Edición especial

miércolES 04 de noviembre de 2015
Montevideo, Uruguay · miércolES 04 de noviembre de 2015 · Nº 43
día del
FUTURO
· edición especial ·
Actividad del Día del Futuro en el Liceo Dámaso Antonio Larrañaga. / foto: santiago mazzarovich
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miércolES 04 de noviembre de 2015
Aprendizaje
Carl Haglund fue ministro de Defensa, legislador del
Parlamento europeo y actualmente preside la Comisión de Futuro del Parlamento finés. Se refirió al impacto del trabajo de la comisión de su país y consideró
“muy positivo” que el Poder Legislativo uruguayo haya
iniciado una experiencia similar.
–¿Qué
–
impacto tiene el trabajo de la Comisión del
Futuro para la población en general y para el diseño
de políticas públicas?
-Para la mayoría de la gente el Parlamento no es tan
importante. Por supuesto, la democracia es importante, pero la gente común no está muy al tanto de lo
que pasa en el Parlamento, por lo tanto para nosotros
es importante lograr que la prensa se interese en
los informes para facilitar la discusión pública. Hay
una conexión permanente con el gobierno, con otras
comisiones del Parlamento. Algunos de los informes
son muy abarcadores, tienen una mirada de largo
alcance y, por lo tanto, no son tan fáciles de implementar, pero otros son más concretos, más cercanos a las políticas cotidianas, y entonces es cuando
pueden traducirse en acciones políticas concretas.
Carl Haglund. / foto: federico gutiérrez
El arte de adelantarse
La Comisión para el Futuro de Finlandia: una experiencia de intercambios
y acuerdos con la política en el centro
Su visita pasó casi desapercibida en Uruguay, al menos en los medios. Se
alojaron en un hotel en Punta Carretas sin carteles ni distintivos, más allá de
la impersonalidad inherente a este tipo de residencias. Los integrantes de la
Comisión para el Futuro del Parlamento de Finlandia mantuvieron una agenda
intensa, se reunieron con el vicepresidente Raúl Sendic y parlamentarios y
visitaron la planta de UPM en Fray Bentos. El miércoles 14 de octubre, en la
previa de una recepción organizada por la Embajada de Finlandia, un par de
ellos contaron detalles de una experiencia que ha sido exitosa en Europa y
que ahora el Parlamento uruguayo planea replicar.
“El futuro es permanente”. Con esa
frase, los legisladores de Finlandia enfrentaron una oposición desde frentes
diversos a la constitución de un ámbito permanente de reflexión en el seno
del Parlamento sobre el futuro de su
país. Eso pasó hace más de 20 años,
cuando los debates sobre el futuro
se daban en organismos transitorios.
Hoy la Comisión de Futuro de un país
señalado como referencia por parte
de dirigentes políticos de todos los
partidos en Uruguay es referencia en
la Unión Europea y ha producido informes sobre “tecnologías radicales”,
sobre el sistema de seguridad social,
sobre la relación de Finlandia con Rusia, sobre las plantas de celulosa y el
crecimiento de los árboles en América
del Sur, antes de que UPM construyera
su planta en Uruguay.
No es una comisión cualquiera en
el Parlamento. Lejos de cálculos electorales y coyunturas, legisladores de
distintos partidos políticos se entienden mejor que en ninguna otra. Son
17 personas que se reúnen dos veces
por semana, los miércoles y viernes. En
palabras de su secretaria permanente, Paula Tiihonen, la Comisión tiene
el poder de definir su propia agenda:
“Un gran poder, no legislativo, no presupuestal, sino de iniciativa, de visión”.
“La política todavía está en posición
de incidir y de dar forma al futuro,
y debe asumir su responsabilidad”,
sostiene Tiihonen en un artículo de-
nominado “El poder sobre las futuras
generaciones”. Allí la pregunta central
es quién tiene derecho a decidir por los
que vendrán después de nosotros y lo
importante no es la respuesta obvia:
“Nadie”. La clave está en que la política
dispute un poder que hoy está, muchas
veces, en manos de los grandes centros
financieros y económicos, y que en las
pulseadas que surjan sea la democracia
la que le baje el brazo del mercado.
Tiihonen, doctora en Ciencias de
la Administración, trabajó durante 15
años en los ministerios de Economía y
de Justicia de su país y más de 20 años
en la Comisión de Futuro, y siempre
empieza sus discursos afirmando que
está orgullosa de ser servidora pública. En su artículo reivindica el rol de la
política. Durante la visita que realizó a
Uruguay en octubre se abstrajo gustosa
de la cena organizada por la Embajada
de Finlandia en un hotel de Punta Carretas para conversar los minutos que
fueran necesarios sobre la Comisión.
Afirmó que es un “think tank” que
impulsa cambios no tanto en cuanto
a política cotidiana, sino que apunta a
modificar “actitudes y valores”. “El resultado no es una ley, son opiniones,
son razones”, explicó.
Se define una agenda, se realizan intercambios con académicos y
expertos y entre los propios políticos
se diseñan escenarios posibles y se
identifican las opciones a tomar. “Por
ejemplo, hace más de diez años se hizo
un informe que explicaba por qué las
plantas de celulosa debían radicarse en América del Sur, y tomamos el
caso uruguayo. En Uruguay los árboles
crecen diez veces más rápido que en
Finlandia. Delineamos un escenario
antes de que hubiera nada. Algunos
de ellos se hacen realidad, algunos no”,
señala Tiihonen.
El informe de la Comisión para el
Futuro sobre seguridad social concluyó
que, a pesar de que Finlandia tiene “un
sistema de bienestar muy bueno”, el envejecimiento de su población es cada
vez más acelerado y eso “significa que
nuestro sistema de protección social va
a estar en problemas en el futuro”, indica Tiihonen. “Además de ser un conflicto económico, hay un problema de
cuidados, la soledad es un problema.
Las familias son chicas, la sociedad es
cada vez más solitaria”, afirma. Y ante
esto, pueden definirse escenarios pero
no hay soluciones claras.
La Comisión trabaja en intercambio constante con la academia, y en
la elección de los temas su secretaria
permanente entiende que en lugar de
distancia debe haber “un involucramiento personal” de los legisladores,
“de lo contrario no funciona”. Pone el
ejemplo de un ingeniero, integrante de
la Comisión, que realizó un informe
consistente en un ranking de 100 tecnologías radicales que podrían “cambiar algo en Finlandia”. “Es su lista,
desde su punto de vista como político
finlandés. Lo importante para él es qué
significan esas tecnologías para los valores, para el sistema educativo, para
el futuro de los niños, para las condiciones de vida. No es sólo una copia
de Stanford o del MIT (Massachusetts
Institute of Technology), es algo personal. Lo puso en el contexto finés, ése es
el valor, y por eso ha sido tan bueno el
informe”, sostiene Tiihonen.
Estas instancias para pensar el
futuro no sólo generan pensamiento
–¿Es
–
más fácil lograr acuerdos entre distintos
partidos cuando se discute sobre temas de futuro
que cuando se debate sobre la coyuntura?
-Definitivamente. En otras comisiones parlamentarias hay una división muy clara entre el gobierno
y la oposición. En nuestra comisión, a partir del
trabajo no podés sacar conclusiones sobre quién
está en el gobierno y quién en la oposición, trabajamos muy juntos. Hay una gran diferencia. Además,
la Comisión es una especie de catalizador donde
se mezcla mucho pensamiento proveniente de la
academia; somos como una especie de vínculo entre
distintos pensamientos.
–¿Qué
–
le parece el proyecto de instalar una comisión
de futuro en el Parlamento uruguayo?
-Es muy positivo que el Parlamento uruguayo esté
empezando a trabajar con una perspectiva orientada
al futuro; creo que es un saludable complemento
del trabajo habitual del Parlamento. Hablamos con
el vicepresidente [de la República, Raúl Sendic] y
vamos a estar en contacto e intercambiando ideas.
–Si
– tuviera que nombrar sólo uno, ¿cuál sería el
tema principal de debate en clave de futuro?
-En Finlandia estamos muy centrados en la educación. Nuestro estado de bienestar está basado en el
alto nivel educativo de la población y somos muy
conscientes de que debemos estar constantemente
buscando mantener ese nivel.
–Si
– tuviera que darles un consejo a los legisladores
que integrarán la comisión de futuro en Uruguay,
¿cuál sería?
-No ser prejuiciosos, tener la mente abierta, porque
trabajar en una comisión del futuro es muy diferente
a trabajar en una comisión que está focalizada en la
legislación o en el presupuesto. Hay que liberarse de
los esquemas habituales del trabajo parlamentario.
Nuestra comisión es como una especie de think tank
interno del Parlamento. Debatimos, escuchamos a
expertos, académicos, gente de diferentes ámbitos
de la sociedad, llegamos a conclusiones. Es más informal, es más libre, es más espontáneo.
–¿Más
–
parecido al trabajo académico?
-Sí, exactamente.
estratégico sobre el rumbo del país
sino cambios en la forma de hacer política. “Cuando los políticos se reúnen
tan seguido a discutir del futuro, a hablar con expertos sobre el futuro, de
alguna manera eso influye muy profundamente en la sociedad, se coloca
en el medio de la política. Y genera
confianza, coordinación, opiniones
comunes entre los distintos partidos”,
asegura Tiihonen.
Natalia Uval
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Vamos por más
Las tres décadas de la democracia, los liceos del futuro, una buena iniciativa parlamentaria y el compromiso de seguir
Decenas de actividades en todo el
territorio nacional. Centenares de
personas discutiendo el futuro de
diversas disciplinas. A 30 años del
reestablecimiento de las libertades,
decidimos pensar en la democracia
del futuro y el resultado fue más que
auspicioso. Durante todo setiembre,
las actividades del Día del Futuro estuvieron focalizadas, desde distintas
perspectivas, en discutir qué modelo
de democracia queremos.
Uno de los puntos fuertes se registró el 18 de setiembre: en el marco del
Día de la Educación Pública se desarrolló la primera edición del Día del
Futuro en el Liceo, una actividad que
contó con el apoyo del Ministerio de
Educación y Cultura y el Consejo de
Educación Secundaria.
Adolescentes y jóvenes de todo
el país debatieron sobre el liceo que
quieren y cómo ayudar a construirlo.
Los estudiantes pusieron sobre la mesa
temas como el abuso de poder de las
autoridades y el bullying, la sexualidad
y la investigación local; mientras que
los docentes y los coordinadores propusieron, entre otras cosas, concretar
la institucionalización de la educación
en las cárceles.
Luego llegó la actividad central
del Día del Futuro, que se desarrolló
en la sala Zavala Muniz del teatro Solís, bajo la consigna “Compartimos
cinco buenas prácticas en materia de
prospectiva”. En esta ocasión, fueron
invitados el director de la Oficina de
Planeamiento y Presupuesto, Álvaro
García; el presidente de la Cámara
de Representantes, Alejandro Sán-
Fernando Amado, Raúl
Sendic y Alejandro Sánchez en la conferencia “El
parlamento del futuro”,
en el Palacio Legislativo.
/ foto: federico
gutiérrez
chez (Frente Amplio); la estudiante
Agustina Cabrera -una de las partcipanes en la actividad “Día del Futuro
en los liceos”; el gerente de la multinacional belga que opera en el puerto
de Montevideo Katoen Natie, Gerolf
Annemans, y Victoria Verrastro, de
la organización Proderechos. Los comentaristas fueron Judith Sutz, coordinadora académica de la Comisión
Sectorial de Investigación Científica
de la Universidad de la República, y
Andrés Lalanne, rector del Centro Latinoamericano de Economía Humana.
Tres días después, y como parte
de las celebraciones “A 30 años, más
democracia”, legisladores de los tres
partidos más votados firmaron el proyecto de ley que declara Día del Futuro
el último lunes de setiembre de cada
año. El texto, además, compromete a
la Asamblea General a realizar en cada
legislatura un “Informe sobre el futuro” que aborde diversas áreas; el Parlamento contará también con una Comisión de Futuro cuyo cometido será
“pensar el mejor futuro posible” para
el país y elaborar dicho informe. En
definitiva, una iniciativa de la diaria
que el Parlamento asume como propia
y que nos obliga, un poco más, a seguir pensando qué país queremos para
los próximos años.
opinión
Conocimiento y democracia
El panorama de la investigación
científica en Uruguay a comienzos de la democracia era desolador. La suma de persecución política individualizada, represión
institucional y descuido absoluto
de las infraestructuras de trabajo
eliminó la actividad científica en
varias orientaciones disciplinares. La ciencia que se cultivó, tenaz y dificultosamente, en el país
en dictadura, se ubicó en más de
un sentido en el margen, sea por
las condiciones de trabajo en las
ciencias experimentales, sea por
las temáticas abordadas en las
ciencias sociales.
Con la democracia vino la
fuerte voluntad de mucha gente
por recuperar las ciencias para
Uruguay. Un amplio proceso de
desexilio académico, apoyado
por instituciones nuevas como
el Programa de Desarrollo de las
Ciencias Básicas (Pedeciba) y por
la vuelta de la autonomía universitaria, trajo la recuperación de
parte del pasado, pero también
situaciones nuevas. Se expandió
notablemente la formación de
posgrado, se crearon facultades
para la enseñanza y la investigación en ciencias hasta entonces
alojadas en el seno de facultades
profesionales, se incrementó
lentamente hasta mediados de
la primera década del siglo XXI
los recursos destinados a investigación, lo que se aceleró a partir
de entonces. La oferta de capacidades de investigación creció a
varias puntas: más investigadores, mejor formados, con mejores
condiciones de trabajo, más productivos, distribuidos en más instituciones -Instituto Nacional de
Investigaciones Agropecuarias,
Instituto Pasteur, Centro Uruguayo de Imagenología Molecular, un
renovado Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable-, además del espacio mayor
de la Universidad de la República.
Este último, fuertemente disminuido por la dictadura, volvió a
tener un papel preponderante: al
menos las dos terceras partes de
la ciencia nacional se producen
hoy en la Universidad.
Aunque no sean suficientes,
las capacidades para producir
conocimiento son imprescindibles para avanzar hacia un desarrollo humano y sustentable
que afiance la democracia. Por
eso, es sin duda una excelente
noticia, para el país y para la
democracia, que hoy contemos
con mayores capacidades de
producción de conocimiento. No
son tan buenas las noticias, sin
embargo, desde la perspectiva de
su aprovechamiento.
Uruguay tiene buenas capacidades de innovación. No
sólo las tiene sino que éstas han
demostrado contar con la creatividad necesaria para resolver
problemas en las más diversas
áreas cuando la importación de
tecnología, por razones que van
de la inadecuación técnica al
precio inaccesible, no ofrece soluciones. Tuvimos telecomunicaciones de punta en los 70 con
tecnología propia; se erradicó la
aftosa en la década de 1990 con
alta participación de vacunas de
producción nacional que incorporaron innovaciones locales; el
Hospital de Tacuarembó, ya en la
primera década del nuevo siglo,
incorporó un pasteurizador de
leche humana considerado del
más alto nivel por expertos internacionales, nuevamente a partir
de diseño nacional, cuyo costo es
menor a la cuarta parte de similares importados. Los ejemplos
pueden multiplicarse, pero no
dejan de ser eso, ejemplos. No
hemos sido capaces de construir,
a partir de la ciencia que tenemos
-que presenta carencias, sin duda,
pero está mejorando sostenidamente-, y de nuestra creatividad,
una sociedad y una economía con
sólida base en el conocimiento y
en la innovación.
¿Por qué, como país, subutilizamos las capacidades científico-tecnológicas que tenemos?
¿Cómo podemos cambiar la tendencia? Éstas son preguntas clave para el desarrollo y, por tanto,
para la democracia. Pero, aclaremos, no sólo para la democracia
política. Hay concentración de
poder en torno al conocimiento
y, como reverso, pueden haber
procesos de democratización del
conocimiento. Y de esto último se
trata, precisamente, si queremos
desarrollo y democracia.
La democratización del conocimiento tiene en parte que
ver con quién accede al conocimiento avanzado por medio
del estudio. En esto hay luces y
sombras. Se ha incrementado no
sólo la matrícula de educación
superior y sus egresos sino que
más de 50% de esa matrícula en
la Universidad corresponde a estudiantes que son los primeros en
su familia en llegar a ese nivel. Se
cuentan además por muchos miles los que por primera vez estudian en estructuras arraigadas en
el interior del país. Por otro lado,
el muy bajo egreso de educación
media configura quizá el mayor
problema que el país enfrenta, en
sí mismo y por la fragmentación
social que refleja y refuerza.
Hacia otra vertiente de esa
democratización se avanzará
cuando se usen intensivamente
las capacidades nacionales de
investigación e innovación para
resolver los múltiples problemas que afectan a los sectores
más desprotegidos de la población. Es aquí que puede darse el
necesario cambio de tendencia,
pues la acrecentada demanda
de conocimiento impulsará una
utilización cada vez mayor de las
capacidades existentes, promoviendo su renovación.
Ojalá logremos construir,
también en este sentido, una democracia más fuerte.
Judith Sutz
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Autogestión: la alternativa sustentable*
“Si el pensamiento único de los economistas neoliberales se ha impuesto
por todo el planeta no es tanto por sus
éxitos parciales (contener la hiperinflación, aumentar la competitividad
de algunas empresas) como por haber logrado quitarle importancia a sus
fracasos (aumento del desempleo, de
la distancia entre ricos y pobres, de la
violencia e inseguridad urbanas)”.
Néstor García Canclini**
Una andanada de cuestionamientos a los emprendimientos autogestionados por sus trabajadores se descargó
desde algunos medios de prensa los
primeros meses de este año. Entendemos que el objetivo fue disputar los
recursos que ofrecía el Fondes para redirigirlos a empresarios tradicionales.
El argumento: los emprendimientos
controlados por sus trabajadores serían ineficientes y raramente viables,
por lo cual destinarles dinero público
aportaría escasamente al desarrollo
del país.
Trabajadores y trabajadoras discrepamos con esa opinión y consideramos que la opción autogestionaria
es auténtica, pudiendo garantizar
sustentabilidad social y económica
digna de ser promovida por las políticas públicas.
¿Por qué es clave el rol de los emprendimientos autogestionados en
el desarrollo?
Cooperativa metalúrgica Profuncoop en los antiguos talleres de AFE del barrio Peñarol. / foto: santiago mazzarovich (archivo, enero de 2014)
En lo sociopolítico
En este plano un aspecto a destacar es
que estos emprendimientos involucran
acciones de personas que piensan y actúan en colectivo. Son emprendimientos que trascienden la simple suma de
voluntades individuales y atraviesan
lógicas de transformación a partir de
propuestas generadas en grupo.
La autogestión supone una herramienta fundamental para el desarrollo creativo de las y los trabajadores.
El trabajo autogestionado ayuda a
superar la enajenación, habilitando
a hacer de la actividad vital de los
trabajadores el objeto de su voluntad y conciencia. Este contexto puede otorgar de forma gradual cada vez
más libertad desde donde desarrollar
plenamente sus capacidades.
Otros de los rasgos distintivos de
estas experiencias son la persistencia y
la solidaridad de sus protagonistas, que
otorga capacidad para mantener vivos
sus proyectos durante mucho tiempo,
resistiendo la adversidad, en espera
de una oportunidad. También hacen
la opción de repartir ingresos mínimos,
sacrificando lo individual, con el fin de
mantener al grupo humano.
La mayor transparencia es otro
aspecto central a destacar en la autogestión. Los procesos colectivos en
la toma de decisiones son trabajosos,
pero implican respeto, responsabilidad
y democracia. No sucede así en otro
tipo de empresas, en las que las decisiones se toman unilateralmente, desde
lugares de privilegio, concentración del
poder y restricción de la información.
Los procesos autogestionarios fortalecen los espacios colectivos desde
lógicas mayormente horizontales, que
se legitiman en el reconocimiento mutuo de los participantes desde principios de igualdad, limitando asimetrías
de conocimiento y poder.
La autogestión es una herramienta que puede convertirse en una ex-
presión de la ciudadanía para crear
riqueza, no sólo económica sino también social, política y espiritual. Ante
un contexto signado por la desconfianza y el egoísmo, los principios cooperativos y autogestionarios fortalecen la convivencia entre trabajadores,
alcanzando mediante la participación
y la toma de decisiones colectiva oportunidades de desarrollar sus capacidades con otros.
El debate y los mecanismos creados para decidir colectivamente -tanto
en el consenso como en el disensopresentan así un gran potencial en la
cimentación de relaciones de reciprocidad y confianza, entramado esencial
en la construcción de subjetividades
que estimulen una ciudadanía implicada y participativa.
En lo económico productivo
Los trabajadores y trabajadoras
priorizan el componente humano sobre la búsqueda de mayor rentabilidad
del capital. Sus lazos mayormente territoriales, construidos desde su lugar de
vida, otorgan a los emprendimientos
autogestionados una lógica arraigada
frente a la volatilidad de las inversiones
del capital.
Por lo tanto, reducen las fugas,
riesgos e inestabilidades, limitando las
prácticas especulativas. En contextos de
crisis, resisten mejor las condiciones adversas que las empresas tradicionales.
Este desarrollo en clave territorial
tiene además la ventaja de ser sostenido
por fuertes lazos comunitarios y de habilitar una relación con la naturaleza más
cuidadosa que las lógicas extractivistas.
Se trata de dar sustentabilidad a los recursos de nuestras propias familias.
Evaluación de emprendimientos
Los mecanismos de evaluación y seguimiento tienen que adecuarse a la naturaleza de lo que evalúan. Del mismo
modo en que no puede apreciarse un
espectáculo artístico con los criterios
con que se juzga un partido de fútbol,
tampoco pueden evaluarse las empresas autogestionadas con la racionalidad de las tradicionales. Los criterios
de evaluación deberían también ser
capaces de incorporar los factores de
sostenibilidad, reciprocidad, redistribución, planificación y administración doméstica. Aplicar únicamente la
métrica de la rentabilidad económica
mercantil es dejar de lado la riqueza
y la complejidad de las actividades
autogestionadas en su capacidad de
construir redes y entramados que se
complementan y retroalimentan.
Las evaluaciones deberían impulsar y reconocer el despliegue de
estrategias productivas/comerciales
centradas en la intercooperación, la
redistribución y el desarrollo territorial.
Debemos superar el reduccionismo de
la viabilidad acotada a la maximización
de las ganancias monetarias.
Cuando finalmente el acceso a la
financiación se concretaba, el apoyo
resultaba marginal, fragmentado y a
destiempo. Los trabajadores en algunos casos debieron hacer frente a
situaciones críticas con un monto devaluado, comprometido con deudas
adquiridas para la supervivencia y con
oportunidades de negocios caducas.
Políticas públicas:
evaluación y función
Los emprendimientos autogestionarios ameritan procesos de formación y
generación de conocimientos acordes
a sus realidades específicas. Las herramientas públicas necesitan partir
de enfoques integrales que logren
coordinar estrategias de promoción,
fortalecimiento y financiación. Es crucial tomar en cuenta las dimensiones
políticas, tecnológicas, sociales y económicas, sin agotarse únicamente en
lo económico.
Las evaluaciones que tanto ruido
hacen en los medios siguen esta visión
reduccionista cuando mencionan casos de emprendimientos en problemas e ignoran -por supuesto- los casos
exitosos, considerados así aun con su
propia lógica. Una mayor producción
y sostén al comienzo que permita pasajes acumulativos debe asegurar un
acompañamiento auténtico que garantice el fortalecimiento y permita
una autonomía real.
Pero yendo a los casos problemáticos: falta considerar las deficiencias de
los sistemas públicos de apoyo. Acceder a los préstamos concedidos por el
Fondes ha sido una novedosa oportunidad para muchos emprendimientos
autogestionados, pero ha significado
a veces un trayecto agónico. Pensar
prácticas autogestionarias exige de
compromiso y colaboración colectiva
que involucre propuestas decisivas,
reales y realizables. Es un gran desafío, pero es sin duda la oportunidad
que queremos para nuestra propuesta
creativa y sustentable.
Cuando desde los medios se acusa
a los emprendimientos autogestionarios
de lentitud en sus decisiones, ineficiencia y utopismo, lo que falla no son las
empresas colectivas: falla la evaluación.
*Este trabajo es de autoría colectiva. Fue debatido y redactado en el
marco de las actividades del Centro
de Formación y Documentación en
Autogestión en el curso de tres talleres en los que participaron 90 personas
entre trabajadores autogestionados, estudiantes y docentes de la Universidad
de la República.
**García Canclini, Néstor. “Definiciones en transición”. En Cultura,
política y sociedad. Perspectivas latinoamericanas. Daniel Mato. Consejo
Latinoamericano de Ciencias Sociales,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. 2005. 69-81.
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No soy lo que dicen de mí
Talleres de debate sobre autogestión buscaron generar un discurso alternativo sobre el rol e importancia de estos emprendimientos
Tres encuentros en café la diaria
que nuclearon a trabajadores de empresas autogestionadas, estudiantes
y docentes universitarios fueron la
base para la redacción de un documento que habla de la autogestión.
Pero habla desde adentro, desde la
experiencia de vivirla cotidianamente, y no con los conceptos que habitualmente se usan para nombrarla y
caracterizarla desde la “prensa tradicional”. El Centro de Formación y
Documentación sobre Autogestión se
propuso desde su conformación, en
2014, trabajar sobre los imaginarios y
la dimensión cultural de la autogestión. “En Argentina, por ejemplo, hay
un imaginario mucho más positivo
sobre las empresas recuperadas a
nivel societario”, señala Anabel Rieiro, socióloga y docente universitaria
especializada en procesos autogestionarios, e integrante del Centro de
Formación. “También puede ser que
las empresas recuperadas argentinas
emergieron con la crisis, con muchos
movimientos sociales a la vez, fue un
proceso mucho más fuerte que en
Uruguay. Acá fue más hacia adentro,
más silencioso, no generó esa legitimación en la sociedad. En Argentina
capaz que no hay políticas públicas
tan fuertes, pero la sociedad sí legitima la experiencia”, añade.
En estos y otros imaginarios,
“la prensa tiene mucha incidencia”,
advierte Rieiro. “Veíamos que en el
último período, por la constitución
del Fondes (Fondo de Desarrollo),
salieron bastantes artículos, y en la
prensa más tradicional se hablaba de
autogestión casi como sinónimo de
inviabilidad. Había una interpelación
sobre ‘cómo se van a “tirar” los recursos públicos a estos emprendimientos que no aportan nada al desarrollo’.
Otros argumentos ponían en discusión estos supuestos. Pero en todos
estos discursos estaba ausente qué
decían y qué pensaban los trabajadores frente a esas interpelaciones que
se hacían”, explica la investigadora.
Eso llevó al diseño de tres talleres
de discusión: el primero, para conversar sobre los argumentos que se
manejan públicamente sobre la autogestión; el segundo, para pensar
por qué y en qué sentido la política
UNESCO: 70 años en la construcción
de sociedades del conocimiento más
sostenibles, democráticas e inclusivas
Con agenda
El Centro de Formación y Documentación sobre Autogestión inició sus actividades en 2014 con base en tres ejes: la realización
de talleres-debate, que se concretaron en setiembre de este
año, la elaboración de una serie de librillos sobre autogestión
que sistematicen lo elaborado sobre el tema a nivel de investigación y formación -iniciativa en proceso- y la realización de
jornadas de cine-foro sobre el tema, que se hicieron en octubre
de este año en la Facultad de Artes, y en las que participaron
también emprendimientos autogestionados de la región.
pública debería apoyar las iniciativas autogestionarias como política de
desarrollo, y generar argumentos que
pusieran en discusión los conceptos
manejados a nivel público; y el tercero, para “sintetizar ideas” y trabajar
sobre un borrador que resumiera las
discusiones (ver documento en esta
página). Los debates sirvieron también para vincular la agenda política
con la teoría y con las vivencias cotidianas de cada emprendimiento y
“funcionó bien”, evalúa Rieiro.
¿Qué emprendimientos? ¿Para
qué desarrollo?
Organización
de las Naciones Unidas
para la Educación,
la Ciencia y la Cultura
Un desarrollo deseable es para
nosotros el que genera cambios favorables en la vida de las personas,
colocando a mujeres y hombres en
el centro, cuidando de atender las
necesidades de todos. Es el que persigue una distribución equitativa
de la riqueza, cuida el medio ambiente y se orienta a la estabilidad y
la sustentabilidad.
El “desarrollo” que han promovido históricamente las empresas tradicionales se mide en términos de
rentabilidad, prioriza la acumulación
de la riqueza, genera especulación,
una inequitativa atención de las necesidades de las personas, el daño al
medio ambiente y ciclos periódicos
de crisis. En este marco, se concibe a
las organizaciones autogestionarias
como ocasionales compensadoras/
correctoras de desequilibrios.
Nosotros, por el contrario, proponemos asignarles un lugar relevante
en la transformación social, reconociendo la diversidad de situaciones y
contradicciones, pero apostando al
desenvolvimiento de sus potencialidades y fortalezas.
Oficina Regional de Ciencias
para América Latina y el Caribe
Un desarrollo sostenible hacia un futuro más equitativo y justo
La UNESCO tiene un papel único en la promoción del desarrollo
sostenible a través de la educación, las ciencias, la cultura, la
comunicación y la información.
Históricamente, UNESCO ha
sido, dentro de la Organización
de las Naciones Unidas, una de
las pioneras en la creación del
concepto de desarrollo sostenible, que trabaja desde la década
de 1970 en iniciativas científicas
como el “Programa el Hombre y
la Biosfera -MAB” y el “Programa
Hidrológico Internacional -PHI”.
Ha sido, además, el organismo coordinador del Decenio de
las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2015). De hecho,
desde el momento de su creación, la UNESCO se ha esforzado
continuamente para promover el
desarrollo sostenible, pacífico y
equitativo del mundo. Y actualmente impulsa el desarrollo sostenible y equitativo de sus Estados
miembros, a través de la consecución de los objetivos de la ONU
en todo el sistema de desarrollo
sostenible (ODS) en 2030.
La Oficina Regional de Ciencias de la UNESCO para América Latina y el Caribe, con sede
en Montevideo, es la primera y
más antigua oficina de campo
de la organización. Durante sus
66 años de existencia, UNESCO
Montevidero ha realizado importantes aportes en el área de las
ciencias y el desarrollo y, como
actor regional clave, está dispuesta a contribuir a la aplicación de
los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y la nueva agenda
2030 en la región.
UNESCO Montevideo tiene
un mandato institucional rico y
complejo, que involucra los niveles regionales, subregionales y
nacionales. En todos ellos, cubre
las cinco funciones básicas de la
UNESCO: laboratorio de ideas,
organismo normativo, centro
de intercambio, constructor de
capacidades y catalizador de la
cooperación internacional.
Aprovechando sus múltiples
niveles geográficos y su carácter
intersectorial e interdisciplinario inherente, la Oficina Regional
de Ciencias se propone abordar
los complejos problemas científicos y ambientales que enfrenta la región de manera integral,
incorporando su experiencia y
potencial en todos los campos
de acción de la UNESCO.
Con esta meta, UNESCO
Montevideo busca contribuir a
que América Latina y el Caribe
sea capaz de utilizar sus conocimientos y capacidades en las
ciencias para empoderar a sus
sociedades y para lograr el desarrollo sostenible. Para ello, UNESCO Montevideo apoya el desarrollo sostenible de los Estados
miembros de la región a través
de la creación de capacidades, el
intercambio de conocimientos y
asesoramiento sobre políticas en
las ciencias y su relación con otras
políticas públicas.
Esto lo hace enfatizando los
valores de excelencia, innovación,
integración y multi-sectorialidad,
respeto por la diversidad, colaboración regional e internacional,
complementariedad y sinergias,
la transparencia y la rendición de
cuentas y diálogo entre las partes.
La Oficina Regional de Ciencias agrega valor a la región mediante el apoyo que brinda a
los gobiernos para desarrollar
políticas públicas en las áreas
de competencia de la UNESCO.
Proporciona asesoramiento técnico e identifica, formula y ejecuta proyectos y programas en
los planos regional, subregional
y nacional, en coordinación con
las demás oficinas de la región.
También ayuda a los Estados
miembros a crear capacidad en
sus áreas de especialización y a
desarrollar herramientas y metodologías para asegurar que las
mejores prácticas en el desarrollo de capacidades se compartan
y amplíen para garantizar un mayor impacto.
La Oficina Regional juega un
papel importante en el fortalecimiento de la interfaz entre la
ciencia, la política y la sociedad,
contribuyendo a que las políticas de ciencia, tecnología e innovación sean conductoras del
desarrollo sostenible. Esta interfaz, una vez desarrollada, puede
crear un círculo virtuoso entre
las prioridades de la sociedad y
los enfoques de los programas de
investigación científica.
La Oficina también fomenta
la paz y el desarrollo sostenible en
la región a través de la diplomacia
científica en múltiples campos de
la ciencia (el agua, la biodiversidad, el cambio climático, la reducción del riesgo de desastres
y la cooperación científica) y trabaja con los Estados miembros
para mejorar la cooperación en la
gestión sostenible de los recursos
naturales transfronterizos.
UNESCO Montevideo crea
espacios para que los ciudadanos participen en la producción
de conocimiento y la innovación,
al mismo tiempo que fortalece
los mecanismos de asesoramiento científico de la región. Además
impulsa la cooperación regional
creando puentes con el conocimiento y experiencia de otras
regiones del mundo, conectando instituciones dentro y fuera
de América Latina y el Caribe
y promoviendo la cooperación
Sur-Sur y la cooperación SurNorte-Sur como una manera de
mejorar y acelerar el crecimiento
científico regional.
Para la UNESCO, la igualdad
de género es un derecho humano
fundamental, un elemento clave
en la construcción de la justicia
social y una necesidad económica. La Oficina Regional de Montevideo apoya el desarrollo de políticas que promueven la igualdad
de género y el acceso a puestos de
toma de decisiones y que creen
conciencia entre la comunidad
científica, los tomadores de decisiones, y el público en general
sobre las desigualdades de género
en el campo de la ciencia, ingeniería y tecnología en la región.
Finalmente, como parte integral del sistema de la ONU en
la región y su mandato especializado. la UNESCO y su Oficina
Regional de Ciencias apoyan a los
Estados Miembros de la UNESCO
en su trabajo hacia el logro de los
Objetivos de Desarrollo Sostenible para el año 2030.
Lidia Brito, directora de la Oficina
Regional de Ciencias de la UNESCO
para América Latina y el Caribe
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miércolES 04 de noviembre de 2015
Mirando lejos
La Facultad de Ciencias y su mirada para los próximos 25 años
La actividad se llevó a cabo el martes 29 de setiembre
en el salón de actos de la Facultad de Ciencias de la
Universidad de la República. La institución universitaria
aprovechó la celebración de sus 25 años para plantear
otra pregunta, más prospectiva: ¿cómo serán las ciencias
en Uruguay dentro de 25 años? Estuvieron Lucía Pittaluga, de la Dirección de Planificación Estratégica de la
Oficina de Planeamiento y Presupuesto (ver su columna
en página 8); Cecilia Alonso, egresada de la Facultad
de Ciencias y docente del Centro Universitario Regional
Este; Rodolfo Gambini, presidente de la Academia de
Ciencia; Juan Cristina, decano de la Facultad de Ciencias,
y Ana Denicola, investigadora y docente de la Facultad
de Ciencias, que moderó la charla.
Cristina empezó hablando de los cálculos, frecuentes en algunas notas de
prensa, sobre los costos monetarios de
la formación de los estudiantes de la
Universidad de la República. “En ellos
se intuye, si ésa es la intención, que los
estudiantes de ciencias salen caros. Si
bien no sé si estoy de acuerdo con esos
cálculos, porque incluso podría pensar
que son mayores, la verdad que formar
científicos no es barato, ni aquí ni en
Alemania, Estados Unidos o Japón”.
El decano señaló, de todas maneras,
que esa eventual crítica apenas demuestra que se trata del camino correcto, entre otras cosas porque los principales
Estados modernos destinan cuantiosos fondos públicos para la formación
de sus científicos. “Hay una diferencia
significativa entre gasto (que parecería
ser el concepto que domina nuestras
culturas latinas) e inversión, que es el
concepto que dominan los países del
primer mundo”, comparó.
Cristina habló, basada en lo que
plantean algunos economistas, de tres
tipos de países: aquellos que sólo producen algunas materias primas (PIB
realmente bajo y sin posibilidades de
crecer), los que especializan algún sector exportador (PIB mayor que el anterior, pero insuficiente para dar un salto
cualitativo definitorio), y los que incorporan conocimiento, que llegan a PIB
mayores. “Éste es el siglo XXI. Invertir en
incorporación de conocimiento resulta
fundamental; ya no basta simplemente con tener materias primas o ser una
plaza financiera. Entender el futuro de
la ciencia es entender el futuro del país
en el siglo XXI”, manifestó.
El que quiere celeste
Después puso ejemplos concretos: recordó que Estados Unidos, en la década
del 90, invirtió 3.000 millones de dólares en el proyecto genoma humano, y
ahora, cuando todavía se sienten las
consecuencias de la crisis inmobiliaria,
destinará una suma similar para otro
proyecto científico: “The Brain Initiative”, la iniciativa del cerebro.
“Lo hacen porque nuevamente
están convencidos que el ‘driving’ industrial del siglo XXI es por medio de
la ciencia. ¿Es lógico que Europa gaste
1.700 millones de euros en la construcción de un gran colisionador de hadrones, cuyo coste anual de funcionamiento, en cifras de 2012, es de 220 millones
de euros, y que sólo en electricidad gasta
18 millones de euros por año? ¿Porque
invierten estas cifras en un período de
crisis?”, preguntó Cristina. La respuesta
no se hizo esperar: invierten porque es-
Juan Cristina. / foto:
udelar s/d de autor
tán convencidos de que el futuro de la
ciencia es el futuro en el siglo XXI.
Después pasó al plano nacional con
cifras. Recordó que la Universidad produce 80% del conocimiento original de
Uruguay y tiene 77% de las unidades de
investigación; también recalcó que las
tecnologías de los instrumentos científicos que se utilizan en los laboratorios
cambian cada diez años. “En los últimos
cinco hemos comprado muy poco, y si
no compramos nada en los próximos
cinco años, debemos ser conscientes
que no vamos en el mismo sentido que
el mundo desarrollado”, señaló.
Un paseo por las aulas
En materia educativa, Cristina trazó algunas comparaciones: en 1963 ingresaron a la Universidad menos de 4.000
estudiantes, mientras que en 2015 lo
hicieron más de 22.000. En 1960 la matrícula era de 13.791 estudiantes y en
2009 esa matrícula ya ascendía a 97.881.
“¿Es ésta la situación de un país ajeno
al mundo actual? ¿Es esto nuevo en el
mundo? Por supuesto que no. Hace
100 años sólo 8,5% de los ciudadanos
estadounidenses de 17 años tenía un diploma de enseñanza secundaria y sólo
2% de ellos tenía un título universitario
a los 23”, comparó. En Uruguay apenas
40% de los estudiantes que debería ser
la población objetivo para continuar
estudios terciarios termina la enseñanza secundaria; de éstos, en esa bisagra
entre la enseñanza secundaria y el primer año de la universidad, existe una
desvinculación de otro al menos 35%.
Y continuó con más datos: las sociedades más desarrolladas tienen 2%
de la población económicamente activa dedicada a investigación y desarrollo
(I+D), pero Uruguay, contando todo el
Sistema Nacional de Investigadores,
apenas llega al 2 por 1.000. “La educación debe estar centrada en el futuro, en
nuestra capacidad de anticiparnos a los
problemas y de proyectarla a lo que estimamos posible. Los temas educativos
son complejos y sus logros no se ven a
corto plazo. Mirar hacia atrás, reducir
el problema a buscar culpables, no nos
permitirá trabajar con docentes y estudiantes en encontrar nuestros caminos
de futuro. Ésta es una importante meta,
y trabajando juntos podemos lograrla.
Como decía Joaquín Torres García: ‘Ya
no basta tener aquella formación sólida
y más o menos repetir lo que hicimos, es
mucho más lo que tenemos que hacer’”,
concluyó el decano de Ciencias.
Gambini, en tanto, planteó que uno
de los mayores desafíos que enfrenta la
ciencia en el futuro tiene que ver con la
necesidad de incrementar la demanda
e incorporación de ciencia, tecnología e
innovación en todos los niveles de la actividad nacional. Puso ejemplos exitosos
de generación de capacidades en áreas
que eran muy débiles o inexistentes hace
algunas décadas, como la oceanografía
biológica y los recursos pesqueros, la
informática, la climatología, la energía,
el desarrollo de políticas de uso y protección de suelos, la sociología y economía
de la pobreza, o el fortalecimiento de la
base científica de temáticas asociadas
al sector agropecuario. Sin embargo, según Gambini, Uruguay “no logra tener
una institucionalidad científica medianamente funcional” y si bien el actual
gobierno empezó con “anuncios muy
auspiciosos”, esas expectativas se vieron
“defraudadas” por la propuesta institucional incluida en el proyecto de ley del
Sistema Nacional de Competitividad.
Este proyecto, según dijo, implícitamente incluía a la ciencia y la tecnología como “meras herramientas” para
alcanzar un objetivo economico “muy
restrictivo”. Además, Gambini planteó
que aun no se han establecido “políticas consistentes y deliberadas” para
incorporar ciencia y tecnología en las
múltiples actividades del Estado, y que
los niveles “sistemáticamente insuficientes de inversión en en sector no están a la altura de las necesidades”. Otra
carencia marcada por el especialista:
es necesario que el Estado impulse la
incorporación en su matriz productiva
de nuevos productos y procesos con alto
valor agregado.
En el territorio
Pittaluga, por su parte, habló de la
prospectiva como una herramienta
que permite generar “alianzas para la
acción” mediante la interacción organizada con expertos, redes y comunidades. “No queremos estar en un escritorio en la Torre Ejecutiva pensando
qué futuros posibles se abren, sino que
queremos construir esos futuros con
los actores relevantes. No basta solamente con la reflexión, se necesita que
sea un instrumento para la acción, y
en el caso del Estado, un instrumento
para la gestión pública”, graficó. Según
la especialista, la prospectiva “no es
sentarse a charlar”, sino aplicar y explorar metodologías. “En América Latina hay una escuela muy fuerte de la
prospectiva. Colombia es un ejemplo
muy interesante”, continuó.
Pittaluga habló además de la planificación prospectiva como una herramienta para “construir futuros deseables y probables”. “Pero una cosa es lo
deseable y otra lo probable. Uno puede
querer otro país y otro futuro, pero quizá
hay poca probabilidad de que eso suceda”, agregó. Además, señaló tres desafíos
productivos concretos que enfrenta el
país: generar derrames en el territorio,
apoderarse y distribuir la renta, y controlar la presión ambiental sobre los
recursos naturales.
Alonso, por su parte, focalizó su intervención en los aportes de la Facultad
de Ciencias a la diversificación de la
oferta académica de la Universidad y
a su proceso de descentralización, mediante centros universitarios regionales. Además de los aspectos cuantitativos, que reflejan una fuerte presencia
de docentes egresados de Ciencias en
el interior del país, la profesora enumeró aspectos cualitativos: se trata
en su mayoría de docentes jóvenes;
representan la diversidad de carreras
de la Facultad de Ciencias; integran los
diversos órganos de cogobierno, cargos
directivos y de coordinación de carrera;
y muchos de ellos cuentan con formación de posgrado.
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opinión
Creer y crear futuros
Mucho hablamos sobre el futuro en estos días. Hemos reflexionado, imaginado, prospectado,
especulado acerca de lo que el
futuro será. Pero, ¿qué es el futuro? ¿Cómo lo usamos en el
presente? Una constante en los
estudios de campo sobre el uso
que hacemos del futuro ha sido
el creciente interés y mención
de la importancia de éste en los
diversos colectivos y, al mismo
tiempo, la casi nula atención
consciente a cómo es utilizado
en la práctica cotidiana. Frente
a la pregunta, las respuestas son
vagas, muy generales o denotan
perplejidad al percibirse como
obvio aunque difícil de explicitar.
Para muchos, el futuro no tiene “tangibilidad” (aún no existe),
aparece como algo no concreto,
muy abstracto, difícil de aprehender, lejano o en un “más allá
de hoy” que siempre se está alejando. En cambio, para otros, se
puede alcanzar con un plan bien
establecido. En él se proyectan
esperanzas y deseos (o los peores
temores). En su amplia generalidad no hay conocimiento explícito y sistemático sobre cómo mejor usar el futuro en el presente.
Las personas usamos el futuro todos los días y lo hacemos
de acuerdo al sentido en que se
desarrollan y despliegan nuestros
supuestos de anticipación, tan
simples como si hoy lloverá para
llevar paraguas o lo que espero
de un título universitario, para
lo cual tomé la decisión de estudiar. Los supuestos que están en
nuestras ideas sobre el futuro -supuestos de anticipación- orientan nuestras decisiones en el presente. Y a su vez, estas decisiones
son las que nos abren o cierran
futuros potenciales. Creer futuros
tiene una correlación muy fuerte
con crear futuros.
La casuística estudiada nos
ha revelado que los imaginarios
de futuros están más cargados
de pasado y de pensamientos
únicos que de futuros nuevos,
disponibles, alternativos y abiertos. Lo primero evidente es la
tendencia a reproducir un “más
de lo mismo” con base en premisas pasadas. Por lo tanto, interesa hacer foco-iluminar-conocer
cómo el futuro es descubierto,
imaginado y “usado” en nuestro
“hacer” en el presente. La anticipación consciente no es el único
factor que influye en nuestra formación de sentido y en la toma
de decisiones en el presente; sin
embargo, demuestra serlo muy
a menudo.
El pensamiento y enfoque
de anticipación es esencial para
la sustentabilidad social, económica y ambiental. Generar y
fortalecer las nuevas destrezas y
competencias que se requieren
en estos tiempos de transformaciones radicales va más allá del
análisis de tendencias, ejercicios
de visualizaciones y definiciones
de escenarios. Implica desarrollar protocolos experimentales
que abarquen y resignifiquen:
(i) la pre-visión (horizontes de
mediano y largo plazo); (ii) el
reconocimiento y acción frente a lo nuevo y lo inesperado
emergente; (iii) la exploración
de nuevas formas dentro de un
espectro amplio de potencialidades en espacios y contextos
de incertidumbre, ambigüedad
y permanente cambio. No se trata únicamente de pensamiento
“exclusivo” para expertos (y que
la mayoría de las veces son externos a la organización). Tiene que
pasar a ser una cultura no sólo
organizacional sino social. Para
ello es necesario que permee los
ambientes institucionales.
Flacso Uruguay, en su Laboratorio de Futuros, trabaja
con programas de aprendizaje y
cocreación de conocimiento (inteligencia colectiva), de acuerdo
a rigurosos protocolos de investigación y aplicación, basados en
la experimentación (experiencial
y experimental) del uso que hacemos del futuro. Son espacios
prácticos en los que los participantes, al tiempo que revisan y
aprenden acerca del uso que hacen del futuro, van encontrando
de manera colectiva respuestas y
nuevas preguntas para las temáticas de interés que son el tópico
específico en torno al cual se centra el diseño de cada laboratorio.
Están basados en el trabajo
de investigación y en los desarrollos de la disciplina de anticipación. Se nutre de los antecedentes en las investigaciones
y experiencia de profesionales
internacionales del área de Estudios de Futuros que trabajan
junto a la División Foresight de
UNESCO y la Cátedra UNESCO1
en Sistemas Anticipatorios.2
Un programa en alfabetización en futuros se entiende como
altamente pertinente y efectivo
para generar un medio ambiente
organizacional abierto al cambio, a procesos continuos de
aprendizaje activo, a la creación
colaborativa de conocimiento y
a actitudes y destrezas creativas
aplicadas a resolver temáticas
y/o problemáticas específicas.
Se trabaja en los niveles tanto
metacognitivos como cognitivos -blandos y duros- para
usar de manera más efectiva el
futuro a partir de fortalecer las
capacidades y competencias en
sistemas de anticipación. Todo
ello contribuye a que personas,
organizaciones, instituciones y
sociedades sean más creativas,
innovadoras y resilientes.
1. Riel Miller, director de la división Foresight, UNESCO.
2. Roberto Poli, titular de la cátedra UNESCO en Sistemas Anticipatorios. Ver http://
www.projectanticipation.org.
Lydia Garrido Luzardo.
Flacso Uruguay, Laboratorio de Futuros,
Millennium Project, Global Futures Studies
& Research
opinión
¿Qué oportunidades abrirá la bioeconomía
para el desarrollo territorial?
La creciente aplicación de la
biotecnología en la producción
primaria, la salud y la industria
está dando lugar a la emergencia
de la bioeconomía, que probablemente se consolidará como una
actividad de gran relevancia en
un futuro no tan lejano.
La bioeconomía comprende
el conjunto de actividades económicas que obtienen productos y
servicios utilizando como materia
prima recursos de origen biológico. Incluye a los sectores que desarrollan, producen o usan plantas, animales o microorganismos,
como la agricultura, ganadería,
pesca, productos forestales y alimentos, así como productos químicos, farmacéuticos y energía.
Un lugar central en el desarrollo
de la bioeconomía lo ocupa la generación de conocimientos científicos. Se trata de aprovechar y
fomentar la convergencia de la
biología molecular, la ingeniería
genética, la genómica, la química,
las ciencias de los materiales y las
ciencias de la información, para
lograr una mejor utilización de los
recursos biológicos.
En 2009, la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ya
preveía que en 2030 la biotecnología contribuirá a una parte
importante del producto económico mundial. Para la OCDE,
la bioeconomía involucra tres
elementos centrales: el conocimiento biotecnológico, la biomasa renovable y la ubicuidad de sus
aplicaciones a lo largo y ancho de
la matriz productiva Hoy se está
tendiendo hacia una definición
más abarcativa, para incluir, además de lo anterior, dimensiones
medio ambientales y sociales.
La bioeconomía permitirá
dar respuesta a desafíos centrales
del futuro a nivel global: garantizar la seguridad alimentaria de la
población mundial y hacer frente
a las nuevas demandas asociadas
con la sustitución de los combustibles fósiles por otras fuentes de
energía. La satisfacción de éstas
y otras demandas adicionales requerirá un incremento extraordinario de la producción de biomasa, algo que muy probablemente
traerá aparejados conflictos sobre el uso del suelo y el agua y
cambios sociales considerables
vinculados al desarrollo de nuevas formas de organización productiva. Un ejemplo es el debate
ya planteado sobre las posibles
disyuntivas entre la producción
de alimentos y la de bioproductos
industriales (como los biocombustibles actualmente) a partir de
cultivos alimentarios.
La geopolítica de este nuevo
paradigma productivo está constituida por diferentes perfiles de
países que combinan fortalezas y
debilidades en los siguientes cuatro factores imprescindibles para
su desarrollo: disponibilidad de
biomasa; capacidades de infraestructura (industrial, científica,
logística, etcétera); investigación
científica biológica y disciplinas
convergentes; y recursos financieros para la inversión productiva.
La bioeconomía se constituye así como una opción para diversificar la matriz productiva de
los países con disponibilidad de
biomasa con base en productos
y servicios de alto valor agregado
(por ejemplo, biopolímeros, compuestos químicos intermediarios,
biofármacos, nutracéuticos o
alimentos funcionales). En este
panorama, la biomasa pasará a
ser un recurso estratégico global.
No obstante, no está asegurada
la capacidad de desarrollo de
los países más pobres, concentradores de la mayor proporción
de recursos primarios. Si éstos se
transforman en meros proveedores de biomasa, probablemente
se reproducirá el viejo esquema
centro-periferia dentro de este
nuevo paradigma.
Uruguay tiene la ventaja de
contar con una amplia disponibilidad de biomasa. Existen,
además, otras fortalezas en el
país, como una institucionalidad
pública y privada de larga trayec-
toria vinculada al sector agropecuario y agroindustrial, y capacidad científica en las disciplinas
en las que se sustentan los nuevos
desarrollos. A esto se agrega que
el sector forestal, muy potente en
Uruguay, es un candidato ideal de
la bioeconomía, ya que produce
biomasa no alimentaria (este tipo
de biomasa forestal se dice que es
de segunda generación y está aún
en fase de despliegue). Esta realidad parece señalar que Uruguay
tiene oportunidades para beneficiarse de la bioeconomía. Aunque
los desafíos para su desarrollo
son tremendos, uno de los más
apremiantes es el desarrollo local
inclusivo de los territorios en los
cuales está localizada la biomasa.
Al consolidarse el paradigma
de la bioeconomía, las inversiones productivas se localizarán
cada vez más en los territorios
buscando explotar las ventajas
de cercanía a la biomasa. ¿Cómo
generar capacidades locales para
capturar los beneficios ocasionados por estos emprendimientos
productivos? Las políticas públicas nacionales y departamentales son centrales para asegurar
la generación de derrames en el
territorio, para apoderarse localmente de una parte de la renta y
distribuirla, así como para controlar la presión ambiental sobre los
recursos naturales locales.
En los últimos años se han
logrado generar capacidades locales en algunos territorios del
país. Las agencias de desarrollo
departamentales son herramientas esenciales para estos procesos. Además, la distribución del
conocimiento en los territorios
es otro factor esencial. Lo ya logrado por el proceso de descentralización de la Universidad de
la República (principalmente la
Facultad de Ciencias, con fuerte presencia en los tres centros
regionales), así como el Instituto Nacional de Investigaciones
Agropecuarias, la Universidad
Tecnológica, algunas universidades privadas y la Universidad del
Trabajo del Uruguay, son avances significativos.
No obstante, falta mucho todavía por lograr. Sin la generación
de estas capacidades locales los
territorios seguirán “viendo pasar” las inversiones productivas
sin que éstas generen un desarrollo local inclusivo.
1. Este tercer elemento se asemeja a la
transversalidad de las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones (TIC)
al tener aplicaciones en todos los sectores
productivos de la economía.
Lucía Pittaluga Fonseca,
dirección de Planificación de la Oficina de
Planeamiento y Presupuesto
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Como en botica
Un repaso por actividades de la edición 2015 del Día del Futuro
Paysandú-Logística
El Polo Educativo Tecnológico de
Paysandú y la Dirección Nacional
de Planificación y Logística del
Ministerio de Transporte y Obras
Públicas (Dinaplo, MTOP) realizaron una actividad orientada a la
implementación de la logística, así
como su enseñanza, para avanzar
en el proyecto de Uruguay como
Polo Logístico. Las potencialidades
de Paysandú en este aspecto y la
incidencia de la tecnicatura que se
desarrolla en el litoral fueron algunos de los temas que se discutieron
en el encuentro. También se subrayaron los cometidos de la Dinaplo, como capacitación, formación
y profesionalización en logística, al
igual que promoción y desarrollo
de estas actividades en el país.
Preguntas por la Tierra
Así se denominó el evento organizado por el Preuniversitario Ciudad
de San Felipe, que se desarrolló en
el marco del Año Internacional de
los Suelos y se centró en la reflexión
de profesionales en torno al uso y
cuidado de la Tierra. La diseñadora
Lucía Arobba abordó el concepto
de fast fashion y describió cómo impacta en los suelos la rapidez de la
moda y la producción indiscriminada de prendas de vestir. Por su
parte, el diseñador industrial Aldo
Ferré se refirió a las aplicaciones de
la permacultura en la vida cotidiana, mientras que Walter Morroni,
integrante del proyecto del parque
de Punta Yeguas, habló del alcance
de esta iniciativa en el Oeste de la
ciudad. Este proyecto apunta a recuperar el espacio público mediante una planificación participativa.
Por otro lado, con el documental
Esclavas de la tierra, el periodista
Álvaro Carballo abordó la explotación laboral de trabajadoras rurales
en el interior del país.
Otras imágenes
en el imaginario, Urbano
“¿Bailarías un tango con alguien de
la calle?”, relata una de las escenas
del documental sobre personas
en situación de calle, que se está
realizando en el Taller de Cine de
Urbano, centro cultural del Área
Ciudadanía y Territorio de la Dirección Nacional de Cultura. A partir
de extractos de este audiovisual,
se llevó adelante una actividad de
Teatro del Oprimido, denominada
“Otras imágenes para el imaginario”. En ésta, el documental jugó
con esa pregunta inicial, mientras
los integrantes de Urbano respondían lo que imaginaban que había
respondido cada persona. De esta
forma, según contaron los organizadores del evento, “el prejuicio
de uno sobre el prejuicio del otro
permite romper con ambas caras
del imaginario”.
Urbano está conformado por
poetas, actores y actrices, cantantes y artistas en general, de los cua-
Río Santa Lucía en parador Tajes. / foto: iván franco (archivo, febrero de 2015)
Agua - Santa Lucía
La Asamblea por el Agua del
Río Santa Lucía se llevó adelante mediante el colectivo Espika
y vecinos de la zona, y como su
nombre lo indica, se orientó al
análisis de los recursos hídricos, por medio de una charla
con referentes. Sin embargo,
aunque se invitaron actores de
la Dirección Nacional de Medio
Ambiente y de la Dirección Nacional de Agua, desde el gobierles muchos son usuarios del Programa de Atención en Situación de
Calle del Ministerio de Desarrollo
Social, por lo tanto, duermen en
refugios de la ciudad. “Pichi. Sucio.
Ladrón”, son algunas de las palabras que surgen al inicio del documental y que están usualmente
asociadas al imaginario colectivo
imperante sobre alguien en situación de calle, según el equipo de
Urbano. El documental, que está
en proceso de construcción, se
estrenará el martes 24 de noviembre en el Centro Cultural de España
como cierre de un ciclo de cine organizado entre Urbano y la Usina
Cultural del Comcar.
Futura Smart,
nuevas configuraciones
de hombre
Un nuevo tipo de hombre en el que
la tecnología, literalmente, se introduzca en los cerebros fue uno
de los conceptos que se maneja-
no sólo OSE participó, reclamó
Marcos Umpiérrez, organizador
del evento.
“Todavía no se está haciendo lo que se debe hacer al
respecto”, señaló Umpiérrez, y
añadió que los gobiernos tratan
de articular entre la economía
y el medio ambiente, ya que el
sistema neoliberalista lleva a
que existan intereses de grandes
empresas que “minan el derecho
al agua potable”. El integrante de
Espika añadió que el vertido de
agrotóxicos y la forma en que se
tratan los recursos es preocupante, ya que los “controles son
muy tímidos y no se ve un compromiso del gobierno”. Umpiérrez realizó un paralelismo entre
Latinoamérica y África, ya que
ambos estarían al mismo nivel
de negligencia ambiental.
El vecino advirtió que si se
siguen descuidando los recursos
hídricos, en el futuro no habrá
territorio para las plantaciones.
“A veces tratamos nuestro en-
ron en la actividad denominada
“Futura Smart- Hybrid Concept”.
Esta idea se vincula al pensamiento híbrido propuesto por el científico estadounidense Raymond
Kurzweil, que plantea la conexión
entre el cerebro e internet. Concretamente, este tipo de tecnología
propone la posibilidad de recibir
información directamente al cerebro por medio de un dispositivo
instalado en el neocórtex. Según
Pablo Tiscornia, quien trabaja en
arte y robótica, el pensamiento híbrido ya se está implementando
en empresas como Google.
La teoría que Tiscornia está
elaborando, con el diseñador industrial Gastón Rodríguez, también se emparenta al concepto
de superhombre, del pensador
alemán Friedrich Nietzsche, ya
que se espera llegar a ese nivel. En
diciembre, en el marco del evento
Art Futura, se realizará otra presentación sobre las nuevas configuraciones de hombre.
Futuro de la izquierda
Adaptation 2015
“¿Qué democracia? ¿Para qué política de izquierda?”, éstas fueron
las preguntas disparadoras del
evento realizado por el Comité
28 de Noviembre de 1971, que
participó por segunda vez en el
Día del Futuro. En el debate habló el politólogo Daniel Buquet,
quien aportó su visión acerca de
la democracia dentro del Frente
Amplio (FA). El politólogo señaló
que hay tres grupos en esta fuerza
política: los gobernantes, los dirigentes y los militantes. “Muchos
de nosotros discrepamos”, expresó
Gabriel Márquez, organizador de
la actividad, a la vez que añadió
que el FA tiene una lógica interna
inclusiva. De esta forma, apareció
el concepto de “democracia deliberativa”, es decir, que se abre la
discusión y se dan espacios dialógicos, en los que los integrantes
están en condiciones de igualdad,
ilustró Márquez.
Esta actividad se realizó en el marco
del workshop “Adaptation”, desarrollado en la Facultad de Arquitectura
de la Universidad de la República,
y se enfocó en explorar el espacio
urbano, así como trabajar en las intersecciones entre la arquitectura,
el urbanismo y el arte contemporáneo. Concretamente, la idea se basó
en una intervención temporal con
herramientas digitales y convencionales. Se trató del rediseño y reconstrucción del vacío de la cúpula
colapsada en la esquina de Buenos
Aires y Misiones (Ciudad Vieja), elaborada por el arquitecto alemán Karl
Trambauer. La instalación, además
de restaurar el mensaje, “lo enriqueció con una nueva visión”, aseguró el
arquitecto Federico Lagomarsino,
director del proyecto. Es, además, un
diseño abierto a la interpretación del
barrio, construido en madera, que
será monitoreado y mantenido por
los interventores.
torno como si no fuera nuestro”,
reflexionó.
Además, el vecino comentó
que este verano ya no llevará a
sus hijos al Santa Lucía: “Uno
que conoce el río desde chico se
da cuenta de que no está bien”.
Para él, “sin agua no vivimos ni
24 horas”, por eso, todos los ciudadanos deberían manifestarse
al respecto. No obstante, “la gente elige ignorar, porque si no es
difícil seguir adelante con esta
vida”, sentenció.
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Trabajadoras
domésticas
El Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas realizó una actividad para reflexionar sobre los
avances que han tenido en diez
años de agrupación y visualizar su
proyección. Además de trabajadoras domésticas, en la actividad
participaron actores vinculados a
las Ciencias Sociales y a la Psicología. Cristina Silvera, integrante
del sindicato, expresó que una de
las metas más próximas es obtener
una sede en el Centro, así podrán
desarrollar su militancia en mejores condiciones. Entre los desafíos
hacia el futuro, se encuentra la división del salario por categorías. “Hay
compañeras que hacen todo en una
casa y cobran lo mismo que otras
que no”, aseguró Silvera, y añadió
que están trabajando para presentar entre siete y ocho categorías.
El fuero sindical es otro de los
reclamos, ya que la mayoría de las
trabajadoras domésticas tiene horarios extendidos y eso perjudica su
asistencia a las actividades del sindicato, así como a los eventos que se
realizan, contó Silvera. No obstante,
la trabajadora subrayó los avances
alcanzados, entre ellos, la ley No
18.065 y los convenios de 2008,
2010 y 2013, que se ubican como
hitos, además de que Uruguay ratificó el convenio de la Organización
Internacional del Trabajo. “Cuando
salimos al exterior nos dicen lo que
hemos logrado”, señaló.
Bullying
El liceo No 55 Prof. Luis Hierro
Gambardella participó en el Día
del Futuro con una actividad enfocada al bullying en el ámbito
educativo. Si bien hubo una “riquísima participación”, el profesor
Rodolfo Schultze, organizador de
la actividad con un grupo de estudiantes, esperaba una concurrencia mayor, lo cual muestra, para
él, que hay una indiferencia para
analizar esta problemática.
Schultze ha desarrollado un
espacio de participación con los
estudiantes para conversar de
diversos temas de interés. El docente aseguró que por medio de
estas instancias se han descubierto intentos de suicidio por parte
de sus alumnos: “Hay que hilar
muy fino para percatarse de eso”.
En la actividad los jóvenes
contaron sus experiencias y algunos de ellos que cursan sexto
de liceo aseguraron que sufren
maltrato de otros compañeros
cuando manifiestan una opinión diferente. No obstante, para
Schultze, los interesados en esta
problemática siempre son los
mismos y aún no se ha logrado poner el tema en la agenda pública.
A pesar de esto, la experiencia de
los jóvenes del 55 se ha extendido
a otros centros educativos, ya que
se realizaron exposiciones en un
liceo de La Teja y en otro de Paso
Molino, contó el profesor. “Hay
un deseo de no mirar, de no meterse con eso”, aseguró Schultze,
y añadió que hay que borrar el
resentimiento que queda en los
estudiantes después de padecer
maltrato, porque se trata de un
“monstruo dormido”.
Radio Vilardevoz. / foto: santiago mazzarovich (archivo, noviembre de 2014)
Locura en Lavalleja
Centros MEC Lavalleja realizó la
actividad “Arte y salud en clave
de futuro”, con la participación
de la radio Vilardevoz y el equipo del centro cultural Urbano,
que hicieron una emisión radiofónica callejera. El evento
surgió a partir de la promoción
de derechos humanos en la que
trabajan los Centros MEC Lavalleja, que además apoyan la la-
Uruguay Alternativo
en Paysandú
En el marco del mes de Artigas, a
partir del bicentenario del campamento de Purificación, el colectivo
Uruguay Alternativo y la División
de Turismo de la Intendencia de
Paysandú realizaron una mesa de
debate vinculada al patrimonio
como parte del futuro. De esta
forma, el coordinador de museos
departamentales, Alejandro Mesa,
hizo una exposición revisionista en
torno a la figura e íconos de Artigas. A su vez, Juan Andrés Pardo,
integrante de Uruguay Alternativo
y subdirector de Turismo de Paysandú, presentó el caminatour,
un recorrido guiado que surgió en
2014, que se desarrolla en los sitios
de interés patrimonial de la ciudad,
mientras se cuenta la historia de la
defensa de la ciudad, tanto a estudiantes liceales como a turistas.
Por su parte, Alberto Eguluz,
integrante de la Comisión de Amigos del Patrimonio de Salto, realizó
una presentación sobre la Meseta
de Artigas.
Data
Cargografías es un mapa de las
diferentes carreras transitadas por
los políticos, que surgió en el grupo
bor del Patronato del Psicópata.
El objetivo de la jornada fue
reflexionar acerca de “la locura”
en el departamento y se subrayó la importancia del arte en la
rehabilitación de los pacientes
psiquiátricos. Además, el debate
se dio en el marco del trabajo de
varios colectivos que están enfocados en elaborar una nueva
ley de salud mental y cambiar
así el paradigma de esta problemática. “Es un diálogo difícil”,
de Hack/Hackers Argentina y que
actualmente se está adaptando a la
realidad política uruguaya. DATA,
Hack/Hackers Uruguay y Uycheck,
que trabajan en el acceso de la
información pública y los datos
abiertos, son los colectivos que están llevando adelante la propuesta.
La herramienta comenzó a
reunir datos de los senadores, y el
paso siguiente será buscar la información de presidentes y ex presidentes, intendentes y diputados.
Los datos para construir este mapa
se están obteniendo del sitio web
del Parlamento, pero además Uycheck armó un formulario para que
los propios políticos completen,
contó Victoria Esteves, integrante
de DATA.
Básicamente, la iniciativa se
trata de una plataforma de manejo
interactivo, siguiendo la lógica de
otros proyectos de DATA como Por
mi barrio y A tu servicio, que apuntan a la participación y el empoderamiento ciudadano. Al respecto,
hace unos días, la plataforma A tu
servicio, que releva información
sobre centros de salud de todo el
país y los compara entre sí, obtuvo
el primer lugar en la Cumbre Global de Alianza para el Gobierno
Abierto, del Open Government
Paternship, por la categoría “Mejorando los servicios públicos para
sentenció Carla González, de
Centros MEC Lavalleja, ya que
hay cuestionamiento de metodologías, como el uso del electrochoque, por el que no hay
consenso. “Es una discusión
que cuesta darla en el interior”,
reflexionó, a la vez que agregó
la necesidad de democratizar
el diálogo y de “dar a conocer
lo que se está haciendo”, porque
generalmente la gente se queda
con lo negativo.
el gobierno abierto”, en la que se
presentaron más de 30 proyectos.
Además del trabajo de los colectivos, el desarrollo de la plataforma Cargografías se está llevando adelante con la participación
de la comunidad y se proyecta su
lanzamiento para fin de año, señaló Esteves. Aún hay tiempo para
sumarse a la propuesta; sólo hay
que enviar un correo a contacto@
datauy.org.
Cotidiano Mujer
La actividad “Paridad-Renovación:
Horizontes aún lejanos” fue organizada por los colectivos Cotidiano
Mujer y Ciudadanías en Red, así
como el Área de Género de Ciencia Política de la Universidad de la
República, con el fin de promover
la necesidad de una nueva ley que
garantice la paridad entre hombres
y mujeres para elecciones futuras y
así desmontar obstáculos para la representación política de las mujeres.
En la jornada, la politóloga
Verónica Pérez presentó la publicación La participación política de
las mujeres en el nivel subnacional
en Uruguay, que realiza un análisis
de las elecciones departamentales
y municipales de 2015; la conciliación de la vida laboral, familiar y
política, así como la creciente im-
Pero esto no fue todo lo que
ocurrió en Lavalleja. Centros
MEC y el Centro Cultural Casa
Encantada llevaron adelante
una muestra fotográfica sobre
la reapertura democrática, realizada por fotógrafos del Museo
de la Memoria.
En esa oportunidad, entre
otras cosas, se homenajeó a dos
desaparecidos en este departamento: Eduardo Mondello y
Margaret Burgueño.
portancia de las edilas para la visibilización de la agenda de mujeres
por su cercanía a la ciudadanía. La
edila añadió, además, que este rol
es cada vez más valorado y deseado
por los varones, ya que en muchos
casos es el paso previo a cargos públicos de más notoriedad y sueldo.
Por su parte, Margarita Percovich presentó las bases para una ley
de paridad, mientras que la diputada del Partido Colorado Susana
Montaner habló de la importancia
de la paridad y expresó su temor a
perder cinco años por la presentación de un proyecto “demasiado
exigente”, planteando la posibilidad de extender la ley de cuotas
con algunos cambios en el armado
de listas que permitan mayores certezas al electorado cuando quieren
votar mujeres. Al respecto, la abogada Mariella Demarco, asesora de
la bancada parlamentaria del Partido Independiente, expuso sobre
el funcionamiento del armado de
listas y suplencias, evidenciando
las posibles “trampas”. En este sentido, la socióloga Romina Napilotti,
legisladora suplente por la lista 329
del FA, fundamentó la necesidad
de la paridad política y ejemplificó con los casos de las agrupaciones Casa Grande, IR y Partido
Socialista, en las que se están
aplicando medidas al respecto.
12
miércolES 04 de noviembre de 2015
Democracia y futuro.
Casa de los Escritores
“No hay futuro sin democracia,
porque no puede haber equilibrio
productivo, ecológico, ni equilibrio social”, expresó el académico
Ricardo Pallares en el evento “La
democracia siempre necesita futuro”, organizado por la Casa de los
Escritores. Para él, tanto la democracia como el futuro requieren de
las premisas de inclusión, participación deliberativa, orden jurídico,
paz y ética universalizable.
En su postulado Pallares señaló
que la democracia del futuro necesita una educación “plenamente
alfabetizadora” y que también brindará una “cultura general letrada”,
en la que el aprendizaje digital sea
crítico y funcional. Además, otro requerimiento es que la integración
social propiciara el respeto, ya que
reconoce, permite y legitima en otra
persona lo que puede ser ajeno a
cada sujeto. De esta forma, se podrían acortar las brechas entre las
diferentes culturas y haría posible,
según Pallares, una conciencia activa y autocontrol.
Además de la educación, la
democracia del futuro tendría que
reconfigurar a los organismos internacionales “para que recuperen las
potestades reguladoras y limitadoras”. En este sentido, “no puede haber
democracia en un mundo en guerra, despedazado por los centros de
poder, por las luchas hegemónicas,
por las luchas económicas y por la
llamada guerra portátil que se la lleva
a donde sea necesario”. Para Pallares,
Estados Unidos y la Unión Europea
llevan la guerra al lugar que ellos
quieren controlar y dominar: “Hay
una tercera guerra global continua
de carácter focal”. En este sentido,
el académico llamó a una reflexión
que aporte “no una democracia de
palabras, sino de hechos”.
Comité solidario con los
pueblos de Kurdistán
Pensar en otra democracia posible
y conocer la experiencia de Kurdistán y Chiapas fue la actividad
organizada por el Comité Solidario
con los Pueblos de Kurdistán y el
colectivo Alfaguara. En la exposición se presentó el confederalismo
democrático, una forma de gobierno que tratan de llevar adelante los
kurdos, comentó Eva Taberne, una
de las organizadoras del evento, a la
vez que agregó que hay paralelismo
con los zapatistas.
Los puntos en común entre los
pueblos son que ambos tienen tradiciones comunales, se organizan
mediante asambleas y a partir de
ahí eligen a sus representantes. En
el caso de los kurdos, “no quieren
llegar al poder, el poder se distribuye”, dijo Taberne.
Además, el pueblo kurdo tiene una organización anticapitalista
que se sostiene con base en la actividad agrícola y se preocupa por
el cuidado del medio ambiente.
Sumado a esto, el rol de la mujer
es primordial en la cultura kurda
día del
FUTURO
Lanzamiento de la Plataforma Robótica Butiá Detí en la Facultad de Ingeniería. / foto: facultad de ingeniería s/d de autor
Butiá 3.0
El proyecto de robótica Butiá llegó
a su versión 3.0, que comprende
un avance tanto de hardware como
de software. Esta nueva versión,
desarrollada con el apoyo de Antel,
busca trabajar con diferentes play hay una necesidad de destruir
el patriarcado. Para Taberne, si
bien otra democracia es posible,
sólo puede darse fuera del capitalismo, por eso “hay que repensar
las estructuras de participación y
el contexto”.
Edúcate Uruguay, Florida
“¿Qué pasa cuando se le da una
herramienta nueva a un niño? Un
mundo de posibilidades se abre y,
cuando el mundo del niño cambia,
toda su comunidad lo hace”, expresó Cecilia Davies, integrante de la
Fundación Edúcate Uruguay, que
busca brindar las mismas oportunidades para los niños que viven
en comunidades aisladas del país,
para ampliar sus capacidades y nivel académico. La forma de lograrlo es acercar a los estudiantes a la
educación y la tecnología.
Para Edúcate, los maestros y
niños del medio rural viven una
realidad diferente a los de las escuelas urbanas. Por eso, desde
2009, la fundación trabaja en escuelas rurales de varios departamentos del país.
El desafío de 2015 fue el curso
“Ver para aprender 2”, orientado
a llevar las tecnologías y el conocimiento audiovisual a las zonas
taformas tecnológicas introducidas mediante tablets y celulares. A
su vez, la propuesta no busca remplazar a Butiá 2.0, sino generar un
ecosistema que permita trabajar
en los nuevos contextos.
Desde 2009, el proyecto Butiá, vinculado a la robótica educarurales de Uruguay. Para implementarlo se recibió el apoyo del
Plan Ceibal con equipos para que
los niños pudieran realizar los productos audiovisuales. Además, se
desarrolló una línea pedagógica en
comunicación basada en talleres
sobre guion, producción, realización y edición para los docentes.
También se trabajó en cómo implementar estos conocimientos en
la didáctica educacional.
De esta forma, en Florida y
Durazno se realizaron los festivales de cortometrajes que reunieron a más de 500 personas.
En esas jornadas los niños presentaron sus historias sobre su
comunidad, su entorno, el país
y ser niño, entre otras temáticas,
contó Davies. Para ella, compartir
e intercambiar sus experiencias
es parte del enriquecimiento para
el aprendizaje. Los audiovisuales
están disponibles en el canal de
Youtube /educateuruguay.
Además de “Ver para aprender
2”, Edúcate realiza otros proyectos
como “Ver para aprender 1”, una
biblioteca audiovisual pensada
para el aula multigrado; “Zona de
exploración”, que genera un espacio
de búsqueda constructiva en el salón de clase; y “Leer es un viaje”, una
biblioteca móvil comunitaria que
tiva, se consolidó como un espacio de formación integral, ya que
brinda capacitación en robótica
para ingenieros, así como investigación en esta área. El énfasis
en materia educativa permitió
mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, por ejemplo,
permite el acceso a recursos básicos
para el aprendizaje y desarrollo.
Primer Congreso
Latinoamericano
de Salud Adolescente
en Uruguay
Más de 120 adolescentes y jóvenes
de todo el país, y algunos provenientes de Argentina y Colombia,
se reunieron en la jornada “Desempolvando un derecho: jóvenes
discutiendo la salud”, que tuvo lugar en el marco del Primer Congreso Latinoamericano de Salud Adolescente en Uruguay. La iniciativa
fue organizada por el Ministerio de
Salud Pública, el Instituto Nacional
de la Juventud, la Red de Juventudes y el Fondo de Población de
Naciones Unidas.
Las preguntas disparadoras
del debate se centraron en cuáles
son los problemas de los adolescentes y jóvenes en materia de
salud, en la incidencia de su participación en las políticas de salud
y cuáles son sus principales retos,
contó Alexandra Lizbona, asesora
técnica de la Unidad de Estudios
del INJU, Mides. Las actividades giraron en torno a los ejes temáticos:
discapacidad, consumo de sustancias, salud sexual y reproductiva,
con cursos y talleres, así como el
diseño de productos y software
específico para la utilización de
docentes. De esta forma, una de
las principales temáticas abordadas en el workshop de Butiá
fue discutir la robótica aplicada
a la educación.
salud mental, salud integral y relaciones intergeneracionales, diversidad sexual, violencia, discriminación, medio ambiente y salud, y
participación desde la perspectiva
de la salud.
Santiago Soto, coordinador del
INJU, expresó que una de las misiones del organismo es aportar al
cambio cultural desde la participación: “Es una de nuestras líneas estratégicas lograr espacios de intercambio permanentes en salud”.
Yo, robot, actividad
en Casa del Arbol
En el espacio de expresión artística La Casa del Árbol alrededor de
diez niños fueron recibidos por un
robot, que fue creado en uno de los
talleres, a partir de la tecnología
del proyecto Butiá. Se le dio forma
humanoide con cartón y los niños
pudieron conversar con él, contó
Álvaro Adib, director del centro.
Los niños también vieron un cortometraje sobre “la historia de vida
del robot”, en el que se muestra que
“cuando lo vieron muy inteligente,
lo dejaron monótono”. Además de
los niños, los padres participaron
en la actividad y se generaron reflexiones sobre las distintas formas
de inteligencia.
Redactor responsable: Lucas Silva / Diseño y armado: Martín Tarallo / Edición gráfica: Iván Franco / Textos: Natalia Calvello, Natalia Uval / Fotos: Iván Franco, Federico
Gutiérrez, Santiago Mazzarovich / Corrección: Magdalena Sagarra / Coordinación: Lucía Pardo / Secretaría: Lucila Rosas / Publicidad: Damián Osta, Pablo Tate