvidar lo
malo o doloroso, es preferible no volver a mirarse en esos
espejos de la falta de cuidado, la ausencia de certezas, el
vacío de presente y mucho más de futuro. Tampoco es sencillo
para aquellos que con facilidad pueden procurarse todo o casi
todo lo que necesitan, comprender los códigos esencialmente
diferentes de quienes no pueden hacerlo.
Como se sabe, hoy la movilidad social está prácticamente desaparecida. Nada garantiza que trabajando mucho y viajando
horas como ganado se pueda progresar. La escuela pública
está colapsada y la privada es exclusiva. 30 años atrás, con
esfuerzo, una familia con el único ingreso del padre operario,
podía mandar a sus hijos a un colegio privado. Desde hace unos años
eso es imposible.
“¿Que tendría que pasar para que se sintieran mejor, Xavier?”. “Nos gustaría que nos escuchen, que nos hablen, que nos ayuden a encontrar
qué hacer, a sentirnos contenidos. Muchos podríamos salir de la calle
si nos ayudaran. Los chicos no tienen nada, lo único que tienen es
la ranchada cuando se juntan. La droga y el alcohol son formas de
escapar de esta realidad”, dice sentado en una mesa de México al 600,
donde funciona el comedor de la Asamblea del Pueblo, a quienes está
eternamente agradecido. Allí comen cada día decenas de personas.
Nacido en Cuba, naturalizado argentino, es kinesiólogo y licenciado
“No hay vulnerabilidad sin riesgo; no hay comunidad sin vulnerabilidad; ...
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Los vulnerables
agosto/septiembre 2009 Número 13
en Cultura Física (Educación Física) aunque sus títulos no sirven acá. Se
acaba de recibir de Ayudante de Farmacia y espera conseguir empleo.
Xavier es educadísimo y respetuoso hasta la exasperación.
Solemos exigirles a quienes no tienen nada que cuiden nuestras cosas.
Nuestras plazas, nuestras veredas, nuestras paredes. Maldecimos porque
la placita, al lado de la Parroquia de Humberto Primo al 300, es utilizada
como mingitorio por los hombres que van a comer a la Iglesia. Los insultamos. Tal vez preferimos no enterarnos que a esas personas se les niegan derechos básicos. La Iglesia les da de comer pero para ellos los baños
siempre están cerrados porque los ensucian o se roban las canillas.
“Es verdad, dice un hombre de la calle, algunos se roban las canillas o
cualquier cosa que se pueda vender. Pero no lo hacen porque les gusta,
lo hacen por desesperación, porque no tienen otra forma de ganarse unos
centavos. Y no son todos iguales”. Nadie les da trabajo porque no tienen
domicilio fijo, el 40% no tiene documentos, muchos perdieron la cultura de salir a trabajar, otros necesitan rehabilitarse de adicciones y muchos
están mal nutridos y no resistirían jornadas laborales ni de 4 horas.
Chicos y jóvenes también No hay Estado que proteja. “La situación de la niñez y la adolescencia es
dramática”, cuenta la licenciada Nélida Ortega, una de las especialistas
en niños en situación de calle más importantes que tiene la Argentina.
“En la ciudad la única institución que está haciendo algo por ellos es la
Justicia”. Y lo que hace es lo menos peor en las actuales condiciones:
los institucionaliza, los judicializa, los mete en institutos para que no
se sigan drogando o no se maten en un tiroteo con la policía. O no sigan recibiendo golpes o siendo víctimas de violaciones por parte de
sus familiares. “Aunque parezca incomprensible, a veces los chicos
vuelven a delinquir para volver al encierro, es un mecanismo de supervivencia que tienen porque es la única forma en que encuentran el
límite”, dice una psicóloga que por su trabajo en un ministerio porteño
prefiere preservar su nombre.
Siete mil adultos y tres mil niños de hasta 16 años, dice Médicos del
Mundo, están en situación de calle. El panorama social es gravísimo.
Hace pocos días una pareja muy joven con una nena de un año y medio
y un marcado aspecto de haber pertenecido a la clase media, tocaba la
puerta desesperadamente en el comedor de la Asamblea, ahí en México
al 600, porque habían sido desalojados de donde vivían. “Trabajaba en
un bar que cerró y ya no tengo dinero para seguir pagando”, explicó el
muchacho mientras su compañera enmudecía sin poder comprender lo
que pasaba. En otra época una situación así siempre era bancada por
algún familiar o amigo.
Es probable que tengamos que recuperar nuestra condición humanista
y revisarnos. Ver en qué nos convertimos. Mientras tanto podríamos jugar, como dicen en lo de Tinelli, al cuidate, cuidame y que semejante
banalidad sirva para algo al menos.
—Patricia Barral Más vulnerables aún: los otros que viven en la calle
Dos iniciativas para ayudar a animales abandonados
Cientos de perros y gatos son abandonados a diario por sus dueños
en baldíos, plazas y calles, ante la
mirada indiferente de la sociedad.
Librados a su suerte, soportan las
inclemencias del tiempo esperando
que algún alma caritativa les dé otra
oportunidad de sentir el calor de un
hogar a cambio del cariño incondicional que ofrecen.
Esta problemática afecta no sólo
a los animales sino también a la
sociedad, pues la superpoblación
de animales callejeros potencia la
transmisión y desarrollo de enfermedades (zoonosis).
¿Cuál es la solución? Las campañas de castración -sostenidas en
el tiempo- son un método eficaz,
económico y ético de evitar esta
superpoblación. Otra manera de
ayudar es colaborar con refugios y
asociaciones proteccionistas.
izada, vacunada y con atención
veterinaria. Somos un pequeño
grupo de proteccionistas independientes que no recibimos
ningún tipo de subsidio o ayuda
económica, y todo lo hacemos a
pulmón y gracias al aporte de voluntarios. Saberlos cuidados como
se merecen y el hecho de hacer
feliz a una familia con un nuevo
integrante agradecido es el premio a nuestro trabajo. Caminar
por el Parque Lezama y ver que
cada vez son menos los gatos viviendo a la intemperie nos llena
de orgullo.
Adopciones Buenos Aires es
otra iniciativa que intenta llevar
un techo a los animales que no
han podido ser adoptados aún.
El proyecto “Si no puedo darles
mi techo, les alcanzo un techo
yo” propone construir un refugio
El grupo Todo por los gatos, al
temporario para que aquellos
que pertenezco, se encarga desde
perros que están en la calle tenhace cinco años del bienestar de los La población de gatos en el Parque Lezama Foto: Constanza Gnecco gan un invierno más llevadero.
gatos abandonados en el Parque LezaPara este proyecto sólo se necesima. Cuando empecé a visitar el parque
tan los materiales básicos para conen mis mediodías libres del trabajo
Cerca de 500 gatos abandonados han sido struir casas para perros (maderas,
noté que cada día había nuevos gareubicados...y la decreciente población del pintura, tornillos, clavos, mantas,
tos. La comunidad felina era cerca de
alfombras, cartones y colchones)
parque
está
estirilizada
y
vacunada.
50 sin techo, todos ellos deseosos de
con el consenso de los vecinos. Las
compañía humana, y esto me daba la
casitas se visitarán con constanpauta de que alguna vez habían tenido
cia y regularidad por voluntarios,
dueño. Me contacté con otras vecinas
para verificar el estado del animal,
del barrio que les daban de comer y
proveer alimentos y renovar agua.
empezamos a encargarnos no sólo de su alimentación y cuidado sino Para eso, Adopciones Buenos Aires busca voluntarios zonales que quide reducir el número esterilizándolos para evitar su reproducción y dán- eran ayudar constatando el bienestar del animal.
dolos en adopción a familias responsables.
— Constanza Gnecco
Hoy, cerca de 500 gatos abandonados han sido reubicados en nuevos
Todos por los gatos: www.todoporlosgatos.com.ar
hogares, y la decreciente población estable del parque está esterilAdopciones Buenos Aires: http://adopcionesbuenosaires.blogspot.com
...no hay paz y, últimamente, no hay vida sin comunidad”.
g
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Quiénes Somos: Café -Bar La Poesía
El Sol de San Telmo
La Poesía vuelve a San Telmo
Al conservar los bares de barrio, cuidamos nuestro patrimonio cultural
El 12 de abril de 1982, en la equina de las calles Bolívar y Chile,
el poeta Rubén Derlis abrió las puertas del Café La Poesía al barrio de San Telmo. Durante seis años el lugar serviría como nexo
de muchos creadores que señalaron el comienzo de una nueva
movida artística en la democracia naciente de esa época.
Derlis era de la celebrada “Generación del ‘60”, un florecimiento cultural marcado por los ideales de la transformación
social e influenciado por la Revolución Cubana, el Mayo Francés
del ’68, La Primavera de Praga, y los movimientos contra la guerra en Vietnam y por los derechos civiles en EE.UU. En Argentina,
la época fue marcada por hitos como el Instituto Di Tella, el Cordobazo del ’69, el Grupo Espartaco y la Nueva Figuración en las
artes plásticas; en el teatro independiente que dio luz a Griselda
Gambaro, Dragún y Tato Pavlovsky; y en el movimiento de “El Pan
Duro” o “La Nueva Canción” en letras y poesía liderado por figuras
como Juan Gelman, Francisco “Paco” Urondo, Olga Orozco y Alejandra Pizarnik, además del mismo Derlis.
Durante los ’80, cuando San Telmo era un barrio preferido
por la nueva bohemia de Buenos Aires, La Poesía albergó
acontecimientos que ya son parte de la historia cultural
de Buenos Aires. Ahí se fundó el mítico “Grupo de los Siete”
y los ciclos de Poesía Abierta en el ’83 y el ’84, además de
varios talleres de narrativa y poesía, y el ciclo “Poesía Lunfarda”.
Entre sus habitués se podían contar: Juan Carlos Gené, Miguel
Briante, Isidoro Blainsten, Oscar Ferrigno, Héctor Negro, y los
míticos músicos Hernán Oliva y Enrique “Mono” Villegas.
En una de sus mesas el poeta y letrista de tango Horacio Ferrer
conoció al amor de su vida, Lucía Michelle, a quien inmortalizó
en “Lulú”: Te acordás del café “La Poesía” esa mágica noche en
San Telmo / Buenos Aires urdió nuestro encuentro / tan romántica y dulce Lulú.
Pero en 1988 Derlis cerró el bar, y durante los siguientes diez
años hubo una serie de negocios fallidos en el local, hasta el punto que
algunos vecinos decían que estaba maldecido.
Un nuevo capítulo
Este ciclo de mala suerte paró el año pasado cuando el matrimonio integrado por Pablo Durán y Laura Carro vio la posibilidad de tomar el espacio y revivirlo. Durán y Carro ya eran propietarios de los bares notables El
Federal (San Telmo), el Margot (Boedo), y el Bar de Cao (San Cristóbal),
donde implementaron una exitosa lógica de rescatar y restaurar estos
espacios tradicionales.
“El bar es un escenario de todo la realidad que
hay en su barrio”. —Leonardo Busquet
g
En el Margot se fundó en 2004 el grupo Baires Popular, un grupo de
amigos y personas interesadas en la cultura popular que se reúne los
sábados en “la mesa de soñar, para arreglar el mundo”, en las palabras
de Leonardo Busquet, el Coordinador Cultural y de Relaciones Institu-
cionales de los cuatro bares. Busquet es, además, locutor de
radio, documentalista, periodista, actor, autor, ex director
general de la Comisión de Cultura y ex de Prensa de la Legislatura porteña.
“Baires Popular se fundó con la propuesta de promover la
cultura popular de Buenos Aires desde presentaciones de libros y ciclos de cine hasta una biblioteca popular”, comenta
Busquet, quien es integrante del grupo además de Durán y,
casualmente, el poeta Derlis.
Así que cuando la esquina de La Poesía se encontró vacía otra
vez, todas las fichas estaban en su lugar para que, esta vez,
cayera en manos capacitadas para rescatar su valor patrimonial. Con el aporte de Derlis, Durán y Carro convirtieron el
local en un espacio que no deja de sorprender al visitante con su
calidez y esplendor: mueblería de madera, adornos y artefactos
antiguos (desde la chopera de bronce hasta el piano que data de
1915), una fotogalería con 120 fotos de personajes de las letras
argentinas, y placas de bronce en las mesas en reconocimiento a
referentes literarios y culturales del bar, como Horacio Ferrer, el
arquitecto José María Peña, y el Grupo de los Siete.
“Pablo es un comerciante con expectativas culturales. Entró
aquí y no visualizó una confitería moderna que hubiera desnaturalizado la historia del lugar”, comenta Busquet.
“En cuanto a la inversión no es mucho más costosa que reconvertir algo viejo en moderno”, explica Durán. “Siempre me
gustó lo viejo, lo antiguo. De chico disfrutaba al entrar a un
viejo almacén o a un bar que guardaba recuerdos”.
Cuesta creer que el local está abierto sólo desde diciembre
del año pasado, porque tiene la atmósfera de un bar de esquina que está desde siempre (cada uno de los cuatro bares
de Durán y Carro, casualmente, está ubicado en una esquina).
Rescatar este emblema de la cultura porteña es parte de
lo que motiva tanto a Durán y Carro como a Baires Popular.
Patrimonio de la cultura porteña
“El bar es un escenario de todo la realidad que hay en su barrio”, dice
Busquet. “Cada barrio tiene su denominador común, su idiosincrasia,
su propio carácter histórico, su vecindad particular, y cada barrio tenía
sus bares indispensables. Esto es algo muy porteño. En mi opinión un
bar que no sirve a la parroquia no es un bar verdadero. La tradición
de los bares en Buenos Aires tiene una larga historia—era el centro y la
referencia indispensable para la vida de un barrio”.
“El que sabe esperar sabe disfrutar”.
p. 9
Quiénes Somos: Café -Bar La Poesía
agosto/septiembre 2009 Número 13
Leonardo Busquet, Coordinador cultural de La Poesía
Sin embargo, las últimas décadas en Buenos Aires presenciaron una
tendencia a la transformación del tradicional bar de barrio en la
confitería moderna tipo pizza-café, con televisores y plantas artificiales,
o más recientemente en artefactos culturales rediseñados (y cotizados)
para un público extranjero, cual el Café de los Angelitos.
El arquitecto Horacio Spinetto, autor del libro “Cafés de Buenos Aires”, dice que “Los cafés suelen ser verdaderos referentes barriales,
forman parte del uso y las costumbres del pueblo porteño, son
parte esencial de su historia cotidiana, son parte ineludible del paisaje
urbano, de la poesía y de la literatura. El patrimonio cultural tangible e
intangible está aquí presente desde siempre y todos los días”.
Ahora con el impulso de Busquet y Baires Popular, La Poesía está gestionando una nueva movida cultural, en una nueva época. Desde
un taller de la palabra dictado los viernes por Ana Silvia Mazia y música
de piano en vivo los martes, hasta una entrega de premios de “Los Notables” a personas como Horacio Ferrer, Juan Carlos Gené, Ana María
Estekelman, y el arquitecto Peña.
San Telmo podría ser más turístico y menos bohemio que en los ’80,
pero sigue siendo un referente de la cultura e historia porteña cuya diversa población se muestra apreciativa del proyecto de Durán y Carro.
“Tenemos una buena concurrencia de porteños y de extranjeros, pero
no apostamos a trabajar sólo con el turista”, explica Busquet. “Le abrimos la puerta, es maravilloso que venga, pero no descuidamos a nuestros clientes locales y establecemos una buena relación entre precio y
calidad de producto para proteger el bolsillo del lugareño”.
Crear un espacio donde lo comercial, lo cultural y lo social se conjugan no es fácil, pero cuando se logra, se puede vislumbrar una posible
solución a la compleja cuestión de preservar el patrimonio y el estilo de
vida tradicional de San Telmo sin descartar la posibilidad de construir
una estable economía local.
De hecho, es reconfortante saber que uno puede ir hasta el café de la esquina no más para sentir ese matiz de historia colectiva y costumbre cotidiana donde la verdadera cultura del barrio se conserva y se construye.
—Catherine Black
La Poesía, Chile 502, Tel: 4300-7340
“Somos lo que comemos, lo que decimos, y lo que pensamos”.
p. 10
El Sol de San Telmo
La salud individual
La importancia de la salud individual
Para poder cuidar bien al otro hay que saber cómo cuidarnos a nosotros mismos
Hola lector, me presento: mi nombre es Bruno Ballestrero, soy profesor
de Tai Chi Chuan, Chi Kung y Kung Fu, y desde hace algunos meses vecino del barrio de San Telmo. Para promocionar las clases he puesto en
la calle un afiche que reza: “¡Ocupate de tu bienestar!”. Y supongo que es
por esto que me animo a escribir una nota en un periódico cuya edición
gira en torno al bienestar, a cómo cuidarnos.
La salud debe ser total
Existe en la práctica del Arte Marcial china la idea que la habilidad debe
ser total. Es casi una exageración que busca incentivar al practicante a desarrollar todo su potencial, al mismo tiempo que establece una idea de
completitud: no alcanza con ser sólo rápido o sólo fuerte pues tener sólo
una habilidad nos dejaría incompletos. Esta máxima puede trasladarse a
la salud: la salud debe ser total. Imagínese una persona que tenga saludables solamente sus piernas pero no sus brazos… O que ese vecino
suyo que tan simpático le cae le sonría sólo los martes y los viernes pero
los jueves y los domingos sea un malhumorado. Cuando pensamos en
nuestra salud tendríamos que incluir las diversas dimensiones de nuestra
persona, tanto en el aspecto físico, mental, emocional y espiritual.
La perspectiva oriental busca entender la relación entre las partes
y no darle mayor importancia a una que a otra. Entonces comer
“sano” y no hacer actividad física a la larga no alcanza. Cuidar tanto su
cuerpo al punto de que nunca más disfrutará de una copa de vino o un
helado, tampoco. Ser tan intelectual y bien informado que ya nada le
causa gracia porque el mundo está arruinado, tampoco. Cierta flexibilidad es necesaria, evitando que caigamos en las rigideces que le quitan
el sabor y el disfrute a la vida.
Y cuando surja el malestar o la enfermedad lo podemos tomarlo
como un desafío: se muestra una parte de nuestro ser que quiere mejorar y así lo pide. Por ejemplo, un dolor de la espalda podría desafiarnos a mejorar nuestra postura, o aprender a relajar y soltar la tensión
que produce el ritmo acelerado de la vida cotidiana. Cuando haya trascendido el malestar por haber modificado un aspecto de mi persona y
cómo éste se relaciona con el conjunto de lo que soy, probablemente
me sentiré mejor y de alguna manera más completo.
Ser saludable no significa emparentarse con el modelo de belleza
del momento; no significa cuidar una estética determinada ni comer
solamente productos light o con etiquetas de color verde, ni volverse
vegetariano. Pretende pensarse de forma completa, abarcando la salud física por medio de una actividad que mantiene el cuerpo en movimiento evitando que se “estanque y se pudra”; de valorizar lo que
se está metiendo dentro del cuerpo cada vez que comemos, sabiendo
Un dibujo de los “tres tesoros” del bienestar en la medicina China: la
esencia heredada, la energía cultivada y el espíritu
Recordemos a Hipócrates: “Que la
comida sea tu medicina”.
g
que hay alimentos que nos nutren y sanan y otros que no nos nutren
pero además nos van enfermando; y creyendo que es la felicidad la que
realmente embellece a una persona. No importa cuál sea el modo de
hacerlo que usted elija (y tal vez vaya cambiando con el tiempo).
La salud no tiene precio
Algunas de las limitaciones que todos tenemos aquí en Buenos Aires
son el dinero y el tiempo. Pero no hay que medir la salud en función del
dinero ni escatimar tiempo en ella. Dentro de un contexto en el cual la
salud se cobra caro (me refiero al negocio de las prepagas y los medicamentos) curarse puede resultar mucho más costoso que prevenirse.
Trabajemos, pero sepamos descansar. El esfuerzo es desgaste y el reposo es recarga y son indivisibles. En el Arte Marcial se dice: “entrenar
y descansar van de la mano, juntos, como Yin y Yang”. En criollo: trabajar
sin descansar es como cocinar sin comer.
Mucha gente que conozco gasta más dinero en curar la enfermedad cuando aparece que en vivir de una manera que lo mantenga
saludable. Tal vez ese curso de teatro o ese viaje que tantas veces
pospusimos valga la pena por la felicidad que genera, y es también una
inversión en nuestra salud. Es común gastar plata en medicinas prepagas
al mismo tiempo que ahorramos en la comida eligiendo comprar siempre
lo que está en oferta, aún cuando sea un mal alimento. Pero recordemos
a Hipócrates: “Que la comida sea tu medicina”. A veces no tenemos plata
ni tiempo entonces resolvemos 2 por 1: comida rápida prefabricada y empaquetada, lista para servir y a bajo costo. Pero luego no nos sentimos del
todo bien (entre otras razones por estar mal alimentados) y vamos a ver al
médico, quien nos receta drogas farmacéuticas y complejos vitamínicos.
Terminamos usando el mismo tiempo (entre médicos y farmacias) y la
misma plata (entre drogas y vitaminas).
Se dice que la salud (así como la felicidad o el amor) no se la puede comprar ni tomar, sino que la atraemos por medio de la persona que seamos.
El bienestar individual construye el bienestar
social
La última idea que quiero expresar: su propio bienestar individual
ayuda a construir el bienestar social. Para que podamos cuidar a
otro, primero debemos poder cuidarnos a nosotros mismos: cuando yo
me encuentra mal no puedo hacerle bien a la mujer que amo, ni a mis
amigos, ni a mi vecino ni a mi pueblo. Hay una idea hindú que quisiera
mencionar: el Sol, dicen, es simplemente brillante, pero porque brilla,
el Mundo está lleno de luz. Sentirse bien uno mismo equivale a poder
brindarle un poquito más de luz al mundo.
—Bruno Ballestrero, vecino y profesor de artes marciales
www.centrosanbao.com.ar
Acciones concretas: Elegí una actividad física que
te hace sentir bien y hacela con regularidad.
Pensá en la comida sana y de buena calidad como
una inversión en tu salud a largo plazo.
“Hay una respiración común a todos. Todo está relacionado con todo. No se puede entender...
p. 11
Cómo cuidar a nuestra salud individual
agosto/septiembre 2009 Número 13
Una guía de bienestar en el barrio
Gimnasios:
Goyos Body Art
www.goyosbodyart.com.ar/
Chile 789, Tel: 4362-4240
Actividades: Acrobacia en tela / Kung Fu
/ Tai Chi / Pilates / Stretching / Musculación / Capoeira / Tae-kwon-do / Axé /
Salsa / Flamenco / Danza Jazz / Yoga /
Aeróbica y Localizada
City Gym
www.citygymsantelmo.com.ar
Dirección: Perú 467, Tel: 4343-8060
Actividades: Super Local / Indoor cycle /
Localizada / Pilates
SUTERH
www.suterh.org.ar
Venezuela 330 Tel: 5354-6600
Actividades: Acuaerobic / Básquet /
Boxeo / Complementos / Danza árabe /
Fútbol / Gimnasia / Waterpolo / Indoor
bike / Minivoley / Natación / Patín /
Taek-won-do / Yoga
GYM Club Atlético San
Telmo
Perú 1362, Tel: 4362-1362
Actividades: Localizada / Power Training/
Aerosalsa / Aerobox / Pilates / Stretcing /
Yoga / Danza árabe / Boxeo / Reggaeton
/ Indoor Cycle / Taekwondo
Bayres Gym
Chacabuco 1025, Tel: 4361-5953
Actividades: Indoor Cycle / Localizada /
Body Pump / Tango / Step / Gap / Gym
Box / Fight Do / Ritmos Latinos / Aerobox
Otros Espacios
Pilates Studio Reformer
Galería del Viejo Hotel, Balcarce 1053
1º Piso Local 15 b , Tel: 15-5848-5210 /
15-6446-8759
Actividades: Pilates Reformer
Circo del Aire
www.circodelaire.blogspot.com/
Perú 856, Tel: 4582-5309
Actividades: Tela, Trapecio y Cuerda /
Palo Chino / Parada de manos / Integral
de Circo para niños / Acrobacia de piso /
Danza Aérea
Espacio Ecléctico
www.espacioeclectico.com.ar/
Dirección: Humberto Primo 730
Teléfono: 4307 1966
Actividades: Clase de contact improvisación
/ Entrenamiento físico con elementos de
acrobacia / Técnicas de movimiento
Asociación Japonesa en la
Argentina
Independencia 732 1er Piso, Tel: 4300-1182
Actividades: Meditación Zazen
Comer bien:
La Simbólica
Carlos Calvo 708, Tel: 4300-5810
La mejor selección de frutas secas,
nueces, harinas, porotos, semillas, especies, tés sueltos, productos dietéticos e
importados del barrio.
Abuela Pan
www.abuelapan.com
Bolívar 707, Tel: 4361-4936
Panadería integral y cálido café con
menú de almuerzo vegetariano que
varía semanalmente. Muy popular.
Servicio de delivery.
Zen
Cochabamba 810, Tel: 4361-2022
Almacén natural con comida dietética,
platos preparados, productos orgánicos
(incluyendo manzanas los sábados), y de
la marca La Esquina de las Flores.
Panadería Harlem
Perú 910
Panes integrales caseros deliciosos,
productos dietéticos, café, comida
kosher, oriental, frutas secas. Siempre la
mejor onda.
Las verdulerías del barrio
son una fuente indispensable de productos frescos.
No hay mejor alimento que aquello que
está todavía vivo, en su estado original.
Aprovechá vivir en un barrio donde uno
puede hacer las compras diariamente a
pie para que no falten productos frescos
en tu cocina. También están las dos
ferias de abastecimiento
barrial con una excelente selección de
productos sueltos, frutas y verduras, carnes, quesos y fiambres y pescado.
Sábados de 8 a 14
Balcarce entre Chile y México
Martes de 8 a 14
Cochabamba entre Perú y Bolívar
Algunas prácticas brindadas por nuestros
colaboradores:
Hacer ejercicio aeróbico
Hacer ejercicio, como andar en bicicleta,
te levanta el ánimo y te pone de mejor
humor por las endorfinas que se liberan.
El hábito de hacer ejercicio de forma
regular te genera más endorfinas y eso
te provoca el deseo de hacer siempre
el ejercicio. Bajás la tensión, te relajás y
no tenés que hacer dieta para mantener
el peso. Hacer una vida más natural te
da ganas de comer más natural. Es tan
sencillo sentirse bien —sólo necesitás
un par de zapatillas o una bicicleta, o
basta con sólo salir a caminar, sentir el
corazón que late un poco más fuerte, y
cuando llegás a tu casa te sentís mejor
que cuando saliste.
—Alejandro Cárcano, triatleta
Pilates
Los ejercicios de Pilates refuerzan y tonifican los músculos, fomentan la resistencia
física y proporcionan al cuerpo flexibilidad y equilibrio. Además tienen una incidencia positiva en el ámbito de la salud
al fortalecer la espalda, prevenir lesiones
y mejorar la circulación sanguínea. Las
técnicas respiratorias reducen el estrés
y combaten los problemas de insomnio
crónico. Se trata de un método que en
pocas semanas eficazmente eleva la
calidad de vida a todos aquellos que lo
practican.
—Leandro Alves, Pilates Studio Reformer
Artes marciales: Kung Fu y
Tai Chi
Kung Fu y Tai Chi son antiguos artes marciales de origen chino, pero hoy en día
su práctica puede realizarse con diversos
fines: como una gimnasia; como defensa
personal; como una actividad recreativa;
como competencia deportiva; o para mejorar la salud. Kung Fu es más gimnástico
y “externo”, mientras Tai Chi es suave, “interno” y conocido por sus beneficios terapéuticos. Ambas disciplinas brindan fuerza
y elasticidad, fortalecen huesos, tendones,
articulaciones y músculos, reducen el estrés, mejoran la circulación sanguínea y
la coordinación, dan mayor flexibilidad y
relajación, y promueven la libre circulación
de la energía en el cuerpo.
—Bruno Ballestrero, Centro San Bao
Yoga
El yoga es una disciplina milenaria nacida
en la India que integra mente, cuerpo y
espíritu. Mejora la circulación de la sangre que aporta oxígeno y nutrientes a los
diferentes órganos y tejidos del cuerpo.
Flexibiliza el cuerpo dándole movilidad
y eliminando contracturas musculares y
dolores crónicos, además de revitalizar
las articulaciones. A partir de los ejercicios
de respiración o pranayama uno aprende
a relajarse mentalmente y corporalmente
dado que el yoga actúa sobre el sistema
nervioso reduciendo el estrés y ansiedad.
Las posturas de equilibrio desarrollan la
concentración mental, pues en el yoga,
cada movimiento y cada respiración es un
acto de consciencia focalizada en el propio
cuerpo.
—Alejandra Quiroga, profesora de yoga
Meditación y Terapia
energética
La terapia energética busca equilibrar
tus centros energéticos y te hace volver
a vibrar en armonía con la naturaleza.
Un tratamiento energético relaja la
mente, desintoxica el cuerpo y genera
una renovada vitalidad. También ayuda
a desarrollar la intuición, la sensibilidad
y la percepción. Existen distintas prácticas, incluyendo Reiki, donde el terapeuta
canaliza la energía universal vital a través
de sus manos para abrir los canales del receptor, y la sonoterapia, que usa el sonido
de cuencos tibetanos para sintonizar la
persona con vibraciónes armónicas.
—Stefanie Horn, Arte-Vida
...la naturaleza de las partes del cuerpo sin entender la naturaleza del organismo entero”.
p. 12
El Sol de San Telmo
Retratos: dos centros de salud en San Telmo
“La salita” de salud del barrio
El Cesac Nº15 es un una joya desconocida
Tener que ir a buscar atención médica al Centro de Salud
y Acción Comunitaria Nº 15 no es un martirio. El Cesac es
“la salita” del barrio, que depende del Hospital Argerich, del Gobierno de la Ciudad y -para algunos insumos
y programas- también de la administración nacional.
La idea que se tiene sobre los hospitales y la atención
pública de la salud es que lo que brindan es de una calidad deficiente, que falta de todo, que los profesionales
son malhumorados o desaprensivos, que hay que hacer
filas interminables para conseguir un turno. En la salita
de Humberto Primo 470 nada de eso ocurre.
Una charla con la doctora María Elena Folini, a cargo
del centro hace más de 15 años, deja la sensación de
que algo estamos desperdiciando en nuestro país. Y que
si la salud pública estuviera correctamente gestionada,
sus recursos convenientemente administrados y sus profesionales lógicamente remunerados y dirigidos, podríamos atendernos en los hospitales y centros que todos
pagamos, sintiéndonos a gusto, cuidados y escuchados.
Folini cuenta que este centro de atención primaria de la
salud está pensado para trabajar en el barrio. Que el área
de cobertura es alrededor de 100 manzanas: Paseo Colón,
Bernardo de Irigoyen, Av. Belgrano y Brasil. Pero que también atienden a unas 500 personas de “España 1800”, que
es la calle del barrio Rodrigo Bueno, en la Costanera, una
de las villas que se asentaron en la ciudad en los últimos años. Y cuenta
también que la mitad de la población que concurre es del Conurbano
o de países limítrofes. El resto tienen como característica general (no
exclusiva) vivir en casas comunitarias, hoteles o inquilinatos.
En el Cesac se entregan 2.400 kilos de leche por mes a niños, embarazadas y mujeres que están amamantando. Folini dice que el momento
de la entrega de leche es importantísimo porque es cuando aprovechan
para preguntar sobre la salud, la familia, las condiciones en que viven
los beneficiarios. Y así tratar de incluirlos/as en el sistema o de saber
algo más de la gente que concurre. También cuando las personas van
por algún tipo de dolencia o por obligación si necesitan algún certificado médico. Entonces los profesionales (que actúan de forma interdisciplinaria) también aprovechan para hacer que esa persona
entre al sistema público de salud y empiece a atenderse junto con
su familia o núcleo primario.
Pero el Cesac trata de generar confianza no sólo en el sistema de salud,
sino en la propia capacidad de sus pacientes para cuidarse a ellos mismos.
El Cesac Nº15, una joya desconocida a pasos de la Plaza Dorrego
“Tratamos de modificar el modelo del
médico hegemónico, que está
incorporadísimo no sólo en los
profesionales, sino en la sociedad”.
—María Elena Folini
g
“Tratamos de modificar el modelo del médico hegemónico, que está incorporadísimo no sólo en los profesionales, sino en la sociedad. Porque la
gente también tiene saberes diferentes a los del médico que son importantes y tratamos de trabajar esa idea con los residentes”, dice Folini.
En ese marco, el Cesac ofrece talleres o programas educativos para
la comunidad. El de salud sexual es el jueves a las 9 de la mañana,
e incluye áreas vinculadas a la adolescencia, ginecología y HIV. El de
crecimiento y desarrollo, destinado a familias con bebés,
tiene el objeto de modificar pautas de crianza explicando
por ejemplo, que el niño no tiene que estar gordo para
ser sano o trabajando sobre el vínculo en una familia que
no siempre está contenida. También está el taller de lenguaje y salud bucal (“tenemos un hermoso consultorio odontológico pero nos
faltan los insumos”, dice Folini), la juegoteca dos veces
por semana con psicólogos y el taller de promoción de la
lectura. Hay uno sobre adolescencia (entre los 10 y los 20
años), otro de psicoprofilaxis (embarazo, parto y puerperio) y el de lactancia materna que se dicta diariamente
y en el que tratan de inculcar que el bebé no tiene que
estar todo el día pipón de mamaderas, que la leche materna es fresca y liviana y que el chiquito no siempre llora
por hambre sino que llora para informar. Para que el panorama esté completo también se puede consultar a una
abogada que trabaja sobre casos de violencia familiar.
El único día que no hay médico clínico es el viernes a la
tarde. Abren a las 7 de la mañana. La gente saca su turno
y a partir de ese momento organiza la mañana para no
tener que hacer colas interminables. Los remedios generalmente no faltan (salvo los que tiene que entregar el
Gobierno de la Ciudad) y si no lo pueden atender en el
día, seguro le dan cita para el siguiente.
El Cesac trata de trabajar con una especialidad que se denomina medicina familiar que son médicos generalistas de acción comunitaria,
preparados para la prevención y la promoción de la salud en adultos,
niños y embarazadas. Todavía no se logró ningún nombramiento en esa
categoría para el centro, porque parece que el trámite está parado en
el Ministerio de Economía, aunque ya pasaron al área de Salud de la
administración porteña.
Aunque faltan profesionales, la doctora Folini dice que está contenta
con el trabajo realizado; que a veces le preocupa que los más vulnerables estén más escondidos detrás de un barrio que últimamente
se emperifolló mucho y que suele pensar en el futuro del centro cuando
nota que se impulsa al Casco Histórico como un polo turístico. Es un lujo
tener tanto este centro como a esta mujer en el barrio.
—Patricia Barral
Centro de Salud y Acción Comunitaria Nº 15,
Humberto Primo 470, Tel. 4361-4938, 4361-9006
Horario: 7 a 18hs de lunes a viernes.
“La salud del pueblo es la fundación sobre la cual depende toda su felicidad y su poder de Estado”.
p. 13
Retratos: dos centros de salud en San Telmo
agosto/septiembre 2009 Número 13
El centro Salud Nikkei
Una visión abarcativa de la salud y el bienestar
Eduardo Yoshida e Iris Yamamoto de Salud Nikkei
El centro Salud Nikkei, en la esquina de las calles Brasil y Perú, abrió sus
puertas a la zona en 2003 y ofrece un abanico de servicios orientados
al bienestar: desde traumatología y kinesiología hasta shiatsu (digitopuntura japonesa), nutrición y psicología.
Pero según Iris Yamamoto, secretaria y administradora del centro,
el servicio más destacado del centro es la acupuntura, una de las
“La idea es no sólo tratar el dolor sino
equilibrar el cuerpo entero”.
g
bases principales de la medicina china que busca restaurar el equilibrio
físico-energético del paciente a través de la inserción de agujas en pun-
tos específicos del cuerpo.
Aunque suena exótico para un desconocido, la acupuntura y el conjunto de prácticas de fisiokinesioterapia (la kinesiología moderna que
utiliza aparatos como lámparas infrarrojo, ultrasonido y magnetoterapia además del tradicional trabajo manual) que podrían conformar un
programa de tratamiento en Salud Nikkei están cada vez más establecidos tanto en Occidente como en Oriente, y existen varias escuelas
de acupuntura en Argentina. Tal vez en lo que más se diferencian las
ópticas de medicina oriental vs. occidental es en la manera de tratar
la enfermedad, con una visión global de la persona en vez de un
enfoque específico sobre la enfermedad.
“La idea es no sólo tratar el dolor sino equilibrar el cuerpo entero -dice
Yamamoto-. Al tener de todo un poco se puede complementar distintos
tratamientos y generar un bienestar general”.
Salud Nikkei es en gran parte un emprendimiento familiar y el
proyecto de Eduardo Yoshida, un japonés de segunda generación
nacido en Argentina (nikkei significa segunda generación en ese idioma), cuyo padre era un experto en shiatsu. Yoshida dirige el centro y
trata a muchos de sus clientes. Es médico clínico, acupunturista titulado
y especialista en terapia intensiva.
La mayoría de la clientela del centro es de la zona (entre ellos mucha
gente mayor) y gran parte va por contracturas de espalda, artrosis,
dolores musculares y óseos, o condiciones como ataques de pánico, alergias, problemas pulmonares y parálisis. El espacio es cálido, limpio y
silencioso – una mezcla entre un salón de masaje y un centro médico.
Los servicios ofrecidos en Salud Nikkei incluyen: clínica médica, traumatología, acupuntura, kinesiología, reeducación postural global,
stretching, shiatsu, nutrición, psicología y cosmetología.
—Catherine Black
Salud Nikkei, Brasil 602, Tel: 4307-2156
www.saludnikkei.com.ar
Presentamos a Leandro Martínez: g i
“Me dedico al humor gráfico, hacer reír al lector
no es sencillo pero tampoco imposible, si logro al
menos robarle una sonrisa cómplice, el esfuerzo y
la dedicación que vuelco en cada una de las viñetas
habrá dado resultado.”
http://garabatosychirimbolos.blogspot.com
“Movimiento es vida”.
p. 14
Comunidad: La gauchada barrial
El Sol de San Telmo
“Envecinarnos”
El Puente
Volver a la gauchada barrial
Gauchadas y pedidos solidarios
Hay que salir del agujero interior
Largar la piña en otra dirección
No hace falta ser un ser superior
Todo depende de la transpiración
Poner el cuerpo y el bocho en acción
A la vida hay que hacerle el amor…
—Virus
Hace varios años que muchas costumbres se perdieron. La mayoría
de ellas tienen que ver con lo social o grupal, son prácticas que atañen a lo colectivo. Los chicos ya no juegan a la bolita o a policías y ladrones y las nenas tampoco al elástico, ¡claro que son antigüedades! Pero
hoy juegan en y contra las computadoras o contra adversarios en la red
“on line”. Los adultos hemos dejado de jugar a las barajas en los clubes
de barrio, aquellos que justamente se llaman club social y deportivo. No
conversamos cuando hacemos las compras en las desaparecidas ferias,
¿existen aún las kermeses?, ¿el té canasta?, ¿la lotería familiar en una
tarde lluviosa, con mate y tortas fritas recién amasadas?
En estos tiempos del virus de la inseguridad, el prejuicio y el miedo a lo
que nos puedan robar, nos han privado del placer de dar u ofrecer
“La esquina, la parada del colectivo, el
kiosco de diarios son buenos lugares
para volver a ser vecinos”.
g
y, también el de conocer. Y así andamos por esta ciudad de los cien
barrios porteños, comprando en supermercados sin saber el nombre del
almacenero, carnicero o diarero de nuestra propia cuadra. Al lado de
nuestras puertas hay otras puertas donde vive “personas” de las que no
conocemos su nombre ni ellos el nuestro, a pesar de cruzarnos tantas
veces en un pasillo o en el ascensor.
Sin embargo, una costumbre colectiva en particular ha caído en desuso,
es demodé. De esa práctica el diccionario dice: “favor o gentileza que
se realiza desinteresadamente”. La palabra que la nombra es gauchada, sí señor, cuyo origen viene de nuestra historia criolla, cuando algún
viajero encontraba una dificultad en el campo y sabía que podía recurrir
a la hospitalidad y la ayuda de los gauchos. La gauchada es una actividad nacional en vías de extinción, aunque en algunos pueblos del
interior todavía perdura.
Me crié en Maipú, provincia de Buenos Aires, y aún hoy LU 30 AM Radio Maipú, la voz del campo y la ciudad, propala micros a los que llama
gauchaditas amigas con mensajes como: “Antonio del paraje Altos Verdes
avisa a su madre que envía un bolso con la camioneta del INTA”, o “se avisa
que la maestra de la Escuela Rural Nº 14 espera en el cruce de tal camino
para que alguien le haga la gauchada de ir a buscarla”. Estos variados
mensajes comunican y acercan a la gente entre sí, y mantienen viva la
costumbre.
Pero si de recuperar se trata, qué mejor manera que empezar por nuestro lugar de pertenencia: el barrio, esto podría tener un efecto multiplicador y así San Telmo sería “un lugar histórico de gauchadas”, cuyo slogan
podría ser “el barrio es chico pero la gauchada es grande”, o “San Telmo:
gauchada friendly”, o “San Telmo: territorio de gauchadas”.
Podemos iniciarnos en el ascensor de nuestro edificio, presentándonos a
nuestro ocasional acompañante: “¡Hola, buen día!, yo soy Daniel tu vecino,
cualquier cosa que necesites avisame”. La esquina, la parada del colectivo,
el kiosco de diarios son buenos lugares para volver a ser vecinos, para envecinarnos. Salir de nuestro agujero interior es el antídoto para la inseguridad, el miedo y los prejuicios. Conocernos hace bien y trae suerte, como
la felicidad. Vecino, ¡va a estar bueno volver a las gauchadas!
—Daniel Boldini
Acción concreta: hacé el intento de presentarte a
un vecino que no conocés y aprendé algo de él/ella
En épocas de gripes, inseguridades, crisis económica y financiera y... ay.
En estas épocas, como siempre, la vida nos enseña que nos queda lo
que realmente tenemos: la respiración, los colores, la risa, el llanto y
nosotros mismos.
Olvidamos que la vida es una mesa redonda y con ruedas en sus patas;
hoy se está de un lado; mañana del otro y luego del otro. Pero esa mesa
girando explica y repite en estas épocas de crisis y temores, de convidar; de dar para animarnos a aprender a recibir. Tal vez la imagen más
recurrente a esta idea es la de un puente. Un puente que reza: si sabemos de una oferta o demanda de trabajo, de alguna persona con una urgencia, si tenemos ropa, comida,
muebles que otros pueden querer y nosotros compartir; compartamos. Si nosotros no podemos dar eso que se necesita, podemos comunicarlo. Es decir, siempre, si ponemos un rato de nuestro tiempo,
podemos ser un puente. Hagamos. Empecemos esa militancia cotidiana. Lo que te enteres y pueda entrar; todo lo que sea solidario, será
bienvenido. Para el barrio, por el barrio. Es decir, por uno. —Nora Palancio Zapiola
Para responder, escribí a: [email protected]
La Salita de Salud (Cesac Nº 15) necesita:
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días de mucho frío, llamá al 108. Hay sitios para mujeres
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Socialista Alicia Moreau de Justo EEUU 192 Tel. 4300-9448
“Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos comprometidos y sensibles puede cambiar....
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Cambalache
agosto/septiembre 2009 Número 13
El Edificio Otto Wulf
Un ícono desde el virreynato hast el imperio Austro-Húngaro
El edificio Otto Wulf , ubicada en la esquina de Perú y Belgrano en
Montserrat, fue construido en 1914 por el empresario alemán del mismo nombre y actualmente está ocupado por oficinas. Sin embargo, esta
construcción ocupa un solar con mucha más historia.
A partir de 1780 existía otra casona en ese lugar, comprada por el octavo Virrey del Río de la Plata para albergar su familia. Durante el siglo
XIX, el edificio cumplió importante funciones sociales. Desde el azotea
se luchó contra los invasores ingleses en 1807, antes de servir de una
residencia obispal, de la vivienda del ministro de Portugal y luego, en
1878, del Montepío Municipal, antecesor del Banco Ciudad de Buenos
Aires y el primero banco de prestamos de la ciudad. Terminó el siglo
como conventillo y testigo de historias de inmigrantes.
Para el principio del siglo XX, la casona fue demolida y reemplazada
por el edificio para los empresarios Nicolás Mihanovich y Otto Wulf. Sin
embargo, el arquitecto que estuvo a cargo del diseño del nuevo edificio, Morten F. Rönnow, realizó un relevamiento de La casa de la virreina
viuda antes su destrucción, que él entregó a la facultad de arquitectura
de la UBA.
El edificio actual, en una época era el más alto en Buenos Aires, y es un
ejemplo de eclectisismo de la arquitectura de la época, de Jugendstil o
Art Nouveau.
Combina talles medievales, renacentistas y neogóticas con elementos
exóticos, como algunos animales autóctonas del continente; cóndores,
pingüinos, osos y lechuzas.
Pero los protagonistas de la fachada son los ocho atlantes que soportan
sobre sus espaldas el peso de los pisos superiores. Representan los oficios relacionados con el edificio, desde un carpintero a un albañil.
Dos cúpulas rematan el edificio, una llevando el sol en su extremo y
la otra una corona. La pareja es símbolo de la alianza imperial entre
Austria y Hungría, cuya delegación diplomática tenía su sede allí hasta
el derrumbe del imperio al finalizar la Primera Guerra Mundial.
Hoy, el edificio Otto Wulf tiene un gran valor patrimonial para especialistas en arquitectura e historia, y es uno de los edificios mas interesantes
de Buenos Aires.
—Fotos y texto Rachel Hunt
Foto: Edgardo Gherbesi “Super 8”
Texto: Rachel Hunt g
...el mundo. De hecho, es la única cosa que lo ha logrado.”
Un diariero amigo: Osvaldo Zambella trabaja en San Telmo hace
15 años y es dueño del kiosco de Independencia y Perú (donde se puede
retirar ejemplares de El Sol de San Telmo). Aunque no vive en el barrio,
dice que le gusta porque “todo es antiguo” y “tiene muchos amigos entre
los vecinos que vienen a visitar cada día”. ¡Gracias Osvaldo!
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El Sol de San Telmo
Imagen
Imagen
Dicen que una imagen vale 1.000 palabras. En nuestra contratapa exponemos una imagen del barrio, fotográfica o artística, que transmite algo esencial de San Telmo. ¡Los invitamos a contribuir!
“Un espacio para mejorar el mundo”
El café es el sitio donde uno se siente libre, a sus anchas. Es el lugar para soñar con los amigos, para dar
soluciones mágicas a los problemas del país. Es aquí, mejor que en cualquier otro ámbito,
donde pensamos que las utopías son posibles.
Foto: Catherine Black (Bar El Federal) / Texto: Arq. Horacio Spinetto (citado)