Revista de Economía y Comercio Internacional N°03

Revista de Economía y Comercio
Internacional
Año III - Número 03
Octubre 2013
Dirección General
FEDERICO TREBUCQ
Comité Editorial
JOAQUÍN CONIGLIO
LUCIANO LIENDO
VIRGINIA IRIBARNE
FRANCISCO URDINEZ
Comité Asesor Externo
IGNACIO LIENDO
MARÍA CECILIA CARO LEOPOLDO
FLORENCIA RUBIOLO
Editorial GEIC
Humberto Primo 575 Of. 8
Córdoba – Argentina
info@geic.com.ar
ISSN 1853 – 5038
La Dirección de la Revista de Economía y Comercio Internacional del Grupo
de Estudios Internacionales Contemporáneos no se responsabiliza por las
opiniones formuladas por los autores en los trabajos expuestos a
continuación, estas no representan necesariamente los puntos de vista de la
organización.
Sumario
Editorial .................................................................................................. 7
Ensayos
Integración productiva como plataforma dinamizadora de la
economía regional
SHAGIRA CORTEZ ....................................................................................13
Inversión extrajera directa y políticas públicas: las nuevas
prácticas activas
GASTÓN LUCCA ......................................................................................21
Diferenciación y ventajas competitivas en el sector
agroindustrial
FEDERICO PRIOTTI ....................................................................................35
Artículos de Investigación
Latinoamérica en la encrucijada del postneoliberalismo:
neodesarrollismo, nacional-populismo y socialismo del siglo XXI
MARIANO TREACY ...................................................................................49
Especialización comercial de Argentina con Egipto
JESICA DE ANGELIS ..................................................................................85
Imperialismo, instituciones y (sub)desarrollo. Apuntes críticos
sobre las ―lecciones de la historia‖ neoinstitucionalistas
ALEJANDRO JAQUENOD ....................................................................... 111
La Política Comercial de Chile hacia América del Sur en la
primera década del siglo XXI: Los casos de Perú y Colombia
LEONARDO PIZARRO .......................................................................... 141
5
Entrevista
Entrevista a Gustavo Fadda ......................................................... 167
Reseña Bibliográfica
La gran degeneración de Niall Ferguson
PAULA KANTOR .................................................................................... 181
Extracto de Tesis
Análisis de las políticas comerciales ganaderas de la
República Argentina y la República Oriental del Uruguay
hacia la Unión Europea: situación y resultados. (2003 – 2010)‖
ANA CLARA RHÓ .............................................................................. 197
***
Publicar en RECI .............................................................................. 215
6
Editorial
C
uando comenzamos con la iniciativa de publicar la Revista
de Economía y Comercio Internacional, lo hicimos con
especial consideración en las características dinámicas de
las relaciones económicas internacionales, conscientes de que el
comercio y las finanzas operan en un mercado global que funciona
las 24horas, los 365 días del año.
En este contexto, la crisis internacional surgida en 2008 y con una
importante recaída en 2011, de algún modo sentenció lo que
parecía una nueva configuración de poder global, donde los países
emergentes cobraban cada vez
mayor protagonismo como
dinamizadores de la economía mundial, mientras que las potencias
tradicionales no encontraban el rumbo para superar la debacle; al
mismo tiempo que las instituciones de gobernanza internacional eran
cuestionadas, entre otras cosas, por su falta de capacidad para
otorgar soluciones.
Tan solo dos años después, este dinamismo del que hablamos se
hace presente una vez más y nos indica la necesidad de estar
constantemente
actualizados
para
lograr
comprender
como
funciona el mundo. Sin ánimos de presentar un situación definitiva,
en el último tiempo los países emergentes han mostrado un
desempeño económico menor del que venían haciendo. Por citar
algunos ejemplos, se espera que Brasil y Rusia crezcan este año
alrededor del 2%, mientras que china lo hará al 7%, con la salvedad
que hace 30 lo hacía por encima del 10%.
7
Asimismo, y de la otra cara de la moneda,
parece que los
principales perjudicados de la crisis comienzan a avizorar alguna
salida
a
pesar
de
la
lenta
estadounidense y de los austeros
reactivación
de
la
economía
intentos europeos por salir del
punto muerto en el que se encuentran. La posibilidad de firmar un
tratado de libre comercio e inversión entre estos dos bloques, sin
dudas marca un precedente ante lo que podría constituir un
acuerdo que involucre un tercio de los flujos comerciales y la mitad
de las inversiones a nivel mundial.
Finalmente y para completar la triada, las instituciones globales
todavía subsisten, pero los países depositan su confianza cada vez
más en el plano regional, donde no sólo buscan incrementar el
comercio y las inversiones, sino que también avanzan en cuestiones
de seguridad, cooperación e infraestructura evidenciando el
anacronismo de las organizaciones tradicionales del siglo pasado.
Más allá de los efectos particulares de esta nueva/vieja lógica en
gestación, lo importante para destacar es justamente la velocidad
de cambio en las condiciones de las relaciones internacionales, que
nos obliga a diagnosticar constantemente cual es la situación en la
que se encuentra el mundo y a no descansar en consideraciones
estáticas.
La necesidad de comprender estos fenómenos se manifiesta en
nuestra geografía a partir de la toma de decisiones, no solo no solo
por el curso que deben tomar las políticas de inserción internacional,
sino que también en materia de política doméstica dado que
condicionan la vida cotidiana de todos los hombres y mujeres de a
píe.
8
Estudiar, problematizar, indagar sobre esta característica dinámica
del sistema internacional es la principal tarea del Grupo de Estudios
Internacionales Contemporáneos y de todos los que participamos en
la edición de esta revista,
En esta entrega el lector encontrará:
Ensayos: Son trabajos orientados a ofrecer valoraciones y puntos de
vista sobre los diversos aspectos de la realidad económica
internacional. Las temáticas abordadas por los autores son la
Integración Productiva como una herramienta de desarrollo, la
inversión extranjera directa y su relación con las políticas públicas, y
finalmente la diferenciación y las ventajas competitivas del sector
agroindustrial.
Artículos de Investigación: Consisten en pesquisas de tipo estructural,
vinculadas a una problemática concreta, siguiendo rigurosamente el
método de investigación para el estudio de las ciencias sociales.
Para el presente número se exponen cuatro trabajos que tratan
entre otros temas sobre: América Latina en la encrucijada del
posneoliberalismo, la especialización comercial de argentina con
Egipto, un abordaje histórico al Neoinstitucionalismo y la política
comercial chilena como modelo de inserción internacional.
Entrevistas: En esta sección los lectores encontraran una entrevista
profesionales destacados en el conocimiento de los asuntos
económicos internacionales. El objetivo es ofrecer información de
primera mano, para ayudar a comprender las problemáticas de la
economía global contemporánea y los efectos que pueden
ocasionar en las unidades y subunidades nacionales. En esta ocasión
el entrevistado es el Mgter. Gustavo Fadda, quien responde sobre su
9
experiencia como Ex Sub Director de aduana y nos brinda sus
opiniones acerca de la situación económica y de la proyección
internacional de nuestro país.
Reseñas Bibliográficas: Aquí se pretende acercar al lector un informe
sobre el contenido y características de un libro o publicación de
interés para la revista. La reseña elaborada es: La Gran Degeneración de Niall Ferguson.
Extracto de Tesis: Es una versión acotada de un trabajo final de
grado o posgrado, con el objetivo de dar a conocer investigaciones
de largo plazo que aporten al progreso de las ciencias económicas y
sociales. En esta edición, la tesis en cuestión corresponde a la
Licenciatura en Relaciones Internacionales
de
la Universidad
Empresarial Siglo 21 y tiene por título: Análisis de las políticas
comerciales ganaderas de la República Argentina y la República
Oriental del Uruguay hacia la Unión Europea: situación y resultados
(2003 – 2010).
Antes de continuar con el desarrollo de la publicación, queremos
agradecer a los autores que colaboraron con su aporte intelectual,
brindándonos su confianza y conocimiento; también a aquellas
personas que contribuyeron mediante sugerencias y propuestas. Sin
otros intereses adicionales que los mencionados arriba, esperamos
que disfruten la revista y haber aportado al debate de las relaciones
económicas internacionales.
Federico Trebucq
Director General
10
Ensayos
Integración productiva como
plataforma dinamizadora de la
economía regional
SHAGIRA CORTEZ1
P
odríamos
afirmar,
que
durante
los
últimos
años
la
configuración de las agendas a nivel estatal y subestatal, ha
estado
marcada
por
conceptos
que
esbozan
una
proyección más allá de los límites. Una prueba de ello son los
organismos de integración conformados por unidades estatales
como el MERCOSUR o el CAN y subunidades estatales como
ZICOSUR o ATACALAR; entidades que reconfiguran el sentido de las
fronteras y formulan nuevas agendas que pretenden darle mayor
impulso y dinamismo a determinadas áreas. En este sentido, las
relaciones de cooperación, integración y asociación cumplen un
papel fundamental como herramientas que facilitan la consecución
de objetivos que de manera aislada no podrían lograrse, o podrían,
pero implicarían mayores costos. De un tiempo a esta parte, los lazos
en materia de integración, asociación y cooperación han tomado
mayor especificidad. Al respecto, el concepto de Integración
Productiva responde a una rama de las tantas posibles en el marco
de las relaciones que pueden entablarse entre dos o más entidades.
Definimos a la Integración Productiva como una forma de
cooperación voluntaria y deliberada y que permite a quienes
participan de ella, incrementar su competitividad y productividad,
1
Licenciada en Relaciones Internacionales (UES21).
13
reducir sus costos así como acelerar su capacidad de aprendizaje,
logrando
ventajas
competitivas
que
no
podrían
alcanzarse
trabajando de manera aislada(Alburquerque, Dini y Pérez, 2008).
En este marco, la integración productiva, adquiere un sentido que
supera la combinación o asociación de segmentos productivos y
que responde a un proceso que, mediante estrategias de
asociación ramificadas y mancomunadas permite la apertura de
espacios que en el mediano y largo plazo impactan sobre el
desarrollo económico brindando mejoras a nivel cuantitativo y
cualitativo.
En
consecuencia,
los
proyectos
de
integración
productiva podría decirse que tienen como objetivo, promover la
construcción de ventajas competitivas dinámicas, a partir de
relaciones de colaboración entre empresas y las instituciones que
conforman
los
diferentes
sistemas
productivos
territoriales
(Alburquerque, Dini y Pérez, 2008). No obstante, cabe resaltar la
existencia de obstáculos y ciertos sectores que no permiten la
consecución de los objetivos planteados por esta integración.
En el caso particular del MERCOSUR, el Programa de Integración
Productiva es un proyecto emprendido por el Consejo Mercado
Común incluye una serie de iniciativas y una metodología de trabajo
para implementarlas (Art. 3 MERCOSUR/CMC/DEC. N°52/07). Sin
embargo, más allá de las medidas que puedan enumerarse al
respecto, es importante considerar que el modo en el que fue
concebido este espacio regional, conllevó un predominio de
aquellos actores que se encontraban en mejor posición para
organizar sus estructuras organizativas de acuerdo con la situación
comercial en la región. De este modo, el proceso mismo de
integración en términos de comercio intrarregional se concentró en
14
pocos actores –los más virtuosos y más desarrollados- y como
consecuencia las ventajas obtenidas, fueron aprovechadas por
grandes empresas –en su mayoría transnacionales- mientras que las
pequeñas y medianas empresas accedieron de manera marginal a
las ventajas de la especialización regional lo que trajo como
resultado desigualdad en la distribución de los beneficios (Porta,
2008). Entre los intentos y avances que el MERCOSUR ha querido
llevar a cabo, claramente la política automotriz se percibe como
una herramienta que, mediante la modernización sectorial –un
elemento necesario y fundamental--‐
así como un comercio
regional administrado, ha dado como resultado una sinergia
productiva. Sin embargo, más allá de la idea de un MERCOSUR
como
centro
de
producción
automotriz,
con
niveles
de
competitividad mayores y con estándares en la producción
cercanos a los internacionales, no podemos decir que existe un
completo aprovechamiento de los potenciales y las oportunidades
que la integración productiva ofrece, teniendo en cuenta las
características regionales en términos de cercanía geográfica,
niveles de desarrollo y calidad política e institucional.
La integración productiva como se planteó inicialmente busca
dinamizar la economía e incluir sectores productivos que no
abarquen solamente a los tradicionales, como las grandes empresas
que monopolizan algunos rubros y, bajo el impulso para lograr la
participación activa de las pequeñas y medianas empresas,
configurar un nuevo espacio que permita la consolidación de un
mercado regional, constituyéndose éste último en un instrumento
para la superación de las asimetrías existentes a nivel individual. Sin
embargo, y como se ha visto en el caso del proyecto promovido por
15
el Consejo Mercado Común, la integración productiva por sí sola no
puede dinamizar la economía e incluir a los sectores menos
desarrollados, en realidad la tendencia a incrementar los niveles de
productividad conlleva la necesidad de re direccionar las fuerzas
económicas más capaces para tales fines. Ello responde, a la lógica
dominante del corto plazo, a la necesidad de resultados en un futuro
inmediato y como consecuencia, se prolonga el estado de
estancamiento en materia de desarrollo. Por ello, y teniendo en
cuenta le experiencia del MERCOSUR, debemos destacar que el rol
gubernamental es fundamental, no solo en la consolidación de un
espacio abierto a la integración, a la superación de las asimetrías en
materia técnica-productiva y de la dispersión existente en términos
de recursos y capacidades. Además de brindar la mayor apertura
en materia comercial y arancelaria, de eliminar barreras o trabas y
tender hacia la especialización de actividades vinculadas a una
rama productiva en particular, se debe perfilar una cadena
productiva con vistas a estimular y potenciar las capacidades tanto
industriales
como
empresariales
de
todas
las
unidades,
principalmente de aquellas menos desarrolladas.
En otras palabras, el desarrollo de cadenas de valor que la
integración productiva posibilita, debe ser el motor que permita la
complementación en términos productivos, aprovechando las
asimetrías existentes y promoviendo la especialización de los distintos
sectores productivos como parte de un proceso tendiente a
aumentar el valor agregado de lo producido y comercializado,
apuntando al fortalecimiento e inclusión de los sectores productivos
menos avanzados pero con un importante potencial. Como
consecuencia, además de las ganancias en términos de eficiencia
16
sobre la base de actividades ya instaladas, la estrategia de
integración productiva debe de promover la diversificación hacia
segmentos de mayor valor agregado (Porta2008), estimulando un
eslabonamiento productivo que, mediante la incorporación de
nuevos actores preparados, avance hacia mayores niveles de
tecnificación productiva.
El entramado productivo que puede consolidarse a través de la
integración, implica necesariamente la presencia de los actores
pertenecientes a los distintos sectores de cada unidad participante
sean políticos, donde incluimos a los gobiernos nacionales y
subnacionales, sean económicos, donde se encuentran tanto las
empresas de corte transnacional así como las pequeñas y medianas
empresas que en definitiva, son las que permitirán generar empleos y
efectos sobre la mejora de la distribución del ingreso. No obstante,
no es suficiente la presencia o el poder contar con estos sectores, si
no que se debe apuntar hacia el desarrollo de políticas conjuntas
que beneficien a la sociedad y para ello, se requiere un compromiso
entre los distintos sectores, propiciando una verdadera participación
de los actores involucrados. En este sentido, resaltamos la necesidad
de coordinar las agendas nacionales con los objetivos regionales, la
participación de las distintas regiones -sean provincias, ciudades,
departamentos, etc.- el empleo de instrumentos de apoyo para
llevar a cabo los proyectos regionales-principalmente aquellos que
se basen en la consolidación de las cadenas de valor-, mayor
interrelación entre empresas tanto desde la perspectiva comercial
como desde acciones de capacitación, innovación e investigación,
la elaboración de un plan común para las cadenas de valor y
17
finalmente la vinculación gradual de estas cadenas de valor dentro
de las cadenas industriales (Geneyro,2007).
El fin último de este tipo de integración debe permitir no solamente a
tender a los desafíos en materia de productividad así como de
competitividad de aquellas empresas que se encuentren más
capacitadas, sino más bien como mencionamos anteriormente, se
debe estimular el fortalecimiento de aquellos sectores que por sus
dimensiones se encuentran al margen de este proceso de
crecimiento
adquiriendo
la
máxima
utilidad
posible
del
acercamiento viabilizado por el proceso integrador, plasmada en
experiencia nueva y transferencia de conocimiento. Se debe
impulsar la construcción de un tejido institucional, científico y
tecnológico que permita avanzar hacia un crecimiento eficaz y
sólido de los actores involucrados en el proceso productivo
propiciando un intercambio constructivo y que se constituya en un
sedimento para el futuro desarrollo de otras áreas. Sin embargo, el
mayor desafío que la integración productiva plantea, es la
necesidad de congeniar con la realidad política y económica así
como adaptarse a los constantes cambios generados en ellas. El
grado de complementariedad que se pueda lograr entre los actores
involucrados y entre ellos y la realidad político-económica, tendrá
efectos en el desarrollo productivo y en la oportunidad de extender
la cadena de valor agregado a niveles cada vez más complejos.
En términos generales, la experiencia de la integración en un
contexto que requiere relaciones internacionales cada vez más
afianzadas debe tender no so1osolamente al crecimiento de las
capacidades empresariales ni al fortalecimiento del comercio
internacional sino que, se debe apuntar hacia un desarrollo integral
18
que se fundamente en la capacidad participativa y consensuada
de todos los actores involucrados.
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After the Storm series. [en línea] disponible en http://www.projectsyndicate.org/commentary/roubini29/English
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Can
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Euro
be
saved?,.
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Unconvencional Economic Wisdom series. [en línea] disponible en
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20
Inversión extrajera directa y políticas
públicas: las nuevas prácticas activas
GASTÓN LUCCA1
E
l interés en el estudio del arribo de la Inversión Extrajera
Directa (IED) a la economía de un país se debe a la
diversidad de impactos que esta inversión genera tanto en los
aspectos macroeconómicos y microeconómicos como en la
importancia que ejercen estos capitales sobre las trasformaciones en
las estructuras productivas a las que arriban.2
El análisis de estos efectos en el desarrollo de un país requiere
contemplar fundamentalmente tres aspectos. El primero de ellos son
las motivaciones que llevan a las Empresa Trasnacionales (ET´s) a
instalarse en un mercado extranjero y la estrategia que adoptan
para hacerlo. Un segundo es el estudio del sector al cual arriba la
IED. Y el tercero es la política pública del país (o una región
geográfica particular) hacia la IED.
El primero de los aspectos constituye principalmente decisiones
tomadas desde la empresa y representan la satisfacción de las
necesidades de los inversores, para ejecutar su plan de inversión.
Además este aspecto contempla la decisión de como la ET va a
insertar a su filial en la cadena global de valor (CGV). El segundo
componente se relaciona con la estructura del sector al cual arriba
Lic. en Economía (UBA), Maestrando en Relaciones Económicas Internacionales (UBA)
consultor en AR Internacional
2 Un detallado análisis de los posibles efectos de la llegada de una ET´s a la economía se
encuentra en G. Barba-Navaretti and A.J. Venables 2006.
1
la IED y la capacidad de la industria local de absorber los efectos
positivos de la llegada de una nueva inversión. Mientras que el último
punto está relacionado con la decisión por parte de los gobiernos en
materia de atracción de IED y las políticas que estos ejecutan
tendientes a obtener los mejores beneficios de la llegada de una ET
(así como también de neutralizar los posibles efectos negativos). De
la interrelación de estos componentes se obtiene un determinado
resultado de la IED, es decir un determinado impacto de estas
inversiones sobre el sector receptor y sobre el desarrollo de la
economía de un país.
Este documento de trabajo tiene como objetivo presentar desde un
punto de vista teórico los tipos de política que puede adoptar el
Estado frente a la IED, para posteriormente analizar los principales
lineamiento que constituyen una buena política de gobierno hacia
la IED, la cual es entendida aquí como una serie de acciones
concretas ejecutados por el Estado tendientes a obtener los mayores
beneficios del arribo de una IED. Además se intentara justificar que
frente a una realidad más competitiva en materia de atracción de
capitales productivos, los Estados necesitan diseñar estrategias más
proactivas y agresivas.
Pese a las discusiones teóricas en torno a los efectos de la llegada
de ET´s en la economía de un país es evidente que los gobiernos
continúan aplicando políticas de incentivos para atraer ET´s. Estos
esfuerzos se conocen en la literatura como ―competencias de
localización‖ o "guerras de incentivos" (Mytelka, 1996; Oman, 1999).
En las últimas décadas la dinámica de atracción de IED está
cambiando a nivel global. En primer lugar, la aparición de grandes
competidores como China e India y el incremento de agencias de
22
promoción en países desarrollados (PD) y países en desarrollo (PED),
generó un ámbito muy competitivo en materia de atracción de IED
(CEPAL 2006).3 A su vez, en el marco de un mayor desmembramiento
de la producción a nivel global y complejización de las CGV, la
intensificación de la competencia por atraer inversiones y captar
negocios se verifica no sólo entre países sino también entre filiales de
una misma corporación localizadas en diferentes regiones (López y
Ramos 2010). A su vez parte de estos nuevos esquemas productivos
desarrollados por las ET´s están asociados en gran medida a la
búsqueda de ventajas comparativas dinámicas particulares, donde
por el contrario las ventajas comparativas estáticas que ofrecen los
países
como
atractivo
para
la
atracción
de
IED
pierden
preponderancia. Por último, considerando la evidencia de resientes
casos exitosos en materia de desarrollo económico donde la IED
tienen un papel importante, es menester analizar estas experiencias
con el fin de extraer ideas para el diseño de una nueva práctica
política en materia de gestión de IED.4
En este marco, las posibles variantes que puede tener una política
del Estado hacia la IED son básicamente dos, y cada una de ellas
tiene diferentes consecuencias en el impacto y calidad de la IED
que arriba al país. La primera de ellas es no hacer nada, es decir
tomar una posición pasiva frente a la IED, y la segunda es adoptar
ciertas medidas tendientes a obtener un beneficio del proceso de
llagada de inversores extranjeros.
En 2004, existían al menos 160 instituciones de este tipo a nivel nacional y más de 250 a
nivel subnacional (OCDE, 2005).
4 Los casos exitosos a mencionar son Republica Checa Singapur, y otros países Asiáticos.
3
23
Política pasiva
La política pasiva tiene un carácter simple y más despreocupado
por el fenómeno. En general, las autoridades consideran que las
ventajas comparativas o las condiciones macroeconómicas del país
son suficientes para concretar la llegada de la IED y no ven la
necesidad de intervenir en el proceso. En el caso extremo, los países
se limitan a definir un marco legal que regulan la IED, sin intervenir en
los procesos de adopción de decisiones de las empresas (CEPAL
2006). Esta estrategia se enfoca en la creación de un marco
institucional y jurídico orientado a facilitar la entrada de corrientes de
inversión y se preocupa más, en general, por la cuantía de la
inversión y no por sus impactos a nivel sectorial.
Los elementos de una política pasiva son básicamente tres: Las
ventajas naturales, el marco legal para la IED, y la situación
competitiva. Dentro del primero se encuentran la ubicación
geográfica, la disponibilidad de recursos naturales, y la disponibilidad
de recursos humanos, las culés consisten básicamente en ventaja de
tipo estáticas. En el segundo está el sistema legal, el procedimiento
de aprobación de instalación de una ET, y las normas de protección
hacia la IED. En el plano de la situación competitiva los sub
elementos son la infraestructura, el ambiente de negocios, los
equilibrios macroeconómicos, el nivel de apertura de mercado de la
economía.
Una de las políticas pasivas más comúnmente usadas para atraer
inversiones se concentra en el otorgamiento de garantías legales
hacia los inversores extranjeros y exenciones impositivas. Este en
enfoque tuvo un gran auge durante la década de los 90´s en
América Latina. Con el fin de atraer IED muchos países otorgaron
24
ventajas fiscales a los inversionistas extranjeros. Además con motivo
de brindar un sostén jurídico en materia de protección y promoción
de la IED se suscribieron una cuantiosa cantidad de Tratados
Bilaterales de Inversión (TBI), el cual se introducía un mecanismo
especial de resolución de disputas (Mortimore y Stanley 2006).5
Varios trabajos (Gallagher et al., 2008; Paz et al., 2005) han mostrado
cómo este tipo de políticas pasivas han favorecido, en el caso
latinoamericano, la llegada de una IED con escaso, nulo o incluso
contraproducente aporte en términos de desarrollo económico. Por
ejemplo, un análisis llevado a cabo por Chudnovsky y López (2006)
sugiere que los impactos macroeconómicos de la IED de los 90´s en
el Mercosur no han sido significativos, ya que su efecto sobre el
crecimiento de los países de la región no fue positivo ni negativo,
mientras que en contraste, los impactos microeconómicos de la IED
parecen haber sido mucho más fuertes, aunque con signos
heterogéneos. Por tanto consideramos aquí, que los escasos
resultados de estas inversiones en materia de desarrollo económico,
brindaron un sustento empírico sobre el cual se revisaron la
efectividad de las mencionadas políticas pasivas para atraer IED que
aporte al desarrollo económico local.
Contrario a lo que la corriente de políticas pasivas sostenía, tanto las
garantías jurídicas plateadas en los TBI como las exenciones
impositivas tenían un papel limitado para incidir en la decisión de
localización de las ETs.6 No obstante esto, no significa de manera
A excepción del caso de Brasil que no firmo ningún TBi y las exenciones fiscales fueron
muy inferiores al resto de los países.
6 Véase ―La Argentina Y Los Tratados Bilaterales De Inversión: El Costo De Los
Compromisos Internacionales‖ Michael Mortimore and Leonardo Stanley Desarrollo
Económico, Vol. 46, No. 182 (Jul. - Sep., 2006), pp. 189-214
5
25
concluyente que las políticas pasivas sean neutras en materia de
atracción de IED (volveremos sobre esto más adelante).
Por otro lado el éxito de muchos países en el manejo de la IED como
motor del desarrollo brindó elementos para comenzar a trazar otro
paradigma de política pública hacia la IED. En términos generales se
observa en estos casos un direccionamiento más específico de la
IED, una mayor intervención del Estado en la materia tendiente a
seleccionar sectores estratégicos y una mayor pro actividad por
parte los gobiernos hacia la atracción de inversiones 7. Bajo este
marco surge lo que podemos llamar el paradigma de la política
activa hacia la IED.
Política activa y política integrada
Las políticas activas son aquellas políticas de promoción destinada a
atraer IED y a su vez a extraer los máximos beneficios de dichas
inversiones en pos de un mejor impacto de en la economía local.
Una de sus primeras características es la selectividad, ya que estas
políticas involucran medidas específicas que buscan tipos de
inversión que tienen un mayor potencial para traducirse en
externalidades positivas para el país —como encadenamientos
productivos, generación de valor, conocimientos y empleo, entre
otros. (CEPAL 2006). En esta estrategia la mirada de los hacedores de
política ya no está solo puesta en la cuantía de las inversiones que
entran al país, sino en las potenciales cualidades que tiene la
inversión
para
potenciar
el
desarrollo
local.
Existen
muchas
alternativas de políticas activas y cada una de ella posee niéveles
de pro actividad y costos diferentes.
7
26
Ver CEPAL 2006.
Una segunda característica de esta política es el conocimiento y
fuerte vínculo con los inversores. El estado debe poseer el
conocimiento de las motivaciones de las empresas que consideran
en su análisis y evaluación de la inversión, para lograr interferir en la
decisión de manera correcta. Para incidir positivamente en los
procesos de evaluación de las empresas, los países pueden crear
mecanismos o instituciones que interactúen con ellas, a los fines de
promocionar los atributos del país para recibir la inversión. A su vez el
Estado este es el responsable de identificar los sectores que quiere
desarrollar y evaluar que IED es conveniente atraer para incentivar la
llegada de capitales a este sector. Cuando el país defina que IED
tiene potencial para contribuir a estos objetivos de desarrollo, puede
decidir emprender políticas específicas para facilitar la llegada de
estas inversiones (CEPAL 2006).
Una tercera características de estas políticas es la evaluación de sus
resultados, ya que no solo abarca una primera etapa de atracción y
selección de la IED, sino que posteriormente debe evaluar los
impactos (post-inversión) que la llegada de esta ET está generando
en la economía local para decidir un cambio de acción en vista a
reducir perjuicios o potenciar beneficios. De este modo, la
evaluación de esta dinámica y de sus potenciales beneficios para la
economía doméstica se convierte en una parte integrante del
diseño de una estrategia de desarrollo nacional en la que el Estado
es llamado a cumplir un rol preponderante (Sacroisky, Ariana 2006).
Por último, podríamos establecer un tercer estamento de política
hacia la IED, el cual se logra cuando los lineamientos del desarrollo
económico definido por un gobierno se congenian con los de la IED.
Es decir, cuando la IED contribuye al logro de las estrategias de
27
desarrollo planteadas. Estas se denominan políticas integradas de
atracción de inversiones. En este último caso, existe un proceso de
retroalimentación entre la inversión y las políticas generales, que da
lugar a un círculo virtuoso que beneficia a ambas partes. (CEPAL
2006). A diferencia de la política activa esta tiene un carácter más
amplio e integral.
Aquí se considera que el Estado tiene controlados y monitoreados los
efectos de la IED orientándolos a absorber la mayor cantidad de
beneficios. Un componente fundamental del éxito de esta política es
la capacidad de la industria nacional para lograr adecuarse a las
necesidades de la ET´s como proveedores de insumo. En este sentido
la política activa integrada no solo cuenta con los elementos
mencionados de las políticas activas, sino que también está
íntimamente ligada a una política industrial. Con tal fin, es
fundamental elevar la competitividad de las empresas locales para
que se integren a las redes de producción y comercialización de las
empresas extranjeras (CEPAL 2006).
Los principales elementos de una política activa e integrada son:
Organismos de promoción de inversiones, incentivos, modificaciones
del marco regulatorio que faciliten la inversión, políticas selectivas
para mejorar la competitividad del país, y el organismo de
evaluación de impactos.
Los organismos de promoción juegan un papel central en esta
política y son los encargados de atravesar desde el estado las dos
principales barreras que separa a un inversor del posible país de
destino. Una es la asimetría de información del inversor hacia el país
y la otra el costo de aprendizaje del inversor para conocer las
ventajas de un país. Estas instituciones tienen como objetivos
28
principales dar a conocer las ventajas de una localización; brindar
información relevante a potenciales inversionistas, y facilitar el
proceso de toma de decisiones y de instalación en el país (CEPAL
2006).
Para cumplir el objetivo que tiene un organismo de promoción debe
en primer lugar identificar los potenciales inversores y luego
establecer una relación dinámica con ellos de modo tal que puedan
brindarle la información necesaria para su evaluación. Esto requiere
que estos organismos de promoción estén ubicados cerca de los
inversores en varios países del mundo. En el largo plazo estos
organismos canalizaran la información desde los inversores hacia el
país y se podrá identificar cuáles son las condiciones generales y
sectoriales que los inversores requieren para llevar su ET´s a un país.
La recopilación de esta información permite al estado promover una
política de largo plazo tendiente a lograr estas modificaciones y a
volverse más atractivo para la IED.
Tanto en la política activa como integrada, además se requiere una
institución nacional que monitoree los efectos pos inversión que
genera la ET. Este organismo debe trabajar conjuntamente con la ET
y los agentes económicos nacionales en pos de crear una simbiosis
entre ellos para lograr mutuamente una mejor obtención de
beneficios y alineamiento de los objetivos.
El otro pilar de estas estrategias es la política de incentivos. Si bien se
dijo al principio que era una medida de corte pasiva, la aplicación
de incentivo en el marco de un programa de promoción de
desarrollo toma un rol más funcional y localizado. La utilización
adecuada de estos incentivos se da cuando el país se encuentra
entre los principales candidatos entre las opciones que escogió la ET
29
para localizarse. Por tanto estos deben usarse en la etapa final de la
atracción de la IED para superar a los países competidores. No es
conveniente que esta política sea el único pilar de la política activa,
ya que ningún incentivo puede revertir el déficit estructural que
posea una economía para atraer inversiones, o la insuficiente
disponibilidad de recursos.
Este tipo de estrategias complejas demanda una importante
planificación del uso de los recursos y continuidad en su aplicación.
La política integrada solo puede concebirse dentro de un plan de
desarrollo económico nacional más amplio. Las ventajas de esta
política son que la IED es un componente más de la inversión
orientada a sectores estratégicos que define el Estado, y por otra
parte permite generar cambios estructurales en la economía de un
país y promover su desarrollo.
Elección y Estrategias de política
Como se mencionó al inicio, la adopción de políticas públicas para
atraer IED y extraer sus principales beneficios, es competencia
exclusiva de los Estados. La adopción de una determinada política
pública va a depender en primer lugar de la las ventajas que posee
un país con sus competidores dentro del listado de elección de la ET,
y del interés que el gobierno tenga en absorber los posibles efectos
beneficiosos de la llegada de una ET.
En el caso de la adopción de la política pasiva esta puede ser
aplicada cundo no exista interés por parte del Estado en manejar los
efectos derivados de la llegada de una ET, o cuando se considere
que las ventajas de localización existentes que posee el país bastan
para que se genere un marco atractivo para la llegada de IED. En
30
esta lectura se entiende que las condiciones del receptor y el marco
regulatorio de la IED son los componentes de la oferta del país para
atraer la IED, y son superiores a la de los países competidores.
Si en cambio un gobierno tiene definido un modelo de crecimiento
en el cual la IED va a jugar un rol importante como agente de
inversión y además las políticas pasivas no son suficientes para atraer
IED, se deberá optar necesariamente una política activa. Aquí las
ventajas comparativas, marcos legales y condiciones estructurales
pasan a un segundo plano para darle lugar a dediciones de tipo
microeconómicas y sectoriales. Si frente a la evaluación de una ET
por transnacionalizarse a un país, una economía cuenta con
desventajas con sus adversarios, pueden revertir estas mediante la
ejecución de políticas activas que la conviertan en una economía
receptora más atractiva.
La política activa implica la conformación de una institucionalidad
creada específicamente para promover la llegada de cierta IED
adecuada a los fines del desarrollo que el Estado desea. Llevar a
cabo estas políticas tiene un costo y por tanto el Estado en cada
caso deberá evaluar que los beneficios de atraer una ET´s al país
deben ser mayores a los costos asociados de realizar las políticas
activas o pasivas. Si los recursos para llevar estas medidas adelante
son escasos se pude optar por realizar estrategias de focalización,
que consiste básicamente en la selectividad de los sectores a
desarrollar.
De lo expuesto se desprende que la elección de una política hacia
la IED tiene tres componentes principales, los cuales deben estar
alineados. El
primero
de
ellos
son
las
necesidades
de
los
inversionistas, en segundo lugar son las ventajas de localización del
31
país, y por último la determinación de los objetivos de desarrollo del
país. La política adecuada y exitosa será la que logre alinear los tres
ítems anteriores. Si las necesidades están en línea con las ventajas
tenemos garantía que los proyectos de de inversión a ejecutar serán
viables. Si a su vez, estos proyectos coinciden con el objetivo de
desarrollo del país entonces la IED serán potenciadores de este
crecimiento.
Comentarios Finales
En la actualidad encontramos casos exitosos de ejecución de
políticas activas que han logrado extraer cuantiosos beneficios de la
IED. Alguno de los países más sofisticados en esta materia son
Singapur, Malasia, Corea del Sur y Republica Checa. Estos países han
llevado adelante estrategias que permitieron hacer de la IED un
componente
importante
de
la
inversión
en
el
país
y
consecuentemente del desarrollo local. No solo los PED han sido los
primeros
en
aplicar
estas
estrategias,
también
economías
tradicionalmente desarrolladas fueron virando de la aplicación de
políticas pasivas hacia otras más activas como el caso de países
España, Irlanda, y Francia.8
Las lecciones generales que se desprenden de esta experiencia en
materia de política de atracción de IED son: creación de una
agencia de promociones, modificación de la estrategia en función
del contexto, existencia de una estrategia única y flexible, objetivos
claros, desarrollo institucional elevado, estrecha vinculación entre
En estos casos se crearon agencias dedicadas a promocionar la IED en el país. España
a principios del 2005se creó la Sociedad Estatal para la Promoción y Atracción de
Inversiones Exteriores S.A. En 2001, las autoridades francesas crearon (Invest in France
Agency, IFA). En Irlanda se reformulo el IDA (instituto de Desarrollo industrial) dándole un
perfil más orientado hacia la búsqueda de IED.
8
32
sector público, privado y académico, estrategias de escalonamiento
que comienzan por lo más fácil, aumento de infraestructura,
detectar encadenamientos en la industria local, avanzar en el
desarrollo de los sectores dentro de la cadena de valor que
incorporan más valor agregado, y desarrollo de proveedores locales.
La elección e implementación de estas estrategias son partes
constitutivas de una política más amplia de desarrollo. Por tanto la
elección de los sectores a dinamizar mediante la IED se vuelve
fundamental, ya que serán los sectores que traccionarán al resto de
la economía nacional. La mensuración del arribo de capitales
extranjeros a estos sectores no solo debe valorar la cuantía de estas
sino principalmente su calidad, la cual puede ser medida mediante
la potencial concatenación o efectos derrames que tenga una
inversión hacia el resto de la estructura productiva local.
Observando la experiencia de muchos PED puede desprenderse
que el diseño de políticas activas por parte del Estado hacia la IED es
el mejor camino para atraer inversiones de calidad. Si puede lograse
esto, entonces la llegada de IED puede constituirse como uno de los
pilares de crecimiento de una país en desarrollo.
Bibliografía
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experiencia internacional y situación de América Latina y el Caribe.
Chudnovsky y López (2001). LA TRANSNACIONALIZACIÓN DE LA ECONOMÍA
ARGENTINA. Eudeba.
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oportunidad para diversificar la estructura exportadora de la Argentina?
Navaretti and Venables (2006) Multinational firms in the world economy.
33
Navaretti and Venables (2005) Multinational Corporations and Global
Production Networks: The Implications for Trade Policy.
Loewendahl (2001). A framework for FDI promotion. (Transnational
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Mortimore, y Stanley (2006). La Argentina Y Los Tratados Bilaterales De
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Porter (1990). The Competitive Advantage of Nations.
Sacroisky (2006). La Inversión Extranjera Directa en la post-Convertibilidad:
Principales tendencias en un nuevo patrón de crecimiento. Documento
de Trabajo Nº 12.
34
Diferenciación y ventajas competitivas
en el sector agroindustrial
FEDERICO PRIOTTI1
Hechos “estilizados” sobre el futuro
U
n hecho estilizado es una regularidad histórica de factores
económicos la cual se espera que se siga repitiendo. Este
concepto hace referencia al pasado. Sin embargo existen
algunos eventos que podrían ser considerados como hechos
―estilizados‖ pero hacia el futuro. Dentro de estos se pueden
destacar el incremento en el nivel de población, el crecimiento en el
ingreso per cápita de los habitantes especialmente de los países
emergentes, y el atractivo de ciertos países del sudeste asiático –
representados por India y China-, y de África como destinos
potenciales predilectos para el comercio exterior en vistas de
modelos de crecimiento que tenderán a sostenerse en un mayor
consumo interno.
Las características mencionadas previamente son tenidas en cuenta
en todas las planificaciones económicas a mediano plazo y largo
plazo -de cinco a más años-, sean estas macroeconómicas o
sectoriales, pero su verdadera incidencia es desconocida. Este
desconocimiento proviene del simple hecho de que no se puede
predecir el futuro, el cual está compuesto por fenómenos naturales,
Lic. en Economía (UNC), Jefe de Investigaciones del IIE de la Bolsa de Comercio de
Córdoba.
1
políticos, socio-culturales, entre otros, que poseen diferentes grados
de incertidumbre.
Una de las técnicas que permite echar un poco de luz sobre la
incertidumbre es el armado de escenarios y la asignación de
probabilidades de ocurrencia. Este ejercicio facilita la generación de
diferentes hipótesis para probar el impacto de determinadas
variables sobre otras. Asimismo, el desafío se convierte en más
demandante
cuando
se
busca
predecir
incógnitas
que
se
relacionan directamente con el comportamiento de las personas,
como pueden ser los gustos. Henry Ford –uno de los padres del
automóvil- solía decir que ―si les hubiera preguntado a las personas
que era lo que necesitaban, ellos hubieran respondido un caballo
más rápido‖.
Esta última idea da cuenta de la dificultad de extrapolar hechos del
futuro a cuestiones de mercado. No existe una relación directa ni
previsible, lo que sí es menester resaltar, que pensar los efectos que
se pueden derivar de la consecución de ciertos acontecimientos
ayuda disminuir el riesgo y soporta la necesidad de generar una
visión holística para ayudar a planificar.
Posibles consecuencias de los supuestos “aceptados” en los bienes y
servicios agroindustriales
Concretamente, es importante tomar esos hechos demográficos
estilizados compartidos por los analistas e intentar predecir qué
efectos pueden tener. En esa línea Antle (1999) considera que uno
de los mayores, si no el mayor, impacto significativo del aumento del
ingreso per cápita es el paralelo incremento en el costo de
oportunidad del tiempo de las personas. El creciente costo de
36
oportunidad del tiempo va de la mano con la mayor especialización
del trabajo, y juntos estos factores conducen la transición desde la
economía industrial a la economía de los servicios y de la
información.
El costo de oportunidad del tiempo, la especialización del trabajo, la
mayor tasa de participación de la mujer en el mercado laboral, las
reducidas tasas de fertilidad, los hogares monoparentales y otros
cambios en los patrones laborales y de estructura del hogar explican
el crecimiento en la demanda para un conjunto creciente de bienes
y servicios especializados, incluyendo la diversidad de alimentos
manufacturados y servicios alimenticios que substituyen el tiempo
gastado en la preparación de comidas en el hogar.
Del mismo modo, nuevas tendencias en los ―estilos de vida‖ generan
oportunidades para el agregado de valor sobre productos que a
priori son vistos como ―commodities‖. Un caso puntual es la creciente
demanda de alimentos orgánicos, impulsada ya con intensidad en
los Estados Unidos y Europa, y que de a poco va cobrando mayor
peso en estas latitudes. Como aspectos positivos se encuentra la
mayor mano de obra que demandan estos sistemas productivos, el
traspaso de renta entre sectores, servicios como distribución,
empaquetamiento, almacenamiento adaptados a esos productos,
entre otros. Por otro lado, nuevas corrientes como veganismo,
vegetarianismo, y otras concepciones alimenticias deparan nuevos
nichos y variantes para la diferenciación de productos.
También persiste la ―occidentalización‖ de la dieta de países
asiáticos. Básicamente el paso de una alimentación basada en
bienes de menor valor y menos preparados como arroz, tubérculos,
a una canasta que contiene más carne y productos más
37
elaborados. Este aspecto también se relaciona con la mayor riqueza
que se espera tengan esos habitantes y a su vez, con la mayor
cantidad de habitantes que se van a hallar en esa situación.
Con referencia a las nuevas demandas de bienes y servicios
alimenticios es importante diferenciar entre la valoración ―objetiva‖
o ―científica‖ sobre la salud, seguridad u otras características de los
alimentos y las apreciaciones subjetivas que los consumidores tienen
de estas características. Ambos puntos de vista pueden o no
coincidir, pero son las creencias de los consumidores las que
determinan finalmente su comportamiento.
Estas tendencias llevan a que la elasticidad ingreso de la demanda
de alimentos procesados, precocinados y con otros atributos
cualitativos valorados, sea mayor que la elasticidad ingreso de
alimentos que no presentan diferenciación alguna. Es decir, el
crecimiento del ingreso per cápita lleva a una modificación en la
estructura de consumo mutando hacia alimentos preferidos por los
consumidores por poseer cualidades preferidas.
Lo previo indica que la participación del gasto en alimentos en
general sobre el gasto total en consumo es declinante, así como
también sobre el producto. Estas tendencias implican que el precio
a nivel del productor para los productos agrícolas declinará en
términos relativos al precio de los productos al nivel mayorista y que
los precios mayoristas declinarán con respecto a los precios
minoristas. De forma similar, la proporción de los commodities
agrícolas básicos en el valor de los alimentos finales debe declinar
(Antle 1999), por lo que aquellos bienes que sepan entender a los
consumidores serán los que se apropien de mayores niveles de renta.
38
La diferenciación de productos agroindustriales
La información presenta la particularidad de ser un bien público
dado que todos los usuarios pueden utilizarla al mismo momento y no
se gasta con su uso. Sin embargo, no todos poseen la misma
información y no todos están dispuestos a erogar dinero para
obtenerla. Estos mercados con información que no es conocida por
todos
son
catalogados
como
mercados
de
competencia
imperfecta. La predisposición de los agentes económicos a pagar
por estar más informados depende fundamentalmente de las
adversidades que podrían suceder en caso de no contar con ella.
Existen casos donde debido a la existencia de economías de escala
y a la criticidad, el Estado toma el rol de proveedor de esa
información.
Un
caso
típico
son
las
habilitaciones
para
los
establecimientos alimenticios o controles de bromatología. Asimismo
está en boga a nivel internacional lo concerniente a la trazabilidad,
que es el seguimiento y acreditación de calidad de todo el proceso
productivo de un alimento, es decir, desde la etapa inicial de la
producción hasta estar pronto al consumo. Este elemento, es un alto
diferenciador de productos, valorado por los clientes, pero que en
muchos mercados quien debe dar los primeros lineamientos es el
estado a través de regulaciones y normativas para demostrar las
ventajas
de
formalizar
la
actividad
y
cumplir
determinados
protocolas con el fin de agregar valor.
Pero luego existe otro tipo de información cuyo objetivo es dar a
conocer atributos que cumplen la función de ser diferenciadores de
otras propuestas. Es información que las empresas están interesadas
en comunicar para posicionar su producto en una mejor ubicación
en comparación a la competencia. Mientras mayor sea la
39
capacidad del mercado de poder transmitir esa información
vinculada a calidad, más eficiente se va a tornar el mismo.
Pero desde la posición opuesta, es la misma demanda por productos
particulares la que presenta la necesidad de contar con información
sobre la calidad de los productos. En muchos casos esta calidad
(credence goods) se basa en las características de los procesos de
producción. El conocimiento de los mismos, abarca desde aspectos
asociados al origen de sus insumos –trazabilidad-, tecnologías
utilizadas, ambiente donde se desarrolla la actividad, productos
químicos
empleados
hasta
condiciones
de
trabajo
de
sus
empleados, acciones para no dañar el medio ambiente, efectos
sobre el bienestar de los animales, el país de origen, etc. Antle
enfatiza que la creciente demanda de calidad ambiental hará que
la sociedad valorice cada vez más los procesos de producción que
proveen servicios ambientales (los que están siendo conocidos como
servicios de ecosistemas).
La diferenciación de productos refiere no solo a la oferta de
productos que los consumidores necesitan y quieren, sino más
específicamente,
al
ofrecimiento
de
bienes
cercanos
a
la
perfección, sustitutos unos de otros. Lógicamente se demandará más
costo, pero se fundamenta en un potencial ingreso superior. La
diferenciación puede ser vertical cuando satisface la demanda por
calidad y los consumidores reconocen los ―mejores‖ productos,
principalmente a través de mayores precios relativos que posibilitan
una segmentación del mercado vía ingresos. La otra forma es
horizontal, y satisface la necesidad de variedad por parte de los
consumidores, es decir, los productos son de calidades similares, pero
difieren en sus características reales o presumidas. Por lo tanto, las
40
particularidades de cada ítem serán valoradas y evaluadas de
manera diferente por los clientes -―los gustos no son un problema de
debate‖-. (Pagoulatos, 2003)
Es interesante notar que el crecimiento más rápido de productos
exportados no son los commodities sino aquellos orientados a los
consumidores: carne, alimentos procesados, y frutas frescas y
vegetales (Regmi, 2001). La diferenciación de productos es una
manera segura de impulsar las ganancias. Sin embargo, entender el
rol de la diferenciación como una decisión estratégica involucra una
compleja organización industrial y de comercio internacional. Las
nuevas características del comercio mundial permiten hacer frente a
una demanda segmentada, mediante el desarrollo de ofertas
especializadas. El éxito final de un producto y de su estrategia de
marketing dependerá de la elección del consumidor, no importa
cuán irracional, mal fundada o infortunada es.
En vistas de la importancia de la diferenciación, surge la aplicación
de las teorías hedónicas, las cuales se remontan a los estudios
realizado por Ridker y Henning en 1967, quienes analizaron para St.
Louis, Estados Unidos, el efecto de la contaminación del aire sobre el
precio
de
mercado
de
las
viviendas,
características propias de los inmuebles y su
así
como
vecindario2.
de
otras
La Teoría
de Precios Hedónicos pretende explicar el valor de un bien a través
de un conjunto de atributos como son los materiales, características
de diseño, responsabilidad social de la empresa, entre miles,
obteniendo sus respectivas valoraciones y, por ende, demandas
implícitas.
S. Rosen en 1974 también publicó un trabajo relevante para la teoría de los precios
hedónicos.
2
41
El potencial de Argentina
Cepal (2009) considera que Argentina puede aspirar a ser un
oferente privilegiado de varios bienes de alto valor relacionados,
inicialmente, con el producido del suelo:
i) alimentos terminados, cuya producción y distribución se ha
tornado mucho más compleja que ofrecer materia prima para
alimentos;
ii) bioenergía, obtenida por muy diversas ―rutas‖ productivas (maíz,
caña de azúcar, etanol, soja) pero todas con epicentro en
producciones renovables, y
iii) una creciente gama de bienes típicamente industriales, pero
basados en productos biológicos como bioplásticos sobre la base de
cracking
de
vegetales,
polímeros
surgidos
de
biomasa,
medicamentos generados en biofábricas, nutracéuticos, etc.
Estar a la altura demanda la necesidad de realizar mayores
desarrollos locales (y no la simple extracción de la riqueza natural
propia de la dotación favorable de recursos naturales con que
cuenta el país). Además, tiene el atractivo de la existencia de rentas
sustantivas en el comercio mundial de estos productos, a partir de las
cuales la Argentina, puede repensar su futuro de especialización.
Actualmente las actividades productivas poseen un grado de
transformación que va desde nulo hasta levemente complejo.
Cereales como el maíz y el trigo son exportados mayoritariamente en
bruto y oleaginosas como la soja, presentan una transformación
básica como la creación de aceite o biodiesel. Después en cuanto
a otro producto del suelo, las legumbres, Argentina ha ido
42
incorporando área a la siembra de las mismas, pero no de modo
coordinado ni agrupando esfuerzos para la apertura de mercados.
En vista de lo anterior, se destaca la importancia de realizar esfuerzos
para la identificación de necesidades y deseos desconocidos de los
consumidores, el diseño de la producción y el sistema de distribución
para satisfacerlos. Esto además debe pensarse no solo como una
política de penetración de nuevos mercados, sino también de
fidelización para mantener e incrementar las relaciones beneficiosas
con clientes actuales.
Una reorientación
de
la agricultura hacia un eslabón
más
adelantado como es el ofrecimiento de productos diferenciados
con foco en los consumidores realmente implica un arduo trabajo.
Debe quedar en claro que este enfoque no es excluyente con la
exportación de commodities en bruto, debido a que los mercados
de
productos orientados al
consumidor
son
aún
pequeños.
Actualmente se destaca en Argentina la creciente producción de
―especialities‖
particulares
que
–como
son
cultivos
tamaño,
que
forma,
por
sus
color,
características
etc.-
no
son
comercializados como commodities.
En gran medida, un productor por si solo va a encontrar limitaciones
para emprender en esa línea y es normal que así ocurra en la
mayoría de los casos. Falta de financiamiento, falta de reglas claras,
falta de apoyo a la investigación y el desarrollo son sólo algunas de
las razones que pueden poner freno a actividades productivas de
mayor valor agregado. Por ello es que una de las alternativas que
surge como solución son las acciones colectivas o asociativismo.
43
A nivel local e internacional un agente que toma relevancia por su
peso en el sector son las cooperativas agrícolas. Estas son muy útiles
para
lograr
economías
de
escala
en
la
comercialización,
proveyendo orientación a los miembros, los cuales a su vez son
dueños
y
por
ende
poseen
incentivos
para
un
correcto
funcionamiento de la cooperativa.
Hay 2 justificaciones económicas más frecuentes –y clásicas- para la
creación de cooperativas agrícolas: 1- productores individuales
necesitan un mecanismo institucional a través del cual puedan
coordinar los desbalances del mercado; 2- productores individuales
necesitan poder compensatorio cuando se enfrentan a estructuras
monopsonísticas o monopólicas. A estas también se pueden
agregar: economías de escala en servicios o marketing, reducción
de riesgo, generación de servicios de difícil acceso y obtención de
incrementos marginales en los ingresos.
La característica básica que distingue cooperativas de otras
estructuras, es que ellas son propiedad y auto controladas por sus
miembros, a los cuales intentan beneficiar. Dentro de la concepción
de
cooperativa,
la
Integración
vertical
es
la
esencia,
fundamentalmente porque posibilita apropiarse de las economías
de escala a través de la cadena; asimismo se considera que las
cooperativas deben ―nacer de la necesidad‖, dado que de esa
manera el vínculo es más genuino (Sexton y Iskow, 1998).
Lógicamente que la iniciativa privada es importante, pero las
políticas públicas deben acompañar y brindar un marco previsible
de acción. En cuanto a lo que se plantea en este paper, las políticas
para una agricultura orientada al consumidor son diferentes de las
políticas tradicionales y no surgen de la imposición de derechos de
44
exportación a los commodities, sino que deben ser integrales y
previsibles. Algunas de las áreas a incluir son el marketing, la
información y la educación. Además, la tarea de identificación de
oportunidades rentables es responsabilidad no sólo de privados sino
también del sector público, pero puede suceder que no sea de
forma directa sino, por ejemplo, otorgando financiamiento para
mejorar
la
información
disponible,
conocer
preferencias
de
consumidores, entre otras.
Bibliografía
John M. Antle. ―The New Economics of Agriculture‖, Conferencia Presidencial
en la Reunión Anual de la Asociación Americana de Economía Agraria,
en Nashville, en Agosto de 1999 y como Research Discussion Paper No.
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Editores Bernardo Kosacoff y Rubén Mercado. 2009
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45
46
Artículos de
Investigación
47
48
América Latina en la encrucijada del
postneoliberalismo:
neodesarrollismo, nacionalpopulismo y socialismo del siglo XXI
MARIANO TREACY1
El presente trabajo busca repasar las distintas definiciones e
interpretaciones que se le han dado a los populismos en la
historia latinoamericana para poder abordar el fenómeno
desde la actualidad, donde se intentará evaluar la relación
existente entre el Populismo del Siglo XXI, los procesos
neodesarrollistas, el proyecto del Socialismo del Siglo XXI y la
mundialización del capital.
El autor es Licenciado en Economía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), completó
los estudios de posgrado en la Maestría en Economía Política con mención en Economía
Argentina de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y se
desempeña como Investigador en el Área de Economía del Instituto del Desarrollo
Humano (IDH) de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), en Buenos Aires,
Argentina
1
49
Introducción
El estudio de la historia de nuestra región nos enseña a visualizar que
los mismos fenómenos políticos, económicos y sociales pudieron
haber sido abordados desde distintas disciplinas y diversos enfoques
teóricos. Sin embargo, probablemente no haya en la historia
latinoamericana un fenómeno más contradictorio, debatible e
intrincado que los populismos. Abordado desde corrientes de todos
los espectros ideológicos (la derecha, el progresismo y la izquierda) y
también
desde
las
distintas
corrientes
filosófico-políticas
(el
liberalismo, el nacionalismo, el reformismo, y las teorías del cambio
social), y tras largos años de debate sobre el tema, no se ha llegado
a ningún tipo de consenso en las ciencias sociales sobre qué es el
populismo ni, por lo tanto, tampoco se ha arribado a una
caracterización
generalmente
aceptada
de
los
populismos
realmente existentes.
El objetivo que persigue este trabajo apunta entonces, por un lado,
a repasar las distintas definiciones e interpretaciones que se le han
dado a los populismos históricamente para poder abordar el
fenómeno desde la actualidad, una vez concluido el largo ciclo
neoliberal en muchos países de la región. De esta manera, se
intentará realizar un recorrido desde los populismos ―clásicos‖ y los
debates en torno a ellos, por las contradicciones de la aplicación del
concepto
durante
el
neoliberalismo
en
los
denominados
neopopulismos para arribar finalmente a los autoproclamados
gobiernos nacionales y populares que en la actualidad encarnan
muchos de los estilos políticos y las políticas efectivas de los países de
la región. Este camino nos llevará indefectiblemente a indagar la
relación existente entre el Populismo del Siglo XXI, los procesos
50
neodesarrollistas, la mundialización del capital y los intentos de lograr
la unidad latinoamericana y la ―segunda‖ independencia2 a través
del Socialismo del Siglo XXI.
La historia latinoamericana a través de las experiencias populistas
No han sido pocos quienes, desde las distintas disciplinas científicas,
han decretado la inutilidad u obsolescencia del concepto populismo
para caracterizar experiencias pasadas o presentes en la región. Sin
embargo, en este trabajo se sostendrá la hipótesis de que el
concepto, si se logra delimitar correctamente su contenido y su
alcance, resulta de suma utilidad para caracterizar una tradición
política y económica de gobiernos que, entre la década del ‘30 y
del ‘70 del Siglo XX, marcaron un antes y un después en una gran
cantidad de países de la región.
Si bien los primeros ―populistas‖ fueron los Narodniki de la Rusia
presoviética que buscaban una transición directa del feudalismo al
socialismo (evitando el paso que creían innecesario por el
capitalismo y las revoluciones democrático-burguesas3), el concepto
no fue delineado y utilizado de forma generalizada hasta que fuera
aplicado a algunos de los regímenes políticos latinoamericanos de
las décadas del ‘30, ‘40, ‘50 y ‗60 del ―largo‖ Siglo XX.
Intelectuales de distinta ideología política y pertenecientes a
tradiciones filosóficas y políticas antagónicas como Germani, Di Tella,
Frondizi, Weffort, Ianni, Quijano, Cotler, Cueva, Torres Rivas, González
Casanova y Córdova, coincidieron en señalar algunos aspectos del
La primera independencia fue contra el yugo colonial y la segunda se propone contra
la subordinación al imperialismo.
3 Una síntesis de la denominada ―Cuestión Rusa‖ en torno se puede encontrar en Tarcus,
Horacio. (2008)¿Es El Marxismo Una Filosofía De La Historia? Marx, La Teoría Del Progreso Y
La "Cuestión Rusa". Andamios. Revista de Investigación Social, Junio, 7-32.
2
51
populismo identificándolo como un conjunto de regímenes y
movimientos políticos que surgieron en las postrimerías de la crisis del
modo de acumulación a escala global de la década del ‘30 que
tuvo su correlato local en la crisis del modelo agroexportador y del
Estado Oligárquico que llevó a la aparición de las masas en la vida
política de algunos países de América Latina. A diferencia de la
experiencia Europea, en la que tras la crisis de la década del ‘30 el
Estado
Oligárquico
había
sido
reemplazado
por
el
Estado
―Keynesiano‖, en Latinoamérica fue reemplazado por una variante
―muy peculiar‖ del Estado Keynesiano que fue el populismo (Rajland,
2008).
En el populismo, las clases populares se aliaron a sectores que antes
eran subordinados en el bloque social dominante (como la
burguesía industrial) y a sectores de la sociedad civil (como las
fuerzas armadas o la burocracia) para quebrar la dominación
oligárquica
e
imponer
una
transformación
del
patrón
de
acumulación. Este nuevo patrón estuvo caracterizado por la
generación de una estructura institucional que, en la medida en que
garantizaba la estabilidad de la hegemonía burguesa, también logró
ampliar la participación social y mejorar notoriamente la calidad de
vida de las mayorías4.
El populismo ―clásico‖ se correspondió entonces con una fase
específica del modo de acumulación a escala global que tuvo su
reflejo en un patrón de acumulación concreto que se tradujo en la
periferia en un desarrollo capitalista tardío y dependiente. Si bien es
Los principales casos-testigo que permitieron elaborar y fundamentar el concepto de
populismo ―clásico‖ fueron, según Atilio Borón (2012), el peronismo en la Argentina, el
varguismo en Brasil, el rojaspinillismo en Colombia, el ibañismo en Chile y el aprismo en el
Perú.
4
52
cierto que se ampliaron las libertades democráticas y se mejoró
considerablemente el nivel de vida de las clases populares, no
puede soslayarse que durante la vigencia de los populismos ninguna
de las experiencias trascendió los límites del modo de producción
capitalista, de los regímenes de propiedad privada existentes ni de la
hegemonía de alguna fracción de la burguesía en el bloque social
dominante.
Una
vez
finalizada
esta
fase
de
desarrollo
del
capitalismo
latinoamericano, hacia fines de los años ‘60, las transformaciones de
la economía global y de las condiciones de acumulación internas de
los países de la región llevarían a la ruptura del bloque dominante
que ahora consolidaría como actor hegemónico a las grandes
empresas transnacionales y los organismos multilaterales, que
impulsarían un nuevo patrón de acumulación basado en la
valorización financiera y cuyo eje de acumulación serían los
mercados externos. Con el fin del patrón de acumulación de la
industrialización por sustitución de importaciones con desarrollo del
mercado interno se agotarían las condiciones de posibilidad del
populismo, tornándose imposible la reconstitución de la coalición de
clases en la que se basaba.
Distintas caracterizaciones del populismo
Habiendo señalado algunos rasgos característicos generales del
populismo y algunos gobiernos típicamente ―populistas‖ debemos,
sin embargo, profundizar la búsqueda de una definición más
estilizada del concepto. Para ello, resulta de utilidad realizar un
repaso de las distintas interpretaciones que se dieron al fenómeno
desde las distintas corrientes a lo largo de la historia.
53
El populismo puede designar, según el autor que se esté estudiando
y la corriente a la que pertenezca, tanto a movimientos o estilos
políticos como a tipos de Estado, ideologías o modelos de
acumulación. A pesar de este arco diverso, Aníbal Viguera (1993)
nos propone dividir el estudio del populismo entre dos grandes
grupos: quienes lo definen según un tipo de participación o
dominación política y quienes lo caracterizan según las políticas
sociales y económicas que implementan. En otras palabras, la
distinción se podría hacer entre quienes definen populismo según la
política5 y quienes lo hacen según las políticas6 implementadas7.
Populismo como tipo de participación o dominación política
i. La visión del liberalismo y del estructural-funcionalismo
Gino Germani (1955, 1962) fue quien, aplicando la matriz teórica del
estructural-funcionalismo y la teoría de la modernización, realizó una
de las primeras aproximaciones sociológicas al estudio del fenómeno
del populismo en Latinoamérica a través de su investigación sobre la
estructura social argentina.
Evaluando el agotamiento del modelo agroexportador y el
funcionamiento del proceso de industrialización por sustitución de
importaciones de las décadas del ´30 y ´40, Germani identificó las
consecuencias de las migraciones internas provocadas por el éxodo
rural y la creciente concentración urbana en torno al modelo de
industrialización por sustitución de importaciones. Este movimiento
Como Germani (1962), Di Tella (1965), Weffort (1967), Laclau (1977), De Ipola y
Portantiero (1989), Knight (1994) y Aboy Carles (2003)
6 Como Octavio Ianni (1984), Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faletto (1969), Guillermo
O´Donnell (1972), Adolfo Canitrot (1975) y Carlos Vilas (1988).
7 Para una investigación más acabada de estas distinciones puede consultarse el texto
de Aboy Carles (2001) y el de Mackinnon y Petrone (1999)
5
54
poblacional generó una masa de personas sin formación política
previa que desde su punto de vista se mostró ―en disponibilidad‖ y
tuvo
un
comportamiento
con
un
fuerte
componente
de
―irracionalidad‖ que facilitó su manipulación por un líder carismático.
Su incorporación a la vida política no se daría, para Germani, por las
vías institucionales tradicionales ni tampoco respondería a sus
intereses
objetivos
condiciones de
ni
vida8.
lograría
modificar
estructuralmente
sus
En el marco teórico de la modernización, el
populismo surgiría entonces como ―una asincronía en el proceso de
transición de una sociedad tradicional a una sociedad moderna‖,
representando la transición de una sociedad atrasada, rural y
precapitalista hacia la sociedad moderna, industrial, capitalista y
urbana (Aboy Carles, 2003).
Torcuato Di Tella (1965), en una línea similar, definiría al populismo
como un fenómeno característico de economías subdesarrolladas
donde el líder movilizaba a las masas ―disponibles‖ para integrarlas
en una coalición policlasista encabezada por él9.La caracterización
de Weffort (1967) también podría encuadrarse en este grupo ya que
define al populismo como un ―movimiento político multiclase
caracterizado por un liderazgo personalista y carismático, políticas
reformistas ad hoc y un repudio de la revolución‖ (Knight, 1994: 255).
El populismo sería entonces una forma de hacer política como
respuesta a la irrupción de las clases populares en el proceso del
Frente a las interpretaciones funcionalistas, las evidencias presentadas por Murmis y
Portantiero (1983), Torre (1989) y James (1990) permitieron reinterpretar el peronismo en
una clave distinta con un sesgo claramente más positivo. Entre otras cosas, Murmis y
Portantiero señalaron que en el apoyo del peronismo confluyeron sectores sin formación
política previa con viejas guardias sindicales y viejos obreros.
9 En las últimas décadas, esta concepción del populismo como manipulación irracional
de las masas fue reemplazada, desde las visiones cercanas a la tradición liberalrepublicana, por una caracterización del populismo como la movilización instrumental y
racional de las masas que se integran a estructuras partidistas (De La Torre, 2007).
8
55
desarrollo urbano e industrial y a la necesidad por parte de algunos
grupos dominantes de incorporarlas al juego político mediante el
desarrollo de un estado de compromiso o ―de masas‖ (Stanley,
2000). De la Torre define al populismo como un ―estilo de
movilización política basado en una poderosa retórica de apelación
al pueblo y a la acción de las masas al servicio de un líder‖ (De La
Torre, 2000: 4). En este sentido, para estos intelectuales en el
populismo termina por predominar la primacía de lo pragmático y
esto imprime un elevado nivel de volatilidad ideológica. Como
podemos observar, la tradición liberal sostiene hasta la actualidad su
definición de populismo y su caracterización de los populismos
existentes.
En resumen, para la tradición liberal, vinculada con la sociología del
estructural-funcionalismo,
el
populismo
se
caracteriza
por
la
centralidad de un liderazgo carismático que, apelando a las masas,
exacerba el ―antagonismo social‖ existente generalmente entre el
pueblo y la oligarquía mostrando una tendencia a utilizar el recurso
de la violencia. Este antagonismo sin embargo no procedería de un
programa consistente teóricamente sino que estaría vinculada con
un pragmatismo que provocaría cierta ambigüedad ideológica.
ii. La visión del populismo desde el “reduccionismo discursivo” de
Laclau
En este subconjunto también tenemos la perspectiva de Ernesto
Laclau (1977), quien define al populismo según su dimensión
ideológica en la que se presentan las interpelaciones populardemocráticas
como
―conjunto
antagónico‖
respecto
de
la
ideología dominante. La definición de Laclau vincula al populismo
con
56
el
sistema
político
como
un
sistema
nacional-popular
caracterizado por ―la imbricación del sistema de representación de
intereses y el sistema de toma de las decisiones‖ (Aboy Carles, 2001:
6). Para Laclau el populismo no se definiría por un contenido político
o económico concreto sino por una ―forma‖, lo que le permite
hablar de populismos ―de izquierda‖ y ―de derecha‖. El populismo
estaría caracterizado entonces por un liderazgo que canaliza las
demandas de las mayorías por vías informales, que las articularían y
satisfarían en contextos institucionales específicos, generalmente
viabilizadas por un líder.
Desde esta perspectiva el populismo se erige como una ruptura del
orden vigente a través de la presencia de un Estado fuerte que
articula e interpela las demandas populares, constituyendo un tipo
particular de construcción de lo político. En particular, en el contexto
de surgimiento de los populismos ―clásicos‖, fue necesario realizar
una ruptura radical del estado liberal-oligárquico, incapaz de
absorber las demandas democráticas de las masas, generando de
esta forma el histórico enfrentamiento entre la tradición ―nacionalpopular‖ y la doctrina liberal (Laclau, 2006).
Para Laclau, sin embargo, este sistema nacional-popular de
representación de intereses solo pareciera estar dotado de un
componente de ruptura y confrontación respecto a la ideología
dominante, no incorporando los elementos de continuidad respecto
al régimen de dominación previo ni elementos críticos sobre el
sistema de dominación general. El motivo por el cual no visualiza
como negativos ciertos rasgos de continuidad es que para Laclau el
sistema político debe mantenerse en cierto rango de estabilidad,
imposible de lograr si la movilización de las masas y la canalización
de sus demandas insatisfechas no se equilibraran con la absorción
57
institucional de esas demandas (y, por ende, con la limitación de las
aspiraciones).
iii. Caracterización del populismo desde el marxismo
Desde distintos autores latinoamericanos provenientes del marxismo
también se ha caracterizado no pocas veces al populismo como
una forma de obstrucción al normal desarrollo de la conciencia de
clase10 y como un desvío del camino de la revolución11(Aricó, 1963).
En este sentido, se caracterizó muchas veces al populismo como una
―estrategia de dominación política instrumentada por los sectores
dominantes para neutralizar la posible movilización autónoma de los
sectores populares ante el fracaso o descomposición del sistema
político oligárquico‖ (Viguera, 1993: 52). Para Milcíades Peña, el
bonapartismo (un gobierno que sin representar a ninguna clase en
particular extraía sus fuerzas de los conflictos entre ellas y los
imperialismos) se caracterizaba por absorber los reclamos de la clase
obrera preservando y reproduciendo las relaciones que rigen la
sociedad y la propiedad alejándola del desarrollo de una
conciencia de clase autónoma y sometiéndola a la tutela del Estado
otorgándole
algunas
reivindicaciones
pero
poniéndole
límites
concretos a sus demandas (Barrera, 2011)
Desde esta perspectiva, se identificó al populismo como una forma
de movilizar ―desde arriba‖ a las masas a través de la manipulación y
la demagogia y como la incorporación de las masas a la vida
Sin ir más lejos, este caro diagnóstico evolucionista llevó en la Argentina a partidos de
tradición de izquierda como el PC y el PS a construir alianzas ―antifascistas‖ con los
sectores más reaccionarios del espectro político como cuando con la Unión
Democrática (UD) se unieron para derrotar a Perón en las elecciones de 1946 o cuando
luego apoyaron el golpe de ―la libertadora‖ en 1955.
11 Sin embargo, en trabajos posteriores, Aricó (2005) señaló que el peronismo era un
―sujeto colectivo portador de la revolución‖ y no ―una ideología que le impediría al
proletariado alcanzar el socialismo‖.
10
58
política a través del vínculo directo con el líder, obstaculizando el
desarrollo de organizaciones autónomas con una perspectiva de
clase. De esta forma, el elemento organicista y desactivador de las
demandas populares más allá de cierto límite prevaleció en estas
caracterizaciones por sobre el costado movilizador e inclusivo del
populismo.
Revisando las definiciones de Laclau y de algunos sectores del
marxismo resulta interesante contraponerlas con la que presentan
De Ipola y Portantiero (1989) quienes definen al populismo como ―un
fenómeno ideológico en el cual las ya mencionadas interpelaciones
popular-democráticas se articulan y presentan bajo forma del
planteamiento de un antagonismo irreductible respecto a la
ideología dominante, y, consiguientemente, al bloque de poder que
la sustenta‖ (De Ipola y Portantiero, 1989: 28). De esta forma, en el
propio movimiento populista se encuentran las tensiones entre el
antagonismo con el bloque dominante tradicional a través de la
institucionalización de las demandas nacional-populares y la
regimentación e institucionalización vertical de esas demandas bajo
el principio nacional-estatal:‖ El populismo constituye al pueblo
como sujeto sobre la base de premisas organicistas que lo reifican en
el Estado y que niegan su despliegue pluralista, transformando en
oposición frontal las diferencias que existen en su seno‖ (De Ipola y
Portantiero, 1989: 23).
De Ipola y Portantiero sostienen que el componente organicista del
Estado Nación es la forma general de dominación que garantiza la
reproducción
de
las relaciones
de
producción
y
que
este
componente no se cuestiona en los populismos sino que, por lo
contrario, se lo fetichiza, poniendo el eje del antagonismo en los
59
bloques de poder hegemónicos anteriores (en general, asociados al
liberalismo y a la oligarquía)12. En la ―ideo-lógica‖ populista y en los
populismos realmente existentes, lo que encontramos es una
fetichización del Estado y una subordinación al principio general de
dominación. Se construye una imagen fetichizada del Estado en la
que se lo hace ver como árbitro homogeneizador social y garante, a
través del líder carismático, de las transformaciones progresivas a
través de la gestión de las políticas públicas13.
La tensión entre la ruptura y confrontación y la tendencia a
desactivación de los antagonismos y a la homogeneización define la
existencia misma del populismo. Como muestra de ello, desaparece
por un lado el conflicto de clase y aparece por el otro su supuesta
―superación‖ por un conflicto entre el pueblo y la oligarquía o entre
lo nacional y lo extranjero, buscando un ámbito de reconciliación de
intereses objetivamente incompatibles.
En resumen, quienes se inscriben en la definición del populismo como
un estilo de política coinciden en señalar como características
principales la movilización de los sectores populares de manera
vertical (nunca autónoma) a través de un liderazgo personalista y un
discurso nacionalista que polariza a la sociedad sin desarrollar las
tensiones y contradicciones hasta las últimas consecuencias, siendo
a la vez antiliberales y anticomunistas.
El populismo, como argumentan Mackinnon y Petrone, ―consistirá en reunir al conjunto
de interpelaciones que expresaban la oposición al bloque de poder oligárquico democracia, industrialismo, nacionalismo, antiimperialismo-, condensarlas en un nuevo
sujeto y desarrollar su potencial antagonismo‖ (Mackinnon y Petrone, 1999: 16).
13 A diferencia de la ―ideo-lógica‖ populista, para De Ipola y Portantiero la ―ideo-lógica‖
socialista (a diferencia de los socialismos realmente existentes) sería la construcción de
un antagonismo entre las demandas populares y el principio mismo de dominación, que
identifican en el Estado burgués.
12
60
Populismo como políticas sociales y económicas
La segunda forma ―pura‖ para caracterizar a los populismos
apuntaría al tipo de proyecto socioeconómico impulsado. En esta
caracterización, donde se podría incluir a intelectuales como
Octavio Ianni (1984), Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faletto
(1969) y Guillermo O´Donnell (1972), el populismo sería un tipo de
modelo de crecimiento económico o de ―modelo de acumulación‖
surgido en una etapa específica del desarrollo del capitalismo
latinoamericano (Viguera, 1993).
Con la crisis económica mundial y del Estado Oligárquico en el plano
local en la década del `30, las necesidades de acumulación del
capital impulsaron reformas del Estado para que encabezara y
ordenara procesos de industrialización sustitutiva orientada al
mercado interno. La conformación de un nuevo patrón de
acumulación requirió nuevas alianzas sociales que impulsaron un
esquema redistributivo a través del cual se incluyó a las clases
subalternas como actores políticos y se amplió su participación
como sujetos económicos, pasando de ser meros productores a ser
también consumidores (O´Donnell, 1972). El populismo entendido de
esta manera consistiría en la aplicación de un set de políticas
destinadas a promover una industrialización basada fuertemente en
la protección del mercado interno a través de una mayor
intervención del estado en el control de los resortes de la economía.
Entre las atribuciones del Estado interventor, las más destacadas
fueron la creación de empresas públicas, la protección comercial y
promoción industrial vía créditos, subsidios, restricciones al ingreso de
capitales y establecimiento de preferencias al capital nacional.
61
´Populista´ es una etiqueta passepartout que se aplica a todo
personaje, gobierno o fuerza política partidario de una política de
obras públicas y de distribución de los ingresos que mantenga el
mercado interno y favorezca a los industriales nacionales, creando
infraestructuras para su desarrollo y conteniendo las luchas obreras y
los salarios reales. Como esa política tiene un costo, la política
impositiva está dirigida contra alguno de los sectores sociales más
importantes y favorece en cambio a otros14.
Adolfo Canitrot, quien comparte las directrices generales de estas
caracterizaciones, define populismo como aquellos gobiernos con
ideología nacionalista que procuran seguir una política económica
que satisfaga las aspiraciones de las mayorías populares a través de
la redistribución de ingresos. Las políticas populistas, según su punto
de vista, se proponen "mejorar las condiciones de vida de los
sectores
de
medianos
y
bajos
ingresos,
aunque
sin
alterar
fundamentalmente la estructura de propiedad y las relaciones
económicas vigentes‖ (Canitrot, 1975:2). También en línea con estas
caracterizaciones, Carlos Vilas (1988) define al populismo como una
―estrategia de acumulación de capital‖ específica que pone el
énfasis en el incremento del consumo personal y una relativa
distribución del ingreso. Esta estrategia de acumulación estaría
encabezada por el Estado y sería viable gracias a una comunidad
de coincidencias y acuerdos provisorios entre distintas clases y
fracciones
de
clase,
reflejándose
en
características
político-
ideológicas determinadas (Viguera, 1993).
Almeyra (2009). Un concepto ―cajón de sastre‖. A propósito de La razón populista de
Ernesto Laclau. P 94
14
62
Para configurar un nuevo tipo de Estado y sepultar definitivamente al
Estado Oligárquico este patrón de acumulación requería la
constitución de una alianza policlasista que hiciera frente a las
tradicionales oligarquías locales. De este modo, esta reconfiguración
específica del Estado conllevó un tipo específico de relación con
actores sociales y una configuración
específica del bloque
dominante. En esta nueva configuración del bloque dominante la
burguesía industrial asumió el comando y propuso una ―armonía‖ de
clases impulsando algunas reformas de corte popular. Sin embargo,
la alianza de clases que sostenía este esquema populista era
necesariamente
conflictiva
y
transitoria
ya
que
los
sectores
subalternos se subordinaban a la hegemonía de la fracción
burguesa en el bloque social dominante (Cardoso y Faletto, 1969). El
límite económico a la articulación hegemónica del sistema político
populista tenía como consecuencia una ruptura del bloque y una
salida del populismo que dio nacimiento en muchos casos
(Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay) a los gobiernos
―burocráticos autoritarios‖15 (O‘Donnell, 1972).
En resumen, entonces, quienes se ubican en este apartado16
comparten la idea del populismo como un patrón de acumulación
específico impulsado por la fracción local de la burguesía industrial
orientado a desarrollar la industria que requiere de una alianza de
O‘Donnell define a los sistemas burocrático-autoritarios como excluyentes y no
democráticos. En estos sistemas los principales actores son los tecnócratas militares y
civiles que colaboran con el capital extranjero impulsando la modernización industrial.
Estos actores eliminan la competencia electoral y controlan la participación de los
sectores populares en la política.
16 Además de los casos mencionamos, se podría agregar como un caso extremo de esta
interpretación al ―reduccionismo fiscalista‖ (al decir de Carlos Vilas (2003)) de Dornbusch
y Edwards (1990) quienes caracterizan al populismo como un esquema de manejo
irresponsable de la economía que hace énfasis en el crecimiento y la redistribución del
ingreso relativizando las consecuencias de largo plazo en términos de inflación y déficit
fiscal y externo (Viguera, 1993).
15
63
clases con los sectores subalternos para que con su consumo se
fortalezca el mercado interno. Este patrón de acumulación sería
entonces el que habilitaría ciertas conquistas históricas de las clases
subalternas y mejoraría objetivamente sus condiciones concretas de
reproducción.
Delineando una caracterización del populismo y de sus límites
Tras haber repasado las distintas definiciones resulta inadecuado
posicionarse en cualquiera de los dos polos, ya sea el ―político‖ o el
de las ―políticas‖, para lograr una caracterización del fenómeno que
se corresponda con lo que se considera son sus rasgos centrales y las
experiencias históricas que se adaptan a ellos.
Por estos motivos, en el presente trabajo se entenderá populismo
como un tipo de articulación entre las demandas populares no
realizadas y las políticas que las concretan e institucionalizan. La
característica específica de este tipo de interpelación populista es el
establecimiento de una cota máxima a las aspiraciones de las
mayorías populares en sus demandas de participación económica y
política en el sistema político y el modelo de acumulación del
capital. Si bien se plantearán rupturas con el bloque dominante
precedente y los sectores tradicionales, en las configuraciones
populistas se apelará a un pacto social y a coaliciones policlasistas
que siempre serán lideradas por alguna fracción de la burguesía
subordinando
a
sus
intereses
a
las
mayorías
populares.
La
canalización de las demandas y el tipo de interpelación entre las
demandas y su recepción por parte del Estado deberán apoyarse
en condiciones materiales objetivas provistas por un determinado
patrón de acumulación del capital.
64
Así, entenderemos al populismo como la canalización de las
demandas populares por las vías institucionales mediante la
aplicación de un patrón de acumulación determinado que otorgue
las condiciones objetivas para poder llevarlas adelante. A su vez,
este patrón de acumulación requerirá de un tipo de alianza
estratégica determinada, que no será la misma que la que sustenta
el estado oligárquico (y su respectivo patrón de acumulación
agroexportador)
ni
neoliberal
(ni
su
respectivo
patrón
de
acumulación de valorización financiera).
Neoliberalismo y Neopopulismo
Con el proceso de mundialización del capital se agudizaron las
tendencias del capitalismo a generar regiones y zonas con la
capacidad de apropiar valor a la par de la generación de otras
regiones geográficas desde donde se extrae ese valor. En los
primeros estadios de la expansión imperialista, esto se había dado
mediante la estrategia de saqueo y pillaje pero luego de los
procesos de independencia y descolonización la estrategia de
extracción de valor se dio acorde a las leyes económicas que rigen
las relaciones en el mercado mundial (Osorio, 2004).
Con la mundialización del capital, el gran capital transnacionalizado
relocalizó sus actividades para instalar fábricas allí donde pudiera
aprovecharse de ventajas ―comparativas‖ y ―naturales‖ como la
ubicación geográfica, los bajos salarios, la flexibilidad laboral y el
escaso desarrollo de las organizaciones sindicales, de manera tal de
maximizar su ganancia a escala global reduciendo los costos de
producción en cada espacio nacional. La revolución tecnológica
facilitó la segmentaron los procesos productivos generando cadenas
globales de valor (CGV) y cadenas de subcontratación. La nueva
65
modalidad ―flexible‖ de organización de la producción a escala
global permitió a las grandes empresas transnacionales con las
mejores condiciones de trabajo maximizar sus ganancias a través de
la subcontratación de servicios a empresas con formas de trabajo
precario, donde las remuneraciones se encuentran incluso por
debajo del valor de la fuerza de trabajo (superexplotación) y no se
perciben pagos por seguridad social y otras prestaciones (Osorio,
2012).
El ingreso de Latinoamérica a los circuitos globales de producción y
circulación y la firma de innumerables tratados internacionales se
produjo gracias a la pérdida de soberanía que implicó la crisis de la
deuda, no sin la connivencia de las elites gobernantes y los poderes
económicos vernáculos. La eliminación de las regulaciones a los
movimientos del capital y el establecimiento de sistemas de
incentivo para la radicación de inversiones extranjeras, sumado a la
revolución tecnológica en el transporte y las comunicaciones,
provocaron el ingreso masivo de las empresas trasnacionales que
pasaron a controlar los resortes de las economías y a formar parte
del bloque de clases dominante. En este proceso, la producción
dejó de orientarse a los mercados internos y pasó a realizarse en el
mercado regional y mundial, por lo que las economías de escala
comenzaron a jugar un papel central, profundizándose el proceso
de concentración y centralización del capital mediante las fusiones y
adquisiciones de empresas locales, luego profundizado mediante la
privatización de las empresas estatales.
Las jerarquías nacionales existentes en el sistema mundial se
expresaron en la especialización productiva, donde los países
centrales reservaron para sí las actividades vinculadas con el
66
conocimiento y el uso de tecnologías de punta y destinaron a la
periferia los procesos de ensamble y maquila, que exigen un grado
de conocimiento menor y mayor trabajo manual, pero que agrega
menos valor a la producción. Así, se regresó a la ―vieja‖
especialización
primaria
y
extractiva
de
las
economías
latinoamericanas en la división internacional del trabajo, ya que se
fomentaron actividades vinculadas con ventajas ―competitivas‖ (por
cuestiones geográficas, geopolíticas, de infraestructura o de recursos
humanos) y ―naturales‖ como la agroindustria, la minería, o la
actividad hidrocarburífera.
El proceso que llevó a los países de Latinoamérica a modificar sus
patrones de acumulación y modificar su rol en la división
internacional del trabajo se dio de la mano de una fuerte
restructuración del Estado que favoreció la hegemonía de la
fracción financiera del capital transnacional y de los organismos
multilaterales. Si bien este fue un proceso que comenzó hacia fines
de la década del ‘70, fue en los ‘90 cuando se produjeron las
transformaciones más profundas en la región.
La reproducción del patrón de acumulación basado en la
valorización financiera (Basualdo, 2010), cuyo motor principal era el
endeudamiento externo, requirió la subordinación de las políticas
económicas
nacionales
a
los
designios
de
los
organismos
multilaterales de crédito. Con la excusa de la restructuración de la
deuda, estos organismos impusieron ruines condiciones que llevaron
a la realización de profundas reformas estructurales con el objetivo
de
buscar
un
equilibrio
presupuestario
y
condiciones
macroeconómicas estables para generar la capacidad de repago
de los intereses de la deuda. Con el establecimiento del Consenso
67
de Washington, entonces, los objetivos de política del Estado
pasaron a ser mantener niveles bajos de inflación y equilibrar las
cuentas públicas, a costa de la generación de empleo y la pérdida
de capacidad industrial (por la apertura de la economía), el
incremento de la vulnerabilidad económica (por la desregulación
de los movimientos financieros y el endeudamiento externo) y la
retirada del Estado (por la privatización de las empresas y servicios
públicos).
Los gobiernos de Menem en la Argentina, Salinas de Gortari en
México, Fujimori en Perú, Battle en Uruguay y Collor de Mello y
Cardoso en Brasil (por mencionar sólo algunos) fueron los ―alumnos
dilectos‖ de los organismos multilaterales y realizaron las experiencias
más radicales de transformación política, económica y social en la
región
subordinándose
completamente
a
los
intereses
de
Washington. Como corolario de la mundialización del capital y los
años de neoliberalismo, a pesar de la supuesta ―modernización‖ de
las economías se siguió reproduciendo la brecha entre centro y la
periferia y la desigualdad de ingresos en su interior, generándose
niveles de desempleo, precarización, pobreza, indigencia y exclusión
social inéditos.
Esta transformación radical de la función del Estado, cuya
consecuencia fue sin lugar a dudas el empeoramiento de las
condiciones de vida de las mayorías, fue sin embargo realizada por
gobiernos electos democráticamente que, en algunos casos, incluso
fueron
relegitimados
mediante
segundos
mandatos.
Muchos
analistas sociales explicaron este fenómeno mediante el uso del
68
concepto de neopopulismo17 haciendo alusión al reverdecimiento
de las experiencias de los años ´50 en tanto estilos políticos en
términos de movilización irracional de sectores sociales populares por
un líder demagógico que no responde a sus intereses objetivos. Los
neopopulismos serían, desde la perspectiva de estos analistas, estilos
de gobierno personalistas y arbitrarios con un escaso respeto a las
instituciones y con prácticas clientelares que les permiten obtener el
apoyo popular18.
Al caracterizar al populismo como un ―estilo político, una retórica,
una relación entre el líder y adherentes, una respuesta a las crisis, un
medio de movilización, una forma de mediación política‖, como lo
hace Knight (1992), se reduce la experiencia histórica del populismo
a una forma que omite las implicancias en términos de proyecto
económico
de
aquellas experiencias.
Entendido
como
―una
combinación de ideas, de estilos, de relaciones políticas que
muestran
cierta
coherencia
funcional‖
(Knight,
1994:
64)
el
neopopulismo sería compatible con el neoliberalismo ya que el hilo
conductor estaría marcado por un tipo particular de estilo político
que podría aplicarse tanto para mejorar las condiciones de las
clases populares como en su perjuicio, a través de una manipulación
ideológica. El neopopulismo tomaría del populismo el estilo político y
las estrategias políticas basadas en iniciativas locales y políticas
focalizadas y del neoliberalismo el proyecto económico basado en
Como señala Vilas (2003), el problema de estos analistas es que incurren en una
“jibarización” del populismo, es decir, su reduccionismo a características como la
manipulación, el discurso y el control de las masas a través de los medios. Entre ellos se
puede mencionar a Knight (1992,1994), Weyland (1996) y Roberts (1995), entre otros.
18 Como muestra de ello, Vilas (2003) menciona el caso del análisis de Dresser (1991),
Knight (1998) y Gibson (1997), quienes califican al gobierno de Salinas de Gortari como
neopopulista por la implementación del Programa Nacional de Solidaridad (PRONASOL)
como un programa de características clientelares.
17
69
el mercado y la mercantilización de todos los espacios económicos,
políticos, sociales, culturales y ambientales.
El nacimiento del ―neopopulismo‖ se explica justamente por la
adaptación del concepto del populismo al período de auge del
neoliberalismo, despojándolo de las acepciones que lo vinculaban a
un proyecto con determinado sesgo económico y social y
circunscribiendo su definición a un tipo flexible de ejercicio del estilo
político por parte de los líderes. A diferencia de la experiencia de los
populismos ―clásicos‖, a partir de las cuales se incrementó el nivel de
democratización de la sociedad, se ampliaron los derechos políticos
y se realizaron conquistas que marcaron un precedente histórico que
condicionó durante años el nivel de vida de las clases populares,
con el neoliberalismo se profundizó el proceso de concentración del
capital,
desindustrialización,
especulación
financiera,
desmantelamiento de los servicios públicos, desmovilización popular
y debilitamiento de la ciudadanía, generando grandes masas de
excluidos.
Tras el cambio de época y la salida del neoliberalismo en la mayoría
de los países de Latinoamérica, se suelen identificar básicamente
tres grupos característicos de esta nueva fase. Desde nuestra
perspectiva,
tradicionales
tiene
sentido
caracterizarlos
características
en
de
función
de
las
―derecha‖19,
De ―derecha‖ serán lisa y llanamente aquellos gobiernos que subordinen cualquier
tipo de estrategia de desarrollo nacional y de búsqueda de la igualdad a las
necesidades de valorización del capital a escala mundial y a los mandatos de las
principales potencias imperiales, escudándose en el ideal de la libertad y la democracia
liberal. En términos de modelo económico, estos gobiernos profundizarán los proyectos
neoliberales proponiendo mayor endeudamiento externo, apertura comercial y recorte
del gasto social, entre otras medidas tendientes a ampliar la esfera de lo mercantil y a
reducir la esfera de lo público, aumentando las desigualdades sociales.
19
70
―centro/centroizquierda‖20 e ―izquierda‖21
22:
por un lado, los
gobiernos liberales, pro-norteamericanos como los de Uribe/Santos
(Colombia), Calderón/Peña Nieto (México), Piñera (Chile) o gran
parte de los gobiernos de Centroamérica; por el otro, gobiernos de
centro-izquierda con modelos reformistas o ―neodesarrollistas‖ como
los de Lula/Dilma Rousseff (Brasil), Kirchner/Fernández de Kirchner
(Argentina)23, Vásquez/Mujica (Uruguay) o Lugo/ Franco/ Cartes
(Paraguay); por último, gobiernos de izquierda anti imperialistas que
emprendieron o heredaron procesos de profundas reformas sociales,
políticas y económicas como los de Chávez (Venezuela), Morales
(Bolivia), Correa (Ecuador), o Castro/Castro (Cuba).
De ―centroizquierda‖, desde nuestra perspectiva serán aquellos que buscarán la
igualdad por medio de reformas en el marco de las instituciones, régimen de propiedad
y relaciones económicas y políticas vigentes. Apelaciones a la búsqueda de un
―capitalismo serio‖ o regulado corresponderán entonces a esta visión. En términos de
modelo económico, estos gobiernos en general optarán por variantes del
―desarrollismo‖ que en la actualidad muchos autores han llamado ―neodesarrollismo‖.
21 Definiremos ―izquierda‖ como aquella tradición de partidos o movimientos sociales
que pone en el centro de la escena a la igualdad económica, social y política y que
está dispuesta a alterar el orden político, económico y social vigente para alcanzar
dicho objetivo. En términos de modelos económicos en el marco de las reglas que
impone el sistema actual, estos gobiernos impulsarán una mayor participación del
Estado en los sectores estratégicos de la economía, captando porciones de renta que
en la actualidad quedan en manos de privados y se remiten al exterior y canalizándola
hacia proyectos sociales que impulsen a la vez niveles crecientes de participación
popular en el control del proceso productivo y en las instituciones políticas.
22 Los intelectuales liberales, sin embargo, apelarán a categorías como ―izquierda seria,
racional y responsable‖ para designar a los gobiernos de ―centroizquierda‖ y a
―izquierda populista-radical‖ para aludir a los gobiernos de izquierda‖. Los gobiernos de
―derecha‖ serán definidos como gobiernos comprometidos con el crecimiento de largo
plazo, las instituciones y la democracia.
23 Los gobiernos kirchneristas han sido ubicados tanto en el eje reformista como en el eje
revolucionario/antiimperialista. Desde nuestra perspectiva, quienes lo ubican en el polo
―rojo‖ son generalmente intelectuales del neoliberalismo (Castañeda, Oppenheimer),
mientras que quienes lo ubican en el polo ―reformista‖ provienen generalmente de
sectores de izquierda (Katz, 2013; Borón, 2012). En este trabajo se mantendrá esta última
perspectiva, ya que se considera que han sido gobiernos mucho más parecido a los de
Lula y Vásquez con proyectos de reforma del capitalismo que a los del eje del ALBA que
impulsaron reformas constitucionales para impulsar proyectos socialistas en el ámbito
nacional y regional.
20
71
Posneoliberalismo: Neodesarrollismo y Socialismo del Siglo XXI24
Tras la crisis del neoliberalismo, la reanudación del ciclo de
acumulación del capital y del sistema político requirió una profunda
transformación del Estado, que recuperó algunos resortes centrales
de la economía para la orientación de políticas. En el conjunto de
países que consolidaron proyectos posneoliberales, identificaremos
dos grupos distintos: quienes se embarcaron en la construcción de
proyectos de desarrollo alternativos al capitalista como el Socialismo
del Siglo XXI (en su variante bolivariana en Venezuela o en la
alternativa economía del Buen Vivir en Bolivia y Ecuador) y quienes
impulsaron proyectos neodesarrollistas (como Argentina, Uruguay,
Brasil y Paraguay)25. A diferencia de los Estados neoliberales, estos
han sabido conquistar espacios de soberanía y mayores grados de
libertad frente al avance del capital26.
La emergencia de movimientos con un horizonte postcapitalista tuvo
como raíz las demandas sobre la ampliación de derechos y las
autonomías indígenas, el cuidado de los recursos naturales y el
medio ambiente y las crisis de representación de los sistemas políticos
vigentes. Estas demandas intentaron cuestionar las estructuras de
dominación transnacional, la mercantilización de las relaciones
Para los apartados que siguen, es preciso señalar una breve pero no menor aclaración
metodológica. Las caracterizaciones de los proyectos neodesarrollistas y de la raíz
populista en que se encarnan se hará considerando centralmente la experiencia
argentina desde el año 2003 en adelante. Se asumirá como hipótesis para completar en
trabajos futuros que el análisis se aplica sin grandes diferencias a los casos mencionados
de Brasil, Paraguay y Uruguay.
25 Para Thwaites Rey (2010), los gobiernos postneoliberales incluyen (cronológicamente) a
Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Paraguay y El
Salvador. Por la selección realizada, se sigue que los gobiernos no incluidos continúan
siendo neoliberales.
26 Un componente central de esta reincorporación del estado fue la posibilidad de
reestatizar algunos sectores estratégicos que permitieron captar una porción sustantiva
de la renta. Los casos del petróleo en Venezuela y el gas en Bolivia son emblemáticos,
aunque también se captaron porciones crecientes de la renta agrícola en la Argentina
por medio de los derechos de exportación (Thwaites Rey, 2010)
24
72
sociales y buscaron la revalorización y defensa de los derechos
culturales y territoriales (Svampa, 2010). En esta dirección, los
Socialismos
del
Siglo
XXI
recogieron
estas
demandas
y
se
propusieron, con sus bemoles, la consolidación de los derechos de
las mayorías históricamente excluidas, la recuperación de los
recursos naturales estratégicos, la centralización de la renta
petrolera, minera y agraria y el impulso de proyectos de desarrollo
endógeno, distintos a los clásicos modelos de desarrollo comunista
con
planificación
centralizada
y
también
a
los
modelos
neodesarrollistas donde el Estado promueve el desarrollo de sectores
estratégicos mediante la expansión del capital privado nacional y
trasnacional (Thwaites Rey, 2010).
Más allá de los casos de Bolivia, Ecuador y Venezuela, en el resto de
los países mencionados el neodesarrollismo fue el proyecto que se
estableció para recomponer el ciclo de acumulación capitalista tras
la eclosión del neoliberalismo. Este proyecto hegemónico para
recuperar la tasa de ganancia y la dominación de clase se sustentó
en cierta revalorización de la autonomía del Estado y cierta
capacidad de recepción y canalización de las demandas populares
pero esta vez bajo la hegemonía del gran capital transnacional.
Como en la época del desarrollismo de la segunda posguerra
mundial, el neodesarrollismo implementó efectivamente políticas
que mejoraron la participación política y las condiciones de vida de
las clases populares: asistencia social generalizada, mejoramiento
del poder adquisitivo del salario, creación de empleo, gasto social,
etc.
El contexto regional actual nos permite entonces hablar en los casos
señalados del fin del neoliberalismo y su patrón de acumulación de
73
valorización financiera y una revitalización de los procesos de
desarrollo económico nacional basado en la expansión de las
fracciones de capital productivas, con una expansión del mercado
interno
y
una
ingente
sustitución
de
importaciones,
todas
características propias de los procesos desarrollistas de los años ´40,
´50 y ´60. A diferencia de lo que ocurría entonces, en la actualidad
son impulsados en un contexto donde los sectores dinámicos de la
economía
nacional
están
fuertemente
transnacionalizados
y
cumplen un rol que es asignado en gran medida de forma exógena
por proceso de valorización del capital a escala mundial. En este
contexto signado por la hegemonía del capital transnacional, la
incorporación de los países de la región a la división internacional del
trabajo radica centralmente en obtener ventajas competitivas
basadas en el bajo costo laboral y en la extracción y explotación de
los recursos naturales renovables y no renovables. El modelo
neodesarrollista estaría basado en la búsqueda de un ―capitalismo
serio‖ que conciliaría los objetivos de bienestar y equidad por medio
de una política económica con eje en el consumo y que a la vez
favorece a los sectores agroindustriales en desmedro de los
financistas.
El
características
modelo
neodesarrollista
marcadamente
distintas
presentaría
al
de
la
entonces
valorización
financiera, hecho que permitiría identificar un fuerte punto de
ruptura respecto al patrón de acumulación anterior. En términos de
alianzas
sociales
para
impulsar
el
modelo
económico,
el
neodesarrollismo habría buscado infructuosamente una recreación
de la burguesía industrial nacional como sujeto de la acumulación.
74
El neodesarrollismo como el patrón de acumulación vigente en la
actualidad en la Argentina, Brasil y Uruguay27 se caracteriza por la
―búsqueda del anhelado crecimiento económico con equidad
social‖ que permitiría lograr el desarrollo nacional mediante un
pacto social y la intervención del Estado. El desempeño del
neodesarrollismo en la última década mostró efectivamente un
elevado nivel de crecimiento de la actividad económica en general
y de la industria en particular28 y una reducción del desempleo con
una recuperación de los salarios que permitió reducir el nivel de
pobreza e indigencia. Sin embargo, estas mejoras se sostuvieron
sobre un creciente nivel de concentración29 y extranjerización30 del
capital y un tipo inserción de las economías en la división
internacional del trabajo que no les permitió traducir las mejoras en
la
productividad
en
mayores
salarios,
que
se
mantuvieron
históricamente bajos31. Tampoco se logró revertir definitivamente la
tendencia a la inequidad heredada del neoliberalismo ya que el
Tras el derrocamiento del gobierno de Fernando Lugo en Junio de 2012 el caso del
patrón de acumulación en Paraguay debería ser estudiado nuevamente a la luz de las
intervenciones del gobierno de Cartes (electo en Abril de 2013).
28 En la Argentina, según datos del INDEC (Estimador Mensual Industrial), entre Diciembre
de 2002 y Diciembre de 2011, la Industria Manufacturera experimentó un crecimiento del
104% (Nivel General) y los sectores más dinámicos fueron el de Vehículos automotores
(+409%), Metalmecánica (+197%) y Productos Minerales no Metálicos (+177%).
29 En la Argentina, ―las 500 empresas no financieras más grandes-las de mayores ventaspasaron de representar el 12% del PBI en 1997 a cerca del 30,5% en 2009‖ (Féliz y López,
2012: 52). Así como las ventas, el análisis de la inversión en capital fijo y las ganancias
también nos permite verificar el proceso de concentración económica.
30 En la Argentina, ―las empresas extranjeras pasaron de representar el 46,8% a cerca del
65% de las empresas de la cúpula entre 1997 y 2009‖ (Féliz y López, 2012: 54).
31 Para la Argentina, según datos de Lindenboim J., J. M. Graña y D. Kennedy, el
promedio del poder adquisitivo del salario en la convertibilidad (1991-2001) ascendió a
$801,4 (pesos con poder adquisitivo de 1993) mientras que en 2010 el mismo indicador
ascendió a $786,4.
27
75
mercado de trabajo siguió estando caracterizado por un elevado
nivel de precariedad y flexibilidad32.
El patrón de acumulación neodesarrollista se sostiene sobre una
especialización productiva orientada a la exportación de bienes
primarios con bajo contenido tecnológico y escaso valor agregado,
una agresiva política de defensa de las grandes empresas
transnacionales, la continuidad de la propiedad privada (y en
muchos casos extranjera) de sectores estratégicos de la economía,
la superexplotación del trabajo como sustento material de las
mejoras de competitividad y la persistencia de un mercado de
trabajo fragmentado, precarizado y tercerizado que lleva la
existencia de niveles intolerables de exclusión social y fragmentación
de la clase trabajadora.
Con la salida del neoliberalismo, el cambio del patrón de
acumulación hacia un modelo neodesarrollista se sustentó en un
―cambio en una forma de Estado‖ en la que, a través de una nueva
articulación hegemónica, el Estado incluyó los intereses y demandas
populares de forma pasiva en el nuevo bloque de poder. A pesar de
las rupturas señaladas, sin embargo, el bloque dominante sigue
estando hegemonizado por los grupos económicos concentrados,
cuyos intereses apuntan a promover el desarrollo de un modelo
económico basado en el monocultivo de la soja, el extractivismo de
minerales y la dependencia energética, razones que explicarían el
estancamiento de la reindustrialización y la escasa diversificación
industrial de los últimos años (Katz, 2013).
En el caso de Argentina, en 2010, el empleo no registrado afectó a 4,7 millones de
trabajadores, representando casi el 27% de la población empleada. En 2003, este
porcentaje era levemente mayor, ascendiendo al 29% (Cifra, 2011)
32
76
Como proyecto hegemónico, el neodesarrollismo consiguió alinear a
las fracciones del capital dominantes y también legitimarse a través
de la articulación de las demandas populares por medio de políticas
concretas.
Sin
embargo,
el
esquema
vigente
contiene
contradicciones inherentes que le imponen límites estructurales
propios del esquema de alianzas que utiliza y el modelo de desarrollo
que implementa. Un esquema fundamentado en una coalición
donde la fracción hegemónica es el gran capital transnacional y las
clases populares son aliadas pero en condiciones subalternas implica
un límite concreto en el momento en que las aspiraciones de estas
últimas afectan los intereses de los primeros. Las contradicciones que
presenta la presente situación en términos de la composición del
bloque de poder hacen que las decisiones políticas oscilen entre "el
compromiso con la fuente popular de su legitimidad y la fuente del
poder de la que surge su financiación y estabilidad políticas"
(Sanmartino 2010: 8).
Asimismo, un patrón de acumulación basado en la expansión del
monocultivo y la exportación de bienes primarios con escaso
contenido tecnológico y valor agregado representa una limitación
que podría hacerse presente en un contexto en el que los precios de
los commodities se redujeran. Uno de los motivos por los que estos
límites podrían sobrevenir es que los proyectos neodesarrollistas no
problematizan el carácter de clase del estado ni los obstáculos en
términos de subordinación al poder de las economías centrales y del
hegemón y a la rigurosidad de la ley del valor vigente en sistema
mundializado del capital.
77
Los usos del “populismo” en la actualidad: ¿una búsqueda legítima o
un abuso?
La canalización de las demandas populares postergadas por vías
institucionales a través del intento de recomposición de una alianza
que incluya a las clases populares, y la implementación de un patrón
de acumulación con cierto grado de desarrollo del mercado interno
nos permite introducir el interrogante de si nos encontramos ante una
revitalización de los populismos ―clásicos‖ pero esta vez con rasgos
característicos específicos. Para poder despejar esa pregunta será
necesario, por un lado, recuperar la definición obtenida de
populismo para con ello poder identificar rasgos de continuidad con
los esquemas actuales mientras que, por el otro, haremos uso de las
transformaciones del capitalismo de los últimos 40 años para poder
identificar los rasgos de ruptura.
En apartados anteriores, recogiendo aportes de distintos analistas
sociales, habíamos caracterizado a los populismos como aquellos
gobiernos que viabilizan la canalización de las demandas populares
irresueltas por las vías institucionales mediante la aplicación de un
patrón de acumulación determinado que permite llevarlas adelante
otorgando las condiciones objetivas para su realización. Este patrón
de acumulación, para poder implementarse, debía contar con un
soporte de alianzas estratégicas específicas. Por su parte, habíamos
caracterizado al neoliberalismo como una fase de desarrollo del
capitalismo en la que se mundializó el capital y se crearon cadenas
globales de valor y de subcontratación en la que Latinoamérica se
incorporó a la división internacional del trabajo como una
plataforma
78
exportadora
de
bajos
salarios
especializada
en
productos primarios con escaso contenido tecnológico y valor
agregado.
Teniendo estos rasgos en consideración, encontraremos válida la
tesis de Borón y Rajland (2008) acerca de la imposibilidad de
revitalizar los populismos ―clásicos‖ debido a la inexistencia de
condiciones objetivas para conformar la alianza de clases necesaria
y para implementar un patrón de acumulación autocentrado. Para
los autores, la existencia del ―populismo‖ se agotó con las
experiencias populistas de las décadas del ‘40 y ‘50 cuando la
burguesía nacional tenía peso en la economía y poseía un relativo
grado de voluntad de autonomía, la clase obrera se encontraba
organizada
sindicalmente
y
el
modelo
de
acumulación
se
encontraba centrado en el desarrollo de la industria y el mercado
interno. Por estos motivos, señalan que en la actualidad, el concepto
no es utilizado más que para generar ―fantasmas‖ en torno a ciertas
cuestiones políticas, económicas y sociales, por lo que, salvo
contadas excepciones, ninguno de los usos habituales del concepto
―populismo‖ tendrá una valoración positiva sino todo lo contrario, es
decir, un uso peyorativo. En general, su uso estará vinculado a la
apelación de fenómenos demagógicos sustentados en excesos de
corto alcance y rápidamente desenmascarables frente a las
supuestas ―verdades económicas‖ universales33. Asimismo, Borón y
Rajland (2008) señalan que la utilización del concepto ―populismo‖
en la actualidad se ha tornado mucho más laxa que en sus orígenes.
Alcanza con buscar al azar en el diario La Nación de Argentina para comprobarlo.
Sólo en el último mes, La Nación publicó las siguientes columnas con el mismo sesgo
peyorativo que encierra el mismo concepto de populismo: Loris Zanatta, ―Un populismo
de exportación‖ (27-02-2013); Eduardo Fidanza, ―El excéntrico e indescifrable populismo
argentino‖ (02-03-2013); Gregorio Badeni, ―Justicia populista no es Justicia democrática‖
(05-03-2013); Loris Zanatta, ―El mito que limpiará los errores de Chávez‖ (07-03-2013)
Manuel Alvarado Ledesma, ―Ejemplo de estatismo populista‖ (09-03-2013); Eduardo
Fidanza ―Un golpe decisivo a la razón populista‖ (16-03-2013)
33
79
Siempre vinculado a alocuciones provenientes de sectores cercanos
al neoliberalismo, puede hacer alusión a gobiernos insubordinados a
los mandatos de las economías centrales, a ―formas políticas‖
demagógicas de manipulación del pueblo o a modelos económicos
que subordinan un supuesto ―equilibrio‖ macroeconómico de largo
plazo a las demandas (populistas) de corto plazo 34. Para los sectores
de derecha el ―populismo‖ de los procesos señalados radica en el
―caudillismo, la manipulación asistencial de los votantes y el
otorgamiento de dádivas a las multitudes incultas‖ (Katz, 2013: 16).
Sin embargo, si bien es claro que no se puede extrapolar la
experiencia del populismo ―clásico‖ tal cual ocurrió, y que el uso del
concepto en la actualidad está vinculado a sectores conservadores,
consideramos que sí es posible caracterizar a los gobiernos
―progresistas‖ de la región35 como una suerte de Populismo del Siglo
XXI, con características específicas pero también con rasgos de
continuidad respecto a las experiencias del siglo pasado (y sin caer
en un uso peyorativo del concepto). Entre las características que nos
permiten hablar de rasgos de continuidad entre los populismos
―clásicos‖ y los esquemas actuales se puede mencionar que ambos
Borón (2008) nos ofrece (obviamente sin compartirla) una caracterización del
populismo desde la perspectiva de intelectuales orgánicos del neoliberalismo. Quienes
utilizan el ―populismo‖ en la actualidad lo hacen para aludir a atributos generales de la
política, a un tipo de vinculación entre el líder y las masas, a una estrategia discursiva o a
una política económica ―irresponsable‖ e insostenible en el largo plazo. Esta perspectiva,
muy arraigada en amplios sectores de la sociedad y muy difundida por algunas tribunas
mediáticas, tiene como principales exponentes a nivel continental a Jorge Castañeda,
Andrés Openheimmer, Mario Vargas Llosa, Plinio Apuleyo Mendoza, Enrique Krauze 34,
Marcos Aguinis y Alain Touraine (Borón, 2012). A estos intelectuales se podrían agregar los
siguientes exponentes vernáculos del neoliberalismo económico: Arriazu, Artana,
Cavallo, Ferreres y Melconian, entre muchos otros.
35 En un apartado previo habíamos definido a los gobiernos ―progresistas‖ y los habíamos
identificado con las experiencias de los gobiernos de centro-izquierda con modelos
reformistas o ―neodesarrollistas‖ como los de Lula/Dilma Rousseff (Brasil),
Kirchner/Fernández
de
Kirchner
(Argentina),
Vásquez/Mujica
(Uruguay)
o
Lugo/Franco/Cartes (Paraguay)
34
80
son el resultado de convergencias políticas y sociales que articulan la
movilización popular, el apoyo electoral y la concesión de ciertas
demandas. El esquema actual se relaciona con la tradiciones
populistas en tanto ―persiste la subordinación de la soberanía
popular a los controles que ejercen las clases dominantes a través de
su poder económico, judicial o mediático‖ (Katz, 2013: 2).
La ―matriz nacional-popular‖ a la que se alude en la actualidad se
auto-caracteriza como heredera de las experiencias populistas de
las décadas del ‗30, ‗40 y ‗50 y se sostiene en la ―afirmación de la
nación,
un
estado
redistributivo
y
conciliador,
un
liderazgo
carismático y las masas organizadas‖ (Svampa, 2010: 81). Esta
tradición reivindica al Estado como organizador social y económico
y recrudece las tensiones entre la democracia participativa y directa
y la democracia representativa y decisionista36.
Esta matriz, sin embargo, no logra resolver las tensiones entre un
potencial proyecto nacionalista revolucionario y el proyecto efectivo
de la participación controlada con un liderazgo personalista y el
tutelaje estatal. A diferencia de los populismos ―clásicos‖, sin
embargo, el esquema nacional-popular actual no recurre a una
reestatización masiva de las empresas otrora privatizadas ni
tampoco a intervenciones generalizadas en lo que concierne al
control de precios, el mercado de trabajo o la política industrial
sustitutiva. A diferencia del populismo ―clásico‖, estas experiencias
promueven la rehabilitación de la industria pero no le asignan un rol
protagónico ya que financian su modelo en la exportación de
El caso de la Argentina es paradigmático, ya que desde 2003 se promocionó un
―modelo de participación controlada‖ en un marco de fragmentación de las
organizaciones de lucha que culminaría a fines de 2012 con la división de la central
sindical más importante quedando de esta forma 5 centrales sindicales nacionales: CGT
(Moyano), CGT (Caló), CGT (Barrionuevo), CTA (Yasky), CTA (Micheli).
36
81
bienes primarios sin avanzar sobre el poder de veto y el poder
económico de las tradicionales oligarquías. Asimismo, los Populismos
del Siglo XXI, en lugar de confrontar con los Estados Unidos como lo
hicieron en algunos períodos los populismos ―clásicos‖ y los en la
actualidad los Socialismos del Siglo XXI, buscan recuperar la
independencia de la política exterior por otras vías. Además, a
diferencia de la tradición populista, las experiencias actuales tienen
una estrategia regional acotada y subordinada al protagonismo de
Brasil. La característica distintiva central, sin embargo, es que
mientras el ―populismo‖ construyó su legitimidad en base a logros
económicos y sociales para el proletariado, el Populismo del Siglo XXI
sostiene la división entre los trabajadores (entre los formales y los
precarizados), y entre las centrales sindicales, en la búsqueda de
una coalición con sectores más amplios de la sociedad evitando
hacer alusiones al conflicto estructural del modo de producción que
continúa siendo el que existe entre el capital y el trabajo.
(Katz,
2013).
Por estas razones, a diferencia de los regímenes nacional-populares
de antaño, el Populismo del Siglo XXI 37 no puede sino componerse de
un compromiso débil de las masas que lo legitiman debido al fuerte
retroceso que sufrió el movimiento obrero desde la dictadura y el
neoliberalismo, que no pudo ser revertido y que dejó fuertes marcas
en los sectores populares.
Nos parece más apropiado utilizar esta expresión que ―neopopulismo‖ por la
caracterización que se hizo en el apartado anterior de los ―neopopulismos‖ neoliberales
y la limitación que el uso de ese concepto conlleva.
37
82
Bibliografía
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XXIII Congreso Internacional Latin American Studies Association,
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<http://www.atilioboron.com.ar> (Marzo de 2013).
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Herramienta/El Colectivo: Buenos Aires, 2012.
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Latinoamericano Nº 32. CLACSO, (julio de 2010).
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septiembre de 1993).
83
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´neopopulismo´ latinoamericano‖, En Revista Venezolana de Economía
y Ciencias Sociales, vol. 9, nº 3, (mayo-agosto 2003), pp.13-36.
84
Especialización comercial de
Argentina con Egipto
JESSICA DE ANGELIS1
En los últimos años han ganado creciente atención las
relaciones económicas sur-sur, sin embargo no abundan los
estudios sobre las relaciones entre países de América Latina y
los de África. Egipto es, para Argentina, uno de los países más
importantes en términos económicos, estratégicos y políticos.
Ahora bien, los intercambios comerciales entre ambos países
son relativamente bajos y fuertemente concentrados en
términos de la composición.
Lic. en Comercio Internacional (UNQui), Maestranda en Relaciones Económicas
Internacionales (UBA).
1
85
Introducción
Egipto es uno de los países de África más importantes: es el tercer
país del continente con más población luego de Nigeria y Etiopía; el
segundo PIB más luego de Sudáfrica; tercero con más reservas de
gas natural comprobadas luego de Nigeria y Argelia; sexto en
reservas comprobadas de petróleo2. Egipto es además, dentro del
continente africano, el principal socio comercial de Argentina, junto
con Sudáfrica. El país árabe es un importador neto de alimentos,
principal producto de exportaciones de Argentina y cuenta, como
se mencionara, con importantes reservas de petróleo y gas claves en
el contexto del cuello de botella energético que tiene actualmente
la Argentina.
En
los
últimos
años
Egipto
adquiere
importancia
para
las
negociaciones comerciales en el marco de las reuniones para la
firma de un Tratado de Libre Comercio con el MERCOSUR. El 7 de
julio de 2004 se inician las negociaciones para el acuerdo comercial
entre el bloque y el país árabe que concluye con la firma del
Acuerdo Marco entre el MERCOSUR y la República Árabe de Egipto
y el 02 de agosto de 2010, suscriben finalmente el TLC. El objeto del
tratado es el incremento del comercio bilateral en un plazo de 10
años a través de una serie de preferencias arancelarias, el 26% de los
ítems arancelarios tendrán un acceso inmediato a las preferencias y
el resto se hará en etapas (SICE, 2011). A pesar de las evidentes
oportunidades de complementación entre los países, muchos
teóricos han caracterizado al TLC firmado por tener una importancia
Datos extraídos de http://www.indexmundi.com sobre la base de las últimas
actualizaciones de los datos de CIA World Factbook a Enero de 2011
2
86
más estratégica y política que comercial por el bajo volumen del
comercio entre los signatarios del acuerdo.
Dado que el TLC es muy reciente aún no puede analizarse el
impacto del acuerdo, sin embargo, es importante poder caracterizar
el punto del cual se parte, es decir, caracterizar el comercio en los
últimos años, para realizar futuros análisis de la cuestión. La relación
entre los países de América Latina y los de África ha sido poco
estudiada, y aún más la de países particulares dentro de esas
regiones, y el estudio se ha concentrado en pocos países y en pocos
temas.
En el presente trabajo se analizará el caso particular de Argentina,
con lo cual se tendrá como objetivo: conocer la especialización
comercial de Argentina y Egipto. En este sentido, primero se revisará
la evolución y composición del comercio de cada uno de los países
con el mundo y en segundo lugar se analizará relación comercial
bilateral, nuevamente atendiendo a su evolución y composición.
Respecto de la composición, se destinará un apartado a la
especialización intraindustrial dentro del comercio bilateral, en
estrecha vinculación con la importancia que han ganado dichos
flujos –y su estudio– en los últimos años. Finalmente se harán algunas
reflexiones finales.
Comercio de Argentina
Argentina es el exportador n°40 más importante entre los países con
datos de comercio en la base de datos de comercio de las
Naciones Unidas (136 países), da cuenta de 0.48% de las
exportaciones totales en 2010. Asimismo, como importador ocupa el
87
lugar número 44, dando cuenta del 0.39% de las importaciones
mundiales.
Los principales socios comerciales de la Argentina son Brasil, Estados
Unidos y China. El socio mercosuriano da cuenta del 24% del
comercio total argentino, mientras que tanto Estados Unidos como
China representan 9% cada uno, concentrándose el 42% del
comercio total en estos tres socios.
En términos de la evolución del comercio, Argentina había
experimentado durante el régimen de convertibilidad en los ‗90 un
período de crecimiento acompañado por déficits en la cuenta
externa, aumento del desempleo, y mortandad de muchas
empresas (Porta 2005). Con la recesión de fines de la década y la
crisis del régimen de convertibilidad, el saldo comercial argentino
total cambió su signo hasta volverse muy superavitario a principios
del año 2002 con la devaluación de su moneda.
Tal como refleja el Gráfico 1, hasta el año 2002 el superávit comercial
era fundamentalmente fruto de la reducción drástica de las
importaciones por la fuerte recesión y luego se evidencia un
despegue tanto de las exportaciones como de las importaciones. En
los años siguientes tanto las exportaciones como las importaciones se
incrementan aceleradamente, las últimas a una mayor tasa y en el
año 2009 el comercio total sufre los coletazos de la crisis
internacional reduciendose fuertemente respecto de los valores
registrados en los años previos, pero el saldo para Argentina no deja
de ser favorable y alcanza un total de 17 mil millones de dólares. El
año 2010 encuentra a Argentina con un superávit comercial del
orden de los 12 mil millones de dólares.
88
Gráfico 1: Balance comercial de Argentina con el mundo.
En miles de millones de dólares corrientes
80
70
60
50
40
30
20
17
10
17
16
12
11
12
2004
2005
2006
13
11
12
6
-5
-2
1
1998
1999
2000
0
2001
2002
2003
2007
2008
2009
2010
-10
Saldo
Importaciones
Exportaciones
Elaboración propia en base a COMTRADE
La Tabla 1 refleja la composición del comercio de Argentina por
grandes rubros. Las principales exportaciones de Argentina en 1998
eran las MOA y las MOI, ambas dando cuenta por separado del 34%
de las exportaciones totales del país; en tercer lugar se encontraban
los productos primarios, dando cuenta del 26% de las ventas externas
y finalmente los combustibles solo con el 7%.
Hacia el año 2010 no se observan cambios radicales en la
composición
seleccionada.
del
comercio
Aunque
Argentino,
con
según
movimientos
la
clasificación
sensibles,
ganan
importancia las MOI, que pasan a explicar el 36% de las
exportaciones. Las MOA mantienen su importancia en torno al 34% y
los productos primarios la reducen sensiblemente, pasando al 23%.
Los combustibles y energía aumentan solo al 8%.
89
En definitiva, las importaciones se concentran tanto en 1998 como
en 2010 en MOI, aunque su importancia se reduce un 4%. Las MOA y
los productos primarios mantienen a grandes rasgos su participación
y los combustibles y energías experimentan un aumento del 2% en
1998 al 7% en 2010.
Tabla 1: Composición del comercio total de Argentina
Grandes Rubros10
Combustibles y energía
MOA
MOI
Productos Primarios
Total
Exportaciones
1998
2010
7%
8%
34%
34%
34%
36%
26%
23%
100%
100%
Importaciones
1998
2010
2%
7%
4%
3%
91%
87%
3%
3%
100%
100%
Elaboración propia en base a COMTRADE
Analizando el comercio según actividades económicas, según la
Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU Rev. 3), las
exportaciones
argentinas
en
1998
eran
fundamentalmente
fabricación de aceites y grasas de origen vegetal y animal (17%), de
cereales y otros cultivos (17%) y vehículos automotores (10%). Por su
parte, las importaciones eran principalmente vehículos automotores
(11%), partes, piezas y accesorios para vehículos automotores y sus
motores (6%) y sustancias químicas básicas, excepto abonos y
compuestos de nitrógeno (5%).
En términos de los productos transados 3, en el año 1998 lo principales
exportados eran torta de aceite de soja, aceites de petróleo y de
minerales bituminosos crudos, aceites de poroto de soja desgomado
o no, maíz, trigo, automóviles, aceite de girasol en bruto. En el caso
de las importaciones se destacan los automóviles de cilindrada 1500Cada una de las posiciones arancelarias desagregadas a 6 dígitos del Sistema
Armonizado.
3
90
3000, los camiones diesel, partes de vehículos, los aparatos
transmisores, sets generadores eléctricos
y máquinas para el
procesamiento de datos.
Hacia el año 2010, las exportaciones se componen principalmente
de aceites y grasas de origen animal y vegetal (20%), cereales y
otros cultivos (15%) y vehículos automotores (10%). Las importaciones
también se concentran en vehículos automotores (12%), partes,
piezas y accesorios para vehículos automotores y sus motores (7%) y
sustancias químicas básicas, excepto abonos y compuestos de
nitrógeno (5%).
En el año 2010, los productos principales comerciados son: torta de
aceite de soja, porotos de soja, aceites de poroto de soja
desgomado o no, maíz, aceites de petróleo y de minerales
bituminosos crudos, oro. Las importaciones son principalmente
automóviles, aceites de petróleo y de minerales bituminosos crudos,
partes y accesorios de vehículos, aparatos transmisores y receptores,
transmisiones para vehículos de motores y Minerales de hierro y sus
concentrados.
Comercio de Egipto
Egipto, históricamente ha sido muy proteccionista, pero a partir del
año 2004 hay un cambio en la política recaudatoria que determina
reducciones de aranceles y simplificaciones de la estructura
arancelaria, la supresión de los derechos administrativos de aduana
y eliminación los tributos a la exportación.
Egipto es el exportador n°54 entre los países con datos en la base de
comercio de las Naciones Unidas, explicando el 0.18% de las
91
exportaciones totales a cualquier destino y n° 47 como importador,
explicando el 0.37% de las importaciones mundiales totales.
América Latina, no tiene una gran importancia entre los socios
comerciales de los países africanos. Los principales destinos de las
exportaciones de Egipto son Estados Unidos (8%), Italia (7%), España
(7%), India (7%), Arabia Saudita (5%), Siria (5%), Francia (4%) y Corea
del Sur (4%). Los países que proveen las compras externas de Egipto
son,
fundamentalmente,
Estados
Unidos
(10%),
China
(10%),
Alemania (7%), Italia (7%) y Turquía (5%).
Tal como refleja el Gráfico 2, Egipto, tiene un balance comercial
deficitario con el mundo que se incrementa hacia el final del período
considerado, llegando en el año 2010 a un déficit total de 27 mil
millones de dólares. El incremento hacia el final de la década se
debe, fundamentalmente, a un vertiginoso aumento de las
importaciones, asociada al crecimiento de la población y el
consecuente incremento de la demanda de alimentos. La extensión
de tierra cultivable de Egipto es limitada, menos del 4% del territorio
total lo que se combina con una fuerte escasez de precipitaciones,
convirtiendo
al
agropecuarios.
país
en
un
exportador
neto
de
productos
Por otro lado, en los últimos años ha venido
creciendo la inversión aumentando la necesidad de importaciones
de bienes de equipo (Informe Exportar).
92
Gráfico 2: Balance comercial de Egipto con el mundo
En miles de millones de dólares corrientes
60
50
40
30
20
10
0
-10
-20
-30
-40
1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010
-5
-5
-7
-8
-9
-9
-9
-11
-13 -12
-21
-27
-27
Saldo
Importaciones
Exportaciones
Elaboración propia en base a COMTRADE
En este contexto, las principales fuentes de ingresos del país son el
turismo, las exportaciones de petróleo, las remesas de las personas
que trabajan en el exterior, ingresos del Canal de Suez y finalmente
ayuda internacional (Informe ExportAr, 2010).
En la tabla a continuación se exponen las exportaciones e
importaciones en los años 1998 y 2010 de mercancías de Egipto
agrupadas por grandes rubros. Las exportaciones hacia ambas
puntas del período 1998 y 2010 se centran en la categoría MOI (51%)
y en combustibles y energía (30%).
Las importaciones en el año 1998 se encontraban bien concentradas
en la categoría MOI (67%), las categorías de MOA y productos
primarios también tienen un alto peso (15 y 13%, respectivamente),
no así la de combustibles. Hacia el año 2010, las MOI sigue siendo la
categoría fundamental de importación, aunque reduciendo su
93
importancia al 63%, y toman mayor importancia los combustibles
que pasan del 5 al 13%.
Tabla 2: Composición del comercio total de Egipto
Grandes Rubros10
Combustibles y energía
MOA
MOI
Productos Primarios
Total
Exportaciones
1998
2010
30%
29%
3%
9%
51%
49%
17%
12%
100%
100%
Importaciones
1998
2010
5%
13%
15%
11%
67%
63%
13%
13%
100%
100%
Elaboración propia en base a COMTRADE
En términos de las actividades productivas protagonistas de los
intercambios comerciales, se evidencia que las exportaciones
estaban, en 1998, fuertemente concentradas en ―Fabricación de
productos de la refinación del petróleo‖, este producto daba
cuenta de 23% de las exportaciones de ese año (ISIC Rev. 3). En
segundo lugar, se encuentra la categoría Preparación e hilatura de
fibras textiles4; tejedura de productos textiles, con el 9% de las ventas
externas. La tercera categoría de exportación más importante se
relacionaba con la ―Extracción de petróleo crudo y gas natural‖, la
misma daba cuenta del 8% de las exportaciones del año ‘98. Las
importaciones también se concentraban en ―Extracción de petróleo
crudo y gas natural‖, categoría que explicaba el 9% de las mismas;
las Industrias básicas de hierro y acero, con el 6% y ―Elaboración de
aceites y grasas de origen vegetal y animal‖ explica 4%.
En el año 1998 los principales productos exportados por Egipto eran
el aceite de petróleo (21% del valor total exportado), aceites crudos
Egipto es uno de los productores mundiales líderes de algodón de fibra larga de alta
calidad.
4
94
de petróleo o de mineral bituminoso, algodón, arroz 5, aluminio6,
prendas de vestir. Los importados eran fundamentalmente, trigo,
máquinas y aplicaciones mecánicas, madera, aceites crudos de
petróleo o de mineral bituminoso, maíz, productos intermedios de
hierro y acero.
En el año 2010, las exportaciones son fundamentalmente de la
categoría de ―Extracción de petróleo y gas natural‖, explicando el
14%, y ―Fabricación de productos de la refinación del petróleo‖,
explicando 13% y ―Fabricación de productos primarios de metales
preciosos y metales no ferrosos‖ que da cuenta del 8%. Las
importaciones,
también
se
concentran
en
―Fabricación
de
productos de la refinación del petróleo‖ (10%), los cereales y cultivos
de cereales también dan cuenta del 10% de las exportaciones y la
tercera categoría más importante se relaciona con Industrias básicas
de hierro y acero (6%).
Los principales productos exportados en 2010, son gas natural líquido,
destilados livianos de petróleo, aceites de petróleo, abonos, aceites
de petróleo o mineral bituminoso, oro. Por su parte, los principales
productos importados son aceites de petróleo o mineral bituminoso,
trigo, butano líquido, hierro y acero, aceites crudos de petróleo o de
mineral bituminoso y maíz.
Dada la morfología del delta del Nilo, único espacio de tierra cultivable de Egipto, el
arroz y el algodón son los dos productos agrícolas que mejor se adaptan para su
producción.
6 Egipto cuenta con una de las empresas más grandes productoras de aluminio del
continente: Egyptalum.
5
95
Comercio bilateral Argentina-Egipto
Evolución comercial
Egipto es el socio de África de mayor importancia para Argentina en
términos comerciales. En términos acumulados, desde 1998 a 2010,
Egipto es el socio comercial número 25, explicando 0,79% del
comercio total de Argentina entre los años mencionados. Por su
parte, el segundo socio comercial de mayor importancia de África
es Sudáfrica, que da cuenta del 0,73% del comercio total de
Argentina.
La importancia de Egipto es mayor si solo se consideran las
exportaciones de Argentina, donde dicho país ocupa el lugar n°16°
con una participación en las exportaciones totales de Argentina
(acumuladas 1998-2010) del 1,33%. En las importaciones ocupa el
puesto n°56 explicando solo el 0,08% de las importaciones de
Argentina.
Por el lado de Egipto, Argentina es el segundo país sudamericano
más importante comercialmente, luego de Brasil. Argentina explica
1,23% del comercio total de Egipto. Argentina solo explica el 0,13%
de las exportaciones (posición n°58 entre los socios comerciales). En
términos de las importaciones, Argentina ocupa la posición n°17
entre los socios comerciales de Egipto, con el 1,75% del valor total
importado por Egipto entre 1998 y 2010.
Tal como refleja el Gráfico 1, Argentina cuenta con un balance
comercial altamente positivo con Egipto y que a finales del período
considerado aumenta a más del doble del nivel de 1998.
96
Gráfico 3: Balance comercial
en millones de dólares corrientes. Período 1998-2010
1.200
1.000
800
Saldo
600
400
950
576555 538
200 393378338338403440
309
0
946
538
Exportaciones
Importaciones
Elaboración propia en base a COMTRADE
Composición del comercio bilateral
Comercio intraindustrial
Ya desde los años ‘60 los flujos de comercio reflejaban crecientes
intercambios dentro de una misma rama industrial y entre países de
similar desarrollo relativo, cuestionando los postulados de la teoría
tradicional –clásica y neoclásica– del comercio internacional que
explica los intercambios a través de las ventajas comparativas. Este
tipo de intercambios es lo que buena parte de la teoría denominó
―Comercio Intraindustrial‖ (CII) y hace referencia a la importación y
exportación simultánea de bienes que pertenecen a una misma
rama o grupo de actividad.
El comercio intraindustrial, puede ser una dimensión importante para
el entendimiento de una serie de cuestiones relativas a las relaciones
comerciales entre diversos países. Por un lado el comercio
intraindustrial se asocia a un tipo de especialización más fácil y
97
menos costosa en términos del mercado laboral. Asimismo, se han
indicado otros beneficios del CII, como la diversificación del
consumo y
la idea de que el CII es resultado de procesos de
crecimiento del comercio a partir del aprovechamiento de
economías de escala y diferenciación de productos (Balassa, 1966;
Grubel & Lloyd, 1975 y Krugman, 1980).
El nivel de comercio intraindustrial en el comercio bilateral de
Argentina y Egipto es muy bajo, en efecto en el año 1998 era de 0 y
hacia 2010 solo del 0.03%, medido con la metodología de Fontagné
y Freudenberg (1997)7.
Si se compara esta cifra con la de otros
socios como Brasil, se evidencia que con el socio regional, el 53% del
comercio bilateral entre los dos socios es de tipo intraindustrial,
fundamentalmente asociado dicho comercio al intercambio del
sector automotriz. Por su parte, el 19% del comercio bilateral con
Estados Unidos es intraindustrial. El nivel de comercio intraindustrial de
Argentina con Egipto se asemeja más al que tiene Argentina con
uno de sus mayores socios comerciales, China, con quien el
comercio dentro de una misma rama apenas alcanza el 1%8.
El escaso comercio intraindustrial entre Egipto y Argentina está
protagonizado por bienes como: artículos de grifería y órganos
similares, algunos artículos de fundición de hierro y acero, Lámparas
y demás aparatos eléctricos de alumbrado, entre otros.
La metodología aplicada en el presente trabajo responde a las recomendaciones
metodológicas de Fontagné y Freudenberg (1997). En pocas palabras, los autores tratan
de evitar la sobreestimación del comercio intraindustrial (o de dos vías) tomando la
información cuantitativa al mayor nivel de desagregación disponible (6 dígitos del
Sistema Armonizado) y analizando flujos bilaterales. En este sentido, no puede
compararse la información aquí presentada con aquella calculada con otros índices
como el Grubel y Lloyd ya que no son comparables. Para más detalle sobre la
metodología de cálculo del índice ver Fontagné y Freudenberg (1997).
8 Todos los valores fueron calculados con la misma metodología y sobre la base de
intercambios bilaterales
7
98
El estudio sobre el CII que llevaran a cabo Grubel y Lloyd para
estudiar el CII entre países desarrollados con similares dotaciones de
factores y tecnología, asocia este tipo de especialización con la
presencia de economías de escala. El alto componente de
comercio intraindustrial del comercio de Argentina y Brasil de
automóviles puede vincularse a este aspecto ya que el mercado
regional permite el aprovechamiento de economías de escala y la
producción –y luego intercambio- de diferentes modelos dentro de
la rama. En otras palabras, en presencia de rendimientos crecientes
a escala es conveniente especializarse en algunos productos en
lugar de satisfacer completamente la demanda local. La ausencia
de un mercado regional en el caso de Egipto y Argentina es un
factor
reduce
la
probabilidad
de
existencia
de
comercio
intraindustrial.
El incentivo de abastecer un mercado regional y la posibilidad de
efectivo acceso a dicho mercado puede llevar a procesos de
complementación productiva que determinen flujos de comercio
intraindustrial. El proceso de integración productiva no es fácil y
requiere de muchas condiciones previas9 y si bien es incipiente en el
MERCOSUR, parece estar aún más lejano entre dos países tan
remotos como Argentina y Egipto, de modo que esta podría ser otra
explicación del bajo nivel de este tipo de especialización en los
intercambios entre el socio de África y Argentina.
Asimismo, también se han señalado determinantes tales como la
dotación factorial (Lucángeli, 2007). El comercio intraindustrial como
se mencionara suele ser característico entre estructuras productivas
9
Sobre las condiciones para la integración productiva puede consultarse Porta (2007).
99
similares, o dotaciones factoriales similares10. La dotación factorial de
Argentina y Egipto difiere fuertemente, Argentina tiene gran
dotación de recursos para la explotación del sector primario, en
tanto que Egipto tiene graves problemas para aumentar de manera
sostenida su producción alimentaria y agrícola en función del
crecimiento de su población.
Dado que el análisis de la especialización intraindustrial no ha
arrojado
un
composición
nivel
del
considerable
comercio
cabe
total,
entonces
esencialmente
analizar
la
comercio
interindustrial para conocer la composición del comercio bilateral
entre los países en cuestión.
Composición de las ventas de Argentina a Egipto
Las exportaciones de Argentina a Egipto por grandes rubros, Tabla 1,
se concentran en manufacturas de origen agropecuario (MOA) y en
productos
primarios. Solo
hay
una sensible
variación
en
la
especialización entre los picos tomados, en 1998 las ventas
argentinas a Egipto estaban lideradas por las MOA (49.98%) y en el
año 2010 por los productos primarios (50.41%). Por su parte, si bien las
manufacturas de origen industrial (MOI) siguen teniendo una
participación marginal en el comercio con el país africano
aumentan su importancia un 109% en las exportaciones totales en el
2010, respecto del año 1998.
Al menos el comercio intraindustrial de tipo horizontal que se considera un tipo de
intercambio intraindustrial más genuino ya que se relaciona con el intercambio de
variedades de productos que no difieren mucho en precio (calidad). Para ver una
explicación más extensa sobre la cuestión ver Lucángeli (2007).
10
100
Tabla 3: Exportaciones de Argentina a Egipto por grandes rubros
1998
49.98%
2.50%
0.00%
47.52%
100.00%
MOA
MOI
Combustibles y energía
Productos Primarios
Total
2010
44.37%
5.21%
0.01%
50.41%
100.00%
Elaboración propia en base a COMTRADE
Tal como refleja el Gráfico 2, en el año 1998 los rubros más
importantes de exportación a Egipto son
los cereales (43%), las
grasas y aceites (30%) y los residuos y desperdicios de la industria
alimenticia (20%).
Gráfico 4: Exportaciones por rubro. Año 1998
Máquinas,
aparatos y
materiales
eléctrico
1%
Metales comunes y
sus manufacturas
1%
Semillas y frutos
oleaginosos
4%
Resid y desp de
industria
alimenticia
20%
C ereales
43%
Grasas y aceites
30%
Elaboración propia en base a COMTRADE
Hacia el año 2010, las exportaciones por rubros no varían demasiado
su composición. Las grasas y aceites incrementan su participación
del 30 al 31%, los cereales la reducen del 43 al 24%, los residuos y
101
desperdicios de las industrias alimenticias también reducen su
importancia en las exportaciones totales de un 20 a un 13%. Un
sector que gana mucha participación en las ventas externas es el de
semillas y frutos oleaginosos que en 1998 solo explicaba el 4% de las
ventas de Argentina a Egipto y en 2010 ya explica el 26% de las
mismas (Gráfico 3).
Sin embargo, tal como puede verse el análisis por rubro evidencia
que en la composición de las exportaciones casi no se evidenciaron
cambios entre los picos.
Gráfico 5: Exportaciones por rubro. Año 2010
Metales comunes y
sus manufacturas
4%
Resid y desp de
industria
alimenticia
13%
Grasas y aceites
31%
C ereales
24%
Semillas y frutos
oleaginosos
26%
Elaboración propia en base a COMTRADE
Composición de las compras de Argentina a Egipto
En el análisis de las importaciones desde Egipto, se ha incluido el año
2008 para mostrar el fuerte cambio que han tenido las exportaciones
desde
Egipto.
Mientras
que
tanto
en
el
primer
momento
considerado, el año 1998, como en 2008, los combustibles y la
102
energía era el principal rubro de importación desde el país árabe; en
el año 2010 se evidencia un cambio rotundo en la composición de
las importaciones desde Egipto. Los combustibles pierden casi por
completo su importancia.
Gráfico 6: Importaciones argentinas desde Egipto
MOA
MOI
Combustibles y energía
Productos Primarios
Total
1998
1.16%
29.69%
60.53%
8.63%
100.00%
2008
0.10%
29.96%
69.54%
0.39%
100.00%
2010
0.25%
96.47%
0.39%
2.89%
100.00%
Elaboración propia en base a COMTRADE
En los últimos años Egipto reduce fuertemente su potencial como
exportador de petróleo. Por una parte, la producción de petróleo
del país se va reduciendo y por la otra el consumo interno va
aumentando, dejando un menor margen para exportar. A esto la
crisis política en la región que determinan una fuerte reducción de
las exportaciones de combustibles al mundo, las exportaciones del
capítulo de combustibles son 35% menores que en el año 2008. Las
exportaciones de Egipto de ese mismo capítulo hacia la Argentina
se reducen fuertemente, siendo en el año 2009 la mitad de las de
2008 y en 2010 casi 99% menores que en 2008.
103
Gráfico 7: Consumo interno y producción de petróleo Egipcia
1000
900
800
700
600
500
400
300
200
100
19
65
19
67
19
69
19
71
19
73
19
75
19
77
19
79
19
81
19
83
19
85
19
87
19
89
19
91
19
93
19
95
19
97
19
99
20
01
20
03
20
05
20
07
20
09
0
C onsumo de petróleo
Producción de petróleo
Elaboración propia en base a estadísticas de British Petroleum Statistics
http://www.bp.com
En el año 1998, las compras argentinas a Egipto por rubro en el año
1998 estaban fuertemente concentradas en combustibles (61%). Los
textiles y confecciones daban cuenta, a su vez, del 14% de las
importaciones, los metales comunes y sus manufacturas del 10%, las
hortalizas y legumbres sin elaborar del 5% y los productos químicos y
conexos y semillas y frutos oleaginosos, ambos daban cuenta de 3%
cada rubro (Gráfico 8).
Los principales productos de exportación eran el maíz, tortas y
demás residuos sólidos de la extracción del aceite de soja, Aceites
de girasol en bruto, trigo y morcajo, aceite de soja en bruto y porotos
de soja. A su vez, los principales productos importados eran coque,
vaselina; parafina, cera de petróleo microcristalina, "slack wax",
ozoquerita, cera de lignito, cera de turba, demás ceras minerales y
productos similares obtenidos por síntesis o por otros procedimientos,
incluso coloreados, Navajas y máquinas de afeitar, alfombras y
demás revestimientos para el suelo, de materia textil, con mechón
104
insertado, incluso confeccionados, hortalizas (incluso silvestres) e
hilados de algodón.
Gráfico 8: importaciones por rubro. Año 1998
Hortalizas y
legumbres sin
elaborar, 5%
Textiles y
confecciones, 14%
Metales comunes y
sus manufacturas,
10%
Semillas y frutos
oleaginosos, 3%
Productos químicos
y conexos, 3%
Resto de
combustibles, 61%
Elaboración propia en base a COMTRADE
Hacia el año 2010, las exportaciones de Argentina a Egipto sufren
una variación fuerte en su composición, comienzan a concentrarse
en químicos y conexos (75%), esto es fundamentalmente abonos,
aceites esenciales, carbono, preparaciones lubricantes y otros; los
textiles y confecciones siguen siendo importantes (10%) y aparecen
otros rubros como las manufacturas de piedra y yeso (6%) y las
materias plásticas artificiales (3%). Particularmente llama la atención
la drástica reducción de las importaciones de combustibles que en
el año 1998 concentraban el 61% de las importaciones del país
árabe.
Los principales productos de exportación son: habas de soja, aceite
de soja en bruto, maíz, tortas y demás residuos sólidos de la
extracción del aceite de soja, Aceites de girasol o cártamo en bruto
105
y tubos de entubación o producción del tipo de los utilizados para la
extracción de petróleo o gas. Por el lado de las importaciones se
destacan abonos minerales o químicos nitrogenados, hilados de
fibras
sintéticas
discontinuas
(excepto
el
hilo
de
coser)
sin
acondicionar para la venta al por menor, Mármol, travertinos y
alabastro, Polipropileno, plantas, partes de plantas, semillas y frutos
de las especies utilizadas principalmente en perfumería, medicina o
para usos insecticidas, parasiticidas o similares y alfombras y demás
revestimientos para el suelo, de materia textil, con mechón insertado,
incluso confeccionados.
Gráfico 9: importaciones por rubro. Año 2010
Textiles y
confecciones,
10%
Manufacturas de
piedra, yeso, etc,
6%
Materias plásticas
artificiales, 3%
Productos
químicos y
conexos, 75%
Elaboración propia en base a COMTRADE
Reflexiones finales
Si bien el nivel de comercio entre Argentina y Egipto es bajo en
relación a otros socios, existen potencialidades ya que Argentina es
exportadora de alimentos y Egipto es un importador neto de
106
alimentos. A su vez, el hecho de que Egipto tenga importantes
reservas de petróleo y gas y que Argentina sufra de un cuello de
botella importante a este respecto, agrega un elemento más de
importancia.
Ahora bien, tal como se ha analizado la reducción de los saldos
exportables de petróleo de Egipto reducen la capacidad del mismo
de
ser
un
proveedor
de
esta
mercancía,
afectando
la
complementariedad, situación que se complica por la situación
política actual del país.
estabilización
de
los
En
este
conflictos
punto es fundamental la
políticos
que
vive
la
región
actualmente.
El saldo comercial de Argentina con el mundo ha sido en la mayor
parte del período analizado favorable para Argentina, incluso en el
contexto de la presente crisis financiera internacional. Por el
contrario, Egipto ha tenido fuertes problemas en su balance externo
ya que ha sufrido constantes déficits comerciales.
En términos de la inserción comercial internacional de los países en
cuestión, mientras que Argentina le vende y le ha vendido al mundo
fundamentalmente grasas y aceites animales, cereales y vehículos fundamentalmente a Brasil- y compra vehículos, sus partes y
componentes y químicos; Egipto vende combustibles y textiles y
compra productos primarios y maquinaria, en términos estilizados. En
los últimos años ha cambiado fuertemente la composición de las
exportaciones de Egipto, si bien sigue siendo un exportador de
combustibles muy importante su dimensión ha sido reducida por los
problemas mencionados, esto también se evidencia –aunque de
manera más marcada- en el comercio con Argentina.
107
En lo que respecta al comercio bilateral, el saldo comercial ha sido
muy
favorable
para
Argentina
en
todo
el
período
y
la
especialización no varía demasiado en relación al comercio total de
cada uno de los países. La excepción es que en el año 2010, las
exportaciones de Egipto a Argentina se concentran fuertemente en
químicos
–fundamentalmente
abonos-, en
detrimento
de
los
combustibles. Este cambio de composición de las ventas de Egipto a
Argentina se da en un corto tiempo, si se observan los valores en el
año 2008, la composición de dichas ventas no variaba demasiado
respecto de la de 1998.
Otro aspecto importante analizado en este trabajo ha sido el nivel
de comercio intraindustrial entre los países en cuestión. La
especialización entre Argentina y Egipto es casi exclusivamente de
tipo interindustrial -a la Heckscher-Ohlin-. Argentina le vende maíz a
Egipto y le compra coque (1998) o abonos (2010). El intercambio
dentro de una misma rama es muy bajo y se asemeja al tipo de
intercambio que tiene Argentina con China.
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109
110
Imperialismo, instituciones y
(sub)desarrollo. Apuntes críticos
sobre las ―lecciones de la historia‖
neoinstitucionalistas
ALEJANDRO JAQUENOD1
En este trabajo se analizarán críticamente los postulados de
las
principales
hipótesis
neoinstitucionalistas
que
para
presentan
explicar
las
los
autores
causas
del
desenvolvimiento de un mal ambiente institucional en
determinadas colonias y su consecuente subdesarrollo. En
este sentido, se pondrá especial énfasis en cuestiones
metodológicas y de rigor histórico de estos trabajos, así como
sobre las consecuencias de estos razonamientos para el futuro
de los países subdesarrollados.
Lic. en Comercio Internacional (UNQui). Magister en Relaciones Económicas
Internacionales (UBA).
1
111
Introducción
Dentro de la disciplina económica, ha comenzado a fortalecerse la
corriente neoinstitucional dentro del corpus teórico ortodoxo especialmente luego de la crisis de los países de Europa del Este
incorporados a la economía de mercado en la década del '90-. Esta
corriente pone énfasis en el rol central que juegan las instituciones en
el desarrollo económico, relegando a un segundo plano la
tradicional importancia otorgada por el mainstream al mercado
como tal. En efecto, para la corriente neoinstitucionalista, el
mercado por sí sólo no es capaz de garantizar el buen desempeño
económico, sino que para que éste último sea óptimo, el mercado
debe estar sostenido por las correctas instituciones. Dentro de este
marco, lo autores de la corriente tratan de explicar las diferencias de
desarrollo actuales de los distintos países desde la calidad de las
instituciones con las que cuentan, vulgarmente definidas como las
―reglas del juego‖ o como la ―forma en que los jugadores juegan el
juego‖ (Rodrik y Subramanian, 2003).
Si consideran entonces que determinadas instituciones son mejores
para el crecimiento económico, el subdesarrollo es atribuido a la
presencia de un mal ambiente institucional. Los autores tratan de
establecer el origen de estas malas instituciones, y para ello se
concentran en los países que en el pasado estuvieron sometidos al
dominio colonial. De hecho, las ex posesiones imperiales muestran
una gran amplitud de grados de desarrollo económico, y los autores
estudiados en este trabajo consideran que su estudio comparativo
se facilita y enriquece por la contemporaneidad de las diferentes
trayectorias de desarrollo. Para estos autores, el momento de la
colonización fue crucial para el desenvolvimiento económico futuro,
112
ya que configuró el ambiente institucional que habría perdurado
luego de la independencia. Presentan tres hipótesis para explicar la
conformación de un ambiente institucional de mejor o peor calidad,
sobre las que se centrará el presente estudio crítico.
Conceptos esenciales sobre el Neoinstitucionalismo
Los primeros pasos de la corriente neoinstitucional: Coase, Williamson
y North.2
―La naturaleza de la empresa‖, publicado en 1937 por Ronald Coase
(1937), es considerado como el artículo pionero del análisis
neoinstitucional por los miembros de esta corriente. En este trabajo,
el autor discutía la verdad neoclásica de que fuera el mecanismo de
precios el que determinara la asignación óptima de los factores de
producción, y afirmaba que en el interior de la empresa, en lugar de
primar el mecanismo de precios, existía un comportamiento
jerárquico y planificado, estando la firma dirigida por la gerencia,
cuya función era la de coordinar. Atribuye la presencia de esta
función a la existencia de costos de transacción, los cuales nacen
de la utilización del mecanismo de precios, y ―su existencia implica
que métodos de coordinación alternativos a los del mercado, los
cuales son costosos e imperfectos en varias formas, pueden sin
embargo ser preferibles a la confianza en el mecanismo de precios‖
(Coase, 1992:715).
Más tarde, Coase fijó su interés en los derechos de propiedad. En
este caso, consideraba que en el mercado no se intercambian
Ankarloo (2002), Bardhan (1989) y Milonakis y Fine (2007) ofrecen estudios críticos
específicos sobre el
corpus central de la corriente neoinstitucionalista, centrándose en los trabajos de Ronald
Coase, Oliver
Williamson y Douglas North.
2
113
entidades físicas, sino los derechos de realizar determinadas
actividades, derechos establecidos por el sistema legal, otorgándole
centralidad a este último. Los derechos de propiedad, entonces,
deberían ser distribuidos entre aquellos que los puedan usar más
eficientemente, por lo que sería preferible que los costos para
descubrir esta asignación óptima fueran bajos -mediante claridad en
la ley y bajos precios de los requerimientos legales de estas
transferencias- lo cual sólo se puede lograr si existe un adecuado
sistema de derechos de propiedad (Coase, 1992).
Oliver Williamson retomó el enfoque de Coase sobre los costos de
transacción que enfrentaba una empresa particular y los aplicó a la
economía en su conjunto, considerándolos como costos del manejo
del sistema económico.
Distinguió varios niveles de análisis social, (i) el enraizamiento social
(usos, normas, costumbres y tradiciones); (ii) el ambiente institucional
(instituciones
formales:
constituciones,
leyes,
derechos
de
propiedad); (iii) las instituciones de la gobernancia (relaciones
contractuales, integración vertical); y (iv) la distribución de recursos
(Williamson, 2000a). Williamson pone énfasis en el tercer nivel,
entendiendo a la firma como una estructura de gobernancia, y
reconoce la necesidad de identificar y explicar las propiedades de
modos de gobernancia alternativos, ya que ―pasar de una
gobernanza menos compleja a una más compleja supone introducir
nuevos aspectos de seguridad, reducir la intensidad de los incentivos
y aumentar los costos burocráticos‖ (Williamson, 2000a:603). La
eficiencia comparativa de formas alternativas de gobernancia
variaría con el ambiente institucional, segundo nivel de análisis
(Williamson, 2000b).
114
Tomando los análisis de Coase sobre los costos de transacción y
derechos de propiedad, así como los avances de Williamson sobre
los primeros, Douglass North define a las instituciones como las
restricciones trazadas por el hombre para estructurar la interacción
política, económica y social, y entiende que a través de la historia las
instituciones han sido diseñadas para crear orden y reducir la
incerteza del intercambio (North, 1991). De acuerdo al enfoque de
North, para que exista la motivación de dar lugar a un nuevo arreglo
institucional, el requerimiento esencial es que para los actores
involucrados las ganancias esperadas sean mayores a los costos en
los que incurren para su creación y mantenimiento (North y Thomas,
1970).
Desempeño económico, crecimiento y cambio institucional
Los autores estudiados relacionan muy estrechamente el ambiente
institucional -más específicamente su calidad- con la potencialidad
del desempeño económico. Así como para Ronald Coase ―son las
instituciones las que gobiernan el desempeño de una economía‖
(1998:73), Peter Klein asegura que ―el crecimiento económico
depende del grado en el que los riesgos potenciales del comercio
[…] pueden ser controlados por las instituciones, las cuales reducen
los costos de información, alientan la formación y movilidad del
capital, permiten tasar y socializar los riesgos, y de otras maneras
facilitan la cooperación. […] Desarrollo económico, entonces, es
desarrollo institucional‖ (1998:7, énfasis agregado).
Dado que las instituciones estructuran la interacción política,
económica y social, y de esta manera guían el comportamiento de
los agentes, y las normas sociales aprueban o castigan sus acciones,
―las decisiones económicas óptimas sólo se pueden tomar en
115
ambientes institucionales propicios a la creación de riqueza‖
(Kalmanovitz, 2003:198).
De estas definiciones se desprende que las instituciones funcionarían
fomentando el crecimiento económico de al menos dos maneras,
por un lado, aumentando la eficiencia en la asignación de los
derechos de propiedad mediante la reducción de los costos de
transacción (planteo que había sido inicialmente propuesto por
Coase), es decir, en términos de eficiencia, y, por otro lado,
orientando y atrayendo (o ahuyentando, en caso de malas
instituciones) la inversión y el capital en función de la calidad relativa
de los diferentes arreglos institucionales, es decir, en términos de
confianza.
Entonces, para orientar el desempeño económico hacia la senda
del crecimiento, no sólo sería necesario contar con instituciones que
regulen la asignación de los derechos de propiedad y orienten la
inversión, sino que es primordial contar con buenas instituciones,
entendiendo la bondad de éstas como la capacidad de cumplir
estos roles más eficientemente o, en palabras de Kalmanovitz (op.
Cit.), de favorecerla creación de riqueza.
Doulgass North indicaba que las instituciones pueden evolucionar
favorable o desfavorablemente, orientando el cambio económico
hacia el crecimiento o la declinación. En este último caso, donde la
evolución institucional se considera desfavorable para el crecimiento
económico, se haría evidente la necesidad de reemplazar las
instituciones deficientes por otras, probadas más eficientes (North,
1991). Dadas malas instituciones en una economía particular, los
autores manifiestan la necesidad de reformar éstas para el correcto
desempeño económico y el consiguiente desarrollo. Bloch y Tang
116
afirman en este sentido que ―para iniciar el crecimiento no es
necesaria una serie integral de cambios institucionales. Si no,
pequeños, pero claves, cambios en instituciones pueden tener un
gran efecto positivo en el crecimiento en una fase inicial de
desarrollo‖ (Bloch y Tang, 2004).3
El rol del Estado en el planteo neoinstitucional
El Estado cumpliría un rol esencial para los autores de esta corriente,
ya que tendría la función de garantizar los derechos de propiedad y
de administrar, crear y proteger las instituciones que sean capaces
de aumentar la productividad y orientar eficientemente los recursos.
El mismo Estado sería una institución, desarrollada para hacerse
cargo de la protección y el cumplimiento de los derechos de
propiedad, ya que la evolución del intercambio impersonal hizo que
la coacción de los contratos sea desmesuradamente costosa para
las organizaciones voluntarias, las cuales carecían de poder
coercitivo (North, 1991, 98).
Sin embargo, el Estado es visto como un actor más, especialmente
interesado -como cualquier otro actor dentro del marco teórico
neoclásico- en maximizar su propio ingreso, intercambiando servicios
(protección y justicia) por ingresos (principalmente impuestos). Al ser
el Estado quien debe suministrar las reglas de juego, reduciendo los
costos de transacción para aumentar la riqueza y potenciar el
crecimiento, hay tensiones constantes entre la estructura de
propiedad que maximiza su ingreso y los derechos de propiedad que
reducen eficientemente los costos de transacción y promueven el
Dani Rodrik (2006:979-980) destaca lo complejo del enfoque del cambio institucional,
especialmente
para las economías en desarrollo.
3
117
crecimiento general de la economía. En este sentido, según North, el
Estado se vería enfrentado a dos restricciones, por un lado la de
evitar enfrentar y ofender a los electores poderosos, y por otro la de
la recolección de impuestos afectada por los derechos de
propiedad, de las que se derivarían dos clasificaciones, la de Estado
Predador y la de Estado Productivo (North y Thomas, 1970). Esto es lo
que lleva a Kalmanovitz a afirmar que ―el garante del cumplimiento
universal de los contratos [es decir, el gobierno] puede ser el que
más los incumple, sin importar los riesgos‖ (2003:201).
La herencia institucional de la época imperial
La herencia colonial
El análisis histórico tiene una importancia central en los trabajos
neoinstitucionalistas, particularmente por su interés en el cambio y en
la evolución institucional, en especial al intentar cotejar diferentes
arreglos institucionales.
Según esta línea argumental, con sus diferentes matices, la
diferencia en el ingreso per cápita de las actuales ex colonias puede
ser originada en las diferencias institucionales y en los derechos de
propiedad (Acemoglu, Johnson y Robinson, 2005). Así, para los ex
territorios coloniales el estudio de su historia es de suma importancia
para entender las instituciones con las que cuentan, ya que ―la
historia depende de la senda que viene del pasado, y muchas de las
instituciones informales y de las creencias […] siguen marcadas por el
legado colonial‖ (Kalmanovitz, 2003:208).
En la literatura especializada en este enfoque, hay tres hipótesis
principales detrás de las cuales se encolumnan los estudios que
buscan relacionar el desempeño económico con los diferentes
118
arreglos institucionales que presentan las diversas economías, ya que
―atribuir las diferencias en el desarrollo a diferencias en las
instituciones presenta el desafío de explicar de dónde provienen las
diferencias en las instituciones‖ (Sokoloff y Engerman, 2000:218).
Primera hipótesis: identidad de la metrópoli
Para los autores agrupados en este apartado, el determinante
fundamental de la calidad de las instituciones desarrolladas en
épocas de la colonia estuvo directamente determinado por la
identidad del colonizador, o alguna característica de este en
estrecha relación con su identidad.
La principal hipótesis de este apartado se centra en el sistema legal
e institucional heredado por las colonias desde su metrópoli durante
su etapa de sometimiento. La exposición de esta hipótesis se
centrará en el trabajo de La Porta, Lopez-de-Silanes, Shleifer y Vishny
y en el de La Porta, Lopez-de-Silanes y Shleifer (La Porta y otros, 1998,
La Porta y otros, 2007).
Estos autores estudian la relación entre las instituciones legales y el
desarrollo económico, ya que consideran que la ley y su
cumplimiento son determinantes potencialmente importantes para
el financiamiento corporativo. Esto es así porque estas instituciones
determinarían los derechos de accionistas e inversores, orientando su
disposición a invertir. Distinguen dos familias (sistemas) legales o
tradiciones, de las cuales derivan las leyes de todos los países. Estas
son la common law inglesa, y el derecho civil romano, del cual se
desprenden la ley civil francesa, alemana y escandinava.
La ley civil (o Romano-Germánica) es considerada la más antigua, la
más influyente y la más difundida. Se origina en el derecho romano,
119
usa estatutos y códigos para ordenar el material legal y descansa
principalmente en eruditos legales para establecer y formular las
leyes. A diferencia de la ley civil, la common law es formada
directamente por los jueces que tienen que resolver disputas
específicas. Los precedentes de decisiones judiciales son los que dan
forma a la common law, por lo que la independencia jurídica tanto
del poder ejecutivo como del poder legislativo es central. Los autores
destacan las diferencias entre los sistemas legales en las diferentes
concepciones de libertad derivadas de las tradiciones filosóficas
racionalista y empirista, en el primer caso como búsqueda de un
propósito social absoluto, y en el segundo como la búsqueda de la
libertad en la espontaneidad y en la ausencia de coerción.4
De todas formas, destacan que estas tradiciones no se manifiestan
en forma pura, sino que en países donde rige la common law hay
casos de legislación jurídica, así como en países donde lo hace la ley
civil también existe interpretación judicial. Originadas en Europa,
estas familias de leyes se expandieron por el mundo mediante la
conquista, el imperialismo, el préstamo o la imitación, y no solamente
fueron trasplantadas las leyes y los códigos específicos, sino también
las ideologías y estilos más generales del sistema legal, así como el
capital
humano
formado
en
el
país
madre.
Si
bien
estos
componentes evolucionaron y se adaptaron a las circunstancias y
particularidades locales de cada territorio colonial, lo hicieron
incompletamente, y los autores sostienen que en cada caso
permanecieron suficientes elementos como para que pueda
sostenerse la diferenciación.
En Friedrich Hayek (1960) The Constitution of Liberty. South Bend, IN: Gateway Editions
Ltd.; citado en
La Porta y otros (2007:30-31)
4
120
Dadas las particularidades de cada tradición legal, los autores tratan
de relacionar los diferentes ambientes legales con las perspectivas
comerciales que se generan en cada entorno, y cómo estas pueden
afectar en el largo plazo el desempeño de una economía. Aseguran
que
―las
consecuencias
económicas
del
origen
legal
son
penetrantes. Comparada con la ley civil francesa, la common law
está asociada con a) mayor protección al inversor, que a su vez está
asociada con un desarrollo financiero mejorado, mejor acceso a las
finanzas, y mayor dispersión de la propiedad, b) propiedad
gubernamental y regulación más livianas, que a su vez están
asociadas con una menor corrupción, un mejor funcionamiento de
los mercados de trabajo, y economías informales más pequeñas, y c)
sistemas judiciales menos formalizados y más independientes, que a
su vez están asociados con derechos de propiedad más seguros y
una mejor imposición de los contratos‖ (La Porta y otros, 2007:20).
Esto sugiere que los inversores y accionistas en los dos sistemas
legales más extendidos -la common law y la ley civil francesatrabajan u operan en ambientes legales muy diferentes. La common
law es asociada con un menor formalismo de los procesos judiciales
y una mayor independencia judicial -indicadores asociados a su vez
con unos mayores derechos de propiedad-, mientras que la ley civil,
por su parte, es asociada con un mayor peso de la propiedad
gubernamental y de la regulación estatal -asociados éstos con una
mayor corrupción, una mayor economía informal y un mayor
desempleo-.
Bajo esta hipótesis se puede asegurar, como lo hace Mahoney, que
―la creación de un sistema capaz de hacer cumplir los derechos de
propiedad es uno de los prerrequisitos institucionales más importantes
121
para el crecimiento económico […] la common law produce
mejoras en los derechos de propiedad y en la imposición de los
contratos que aceleran el crecimiento económico‖ (Mahoney,
2001).
En una línea similar de razonamiento, Robin Grier propone una
hipótesis donde las instituciones heredadas por la colonia dependen
directamente de la identidad del dominador colonial. Al analizar el
desempeño económico colonial con la identidad de la metrópoli
destaca que ―los británicos, franceses y españoles tuvieron filosofías
coloniales muy diferentes. No es sorprendente quizás que las
antiguas
colonias
británicas
se
hayan
desempeñado
significativamente mejor en la era postcolonial, dado el hecho que
la descentralización y flexibilidad británicas permitieron a las colonias
adoptar instituciones que más convenían a su situación‖ (Grier,
1999:320).
Segunda hipótesis: desigualdad inicial en la distribución de la tierra
Para las hipótesis agrupadas en este segundo apartado, el
determinante fundamental que incidió en la calidad de las
instituciones desarrolladas en las colonias fue la distribución desigual
del factor tierra (determinada ésta por las diferentes dotaciones de
factores),
el
cual
permitió
el
establecimiento
de
una
élite
desinteresada en fomentar el desarrollo económico del resto de la
población.
La exposición de la primer hipótesis de este apartado se centrará en
los trabajos de Stanley Engerman y Kenneth Sokoloff (Engerman y
Sokoloff, 2002, 2005; Engerman, 1983; Sokoloff y Engerman, 2000),
quienes luego de rechazar el análisis de que ser parte del imperio
122
británico fuera una garantía de crecimiento económico (ver
Engerman y Sokoloff, 2005:5) plantean una hipótesis alternativa para
explicar las diferencias en el ingreso per cápita de los países que en
el pasado fueron colonias, particularmente en América. Su análisis se
centra en ―cómo los extremadamente diferentes ambientes donde
los europeos establecieron sus colonias pueden haber llevado a
sociedades con niveles de inequidad muy diferentes, y cómo esas
diferencias pueden haber perdurado en el tiempo y afectado el
curso del desarrollo a través de su impacto en las instituciones que se
desarrollaron‖ (Sokoloff y Engerman, 2000).
Los autores distinguen tres tipos de colonización con diferentes
estrategias de organización de la producción, basados en las
diferentes dotaciones de factores que encontraron los europeos al
llegar al nuevo mundo, los que determinaron el grado de igualdad o
desigualdad que adquirirían las sociedades en el futuro. En primer
lugar consideran a las colonias que atraían enormes influjos de
trabajo (principalmente esclavo). Sus suelos y climas las ponían en
una posición relativamente ventajosa para la producción a gran
escala de cultivos para el mercado mundial, tales como azúcar y
café. La producción en estas grandes plantaciones implicaba una
gran concentración de la tierra, ya que la existencia de economías
de escala les otorgaba ventajas a los mayores propietarios de este
recurso, quienes adquirieron una influencia tal que les permitió
estabilidad política y éxito económico a largo plazo.
En un segundo caso, los autores destacan la particularidad de los
territorios conquistados por los españoles, quienes distribuyeron la
tierra en grandes extensiones donde dominaba la agricultura a gran
escala. Esta concentración de la tierra también generó una
123
distribución desigual de la riqueza, lo que se tradujo en beneficios
para la élite propietaria.
Por último presentan el caso de las colonias de Norteamérica. Estos
territorios no estaban dotados de una población abundante capaz
de proveer trabajo en abundancia, ni de un clima o suelo que
beneficiara la producción de cultivos a gran escala mediante el
trabajo esclavo. Su desarrollo, a diferencia de los casos anteriores,
estuvo basado en trabajadores europeos con niveles relativamente
similares de capital humano, lo que generó una distribución de la
riqueza más igualitaria que en los casos precedentes.
Según los autores, entonces, en los dos primeros casos mencionados
fue la propia organización social la que permitió y motivó la creación
y persistencia de instituciones que negaran el ingreso de la totalidad
de la población a la organización política y económica de la vida
social. En otras palabras, ―en aquellas sociedades que iniciaron con
una desigualdad extrema, las élites fueron más capaces de
establecer
un
marco
legal
que
les
asegurara
posiciones
desproporcionadas de poder político, y de usar una mayor influencia
para establecer reglas, leyes, y otras políticas gubernamentales que
aventajaran a los miembros de la élite en relación con los no
miembros – contribuyendo a la persistencia en el tiempo del alto
nivel de desigualdad‖ (Sokoloff y Engerman, 2000:223). En cambio,
para el tercer caso estudiado por los autores, ―mayor igualdad u
homogeneidad entre
la población llevó, con el tiempo, a
instituciones políticas más democráticas, a mayor inversión en bienes
públicos e infraestructura, y a instituciones que ofrecieron un acceso
relativamente amplio a oportunidades económicas‖ (Engerman y
Sokoloff, 2002).
124
En otro estudio relacionado a los postulados iniciales de la hipótesis
de Stanley Engerman y Kenneth Sokoloff, James Robinson (2001)
extiende el análisis al estudio de la divergente evolución de la
desigualdad en diferentes regímenes políticos, ya sean democráticos
o militares. Cuando América Latina se integró en el siglo XIX al
mercado mundial, lo hizo produciendo commodities para el mundo
desarrollado, aumentando los beneficios del factor abundante -la
tierra-, generando mayores incentivos de los propietarios de éste en
aumentar su posesión, profundizando así la desigualdad económica
y política. Esta desigualdad era sostenida por el acceso restringido al
sufragio y un bajo nivel de inversión en educación (instituciones
consideradas críticas por el argumento planteado). Con la paulatina
extensión del sufragio, en algunos países se dio un avance de los
partidos políticos con tendencias socialistas o progresistas y agendas
redistributivas, y al acceder estos al poder el autor encuentra una
reducción
de
los
niveles
de
desigualdad.
Estas
tendencias
conducían a sentimientos antidemocráticos por parte de las élites,
las cuales, aliadas a los regímenes militares, buscaban evitar esta
alteración del orden social.
Mediante este argumento busca explicar cómo la desigualdad cayó
durante la democracia y aumentó con las dictaduras militares. En la
década del ‗70, los regímenes militares habrían logrado cambiar las
instituciones tan fundamentalmente que sus sucesores democráticos
no pudieron sugerir una agenda redistributiva como en el pasado.
Tercera hipótesis: interés del conquistador
En este último apartado se agrupan las hipótesis que sugieren que la
calidad institucional estaría determinada por el interés de los
colonizadores europeos en establecerse prolongadamente o no en
125
el territorio conquistado, en función de alguna característica
particular de este último.
La hipótesis central de este apartado centra su exposición en
cuestiones institucionales y medioambientales, y sus principales
exponentes argumentan que aquellas colonias con un medio
ambiente menos proclive a las enfermedades que pudieran ser
mortales para los colonos europeos tuvieron un establecimiento más
prolongado de estos, quienes facilitaron el desarrollo de instituciones
que protegían a la propiedad privada (Nunn, 2009). La exposición de
esta hipótesis se centra en los trabajos de Daron Acemoglu en
colaboración con otros autores (Acemoglu, 2003; Acemoglu,
Johnson y Robinson, 2005).
Establecen tres premisas básicas sobre las que fundamentan su
argumento, (i) la existencia de dos tipos de colonialismo, uno
extractivo y otro caracterizado por el establecimiento de colonias de
asentamiento o neoeuropas (colonias que pretendían reproducir la
organización cívica de la metrópoli), (ii) estos tipos de colonialismo
estarían determinados por la factibilidad de asentamiento para los
europeos, y (iii) las instituciones generadas en épocas coloniales se
mantuvieron después de la independencia.
En su hipótesis, los autores buscan establecer una cadena causal,
donde al ser un territorio colonizado por una potencia europea, la
mortalidad de los primeros colonizadores determinaría el tipo de
asentamiento que los nuevos pobladores estarían dispuestos a
establecer. El tipo de asentamiento efectivamente desarrollado y su
desenvolvimiento estaría determinando las instituciones que se
desarrollarían desde un principio en dicho territorio colonial. Esas
instituciones iniciales guardarían una fuerte relación con las
126
instituciones actuales del mismo territorio, ahora políticamente
independiente -en la mayoría de los casos-, siendo estas instituciones
contemporáneas, de acuerdo con la hipótesis principal de la
corriente neoinstitucional, las que determinarían el desempeño
económico actual.
Las altas tasas de mortalidad estarían relacionadas directamente
con
factores
medioambientales,
ya
que
enfermedades
características de regiones tropicales como la malaria y la fiebre
amarilla serían las principales causas de la mortalidad europea. Las
tasas de mortalidad habrían determinado los incentivos que los
colonizadores tenían para desarrollar sus actividades en un territorio
particular,
ya
que
eran
menos
proclives
a
establecerse
indefinidamente o por grandes períodos de tiempo en donde
corrieran
un
riesgo
significativo
de
contraer
algún
tipo
de
enfermedad que los condujera a una muerte prematura.
Los incentivos a establecerse por períodos prolongados o no,
influyeron en el tipo de colonia que se desarrolló, ya que en aquellos
territorios donde se encontraron con un medio ambiente ameno y
amigable se establecieron en gran número y la vida se asemejó a la
del país de origen. Los pobladores promovieron instituciones
representativas que fomentaron la libertad y la posibilidad de
enriquecerse a través del comercio. En el caso de las colonias
extractivas, en cambio, estas tuvieron lugar ―donde no hubo
asentamientos ni mayor interés en la producción agregada o en el
bienestar general‖ (Acemoglu, 2003:28), es decir, aquellos lugares
donde los europeos no encontraron inventivos para establecerse
permanentemente se convirtieron en fuente de riquezas y recursos,
donde la producción se realizaba mediante la utilización de mano
127
de obra barata en las minas o en el campo, o se buscaba extraer
recursos a la población originaria mediante tributos. En estos casos se
generaron estructuras estatales autoritarias y absolutistas, más afines
al tipo de colonialismo extractivo. En ambos casos, las estructuras de
poder e instituciones establecidas en épocas de la colonia se
conservarían en la actualidad.
De su estudio concluyen que ―las colonias en donde los europeos
enfrentaron altas tasas de mortalidad son hoy mucho más pobres
que las colonias que fueron saludables para los europeos. […] Esta
relación refleja el efecto de la mortalidad de los colonizadores que
actúa a través de las instituciones que llevaron los europeos‖
(Acemoglu, Johnson y Robinson, 2005:19).
Robin Grier, quien había destacado la importancia de la identidad
de la potencia colonizadora para el desempeño del territorio
colonial, también trata de encontrar una relación entre los patrones
de desarrollo de los territorios que fueron colonias y el tiempo que
duró tal colonización. Sus resultados concordarían con la hipótesis de
Daron Acemoglu de que las perspectivas de colonización de largo
plazo redundarían en mejores instituciones capaces de encauzar
correctamente el crecimiento económico, ya que ―dado que un
país fue colonizado, […] mientras más tiempo fue retenido por el país
madre, mejor le fue económicamente en la era postcolonial‖ (Grier,
1999:318).
Partiendo de una lógica similar a la de Acemoglu, donde los
incentivos particulares del conquistador para con los diferentes
territorios coloniales determinarían tipos diferentes de colonización,
Matthew Lange (2004) analiza para el imperio británico el impacto
128
sobre el desempeño económico de estrategias alternativas de
gobierno, pudiendo ser este directo o indirecto.
El primero indicaría una ―dominación integrada‖, caracterizada por
un control estatal centralizado de todo el territorio, mientras que el
segundo implicaría una ―dominación dispersa‖, y se caracterizaría
por un estado fragmentario que no ejercería una dominación
efectiva sobre los líderes locales en todo el territorio. Es importante
resaltar
que
los
diferentes
tipos
de
dominación
dependían
directamente del interés particular de la metrópoli para con el
territorio a colonizar, dado que el autor supone a aquella siempre
capaz de imponer su voluntad sobre esta última. El autor rescata
cinco causas que podían determinar el interés de los colonizadores
en establecer tipos de gobierno directo o indirecto: (i) la magnitud
del asentamiento europeo; (ii) la importancia geopolítica estratégica
del territorio colonizado; (iii) el potencial económico de la colonia;
(iv) en consonancia con la hipótesis de Daron Acemoglu, la tasa de
mortalidad de los colonizadores; y (v) la magnitud de las
poblaciones locales.
Luego de la independencia se habría mantenido un tipo de
gobierno postcolonial de características análogas al establecido por
los colonizadores. En el caso de que la metrópoli hubiera generado
gobiernos directos y centralizados, como sería el caso de Singapur y
Jamaica, el legado
colonial permitió el establecimiento de
gobiernos independientes con un Estado efectivo, capaz de orientar
y dirigir un proceso de desarrollo económico. Los países que
heredaron de su situación colonial una estructura de gobierno
descentralizada e indirecta, como por ejemplo Uganda y Nigeria,
―crearon un sistema de despotismo descentralizado que ha dejado
129
al Estado tanto ineficaz como cercano al colapso‖ (Lange,
2004:906), con administraciones centrales ineficaces y poderosos
jefes locales, estructura que tendrá un impacto negativo en las
perspectivas
de
crecimiento
de
los
países
luego
de
la
independencia, dadas las instituciones perniciosas puestas en mano
y al servicio de los jefes locales.
Apuntes críticos
La falacia de la historia
Recordando que los autores neoinstitucionalistas consideran a la
recuperación del estudio histórico como uno de sus aportes
fundamentales al análisis ortodoxo, es llamativa la falta de
rigurosidad otorgada a este estudio, por lo que se puede afirmar que
esta recuperación es sólo aparente. Habría que relativizar la
centralidad otorgada al estudio histórico por una corriente que toma
como dados hechos de gran trascendencia para el estudio de la
época imperial.
Del relato neoinstitucionalista desaparece casi completamente la
etapa de expansión ultramarina de las potencias europeas, junto
con las razones que habrían impulsado a estos países a expandir sus
dominios estableciendo dependencias coloniales. En lugar de esto,
el análisis neoinstitucionalista toma como mero dato el hecho de
que efectivamente estos países se lanzaron a la conquista del
mundo y en los trabajos estudiados pareciera suponerse que los
conquistadores se repartieron el globo armoniosa y amistosamente.
De mencionar algún conflicto, se lo hace indirectamente, como si se
tratara de una mera anécdota. Así, se dejan de lado los conflictos
efectivos y potenciales que el reparto del mundo significó para las
130
potencias coloniales, con los habitantes de los territorios a colonizar y
entre sí.
Problemas metodológicos
Es importante desarrollar las consecuencias metodológicas que trae
aparejada la falta de rigor histórico enunciada en el apartado
anterior. Más allá de que el período de la colonización y sus motivos
hayan desaparecido del relato neoinstitucional, se debe suponer
que efectivamente las potencias coloniales tenían algún interés en la
colonización, ya que de otra forma no la hubieran financiado recordando que para esta corriente el Estado es un actor como
cualquier
otro,
arbitrando
permanentemente
entre
costos
y
beneficios potenciales-. Según se desprende de las hipótesis
presentadas, la potencia imperial habría tenido un papel, como
mucho, pasivo en la colonización de sus territorios de ultramar,
proveyendo los contingentes militares para poder hacer efectiva la
dominación de los colonos europeos sobre los esclavos y los nativos.
Entonces, dentro del razonamiento lógico neoclásico, sería difícil
entender que hayan emprendido estas empresas destinando
grandes cantidades de recursos militares y económicos si no
esperaban obtener beneficios de tales iniciativas, más allá de
garantizar el bienestar de sus súbditos en ultramar. En este sentido, el
accionar del Estado entraría en contradicción con el supuesto
maximizador neoclásico y con la idea de que este realiza un arbitraje
entre utilidades esperadas y costos potenciales para tomar
decisiones económicas.5
Una respuesta podría ser la considerada por Matthew Lange (2004), quien hacía
mención a factores
5
131
Pronóstico fatalista
Las consecuencias prácticas de estas hipótesis neoinstitucionalistas
tienen
una
importancia
fundamental
para
los
países
subdesarrollados. Esta corriente de la escuela neoclásica destaca la
importancia de las instituciones, cómo estas se construyen y cómo
evolucionan. Esto hace suponer que cualquier país sería capaz de
levantar el edificio institucional de la mejor manera posible para
orientar la actividad económica y el crecimiento, y así mejorar las
condiciones de vida de la población. Si bien en un principio
plantean la posibilidad de reformar las instituciones para orientar el
desempeño económico por un mejor sendero -posibilidad que
autores de la misma corriente consideran problemática-, en los
trabajos estudiados sobre las posibilidades de desarrollo postcolonial
ninguno de los autores considera la posibilidad cierta de que, en los
quinientos años de historia desde el descubrimiento de América,
alguno de los territorios haya podido alterar deliberadamente las
instituciones que efectivamente heredaron de la metrópoli. En
efecto, en los casos estudiados, los autores consideran a la relación
entre las instituciones establecidas en épocas de la colonia y las
instituciones presentes como fuertemente positiva.
Si bien relativizan sus propias consideraciones sobre el mantenimiento
de las instituciones, ya que ―la persistencia de las instituciones y la
posible renuencia a la reforma no significa que las instituciones sean
estáticas‖ (Acemoglu, 2003:30), para el caso de la tercer hipótesis
extraeconómicos influenciando el tipo de gobierno establecido en las diferentes
posesiones, tales como el interés geopolítico de éstas para la metrópoli, pero el análisis
de estos factores va más allá del interés del presente trabajo. De todas formas, estos
factores escaparían a las consideraciones economicistas originales de esta escuela, e
incorporarían a factores políticos determinando, en última instancia, la potencialidad de
desarrollo futuro de las colonias.
132
presentada, los autores consideran que en la actualidad ―persisten
las estructuras de control que se establecieron en las colonias sin
asentamientos durante la era colonial, y no hay duda de que las
instituciones de ley, orden y propiedad que se establecieron durante
las primeras fases del colonialismo en Australia, Canadá, Nueva
Zelanda, Estados Unidos, Hong Kong y Singapur son la base de las
instituciones actuales de estos países‖ (Acemoglu, Johnson y
Robinson, 2005:28).
Del mismo modo, los autores que ponen énfasis en la tradición legal
incorporada por los territorios coloniales, consideran que ―a pesar de
la
gran
evolución
fundamentales
de
legal
local,
las
cada
sistema
estrategias
legal
y
asunciones
sobrevivieron
y
han
continuado ejerciendo una influencia substancial en los resultados
económicos‖ (La Porta, Lopez-de-Silanes y Shleifer, 2007:4).
Engerman y Sokoloff, por su parte, afirman que ―diferencias extremas
entre colonias en la medida de la desigualdad dieron lugar a
diferencias sistemáticas en las formas en que las instituciones
evolucionaron, y a su vez en las vías de desarrollo‖ (Engerman y
Sokoloff, 2005:6), y aunque estas instituciones ―tienden a ceder
persistencia [tend yo yield persistence]‖ (Engerman y Sokoloff,
2005,23), aseguran que ―las condiciones iniciales tienen efectos de
larga duración, sin embargo, no sólo porque eran difíciles de
cambiar, sino también porque las políticas gubernamentales y otras
instituciones tendieron generalmente a favorecer su persistencia‖
(Engerman y Sokoloff, 2002:17).
Es evidente así que para sus análisis prácticos, más allá de relativizar
la invariabilidad de las instituciones, las posibilidades ciertas de
reformas institucionales que hayan revertido las condiciones iniciales
133
son excepcionales. Si ninguno de los países subdesarrollados fue
capaz de reformar sus instituciones en al menos dos siglos de
independencia, es difícil suponer que sean capaces de lograrlo
ahora. Tampoco es posible argumentar que la importancia de las
instituciones para las perspectivas de desarrollo era una idea
desconocida en estos últimos doscientos años.
Es decir, en la corriente económica dominante de la época imperial
existen afirmaciones coincidentes con las recomendaciones de los
autores neoinstitucionales previamente citados para el caso del
sistema legal6 y del óptimo funcionamiento de la actividad
bancaria7. Haciendo la salvedad de que en aquella época los
autores
clásicos
no
hacían
referencia
al
desarrollo
de
las
instituciones, sino al desarrollo del capitalismo, es posible entender
que ya en los siglos XVIII y XIX el buen funcionamiento del sistema
legal y de la banca formaba parte del sentido común de la época.
Entonces, teniendo en cuenta que estas ideas no son nuevas y que
en quinientos años de historia, según los mismos autores reconocen,
difícilmente pudieron los países subdesarrollados aplicar mejores
prácticas institucionales en su territorio, se puede considerar, al
menos, ingenuo pensar que podrían hacerlo en la actualidad. 8
Ver Smith (1958:93).
Ver Smith (1958:290) y Ricardo (2007:68)
8 No extrañaría esperar que desde esta escuela se pudiera reclamar la intervención de
los organismos
internacionales (como el BID, el FMI, el Banco Mundial o la OCDE) para promover las
mejores prácticas
institucionales, si no directamente la intervención de las principales potencias globales
para asegurar el
bienestar de los ciudadanos del mundo subdesarrollado, guiándolos a través del
proceso de evolución
institucional.
6
7
134
Las enseñanzas de las “lecciones de la historia”
Estas hipótesis neoinstitucionalistas no hacen más que pretender
explicar el subdesarrollo presente, y según se deduce de sus propios
trabajos, futuro de los países subdesarrollados a partir del sistema
legal heredado, la distribución de factores en su territorio y las
condiciones medioambientales que debieron enfrentar los primeros
colonizadores.
Estos autores consideran a la situación de subdesarrollo como propia
de las condiciones particulares en las que se encontraban estos
territorios al momento de ser colonizados y así naturalizan esta
situación,
desligando
a
la
metrópoli
imperialista
de
toda
responsabilidad en la creación o mantenimiento de la situación de
dependencia y pobreza en la colonia. La herencia institucional y,
junto con ella, la potencialidad de desarrollo futuro no estarían
nunca determinadas por la metrópoli, sino por condiciones propias e
históricas del territorio colonizado (tales como la dotación relativa de
recursos y el medio ambiente), o en todo caso, la calidad de las
instituciones heredadas habría dependido de la fortuna (o mala
fortuna) de haber sido colonizada por la potencia con el sistema
legal adecuado (o inadecuado).
Estos autores no se preguntan por los intereses iniciales de los
colonizadores en la empresa colonial, porque no podrían ser
explicados en términos neoclásicos ni institucionalistas, y es por eso
central poner énfasis en este punto.
Los autores estudiados descansan la transmisión de las instituciones
en factores propios de los territorios colonizados, donde los
conquistadores, individualmente, hubieran tomado las decisiones
135
según su arbitraje entre costos y beneficios potenciales, dadas las
características específicas del territorio donde se encontraban.
No se podría explicar así la situación de guerra permanente en un
campo de batalla de dimensiones mundiales como fue la expansión
colonialista de Europa.10 En este sentido, siendo el Estado un agente
que toma sus decisiones económicas en función de la relación entre
los
costos
y
los
beneficios
esperados,
no
se
entiende
su
involucramiento en este estado de conflicto permanente, con los
costos evidentes que significaría, para simplemente trasladar colonos
de una costa a la otra, librándolos a sus propias perspectivas de
progreso personal.
Así, los imperios coloniales no habrían sido en ningún sentido
imperios, ya que la metrópoli imperialista no habría tenido intereses
imperialistas, y las hipótesis neoinstitucionalistas no podrían explicar
cómo
actuaban
estos
desinteresadosgobernantes
europeos
trasladando colonos de una costa a otra y batallando en todos los
rincones del planeta sólo para asegurar el bienestar de aquellos
colonos.
Finalmente, las 'lecciones de la historia' neoinstitucionalistas dejarían
como aprendizaje que el atraso, la marginación y la dependencia
de todo el mundo subdesarrollado terminaría en última instancia
dependiendo
de
sus
propias
características
previas
a
la
colonización, o de la suerte de haber sido colonizado o no por
Inglaterra con su mejor sistema legal.
Así, se desliga a estas supuestamente desinteresadas potencias
coloniales de toda responsabilidad en la situación actual de sus ex
dependencias, y dada la incapacidad de estas últimas para mejorar
136
la calidad de las instituciones heredadas hace más de doscientos
años, se dejaría la puerta abierta a la necesidad de que las actuales
potencias internacionales o los organismos multilaterales intervengan
en los territorios atrasados para promover las mejores prácticas
institucionales.
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140
La Política Comercial de Chile hacia
América del Sur en la primera década
del siglo XXI: Los casos de Perú y
Colombia
LEONARDO PIZARRO1
La política comercial de un país es un factor fundamental a la hora
de analizar cuál es su modelo de inserción internacional. Chile es un
ejemplo paradigmático de la relación Estado – Mercado, en el
marco de los debates de la economía política acerca de la
globalización. Es por esto, que analizar su política comercial es un
paso relevante para permitirnos obtener conclusiones sobre su
modelo.
1
Estudiante avanzado de la Lic. en Relaciones Internacionales (UES21)
141
Introducción
El final de la Guerra Fría ha implicado un cambio en el sistema
político y económico mundial. El proceso globalizador ha llegado
con fuerza a erosionar las fronteras estatales y subordinar el papel del
Estado al rol del Mercado, haciendo que los Estados pivoteen la
agenda
hacia
los
asuntos
económicos
o
comerciales.
La
globalización es presentada como independiente del poder estatal,
sin embargo, la evidencia empírica nos demuestra que las fuerzas
del
mercado
operan
dentro
de
un
marco
político-legal
determinado. (Gilpin, 2001).
Siguiendo con este enfoque, Gilpin, sostiene que a pesar de la
globalización,
el
objeto
de
las
actividades
económicas
es
determinado por el sistema político y social, es decir el Estado. Son
decisiones acerca del modelo económico (en el caso de una
aplicación de la teoría a los países estudiados) las que permiten el
desarrollo o crecimiento de una economía.
La importancia de la política comercial para un país se debe
principalmente
a
la
búsqueda
de
una
balanza
comercial
superavitaria, lo que implica una entrada de divisas que (según
como sean utilizadas) pueden servir para financiar el crecimiento del
país, o pagar deuda de períodos anteriores. Las políticas comerciales
son un reflejo del modelo de desarrollo elegido por un gobierno, es
decir, de como una decisión política, como lo es de hacia dónde y
de qué forma encarar los asuntos comerciales, repercute en los
movimientos del Mercado.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile se sostiene que
la política comercial: ―intenta promover una adecuada inserción de
142
Chile en el mundo, mediante la negociación y administración de
acuerdos
económicos
internacionales
y
la
promoción
de
exportaciones de bienes y servicios nacionales".
Al mismo tiempo que sirve para:
"Nuestro crecimiento y empleo
dependen en gran medida de nuestras exportaciones. A través de
los Acuerdos de Complementación Económica (ACE); los Tratados
de Libre Comercio (TLC) y otros convenios bilaterales y de la rebaja
de aranceles a bienes importados reduce el costo de nuestra
producción en insumos, maquinarias y equipos‖ (MRE Chile, 2013)
Chile, desde su vuelta a la democracia, ha seguido en su política
exterior los lineamientos del ―Regionalismo Abierto‖, y pareciera que
América del Sur no constituía una zona estratégica, sobre todo en los
aspectos políticos a pesar de pertenecer geográficamente a la
región. (Ensignia, 2009)
Asimismo, se considera que el país trasandino tiene una de las
economías más abiertas de la región, luego de las reformas
estructurales emprendidas desde la época de la dictadura de
Pinochet. Entonces, en este mundo globalizado en el que vivimos,
Chile es un buen ejemplo de cómo las decisiones políticas le dan
forma a su posición en el sistema mundial.
La siguiente investigación va a estar centrada en el caso chileno, y
se propone como objetivo general analizar la forma en la cual se
inserta Chile en el continente, según su política exterior, tomando
como marco temporal el periodo entre los años 2000 y 2010. Debido
a que un análisis de las políticas comerciales hacia toda la región
sería muy extenso, se hará hincapié en los casos de Perú y Colombia.
143
Para cumplir con este objetivo, el trabajo se propone conocer las
políticas comerciales de Chile hacia los países andinos mencionados
y la comprensión del concepto de Regionalismo abierto, para
entender el modelo de inserción. A partir de todo esto, se
especificará el tamaño de los flujos comerciales junto con la
composición del comercio en la primera década del siglo 21.
El Regionalismo Abierto como pieza fundamental en la política
exterior
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe
(CEPAL) el regionalismo abierto es un proceso que surge al conciliar
los fenómenos de ―la interdependencia nacida de acuerdos
especiales
de
carácter
preferencial
y
aquella
impulsada
básicamente por las señales del mercado resultantes de la
liberalización comercial en general. Lo que se persigue es que las
políticas explícitas de integración sean compatibles con las políticas
tendientes a elevar la competitividad internacional, y que las
complementen‖. (CEPAL, 1994)
El concepto busca conciliar, por un lado, la interdependencia
nacida de acuerdos comerciales preferenciales y, por el otro, la
interdependencia impulsada por las señales del mercado resultantes
de la liberalización comercial en general. (Ensignia, 2009)
El Regionalismo Abierto pretende crear capacidades de regulación
para hacer frente a los desafíos económicos y de seguridad que
generan la globalización y la regionalización, pero al mismo tiempo
contribuye a profundizar ambos procesos al estar basado en
políticas de liberalización económica intrarregional con una baja
protección externa. Esa estrategia sería más atractiva para los países
144
en desarrollo, con mayores riesgos de verse marginados en ese
escenario. (Sanahuja, 2008-2009).
Chile, entonces, ha profundizado la decisión por la apertura
unilateral que comenzó durante el gobierno militar pero sin
mantenerse al margen de la situación regional. Desde diversas
fuentes durante la década del noventa y principios del nuevo siglo
se consideraba que Chile en la región perdía si intentaba profundizar
su integración. Esto se puede ver en Ensignia (2009) cuando explica
cómo se veía América del Sur desde algunos sectores chilenos. Así, la
política exterior de los primeros gobiernos de la Concertación
(Aylwin, Frei Ruiz Tagle y Lagos), impuso un fuerte acento económico
y comercial en su relación con los países de la región. Se soslayó un
punto esencial de la relación entre las naciones, el aspecto político.
Las frases expresadas por la élite política y económica del país
muestran la situación: ―tenemos una buena casa, pero un mal
barrio‖, ―más vale mirar hacia los países industrializados (EE. UU.) que
perder tiempo en América Latina‖. (Ensignia, 2009)
Hacia América del Sur se optó por la búsqueda de Acuerdos
Comerciales Preferenciales que sean convenientes para el país. Por
ejemplo, se ha negado dos veces a la participación como miembro
pleno del Mercosur, argumentando que los aranceles del bloque
eran más altos que los chilenos o argumentando que las
características del acuerdo le restarían libertad de acción y
oportunidades para acceder a otros mercados. Los contactos
continuaron hasta que en 1996 se logró un acuerdo especial de
"asociación" de Chile, que excluía algunos temas y sectores,
especialmente servicios, inversiones y sector automotriz. (Stefoni &
Fuentes, 1998).
145
Además de esto, es importante resaltar la firma de un Tratado de
Libre Comercio con Estados Unidos que entró en vigor el 1° de Enero
de 2004 (Aduanas Chile, 2013) que alejó las posiciones de Chile con
respecto a las de Argentina y Brasil a principios de la década.
En los años noventa, fueron las negociaciones trasandinas para un
posible acuerdo con el NAFTA las que enfrentaron las posiciones y
una de las principales variables por las cuales Chile estuvo al margen
de los procesos de integración del sub-continente, especialmente el
MERCOSUR. A fines de dicha década, hubo un cambio en la mirada
chilena al continente, dada por la caída en los niveles de comercio
con las naciones asiáticas, sus principales destinos de exportación.
(Barbuto, 1998)
Se comienza a conocer la noción de Regionalismo Abierto, y cómo
ésta es una decisión política de los gobiernos y aquellos organismos
que influyen en la política exterior chilena para insertarse en un
ámbito globalizado; lo cual tiene un impacto en la región, dado que
a
pesar
de
que
el
proceso
de
globalización
ha
sido
sobredimensionado, existe y continúa afectando las decisiones
estatales.
Política Comercial de Chile hacia América del Sur
Es pertinente, antes de analizar la política comercial de Chile hacía
América del Sur, comprender la importancia que tienen los acuerdos
de libre comercio para el país. Aninat del Solar (como se cita en
(Trebucq, 2009) nos dice que la importancia para un país pequeño
en tamaño económico como Chile de integrarse en los mercados
mundiales sobre la base de aceptar las reglas del juego, que le
resulten provechosas, impuestas por los países poderosos del norte
146
que necesitan países emergentes y democráticos con quien
negociar, comprometerse en el libre comercio y reforzar los
organismos multilaterales; es la base de la decisión de inserción
comercial chilena.
Estos acuerdos tienen importantes objetivos como por ejemplo,
ampliar, diversificar y facilitar el intercambio comercial; abaratar las
importaciones de bienes intermedios y de capital; alcanzar
disciplinas comerciales y mecanismos de solución de controversias
que aseguren el adecuado acceso a mercados. (Trebucq, 2009)
Teniendo en cuenta lo expresado anteriormente, podemos ver que
la política exterior chilena hacia Sudamérica se inclina hacia los
acuerdos comerciales y económicos que permitan la eliminación de
barreras, antes que a aquellos que impliquen algún tipo de
integración con perspectivas a ceder algo de su soberanía y su
capacidad de decisión arancelaria.
Los primeros acuerdos logrados fueron negociados en el marco de la
Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), siendo el
acuerdo de complementación económica (ACE) con México el
primero. Luego le siguieron los ACE‘s firmados con Venezuela, Bolivia,
Colombia, Ecuador y el Mercosur y posteriormente expandir la lista
hacia países y bloques fuera de la región. (Trebucq, 2009).
Entrado
en
el
sustancialmente,
siglo
sino
XXI,
que
esta
se
ha
política
no
ha
profundizado.
cambiado
Durante
la
presidencia de Ricardo Lagos (2000 – 2006) se han establecido
diversas negociaciones tendientes a ahondar en aquellos acuerdos
vigentes con sus vecinos. Incluso, desde la presidencia de Michelle
Bachelet aquellos temas que tienen que ver con el ámbito político
147
regional
han
cobrado
mayor
importancia.
Esto,
quizás,
en
concordancia con el movimiento de los gobiernos de la región, ha
llevado a que desde las elites y la población de Chile se piense en la
región como una opción viable de integración.
El programa de gobierno de la Presidenta Bachelet señalaba:
―Nuestra política exterior tendrá como centro de gravedad y sello la
promoción de nuestra identidad común con América Latina. Con la
región
compartimos
historia,
cultura,
limitaciones,
intereses
y
objetivos. La dimensión vecinal de nuestra política exterior tendrá
una especificidad, dinamismo, y significado estratégico prioritario‖.
(Ensignia, 2009)
Como tópico, la política comercial de Chile hacia América del Sur es
muy amplia, y escapa a las posibilidades de un trabajo de esta
magnitud. Por lo tanto, se requiere seleccionar algunos de los países
de nuestro subcontinente. En el presente trabajo se tratará de
analizar la política comercial de Chile hacia Perú, Colombia y
Ecuador.
Chile – Perú
Mediante el Acuerdo de Complementación Económica (ACE N° 38)
entre Chile y Perú, ambos países acordaron eliminar los aranceles y
las medidas no arancelarias que afectaran el comercio bilateral. Este
Acuerdo, que se negoció por cuatro años, entró en vigencia el 1º de
julio de 1998. En el 2004 -presidencia de Lagos- se iniciaron las
negociaciones para profundizar la relación comercial y ampliar el
ACE. Se veía la importancia del mercado peruano para las
inversiones chilenas en el exterior y la necesidad de establecer las
bases para una mayor integración y complementación económica
148
entre ambos países. Este proceso culminó con la ampliación del ACE
38 hacia un Acuerdo de Libre Comercio (ALC) en Lima, Perú, el 22 de
agosto de 2006, y entró en vigencia el 1° de Marzo de 2009, es decir,
ya con Bachelet en el gobierno. (DIRECON, 2013)
A principios de esta década para Perú, Chile era el séptimo
proveedor en importancia, ubicándose por debajo de otros países
del bloque sudamericano como: Brasil, Ecuador, Colombia y
Argentina. Ya en el 2006, la importancia de Chile dentro de las
importaciones
peruanas
ha
aumentado
en
el
último
año,
ubicándose en el quinto lugar. (Fairlie Reinoso, 2006)
Los principales destinos de exportaciones chilenas, no se encuentran
generalmente en la región, sino que son mercados como EEUU y
países asiáticos destacando Japón, China y Corea del Sur. Así, Perú
no constituía a principio de la década un destino verdaderamente
importante, era el décimo catorce. (Fairlie Reinoso, 2006) Sin
embargo, desde el 2001 la exportación chilena hacia Perú comienza
a acelerarse, alcanzando hacia finales de la década valores
importantes.
Cabe mencionar que para Santiago el mercado peruano es
importante como destino de sus exportaciones de manufacturas.
Según datos a noviembre de 2006, sólo tomando en cuenta las
exportaciones de estos productos, Lima hubiera sido el cuarto
mercado de destino de las exportaciones chilenas, con una
participación de 7%. (Fairlie Reinoso, 2006).
Es menester rescatar la importancia que tiene el mercado peruano
como origen de las importaciones. Durante el año 2005, la
149
participación fue de 7%, con lo cual se ubicó en el puesto séptimo.
(Fairlie Reinoso, 2006)
Desde el año 2003 las exportaciones peruanas a Chile han crecido
básicamente como consecuencia de las mayores ventas de los
productos tradicionales (específicamente en el sector minero y
petróleo y derivados), mientras que las exportaciones de productos
con mayor valor agregado han mostrado un crecimiento muy
reducido. (Fairlie Reinoso, 2006)
En lo que respecta a la balanza comercial de Chile con Perú, ha
resultado generalmente deficitaria para el país trasandino, llegando
a su punto máximo en el año 2007 con un déficit de 652,2 millones de
dólares. Aunque en 5 años de la década, Santiago tuvo superávit.
En el siguiente cuadro, se puede observar la forma en la cual el
comercio entre ambos países ha crecido durante la década, dando
un salto importante luego de las firma del ALC en 2006, y teniendo
una rebaja en el 2009 principalmente por la caída de las
importaciones desde Perú. En 2009 y 2010, la balanza se tornó
positiva para Chile.
150
Cuadro 1: Balanza comercial Chile-Perú 2000-2010
2000
1500
Exportaciones
1000
Importaciones
500
-500
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
0
Saldo Balanza
Comercial
-1000
Fuente: Elaboración propia en base a datos de Aduana de Chile y Banco Central de
Chile
El Acuerdo de Libre Comercio mejora y amplía las disciplinas
comerciales, incorpora temas de inversiones y de comercio
transfronterizo de servicios y establece un sistema más efectivo de
solución de controversias comerciales. Además, contiene cláusulas
evolutivas para negociar en el corto plazo, servicios financieros,
compras públicas, tratamiento de zonas francas y turismo, entre
otros. (DIRECON, 2013)
Algunos aspectos para tener en cuenta del flujo de comercio entre
Chile y Perú, ya fueron abordados. Sin embargo, intentar detallar de
qué se compone el comercio es relevante también. Según datos de
distintos informes estadísticos anuales del Servicio nacional de
estadísticas de Chile tenemos por ejemplo, en el 2007, el país
trasandino importó el 70% de metal molibdeno sin tostar desde Perú y
el 24% de sus importaciones de ácido sulfúrico, ambos insumos
necesarios para la producción industrial. En el 2008, Perú se convirtió
en el segundo principal comprador de sulfato de potasio (abonos) a
151
nivel continental. En el 2009, Chile envío la totalidad de su excedente
de barras de acero sin alear a Perú y Ecuador y el 99% de diesel oil a
Perú y Bolivia. (Servicio Nacional de Aduanas Chile, 2013).
Para resumir, dentro de las exportaciones que Chile realiza hacia
Perú encontramos, papel prensa en bobinas, el mencionado diesel,
nitrato de amonio para uso minero, gasolinas sin tetra etilo de plomo,
polipropileno (en formas primarias), manzanas frescas, cátodos y
secciones de cátodos de cobre refinados, elementos de higiene
femenina y pañales para bebés, cigarrillos rubios, sulfato de potasio,
duraznos en agua con adición de azúcar, pasas de uva,
medicamentos
y
placas
de
metales.
(Área
de
Inteligencia
Comercial, 2005) Las exportaciones del país trasandino a su vecino
del norte entonces, son muy diversificadas y con algún grado de
producción industrial.
Chile – Colombia
El 17 de Enero de 2010, Radio Caracol publicaba una nota con el
título
―Relaciones
comerciales
entre
Colombia
y
Chile
son
inmejorables‖, estas eran las palabras del presidente de la cámara
de integración colombo-chilena, Fernando Robledo. Afirmando las
bondades del ALC firmado en 2006 y la posibilidad que brinda Chile
a Bogotá de entrar a numerosos mercados asiáticos. (Caracol, 2010).
Esto sirve a modo introductorio para mostrar los resultados de las
políticas chilenas (y colombiana) hacia Colombia, país que, a pesar
de no ser uno de sus principales mercados, es un importante socio en
la región.
Chile tiene un ALC con Colombia, que entró en vigor en 2006 y logra
que el 98% de los intercambios entre ambos países se encuentren
152
libres de aranceles. Es decir, es una amplia profundización de las
relaciones económicas.
Este ALC modifica y supera el ACE 24 que tenía vigencia desde 1994.
En el 2006 empezaron las negociaciones en el medio de la visita
oficial de Bachelet a Colombia. El 27 de noviembre del 2006, se firmó
el acuerdo, incorporando capítulos de Servicios, Inversiones y
Compras Públicas. El ALC fue el primero negociado por Chile y un
país
de
Sudamérica
que
incluyó
el
capítulo
Compras
Gubernamentales. (DIRECON, 2013)
Es importante observar los intercambios comerciales entre ambos
países, así como la composición del comercio para dar cuenta de
los resultados de estas políticas. Así tenemos la balanza comercial de
Chile con respecto a Colombia (medida en millones de dólares).
Cuadro 2: Balanza comercial Chile-Colombia 2000-2010
4000
Exportacion
3000
2000
Importación
1000
Valor del
Intercambio
-1000
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
0
Saldo de Balanza
-2000
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Servicio de Aduanas de Chile y el
Banco Central de Chile.
Se observa en el cuadro el poco tamaño en el volumen de comercio
total que tenía el comercio bilateral con Bogotá, ya que era de
153
apenas 442 millones de dólares para un país que comercia más de
100 mil millones anuales, en 2000. Cabe destacar que, al año
siguiente de la entrada en vigor del ALC, el volumen de comercio ha
aumento exponencialmente. Durante el 2007 se ve la consolidación
de Colombia como socio comercial en la región aumentando un
76% el comercio entre ambos países. Así se incurrió en una balanza
deficitaria para Santiago, con su cumbre en el 2008 con un déficit de
1.393,6 millones de dólares.
Colombia fue uno de los orígenes de las importaciones chilenas que
más crecieron durante el año 2007 (143%). Ya para el año 2008 se ve
que el volumen del comercio entre ambos países casi se duplica con
respecto al 2007 (aumento del 91%).
Un estudio del BBVA afirma que este déficit se debió a los altos
precios del petróleo, que favorecieron a Colombia. Y reitera que a
pesar del aumento del comercio, la importancia relativa de este no
es muy alta. Las exportaciones a Bogotá presentan poco más del 1%
de las totales chilenas. Mientras que las importaciones desde
Colombia, han llegado en el 2009 a representar el 3,8% del total para
Santiago, ubicando al país en el séptimo lugar de origen. (Servicio de
Estudios Económicos, 2009).
Varios informes resaltan las potencialidades y las posibilidades de
esta relación comercial. Así por ejemplo desde productores chilenos
se ve al mercado colombiano, con casi el triple de población, con la
posibilidad de generar economías de escala. Asimismo, desde
Colombia se ve a la capacidad adquisitiva del mercado chileno
como un aspecto atractivo. (Servicio de Estudios Económicos, 2009)
154
Las
exportaciones
de
Chile
a
Colombia
están
bastante
diversificadas, pero llama la atención lo poco que exporta en
minerales (cobre y derivados) que son el rubro más relevante dentro
de sus exportaciones generales. (Servicio de Estudios Económicos,
2009)
Además, se puede observar en el ALC una amplitud, es decir va
más allá del comercio de bienes. Se incluyen servicios, inversión y
contratación pública. Se establecen reglas claras y predecibles para
el desarrollo de todo tipo de comercio y promoción y protección de
inversiones, como así también en lo referente a defensa comercial,
normas de origen y medidas sanitarias y compromete a ambos
países a no poner subsidios a las exportaciones agropecuarias.
Si se revisa la composición del comercio entre estos dos países, los
principales productos que envía Chile al país caribeño son (en el
siguiente orden): Pasta química de madera semi-blanqueada o
blanqueada; alambres de cobre refinado; servicios; cartulinas;
cigarrillos; conductores eléctricos de cobre; manzanas; aceites
combustibles; cátodos y secciones de cátodos de cobre refinado.
A su vez, Chile importa desde Colombia (en el siguiente orden):
crudo de petróleo; hulla bituminosa para su uso térmico; azúcar de
caña refinada en estado sólido; policloruro de vinilo sin mezclar con
otras
sustancias;
grasas
y
aceites
vegetales;
medicamentes;
carbono; poliéster de alto impacto; acumulaciones eléctricas de
plomo para utilizar en arranques de motores embolo (pistón).
(DIRECON, 2009)
Chile, ofrece además la posibilidad de generar encadenamientos
productivos, dados sus respectivos TLC con Japón, Corea del Sur y
155
China; enviando sus partes o materiales a Chile con arancel cero,
para que cumplan con normas de origen y sean enviados con la
preferencia arancelaria a los países asiáticos. (Agencia ProChile,
2008)
Una primera conclusión a la que se puede arribar, luego de observar
la composición de comercio y la visión que han tenido estos países,
es que se ve a conjunción de valores comunes en su búsqueda por
insertarse en la economía mundial, el valor que le dan al libre
comercio e incluso que ambos tienen un TLC con Estados Unidos.
Otro puntos de contacto
Tanto Perú como Colombia son miembros plenos de la Comunidad
Andina de Naciones (CAN) y Chile (que fue miembro fundador del
antiguo Pacto Andino) ha vuelto a la CAN pero como miembro
asociado. Esto tiene que ver con la mencionada doctrina de
regionalismo abierto ya analizada, y con el nuevo impulso que han
tomado las dimensiones políticas en la agenda chilena desde la
presidencia de Michelle Bachelet.
Esto se puede observar en el discurso de la misma presidente en el
año 2007 ante la vuelta del Chile al CAN como miembro asociado:
―El año 2006, el intercambio comercial entre Chile y la CAN alcanzó
4.592 millones de dólares, un 35% más que el año 2005, y este año los
datos disponibles son aún más alentadores.‖ ―Hemos avanzado del
punto de vista comercial, pero no estamos satisfechos, y creemos
que en esta oportunidad de integrarse como miembro asociado, la
verdad es que podemos mejorar las inversiones y el comercio entre
nuestros países.‖ ―Debemos procurar también poner el acento sin
duda en aquello que nos une, poner el acento identificando las
156
áreas de convergencia y transformar esos espacios, algo que
también hemos conversado en otras cumbres, en iniciativas
concretas
con
resultados
medibles.‖
―Debemos
continuar
la
convergencia entre la CAN y el MERCOSUR, y avanzar a una
integración flexible y abierta al mundo.‖ Además, resaltó el avance
que han tenido las relaciones comerciales entre su país y Perú y
Colombia luego del paso de los respectivos ACE hacia TLC.
(Bachelet, 2007).
Chile y Perú son miembros de la APEC. Este no es un dato menor
dada la importancia que tiene el mercado asiático para la política
comercial chilena, este foro les permite a ambos la posibilidad de
coordinar acciones tendientes a la mejora de su situación y a la
diversificación de sus exportaciones e importaciones.
Tanto Santiago, Lima como Bogotá han acordado y puesto en vigor
tratados de Libre Comercio con los Estados Unidos. Perú lo
implementa desde 2009; Chile desde el 2004 y Colombia está en
vigencia desde 2012. Esto es un punto común en sus relaciones con
la gran potencia. Se enmarca en la política de Washington de
acercamiento bilateral ante el fracaso del ALCA, pero refleja
también las políticas de estos tres países sudamericanos en su
decisión de inserción comercial.
A pesar de que no es abordado en esta investigación, es importante
mencionar una nueva iniciativa que surgió el 6 de junio de 2012 y
que incluye a Perú, Colombia y Chile; que junto con México
formaron la Alianza del Pacífico, que nace por el interés de
abocarse en la proyección comercial y económica hacia el área
del pacífico y se pone como objetivo construir de manera
participativa y consensuada un área de integración profunda para
157
avanzar progresivamente hacia la libre circulación de bienes,
servicios, capitales y personas. (Alianza del Pacífico, 2013)
Conclusión
En un principio se puede ver cómo, una decisión política interna
chilena, ha determinado la forma en la cual esta nación se inserta
en el mercado regional y también en un mundo que se supone
cada vez más globalizado. Chile, es un ejemplo de una apertura
comercial y financiera, concorde a la situación mundial, pero con
decisión sobre cómo abrirse y hasta dónde. Esta decisión tiene un
impacto en su ámbito interno, pero no puede culparse solamente al
proceso de globalización, sin tener en cuenta las decisiones que se
tomaron en el las áreas gubernamentales.
Dado el tamaño de su territorio, sus dotaciones de recursos, su
infraestructura industrial, su mercado interno y demás variables, se
entiende la decisión chilena de inserción en la economía mundial.
Se puede observar la decisión del Estado chileno acerca de cómo y
hasta dónde integrarse con los países que comparten su región
geográfica. Como se puntualizó en el trabajo, la noción de
Regionalismo
Abierto
fundamental
para
entender
la
política
comercial del país trasandino y su reticencia a formar parte de
procesos de integración regional que le constriñan su capacidad de
decisión de política arancelaria.
Chile entonces, ha privilegiado en sus relaciones con países y
bloques de la región la negociación de acuerdos bilaterales que
tengan como objetivo liberalizar el comercio y las inversiones. Quizás
estos acuerdos hayan soslayado el ámbito político, algo que cambió
de la mano de la presidenta Bachelet, ya que en su gestión Chile
158
tuvo mayor participación en estas áreas, por ejemplo apoyando la
formación de UNASUR.
Con respecto a los casos elegidos para el análisis, en el caso
Colombiano se ve la conjunción de valores comunes entre los dos
países, desde ambas partes de ve la necesidad de profundizar las
relaciones comerciales para incrementar los flujos comerciales,
aumentar las inversiones, generar encadenamientos productivos y
cooperar para el despegue definitivo de sus países hacia niveles de
desarrollo mucho más altos. Desde la aplicación del acuerdo de
libre comercio se observa en sus intercambios totales un aumento
que se podría decir exponencial. Esto puede verse como un éxito de
la política comercial chilena hacia la región.
En el caso del Perú, no hay que olvidar la controversia que suscitan
estos dos países con respecto a la frontera marítima, sin embargo,
durante la primera década del siglo XXI en lo que respecta al ámbito
comercial ha habido más acuerdos que desacuerdos. El comercio
entre ambos ha aumentado a altas tasas y quizás a partir de estos
compromisos se puedan generar soluciones a los conflictos que se
mantienen en otras esferas.
A su vez, también se puede observar lo que sería un éxito de la
política comercial de Santiago hacia el continente con el despegue
que han tenido los intercambios comerciales con Lima; que en los
primeros años de la década se mantuvieron bajos, y luego del 2004
crecieron a ritmos cada vez más altos. Hay que tener en cuenta que
Chile es un gran importador de petróleo peruano y el aumento del
precio de este recurso ha provocado una tendencia deficitaria en su
balanza comercial.
159
Chile es tomado como modelo desde distintas visiones, su ex
presidenta Bachelet se encargó de afirmar el éxito de la apertura
hacia el mundo de su país combinado con políticas que no dejan de
lado a la población chilena y la reducción de las personas en
situación de pobreza que han generado. Chile ―hizo las reformas del
Estado que tenía que hacer, pero nunca, desde que llegamos a la
democracia, entendió que podía hacer crecimiento sin equidad.‖
Para concluir, la economía chilena es una de las de mayor apertura
en todo el mundo, sus tratados de libre comercio (y acuerdos
similares) llegan a 55 y su volumen de intercambios con el mundo en
el año 2010, según su servicio de aduanas es de 125 mil millones de
dólares; no es posible olvidar que esto es el resultado de una
decisión política nacional de inserción en la economía mundial, un
aprovechamiento de sus capacidades y debilidades a la hora de
elegir como insertarse, como explica Gilpin. Esta decisión le ha
generado resultados que a simple vista son positivos. Será materia de
otro trabajo observar índices sociales con más detenimiento para
poder afirmar con firmeza las conclusiones de este ensayo.
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China y Japón. Córdoba: Trabajo Final de Graduación - Universidad
Siglo 21.
163
Entrevista
165
166
Entrevista1 a Gustavo Fadda2
¿Cuáles son los desafíos principales que supone la tarea de
Administrador de Aduana de Córdoba?
Yo fui Administrador de la Aduana durante 5 años desde 2007 hasta
2012. Anteriormente, mi mejor puesto en la AFIP (Administración
Federal de Ingresos Públicos) fue cuando se creó la misma, allí fui
Subdirector General de la Aduana, el número dos en jerarquía, en el
año 1997. Estuve dos años. Luego, pedí licencia sin goce de sueldo
para trabajar fuera de la institución durante 7 años. Y volví en 2007
cuando me ofrecieron hacerme cargo de la Aduana de Córdoba.
Cuando en 2012 me quieren trasladar, renuncio al cargo y me bajo.
No me interesaba ir a otro lado. Hay muy pocos lugares como
Córdoba para trabajar. Por ahí el ciudadano común no se da
cuenta, no saben que en Córdoba puede haber una Aduana. Me
pasó a mi cuando empecé a trabajar, yo no tenía idea de que
había una aduana en Córdoba, al ser una provincia mediterránea
como San Luis o Tucumán.
Hoy la Aduana de Córdoba está entre las 10 más importantes del
país, en materia de recaudación. Lamentablemente, hoy el
indicador más importante es la recaudación. Córdoba es hoy como
Entrevista realizada el dia 28 de agosto de 2013 por Agustina Salas, Mariana Camissa,
Paula Kantor y Gretel Schaj.
2 Lic. en Administracion de Empresas (UNC), Magister en Relaciones Internacionales
(UNC), Docente Universitario en la Universidad Católica de Córdoba, Universidad
Nacional de Córdoba, UES 21, UBPascal, Universidad Nacional de Villa María, Universidad
Tecnológica de Córdoba, Instituto Superior de Comercio Exterior de la Cacec, Instituto
Saber, Instituto Arbrook, en distintas materias de Comercio Internacional y Comercio
Exterior. Ex Sub Director General de Aduanas en la AFIP. Ex Director General de
Administración del Poder Ejecutivo del Gobierno de Córdoba. Ex Administrador de la
Aduana de Córdoba en la AFIP.
1
167
Aduana, una especie de laboratorio, porque aquí hay operaciones
de lo más diversas. Se puede importar/exportar desde automóviles
hasta
tutucas,
hay
de
todo,
cosas
inimaginables,
hasta
manufacturas de origen industrial de alto valor agregado. Lo que
está bajo el control de la aduana es la importación y exportación de
bienes, pero también se exporta propiedad intelectual, servicio,
innovación, creatividad, desarrollo, y en ese sentido Córdoba es muy
importante.
Córdoba representa el 10-12% del PBI a nivel nacional. Y somos unas
de las primeras en relación a las características y tipos de
operaciones que se realizan.
La Aduana de Córdoba se caracteriza por estar muy cerca del
sector empresarial, distinto de lo que puede ser una aduana de
frontera, más parecida a un organismo de seguridad, de policía. El
hombre de negocios, generalmente, asocia la Aduana a una
barrera
de
peaje.
Piensa
que
la
Aduana
es
sinónimo
de
impedimento, de obstáculo, de restricciones. Eso no es así,
afortunadamente en ningún lugar del mundo.
La aduana es fiel reflejo de lo que vivimos a nivel político y
económico en Argentina. Es un organismo de control del comercio
exterior. Pero la Aduana no legisla sobre nada, simplemente es la
barrera para ver si se cumplen con las normas, con la ley.
El desafío de administrar una aduana es muy grande. Se ve como
una barrera para la actividad económica y sin embargo, eso ha
cambiado hace muchos años. Hoy la aduana es una facilitadora de
los negocios. La aduana tiene que ir a donde están las fuentes de
producción, facilitar el comercio a todos los empresarios, en este ida
168
y
vuelta
de
la
importación-
exportación.
Obviamente
compatibilizándolo con los controles que son propios. Es decir, dentro
de la legalidad todo, fuera de la legalidad nada.
La tecnología aplicada a los controles es lo que ha posibilitado que
la Aduana cumpla este rol. Hoy tenés herramientas que son
tecnológicas, que son de control no intrusivo, no invasivo. La aduana
en todo el mundo no puede controlar el 100% de lo que ingresa y
egresa del territorio, porque eso sería imposible. Para ello se ha
establecido un sistema de selectividad, a manera de semáforo. Los
mismo sistemas informáticos, los sistemas de
registración
de
importación y exportación que tiene la Aduana establecen ya la
selectividad y trabajan con una matriz de riesgo: de acuerdo al tipo
de
mercadería,
al
perfil
del
importador/exportador
de
los
operadores intervinientes (una compañía de seguros, de transporte,
agencias de transporte, bancos, los despachantes de aduana), el
destino/origen. Es decir hay una matriz de riesgo, que tiene muchos
componentes y que va a determinar si esta mercadería va a ser
controlada exhaustivamente y le va poner un cartel rojo o no. Y por
último, si pasó todos esos controles viene la parte aleatoria, el azar.
Por eso, también se habla de que es un sistema lógico, inteligente y
azaroso.
Aparte de eso, la Aduana implementa escáneres de alta tecnología
que
permiten
controlar,
como
una
tomografía
computada/ecografía, sin abrir el medio de transporte, sin abrir un
conteiner. El método es no intrusivo, y bastante ágil y rápido.
También tenés escáneres de distintos tamaños, móviles por ejemplo:
un scanner móvil para pequeños bultos, cajones, o lo que se puede
ver en los aeropuertos que son para equipajes, eso acelera y facilita
169
mucho el control y el trabajo y ocasiona pocas molestias a los
empresarios, o a los viajeros en el caso del aeropuerto. También
tiene
otros
elementos
que
complementan
a
este
que
son
fibroscopios que es similar a una sonda, para aquellos lugares de
difícil acceso o puntos ciegos que se controlan. Después tenés
medidores de densidad y por último, están los canes detectores de
narcóticos y moneda extrajera -una novedad para nosotros que
estamos inmersos en un comercio exterior regulado con cepo
cambiario en Argentina-.
En síntesis, el desafío de administrar una Aduana como la de
Córdoba es muy grande. Precisamente porque uno puede ser un
muy buen técnico pero eso no es suficiente. Vos tenés que
administrar una organización interna y externamente. Así, en materia
de recursos humanos, un profesional en Administración de Empresas
viene como anillo al dedo. Podes aplicar todos los conocimientos
científicos (de marketing, de recursos humanos, financieros, contable
y de comercio exterior). Creo que un profesional de Ciencias
Económicas, que provenga de la Licenciatura de Administración de
Empresas, está en inmejorables condiciones de administrar una
organización de este tipo.
En la organización, internamente, se tiene que compatibilizar las
distintas instituciones que hay dentro de la aduana, como puede ser
las instituciones gremiales: que no tengas conflictos gremiales, con
los empleados. Además, para que los empleados te rindan y que
respondan a la consecución del objetivo se deben fijar metas. Por
ejemplo, hay que cumplir con los indicadores, sobre todo con los
objetivos de recaudación, de control. Para eso, hay que tener un
170
personal
motivado,
no
alcanza
con
sólo
tener
las
mejores
herramientas o el plan más novedoso.
A su vez, externamente, el desafío (de administrar la Aduana) es
grande, porque te relacionas no solamente con las fuerzas de
seguridad sino con el Poder Judicial, no se olviden que (la aduana)
es un organismo nacional y federal y se tiene que manejar con la
justicia federal; y además tiene relaciones interinstitucionales con
organismos como Migraciones, SENASA (Servicio Nacional de
Sanidad y Calidad Agroalimentaria), el INAL (Instituto Nacional de
Alimentos), el cuerpo consular, las Cámaras Industriales, etc.
La aduana tiene recursos muy finitos, por eso es imposible que esté
en todo el territorio, entonces ahí se auxilia con las fuerzas de
seguridad. Las fuerzas de seguridad cuando detectan algún tipo de
ilícito, algún delito, alguna infracción, inmediatamente tienen que
avisar a la aduana y poner a disposición de la misma las cosas.
Así, para administrar una Aduana, tenés que tener una cierta
gimnasia, un oficio con cierto asiento en lo político. Porque podes ser
un excelente técnico aduanero formado, pero sos bueno para ese
producto: vas a ser bueno en verificaciones, en los regímenes para
controlar. Pero, a la hora de relacionarte y de administrar la
organización necesitas unos conocimientos mayores, que te lo va a
dar la formación profesional.
Lo bueno de ser un profesional, y aparte ser de carrera, es que te
permite sintetizar lo que decía Leonardo Da Vinci: la teoría sin la
práctica es manca o es coja, pero la práctica sin la teoría es ciega.
Si vos logras compatibilizar un poco eso, creo que estás en
171
condiciones de poder llevar adelante un organismo de estas
características.
¿Qué opina sobre
el informe de la Consultora Empiria sobre la
inacción del gobierno (al menos a corto plazo), vinculada a la
conjunción de 3 NO: no quiere, no sabe y no puede?
El ―no quiere‖ tiene relación con una creencia íntima de que ―este es
el rumbo correcto‖
El ―no sabe‖ tiene que ver, también, con su confianza en los criterios
de intervención de la política económica
El ―no puede‖ tiene que ver, también, con los menores márgenes. Ya
no hay superávit gemelos y no hay decisiones gratis para otras
variables.
Creo que está en el camino cierto, en el sentido de que en la
aduana, tanto el Administrador Federal de ingresos públicos como el
Director General de aduana son funcionarios políticos amén de ser
funcionarios de carrera, muy ligados al gobierno. Sobre todo el
Administrador Federal viene trabajando con los Kirchner desde su
época en Santa Cruz, ellos no van a ir en contra, ejecutan lo que le
dicen, más allá de sus principios o lo que crean, ellos van a decir
siempre está todo bien, hay que hacerlo y hay que hacerlo. Por más
que sabemos que se pueden hacer las cosas de otra forma, que se
puede mejorar… pero bueno, hoy la realidad económica los ha
puesto en un callejón sin salida. El tema del cepo cambiario, de la
restricción a las importaciones, es lo único que le permite al gobierno
sostener el superávit comercial el único indicador empírico que le ha
quedado. Se acabó el superávit en cuenta corriente, se acabó el
superávit fiscal, se acabó la fortaleza de la acumulación de reservas.
172
Tenemos lo mínimo que dicen los especialistas en la literatura técnica
que tenés que tener: lo suficiente acumulado en la arcas del Banco
Central para afrontar como mínimo seis meses de importación, y a
eso hemos llegado, cuando teníamos casi el doble de las reservas.
No nos olvidemos que en el año 2005 el entonces presidente Kirchner
decidió cancelar la deuda con el FMI, casi diez mil millones de
dólares, ¿de dónde salió la plata? Nadie sabía... de las reservas
monetarias internacionales ¿cómo lo hizo? Un decreto. Y nadie se
rajó las vestiduras en ese momento, nadie dijo nada, porque
estábamos en un contexto en el que abundaban los dólares, se
exportaba más de lo que se importaba, se recaudaba más de lo
que se gastaba, entraban inversiones, pocas, pero entraban. Era un
contexto en el que había abundancia de dólares. Cómo será que
eso (la cancelación de la deuda) fue en febrero y antes de que
terminara el año en noviembre ya se habían recuperado los diez mil
millones de dólares de las reservas. Eso cambió, totalmente cambió.
Hoy se exporta menos de lo que importa, se gasta más de lo que se
recauda, las inversiones no vienen, estamos en sexto lugar dentro
Latinoamérica. Es más, en 2012 fue negativa la inversión, es decir que
Argentina dejó de competir por la captación de fondos globales y se
desatendió la infraestructura energética, vial. Como todo era color
de rosas nunca se preocuparon, pero sí tiene consecuencias
nefastas para el comercio exterior, sobre todo en el tema de
estructura vial. Red principal: poquísimos kilómetros de autopista; red
secundaria: totalmente deteriorada y red terciaria, que es la más
importante porque es la que va al interior del interior donde hay que
ir a buscar la producción, es de tierra, destruida, cuando llueve se
pierde, no se puede ir a buscar el grano, la leche. Ni hablemos de la
173
infraestructura energética: después de 15 años de superávit
pasamos a tener un déficit porque no fue acompañada con las
tasas de inversión acordes a las tasas de crecimiento que venía
experimentando nuestro país, hemos crecido a tasas chinas: 8%
promedio en una década, pero la inversión nunca cubría ni siquiera
el incremento anual, siempre venia corriendo detrás. Ahí estamos
pagando las consecuencias.
Y el tercer punto que argentina descuidó en ese contexto en el que
abundaban
los
dólares
y
que
hoy
estamos
pagando
las
consecuencias, es el de que la inflación era alta, a pesar de que era
de un dígito, era del 8%, era alta, estábamos ya en ese entonces en
el top five de los países más inflacionarios. Hoy estamos rondando los
30%. Ese deterioro de los precios relativos internos por esa inflación
alta es lo que desemboca en un proceso inflacionario, entonces
imagínate tenemos un déficit energético, porque ese crecimiento
empezó a obligar a importar energía eléctrica, gas, combustibles
alternativos. De nuestros amigos de Venezuela traemos todo: el
gasoil, el fuel oil… Tenés que cubrir un déficit energético, tenés que
cubrir el déficit de la otra cara de la moneda de las grandes
exportaciones de Argentina, ¿cuáles son? El rojo del sector
autopartista. Nosotros ensamblamos, armamos los autos, pero las
partes son extranjeras, no llegamos ni siquiera al 30% de contenido
local, podríamos llegar al 40, no llegamos. Entonces ese rojo hay que
cubrirlo, el energético, industrial
y este año se agravó con que
también dejamos de tener superávit y pasamos a tener déficit en el
sector turismo. Hay que cubrir ese déficit. No es que los argentinos
viajamos menos, los argentinos seguimos viajando como siempre, y el
gasto se sostiene a pesar del tipo de cambio diferencial que el
174
gobierno no reconoce, el famoso dólar turista. Lo que sucedió es
que hay menor afluencia de turistas extranjeros, y se refleja en un
menor gasto ¿por qué? porque los que vienen, en vez de ir al
mercado oficial a cambiar en una casa de cambio, van al mercado
negro, al arbolito, a la cueva, entonces eso impacta. Pero esto tiene
que ver con la misma política del gobierno, fíjense que estamos en
una secuencia en el que el perro se muerde la cola.
En esta encrucijada el único indicador que les queda, que tienen
que sostenerlo, es el superávit comercial, precisamente para cubrir
ese rojo energético, industrial y ahora se le agregó el turismo. El
superávit comercial supone que las exportaciones superen a las
importaciones de bienes, pero estamos en un contexto en el 2013 en
el que las exportaciones están creciendo a un ritmo diferencial
menor que las importaciones y eso que a las importaciones las
restringen. Entonces ¿por qué crecieron las importaciones?, por las
mayores importaciones de energía. Se llevan el 70% del total de las
importaciones la energía y el sector industrial. El gobierno sigue
sosteniendo el superávit porque los términos de intercambio todavía
le favorece. Los precios del producto que nosotros exportamos
siguen estando altos, a pesar de que la soja cayó 130 dólares en un
año, siguen estando altos, entonces en términos de intercambio
sigue siendo favorable. La única forma de sostenerlo es con un dique
de contención regulando cada vez más, porque no estamos
hablando
de
las
importaciones
únicamente,
afecta
a
las
exportaciones. Desde el primero de febrero de 2012 la protección
que existía ya desde el 2008 que fue creciendo con las licencias no
automáticas a las importaciones que llegaron a comprender 600
posiciones arancelarias que era el equivalente a 6000 productos o
175
familias de productos, protegía solamente importación de bienes
finales, de bienes de consumo, y afectaba a los importadores. En
febrero de 2012 esto se generaliza y se establecen las DEJAI
(Declaraciones Juradas Anticipadas de Importaciones) que son
verdaderos permisos a importar, le tenés que pedir permiso al
gobierno que te autorice a importar. Entonces se extiende ya a todo
el mundo y no afecta solamente a los bienes de consumo, sino que
afecta a los insumos productivos, afectando a todo el sector
productivo, los bienes intermedios, los bienes de capital, con lo cual
afecta a la industria en su conjunto y termina afectando al
ciudadano común y ustedes lo pueden ver en sus casas, donde el
mismo producto que falta en los hospitales, falta en las góndolas del
supermercado. No solamente insumos hospitalarios, te empieza a
faltar lo más grave, medicamentos. Alta inflación, altos costos en
dólares, pérdida de competitividad interna y externa… entonces la
imposibilidad de importar también empieza a repercutir en la
imposibilidad de exportar, por dos motivos: porque no podes
producir y porque los precios te dejan fuera del mercado. El mundo
cada vez se hace más chiquito para Argentina, cada vez estamos
exportando menos. En este contexto el Estado también regula las
exportaciones: fija cupos. El caso del trigo, de la carne. ¿Por qué el
pan esta tan caro? ¿Por qué las pastas están tan caras? ¿Por qué los
argentinos comemos más pollo ahora y comemos menos carne
vacuna? Pasamos de ser tercer exportador mundial de carne, a
decimoprimeros detrás de Vietnam. Uruguay exporta más que
nosotros, Paraguay también. El gobierno dice comercio exterior
administrado, hoy ya dejo de ser administrado, es regulado. Las
DEJAI impiden importar los insumos de bienes productivos, impiden
importar bienes de capital intermedio, te van frenando, te van
176
generando un dique de contención, entonces no podes producir y
no podes exportar.
Ahora vamos a los servicios. Argentina es muy competitiva en
algunos sectores de servicios, los servicios son los artículos invisibles
del comercio exterior, distinto a lo que estamos hablando de
tangibles que los podes tocar, trasladar, los podes almacenar, podes
mandar muestras. Los servicios es todo propiedad intelectual, por
ejemplo el software. Argentina ocupa el décimo lugar como
exportador mundial de soja pero está en el cuarto puesto como
exportador mundial de contenidos audiovisuales, detrás de Canadá,
la Unión Europea, EEUU, venimos nosotros. Exportamos más de eso
que de alimentos y de productos primarios. Fíjense que nosotros
como país formamos parte de la nueva mesa de gobernabilidad del
mundo, estamos en el G20, entonces todo el mundo se pregunta:
¿Qué hace Argentina en el G20? Es decir, está el G8 y están los
BRICS y... Argentina. Entonces decís que por obra y gracia del espíritu
santo estamos dentro del G20. Y ¿por qué estamos en el G20?
Porque somos una potencia agroalimentaria, tema clave, uno de los
temas dentro de la agenda: seguridad agroalimentaria. Fíjense que
eso Argentina no lo ha sabido capitalizar.
Es largo, pero para cerrar la respuesta, la Aduana es un instrumento
del gobierno, por lo tanto tiene que hacer cumplir esa política
económica y la bajada de línea política. Lamentablemente la
aduana es el organismo que es la cara visible frente a los hombres
de negocios, los empresarios importadores y exportadores. Todo el
mundo putea a la aduana (risas). Así como cuando los viajeros
llegamos cansados, porque te maltratan en todos lados, desde que
saliste hasta que llegas acá y porque te demoraron cinco minutos y
177
te miraron mal, decís ―bah! ya estamos en Argentina‖. Y en el
negocio pasa lo mismo. Después de haber sufrido, penado meses
enteros para que te autoricen a importar, los números no te cierran,
el gobierno por decreto te aumenta los sueldos, la aduana te dice
que la documentación no es la que corresponde, o pide mayores
verificaciones, el empresario putea. Es decir: explota, porque es la
gotita que rebalsa el vaso.
Para cerrar esto decimos que la aduana es el organismo de control
del comercio exterior, por lo tanto, la cara visible del gobierno y tiene
que hacer cumplir todo esto que hemos estado hablando, todas las
restricciones, y las prohibiciones y las intervenciones previas que el
gobierno exige en materia de exportación e importación. Para
administrar una aduana tenés que tener mucha cintura política
también, porque te vas a reunir permanentemente con cámaras,
vas a atender el reclamo de ciudadanos comunes que se vienen a
quejar del correo, desde un convenio postal internacional hasta un
viajero disconforme con lo que le cobraron de impuestos en
Aeroparque.
Ya que mencionaba al G-20… en su artículo “Argentina y la
posibilidad de otra oportunidad perdida” publicado en la Revista
Container ¿Cree que el panorama cambió? ¿Cuáles son hoy
nuestras oportunidades como país?
Las cosas no han cambiado mucho, es más, como que Argentina es
el famoso collar de sandía, a la que quieren echar del G20. Ya
tienen el nombre del candidato para reemplazarlo: Chile. El
gobierno es conflictivo desde el punto de vista interno, y esto lo
vemos en que cada año eligen a un enemigo distinto: los medios, los
sindicatos, la justicia. En su momento cuando estaba Kirchner eran
178
los organismos internacionales, siempre tienen a quien fustigar.
Externamente también es conflictivo, a raíz de esta violación al
principio de transparencia de la OMC, Argentina llego a tener 47
conflictos comerciales, hoy andamos por los 44, ya hemos
solucionado tres. Con lo cual los conflictos están abiertos, latentes, y
esto es lo apasionante de la historia. Desde el origen del GATT y lo
que va de la OMC, muy pocos procesos de solución de diferencias
terminan en el caso extremo, es decir que le dejen la vía expedita a
un país para que aplique las represalias comerciales o las
retaliaciones, muy pocos. Si van a la página de la OMC van a
encontrar el caso de los Bananos, ese el caso más paradigmático.
Entonces teniendo en cuenta la estructura y el modelo mental de
este gobierno ¿cómo va a reaccionar?, si el proceso ya está en
marcha ya están los comités de expertos, en muchos casos
constituidos y
están trabajando, si falla en contra de Argentina,
¿qué va a hacer? Al margen de apelar seguro y ganarse tres meses
más, ¿después qué va a hacer cuando termine el proceso? Ahí está
el desafío, ¿qué va a pasar? ¿Va a cumplir o no va a cumplir? Ese es
un final abierto.
Yo creo que las cosas no cambiaron y creo que se van a empeorar.
¿Qué proyección podría hacer sobre la economía nacional postelecciones?
Se va a profundizar el cuasi modelo que tiene esta gente. Las
restricciones a las importaciones que hemos visto, la regulación del
gobierno en comercio exterior y el cepo cambiario también vinieron
para quedarse. El cepo cambiario es una derivación, una mutilación
del término del actual modelo cambiario que tenemos. Desde el
2002 el gobierno eligió un cambio de sistema monetario y un cambio
179
en el sistema cambiario, pasamos a tener un sistema de control de
cambios.
Nadie en el gobierno dice que tenemos un sistema de control
cambios. Salvo una sola persona, con la cual no comparto
absolutamente nada excepto esto y otro concepto, que dice que
los márgenes de los importadores son excesivamente altos y eso es
cierto, ganan mucha plata. ¿Saben quién es el único funcionario del
gobierno que dice eso? Moreno.
Los demás, Presidente del BCRA, Ministros de Economía, que ha
habido desde 2002 hasta la fecha ¿qué dicen? Que Argentina ha
tenido
un sistema cambiario de flotación, y algunos dicen de
flotación administrada. Las normas del BCRA dicen que Argentina
tiene un mercado único y libre de cambio. Sin embargo, tenemos un
sistema llamado control de cambios que se creó en 1930 en Estados
Unidos después del crack.
Fíjense que ahí te dicen que tiene un control de cambios híbrido, el
gobierno fija una paridad (que no la escribe en ningún lado), fija
bandas de flotación (que no las escribe en ningún lado). Hasta ahí
pareciera un tipo de cambio de flotación. Pero después te dice "se
obliga a sostener la paridad", y acá viene lo que lo diferencia, "va a
monopolizar la oferta monetaria". Traducido en cordobés esto quiere
decir
que
quien
quiera
importar
o
exportar
debe
pasar
indefectiblemente por el BCRA.
Los importadores le deben demostrar que han importado la
necesidad de importar para que el gobierno le venda los dólares y
poder remesar al exterior y cancelar el contrato de compra-venta. Y
en exportaciones peor, porque si usted exporta un producto o un
180
servicio espera recibir a cambio moneda extranjera. Entonces dicen,
esa moneda extranjera que a usted le van a pagar, sepa que tiene
indefectiblemente que ingresarlo en un plazo perentorio, hoy de 30
días si son empresas vinculadas o según el tipo de producto, al
sistema bancario y financiero argentino; una vez ingresado, otro
plazo perentorio de 15 días para liquidarlo por el contra valor en
pesos. Es decir, que usted exporta un producto y espera recibir
moneda extranjera, termina recibiendo pesos y en un plazo no
inmediato.
Asique se acabó la libre disponibilidad de divisas que existía en la
convertibilidad, por ejemplo, o cuando decíamos "con mi plata
hago lo que quiero".
Entonces, ¿qué hacíamos antes en la convertibilidad, que hacían lo
empresarios y que hacía cualquier ciudadano? La plata, si quería, la
traía y la reinvertía en una empresa, la ahorraba, la metía en una
caja
de ahorro o en una cuenta corriente, después te la
acorralaban no había problema, o la dejabas en el exterior
(comprabas acciones de alguna sociedad, o un departamento en
Miami o Punta del Este o la mandabas a algún paraíso fiscal). Eso se
acabó.
Entonces, eso era el control de cambios. En 2002, queda
circunscripto nada más que a las operaciones de comercio exterior,
porque decía que todas las operaciones deben pasar por ese
mercado libre y único de cambio pero que en definitiva era un
control de cambio, quedaba ahí circunscripto afectando al
importador y al exportador. Esto fue cambiando del 2002 a la fecha,
entonces también termina afectando a los productores o a los
empresarios que no hacen comercio internacional; o a los
181
ciudadanos comunes, los que no podemos comprar más dólares
para atesorarlos,
no podemos pagar nuestro consumo trayendo
dinero de los ATM en el exterior. Entonces termina mutando en otro
término que se llama cepo cambiario.
Pasamos del comercio exterior administrado al comercio exterior
regulado, y del control de cambio al cepo cambiario. Esto se va a
mantener y va a seguir, por lo menos hasta que este gobierno se
vaya.
¿Cómo va a ser la evolución del dólar?
Y, el dólar tiene que subir, aunque no nos guste. Estamos quedando
más rezagados, hace una semana o 10 días Brasil devaluó, Chile
devaluó, nosotros cada vez estamos más rezagados. ¿Lo escucharon
al presidente Mujica, que dice que "todas las economías de
Latinoamérica están embuchadas de dólares"? Menos Argentina,
que no sé a dónde tiene el buche (risas).
Todas las economías latinoamericanas crecen, tienen fortaleza en la
acumulación de reservas, y nosotros no. Entonces, creo que algo
está fallando.
¿Cree que Argentina a largo plazo puede desarrollar un plan que no
sea agro-dependiente? ¿Es posible? ¿Es deseable?
Es deseable que suceda y es posible. Yo justamente acabo de
escribir una nota para la próxima revista sobre cómo incrementar las
exportaciones. Si bien hay muchas, yo me centré en 2 ó 3. Y una de
ellas es el tema de los alimentos y cada vez darles mayor valor a los
alimentos que nosotros producimos y exportamos. Es una forma de
subirse a las grandes cadenas alimentarias internacionales, llámese
McDonald's, Burger King, Walmart, y ser proveedor mundial de ellos.
182
Tenemos el ejemplo, acá en Córdoba, de una empresa que es
proveedora mundial de Walmart de medialunas congeladas. Provee
a todo el sector de hotelería en Córdoba, a muchos del sector
gastronómico también y es proveedor de Walmart desde hace
muchos años. La empresa se llama Pastelino, hace 2 años que venía
tratando, por pedido del mismo Waltmart, de ser proveedora
mundial y ya concretó la semana pasada su primera exportación a
Walmart China, cuando yo me acuerdo que a fines de los '90 en
Córdoba importábamos las medialunas congeladas. Las traíamos de
Miami.
Ése es el camino. Si nosotros nos subimos a un jugador mundial como
estos, nuestras exportaciones hacen así (gesto señalando para
arriba).
Y con lo que vengo insistiendo siempre y que fue la tesis de mi
maestría, es el tema de las exportaciones de servicios. El tema que
yo decía de contenidos audiovisuales, software, el mismo diseño,
todavía quedan nichos de mercado y hay muchas cuestiones en las
que se puede crecer. Lo que pasa es que nosotros siempre, en el
caso de las exportaciones de bienes, centramos todo en el complejo
sojero. Entre el 25 y 28 por ciento de las exportaciones.
También nos pegó, y no se habla mucho, el tema del biodiesel. El
biodiesel se cayó todo, nosotros le exportábamos el 50% del total de
la producción a Europa. A raíz del conflicto de la estatización de
Repsol, Repsol y España llevan por todo el mundo un boicot para
con Argentina; ya lograron que la UE le impusiera medidas, por lo
cual los deja fuera del mercado, se están perdiendo el biodiesel por
ahí.
183
De ahí que durante el año se elevó el número de cortes de
combustibles que tienen mayor porcentaje de biodiesel, porque hay
que meterlo en algún lado. Y sí, porque Argentina llegó a tener la
capacidad instalada de producción más alta de mundo, no somos
el mayor exportador mundial pero estamos ahí, segundos o terceros.
No hay que depender tanto de la soja. El drama es el círculo vicioso.
¿Qué piensa de un acuerdo del MERCOSUR con la Unión Europea?
Hace como 15 años que venimos hablando de este tema y no se
cierra. Hay una cuestión central, y creo que eso es lo que va a
marcar las negociaciones y va a fijar los límites. Pasa, más o menos,
lo mismo que con el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas).
En el año 2004, con otros dos profesores que estaban conmigo en la
cátedra de la Universidad Nacional, recibimos a una misión de
profesores de EEUU. Tres misiones habían venido a Latinoamérica:
una a México, una a Brasil y otra al Cono Sur (Uruguay, Argentina y
Chile), para ver cuál era la reacción de la sociedad civil con
respecto al ALCA. Se había disparado el envío de esta misión de
profesores a hacer este trabajo de investigación porque se
encontraron que, faltando muy pocos meses para la entrada en
vigencia del ALCA, la sociedad civil de EEUU era muy adversa.
Estuvimos hablando bastante, pero cuando les preguntamos si iban
a liberar los subsidios agropecuarios, se pusieron muy serios. Nos
dijeron que de ese tema no se hablaba, que era innegociable,
porque era una cuestión de política de Estado y cultural de los
estadounidenses granjeros. Ellos no iban a sacrificar la calidad de
vida de sus ciudadanos, así que de ese tema no se hablaba.
Nosotros le decíamos que no estábamos pidiendo que desmantelen
184
todo, simplemente que nos dejen vender un poquito más y tener un
mejor acceso al mercado.
Y no hubo caso. Yo creo que con la UE va a pasar lo mismo, no hay
forma de que ellos cedan. Así, los países del MERCOSUR están
sentados y le niegan lo que a ellos les interesa: compras
gubernamentales,
inversiones,
servicios,
desregulación
de
los
mercados. Creo que la única carta que tienen los países del
MERCOSUR es que si los europeos ceden en algo, es el tema de los
subsidios, pero no se avanzó en nada más. Eso traba las
negociaciones, aunque sería muy loable y bueno que pueda haber
algún acuerdo, cosa que se revitalice la economía.
185
186
Reseña
Bibliográfica
187
188
La gran degeneración de Niall
Ferguson
PAULA KANTOR3
El historiador británico Niall Ferguson nos invita a (re) pensar la
situación mundial actual desde una posición que sale de lo común.
Mientras la mayoría de las academias discute acerca de las
posibilidades que tienen los países no occidentales y aquellos
llamados subdesarrollados de mejorar su situación económica,
política y social, el autor trae a la mesa una exposición acerca de lo
que sucede hoy en las civilizaciones occidentales, principalmente en
Estados Unidos y Gran Bretaña. El libro interpela al lector desde el
comienzo con la pregunta: ¿Qué es exactamente lo que ha ido mal
en el mundo occidental de nuestros días? (Ferguson; 2013: 33).
El estallido de la crisis financiera de 2007 afectó a la mayoría de las
economías occidentales haciendo visible desde entonces el enorme
tamaño de deuda pública que enfrentan los países (en muchos de
ellos la deuda representa más del cien por ciento del PBI) y la
creciente desigualdad. No obstante, el eje de la cuestión desborda
lo económico financiero. Exponiendo otras problemáticas actuales,
Ferguson demuestra que el problema gira en torno a las leyes e
instituciones y aquello que parece una "gran recesión [,] es
meramente una gran degeneración, más profunda" (Ferguson; 2013:
23).
Estudiante de la licenciatura en Relaciones Internacionales (UCC)
equipo de contenidos de GEIC.
3
y miembro del
189
Degeneración hace referencia a menor crecimiento y mayor
desigualdad; situación propia de un Estado denominado por Adam
Smith como estacionario. El autor expone cuatro elementos propios
de la estructura política del mundo occidental actual que
consolidan el estado estacionario, a la vez que propone soluciones
adecuadas para paliar esta situación.
En primer lugar, Ferguson explica por qué la sociedad occidental
avanzó a pasos agigantados desde 1500 hasta aproximadamente
30 años. La respuesta la encuentra, siguiendo a otros autores, en la
evolución institucional. Inglaterra a la cabeza, fue el primer país en
adoptar instituciones políticas inclusivas, aquellas propias de un
Estado fuerte, gobernado por el imperio de la ley y la igualdad
formal. El desarrollo institucional (y no el cultural, económico o
nacional) explica la divergencia entre las distintas sociedades. Sin
embargo, el déficit democrático lo encontramos hoy en una ruptura
intergeneracional. Las grandes deudas públicas que enfrentan los
países occidentales deberán ser afrontadas por las generaciones
futuras de una manera perjudicial para la economía mundial. El
remedio correcto según Ferguson consiste en impulsar partidas
presupuestarias transparentes donde se observen con claridad los
balances, déficits y las cuentas generacionales.
En segundo lugar, el autor dedica un capítulo a explicar las causas
de la crisis financiera de 2007. Contrario a aquellos que culpan a la
desregulación y proponen mayor regulación financiera y bancaria,
Ferguson detalla cómo las regulaciones impulsadas por el gobierno
de Estados Unidos contribuyeron a desatar la crisis. En su opinión,
"una regulación excesivamente compleja es la propia enfermedad
de la que pretende ser la cura" (Ferguson; 2012: 79) y lo que lleva al
190
desastre son las malas leyes. Así, consciente de que la desregulación
financiera no es posible, apunta por una regulación simple que
funcione mejor. Propone seguir a Bagehot (1873) en sus principios
básicos: reforzar el papel del banco central como autoridad
monetaria suprema dotada de capacidad de discernimiento para
situaciones claves y brindar a los bancos un margen de decisión en
cuanto a la proporción de reservas y tipos de interés.
En tercer lugar, Ferguson expone el denominado imperio de la ley,
aquel estado donde efectivamente existe igualdad formal, se
garantizan las libertades civiles y políticas básicas, prima la
independencia judicial y la responsabilidad de los funcionarios. El
autor remarca que el sistema de derecho consuetudinario fue, por
sus características, aquel que sacó ventajas sobre los demás sistemas
y afirmó el desarrollo económico. Esto se debe a que es el único
sistema que asegura el cumplimiento de los contratos e impone
límites, resguarda los derechos de propiedad y sus decisiones
judiciales son flexibles basadas en reglas generales. Sin embargo, hoy
en día, este sistema está siendo amenazado por un papel más
activo del estado, la intrusión del derecho europeo, la obsesión por
tener un derecho escrito y los altos costes que supone la ley. Pero el
peligro más grande es el avance de legistas que persiguen sus
propios intereses. Las reformas necesarias para restablecer el imperio
de la ley, según Ferguson, deben proceder de los ciudadanos, como
se expone en el siguiente párrafo.
En cuarto y último lugar, el autor detalla la importancia que tienen y
deberían tener en las sociedades las asociaciones civiles y
voluntarias. Mediante la adhesión de ciudadanos a este tipo de
organizaciones, que nada tienen que ver con el poder público,
191
obligación legal y afán de lucro, la generación institucional que el
autor propone puede ser posible. No obstante, la afiliación de
ciudadanos a asociaciones civiles ha ido decayendo en los últimos
años (tanto en Estados Unidos como en Inglaterra) y esto se debe, no
como entienden algunos al avance tecnológico, sino al Estado y su
intromisión en la sociedad. Como paliativo, Ferguson impulsa su
adhesión
desde
el
crecimiento
de
escuelas
autónomas
e
independientes del gobierno que garanticen una educación de
calidad, en contraposición a las escuelas públicas gratuitas.
Mediante estas exposiciones, el autor propone demostrar cómo la
matriz de instituciones que forman la estructura occidental está
descompuesta actualmente. Para restaurarlas se debe retomar el
gobierno, el mercado, la ley y la sociedad civil como antaño, donde
el éxito, según el autor, estaba asegurado.
Para aquel lector interesado en la economía mundial, este libro
ofrece una comprensión de la visión que están teniendo los
pensadores influyentes del momento. Ferguson mira desde su
posición europea e inglesa ciertos cambios que acaecen en los
países de su continente y norteamericanos a partir de la crisis
financiera de 2007, con una mirada liberal e institucionalista. Busca
esclarecer las causas de la gran degeneración y proponer las
posibles soluciones.
A pesar de ello, para aquel lector preocupado por la situación de
aquellos países mal llamados "en vías de desarrollo", este libro quizás
no sea adecuado. Estos países, como por ejemplo aquellos situados
en Latinoamérica, poseen características diferenciadas a las
expuestas por Ferguson, a pesar de encontrarse en Occidente. La
situación institucional que atraviesan es completamente distinta,
192
pero no por ello debe ser desvalorada. Por ende, para comprender
los problemas propios de estas estructuras políticas y asimismo los
remedios adecuados, no se deben importar nociones externas y
sesgadas, sino atender a visiones que impulsen un real desarrollo
para la región.
193
194
Extracto de Tesis
195
196
Análisis de las políticas comerciales
ganaderas de la República Argentina
y la República Oriental del Uruguay
hacia la Unión Europea: situación y
resultados. (2003 - 2010)‖1
ANA CLARA RHÓ2
El presente TFG tiene como objetivo abordar las políticas comerciales
ganaderas llevadas a cabo por la República Argentina y la
República Oriental del Uruguay hacia el mercado cárnico de la
Unión Europea en el período de 2003-2010. El disparador de este
trabajo surge de la importancia de estos países como productores
de carne vacuna y su desarrollo dispar en el período de análisis. Para
entender esta situación se analizarán los factores internos en una
primera parte y los factores externos en la parte siguiente que han
determinado las políticas resultantes, desde la perspectiva teórica
de ―juego a dos niveles‖ desarrollada po Robert Putnam. Se busca
definir por qué ante condiciones internacionales excepcionales,
como lo es la suba del precio de los alimentos o la tenencia de
características de competitividad y calidad elevadas, como las que
Tesis de Licenciatura en Relaciones Internacionales, presentada en la Universidad Siglo
21 a finales del año 2012.
2 Lic. en Relaciones Interncionales
1
197
exige la Unión Europea y con las que cuentan Argentina y Uruguay,
en el mercado internacional cárnico, se han obtenido resultados
diferentes en las políticas comerciales de estos países exportadores.
Introducción
En el mapa económico mundial Argentina y Uruguay se ubican
dentro del grupo de países exportadores de productos agrícolas. El
dinamismo de tales economías se encuentra determinado, en gran
medida, por la actividad agropecuaria, haciendo que las políticas
comerciales agroexportadoras sean un tema de importancia para
estos países.
Uruguay llegó en el año 2006 a las 460 mil toneladas de carne
exportada, lo que constituye un logro remarcable por ser el único
año del período de análisis que asciende a esa cifra 1. Este valor
ubica a dicho país entre los ocho mayores exportadores mundiales
de carne bovina2. Por su parte Argentina en el mismo año alcanzó
montos exportados por el valor de 552 mil toneladas de carne3.
En un contexto global, donde la demanda y el precio de los
alimentos se manifiestan en forma creciente, la carne vacuna no es
la excepción. En concordancia, los países productores de alimentos,
desarrollan diferentes políticas de inserción a los mercados. Las
cuales se aplican y negocian considerando las demandas de
actores internos y necesidades del sector externo, lo que genera en
ocasiones, que ambos requerimientos exteriores y domésticos no
obtengan las respuestas esperadas de un proceso de negociación o
política comercial.
198
La posición que tienen los países productores de alimentos, como lo
son Argentina y Uruguay, se fundamenta en las exportaciones que
crecen, el avance de las sociedades y el crecimiento de la
población mundial, lo que pronostica la necesidad de triplicar la
producción de comida a fin de no sufrir una catástrofe alimentaria.
Se trata de un mercado cambiante, sobre todo, por estar atado a
modificaciones sociales, culturales y económicas que repercuten en
los hábitos alimenticios (ONCCA, 2010, p. 12).
Teniendo en cuenta que el comercio global de productos agrícolas
se encuentra distorsionado y protegido, por las políticas económicas
de los diferentes países, destinadas a proteger sus producciones
locales. Convertir esta situación en una oportunidad es un desafío
para los países productores de alimentos. Siendo necesaria la
creatividad, investigación e innovación como premisas, bajo un
único enfoque público y privado integrador, que permita mejores
condiciones de negociación y colocación de sus productos para
este tipo de países.
La Unión Europea es el mayor consumidor de carne vacuna a nivel
mundial, según las estadísticas del USDA, consumió durante el año
2010, 8.147 toneladas métricas de carne
4
. En consecuencia, se
presenta como un destinatario de gran relevancia de las políticas
comerciales de estos países.
El interés por abordar las políticas comerciales ganaderas de
Argentina y Uruguay, surge por la importancia de estos países como
productores de carne vacuna y su desarrollo dispar en el período de
análisis seleccionado (2003-2010), el que coincide con los gobiernos
argentinos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner,
quienes en su modelo económico han dado lineamientos diferentes
199
al comercio de carne vacuna, situación que otros países vecinos
han aprovechado. Temática que permitirá analizar por qué ante
condiciones internacionales excepcionales, como lo es la suba del
precio
de
los
alimentos
o
tenencia
de
características
de
competitividad y calidad elevadas, como las que exige la Unión
Europea y con las que cuentan Argentina y Uruguay, en el mercado
internacional cárnico, se han obtenido resultados diferentes en las
políticas comerciales de estos países exportadores.
Justificación
En esta instancia se desarrollaran los aspectos que han movilizado la
elección de éste tema y la relevancia que el mismo tiene para la
disciplina de las Relaciones Internacionales.
En primer lugar la elección del tema se basa en un interés personal
de la autora por los temas comerciales, es decir el área del
comercio internacional. Sumado al interés y seguimiento de la
evolución de la política ganadera argentina, por considerarla una
de las actividades económicas de relevancia del país, el cual desde
la conformación del Estado argentino ha presentado un perfil
productivo y económico agropecuario. Esta estructura de la
economía argentina es compartida por Uruguay, país vecino que
también presenta una base económica de carácter agroexportador
Históricamente Argentina ha sido identificada como un proveedor
de carne vacuna de alta calidad. Siendo a principios del siglo XX el
máximo exportador de este producto.
Época dorada en la que el país era denominado ―el granero del
mundo‖ por su abundancia de materias primas y las cantidades que
de éstas exportaba. Luego esa época de esplendor fue quedando
200
atrás y Argentina mantuvo un lugar periférico en el mapa
económico mundial.
La relevancia para la sociedad argentina y uruguaya de esta
temática es destacable, ya sea para el sector productor ganadero,
como para las respectivas sociedades civiles. Caracterizadas éstas
últimas por tener altos índices de consumo per cápita anual, el año
2010 ha sido particular ya que por primera vez en la historia Uruguay
se posicionó como el mayor consumidor de carne vacuna por
habitante por año, con unos 61,2 Kg.5. Superando a los argentinos,
quienes tradicionalmente eran los principales consumidores de carne
bovina en el mundo, con 68 Kg. /año, cifra que ha descendido hasta
los 57,17 Kg. /año6.
Lo distintivo de la presente investigación se basa en el análisis
comparado de estos dos países, los que si bien comparten una
estructura económica similar, sus capacidades productivas, a simple
vista, distan de ser semejantes, y sin embargo, se han obtenido
resultados llamativos, los cuales buscarán ser interpretados. Es esto lo
que ha despertado la necesidad de tratar de buscar a la
problemática planteada, otro tipo de respuestas. Analizar la
situación de forma más analítica y aplicando las herramientas
aprendidas en el trascurso de la carrera. Es aquí donde radica la
riqueza de este aporte.
Por ende, si bien existe información estadística y descriptiva sobre los
resultados de las políticas ganaderas argentinas y uruguayas, no se
encuentran análisis con mayor profundidad que expliquen el porqué
de esos resultados e indaguen en forma integral sobre los factores,
ya sean políticos, naturales o económicos, que han delineado dichas
políticas. Sumado a la carencia de análisis comparativos entre las
201
políticas argentinas y uruguayas. En concordancia, la elección de
Argentina se fundamenta en la necesidad de conocer cuáles son las
oportunidades y deficiencias en materia de política comercial
ganadera, siendo uno de los principales productores y exportadores
de carne vacuna a nivel mundial, posición de la que está siendo
desplazado. Luego la elección de Uruguay como segundo país de
estudio, responde a la situación paradójica, se podría decir, que ha
alcanzado en relación a Argentina en materia ganadera. Se hace
referencia a que un país pequeño, con las dimensiones territoriales,
poblacionales, económicas como las que presenta Uruguay, trabajo
fuertemente en impulsar su producción ganadera y conquistar a los
mercados que, por ejemplo Argentina, no estaba satisfaciendo.
Por otro lado el período de tiempo de análisis seleccionado,
corresponde a las presidencias argentinas de Néstor Kirchner y parte
de la de Cristina Fernández de Kirchner, en las cuales se han
modificado las políticas gubernamentales en política ganadera,
priorizando las necesidades de carne vacuna de índole internas,
hecho que ha sido aprovechado por otros productores de carne
vacuna, como ha sido el caso de Uruguay, quien en la presente
década ha logrado una inserción de sus carnes en los mercados
mundiales notable.
Se eligió como mercado a la Unión Europea, en primer lugar como
destino de relevancia para las carnes de primer nivel argentinas y
uruguayas. Luego por sus lazos económicos históricos con Argentina
y en tercer lugar por su sistema de cuotas arancelarias para la
entrada de carnes a sus mercados, lo cual permite identificar con
claridad las negociaciones, cupos y cantidades que ingresan al
mercado europeo.
202
En síntesis y teniendo en cuenta el contexto descripto, el presente
TFG se propone analizar cuáles son los factores internos y externos
que han influido en las políticas comerciales ganaderas llevadas a
cabo por Argentina y Uruguay hacia la Unión Europea, y sus
resultados en el período 2003-2010. Para materializar este objetivo
general, se plantearon una serie de objetivos específicos que
permitan desarrollar cada factor en forma clara y ordenada. En una
primera instancia se analizan los factores internos, para lo cual se
identifican los grupos o actores involucrados en el proceso de toma
de decisiones en torno a la política comercial ganadera. Luego se
compara las características de la producción ganadera argentina y
uruguaya y sus mercados internos. Y se concluye con el análisis de las
políticas comerciales ganaderas de Argentina y Uruguay hacia la
Unión Europea.
En segundo lugar y en alusión a los factores externos se desarrollan
los requerimientos planteados por la Unión Europea para el acceso
de carnes a su mercado. Y por otro lado se analiza el aumento del
precio de los commodities y sus efectos en el mercado de carne
vacuna.
Marco Teórico
Para analizar la problemática planteada se utilizará, cómo marco
teórico principal, el esquema desarrollado por Robert Putnam en
1988, titulado Diplomacy and Domestic Politics: The Logic of TwoLevel Games. Trabajo en el que se explica el vínculo entre la política
comercial internacional
7
, denominada ―Nivel I‖ con el ―Nivel II‖ o
plano doméstico, donde los gobiernos buscan maximizar su
habilidad
para
satisfacer
presiones
internas
y
minimizar
las
consecuencias adversas en el plano internacional.
203
Putnam (1988) sostiene que existe una relación entre los asuntos
domésticos e internacionales, lo cual es definido como un ―juego a
dos niveles‖. En tal juego, el gobierno forma parte interactiva de los
dos niveles, contemplando las demandas de ambos sectores
nacionales e internacionales. Dicha dinámica de relacionamiento
manifiesta un cierto grado de complejidad, asociada con que
decisiones que en un nivel son racionales, pueden no llegar a serlo
en el otro.
En el plano doméstico se encuentran los grupos económicos
(lobbies), clases sociales, organizaciones internas, partidos políticos,
entre otros. Aquí se ubicarán los factores internos que determinan las
políticas comerciales ganaderas a abordar. Tales factores son, el tipo
de relación que mantienen los gobiernos uruguayos y argentinos con
los sectores exportadores de carne vacuna. Éstos últimos entendidos
como ―asociaciones de interés‖, las cuales basan su acción en
desarrollar actividades y generar móviles de acción, articulando
intereses económicos y sociales, lo que les permite actuar sobre el
sistema político para conseguir los fines que en cada caso se
proponen. Movilizados por la voluntad de obtener poder, recursos e
influencia sobre determinadas políticas estatales. (Jordana en
Caminal Badía, 1999, p. 291). En segundo lugar se analizarán las
capacidades de producción ganadera de los países seleccionados
y su comportamiento a lo largo del período de análisis. Y en tercer
lugar se tomará en consideración las características del mercado
interno de carne vacuna de Argentina y Uruguay.
En efecto éstos grupos, en pos de sus intereses, actúan presionando
al gobierno para que adopte políticas favorables a ellos, al mismo
tiempo que el gobierno trata de construir coaliciones con estos
204
sectores.
En
el
presente
trabajo,
los
grupos
productores
y
exportadores de carne vacuna presionan al gobierno para que
facilite el comercio exterior de sus productos y elimine las
restricciones. Mientras el gobierno trata de satisfacer las demandas
de otros actores implicados, como lo es la sociedad civil, que exige
acceder a un producto de vital importancia en la canasta
alimentaria de los argentinos y uruguayos, como lo es la carne
vacuna, a un precio razonable. Así los gobiernos deben satisfacer las
demandadas de consumo internas, negociar con los grupos
exportadores
y
cumplir
con
sus
acuerdos
comerciales
internacionales, generando que en muchas ocasiones no puedan
satisfacer todas estas cuestiones. Tal es así que surge la necesidad
de desarrollar políticas comerciales que integren esas exigencias
domésticas e internacionales, tarea que no es sencilla.
Con respecto al ―Nivel 1‖ o plano internacional es necesario definir
qué factores externos serán tomados en este análisis como
determinantes de las conductas y decisiones que adoptaron los
gobiernos argentinos y uruguayos en materia ganadera en el
período 2003-2010. Por un lado los requisitos/impedimentos sanitarios
y aduaneros que establece la Unión Europea para el ingreso de
carnes a su mercado. Sumando al aumento del precio de los
commodities, sobre todo de los granos, lo que ha generado en
términos relativos que la actividad ganadera se vuelva menos
redituable.
Por otra parte, en el ―Nivel II‖ o doméstico Putnam plantea que los
grupos de interés buscarán influir en las decisiones del gobierno a
través del ofrecimiento de su apoyo, materializado en ocasiones en
contribuciones monetarias para campañas electorales, por ejemplo.
205
Estos programas no son contratos formales ni son explícitamente
informados, sin embargo el gobierno sabe que existe una relación
implícita entre la forma en que trata a los diferentes grupos y las
contribuciones que puede esperar recibir de cada uno de ellos. En el
nivel doméstico del juego, cada grupo de interés determinará un
programa de contribuciones que maximiza el bienestar agregado
de los miembros.
Mientras que el gobierno determinará el “win-set” o ―conjunto
ganador‖ del ―Nivel I‖ teniendo en cuenta el conjunto de
contribuciones que puede llegar a obtener y además la influencia
que ejerce el electorado no organizado a través de sus votos, que
en este análisis serían los ciudadanos/consumidores de carne
vacuna argentinos y uruguayos.
En concordancia, en democracias representativas, como las de
Argentina y Uruguay, los gobiernos toman sus decisiones en
respuesta no solo a lo que concierne al electorado general sino
también a las presiones de los grupos de interés. Estos grupos
participan del proceso político y, por lo tanto, afectan los resultados
que de él se desprenden (González, 2006, p. 68).
Simultáneamente se utilizarán para complementar el análisis de los
factores internos y externos que determinan las políticas comerciales
ganaderas de Argentina y Uruguay, los conceptos desarrollados por
Van Klaveren (1992). Dicho autor realiza un acabado estudio de los
condicionamientos de índole doméstico y exterior que repercuten en
la diagramación de las políticas exteriores latinoamericanas, estudio
que reviste gran relevancia y pertinencia para la presente
investigación.
206
Este marco conceptual tiene como objetivo identificar las variables
más importantes para el análisis y sugerir posibles modalidades de
vinculación entre esas variables, es probable que la clasificación
más conocida de las variables que afectan los comportamientos de
política exterior sea aquella que distingue entre factores internos y
externos (Van Klaveren, 1992, p. 176), el mismo es el que seguirá el
presente trabajo de investigación. Con respecto a las variables
trasnacionales, están son integradas en el proceso de toma de
decisiones
interno
mediante
agentes
e
instituciones
locales,
transcurso que se da de forma diferente es cada país. Así se puede
decir que ante las variables externas que se tienen en cuenta en
este estudio, como lo son los mecanismos comerciales que regulan el
comercio de carne vacuna entre Argentina y Uruguay con la Unión
Europea, los tipos de requisitos que exige la Unión Europea para el
ingreso de carnes a sus mercados y la variación del precio de las
commodities, los países analizados responden de forma diferente.
Así mismo el énfasis en los factores internos ha permitido a los
expertos superar las limitaciones del análisis tradicional de la política
del poder, que tendía a considerar que los países se comportaban
con independencia de las fuerzas políticas y sociales internas en la
búsqueda de intereses nacionales evidentes por sí solos (Van
Klaveren, 1992, p.176). Por lo tanto, los actores no estatales que
fueron mencionados anteriormente, tales como los partidos políticos,
asociaciones
empresariales,
medios
de
prensa,
entre
otros,
aumentaron su participación en la toma de decisiones en materia
de política exterior. Sumado a las estrategias de desarrollo que cada
país en particular eligió, que son útiles para explicar las actitudes
dispares seguidas por Argentina y Uruguay. Por otro lado los recursos
207
y las capacidades materiales en América Latina, al igual que en el
resto del mundo tienen una gran influencia sobre la política exterior,
aquí se identifican como recursos las capacidades excepcionales de
producción de carne vacuna de alta calidad y competitividad con
la que cuentan los países analizados.
Van Klaveren aclara que si bien la mayoría de los estudios que se
encargan del análisis de América Latina, ya sean de índole política,
económica, comercial, social o cultural, parten del supuesto que la
región es extremadamente sensible a su medio externo y que su
comportamiento hacia otros países tiende a ser una reacción a
estímulos que se originan más allá de sus fronteras, partiendo de la
base que la variable del sistema internacional tiene un efecto
particularmente negativo en la región. El autor añade a esta ―regla
general‖ por llamarla de algún modo, que los procesos de toma de
decisiones de muchos países del mundo están fuertemente
afectados por factores externos, más como consecuencia de la
permeabilidad del Estado- nación moderno que de una situación de
dependencia estructural (Van Klaveren, 1992, p.189), teniendo en
cuenta esto en el presente estudio se considerará que los requisitos
de cuotas de exportación y de calidad que exige la Unión Europea
responde a dicha situación.
En adhesión al rol descripto que juegan los actores no estatales en el
proceso de toma de decisiones es necesario mencionar aspectos de
los actores estatales, en el caso de los Presidentes ostentan
importantes poderes en el área de la política exterior. No sólo toman
las decisiones más importantes, sino que también desarrollan estilos
personales de política exterior. El carisma personal y un interés
presidencial excepcional en los temas internacionales han dejado
208
una huella clara en muchas políticas exteriores (Van Klaveren, 1992,
p.201). Sumado a que dichas influencias presidenciales también se
encuentran
condicionadas
por
los
cambios
en
el
sistema
internacional y las coyunturas de política interna del país.
A continuación se incorporó un cuadro que sintetiza en forma clara y
gráfica los factores involucrados en el proceso de toma de
decisiones, varios de los cuales serán tomados en esta investigación.
Cuadro N°1: proceso de toma de decisiones y diagramación de
las Políticas Exteriores latinoamericanas desarrollado por
Van
Klaveren
En definitiva y en concordancia con lo que plantea el autor, las
comparaciones meticulosas de las capacidades potenciales de los
países pueden resultar interesantes, pero sólo miden las bases de
influencia o poder crudo. Lo que es crucial es la forma en que se
movilizan esas capacidades para alcanzar objetivos específicos de
209
política exterior y las habilidades que se demuestran en esa
movilización (Van Klaveren, 1992, p.207). Es esto lo que se buscará
analizar en el presente TFG, ver y comparar cuales fueron las políticas
comerciales ganaderas aplicadas por Argentina y Uruguay para
insertar o aumentar participación de sus stocks de carne vacuna en
la Unión Europea, más allá de los recursos materiales concretos con
los que cuentan.
Metodología de Trabajo
El presente TFG se enmarca dentro de los lineamientos de la
investigación de tipo cualitativa, definida como ―un tipo de
investigación que produce hallazgos a los que no se llega por medio
de procedimientos estadísticos u otros medios de cuantificación.
Algunos de los datos pueden cuantificarse, por ejemplo con censos
o información sobre antecedentes de los objetos estudiados, pero el
grueso del análisis es interpretativo‖ (Strauss y Corbin, 2002, p. 12). Es
esto lo que se realizará, ya que la situación y los resultados de las
políticas comerciales serán analizados e interpretados utilizando por
un lado las estadísticas disponibles y por otro los estudios realizados
por los entes y académicos de los países a analizar, Argentina y
Uruguay. Así es necesario dejar en claro que tal como lo definen
Strauss y Corbin, con la utilización del método cualitativo los datos
son codificados de tal manera que permiten hacerles un análisis
estadístico, técnica que se utilizará en la presente investigación.
Al hablar de análisis cualitativo se hace referencia al proceso no
matemático de interpretación, realizado con el propósito de
descubrir conceptos y relaciones en los datos brutos y luego
organizarlos en un esquema explicativo teórico. De allí se deduce el
tipo de diseño que seguirá este trabajo, se trata de un diseño
210
emergente y flexible, que se irá desarrollando a medida que se
avanza con la investigación y la recolección de los datos,
reservándose el derecho a modificar, alterar y cambiar los pasos de
la investigación a medida que ésta avanza, en forma contraria a la
investigación cuantitativa que sigue etapas estancas, no pudiendo
pasar de una a otra sin finalizar la anterior. Por lo tanto, lo distintivo
de este tipo de investigaciones cualitativas, radica en su capacidad,
no solo de generar teoría, sino también de fundamentarla en los
datos.
Asimismo, se busca abarcar a través de un enfoque de carácter
exploratorio-descriptivo los factores de índole interno y externo que
han delineado las políticas comerciales ganaderas de Argentina y
Uruguay hacia la UE. Siendo más exhaustivos, se puede decir que el
carácter exploratorio se encuentra en la realización de un análisis
comparado de las políticas de ambos países, lo cual no es usual por
no encontrarse trabajos con estas características. Con respecto al
carácter descriptivo del presente trabajo, éste se refleja en el
desarrollo y explicación de las políticas ganaderas de cada uno de
los países. Es decir que se aplicará la técnica de análisis de
contenido de los diferentes informes y acuerdos comerciales entre
los Estados implicados, lo que permitirá, a través de la repetición de
ciertas palabras, temas o actitudes, definir cuál es la posición de los
diferentes actores implicados.
Luego, en la etapa del Análisis de Datos, se utilizará la técnica
estadística para abordar los datos de montos comercializados, stocks
ganaderos, toneladas de carne vacuna producidas, entre otras
estadísticas. Dejando en claro que se realizará un análisis de tipo
cualitativo, con análisis de datos cuantitativos.
211
En alusión a las fuentes que se utilizarán, se seguirá el criterio según el
cual las fuentes de índole primaria son aquellas que no han sido
atravesadas por ningún tipo de análisis, en la presente investigación
serían los datos proporcionados por el Instituto de Promoción de
Carne
Vacuna
de
Argentina
(IPCVA),
el
ente
de
similares
características de Uruguay, el Instituto Nacional de Carnes (INAC), y
el United States Department of Agriculture (USDA) de Estados Unidos,
organismo que realiza estadísticas sobre diversos países. Los datos
provenientes de estos entes serán considerados como las fuentes de
carácter primario de éste trabajo. Se decidió dejar de lado las
estadísticas que ofrecen organismos como el INDEC, por brindar
información de carácter general, ya que analiza las estadísticas
correspondientes a la agricultura, ganadería y pesca en forma
agregada, imposibilitando la obtención de datos específicos, que los
organismos anteriormente mencionados si brindan. A su vez se
triangularán algunos datos más generales sobre la producción y
comercio de los países analizados, la participación en los mercados
internacionales de carne vacuna, entre otros aspectos con
organismos internacionales, como lo es la Organización Mundial de
Comercio (OMC) y organismos especializados de Naciones Unidas,
como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y
la Agricultura (FAO), datos que respaldarán y otorgarán mayor
consistencia al trabajo.
En referencia a las fuentes secundarias que se utilizarán Informes
realizados por los entes dedicados al análisis de la producción
ganadera de los respectivos países, el Instituto Nacional de Carnes
de Uruguay y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna
Argentina. Además se trabajará con papers que han tratado las
212
políticas ganaderas argentinas (Otaño, 2005; Bavera, 2007; Helicabe,
2009; Santarcángelo y Fal, 2009; Rearte, 2010; Iriarte, 2011) y
uruguayas (Green, 2005; INAC, 2007; Universidad ORT, 2009; Peyrou,
2010). Por otra parte se trabajará con los Boletines Oficiales de
Argentina y Uruguay, para extraer de allí las Resoluciones y Decretos
emitidos por los respectivos Gobiernos en materia de política
ganadera.
Variables de la Investigación
Finalmente se desarrollarán las variables en torno a las que se
estructura el presente trabajo. Del objetivo general, ―analizar los
factores internos y externos que influyeron en la política comercial
ganadera de Argentina y Uruguay hacía la Unión Europea, y sus
resultados en el período 2003 -2010‖, es necesario identificar las dos
variables principales, en torno a las que girará esta investigación. Por
un lado se identifican como variable independiente a los factores
internos y externos, y como variable dependiente el tipo de política
comercial que adoptaron los países estudiados, Argentina y
Uruguay, en respuesta a la influencia de los mismos.
En segundo lugar de los objetivos específicos planteados se pueden
identificar las siguientes variables de estudio, las cuales serán
operacionalizadas a través de los indicadores mencionados en el
cuadro correspondiente a la metodología.
Actores que participan e influyen en el proceso de formación de las
políticas comerciales ganaderas hacia la Unión Europea

Tipo de relación que mantienen los grupos exportadores de
carne vacuna con los gobiernos nacionales.
213

Características de la demanda interna de carne vacuna en
Argentina y Uruguay.

Grado de implicancia de las medidas internas en el
comercio internacional de carne vacuna.

Acuerdos
y
mecanismos
comerciales
que
regulan
el
comercio de carne vacuna entre los países seleccionado,
Argentina y Uruguay, con la Unión Europea.

Tipos de requisitos que exige la Unión Europea para el
ingreso de carnes a sus mercados.

Variación del precio de las commodities en el período de
análisis.
Nota: Para obtener una versión completa del trabajo final, enviar un correo
electrónico a la dirección reci@geic.com.ar, indicando en el asunto
―extracto de tesis‖ y el nombre del autor.
214
Publicar en la Revista de Economía y
Comercio Internacional
El
Área
de
Economía
Internacional
del
Grupo
de
Estudios
Internacionales Contemporáneos invita a profesionales, académicos
y estudiantes a realizar su aporte intelectual a la revista, mediante la
confección de trabajos y documentos de investigación. La revista
contempla cinco tipos de trabajos a disposición de los autores:
Artículos de Opinión: Exposición o argumentación que manifiesta la
interpretación o mirada del autor de manera crítica y fundada.
Debe ofrecer valoraciones, puntos de vista y análisis sobre diversos
aspectos de la realidad económica internacional, evitando el uso de
expresiones peyorativas y elogios desmedidos. Este es un espacio
que no está sujeto a ninguna ideología por lo que es de libre
desarrollo. La extensión de un AO no deberá superar las 1.500
palabras.
Artículos de Investigación: Estudios de tipo explicativos, descriptivos o
exploratorios, que responden a una problemática concreta en
relación a alguna de las temáticas propuestas por la revista. Los AI
deben estructurarse en introducción, contenido y
conclusión. Los
datos a utilizar pueden ser cualitativos y/o cuantitativos, obtenidos
tanto de fuentes primarias como secundarias. La extensión de los AI
deberá ser entre 5000 y 7000 palabras.
Reseñas
Bibliográficas:
Informe
acerca
del
contenido
o
características de un libro o publicación, esta modalidad está
orientada a facilitar el acceso a textos especializados a través de un
análisis crítico y comprensivo. No deberán superar las 1500 palabras.
215
Extracto de Tesis: Versión acotada de un trabajo final de grado o
posgrado de las carreras afines a los temas de la revista. El objetivo
de este espacio es dar a conocer investigaciones de largo plazo que
aporten al progreso de las ciencias económicas y sociales. La
extensión de los extractos no deberá superar las 1500 palabras.
Requisitos

Todos los trabajos deberán utilizar el sistema de citado
Harvard,
tanto
en
el
texto,
como
en
las
referencias
bibliográficas.

Los trabajos deberán ser enviados en formato Word, hoja
A4, letra tahoma tamaño 11.

Los Artículos de Investigación deberán estar acompañados
de un abstract o resumen de no más de 300 palabras.

En todos los casos, para la utilización de cuadros y gráficos,
se deberán incluir los títulos correspondientes, notas explicativas
y la fuente de donde han sido obtenido los datos.
Recomendaciones de Estilo:

Los títulos no deben ser innecesariamente largos y se
recomienda originalidad en su formulación.

La redacción del trabajo debe ser en modo impersonal, en
tercera persona del singular.

Se deben evitar los juicios de valor a título personal, así como
también expresiones peyorativas y elogios desmedidos.
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
Se recomienda que los contenidos sean expuestos de
manera clara y concisa, a los fines de facilitar la lectura y la
comprensión del texto.

Es importante hacer un uso correcto del lenguaje para evitar
palabras
ambiguas,
vagas,
abreviaturas
o
expresiones
coloquiales.

Se recomienda evitar el uso excesivo de siglas y abreviaturas,
en caso de que sea indispensable, incluir la denominación
completa la primera vez que se mencione en el texto.
Para su publicación, los trabajos deberán ser enviados a la dirección
de correo electrónico: reci@geic.com.ar, indicando en el asunto
―RECI Nº4‖ y el tipo de trabajo enviado. .
La Dirección del Grupo de Estudios Internacionales Contemporáneos
se reserva el derecho de realizar los cambios editoriales necesarios
en los artículos para su publicación impresa y electrónica.
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