CÓMO VIVIR EN POSITIVO - Teléfono de la Esperanza

Numero 248 I OCTUBRE - NOVIEMBRE - DICIEMBRE 2012
Revista del Telefono de l a Esperanza
avivir
www.telefonodelaesperanza.org
CÓMO
VIVIR EN
POSITIVO
24 fortalezas
para superarnos
cada día
¡Pon alas a tu mochila!,
por el psiquiatra
Alejandro Rocamora
“La única ‘píldora de la
felicidad’ es amar y ser amado”.
Entrevista con Carmelo Vázquez
Más allá del “yo”,
por el periodista
Herminio Otero
SUMARIO
SUMARIO
Carta del director // Por qué estamos bien y cómo promoverlo // 5
A fondo
Lo que nos hace estar bien // 6
Claves de la psicología positiva
Por José María Jiménez Ruiz
Ver claro // 10
Las fuerzas cognitivas
Por Manuel Pintor
Sentirse bien: ¡Pon alas a tu mochila! // 16
Fortalezas emocionales
Por Alejandro Rocamora Bonilla
Aceptar al otro // 20
Fortalezas interpersonales
Por María Guerrero
Lo que nos hace estar bien // 32
Fortalezas cívicas
Por Alfonso Echávarri Gorricho
Frente al drama // 36
Fortaleza ante los excesos
Por José María Jiménez Ruiz
Más allá del “YO” // 42
Fortalezas vinculadas a la Trascendencia
Por Herminio Otero
Entrevista // 26
Con Carmelo Vázquez Valverde, catedrático
de psicopatología
Por Gloria Díez
Comunicando // 49
El Teléfono de la Esperanza recoge el Premio “Urogallo de Bronce” concedido por el
Centro Asturiano de Madrid. Entrevista a
Daniel López García, voluntario del Teléfono
de la Esperanza de Asturias. Premio Consell de Mallorca a la Solidaridad 2012 para
el Teléfono de la Esperanza. Los Teléfonos
de Badajoz y Cáceres reciben el Premio a la
Tolerancia de ADHEX en el Parlamento Extremeño. El Teléfono de la Esperanza consigue las certificaciones de calidad como aval
a su trabajo y trayectoria. El Teléfono de la
Esperanza organiza la Primera Feria del Voluntariado en San Pedro Sula.
Colaboradores:
Herminio Otero
Alejandro Rocamora
Redactor jefe y Publicidad: José María Jiménez
Alfonso Echávarri
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Carta del Director
POR QUÉ ESTAMOS BIEN Y
CÓMO PROMOVERLO
Dicen que curarse arranca de tomar conciencia de que uno está enfermo. Pero
a veces le damos tanta importancia a la enfermedad, que se convierte en protagonista de nuestra vida. Esto en el terreno psicológico es bastante delicado. Hay casos incluso de gente que no estando loca se ha vuelto loca de tanto
oírlo. Recuerdo a un compañero de clase al que sus padres, obsesionados con
que debía ser un superdotado, le repetían una y otra vez que era un inútil. Lejos de mejorar, acabó convirtiéndose en lo que le gritaban a los oídos.
La psicología a veces también ha hecho daño centrándose en la negatividad. En 1998, Martin Seligman (presidente ese año de la Asociación Americana de Psicología) pone los fundamentos
de la psicología positiva, una nueva rama que revolucionará los mismos pilares de estos conocimientos y cuyo objetivo será estudiar científicamente el funcionamiento óptimo del ser humano. Hasta ese momento la psicología se había
pasado 100 años estudiando “por qué funcionamos mal y cómo arreglarlo” y es a partir de 1998 cuando comienza una
corriente que se dedicará a estudiar “por qué estamos bien y cómo promoverlo”. A este apasionante tema dedicamos
este monográfico de AVIVIR. En el primer artículo del mismo, ofrecemos una introducción de José María Jiménez que
presenta este apasionante tema y que podría muy bien resumirse en este gráfico:
Desde entonces varios de los psicólogos mas prestigiosos del mundo se han dedicado a estudiar de manera minuciosa
todas aquellas fortalezas, virtudes, talentos y actitudes que mejoran nuestro rendimiento, aumentan nuestra felicidad
o nos hacen más fuertes ante las circunstancias de la vida.
Aquí acercamos al lector cada una de esas llamadas fortalezas. Pues si en vez de lamentarnos mirándonos el ombligo
sobre lo que nos falta o de destruirnos con pensamientos negativos, nos ponemos a construir lo que sea, nos curaremos de la mejor forma, indirectamente. Mejor que tapar agujero es poner ladrillos, pues el más puede al menos. Ya
que el cielo que rodea y sostiene a la tierra se abreva en la inmensidad.
Pedro Miguel Lamet
5
A Fondo
LO QUE
NOS HACE
ESTAR
BIEN
Claves de
la psicología
positiva
Por José María Jiménez Ruiz
Si preguntáramos a la gente de la calle para qué sirve la psicología y
cuál es el papel de quienes se dedican a ella profesionalmente, es probable que la mayoría de los interrogados nos respondieran, más o menos: “diagnosticar y curar las enfermedades mentales”, o bien, “ayudar a la gente que está atravesando momentos difíciles”, o, incluso
es posible que los más escépticos o más desencantados nos dijeran:
“mire, ud., yo no creo en la psicología, no sirve para nada”…
6
A Fondo
Psicología no es igual a psicopatología
Lo cierto es que estas respuestas tendrían mucho
que ver con la visión que, de una u otra forma,
se ha venido dando de la psicología como ciencia
identificada con la psicopatología. Según algunos
autores como Seligman, Csikszentmihályi, Peterson etc., después de la segunda guerra mundial,
la psicología habría abandonado algunas de las
funciones que se le atribuían, tales como intentar
que las personas consiguiesen cierta plenitud de
vida o que fueran capaces de reconocer y potenciar sus capacidades o sus talentos, para polarizarse, casi con exclusividad, en el diagnóstico
y la sanación de las enfermedades mentales. Se
explica esto, según los citados autores, tanto por
el hecho de que la psicología adquirió su estatuto
de ciencia de la mano de la medicina, como por
las terribles secuelas que el conflicto bélico dejó
en el alma de muchos ciudadanos europeos. Es
fácil comprender que, en tan penosas circunstancias, la psicología se volcara, fundamentalmente,
en la tarea de aminorar sufrimientos y aliviar los
síntomas patológicos y los trastornos de personalidad provocados por la guerra. Se trataba, obviamente, de una visión mucho más focalizada en
la reparación de los daños o el “arreglo de los rotos”, que en el descubrimiento de capacidades o
en la búsqueda de rasgos positivos que, presentes en el ser humano, contribuyen a mantener su
salud psíquica y, a la postre, a su felicidad.
Lo cierto es que la focalización en lo negativo que
ha imperado en la psicología durante mucho tiempo, nos ha conducido, según Seligman, el más
conocido de los ‘popes’ de la llamada “psicología
positiva”, a aceptar un modelo de la existencia
humana que ha ignorado las características más
positivas presentes en el corazón humano.
Después de la segunda
guerra mundial, la
psicología se concentró en
el diagnóstico y la sanación
de las enfermedades
mentales debido a que
la psicología adquirió su
estatuto de ciencia de
la mano de la medicina
y a consecuencia de las
terribles secuelas que el
conflicto bélico dejó en el
alma de muchos ciudadanos
Cambio de enfoque con la “psicología positiva”
Esto le llevó en 1998 a proponer un nuevo modelo que acabaría revolucionando los cimientos
mismos de la psicología. Su objetivo habría de
ser estudiar científicamente las claves que explicarían el funcionamiento óptimo del hombre
y de la mujer. Si hasta ahora la psicología había
estado centrada en analizar los comportamientos patológicos y la mejor forma de tratarlos, a
partir de esa fecha, se inicia una corriente, la
llamada “psicología positiva”, que trata de investigar qué es lo que nos hace estar bien y
cómo se puede alcanzar un estado de razonable
bienestar. Muchos de los psicólogos que gozan
en la actualidad de más renombre se han dedicado a estudiar, siguiendo el rigor de los procedimientos científicos, aquellas fortalezas, virtudes, talentos o actitudes que mejoran nuestro
rendimiento en tanto que seres humanos, nos
ayudan a ser más felices e incrementan nuestras capacidades de resiliencia ante las circunstancias más adversas de la vida.
7
A Fondo
Esta nueva “psicología positiva” se propone,
pues, poner en valor, a través de la investigación científica, esas cualidades y emociones
positivas que, presentes en el corazón de hombres y mujeres de las más variadas culturas,
apenas sí han sido destacadas por la psicología
convencional. Seligman y Peterson creen haber demostrado que existen fortalezas humanas que actúan como verdaderos amortiguadores frente a los trastornos mentales y como
auténticas barreras ante los diversos tipos de
patologías. De ahí que, desde la “psicología positiva”, se insista en el fortalecimiento de esas
competencias como forma eficaz de prevención
del deterioro psíquico.
Las 24 fortalezas según el VIA
Las 24 fortalezas que mide el VIA se agrupan
en seis grandes categorías: fortalezas cognitivas, relacionadas con la adquisición y el uso
del conocimiento; fortalezas emocionales
que impulsan a alcanzar metas superando dificultades internas y externas; fortalezas interpersonales que nos capacitan para el cuidado, el amor y la amistad hacia los demás;
fortalezas cívicas que nos permiten vivir
satisfactoriamente en comunidad; fortalezas
que nos previenen frente a los excesos en
que nos puede hacer incurrir el rencor, la falta
de control, la inmoderación; fortalezas relacionadas con la Trascendencia que nos hacen posible proyectarnos hacia el futuro, abrirnos a la belleza, al bien, a la espiritualidad, a
la fe…
Bajo la dirección de estos autores se elaboró
el conocido cuestionario VIA de fortalezas
personales constituido por 245 ítems con cinco posibles respuestas cada uno. Mediante su
aplicación se mediría el grado en que un individuo posee cada una de las 24 fortalezas y
virtudes individualizadas por el Values in Action
Institute (VIA).
Para identificarlas se atiende al criterio de su
ubicuidad, es decir, se tienen solo en cuenta
aquellas fortalezas que son apreciadas por casi
todas las culturas del mundo. Es decir, se incluyen únicamente aquellas fortalezas cuya
valoración positiva forma parte de un consenso prácticamente universal de forma que las
discrepancias al respecto son irrelevantes. Por
8
A Fondo
La psicología positiva
sostiene que existen
fortalezas humanas que
actúan como verdaderas
barreras frente a los
trastornos mentales,
por lo que insiste en el
fortalecimiento de esas
competencias como forma
eficaz de prevención del
deterioro psíquico
eso se dice que las fortalezas son ubicuas en
lugar de universales y se considera muy importante que los ejemplos de “veto antropológico” (que alguien pueda decir, “bueno, los X
o los Y no estiman tal o cual fortaleza”) sean
excepcionales. La clasificación de estas fortalezas psíquicas surgió, pues, como resultado
de un riguroso estudio que, como acabo de
señalar, solo tuvo en cuenta aquellas que son
avaladas por la inmensa mayoría de las culturas. Se denominó Manual de clasificación de
fortalezas y virtudes humanas y fue publicado
en el 2004.
Pues bien, desde “la psicología positiva” se entiende que en la formación de las futuras generaciones de profesionales, sean éstos de la
orientación que sean, conductistas, personalistas, psicoanalistas, cognitivos…, se deberá incidir no solo en el estudio de las patologías, sino
también en la investigación y el conocimiento
de esas fortalezas humanas que, convenientemente desarrolladas, se convertirán en antídoto
eficaz frente a las patologías y en elemento sustancial para que la vida, nuestra vida sea más
saludable y más feliz. En las páginas de este
número de AVIVIR, encontrarás, lector amigo,
diversos artículos en los que sus autores desarrollarán cada una de las seis grandes categorías en que, según Seligman y Peterson, se
pueden agrupar las 24 fortalezas humanas que
constituyen el más rico patrimonio psíquico de
los seres humanos.
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A Fondo
Las fuerzas cognitivas
VER CLARO
...Con igual pasión he buscado el conocimiento. He deseado entender el corazón de los hombres. He
deseado saber por qué brillan las estrellas...
El amor y el conocimiento, en la medida en que ambos eran posibles, me transportaban hacia el
cielo. Pero siempre la piedad me hacía volver a la tierra.
(Bertrand Russell, Autobiografía)
Por Manuel Pintor
10
A Fondo
Hacia la sabiduría
Apreciar el conocimiento, gustarlo, dentro de la
cultura de cada uno y del grupo de pertenencia
es una aspiración universal. Todos conocemos
personas iletradas, pero sabias, de las que podemos aprender. Esta sabiduría profunda es la
que han buscado todas las civilizaciones. Ello
hace pensar que tenemos competencia, es decir,
fuerzas cognitivas del carácter, para, cada uno a
su manera, lograrla.
El pensamiento crítico
es la capacidad para
reflexionar desde múltiples
puntos de vista acerca de
acontecimientos, personas,
relaciones, cosas, sin
precipitarse impulsivamente
en los juicios
El pensamiento cálido y múltiple
En la vida diaria no existe la cognición fría, sino
la cálida, emocional, en acción dentro de un
contexto. Tanto las emociones como los pensamientos son, ambos, procesos mentales entrelazados. Martin Seligman lo plantea así: “El reto
de la psicología del siglo XXI es identificar en
qué condiciones la emoción es la que determina
el pensamiento y en qué condiciones ocurre lo
contrario”1.
Pues bien, repasemos ahora las fortalezas del
carácter, halladas en todas las culturas, propias de las personas que practican el valor o la
virtud de la sabiduría y el conocimiento. Ellas
nos mostrarán las vías para su aprendizaje y
aplicación.
La curiosidad como equilibrio entre estimulación y dificultad
La inquietud o curiosidad por conocer enriquece
nuestra vida, aunque quizá la complica de forma sugerente, además de liberarnos de la monotonía y
el tedio. En efecto, el aburrimiento, provocado por
la falta de estimulación, variedad y desafío de las
tareas, nos empobrece. El otro extremo es el estrés
y el ponernos un exageradamente elevado nivel de
aspiraciones. Son opuestos que conviene equilibrar.
La motivación intrínseca como fuente de la
curiosidad
1. Curiosidad
Ciertamente, la motivación interior o intrínseca
te la propones a ti mismo, sale de ti. En ella, los
recursos cognitivos para aprender, planificar, actuar y persistir en el tiempo fluyen de nosotros
mismos. La curiosidad mana de la abundancia de
tu interior más que de los estímulos exteriores.
La fuerza del carácter que abre la puerta de la
virtud de la sabiduría y el conocimiento es la curiosidad y el interés por saber lo que ocurre en el
mundo, sus causas, sus usos, sus cambios insospechados. Ya los filósofos griegos -que nos enseñaron a pensar- advirtieron que la admiración era
el inicio de la sabiduría.
Esta fuerza cognitiva tan sencilla, la curiosidad
por aprender -que se puede transformar en amor,
e incluso en pasión-, correlaciona fuertemente
con el bienestar, la satisfacción y la felicidad2 . Es
un estímulo y un reto para vivir mejor, además de
ser predictora de satisfacción laboral en todos los
subgrupos de ocupaciones estudiados3.
SELIGMAN, Martin (2005) La auténtica felicidad. Barcelona. Ediciones B, p. 107.
Christopher Peterson y Nansook Park (2009: 198). “El estudio científico de las fortalezas humanas”. En Carmelo Vázquez y
Gonzalo Hervás (Coords.). La ciencia del bienestar. Fundamentos de una psicología positiva. Madrid. Alianza Editorial.
3 Christopher Peterson, John Paul Stephens, Nansook Park, Fiona Lee y Martin E. P. Seligman (2010: 225-226). “Strengths of
character and work”, en P. Alex Linley, Susan Harrington y Nicola Garcea. Oxford handbook of positive psychology and work.
Nueva York. Oxford University Press.
1
2
11
A Fondo
Las personas que equilibran
la dificultad de las tareas
que emprenden con sus
competencias, llegan a
concentrarse de forma
relajada y atenta ante lo que
aprenden, pudiendo perder
la noción del tiempo, como
un niño cuando juega, de
manera que, si la motivación
sale de su interior, pueden
alcanzar la experiencia
óptima del fluir de su
personalidad
tras motivaciones y nuestras peripecias vitales.
Entonces se da el aprendizaje significativo y la
construcción del conocimiento.
A este respecto, también podemos decir que la
enfermedad, particularmente la mental, puede
ser, a corto plazo, una dificultad añadida para la
adquisición de determinadas fortalezas. Pero en
absoluto lo impide. Así, una persona que manifestó tener diagnosticado un trastorno obsesivocompulsivo, expresó: “Tengo una gran apertura
de la mente para aprender y para relacionarme.
Me doy cuenta de mi trastorno y trato de convivir
con él”. No es menos verdad que el dolor y el sufrimiento también son fuentes de conocimiento,
de empatía y de compromiso: “La relación con mi
marido alcohólico y maltratador, ahora enfermo,
ha ido cambiando y no le tengo odio”.
El fluir de la personalidad ante la adquisición de conocimiento
2. Amor por el conocimiento y el aprendizaje
El afán por saber es una fuerza cognitiva que lleva a la profundización en el conocimiento, dentro de la situación cultural de cada uno. Conduce
a la consolidación del propio estilo de aprendizaje y a la búsqueda constante y sistemática de
nuevas competencias, contenidos y horizontes.
Este progreso está lleno de sorpresas, altibajos
y crisis, como sucede al montañero. Pueden ocurrir cambios o reestructuraciones inesperados
del conocimiento. En ellos encontramos nuevos
sentidos a las ideas, los valores, las personas.
Y dotamos a nuestra experiencia de un nuevo
marco de interpretación.
Nuestra apetencia por el conocimiento -recordemos que filosofía significa amor por la sabiduríanace, ciertamente, de las preguntas que nos hacemos en nuestro contacto con los demás y con
la naturaleza; por supuesto, también a partir de
nuestras experiencias de éxito; pero igualmente
de los errores, fracasos, problemas, enfermedades y avatares de la vida. Lo importante es relacionar los contenidos del conocimiento con nues-
Las personas que equilibran la dificultad de las
tareas que emprenden con sus competencias,
pueden llegar a concentrarse de forma relajada
y atenta ante lo que aprenden, pudiendo llegar a
perder la noción del tiempo, como un niño cuando juega. Además, si se motivan de forma intrínseca, pueden alcanzar la experiencia óptima del
fluir de su personalidad. Mike Csikzentmihalyi4 ha
podido comprobarlo empíricamente durante más
de un cuarto de siglo.
El fluir suele ocurrir no tanto en situaciones de ocio
pasivo, sino de reto y compromiso, como pueden
ser la adquisición de conocimiento y las habilidades necesarias para su aplicación. No hemos de
pensar solamente en el estudio convencional, sino
también en los aprendizajes que llevamos a cabo
en la relación personal, el trabajo, los voluntariados, ciertos deportes, actividades culturales, etc.
Incluso en situaciones adversas y rutinarias hay
quienes han disfrutado de experiencias óptimas:
trabajadores en cadena de montaje, seguridad y
acceso a obras, por ejemplo. Esto es debido a
que se proponían metas trascendentes -más allá
de sí mismos-, de servicio a la comunidad, con
Mihaly Csikzentmihalyi es uno de los principales mentores de la psicología positiva. Y la obra, que te recomiendo, lector, es
Fluir. Una psicología de la felicidad, Ed. Kairós, Barcelona, 1996.
4
12
A Fondo
la que se sentían vinculados y comprometidos.
Es decir, surgen eventualmente en aquello que
nos desarrolla, complica y enriquece. El esfuerzo a medio o largo plazo tiene su compensación,
la vivencia de plenitud. Y esto acontece cuando
menos lo esperas, pues es una experiencia de
gratuidad, y no de eficacia.
Sin embargo, las experiencias óptimas no tienen
sentido si no es en el marco del compromiso por
el bienestar del conjunto de la comunidad, de la
mejora del entorno físico y cultural, aunque reduzcan a corto plazo la calidad de vida individual.
La construcción de conocimiento es, desde este
punto de vista de las fortalezas cognitivas, un
asunto social.
miedo a evolucionar, sino que suscite y recoja
con amplitud de miras la curiosidad, el afán por
aprender, la capacidad crítica y la creatividad de
sus miembros. Entonces, podrá actuar con perspectiva, dentro de un marco de valores verdaderamente propio y actualizado.
La curiosidad por
aprender está fuertemente
relacionada con el bienestar,
la satisfacción y la
felicidad
3. Pensamiento crítico
Fortalezas comunitarias
Los grupos, las comunidades, las empresas, las
organizaciones de voluntarios también pueden
generar la fortaleza de crear y aplicar el conocimiento y sabiduría. Su cultura comunitaria puede
ser una espiral ascendente que no sólo no tenga
Consiste en la capacidad para reflexionar desde
múltiples puntos de vista acerca de acontecimientos, personas, relaciones, cosas, sin precipitarte impulsivamente, lector, en tus juicios. Entonces, adquieres libertad para rechazar, matizar
o aceptar, en coherencia con tus propios criterios,
el razonamiento de los demás. Es duro pensar
contracorriente; o aceptar con sencillez buenas
razones. Incluso puedes dejar de lado tus distorsiones cognitivas: soy siempre una calamidad;
no valgo para nada; todo el mundo me ignora... y
otras lindezas por el estilo.
La visión propia y multiperspectivista que te vas
creando acerca de ti y de lo que te rodea te conduce a tener una amplitud de miras muy panorámica de lo que las cosas parece que son. Y,
como no puedes abarcar todos los puntos de vista, siempre considerarás tu conocimiento como
falible y cambiable.
Dicha apertura de la mente es una de las fortalezas más universales y más características de
las personas adultas, que saben de las paradojas
de la vida, no explicadas meramente por el frío
discurso racional.
4. Ingenio, originalidad
Esta fortaleza consiste en la adquisición y uso
relativamente fácil y habitual de “formas nuevas
13
A Fondo
y productivas de hacer la cosas”5, por modestas
que sean, cada uno según su edad y posibilidades
culturales. Esto nos debe animar, porque se trata
de hacer incluso las actividades más sencillas con
autenticidad, es decir, que nuestras palabras y
acciones respondan a lo que pensamos. Si hacemos esto, no cabe duda de que, modestamente,
mostraremos nuestro ingenio y originalidad. Por
todo ello, a esta fortaleza cognitiva de nuestro
carácter también se la ha llamado ingenuidad,
creatividad, inteligencia práctica, sentido común
y perspicacia.
La variada manera de actuar en nuestras vidas
cotidianas con ingenio y originalidad también
se apoya en fecundas concepciones del pensamiento y la inteligencia, que subrayan su multiplicidad:
a)El pensamiento lateral o divergente -gobernado por el hemisferio cerebral derecho-, similar
a la intuición, es una forma de razonar sorprendente, no discursiva solamente, porque busca
la solución de los problemas desde ángulos
diversos y novedosos, introduciendo nuevas e
inesperadas variables en el razonamiento.
b)En sentido complementario, Howard Gardner,
por cierto, premio Príncipe de Asturias de las
Ciencias Sociales 2011, con su teoría de las
inteligencias múltiples6, subraya el dinamismo
de la inteligencia, su variedad y su posibilidad
de crecimiento. Gardner y su equipo pudieron
mostrar, con base experimental, que, además
de las inteligencias lingüística y lógico-matemática (académicamente sobrevaloradas y
neurológicamente localizadas en el frío hemisferio izquierdo del cerebro), existen muchas
otras (más bien insertas en el cálido hemisferio cortical derecho): musical, espacial (manejo y representación de las tres dimensiones),
corporal-dinámica (movimiento y gesto), además de la social y personal (comprensión de
sí mismo y armonía consigo mismo), con lo
cual ya nos estamos acercando bastante a la
noción de inteligencia emocional.
5
6
7
5. Perspectiva
Las personas que poseen esta fuerza cognitiva
son capaces de asesorar a otros, poniéndose en
su propia perspectiva, su marco de valores y sus
sentimientos. Con su forma de ver el mundo, hacen que éste tenga sentido para ellas mismas y
para los demás. Por todo ello, esta fortaleza -muy
cercana a la sabiduría como virtud- tiene mucho
que ver con la empatía y la inteligencia social y
emocional.
Ciertamente, hay personas abiertas a tener experiencias de calidad en su relación personal
con los demás, a engarzar con otros afectiva y
cognitivamente, a sugerir actividades lúdicas o
de indagación y cooperación. Sus sabios consejos son más bien claves para que el interlocutor se aclare desde sus propios supuestos y
valores. De esta manera, la persona que recibe
ayuda no se siente inferior, sino que se sitúa en
su contexto, toma conciencia de sus sentimientos profundos, delibera con libertad y toma sus
propias decisiones.
La relación de ayuda conviene que se base en
el descubrimiento de fortalezas. A partir de
ellas, la persona asesorada podrá cambiar su
forma de pensar y profundizar en sus sentimientos. A este respecto, Manuel Marroquín7
subraya que el asesor eficaz utiliza la confrontación de fortalezas y experiencias positivas y
no de debilidad.
Concluyendo: plan de acción, plan de vida,
revisión
¿Cuáles son las fortalezas cognitivas nucleares de tu carácter que puedes usar para “ver
más claro”? Atrévete a ponerlas por escrito.
¿Qué oportunidades piensas aprovechar para
adquirirlas y aplicarlas? ¿En qué situaciones?
¿Cuándo? Toma la decisión, revisa tu plan de
acción dentro de un par de meses, compara y
actúa.
Christopher Peterson y Nansook Park, obra citada, p. 190.
Howard Gardner (2003) Inteligencias múltiples. Barcelona. Paidós.
La relación de ayuda en Robert R. Carkhuff, Bilbao, Ed. Mensajero, 1991.
14
A Fondo
Fortalezas
emocionales
Por Alejandro Rocamora Bonilla
SENTIRSE BIEN: ¡PON
ALAS A TU MOCHILA!
Recuerdo, cuando mis hijos eran pequeños, que el camino hacia el “cole” era
toda una odisea. Tanto Javier como Cristina portaban sendas mochilas donde, además de los libros, cuadernos y bolígrafos, llevaban el bocadillo para
el recreo, los últimos cromos, un huevo kinder, pañuelos, goma de borrar,
reglas, y un largo etcétera que convertía la mochila en una carga pesada. Era
un signo de ser mayor el poder llevar esa pesada carga y “estaba mal visto” que los papás hiciéramos de portadores. La cosa se complicaba cuando
Javier o Cristina querían llevar la mochila del otro. En un cierto día, en ese
corto pero ‘largo’ camino hacia el “cole”, Cristina encorvada por el peso de
su mochila, se para, me mira y dice: “Papá, qué bueno sería que la mochila
tuviera alas… “Hoy quiero pensar también que sería bueno que la ‘mochila
psicológica’ que todos llevamos cumpliera ese deseo: tuviera alas.
16
A Fondo
La ‘mochila psicológica’
Cada ser humano es como mis hijos o esos peregrinos que acuden a La Meca o Santiago de Compostela con su mochila a cuestas: dentro están tanto
objetos necesarios como los no tan necesarios, pero
también nuestros sufrimientos y alegrías, esperanzas y desesperanzas, odio y amores, fantasías que
se han convertido en la guía de nuestras vidas. En
ocasiones, también, nos echamos a la espalda las
angustias de nuestra pareja, de nuestro hijo o del
vecino del quinto, en un intento por ser el salvador del universo. Mas la vida está construida para
que cada uno lleve su ‘mochila’ (esta es única e
intransferible) lo que no evita que en algún trecho
del camino podamos compartir la pesadez de la
misma. Como un buen peregrino, el ser humano
debe aprender a cargar su ‘mochila psicológica’ de
aspectos positivos y a descargar todo aquello inútil
que lo único que produce es más pesadez.
Fortalezas emocionales: ‘las alas’ de nuestra ‘mochila’
De alguna manera el reconocimiento de las fortalezas emocionales y su papel primordial en la
toma de decisiones es una forma de proclamar
la importancia de la emoción (no solo del pensamiento) en la actividad diaria. Con este enfoque se
ha superado la concepción del ser humano como
“ser racional” y se ha pasado a este otro de “inteligencia emocional”; se ha pasado del “pienso,
luego existo” de Descartes, al “pienso sintiendo,
luego existo”, de la psicología positiva. Y esto es
así, pues como algún autor ha dicho “debajo de
todo pensamiento racional existe una emoción”.
lo nuevo y a tener la fuerza necesaria para conducir el barco de nuestra vida a un puerto feliz.
Son, pues, ‘las alas’ que facilitan llevar la pesada
‘mochila’ de nuestra existencia, sobre todo en los
momentos de crisis o adversidad.
Seligman y Peterson señalan cuatro fortalezas emocionales: valentía, integridad, vitalidad y persistencia.
Valentía
No solamente los soldados pueden ser valientes
en el campo de batalla; también es valiente el
familiar que cuida de un paciente con Alhzeimer
o los padres que se privan de los caprichos para
que su hijo vaya a la universidad o el amigo que
renuncia a sus vacaciones por estar con un amigo
enfermo. Todos se caracterizan por ser valientes,
en el sentido de que tienen coraje para afrontar
una situación difícil o ajena.
La valentía, pues, es la fortaleza de la voluntad y
nos permite vencer el miedo y no quedarnos paralizados ante las dificultades. De alguna manera
ser valientes garantiza que seremos capaces de
responder con firmeza a las exigencias de nuestra
vida. También, la valentía supone defender nuestras convicciones y valores aunque eso en muchos casos provoque críticas e incomprensiones.
Integridad
El siguiente fragmento del poema de Rudyard Kipling es una enseñanza completa de lo que es la
integridad.
Las emociones, pues, pueden favorecer las actividades cotidianas o entorpecerlas, como ocurre,
por poner solo un ejemplo, en las personas que
padecen una depresión.
Si puedes tener calma cuando en tu derredor
todo el mundo la pierde y a ti te culpa de ello;
si cuando de ti dudan puedes tener fe en ti,
pero también excusas la desconfianza de otros;
Las fortalezas emocionales son para Seligman y
Peterson, la capacidad que tiene el ser humano
para afrontar con éxito las crisis y/o adversidades de la vida cotidiana. Son las que nos pueden ayudar a tomar decisiones en los momentos
de encrucijada: nos facilitan el superar el temor
al fracaso y nos posibilitan asumir el riesgo de
Si puedes esperar sin cansarte en la espera,
o siendo calumniado, no esgrimes la calumnia,
o siendo aborrecido, el odio en ti no acoges,
y con todo no pecas de bueno o sentencioso;
……..
Si puedes soportar que la verdad que has dicho
se trunque en bocas viles en trampa para bobos,
17
A Fondo
o ver hecha pedazos la ilusión de tu vida,
e inclinarte a rehacerla con recursos maltrechos;
………
Si puedes obligar al corazón y al nervio
y al músculo a servirte, aun después de extenuados,
y perseveras aunque ya nada quede de ti,
salvo la voluntad que le dices “¡Adelante!”;
………
Si el minuto implacable puedes avalorar
con sesenta segundos de avance en tu jornada,
tuyo es el mundo y todo lo que en el mundo existe,
y, más aún, serás todo un hombre, ¡hijo mío!
Integridad es sinónimo de rectitud, honradez,
sinceridad. A este respecto recuerdo una leyenda
de la antigua Grecia, que he encontrado en Internet. Dice así: a los griegos les gustaba tallar
figuras de mármol. A veces, este material tenía
grietas que el maestro escultor recubría con una
cera especial para que no se viera la tara. Pero
cuando la escultura era expuesta al sol, la cera
se derretía y se podría comprobar el defecto. Por
esto, en algunas canteras se ponía un letrero,
que decía: “se venden figuras de mármol puro:
sin cera”. De ahí viene la palabra sincera, sinónimo de íntegro.
La integridad, pues, es la capacidad de ser consecuentes con las propias creencias y valores y
con las normas éticas y sociales de tu entorno;
la persona con esta cualidad asume sus errores
y los reconoce, y tampoco tiene ningún problema
con señalar los errores de los demás; también, la
persona íntegra manifiesta sus intenciones, ideas
y sentimientos, aunque los demás no las compartan y cumple sus compromisos y sus promesas
en su ámbito personal, social y laboral.
Vitalidad
Vital como sinónimo de vivo, activo, energético, dinámico. Hace referencia al entusiasmo con que realizamos las tareas cotidianas. Ser vital es vivir la vida
como una aventura, enfrentándose a los conflictos
cotidianos con alegría y con una sensación viva y
activa, pues se parte de un principio fundamental:
la relatividad de las cosas y de los acontecimientos.
La persona vital vive sobre todo el presente (el pasado fue y no se puede cambiar y el futuro todavía
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no existe), exprimiendo todo el sabor que puede
destilar. Nada es absoluto. Todo es relativo.
Eso sí, la vitalidad nada tiene que ver con la actividad o el hacer muchas cosas. Podemos multiplicar nuestras acciones (hacer la comida, salir
de compras, estar con los amigos, etc.) y no ser
vitalista. Una persona vital está impregnada de
un sentimiento de entusiasmo personal, independiente de las acciones, muchas o pocas, que
realice. Mas bien, la fortaleza de vitalidad implica
que el sujeto pone pasión en las tareas que realiza y muestra entusiasmo por el hecho mismo de
vivir. Lo contrario es la desgana, la falta de energía y por último, la tristeza o depresión.
Persistencia
O lo que es lo mismo: terminar lo que uno empieza. Es decir, no tirar la toalla ante las primeras
dificultades cuando comenzamos una tarea o incluso una relación o un trabajo. Debemos aprender que el éxito no es necesariamente inmediato
y la satisfacción puede estar al final del camino.
No obstante, tampoco podemos ser obcecados,
pertinaces e incapaces de modificar nuestra trayectoria, si somos conscientes que se precisa un
cambio, pues la actividad ya no es placentera.
Un ejemplo de la vida cotidiana: existen personas que
se vanaglorian que nunca han dejado un libro a mitad de su lectura, aunque fuera un pestiño, pues les
gusta terminar lo que uno empieza. Yo era de estos.
Pero desde hace años he comprendido que si considero que el libro no se lo merece, no puedo perder el
tiempo para terminarlo, solamente por el prurito de
hacerlo. Considero que tanto en el caso de un libro,
como de un trabajo o incluso de una relación, cuando
comprobemos que no nos aporta nada (o incluso que
nos produce sufrimiento y angustia) lo mas sano es
asumir las circunstancias y admitir el cambio.
Debemos ser persistentes pero no ponernos las orejeras y querer meter la cabeza por donde es imposible hacerlo. Piénsese en relaciones tóxicas (donde
los dos miembros de la relación sufren) o en las
relaciones laborales, que han agotado todo el bienestar, para comprender que a veces es más sano
para la salud mental del individuo el que cambie.
A Fondo
La fortaleza persistente facilita el obtener satisfacción en las acciones emprendidas y conseguir
finalizarlas con éxito, pero también ser capaces
de cambiar si se comprueba que la continuidad
provoca malestar y sufrimiento. La persistencia
es el término medio entre ser un veleta (que
cambia al son de los vientos) o ser un poste de la
luz que soporta tempestades o huracanes.
nuestra vida y observemos qué es lo que
más nos hace sufrir o que nos facilita la felicidad. De esta manera podemos determinar
qué es lo que podemos tirar y que podemos
conservar para aligerar la carga.
2. No tener miedo al cambio y aceptar la nueva
sensación de una ‘mochila’ ligera. En ocasiones el cambio no se produce por el miedo a la
nueva situación: temor al futuro de una nueva relación, un nuevo trabajo, otro hijo, etc.
3.Iniciar nuevos caminos. Una vez que la
‘mochila psicológica’ sea más ligera nos
permitirá comenzar nuevas experiencias y
explorar nuevas sendas por donde pueda
discurrir nuestra vida. En este punto son
imprescindibles las fortalezas descritas por
Seligman y Peterson y, sobre todo, las fortalezas emocionales.
Claves
La psicología positiva nos enseña que la felicidad
tiene tres dimensiones: placer sensorial, realizar
una actividad satisfactoria e impregnar nuestra vida
de sentido. La persona que realice este triple aspecto estará cerca de la felicidad o podrá sentirse feliz.
La tercera dimensión es la que está relacionada con
el desarrollo de las virtudes y fortalezas descritas
por Seligman y Peterson. Entre ellas se encuentran
las fortalezas emocionales, antes descritas.
Por otra parte, podemos afirmar que nuestra ‘mochila psicológica’ (cuyo contenido en definitiva va
a determinar nuestra felicidad) se va cargando a
lo largo de nuestra existencia de frustraciones,
miedos, amores no correspondidos, esperanzas
y proyectos, que como si fueran piedras pesadas
nos dificultan el caminar y el disfrutar de la vida.
Es preciso, pues, saber discernir entre las piedras preciosas y las piedras que no tienen valor.
Proponemos las siguientes acciones para poder
descargar nuestra ‘mochila psicológica’:
1.Tomar conciencia de las ‘piedras pesadas’
que llenan ‘nuestra mochila’. Es necesario,
pues, que hagamos un alto en el camino de
4. Si no somos capaces de seguir este proceso,
siempre queda la alternativa de la ayuda de
otro. En este caso sería conveniente la consulta a un profesional de la psicología para que
nos iluminara el camino, sabiendo que cada
uno de nosotros debe recorrer su camino.
Pon ‘alas’ a tu ‘mochila’
El deseo de mi hija Cristina se puede hacer realidad
con la ‘mochila psicológica’: potenciando las fortalezas. Así como no podemos vaciar totalmente la
mochila del cole pues es necesario llevar los libros
y cuadernos para las clases, si podemos retirar
todo lo superfluo y además dejar que el otro nos
ayude o en el último instante llevarla en un carrito
que sería el equivalente a las alas, que deseaba
Cristina. En la ‘mochila psicológica’ las fortalezas
descritas por Seligman pueden ser las ‘alas’ que
faciliten, a pesar de las dificultades y los sufrimientos, poder llevar una buena calidad de vida.
Posdata: Querido lector: después de veinte años
escribiendo en estas páginas, he considerado que
ha llegado el momento de dejar este espacio a
nuevos colaboradores y por esto me despido de
todos vosotros agradeciendo vuestra siempre
gratificante acogida. Un fuerte abrazo.
19
A Fondo
ACEPTAR AL OTRO
Fortalezas interpersonales
Por María Guerrero
Nacemos completos, todo lo que necesitamos para ser felices está dentro de
nosotros, dispuesto y preparado como una máquina perfecta, para que activemos
sus mecanismos y la pongamos a funcionar. Para amar lo que se requiere es
sentir que uno ya es todo lo que se necesita. No se necesita una “media naranja”
para ser feliz, sino que uno es ya una “naranja entera” que quiere compartir su
felicidad. Al amar se comparte lo que ya se es con la otra persona. Porque amar
es fundamentalmente dar: darse a uno mismo y dar al otro.
Cada persona es única e irrepetible, realmente
no existe en el mundo nadie igual que tú. Somos piezas únicas y por tanto muy valiosas. Si
te regalan un jarrón de cristal tallado a mano,
con incrustaciones de piedras preciosas, rubíes,
esmeraldas, zafiros y diamantes, valiosísimo
por su exclusividad y su riqueza, ¿en qué lugar
de tu casa lo colocarías? Seguramente buscarás
el mejor lugar, un sitio preferente de la casa.
Quizá lo colocarás en una vitrina para protegerlo y evitar que sufra ningún daño y a menudo lo
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limpiarás para que las piedras preciosas brillen
con todo su esplendor. Cada vez que pases delante de él, lo mirarás con gusto y te sentirás
orgulloso de ser el poseedor de ese único y maravilloso jarrón.
Tú eres ese jarrón, ese ser en la vida único e irremplazable, aunque a veces te cueste creerlo. Tus capacidades son las piedras preciosas que te adornan
y te aseguro que, si las pules y las limpias irradian
la luz que enciende los rincones de tu ser.
A Fondo
Cuando te miras desde la aceptación de quien
eres, tal como eres, sientes la satisfacción de estar a gusto dentro de tu piel, te sientes completo
y por tanto la persona más rica del mundo. Al
contrario, cuando te comparas, no te aceptas o te
ridiculizas no reconociendo tus capacidades, desarrollas sentimientos de inferioridad y, ya pueden decirte los demás cosas agradables sobre ti,
no les creerás, pensarás que se burlan, que te
toman el pelo o que algo quieren de ti.
Aceptarnos por tanto es: reconocer nuestras
necesidades afectivas, nuestros sentimientos,
permitiendo que afloren para que sean el motor de nuestra vida. En la medida que regimos
nuestros actos desde esa apuesta por nosotros
mismos, comenzamos a experimentar esa felicidad interior que solo puede provenir del amor
auténtico.
La aceptación de uno mismo es absolutamente
necesaria para nuestra evolución. Solo podemos
desarrollar todo nuestro potencial si creemos
en nosotros y aceptamos lo que tenemos, pero,
sobre todo, si aceptamos a quienes somos, con
nuestras capacidades y también con nuestras limitaciones. Solo así podemos amar a los otros, si
les aceptamos completos, tal y como son.
¿Qué significa aceptar a los otros?
Muchas veces creemos que aceptamos a los otros
cuando:
- Toleramos comportamientos que son inaceptables porque atentan contra nuestra
integridad física o psíquica.
- Cuando callamos nuestras ideas, opiniones y
amordazamos nuestros sentimientos bien para
evitar conflictos, bien para evitar rechazos.
En efecto, creemos que aceptamos cuando en
realidad lo que hacemos es aguantar, muchas veces en contra de nosotros mismos, entrando por
aros que no queremos y avivando el fuego de
nuestra ‘olla exprés’ interior que, tarde o temprano, terminará por explotar porque cuando no
hay expresión hay explosión.
Una persona no puede ser
para otra un medio para
sentirse acompañado, ser
feliz, conseguir estatus
social o económico, etc. Cada
persona es una finalidad en
sí misma, y ésta es la clave
del amor: tú no me haces
feliz, yo soy feliz y quiero
compartir mi felicidad contigo
Aceptar a los demás significa renunciar a la idea de
que el otro sea como yo quiero que sea, cosa que
no siempre resulta sencilla porque para ello primero
tenemos que renunciar a nuestro propio ego. Cuando hacemos esta renuncia, podemos ver que el otro
es diferente de nosotros, tiene sus características
peculiares y únicas, su propia forma de percibir y
leer el mundo y los acontecimientos que le rodean y
su particular manera de interpretar la realidad y, por
supuesto, no tiene por qué coincidir con la nuestra.
Aceptar al otro significa reconocer que si bien el
otro es diferente de nosotros, tiene las mismas necesidades de ser aceptado, de amar y ser amado.
Ver al otro con sus ojos, nos permite acercarnos a
su mundo desde su visión de éste y comprender
lo que, de no verlo así, nos resultaría incomprensible. Esta es la mayor muestra de amor incondicional que podemos ofrecerle. Jakob L. Moreno,
reconocido psiquiatra, fundador del Psicodrama,
describe esta clase de amor materializado en el
encuentro personal como:
Un encuentro de dos personas:
ojo a ojo y cara a cara.
Y cuando tú estés cerca de mí,
te arrancaré los ojos
y los pondré en lugar de los míos.
Y tú me arrancarás los ojos
y te los pondrás en los tuyos.
Así yo te miraré con tus ojos
y tú me mirarás con los míos.
21
A Fondo
Aceptarnos incondicionalmente es requisito imprescindible para poder amarnos, aceptar a los otros del
mismo modo, es el camino para poder amarlos.
posible, a la que también queramos, así consideramos que nuestros fracasos en el amor tienen que
ver con que todavía no hemos encontrado a la persona adecuada y, por supuesto, nada tiene que ver
con nosotros, es solo cuestión de “mala suerte”.
El amor es un arte
El amor es un arte, una acción que se decide, que
se elige y requiere de una actitud de empatía, consciencia, respeto, esfuerzo, concentración, paciencia, admiración y también es una necesidad, claro,
como respirar. Es todo eso simultáneamente.
El amor no requiere necesariamente de otro ser
humano a quién amar, porque amar es algo que
eleva a quien lo siente y se permite hacerlo sin
esperar nada a cambio y sin sobrepasar los límites personales del amor por uno mismo. El amor
es un equilibrio entre darse a uno mismo y dar al
otro, a diferencia de lo que normalmente se cree
que es “dar y recibir”.
El amor es fundamentalmente DAR
Amar es una acción. Para poder amar, primero hay que decidir qué queremos amar y poner
nuestro coraje en la elección de ese estilo de vida
que es vivir desde el amor. Amar, esa capacidad
humana, dormida o no, pero siempre susceptible
de despertar, requiere de la suficiente paciencia y
concentración en la dirección de alcanzar convertirse en el fundamento de nuestra vida.
Obstáculos al amor
Muchas personas creen que es más importante
ser amado que amar y eso crea problemas muy
profundos en las relaciones, porque se instaura
una lucha constante por conseguir el amor del
otro, sin importar lo que tengamos que hacer para
conseguirlo. Debajo de esta actitud está la creencia de que “el amor se tiene que ganar”, es decir,
tenemos que “hacer” para ser dignos de amor.
Otras veces creemos que ya no tenemos nada más
que aprender sobre el amor, porque “el amor es
fácil y fluye mágicamente”, por lo que es suficiente
con encontrar a una persona que nos quiera y, si es
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Cuando cosificamos a las personas buscando poseerlas, no podemos amarlas. Una persona no puede ser para otra un medio
para sentirse acompañado, ser
feliz, conseguir estatus social
o económico, etc. Cada
persona es individual,
una finalidad en sí
misma, y ésta es la
clave del amor. Tú
no me haces feliz, yo soy feliz y
quiero compartir
mi felicidad contigo. Visto de
este modo, si el
‘objeto’ de mi
amor está, me
siento feliz; y
si no está, también me siento
feliz porque la felicidad está dentro
de mí.
Para amar lo que se requiere es sentir que uno
ya es todo lo que necesita
y que, al amar, compartimos lo
que ya se es con otro. Conocerse
Si cuando amamos caemos
en la obstinación de querer
poseer al otro, pondremos
en marcha un repertorio de
actitudes perniciosas como
celos y manipulaciones, que
terminarán por destruir al
amor en sí mismo
A Fondo
a sí mismo, quitar los velos que enturbian nuestra
mirada de quienes somos y desarrollar la fe en nosotros mismos es la manera que nos conduce a sabernos y creernos dignos de amor, lo que nos permite
abandonar la lucha desenfrenada, a veces, por buscar quien nos ame a costa de comprar su cariño.
El amor no solo es pasión. Requiere de
una acción activa que hace, mueve,
da, cuida. Desde esta acción, la
persona es libre y decide dar,
decide amar, decide fusionarse y, a la vez, mantenerse
separada.
Decide darse incluso
sintiendo el miedo
a la soledad, a
la muerte, a no
ser amado de la
misma forma.
Se entrega aún
con miedo, da
al otro y se da
a sí mismo.
El amor no es
competencia
ni
rivalidad. La competencia alimenta
el orgullo y el orgullo es la traba que nos
distancia de nuestros
propósitos. Así que amar
no es competir sino el deseo
irrefrenable de compartir y de
ayudar al otro para que sea quién es.
Muchas personas creen
que es más importante ser
amado que amar y eso crea
problemas muy profundos
en las relaciones, porque
se instaura una lucha
constante por conseguir
el amor del otro
A amar se aprende amando
Nunca sabemos suficiente sobre el amor, no se
trata de aprender más nociones teóricas porque
el corazón no entiende de razones ni comprende el mundo de las racionalizaciones, por eso es
crucial aprender a amar y solo se puede aprender
poniéndolo en práctica.
Cuando se busca el amor a través del conocimiento se concibe como una “tarea” que tiene
un final, hasta llegar un momento en el que se
llega a creer que ya se sabe todo. Sin embargo,
cuando una persona se deja libre para sentir, caminando por el sendero que marca su corazón,
aprenderá del amor a cada paso, ensanchando
en cada uno de ellos su conocimiento sobre el
amor, porque esta “tarea” no tiene final ya que el
amor no tiene límite.
Si cada uno somos un misterio para nosotros mismos, el amor también guarda un misterio, así,
tanto cuando trabajamos sobre nosotros mismos
para desvelar nuestras incógnitas, como cuando
decidimos descubrir el amor y vivir desde ese
amor como elección, nuestra vida se vuelve más
rica y apasionante.
Cuando amamos a otra persona realmente,
también aceptamos el misterio que es. Querer conocerla y amarla, abre ante nosotros un
mundo de posibilidades que nos enriquece nutriendo nuestra vida. Ahora bien, si caemos en
la obstinación de querer poseerla, pondremos
en marcha un repertorio de actitudes perniciosas como celos y manipulaciones, que terminarán por destruir a la persona y al amor en
sí mismo, porque esta deformación del amor
está enmarcada en una mentira personal, en
la ceguera de nosotros mismos, en el miedo
que se anida en el desconocimiento de nuestra
mismidad.
¿Y si los otros no me quieren como yo los
quiero?
Para poder amar de verdad y de forma incondicional tenemos que abandonar el egoísmo y refrenar nuestro deseo del control.
23
A Fondo
Para ver al otro, es necesario traspasar el ego
infantil que nos hace vivir desde el egoísmo, centrados en nosotros mismos, en ese permanente
yo, yo y yo que nos impide ver y considerar a los
demás, y poner nuestra energía y nuestro empeño en desarrollar una mirada más amplia que
abarque e incluya también a los otros.
Aceptar a los demás
significa renunciar a la idea
de que el otro sea como yo
quiero que sea
No se puede amar lo que no se conoce y no
se puede conocer si no se ve.
El amor es generosidad, desprendimiento y
gratuidad. Es esta clase de amor la que nos
permite entregarnos al otro limpios, con el corazón desnudo, haciendo una donación gratuita
de nosotros, manifestada en nuestra entrega
generosa.
Por otro lado, el control es lo que pretendemos
para sentirnos más seguros y es necesario renunciar a ese control imposible a la hora de enmarcar el amor. Que el otro me ame no está en
mi mano, no depende de mí, y que el otro no me
ame como yo quiero que me ame ni qué decir
tiene que tampoco.
Lo que sí es responsabilidad nuestra es amar nosotros, elegir qué es lo que quiero poner de mí
en las relaciones que establezco y cómo quiero
que sea la calidad de mi amor, es algo que solo
puedo elegir yo.
En ocasiones perdemos la perspectiva porque estamos más pre-ocupados por como son las muestras de amor que nos dan los otros, que ocupados
en lo que nosotros queremos dar.
Si bien es cierto que la receptividad es un factor
muy importante a la hora de mantener relaciones
saludables y sólidas, que avancen hacia el crecimiento y el afianzamiento de los vínculos que establecemos, también lo es que a veces nos apartamos de esas relaciones porque reaccionamos al
otro en lugar de elegir lo nuestro.
Recuerda que la felicidad no es una meta sino un
trayecto, un camino que se hace andando paso a
paso así que HAZ TU PARTE, lo que depende de
ti, ama con todas tus ganas, con toda la fuerza de
tu corazón y reconcíliate con la vida y con las personas que amas sin esperar de ellas que tomen
la iniciativa y sean las primeras en acercarse a ti
para mostrarte su amor.
AMA CON TU MEDIDA,
SIN MEDIDA.
NO ESPERES EL “YO TAMBIÉN”
PARA ENTREGAR TU AMOR.
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Amígate contigo
Una filosofía de vida
¿Recuerdas tu etapa infantil cuando ser amigo
o no de otro niño o niña dependía solamente del
hecho de compartir un juego? ¿O cuando, tras
una pequeña diferencia de criterio acerca del
turno para subir al tobogán, te enfadabas con tu
amigo y no le hablabas hasta que surgía la oportunidad de otro juego?
Tras dejar esa etapa atrás, el concepto de amistad ha evolucionado y ha cobrado una dimensión
mucho más sólida pero… ¿Eres amigo tuyo?
A través de este libro vamos a analizar nuestra
relación con nosotros mismos, descubriendo que
la felicidad, lejos de ser un destino, es un trayecto que si lo realizas disfrutando de cada paso, de
cada metro, te sentirás mucho más unido a ti y a
la vida; en definitiva, te sentirás tu mejor amigo.
Amígate contigo es el fruto de 4 años de dedicación a quienes han participado en el Programa
de Intervención para Trastornos de Depresión
del Teléfono de la Esperanza de Asturias, tanto
mediante intervención grupal, como a través de
psicoterapia individual. En este tiempo, alrededor
de 300 personas han tenido ocasión de recorrer
el difícil camino de salir de una depresión de la
mano de Daniel López.
Daniel López García, nacido en Oviedo, es licenciado en Psicología y coordinador del Programa de Intervención para Trastornos de Depresión del Teléfono de la Esperanza de Asturias. Ha
desarrollado varios másteres en Psicología Infantil; Dirección y
Gestión de Recursos humanos; Psicosociología; Crisis, Emergencias y Desastres; Toxicomanías y Drogodependencias.
Trabaja desde 1992 en la gestión de grupos humanos, colaborando con varias empresas en tareas de motivación, liderazgo, resolución de conflictos, implantación de engagement y flow y todo lo
relacionado con el trabajo en grupos desde la psicología positiva.
Este libro solo se ha distribuido en librerías de
Asturias, pero también puedes conseguirlo en
las siguientes páginas webs:
www.cervantes.com y www.libroscentral.com
Ha participado como ponente en diversos congresos y foros,
así como en proyectos de investigación sobre la incidencia del
factor humano en la siniestralidad laboral.
Asimismo, ha colaborado como experto en estos temas en varios medios de comunicación.
ENTREVISTA
CARMELO VÁZQUEZ VALVERDE
catedrático de psicopatología
“La ‘droga de la felicidad’ no existe”
Por Gloria Díez
Fotos: Belén Bezanilla
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ENTREVISTA
El curso académico todavía no ha comenzado y en el campus de Somosaguas
apenas hay alumnos. Algunos grupos de rezagados de los exámenes de septiembre buscan un sol que ya no es implacable. El otoño se insinúa en los árboles y Carmelo Vázquez Valverde, catedrático de psicopatología, trabaja en un
pequeño despacho donde las hojas de papel, las revistas y los libros, también
parecen huir de sus estrictos montones en busca del espacio libre. Carmelo
Vázquez, además de centrar sus estudios sobre las psicosis o la depresión,
se ha interesado vivamente por las emociones positivas y por la resistencia
humana ante las adversidades.
¿En los momentos de crisis es cuando más
hay que hablar de felicidad? ¿O todo lo contrario, es mejor estudiar cómo sobrellevar
las dificultades?
“La felicidad no se
puede comprar”
Bueno, probablemente ambas cosas están ligadas. Sabemos que el sobrevivir en circunstancias adversas es un elemento que añade: un factor de vitalidad y un factor de sentido a la vida.
Las adversidades pueden traumatizarnos, no son
buenas por sí mismas, pero sí pueden traer la
oportunidad. Si uno repasa las circunstancias que
hemos vivido, en este país en concreto y en Europa en general, en los últimos 50 o 60 años, se da
cuenta de que han existido circunstancias mucho
peores y esa es, quizá, la perspectiva que tenemos que tomar. Hablar de felicidad puede parecer
una frivolidad, pero realmente no lo es. Yo creo
que es un gran momento para hablar de satisfacción, de si llevamos vidas satisfechas o no, de si
tenemos una sociedad que permite cubrir esta dicha que todos buscamos.
hacia dónde dirigen la mirada los neonatos cuando
tú pones frente a ellos dos caras, una enfadada y
otra sonriente de la misma persona, la preferencia
es siempre hacia la sonriente. Y eso significa algo
que probablemente se nos olvida y es que estamos
preparados para… iba a decir ser felices, tal vez
suena un poco pretencioso, pero sí estamos preparados para la dicha, para el encuentro, para la mirada, para el tacto; no estamos en un valle de lágrimas, ni estamos especialmente preparados para
el sufrimiento, para el dolor.
Como psicólogo ¿usted diría que existe una
predisposición natural al optimismo?
¡Ah, qué bien!
Yo creo que sí. Estamos muy preparados para estar
alerta frente al dolor, y los niños, una de las primeras emociones que tienen, es el sobresalto: cuando
tú les izas repentinamente, o cuando escuchan un
ruido, se sobresaltan. Pero también estamos preparados para el placer. Hay algunos estudios que a
mí me gustan mucho. Han estudiado, por ejemplo,
El optimismo, ¿se puede desarrollar, se puede cultivar?
Yo creo que en un futuro más o menos lejano,
esa será nuestra profesión.
Hasta ahora hemos estado pensando estrategias
para reducir el malestar, reducir el dolor, el sufrimiento. Hemos sido bastante capaces de hacerlo: en los últimos treinta años hemos desarrollado técnicas cada vez más eficaces, pero nos
falta ese elemento final, cómo hacer, cómo inducir, cómo crear condiciones para que la gente sea
más feliz. Y ese va a ser el nuevo reto.
27
ENTREVISTA
“Para estar bien es
importante la aceptación,
es decir, tratar de ver las
cosas como son; pero aceptar
no significa sumisión ni
someterse”
Como compañero, mejor un optimista
¿Es una cualidad que se valora socialmente?
¿Nos gustan los optimistas?
Yo creo que sí, otra cosa es la mala prensa que tienen. Un catedrático de sociología, refiriéndose a
los optimistas, hace muchos años ya, quince años
por lo menos, decía: “Esos besugos cósmicos”.
“Hemos nacido predispuestos
para la alegría: entre dos
caras, el bebé elige siempre
la más sonriente”
La metáfora es surrealista, genial.
Sí, está bien como chiste, pero si a ese catedrático
le preguntas con quién se iría a una isla durante un
par de años elegiría a una persona vital y optimista.
Es poco probable que, si una persona está deprimida, encuentre fácilmente pareja… todos sabemos
que esto es así. Y si preguntas a los padres qué características quieren para sus hijos, es poco probable que alguien diga “yo lo quiero pesimista”.
Mejor que el Prozac…
El Prozac es poco más que placebo. Lo que hay es
una idea de que la felicidad es automáticamente
alcanzable. Necesitamos ser felices aquí y ahora y esto es algo bastante más complejo que una
pastilla, ¿no? Una pastilla, en el mejor de los casos, puede mejorar el estado de ánimo, pero no
dar sentido a la vida.
¿Y los fármacos? ¿Existe una droga de la felicidad?
Los elementos básicos de la felicidad
No existe una droga de la felicidad, simplemente son antidepresivos, pero hay que decir que los
antidepresivos no son muy eficaces.
¿Ah, no?
Los antidepresivos tienen muy poca eficacia, a
no ser que se administren a pacientes con una
extremada gravedad. Y aún así, su eficacia no
es muy alta. Esto está publicado en las mejores
revistas de psiquiatría. Yo creo que hay ‘drogas’
muy ‘baratas’, que son la compañía, el intentar
que tu actividad diaria, sea la que sea, tenga algún sentido, y esas sí pueden ser eficaces, no sé
si son ‘adictivas’ o no.
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¿Existe un mínimo básico para poder ser feliz, un pack elemental?
Yo creo que si hubiera que elegir un ingrediente
básico de la felicidad humana sería la posibilidad
de amar y ser amado y eso significa la compañía,
la cercanía. ¿Qué cosas sabemos que son importantes para el bienestar? Quizá sea mejor hablar
de bienestar, la palabra felicidad está más gastada. El mantenerse activo y el dar, el ser generoso,
son elementos fundamentales para la felicidad.
¿Me permite una pregunta personal? ¿Usted
se considera una persona optimista?
ENTREVISTA
No, pero tengo un gran mérito, y es que lucho
contra mis genes, soy un pesimista que ha aprendido a ejercer el optimismo. Yo creo que el optimismo es una exigencia ética, quiero decir que
tenemos que esforzarnos todos, incluso los más
pesimistas, en ejercerlo y transmitir esta actitud
a nuestros hijos y a la gente de nuestro entorno,
porque el optimismo es contagioso. Incluso, a veces, aunque tú no te lo creas mucho, es importante actuar como si te lo creyeras.
La publicidad, que es una gran transmisora
de valores, nos presenta la felicidad ligada a
un teléfono o a un refresco. ¿Eso no es publicidad engañosa?
Yo creo que es quizá el gran engaño. Es una de las
pocas cosas que tenemos muy claras en la investigación sobre felicidad. Todo el mundo lo sabe, pero
parece que no lo incorporamos: el dinero no da felicidad. Sin embargo, todo nuestro sistema de producción, nuestro sistema educativo, nuestro sistema para conseguir estatus social, está fundado
“Los antidepresivos tienen
muy poca eficacia, a no
ser que se administren a
pacientes con una extrema
gravedad; en definitiva, una
pastilla no puede dar sentido
a una vida”
en la riqueza y en la posesión y esto es bastante
enfermizo, es muy tóxico. Si tuviéramos una tarta
que explicase qué es la felicidad, probablemente el
cincuenta por ciento viene con nuestros genes, el
temperamento y las experiencias muy tempranas.
Luego, hay un diez por ciento que tiene que ver
con si eres hombre o mujer, si tienes una educación alta o baja, o si tienes mucho o poco dinero.
Pero el cuarenta por ciento restante, tiene que ver
con las cosas que intencionalmente hacemos en
nuestro día a día. En una ocasión, en el aeropuerto
de Viena, cogí un folleto en una de esas tiendas libres de impuestos que decía: “La felicidad es comprable”. Pero no es comprable. Ahí tenemos a Cristiano Ronaldo: Cristiano está triste y Cristiano es
rico, guapo y un gran jugador.
29
ENTREVISTA
“El optimismo es una
exigencia ética: todos
tenemos que esforzarnos
en ejercerlo y transmitirlo a
nuestros hijos y a la gente
de nuestro entorno”
Aceptar y luego cambiar
Para ser positivo, ¿hay que bajar un poco la
guardia? ¿Las personas que están continuamente a la defensiva, están interponiendo un escudo que les protege, pero también les separa?
Probablemente, yo creo que una de las cuestiones importantes para estar relativamente bien en
la vida es la aceptación, y aceptar significa ver las
cosas como son.
¿La aceptación es previa a cambiar las cosas?
Claro, por ejemplo, en el caso de muchos parapléjicos, se observa que, tras haber sufrido el accidente que les condujo a ese estado, al cabo de
muy pocas semanas, las emociones positivas, prevalecen sobre las negativas. La gente sabe que no
puede moverse y, a pesar de eso, pone las cosas
en orden, qué es lo importante y qué es lo menos
importante, se da cuenta que tiene amigos, que
mueve el dedo meñique, ese que hace una semana no movía. Y eso es muy importante. Aceptar
es un primer elemento, es un primer ingrediente,
pero aceptar no es someterse. La sola aceptación
puede llevar a la sumisión, a la resignación.
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El refranero está lleno de sentencias que
aconsejan ponerse a la defensiva: “Piensa
mal y acertarás”. “Hazte de miel y te comerán las moscas”. “Por la caridad entró la peste”. Es más difícil encontrar sentencias que
reflejen la confianza.
Eso es interesante. Yo creo que estamos muy
preparados para anticipar lo malo, porque es algo
que nos permite sobrevivir. Si coges el diccionario de la Real Academia y ves el número de adjetivos positivos y negativos que existen para calificar la realidad, resulta que existen tres veces
más adjetivos negativos que positivos. Esto significa que tenemos un sistema de alarma que está
a nuestra disposición y que nos hace ser precavidos frente a los peligros, pero después, en el día
a día, yo no estoy muy seguro de que la disposición mental de la gente sea esta. Fíjese, cuando una persona enloquece, cuando una persona
pierde la razón y tiene delirios, el noventa por
ciento de estas ideas son ideas de persecución. Y
ha enloquecido. La confianza es un pilar muy básico en el ser humano. ¿Por qué no aparece en el
refranero? No lo sé.
ENTREVISTA
“Tras un trauma, entre un
50 y 60% de las personas no
solo recuperan su identidad
previa, sino que se sienten
más preparadas para
afrontar el futuro y tienen
una mejor comprensión del
mundo y las personas”
post-traumático, crecimiento después de un trauma. Me refiero a la gente que ha sufrido experiencias adversas, divorcios, separaciones, malos
tratos… Es verdad que te dejan huella, pero, a
la vez, esas personas, con frecuencia, se sienten
mejor preparadas para afrontar el futuro, más
empáticas con la gente que ha sufrido momentos
parecidos. Nosotros hemos hecho un estudio con
personas que han sufrido un infarto de miocardio
y la mayor parte cree que el infarto le ha hecho
discriminar lo que merece la pena de lo que no y
sienten que su vida va a mejorar en el futuro.
¿Alguna sugerencia?
Volver a vivir
Cuando llegan los traumas, de cualquier tipo,
¿es posible recuperar la sonrisa?
De nuevo aquí podemos ir de lo anecdótico a lo
general. El otro día, oí un programa de deportes en el que entrevistaban a un medallista paralímpico español, creo que era ciego, y él decía que no cambiaría su vida por la de nadie.
Después de un trauma es frecuente sonreír más
y mejor. No ocurre siempre, pero entre un cincuenta y un sesenta por ciento de las personas
no solo recuperan, en buena medida, su identidad previa y su estado de ánimo, sino que incluso están mejor, es lo que se llama crecimiento
Sí, estar muy, muy convencido de que todo pasa.
La idea de que el dolor, cuando nos invade, nos
impide ver cosas que desde fuera se ven. Algunos creen que si las cosas pasan es porque tienen
que pasar, yo no estoy muy seguro de eso: es una
faena, pero si pasan, es probable que dejen elementos positivos, dejen sabiduría, dejen una mejor capacidad de comprensión sobre el mundo y
las personas. Otra cosa que se puede decir es que
no sientan vergüenza. Cuando uno está en una situación que es muy complicada, mucha gente se
avergüenza por no sentirse mal; lo que no saben
es que otros muchos, en realidad, tampoco se siente tan mal como ellos creen. Las respuestas humanas frente a la adversidad y las contrariedades son
muy variadas y nos tenemos que olvidar de los clichés. Yo le recomendaría a la gente que llevase en
la cartera una estampita, no de la Virgen, pero sí,
de algún pequeño héroe que ellos tengan, de un
ejemplo de superación que les inspire.
31
A Fondo
Lo que nos
hace estar bien
Fortalezas cívicas
Por Alfonso Echávarri Gorricho
“Pero el milagro de esos ‘ghettos’ semejantes a campos de concentración era que la acumulación de los factores desastrosos resultaba equilibrada por otros factores que permitían a sus habitantes
no solo seguir siendo plenamente hombres, sino incluso superarse
a sí mismos y convertirse en hombres modelos de humanidad”.
Dominique Lapierre. La ciudad de la alegría
32
A Fondo
Civismo
Cuando oímos hablar de civismo, tal vez a muchos
de nosotros el término nos suena a algo parecido
a no tirar papeles en la calle y a respetar jardines
y mobiliario urbano. Esto es así porque coincide
de alguna manera con una de las definiciones que
la Real Academia de la Lengua nos aporta: “comportamiento respetuoso del ciudadano con las
normas de convivencia pública”. Personalmente
creo que ser una persona cívica es mucho más
que esto, es más que alguien que cumple una serie de normas de ciudadanía. Porque las normas
pueden ir cambiando y lo que ayer caracterizaba
a un ciudadano como cívico, hoy puede que no
lo sea. Es más, mucho me temo que el civismo
que esta sociedad nos vende va excesivamente
de la mano del opinar de la mayoría. Estaremos
de acuerdo que no es muy cívico que yo pisotee
y destroce los jardines de mi ciudad, que utilice
cualquier rincón de la calle para hacer mis necesidades y que impida el necesario descanso de personas mayores y de niños durante la noche. Y si
yo hago esto, cualquier persona estaría dispuesta
a llamarme la atención o a denunciarme por falta
de civismo. Por incívico. Y estaría muy bien hecho. Sin embargo si esto mismo ocurre durante
un mes de julio, pongamos del día 7 al 14, la cosa
ya no está tan clara. Bajo la excusa de que “en
fiestas ya se sabe”, el civismo se relativiza casi
hasta el extremo. Y personas y autoridades se
relajan. Este es solo un ejemplo. Por eso estoy
convencido de que el civismo no puede depender
exclusivamente de normas y mayorías, sino de
estructuras con más base, apoyadas en la moral
y en la ética. Si hoy algo no es cívico, no tiene
sentido alguno que lo sea mañana.
Lealtad al equipo
En este número venimos hablando sobre cómo vivir en positivo y sobre cómo esta decidida actitud
puede repercutir de forma eficaz en la percepción
de bienestar en las personas. Porque conviene recordar que el bienestar no solo está relacionado
con una serie de comodidades y necesidades físicas satisfechas, sino también con un equilibrio en
el plano psicológico, con unas placenteras relaciones sociales y familiares y con una libre apertura a
la trascendencia. La pregunta que se nos presenta es si este espíritu cívico, esta lealtad al equipo
que formamos todas las personas que compartimos un espacio común, realmente puede convertirse en una fortaleza, que junto a otras posibilite a
la persona trabajar en su propio bienestar y en el
bienestar de los que le rodean. En definitiva, si una
actitud cívica también es un elemento que proporciona felicidad. Al fin y al cabo estamos hablando
de sentirnos parte de algo, de no estar fuera de.
Recuerdo con mucho cariño que, siendo pequeño,
mi padre me dejaba ayudarle cuando empapelaba
una habitación de nuestra casa. Allí estaba yo con
aquella brocha y el engrudo, con sumo cuidado de
no ensuciar demasiado y poniendo todo el celo en
la tarea. Imagino que a mi padre se le harían muy
largas las horas, tanto como aquellos interminables
rollos psicodélicos de los años 70. Casar las figuras
del papel y encima sin arrugas, era todo un arte.
El civismo implica que la
persona siente que es parte
importante de la sociedad
y que con su actitud
decidida y leal participa
en la construcción de un
mundo mejor
Sin embargo, para mí el tiempo se pasaba en un
pispás (antes no lo sabía pero ahora sé que esto se
llama flow). Pero además de estar en flow, me invadía una sensación muy grata, de pertenencia, de
contar, de contribuir a que nuestro hogar fuese más
agradable. De saber que “en parte, esto también se
debe a mí”. Posiblemente mi padre hubiese ido más
rápido trabajando solo, pero el caso es que con la
brocha en la mano me permitía crecer. Esto es auténtica lealtad al equipo. Pensar en el otro. Pensar
en los otros. Si alguien me hubiese preguntado si
en ese momento era feliz, estoy convencido que la
respuesta hubiera sido sí. Te invito a que recuerdes
ahora alguna situación similar, de hace tiempo o
no, en la que tu participación y vinculación al bien
común te haya llevado a “sentirte bien”.
33
A Fondo
Te decía antes que para mí, el civismo va más
allá del cumplimiento de una serie de normas
de convivencia acordadas por la mayoría (a este
respecto me viene a la memoria una interesante obra en clave de ficción sobre las teorías del
psicólogo conductista B. F. Skinner, Walden 2).
El civismo implica que la persona siente que es
parte importante de la sociedad y que con su actitud decidida y leal participa en la construcción
de un mundo mejor. O como decía Robert Baden-Powell, B.P., fundador del movimiento scout
mundial: “Intentad dejar este mundo un poco
mejor de cómo os lo encontrasteis”. Es ahora
cuando no tirar un papel al suelo toma total significado. Porque de esta manera este gesto no
se asocia ya con exclusividad a mantener limpia
la ciudad, sino a mantener limpia la ciudad para
que tú disfrutes de ella. Para que otros que ni
siquiera conoces disfruten de ella. Y esto ya es
un salto. ¿Genera bienestar esta actitud? Como
el bienestar es una percepción subjetiva, no tendrás más remedio que someterte a experimentación y probar. Ya me contarás.
Sentido de la justicia
Cuántas veces hemos puesto en nuestro corazón
el grito de “no es justo” ante tantas y tantas
cosas que ocurren en nuestro mundo y quizá a
nuestro alrededor. He querido hacer un experimento y he abierto un medio de comunicación
cualquiera, en este caso algunos de los titulares
del día 20 de agosto del periódico ABC. Podría
haber sido cualquiera, pero esto es lo mismo.
Este es el resultado:
- La atleta que conmovió a Pekín muere en
una patera.
- Una organización obligaba a mujeres a
prostituirse bajo amenaza de vudú.
- Muere una niña de 11 años en Córdoba al
caer desde una cuarta planta.
- Las carreteras se cobran la vida de 12 personas durante el fin de semana.
- Ávila y León en jaque por los incendios.
- Más de 1.400 inmigrantes llegan a las costas andaluzas en lo que va de año.
- UNICEF denuncia la utilización de niños soldados en el norte de Malí.
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- El cáncer de tiroides se dispara entre los
niños que sobrevivieron a Hiroshima.
- Muere Tony Scott, director de “Top Gun”,
tras lanzarse desde un puente.
Es verdad que estos y otros muchos titulares de
prensa nos pillan muy lejos. Sin embargo, con
toda seguridad, todos y cada uno de nosotros conocemos de primera mano casos que nos llevan a
La justicia, en sentido
amplio y como elemento
de bienestar humano,
tiene que tener una visión
universal y no mayoritaria,
más cercana a la conciencia
moral que al código
cuestionar la justicia del mundo en que vivimos. Me
niego a reconocer como justicia solo a un conjunto
de leyes administradas y consensuadas por parte
de la sociedad, si bien entiendo que son necesarias
para un buen sistema de convivencia. No pongo en
cuestión por lo tanto los diferentes marcos legales.
Pero la justicia, en sentido amplio y como elemento
de bienestar humano, tiene que tener una visión
universal y no mayoritaria. Justicia como tarea y
ocasión de entendimiento, más cercana a la conciencia moral que al código. Justicia para todos, no
solo para la mayoría. Para todas aquellas personas
que pueden hablar, como para otras tantas que no
lo pueden hacer. Entiendo la justicia como una fortaleza cívica que garantiza las oportunidades en las
personas, empezando por el derecho a la vida. Una
justicia con los otros, no en oposición a los otros o
sobre los otros. ¿Utopía? Si en este momento estás
pensando en un sistema político, en una sociedad
concreta, en un marco jurídico estructurado, puede que sí. Pero yo no quiero hablar de esto. Deseo
hablar de una postura, de una decidida actitud personal que posibilite que las personas que tenemos
alrededor, pareja, hijos, familiares, amigos, vecinos
y compañeros de trabajo, tengan la posibilidad de
desarrollarse plenamente como personas y sean
A Fondo
Aunque casi todos los
humanos tenemos la extraña
habilidad de buscar y
siempre encontrar buenos y
razonables argumentos para
que sean los demás los que
den un paso al frente para
solucionar los problemas,
hoy nuestro mundo,
nuestra sociedad y nuestra
familia nos pregunta si tú
y yo estamos dispuestos
a levantar la mano y
convertirnos en auténticos
líderes de nuestro entorno
tratadas con la dignidad que merecen. Con justicia.
Y esto ya no depende de un concepto muchas veces
tan difuso como es “la sociedad”. Esto depende de
cada uno de nosotros, de ti y de mí. Es entonces
cuando la justicia se convierte en verdadera fortaleza que trabaja, junto a otras fortalezas, en proporcionar salud y bienestar a la vida en comunidad.
Liderazgo
Todos conocemos líderes. Personas con un atractivo
especial que movilizan masas y posibilitan cambios.
Grandes personajes de la historia pasada y presente. No me refiero a ídolos coronados por las modas
que se desploman calamitosamente cuando llega
el otoño. Lo cierto es que también hay multitud de
líderes que no conocemos y que probablemente no
vamos a conocer jamás. Pero que están y pasarán
por esta vida sin meter ruido. Una madre, un padre, un maestro, un jefe, un operario, un jubilado,
un parado. Un joven y un mayor. Todos estamos
llamados a ser líderes. James C. Hunter, en su libro
La Paradoja nos ofrece un estupendo concepto de
liderazgo: “arte de influir sobre la gente para que
trabaje con entusiasmo en la consecución de objetivos en pro del bien común”. Un líder más cerca del
servicio a los demás que del pedestal y de la adulación. Un líder multiplicador, que cuenta con todos y
que sabe valorar el esfuerzo y las capacidades del
otro. Un líder que hace líderes.
Y aunque sea una extraña habilidad humana la de
buscar y siempre encontrar buenos y razonables
argumentos para que sean los demás los que den
un paso al frente ante determinadas situaciones,
nuestro mundo, nuestra sociedad y nuestra familia nos pregunta, y tal vez ahora más que nunca,
si tú y yo estamos dispuestos a levantar la mano
y la mirada y convertirnos en auténticos líderes
de nuestro entorno.
35
A Fondo
FRENTE AL DRAMA
Fortaleza ante los excesos
Por José María Jiménez Ruiz
36
A Fondo
La moderación no es, sin más, una virtud. Es la esencia de toda virtud. Ya en el siglo IV a. de
Xto., Aristóteles, en su Ética a Nicómaco, sostenía que el bien moral radicaba en el equilibrio,
en la mesotés o punto medio alejado de extremos que constituían vicios, el uno por exceso y
el otro por defecto. No es fácil discutirle al gran filósofo griego la validez de su clarividente
afirmación. Todos sabemos, en efecto, que hasta las conductas o las actitudes aparentemente más nobles, si se extreman, pueden resultar perjudiciales para sus ejecutores y para
aquellos a quienes van dirigidas. Así lo entendió también Watzslawick, el gran maestro de
Palo Alto, y lo dejó escrito en esa aleccionadora obrita que es Lo malo de lo bueno.
No puede pues sorprendernos que la psicología positiva haya querido poner en valor algunas
de las fortalezas que capacitan al ser humano precisamente para no incurrir en excesos y conducirse por los aledaños de la templanza. Se trata de las fortalezas del perdón, la clemencia o
misericordia, de la humildad o la modestia, de la prudencia, y del autocontrol o autodominio.
La fortaleza del perdón
Entre las fortalezas que nos protegen frente a los
excesos, la número 16 exactamente es la misericordia o capacidad de perdón. Quienes desarrollan esa fortaleza, perdonan a quienes les han
causado algún mal. Siempre dan una segunda
oportunidad a los demás porque, conocedores de
sus propias limitaciones, el principio por el que se
gobiernan es la clemencia, no la venganza.
La capacidad de perdonar requiere un proceso
de cambio en las motivaciones interpersonales;
dicho cambio reduce la búsqueda de revancha y
aumenta las actitudes de benevolencia, sin que
ello implique dejar de pedir justicia por el daño
o injuria recibida o suponga necesariamente una
reconciliación. Todas las definiciones psicológicas
formuladas sobre el perdonar se centran en un
factor común: cuando los sujetos perdonan sus
pensamientos, sentimientos, actitudes y conductas hacia quien es objeto de perdón se trasforman
en más positivos. Bien es cierto que no todos los
autores coinciden en considerar el perdón como
un hecho siempre beneficioso. Para algunos, hace
a los individuos más vulnerables a la re-victimización en los vínculos interpersonales sobre todo en
aquellos casos en los que ha habido experiencias
de abuso y maltrato. Habría, tal vez, que recordar
aquí el llamado “síndrome de Estocolmo” que padecen algunas víctimas de secuestros, torturas u
El perdón nada tiene que
ver con la amnesia ni con la
renuncia a la justicia y a la
reparación, sino que implica
el decidido propósito de
que el daño que se nos ha
hecho no se convierta en
el argumento redundante y
definitivo desde el que nos
relacionamos con nosotros
mismos y con los demás
otro tipo de sevicias. Pero cuando ese fenómeno se produce, aparte otras complejísimas causas de índole psicológico que no es el caso tratar
aquí, es porque quizá no se ha entendido correctamente el verdadero significad del perdón. Nada
tiene éste que ver, como acabo de decir, ni con la
amnesia ni con la renuncia a la justicia y a la reparación. Implica, más bien, el decidido propósito
de que el daño que se nos ha podido infligir no se
convierta en el argumento redundante y definitivo desde el que nos relacionamos con nosotros
mismos y con los demás.
37
A Fondo
Las ganancias del perdón
Porque lo cierto es que el resentimiento o el rencor son muy poco productivos para nuestra salud
mental o nuestro equilibrio personal. El rencor, si
nos paramos a pensarlo, es como una especie de
recordatorio o de fotocopia de un dolor del que,
haciendo gala de una notable torpeza, no queremos desprendernos.
Cuentan que un célebre maestro se proponía hablar sobre el resentimiento y pidió a sus discípulos que vinieran a clase con una bolsa de plástico.
Cuando llegaron se sorprendieron al comprobar
que en medio del aula había un montón de frutas
maduras. Ante la sorpresa general el maestro les
pidió que escogieran de entre ellas las que quisieran, melocotones, peras, chirimoyas… y les pusieran los nombres de todas aquellas personas a
las que guardaban algún resentimiento… Algunos
llenaron las bolsas… El problema era que cada
uno debía llevar durante una semana su bolsa sin
desprenderse para nada de ella. Naturalmente el
contenido de la bolsa se iba deteriorando con el
paso del tiempo, las frutas empezaban a pudrirse, algunas hasta olían mal y cada vez era más
fastidioso ir a todos los sitios pegados a la bolsa.
El hombre prudente se
mantiene tan alejado
de la pasiva inoperancia
del pusilánime, a quien
espanta cualquier toma
de decisiones, como de
la peligrosa ligereza del
temerario que, abrazado
a su irresponsabilidad,
no duda en embarcarse
en aventuras cuyas
consecuencias, por no
previstas, pueden ser
lesivas para uno mismo o
para los demás
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La atención que a ella le debían prestar para no
olvidarla en ningún lugar, para disimular su contenido y para evitar que el mal olor les delatara
les hacía desatender actividades mucho más interesantes e importantes para ellos…
El maestro había empleado una sencilla metáfora para trasmitir el mensaje de que todos
tenemos frutas pudriéndose en nuestra mochila sentimental. Es el precio que pagamos para
mantener el resentimiento por algo que ya no es
posible cambiar. La falta de perdón es como un
veneno que tomamos a diario a gotas y que poco
a poco nos va matando. Pensamos que el perdón
es un regalo para el otro sin darnos cuenta de
que los primeros beneficiados somos nosotros
porque nos libra de ataduras que amargan nuestra alma y hasta enferman nuestro cuerpo. Atinó Madre Teresa cuando aconsejó “Perdona, que
perdonando tendrás paz en tu alma, y la tendrá
el que te ofendió”.
La fortaleza de la modestia
La modestia sería otra de esas fortalezas que nos
capacitan para eludir los excesos. El hombre verdaderamente modesto se conoce bastante bien a
sí mismo y, a lomos de una autoestima saludable, pondera en su justa medida las cualidades
que le adornan, sin ignorar las deficiencias que
le acompañan. El humilde sabe hacer un análisis
realista de sus destrezas y ni las sobrepondera,
ni las oculta. Las utiliza, sencillamente en su propio beneficio y en el de los demás y trata de equilibrar con ellas sus limitaciones, aceptando, con
admirable naturalidad, las luces y las sombras de
su perfil personal. Señala a este respecto Aristóteles con admirable lucidez: “El necio vanidoso,
el fanfarrón es aquel que quiere hacer creer que
(…) posee cualidades que realmente no tiene o
que supone que las que tiene son mayores de lo
que realmente son. El hombre encogido, por el
contrario, oculta las cualidades que posee o las
rebaja. El que ocupa el término medio entre esos
dos extremos, se presenta tal cual es, tan sincero
en su vida social como en su lenguaje. Al hablar
de sí mismo se atribuye las cualidades que tiene,
pero no las hace ni más grandes, ni más pequeñas de lo que son”.
A Fondo
El hombre verdaderamente
modesto se conoce bastante
bien a sí mismo y, a
lomos de una autoestima
saludable, pondera en su
justa medida las cualidades
que le adornan, sin ignorar
las deficiencias que le
acompañan
Buen conocedor de sí mismo, el hombre modesto
observa el mundo como una auténtica escuela e
interpreta su vida como un permanente proceso de aprendizaje. Vive abierto a las sugerencias
de los demás y, al contrario del vanidoso que se
muestra “sobrado”, convencido de saberlo todo,
acoge y agradece las ideas que le pueden
enriquecer y las correcciones que puedan
liberarle del
error.
Quienes poseen, pues, la fortaleza de
la humildad o de la modestia no sobrestiman, ni subestiman sus méritos. Dejan, sin más, que sean
éstos quienes hablen de él ante
los demás. Poco dados a la
fascinación de los oropeles,
hacen de la discreción un
hábito y se muestran espontáneamente alejados
de cualquier clase de
estridencia que hiciera
recaer sobre ellos la
atención de los demás. En las antípodas del histriónico,
si algo en él merece
ser destacado, es
justamente la discreta
naturalidad
con que, sin ocultarse, sabe mantenerse en la penumbra, sin dejar
de estar participativamente presente,
evita con la máxima
sencillez ocupar esos
lugares de vanidosa
centralidad en la que
los más fatuos suelen
buscar aplausos fáciles y
reconocimientos, aunque
éstos sean fingidos.
39
A Fondo
Quizá por todo ello, suele gozar de general reconocimiento y su vida tiende a trascurrir por los
cauces de un sereno y discreto bienestar.
La fortaleza de la prudencia
Otra de las grandes fortalezas que permiten al
hombre no sucumbir ante los excesos es también
la prudencia. La prudencia, recordémoslo, era
para los clásicos una de las cuatro grandes virtudes que debían adornar el alma humana. La justicia, la fortaleza y la templanza eran consideradas
virtudes morales y la prudencia era vista como
una virtud intelectual. Una virtud intelectual que
nos permitiría gobernar nuestros razonamientos
de manera que nos fuera posible evitar aquellos
errores de percepción que pudieran inducirnos a
alejarnos de nuestros verdaderos objetivos.
El hombre prudente sopesa, analiza, aquilata y
sólo después toma las decisiones que estima han
de ser más convenientes para su vida personal o,
en el caso de ejercer responsabilidades públicas,
para la vida social. “El rasgo distintivo del hombre
prudente –dice Aristóteles- es ser capaz de deliberar y de juzgar de una manera conveniente sobre
las cosas que pueden ser buenas y útiles para él;
no bajo conceptos particulares, como la salud o
el vigor del cuerpo, sino las que deben contribuir
en general a su virtud y a su felicidad”. Y añade
más adelante: “Si consideramos a Pericles y a los
personajes de esta condición como prudentes, es
porque son capaces de ver lo que es bueno para
ellos y para los hombres que ellos gobiernan”.
Quien ha desarrollado la fortaleza de la prudencia
embrida sus impulsos más primarios cuando, por
lograr una satisfacción inmediata, pone en riesgo
objetivos más ambiciosos o cuando por alcanzar
metas que puedan serle ligeramente beneficiosas, comprende que puede causar quebranto en
los intereses colectivos. Sopesa y calibra el resultado de sus palabras y de sus acciones. Jamás “dispara antes de apuntar”, huye, como de
la peste, de la precipitación y se mantiene tan
alejado de la pasiva inoperancia del pusilánime, a quien espanta cualquier toma de decisiones, como de la peligrosa ligereza del temerario
que, abrazado a su irresponsabilidad, no duda
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Quien posee la fortaleza del
autocontrol experimenta
la fuerza de sus impulsos,
pero ha aprendido a
moderarlos, no ignora sus
apetitos más elementales,
pero no permite que sean
ellos quienes piloten
su conducta
en embarcarse en aventuras cuyas consecuencias, por no previstas, pueden ser gravemente
lesivas para uno mismo o para los demás.
Tal vez por todo ello puede afirmarse que, en todas las sociedades y en las más variadas culturas, quienes son tenidos por hombres prudentes
gozan de universal reconocimiento y se hacen
acreedores a la confianza de sus conciudadanos.
Ciertamente es así porque existe una conciencia
colectiva de que, si bien la prudencia no nos inmuniza frente a posibles males, su ausencia es,
sin duda, la forma más certera de atraerlos.
A Fondo
Autocontrol o autorregulación
El autocontrol o la autorregulación sería, finalmente, la cuarta de las fortalezas que nos previenen frente a los excesos.
Dicen que nada le resulta más difícil al ser humano que vencerse a sí mismo. Probablemente
es verdad… En efecto, quien maneja con habilidad el lenguaje no tiene dificultades para superar dialécticamente a sus adversarios y quienes
poseen gran fortaleza física dominan con facilidad a quienes son más débiles que ellos. Vencerse, sin embargo, a sí mismo es una destreza
que no se adquiere en escuelas de retórica, ni
se consigue por más que uno se discipline en
los gimnasios. La historia nos ofrece numerosos
ejemplos de personajes que dominaron pueblos
enteros, que fueron capaces de seducir a sus
conciudadanos, que impusieron su voluntad a
masas entregadas, que salieron vencedores en
mil batallas y… sin embargo, sucumbieron víctimas de sus propias pasiones y fueron severamente derrotados por impulsos primarios que no
pudieron controlar y les condujeron fatalmente
al más estrepitoso de los fracasos.
El autocontrol, seguramente una de las artes más
complicadas y más difíciles de adquirir, engendra
carácter y permite a quienes lo atesoran ser dueños de sí mismos y manejar con habilidad las respuestas que conviene dar en cada momento a
la multitud de estímulos internos y externos que
nos demandan en cada momento una respuesta.
Quienes poseen esta fortaleza conocen sus deseos, pero no se someten a sus dictados, experimentan como el común de los mortales la
fuerza de sus impulsos, pero han aprendido a
moderarlos, reconocen las emociones entre
las que se mueven y saben encontrar cauces
para expresarlas, no ignoran sus apetitos más
elementales, pero no permiten que sean ellos
quienes tengan la última palabra y piloten su
conducta, sienten el peso agobiante de los pensamientos irracionales, pero no dejan que éstos
gobiernen su existencia…
… Capacidad de perdón, modestia, prudencia, autocontrol… fortalezas, todas ellas que, al instalarnos en los terrenos templados de la moderación,
nos inmunizan frente a las estridencias y hacen
que la vida humana se aleje de los peligrosos extremos en los que escasean soluciones a nuestros problemas y proliferan torpes actitudes que
los agudizan. Que quizás tuviera razón Confucio
cuando afirmó que “difícilmente yerra el hombre
por exceso de moderación”.
41
A Fondo
MÁS ALLÁ DEL “YO”
Fortalezas vinculadas a la Trascendencia
Resumía un conocido biólogo que el ser humano comenzó a serlo cuando
aparecieron en su sistema evolutivo los rasgos biológicos que le permitieron
desarrollar cuatro estadios o niveles: el lingüístico, el ético, el simbólico y el
religioso. Eso es lo que nos diferencia de los animales.
Se me antoja que esos niveles encuentran su máxima expresión en las fortalezas de Seligman vinculadas a la trascedencia. Y que todos ellos nos abren
a ventanas que van mas allá del yo.
Por Herminio Otero
42
A Fondo
Capacidad de asombro
Ayúdame a mirar
Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin
aquellas cumbres de arena, después de mucho
caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta
la inmensidad del mar, y tanto su fulgor, que el
niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando,
tartamudeando, pidió a su padre:
–Ayúdame a mirar.
Eduardo Galeano
1.Asómbrate para ser humano: El ser humano ha sido moldeado por la capacidad de
asombro ante la naturaleza, ante la vida,
ante las demás; una capacidad de asombro
que les ayuda a descubrir la realidad como
algo maravilloso, extraño y admirable. “La
gente debe de sentir que el mundo natural
es importante y valioso, hermoso y maravilloso, asombroso y placentero.” (David Attenborough).
2.Asómbrate como los niños y aliméntate
de su capacidad de asombro. Ellos conservan esa infinita capacidad de asombro ante
la realidad que descubren y nada les parece irrebatible. Su mente se halla abierta
al mundo y hasta la realidad más simple
es un motivo de sorpresa. ¡Viven asombrándose! Por eso, “un maestro de escuela
debe caminar con asombro, como si estuviera sorprendido de ser él mismo.” (Walter Bagehot).
3.Asómbrate para pensar: Merleau Ponty
señalaba que el origen del pensamiento se
encuentra en el asombro, que incluye sensibilidad ante lo real, agradecimiento, humildad, paciencia y apertura al misterio y a la
trascendencia. “Lo único que necesitamos
para convertirnos en buenos filósofos es la
capacidad de asombro.” (Jostein Gaarder).
“La vida hay que vivirla con
amor y con humor”, Teresa
de Calcuta
4. Asómbrate para orar: Déjate sorprender.
Así sabrás lo que es oración. “En el asombro
hay siempre un elemento positivo de plegaria”.
(Gilbert K. Chesterton). Porque “el asombro es
la base de la adoración”. (Thomas Carlyle).
5.Asómbrate para que no se acabe el
mundo: “Todo pasará, sólo quedará el
asombro y sobre todo el asombro ante las
cosas cotidianas”. (Gilbert K. Chesterton). Y
maravíllate de ello.
6. Asómbrate de ti mismo: “Si le dices a la gente a dónde ir, pero no le dices como llegar allí,
te asombrarás con los resultados”. (George S.
Patton). Y “si no se conforma con nada menos que lo mejor, usted se asombrará de lo que
puede lograr con su vida.” (Vince Lombardi).
7.Asómbrate en cada momento: “El asombro nos espera en cada esquina.” (James
Broughton).
8.Asómbrate para ser persona: “Asombro:
lo más elevado a que puede llegar el hombre.” (Johann Wolfgang Goethe).
9.Asómbrate para descubrir la vida: “El
asombro es el móvil de cada descubrimiento.” (Cesare Pavese).
10. Asómbrate para mirar y admirar:
“Cuenta el padre Voillaume que, en los nacimientos navideños provenzales, hay siempre
un curioso personaje llamado El Embelesado.
Como está embelesado mirando el Misterio,
no trae regalos. Tras de él, y por un camino
estrecho, vienen muchos con sus presentes
para el Niño. Ante las quejas de todos, porque no les deja pasar, le defiende la Virgen:
«No los escuches, Embelesado. Tú has venido a la tierra para admirarla. Has cumplido
tu misión y tendrás tu recompensa. El mundo será maravilloso mientras haya personas
como tú, capaces de admirar». (Francisco
Pérez González, obispo de Osma-Soria).
43
A Fondo
“Lo único que necesitamos
para convertirnos en
buenos filósofos es la
capacidad de asombro”,
Jostein Gaarder
Gratitud
La vida, continua acción de gracias
–Maestro, mis discípulos usan la oración de petición.
Pero ¿cómo inculcarles la oración de gratuidad?
–Mira, era un hombre que no daba gracias a Dios
por nada de cuanto recibía. Le hablé un día y le
dije: “Los pájaros cantan dando gracias, el trigo
crece dando gracias. Y tú, ¿no haces nada?” “Sí,
Señor. Lo dice tu apóstol en la carta a los Tesalonicenses: ‘Debemos dar continuas gracias a Dios
por vosotros, hermanos amados, porque Dios os
escogió como primicias para salvaros’. Por eso
toda vida es una continua acción de gracias al
que me hizo y me formó”.
Lo dice el refrán: “De bien nacidos es ser agradecidos”. Lo concretó Jean de La Bruyére: “Solo un
exceso es recomendable en el mundo: el exceso
de gratitud”. Y una máxima judía recuerda: “El que
da no debe volver a acordarse, pero el que recibe nunca debe olvidar.” Por eso conviene tener en
cuenta el resumen de Claude Boiste: “Escribid las
injurias en la arena, grabad los beneficios en el
mármol.” Y por eso, con Gisel Chang, podemos
hacer nuestro su Decálogo de la gratitud:
¡Buenos días, Padre de Bondad!
1. Gracias por este nuevo día... Gracias por
la vida y la salud..., por mis seres queridos,
familiares y amigos..., por la naturaleza...,
por una nueva oportunidad para estar contigo, para dar y recibir amor... Sobre todo, para
dar... y, con mi entrega, llenarme más de Ti.
2.Gracias por cuidar de mi familia... Gracias porque todos los días velas por ellos,
44
los llevas y los traes, porque acompañas a
cada uno de mis seres queridos y los guardas como un Padre amoroso cuida de Sus
hijos... Por Tu obra siempre de bien en sus
vidas, aún en medio de las dificultades.
3.Gracias por mi voluntad... Sabes cuánto
deseo que mi voluntad me lleve a hacer Tu
voluntad, pero también conoces mis limitaciones. Por ello, te pido que me escudriñes
para que pueda tomar cada vez mayor conciencia de la realidad desde Tu perspectiva,
sin distorsiones, sin que se vea empañada
por factores negativos que a veces me dificultan el verla con claridad.
4. Gracias por mi historia... Mi historia bendecida..., mi historia de logros y alegrías, de lucha
y también de tropiezos y de grandes confrontaciones... Mi historia con sus luces y sus sombras..., todas parte de mí. Ayúdame, Señor, a
seguir sanando..., a dejar a un lado las heridas
que son imposibles de borrar, pero que constituyen mi gran fortaleza. Permíteme seguir
viéndote en todo y reconociendo Tu presencia
en cada respiro y cada latido de mi corazón.
5.Gracias por mi presente... Mi presente de
vida..., también de luces y sombras, todas
parte de mí. Ayúdame, Señor, a seguir creciendo en Tu fe..., a tomar lo que me nutre
y edifica y descartar lo que me aparte de la
felicidad que me prometes todos los días.
6. Gracias por hacerme ver que todo tiene su tiempo..., por permitirme disfrutar
de momentos de alegría..., por llenarme de
esperanza y de paz..., por darme la oportunidad de reconfirmar que todo es posible, al ir
viendo y agradeciendo los frutos de Tu amor.
7.Gracias por fortalecerme..., porque puedo dejar a un lado lo que no me corresponde, porque puedo sentir con los demás sin
entorpecer sus procesos, porque reconozco
que sus vidas son tuyas y no mías..., porque
puedo amar en la cercanía y también en la
distancia..., porque puedo seguir adelante
sin necesidad de hacer o dejar de hacer lo
que otros esperan o no esperan de mí.
A Fondo
8.Gracias por perdonar mis faltas... Gracias porque me haces ver cuando he fallado
y me corriges con amor, porque puedo sentir
Tu presencia en momentos de duda y confusión, porque las cosas negativas van tomando otro matiz cuando te pido que me ayudes
a llevarlas, cuando me encomiendo a Ti.
9.Gracias por darme el don de la empatía... Gracias porque puedo sentir con los
demás y perdonar sus faltas hacia mí, porque me llenas de amor y de comprensión
hacia las personas que, sin querer o queriendo, me lastiman..., porque me alientas
a seguir adelante, a pesar de todo.
10. Gracias por Tu amor tan inmenso. Te
pido, Señor, que me enseñes a amar como
Tú, a dar como Tú, a entregarme como Tú,
a perdonar como Tú, a sentir como Tú, a
dar la vida como Tú. Te pido que me llenes
de Ti para que puedas hacer de mí la persona que soñaste cuando me creaste.
La magia del entusiasmo es
contagiosa; y el entusiasmo
es una elección
Optimismo
Pesimista y optimista
Unos jóvenes, a pesar de ser gemelos, pensaban
totalmente distinto; uno era demasiado pesimista y el otro optimista. Los padres preocupados
por esta situación, decidieron llevar a sus hijos a
un psicólogo.
El psicólogo les sugirió a los padres que, en el
próximo cumpleaños de los gemelos, llevaran a
cada uno a una habitación diferente para abrir
sus regalos.
–Regálenle al pesimista algo extraordinario y al
optimista una caja de estiércol.
Los padres siguieron las instrucciones, observando la conducta de los hijos. Cuando se acercaron a la habitación del pesimista, lo escucharon quejarse.
–No es posible, cómo se atrevieron a regalarme
esta moto; quieren que me mate o que tenga un
accidente. Además yo no sé conducir, no tengo
licencia y ni siquiera me gusta.
Al acercarse a la habitación del optimista, éste
los recibió jubiloso con los brazos abiertos, lanzando felizmente el estiércol en la habitación, diciéndoles a sus padres:
–Gracias, los adoro. ¡Qué detallazo! ¿Dónde está
el caballo?
La magia del entusiasmo es contagiosa. Y el entusiasmo es una elección. He aquí el decálogo del
optimista: las 10 reglas de oro para vivir positivamente. No las formulamos nosotros y no son las
únicas, pero bien podemos hacerlas nuestras.
1.Promete ser tan fuerte que nada te perturbe. Quien vive con miedo jamás será libre, pues se vuelve esclavo de sus temores
y no solo vive perturbado: también le pierde sabor a la vida.
2.Promete hablar de la salud, felicidad y
prosperidad con todos los que te encuentres. No olvides que lo positivo atrae
lo positivo; de esta forma crearás un ambiente de armonía y felicidad.
3.Promete compartir buenos momentos
con los demás, y hacerles sentir que
hay algo bueno en ellos. Cuando se trata
45
A Fondo
de alguien más, siempre tenemos demasiadas cosas que hacer y no pasamos tiempo
con ellos. Libérate de la agenda y convive
con las personas que te quieren.
4. Promete buscar el lado bueno de las cosas; hacer realidad tu optimismo. Busca los lugares con sol, deja que las sombras
queden detrás de ti; busca a las personas que
tengan vida y entusiasmo y abandona a los
pesimistas; busca los libros que te inspiren
y te motiven a vivir mejor; busca las tareas
que te llenen de entusiasmo y diversión.
5.Promete pensar solo lo mejor, luchar
solo por lo mejor y esperar lo mejor.
Frecuentemente nos desanimamos por cosas que nos golpean: fracasos, problemas,
críticas, cosas que no nos salen como lo
esperábamos, etc., y una vez que perdemos el ánimo, perdemos tiempo en nuestra
vida. Levántate y dedícate a disfrutar cada
segundo de tu vida.
6.Promete que sentirás tanto entusiasmo
por los éxitos de los demás, como por
el tuyo. Evita ser egoísta, envidioso y rencoroso; estos sentimientos solo traen más
pensamientos negativos que te distraen y
alejan de la felicidad.
7.Promete olvidar los errores del pasado y seguir luchando por los grandes
retos del futuro. Ese pesar interno que
sentimos cuando cometemos un error o nos
comportamos mal –lo que llamamos remordimiento–, solo nos quita energías. Mejor
concentra tus energías en reparar ese error
y amar todo lo que te rodea. Recuerda que
el amor es la gran fuente del entusiasmo.
8.Promete que tu rostro siempre será
amistoso y alegre, y que ofrecerás una
sonrisa a todos aquellos que te encuentres. Recuerda que el que da una sonrisa
recibe una sonrisa.
9.Promete dedicar todo el tiempo para
tu propia mejora y que no tengas ni
un momento para criticar a los demás.
46
Evita dañar a los demás con comentarios
ofensivos; habla solamente para hacer sentir bien a los demás.
10. Promete ponerle entusiasmo a todo lo
que haces. Actúa siempre como si estuvieras lleno de entusiasmo. Empezarás fingiéndolo, pero luego sintiéndolo y terminarás contagiándolo.
Sentido del humor
Maestro del humor
El Maestro era cualquier cosa, menos ampuloso.
Siempre que hablaba, provocaba enormes y alegres carcajadas, para consternación de quienes
se tomaban demasiado en serio la espiritualidad... y a sí mismos.
Al observarlo, un visitante comentó decepcionado:
–¡Este hombre es un payaso!
–Nada de eso –le replicó un discípulo–; no ha
comprendido usted ni palabra: un payaso hace
que te rías de él; un Maestro hace que te rías de
ti mismo.
Tony de Mello
Decía Teresa de Calcuta que la vida hay que vivirla con amor y con humor. De lo primero no
dudamos: ¿Y vivir con humor? Por si acaso, ten
en cuenta estas frases de conocidos autores y…
vive con humor en toda ocasión:
1.Comienza por ti mismo: “El verdadero
humor empieza cuando ya no se toma en
serio la propia persona.” (Herman Hesse).
2.Actúa con humor: “Muchas veces ayudó
una broma donde la seriedad solía oponer
resistencia.” (Platón).
3.Piensa y ríe: “Quien nos hace reír es un
cómico; quien nos hace pensar y luego reír,
es un humorista.” (Georges P. Burns).
4.Ríe para ser sabio. “Reírse es de sabios”.
(Marcial). “El humor y la sabiduría son las
grandes esperanzas de nuestra cultura.”
(Konrad Z. Lorenz).
A Fondo
5.Ríe cada día: “No hay día más perdido
que aquél en que no hemos reído.” (Charles Chaplin).
6.Ríe sin más: “Reírse de todo es cosa de
tontos, pero no reírse de nada lo es de estúpidos.” (Erasmo de Rótterdam).
7. Sonríe: “La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.” (Proverbio escocés).
8.Sueña y acéptate: “La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden
ser. El humor los consuela de lo que son.”
(Winston Churchill).
9. Conecta: “La percepción de lo cómico es un
lazo entre los hombres.” (Ralph W. Emerson).
10. Aprende a bromear: “Bromear es una
de las cosas amenas de la vida, pero cuesta
muchos años de aprendizaje.” (Lin Yutang).
vas, y que nos hace sentir nuestra vinculación al
Todo. Nos hace sensibles a los valores, a cuestiones relacionadas con Dios, y a la trascendencia.
Es la inteligencia espiritual, cuya base empírica
reside en la biología de las neuronas. Leonardo
Boff, que da cuenta de todo esto, resume que se
ha comprobado científicamente que la experiencia unificadora se origina en las oscilaciones neuronales a 40 hercios, especialmente localizada en
los lóbulos temporales. Se desencadena entonces
una experiencia de exaltación y de intensa alegría
como si estuviésemos ante una Presencia viva.
Inversamente, siempre que se abordan temas religiosos, como Dios, o valores que conciernen al
sentido profundo de las cosas, no de una manera superficial sino con un involucramiento sincero ante ellos, se produce la misma excitación de
40 hercios. Por esta razón, neurobiólogos como
Persinger, Ramachandran y la física cuántica Danah Zohar han llamado a esa región de los lóbulos
temporales como el «punto Dios».
Donde estás ahora mismo
–Usted perdone… –le dijo un pez a otro–. Es usted más viejo y con más experiencia que yo y
probablemente podrá usted ayudarme. Dígame:
¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin
resultado.
–El Océano –respondió el viejo pez– es donde estás ahora mismo.
–¿Esto? Pero si esto no es más que agua… Lo
que yo busco es el Océano –replicó el joven pez,
totalmente decepcionado, mientras se marchaba
nadando a buscar en otra parte.
Tony de Mello
“La espiritualidad nos
ayuda a salir de esta
cultura enferma y
agonizante; la integración
de la inteligencia espiritual
con las otras formas de
inteligencia –intelectual
y emocional– nos abre a
una comunión amorosa
con todas las cosas y a una
actitud de respeto y de
reverencia ante todos los
seres”, Leonardo Boff
Cada vez se estudia más el cerebro y sus múltiples
inteligencias. Ahora, además de la inteligencia
intelectual y de la inteligencia emocional, se
habla también de la inteligencia espiritual: hay
en nosotros un tipo de inteligencia, científicamente verificable, por la cual no captamos datos, ideas
o emociones, sino que percibimos los contextos
mayores de nuestra vida, totalidades significati-
Y resume: “Si esto es así, podemos decir en términos de proceso evolutivo: el universo ha evolucionado, durante miles de millones de años, hasta producir en el cerebro el instrumento que capacita al ser humano para percibir la Presencia de
Dios, que siempre estaba allí, aunque de un modo
no perceptible conscientemente. La existencia de
Espiritualidad
47
A Fondo
este «punto Dios» representa una ventaja evolutiva de nuestra especie homo. Es una referencia
de sentido para nuestra vida. La espiritualidad
pertenece a lo humano y las religiones son una
de las expresiones de ese «punto Dios».”
¿Y en qué se traduce esto? Vicente Altaba Gargallo, delegado episcopal de Cáritas Española,
concreta, por ejemplo, que la acción caritativa y
social de la Iglesia y de cuantos en ella trabajan
al servicio de los pobres, se sostiene y encuentra
su fuerza, fundamento y originalidad en la espiritualidad que la anima: el Espíritu es el que mueve
a amar a los hermanos y el que alienta, orienta
y da fuerza en el servicio del amor, en el servicio
de la caridad. Según él, estas son las características básicas que ofrece la espiritualidad cristiana
y que se traducen en motivaciones, actitudes, estilo y sentido de todo lo que se hace:
“El que da no debe volver
a acordarse, pero el que
recibe nunca debe olvidar”
(máxima judía)
1.Espiritualidad trinitaria que hunde sus raíces en la entraña amorosa de nuestro Dios.
2.Espiritualidad histórica de ojos y oídos
abiertos a la realidad de los pobres.
3. Espiritualidad encarnada que hace de la persona el centro de la acción caritativa y social.
4.Espiritualidad transformadora que nos sitúa al lado de los pobres y contra las causas
de la pobreza.
5.Espiritualidad de la ternura que nos hace
apreciar lo débil y pequeño.
9.Espiritualidad pascual que nos aporta fortaleza y esperanza.
Más allá de esta aplicación concreta, resume
Boff: “La espiritualidad nos ayuda a salir de esta
cultura enferma y agonizante. La integración de
la inteligencia espiritual con las otras formas de
inteligencia –intelectual y emocional– nos abre
a una comunión amorosa con todas las cosas y
a una actitud de respeto y de reverencia ante
todos los seres, mucho más antiguos que nosotros. Solo así, podremos reintegrarnos en el
Todo, sentirnos parte de la comunidad de vida y
acogidos como compañeros en la gran aventura
cósmica y planetaria.”
10. Espiritualidad eucarística, alimentada y
celebrada en el sacramento de la Eucaristía.
Sin duda todo esto supone asomarnos a un espacio que va mucho más allá del yo.
6.Espiritualidad de la gracia que nos hace vivir
nuestro servicio como vocación y como don.
7. Espiritualidad de comunión para acoger al otro
como un regalo y promover su participación.
8.Espiritualidad de discernimiento para optar a la luz del Evangelio.
48
Comunicando
Voluntarias y voluntarios del Teléfono de la Esperanza de Asturias posan con el premio, agradecidos por reconocimiento recibido.
El Teléfono de la Esperanza recoge el premio “Urogallo de
Bronce” concedido por el Centro Asturiano de Madrid
El salón de actos del auditorio de la Feria Internacional de Muestras de Gijón acogió el 7 de agosto
la entrega de los galardones “Urogallo de Bronce”,
otorgados anualmente por el Centro Asturiano de
Madrid. Al acto acudieron numerosas personalidades de la vida política y cultural de la región, presidiendo la entrega el presidente adjunto del Centro Asturiano de Madrid, Valentín Martínez Otero.
Le acompañaron en la mesa, entre otros, Rafael
Felgueroso Villar, primer teniente de alcalde de
Gijón, y Paz Fernández Felgueroso, actual presidenta del Consejo de Comunidades Asturianas.
El acto fue presentado por el colaborador del diario El Comercio Janel Cuesta, que glosó la figura de cada uno de los galardonados. Dentro de la
categoría “Urogallo especial”, la correspondiente al Teléfono de la Esperanza, Cuesta realizó un
sentido reconocimiento a la labor desarrollada
por la Asociación.
A la entrega del galardón acudieron numerosos voluntarios del Teléfono de la Esperanza de Asturias,
así como amigos y colaboradores, entre los que
queremos destacar a José Vega, anterior director
de la Obra Social y Cultural de Caja de Ahorros de
Asturias, y a Gonzalo Mieres, periodista y organizador de las actividades culturales de El Comercio
en las que viene participando la Asociación con dis-
tintas conferencias. También nos acompañó Miguel
Ángel Fernández, presidente de ASFEAR. Para nosotros, fue muy importante contar con la presencia de estas tres personas a quienes debemos, con
toda seguridad, el poder estar ahora en Gijón desarrollando una importante actividad.
Tras la entrega de la distinción, Hilario Paz García,
presidente del Centro en Asturias del Teléfono de
la Esperanza, habló en nombre de todos los premiados para agradecer este reconocimiento. En su
intervención, destacó la importancia del reconocimiento otorgado por el grupo, la familia, por “otro”,
para el desarrollo armónico de las potenciales del
ser humano. Con un “tú me importas” dirigido al
Centro Asturiano de Madrid, finalizó la intervención
devolviendo así el reconocimiento recibido.
Tras finalizar el acto, fuimos invitados a una agradable cena por Mª Luz Suárez, directora de la empresa de Productos Cárnicos El Cuco y de la agencia de publicidad Impact5, que viene colaborando
con la Asociación desde hace más de doce años
(El Cuco, participa como expositor en la Feria de
Muestras todos los años).
Nos sentimos reconocidos en este acto y contentos de poder disfrutarlo rodeados de entrañables
amigos, colaboradores y voluntarios.
49
Comunicando
Fotos: Darío Rogel
“El libro es un homenaje
a esas personas que día a
día luchan por salir de la
depresión y la ansiedad”
“Quería trasmitir la importancia de
una actitud positiva como motor de
una vida plena”
Daniel, ¿cómo surge el impulso de escribir
un libro?
Cuando terminaba mis conferencias o exposiciones, muchos de los asistentes me dejaban su correo electrónico para que les enviara la presentación que había utilizado o, al menos, una síntesis
de los contenidos que había expuesto. Poco a
poco fui observando que el volumen del material
iba aumentando y algunos me sugerían la idea de
plasmar todo ese material en un libro que, al final, me decidí a escribir.
Daniel López García es psicólogo, voluntario
del Teléfono de la Esperanza de Asturias
desde 2008 y coordinador del Programa de
Intervención para Trastornos de Depresión.
Acaba de publicar Amígate contigo. Una
filosofía de vida. El libro es el fruto de 4
años de experiencia en el programa y del
acompañamiento, en el difícil camino de la
depresión, a casi 300 personas.
tancia de una actitud positiva como motor de una
vida plena y antídoto frente a los trastornos de ánimo más comunes como ansiedad o depresión.
¿Por qué Amígate contigo?
Curiosamente el título fue el pilar sobre el que ‘edifiqué’ el libro. Desde el principio, tuve muy claro
que el objetivo fundamental era transmitir la impor-
50
Si observamos las cifras de suicidio en España y
en el Mundo, nos podemos dar cuenta de la enorme incidencia de esta lacra que muestra de manera contundente la mayor expresión del enfado
Comunicando
po, a tu día a día. Un libro que tras leerlo no quede condenado a un estante de la librería y pueda
ser como un mapa de carreteras que, de vez en
cuando, consultas para comprobar que el trayecto
es correcto. Pero sobre todo que, lejos de situar
la felicidad como objetivo o destino, descubramos
que es ese camino que recorres día a día, donde
se esconde el secreto de tu felicidad.
El psicólogo Daniel López y Beatriz Menéndez, vicepresidenta
del Teléfono de la Esperanza de Asturias, durante el acto de
presentación del libro “Amígate contigo”.
“Gracias al Teléfono de
la Esperanza, me he
vuelto a licenciar en una
carrera que no se estudia
en las universidades
convencionales, sino en la
Universidad de la Vida”
con uno mismo. Cuando la gente termina con su
vida, busca romper esa relación íntima y personal que se establece desde que nacemos con
nosotros mismos. Frente a este “enfado”, lo que
propongo en mi libro es ese paso adelante de
conocerse, de darse una oportunidad a sí mismo, de amigarse y retomar ese camino de la
vida con una actitud de disfrutar de cada momento, exprimir minuto a minuto el ahora, olvidándose de ayer y de mañana, pues ambos días
no existen.
¿Es un libro de autoayuda?
En el prólogo del libro dejo claro que no es esa mi
intención. Existen muchos libros de autoayuda,
algunos incluso poco pertinentes, pues además
de recordarte lo mal que estás, de algún modo te
culpabilizan por ello, lo cual empeora las cosas.
Este libro pretende ser un modesto manual de
economía de la vida donde poder sacar la máxima
rentabilidad y provecho a la inversión de tu tiem-
¿Qué hay de esas personas que recorren las
historias que traes a tu libro?
El libro es también un homenaje a esas personas
que día a día luchan por salir de la depresión y la
ansiedad y con las que he compartido mi tiempo
y mi trabajo en el Teléfono de la Esperanza de Asturias, un reconocimiento a su valentía y a su tesón. Ellas me han permitido asomarme al mundo
de la depresión pero, sobre todo, disfrutar de una
de las mayores recompensas que puede tener un
profesional de la psicología: su sonrisa, su apuesta decidida por luchar, por salir de ese pozo, por
vivir y, finalmente, por esa decisión de amigarse
con ellos mismos.
Hay referencias al Teléfono de la Esperanza
en tu libro, ¿qué ha significado para ti colaborar en esta organización?
Esas referencias son solo un mínimo reconocimiento a esta familia que se llama Teléfono de la Esperanza. También un agradecimiento por abrirme sus
puertas hace unos años y permitirme disfrutar de
este espíritu de altruismo, colaboración desinteresada y entrega a los demás que se respira cada vez
que atraviesas la puerta de la sede.
A través de estos años, me he vuelto a licenciar
en una carrera que no se estudia en las universidades convencionales, sino en la Universidad
de la Vida. En este trayecto de descubrimiento
he tenido la suerte de sentirme acompañado por
personas maravillosas que componen esta organización. En mayo de este año, tuve ocasión de
conocer el Teléfono de Badajoz, con motivo del
Congreso sobre Psicología Positiva, también pude
comprobar en esta provincia que ese espíritu anima todos los centros de la Asociación. Trabajo,
dedicación y entrega, qué más se puede dar, qué
más se puede pedir.
51
Comunicando
A la salida del acto, los voluntarios del Teléfono de la Esperanza posaron con el premio, orgullosos del reconocimiento que supone a la labor que vienen realizando.
Premio Consell de Mallorca a la Solidaridad
2012 para el Teléfono de la Esperanza
El viernes 14 de septiembre, el Teatro Principal
de Palma acogió la ceremonia de entrega de la
quinta edición de los Premios Consell de Mallorca
a la Solidaridad, dotados con 36.000 euros, así
como un homenaje al cooperante Enric Gonyalons y al Teléfono de la Esperanza.
Estos galardones que otorga anualmente el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS),
tienen la finalidad de reconocer la labor que las
personas, asociaciones y entidades de Mallorca llevan a cabo en el ámbito de la solidaridad,
que trabajan en servicios o proyectos desarrollados en Mallorca, o desde la isla hacia otros
52
lugares, en materia de trabajo social o solidaridad, recordó el Consell de Mallorca en un comunicado.
Como viene siendo habitual cada año en este
evento, el Consell hizo un reconocimiento de la
labor desarrollada por la entidad premiada. En
esta ocasión el galardón recayó en el Teléfono de
la Esperanza.
En nombre de las voluntarias y los voluntarios de
la entidad galardonada, recogió el premio el presidente del Teléfono de la Esperanza en las Islas
Baleares, Mariano Gastalver.
Comunicando
Fotos: Irene Salas
En representación de los voluntarios, el presidente del Teléfono de la Esperanza en las Islas Baleares,
Mariano Gastalver (en el centro), recogió el Premio Consell de Mallorca a la Solidaridad.
En la edición de este año el jurado decidió, de
forma excepcional, reconocer también la trayectoria del cooperante mallorquín Enric Gonyalons.
Como el año pasado, este acto de entrega de los
galardones se caracterizó por su accesibilidad
universal, ya que contó con elementos como un
bucle magnético, la subtitulación del acto para
las personas con discapacidad auditiva, la supresión de barreras arquitectónicas, la presencia de
intérpretes de lenguaje de signos y la audiodescripción del acto.
Los galardones se dividen en tres categorías,
proyectos de ámbito insular, municipal o internacional, cada una de las cuales consta a su vez
de cuatro modalidades: proyecto o servicio desarrollado por una administración pública, por una
entidad privada de carácter no lucrativo, por una
persona o profesional, y proyecto o trabajo de di-
fusión informativa o de sensibilización, en formato audiovisual, electrónico o impreso.
Este año se han presentado a esta convocatoria
un total de 51 candidaturas, valoradas por un jurado que preside el coordinador del área de Discapacitados del IMAS, Bartomeu Márquez.
El acto de entrega de los galardones contó en esta edición con intérpretes de lenguaje de signos, subtitulación y audiodescripción.
53
Comunicando
Los Teléfonos de Badajoz y Cáceres
reciben el Premio a la Tolerancia de
ADHEX en el Parlamento Extremeño
Los galardonados con los Premios ADHEX, en el Parlamento
de Extremadura.
Al acto de entrega de los Premios ADHEX asistieron numerosos voluntarios del Teléfono de la Esperanza.
ridad), Banco de Alimentos (Premio
El 27 de junio tuvo lugar el acto soa la Igualdad) y la Asociación Melemne de entrega de premios de la
morial Campo de Concentración de
Asociación de Derechos Humanos de
Castuera (Premio a la Justicia).
Extremadura (ADHEX). El acto de
entrega se celebró en el Parlamento
Estos premios llegan este año a su
de Extremadura, y contó con la preXII Edición y tienen un gran arraigo
sencia del presidente de la Cámara,
y reconocimiento en la sociedad exFernando Manzano; el consejero de
tremeña. Con ellos, ADHEX pretenAdministración Pública del Gobierno
de reconocer la labor de las entidaextremeño, Pedro Nevado-Batalla;
des y personas que han defendido
la consejera de Educación y Cultura,
los derechos y libertades ciudadaTrinidad Nogales; así como los responsables de todos los grupos parla- Teo Martín y Manuel Femia, pre- nas, así como los valores democrámentarios de la Asamblea de Extre- sidentes de los Teléfonos de Ba- ticos de nuestra Constitución.
dajoz y Cáceres, respectivamenmadura y numerosas personalidades te, con el Premio a la Tolerancia.
Al Teléfono de la Esperanza nos llena
de distintos ámbitos en la región. Y,
de orgullo este reconocimiento y desde aquí agrapor supuesto, en el acto también intervino la predecemos a la entidad organizadora y a las autorisidenta de ADHEX, Flor Fondón.
dades presentes el que se haya tenido en cuenta
a nuestra Asociación, que durante más de 40 años
En esta edición, el Teléfono de la Esperanza en
lleva practicando la tolerancia, escuchando a cualExtremadura fue galardonado con el Premio a la
quier persona sin distinción de creencia, ideología,
Tolerancia, que fue recogido, en nombre de todos
clase social, sexo, orientación sexual, etc., haciendo
los voluntarios, por Manuel Femia Godoy, presihonor a nuestro principio de “hacer el bien sin mirar
dente del Teléfono de la Esperanza de Cáceres, y
a quién” desde el más respetuosos anonimato.
por Mª José Cuevas Rocha, psicóloga y voluntaria
del Teléfono de la Esperanza de Badajoz.
Al acto asistieron numerosos voluntarios y voluntarias del Teléfono de la Esperanza de toda la reJunto al Teléfono de la Esperanza, también fueron
gión, que con su nutrida presencia quisieron testigalardonados la Asociación para la Donación de la
moniar el agradecimiento a este galardón.
Médula Ósea en Extremadura (Premio a la Solida54
Comunicando
El Teléfono de la Esperanza consigue
las certificaciones de calidad como
aval a su trabajo y trayectoria
El Teléfono de la Esperanza mantiene desde su
fundación un compromiso con la CALIDAD. Ha
sido una obsesión permanente la cualificación de
los voluntarios, la continua mejora del servicio
telefónico de atención en crisis, la actualización
permanente de los talleres, grupos de desarrollo
personal y cursos, la preocupación, en definitiva,
por la cualificación de los voluntarios y la calidad
de los servicios que ofrece.
Este compromiso con la calidad nos motivó a iniciar, hace ya dos años, un proceso que nos permitiera alcanzar un reconocimiento público y oficial. La tarea no ha sido fácil, ya que, más allá de
te en la estructura asociativa y en los servicios
que ofrecemos a la sociedad. Hoy podemos sentirnos satisfechos al recibir las certificaciones
nacionales e internacionales que acreditan la
calidad de nuestro trabajo.
Desde estas páginas queremos agradecer el
trabajo de nuestros voluntarios, auténticos artífices de este logro. Igualmente, queremos
dar las gracias a todos aquellos que habéis
participado desinteresadamente en los grupos de trabajo, de cuya dedicación, entusiasmo y esfuerzo somos testigos. Por último, hay
que agradecer el asesoramiento y la amistad
que nos ofreció UNAD y sus
profesionales, cuyas aportaciones han sido imprescindibles para finalizar en
buen puerto nuestra larga
travesía.
Nos felicitamos, porque estamos seguros de que este
reconocimiento público a
nuestro trabajo redundará en bien de nuestra ONG
y de las personas que reciben nuestro servicio.
los estándares propios, hemos tenido que adaptar los mismos a las exigencias del Modelo Europeo de Calidad.
En el camino hemos ido introduciendo cambios
que, sin duda, han repercutido muy positivamen-
Nuestro empeño es seguir
creciendo como personas y
como ONG, crecer en madurez y en capacidad de
servicio. Este compromiso
significa que los sellos conseguidos solo son un inicio para seguir trabajando con empeño y dedicación al servicio de la
sociedad y continuar transformando nuestras estructuras en busca de la EXCELENCIA.
Enhorabuena a todos.
55
Comunicando
El Teléfono de la Esperanza
organiza la Primera Feria del
Voluntariado en San Pedro Sula
Desde el pasado febrero se comenzó el proyecto
“Primera Feria del Voluntariado, Ayudando Juntos, San Pedro Sula Solidaria” iniciativa del Teléfono de la Esperanza en Honduras, que tiene como
marco de referencia la celebración del 40 Aniversario de la Asociación a nivel internacional.
El proyecto fue acogido con mucho entusiasmo y
compromiso por los Programas Sociales Municipales, dirigido por la Licenciada Iveth Aramendía
de Zúñiga; Fundación Ledy Lee coordinado por la
Licenciada Julissa Ustariz; y la gerencia del Centro Comercial City Mall, quienes patrocinaron y
respaldaron cada una de las actividades.
Como Asociación a nivel nacional, somos conscientes de los ejes de trabajo del Teléfono de la
Esperanza, lo que nos permite ser sensibles a la
necesidad de promover en nuestro país iniciativas para resaltar el valor de la solidaridad, reconociendo la valiosa contribución y potencialidad
del voluntariado para el desarrollo económico y
social de Honduras; así como el esfuerzo y trabajo altruista que muchas organizaciones e instituciones realizamos silenciosa y responsablemente
en San Pedro Sula. “Nos sentimos contentos del
espíritu vanguardista de la organización –explica
Judith García, coordinadora de Formación del Voluntariado del Teléfono de la Esperanza - ya que
durante estos meses abrimos las puertas de nuestro centro, poniendo a disposición de otras ONG
la experiencia, el equipo coordinador del área de
formación del voluntariado, que nos permitiera desarrollar la feria del voluntariado, como una
primer experiencia piloto en San Pedro Sula”.
Lo que inició como un sueño resultó ser toda una
experiencia rica en aprendizaje, que nos permitió
acercarnos y conocer la vida y trabajo que realizan
56
algunas organizaciones sin fines de lucro en nuestra localidad, que a su vez contaron con la oportunidad de dar a conocer a la población los diferentes
programas de ayuda social y educativos que ponen
a disposición de muchas personas día a día.
La feria del voluntariado constó de cuatro eventos importantes:
• Divulgación y promoción en los diferentes
medios de comunicación de la localidad.
Realizando para ellos el jueves 10 agosto
una conferencia de prensa en las instalaciones del Centro Comercial City Mall, que
contó con la cobertura de más de 20 medios de comunicación: televisivos, programas radiales y medios impresos. Asimismo,
el voluntariado del Teléfono de la Esperanza
participó en diferentes entrevistas radiales
promocionando el voluntariado.
• El viernes 17 agosto se llevó a cabo un
evento de lanzamiento, en el espacio del
Food Court de City Mall, contando con un
show artístico a cargo de la Dirección Municipal de Cultura y Turismo, que dirige el
maestro Alfonso Flores, quien junto a los
jóvenes del Instituto Vocacional deleitaron
a los presentes con obras de teatro, danza
folklórica, danza moderna, música clásica,
entre otros.
• Participación en la Primera Feria del
Voluntariado Ayudando Juntos, San Pedro Sula Solidaria, donde cada una de las
30 organizaciones participantes brindaron
información y promovieron el trabajo que
realizan. El evento duró del 17 al 18 agosto.
Además del Teléfono de la Esperanza, entre
Comunicando
las organizaciones participantes contamos
con Amigos de Guarderías Infantiles, Cáritas San Pedro Sula; organizaciones en prevención y atención en la problemática de
VIH como son: Casa Aurora, Comvida, Fundación Amor y Vida, Fundación Llaves; organizaciones para el desarrollo social y salud:
Copade, Club Rotario Merendón, Fundación
Cepudo, Fundación Esperanza Viva, Fundación Integrar, INAM, jóvenes Misioneros de
la Esperanza, NutreHogar, Obras Sociales
Vicentinas, Pastoral Penitenciaria, Programas Sociales Municipales, Teletón, Un techo para mi país, Fundación Abrigo, FEMA,
Habitad para la Humanidad de Honduras,
Cure International, Comité Auxiliar Femenino de la Liga Contra el Cáncer, Fundación
Buckner de Honduras.
• Asimismo, se realizó el miércoles 23 agosto el Conversatorio Retos y desafíos del
Voluntariado en Honduras, en la Sala
Magna del Centro Universitario Tecnológico, donde el presidente de centro del Teléfono de la Esperanza, Eduardo Rivera, dio
la bienvenida a los voluntarios de diferentes
organizaciones, felicitándoles por el trabajo realizado en la feria. “Este fin de semana, vi rostros de voluntarios orgullosos de
ser voluntarios, también observé rostros de
ciudadanos sorprendidos y admirados por
la labor que cada uno de nosotros realizamos desde las organizaciones a las que representamos. Sin duda, a lo largo de todos
estos años, desde su trabajo, ustedes han
mantenido activo el músculo del corazón. Y
ahora este espacio de formación nos invita
a activar nuestra capacidad de pensamiento y reflexión”.
El buen trabajo realizado para llevar a cabo la
feria nos ha posibilitado alcanzar cada uno de
nuestros objetivos claves, siendo capaces de visibilizar la contribución que aporta el voluntariado en el desarrollo de San Pedro Sula. De igual
manera, ha sido posible contar con el apoyo de
muchas personas para despertar el interés y la
sensibilidad de los medios de comunicación y de
la población en general.
Como organización, nos sentimos satisfechos,
nuestras expectativas fueron superadas, ya que
el nivel de respuesta de Programas Sociales Municipales, Fundación Ledy Lee, coordinadores, directores de las diferentes organizaciones y fundaciones participantes en el proyecto, nos han
demostrado un espíritu de voluntariado humanitario asombroso. Todo ello ha contribuido a que
se inicie un camino de transformación del rostro
de las ONG en Honduras. Ciertamente los retos
y compromisos son muchos, pero la semilla fue
sembrada, y confiamos que los contactos establecidos con la Unidad de Voluntariado de las Naciones Unidas, la Red de Voluntarios de Honduras y las diferentes ONG serán unas bases sólidas
para hacer en un futuro cercano actividades de
igual envergadura a nivel nacional.
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Directorio
CENTROS DEL TELÉFONO DE LA ESPERANZA EN ESPAÑA
Atención en Crisis
902 500 002
ALBACETE
C/ Federico García Lorca, 20-1º
02001 ALBACETE
E-mail: albacete@telefonodelaesperanza.org
LEÓN
Avda. Padre Isla, 28 4º Izda.
24002 LEÓN
E-mail: leon@telefonodelaesperanza.org
ALICANTE
C/ Benito Pérez Galdós, 41-Entr. C
03005 ALICANTE
E-mail: alicante@telefonodelaesperanza.org
MADRID
C/ Francos Rodríguez, 51 - Chalet 44
28039 MADRID
E-mail: madrid@telefonodelaesperanza.org
ALMERÍA
Plaza Administración vieja, 1-1º izda.
04003 ALMERÍA
E- mail: almeria@telefonodelaesperanza.org
MÁLAGA
C/ Hurtado de Mendoza, 3 - “Villa Esperanza”
29012 MÁLAGA
E-mail: malaga@telefonodelaesperanza.org
ARAGÓN
C/ Lagasca, 13 - 1º
50006 ZARAGOZA
E-mail: zaragoza@telefonodelaesperanza.org
MURCIA
C/ Ricardo Zamora, 8
30003 MURCIA
E-mail: murcia@telefonodelaesperanza.org
ASTURIAS
Avda. de Bruselas, 4 bajo
33011 OVIEDO
E-mail: oviedo@telefonodelaesperanza.org
NAVARRA
C/ San Blas, 13 - bajo
31014 PAMPLONA
E-mail: pamplona@telefonodelaesperanza.org
BADAJOZ
C/ Ramón Albarrán, 15-1º dcha.
06002 BADAJOZ
E-mail: badajoz@telefonodelaesperanza.org
SALAMANCA
Paseo de Canalejas, 56 - 1º B
37001 SALAMANCA
E-mail: salamanca@telefonodelaesperanza.org
CÁCERES
Avda. de los Pilares, 1- bloque 8-3ºB
10002 CÁCERES
E-mail: caceres@telefonodelaesperanza.org
SANTIAGO DE COMPOSTELA
C/ Diego de Muros, 16 - 1º
15701 SANTIAGO DE COMPOSTELA
E-mail: santiago@telefonodelaesperanza.org
CANARIAS
C/ Mesa de León, 4 - 3º dcha.
35001 LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
E-mail: laspalmas@telefonodelaesperanza.org
SEVILLA
Avda. Cruz del Campo, 24
41005 SEVILLA
E-mail: sevilla@telefonodelaesperanza.org
CASTELLÓN
C/ Segorbe, 8
12004 CASTELLÓN
E-mail: castellon@telefonodelaesperanza.org
TOLEDO
C/ Panamá, 2 - 1º N.
45004 TOLEDO
E-mail: toledo@telefonodelaesperanza.org
GRANADA
C/ Horno del Espadero, 22
18005 GRANADA
E-mail: granada@telefonodelaesperanza.org
VALENCIA
C/ Espinosa, 9- 1º- 1ª
46008 VALENCIA
E-mail: valencia@telefonodelaesperanza.org
HUELVA
Avda. de Andalucía, 11 - Bajo
21004 HUELVA
E-mail: huelva@telefonodelaesperanza.org
VALLADOLID
C/ San Fernando, 7 - Local
47010 VALLADOLID
E-mail: valladolid@telefonodelaesperanza.org
ISLAS BALEARES
C/ Miguel Marqués, 7 - 1º
07005 PALMA DE MALLORCA
E-mail: palma@telefonodelaesperanza.org
JAÉN
C/ La Luna, 23 - 2º A
23009 JAÉN
E-mail: jaen@telefonodelaesperanza.org
LA RIOJA
C/ Duquesa de la Victoria, 12
26003 LOGROÑO
E-mail: larioja@telefonodelaesperanza.org
58
Directorio
CENTROS DEL TELÉFONO DE LA ESPERANZA EN EL MUNDO
BARRANQUILLA (COLOMBIA)
Calle 53, 50-53
BARRANQUILLA
Tel.: (00 57 5) 372 27 27
E-mail: barranquilla@telefonodelaesperanza.org
MEDELLÍN (COLOMBIA)
Carrera 49 - 58 - 40
Tel.: (00 57 4) 284 66 00
E-mail: medellin@telefonodelaesperanza.org
BOGOTÁ (COLOMBIA)
Cra 25 calle 48-11
4813 BOGOTÁ
Tel.: (00 57 1) 323 24 25
E-mail: bogota@telefonodelaesperanza.org
OPORTO (PORTUGAL)
Rua Duque de Loulé 98, 2º esq
Tel.: (00 351) 222 03 07 07
E-mail: porto@telefonodelaesperanza.org
BUENOS AIRES (ARGENTINA)
Avenida Rivadavia, 2134-6º E
BUENOS AIRES (capital federal)
Tel.: (00 54 11) 495 444 55
E-mail: buenosaires@telefonodelaesperanza.org
PASTO (COLOMBIA)
Parroquia de Santiago Apóstol de los Hermanos Capuchinos
Tel.: (00 57) 3014927430 / (00 57) 3104987978
E-mail: aeroban@yahoo.com
CHILLÁN (CHILE)
C/ 18 de septiembre, 456
380-0650 CHILLÁN
Tel.: (00 56 42) 22 12 00/02/08
E-mail: chillan@telefonodelaesperanza.org
QUITO (ECUADOR)
C/ Capitán Edmundo Chiriboga
N-47227
Tel.: (00 593 2) 6000 477 / 2923 327
E-mail: quito@telefonodelaesperanza.org
COCHABAMBA (BOLIVIA)
Tel.: (00 591 4) 425 42 42
E-mail: cochabamba@telefonodelaesperanza.org
SAN PEDRO SULA (HONDURAS)
Colonia Alameda, 13 y 14 Avenidas, 5ª calle, N.E.
Tel.: (00 504) 2558-0808
E-mail: sanpedrosula@telefonodelaesperanza.org
LIMA (PERÚ)
C/ Gustavo Yabar 221-225.
Urbanización Vista Alegre. Santiago de Surco.
Tel.: (00 51 1) 273-8026
E-mail: lima@telefonodelaesperanza.org
TEGUCIGALPA (HONDURAS)
Col. Florencia Norte. 1ª Calle, 1ª Avenida. Casa 4058, 2ª Planta
TEGUCIGALPA
Tel.: (00 504) 2232-1314
E-mail: tegucigalpa@telefonodelaesperanza.org
LONDRES (REINO UNIDO)
Unit 7, Fairfax House, Overton Road, Brixton
Tel.: (00 44) 20 77733 0471
E-mail: londres@telefonodelaesperanza.org
ZÚRICH (SUIZA)
Bederstrasse 76
8002 ZÚRICH
Tel.: (00 41 43) 817 65 65
E-mail: zurich@telefonodelaesperanza.org
CENTROS DE PRÓXIMA INAUGURACIÓN
LEÓN (NICARAGUA), MIAMI (ESTADOS UNIDOS),
Y SANTO DOMINGO (REPÚBLICA DOMINICANA)
VALENCIA (VENEZUELA)
Av. Principal Callejón Mañongo. Hogar San José de Mañongo
N° 2 Urb. Mañongo.
Naguanagua. Edo. Carabobo. Venezuela. Zona Postal 2001.
Tel.: (00 58) 241 8433308
E-mail: cjesperanza@hotmail.com
CENTROS EN PROYECTO
GUAYAQUIL (ECUADOR), PARÍS (FRANCIA), SAN JOSÉ (COSTA RICA)
Y SANTIAGO (CHILE)
Cartas al director
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especificando, por favor, un teléfono de contacto. Los textos no deberán superar las 200 palabras. AVIVIR se reserva el derecho a publicar las cartas recibidas, así como a
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