DINAMIZACIÓN DE LA CULTURA La identificación de la

DINAMIZACIÓN DE LA CULTURA
La identificación de la ciudadanía con la cultura tiene más que ver con las tradiciones
que con el gusto por las manifestaciones artísticas o la creatividad. La defensa del
patrimonio histórico recae sobre un escaso número personas y asociaciones que
acaban chocando contra criterios estrictamente económicos ante la pasividad de la
población. En Elche, una plataforma vecinal, se ha erigido en la auténtica oposición a
la ejecución del proyecto de demolición del Mercado Central para la construcción de un
nuevo edificio con parking y supermercado que desprecia los restos arqueológicos
descubiertos.
Para dinamizar la cultura tenemos que entenderla como herramienta de transformación
de los valores de la ciudadanía y creemos que las actividades culturales deben ir más
allá de las manifestaciones artísticas y buscar espacios transversales y sostenibles sin
despreciar aquellas que tienen su base en las tradiciones que puedan permitir la
incorporación al proyecto de personas que no militan en Podemos como movimiento
político.
Desde el círculo de cultura de Elche apuntaríamos tres cuestiones que pueden abrir los
contenidos de las actividades culturales a desarrollar.
Uno de los aspectos sería la puesta en valor del patrimonio propio de municipios y
comunidades. Proponer el debate sobre los niveles de protección y actualizar los
catálogos.
Otro aspecto sería la incorporación de la memoria histórica como elemento cultural a
tratar desde la organización apoyando y reconociendo a los movimientos que vienen
realizando la labor y no limitándonos a acudir a los actos propios.
El tercero sería contemplar las lenguas cooficiales de los territorios como cuestión
básica de nuestro proyecto de cultura, abundando así en el principio de la
plurinacionalidad que defendemos.
Se trata de cuestiones que entroncan con la idea de ciudad y de comunidad que pueden
compartir las personas sin ninguna diferencia ideológica, de creencias, de edad o de
sexo y poner en valor la memoria, el arraigo de la gente con todo aquello que imprime
identidad de ciudadanía.
Las tres cuestiones que se plantean resultan susceptibles de implicar a hombres y
mujeres dedicadas, incluso profesionalmente, a su difusión, a a su estudio y a su
defensa, lo que vendría a enriquecer, a impulsar y a abrir nuevos espacios de
participación en los círculos sectoriales y territoriales. El objetivo es crecer, crecer con
nuestras actividades y hacerlo en calidad y en cantidad (incorporando gente
fundamentalmente nueva).