FOLLETO CAMPAÑA PUBLICA Enero 2016

1
Sábado 23 de Enero
Entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.
Marcos 11:50
INTRODUCCIÓN
Es un placer estar aquí con ustedes para compartir el
mensaje celestial, toda esta semana estaremos
estudiando las Escrituras en este mismo lugar, no falten ni
un solo día por favor. Yo estaré orando por cada uno de
ustedes para que juntos tengamos una experiencia
espiritual con Cristo Jesús.
El Evangelio de Marcos fue escrito de una manera
impresionante no solo por su contenido, sino por su
forma. Permítanme mencionar que entre los capítulos
ocho y diez, Marcos, inspirado por Dios, inserta un
mensaje impresionante que desde que sucedieron los
hechos ha tomado cada vez más relevancia. El mensaje
se encuentra entre dos milagros de sanidad de la vista,
uno en el capítulo ocho y el otro en el diez, ¿Cuál es ese
mensaje?
Oremos para abrir la Santa Biblia.
CUERPO
1. El milagro de sanidad del capítulo 8.
“Vino luego a Betsaida, y le trajeron un ciego, y le rogaron
que le tocase. Entonces, tomando la mano del ciego, le
sacó fuera de la aldea, y escupiendo en sus ojos, le puso
las manos encima y le preguntó si veía algo. Él mirando
dijo: veo los hombres como árboles, pero los veo que
andan. Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y
le hizo que mirase,
y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos”
Juan 8:22-25.
Mira cuantas cosas hizo Jesús a este ciego:
1. Lo tomó de la mano
2. Lo sacó de la aldea
3. Le escupió en sus ojos
4. Le puso las manos encima
5. Le preguntó si veía algo.
Y resulta que no sanó, el ciego dijo: veo a los hombres
como árboles pero sé que son hombres porque caminan.
Te pregunto ¿Será que Jesús no pudo? ¿Le falto poder?
Porque la Escritura dice que tuvo que volver a intentarlo y
fue en el segundo intento que ya quedó bien. ¿Qué falló
la primera vez? La respuesta la discutiremos al final.
2. El mensaje central del capítulo 8.
El mensaje central del capítulo 8 consta de tres partes y
se encuentra en los versículos 31-34.
Una enseñanza: el sacrificio de Cristo. Vs31
Un rechazo: la reconveniencia de Pedro. Vs 32,33
La misma enseñanza con un método diferente (humildad)
Vs 34.
3. El mensaje central del capítulo 9.
El mensaje central del capítulo 9 consta de tres partes y
se encuentra en los versículos 31-35.
a) Una enseñanza: el sacrificio de Cristo. Vs 31
b) Un rechazo: no entendían y tenían miedo de
preguntarle. Vs 32
c) La misma enseñanza con un método diferente
(humildad). Vs 35
4. El mensaje central de capítulo 10.
El mensaje del capítulo diez también consta de tres
partes y se encuentra en los versículos 33-35 y 42-44
a) Una enseñanza: el sacrificio de Cristo. Vs 33-34
b) Un rechazo: el cambio de tema de Jacobo y Juan. Vs
35
c) La misma enseñanza con un método diferente:
(humildad). Vs 42-44
5. El segundo caso de sanidad del capítulo 10.
a) Inmediatamente después pero antes de que termine el
capítulo diez, Marcos narra el segundo milagro de
sanidad de la vista, el caso de Bartimeo,
leamos juntos el milagro, se encuentra en los versículos
46-52.
b. Ahora observemos las diferencias de las dos
sanidades:
• Del ciego del capítulo 8 no se menciona su
nombre; el del capítulo 10 se llamaba Bartimeo.
• Al primero lo trajeron otros; Bartimeo estaba
sentado junto al camino, cuando Jesús pasó.
 El del capítulo 8, otros, le rogaron que lo sanara; el
hombre del capítulo 10, él mismo gritaba “Jesús hijo de
David ten misericordia de mí”
 Al del capítulo 8, Jesús le hizo todo un ritual para
sanarlo; a Bartimeo solo le dijo: “Vete tu fe te ha
sanado”.
 Uno se fue a su casa; el otro siguió a Jesús
c) Bartimeo, cuando escuchó que Jesús lo llamaba, “Él
entonces, arrojando su capa se levantó y vino a Jesús.
Lo que resaltan estas características es la pasividad y
la premura con que respondemos al llamado de Cristo
nuestro Señor. No es que a Jesús le falte poder para
hacer milagros, sino que él también mira el grado de fe
que tenemos y muchas veces la falta de fe es el
obstáculo para que él trabaje. Yo te aseguro que esta
misma noche él puede hacer un milagro en tu corazón
si tú tienes la fe de Bartimeo, recuerda él arrojó su
capa, tal vez era la única pertenencia que tenía,
pero sabía, por fe, que con Cristo se tiene mucho más,
con Cristo, lo terrenal pierde su valor y lo único que
importa son las cosas espirituales. Haz tuyas estas
palabras “Vete tu fe te ha salvado”.
Jesús les repitió tres veces, la enseñanza de la salvación,
porque consideraba que era un asunto de vida o muerte,
los discípulos no lo entendieron en el momento, quién si
lo entendió fue un ciego que físicamente no veía, pero
que su fe era tan grande que pasó años esperando, aun
lado del camino cuando aparecería el salvador de su
alma, más que el sanador de sus ojos.
Y la muestra más convincente es que la Escritura
menciona que Bartimeo después de ser sanado siguió a
Jesús por el camino, aun cuando la indicación fue “vete”.
Es que las personas que comprenden lo que Jesús hizo
en la cruz del calvario, no pueden dejar de seguirlo.
Queridos hermanos, Comprender el plan de la salvación
equivale a dejar de ser ciegos y pasar a formar parte de
su luz admirable, y solo se requieren dos cosas:
1. Humildad: dejar el “yo” a un lado, reconocer que
cuando hay orgullo en nuestro corazón, no le
permitimos obrar a él y solo echamos a perder las
cosas en nuestra vida y caminamos de fracaso en
fracaso porque caminamos en obscuridad como los
ciegos. Se requiere humildad para comprender la obra
de Dios en nuestro favor
2. Premura, es decir, prisa, urgencia. Te imaginas si,
Bartimeo, no se hubiera dado prisa a venir cuando lo
llamaron, o peor aún, si no se hubiera dado cuenta que
estaba pasando Jesús por allí.
Recuerdo cuando inicie a llegar a la Iglesia Adventista, yo
llegue por una inquietud, quería conocer cuál era la
filosofía de la iglesia, y solo eso, yo no quería
involucrarme, solo quería conocer que pensaban y
después retirarme. De inmediato los hermanos me
visitaron en casa, más de uno me ofrecieron darme
estudios de la Biblia y ese trato me hizo sentir muy bien
así que transcurrieron dos años y yo seguía llegando.
Recuerdo unos siete pastores que me visitaban en casa
para animarme a ser parte de la iglesia y yo los
rechazaba por que no era mi intención pertenecer a
ninguna iglesia. Pero recuerdo un día martes, un pastor
llego a mi casa a las seis de la tarde, estudiamos la Biblia
hasta las dos de la madrugada. El estudio era Daniel
8:14. Es una profecía del ministerio de Cristo y su
sacrificio, cuando lo entendí, cuando lo vi claramente,
tome una determinación, el siguiente sábado entregué mi
vida a nuestro Señor Jesucristo por medio del bautismo.
Desde ese día hace 23 años, aquí estoy para servir a mi
Señor.
ASÍ ES TAMBIÉN AHORA
Y cada vez que alguien vea a Cristo crucificado, cada vez
que alguien comprenda su sacrificio, cada vez que
alguien se encuentre con Jesús cara a cara esa persona
no tendrá otra opción que caer rendido a los pies de la
cruz del calvario.
CONCLUSIÓN
Al inicio de nuestra semana de evangelismo es
imprescindible mencionar que solo con humildad
podremos comprender cada enseñanza que veremos
cada día de esta semana.
Esta es tu oportunidad hermano, Jesús está pasando por
aquí, no te detengas, abre tu corazón, desecha todo
orgullo y dile que comprendes que Jesús murió por ti y
por tu familia y haz tuyas sus palabras “Vete tu fe te ha
sanado”.
2
Domingo 24 de Enero
“Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús
al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la
compañía; y desnudándole, le echaron encima un manto
de escarlata, y pusieron sobre su cabeza una corona
tejida en espinas, y una caña en su mano derecha; e
inclinando la rodilla delante de él, le escarnecían,
diciendo: ¡Salve, rey de los judíos! Y escupiéndole,
tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza, después de
haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus
vestidos, y le llevaron para crucificarle. Mateo 27:27-31
INTRODUCCIÓN
Esta es la historia de Antonio, él era un joven tranquilo sin
embargo en cierta ocasión se vio envuelto en una
situación que lamentaría para toda su vida. Sus amigos lo
llevaron a una fiesta en donde le prometieron, se
divertirían mucho, en ese lugar se encontraba una mujer
que se identificó pronto con él, al paso de las horas se
les veía alejados del grupo, Antonio emocionado por la
ocasión comenzó a beber con esta dama, cuando de
manera repentina apareció un hombre
alcoholizado que reclamaba ser el novio de la dama con
la que se encontraba Antonio, el hombre sacó un arma
con la que amenazaba a Antonio, él pensó que por el
estado de embriaguez en el que se encontraba aquel
hombre, le iba a disparar, así que Antonio pensó en salir
de aquel lugar seguro que el hombre le dispararía por la
espalda, camino lentamente y aquel hombre no le
disparó, Antonio llegó hasta su camioneta, la abrió, se
subió, y aquel hombre lo siguió, se paró frente a la
camioneta apuntando su arma a
Antonio, quien pensó que allí le iba a disparar, Antonio
tomo su llave, encendió su camioneta y pensó que al
ruido del motor el hombre le dispararía, en este momento
Antonio dejó de tener temor a la muerte, su temor se
convirtió en coraje, en odio que lo impulsó a acelerar y
arrollar a ese hombre, cuando la camioneta saltó sobre el
cuerpo se detuvo, Antonio miro por el espejo, el hombre
se movía en el suelo, Antonio puso la reversa a la
camioneta y volvió a pasar por encima del cuerpo del
hombre y nuevamente hasta que el cuerpo dejó de
moverse.
Él tuvo que irse de su casa y se convirtió en un prófugo
de la justicia, que lamentaba y se arrepentía de haber
hecho esa atrocidad.
No tengo ninguna duda que cada uno de nosotros alguna
vez hemos hecho algo malo, que después nos lleva a
arrepentirnos, generalmente los que nos decimos
cristianos nos mofamos de hacer solo el bien, sin
embargo en algunas ocasiones la bestia que hay en el ser
humano aparece enseñando los dientes.
Estos son algunos casos que la Biblia nos muestra:
• Saúl atacando al joven David con una lanza.
• Siquem violando a Dina. Los hermanos de Dina
dando muerte a Siquem y su pueblo.
• Lot tratando de negociar a sus hijas con los
hombres de Sodoma y luego huyendo
apresuradamente de allí.
• Herodes asesinando a los niños de Belén.
El apóstol Pablo tuvo problemas similares lo manifestó
cuando dijo: “No hago lo que quiero, sino lo que no quiero
eso hago” (Romanos 7:15) y yo estoy seguro que no solo
Antonio y Pablo se han trenzado a golpes con la bestia
que había dentro de ellos. ¿Alguna vez estas palabras se
han aplicado a tu propia experiencia? Estoy seguro que
sí.
CUERPO
1. La ocasión de la mayor evidencia de la maldad.
La maldad de la bestia nunca fue tan grande como el día
en que Cristo murió, mira lo que sucedió:
• Los discípulos fueron rápidos para quedarse dormidos
y luego rápidos para irse y dejar solo al Maestro.
• Herodes estaba deseoso de montar un espectáculo.
• Pilato quería quitarse de encima ese problema y se
lavó las manos.
• Los soldados romanos querían ver sangre.
A. Así que empezaron a azotarlo, el azote legionario
estaba formado por tiras de cuero con pequeñas bolas
de plomo en sus puntas, tan pequeñas que se
incrustaban fácilmente en la piel, lo que querían con
eso era golpear al acusado hasta dejarlo medio
muerto, la ley permitía treinta y nueve azotes pero casi
nunca se llegaba a este número sin que antes hubiese
muerto el acusado. Un Centurión vigilaba la condición
del preso, cuando le soltaron las manos y se
desplomó, no había duda, Jesús estaba cerca de la
muerte.
Aunque
su
espalda
estaba
completamente
desgarrada, los soldados pusieron la cruz sobre sus
hombros e iniciaron así el camino rumbo al monte de
la Calavera donde lo crucificaron.
B. Hasta este momento no se puede culpar a los
soldados por sus acciones, después de todo ellos
solo obedecían ordenes, pero lo que cuesta trabajo
entender es lo que hicieron enseguida guiados por
sus propios instintos.
C. La comisión, de los soldados era llevar al nazareno al
cerro y crucificarlo, pero ellos tenían otra idea, antes
de matarlo querían divertirse un poco con él. Analiza
las diferencias:
• Los soldados: eran muchos, eran robustos, estaban
armados, estaban descansados y tenían el poder.
• Jesús: estaba desfalleciente por el castigo recibido,
con cuerpo flácido, estaba solo.
D. Recuerda que los azotes fueron ordenados lo mismo
que la crucifixión, pero dice Mateo 27:30 que le
escupieron a la cara, ¿quién podría encontrar placer
en escupirle la cara a un hombre medio muerto?
Un escupitajo no puede herir de manera física, un
escupitajo lleva la intención de herir el alma y allí si es
efectivo.
¿Qué es lo que estaban haciendo los soldados? ¿No
se estaban elevando a expensas de otro? Se estaban
sintiendo grandes a través de empequeñecer a Cristo.
ASI ES TAMBIÉN AHORA
Cuando tú y yo hacemos lo mismo, también se lo
hacemos a Jesús, dice Mateo 25:40. “De cierto os digo
que en cuanto lo hiciste a uno de estos mis hermanos
más pequeños a mí lo hicisteis”
Quizás nunca hemos escupido el rostro de alguien, pero
si has hablado mal de él con la intención de sentirte
superior, o tal vez le has puesto las luces altas por detrás
al espejo retrovisor al que conduce lento delante de ti, o le
has dirigido una mala palabra a tu cónyuge o has
maltratado a tus hijos y después tienes que pedirle
perdón llorando porque te arrepientes de lo que hiciste.
2. ¿Por qué actúa el ser humano así?
A. Si alguna vez te has preguntado ¿Por qué actúo así?
O ¿Qué hay dentro de mí? Para esa pregunta la Biblia
tiene una respuesta de seis letras: P-E- C- A- D- O.
Efesios 2:3 dice que “por naturaleza somos hijos de
ira”. No es que no podamos hacer lo bueno, si no que
no podemos dejar de hacer lo malo y
eso
teológicamente se le conoce
como que estamos
“totalmente depravados” la depravación es un estado
universal, la Escritura dice claramente:
• Como ovejas nos hemos extraviado, cada uno se ha
ido por su propio camino. Isaías 53:6.
• El corazón es engañoso sobre todas las cosas, y
perverso. ¿quién podrá entenderlo? Jeremías 17:9.
• No hay justo ni aun uno… todos han pecado y no
han alcanzado la gloria de Dios. Romanos 3:10,23.
B. Es por eso que el escritor francés Michel de Montaigne
dijo: “No hay hombre tan bueno que si sometiera todos
sus pensamientos y actos a las leyes, no merezca ser
colgado diez veces en su vida”.
C. Somos pecadores y “la paga del pecado es la muerte”
(Romanos 6:23). Tenemos un problema: no somos
santos y al Escritura dice que “sin santidad nadie vera
al señor” (Hebreos 12:14). ¿Qué podemos hacer?
CONCLUSIÓN
Te propongo algo, deja que los escupitajos de los
soldados simbolicen la inmundicia de nuestros corazones:
todos nuestros pecados, todas nuestras equivocaciones,
todas las malas palabras, todas las ofensas que le has
hecho a tu cónyuge, todo el maltrato a tus hijos, y luego
observa lo que hace Jesús con nuestros pecados, los
lleva a la cruz, y por medio del profeta dice: “No escondí
mi rostro de las burlas y de escupitajos” (Isaías 50:6) y los
clavó allí, para que tú te vayas a tu casa completamente
limpio.
Él nos dice “Venid a mi todos los que estáis cansados y
cargados y yo os haré descansar (Mateo 11:28).
Dios pudo haber hecho las cosas de otra manera, Simón
cargó la cruz de Jesús, pero no limpió sus mejillas, los
ángeles estaban presentes ¿no podían ellos limpiar los
escupitajos? Podían pero Jesús no les dio la orden de
que lo hicieran ¿por qué será?
Tal vez por que pudo ver lo bueno que había en ti. Todos
tenemos algo bueno en el fondo, algo bueno que
generalmente es opacado por lo malo. Permite que brille
y la única manera es dejando que Cristo quite lo malo,
permite que, esta noche, Jesús te pueda limpiar.
¿Cuántos quisieran decirle al Señor esta noche?: Padre
no puedo, no he podido con mis propias fuerzas,
¡ayúdame¡ esta noche quiero regresar a casa sintiendo tu
perdón, haz el milagro de la conversión en mi corazón,
quiero ser una persona diferente. Colóquese en pie los
que quieran decirle esto al Señor.
Oración final.
3
Lunes 25 de Enero
“Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la
desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le
cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco”.
Juan 18:10
INTRODUCCIÓN
Aquella mañana cuando llegué al pequeño poblado donde
se realizaría la reunión sabática, bajé de mi auto y me
dirigí a los autobuses que traían el equipo de sonido, en
treinta minutos comenzaría el programa y los asistentes
llegaban con más frecuencia, la prisa nos invadía por el
inicio del programa, cuando lo vi de lejos que venía
caminado hacia mí, se acercó y me dijo:
¿Pastor le puedo ayudar en algo? No sé si pude ocultar
mi asombro ante él, siempre respeté sus ideas y eso
hacía que no le hablara sobre religión pues él así me lo
había pedido, es menor que yo por seis años, sentí algo
de pena porque yo era el único cristiano de mi familia y no
lo había invitado a esa reunión, él había llegado solo,
hasta el día de hoy no sé quién lo invitó, pero estaba allí,
en una reunión donde nadie lo conocía, solo yo. Claro, es
mi hermano menor, Cesar.
Él había viajado dos horas para llegar allí. Le pedí que
llevara las bocinas al lugar correcto, pues él es más alto
que yo, y también más fuerte. Desde ese día, hace ya
catorce años, lo he mirado cada sábado en la iglesia
hasta hoy. Nunca imaginé que desde esa primera vez
nunca dejaría de reunirse. Yo creo que hay muchos
casos como este y seguirán sucediendo.
Esta parte de la Escritura, generalmente la usamos para
resaltar el milagro que realizó Jesús, y sin embargo
permítanme en esta ocasión, dirigirla hacia un personaje
del que casi no hablamos.
CUERPO
1.¿A quién buscáis?
En la ocasión cuando arrestaron a Jesús, dice la Escritura
que, “Judas, pues, tomando una compañía de soldados, y
alguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos,
fue allí con linternas y antorchas y armas”. (San Juan
18:3). Este era un grupo muy especial, gente muy
importante del pueblo judío, los líderes en todos los
aspectos, era un grupo combinado de los que tenían el
poder civil y el poder religioso, y no solo eso, era un grupo
bien equipado y armado, linternas para alumbrar sus
pasos en la obscuridad y sus armas para cuando
estuvieran en frente del enemigo, el Nazareno. Y sin
embrago, allí en ese grupo tan significativo iba un
hombre que a la vista humana, era insignificante,
alguien que no contaba, que no tenía importancia y
que por lo tanto hasta este momento la Escritura no lo
menciona, por la misma razón que no era
sobresaliente, pero Jesús tenía otros planes para él.
B. Cuando este grupo se encuentra frente a Jesús en el
huerto de los olivos, “Jesús se adelantó y pregunto: ¿A
quién buscáis? le respondieron: a Jesús nazareno.
Jesús les dijo: Yo Soy. Cuando les dijo: Yo Soy,
retrocedieron y cayeron a tierra”. (Juan 18:4-6) Una
comentarista bíblica dice: “Mientras estas palabras
eran pronunciadas, el ángel que acababa de servir a
Jesús, se puso entre él y la turba. Una luz iluminó el
rostro de Jesús, y le hizo sombra una figura como de
paloma, en presencia de esta gloria divina, la turba
homicida no pudo resistir un momento, retrocedieron
tambaleándose. Sacerdotes, ancianos,
soldados y aun Judas, cayeron como muertos al suelo. En
ese momento Jesús tuvo la oportunidad de escapar, pero
permaneció sereno y dueño de si" DTG. 644.
B.En ese momento, cuando comienza a sobresalir nuestro
personaje inadvertido, es en este instante, cuando él se da
cuenta que algo grandioso está por suceder, como siervo
del sumo sacerdote, él solo estaba haciendo su trabajo,
pero lo que acababa de presenciar lo dejó atónito sin saber
qué hacer o pensar. soldados y aun Judas, cayeron como
muertos al suelo. En ese momento Jesús tuvo la
oportunidad de escapar, pero permaneció sereno y dueño
de si" DTG. 644.
¿Qué fue lo que los empujó a caer? ¿Por qué
momentáneamente todos estaban tirados en el suelo,
excepto los discípulos de Jesús? Él nunca había
experimentado eso, aunque había escuchado que
Jesús hacía cosas similares, pero no ¡No podía ser
posible! ¡Lo estaba imaginando, lo estaba soñando!
Jesús, quien mejor lo conocía sabía que le faltaba un
poco más, un intento más pues él era el objetivo, el
resto del grupo tenían el corazón endurecido, pero él
podía ser un candidato al reino de Dios.
Apenas se levantó del suelo y limpió sus ropas de
polvo, cuando sucedió lo extraordinario.
“Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la
desenvainó e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le
cortó la oreja derecha, y el siervo se llamaba Malco”
Juan 18:10.
D. Las antorchas dieron suficiente luz para que él pudiera
ver el resplandor de la espada y ¡suash! Malco se echó
hacia atrás lo suficiente para salvar su cuello. No
pienses que Pedro quería cortar exactamente esa
oreja, no, Pedro quería la cabeza completa. El reflejo
de Malco hizo que solo fuera la oreja. Si no hubiera
quedado esa mancha de sangre en la capa de Malco él
podría haberse despertado a la mañana siguiente
hablando de un sueño loco que había tenido. Algunos
creen que Malco fue más tarde contado entre los
creyentes de Jerusalén, no lo sabemos con seguridad.
Pero podemos estar seguros de una cosa:
Desde esa noche en adelante donde quiera que Malco
oyera a la gente hablar de aquel carpintero que se
levantó de los muertos, él ya no se burlaría. No, él se
hubiera estirado el lóbulo de su oreja y hubiera sabido
que era posible la resurrección del Maestro. Desde ese
momento, sin ver y sin investigar, Malco sabía que
Jesús había salido victorioso de la tumba.
E. Estamos de acuerdo de que Malco salió con la turba,
con la intensión de servir en la aprensión de Jesús, ¡tal
vez se quiera escapar y allí estoy yo para correr detrás
de él!, ¡tal vez se resista y allí estoy para forzarlo a
venir!
Pero lo que encontró fue algo maravilloso, vio
claramente el poder convencedor de un humilde y
manso carpintero, comprobó que lo que había
escuchado de él quedaba corto con la realidad. Malco
nunca más fue el mismo, unos instantes habían sido
suficientes para que Jesús cambiara su corazón.
Todavía sigo preguntándome qué es lo que sintió mi
hermano Cesar, le bastó un día encontrarse con Jesús
para entonces decidir no dejarlo más, pero no tengo
ninguna duda que tanto él como Malco fueron escogidos
e invitados por Jesús a formar parte de los redimidos.
Imagina mi amigo (a) el amor y la ternura mostrado por
el Maestro en un solo instante como para decidir no
alejarse más. “Cuando Jesús vio lo que había hecho
Pedro, libró sus manos, aunque eran sujetadas
firmemente por los soldados romanos, tocó la oreja
herida, y ésta quedó inmediatamente sana. Dijo luego a
Pedro: vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que
tomaren espada, a espada perecerán” DTG 645.
Jesús estuvo dispuesto a dar a Pedro una reprimenda por
amor a Malco, claro que es un amor y ternura que no se
puede resistir.
ASÍ ES TAMBIÉN AHORA
Creo que así sucede ahora, estoy seguro que en esta
ocasión se repiten los casos de Malco y de Cesar, estoy
seguro que aquí hay alguien que salió hacia este lugar
sintiéndose alguien sin importancia, pensando: los
importantes son los demás yo no, nadie se fija en mí ,
nadie nota mi presencia.
Pero quiero pedirte que veas la forma de obrar de nuestro
Señor Jesucristo. Él quería que estuvieras aquí, él ya
tenía este plan, él te trajo aquí para que se encontraran, y
solo bastará un instante para que seas contado en el
reino de los cielos. Ven, no te van cortar la oreja pero
permite que se cumpla en tu vida la voluntad de Dios.
CONCLUSIÓN
Todo aquel que sienta alguna similitud con la experiencia
de Malco, todo aquel que sienta la necesidad del amor y
la compasión de Jesús, todo aquel que sienta que llegó
aquí siendo pecador o incluso perseguidor como Malco,
pero siente la invitación de Jesús, venga aquí al frente
para ponerlo en las manos de Dios y regresen a su hogar
con la emoción y bendición de Cristo Jesús.
4
Martes 26 de Enero
“A vosotros, que estabais muertos en pecados y en la
incircuncisión de vuestra carne, os dio vida con Cristo, y
perdonó todos vuestros pecados. Canceló la nota de
vuestra
deuda,
que
consistía
en
ordenanzas
desfavorables a nosotros, la quitó y la clavó en la cruz”
Colosenses 2:13-14.
INTRODUCCIÓN
Queridos hermanos y presentes, es un placer saludarles
un día más en esta serie de conferencias, oramos para
que el Señor toque nuestros corazones y podamos ver
esta noche un milagro del poder del Creador.
Algunos psicólogos mencionan que cuando una pareja se
casa y llegan por primera vez a lo que será su hogar para
toda la vida, cada uno de los cónyuges trae una maleta,
esa maleta contiene las expectativas que cada uno tiene
acerca del matrimonio y de su pareja, y a la luz de esas
expectativas, al pasar el tiempo se evalúa el uno al otro.
Le hago una pregunta a los casados ¿cómo consideran
que salieron en esa evaluación que les hace su pareja?
Hablo de las virtudes y defectos que tienen según su
pareja y no según usted.
Tristemente la mayoría de nosotros resaltamos los
defectos de los otros y minimizamos las virtudes. Y
también se dice que a mayor grado de intimidad, mayor
grado de evaluación. Es decir que analizamos con mayor
detalle al que más cerca tenemos.
Si hiciéramos una lista de defectos a los que nos rodean,
con quien convivas más cerca se lleva la lista de defectos
más larga.
Si Jesús hiciera una lista de mis pecados qué tan larga
sería esa lista, después de todo, digo que Él está muy
cerca de mí.
¿Qué escribiría Jesús de mí?
 Enojón, celoso, egoísta, criticón, no ora, no ayuda a sus
semejantes, mal hablado, etc. ¿Qué tan larga seria esa
lista?
CUERPO
1.La mano de Dios.
La Escritura dice en Juan 19:16-18 “Por fin lo entregó a
ellos para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús.
Él cargó su cruz y salió al lugar llamado Calavera, y en
hebreo Gólgota. Allí lo crucificaron y con Él a otros dos,
uno a cada lado y Jesús en medio.
Ven conmigo al monte Calvario, observa a los que
empujan al Carpintero para que caiga sobre la cruz, ahora
estiran sus brazos sobre el madero travesaño. Uno de
ellos presiona con su rodilla sobre el antebrazo, mientras
pone un clavo sobre su mano. Justo en el momento que
el soldado alza su mano con el martillo, Jesús vuelve su
cabeza para mirar el clavo.
¿No pudo Jesús haber detenido el brazo del soldado?
Con solo un leve movimiento, con un solo apretón de su
puño pudo haberse resistido ¿no era la misma mano que
calmó la tempestad, con esa mano limpió el templo, con
esa misma mano derrotó a la muerte?
Pero el puño no se cerró, nada perturbó la tarea del
soldado.
El martillo cayó, la piel de Jesús se abrió y la sangre
empezó a gotear y después a manar en abundancia.
Ahora te estarás preguntando ¿por qué, no opuso
resistencia? Y probablemente tú mismo te respondas la
misma respuesta de siempre “porque nos ama”, si es muy
cierto ¡Él nos ama! Pero hay algo mucha más que ese
motivo.
Al mirar ese clavo, vio algo que lo hizo mantenerse
sumiso.
Mientras el soldado le presionaba el brazo, Jesús volvió la
cabeza hacia el otro lado y con su mejilla descansando
sobre el madero vio:
¿Un martillo? Si
¿Un clavo? Si
¿La mano del soldado? Si
Pero vio algo más, vio la mano de Dios, parecía la mano
de un hombre, dedos largos, mano callosa, como los de
un carpintero.
Escucha hermano, esos dedos formaron al primer hombre
(a Adán),
Esos dedos escribieron la ley en el Sinaí,
Esa mano abrió el Mar Rojo,
De esa mano fluyeron langostas que cubrieron a Egipto.
De esa mano salieron cuervos para alimentar a Elías.
A. El Salmo 44:2-3. Dice “Tú, con tu mano echaste a las
naciones, y los plantaste a ellos, afligiste a los pueblos
y los arrojaste. Por qué no se apoderaron de la tierra,
con su espada, ni su brazo los libró, sino tu diestra, tu
brazo y la luz de tu rostro, porque tú los amabas.
La mano de Dios, es una mano poderosa.
B. La multitud en el Calvario entendió que el propósito de
martillar era clavar las manos de Cristo en un madero,
pero esto es solo la mitad de la verdad. No podemos
culparlos por no ver la otra mitad.
No podían verla. Pero Jesús si la vio y el cielo también
la vio y ¿nosotros?
A través de la Escritura vemos lo que otros no vieron
“Él canceló la lista de nuestra deuda, que consistía en
ordenanzas desfavorables a nosotros, la quitó y la
clavó en la cruz” Colosenses 2:14.
C. Si querido hermano, entre la mano de Jesús y el
madero se encontraba una lista, una larga lista, una
lista muy larga que contenía todos tus pecados y
defectos, todos los momentos de avaricia, todas tus
mentiras, todo tu tiempo perdido, todos tus malos actos,
todas tus malas decisiones.
Allí está esa lista exhibida a todo el universo, solo que
nadie la puede leer, las palabras no se pueden descifrar,
los errores están cubiertos, los pecados escritos están
escondidos. Por qué los que están al principio están
tapados por su mano, los de debajo de la lista están
cubiertos por su sangre.
ASÍ ES TAMBIÉN AHORA
Buenas nuevas hermanos ¡tus pecados están borrados
por Jesús, Él ha perdonado todos tus pecados, Él ha
limpiado toda la evidencia escrita en tu contra, Él los ha
clavado en la cruz. Dice la Escritura en 1ª Juan 1:7 que
“La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado”. Tú
necesitas de él, es por esto que no cerró el puño, por que
vio la lista ¿qué le hizo resistir? Este documento, Él
conocía el precio de esos pecados, Él sabía que la fuente
de esos pecados eras tú y como no pudo aceptar la idea
de pasar la eternidad sin ti, no opuso resistencia.
CONCLUSIÓN
La mano de Jesús se abrió, si el soldado hubiera
vacilado, Jesús mismo habría alzado el martillo, Él sabía
cómo se hace, para Él no era desconocido clavar clavos,
como carpintero sabía cómo hacerlo y como Salvador
sabía lo que eso significaba. Y cuando las manos de
Jesús se abrieron para recibir el clavo, las puertas del
cielo se abrieron para ti.
En Hechos 3:19 Pedro les dijo “Así, arrepentíos y
convertíos, para que sean borrados vuestros pecados, y
vengan los tiempos de refrigerio de la presencia del
Señor”
¿Cuántos quieren recibir esta bendición?
Oración final.
5
Miércoles 27 de Enero
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo,
mas Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo
vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó
así mismo por mí”. (Gálatas 2:20).
INTRODUCCIÓN
Nota dos cosas en este versículo que explica la condición
del apóstol Pablo ante la cruz del calvario, aparentemente
se contradice por que dice: “Ya no vivo yo”, pero después
dice “Y lo que ahora vivo en la carne”, y uno podría
preguntar ¿Pablo narra que está vivo o que está muerto?
La explicación está dos capítulos más adelante en el
capítulo cuatro Pablo lo narra con esta alegoría de Sara y
Agar.
CUERPO
1. La historia.
“Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de
la esclava, otro de la libre. Pero el de la esclava nació
según la carne; mas el de la libre, por la promesa”
(Gálatas 4:22-23). Veamos la historia de Abraham a la
cual se refirió Pablo.
A. Cuando Abraham recibió la promesa de una gran
descendencia (12:2-3) tenía sesenta y cinco años de
edad (Gén. 12:4). Años más tarde Abraham le
recuerda al Señor su promesa (Gén. 15:3) y Dios le
vuelve a confirmar su promesa (Gén. 15:5).
B. Al parecer Saraí, mujer da Abraham se cansó de
esperar por la promesa que no llegaba, es por eso
que en Génesis 16:1-2, ella es quién propone: si la
sierva es de mi propiedad, los hijos que tenga ella
también serán de mi propiedad. Es a ella a quien se le
ocurrió este plan, tal vez pensó que en la promesa no
estaba incluida ella, tal vez
pensó que la promesa la recibió Abraham y no ella. El
resultado fue un hijo que se llamó Ismael con la sierva
de la verdadera esposa, con una mujer egipcia.
C. En el capítulo 18 de Génesis versículos 9 y 10 la
Escritura dice que el Señor les señala su equivocación,
todo ese tiempo, ellos pensaron que en Ismael se
había cumplido la promesa, el hecho de que los
varones visitantes preguntaron ¿Dónde está Sara tu
mujer? Implica que ella estaba en el plan, los varones
enviados realzan el matrimonio, que el Señor une para
toda la vida. Y se ratifica la promesa a pesar de que el
siguiente versículo dice que ya estaban viejos y en Sara
había cesado la costumbre de la mujer, es decir,
humanamente no podía concebir.
Finalmente en Génesis 21:1-5, se cumple la promesa y
nace Isaac cuando Abraham tiene cien años de edad.
Ahora, Abraham tiene dos hijos de dos diferentes
madres así como lo menciona Pablo en Gálatas,
analiza las diferencias que Pablo hace: uno de la
esclava y uno de la
libre, un hijo de la carne y uno de la promesa. ¡Qué
difícil situación! ¡En que problema tan grande se
metieron por tratar de ayudarle a Dios en el
cumplimiento de la promesa como si no pudiera el
Señor! Y así sucede ahora cuando metemos la mano
humana a las promesas de Dios, solo nos metemos en
problemas.
¿Cómo salir de ese problema? Sobre todo cuando Sara
se da cuenta que Ismael abusaba del pequeño Isaac
(Gén. 21:9).
2. La aplicación.
Volvemos a la alegoría de Gálatas cuatro. “Pero como
entonces el que había nacido según la carne perseguía al
que había nacido según el Espíritu, así es también
ahora”. Gén. 4:29.
A. ¿Qué significa eso “Así es también ahora”, Abraham,
Sara, Agar e Ismael ya no están, ya no existen, ¿por
qué dice Pablo que así sucede también ahora? Si
querido hermano mira el desenlace de la historia y lo
entenderás.
Un día cuando Abraham llego del campo encontró a Sara
seria ¿Qué tienes mujer? Sara no responde, después de
un rato finalmente, con lágrimas en los ojos le dice: es
que tú no te das cuenta Ismael abusa de niño, se burla, le
pega. Abraham le responde: ¿Cuál es tu idea? ¿Qué
propones? ¿Qué quieres que haga?
Que eches fuera a la esclava y a su hijo. (Gén. 21:10).
¡Quééé! ¿Qué eche de la casa a mi hijo?
Esa noche Abraham salió al patio de la casa, quería estar
solo y analizar la propuesta de su esposa, con el único
que podía hablar era Dios,
mirando las estrellas dijo: como ves a mi esposa Señor
¿Por qué creaste a las mujeres así de exageradas?
imagínate que Sara quiere que corra a mi hijo de casa,
ella no piensa en que es mi sangre, Agar no importa pero
¿mi hijo?, claro como no es su hijo, y a propósito ¿tú que
dices Dios? En ese momento, del cielo se escuchó la voz
de Dios que le dijo: “hazle caso a tu esposa” (Gén. 21:12).
Si en algo se caracterizó Abraham fue por su obediencia
al Señor, y esta no iba a ser la excepción. La Escritura
dice que por la mañana preparó pan y agua y lo dio a
Agar y los despidió de casa (Gen. 21:14).
Este acto significaba la muerte porque el desierto solo
tiene eso para una mujer y un niño y Abraham mejor que
nadie lo sabía.
ASÍ ES TAMBIÉN AHORA
Cuando Pablo, en Gálatas dice que “Así es también
ahora” se está refiriendo a nosotros en la actualidad, si mi
hermano, tú tienes un Ismael y un Isaac dentro de ti, los
dos son parte de tu naturaleza, uno tiende a la carne y el
otro al Espíritu, uno es malo el otro bueno, uno te invita a
la cantina el otro a la iglesia. Pablo nos enseña que el de
la carne es más fuerte, Ismael nació primero, él es más
grande y le gana al pequeño, cuando naciste viniste al
mundo con Ismael dentro, por eso los niños no necesitan
quién les enseñe a ser egoístas, ya venía el maestro de lo
malo dentro.
¿Y la promesa cuándo llega? ¿Cómo aparece? ¿Cuándo
nace Isaac? CUANDO ACEPTAS A CRISTO COMO TU
SALVADOR PERSONAL. Es entonces cuando nace, por
lo tanto es más pequeño, no se puede defender ante el
grande.
¿Cuál fue la solución que Dios dio para Abraham y que
Pablo da para ti?
“Hecha fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará
el hijo de la esclava con el hijo de la libre” Gálatas 4:30.
CONCLUSIÓN
A Abraham le dolió echar a su hijo, pero él sabía que era
la única manera de que la promesa se cumpliera con su
familia, es por eso que Pablo nos invita a hacer lo mismo.
Deja tus costumbres, las malas palabras, deja todos los
placeres de este mundo, los malos amigos.
Porque solo así heredarás la patria celestial. Y repite las
mismas palabras que Pablo “Con Cristo estoy juntamente
crucificado, y ya no vivo yo, mas Cristo vive en mí; y lo
que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de
Dios, el cual me amó y se entregó así mismo por mí”. Una
parte la crucificamos y la parte con la que nos quedamos,
vive para la honra y gloria de Dios.
¿Cuántos están listos para hacer su decisión por Cristo?
6
Jueves 28 de Enero
“Y Jesús dijo: Padre perdónalos porque no saben lo que
hacen. Y repartieron sus vestidos echando suertes”
Lucas 23:34.
INTRODUCCIÓN
Buenas noches, estamos en una muy buena oportunidad
para escuchar la voluntad de Dios, tal vez les resulte
curioso el título de este tema “Cerca de la cruz pero lejos
de Cristo”. Quisiera que pensáramos por un momento
qué es más importante para nosotros
¿Estar cerca de Cristo o estar cerca de la cruz? No
vamos a contestar esta pregunta por el momento, lo
haremos en la parte final.
El asunto está confuso para algunos, la cruz ha tomado
gran relevancia después de la muerte de Cristo porque Él
murió en una cruz. Recuerdo que en mi pueblo nació un
árbol que tomó la forma de una cruz y las personas
venían al árbol a poner flores y veladoras en él y más
tarde en ese lugar se construyó una capilla a la cual la
gente llegaba a adorar al árbol que tenía forma de cruz.
Permítanme narrar esta historia: se trata de dos personas
que entraron una noche a un centro comercial, entraron
sin problemas y tuvieron el tiempo suficiente para hacer
lo que se habían propuesto, después escaparon sin ser
vistos, lo que es inusual es lo que estos tipos hicieron, no
tomaron nada, ninguna mercancía fue robada, ningún
artículo fue removido, pero lo que ellos hicieron fue
terrible.
En vez de robar, cambiaron el valor de todas las cosas,
las etiquetas con los precios fueron arrancados, los
valores fueron cambiados. Quitaron la etiqueta de $3,000
de una cámara fotográfica y pegaron en ella la etiqueta de
$50 de una caja de papelería, la etiqueta de $60 de un
libro de empastado rustico fue removida y colocada en un
motor de bomba de agua, ellos revaloraron todos los
productos de la tienda.
Pero la parte más loca de esta historia tuvo lugar a la
mañana siguiente, la tienda abrió como de costumbre, los
clientes comenzaron a comprar, el lugar funciono como
de costumbre por cuatro horas, antes de que alguien
notara lo que había sucedido.
¡Cuatro horas¡ algunas personas consiguieron grandes
baratijas, otros fueron estafados, los valores habían sido
alterados. Difícil de creer pero algo parecido sucede todos
los días en nuestra vida actual, estamos dominados por
un distorsionado sistema de valores, vemos las cosas
más valiosas de nuestra vida vendidas por centavos y los
artículos más baratos costando millones.
Algunos ejemplos:
• Un vendedor defendió sus prácticas ilegales diciendo:
“no confundamos los negocios con la ética”
• Un padre confeso haber asesinado a su hija de doce
años de edad. ¿la razón? Ella rehusó acostarse con él.
• Una artista fue descubierta, por su esposo, con su
amante (mujer) y le propuso a su esposo que ella
quería mantener su relación con los dos.
• Una persona necesita una llanta para su auto, otra
persona se ofrece a conseguirla por un precio muy
bajo, este va, roba un auto le quita la llanta y el auto
que robo lo lanza a un precipicio.
CUERPO
1. Cerca de la cruz.
Había algunos jugadores de suerte que estaban al pie de
la cruz, imaginémonos la escena. Los soldados están
sentados en un círculo, sus ojos miran hacia abajo. El
criminal allí arriba sobre ellos es olvidado.
El evangelio dice: “Cuando los soldados hubieron
crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron
cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también
su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de
arriba abajo.
Entonces dijeron entre sí, no la partamos, sino echemos
suerte sobre ella, a ver de quién será” Juan 19:23-24.
Siempre me he preguntado ¿Qué pensaba, Jesús,
mientras miraba hacia abajo? Debe haber estado muy
sorprendido. Allí estaban esos soldados comunes,
contemplando el evento más extraordinario de la historia
de este mundo, y ellos no se dan cuenta.
ASÍ ES TAMBIÉN AHORA
Esto me hace pensar en nosotros: los que reclamamos la
herencia de la cruz, los que llevamos una cruz en el
pecho, los que con celo decimos ser cristianos, aunque
no sepamos lo que eso significa, estoy pensando que no
somos muy diferentes a aquellos soldados, nosotros
también jugamos a los dados al pie de la cruz. . Tan
cerca del madero sin embargo tan lejos de la sangre.
Nuestro interés es otro, recuerda las etiquetas fueron
cambiadas, le quitaron la etiqueta al Crucificado y se la
pusieron a la túnica, a las sandalias, al cinturón, al
vestido.
Nuestro interés está en el trabajo, en los bienes, en la
televisión. Y nos cuesta trabajo mirar hacia arriba, porque
a la sangre derramada le pusieron una etiqueta sin valor.
La gran ventaja que tenemos es que estamos cerca de la
cruz, solo te costará mirar hacia arriba, allí está el
Crucificado junto a ti, tu puedes aprovechar la
oportunidad y regresar a casa acompañado esta noche.
2. Pero lejos de cristo.
Esta escena fue la que llevo a Jesús a decir “Padre
perdónalos porque no saben lo que hacen” Lucas 23:34.
“Jesús se refería a los soldados romanos y también a los
judíos que habían causado su condenación y crucifixión.
Esta oración abarca en un sentido más amplio, a todos
los pecadores hasta el fin del tiempo, porque todos son
culpables del derramamiento de la sangre de Jesús” DTG
693.
“El pueblo en general no tenía idea de lo que estaba
ocurriendo y sus burlas y mofas eran producto de su
ignorancia. Ciegamente seguían a los dirigentes” DTG
694.
Y lo que es peor, que nosotros tampoco lo sabemos.
Todavía a pesar de que aborrezcamos reconocerlo,
somos ovejas sin pastor, todo lo que sabemos es que
nacimos en algún momento del tiempo y estamos
temerosos de la eternidad, jugamos con las realidades del
dolor y la muerte. No podemos contestar nuestras propias
preguntas sobre el amor y el sufrimiento.
No podemos resolver el problema de envejecer, no
sabemos cómo curar nuestros cuerpos o seguir junto a
nuestra pareja.
No podemos mantenernos fuera de la guerra. No
podemos siquiera mantenernos bien alimentados y a
pesar de nuestra condición seguimos crucificándolo con
nuestra indiferencia, seguimos jugando a los dados
mientras Él cuelga en la cruz por ti. Por eso sigue
diciendo “Perdónalos porque no saben lo que hacen”.
CONCLUSIÓN
¿Qué es más importante? ¿Estar cerca de Cristo o estar
cerca de la cruz? Los soldados estaban cerca de la cruz
pero no lograron obtener a Cristo, teniéndolo tan cerca,
¡que lastima! Una te debe llevar a la otra, Jesús es el fin,
la cruz el medio. Hoy estas cerca de la cruz pero no te
vayas sin Jesús a tu hogar, mira hacia arriba, el
crucificado espera tu mirada. Y atrévete a decir las
mismas palabras de Pablo.
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo,
mas vive Cristo en mí, y lo que ahora vivo en la carne, lo
vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó
a sí mismo por mi” (Gálatas 2:20).
¿Cuántos quieren recibir en su corazón a Cristo? Que
Dios les bendiga.
7
Viernes 29 de Enero
“Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la
derecha y otro a la izquierda” Mateo 27:38.
INTRODUCCIÓN
¿Te has preguntado alguna vez porque hubo dos
personas crucificadas al lado de Jesús? ¿Por qué no
cuatro o diez? ¿Te has preguntado por qué Jesús estaba
en el centro? ¿Por qué no a la izquierda o a la derecha?
¿No será que, en las dos cruces, Dios quiere que usted,
hoy, reciba un mensaje de vida para la eternidad?
A lo largo de las Escrituras se narra experiencias de dos
personas que teniendo las mismas oportunidades ellos
decidieron escoger caminos diferentes, y claro, esto les
llevo a finales diferentes como en los siguientes casos:
• El caso de los dos hijos de los primeros hombres, Caín
y Abel, ambos eran hijos de Adán, fueron educados de
la misma forma, en el mismo lugar, ambos tuvieron la
oportunidad de adorar al mismo Dios, sin embargo
Abel escoge a Dios. Caín escoge matar y Dios se lo
permite.
 Abraham y Lot, ambos eran peregrinos de Canaán,
ambos ricos en bienes, tenían el mismo propósito,
Abraham escoge a Dios y Lot escoge a Sodoma, y Dios
lo deja.
 David y Saúl, ambos ungidos por el mismo profeta,
ambos, reyes de Israel, ambos dirigen al mismo pueblo
por medio de la misma ley, y sin embargo David escoge
a Dios y Saúl escoge el poder y Dios se lo permite.
 Pedro y Judas, los dos pertenecían al mismo grupo,
ambos fueron enseñados por el mismo Maestro, los dos
hicieron milagros por el poder de Jesús, sin embargo,
Pedro busca la misericordia y Judas busca la muerte y
Dios se lo respeto.
CUERPO
1. La facultad divina de decidir.
La verdad es revelada en cada edad de la historia, en
cada página de la Escritura y la verdad es que Dios nos
permite hacer nuestras propias decisiones y nadie lo
ejemplifica más claramente que Jesús, según sus
enseñanzas nosotros podemos elegir:
• Una puerta angosta o una puerta ancha. Mateo 7:1314
• Un camino angosto o un camino ancho. Mateo 7:13-14
• Una muchedumbre o la compañía de pocos. Mateo
7:13-14
A.Los dos ladrones tenían mucho en común, los dos eran
judíos, ambos tenían el mismo oficio, (los dos eran
ladrones) los dos fueron condenados por el mismo
sistema, condenados a la misma muerte, rodeados por
la misma multitud, los dos iniciaron con el mismo
sarcasmo, los dos le dijeron cosas crueles a Jesús
(Mateo 27:44).
Sin embargo, en la parte final, Lucas 23:39-43 nos
narra:
B. “Y uno de los malhechores que estaba colgado le
injuriaba, diciendo: si tú eres el Cristo, sálvate a ti
mismo y a nosotros. Respondiendo el otro le reprendió
diciendo: ¿ni aun temes tú a Dios estando en la misma
condenación? Nosotros a la verdad, justamente
padecemos, por que recibimos los que merecieron
nuestros hechos, más este ningún mal hizo. Y dijo a
Jesús: acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
Entonces Jesús le dijo: de cierto te digo hoy, estarás
conmigo en el paraíso”
C. Hubo un momento en el que la manera de pensar de
los dos fue diferente, un momento en el que uno
decidió cambiar el rumbo que durante mucho tiempo
había llevado, uno decidió cambiar y el otro
permanecer como estaba, un momento en el que se
dio cuenta que tenía la facultad de cambiar el rumbo
de su vida.
D. Mucho se ha dicho del ladrón que cambio y
ciertamente merece nuestra admiración, pero a la vez
que nos gozamos con el ladrón que cambio ¿podemos
olvidarnos del que no cambio? ¿Qué me dices del él?
¿No hubo una invitación personal para él? ¿No hubo una
oportunidad para él? ¿No era que el pastor dejaba las
noventa y nueve para ir por la pérdida? ¿No fue que la
dueña de la casa barrió hasta encontrar a la moneda
perdida?
Hay veces que Dios manda fuertes truenos para que nos
conmueva, hay ocasiones cuando Dios manda
bendiciones para convencernos, pero hay ocasiones
cuando no manda más que silencio, con el cual nos está
dando el honor de decidir con libertad el lugar donde
habremos de pasar la eternidad ¡Que honor es ese!
2. En que no podemos decidir.
En muchas áreas de nuestra vida no podemos decidir.
Piensa en esto: tú no escogiste tu género, no escogiste a
tus hermanos, no escogiste tu raza, ni escogiste el lugar
de tu nacimiento. Y esta incapacidad de elegir nos irrita,
no es justo, decimos, no es justo que yo haya nacido en
esta pobreza, no es gusto que yo cante tan mal, me
hubiera gustado ser más alto, me hubiera gustado tener
ojos verdes. Querido hermano escucha esto por favor.
A. Cuando Dios planto en el huerto un árbol y les dijo: “de
este árbol no comerás” en ese momento las medidas
de la vida fueron inclinadas para siempre hacia el lado
de la justicia, porque ellos tenían la oportunidad de
decidir. Todas esas protestas fueron silenciadas,
cuando se les dio libre voluntad, ahora tenían la
libertad de hacer cualquier decisión. Y cualquier
injusticia en esta vida está compensada por el honor
de decidir nuestro destino eterno.
B.Te hubiera gustado que las cosas fuera al revés, te
hubiera gustado escoger todo en esta vida y que ÉL
escogiera donde pasarías la vida eterna. Hubiera sido
fantástico que Dios hubiera ordenado la vida, como
nosotros ordenamos una comida: Creo que me decidiré
por una buena salud y un platillo de inteligencia alto, no.
no quiero nada de habilidades musicales pero si un
metabolismo rápido….. Hubiera sido tremendo, pero las
cosas no fueron así. Mi hermano, cuando llegaste a la
vida, llegaste sin derecho a voz y voto en este aspecto.
Pero en lo que se refiere a la vida después de la muerte,
si tienes el derecho de decidir.
ASÍ ES TAMBIÉN AHORA
Piensa en el ladrón que se arrepintió, aunque sabemos
muy poco de él, sabemos que en su vida cometió muchos
errores, podríamos decir que su vida fue un desperdicio y
creo que se parece a la vida muchos de nosotros.
Es probable que sientas que te equivocaste al escoger
tus amigos, tal vez sientas que te equivocaste al escoger
tu carrera o tal vez a tu cónyuge. Miras tu vida hacia atrás
y dices: “si pudiera librarme de esas malas decisiones” y
te lamentas, pero escucha esto: Una buena decisión para
la eternidad compensa miles de malas decisiones hechas
sobre esta tierra. Tú tienes que tomar la decisión.
¿Cómo puede ser posible que dos hermanos de la misma
madre que crecieron en el mismo hogar, uno haya
escogido la vida y otro la muerte? no sé pero así sucede.
¿Cómo dos hombres que ven al mismo Jesús, uno
escoge mofarse de él, mientras que el otro decide orar
por él? No sé como pero lo hicieron y cuando uno oró
Jesús lo amó lo suficiente como para salvarlo, y cuando
el otro se burló, Jesús lo amo lo suficiente como para
permitírselo. Él hace lo mismo contigo.
CONCLUSIÓN
Los dos ladrones representan la oportunidad que Jesús
da de decidir, cada uno de ellos representa una opción, o
lo sigues y dependes de él, o lo rechazas y luchas con
tus propias fuerzas en esta vida. ¿Cómo cuál de ellos
decidirás tú, en esta ocasión? ven al frente y dile:
“acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”.
8
Sábado 30 de Enero
“El último y gran día de fiesta, Jesús se puso en pie y alzo
la voz, diciendo: si alguno tiene sed, venga a mí y beba.
El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior
correrán ríos de agua viva”. Juan 7:37-38
INTRODUCCIÓN
Queridos hermanos hemos estado en este lugar siete
días, la mayoría de nosotros hemos participado de esta
semana en la que cada día nos gozamos con el estudio
de la Palabra de Dios.
Hoy es el último día de esta serie de conferencias ¿Qué
decir, que mensaje dar? Es la última oportunidad de
escuchar la voz de Dios, es por ello que les pido
disposición y atención para que juntos escuchemos el
último mensaje del cielo.
Ilustración.
Había un hombre que aprendió una lección de pesca, él
noto que su vecino, llamado Sam, atrapaba más peces
que cualquier pescador, mientras ellos pescaban tres o
cuatro peces, Sam volvía del lago con su bote lleno de
peces. Lanzamiento tras lanzamiento, la red siempre
estaba llena de frescos peces.
Así que un día este hombre le pregunto a Sam cuál era
su secreto. Él exitoso pescador lo invito a que lo
acompañara y que observará. A la mañana siguiente los
dos se encontraron en el muelle y subieron al bote de
Sam, cuando llegaron a la mitad del lago, detuvieron el
bote, el observador se relajó para ver como Sam lo hacía.
La actuación de Sam fue sencilla, sacó un taco de
dinamita, lo encendió y lo arrojó al agua. La explosión
impacto al lago con una fuerza tal que los peces muertos
empezaron inmediatamente a flotar en la superficie. Sam
lanzó la red y empezó a recogerlos.
Bien, usted puede imaginarse la reacción del hombre
observador, cuando se recuperó de la sorpresa, empezó
a gritarle a Sam: ¡Usted no puede hacer esto! ¡Lo llevaré
a la cárcel compañero!
¡Pagará por todas las multas que haya en el reglamento!
Mientras tanto Sam, dejo la red dentro del bote, saco otro
taco de dinamita.
Lo encendió, lo arrojó al mismo tiempo que se dirigía al
observador con estas palabras: ¿Se va a quedar allí
sentado todo el día quejándose o va a pescar? Aquel
hombre fue obligado a tomar una rápida decisión.
Enseguida fue impelido a cambiar de ser un observador a
ser un participante, ¡Allí tenía que tomar una decisión y
rápidamente!
La vida es parecida a eso. Son pocos los días que pasan
desapercibidos, sin que tengamos que enfrentarnos cara
a cara con una inesperada e inevitable decisión.
Creo que las palabras de Jesús nos invitan, de una
manera similar, a tomar una decisión. Cuando él dice: “Si
alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí,
como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de
agua viva”.
CUERPO
1. La fiesta de las cabañas.
Estas palabras fueron dichas en ocasión de una fiesta
espiritual que había instituido Dios para el pueblo judío.
La fiesta de los Tabernáculos o Cabañas, Era la última
fiesta del año y duraba siete días, los habitantes de
palestina incluso de otros países, dejaban sus casas y
venían a Jerusalén.
“Esta fiesta no solo se celebraba en agradecimiento por la
cosecha, sino también en memoria del cuidado protector
de Dios sobre Israel en el desierto. A fin de conmemorar
su vida en tiendas, los israelitas moraban durante la fiesta
en cabañas o tabernáculos de ramas verdes. Los erigían
en las calles, en los atrios del templo, o en los techos de
las casas” DTG, 412.
Cada día de la semana, “Al alba los sacerdotes emitían
una larga y aguda nota de trompetas de plata, las
trompetas que contestaban, así como los alegres gritos
del pueblo desde sus cabañas, daban la bienvenida al día
de fiesta, después el sacerdote sacaba, de las aguas del
Cedrón, un cántaro de agua, y, alzándolo en alto, subía
las altas gradas del templo, cantando mientras tanto:
“Nuestros pies estuvieron en tus puertas, oh Jerusalén”.
Llevaba el cántaro al altar, que ocupaba una posición
central, en el atrio de los sacerdotes.
Allí había dos palanganas de plata, con un sacerdote de
pie al lado de cada una, el cántaro de agua era
derramado en una, y el cántaro de vino en otra. La
presentación del agua representaba la fuente que a la
orden de Dios, había brotado de la roca para aplacar la
sed de los hijos de Israel” DTG, 413.
2. El propósito de la fiesta.
“Dios quería que esta fiesta llamase hacía él la atención
del pueblo” (DTG, 411) Él quería que en cada fiesta, el
pueblo, recordará
¿Quién los había sacado de la esclavitud de Egipto?,
¿Quién los había cuidado en el desierto?, ¿Quién Los
había sustentado? ¿Y a quién representaba todo ese
ritual? Es decir, el Señor quería que ellos vivieran
agradecidos y confiando en él, todo el tiempo. Sin
embargo, “Con tan solo pocas excepciones los
sacerdotes y dirigentes de la nación habían perdido de
vista este propósito” DTG, 411.
3. El último día de la fiesta.
Esa mañana, la última de la fiesta, el sacerdote había
cumplido la ceremonia que conmemoraba la acción de
golpear la roca en el desierto. Esa roca era un símbolo de
Aquel que por su muerte haría fluir raudales de salvación
a todos los sedientos.
Jesús esperaba que, por lo predicado anteriormente, por
los milagros realizados para bien de los judíos, por las
enseñanzas otorgadas cada día y por el testimonio de la
samaritana. Muchos vinieran a decirle: “Dame de esta
agua, para que no tenga sed”.
Él era el autor de las leyes de la fiesta, él era el motivo
principal de la misma fiesta, el era el motivo vivo que
señalaba la fiesta, él era el motivo de la alegría y
bienestar del pueblo.
Pero nadie lo busco para agradecerle y menos para
adorarle, este sentimiento reprimido durante los seis días
pasados se hizo incontenible en último día de la fiesta.
El motivo principal de la fiesta había desaparecido, se
estaba terminando la oportunidad, las personas iban a
regresar a sus hogares sin haber cumplido el propósito de
la fiesta, sin llevar en sus corazones el fuego de la
alabanza a Dios y la gratitud que les permitiera vivir
agradecidos todo un año. Jesús miro que se regresarían
vacíos.
Es por eso que no pudiendo contenerse más, se puso en
pie y alzando la voz dijo: “Si alguno tiene sed, venga a mí
y beba”.
La palabra “alzo la voz” da a entender que elevó el tono
de voz más de lo normal para que nadie de los presentes
dejara de escuchar su mensaje y que todos tuvieran la
misma oportunidad de comparar la necesidad que tuvo el
pueblo hebreo en el desierto cuando no tenían agua para
seguir viviendo.
ASI ES TAMBIÉN AHORA
De la misma manera en esta fiesta, cada día nuestro
Señor estuvo presente, él es el propósito de esta fiesta,
todo representa a él, él es el centro de nuestra reunión, y
en este último día, en esta última oportunidad, él se
vuelve a poner en pie y a levantar la voz para decir: “Si
alguno tiene sed, venga a mí y beba”.
Él nos conoce, él sabe que muchos de nosotros hemos
estado cada día aquí y el fuego de su presencia esta
nuestro corazón pero algunos no le hemos sentido, él
sabe que si no se aprovechan estos últimos minutos, nos
regresaremos vacíos a nuestros hogares.
CONCLUSIÓN
Allá nadie respondió, nadie le reconoció como el
sustentador de la humanidad y eso le entristeció. Aquí
¿Que le responderás? ¿Le seguirás? Todos los que
quieran seguir a Jesús vengan al frente para ponerlos en
las manos de él.
Recuerda la historia de Sam. Aquel hombre tenía que
tomar una decisión, no había otra opción o se mantenía
reclamando o se involucraba en recoger los peces. De la
misma forma nosotros o aceptamos poner nuestra vida en
las manos de Jesús o solo veremos como otros nos
quitan nuestra corona. No lo permitas ven a los brazos de
nuestro Salvador.