Bogotá, marzo de 2010 Señores BIBLIOTECA GENERAL Pontificia

Bogotá, marzo de 2010
Señores
BIBLIOTECA GENERAL
Pontificia Universidad Javeriana
Ciudad
Respetados Señores,
Me permito presentar el trabajo de grado titulado “La capacidad real de
autodeterminación económica del gobierno boliviano: un análisis del proceso
de nacionalización en el caso del gobierno del Movimiento Al Socialismo
(MAS) 2006 – 2009”, elaborado por el estudiante de la Carrera de Ciencia
Política Lucas Sánchez Martínez, identificado con la Cédula de Ciudadanía
No. 80.820.093 de Bogotá, para que se incluya en el catálogo de consulta.
Cordialmente,
ADRIANA CASTRO GONZÁLEZ
Directora Carrera de Ciencia Política
1 2 3 FORMULARIO DE LA DESCRIPCIÓN DE LA TESIS DOCTORAL O DEL
TRABAJO DE GRADO
TÍTULO COMPLETO DE LA TESIS DOCTORAL O TRABAJO DE GRADO:
“La capacidad real de autodeterminación económica del gobierno boliviano: un
análisis del proceso de nacionalizacón en el caso del gobierno del Movimiento Al
Socialismo (MAS), 2006 – 2009”.
SUBTÍTULO, SI LO TIENE: --AUTOR O AUTORES
Apellidos Completos
Nombres Completos
Sánchez, Martínez
Lucas Alfonso
DIRECTOR (ES) TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO
Apellidos Completos
Nombres Completos
Ahumada, Beltrán
Consuelo
ASESOR (ES) O CODIRECTOR
Apellidos Completos
Nombres Completos
TRABAJO PARA OPTAR AL TÍTULO DE: Politólogo
FACULTAD: Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales
PROGRAMA: Carrera _X_ Licenciatura ___ Especialización ____ Maestría ____
Doctorado ____
4 NOMBRE DEL PROGRAMA: Ciencia Política
NOMBRES Y APELLIDOS DEL DIRECTOR DEL PROGRAMA: Adriana Castro
CIUDAD: BOGOTÁ.
AÑO DE PRESENTACIÓN DEL TRABAJO DE GRADO: 2009
NÚMERO DE PÁGINAS: 66 (con ANEXOS: 175).
TIPO DE ILUSTRACIONES:
-
Ilustraciones
Mapas X
Retratos
Tablas, gráficos y diagramas X
- Planos
- Láminas
- Fotografías
SOFTWARE requerido y/o especializado para la lectura del documento: Microsft
Word
MATERIAL ANEXO (Vídeo, audio, multimedia o producción electrónica):
Duración del audiovisual: ___________ minutos.
Número de casetes de vídeo: ______
Formato: VHS ___ Beta Max ___ ¾
___ Beta Cam ____ Mini DV ____ DV Cam ____ DVC Pro ____ Vídeo 8
____ Hi 8 _
Otro. Cual? _____
Sistema: Americano NTSC ______ Europeo PAL _____ SECAM ______
Número de casetes de audio: ________________
Número de archivos dentro del CD (En caso de incluirse un CD-ROM diferente
al trabajo de grado): ________________
DESCRIPTORES O PALABRAS CLAVES EN ESPAÑOL E INGLÉS: Son los
términos que definen los temas que identifican el contenido. (En caso de duda
para designar estos descriptores, se recomienda consultar con la Unidad de
Procesos Técnicos de la Biblioteca General en el correo
biblioteca@javeriana.edu.co, donde se les orientará).
5 ESPAÑOL
Nacionalización, privatización, estatismo, modelo neoliberal, Movimiento Al
Socialismo (MAS), autodeterminación económica, nueva izquierda
latinoamericana, Instituciones Financieras Internacionales (IFIs).
INGLÉS
Nationalization, privatization, statism, neoliberal model, Movimiento Al
Socialismo (MAS), economic self-determination, new latinamerican left-wing
sector, International Financial Institutions (IFIs).
RESUMEN DEL CONTENIDO EN ESPAÑOL E INGLÉS: (Máximo 250
palabras - 1530 caracteres):
ESPAÑOL
El presente trabajo analiza la manera en que el proceso estatista y nacionalizador
que el Movimiento Al Socialismo (MAS) ha pretendido poner en marcha desde su
llegada al gobierno central de Bolivia en 2006, e inclusive desde antes, se ha visto
tanto afectado como favorecido por los principales elementos de los contextos
internacional, regional y nacional en los que este gobierno se enmarca. Dentro de
este análisis se hace especial énfasis en la pregunta por el nivel de tensión y el
tipo de dinámica de relacionamiento que se ha generado entre el gobierno del
MAS y las principales Instituciones Financieras Internacionales (IFIs)–.
Considerando, por un lado, que durante el proceso de progresiva implementación
e instrumentación del conjunto de medidas neoliberales en la República boliviana
las IFIs desempeñaron un papel protagónico, al igual que en buena parte de los
países latinoamericanos, y que, por el otro, desde finales de la década de 1990, y
con mayor fuerza a lo largo de la primera década del siglo XXI, se viene dando a
nivel mundial un agotamiento del denominado modelo neoliberal, este trabajo
investigativo pretende arrojar luces sobre el grado de poder efectivo y la
capacidad de autodeterminación soberana en materia de política económica que
detenta el Estado boliviano bajo la batuta del MAS.
La metodología utilizada para realizar este estudio de caso se basó en dos
técnicas de recolección de datos; revisión de fuentes secundarias y la realización
de entrevistas a profundidad de tipo semi-estructurado.
6 INGLÉS.
This work analyzes the way in which the statist and pro-nationalization process
leaded by the Movimiento Al Socialismo (MAS) since its victory at the Bolivian
presidential elections of 2006, and even leaded since before, has been both
launched and hindered by the main elements that characterize the actual
international, regional and national contexts in which the Bolivian MASgovernment is framed. Within the proposed analysis, the particular dynamics of
the relation held between the MAS-government and the main International
Financial Institutions (IFIs) and the tension level that exists between these two
parties are issues of core interest.
Considering, by the one hand, that during the whole process of progressive
implementation of the neoliberal policies in Bolivia the IFIs played a central role, as
they did in almost every Latin-American country, and, by the other hand, that since
the end of the 1990’s decade and especially during the first decade of the present
century a worldwide crisis of the neoliberal model is being experienced, this
research aims to address directly the question for the degree of sovereign selfdetermination capacity in economic policies issues that the Bolivian state actually
holds under the rule of the MAS-government.
The chosen methodology for this case is based on two different data collection
instruments: secondary sources revision and in-depth semi-structured interviews. 7 LA CAPACIDAD REAL DE AUTODETERMINACIÓN ECONÓMICA DEL
GOBIERNO BOLIVIANO:
UN ANÁLISIS DEL PROCESO DE NACIONALIZACIÓN EN EL CASO DEL
GOBIERNO DEL MOVIMIENTO AL SOCIALISMO (MAS)
2006 - 2009.
LUCAS SÁNCHEZ MARTÍNEZ
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES
CARRERA DE CIENCIA POLÍTICA
BOGOTÀ D.C., COLOMBIA
MAYO DE 2009.
8 LA CAPACIDAD REAL DE AUTODETERMINACIÓN ECONÓMICA DEL
GOBIERNO BOLIVIANO:
UN ANÁLISIS DEL PROCESO DE NACIONALIZACIÓN EN EL CASO DEL
GOBIERNO DEL MOVIMIENTO AL SOCIALISMO (MAS)
2006 - 2009.
LUCAS SÁNCHEZ MARTÍNEZ
TRABAJO DE GRADO PARA OPTAR POR EL TÍTULO DE POLITÓLOGO
DIRECTORA: CONSUELO AHUMADA BELTRÁN
Phd. en Ciencia Política.
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES
CARRERA DE CIENCIA POLÍTICA
BOGOTÀ D.C., COLOMBIA
MAYO DE 2009.
9 CONTENIDO
1. CONTEXTUALIZACIÓN Y PRESENTACIÓN DEL PROBLEMA DE
INVESTIGACIÓN
1.1 INTRODUCCIÓN…………………………………………….………………… 1
1.2 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA…………………….…………………. 2
1.3 CONTEXTUALIZACIÓN DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN………. 5
1.4 DESCRIPCIÓN GENERAL DE LA INVESTIGACIÓN…………………….. 9
1.4.1 PERTINENCIA DEL PROBLEMA YJUSTIFICACIÓN DISCIPLINAR 9
1.4.2 OBJETIVOS………………………………………………………......... 10
1.4.3 METODOLOGÍA………………………………………………………... 11
1.4.3 – A. Descripción de la Metodología……………………………..... 11
1.4.3 – B. Instrumentos para la Recolección y Análisis de Datos…… 12
2. MARCO TEÓRICO: LA NUEVA IZQUIERDA LATINOAMERICANA…... 14
2.1 ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y DESARROLLO………………….….. 14
2.2 ENFOQUE TEÓRICO Y MARCO CONCEPTUAL……………………….. 17
3. EL GOBIERNO DEL MAS………………………………………………….… 24
3.1 ANTECEDENTES Y CRISIS PREVIA………………………………….….. 24
3.2 CARACTERIZACIÓN GENERAL DEL NUEVO GOBIERNO…………… 29
4. ANÁLISIS DEL PROCESO DE NACIONALIZACIÓN……………………. 34
4.1 PRINCIPALES MEDIDAS TOMADAS POR EL GOBIERNO DEL MAS.. 34
4.2 CONDICIONES NACIONALES, REGIONALES Y MUNDIALES…….…. 40
4.3 RELACIONES ENTRE EL GOBIERNO Y LAS IFIs…………………....... 48
5. CONCLUSIONES……………………………………………………………... 52
6. BIBLIOGRAFÍA……………………………………………….……………….. 58
10 INDICE DE ANEXOS
ANEXO 1 - LA IMPLEMENTACIÓN DEL MODELO NEOLIBERAL EN
LATINOAMÉRICA………………………………………………….… 67
ANEXO 2 - PRINCIPALES RASGOS Y EVOLUCIÓN DEL PENSAMIENTO
NEOLIBERAL…………………………………………………….…. 75
ANEXO 3 - PRESENTACIÓN DE LAS PERSONAS ENTREVISTADAS…. 82
ANEXO 4 - FORMATO ESTÁNDAR DE ENTREVISTA……………………... 85
ANEXO 5 – PRESUPUESTOS GENERALES A LA BASE DE LOS
PROCESOS DE PRIVATIZACIÓN Y NACIONALIZACIÓN……………..…... 87
ANEXO 6 - PREGUNTAS Y RESULTADOS DEL REFERENDO DE 2004.. 93
ANEXO 7 - MAPA DE BOLIVIA: LA MEDIA LUNA ORIENTAL…………….. 99
ANEXO
8
-
TRANSCRIPCCIÓN
DE
ENTREVISTA
A
FERNANDO
MAYORGA ……………………………………………………………...………. 102
ANEXO 9 - TRANSCRIPCIÓN DE ENTREVISTA A ROBERTO FERNÁNDEZ
………………………………………………………………………….……….… 121
ANEXO 10 - TRANSCRIPCIÓN DE ENTREVISTA A IVONNE FARAH.…. 142
ANEXO 11 - TRANSCRIPCIÓN DE ENTREVISTA A WALTER DELGADILLO
……………………………………………………………………………….……. 157
ANEXO 12 - TRANSCRIPCIÓN DE ENTREVISTA A SOCORRO RAMÍREZ
…………………………………………………………………………….………. 170
11 LISTA DE SIGLAS
•
AC: Asamblea Constituyente
•
ALBA: Alternativa Bolivariana para las Américas
•
ALCA: Área de Libre Comercio de las Américas
•
BID: Banco Interamericano de Desarrollo
•
BM: Banco Mundial
•
BRIC: Brasil, Rusia, India, China
•
CAF: Corporación Andina de Fomento
•
CEPAL: Comisión Económica de las Naciones Unidas para América
Latina y el Caribe
•
CESU: Centro de Estudios Superiores Universitarios
•
COMIBOL: Corporación Minera de Bolivia
•
NCPE: Constitución Política del Estado
•
CW: Consenso de Washington
•
EE.UU.: Estados Unidos de América
•
FMI: Fondo Monetario Internacional
•
FSM: Foro Social Mundial
•
ICG: International Crisis Group
•
IDH: Impuesto Directo a los Hidrocarburos
•
IED: Inversión Extranjera Directa
•
IFIs: Instituciones Financieras Internacionales
•
IIE: Institute for International Economics
(Instituto de Estudios Económicos Internacionales)
•
IPSP: Instrumento Por la Soberanía de los Pueblos
•
ISI: Industrialización por Sustitución de Importaciones
•
MAS: Movimiento Al Socialismo
•
MERCOSUR: Mercado Común del Sur
•
NAFTA: Tratado de Libre Comercio de América del Norte (por sus
iniciales en inglés)
•
NMS: Nuevos Movimientos Sociales
•
OMC: Organización Mundial de Comercio
•
ONG: Organización/es No Gubernamental/es
12 •
OSAL: Observatorio Social de América Latina
•
PDA: Polo Democrático Alternativo
•
PND: Plan Nacional de Desarrollo
•
PT: Partido de los Trabajadores
•
RR.II.: Relaciones Internacionales
•
TCP: Tratado de Comercio entre los Pueblos
•
TLC: Tratado/s de Libre Comercio
•
UMSS: Universidad Mayor de San Simón (Cochabamba, Bolivia)
•
UNASUR: Unión de Naciones Suramericanas
•
URSS: Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas
•
YPFB: Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos
13 1. CONTEXTUALIZACIÓN Y PRESENTACIÓN DEL PROBLEMA DE
INVESTIGACIÓN.
1.1 INTRODUCCIÓN.
El 22 de enero de 2006 el líder sindical cocalero Juan Evo Morales Ayma
asumió la presidencia de la República de Bolivia tras haber salido victorioso
en los comicios presidenciales que habían tenido lugar en dicho país el 18 de
diciembre del año inmediatamente anterior, convirtiéndose así en el primer
presidente indígena de la historia boliviana. Con la histórica obtención por
parte de Morales de la mayoría absoluta de los votos (53,7%), el triunfo del
candidato presidencial por el MAS representó la llegada al poder del
movimiento indígena-popular boliviano tras casi dos décadas de luchas y
confrontaciones sociales que desde principios del presente siglo venían
profundizándose (Cuba, 2006), (Stefanoni, 2006).
Este
movimiento,
articulado
en
clara
oposición
a
las
políticas
antinarcóticos de los EE.UU. y a la ‘agenda económica neoliberal’
implementada en Bolivia de manera formal desde mediados de la
denominada década perdida y fomentada primordialmente por el FMI y el BM
tras la crisis de la deuda desatada en Latinoamérica en 1982 (ICG, 2004),
lograría con la victoria electoral del MAS llegar al gobierno central a través de
su principal instrumento político después de varios años de intensas luchas
institucionales y extrainstitucionales.
La postura reflejada durante la época de campaña electoral por el
entonces candidato presidencial poseía un carácter abiertamente estatista,
haciendo énfasis, tal como lo destacaba Santos en 2006, en la promoción de
una mayor intervención y regulación por parte del Estado boliviano en
distintos ámbitos de la economía y política nacional. El grueso del discurso
electoral del hoy mandatario de Bolivia, discurso que se ha mantenido
bastante vigente a lo largo de lo que va del periodo presidencial del dirigente,
se ha caracterizado especialmente por articularse alrededor de una crítica
directa a los principales postulados del neoliberalismo, dentro de los cuales
se destaca en materia de política económica la privatización. Álvaro García
Linera, vicepresidente actual de Bolivia y considerado públicamente uno de
1 los principales ideólogos a la cabeza del proyecto político masista, es claro al
respecto: “Lo interesante […] es ver cómo a partir de los jirones del
indianismo, lo nacional-popular, el sindicalismo y el marxismo, Evo Morales
ha podido convertir al MAS en una maquinaria de poder que […] llegó a
controlar el Estado para, desde ahí, atreverse a emprender la construcción de
un modelo postneoliberal […]” (2006, p. 30), (énfasis añadido).
Es importante tener en cuenta que durante el proceso de implementación
e instrumentación paulatina del conjunto de medidas neoliberales en la
República boliviana, al igual que en la mayoría de países latinoamericanos,
las IFIs, primordialmente el FMI y el BM, desempeñaron un papel
protagónico1.
1.2 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.
Considerando entonces que el proyecto político masista pretende
construirse en abierta contraposición a los lineamientos privatizadores
propios del modelo neoliberal que venía siendo implementado en Bolivia
desde mediados de los ochenta a partir de la acción conjunta del FMI, el BM
y determinados sectores nacionales, el problema alrededor del cual gira esta
investigación es el siguiente: ¿cuáles han sido los principales elementos
facilitadores y obstaculizadores, tanto a nivel internacional como regional y
nacional, dentro del proceso estatista y nacionalizador que ha venido
implementando en materia de política económica el gobierno boliviano del
MAS desde su llegada al poder en enero de 2006 y hasta marzo de 2009?
La pregunta por la manera en que el proceso estatista y nacionalizador
puesto en marcha por el MAS se ha visto afectado por los principales
elementos de los contextos internacional, regional y nacional en los que este
gobierno se enmarca –haciendo aquí énfasis en la pregunta por el nivel de
tensión y el tipo de dinámica de relacionamiento que se ha generado entre el
gobierno del MAS y las principales IFIs–, posee el potencial de arrojar luces
1
Los textos que aluden a la preponderancia del papel desempeñado por el FMI y el BM en la
implementación e instrumentación del conjunto de medidas neoliberales en Latinoamérica
durante finales de la década del ochenta y principalmente durante los noventas son
numerosos. Véase, entre otros, (Ahumada, 1996), (Cavanagh y Mander, 2004), (Estrada,
2004), (Fernández, 2003), (Fernández, 2009), (Green, 1997), (Stiglitz, 2004) y (Williamson,
1990).
2 alrededor del grado de poder efectivo y la capacidad de autodeterminación
soberana en materia de política económica que detenta el Estado boliviano
bajo la batuta del MAS.
Por supuesto, las iniciativas pro-nacionalización adelantadas por un
gobierno dado equivalen solamente a uno de los distintos indicadores que se
podrían
rastrear
en
función
de
establecer
la
capacidad
real
de
autodeterminación económica que posee dicho gobierno, entendiéndose aquí
que al plantearse el interrogante por la capacidad real de autodeterminación
económica simplemente se está haciendo alusión a la pregunta por el grado
efectivo de autonomía o independencia que posee un gobierno nacional dado
en la toma y respectiva materialización de decisiones en materia de política
económica. No obstante, al centrar el análisis aquí propuesto en la variable
‘nacionalización’, específicamente al enfocar el análisis en determinar los
principales
elementos
facilitadores
y
obstaculizadores
tanto
a
nivel
internacional como regional y nacional con los que se ha topado el proceso
estatista y nacionalizador que ha venido implementando en materia de
política económica el gobierno boliviano del MAS desde su llegada al poder,
se muestra bastante factible llegar a aportar elementos concretos que
permitan llenar de contenido la pregunta por la capacidad real de
autodeterminación que en materia de política económica posee el actual
gobierno del MAS.
Tal como se verá con mayor detalle en el Capítulo 2, el actual proyecto
político boliviano encabezado por el gobierno del MAS se enmarca dentro de
una tendencia regional caracterizada, entre otros factores, por un
fortalecimiento del papel regulador e interventor del Estado dentro de la
economía, especialmente dentro de la dinámica de mercado. Sin embargo,
pese a las características generales que comparten los distintos Estados que
han sido clasificados dentro del grupo de los denominados ‘gobiernos
alternativos’ o identificados como gobiernos representativos de la ‘nueva
izquierda latinoamericana’ (véase el Capítulo 2), el caso del proyecto político
boliviano que lidera el MAS posee la especificidad de estar sustancialmente
atravesado por un componente étnico-indígena que le proporciona al proceso
de transformación que está teniendo lugar en el país andino una dimensión y
un potencial de cambio que desborda los cánones que brindan las distintas
3 tradiciones de pensamiento occidental para pensar o imaginar otras formas
de organización política, económica y social2.
No obstante, es importante tener en mente desde un principio que el
propósito de este trabajo, tal como se entiende a la luz del planteamiento del
problema anteriormente plasmado y de los objetivos –tanto del general como
de los específicos– que se presentan finalizando este primer capítulo, no es
indagar sobre el carácter particular que la dimensión étnico-indígena le ha
imprimido a los procesos estatistas y de nacionalización que el MAS viene
pretendiendo adelantar desde su llegada a la presidencia; no es analizar las
implicaciones que el componente étnico y la respectiva cosmovisión indígena
que aparentemente se hallan a la base de todo el proceso de transformación
que se encuentra en marcha en el país andino han tenido sobre la forma en
que se ha diseñado desde el actual gobierno y comprendido desde la
sociedad boliviana los procesos de nacionalización que se vienen intentando
materializar.
En este sentido, aunque por supuesto sería ingenuo pretender referirse al
actual proceso de nacionalización en el caso del gobierno del MAS sin tener
presente el papel que juega el componente étnico-indígena en el proceso
más macro de transformación que esta teniendo lugar en dicho país y dentro
del cual el proceso específico de nacionalización se enmarca constituyendo
solamente una de las variables que lo componen, en este trabajo se hará
alusión a dicha dimensión étnica únicamente cuando se considere pertinente
para el respectivo cumplimiento de los objetivos de este trabajo.
2
Tanto algunos conceptos filosóficos y ontológicos propios de la cosmovisión aimara como
ciertas características del legado histórico de este pueblo en lo relativo a sus formas
tradicionales de organización social y de relación con la naturaleza, son elementos a los que
comúnmente aluden ciertos sectores de la dirigencia del MAS con el fin de dar a entender
públicamente la manera en que el actual proyecto de transformación masista se sustenta
sobre principios y valores aimara. No obstante, y pese a que este no es el espacio para
abordar el tema, vale la pena al menos mencionar que existen críticas alrededor de la
manera en que elementos propios de la cosmovisión aimara se han sobrepuesto de manera
exclusiva y excluyente en el proyecto político del actual gobierno a rasgos particulares de las
cosmovisiones de otros ‘pueblos originarios’. Por otro lado, y objetando en este caso el tipo
de interpretación que realizan algunos miembros de la dirigencia aimara dentro del MAS
sobre el pasado del pueblo aimara, también existen críticas alrededor de la validez y de la
fidelidad de la reconstrucción histórica que se hace dentro de algunos cuadros dirigentes del
MAS sobre una época pasada –el Imperio Incaico– comúnmente presentada en la actualidad
como un arquetipo armónico de organización social. Con respecto a esta última véase
(Olmedo, 2006).
4 1.3 CONTEXTUALIZACIÓN DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN.
Hacia mediados de los noventa la crisis del denominado modelo neoliberal
empieza a hacerse bastante evidente en Latinoamérica3. En un plano
regional,
entendiéndose
por
éste
el
referido
a
Latinoamérica
y
específicamente a Sur América, los síntomas del progresivo agotamiento del
modelo neoliberal son varios. El florecimiento de grandes movimientos
sociales abiertamente críticos de dicho modelo durante los años noventa y la
llegada al poder desde finales de dicha década y principios de la siguiente de
nuevas coaliciones políticas y gobiernos que pretenden generar un quiebre
con las políticas de inspiración neoliberal, son dos hechos de gran
trascendencia que ilustran el mencionado proceso de agotamiento (Borón,
2005).
Independientemente de qué tan retórico haya resultado el cambio en
algunos casos, o de qué tanto lo esté resultando, y por supuesto salvando las
diferencias ideológicas y programáticas existentes entre cada uno de los
denominados ‘gobiernos alternativos’ que han venido surgiendo en
Latinoamérica desde los primeros años de la presente década, los gobiernos
de ‘Lula’ Da Silva en Brasil, de Kirchner en Argentina (ahora seguido por el
de su esposa Cristina Fernández), de Vásquez en Uruguay, de Correa en
Ecuador, de Lugo en Paraguay y el de Chávez en Venezuela –en el poder
desde 1999– son algunos ejemplos que dan cuenta de la nueva tendencia
político-ideológica regional dentro de la que se enmarca la victoria del MAS
en Bolivia4. Siguiendo a Cavanagh y Mander (2004), el continente
suramericano habría sido la primera gran región del mundo en alejarse del
neoliberalismo de una manera políticamente activa al haberse dado en varios
de los países que lo conforman el triunfo electoral de gobiernos que ejercen
resistencia, en distintos grados, al proceso de globalización económica de
carácter neoliberal.
3
Con respecto al proceso histórico de implementación de políticas neoliberales en Bolivia, y
de manera general en América Latina, véase el Anexo 1.
4
Borón hacía hincapié en 2005 en lo que considera una ‘llamativa disyunción’ “(…) entre la
consolidación del neoliberalismo, especialmente en el crucial terreno de la economía, y el
policy making (…) y su inocultable debilitamiento en los ámbitos de la cultura, la conciencia
pública y la política” (p. 409).
5 Además del levantamiento de los zapatistas en Chiapas el 1 de enero de
1994, evento que tuvo lugar en la misma fecha de la entrada en vigor del
NAFTA, hechos como la crisis energética brasileña que se dio durante el
segundo gobierno de Cardoso debido a su decisión de privatizar el sistema
energético estatal, o la ‘muerte anunciada del experimento de reforma
neoliberal más radical de los años noventa en la región’ reflejada en la
detonación de la crisis argentina de finales de 2001, son ejemplos centrales
para estos dos autores de la crisis del modelo neoliberal en la región.
El papel desempeñado por el gobierno brasileño bajo la batuta de Lula ha
sido muy importante en la consolidación paulatina de un contexto
caracterizado por la emergencia de propuestas alternativas al orden
neoliberal. Un primer elemento de vital importancia tanto en lo regional como
en lo mundial destacado por Rodríguez G. y Barret es “[…] la política
internacional proactiva del gobierno de Lula de promover bloques regionales
y globales sur-sur para modificar las reglas de juego de la economía
internacional” (2005, pp. 46 - 47).
En el plano internacional, el liderazgo del gigante suramericano dentro de
la iniciativa que ha tenido lugar en el seno de la OMC por fortalecer el poder
de negociación del ‘sur global’ a través de alianzas como la que intentó
realizar el denominado Grupo de los 22 en la cumbre de la OMC de 2003 en
Cancún, y en general en las distintas negociaciones que le siguieron a la
Ronda de Doha, es un claro ejemplo de dicha importancia. En el ámbito
regional también existen distintas iniciativas encabezadas por Brasil tales
como la oposición que lideró frente al ALCA, propuestas de fortalecimiento
del Mercosur y la firma de un nuevo ‘Consenso de Buenos Aires’ con el
gobierno de Kirchner en 2003 en el que se establecieron parámetros
generales de alternativas al CW5.
Es necesario considerar también el papel que viene desarrollando el
gobierno venezolano de Hugo Chávez a nivel regional. Para este presidente,
la producción petrolera venezolana está estrechamente vinculada con la
integración latinoamericana y caribeña. Chávez afirma asumir la propuesta de
integración energética impulsada por su gobierno bajo el nombre de
5
Con respecto a la implementación y posterior evolución de lo que se denominó el Consenso
de Washington, véase el Anexo 1. 6 Petroamérica –con sus respectivos mecanismos de alcance subregional;
Petrocaribe, Petrosur y Petroandina–, como una estrategia que busca
enfrentar
las
iniciativas
integracionistas
formuladas
por
EE.UU.
y
consolidarse como una alternativa política y económica (Mayorbe, 2006). El
ALBA, propuesta de integración regional también promovida por Chávez
como alternativa directa a la propuesta norteamericana del ALCA y a la cual
se vinculó Bolivia bajo el gobierno de Morales, es otro claro ejemplo del papel
venezolano.
La ya aludida emergencia de distintos movimientos sociales a lo largo de
toda la región también es un elemento central dentro del contexto en el que
se enmarca el gobierno del MAS6. En el caso específico de Bolivia, el
denominado ‘nuevo indianismo continental’ se ha consolidado como la
principal fuerza de oposición al neoliberalismo, marcando así un cambio
profundo con respecto a una izquierda histórica boliviana ajena casi por
completo a la cuestión multicultural (Tapia, 2005).
Uno de los principales elementos a considerar en un plano mundial es la
globalización de las luchas contra el neoliberalismo. Esto se puede ver
reflejado en la realización anual que desde 2001 se viene haciendo del FSM.
Esta plataforma de articulación de una multiplicidad de actores provenientes
de todos los rincones del planeta y reunidos bajo el lema ‘otro mundo es
posible’ refleja, sin duda, la existencia de un contexto mundial que, al igual
que el latinoamericano, evidencia el agotamiento del neoliberalismo7.
De acuerdo con Cavanagh y Mander (2004), en 2003 tuvieron lugar tres
eventos que evidencian el fin de lo que ellos denominan la ‘era de oro de la
globalización económica definida por las corporaciones multinacionales’, el
dominio del denominado CW y la habilidad de los EE.UU. para dictar de
manera unilateral el curso de los asuntos económicos y políticos globales.
Estos son: el colapso de las negociaciones dentro de la OMC ocurrido en
septiembre en Cancún tras el papel desempeñado por el denominado Grupo
6
Según Rodríguez G. y Barrett (2005), en Bolivia se hallan los movimientos sociales ‘más
robustos y organizados de la región’. De hecho, el gobierno del MAS se autodenomina el
‘gobierno de los movimientos sociales’ (véase el Capítulo 3).
7
Dentro de las reivindicaciones comúnmente esbozadas en el marco de los distintos Foros
realizados hasta la fecha, el alivio de la deuda, la anulación de los condicionamientos de
ajuste estructural y de los controles sobre los flujos financieros especulativos son demandas
comunes.
7 de 22 liderado por Brasil, China, India, Sur África y Egipto; el quiebre de las
negociaciones del ALCA en diciembre en Miami debido a la asociación de
varios líderes de países suramericanos con el fin de demandar a los EE.UU.
un cambio en su política de subsidios agrícolas y en su negativa a facilitar el
ingreso de productos suramericanos; y, la reacción y resistencia global frente
a la invasión de EE.UU. a Irak. Para estos autores, desde mediados de los
noventa la inevitabilidad del fracaso del modelo neoliberal se ha hecho
progresivamente más evidente trayendo cambios drásticos en la escena
política que culminarían en los eventos de 2003 recién mencionados.
El desprestigio mundial de las principales IFIs que desempeñaron un papel
protagónico en la implementación de medidas neoliberales es un indicativo
bastante diciente del carácter del actual contexto mundial. El BM y el FMI
han sido blancos desde mediados de los noventa de profundas críticas
provenientes de la sociedad civil, gobiernos, ex-directivos o ex-simpatizantes
ideológicos8, e inclusive de una comisión bipartita del Congreso de los
EE.UU.; la Comisión Meltzer (véase el Anexo 1).
Escándalos como el de la Enron y el de WorldCom han generado una gran
pérdida
de
confianza
pública
en
las
corporaciones
globales.
Las
demostraciones masivas en las calles de grandes ciudades ubicadas a lo
largo de los cinco continentes contra las políticas económicas moldeadas en
instituciones como el FMI, el BM y la OMC, son un ilustrativo termómetro del
clima mundial que se vive actualmente.
Es muy importante tener en cuenta que la reconfiguración del orden
económico internacional que se viene dando tras el acaecimiento de la crisis
financiera mundial desatada en 2008, reconfiguración que se ha popularizado
bajo el título de ‘nueva arquitectura financiera internacional’, es todavía un
proceso en curso. No obstante, la intervención de los Estados de las
8
Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía (2001) y jefe del BM en el periodo 1997 – 2000,
es uno de los principales críticos de la primacía de los postulados del CW en las IFIs y de los
que él mismo ha denominado ‘los fundamentalistas de libre mercado’. Este economista
desempeñaría un papel central en la construcción de lo que llegaría a conocerse como el
‘Consenso Post-Washington’ (véase el Anexo 1). En el caso boliviano, Jeffrey D. Sachs,
profesor de economía internacional en Harvard, fue uno de los principales asesores en el
diseño del programa de estabilización y en el perfeccionamiento del tratamiento de ‘shock’
que tuvo lugar en el país andino durante la implementación inicial de las medidas
neoliberales a mediados de los ochenta. Ahora Sachs es uno de los principales críticos del
neoliberalismo.
8 naciones más poderosas del mundo con el fin de ‘salvar’ a los bancos de
inversión y al sector especulador mundial es un hecho irrefutable que va en
clara contravía de los presupuestos de no intervención estatal dentro de las
dinámicas de mercado propios del neoliberalismo, tal como lo destacaba
Socorro Ramírez en entrevista9. Independientemente de que se termine
consolidando o no un escenario donde las principales potencias reconozcan y
acepten abiertamente la necesidad de otorgarle al Estado una mayor función
reguladora y capacidad interventora en las dinámicas de mercado, al menos
en materia financiera, es un hecho que tras la crisis financiera el declive del
neoliberalismo se muestra cada vez más evidente.
1.4 DESCRIPCIÓN GENERAL DE LA INVESTIGACIÓN.
1.4.1 PERTINENCIA DEL PROBLEMA Y JUSTIFICACIÓN DISCIPLINAR.
Como primera medida, es fundamental destacar la actualidad de la
problemática planteada, su delicada complejidad e incierto devenir. En este
sentido, esta investigación está en capacidad de aportar desde su respectiva
óptica de análisis elementos que posibiliten una comprensión más cabal y
profunda del proceso político actualmente en curso en el país andino.
Adicionalmente, la investigación aquí desarrollada tiene la posibilidad de
enriquecer el análisis de experiencias políticas similares actualmente en
curso en otros países de Latinoamérica, como por ejemplo en Ecuador o
Paraguay.
Por último, siendo tal vez la razón que mayor pertinencia le otorga al
problema investigativo de este proyecto, la constatación de los deplorables
resultados que en definitiva se han generado tras más de dos décadas de
vigencia de un modelo económico de inspiración neoliberal en Latinoamérica,
claramente hace que el análisis aquí propuesto posea bastante sentido.
En lo que se refiere a la pertinencia disciplinar, desde la teoría y filosofía
política se han formulado planteamientos que apuntan a destacar el carácter
9
Ramírez, Socorro (2009, 27 de febrero), entrevistada por El autor, Bogotá.
9 ‘desterritorializado’ del actual contexto ‘imperial’ en el que nos encontramos10.
Desde la sociología política también existen formulaciones teóricas que
hacen énfasis en la existencia de un contexto de globalización tecnológica
dentro del cual el papel tradicional del Estado se ve transfigurado11. Desde
este tipo de ópticas suele sugerirse que el ejercicio de la política entendido de
manera tradicional –como una actividad de carácter territorial que se ejerce a
nivel nacional y bajo una concepción de tipo westfaliano de la soberanía de
los Estados–, está vaciado de poder en la actualidad. Este tipo de lecturas
sostienen que el poder, entendido básicamente como capacidad de decisión,
actualmente radica en realidad en una órbita económico-financiera de
carácter supranacional a la cual se encuentran supeditados la gran mayoría
de los Estados-nación que no se encuentran a la base de dicha esfera de
poder supranacional y cuyos intereses económicos no son representados por
la misma.
En el área propiamente dicha de las RR.II., las discusiones sobre el peso
actual que poseen los Estados-nación suelen girar alrededor del grado en
que éstos se han ‘erosionado’ y por ende cedido soberanía a otros actores no
estatales y/o supranacionales12. A partir de lo anterior se hace evidente la
manera en que la pregunta por los elementos facilitadores y obstaculizadores
con los que se ha topado el proceso de nacionalización que viene
pretendiendo materializar el actual gobierno boliviano, y en un sentido más
amplio por la capacidad real de autodeterminación que en materia de política
económica posee el actual gobierno del MAS, se enmarca directamente
dentro de debates teóricos que hace un tiempo están teniendo lugar al
interior de distintas ramas de la Ciencia Política.
1.4.2 OBJETVOS.
El objetivo general de este trabajo es determinar cuáles han sido los
principales elementos facilitadores y obstaculizadores, tanto a nivel
10
La ya popular obra de Michael Hardt y Antonio Negri, Imperio, es una de las principales
fuentes de este tipo de planteamientos. Véase (Hardt y Negri, 2000).
11
El sociólogo español Manuel Castells aborda a profundidad esta perspectiva en su obra La
Sociedad Red. Véase (Castells, 1996).
12
Véase por ejemplo (Krasner, 2001), (Sánchez P., 1999).
10 internacional como regional y nacional, dentro del proceso estatista y
nacionalizador que ha venido implementando en materia de política
económica el gobierno boliviano del MAS desde su llegada al poder en enero
de 2006 y hasta marzo de 2009. Este objetivo se pretende lograr
desarrollando los siguientes objetivos específicos:
- (a) Identificar las principales medidas implementadas por el gobierno del
MAS con miras a consolidar procesos de nacionalización a nivel económico.
- (b) Definir qué condiciones propias de los contextos nacional, regional y
mundial dentro del que se enmarca el actual gobierno del MAS han
desempeñado un papel importante durante la puesta en marcha de las
medidas nacionalizadoras y estatistas que pretende materializar este
gobierno.
- (c) Determinar qué papel han jugado las principales IFIs en el proceso de
implementación de medidas nacionalizadoras y estatistas que viene siendo
adelantado por el gobierno del MAS.
- (d) Identificar los principales resultados que hasta la fecha han arrojado los
esfuerzos políticos del gobierno del MAS para implementar a nivel nacional
medidas de carácter estatista encaminadas a consolidar procesos de
nacionalización a nivel económico.
1.4.3 METODOLOGÍA.
1.4.3 – A. Descripción de la Metodología.
La investigación realizada corresponde a un estudio de caso. En un primer
momento se pretende describir las principales medidas adoptadas por el
gobierno de Morales en materia de nacionalización. Posteriormente se busca
analizar los principales elementos facilitadores y obstaculizadores, tanto a
nivel internacional como regional y nacional, del proceso estatista y
nacionalizador que ha venido implementando en materia de política
11 económica el gobierno boliviano del MAS desde su llegada al poder. La
investigación en terreno tuvo como objetivo central entrevistar principalmente
a académicos bolivianos reconocidos por venir siguiendo de cerca el proceso
político en marcha en su respectivo país, y de manera complementaria, a
políticos del mismo país. También se entrevistaron a académicos
colombianos estudiosos del tema en cuestión (véase el Anexo 3).
La investigación tuvo una duración total de seis meses. Durante los
primeros dos se llevó a cabo una revisión de literatura que se extendió de
manera menos intensa hasta el último mes. A lo largo del tercer mes se
preparó la investigación en terreno y durante el cuarto se realizaron las
respectivas entrevistas. En el quinto y sexto mes se realizaron el análisis de
los datos, la redacción definitiva de este documento, los ajustes finales y las
conclusiones.
1.4.3 – B. Instrumentos para la Recolección y el Análisis de Datos.
La metodología utilizada para realizar esta investigación se centró en el
uso de dos técnicas o instrumentos de recolección de datos; revisión de
fuentes
secundarias
y
la
realización
de
entrevistas
a
profundidad
básicamente de tipo semi-estructurado. La revisión de fuentes secundarias se
centró en la revisión de una amplia gama de documentos: artículos de
revistas especializadas, principalmente de las publicaciones del OSAL;
informes publicados por centros de investigación, dentro de los que se
destacan aquellos realizados por el ICG; literatura académica boliviana e
internacional, principalmente libros y revistas, publicada tanto a lo largo de lo
que va del gobierno de Morales como en los años previos a su posesión; y la
NCPE promulgada el 7 de febrero de 2009.
En lo que respecta a las fuentes primarias, se realizaron entrevistas
personales semi-estructuradas en las ciudades de Bogotá, La Paz y
Cochabamba durante el mes de marzo del presente año. Las preguntas que
guiaron las entrevistas perseguían dos grandes objetivos. Un primer grupo de
preguntas pretendía indagar por las principales medidas adoptadas durante
el gobierno de Morales en materia de nacionalización (plano descriptivo). Un
segundo grupo se proponía rastrear las distintas lecturas que cada
12 entrevistado poseía con relación a la manera y el grado en que los principales
elementos de los contextos internacional, regional y nacional dentro de los
que se enmarca el actual gobierno boliviano del MAS han afectado el devenir
del proceso estatista y nacionalizador que ha venido implementando en
materia de política económica este gobierno (plano interpretativo), (véase el
Anexo 4).
El interés primordial detrás de la formulación de las distintas preguntas
consistía en recoger la información necesaria para iluminar de la manera más
adecuada posible los caminos investigativos trazados tanto por el objetivo
general como por los objetivos específicos planteados en este trabajo. Todas
las entrevistas se basaron en este conjunto de preguntas.
Las categorías de análisis escogidas para la estructuración original de las
entrevistas y para el respectivo análisis de la información obtenida tras la
realización de las mismas fueron las siguientes: medidas pro-nacionalización;
balance general de dichas medidas implementadas hasta la fecha por el
gobierno
del
MAS;
condiciones
nacionales
particulares;
condiciones
regionales particulares; condiciones mundiales particulares; relaciones con
las IFIs antes del MAS; relaciones con las IFIs después del MAS. La
información recogida se analizó a partir de un cruce entre la información
revelada por los entrevistados a la luz de las categorías de análisis
previamente señaladas. 13 2.
MARCO TEÓRICO: LA NUEVA IZQUIERDA LATINOAMERICANA.
La perspectiva de análisis de la presente investigación, derivada de
teorías como la del sistema-mundo de Wallerstein y la de la dependencia, se
basa en la noción de que los procesos económicos, políticos y sociales
deben ser examinados en el contexto más amplio de la situación
internacional dentro de la cual se inscriben (Ahumada, 1996). El marco
teórico de este trabajo gira principalmente alrededor de la categoría de
‘nueva izquierda latinoamericana’. Tal como se verá a continuación, esta
categoría
permite
dimensionar
de
manera
concreta
las
principales
características del contexto regional dentro del que se enmarca el problema
que en este trabajo se trata, contexto que además de equivaler al contexto
internacional más próximo en términos geográficos al proceso político
boliviano actualmente en marcha ha sido también un elemento primordial en
el devenir de los procesos políticos que han tenido lugar recientemente en el
país andino13.
2.1 ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y DESARROLLO.
El adjetivo ‘nuevo’ que le otorgan a la expresión nueva izquierda aquellos
que se han encargado de acuñarla no posee otro sentido distinto al de la
mera connotación temporal. Según afirmaban Rodríguez G. y Barrett en el
2005, el carácter de novedad de la izquierda latinoamericana apunta a que
las formaciones de izquierda que abordan en su obra son de origen reciente
o que su capacidad de movilización masiva, tanto en términos de votos como
de capacidad de gobernar, se ha visto incrementada de manera particular
recientemente14.
13
Considerando que el problema de esta investigación se pregunta por la manera en que los
procesos de nacionalización adelantados por el gobierno de Morales se han visto afectados
por elementos propios de los contextos mundial, regional y nacional, los presupuestos
económicos que se hallan a la base de las iniciativas políticas pro--nacionalización y proprivatización son elementos que complementan el marco teórico-conceptual (véase el Anexo
5).
14
Pese a que estos autores hacen hincapié en que “[…] la nueva izquierda es […] nueva por
ser reciente, no por ser mejor o peor de la que la precedió” (2005, p. 22), dicha novedad
también implica claras diferencias entre la una y la otra como se verá más adelante. Existen
autores que diferencian a los gobiernos nacionales que se inscriben dentro de la denominada
14 Los acontecimientos y tendencias que llenan de contenido la expresión en
cuestión han tenido lugar en la década del noventa y en la primera mitad de
la presente. Lo anterior los ubica cronológicamente en los quince años
posteriores a determinados acontecimientos tanto mundiales –el fin de la
Guerra Fría y el respectivo colapso de la URSS– como regionales –el fin de
la “segunda ola revolucionaria” latinoamericana, cuyos picos, según afirman
Rodríguez G. y Barrett basándose en Sader y Borón, habrían sido los
avances de las guerrillas de El Salvador, Guatemala y, principalmente,
Nicaragua, entre la década del setenta y la del ochenta, y que terminaría con
la derrota electoral de los sandinistas en 1990–. Estos acontecimientos
identificados comúnmente como los generadores de un punto de inflexión en
la historia mundial reciente, implicarían, pues, entre otras transformaciones,
el fin de una era de la izquierda y el inicio de una nueva.
De acuerdo con Rodríguez G. y Barrett, el principal rasgo de continuidad
existente entre la nueva izquierda latinoamericana y su predecesora –
catalogada como la ‘izquierda histórica’ y ubicada básicamente en la época
comprendida entre 1959, fecha de la revolución cubana, y 1990, punto de
inflexión previamente aludido–, vendría a ser la promoción de la igualdad,
siguiendo aquí la ya clásica diferencia acuñada por Bobbio (1995) entre
derecha e izquierda.
Las
organizaciones
que
conformaban
la
izquierda
histórica
en
Latinoamérica son clasificadas por estos dos autores, siguiendo la tipología
realizada por Castañeda en 1993, en cinco grandes grupos: (1) los partidos
comunistas; (2) la izquierda nacionalista o popular; (3) los distintos tipos de
organizaciones guerrilleras; (4) los partidos reformistas; y (5) la izquierda
social (2005, p. 24).
Siguiendo a Sader, estos autores señalan cómo hacía finales de los
ochentas y principios de los noventas cada uno de los grupos anteriormente
referidos vivieron procesos de ‘declive o transformación’. Los partidos
comunistas entrarían en crisis tras el fin del llamado socialismo real a partir de
la desaparición de la URSS y del denominado campo socialista. La revolución
cubana pasaría a una ‘fase defensiva’ y la vía armada encarnada por las
nueva izquierda latinoamericana en dos grupos: centro izquierda e izquierda radical. Véase
(Petkoff, 2005).
15 guerrillas desaparecería prácticamente en toda la región tras la derrota
sandinista, la desmovilización generalizada de las guerrillas que para
principios de la última década del siglo pasado seguían activas y el ‘creciente
aislamiento político’ de las guerrillas que siguieron vigentes después de este
periodo (en Colombia y Perú). Los partidos reformista y nacional-populares se
vieron marcadamente debilitados en sus bases sociales e ideológicas y,
paralelamente, seducidos de manera prematura por la ‘ola neoliberal’ que
desde los ochenta venía tomándose la región (véase el Anexo 1). Muchos de
estos partidos y coaliciones socialdemócratas y nacional-populares se
acercarían al centro durante la década del noventa adaptando de manera
generalizada alguna variante de lo que se conoció como la tercera vía.
En el caso de la izquierda social, los efectos del neoliberalismo también
tuvieron secuelas bastante profundas al debilitar “[…] la forma organizativa
predominante de la movilización social del siglo XX: los sindicatos”
(Rodríguez G. y Barrett, 2005, p. 25). Elementos resaltados por Schuster
(2005) tales como las privatizaciones, la ‘flexibilización’ de las normas
laborales, la ruina del campo, las migraciones masivas a las ciudades y el
crecimiento de la economía informal serían los responsables de minar las
bases sociales del sindicalismo y de conformar un ‘pobretariado disperso’
muy diferente del proletariado organizado que estuvo tradicionalmente a la
base del sindicalismo.
Según Rodríguez G. y Barrett, el proceso de decaimiento de la izquierda
histórica latinoamericana, proceso reflejado en la desestabilización de las
bases sociales, de las ideologías y las estrategias de las distintas
expresiones de dicha izquierda, fue el resultado regional de lo que
denominan ‘la crisis de la llamada vieja izquierda mundial’. Siguiendo a
Wallerstein, estos autores destacan dos componentes centrales de dicha
crisis mundial. El primero, de carácter teórico, tiene que ver con el
desencantamiento dentro de la propia intelectualidad de izquierda de la
tradición de pensamiento a la base del materialismo histórico; con la crisis de
la fe en el curso lineal de la historia y en un progreso racional de la
humanidad a partir de la cual se derivaba la certeza para los sectores de
16 izquierda de que al final de la historia la victoria estaría de lado de los
oprimidos15.
El segundo componente, referido a la ‘estrategia política’, está simbolizado
por ‘el ocaso del canon leninista proveniente de la revolución rusa’. El
desvanecimiento definitivo de la URSS terminaría por rematar la desilusión
frente al modelo estatista y centralista propio del leninismo que venía
generándose progresivamente a nivel mundial a partir de la constatación de
la atrocidad de los actos del autoritarismo soviético.
Por último, para terminar esta sección e introducir la siguiente, es
importante traer a colación los cuatro factores explicativos que Rodríguez G.
y Barrett colocan a la base del surgimiento de la nueva izquierda
latinoamericana, a saber: (1) los estragos que se empezaron a sentir a
principios de los años noventa a raíz de la implementación del modelo
neoliberal en la región; (2) la emergencia de nuevos actores políticos que
vendrían a compensar el ‘declive de los sindicatos’, pese a que éstos
continuarían siendo parte central de la izquierda; (3) “[…] el descrédito y la
crisis interna de partidos tradicionales, hasta hace poco arraigados con
solidez en los sistemas políticos de toda la región” (2005, pp. 27 - 30); y (4) la
‘revitalización de la izquierda internacional’.
2.2 ENFOQUE TEÓRICO Y MARCO CONCEPTUAL.
Son tres los tipos de actores que componen el sector de la nueva
izquierda en América Latina según Rodríguez G. y Barrett: los movimientos
sociales, los partidos de izquierda y los gobiernos de izquierda. Los
movimientos sociales de izquierda, principal novedad de dicho sector, se
habrían convertido desde la década del noventa en fuerzas políticamente
fundamentales en varios de los países latinoamericanos. Reconociendo que
las experiencias recientes de la izquierda son bastante diversas, estos
autores destacan cinco características centrales que a su parecer comparten
15
Siguiendo a Evelina Dagnino, estos autores resaltan el papel desempeñado en este
sentido en América Latina por la crítica de Gramsci a la lectura ortodoxa del marxismo.
17 las distintas representaciones contemporáneas de la nueva izquierda
latinoamericana.
Una primera característica vendría a ser la pluralidad de estrategias y
articulación de formas organizativas descentralizadas. En contraste con la
izquierda precedente, caracterizada por enfatizar en la ‘unidad teórica’ y la
‘centralización estratégica’, la nueva izquierda se identifica por una notoria
pluralidad. Esta pluralidad puede verse reflejada en los objetivos de las
estrategias políticas de varias de las fuerzas políticas de la nueva izquierda.
Junto a objetivos tradicionales tales como la reforma democrática del Estado
o la llegada al gobierno, la defensa de una posición antipartido y antiestado
basada en la resistencia civil y en la autogestión es un elemento que se
encuentra presente en un buen grupo de movimientos sociales16.
Rodríguez G. y Barret parten del hecho de que la estrategia de las fuerzas
de izquierda contemporánea se aleja tanto de la ‘obsesión leninista con la
toma del poder nacional’ como de “[…] la visión extrema de autores como
Hardt y Negri […], según la cual la nueva izquierda consiste en una red
internacional hiperdescentralizada de organizaciones locales que buscan
formas globales de coordinación, antes que la reforma del Estado o la toma
del poder nacional” (2005, p. 32). En lo referente a las estrategias
organizativas, en reemplazo del ‘sujeto político unitario del leninismo’
representado por la vanguardia del partido o el partido-Estado, ahora
predominan ‘los frentes amplios de partidos y movimientos, las coordinadoras
de movimientos sociales o los encuentros de organizaciones activistas’.
Siguiendo a Fraser estos autores destacan, además de la tradicional
competencia electoral, la construcción de múltiples esferas públicas, dentro
de las cuales sobresalen los espacios de autogobierno comunitario17.
16
Tal como lo resaltan Rodríguez G. y Barrett, autores como John Holloway y Raúl Zibechi
han abordado en sus obras este elemento. El primero, de hecho, critica el presupuesto
presente en buena parte de los grupos de la izquierda histórica sobre la necesidad de llegar
al poder, de conquistar el Estado, para desde ahí estar en capacidad de generar las
transformaciones anheladas. Véase (Holloway, 2001), (Zibechi, 2003).
17
Como se verá en el Capítulo 3, Sección 3.1, los ‘espacios de autogobierno comunitario’
han sido un rasgo central dentro del proceso político boliviano que viene profundizándose
desde inicios de la presente década.
18 Como segunda característica de la nueva izquierda, de manera análoga a
la caracterización teórica que se realiza de los denominados NMS18 en la
cual se hace énfasis en la ampliación de las agendas políticas y
reivindicaciones con relación a los movimientos sociales tradicionales,
Rodríguez G. y Barrett se refieren a la multiplicidad de bases sociales y
agendas políticas. Consideran que algunas de las formas de movilización
popular contemporáneas que más eficacia tienen se caracterizan por
involucrar actores que articulan en sus agendas tanto reivindicaciones
clásicas como lo son, por ejemplo, la igualdad social y económica, como
demandas muchas veces ausentes en las agendas tradicionales de la
izquierda histórica, como lo vendrían a ser el respeto a la diferencia y
agendas reivindicativas relacionadas con la etnicidad y el género19.
Con el fin de evidenciar la ‘pluralidad de las agendas, de las estrategias y
de las bases sociales de las nuevas fuerzas de izquierda’, existen autores
que proponen ‘hablar de izquierdas, en plural’ (Bartra, 2005), (Schuster,
2005). Parafraseando a Santos, Rodríguez G. y Barrett señalan la manera en
que la coordinación de las pluralidades –entre los partidos, los movimientos y
las
organizaciones
que
se
oponen
desde
diferentes
ángulos
al
neoliberalismo, al imperialismo y a otras fuentes de desigualdad y
dominación– se muestra como un reto central para la nueva izquierda:
La tercera característica destacada consiste en la ‘reivindicación de la
sociedad civil como espacio de acción política’; el relieve de la sociedad civil.
Con relación a este aspecto que es un rasgo compartido por la izquierda
internacional contemporánea, vale la pena mencionar que pese a que ‘la
vitalidad de la sociedad civil como espacio de movilización de la izquierda’ es
un elemento concebido de manera positiva en muchas ocasiones, es
importante tener en cuenta que el ‘abandono de la tarea de transformar el
Estado’ que se puede derivar del hecho de que la izquierda se concentre en
18
Sobre las características particulares de los denominados NMS véase, entre otros,
(Melucci, 2001), (Santos, 2001).
19
El denominado ‘nuevo indianismo continental’, al que ya se hizo alusión en el Capítulo 1,
vendría a ser para estos autores el ‘ejemplo paradigmático’ de este tipo de movilización
dentro de la que se articulan reivindicaciones clásicas y otras más recientes.
19 la sociedad civil, puede desembocar en que la tarea de transformación del
Estado quede en manos de los ‘reformadores neoliberales’.
La cuarta característica es el reformismo. Debido a las razones que
llevaron al decaimiento de la izquierda histórica en América Latina y de la
vieja izquierda mundial (Sección 2.1), la tradicional dicotomía de la izquierda
del siglo XX entre revolución y reforma se resolvería a favor de esta última
hacia principios de la década del noventa. El triunfo del reformismo acarrearía
dos cambios concretos para la izquierda latinoamericana. En primer lugar, en
un plano político, “[…] ha implicado el distanciamiento en relación con la
lucha armada como vía de transformación social y acceso al poder”. En
segundo lugar, en un plano económico, “[…] el reformismo ha implicado el
abandono de los modelos de socialismo centralizado. En su lugar, las
propuestas y programas económicos de la nueva izquierda combinan el
mercado con formas más o menos profundas de intervención estatal,
redistribución del ingreso y planeación democrática” (Rodríguez G. y Barrett,
2005, pp. 36 - 37)20.
Considerando que el reformismo en términos económicos se relaciona
directamente con uno de los problemas centrales de la nueva izquierda que
serán presentados más adelante –‘la construcción de alternativas al
neoliberalismo’–, es importante mencionar aquí que los grados de
profundidad o radicalidad de las reformas adelantadas por distintas fuerzas
políticas
que
se
enmarcan
dentro
de
la
izquierda
contemporánea
latinoamericana son variados y suelen depender del contexto particular en el
que éstas tienen lugar.
Las menos radicales suelen operar como complemento de los programas
neoliberales y apuntan a aliviar en el corto plazo las necesidades básicas
insatisfechas por dichos programas. Las que le siguen en profundidad
implican cierto grado de ruptura con algunos ‘pilares del neoliberalismo’. Por
último, habría un tercer grupo de reformas que pretenderían erigirse como
alternativas al neoliberalismo. Este grupo de reformas se caracteriza por
poseer rasgos ‘poscapitalistas’ “[…] en la medida en que se basa en el
20
Como se verá claramente en el Capítulo 4, el reformismo en el plano económico es un
elemento central dentro del actual proyecto político que encabeza el MAS en Bolivia.
20 control comunitario de la producción y el gobierno de las unidades
productivas” (Rodríguez G. y Barrett, 2005, p. 44)21.
A la luz de la constatación de la variedad de tipos de reformas existentes,
Bartra llamaba la atención en el 2005 sobre lo limitado que resulta analizar
estos tres tipos de experiencias reformistas bajo la óptica dicotómica propia
de la izquierda del siglo XX en la que sólo existen dos extremos: reforma o
revolución. Si se aplica esta lógica tajante, anota Bartra, no sólo se
imposibilita captar las particularidades de los distintos contextos dentro de los
que las experiencias reformistas tienen lugar sino que además se pierde la
posibilidad de concebir un ‘terreno intermedio’ en el que sería posible ubicar
varias de las alternativas al neoliberalismo. Haciendo uso de categorías
introducidas por Gorz en los sesentas, Bartra aludirá a este terreno
intermedio en términos de ‘reformas revolucionarias’ o ‘reformas no
reformistas’, definiéndolas como aquellas que buscan conseguir mejoras
inmediatas en las condiciones de vida de los sectores populares pero a su
vez están encaminadas a que éstos logren una mayor capacidad política y
poder de decisión con el fin de mantener y profundizar dichas mejoras.
Por último, la quinta característica de la nueva izquierda latinoamericana
vendría a ser la profundización de la democracia. La democracia sustituye la
bandera tradicional de la izquierda –la revolución– y se convierte en el
‘elemento de cohesión político e ideológico’ de la nueva izquierda, lo que, sin
embargo, no significa que la incorporación de la democracia en los
programas de la izquierda sea un proceso exento de conflictividad. A raíz del
descontento generalizado con la ‘democracia realmente existente’ que llevó a
la reconfiguración de la izquierda en Latinoamérica, Rodríguez G. y Barrett
dan cuenta del énfasis que pone este sector en la “[…] profundización y en la
ampliación del canon democrático, mediante propuestas y prácticas que
combinan las democracia representativa con la radicalización de la
democracia participativa” (2005, p. 37)22.
Para terminar, en lo que se refiere a la oposición y búsqueda de
alternativas al neoliberalismo, tema que junto a la profundización de la
21
De acuerdo con estos autores, la experiencia de la Coordinadora por el Agua y por la Vida
de Cochabamba referida en el Capítulo 3 ilustra claramente dichos rasgos ‘poscapitalistas’.
22
La emergencia de consejos comunitarios durante las denominada ‘Guerra del Agua’
(Capítulo 3) reflejan la consolidación de formas de democracia participativa.
21 democracia identifica y cohesiona a las distintas fuerzas políticas que se
enmarcan dentro de la nueva izquierda latinoamericana, es importante hacer
alusión a lo que Rodríguez G. y Barrett denominan como ‘el problema de las
alternativas’. Dentro de la izquierda contemporánea latinoamericana existen
‘profundos debates y divisiones con respecto al margen de maniobra posible’
o capacidad real que poseen los distintos gobiernos de la región de superar
la órbita neoliberal. Es precisamente dicha capacidad real de superar la órbita
de prescripción neoliberal en el caso boliviano lo que la presente
investigación pretende aportar a dilucidar.
La encrucijada es tanto económica como política. Sujetos, por un lado, a las
presiones de los actores de los mercados globales y las instituciones financieras
internacionales que exigen ortodoxia en el manejo de la economía y, por el otro,
al escrutinio de los electores que votaron por ellos para cambiar el curso de la
economía, varios de los gobiernos de izquierda han continuado programas de
sus antecesores neoliberales –e incluso han introducido reformas que estos
últimos no habían logrado consolidar, debido a la oposición de los propios
23
partidos de izquierda ahora en el poder– (Rodríguez G. y Barrett, 2005, p. 39) .
Los obstáculos que existen para la puesta en marcha y efectiva
consolidación de alternativas reales y sostenibles frente al neoliberalismo en
la región son tanto de orden nacional como internacional. En lo que respecta
a los primeros, ‘la inercia de las instituciones y los cuadros económicos
formados en la era neoliberal’ es un elemento central. Un segundo elemento
de peso a nivel nacional tiene que ver con las restricciones que se derivan del
hecho de que existan sectores nacionales que se opongan drásticamente al
‘cambio de rumbo económico’. En el caso boliviano, la resistencia que han
ejercido los sectores empresariales de la denominada media luna oriental
frente al proceso de redistribución y reorientación de los ingresos
hidrocarburíferos hacia la inversión social que ha venido adelantando el
gobierno de Morales desde su llegada a la presidencia, es un claro ejemplo
de este tipo de restricciones (véase el Anexo 7).
23
Los casos de los gobiernos del PT en Brasil y del Frente Amplio en Uruguay ilustran la
mencionada ‘encrucijada’. La declaración que hiciera el entonces senador uruguayo Danilo
Astori al ser nombrado ministro de Economía tras la victoria de Tabaré Vásquez en las
elecciones presidenciales de octubre de 2004 difícilmente podría ser más diciente: “[…] el
gobierno del Frente Amplio ‘tendrá que llevar a cabo… cosas que nosotros mismos hemos
criticado… Pasará exactamente los mismo que en Brasil’ ” (Rother, citado por Rodríguez G. y
Barrett, 2005, p. 39).
22 Por el lado de los obstáculos provenientes del plano internacional, el
poder de la comunidad financiera internacional para ‘mantener las reglas de
juego de la economía global’ es un elemento central. Este poder claramente
fue evidente durante toda la década del noventa e inclusive en los primeros
años de la década del 2000, tal como lo refleja la Carta al pueblo brasilero
que el PT se vio presionado a expedir en el 2002 en pleno contexto de
elecciones presidenciales y en respuesta a los condicionamientos del FMI24.
La pregunta sería pues, para el caso que a esta investigación atañe, por el
grado de poder y de injerencia en la política nacional boliviana que esta
comunidad financiera internacional posee en la actualidad y por la manera en
que éste ha influido sobre el proyecto estatista y nacionalizador que viene
adelantando el MAS desde que asumiera la presidencia.
24
En el 2002 el FMI condicionaría la mayor parte de un ‘préstamo de emergencia’ solicitado
por el entonces presidente brasilero Cardoso a que todos los candidatos presidenciales del
momento, dentro de los que claro está se encontraba Lula, prometieran públicamente que en
caso de ser elegidos, “[…] continuarían y profundizarían las políticas neoliberales, entre
éstas un aumento del superávit fiscal primario que limitaría severamente la capacidad de
gasto social del futuro gobierno” (Rodríguez G. y Barrett, 2005, p. 40).
23 3. EL GOBIERNO DEL MAS.
3.1 ANTECEDENTES Y CRISIS PREVIA.
El triunfo obtenido por Morales en el 2005, victoria que por sus orígenes y
trascendencia va más allá del mero plano electoral, se inscribe en el marco
de un convulsionado proceso de movilización social que venía ganando en
intensidad y repercusión en el país andino particularmente desde principios
del presente siglo. En este sentido, la histórica victoria de Evo, “[…] el niño
pastor de ovejas en su oriunda Orinoca del altiplánico departamento de Oruro
[…]” (Moldiz, 2007, p. 156), no corresponde de ninguna manera a un hecho
aislado o espontáneo: es la manifestación de varios años de acumulación de
luchas sociales que fueron allanando el camino y transformando el escenario
político en Bolivia; es consecuencia de un proceso de años de articulación de
actores y experiencias que irían generando la ‘efervescencia social’ que
posibilitaría a la postre el ascenso de Morales (Chávez y Mokrani, 2007),
(Orellana, 2006).
Según Chávez y Mokrani, el denominado ‘proceso constituyente’ que está
teniendo lugar en Bolivia, proceso que en términos formales tuvo como gran
manifestación la promulgación de la NCPE el pasado 7 de febrero, “[…] no se
inicia con la instalación de la Asamblea Constituyente el 6 de agosto pasado
[de 2007], sino que nace en los momentos de insurrección colectiva, en los
diferentes ciclos de movilización social, que fueron en sí mismos momentos
de disputa por el sentido de lo político” (2007, p. 107). El gobierno indígena
encabezado por Morales es inicio y fin al mismo tiempo; es a su vez tanto
“[…] una señal de vuelco de página, de quiebre histórico y de momento
fundacional” (Moldiz, 2007, p. 155), como el “[…] fruto de un proyecto
histórico colectivo” (Nina, 2006, p. 142). El triunfo de Morales y el punto de
inflexión que éste parece implicar en la historia boliviana, se da según Moldiz
(2007) en el contexto de la ‘crisis de Estado más profunda’ de toda la historia
24 boliviana, lo que le otorga al gobierno de Morales una fuerza social y política
de grandes magnitudes25.
A partir de las medidas neoliberales puestas en marcha desde 1985, las
estructuras organizativas que hasta el momento habían servido a los
diferentes sectores sociales bolivianos como plataforma de integración de sus
intereses y de representación frente al Estado fueron descomponiéndose y
perdiendo fuerza. De manera paralela y como respuesta a dicho fenómeno,
desde finales de la década del ochenta empezaría a fraguarse un conjunto de
organizaciones sociales distintas a las estrictamente sindicales que desde la
Revolución de 1952 eran las que solían asumir todo el peso de las
movilizaciones.
Un primer hito fundamental en la lucha de estos movimientos sociales
emergentes, de carácter campesino e indígena primordialmente, fue la
Marcha por el Territorio y la Dignidad protagonizada en 1990 por
organizaciones de los pueblos indígenas de Tierras Bajas. Dicha marcha,
más allá de haber alcanzado una reforma parcial de la Constitución Política,
tendría en definitiva como valor central el haber posibilitado la profundización
de las luchas de estos pueblos y sus organizaciones, visibilizándolos a su vez
frente a las autoridades estatales y la sociedad boliviana en general. De
acuerdo con el vicepresidente García Linera (2006), desde mediados de la
década del noventa los sindicatos campesinos y la denominada ‘nueva
izquierda indígena’ superaría una primera etapa de ‘resistencia local’ (1987 –
1995) para dar paso a una etapa de ‘expansión y búsqueda de alianzas’
(1995 – 2001), inaugurada en buena medida por la fundación del que
posteriormente se conocería como el MAS; el IPSP26. Es menester tener en
25
Según este autor, Bolivia ha tenido cuatro crisis de Estado desde su fundación: (1) la
Guerra Federal de 1900, (2) la del periodo 1932 - 1952, (3) la ubicada entre 1982 - 1985, y
(4) la actual, que se remonta a 1998 (2007, p. 155).
26
Actualmente, el nombre completo del MAS es MAS-IPSP. Por cuestiones prácticas en este
trabajo se ha hablado, y se seguirá haciéndolo, simplemente del MAS. Según García L., la
nueva izquierda indígena puede ser recogida bajo el término ‘evismo’ y habría superado con
la llegada del MAS a la presidencia una tercera etapa de ‘consolidación en el poder y de
iniciativa ofensiva por llegar al poder (2001 - 2006)’. El evismo es entendido por García L.
como una estrategia de lucha por el poder que ha transitado por las distintas etapas
anteriormente descritas y que consiste en una “[…] forma de auto-representación políticoestatal de la sociedad plebeya” (2006, pp. 25 - 26). Dentro de los componentes esenciales
del evismo García L. destaca que se fundamenta en los movimientos sociales y posee como
núcleo articulador el discurso de la identidad y la presencia indígena, siendo dicha forma de
25 cuenta que la bandera contra el neoliberalismo ha sido un elemento presente
en el discurso y la práctica de estos movimientos sociales desde su génesis
misma. Dicho de otro modo, es a partir de la ‘praxis de la resistencia’ que han
tenido los sindicatos cocaleros frente a las políticas estadounidenses en torno
al cultivo de la coca y los sindicatos campesinos e indígenas en general
alrededor de las medidas adoptadas por los distintos gobiernos neoliberales
de Bolivia que el actual gobierno del MAS –gobierno que suele
autodenominarse el ‘gobierno de los movimientos sociales’– ha articulado su
discurso y su programa de gobierno.
Sería concretamente a partir del año 2000 que el movimiento indígenapopular en Bolivia irrumpe a lo largo de buena parte del territorio nacional,
generándose así un ciclo de luchas caracterizado por levantamientos
indígenas e insurrecciones que perduraría hasta el 2005, catalogado por
varios investigadores como el periodo de ‘luchas antineoliberales’ inscrito en
lo que vendría a ser la ‘memoria corta’ boliviana27. La ola de protestas
masivas que tendría lugar entre el 2000 y el 2005, época que también es
descrita como “[…] el contexto de las luchas nacionalistas contra las
empresas transnacionales” (Orellana, 2006, p. 45), llevaría a la dimisión de
dos presidentes y desembocaría en el referendo vinculante de julio de 2004
en el que tal como lo destaca Santos (2006), el 89% de los participantes se
pronunciaría a favor de la nacionalización de los hidrocarburos. Durante el
ciclo de luchas que tuvo lugar desde inicios del presente siglo hasta la victoria
electoral de Morales, el movimiento indígena-popular fue adquiriendo
gradualmente mayor organización y capacidad de movilización logrando así
crear y consolidar lo que Viaña y Orozco describen como una “[…] diversidad
de espacios autónomos de autoorganización, estructuras políticas paralelas e
inclusive alternativas al orden estatal y sistema partidario de participación y
decisión política: ‘la otra organización socio-política’” (2007, p. 119)28.
reconstrucción contemporánea de la identidad un ‘indianismo flexible’ con posibilidad de
abrirse a mestizos, blancos y otros grupos étnicos.
27
“Tal como lo afirman investigadores como Silvia Rivera, Raúl Prada y Luis Tapia, la Bolivia
actual es el resultado del cruce y yuxtaposición entre elementos que provienen de la
memoria larga (la colonización), la memoria media (el Estado nacional-popular de los
cincuenta) y la memoria corta (las luchas antineoliberales, a partir de 2000)” (Svampa y
Stefanoni, 2007b, p. 6).
28
Esta característica refleja con claridad la multiplicidad de esferas públicas a la que se
hacía alusión en el Capítulo 2.
26 Tal como lo refleja este ‘ciclo contrahegemónico’ despuntado desde el año
2000 (Fornillo, 2007), la movilización social se ha constituido en el principal
motor de la izquierda contemporánea boliviana (Tapia, 2005). Siguiendo a
Svampa y Stefanoni (2007a), la masiva presencia indígena en el Parlamento
boliviano desde el 2002 difícilmente podría ser explicada sin tener en cuenta
dicho ciclo de movilizaciones. Los primero éxitos electorales del MAS se
darían en las elecciones municipales de 1999, contienda en la que lograría
alcanzar nueve alcaldías. A partir de esta victoria, posibilitada en buena
medida por la creciente represión que venía sufriendo el movimiento cocalero
bajo la presidencia de Bánzer (1997 - 2001) y de su vicepresidente Quiroga
(2001 - 2002), el MAS empezaría a consolidar sus bases electorales en el
campo (Do Alto, 2007). No obstante, el segundo lugar alcanzado por este
partido en la elecciones generales de 2002 fue un hecho bastante sorpresivo.
Siguiendo a Do Alto, las dos principales razones que explican el
inesperado segundo lugar alcanzado en las elecciones generales por el MAS
y su irrupción parlamentaria en el 2002 son, por un lado, la estrategia
ofensiva que adoptó el MAS con el fin de articularse con las clases medias
urbanas –lo que llevaría a Morales a elegir como fórmula vicepresidencial al
periodista Antonio Peredo y a ‘invitar masivamente a intelectuales y
exmilitantes de la izquierda marxista’–, y por el otro, una comunicación
política exitosa capaz de ‘ponerse a tono con el período de radicalización
social abierta por la guerra del agua de Cochabamba en 2000’. La irrupción
de la bancada parlamentaria masista introduciría una ‘nueva relación con lo
político’ en el partido a partir de la cual la bancada pasaría a ser la instancia
de primera importancia generándose así al interior del MAS una lógica más
estratégica en lo que se refiere a su participación político-institucional.
El triunfo obtenido por Morales en 2005, además de enmarcarse en un
contexto regional de emergencia de gobierno alternativos, responde al
aprendizaje realizado por el MAS de su participación electoral de 2002; al
desarrollo de una conciencia política pragmática tendiente a corregir errores
anteriores de sectarismo y a realizar alianzas que superen la dimensión
corporativista
de
lo
sindical
y
lo
cocalero,
procurando
discursivamente los intereses de toda la población boliviana.
27 interpelar
Una buena síntesis de las principales luchas adelantadas por los
movimientos sociales en Bolivia a partir de los inicios del siglo XXI la hacen
Viaña y Orozco:
En el 2000, la “guerra del agua”, movimiento organizado bajo la dirección de la
Coordinadora del Agua y la Vida. En 2000, 2001 y 2003, una serie de
levantamientos aimara en el altiplano paceño organizados en torno a la
Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB),
orientada por Felipe Quispe, que lleva adelante cuatro grandes bloqueos de
carreteras y el cerco a la ciudad de la Paz. En 2003, la lucha contra el impuestazo
en febrero y la “guerra del gas” en septiembre-octubre, liderada por la Federación
de Juntas Vecinales (FEIJUVE) de El Alto y la Central Obrera Regional (COR)
también de El Alto. En enero de 2005, la “segunda guerra del agua” organizada
por las Juntas de Vecinos, Gremiales y otros en la ciudad de El Alto. En ese
contexto llega la última gran movilización por la nacionalización del gas de mayo
de 2005, detonada por la aprobación de la nueva Ley de Hidrocarburos (2007, p.
128).
La demanda de una reforma estatal profunda a través de la realización de
una AC estaría presente de forma explícita y central en la Marcha por la
Asamblea Constituyente, por la Soberanía Popular, el Territorio y los
Recursos Naturales protagonizada en el 2002, al igual que doce años atrás,
por los pueblos originales de Tierras Bajas29. Dos años antes, en la Guerra
del Agua librada en la ciudad de Cochabamba contra la privatización de este
recurso y en donde se expulsó a la transnacional Betchel, se había logrado la
generalización a nivel nacional de la demanda de AC, concebida por sus
demandantes como el lugar de refundación del Estado boliviano (Chávez y
Mokrani, 2007), (Moldiz, 2007). Posteriormente, en la Guerra del Gas
desatada en el 2003, a la exigencia de la renuncia del entonces presidente
Sánchez de Lozada se le añadiría como condición básica para contemplar un
apaciguamiento del conflicto la convocatoria prácticamente inmediata a una
AC y la satisfacción de la demanda de nacionalización, ambos elementos
constitutivos de lo que se denominaría la Agenda de octubre30.
29
“Estas organizaciones se han constituido también en un pilar fundamental en la lucha por
la recuperación de los recursos hidrocarburíferos y han exigido al Estado una participación
activa en la definición de la política energética a través de la consulta obligatoria sobre
inversiones en sus territorios de origen” (Chávez y Mokrani, 2007, p. 109).
30
Uno de los principales compromisos electorales del MAS en el 2005 consistió,
precisamente, en cumplir con la Agenda de octubre en caso de salir victorioso. Además de
los movimientos indígenas propiamente dichos, entre las principales fuerzas sociales
impulsoras de la AC se encontraban agrupaciones como el Movimiento Sin Tierra, los
cocaleros del Chapare y los Yungas, los mineros cooperativistas de Oruro y Potosí y las
Juntas Vecinales de El Alto (Cuba, 2006).
28 Dentro de las reivindicaciones a la base de la demanda de la AC la
exigencia de una reforma en el ordenamiento político y de una transformación
del modelo económico fueron siempre dos elementos centrales (Chávez y
Makroni, 2007).
3.2 CARACTERIZACIÓN GENERAL DEL NUEVO GOBIERNO
Para este momento es claro que el gobierno del MAS representa la
continuación institucional de una lucha contra las medidas neoliberales
protagonizada por diferentes movimientos sociales de Bolivia e intensificada
aproximadamente desde el año 200031. Pese a que la población que integra
el MAS suele ser identificada, e incluso suele autoidentificarse, como
indígena, es importante tener en cuenta, tal como lo enfatiza Quijano (2006),
que el MAS no se formó y desarrolló inicialmente como movimiento indígena
sino como organización en principio sindical y luego política, aunque en la
actualidad resulta acertado describirlo como el “[…]
sincretismo de una
reivindicación étnica y sindicalista” (Nina, 2006, p. 141).
Antes de que Morales llegara a la presidencia, en 2005 Tapia afirmaba
que el MAS no era el partido del conjunto de los movimientos sociales por
más de que electoralmente se alimentara de su movilización. Este autor
argüía que el MAS seguía siendo un ‘partido de los cocaleros y sus
sindicatos’, aunque aceptaba que gradualmente se venía convirtiendo en el
partido de los trabajadores de Bolivia32. En 2007 Moldiz describía al MAS
como una ‘organización política sui generis’ que pese a que durante los
últimos cinco años ha procurado construir algún nivel de organización, “[…]
en realidad es una suerte de coalición de los movimientos sociales,
particularmente del movimiento indígena-campesino” (p. 169).
31
Por supuesto que el neoliberalismo no es el único blanco de esta gran lucha social. Sin
embargo, es uno de los principales y es el que interesa destacar en este trabajo.
32
Según Tapia, “(…) el modelo más influyente del MAS ha sido el Partido de los
Trabajadores brasileño, que construyó su poder nacional a partir de experiencias de gobierno
local. Esto evidencia los rasgos comunes entre estos dos partidos (…) son partidos nuevos
de izquierda, que se han desarrollado en torno al liderazgo de trabajadores, y vienen de los
sindicatos, en torno a los cuales se ha articulado una diversidad de organizaciones” (2005, p.
356).
29 Desde el propio gobierno se repite constantemente que el MAS es el
‘gobierno de los movimientos sociales’. De una manera más esquemática el
vicepresidente se refiere al MAS como una “[…] confederación flexible y
negociada de organizaciones sociales” (Svampa y Stefanoni, 2007a, p. 160),
que estaría liderando la ‘reforma intelectual y moral en marcha’ que desde el
gobierno se considera está teniendo lugar33. El tipo de decisiones tomadas
por el gobierno y que han emergido de las luchas sociales –tales como la
nacionalización de los hidrocarburos, la AC y la nueva reforma agraria–; la
forma de selección de los funcionarios públicos –pasando por el filtro de las
organizaciones sociales–; y, la presencia de cuadros de los movimientos
sociales en el aparato estatal que responden a sus respectivos movimientos,
son elementos que según García L. validan claramente el supuesto de que el
gobierno del MAS es el gobierno de los movimientos sociales (Svampa y
Stefanoni, 2007a). Sin embargo, es importante tener en mente que existen
críticas frente a este supuesto que aunque no lo invalidan por completo,
claramente si lo matizan bastante.
Según Stefanoni, “[…] la fragmentación […] de los movimientos sociales y
los conflictos al interior del MAS-IPSP han potenciado un modelo ultracentralizado de toma de decisiones corporizado en Evo Morales” (2006, p.
38), a lo cual se añade la generación de un ‘clientelismo popular’ en razón de
la manera en que varias de las organizaciones ‘realmente existentes’ se
integran a la política (concibiéndola más ‘como acceso prebendal a las
estructuras estatales que en su dimensión emancipatoria’). Desde una óptica
de análisis similar, Viaña y Orozco destacan críticamente lo que denominan
una ‘abdicación del avance autodeterminativo’ tras la victoria del MAS y la
respectiva implementación de un modelo personalista de gobierno. Para
estos autores, el talante presidencialista que caracteriza a este nuevo
gobierno –el denominado ‘evismo’– es un riesgo para la efectiva
materialización
del
‘cogobierno’
y
la
respectiva
creación
de
una
institucionalidad compuesta por los ‘núcleos democráticos de participación
popular’.
33
Walter Delgadillo, actual Ministro de Obras Públicas de Bolivia, considera que la
‘revolución simbólica’ que pretende generar el gobierno del MAS es el proceso de mayor
complejidad, de más largo aliento, y en últimas, de mayor importancia de los que pretende
adelantar el actual gobierno (véase el Anexo 11).
30 Según Quijano, más allá de que sectores influyentes de la inteligencia y el
liderazgo político aimara dentro del MAS consideren como proyecto político
esencial el restablecimiento del Collasuyo34, para el gobierno el proyecto
político central apunta al establecimiento de un Estado multi-cultural y multinacional, es decir, a “[…] la redistribución de la representación política de
todas las culturas y/o naciones en el mismo Estado” (2006, p. 17).
Sintetizando algunos de los principales postulados del Programa de Gobierno
2006 – 2010 del MAS, Orellana destacaba en el 2006:
El programa del MAS apunta a la industrialización de los recursos naturales, al
desarrollo del mercado interno, a un cambio de “patrón de desarrollo” centrado
en la producción y exportación de materias primas por otro centrado en
productos industriales. Busca “acabar con el Estado colonial” y democratizarlo
por medio de una Asamblea Constituyente, para generar igualdad jurídica entre
los distintos grupos étnicos y sociales y conquistar la soberanía política (MASIPSP, citado por Orellana, p. 48).
El nuevo gobierno pretende sentar sus bases económicas en la
recuperación de los recursos naturales, en la nacionalización y en la pequeña
producción, los microempresarios, los artesanos, las comunidades y los
campesinos, priorizando en la pequeña producción familiar y comunitaria
como esencia de la base material del nuevo proyecto (García L., 2006).
Es clave destacar cómo desde el gobierno se hace énfasis en el carácter
‘no – radical’ del proceso político liderado por el MAS. El vicepresidente se
refiere a la ‘rebelión’ que la pequeña producción está protagonizando –los
cooperativistas, cocaleros, microempresarios y las fejuves– y que el MAS
está canalizando, haciendo hincapié en la manera ‘inclusiva’ en que se viene
adelantando dicho proceso, en la forma en que “[…] se está incorporando la
gran producción extranjera, tratando de dialogar con el mundo globalizado”
(2006, p. 28), (énfasis añadido). De hecho, refiriéndose concretamente al
evismo, García L. hace alusión a una ‘revolución política’, o en palabras de
Morales a una ‘revolución democrática cultural o revolución democrática
descolonizadora’, “[…] que tiene su impacto en el ámbito económico, pero no
de manera estrictamente radical” (2006, p. 31).
34
El Collasuyo es el nombre del ámbito geohistórico aimara dentro del antiguo Imperio
Incaico (Quijano, 2006, p. 17). Con relación a la sostenida búsqueda del restablecimiento del
Collasuyo por parte de sectores de la dirigencia aimara, recordar las críticas mencionadas en
la nota al pie número dos del presente trabajo, especialmente la segunda.
31 Orellana va más allá al sugerir que el gobierno del MAS no supone una
superación real del neoliberalismo y que este nuevo gobierno comparte
algunos rasgos con sus ‘oponentes’ neoliberales. Pese a que reconoce que el
actual gobierno claramente posee rasgos distintivos si se compara con los
gobiernos de corte neoliberal que lo antecedieron, y que además el gabinete
ministerial del MAS es la expresión política de una capa social que se sitúa
entre
las
clases
populares
que
precisamente
derribaron
gobiernos
neoliberales y ‘oligarquías locales articuladas al imperialismo’ durante los
últimos cinco años, Orellana considera, a partir del análisis que realiza del
Programa de Gobierno 2006 – 2010 de dicho partido, que “Los nuevos
gobernantes del MAS comparten con sus oponentes neoliberales el mismo
respeto por la propiedad privada y por las instituciones del Estado capitalista;
[…] incentivan la inversión extranjera, promueven la seguridad jurídica y
trabajan en sociedad con las empresas transnacionales” (2006, p. 46). Según
este autor, el respeto a la estabilidad macroeconómica, al control del déficit
fiscal, al control de la inflación y al mantenimiento de una apertura irrestricta
de la economía al comercio exterior, instituciones y principios sagrados del
neoliberalismo a su parecer, son todas actitudes generalizadas dentro del
MAS
Con respecto a las críticas anteriormente esbozadas, y ya para terminar
esta caracterización general del gobierno del MAS, es importante destacar
que pese a que el término socialismo hace parte del nombre mismo de la
organización política gobernante, el proyecto masista se autoinscribe, al
menos en la actualidad, en lo que García L. denomina un ‘capitalismo andinoamazónico’. Partiendo de la consideración de que en la Bolivia actual no
existen las condiciones necesarias para construir un socialismo, y de que
éste no se construirá por simple decreto o deseo sino por el movimiento real
de la sociedad, el vicepresidente propone abiertamente un proyecto político
con miras a consolidar un ‘capitalismo andino-amazónico’ (Quijano, 2006),
(Svampa y Stefanoni, 2007a). Esta fórmula, también acuñada con la intención
de diferenciar el actual proyecto político del anterior nacionalismo
revolucionario de los años 50, parecería referirse en lo esencial al control
estatal de de una mayor parte de la renta producida en la mercantilización del
gas y el petróleo y a la redistribución de una mayor parte del excedente de
32 producción, sin que esto implique terminar con el control privado-empresarial
de buena parte de la acumulación capitalista (Quijano, 2006), (Orellana,
2006).
A partir de lo anterior es posible dimensionar con mayor claridad la
manera en que el MAS no pretende, al menos por ahora, construir un
proyecto político por fuera de los parámetros propios del capitalismo. En
entrevista realizada en el 2007 por Svampa y Stefanoni a García L., este
último es claro al respecto:
Puede ser frustrante para las lecturas idealistas pero creo que es un concepto
honesto intelectualmente, que ha resistido el debate y la realidad [el concepto de
capitalismo andino-amazónico]. No es que sea lo que uno quiere, nuestro objetivo:
lo que decimos es que las posibilidades de transformación y emancipación de la
sociedad boliviana apuntan a esto. A reequilibrar las formas económicas no
capitalistas con las capitalistas, a la potenciación de esas formas no capitalistas
para que, con el tiempo, vayan generando procesos de mayor comunitarización
que habiliten pensar en un poscapitalismo. El posneoliberalismo es una forma de
capitalismo, pero creemos que contiene un conjunto de fuerzas y estructuras
sociales que, con el tiempo, podrían devenir en poscapitalistas (p. 154).
33 4. ANÁLISIS DEL PROCESO DE NACIONALIZACIÓN.
Un análisis de las medidas que en materia de nacionalización ha adoptado
el gobierno del MAS durante los tres años largos que lleva en la presidencia
boliviana podría plantearse de dos maneras distintas. La primera consistiría
en un análisis formal limitado al plano legal o jurídico, para lo cual bastaría
con observar detalladamente los Decretos presidenciales, las leyes, los
diferentes artículos consagrados en la NCPE relacionados directa o
indirectamente con el tema de la nacionalización, y en general, los distintos
pronunciamientos formales que ha realizado el gobierno en esta materia,
estilo de ejercicio que frecuentemente posee la suposición implícita de que
las acciones llevadas a cabo sobre el papel son suficientes para la
materialización efectiva de las mismas. Una segunda opción posible
consistiría en centrarse en lo que vendría a ser la dimensión real o efectiva
de las medidas pro-nacionalización que el gobierno del MAS ha procurado
implementar, es decir, en el devenir inmediato de los procesos de
nacionalización que le ha seguido a las medidas legales tomadas por el
gobierno de Morales en esta materia. Esta propuesta de análisis emana de la
consideración de que los cambios realizados con pluma y papel son
condiciones muchas veces necesarias pero rara vez suficientes. El análisis
presentado a continuación se enmarca en este segundo tipo.
4.1 PRINCIPALES MEDIDAS TOMADAS POR EL GOBIERNO DEL MAS.
El principal proceso en materia de nacionalización que ha tenido lugar
durante el gobierno de Morales es la nacionalización de los hidrocarburos.
Mediante el Decreto Supremo N° 28701 emitido el 1 de mayo de 2006, el
recién electo gobierno del MAS llevó a cabo formalmente lo que se considera
la tercera nacionalización de los hidrocarburos en el país andino35. De
35
Los dos procesos previos de nacionalización de hidrocarburos en Bolivia tuvieron lugar
durante regímenes militares –1937 y 1969–. Según afirmaba Fernando Mayorga en
entrevista, en el Decreto de 2006 “[…] no se nacionaliza en un sentido ‘convencional’ ni
tampoco se recoge la historia previa de Bolivia”, refiriéndose con esto a que pese a la
‘parafernalia’ del acto de nacionalización y al despliegue militar y nacionalista que lo
caracterizó, nunca se ingresó realmente a las empresas, no hubo una recuperación o toma
de instalaciones ni tampoco expulsión de empresas, elementos que sí estuvieron presentes
34 acuerdo con Fernando Mayorga, el sustrato legal de la nacionalización de los
hidrocarburos se encuentra en el ‘Referendo sobre el Gas’ realizado en abril
de 2004, mecanismo que se había incorporado en la Constitución entonces
vigente en una reforma realizada en febrero del mismo año. Tras la ‘renuncia
obligada’ de Sánchez de Lozada fruto de la Guerra del Gas de 2003, la
demanda generalizada de nacionalización se encaminaría institucionalmente
a través de dicho referendo. A partir de los resultados del Referendo, en los
que el ‘sí’ obtuvo votaciones superiores al 85% en las tres primera preguntas
(véase el Anexo 6), se promulga la Ley de Hidrocarburos N° 3058 el 17 de
mayo de 2005, nueva ley que le brinda el marco legal necesario al gobierno
de Morales para la formulación del Decreto anteriormente aludido36.
Siguiendo la entrevista concedida por Roberto Fernández Terán37,
después de la aprobación de la nueva Ley de Hidrocarburos se crearía en el
mismo año un impuesto con características muy similares a las regalías
petroleras; el IDH38. A partir de dicho impuesto, las empresas petroleras
transnacionales se verían obligadas a pagar al Estado un porcentaje mayor
del que venían pagando. Sumado al 18% de la regalía que estaba
establecida previamente, con el nuevo impuesto las empresas deben ahora
pagar al Estado un 32% del excedente de su producción, lo que sumado al
18% ya existente suma un 50% y establece así una relación de 50/50 entre el
Estado boliviano y las empresas.
en los dos casos anteriores. Mayorga, Fernando (2009, 23 de marzo), entrevistado por El
autor, Cochabamba (véase el Anexo 8).
36
De acuerdo a Mayorga, en el contexto de Referendo el MAS participa apoyando al
entonces presidente Carlos Mesa, quien posteriormente renunciaría en el 2005 en gran
medida debido a su negativa a promulgar la nueva Ley de Hidrocarburos por considerar que
ésta era demasiado estatista y ahuyentaba las inversiones. Dos de las cinco preguntas que
componían el Referendo habrían sido formuladas por el MAS. Según Granado Cosio (2007),
“[…] la nacionalización de los hidrocarburos, pese a la espectacularidad de su lanzamiento,
es sólo una repetición de los contenidos de la Ley de Hidrocarburos 3.058, con excepción de
dos medidas nuevas”, a saber, “(1) la creación de una participación adicional para YPFB,
durante el período transitorio de 180 días [desde la promulgación del Decreto], del 32% del
valor de la producción sobre los campos que en 2005 hubiesen producido más de 100
millones de pies cúbicos diarios de gas [y] (2) la nacionalización del 50% más uno de las
acciones de las empresas surgidas de los procesos [previos] de capitalización y
privatización”.
37
Férnandez T., Roberto (2009, 21 de marzo), entrevistado por El autor, Cochabamba
(véase el Anexo 9).
38
Según Fernández, el IDH se calcula exactamente igual que una regalía (‘es una regalía
con el nombre de impuesto’). Los departamentos productores, y en general todos los
departamentos del país, son los principales beneficiarios de este IDH distribuido a nivel de
las regiones. La redistribución que hace el Estado de este impuesto está a la base de
distintas políticas sociales insignias del gobierno del MAS y de su PND.
35 De acuerdo con la entrevista concedida por Ivonne Farah39, en realidad
los recursos naturales, específicamente los hidrocarburos, nunca habían
dejado de estar nacionalizados en un plano jurídico desde la última vez que
se decretó su nacionalización. Lo anterior no quiere decir, tal como lo resalta
Fernández, que en la práctica no se hubiera dado en Bolivia desde los
primeros
años
de
implementación
de
medidas
neoliberales,
y
específicamente desde 1996 cuando el entonces presidente Sánchez de
Lozada consumara con ímpetu medidas privatizadoras, un progresivo
proceso de entrega de los hidrocarburos a las empresas privadas
transnacionales.
En
este
sentido,
según
Farah,
la
medida
de
la
nacionalización tuvo que ver más con el control del Estado sobre los
procesos vinculados con toda la cadena de producción de hidrocarburos; con
la idea de que el Estado controle todos los eslabones propios de dicha
industria, especialmente los de la producción del gas.
Según esta académica, la medida de nacionalización tomada en 2006
implicó, principalmente, lo que se conoce como ‘la migración de los contratos’
que tenía el Estado con las empresas petroleras extranjeras; “[…] Lo que en
definitiva se ha ido aplicando ha tenido que ver con este tema de la migración
de los contratos a través de los cuales lo que fundamentalmente se hizo fue
modificar los términos de los impuestos con que se gravaban a las propias
empresas que estaban trabajando en el país” (Anexo 10). Lo que se ha dado
es que las empresas petroleras extranjeras se han mantenido en actividades
de exploración, explotación e incluso distribución, y el Estado ha ido
colocando ciertas disposiciones tributarias a estas empresas. En este sentido
se habría generado un tributo adicional para dichas empresas que depende
de los niveles logrados en términos de producción y comercialización por
cada una de éstas. De acuerdo con Farah, lo anterior refleja una
contradicción con el propósito de fondo del Decreto de nacionalización de
otorgar al Estado el control sobre todo el proceso productivo.
Según afirmaba el Ministro Walter Delgadillo en entrevista40, la
nacionalización es concebida por el gobierno del MAS como un medio y no
39
Farah, Ivonne (2009, 23 de marzo), entrevistado por El autor, La Paz (véase el Anexo 10).
Delgadillo, Walter (2009, 19 de marzo), entrevistado por El autor, La Paz (véase el Anexo
11).
40
36 como un fin. Considerando que lo que se propone el gobierno es cambiar los
‘patrones de acumulación, de hegemonía y de construcción simbólica’, el
Ministro destaca la manera en que la nacionalización se encuentra en
capacidad de cambiar el patrón de acumulación al darle mayor capacidad de
control y participación al Estado con el fin de que éste pueda ‘dirigir y
protagonizar la economía’; “[…] acumular las riquezas desde el Estado para
cambiar las condiciones de vida de la gente, utilizar la acumulación en cierto
sentido y organizar el mercado” (Anexo 11). La industrialización del sector
hidrocarburífero a la que el PND se supone debe aportar es concebida como
un proceso central que debe ser comandado por el Estado con el fin de que
éste administre de la mejor manera posible los excedentes generados en
este ‘sector estratégico’ y así éstos permitan desarrollar los otros
componentes del PND. A la luz de lo anterior, sería factible pensar que el
‘decreto duro’ promovido por Morales en mayo de 2006 (Stefanoni, 2006)
tiene el potencial de aportar a dicho cambio del patrón de acumulación.
No obstante, si se va más allá de las cláusulas contenidas en el Decreto
N° 28701, la sostenida nacionalización de los hidrocarburos resulta en
realidad parcial, lo que no tendría porqué sorprender si se considera que
durante la coyuntura del Referendo de 2004 el MAS había adoptado una
postura ‘centrista’41. Según Mayorga, el MAS apuntaba con este Decreto a la
‘nacionalización legal y responsable’ a la que Morales solía aludir. Para este
académico boliviano, resulta acertado afirmar que al margen del discurso
‘anti-transnacionales’ que ha caracterizado a Morales, su ejercicio particular
de poder ha consistido en una combinación de ‘retórica radical y medidas
moderadas’. Sobre la nacionalización de los hidrocarburos Mayorga afirmó:
Lo que hay es una suerte de acuerdo con las empresas transnacionales y una
modificación de los términos de la relación, sobre todo en el carácter impositivo.
Yo lo resumiría con los siguientes cambios porcentuales: según la anterior Ley
de Hidrocarburos […], las empresas pagaban 18% de impuesto, con margen de
que eso se incrementara (18 como base impositiva). En el decreto de
nacionalización actual, cuidando los contratos y en base a una interpretación
41
De acuerdo con Mayorga, el MAS se ubicó entre los dos extremos del espectro político;
equidistante de posturas de izquierda radical (que rechazaban el Referendo al abogar por
una nacionalización radical que implicase expropiación, confiscación y expulsión de las
empresas) y de los empresarios privados (que a su vez rechazaban la realización del
referendo al considerar que si éste resultaba siendo aprobado se ahuyentaría la inversión
extranjera). Según Santos, la nacionalización de los hidrocarburos proclamada por Morales
en 2006 correspondería a una ‘nacionalización moderada’ (2006a).
37 legal, los dos campos gasíferos más grandes que no tenían aprobación
congresal de contratos son sometidos a una regla inversa: van a pagar 82% de
impuestos. De recibir 18 el Estado pasa a recibir 82 en estos dos casos, y en el
resto de casos donde había contratos se sube más o menos al 50% (Anexo 8),
(énfasis añadido).
De acuerdo a lo manifestado por Socorro Ramírez en entrevista42, el tema
de la nacionalización en Bolivia es más un instrumento de política interna y
externa propio del actual modelo estatista del gobierno del MAS utilizado con
la intención de generar márgenes de negociación con organismos
internacionales y empresas transnacionales más favorables para Bolivia,
lectura que de hecho explicaría la parcialidad del proceso de nacionalización
previamente aludida y la que también Fernández se refiere. Para este
investigador cochabambino, el tema de los contratos establecidos ente el
Estado boliviano y las empresas transnacionales involucradas en la industria
hidrocarburífera en el país andino resulta ser más determinante que las
cláusulas formales contenidas en el Decreto de nacionalización de 2006 o
que los artículos contenidos en la NCPE que versan sobre este tema43.
Siguiendo a Fernández, durante el proceso de negociación de los nuevos
contratos petroleros presentados en octubre de 2006 tras la formulación del
Decreto N° 28701 se generaron algunas ‘figuras’ en detrimento del alcance
de la medida de nacionalización tales como la ‘devolución de las inversiones
pasadas’ y la ‘devolución de los costos de recuperación’. Dicha obligación
asumida por el Estado boliviano frente a las empresas es depositada en
YPFB, la empresa estatal ‘revivida’ por el gobierno del MAS con el fin de que
se haga cargo del negocio de los hidrocarburos en el país. De esta manera,
según Fernández, YPFB resurge en la escena nacional endeudada de
entrada con las petroleras, generándose en realidad una especie de
subvención por parte del Estado a las compañías petroleras considerando
que, por un lado, se le está quitando renta a partir de los cambios
porcentuales establecidos en materia impositiva, pero por el otro, se le estás
42
Ramírez, Socorro (2009, 27 de febrero), entrevistada por El autor, Bogotá (véase el Anexo
12).
43
Con respecto a la NCPE es importante aclarar que hasta que se instale la Asamblea
Legislativa Plurinacional –nuevo nombre del Parlamento– en enero de 2010, no se habrá
tratado ninguna ley que no sea aquella relativa al régimen electoral. Según Mayorga, una vez
instalada la Asamblea Legislativa las primeras leyes que se deben tratar, según lo
establecido en las disposiciones transitorias de la NCPE, tienen que ver con el tema de las
autonomías (descentralización) y con el tema del poder judicial.
38 devolviendo a través de dichas ‘devoluciones’44. Bajo esta óptica, el resultado
del supuesto proceso de nacionalización de los hidrocarburos sería una figura
más de asociación con las empresas petroleras en las que prima una
combinación de contratos de producción compartida y de operación. Así
pues, en palabras de Fernández, las características de los nuevos contratos
introducen, muchas veces a manera de anexo, ‘una serie de meandros’ que
generan bastante confusión, cuando no contradicción o invalidación parcial,
con respecto al marco jurídico decretado por el gobierno del MAS en lo
referido a la nacionalización de los hidrocarburos45. Adicionalmente, para
poder cumplir con las obligaciones de ‘devolución’ adquiridas de manera
generalizada en los contratos petroleros, el Estado boliviano tendría que
poseer una gran capacidad de fiscalización, elemento que según Fernández
carece.
Por último,
es importante mencionar que además del sector
hidrocarburos, ha habido otras áreas en los que el gobierno del MAS ha
procurado materializar medidas de carácter nacionalizador. De acuerdo con
Mayorga, en el caso de la empresa de telecomunicaciones (Entel) el Estado
ha comprado casi la totalidad de las acciones y pasado así a controlar la
empresa (antes bajo control de Telecom Italia). No obstante, según Farah,
esta es una situación que aún no se ha resuelto y en donde el caso se
encuentra en tribunales de arbitramento. Según Mayorga, en contraste, en el
sector eléctrico la postura ha sido distinta; “[…] no ha habido ninguna medida
en los tres años que van de gobierno ni por si acaso cercana a la
44
Según Fernández, al hacer las ‘sumas y restas’ de lo que el Estado recibe y de lo que
devuelve a las compañías a partir de estas figuras de devolución consagradas en la mayoría
de los contratos, finalmente se llega de nuevo a una relación cercana a 50/50. El 82%
establecido por el gobierno para el caso de los megacampos en realidad no termina
aplicándose. “Bueno, recibimos un poco más de renta que en el pasado, eso es verdad,
ahora recibimos como 50 o 52%, antes recibíamos 18%. Pero no basta eso para aligerar un
poder petrolero transnacional. Las empresas se están readecuando” (Anexo 9), (énfasis
añadido). Además de la entrevista con Fernández, para una descripción detallada del tema
de los contratos petroleros véase (Fernández, 2009).
45
Los contratos anteriores a la aprobación de la NCPE no se rigen por el marco legal
establecido en ésta en el que explícitamente se hace alusión a la manera en que el Estado
es el encargado de administrar los recursos hidrocaburíferos. El marco legal consagrado en
la NCPE sólo aplica para los contratos realizados posteriormente a su aprobación, hecho que
según Fernández ha sido ratificado públicamente por las autoridades del MAS. El punto
radica entonces en que la mayoría de los contratos realizados entre el Estado y las
compañías petroleras, alrededor de 44, fueron establecidos previamente a la aprobación de
la NCPE.
39 nacionalización o a un incremento de la presencia del Estado en este sector”
(Anexo 8)46. En el caso del sector minero, que al igual que el de
hidrocarburos hace parte del denominado sector estratégico de la economía
(véanse los Anexos 10 y 11), el Estado ha procurado ampliar su dominio en
el marco de la producción minera. Considerando que este sector había sido
nacionalizado desde la revolución de 1952, lo que el actual gobierno está
haciendo, de acuerdo con Farah, es reconstituir Comibol –la empresa estatal
que administra el sector de la minería– sin que esto esté implicando una
profundización de la nacionalización ni un cambio en la propia ley de minería.
En definitiva, tal como lo resalta Mayorga, el gobierno de Morales
demuestra una adecuación a las condiciones de cada sector y no una ‘visión
ideológica
de
nacionalización
a
rajatabla’.
La
del
sector
de
las
telecomunicaciones vendría a ser la nacionalización más profunda pero, por
tratarse de un servicio –en el que además el mercado interno ya ha llegado a
su límite de crecimiento en algunos aspectos–, no se pone en juego
relaciones de poder más complejas que aquellas que se disputan en el sector
hidrocarburífero donde se está tratando con un recurso estratégico a nivel
mundial.
4.2 CONDICIONES NACIONALES, REGIONALES Y MUNDIALES.
Las características anteriormente esbozadas en lo que se refiere a las
principales medidas tomadas por el MAS en materia de nacionalización son
producto de la particular conjunción de una serie de elementos tanto de
carácter endógeno (nacional) como exógeno (regional y mundial). Más allá de
la mera voluntad política, o de la ausencia de ésta –elementos que por
supuesto también desempeñan un papel fundamental dentro cualquier
46
De acuerdo con Mayorga, inclusive se ha dado un acuerdo temprano para mantener las
características previamente existentes a la llegada del MAS en lo que se refiere a la relación
Estado–empresas del sector eléctrico, sobre todo en La Paz. Hay que tener en cuenta que
pese a que no ha habido ninguna medida gubernamental se ha generado un acuerdo con las
empresas –que existe desde antes de la llegada del MAS a la presidencia– para que éstas
creen una tarifa diferenciada y cobren más barato a los hogares pobres (Tarifa Dignidad). En
definitiva, en el sector eléctrico no ha habido por lo tanto ningún cambio legal sino un
acuerdo que se ha traducido en una política social favorable a los sectores populares.
40 proceso político–, los rasgos que a continuación se exponen permiten dar
cuenta, cuando no explicar, los por menores del proceso nacionalizador.
En primer lugar, en una perspectiva endógena e independientemente de lo
moderado o parcial que efectivamente esté resultando el proceso de
nacionalización adelantado por el MAS, es indudable que este proceso ha
sido facilitado dado el consenso generalizado a nivel nacional que desde
antes de la elección de Morales existía en el país andino con respecto a la
nacionalización. Tal como lo destaca Farah, además de la “[…] conciencia
unificada del movimiento social en torno a la necesidad de la nacionalización
de los hidrocarburos […], la nacionalización era algo que también era
aceptado y visto como una necesidad por lo que son hoy en día las fuerzas
que componen la oposición en el país” (Anexo 10), a partir de lo cual se hace
evidente que la atmósfera nacional era ‘absolutamente favorable para esta
medida’47. De acuerdo con Mayorga, en Bolivia sería imposible captar un
mínimo de apoyo político con un discurso que abogue por que el Estado
vuela a retraerse en el plano económico; “Nacionalista no es el gobierno de
Evo Morales, nacionalistas somos todos los bolivianos” (Anexo 8). Fernández
también hace hincapié en el ‘apoyo político sin precedentes’ con el que
contaba Morales al llegar al poder y en la manera en que las encuestas del
momento reflejaban que más del 80% del electorado nacional, inclusive en
Santa Cruz, quería la nacionalización. En este sentido, la Agenda de Octubre,
vector central de las primeras directrices políticas del MAS, más que una
‘oferta electoral’ con la que el partido de Morales ha sido coherente habría
equivalido a una especie de ‘agenda pública’.
47
Esto por supuesto no significa que sectores opositores al gobierno del MAS conciban el
proceso de nacionalización, sus rasgos específicos y su grado de alcance anhelado, de la
misma manera que las autoridades del MAS. En esta medida, la figura particular de ‘gobierno
dividido’ que se ha dado particularmente desde enero de 2007 (con el Senado en control de
la oposición, lo que le otorga a ésta cierta capacidad de veto frente a las decisiones tomadas
por el Ejecutivo), ha sido una característica que más allá de interferir directamente con el
tema de las nacionalizaciones, lo ha hecho, por ejemplo, con políticas sociales sustentadas
en el IDH. En buena medida el tema de las ‘autonomías departamentales’, eje central de la
inestabilidad política y de la polarización que se ha dado entre el gobierno y la oposición,
tiene que ver con la negativa de los sectores empresariales de los departamentos de la
‘media luna oriental’ a permitir que los excedentes generados en su región sean
redistribuidos a nivel nacional por el gobierno central de acuerdo a los porcentajes
establecidos por éste en función de la puesta en marcha de su programa social (véase el
Anexo 7).
41 Mayorga, pese a que no comparte la crítica que realiza Fernández al
proceso de nacionalización de los hidrocarburos centrada en el tema de los
contratos, ubica a la base de lo que denomina el ‘fracaso de YPFB después
de tres años de gestión tras la nacionalización’ cuatro variables explicativas a
nivel endógeno que ilustran claramente los principales obstáculos que a nivel
interno ha tenido la nacionalización de los hidrocarburos: (1) La inestabilidad
en los cargos superiores del sector, reflejada en la cantidad de cambios de
ministros del área y presidentes de YPFB (cinco en tres años); (2) la ausencia
de capacidad de gestión tanto del gobierno en el sector hidrocarburos como
de YPFB, empresa que pese a que pasó de llamarse Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos ‘Residual’ (la parte estatal se consideraba
residual), a ser Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos ‘Central’, no ha
logrado aumentar su capacidad de gestión a partir del cambo de nombre48;
(3) la corrupción que ha salido a relucir en buena parte de la estructura de
YPFB, siendo el caso del destituido presidente de YPFB Santos Ramírez el
caso más reciente y ‘grotesco’; y (4) la ausencia de una estrategia
encaminada a fortalecer progresivamente la empresa con el fin de permitirle
estar en capacidad de irse haciendo cargo de más tareas; “[…] de repente le
han dado un cúmulo de obligaciones a la empresa que debe afrontar con una
estructura raquítica” (Anexo 8). Esta última variable es análoga a lo que
Fernández denomina ‘la falta de una visión política de largo plazo’49.
En esta misma línea Farah afirma que el Estado boliviano no cuenta en
este momento con los recursos humanos necesarios ni con la tecnología
requerida para encargarse de protagonizar el desarrollo de la industria
hidrocarburífera.
Esta
investigadora
considera
que
la
política
de
enfrentamiento con las empresas que a su parecer caracteriza –al menos
discursivamente– al gobierno de Morales; la idea de otorgarles “[…] un rol de
48
De acuerdo con Mayorga, el gobierno del MAS es bastante taxativo en cuanto a rechazar
tajantemente ‘todo lo vinculado al pasado’, dentro de lo que se incluye a las personas que
han trabajado con las empresas, que tienen experiencia en lo que se refiere a la relación
empresas – Estado y que por ende suelen estar mejor capacitadas. A lo anterior Fernández
adiciona que YPFB no ha podido ‘levantarse’ porque como carece de recursos y está
sumamente endeudada en razón de las obligaciones que le asignan los contratos petroleros,
es incapaz de contratar personal altamente calificado al no poder pagar los sueldos que paga
una petrolera.
49
La experiencia que tuvo Fernández cuando fue invitado por el presidente Morales a hacer
parte de su equipo está a la base de la afirmación que hace este investigador sobre la visión
del gobierno actual en materia de hidrocarburos (véase el Anexo 9).
42 generación de un producto para que sea puesto en manos del Estado con el
fin de que éste se encargue seguidamente de su distribución y
comercialización” (Anexo 10); y el hecho de que el Estado le haya restado
recursos a las empresas a través de medidas impositivas y de esta forma les
haya afectado su capacidad de inversión y de formación de recursos, ha
puesto al Estado en una situación muy vulnerable. Esta situación no sólo
radicaría en el relacionamiento del Estado con las empresas sino
especialmente en las propias posibilidades que posee el Estado de generar
las condiciones que le posibiliten hacerse cargo de la industria en cuestión.
No obstante, no hay que dejar de lado el hecho de que pese al evidente
debilitamiento de YPFB, principal instancia encargada de hacer efectiva la
nacionalización, los beneficiarios del IDH se han visto claramente favorecidos
por lo que se muestra, pues, como una nacionalización parcial y con serios
problemas de arrancada50.
A nivel regional, el principal elemento facilitador del proceso estatista y
nacionalizador que viene siendo adelantado por el MAS es la tendencia
político-ideológica dominante de izquierda ya aludida en los dos primeros
capítulos. La emergencia previa y paralela a la victoria de Morales de varios
de los denominados gobiernos alternativos claramente ha generado un
colchón bastante cómodo en el que el proyecto político del MAS puede
descansar y moverse con relativa tranquilidad y respaldo51. En esta misma
línea, un elemento bastante favorable que según Farah no se supo
aprovechar correctamente consistía en la postura generalizada en la región
en torno a la necesidad de consolidar un marco de seguridad energética. De
acuerdo con Mayorga, en un principio se había dado una aparente tensión
entre Brasil y Venezuela en torno a la integración energética a nivel regional y
al liderazgo que disputan Lula y Chávez, tensión que ya habría empezado a
dirimirse a favor de Brasil favoreciendo así las negociaciones y la presencia
50
Las prefecturas, los municipios y las universidades públicas son los principales
beneficiarios del IDH junto con las personas mayores de 60 años a quienes se les designa
una parte de dicho impuesto a través de la ‘Renta Dignidad’.
51
La reunión de UNASUR en septiembre de 2008 en Santiago de Chile con el fin de definir
una postura frente al gobierno de Morales en relación a los hechos que durante esos días
mostraban un clima social y político convulsionado en Bolivia reflejó con claridad la realidad
regional; se definió una ‘línea dura’ contra Norteamérica y un respaldo al gobierno de
Morales frente a los grupos de derecha en Bolivia. De acuerdo con Mayorga, dicha reunión
terminó con una victoria diplomática de Lula.
43 de Bolivia en dicho marco. La también ya aludida inscripción de Bolivia en
procesos alternativos de integración regional tales como el ALBA y el TCP
evidencian la existencia de un ‘vecindario’ en el que el gobierno del MAS se
siente apoyado.
Un elemento importante y tal vez menos fácil de encasillar como
‘facilitador’ u ‘obstaculizador’ consiste en la demanda energética de Uruguay,
Chile, Argentina y Brasil respecto al gas boliviano, siendo estos dos últimos
los principales consumidores del gas boliviano de acuerdo con el Ministro
Delgadillo52. Aunque la demanda aún es firme, ante la inestabilidad política,
la ausencia de inversiones y el descenso de la producción en Bolivia, y
considerando que hace años los asesores de los presidentes de la región
vienen destacando el riesgo de un eventual estallido de una guerra civil en
Bolivia, estos países están empezando a buscar fuentes alternativas con el
fin de cortar su dependencia del gas boliviano, lo que por supuesto implicaría
un gran revés para el proyecto del MAS en caso de darse. Las recientes
declaraciones de Lula con respecto a la necesidad brasileña de consolidar
una ‘autosuficiencia energética’ son muy dicientes al respecto53.
El gobierno del MAS ha establecido en distintas áreas relaciones
estrechas y diferenciadas con los gobiernos de Venezuela, Cuba, Argentina y
Brasil. En el caso de este último, además de la relación de ‘cariño y amistad’
que según Delgadillo existe entre Morales y Lula, es importante destacar que
a pesar de las tensiones que se generaron a partir de la decisión de Morales
de comprar las refinerías que Petrobras tenía en territorio boliviano –lo cual a
la postre Lula terminaría aceptando negociar–, el gobierno brasileño ha
tenido siempre, según Farah, una posición solidaria con el proceso boliviano
caracterizada por una disposición constante para resolver los eventuales
conflictos con miras a que Bolivia pueda seguir avanzando en su propio
proceso de transformación.
52
El gas es el principal recurso natural e hidrocarburífero de Bolivia (hasta las últimas
décadas del siglo XX, antes de que se descubriera de manera masiva las reservas de gas, el
estaño era el recurso natural de Bolivia por excelencia). Este país andino posee las mayores
reservas de gas de la región.
53
Brasil es el principal consumidor del gas boliviano. Siguiendo a Fernández, las recientes
declaraciones de Lula con respecto a la búsqueda de una autosuficiencia energética se
encontrarían soportadas por el aparente descubrimiento de una gran reserva de gas por
parte de Petrobras en territorio brasileño, específicamente en la Bahía de Santos.
44 En el caso de Venezuela, el Ministro Delgadillo afirma que la cooperación
venezolana ha sido de vital importancia tanto en materia macroeconómica
como ‘en los detalles’, refiriéndose con esto a procesos tales como la
incorporación de la microempresa en el proyecto de ‘economía plural’
encabezado por el MAS. El apoyo económico que Venezuela le ha brindado
al gobierno de Morales en razón de su identificada sincronía políticoideológica, apoyo por supuesto posibilitado por el margen de acción y gasto
que le venían otorgando hasta hace poco los altos ingresos percibidos en
materia petrolera al gobierno de Chávez, es un elemento de peso dentro del
proyecto político boliviano. No obstante, es difícil determinar con detalle hasta
qué punto las donaciones y los créditos otorgados por el gobierno de Chávez
han incidido en los procesos de nacionalización propiamente dichos, pues,
siguiendo a Fernández, la ayuda prestada por Venezuela a Bolivia no se
encuentra fiscalizada por el Ministerio de Hacienda del país andino54.
Pasando por último a un plano mundial, un elemento de vital importancia
que posibilitó en gran medida la puesta en marcha inicial de los procesos
nacionalizadores en Bolivia tiene que ver con el hecho de que el despegue de
éstos haya coincidido con un aumento de los precios de los recursos
energéticos en el mercado internacional (Santos, 2006a). Según Ramírez, el
gobierno de Morales contó con la fortuna de coincidir en sus inicios con una
bonanza económica caracterizada por el alto precio de los hidrocarburos.
Este elemento es fundamental no sólo para comprender cómo el margen de
acción y gasto con el que arrancó el gobierno de Morales se vio
favorablemente ampliado, sino especialmente para dimensionar el obstáculo
potencial que el factor precios puede representar para el proyecto
nacionalizador.
De acuerdo con Ramírez, con el reciente derrumbe de los precios de los
hidrocarburos la ‘capacidad técnica nacional’ de producir se convierte en un
54
Este dinero por lo general es otorgado mediante una ‘combinación extraña’ con la
Embajada de Venezuela, quien es la encargada de entregar los cheques. De acuerdo con
Fernández, Morales ha creado un sistema de ayuda a las municipalidades con dinero
venezolano centrado en realizar mejoras inmediatas en infraestructura. La cooperación
cubana suele estar dirigida a cuestiones sociales, como por ejemplo el tema del
analfabetismo (‘analfabetismo cero’).
45 elemento central55. En caso de que ésta falle –caso que como ya se vio
parecería ser el de Bolivia dado el estado en que se encuentra actualmente
YPFB–, la alternativa sería entrar a concertar con aquellos que tienen la
tecnología y capacidad de producir, es decir, con las multinacionales. Desde
la perspectiva de esta académica colombiana, la capacidad de concertar
nuevos términos con las multinacionales y de vincularlas con nuevas
condiciones al manejo de importantes dinámicas ligadas a los recursos
naturales constituye un imperativo para el gobierno del MAS. De este modo, y
haciendo alusión aquí a la conversación virtual sostenida con Francisco
Leal56, es evidente a partir del caso boliviano que los precios de las materias
primas que exportan los países permiten explicar posibilidades mayores o
menores de acción política de los gobiernos dentro de períodos coyunturales
cortos.
Un segundo elemento característico del actual entorno mundial es la crisis
del neoliberalismo ya aludida en los primeros dos capítulos. Lo que Mayorga
denomina una ‘tendencia de más Estado y menos mercado a nivel mundial’,
la progresiva pérdida de cualquier grado de Consenso por parte del CW y,
desde el año pasado, las respuestas de los países más poderosos del globo
a la crisis financiera internacional en las que de manera generalizada se ha
vuelto a darle mayor presencia al Estado y a reconocer la importancia de su
rol regulador, son elementos que han facilitado que un proceso como el
boliviano esté teniendo lugar. Según este académico, el ‘retorno del Estado’
que caracteriza al actual contexto mundial y la respectiva retoma de
principios keynesianos se da en unas condiciones “[…] donde ya no hay una
hegemonía discursiva del neoliberalismo como construcción dominante”
(Anexo 8)57. El tradicional alegato del neoliberalismo contra el estatismo
55
Según afirmaba Ramírez en su entrevista concedida a finales de febrero de 2009, “Chávez
está llamando en este momento a las multinacionales porque hasta ahora había vivido del
precio alto pero no de poner a producir. Ahora le toca poner a producir porque los precios
están bajos” (Anexo 12). Considerando que tras decretar la nacionalización de lo
hidrocarburos Bolivia ha tenido paralizadas algunas instalaciones gasíferas debido a que
carece de la capacidad técnica para ponerlas en marcha, Ramírez se pregunta: “¿Hasta
dónde la nacionalización, concebida por el MAS como un indicador de desarrollo, se enfrenta
con ‘dificultades técnicas insalvables’” (Anexo 12).
56
Leal B, Francisco (2009, 18 de febrero), entrevista virtual con El autor, Bogotá-Bogotá.
57
Según Mayorga, el gran éxito económico experimentado por China, caso en el que se
articulan economía privada y estatal pero bajo un claro direccionamiento del Estado, ha
aportado a apuntalar la tendencia de ‘más Estado, menos mercado’.
46 sobre la ineficiencia y corrupción de este último ha perdido toda legitimidad
con los escándalos de corrupción que se han desatado en el seno de
grandes compañías multinacionales.
A la tendencia de otorgarle un mayor papel al Estado en materia
económica habría que sumarle la emergencia de nuevos poderes
económicos a nivel mundial. Según Farah, pese a que muchas de las
propuestas para reconstruir un nuevo orden económico mundial están
viniendo de países con economías emergentes tales como los BRIC, y a
pesar de la manera en que la crisis económico-financiera desatada en 2008
ha afectado a las principales potencias, las denominadas ‘potencias
emergentes’ parecieran no tener aún la fuerza suficiente ‘dentro de la
estructura de poderes a nivel internacional’ como para quitarle peso a las
potencias tradicionalmente hegemónicas. Para esta académica, EE.UU. y los
principales países europeos siguen teniendo la capacidad de definir ‘cómo y
hacía dónde’ se resuelve la actual crisis.
De acuerdo con Fernández, a nivel internacional Morales también contó
en principio con un apoyo sin precedentes. Según Delgadillo, las
posibilidades de cooperación mutua con Europa han sido muy positivas y el
posicionamiento del proyecto boliviano a nivel internacional ha sido ‘bastante
bueno’. Para Mayorga, a este hecho habría que sumarle un cambio en la
política exterior boliviana donde de una relación bilateral con los EE.UU. con
mucha influencia norteamericana se pasó a una relación de hostilidad y se
estrecharon vínculos con Cuba y Venezuela y se consolidaron otros con la
India, Rusia, Irán y Libia.
En lo que se refiere a la relación con los EE.UU. es importante tener en
cuenta que, tal como anota Leal, el declive progresivo de EE.UU. en el
continente suramericano es un factor importante para analizar la capacidad
de acción de los gobiernos de la región. De acuerdo con Delgadillo, Bolivia ha
establecido una relación compleja, en muchos momentos desgastante y aún
no resuelta con el país del norte. Mayorga considera que los norteamericanos
han estado actuando con mesura conscientes de que ‘si se ponen en contra
de Evo de manera abierta’ pueden generar que éste termine bajo el cobijo de
Chávez.
47 Por último, habría que destacar que durante la negociación de los
contratos petroleros las empresas se encontraban respaldadas por sus
Estados, elemento que según Fernández habría aumentado el grado de
presión para el gobierno de Morales y posiblemente explica en algún grado
‘los meandros’ que quedaron plasmados en los contratos firmados y que
implican un detrimento en el proceso de nacionalización de los hidrocarburos.
4.3 RELACIÓN ENTRE EL GOBIERNO Y LAS IFIs.
Sumado a los deplorables resultados de la implementación del modelo
neoliberal en la región, la actual crisis económico-financiera internacional
refleja una crisis del sistema capitalista en su conjunto que hace necesario
repensar el rol que las IFIs deberían desempeñar. En el caso boliviano, el
proceso de movilización y lucha social que antecedió y posibilitó el ascenso
de Morales se caracterizó por su confrontación directa con las empresas
transnacionales y con las principales IFIs, elemento que en buena medida
explicaría la manera en que se han adaptado en cierto grado a las
condiciones particulares de la Bolivia de Morales, menguándose así el
condicionamiento tradicionalmente ejercido en el país bajo preceptos
económicos universalistas.
Para poder entender el tipo de relación que se ha establecido entre el
gobierno de Morales y las principales IFIs es fundamental tener en cuenta
que además de los altos precios del gas que acompañaron el inicio del
gobierno del MAS existía una coyuntura económica bastante favorable para
éste; la demanda del gas boliviano se incrementó, se redujo la deuda
externa, las remesas provenientes del exterior estaban dinamizando la
economía, la balanza comercial era favorable y, en contraste con los años
precedentes, no había déficit. Este último elemento es vital en la medida que
implica que no se necesiten préstamos y que por ende se pueda prescindir
de los fondos de las IFIs dada una capacidad económica real sin la cual
difícilmente la ideología podría encontrar asidero. De acuerdo con Delgadillo,
durante los tres últimos años Bolivia ha tenido sucesivamente superávit, lo
que le ha dado la posibilidad de cubrir tanto el gasto corriente como la
48 inversión y le ha permitido asumir una posición ‘muy vigorosa y de dignidad’
frente a las IFIs.
Previamente a la victoria del MAS las IFIs desempeñaban un papel
protagónico en la definición de las políticas económicas en Bolivia. Según
Farah, antes del gobierno de Morales la injerencia de las IFIs era bastante
fuerte –afirmando de hecho que las políticas económicas eran definidas
desde estos organismos– y la actitud predominante en las autoridades
bolivianas era de sometimiento. En términos del Ministro Delgadillo, “[…]
Antes de este boom económico [el que le ha tocado vivir al gobierno del
MAS] la relación con los organismos multilaterales era de sujeción porque
este gobierno, este país, era permanentemente deficitario y por ende tenía
que ir al mundo, especialmente al Imperio, a pedirle limosna hasta para sus
gastos corrientes (Anexo 11)”. Mayorga destaca a este respecto que la
coyuntura de déficit permanente existente en el país andino antes de la
victoria del MAS y la derivada dependencia que tenía Bolivia de los
préstamos explican porqué las políticas económicas bolivianas eran
negociadas con misiones del FMI y del BM58.
Fernández estudia en detalle la relación entre el FMI, el BM y el Estado
boliviano en su libro FMI, Banco Mundial y Estado neocolonial. Poder
supranacional en Bolivia de 2003. En éste el investigador boliviano
demuestra con datos del propio BM la manera en que una gran parte del
programa de inversión pública boliviano se discutía en las oficinas del BM en
Washington y cómo cerca del 51% de los ingresos del Estado provenían de
donaciones y créditos condicionales otorgados en principal medida por las
IFIs. Según comentaba Fernández en entrevista, previamente a la victoria del
MAS existía “[…] una situación de subordinación casi total al BM, al BID, al
Consenso de Washington […] y eso es lo que ha cambiado con este gobierno
(Anexo 9)”.
Tras la victoria del MAS las relaciones entre Bolivia y las IFIs sufrieron un
cambio sustancial. Siguiendo a Mayorga, el BM y el FMI empezaron a abrirse
58
Mayorga menciona como ejemplo del alto grado de dependencia del financiamiento
externo que caracterizaba a Bolivia el hecho de que los pagos de los aguinaldos en el 20032004 durante el gobierno de Mesa hayan dependido de donaciones de la cooperación
internacional. Delgadillo, por su parte, hace alusión a cómo en 2004 y 2005 los gobernantes
bolivianos tuvieron que ‘salir del país a recoger plata hasta para pagar los sueldos’.
49 al discurso del gobierno del MAS desde un principio, hecho que se vería
reflejado en la reunión que tuvo lugar a principios del nuevo periodo
presidencial entre altos mandos del FMI y algunos ministros bolivianos con el
fin de discutir la ‘otra’ concepción de desarrollo que traía el nuevo gobierno59.
De acuerdo con Fernández, era tan poderosa la fuerza social interna de
apoyo al MAS que a principios de 2006 el propio BM decidió condonar, sin
que el gobierno hiciera ningún trámite, cerca de 800 millones de dólares de la
deuda externa boliviana60. De igual forma, el BID haría lo propio condonando
alrededor de 1200 millones de dólares al principio del gobierno del MAS sin
que éste ejerciera mediación directa. Fernández considera que debido al
debilitamiento del BM y el FMI en razón del rotundo fracaso de sus políticas
de corte neoliberal en Bolivia y a la ‘conciencia colectiva’ generalizada en
varios sectores nacionales alrededor de la necesidad de la nacionalización,
estas IFIs carecían de entrada de un margen de acción que les hubiera
permitido ejercer resistencia alguna frente a las medidas que empezó a
implementar el gobierno de Morales desde un principio. Según Farah, las IFIs
son conscientes de que ya no pueden actuar desde las posiciones de fuerza
que tenían antes.
El Ministro Delgadillo, por su parte, afirma que las relaciones entre las IFIs
y el gobierno boliviano no se han terminado, sino que sencillamente ahora es
el gobierno quien pone las condiciones, siendo ilustrativa de esta concepción
oficial la consigna utilizada por morales: ‘socios pero no patrones’. En este
sentido siguen habiendo programas con el BM o con el BID pero bajo las
normas del gobierno y enmarcados dentro del PND del gobierno de Morales.
Según el Ministro, “[…] La gente de los organismos multilaterales que está en
Bolivia ha entendido el proceso y han comprendido que si no se ponen bajo
la onda del gobierno no va a haber buenas relaciones. En general se han
portado bien” (Anexo 11). Mayorga destaca en esta misma línea que no se ha
59
De acuerdo con Mayorga, el hecho de que la propia oposición afirme que ‘antes se
dependía de las IFIs y ahora de Chávez’ refleja la carencia de injerencia que poseen
actualmente estos organismos en Bolivia.
60
Con base en los estudios que ha realizado sobre las estructuras internas de las IFIs, este
investigador cochabambino considera que posiblemente las directivas del BM tomaron esta
medida con el fin de anticipar una decisión de no pago de la deuda por parte de Bolivia y de
evitar que esta eventual actitud llegase a ser repetida por otros países.
50 tratado de un rechazo a los organismos multilaterales, lo cual se puede ver
reflejado en las buenas relaciones que se tienen con la CAF.
Ya para cerrar, es importante resaltar que, de acuerdo con Farah, el
gobierno ha desarrollado capacidad para dialogar con las IFIs ‘de igual a
igual’, logrando así zafarse de las orientaciones que solían ‘proponer’ estos
organismos. Sin embargo, esta académica resalta con énfasis que el
gobierno no está en capacidad de romper sus vínculos con las IFIs ni de
dejar de lado los recursos que necesita y que provienen de éstas,
fundamentalmente del BM y del BID61. Esta investigadora considera que el
país no va a tener ninguna posibilidad de prescindir de las IFIs y de otro tipo
de cooperación porque de hacerlo todo su PND se desvanecería dada la
actual caída de los precios de los recursos naturales en el mercado
internacional y teniendo en cuenta que dicho plan se basa justamente en los
excedentes del denominado sector estratégico de la economía. Lo
significativo del ‘viraje’ que se ha dado desde la llegada de Morales a la
presidencia en términos de las relaciones con las IFIs consiste, para Farah,
en que se ha demostrado que es posible vincularse con estos organismos en
términos de igualdad y desde una postura soberana con el fin de negociar los
términos en que estos organismos otorgan recursos62.
61
A este respecto Farah hace alusión a recientes declaraciones del nuevo presidente de
YPFB en las que habla de acercamientos con el BM y el BID con el fin de conseguir
recursos.
62
Fernández destaca críticamente que si bien las políticas de las IFIs no son las que ahora
se están siguiendo, igual se está dando un proceso paulatino de endeudamiento
especialmente con la CAF, y también con el BM y el BID. Según este investigador, el
gobierno de Morales no ha sabido darle una solución al tema de la deuda externa.
51 5. CONCLUSIONES.
A partir del análisis expuesto en el capítulo anterior es posible afirmar que
el gobierno de Morales contó desde sus inicios con unos contextos nacional,
regional y mundial bastante favorables para la puesta en marcha de su
proyecto estatista y de medidas tendientes a generar procesos de
nacionalización.
En un plano nacional, desde antes de la elección de Morales existía un
consenso generalizado a favor de la nacionalización de los hidrocarburos y
una coyuntura económica bastante favorable caracterizada por la ausencia
de déficit. A nivel regional la tendencia político-ideológica dominante,
caracterizada por la emergencia de los denominados gobiernos alternativos y
por el fortalecimiento de una nueva izquierda latinoamericana, claramente
facilitó desde un principio las cosas para el gobierno del MAS. La posición
solidara y de respaldo por parte del gobierno brasilero, por un lado, y la
ayuda económica brindada por el gobierno venezolano, por el otro, han sido
elementos de peso. En un contexto mundial, la coincidencia de la victoria de
Morales con altos precios de los recursos energéticos en el mercado
internacional fue posiblemente el elemento de mayor peso. La crisis del
neoliberalismo y el protagonismo recuperado progresivamente por el Estado
en materia económica se han constituido también en elementos facilitadores
del actual proyecto político-económico boliviano63. La emergencia de nuevos
poderes económicos a nivel mundial (como lo son los denominados BRIC) y
el respectivo reto que dicho fenómeno ha implicado para el mantenimiento
del predominio mundial de los EE.UU. en materia económica son
características igualmente relevantes. El generalizado apoyo internacional
63
A este respecto, no obstante, cabe preguntarse qué tan seguro es que dicha nueva
tendencia a nivel mundial, claramente apuntalada por las respuestas que los Estados más
poderosos han tenido frente a la actual crisis económico-financiera, vaya a implicar un
cambio real en la actitud de las IFIs y de las principales potencias frente a países como los
latinoamericanos en materia económica y comercial. Si se tiene en cuenta que los EE.UU.
tradicionalmente han defendido e impuesto durante las últimas décadas mediante distintos
mecanismos los principios neoliberales a países menos poderosos con el fin de abrirles sus
mercados, pero a su vez han conservado políticas claramente proteccionistas en relación a
sectores claves de su economía, como por ejemplo el sector agrícola, esta pregunta
adquiere total relevancia. Sobre la doble actitud estadounidense (neoliberalismo hacia fuera
y proteccionismo hacia adentro) véanse, entre otros, (Ahumada, 1996), (Cavanagh y Mander,
2004).
52 con el que contó el presidente Morales desde un principio y el progresivo
declive del poderío estadounidense en Suramérica habrían sido también
elementos centrales.
No obstante, pese a dicha favorabilidad generalizada el gobierno de
Morales se ha topado con un conjunto de factores que han obstaculizado y
complejizado la materialización de los procesos nacionalizadores y estatistas
que en materia económica pretende realizar, factores que en algunos casos
pueden ser atribuibles a la manera en que el propio gobierno ha encarado
dichos procesos.
A nivel nacional, la inestabilidad en los cargos superiores del sector
hidrocarburífero; la ausencia de capacidad de gestión y de capacidad técnica
en el sector hidrocarburos que caracteriza al gobierno y específicamente a
YPFB (la carencia de recursos humanos y tecnológicos requeridos para
hacerse cargo del desarrollo de la industria hidrocarburífera); la corrupción64;
y la ausencia de una estrategia encaminada a fortalecer a YPFB con el fin de
permitirle estar en capacidad de hacerse cargo progresivamente de más
tareas, son los principales elementos que se han erigido como barreras. En la
dimensión regional, el hecho de que la demanda del gas boliviano esté
viéndose amenazada por la búsqueda de autosuficiencia energética o de
fuentes de energía alternativa por parte de los principales países
importadores de dicho recurso se muestra como el principal obstáculo
potencial para la profundización del proyecto político-económico del MAS.
Por último, en una perspectiva mundial, el reciente derrumbe de los precios
de los hidrocarburos parece ser la principal limitación con la que desde ya
está teniendo que lidiar el gobierno boliviano.
En este sentido, considerando que el favorable entorno económico que
acompañó el inicio del gobierno del MAS ha venido transformándose, la
64
Tal como se ha mencionado previamente, uno de los principales elementos a la base de la
crisis del neoliberalismo ha sido el hecho de que la presunción de que el sector público es
inherentemente ineficiente y corrupto, en contraposición al sector privado, haya sido
empíricamente desvirtuada (Ahumada, 1996). A partir de los casos de corrupción que se han
presentado en YPFB parece demostrarse, pues, que la corrupción no es un fenómeno
intrínseco a un sector –público o privado– y que la posibilidad de que ésta tenga lugar va
más allá del tipo de modelo económico dentro del cual acontezca.
53 pregunta por el futuro de la relación entre el gobierno boliviano y las
principales IFIs se torna primordial. Antes de la llegada de Morales a la
presidencia estos organismos desempeñaban un papel protagónico en la
definición de las políticas económicas en Bolivia y poseían un alto grado de
injerencia en el país andino. La coyuntura de déficit permanente existente en
el país andino antes de la victoria del MAS y la derivada dependencia que
tenía Bolivia de los préstamos eran factores centrales en la explicación de
porqué las políticas económicas bolivianas eran ‘negociadas’ con las IFIs.
Inmediatamente después de la victoria electoral del MAS buena parte de
estos organismo empezaron a abrirse al discurso del nuevo gobierno debido
a que dada su debilidad y desprestigio, éstos carecían de entrada de un
margen de acción que les hubiera permitido ejercer resistencia alguna frente
a las medidas que empezó a implementar el gobierno de Morales.
Parece ser cierto que el gobierno ha desarrollado capacidad para dialogar
con las IFIs en una posición muy distinta a la de tradicional subordinación. No
obstante, si se tiene en cuenta la reciente caída de los precios de los
recursos energéticos en el mercado internacional y las serias dificultades que
enfrente el gobierno boliviano a nivel nacional para hacerse cargo de la
industria hidrocarburífera de manera eficiente y con posibilidades de
sustentar a largo plazo en ésta su proyecto de país, parecería iluso pensar
que el gobierno está en capacidad de romper sus vínculos con las IFIs, las
compañías petroleras transnacionales y con los capitales externos en
general; de dejar de lado los recursos y la capacidad técnica que necesita y
que por lo visto sólo parecerían poder provenir de estas instancias65. En este
sentido, una luz verde que según el Ministro Delgadillo se vislumbra en el
camino como sustituto potencial de los hidrocarburos y del rol central
desempeñado por éstos dentro del proyecto de país que pretende
materializar el actual gobierno es el litio. De acuerdo con Delgadillo,
posiblemente dentro de poco el litio entrará a reemplazar el papel que ahora
65
“Los cálculos iniciales de inversión del gobierno para el 2009 tendrán que ser ajustados, va
a tener que ser menor el monto […] Hasta hace poco el gobierno pensaba que podría cubrir
el déficit que tenía con endeudamiento externo pero aparentemente eso también está
complicado, hay que ver de dónde se ajusta […] En el 2010 va a ser más problemático: se
irán agotando las reservas, el superávit se convertirá en déficit y las posibilidades de
inversión del gobierno se van a disminuir”. (Delgadillo, 2009).
54 desempeñan los hidrocarburos, de la misma manera que en su momento
éstos sustituyeron el rol estratégico que cumplía el estaño dentro del país
andino.
Considerando que la intención de este último capítulo no es llegar a
conclusiones de carácter perentorio sino, por el contrario, recapitular los
principales resultados obtenidos en este ejercicio investigativo para así poder
sintetizar la particular complejidad del caso boliviano en lo que tiene que ver
con la puesta en marcha de su proyecto estatista, es importante preguntarse
aquí por el tipo de futuro que parecería esperarle a países que, como Bolivia,
fundan su visión de desarrollo en la explotación de los recursos naturales no
renovables. Independientemente de quién se encargue de dicha explotación
y de cómo sean utilizados los recursos económicos obtenidos a partir de la
misma, la sostenibilidad de este tipo de proyectos de desarrollo es un
elemento a tener en cuenta tanto por el irremediable desgaste ambiental que
éstos suelen implicar como por la duración natural que pueden tener. En este
sentido, el énfasis puesto por Delgadillo en los recursos agroindustriales y en
la generación de una industria agroecológica como potencial sustituto del
vector hidrocarburos parecería plantear una alternativa a la dependencia de
Bolivia de los recursos naturales no renovables.
A la hora de pensar en el proceso político que actualmente está en
marcha en el país andino, independientemente de qué aspecto/s de éste se
decida/n iluminar, es clave tener en cuenta que el debate entre estatismo y
libre mercado se enmarca en últimas en una discusión alrededor del
capitalismo contemporáneo y dentro de la tensión existente y cada vez más
evidente entre ‘mercado y democracia’. De un mismo modo, la discusión
sobre los modelos económicos se inscribe en una discusión más profunda
alrededor del tema del desarrollo. En este sentido, si se tiene presente que
las bases ontológicas y filosóficas sobre las cuales se sustenta el proceso
boliviano y su visión particular de desarrollo –dentro de las cuales se
pretende que el legado aimara alrededor de la organización comunitaria de la
sociedad en sus distintos ámbitos juegue un rol central– son totalmente
opuestas a los principios filosóficos y ontológicos sobre los cuales se
fundamentó el credo neoliberal –que apuntan a destacar la naturaleza
egoísta e individualista del ser humano–, resulta bastante complicado
55 imaginar de qué manera el ‘capitalismo andino-amazónico’ que según García
L. se está construyendo en Bolivia, y que como se vio pretende hacerlo ‘en
diálogo con el mundo globalizado’, logrará consolidarse en medio de las
tensiones teóricas y prácticas inherentes a su propuesta misma. Bajo esta
lógica, depender de un recurso como los hidrocarburos que se halla inmerso
en una dinámica mundial de mercado con características claramente
capitalistas para lograr llevar a delante el proyecto de construir una sociedad
tendiente a superar el capitalismo y acercarse a largo plazo a un modelo
socialista se muestra como una tarea harto compleja.
Por un lado, el gobierno boliviano parece tener la necesidad de entrar a
negociar los términos de su relación con las principales IFIs y de ‘asociarse’
de alguna forma con las compañías privadas transnacionales, tal como ha
venido ocurriendo durante el gobierno del MAS. Por el otro, dicho proceso
aparentemente ineludible acarrea el riesgo de subordinar de nuevo al Estado
boliviano, específicamente a YPFB, a la lógica del orden transnacional
petrolero. Así pues, la ‘nacionalización parcial’ que estaría teniendo lugar
actualmente en Bolivia a la luz de la investigación aquí plasmada se
encuentra en un complejo punto medio que está demandando necearlos
cambios si de lo que se trata es de que el actual proyecto político boliviano
siga siendo posible, pero que a su vez no tiene un extremo claro al cual
dirigirse sin que haya de por medio serios riesgos.
El caso abordado en este trabajo refleja con nitidez que la capacidad de
generar procesos de transformación a nivel económico, social, y político en
una sociedad que sean sostenibles más allá del corto plazo va mucho más
allá de la simple voluntad política y convicción ideológica, aunque claramente
éstas últimas suelen ser el motor de dicho tipo de procesos. La Bolivia de
Morales demuestra, pues, cómo en la actualidad los planeamientos teóricos
que apuntan a resaltar la erosión de los Estados-nación y su pérdida de
poder dado el particular contexto de globalización que está teniendo lugar se
muestran obsoletos para leer el momento actual por el que pasan las
relaciones económico-políticas de poder a nivel mundial. Sobra decir a estas
alturas que si el Estado boliviano es en la actualidad un ejemplo de esto es
debido en buena medida a la conjunción de una serie de variables sobre la
56 mayoría de las cuales el poder que éste está en capacidad de ejercer carece
de capacidad de incidencia o control.
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Buenos Aires, CLACSO, Año VIII, Número 22, pp. 119 - 129.
•
Williamson, John (1990), El cambio en las políticas económicas de
América Latina, México D.F., Ediciones Gernika S.A.
•
Williamson, John (1998), “Más instrumentos y metas más amplias para
el desarrollo. Hacia el Consenso Post-Washington”, en Desarrollo
Económico Vol. 38, Nº 151, Buenos Aires.
•
Williamson, John (2003), “Overview: An Agenda for Restarting Growth
and Reform” en Kuczynski, P. y Williamson, J. (eds.) After the
Washington Consensus. Restarting Growth and Reform in Latin
America, Washington D.C., Institute for International Economics, pp. 1
- 19.
•
Zibechi, Raúl (2003), Genealogía de la revuelta, La Plata y
Montevideo, Letra Libre - Nordan - Comunidad.
66 ANEXO 1: LA IMPLEMENTACIÓN DEL MODELO NEOLIBERAL EN
LATINOAMÉRICA.
La implementación del denominado modelo neoliberal frente al cual
pretende erigirse el gobierno de Morales tiene sus orígenes tempranos en
Latinoamérica en las dictaduras militares que se impusieron en el Cono Sur,
inicialmente en la que le siguió al golpe militar de Pinochet de 1973 en Chile.
En el caso boliviano, sería durante el gobierno de facto del general Hugo
Bánzer (1971 – 1978) que se daría un primer proceso de “[…]
experimentación de la política neoliberal” (Estrada, 2004, p. 34).
De acuerdo con Estrada (2004), desde la segunda mitad de la década del
sesenta se había iniciado un proceso de consolidación de las concepciones
neoliberales en América Latina, proceso que se inscribía dentro de la cruzada
anticomunista mundial encabezada por EE.UU. en vigor durante dicha
década. No obstante, la inexistencia de condiciones políticas favorables para
su puesta en marcha real y el auge que gozaba para la época el pensamiento
cepalino en la región haría que el inicio de su instrumentación se postergara
hasta la década siguiente, década en la que según Estrada “[…] el
neoliberalismo se inscribió dentro de la estrategia de los Estados Unidos para
recuperar posiciones perdidas en América Latina en la década precedente,
respondiendo así a los intereses del capital transnacional y de los grupos
económicos ‘nativos’ ” (2004, pp. 34 – 35).
Sin embargo, no es sino hasta mediados de la década del ochenta que las
políticas neoliberales empiezan a materializarse formalmente en el país
andino, constituyéndose así Bolivia junto a Chile en dos experiencias aisladas
en la región hasta finales de los años ochenta, época en que tendría lugar
“[…] el viraje continental en dirección al neoliberalismo” (Anderson, 1999a, p.
25). En el caso boliviano, a diferencia del chileno donde la necesidad de
quebrar a un movimiento obrero poderoso desempeñó un papel central en la
implementación del modelo, el argumentó central que se encontraba a la
base de la puesta en marcha de las medidas neoliberales apuntaba a parar la
hiperinflación.
En un contexto mundial en el que “[…] la obsesión monetarista por reducir
la inflación suplantó la preocupación keynesiana con respecto al pleno
67 empleo y al Estado benefactor” (Green, 1997, p. 15), elemento que se
reflejaba en la elección de Thatcher en el Reino Unido (1979) y Reagan en
los EE.UU. (1980), el neoliberalismo empieza a encontrar un entorno
favorable a nivel mundial que hasta entonces había carecido. En adición a
dicha reconfiguración del contexto mundial que empezaba a manifestarse
abiertamente a finales de los setentas, y siguiendo de nuevo aquí a Green,
“[…] la crisis de la deuda que irrumpió en el continente en agosto de 1982 […]
obligó a América Latina a entrar en un carrusel infinito de negociaciones de
su deuda, y brindó al gobierno de Reagan, junto con el FMI y otras
instituciones financieras internacionales, la oportunidad de obtener toda la
ventaja que necesitaban para replantear la economía de la región” (1997, p.
16).
A partir de la crisis de la deuda, la estabilización y el ajuste estructural se
tornarían en imperativos para Latinoamérica en su conjunto, exceptuando a
Cuba, independientemente de los matices propios que dichas medidas
iniciales adquirieron en cada país de la región (Castellani, 2002), (Green,
1997). Lo anterior se manifestaría de manera más marcada hacia finales de
los años ochenta. Según Green,
[…] el FMI [jugaría un papel central] como agente instrumentador (de
imposición, en opinión de algunos sectores) de una solución neoliberal a la crisis
de la deuda de la región mediante medidas de austeridad encajadas en
“programas de estabilización”. A partir de mediados de la década de los
ochenta, otras instituciones, en particular el Banco Mundial, han unido sus
esfuerzos a los del FMI en un intento por hacer avanzar la revolución silenciosa
del ámbito de la estabilización a la meta más ambiciosa del ajuste estructural,
encaminando a abrir la economía de América Latina al comercio y a la inversión
extranjeros (1997, p. 27).
Es en 1985, bajo el gobierno de Víctor Paz Estenssoro, cuando se lanza
en Bolivia el Nuevo Programa Económico de clara inspiración neoliberal.
Siguiendo la descripción que realizaba del caso boliviano el propio encargado
de acuñar posteriormente el apelativo de ‘Consenso de Washington’,
Bolivia había sido un caso extremo de todos los errores de política que han
afligido a América Latina en los años de la postguerra: sustitución de
importaciones para favorecer al mercado interno […], un banco central
acomodaticio a la financiación de los déficits […], un mercado de cambios
sobrevaluado para luchar contra la inflación, un abultado público sin incentivos
para economizar, hostilidad hacía la inversión extranjera directa, etcétera. El
68 Presidente Paz y su administración reconocieron que este modelo había llegado
al fin del camino. Lo borraron con un programa que combinaba la estabilización
y la liberación más radical desde las reformas de Ludwig Erhard en 1948, que
lanzaron el milagro económico alemán (Williamson, 1990, pp. 22 – 23), (énfasis
añadido).
De este modo, Bolivia no sólo le ‘madrugó’ al neoliberalismo
comparativamente con el restó de países de la región, sino que además “[…]
es tal vez el caso más extremo en cuanto a las políticas que constituyen el
‘Consenso de Washington’ […] lo es en términos de la rapidez con que
implementó sus reformas” (Williamson, 1990, p. 60), y también de la
radicalidad con que las concibió, tal como este mismo autor lo indicaba en la
cita anterior.
Tras los primeros años de apogeo de programas de ajuste estructural en
América Latina en la segunda mitad de la década del ochenta, en el marco de
la crisis de la deuda, en noviembre de 1989 se llevó a cabo una reunión en
Washington con el fin de realizar un balance de las políticas neoliberales y
del ajuste estructural que venían implementándose en dicha región. Esta
reunión, organizada por el IIE “[…] contó con la participación de funcionarios
del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial, del Banco
Interamericano de Desarrollo, miembros del gobierno y del Congreso de
Estados Unidos, el comité de la Reserva Federal, think tanks de política
económica e intelectuales y tecnócratas de diversas partes del mundo”
(Estrada, 2004, p. 41)66. Dicha reunión, según sus promotores, además del
mencionado balance, buscaba encontrar los puntos de convergencia entre
‘Washington’
y
los
‘expertos
locales’
de
los
principales
países
latinoamericanos invitados a la reunión en lo relativo a las políticas
económicas que debían ser adoptadas por los Estados de dicha región
dentro del marco del escenario de la crisis. Su resultado, popularizado
mundialmente bajo el nombre de Consenso de Washington, “[…] se
constituyó en la agenda de política económica de los gobiernos
66
John Williamson, quien como anteriormente se dijo acuñaría tras dicha reunión el apelativo
de ‘Consenso de Washington’, es explícito en lo que se entendía por ‘Washington’: “[…]
‘Washington’ abarcaba ‘tanto el Washington político del Congreso y miembros principales de
la administración, como el Washington tecnocrático de las instituciones financieras
internacionales, las agencias económicas del gobierno de EUA, la Junta de la Reserva
Federal y los ‘think tanks’ (grupos de expertos ideológicos)’” (1990, p. 27). Citando a Joseph
María Serrano, Estrada dirá: “Por Washington se comprendería ‘el complejo políticoeconómico-intelectual’ que asistió a dicha reunión” (2004, p. 41).
69 latinoamericanos y en referente de la estrategia neoliberal para un
capitalismo entre tanto más globalizado” (Estrada, 2004, p. 42)67.
De acuerdo con Ahumada, “[…] el objetivo central del Consenso de
Washington fue alcanzar uniformidad en las políticas económicas nacionales
en torno a los planes de ajuste designados por el Fondo Monetario
Internacional y el Banco Mundial” (1996, p. 148). Esta autora, siguiendo a
José Luis Fiori, destaca que este ‘plan estratégico’ constaba de tres etapas:
(1) garantizar la estabilidad macroeconómica del país convirtiendo la
producción de un excedente fiscal en prioridad central; (2) ejecución de
reformas estructurales de tipo financiero y comercial encaminadas a facilitar
la privatización y propiciar la desregulación; y (3), generación de crecimiento
económico y atracción de mayor inversión.
El papel que las principales IFIs venían desempeñando desde la crisis de
la deuda en la instrumentación de la ‘solución neoliberal’ para Latinoamérica,
ganaría aún más fuerza tras el CW68. Siguiendo de nuevo a Estrada (2004),
tras la adopción por parte del FMI y del BM de los ‘diez mandatos’ del CW en
los compromisos que exigían en la dinámica de negociación de la deuda, el
poder del Consenso se vería claramente acrecentado. A este respecto es
importante no dejar de lado el hecho de que en las dos instituciones de
Bretton Woods referidas, que hasta el estallido de la crisis mantenían una
intervención ocasional o injerencia tan sólo periódica en América Latina, “[…]
las decisiones se adoptan con base en el principio de ‘un dólar, un voto’,
norma que garantiza el dominio de ambas organizaciones por parte del
gobierno de Estados Unidos” (Green, 1997, p. 29). Independientemente de
que la supremacía económica de EE.UU dentro del FMI y el BM se derrumbe
o no, el poder de veto de este país sobre las decisiones tomadas al interior
de estos organismos, más específicamente sobre su sistema de votación, se
67
Son diez las áreas de reforma en política económica que los países deudores debían tener
como objetivo según el CW. Disciplina Fiscal; cambios en las prioridades del gasto; reformas
tributarias orientadas a buscar bases impositivas amplias y tipos marginales moderados;
liberalización financiera, especialmente de los tipos de interés; búsqueda y mantenimiento de
la estabilidad de precios y tipos de cambio competitivos; liberalización comercial; apertura a
la entrada de inversiones extranjeras directas; privatizaciones; desregulación; garantía a los
derechos de propiedad privada (Estrada, 2004), (Williamson, 1990).
68
Según Ahumada (1996) en el contexto de implementación del modelo ISI en América
Latina, las IFIs también se encargaron de ejercer presión para la implementación
generalizada de dicho modelo económico en la región.
70 mantiene congelado dentro de dichas IFIs, lo que en definitiva significa que
para la súper potencia su poder de veto no está determinado por la
contribución que realice al capital de trabajo (que, en todo caso, suele ser de
las mayores si no la mayor comparativamente con el resto de países
miembros) (Green, 1997).
Es menester tener en cuenta que el rol protagónico que desempeñaron las
IFIs, y en general lo que se entendió por ‘Washington’, en la puesta en
marcha de las medidas neoliberales en Latinoamérica no hubiera sido
suficiente para la efectiva implementación de dichas medidas de no haberse
dado otras condiciones específicas.
A menudo los críticos del neoliberalismo se expresan como si, sin ayuda de
nadie, Washington, el FMI y el Banco Mundial hubiesen impuesto esta doctrina
sobre un continente poco dispuesto a aceptarla. Aunque el FMI cumplió un
papel protagónico, ello nunca hubiese sin posible sin el apoyo de economistas y
políticos de la región, sin la crisis originada en la sustitución de importaciones y
sin la falta latente de alternativas en la región. (Green, 1997, p. 16).
Según Ahumada (1996), el consenso generalizado en la época en torno a
la falta de alternativas distintas al neoliberalismo para superar la crisis
económica en que estaba sumergida la región, consenso que a su vez se vio
claramente reforzado por el ánimo propio de la post-Guerra Fría y la
construcción del denominado ‘nuevo orden internacional’ tras la victoria del
capitalismo, fue compartido inclusive por sectores social demócratas; en
muchas ocasiones la misma izquierda, crítica de los fundamentos filosóficos
sobre los que se sustentaba el modelo neoliberal, no fue capaz de proponer
una alternativa distinta encaminada a superar la crisis.
En el caso concreto de Bolivia, el papel protagónico de los diseñadores
nacionales de política económica en la instrumentación de las políticas de
inspiración neoliberal, al igual que la existencia de una opinión generalizada a
nivel nacional favorable a la aplicación de dichas políticas, son elementos
destacados por Williamson (1990). No obstante, más allá de que
efectivamente no parecía haber ninguna alternativa distinta a la neoliberal y
de que por ende el contexto general era bastante favorable para la puesta en
marcha del proyecto en cuestión, no hay que dejar de lado que buena parte
de los denominados ‘diseñadores nacionales’ de las políticas económicas
71 poseían con frecuencia estrechos vínculos con las visiones e intereses
dominantes de la institucionalidad académica norteamericana de la época, y
en muchos casos fueron asesorados por figuras claramente convencidas de
la necesidad y bondades del neoliberalismo69.
Haciendo uso de una de las categorías acuñadas por Stallings (1994) para
referirse a los ‘mecanismos de influencia internacional’, Ahumada hace
hincapié en la sutilidad e importancia de dicha ‘vinculación’:
(…) las coaliciones “internacionalistas” parecen defender el pago de la deuda
externa, las restricciones en el presupuesto y en los salarios para llevar a cabo
un balance macroeconómico y las reformas como la apertura y la privatización.
Este es conocido como el mecanismo de vínculo, resultante de afinidades
mutuas entre dichos sectores en los distintos países, y es más sutil que el de la
condicionalidad de las instituciones financieras internacionales. Ambos
mecanismos se complementan mutuamente en la materialización del proyecto
70
neoliberal (1996, p. 139 – 140) .
Entrada la década de los noventa, la creciente presión pública y las
críticas a los impactos del accionar de las IFIs sobre los países deudores
conllevaron a que éstas replantearan, al menos discursivamente, el paquete
de medidas económicas que venían promoviendo, mostrándose el BM más
sensible a la presión pública que el FMI (Green, 1997). Frente a los evidentes
síntomas de crisis que reflejaban las estrategias neoliberales emanadas del
CW, especialmente debido a la ausencia de formulaciones relacionadas con
asuntos como la equidad, la pobreza y la destrucción del medio ambiente,
desde el seno del BM, principalmente, se buscó darle un nuevo aire al
enfoque neoliberal71. Wolfensohn, director del BM para 1998, propuso en
dicho año durante la Cumbre de las Américas celebrada en Santiago de Chile
una ampliación de la agenda de políticas que apuntara a la inclusión de
medidas de carácter social, tomando como punto de partida los lineamientos
69
En el caso boliviano, Jeffrey D. Sachs, profesor de economía internacional en Harvard,
venía trabajando con algunos asesores de Banzer, quien se pensaba iba a terminar siendo
presidente en 1985, para diseñar un programa de estabilización y perfeccionar en definitiva
el tratamiento de ‘shock’ a seguir. Paz Estenssoro fue quien terminó asumiendo la
presidencia y su gobierno tuvo que pactar con Banzer para poder tener un mínimo de
margen de maniobra (Williamson, 1990, p. 20), (Anderson, 1999a, p. 24). Actualmente Sachs
es un crítico del neoliberalismo.
70
Con respecto al concepto de ‘condicionalidad’ véase (Kahler, 1994).
71
Desde 1990, en respuesta a las críticas generalizadas con respecto a los resultados en
materia de pobreza y equidad derivados de la aplicación de políticas inspiradas en el
recetario del Consenso, el BM había adoptado ‘el alivio a la pobreza’ como su objetivo
principal (Green, 1997).
72 del CW. Dicha propuesta, acogida por los jefes de Estado y de gobierno
latinoamericanos, vendría a conocerse posteriormente como el Consenso de
Santiago (Estrada, 2004).
Un año antes de la realización de esta Cumbre de las Américas, en el
informe anual del BM de 1997 ya habían aparecido delineados los principales
aspectos de lo que vendría a denominarse el ‘Consenso Post-Washington’
(Williamson, 1998)72. Este nuevo Consenso proponía como condición
esencial para la consecución del desarrollo económico y social la creación de
un Estado eficaz, no encargado de intervenir directamente como era el caso
del antiguo Estado de Bienestar de inspiración keynesiana, sino ahora
entendido como complemento de los mercados, ‘como socio y promotor de la
actividad privada’ tal como se estipularía en el mencionado informe.
(Castellani, 2002). Según esta nueva estrategia propuesta por el BM, son dos
los pasos a seguir de manera sucesiva para la consolidación de las bases de
un crecimiento sostenible de amplio alcance: (1) la acomodación del papel
del Estado a su capacidad, y (2) la mejora sustancial de dicha capacidad con
el fin de alcanzar intervenciones cada vez más eficaces. Tal como lo afirma
Castellani, “Es importante destacar el cambio operado en el enfoque de este
organismo mundial, que ahora considera que es imposible alcanzar el
desarrollo del mercado sin un adecuado funcionamiento del aparato estatal”
(2002, p. 94).
El punto que interesa destacar aquí con respecto a la configuración de un
Consenso Post-Washington aparentemente consciente de sus deficiencias
originales y tendiente a modificar o al menos matizar algunos de sus
planteamientos iniciales es que en la práctica los cambios no parecen haber
sido sustanciales. Siguiendo de nuevo a Estrada, además de reflejar el
agotamiento de las políticas neoliberales y las manifestaciones de su crisis
finalizando la década del noventa, “[…] las pretensiones de formulación de
‘nuevas agendas’ y de definición de nuevos campos de políticas de reforma
representan una contribución –desde lo neoliberal– a la superación de los
enfoques neoliberales […]” (2004, p. 43), (énfasis añadido). En este sentido,
la inclusión de una perspectiva neoinstitucional en los informes del BM
72
Tal como lo destaca Castellani (2002), sería una vez más John Williamson quien reuniría
las características de este nuevo consenso.
73 publicados a partir de 1997, o de elementos propios de la perspectiva teórica
de la denominada elección social dentro de los discursos y políticas de
pobreza realizados por este mismo organismo, implicó cambios con relación
al proyecto de transformación derivado del Consenso original pero sin que
esto significara salirse o superar la órbita de prescripción y accionar
neoliberal propiamente dicha y en la mayoría de ocasiones, sin que
redundara positivamente en el mejoramiento efectivo de las condiciones que
pretendía modificar73 (Estrada, 2004), (Green, 1997).
En marzo de 2003 el IIE, think tank organizador de la conferencia que le
dio origen al CW y una de las principales instituciones dentro de las cuales se
ha cocinado el pensamiento neoliberal a nivel mundial, publicó un texto en el
que se explicita cómo las denominadas ‘reformas de segunda generación’ a
la base de lo que se ha denominado el Consenso Post-Washington no
pretenden sustituir el paquete de medidas original sino simplemente
complementarlas dándole un mayor énfasis a la dinámica institucional sin que
esto implique abandonar el objetivo de completar las reformas de primera
generación (Williamson, 2003). La lógica económica subyacente a los TLC
que EE.UU. viene adelantando de manera bilateral con distintos países
latinoamericanos tras el fracaso de la implementación del ALCA, es un reflejo
claro de la vigencia de los postulados de libre mercado, postulados
medulares dentro del pensamiento neoliberal.
73
Según Estrada (2004), en el mencionado informe de 1997 del BM sobre el desarrollo
mundial titulado El Estado en un mundo en transformación se refleja la adopción de un
sustento teórico neoinstitucional por parte de este organismo para la formulación de sus
lineamientos de política y de las respectivas bases del naciente Consenso Post-Washington.
El texto denominado Más allá del Consenso de Washington, editado en 1998 por Burki y
Perry, ambos funcionarios del BM, refleja también dicho nuevo enfoque adoptado por esta
IFI. El informe de pobreza del BM del año 2001 es un ejemplo de lo que vendría a ser la
adopción de la perspectiva teórica de la ‘elección social’.
74 ANEXO 2: PRINCIPALES RASGOS Y EVOLUCIÓN DEL PENSMIENTO
NEOLIBERAL.
Es importante tener en cuenta que el ‘proyecto neoliberal’ pasó de ser un
movimiento intelectual anti-status quo, abiertamente crítico de la corriente
política de su tiempo y por ende bastante impopular durante los primeras
décadas que le siguieron a su génesis, a convertirse tiempo después, cuando
contó con un contexto favorable y con la ‘oportunidad política’, en un
movimiento político y un paradigma económico a nivel mundial (Estrada,
2004), (Anderson, 1999b). En este sentido, el neoliberalismo fue una
reacción, primero teórica y después política, contra el Estado intervencionista
y de Bienestar de inspiración keynesiana.
El denominado ‘neoliberalismo’, por más de que sea un término utilizado
frecuentemente en el entorno académico –lo cual se puede ver reflejado
claramente en la prolífica producción literaria que gira alrededor del mismo–,
no es un término que goce de total aceptación74. Según Ahumada, “El
calificativo ‘neoliberal’ ha sido colocado a diversos autores, en una variedad
de disciplinas, que han proclamado un retorno a los principios económico
liberales del siglo XVIII” (1996, p. 114). Para esta autora, pese a que los
planteamientos de dicho abanico de autores ubicados en distintas disciplinas
poseen importantes diferencias entre sí, existirían al menos dos puntos
comunes entre estos: “la reivindicación del poder del mercado y de su papel
en el desarrollo económico y social, y la prevalencia del sector privado sobre
el público, con lo que abogan por la eliminación de la función del Estado en
dicho desarrollo” (1996, p. 114), (énfasis añadido).
Dentro de las principales fuentes del pensamiento neoliberal que identifica
esta autora se encuentran el monetarismo de la escuela de Chicago, siendo
Milton Friedman su principal representante; la Escuela de Austria, también
74
La mayoría de los referentes bibliográficos citados en el Anexo 1 dan buena cuenta de la
aceptación y utilización generalizada del término ‘neoliberalismo’ en un ámbito académico.
No obstante, existen críticas que destacan la imparcialidad ideológica que caracteriza dicho
término y que lo conciben como un calificativo sin mayor rigurosidad creado por la izquierda.
Por otro lado, existen apreciaciones que consideran que “[…] El neoliberalismo no constituye
en rigor ningún cuerpo teórico sino que está conformado por un cúmulo de proposiciones
prácticas y, en el plano conceptual, introduce formulaciones y propuestas que rozan el
conservadurismo político y una suerte de darwinismo social muy lejano de las vertientes
liberales de los inicios del siglo XX” (Duarte, 2002, p. 145).
75 denominada por otros autores como Escuela de Friburgo, cuyos principales
voceros son Friederich A. Hayek y Ludwig Von Mises; la teoría de la elección
pública (public choice), dentro de la que se destacan como sus formuladores
centrales James M. Buchanan y Robert D. Tollison; los denominados
‘minimalistas’ o libertarios, quienes defienden la reducción del Estado a su
mínima expresión, dentro de los que sobresale el estadounidense Robert
Nozick; y, para terminar, los anarco-libertarios, quienes propugnan el
desmantelamiento completo del Estado y poseen como principales
representantes a los también norteamericanos Murray Rothbard y David
Friedman (Ahumada, 1996, pp. 114 - 115).
Una descripción de las fuentes teóricas de las que bebe el neoliberalismo
menos amplia y más confinada a la teoría económica es la realizada por
Estrada:
La doctrina neoliberal contemporánea es el resultado de una síntesis ecléctica
de diversos enfoques yuxtapuestos de teoría económica, surgidos en
momentos históricos distintos. Se trata principalmente de las tesis del
liberalismo económico de Adam Smith, de la economía neoclásica, del
monetarismo (en especial, de la teoría cuantitativa del dinero), de los aportes
del neoliberalismo austro alemán y de la Escuela de Friburgo y, posteriormente,
de las concepciones de la Escuela de Chicago (2004, p. 14).
Según esta autor colombiano, a partir de los distintos enfoques de teoría
económica de los que se nutre el neoliberalismo se ha procurado crear un
sistema que esté en capacidad de explicar las causas de varios de los
problemas de la sociedad y brindar en respuesta una “[…] alternativa que
perfecciones los mecanismos de funcionamiento del régimen económico
capitalista” (2004, p. 14). Dicho sistema se caracteriza a su vez por la
pretensión de erigirse como teoría científica y por concebir la economía como
“[…] una ciencia positiva, libre de juicios de valor y despojada de cualquier
ideología” (2004, p. 14).
El neoliberalismo, en tanto fenómeno diferenciado del liberalismo clásico
del siglo XIX, nace después de la Segunda Guerra Mundial en una región
europea y norteamericana en la que regía el capitalismo (Anderson, 1999a)75.
75
Siguiendo a Anderson, el texto origen del neoliberalismo es Camino de Servidumbre,
escrito por el austriaco Friederich Hayek en 1944. “Se trata de un ataque apasionado contra
cualquier limitación de los mecanismos del mercado por parte del Estado, denunciada como
76 Durante las décadas del cincuenta y el sesenta, dada la larga fase de auge
sin precedentes en la que estaba entrando el capitalismo avanzado –la
denominada ‘edad de oro’, caracterizada por el crecimiento económico más
rápido que éste haya vivido en su historia– los llamados de atención
neoliberales sobre los peligros que implicaba cualquier tipo de regulación del
mercado por parte del Estado no tenían mayor potencial de ser considerados.
A partir de la crisis mundial desatada en 1929 y de la respectiva solución
keynesiana que se aplicó de manera generalizada a nivel mundial, el rol
protagónico desempeñado por el Estado dentro del modelo del Estado de
Bienestar era una característica que difícilmente podía ser puesta en cuestión
dado el consenso de la época alrededor de los resultados positivos derivados
de dicho modelo estatal.
Sería sólo a partir de la crisis capitalista mundial, específicamente de la
crisis del modelo económico de posguerra desatada en 1974 y precedida de
la ‘crisis del petróleo’ de 1973, que las ideas neoliberales empezarían a ganar
fuerza de manera más generalizada dándose así paso a una nueva fase
capitalista: la fase neoliberal76 (Anderson, 1999a), (Estrada, 2004). Según
este último autor,
La crisis se constituyó en posibilidad de consolidación de las tesis del
movimiento intelectual neoliberal y de sus principales tesis programáticas.
En efecto, el neoliberalismo ofreció una salida “técnica” a los problemas de
la regulación del capitalismo con la formulación de su política monetarista
de control inflacionario y sus medias ortodoxas para enfrentar la “crisis
fiscal del Estado”. Lo que inicialmente aparecería como una “solución”
una amenaza letal a la libertad, no solamente económica sino también política” (1999a, p.
15). Sería el mismo Hayek quien convocaría en 1947 la primera reunión de lo que
posteriormente se conocería como la Sociedad de Mont Pèlerin, “[…] una suerte de francomasonería, altamente dedicada y organizada […] su propósito era combatir el keynesianismo
y el solidarismo reinantes, y preparar las bases de otro tipo de capitalismo, duro y libre de
reglas, para el futuro” (Anderson, 1999a, pp. 15 - 16).
76
Es importante tener en cuenta que la primacía del programa neoliberal no fue un fenómeno
que le siguió inmediatamente a la crisis capitalista del 74. “Llevó más o menos una década,
los años setenta, cuando la mayoría de los gobiernos de la OECD (Organización para el
Desarrollo y la Cooperación Económica) trataba de aplicar remedos keynesianos a las crisis
económicas. Pero, al final de la década, en 1979, surgió la oportunidad”. (Anderson, 1999a,
p. 17). La elección del gobierno Thatcher en Inglaterra (1979) representó la puesta en
marcha del primer régimen de un país capitalista avanzado públicamente empeñado en
aplicar un programa neoliberal. A este le siguió, aunque con claras diferencias entre sus
enfoques y sin poder ser equiparados entre sí, el gobierno de Reagan en EE.UU. (elegido en
1980), el de Kohl en Alemania (elegido en 1982) y el de Schluter en Dinamarca (elegido en
1983) (Anderson, 1999a). No obstante, la aplicación estricta de políticas neoliberales por
parte de los gobiernos insignia de Thatcher y Reagan es algo que puede ponerse
abiertamente en cuestión.
77 coyuntural al problema de la estanflación y el desempleo, esto es, como
una necesaria estabilización de los mecanismos de funcionamiento de la
economía capitalista, rápidamente se constituiría en proyecto global de
transformaciones estructurales (2004, p. 22).
La lectura realizada por los teóricos neoliberales sobre la crisis económica
de mediados de los setentas encontraba en sus raíces el exagerado poder de
los sindicatos, y en términos más generales del movimiento obrero; las
presiones reivindicativas sobre los salarios y la ‘presión parasitaria’ que
ejercía este movimiento con el fin de lograr que el Estado incrementase cada
vez más los gastos sociales habían ‘socavado las bases de la acumulación
privada’. Bajo esta óptica, la solución consistía entonces en mantener un
Estado limitado en lo que tenía que ver con los gastos sociales y las
intervenciones económicas, pero claramente “[…] fuerte en su capacidad de
quebrar el poder de los sindicatos y en el control del dinero” (Anderson,
1999a, p. 16). Con base en la síntesis que realiza Anderson de las principales
características del ‘remedio neoliberal’,
La estabilidad monetaria debería ser la meta suprema de cualquier
gobierno. Para eso era necesaria una disciplina presupuestaria, con la
contención de gasto social y la restauración de una tasa “natural” de
desempleo, o sea, la creación de un ejército industrial de reserva para
quebrar a los sindicatos. Además, eran imprescindibles reformas fiscales
para incentivar a los agentes económicos. En otras palabras, esto
significaba reducciones de impuestos sobre las ganancias más altas y
sobre las rentas […] El crecimiento retornaría cuando la estabilidad
monetaria y los incentivos esenciales hubiesen sido restituidos (1999a, pp.
16 - 17).
Siguiendo a Ahumada (1996), las teorías de la modernización y el
desarrollo constituyen el fundamento del neoliberalismo. Este conjunto de
teorías, popularizadas por lo general simplemente bajo el rubro de ‘teoría de
la modernización’, se han constituido tradicionalmente en el enfoque
predominante en las ciencias sociales, tanto en los países industrializados
como en América Latina, para estudiar los procesos políticos y económicos
del ‘Tercer Mundo’.
Es importante tener en mente los principales rasgos del enfoque teórico
dentro del que se enmarca el pensamiento neoliberal. En términos generales,
los planteamientos de la modernización reflejan una concepción de desarrollo
lineal dentro de la cual se identifican un conjunto de etapas sucesivas que
78 van desde lo ‘tradicional’ hasta lo ‘moderno’. Consideran que los países
atrasados o ‘subdesarrollados’ deben seguir el mismo camino hacia el
‘progreso’ que las naciones industrializadas de Occidente transitaron en su
momento
para
industrialización
superar
y
el
los
distintos
crecimiento
estadios
económico
son
premodernos.
concebidos
La
como
condiciones que posibilitarán tanto el desarrollo como la consolidación de las
instituciones democráticas. Dentro de este enfoque se pretende explicar el
denominado ‘subdesarrollo’ […] como resultado de factores ligados a la
tradición, el carácter y la cultura de los pueblos, e incluso a la configuración
geográfica de sus países” (Ahumada, 1996, p. 26)77.
En lo que se refiere a los planteamientos teóricos que se hallan a la base
del pensamiento neoliberal, es pertinente realizar una breve presentación de
éstos78. Como primera medida, y de acuerdo con los propios teóricos del
neoliberalismo, la fuente original de su pensamiento se encontraría en la
economía clásica inglesa, específicamente en la obra de Adam Smith,
identificado como el ‘padre del liberalismo económico’ (Friedman, citado por
Estrada, 2004, p. 14). Siguiendo la lectura neoliberal de Smith, los principales
aportes hallados en la obra del inglés para una adecuada comprensión del
sistema económico moderno serían los siguientes:
a) El reconocimiento de una naturaleza humana esencialmente egoísta e
individualista […] determinada por la búsqueda del interés propio. b) La
reivindicación de la libertad individual como fundamento para el desarrollo
de la personalidad y la obtención de bienestar. c) La tendencia a cooperar
voluntariamente a través del intercambio con el fin de encontrar en otros la
satisfacción de intereses egoístas e individualistas propios. d) La idea de
que el intercambio, por acción de la “mano invisible”, produce efectos
autorreguladores que permiten no sólo el logro de los objetivos propios,
sino que se traducen en bienestar para la sociedad. e) La tesis de que
para realizar ese intercambio no es necesaria, en consecuencia, la acción
de agentes externos, coercitivos o violadores de la libertad individual
79
(Estrada, 2004, pp. 14 - 15), (énfasis añadido) .
77
Uno de los textos insignias de la teoría de la modernización es Las etapas del crecimiento
económico: un manifiesto no comunista, escrito por Walter W. Rostow. Además de la obra de
este autor, inscrita en el campo del desarrollo económico, Ahumada destaca como autores
representativos de dicha teoría dentro del campo de la Ciencia Política propiamente dicho a
los estadounidenses Gabriel Almond, Sidney Verba y Seymur Martin Lipset (1996, p. 25).
78
Esta presentación gira alrededor de la descripción de las fuentes teóricas del
neoliberalismo realizada por Estrada y limitada a la teoría económica previamente aludida.
79
Estrada es abiertamente crítico de la interpretación neoliberal recién sintetizada de la obra
de Smith. Considera que dicha comprensión, entre otros factores, deja completamente de
lado el contexto histórico propio en el que Smith desarrolló su obra; se reduce a un ‘enfoque
de mercado’ al desconocer la totalidad del esfuerzo teórico del inglés; y en general, queda
79 Una segunda fuente teórica se encuentra en lo que Estrada denomina ‘las
tesis del neoliberalismo contemporáneo’, a saber, el neoliberalismo alemán,
el cual a su vez se halla a la base de los postulados de la Escuela de
Friburgo. Basándose en las concepciones de política económica de la
economía
clásica
anteriormente
esbozadas,
alrededor
de
1920
los
‘precursores del neoliberalismo alemán’ empezarían a forjar un pensamiento
dentro del cual el individuo, la libre iniciativa, la libre competencia y un Estado
concebido para conservar el orden jurídico compondrían los fundamentos de
la sociedad moderna (Estrada, 2004)80.
Para 1930, década en la que se conformaría la Escuela de Friburgo, el
neoliberalismo alemán se erigía como una reacción a la ‘economía de mando’
y a la ‘economía planificada’ que según sus teóricos se encontraba
materializada en los proyectos fascistas europeos y en el para entonces
naciente proyecto de la URSS. La reivindicación de la libertad económica
como fundamento de la libertad política y la ‘relación funcional entre libre
mercado y democracia’ desarrollada por Hayek inicialmente en su obra
cumbre Camino de Servidumbre, fueron elementos medulares del aporte
teórico de la Escuela de Friburgo (Estrada, 2004)81.
Por último, una tercera fuente teórica central en el pensamiento neoliberal
es el denominado neoliberalismo monetarista de la Escuela de Chicago.
Hacía la década de 1950 esta escuela se conformaría adoptando, con ciertos
matices, “[…] las tesis del liberalismo económico de Smith y los desarrollos
del neoliberalismo alemán” (Estrada, 2004, p. 19)82. Friedman, quien se
reducida simplemente a la defensa del ‘libre mercado’ (2004, p. 15). De hecho, Estrada
afirma literalmente que “[…] aceptar a Smith como fuente teórica del neoliberalismo sería
consentir la vulgarización de su sistema teórico” (1992, p. 45).
80
Dentro de los denominados precursores del neoliberalismo alemán Estrada destaca a
Erich Schneider, Heinrich von Stackelberg y Hans Peter.
81
Dicha obra de Hayek es catalogada por Estada como “[…] un verdadero manifiesto
neoliberal contra lo que se consideraba como totalitarismo: el fascismo, el comunismo y el
intervencionismo de Estado de corte keynesiano” (2004, p. 19). Dentro de los miembros
fundadores de la Escuela de Friburgo Estrada destaca a Franz Böhm, Walter Eucken,
Ludwig von Mises, Friederich von Hayek, Ludwig Erhard y Alfred Müller-Armack.
82
Tal como lo señala este autor, los vínculos entre el neoliberalismo alemán -a la base del
pensamiento de la Escuela de Friburgo- y el ‘neoliberalismo monetarista’ de la Escuela de
Chicago, se establecieron dada la participación directa de Hayek y otros representantes de la
escuela europea en la formación formal de la escuela norteamericana. Además de lo
anterior, Friedman, principal exponente de la Escuela de Chicago, fue discípulo de Hayek
después de que este último se trasladara a suelo estadounidense durante la segunda
posguerra del siglo anterior (Estrada, 2004, p. 19).
80 propondría rescatar el concepto de liberalismo para catalogar su propio
pensamiento (Friedman, 1982), reivindicaba la noción de dicho concepto en
el sentido del “[…] movimiento intelectual de fines del siglo XVIII y principios
del siglo XIX […] que daba importancia a la libertad como meta final y al
individuo como entidad superior en la sociedad” (Friedman, citado por
Estrada, 2004, p. 19). La defensa del laissez-faire al interior del país como
mecanismo para reducir el papel del Estado en los asuntos económicos, y
por ende, para aumentar el papel del individuo; la defensa de un comercio
libre a nivel internacional; y, la reducción del ‘papel arbitrario del Estado’,
entre otros elementos, son retomados por Friedman a partir de la lectura que
hace del liberalismo y de su respectiva auto-identificación con el mismo.
Dentro de los aportes nucleares de la Escuela de Chicago se destaca el
énfasis en la libertad económica como condición necesaria para la libertad
política; la defensa del papel positivo de la desigualdad –también encontrada
en el pensamiento austro-alemán–, de su existencia ineludible derivada del
intransable imperativo de preservar la libertad individual y del papel positivo
que desempeña tanto en lo económico como en lo social; el énfasis
apologético en la ‘libertad’ en detrimento directo de la ‘igualdad’ a partir de la
identificación de una aparente tensión insalvable entre estos dos conceptos;
la confianza en el mercado como ente organizador de la actividad económica;
la reducción del déficit fiscal mediante la reducción del gasto, en primera
instancia, o el aumento de los impuestos, en segunda; la incorporación de las
tesis del monetarismo al enfoque neoliberal –ya planteada por von Mises–, a
partir de lo cual el control monetario se muestra como un nuevo ámbito de
intervención estatal; y en directa relación con lo anterior, la prioridad otorgada
dentro de la política económica al control monetario y a la consecuente
solución del problema inflacionario (Ahumada, 1996), (Estrada, 2004).
81 ANEXO 3: PRESENTACIÓN DE LAS PERSONAS ENTREVISTADAS.
La escogencia de los actores entrevistados, además de haber estado
condicionada a un aspecto meramente logístico como lo fue la posibilidad de
efectuar los respectivos contactos y encuentros, tuvo como criterio central la
idoneidad de las áreas de investigación de los actores con el tema de la
investigación. Considerando el renombre a nivel nacional de los dos
académicos colombianos entrevistados -Socorro Ramírez y Francisco Leal
Buitrago83, este último con quien se sostuvo una conversación virtual
informal más que realizarse una entrevista en sentido estricto- a continuación
se realiza únicamente una presentación de las personas que fueron
entrevistadas en Bolivia.
-
Delgadillo, Walter (2009, 19 de marzo), entrevistado por El autor,
La Paz.
Actual Ministro de Servicios y Obras Públicas de Bolivia y ex-Ministro de
Trabajo. Ex dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)84. A
mediados de la década del ochenta renunciaría al liderazgo del Jaime Paz
Zamora y crearía una escisión de dicho partido: el "MIR Masas". Fue
secretario general de la Central Obrera Boliviana (COB) y ministro de Trabajo
durante unos días en el gobierno de la Unión Democrática y Popular (UDP) a
principios de los ochentas. Ha sido también asesor técnico del Componente
Equidad Social de la Cooperación Técnica Alemana (PADEP/GTZ).
-
Farah, Ivonne (2009, 23 de marzo), entrevistado por El autor, La
Paz.
83
Leal es el fundador del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI)
adscrito a la Universidad Nacional de Colombia (UN). Sociólogo y profesor honorario de la
UN y de la Universidad de los Andes. Actualmente trabaja en el departamento de Ciencia
Política de esta última Universidad. Ramírez es una reconocida ‘internacionalista’
colombiana. Doctora en Ciencia Política y profesora del IEPRI. Leal B, Francisco (2009, 18
de febrero), entrevista virtual con El autor, Bogotá-Bogotá. Ramírez, Socorro (2009, 27
de febrero), entrevistada por El autor, Bogotá.
84
El MIR era un partido político boliviano, en sus orígenes marxista y posteriormente de
inclinación socialdemócrata. Tercero en importancia en las dos últimas décadas del siglo XX.
Se creó en 1971 y fue clausurado legalmente por la Corte Nacional Electoral el 30 de agosto
de 2006.
82 Maestra en Sociología, Directora del Postgrado en Ciencias del Desarrollo
(CIDES) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), La Paz. Docente
investigadora del Área de Desarrollo Social (CIDES) y catedrática en la
Maestría de Género y Desarrollo (CIDES)85. Ha sido investigador de
FLACSO-Bolivia y jurado del Concurso CLACSO Fondo de Apoyo a las
Revistas de Ciencias Sociales de América Latina y el Caribe “Juan Carlos
Portantiero”.
-
Fernández Terán, Roberto (2009, 21 de marzo), entrevistado por El
autor, Cochabamba.
Licenciado en Economía por la Universidad Mayor de San Simón (UMSS),
Cochabamba. Maestro en Historia de América Latina por The State University
of New York at Stony Brook, EE.UU. Actualmente se desempeña como
investigador del Centro de Estudios Superiores Unversitarios de la
Universidad Mayor de San Simón (CESU-UMSS) y también como docente
de Comunicación Social de la misma Universidad86.
Fue el director general y el encargado del guión histórico del documental
producido por el Equipo Ojo Energético adscrito al CESU-UMSS y
denominado: Las voces del fuego: gas, petróleo e imperialismo multinacional
e Bolivia. En relación con el tema de la entrevista ha publicado dos libros:
FMI, Banco Mundial y Estado neocolonial: poder supranacional en Bolivia
(2003) y Gas, petróleo e imperialismo en Bolivia (2009).
-
Mayorga, Fernando (2009, 23 de marzo), entrevistado por El autor,
Cochabamba.
85
De acuerdo a la presentación que hace de sí misma la institución en cuestión, “El
Postgrado en Ciencias del Desarrollo [CIDES] fundado en 1984, es la unidad académica
multidisciplinaria de la Universidad Mayor de San Andrés, especializada en la formación
profesional de cuarto nivel en temas y cuestiones del desarrollo. Es la más alta instancia de
docencia, investigación e interacción en su campo, en el sistema educativo nacional” [En
línea] http://www.cides.edu.bo/, recuperado el 14 de mayo de 2009.
86
Esta descripción es una paráfrasis de la contraportada del libro Gas, petróleo e
imperialismo multinacional en Bolivia escrito por Fernández y publicado en marzo de 2009
(véase la Bibliografía). Además de la entrevista realizada a este académico se asistió al
lanzamiento oficial del libro en mención en la sede del CESU en la ciudad de Cochabamba el
día 20 de marzo de 2009 y se logró acceder al material escrito y audiovisual al que se alude
a continuación.
83 “Boliviano, nacido en Cochabamba (1960). Estudió en México en dos
temporadas y por eso es Sociólogo por la Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM) desde mediados de los ochenta, y Doctor en Ciencia Política
por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) desde
principios de este milenio. Oficia de catedrático en la Carrera de Sociología y
es Director general del Centro de Estudios Superiores Universitarios (CESU)
en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) de Cochabamba. Ha escrito
varios libros y ensayos sobre democracia, partidos, populismo y discurso
político, y […] es columnista del periódico La Razón”87.
También se realizó una entrevista a Roberto Laserna, reconocido
investigador social boliviano -y considerado uno de los críticos más agudos
del gobierno de Morales- que hasta hace poco era profesor de Ciencias
Sociales de la UMSS de Cochabamba y. Sin embargo, por cuestiones
técnicas no fue posible reproducir el audio y por ende esta entrevista no pudo
ser tenida en cuenta para este trabajo.
-
Laserna, Roberto (2009, 21 de marzo), entrevistado por El autor,
Cochabamba.
Nota: También se llevó a cabo un número de entrevistas más amplio que en
el caso boliviano a académicos y políticos o ex-políticos ecuatorianos en
Quito dado que en un principio el planteamiento inicial del problema de
investigación contemplaba la opción de extender el análisis propuesto al caso
ecuatoriano en función de indagar por algunas características concretas del
proceso político que viene dándose en este vecino país desde que Rafael
Correa asumiera la presidencia. Sin embargo, la información recogida en
estas entrevistas no fue utilizada finalmente en este trabajo considerando que
ésta gira alrededor del caso ecuatoriano propiamente dicho.
87
[En línea] http://mayorga.pieb.com.bo/mayorga.php, recuperado el 16 de mayo de 2009.
84 ANEXO 4: FORMATO ESTÁNDAR DE ENTREVISTA.
A continuación se presentan las preguntas-eje a partir de las cuales se
diseñó el modelo de entrevista que fue utilizado para la recolección de
información. Dependiendo del tipo de interés y del conocimiento demostrado
por cada entrevistado a medida que transcurría el encuentro se fueron
adicionando nuevas preguntas o complementando las preguntas-eje ya
existentes con el fin de sacarle el mayor provecho posible a cada entrevista
en particular. Las preguntas complementarias que iban surgiendo a medida
que transcurría la conversación pueden encontrarse en las respectivas
transcripciones de cada entrevista particular.
-
¿Cuáles han sido y en qué consisten las principales medidas tomadas
por el gobierno de Morales en materia de nacionalización?
Esto tanto previamente a la implementación de la NCPE; incluidas
dentro del marco de la NCPE; y resultado de un proceso legislativo que
le haya seguido al establecimiento del nuevo marco legal establecido
con la NCPE en caso de que ya se haya dado
- ¿Cuáles han sido los principales elementos facilitadores, tanto a nivel
nacional como regional y mundial, que ha tenido el gobierno de Morales
para implementar las medidas tomadas en materia de nacionalización?
Esto tanto en una primera dimensión meramente formal y jurídica como
en una segunda dirigida a la aplicación efectiva o materialización de lo
previamente establecido en el plano legal.
- ¿De qué manera los factores anteriormente mencionados han
facilitado la implementación de dichas medidas?
85 - ¿Cuáles han sido los principales obstáculos, tanto a nivel nacional
como regional y mundial, que ha tenido el gobierno de Morales para
implementar las medidas tomadas en materia de nacionalización?
Esto tanto en una primera dimensión meramente formal y jurídica como
en una segunda dirigida a la aplicación efectiva o materialización de lo
previamente establecido en el plano legal.
- ¿De qué manera los factores anteriormente mencionados han
obstaculizado la implementación de dichas medidas?
- ¿Cómo eran las relaciones entre el Estado boliviano y las principales
Instituciones Financieras Internacionales antes del gobierno del MAS y
cómo han cambiado desde que Morales asumió la presidencia de
Bolivia?
- ¿Ha habido algún grado de resistencia por parte de las Instituciones
Financieras Internacionales frente al proceso de implementación de las
medidas tomadas en materia de nacionalización durante el gobierno de
Morales?
- ¿Considera acertado clasificar al gobierno de Morales como un
gobierno pos-neoliberal?
- ¿Cuál es su balance de las medidas pro-nacionalización hasta el
momento implementadas por el gobierno de Morales?
86 ANEXO 5: PRESUPUESTOS GENERALES A LA BASE DE LOS
PROCESOS DE PRIVATIZACIÓN Y NACIONALIZACION.
PRIVATIZACIONES.
Tal como se evidenció en el Anexo 1, las privatizaciones constituyeron
una de las diez áreas de políticas de reforma consagradas en el CW. En
términos generales, por privatización se hace alusión al proceso mediante el
cual un Estado se desprende de sus empresas estatales para que éstas
pasen a propiedad de privados (el Estado les vende sus empresas). La
principal motivación detrás del imperativo privatizador característico de las
reformas neoliberales gira alrededor de la creencia de que la propiedad
privada intensifica los incentivos para un manejo eficiente y por ende para un
mejor desempeño económico. Según Williamson, además de tener como
objetivo central la consecución de mayor eficiencia económica a partir de la
disolución de la propiedad estatal y la derivada generación de propiedad
privada, los procesos de privatización tienen como objetivo complementario el
alivio de la carga de las finanzas públicas conseguido tanto por el dinero en
efectivo generado por las ventas de las empresas estatales a los privados,
como por la eliminación de la necesidad estatal de financiar nuevas
inversiones y, con frecuencia, crecientes déficits. De acuerdo con Restrepo,
el desmonte del carácter público de las empresas estatales se concibe como
una herramienta de lucha esencial contra la inflación.
Siguiendo a Rofman, Duarte afirma que el supuesto básico que guía el
proceso de privatización es que a través de éste se logra una economía más
competitiva basada en el restablecimiento del libre funcionamiento de los
mecanismos de mercado. “Los objetivos a alcanzar serían, entre otros:
mejorar la eficiencia de las empresas prestadoras de servicios públicos;
transferir el esfuerzo inversor al sector privado, librando al Estado de su papel
empresario; disponer de recursos a través de la venta de los activos públicos;
reducir el stock de deuda externa con capitalización de bonos” (Duarte, 2002,
p. 151). Siguiendo a Margheritis, Duarte afirma que sin duda alguna el
objetivo último de los procesos de privatizaciones que se impulsaron en
87 América Latina a partir del CW era reducir el papel del Estado en la
economía.
Es fundamental tener en cuenta que uno de los argumentos esgrimidos
con mayor frecuencia por las IFIs durante la ola de privatizaciones que
impulsaron con ímpetu durante la década del noventa en Latinoamérica
apuntaba a resaltar la ineficiencia en la prestación de servicios por parte de
las empresas estatales y los altos índices de corrupción que las
caracterizaba. La baja competividad externa o los reducidos niveles de
productividad de algunos sectores económicos dentro de los cuales los
Estados desempeñaban un papel activo e interventor eran algunos de los
elementos que reflejaban la ineficiencia argüida por los promotores de los
procesos de privatizaciones. En este sentido, se suponía que una vez que los
gobiernos fuesen ‘apartados del camino’, los mercados privados distribuirían
eficientemente los recursos y generarían un fuerte crecimiento (Schorr,
2002), (Stiglitz, 1998).
Dentro de los distintos teóricos neoliberales es posible hallar un consenso
alrededor de la ineficiencia del sector público, hecho que sirvió de
justificación teórica a varias de las políticas neoliberales, en especial a las
que se enfocaron en promover procesos de privatización. Hayek, principal
representante de la escuela de Friburgo, considera que la acción privada
entendida como la búsqueda por parte del individuo de sus propios intereses
“[…] por lo general le sirve al interés general”, y que por el contrario, “[…]
cuando los grupos organizados emprenden acciones colectivas, éstas se
oponen casi sin excepción a dicho interés” (Hayek, citado por Ahumada,
1996, p. 124), lo que en palabras de Ahumada significa que la acción del
gobierno en términos de una supuesta función económica y social generará
resultados negativos la mayoría de las veces.
Los esposos Rose y Milton Friedman aluden también a una sostenida
‘ineficiencia per se’ del sector público. De acuerdo con Ahumada, los
Friedman se refieren “[…] a la necesidad de reducir el tamaño y el papel del
Estado y del gobierno como una forma de servirle mejor al ‘interés general’.
Ellos creen que entre más pequeño sea el gobierno y menores las funciones
que se le asignen, hay menor posibilidad de que sus acciones reflejen
‘intereses especiales en lugar del interés general’ ” (1996, p. 124).
88 El alto grado de ineficiencia que se le atribuía al funcionamiento de las
empresas estatales y al desempeño macro económico en general en el
contexto previo a la implementación de los primeros procesos de
privatización en América Latina era considerado por los promotores de las
medidas neoliberales como el resultado de varias décadas de proteccionismo
y como producto de la concesión de excesivos subsidios y/o prebendas por
parte del aparato estatal al sector privado. A partir de dicho diagnóstico,
desde la óptica neoliberal “[…] bastaba con aplicar un conjunto de medidas
tendientes a promover el ‘libre’ funcionamiento de las denominadas ‘fuerzas
del mercado’ (articulado, en lo sustantivo, en torno de la privatización de
empresas públicas, la desregulación de numerosos sectores de actividad y la
apertura de la economía a flujos internacionales de bienes y capitales) […]”
(Schorr, 2002, p. 14)88.
NACIONALIZACIONES.
A partir de la tercera década del siglo XX, y como respuesta a la aguda
crisis en la que se encontraba el capitalismo y que había tenido como clímax
de su manifestación la Crisis del 29, se adoptaría de manera generalizada en
los países capitalistas avanzados un conjunto de políticas inspiradas en el
pensamiento del economista británico John Maynard Keynes tendientes a
fortalecer la función económica y social del Estado. En el caso de América
Latina esta tendencia, frente a la cual décadas más tarde se contrapondrían
las tesis neoliberales, se expresaría en el modelo de la CEPAL. Las ideas
cepalinas, equivalentes a la versión latinoamericana de la economía
keynesiana y enmarcadas dentro de una concepción estructuralista del
sistema económico de tipo ‘centro-periferia’ y de carácter dependentista,
influirían de manera profunda en la región durante los años cincuenta y
sesenta89. Lo que había empezado siendo en Latinoamérica un conjunto de
88
Aunque este fragmento citado hace parte de una observación más amplia referida
específicamente al caso de la industria manufacturera argentina, dada la presentación
realizada previamente por el autor es posible presentar aquí este fragmento concreto y
referirlo de manera general al caso latinoamericano.
89
Según Rodríguez (1980), por ‘concepción del sistema centro-periferia’ se está haciendo
alusión a las ideas generales sobre el subdesarrollo halladas en ciertos documentos claves
elaborados en la CEPAL entre 1949 y 1950.
89 medidas de emergencia con el fin de producir aquellos bienes que ya no
podían seguir siendo adquiridos en el exterior a raíz de la Crisis del 29, tras la
Segunda Guerra Mundial se convertiría en el modelo ISI, cuyas bases
teóricas serían sentadas por la CEPAL (Ahumada, 1996), (Green, 1997)90.
Dentro de las acciones realizadas por la mayoría de Estados
latinoamericanos con el fin de “[…] fijar nuevos rumbos en la economía,
desviarla de su dependencia de las exportaciones de materias primas e
impulsarla hacia la producción de bienes manufacturados destinados al
mercado interno” (Green, 1997, p. 6), la nacionalización de industrias vitales
–petróleo, servicios públicos y siderúrgicas, entre otras– constituyó una
herramienta central a partir de la cual se crearían nuevas industrias y se
conformaría
un
“[…]
sector
estatal
de
grandes
dimensiones
que
desempeñaría un papel trascendental en el desarrollo de la economía”
(Green, 1997, p. 6)91.
Dentro del pensamiento cepalino que influyó directamente a la mayoría de
Estados latinoamericanos a partir de mediados del siglo pasado, el Estado es
concebido como el principal gestor de la política de desarrollo de un país,
como un agente de política económica “[…] encargado de corregir con su
acción consciente las distorsiones propias de la evolución y funcionamiento
del sistema económico periférico” (Rodríguez, 1980, p. 181). Es importante
destacar que en los documentos de la CEPAL de la época, la intervención
estatal no se considera incompatible con el funcionamiento de la economía
de mercado, sino que de hecho, “[…] cumple el papel fundamental de dar
curso y eficacia a su funcionamiento” (Rodríguez, 1980, p. 181).
Para Presbich [máximo dirigente de la CEPAL], el atraso de Latinoamérica era
ante todo el resultado de la estructura de comercio prevaleciente a nivel
internacional, caracterizada por el intercambio de manufacturas por materias
primas. Ponía mucho énfasis en la asimetría que marcaba las relaciones entre
90
La puesta en marcha en Latinoamérica del proceso de ISI significó un cambio en el modelo
económico de la región, o ‘en la pauta del crecimiento periférico’: de la vigencia de un
modelo agro-exportador centrado en la expansión de las exportaciones y en el ‘desarrollo
hacia afuera’, se pasaría a un modelo de ‘desarrollo hacia adentro’ basado en la ampliación
de la producción industrial nacional (Rodríguez, 1980).
91
Green, al igual que otros autores críticos de los resultados de varias décadas de políticas
neoliberales en América Latina, tampoco realiza una lectura apologética del modelo ISI y por
el contario procura explicar los claros y oscuros del momento histórico en el que éste
predominó.
90 el centro y la periferia, y en el hecho de que los términos de intercambio se
deterioraban permanentemente para los productores de materias primas y
bienes primarios. Para afrontar esta situación, la CEPAL abogaba por la
intervención directa del gobierno con el fin de diseñar políticas orientadas a
corregir las fallas del sistema internacional. El modelo de Industrialización por
Sustitución de Importaciones (…) era un componente esencial de las doctrinas
de esta organización (Ahumada, 1997, p. 91), (énfasis añadido).
El desempeño más reciente del pensamiento cepalino, pensamiento que
perdería su incidencia política en los países latinoamericanos desde la
paulatina pérdida de su credibilidad y respectiva irrupción de los postulados
neoliberales en las esferas de toma de decisiones, es considerado por
algunos autores mucho más ‘alineado’ con el neoliberalismo en la medida de
que su carácter ‘neoestructuralista’ no logra escapar o salir de la órbita del
pensamiento de este último (Ahumada, 1997), (Castellani, 2002).
De este modo, es clara la manera en que la disminución de la esfera de
acción del Estado mediante procesos de desregulación, privatizaciones
masivas y el repliegue de los gastos públicos y la inversión –todos tendientes
a abrir mayores espacios a la actuación de agentes privados–, es una
estrategia abiertamente opuesta a la visión de desarrollo forjada por la
CEPAL y al papel que la acción estatal ocupa dentro de ésta (Ffrench-Davis,
2005).
Actualmente existe una retoma teórica de los presupuestos a la base del
desarrollismo que caracterizó al pensamiento cepalino. Ramírez Gallegos y
Minteguiaga (2007) citan a Bresser Pereira con el fin de describir en que
consiste la noción de ‘nuevo desarrollismo’:
[…] un tercer discurso que no es ni el discurso desarrollista clásico, cuyas
distorsiones derivaron en las crisis de los años ochenta, ni tampoco la ortodoxia
neoliberal convencional. Desde el punto de vista de la política de desarrollo, la
diferencia principal es que para esta última el concepto de nación no existe,
mientras que para el nuevo desarrollismo el agente fundamental es la nación
que utiliza a su Estado para generar una estrategia nacional de desarrollo (2007,
p. 90) (énfasis añadido).
Con base en dicha noción los autores hacen alusión a la manera en que
el neodesarrollismo da especial relevancia al reestablecimiento de la
planificación estatal para la promoción de una estrategia de desarrollo
nacional, y a la forma en que el gobierno de Correa en Ecuador, caso en el
91 que se centran en su artículo, ha dado inicio a un “[…] proceso de
racionalización de la acción estatal que pretende consolidar un sistema
nacional de planificación en que el Estado reasume el papel de previsión,
priorización y coordinación de la agenda pública” (Ramírez Gallegos y
Minteguiaga, 2007, p. 91)92. Haciendo alusión a la función planificadora
asumida por el Estado, Ramírez Gallego y Minteguiaga afirman que “[…]
dicha función estatal se restringe ahora a la orientación e impulso estratégico
del sector público y de la actividad privada en la perspectiva de alcanzar
convergencias en los objetivos nacionales entre ambos sectores, mas no
busca reemplazar al sector privado en sus funciones”93.
92
Como se evidencia en el Capítulo 4, varios de los elementos teóricos a la base de la
concepción neodesarrollista podrían estar en capacidad de iluminar también el caso
boliviano.
92 ANEXO 6: PREGUNTAS Y RESULTADOS DEL REFERENDO DE 2004.
Las cinco preguntas que componían el referendo convocado por el
gobierno del entonces presidente Carlos Mesa para julio de 2004 eran las
siguientes94:
P1 ¿Está usted de acuerdo con la abrogación de la Ley de Hidrocarburos
1689 promulgada por Gonzalo Sánchez de Lozada?
P2 ¿Está usted de acuerdo con la recuperación de la propiedad de todos los
hidrocarburos en boca de pozo para el Estado boliviano?
P3 ¿Está usted de acuerdo con refundar Yacimientos Petrolíferos Fiscales
Bolivianos, recuperando la propiedad estatal de las acciones de las bolivianas
y los bolivianos en las empresas petroleras capitalizadas, de manera que
pueda participar en toda la cadena productiva de los hidrocarburos?
P4 ¿Está usted de acuerdo con la política del presidente Carlos Mesa de
utilizar el gas como recurso estratégico para el logro de una salida útil y
soberana al océano Pacífico?
P5 ¿Está usted de acuerdo con que Bolivia exporte gas en el marco de una
política nacional que cubra el consumo de gas de las bolivianas y los
bolivianos, fomente la industrialización del gas en territorio nacional, cobre
impuestos y/o regalías a las empresas petroleras llegando al 50 por ciento del
valor de la producción del gas y el petróleo en favor del país; destine los
94
[En línea] http://www.bolivia.com/Especiales/2004/Referendum/preguntas/index.asp,
recuperado el 16 de mayo de 2009.
93 recursos de la exportación e industrialización del gas, principalmente para
educación, salud, caminos y empleos?
Los resultados obtenidos reflejan claramente el consenso que existía a
nivel nacional con respecto al tema de la nacionalización. La cuarta pregunta
fue la que menos apoyo consiguió.
Resultados a nivel Nacional.
Última actualización: 28/07/2004 9:00 / Sobre 100 % (20609 mesas reportadas)
Fuente: Consejo Nacional Electoral (CNE).
[En línea], http://www.bolivia.com/especiales/2004/referendum/resultados/
recuperado el 16 de mayo de 2009.
94 Los resultados arrojados en los cuatro departamentos que componen la
media luna oriental (véase Anexo 7) reflejan que la nacionalización no era un
tema frente al cual hubiera una negativa generalizada en los ‘departamentos
opositores’ al gobierno del MAS:
Resultados Departamentales
Santa Cruz
Última actualización: 28/07/2004 9:15 | Sobre 100 %
Resultado en % sobre 555299 votos computados, de un total de 1039707 inscritos
habilitados. * Los votos blancos y nulos, al no ser votos válidos no forman parte del
100% representado en las respuestas SI y NO
Fuente: Consejo Nacional Electoral (CNE). [En línea],
http://www.bolivia.com/especiales/2004/referendum/resultados/SantaCruz.asp
recuperado el 16 de mayo de 2009.
95 Resultados Departamentales
Tarija
Última actualización: 21/07/2004 9:15 | Sobre 100 %
Resultado en % sobre 125655 votos computados, de un total de 215350 inscritos
habilitados.* Los votos blancos y nulos, al no ser votos válidos no forman parte del
100% representado en las respuestas SI y NO
Fuente: Consejo Nacional Electoral (CNE).
[En línea], http://www.bolivia.com/especiales/2004/referendum/resultados/Tarija.asp
recuperado el 16 de mayo de 2009.
96 Resultados Departamentales
Beni
Última actualización: 26/07/2004 9:10 | Sobre 100 %
Resultado en % sobre 82160 votos computados, de un total de 168056 inscritos
habilitados. * Los votos blancos y nulos, al no ser votos válidos no forman parte del
100% representado en las respuestas SI y NO
Fuente: Consejo Nacional Electoral (CNE).
[En línea], http://www.bolivia.com/especiales/2004/referendum/resultados/Beni.asp
recuperado el 16 de mayo de 2009.
97 Resultados Departamentales
Pando
Última actualización: 22/07/2004 9:15 | Sobre 100 %
Resultado en % sobre 14635 votos computados, de un total de 26932 inscritos
habilitados.* Los votos blancos y nulos, al no ser votos válidos no forman parte del
100% representado en las respuestas SI y NO
Fuente: Consejo Nacional Electoral (CNE).
[En línea], http://www.bolivia.com/especiales/2004/referendum/resultados/Pando.asp
recuperado el 16 de mayo de 2009.
98 ANEXO 7: MAPA DE BOLIVIA: LA MEDIA LUNA ORIENTAL.
99 •
Fuente: International Crisis Group.
“Bolivia: rescatar la nueva Constitución y la estabilidad democrática”
(2008, 19 de junio), en International Crisis Group (ICG), Quito – Bruselas,
Boletín informativo sobre América Latina N°19, p. 15, [En Línea]
http://www.crisisgroup.org/home/index.cfm?id=5499&l=4, recuperado el 10
de mayo de 2009.
La denominada ‘media luna oriental’, expresión acuñada en razón de la
figura a la que se asemeja el territorio aludido, está conformada por los
departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija. La polarización política
en Bolivia posee un carácter geográfico-regional muy marcado, siendo la
media luna oriental la zona en la que se concentra el grueso de la oposición
del gobierno del MAS. Los llamados Comités Cívicos que existen en cada
una de las capitales de estos cuatro departamentos suelen ser las principales
instancias de articulación de la oposición, además de los debilitados partidos
políticos Podemos (Poder Democrático y Social), UN (Unidad Nacional) y
MNR (Movimiento Revolucionario Nacionalista). Los prefectos de cada una
de estos departamentos y la Confederación de Empresarios Privados de
Bolivia (CEPB) son también actores importantes dentro del sector de la
oposición.
La polarización regional en Bolivia se ha visto claramente reflejada en las
urnas -en el referendo sobre autonomía regional de julio de 2006 y en el
referendo sobre la NCPE de enero de 2009, entre las instancias más
importantes-, donde las votaciones a favor de la autonomía regional y en
contra de la NCPE fueron mayoritarias en los cuatro departamentos que
componen la región de la media luna y minoritarias en los otros cinco
departamentos bolivianos ubicados en el centro y occidente del país. Los
departamentos de la media luna se caracterizan por poseer las fuentes más
abundantes e importantes de recursos naturales en Bolivia, al igual que por
concentrar los sectores empresariales más organizados e influyentes del
país. Dentro de los principales razones por las que la región de la media luna,
bajo el liderazgo de Santa Cruz, buscan un mayor grado de autonomía
regional se encuentran la oposición generalizada a acatar la reforma agraria
100 planteada por el gobierno del MAS y la negativa a aceptar que el gobierno
central ejerza un mayor control sobre los recursos naturales ubicados en su
territorio, especialmente el gas de Tarija y Santa Cruz.
Existe también un componente étnico dentro de la polarización política y
regional
que
atraviesa
Bolivia
actualmente
que
ha
sido
utilizado
discursivamente por los distintos grupos políticos, en especial por la
oposición, con el fin de fortalecer y legitimar sus respectivas posiciones. En el
imaginario nacional, sustentado en parte en la realidad pero a su vez
tergiversado por la manipulación discursiva con fines políticos, la región de la
media luna oriental estaría compuesta mayoritariamente por una población
mestiza y blanca -los cambas- mientras que el occidente del país se
caracterizaría por poseer un componente étnico mayoritariamente indígena los coyas- (ICG, 2007 enero), (ICG, 2007, agosto).
101 ANEXO 8: TRANSCRIPCIÓN ENTREVISTA FERNANDO MAYORGA
Mayorga, Fernando (2009, 23 de marzo), entrevistado por El autor,
Cochabamba.
Lucas Sánchez: En primer lugar Fernando, ¿cuáles han sido y en qué
consisten las principales medidas tomadas por el gobierno de Morales en
materia de nacionalización? Esto tanto previamente a la implementación de la
NCPE; incluidas dentro del marco de la NCPE; y resultado de un proceso
legislativo que le haya seguido al establecimiento del nuevo marco legal
establecido con la NCPE en caso de que ya se haya dado.
Fernando Mayorga: Haber, vamos a empezar por el final. La NCPE, hasta
que se instale la Asamblea Legislativa Plurinacional –nuevo nombre del
Parlamento– no habrá tratado ninguna ley que no sea aquella relativa al
régimen electoral. Una vez instalada la Asamblea Legislativa en enero del
próximo año (2010), las primeras leyes que tiene que tratar tienen que ver
con el tema de autonomía (descentralización) y con el tema de poder judicial
(esto está establecido dentro de las disposiciones transitorias de la NCPE).
Es un camino lento, por lo tanto, pero que en últimas tampoco es muy
importante: en ninguna de las reformas parciales (1994 y 2004) aprobadas
por el Parlamento sobre la antigua Constitución boliviana vigente desde el
año 67 se modificó ni un solo artículo del régimen económico. Es decir, el
‘neoliberalismo’ se aplicó en Bolivia sin modificar la Constitución, Constitución
que aunque menos que la actual, la cual enfatiza más la presencia del Estado
en la economía, era nacionalista y estatista.
Recalco lo anterior porque la NCPE no es el punto de partida de las
acciones y es por eso que se parte del Decreto Presidencial (1 de mayo de
2006), porque en buena medida en los tres años de gobierno de Morales,
pero sobre todo desde enero de 2007, tenemos una figura particular de
‘gobierno dividido’ (el Senado desde enero de 2007 está bajo el control de la
oposición y por lo tanto tiene cierta capacidad de veto respecto a las
decisiones del Ejecutivo). Además, en Bolivia, cuando no se aprueba en
ambas cámaras algunas iniciativas de ley, éstas se derivan al Congreso
pleno (reunión de las dos Cámaras), donde predomina el criterio de dos
102 tercios de votos para su aprobación, lo que a la oposición también le otorga
cierto margen de veto. Por lo tanto, no es un terreno muy favorable para el
gobierno, razón por la cual el gobierno ha optado por hacer ‘estas medidas
bien a la boliviana’; cercar al Congreso (van miles de campesinos y cercan al
Congreso y presionan para que se aprueben las medidas del gobierno).
Lo anterior algo explica la metodología empleada por el MAS. Primero, el
hecho de que la toma de decisiones respecto a su política económica no esté
atada a un cambio constitucional. Segundo, que el parlamento no es un
espacio muy proclive a que las cosas fluyan rápidamente. Tercero, el factor
sorpresa; tres, cuatro, cinco meses después de iniciado el gobierno de
Morales, en mayo, ya debía empezar a dar señales el gobierno de que va a
aplicar su ‘oferta electoral’, que más que oferta electoral era una especie de
una agenda pública, la llamada ‘Agenda de Octubre’, sobre el tema de
nacionalizaciones.
Lo de la nacionalización, el cariz que proporciona el gobierno del MAS,
tiene que ver con unos antecedentes previos: cuando cae Sánchez de
Losada fruto de la Guerra del Gas, y luego se lleva adelante el Referendo
sobre el Gas –abril de 2004–, sobre los hidrocarburos (que es donde está en
realidad el sustrato legal de la nacionalización), el MAS adopta una postura
centrista. La importancia de la Guerra del Gas: viene la Guerra del Gas,
renuncia Sánchez de Losada, y, digamos, se encamina institucionalmente la
demanda de nacionalización a través del Referendo (mecanismo incorporado
en la Constitución en una reforma en febrero de 2004). En dicho contexto de
Referendo, el MAS participa en el referendo apoyando a Carlo Mesa (es más,
dos de las cinco preguntas son formuladas por el MAS). Hace campaña el
MAS en el referendo y adopta una postura centrista en la medida en que se
pone equidistante de posturas de izquierda radical (que abogaban no por un
referendo sino por una nacionalización radical, expropiación, confiscación,
expulsión de las empresas y por lo tanto rechazo al referendo) y los
empresarios privados (quienes consideran que si se aprueban en el
referendo las preguntas fundamentadas en una una visión nacionalista y
estatista, el referendo va a ahuyentar la inversión extranjera, estando por lo
tanto en contra de la realización del referendo). El MAS se pone en los dos
extremos del espectro político.
103 Gana el referendo con votaciones superiores al 85 % en las tres primeras
preguntas:
1. Está usted de acuerdo en que se recuperen los recursos naturales
hidrocarburíferos para el Estado boliviano.
2. … utilizar esto para el gobierno, el desarrollo de las regiones, políticas
de salud y educación
3. … en que la política nacional de Bolivia con respecto a Chile parta
de…
El MAS apuesta a lo que Evo siempre decía, que era una ‘nacionalización
legal’. En base a los resultados del referendo se hace una ley, ‘La nueva Ley
de Hidrocarburos’ (mayo de 2005) y ese es el marco legal en el cual actúa el
gobierno de Morales con el Decreto de nacionalizaciones. La causa de la
renuncia de Mesa tiene que ver con la aprobación de esa Ley y Mesa que se
niega a promulgarla porque le parecía que iba a ahuyentar las inversiones,
era demasiado estatista, etc.
En el Decreto no se nacionaliza en un sentido ‘convencional’ ni tampoco
recoge la historia previa de Bolivia (tuvo 2 nacionalizaciones de hidrocarburos
en regímenes militares –30s y 69, con toma de instalaciones y expulsión de
empresas–). En este caso no hay nada de eso; lo que hay es una suerte de
acuerdo con las empresas y una modificación de los términos de la relación
con las empresas, sobre todo en el carácter impositivo. Yo lo resumiría con
los siguientes cambios porcentuales: según la anterior Ley de Hidrocarburos
vigente hasta 1995, las empresas pagaban 18% de impuesto, con margen de
que eso se incrementara (18 como base impositiva). En el decreto de
nacionalización actual, cuidando otra vez los contratos, en base a una
interpretación legal, los dos campos gasíferos más grandes que no tenían
aprobación congresal de contratos son sometidos a una regla inversa: van a
pagar 82% de impuestos. De recibir 18 pasa a recibir 82 en estos dos casos,
y en el resto de casos donde había contratos se sube más o menos al 50%.
Esto es importante porque muestra un estilo de ejercicio de poder por parte
de Evo, una combinación de ‘retórica radical y medidas moderadas’ (Ej.
imágenes del acto de nacionalización muy expresivas; despliegue militar y
nacionalista como mera parafernalia, nunca entraron realmente a las
104 empresas, se quedaron en las puertas, mera puesta en escena, no era una
recuperación o toma).
Lo anterior para poner en justo término la medida, ‘nacionalización legal’;
al margen de su discurso (anti-empresas nacionales y demás), lo que
Morales ha hecho en realidad es una especie de acuerdo. Más adelante va a
avanzar con la compra de refinerías y va a tener el problema con Petrobras y
Brasil.
Otros sectores distintos al hidrocarburífero: en el caso de la empresa de
telecomunicaciones (Entel) va a haber una decisión más fuerte de compra de
las acciones y control de la empresa (antes bajo control de una empresa
italiana, ‘Tentel’. Ahora el gobierno tiene la mayoría de acciones de la
empresa, es más, creo que las tiene todas excepto las de los trabajadores).
En contraste, en el sector eléctrico la postura es distinta; no ha habido
ninguna medida en los tres años que van de gobierno ni por si acaso cercana
a la nacionalización, o a un incremento de la presencia del Estado en el
sector eléctrico. Es más, hay un acuerdo temprano que se ha ratificado hace
poco tiempo de mantener las características de la relación Estado –
empresas del sector eléctrico, sobre todo en La Paz. No hay ninguna medida
gubernamental pero ha habido un acuerdo con las empresas para que éstas
hagan una tarifa diferenciada y cobren más barato a los hogares pobres
(‘Tarifa Dignidad’, viene de antes este intento dentro de ‘esta’ lógica de
responsabilidad social de las empresas). En este sector eléctrico no ha
habido por lo tanto ningún cambio legal sino un acuerdo que se ha traducido
en una política social favorable a los sectores populares.
Lo anterior refleja como el gobierno de Morales ha tenido un
comportamiento distinto con las petroleras, con telecomunicaciones y con el
sector eléctrico: es decir, se demuestra una adecuación a las condiciones de
cada sector, no una visión ideológica de nacionalización a rajatabla (vamos
con todos los sectores de la misma manera). La de telecomunicaciones
vendría a ser la nacionalización más profunda pero, por tratarse de un
servicio (donde además ya llegó a su límite de crecimiento el mercado interno
de consumo de celulares por ejemplo), no pone en juego relaciones de poder
más complejas que en el sector petrolero (donde hay inversiones,
proyecciones a futuro, demanda externa, competencia entre empresas… es
105 un recurso estratégico mundial que no se compara con la cobertura de
telecomunicaciones). No se ha tomado ninguna decisión para recuperar la
Línea Aérea Boliviana, hoy en manos de nadie, de los trabajadores que se
han hecho cargo de ella, con una deuda que no brinda chance de
recuperación. Lo que ha hecho el gobierno es propiciar la creación de otra
empresa estatal que tampoco ha podido arrancar hasta ahora.
LS: ¿Cuál es tu visión de la crítica que le hace Roberto Fernández al proceso
de nacionalización?
FM: Yo creo que está bien la forma en que ha encarado el gobierno la
nacionalización: si rompe lanzas con las empresas y nadie viene a invertir
(que es como prácticamente le está pasando ahora), y con un Estado y una
economía que no está en la capacidad de generar excedente y reinvertir, es
imposible que pueda no solamente aumentar la capacidad productiva sino
que mejore la gestión. Estamos en una transición.
Yo encontraría otras variables explicativas de porquè YPFB es un fracaso
después de tres años: Dentro de los factores endógenos resaltaría los
siguientes:
1. La inestabilidad en el sector; en los cargos superiores Cambios de
ministros del área y presidentes de la empresa (cinco en tres años).
2. Carencia de capacidad de Gestión. Pasa de ser Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos ‘Residual’ (así se llamaba, la parte
estatal se llamaba residual, no era una palabra inocente), a ser
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos ‘Central’, pero sin
capacidad de gestión.
3. Corrupción (el de Santos Ramírez es un caso ‘grotesco’ ya. No es un
caso de uno o dos funcionarios que hacen un negocio; sale a relucir
que buena parte de la estructura ejecutiva de la empresa estaba
dedicándose a los negocios privados utilizando la empresa pública). El
primer presidente de la empresa tuvo que irse a Venezuela de
embajador por acusaciones de corrupción (tenía una empresa de
fabricación de garrafas o algo así)
106 4. Capacidad de gestión en el gobierno y más en este campo. El
gobierno en esto es bastante taxativo: todo lo vinculado al pasado es
rechazado por este gobierno, y entre lo rechazado se incluye la gente
que de alguna manera ha trabajado con las empresas, en la relación
empresas - gobierno y demás, que mal que bien es la gente que tenía
mayor capacidad o experiencia.
Ausencia de una estrategia, de un camino que vaya de manera paulatina
con el objetivo de fortalecer la empresa para que vaya haciéndose cargo
cada vez de más tareas. De repente es un cúmulo de obligaciones para la
empresa que debe afrontar con una estructura raquítica, es casi como ‘una
sandía parada encima de un palito’.
Lo demás, con respecto a las negociaciones con las empresas o con
Petrobras y demás, eso es una cuestión de decisión política y en eso yo no
veo limitaciones al gobierno. La mejor muestra es con Brasil: aparentemente
Brasil, con mucho margen de influencia sobre Bolivia, o de Lula sobre Evo, y
ha llegado el momento Evo dice ‘montamos las refinerías’ y se indigna
Petrobras. Petrobras presiona al gobierno brasilero y Lula finalmente acepta y
negocia la venta de las refinería. Con Argentina y Brasil hay negociaciones
diferenciadas con respecto a los precios que pagan por el Gas. Todo esto
responde a decisiones políticas.
Mira, nosotros aquí en el Centro, estamos preparando un doctorado de
Tecnología y Desarrollo. Estamos haciendo maestrías en Diseño, y ese
doctorado, te cuento porque te voy a ilustrar las cosas, ¿bien? Este
doctorado emergió hace tres años, cuando iba a comenzar el gobierno de
Evo, lo diseñamos con un Instituto de Energía de la Universidad de Sao
Pablo, el más importante, el que provee los cuadros a ejecutivos a Petrobras.
Nos apoyaron para hacer un programa y luego, ellos tenían mucho interés en
financiar y yo hable con el ejecutivo de Petrobras Bolivia y me dijo como te
estoy diciendo, me dijo, nosotros queremos financiar este doctorado
enteramente, no queremos que nadie más se meta y yo les dije no hay
problema, ustedes van a ser ‘exponsors’ exclusivos, si la River Plate de
Argentina tiene aquí Petrobras, yo puedo cargar con mi camiseta que diga
Petrobras, no hay ningún problema. Cuál fue la razón que me dio él; me dijo,
107 necesitamos esto durante Diciembre de 2006, antes del tema de las
refinerías, me dijo, necesitamos expertos bolivianos formados en un ámbito
académico, independientes del gobierno, pero también, independientes de
las empresas que den su opinión sobre la política energética en Bolivia, sobre
los temas energéticos, ¿por qué?, porque por ahora todo se está decidiendo
en términos políticos y nos están ganando.
Después vino el tema de la refinería cuando dijo no vamos a financiar todo
el programa, sólo vamos a financiar el 30% a través de la Cámara Boliviana
de Hidrocarburos que es el pull de las empresas. Yo les dije, no gracias, la
Cámara Boliviana no es interlocutora del Estado Boliviano, adiós. Y así
murieron las relaciones con Petrobras.
Fui a hablar al Ministerio de Hidrocarburos, estaba Carlos Villegas de
ministro, el actual presidente, que viene del mundo académico, él dirigía un
centro como este en la Paz, le dije, hay este tema, qué más quiere el estado
que 20 personas haciendo un doctorado en este tema, para suplir la falta de
gestión y después de 6 meses de intensas negociaciones me dijo que no le
interesaba.
Ese ejemplo te muestra cómo están los matices estos, yo no lo explicaría
por el lado así de falta de convicción del gobierno, de falta de claridad en sus
medidas revolucionarias, o de una capacidad manipuladora de las empresas
para ponerle límites. Pienso que la explicación tiene que ver más con estos
aspectos, vamos a llamarlos ‘triviales’: cómo manejas la empresa.
LS: ¿Y el tema de los contratos? ¿de la atadura que aparentemente recae en
el tipo de contratos que están firmados y que aparentemente no se van a ver
tocados de ninguna manera por el nuevo marco constitucional?
FM: Eso es como cualquier contrato, depende con qué abogado hablas.
LS: Es decir, ¿No consideras que sea una camisa de fuerza?
FM: La NCPE dice: cualquier inversión extranjera tiene que estar bajo un
régimen impositivo… grupado mayoría accionaria del Estado boliviano. Eso
es un desincentivo a las inversiones. Otro ejemplo: el acuerdo que firma el
108 gobierno de Evo Morales con la empresa de la India ‘Chindal’ para explotar el
hierro del Motú. Bolivia es el tercer país productor, que tiene yacimientos de
Hierro, no por nada la India viene a preocuparse del asunto. En qué términos
hacen el acuerdo: ni siquiera es el 50% de presencia del Estado boliviano en
eso. Otra vez; el sector es el que te determina las circunstancias.
Yo no sigo mucho estos temas petroleros pero si ves el acuerdo, por lo
que he leído me imagino que el acuerdo Bolivia - Venezuela para el tema de
la exploración de petróleo en La Paz, debe ser una atadura, o sea no me ata
de manos al Estado boliviano, no, le da concesiones a Venezuela. ¿Eso está
bien porque es PDVSA?, ¿está mal? Digo, yo quisiera que venga inversión
noruega o que les des facilidades porque sé los efectos que puede tener en
términos de administración gerencial, y de transparencia y de todo.
Un contrato es un contrato; se revisa cada cinco años, se pueden
modificar sus términos, se negocian. Y finalmente si se negocia y no está de
acuerdo la contraparte hay cláusulas de ‘decisión’ de contrato. Un contrato es
eso no más; es un contrato.
LS: ¿Cuáles han sido los principales obstáculos, tanto a nivel nacional como
regional y mundial, que ha tenido el gobierno de Morales para implementar
las medidas tomadas en materia de nacionalización?
Esto tanto en una primera dimensión meramente formal y jurídica como en
una segunda dirigida a la aplicación efectiva o materialización de lo
previamente establecido en el plano legal.
FM: A ver, localmente la medida no tiene prácticamente ninguna voz
opositora, o sea, las criticas de izquierda y de derecha a la nacionalización
legal de Evo Morales son porque se alejó del patrón convencional, no sé,
hubieran querido que se hubiera hecho una nacionalización como se dice de
verdad, o sea expulsando expresas, confiscando , ¿no?
LS:¿ Esta es la critica de la izquierda?
FM: La derecha también le critica que esto no es una verdadera
nacionalización. Los que critican tanto de izquierda como de derecha le
109 dicen, esta no es una verdadera nacionalización, lo cual es paradójico en el
sector empresarial en donde le están exigiendo que haya ejecutado una
nacionalización clásica, lo cual muestra que no hay cuestionamientos al
principio de soberanía. Las críticas son por el manejo prebendal, ineficiente
de la empresa, porque no ha habido capacidad para traer inversiones y etc.
Hay otras variables más políticas que explican eso y que tienen que ver con
la inestabilidad que ha habido en los tres años, más que inestabilidad,
polarización política que hemos vivido y además porque estaba en marcha un
proceso constituyente y nadie sabía en qué iban a acabar las reglas respecto
a todos los temas. Pero nadie en Bolivia, nadie, puede captar algo de apoyo
con discurso de retorno a la situación anterior. Nadie va a decir, no, que el
estado otra vez se retraiga y que vuelvan las empresas. Eso murió. O sea,
nacionalista no es el gobierno de Evo Morales, nacionalistas somos todos,
eso está clarísimo.
Ahora viene una campaña presidencial, para Diciembre. Ningún candidato
que quiera tener un voto va a decir, ¡está mal la nacionalización! Va a decir,
hay que encauzar, hay que profundizar, pero a partir de la nacionalización, no
contra la nacionalización. Punto.
¿Regional? Pues hay el tema de la demanda energética. De todos:
Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, respecto al gas de Bolivia. Pero ante la
inestabilidad política, ante la ausencia de inversiones, el descenso en la
producción y todos los problemas que se han tenido, y además hace años ya
que hay riesgo de que estalle una guerra civil y entonces frente a esos
escenarios que les hacían los asesores a los presidentes de la región han
empezado a buscar fuentes alternativas. Argentina compra gas de Trinidad y
Tobago, Chile y Perú están buscando la forma de traer de Rusia, si no me
equivoco, gas licuado, condensado en barcos. De por sí Chile ha dicho que
no va a necesitar el gas Argentino. Argentina compraba gas boliviano,
consumía ese y Argentina le vendía a Chile. Brasil, Lula ha dicho: dejemos de
depender del gas boliviano, pero la demanda está, ahorita dicen eso, pero
que llegue el invierno, que empiece el frío y vamos a ver que van a empezar
a pedir otra vez gas boliviano. Eso está así presente, aparte del sello político
de los gobiernos. Cada uno además con sus propios problemas.
110 Lo que si se puede pensar, la tarea pendiente regionalmente es la
integración energética, ¿no? Y ahí si hay una aparente tensión entre Brasil y
Venezuela en torno al liderazgo que disputan, digamos, Lula y Chávez. Pero
yo creo que ya se ha dirimido a favor de Lula. Y eso va a favorecer las
negociaciones, la presencia de Bolivia ahí en este marco. Lo que pasa es que
es un tema que está más complicado porque no hay una instancia de
integración regional única. La CAN está herida de muerte pero el consumo
avanza y ha aparecido un asunto que es más político, pero hay que resolver
eso, si va a haber un sólo mecanismo de integración del sur o va a haber
Mercosur y UNASUR al mismo tiempo y entonces todo este…enredo,
digamos, se va a resolver de alguna manera y la crisis global ya ha dado la
primera muestra de la necesidad de eso.
De manera aislada cada gobierno dijo que está blindado a los efectos de
la crisis, ahora, todos están llorando por los efectos de la crisis y eso los va a
llevar a pensar en una acción combinada. Entonces en ese marco favorece
que haya una tendencia dominante, fácil se van a la izquierda, lo que sin
duda facilita las visiones, pero se ha facilitado aún más porque ¿qué ser de
izquierda en esta década? Para empezar, es la izquierda la que se ha
pegado a la democracia, diferente de la izquierda de los años 70. La primera
izquierda que llega al poder con la democracia, la sandinista, que tiene un
conflicto respecto a cómo articularse con la democracia representativa. Hoy
día todos parten de la democracia representativa, lo que es la ley de mayor
inclusión, mayor participación pero sin poner en cuestión eso. Nadie habla de
partido único aunque quiera hacerlo.
Segundo que la tendencia de ‘más Estado menos mercado’ ahora es
mundial. En realidad viendo las cosas así, sin tanta ideología, uno tiene por
ejemplo China, el gran éxito económico, un caso de economía privada
mezclada con estatal, un régimen de partido único, o sea el Estado decide
todo, un salto por medio de la economía de mercado, pero es el Estado. Y la
crísis
financiera
que
ha
provocado
las
respuestas
europeas
y
norteamericanas de mayor presencia del estado, mayor regulación del
estado, mayor intervención del estado, digamos que facilita el debate, ya no
hay debate en realidad. El consenso de Washington ya no tiene ningún
consenso. Aunque tenga éxitos económicos bajo esa lógica, el caso del Perú
111 o de Colombia también. Si comparas sus economías con las otras, pues
están mejor, pero esto también tiene que ver con su diversificación
económica, con una estructura económica más diversificada respecto a otros
países que dependen de un sólo recurso, como Bolivia con el gas, Ecuador
con el Petróleo y Venezuela con los hidrocarburos. Esto es más complicado.
Entonces favorece, digamos que en la retórica favorece este giro a la
izquierda en el mundo. Si es que izquierda es más estado y menos mercado
y derecha más mercado y menos estado. Pero aquí nunca han sido
coherentes en el caso de la nacionalización Boliviana, al margen de la
retórica hay muchos matices ahí.
LS: A nivel regional, ha habido un papel directo que ha desempeñado la
intervención de Chávez en todo el proceso boliviano, no sé que tanto peso le
otorgues, en relación con el desembolso de dinero que ha habido y de alguna
manera el apadrinamiento que ha ejercido Venezuela sobre Bolivia. ¿Cuál
sería tu opinión al respecto?
FM: Primero Chávez. Primero, no hay intervención directa. No hay tutelaje,
por si acaso.
LS: ¿Quieres decir que Bolivia ha permanecido independiente?
FM: ¡Pero por supuesto! Chávez es un entrometido, pero esto es una cosa
distinta a que Chávez decida algo. Que Evo varias cosas anda remedando sí,
pero a ver:¿Qué hay de inversión venezolana en Bolivia? Que han comprado
uno de los Bancos de Crédito Solidario que llaman, y esto de las redes
populares es lo más importante que ha comprado Venezuela. Después hay el
apoyo con Cuba al programa de alfabetización; después tiene 100 millones
de dólares para pequeños y microempresarios y pequeños productores,
sobre todo de zonas rurales. Tiene sí el programa más complicado Bolivia
cambia Evo cumple que dirige el Ministerio de la Presidencia y que es con
dinero venezolano y de eso depende buena parte de la campaña publicitaria
del gobierno y también, ese fondo es utilizado por Evo para entregar cheques
de la embajada venezolana de manera directa a los alcaldes y también a las
112 Fuerzas Armadas. Hablamos de una cosa de 50.000 dólares o algo así. En el
caso de las Fuerzas Armadas hay un convenio y una adenda y hubo toda una
discusión sobre si iba a haber bases militares venezolanas en Bolivia y
demás. Han entregado los 50.000 dólares a 20.000, 1.000 dólares a cada
unidad. Yo he hecho un trabajito sobre eso en el año 2006 y era bien
interesante el destino de ese dinero. Era para modernizar y potenciar a las
Fuerzas Armadas. En uno de los casos utilizaron el dinero para refaccionar el
techo de la guardia presidencial porque estaba poco menos que a la
intemperie y en otros casos discutían en qué invertir, si en infraestructura o
en mejorar el rancho de la tropa o comprarles frazadas a los soldados o
hacer un auditorio. Eso era. Y hay un intercambio, van y vienen militares
bolivianos para capacitación en Venezuela, pero a diferencia de la relación
con los norteamericanos, dicen: Aquí no mandan los venezolanos. Los
norteamericanos sí mandaban, por ejemplo en el tema de lucha contra las
drogas. Aquí no. Hay ingerencia, pero una cosa es que crea que por dar
dinero pueda intervenir y otra cosa que le vayas a aceptar. En Septiembre del
año pasado hubo una declaración del comandante en jefe de las Fuerzas
Armadas contra Chávez, pidiendo al gobierno boliviano que reclame a
Chávez sobre sus declaraciones de la situación política boliviana. Ahora
hablan mucho de una cuestión de espionaje con los cubanos, diciendo que
los cubanos que manejan la parte de inteligencia de Venezuela estarían
aquí… ¿pero pruebas? Digo, de ahí a…
Termino con esto. La reunión de Unasur en Santiago de Chile para definir
el apoyo de Unasur al gobierno de Evo Morales frente a los problemas que
había en Bolivia, matizada esos días por la expulsión del embajador
norteamericano de Bolivia. Chávez que lo expulsa de Venezuela, el
hondureño que se suma. Y todo en una lógica de decidir en esa reunión de
Unasur una línea dura, digamos contra Norte América y además de respaldo
a Evo contra los grupos de derecha bolivianos. Y ahí termina esa reunión con
una intervención diplomática de Lula, quien dice que aquí se respalda la
democracia, aquí se respalda a Evo Morales, pero todo se encausa a través
de la negociación, la ley y etc. Entonces ahí es lo mismo que con las
empresas. Las empresas que dicen somos puro poder, que no se qué, no se
qué y Chávez es una figura que anda moviendo sus hilos. ¡Claro, todos
113 mueven sus hilos! Pero yo ni por si acaso llegaría a la conclusión y sería para
ti un punto de análisis, de que aquí hay una subordinación de Evo a Chávez.
Una cosa es el discurso de Chávez, en el que puedes encontrar esa
pretensión.
LS: ¿Ni tampoco un grado de dependencia relativo a lo que haga o deje de
hacer Chávez con relación a Bolivia?
FM: ¡Ya claro! Todo tiene influencia. Chávez habla los domingos disparates
sobre la situación boliviana: Estamos listos para invadir Bolivia si es que
derrocan o asesinan a Evo. ¿Qué efectos discursivos tiene eso aquí?
Alimenta las voces mayoritarias de la oposición. Ese es el efecto que tiene
eso hoy día.
Se habla de que Venezuela va a comprar las acciones del canal privado
del diario La Razón, donde yo escribo. Eso esta desmentido. No se sabe si
es o no cierto. Hay esa pretensión. Pero… son políticos, ¿Qué crees tu? Tu
vas a decir que Uribe hace todo lo que le decía Bush. ¡No! Si y no, cada uno
hace lo que le conviene. Y la imagen que tiene la izquierda de Uribe: Dicen
que es un títere de los norteamericanos. ¿Sí o no? Igual aquí, ¿Por qué Evo
lo va a ser de Chávez? No hay pruebas.
LS: El último punto de esa pregunta: A nivel global, hay una inquietud que me
surge, por ejemplo Estados Unidos, durante el auge del modelo neoliberal y
en general de las medidas de libre mercado, propugnaba por dicho modelo
económico, pero siempre había sectores estratégicos frente a los cuales su
política claramente proteccionista y de alguna manera, su retórica de apertura
de mercado chocaba con intereses propios de E.U.. Entonces E.U. no tenía
ningún problema en ser proteccionista mediante subsidios específicos en
algún sector. ¿Tu consideras que esa retórica neoliberal que de alguna
manera mantenían las grandes potencias se va a ver necesariamente
transformada y se va a aceptar la intervención de una regulación más directa
del estado, o podría seguir dándose la misma dinámica que se daba
anteriormente de intervención y protección de E.U. para seguir manteniendo
114 y ampliando sus intereses económicos en el exterior dentro de ese marco
neoliberal?
FM: Yo creo que va a ser al revés, que van a subir un discurso antineoliberal
y van a buscar que se mantengan algunas lógicas neoliberales. O sea, a los
bancos les dicen, bueno no les vamos a cobrar pero bájense los sueldos, no
pueden estar ganando 280.000 dólares. Las consecuencias de esta crisis
están ya empezando. Yo pienso que una de las señales más importantes,
más decisivas de esta crisis, es la especulación financiera. Bolivia sale de
eso, sale de los marcos de la política económica y demás. O sea, se va a
seguir una lógica perversa de acumulación, violentando las propias reglas de
la competencia liberal, capitalista. La banca no solamente reventó porque
daba estos créditos concesionales sin tener la perspectiva de que a largo
plazo esto iba a ser sostenible, sino porque entró a la especulación toda la
banca formal, todos los que criticaban a Soros, de hacerse millonarios con la
especulación, todos estaban en eso. Entonces aquí ahora es posible que se
dé una discusión de mucha mayor profundidad respecto a esto del manejo de
la economía en general. Pero es obvio que así como nunca nadie ha
planteado, nunca ha habido la mano invisible de Adam Smith. El ejemplo de
Chile. Siempre se contrasta la modernización capitalista chilena basada en
instituciones, es el ejemplo, frente al populismo digamos andino, los
bolivianos y los ecuatorianos. Nunca perdió el control estratégico estatal del
cobre. Punto. Y así se pueden ver matices. ¡La capitalización boliviana! Igual
aquí todo es de índole ideológica, ¿cuál neoliberalismo en Bolivia? Si el
neoliberalismo era por estilo, no era Fujimori o Menem vendiendo las
empresas, aquí se capitalizaron, se perdieron las acciones y la mitad de las
acciones se fueron a un fideicomiso para dar un bono de mínima renta, por lo
tanto era el neoliberalismo con política social redistributiva, que es la misma
renta vigilada que da Evo a partir de la nacionalización.
Entonces otra vez ahí, creo que hay que ver los claroscuros. Vuelve el
Estado, claro que vuelve el Estado pero, ¿en qué términos vuelve el Estado?
¿En qué condiciones? En unas condiciones discursivas en donde no hay esta
suerte de hegemonía del neoliberalismo como concepción dominante. Porque
antes, ¿cuál era la fuerza del alegato neoliberal contra el estatismo, contra el
115 populismo? La ineficiencia y la corrupción. Y ahora el neoliberalismo es lo
mismo: ineficiencia y corrupción. Y eso ya ocurrió aquí. La caída del sueño o
de la capitalización. Y si quiere un ejemplo bien claro es la Emron. El ejemplo
que usa Sánchez Lozada en la capitalización y el socio que se busca es la
Emron. Y la Emron antes de la crisis global hace cinco años se derrumbo por
corrupción. Son cosas más, ¿cómo te diría?, más…mundanas. Que si
proyectos políticos, concepciones ideológicas…
LS: En tu lectura, claramente ¿no habría ningún contexto internacional donde
prime una comunidad de libre mercado?
FM: ¡No, no! Murió. ¡Pero claro! Todas las victorias políticas. El electorado es
el que ha cambiado. Es que ese es el tema. ¿Por qué hay gobiernos de
izquierda hoy día en América Latina? Por qué ese electorado que antes votó
por alternativas neoliberales: Menem, Fujimori, Color de Melo, Sánchez de
Lozada, blablabla. Ese electorado ha girado su voto. ¿Quién eligió a Correa?
¿Quién eligió a Morales? Antes de Evo Morales, ¿quién sacó la mayor
votación en una elección en Bolivia? Sánchez Lozada con un 36%. Para que
uno tenga que encontrar, ¿qué ha cambiado aquí? ¡El electorado! O sea, al
electorado ya no le seduce la idea esta. ¿Por qué tenemos como fruto estos
resultados? Porque el lío es el mero cálculo racional. Vamos por el
neoliberalismo y el estado no sirve, vamos por la inversión privada. Pasan 10
años, 20 años, los estados son los mismos. ¿Qué gente se contenta con
mayor inequidad? Del planeta: América, América del Sur. ¿Entonces qué
hacemos con esto? Vamos por otro lado, pero con los matices, otra vez los
matices, no es lo mismo Lula que Chávez, ¡por supuesto! Los dos ganan
elecciones, los dos son reelegidos, cada uno en distintos términos, uno le dà
más o menos importancia a la misma cosa, pero ¿de qué depende eso?
También del contexto, del tipo de relaciones económicas que tienen, cómo
están insertos en el mercado mundial capitalista y todo eso. Ya Uds. lo
llaman real politique, ¿no?
LS: ¿Cómo eran las relaciones entre el estado boliviano y las principales
instituciones financieras internacionales, un Banco Mundial, un Fondo
116 Monetario, un BID., antes de Morales y cómo han cambiado desde la
presidencia de Evo en Bolivia?
FM: Total, han cambiado de manera radical, porque antes, sí, las políticas
económicas se negociaban con misiones monetarias del Banco Mundial, pero
también tenía que ver con las coyunturas, Bolivia dependía de los préstamos.
Alguna vez tuvo tal grado de dependencia del financiamiento externo que, si
mal no me acuerdo, para pagar aguinaldos del 2004, o del 2003, en el
gobierno de Carlos Mesa, creo que tuvo que recibir donación de la
Cooperación Internacional, porque había una situación de déficit. ¿Qué pasa
cuando sube Evo? Es una coyuntura económica favorable: suben los precios
del gas, se incrementa la demanda, se reduce la deuda externa, hay las
remesas que vienen del exterior, etc. En resultado hay tres o cuatro años de
balance comercial además favorable y no hay déficit, ¿verdad? Cuando tu no
tienes déficit y tienes tu dinero y vas a invertir tu dinero y no necesitas
préstamos, respaldo para eso, entonces, no solamente por ideología tu dices
¿para qué me sirve el Fondo Monetario? Además hoy día con el descalabro
internacional, o sea, ¿de qué sirvieron estos organismos? Entonces es
interesante ver como en Bolivia el propio Banco Mundial y otras empezaron a
abrirse al discurso del gobierno. El Fondo Monetario tuvo una reunión, no me
acuerdo yo, si era con ministros de algún área y demás, donde discutían
temas como otra concepción de desarrollo y la reciprocidad. O el Banco
Mundial que se puso a trabajar los temas locales. Se empezó a promover
estudios sobre la descentralización, un poco acercándose, lo que hacen
todos estos organismos, pero no tiene ya ninguna incidencia, la oposición de
derecha dice esto, la izquierda dice: antes dependíamos del Fondo Monetario
ahora dependemos de Chávez.
LS: Y en la medida en que dichos factores coyunturales se mantengan, el
precio de los hidrocarburos y demás, no habría claramente ninguna
necesidad de acercarse nuevamente a estas instituciones.
FM: Es que no creo que Evo se acerque a pedirles, bueno, con la CAF por
ejemplo, tiene muy buena relación Bolivia, hay un boliviano que dirige la CAF,
117 es uno de los pocos funcionarios que es además del partido …, el señor fue
ministro de Jaime Paz-Zamora, si no me equivoco. Hay muy buena relación.
O sea tampoco es una cosa así de rechazo a los organismos multilaterales.
Lo que sí, hay que partir de que también está cambiando la política exterior.
De una relación bilateral muy fuerte con los E.U., donde había mucha
influencia norteamericana, ahora hay hostilidad. Luego tienes Cuba y
Venezuela, tienes esta apertura a la India y a Rusia y a Irán y a Libia y…etc.
Todavía no está muy claro eso, si es parte de una política o qué, pero ya no
está como en los 20 años anteriores, todo basado en las decisiones
norteamericanas. Ante un embajador que tenía capacidad para influir en las
elecciones a otro que es expulsado, hay una “leve” diferencia, digamos. Y los
norteamericanos creo que hasta ahora no entienden como funciona el
asunto. Han estado actuando bien, con mesura, porque ellos sí saben que si
se ponen contra Evo Morales de manera así abierta, sí pueden provocar que
Evo termine bajo el cobijo de Chávez, por razones obvias. Porque solo
tampoco va a resistir el pueblo boliviano. Pero los norteamericanos hasta
ahora no entiendo yo como no hacen una evaluación bien simple: Resulta
que un país durante 20 años promueve y financia una política de erradicación
y plantación de hoja de coca y 20 años después el principal dirigente del
sector es el presidente de la república. Si eso no es un fracaso en política
exterior y no hago renunciar a todos los que estaban en eso, no estoy
evaluando bien las cosas.
LS: Y ya por último Fernando, ¿Cuál sería tu balance sobre las iniciativas
para la socialización implementadas por el gobierno de Morales, y en relación
con esto, si consideras acertado o no, el rubro que algunas personas le
atribuyen a este gobierno de post-neoliberal?
FM: Primeo lo primero. Depende de cuál va ser el criterio que utilizas para
evaluar las cosas. Algunas regulaciones del sector de telecomunicaciones
como la baja de precios, de tarifas, de no cobrar el seguro y demás, ¿qué
efecto tienen en la economía cotidiana? Positivo. La tarifa dignidad del sector
eléctrico es positiva. La renta dignidad que se continúa de antes es positiva,
¡por supuesto! El bono Juancito Pinto a los niños con fondos de
118 hidrocarburos es positivo obviamente, porque llega a sectores que…bueno.
Es que en Bolivia es así por políticas sociales de distribución. No es para
subir el nivel de la gente, es para sacarla de la miseria más espantosa. Y por
ese lado uno puede encontrar elementos positivos. El IDH que se ha
distribuido en impuesto especial a los hidrocarburos, de la ley del 95, se
distribuye a las regiones y a la universidad por ejemplo, o hay un fondo
indígena. Todo eso motivo de disputa y todo, tiene efectos positivos. Yo voy
a poder hacer el doctorado de Energía y Desarrollo con recursos de aquí de
la universidad. Impensable hace 3 años y hay que esperar digamos el reto.
Donde hay, si lo ves en términos de la lógica del movimiento de la empresa
del sector, en perspectivas de crecimiento y demás, un retraso. O sea está
toda la parte social de la medida pero no la parte económica. Aunque ha
habido mucho recurso adicional y todo eso.
Lo de post-neoliberal, son palabras, o sea ¿cuan neoliberal fue Bolivia en
su economía? Primera pregunta, y la capitalización de la venta entera de las
empresas es distinto. Hay que matizar. Sin la capitalización ¿hubiera habido
inversiones para que haya este auge de producción gasífera? Seguramente
no y así sucesivamente. ¿En qué sería post-neoliberal? En el simple hecho
de que hay más training de la economía ahora, pero no creo que se llegue a
una situación donde, a ver, ¡son palabras! Y digo además, habrá otro tipo de
relaciones estado-mercado-empresa privada y planificación estatal con más
peso del estado sin duda. Porque después es impracticable la aplicación a la
letra de la nueva constitución. Entonces otra vez hay cierta retórica en cierta
izquierda que habla del post-neoliberalismo y en esa
visión de cierta
izquierda es el grupo del vicepresidente García Linera, que como siempre él
emparenta neoliberalismo y democracia, en la democracia pasa lo mismo, es
la misma democracia de hace 10 años, no, de hace 20 años, menos, pero no
deja de estar asentada como en la democracia de siempre. Se ha mejorado y
diversificado y complejizado. Ahora hay democracia participativa que no
había antes con referéndum, iniciativa legislativa, 5 años de vigencia de eso.
Y ahora hay revocatoria de mandato y hay democracia comunitaria, pero sin
que eso implique barrer la democracia representativa. Aquí hay a veces
palabras, no más.
119 LS: El balance que haces entonces es positivo en lo social y negativo en lo
económico. ¿Consideras que esta diferencia es necesariamente algo que
tiene que darse? ¿Qué para que pueda darse un balance social positivo se
necesita un sacrificio en lo económico?
FM: ¡No!
LS: ¿Crees entonces que puede darse una mejoría en lo social sin que se
sacrifique lo económico?
FM: ¡Claro! ¡Por supuesto! Es insostenible este modelo porque para que
puedas distribuir tienes que ganar un excedente, para ganar un excedente
tienes que tener eficiencia y lo que vemos es que no hay eso. Y no te lo digo
por oscuras intensiones como en los boleros, sino porque las intenciones de
los inversores, todos quieren ganar más de lo que los otros quieren limitar y
ahí entra lo de la capacidad de gestión, ese es un tema central. Pero si tú vas
a distribuir sin ganar excedentes a la larga estallas. Entonces ese es un gran
desafío. Además en último caso, ¿para que nos interesa más mercado
menos estado, más estado menos mercado, fifty-fifty, cuál fórmula? O sea, el
resultado se mide por justamente los efectos de su implementación. Si con
estatismo populista de los 50 no se derriten los problemas de este país y con
neoliberalismo tampoco, en el sentido así de resolver los problemas
estructurales, entonces no sirve el estatismo populismo, entonces vámonos
con la capitalización. ¿No sirve la capitalización? Entonces vámonos con esto
y si esto no sirve, sea post-neoliberal, sea retroprogresista, lo que sea,
busquemos otra cosa y si no hay aquí entonces nos vamos a España.
120 ANEXO 9: TRANSCRIPCIÓN DE ENTREVISTA A ROBERTO FERNÁNDEZ
Fernández Terán, Roberto (2009, 21 de marzo), entrevistado por El autor,
Cochabamba.
LS: ¿Cuáles han sido y en qué consisten las principales medidas tomadas
por el gobierno de Morales en materia de nacionalización?
Esto tanto previamente a la implementación de la NCPE; incluidas dentro del
marco de la NCPE; y resultado de un proceso legislativo que le haya seguido
al establecimiento del nuevo marco legal establecido con la NCPE en caso de
que ya se haya dado
RF: Hay una medida que se toma antes de la llegada del MAS al gobierno,
después de todo el proceso previo de privatización, de entrega de los
hidrocarburos a las empresas privadas transnacionales, en el 2005 ya, por
las luchas sociales en contra de las compañías petroleras, se discutía si
había que subir las regalías al 50%, del 18% al 50% porque cuando se
privatizaron los recursos hidrocarburíferos en Bolivia, se disminuyó las
regalías que tenían que pagar las empresas petroleras de 50 a 18. Entonces,
una de las demandas era que por lo menos se volviese a la propuesta
antigua de 50% para Bolivia y 50% para las empresas petroleras (de la renta
petrolera): de 100 barriles que se sacaran, 50 para Bolivia y 50 para las
empresas petroleras. Eso era antes de la privatización, después bajó de 50 a
18, las petroleras se llevaban el 82.
La industria del petróleo fue privatizada en 1996, pero hubo todo un
proceso previo iniciado desde 1985 para generar las condiciones para esa
privatización. Desde 1985 que hay gobiernos neoliberales y van privatizando
compañías a nivel local, de municipalidad, de prefecturas, y hay un proceso
paulatino de privatización de todos los sectores de la economía que
finalmente termina con la privatización de los hidrocarburos en 1996.
Entonces de 100 barriles, las empresas se llevaban 82 y nos dejaban 18,
es decir, una miseria, prácticamente nada. Entonces una de las luchas de los
movimientos sociales fue pedir que por lo menos se volviese al 50/50, no es
nada halado de los pelos y hay muchas experiencias en el mundo respecto a
121 eso. Y en el 2005 -desde principios y hasta mediados-, cuando se aprueba
una Nueva Ley de hidrocarburos, por presión de los movimientos sociales antes de la llegada del MAS- se crea un impuesto que tiene características
muy parecidas a las regalías petroleras, o sea, es una regalía con el nombre
de impuesto. Del 100% de la producción de petróleo o de cualquier
hidrocarburo, puede ser gas, por lo menos un 50% debe ir al Estado. Se crea
un impuesto que se llama el IDH, 32% más el 18% de la regalía que había
antes, se llega al 50%. Y este IDH -Impuesto Directo a los Hidrocarburos- se
calcula exactamente igual que una regalía, por eso es una regalía con el
nombre de impuesto. Pero, al ser impuesto, las regiones podían acceder a
este recurso, y por esto es que los departamentos productores, y en general
todos los departamentos del país se benefician de este IDH, que se distribuye
a nivel de las regiones.
Bueno, entonces estamos en una relación de 50/50. Llega el MAS al
gobierno y en mayo de 2006 lanzan el decreto de nacionalización a través de
un decreto de Evo Morales que nacionaliza los hidrocarburos en Bolivia (y
hay muchas fotos donde Evo está con su casco de petrolero, los campos,
no). Pero la paradoja es que las petroleras seguían después de la
nacionalización.
¿Por qué? Primero, porque se da un plazo para negociar nuevos contratos
con las empresas petroleras y Evo dice además que en los megacampos se
va a cobrar 82% de regalías para el Estado, de renta petrolera para el
Estado. Que no solamente va a ser 50 sino 82, y eso no se va a mover.
Claro, cualquiera que vea que 18 se quedan las empresas y 82 el Estado
diría que lo que se ha hecho es casi una nacionalización no cierto, la gente
estaba muy contenta.
Pero había un plazo para negociar los nuevos contratos petroleros de 3
meses que en realidad se prolongó un poco más. Hubo un manejo político
complejo al interior del gobierno. Hicieron renunciar al ministro de
hidrocarburos que estaba impulsando esta nacionalización del 2006, a
Andrés Olirrada, lo sacaron, lo sacó Evo (Evo estaba de viaje pero García
Linera que estaba al mando en ese momento como vicepresidente lo hizo
renunciar). En este proceso de negociación surge esta figura de la
‘devolución de las inversiones pasadas’, y de la ‘devolución de los costos de
122 recuperación’. Son dos cosas diferentes. Eso es lo que consiguieron las
petroleras. Entonces, en los megacampos, donde se había establecido que
tenía que ser de 100 barriles 82 para el Estado – a manera de ejemplo esto
de los barriles – al devolverle las inversiones pasadas, al devolverle los
costos de recuperación, entre comillas al devolverle el IVA porque el IVA
nunca debieron haberlo devuelto a las petroleras porque el IVA –el Impuesto
al Valor Agregado – es un impuesto que siempre se carga sobre el
consumidor, jamás debieron haberle devuelto un impuesto que era pagado
por un consumidor a una empresa petrolera. El gobierno le pone la fórmula
de cálculo del costo de recuperación el IVA. En los hechos se convierte casi
en una subvención (…). Al final, por un lado le estás quitando renta a las
petroleras y por otro lado le estás devolviendo.
LS: ¿Esto todo consagrado en el marco del proyecto de nacionalización del
2006?
RF: El decreto más los nuevos contratos. Los nuevos contratos que se
presentaron en octubre de 2006 y después todavía no se pudo modificar
estos contratos hasta el 2007, pasado el 2007 todavía seguían negociando
los contratos, en el 2006 formalmente los habían presentado. Y en estos
contratos está la figura de la devolución de inversiones pasadas, costos de
recuperación, el IVA, y esto se lo carga al YPFB, a la empresa que están
repugnando, que habían desaparecido en algún momento de la privatización
y que ahora YPFB, que supuestamente tendría que ser la empresa estatal
que rige y que se haga cargo del negocio de los hidrocarburos.
Aquí están mis críticas a esta nacionalización. La retórica muy buena para
el discurso y para convencer a la gente pero en los hechos lo que están
haciendo es una devolución para que las empresas estén contentas. Y en
ese proceso han quedado una serie de meandros, porque lo mejor hubiera
sido decir, bueno, 50/50, que a mi modo de ver era mejor (me das 50 barriles,
tú te quedas con 50, pero de esos 50 que tú te quedas te encargas de tus
costos, pagas los impuestos establecidos por ley, etc. Y no me cargas
deudas a mí). En cambio ahora con esta figura de devolución de inversiones
pasadas, costos e IVA, YPFB está endeudado de las petroleras, y cuando
123 haces las sumas y restas de lo que recibes y de lo que devuelves, finalmente
llegas de nuevo a 50 - 52 otra vez. No recibes el 82% de los megacampos,
recibes menos. Entonces esa es la parte negativa de este proceso.
Bueno, recibimos un poco más de renta que en el pasado, eso es verdad,
ahora recibimos como 50 - 52, antes recibíamos 18. Pero no basta eso para
aligerar un poder petrolero, que es un poder poderoso, transnacional. Las
empresas se están readecuando. Una figura más de asociación con las
empresas petroleras, el Estado dice estamos nacionalizando Chaco y Andino,
que eran dos empresas petroleras, (en Andino estaba Repsol y en Chaco
estaban otras empresas, norteamericana, argentina), dice: vamos a comprar
las acciones 50% + 1. Y es esto lo que ha hecho, ha comprado 50% + 1, en
realidad las petroleras se han vuelto socias del Estado. Íntimamente
vinculadas con el Estado. Con dos empresas petroleras, Chaco y Andina.
En los contratos esta modalidad que te digo no, que es una combinación
de contratos de operación con contratos de producción compartida. Eso de la
devolución de los costos es una modalidad de contratos de producción
compartida. Entonces hay un problema. El Estado se ha endeudado de las
petroleras, y no era necesario hacer eso. Las petroleras siguen teniendo
todavía mucho poder al interior de Bolivia. Entonces, esta compañía
refundada, YPFB, no ha podido levantarse precisamente porque como no
tiene recursos, y está sumamente endeudada, no puede contratar personal
altamente calificado, pagar los sueldos que paga una petrolera, por ejemplo
(un abogado especializado en contratos no dudaría en trabajar con una
petrolera en lugar de trabajar para YPFB que paga muy bajos sueldos). Ese
es el problema.
Por otra parte, lo que ha pasado es que hay una mala gestión, hay un
caso de corrupción muy nombrado en los últimos días. El gerente que estaba
a cargo de la empresa petrolera estatal, Santos Ramírez. Y entonces no está
pudiendo despegar, no está pudiendo materializarse la nacionalización de
una manera plena, con una empresa estatal controlando ineficientemente
desde la producción hasta la distribución y circulación de los hidrocarburos,
no tiene todavía esto, en términos materiales, no hemos podido hacerlo en
los últimos meses ni en el año pasado. Estamos ante una empresa muy
debilitada todavía, más es el nombre que otra cosa. La que se está
124 beneficiando de estos ingresos que han aumentado son las regiones, son las
prefecturas, son los municipios que están recibiendo gran parte del IDH, son
las universidades públicas que están recibiendo también una parte de este
IDH y las personas mayores de 60 años que están recibiendo una parte con
una renta que se llama Renta Dignidad.
LS: Teniendo en cuenta entonces que tú lectura del proceso de
nacionalización que se ha venido adelantando desde que el MAS está en el
poder es obviamente crítica en la medida en que baja de la sobredimensión
en que estaba todo el supuesto alcance del proceso de nacionalización,
aunque igual reconoces que comparativamente con lo que se venía dando
antes pues ha habido cierta mejora al menos en el porcentaje de repartición
entre el Estado y las petroleras, ¿cuáles serían los principales obstáculos con
los que se ha topado el gobierno de Morales durante la puesta en marcha de
este proceso de nacionalización tanto a nivel, nacional, regional e
internacional? Es decir, no sé si existan ciertos obstáculos que tú
identificarías y que digas, bueno, estos obstáculos seguramente incidieron en
que los contratos fueran así, y seguramente incidieron en que todo el
proyecto de nacionalización en últimas sea de menor alcance.
RF: Mira, obviamente las empresas petroleras estaban respaldadas por sus
Estados, obviamente. Petrobras, por ejemplo, tenía un respaldo del gobierno
de Brasil, de Lula. Y a Evo no le interesaba pelearse con Lula. Petrobras es
una de las privilegiadas con los contratos que ha tenido con Evo. De hecho,
nuestra mayor venta de Gas es a Brasil.
LS: Y leí hace poco que supuestamente dicha venta iba a bajar ¿no?
RF: Lula está pensando en la autosuficiencia energética de Brasil porque
depender del ‘humor de alguien’, como dicen, siempre es un problema. Está
buscando esa autosuficiencia. En la Bahía de Santos han descubierto una
gran reserva de gas, creo, Petrobras, y bueno, están en esa idea de la
autosuficiencia.
125 Yo creo que sí ha habido negociaciones con Brasil. También creo que ha
habido presiones de los países europeos, el caso de la Repsol, de la Total
que es francesa, de la British, yo creo que ha habido algún tipo de presión.
Pero cuando Evo llegó al gobierno tenía un apoyo tan grande a nivel interno
que nunca antes había tenido un gobierno en la historia de Bolivia. Ni siquiera
en los años revolucionarios de los 50 que hubo una insurrección popular
armada que destruyó a la élite minero-terrateniente de ese momento, se
había visto un apoyo tan grande a un gobierno, a un partido. 54% del voto
electoral estuvo a favor del MAS en el 2005. Eso es impresionante, inédito en
la historia de Bolivia. Aquí se llegaba en el mejor de los casos con el 34% a la
presidencia, y de repente tienes a un gobierno que llega con 54%. Entonces,
tenías un apoyo político interno sin precedentes, tenías un apoyo
internacional sin precedentes, nunca antes tantos países habían declarado su
solidaridad públicamente con un gobierno recién electo, de todo el mundo.
Algunos hablaban del ‘Evo- fashion’, en todas partes se hablaba de Evo, de
un proyecto indígena, que por fin los indios habían llegado al gobierno, que
era algo nuevo, que además estaba enfrentando al poder transnacional en la
globalización, en fin.
Tenía una aceptación muy grande. Zapatero estaba feliz con Evo, Lula y
Kirchner igual, por supuesto Chávez, y en general en el mundo había una
buena idea del gobierno de Evo. Creo que ese apoyo internacional se está
perdiendo un poco ahora. Tenías plata, estaba entrando por este aumento de
las regalías del IDH, ya desde el 2005 estaba echando mucho dinero al país.
Evo tenía las tres cosas que todo gobierno sueña: apoyo político interno sin
precedentes, mayoría en el Congreso, una mayoría que le permitiría
gobernar, un apoyo político internacional sin precedentes, y tenía plata.
Y no supo aprovechar ese momento yo creo, era el momento en que
podía haberle impuesto a las petroleras unos mejores contratos. Por ejemplo,
si con la figura de los costos de recuperación vas a volver al 52-50 era mejor
directamente decir, mira, 52 para mí y 48 para vos o 50/50. No cargarte
semejantes costos como Estado, semejante deuda para el Estado, para la
empresa pública estatal. Y después de 15, 20 años se iban las empresas, no
tenías que haberles pagado inversión estatal, simplemente cambiabas la
modalidad del contrato y era perfectamente aceptable una relación de 50/50,
126 podías haberlo hecho de esa manera. O si no, si hablabas en términos de la
nacionalización dura como parecía el discurso del gobierno, pues podrías
haber dicho fuera todas las petroleras y nosotros nos hacemos cargo del
negocio completo, y con el tiempo hacemos las inversiones y nos hacemos
cargo de todo, como fue el caso de las dos anteriores nacionalizaciones, la
1937 y la de 1969.
LS: ¿Eso hubiera sido imposible técnicamente hablando en esta tercera
nacionalización?
RF: Bueno, era mucho más complejo porque en la primera y segunda
nacionalización teníamos una empresa con la cual enfrentarnos. En la
primera la Standard Oil del grupo Rockefeller y en la segunda la Gulf también
del grupo Rockefeller. En cambio ahora habían más de 20 empresas (la
Enron, norteamericana, la Shell, anglo-holandesa, la British, estaba la Total
francesa, estaba Petrobras, o sea, había un conjunto de grandes empresas),
era mucho más complejo evidentemente, pero podrías haber empezado un
proceso de control no solamente de las refinerías. Lo que sí ha hecho este
gobierno es comprar dos refinerías de petróleo, sí, eso sí, dos refinerías de
petróleo. Sino también en las empresas capitalizadas que fueron producto de
la capitalización del año 1996, donde el Estado a través de una figura
compleja tenía una participación indirecta, podías haber controlado estas
empresas, más las refinerías, más la captación de una parte de la renta
petrolera para sentar una base institucional.
Esa fue mi propuesta a principios del 2006, yo se la hice conocer al
gobierno. Y no negociar el 50% +1 en estas empresas capitalizadas como ha
hecho este gobierno sino el 100% y con eso le dabas base material a YPFB
con campos, y
a la empresa Transredes la controlabas completamente
controlando los ductos. Esa fue mi propuesta. Entonces tenías dos refinerías,
tenías control de los ductos y tenías dos empresas que controlando sus
campos etc., tenías un 15% de las reservas de gas y petróleo para YPFB, le
dabas una base material. Eso no se ha hecho. Se ha comprado 50 +1.
Evidentemente las refinerías sí se han comprado, pero el resto está todo
confuso.
127 Con los nuevos contratos que se han hecho, devolución de costos, etc.,
hay una confusión muy grande y una serie de meandros. Cómo puedes saber
si es exactamente el costo de producción de esa empresa la cifra que te está
dando. Tienes que tener una gran capacidad de fiscalización para eso, y eso
no lo tiene el Estado. Yo digo, si tú no tienes personal técnico pero tienes
renta, tienes recursos, puedes contratar profesionales de todas partes, como
hacen las petroleras. Las petroleras te contratan al tipo que sabe. Puedes
pedir apoyo para un proyecto estratégico de 20 años para formar tus técnicos
petroleros, una política energética de largo plazo. Esto es una política que no
se está discutiendo en este gobierno. Hay ideas pero yo no he visto una
estrategia bien planteada, con programas, con proyectos específicos, porque
esto es una estrategia con fondos de financiamiento para cada programa,
para cada proyecto, yo no he visto. Lo que he visto más es una retórica
discursiva, unas cuantas hojitas de papel donde dicen ‘sí hay que
industrializar’ pero no hay un programa, ni un proyecto concreto ni una visión
estratégica de 20 años con programas y proyectos específicos, por ejemplo
para formar tus recursos humanos.
Yo le planteo al presidente, a Evo, en 2007, a principios, cuando quiso
charlar conmigo acá; Evo, apóyenos a la UMSS, hagamos un programa de
energía, formemos geofísicos, especializados en contratos petroleros, en
derechos de los pueblos indígenas, medioambientalistas, planificadores de
energía, economistas que sepan calcular la renta petrolera, ingenieros
petroleros especializados en el gas, viendo además la perspectiva de la
industrialización. Hagamos un proyecto de 20 años – 30 años, dénos
recursos del Estado y acá en la UMSS, en la Universidad Pública lo
armamos. Yo me comprometo a trabajar con usted en esto le dije, porque
Evo me invitó a hacer parte del gobierno, yo no acepté porque era un cargo
de contralor, fiscalizador, donde no me hubiera podido sentir contento. (…) Le
dije que me comprometía a trabajar con él en este programa de energía y en
asesorar a la AC en el tema de gas, energía y recursos naturales. Evo no
supo entender mi posición. Se molestó por el rechazo y se fue.
Es posible que hubiéramos tenido algunas deficiencias técnicas en un
principio, pero si se pagaban unos sueldos la gente se iba a quedar. En la
mayoría de las empresas petroleras que están operando en Bolivia, los
128 técnicos son bolivianos, con excepción de cierto staff de dirección, que son
argentinos, son brasileros, son extranjeros, pero después los técnicos que
están operando, los ingenieros petroleros, medio ambientales, son bolivianos.
Es gente altamente capacitada que si le pagabas buenos sueldos y le dabas
condiciones de crecer y proyectarse, se hubiera quedado.
El problema es que este gobierno ha politizado a la empresa pública
estatal recién fundada. Está nombrando gente proclive al gobierno, y por
supuesto esto implica un manejo clientelar de eso, y mucha gente se ha
salido de la empresa estatal y se ha ido no más con las empresas petroleras
anteriores. Se han ido a la Argentina, a Brasil, a otros lugares. Hay un
problema ahí, no hemos sabido manejar bien esa parte técnica, y tampoco
hay una visión estratégica de largo plazo.
LS: Y desde tu perspectiva, ¿no se ha logrado proyectar un proyecto con
miras a una nacionalización dura y se ha quedado con esta nacionalización
blanda o parcial, por falta de voluntad política, por falta de visión estratégica?,
es decir, ¿cuáles son los factores que tu identificas que han imposibilitado
dicha proyección hacía una nacionalización más profunda?
RF: Yo creo que había una decisión política del MAS de no hacerlo. Si tu
lees su programa electoral dice 50% + 1, nunca quisieron expulsar a las
petroleras, punto. SI tu entras a la página web del gobierno del MAS, siempre
fue 50% + 1, no querían que se fueran las petroleras.
LS: ¿Pero eso habrá sido con una mentalidad electoral?, es decir, ¿para no
polarizar mucho al electorado e intentar pactar?
RF: El electorado nacional, inclusive en Santa Cruz, las encuestas decían
que más del 80% quería la nacionalización. La propuesta del MAS era más
bien muy tímida a mi modo de ver. Yo hablé con el vicepresidente de Bolivia
a principios de 2006 y le dije, para crear una base material-institucional para
YPFB, las tres capitalizadas Transredes en los transportes, 100% para el
Estado. Chaco y Andina 100% para el Estado para darle unos cuantos pozos
de gas y petróleo a YPFB, para darle una base material no, más el aumento
129 de las regalías, viendo si el campo es grande, mediano, si es rico o pobre en
hidrocarburos para ver si cobrábamos mínimo 50%. Si el campo era muy rico,
arriba del 50% de regalías para el Estado. Esa fue mi propuesta para el
vicepresidente. Más el hecho de cobrar las deudas que tenían las petroleras
con nosotros por incumplimiento de contratos, por violación de la soberanía
nacional, una serie de artículos no, los daños medioambientales terribles que
ocasionaron que no fueron sancionados en los gobiernos neoliberales muy
proclives a estas empresas. No teníamos ni siquiera porqué haberles pagado,
podíamos haberles pedido que nos paguen. Esa fue mi propuesta, y Álvaro
me dijo ‘lo de la compra de las refinerías va, lo demás no va’. Su propuesta
de 50% + 1 con Chaco y Andina se mantuvo y es lo que han hecho.
Entonces fue una decisión política de la cúpula del MAS, de la élite
dirigencial del MAS, para no hacer una nacionalización dura digamos. Y lo
otro, yo creo que falta capacidad, una visión política de largo plazo para el
tema de de los hidrocarburos. En el discurso está, dicen ‘tenemos que
industrializar’, lo queremos hacer. Pero no se ha hecho nada en tres años
para industrializar.
LS: ¿Tú crees que es cuestión de visión política, que no tienen el interés de ir
más allá hacia una nacionalización profunda? Es decir, ¿no habrá sido por
factores electorales, por cuestiones de visión estratégica en cuanto a no crear
mucha polarización y asegurar su puesto en el gobierno?
RF: Yo creo que falta una visión. No creo que sea, digamos, adrede no, decir
‘nosotros queremos que las petroleras se beneficien’, no creo que sea así la
cosa sino que falta una visión política de largo plazo. Porqué te digo esto,
porque, por ejemplo, las universidades están recibiendo gran parte del IDH, el
gobierno podía haberle dicho a las universidades: ‘muy bien, les voy a dar
recursos de los hidrocarburos, pero ustedes me van a crear programas de
energía y de gas, y vamos a trabajar conjuntamente universidades públicas
con el Estado, para administrar y crear tecnología, adoptar tecnología con
estos recursos del IDH’. Pero el gobierno, que está dando este IDH a las
universidades, no les propone nada. Entonces las universidades gastan el
IDH en todo menos en un programa de energía. (En la UMSS, cuando se
130 empezó a recibir este dinero, todas las facultades empezaron a construir
tremendos edificios, que si bien había una necesidad de aulas y de mejor
infraestructura, pero muy poco se hablaba de investigación o de programas
de energía en este caso.
LS: ¿Qué papel ha jugado la oposición a nivel nacional dentro de este
proyecto nacionalizador? Es decir, ¿ha incidido directa o indirectamente en el
hecho de que sólo se haya realizado una nacionalización parcial?
RF: Mira, en el 2005, antes de la llegada del Evo, cuando se estaba
aprobando la Nueva Ley de Hidrocarburos que te comentaba, se estaba
creando este famoso IDH, la oposición -no la oposición, era la mayoría en
esa época, el MNR, la ADN, los partidos neoliberales si tu quieres, en fin, la
mayoría
parlamentaria,
el
MAS
tenía
una
pequeña
representación
parlamentaria en el Estado, no era una mayoría- cumplió un rol fundamental
para defender los intereses petroleros. Pero el MAS era una minoría en el
parlamento. Pero cuando ganó el MAS, el MAS tenía mayoría en el
parlamento, es decir, no podía argüir que la oposición podía bloquear, este
argumento ya no funcionaba ahí. Yo creo que fue una decisión política. Creo
que en este periodo del 2006 hasta el presente, la oposición no ha tenido un
rol fundamental en este tema.
LS: A nivel regional, ¿cuál ha sido el papel de una Venezuela encabezada
por Chávez dentro del proyecto boliviano? Tengo entendido que de alguna
manera Venezuela ha apadrinado algunos elementos del proyecto político
boliviano, ¿cómo identificarías tú esa relación?
RF: Mira, no te puedo dar datos precisos porque no he hecho un trabajo de
investigación al respecto y tampoco hay fuentes, porque no está fiscalizada
por el Ministerio de Hacienda la ayuda venezolana a Bolivia. Venezuela está
dando donaciones y está dando crédito, por ejemplo, se está importando
Diesel de Venezuela y lo que ves es que en últimas es una modalidad de
crédito barato, pero finalmente es deuda, es crédito que vas a tener que
pagar en algún rato. Y también se que da unas donaciones, pero
131 exactamente no te puedo dar las cifras, los montos y decir en qué se está
invirtiendo esto. Evo ha creado un sistema de ayuda a las municipalidades
con la plata venezolana, para hacer desde escuela, en fin, lo que plantean los
municipios, cosas rápidas, eficientes. Pero son dineros que no están
fiscalizados por el Ministerio de Hacienda, funciona en una combinación
extraña con la Embajada de Venezuela que entrega los cheques, y no hay
manera de fiscalizar esos datos, esos recursos, para ver a qué sectores
están yendo, cuánto a educación, cuánto a producción, cuánto a salud,
cuánto a gasto de administración de los municipios, no sabemos
exactamente. No te puedo decir entonces exactamente cuán importante es o
no, no sé los montos.
Sabemos por los discursos que Chávez está apoyando a Evo, pero cómo
se está materializando esto al interior del Estado boliviano, no te podría dar
mayores datos.
LS: A nivel internacional hay algunas personas que consideran que el
contexto neoliberal en el caso latinoamericano hoy en día ya está agotado, no
sólo por los resultados nefastos que ha tenido a nivel social este modelo, sino
porque inclusive desde antes de la Crisis Financiera del año pasado ya se
venía aceptando desde el mismo Washington el agotamiento del modelo y
proponiendo ciertas medidas en materia de política económica menos
radicales donde se reconociese cierta necesidad del papel interventor del
Estado. Mi pregunta es, ¿Tú consideras que dicha ‘hegemonía’ a nivel
internacional del modelo neoliberal efectivamente ha venido apaciguándose y
hoy en día ya no existe un condicionamiento desde una institucionalidad
económico-financiera internacional tan fuerte para buscar que países como
Bolivia, por ejemplo, sigan esa línea?
RF: Yo creo que sí, que está herido de muerte este proyecto del Consenso
de Washington. Y no solamente porque hay una emergencia de movimientos
sociales grandes en A.L. y en otras partes del mundo, de movimientos
antiglobalización que están en contra de este proyecto que se implementó
por los grandes países del mundo, los países desarrollados, sino también al
interior de los propios países desarrollados, que ahora tienen que intervenir
132 directamente para que sus economías no colapsen, salvando bancos,
empresas, está pasando en Europa y EE.UU. Y están volviendo otra vez a
las ideas de que el Estado tiene que tener un papel interventor y regulador,
no solamente regulador sino también interventor en la economía, y que el
Estado tiene que generar empleo. Volvemos un poco a las viejas ideas
keynesianas de los años 30 del siglo XX, donde tiene que haber una
combinación de empresa y rol del Estado en la economía. Yo creo que habría
que ir más allá de eso. Desde mi perspectiva personal no basta solamente
con buscar un equilibrio entre la empresa privada y el Estado sino que habría
que buscar otras maneras alternativas de organizar la sociedad y la
economía.
Creo que hay una distribución injusta de la riqueza a nivel mundial, creo
que hay una monopolización y una concentración excesiva, por muy pocas
empresas, de las riquezas del mundo, en muy pocos países y gobiernos. Yo
creo que tenemos que plantearnos un nuevo tipo de sociedad. No te puedo
decir cómo exactamente, pero habría que empezar a plantearse las ideas de
una forma de sociedad distinta (…) hay experiencias bonitas de comercio
justo donde una cooperativa no saca ventaja de la otra. Un ejemplo que
conocí hace poco en New York es la Organic Cooperative Food (…) Va más
allá de simplemente volver al modelo keynesiano de los años 30s
LS: Sintetizando entonces la pregunta que te hacía, ¿consideras que el
proyecto de Morales no se ha topado con una resistencia de parte de
organismos multilaterales, en general de alguna institucionalidad neoliberal?
RF: No, no. Sabes porqué te digo, porque era tanta la fuerza social interna de
apoyo al MAS que el propio BM, a principios del 2006, decidió condonar, sin
que el gobierno del MAS hiciera ningún trámite, cerca de 800 millones de
dólares de la deuda externa boliviana. Mi suposición -considerando que he
trabajado este tema del FMI y el BM y por ende creo conocer la mentalidad
de los miembros del Banco- es que el BM pensaba y decía que,
considerando que este es un gobierno que viene con un discurso de
nacionalización y de no pago de la deuda externa -en buena parte de los
discursos de Morales desde el 2002 está el no pago de la deuda. Entonces,
133 antes de que diga que no van a pagar la deuda y nos ocasiones problemas
internacionales, porque una negativa de un país, si bien no puede ser mucha
la deuda comparada con la deuda de otros países como Brasil, como
Argentina, igual tiene un impacto político muy fuerte y caería en descrédito la
palabra del BM -habría un país que no le está pagando al Banco y este hecho
podría reproducirse en otros países-; ‘si Bolivia puede, que es un país
chiquitito, porqué no nosotros también’. Entonces, cuidándose de una mala
imagen para el BM, decidieron condonarle a Bolivia como si fuera un país
africano, 800 millones de dólares. Lo mismo hizo el BID, con 1200 millones
de dólares, cerca de 2000 millones, al principio del gobierno de Evo Morales
sin que el MAS hiciese ningún trámite. Entonces no creo que haya habido un
intento de imposición por parte de los organismos multilaterales, además
porque el BM estaba muy debilitado, de hecho sus políticas habían sido un
fracaso en Bolivia, junto a las del FMI, estaba puesto en cuestionamiento
todo el modelo neoliberal, había una fuerte conciencia colectiva de recuperar
los recursos para lo bolivianos, y no tenía fuerza ya el BM para imponer nada,
¿de acuerdo?
Por esto es que le condonó también. En conclusión, no he visto esto yo de
parte de los organismos multilaterales.
LS: Ahora que hacías alusión a que desde tu perspectiva no se trata de
volver a un modelo keynesiano sino de realmente de replantearse la
organización social desde otra perspectiva, ¿consideras que el proyecto
boliviano se limita a una recapitulación de los principios keynesianos, no sé si
enmarque dentro del modelo cepalino, o sientes que hay elementos que
muestran que el proyecto se visualiza o autoconcibe más allá de una retoma
de los principios keynesianos o cepalinos?
RF: Es bastante complejo. Si bien por ejemplo a nivel de los recursos
naturales estratégicos como los hidrocarburos en este caso o los minerales,
hubiese una asociación entre el Estado y las empresas transnacionales – en
la minería ha pasado eso, un contrato con la Gindal para exportar el hierro
del Motú, en la parte de Santa Cruz, con San Cristóbal, cerca de la frontera
con Chile – y bueno, en los hidrocarburos lo que te he explicado, no hay el
134 intento de expulsar a las empresas, sí de hacer convenios, contratos,
asociarse, etc., sea con las privadas, de manera mixta o a través de una
empresa pública, eso está presente en la propuesta del MAS. Y se puede
parecer un poco también a una propuesta keynesiana en la parte de la
redistribución de la riqueza, cuando llega a los municipios, a las
universidades, y cuando te da una renta si eres mayor de 60 años. De cierta
manera Keynes diría que están propiciando el consumo, buscando que la
gente consuma más, compre más comida, qué se yo, reactivando de esa
manera la economía y la producción.
En la NCPE existe también la propiedad comunal, respeto a la propiedad
comunal particularmente en las zonas rurales. Entonces es una situación
mucho más compleja donde no solamente es lo keynesianao, donde no
solamente existe lo capitalista público y lo capitalista privado, sino donde
también hay una modalidad comunal, entonces es una particularidad que no
he visto ni en el modelo de Chávez ni en el modelo cubano. Por eso siempre
digo, aquellos que dicen que Bolivia está siguiendo el modelo de Chávez o el
cubano, nada más falso. Bolivia es muy compleja, y es imposible imponer un
modelo externo, siempre tienes que negociar internamente.
LS: Dentro de esa complejidad que resaltas, ¿identificarías ciertos rasgos en
el proyecto boliviano que se acerquen a un socialismo?
RF: No, ni mucho menos. ¿Qué socialismo hace alianzas estratégicas con
las transnacionales? Al menos en los sectores estratégicos. Bueno, dicen que
Cuba tiene algunos convenios con las empresas petroleras y mineras, pero la
estructura central del Estado cubano es socialista, es el Partido Comunista,
propiedad colectiva de los grandes medios de producción, y así. Pero acá en
Bolivia la propiedad de las grandes empresas no está tocada. Inclusive de la
empresa agroindustrial del oriente, se ha negociado para que las 5000
hectáreas que se han establecido en la última constitución como máximo de
tierras que se puede tener de manera privada, se aplique a partir de las
nuevas rotaciones de tierras, es decir, de la aprobación de la NCPE para
adelante y no para atrás.
135 Entonces hay como una aceptación de que hay un capitalismo interno,
local, en Bolivia que se tiene que quedar, y así de qué socialismo estás
hablando.
LS: ¿Cómo eran las relaciones entre el Estado y las principales IFIs antes de
que Morales asumiera el poder, y cómo han sido después? ¿Han cambiado?
RF: En el primer libro que escribí, FMI, BM Y Estado neocolonial. Poder
supranacional en Bolivia yo llego a demostrar con datos del propio BM cómo
se manejaba el Estado desde Washington. Inclusive gran parte del programa
de inversión pública se discutía en las oficinas del BM en Washington, y
cerca del 51% de los ingresos del Estado venía por donaciones y créditos
condicionales en buena parte de los organismos multilaterales y otra parte
era privada. Entonces, era una situación de subordinación casi total al BM, al
BID, al Consenso de Washington en realidad, y eso es lo que ha cambiado
con este gobierno. Yo creo que ahorita no hay una política que se está
elaborando en Washington.
LS: ¿Piensas que ya esa realidad neocolonial en lo que se refiere a las
relaciones con las IFIs ha cambiado entonces?
RF:. Al menos no es de esa manera tan brutal. Lo que sí pienso es que este
gobierno no ha solucionado el tema de la deuda externa. En lugar de haber
zanjado el tema de la deuda externa, con los recursos extraordinarios que
este gobierno estaba recibiendo por ingresos de hidrocarburos pudiese haber
terminado de pagar la deuda. Eran menos de 2000 millones de dólares que
tenías que haber pagado y quedabas en cero de deuda externa. Y eso
hubiera sido una gran cosa, porque yo sostengo que mientras un país tenga
la correa de la deuda externa en su cuello sigue siendo un país sirviente.
Y este gobierno se está volviendo a endeudar. Si bien no son las políticas
del Banco las que ahora está siguiendo, pero nos estamos endeudando y es
un proceso paulatino, está creciendo. Con el BM, con la CAF, mucho dinero
con la CAF, con el BID, y la deuda externa que está creciendo mucho.
136 LS: ¿Y este endeudamiento con estas instancias internacionales no está
siendo condicionado como lo venía siendo previamente?
RF: No, porque bueno, supuestamente ahora es el gobierno quien está
elaborando las políticas. Por ejemplo, la política de autosuficiencia
alimentaria está siendo financiada por muchos organismos internacionales.
LS: Desde tu perspectiva, entonces, antes del gobierno de Evo claramente
había una relación de subordinación frente a las IFIs -a la que tu catalogabas
bajo la lógica de un Estado neocolonial- y después del ascenso de Evo dicho
condicionamiento ejercido por las IFIs ha menguado, ha desaparecido,
¿cómo lo describirías?
RF: Sí, está bastante atenuado. Por lo menos no se ve que el BM esté
haciendo directamente los programas. El gobierno supuestamente está
elaborando sus programas. No te puedo dar mayores datos, pero yo que he
hablado con una gente del Ministerio de Hacienda, me dicen que, por
ejemplo, el programa de autosuficiencia alimentaria, que ha sido una
propuesta del gobierno, ha sido aceptado por los organismos. Se han puesto
a apoyar ese programa de autosuficiencia alimentaria.
LS: A qué atribuirías tú dicho cambio de relaciones, dicha pérdida del control
que ejercían anteriormente estas instituciones. Lo atribuirías a la fuerza del
proyecto boliviano, al contexto internacional que favorece dicho cambio, a
una debilidad de estas instituciones internacionales, ¿cuáles serían los
elementos que destacarías?
RF: En primer lugar, yo creo que a la fuerza social que apoyó al MAS. La
base política tan amplia que tuvo el MAS, que cuestionaba al BM, al FMI, a
las políticas neoliberales. Esto es un primer elemento. Ahora, hoy en día, más
con la crisis internacional donde el Estado norteamericano está comprando
acciones de los bancos que están en quiebra, el Estado inglés le está dando
una mano a los grandes bancos ingleses, el Estado alemán y el español
137 igual, yo creo que ahora se pone en cuestionamiento el rol de los organismos
mucho más. Cuál es el nuevo rol del BM, qué va a hacer el FMI.
Hay un cuestionamiento de los países como Bolivia respecto a estos
organismos, pero también hay una crisis del sistema capitalista internacional
que hace necesario repensar acerca del rol de estas instituciones y del nuevo
orden económico internacional.
LS: He visto que algunos analistas califican al gobierno de Morales como un
gobierno posneoliberal ¿Consideras que ese rubro es pertinente, es
adecuado? ¿Le encuentras alguna utilidad o simplemente crees que no dice
mucho, qué opinas sobre dicha clasificación?
RF: A mí no me gusta poner clichés, etiquetas. Como te digo es complejo.
Desde una perspectiva, por ejemplo, de los impuestos directos e indirectos
que se graban a las personas en este país, el modelo neoliberal no ha
cambiado. Desde las perspectivas laborales, el gobierno no ha desmantelado
todo el andamiaje jurídico neoliberal, por ejemplo. Hay un artículo en la NCPE
que no me acuerdo cuál es, sobre la contratación de lo trabajadores creo que
es. Pero no ha desmontado todo el andamiaje jurídico.
Pero desde la perspectiva de la redistribución de los recursos, por
ejemplo, con la rente del IDH para las personas mayores de 60 años y el
bono Juancito Pinto a los niños, uno dice es keynesiano porque está
redistribuyendo dinero, está mandando mayores ingresos a las familias. Lo
mismo pasa con las redistribución de la riqueza hidrocarburíferas a nivel de la
regiones, municipalidades, prefecturas. El dinero está fluyendo a nivel local,
es una forma de redistribución de la riqueza. Entonces no es estrictamente
concentrador como era el modelo neoliberal. Desde el punto de vista de
asociarse con las empresas algunos dicen que es neoliberal porque las
empresas siguen ganando, pero no es exactamente igual como en el periodo
anterior. Hay un mayor porcentaje, un poquito más alto, de la renta petrolera
que se queda para el país, con muchos problemas de fiscalización y demás,
pero es un poquito más. Entonces, es mucho más complejo de poner una
etiqueta de posneoliberal, de que sigue siendo neoliberal.
138 LS: ¿Cómo ha sido la respuesta legislativa a la aprobación de la nueva
NCPE? Me refiero a un proceso legislativo para formular las nuevas leyes
que materialicen lo establecido en el nuevo marco constitucional. ¿El tema de
las nacionalizaciones ha venido a ser una prioridad en la agenda legislativa, o
todavía no ha habido un proceso donde se hayan formulado leyes inspiradas
en la NCPE?
RF: Todavía no se ha hecho eso. Una de las cosas que está haciendo el
gobierno es buscar aprobar un proyecto electoral. La idea era esta: si hemos
obtenido cerca de un 60% de apoyo ratificando a Evo como presidente a
finales del 2007, la idea era llegar al 80 o 90% de apoyo a Evo y barrer a la
oposición. Con la nueva asamblea en manos del MAS, esa era la apuesta
política a mi modo de ver, ya hablándote en términos de análisis político de
coyuntura.
Podríamos hacer las reformulaciones a la NCPE como nosotros queremos
-el gobierno- pero el problema es que el referendo muestra un 40% de la
población boliviana que ha votado por el NO. Y gran parte de esa oposición
está en la parte oriental de Bolivia que no es nada despreciable en términos
de poder, de geografía de recursos económicos, etc. Porque precisamente
los hidrocarburos están en esa región. Entonces el gobierno dice; tenemos
60/40 pero otra vez estamos divididos, porque en política no puedes hacer un
cálculo matemático, la parte cualitativa es la que tiene que primar en el
análisis. Con un 40% de la población que te dice NO tienes un país dividido
también. Entonces no están seguros si van a obtener la mayoría. Quieren un
proyecto de Ley electoral que beneficie al gobierno y eso es algo que la
oposición no está dispuesta a ceder en el Parlamento. Y hay un problema
ahí, y por supuesto esta NCPE que ha sido ratificada en referendo también
tiene que ser finalmente aprobada en el Congreso para su sanción final. No
sé si se hará finalmente porque el MAS no quiere hablar con la oposición.
La oposición es mínima en el Congreso pero en Bolivia existe la
modalidad de los 2/3, entonces así sea mínima tiene una cierta influencia que
aunque no es determinante igual pesa. No sé entonces si se llegue a discutir
finalmente en el parlamento la NCPE. Lo que quiere el gobierno es esa nueva
139 ley electoral. Esta nueva ley tiene que negociarla con la oposición, y eso es lo
que está negociando.
Todavía la NCPE no se ha materializado en leyes, decretos, para todas
las áreas y sectores que contempla. Por ejemplo políticas sobre los derechos
de la mujer, los pueblos indígenas (…) todavía falta mucho camino por
recorrer.
LS: ¿Y hay una agenda política donde se establezcan las prioridades?
RF: Lo desconozco (acabo de llegar de EE.UU., y he estado casi 40 días
desligado de lo que ha venido pasando acá). Yo creo que tanto el gobierno
como la oposición andan mucho más metidos en cuestiones coyunturales,
ahora mucho más con este escándalo de corrupción en YPFB que la
oposición está utilizando para deslegitimar al gobierno, que pensando en
cuáles son los temas fundamentales de la NCPE que deben ser afinados
para ajustar y volverlos leyes.
LS: Ya a manera de cierre, ¿Cuál sería tu balance de las iniciativas pronacionalización implementadas hasta el momento por lo que va del gobierno
de Morales?
RF: Es una reforma parcial que le permite al Estado recuperar una parte, una
pequeña parte de las reservas, que le permite controlar dos refinerías una en
Cochabamba y otra en Santa Cruz, que antes estaban en manos de
Petrobras. Primero fueron refinerías estatales, de YPFB, después se
privatizaron y pasaron a manos de Petrobras, y nuevamente fueron
recobradas por YPFB en el gobierno de Morales, una transportadora
Transredes, y el 50% +1 de 2 empresas, Chaco y Andina, eso es lo que tiene
el Estado. De resto se han hecho nuevos contratos que generan un poquito
mas de renta para el Estado pero con una serie de meandros – devolución de
costos de recuperación, inversiones pasadas – que complejizan la situación,
y no es una nacionalización plena. Yo diría que es una reforma parcial que no
está bien hecha, que tiene muchos problemas, y que puede, si no se cambian
las políticas hidrocarburíferas, subordinar completamente a YPFB a la lógica
140 del orden transnacional petrolero. Eso es un peligro que yo veo que podría
darse en caso de no cambiarse esta modalidad de asociación con las
petroleras.
LS: ¿Y ese cambio pasaría por qué, por un cambio de contratos?
RF: Yo, si fuera presidente, cambiaría esos contratos de devolución de
costos de recuperación, de inversiones pasadas, lo cambiaría.
LS: ¿Y esa posibilidad está establecida jurídicamente en el nuevo marco
constitucional?
RF: No, porque como te decía, dice que a la aprobación de la NCPE, en los
nuevos contratos petroleros rige este enunciado de que el Estado es el dueño
de los recursos hidrocaburíferos, que el Estado tiene que explotar y demás.
Los contratos anteriores a la aprobación de la NCEP no se tocan, eso lo han
dicho públicamente las autoridades del MAS. Entonces hay un problema. La
mayoría de contratos, como 44, fueron establecidos previamente a la
aprobación de la NCPE.
141 ANEXO 10: TRANSCRIPCIÓN ENTREVISTA IVONNE FARAH
Farah, Ivonne (2009, 23 de marzo), entrevistado por El autor, La Paz.
Lucas Sánchez: Cuáles han sido y en qué consisten las principales medidas
tomadas por el gobierno de Evo Morales en materia de nacionalización, esto
tanto medidas previas a la implementación de la NCPE – decretos
presidenciales, medidas concretas -. Medidas que estén consagradas dentro
del nuevo marco constitucional, y, tengo entendido que aún no ha habido un
proceso legislativo como para materializar la NCPE entonces creo que eso no
viene al caso
Ivonne Farah: En realidad la única medida que ha tomado el gobierno de
Morales en materia de nacionalización, ha sido la de la nacionalización de los
hidrocarburos. En esta materia, sin embargo, hay que tomar en cuenta que
en realidad los recursos no dejaron de estar nacionalizados. Entonces la
medida de la nacionalización, la ley de la nacionalización, tenía que ver más
con el control del Estado sobre los procesos vinculados con toda a cadena de
producción e hidrocarburos.Sin embargo, aunque la idea es que el Estado
controle todos los eslabones, toda la cadena vinculada con esta industria,
sobre todo la producción de gas, la medida fundamental que se tomó, porque
fueron dos, una que era la ley sobre hidrocarburos y la segunda era la
medida que apuntaba a lo que se llamó la migración de los contratos que
tenía el Estado con las Empresas Petroleras extranjeras. Lo que en definitiva
ha funcionado, o se ha ido aplicando, ha tenido que ver con este tema de la
migración de los contratos ha través de los cuales lo que fundamentalmente
se hizo, fue modificar los términos de los impuestos con que se gravaban a
las propias empresas que estaban trabajando en el país.
Ahí tu encuentras ya una contradicción con la ley de nacionalización que
apuntaba al control del estado sobre todo el proceso, porque en definitiva lo
que vino pasando ha sido que las empresas se mantengan en actividades de
exploración, explotación e incluso distribución, pero donde el estado ha ido
colocando ciertas disposiciones tributarias a estas empresas, que es lo que
se relaciona con los impuestos que les corresponde tributar. Entonces hay
digamos, un tributo adicional a lo que ellas ya venían tributando que hace que
142 la tributación se haga dependiendo de los niveles logrados en términos de
producción y comercialización y fluctúe entre un 52 y un 80% del valor global.
Eso debería haberse ido modificando a partir del fortalecimiento y nueva
recreación de la empresa nacional vinculada con la explotación de los
recursos hidrocarburíferos y yacimientos carburíferos bolivianos. La empresa
debería ir avanzando en todos los procesos vinculados con la cadena, pero
ahí hay un retrazo importante todavía.
LS: En últimas, ¿esto viene siendo el IDH?
IF: El IDH es el impuesto directo a los hidrocarburos. Este IDH se conforma
con la tributación que tienen que hacer las empresas al estado.
LS: Y Esta fue la medida principal del gobierno.
IF: Si, esta fue la medida principal el gobierno de Morales. Pero hay otra
medida vinculada con la asignación de este IDH, pero en este caso como
recursos fiscales del estado para su asignación en términos de desarrollo.
Este IDH se distribuye principalmente hacia los departamentos que tienen los
yacimientos en su propio territorio, a través de lo que llaman las regalías,
pero también hay un porcentaje establecido que se asigna a los municipios y
a las universidades y hay otro fondo generado con estos recursos
provenientes de los impuestos a los hidrocarburos que se distribuye al
conjunto de las regiones del país con un criterio de equidad para equilibrar.
LS: Entonces, el proyecto hasta ahora se ha limitado a la creación he dicho
impuesto.
IF: Sí, y el Plan Nacional de Desarrollo complementa estas posiciones
legales vinculadas con la nacionalización y el cambio de los términos del
contrato y ya apunta hacia una diversidad de medidas que estarían
vinculadas con esa posibilidad de impulsar
la industrialización de los
recursos hidrocarburíferas, generando la diversidad de otras empresas como
de procesamiento, refinación, separación de líquidos, petroquímica, etc. Sin
143 embargo, dentro del propio plan se establece que todo el sector
hidrocarburìfico junto con el minero más el de electricidad principalmente, se
constituyen en lo que se ha llamado dentro del plan, el sector estratégico de
la economía. Pero este carácter de estratégico tiene que ver principalmente
con el hecho de que ahí está la mayor generación del excedente económico
del país y que ese excedente se va a utilizar para desarrollar lo que son los
otros componentes del plan vinculado con el fomento a la producción de la
pequeña y mediana empresa, donde están la mayoría de los trabajadores en
este país, pero también para desarrollar una de las cuestiones planteadas en
el plan que es restituir en algo también el carácter social del propio estado
Boliviano. Entonces ahí uno encuentra que este excedente de manera poco
significativa, se queda en el propio sector para desarrollar toda esta
propuesta de industrialización, basada en la utilización de los propios
recursos hidrocaburíferos.
LS: Es decir no se está dando ese paso de los recursos provenientes del
sector hidrocarburìfico a los otros sectores.
IF: Claro. Hay una asignación que es bien diversificada y que por lo tanto
resta posibilidades al propio sector para encarar este proceso de
diversificación de las actividades fundadas en la explotación de este recurso.
LS: Y en ese sentido, ¿en últimas el proyecto del Plan de Desarrollo no ha
podido arrancar, o en qué estado está dicho plan?
IF: Bueno, yo creo que bastantes recursos se han utilizado en el otro sector,
pero no precisamente en esa perspectiva de fomento a la producción.
Básicamente, las principales medidas que se han venido ejecutando tienen
que ver más con la utilización de parte de estos excedentes o del IDH, para
decirlo más corto, a través de una serie de bonos como el Juancito Pinto, el
bono de unidad, etc., que en realidad no tienen, por el tipo de población a la
que están dirigidos, porque son los que están en los extremos de la pirámide,
no tienen una repercusión económica y productiva, en un caso de ninguna
144 manera y en otro muy a largo plazo, en los niños cuando entren en esa franja
de población activa trabajadora.
LS: Y en el caso de yacimientos, que dices que no se ha logrado que se
hagan cargo de las distintas fases de todo el proceso hidrocarburìfero, tengo
entendido que yacimientos tiene un déficit bastante grande y de alguna
manera una incapacidad económica para ser eficiente y para poder en
realidad, apropiarse de todo el proceso ¿en qué radica su problema, a qué se
debe su déficit y su incapacidad?
IF: Yo creo que ahí hay factores de diversa índole. Uno fundamental creo que
es que el país no cuenta con recursos humanos formados para hacerse
cargo de ese desafío. Si uno ve las universidades, no ha habido una oferta
universitaria formativa orientada a generar los recursos necesarios para el
desarrollo de toda una industria fundada en este recurso, como de algún
modo si se vio en el caso de la minería. Acá los recursos para el sector, han
venido básicamente con las empresas extranjeras y han sido las empresas
las que han enviado a formarse afuera a una serie de profesionales, pero esa
es una formación, si bien especializada y pertinente, a muy pequeña escala.
O sea que son muy escasas las personas que pueden por esa vía formarse;
no ha habido una formación masiva y entonces yo creo, tampoco el país, si
no tiene esos recursos, ha podido generar procesos de investigación cientìfotécnica vinculados con lo que demanda este sector para organizar sus
procesos de producción y el tema acá es que la tecnología que se utiliza en
las distintas fases de esta cadena, es una tecnología ya estandarizada a nivel
internacional. Entonces si el país no tiene los recursos humanos necesarios,
no tiene tampoco la tecnología necesaria para ello, esta política de
enfrentamiento con las empresas, dejándolas simplemente en un rol de
generación de un producto que se pone en manos del estado y el estado se
encarga después de su comercialización y además restándoles recursos para
que ellas puedan invertir y desarrollar no sólo los procesos sino también
formación de recursos, ha puesto al estado en una situación muy vulnerable,
no sólo en su relacionamiento con las empresas, sino frente a sus propias
145 posibilidades de generación de las condiciones para hacerse cargo de la
industria en general.
LS: El caso por ejemplo de Indevil que tengo entendido que es otra empresa
nacionalizada, ¿además del sector de hidrocarburos, Indevil y qué otros
sectores han sido intervenidos por el Estado?
IF: Intervenidos, digamos que sólo el sector minero, pero ahí ya hubo una
nacionalización previa, lo que pasa es que no se ha ampliado el dominio del
estado en el marco de la producción minera pero si ya existía.
LS: ¿Existía desde cuándo una nacionalización del sector minero?
IF: El sector minero fue nacionalizado a partir del 52 y se ha mantenido. Lo
que si ha ocurrido después es que se desestructurò con relación a este
sector minero, la empresa que administraba las minas estatales que era
Comibol. Lo que este gobierno está haciendo es reconstituir Comibol que es
la empresa estatal que administra el sector de la minería nacionalizada, pero
no ha habido ahí una nacionalización ni un cambio en la propia ley de minería
que establece por ej. tributaciones mucho más bajas para las empresas
externas que tienen inversiones en el país pero que están dentro de lo que
constituye el sector privado de la minería, conformado por empresas pero
también por una infinidad de cooperativas.
LS: Y el caso de Entel, ¿en qué ha consistido?
IF: Creo que en lo que consistido este caso es en la expulsión de la empresa
extranjera que tenía una participación en Entel del 49%. Esta, sin embargo es
una situación que aún no se ha consolidado, está en tribunales de
arbitramento.
LS: ¿Es una empresa italiana?
146 IF: Si era una empresa italiana, pero esta es una situación todavía no
resuelta, sobre todo en términos del carácter de la nacionalización. Yo creo
que la empresa italiana no vuelve a Entel como propietaria digamos de parte
de los activos de la empresa, pero si lo que está reclamando son los términos
de su salida.
LS: ¿Cuáles serían, desde tu punto de vista, los principales obstáculos o las
condiciones favorables que ha encontrado el gobierno de Morales durante la
puesta en marcha de su proceso nacionalizador, tanto a nivel regional, como
nacional e internacional?
IF: Creo que las condiciones favorables han sido una conciencia unificada del
movimiento social y popular en el país en torno a la necesidad de la
nacionalización de los hidrocarburos. Ese fue uno de los objetivos de toda la
movilización que finalmente llevó al poder a Evo Morales y al MAS.
Creo que además del movimiento social, popular, el tema de la
nacionalización era algo que también era aceptado y visto como una
necesidad por lo que son hoy en día las fuerzas que componen la oposición
en el país. Así que la atmósfera era absolutamente favorable para esta
medida. Los otros factores favorables fueron el entorno político de Bolivia, los
gobiernos de Brasil, Argentina, Chile, Venezuela. El Ecuador fue posterior. Y
otro elemento absolutamente favorable que no hemos sabido aprovechar, era
la postura de la región en torno a la necesidad de una seguridad energética
para la región.
LS: Dices que no se ha sabido aprovechar.
IF: Creo que no exactamente, porque las tensiones después, los términos en
que se ha dado este proceso de nacionalización con las empresas,
principalmente diría yo con Petrobras, porque tiene un status distinto a otras
empresas, porque Petrobras finalmente es una empresa estatal y, a pesar de
que esta empresa está constituida también por capitales extranjeros en una
buena proporción, pero es estatal y tiene además el sello de ser una empresa
orgullo nacional par los brasileños porque ha logrado garantizar para el Brasil
147 el autoabastecimiento en general de combustible. Entonces creo yo que, los
términos en que se dio la nacionalización acá generaron tensiones
innecesarias no sólo con la empresa sino también con algunos gobiernos
como en este caso con el gobierno de Brasil, que a pesar de esas tensiones,
tuvo siempre una posición solidaria con el proceso Boliviano y siempre estuvo
buscando maneras de cómo resolver esos conflictos para que el país pudiera
avanzar en su propio proceso de transformación.
LS: Cuando haces alusión a los términos propios del proceso de
nacionalización que generaron muchas tensiones, ¿a qué te refieres
exactamente?
IF: Pues están ahí los temas de los nuevos contratos que tuvieron que
suscribir las empresas, donde se les quitaba no sólo una gran parte del
excedente, sino que al quitar gran parte del excedente por la vía impositiva,
también se les estaba restando posibilidades de fortalecer su propia
presencia como parte de todo un proyecto en esa perspectiva de la
nacionalización. Por ejemplo, Petrobras tiene capitales extranjeros como
parte constituva de la misma por lo tanto la propiedad es compartida al igual
que todos los beneficios de lo que es el proceso, sin embargo es innegable
que es el estado brasileño quien tiene la dirección política y económica de lo
que se va a Hare con la empresa. Nadie tiene duda al respecto. Entonces
creo yo, que acá el estado boliviano ha tenido una idea de nacionalización
muy vinculada a lo que eran las nacionalizaciones de las décadas de los
treinta, cuarenta y cincuenta en América Latina, lo que correspondía a una
coyuntura absolutamente diferente de la actual en donde el tema de la
globalización, de la estandarización de ciertos aspectos como la tecnología
vinculada con el sector, son aspectos diferentes y la propia organización de
los procesos económicos se da en ese marco de una interpenetración de
capitales y de estados, nueva, más allá de que puedan tener esta dirección
estatal específica dentro de los contornos nacionales.
LS: Y a nivel internacional, hay quienes consideran que el modelo neoliberal,
entendido como aquel modelo derivado del consenso de Washington y que
148 claramente en los ochentas y noventas estuvo en auge, al menos en
Latinoamérica, ya está agotado, ya está en crisis e inclusive que antes de la
crisis financiera venía dando muestras de un agotamiento serio. ¿Consideras
que a nivel internacional no se ha ejercido una presión por parte de una
institucionalidad económica fundamentada en la economía de libre mercado?
Consideras que el proceso Boliviano no encontró mayor resistencia
muchos
elementos
condicionadores
que
le
impidieran
o
o
continúen
impidiéndole materializar su proyecto nacionalizador?
IF: No, seguro que si, pero Bolivia hizo borrón de esa circunstancia e intentó
ir por otra vía como el tratado de comercio entre los pueblos o TCP, o la
nueva integración en relación al ALBA , pero estos eran procesos nuevos que
además se empezaron a dar en el marco de la posibilidad de generar
procesos de integración alternativos, pero que no tenían mucho que ver
justamente, con, por llamarlo de alguna manera, el negocio de los
hidrocarburos, sino más bien vinculado con otro tipo de productos.
Ciertamente ahí había este esquema de libre mercado, neoliberal, pero el
problema es que aún ahora, a pesar de la crisis internacional que tiene una
base clara de crisis financiera originada en E.U. , pero que ha afectado a
todos los países con los que está vinculada la producción norteamericana.
Sin embargo, lo que uno ve es que a pesar de esa crisis, lo que son
propuestas para construir un nuevo patrón económico a nivel mundial
emergente y que vienen desde la emergencia de estos nuevos países que se
han incorporado ahora al grupo de los 20, China, los BRIC, India, Rusia y
Brasil, uno siente que todavía estos países llamados emergentes, no tienen
fuerza suficiente dentro de todo lo que es la estructura de poderes a nivel
internacional, como para cambiar el peso de estos otros ápices que han sido
hegemónicos dentro de esas estructuras, a pesar de su crisis.
Así que hay una crisis económica que está afectando a los países
grandes o del Norte como se llaman, E.U. varios países europeos, en fin,
pero ellos siguen teniendo el poder y la capacidad para seguir definiendo
cómo se resuelve esta crisis y hacia dónde sigue el mundo. Las alternativas
que vienen desde China, India, Sudáfrica, Brasil, Rusia, son apenas
emergentes y todavía no está resuelta a nivel internacional, la posibilidad de
149 un liderazgo hegemónico en la reconfiguración del orden internacional, que
tiene que ver obviamente con la posibilidad o no, no sólo de recomponer el
sistema financiero internacional, sino también la regulación de ciertos
mercados vinculados, como es el caso de hidrocarburos
LS: Considerando entonces lo que acabas de rescatar, si uno analiza por
ejemplo el caso de E.U., que es un país que siempre pugna por una apertura
de mercados y ha tenido un discurso de economía de libre mercado pero en
ciertos sectores vitales de su economía ha sido bastante proteccionista y
obviamente, cuando se tocan sus intereses, al interior no es neoliberal,
¿crees tú que este país y los que son los más poderosos en cuanto a
capacidad de definir el tipo de sistema económico y financiero a nivel
mundial, están actualmente, adoptando medida proteccionistas frente a la
crisis, pero que estas medidas, de alguna manera contrarias a la lógica
neoliberal o de economía de libre mercado llevarán a que ellos cambien su
discurso? Porque uno piensa que seguramente podrían aplicar muchas
medidas, pero como mantienen el poder, pueden seguir manteniendo el
discurso neoliberal pero hacia fuera y explicar su intervención como algo
circunstancial. ¿Qué opinas tú al respecto?
IF: Yo creo que de hecho, el discurso está cambiando. Que en E.U. hay un
discurso muy fuerte vinculado con reducir el peso del mercado en la
regulación de sus procesos y que hay todo un esfuerzo porque el estado se
convierta en este mecanismo líder político de los procesos económicos y
también políticos. Ahora, ¿qué veo yo? Si bien el discurso puede estar
pasando de ese neoliberalismo que yo creo que no sólo empezó a agotarse
en términos de los efectos perversos sociales que generó, sino incluso en
términos de la incapacidad que ha tenido para enfrentar las consecuencias
de un proceso de globalización asentado en lo que han sido los sectores de
punta, la revolución tecnológica que permitió así esta supremacía del sector
financiero sobre el sector de la economía real del sector productivo y
obviamente, esas características están muy vinculadas con la naturaleza de
la revolución tecnológica que tuvo lugar en las últimas tres décadas.
150 Para mí, ahora se va hacia una nueva globalización que vuelva a poner el
énfasis en el sector productivo. Y está claro que si lo claro en esta nueva fase
es la producción, el sector real de la economía, ahí no hay vuelta, en
términos de que no sólo se va a salir del neoliberalismo en términos
discursivos, sino también en términos reales. Eso no quiere decir que el
retorno al fortalecimiento del rol del estado fuerte nos vaya a librar de los
poderes estructurales del capital. Lo que estamos viendo que está pasando
en E.U. es que por ej. el plan de Obama, aunque apunta a esta necesidad de
enlazar de nuevo al sector financiero con la producción económica, uno ve
que quienes más se oponen a eso son los republicanos, pero los más
beneficiados con el plan de recuperación de Obama son esos mismos
militantes del partido republicano que son los dueños de los bancos y de una
cantidad de empresas.
Entonces el tema ahí es que salgamos o no del discurso neoliberal y nos
encontremos hoy en una nueva fase post-neoliberal sin todavía un horizonte
claros de que es lo que va a pasar, los poderes económicos siguen vigentes,
incluso fortaleciéndose a partir de todas las medidas de salvamento que se
están implementando. Por eso lo que digo es que ¿hasta donde va a haber la
fuerza suficiente de China, Brasil. Rusia, India o Sudáfrica para contrarrestar
esos poderes y convertirse en los nuevos dirigentes de un proceso de
transformaciones a nivel internacional? En esa medida volviendo al tema de
Bolivia, ¿cuáles son los márgenes que podría tener Morales, o el gobierno de
Evo Morales en esta perspectiva nacionalizadora desvinculada totalmente de
los capitales externos vinculados a esta actividad?
LS: ¿Tú crees que esos márgenes serían más bien escasos?
IF: Sí, escasos. Hoy día escuché al interventor de yacimientos, ya
convocando a una serie de empresas para empujar este proceso de
instalación de estas plantas separadoras…
LS: ¿Empresas multinacionales?
151 IF: ¡Claro! Entonces ahí hay un problema, si no tenemos los recursos
humanos, si no tenemos la tecnología, si no tenemos recursos financieros,
¿cuáles son los márgenes que tiene el país de enfrentarse a estas
estructuras?, de poder ir yendo por un camino donde los aliados más
cercanos, Brasil o Venezuela, están también con propuestas, no políticas,
sino articuladas a estos poderes internacionales aunque trabajando, sobre
todo el Brasil, en alternativas a la generación de energía, a futuro.
LS: Ya para ir terminado Ivonne, ¿cómo eran las relaciones entre el Estado
Boliviano y las principales instituciones financieras internacionales, Banco
Mundial, Fondo Monetario, BID, antes del gobierno de Morales y cómo han
cambiado, suponiendo que han cambiado, desde que Morales asume la
presidencia en Bolivia?
IF: Bueno, la verdad es que acá todas las políticas económicas previas al
gobierno de Morales siempre fueron definidas desde estos organismos.
Entonces había una injerencia muy fuerte de estos organismos y siempre
hubo una actitud acá realmente, de continuar con el sometimiento. Yo creo
que con el gobierno de Morales se ha intentado cambiar esa situación y los
resultados en mi criterio son interesantes. Por un lado creo que el país ha
desarrollado capacidad para dialogar con ellos de igual a igual, de salirse de
los marcos de las orientaciones que proponen estos organismos, pero al
mismo tiempo, el gobierno no tiene capacidad para romper sus vínculos ni
tampoco dejar de lado los recursos que necesita y que provienen de esos
mismos organismos. Banco Mundial, BID, fundamentalmente. Justamente, en
las declaraciones que oí esta mañana, el presidente de YPFB hablaba de
acercamientos al Banco Mundial, al BID, para conseguir recursos para
implementar esta política.
Entonces, creo yo que ahí hay un viraje significativo. Saber que uno puede
vincularse con estos organismos en términos de igualdad desde una postura
soberana y negociar desde ahí, los términos en que estos organismos
otorgan recursos. Pero si hay ese viraje con ellos, yo creo que eso mismo
puede darse en relación a las empresas. Me imagino entonces, que el
siguiente paso que se va a tomar es también en relación a eso, saber que
152 pueden haber intereses o capitales de empresas extranjeras en las distintas
empresas que se constituyan a la cadena hidrocarburífera, pero donde esa
presencia o esas formas de propiedad o de capitales, trabajen en el marco
de una política que es definida por el país. Lo que no ocurrió al inicio del
proceso, donde la idea vinculada con la nacionalización o con el
fortalecimiento de una capacidad soberana para definir la política en el país,
estaba vinculada claramente a la expulsión de todo lo que fueran intereses
extranjeros dentro del país.
LS: Perfecto. Tengo entendido que un elemento que le dio dicho margen de
independencia al gobierno de Evo Morales radicaba en el precio de los
hidrocarburos y un conjunto de elementos coyunturales que le permitieron, en
un principio, cortar la dependencia económica de algunas de estas
instituciones.
IF: Claro, claro…
LS: Como bien decías, hoy cuando escuchabas al presidente de yacimientos
que estaba ya haciendo alusión a un nuevo acercamiento con dichas
instituciones y actualmente como el precio del petróleo y de todo lo del sector
de hidrocarburos ha bajado, ¿crees que lo que se vaya a dar próximamente
sea una necesidad económica del gobierno de Bolivia que lo lleve a
acercarse nuevamente a dichas instituciones y en esa medida, de alguna
manera, tener que sacrificar elementos del proyecto político? Es decir que al
acercarse nuevamente a un BID, a un Banco Mundial, ¿crees que dichas
instituciones volverán a plantear ciertos condicionamientos?
IF: Yo creo que no. Creo que las instituciones están claras en que ya no
pueden actuar con los países desde esas posiciones de fuerza que tenían
antes. Los procesos de cambio que se están dando en todo el mundo, el
fortalecimiento de las posiciones y de los intereses de cada uno de los
Estados Nacionales frente a los organismos los ha llevado a todos a la
famosa declaración de Paris. Ahora todos los organismos internacionales y
153 de cooperación tienen que funcionar respetando las plataformas de cada uno
de los estados.
LS: ¿Esta declaración es de cuándo, perdón?
IF: Creo que es del 2005. Se llama declaración de Paris. Yo lo que creo es
que lo que está ocurriendo es que a partir del fortalecimiento de las
posiciones de los estados, lo que se está dando es la definición de vínculos
sobre nuevas reglas y creo que eso es lo fundamental. Creo que el país no
va a tener ninguna posibilidad de prescindir de estos organismos
internacionales financieros y de otro tipo de cooperación al desarrollo, porque
todo su plan de desarrollo con esta caída de los precios de los recursos
naturales en el mercado internacional, se viene abajo, todo su plan, porque el
plan se basaba justamente en los excedentes de lo que llamaban el sector
estratégico de la economía y entonces, hoy en día el país no cuenta con esos
excedentes que estimo tenía, a partir de esos precios altos en el mercado
internacional de hidrocarburos y va a necesitar por lo tanto recursos de otros
estados. El tema es ¿cuáles son los términos sobre los que se entabla esa
relación? Y bueno, una pregunta adicional tiene que ver con ese futuro del
desarrollo de los países, fundado en la explotación de los recursos naturales
no renovables.
LS: Finalmente Ivonne, ¿consideras acertado catalogar al gobierno de
Morales como un gobierno post-neoliberal? ¿Consideras que es un rubro con
sentido? ¿Lo encuentras acertado o poco diciente?
IF: Si, creo que estamos ya en una transición post-neoliberal. Creo que lo
que no tenemos claro y no sé si es sólo aquí o es un fenómeno más general,
es ¿Cuál será el sentido histórico de todo este nuevo proceso? está claro que
los dos pilares básicos que se propone este gobierno, descolonizar,
desneoliberalizar son totalmente fundamentales, necesarios y creo que
pasitos se están dando en esa dirección, pero desneoliberalizar o
descolonizar no definen el sentido del proceso. ¿Vamos a seguir siendo un
país capitalista? ¿Qué tipo de capitalismo es el que tenemos aquí en el
154 marco de esta pluralidad no sólo cultural, social, política sino también
económica? ¿Cómo desde este nuevo capitalismo o lo que sea, nos vamos a
conectar con el mundo?
Álvaro García Linera en alguno de sus trabajos planteaba el capitalismo
andino y hay muchas investigaciones acá que muestran desde distintas
perspectivas, que todo aquello que se pensaba era digamos, esa emergencia
de nuevas formas y relaciones económicas vinculadas con economías
reciprocitarias o comunitarias, en el fondo, no son más que economías
capitalista de carácter familiar, como las llaman algunos investigadores,
entonces bajo esas evidencias, eso es lo que no está claro ni resuelto
todavía. Más justicia, sí. Más igualdad, sí, pero no están claras una serie de
otras cosas vinculadas con el tema democracia y libertad, etc. Y bueno, ahí
creo que no hay todavía cosas muy claras que es lo que estamos
construyendo, a no ser que como dice Boaventura de Sousa Santos, el
socialismo
no
es
más
que
un
proceso
incesante
de
ampliar
la
democratizaciòn en todos los espacios de la realidad.
LS: Por último Ivonne, ¿cuál sería tu balance de las iniciativas pro
nacionalización que hasta el momento ha implementado el gobierno de Evo
Morales?
IF: Bueno, yo creo que es estratégico que el Estado tenga control sobre
cierto tipo de industrias que también tienen todavía, un carácter estratégico
en el país. Pero yo creo que en la medida en que la nacionalización se ha
tomado más como un proceso que permite al estado captar y retener la gran
parte del excedente ahí generado, hasta ahí creo que el balance podría ser
positivo. Esa capacidad de retención nacional del excedente. El problema ya
es otro, creo yo, que es el de utilización, distribución y uso de este excedente
digamos nacionalizado. Y creo que sólo eso sería sin embargo lo que yo
podría decir que es el resultado del proceso nacionalizador. Haber logrado
fortalecer esa capacidad de retención del excedente, pero no veo que la
nacionalización se haya traducido realmente en algo más allá de esa
capacidad de retención.
155 LS: Es decir, que sigue siendo parcial dicha nacionalización.
IF: Pues es que yo, la verdad, en el marco del contexto actual también, no
me imagino en que más se podría…
LS: ¿Consideras que va a ser complicado ahondar en ese proceso?
IF: Pero es que, digamos que la pregunta es ¿qué significa eso?
Originalmente ¿qué fue lo que se pretendía con la nacionalización? No sólo
tener esta capacidad de retener internamente el excedente generado en esta
industria sino además tener un manejo estatal de todas las actividades
vinculadas con todo el proceso de la producción, pero ahí digamos que la
pregunta es ¿nacionalizar es equivalente a generar un control estatal, en todo
lo que es el proceso de la producción, o nacionalizar está vinculado también,
no sólo con la retención nacional del excedente, sino con que esa industria se
desarrolle a partir de recursos e instituciones nacionales, que no
necesariamente tienen que ser estatales. La estatización del proceso lo que
está haciendo es restar posibilidades a iniciativas privadas que pueden estar
comprometidas con un objetivo nacional.
156 ANEXO 11: TRANSCRIPCIÓN ENTREVISTA WALTER DELGADILLO
Delgadillo, Walter (2009, 19 de marzo), entrevistado por El autor, La Paz.
Lucas Sánchez: En primer lugar hay unas preguntas descriptivas, luego hay
otras personales que pretenden indagar la lectura que usted tiene de lo que
está pasando en su país. ¿Cuáles han sido y en qué consisten las
principales medidas tomadas por el gobierno de Morales en materia de
nacionalización? Aquí, tanto las medidas previas a la ratificación de la nueva
constitución como medidas ya consagradas en el marco de esta nueva
constitución.
Walter Delgadillo: A ver si te sirve para tu tesis esto, al final voy a referirme
a eso. Un poco para que tu tengas una idea del contexto en el que estamos.
En realidad la nacionalización es un medio. No es un fin, o sea no es que
nacionalizamos porque ese es el objetivo. Nacionalizamos porque queremos
conseguir otras cosas. Yo diría que el proyecto este tiene, como todo
proyecto, bueno, en primero lugar quiere cambiar la situación. Yo diría que en
ese sentido la palabra clave de este proceso es equidad. Y es equidad de la
persona consigo misma, con los demás y con la naturaleza. A esto le
llamamos vivir bien, nosotros. Es una categoría más bien armada, que es la
combinación de estas tres cosas: La gente consigo misma, con la comunidad,
la sociedad y el medio ambiente. ¿En los términos más modernos eso que
significaría? Calidad de vida, entonces de lo que se trata aquí es de construir
calidad de vida a partir de la equidad. Y entonces, ¿qué es lo que tenemos
que hacer para lograr eso? Obviamente cambiar lo que había antes:
neoliberal o liberal. Y para cambiar eso hemos definido tres grandes
variables. La terminología puedes encontrarla en lo clásico esencialmente, es
estructuralista lo que te voy a decir. Para definir una nueva fase y una nueva
forma estatal necesitas cambiar el patrón de acumulación, el patrón de
hegemonía y el patrón de construcción simbólica. Si te remites a la escuela
marxista sólo hay dos: el de acumulación y el de hegemonía. Hemos
incorporado en nuestra reflexión además, el patrón de construcción
simbólica.
157 El patrón de acumulación en la relación estado-sociedad, no sé si lo haz
estudiado tu, está muy trabajado en autores como Laclau, Chantarmour,
estos dos marxistas, que en realidad no son marxistas. El patrón de
acumulación en la relación estado-sociedad entonces es como acumulas un
excedente para mejorar las condiciones de vida. En esos términos es que
hemos incorporado la idea de que para esto necesitamos un mayor
protagonismo del estado.
LS: Esa es la diferencia con la escuela liberal.
WD: No, con la neoliberal. La escuela neoliberal lo que quiere más bien es
sacar al Estado porque complica el mercado. No, nosotros creemos que aquí
se trata es de darle protagonismo, económico, político y social, sobre todo
económico porque también se lo trasuntaba a la parte social y política.
Entonces, la nacionalización es un hecho que va en el sentido de cambiar
el papel de la nación, más estado y acumular además, las riquezas desde el
estado para cambiar las condiciones de vida. Nuestro cálculo es que en este
país el Estado tenía más o menos un 15% del control de la economía. Según
nuestros últimos cálculos estamos actualmente en un 22%. Nos interesa esa
mayor participación del Estado porque creemos que a partir del Estado usted
puede acumular en otro sentido, utilizar esa acumulación pero además
ordenar el mercado en los términos que se refieren a esta manera de ver el
cambio. Entonces patrón de acumulación es una clave y ahí tú entiendes el
tema de nacionalización. Es más Estado para dirigir la economía, para
protagonizar desde el Estado la economía.
El patrón de hegemonía es la relación de estado-sociedad, es más bien un
vector más político. Y ahí se refiere más bien a la forma en que se va
constituyendo el liderazgo político desde el gobierno. Esto es lo que estamos
cambiando. Ahí tú verás actores como por ejemplo la clase política, las
articulaciones, las relaciones.
En cuanto a patrón de hegemonía, este es un proyecto que tiene un
núcleo que es indígena y campesino. Lo que estamos tratando de construir
desde este núcleo, es una articulación con los otros sectores. Lo hemos
logrado ya con los trabajadores. La Confederación de Campesinos, el Pacto
158 de Unidad, que es esencialmente campesino-indígena, se ha conectado con
la Central Obrera Boliviana realmente. Entonces en cuanto a patrón de
hegemonía estamos construyendo esta articulación. Sin embargo el modelo
completo en cuanto a patrón de hegemonía es la articulación de este núcleo
con las clases medias y con el empresariado con sentido nacional. Ahí
concluye la construcción del patrón de hegemonía. Esto está por hacerse
todavía. Lo que hemos avanzado si es con los trabajadores y estamos
trabajando intensamente para ver que pasa con la clase media. Está
problemático. Esto no está fácil.
Y el patrón de construcción simbólica. Yo creo que ese es el dato crucial y
digamos, el que marca la diferencia de calidad de este proceso con el
anterior. Efectivamente hemos cambiado la construcción de poder desde los
símbolos, muy profundamente. Ahora tienes en el poder a un indígena, algo
que no lo podías ni pensar hace sólo cinco años, o cuatro. Ni siquiera lo
podías pensar desde la clase media. El vicepresidente tiene una anécdota
que siempre cuenta para graficar esto. Estuvo en el norte de Potosí que es la
zona más pobre de este país, la pobreza está por el 90% más o menos, y allá
se juntó con unos chicos de escuela, campesinos, le preguntó a uno de los
niños, ¿tu cuando seas grande que quisieras ser? Y el niño le respondió:
presidente. Entonces eso es algo que no podías haberlo imaginado.
Si bien, donde más hemos cambiado es en el patrón de construcción
simbólica, sin embargo, tenemos conciencia de que es el vector de mayor
dificultad de la construcción, porque eso tiene que ver con la subjetividad, con
la construcción de símbolos, con la construcción de sentido común, con la
construcción de verdad por último y eso va en la cabeza. Podemos avanzar
en lo económico, podemos avanzar en lo político, pero este otro vector, el
simbólico, es el que más se nos está complicando y sólo tú entiendes lo que
está pasando en este país si metes este vector. O sea, desde el punto de
vista incluso económico, es más posible ver que las corporaciones
económicas del oriente boliviano, por ejemplo, podían juntarse con nosotros,
pero lo que nunca por ahora admitirán, es que un indio permanezca en el
poder 10, 15 años. Eso es una suerte de odio racial que tiene mucho que ver
con esta construcción simbólica, de sentido común y de verdad.
159 Entonces, ese es el gran contexto y en ese contexto tienes que encontrar
lo que es la nacionalización y, desde nuestro punto de vista, es un hecho
fundamental que va en la línea de un mayor protagonismo de estado en la
economía.
LS: Y entendiendo entonces como usted lo decía, la nacionalización como un
medio para un fin que hace parte de todo este proyecto, ¿qué medidas
concretas implementaron en el nuevo marco constitucional que hace par de
meses se ratificó? O ¿que decretos presidenciales se emitieron previamente?
WD: ¿Ahora último?
LS: Bien sea antes de la ratificación de la constitución a finales de Enero, o
dentro del marco constitucional aprobado.
WD: Ya. Nosotros nos estábamos moviendo en estos tres espacios de
manera continúa y consistente. En lo económico ha habido la nacionalización
de hidrocarburos, pero también de empresas mineras y también de la
telecomunicación. Digamos que son los hechos más importantes en cuanto a
una incorporación mayor del estado en la gestión de la economía. Desde el
punto de vista social, el hecho más importante es el del analfabetismo cero.
Liquidar el analfabetismo es un hecho del más alto sentido político y en
general, estamos tratando, en el aspecto social, tratando de ver el tema del
trabajo y el empleo.
En cuanto a trabajo es incorporación, hache en Bolivia hay una cuestión
interesante., la gente protegida por la ley, sólo un 20% es trabajadora.
Estamos tratando de incorporar al 80% que es el llamado mundo informal y
en cuanto a empleo, estamos tratando de ver ese vector que articule el resto,
en el sentido de que producción de bienes y servicios se complementen con
empleo, con ingreso y por tanto con equidad. El paquete, el paquete social
está muy conectado con educación, muy conectado con trabajo y con salud
en el sentido de que estamos en que haya un decreto de salud universal. En
el sentido simbólico, lo habíamos hecho antes, lo estamos haciendo ahora,
es la incorporación efectiva de símbolos. O sea, por la nueva constitución
160 política del estado se ha incorporado la mitala como un símbolo nacional. Hay
otra planta que llaman partogú que tiene mucho que ver con las zonas del
oriente y de la Amazonía. Pero en general yo diría que en este tiempo lo que
estamos trabajando, ya después de la constitución, es en dos espacios: Uno
es el espacio de los resultados. Nosotros tenemos un Plan Nacional de
desarrollo que tiene en total unos 3.000 millones de dólares de inversión.
Estamos trabajando en eso, tratando de conseguir resultados en todos los
espacios: económicos, políticos, sociales. Ahí se trata simplemente de dar
resultados y el otro es el de la articulación, este es muy importante, bastante
más político y es lo que estamos haciendo con decretos, con acciones, con
diversas cosas. Articulación en el sentido de incorporar este proyecto y tiene
mucho que ver con el patrón de hegemonía, diferentes sectores, estamos
trabajando intensamente con la clase media, tratando de incorporarla. Con
los empresarios esta es una cuestión que yo la trabajo desde este ministerio.
Este ministerio en cuanto a inversión es uno de los más fuertes, después
de hidrocarburos es el que más recursos tiene, unos 800 millones de dólares.
Y por supuesto, como hacemos caminos, viviendas, telecomunicaciones,
tiene mucho que ver con la empresa privada. Estamos conectando con ellos,
les estamos proporcionando préstamos, 200millones de dólares, 8% anual,
10 años plazo, estamos trabajando en esta idea que desde lo económico
articule el patrón de hegemonía. Esto en lo sectorial. Pero en articulación, la
otra cosa que estamos trabajando intensamente y no sin dificultades, es el
tema de las autonomías. Hay una serie de decretos, hay una serie de
medidas, estrategias. Nos interesa ahora, a nosotros más que a nadie,
simplemente las autonomías. Hay incorporaciones diversas de los diferentes
sectores, de los diversos territorios. Autonomía se ha convertido más bien en
una reivindicación de rredistribución del poder en los territorios. Estamos
trabajando eso con diferentes sectores, pero con un rechazo también, muy
importante de un bloque cívico, corporativo, empresarial, que cree que no hay
más que oponerse al gobierno porque, bueno, ya es un cálculo político sobre
la probabilidad de sus maniobras. Pero dicho en síntesis, estamos trabajando
en lo económico, en lo político y también en lo social.
161 LS: En lo económico, teniendo en cuenta para ustedes la importancia del
sector hidrocarburos, del sector telecomunicaciones, desde que está Morales
o desde que está vigente la nueva constitución, ¿cuáles son los cambios
concretos que se establecieron en la manera en que el estado regula o
maneja?
WD: No, la idea central en lo económico es protagonismo estatal, desde una
definición que esta en la nueva definición política del estado, que es
economía plural. Si alguna economía hay es la plural. Es una entelequia en
realidad. Yo digo que es retomo de lo anterior con más protagonismo estatal,
es todo. Entonces la economía plural supone presencia pública, es propiedad
estatal, propiedad privada, propiedad comunal, pero además cooperativa. En
ese sentido comunal-cooperativa. Entonces la gran variación, el gran cambio
es el protagonismo estatal. Siempre ha habido propiedad privada, siempre ha
habido propiedad comunal, siempre ha habido propiedad cooperativa. El
protagonismo estatal además, con la posibilidad de incorporar de una manera
más vigorosa lo comunal, que es incorporación de lo rural, especialmente en
nuestro país, que según todos los datos, tiene mucho que ver con la solución
a los problemas de la pobreza.
LS: Y en ese concepto de economía plural, el papel que juega la
nacionalización, ¿de que manera se da? ¿Hay un concepto explícito de
nacionalización en ciertos sectores de la economía o sencillamente mayor
participación estatal, sin que se considere que hay un proceso de
nacionalización?
WD: Es que hay, a ver, el modelo es desde lo económico. ¿Si tu quieres te lo
pinto?
LS: Vale.
WD: En la economía hay dos sectores que son: Uno es lo estratégico que
son los acumuladores, encargados de la acumulación de excedentes, esto es
hidrocarburos, minería, agroforestal, principalmente, este es el sector 1 y el
162 sector 2, es el sector generador de empleo, de ingreso, entonces hache está
esencialmente la mano factura, la micro y pequeña empresa, la mediana y la
grande. Pero en general es un sector transformador de la materia. Entonces
el modelo es; acumulas y esa acumulación tiene dos destinos, uno la
reinversión y el segundo destino es incorporación en el sector generador.
El tercer sector es el de los servicios sociales. Entonces allí tienes salud,
educación, cultura. Pero igual, es la incorporación de estos excedentes lo que
se incorporan al sector social y en este sentido este es el sector estratégico.
Allí acumulas el excedente. En este sector entonces generas riqueza que la
vuelves a invertir en el sector social.
Como comprenderás, entonces la nacionalización es fundamental en este
modelo. Si eso falla, fallan los excedentes y falla todo el resto del ciclo
económico-social.
Así de simple es el modelo y estamos tratando de implementarlo y en
general hemos avanzado bastante, pero bueno, ¡hay mucho que trabajar! Por
eso te digo que lo más complicado es la transformación simbólica. Esto lo
podemos hacer, medidas más, medidas menos, tiempo más, tiempo menos,
ahí tendrás que hacer alianzas muy importantes, especialmente en el sector
generador de empleo, eso ya lo estamos haciendo en algunos sectores, pero
donde no es difícil, es en el cambiar la cabeza de la gente y eso va a tardar
muchísimo, es el tema de la construcción del patrón simbólico, de
significados.
Este es el complejo, pero además es complejo en un doble sentido, en el
sentido de lo que tú puedes pretender y lo que realmente puedes alcanzar.
Porque ahí, mirando más desde el punto de vista estructuralista, digamos, ahí
lo que tendrías que hacer es cambiar la cabeza de la gente, pero yo creo que
justamente ahí está uno de los problemas centrales del debate. Lo que va a
salir en realidad es una articulación y en realidad va a salir un híbrido, ni
siquiera este sueño de alta hegemonía indígena va a ser el que pueda
imponerse, va a ser la incorporación de todo esto en un proyecto nacional.
Donde todos puedan vivir bien, no es para nada, desde mi punto de vista, eso
es obviamente, no todo el mundo lo compartimos, no es desde mi punto de
vista una imposición de esta manera de ver al resto, sino la capacidad de que
un solo proyecto articule todo. Lo nuestro que es esencialmente construcción
163 de equidad, pero lo otro, que no viene de esa vertiente, pero que es parte de
este país y que es necesario que esté ahí.
LS: Bien. ¿Cuáles han sido las principales dificultades, o los principales
elementos
que
han
facilitado
la
implementación
de
este
vector
nacionalizador del gobierno de Evo Morales? Esto tanto a nivel local,
claramente tocando el tema de la oposición de ciertos sectores, a nivel
regional, que uno supondría que una tendencia regional facilita el proyecto
del gobierno de Evo, no sé si haya sido así, por ejemplo, la relación con
Venezuela, y a nivel global, es decir si aún hay fuerza en un modelo
neoliberal que genere resistencia frente a este tipo de proyecto, o el contexto
internacional es distinto y tiene mayor margen de acción un proyecto como
este? Es decir, desde tu punto de vista, ¿cuáles son los principales
elementos que bien hayan facilitado o bien hayan resultado siendo
obstáculos en los niveles, locales, regionales y global?
WD: Local, ¿quiere decir Bolivia?
LS: Si, local Bolivia, regional Sur América, global, mundial.
WD: Es siempre de ida y vuelta esto. No es siempre blanco o negro. La
cooperación venezolana para esta medida es muy importante, para este
proyecto es muy importante tanto en lo macro económico como en el detalle,
como ha sido muy importante la cooperación cubana. Sin los cubanos no
hubiéramos podidos alcanzar analfabetismo cero. Sin los venezolanos no
hubiéramos podido avanzar en la incorporación de la micro empresa en este
proceso. Sin embargo, desde el punto de vista ideológico, les sirve también a
los enemigos del proceso como un elemento de desgaste. Entonces es de
ida y vuelta. Yo creo que en general la cooperación internacional nos ha
ayudado mucho, pero es también un elemento frágil desde el punto de vista
del discurso. Lo asumimos así y nuestra decisión es construir unas relaciones
internacionales con personalidad propia, más allá que lo logremos o no, pero
así está el diseño. Entonces lo regional para nosotros es muy importante.
Ahora ya desde una mirada más global, más general, la relación con los E.U.
164 ha sido una relación compleja, en muchos momentos y muchas
circunstancias, no resuelta, a diferencia de la europea en la que con muchas
de las naciones ha sido de bastante buen nivel y de cooperación mutua. Pero
a nivel internacional yo diría que el proyecto político este se ha posicionado
bien. Bolivia de mucho tiempo es uno de los programas internacionales más
importantes de ese tamaño y por supuesto a ese nivel, relaciones
diferenciadas con Venezuela, con Cuba, también con Brasil y Argentina.
Brasil es un factor muy importante para nosotros, lo es Argentina también,
son los consumidores del gas boliviano. Brasil además, es un país con el que
trabajamos mucho todo el tema de construcción e infraestructura y entre los
presidentes, la parte de la relación de afecto nos ha ayudado mucho a
nosotros.
LS: A nivel global, consideras que aún hay un contexto neoliberal como el
que había en los noventas, por ejemplo en Latinoamérica, que haya ejercido
resistencia, bien sea a través de instituciones financieras internacionales,
condicionamientos de préstamos y demás, o ese contexto…
WD: Ese contexto en general se ha debilitado más bien, yo no veo que haya
la rigidez de antes, peor con la crisis actual, hasta los más liberales estaban
en lo estatista en este tiempo. Yo digo que como factor formal, no es muy
importante, pero lo es desde el punto de vista subjetivo, o sea, es toda una
construcción histórica esto de una construcción es todo liberal, llevas en tu
cabeza adelante, por siglos, lo que trasunta en las cabezas de generaciones
tras generaciones y entonces hay una forma de pensar que acaba siendo
verdad. Y vuelvo al primer punto, por eso es que la construcción simbólica es
tan complicada de ser deconstruida.
Tienes una manera de pensar que es verdad. Cuando tú planteas otra
cosa como verdad, es muy complicado. Y hay una combinación entre
sectores dominantes y medios que están disputando con este proyecto la
hegemonía en la construcción de este elemento simbólico. Históricamente,
en perspectiva, es lo más difícil, pero en coyuntura, es lo más complejo
también, porque ahí se articula, lo dominante económico, lo que siempre
dominó económicamente en este país, las corporaciones estas privadas que
165 estuvieron muy ligadas con los capitales transnacionales y con esto además,
una suerte de misión mediática por la defensa de ese sistema que lo cree en
su verdad. Entonces también en este momento el proceso tiene esa
deconstrucción para reconstruir otra cosa, por eso es que lo neoliberal no es
muy importante desde el punto de vista de lo formal, pero es muy importante
desde el punto de vista de la conciencia y la subjetividad.
LS: Ya para ir terminando Ministro, ¿Cómo eran las relaciones con las
principales instituciones económicas del estado Boliviano antes de que Evo
Morales asumiera la presidencia, me refiero a un Banco Mundial, a un Fondo
Monetario y a un BID y, cómo cambiaron, suponiendo que hayan cambiado,
desde que Evo asumió la presidencia?
WD: Ya. Uno no entiende eso si no considera lo que ha pasado en este país
desde el punto de vista económico. Al presidente Morales le ha
correspondido vivir un tiempo de bonanza económica impresionantemente
importante. Para que veas el tamaño del cambio, las inversiones en Bolivia
hasta el 2005 no alcanzaban sino unos 10 millones de dólares, ahora están
en 3.000 millones de dólares. Inversiones estatales, o sea que se han
multiplicado por 6 las inversiones. Esto porque hemos tenido ingresos
extraordinariamente fuertes.
LS: Debido básicamente a…
WD: Explotación de hidrocarburos, minerales no tradicionales como soya,
agropecuarios, etc., que van sumando. Entonces, antes de este boom
económico, la relación con los organismos multilaterales era de sujeción,
porque este país era un país permanentemente deficitario, entonces tenía
que ir al mundo, especialmente al imperio a pedirle limosna hasta para sus
gastos corrientes. Fíjate que antes, hacia el 2004 y creo que 2005 también,
los gobernantes tuvieron que salir del país poco menos que con su sombrero
para recoger plata para pagar los sueldos. Como tuvimos sucesivamente los
3 años superávit, tuvimos posibilidades de cubrir el gasto corriente, pero
también la inversión y eso nos dio una posición muy vigorosa de dignidad
166 frente a los organismos multilaterales. Mientras ellos estén así, ellos podrán
actuar pero bajo nuestras condiciones, bajo la consigna que tiene el
presidente de “socios pero no patrones”.
Yo tengo un programa con el Banco Mundial, tengo un programa con el
BID, no hay problema, pero…bajo nuestras normas y bajo nuestro plan, que
es el Plan Nacional de Desarrollo.
LS: ¿Y estas instituciones no han expresado ninguna resistencia frente a
este cambio de reglas?
WD: Yo creo que la gente que está en Bolivia ha entendido este proceso, la
gente de estos organismos internacionales y saben que si no aceptan
nuestras reglas no va ha haber buenas relaciones. Pero se han portado bien.
LS: ¿Qué tan sostenible cree usted que sea este margen de acción que tiene
el gobierno de Bolivia, el gobierno de Morales, debido a factores coyunturales
como esos altos precios en sectores que favorecen? ¿Hay un buen
panorama?
WD: ¡Este año! Este año vamos a tener 3.000 millones de dólares de
inversión según nuestros cálculos iniciales. Pero ayer estuvimos en una
reunión y alguien nos decía:”Hay que ajustar eso” Hasta hace poco
pensábamos
que
podríamos
cubrir
el
déficit
que
teníamos
con
endeudamiento externo. Pero aparentemente eso también está complicado,
mientras ajustamos esos números. Yo calculo que el 2009 vamos a pasar sin
mucho problema. No es que no van a venir los efectos de la crisis financiera,
pero…han de ser menores. El 2010 va a ser más problemático para muchos
sectores. Han de ir agotándose las reservas, tenemos 8.000 millones de
reservas y el superávit se va a convertir en déficit, nuestras posibilidades de
inversión por tanto, han de disminuir. Sin embargo hay dos factores que van
emergiendo que son interesantes. Así como se va agotando el sector de
hidrocarburos, minería, por los precios, va emergiendo otro, otro que no he
dicho, otro que va a ser muy importante, la capacidad de exportación de litio
167 en muchos años. Cuando estemos llegando al punto alto de la crisis va a
entrar el litio y va a ser un dato muy importante.
Pero lo otro, la esperanza y el diseño, es que tengamos capacidad de
transformación de la materia prima que tenemos: hidrocarburos, minerales,
pero también todo el mundo agropecuario y agroforestal y en este bloque no
deja de ser importante en este país al igual que los hidrocarburos, el bloque
agropecuario y agroforestal. Esto es muy grande y muy importante en este
país. Si somos capaces de darle valor comercial a esa producción, puede ser
un factor muy importante de crecimiento y darle valor a este factor, supone
convertirlo en un factor de comercio agroecológico. Esta es una línea que no
la estamos todavía explotando, pero que nos parece fundamental en un
diseño como el que tenemos, de un país con equilibrio, con equidad en la
sociedad y en la naturaleza. Entonces el vector agroecológico, de recursos
naturales, el agroforestal, va a ser un factor muy importante. Probablemente
habrá declinación de lo minero, de lo hidrocarburìfero, pero habrá subida del
litio y también de las posibilidades de la manufactura y de la exportación en
esta línea de lo ecológico.
LS: Entonces, ¿Ud. Considera que el potencial que se encuentra en lo
ecológico y en el Litio, va a permitir al gobierno de Morales, mantener todo su
proyecto político y su autonomía ante organismos multinacionales, sin tener
que en algún momento, debido a la falta de dinero, flexibilizarse a la línea de
juego de ellos?
WD: Yo creo que hay que jugar, hay que trabajar en dos líneas, la primera es
la de mantener la capacidad de crecimiento con equilibrio y la segunda es la
capacidad de ir eliminando la pobreza. Porque este proyecto sólo se justifica
porque construye equidad. De eso partimos. Y construir equidad quiere decir
liquidar la pobreza. Este año vamos a iniciar una estrategia, esperamos
incorporar al menos unos 50 municipios en la erradicación del estado de
pobreza. Vamos a trabajar igual que lo hicimos en el caso del analfabetismo.
Hay que ir liquidando la extrema pobreza y nuestro cálculo es que en 15
años, haremos liquidado la extrema pobreza y habremos mejorado las
condiciones generales. Entonces acumulación para redistribución. Ese es el
168 tema y para la acumulación cada vez menos hidrocarburos y menos minería,
pero cada vez más litio y cada vez más transformación de las materias
primas agroecológicas para el vector de exportación básicamente.
LS: Muy bien Ministro…
WD: Sin embargo y acá yo cierro, para nosotros la traba en la economía es la
combinación entre mercado interno y mercado externo. Muy importante en
este tiempo el mercado interno, o sea, no podrías entender lo que ha pasado
sin ver cómo se ha reactivado, más allá de las intenciones de la gente que no
quería que sucediera así, el mercado interno. El producto interno bruto,
cuando empezamos, en Bolivia estuvo en 9.000 millones de dólares, ahorita
está en 17.000, y eso supone evidentemente, un ingreso per cápita mayor.
Estamos trabajando, en todo caso, en la disminución de la brecha entre los
más ricos y los más pobres y esto es combatir la extrema pobreza, además
de otras medidas.
169 ANEXO 12: TRANSCRIPCIÓN DE ENTREVISTA A SOCORRO RAMÍREZ.
Ramírez, Socorro (2009, 27 de febrero), entrevistada por El autor,
Bogotá.
Nota preliminar: Tal como se evidencia en el Anexo 3, esta fue la primera
entrevista que se realizó. Esta entrevista tuvo un carácter más exploratorio y
buscaba recolectar elementos que sirvieran para corroborar si la manera en
que se había planteado el problema de investigación en el anteproyecto
(realizado durante finales del segundo semestre de 2008) era la más
adecuada. En este sentido, a continuación se transcriben los principales
apartes de la conversación exploratoria sostenida con la entrevistada de
manera levemente distinta a la transcripción que se realizó del resto de las
entrevistas. Recordando a su vez que en un principio el problema de
investigación incluía también el caso ecuatoriano (véase Anexo 3), en esta
entrevista se hace referencia tanto a Bolivia como a Ecuador.
LS: [Sobre el enfoque de la investigación…]
SR: Deberías enfocar tu investigación en el intento que está dándose tanto
en Bolivia como en Ecuador de reestatitizar la actividad económica, política,
de recentrar en el Estado el control de todas las demandas. Porque si no
pues terminas diciendo “tuvieron gran éxito en derrotar el neoliberalismo y en
zafarse del neoliberalismo”. Esas recetas ya ni EE.UU. que hoy está
privatizando bancos la aplica, ¿sí me explico? En cambio hay un enfoque
estatista y nacionalista de ambos presidentes, con matices, que sería más
interesante indagar. El papel de las nacionalizaciones como un indicador
esencial en la política estatista y nacionalista de estos dos presidentes. Y,
¿hasta dónde este indicador de desarrollo de su modelo se enfrenta con
dificultades técnicas insalvables? Bolivia nacionalizó y ha tenido paralizadas
las instalaciones gasíferas porque pues no tiene la capacidad técnica para
ponerlas en marcha. Enfocar la investigación por este lado más bien, como
parte de su proyecto un elemento es enfrentar el neoliberalismo.
Si lo vas a medir sólo como el éxito o no que haya tenido frente a las
recetas neoliberales, pues sería un éxito que no es atribuible exclusivamente
170 a ellos. Porque el contexto es que esas recetas entraron en bancarrota desde
antes de la crisis global y ahora con la crisis global están enterradas
absolutamente empezando con EE.UU. Obama es el entierro de todas las
tendencias neo-conservadoras que propugnaron por eso. Y en cambio, ver
las dificultades para los dos, para Evo de poner en marcha esa capacidad de
controlar recursos se enfrenta con limitaciones nacionales. Pero sería muy
interesante ver ese proceso. Por ejemplo todo el enfrentamiento de Correa
con Repsol, con los brasileños, con todos los que controlan los recursos. Y
logros importantes, en algunos casos de aumentar los precios, en otros casos
de aumentar el margen de ganancia para el país.
En fin, ver más esa como capacidad de negociación frente a las
multinacionales que como intento ideológico de derrotar el neoliberalismo, ¿sí
me explico? Por ahí hay más riqueza de explorar las nacionalizaciones como
un instrumento de política internacional para tener capacidad de negociación.
De hecho Correa ha logrado, jugándose mucho, poner mínimo 50% para el
país, con los brasileños que le iban a dejar la obra tirada -Obredech-, en fin,
con los argentinos y españoles. Yo lo veo más por las propias circunstancias
del neoliberalismo como un instrumento de política interna y de política
externa. Interna porque su modelo es nacionalista y estatista. Externa porque
es un instrumento para aumentar la capacidad de negociación frente a las
multinacionales o Estados
LS: [Sobre el contexto mundial en el que se inscriben ambos gobiernos…]
SR: Pues yo creo que se ubican en un contexto ya de crisis de ese modelo,
los propios organismos internacionales han flexibilizado muchas de sus
condicionalidades, ya no estamos en los años 90 en donde eran exigencias la
apertura incondicional, en fin. Creo que ni EE.UU., ni Brasil, ni los franceses
ni los españoles han podido hacer ninguna retaliación frente a las
nacionalizaciones. Más bien me parece que se están reacomodando a estas
nuevas circunstancias. De hecho Sarkozy y Evo, esta semana se encontraron
y Sarkozy reconoce la importancia del proceso boliviano y Evo dice que se
siente respaldado por Francia. Yo creo que ellos se están reacomodando
también a las nuevas circunstancias, y lo mismo ocurre en los organismos
171 internacionales. Por eso lo veo más como un instrumento de política
internacional para estos dos gobiernos. Es evidente que hoy esas recetas
están agotadas, los defensores no están en el poder, todos los gobiernos
europeos y EE.UU. están enfrentando la crisis con UN Estado activo.
LS: [Sobre la posibilidad de que los EE.UU. camben su tradicional discurso
neoliberal (recordando su ‘retórica neoliberal hacia afuera y sus acciones
proteccionistas hacia adentro’) dado que en la práctica está nacionalizando
bancos y demás…]
SR: Yo creo que sí, sería grotesco que estés nacionalizando al City Bank y
salvando a todo el capital financiero porque si no la economía profundiza aún
más su crisis y sigas con un discurso de esa naturaleza. Tendrías que mirar
discursos recientes de IFIs; si Ecuador y Bolivia han tenido negociaciones
recientes con el FMI /BM, no lo sé; ver cuáles son los temas que hoy se
ponen sobre la mesa. Correa al no pagar parte de la deuda, eso es un
instrumento
de
política
internacional.
Es
lo
mismo
frente
a
las
nacionalizaciones. Es un instrumento de política interna, obviamente porque
no tiene ningún margen frente a la crisis con la moneda dolarizada, entonces
intenta jugar con esos instrumentos que son elementos importantes de su
modelo estatista y nacionalista, interna e internacionalmente para encontrar
márgenes de negociación con los organismo internacionales.
Mi propuesta es que reenfoques un poco por allí. Claro, el tema del
neoliberalismo sale por algún lado pero no es el eje. El eje es cómo esas
nacionalizaciones y el no pago de la deuda y todo esto, son instrumentos de
política internacional de estos gobiernos para mejorar su capacidad
negociadora y ver qué alcanzan. No es concluir sí o no sino mostrar los
niveles en los que logran distintos tipos de negociaciones. Y están tratando
de generar alianzas, Correa está llamando a todos los países de la región
que no paguen. Eso mismo pasó en los 80´s (…) Correa quiere jugar un poco
con eso (…)
LS: [Las IFIs se han visto en la necesidad de adaptarse…]
172 SR: No se me ocurre cómo alguien pueda llegar a Ecuador cuando sus
técnicos están expulsados del país a decir “privatice”… el otro está poniendo
las condiciones.
LS: [‘Vinculación’ élites económicas bolivianas con el neoliberalismo]
SR: Yo creo que economía de libre mercado y neoliberalismo no es lo mismo;
globalización y libre mercado no es lo mismo. Lo uno es una tendencia a la
que ha llegado el desarrollo de la informática y de las fuerzas productivas que
ya necesitan un ámbito mundial y su conexión es tal, y los negocios ya en red
a nivel global, y otra cosas son las recetas concretas del Consenso de
Washington. Yo no creo en ese antagonismo, para nada. Por eso no creo que
los de la Media Luna boliviana sean todos neoliberales que están contra los
otros que son anti-neoliberales. Creo que el panorama es más complejo que
eso. El modelo neoliberal no es igual a libre mercado. No necesariamente
están ligados. El desarrollo tecnológico al que ha llegado la humanidad con el
actual proceso de globalización hace que la economía y otras dimensiones
puedan pensarse a nivel global y no nacional, y muchas conexiones se den.
Y eso no es neoliberalismo per se. Neoliberalismo fue una propuesta, un
consenso. Porque si no, todo el aquél que esté a favor del libre mercado es
un neoliberalismo perdido. No, esas fueron unas de las recetas que tuvieron
razón de ser en un momento en el que el neoconservadurismo estaba en el
poder y aplicaba asimétricamente esas recetas, se las imponía como
condicionalidades
en
las
negociaciones
internacionales,
pero
hacía
proteccionismo interno. Al momento actual que yo creo que ha evolucionado.
Si sigues leyendo estos años sólo en términos de lo que fue el tema del
neoliberalismo en los años noventa, pues nos quedamos aplicándoles un
lente un poco arcaico.
Yo creo que así Morales y Correa tengan en el discurso la lucha contra el
neoliberalismo, no necesariamente es lo importante porque no es el gran
fenómeno del momento. El gran fenómeno del momento no está ahí. Es más,
ese paradigma la crisis global lo ha enterrado por completo. A lo mejor los
organismos internacionales sigan exigiendo algunas de esas dinámicas que
iban con su esquema y que coinciden con algunas dinámicas globales. Pero
173 creo que ver todo a través del lente neoliberal me parece que empobrece las
dinámicas actuales que van más allá de eso. El tema con Obama no es el
neoliberalismo para América Latina. Nada que ver.
LS: [Qué otros elementos son barreras para el proyecto nacionalizador…]
SR: La capacidad nacional. Si no tiene una capacidad técnica nacional de
poner en marcha y producir, por más discurso nacionalista y estatista termina
por llamar a las multinacionales. Chávez está llamando en este momento a
las multinacionales. Porque hasta ahora había vivido del precio alto pero no
de poner a producir. Ahora le toca poner a producir porque los precios están
bajos. Lo mismo le pasa a estos. Los precios favorecieron durante estos años
a estos países pero ahora con los precios derrumbados tienen que tener una
capacidad nacional de producir o de concertar con quienes tienen la
tecnología para hacerlo. Ahí hay un elemento importante y es esa capacidad
de concertar –que creo que es lo que están haciendo Correa e incluso el
propio Evo, con los franceses– nuevos términos y de vincular a
multinacionales para el manejo de dinámicas importantes ligadas a los
recursos naturales. Y eso no los hace neoliberales. Simplemente es una
realidad; no tienen una capacidad nacional y tienen que encontrar quién
maneje unas dinámicas y les ponen unas condiciones, eso sí es lo
interesante y novedoso que me parece podrías iluminar. ¿Cómo han logrado
una capacidad de negociación mayor que no tenían antes?, y no sólo en el
periodo de auge del neoliberalismo sino desde siempre. El desarrollo de los
recursos nacionales lo había tenido controlados muchas multinacionales
desde antes del neoliberalismo; eso ha sido una característica muy especial
del modelo de desarrollo que ha tomado la región.
Por lo menos esta ruptura, a diferencia de nacionalizaciones de años
anteriores en los que el Estado pretendía hacerlo todo, se enfrenta con unas
realidades tecnológicas, y económicas, de créditos y demás que los lleva a
desarrollar una capacidad negociadora con las multinacionales y volverlas a
traer. En eso están todos, los tres. Han tratado de pelear, y los expulsan y tal,
y luego tratan de concretar unos términos mucho más ventajosos para estos
países. Es que mientras los precios del gas estaban ‘muy altos’, Brasil
174 pagaba a Bolivia una cosa insignificante, o en la bonanza petrolera las
multinacionales se quedaban con la bonanza porque los contratos pactados
eran irrisorios. Entonces lo que han tratado es de revertir estas situaciones y
es interesante ver la capacidad que han logrado vía su política energética e
internacional para lograr nuevos términos.
LS: [Qué tan importante ha sido el tutelaje de Venezuela…]
SR: Bueno, el de Bolivia ha sido claramente subvención. No ha sido así para
Ecuador. En Bolivia ha subvencionado al gobierno en muchísimos rubros.
Evo claramente se ha sumado a todas las iniciativas de Chávez, Correa no.
También hay una diferencia en los movimientos políticos. Yo creo que el MAS
apoya plenamente esta alianza con Chávez, mientras que en Alianza País no
hay acuerdo sobre el tema y más bien hay una actitud crítica frente varias
políticas del gobierno bolivariano.
LS: [Depende el proyecto del MAS de Venezuela…]
SR: Yo creo que tiene su propia dinámica, no me parece que sea un fruto de
la acción venezolana. Tiene una lógica social propia, un movimiento indígena
que afirma sus derechos, su reconocimiento, su presencia. Eso le da una
fuerza propia. Desde luego las subvenciones venezolanas son fundamentales
y todos los apoyos que le da en aviones, en recursos. Pero me parece que
ese movimiento tiene una lógica. No creo en las miradas de “Chávez crea
esos procesos”, cada proceso tiene su propia razón y lógica nacional. Me
parece que no se le puede quitar esa dinámica propia. Otra cosa es que
tenga más dificultades. Todo el tema de la seguridad que le presta Chávez a
la persona de Evo, a sus desplazamientos, que eso sufra un percance. Pero
me parece que el propio movimiento indígena boliviano, y el movimiento
cocalero no los creó Chávez, tienen su propia lógica racional.
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