Pobreza e Indigencia 16.07.15 Por Agustín D`Attellis Con clara

Pobreza e Indigencia
16.07.15
Por Agustín D’Attellis
Con clara intencionalidad nuevamente se intenta instalar que la pobreza y la indigencia en
la Argentina registran niveles extraordinariamente altos. Un nuevo informe del Observatorio de la
Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), arroja como resultado una tasa
de pobreza de 28,7%. Con cálculos propios basados en una metodología publicada el año pasado
en “Medición y estudio de las condiciones de vida 2003-2013” - HCDN, obtenemos resultados
muy por debajo de los que da a conocer el informe de la UCA. Los datos comparables -fin 2014dan cuenta de una tasa de pobreza de 13,27%. La manipulación de datos estadísticos con el
objetivo de intentar mostrar niveles de pobreza o indigencia abultados, genera el riesgo de
interpretar erróneamente políticas económicas y sociales diseñadas con el objetivo explícito de
mejorar la situación de aquellos sectores de la sociedad. Es muy importante, además de debatir el
tratamiento metodológico en el último tiempo de los enfoques basados en ingresos, abordar la
medición desde una visión estructural y dinámica, es decir desde el punto de vista de un análisis
multidimensional.
Más allá de la polémica sobre la valuación de la canasta y el método utilizado, hay
indicadores que muestran una mejora en las condiciones de vida de los más humildes en los
últimos años, no sólo en términos cuantitativos, sino también cualitativos. Es innegable que
ocurrieron cambios estructurales en las condiciones de vida de los que menos tienen.
La política económica implementada desde el año 2003 en adelante cambió radicalmente
el eje en materia de crecimiento y distribución, y llevó a la práctica el funcionamiento de un
modelo económico de crecimiento, con estímulo de la demanda efectiva y redistribución del
ingreso. El rol del Estado en este sentido resulta clave al contrastar las ideas neoliberales de libre
mercado, que resultaron generadoras de tensiones sociales a partir de una dinámica de
acumulación y empeoramiento en la distribución del ingreso, y que en consecuencia condujeron a
amplios sectores de la sociedad a situación de pobreza e incluso de indigencia. Los intereses
afectados por estas políticas redistributivas se encuentran por detrás de la intención de instalar un
dato sobreestimado, en lugar de debatir lo que falta para trabajar sobre la pobreza persistente.