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EL DÍA, domingo, 1 de noviembre de 2015
EL MISTERIOSO BRILLO
de la estrella KIC 8462852 da pie a
diversas conjeturas, entre ellas la de
una intervención alienígena. !6/7
del domingo
revista semanal de EL DÍA
RECUERDOS DEL PASADO
CABO DE HORNOS Y
CABO DE BUENA ESPERANZA
DOS BARCOS PARA UN NUEVO AMANECER
!!!
Texto: Manuel Marrero Álvarez
(ex-delegado de la Compañía
Trasatlántica Española en Canarias)
A
l finalizar la Guerra Civil
española, en abril de
1939, el panorama que
presentaba nuestra flota
mercante era desolador
y los buques que hacían el servicio
trasatlántico de pasajeros habían
desaparecido prácticamente. La flota
de Ybarra fue una de las más castigadas por la adversidad, y de los cinco
grandes trasatlánticos que poseía
para cubrir la línea del Plata se perdieron cuatro y solo el Cabo San Antonio permaneció con vida, gracias a que
estuvo amarrado durante toda la
guerra en el puerto de Buenos Aires.
Al término del conflicto, el buque zarpó
para España reanudando sus servicios
regulares con muy buenos resultados,
pero ocho meses más tarde, el 29 de
diciembre de 1939, navegando desde
el puerto bonaerense a Santa Cruz de
Tenerife, al mando del capitán Bonifacio Arrizabalaga, a 500 millas de su
destino y a la altura de Dakar, se declaró
un inexplicable incendio en la cocina
que no pudo ser sofocado, extendiéndose por toda la nave.
El buque se da por perdido y todos,
pasajeros y tripulantes, abandonan el
barco en los botes salvavidas, con la
colaboración del destructor francés
Cassard, que había acudido en su ayuda
y participó en la difícil operación de
rescate, en la que fallecieron el primer oficial, un camarero y una menor
que viajaba de pasajera, todos del trasatlántico español. Los restos del buque
permanecieron en llamas y a la deriva, por lo cual, al considerar el comandante del navío francés, Andre Braxmeyer, que representaba un peligro
para la navegación, decidió hundirlo a cañonazos. Los supervivientes,
fueron repatriados desde Dakar por
el buque Ciudad de Alicante, enviado
por el Gobierno de España.
Con la desaparición del Cabo San
Antonio, único barco de la compañía
que servía la línea sudamericana, Trasmediterránea, que desde hacía tiempo
deseaba entrar en estos tráficos, se lanza
sobre el apetitoso negocio, e inicia sus
viajes con buques propios y el beneplácito del Gobierno. Así, durante el
año 1940, veríamos a las motonaves
Ciudad de Sevilla, Villa de Madrid, Plus
Ultra y Domine navegando por aquellas zonas.
Pero Ybarra y Cia. trabaja con denuedo y hace valer el derecho que le
!!!
Cabo de Buena
Esperanza,
atracando en Génova
(arriba) y Cabo de
Hornos en pleno
Atlántico.
asiste para no ser desposeída de
aquel tráfico, y para ello logra traer
desde Estados Unidos los Cabo de Hornos y Cabo de Buena Esperanza, para
reanudar sus servicios regulares perdidos por las desgracias de la guerra.
Eran dos grandes barcos que accedieron a sus nuevos armadores de
forma rocambolesca, pero llegaron y
triunfaron. Fue una operación audaz,
porque Ybarra no podía realizar
acciones comerciales en Estados
Unidos, debido a que estaba acusada
de delito fiscal desde que cerró su línea
a New York, siendo por ello que la compra se efectuó a través de su consignatario y socio, Bergé y Cia.
Lo cierto es que fueron dos barcos
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para un nuevo amanecer de la compañía Ybarra, que en la época de los
años 1940-60 formaba parte importante del ambiente portuario que animaba la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, y donde lucía su estampa de trasatlánticos, produciendo un gran
movimiento de tráfico tanto de viajeros como de mercancías, al tiempo
que convertía el muelle Sur en un hermosa rada, con sus arribadas de monótona constancia, siempre en las primeras horas del día. Por ello, cada vez
que se anunciada la llegada de alguno
de estos buques se sabía que al orto
del siguiente día se vería al Cabo de
turno amarrado en el muelle Sur del
puerto capitalino.
Eran barcos cuyos cientos de pasajeros en tránsito y tripulantes que bajaban a tierra llenaban de vida los establecimientos comerciales y cafeterías
de la capital santacrucera, y durante
años fueron dos huéspedes fijos de
nuestro puerto, cubriendo la línea regular Mediterráneo, Tenerife, Río de
Janeiro, Santos, Montevideo y Buenos Aires, teniendo asimismo a Santa
Cruz como escala en los viajes de retorno, aunque en una época de los años
45-50, por problemas en los precios
del combustible en Europa, sus armadores incluyeron la muy rentable escala
en Puerto Cabello, para desembarcar
pasajeros y repostar al propio tiempo
completo de fuel-oil en aquel puerto
venezolano.
Pero durante el periodo 19461949, por problemas políticos entre
España y Venezuela –al no haber reconocido la democracia de Rómulo Gallegos al régimen franquista–, los buques españoles no podían efectuar
escalas en puerto venezolano alguno,
por lo cual a los pasajeros para este
país la compañía Ybarra les facilitaba
billete de pasaje con destino final La
Guaira y trasbordo previo en la isla
de Curazao, donde el buque repostaba combustible, tanto en los viajes de ida como de regreso. A fina-
domingo, 1 de noviembre de 2015, EL DÍA
EN PORTADA
les de 1948 es depuesto el presidente
Rómulo Gallegos por una Junta Militar y se restablece la normalidad
diplomática entre ambas naciones,
y con ello también los buques vuelven a cubrir su anterior itinerario. Era
la época viva de la emigración a Venezuela, en la cual los barcos salían abarrotados de pasajeros desde las Islas
Canarias y había tráfico para todas
las compañías. Por tal motivo, en estos
buques la travesía para los que viajaban hasta Buenos Aires se hacía eterna, pero al armador le compensaban
los veinte días de más en el viaje redondo, con el ahorro en los precios
del combustible.
Los barcos fueron construidos en
los astilleros New York Shipbuilding
Corp. Ltd, de Camden, New Jersey,
con las siguientes características
técnicas: desplazamiento 21.425 toneladas; 12.595 de registro bruto, 6.731
neto, 170 metros de eslora, 33 de manga y 9,20 de puntal, desarrollando
una velocidad de 18 nudos. El Cabo
de Buena Esperanza nació a la mar
como Hoosier State en octubre de 1920
para U.S. Shipping Board. Después
cambiará de nombre por el de President Lincoln y transferido a la Dollar
Line, para años más tarde quedar bajo
el control de la American President
Line. Antes de ser adquirido definitivamente por la compañía española Ybarra, en septiembre de 1940,
se llamaría María del Carmen.
Su gemelo fue botado en agosto de
1920 y siguió la misma senda e
igual retahíla de nombres, comenzando por Empire State; luego President Wilson y finalmente, dos
meses con el de María Pipa, siendo
en agosto de 1940, en el puerto de
Buenos Aires, cuando toma definitivamente el nombre del mítico
punto más austral de la tierra, Cabo
de Hornos, y pasa a propiedad de Ybarra. Ambos buques estaban matriculados en Sevilla, lugar también de
la sede social de la naviera, y lucían
el color totalmente blanco, con chimenea alta pintada de negro y el logotipo de los armadores. Tenían popa
de crucero, proa recta y eran mixtos,
con capacidad para transportar 650
pasajeros, 480.000 pies cúbicos de
carga en bodegas y 210 tripulantes.
Su estética no era atrayente y más
bien eran buques feos, aunque poseían un especial encanto, que los
convertían en los elegidos de la línea
del Plata, tal vez por sus nombres y
la exquisita atención a bordo.
La Compañía Ybarra estaba representada en esa época en el puerto de
Santa Cruz de Tenerife por unos antiguos consignatarios, eficientes y muy
respetados, de nombre Hardisson Hermanos, que ejercían a su vez de cónsul honorario de Colombia y Portugal. Su sede estaba en una vivienda
de la antigua calle El Tigre, hoy Villalba Hervás, en la que vivió su fundador, Rafael Hardisson Spou, que tenía
en el torreón de la casa, como hobby,
un observatorio meteorológico. Rafael
Hardisson, falleció en 1933 a la edad
de 73 años, habiéndose distinguido
por atraer al puerto tinerfeño numerosas compañías de navegación y dejando como herencia una de las mejores empresas consignatarias de la
Isla. Dicha casa, de las más bellas que
hemos conocido, igual que ocurriera
con la de Hamilton en la calle de La
Marina, fue derribada para construir un nuevo y gran edificio, que seguro reportó pingües beneficios a sus
!!!
Cubierta del Cabo
de Hornos con
pasajeros de tercera
clase (arriba) y
desembarco del
féretro de Manuel de
Falla y
acompañamiento
por el muelle Sur.
(Foto Benítez)
venderores y compradores. Lo que no
sabemos es dónde fue a parar la rica
madera que ornamentaba dicha edificación. La de Hamilton sí la conocen todos, y los que no, que se pasen
por el edificio de la Presidencia del
Gobierno de Canarias en Santa Cruz
y podrán disfrutar de ella.
La apertura de oficinas en esta capital de Bergé y Cia., allá por el año de
1955, llevó al cierre y desaparición de
Hardisson Hermanos como consignatarios, igual que le ocurriera a los La
Roche años más tarde, al abrir delegación en Canarias la Compañía Trasatlántica. Dos legendarios agentes que
unían a la silueta de grandes señores
su alta preparación, su natural elegancia, su caballerosidad e indiscutible honradez.
Y como todos los buques que hacían la travesía de las Américas, la
mayoría de sus tripulaciones complementaban sus bajos salarios con
pequeños contrabandos que les ayudaban a solucionar su economía,
con la venta de artículos inexistentes o difíciles de conseguir en los puertos españoles de escala, como el café
y el azúcar blanca de Brasil, o los cereales y carne de Argentina. Para ello, sus
buenos amigos los cambulloneros del
puerto tinerfeño se convertían en sus
mejores aliados para ultimar el negocio que a todos beneficiaba. Asimismo,
en estos barcos se comentó que
hubo un tráfico ilegal de monedas de
oro que se adquirían en Lisboa para
venderlas en Montevideo y que sus
tripulantes guardaban celosamente,
tanto que mucha de las veces olvidaban
su escondite. Se habló de que en el
desguace de los barcos se encontraron en las mamparas de algunos camarotes de miembros de la tripulación
cantidad de aquellas monedas perdidas.
En los casi veinte años que estuvieron
bajo propiedad de Ybarra, tanto el Cabo
de Hornos como el Cabo de Buena
Esperanza se vieron inmersos en
algunos servicios especiales, muy
comentados en los medios de comunicación, tales como el rescate por parte
del primero de 79 supervivientes de
un carguero inglés, y meses más tarde
de otros 116 miembros de tres barcos
brasileños que habían sido hundidos
por submarinos alemanes que operaban en el Atlántico. También el
segundo de los trasatlánticos fue noticia por varios salvamentos efectuados, pero tuvo cierta transcendencia
el de la localización y rescate de los
tres tripulantes de un hidroavión británico que se vio forzado a amerizar
en pleno Atlántico por falta de combustible. Fueron desembarcados en
Tenerife, como también el aparato, que
quedó confiscado y varado en unas
instalaciones privadas del puerto, para
ser utilizado después por el Ejército
del Aire español, hasta su desguace
en 1948.
Pero, sin duda, uno de los acontecimientos más emocionantes para los
tinerfeños fue la repatriación de los
restos mortales de Manuel de Falla
desde Buenos Aires. Falla, uno de los
compositores españoles más impor-
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EN PORTADA
tantes de la primera mitad del siglo
XX, después de la Guerra Civil y comienzo de la Segunda Guerra Mundial, decide exiliarse en Argentina, viajando en octubre de 1939 a bordo del
trasatlántico italiano Neptunia hasta
Buenos Aires. Siete años estuvo en el
país americano y desde su llegada su
salud fue muy frágil y sus limitaciones económicas a veces alarmantes.
Siempre vivió con su hermana María
del Carmen, la cual le dedicó en todo
momento los mejores cuidados,
hasta que en la mañana del 14 de
noviembre de 1946 le encontró
muerto, víctima de una parada cardiaca, cuando le faltaban pocos días
para cumplir 70 años.
Sus restos mortales fueron embalsamados y un mes más tarde embarcados en Buenos Aires a bordo del trasatlántico Cabo de Buena Esperanza
con destino a Santa Cruz de Tenerife,
a donde el buque arribaría el 7 de enero
de 1947. Como siempre hizo en vida,
también le acompañaba su hermana
María del Carmen en esta su última
travesía. El desembarque del féretro
y acompañamiento hasta el Ayuntamiento de Santa Cruz se produjo al
mediodía en medio de un enorme gentío que en respetuoso silencio se sumó
al homenaje que la ciudad entera rendía al maestro, con la asistencia de la
totalidad de las autoridades de la Isla,
encabezadas por el capitán general de
Canarias Francisco García Escámez.
En las Casas Consistoriales, quedó instalada la capilla ardiente hasta las 17.30
horas en que el cortejo regresa al muelle para embarcar el ataúd en el minador de la Armada Española Marte,
que lo conduciría hasta Cádiz, a
donde llegaría el 9 de enero. Finalmente, sus restos fueron depositados
!!!
Postguerra 1941,
con la marca de país
neutral, en dique
seco de Ferrol. (Foto
AGA) (arriba) y
vestíbulo de los Cabo
(revista Ibarra).
en la cripta de la catedral gaditana de
Santa Cruz.
Los dos Cabo continuaron con sus
servicios regulares en la línea del Plata
y durante muchos años su capacidad
de pasajeros se mantendría al completo, así como sus bodegas, abarrotadas con carga general y en ocasiones con trigo y carne congelada, por
lo cual las ganancias de la naviera en
esta línea sudamericana eran altamente
rentables. La Segunda Guerra Mundial reportó, asimismo, grandes beneficios, entre otras razones porque Ybarra era la única naviera europea que
realizaba de forma regular el transporte de pasajeros a aquella zona, y
también debido al incremento de los
fletes, como consecuencia de la retirada de la competencia de los buques
mercantes de los países beligerantes.
En la foto que aparece en el presente
reportaje, se puede apreciar al Cabo
de Hornos navegando en pleno Atlántico, con su capacidad de pasajeros
ocupada y, según se desprende de su
línea de flotación, completamente
abarrotado de carga. Por tales cir-
cunstancias, el Estado español, que
no era ajeno a la buena marcha de la
compañía y conocía bien sus grandes
beneficios, decide, a través del Ministerio de Industria y Comercio, suspender las subvenciones de que
gozaba la naviera.
Con el fin de fortalecer el buen tráfico de la línea, la compañía Ybarra
considera necesario la renovación de
la flota, reformando a fondo los dos
trasatlánticos en servicio y para ello
piensa acogerse al crédito naval.
Pero la respuesta de la Subsecretaría
de la Marina Mercante es negativa,
basándose en que escasean los fondos y los buques superan los 30 años
de mar. No obstante, deja las puertas abiertas de un futuro crédito para
nuevas construcciones, y es aquí
cuando se gestan los flamantes Cabo
San Roque y Cabo San Vicente, pero,
por contra, a la vida de nuestros protagonistas, Cabo de Hornos y Cabo de
Buena Espeanza, le han puesto fecha
de caducidad. En la década de los 50,
los barcos continuarán realizando las
travesías trasatlánticas, con las normales reparaciones y con su capacidad de pasaje al completo, dado
que una nueva oleada migratoria del
continente europeo, deteriorado en
el orden económico y político, invade
Brasil, Uruguay, Argentina y Venezuela.
Desconocemos oficialmente el resultado de explotación de estos dos
magníficos barcos durante los casi
veinte años que permanecieron con
la naviera española, pero por los tráficos realizados y los buenos dividendos
que repartían, especialmente basados
en el efecto de esta línea sudamericana, según la Memoria Anual que formulaba el Consejo de Administración
de la compañía a la Junta General de
Accionistas, estamos plenamente
convencidos de que fueron altamente rentables, a pesar del elevado
consumo de su sistema de propulsión.
Navegando ya las nuevas unidades
que vendrían a reemplazarles, el Cabo de Hornos, retirado de los servicios regulares que servía con anterioridad, realiza un viaje de Casablanca
a Arabia Saudita con 2.000 peregrinos marroquíes que viajaban a La Meca
y poco más tarde otros dos con las mismas características desde Sudán.
También, cuando el ejército de Liberación Marroquí atacó Sidi-Ifni el buque fue fletado para transportar tropas españolas a la zona del conflicto. Finalmente, en 1959 es contratado
por el Sindicato Español Universitario para efectuar tres viajes, partiendo
de Bilbao con destino a Amberes, para
que estudiantes universitarios puedan asistir a la Exposición Internacional
de Bruselas. Unos meses más tarde,
en febrero de 1959, el buque rinde viaje
en Bilbao y allí lo adquiere Desguaces y Salvamentos Nervión, que lo lleva
a Avilés para su total desmantelamiento.
Un año antes, en 1958, el Cabo de
Buena Esperanza fue puesto fuera de
servicio y amarrado en Barcelona en
la confianza de encontrar comprador,
pero al no conseguirlo, se hizo con él
la firma Hierros y Metales S.A., que
procedió al desguace en el dique de
la Unión Naval de Levante de la citada ciudad de Barcelona. La compañía
Ybarra continuó su andadura naval
con las nuevas unidades, Cabo San
Roque y Cabo San Vicente, dos extraordinarios barcos, orgullo de los astilleros españoles, de nuestra Marina
Mercante y de sus propios armadores. Pero esa es otra historia.
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CLAVES DEL CAMINO
UN MISTERIO LLAMADO KIC 8462852
Controversia en torno a una estrella cercada
por supuestas megaestructuras alienígenas
Hace poco más de una semana una noticia conmocionó a medio mundo a través de las redes sociales. Rivalizando con videocapturas de
entrañables gatitos, mordaces críticas políticas y todo tipo de “memes”, plataformas como facebook o twitter difundían la detección de
una singular anomalía astronómica situada a nada menos 1.500 millones de años luz, una estrella que, de acuerdo con lo planteado por
los científicos, podría estar rodeada de un anillo de gigantescas estructuras artificiales en órbita.
!!!
Texto: José Gregorio González
E
n muy contadas ocasiones
una noticia científica alcanza
la condición de viral, impactando a millones de personas en todo el mundo en
apenas un puñado de horas. Esta
rareza informativa fue posible gracias
a la complicidad de las decenas de miles
de internautas que se convirtieron, a
través de sus propios perfiles sociales,
en pregoneros de la buena nueva: la localización de una estrella con señales de
vida inteligente extraterrestre orbitando
en torno a ella. Nadie discute que la estrella KIC 8462852 sea una auténtica rareza,
una pieza exótica en el Universo conocido, del que, todo sea dicho, apenas
conocemos una ínfima parte. Sea
como fuere, la frialdad de su nombre
nos indica que se trata de un lejano sol
que en su momento fue estudiado por
el telescopio espacial Kepler –de ahí las
siglas KIC, de Kepler Input Catalog–, una
máquina de cazar planetas extrasolares que hasta la fecha acumula más de
mil mundos localizados en la franja de
cielo a la que miraba, las constelaciones de Draco, Lyra y Cignus. Precisamente en estas dos últimas es donde
se localiza nuestra protagonista, de un
tamaño algo mayor que nuestro querido Sol. Aunque Kepler no detectó ningún planeta extrasolar transitando
por delante de la misma, sí que registró varios parpadeos anómalos en su
brillo, con intervalos irregulares que han
llegado a reducir su brillo hasta en un
20%. Algo singular, realmente raro, que
condujo a un equipo de investigadores coordinado por Tabetha Boyajian,
de la Universidad de Yale, a realizar un
análisis adicional de sus datos y a proponer varias teorías para explicar lo que
ha podido estar sucediendo a 1.500 millones de años luz de la Tierra.
Prescindiendo por un momento de
la literaridad del estudio que recoge el
hallazgo, publicado a mediados del
pasado mes de septiembre en Monthly
Notices of the Royal Astronomical
Society, podríamos visualizar lo que ocurre en KIC 8462852 como una secuencia de parpadeos en su brillo, pequeños eclipses que evidencian que varios
objetos pasan por delante de la estrella. A través del grupo de investigadores
Planet Hunter, que de forma voluntaria analizan material de Kepler y otras
fuentes en su tiempo libre y con sus propios recursos, se evaluaron datos
observacionales equivalentes a cuatro
años, un periodo de tiempo que, si bien
no es concluyente, sí que permite descartar o proponer marcos explicativos
de manera plausibles. Generalmente,
este tipo de tránsitos son los que permiten detectar planetas extrasolares,
pero en este caso la curva de luz de la
estrella apunta no a un planeta, sino
a un grupo de objetos. Lo habitual en
este tipo de situaciones es pensar en
que estamos ante un disco protoplanetario, una acumulación de materiales
en su mayor parte gaseosos de los que
emergen los planetas. Esto sucedió en
nuestro Sol antes de que se configurara nuestro Sistema Solar gracias a las
fuerzas gravitatorias. La nube proto-
!!!
Idealización de
una Esfera de
Dyson (arriba), Jason
Thomas Wright y
recreación de una
esfera en nuestro
sistema solar, según
SETI.
planetaria se descartó pronto pues se
trata un fenómeno frecuente en estrellas jóvenes y todo apunta a que nuestra protagonista no lo es, dado que no
se han detectado las emisiones infrarrojas aparejadas a dicha juventud, por
lo que el grupo Planet Hunter asevera
que se trata de una estrella adulta en
la que estos discos ya no están presentes.
También se ha descartado que esa nube
de escombros sea consecuencia de la
liberación masiva de materiales producto
de un colosal choque cósmico entre asteroides, o entre un planeta y un gran asteroide por ejemplo, barajándose como
opción más viable y académicamente
confortable que se trate de un racimo
o familia de exocometas captados
gravitacionalmente por KIC 8462852
u otro objeto cercano y muy masivo hace
relativamente poco tiempo. La única
manera de despejar las dudas que existen al respecto es observar en detalle
dicha estrella y su entorno más cercano,
de forma que puedan detectarse los efectos concomitantes que cabría esperar
si alguna de las hipótesis es acertada.
Mientras tanto también seguirá siendo
viable la propuesta explicativa que abandera el astrónomo de la Universidad Estatal de Pensilvania Jason Thomas
Wright, y que ha sido formulada desde
el entorno del programa SETI. Para
Wright existe otra llamativa posibilidad a tener en cuenta a la hora de entender lo que ocurre en ese remoto lugar:
nada menos que se trate de un conjunto
o enjambre de megaestructuras artificiales construidas por una civilización
alienígena que han sido puestas en órbita
alrededor de nuestra estrella. “Quizá
esté diseñada para catar energía de la
estrella”, apunta Wright, para añadir
que “los extraterrestres siempre deben
ser la última hipótesis a tener en
cuenta, pero es algo que cabría esperar que fuese construido por una civilización extraterrestre”.
Una forma de despejar las dudas es
mirar en detalle esa región en busca también de indicios de vida inteligente, como
señales de radio. Eso es lo que pretenden
hacer en los próximos meses Boyajian, Wright y su colega Andrew Siemion, director del Centro SETI de Berkeley, quienes se unirán para chequear
a nuestra estrella mediante el grupo de
radiotelescopios del Very Large Array,
en Nuevo Méjico. Pretenden escucharla en detalle para intentar captar
alguna señala que revele inteligencia.
Las Esferas de Dyson
Cuesta imaginar, salvo en el cine de
ciencia ficción, estructuras artificiales
ubicadas a 1.500 años luz de la Tierra
que puedan ser “observadas” por
nuestros telescopios. Obras de ingeniería
de esa magnitud son inconcebibles, pero
una propuesta así no surge de la irracionalidad ni de la extravagancia de cuatro desorientados. Es planteada desde
el ámbito de la ciencia. De hecho, en
el improbable caso de que la anomalía de la KIC 8462852 sea consecuencia de actividad alienígena, se ha
planteado que esas megaestructuras puedan ser parte de uno de los objetos más
asombrosos de cuantos en teoría nos
podemos llegar a topar en nuestra exploración del espacio, una Esfera de
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CLAVES DEL CAMINO
Dyson. Aunque por el momento su construcción no está ni por asomo al
alcance de nuestra ciencia y tecnología, en el plano teórico esencialmente
estaríamos hablando de una gigantesca
esfera hueca o tubular construida con
algún tipo de paneles solares que
rodearía por completo a una estrella permitiendo aprovechar toda su energía.
En este caso, lo detectado serían piezas de esa megaestructura en fase de
construcción o quién sabe si en declive
y deteriorándose tras su abandono. Dicha
energía sería debidamente canalizada
y conducida hasta el planeta constructor.
La formulación de su hipotética existencia se la debemos al físico y matemático inglés Freeman Dyson, actualmente en el Instituto de Estudios
Avanzados de Princeton, quien en 1960
propuso en un artículo en la revista
Science que toda civilización que
sobrevive lo suficiente terminará por
quedarse sin energía en su planeta de
origen. De esa forma, agotados sus recursos para dar respuesta a una demanda
energética creciente, se verá abocada
a idear una fórmula para aprovechar
la energía de sus estrellas, algún tipo
de maquinaria que para ser eficiente
necesariamente deberá ser gigantesca:
la Esfera Dyson. Por definición, este tipo
de megaestructuras con radios similares
al de las órbitas de los planetas son opacas y prácticamente invisibles al ojo humano, en la medida en la que la estrella está “atrapada” en el interior de una
construcción que busca captar toda su
energía. Por eso los expertos que
estudían la anomalía de la estrella KIC
8462852 sostienen que de ser algo así,
estaría bastante incompleta. Sin
embargo ante el supuesto de una
Esfera de Dyson completa la captación
de esa energía solar generaría, como consecuencia del calentamiento de su lado
interno, una cantidad proporcional de
radiación infrarroja que emanaría
hacia el exterior, susceptible de ser localizada mediante radiotelescopios ya que
brillarían mucho en el infrarrojo medio.
La Esfera Dyson, además de cómo un
“único cuerpo” sólido, se ha concebido
también como un denso “enjambre”
de satélites interconectados en órbita
estable alrededor de la estrella, una
opción que es estimada como mucho
!!!
La estrella de la
discordia en un mapa
estelar.
más factible por la mayoría de los expertos. Una tercera modalidad sería la de
uno o varios anillos en órbita estática.
Tanto la segunda como la tercera
opción serían bastante compatibles con
la anomalía detectada entre las constelaciones de Lira y Cisne. Los astrónomos que son partidarios de la posi-
ble existencia de las Esferas de Dyson
prefieren no detenerse demasiado en
la complejidad que conlleva construir algo así. Es difícil calibrar el tiempo
y coste, los problemas de estabilidad
y presión que deben resolverse, o el origen de la materia prima, que a falta de
otras propuestas debería obtenerse
posiblemente de asteroides con órbitas cercanas a la Tierra. Realmente, son
problemas que en cualquier caso les
tocará resolver a otros en el supuesto
de que sobrevivamos lo suficiente como
para convertirnos en constructores, algo
para lo que, siendo optimistas, se estima
que deben faltar unos 500 años.
EN BUSCA DE ALIENÍGENAS
La búsqueda de vida extraterrestre continúa siendo uno de los principales retos de la ciencia moderna, una certeza teórica que pocos cuestionan pero a la
que le sigue faltando una prueba o evidencia que la corrobore definitivamente. El ritmo al que marcha la localización de planetas extrasolares o la mejora
en los métodos de exploración y estudio de nuestro propio Sistema Solar hace bastante previsible que en menos de cinco años se pueda anunciar el
hallazgo de indicios de vida, presente o pasada, al menos a escala microbiana. Las recientes noticias sobre el agua líquida en Marte parecen dar la razón a
los más optimistas. Sin embargo ese más que justificado optimismo que respiran muchos astrobiólogos contrasta con el escepticismo generalizado acerca
de la posibilidad de que ocurra lo mismo con la vida extraterrestre inteligente. Y es que aunque las estadísticas juegan a favor de la existencia de miles,
puede que hasta millones, de ejemplos de vida inteligente en el Universo, otra cosa muy distinta es encontrarla, reconocerla e interactuar con ella. Algunos
astrofísicos, como el Premio Nobel de Física 2011 Brian P. Schmidt, sostienen que la expansión del Universo aleja cada vez más unos espacios de otros,
agravando el problema que siempre supone para un hipotético contacto extraterrestre salvar las distancias siderales. Otros, como el cosmólogo y
astrobiólogo Paul Davis, aseguran que tal vez la vida extraterrestre sea tan diferente de la que conocemos que seamos incapaces de reconocerla. Ese
razonamiento le lleva a plantear que podría existir ya en la Tierra o que su evolución pueda alcanza un nivel “extranatural”, fisionándose con el espacio. Por
su parte, la prestigiosa ingeniera espacial británica Maggie Aderin-Pocock, partiendo de la idea de que la vida extraterrestre podría no necesitar del agua y
el carbono, la ha imaginado de silicio, con el aspecto de medusas viviendo y nutriéndose en nubes de metano. Todo ello ha llevado a diversos especialistas
a sugerir una revisión de los criterios de búsqueda utilizados hasta la fecha, ampliando, por ejemplo, el rango de rastreo se señales de radio de programas
como el SETI, o el radio de la denominada “zona de habitabilidad” en los sistemas planetarios extrasolares. También se han propuesto búsquedas más
innovadoras, como la idea de los astrónomos Abraham Loemb y Edwin Turner de intentar identificar en planetas extrasolares la contaminación lumínica de
sus hipotéticas ciudades, en la medida en la que nuestra tecnología hoy en día permitiría detectar la luz de una ciudad del tamaño de Tokio que estuviese
ubicada en torno al Cinturón de Kuiper. Un desarrollo de esa idea sería medir los efectos atmosféricos que su supuesto desarrollo industrial y tecnológico
han podido generar en planetas lejanos, algo así como buscar un “efecto invernadero” en exoplanetas. Incluso se ha sugerido rastrear el Universo en busca
de vida alienígena artificial, “máquinas pensantes” como las definen expertos como Seth Shostak, del SETI. Este ultimo escenario, al no tener que
depender de las condiciones ambientales que requiere la vida orgánica, multiplicaría casi hasta el infinito el número de objetivos. Finalmente y rizando el
rizo, el propio Paul Davies, junto a su colega Robert Wagner, de la Universidad Estatal de Arizona, sugieren que puede resultar más útil, económico e
inmediato invertir esfuerzos en buscar rastros de vida extraterrestre nada menos que en la Luna. Argumentan que en un remoto pasado alguna civilización
alienígena pudo haber “dejado huellas en la Luna en forma de un artefacto o bien mediante la modificación de las características de la superficie lunar”, que
podrían llegar a ser localizadas desde la propia Tierra analizando, por ejemplo, la detallada cartografía realizada por misiones espaciales como la Lunar
Reconnaissance Orbiter.
¿DÓNDE ESTÁ LA VERDADERA VIRGEN DE CANDELARIA?
El próximo 5 de diciembre, en el Ateneo de La Laguna, se celebra la tercera edición del Encuentro Canarias Territorio del Misterio, en el que se darán cita una decena de especialistas en diferentes
temáticas para hablar de enigmas, hechos insólitos e interrogantes históricos vinculados con nuestro
archipiélago. Uno de los participantes será Lorenzo Santana, quien en los últimos años ha destacado
como uno de los más reputados e inquietos investigadores del pasado de Canarias, con originales
campos de estudios e innovadoras aproximaciones a episodios,
personajes y épocas que se ven
enriquecidos gracias a la nueva
luz que arrojan sus aportaciones.
Para esta edición ha elegido como tema de su intervención el
destino de la imagen original y
de las copias que se hicieron de
la Virgen de Candelaria.
La irrupción en la vida y comunidad de los antiguos guanches de
una talla mariana antes de la
Conquista de Tenerife, la Virgen
de Candelaria, y su incorpora-
!!!
ción a las creencias y prácticas espirituales de los mismos constituye un apasionante proceso que ha
cautivado a numerosos historiadores a lo largo de los siglos. Los entresijos de ese singular fenómenos han dado origen a todo tipo de interrogantes acerca de la autoría de la imagen, de los autores
ideológicos y ejecutores materiales de su traslado a Tenerife, de la arbitrariedad o intencionalidad de
su iconografía, símbolos y atributos, así como del devenir físico de la propia escultura de madera.¿Existió una única Virgen de
Candelaria entre los guanches?
¿Cuántas copias del “original” se
llegaron a realizar? ¿Por qué motivo los guanches llegaron a afirmar que ellos la habían construido? ¿Cuál fue el destino de la
imagen primigenia? ¿Es posible
que la aparición de la Virgen de
Candelaria no haya sido la única
aparición milagrosa ocurrida entre los guanches?
Más información en wwww.territoriodelmisterio.com y en teléfono 628.368.842
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domingo, 1 de noviembre de 2015, EL DÍA
www.eldia.es/laprensa
Revista semanal de EL DÍA. Segunda época, número 1.004
“Elijo a mis amigos por su belleza física,
a mis conocidos por su personalidad y
a mis enemigos por su inteligencia.”
(Óscar Wilde)
V
ivimos en sociedad, necesitamos comunicarnos y
satisfacer necesidades
sociales para nuestra autorrealización como personas. Por ello, es muy frecuente que durante nuestra trayectoria vital surjan
esas figuras denominadas amigos.
Pero, ¿qué son los amigos? Eso es algo
tan difícil de definir que podríamos decir
que cada uno puede tener una opinión
diferente al respecto, porque es algo
subjetivo. Sin embargo, una de las características que solemos incluir todos al
dar significado a la palabra amistad es
el afecto puro, desinteresado, compartido, que se fortalece con el trato.
Yo soy un apasionado del estudio de
la amistad, creo que es algo que elegimos, que no nos viene impuesto; las
amistades son pequeños tesoros que
podemos encontrar a lo largo de
nuestra vida, si tenemos suerte; que
se nos permite cuidar y que nos ayudan a cubrir nuestras necesidades más
básicas de aceptación, desahogo emocional, analizador de situaciones
potencialmente conflictivas, desarrollo cognitivo y de creatividad, al enriquecernos con el punto de vista del otro,
y un amplio etcétera. Según la teoría
trifactorial de Sternberg sobre las relaciones afectuosas, la amistad ideal
estaría formada por la intimidad (confianza, confidencias, conocimiento del
otro) y el compromiso (lealtad y fidelidad de cada miembro hacia el otro)
creado entre dos individuos. Siempre
la comparación con los iguales o amigos es definitiva para la resolución de
etapas de nuestra vida o situaciones;
es una tendencia humana. Pero esto
puede ser para bien o para mal. Es decir,
¿cómo sabemos si esa persona a la que
consideramos amiga realmente lo es?
Todos obtenemos algo de relacionarnos con otras personas (conocimiento,
amor, afecto, comprensión…), pero el
problema surge cuando esa relación
deja de ser bidireccional y comienza
a ser unidireccional, o sea que sólo uno
de los individuos se beneficia mientras el otro sale perjudicado. Ése es el
momento de plantearnos si abandonar una amistad, pasando a denominar a ese individuo como “tóxico” para
nosotros. Tenemos que utilizar nuestra capacidad de observación y detección de las personas que nos utilizan
para alcanzar sus metas, de personas
extremadamente pesimistas, que
empeoren la versión que tienes de ti
mismo, que te obliguen a hacer cosas
que no quieres hacer, con las que no
fluya el diálogo como fuente de resolución de conflictos, bromistas inadecuados, personas a las que no puedes confiar tus intimidades porque no
saben guardar secretos… Hay un sinfín de hechos que pueden ayudarnos
a sembrar la duda sobre una amistad.
Pero cuando realmente nos damos
cuenta de que esa persona no nos conviene en nuestra vida es cuando no sabe
‘AMIGOTOXINA’
!!!
Texto: Óscar Hernández Méndez
(psicólogo clínico y experto en terapia sexual y de pareja
[email protected])
aceptarnos tal y como somos, y en lugar
de ayudarnos o reforzar nuestra mejora nos critica o juzga sin parar.
Estas personas pueden ser de esta
manera por muchos motivos, quizás
sus rasgos genéticos se han impuesto;
puede tratarse de gente insatisfecha
o que necesita ayuda especializada; podemos toparnos con trastornos de la
personalidad (que son más frecuentes
de lo que nos gustaría), o quizás la historia de aprendizaje social de esa persona ha crecido en una dirección que
no le hace bien ni a ella ni a nosotros.
La amistad, como cualquier relación
interpersonal, posee una balanza que
se inclina en favor de uno u otro de los
miembros y en ocasiones debemos ceder
y realizar acciones que puede que no
nos apetezcan, pero lo más normal sería
intentar mantener esa balanza equilibrada, a un mismo nivel. Si no fuera
así, ¿cuánto somos capaces de soportar? Esta pregunta es algo que sólo podemos responder nosotros mismos, pero, desde luego, yo recomendaría hacer uso de una estrategia asertiva y
demostrar que no siempre debemos
tragar con cosas con las que no estamos de acuerdo. Muchas veces podemos decepcionarnos con una persona,
pero utilicemos la técnica de escribir
los pros y contras de mantener esa relación para saber si realmente la queremos
alejar para siempre.
La habilidad de socializar se desarrolló en la especie humana con la intención de ayudarnos y mejorar, y aunque a todos se nos permite tener la can-
tidad de amigos que estimemos oportuna, siempre es mejor la calidad que
la cantidad. Porque, realmente, aunque creamos que estamos rodeados de
gente maravillosa, ¿cuántas personas
sabes realmente que no te traicionarían revelando tus historias más íntimas, o que te ayudarían en tu momento
más oscuro? Por tanto, disfruta de conocer gente, pero mantén cerca tu círculo
especial, como cualquiera cuidaría de
un diamante, porque esa piedra comparte con tus amigos más cualidades
de las que crees.
Hay muchos individuos que por sus
creencias manifiestan que todo está
escrito, y en favor a este argumento me
gustaría señalar que el Departamento
de Genética Médica de la Universidad
de California ha estudiado las relaciones
de amistad de jóvenes universitarios
encontrando algunas relaciones entre
genética y amistad. Las personas que
disponen del mismo alelo del gen DRD2
(receptor de dopamina) tienen más probabilidad de ser amigos entre sí,
mientras que las poseedoras del mismo alelo del gen CYP2A6 tienen más
probabilidad de caerse mal a simple
vista. Lo cual no quiere decir que personas sin estas coincidencias no pueden establecer una relación de amistad, pero supone un avance en genética sobre las relaciones interpersonales.
Por tanto, concluimos que la amistad
no es algo meramente circunstancial,
sino que nuestra genética tiene también un papel importante.
Llegados a este punto, hablemos del
mantenimiento de la amistad. Si exigimos que nuestros amigos sean
“buenos” para nosotros, debemos
preocuparnos de corresponder ese ideal.
Para ello, os dejo once recomendaciones
básicas: sé honesto, aprende a escuchar, confía, no juzgues sin saber, sé
tolerante pero asertivo, discúlpate
cuando debas, aprende a perdonar,
acepta a tu amigo tal y como es, apóyalo
en sus crisis o momentos buenos, mantén el contacto y disfrutad del tiempo
juntos.
Otro consejo importante es que los
círculos de amistades que establezcas
los hayas creado de forma inteligente. No está de más poner límites a las
personas, no todos servimos para todo con todo el mundo. Adaptemos la
definición de amistad a algo más
tangible. Puedes tener amigos con los
que simplemente tomar algo de vez en
cuando, otros para el cine, para una
copa, amigos que querrías ver todos
los días, otros una vez cada bastante
tiempo y otros pocos que estén para
todo. Mi teoría sobre los grupos de amigos siempre ha sido que si no se establece una relación personal buena entre
cada uno de los miembros con todos
los demás ese grupo se acabará rompiendo, simplemente porque mi hipótesis es que los grupos son como una
pulsera: si cada uno de los eslabones
no queda perfectamente encajado se
suelta.
Un estudio de la Universidad de Pensilvania encontró que las personas puntuamos a nuestros amigos en función
de cómo creemos que ellos nos valoran a nosotros. En mi opinión, es muy
difícil encontrar en el mundo a una persona que realmente te quiera tal y cómo
eres. Y si tienes la inmensa suerte de
dar con alguien así, ya sea amigo, familia o pareja, no deberías dejarlo escapar tan fácilmente.