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Año 05 • Núm. 51 • Agosto 2013
Oficios
JUGAR POR SIEMPRE
POR ALEJANDRO ARTEAGA _P.06
OFICIOS POR CORREO
POR LOBSANG CASTAÑEDA_P.08
SECRETOS RAROS
POR DIANA GUTIÉRREZ_P.12
CÓMO VIVIR EN
LAS FRONTERAS
DEL UNIVERSO
POR GABRIELA D. MIRAVETE_P.18
ENTREVISTAS CON
TAXI DRIVER
POR BUBUESTUDIO_P.16
LOS MÁS VENDIDOS _ PARA VER Y OÍR _ NOVEDADES DEL MES
JORGE HERRALDE Y
ALEJANDRO MAGALLANES
PRECIO AL PÚBLICO 15 PESOS
Eco, fotografía digital de María Ramos http://mariaramos.com.mx/
EDITORIAL
51
TEMA _ OFICIOS
El nuevo número de Lee+ está dedicado a todos los oficios: Ropavejero, velador, soldado, carpintero, pintor, futbolista, zapatero,
tapicero, agricultor, bombero, cartero, mecánico, sastre, plomero, afilador, fotógrafa, mesero, barrendero, herrero, domador de
fieras, alfarero, cocinero, cargador, bolero, anticuario, mecánico, botones, lechero, panadero, campanero, poeta, viene-viene,
serigrafista, soldador, publicista, impresor, tipógrafo, herrero, electricista, jardinero, aluminiero, cajero, cerrajero, tortillero, financiero, baterista, trompetista, taxista, boticario, ebanista, charcutero, tamalera, somelier, mimo, bailarín, cantante, cirquero,
escultor, marinero, respostera, masajista, lanzador de bala, costurera, nadador, clavadista (de la Quebrada), albañil, obrero, sindicalista, titiritero, prestidigitador, guitarrista, tragafuegos, taxista, tablaroquero camionero, policía, cura, monaguillo, rotulador,
limosnero, vaquero, trapecista, curtidor, taquero, tramoyista, iluminador, cazador, buzo, grabador, joyero, relojero, guardaespaldas, lavacoches, boletera, galerista, porrista, modelo, redactor, microfonista, portero (de puertas), mensajero, leñador, florista,
secretaria, hojalatero, superhéroe, almacenista, camarógrafo, cortador, cigarrera, entrenador, prensista, barnizador, tablajero,
yesero, telefonista, alineador, peluquero, lavador, llantero, planchador, lavandera, payaso, retocador, camarista, tejedora, tatuadora, estilista, librero, despachador, bodeguero, mago, caballerango, torero, vendedor, novelista, soñador, caza-talentos, maquillista, malabarista, cantinero, cabaretera, plañidera, embalsamador, sirviente, enterrador, luchador, coreógrafo, actor, guionista,
partera, bufón, cantero, talabartero, orfebre, piloto, taxidermista, sobrecargo, controlador de vuelo, reseñista, lector, escapista,
juguero, ambulante, encantador de serpientes, guerrillero, cultora de belleza hablador, sonidero, pescador, santero, quesadillera,
danzante, editora, mariachi, voceador, creativo, borracho, reportero, perfumista, armero, sombrerero, fayuquero, carnicero,
chacharero, maquinista, guardagujas, escribano, tranviario, detective, bruja, mafioso, lanchero, acomodador, cácaro, violinista,
corista, marchante, microfonista, parrillero, locutor, pandillero, doble, tornero, estríper, médico, saca-borrachos, depiladora,
huesero, pollero, heladero, diablero, jalacables, extra, aguador, adivinadora, hácker, rielero, pajarero, microbusero, crupier, granjero, carterista, cerillo, ilusionista, gruppie, nodriza, archivista, rezandera, repartidor… En negritas hemos resaltado los oficios
sobre los cuales nuestros columnistas y colaboradores han escrito en este número: clásicos y modernos; algunos encierran ilusiones y a otros les dirigimos cartas para que nos revelen sus secretos.
La imagen que ilustra este Editorial forma parte del proyecto “El Changarrito”, de la fotógrafa mexicana María Ramos, quien nos
ha permitido reproducir su fotografía Eco, sobre el oficio de zapatero. Para conocer más sobre su trabajo no dejen de visitar
http://mariaramos.com.mx/
Además, encontrarán un par de entrevistas con un diseñador gráfico y un editor: Alejandro Magallanes, autor de buena parte de
las portadas de los libros que edita Almadía, y con Jorge Herralde, uno de los editores más famosos de Hispanoamérica, quien
nos cuenta cómo realiza su trabajo día a día y cómo fue que, hacia finales de los años setenta, conoció una pequeña librería
llamada Gandhi.
En portada aparece Jodie Foster en su célebre personaje de Iris “Easy” Steensma, en Taxi driver, y en las páginas centrales
aparece una ilustración sobre una de las películas más famosas de Martin Scorsese. ¿Quién no se ha visto en el espejo para
decirse “Are you talking to me”? +
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6 OFICIOS
POR ALEJANDRO ARTEAGA
JUGAR POR SIEMPRE
Porque, estarán de acuerdo, es sólo un juego, uno costoso y maquillado de seriedad,
eso sí, aquello de reunirse en una linda casa con gente bien vestida y de modales jactanciosos, a etiquetar con precios estratosféricos, de miles a millones de dólares —entre
más altos mayor el delirio—, lienzos pintados por otros que tampoco decidieron crecer,
y además de todo, si aún no es suficiente y estamos del otro lado, pugnar por ellos, por
los cuadros, llevártelos a casa si propones una cantidad siempre mayor, y lo consigues,
una locura meditada y permitida, así como aprende —pues a jugar también se aprende—
la hermosa y seductora Lacey Yeager, subastadora de arte en ciernes, en Un objeto de
belleza, novela del conocido actor cómico Steve Martin, hoy vuelto narrador y no de los
malos; el juego —decía— de aprender a seducir con la fama o la historia o quizá con la
simpleza de un pretencioso marco y aparte ganar una fortuna con la monserga de unos
cuantos trazos sobre un plano. ¿Quién puede negar que esa simulación viene de tiempo
atrás, de nuestro más tierno origen?
Y si nos ponemos perspicaces y retornamos por segundos a esa tierna edad, ¿no es una
travesura de antología burlar los sistemas de seguridad cibernética más importantes de
la nación, digamos, si somos también buenos humoristas, la página web del ejército o
de la presidencia, con la intención de que aparezca, mediante artilugios de programación, una chusca imagen que salude al respetable, sin olvidar nuestra firma, claro está,
para luego desvivirnos en carcajadas y en un subterráneo prestigio como quizá sueña el
gordo Memo, alias Conejo, el joven pirata de sistemas computacionales y experto en redes, personaje de Antonio Malpica en la novela juvenil Hacked by Conejo, la hoy clásica
imagen del hacker que los gobiernos del mundo buscan reclutar antes que aprehender
—como quien se apropia de un arma enemiga— pues sus habilidades no vale la pena destruirlas sino cooptarlas?
“¿Son ellos o soy yo quien se ha quedado aislado en uno de los medallones fabulosos de
la alfombra color galleta del mirador?”, se pregunta el personaje principal de una novela
medianamente olvidada del ya olvidado escritor chileno José Donoso, Este domingo. Y
eso reflexiona a mediana edad ante las literales ruinas de la sala de juegos de la infancia, la
sala que hacían suya él y sus primos en un juego que siempre era el mismo y se regía por
las mismas leyes, la historia que se reiniciaba cada fin de semana en la casa de los abuelos.
Y un día, sin más, se canceló pues la infancia también se esfuma. ¿Cuántos de nosotros no
nos enfrentamos con esa duda —¿son ellos o soy yo?— cuando, a cierta edad, notamos que
todos nuestros contemporáneos comienzan a despuntar o a establecerse, a acumular logros o responsabilidades al por mayor, mientras nosotros, más torpes o menos ambiciosos
—pensamos—, seguimos entretenidos y gustosos jugando, a los 25 o a los 35 años, el mismo
juego de la adolescencia?
Por supuesto, ya lo vimos, todo nace de una pregunta (y una trampa). O varias. Formulemos
una más, quizá también entrampada: ¿qué podrían tener en común un locutor de radio, una
subastadora de arte, un hacker, un escritor de cómics y acaso un superhéroe? Si nos apuran
—porque siempre habrá quien tenga prisa—, la respuesta es avasalladora: absolutamente
nada. Si acaso nos tomamos un tiempo más, e incluso consideramos las preguntas de arriba,
hallaremos la respuesta. Les ayudo: todos y cada uno son oficios que antes del siglo XX no
existían, y, de manera curiosa, pueden provenir o provienen —y esto lo afirmo sin reparos—
de un sueño de la infancia.
UN OBJETO
DE BELLEZA
Steve Martin
MONDADORI
HACKED
BY CONEJO
Antonio Malpica
NORMA
Y juego también, pienso, es soñar con volvernos un locutor de moda disfrazado de personaje ideal y solvente en todos sentidos, empático y bromista, dueño de una voz entrañable y seductora, el estrafalario hombre que transmite a voluntad la mejor música y
mediante su labia múltiple obtiene los favores —y a veces los horrores involuntarios— de
una linda chica, así como ocurre con Johny Bocafloja y la hermosa Morgana en la —quiero
creer— ya clásica novela de Jordi Soler, Bocafloja, una historia vertiginosa y amable aunque no exenta de sorpresas, la novela que también soñamos escribir en la adolescencia.
Aunque si acaso existe un oficio de lo más fantástico y con el que todo niño sueña desde
hace ya algunas décadas, en la cima de un montón de tierra o en lo alto de una resbaladilla y con cualquier trapo amarrado al cuello a modo de capa, es el de superhéroe, el
trabajo del hombre distinguido con una fuerza sobrenatural y que se oculta siempre bajo
una identidad falsa o intrascendente y por las noches, o por el día, con ceñidos y llamativos trajes siempre envidiables, sale a combatir a terribles personajes que acechan ciudades ficticias. Si resulta imposible convertirse en superhéroe, siempre será más factible
inventar sus historias y transmitirlas mediante su mejor soporte y cuna, el cómic. Y Grant
Morrison, en Supergods, nos cuenta con desparpajo y una pluma excepcional la génesis
no sólo del oficio de superhéroe, su parafernalia y su mitología, sino sobre todo la génesis
desde el estilógrafo y la idea, la propaganda y la estrategia, del difícil arte de construir
desde su línea más fina un personaje cuya historia perdure y permee en los sentidos de
sus exigentes e infantiles lectores.
Vanas preguntas. ¿Son ellos o soy yo? ¿Quién de niño no soñó con dedicarse siempre a
ese juego recurrente, el de “la alfombra color galleta del mirador”, el que trazamos y extendimos más allá de los dominios de nuestra casa de infancia, y aún más, quién no soñó
volver el juego su oficio de por vida? +
BOCAFLOJA
Jordi Soler
DEBOLSILLO
SUPERGODS
Grant Morrison
TURNER
NERD PLUS POR BEF
Portada de Chinola Kid, novela de Hilario Peña.
OFICIOS INUSUALES
Escribir, narrar historias es en sí mismo un oficio peculiar. Pero aun dentro de nuestro propio gremio hay quien se especializa en ramificaciones peculiares. Acaso por deformación profesional o por solidaridad genérica, tengo debilidad por
ellos. A continuación, un ramillete de novelistas de inusuales oficios.
Fantasista
Verónica Murguía acaba de hacer lo que parecía un imposible: publicar Loba, una novela del subgénero mal llamado
fantasy y que en español conocemos como de capa y espada en una editorial mainstream. Pero además se trata de una
novela extensa, poco más de 500 páginas, que encima de todo viene avalada por el premio Gran Angular, concedido por
la editorial SM a la mejor novela juvenil presentada al concurso. Y si lo anterior no fuera suficiente, es la primera mexicana que gana dicho premio en su versión peninsular, en España, alejada de cualquier posible simpatía local. Y si todo lo
anterior no bastara, encima va y toma las convenciones de este subgénero (al que más o menos todos coincidimos en que
J.R.R. Tolkien y Robert E. Howard dieron su forma moderna) y lo revierte, entregando un caramelo relleno de cianuro,
esto es, una novela de aventuras que envuelve un montón de ideas peligrosas y subversivas que van desde cuestionar los
roles genéricos tradicionales hasta plantear una historia pacifista en un ambiente en el que se suele exaltar la guerra y el
militarismo. Nada mal, para una de nuestras fantasistas mayores que desde hace muchos años, con libros como El fuego
verde y Auliya, ha apostado por la inteligencia de los lectores jóvenes.
Viviseccionista
La solvencia de Fabrizio Mejía Madrid como narrador y cronista es incuestionable. Lo demuestra su ya abultada bibliografía. Pero ahora se ha metido a viviseccionar, es decir, abrir con una navaja organismos vivos para atisbar sus torcidos
mecanismos. Ya había practicado una disección al sistema presidencialista mexicano con su novela Disparos en la oscuridad, en la que hundió el bisturí en la vida de Gustavo Díaz Ordaz, siniestro personaje que al sentir el filo del acero dio
estertores que demostraron que no estaba del todo muerto. Un par de años después, con su novela Nación TV, Fabrizio
arremete contra otro organismo vivo. Esta vez se trata de Televisa, empresa a la que Mejía Madrid le hunde su navaja y
arranca la piel para ver sus vísceras palpitantes. El resultado es una historia tan esperpéntica como fascinante en la que
lo mismo desfilan empresarios oligarcas, políticos, putillas trepadoras, cantantes desechables y hasta asesinos del narco
en un mosaico demencial. Pequeña dosis de memoria para contrarrestar el olvido y la estupidez que se promueve desde
la pantalla chica.
Taxidermista
Alguna vez dije que la mayor narconovela de todos los tiempos la había escrito un gringo, Don Winslow y su monumental
El poder del perro. Ahora ya no estoy tan seguro. En La primavera del mal, F.G. Haghenbeck arremete una titánica tarea:
narrar la historia de la fundación del narco y los cárteles de la droga en México. Desde los orígenes de la siembra de la
amapola en la sierra de Sinaloa en los años de la prohibición del alcohol en Estados Unidos, hasta la conformación en los
60 de una mafia poderosísima que se extiende por todo el territorio nacional y por todas las clases sociales, Haghenbeck
nos presenta una épica del crimen, retrato hablado del crimen organizado de hoy. Quizá complementaria a la novela de
Winslow, la detallada, obsesiva investigación del autor devino en una novela necesaria para entender la guerra que ahora
enfrentamos. Y si bien ya otros autores mexicanos habían escrito sobre el tema, el primero en disecar a este monstruo
con el detalle que permiten 500 páginas de novela es Haghenbeck.
Paperback writer
Hablando de narcos, Hilario Peña se ha convertido en un referente de la narrativa negrocriminal en nuestro país.
Ya las novelas Malasuerte en Tijuana, El infierno puede esperar y La mujer de los hermanos Reyna han pavimentado su prestigio entre los lectores, dentro y fuera del género. Pero fiel a sus orígenes y consciente de lo que
escribe, Peña decidió darse el lujo de escribir un western con todas las de la ley. Así, en Chinola Kid, un auténtico
cherife con los pantalones bien puestos le hace frente a una punta de malandros que tienen asolado el pueblo de
Tecolote. En una historia que al mismo tiempo es una carta de amor a un subgénero agonizante, el autor pone al
día las historias del viejo oeste sazonándolas con aguachile. Hilario Peña hace honor a la canción de Los Beatles y
merece, léanlo bien, convertirse en un autor popular y ser obscenamente rico con la venta de sus libros. Hay que
ser muy amargado (o crítico literario) para aburrirse con cualquiera de sus títulos. +
8 OFICIOS POR LOBSANG CASTAÑEDA
OFICIOS
POR CORREO
¡Ah, la sensualidad! Con ella todo, sin ella nada. Es impresionante lo que hace la gente para
obtenerla, para sentirse atractiva aunque sea un poquito: ejercitarse, mentir, trabajar. Sí,
señoras y señores, ¡incluso trabajar! Aunque parezca descabellado, la estabilidad profesional se ha convertido en un atributo útil a la hora de cortejar y ser cortejado. Vivimos en un
mundo en el que cada vez es más difícil hacerse de un patrimonio, de una buena reputación, de una posición social que nos provea de una compañía tolerante y comprensiva. En
más de una ocasión, agobiado por la soledad, yo mismo he buscado integrarme al mercado
laboral sin éxito, pues jamás he sabido sacarle provecho a una actividad para la que, lamentablemente, no estoy capacitado. Por eso, las más de las veces, cuando me veo en la necesidad de hablar de mis habilidades profesionales, me invento empleos, quehaceres y ocupaciones que, a la postre, consiguen prolongar la curiosidad de mis coterráneas antes de
mostrarme su desprecio, es decir, luego de advertir que soy un vago sin oficio ni beneficio.
Hubo un tiempo en el que estudiar pedagogía o derecho significaba no sólo perseguir el
febril llamado de una vocación sino alcanzar, ya con el título en mano, un lugar privilegiado
dentro de la sociedad. Depositarios de las simpatías ajenas, maestros y abogados caminaban erguidos por los amplios senderos de la vida, dueños de una superioridad incuestionable. “Si quieres un buen porvenir, consíguete un marido que sea profesor o licenciado”,
sugerían hasta hace muy poco las sabias abuelas a sus incautas nietecitas. Hoy la popularidad no le debe nada a Sócrates o Justiniano y todo a una serie de actividades relacionadas
con el comercio, la propaganda y la circulación del dinero. Una de ellas, sin duda, es la publicidad, rama de la comunicación que busca acrecentar hasta el paroxismo el consumo de
productos y servicios. En nuestro país, el arte de la publicidad fue inaugurado por Eulalio
Ferrer en 1960, un notable comunicólogo de origen español que falleció hace algunos años.
Con una amplia y variopinta obra escrita, que va de la lingüística al ensayo de interpretación
y de la bibliofilia a la crítica de arte, Ferrer enumera en sus Cartas a una joven publicista
las principales cualidades (facilidad de palabra, vocación de servicio, formación cultural,
sensibilidad artística) que, a su juicio, debería poseer todo amante de la publicidad, por lo
que su libro resulta una excelente introducción a dicho oficio.
Sin embargo, existen otras profesiones menos redituables que la publicidad aunque más
gratificantes para el espíritu. Es probable que una de ellas sea la profesión de las letras, la literatura. Creo que hay al menos dos libros que le pueden servir al aprendiz de escritor para
cumplir con ese duro proceso de maduración (¡ojalá!) que va de los versitos ocasionales a
los textos con sustancia: las Cartas a un joven poeta, de Rainer Maria Rilke, y las Cartas a
un joven novelista, de Mario Vargas Llosa. En el primero de ellos el autor de Las elegías de
Duino nos enseña que la verdadera vocación poética no responde a los intereses de la muchedumbre sino a una necesidad interna de expresar la vida. Necesidad que todavía hoy se
llama “inspiración” y que llega lentamente, después de mucho esperar. Por su parte, Vargas
Llosa destaca, entre otras cosas, la importancia de la rebeldía como motor de la creación al
decir que: “quien se abandona a la elucubración de vidas distintas a aquella que vive en la
CARTAS A UNA
JOVEN PUBLICISTA
Eulalio Ferrer
ALFAGUARA
CARTAS A UN
JOVEN POETA
Rainer Maria Rilke
ALIANZA
realidad manifiesta, de esta indirecta manera su rechazo y crítica de la vida tal como es, del
mundo real, y su deseo de sustituirlos por aquellos que fabrica con su imaginación y sus deseos.” Así, pues, mientras que para Rilke la literatura es un producto de la contemplación,
para Vargas Llosa es el resultado de la más férrea acción. Cuestión de enfoques.
Ahora bien, en el amplio panorama de las profesiones hay una que, al menos para mí, mantiene intacto su atractivo debido a que es, al mismo tiempo, carismática y fecunda en personajes y conflictos dignos de la mejor literatura. Me refiero, por supuesto, a la medicina,
cuya historia está repleta de prodigios y extravagancias. Quien se interese por el oficio de
curar debería acercarse, de entrada, a los libros de Oliver Sacks (El hombre que confundió
a su mujer con un sombrero, Despertares, Veo una voz, Migraña), Ruy Pérez Tamayo (La
profesión de Burke y Hare, Microbios y enfermedades, De la magia primitiva a la medicina
moderna), Francisco González Crussí (Notas de un anatomista, Venir al mundo, Remedios
de antaño) o Arnoldo Kraus (Una lectura de la vida, Morir antes de morir, Cuando la muerte se aproxima). De hecho, el propio Kraus nos ofrece en Una receta para no morir: Cartas
a un joven médico una amena revisión de los problemas que aquejan cotidianamente a
cualquier médico y, al mismo tiempo, una lúcida reflexión sobre los nexos entre ciencia y
humanismo. Su libro puede resultar muy atractivo para todos aquellos que se interesen no
sólo en la medicina sino en la ética y la bioética.
Así, pues, de vez en cuando me gusta decir que soy médico, que no he llegado tarde al
reparto de oficios respetables y que cada día de mi vida se parece mucho a aquella Lección
de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp, el famoso cuadro de Rembrandt. Y todo para cosechar
un poco de cariño. +
CARTAS A UN
JOVEN NOVELISTA
Mario Vargas Llosa
ALFAGUARA
EL HOMBRE QUE
CONFUNDIÓ A
SU MUJER
CON UN SOMBRERO
Oliver Sacks
ANAGRAMA
LOS +VENDIDOS
FICCIÓN
NO FICCIÓN
INFERNO
Dan Brown
PLANETA
En el corazón de Italia, el catedrático de Simbología de Harvard
Robert Langdon se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado
en una de las obras maestras de la Literatura más imperecederas
y misteriosas de la Historia: El Infierno, de Dante. Con este telón de fondo, Langdon se enfrenta a un adversario escalofriante
y lidia con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico,
pasadizos secretos y ciencia futurista.
RAYUELA, EDICIÓN CONMEMORATIVA
Julio Cortázar
ALFAGUARA
Alfaguara celebró en junio de este año el 50 aniversario de la publicación de Rayuela, una novela que cambió la literatura, sacudió a los lectores en todo el mundo y supuso el reconocimiento
internacional de Julio Cortázar. Una edición conmemorativa limitada, con un apéndice donde Cortázar mismo cuenta la historia
del libro. La aparición de Rayuela en 1963 conmocionó el panorama cultural de su tiempo y supuso una verdadera revolución en la
narrativa en lengua castellana.
CINCUENTA SOMBRAS DE GREY
E.L. James
GRIJALBO
Cuando la estudiante de Literatura Anastasia Steele recibe
el encargo de entrevistar al exitoso y joven empresario Christian Grey, queda impresionada al encontrarse ante un hombre
atractivo, seductor y también muy intimidante. Cuando la pareja por fin inicia una apasionada relación, Ana se sorprende
por las peculiares prácticas eróticas de Grey, al tiempo que
descubre los límites de sus propios y más oscuros deseos.
LA INVENCIÓN DEL AMOR
José Ovejero
ALFAGUARA
Desde su terraza, Samuel observa el trajín cotidiano como quien
está de vuelta sin haber llegado a nada. Una madrugada, alguien
le anuncia por teléfono que Clara ha muerto. Aunque Samuel no
conoce a ninguna Clara, decide asistir a su funeral, empujado por
una mezcla de curiosidad y aburrimiento. Fascinado por la posibilidad de suplantar a la persona con la que lo confunden, Samuel
se inventa una relación con Clara y entra en un juego del que va
perdiendo poco a poco el control.
GUERRA MUNDIAL Z
Max Brooks
ALMUZARA
Max Brooks ha dedicado varios años a recorrer el mundo en
busca de todos los testimonios que ahora reúne aquí sobre la
guerra mundial zombi. Por insólito que parezca este libro, que
algunos tildan de novela demasiado realista, es la parte censurada del informe que le encargó Naciones Unidas para que
quedara memoria de «La Crisis», los «Años Oscuros» o la «Plaga
Andante», principalmente conocida como Guerra Mundial Z.
Y COLORÍN COLORADO
ESTE CUENTO AÚN NO SE HA ACABADO
Odin Dupeyron
DISIDENTE
Y colorín colorado este cuento aún no se ha acabado se editó por
primera vez en el año 2001 y desde esa primera edición ha sido
leído y releído, regalado, prestado y recomendado por lectores
de todas las edades, de todos los géneros, de distintas religiones,
preferencias y países. Un mágico cuento que nos habla de los finales y los eternos comenzares de la vida. De todas las posibilidades, de todos los principios y de todos los finales.
LOS CUATRO ACUERDOS:
UN LIBRO DE SABIDURÍA TOLTECA
Miguel Ruiz
URANO
Hace miles de años los toltecas eran conocidos en todo el sur de
México como mujeres y hombres de conocimiento. Los antropólogos han definido a los toltecas como una nación o una raza, pero
de hecho, eran científicos y artistas que formaron una sociedad
para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados.
EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO
Viktor Frankl
HERDER
En esta obra, Viktor E. Frankl explica la experiencia que le llevó
al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero durante mucho
tiempo en los desalmados campos de concentración, él mismo
sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda. ¿Cómo pudo él que todo lo había perdido, que había visto
destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío,
brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminio, cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de vivirla?
LOS MALDITOS
CRÓNICA NEGRA DESDE UNA CÁRCEL DE EXTERMINIO
J. Jesús Lemus
GRIJALBO
En 2008, Jesús Lemus dirigía el periódico El Tiempo de La Piedad,
publicó diversas notas que irritaron a las autoridades. En venganza le fabricaron cargos y lo enviaron al penal de Puente Grande.
El autor registró las conversaciones que sostuvo con personajes
como El Mochaorejas; Alfredo Beltrán Leyva; Rafael Caro Quintero y El Gato, personaje que hace confesiones insólitas de cómo
eran los días en el penal cuando El Chapo Guzmán estaba preso.
CÓMO GANAR AMIGOS
E INFLUIR SOBRE LAS PERSONAS
Dale Carnegie
DEBOLSILLO
El único propósito de este libro es ayudar al lector a que descubra, desarrolle y aproveche esos poderes latentes que no emplea.
Algunos puntos importantes del contenido son: Técnicas fundamentales para tratar con el prójimo. El gran secreto para tratar
con la gente. Seis maneras de agradar a los demás. Una manera de
causar una buena impresión. Una manera fácil de convertirse en
un buen conversador y cómo interesar a la gente.
LIBROS ELECTRÓNICOS
LIBROS INFANTILES Y JUVENILES
INFERNO
Dan Brown
PLANETA
En el corazón de Italia, el catedrático de Simbología de Harvard
Robert Langdon se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado
en una de las obras maestras de la Literatura más imperecederas
y misteriosas de la Historia: El Infierno, de Dante. Con este telón de fondo, Langdon se enfrenta a un adversario escalofriante
y lidia con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico,
pasadizos secretos y ciencia futurista.
ECOLOGÍA EMOCIONAL PARA EL NUEVO MILENIO
Mercè Conangla
ZENITH
Nuestras emociones, junto con los pensamientos, sueños, ilusiones, expectativas, conocimientos y experiencias son algunos de
los elementos intangibles que influyen profundamente en nuestra
vida. Ignorar cómo gestionarlos es altamente imprudente. En este
libro el lector conocerá la propuesta actualizada de la “ecología
emocional” y su aplicación práctica en el día a día.
GUERRA MUNDIAL Z
Max Brooks
ALMUZARA
Max Brooks ha dedicado varios años a recorrer el mundo en
busca de todos los testimonios que ahora reúne aquí sobre la
guerra mundial zombi. Por insólito que parezca este libro, que
algunos tildan de novela demasiado realista, es la parte censurada del informe que le encargó Naciones Unidas para que
quedara memoria de «La Crisis», los «Años Oscuros» o la «Plaga
Andante», principalmente conocida como Guerra Mundial Z.
LA PRUEBA DEL CIELO
Eben Alexander
ZENITH
La lógica científica del doctor Alexander jamás había dado crédito
a las experiencias cercanas a la muerte. Sin embargo, después de
haber pasado por esto sabe que no son meras fantasías: Dios y el
alma existen realmente, y la muerte no es el final de la existencia
personal, sino una mera transición. Una historia real que nos ayudará a comprender qué nos espera más allá de la vida.
LA INVENCIÓN DEL AMOR
José Ovejero
ALFAGUARA
Desde su terraza, Samuel observa el trajín cotidiano como quien
está de vuelta sin haber llegado a nada. Una madrugada, alguien
le anuncia por teléfono que Clara ha muerto. Aunque Samuel no
conoce a ninguna Clara, decide asistir a su funeral, empujado por
una mezcla de curiosidad y aburrimiento. Fascinado por la posibilidad de suplantar a la persona con la que lo confunden, Samuel
se inventa una relación con Clara y entra en un juego del que va
perdiendo poco a poco el control.
DIARIO DE GREG 6: ¡SIN SALIDA!
Jeff Kinney
OCEANO TRAVESÍA
Greg Heffley está en problemas. Alguien ha vandalizado el colegio, y Greg es el principal sospechoso. Aunque, por primera vez,
es inocente... O algo parecido. Parece que la policía anda tras la
pista de Greg, pero una tormenta de nieve inesperada deja encerrada a la familia Heffley en casa. Greg sabe que cuando la nieve
se derrita le tocará dar explicaciones, pero... ¿hay algún castigo
peor que quedarse atrapado en casa con la familia en vacaciones?
BAJO LA MISMA ESTRELLA
John Green
NUBE DE TINTA
Hazel acaba de cumplir 16 años. Y tiene cáncer. Los médicos
no pueden decirle cuánto tiempo le queda; sólo sabe que debe
vivir pegada a un tanque de oxígeno y sometida a continuos
tratamientos. Hazel forma parte de un grupo de apoyo donde
otros chicos como ella comparten sus experiencias. ¿Qué sentido tiene hablar con otras personas de lo que nadie puede cambiar? Pero su vida da un verdadero vuelco cuando conoce a Gus
Waters, un chico que, como ella, lucha por superar el cáncer.
LAS VENTAJAS DE SER INVISIBLE
Stephen Chbosky
ALFAGUARA JUVENIL
Charlie es un chico realmente especial: lee muchísimo, no sale
con chicos ni con chicas y reflexiona sobre el mundo desde un
punto de vista muy particular. Su ingenuidad, su incapacidad
para relacionarse normalmente y su extrema sinceridad le
crean más de un problema, especialmente ahora que su único
amigo ha muerto. Conocer a Sam y Patrick, los chicos más populares y vitales del colegio, provocará un giro radical en su vida
que lo sumergirá de pleno en la adolescencia.
DIVERGENTE
Veronica Roth
MOLINO
La difícil elección de Beatrice marca el inicio de la saga, y la trama
de Divergente se centrará en pruebas de iniciación. Beatrice tendrá que ganarse su puesto en la facción y eso la llevará a competir
contra sus compañeros; hará aliados y enemigos, y conocerá a alguien muy especial, una persona que jamás habría esperado encontrar. En las páginas de este primer volumen descubriremos qué
significa eso de divergente y cuáles son los problemas políticos de
esta sociedad tan pacífica en apariencia.
LOS JUEGOS DEL HAMBRE 1
Suzanne Collins
OCEANO
Un pasado de guerras ha dejado los 12 distritos que dividen Panem
bajo el poder tiránico del Capitolio. Sin libertad y en la pobreza,
nadie puede salir de los límites de su distrito. Katniss Everdeen, de
16 años, osa desafiar las normas para conseguir comida. Sus principios se pondrán a prueba con “Los juegos del hambre”, espectáculo televisado que el Capitolio organiza para humillar a la población.
Cada año, dos representantes de cada distrito serán obligados a
subsistir en un medio hostil y a luchar a muerte entre ellos.
12 OFICIOS POR DIANA GUTIÉRREZ
SECRETOS RAROS
Louise Erdrich, en El coro de los maestros carniceros, brilla en firmamento ajeno
porque el hombre que nos ocupa es un carnicero con tesitura de tenor, a más de
beneficiarse con “una capacidad de llevar el filo del cuchillo a la masa y a la fibra
de la criatura animal con la intuición de un sueño”. En esta narración, el secreto
del buen carnicero se afinca en lo dicho a Fidelis por su progenitor: “Ningún ingrediente es demasiado modesto”. La sal, mejor si gruesa; el ajo si fresco; la carne si
transparente es buena.
Las costureras
La costurera goza de todos los placeres de la moda, viendo los trajes que se le mandan hacer. Su categoría es alta porque es la que da forma y talle a los cuerpos de las
niñas de manga larga y de escote.
La costurera también ama, pero su amor es de pasa pasa, mientras el comerciante le
rebaja el precio de las telas. Tiene una sonrisa para todo el que se acerca, y de vez en
vez hace unos ojitos que suelen cautivar a los incautos.
Póster del libro Al desnudo. Chuck Palahniuk
De cuando las telas, las puntadas y los patrones del oficio mudan a fachada visible de
algo lioso e inconveniente nos habla el libro de la escritora María Dueñas, El tiempo
entre costuras. La joven modista Sira Quiroga abandona su tierra natal, Madrid, y se
asienta en Marruecos. En este exótico lugar tuerce el camino hacia la desventura.
Habrá de leer a completitud el lector la historia para conocer el destino de la mujer.
Los policías
Los policías son hombres de sello feroz: los brazos desnudos, el cuello inflado y ojos
encendidos. Cuán falso sería pensar que estos seres no asumen la debilidad. El secreto del buen oficial es, pues, conocer su talón de Aquiles. El de Pablo Faraón González, encomendado a preservar escenas del crimen, es el huitlacoche.
Sirva la exuberante indagación de lo escrito sobre los oficios que me he dado a la
tarea emprender, para decir que tan corto es el bagaje como vasta la materia. Aun las
obras que ha producido el Occidente en tiempos ilustrados son tan poco conocidas
que apenas sirven para sacar a los oficios del envilecimiento al que una opinión injusta y temeraria los ha condenado.
Sépase que bajo el nombre de oficios se compendió todo sistema de conocimientos
capaces de reducirse a reglas invariables e independientes del capricho y la opinión.
Se clasificaron en oficios liberales y mecánicos. No hubo cosa más indigna que porque
los oficios mecánicos dependiesen de operaciones manuales debieran desterrarse a
la clase más inferior de la sociedad.
Para hacerlos amar y contribuir a su prosperidad permítaseme presentar al mayor
número posible de lectores cuatro oficios clásicos que tributan a la formación del
género humano: el carnicero, la costurera, el policía y el sirviente. Para esto he tenido a bien registrar con diligencia a los autores antiguos y modernos de más nota,
preguntar a artistas beneméritos, comprometerme con la opinión de los doctos, y
considerar como guía más segura de la bienandanza, el gusto del público.
Los carniceros
Fidelis Waldwogel, carnicero alemán, se aposenta en América con una maleta repleta
de salchicha ahumada y cuchillos, tras haber servido como soldado en lo que la Historia ha dado en llamar Primera Guerra Mundial. Su buena estrella, según la escritora
EL CORO DE
LOS MAESTROS
CARNICEROS
Louise Erdrich
SIRUELA
EL TIEMPO
ENTRE COSTURAS
María Dueñas
PLANETA
Llamado “Comandante Amarillo” por sus conocidos, acordona con cinta amarilla
de balizar los infortunios ocurridos en las calles. El policía al que aquí se hace referencia es el protagonista de Policía en Ciudad Juárez, de Miguel Ángel Chávez
Díaz de León, quien antes poeta ahora incursiona en la novelística. Este oficio
demuestra que hasta el más fiero sucumbe a los endulces del amor. Pablo Faraón
González siente amor por Ruth, su pareja de labor. El camino del sentimiento los
salvará de la adversidad.
Los sirvientes de actrices en el retiro
Ha sido el caso de Hazie Coogan, amable paje por largo tiempo de la señora
Katherine Kenton, moderna actriz de la industria del cine naciente en América.
Con arreglo a la opinión de la criada, ha registrado Chuck Palahniuk en el libro
Al desnudo, la meta de todo ayudante doméstico bien entrenado en su arte es
hacerse invisible a los ojos del amo. Otro adeudo a cargo de Hazie es “no presionar nunca demasiado fuerte”. El secreto del buen servidor es ser y no ser todo
aquello que demande su señor. Una mácula se cierne, sin embargo, sobre el relato
de este escritor. Se sugiere que la dama de asistencia toma canonjías imprevistas
que conducen al mal fin de su patrona.
En vano buscarán los eruditos en esta esquela el estilo académico. La que esto escribe no se ha propuesto ilustrar a los sabios y, por eso, ha hecho cuanto ha podido para
ser inteligible. Entretanto, si alguno de los resultados que se exponen aquí pueden
contribuir a corregir el defecto en nuestras artes y oficios, a proporcionar una economía cierta o a despertar una idea útil al público, se dará por premiada su tarea. +
POLICÍA DE
CIUDAD JUÁREZ
Miguel Ángel
Chávez Díaz de León
OCEANO
AL DESNUDO
Chuck Palahniuk
MONDADORI
LAS FÁBULAS DEL TÍO HOFS POR ANTONIO MALPICA
EL VOCHO VERDE
Aquiles: ¿Cómo le fue?
Tortuga:Mal.
Aquiles: ¿Por qué?
Tortuga: Porque, en palabras del mecánico, si pagamos por esa carcacha más de lo que nos hubiéramos gastado en dos
comidas corridas, nos vieron la cara.
Aquiles: ¿Tanto así?
Tortuga: ¡Maldita sea! ¡Usted y su alucinante discurso sobre el hombre y la máquina! ¡Le dije que esos silbidos, tronidos
y gorgoreos no eran normales! ¡Le dije que nombrar al armatoste “Christine” era un chiste peligroso!
Aquiles: ¿Y entonces...? ¿Está desahuciada?
Tortuga: Bah. Dijo que haría todo lo posible por salvarla, pero igual me citó un provervio chino: “cuando los hombres
hablan del futuro, los dioses ríen”. Al parecer se le da el fatalismo.
Aquiles: No es posible que todos nuestros ahorros vayan a terminar en un deshuesadero. A ver, páseme el teléfono.
Tengo que hablar con ese sinvergüenza.
Tortuga: Como quiera. Pero insisto que no es un tipo fácil. Tenía libros de Cioran y Schopenhauer en la mesa de la
herramienta.
Aquiles: ¿Bueno? Oiga, es para preguntar por el Volkswagen verde. No. Ese era mi socio, que acaba de estar con usted.
Es que me quiso explicar y, la verdad, le agradecería si... sí... ah... el cigüeñal torcido... ¿como si le hubieran pegado con
un hacha?... Válgame... ¿el carburador obstruido con algo que parece mastique para sellar ventanas?... ¿las bujías son
de qué año?... ¿el chicote del acelerador reforzado con qué? ¿el cable de una plancha...? Okey, no es necesario que
continúe... está bien. ¿Y como cuánto saldrá el chistecito? Pero si sólo queremos que la deje andando, no que le ponga
turbinas... okey, no se sulfure, es que... curioso que diga eso, porque acabo de leer esa misma frase pesimista en un
epígrafe de una novela inédita... sí, soy escritor... ¡Cómo! ¿era suya? ¡Mire lo que son las cosas! Sí, yo fui jurado de ese
concurso... bueno... lamento que usted no ganara... premiamos una sobre un zombie que despierta en un mundo poblado de humanos... ya sé, pero está muy bien contada... se recibieron sólo seis novelas y una era un plagio de Un mundo
para Julius... claro, algún bromista... ¿así que cursó Letras Hispánicas? ¡Vaya, quién lo diría...! ¿Qué generación? No, yo...
otro día le cuento mi historia... ¿Y qué hace en la talacha? No, ni me diga... la semana pasada nos arregló el boiler un
doctor en filosofía, su libro favorito era El reparador, de Bernard Malamud... no, y la otra vez conocimos un plomero que
cargaba La gota de agua de Vicente Leñero como si fuera la Biblia... sí, fabuloso... no, no es molestia, dígame... claro...
¿aconsejarle sobre su novela?... pero es que... no sé si sea buena idea... es que... Bueno. Pues ya que insiste... para serle
muy sincero... la línea argumental está muy torcida, como si le hubieran pegado con un hacha. No, se lo juro por Dios.
Además... la motivación del personaje principal parece adherida a la anécdota como con mastique. Su narrativa parece
del año del Cantar de Roldán y, ya que pregunta, su estructura se cae toda, no se resuelve ni reforzándola con el cable
de la plancha...
Oiga...
…oiga…
¿Está usted ahí?... A ver, dígame… De acuerdo, qué bien que nos entendemos. Usted deje ronroneando a “Christine” y
yo le aceito los engranes a su primogénito. Fue un placer platicar con usted. Hasta luego.
Tortuga: Es inaudito. A veces no sé si es usted un genio o simplemente tiene suerte.
Aquiles: O que los dioses sí tienen sentido del humor. Proverbio chino. +
AFORISMOS_DE E.M. CIORAN
EL LIBRO DE
LAS QUIMERAS
E.M. Cioran
TUSQUETS
÷Creo en la salvación de la humanidad, en el porvenir del cianuro.
÷La creación fue el primer acto de sabotaje.
÷La conciencia es más que una espina: es un puñal en la carne.
÷La razón es una puta que sobrevive mediante la simulación, la versatilidad y la desvergüenza.
÷Cambiar de idioma, para un escritor, es como escribir una carta de
amor con un diccionario.
18 OFICIOS POR GABRIELA DAMIÁN MIRAVETE
CÓMO VIVIR EN LAS FRONTERAS DEL UNIVERSO
Al leer las Memorias de Joseph Grimaldi, el payaso más célebre del siglo XIX, podemos
escudriñar tras bambalinas. El guía no podría ser más talentoso: un Charles Dickens jovencísimo, que aún firmaba como Boz, revitalizó la autobiografía que el mismo Grimaldi
había dictado, convirtiéndola en asombroso documento de la época y conmovedor relato. El libro preserva la gracia y voz de Joey, el personaje del que derivan todos los payasos
modernos (el rostro pintado de blanco y rojo incluido). Lo vemos salir al escenario acompañado de una oca y un cerdo, recibir las carcajadas interminables del público. Y también
vemos a Grimaldi quedarse dormido en el cabriolé que lo llevaba hasta su casita de campo, llorar por la muerte de su familia, criar palomas para sentirse acompañado en su vejez
prematura. La asombro aquí se halla en el día a día de un hombre que hizo felices a los
demás, vestido con satín de colores, o frente al fuego crepitante del hogar, sin maquillaje.
Muy distinta es la vida ficticia de un “mago” escocés del siglo XXI. Louise Welsh imagina
en El truco de la bala al amante de la juerga William Wilson (en guiño a E.A. Poe), un ilusionista como los que ahora se ven en la tele, sólo que sin el glamour de las cámaras. Esta
novela noir conduce ágilmente a los lectores por la irresistible vida nocturna de Berlín,
Glasgow y Londres, no sólo para atestiguar si Will sobrevivirá al truco que más magos ha
matado en la Historia, sino para saber cómo saldrá el pobre de la intriga contenida en un
misterioso sobre, y si lo hará tal y como al mismo Wilson le gustaría: “intentando parecerme a James Bond después de una violenta victoria”. La refrescante novela de Welsh
ofrece trucos y prestidigitación que van de lo virtuoso a lo gore en un mundo en el que la
magia no existe: nuestra realidad contemporánea de bares, strippers y policías corruptos.
¿Quién no ha querido rendirse, alguna vez, ante el anuncio de la llegada de un circo? De
las promesas espectaculares que ofrecen las carpas modernas al pequeño apartado del
freakshow que sobrevive en las ferias citadinas, nuestra curiosidad aletea cuando escuchamos “¡De lo más profundo de los ríos de la Isla de Cedro de Villahermosa, Tabasco,
llega Esmeralda, la Mujer Lagarto!”. Sea o no real la cabeza humana sobre el cuerpo de
reptil (José Emilio Pacheco y su relato El viento distante nos hacen dudar de si estas
criaturas serán un fraude), la vida detrás de los oficios circenses siempre estará revestida
de un digno misterio.
Payasos y prodigios nos obsequian vistazos a la maravilla. Mientras dura la función, domadores de leones, magos y fenómenos encarnan la posibilidad de la magia en un escape
breve de la vida cotidiana. Pero no sólo eso nos fascina: también el espectáculo desolador
de las fieras flacuchentas en cautiverio, o el de un payaso despojado de su ajuar, regresando a casa con los gigantescos zapatos aún puestos. Eso nos confronta con que quizá
no exista la maravilla en ninguna parte. Anhelamos y repelemos, al mismo tiempo, ver a
la luz del día las entretelas de la carpa, donde no hay magia ni risa, sino realidad y polvo.
MEMORIAS
DE JOSEPH
GRIMALDI
Charles Dickens
PÁGINAS DE ESPUMA
EL TRUCO DE LA BALA
Louise Welsh
ANAGRAMA
Que en el circo confluyan la alternativa de lo fantástico y las facetas más inclementes de
lo real, lo convierte en un ensayo del universo, una miniatura que contiene, a pequeña escala, las vastas posibilidades de la vida con un énfasis vistoso en sus misterios. Quizá por
eso varios autores han aprovechado estas fronteras diluidas para afianzar ahí las carpas
de sus obras, plenas de imaginación: El Circo del Dr. Lao obsequia a sus lectores un repertorio de zoología fantástica que pone llorar de emoción a los amantes de la mitología. El
unicornio, la esfinge, un sátiro, una medusa y algo que no se sabe muy bien si es “un oso,
un ruso, un hombre u otra cosa”, son las criaturas quiméricas del Doctor Lao, un anciano
que, tanto puede especular acerca de los motivos por los que las fuerzas primigenias motivaron a la creación de los monstruos con un discurso elocuente y conmovedor (“son las
improvisaciones del universo, los extraños hijos de la lujuria de las esferas”), como puede
encogerse de hombros y responder con un “Mi no sabel qué pasal” si le apetece. El Dr.
Lao y sus criaturas personifican al asombro como el milagro que acontece sin que nadie
se percate, pues los visitantes del circo no pueden creer que el unicornio viva o que la
esfinge hable aunque los tengan delante porque “no son reales”. Esta deliciosa historia,
clasificada como parte de la literatura de lo extraño, sirvió de inspiración a otros clásicos
circenses de lo fantástico: La feria de las tinieblas, de Ray Bradbury, o Los cristales soñadores, de Theodore Sturgeon.
Hay otro territorio donde los cirqueros afianzan mejor sus carpas: el de la melancolía.
La eternidad por fin comienza un lunes es una novela que desde el título, extraído de
un poema de Eliseo Diego (padre del autor), se compromete a hechizarnos con uno de
los pocos encantamientos que nos quedan: el del lenguaje sin límites y la imaginación
redentora. Comienza con el entierro de Goldwyn Mayer, león del circo Cinco Estrellas, y
se desarrolla hasta convertirse en una historia sobre la ternura, la búsqueda de sentido y
los universos interiores: “El paisaje era el de sus sueños… coexistían las épocas pasadas,
presentes y futuras... Allí la esperaban sus seres queridos en una armónica dimensión
de la fantasía”. Eliseo Alberto permite aquí que los muertos no desaparezcan del todo,
que los amigos sean fieles hasta el final. Y que el amor sea posible, incluso dentro de las
desvencijadas paredes del circo, que es el mundo, y viceversa. +
EL CIRCO
DEL DR. LAO
Charles G. Finney
BERENICE
LA ETERNIDAD
POR FIN COMIENZA
UN LUNES
Eliseo Alberto
ALFAGUARA
INSOMNIO POR DIEGO RABASA
EL OFICIO DE ESCRIBIR
El oficio que un escritor obliga a su personaje a ejercer es usualmente piedra angular del universo interior que el creador,
en su calidad de demiurgo, le confiere a su criatura. Los oficios anodinos como el copista Bartleby o el burócrata de El
libro vacío, de Josefina Vicens, sirven de pretexto para retratar el hastío, el sin sentido de casi cualquier enser humano.
Los oficios excéntricos, como por ejemplo el vendedor de sueños futuros de Milorad Pavić en su novela Pieza única, o las
cortesanas protagonistas de las novelas Vidas de una mujer amorosa (Ihara Saikaku) o Memorias de una madame americana (Nell Kimball), sirven para introducir al lector bien en mundos delirantes, producto de imaginaciones desbocadas
(como en el caso del autor serbio) o en mundos subterráneos que se encuentran lejos de la “vida normal” y organizada
en la que el lector promedio habita, como en el caso de las dos últimas novelas.
No son pocos los casos en los que toda una novela gira en torno al oficio del protagonista. Otro ejemplo es la magistral
novela del escritor checo Bohumil Hrabal Una soledad demasiado ruidosa. El trabajo que desempeña el protagonista
–es el encargado de empaquetar, para trasladar a una planta de reciclaje, el papel que la gente deposita en un extraño
dispensario subterráneo– sirve como centro neurálgico de la narración para mostrar a un hombre que habita a medio
camino entre la superficie y el inframundo, para hablar de la censura del régimen comunista en el que el escritor creció,
para hacer potentes y hermosas apologías de la lectura (“Y yo, al pie de la montaña, me encojo como Adán entre los matorrales, con un libro en la mano abro mis atemorizados ojos a un mundo extraño, distinto de aquél en el que me hallaba
hace apenas un instante porque yo, cuando me sumerjo en la lectura, estoy en otra parte”) y aún para hablar de cómo se
forma el conocimiento a partir de la reconciliación de ideas diversas en la mente de un individuo.
Sean labores timoratas o empeños folclóricos, los oficios literarios son de una forma o de otra el reflejo transfigurado
del oficio de su creador: el escritor, la escritora. Este oficio, el de la escritura, admite como pocos otros técnicas eclécticas y variadas. En su libro Los disidentes del universo, Luigi Amara hace un recuento de las variadas formas en las que
éste se puede llevar a cabo: “Hay quienes prefieren escribir de pie (Ernest Hemingway, Alfonso Reyes), acostados en la
cama (Mark Twain, Truman Capote), caminando (Friederich Nietzsche, Robert Walser), completamente desnudos (Daniel Sada), en una letrina (san Juan de la Cruz), en medio del bullicio de las cafeterías (Georges Perec, Julio Cortázar) o
en la extraña quietud de los burdeles (William Faulkner)”.
En El oficio de escritor, antología de entrevistas y textos de la revista Paris Review of Books, podemos observar con
mucha precisión el carácter esquivo e inasible del oficio de escritor. Faulkner nos muestra, por ejemplo, que el oficio es
la antítesis de casi cualquier idea fija; Eliot explica por qué escribió La tierra baldía en verso libre; Hemingway rechaza
la idea de que el sitio de trabajo es esencial para escribir y más bien señala al teléfono y a las visitas como los dos enemigos más acérrimos de su oficio, y Capote cuenta cómo fue que a los diez años se convirtió en escritor motivado por un
concurso de literatura infantil que tenía como premio un pony. Leer esta antología, que además de los escritores citados
incluye a otros y otras como Moravia, Henry Miller, Lawrence Durell, Mary McCarthy, Huxley y E. M. Forster, deja poca
claridad al aspirante de escritor acerca de cómo se desarrolla el oficio. Tener una respuesta clara a esto implicaría poder
responder con certeza científica a preguntas del tipo “¿Cómo se mira correctamente al mundo?”. Pero algo yace dentro
de las respuestas variopintas, a veces contrapuestas y poco específicas.
El inventario de maneras, obsesiones, preocupaciones, que ha dado pie a algunas de las páginas más célebres en la literatura anglosajona y europea (ese es quizá el defecto más grave de este libro, que deja fuera vastas regiones del mundo
en su muestreo) revela el carácter inagotable y transformador de la literatura. Un impulso que tendrá vida mientras la
pregunta “¿Qué hace el ser humano en el mundo?” siga sin encontrar una respuesta clara. +
DE QUÉ VIVE UN ESCRITOR
PIEZA
ÚNICA
Milorad Pavić
SEXTO PISO
÷Truman Capote: lector de guiones cinematográficos, bailarín en un barco y office boy.
÷Mark Twain: Tipógrafo, soldado, minero.
÷William Faulkner: Pintor, cajero, piloto, cartero.
÷Lawrence Durrell: Agregado de prensa, comerciante, maestro de inglés.
÷Julio Cortázar: Maestro rural, traductor.
÷Henry Miller: sastre, corrector de estilo.
÷Robert Walser: Botones, actor, librero, secretario, archivero.
20 OFICIOS CREATIVO
Austin Kleon
Milo
LAS DIEZ COSAS QUE NECESITAS PARA DESATAR TU CREATIVIDAD
1. ROBA COMO UN ARTISTA
2. NO ESPERES HASTA QUE SEPAS QUIÉN ERES PARA EMPEZAR
3. ESCRIBE EL LIBRO QUE QUIERES LEER
4. USA TUS MANOS
5. LOS PROYECTOS EXTRAS Y LOS HOBBIES SON IMPORTANTES
6. EL SECRETO: HAZ BUEN TRABAJO Y COMPÁRTELO CON LA GENTE
7. LA GEOGRAFÍA YA NO ES UNA LIMITACIÓN
8. SÉ AGRADABLE (EL MUNDO ES MUY PEQUEÑO)
9. SÉ ABURRIDO (ES LA ÚNICA FORMA DE PODER TRABAJAR)
10. LA CREATIVIDAD ES RESTAR
AUSTIN KLEON
Artista gráfico, deja clara una premisa: todos los artistas roban, toda la creatividad es reciclada, sólo tienes que descifrar quién
eres y qué es tu trabajo.
Ve el trailer
ROBA COMO
UN ARTISTA
Austin Kleon
AGUILAR
Una guía inspiradora para la creatividad en la era digital, Roba como un artista presenta diez principios que ayudarán a los lectores
a descubrir su lado artístico y a tener una vida mucho más creativa. Nada es original, dice el autor, así que es mejor que acepta las
influencias, instrúyete en el trabajo de los demás, reimagina y mezcla tu propio camino.
Encuentra un pasatiempo que ames y conviértelo en tu trabajo: escribe el libro que te gustaría leer y la película que te gustaría ver. Y pues,
ya sabes… no te endeudes, come sano, actúa con sentido común, ¡y atrévete a ser aventado y osado! +
Emparento mi oficio con el juego. Juego a divertirme lo más que puedo.
Portadas favoritas de Alejandro Magallanes, diseñadas para Almadía.
22 ENTREVISTA ALEJANDRO MAGALLANES
ENTREVISTA POR JORGE VÁZQUEZ ÁNGELES
Alejandro Magallanes es un viejo conocido de Lee+. La primera vez lo entrevistamos en
la Feria del Libro de Guadalajara, el año pasado, por su libro Libro. Después le pedimos
que participara en ¿Qué hay en la bolsa de…? Ahora, con motivo de este número dedicado a los Oficios, se nos ocurrió conversar con él sobre sus labores como diseñador
gráfico y su trabajo para la editorial Almadía. Antes de entrar a la Escuela Nacional de
Artes Plásticas de la UNAM, no sabía bien a bien con qué iba a encontrarse pero poco a
poco, al pasar el tiempo, se fue dando cuenta del potencial de su oficio. Admira mucho
el trabajo de Rafael López Castro, el gran cartelista mexicano, a Vicente Rojo, y a sus
contemporáneos Manuel Monroy y Selva Hernández, entre otros.
“Por tratarse de una carrera cara…”, comenta Alejandro Magallanes, “…tuve que trabajar desde que entré a la universidad. Lo primero que hice con unos amigos fue pintar el
rótulo de una tienda. Luego ofrecíamos nuestro trabajo a distintos negocios como las
ferreterías. Más tarde, aún siendo alumno, diseñé varios carteles para el Museo Nacional de la Intervenciones y para el Fondo de Cultura Económica, donde me encargué
de un cartel promocional de Constancia y otras novelas para vírgenes, libro de Carlos
Fuentes. Durante mi servicio social en la ENAP, la recién creada Comisión Nacional de
Derechos Humanos del Distrito Federal nos pidió que diseñáramos su logotipo y fui yo
quien se encargó de hacerlo.
En esa misma institución hice otras cosas, entre carteles, libros y hasta animaciones
con foquitos que se montaban afuera del metro Insurgentes. Más tarde colaboré en
Tusquets Editores”.
Además de los cuadros que adornan su oficina, llama la atención la cantidad de juguetes
populares que Alejandro Magallanes colecciona con fruición. Al observar su trabajo, se
descubre una clara relación entre la gráfica popular y las artesanías con su particular
manera de diseñar. “Todo nos influencia”, responde. “El diseño tiene que aspirar a convertirse en un arte popular, que sea parte de la vida diaria de las personas. La forma que
tienen estos Judas de cartón, aparentemente ingenua o mal hecha, posee una carga
cultural muy fuerte, dicen las cosas como van. El arte popular influencia mi trabajo, lo
mismo que las revistas, la música o las telenovelas”.
¿Cómo llegaste a la editorial Almadía?
Martín Solares, en ese momento director literario de Almadía, me invitó a colaborar.
Ahí conocí a Guillermo Quijas, a Gerardo Carreras y a todo el equipo. Les presenté la
propuesta de las portadas con suaje y empezamos a trabajar de inmediato, de manera
LOS +VENDIDOS ARTE
muy natural. El primer libro con el que inicié en Almadía fue Los culpables, de Juan
Villoro, en el que usamos un suaje muy arriesgado porque se doblaba al momento de
guardar el libro en el anaquel. En la segunda edición usamos otro papel para que aguantara más. Un diseñador también debe pensar en costos. En este caso, el diseño de la
portada no podía ser más caro que una en selección de color con solapas. Las portadas
de Almadía tienen dos colores en el forro, uno en camisas sobre papales nacionales, y
su costo tiene que ser el mismo que el de un libro en rústica. A la fecha he diseñado
ya más de cien portadas, repartidos en las colecciones de Ensayo, Poesía, Literatura
Negra y las Especiales.
¿Cuál es tu proceso para diseñar las portadas de Almadía?
Empiezo a diseñar en dos carriles: por una parte la portada e imagino cuál va a ser la
acción de esa portada con la camisa. A veces la portada es simbólica o metafórica, o
me baso en un capítulo de la novela o un fragmento del ensayo. Se trata de un proceso abierto: a veces utilizo fotografías, ilustraciones, altos contraste y a veces dibujos.
Combino lo que leí con lo que sé del libro, creando una imagen que invite al lector a
abrir el libro. En realidad emparento mi oficio con el juego. Juego a divertirme lo más
que puedo.
¿Qué requisitos hay que tener para ser un buen diseñador gráfico?
El diseño gráfico es un oficio que se aprende viendo y haciendo. El mejor diseñador
es el que más trabaja. Existen reglas que funcionan y que haciéndolas bien darán buenos resultados. Lo que puede volverlo distinto es cuando mezclas lo que te hace único
como ser humano, es decir, tus experiencias de vida. Si puedes usar esas reglas y añadirlo a tu forma de ver la vida, la combinación hará el diseño único. Hay que ser una
persona que le guste ver mucho y trabajar mucho, y tener un gran gusto por el dibujo.
Antes de irnos de su despacho ubicado en la colonia Narvarte, Alejandro Magallanes
concluye la conversación: “El diseño es un oficio como el del zapatero. Si reflexionas
sobre tu propio actividad podrás hacer un diseño original que también sirva de algo,
como un zapata cómodo El diseño gráfico es termómetro de lo que está pasando en
cada época”. +
Escanea el código y ve la entrevista en video.
mascultura.com.mx/
¡NIÑOS A LEER! POR KAREN CHACEK
OFICIOS SÓLO PARA VALIENTES
Interiores de Este alce es mío, de Oliver Jeffers.
La literatura infantil está repleta de casos que ilustran los oficios más audaces y arriesgados, también aquellos que demandan una gran maestría para su ejecución. Cualquiera pensaría que ser una mosca es un oficio amable y sin complicaciones.
Puedes entrar por la ventana o la puerta que te dé la gana. Pararte a comer sobre cualquier manjar hediondo y apetitoso.
Tus patas de gran diseño te permiten adherirte a todo tipo de ventanas y superficies. Cuentas con unos sensores de movimiento tan eficientes que más tarda un rollo de periódico, matamoscas o pantufla en elevarse treinta centímetros sobre el
suelo, que tú en salir volando fuera de su alcance.
Pero es un mito, la vida de una mosca está llena de peligros. Para muestra basta con citar el caso de La mosca que se tomó
un día libre para ir a la alberca y tomar un baño. Llevaba consigo una sombrilla, una toalla, una llanta inflable, todo lo necesario para darse un chapuzón estupendo. Era un día soleado y sin nubes. Nada podía salir mal. Casi nada. Todo cambió en
segundos: el cielo se oscureció por completo, se escucharon unos tronidos espeluznantes que agitaron el agua y… Prefiero
no relatar más detalles. Hay lectores sensibles que quizá sientan retorcijones al enterarse. Pero confíen en lo que les digo.
Gusti, el autor del libro, es de los pocos en el mundo que se atreve a hablar de… Y lo hace con una elegancia tan descarada
que hasta parece inofensiva.
Otro caso de un oficio extraordinario es el que se relata en el libro Flix. Si te digo que la historia trata del oficio de ser perro,
te parecerá nada excepcional. Pero si te digo que Flix, un simpático perro pug, es hijo de Teo Garra y su esposa Flora, un
bonito matrimonio de ¡gatos!, entonces la cosa mejora, ¿o no? Imagina el revuelo que causó en Ciudad Gato la noticia del
nacimiento de Flix ¿Cómo podía ser que de dos gatos naciera un perro? (Se supo después que, años atrás, la abuela del
Señor Garra se había casado en secreto con un perro pug). Flix creció en Ciudad Gato donde todos desde chicos se especializaban en trepar árboles y limarse las uñas. Aprendió a hablar en idioma Gato, con acento de perro. Y después, cuando
visitó Ciudad Perro, era el único en hablar el idioma Perro con acento de gato. Lo bueno es que todo lo que se aprende en
la vida tarde o temprano termina por servir de algo. Seas un perro en un mundo de gatos o viceversa. Cuando leas el libro
ve con atención las ilustraciones y te divertirás el doble. Tomi Ungerer, el autor, además de crear libros fabulosos para niños
y adultos es un gran amante de los animales —¡los conoce muy bien!
Ahora toca el turno de mencionar aquellos oficios que requieren de gran inteligencia y maestría para su ejecución. Ser alce,
por ejemplo. Un alce viviendo en el campo abierto, rodeado de personas empeñadas en colgarle un nombre en los cuernos
y considerarlo su mascota. Suena extravagante, pero, claro que un alce puede jugar a ser la macota doméstica de alguien, a
veces. Al fin y al cabo, los alces son alces. A las personas les toma su tiempo y también unos cuantos embrollos, pero al final
del día incluso un testarudo como Alfredo —con todo y su manual de buen comportamiento en el que se enumera lo que
un alce mascota debe hacer o no—, puede entender que Marcel, como le había llamado al alce, también puede responder
a los nombres de Dominic o Rodrigo. Con Este alce es mío, Oliver Jeffers vuelve a hacer de la suyas obsequiándonos otra
maravilla de libro para sumar a la colección. +
OLIVER JEFFERS
ESTE ALCE ES MÍO
Oliver Jeffers
OCEANO TRAVESÍA
•Pintor, artista de instalaciones, diseñador, grabador e ilustrador.
•Nació en Port Hedland, Australia.
•Desde muy chico emigró a Belfast, Irlanda del Norte.
•Actualmente vive en Brooklyn.
•Se dedicó la pintura luego de fracasar como percusionista.
•Desde joven tocaba las cucharas pero ningún grupo reconoció su talento.
•En sus dibujos combina acuarela, acrílicos y collage con recortes de revistas.
•Autor de 11 libros.
•Cómo atrapar una estrella, su primer libro, se publicó en 2004.
24 ENTREVISTA JORGE HERRALDE
El editor Jorge Herralde con Coral y Anna Bohigas. Fotografía de Colita.
¿Cuál es la peor parte de ser editor? Hay muchas mejores partes. Empecemos por ahí.
Es como un flechazo, como el primer amor, la sensación de descubrir una nueva voz
absolutamente desconocida. Luego acompañar al autor a lo largo de su vida, como en
un matrimonio bien avenido, si no acontece el divorcio como también pasa en el mundo
editorial. Y también la venta de derechos de autor en otros países que como agentes
hemos hecho, como el caso de Roberto Bolaño, un autor que estaba en un pueblecito,
desconectado de todo, que solo escribía poesía y concursaba en premios literarios menores, que de pronto se convierte en una estrella mundial, el Mick Jagger de su época.
Estas gratificaciones compensan de sobra los sinsabores del verdadero editor.
Cuando está en su oficina, el fundador de Anagrama hace de hombre orquesta: recibe
el correo, revisa las notas de prensa donde se habla de su editorial, luego se dirige al departamento de producción, quizá su lugar favorito, donde escoge los cuerpos de letras
así como portadas y contraportadas. Le gusta participar en cada parte del arduo proceso de edición de un libro. De vuelta en su despacho, atiende vía telefónica a autores
y distribuidores. “No hay un momento de respiro”, dice con una sonrisa. Para relajarse
selecciona los manuscritos que revisará más tarde en su casa.
¿El buen editor cuenta con un detector parecido al de Hemingway? Un editor con un
proyecto literario antes ha sido un lector. La pulsión de editar viene de un lector que
quiere publicar y compartir entusiasmos. Ante la inmensa oferta que hoy en día existe y
de los miles de manuscritos que llegan, hay un instinto de preservación que indica muy
rápidamente si un libro es o no pertinente para tu proyecto editorial. Y esto ocurre a
veces con sólo leer una página, con las posibilidades de error correspondiente, desde
luego. Pero es bastante fácil saber si un libro es o no anagramatizable.
¿Qué hay que hacer para ser un buen editor? Lo primero es tener la pulsión de editar,
es decir, la vocación, sin esto no se puede ser un buen editor. Tener claros cuáles son
los objetivos, qué entusiasmos se desean compartir; dividir estos entusiasmos en colecciones, asignarles la forma correspondiente. Y, naturalmente, leer muchísimo, dedicarle
muchas horas y tener la ayuda de la suerte.
LA PULSIÓN DE EDITAR
ENTREVISTA POR JORGE VÁZQUEZ ÁNGELES
Es arriesgado entrevistar a personajes como Jorge Herralde, con toda seguridad el más
famoso de los editores hispanoamericanos. Desde la fundación de Anagrama en 1969, a
su dueño deben de haberle hecho todas las preguntas habidas y por haber. A pesar de
todo, no puede declinarse una invitación para charlar con él. En un hotel de la colonia
Roma Jorge Herralde nos espera cómodamente sentado en una pequeña estancia con
vista a la calle, amueblada con amplios sillones y mesas bajas. Viste saco y corbata. Se
lo nota cómodo y, antes de iniciar, se da tiempo para bromear con su asistente: “Me
dijiste que la entrevista anterior era la última”. Bajo la promesa de ser breve, lanzo la
primera pregunta:
Editar títulos excelentes debe ser un deporte rudo. Me imagino al editor como el mariscal de campo de un equipo de futbol americano: todos le quieren caer encima no para
quitarle el balón sino para entregarle un manuscrito. ¿Es así? Digamos que es la metáfora no inapropiada. Publicar es un deporte de riesgo. En esta época de gran crisis económica europea, empezar a publicar es muy fácil. Han surgido numerosísimas editoriales
independientes porque con las nuevas tecnologías es muy barato hacerlo. Imagino que
hay un índice de mortalidad numeroso en estas pequeñas editoriales que han nacido pero
seguramente, así como empezamos nosotros, con una o dos personas, habrá algunas que
se aposentarán con el tiempo. El inicio es fácil y la resistencia es costosa.
¿Cuántos manuscritos ha leído? Nunca los he contado para no horrorizarme. Muchísimos. En general los leo los fines de semana. Me gusta empezar y terminar el libro el
mismo día. Si no lo hago como muy ligero, unas verduras o una sopa para que la digestión no interfiera el proceso lector, y luego ceno copiosamente con la satisfacción del
beber cumplido.
¿Cuál es el color de las portadas de Anagrama? Dependen de los gustos de cada uno:
para unos es amarillo y para otros crema. El pantone puede llamarse “Panorama de
Narrativas de Anagrama”.
¿Qué opina de las Librerías Gandhi?
Descubrí Gandhi hacia 1972 o 1973. Me hospedé en el Hotel del Prado junto con
otras cien personas con ganas de bullicio, entre ellas Manuel Vázquez Montalbán.
Varios de nosotros fuimos a visitar librerías, entre ellas una muy curiosa y muy
cuidada llamada Gandhi. Tres o cuatro años después se había convertido en un
imperio que fue prosperando y prosperando. En el altillo de la antigua Gandhi vi
a Mauricio Achar actuando, todo mundo sabe que esa era su verdadera vocación.
Hacía un papel bastante excesivo como era él mismo en persona: patrón de un lupanar. Para mí es una librería de recuerdos entrañables. Además de Mauricio ahí
conocí a Ricardo Nudelman, el consiglieri, el segundo de abordo, la persona que
ponía el rigor y la frialdad frente a este personaje tumultuoso que era Mauricio
Achar. Era la voz de la razón versus las genialidades de Mauricio. +
Entrevista en video
JORGE HERRALDE Y SUS ASISTENTES_ FOTOGRAFÍA DE COLITA
LAS FOTOGRAFÍAS DE COLITA TIENEN LA PARTICULARIDAD DE HACER REÍR. EN SUS FOTOS NO SE DA OTRO RASGO DE ESTILO QUE LIGUE SU PRODUCCIÓN QUE EL HUMOR FRESCO Y
ESPONTÁNEO QUE PROCEDE DIRECTAMENTE DE SU PARTICULAR GENIO Y PERSONALIDAD. EN SUS IMÁGENES CABE DESTACAR SU VIRTUOSISMO EN EL HUMOR, UN INSTRUMENTO QUE
USA PARA CONJURAR LA EMPATÍA Y LOGRAR QUE LOS RETRATADOS ENTREN EN EL JUEGO. www.colitafotografia.com
CINE POR ERICK ESTRADA
Fotograma de la película Wall Street (1987).
EL HOMBRE COMÚN
Muchos son los oficios pero el cine ha sabido aprovecharlos. Saber cómo se gana la vida el personaje de una película
sirve no solamente para dotarlo de verosimilitud sino para que exista un gancho más para identificarnos con él.
Sin embargo, cuando de oficios se trata, el cine tiene un truco que le ha salido muy bien y que por otro lado hemos
disfrutado al máximo. Los oficios (sin menospreciar a nadie que practique uno) están más cerca del común de la
gente y le dan al cine, a sus guionistas, a sus directores, la posibilidad de hablar de hombres comunes y corrientes,
de la calle, de los que vemos todos los días. Eso le añade sazón a la historia.
No es que no nos interesen los malabares de un ejecutivo de Wall Street. Nos llevaríamos entre las patas a muchas
películas, entre ellas precisamente a Wall Street (1987), de Oliver Stone. Sin embargo, cuando vemos batallar en una
película a la gente que ejerce un oficio, las situaciones y los personajes adquieren otra dimensión.
Revisemos algunos ejemplos y veamos cuántas reflexiones escapan de esas historias de hombres comunes en situaciones extraordinarias. Si en Delicatessen (1991), esa fábula post apocalíptica en la que en una villa francesa llega
a refugiarse Louison, no se hubiera puesto como centro de la vida social a una carnicería y en consecuencia a un
carnicero como regente tácito de ese micro universo, la película no sería tan divertida, extravagante y propositiva,
especialmente porque nos enteramos muy pronto que en ese mundo ocre se come carne humana para sobrevivir.
Para El cartero siempre llama dos veces (1946) el truco es doble. No es que en realidad exista un cartero en la historia, pero tratándose de un thriller de pasiones desatadas y mezclando sexo y asesinato en la historia, la palabra
“cartero” adquiere las propiedades de ultratumba que Edgar Allan Poe le dio a su “Corazón delator”. Es entonces
cuando todo se vuelve aún más oscuro y aún más violento.
Entrando al cine mexicano podemos hablar directamente de una película seminal para el cine de este país ya pasada
la famosa Época de Oro. Los albañiles (1976), de Jorge Fons (escrita por Vicente Leñero) usa a este nobilísimo oficio
y a quienes lo ejercen para elaborar un crudo y fiel retrato de la sociedad mexicana moderna, que en esos años no
solamente se encontraba en construcción sino que evidenciaba muchas de las características que la hundirían o la
llevarían a la gloria. En esos años se trataba de un volado pero el ojo de Jorge Fons y las palabras de Leñero hoy
suenan a la advertencia que nunca quisimos escuchar.
Más atrás y en una mezcla de melodrama y thriller (también en el cine mexicano) podemos encontrar a uno de los
personajes más entrañables del cine mexicano en cuerpo de uno de los actores más respetados del país: El ropavejero (1947) con Joaquín Pardavé. Sí, hoy han sustituido con una grabación fantasmal el grito que Pardavé inmortalizó
en la película, pero las aventuras de este hombre de barrio que desenmascara una red de falsificadores merece no
sólo la revisión sino una mención especial por haber pensado en ese oficio para contar su historia.
De ciudad a ciudad encontramos al desquiciado taxista encarnado por Robert De Niro en Taxi Driver (1976). En la
cruda Manhattan de los 70 un excombatiente de la Guerra de Vietnam es ahora un taxista insomne que se desbarata
psicológicamente ante nuestros ojos. Sí, es lo demandante de su oficio lo que detona el derrumbe, pero la historia
es tan profunda como las noches en que este conductor se embarca sin poder conciliar el sueño.
Es en las peluquerías donde se cuentan las historias y es ahí donde los hermanos Coen quieren que nos sentemos
pacientemente a escuchar la de un barbero que poco a poco, paso a paso como los cigarros que fuma sin descanso,
se enreda en un tren de sexo, violencia, dinero, engaño, más violencia y mucho misterio en blanco y negro. La historia que los Coen cuentan se llama El hombre que nunca estuvo (2001) y es tan común como sus personajes... y eso
es lo que provoca escalofrío.
¿Ser anticuario es practicar un oficio? Creo que sí y por ello es que ese anciano que ama a su nieta y que bajo circunstancias casi surrealistas se convierte en un ser inmortal, en un vampiro, en la infalible Cronos (1993) de Guillermo del Toro, se gana un lugar entre las mejores películas que voltean a los oficios, al ser humano común y corriente,
para narrar historias sabrosas, nutridas, emocionantes. +
+NOVEDADES
Los diez mejores títulos del mes elegidos por Lee+
LIBRO
AQUÍ NO ES MIAMI
Fernanda Melchor
ALMADÍA
EL MATRIMONIO DE LOS PECES ROJOS
Guadalupe Nettel
PÁGINAS DE ESPUMA
RESTOS HUMANOS
Jordi Soler
MONDADORI
LA VERDAD SOBRE EL CASO HENRY QUEBERT
Joël Dicker
ALFAGUARA
Aquí no es Miami es un libro de crónicas devastador, luminoso y
emotivo. Con la facilidad estruendosa nos lleva a la mano por toda
una gama de sentimientos que van de la compasión al asombro,
de la dulzura a la impiedad. El ojo de Fernanda Melchor es implacable. Mira por nosotros. Nos ahorra el trabajo de desplazarnos a
Veracruz, y de atisbar en las oquedades más profundas de aquellos hombres fraguados en la lucha por la supervivencia.
Un periodista especializado en historias excéntricas recibe el encargo de escribir una crónica sobre el santo, una especie de Jesucristo Superstar que, en plena era de Google, predica en el mercado, en la carnicería o en el burdel. Un poco desconcertado por
la simpleza del encargo, el periodista acompaña al santo en su rondín espiritual por el barrio, y muy pronto se convence de que está
frente a una gran historia. Pero ni siquiera su agudo olfato periodístico puede prever lo mucho que va a complicarse la vida del santo.
LO QUE YO LLAMO OLVIDO
Laurent Mauvignier
ANAGRAMA
Un hombre entra en un supermercado de una ciudad francesa,
roba una lata de cerveza y es detenido por cuatro empleados de
seguridad que lo arrastran hasta el almacén y lo matan de una
paliza. Este sucinto hecho de la página de sucesos es narrado por
Mauvignier en una única frase, un flujo de palabras ininterrumpido, con una tensión que llega casi hasta el espasmo, para relatar
esa media hora en que acaba de forma insensata una vida, para
hacer el relato minucioso de una muerte absurda, para no olvidar.
EL TELO DE PAPÁ
Florencia Werchowsky
MONDADORI
¿Qué es un motel de pueblo sino una máquina sordomuda de
chismes que hila el mapa local de infidelidades y dobles vidas?
Ahora bien, lo que podría ser un festín desnudo para el paladar
más Bukowski, aquí se cuenta sin sordidez ni cinismo erótico. No sé
cómo hizo, pero Florencia se las arregló para que la sociedad entre
la lucidez y la inocencia fuera una secreta fraternidad incestuosa.
Aquí hay una niña que se hace la dormida para oír cómo suena el
mundo desafinado de los adultos.
LA CABEZA DE PANCHO VILLA
Craig McDonald
OCEANO
En el año de 1957, en un tugurio de Ciudad Juárez, Héctor Lassiter,
otrora escritor de novelas policíacas y a últimas fechas guionista
cinematográfico, está siendo entrevistado por Bud Fiske; sin
esperarlo, se les une un viejo conocido de Héctor: Bill Wade,
quien les muestra el macabro contenido de una bolsa de lona: la
cabeza del legendario general mexicano Pancho Villa, una reliquia
perdida desde hace mucho tiempo y que se cree contiene un
mapa que conduce a un tesoro perdido o a una muerte segura.
En estas cinco narraciones intensas y de atmósfera delicada,
Guadalupe Nettel nos propone un cruce de caminos entre el
mundo animal y el universo humano para hablar de temas tan
naturales como la ferocidad de la vida en pareja, la maternidad
-cuando es deseada y cuando no lo es-, las crisis existenciales de
la adolescencia o los lazos inimaginables que pueden establecerse entre dos enamorados.
¿Quién mató a Nola Kellergan? Es la gran incógnita a desvelar en
este thriller incomparable. Gran novela policiaca y romántica a
tres tiempos -1975, 1998 y 2008- acerca del asesinato de una joven
de quince años. En 2008, Marcus Goldman visita a Harry Quebert, autor de una aclamada novela, y descubre que éste tuvo
una relación secreta con Nola Kellergan. Después, Harry es arrestado al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín.
Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso.
LAS POSEÍDAS
Betina González
TUSQUETS
Felisa Wilmer ingresa en un colegio religioso para niñas. Se convierte en el centro de atención por su actitud rebelde y su mal comportamiento, rodeada además por el aura “poética” que le dan sus
aficiones artísticas y su carácter tan impenetrable como independiente. Así la ve López, la narradora, que no tardará en hacerse
amiga suya. Poco a poco irá descubriendo la historia de Felisa, que
vive con su abuela después de la muerte de su madre en un accidente, y las razones de su comportamiento excéntrico y suicida.
COLLECTING ART FOR LOVE, MONEY AND MORE
Thea Westreich y Ethan Wagner
PHAIDON
Organizado en diez temas que se abordan a través de una pregunta clave y una respuesta, Thea Westreich Wagner y Ethan
Wagner ofrecen una visión accesible y sin igual del a menudo
nebuloso mundo de coleccionar arte, basándose en su amplia
experiencia en el trabajo con los coleccionistas y las instituciones del arte contemporáneo.
PSICOLOGÍA PARA CREATIVOS
Frank Berzbach
GUSTAVO GILI
Frank Berzbach analiza con humor y lucidez los factores que
condicionan el rendimiento y la capacidad creativa del profesional, y proporciona una serie de reflexiones y consejos prácticos para desenvolverse en el día a día laboral. Desde los que
trabajan en casa hasta los directores que tienen a su cargo un
gran equipo, cualquier perfil de creativo encontrará en estas
páginas un iluminador retrato del mundo laboral y una guía práctica para adquirir buenos hábitos de trabajo y no bloquearse.
+PARA VER Y OÍR
DVD
CD
LA VIDA BREVE Y PRECOZ DE SABINA RIVAS
Luis Mandoki
EN PANTALLA
Después de algunos años sin verse, los jóvenes amantes aún
adolescentes, Sabina y Jovany, ambos hondureños, se reencuentran casualmente en la frontera México-Guatemala. Ahí
se intersectan con los factores de poder y las condiciones
más adversas, como la trata de blancas, agentes migratorios
mexicanos y americanos, la matrona del prostíbulo, el cónsul
mexicano en Tecún Umán, las redes del narcotráfico, el ejército y la Mara Salvatrucha.
CLOUD ATLAS
Tom Tykwer / Andy Wachowski / Iana Wachowski
GUSSI CINEMA
Conjunto de varias historias que se desarrollan en el pasado, el
presente y el futuro. Cada una de ellas está contenida en la anterior y todas están enlazadas entre sí por pequeños detalles.
METAL Y HUESO
Jaques Audiard
SONY PICTURES
Ali repentinamente se encuentra a sí mismo con un niño
de cinco años en sus manos. Sam es su hijo, pero apenas
lo conoce. Sin hogar, sin dinero y sin amigos, Ali conoce a
Stephanie durante una pelea en un club nocturno. Él es pobre, ella es hermosa, una princesa: lo contrario a él. Stephanie entrena orcas. Cuando un show termina en tragedia, una
llamada nocturna los reúne de nuevo. Él, simplemente la
ayuda, no por compasión ni lástima. Y ella vuelve a la vida.
EL VUELO
Robert Zemeckis
PARAMOUNT HOME
Tras un aterrizaje de emergencia en medio del campo gracias al
cual salvan la vida un centenar de pasajeros, el comandante Whip
Whitaker, que pilotaba el avión, es considerado un héroe nacional. Sin embargo, cuando se pone en marcha la investigación
para determinar las causas de la avería, se averigua que el capitán tenía exceso de alcohol en la sangre y que puede ir a la cárcel si se demuestra que pilotó el avión en estado de embriaguez.
DJANGO SIN CADENAS
Quentin Tarantino
SONY PICTURES
En Texas, dos años antes de estallar la Guerra Civil Americana, King Schultz, un caza-recompensas alemán que le sigue
la pista a unos asesinos para cobrar por sus cabezas, le promete al esclavo negro Django dejarlo en libertad si le ayuda
a atraparlos. Él acepta pues luego quiere ir a buscar a su
esposa Broomhilda, una esclava que están en una plantación
del terrateniente Calvin Candie.
BLACK SABBATH
13
UNIVERSAL MUSIC
Con más de 40 años de carrera y muchos excesos, los padrinos venerados del Heavy Metal regresan con tres de sus
integrantes originales para estremecer a millones de fans en
el mundo con su denso sonido.
THE PIANO GUYS
The Pianos Guys 2
SONY MUSIC
Con un concepto poco usual que con su primera grabación los
llevó al éxito, el combo europeo de pianistas y profesionales de
la imagen vuelve para demostrar que lo ocurrido hace dos años
no fue obra de la casualidad.
DEEP PURPLE
Now what?!
SCARECROW
Si de leyendas del rock hablamos, el sexteto británico regresa con un nueva obra donde su ya destacado virtuosismo
hace acto de presencia, tanto en líricas como en música. El
estilo único de Deep Purple los ha mantenido en el gusto de
muchos durante casi cuatro décadas.
DANIEL HOPE
Spheres
UNIVERSAL MUSIC
Excelso violinista que hace gala de su talento interpretando
obras de J.S. Bach, Arvo Pärt, Karl Jenkins, Michael Nyman,
Gabriel Fauré, Philip Glass, entre otros. Una clara muestra
de que en la música clásica siempre existirán virtuosos.
JAMIE CULLUM
Momentum
UNIVERSAL MUSIC
Consolidándose como una joven promesa hace unos cuantos
años, este pianista y cantante sigue cosechando triunfos con
cada una de sus grabaciones y giras mundiales, demostrando
que aquel lejano boom de su primer disco era sólo el inicio de
una fructífera carrera musical.
VH1
30 OFICIOS EDITORA
TODA UNA VIDA
EN VOGUE
Vogue fue siempre mi favorita. De jovencita iba hasta Holyhead solamente para comprármela […] por lo general, no tenían más que uno
o dos ejemplares. Lo que más me gustaba eran las fotografías, sobre
todo las de exteriores. Con ellas viajaba a todo tipo de lugares exóticos, lugares donde se podía llevar aquella ropa. ¡Trajes de après-ski
bajo los abetos nevados! ¡Pareos para la playa en islas bañadas de sol!
Al entrar en Vogue House una fría mañana londinense de 1968, cruzando aquel vestíbulo impersonal con paneles de madera a las diez menos cuarto de la mañana, una hora ya avanzada muy propia del trabajo
en moda, me sorprendió de repente la idea de que aquel iba a ser el
primer trabajo fijo de mi vida. El edificio no me resultaba desconocido porque como modelo había trabajado en él muchas veces, y había
subido en su ascensor hasta el sexto piso para que me hicieran fotos
en los estudios Vogue. Pero ahora todo iba a ser distinto. Ahora era
editora de moda. +
GRACE CODDINGTON
Al igual que su imagen, la vida privada de Grace Coddington ha sido de ensueño. Criada en Anglesey durante la guerra, a los dieciocho años se mudó a Londres donde, rápidamente, se forjó un lugar entre los rostros más famosos de los años sesenta.
GRACE
Grace Coddington
TURNER
Tras sobrevivir a un accidente de tránsito, se convirtió en editora de la versión británica de Vogue, donde comenzó a escribir esas
asombrosas crónicas de viajes que se convirtieron en su sello personal. Su trabajo le permitió hacerse de grandes amigos como Bruce
Weber y Calvin Klein (con quien trabajó en Nueva York), dos matrimonios que no funcionaron, y un romance con el estilista Didier
Malige, su actual pareja. Además, la condujo profesionalmente a Anna Wintour, con quien ha hecho equipo durante más de veinte
años. Juntas continúan teniendo una enorme influencia sobre las tendencias de la moda actual. +